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                    <text>Ciencias
Socia{es

UANL.

���na publicación de la

niversidad Autónoma de

uevo León

Dr. .Jesus Ancer Rodrigut:z
Rector

HUMANITAS

lng. Rogelio G. Garza Rivera
ecretario General
Dr. Ubaldo Ortiz Méodez
ecretar:io Académico

1

IVER IDAD
ARI DELC

Lic. Rogelío Villam:al Elizonclo
ecretario de E . tensión y Cultura

Directorfimdador
DL Cclrn Jo. é ara Acuña

gu ún Ba ave Fernánd z del Valle

Director de Publicacion

Lle. ;\Jf, n o Rangel Guei:rn
Director del Centro de E tudio, Humani tic
Editor re ponsable
Ma:o. h :ancisco Ruiz oli5
Corrección de e tilo y cuidado editorial

Director
AJ fon o Rangel Guerra

Jefe de la sección de Filosofía
Cuauhtémoc aotú García

Lle. '\.driana Lóptz Moruemayor
Di tribución nacional e internacional

Jefa de la sección de Letras
LJc. Drnna Guadalupe Tapia González
dministración

Alma ilvia Rodríguez Pérez

. rnero-J.cicmbre lllll . h:ch Je pubbco.ciort: 10 J trUrw Jel ?1&gt;12.
Rcn ra anual rdie1d, ) pubuc2dil por la mversi&lt;lnJ ,\u1onom1 ,le ' uevo Lciin, trJ\· dd &lt;.:cmro de · rud1&lt;&gt;
llumaru ocos. Domtrtlio ,k la ¡ntbbocion: ll1hlio1r:c1 l:mvers1tona luúl Ran•d [·na,, pnmcrp1so, ,. •\ lfon,o
Rcyñ tlúm ..a.110 nor1r. c-nl Re.,µn.,. o\tontc::rn")·. '!uc,o LcOo. 11!-:uco. c.p. r,.~, Tri: ~1 ~~ 4'1•t, c. t, c,!!,O.. fu~(,\~
lmpre,a l"'r l:t lmpn,nl:I Unl\·~-,..112rc1, . iu,fa&lt;l l'nn~r,u~n• ,. n.• c.p. ¡¡¡,-1" · n \;kula., Je los G,r1.a, ·ue,.., l.c&lt;&gt;n.
\ll!Xico. l'ecba d~ 1.ermm.1c1ón d, 1mpn:,11m: 1, de mor10 dd iou. T1ri1¡c ~•1 ciempluc.
, umcm de tc,,cr.·a de: dcr« lw, al un cxclu.sJ\1, dd uu1lo H•"'""""' otorg:ado por d lnsunuo Naciu,ul dd Den:
cho Je \uwr: o,, "'1.J111,,1n12.\l&gt;:?1 •11112.. Jr fecha ,u d&lt; .,cptu"mbrc Jd ~•19. ]'\;úmc-n:, &lt;le c-rrulinJo de llc1md de tirulu)
cun1, mdo: 11 '"· &lt;le foch,1 " de, gmm del 2011•, cunc«ltJo ,une l.i Comm6u L1Wícidun1 de Puhllcaru,nc, y Rev1 1a
ll11,1mfa ,le I
reuina ,k• Gol&gt;&lt;:m.1rn\n. 1 , : ,.,-, '"''· lkg,,uo d marca ante d l n 111um \iex1canu de b Pmp1 ·,tid lnJu'iru.l. ,_,..,_.,.,.
L, upuu.,,w, 1 e, n1,nid11 ,·:&lt;prcs.1,lo. en loo anicul,&gt;~
mpon bil1J.1d dtl;iu 1\11 J, l¡.., auiun,
C'mhihttb la n:pro&lt;luccwn u,w n p,rc1al. rn cu.&gt;lquier torm.t o medio del e, mcn1Jo cJm n&gt;l de t. te oumcn1.

H11m.111iLU, afio JS, núm.

111

"º

lmprc'° &lt;'11 \1c. ICO.
Todo, 1, &lt;lrri...:ho, l'Cllcr\.lV&lt; •
1\ C.o¡,1 n &gt;ht :M I,
,humaru,tiC11'"-uanl.tm

Jefe de la sección de Ciencias . oda/es
Ricard Villarreal

rambide

Jefe de la sección de Historia
I rael avazo Garza

�ANUARIO
HUMANITAS 2011

Ciencias sociales

Ricardo Villarreal Arrambide
Coeditor

�ÍNDICE

La COIJS!ntcción de si flJÍSflJO.
El "}ó biográfico" romo it1tertexto en el dismrso político de
frqy Servat1do Teresa de Mier
L UDM A ÚNTÓ ÜRTIZ,

9

MluGROS DE JFSús CAzARF..s, HI uso del poder m la violencia
escolar: una revisi611 bibliográfica

GUADALUPE

CHAVEZ GoNZÁJ.EZ Y BENrc.

o B E !AVIDES

29

MARTfNEz,

Los profasoresy el ca1J1bio edt1catÍl'o: condiciones oijeti/JaJy s11/!)eti11os
JOSÉ

M. I

FANTE,

La utopía de la democracia

93

Lvu!A PALACIO HERNANDEZ, Aprendizaje empresario/ en la
participación de los grandes g111pos cofl1erriafes: las estrategias
coT111me.r de dos grupos con C1Jcmde11cia regiomonta11a, EfeklroJ' Famso
LoRENZA RUIZ SALDAÑA yMARTHA B. ÚS!ARINI RArro,

105

¿El cot11bio

edHcativo alcanza a los 11iíios?
Mmsts ALBERTO SM.D.Afl'A MARTfNEZ, La 11sura: esbozo sobre

131
1111

raso histórico de tensión entre el se,Jt el deber-ser religioso
}AVIER

41

153

ROJAS SANDov.u,, Reflexiones epistemológicas sobre húto1ia

de las 111e11tahdadts

169

GABRJELA ÜMORA CARMoNA, Difim1cias en lo r11pt11ra co11y11gal.·
Algunas repercusiones e11 los roles de género

195

�ZARco I..ARA, LJJS movimientos sociales lirbanos en
Ionterr~yy su zona metropolitana

MAGALY NABIL

239

Y COMENTARIOS

CAROLINA MARTfNEZ

J ACHE, Ertrategias para el aprendizqje

263

LA CONSTRUCCIÓ
EL ''YO BIOGRÁFICO"
E

DE SÍ MISMO.
COMO INTERTEXTO

EL DISCUR O POLÍTICO DE

FRA SERVANDO TERESA DE MmR
Ludivina Cantú Ortiz·
NL

Lo que 110s sorprende C11ando encontra111os m el tierr¡po, e11 makp1ier tielllpo,
a ,m personqje a11téntico1 desgarrador es preciso111ente SIi i11te111porolidad es
decir, s11 ac!t111lidod; s11 condición de infi11ilo. Porque i11fi11ilo --j' 110 históricosAquiles por SI( cólera )' s11 a111or, i11depe11diente,,m1te de que hC!Ja o no ex-istido; como infinito será risto por SI( i111practicable filosojla, registre/o o no la
Historia. 1Co1110 infinito es frOJ' en•a11do por sus meños 11tópkos de libertad
'}Hsticia . E.ras 111etáforas, esas illlágenes, pertenei-en a la elemidad
Reinaldo Arena El mundo a/11cinante. 1
P \',1·n ·:--1\, Oi\IBR,\, F - o o metáfora fray ervando Tere. ad ~fiet
ha tran itado por nuestra tradición cultural má. p r u vida ficcional, azar a y picar ca, "tan llena de cárceles y fugas, de aventura
y corr ría d p r cucione y d gracia ', 2 que por la difu ión de
us id a y •u bra. Exisr , tal v z un mayor número d publicacione obre us a entura y desvenrura que obre u producción
textual. uanto
han ocupado de e t per onaje, ha eñalado don
Edmund
' orman, han ucumbido a la entación que epre enta
la narraci • n de una vida com la uya; romemo por ca o a don
Pr fr ra de la. Facult &lt;l &lt;le Filosofía ) Letra. L..\1 l..
1 Rcinaldo Arenas. (199~). El mun&lt;lo alucinante. Tu quet!-. p. 2 .
2 crYan&lt;l Ter sa &lt;le Mit:r. IdettriD p(J//nco. elección, pról :ro, nota y croa logia:
EJmund ( '
rman. l • 43, \Ié.X1co, p. L•.

9

�Lo co11Str11crión de sí n11s1J10

Ll((/ü i11a Ca11t1í Orliz

é leut rio González,3 Alfonso Junco~ ito Alessio Rob! Artemio de alle Arizpe;' Alfan o Reyes,&lt;• Héctor Perea7 y Chri topher
Domínguez,8 entre otro . in embargo es el mimo O Gorman
quien cñala al Padr Uer como re p n able de e ta atención que
e ha procurado a su biografía, gracias a una cualidad muy propia de
ervando: fue unin aciable admirador d sí nú mo. 9 El fraile hablaba
de sí porque tenía (sufría/padecía) la urgente nece idad de reivindicar
u nombre: recordemos que ante del 12 d diciembr de l 794 Servando gozaba de r conocimiento y pre tigi ocial; de pué de e. e
día ya nada fu igual. ¿ uién, sino 'l, hablaría en u fa or? ·Quién
se atrevería a de afiar al Arzobispo úñ z de Haro y P ralta y a la
Igle ia para defender a fray ervando? La uerte estaba echada; tarde
o temprano f a ervando Teresa d l\lier e encontraría con u de tino y tendría que actuar en consecuencia. Así fue.
A travé d u producción t tual el frail se reinventa. L.ijos de stt
patria, n11 ho1101; sin biene~ sin libertady sin salud (Me11101ias p. 23) lo único qu le queda por hacer es alvaguardar u integridad y recuperar
u nombr . Entonce e cribe. Escribe e cribe con de e peración
r ehemencia. na y otra vez. Y entre codo lo que escribe, &amp;a rvando Tere ad ,fi r produce unos documento valio isimo en l
qu e construye reconstruye a í mi mo en los gue
manifiesta
una e pecie de triangulación de participante y en cuyo centro e
erige el pr pio fraile, pu aparee como autor, como sujeto de la

enunciación (o narrador) y como per onaj nov le co· e trata del
los texto qu conforman la A1.emotias:10 la Apología (l 94-1801), la Re-

1

J

ladón de lo q11e s11cedió en E11ropa al Dador ervando Teresa de 1ie1, despt1és
q11e ft,e trasladado allá por res11ltado de lo aduado contra él en Aléxico (1 951 5) y el Manifiesto apo!o ético (que abarca hasta el tra lad de Iier
de México a an Juan de úa en 1 20)· ambo exto cont rman
la (dos) Yer ion d la aucobi grafía "fi rmal' d ervand qu
e cribió cuando tenía 56 año en 1821, luego de veinticuatro año de
destierro de fuga y prisiones (desde el 12 de diciembre de 1794).
Ant la imperio a necesidad d red nción, derecho qu a i t a
todo aquél que se s.abe inocente nos preguntam : ¿e posible separar
al autor de u obra cuando é ta e I único medio qu encu ºl!ª para
redimirs ? ¿
p 'ble estudiar y analizar la producción textual sin
advertir la pre encía del enunciador? ¿De gué manera e hace visibl
fra, Servando en su texro ? Para responder a estas cu tienes realizaremo un recorrido textual e iremo tras la voz (o voce ) d fray
ervando Teresa de Mier y a través de u textualidad, no adentrarem
n el entretejid de lo enti&lt;lo hasta encontrar el di cur o
autobiográfico (como hipertexto "B") para identificar (dilucidar) las
dimensione del Yo biográfico del fraile como intertexto en u textos p lítico (hipote to ' ') tomando com ba e lo posrulad
de Kri t va 11 , G nette 11 y Barthe 13, lo que no p rmitirá ofrecer
i ' n Je an Juan de L1úa entre 1 17 y 1821.
' ru.i
L ' ..: ceva, es ' m do texto 9ue . e con cruye como un
mt rtexru alid ad , gun
mosaico de dt, y es también la absorción r transformación de otro texto".
KRI TTY\,J. (1982) P,nouc l. :Madrid. piral.
•~ En 19 9 erard enerr
tablecc una di. cinci · n por mecli de la cual defin
la hipertexrualidad: "Entiendo p r ello (hiptrtcxtuaJidad) toda relación que
une un texto B (que llamaré hipertexto) a un texto anterior (al que llamaré

to E crita. en la pd

3 Jo é Eleuterio González. (H!76). Biogefía del Benevlé1ito Mexicano D. Servando Tema
de .\Jier :\,oriegµ_)' Guerra. féxic : Imprenta de la CaU del Dr. Mier, úm. 37.
4

Alfi n o Junco.
Méxic t 98 pp.

(1959).

fllcrdble N't!J' Jmt111do. Psicología J epistolario. Editorial us,

Arremi de Valle-Arizpe. (1951). fr&lt;?)' Servando. Barcelona: ustral, Espa a-Calpe.
198 pp.
6 Alfon o R ye . (19 3). fr'!)' Semmdo Tere.r(l de Mter, en: [ -isió11 de .A11áh11ary otros
5

msl!Jos. Méxic : r -1::..
Héctor Perea. Fr(9! fervando Teresa de .\fier. México: Cal y Arena, Los lmpre cindibles, 1997.
hri ropher Domínguez. {2004). T'ido de fi't!J· "iemwdo. México:

ra-CO A ULTA-

L NI.
9

dmundo o·Gorman, en: ernndo Ter ·a de Uer. Ideario polílico. elección,
pr 'log , nota y cr nología: EJmundo 'Gorman. o. 43 r [éx.ico, p. IX.

11

TtA
- •

hiporcxto) en el que e injerta d una manera que no e el comen tan o". Dando
un paso más define también el principio de transcextua.Lidad: "t do l ue pone
al cexto en e lación manifit: ta o secreta con ouos texto ". G ENT7TF., G. (1989)
PJ\l.ThIPSEST ". L\ LITL:RATIJRA f'
EG - 1D0 GR.AD). Tauro., IadriJ.
13 egún Roland Barche : "Tod re -ro es un imercex.to· otro textos están preemes en él en e. trato \·ariable · baj formas más o men recon cíble ; los
texto de la cultura anterior y l d la cultura que lo ro&lt;lcan; todo cext es un
tejido de cita ant riores" farche e) Forradella , 21~). En tra palabras, e -

11

�Lt,divina anm Ortiz

Lo c(J11.rlmcció11 de .rí 111111110

una de L 1 ctura, p iblc d la ,1e111oria política-iflstructiva ( IP-1) ' l
Disc11rso de las Profecías (DPY4.
uestra refle ión e c ntra en el tudi de la per na qu mCrYÍ n nen el di cur '
fundamentalment fray n·ando y la relaci ne que é, te e tablece con lo ujet id ol · co que aparecen
en él (coenunciad re ), a tra\' s de la deixi una caceg ria gramaticaJ
} enunciativa yu no p rmite d cuhrir la ubj cividad en el di curso del fraile; e decir d qu · man ra el aut r
m (como sujet di cur i ) en el con ext d u pr pia creaoon y
ha ta d · nd
manifie ta u pre encia en el di cur o. ( unque para
algun aut r . 1 ' con tame' de fra , ervando
una d l
15
notas negras de su e critos, pensamo que es un lemento que no
permite u rec nstrucción di cur iva qu no e nduc a su vez a
la identificación de u ideal gía.)

r

1ntertextualidad

Hipertexto "B"

Hipotexto "A"

Yo biográfico del
discurso
autobiográfico

Discurso polltico

cnbtr c9uh·ale a rce cribtr ~·. en un ampLi ·emido, toda literarurn s ree nrura.
(http:/ 1ar •os.cucsh.udg.mx/14abn1-juruooo/ 14eCC\"all .htrn)
11 Conceb1m
aquí la Ínter extu:ilitLi&lt;l e mo una forma &lt;le con •xi· n enue do
o m.-í.. 1c.·to · a r.wés de la presencia, real o aludida, d un hipert x.t (rexro
citado) en un hi r~·t (texc de origcn). e m una rl'.vdación de un rexm en
ntro u como una forma de rr. b:vón entre ambos.
1' ( '
rma . Op. r1I.

12

Frar en-and inicia u vida política ntre 1

y 1 11, ñala Carl
Altamirano, t&lt;i cuando en calidad de capellán militar decidi unir. e a
la gu rrilla catalana qu luchaba e nrra l inva ore franc e . En
1 11 aparee, ya plenamente identificad con la cau a d la in urencia mexicana durant 1 16-1 17 e tran forma n un fervoror publican . A partir de aquí, nu tr Erail edicará u vida, u
pen. ami nto
u fuerza a luchar p r la libertad de u patria. · ◄ l
arma qu
rimí,? La pluma. .. scribi, y pu Licó historia , carta ,
manifie to., instructivo,, memoria artícul div r
y di cur
n t do ene ntramo u do, rande pre cupaci ne : . u libertad
per na! y la del Anáhuac, 'q11e los espa,loles ha11 ll&lt;1mado 1"\111e1·0 Espa,lrl'
(MP-1). Por upu t entre todos esto documenr encontram
1 d exto eñalado ant y que hemo le 'do c m bj t d
nue tra reAcxi. 'n.
La MP-I {e la bra en la qu s concreta la ide 1 ía liberal y republicana de fray ervando). e &lt;.livulgó en léxico en vi p ra de la
proclamación de
tín I: cinc días antes -d 15 d mayo de 1 22s publica en El fanal del i,nperio 111exica110... O cual e plica de alguna
man ·ra la in rci · n de la notas de editor que aparecen en dicha dición). Para entonces el Padr fier ya había ido el et diputado p r
I nterrey al primer on reso on titu ente. 1- 1 men aje que encierra la obra tá dirigid ' a lo g f; . ind p ndiente del náhuac'
}' a l $ mexican , a amb da una rie de instrucci n p lítica
para no d j, e &lt;lucir p r fal a raz n s m nárquica ean é ta
de Inglaterra de .. paña del mi m lturbid y u Plan d [guala.)
La IP-1 (e. un di curso qu cabal (por el gén ro di cursi ) entr ·1 ámbit privad · l públic ) e un texto informativ -argum ntatÍ\'O en el que 1 aut r e inv lucra en 1 di cur a tra , de us
argum nt s juicio y críticas; tr
n u· d tinatari : uadalup
ict ria&gt; 1 m xicanos e Iturbide. iend , corno e una 'm m ria
p ütic -in tructi,;-a' nviada a I jefe ind p ndi nte del Anáhuac
o la que l informad lo acon cimient rnfu reciente u cirad

º

16

i-

r

arlos Altamirano. Huloria dt lo.r i11lrkd11a!. :r 1111 Amirict1 Loti11a. Vol ! p. 131.
ra} n·ando Teresa de fj r. Mft11,,ti,1 politi(()-i11.rtrt1cflt'O. b.l. rae 11nil:u: o. D Ml ~· 19!½, p.:!.

13

�1A co11slmcció,1 de sí 1ms1110

Lrditi11a CantlÍ Ortiz

en uropa el mundo bien p dría ser un documento privado, confidencial, pero está concebido para que
divulgu , y a í uc dió: e
publica por prim ra vez en agosto d 1 21 en iladelfia, en donde
se encontraba desterrad . ( demás egún el propio fray rvando n
¡ 823 ei mil ejemplar e parcido en la nación d mi Memoria política
instmctiva, dirigida de d Filadelfia a lo jefe indep ndiente del Anáhuac, generalizaron en él la idea de la república' .1~
Por u parte el Discurso de la Profedas o Profeda sobre la federación
mexicana s un di cur c ncebid para ser público: se pronunció
ante lo diputado del gundo Congre o con tituyente mexicano)'
mue tra, egún Estrada Michel 1 'ge.ni político ' de 1ier. El Dismrso e una pi za oratoria iconocla ta anti dogmática que ha llegado hasta nosotr gracias a la transcripción glo ada qu de él realizó
otro diputado, don arlo Iaría de Bustamante n su Cuadro histórico de la &amp;t'0/11ción me:xi.cana de 1810 y permit compr nder a cabalidad
' la manera mexicana" de redactar y promulgar con titucione .19 En
u discur o, fray Servando pr t nde únpugnar el artíc11/o 5º o de rep,íblica
federada en el sentido del 6º q11e la propone comp1mta de estados soberanos e i11depe11dientes para expone su postura política: constituir una república
moderadamente federada y d fender d aquéllo que lo acusaban
de ser centrali ta.

E1 lugar d la enunciación, el presente desde el cual habla fray ervando en cada caso e aparentem nt , opu sto. Mientra que n la
.MP-I el tiemp
ubica en julio-ago to de 1821, en el DP e tamo ya
en cliciembr de 1823 c mo . ab mo gracia a la rapid z con que
e uc dían lo acontecimient p litic en í'x.ico, la naci 'n había
cambiado mucho. uando escrib y publica la MP-I I autor aún
ncontraba en el de ti rr , en su discur o eñala: " fan había en
México que U vahan 1a rienda; 'O maniobraba también de de el ca tillo de an Juan de lúa, y vine al E tado nido para co perar
con un provech má d cisiv ." (MP-I) e encontraba ''refugiado'
en
tad
nido , en Filadelfia, porque era un 'per eguid ' y
protegía d 1"pod r" de la odavía ueva paña; cuando pronuncia
el DP ya e taba en México, n libertad y era diputad por uevo
León al gundo Congre o on titu • nt .

r

e n ha cen urado d que proponíamo un gobierno federal en el
nombre, y central en la realidad. (... )¿Pero qué no hay má que un
modo &lt;le federar e? Hay federaci' n en emania, la hay en uiza
la hubo en Holanda, la ha en lo
tado
nido de mérica; n
cada parte ha sido o e diferente, y aun puede haberla de otras varia
man ra . Cual a la que a no otro conven a, hoc opus, hic labor
ese. (DP, p.4)

1

Fray ervand Teresa de ~Iier. Discurso de las proftdas, en La fantástica realidad rle

jrtry ef'IJ(Jndo. fa.re

ntoni filian, ~ {é:&lt;lco: 1965, p. 46.
E ttada Iichel. La teoría co11stit11rio11al m la "Profecía" de Paire Afier sobre la
federación m dc1111a. ,\nuari 1exican de Historia del Derech . Revi ca.Jurídica,
Vol. :-..'1 XII.

19 Rafael

14

LS

�La co11stmcció11 de si 111ismo

Desde el"poder"

Discurso de las
profecías

l.J1di1i11a Ca11t1i Ortiz.

)os que, con el pa o del ti ropo se v lverán profético (de ahí el
nombre otorgado al dí cur o).
En su di cur o fra ervaodo t j una interesante red d relacione , clarament identificable en tre dir cciones:
a. ray ervando, como ujeto de la enunciación e tablece una relación
de solidaridad con los in urgente repte entado en la figura de uadalupe ictoria, uno de us de tinatari s; con lo. mexicanos y con
lo libertadores d América del ur B üvar y an 1.Iartín, que irven
en el cliscur o com r fereme~ de la acción emancipadora.
b. na relación de resistenda ante el poder dominación d la e trucrura
be emónica que represenca .. paña • u monarca, Fernaod vn.
c. na relación de oposición tajant a la monarquía española y a Agu tín
de lturbide.

in embargo en amb ca os fray rvando repre enta una voz disidente en medio de la belig rancia de aquello ti mpos, habla desde
el margen por u posición p lítica, por su circunstancia vital, p r u
di ur o ubVi rsiv y, p r upuest porque no e encuentra en el
centr del p der· a p ar de todo llo, habla siempr con au oridad,
pote tad que le torgan u, e tudio (e doctor en teología) sus viaj '. u con cimiento su origen criollo la información que po ee y
la lect11ra de c11c111/a obra ü1Ía et1 s11s manos.
La vo;,: del autor · expr a de de una po ición de verdad qu no
c.¡u1 r dejar lugar a duda obre la autenticidad de lo hecho qu
narra. ,n ambos textos el aut r revierte el orden" e tabl cid al
manife tar u pinión: en la MP-T pret nd d mitificar a tra ' de
u li cur. u, el férreo p der el los paí. e urop o : paña en prim r lugar, Inglaterr, , •rancia ' u monarca y mini, tro a í como
el d1:. Irurbide; en el DP fra · ervando expone ~na erie d argumento para gue no . ad pte el si terna federal de 1 "" tado nido ,

En te eotr tejido di cursivo la interacción e e tablee
participantes de la enunciación de la igujente manera: Y , fra ervand , dirig a un TÚ gu en un primer m mento e tá r pre encado p r Guadalupe Vict ria y lo mexicano que e tran formará
en un , ' OTRO inclusi o el qu utiliza intencionalmente el autor
para inv lucrar a sus de tinatarios incluyendo al lector, en m mento
pecífic , d la expo ición, lo que cr a un ficto de pr ximidad y c mplicidad e n u p r pectiva ' po tura, c n u ideas. fá
adelante el Té e lturbide a qui n dirige ca i con vi lencia por la
manifie ta opo ición del frail a la pr ten ión del general. La t rcera
p r ona del plural, (ELL ), e refi re a • paña, In !aterra, Francia
y 1p der y dominad · n qu r pr man- en I di cur o de fra , ervando e tán xcluid · del mar o de la interacción.
C m ujeto ocia!, fra,
r ando e mu tra a lo demá, de
acu rdo a u intere e ) n ce idade. como ·u jeto ocia] e hi t · rico
e cribe y publica un di curs en J qu
r -c n truye c mo uj r
di cur iYo de la enunciación; así al aut afirmar e n 1u o del Y ,
el fraile e compromete con u propio di cur , con u p ición
polític -id ológica con u c rreli · nario y e arri ga (a i ha vivid de d el fatídic 12 d diciembr de 1-94) al o t ntar u id a

16

17

�La con1/rocció11 de sí 111w110

y op1ruone en públic . Al mi mo tiempo se impon a lo demá
como autoridad como guía e piritual p r u atr virniento o adía
lo qu le otorga un valor imb 'lico. La actitud de fra ervando,
pue ta n u di cur o mue tra un alto nivel de re p n abilidad
con u pr pía acci, n r la de u grupo politic para luchar por la
independencia y la república.
La con trucción de í mi m e ha iniciado: fra , rvando va
con truy nd u irna n a partir de las relacion qu e tablece con
los otros y a travé d lo qu dice· com n un calido copi d cubrimos (casi) toda la faceta d I fraile.
í, en lo incer tici d .u
di cur o político, fray ervando aparece a travé de la fragm ncación d u Yo biográfico que e e pre a en una multiplicidad de voce
propias. merge la voz VJarginaly contestataria qu crea un spacio de
re i cencia r c nfrontación política ant el di cur o d I poder:

Ltulin'fld Cmflí Ortiz

cm;dia que la de dejar felice . E cuchad l último acento de
un ancian víctima de u patri ti m , gue ha corrido el mund y
pre enciado la. revolucione eur p a , que con ce ca i t d • u.
reye y minis o., ha ob ervado los gabin te ) e tudiado los intere es d Europa.20

Fra\' erva.ndo • e invi t aqui de aut ridad moral, d r p n abilidad de valor y confirma cuál e u deber n l mund a partir de
lo argum nt s de autorid d que enuncia: ( , un anciano y la dad
otorga abiduría, todo lo mexicano
n u familia
un patriota
entregad a u pu bl , ha viajad por I mund dond ha conocid
las re olucione europea · analizado a u dirigente ..) , . te conocimiento no lo obtiene cualquier p r ona; por tant hay que e ' cucharlo y obedecer. De d e ta po ' ición l habla a 1 m xicano :
¡;\lexican bendito I de pertad de \'U tra apatía ant · que • paña
os deje reducido a un puñado de tierra imp tente, para que . á'
eternamente sclayo de bárbaro c ·aco. o dt.: lo!I e pañol ·s poco
m n bárbar . Ya es ciemp d que ha am nu tra ntrada lcmne en I univer , de que ~féxico obtenga el lugar &lt;listinguiJo
que corre p ndc al paL má · pul me d I mundo, de que obrem
como hombre . in n c sidad de tut r , y echcmo. mucho enhoramala a lo t!. pañole intru o ) b tinad
n di p ner de I a n .

di o l gue aqu 1 polícico insigne Tácito: ' lá gui r la libertad peligro a gue la er'"idumbre tranquila . ( lP-1, p 96) ... a mí
oo me infund n mied lo. tiran Tan tirano pued
r 1 pueblo
como uo m narca; y mucho má vial nt , precipitad y . anguinari corno lo fue el d Francia ea u r luci 'n y exp cimenta
en cada tumulto· y i yo no temí hac r frente a Irurbide a p ar d
la - cruele bartolina en que me epultó ) de la muerte con qu me
amenazaba, también abré re i ur a un puebl indócil qu intenta
d cir a lo padre d la patria com ráculo u capricho ambici o ... (DP, p. 9)
manifie ta también la l'O del pahiota que tá di pu to a acrificar e p r el bien de la patria. La voz a11tobio ráftca qu c nti ne en í
mi mala voz del cn'ollo que lucha p r recuperar u lugar en el mundo
y la toz de la 1•ícti111a que ha tenido que oportar la humillaci 'n la p 'rclida, el d tierro la pre ión, la intriga y corrupción.
¡ an 1m e mpatri ta !, y e roi p r mi edad con uo pi en 1
epulcr , nada tengo 9ue e perar de . te mund . 'o teng hijo
pu do ten r otra ambici ' n ni
vo otro todos 01 mi familia.

(:-.CP-1,

p 146)

A tra\' 's d e ta voz autobiográfica e expr a a 1m1smo la rnz
del fra\' rYando infati abl la d I orgullo d -¡ mj , m y la , z
moral- piritual, guía id

ló ·e de l

mexican

Desde yu el gen ral d n uadalupe Victoria apar ció a fine del
año pa ado cerca de Veracruz I endé u .de ésta una _\,femorio políliroi11stru,tim form1da brc I claro Ut; c.: ntonccs p día tener. Per
tr . acomeci011ento graví im ignoraba nucYo han bre\' nid ,
21'

·m·

-and Ter a de ~r:ier. Mt111oria Polltiro-lnstmcti1t1. féx, o: "dici6n fac1rnilar, W 4, p. .,.6.
1

19

�} ,11 ((Jll.ílmrrió11 {Í¡

l.1td1vina Conflí

f lllli/110

L'l faz p linc &lt;l l mund ha nriado much ; e in~ rmand d
o
a1
6 Lib rtad &gt;r Jd .\náhuac, qu · 1
pañ
han llamado
, · uc,, -h pana , ,. j a expon rle lo qu s gún mis cort luc juz o
ahora convenient para a.cgurar u completa ind pendencia y verdad ra Libertad, &lt; bjeto
d de mi má ardienc vot ( W-1, p 1)
ray rvand
manci n infi rmado de l gue uc de n el mund
para, a u vez m rmar a uadalupe 7icroria (gu había p rman ciclo ocult duram algún tiemp ). n e e fragm nt ene ntram la
fal , mod ria e m r cur o r tórico ("mi. c rta, luce ") al lad d
c ncept que ñalan la aut ridad para actuar d la manera n qu
lo hace: ''juzgo , hora conv rucme' para a egurar u compl ta ind p ndencia'')- a í com el alor qu t nía para el fraile la libertad de
u patria, u · dim n i na ha ta el roá alt nivel por la marc. del
di cur religios con qu l nuncia: 'obj to s rad d mis má
arc.li nt ,. t
. \ partir d a9uí fray
nrand
el acerd t el
h mbr entre ac.l p r compler a la cau a de indep nd ncia. Ti d
u acrifici
rá p r lla.
T, da
ta v ce r gm neo &lt;l un Y r e n ·rruct de una
im
n argum ntan en favc r d l. ltb nad la tnd p ndencia, la
ria del erial! qu sustenta la i&lt;lc 1 ía mancipadora como l
e. pre a el aur r en la \IP 1:

f á ad lame, fray

r and

ñala:

i el título de legitimidad en los re ·e. fue la antigüedad de u
dinastía ea l , tron
confi rme al principio clamoread por u
e ngre de 'iena, d cencli nte hai en _ ueva paña d la
familia r ale , d entr l qual e ele ·a el mp rad ro H11eitlatoa11i
de Mé. 1co.
mi.m de c1endo del úlrim ) roui dign de etl ,
que fue Quate111óczjn. • • ta e, la ,·erdad ra cau a por que m de. cerró a E paña ha 26 añ
·o
m d jó v h·er, aunqu
é J
pleit al arz bi p Har ant el n ej d India ; pu la adición
de u, &lt;lalupe qu
t mó p r pr t xt ni él la cr ía, ru rungún e pañol ni negarla me pa ó por la imaginad· n como declar · la Reru
Acad mía d la Hi t ria e n ultada r dicho on. ejo. (~fP-1 p )
.-\quí
pr ci am nt d nd fra · ervand r c n truye, para í r
para el mund , u tradición am ricana. o e un en llo nacido d
pañ 1 n l. u ·va .. paña :in de c ncli nt clir et d uauhtém e, por n iguicncc, her der del d rech natural a luchar p r
la lib rcad d u patria qu no e la de l e pañ le , sin la de l
habitante anee trale d l lugar. P r . i t n ha t _e , e in, tiro ·
como h red r cambi · n d lo conqui tadore e. pañole :
La América · nue tra porque nu

E ca po. e. i • n, , dt.:mis, fu e m cada p r lo indi . ha. e, que
ca ·1 fuer n cxt rminad &gt;., ru han e aJc d p lcar ha t, h y en las
. m:midadc. dd r ·in &gt;. nce .iño. ha que us hij s hac ·m . 1)
mi:-1110, n.: !amando la herencia &lt;l out: tra ma&lt;lr que t da fueron in&lt;lia • pu, la nu tr fu ron coloruru &lt;lt hombr ) 11 de
mu1 rt: . T. mp &gt; l se han guardado a . u d , e nd1entcs lo p ero:
d1,: nu tr . padre lo. conqu1 tacl re on lo n;y · , en \;rtud de
lo. cu. le. todo lo g· narc na su cuenca · ne.g tn inr n-enci · n del
erario. ( rP 1, p 3)

rti.,.'\.

padr

la
i para
ello hub u
porqu era d nu
ad
rqu h m s nacido en e a. ·- t
el d recho natural d I pu 61 en u
p 14")

:.n el DP r
la
'tic , la d
r el cu nt la d 1
Diputado p
vo Le · n n 1 ngr
ah a p r un fi d rali m mod ·rad e m camin a
1ir para la nacit:nt r pública·
n e ntra, ·icmpr en e ncra, ha ta l final d u actividad p lítica y
parlam ntaria de ,\gu tín d lntrbide.

e to\ p r el pr yccro ele b e dcl ant' o . n re. . \lli e
da al puebl l. f derac1 · n u pid · p r r anizada d la manera

21

�1A comtmcción de sí mit1110

menos daño a, d la manera más ad cuada c mo anee dije ya a la
circunstancia de nue tra poca ilustración, y de la guerra que pend
sobre nuestra cabeza , y exige para nuestra defensa la má perfecta
unión. (DP, p. 9) ( ...) ¿Qué pues concluiremos de todo e to? se
me dirá. ¿Qui r u ted que nos coostituyamo en una república
c ntral? 1 o. o siempr he e tad por la federación, p ro una federación razonabl y m derada, una fi deración cooveni nte a nu tra
poca ilu e.ración y a la circun tancias d una guerra inminente, que
debe ballarno muy unidos. o iempre be opinado por un medio
ntre la confederación laxa de los E tado, nidos( ... ) y la concentraci ' n peligro a de Colombia y del Perú. (... ) É te e mi oto y mi
te tam nto político. (DP, p. 7)

E l YO entonce

e transmuta en el centro de la cosmovisión deJ discur o político de fray ervando· atrae, cita, alud o evoca al mismo
y que ha eran itado p r otro de u texto y como I di cur o e
acción, eñala acciones 9ue ha realizado n el pa ado. El Yo biográfico
d FSTM apar ce, entonce , como intertexto n u discurso político;
trategia de p rsuasión que utiliza el autor para r forzar la fuerza
de u discur o. (Entr la formas de la intertextualidad que utiliza
encontramo la aut rreferencia:

'

'

ste mi mo era I plan del insign fexía y de t d
amencano de la orte de Cádiz, el gua! pr bé yo también en la e,,unda
carta de 11n americano al español en Londres qu ra muí realizable por la
uniformidad de origen, lengua, religión, co cumbr y leye . ( 1P-I,
párrafo 2)
¿P r n han leíd nue tros diputad . el libro 14 de mi Historia
de la rez·ol11ción de, 1ueva-España? Leyeron lo d é ta la Idea, que cribí &lt;:.n [an] Juan d
lúa, de la constit11dó11 qm tenía la Alllérica dada por
los rey s de España antes de la ini~1sión del despotisH10, y xi ce en la Le ·e
fundarnentale de India . ( !P-1 párraf 45)
e dio a luz en 'eracruz la Idea de ella qu e cribí estando pre o
en el ca tillo d [an) Juan d
lúa, la ten o much má e tensar
con notas para reimprimirla.

22

u,dti.i11a Cantú

rtiz

Ba tant anuncié en el libro XIV de mi Histolit1 de la rwol11ción de
• '11era España, gu imprimí en Londr , añ 181 , en 2 toro~ ] 4°.
(MP-1 párra o 9 )

Y la intrat xtualidad:
E en virtud de e ta · ley qu e. cando yo indultado en oto-laMarina de d 14 de junio 1 P, s m llevó con grillo para que m
matas , por obre la cima de la Ande. 2 leguas acia léxico. Enviando el vire1 nu a tropa a e coltarm d de Atot nilco el grande,
u ecretario Humana dixo al capitán qu iba mandándola: "Lo que
debió hacer Arredondo (comandante general de las provincia interna del oriente) fue haber pa ado a e te padre p r la arma Que
i huvo indulto capitulaci · n, a í c m así nada e cumple, acá e
lo hubiéram s apr bad y no nviarno e t engorro. •
Para libertar e d l de mi per ona y endir el e cándalo del pueblo mexicano e fingió llevarme desde Pachuca para Veracruz; p ro
de de Per te e me hizo retroc d r p r camio extraviad . y metí ,
en la Inqui ici 'na la d de la mañana del día 14 de ago e , 1 17.
En van pedi en ella que e me oyera haciéndome aber la cau a
de mi prisión. Apodaca era guíen me tenía de tinado a acabar mi.
días en u calabo;m,,) quand la Inqui ición fu /cin 'da,
lle\·· en la n che d 13 d may , 1820 (vísp ra d jurar e la
cuci · n), al calabo,: - eparo llamado olvido d la cárcel de corte con
la mi. ma incomunicad · n.

la una d la m ñana del 17 de julio del mi mo año, me bjz
conducir el virei para el ca till de [an) Juan d Ulúa, al gando
c.xpre, ament la citada lcyc , qu por la con titución quedaban
d rogada ; }' n b tance la órdene terminante d l rey para poner
inmediatamente en libertad quamo e tuyiesen pre os por opinion p lítica.. L Corte habían publicad en eti mbr una amni tía b oluti ima para l insur nte de ultramar, y aunqut tambi · n
la obj té, el ,irei me mand embarcar para 1--,, paña el &lt;lía 3 de febrero, 1 ·21, citándome siempr e a mismas I ye clictada por la
perfidia del , reye de spaña. (MP-1, párrafo L6 12"')

23

�Li co,ufmcci611 de sí mi.rmo

Lldiiina antlÍ Ortiz

n u di eur o polític -patriótico &amp;ay ervando ju a con u lugar
d enunciaci · n: por m memo e la víctima quien habla en otr e
la autoridad moral d la in urgencia mexicana la que in tru 1e, y en
otros má e eJ guía e pi.ritual quien rdena. También habla el opositor que acu a. Por tanto de plaza u di cur o del espacio del reb lde
marginal di.id me hacia el di cur o de aut ridad de d lo privado
a l público y de de el lugar del v ncido al pacio del p ibl venced r. En la enunciación de 'U discur o, fray rvando r vela pi na
conci ncia de u individualidad, una extraordinaria capacidad para
re-crears " y 're-e nstruir e" librem nte a í mí mo d aquí que
n tran mita u pr pia vi ión d í como un acto de auto-pr entaci · n. Luego de ufrir un terrible de pre tigi
cial m ral conómic
piritual ab qu cien que cumplir c n u d tino hi tórico,
p r l qu mue tm una fuerte convieci · n per onal.

romántico a t da luce . Per onaj hi tórico-politic d finitivo en
la ind p ndencia d
éxieo y en l primero año de actividad
parlamentaria de la República. P r onalidad aguerrida, infatigable y
plenam m c mrencido de u ab r, deb r y hacer: En lucha constant por la libertad.
ándido pícar aventur ro , xaltado egún
Reinaldo Arena . Hombr d p n amiento libre y lib ral.
¿Cuál e ent nce el pr pó it d fra ' rvando en u di curo ? Ap lo étic má que te timonial eñala B goña Pulido Herráez. 22 Tal vez aunque ) no e taria plenamente convencida de ello
porqu , iendo así ·dónd qu da l "objeto agrado d u má
ardient
oto ' ? unque como abemo , todo di ur o e antr pocéntric y conven o en gue fray ervando e un per onaje con
conciencia hi t · rica que con truyó u propia imagen para la po teridad, que qui, in ertar e en la historia qu ~ estaba ge tand y
e cribiendo como un hér
historia en la que ·¡ participó d manera
activa y d cidida m n.ieg a p nderar ólo el a p et e ólatra de u
p r onalidad.
u intención no hay por qué dudarlo, e btener la lib rtad absoluta de r léxico aunque también anhela u libertad p r. onal y actúa
en con cu ncia para obtenerlas. i para ello ti ne que hacer una
autodefen a d 1 y pues... o lo calla ni 1 culta. l Yo de fra ·
en·an&lt;lo emerge re e tido d autoridad, como una e crat gia d
auto-d fi n, a, (ya como apología del y ) 2' y como símbolo d la
paradoja d una época.
orno \-em
en u di cur o fray ervando Ter a d fier refu rza u imag n acial, e c n truy y re-con truye a . í mi mo a
partir de u ince ante obs sión de er crioU , de la feroz r j tencia al
de precio gu ha pad ciclo, d la reiterada afirmación d u dignidad
y de la terna bú queda d justicia. Hac d la libertad la patria y la
religión eje textual que tematizan tod u di cur o. ray rvand

e que su vida (...) fue como un camp de las fu rzru que luchaban en e o moment . ; fue enct:.un nte, egún la expre ióo de
Heid
er, un e-car-eo-cl-mund , n e mundo tan agitad de fines del igl X\' llI y principi d I XI X. ~Iier corno in o pechar
lo que hacia e pu. o en el cruce de la fu1:rza qu de rruían un
orden ' creaban otro- e detuYo inocentemente en la quina por
d nde t do el mundo corría, y recibió, primero lo mpell ne , y,
de. pué , la di. culpa .21

, ntonce el fraile, un ímbol n el que e e ne ncra la dualidad
d un mundo en ge tación: pr dueto d una ci dad conformada
por conqui tadore y c nqui tado,, hij &gt; d padre e, pañol y madr
indíg na (i&lt;lcalmence) americano por her ncia &lt;loble. e ubica en
la encrucijada d do tiempo . Centro ) marg n- v z c.l autoridad
. \'OZ chverg nte/ di. idente, patriota
religi s . n cri llo que viv
a u.n tiempo entr la pre i · n y la libertad. Quij te del i lo XJX
por . u .. ueñ qu n lle an a er 'li e p r u largo viaj de and i rnpre v !ver a u Ítaca· de radad per. eguido, , iaj ro cerno
11

.\momo
19 2

p.

Hro

Leal en: hay

rvand1 11·rc~a de 1 licr. •\lt111ori,11 • l, léxico:

X.

24

22

Bcgoña Pulid I lcrráez. Poiticar de la 11mtla histónm contm,poránea: rl genm1I en 111

lahe1i11to. p. 163.
:n Juárez .\lmendr , Encarnación. (20&lt;l6). El merpo 1&lt;estido J la ro111tmcdó11 de In
1dt11tidrJd m las nnrrati1w 011tobiográficar del 'iglo de ro. Gran Bretaña: TamesL,
\\oodbriuge. p. 131.

. .s

�LJ,dfrifla Canm Ortiz.

La c()11strr1rción de sí mismo

Tere a de !ier, el marginado, 1 prisionero el rebelde y victima de
la inju ticia, criollo, político y patriota por convicci, n elabora en u
discurso un caso moral en u d fen a pone en tela de juicio la validez de la historia oficial, cue tiona ,v desmitifica uceso histórico y
político , de pliega públicamente su cred ideológico. 24

adíe ere , p eirá dudar de mi patrioti m . on e o ciclo m1s
e crito a avor de la indep ndencía y libertad d la América; n
público mi larg padecimiento , r U vo las cicattice en mi cu rpo. Otr s podrán ale ar servid a la patria iguale a lo míos· pero
mayare ninguno a lo meno en u género. Y con t do nada he
pedido, nada me han dado. Y de pué de 60 año ¿qué tengo que e perar ino el epulcr ? Me a i te pues, w1 &lt;lerecho, para que cuando
voy a hablar de lo que debe d cidir la uerte de mi patria
me crea
desintere. ado 1mparcial. Puedo rrar en mi opini nes, éste el
patrimoni del hombre; pero e me haría urna inju ticia en sospechar de la pureza y rectitud de mi intencione _n

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1iu-r IDO m11RE L4 r101r~\'CL r, \; lfgang of ky (2 06) pre ema
el intercambio de p )dere o lo que Foucault define como micro poL'

dere un conc pto qu xpresa el becho de que todo er que ex.i te
en . ociedad e tá atrave ado por relacione d p der y que inclu o el
má mínimo o en apariencia el má indefen o ejerce u p der obre
alguien más, al eñalar qu la violencia en m do alguno de apar ce,
ino qu solam nte cambia de rostro. n los tiempo primitivo , l
hombre luchaban entre ello hasta que uno ganaba o ambos abandonaban agotad , el combate. • ra un mundo d temor recípr e
directo. Quién s defendía cení, po ibilidade de alir air so. i uno
a,·enrajaba al otro en fuerza fí ica, el tro la compen aba con la a tucia el coraje o la agilidad. El fuert temía al débil pero también el
atacante era vulnerable.
El fen 'meno d la vi lencia ha dominado a trav's d la hi toria
a la pecie humana. Lo sere hwnano perten ciente a determinado tipo d ociedad y con e p cífica idio. incra ia y bagaje cultw:al
estamo xpue~to a una agre ión puntual porque Yivimo y no
de arrollam s a partir de relacion
ciale e tablecida } uno d
lo e pacio. má important e la e cuela ( ofsky, 2006).
Egresada del .olegio de &lt;lucación de la Facultad de il ,ofia } Letras
b1:cana del entr de Estudio Humaoisricos de la L-A:--JL

2

r ex-

�El uso del podtr ni la violencia escolar

MilagroI de Jesús

tIZfJW

e caracteriza como iolencia varia dep ndi ndo de la posjci 'n id o lógica _, cultural n la que se eocuen tre es decir dep nde
del taru de opinión. n lo 9u re p eta a la violencia e colar; lai
vi ione dep nd rán de acuerdo a la po ición en la escala d jerarquía a los rol de empeñado en el proce o educativo, como las
de los profe ores, directivos, alumno , padre y madre de familia o
caracterí ricas como edad, género, exo ntt otra .
La vial ncia n prim ra in tancia e p rcibida como la expresión má rígida y directa del pod r fí ico, o como la manife tación
de la po ición de lo actore en la jerarquía del poder, ademá de que
expone la poca capacidad de comunicación entre la. per ona para
olveotar lo problemas qu urgen como resultado de la interaccione que exi ten en todo ·po de relacion sociales, personale ,
académicas y Jaborale .
La vi lencia qu a diario sucede y que atrae nuestra atención, hace
preguntamo ¿qué es la iolencia? y ¿por qué e utilizada como medio para re olver problemas o imponer id a ? en lugar de presentar
y proponer olucion democrática . Por u parte, elázquez (2005)
e cuestiona, ¿por qué la persona usa.me la violencia como una
manera de e tar juntos? ¿Por qu' no podemos apelar a otro lenguaje? La falta de ruálogo, de escucha activa, de disposición frente a lo
in ter e y nece ida&lt;le de la mayoría in violar us derechos }' libertad tiene mucho lados. crualmente e puede ver como la violencia
ha obtenido mayor dominio en nue tra sociedad, que poco a poco,
y hac alguno me e a mayor velocidad, se encarga de convertir
h cho o siruacione qu par cieran ajena a nuestro context , lo
que hace pen ar que el ruál go y la argumentación e han perrudo
y e ha dado pa o a la barbarie, n e tamo dando cuenta que no
conocemo otra forma de rnanife tamo qu la fuerza y el abu o.
El abordaje de la violencia en general pued r u1tar arriesgado por
múJtipl factores que van de ele la categ rización de la cau a ha ta
la definición o delimitación de la con ecuencias de todo L tipo
que ésta ituacione puedan repercutir en cada uno de lo inruviduo
por lo que e importante delimitar y di crirninat áreas o t mas de e tudio para obtener mejor re ultado y oluci ne a ta probl mácica

que día a día va aumentando. D tal manera que, como señala , mez
(2005) el escudio d la viol ocia deb servir tanto para compr nd r
alguna dinámicas que e pre entan n la e cuela, a í e rno una oportunidad para que se convierta n un espacio a partir del cual r.
n ren nueva. e trategia relacione que atiendan e ta problemática qu
ciene repercu ion
ducativas y sociale muy ave .
Por u parte, Ro (t 999) eñala qu la violencia coda fu rza fí ica o acción empleada para añar perjurucar o malcratar y caracr riza
al ujeto violento como individuo que está fuera de su e tado na rural
de su situación o modo que d e a manera obra c n ímpetu fuerza
,. con intensidad extra rdinaria. Por u patt Vázquez (2 05) señala
la vio! ocia en todas u manife tacion
b taculiza la paz y
ju ricia social&gt; la capacidad productiva y la convivencia armónica del
individuo. Exi ten diver o tipo de viol ncia egún el nivel de im
pacto que oca i nao a tal grad de conrn ver a la opinión pública,
lo cuale. van de de la g lp herida , aco o exuale. vandali, mo,
problema de droga entre otro . in embarg tambi 'n e debe de
tomar en cuenta aqu lla falta de re peto hacia lo demás, en don&lt;le
la víctimas ·on humillada por tt u otro. c n in ulto palabra.
gro.era., raci.m abi no o rufu , exclu i ne ..
n lo que re pecta a la repercu i ne en el pacio educativo, la
\~olencia e colar g n ra un ambiente de poca calidad en lo · pr pio
alumnos alumna
indirectam nt d la in titución educativa, ·11
qu e mo menciona elázl1u z (2 5) en el ca &lt;le lo alumno,
o alumna con xc l nt aprovecha.mi mo acad 'míe cuando son
dctimas de intimidación bajan u promeruo } logran conformarse
con hacer 'lo lo uficien e para o repr bar y btcn r, aunque ea
a travé de e medio, aceptación de los y la d rná c mpa.ñero ·,
e to rcpercut imprc cinrubl m nte en la calidad educativa, g neraodo un clima ten
, no pr clive al apr ndizaje y en. eñanza.
Como jempl . elázqu z (2005) n l t xco Experie11cias eshrdia11files co11 la 1•iolencia en la esc#ela xp ne 1 recuerd -. ) exp rien ias
yue la in tirución deja a travé &lt;lel tiemp en la p blación e. tuc:hantil, tale como: ¿qué e -peri ncia deja el tránsito por I ruferente.
nivele ? ¿Qué exp ri ncia _ van acumulando? ¿d qué tenemo,

3

31

Lo qu

que

�El 11so delpoder e11 la 1iolencia escolar

experiencia? entre otras; D lo anteri r mencionado se e pone el
iguiente relato, donde una e ru.diante de primaria Pa la, tu o que
cambiar e de escuela d bido a qu a una ma tra, según menciona,
no la quería por u religión sin embargo, seguía iendo la niña má
intelig nte ademá refier otra ituaci 'n y comenta que, la primera
Yez que hubo algo diferente en u vida fue cuando un profe or la
golpeó fue un impacm para su vida académica ya que ningún profe orla había golpeado antes · la manera de reacci nar de la alumna
fue in ultarlo • d pués de e o nunca más, egún c menta tuvo otra
ituación parecida, los docente 'ª no tenían derech a gritarle y
mucho m no a g lp arla.
Lo anterior mue tra como una acción violenta o agresiva dep nde
de la forma en la que cada individuo puede reacci nar d distinta
manera y cambiar habituar e al medio. e tal modo qu , las y lo
alum o a lo largo de su trayectoria colar pueden aprender formas
privilegiada para resol er conflicto p r medio d accione violenta, qué se pued e petar en un futur cuando sean ell y ella lo
ciudadano que no puedan y n quieran r lv r conflicto y en lugar
de dial gar u único r cur o sea la agre ión · la impo ición. Es decir,
la violencia como cualquier otro comportamiento social e aprende
por imitación. Tal como apunta Velázquez (2 5), i bien es cierto
qu un pa ado ,,iolento induc a una vi lencia utura, monee es
nece ario plantear e, cómo e gen ra la violencia y dejar de hacer pedagogía ingenua.
anterior exhorta a que se deje d eludir r ponabilidades y olucione inmediata a la, ituacion conocida por
muchos, pero con pocas olucione inmediata , evadiendo ituacione o ju tificando a. lo y la cloc ntes leja d remediar la ituaci, n la
complican cada \'ez má .
La escuela com in ticución ocial es cómpLice de la violencia y
de relacione de control legitimada , n ólo a travé de accione
fí ica . ino a rravé de medí con mayor alcance en el mantenimiento del orden acial y qu con igue la sumi ión e aquello sobre
lo que ejerce sin que é to · la perciban como tal, asegurando a í la
perpetuación del orden acial. EJ clima colar proclive a la violencia
debiera er cue tionado má a menudo acerca del ni l de calidad

32

MHagros de Jwis Cazam

v de compromi o de cada participante ya que é ta ituacione exduyen, limitan y marginan las expectativa y objeti os que como
institución ocíal e tienen de ella. Por lo que e concluye que cualquier iru.ación ligada a la viol ocia e colar repercute y deja marcas
profundas en cada uno de lo role que repre ne n, ya ea agre or,
observador o víctima no ólo en u pr ente in que también en el
futuro de cada per ona y d la sociedad en general.
La pr ocupación por el e rudio de la Yiolencia escolar igue aumentando, cada v z má , la inquietud de la comunidad social del
mundo en gen ral • en particular de la y lo investigadores que
egún García (2 05) de d hace tres década e planteó como un
problema di ciplinar y e iniciaron e ru.dios istemáóco sobre el
tema. in embargo e ta in e tigacione e han centrado fundamentalm nte en de cribir el fenómeno, u incidencia stadística y en
reiterar este rechazo unánime que se hace de lla a niv 1 acial.
Empero aún y con to acercamiento científic al fenómeno,
alguna vece la violencia e colar br pasa lo hasta ahora explicad
o propue to e decir pareciera que quiere decir algo más algo que
no ,e ha querido e cuchar debido a que toda la atención
itúa en
querer erradicarla desaparecerla d cada institución educativa con
propue ta aún más violenta. De acuerdo a lo anterior García (20 5)
eñala que el limite que se ha e tablecido, no ha ervido para frenarla. La pregunta que e impone ya no e tanto l h cho d que l
fenómeno prevalezca o u factor determinante l cual a e tá
medianamente respondido a nivel mundial con una exten a bibliografía cuantitativa, ino cuál e el límite encre el u o el abu o del
poder dentr d la aula educa.ti as la manera en la que ese poder
e tran fi. rid a vario actor
n un mi mo moment y lugar.
La situacione de violencia n alguno caso e pu den convertir en bidireccional · e decir de d e ntes a alumno, o vicever a,
ocasionando con ecuencia cognitiva , em ci nale p icológicas y
una de las con ecuencia ' casi no mencionada
con r p cto a las
ruptura · ef et s que oca ionan al pr ce o de en ñanza aprendizaje en el ámbit educativo.

r

33

r

�El uso del poder e11 la no/e11cia escolar

.\1ilt1gros de } wiJ Cazares

El ámbito educati o y la ·olencia
n el texto El podery la autoridad en la esmela Batallán (2 3) hace un
análisi a fondo d lo papele dentro d I ambiente educativo en
donde pr enta la analogía de lo role de de la concepción ideológica patriarcal en l cual señala, que lo fuerte prec pto moralc
que provienen de la in titución ducariva, aJ conferir a la funcione docente autoridad j rarquizada, contradicen la libre realización
v cacional de la tarea a í c mo la ideología dem cratizadora de la
función, formar hombre y muj r libre creativos y olida.ria . Y
continua u análi i d de el pap l o d la figura de p d r qu d de
el dir ctor o dir ctora a ume la caract rí cica del padr arcaico,
al repr s ntar el rden aut ritario y arbitrario qu pr Yoca conjuntament la r belión y sumi ión del hij o hija en e t ca o lo · la
alumna . D igual forma la autora ya mencionada expone la relación entre la ri alidade o que surgen en la int raccione
ciale
debid a qu en la bú queda del lugar por el r conocimiento paterno las int raccion
c lares tiñen d rivalidad entr ma.e tro ;
qu n el ca o de la familia, serían la y lo hermano · a í como de
conducta de re i tencia y r entimiento hacia la autoridad inmediata uperior, el director o el padr y madr de familia.
Es abido que en un alón d da e, e tablece una enorme
diver idad d relaci ne, aciales, egún eñala, Velázquez (2 5) es
decir n l mism ambiente educativ pueden exi tir relacione entre alumna y alumn qu de tru en ayudan compiten colaboran,
nvidian, ap 'an b taculizan, timulan humillan, pr tegen la. timan curan, aman, traici nan, ali ntan, critican, acompañan abandonan compr ndeo ten an r petan, de honran, acon ejan confunden, aí lan, aco en, tcétera. ... de d ahí dond la hi toria de
la Yiolencia n la e cuela com eñala Velázquez (2 5)
va construy ndo n el de cubrimi nto gradual de l victima , d aquella
per ona ''olYidada por la historia". E te de cubrimiento ac ntcce
cuando, poco a p co, rec n e mos lo que la víctimas tienen que
decir y, por tanto u poder de col car su ufrimiento n palabras.
poder e comparte, está en c nrinuo cambio e ej re en difer nt momento por difer nte a ente . Alguna vece el poder e

percibe corno tal y tras casione e encuentra d ntr del di curo di ciplinario, de forma que quede libre de cue tionamiento p r
parte de la , oci dad. En la e cuela la figura del d cence la que en
mayor tiempo ejerce p der aut ridad obre lo alumno e to es
a ignado, ac ptado y no cue tionad .

0

34

r

La violencia e colar de de u conceptualización: antecedente
L no d lo, mayore problema que ha tenido que enfrentar la inY stigación en violencia e colar, ha ido la definición del probl ma r la
múltiple divi ione de studio qu e han h cho· a í, gran part~ de
la dificultad de la inve tigación e tadí ti.ca, provi n del interior d l
mundo di ciplinar, d nd n
ha p did acordar qué
l qu e
entiende p r Yiolencia e colar y cuál s on su manife racione, má,
caracterí cica .
El problema encone viene dado por la fr ntera d finitoria
~e lo _qu . e enti nde por e, te fen ' meno. Dentr de la prim ra
invc t1gac10n
encu ntran la e candinavas, qui n , tomar n el
concepto d 111obbi11g para definir e te problema: dicho concepto re. alta el carácter de acoso y am naza que ti nen e, ca conducta, sto
egún García (2 5) quién aderná eñala qu dentro d primer autor:po~te d Ob: ·eus defin la , ituación de iolencia en lo .igui nte
ternuno : un alumno
• gredido o , com'i •rte n YÍctima cuando
e tá expue t de forma rep cicla y durante un tiempo, a acciones
negatirn que UeYa a cab otr alumn
\ ria &lt;le llo . . E. decir la
caracterí tica de la vial ncia e colar denominada Afoobing b11l!Jing e
que conducta d agre ión intimidación ean repetiti a hacia una
mi ·ma o mi ma victima .
La Organización Iundial de la alud, egún García (2005) incorpora una definición &lt;le la violencia en r ' rmino. má gen ralc , qu
engloba un amplio rango d manifestaci ne definiéndola com
u o delib rad d la fu rza fí ic,
l p d r, ya ea en grado d~
amenaza _o efectivo, contra un mi ·m , otra per, ona o un grupo
o ~omurudad, qu cau e o t nga muchas posibilidad d cau ar
1 1 nes, muert
daños p ic lógicos tra, torno. del de. arr 11
privaciones.

5

�El 11so delpoder m la violmáa escolar

Milagros dt Jes,is Cazam

ntt lo mucho factore qu . e han a ociad a la conducta
vi lenta de las y lo e tudiant
i i ndo lo que ñala arda (2 5) la caracterí rica qu predomina entre los agr s re es la
mayor ortaleza fí ica.
otro e tudi _ uele resaltar e entre la
caracteri tica individuale de lo agr sores: el r hombre, de menor dad, la impul ividad e hiperactividad y I consumo de droga
y alcoh l. Por otra parte, la influencia de l pares y la educación e
interacción con 1 padres a í como 1 nivel ocio c nómico y el
v1vu en un ctor urbano, parecen también e tar a ociado , egún
1 con idera la rganización fundial de la alud (20 2). in duda lo
factor, que encu ntran de manera directamente relacionado on
lo ambientes familiares y sociale donde lo y las agre ore (as), víctima · ob ervadore e d arrollan d bido a qu , como e mencionó,
la c nducta ociale
aprenden d acuerdo a conducta ob ervadas
imitada , la cual
reproduc n n lo ambi nte escolare o en
cualquier rro donde e desenvuelve cada individuo.
La forma de relación acial violenta in lugar a dudas e a imila
aprenden n difer ote espacios
implica qu la e cuela e tá
incluida en dicho, ambiente . Al interior de la e cuela s pueden
repr ducir modelo
ciale que impul an la aparición d conducta violentas po ibilicando la aparición de excluid
cialment e
impulsando la di criminación violencia imbólica i" témica hacia
·e grupo ·ocial, para Ro (1999) lo i témico e refier a la negación de la democracia. es alg má qu un e tado que marca a
todo lo alumno en contra de ~ dos lo profe or en una batalla
percLida contra la burocracia, ademá eñala que manifie ta com
un trar apar nt mente igual para tod . 1 s alumno y quepo ibilita
qu unos an privil giado má que tras.
Dentro d l fenómeno de la Yiolencia en el e paci educath o
. egún Vázquez e necesario ir aclarando I área rise , referida p r Iuñoz debido a que una de la funcion e encial d
la in titucion educativa
la de crear e pacio pertin nte que
fav r zcan aprendizaje tcndient al d arrollo individual v comunitario producci o, confiable, eficient y eficaz de u alumn .
ñala gu para el logr de 1 tru m e. nece ari incluir propue ta.

que c ntribu 'an a di minuir la actirude de violencia en toda us
manife taci n ya qu ' ta ob taculiza la paz y la ju ticia • cial la
capacidad pr ductiva "la convivencia armónica d I individuo en toda las ár a , no sólo en el ambient
c lar ino también en donde
pued repercutir como cons cu ncia indirecta Tázqu z, 2 5).
l aum nto en l interé mundial obre el t ma el d algun
paí e, n particular obre todo de las in tituci ne. educati as, pone
d reliev la nece idad de la institucion p r reconocer ' analizar
la probl mática. i bi ne ci rt que la pre encia del fen · meno en
alguno ca o , o c m primera impresión, e mínima, 1 qu e evidente es qu , la principal víctima de la violencia e colar es el proce o
peda ógico y las con ecu ncias van d de la de erción escolar ha ta
la p r · tencia d alto índic de analfabeti. mo 0/ázquez, 2005), qu
hacen qu la faltad un proyecto pedagógico efi ctivo y afi ctívo impida la repre ntación del verdadero rol de la in tituci ' n ducaciva
y •u práctica dirigidas hacia el conocimi oto el bi n tar integral
vean interrumpida .
• en uropa d nd urg n y llevan a cabo la mayoría d lo
e tudi
realizad
obre la ,·iolencia e colar, añadi ndo a Dan
Olw u , corn autor recurrent n t ma de violencia, el pionero
de la investigación acerca d 1maltrato la viol ocia en la e cuela ·
Gómez (2005) comenta que te autor e quién d d una per pectiva cuantitativa pr duj 1 prim ro avance en 1 t ma y qu us
encue, tas influyeron de manera determinante en países que adoptaron la misma per pecti a m todológica, principalm nce en E paña
In lat rra.
En relación a M ' xico y al enfi qu dad al tudi del fenómeno
de la violencia e colar, foñ z pre enra la e tr~tegia del pre ente
gobierno ~ deral y- describe de manera clara y concisa sus lirnit
y alcanc
eñalando que corno uno de lo ej s dominant en l
di cur del gobierno en l primer año de la pr ent admini tracióo (20 6-2 12)
inc rp r ' la r ferencia a e to tema , al parecer,
a umiendo el objeti,·o de incidir en la percepción de seguridad de las
familias mexicana c n e trategia programática, cuya denominacione son muy sugerentes tale com U111pie111os Afl ,ico o Rescate de

36

3

r

�l 1tso del poder en k, ¡,iolencia escolar

espaáos ptíblicos. Haci ndo alusión a las e trate~a politica

l mismo
~ala
qu
n
c
nsonancia
con
e
e
dLScur
o
en
f;
br
ro de
aucor . en ,
,
el
pr
grama
denominado
"
sc1,ela
Seg11ra,
que
e2007 s pr .en to
- lib
· pret n de conver..;UL.. a los_ centro
e colare en spac10
res
gún cita,
_
,
de violencia delincu ncia y ad1cc1on
(2 8: l t 96). De tal manera
que d a expu esta la irnp rio a n cesidad de actuar urg ntement
·
dide de la cu la v de d otro ámbito ocial para preverur erra car
ituaciones d. violencia que puedan repercutir ~n otra conducta y
accione que dañen o limiten las relacione ocial ..

Conclusiones
.
J srudi ar o 1ograr un acercami nto a fenómeno v10lento en la
hacer una
escuela t al como n-ala V lázquez• (2005\'J igru· fica poder
,
inter cción d vario elementos.
trata de un fenomeno d nueo orden y no implemente la urna de la ":sti~ción "escuela" .' ~
noción de ' violencia' ; implica práctica
c1ales mcluyente qu~ ~rucien desde cada aula } cada individuo. Lamentablement~ en Mexico
hay un manejo de carácter político en 1o tema educaavo , qu_ no
. que g n re ningun
' cambio en la cultura para combatir
lo..
p rrrute
.
hábito de violencia ante al contrario se pretende atacar la ''l_olenaa
. violencia ólo atendiendo lo intere
de uno part:1cu.Jare
con ma
lí .
E d . 1 rogra
o de alguno ectore mpre ariale y po tlco .
ecu, o p , . ma social s educatiVi cuando pretenden atacar ta prob_lemat1ca
e quedan en lo sup rficial, in t mar en cu nta la re~ r nc1a que e
cien n de experiencia de otro paí
como o~omb1a, n donde l_a
.
.
,
.
al
}r
económica
ha
mei·
orado
c n 1derablemente
deb1-.
s1tuac1on soc 1
.
do a la atención integral del tado en programa ociale , educatl·

Milagros de }mis Cazares

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1

2t.l06.

38

39

bada,

Iadrid

�El //JO del poder e,1 la 1iolmda molar

, , xp ciencia e tudiantile
eláz u z Reye , Luz f ana.
. . , con la
.
q
.'
-l
ela"
Re
vi
ta
r 1exicana de Invest1gac1 n duv10lencta en a cu
·
.¡
764. 12 nero 2 9. http://redalyc.uaemex.mx
cau. a. 2 5-,39_
•
n:dal ·c/pdf/14 /14 2607.pdf

Los PROFESORES Y EL CAMBIO EDUCATNO:
CONDICIONES OBJETNAS Y SUB]ETNAS
Guadalup Chá ez Gonzá]ez•
Benigno Benavide Martínez•
UA1 L

Introducción
E. 1:-.STF \RTiíCLO ' f A.BORO\ alguno a p cto relacionados con 1
cambio n la educación up rior, obre todo aquello qu tocan o
10volucran el rol de lo profe r y pr duc n con cuencias en el
trabajo concreto que e realiza en la aula , n la in,e tigación r en la
univ r idad n g neral.
analizan do. lín as d 1cambio educativo
en primera instancia, la aparición del cambi traducido en nuevas
exigencia para la profe ión acadénúca
uev-o role ...), originada
é ta en la r comendacion int rnaci nale y n la normativa nacional instiruci nal Qas p lítica ), a í como la, implicaciones que
tien n para lo profe ore , en particular en la dimen ión · rico- ocia! de la d cencia. Para e t apartado se consideran en esp cial
los aport , te · rjco d
[ax ~ ' b r, que p rmiten comprender la
dim n ión cial y política de la profe. ión docent o académica, a í
como también la recomendaci ne, que derivan de lo docum nto. que orientan lo cambio , obrt rodo a partir de la pr pu ta
de la L E
(1998) para la educación up rior y para el rol del pr fe.ar ha ta 1n qu e expre an n el ~Iod l
ducativo (20 1 ) de k
L \: ·1,, por9uc e ta, directrice
n la que enmarcan lo. argumento
in tituci nale (naci nale. también) para ju tificat l cambi y la
nueva. c.·1g ncia. para lo profi re., lo gu e enrualm nt pueden
J.

J

• Proit:rnra e im-e ugadora del área de Educación. hcultad di.: f-ilo ofia y Letras.
• Profe re 1nvcsnga&lt;lor del Colegio &lt;le ci I gfa. Fl·yL. m,·cr. 1&lt;lad Autónoma &lt;le ·uevo Le6n (U\NL).

40

41

�G11oda/11pt Chá,,ez Go11z.dlez; Be11ig110 BwaJJidl'J Martí11ez

ú.r profesores)' el ca1JJbio ed11catfro: co11dido11es ob¡ttfra.rJ .r11ijetfra.r

explicar la aparición también de cambio en la dimen ión ética del
ejercicio de la profesión docente.
En un segundo apartad (El sentido del cambio...) e revisa una
de la pet pectivas teórica má conocida obre el cambio educatÍ\ o (Fullan, H argreaves, P pkewitz entr otros), para tratar d entender el que se xpre a concretamente en una reforma educativa
(acadéíl}Íca p dagógica) institucional y se proy eta en el tr~bajo de
proD sore y estudiante , c mo e el caso del Iod l _ducatlv de la
u . quí, se trata de comprend r, d de la per pecttva de alguno
profesores entrevistado , cuál es el entido qu le dan a e cambio
y la implicacione prácticas que ello perciben en u diversos e pacio de actuación, y, eventualmente, las con ecuencia que todo llo
podría tener en la concreción o no de un cambio educativo. Lo que
e hace con ba e en algunas d la ntrevista levantada entre 2 y
2010, con e te fin. e trata, pues d con c r las percepcione de 1o
sujeto clirect'lffient involucrado en e r proce o d cambio, para
dimen ionar tod ello, con lo a pect
ocio-políticos y éticos del
desempeño de lo nuevo role para la docencia universitaria.

Lo nuevo roles en la educación superior. Implicaciones
para la docencia

1.

1. Lo profesión de profesor como as1111to político

.

El interé qu de pierta hablar de un tema c mo el del profesor uru,·ersitario pareciera no r querir mayor explicación, ya que, queriénd lo o no se l ha conv rtido en act r principal de l proc
s de
cambio educativo v de la reforma in tituci nal en la educación
uperior. E to no , s e pontáneo e deriva d la relación e&lt;lucaciónestado, lo cual torna el a unto de lo profe ores
us nu vo r le
un tema de mayare implicacione que el qu ti ne la ducación por
í mi ma, tocand con ello los límit de la e fi ra política. Al re, pecto, Pedró y ala (2002), xpre an que la cue ti' n del profesorad_o
l.l!llversitario e d de fa per pectiva p lítica un centro de mrere:
atractivo o ·olo para lo d cent y la instituciones d nde ello
trabajan in , obre tod para el estado· y agr gan,

r

42

E to e así porque si hay un punto unificador entre todo los miembro del colectivo docente de ' uropa ~ gue se trata., fundamentaln:1en~e de funcionario y empleado públicos. E te hecho, ya por
1 roJ mo, configura la cue tión com una arena p lítica dond el
debate crucial e i e ta condición funcionarial e d be mánten r en
el futuro y, a u vez, también p rmit entrever que, al tratar, e de unn
prof~s~ón ~cionarizada, la competencia política financiera. y
adrninistrat:Iva más relevantes c ntinuarán e cando en mano 1:n

de~ti.Ya,. del e .tad . En efecto la mayoría de Jo paí e, eur peos
~~m:tnuara~ _e ru~do ~na . rructura centralizada en mat ria de polínca Y gest:Jon wuverSitana ), por de c ntado, continúan tratando
al profe_ orado univer icario como un cuerpo funcionarial estatal 0
como un colecti.Y de empleado públic que deb gestionar a
e cala e. tata.l, centralizadamenre (Pedró r ala, 2 02: 1-:') .

Aungue con ci ~ta r_e . erva , este mismo juicio puede , er aplicad
en el ca o de uruv r 1dade públicas en nue tro paí , para tratar de
c?_mprend~r el interés d 1 e cado n la tran fonnaci · n el la educac1on up a or Y ~n lo programa d m joranúemo profesional de
lo. profi . ores. J e reconoce la int ,,ención del e, tado en lo asunto de la educación . up rior, centralizando la deci iones , rientando la. ac~one in titucionale , e ac pta también el hecho d tJUe
los .cambio en la educación n pr i n n del interior d la. in tituc1one d~ la di cu ione, o análi_ i, d lo acad · mico , sin gu .
_productdo. en bu na m dida, de de el c nt xto político. ~ to
igrufica que la tran formación d · la educación ti n mucho qu ver
~on d poder del . tado en relación al pod r de lo actor . ociale
mvolucrado
· con 1"d era,al pro ere. orado como un cuer.
'. má aun Is
po fun~_o nanal estatal gue debe aplicar. in bjeciones de fondo,
la. deci one t . madas n la 'lit del poder. iert qu habría ciue
hacer alguna diferenciacion
ntre el pr fi orado univer.itario r
lo de , fu ·
·
d
,
, . ma
nc1 nano_ e la e t ra tatal, pero la c mpasación e
util para tratar de explicarno la ubicación d l profesor frem a )
proce o de cambio y también para c mprend r el inter · del stado
en la eran fi rmación de la educación uperior.

·?º

43

�Los prefnoreJ_)' r/ ca111hio rdl(ct1fÚ'o:

rondirionu of?¡tlfr,is_r s11l!/etivc1S

L . cambio en la educación uperi r, pueden ser vi ualizado ·
como m dida impu ta desde un e quema vertical de p der n
el entido de pr tender establecer nuevas funcione, exigencia a
lo actore. educativo in e n iderarlos realment en la t ma d deci i n ; e t puede hacer qu los actore e vuelvan resi tente al
cambio en la medida no rec nazcan en lo aju t acordado el
r flejo ele su intere e
rnotinci ne . ¿ ómo ent nce e puede
e perar el cumplimiento d las acci nes el de empeno d role y la
btí. queda d objetiY que no on propio ?
Para explicar el problema anterior
posfüle r currir al t rreno
d la política, egún la definición aportada por 'J 'eb r (19 6: 4) en
la 9u la política ignifica la aspiración aparticipar en el poder o a i11fluir en
la dislrib11ci611 de poder entre los distintos estados o, dentro de 11n niis1110 estado,
entre los distintos gmpos de hotllbres que lo co111po11en. 1poder, d d e te
punto de YlSta no pert nece ni puede r manipulado p rmanenrem nte por un individu
grup en lo particular, lo mi mo que
no pued decir e que el poder ea al o indivi.,füle y qu tenga que
p •rmanec r siempr en u totalidad como un bloqu para r usado
c n t &lt;la la capacidad d fuerza que I otorga e a unidad. La bú. qu da d participación n el p der, en u. distinta e fera e · lo que
e busca o e rechaza como p lítica. El p d r má &lt;l_ue unidad e.
diver 1dad de ámbitos , nivele., con lapo ibilidad de er di tribuido
entre individuo , grupo . n la in tituci · n educativa, p r ejemplo,
aparecen di r a e fera en la que · ma.nilie ta la p lítica como
bú queda de p cler identificando d ncro de lla · a1 aula la r unione t rmales infi rmale de profe ore , lo mi mo qu d
tudiante , la. a. ociacione profe. ion.ale. y gr miale te.
Por má vertical que pueda r una organi2ación ocia!, al mom mo qu la jerarquía uperior trata d imp ner u orientación,
• p ra que lo act res d la ba, e, que no tomaron parte en la elab ración de la rientacioncs, las acaten u ob dezcan d cualquier
manera por u po ición de sub rdinación, pero nada 1 garantiza
qu e to e curra a p . ar de la amenaza del uso de la vial ncia para
imponer :u v luntad. Lo mi mo uced d d la p r pectiva de lo
gu tienen qu ob decer, quien elaboran sus acci n en ba e a .u

C11odol11pe 'hórez CoJ1zá!ezy Benigno Benmidts Martínez.

propia expectativa y a lo qu e esp ra de ello . El u o de la iolencia
para la ob clieocia es solo una expectativa tanto para lo ectore
dominant c mo para los subordinad s, no nece ariamente ll ga
a er una amenaza eria, porque usar la vio] ncia ría d legitimar,
lo que de por í no requiere legitimar e, como la educación, ya qu
proviene del supue to análisi raci nalizado d . iruaciones de mayor conveni ncia para todo lo sectores. La calidad educativa las
certificaci n lo rec nocimi nto no se pueden imponer pue
mo trarían u falta de con en o. El probl ma ntonce es ¿cómo
imponer la oluntad ext rna, in hacer u de la vi lencia para qu
otro ha an Oo prof, re ) lo que inicialm nt no e de u interé ?
En política las exp ctativa de lo actore e modifican con tancemente, e decir, la acción de mandar ti ne que esp rar una re puesta acorde aunqu é ta no corre panda t talm nte a u, demanda ·
indu o, no acatar las di posicione e también una po ibilidad.
upone qu la b diencia o acatami nto de la accion por part de
lo uborclinado , e realiza d pué d analizar la po ibl accione
de acuerd a u pr pios interes
• a la p sible re pue. ta del otro,
así que la acción ocia1 va estructurand n ba e a las interaccione que redefin n la relación d poder. En la política, 1pod r no se
ubica ólo como un atributo d l dominam , ino qu e di tribuido
y redi tribuido entre lo actore de la acción politica. i e piensa
en el juego de p der qu
manifie ta en la educación la ituación
puede , er má o meno , como e to qu e explica a continuación.
El i tema educati o ba crecido notablemente en las última d · ca~~• abriendo nu o e pací de trabajo y nuevo ámbit s d p der.
Existen mayor grados de educación má centros de en eñanza,
o~~ mo _par~ promov; r la calidad de la educaci ' n, cuerpo acaderruco r dir en o a ociacion y indicare . d más d est crecimiento numécic qu la relaci nes al interior del s.i t ma educativo
~an cambiado en mucho s nri&lt;lo , e 1 ca o del profesorado que
tlene que asumir un pap l má activo en la toma d deci ione a
rm·el in tituci na!, traspa ando lo. niYele de aula tradicional . Por
e o, e que puede decir que la acción del profe r e desempeña
actualment dentro de un context de carácter político que exige de

45

�u s profmresy el rn111bio ed"mtivo: co11diciones objetiuas_y .rnbjetitw

G11adnlnpt 'hár-rz. Go11zá~ zy Bm~e,no fünauidu Ma,tínrz.

tuación de e ta mi ma índole. También la accioneclireduca·,
mprenden a niv l in titucional, guardan una
cc1on
avqu
. .
el
d
b ca. d I cumplimi nto de l obJ t1 o que
ta o se
lí ·
~~enu
.
elida
o
Ob r la educación upert r, lo qu e expr an en m
traza
· , ha · l
lineamiento d trabaj que pretend n orientar la ducacion _aa e
cumplimient d meta d ca.lidad ~c rdes c n la demanda Internacionales. La medidas pueden r mt rpretadas por l profi , ~~
d e di ver a man ra pero regularmente l harán en ba e a. un .ariáli
. , l!
de las relacione de poder existent entr profe ores tn t:1~c1on;
dep ndiendo de la capacidad de imponer p r p~t, d_ la autoridad, o
de u traer e, de parte d lo ubordinado e tran Jmplantando las
exigencia . D ntr d e ta comp t ncia o lucha, l avances
nu a
di .b .
tn uc10nes y
y retroc O darán la pauta para r n ociar nueva

La educación up rior cien la encomi nda d formar pro i ni ta de acu rdo con lo r querimi nt d la oci dad ad má
procura la bt nción de nuevo conocimiento · tambi , n intenta
hacer llegar todo l b n ficio d la cultura a la ciedad. De acuerdo con e o fine , la educación sup rior s
tructura en ba e a tres
funcioo s típica la d cencia, la inv tigaci ' n y la xten i , n, la cuale on c nfirmada p r la onfer ncia de la C. L
p r n ella
e de taca u contribución para alcanzar el d arr llo u t atable ·
el biene, tar. La ducación sup rior, p r lo tanto acepta un firm
compromi o cial, inclu o ha ta U ar a conceptualizar e como un
bien público, qu e re pon abilidad de rod lo actor involucrado
pero hac p cial énfasi en la re p n. abilidad d l
obierno .
Adicionalm nte a sta idea d la educaci ' n upcri r com un bi n
público la onfi rencia de la
punmali7a la bú queda de la
calidad de la educación y el tablecimi nt de m cani mos para u
a egurami nto, sin de. cuidar de d Ju o lo principi d equidad
) pertinencia.
1tema de la calidad ducatiYa
algo ac prado por la gen ·alidad, lo gue queda p ndiente e la d finición de calidad la cual, para
poder hacer op rativa uele e.·pr ar n un c njunto de ra go
o caract á tica acordada p r cierta or anitacion , nací nale · o
internacional a la cuale
han de ujetar lo pr fi or ) la.
iru tituci n educath·a . 1 análi i d lo yu e la calidad · cóm
aplica a la ducación d b aceptar
in bj ci ne. por el lo
hecho de que la calidad e buen, d por . í .· bu na para t do , no
hacerlo haría ca r o p cha obr quien e manif, tara en otra.
Contrariam nt a u po tura crítica d la educaci · o la política d
calidad no admit crítica per I qu í pu de hacer . on cier o
cuestiooami nto, obre t do a la ituaci · o pre\Ía que pr pició gu
se abrazaran u políticas. · u · educación hacíarn ante. d qu e
implantaran la p lítica de calidad. i bien pu den dar
ta. diferente , de alguna manera, tencmo qu upon r que preYio
a la calidad la educación carecía d ella por lo meno en I nivel
de exigencia que - ti ne en la actualidad. J ob. tam , co n cerno
Yhemo · ivido un innúmer d experi ncia qu atestiguarían la

'l
·

e una ac

nuev

pacios de pod r.

2. T11evas exigencias profesionales
n la educación up rior actual la formaci · n de profe ore toma
nu yo rumbos má acordes con lo r clamo que ~ hacen ~ ~
educaci 'n principalm ate d d la conomía y_ la políuca. La ~ogit b lecería una formación de pr fi ore onentada por un ideal
a
a
di
d
pedagógico y científico donde l ~p_rendizaje de lo e~~ ant s, a ~má d l cumplimiento d la act1v1dade d~ generae1on de conoamicnto y ge tión académica, e tarfan n pmner lugar, provocando
qu lo profe re
prepararan para -~ ejo~ar u en eñ~nza, p~~o
tambi , n para la d má funci n . La vteJa formula d l~ formaaon
de profe or , ba ada en I saber y el ab r en _eñar,_ eoa entonce
una a piración muy lirnirada ante la nueva ~x.i~en~1~ . .
. .
La ducación sup rior centrada n la t.ns □ tuaoo uruv; r ttana
como cú pid d l istema educativo dedicada a la élit intelectual Y
acial de cada paí e tra.11 formó profundament de d .n la egunda
mitad del iglo ~' ' . Lo cambi mi imp rtante han_ ido: una mayor demanda por e te nivel ducativo y u co ecu nte mcremen_to en
la matrícula· diver ificación en relaci 'o a la oferta y en la func1on
gu de mpeña, y el reconocimi nto oci~ de u importancia para el
d arrolJ del paí , para el i t ma educativo (U ~ O 199 ) .

46

4

�Los p,efesores )' el cambio ed11cati110: ro11dici.o11es oijeti1•a1y s11/!iefims

G11t1dahlpe Chá,,ez Go11zdkZJ Benigno Bmavidu Martínez

existencia de una educación de alto nivel de compromiso aún sin
la política explícitamente ori ntada hacia e te fin. Por lo tanto
teoemo que replant a ·no la pregunta inicial a la manera de bu car
ahora, ¿qué e lo que motinba esa buena educación? ¿cómo e des•
empeñaban los profesores sin las exig ncias actuales?
La calidad e el marco explicativo para la justificación de muchas
d las acciones educativa que e emprenden en la actualidad bu cando qu los productos educativo po ean lo mi mos atributos
que todo lo elementos que n ella intervienen per la calidad no
puede má qu pen ar e en re~ rencia a la sociedad· a í que una
duca i 'n de calidad e aquella qu forma pr fe ioní ta capaces
de ati facer la necesidades que
demandan tanto en el ector
producti-rn, como en la vida ociaJ toda. Estas demanda deben er
reconocida por el i tema educativo para poder respond r a ellas
y a la vez, la universidad recib como re puesta un reconocunJento
que se da a través d l empleo al qu tienen acceso los profesioni tas
egresado , las demá nece.idade ociale , por más evidente que
sean resultan muy difíciles de " r a ndida . La conexión ducación
v ciedad, m diada p r la calidad, sin embargo permanece, es decir,
~ mayor calidad de la educaci 'n mayare p sibilidades de aten_der
lo asunt sociale , por l que la xigencia de calidad
con olida.
Bajo la demanda d la calidad, el profe or
tiene 9ue rmar \'
actuar diferente, 1a n e ufici nte c nsiderar expert n lo que
en ña, ni . ab r enseñarlo, amba acti idad tec1uieren d una actualización con tante para evitar la ob ole cencia d ambo conoci•nien t , 1 cuales tiene que certificar periódicamente. Pero aparte
d la exigencia tradicional a la acción docencia, l profe r ahora
tiene qu . r inve tigador y tutor, ademá de organizar actividade.
para la gestión del c n cimiento. Pero también debe hacerlo asum.iendo una actitud ética qu e manifieste en sus accione ..
\ difi rencia de otros profesioni ta , la exigencias del pr fe r llegan de &lt;le la in titución d bido a que u funbit de trabajo e la univer idad. Para tro profe i ni ta la· tran formacione provien n de
la ituación n la que desemp ñan laboralmente es decir d la demanda de la cem I gía, de lo nuevo camp de d mpeño laboral,

de los avanc de u disciplina, etc.
trata de ser o seguir estando
\igente en el mercado laboral, lo que se expresa en lo que cada di nte
contratante o empr a le pide. Para el profi or en cambio, las exigencias no n ce ariarnente son nece idades de su clientes ni de_su
contratant
n algo much meno definido que una empre a on
la necesidades de una tran formaci ' n institucional muy difícil de localizar d manera concreta. De ahí que la nece idade y su con ecuenre exigencias educativas e expresen como principios normati o qu
configuran deb res que aluden a ideale rect re , casi utopías.
La exig ncia a otro profe ionista , tienen como contraparte
por lo regular, en ca de que no puedan er cumplidas, el despido,
la pérdida de cliente , la eparación de la a ociación y alguna semejant pero n d caso del profesorado, no e así. Por er la exigencias de carácter normativo
u a ociación profe ional de carácter
corporativo con categoría y toda clase d clasificacion s profesionale dentro de la in tirución, e to hace que u acción frente a la
exigencia. prof ionale pueda cumplirse aunque sea de una manera
mu~· tenue a través de ayudantes, compañero , pr tadore d servicio social y otros apoyos que e recib n.
También el a p cto del poder merec especial atención al momento de analizar la acción del profe or cuando enfrenta los nu vos
reto profe ionales pu s es aqu llo que lo obliga o lo condiciona
para ponet n práctica lo que le ha ordenado, por ello, el poder
e presenta como un elem nt estruch,rante d ntr de la organización
educati\·a e decir, ubica a cada qui n n u po ición jerárquica para
9ue cumplan con u función pero adquier modalidade e p ciaJes
en la in titución univer itaria. o se trata de un poder ettical que
obligue a cada prot or a poner en práctica las órdenes qu se le han
dado, el poder n la educación no rdena . ino que r comi oda
promue\·e; en tod ca o ordena I que e upone que es 1 más
recomendabl .
Lo pue t en lo niveles de la autoridad educativa universitaria
regularment on ocupado· por per ona gue han ido electas, n
nece ariament por voto directos e iguales, pero í en alguna medida,
prof ore y e tudiantes participan en esto pr cesas. diferencia de

1

49

�LJJs profMomJ el cambio td11calivo: ro11dido11es olyetitw )' s11lyetivas

otra profe ione el profesor univer itario t cib órdenes e indicacione d sus colega que temporalmente cupan un pue to jerárquico
a trav' de eleccione . n el ámbito educativo, el poder se encuentra pmy diluid dentro de la diversa instancias: institución, departamento, aula y otras más. Lo propio profesare poseen un poder
evident en la aula , en la clase diarias c n su e tudiames, lo cual,
0 ci ·rto ca o , le permite d cid.ir por í mismo lo que an a hacer,
manteniendo cierto juego con lo que s ha clispue to para u rol d sde
la autoridades educativa . Algo emejaot ocurr con las d má actividades del rol académico, la cual s también le conceden al pr fe or
cierto marg n para actuar en ba e a su propias determinacíone en
cuanto a la tutoría , la gestión y obr todo la investigación. En la
investigación el profe or tiene la oportunidad de interactuar con colega locales e inclu o internacional a travé de grupo )~ ~ed , lo
cual le brinda una ba e que contrarre ta el p o de la deos1one de
carácter Yertical que pu dan provenir de la autoridade . fecliante w
actividad acad 'mica , el profe or logra un pre tigio qu e a la vez
un poder, que puede ejercer de forma indi idual o en asociacione y
rede . om puede apreciar e, el ejercicio d la profe ión académica
si ofrece espaci. de poder qu lo ubican en p sición de re ponder
alt rnati am ate a las políticas in tirucionalcs por lo qu e vuelve un
r cur o para esta última la adopción de toda especi de e tímulo
(según la di ponibi.lidad económica) que motiven al proft ~or a responder po itivamente al cumplimiento d u fin . Aho_ra b1en, ante
de analizar alguna de la forma en ue el profesor interpreta las
nueva exj encia , c oviene r vi ar cuále
n tale exigencias )' cuál
e u origen para tratar de captar su intencionaüdad y las po ibilidades
de aceptación en el medio educativo local.
.
La caract rí ricas m ncionada acerta de la educación upenor
como un bien públic , re p nsabilidad de l s gobierno que comP t a t do lo actore y que d be er de calidad, la ubican en un_l~gar e. tratégic para el d arrollo de la ociedad y para _la uperac1~n
de lo problema má agudos qu e pr entan. --. ta linea on ma
bi n r comendaci ne para er cumplida en la medida de la po·1bilidade de cada ociedad., e en t d ca o, un compromi moral

so

G1111dalt,pe Cbánz Gonzále

Bet1ig110 Bmal'ldes M111tiflez

Como bien público la ducación se encuentra n di pura con el concepto d la educación como ervicio por eJ que debe pagar cada uno
de los cliente en la medida de u po ibilidades económica ; como
re ponsabilidad de todos lo gobiernos, la ducación se enfr nta
igualm nte a la id a de que la educación pa e a er re pon abilidad
de lo particula:re lo qu le con fumaría us e tatu de ervic:io.
Al virnalizar la educación como re pon abilidad de todo lo actores involucrado de de lo profe ore directivo , familia , medio
de comunicación, empre·a pública y privada y en neral el problema con el que e enfr nta esta p tura es que re ulta de muy difícil cumplimiento debido a la falta de control sobre la multiplicidad
de accore
in titucione , con fine diferente , a vece en contradicción involucrada de forma dir eta o .indirecta en 1a educación.
De lo elemento mencionado la institución ducativa pued tener
cierto control (mediado por la ituación que acabamo de d cribir)
ólo sobre cierto act re ' circun tancia , si ndo los principale lo
profesare · la organización educativa. Lo ideal ería que entre ambo profesores y organización, e con truyera una efectiva ge tión
para hacer realidad lo que ordenan lo precep , pero en la práctica,
e ta mediación e mu · difícil de con eguir por la , erie de circun. cancias y e cenario de la educación uperior y por la tradición de la 9ue
é ta proviene.
mo la mediación m nci nada, no puede er un • i tema vertical de poder recurre frecuentemente a lo comr romi o
ético para que ean a u.mido, por t do lo inv lucrad s. E por
ello que e re alta la importancia d la ética del profesor para conseguir
al lado de tod s lo demá. rnecani mos d convencimiento que rea lice la, acciones que debe de hacer d ·ntr de la organizad · n.

J. Exigmrias de la profesión J' los co1J1promisos éticos

Cualquier profi ión, como rvício c1ue e , exige de cada uno de quiene la ej rcen el cumplimiento del e mpromi qul! se ha adc1uirid ,
en mucho ca os lo compromi o e establ c o me&lt;liant contrato, ,
de man ra incfü-idual corporativa gr m.ial. En una ítu, ció n de libre acceso al empleo, decir, en un mercado laboral no m dí atizado
por cliver as circun tancia se podría hablar de competencia de l s

�Los profe.rores •el eaUJbio uÍPcativo: cu11dicio11es oijeti,,as y suijelfras

G11adah,pe Chá1,ez Go,,zález; Benigno Bena1idu i\fartínez

profe i niscas n bu ca de empleo, la cual, al dar e en igualdad de
condiciones, permitiría anticipar qu el mej r de lo profí ioni tas,
adecuado para e e empleo será contratado. La competencia e realiza
sobre la condicione que establece el c ntratante bajo la ob ervancia d la n nna legal s. En el ca o del profesorad universitario,
al no existir com carrera en formación inicial, se tien que r currir
a realizar la selección con ba en ott determinante , algun s de
ello relacionado con la formación académica, mi mra que tro
influid s p r factore de caráct r no académico.
n el propó ito de realizar la _ lección, la promoción o el torgami oto de e tí.mulos al m jote aspirante para ocupar la plazas
de académico se inte ra una e peci de perfil deseable del profi or
para pod r tener una base de comparación o una li ta de cualidade.
que debe po e r. .[ demá de la exigencia de carácter académico
dentro del perfil, aparecen también cualidade de carácter ético, lo
cual no
una particularidad de la profe i' n d pr fe or que la di.tin a de las demá pr fe ione , puesto qu por l eneral toda las
profe ione po en un código ético· pero, lo que sí di tin e a lo profe ore. e que u códig étic no s refiere dir ctam.ent a us clientes
com sucede en ca.si toda la. demá profesion .
n el caso del profe or u r laci · n con el client no e precisamente directa, sino ue e tá mediada p t la in ritución el trabajo
c rp rati-vo. s decir mientra qu en el ca o de la medicina por
ej mplo
po ible localizar a los r p nsable tanto de la acci ne
benéfica como d aquella que p nen en rie
la salud del enfermo en el profe rado, e muy difícil id ntificar a los responsables
directo· de haber en. ñado, motivado impulsado problematizado
hasta de hab r pr v cado el fraca o de 1 e tudiante debido a
que el profe or en eña olo una part del c n cimiento de la cual
e e p ciali ta 'lo ha ta cierto niv 1 de p cializaci 'n. 'n te
entido, cada pr fe or en articular e resp n abl ól d cierta
parte del éxito
&amp;aca del e tudiante el re t d la formación
del e ·tudiante compete a un c njunto de pr fe r , má numero
mientra mayor ea el tamaño de la in titución ducariva. tra part~
considerable d la re p n abilidad compete a la in tituci 'n, la cual

también e mu ' difícil de jd ntificar en cuanto a la per ona de u
directivo , ituación que se complica en l ca o de 1a in tituciones

52

educativa d caráct r público en el qu la dirección de la institución
y de Ja educación, n último ca o on respon abilidad del gobi rno,
en donde el profe or, como ya e ha dicho, aparece com un funcionario de estado.
Para el perfil del profe or la doc ncia e fundamental constituye
una rica fuent d ituaciones en las que
ti n que actuar éticamente, pero la docencia es sol una parte d u activ:idad, también
se de empeña en el ámbito a la generación del conocimiento lo
que con tituy otro campo de actuación ética. Lo compr mi os de
actuación 'tica que e1 profi sor contrae como inve tigador, son aún
más difici]e d det rminar debido a que 1a investigación, éticamente, e rige por la bú qu da de la •erdad con base en lo principios
científicos ) us posible aplicacion en benefici d la ociedad,
lo cual no e ncuentran personificado al o en el ca o de 9u
se cfu eñen pr y etas muy e p cí.ficos, ya a c n entidades pública
como con contratante particulares. La bú qu da de fu ntc de financiamiento que apoyen a la in titucione educati a , puede alterar
de cena.río de actuación ética de la actividade d inve rigación del
profesor, al t n r que respond r a I requerimientos de sus client
quiene pu den establecer pr p' ito no congruentes con lo principios de bú. queda d la verdad y b n fici
cial que
preg na
en Los discurso de polit:ica educativa. Al igual que com docente el
profe r actúa corporativamente rambién como inve tigador y tiene
c¡ue ubicar dentro de las lín a institucional . d investigación, lo
cual condici na también u c mpromi o ético n esta acti....-idad. El
apego a la acción corporativa y la ob ervancia a la. línea in, titucionale hacen que el comportami nt ético del profe or muchas
vece e traduzca c roo solidaridad y eguirniento a lo que e hace
de de la in tituci · n y desde el gr mio de profe or , , u ética e hace
por refi rencia a los colega y a lo. dirigentes d la in tituci 'n. u
accione ética e traducen en el cumplimi mo de la regla in tituc1onale ·, in llegar a cu~stionarla .

53

�ÚJs profe.soresy el m1T1bio ~dt1calivo: condiciones objetfreuJ' sul?Jetiuas

Ahora bi o, aunque e tamo habland d un comportamiento
ético en particular, el del profesor como profi ional ue actú_a de
acuerdo a las d terminacion in títucionales y por las característica particulares que a um la pr fesión y la institución, no podemo
su ttaemo del hecho d que el profesor no puede impl mente
ubicar en una po ición de sub rdinacióo para dejars lievar, en
u comportami nto ético por lo qu le dice la in titución o por lo
qu hac n u colega . __. nsenar con profesionali mo no significa
sol ttan mitir un conocimiento, pretendiendo, optimi tamente y
de de una p CUia de formación pedagógica, provocar el aprendizaje d los estudiante , ni tampoco, la n eñanza puede limitar a
preocupar e por los e tudiante tratando d remediar u problemas
d aprendizaje. La nseñanza no
puede alejar d su compromi0 ético o p lítico: al n eñar sin compromiso s enseña también
una ética. La acción ética es activa, es algo que se ti ne que estar
realizando no esperar a que e forme por í mi ma en cada uno
de los e tudiante . La formación ética, por lo tanto se forma en la.
accion diarias del profesor, por esta razón, la dimen ión moral de
la d cencia universit-aria debe r reivindicada.
{antener la actuación ética d 1 profe or como una acción implícita en us actividade de enseñar, in e tiga_r g tionar el co~~
cimiento, p n ando en una upu sta neutralidad en la formaaon
ética de lo
tudiant y del cumplimiento de u labore , e una
forma de eludir u compr mi o profesional ya sin la det rminante
de la institución o del gremio.
como pr t nder u tra r e a ser
un actor moral d ntro d u acti 'dad profes.i nal, tratand de no
int r enir en otro a unto que no ean "académicos" lo cual va a
incidir directamente en la ~ rmación de lo estudiant . o a u.mir
una postura ética activa, dice B 1í ar (2005), e una abdicación de
la re ponsabilidad moral y de la bligaci ' n d actuar d una forma moralm nte apropiada'. Bajo e ta per pectiva, la formación del
profe orad e debe u tentar, ademá de r experto en en ~ar Y
experto en lo que en eña, en una ólida ba ética que d , enndo a
lo que hace, lo cual e convertirá n un componente de u perfil.

54

Gmulal11pe Chóvez. Gonzóltzy Benigno Bemmide.r ,\ Turlí11ez

obre la actuación ética del proti or dicen Gómez del Campo
y otro (199) que e ante todo, una actitud que lo lJ va a intere arse
por conocer · comprenderla realidad ocia) y d realizar acciones en
concordancia con los principios éticos qu e han a uinido por lo que
.e puede d cir que la conducta ética,
ante todo, un compromi o
ético- ocia!. El ínter' por la realidad acial, a p ar de et algo inherente a la acti: ·dad educativa e inve ti:gativa, no uele s r frecuent
en la actividad d cente pu s no parece adecuado que el profe or
desvíe de su objetivos científicos para d dicarse a comentar acerca de lo pr bl ma s ciales, que muchas \- ces piensa que no le
incumben a ,1, ni a 1 estudiante ni men s a la in titución, por lo
que la actuación ética debe pte er e como comp nente de la acci , n
del profe or.
La actuación ética parte de la idea del reconocimiento d pertenencia de cada individuo al géner humano que compatt una
hi toria y principio básic para la convivencia, p r 1 que la olidaridad entre tod los indjviduo e un r sultado de nue tras imilitude y un compromi o para a urrúr col crivamente la tarea , para
alcanzar lo que e valora colectivamente. o e qu
t nga que a umir la postura de la igualdad y la obligación d er igual
ino que al
reconocer como individuos se reconoce casi aut máticam nte que
como tales existen las diferencia. .
part de est e mpr miso ético,
reconocer en la práctica que cada e tudiant
diferente qu cada
uno de ello aprende, actúa y deo a piracione difer ntes la cuales
se deben r pecar y ervir como principio para la actividad &lt;l cent ,
pue el profe or n ólo en eña a e tudiante corno j fueran un grupo de iguale encerrado en un aula, in ant todo trabaja con y
para per onas. Por otro lado, la iave tigacion y su aplicaciones
que realiza el profesor benefician a algwen, iendo de abl qu
os
beneficiados ean lo meo favorecidos a umiend con e11 una
acción ética de olidaridad tambi, n n e ta actividad, que
upone
e justificaría por 'U m r apego a los priocipi d la ciencia.
El profi or universitario actúa com un profe ional, con todos
lo problemas que esto implica y que ·a han ido mencionado , p ro
esta situaci ' n de con errir
n eJ proE sional académico no pu de r

SS

�Los proftmm J' el cambio edJ,cativo: ro11dicio11es oi?JelÍl'as 11,ijetivas

ólo como un estatu gue l con6er un mayor pre ti.gio que lo
hace a cend r n la e cala cial, ya que c mo p fi ional académico
el profe or contrae nuevo c mpromi os obr todo d carácter ético.
i bien la profi ión d origen d l profi sor cuenta ya con una ética
el rvici académico pre enta ou vas exigencias, las cual tiene que
asumir además de la que pro ienen de su profe ión.
C mo pr fesional de la educaci , n y de la inve tigacióo, Ibarra
(2007) reconoc n el profe r cinco dominios. el de lo problema de
la realidad educativa, el de la teoría qu explican a r alidad, el
dominio de una práctica con re ponsabi.lidad ocia!, el d la pedagogía y el d minio d 1 elhos de la profe ión educati a, todo ~llo
n el context hi tórico político acial y cultural en el qu ¡erce
, u profe ión y en el qu e de empeña como per ona. e domini corr pond n en mucho a la caract ri tica del perfil ético ya
mencionado en todo ca o cabe d tacar el d minio que el profe.ar
debe t ner obre la r alida educativa n la que se de empeña debido a qu frecuentement la formaci ' n pedagógica del profe or se
ori nta hacia el domini de teoría. peda ógica o de técnica de eneñanza p ro uele pa ar e por alto que e a teorías y e a técnicai
han urgid preci am nt d 1 análi i de lo problemas educativo
i bien, la teorías peda ógica, pretenden cierta gen ralidad la reali&lt;lad educativa a la que hac mención la r alidad inmediata, la
cual pu de pre entar cierto probl ma para u rudi , debido a
qu implica 1involucramiemo del profesor en la luci ' o d dicho
probl ma abandonando con ell la upue ca neutralidad ética de la
acción ducativa y e nvirti ' nd lo en un actor ético.
El profe or e re p n able directo &lt;l lo qu ocurr en el aula Y
d u , actiYidade. de inv ti ci , n p ro mantien olo un e trecho
mar n d acción má allá d lo pre tablecido p r la in ti rución Y
por la tradici ' n d c ot . La aut n mía del profe r, es encendida
en el nivel étic por fa.rtínez y Te (2 ) com la f ac11ltad de Jornlli·
lnrj uidos por sí 11Jis1110 en ba a u pr pia fi rmación y a umiendo
la con ecuencia. que ello acarr e in influencia de lo demá.. La
formulación &lt;l juicio morales en el ámbito educatiyo suelen e tu
circun crito a lo in riruci nal debid a que la ituacion que lo

vi t

56

G11adal11pe 'há1iez. González.;, Bl'llig110 Bet1avider 1\ lartí11ez.

requieren ya d ben haber ido prevista en la planeación de la educación, por ejemplo el profesor no tiene gue hacer juicio acerca
de la importancia d lo tema d us cur
(o de la evaluación ,
promoción de e tudiante ) ~a que eso juicio ya fueron h cho d de la in. árución. n lo concerniente a la in e tigación, la emisión d
juicio moral tarnpoc
mu ' fr cuente la deci iones e toman
de manera c rporati a r posiblemeace el mi mo profesor participó
en ellas de manera formal, entonces el e pacio para qu e emitan
los juicio moral
e reduce notoriamente. La reducción del margen de aut n mía para la formulación de juicios morale hace que
la acción ética del profi or e circun criba bá icam me a adherir e a
lo. principio e tabl ciclo por la io titución, siend su adhe ión un
igno d su comportamient ético.
E pr bable qu ea la esca a autonomía una de la cau a para
que e brinde al pr fi or toda una erie d recomendacionc acerca
de u comp rtamient ético, qu vienen de de lo organismo internacionalc . .. ta recomendacione tratan de hacer id ntificable lo
que de por í e difícil de apreciar, d bido a la amplitud de tale po turas y a vec p r lo problemático que re ulta u puesta en práctica
que son la línea obre la cual s e d b fincar l comportamiento
ético de lo profe ore . aclie pcn aria inicialmente n la nece idad
de tener que definir tan verticalmen e el c mportami oto ético de
lo profe ore debido a que la educación de por , í una tarea con
un alto component ético d bid a u c mpromi o para ayudar a
la _formaci · n de l demá lo núsm que la lab r de inv tigación,
onentada por la bú queda d la verdad a trav ' de la ci ncia. Una p ibl explicación para la existencia de e t~ r c mendaciones radica
en que la actuación · rica
pu d dar d mucha. formas y puede
adquirir div r a ..pre ion , pr piciand actuacione qu pueden
comprometer a la in ricución y al remi . i se y
t a pecto d la
acción ética enconce
preferible tablecer lo marc de la c n~ucra ética qu d ben guir los obierno la in tituciones lo profesorc y no d jarlo usceptibl a una div r idad de interpretacione .
De de I organi m s int rnacional
e de prenden la recomeodacion com-ertida5 en prec pt . o exigencia qu el profe or

�Los profasomJ' el calllbio d1,1cati110: co11dirion1.r oijetivosy subjefi-va.r

G11aduú¡pt Chót'fZ Gonzáltz.y Benig,10 Bena/lides .\lartínez

debe eguir muchas vece a travé de la búsqueda de integración del
perfil d eable del prob r. nte ello, l profe or debe er capaz
de pinar definir y tratar bre lo problemas "éticos culrurale }'
ociale, '' qu afectan el bien e tar de las c munidad
nacione y
la s ciedad mundial. También ti n qu reforzar su función cática
y progresista para poder analizar las nue,ras teod ncia c nómica , aciales, política y culrurale y utilizar esos análisis para tomar
medidas pr ventiva . L
al r que e postulan como uni,·er ale
también tienen que er definidos y difundidos por pro6 ore )' e tudiance universitarios en razón a su prestigio moral intel crual, todo
en un marco de libertad académica y de autonomía intelectual. Esta
lío a 9u orienta la actividad d lo profe ore e confirmada por la
Conferencia Mllndial de d11cació11 S11perior de la l"
O (2009) en el
Plan de cción de lo estados miembro d est organi mo, 100 o
k) en el que de taca specialmente la necesidad de incentivar el interé por la carr ra académica a egurando re peto por los derecho }
adecuadas condicione laborales del per anal académico' .
Puede decir e por tanto, que la, nuevas xig ocias del rol de profi sor on de índole básicam nt ético- ocial a travé del de arrolla
de un sentido rrítico para e, pr ar opiniones y ofrecer alternativas a
siruacione ociale , per toda
tas eXlgencias deben star garantizadas in titucionalmence por un ambiente de lib rtad académica\
auton mía. A las funcione típica d la profesión académica como
la. docencia, la investigación deben integrar la ético- aciales. Lal
accione éti~a del profe ar e mo part de u de empeño profesional deben d quedar ubicada en un contexto de la realidad en la qu
Yive, ta realida&lt;l e. tanto educativa com política y cial, la cual
supone la exi tencia d contextos 1 cale y globale .
demá , para lograr contar con el p r onal académico que poea la caracterí rica y d sempeñe las actividad mencionada., e
necesario un pr grama d formaci 'n continua e inicial d profeor que , e ubicaría en la propia educad· n su peri r. En el c~ 0
mexicano no e pued localizar un pro rama in, titución dedicada explícitan1ent a la 6 rmación inicial d pr fe ore d educación
uperi r pues
pare d l upue to implícito, d gue teniendo un

grado académico e puede n eñar o diri ·r inve tigacion por lo
meno del mi mo grado. Lo que i e hace comúnmente es preparar
al futuro personal académico mediante cur o e p ciales, hacerlo
fungir como asi tenr de prof; ores de exp riencia inmiscuirlo en
la actividade académicas paulatinamente. La recomendaci · n de la
Conferencia fundial d Educaci 'n up rior (20 9) acerca del apoy
c¡ue e le deb dar a la carrera académica, u reconocimiento ocial y
u eguridad laboral on el marco nec ario para que e puedan ejercer efectivamente las actividades corre poncliente a lo ra g de
u perfil ético, además d hacerlo bajo una condici · n d autonomía
y libertad. n el mi mo entido la obtención d grado académico
hace la veces de formación d profe ore o de p t nal acad, mico.
Pero todo ello se ve limitado i e ob erva a la luz d l que tablee
la Decloració11 M1111dial Sobre la Ed11coció11 St,perior (199 ) que establee la
necesidad d política bien definidas para la formación d profe o ·es,
obre todo en el a p cto d la d cencia a1 rec n c r la importancia
de la formación d lo e tudia.ote .
La fi rmación de profe ores dentro de la in titución uni er itaria
,e diseña en razón de la funciones y fin que per igue la propia
institución por lo que resulta que el profe or se confecciona de
acuerdo a la característica de la ducación uperior. Com institución académica la docencia · la ínve tigación le n inherent
el profe or d b de mpeñar e a funciones, las cuale igu n las
linea tradici oales que undaton la uni,·er idad. in embargo el
desempeño de la docencia a ni,· 1 uperior e encu ~ura ori ntado
por criterio e pecífico para u de empeñ , al igual que la función
de la inve tigación. obre cloc ncia inve tigación y ge úón no e
pude decir 9u . ean funci ne nueva o que con tiruyan nueva exigencias para lo pr fe ·ores, pero to que i e pued afirmar es que
su de empeño está ahora normad p r ciert requi ita~ d recient
aparición y qu implican una nueva fi rmación para 1 profe ore . .
El docum nro
i i · n 2 12' de la niver idad Autónoma de
• ~evo León pre enta e mora go d • ea ble en u pro e ores 1 s1gwent s: reconocimiento naci nal e int rnacional d u compet ncia
)' formación disciplinaria; constant renoYación d u e nocimien o·

5

59

�Los profe.rores el ra111bio M11mtil'o: rondido11es oijttivary subjeti1'tls

y, g nerar ht propia información y apro echar la exi tente.

orno e
puede apr ciar 1dominio de l que en eña e to e u formación
di ciplinaria reba a con mucho el 'imple conocimiento d la materia
que ·e en. ña, hasta hacer canta.et con la producción del conocimiento. Se pu de decir, por tanto que enseña, no porque se domina
el conocimiento ino porque s inve tiga o e genera la información
qu se a tran mitir a l e tudiantes lo cual garantiza mantener la
actualizaci · n en el conocimien o. E ta situación no conduce a pri\'ilegiar al conocimiento sobre todo a la pr ducción o generación de
· te por encin-ia. del r to
las funciones.
Las xigencia · hacia la docencia on ba tanre amplias egún con. i na la i ión 2012 pue e tablece com ra gas deseabl del profear el dominio de técnica , h rramienta p dagógica , el conocimiento de •us e tudiante la capacidad d innovación en los pr ce o de
ens ñanza-apr n&lt;lizaje la proro ción del aprendizaje y la formación
int gral d los e tudiante en pr grama pr enciale , abierto y a disancia , además de inv lucrar a lo e tu@ntes n su tareas académicas.
Los rasgo d seable d los profesor los ubican com prof ionale.
de la educación en el s ntido d que d minan todo l que e refiere
a la en ñanza como c nacimiento de dos grandes apartado$ d de
la técnica de en eñanza r cl con cimiento acerca de lo e tudiantes.
También la \N e pera qu sus profe or prorou van y ean roodel de los valore y arributo univer ita.ria ' e co~prornet,'lil con

"ª

la ~scirucióo.

El Modelo é d11cativo de la L¼.: rL (200 ) otro documento qu permite con e r lo que e pera del profe or. orno parte de la innon·
ción ac. démica se ad pta el u o d e enología en la educaci 'n, por lo
que el profesor d b rá capacitarse en el u o de esa t enología y manejar la plataformas vi.rtuale para u trabajo en el aula y en formas
de educación n pr .cncial. Lo anterior ·e encuentra ori ntad por el
principi de priYilcgiar má~ el aprendizaj que la enseñanza·. Bajo
e te principio el pap l del profe or univer itario
ve radicalmente
tran forro , do pu d ntr de la tradición educativa de ni el uperior.
el pr fe r e c n id rado como algui n que ti ne un ampho dollllnio de lo 9u nseña, por l que u capacidad para ens ñar e basa

60

GJ1adal11pe Chávez Gonzdlez.y Benigno Be,wridts Mtrrli11ez

inicialmente en e t dominio, pero con la idea de qu hl educación
debe de centrarse en el aprendizaje, el dominio d lo qu
n eña
por parte del pr fesor no implica que el alumno aprenda, a í que el
profesor debe de orientarse por los principio pedagógicos y dirigir
el conocimiento y la tecnología al aprendizaje teni ndo el profe or
que . er capacitado en el us de la tecnología, pero no · lo en la
imple tecnología ino en su aplicaciones educativa . E t es, el
profe or tampoco puede impl mente en:eñar u ando la tecnología,
sino que debe centrar u conocimiento di ciplinar y hl tecnología en el
aprendizaje.
Los nuevo modelo curriculare , con ba e en el Model Educativo (2008), e tabl e n también cierto principio que in lucran la
formaci · n de profe re . Además de 9u el di eño curricular deb
centrar e en l aprendizaje, debe orientar e en conipetenáas específicas · gcnerale , debe tener carácter int rdi ciplinario, a pirar a la
internacionalización, ser innovador, r nd r hacia la adaptabilidad y
tran feribilidad, movilidad, vinculación con otro ector y énfa i
en lo ,,atores, entr otro . ada uno d sto elemento implica ht
formación de lo profe ore siguiendo su lineas por ejemplo para
centrar la educación en el aprendizaje, p r comp tencias, interdisciplinario, internaci naJ y con énfa i en los val res, se requier n
programa e pecifico en la forrnacjón de profe ores, quiene no
e encu ncran preparado para a&amp;ontar e tos retos aunque tengan
po grados o ean inve cigad t reconocid s internaci nalmente.
La evaluación d 1 aprendiza¡ e otro d lo problema educati o
má importante y complicado para resol er dada la diver 'idad de
e tudiame y u
tilos d aprendizaje.

{ l.JJs profesoresfrente al cambio educativo
Lo. profesores son quiene han de ll var a la práctica la p lítica
edu~arivas que
han di eñado para m jorar la educación }' c nver11rla en un ervício d calidad, on también los que habrán de
asumir la postura ética necesaria para 1 grar las meta buscada. por
1~ ca~bio . on en definiti a, lo profi sore. , quiene pers nificacan la unagen de la calidad ' de compromis ético que e proy era

61

�Los profesoresy el cambio edumtivo: condiáones ol?jelirasy s11bjetiuas

d sde los ni ele de lo organi. mos internacional s, gobí rno y autoridades educativas. Con el propó ita d a eriguar cuáles on la.
idea, que lo pro6 sore tienen ant los cambios y cómo perciben
las nue as ex.ig ncia para el d empeño de u profesión, hicieron
varia entrevista a profundidad a proD ores de la U
cuyos reultados e interpr ración han ervido debas para e ta reflexione
qu se desarrollan acerca de I cambio , la nueva xigencia y el
compromiso ético mi ma que erán ampliadas en el apartado IJ.
Es un hecho evidente que La educaci, n e tá cambiando y que la
in titución universitaria es parte o promotora en muchos caso de
e os mí mo cambio pero puede er que esto ean solo en apariencia, in llegar a trastocar lo elem nto y la relacione con titutiva de la in titución ducativa, dicen lo profe ores entrevi tados.
Priocipalm nte e os cambio e manífie tan en las evaluacione que
e practican a trav's de rganismos como los CI • , buscando la
acreditación, lo cual constitu, e también una fu rte pre ióo a todo
lo ni eles, pero má que r flejar lo que hacen lo profe ore , pone
en evidencia lo que se hace a aivel de la autoridade o directivo
quienes son lo que asumen la respon abilidad ante dichos cambios.
Pero algunas siruaciones no cambian, por ejemplo, lo que se refiere
a la tran parencia en luso de recursos, promociones de profesorL'5
y otro . n ciert entido die n también, la univer idad está respondiendo a lo 9ue la ciedad le demanda, pero tal vez se encu nrra
encerrada en los cambio de orden económic in percibir que la
formaci 'n d profe ionale. a travé de la ducación es un fenómeno mucho má amplio que la formación para el trabajo, más bien
deberíamo preguntarnos ha ta dónde e pertinent a umir e._as
tendencias in ver lo demá a pectos que ocurren en nu stra ooedad y que también r pre entan importantes reclamo para orientar
nuestra actividad educati a. La universidad no puede implemente
contemplar la U gada de los reclamo para el cambio, tiene que ~er
en la medida d u posibilidades, promotora de aquellos cambio~
que t ngan ntido de ben fici acial.
De acuerdo con las e presione d l profe ores, e puedt: dear
que lo cambios en ducación e p rciben como:

62

uadalt¡pe Chá1•ez Got1zálezy Bevigno Benniid11s ,\farliflez

• Externos al sis terna ducativo y de la , oci dad nacional
• Verticale n u formulación, in tomar en cuenta la. nece idades
reale
• Aparente , in llegar a las aula ni a tran formar a los individuo
involucr::i.do n la educación
e reciben en forma pasiva y acríticamente por 9uiene clirectamcnte debieran participar

Afu-man también, que para introducir los cambio, que vayan acordes con la globalización la bú qu da de la calidad y la adopción
de tecnología, al igual que cualquier otra política que e pi o e en
implementAf", no hace falta comprometer a lo. profe ore con sto
cambio , puesto que ya . e hayan comprometido desde u ingreso

en el sistema de relacione } parentesco, p r , l que j hace falta,
es que el pr fe or sea escuchado, dando por hecho que lo profeore no ·on tomad s en cuenta. o e tán en contra de I cambio , tampoco manifie tan una gran . impatía por involucrar e c n
las política institucionale , simplem o.ce expresan u deseo de una
participación activa para p der comprometer e.
Por la expr ione de lo proíi ores entrevistad s Qo que podrá
corroborar. e en el Apartado n n el que e incluyen alguno. frag~~nto · de es_ras c_ntrevi. tas) e posibl con. iderar que su participacton en la umver. tdad pre,enta las iguient . característica :

:1 sistema d ingreso al trabajo est.á orienmdo por la relacione. personales y familia.re má que p r los mérito profesional o por e::lección, lo cual limita b auton mfa n la participación de lo profesare.
• Lo profesores no
ienten partícipe. , ctivos en lo proce o. de
cambio, a pesar de actuar formalmente dentro de la instancia acad -micas &lt;le la in títución
• El profe, r Ye a la univer.idad depencliente de las poli rica d e. tado Y Je lo organi rnos internacionales, sin e cablecer u propia
lineas de trabajo académico de compr mi o social, en e, t sent.iJo se pued con id rar un trabajador de e ta.do má que c mo
profesioni ta académic .
•

63

�Los profesoresy el cambio ed11calivo: rondicil;11t!J oijetivtl.I.J suijetivos

G,mdofllJJe Cbri,,ez Go11zdlev Be11igno Bmavidu Mortfoez

5. Lo profesión académico co,no co1nprot1tiso ético
Lo comienzos de la carr ra acad ' mica no on con base en a una

a determinado lugar, ve tirse de cierta manera, entonce e recurre
al profe ional, quien va a cumplir us xp ctat:iva , la profesión ·
su tenta en cierra funcionalidad acial y mantiene el entido cooperatim, en e te entido la profe ión e constituye como una moral
al er de beneficio acial, pero t entido e pu d di corsionar

formación que conduzca a u desempeño como una con ecuencia
planeada, como lo son la demá profe ione si alguien tudia para
abogad , se forma en e a disciplina, lo e rudio univer itario le integran lo conocimient n cesari para e a profe. ión y lo demá
r querimiento que le pudieran presentar en la vida profesional La
pr fe ión ácadémica en cambio no e e tudia propiamente, sino que
e hace directamente en el de empeño de la profe ión por lo tamo
no nace de una vocación, en el sentido de llamado interno o externo,
la carrera académica se pre nta com una red que capta los e tu•
diantes destacado , lo familiares o lo conocidos. o
d sconoce
que son cada vez rná frecuente los ca os en lo que la elección
e hac por concurso y n oca i nes éste es conducido por empresa e p cializada en la el cción para la e ntrataci · P de personal de
acuerdo a lo perfil s tablecido in t:itucionalmente, lo cual depura
el proce o d selecci 'n lo acerca al modelo m ritocrátic ~u~endo
ext nderse te procedimiento a las promociones y reconoC1m.1ento.
lab rales de la carrera académica.
Los compromi os que e adquieren c mo profe ional ~on en
cuanto al cumplimiento de los ervicio que se han coorraído ya sea
c n lo cliente , o con lo contratante . Debido a que en el mercado
laboral lo servicios profe ional ·e pagan con dinero, iendo muy
variable lo que e cobra por el mi. mo ervicio ya ea por la calidad
d l ervicio p r el prestigi , por la tradición o por otras det rminante d p ncliendo de cada oci dad en Ja que e ofr c se tiene
qu r currir a la ética para tratar de mantener vigente 1 principios
del ervici profesi nal, por cná all
baj que pueda s r el pago.
D
t modo e pretende a egurar má allá del pago en monto
variabl de dinero, que el erv:ici profe ional se cumpla con el más
alto ap goal deber ser de la profe ión. Lo códi s ético remiten a la
pro esión corno algo que algui n n c ita que no puede lograr por
, í mismo por lo que la profe íón ante tod e un deb_er moral de
ayudar a algw n que ademá c nfía en 1profe ional para obtener lo
que r quiere. i alguien necesita construir un edificio tran portarse

64

cuando la retribución que obtiene no corresponde a los ervicio
prestado , teniend que recurrir a los principio ético .
Lo profe ore. comparten mucha de e ta caracteristicas con
las demás profesiones, pero las diferencia e pr sentao i e intr &lt;lucen en su actividad s la variables de profesión ftmcionorizada y
renrialiZflda como ya e explicó al principio de e te artículo. Lo que
permite compr nder que lo profesionistas que e dedican a la educación no se mue an en un mercado laboral abierto a la demanda
de lo cliente , el profesor má bien actúa como un mediador entre
las necesidade de la ociedad ' la prestación del servicio educati o.
u actuación ética igue lo principio de la educación pública responde a Jo principio e tablecido por el gobierno ~· la autoridad
educativa lo cual e extiende a egui.r lo principios pedagógico y
de calidad pr venientes de las políticas oficiale , como el di cur o
de las competencia la evaluación de lo diversos comités las acreditaciones la ad pción d tecnología, el cierre de carrera la apertura
de otra , lo e tudios de formación docente, lo posgrad y demá
indicacione ·. Esta políticas son las que lo entrevistado ven como
proveniente d fuera aplicada en forma erti..cal, sin sentir e reprentatlo. en ella .
Como profe ioni ta gremializad el profi or e catal gado n
pa9uete, al lado de los demás pr fesores que e encuentran en la
mi, ma situación r gido por el mismo j tema, con expectativa
muy parecida r aunque no ofrece grand s retribuciones económica , sí brinda op rrunidade de trabajo cuando pre en tan probl ma en la empre as privadas o en el trabajo independiente todo
e to a p ar de qu ' e gana diez veces men com profesor'.
Para manten r e en la activ idad laboral asume un comportami nto
ya no cam profi , i nal sino como profe or, a p ar de qu ningún entrevi tado e autonombró con te títul m qu 1 mpre se

65

�Los prq_ferom , el catJJbio edu{(Jfiz,o: rondirio11es ol!Jrtit'tJJ • J11bjetit'tJI

Guadalupe Chónz Go11z.ález._y Bmigno Benm•idl!s ,\ fartínez..

identificaron como inVí tigador s alguna v ces c mo d c nte , o
con su profe ión de orig n.
La actividad más ati factoría c n la qu se identificaban los profe or era la de ver a us alumno· triunfando como profi sionistas,
como becario en l extranjero o como colega aunqu al hablar
de los alumno que no logran d tacar o inclu o de lo fraca ados,
afumaron que la culpa era d ell
de l estudiante a 9uiene no
e podía atender n coda us n ce idade d bido a que on m11rhosy
que fr cuentement n le inter a el estudio de la carrera. l comportamiento ético del profe or a uro p r lo tanto n la actividad
académica laboral en la que se ha involucrad , realizada de manera
cotidiana clirectament, en relación a lo e tudiante principa.lmeme,
vista como una actividad de compromiso social
La pretensión de formular código o principio , rico que normen la conducta del pr fe or tendría qu partir o fundars iguiendo las líneas general del que lo mismo profe ore sienten y expre an: primero en relación a l s e tudiante ya ea como docente.
tutore inve. ti ador o lo que se tenga que de ernp ñar. De pues
e cien que expresar en su ntid profesional deotr del grupo de
pr fes r como Cuerpo Académico, gremio junta, con jo, a ociación o cualqui r otra f, rma de participación en u s ntido gremial.
inalmente demr de lo que e puede d . prender d la entre"i tas
e lo que se r 6er a la norma institucionale expre ada como
p lítica de e tado a tra é de la jerarquía educativa, aunque en b
práctica éstas apar zcan en primer lu ar, dándole una importanci~
de de la in tituci 'n, per no d d el profe or, quien es el que habr.i
d p n tlas n práctica y quien en última in tancia la coovenirá en
éxi os, l mi roo que en lo fr cu nte nuev fraca
de 1 nue-

contextuale como I cale abordando u di ersos efectos n la unitersidad y obre todo, en los diver o actor in olucrado (De la
Torre, coord., 2 08). Pero e te apartado e refi re má bien a lo
efecto. ubjeri o que producen en lo ujero , particularmen e en
lo prof ores. Para u con trucción, se retoman lo - plamearnienro, teórico d alguno autor recon ciclo o ste tema del cambio educativo principalment : Fullan (2002) Popkewitz (1994, 200 ),
Popkewitz, Tabachnik y 'J ehJage (19 2, 2007) , )~ Hargr av (2003)
por considerarlos útiles para int rpretar lo qu los pr fe ore di en
en la entre ·sta realizada con e te fin. e r conoc entonce , que
el cambio e xpresa también como reforma educativa -r académica- basada en estándare (Fullan, 2 2: 37) que r p ad a diferente
contexto
ítuaciooe ociales (Popke\vi.cz et. al, 2 U7: 190) y que en
la práctica, como toda innovación educaáva e multidimm;io11aL Al
re pecto, Micha l Fullan dice:

v

cambio educativo .

u. El sentido del cambio educativo para lo profe ore
1. Definkiones del ca,11bio
El tratamiento del cambio educativ n s nuevo en nue tro nrorno.
·e ha r vi. ad de diver a. forma con id erando tanto u as peer~

66

r

Hay al meno tre component
dimt:n ion en ju g al 1mplem ntar cualqui r nuevo programa o p lítica: (1) el p ibl u de
111ateriales nuevo o te"\i.sado (recur s didáctico tale. e m materiales tecnología), (2) el p sible uso de nuevo e1![oques didácticos
(es decir nueva estrategia o acti-ci.dad . docent ), y (3) lapo ible
alteración de la cremcios (es d cir, de la. pre up ici n peda ógica y la te ría subyacente a determinada política, programa )

·ullan 2 12: 70)

~ que Fulla.o re alta on l

aspecto in titucionale 9u , en implicado. en toda reforma ducaá a. Lapo tura d Hargr ave. (20 l3)
~. eme1ante, al afumar que para qu I cambio (en la e cuela) renga
ex.no r sea o tenibl nece ita centrar. e prud nt m nte en un núm _
ro m_an jabl de prioridad . dav y el apoyo n ce a.ri de recur o.
ufiaente , material s d aprendizaje y un desarroll prof ional de
lo_ doc~t adecuad . Por su parte Th mas Popkewitz (20 O) , explica pnm ro 9ue exi te una \1 . ión d " entido c mún ' del cambio
r la refi rma _9 ue uele relaci nar t pr c o con progr , por
lo que u aplicación conducirá siempr a la rn jora del mundo con

67

�Guadalupe 'hárez Gonzálv

Lbs pn/esores el camllfo edtJratit-o: cu11diriot11!J objetivrJS wbjetivor

ba , ntre otra fo ma en modelo que aspiran a convertir a •1~
demás" adoptan la per pecciva pet onal d los artífice d I cambio
para valuar el grado de ac ptaci , n de las reforma . En todo caso,
e te enfoque de entido común, dice Popkewit2, e centra en el
acon ecimiento spectacular o n la per ona la idea técnica del
cambio' (p. 13), decir, no a pira a conocer o analizar tra dimenion s. Ilac una di tinción, para efectos analític , ntr reforma
y cambio educativo a pe ar de qu en el ámbito e tadouniden e e

cipos, la práctica on lo scenario donde e pr duce la vida · acial y todas tien~n un el mento semiótico (orden del discur o) que
produce un enado n el que cada uno de no otro interioriza" las
diversa práctica que e pre entan cuyo elemento 'recontextualiza" y lo incorpora a u propia práctica .
Ademá actores sociale diferente repr entarán la prácticas de
manera diferente en función d su posición en el no de la práctica. La representación e un proceso de construcción social d
práctica , incluyend la autocon trucción .re.Jl. xiva -la~ r pr entacion participan en lo proce
en las práctica ociale y los
rec nfigura. . . La per ona qu difieren por su cla e cial, por u
género, por u nacionalidad p r su pertenencia étnica o cultural
por u exp riencia de la vida generan diferente 'r alizacion ' de
una posición concreta (Pairclough n \''odak y e_ er, 20 3: 182).

u ao c mo sinónim •
a palabra refar111a e refiere a la movilización de lo estamentos
públicos y a las relaciones tle poder que definen el espaci público.
A primera vi ta ca111bio pre enta un a pect meno normativo y m~
'científico". , e tudi del cambio cial r pre enta un intento de
compren ión de la forma de interactuar de la tradición y la tran.formacione mediante lo proce os de producción · repr ducción
sociale.. e ocupa de fa confrontación entr la ruptura c n el paado . lo que parece e table · 'natural" en nue tta vida acial (Popke\\ · tz 2000: t ) .

De ahí que, un enfoque d Sta naturaleza, upone, prestar una mayor atención, a la relación entre aber y poder que e ttuctura nuestra percepcion s y or aniza nue rra practica acial . Popkewitz
itúa lo hecho &lt;le la colarización en una per pectiva má amplia.
hi t · r:ic - ocial apoyada también en la eoría del discur, , con lo
que abona de man ra i nificativa al • tudio de e ta, que él llanu.
ciencia del ca11tbio p. 14-15).
Para finalizar e ta parte, convien citar tambi , n a arman Faircl
h (2003) teór:ic del náli is d I Discur o ( D), quien d de b
per p ctiva del lenguaj analiza la repre entacion del cambio en
la economía global (en ~ dak y ley r 20 3, p. 1 9-203) y aunque
aquí n trabajam
a vcrti n e del análisi acial, val la pena re·
ferir alguna de su id a porque son útile para el tema d l smliM
(l'.n idea de Fullan, op. cit.). aircl ugh c ncibe la vida s cial como
una crie de rede int rconectadas de práctica
ciale de difer ntl'!

6

Benigno Bmmides Jfartít1ez

En sintonía con lo xpre ado ant lo qu aquí e hace e tratar de
poner en juego alguna de la idea má importante de e ra vi ione
sobre el cambio , la reforma educativa c nsiderando aunque ea
en forma mu}' general, tanto La per pectiva global del cambio como
lo ~s~cto implicado en la relación entre ab r , poder pero má.
explímamcnte, bu cand un acercamiento al sentido (
•n la idea de
Fullan) que lo_ profesor otorgan al cambio educati,, en la
porque e el factor que puede, en última in tancia fa~ recer o inhibir
el cambio ducatirn.

:!.

Lzs razo11es del ca111hio

Aunque on diver o lo hecho qu promoví ron la idea o n cesidad del cambio ed~carivo a partir d la década de lo etenca d l iglo
pasado pu d dems grosso modo, que lo má imp rtante e relaaonan con el proce de globalízación y la cri is económica mundial
proyectada en particular en el de mantclamienco del llamado "estado
benefactor' la con ecuente reprivatización de diver o ectore de
la economía que repercutieron en la re ucción n ible de lo preupuesto a la seguridad acial y a la educación (reducción que e

r

69

�Los profesores el mmhio educatfro: co11ditio11es objetivary s11l?Jetfras

producto del predominio de un pensami nto conomici ta d~ corte
neolib ral, que contempla to do ectore coro ga to, ma gue
como in ersión). Por ello fue que, a partir de lo n venta, y para
efectos d garantizar su funcionamiento, las uni ersidade públicas
debi ron dar muestra. de u calidad educativa y d u pertinencia
social incorporándo e a un juego constante de competencia por los
presupue to , la bolsa conómica extraordinarias, ~torgaclas ~ora sólo a cambio d evidenciar los do a pecto menaonad arnba
(calidad y pertinencia). Lo que implicó ujetar e a los proce o dt
evaluación interna y externa, es decir, de rendición d cuenta. E to
condujo a la yez, a una erie d cambio al interior de la instituoone
d educación superior -la U 'L no fu la e cepción- que modificaron su organización, ttuctura y concepción obre sus funciones
básicas (docencia, inve cigación r extensión) y por ende, obre todos
lo agentes del proce o educativo.
.
_
_
on ecuencia de lo que e explica, el cambio en la uruver 1dad .e
ha proyectado en lo diver o niv les de la organización ~niver itaria
de forma enfática y o tenida de de lo noventa d l 1glo pa. ado.
La conocida exigencia de orden global y nacional (r adición de
cuentas, calidad competiti idad) han d enido en una mayor burocratización una elevada competencia por lo apoyo económicos
extraordinarios y e pecialm nte en una fu rce intención de adecuar
la docencia a lo nuevo requerimient , e d cir, planteando nuevas
exigencia a los profe re a efecto d que incorporen lo cambios
)' lo hagan realidad en u prácticas d c nte y/ o acadét:iica _. En
congruencia c n el propó ito de te apartado, e buscara evidenciar e a tercera dimensión d la que habla Fullan (2002: 70) a fecto
de traducir, aunque ea d forma om ra, i l cambio se proyecta en
las idea y ere ocias de los docentes. " to e , i mo ifica us cr~cias, que e una condición indispen able para qu adopte el cambio
y se haga realidad en la práctica.
_
·
demá de la razone de tipo económico o tecnológico exi ·
ten otra de carácter humano que han ido de gran influencia par.i
detonar cJ cambio educati o ha ta convertirlo en un pr ceso cons·
rante o por l menos un discur recurrente d parte de político

7íl

GNadalupe 'hávez G1mzález.y B nig110 Bmai-ides .\lartinez

r funcionarios educati os, é tas fueron l

div r
movmu nto
defen a de d chas humano que d nunciaban la desigualdad
v obligaron a qu la naciones -al meno - en el mundo occidental
~entraran us fuerzo en lo ecror m n favorecido y avanzaran hacia una concepción del i t ma ducativo "e mo llilll de
la herramientas má eficace d que di ponía la oci dad para r ducir la &lt;le igualdad social" (Fullan 2 02: 4 ). En e t tema fueron
influyeron tanto el lJJjormc sobn• el Desarrollo H11111a110 (P ruo, 1996), al
evidenciar la grande di pa.ridade en el u o de lo recurso. económicos, como la Comisió11 I11ternacio11al sobre la Ed11cación para el siglo XXT
(Delors, Jacques et al., 1997) y la Dedaraciót1 Mundial para la Educació11
Superior ( 'NESCO; 1999) qu ad más de realizar un diagnó rico de la
educación, e tablecier n nu v lineamiento para propiciar el cambio en Jo diverso niveles, dimen ione y actore de la ducación
a efecto de lograr la equidad educativa c m vía para propiciar un
desarrollo económico u tentable que beneficiara particularmente, a lo paise meno favorecido ha ta entonce . o obstante lo.
buc::no propó ito , en el ni el amplio la tar a no ha ido fácil, ya
que se planteaba no olarnente m dificar la práctica indiYidual sino
también influir s bre la e tructura de pod r exi tente para superar
lo. prejuicio t rminar con la diferencia entre etnia , c1a e , género )' diver o grup de p r ona n1ln rabies. dicionalrnence,
se reconoce, que una r forma educa ti a, con t do y que pu dar ner
éxito, no garantiza por sí mi ma la rnej ra de las per.ona y mucho
menos le a egura un pu to d trabajo en el rnund laboral. ~ decir, e requieren ce ariamen e, la conjunción d orros faccore que
con frecuencia, tán fuera d la po ibilidade de la in tituciones
educativa .

de

r

Con todo r llo, s reconoce si e han h ch pr gr o n lo qu
a la reforma educativa conci rn , aunque ésta no todavía una realidad. í qu la pr gunta bligada , ¿cómo lograr e te importante
com_erido de extender lo beneficio d una educaci · n de calidad y
pertmente para todo"? Aunque no hay re pue ta fácil ni cerr ra a
e ~ interrogante pued n pr ci ars alguno a pecto que on algo
a 1como prec nclici n para enfra car
n un proceso de cambio

�Los profasomy el cambio ed11catiro: ((¡//didoms objetivasJ' 111l!Jetivas

G11ndnh!pt' Chrirr::;_ Go11:;dlr::;__ )' Bmip_11r Bmorides.\l,,rlí11rz

educatiYo con posibilidades de éxito: primero hay que reflexionar
sobre el cambio y priorizar lo realizable (cambiar por cambiar pocas
veces da resultados positivos); hay que hacer que participe el mayor
número posible de personas, especialmente los profesores; hay que
dar tiempo para que la reforma cobre sentido ante las personas que
se espera realicen el cambio, porque el cambio de las ideas )' de las
prácticas requiere tiempo; además, hará falta fortalecer la infraestrucftJra para que el cambio prospere. Sobre esta última idea, se recurre a
lo que dice Fullan (2002: 51): " Por infraestructura entiendo los niveles inmediatos por encima de aquel al que nos refiramos", lo que se
explica con el mismo ejemplo que el autor menciona: "un docente
no puede mantener el cambio si está trabajando en una cultura escolar negativa". Es decir, para iniciar y llevar ala práctica un cambio con
posibilidades de éxito, hay que hacer que las cosas funcionen según
se necesiten y hacer que las personas se sientan apoyadas, acompañadas en dicho cambio.
Negar a la vez las ambivalencias que con frecuencia suelen presentarse en el cambio educativo no es posible, como tampoco lo es.
asumir que esta orientación teórica no tiene todas las respuestas a las
diversas situaciones y conflictos, además, tampoco son suficient~
las reformas programáticas si no conllevan a una reforma del pe11so•
111iento de la que tanto ha hablado Edgar l\lorin (2001). Lo que si se
puede afumar, es que la educación sigue siendo un recurso legítimo
para solucionar los problemas sociales y los problemas del hombre,
pero ha de asumir que los tiempos han cambiado can profundamente que ya no puede seguir recurriendo a las mismas fórmulas pan
enfrentar las incertidumbres que hoy se nos plantean. Si aspiramm
a c.1ue el mundo del mañana sea fundamentalmente diferente del qut
conocenms hoy, se debe trabajar para construir un mejor futuro. La
educación puede lograr el cambio influyendo de manera positi,·a en
nuestros estilos de vida y en nuestros comportamientos, realizando
reformas a profundidad y largo plazo que fortalezcan a las genera·
ciones futuras. Al pensar la educación, no podemos desligarla de
aspectos que en nuestra sociedad actual devienen de primer orden.
como es el caso de la democracia, la equidad y la justicia social

fforlin,_d2001). Colnceptos tan fundamenr:iles deben ser enseñados,
rorta ec1 os por a educación ' pero para
ello hace f:a1ta onencar
·
'
e1
quehacer• educativo hacia el fomento de un camb
·
1·O de pensarruento
e
que conaba de maner~ di_fe~ente al mundo )' a las personas y derribe
las barreras entre las disaplinas, las ideas, las culturas.

72

J. El rMtexlo 1111it:Prsitario local
El cambio
educativo en la UANL se expresa
cormal
· de
1
/" .,
'
1
mente a ra.1z
la .J, mon
2006
(1998)
documento
instituc1·onal
q
d
·
. .
'
,
.
ue ev10O proyecto
UOI\Jers1tano
.
. en
. el. gue se senalan los siguientes ru b ros para normar
la ,,da umvers_1tar1a: Valores y atributos, perfiles del docente y de los
egresados, acaones y metas. Con ello el documento incorpora
·
b uena
parte ~e las ~emanda_s plateadas a Ja educación superior tanto por los
organismos
mternaaonales como por las instanaas
. nac1on
. ales gue
..

se hioe~on eco de ellas en aras de optimizar los magros presupuestos destmados
e
¡ ed
·,a la educación. Las demandas eran (son)·. trans1orm~ ~ ucac1on p~ofesional _e~ _la organización, estructura y en las
praCtlcas, para ampliar las posibilidades de incorporación al mercado
laboral ~e- sus egresados y para que fueran capaces de competir en
las c?ndic1ones prevalecientes, dado que era notorio que en algunos
m~os_ laborales que favorecía a los estudiantes egresados de otras
uruvemdades
. . . d e per.
.
. (se trataba pues, de cumplir con el pnnc1p1O
~en~a sooal); aumentar la calidad y la cobertura· abrir o cancelar
licenaatur
' Jas necesidades
·
.
' nuevas formas
d
_ as segun
sociales;
propiciar
e ensena~ª- y de aprendizaje; promover la formación del profesorado, ponapalmente vía los estudios de posgrado y habilitar!
~o~for~e a. ~os estándares nacionales e internacion~es; propici:
a:i:es~~aoon )' la formación de cuerpos académicos, así como la
paon a redes colaborativas de los profesores· incorpo 1
nuev
1 ,
.
,
rar as
as tecno ogias de la mformación y la comunicación entre otr
aspectos más.
'
os

1'.3 T/_itión 2012 (2005) recuperó los planteamientos de la anterior y
acli c1ono
otros más en func1on
· , d e 1os cambios internos ). externos.
.
Enaempo
·
·
·
ce rin . .s mas r~aent~s es d Modelo Educativo (2008), el que ofrep ci1:-1os y onentac1ones para producir el cambio en el ámbito
73

�Glfadt1lnpe Cbúl'rz Go,,zólez..y Bmigflo BmavidesJlartinet

esp cífico de lo ¡ cdag · gico y didáctico basado n do idea funda.
menrnle : una ducación c ntrnda en I tudiance y la fi rmación en
competencia . A1 re peer no hacemo p r abora may re preci iones, porque excede el propósito de te trabajo.

integrad~ por la t rmación eneral y Ja formación profe j nal, pero
?reval~CJ ron acom dos que ub,i rtenla int nción original: cur 0
tntensn·o , cuando no _era la pr pue ta, profi ore in capacitación y
no con poca fr cuenaa Jo cur o lo eran . ólo de membrete, a ue
bajo nom~r de_ética profi ional o s ciología &lt;le la profe ·ión e
en. enaba resistencia de materiale o teoría de la construcción.
.-\pe.ar de qu .sub j ten alguna de la iruacione mencionada ,
.
e 1mportant maazar y recon cer qu lo. e tuclio. generale ahora
Progrt1111a de F~rn10ció11 Gmeral Lni,,ersitariu (a parcir de 2( 05) han ido
ganado, e pac10 r al y han c brado smtido en Ja percepción de un
buen numero d pro e or que creen n · l ,v e dedican d
rma
comprometida a de arrollarlo puede cL cirse ioclu o, que ha generado en . o docente una nueva idemida&lt;l.

:1

Los l'icisit11des del mlllbio: 1111 tjemplo il11stratÍl'o
las accione que se propuso Ja 1 'isió11 2( 6, está el estableamiento de un Pr0Qra111a de Estudios Generales, cuyo propósito principal

4.

~ ntre

ha ido dotar a los estudiante universitarios de las diferentes licencü1turas de una formación básica de tipo humanista e integral a través del de arrollo o potenciación de babilidade básicas (cogniti\'~
instrumentales y sociales) como el manejo adecuado de la lengua
materna y de una segunda lengua, uso de la nuevas tecnologw,
pensamiento crítico con base en la ampliación del horizonte cultural, desarrollo con base en valores "universales" y universitarios.
capacidades sociales y otra más, reclamadas por el entorno social
y laboral para de envolverse en una sociedad global, cambiante ¡
"flexible", que sin embargo, no garantiza puest s de trabajo. Tanto
la Visión como los srudios Generales, obligaron a la modificacioo
en cascada de los diferente programas educativos de las carrew
para incorporar las recomendaciones a la brevedad posible.
En el plano de la práctica educativa y áulica eJ Programa de EstNIÚDI
Gemrales es un ejemplo de la dificultad e que suelen acompañar ab
implementación y consolidación de un cambio, ya que, a diez años
de la propuesta todavía no puede decirse que goza de la aceptacióo
general. El programa establece una serie de cursos adicionales qu:
debieron incorporarse a lo currículos de especialidad. Tanto los
funcionarios educativos de cada dependencia o licenciatura como
los propios profesores ofrecieron una suerte de resistencia pasn1.
Es decir, los aceptaron porque no había opción, pero manifestaroo
(aún lo hacen) entre otra cosas, que era innecesario, que reducíad
espacio para las asignatura de la profesión, y que en codo caso proporcionar habilidades básicas no era responsabilidad de la univerndad· para los primeros años del nuevo siglo todas las licenciaturas
habían realizado el proceso nece ario para trabajar con un curriculo

74

I_o que ha uc~dido puede encontrar explicación
~gun tre. td a ma o m n e,~1d nce o del conocimient general.
l na . e refiere a qu tradicionalment la formación profe iooaJ es~rn, u ten~da du~:inte mu~ áempo en la hipere.rpecializadón ~I _
~n t d~ ca o

nn, _lJOI) oa ntac1on que, s1mplificaJa al exrrem , , e tr duce en
" aber much de ?1~Y poco"; de ahí los currículos obrecargado
de c~r o. }_~ credito qu p co o ningún pacio dejaban para
una _formaoon eneral, p r c n id rar que é ta no t:ta nece. aria ni
pernncn~: (un ing~ni ro ólo te rúa que . aber de in rucría) al ár a
en cu bon. Otra idea o razón, cien que ver con el hech de que
la marnría
d lo pr f,e. r • no
· · ron plenaml:ntc inclwdo.
,
mtl

en ~-1_ formulación de e te pr yect , no e mpr adían ni encontraban
~uhcicnte ntido al cambio propue to ni . e enrian · guro de cóm
Uevarlo a cabo (aún con la capacitaci ' o otorgada p r la in titución) .
La tercera
relaciona con el hech de que el programa fue ,-i. to
como~ acto d autoridad, una impo. ici ' n qm. ad más .ignifi.caba
una abierta "intr misión" en 1 diver · e pacto académic
(facultadc.) dond tradicionalmente los curncuJo ran decidido • · lo
con la_concurrencia de los dir ctam&lt;.'nte interc. ad _s: el curriculo d
medicma lo d ci&lt;len J médicos, el J ing ni ría los ingeniero ) a. {,
re ptctivamente en t do. I s ca o . p re11 ,

5

�l 11; pm/tS(JI

l" d

r,¡n1IJ10 rd11(tJft1·0: c1¡11dJi:ir111es (JI!/

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. 1o t:. e mral la mprcn· i&lt;" n d 1 cam 10
El pr bl ma dcl scnut
cdu amo. Para logmr un m.} &gt;r 00 ¡ d l m J· .ll. : ar a, entender
1marc ¡?; n ral ~. también.., ,¡ m- _. e n ret ,. La. nsmn ma. e . ncrc.,: .·
.
·t·
.
1 enudo ub"¡cú,·o o falta de . enud para In mw,;1
ta . re I re
.
· d 1
duo. en t do I mn:l ~ d ·I s1. tema t:duc. UY . I n g)ig ·no.a
a
.
.
ro
L1
,ene
cxp
nmcnt
enom •n ,1 gta dd cam b1
t c.,
_
.1
· · · 11 '1 ce'· mo h• bí pi ruhc do e ta
cambio en realidad. P r P SIC1
en 1: raíz de l.1 e pcctacular falt~ le ~xilo Je L1 ma)Of parte de la
reform, s soc1.1lc. (foullan, - :!: 1 !).

,;tq_ B ni 110 B 11a1idu Alarti11ez.

nece an d
ciente. Qa in rae trucrura de 1 9u habl
Fullan) rnat ·rialc d apr ndizaj . p .ibili&lt;lade par un de rr U
profe i nal decuado d lo d e nt .
·. l ..os profesore.r 1111iL rsilarios

La ·:\. ·1, ha . id tradicionalmente una univcr i , d d d e ocia y d
ten i 'n rná 9u d inve ti , ción, y i b1 n, n 1 ultim · ti mp
(e pan· d J
·
trnbaja in 1. t ntemcnte para p t ne
ciaJmen · · ·
la d e n ·
a , ctiYidad 9
ta ·1
ctJVidad ·
:r r n101•it11i 11/os como
n L indu tria!.
atJ\ in ciruci n, I
"el per onal acad · mi e tá ·
cj re n
funcione. r r alizan acti rida .
e n
· fu i 'n
. ten i •n d I e n irni nt ,. la cultur
llm qu ·
realizan a ti,1dadc acad 'mica de narur
· ·ca&lt; u. iliar r lacionada e n las acti,· ·
nteri res.
1P r · nal. cadérni o d la 1\ L, an. 6, ' 'L: ver. ión 2001).
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s · • n cond.i

�Los proftsomy el cmnbio rd11Mli110: ro11dido11es oijetivasy S11ijeti1'as

C11adal11pe "h,íz'tZ_ Gonzáltz_y Benigno Benaridu Mnrtinez

de pot nciar l
t cto de Ja educación, pero en la práctica ub i ten mucho a pect
in con olidar. í por j mpl , e ci rto que la
habilitación de lo profe ore vía la btencióo de p gr~do ha aumentado notoriament n lo últim quince año , no 1empre e ta
formación
traduce n mejore d empeño d lo académicos o
pro •ecta en un incr mento real de la calidad _educativa. . n todo
caso, un tema pendient qu e p ra r acendido y e tu~ad~.
na de las preocupacione vigent h y en día en la uruv r 1dad,
es la formaci · n p dagógica y didáctica d lo prot ~re p rque
·gu iendo la parte más en ible (d 'bil como lo die ~ _-eufemísticam nte- en el ámbito g rencial, e una de nue tra area de
oportunidad") , a que la mayor part d 1congl merad? d cente on
pr fesioni ta que no r cibieron durante u carrera runguna preparación para en eñar. Y aunque no e puede n~gar que
han realizado mucho trabajo para capacitar actuafu:ar a lo profe ore
por lo meno desde lo año chenta, e n frecu~cia lo__e fuerzo
han ido ai lado ba ado en programas breve , a 1 t matico , fragmentado
ca os de regularidad. E to de manera alguna ignifica
que no h;y profe re capacitad los hay -pero no uficient -; lo
que e pretend poner d r l vancia e que por lo m no para la
implementación de la ret rma má r ciente la que,p~ tula ~l [ode1 ducativ e t a p cto sigu pre entándo e debil no olo en la
práctica ino ante lo jo d l pr pio profesor , 1 que po pon la concreción d dicha reforma. La r pue ta de una profe ora de
la carrera de Trabajo ocial cuand la entr vi tadora le pregunta ¿A
qu' e debe la reticencia d lo mae tro (al cambio)? s un ej~mplo
d lo que uced : "1 ro tene111os jor111aciófl didáctico Y_ somos de diferentes

el trabajo d 1 pr fe ore ( u rol) enci rra otro mucho a. pecto ,
alguno. d l cuale han ido cobrand mayor importancia en 1
último. añ , como , uc de con la in...-e ti cióo en educación . uperior, la denominación actual d acad · mic
n lugar d doc nte.
apunta a resaltar e ta nu ...-a caracterí tica de lo prof sore . E. t
hecho e . ob ervad también por Hargrea,·e. n I e pacio dond
ha e tud1ad lo proce o del cambi :

campos que por azares del destino terminamos e11 lo doce,wa m191pocos estamos
preparados, au11q11e la 1mil'ersidad ofrt!ce c~o"Sos, los p~ofesores de ~osgrodos "º
tienen ... ". tra más die "... los cambios 110 se eston da11do po,que los profesores 110 esta/J/OS cambid11do, 110 nos bon preparado lo mfide11/e. ••':
L qu destaca aquí, e
pr fe re n e corre p
r atizando actividade en
para que e ta actividad

el hech d gu ah ra el trabaJO d ~os
nde con la ima en popular q~e lo ubica
1 aula o preparando y otgaruzado todo
ean p ibl
egún l planificado. Ahora

... en L último año , esto a pecto del t.rabaj de 1 d c nt qu
\·an más allá del aula e han h cho cada \'e2 má c mplej s numero) ignificativo . para mucho mae ·cr el trabajo con lo. compañ ro, ignifica ahora much má que las reuní n de lo profe.ore
estructurad o las conv rsacion s e rádica . puede ·up ner además, la planificaci ' n c pcrati,·a, acruar com tut r de un compañero, ,er el monitor de un mac uo nuevo, participar en actividade
colectiv. del de arrollo ti 1profes rado o entar. e en comisiones &lt;l
m·i i •o para coro mar ca o jndivi&lt;luale ... (Ilargrea,·e. 2 5: 42).

En la niver idad . utón ma d
ue,- L ón e to es má qu patente en el perfil de cnto n lo d cument mencionad
'i ión 2 6
\~i ión ~012) 1?d lo "ducati o), el cual orientado p r la. pr crip~
ctoncs mternac1 nale · tambi · n para promover las po. ibilidade
de internacionalización (d la pr pia ·_ L d lo profi r _ ,. de
lo e. tudiant ) ha ido con irti ndo n una lar a Ji ta d vaJ~r
atribut y actitude qu deb p e r r practicar, lo que cambi 'n
contribuid a v 1 er má compleja (y e. tre ante) u actividad.

h;

El sentido del cambio edNcotfro, segú11 los profesores
El probl ma central d l cambio cóm a um n lo, indi,;du s e te
proce o; e d cir, qué ignifica realmente l cambio tal , como l
experim ntan la p r ona inY lucrada . Dando p r 1, ch~ p ro in
6.

entrar n u C.Ü cu i 'n, que el cambio e. un aspecto d la ,;da gue .
les Pre nta a t d o 1o 1n
. di V1·¿ uo n una ociedad e má relevante
para no.otr clarihcar este tema central acercándono al ·enticl s1thjetiro d I cambio para I individuos en educaci 'n. El ntido podrá

79

�Glfad11llfpe Chá11ez González.;' 8mig110 Bmavidu lartinez

Lo.r profesoresy el cambio rd11cati,,o: co11dfrirJ1Jes of?¡tfi.//{JJ ' 111/yetira.r

. er diferente egún i el cambio es voluntario impuesto, pero en
ambo ca o , es inso layabl que 'todo cambio real implica pérdida,
ansiedad y lucha" farris (1975) en ullan, 2 2: 62) una vez que e to
s comprend , e d menuza y e a imila a la realidad ~ubjeti a la_s
p r onas, la transición se hace más clara. as inno ac1 nes e asurulan mej r i ademá , su sentido e comparte (entre reformadores r
participantes) ullan 2002: 63).
"
.
í lo reconoce Ivüchael ullan, cuando afirma que El cambio
real p r lo tanto, ea o no deseado, repre enta ~as ri~ exp ~encia
pr fe 1 nal y colectiva caracterizada por la ambivalencia_ y la incertidumbre; , si prospera comporta sentimientos de segundad, superación v éxito profe ional" (2002: 6 ).
p r ,ello, el objetivo final de toda reforma no debiera er olament lograr la reestruct11racw11 de la práctica académica y áuJica '. sino
qu ha d incorporar nece ariarnente la reC11lhm1ción (el cambio d~
háb;tos y creencias), porqu el can1bio podrá ser un proce o real, s1
e expre a en la práctica ea 1uso de mat riale nue~os o reno:~do ,
en el uso d nuevo enfoques didáctico y en la posible alterac10n de
la creencia , dimensione mencionadas ante (Fullan, 2002: 70). Un
a pecto crucial que aquí no abordaremos e pecífic~ente, es ~ tratamiento d los fect 9u n la adquisición de enndo o no ti nen
la relaciones entre saber y poder; no oh tan te ha algun s apunte
(úmidos) di eminados a lo largo dd scrito, p rque evidentemente
e tán pre ente en lo qu dicen los profe re y definen mucho de
lo que ellos hacen.
.
En este egrncn o e incluyen algunos comentan~s de lo· _prof re. que aluden dir eta o indirectamente al c~b10 duca_nvo 1·
la · reformas en la u, l forman parte de una etie no conclruda d
entr Yi tas levantada en el tran curso del 2009 y 2010, no e tructuradas (aquí olamente e u an cuatro), ori atadas por un cu~ tio~tio
la cuale fueron otorgada por académicos de di er a licenciatura . Para guiar la. entrevista se elaboró un cuestionario, aunque no
iernpr fue posible ceñir e po · completo a las pr gunta establecidas pr firi ndo dar portunidad a 1 _ informante de xpr sarse
con ci rta libertad, a la manera de una entreví ta meno formal 1'

d:

o

má abierta. Com el trabajo ,ersa acerca de lo que los profesor
dicen obr 1 cambio y u implicación n el mismo, lo prudente
era permitirle ~ue e expre aran con libertad. n guida alguno
de los comeotano de lo pr i ore que e incluyen en cada ca o
precedido de una bre e identificación del académico o académica·
e incluye, po teriorm nte una e peci de glo a o interpretación: '
1. Académica de prof ión economista, labora en una facultad del

área d ciencias sociales, hace nueve o diez año , posee doctorado
cierta formación didáctica y es üder de un cuerp académico. Colabora en la formación &lt;le profe ore . Imparte clase planifica su
cur os y elabora programas de asignatura.

¿La nivmidud está calJJbiando? ·de dónde prodemn eso1 cambios? ¿Ha
parb'ripado? ¿ e .riente 1Jtoti11ado en partidpar?
on cambio que e dan de manera in titucionaJ ... Sí (ha pani.cipado] ampliamente, en ario pr gramas y porque me

sta trabajar

¿En s,, tm/;qjo académico en qué considera que está11 octmiendo los catJJbios?
¿De dónde pro1,ient11 es01 ca,11bios? ¿Cóv,o son?
En la implementación de las _competencia ... [gue pro"ienen] de de arnba en la univer idad ... , pero muy poca facultad Jo han
adoptado, •a que no hay u.na actitud hacia lo nuevos modelo ... en
realidad 110 se ha dado)' tlltftho 111et101 e11 posgrado... on recicent no on
significativ ... [ n po radoj eJ punto central está en licenciatura la
política d esca facultad e 9u' todos los d ctore te11e111os que dar clac en licenciatura... ' en liccnaarura bay que diseñar plane d cla e,
di cñar porta lio , cosa que en d posgrado no vem

¿Se simte satisfecha?

la v- rdad i me gusta in e tigar }' má dar clase, no ten o descanso, dar cur. o. en licenciatura po ado y en doct rado. ur 0
teórico , e tadísrica. teorí s cial específicos... oy la 'b mbera"
de la facultad ... cuand no har quien dé un curso...

81

�Los profesores , d cambio ~d11mlfro: co11díciones oqetil!OSy suijetivas

Para la profe ora 1 cambio es principalmente in ti.tucio~al -&lt;le de
arriba- · ella ha participado ampliamente y le encuentra senl7do, p rque
le gusta hacerlo. El cambi lo b erva en el en foque p ~~ -_gico por
comp t ncias (la dimensión del u o d nuevo enfoques drdacftcos, a que
hace referencia Fullan 2002: 70). Dado que la profe orad sarrolla u
actividades académica pcincipalm nte n p sgrado, de taca que a
pe ar de er in titucional, el cambio no ha sido adoptado por toda
la d pendencias, meno en eJ nivel de posgrad _donde en_ todo ,caso
on mínimos lo que e han producido. El camb1 1 perabe mas en
la licenciatura, dond ademá d dar cla e realiza una multiplicidad
de tareas que en 1 posgtado no de arrolla. A pe ar de qu no tiene
de can
se manifi sta atisfech'&lt;l con codo lo que hace o debe hacer e pecialmente con la docencia; a um el cambio y lo concreta
mediante la tre dimensiones qu menciona Fullan (2002: 70) ya que
u a nuevos materiales o reformulado, (incluyendo las tecnologías),
nue O nfoques didácticos ~as competencias y la alua~ó~ mediante portafolios), dotándolo de un s ntido per onal, sub1et1vo.
2. Profesor doctorado n Filosofía, quince año corno docente en b

condición laboral no tlefi.n.itiva, trabaja en el crunpo de la.
arte } le inc resao los estudiante .

UANL su

· 1ted ha notado calllbios e11 la ,miz'ersidadr ¿eslá11 haciendo ca111bios reftren·
~es a los sistm1,JJ de mse11a11Zf1, en it11101 acio11es edt1rati1 a.r? ¿ sted ha pcrá1

1

bido esas calllbias?
~ per la venlad he percibido sobre tod esto ... un alto de calidad e o lo de las aulas inreligenre , mejor ambiente y también d
intento de profesi nalizar más al cuerp &lt;loe nte ... sienr que e.u

G1111dal11pe Chrív11z Go11zálezy Be111

110

Ben(ll,ides ,\lmtínez

¿Por q11é se dedica o la doce11da?

.... fueron una urna de razone. (cuando llegué a la universidad] me
pareció que lo único que p día hacer era enseiiar, .. . y de de aquel
entonces ...

¿Ha participado e11, oficit.1l1J1enle ... m la plantadón o ra,11/J-io deprogrt1T1Jas?
por ~je11,plo ... ¿en rmsar plaues de est11dio?
o, no ... o ea i hay accividade ahí de e legi y todo ... pero yo
oy muy filántropo (sic) no .. . De revisarlo ... no, o ...
1é hacer
esas rosd.r ... para que me entienda ...

"º

El cambio lo percibe e. te académico a partir del 11so de nlferos mote,ialu como la tecnologías 9u imprimen calidad al proce
ducativo
r eventualmente contribu 'en a la mejora del profe orado. Además
ob erva el cambio como una fuerza ocial a la que la Univer idad
no puede ~- traer e (ni debe) si quiere cumplir con la expectativas
de lo estudiante y formarlo para el trabajo y en e e a pecto reconoce lo e fuerzo que la niv r idad hace. e dedica a la docencia
por~ue fu~ la mej~r opción que el pr entó al Uegar al país, p ro
se. 1ente _b1en haaendo un trabajo educatiYo. Aunque tiene m,is de
qumc~ ano enseñando no posee una plaza defin.itiva (en otra parte
meoc1 na que u edad lo impidió), l qu lo deja fuera de cierto.
benefici • de alguna manera determina su falta de participaci ' ne
interé . en lo ~recesos de planificación o revi ión de los programas
educaav , a 1 como c n su, colegas. e percib como empleado
~o e asum como parte de la in timci ' n y del proyecto univ r itario, cuand die tenem gue formarlo. ', con lo que , idencia u
compromi o moral con l que hace y con lo estudian e .

universidad e esfuerza para er mejor . . .

Profe or que labora en una facultad del área de la .aluJ desde
hace quince año , estudjó antropología, posee maestría, ha colaborado en el di eñ curricular r en la elaboració n de prog rama de
a ignatura, imparte el . en licenciatura r posgr::ido:
3.

¿Cómo percibe los cambias? ¿qt1iiTJ cree que los bace?
Bueno n parte son cambi que hac la . oci dad ola ' la unin:wdail
tit.'11e que deb &lt;le adecuar porque si no ... en parte creo que eia ~
fen · m no que reb a I s límites de la uniyer id.ad ... e un d ber haru
los muchacho , tonemos que formarlo hacia un mundo competitivo ...

2

83

�Los profarom , el cambio ed11catiro: i-ondiriotJPI oljdit•os ' s11l!Jetivas

¿ConsMero que la uniuer.ridad erlá ca111birmdo en cuanto o st1s estrategias adJJJi11istrativas, sobre todo rombios en la e11se1ianza?
í, si lo he notado en la medida en que me he ido involucrando en
e. te proce o clásico de r mae tro ... definitivament ... a z•eces 1111
,ne alcanza o dar la perspectitw total de erlos ca!llbíos, per en la medida
en qu he compartido la docencia c n pr ceso administrativo , e
donde preci amente me he dado cuenta de los cambios que e han

G11ndnlupe Chávtz González..y Be11ig1w Benavides Murti11ez
educadvo eñala cuestione de el var el nivel o ea í elevar e)
nivel... p ro en qué medida eJ maestr de posgrado ... se ha vi to
co11tpro111etido loborol111ente ¿ah?. A veces si siento que debié erno revisar y reflexionar esa orientación que marca la univer idad, con lo
compromiso que tiene el maestr d po grado hacia dentro de la
in titución haci..'l i mismo.

El profe or reconoce los cambio pero también su limitación (que e

e cado dando a e t nivel

lade mucbos de nosocro ) para b ervarlos o comprenderlo todos;
¿Usted considera que bq; difmmrins entre los coJJJbios en licentia1t1ra I en pasgrado? Algunos de los profesores dice!/ q11e los cambios so11 más e11 licendah1rd
q11e en pos!lrado ¿q11é piensa J1sted? ¿hay IIJÓS e:x:ige11cia paro los maestros dt
1

licet1ciat11ra q11e en posgrado?
í, i, noto una erie de cambios ... y pudiera suponer que lo cambios en posgrado en relación con la licenciawra van a estar mucho
en el sentido de cómo e té rganizado el mi mo posgrado denu-o de cada facultad ... los cambi también se prcci an y e hacen
efectivo en la medida en que los que estén dirigí ndo eJ posgrado
tengan esa vi ión y la compartan junto con lo · maestr ... pr1ra qu,
se plleda dar esa e111paticz co11 la 1•isiót1 que tiene la 1mit1ersidod del posgrauo. ◄ n licenciatura, funciona una erie de indicadores, una erie de
modalidade y obietivos diferente [que] en posgrado, es de mucho
más coropr miso que en licenciiltura, en licenciatura a ,·ece noto
que el compromiso es la docmdr, prátticamenle, pero no e v al alumno pr fa ionalment ... r en p , grad ... son profesionales ... es
gente qu e t'Í. p icionado en ,J campo laboral ...
¿poi· q11é la 1111il'l:rsidad está propiciando co111bios? ¿máles cree q11e podri1111 srr
en el posgrado?
Pues y lo v o n 1 s ntid de ir con lidando ... los indicad r
primeramente qu e tán .ujetos a una s •ri de compromi , donde vi ualiza al alumno de po grado también n una forma de~
socialización con otra· universidad con tro tip de e..,pericncias.
que • vece yo m hago la pregunta de i e to no contradice l01
propósitos personales del 111ismo 11111eshv de po grado [porque! el modelo

84

u compr nsión e amplía cuando combina docencia y administración en el po ~ado. Par~ puntualizar diferencia entre lic nciatura y
posgrado, enfat:J.za en primer lugar la importancia de que los dir ctim del posgrado e mpartan u yj ión del cambio con los profe ores
(m11ido comparlido según Fullan, 2002), para que luego é tos compr ndan lo pr~pó itos de la univer idad. Considera que en el po grado el
co1?prom1 o d~ lo profesare por el trabajo que les demanda y por
el npo de e tudiante qu atienden, e mayor. El académico menciona
que los cambios obedecen a razone de evaluación externa e interna
de cumplir con lo 'inclicadore ", estándares, egún lo mencionan
lo autore del cambio educati o citados, qu se pr ponen ele ar el
nivel o calidad educaci a d la formas de en eñar. Pero re alta ]a
ten ión ~ a_bierta contradicción entre la exig nda instimóonal s y
lo propos1to per onale de lo prot ore ; ll implicaría qu no
.e ha alcanzado sufici ntemente el entido ubj tivo del cambio en
los p~ofe ore , 1 que pued implicar la posibilidad de qu
to e
convierta en un inhibidor de la propuesta in titucional. Recomienda
que e reví e, qu e reflexione bre la c nsecuencia d 1cambio
en los profe ore y para la in titución.
la U
, más de veinte año · en La docencia doctorada en Educación, ha sido funcionaria académica v
formadora de profe ore ; actualmente en eña n licenciatura J pos·grado donde inve tiga sobre educación y ha conformado un cuerp
académico.
4. Pr fe ora egre ada d

85

�Los prefesores_y el ramlño edllcatii'O: co"dirio11e.r objetiiwJ' mbjetivas

¿Considero qlfe la 1mim:ridad está cambiando? O si 110 está ca1JJbia11do, ¿C11al
es la percepción q11e 11sted tiene?
Lo qu a mí m ha t cad bservar es que hf!Y ,m cambio aparente e,'. '6s
dismrsos, en alguno crit , folletos ha ta en pancartas como I se
manife tara que e stá haciendo un cambio y pued er qu i t:! tén
haciénd e pero quizá wdavfa cá en una dimensión muy g neral,
porque al meno n la facultad que yo trabajo ... , que apar nt mente nu tro plan d
tudio ya fue cambiado con un enfoque del
f d l de la U. p r comp tencia, p r vemos que al interior '6s
cambios 110 se e.rtán dando porque lo.r profesores no estamos cambiando, n nos

G11adalnpe 'hót&gt;tz González..y Benigno Bmaz•id -s ..\lartí11ez.
que está bien p rquc la

. e tá ac ndiendo la demandas

ciale ,

pero ... d beria hacer un análi is i verdad ramente sas d manda
ha ta d · 11de tán jal'oredendo sola111ente a ciertos ser/ores r no e está
,•j ad a lo mej r la cu tione. de tipo ocia!, de equidad sin ma
bien organiza patton . . . per qué pa a c o la tra &lt;lim n ione .. - creo que la

. debiera n

·¡

er como el que re, ponde in-

me&lt;liatam nt a u cambi
in que cue. ti na o, cambio que
propon nueva manera de hacer la co a , allá en l. ociedad ... la
U debería di hacer, promol}erper.ro110.r qJ,e sean a enle.r de cambio n qu el
cambio lo ab rba a ello .

han preparado lo uficieore ...

ómo estan,os practirat1do la docenria? ¿habría un cambio que consideres~
¿
~
bº
•.
nificativo e11 la iida instit11cio11al? ea, ¿qm haya logra o ca1JJ zar pramcas,
can1hiarfam1as de .rer?
Pue - quizá... ha v nid a no hac r cambio drá rico pero í que
ha\'a nuevas prcompacio11es... por ej mplo a evaluacione externa ...
t das a cue tione de alguna man ta han producido cambio en
alguno proce O , mi ntra no
ha a una evaluación a pr fundidad í verdaderament
o pr ce.
pon r n la luz lo proc
co~ . on ... 0 ea, se puede perribir 1111 cambio en la forma má.r 110 e11 elJonlÍtJ,
ahora n qwere decir que no haya en el fondo pero habría que hacer
un e tudio, una 10v ti ación, algo que t'f!rdaderam 11/e nos di 'fl si sí h»bo
1111

ca111/,io.

¿De dónde pro,i nm estos cambios? Por e;emplo, lo que decías de la ev~/uaM1
puede ser ""ª' el rol del profesor se perribe también bastantes ra1J1btos, pero

¿porq11é?
Lo que e percib ) se e cucha también n parte del di cur o teórico n lo directo re
académico qu e tán aJ frence es que .. • d
,mmdo en ge11eral tstá ca111biando en ocro, a pecto e pecialmcnte _en
lo a p cto. económico. que van ori ntando qu e d n c~b1os
n era e fer ... y uno d ll tiene qu ver c n la educaoon; Y2
n se puede f, rmar ah rita al mi m joven para el futur inme~to
d la mi ma man ra, el mundo e. tá exigiendo tras c sas .. • yo digo

6

;Có1110 C'fee q11e está siendo to111ada en meflta no sólo per.ront1h11ente, .rino co11Jo
grupo, ro1110 sector académico? ;en q11I ,mdida se cree inl'ol11rmda?
. .. he t nido la oportunidad d er inntada a participar no directamente, porque en e te momenc nfJ Jor1110 parte d. la adn1ini.rfrt1ción
de aquí, p ro de alguna manera he e tad c rea d las per onas que
toman deci ion , en las acadcmiru eot nce. í, &lt;lij ;ram
que no
han e mado en cu nta a lo que e tamo haciend &gt; ilwe ti aci · n
ducativa ... la otra man ra en qu he participado en I cambi s
e a.rlf1J1irlo.r }' ya n I aula 11no hacer lo q11e 11no pNede hacer, tomando
en cuenta que ya una vez que uno cierra 1n puerta del salón ¡e ]
re ponsabl de lo que ·igue ... entonce ... gué cambios he hecho,
... e tar más cerca de I s e. tudiante convh·ir má, con ello , en
la cuestión de transmitirle. n ólo con cimiento ino má bien
ayudarle a pr piciarlo por o a parre ... un tiene qHe /e11er experiencia
i n i nte que Yas a hablar ahí de pura mentiras
¿Yerdad?.

J&gt;ráchca porqu

E. e\'idente la actitud abiertamente crítica . br el proce o de cambio, que dice tá dentado por a. pecto ec nórruco en la uniYer idad, ,eñaJand que e 'apar nt 'y en todo ca e tá en Jo· cli cur o
de lo dir ctore
acadérnic · d la uniYer idad- po, tura qu refuer~a cuan~o m nciona qu
tá en la f; rma , no en el fondo, dado que
lo prot ore n
taro • cambiand . n od ca. p rcib qu lo
cambio · realizado no n drá tic -s1 ac
en algun a pect _

8

�Los prefesoresy el cambio ed11caliL'o: co11diciones oijttilJ{Js ' sul.(;etivas

Gf/adalupe Chóvez Go11z.álezy Be11igno Bena1.ides Mortftftz

por lo que e impone la necesidad de llevar a cabo una evaluación
para conocer lo que realmente ucede. Reconoce qu e~ cambio e
nec ario porque la formación profesional de los estudiante debe
responder a las exigencias del mundo actual; sjn embargo ~- ru~ersidad no debjera re ponder a esas d mandas de forma acrmca, mo
que ha d hacer propue ta , ser agente del cambio -para qu_e ~o _estudiantes lo sean también- oo dejar ab orber por ta dinarruca.
unque acepta que no e parte de la administración, expre a que en
el proceso d cambio ha ido tomada en cuenta. porqu está cercana
a personas que toman decisiones en lo acadé~co, parte de 1? q_ue
Fullan (2002: 51) llama infraestructura. Los cambio que laacadcmica
ha realizado se concretan en el aula y están centrados en lo e tudiantes a qwene le da atención de forma cercana lo cual puede
hacer porque tiene experiencia en la práctica (de su profe ión). 10
obstante la po rura crítica de la profesora, es po ible apuntar que
de una u otra forma, le encuentra sentido a lo cambios que n lo

ellos la pensó inicialmente como parte de su proyecto profe ional.
Ahora todo e dedican a esta actividad casi de forma exclu iva, y de
las actividade que realizan en la universidad la pr fieren (o le gu ta
má) especialmente por u ato con lo e tuiliante . Vísualfaan el
cambio educariYo como un proc o general producto de la dinámica
ocial, de la influencia de la globalización (y de la tecnología) y de la
demanda del mercado laboral. · l cambio in titucional, ilicen , siempre es 'desde arriba y con frecuencia e tá olamente n el di curso" y además pocas vece e toma en cuenta. a los pr fesor s para
implementarlo en la institución. ungue todo los profesare son
crítico respecto del qué cómo del cambio también hay una cierra
coincidencia en observar el proceso como po itivo, aceptando que
i ha habido cambio , muchos son posüivo ) también on muchos
los profesore que participan de forma re pon able en el cambio.
Esta actitud frente al cambio se r fuerza en quienes ti nen un cier 0
nivel de participación en los iliv r o proceso encaminados hacia el
cambio planificado.
Es evidente que hace falta profundizar más en estudio de e te
cipo, e pecialmente porque los profe or s on actores fundamentales del proce o educativo y en ello reca , en buena media, la concreáón o no de lo cambio planificados para la educación uperior.

individual t aliza.

Breve ideas finales
1 tema desarrollado, trata en lo general, de promov r una r flexión
má amplia y profunda sobre el nuevo e tatu~ ~e lo pro~esores _en
la uni er idad. De taca, p r un lado, la condiaones de upo oml,
político y ético que determinan u orientan el accionar del profe.ar,
pero también hace notar lo r squkio que ti.en para d arr_ollar
u libertad y u autonomía de tal forma que logre hac r con c1e_nte
que si bi n hay d manda y ex:i e~cia a la ~rofe ión que _s~n 1mporrante el compromiso 'rico- ooal, en particular con'.º ¡avenes,
no puede . o layar e. Por otro lado con ba e en una ene de entr~vi tas r alizada specialment para analizar la vinculación entre eXl·
gencia profe ional y compromi o ético en la univer idad e ~eví a la
rti nte del cambio educaci o d d la perc pción d los u¡eto , es
decir e d staca el sentido d I cambio para lo pr fesor .
Lo 9ue evidencian la entr vista , es qu en lo gen ral lo profeore coinciden en explicar qu su ll ada a la d cencia fue pr dueto
de diversa circunstancia p r onal o económica , pero ninguno de

88

bril de 2011

9

�Los prefrsomJ el cambio ed11cmivo: rondidones objetivrJSy s11q¡etivo;

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Ll

S11petior m el siglo

co.

90

91

�LA UTOPÍA DE LA DEMOCRACIA
Jo é M. Infante*
linso,

¿Y q11é es lo que nosotro! m11chos de nosotros al 111enos, le11en1os como
alimento del ah11a para oponer ante esta sit11ación? Alg1111os dicen: 'Tenemos
la 111opía ' . En enero de este a,io est11ve en Foro Social de Porto Alegre, en 1m

a11diton'o e11om1e, co11 siete 111il II ocho milpersonas.y allí dije qHe si llm'ero
poder borraría, no sólo de los diccio11flrios sino también de la 1JJenle de las
personas la palabra, el concepto ''t11opío ' .
Jo é aramago: Democraciay universidad.
l. Utopía

e historia humana

Lo tRF. H ~IA. o HEMO VIVIDO de utopía : estamo con, tamemente imaginando sociedades en el tiempo ·n e pacio aunque la
utopía ean, p r lo general, ociedade en un e pacio sin tiempo.
Hemo in entado paraísos p rclido en la noche de la hi to.ria y vivimo e p ranzados en un futuro que imaginamo mejor. na nota
curio a de toda las utopía e que e trata d
pacio dond la
hi toria canc la: las utopía on realizaciones e tática , donde no
exi, ten cambios ni tran formaci ne , en la m elida en que e la ima~na de un orden perE cto y por lo tanto inam vfüle. É ta es, probablem nte, la ma or deficiencia de todas las utopía , la negación d la
permanente transformación de la hiscoria humana.
Marcu e 1 eñalaba qu la idea de que la utopía pudiera de apartccr implicaba cancelar la idea d pr gr o, en la medida en qu
·Doctoren P icol gía, niver idad aci oal de órdoba, Acgemina, y l.C. en
~letod I gía de la Ciencia, L n_
1 Marcu e, H. Elfi11 de lo lftopío. México D.F.: iglo XlG. (1969) .

93

�u

ulapia de lo demacrada

u realización up nía dar forma concreta a t da la po ibilidades
históric -social y dejar d imaginar un mundo p ible diferente
de aquél en el que vive. Para él, la calificación de utópico alude a
la impo ibilidad d u jecucióo; in embargo
, te _e un d_ los
a pecto int re ant d u p tura n much~ o~a 10ne ~w~~es
pr entao utopía , uelen caree r de _a~t.o conc1enoa de realizacion,
e. d cir, cr en firmemente n u po 1bilidad concreta, n contra de
lo factore obj tivo y subjetiYo que ac n ejarían u d carte o
abandono igo rand la ley sociale que impiden u j cución.
La ut pía funcionaria como un delirio: tod lo recon cen menos
u p rtador.
.
0 hecho que í r conoce farcu e e que las nece tdade humana tienen carácter hi. tóric y p r lo tanto, e difícil di eñar las
in titucion apropiadas para una oci dad at rnporal. Claro que en
e O la utopía mu tran también u p ible virtud; a~ lan a la c_ondici' 0 de rden y de pr vi ibilidad del futuro, e ~ecir de reduar b
incertidumbre condíci , n pr nte en toda las C1 dade humanas,
p ro O igni6ca al mi mo ti mpo tra limi~ción , _quizá una contradicción: ·c , mo puede imaginar e una oc1 dad diferente a parttt
de la nece~idad actuale o c ' mo puede e n truir una ociedad
dit rente in p nsar en qu la necesidad humanas de a ocie•
dad no erán la que ho) on? Otra condición irr alizabl ~ es que b
utopía, por natural za, debe realizar de un go_lpe , h~ ~ ~ora,~
iquiera el ord n r yoJucionario n la revoluoone _hi tonca mal
vi lenta ha finalizado de golpe con el orden aotenor (a pe ar de
t do lo. episodio del Terr r); siempre e p ible imaginar ~ue un
día poderno de p rtar en una ociedad clif, rente con _n ce 1dad
difer nte , p ro cualquier oh ervación atinada de la. ooe~~d_e realmente xistente o no debería dejar duda de u 1mpo 1bilidad.
Ante de farcu Mannheim 2 había dich que la utopía eran
una e p cíe de con trapo ici ' n de las da e ub r~ad~~ a la ide&lt;:
logía dominante, lo qu le permitiría tolerar ~ , 1tuac1 o a parnr
de la fanta fa de una condición difer nte en el tJemp
no de los
2

~Iannheim K. Ideología , ,,tapia: i11trod11cdó11 a la leoría del ro11ocin11 11/0. Madrid:
guilar (19~3)(1 9291.

94

José M. I,,fanle

problemas de la mayoría d Ja utopía ·tudiada e. ¡u n hacen
una diferenciación en I paci tiempo de manera qu la condición
imaginada parece privilegiar el tiemp (y es por 1 qu pr te tará aramago), p r no analiza que la, u opía iempre hao pensado
en el e pacio.
El proc -o de migración de uropa hacia América (e pecialm nte ah E, tado, nid ) durante l . iglo }..1 • e tu o guiad p r la
búsqueda de una ut pía 3 la de oc ntrar un.'l xi tenda dond e
podía a cend r rápi&lt;lam nte n la e cala oci e nómica in tener
a cambi grande
in portabl
acrificio · ' te e el ejempl de
una utopía en el e pacio, que n ~ expr ó n un texto e p cífico,
ino en múltipl di cur. o · en un ima 'nari
cial qu rnm·iliz ,
innumerable cantidad de ner 'a .
Bral'e 1 ·eJII IF/orld de Huxl )
una antiutopía que refleja la condición del . er humano en la
ciedad m derna. , donde I s l ma
de la Revolución rance a han ido u tituid por com1111111ity idmtifl'
y stabili!J·. u propu ta consi te en la elinúnación del indi~du ;
eliminación de la diferencia individual (qu no d la · d ·igualdades) r la upresión d la dinámica ciaJ e to último un leit 1JJoti1 en
toda la. utopía . u atractivo e ba ó gurament en que la rn dema , ci dad repr entan su caract re opue to : gl balidad
de inte ración y carnbi . 1 pen. amicnco utópico , c ntrap n al
pensamicnt hi tóric 4 ya qu la hi. toria, que e e n. truy a partir
de la exp riencia ciend a eñalar la impo ibilidad de realizaci · n d
~ utopía · ~ otra que las ut pía pr pon n alternativa que rra a~ndan la limitaci n hi. tórica
urgida d la nad ; p r ell
0
el ruego de utopía · contrautopía de l r rnluci nario. france e
ylo opositare a u. ideale , lo que r ult i rnpre , ·rá una realidad
diferente.
1

e

.Para Haberm, a partir del igl XL ·, J peru ami nt p lítico adqwere en la ut pía una forma d lucha p lítica n la 9u todo
nfrentan contra t d . . L . e n en ad r atribu\ n a lo. ocialista.
una forma de fucur ab traer y , to atribu · n ~ J con ervad re
J
1

e( d mo, T.W'. Cnnra dr lo mlitm, y mdedad, J. ~r drid: \ kal. {2(M1!!).
Habermas, J. Ens'!J·ns pali/icQs. Barccl na: P nin ula. (19 ).

95

�José M. lnfanlt

La 11/()pía de lo de1110cracio

la con trucción de un pasado también ab tracto. uizá la diferencia
con la utopías clá ica (fomá foro, Ca.mpanella demá ) radica
en que para estos autore iempre había concienci~ clara de _la irrealidad de u relatos, mientra que los teóricos político del siglo XIX
creían in ánimo de duda en la realización de u idea como una
posibilidad real, quizá porque en toda conciencia política vinculada
con la hi toria ub ·ace una per pectiva utópica.
n intento de realizar una ut pía que fraca ó tensiblementc
fue la intención de lo revolucionarios francese del iglo
11 por
crear una nueva ociedad ba ada en los principios de la razón, de
lo cuale l nuevo calendario fue una forma de implantación de e o
racional en la vida c tidiana. 5 1fraca o demue tra la incapacidad de
quienes han prel ndido implantar utopía para comprender_ l~ ,ºª~raleza humana dado que ca i siempre e ba aron en una 1 10n inadecuada o incompleta del ser humano o d la relacione sociale
Paul Ricoeur'' encu ntra una polaridad entre utopía id ología
que ejemplifica la do posibilidades &lt;le la imaginación hum~~ª· Uno
de lo a pecto de la imaginación, para 'l, es lar pre ntaaon de la
memoria· pero el otro s la posibilidad de la ficción y e aquí donde
e pres nta la utopía. Pero, como lo símbolo fundamental d~ la
identidad se nutren del pa ado así como del futuro, no
po 1ble
c n truir la identidad in la aparición d la utopía: la identidad, ya
sea d una comunidad o d un individuo, e tará iempre enfocada
hacia l futuro.
H • la ut pía par ce haber de aparecido del d bate polític y de
la p ibilidad d acción p Lítica. E te agota.mient d la e~ergí~
utópica puede explicarse gún Hab rmas, en que las utopia da·
ica pen aban el u o de la ciencia y la planificación racional para
con trucción de un mundo mej r, y a fines del siglo X ambas po.1·
bilidades parecen haber quedad totalmente de truida no p~r ra~one intrín eca ino por el uso qu alguno han hecho de la cienaa í
la planificación, que iguen e tando, o lama oría d lo ca o , ornecicla a lo intere e de lo grupo económicamente hegemónico •
T

h

5 R.ifkin,

J. L1 civiliZf1rión ev,pátfra. México

D.r.: Pai&lt;lós. (2 10) .
6 R.icoeur, P. ldeol/Jgia.J' 11topla. Barcelona: Gedi a. (200 ).

96

rr. La democracia la utopía en América Latina
A fine del iglo ·xvm Rous eau fantaseaba sobre nuevas

con tituciones pero su ideas serán tomadas muy en erio por varios de
quienes tuvieron un importante pap l en los movimiento de independencia.. d vari de lo h y paí es latinoamericanos, n e p cial
imón Bolí ar, ~Iariano foreno : ervando de 1ier y oriega. .. n
d siglo XIX, (debemo excluir Bra il) comi nza a forjar. e una utopía
republicana en e.o cerrit rio ... orno ñala
car Terán, 8 n el
ca.o de las Provincias nida del Río d la Plata, aJ meno para alguno de los que participaron en la accione que culminaron con la
indepcndencja de spaña la república precedió a la nación; e decir
que ante d que el territorio se delimitara geo ráficamente, ya se
había pensado imaginariamente lo qu debía contener.
En el periodo que va de 1 1O a l 50 aproximadament , no , e
había con olidado una identidad nacional para ninguno de lo territorio de los paíse uramericano ; lo grande virreinatos . e resquebrajaron r ubdividieron no in en&amp; ntami nto , lo qu anuló las
po ibilidade de encontrar uniones o vínculos que pr dujeran una
gran naci, n y vario año de pué d lo. movimient de independencia la nacione latinoamericana eran más fanta ía que realidad.
Pero en algunos ca o e imaginaba una república con elementos
totalitarios c rno la po ición gue hará Iier a la tol rancia religiosa.
También ~Iorelo peo ará en un republicanismo cri tiano ba ad en
una comunidad de ciudadano. fiele que practicaban una única reli~ón; e celebraba la pluralidad e mdounidense pero e apelaba a la
ciudadanía virtuosa unificada . .. n e peciaJ para I ca de ca i todo
el territorio, con la excepción de una porción del ono ur e ta
fama ía negaba la 'istencia d los importante grupos indíg na y
tomaba como punto de partida una fantasía que quedaba desmentida con ól obseryar el entorno. Bolívar parece haber r conocido la
din:r. iclad· él y vario otro parecen hab r creído en América Latina
como un ujeto culrural que pe a u heterogeneidad requería de
Roja.• R. u,¡ repJÍh/ica.r tú ain:. ·1/JpÍaJ' de.renca11l0 1'11 la 17!1'(}/l(ri&lt;Ín de Hí.rpa11Qamétira.
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Tc:ran, O. f listoria de las ideas m lo Argmtma. BuCTI Aires: iglo , 'Xl. (2008).

97

�La utopía de la de,nocrada

)osé .\1. lnfa11te

una unidad política aunque él mi, mo vi lumbrara e o ~orno una
utopía. La dialéctica de la homogeneidad ' la h t rog n 1dad tenia
u relación entre la r alidad la fanta. ía.
Tod el periodo que llega ha ta mediado del_ i~lo XI~ e tu\'o
marcado por la fanta.ía d union s de los terr1 ono ~atmoamericano a veces con la inclu ión de Brasil Estado
rudo en
ur pa, es
11 gociacione o pacto p ro ·iempre n p s1aon a
decir que e apelaba a una unión imaginaria ólo para oponerse a un

en 1919; lo impu to. qu impedían rntar e pecialmente a lo ciudadano afroam 1icano fueron eliminado por la enmienda dt: 1964
r fue recién en e period cuando p demos hablar del urgimiento
de una conciencia de la negrituc.J 10 \' d u condición igualitaria. La,
fantasía cardaron tiempo en concr tar e en disposicione~ efecá\·as
que tendían a a egurar la condicione de una \ ida &lt;l mocrát1ca· toda\Ía hoy podemo encontrar en lo Estad . Lnido elemenco que
pueden er caracterizado como antidemocrácico , como ha ido el
caso d varia de la leye . anci nada en la era de Bush II (o Bu h
el peor).

y

m

fanta ma, p ro basándo e en tro.
,.
.
Al mi.mo tiempo, la vi ión qu los p nsad res p lineo h1 ·
panoamericano ( n e p cial lo urameric~os) t nían d
tados
nido era generalmente po itiva} lo, consideraban un m d lo de
república y federación; de h cho, prácticament ca i toda la_ con ·
titucione política vig nte en América latina e ~ c o tnud~s teniendo como in piración la con titución e tadourud n e org~z:1'.1.
do al tado segtín la tripartición de e paí . Pero e.ª e n tmmon
había ido imaginada completamente por u. pro~10 autores,
qu no di pu ieron lo· con titucionali ta e tad_ u~d nse9 de rungún mod l o exp ciencia e ncreta en la cu~ 10sp1r~ e. l\Iuchai
d la olucione que e adoptaron contraria a los 1d ales d la
igualdad dem crática, como la admisión de la clavi_tud, el sis~eim
de repr ntaci 'n en el enado el papel d. la ~ª}~or1a ~- dema · no
fueron el resultado d teoría
si tema 1magmano ma o meno.
coher nte .ino de la n gociacione explicitas entre lo repre entante, de 1 e tad qu en e e ent nce f rmaban 1paí Yd lm
int re
qu repre entaban. e tenía ya un d~ _lo vi~i de la democracia realmente xi tente, la r pr n ac1 n de 10tereses ocu·
pand el lugar d la r pre entación d lo ideale político . Pe ~ ~
ideal democrátic que mucho de lo gue con truferoo a consntu·
ción mo traron alguno de lo a pecto antidem crátic , tardaron
mucho añ en desaparee r: la d claraci 'n d derecho fue aprobada por Connecticut Ge r ia en l939; la escla, itud fue finalmenK
ab lida ntr 1865 , t 70~ la muj re obtuvieron el derecho a ,·otar

Y~

9

Dahl, R. ¿J::..r dmmmílita la Co11slil11dón de los _stados U11ido.r? Méxic , O.P.: Forxk
de ultura Ec nómica. (21K13).

9

La paradoja e que mientra 1 paí es del mundo que pu den exhibir hoy lo. peri do má larg ele vida democrática no se ba ar 0
en el modelo e cadounidens para con truir u in ti tucione , lo
paí es latinoamericano que fueron lo qu má copiaron el modelo, han e bibido num ro a interrupcione en u vida democrática
y todavía hoy pre entan in titucion autoritaria o poco democrática aun cuando formalm n e proclaman su adhe ión a las norma y
lo ,·alores d la democracia.

111. Utopía actuale

Rou eau 11 señalaba en b/ contrato social que la , rdadera dem cracia
no existirá jamá porque la condiciones nece. aria para c;u xi tencia n muy dificil de conjuntar; de manera 9ue para un de
lo teóric , fundam mal s d las modernas d mocracia la utopía
e taba planteada ya como un po rulado.
La utopía afrenta en la actualidad una parauoja difícilm nte reol~ble: por un lado ha caído en el pre, agi y de uso a panir d1::
lo 1deale po moderno d la clau ura de la historia, pero por otr
!ado n
po ible imaginar cualqui r pr&lt; rama p &gt;licic radical (e
tnduso n radical) in la concepción de una alteriuad no r alizada
lo cual ólo puede mant n r mcdiant alguna forma d ucopí•. 11
1

Horowirz, l.L. ldeol&amp;gy and utopía i11 lbe Ut1it,•d Sltllts 195&lt;&gt;-1&lt;)~6. ~Ue\-a \ork:
11 Oxford run:r-11y Pn:s.. (19T').
ll Rous. t'au, J-J. bl ro11tralo soa,1/. \féxtco, D. •.: Potrúa. (1&lt;)112 1,~r,21).
Jamc:on 1·. "! a poüuca de la uropía". \n,• Lqi &amp;rieu,, 25, pp. r 5-1. (1tM4).

99

�]aré M. Tnfimte

LJJ 11topio de lo de1JJocmda

in etnbargo, aun cuando est:'UllO llen

de futurólogo 13 ya que
lo medios de comunicación no traen cotidianamente imágene 1·
fantasías d un futuro que la mayoría de la v ce e presenta como
ominoso, n uelen ver e e a rep ·e entacion como utopía sino
corno anticipaciooe de la realidad y frente a é ta , en muchas ocasione , olemos oponer la utopía de tipo quiliá tico. 14
n la utopía de Marx no hubo una reivindicación de ningún a pecro esencial de la naturaleza humana ·a que no po tulaba una
e encía de é ta, sino que su ubicación era estructural, lo que hace la
difer ncia con relación a otra utopía y se refuerza mediante e ta
idea de ara.mago de la inutilidad de pensar en utopías para un er
humano distante er{. el tiempo. i eguimo a 1arx, la reinvención de
la utopía debe pa ar por reinventar la utopía de de una condición e tructural. Jame on piensa que en plano económico la rein ención de
la ut pía debería pa ar por el pleno empleo, dada la condición generalizada del de mpleo como el mento fundante de la reproducción
del capitalismo.
in embar o, parecería que toda las utopías han laborado e ta
tran formación de la realidad no a partir de las condicione económica sino de la situación política: Tomás 1 ro, 1arx, los constructor s de la nacion lati.n americanas y los demá pien an en
primacía de la tran f rmación de las e trucrura política como el
pa o a la nueva realidad.
Debemo notar que en general, 1 moVlffilento
ciaJi ta in.·
pirados por lar de arrollaron un extenso rechazo a toda la utopías.15 Lo crítico d l sociali mo han eñalado con frecuencia e ta
asignación de utopía a la idea ociali tas, con lo que t nemas un
juego de acusaciones mutuas y muchos de quiene han propue to
utopías como por ejemplo Charle Fourier, han hecho grandes e·fuerzo por de lindar su pr yecto de la condición de utopía.

n Hor witz, 'P,til.
14

i;

e erara de la utopías milenarista .
L:opolcl, D. " ociali ro and (the rejecüon of) ut pia". journal of PtJlitical Jdlo~

gies, 12 (3), 219-23.,.. (2007).

100

Leopold traza cuatro perspectiva. para 1análi is de la utopía ,
sin de cartar qu pueda haber mucha má . La primera e la qu u a
el concepto de utopía como algo imilar a lo que muchos d nominan 'comunidades intencionale ', es d cir comunidade ba ada en
un compromiso voluntario con valor s de un cierto tipo, religio o,
politico, moral u otro y no en lazos étnico o familiare . EJ egundo
u º. ~s que liga la ~topías a 1a mtopías, o sea un tipo de utopía
positivas que consatuyen una vi ión ideal de una sociedad (t daría) inexi tente. n tercer lugar, utopía
u ado para referirse a una
d~ cripc'.ón d~tal/ada de una utopía po itiva; p r último utopía es un
genero literano por el cual e de criben ociedades ideale en una
narrativa ustancialmente de ficción.
L,1 utopía pueden adoptar formas socialista o no sociali tas
de manera que utopía y ocialismo no son términos coe ten ivos ;
u tituible mutuamente, pero todas la utopías parecen compartir
la bú queda d una armonía universal.
El problema actual e plant arnas la nece ·idad de la utopía. Para
ello, egún Ruth Levita 16 debemo r pond r dos pregunta : ·Tiene
la utop1a, algún papel en la ideología en el iglo XXI? ¿Ha decaído
e la
dimen ión utópica en el pensami nto político? Para ella más allá de
los contenido e p áficos o de la fundón y d finición de las ideologías, debemos con iderar a la utopía como la expresión de de eo de
un _mejor modo de r y e tar. Las utopías suponen que no sól la hi _
tona llega a su 6n sino también la politica: todo está ordenad de ta]
~~ra que la discu ·ón y e1 debat e anulan y eso e lo que las hac
irrealizables en la práctica: e trataría de lograr la ex.i tencia de r
h~o amaestrado , casi robot , ejecutando tar a qu les fueron
ast~~~s por otro, de manera que la utopía envuelve u propia cootradicaon, la bú queda de la liberación humana.
Una de la utopías más difundidas en la actualidad parece ser
lo 9ue James n denomina la utopía franciscana o sea Ja utopía de
escru e~ r la pobreza, que se irnp n p r el entimiento d culpa de
las soaedad de derroche, como lo _, stado U nido . La culpa por
16 Lemas, R. "Looking for

ch blue: The necess.ity of uropia". Joumal o( Po/jfical
ldtologits, 12 (3), 2 9-306. (200i).
.

101

�Úl

utopía de la democracia

1derr che también inspira a algunos d los movimientos llamado~
ecologistas, haciendo de una supue ta arm nía con Y en la naturaleza nn ideal en í mismo irrealizable.
omún a la. utopía antiguas y nu vas e la asexualidad y sin
embargo, nada ha más humano que la exualidad. En la sociedade de tradición oral el exo no cien la carga cultural que pre enta
cualquier cultura de cierto grado de complejidad: es un sexo casi
en
·e
natural, al igual que l de toda la esp cie anímale cfüere_nte al
er humano. laro que en la sociedad soviética y en la China actual (¿poscornun.i ta?) también la represión y la apelación a un exo
rural (ca i animal) tienen su defen ore . Otro d los elemento5
na
el
.1
de mayoría de la utopías e qu u acció~ e d~senvu ve en 1s ~s,
iempre en un i tema aislado, lo que e 11Dpos1ble p~a _cualqwer
ociedad actual: no se puede construir una democracia a1 lado del
mundo, pero además la única í la real qu funcionó como antiutopía fue el Gulag.
.
.
¿Cómo se conceptualiza en la acruali~ad la demacra~? Para
Bobbio 1- las teorías de las orrna de gobierno pr sentao 1empre
dos a pecto , el d scriptivo y el pre criptivo. Este egundo es el que
acercaría a la teorías política a las utopías, tal como lo reconoce
Platón en el final del libro noveno de Rep1íblica: 'Comprendo: hablas
del Estado cuya fundación acabamo de describir, y que se halla
ólo n las palabra , ya que no creo que erista en ningún_ l~gar de
la tierm". is a eo ....,/J11turo de la de1nocracia orbert Bobb10 habta
señalado las diferencias entre las democracia realm nte exi teme
y la democracia tal como fu concebida por la ~gi~a~ión de Ul
teóricos de la era moderna. La relación directa d 110divt&lt;luo co~ cl
tado, la repte entación política como la única válida por en~
de la representación de intere e , la xten ión de la re~re_ ~ntacion
eliminando el poder de lo grupo oligárquico , la ampliac1on de lo
Bobbio, . I.J1 teoria de los jom,as de gobiemo m lo búton'a del pe11.ra1JJimto político.
t-.léxico, D.F.: FonJ.o de ulrura Econornica. (1987).
tS Platón Didlogos. n ~ Rtp,Mira. 1adr.id: redo~. (200!l:592a).
•
19 Bobbio , . Elfuh1ro dr la democracia. léxico D.F.: Fond de ulrura ~cono!lll-

1~

ca. ( 1986).

102

proce o democrático rná allá de la democracia repr 'enta.tiva v la
diminación de toda fi rma de poder invi ible son cinco aspecto que
las democracia reales no cumpl o in ólo a m dias en algunos
casos.

Por •u par e, R bert Dahl2&lt;1 dice que dem cracia se refiere a un
ideal que debería ati facer cinco criterio , lo cual s hru ta ahora no
han :ido atisfecho en ningun d Jo regímene" existente : igualdad efectiva en la votación con relación a la forma en qu e toma
en cuenta la expre jón d lo ciudadano mediante I ot · participación efecciva e igualitaria d todo y cada uno de lo ciudadano
en el pr ce o de toma de deci iones: compr nsión ilustrada para
poder llegar a emitir u d ci ión; autoridad de lo ciudadano para el
control de la agenda y p r último, indu ión, e d cir que t do los
habitanres de una región políticamente determinada deb rían participar en el proceso, alvo lo que ~téo de paso.
Una de la tentaciones que deberíamo, re j_tir
la apelación a
21
la homogen idad porque las utopía, construida como e. pre ión
suprema d la razón, ignoran la irracionalidad d Ja realidad de lo
seres humanos

La democracia uel pre entar e a vece como nna ide logía y
como ya no lo r cardaba Ricoew " no e po ibl formular una
distinción tajante entre id ología y ut pía, por lo qu toda nuestra
~speranza en la con trucción de una democracia tendrá e to do
elemento a veces difícil de parar. Quizá n el caso de la utopía
de~ democracia no haga falta una contraut pía, aunque j hemo
terudo 6· tenemo ) lamentablemente una realidad c ntrautópica:
lo rotalirari mo que a olaron a mucho paísc en el mundo en el
iglo X.' (incluido Alemania y ·paña).
mo para Ricoew· la crítica de la ideología uele er oci J' ·ca, mi ntra qu la critica de las
utopía proviene de la historia, la contrautopía t talitaria ería la má
D
ahl, R. /.J)s dikm11J del pl11ralis1110 dm1omilico. \féxico, D.I-.: ,\lianza/ onaculta.
11 9~!). Dahl, R. TonrJf'tl dt1J1om1fJ': A )011rner. Rtftertions: 1941)-J'J&lt;r, vol. 1. Berkcle),
, 1 C~: lnsti.rut of
overrunental tudic Pre l ru,er 1ty of _aJiforn.ia. (19\l ).
\\allerstctn, L út,pensar la.r dmcia.r sonales. ~Ibtico, D.F.: iglo 11."XJ. (1?98).
-&amp;e ur, r ni.
)1

º"' .

103

�Li 11topía de la democracia

conrundente afirmación de la utopía d mocrácica, aunque existan,
aún entre nosotros, quienes ueñen con la contrautopía totalitaria de
manera recurrente de manera especial cuando se dan las contingencia como la que estamos viviendo.
El problema es que las utopías son siempre ideológicas y de alli
el rechazo que suscitan entre lo teórico de la ciencia ocial. Quizá
debamos pa ar de la ucopía a la utopí ti.ca, el término acuñado
por ~.mmanuel aller tein 23 para pa ar de las utopías, e o de lo cual
tenemos una conciencia a veces dífusa de que nunca e realizará, a
la tarea de analizar lo i tema aciales humanos tal como e han
dado históricamente v evaluar us limitaciones para proponer alternativas de un futu;o mejor. en e to debemo recordar a Josc
aramago24 (2010) quien como lo establecía en el epígrafe, cree que
la ut pía on empresa ana porque se piensan para mucho años
hacia adelante, donde no abremo i quienes vivan en ese entonce
tendrán los mi mo deseo o ideales de no otros. Y por lo tanto, y
también termino con sus palabra , 'La única utopía viabl e el día
de mañana, porque quizá todavía e ternos, ·vos y entonces sí, ahi
sí podemo hacer o cumplir lo que nece itamo hoy. Po ponerlo y
posponerlo en el tiempo, no creo que valga mucho la pena".

.APRENDIZAJE EMPRESARIAL EN LA PARTICIPACIÓN
DE LOS GRANDFS GRUPOS COMERCIALES: LAS
ESTRATEGIAS COMUNES DE DOS GRUPOS CON
ASCENDENCIA REGIOMONTANA, ELEKTRA Y f AMSA
Lylia Palacios H ernández•
Facultad de Filosofia y Letra , U L

Presentación°
r LL\.\L\BAN :°CHTE::.0tf, eran lo comerciantes profesionale que
durante el periodo prehispánico realizaban tran accione comerciale tanto locale (tianq11izco o tiangui ), como fuera de Tenochtitlán
en organizada caravanas que se desplazaban ha ta los centro comerciale de los Altos de Chiapa
Iargaona, 2003) . Hoy el comercio en M '&gt;Úco y en la economía-mundo igue teniendo una función
central en el ciclo de circulación de las mercancía y es una de las
acá\·idades eje de una terciarización económica caracterizada más
~r la he~erogeneidad e inequidad en us re ultados quedando muy
le10 d 1ideal esbozado por el capitalismo evolucionista. 1
La avanzada terciarización en féxico e ob erva en la estructura
de aportación al producto interno bruto nacional (PIB). Al finalizar
•~'.icióloga }' ~e. tra por la . niv~t" idad Autónoma de 1ue\'O León r &lt;l ctora en
,tencia oc1ale por la ruvers1dad d~ trecht. Incegranre del istcma aciona! de Inve·tigadores Q;-liapalacios@•ahoo.com).
Agrade:.:co la colaboración en la búsqueda de documento para la realización de
armen Pineda errano, csrudiam del Colegio de ociología.
1 eMe artículo a
Cfll lec~ critica del análisi teórico y de lo resultados p larizados de la que
e prc:veia como la etapa madura y progre ·i ta de la sociedad capn:alli ta puede
leer e en ¿Qué es la tercia.rización" de Roben Kurz, en: http:/ /obeco.planetachx.pt/rkur1:_e ¡.¡7,htm
M

23

Wallerstc.in T. Utopútica o las opcio11es hiitóritas del siglo XXJ. l\ léxico, D.F.: Siglo XXl
/ cnr.H

24

Ai.\L (199 ).

aramago,J. (20\0). D,mocracit1y imiversidud. Madrid: Editorial ompluren e.

104

105

�L;lia PalodlJS Htmá11dez

iprendiz'!ie empresarial m la parlicipaáón de /01 gmndei gntpos comerrialu

el año 201
egún dato d l u 1 · Gl 2 el ecto_r ecu~dario eneró
33.8% d la riqueza nacional sobresaliendo la mdu taa manufacturera con 1 . % del total n el ector; n tanto que el ector t rciario
( nicio y comercio) lo hizo con 63.4% del total, el p~rcentaje más
alto n la actividad terciaria lo obtu o 1 com rao con 16.6~.
La aportación d l ector primario (ag~icultura ganad ~a) prácticamene ha de aparecido en importancia y con ello ha increm nta-

do nu stra d pendencia alimentaria.
. ., .
Una d las caracteri tica. má notable n la e mp s1c1on mter112
de l tre . ectore e u acentuada polarización entre un mundo de
micro p queña y m diana empre as (.MPYME ~ y un puñado de
grand compañía . La primeras repr sentan e~ 1 9 % d _lo tablecimientos en el paí y producen 52% de la riqueza naa nal, en
tanto que la segundas, con poco má d~l
gen ran el tto
} comerci no e capa a e ta polanzac1on: el mercado en e ta
actividad e tá dominado por un reducido núm ro de grupo empreariale : por la cadena de auto ervicio donde ~ tacan_\~'almart,
omercial I xicana
oriana; y la d com re10 e pecializado o
d partamentale donde . obre ale~ Elektra, Jop~el y Fam a.
ta eres gran&lt;les empr sa u nen n comun hab ~ e P:c1alizado en captar u clientela ba e entr los _e. tra_t . soc1 co~onuco d bajos ingre o , mediante la centenana pr~~uca c?m~rcial de
yend r en abono (Akmir 2 9).~ Por u . tension territorial, gran
capital ocial, admini tración profe ional, l a~o v~lúmene de
producción y entas, encab zan una c _mpeten~ia ~ igual Y P~º
regulada con el ampli ector de com rc1ante mm nsta de ~mano
micro p queño y medio c¡u carecen de todo l anterior mclu.
mucho forman parte de la conomia informal.

2°:º:

4"~-·

hctp://www:mcgi.org.m..,;Jm gi/c mcn.ido / espaool/prensa/comun.icado~/pt
bcorr.asp (consulrado d 25 d abril de :2011).
. .
_.
. .
i Fuenre:
bservatorio PY\U. México, con dac • del D1an
ttc1 1 de la 1e&lt;l
ci ' n del 30 &lt;le junio &lt;l 200'J.
.
~ 1conocimiento pe&gt; ular rclaci oa sea práctica con lo comercian re., de ogtll
árab en un reciente e cudi deilicad a la migración árabe en el C.'lp1tulo d
cad a La inmi •ración a féxico e e. plica I contexto dentr del cual algunos de
e;
migrantes ruvier n que ricmar ·e a sub i cir mediante 1a , ma n abonoS
ahhat y ;\for n 2009: ,s2-353).

2

106

D lo tre grup d d dlo. t.ienen raíce regiomontana ·: Eley r◄am a. É to on l objeto del pre ente en ay que tiene eJ
propó.ito d apreciar cóm la hi toria ) aprendizaje empre ariale
con tituren factores clave en el di eñ ) derr ter de amba empre ·a . La hi tona d lo. do grupo on difi rent ., su e, ten ión
} porción de m reacio también • on di tinta per comparten e. traregía bá ica. de comercialización &gt; financiación que I ha permitido po icionarse tanto n el m reacio nacional com incur ionar
en otro r rritorio d 1 cont:inent americano. n e. te documento
e inclur n lo igui nte apartado : la hi t ria de I s grupo , una
emblanza económica de 1 • mi mo. y .u. trae gia comun s )
di rinán1 . La fuem principale on docum ntale : lo inform
anuale de ambo grupo : u página electrónica·, literatura e p cializada y hemer grafía.

ktra

Hi toria crecimiento de E lektra. 1906-2010
FJ grupo ~ lektra pr \'Í n d ' una empr a nacida en la judad de
México n 195). ' la h.i t ria familiar y empre arial del grupo la que
áene raíc en Monterrey. Hugo alina R cha funda
, ño w1a
fábrica d m&lt;li bajo el nombre &lt;le Elektra \1e.,ict1t1(r, en p co año
en icr-, e intr &lt;luce a la e m rcializaci , n de . us product ) otro
ensere dcctrónico abriendo la primern tienda blektnr. u crecurnento e moderado en lo ºguience año. atra,· ado p r di puta familiarc. ) la cri j de la década de 19 . E. n e te periodo cuando la
dirección d la ernpr a pa ·a a la , egunda generación, con Ricar&lt;l \
Guillermo atinas Pli go a la cabeza jóvene empresari s formado·
como contad re público en I Tec de • I nterre, \ tro estudio.
en e cuela. n neamcricana . La fai e expan i\·a &lt;le ·F.Íekh,1 irucia bajo
ta dirección ( uadro 1).
al\'U t¡uc se scnal , roda la información curporafr,a, financit:ra y de ncgoc.:10. de
los &lt;lo. grupos proncn d lm. rcspccw.-o. informes amiale.- C&lt; rrcsp n&lt;licntc,
al
l¡ue rtporran a la Bol a Mc'-..icarui d Valore t:l le e e año e - el que a la
f':ha Je realiz.,cion del prcsem documem &gt;(abril maro dt' :!tll l) ~e e.occ nrraba

Ji poniblc tanto en la página de la
&lt;ln · cmpr •sa$.

B'.\I\' e rno Je las página · dccm,nic.u; de lal'

10

�L •lia Palados Hernóndez

iprmdizc!}e en,pma1it1! e,, /a participari611 di' los grt111des grupos comercio/es
Cuadro t Formación · crecimiento del Grup FJektra.

1906

se funda Benjamfn Satinas y Cía. en Monterrey

1950

Inicia operaciones la fábrica de radios Elektra

1993

Inicia operaciones en la Bolsa Mexicana de Valores.

1 · • la expansión a Centroamérica y el Caribe abriendo
meta
' bl"
o ·¡
operaciones en Guatemala, Honduras y Repu 1ca

2009

omm -

1

Inician operaciones comerciales en Perú.

B~I\', y de la página electrónica http: / / www.grupoelektra.com.my /.

Grupo Elektra adquirió Grupo SyR.

2000

Fusiona Grupo Elektra al Grupo SyR.

2002

Constitución e inicio de operaciones de B~n&lt;:° Azte~ ..
Cierran operaciones comerciales en Repubhca Dominicana
y en El Salvador.

1

Constitución e inicio de operaciones de una Administradora
de Fondos para el Retiro en México bajo el nombre de Afore

2003

Azteca.
Adquisición de Cigna Seguros, compañia de seguros
México que luego se le denominó Seguros Azteca.

2004

Constitución de Seguros Azteca.

en

1

1

Inicio de operaciones de Banco Azteca Panamá en la Repú-

1

blica de Panamá.
.
Se reanudan operaciones en El Salvador, ahora financieras.
Constitución de Seguros Azteca Daños.
Inicia la expansión de las operaciones en seguros en Guatemala, Honduras, Panamá, Peru, Argentin_a y Brasil. _
Lanzamiento de la linea propia de motocicletas ltaltka.
.!
1

1

2006

Inicio de operaciones de Seguros Azteca Daños

2007

Inicio de operaciones de Banco Azteca Hon~uras.
Inicio de operaciones comerciales en Argentina
.
Lanzamiento de la línea de automóviles FAW en México.

.

1

Inicio de operaciones de bancarias en El Salvador
Se canceló el registro como productor de vehículos ante la
crisis mundial en el sector automotriz y por el atraso en la
construcción de la planta en Michoacán.

fu~ate: Con información tomada del Informe anual 2 09 de Grupo FJekrra a la

1

1999

2005

2008

Inicio de operaciones de Banco Azteca del Perú
Inicio de operaciones de Lajas Elektra y Banco Azteca en
Brasil.
Inicio de operaciones de la nueva ensambladora de motocicletas ltalika "Ensamblika".

cana.

1998

Principales eventos

Principales eventos

Año

1997

Año

J

El antecedente regiov1011ta110 con "SalinasJ' R.ocha'
La historia &lt;lel grupo e rem nta a la ciudad de onterr y en el año
1906 cuando Benjamín alina ~ e trup a ociado con u cuñado Joel
Rocha con tituye la empre a Be1yamí11 Sali11asy Cía., Baj el pícitu
indu rrializador de la época en la ciudad lo socio crear n tr fábricas: CaJ11as de 1etal, A. luego Colchones, SA. } por último i\fuebles
SA Con e tas factoría con tituyeron la empresa t nedora en 191 :
alina. y Rocha, S. . ( yR). Poco u ual para la época decidi ron
convertirse n di tribuidore directo d u mu ble abriendo us
propia tiendas n Ionterrey. Hacia 1925 inauguran ucur ates en
otras ciudade norteña : Tampico, Torr ón Durango y hihuahua
con r ultados regulare en su si tema, de cobro ; igualmente, en
la Ciudad de léxico ya habían abierto una tienda con p co éxito
(Margaona, 2003: 45). 6
La mejoría de e ta ucur al pa ' por la r orientación d mercad
hacia un _ector ocioeconómico m dio) alto por lo cual la competenque enfr ntaron en la capital obligó a la importación de mueble
en E tado nido . ta medida implicó la eparación de la, cransaccione con la fábrica de font rre), má ori ntada a consumid re

ªª

• El capítulo dedicado a ali.nas y Rocha en el cext cii.ado se basó en el libro Jlis
iana, 2000), escrito por Hugo atina Price, hij de Hugo alina~ Rocha ) padre de I
ali.nas Pliego.

años w Elektra

10

109

�Aprendízaje e1J1presarial en la participación dt los ¡,rondes gmpos co1J1rrdafes

y •liti Palacios Hm1áJJdtz

de ector medio y populares y con ello también reorientó hacia
el centro del país la dirección del crecimiento d la empr~~a (Jbíd. ~).
Con la muerte de Benjamín atinas en 1949
repartlo la propiedad de la compañía qu estaba dividida a partes iguale entre las do
familias uce oras. El reparto de una mitad fue entre cuatro hermano alinas encabezados por el primogénito, Hugo alinas Rocha;
en el ca O de lo Rocha su 50% e distribuyó entre si te hermano.
liderados por el tambi · n primogénito Joel Rocha (Ihíd. 48): _El pa -~
de la admini tración de la empre a a una egunda generac1on abno
las dificu.ltade de dirección que regularmente enfrentan la empreas familiares en tal situación (Palacios, 2005).
egún )a memoria de Hugo atina Price 1argaooa, 200~) yR,
en la década de 1950, introdujo ion ovacione en mercadot crua y administración comercial, la que posteriormente se extenderán como
strategia común al ector del comercio ~ep~rta~ental. Respe~~o
al si tema de venta a crédito, que ya terna hi tona, la aportaaon
fu implantar la "venta en abonos con pagos fijo pree tablecido "
y popularizar u mercado de crédito hacia sectore hasta ento~ce.
marginados del crédito por parte de la empre as_grande . egun d
recu rdo de un antiguo dir ctivo "El éxito de almas y Rocha fut rm

situaciones qu afloran o e agudizan conforme la segundas y tercera generaciones se inc rp tan a la actividades empre ariale , el
ca o de SyR n fu la xcepción. u vameme, bajo el r cuerdo del
padre de lo alina Pliego en 1961 hizo cri is la r lación ntr lo dos
primog' nito que ocupaban pu sto de dirección de rR, diferendo
que concluyó con la alida de Hugo al.in.a. Rocha de la dirección
de la empresa, y al poco tiempo el consejo de admini tración optó
por profe ionalizar la dirección in participación del grupo familiar.
egún alina Pric el tra fondo del conflicto fue la di fer ncia en lo
e tilo de admini trar y proyectar la empre a entre ·u padre y u primo Jo 1, pero tambi 'n, indica por el éxito qu para e e entonce ya
mostraba Elektra fundada por I primero de man ra independi nte.
La injusticfa d l hecho e tribaba en que al paree r la. mavore inoovaciooe en yR habían ido impu] ada por Hugo alin; : 1\lipadre

/e vendían a la gente que e,npezaba a vivir. . . ste tipo de cliente qt1e no '1(111
dinero para comprar de contado, C11ida s11 crédito)' paga lfll!J bi~n• . ,fargaona, 2003: 47). La segunda aportación fue en_la mo~er~acmn en la
admini tración de la cartera de cliente : u s1stemat1.Zaoon y control
fue e1 re ultado de la combinación de conocimientos bancarios Yde
los sistema aplicados por tienda extranjeras, mejoraron también
el control de inventario mediante un detallado inform meo ual
d saco tumbrado en [éxico en este tipo de negocios.~
En el ámbito empresarial la rencilla envidias y ba ta chi mes
inter farniliare atravie an la hi torias de declive, venta, o de apa·
rición d un gran porcentaje de industria de rigen familiar, Yson

había recibido 1111 golpe del q11ejamás se reCJ¡peró (lbíd. 48).
Lo anterior e. má que una anécd ta
infi rmación que aunque
muchas Yec se banal.iza, re e.la. factore. ubj tivo gu influyen n
el cornponarn.iento ernpr sarial y que al tenerlo en cuanta puede
contribuir a un análi i académico más objetivo. En el caso qu no
ocupa, e con igna que desd la alida de la dirección e e rableció
una e pecie de compet ncia entre ambos corporatiYos. , fácil deducir gu el agravio convirtió n uno de lo mayor acicat para
hacer crecer a Elektra, empre a donde pulieron la mavoría de la
e trategia mercantil . y administrativas introducidas po; yR.
Las dificultade d t do tipo que enfr ntará lo po teriore, año
yR la colocar n en ituación de qui bra en ¡998. --. n ¡999 vR fue
comprando por el rupo 1 ktra qui n conser a las llamad;s tiend· "tradjcionale " ( pecializada ) y vende la má rande. (departam ntal ) a la adena Li11erpool que la tran forma en F-ábrira.r de fran~11· La tran acción la fumó Ricardo
alinas Pli o, el nieto, de quien:
) apam 1988, do11 H1110 se va11agloriabt1. . . de que '(1/ ji11 ibr1 o pn]lldicar

(cw'. :'~~s jlon'do le11gHtye) a Sali11as_y Rnd1a porque tmía 1111 flil'lo q11e ne, 1111
~ La combinaci · n de tales e nocimientos foe posible por la experiea.cia la~~

grmo.

Iargaona, 2003: 51).

de do empleados que a su vez habían laboi:ado en la suci1rs~ _mexu:ana e
cadena esta.dounidense ears Roebuck y en el Banco de Mexico fargaona.
2003: 4)

110

111

�Aprmdiz':ie empresarial e11 la partidptidón de las grandes gmpos ro111ercia/es

El crecimiento de Elekh-a
La empre a debió sup rar una doble cri i durante la devaluación de
1982 una p r la deuda adquirida en dólares la otra por una enorme cartera crediticia en pesos que resuJtó incobrable. En 1983 se
declaró en suspen ión de pago , hacia 19 6 inicia una recupera~ión
vercigino a pa ando d 5 tienda a270 en 1991. .. ntre otra medida
anticrisis Elektra se tran f: tmó de fabricanb a ensambladora lo
que red~jo drásticamente el cost laboral ele ando la producti~·idad. tro apr ndizaje de la crisis del 82 fue de :irrollar e ~at~gia
para financiar el crecimi~nto co~ recur os pr~p1_0 para dí nunutr
lo cie go del ndeudarruento (El orle, 20 d 1ulio de _19_93). ,
La cadena e p cializada en venta de aparatos el ctrorucos y lint:11
blanca, abre u m rcado en el norte del pat a principio de L989 con
una tienda matriz y cinco sucur ales en Monterrey. Ante de finali.
zar el año contaba ya con 20 tiendas que e umaban a Las cerca de
200 que ya tenía n el centro y sur de la república. 8
Las e trategia para s breponer e a la cri is y g nerar recur o
propios fueron variadas, de de la ímroducción de si te~a computacionales di minución de las linea ofertada en la tiendas y reducción de precio . Esta. medidas dirigida a disminuir co to lab rales y de inver ión generaron fondo para iniciar e~, 1991 una
de la e trategia que más impacto tuvi ron en la elevac10n de
márgene de ganancia: emular a u antecesor en alina. y R~cha Y
popularizar el crédito enfocánclo e a un mercado de co~sumJdore
de menore ingre o in po ibilidades de obtener cr' dito en o~as
cadena comerciale . La venta, por e medio e duplicaron en olo
re año en 1993 la ventas y ganancia del grup e el var na mi
'
. .
del 21% (E/ 101te, 2 de junio de 1994). Parte de e e crecumento
establecer e en la zona norte del paí. eligieron M merrey e mo punto Je
parrida, bajo la con.ideración de que logrand p~. ici _n~_se_en la ciudad e:
un mercado altamente compeddo, ext n ersc seria ma facil. Mencionan q
una estrategia de gran éxito fue la imr duccióo de "un nuevo _i~~ema d~ ·epa·
rado lektra-fácil . .. can bueno que lo ha copiado la competencia . menaon~.\)-¿
Guillermo alioa.s Plie o, además de abrir Jo domingo. (recordemo que tuc
yR quien en cl Oj a:i.m ·edera.l tuYO las primeras tienda en establecer horiin1•
corrido). (E/ Tarle, 12 de diciembre de t!I \1).

H Para

112

L:J-lia PalaciC1s Her11tindez.

se explica con la modernización ecnol 'gica de la organización del
grupo mediante la incorporación de tecnología informáticas para
1a planeación admini tración, mercadeo y comunicación integral de
las exi tencias de producto y servicio entre las filiale del grupo y
de é ra con lo proveedores.
En e te largo periodo el aprendizaje generacional . u aplicación
en nuevos entornos cioec nómicos, fm~orecieron la acumulación
y con olidación de la empre a para abocar e hacia u expansión
dirersificación n Latinoamérica, mi ma que tendrá una marcada
e.pecialización financiera. Destacamo el ingre o deJ grupo a la acti,idad bursátil en 1993 y la creación de u propia in titución bancaria
en 2002. n lo iguientes año el crecimiento u tancial ha ido en
esta actividad.
Para la administración de este corporativo, el trán ito hacia una
estructura profesionalizada pudo ser un pa o natural por la experiencia d las generacione familiare anteriores. ctualmeme la
composición del con ejo de admini tración sigue lo requi ita de
la Bol a fexicana de Valore con ignad en el ód.i o de fejore
Prácticas orporatiyas (C E, 2010). E encabezado por Ricardo B.
_atina Pli go, pre ident del consejo director general del corpora11\·o r de lo · nueve con ejero titulare , ólo tres son patrimoniale .
E,ta empre a de origen familiar, n b tante u acti, 'dad bur átil,
cerca del 6 .Sº º del capital accionario igue bajo control de lo heredero de rlu
atina Rocha: Ricardo B. atina Hugo ali□a Price
r E ther Pliego de alina .
Como en la ma ·oda d lo actuale con j , u integrantes on
personas con tudios profe iona.l . y de p grado en in ·titucione
extranjera así como con amplia experiencia en áreas el, ve para u
función com con jera a nivel naci nal e internacional. Pcr e
intere ante ob ervar la influencia regional y cultural en la lección Je
la in titución para la formación profe ional, en sre ca, : lo alina
Pliego lo hicieron en el Tec d Monterre ·, aunque u padre r tre
con ejeros má gresaron de la 1 A.M do. más on egre ad de la
L'nivcrsidad lber americana.

r

113

�f-:¡•/i(/ Pnl&lt;Jdos J-lemóndtz

Apre11diz.aje i:n1presa1ial en la participación de los grandes gntpos comerci«lu

Historia y crecimiento de Famsa. 1963-2010
La empre. a igue teniendo a la cab za a u fundador: Humbeno
arza G nzál z, regiomomano qui nen 1957 instaló una pequeña
ti nda en la ciudad, la cual se arnpli, en 1963 bajo l nombre de
Aparatos de fonterrey. Las ganancias obtenida n esta 'poca lo llevar n a fundar en t970 una compañía mayor, Fabricantes M11ebleros,
neg cío dedicado a la venta d mueble , arúculo el ctr' nico y de
linea blanca. El crecimient durante e a d 'cada se concentró en la
ap rtura de tra tiendas en municipí de 1 uevo León y oahuila.
El tamaño alcanzado indujo a qu en 1979 e cr ara una empresa
tenedora, Corporación am a, . ., con el bj to de centralizar lai
compra y obt ner economía de e cala (Cuadro 2).
La empr sa logró crecer mediante la e trategia de concentrar la
producción de vario fabricante de muebl asegurando la ptoduc•
ción y centralizando u com rcialización. Durant los año de 19 1,
Faro a inició una tapa de diver ifi.cación creando empre a para
enta, al mayoreo crea Promobien u primer negoci para ofertar
cr 'dito al c nsumo d empleado ; e estableció c mo fabricante
direct , y m dificó u régimen d oci dacl a una d capital vanabl.
◄ n e to añ , la política com rcial má fuerte de Farosa no era la
venta a crédito ino la d descu nt atractiv en compra. J contado
decir su clientela en lo año O eran lo e. trat qu contaban
con din r en efectivo fargaona, 2 3: SO). l flujo de recurso por
,, lumen de venta de contado
fue combinando paulatinamente
e n l obtenid ' por venta a crédito.
La d · cada de 1990 fu la tapa d mayor crecimi nto y expansión
de la compañía. us ub idiaria . e instalan progr , ivamente n div r o. estado dcl n rte · centro de la república, c ntando al finalizar
1 años 9 con 1 5 ú nda en 49 ciudade del país. ~n e te mi.roo
lap en 1994, la ferta com rcial e cliver ificó para la venta de ropa,
calzad , co métic y j yería. __. n e te giro también fabricará algun~
marca &lt;le ropa pr pia . La combinación de fabricación y comercializaci · n directa, y lo alt volúmen d Y nta al e ntad fue favora·
ble para obreponer e con r lativa rapidez a la cri i. de 1995, cuando
el grupo di minu ·ó u yenta n 40% (El 1 orte 22 de en ro t 99 ).

114

Cuadro 2. Formación) crecuniento del
Año

rupo F\\JS
. ' '\
Evento

1963

Apertura de la tienda Aparatos de Monterrey

1970

Nace la tienda Fabricantes Muebleros

1979

Se crea Corporación Famsa. S.A.

1980

Se funda Mayoramsa (venta mayorista).

1983

Inicia actividades Impulsora Promobien (crédito al con

~~

1

-

1987

Se conslítuye Expormuebles (fabricación directa de
muebles)

1988

Cambia a Corporación Famsa, S.A. de C.V.

1990's

Expansión en el norte y centro de México

1997

Grupo Famsa S.A. de c.v.

2001

Se abre la primera tienda en California, Estados Unidos.

2006

Ingresa a la Bolsa Mexicana de Valores como Gru
Famsa, S.A.B. de c.v.
P0

2007

Inicia operaciones Banco Ahorro Famsa, S.A.
Compra la cadena de tiendas texana "La Canasta"

1

f-ucmc.-: (on informaci6n del Informe
2(.1119.

u.! a la Bolsa :-.te:x1cana de \ alorcs,

Como empr a, .f:am1'liar, entre 1985 ) principios de lo 90
. ,_
graron al negocio tre hi' .
,
, .e mte
VaJJ, s t d
. J • 11 umberto, 1l man T zid onzález
pre a.,. o
e tuclios profe i na.les n admirustración de em) con nlla n la DEM y el 't c de 1\I aterre,, a í c mo con
maestría en l JP D . y la niver idad de Tulane. ,

co?

�Aprendizaje empmarial m la participació11 de los gra11de1 gmpos co111ercillles

l-:Jlio Palados Htrnó"dez

Para financiar los proyecto de desarrollo del grupo, Fam a
realizó entre 1999 y 2 00 u primera alianza estratégic~ con do firma repte entantes de una fundación privada y otra de fondo de
pen iones de General lectric: Tapaz ca, .L. (filial de oro Fund
1an.agernent a ociada con el empre ario mexicano ernando Cluco Pardo) 9 y Monterrey ncure Holding, L.L.C. (filial de General
eccric Peo ion Tru t). Ambas firma compraron 13.78 % del capital acial de Famsa: " o recurso de dicha inv rsione se destinaron para fondear el plan estratégico de de arrollo, que dio como
r sultado un incremento de má del 8 % en u área total de almacenamiento entre los año de 1999 }' 2005". En el año 2006, el grupo se
incorpor ' al li tado de la Bol a M xicana de a.lores.
on el inicio del nuevo iglo, Famsa arrancó u expansión hacia los Estad
nid con una clara dirección hacia el mercado
hi pano. La primera tienda abrió en California en 2 1; ademá~
de la apertura de tienda propia , el crecimiento en l país norteno
también lo impul ó la adqui ición, en 2007, de la cadena de tiend~exana ''La anasta' , compue ta por 12 mueblería en la ciudade
de Lo Ángele y H uston.
unque en el prim r decenio del nuevo iglo el grupo continuó
u expan ión interna hacia Jo estado del alfo y del centro del
paí , u má destacada acción empresarial fue la apertura de Banco Ahorro Fam a con ede en i\Ionterrey. on e ta in titución de
banca múltiple, am a ingresó al grupo de empresa comercial~
que cr an u propia institución de crédito: antecedida por Elektt.1
y precedida por Copp l. En I mismo año de apertura el banco)ª
contaba con sucur ales en 176 tiendas. AJ igual que lektra, e te
dinami mo reside en el apto echamiento de la infrae tructura del
negocio c merciai. El crecimiento de Famsa también oblig' a la
modernización tecnológica integrando un i tema informático que

proporciona información en tiempo real a las tiendas en relación
con el nivel de venta al menudeo y nivel de inventario disponibilidad de productos y estado de órdene de compra.
Para este crecimiento Famsa tuvo que profe i nalizar la administración corporativa, siguiendo la ruta de las empre as familiares que
alcanzan un tamano que ya no es posibl administrarlo domésticamente. : desde u_ ~gres~- a la activi_dad bur átil en léxico (2006),
el conse10 de administracion se va a1u tanda a lo, requi itas d la
B~IV. El con ejo lo pr ide el fundador Humberto Garza González
~en con má de
año de edad c dió la dirección general a su
hi10 Humberto Garza aldez; participan corn con ejeros lo otro
dos hermano , má cuatro consejero independient (http://www.
grupofam a.coro). igwendo la end ncia local y nacional t dos los
con ejer s, exc pto el pre ident del con ejo, ci nen estudios universitarios en e _t c~so en el Tec de Monterr r y la mayoría p , ee
posgrados en urnverndades tadounidenses. o obstante el fundador manri~ne el control del corporarivo como propietario de 63.3%
de la acoones del grupo l s tres híjo po een 1n1i, de la accione
cada uno.

'1

La participación financiera de ,eorge oros de T\[éxico e muy amplia, forml
parle del fenómen de ci.rculación abierta del capital &lt;! peculativo a caí.z de 11
desregulación financiera en gran parte del mundo dcs&lt;le finales dt: la decadi
cle 1980. L1n caso tcmpr:m de esta iocervención uceclió en t9Q4 cuando rn&lt;
adquinó la compañia de radio mó\'il pr piedad de lo · alina Plieg ([-:/ \ar:,.

Semblanza económica y de negocio de lo dos grupos

El Grupo Elektra
La empre a e define como una "compañía de servicio financi r
v_ de comerci ·pecializado enfocada a la ba e de la pirámid oª-~on~mica, líder en Latinoamérica.' Con 2,042 puntos de venta
di mbu1do n ocho pa[ e : léxico, uat mala Hondura Perú
Panamá, Bra i~ Argentina
l ah.tdor. Los negocios puu'ta son
nenda 'lektra, ali na y R cha y Banco Azteca mas rancio una
amplia div ificación (Cuadro 3).
En el área comercial, la política de precio de la tienda E.lektra
es una combinación de precio atractivo en compra de contado
Yla venta a plazo a través d I crédito al consumo. En e te rubro
reconoce como u principal cornp ti.dores a la cadena de i'ümacene Coppel y rupo Fam a.

20 de junio de 1994).

116

11 7

�Aprenrúz.qje e,npresorial 1'11 lo partiripació11 de los grandes gnl_Pos comerciales

Cuadro 3. Principales product s y ervicio de las dos divisi. ne de lektta
Negocio comercial

Negocio financiero

Productos

Servicios

Electrónica

Transferencia de
dinero

Crédito al consumo

Linea blanca

• exten d'das
Garantlas
1

Préstamos personales

Muebles

1i1empo aire
·

Depósitos de ahorro

Electrodomésticos

Larga distancia

Depósitos a plazo

Telefonía

BOIetos de avi·ón

Tar¡·eta de débito

Motocicletas
(ltalika)

Boletos de autobús

Tarjeta de crédito
Seguros

Acumuladores

Afore

Cómputo

Información crediticia
Arrendamiento financiero

Fuente: cuadro tomado del Informe anual 2009: 18.

n 2009 según u informe anual, el rupo tuvo ingre os con_ olidados
42 8,22 mili nes d peso , una utilidad o ta de 4,945 millones de
por 'La manufactura v el com rc1. ha l'do e l ongen
.
d te grupo·
. .
pe ols.
de dive ificación (mencionábamo más arriba) ha ido
en e proceso
.
.,
.
. .
e ___ .
la e ,
notable la creciente or1entaaon bae1a la ac□vidad WJa.llCJera, qu .1
e extendió al neg cio de guro
manejo de fondo de p n tones
(ver Cuadro t). La división financiera ap rtó en
el 54% de~ total
d lo ingreso consolidado y el restant 46% proVlno del_~egooo com rcial.10 ta correlaci , n de n gocio aligeró la p rcepa n del peso

2?09

según la mi ma fuenre, el ligero incremento de 2% en 1

118

de la de acel ración del consumo con la crí i en 2 ¡ : • Ekktrc1 padecerá
en el corto plazo, p11es la llet1ta de bie11es dücrecio11ales es tradicionalmente la IJ/tÍs
rasti~da el! penodos d1 recesiót1" (Al n o, 2009). • te m reacio que también e nfoca en lo consumid re con ingre o m lio y bajo , lo
di. puta con Banco Copp l Banco horr Fam, a y Banco \Val-Mart;
~i como otra financiera d rn.icrocréclito, ( ofo1 y cajas p pulare
de ahorro).

Llantas

'° r-.íás aun

Lylia Palados Flernández

La in rgia ntre el ccmcrcio r la in erm diación financiera fue
una combinación estimulada por la apenur.a comercial y la desregulación financiera de la década de 1990. n el ca o d El ktra cuyo
rnc:rcado se orienta hacia l s tratos medi y bajo de la población,
desde 1996 e, tableció un contrato e n '\ ·' tero Union, (antigua compañía e 1.adounidense de ervicios financi ro y comunicación), con l
objetivo principal de transferir remesas de migrante hi pano , c nrirriéndo e en una d us principale fuent , de ingrc os en dólar , . 11
E muy probable la influ ncia de esta e.·p ri ncia en la dt:ci ión de
constituir Banc .t zteca en 2002, experiencia sumada a la cxperí ncia
generacional en venta a crédito r en abonos que los volvi ' exp rto
conocedorc de la práctica de pago en el llamado mercado de pobre.. La infraesrructura comercial in talada acel ró la cobertura del
banc y hoy es una de la m,-í. grande en f éx.ic : cuenta con 2005
.ucur ·ale en América Latina la. cuale,
dividen en 1,600 en M 'xico (9:P en tienda propia y 673 sucur al s independiente.) y 4')5
puntos de \'enta en entro y udamérica (151 en tienda propia, y
254 ucursale ind pendiente ). \.1 cierre del 2U09 la cuentas acti a
de Banc ,\zt ca féxico sumaban un e tal de 8. - millo ne d cuentas acumulando 50,131 millone de pesos en depó ho ) 9.5 millone
101ab n:specco de 2008, fue pos.ibl por el incremento de 6% en los mgres&lt; s por
los scrncio ofrecilios por Banco Azteca, frente a la di~mtnUCJ(lO Je _,u/º en el
negocio comercial. en un año que reAe¡ó d estancamiento en d t"&lt;llhumo r por
ramo en la ventas de estos grupo-:.

\demás Je la capcacion directa Je esta moneda, lo ingresos ·e dernn pur I cobro de comi íone · por cada transferencia de dinero, &lt;JUc van de de un mirumo
de r-1 dll.. (p r el envío de hasta so dlls.) hasta 326 dlli.
r envio~ entre -,sm}
IJllíJ

&lt;llls. Fuente: http://remesasme.~co.com.rn.\'./elektra-&lt;linern-e. pres . .htntl,

consultada el

14

de Mayo de 201 l.

119

�i.prendiz,yt empresarial t11 la pt1rtitipadó11 dr /01 gra,ules grupos co!l1mialu

de cuenta d crédito, igual a una cartera de pré tam neta de 21,44&lt;1
rnillone de pesos; su importancia l d taca el mismo grupo: Banro

Azjero devino en la subsidiarla cardinal del crecimiento del Gmpo.'
Por otro lad , la actividade comerciales y financiera d
rupo
Elel-.-rra también cu ntan con una gran -ventaja en mercad tecnia,
pue a travé de
Azteca (propiedad de la mi. ma familia alina
Pliego, peto con administración independi nte), ahorran en gastos
publicitario de us pr duetos y ervicios utilizando tiempo aire qut
no e comprado a la televisara.
Por último, las empre a del grupo emplean a 37,49 per na de
la cuale la inmen a mayoría (9 %) no e tá sindicalizada.. Al igual
que otro grandes corporativos, cuenta con u pr pios sistemas y
programas de capacitación · educación continua.: el entro de Diseño In trucci nal (" D1'') es el encargado de di ñar el entrenamiento , de arrollar lo cursos ad h c con el perfil d pue to requerido,
y en la niversidad Elektra en línea ("
en linea") · donde se
instrumentan tale cur os que se frece a lo empleados para certificar actualizar el pue to de empeñado (Ibíd. 24-25).

El Gmpo Fa111.ra.
El corporativo

define como una de la empre as líder eo léxico en entas al menudeo el biene el ctrodomé. tico línea blanca,
mu ble , ropa, teléfono celulare ; u m rcado obj tivo está en lo
egmento medio-baj y medio de la población m xicaoa }' otra
poblaciones de habla hi pana en lo E tado
nidos. La empre.a
también proporciona financia.mí nto a cliente que generalmente no
ti nen acc o a crédito para la adqui ición de biene y rviuo ..
Al inici del 2010, el grupo Fam a e integraba por un total de 410
tiendas; divididas entre 35 en 7 ciudade mexicanas y 53 ti ndas t:n
E tados nido en los estado de alifornia Texa
evada, Atizona
e Illinoi , dond e concentra e rea el 60% d la población hi pana.
iend 1 comerci u negocio je, é t se divide en Fam a :México y Famsa .\. us líneas en orden de importancia en vent:a .on:
uebles, Electrónica, Línea blanca, Teléfonos celulare , Pré tamo

12

Lylia Palarioi Hm1á,,dez.

Personal, Ropa y accesori Fam a-to-Fam a; 12 el grupo mannene
como fabricante de diver os producto que comercializa. la rama
comercial e uma de d 2 6, el negocio financiero a través d Banco
:\horro Fam a que contaba n 2009 con 276 ucur ale en el país, la
mayoría instalada d ntro de la tiendas del grupo.
En término de mercad Famsa al igual que su cornpetidore
Elektra y Copp 1 e han anclado en es creciente mercado de bajo
ingre o que, según lo reporte de Fam a, r presentan 64% de los
pobladores de México. En el ca o del
stado nidos el mercado
hispano repre enta 14.2% del total d habitantes en e e paí .
A diferenciad Elektra e te grup sigu teniendo, como principal fuente de ingr os, su venta al menudeo y pecíficamente las
que realiza mediante el programa de Ventas en abonos, modalidad gue
le ha permitido beneficiarse dir ctamente del de arrollo de 1a industria del financiamiento al con u.mo en el paí . Lo ingre o. d e te
tipo constituy ron 1.1% del total de venta r atizada en 2009. Fama mantiene el programa de financiamiento al con umo Promobien
a travé, del cual capta como cliente a empleado de la empresas
afiliadas al pro rama.
Al igual que lektra, el aprendizaje mpre arial dir cto e indirecto está en la ba e de la creación de u propia entidad bancaria a la
cual se rran E.rió gradualmente a u cliente a fin de r dondear lo
propio mecani mo de .financiami oto del grup . Banco horro
Famsa también . catapultó de de la propia infrae tructura comercial, con 2 6 sucur al en 24 e tad con tituy ndo, a d cir de la
empresa, una d las IO redes bancarias má grande d
exico con
un total de 1.7 millone de cuenta actiYa la gran may ría de J
propios client minori tas y mayori ta de am a. 13
Al parecer el inicio de la actividade bancarias formales avudó a
contener 1 impacto de la caída de venta y utilidad que grupo

ei"

FJ pmgrama Farnsa-co- amsa opera de de 4srad
nido , desde allá los cliente adquieren un pr dueto en la tienda. de e ·e país y se recoge o entrega en
cualquiera de las ci ndas en léxico. E un programa similar aJ que de arrolló
dc-&lt;le lo año 9 el •rnpo emex.
"r·ui:nrc : Informe anual 2009 : la página electrónica del grup hrcp: //'J.v.rw.
gtupofam a.com / index_e p.php?remp==eq.

121

�Apr(IJdiZfye en,presarial e11 la participació11 át los gra11dts gmpos co111ercial,s

½J'Úa Pal"cior Hm,ólldez_

r sintió por la crisi económica del año 2 , d claraba I director general de Fam a: ' ha ido uno de lo má dificile en lo último años.
La caída n la confianza de los con urrúdore y el alza en el desempleo
causada por la de aceleración económica global, han pre ionado ~nificati am nte el con uroo n nue tr mercados ' (Alon o, 2 9).
La filiale del cotporativ
am a emplea a un total de 16 19~
per ona : 14,669 en 1éxico y 1,523 en
tados nido . 1 per.onal
que e tá indicalizado es c rea del 35% del que lab ra en léxico. La
relación laboral con te ect r de indicalizado igue el formato de
di per ar la organización y la negociación colecti a. 1~

Cuadro 4. omparacióo dl' alguna. Yltriables entre los grupo. Elektra ,\' Fams. a.

2ll09.
Evento
Fundación

Comercio y finanzas
Elektra es un grupo de proyección latin am ricana cada vez mal
orientado a lo senricio. financiero ; y aunque no ha incur ionado
con inver ión dir eta en _,. tad • nido , encontt, en la transferen•
cia d din ro una jugo a participación en el mercado de r mesa FJ
negocio c mercial, que eguramente con ervará por í mi rno, fun.
ciona como platat rma idón a para l ouev
ervic.io. orientadm
a la bancarización. P r .u pan ·amsa, con un perfil má mod~to
y luego de obreponer e a la cri is de 2008 que impactó • erarnente
la enra y utilidade del 2009, igue ba ando u d arr ll en el comercio e p cializado en léxico y ntre la población hi pana del .ur
de E. tado
nido pero tá creciendo en u estrategia de banca·
rización imilare a las de "lektra.
l~

Lo indicalizados st cli tribuyen tn cinco cencrale obrera y diez siu&lt;licat, ,
cada uno de é. to cuenra con un comrato colecciYO que n negociado~ por

eparad

(SyR: 1906) 1950

1970

Actividades principales

Servicios financieros y Comercio menudista y servícomercio menudista
cios financieros

Presencia geográfica

México, Centro y
Sudamérica

México y sur de Estados
Unidos

Mercado objetivo

Estratos de ingresos
medios y bajos

Estratos de ingresos medios
y bajos

Numero total de
tiendas

2,042

410

Numero total de su2.005
cursales bancarias

276

Ventas consolidadas

42,822 millones de
pesos

14,946.9 millones de pesos

Utilidad neta

4,945 millones

97 4 millones de pesos

Planta laboral

37,498 personas

16,192 personas

Estrategia de financiación

Prestación de servicios financieros a
través de su propio
banco y ventas a
plazos minoristas

Ventas a plazos minoristas y
crédito al consumo a través
de su propio banco

SAP Retail

STORIS

Uso de tecnologías

de información

Fuente:· t:laboraa n propia
· con dam dt" los mforme:
•
anuale &lt;lt&gt; las cmpn:~as.

nfi rme anual 10(19: 64).

122

GRUPO FAMSA

Generación familiar
(SyR:cuarta)segunda Primera y segunda
en la dirección

1

Estrategia comune
tendencia de mercado
Alguna de la principale diferencias . cercanía entre lo do grupo se mue ·tran en el cuadro 4.
Las di~ rencias on claras en tamaño físico, cobertura, en ventas
y utilidade orientación de la actividad je per nal empleado, etc.,
pero también hay trategias irnilar qu conviene comentar.

GRUPO ELEKTRA

l23

�I-!]lia Palocior Hernó11dez

AprendiZfJJe empmotial en la participad611 de lo.r grandes gnpos comerciales

El nicho de mercado: clientes de bajo ingresos
Ambas familia empre acial reciclaron el aprendizaje empre aria!
dir cto d , us abu lo y padre ; para l
atinas Pliego, e indirecto para lo
nzáJez- aldé optand por enfi car e aJ mercado de
pobre vía la venta en abono . Enorme gment d'e con umidore
que ha ido "descubierto' por la grande compañías del occidente
de arrollado en tiempo reciente , como J indic, el éxito del libro
d
.K. Prahalad, 'be Forhme at the Bottom oJ the P •raniid (2 2), pero
que ha sid la base d l nriquecimiemo de grupo comercial como
lo que aquí tratamos. La lógica capicali. ta de Prahalad, e clara: i no
ha sido posibl rradicar la pobreza en el mund , preferible dejar
d verl como víctima sociales y de arrollar una mercadotecnia
apropiada a lo millones d pobre que igualment
de consumir. 15

tán de eo.o

(Paréntesi hi tórico: los abonero en Monterrey)
La historia d esto peculiar comerciante en léxico e un ejemplo
de la tran figuración de diver ·a acóv:idacle qu pasaron del tigma
a la p nderación, de e trategia del comercio informal a e.trategi.l
corp raciva. 16 En 1ont rr y pu de ,-er a travé d la h merografia,
que lo que par ció er una disputa p r la moralidad del comerciant
y d la empr , a m rcantil c otra • l abon ro "· en l tra fondo se
encuentra una lucha pe r un n rme y rentabl mercado no,; ibilizado p r d c merci • tablecido. í, aunqu la actividad comercial es
tan antigua en féxic com lo pochtecas la m dalidad de venta en
i;

"Tenerno que J jar Je pea ar en I pobres como un problema ... Parte Jd
problema e qm: la gente no ha entemlic.l plenamente el tamaño de la (lpoí•
tunidad' , mencionaba Prahalad en una con~ rencia en Johannesburgo en ~ '
eriódico LA Jomada s de junio de ~otF). El argument de la propuesta Jd
hindú no:.. recuerda aquel abi refrán: "explicaciones no p &lt;li&lt;la • vcrd~&lt;lescon•

11•

fesadas".
La rransformación hacia le lcgitimaáón de la acm;dad de l • abonero:,, nos
remlt a un ei:rudio mayor e impon.ame e m ~ · el qu r aliz · Jacques Le Goii
Lt, bolw y la ddt1 (1 ll - edisa), en el que e. tudia oberbiaml!nte l. acan.izada acti,ida&lt;l &lt;ld u urero medieval ~ su r . cate culmral por un capitali ·mo dllcrg O!(
ávido de diner , in importar la. ''pureza" de . u pre.cedencia.

124

plazos, concediendo crédito a lo ol ·dado d la banca institucional
ydd corn rcio formal e de arrolló ha ta muy avanzado I iglo xrx,
que egún l e tudio con ultado fue una v ta comercial abi rta
par árabe y europ o , p r judío qu migraron a nue tr país (Ha-

"ª

mui, 200 . Akmir 2 9).
En fonterrey; el crédito era una práctica común de de las primeras decena del Siglo ., ' aunque como lo permite Yer 1a publicidad, con e ta práctica se bu caba capt.ar principalm me al ector
de asalariado empleado y pequ ño hurgue
que con empleo e
ingre o e table e taban en la ruta (obj tiva o anhelada) del as n 0
social. Por ejemplo la tienda atina Rocha anunciaba en 1925 de
sus juegos de ala 'estilo inglés' en ven ta de ' contado o abonosfáczles" (El
Prmienir, 23 de julio d 1925). El enfoque de lo com rciante l cale
en ese mercado obj civo tenía una corre p ndencia diáfana con

l
p ra indu trialización,

crecimiento de una ciudad anclada a una pr
al meno para una porción de u habitante .
Efectivamente siguiendo la ruta d
pansión de la actividad de
los ab&lt;,nero en el país d de principi del iglo :XY muchos de é tos
comenz~ron su fortuna recorriendo lugare rurale
urbano al jados dd tnteré mercantil del comerci e tablecido. n la m dida que
esta práctica fue anando n ext n ión e iogre o (' el p br e buena paga"),
visibilizaron e o con umidor s pobre pero también
quiene lo e caban haciend po ible: los extranjer s ... lo ruso.".
En 1930 la columna de El Pormlir fue el espacio para una enconada di puta por l 9u e llamó 'la plaga de lo abonero " el ·, 'to
de la compet ocia de los ru o ' despertó entimiento xenófob
Y_ denunci~s de falta de ética comercial no ól a lo de :Mont rrey
mo también de otra parte d lar pública. La figura d 1 abanero e
es~ati.zaba, c n iderand la condición de eJ tranj ro como alg
negauvo o peligro o per ona no confiable que ba aban u venta
en "engañifas":

r

"L
B01 R , on por l general indi idu
enterament
desconocidos y in exc pción alguna EXTilAi ijER , e-a i t d d
procedencia Ru a y ah ra andan por ci ntos recorriendo la ciudad·
prim ro tra el CA T comprador (ca i iernpr una mujer) y 1

125

�Aprendizaje e,,presoriol tt1 Íl1 portidpación de los grandes gn,pos comerdales

Ly lio Palacios Hmuí11dez.

cual en la mayor parte d las vece (aún d pué de much regatear¡
adqui re artículos en gen rala PRECIOS PROHIBIIB1O acado por
los rusos d bido al ganch qu ti.en n para nuestra clases trabajadora d la oferta d ABO O F · n.', sin fijar e que e t abono fácil
lleva aparejado con lgo 1 precio elevado n ~ 00 o 500% CI?eclaraci 'n d Raúl Cueva, comerciante local y rruembro d la Camara
acional de Comercio. El Porvenir, 2 de junio de 1930. ayúsculas

a largo plazo. •- n otra palabra e ampliar la mirada a ect re
anee. excluid ~ para captar po nciales client s ha ta con lo más

en el original).
.
.
La re pue ta d l s 'abon ro liberal s•: n pe~rrute vi. lumbrar
el contexto d crecimiento e inmigración .t.nternaoonal a la atraena ciudad indu tria! quienes con u. prácticas 'liberale " (e decir,
concederle crédito a un obrero pobr ) alteraban uso y co tumbres
tradlcionale . El mentí fue inmediato contra el miembr d la Cámara de Comercio quien a decir de los c merciante ru , tiempo
atrá tuvo "el monopolio como ab nero n u famo
Club de

Traje " v arremeten:
"De;de que 00 otr no hemos estado e tableciendo con casas
bi n acr dltada en e ta población, respetand 1empre la Leye de
e te ho pitalario cuanto progre.ista País, donde no h~mo na_turaliado como ciudadanos m xicano de corazón, hemos ido estudiando tÍ
z
.
d
medio de ensanchar mmtro campo de operaciones. . . stá muy eq111voca o
Don Raúl al afumar que nue eros neg cio e tán a base de "engañifa " , con de con cimiento de la ética comercial, pue . jamás
podrá probar que el má humilde miembro de. n~ era_ colo~ haya
com tido iquiera ni la má. leve falta de polic1a; y st al_gmen nos
teme com su e mpetidore e p rque con ce nue tro mean ablc
trabajo y abe muy bien que dia a dia damos lllayores Jacilida1es J)6bf1
como al rico ... " (La in erción fu pa ada y fumada p r 24 mrrugrante. ruso quienes p r su apellido muy pr babl ment~ fuero~ los
fundador d la colonia judía en Ionterrey. El Pornmr 6 de ¡uruo
de 193 . Itálicas mía ).

ª'.

Ambo grupos están insertos en la bancarizaci?n
.
Entendida é ta como la actividad del ect r bancario enc~da a
aumentar u númer de cliente e t ndlendo entre la poblaa n_&amp;
todo lo e tratos socio conómico el uso de lo ervic1 banc:an~

126

bajo · ingre

. n los casos que no ocupan la parácipación n e -

w accividade parece er una deri\·ación lógica de la exp ciencia
generacional )' directa: 'S0111os un Banco si11 serlo, porq11e /a11to el otorgamiento ro1110 lo cobra11Zf1 lo saben1os hacer bietl .1 A imí mo tuvieron tto
referente en el pe o y efecto críticos de la re p ctiva cri l por
endeudami nto en las década. de 19 o y 1990 deddi ndo la aperrura
de negocio para u pr pio financiamiento. ontar con su propia
in.rirución bancaria, tanto para incentivar el con umo mediante l
crédito como para la obtención de recurso frescos, Fam a lo elijo
mur claro al momento de anunciar Ja apertura d su banco:
•~\segurar una fuent con i tente y confiable de financiamien to
a travé de depósit a la vi ta, plazos y préstamo interbancari ,
para financiar us operacione de torga.miento d créditos al consumo las cuale
encuentran actualmente financiada con di tinca
linea de créclito por di tinta ínstiruciooe bancarias y mediante la
emisión de in trumento de deuda. '
,
E d cir . e convierte en una suerte de círculo virtuoso para la financia.ción y acumulación d ambo grupo. : lo abono "chiquito ' ,
"fácile ", guardaclito ", la comisione por el envío de dólare d los
paisano , etc., d millone de consumidores y cuentahabi nte de bajo y m diana logre o. , l pr veen liquide;, para financiar el crédlt
de los con umidore , para 'ot rgar" d cuento en la e mpra de
contado r má aún para financiar y/ o 'abonar" la pt pia d udas
de El ktra y Fam a.

~ara cerrar e t documento n re ta comentar que aunqu la preeneta de est grupo en u activ.idades e pecífica · igue siendo muy
de tacada el carácter e trucrural de la crisi conómi.ca e tá in talando a la visea de lo que sólo e manifiesta e mo repuntJ coyunturale
en el con umo de masa . Para est s ne ocio los efec
. e \'UelYen
La importancia de esta policica de búsqucd.1lo ·inrca7.a la fra~c: con la que cerr •
la, oc1aci · n J e Banco · &lt;l • .\léxico en '.!('(]5: "Bancariiar ... es el
nombr ~~l jucgo"(wW\v.abm.org.mx/ ala_prensa/ co WLRE..'-:rJA·U9-0&lt;,-IJ5.ppt)
Dcclarac1on d Hwnbt rto G onzález aldés (h./ Xorte, lO Je mayo de 2006)
un.t presentación

127

�Apmtdizqje rmpresarial en la participarió11 de los grrJJJdts !fUPOS rnnmr:i.ales

más ri sgoso primero porque su mercado objetivo es mucho rnás
vulnerable a la cri is de desempleo, subempleo desaceleración económica tanto en féx.ico como entre la comunidad hispana de Estados
Unido. Y en relaci 'na esto en segundo lugar, no hay duda de que la
competencia entre los grand gmpo nacional s y extranjero crecerá
en rudeza, lo que incluye seguir pa ando por encima de la miríada de
micros, p queño y mediano comercio que son borrados del mapa
"emprendedor'' día a día.

qlia Palacios Her11á11de-~

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cana d

dicore .

paña.

128

129

�~Et CAMBIO EDUCATNO ALCANZA A LOS NIÑOS?"'
Lorenza Ruiz Saldaña•
Martha B. Ca arini Rauo**
L'A,'\JL

Cambio educativo e inve tigación
DE:iDE IL\C L'.NO \ ,- o e cribimo e inve tigarnos obr el cambio
educari.Yo, con la conciencia de que e nece ario asumir el cambi
en su dimensión compleja ( asarini, 2008; ullan, 2002) por ello realizamo llamado al cuestionamiento y a la renovación como fruto
del interés por aproximarno · má adecuadamente a la naturaleza de
estos proce os (Rodríguez 200 ). Por un lado lo concebimo como
un objeto de e tudio que para er explicado y compr ndido re9uier
de aportacione epistemológica , políticas, ciale. y antropológica .. Además e ha descubierto que en la época actual la suijetitidad
ocupa un lugar apreciado en el e tudio del cambio educativo, re t
rupone que otras disciplina c mo la psicología psicoanáli i , y la
psicopedagogia aporten a este campo del conocimiento.
Por otro lado vinculado al rema de la ubjeti idad s po ible analizar el pe o del cambio educativo como un concepto-imán que opera obre no otro porque de d iempr la po.ibilidad del cambio
• El presente ensayo procede de la· reflexi nes que emanan de la rcalizaci n de la
lm·c ligación titulada ,\1oddos dr !11lem:11ció11 psiropedogógica en rdurad611 ptimuria. [111
..ut11dio dt mso. n la cual las autoras son e tuchame } ase. ora respectivamente.
Lon:nn Ruiz aldaña: Psicoanalista, e ru&lt;liante en d doctorado en filosofía con
acenruacion t:.n estudio de la ducaci · n en la Facultad de Filo. ofia y Letra &lt;le
l:i mver 1dad \utónorna de Ue\'o León .
... Manha B. Cas:u:ini Rano, pedagoga y p 1coped, g ga, 1m·e ·tigad ra en d campo de la educación, doce ra en pedagogía L '-AM, &lt;locerue en la Facultad de
Filosofía y Lecrru de la Cni,-ersida&lt;l \ucónoma de 1. ue\·o León.

131

�Lormza RKiz. Sa/daña_y Ma.rtho B. Casorini Ratto

¿El cambw edumtiro olmnza o los 11iño.r?

despierta esperanzas, fu rza y energía tanto a niv l personal corno colectivo' para emprender accione y transformaciones en la educación.
Ahora bien, con el paso del ti ropo, al adquirir nueYo conoCJ.
miento en el campo educathro obre l proce o curriculare , la.
estrategia de en eñanza el de arrollo en el aula, etc., e han alcanzado posiciones má eclécticas · cuidadosa al in e tigar y eYaluar
aquellas prome as educati\'a pr yectadas en el currículum, en lo
modelo ) en I s aprendizaj . on prom as presentada como mnovadora. resp cto a las cuales Lambién
de cubre qu no todo
cambio supon innovación; no siempre el cambio implica meiora,
aunque toda mejora sí implica cambio. (Carbonell, 2001)
La experiencia acumulada en diver os niv les, d d la educación infantil hasta la univer idad de &lt;le la educación formal hasta
la informal, no ha en ñado que el cambio pu de er ob en.ido
e inv stigado de de di. tintas per p ctiva . en con ecuencia contribuir al enriquecimiento de la teorías educativa sobre el mismo.
p ro también conducir a pr puesta de cambi en la prácticas tducativa . Es aqci dond la investigación adquiere gran relevancia en
lo ámbito que abarca la educación: la instirución, el currículum, la
en ñanza, el aprendizaje, el maestro, lo alumno y la 'tica.
E ta multiplicidad d po íbilidade torna más complejo el proceso de investigación, re ulta no b tan te rná rico al momento de
interpr taren 9ué c n i. t un cambio educativo tant desde el punto d vi ta d la t oría como de d u práctica. in embargo com1deramo que esta po.ición aJ xigimos más cuidado en lo prowm
interpretativo , al mi mo tiempo que no enriquece no hace más
cauto · y maduro , tanto en lo epistemológico, com en lo herrnenéutic , así c mo en la práctica. Ya que no todo lo que se denomina
co111bio lo es. orno . e mue. tra en el esquema , . e proponen reformas de de la política , de de las normativa desde la administración (de arriba hacia abajo) sin cmbarg ól e puede considerar que
hub un cambio cuando se evidencian en la concepcion s y las práctica de lo mae ·eros, por lo cant no e puede realizar una valoración
1

Tedesco (2003), apoyánd e en Danilltl }.lartucelli 2002 &lt;leclara gu la subi~Cl\1
dad s ha trnn formado en una cuesción colccava.

132

generalizada. Por otro lado, ocurren innovaciones de de lo centro
que _pu~den o no _llegar a tran formar e en reformas. Estas refl xiones tnVItan a analizar tanto de de lo general a lo particular como a la
m\'ersa, )'~ que aunque pueda exi tir la idea generalizada de fracaso
de una refor~, e posibl que al interior de algunos centros e colares haya ocurndo un cambio.
Esi¡uema A.
¿Cambio educativo?

Reformas

Afuera -

Innovaciones

Abajo -

Adentro

Arriba

Adentro ---Afuera
Arriba

Abajo
Afuera ---+Adentro

Institución

Promotores
externos

¿Éxito o mejora?

Por tal motivo_ para no caer n po iciones extremas que no conduz~an ~ p~rspect1v~ sin salida resp cto al cambio, t ndremo que darle
~ento a dichos ptoce o t.a.nto en la investigación como en la
d°&lt;:en~a, en el di eño curricular como en u ei·ecución- en la orgaru·za '
· ·
lltuoon~I
co~o en u supervi ióo, ya que sin' eguimiemo
1 aon
o posible c~mb10s e ~mracione no conducen a ninguna parte.
~ refl_exi~~es antenore ju tifican la pregunta que enmarca
es~ mve ngac1on ¿ 1 cambio educativo ' alcanza" a los niño :&gt;
dear• . e pro ducen cam b.10 prometedore en la educación 9ue
. la
t~cuela ofrece a lo niños? ¿ e detectan n la e trategia de lo

'.º

13

�¿El cambio educatioo alcoTIZfl a los ni,10s?

Lorenzo RJ,iz ald&lt;1ñoJ' M&lt;1rt/Jo B. Cman'11i Ratto

docent la presencia de cambio positivo n la manera de enfocar
la educación en la escuela pública? Pero, ad más, ¿qué e tatu ad.
quiere dicho cambio cuando nos referimos a la actividade extracurriculares que en la e cue1a actu al on escasa ;&gt;. 2
Lo planteo anteriores nos permiten entender la ~omplejidad y
sutileza que supone el cambio educativo cuando se analiza Y propone
en el ámbito de la educación básica. En este punto cabe retomar ~
reflexión de Ted co (Referido por Casarini, 2009) quien analiza la \inculación entre familia y e cuela. El autor propone la intervención educativa antes de que el niño inicie la e colaridad , explica u posición
al afumar que e deseable que la e cuela intervenga educativamente
antes del ingreso del niño a la mi ma. Porque el pe o compen ador
de la e cuela refiere Tecle co, e e, caso i la institución _interviene
cuando las desigualdade ya han urgido. ¿Es po ible desentrañar
la entrañas del cambio? ¿Cuándo se autoriza anunciar que e ha
producido un cambio? ¿ n ~ambio d: ~ué tipo? ¿E:n _qué con i te~
influencia político- acial, p 1copedagogica, y estrategica que empu¡a

Niños, inclusión y cambio educativo
, iño , inclu ión r cambio ducativo on concepto que en sí mi mos encierran una complejidad particular, d tal man raque inv . tigar y hablar bre u interrelación remite al inve tigador a una red

un cambio?

Desde nue tra per, pectiva, el cambio educativo puede 'alcanzar''
a lo niños y estos pueden 'atrapar" el cambio, es decir hace~lo
suyo si se toman en cuenta ciertas deci io?e - ~oda~, lo ~o nenen d recho a atrapar el cambio. En esta 10 est1gaoon analizamo:
particularmente a lo niño en condición d vulnerabilidad, po~ lo
canto habrá que definir la exploración previa que se de?e realizar
para montar un plan de trabajo que conduzca a un cambio.
2

La problemática del cambio educatiw e agrava cuando no r:ferimos a la!
actividades exrracurriculare en la escuela, por la e ca ez de la au ma , Acrual
mente se ofrecen alguna actividades complementaria al currículum fomu!.
como pueden et el deporte, la computación y d inglés. E ta_ pu de et un.i
medida po itiva para amplio· grupos sociale, ·in em~arg cons1de_r~mo qucb
formación del niño ademá de las mencionada reqwere tra ac1Jv1dades pall
compl tar u proceso educativo. Crcemo que e te pu~t~- d
·1~ es nec~ ann
analizarlo porque e importante para el logro de una ,·1s100 mas Integral ·
.
1
. u! ·•~d
el punto de vi ta educati,·o r cultural o ol:1d~~o que e curnc um ~&lt;er ultado de un pr ceso de selección y orgamzaoon de la cultura para su e
ñabilidad su apreodu.aje.' Iagendzo 1986)

v!

r

134

compleja con forma de calido copio (de rr s espej s aparentemente
.imple se pueden gen rar una multiplicidad d figuras geométrica
que deb n , er captadas en un in tante preci o, ya que on irrepetible ). Esta e la concepción de realidad de ta que partirno para
el pre ente trabajo, e decir r alizamo un corte, capturamos un
momento de la realidad educathTa in titucional obre un a unto
particular, y cuestionamo si los cambios en educación generados
recientem nt en nuestro paí alcanzan a to niños. o referimos
de man ra e p cífica a los niño en condición d vulnerabilidad en
nue ero si tema educativo. eamos:
ntiende por vuln rabilidad, la condición d rie go que padece uu
individuo, una familia o una comunidad, re ultad de la acumulación
de desventajas aciales e incfü--iduale , de tal manera 9ue e ta situación no puede er uperada en forma autónoma y qu dan limitad
para incorp rars a la oportunidade de desarrollo. ( EP, s.f.)

En la definición anterior e reconocen en ituación de vulnerabilidad lo niño que por conclicion culturales sociales, farniliare o
individuales, podrían estar en algún momento en ri go de exclusión
~olar. E ·te reconocimiento por pan de la institución cobra ignihcado en el contexto actual de de igualdad en el que se encuentran
nue tra ociedade en un marco ocio-cultural en el que e complicada la movilidad social, en el que exi te un aparente detennini mo
ocial que antecede a lo sujeto ( a a . us, 2005; Tecle co 2003) r
condena al excluido a p rmanecer en e a condición durante toda u
\ida.
. De de e ta p rspectiva, para cierto grupo la e cuela en con1unto. con otro actor~ sociale , culturaJe , político y económic ,
podría convertir en un factor de cambio. Al re ·pecto asa u J.
(2lk)S) encontró el grao p o qu pueden ten r en el logro académico

135

�¿El cambio ed"catiuo alamza o los nhlos?

lo asp ero relacionados coo la dinámica int rna de la escuela. Por
otro Jada Tecle co va roá allá al cue tionar cuánta equidad cial
necesaria para qu haya una ducación exitosa. En sínte is ¿cuál e el
lugar que le corre p nde a la e cuela junto con otro actore aciales
y políticos en la búsqueda de mejore condicione d de art llo pan
lo niño lo jó ene ?' (Ca arini 2 9)
El ser incluido en la e cuela, el ser parte d la e tructura ocia!,
ten r la op rtunidad de acce o al con cimiento en la interacción
con lo otr , ademá de un derecho una nece idad para el ser humano e la p . ibilidad de con truir de hi roriar e, de ubjetivarse.
E te proce o &lt;l humanizaci, n . e upone qu ocurre de manera
e pontánea n la interacción con lo otro in embargo en oue tras
ociedade actuale e to cada ez e má complicado ya que son
men la. opcione de interacción c mún. Particularmente e Yuelve difícil para los niño .que p r algún motivo (fi ico o conductual;
aparecen como diferent . iñ s en condición de vulnerabilidad,
niño a quiene e 1 dificulta acceder al proceso h mogeoizador
del currículum escolar o a la univer alización d la reglas o una
ociedad en bu ca de la igualdad, p ro qu in embarg tiende ala
fragmentación. ~ de co 2 3)
_
En féx:ico, nue tr i tema educativo ha en rentado r tos; pnmero la r anización, d spué la consolidaci - n eguida del reto de
la cobertura más adelant el combate al rezag y la d erci 'o, y a
partir de lo año~ nmren a mej rar la calidad (Ca as u , 2 5) que
11 va implícita la nece idad d g n rar un i tema ducativo enuinament inclu i . par ce el r to d la inclu ión, ' es ahí d n&lt;lc b
tend ocia a la generalización es limitada porque el crear l yes, dictar
nu vas normas gen rar reforma n
u fici nte, ya qu en dbs
permanece la dim n ión d la h mo enizaci ' n · la dasificació~. L2
dimen ión ubjetiva e b rrada p r ' la tiqueta" del rup (di.capacitad
bre , horno e&gt;..'Uale
te.) d nde el lugar del ujeto
pi rde.
arbonell (2 t) Flores-Kastan.i , &amp; C la~ rr (2 10) &amp; Fullan
(2002), refi ren que el cambi
un proce
el cual tardaª~º: en
institucionalizar e, ya qu implica cambio n ólo n las pracocas.

Lorenzo Ruiz SaldaiiaJ' Martha B. Casarini F.otto

sino en la concepcione de lo mae tras.
ta particularidad del
cambio e e p ciahneme ignificativa cuando e trata de la atención
a la diversidad; dado u montaje ideológico e incrementan la clificultade de implem ntación de las reformas pudiendo finalmente
no ocurór. E t tema ya de por í difíci~ n nue tr paí latino e
,1Jelve má complejo por la condicion de pobreza y desigualdad
en que han prevalecido a travé de la hi tocia, ( oplamar, 1982) la
cual no mue tra qu I grupo vulnerable no nece ariamem on
la! minoría obre e te punto, la p ición Bertely (Referid por D
Alba 2009) e ilu trariva cuando declara:
... en este momento hi tóric
no tro " e refiere a la población
que a. ume a la globalización como proyect politico, ocial, cultural
. educach~ . P blación que e ubica o el 20° o de la humanidad qu
e n ume alrededor del O% de lo ingre o de la pr ducción mundial Y ''lo otros" e refiere a gran part de la p blación perteneciente o de ceodiente de las culturas originaria d J paí (agrupado
en e1 n mbre. gue 1 fue dad : indígenas,3 pe e la múltiple diferencia eotr esta cultura ori inaria ) y a otr
ectores marginado ,
como los cru capacitado (capacidades diferente ), lo hijo e hija
de padres en rcclu ión, la gente, (niño y niña adol cente , jóvene y adule ) que encuentran en situación de call , y los recluso
r L,s reclu a entre tras. (p."01)

_travé de ta aportación de pued apreciar que la idea ptedollllnante en nu tra cultura n relaci' n con lo grupo vulnerable
como minoritario , e una concepción del dj cur o dominante del
disc_urso de la globalización, cue ti ne ideológica que quiene no
declicamo a la inve cigaci 'n educativa no podem dejar d lado en
nue troº abordaje .

La anteri r cita también nos permite v r con mayor claridad que
no e. po ibl ab rdar la di,,e idad d de un olo ángulo, por lo que
lo acercamiento obre el tema han d delirrútars . Ret mando lo
mencionad al inici en el presem ensayo estam r alizand un
El resalrad es de la aurora.

1 6

137

�¿El ca111bio educativo aka11z.ll a los 11iños?

corte para reflexionar i el cambio alcanza a lo niño n c ndición
de vulnerabilidad, a los niño que no referimo on lo qu presen.
tan ece idade
ducativas E p ciale con di capacidad y también
a l . niño qu pre entan dificultad para acc d r a la e cuela (por
dificultades acad, mica o d conducta) que no pr ntan discapacidad p n ado en un con t xto urbano.
¿ xi ten cambi ? ¿Cuál
n? ¿ n qu, c n · ten los cambios
generados en l i tema Educativ Iexican en 1 t ma de la inclusión a niños a la e cuela primaria r gular?
Realizaremos el análisis a partir d la información contenida en
dos documento oficial : Progra!lla aciana/ de fartaleci111iento de la ttÍMcatió11 especia/y de la integración ed11cativa. (SEP, 20 2), Orie11tacio11es Centrales para elfimcionamiento de los sem'cios de educación especial. ( EP, 2006).
travé del contenido d
tos documentos p d m di tinguir
tre mom otos ignificativo n lo qu conci rne la at nción a las
n cesidade ducativa e pecial en oue tr i t ma educativo, 1~
cuale oo de critos en el -• yuema B.
Un primer momento para el reconocimiento oficial de la necejdad de
proporcionar ervicio educativo especial , , podemo localizarlo a
finales de lo año
t nta con la cr ación de la Dirección Genenl
d ducación -&lt; p cial (DGEE) travé de dicha dirección e pre to
atención a niño que pre cotaban di capacidad fí ica o funcional
como; tra corn d aurución de lenguaj imp dimento motores.
trastorn v:isuale . a lo qu eran diagno ticado con deficienaa
m ntal ( ·P 2002 2 6)
En este p ríod , el cambio con i ció en recon c r oficialmente b
exi tencia de niño con di capacidad (aunque d d un punto de
vi ta médico) admitiendo n el plan político la o ce idad de ser·
vicio e p ciales para dicho niño .
n la cr ación de l DGEE
ob r a la ioiciati a d generar rvicio educativos a niñ con cier·
ta n cesidad , con la alv dad d qu esta atención era brindada en
e pacio eparado de lo niño regulares.
El seg11ndo mome11to se localiza en 1 años ochenta a qu duranlt
esta década se realizó una prim ra r or aoización d lo . niciO!.
por lo que e e tablecieron d s tip s:

r

1

!

1
1

�LorcnZfl .RHiz a/dañay Marlha R. Casarim Ratio

¿El mmbio ed11catfro almnz.a a los niños?
1.

erv1e10 Indispmsobles; funcionaban en e pacio separado de la
educación regular; eran dirigidos a niños, niñas jóvenes con disopacidad atendido a través de entros de lntervencíón Temprana,
Escuelas de Educación
p cial y lo nombrado
upo integra.
d B sto último atendían a niño con deficiencia mental lev e

r

hip acúsico ..
2.

ervici . Co111ple111entorios-, eran dirigido. a alumno in crito en educación b:í. ica general que pre nraban dificulrade de aprendizaje o
en el apr vechamient
colar, lenguaje y conducta, eran atendidos
a travé. de entr s Psicopedagógico , rup integrado
, t..:nidad de Atención a iño con Aptitudes obresalientes ( )

Tambi, n a final d lo chenta e cr aron los entro de tención P icop dag ' gica (COI ) · permanecen l
entr de Atenci ' n P ic pedagógica de Educación Pree colai: cr ados desde 196".

e :r 2002 2

6)
n pecto ignificati
ntre e to d momento , que en el
egundo e ofrecen lo
n;cio. complementarios dirigid? .ª niños
in di capacidad que pre ntaban dificultade d aprendiza1_e conucta y lenguaje, p blación qu al crear D EE n ~e con. 1derad2
para lo ervicios de Educación
pecial. ¿El a~pliar la ~tena upus en u mom nto una percepción má . amplia y _consc1~te por
parte del cado de la nec idade ducaova ? ¿TraJO apare1ado un

cambio ducativo?
ra inclu ión de lo runo in di capacidad como candidatos
a r cibir ervicio. esp cializado p rmit cuesti nar ¿cuál fu~~
lo moti,·o por l que e decidió pre tar tos erv100 a run05
con dificultade de aprendizaje, conducta y L nguaje? i fue con el
fin de di minuir el rezago · la deserción e colar 4 tal vez in analizar previamente qu é tas ituacione podían haber id gene~
como fecto de la ampliación d cobertura ya que aunqu e habu
lograd que la mayoría de lo. niño a i riera a la cuela no rod~
accedían a lo colar en los término que la in titucióo pretendía.
4

Eo e, to room nto ~léxico eofr ataba el reto de la de erci • o e colar, la reprobación en m,·cl •s bá ic s. 'éase a. a su J., 2005)

140

Por otro lado¿ n r lación con los niño que pre entaban di capacidad aca. pr valecía la idea d que eran in ducables? .. tos n
cue. tioruunien o cuya re pue ta implicarían un análi i profundo
de la educación en éxico, in embargo n mencionado d bid a
que el cu stionamiento d í lo
rvicio de educación e p cial deben dirigir e ól a los niño que pre entan alguna di capacidad o
también a I niño con dificultade d aprendizaje o conducta sin
discapacidad
un terna qu
tá obre la m a.
El /ercer /!/omento cobra imp rtancia ya que e con cu ncia de la
firma del Acuerdo Tacio11al pam la Moden1izació11 de la _d11cación Básica
(1992). Dicho acuerdo fue d tonante de una reforma educativa integral para ducación bá ica y fi rmación de ma tro cu a finalidad
principal de acuerdo al di cur o in titucional era ati fac r las neceidade básica de aprendizaj de todo los niño , jóvene y adulto ,
ademá alcanzar la ju ricia ducativa y la equidad. ( EP 1992). trav6 de e ta reforma pr tendía:
1. Reestructurar y re riencar los

rv1c10. .
2. Cambiar la concepciones re pecto a la función de lo
educaci ' n especial.
3. Promover la integración educativa.

Para lograr la r . tructuración

ervJC10 de

plantearon lo. iguiente cambi
egún e n ta en el Programa acional
para el Fortal1;cimiento de la Educación p cial y d la Integración
Educaúva (2002):
Lo ervicios Indi pen able d ducación E pecial e tra formaron en Centros de cención ~Iúltiple ( M)· i\. tra é de lo cuales e ofr ce educación básica a alumno que pr ntan nece idade
educaúva e p ciales con o in di capacidad. La atención
brinda
en los diferente niv le de educaci ' o bá ica. Llevan I plan s y
programa generale con la adapracione curricular pertinente
gún el cas . La atenci , n e brinda en grupo que son organizados
por gra&lt;l y edad. D tal man ra que en un mi mo CA:-.f participan
niño con difi rente di capacidade .

a los senicio exi t nt

141

�Lormza R.rliz S aldaifny 1
, frrrt/;a B. Gunn'ni &amp;tto

¿El ca,nbio tdflmtivo ako11za a /0111i1io1?

Los erviaos Complementario e tran formar n en Unidades de ervicios de poyo a la Educación Regular ( AER), con el
propó ito de promover la in egración de los niño con necc iclade
educativa especial a la aula proporcionan atención a los nino.
dentro de la escuela.
Otros cambios fueron gue 1 Centro de Orientación, ·-valuación
y Canalización (COEC) y lo Centr s de rientación para la Integración --ducatÍ'l;'a (e TE) e trasformaron en unidades de Orientación
al Público ( TOP). También e promovió la tran formación de 1m
Centros de tención P icopedagógica de Educación Preescolar en
ervicios de apoyo a la integración educativa en jardines de niños.
En término de atención los servicios mencionados siguen vigene , de acu rdo a la normativas a travé de ello s realizan e fuerzos,
se promueven accione necesarias para btindar ervicio a lo niños.
combatir la discriminación y lograr la equidad. unque en la práctica,
desde la realidad cotidiana se leen men aje diferent sobre todo
cuando e trata de niño que asi ten a e cuela primaria regular que no
pre entan dí capacidad física evidente pero qu aprenden lentrum:nte; no aprenden, se dí tra n fácilmen e o no siguen las regla e colares. ~ decir lo que han ido catalogado en díferent s rnoment~
como anormale , deficiente. mentale fracasados escolares, etc.
ualquiera que ea la etiqueta, si no se adaptan a la e cuela e to
niño permanecerán en una esp cíe de limbo educativo a que el maestro de grupo sed clara inhabilitado para acompañarlos en su proceso
de aprendizaje e inclu ión a la e cuela. Por otr lado los equipos 1k
ap yo con id eran que e o no son su alumno porqu lo ca os &lt;.Jllf
le corre pond n on lo que presenran discapacidad física o en su
defecto que rengan un hi torial pr io d reprobación.'
Al analizar 1párrafo anterior e impone una pregunta¿ e adjudica a lo niñ en la actualidad un déficit con el riesgo de atribuirle$
pr blema fuerte de aprendizaje que lindan con "la nfermedad"
según lo maestros? ¿Esta manera de concebir la dificultades ik
anteriores a,furna.ci ne - procede□ de la observaciones realizada por UlU
de la, autoras (Lorenza Ruiz ' .) durante u desempeño corno psicóloga dl 11
ecreraria de Educaci · n en ! ueYO Le • o.

escolarización de lo niño altera el cornprorni o qu tiene l maestro con el niño respecto a u aprendizaje. S atribuye al niño una
etiqueta¿ La etiqueta favorece el di eño de situacion de apJendízaje
que puedan ayudarlo, o contribuye al deterioro de la percepción que
el maestro tiene del aprendizaje cl los niño convirtiéndolo en casos

dijiri/rs?
En este punto critico e encuentra la escuela hoy en día; par ce
que en lugar de favorecer la inclu ión e ti.mula la exdu ión. Mucho
de e to, niño que no presentan discapacidad en ituac:íone, xtremas van pasando de grado por edad hasta que egre an sin que nadie
se ocupe realmente p r u condicione e colares no personales.&lt;, E tas situaciones son similar s a aquella qu ocurren cuando e intenta
incluir al grupo escolar regular a un niño que pre ema discapacidad.
Es importante detener e en e te fragmento de la narración vanalizar cuáles son lo cambios que e han producido respecto ~ í ha
habido cambio en la concepción que se tiene , obre la ducación
del niño. El interrogante es válido i consideramo que la. prácticas
señalada n están contribuyendo al cambio anunciado de de las
normativa . ¿ n qué quedó el cambi anunciado en el cuerdo acionaJ Para la f dernización de 1a . . ducación básica? ¿Cuáles eran
las premi as de 1a reforma? ¿Hubo cambio? ¿Exi rió innovación?
Re ulta difícil elaborar un diagnó rico apropiado del cambio propuesto a travé de la reforma pue to que los condicionanuento
políticos económico de la actualidad desvirtúan la ptrcepción de
la situación. arbonell (2001) declara que dada la compl jidad de las
reformas, obre todo cuando e impl mentan a gran e cala no e
po ible evaluar u éxi_to o su fraca o. En e ta condici nes ¿son po~1bles los cambio ? ¿Est finalmente alcanzarán a lo niños?

¿Qué ocuue con el cambio?
El de arrollo del artícul nos invita a cierta r flexiones n ce anas
para interpretar con mayor claridad el cambio y sus pt ce o., e,

5 Las

142

6 En

cas.·o ""'
'"vtr"
· de1an
· u·' mterc. arse en L, $ituac1ón del
.!mos 1o: pa dres tam bieo

nino.

143

�Lonnza RHiz Saldaiiay.\ fo,tho B. Casan,,i Rot!o

¿bl ranJbio ed11mtiuo alc.a11za o los nirfr,s?

decir, para di tinguir tanto u po 'bilidade como u clliicultades.
arbonell (2001), no ad ·ert obre dichas dificultade a1 comentar
que la innovacion s on 1 nta y dolor as, porque ademá implican
cambi en la m ntalidad de lo profesare , in embargo es enfático
al mencionar' ... no hay reforma del profe orado in modificación
del pen amiento del profe orado y de u hábitos y actitudes" (p.18.¡
¿Qué ha ocutrido a diecinueve años d l inicio de la reoricntaciónde
lo. servici
e educación pedal.
ullan (20 2) no recuerda que t mar en cuenta el cambio educativo e una xperiencia de aprendizaje que permite avanzar en u
compren 10n. n un intento de comprender mejor la implementación de la reforma qu no cupa, revi arem s algunos de sus
a pecto más importante : llama la atención que en el Programa
aciona1 de ort1.lecimiento de la Educación "special y de la Integración •ducat.iva (P FEElE) publicado diez años de pué de h
fuma d l acuerdo, se realice un análisi de la ituación prevaleciente
hasta el año 2 2, n el que e reconoce qu la implantación fue poco
favorable para la at ncióo de lo niños ya que según refieren e detectaron lo iguienre problemas.

'tllta de daddad
e m nciona gue n aquel momento no e stabl cieron lo lineamient claro para 1 , ervicio de ducación e p cial, ni para ll
forma n qu
llevaría a cabo la integración d los niños a la educación regular, debido a que inicialmenr no e creó una in tancu
nacional para coordinar el proce o, ituación que prov có incertl·
dumbr y confusión en la in tanda e tatales. Al respecto Fulwl
(2002) menciona que la falta d claridad en l objeti os y lo medios
e un problema debido a que los mae tras y d más p r onal involucrado no encuentran claro el ca1J1bio con respecto a lo q11e signifim en~
práctica.' in c:mbarg , el autor aclara que e un problema comün.
principalm nte n lo cambi a gran e cala.

Falta de capacitación de los docentes
Entre el per onal que proporcionaba los erviao esto era acenruado por que no contaba con la formación requerida para un
cumplimiento de us nuevas funciones. Fullan con idera que el enrrenamiento del personal antes y durante la implementación es fundamental para el éxito del mismo no ob tante refiere que la ma ,oría
de las formas de entrenamiento no están diseñadas para irnpul ar el
aprenilizaje requerid para desarrollar nuevo concepto , aptitude
1· actitude . La magnitud de lo problema mencionado permite
wticipar y up ner que los propó ito de la reforma no s lograron
yd mismo documento Jo confirma. i recordam que a través de
ésta e pretendía reorientar y reestructurar lo ervicio , cambiar Ja
concepciones r pecto a la función de los ervicios de educación
especial promover la integración ducativa·

r

Rtorientar)' reestmct11rar los sen,icios
E posible aceptar que e logró ree tructurar los ervicios, ya que
n las
normativa . Ahora bien, el propósito de reorientar es más complejo
porque pued s ñalarse de de la normati a , pero el reorientar el
senicio en la práctica depende d I maestro y la as aria de la que

se puede realizar como proce o administratiYo apoyándo

disponga.

Promorer la integración ed11catim
:\lgunos de lo propósit de stc proyecto con istían en combatir la &lt;li criminación, la egregación } la etiquetación que implicaba
atender a los niños con di capacidad a través d ervicio epara&lt;lo
del resro de la población infantil. in embargo, los ervicios que e

r

generan la ju tificación d lo mism s se pre ta a confusión, algunos ejemplo :
:\.12002 en los Ci

r e habían det ctado 1 siguient s problema ;

ª· En los CAM niñ

, gue habían desertado del servicio por no recibir la
atención específica con per onal especializado, pue to que en ca-

- El ~ubra ·ado es nuestro.

144

145

�¿I::.I can,bio etÍJlcgtfro akatrza ,, lo.r 11iño.r?

iones la plan ación del maestr estaba alejada de la o ce. idades
del niñ .
b. Ca
qu ran r chazados por lo. mae tras por ~re en~ di capa.
ciclad e era o múltiple y p r lo tanto e les con 1d raba mcapac
d acced r a lo contenido . colar . Pu to que la con igna in
adaptar l contenido curricular gen rale a las nece idade dt
e to niñ .
c. Lo
p ciali ta no e tabao preparados para atend~~ grup~ _de niño con diferente di capacidade , ya 9u u formaoon e lirnillba~
conocer sólo I rratami nto de una di. capacidad.

Cambiar las co11cepciot1es respecto o lo f1111ció1J de ed11caciót1 especial ..
Desde la reforma de 1992 e pretendía cambiar la concepaon que
ubicaba al niño como l portador de un problema, p r otra, que
0 tenía que el niño tiene ciertas nece idade que la e cuela ~o puede
ati facer con lo recur o que utiliza habitualment . A partir de ~12
última p rura fueron creada la
A "R de~éndola como" ... lllStancia técnico-operativa de ap y a la atena~n de 1~ alu_mno con
nec sidade educativa espeaale con o in di capaadad mtegrados
a la educación básica, mediante la orí ntaci · n al p r onal d centey1
los padres de familia" ( EP _ 2 pp.22). _in _embargo _al desconocerd
p r onal lo cambios proyectado con~nuo pr?poraonand~ 1~ a~
ción de.de un enfi que clínico terapéutico· r alizando diagnosttco111dividual y categorizando al niño. _,, st
un ejemplo de cómo la rt·
forma
la formación de lo mae tra speciali ta conduce~ a un
callejón in salida y por lo tanto el cambio apetecido no e t ~
La falta de claridad y d capacitación d lo mae tros . e evidenciaba n la ex:i cencia d una di'\'er. idad de prácticas que no co
pondían a las propu tas de la_ reforma; d~ _tal_ m~_era ~ue el ·
peciali ca en ocasione proporaonaba at naon Jndi, 1dualizada COO
atención pecializada en el área d apoyo sin mantener contacro
con mae tro y padre de familia. En otro ca o .al de ~onocer ~
p r onal e trategia didáctica para lo niñ c d1 capaod~d, se ti:
mitaba a realizar alguno aju t s a la metodologia del mae tro. Tam
bién el sp cialista proporcionaba a oría al per onal docente enb

in

?

146

Lormza R111z alda11aJ' Martha B. Ca.rari,n Ratto

realización de los proyectos in tirucionale , pue t que
mant nía
la idea de que el persona] de apoyo debía atender a niñ con rezago
escolar y di.ficultade d apr ndizaj .
Con.ideramo important detenerno n te último punto, 1
que tiene que ver con la atenci · n a lo niño con rezag escohr y
dificultade de apr ndizaj , ya que e Uamati o el énfa i que realiza en el P FEEIE a prop ' ito de no con iderar a e to niño como
candidato a I
erv100 d educación p cial lo cual queda claro
en la iguient cita:
La propia relatividad y ambigüedad del concepto d nec i&lt;ladc
educativas e peciale permit incluir entre los ca os atendid . a e tudiante con probl m~ d aprendizaje aprovechamiento ese lar,
pero sin di capacidad. tr ca. llamativo
el alto porcentaje de
alumno .in di capacidad (3 %) d lo que a. isten a lo
~1, pu , de
acuerdo e n lo principi d la integración educati\'a o alumn
deberían e tar in. crito n la. cuela regulare . ( EP 2002 p.1 "')

En esta cita

aprecia que lo crvicio d ducación esp cial stán
dirigidos a lo niño con di capacidad, in embargo l mae tro
cspeciali, tas continuaban pr porcionand atención a niñ . in di capacidad. Por otro lado, ¿Para que un niño reciba una at nción
específica d acuetd a . u nec .idad deb pre mar di capacidad?
¿Los niño que pre entan dificultade de aprendizaje de conducta
no merecen un e pacio pr pio para qu u ncce idad particular . a
cuchada?

En documento p teriore , p r ej mpl n On' 11lacio11es Generales
para el F1111dot1mnienlo de los emcios de I:.d11coaó11 l:..speda/ ( EP 20&lt; 6)
tablecen lo lin amiento d acción para Jo ervici . de educad · n
especial. En este documento continúa el · nfa i n considerar como
prioridad la at nci 'n a lo niño que pre en~n di capacida l corn a
aquello con aptitud obre ali nte . in mbar o en I punt cuatr
ob rva qu &lt;l la población total atendida durante el cid . c lar
3))5-2006, el 56.6 % no pr entan discapacidad, ni pr ntan aptitud .
sobre aliente y que d la p blaci · n , t n&lt;lida a traYé d la. U ALR

147

�¿El (ambio edt1cati1•0 alca11za a /QJ niños?

en el mi mo peri do el 8% presenta problema de comunicación y
aprendizaje (sin discapacidad).
Los dato anteriore coinciden con lo obtenido en uevo León
durante la administración gubernamental 2003-2009, en la que por ciclo
e colar de lo niño atendidos el 73 % no presentaba di capacida4 por
ejemplo: ciclo e colar 2003-2 4, el 74. de Jo niño no presentaba dis:capacidad y al 6.nalizar la admini tración 2008-2009 el 73.48 (EE L 2001)
E ta información plantea cuestionamiento de de diferente perspectivas; en relación con la reforma, con las concepcione y creencias de
lo profe ore y con las necesidades del país: ¿ caso lo maestro especialista a 19 año d distancia del inicio de la reforma aún no cambiaban su concepción respecto a lo niño con nece idades educatiru
especiale ? ¿O responden a una demanda por la exi tencia d una necesidad real, a un asunto que en educación no ha quedado re uelto?
Las posibles re pue tas a la an eriores preguntas nos remiten a
la complejidad de la rarea ducativa y de los cambio que e gener3ll
n el intento d mejoramiento d la misma. Ya que intervienen factores proveniente de diferente planos en la cultura y la ociedad.
Fullan (2 02) comenta que la innovacione e generan a travé de
una combinación de motivo político
educativos. En l di. amo
que emana del P
TE ( P 2002),
ncuentta evidente el planteamiento de re catar de lo. ser icio de educación especial para los
niño qu pre entan alguna di capacidad como re pue ta a demanda de diferente
ctore de la sociedad civil:
no de lo requerimiento ociale rná imp rtance , planteado poi
las madre ylos padre d familia y muchas rganizaci nes rnw.
r 6ere a la generación d má oportunidade ducativa para Diño \' niñas con nece jdade educativas e peciales, particularmente
1

para. quienes tienen alguna di capacidad. ( EP 2 2 PP· )

En l qu corre pond al marco jurídico, en el mi mo documenro
menci na el Articul 4 d la Ley General de Educación donde se
8

abe aclarar que en esro porcentajes están inclwdo lo niñ · con apüt:ude

Lorenzo RJ¡jz aldoiioy 1\ 1ortha B. Casarini &amp;tto

apoya e

ta esp cificación de los ervicio : ''La ducación esp cial está

destinada a individuo con di capacidad transitoria o defi.nitiYas, así
como a aquello con aptitud obre aliente .' ( EP 1993 pp. 69)
Por orra parte 1éxico en materia d educación e u cribe a acuerdo internacionales: La Coeferencia f.rmdial sobre ducadó11 paro Todos
Satisjacció11 de las necesidades Básicas de Aprendizaje, realizada en J mtiem
Tailandia en 1990, específicamente para la atención a lo niño con
m:cesidade especiales; la Declaradót1 de rilamanca de P,indpios, Política)'
Prddica para las 1ecesidades Ed11cati11as Especiales, realizada n 1994.
Lo cambio ducati o que se publican en ese momento no recuerdan lo qu plantea Carbonell J. (2001) resp cto a dicho procesos,
pues advierte obre la dificultad que implica la diver idad de intere es
entre los diferente lementos d la comunidad educativa. En e te
caso, de de la per p ctiva in titucional, a partir del e tablecimiento del Programa
acional para el Fortalecimiento de la Educación
Especial y la Integración Educativa ( , IE) en 20 2 e realizan
fuerzos político y accione específica para lograr la inclu ión d l
niños 9u pr entan di capacidad. e o tiene que con tales acciones
~léxico, por un lado se pon a la altura d la demandas de lo organismos internacionale p r otro atisface lo reclamo. de cierto
sector de la población qu exig qu
1 prop rcion n la mi ma
oportunidades a todos lo niño . De esta manera
r t man lo
di cur os, políticas, normativa con la preten ión de rnanifi tar que
se e cá trabajando por la inclusión de todo los niño al istema

r

tducatnro.
Ea re umen, en

poüticos México está cumpliendo n la
bú.queda de lograr una ducación para todo , pero en las práctica
los niños c n di capacidade múltiples aún perman cen en e pacios
fi.icos separado de los niños de educación regular, para ello la inte~ación consiste en recibir el programa di. eñad para todo c n la
adaptacione corr pendientes. Por otro la&lt;l I runo que í están
en la, escuela regulare la at nción hacia ello consiste n eliminar
las barreras para el aprendizaj 9 y los niño inqui to de afiante
t, rminos

' 1.a, cuales pueden ser de espacio fL ico o fi. ica . Genernlmt:nte no
miocional.

obre aliente .

14

149

e aoende lo

�Lire11za lv,iz aldn,la.J' _\fortba R G,s11ri11i Ratt(J

¿El cambio ed11calivo aka11Zf1 o los nulos?

explo i os tímido cuando corren con u rte on atendido por el
área de psicología a cravé del docente. e considera al niño, pero
no en u ubjetividad, sjno como un individuo más al que hay que
ayudar a que aprenda.

Conclusión
En el proce o de inve tigación d arrollado hasta el momento .
d e ctan contradiccíone a lo largo de varia d 'cadas entre el di curso in titucíonal y el de arrollo de la educación en las e cuela :
•

ntre la educaci · n de lo níño y la práctica educativa con I01

mismos.
• Enue la importancia acordada a lo niños con dj capacidad · Ir~
niños in discapacidad.
• Entre la e cuela inclu iva y la cuela excluyen e.
• Entre el éxito de la reformas y el fraca o de la mi roa .
• · ntrc una implem ntación educativa que n ha podido alcaruJ:
a los niñ o t alcanza per ólo para remitirlo a la. fila· Je b
ex.clusión.
• Entre la atención a niños c n rezago e colar y dificultades d aprendizaje )' la ignorancia del p r nal de estrategias didácticas para los
niños con discapacidad.

En ínte i ¿La

cuela mexicana actual acoge a niño con di capacidad pero expuJ a a otro ? E ta pregunta cue, tíona el papel formativo d la escuela. l probl ma de la inclu. ión no e el n.iñ , . mo b5
e cuela pue to que í recib niño con discapacidad pero expulSl
a otros,
decir no e una escuela indu iva.
re pecto, Tede co
nos recuerda que en lo tiempo actua.Le e1 análi i tradicional &lt;le b
relación educación equidad social requiere ser revi ado.

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150

151

�¿El cambio tdHcativo alcanza a los niños?
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uevo León 2003-2009 Rendición dt

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EP (2002)

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LA USURA: ESBOZO SOBRE UN CASO
HISTÓRICO DE TENSIÓN ENTRE

ocional para lo Modemizació11 de la educación básica.

EL SER Y EL DEBER-SER RELIGIOSO

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volsno2/ conteni_do-tede co.h rm1

Moisés Alberto Saldaña Martinez·
,
L,

L

tensió11 entre ftt religión fraternal

y el 1m111do ha sido más n1a11iftesta
tll la esfera f(Of/ÓlllÍCa.
MaxWeb r
·\ orc1R DL DURKHFJ.M, ' .. .lo fenómeno r ligio o,
ubican naturalmente en dos categoría fundam nrale : la creencia y los ritos.
Las primera son estado d la opiruón, consisten en repre entaciones;
lo segundo on modo de acción determinados." 1 Entre ambo a pecto existe una relación de ubordinación; así, la doctrina postulan arquetipo de acción que deben regir la práctica de lo cr yente .2
"Lo rico son reglas de conducta que pre criben cómo el hombre debe comportar e con la cosa agradas"·' y, dado que la sacralidad determina todo lo ámbito d la práctica religiosa,4 la normas
morales se con tituy n en part integrante de la práctica ritual de
lo crey nte,. egún \1 eber, "[e]n determinada circun tancias, el
pragmati mo racional de la alvación., inferido a partir de la índole

;"aestro de la F~cu~cad de Filo ofia y Letras de La .\l\L
DL RKHETi\1. Emile (2000). LasJom1tJS dell!entales de la 1-ida religiosa. léxico: CoUón: p. -tu.
1

q. EU \D

, Mircea (2004). Tratado dt historia tk las reli¡jones. f\Ié.xico: Biblioteca
Era, pp. 3 s r 86.
\DL"RKHEL\í, f:. (2000). Op. di., p. 44.
~ · F.J..L\D , :\l. (2004). Op. at.,
. p. 36.

152

153

�Lo IISHra: esbozo sobre /{// raso hi.rtórico

de las concepcione de Dio y del mundo ha tenido con ecuenci
pr funda para la elaboración de un . tilo práctico d vida". 5
o ob tante las adecuaci ne. d lo fiel hacia la directrices
stablecida por u in titución religio a jmplican que tiende a preentar una distancia de diferent grado , ntre el plano de lo ideal
,í 1 real, entre el deber-ser y el er de la acción cotidiana del cre\'en.
tes. En muchas casione , la jerarquía religi a deben adaptar su1
doctrinas y us lin ami oto rituale
morale para que é to
aju ten con la realidad.
n el ca o particular del cri
mo, de de u orígene debio
reinterpretar su doctrina y precepto para ad cuarlos a la realicbd
cotidiana de los cada vez má numero o y heterogéneo creyent~.
í, por jemplo debió o layar la prohibición de consumir anímale "impuros"6 o el pr cept d la circunci ión;~ tuvo que admitir el
culto a la imág ne y 1 s santos,8 y la acción bélica de lo cri tiano _'-J En otro ca s, debió matizar o fl x.ibilizar 1 rigor de us prt•
c pto , por ejempl en lo relativo a lo innumerable' dia anual
de prohibición para os tener relaci nes exuale 10 o a las normas del
ayuno y la abstin ncia. 11
Por otro lado n muchas oca ion . implem nte
manific u
un di ranciamiemo entre las creencias y la práctica dentro de los
fiel de la Igle ia quiene. p e a la contradicci · n evidente entre lo
pre. criptivo ) la pra:x.i cotidiana, logran conciliar u fe ' u vida en
una Yivencia no ex nta de culpa. y cargos de con ciencia.

riaru

5,

BER, fax {2000). odologfa d. lo religM11. ~léxico: olofón p..,4.
6 Cj Hechos 10, 9-16. Todas las referencia· bíblica de e te trabajo han sido toma
da d L, Bíblia en el . iuo web de I Vaticano. http:/ /\\'W\V.Yatican:va/archil"f
:. LoSOó/ _INDE.: HT\i

CJ Hechos 15, 1-21.
8 Cj
9

L\ffiD . Daniel (1991). Historia dt la Iglr.ria cat6!í(,1. México: Pornia, p. !2!,
Cf L • G FF, Jacque, (20(l8). U11a larga Edad .Hedía. Barce::lona: Paidó , pp. -

11

FF Jacque y 1icolás Tru n {2005).
Mtdia. Barcelona: Paidó·, pp. 111-tlS.

tanto la di tanc1a entr la doctrina y la práctica r al, como la 'fi rzo-

si&lt;lad' de la tardía ad cuacióo doctrinal es el ca o del pré tam con

!

intere e~, denomin~ 11s11ra, condenado durante la mayor parte d
la hi!itona del catolia mo, ba¡o argurn oto bíblico y filo 'ficos.

Fundamento bíblico
El cri tiani mo her dó la 1 gi lación judía en torno al pré tam con
~tere e . Lo, ~recepto veterote tam ~tarios al respecto on explí~to y catego~co . sí, en ~l libro del xodo e afirma; j pre ta
dinero a un m1emb o de rru pueblo, al pobre que vive a tu lado n
te comportará
con ·1 como un u urero, no le exi"oira'
¡..,ter'es » . ,; .. n
• .
t&gt;"-'I..t,1oco
e , tablee : " i tu hermano se queda en la mi eria ), no
.
nen co? qu pa?ar~~ ~- lo o tendrás como i fuera un extranjero
o~ huesped y el_ IVlra 1unro a ti. o 1 exijas ninguna da, e d inrcre : tem .ª tu D1 y déjalo vi ir junc a ti como un hermano. 1 0
le pre t dinero a in_teré ni 1 de comida para acar prov cho". 1;
Por otro lado, en el libro d I D euteronomi e a ev ra:
o obligues a tu hermano a pagar interé , ya
trat de un pré tamo _d~ din~ro, d víveres, o d cualquier otra co a que pueda producir tn~er . Podrá pre tar a int ré al extranjero, p ro n a tu
compam ta, para que e1 eñor, ru Di , t bendiga en toda ru
empresa, en la tierra de la que va a tomar p . esión. 14

Por u patte, el almo 15 otencia que .ólo habitará en la anta
~lontaña de Dios " 1que no pre ta u din r a usura' 15 , en el libr
de Ez~quiel se aborrece al "que pre ta con u ura y cobra iotere
~---qwe~ a] causa d toda la abominaci n que com ció, morirá
trrem diablemente, )' u angr recaerá ~obre él' .16
12 •

Exodo 22,

24.

1

Q. !bid., pp. 102-1os.
CJ LE G

Un ej~mplo_ histórico repre ntativo donde e pone de r lieve

L' l..e\itico 25. 35--.37.

V 7 6.

10

Moisés A.lb 1to So/daña Jfartin i.-

na bi.rtoria del mtrpo en la f:

. Deuteronomio 23 20-21.
almo tS, s.
'Lzcquid 18, 13.

155

�La usura: rsbozo sobre 1111 caso histúriro

Moisés Alberto a/doña .Martínez.

n lo pa ajes ant riore
p n de relieYe qu el pueblo judío
tenía prohibido e trictamente cobrar intere e por cualquier préstamo concedido a un mi mbr de la comunidad; no a í tratándo
del gentil . demá el Antiguo Testamento pro cribía también
todo afán de lucr en pasajes como el d l libro del ""'ele ·á. tito,
donde
típula: ' 1que ama el oro nunca podrá er justo, el afán

Por d primero y meno preciará al egundo. o
pu de ervtr a
Dio y aJ Diner " .n
Como e puede apreciar, el uevo Testamento enfatiza l valor
de la caridad, d l compartir desinter adamente del desapego a los
bien mat rial , por lo que pro cribe el cobro de in ter s
i bi n

1"
d lucro hace extraviar a un h mbre .
Por otr lado, el uev Te tamento fundamento directo de la

;\ decir d John ergu on, J ideal ra "[q]ue nadi reciba lo que
no merezca; que tod lo hombre traten a u em jante como
hermano . De eguro qu nunca ha exi tido en la b
del razonamiento y la en eñanza económico una idea tan noble".'.!3
mo e
bien conocido lo primero cristiano intentaron inclu o e tablecer
la comunidad de biene en Jeru aléo. 24

no de forma compl tamente explicita.

doctrina cri tiana e meno contundent respeto al tema de la u ura, pero tarnbi, n hac alguna menciones. n el evangelio egún
Luca e atribuye a Je ucri to la iguiente afirmación:
Y ¡ pr . tan a aquello de quienes esp ran recibir, ¿qué mérito a
nen? También l p cadores prestan a l pecadore , para rcabir
de ello I mismo. Amen a u enemigo , hagan el bien y presten
sin e perar n:ida en cambio. Ent nce la recompen a de u tt.~
erá grande y erán hijo del Altí uno porqu él bueno con los
de agradecido · lo malos. 18

Cab destacar un fragm nto e encial d
te pa aje cuya traducción
latina en la ulgata de an Jerónimo implicaba una connotación jurídica importante: t1111l111tn1 date nihil i11de spera11tes principio axial de la
m ral económica m di val donde 1111111111111 de ·gnaba, egún la terminología l gal r mana, un contrato d pr' tarn graruito, 19 opuc.to
•
•
, :!11
al c ndenable fe11erare, pre tam a 1ntere .
Por u parte, gún el e rangelio de lat
Jesucri _to a v~ró:
'Da al que t pide y no l vuelYa la e palda aJ que quier~ ped1rt
algo pre tado ',2' , má adelante se expre a el famo o pa~a¡e donde
se atribuy a J sucri to la afirmación: ' adi pued erYir a do ·
ñor , porqu aborrecerá a uno y amará al rr , o bien, int re ara
11

1'.desiá oc 31

Luca.

e¡ LI::.

20

Cf. l/,,d., P·

~

F •, Jacques (198 ). L, /Jo!stJJ lo tido. Ero11omío_)' religión e,, lo f:

Media. Barcelona:
21

r

Z! \lawo 6, 24.

21

edisa, p. 33.

!.

ateo 5, 42.

156

FF.RG

1 ,

John M. (2001 ). Historia de la eco110111ía. México: fondo d

ultura

Económica: p. 21.
24 Cj. Hechos 4, 32-3 .
25

s.

6, 35.

19

Bases filo ófica
Los fi.ló.ofo cri tiano de la etapa patrí rica hicier n poca condenacion
xplicita hacia el présram con int re e., aunque í
externaron enérgica prote ta contra la prácticas agioti tas (p r
~emplo, en el igl
el papa León I afirmaba: fen11s peamiae, je,111s
tJI animae el b neficio u urario del dinero
la muerte del alma25) .
La en eñanza d lo Padres era qu pre car gratuitamente a lo pobre e obligaci , n de caridad;26 p r ello, condenaron la avaricia la
exploraci 'n de los pobres (por ejemplo
muy elocuente en e te
sentido la homilía Destr11an1 horrea n;ea de an Ba ilio de e ar a2;.
La ·i tematización de la d ctrina contra la usura fue de arrollada
por la filo o fía e colá. cica de de el iglo . ·n con el u ten to del ari totelismo. egún el e tagirita exi t n d s método de obt, nción de

u:_ GOFC J. ( 19 7). Op. nt., p. -.s.
C/ HEIFLER ,\méza a, ·a,'icr

(1997). Historia del pe,ua111iMlo ecor1ó111iro.
\(éx1c : Trillas. Tomo 1· p. ~3_
r Cj. ·mo web del erninario de Doctrina y ,\cc1 •n ocia! de la lglt::sia de la
!-acuitad d ~ 1 gía de ataluña. http: // ww\\.sedase.n t/ urso D E/Teolugia%:w~loral%20 ial/ apendíx_ii.hun
1'

15

�Moisés Alb~rto. llld01ia ,\larti11ez.

La usuro: esbozo sobre 1m taro histórico

la riqueza : 11at11rales que consi ten en la apropiación de lo medí
de ub istencia que la natural za brinda al hombre para ati facer
necesidade \ritale · así, la caza, pe ca ganadería agricultura y pas.
tor o- • lo medí cmnatisticos o a11ti11at11rales caracterizado por el
cambio de pr dueto · el u o del. din ro como el tráfico el comercio y la u ura. 28
Ari tótcl e ndenó cate , ricamente l e bro de intere e en lo
pré tamo al afumar que el dinero e
téril improductivo, p~
una moneda no pued ngendrar tra· a í, el cambio, para r ju to,
d be er l intercambio d co a quivalente _c.&lt;J l filó, fo griego
de calificaba también la u ura porque implica un u antinatural de
la moneda, a aber: é ta exi te para favorecer el cambi , pero en d
pré tam no hay tal in que tan '1 e pretende que el dinero
genere dinero in haber ju tificación para llo. 311
tr fundamento imp rtante d la reflexi, n fil ófica obre 12
usura d rivaba de una di ·cinción de biene expue ca p r amo T&lt;r
má d Aquino: los 110 co11s111nib/es o dm-arleros lo cual no se con•
umen p r cl prim r u o que e hac de llo , por l qu u uso
eparable d 1 bien mi mo iendo licito reclamar la d olución dd
bien y recibir un pago por u u o· p r jempl , cuando e renta una
propiedad· , los bienes co11s11111ib/es, e decir, aquello que e de. tru·
•en por el prim r u qu . e hac de ell , p r lo que e impo iblt
eparar la e a del u de la mi ma, pue u. arla e de truirla; por
ejemplo los aliment .
n e te egundo tip de bi o , n e puede c brar una cantid2d
adicional por el u o del bi n, en virtud d la ju ricia en la transac•
c1 ne .
n iderando ól la funci 'n de cambio del diner , · 1
era c ne bid com un medio para la obtención de bi ne. coruu•
mible qu e a ata por la tran acción, por lo que e. por sí mi mo
tambi' n un bien con umible; a í, era inadmUbl separar al dinero
pre t-ado de u u
y cobrar una cantidad extra por llo. ;\ anto

Tomá afirmaba: {..._' es m sí ilícito percibir 11n precio por el uso del dinero

prtitado, que es lo q11e constifl!)'e /,, 11s1,ra" .' 2
Doctrina legi lación antiu uraria
Hasta el igl ~11 lo pr ' tamo e ruv:i ron fundamentalment n
mano.
de 1. judío p r a partir de e ta ép ca, lo us. urer en· .
u~o prolife.raron, cada ez más. u egún Henri Pirenne durant
~ ~a medien! la u_ ura
una abominación. iempr fue prohibida
al clero; la Igle ta logro, a partir d 1 io-l IY
L:b·da . .
.
.:,
qu , que d ara
prow I asuru mo a lo laic , y reservó el c tigo de est d ¡·
· di · , d
e 1ro a
la ·1uns
coon e u tribunale ".'\.1
El usur~ro ad.ict al excedente ilicit , a la dema ía ilegítima,35
era .concebido
· d ,al
. .
. d una forma xttemamente negat1·va.. a oaa
¡udio de1c1da,
mfanticida
pr
fanad
r
d
h
tia
.'l&lt;,
•
.
.
.
' un OCIOSO qu
hace craba1ar al dinero 10 ce ar, aun en día sagrado d d
obli
· ,~
,
can o
. gatono; ladran d la propiedad y d I tiempo que pertenece a
Dios; . peca~or de ~n ni el imilar a pro tituta ) horno cxuale ?
en fi~ mcurna en_d~ver o motivo d impureza: el tabú d l man j
del dinero, la avaricia la pereza, el rob y la c ntranaturalidad:'º
.. La co~_d _naci nes e p~c!fica e ntra la usura, tanto en la legi laaon t:~l 1a ttca corno la CJYil, se ucedi ron una a tra: los concilio
de Eh,ra (ca. 3( ~ } icea (325) la prohibí r n al cler · 1concilio de
Oeppms (626) )' ar! magno (7 9) la pr hibieron también a lo laico •
~ ?rmlo de ~~ciano (ca. 1140), la e11tencias de P dr Lombard (m:
150), lo concili
egund de Letrán (1139) terc ro de Letrán (1 ¡-9)
o de Letrán (1215), egund &lt;l L ·on (12"" ) ) d Vienm: (1311):
'Cirado en !bid., p. i6.

Cj. LE

orr~j. (19 7). 'P· cit.. P· 52.

PIRL , L, 1knri (19 ~- H1.rtoria u/Jllrimiea · .rodal ti, /11 [!drJd ,\f dia. ~léxico:
11 Fondo Ji: ' ultura Econ · mica, p. 1~.

· LE

l·f,J.

q. /bid., p. 1 •

(19 ').

Cf !bid., pp. J-14.

q. Jbid., p. s .
Cj. lb,d., pp. ~:,.

q 1/Jid.. p. -o.

-1.

Op. al., p. r.

�L1

lo decretal del papa. Gregorio r (1234) lnocencio IV (12411254) condenaron rod ellos a la u ura.
te último papa afirmaba
que, debido a la masiva entrega ocial a la práctica d la u ura, l~
campo quedarían in cultivar.41
• imism lo manuale de confe ore , con u penitencia e pecífica , ) numero o exempla, con u narracion morale. edificante , manifie tan la cond nación de la u ura y l repudio ocial contra
quienc la practicaban.42
¿Porqué tal actitud hacia l u urero ? demás d l argumento
bíblico , filo 'fic y morale , existían condicione de rden prácnco
que permiten comprender e ta repr entaci 'n cial de lo pre tami ta . d cir d Henri Pireone:
La reprobación de la u ura, del comercio, del lucro sin má objtto
que el de lucrar e muy natural y en aquello siglo en que oda
dominio se ba taba a í mismo y c nstituía n rmalmente un mundo
cerrado, nada p día cr más benéfico, i s piensa yue sólo el hambre obligaba a pedir pre. rado ·, por ende, hubie ·e h cho posiblt
t dos lo abu o de la e peculación, de la u ura del acaparamit:nto,
n una palabra, de la tentadora explotación d la necesidad,.,¡ prca. amente la moral religi a no lo hubi e condenad Y
egún la I gi !ación canónica r civil particularm nte en lo iglo. Xlll
r XIV, el únic m dio por el qu el u urero podía reiv10dicarse ante
Dio. y los hombre era r titu.i.r el din ro mal habido indemnizao
us pre tatari ; de otro modo en e te mundo merecía. pena cspirituale. (la e.·comuni 'n, la privación d la ·epultura en lugar agrado;
y c a tiva ~a c nfi caci · n d u bi ne 1 de ti rr ) y, en el otro
mundo b irremediable condenación eterna.1-1 Lo judíos usureros.
t \erado previamente ufrían p or uerte: per ecucionc y masacrt5
l/11d., pp. 33-36 r TER 'EL rcgorio de Tc¡acla, Manuel (1993). 1 otab11/Jm
bti.rl,v de la Histori,, dt la ]¡lena. Barcelona: ricica, p. 4 .
42 Cf LE
rF,J. (19 7). Op. cit., pp. l"'-1 .
43 PIRE,.·. · li. (19 ). Op. dt.. pp. 17-1 .
l- LC FF J. (198"')- Op. dt., pp. &lt;,2-63, y TERL!EL Grcg rio de TejaJ1)l

41

q:

(t993).

Op. rit., p. 43

Afoúér Alberto aldaiia ,, fom,,rz

usura: esbozo sobre 1111 m.ro históriro

.

160

~mos), y expulsiones concreta de Inglaterra en 1290 y d Francia

en 1306 v 1393.45
A. í ''[h]a ta fine de la Edad !edfa. la sociedad vivió en la angustia continua de _e ~ terrible cue tión del interés en la que luchan
yse oponen la pracuca de lo negocio y la moral cri riana".46 in
embargo, la eran gresion y adecuacione fueron desarrollándose
de forma paulatina, pero firme.
·

Más allá de las prohibiciones
Pese a las normas aotiu uraria y a que Le Goff afirma que' [... ] un
ob ~culo ideológico puede trabar o retrasar el de arrollo de un nue~ SJStema econó~co",•r era impo ible que la legi lación

re. perara
agurosamente . olo en ca o de usura /llanijiesta (e decir pré tam
J..
•
'
o
u. con ·um con estipulación de un ioteré exc ivo) la prohib. · '
,
d
i:
,
1c10n
se apli co e rorma e tricta.
. e~ \?eber, [c]uanto más se acomoda el mundo de la econonua_capualis~~ a u propias leye internas tanto má dificulta toda
pC&gt;Slble relac10n c n una
. ética r ligi·osa de fraternidad"·49 as1,' ' [... j
~ c,o a era la n~rma~va y otra_ la práctica del colectivo ocial qu
indircctam nt~ ev1denc1a la propJa actuación d la Iglesia".511
Ant~s del 1glo XIJ la Igl ia misma fue la principal prestami ta
pue ola ella poseía capital liquido; lo resoro maná rico e r qui~
saban sobre t do en tiempo de hambre •,. lo pré tamo , e garantJZa·
ban
con una prenda territorial (111ort-gage).
trataba d préstamo de
consumo donde e re petaba la legislación antiusuraria, pue el dinero
~tado no producía por í _olo int ré alguno; ' 1 durante eJ siglo xrn,
solo la orden de lo templario , por u relación con riente fue una
mdadera p tencia financiera ecle iá tica. 52
'

q. PJRE!

E, JI. (19 6). Op. cit., pp. 100-101.

C/ lbul. p. 92.
i: q. LE GOJ f, J. (1987). Op. rit.• p. JO(J,
E, H. (1986). Op. cit., p. 10,¡.
\TI-.BER, :\L (2000) . Op. ril., p. 68.

fl Cf :IREt

rt:gorio de Tejada, 1. {1993). Op. cit., p. -136.
Ct PIREi 1?., l I. (1986). Op. dt.• pp. 90-91.
C/ lbid.. p. lll:!.

1TERU:L

161

�LtJ 11s11ro: ubozo sobrd "" (OSO histórico

Durante los iglos T y xm, el aug económico de la sociedad
medieval implicó un resurgimiento de la circulación monetaria ~ el
comercio. El crédito comercial existió desde I siglo
y la usura fue
práctica común ntre los cri tiano desde la primera mitad del siglo
:xn. La ciudade lombarda y flamencas así com las feria , baluar.
te del auge económico recurri ron al crédito c mo una operación
normal. 53
La con cirución de grande fortunas burguesas durante I siglo
xn producto del comercio, la paralela necesidad de liquidez por
parte de príncipes, noble eclesiásticos y villas, generó la canaliza.
ción natural de dichos ingre os hacia el préstamo con intere e, t
inclu o e establecieron lo primeto banco de préstamo en flan.
d s (con capital italiano) desde al meno 12 O, donde se e tipulaba
que lo préstamo e harían "bien y lealmente sin ngaño ni usura~,
pero en la práctica esto sólo implicaba la prohibición del interés
o" .'4

'e.."&lt;cesi
Di ersas strategia permitían pa ar por alto simuladamente b
prohibición antiusuraria. sí, la palabra 11s11ra jamás se mencionaba
en lo contrato , pero olia e tipular e n lo documentos que d
pre tatario había recibido una cantidad mayor a la -~ue de _hech_o
recibía, y a í el pre tami ta percibía con la devoluc1on un mtem
implícito· otra e trategia era que el deudor con~cra _en no pagir
el día e tablecido, para así disfrazar el interés baJO la figura de um
pena por moros1.d ad"
.·
. .
También e practicaban los • iguientes contratos para benctioars_e
del rendimiento del capital, pretendiendo no incurrir en la. prohlb1ción de la usura: primero, la sociedad en cotllandita que con is tía en~
un capitali ta aportaba u dinero a una. soci dad, suj_ o~ benefiaos
y pérdidas· en segunda in tancia, el contrato trino'. ue unplicaba la rea·
lización de tte contrato ucesivos, uno des c:1 dad y do de eguro,
que le a guraran al inver ionista la devolución íntegra de su capi
más un p rcentaje fijo de beneficio- en tercer lugar, el co11trato ~
SJ

54
55

CJ /bid., P· 92.
q. lbid., pp. 95.101.

e·1· Ibl.,
.d p. 9"' .

162

Moisés Alberto

ald11na .1\Iortínrz.

mzto o supercensos que consi tía en que el propietario d una casa o
rerreno obtenía un pré tamo otorgando su propi dad com garantía
v. vendiendo una renta obr ésta· ea mucho ca o , est contrato
era sólo d "renta p r onal1', es decir, in la r nta de un inmueble de
par medio. 56

Al mí mo tiempo, comenzó a afianzar una di tinción e encial
entre el interé legítimo "mod rada" (i11teresse) y el ilegítimo p r excesi\'O'' (uSllra). 5., sí, aunque ca.da pré tamo era obj to d un c otrato determinado por las circunstancia de un convenio pri ado
entre el prestamista y el potencial prestatario,· exi tían ciertas tasas
de interé admi ibles en función del precio j11Jto de mercado, a aber:
11 ley civil toleraba el 12% anual· entre el año 1 o y el iglo xnr la
l3Sa miwna era d 33.5% ( egún la legislación d lo reyes Luis III
r L · de Francia para lo pre tami ta judío ); en el norte de Ttalia
las ta ai variaban d de entre un 5 8% en enecia, un 20-30% en
Florencia, ha ta un 40% en Pisto 'ª y Luca, aunque según un informe
de 1284, los pre. taroi ta lombardo recurrían a una tasa de entre el
14 yel 266%; por u parte, n Inglaterra durante l iglo xm el interés
oscilaba entre el 5.5 y el s %. 5q

r

gún Pirenne, el interé

olía ituarse entre el 10 el 16% des.,
'
cendiendo en oca ion s al 5% y a cendiendo como máximo al 24%
en ituaciones regular s; por otro lado, 1 banco d pré ramo flamenco fijaban una ta a del 43.33% anual.w n fin aunqu "[ .. .J
las cen uras ecle iá cica eguían u pendida corno una amenaza
permanent obr las per ona que e ocuparon del crédito", por
otro ~do, "[ ... ] no par ce qu la legislación contra la usura haya
unped1do qu se la practicara l· ..] Fue un e torbo pero n ningún
modo una barrera' .61
"Cf CHETFLERAmézaga, . (199"). Op. al., pp. .., -i9, r PIRE 15, H. (1986).
. Op. cit., p. !03.
Cf. TERUEL Gregoti.o de Tejada, M. (1993). Op. cit., p. ,fü, y PIRE. ¡ íE, H.
1?86). Op. cit., p. llJ4.
;r. (/: PIREN
, H. (1986). Op. cit., p. 104.
q. LE G FF,J. (t98"). Op. cit. p. 103.
q. PIRE "E H. (1986). Op. dt. pp. 97 y 101.
lb,d, pp. !04-105.

163

�La 11mm: esbozo sobre 1111 cosu histórico

Moisés Alberto Sald01ia Afarti11ez

í esta ten ión ntre l ideale de la Igl ia y la práctica cotidiana d lo ere •entes n el contexto del a cen o del capitalis~
exigió adecuacion doctrinales.

Subterfugios doctrinales
ólo en rara. oca i n la práctica d la u ura fue tolerada moralnt ant d I iglo xrn bajo lo argumento de la extrema neme
•, d
ce idad y la utilidad común· 62 no obstante, ~~e.~ pre~1on e_ las
práctica social e que pa aban p~r ~to la prohib1c1on antmsuran_a, y
frent a un nuevo isteroa conorruco a c ndente, [d]esde el iglo
x:m los autor de D recho canónico trataron de de cubrir medios
que permitiesen mitigar el exce ivo rigor del 11111ft111Tn date nihil mtk

rperantel'.63

.

.

.

•

,

Los te· logos y canoni tas siguieron o teru _~do q~e po, ra~
del contrato la usura qu daba trictam~nte pro_hlb1da;
embargo,
po tular n que ante cierta circun tana_a_, po~ia permmr e el cubro
d una módica cantidad adici nal (legituno mteresse) p r concepto
de un pré tamo mon tario.
e ta condicione specialeJ s ..e les
denominó títulos extrínsecos e decir, que p dían urgir por ocaStOn del
pré, tamo, pero no por razón del pré _t~o mi m~Lo títulos exttinsecos fueron lo siguiente : pnmero da1~111 11n1 emrrgens, que e nsi úa n la campen ación del daño que hub1 e re entido J pre tami ta por motivo del préstamo· ~gundo, /11m1~11 cessdllI,
que implicaba el pag por la ganancia ~erdida , p~r prtv~ e de
obtener un b neficio d bido a ceder u din ro en pre tamo tem.
• qu c n J· na
, n la compensaci
ro, penC11IHm
sorfls,
. .· n por el ne
d perder el capital n circunstancia xtraordinarta ; cuart~, /JM'
conve11lio11alis que implicaba 1 agregado d un c n~ato al pre_stamo
gratuito, que tipulaba 1pago de W1 interé ayartrr del ~enct~ento dd C ntrato, decir, lo interc e mo~a~onos; el quinto, h/Mt
1 •
· ,.
,egzs
cu• 1111S,
que c n a'a en que ~ i la le , a il autorizaba_ el
. cobro
i..i
intere e moderado e to s tornaba moralm nte adm1S1ble.

-~ª

r

Otro do argumento que 1 gitirnaban el interé eran el stipendiMm loboris, d cir, el derech de remuneración d 1usurero por u
rrabajo al obtener el dinero objeto del pré tamo y la ratio i11certit11di8;1, que implicaba l cálculo de ins guridad del pré tam .65 .
A decir de Le off I dilema piri-rual del usurero ra entre la
bol a (con ervar us ingre o monetario pues ólo la re titución
podía alvarlo) o la vida eterna. 66 in embargo de de fine del si lo
XII (aproximadamente entr 11 7 y 1180), nació un nuevo lugar en
d más allir. el pur atorio, que rompía con la radical dicotomía cielo/
infierno, alYación/ c ndenac:ión ab !utas.
ta inno ación doctrinal e vio apar jada de una nueva e piritualidad, donde e enfatizaba
~ intención d c ntrición y la conver ión interna má que lo acto
exteriore d penitencia.u1
E.ta doctrina obre la po ibilidad de al,-aci · n fa,·oreció la tolerancia ·ocial hacia la usura, y miti ó la culpa · angusóa
p1nruale. del u urcr , pue com nzar n a proliferar lo exet11pla obre
prestamista que habían accedid al purgatorio y rogaban por la
oracionc para u indulgencia.'&gt;M í el u urero podía alvar e m diante un arr p ntimi nto incero d corazón ante d morir (e
decir, "lágrima. del corazón '), p e a n r titu.ir en vida el dinero
"malhabido". 69

De tal modo, "n]a esperanzad

capar al infierno gracia al purtorio permit al u urero hac r progre ar la economia y la ociedad
del iglo .:m hacia el capitali mo' ."11
Esta tolerancia r lativa hacia lo ínter e , permitió que alguno
iglo. dcspué , en E paña y ueva paña, la di p nibilidad de capital 9ue la lgl fa mi ma po cía la convirtiera en banquera y ocia
de agricult re , minero y comerciante ; e calcula que la lgle ia norohi pana manejaba má de 45 millone de p o en capital líquido
el cual lo prestaba bajo prenda hip tecaria y pago de rédito a 1

1·

62 Cf LE G FF, J. (1987). Op. cit.. p. 7t .
63CJ P1 ,
• ll. (1986).0p.rit., p.104. .
.,
Cf HE IFLERAmézaga .'. (199 ). Op. rrl. pp. 76- ,8.

164

11,

(J. I.F GOFF,J. ( 19 7). ,p. di.
9: /bid., p. 95.

Cj. l!Jld., pp. 101-109 .
C¡. ll11d, pp. 11 1-1 19.
1 q. Jbid., pp. 12s- 126 • 131.
9, Jbitl., pp. 133- 134.

pp.

105-106.

�LA 11s11ra: esboz.ó ¡r,{,rt mi caso hirtórico

agentes económico del virreinato, ha ta la de am rrización decretada p r la Corona a fin d e l 04. '1
Como ha p elido apreciar e, la adecuación d ctrinal re pecto ab
u ura fue tardía, per po ible, y bajo este marco e mantuvieron los
cán ne, de la Iglesia católica ha ta 1 i lo XIX, cuando bajo el pontificado del papa Pío III, la Penitenciaría po tólica publicó el 16
de ptiembre d 183 un re cripto que e cipulaba la plena licitud cid
cobr de un ioteré "moderado' n lo pré taro mon tario~ .,m
nece idad de ju tificado mediante algún tít11l0 e.x·trínseco.-1
E te cambio d actitud pued interpr tar como una adecuacion
del Carolici. mo a la sociedad hurgue a triunfant era las revoluciones france a indu trial, pue pe e a lo scrúpulo. morale y bs
norma bíblica ya era inso tenible eguir considerando al dinero
' lo como un medio para l intercambio, cuando fungía comünmente como capital. La ociedad occidental había cambiado radicalro nte en alr dedor de I año , y en particular de de fine dd siglo
.::vrn por lo que la Igl ia d bió adaptars .

.\1oué.r A lberto Sa/d,riia Martí11ez

en la práctica han tenido múltipl adecuacion en función de la
,-:triacione circun tanciale ; ca os exi t n mucho : el lucro el heliocentri mo el laici mo el matrimonio ch"Íl, la democracia el volucioni mo, la educación pública, la educaci · n exual, etc. éan e
¡,or ejemplo, todos lo anatema lanzado por el papa Pío IX n el
J 1/abHs de 1 64.
Hoy en día la Iglesia igue manifestando en mucho a pecto
una gran re istencia al cambio s cial· ba te citar la férrea defen a
de la m ral e:xual tradicional' y con fine repr ductivo, ,
decir, la condenación d práctica como el control de la natalidad y
la homosexualidad. Por otro lado, pe e a esta po ición en el plan~
ideal-doctrinal lo creyente manilie tan pinione y práctica de
mucha mayor tolerancia· como ejemplo puede apuntar lo sigujente: gún dato oficiales del cen o de 2 O el 87.9% de los neoleone. se declaraban católico , mi ntra qu el 73.6% admitía r currir a
método de contracepci , n." 3 Quizá no veremo en nue tra generaáón la c ncreción de las adecuacione doctrinal . para alvar ta
mcongruencia, p r mur p ibl m nre ll garán pue la ub ·i. tencia
dd catolici. mo e ha u t ntanclo en esta adaptabilidad.

Con ideracione 6.nale
A lo largo del pre ente trabajo e ha pretendido mo trar un de.•
tacado ej mplo hi. tórico dond e manifie tan do caracteri ricas
bá ica : la di tancia ntre el ideal pr scripúvo y la práctica cotidiaru
d lo creyente y la leora, p ro n ce aria ad cuación doctrinal pan
. alvar el d fa con la realidad concreta.
La Igl ia católica e ha caracterizado p ro cilar magi. tralment
entr do pol
pu to : la re i t ocia inicial al cambio . ocia! )' b
po t ri r adaptaci ' n a dich cambio.
en vano ha ub. i.tido2
l largo d einte sigl . .
í i bien e pret nde que la doctnna v
lo precepto morale que la Igle ia ustenta . on ab oluto é tm

-, q

FI.. ... J1'.l.A.1•~ !\., , Enriqu t Isabd t1 ánchez (Ill '). ·'La época J
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16

ilo o fía y Letra de la

L

t.La teoría
historiográfica tiene u orín en lo trabajos de lo historiadores de la E cuela francesa de
lo5 :\.nnales: Lucien Fevbre George Duby, 11arc Blocb y Robert
~landrou. 1 También e consideran de la mi ma corriente a h.i toriaJore como Huizinga, Lé -Bruhl P ter Burqu 2• De de la teoría
roológica se incluye a Durkheim como otro antecedente remoto
que utilizó el concepto de mentalidad. Roger Cbartier sostiene que
b escuela h.i toriográfica de las memalidade
impu o a partir de
b década de los e ota, corno característica predominante de la
bistoriogra fía france a. 3
Lo hi tor.iadore que siguen la orientación de historia de las
mentalidades comparten concepto y categorías má o meno comune. El objetivo d dicha escuelan ha ido el estud.i de la idea
ni la. ba e económica y ocia.le d la ociedades, ni la ideología,
IÍrlo la inv tigación d la expresione
repre entaciones del espíriru o mentale , que incluyen no olamente las idea ino La. creencia
j lo entimíento .
HmoRI.\ DI· MENT\LIDAD

aticano. hrtp:/ /www.vatican.ra

Edad Media. Barcelona: Ged.i a.
_ _ _ _ __ y 1 icolá Truong (2 5).

acuitad d

COMO TFORÍA

r

'Profe or investigad r de la Facultad de Fil . ofia · Letra de la U L
Jacque: Le Goff. Las 111mtalidades. ·na historia 11111/Jigua. En: Jacc:¡ue. Le Goff y
Pitrte 'ora. Hacer la historio. Editooal Laia. Barcelona, bspaña. 1980. Tres to1 lllli~. Vol. rn. pp. 81 y s .
• Peter Burke. lJ1 m'Oludó11 historiográfico jra11cesa. Lu Escutla dt los A1111ales: 1929 lº 9. Ednorial cc.fua. Barcelona, España. 1996. p. t 12.
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paña. 1996. p. 23.

169

�llijkxiones pistemológica.I .Iobre hi.rturia de la.s mmlalidade.r

Mentalidad es u.o concepto que provi ne del campo de las cfü.
ciplina que se ocupan de la per onalidad y el funcionamiento de la
p ique, coparte concepciones con la antropología }' la lingüí tica.
La literatura especializada registra al menos do modelo teóricos
para explicar lo mental: la topográfica y la estructural. Se trata de
modelo. que permiten conceptuar el estudio de los factores psico.
dinámico que determinan la conducta humana. Amba di ciplina
privilegian el análi is de la mentalidad en el ámbito individual. :\1guno autore especializado describen la actividad mental como d
conjunto de funciones consciente e inconscientes, esquema que corre pande al modelo topográfico. 4 n egundo modelo e el e truerural elaborado por Freud, comprende tres regiones: el ego, el Id yel
uper-ego. Ambos modelos conceptualizan la estructura de la mente
y us funcione que se id ntifican por lo in tinto primarios -lo$
sentimientos, lo afectos, las emociones, lo des os, lo temore y la.1
agresione -, así como su expresione simbólica : sueños, fantasw,
imaginaciones, ilusione , mito , alucinaciones, fábulas, espejismos.
delirios; la experiencia que se identifican con la sintomatología de
la locura; otros componentes son las elaboraciones con cientes dd
proceso de pensamiento, lo razonamientos lógicos, las idea. [o
tercer concepto clave es el de r alidad que s introyecrada por d Individuo no de manera exacta, sino com representación; se trata de
que la realidad física - obre todo la realidad de las relaciones interpersonales - no se registra mentalment de manera fiel, sino que
proce a en formas interpretada y reinterpretada . Alguno autom
argumentan que la realidad ha de c nsiderar e como aa estrucrun
psíquica, sen ible al m dio ambiente externo, pero que impli~ ~~
incetpr tación personal, diferente diversa y cr adora d cada rncm1duo. Por ello cuando se dice d alguien que está loco, ignifica qur
no percibimos la r alidad psíquica o mental del otro, por lo cual su
pen ar y actuar tienen sentido en un conteXto de realidad p íquica ~
temporal di tinto al propio.;
1 Edgar

Wil on. Lo n1enf(I/ rorno f!siro. •.C.E. 1t:xico, 1979. pp. 48-72.
.
L Freedman, Hatold I. Kaplao y Benjamín J. adock. Tratado dt pnqmatrJ.
ditonal Interamericaoa .• [éx.ico, 1973. pp. !57 - 165. También Sigmond Freun.

5 Fred

17

Jauier Rujas S,wdom/

L'no de los modelo teóricos que conecta la p icología con historia de la mentalidad s es el inconsciente colectivo formula.do por

Car! Jung, cuando su experiencia psiquiátrica le enseñó que no podía
comprender y tratar 1 psiqui mo tan sólo obre la base de la hi toria personal: ''D índol colectiva, u.ni er al e imper anal, idéntica
en todos los individuos, e te incoo ciente colectn~ no e de arrolla
de modo individual".6 El inconsciente colectivo e tá construido de la
suma de in tinto 'f de sus corr la.tis:o , los arquetipo , que on formas típica que aparecen de manera espontán a por todo I mundo,
independi nt d la tradición, en lo mitos, lo cuentos &lt;le hadas, las
imaginacione , los sueños la visione y lo i tema delirantes d I s
entermo mentale .
Para los hi rociadores de la mentalidade , el érmino mental e
un adjetivo que deri a del u rantivo latín 111ens, me11tú, y e define
como e píritu, inteligencia, alma pen amiento id a razón ,· uicio
'
,
'
'
tmaginación. Desde la p rspectiva ociológica y antropológica el
concepto d Mentalidad expre a la cultura y el modo de pensar qu
caracteriza a una per ona y que comparte un pueblo y una generación. En francés a ume el vocablo mentalicé, que de igna 'la col ración colectiva del psi qui mo". En inglé el t · rmino forma parte
del lenguaje filo ófico; en cambio en l franc6 e parte de] lenguaje
común, La"' r ión alemana c mprende la vi i · n del mundo, un uni.erso mental e tereotipado y caótico al mi mo tiemp .
La historia de la mentalidades más qu una teoóa estructurada
1 i tematizada, comprende un ariado abanico de concepto. y formulacione como las que en guida e enumeran:
• Punto de conjunción de lo individual con lo colectivo.
• Lo inc n ciente y lo inrencional.
• Lo marginal y lo general.
• Lo cotidiano y lo automático.

I"I d/J.i /m'r11ipío.I del ji111rioni111Tiento mental. Obra complems. Biblioccca
\(adrid, España, 1996. Tre torno . VoL 3, pp.!6 s.
1
,\ndré Vird. ~.ócab11/ario tk !tn psicoleropios. Edironal Gedisa. Barcelona,
19 •.

Jacyue Le

off. Opm.Cil.

171

paña.

�Rtjfexiones episte1110/ógicas sobre historia de las u,entalidades
El contenido impersonal del pensamiento: ... e lo que Cé ar I el
último de su soldado , ao Luis y us camp ·inos de sus tierra.\
Cri tóbal Colón y el marino de sus carabelas tienen en común".
• La memoria colectiva, la marginaLidad la an rrnalidad, la patología

•

r

1uso de textos y documento literarios y artí ricos para el conocimiento de la sen ibilidad } la mentalidad de una época.
• La literatura y el arte ,·ehiculan formas · temas venidos de un pa ado que no e forzo ament el de la conciencia colectiva, porque on
creacione indiv:iduale .

dades el ufrimieoto físico em cional.
• Las representacione colectiva , representacione mentales o ilu io-

• Exi. ten e ·pacio e p ciale donde e produce b historia de la men-

tema privilegiad de e te tipo de his ria es lo imaginario colectivo.
• El tipo de fuente que utiliza hi toría de la mentalidades e tá rebci nada con la psicología colectiva. Lo documentos que revelan lo,
sentimientos lo comportamiento marginale que ponen de marufiesto la mentalidad compartida. Lo estudio de la mentalidad d
lo sant s, de lo mí tico., que' pone de manifiesta las e rructur:t
mental deba e: L'l permeabilidad entre lo corp ral y lo p.í4uico,
lo que permite explicar I mila o.'
.
• La marginalidad del ant ) u corolario: la marginaLidad de lo Ju.
bólicos: los posesos, lo

9

• Confe.iones de herejes y proce o de inqui ición, canas de remiión otorgadas a criminal qu detallan u entuerto documentos
judiciales monumento de la represión.

ocial.
• E] d minio de lo irracional y de lo extravagante. Por ello la proliferación de e rodios obre la brujería, la her jía lo ent.1rn1entos
comunes, la actitudes frente a la muerte, lo milagro las enferme-

nes colectiva .
• Las creencia y prácticas colectivas.
• Lo estudios sincrónicos: n campo de in er eccióo entre histom
de las mentalidad y la etnología. Lo estudios medievalisc:u )" rt·
nacentistas obre los ritos las práctica ceremoniales, las creenaas 1
los si temas de valore . La con agraciones religio as, las curacion
milagro as, señales honoríficas asociadas al poder político; L-i procesiones de la realeza sus súnbolo ciruale e ícónico . Lo estudios
de los santos v la antidad, el fervor del e píriru de los fiele , la pS1ci}
logía de l C:eyemes. "La antropología religiosa impone a la historia
religiosa una conversión radical de contemplación" Y
• La historia de las mentalidade no tudia l s fenómeno objerivm.
sin las repr sentaci nes mentales de e to fenómenos; por ello un

8

Javier Rqas S(JJ1do1•0/

n rejes, lo.

!bid.
Ibid.
172

criminales.

• La pintura como modo de expresión y comunícación del espíritu.
talidades· lo cual dep nde de la época. Durante la Edad Media uropea: ➔ 1palacio, el mona terio el ca tillo, la e cuela , los curso .
El mundo popular tiene sus propi e pací s de producción de
rncmalidad : El molino, el parque de juego la fragua, la taberna.
Durante 1a era industrial: La fábrica el indicato, el barrio obrero.
La igle ia
un buen lugar donde e pr duce un di curso conceptual y eotimental. Lo mism que en el mercado.
• l;n concepto introducido por Lefe,rbre, adoptado por otros hlscori.adores, es el de "utillaje mental", que se traduce como "inventano. mentale ". e trata de: v cabulario, • in taxis, "concepcione del
e pacio." Lo que queda claro con la pr pue ca de w1a hist ria de
los conceptos o historia de la ideas: La combinación de oledad
y a ceri mo con los concepto de generosidad, proeza, belleza y
fidelidad generados durante la Edad 1edia, e intecizaron en el
concepto de cortesía, que I gra s brcvivir 1 cambios remporale .
• La formas en que e difunden l. mentalidade oo di,,-cr a , no
sól e limitan a 1
crito, se I encuentra de manera privilegiada
en la t.radición oral.
• Quedan preguntas por cante tar: ¿De u· manera la memalidad se
relaciona con la e trucruras ociales? E decir,¿ e puede hablar de
mentalidad de los dominados y mentalidad de lo &lt;lomina.nte ? ,\
pesar de . u carácter c lectivo el c ncepto de m ncalidad se relaciona con la t n. ione y las luchas socia.le . Pueden encontra e mentalidades a ociada a la da e ocia!: m ntalidad burgue a, mentalidad
proletaria, mentalidad pequeño burguesa.

173

�Rtjkxiones episteHJo!ógiras 10/m historia de las mmtalid(lde.r
• Incluso en niv le micro: m otalidade derivadas de la práctica del
oficio: mentalidad de carpintero, mentalidad de ma tro, menl2Ji.
dad de carnicero, m ntalidad de zapatero.
• ¿ • s posible vincular época • mentalidad. Para hablar d mentalidad
del hombre de L1. dad lectia: mentalidad bárbara, mentalidad corré mentalidad gótica. tra m nt.1.lidadc : mentalidad capitalis
mentalidad ocialista. f ntalidad renacenti ta mentalidad refor-

mi ta o luterana.
•
tra forma de mentalidad: mentalidad maquiavélica religiosa,
moderna, antigua p lítica; mentalidad uperstici a, mentalidad
ttacticional.
• Lo cambi de mentalidad: ¿Cuánd de aparece una y aparece otra?
El nacimi nto &lt;lel cristianismo como un cambio de mentalidad
• La hi toria de las mentalidade no puede hacer e jn e tar cstn:•
charo nre ti ada a la hi toria d lo sistema cultural si temas de
creencia de Yal r de equipamiento incel crual en eJ eno de las
cuale e elaboran, han vivid } e,·olucionado.
• I listona de la mencalidade e hi toria dt! l ideas no on lo mi mo.
ambas denotan modelo de análi is diference . Hist ria de 1a. tde~
es propiamente la hi orla de 1 conceptos o la raci nalizaci~
podría decir e que e un tipo de hlstocia especializada; en cambio
hi coria de la mencalidade no deja de er un concept holi neo,
podría decirse que esta última contiene a la primera, por cuanto
hi toria de.: la· m ntalidade íncluye la repre entacion . tamo o-

ci nale com la irracionale .
• 1-:li t ria de la mentalidades y p 1cología - de hecho también coo
la p iquiacría- e unen en el punt en qu la primera e ocupa de lo
incon ciente y también de lo con ciente.

Jonrr &amp;jas Sandol'al
teria1, c stumbres, representacione. -, e hi toria de la mentalidades,
en la trama de lo
textos. Aunque alguno de lo. autore o hac n una difer nciación
de ambos concepto otros -como uiosburg- argumentan di tincione ustantivas. L modelo t órico de cultura y m ncalidad on
empleado en el ntido d que conciben una r !ación circular d
creación y :ec:"~ación ntre ambo m d lo : ambient ) práctica
culturale lu tone s como producto de m ntalidacle. det rrninada
al mismo tiemp qu ambiente y práctica cultural formad ra de
mentalidad hi tóricas. on mucha la influ ocia. que se pueden
enconrrar en lo autore , d tacando 1 hi wriadore de la , cuela
delosAnnales. También lán presentes la te ría p·icoanaütica de
Freud, lo esquema t óricos d . Jung y la, propue ca de Gram ci
sobre el e. tu.di del folclore · u concepto de da e ubalternas y
hegemonía cultural.

ambo concepto e pu den localizar entr tejid

Aunqu no se incluye en el li tado d te to val la pena menaonar un ejemplo de hi. coria de mentalidad el t xto e.le . Fr ud
titulado: " n neuro i d moniaca en el iglo :xyrr' .10 En l cual 1
wtor narra la historia del pintor Cri tobal Haitzman. El autor e
ba.~a en un documento de la época en el 9ue
narraba el pacto
demoniaco y la sal ación d 1personaje víctima &lt;le com'Ul iones, graciis a la inv cación d imágene religiosas. D , de el punto de vi ta
metodológico, e trata de un análi is r atizado p r Fr ud, de un texto
hi tórico y biográfico. El d cument y 1 s p r naj . on hi tóricos,
en el enádo de su xi tencia documentada. Tal ez p dría denominar e una hi coria de milagro t ma muy r curr nte en la vi&lt;la
religio a p pular.

l;. l~ Tho11Jpso11: o rumbre eo común

de los hi toriadore contemporáneo : Thomp on, Ginzburg,
Camporesi, Pa erini, Chartier, Le Roy Ladurie Agulhon .

Thomp on parte del concepto de c stumbrc :, aunque no lo explicita
se puede interpretar que la, co rumbr com exp ri ncias mod bn la· rnentali&lt;lad , individuale \ colectiva : la co rumbre " c mo
21nbient&lt;: y e mo !llfllfolité' .11 En · tro lugar defin 1 conc pt el •

Explicita o implícitamente, lo, hi toriadore antes m nciooados ua·
lizan marco teóric holistico y su conceptualizacione co~pondient s: cultura-y u comp n nte : cultura popular cultura tnl·

igtnun&lt;l l'rcud, llna neurosi &lt;lc:moniaca en d .iglo X\'TI Ediioñal Bibli teca
1 ·u1:\a, :'-ladrid, •spañ,1., 1996. 1rt romos ,·ol m.
E. P. Thompson. Cosl11111bm t11 co111IÍ11. rítica. Barcelona, G paña. 1995. p. 16.

2. U os del concepto historia de la mentalidade en algunos

174

15

�Jaiier &amp;ja.r

&amp;Jle:i..io11es epistemológicas sobre histori,1 de las nttlllalidadts

mentalité com di cur

de legitimación, cultura política, expectativas,
tradici ne y uper ticione .12 Hace una di tinción entre mentalidad
de las cla e dominante , la gentry, y la mentalidad de l plebeyos,
de lo pobre l trabajad r . En el plan d lo político la mentalidad a ume la forma d ide logía y h gcrnonía cultural. Hace una
de cripción de la funci ne ociale d , empeñada por lo grandes
burgue e agrario la manera en gue ej reían u d mini 1' mediantr
las imág ne del p der y aut ciclad, que p ibilitaban la uborclina.
ción &lt;l la ma a popul.are · expresada en la mentalidad. El poder
del entl man e mo árbitr mediador e inclu pr tect r de los pobre . En el dominio de la gentry
u ex:pre ione ideológicai
mentalidad d lo pleb yo formada de u propia yperiencia en
interacción c n la cla e dominante , en lo ambient s y campos de
tensión por el c ntrol de lo írnbolo del p d r. e trata de que los
pobre n ac ptan l paternali m irnpue to por la gentry de manera
automática acrítica. Lo pobre recibían la ideol gía enrry de tl12JlC·
ra e ndicionada ·, ademá , a cambi d un pr ci . La aceptación del
paternali mo entry tenía com fin a egurar la autocons r,;ación de
lo p bre ; p r u parte l plebeyo exigían de la entry cumplir con
u d bere , obligacione paternali ta a cambi d aceptar el traro
defereme. En la dinámica de la diferencia y di. tancia entre la cultura - com mentalida&lt;le - refinada y plebeya, e mpr ndida dentro
de la heg monía cultural, n irnp día que lo p bre dcfendi.etan
propi derecho )' u costumbr · vi ion de la Yi&lt;la. Lo qu india
qu el control cultural d la cla e d minante sobr lo pobre establ
lejo d
r e talizador.
La rn ntalidad plebeya alim ntaba y po ibilitaba e. pectaúvas alternativa entre la clase ubalccrna , qu repr enraban auténtic
d afí ala h g monía de la cla e dominante . P r ello Thompson
e nclu 1e que el concepto de hegern nía cultural muy irnportantt
para poder entender la e. tructuración de relacione ocial dd iglo
• ·v111. 14 Per el d nuni hegemónico ólo fu p ibl m &lt;liante una

y

u

a11dQ11UI

constante y ~ábil ej rcicio de ma carada y conce ion por part
de bs da e nea . A pe ar d u fuerza la h g monía cultural n ti _
ne alcance totalizadores en el entid qu comprenda una visión
tol2I de la vida". De ello Thomp on conclu •e que la heg monía
cu1tura1 no implica un dominio t al obre las cla es ub rdinada
que pretenda abarcar todo I asp et de la vida cultural d lo
dominado finalm nte lo subordinado con ervan e pací que Je
permiten re L tir la dominaci ' n.

Para Thomp on la mentalidad y la cultura n

e circun crib n al
imbito exclusivo de lo politico-ideológic . Ientalidad tambi ' n e tá
pn:sente en la c~~a popular, n eJ folclore en la tradicion xpr Sidas en la practica y repr entacione~ del imaginario p pular de
la venta d espo a y la e ncerradas que _imbolizan lo de eos lo
stnrimiento y 1 afecto de los individuo qu tran greden r la
cosnunbre y rradicione ancionada p r la comunidad.

(.arlo Guli1zb11rg:

1que o y los gu ano . Historia n crurna
Guinsburg maneja el concepto d m ntalidad n el texto E l quesoJ'
llgMSanos pero a diferenciad Th mpson hac varias di tincione .
La primera entre cultura y mentalidad, d fine lo estudio hi tóricos sobre la mentalidad como ' la recurrencia d el ment s inert
oscuro incon ciente de una determinada vi ión d I mundo.
superviw;:ncias, lo arcaí mo, la afectividad, lo irraci nal .15 D finición tomada de Le
ff. .. tab1 c una difer ocia entr hi toria
~ bs mentalidades y otta di ciplina paralelas: hi, toria de la idea.
que equipara al d hi toria d la cultura. Al mi mo tiempo cue ti na
d uso_ de, hi to~a d la mentalidad - ue de fin c mo "p icología
colccriva - debido a do razon : por u contenid intercla. i ta ya
~ pretende colocar en un mi mo plano la id ntidades d per oDajcs de la da e dominante~) la da s ubalterna. · y en eguodo lugar p r la preten i · n d explicar la. coordenadas de t da una
epoca a partir del e tudi de un ól individu , como ería el ca. o

La.'

12 Ibid.

pp. 295, 296.
n 1'JJta.
, J p. 'l
• •
H Tbid. p. 105.

Cado Guinz~urg. El q11eso · los g111a1101. E./ cos111os, segtítr mr n,olinero d, / 1iglo .\ 11.
~luchruk Editores. Barcelona, E. paria.

16

1991.

pp. 24-26.

�Rtjlexiones episte,110/ógjcas sobre historia dt las 01enlalidades

del estudio sobre Rabelaí que hace Le Fevbr . í mi mo recha,.a
el u o d la historia d las mentalidad para plicar la vi. ión del
mund de len cci p rque con id ra que ignificaría d calificar
- por irracional- el comp neo te de racionalidad del p n amiento del
mol.in ro. Guinsburg no niega la legitimidad d las inv ti aciones
ba ada, n la teoría d hist ria d la m ntalidade , pero hace notar
el ri go de "incurrir n xtrap lacio ne indebidas" .16
En conclusión uin burg prefiere utilizar com marco teórico
la fórmula: (cultura popular", en ustitución d m ntalidad colectiva". in embargo, hay que ha.cer notar qu (cultura popular' conuene concepto de hi tocia de la mentalidades· lo que r cha.za Guinsburg e el aspecto interclasi ta. Realiza una paraci 'n entre cultura
p pular y alt1 cultura. Hac n tar qu la p ibl con er encia entre
cultura popular y cultura d eta qu dó liminada con la condena de
Lut ro a los campe ino . e niega a ac ptar la hipót j de que la
id a ólo nac n d la alta cultura: n l cer br d I s monje y profe re de un.iver. idade , p ro no en la mente d 1 campe mos y
los molinero .11
n otra parte del texto uinzburg analiza el concept de mentalidad n varios planos: como las dos co movision : la cultura de
los inqui idore y la culturad fenocchio. También la convergencia
entre la mentalidad d I nocchio y la concepcione de la alta cultura pr ced me de su lecturas de Dance y a la Biblia. n la primen
dualidad ambas cultura
enfrentan· en cambio en la egunda son
h.tbrida . E d cir, xi t una influencia r dpr ca ntre cultura popular y cultura culta. Hay una circularidad cultural.
La otra forma en que Guinzburg analiza la mentalidad e en reJa.
ción la locura m ntal d I nocchio , cgún era juzgado por lo. inquisidore lo que plantea qu la mentalidad pu de erse como lo irracional. Pero como dice uinzburg, la m ntalidad d 1 n cchio en
irracional egún el patrón de racionalidad de lo inqui idore . Error
n el que han caído alguno lllitoriadore como Foucault al con.ide•
rar la locura del a in Pierre Riviere, como un irracionali mo, par.a

Joder &amp;ya.r andnt'tl!

negar la po ibilidad de interpretación del di curso del "l co' . '
pre6er de cribirl ... e mo un hombre inculto ... un animal in in -

tinto, Un

En Historia noct11ma Guil17burg, 19 aplicando la m t dología de la
Microhistoria y te ría de la. m ntalidade analiza 1 rituale, de lo
brujo r la bruja , p r a uinzbur no le intere a la r •con crucáón de lo mecani mo ide lógico que facilitaron la per ecución
de la brujería, sino · uále eran las cr encía de 1 hombre · mujeres acu ado de brujería?¿ ómo y por qué cri, taliz , la imag n del
aquelarr ? ¿ ué ralo qu
e e ndía tra ella?"
En e te punto uinzburg repite l quema de cultura p pular ,
cultura docta que de, arrolla en El q11eso ' los g11sa11os. e interna en el

significado qu tiene l aqu !arre no para l in9ui id re , ino para
las da, e d minada. la qu laboran una e ncepción que Guinzbur
denomina formación cultural d comprom.i o": que e el re ultad
híbrido d un conflicto ntr cultura folcl ·rica) cultura docta".
Al igual que en el texto de El Q11eso J' los g11sanos, n Historia 1 ·oc/rnla Guin7.burg argurn nta que la mentalidad a~um do forma. :
creencia populares y cr encía d lo. d cto , de los in qui. ido re ..
Do percepciones, u corre, pond n a do e movi i ne . finalmente la ínte i d amba mentalidad . , qu e la cultura hJbrida
resultado de lo, pré tamos culturale , e.le] pr ces de aculturación
del diálogo · la con&amp; ntación n el qu los ignificado on relab rado y r interpretado .
Otro a p et de la mentalidad e la percepción. También aquí
e tá en pr s ncia d una dualidad: la percepción de l . inquisid res y la tra, la p rcepción d lo d minado . u.in burg d arr lla
otro pect de la hi toria de la, m otalidad , como las ere ncia,
populare en la práctica ritual del aqu larre.

/bid. p. 19.
1

16
17

lbid. pp. 26, 27.
lbid. p. 233.

Laura Ordlana, ergio Páez y Ricardo .oronadt Vdazco. Ens:1yo de análisi.
histonogcific obre la obra &lt;le arlo uinzburg: Hisl111ia 11od11r11a. l ' I \. altillo,

Coahuíl .

17

r mítico, mon truo o, impo ibl de definir por er ajeno

a todo ord n enunciable". 18

199 •

li9

�Reflexio11u rpistrfllol6gkaJ Jobrt historia de las 111mlalidade1

Jaátr RIJ;as andawl

n u v r ión de p icología hi tórica uinzburg utiliza hi toria de
las mentalidade para explicar el incon ciente col cti\."o, expresado
en lo mitos?Toma de arl . Jung2 1 el concepto d 'inconsciente
colect:Í\ o", definido como los comportamiento o accione y reaccione de la p iqu que producen ueño vi ione
fanta ía. de los
humano y que e expre an en l s mito , religiosidad, cuento de
hada , p p yas • obra de arte. La r lación entre mito e inconsciente r ulta indis luble. Con e tas idea
uinzbur trata de explicar el
folclore a partir de . u contenido onírico • neurótic . La otra fuente
que utiliza uinzbur e el ciólogo farcel fau , de qui n toma u
t o ria d que los fenómeno
ciale on i terna imbólico que deben ser de cifrado . Iau estudió 1 mágico agrado . ejerció gran
influencia en lo hi toriadore de las m malidade c m Lucien Fevbre v Marc Bloch. ◄ n u e tudio Mau lo ó ,. r que en el e píritu
h~an pueden exi tire tructura interna profunda , equivalent
a la e tructuras incoo ciente , profundament oculta , cau almente
anteriores a la repre entacione c lectivas como hecho ociale oh¡ tivo . Lo que plant a la p ibilidad de bu car en lo mito ca tumbre · tradici ne lo element
ubyacente que permite interpretad . D alli uinzbur parte para explicar l aquelarre la brujería
de l.as e tructura profundas del incoo ciente.

Piero Camporesi.:ri The Br ad of Dream
D la mi ma nacionalidad y cu la hi toriográfica de Guinzbur,
amp r ~i aborda la probl rnática d finida p r la hi t ria e catológica.
m
dijo en la pare ant rior uinzburg era baja la m ntalidad
expre. a a n la co movisiones de 1enoccio y la cultura popular de
lo aquelarre r cerem nia rituale, d la brnja lo que de alguna
manera coincid con Th rnp on en 1 e tudio de la e nccrradas
· la venta d
p a . De de la p r p ctiva teórica Campare i coincide c n uinzburg en el tema de la. m ntalidad colectiva. como
expre ione del inc n ciente c lecci\." , particularment n el texto

de Guinzbur Histona 11och1ma. in robar o a diferencia de Thompson y Guinzburg, amp resi produce un di cur o hi toriográfico
que tiene como fin la transrni i · n de los entimiento que expre an
grupo humano n ituacione limite de u exi tencia: "las pe tes y
sus efecto , hambruna , la enfermedade , la práctica m rtuoria ·
b comida alucin 'gena la antropofagia, la aut fagia, la m dicin.a a
partir del cu rpo humano. Para ll ar a í al.a idea o interpretación de
brelación qu hay entr la co movi ión y la materialidad. 13
Analiza la mentalidad qu
desarr lla durante la catá. trofe :
alucinaciones · fanta ía ; paraí o artificiales, su ño hiperb · lico
6gura. retórica xagerada , para darle entido de realidad a la
&amp;ntasías: paranoia alucinaciones) por el con umo de droga y pecia . La alteración de la alud m ntal debido a lo fectos d la
alimentación precaria. 1idiotismo.
diferencia tanto de Thomp on como de uinzburg, arnporesi no se refiere a ujeto hi tórico indiYiduale , ino a rna a in
nombre, que c mparten experiencia y mentalidade comune.. n el
texto The bread of dretm1s, analiza el pan en u pr ce d d la producción, u c to la diferente calidades, el ti mp en qu lo con umen y u expre ion mentale ·: la forma en que es vi. ualizado p r
lo con umidore la imagen mental que e hacen obre u uso.
De la combinación de las hambruna. y el con uro de ci rtos
slimemos corno el pan d la emilla d amapola _ lo efecto alucinógeno qu produce Camporesi analiza l e tad mental a que
dan lugar, c m la faota ía imaginaciones. Puede decir e que e
trata de e tado mentale alterad , que pr &lt;lucen acto de e p rados al grad de conducir la aotr p fagia, la au tofagia la medicina
2 partir &lt;l l cuerpo hwrumo.
Campare i con truye un di cur o historiográfico ea el que
propone ele cribir 'no ólo 1 que lag nte pensaba sin cómo pensaba córn con tru ó u mund cómo le dio ignificado · le infundió em cione .' 24

20

Ihid. pp. 2 , 29.
p. 2 .
.
:!21i mado de la traducción" análisis hi. toriográlico presentado par Aurdio Colla-

21 Ibid.

do, Blanca L. de Iariscai'r Alejandr Garza Rangel.

1O

UL\.

alúll , oah.

1

lbtd.
~ /bid.

1 1

�Rtjltxio11es epistewológj(O, sobre historia dt las 11,enMidade.r

Camporesi confronta las nociones de vida y de mentalidad: argu.
menta que la mentalidad no e homogénea ni monolítica, es diversa y
diferencial, pero compartida. Polemiza también la forma de conceptualizar mentalidad la noción de mentalidad de la escu la &amp;anee a.
u renta qu la mentalidad no puede er su traída de la práctica.
puede hablar xclu, ivamente de creencia de formas de
entender y de er el mund in ver el mod en que e con truye la
mentalidad enraizada en la materialidad, en una circun ta.ocia hi tórica que posee un contexto real

Ltisa Passerim: 1 • Mus olini imaginario. toria di una biografia. 1915-1939
demá de pertenecer la escuela italiana de hi toriografía, hay que
decir que Pa erini tiene en u biografía personal el ~tecede~te de
haber participado con .. .P. Thornp on en un trabaio de histona
comparada. i bi n
separa de Thomp on por cuanto en hi toriador británico - al igual que ampore i - centra u análi i no en
individuo ino en ma a , se aproxima a uinzburg n tomar como
ujeto h.L tórico al indi,'iduo, a un individuo que e hi tórico porque no e anónimo ino excepcional. in embarg~, ~~otra que
Guinzburg centra u análi is en la m ntalidad de un mdiVJduo como
íntesi de una mentalidad popular, Pa erini trabaja la con trucción
de la ima n d un individuo por la ma a , en un conte}.."tO hi, tórico
marcado por lo efecto, de la~ gu rra y en donde lo medio de
comunicación d empeñan un papel fundamental como forjadores
d ímág n s. Puede advertir e que la au~ora no xplici~ u en~d2
teórica d hi toria d la mentalidades. in embargo l tJtulo muno
del libro revela la matriz conceptual de la que parte y que se asoci1
con el gram cism en u análisi obr l hombre individual Yd
hombr masa, así como las concepci n freudiana
br el rru mo
cema. 26 La pr encia de historia de la m ntalidade lo manej~ la autora al con id ra la hi. toria como el conjunto d hecho coadianos
incluyendo lo. pensamiento r entimiemo .
Tomado de la ínt . is elab r:ada por Jo é Roberto Mendirichaga. U.\. alolh
oah. 1998.
26 ,\ntonio Gram.ci. Op11s. Ot. p. 281.

25

182

J,wier Ro1a.r Sandorol

Ea el texto 1\I11ssoli11i in11nagit101io - toria di 1(/Jc, biografía. 1915-1939,
Passerin.i tudia la biografía de fo , olini como personaje hi tórico,
tratando e.le eparar el rniro de la realidad. unque e difícil e tablee t
una frontera preci a entre lo real y lo imaginario. Los concepto d
análisis relacionado con hi toria de la mentalidade utilizado por
Passerini on 'el imaginario" "los ímbol ' y l "mito' . gún
ucan el imaginario es un campo de relaci ne,' e pecí6cam nce de
aquellas que e entr lazan en un texto ... e el ncuentro de autor y
, ,autores .advierte la pr encía de Pr ud 2 y la p icología de la ma a 9u
permite analizar tanto la psicología individual como psicología colectiva. La con ttucción del mito fu po ible a partir de que Ius olini encarnaba la e peranza de redención para las masas que habían
sufrido lo efectos de las do guerra munc:liales. En la miuficación
del "héro ', el incon ciente &lt;lel pueblo italiano e expr saba en la
oece idad de ncontrar al red ntor, el al ador. al imagen era una
proyección de la nece idade y de eo incon ciente dc 1a · rna a
anónima .
La con. trucción del mit como imagen mitificada, regi tra vari s
momento hi tóricos tapa que empatan con la hi toría de cualquier italiano, que cu ra hí toria imagina como propia. e con, truye
la imagen popular. e inicia con la vida familiar e.le fu solini, lo
recuerdo de su padr , que tenían que er bueno , p &gt;r9ue bueno
era el Duce y no podía ser de cuna · familia mala . Luego u formación e colar. u vida de militar dond fue mu) qu rido; l papel de su
posa como fiel e mpañera; u e tancia en la cárcel. Luego viene la
con trucción de la figura romántica del hombre fuerte int ligente,
&amp;miliar, pa ionaJ y d cidido· su detract re. también contribuyen a
fotjar la in1ag n mental del Duce. 1n a pee central en la con trucción de la imagen mitificada e la figura el l jefe cari mático, que e
inicia con la toma del poder y la in talaci' n de la dictadura, en la qu
se exalta la imag n del oldado y el dirigente. e forja la imag n d
r Jo.¿ Robeno ~lendirichaga. Op11s. .it.
~und heud, PS1mlogi11 df las 111aras. \lianza Edit ri.tL i\ladnd, Espana.

PP. 9-16.

183

1986.

�Rtflexioms episte111ológicas sobre histori1.1 de las nm,talidade,

un personaje imaginari afecti o, ba. ado en el amor a su madre, ,u
espo a, y en una correlación de identidad: amor a la madre= amor
a la patria.
e crea una correlación entr la imagen del per onaje y la imagen
del poder político que repre enta, por ello e exalta u imagen fisica.
l propio Gramsci no escapa aJ proceso mi tincador al decir que
Mu olini tenía jo \"Íol oto y de o bitado . Por u parte el papa
dirá de él que era un h mbr pr Yidencial. Por ello se explica la exaltación a su fu rza y virilidad. Al mi m tiempo fos olini encarna al
prototipo del italiano del futuro, nuevo o renovad . En una concepción que aJud a ietz. ch del uperhombr , u aduladore hacen
aparecer al Duc c mo quien bu ca un cambio de los valores en cnsi
y que ya no deben prevalecer: jerarquía , diferencias ab olutas de
igualdad e individualismo.
•l análi i de la construcción de la imagen mitológica de Mu.solini e compl ta con el con te, ·t que vive ... u ropa de la guerra, en
el qu e puede afirmar que e el tiempo de lo grandes per. onaj
mttlc , dictadore pero salvadore : de de Lenin y talio ha ta Hit•
ler pa ·ando por Churchill. demá de lo aparatos que e montan
desde el poder para construir el mito también la ma a populares
hac n lo uyo, en la medida n gu el lid r encarna las esperan7.al
para uperar las fru tracione de u de o in atisfi cho .

Roger Chartz'er: .. paci públic critica y de acralización en eJ siglo :-.,111
En un primer acercami nto analítico, puede concluir que a lo largo de lo ocho capítulo del rext , R ger Chartier"9 aplica diferentes e quema te 'ricos de interpretación incluyendo el de hi toria de
las mentalidade . P restar relacionado e de crib notros e quemas
ígui nte :
próximo como l
l.

29

Hi L ria cuJtural, que harrier define a partir de Darnton como d
e quema antropológico aplicado a lo. stuclios de la culrura, inclu•
yendo co mO\·i i n y mentalidades colectiva .

Rogcr hartier. 1:./ 1111111do ,o,11b npre.rentaci6r1. Historia m/t,m,L- mm prcirtira rprr·
sentoción. e&lt;li ·a, Barcelona, España, 1996.

14

Javier &amp;jo.r Sa11dol'tl/

l estudio del peo amiento i temático, comprendido en l esquema filosófico .
3. Hi. tocia intelectual: E tudio del pen ·amiento informal climas de
opinión y movimiento de alfabeti mo.
t Historia social d la ideas: Estudio de la ideología .
2. Historia de las idea :

l'n segundo esqu ma conc ptual es el de Hi tocia de la idea torna-

do por Cbarti r de .. hrard, en el que e incluyen tres formulaciones:
• La lú t ria individualista de lo grande

i temas.

• La historia de la realidad colectiva y difusa que es la opinión.

• La historia e truccural de la

orma del pen amiento y de en ibi-

lidad.

los dos esqu ma on englobado por Chartier en el concepto de
Hi roria in electual: "En un , ocabulario clifer nte - dice harti.er esta Jefinicione , en el fond , quier n decir una misma co a: qu
el campo de la hi toria llamada intelectual abarca el conjunto de la
iorma de pen amiento."
Un ejemplo de la aplicación del quema de Historia cultural
se localiza en el capítulo ¿Qué es la Ilustración? Del texto Espacio
píblico ... etc.,'31J en donde Chartier cue tiona la propue ta de .u fornet
acerca de que" ... la Ilu tración e el espíritu filo ófico, como cuerpo de doctrina, de idea tran parentes." Chartier propon pa ar de
la historia imel crual a la hi toria cultural mediante la op ración d
2grt:gar a lo discursos la práctica culturale e decir, "con iderar
lo origene cultural d la revolución como las discordancia entre lo discur os qu r pre entando I mundo ocial proponen su
reorganización y por el otro, las práctica que in,entan en u ejecución nueva di tribuciones y divi ione .' . in embargo, no vincular
discur o y práctica culturales de ·de el punto de vi ta de causa. ,
efecto , que Chartier juzga c mo un razonanú oto mecánico uponer que la acciones son engendrada por lo pen amientos.
Rogcr Chartier. bpado p,íbliro, crítiray duarraliZf11ió11 rn rl s(e./o X\111. Los or(genes
lt11ra/a de k, Rewl11rió11 j,&lt;111mo. edi a Barcelona, España, 199· . pp. .:!9 - 32.

111

15

�&amp;flexiones epistemolótJcas sobre historia de las me11tolidades

En el mismo texto Chartier utiliza el concepto d hi toria ele
31 oponiéndolo a
la "bi toria intelectual clásica". E pecíficamence tom~ do punto
de la definicíon de la te ría de la mentalidades: a) la que hace
referencia a la homogeneidad mental de una ép ca. Dice de man ra textual: ' la mentalidad de un individuo, aunque e trate de un
gran hombr e ju tamente aqu llo que ti n en común con otros
hombre de u época' . b) La mentalidad como automati mo, que lo
equipara a costumbre: "el nivel de la hi coria de la mentalidades
el d lo cotidiano y de lo automático es lo qu e capa a lo uje105
individual d la hi toria al r r v lador del contenido imper onal
del p n amiento."
Charti r hace una interpretación de la definiciones anteriores y
la re ume en la fórmula que p ne el ac nto n 'la mentalidad colectiva" que regula "lo i temas de repre entaciones y "lo juicios
de lo uj to en sociedad.' ~ n urna se trata de pon r el acento en
lo condicionamiento colecti os de lo pensami oto o forma de
pen ar individual .
n segundo aspecto de la teoría de la mentalidades que adopti
Chartier la toma de R. Mandrou que incluye dentro de la noción de
mentalidad "lo concebido' , "lo sentido", ' lo intel ctual ' y "lo afeeti o". íentalidad que comprende: "taot aquello que e conc'bc
como lo que se siente, tant el camp intelectual como el afectivo~.
Lo que deriva en el uso de concepto pro eniemes de do enfoques:
la p icología hi t, cica y la hi t ria int lectual. Por ello Char~er co~cluye que historia de la mentalidad s e identifica con la p 1cologu
hi tórica.32
La teoría de la hi tocia de la mentalidad s permite el uso de las
categoría p ico]ógica e encial s - dice hartier - "la que actúan
en la con trucción del tiemp ) el e pacio, en la pr ducción de lo
imaginario, en la percepción e l ctiva de las actividade humanas'".
o como conc pto fijo , ino en u historicidad. Char ·er propone

la m ntalidade , que toma d Jacques Le Goff,

31 Jacque

reformular la historia de la idea con tiruyendo la hi t ria d la
psicología colectiva a ignándol el tudio de la hi toria de lo valore lru mentalidad , la formas lo imbólico, lo rrúto .'
Ejemplos en que se aplican lo concepto de hi toria de la menialidade. en I t xto de Chartier, s pued n encontrar en div r o capítulo·. En la parte 2 e pací público} pinión pública, en l capitulo titulad : ' •l u o público de la razón' , en el que hartier a partir
de la fórmula de Kant obre la llu tración, pr pon que no . e puede
so tener la idea kantiana de que la Ilu traci · n exig una ruptura con
los pensamiento bli ados y heredado. y exi a. irni ·mo el deber
que cada uno tiene de p n ar p r uno mi mo ', a lo cual hartier
argumenta: "Para la mayoría de I hombres mejan te conquista no
es fácil, tan fuerte e el hábito antigu que ca. i se ha com·ertido en
naturaleza.'' . d cir, ha conv rtido en co ·tumbre.
Todo el capítulo titulado 'De acralizaci · n } laicizaetón", puede
considerar e un ejemplo d hi toria d las mcntalidade ·. n partirular donde e refi re a lo cambio. d actitud ante la vida y la
muertt: ante la moral católica. En general tod lo capi tul qu
describen pr ceso de mutaciones mentales y co tumbr .

UamiceAgulhon.3 Hi roria vagabunda. Etnología) política-en la francia contemporánea
&amp; un texto que con ta de una pre, nración y cuatro capítulo : ociabilidad ., Monumento , [ otalidade. r Yolucionatias y Antropología
l politica.
En la pre. entaci · n define qui! el te ·to e una colección de arúculo El título re ponde a la idea que cien el autor de acercars a curio idade het r géoea r el abordaje ele diYer o, campo,. .:.1 h cho
de que s &lt;lediqu ha t: cribir un tipo de hi. toria de ''p regrinaje de
probl ma. ", ba ado en fu me. el archi o , bedece a dos razone :
cl autor e ient má atraído p r la e pl ración que por la a menudo ingrata tarea d continu. r un filón hasta el final. ' La . egunda
razón obed ce a los acontecimiem
uccd1do. en Francia de 1800

Le Go ff. Lu bi.storiOJ dt las 111e11/a/idades. U11n histo1i11 a111big1111. Opus. (J.

pp. 81 - 97.
32

]01•ier l{¡yos Salldm:al

Ro er hartier. El 11tN11do coJHo repmmlaáón. Op. cit. p. 23.

16

Mauácc ,\gulhon. 1-lutoria 1•a._epb11ndt1. E.1110/0f!..íaJ polílkt.1 r11 h1 fra11ci,1 rwte111prmínea.
In tituto • ~ ra. ol cci , n i.cinerarios. \Iéxic , 1994 . p. 9.

187

�ju,irr Rqt11 .\,111dort1I

Rrfe io11u rpistrmollif.ims m/irt hfrtoria dt !dJ 11untalídadu

arnbio d r 'gimen p litic rr amilia rein nte y cho
e n cituCJ ne . ·l tal&gt;! ·cimient d la d m cra.cia lib ral, 1 · tad laic ) l capiutli m indu erial rn dern . La p lítica im ,~afuta
france · tres iova iooe sobre d t rrit ri franc · · la e n u1 ta de
,·aria · pr ,-ioci y la con trucci · n del imp ri c l ~- A lhon
n b ce una declaraa ·n Je u marc t 'ri . Per a JUZ ar p r lo
útul d le capítul .
advierte la 1nAu ncia d la hi co~a d la
mentalidades. L. un . rudi l hi. t ria culrural y n p rocular d
cultura p líric , ba. ad
n 1 ·n u imb ' lic .
.
\ dii ncia d
uin1.bur &lt;l
mp n n ac pra l. e 1. d
qu
paraci · n na' cultura p pular y cuJrora up rior.
Die : ''n :i. r , a mi jui i , una culrora p pular ' r al'' p r una
par ~ p r la tra una ·¿ p líri . o cial, qu _ A t a un,_ ltur~
, up ri r má · bien, pu d qu n alguna. r gt -~e haya ido a 1,
per n otra 1 in. tirucional p lítico y parap ltac pu d haber
l ad u ' ntrada en l. e tumbre. , h b r inc rp rad
la
culrura y hab r r ju\' n cid
reo v d 1 11 re' .. ·nt _u yue
1, ur r :p ne - ••incon ci ntcmcnte ', die - n el cap1tul Utulado:
•tnol gí y p lí ·c '.'
.
ub, ce n 1 t .·t el n 9u d t ría d la m ntalidad •
Aunqu· 1 aut r n xp n un ncr, da t • ri_
bre l e ncep~ Ieotalidad c m scnrimicnt , como t do upo d • repr entac1 n de. de 1 mi m ujct } lo bjct pr &lt;luct . d u m~~ralidad. , trata de la cultor mac rial imbolizada, e m .·pres1on de
el terminada mcncaltdad.
, n capítul titulad " ciab1lidac.l '
hambreé " puede d cir que analiza lo
.
.
e . f .n la ,. lución d la cha111/Jrie o rerci4 al ·p ndi d vto e t, bl imicmo urbano. medio· de . ocializacióo a.rt •nn
· no de
campe inos. l o 9u · n r pi, n 1gnifica: "qu 1 . c_ªi:11P in
en la evolu i •n d su m nr h&lt;lad, lib ran de I preJu1c1 d1.: ·u.
abuel
ntra lo lugar . público , que 1cabaret del pu blo dc¡a
bi civam ·ntc c.le . er repuJ ivo'' '
Tbi • p. 9.
Tb1d •. 1,.
' lb1d. p. º·

·n 'lma
ría aYJ a) d oradl urban ", .e r fi r a la m ntalidad ücica: tatu d la figura fem nina. El pr pi tirol 1nd.ica
una referencia a la e, ría de la m malidad. P dría d cirse 9u • al · tuJiar la tatu . fach da d d.ifici públi
y dcm · . ímbolo · d
la de oraci 'n ur ana, 1 utor analiza la .·pr . i n de la m ntalidad
polín a d una ·. a hi. tóric , la idc l gía y n:pr •. ·nrac1&lt; n · &lt;l d. · . o ial . -. \Je rodiar la pr lifi ·r ci · n d · cultura: n d si,¡ . l.
y la prt: ncia ob e h.a d la muj r en la e t.aru la im. gincría tá
imb !izada n &gt;l en 11) f m run , c;in &gt; tambi ·n ,n 1, fi rura del
ma culm . L-i e taro manía fcm run. úpica d ·l . i 1
ún 1, ut r-· a un . co mmbre y m ntal.ida&lt;l m. cu m .
q
m¡ la en n la
· · · ·n v
c nt ·mplaci •n ,
e~ i
mujer- bj
e
a í una r I ci · n d
c ·co:
culin
c n 1 ne
en obr. material:
m
c llenar n de he
e. cultural (nunca m j r &lt;lichc
va muj r envu ·Ita en
ruruc,
· 1ca o de.nud
·
rir.'
ímb 1 e mo e
·
la mem lida&lt;l ,lp cen
cuandc analiza la tradici n
ampanan en particular
el ·
·m d
. l~n · ta p, rt p
decirse qu e. pr . a la
tación
ia m m lidad.
mi.:ntalidad d propio
e pregu
.
bolo m ral y
ritual de ,·igilancia... p r
r f, r ncia , la funci · o del canco dd gallo n la Pa i · n d
n t
cpt. di de la n gaci · n &lt;lt.: an Pe ir J o ímholo má narurali. ra d
prim r animal gu • aluda la alida &lt;lcl l?" ·'
l· tudia tambi · n otr. c. prcsi ne
unb &gt;l1 mo dd gal!
a. El :rnll de campanario m 1:li n ... qu sen i de n:lct
h. El gallo orne expre i &gt;n d · mcnu lid:tdc. p ,lítica : d allo nacional y
liberal, el :rallo p:11riot .. .d · izquierda. ... el l¡ue r ·empla:d, a las Aore
el · l.t J la rn· lución de 1 l.

;· 11 1J. pp. • 90}
11ml. p. •J'-J.
//,id. p. 1112.

l 9

�Rrfo.-do11cs epiJtemQ/ó,icnJ 10/m· biJtoria dt laI mntlnlidadrI

Jmitr Rqa1 \a11d1Jn1I

ambién tudia la men ali&lt;lad e mo ide l gía n el capítulo "La
e tacuamanía y la hi ona". En é. t capírulo el autor e rodia el .imboli m hi tóric de la e tatua franc a com parre del decorado
urbano francés d 1 í lo XIX. 1analizar la . taruamanía tdeología,
hace una di tinci ·nen e ambo t · rmin .
id l' ·c
identificad c m conc pci ne filos· 1ca de la oci dad'. Mi ntra que
lo políric I concib como la op ición d opcione concreta en
un contexto común. 40
D fine la e catuamanía como la multiplicación de e tatua . La prolifi ración de e tatua públic, cien que ,·er con el pa o de I personaje a e culpir el cambi d lo p r ona·e. a ad ', anto o reye
a l uj e CU) m · rito ha ·a id pe onal (n h redad ) y laico (no
canonizado)· e trata de estar ante la ética d lo humano · el de puntar de una peda
·a a cravé del h mbr ilu tre. ·' •n poca palabra.
la id ol gía implícita de la tatu manía . el hurnani mo liberal, del
que rná carde erá extensi · n natural la d mocracia"-41
n " na ap nación al rccu rd de J an Jauré : lo monumento.
de las plaza ", el aut r vu lve al rema d la mentalidad como entimient . Al referir e a Jean Jaur · ) a la ambiYal ncia que . pre an
u admiradore y detract re , expone:' p dría pre runtar,e ¿ ué e
l odio?¿ ué e l qu mata en é ta bist ria?,¿ :. · el odio de clase,
c mo e dice un poco irrcAexivrum:nt o un fanati mo rcligio o (en
el ntid d la antigua guerra. d r ligi 'n), e d cir, en e te ca o, d
odi del nacionali mo d Y to de I patria, e otra I humani mo, para
·I que lo valore upen r . n ,·alore uruversal ?"42
oncluyend puede decir. e qu el odi no e ino la expre ión de
un .entlllll nt qu da lugar a cierta mencahdad qu
·pre a en d
enfrentam.ient p lítico, la r vuelta c m cntimi nt d v nganza.

en el e rudi de la
pul re . El texto trata de la hi coria
de una reb li · n campe. ina p r pr bl ma 1 cale. c. ceruficada n
p queña ciudad en el O lfin do francé ; e la rnkr h.i l ria c.¡u
.e de.arrolla en quince día . f tod lógicam nte ab rda l , , m, e dente , la, e n cu ncia , lo p rmenores, lo ambienres y signiticacione d un nfr ntamicnt .ocial. De rib el ambi nt • cial
como hi t ria comparada. El e ntexto e tá marcad
r la gu rra,
la pe. te y la hambruna, lo que le im¡ rime ci reo. ras o comune a
lo. cunt xto · d l t rna. tratado por uin.zburg} .amp re i.
La hi toria de la. memahdade en Laduri toma la forma de la
em ci n • qu producen en lo r b lde la fru.-traci ne p r la
obrccarga fi cal , l · e tado d ántmo por 1 h ch d que lo
dérig s y I ari tócrata disfrutan Je exenct ne tributarias. Dice
Laduri : "La n.1elta de tu re &lt;l Isr-1 s:1 e. tan int n a que pon al
de nudo, por c ntrag lp , lo rene re· má. recóndito., lo. m{ ecret ... La gente exa pera d tener qu pa ~ar tanto al te:oro r al
o al pro,·incial; . e p nen cbrilmcnce a crrncar cierta exencion
ex1 nte. y la inju. ricia· qu n rordan a diver o. prhilegiado . .''~ 5
Para e ·plicar la rcacci n eme cional . y m ntalc · Je lo rebeld · l aur r prop n I iguienrc e&lt; ncept en forma d pregunta: ¿ :uál
la m ntalidad a largo plazo ecula.r &lt;ld terc r c. tad &gt;
del Ddfina 1 ?46
rrata de ¡ue el ttr er e, tado, formado por 1
plcb •y , p r I pu 61 margtnad que quiere &lt;li. frutar dd m1. m
trato de xenci ne fi cal . , } 1mi ·1110 tiemp , de. , cr torn-t&lt;l&lt; n
cu nta ea lo asumos poli ti CJ ••
Un egundo a p cto de h1stoiia &lt;le la mcntalidadc · que m, nej.
L,durie e r ti ·r , 1 c. rnbic de mtnc, lidad.
trata de qu en una
de 1 ~ enfo:ntamient &gt; p líticc . ) _- &gt; ial , · prenta e mo lucha emre la. 7ona a aria ) urbana . Luego en un · !,11m&lt;l mom neo . e caractenza por el nfrentami nro político LOlrL
l u·
. tado · . el pe &lt;l r monár ¡uico. Fin, lm nte l. s . ccion . p lítica .e eran forman n nfrcmami ·nto e ntra lo, pmileJiad , : d

E.m111a,111el U 1½J I Admie: ~1 carnayaJ d R man ·
Laduri 13 e un hi toriad r qu ·igu la línea temática d!.! Th mp ·on
411

Pp. 121,1_2 y 124.
P. 125.
41 Jbid. p. 1-.,_
H Lmmanuel Le Ro_ La&lt;lun . L/ tm"J1t11'rJI d,
-ll

Itinerario·. Ié.·ic , 1979.

190

l!Nd. p. 11.
lbul p. M.
4'' ll11d. p. s:i.

+1

Rm11a1u.

1n muco , lora

olecc1ón

4·

191

�&amp;fle."do11es pulnm;lógicos subre historio dt las 111t11talidodes

Javier Rojlls Sm1do110/

enemigo a vencer no e ya el e cado ab olutista ino la nobleza. 4" Se
trata de un viraj d mentalidad: de la mentalidad antiab oluri ta a la
mentalidad antiooble.
n componente del arnaval de Rornan e el religio o combi..
nado con el político, debido a los enfrentamiento entre católico y
prote tantes El aumento en los impue to que oprimen al pueblo, on
r entidos ev rameote. En a o to de 15 8 ordena un tributo de 4
e cudo por hogar fiscal eo toda la región d !fina. "Los e cudos deben ervir para pagar lo atrasos de impue t y la deuda debida o
contraídas por l d partido advers s, cat ' lic s y prote tante . '48
En el capítulo rn, titulado ' Lo cuaderno de quejas de Jean De
Borg" Ladurie realiza un análi i historiográfico combinando teoría
lingüi ta y m ntalidad sintetizado en el concepto de cultura popular.
e trata d una tadistica de v cabulario para inferir la mentalidad
religio a. itando a un autor de 6nale del siglo :xv1, Yve Bercé,
qui n labora una e tadL cica relativa al vocabulari de los r belde aquitano d 1594, que recoge palabra clave contenidas en los
te to d manife tacione populare que revelan un contenido de
pul ione morales religio a , ademá de un reclam de ju ricia. La
e tadí tica de la palabra e la iguiente: Dio (18 apariciones), ju to
y ju ricia (10 aparicione ), gente d bien(l vece ), · por anúfrasi ·
ho til ladrones y robo (14 aparicion ). De e te recuento Ladurie
c ncluye que la rebelión p pular n olamente pretende un retorno
n tálgico a la_ co rumbres antiguas, ino qu "la rebelión e apoya
también sobre la ba -e de un i tema de valore ético - religiosos. ,~q
n terna central del texto de Laduri e el folclore, que entiende
c mo traclicione populare , e n el que se confuncl el arnal de
Romans. n este punt
pueden encontrar elem nto que coinciden con lo trabajos de Thornps n. Hi. toria de la mentalidades
, ubyac en l imbolismo del folclore - r li ·oso lúdico imaginario
- en la medida en ue u e nt nid corresponden a e ·presione.
del incon. ci nte colecti o.

Las fie ta populares d n minadas reino o rf!)lnages - cuyo simboli. mo comparte elem nto con el texto de harti r y las cencerradas
de Thomp on - contienen lo igwente lemento :50

4'

lbla.
'" p. 6 .

a.

b. a elección de un rey o una reina y tro oficiales de la corte. om
representaciones imbólica d I poder real.
c. Lo pa atiempo como la caza o la matanza de animales, carreras a
pi o a caballo, danzas, bail s, festine exaltaciones del amor, far as.

En conclusión e trata de forma n que se funde la cultura teligio a
y la cultura p lítica, lo que con iderado de de la perspectiva de hi toria de las mentalidades se expresa en la imbiosis de lo sagrado y lo
profano, lo religio o y lo burl co. 'El ubconsciente peligro o d 1
grupo se e tructura momentáneamente en la institucione olemnes y formalizadas del reynage. Durkheim y Fr ud se dan la mano:
sínte is de la fie ta salvaj y de la fie ta reglamentada. ' 51

'iO

Ibid. pp. 52•53.
49 Thid. p.112.

4

51

192

n núcleo religioso. Fie ta calendárica, cuJto parroquial, fo nce milagro a.

/bid. pp. 321-323.
lbid. pp. 323.

193

�DIF RENCIAS EN LA RUPTURA CONYUGAL:
ALGUNAS REPERCUSIO F.S EN LO ROLFS DE GÉNERO
Gabriela Zamora Carmona
L

Introducción
Et l· DI DI l. DI\'&lt; Rno mue era una pr blern::í.rica . ocia!, puesto
qu rompe e n patrone hegem 'nico d tran. mi i · n &lt;le n rma
v valor • cial , cultural . y r ligio. o. -c m J. uni · n familiar, la
eJucación, o la tabilidad afectiva del hij - que le on atribuido,
a la familia d la misma forma, "idenci una realidad d conflicto,
matóm niale .. La imp rtancia de . u invc,; tigaci · n va má allá de la
acepta.CJ n ciaJ; e rienta a cu ti n · rclaci nada con eJ pr ceso u. con ecuencia., a las repercu.iones y bú. qu da de práctica
equitativa de acuerd a la .iruación actual debido a que m difica el
papel que de empeñan muj re y h mbre en la ociedad mexicana.
El in rem oto d I di,·orcio r At:1a mayor aar nomí:i &lt;le la mujere,
al er poncipalm nt • licitad p r lla. (T r:. ,I, 2009) y el desarroll
de los derechos individuales al permitir concluir una relación conyu~ conflictiva. in embarg , también plantea la n ce.idad de yi_ ualizar u e o, cu ocia como un pr blema cial p r la· implicacione.
que e nlleva el cambio en la.! relaci ne. familiarl: , 1 efi·cc s c.l ·l
di orcio en el bienesrar de padres/ madr s e hijo , l . aspecto. de la
pen i, n, cu todia \i ita d lo. luj . domt ili de b t , ) reparnc1 · n
de lo bien e,. imi m • la desigualdad d géner exi. tente en
el matrimoni com la ru ignaci , n &lt;le la pr ,,. ion econ · rmca a 1 .
• E r ada del &lt;locr ra&lt;l &gt; n Filo. ofia con r ricmaci •n en Traba10 noal ) p&lt; liuca~ comparada &lt;l bienestar
ial d la l·acul ad de Trabajo uc1al de la A. '"
.\ esorc · Dra. andra E. \lancina. ) Dr. \Ianud Ribc:in .

195

�Difere11aa.r ti/ lo rupmro COf!]Ugoi

G11brielo Z11111oro Cam1011a

var ne y la atribución d la re ponsabilidade domésticas a la muj re -incluidas n ella la labore dd h ar la respon abilidad de lo
hijos- e manifie tan en el div rci al cr determinado lo derechos
y obligaciones de lo x cónyuges.
l presente trabaj pretende hacer una revi ión teórica obre el
género y cóm la diferencia entre mujer s y hombre
manifiestan
n la ruptura conyugal. El articul explora a p cto
ciodemográfico del di: orcio, hac una revi ión de la con trucción del género y
analiza los cambio en las familia y u relación con el matrimonio
y el divorci . Por último e d crib n algunas repercusiones que la
di luci , n matrimonial tien en los role de gén r .

Ha i ndo una retr spectiva ele la di olucione matrimoniale en
~féxico, p demo ob ervar claramente el incremento en el número
de divorcio de 19 1 a la fecha. La cifra mue tran que en nue tro
país el número de diYorci va n aumeot puesto que en 197 1 por
cada 100 matrim n.ios hub tre divorcio · en 2000 e incr mentó a
~.4 y en el añ 200 por cada 1 o union
e pre entaron 13.9 disolucion conyugale (l ~GI 1994 2 3 y 2009).
De las pareja, ca ada que e divorciar n en 2 04, ca i la mitad
tu\·o un matrimonio con una duraci 'n ocial o tiempo tran currido
entre la fecha de matrím ni ' la fecha en que e le antó la demanda
de divorcio" d lO año o má (48.6%) manteni 'ndo-e porc maj
. imilares en lo año 21,os y- 2006, eguida d quien e tuvier n ca ados cinco años o meno , en 2004 l porcentaje fu de 32.5%, en 2 os
de 32.3°,o y en 2006 fue de 29% (I E I, 2006a} 2007). La duración l tal
o el oemp transcurrido entre la fecha del matrim nio y la fecha que
cau ó ejecutoria del cli orcio, n 200 fue de 26º'º para lo matrimonio de uno a cinco año · 20 ·o para aquello d ei. a nue\·e añ y
;3% para l • de di z año , má (h 'L ' I 2 09).
E tudio realizad en mérica Latina indican qu la prop n ión a
la _cparacion y di\' rci
han increm ntado en relación c n el
niYcl ocio ec nómico. T a t nd ncia
mayor cuando la mujer _
trabajan o estudian en e aqu lla 9ue percib n ingre o iguale o
uperiore a lo d _u pareja. De igual forma el divorcio e pre enta
con mayor frecu ncia n ni,· le s ci conómico. medio y alto debido a d raz ne. fundamental : l , qu s di orcian legalm nte
contrajeron matrim ni · el di, rciar e implica e · o con nuco y trámite, legal lo. cual en mucha ca i n la per ooa
de e ca o r cur o rnit n al n acudir ame la aucoridade para
formalizar la disolución de u matrimonio ( •arcía y Roja 2002). , \
diferencia de l e ·puesto p r arcía y Roja (20 2), en nue tro paL
lo dat d la ncue ta acional obre la Dinámica de la Familia
(l:.DIPAM 2 5) rev lan que el e trato . ocioeconómic n muestra
di fer ncia . ignificati a. pue to que cilan en tod lo ca o~ entr
3.2'11 \' 4.7°·u.

Aspecto sociodemográficos del divorcio
Los nivele de paración y divorcio en nu tro paL pueden con iderars bajos al er comparado con tándare internacionale . 1 1 0
ob tant , la ta a de separación divorcio a lo cinco año en Estad
nidos es de 20% para l ' matrimonio legal y 50% para la.
unione libr
ncu ta acional de Dinámica amiliar, -DIF ~,.
2005), la cifra de divorcio on emejante a la de nue tro paL en
l 200 donde el porcentaje de di orcio para los matrimonio de
uno a cinco año fu d 25% (I • ·Gl, 2 9). Pe e a qu
ta informaaon
imilar, en E tado L1nido al igual que en anadá, má
de la mitad de la parejas termina divorciándo. e (Quil drán, 200 )
ituación que no sucede en M'xic . uba y ruguay presentan la
e tadística de divorci má el vada en América Latina, donde parecido a lo que uced en
tados nido y anadá, má d la mitad
de 1 matrim nio di uelven la uni 'o conyugal (García y Roja
2 2· Quilodrán 200 ) .
La cliver idad del divorcio e otro de los a pecto rele antes del
m: mo, dat del I • I mue tran que é te pre enta dif; r ncias en
cuaot al tip de cliv reí , p ro también en relación a la ntidad
federaúva a quién lo olicita a la caract rí cica oci económicru,
ocupacional y educari a de lo involucrado , a la duración de lo
matrimonio r la dad d l mi mbro d La pareja.

196

1

197

�Diferellciar en la nipt11ra co,!l''f.º/

Go!mela Zfllll(Jrrl

lln!IOl/(J

Entre los factores asociados en el incremento del divorcio, e
encuentran el aumento d la e colaridad y la acti,ridad económica
realizada por los miembro de la pareja. El ni el de c laridad es un
dato relevante en la per ona que e di orcian y puede relacionar e
con la pr habilidad de eparación, debido a que en la m &lt;lida 9ue
el incfüriduo pos e mayor educación, us posibilidad laborale se
amplían y con ello la remuneración e indep nd ncia económica de
la pareja. L anterior e pla ma en las e radistica pue to que de lo·
varone divorciado en 2 , t 1% tenían primaria concluida, 24º/., secundaria o equivalente 20110 preparatoria estudio s.imilare , 20°'o carrera profesional r 4% carrera técnica, (20% restante no se e pecifica)
es d cir, má de la mitad d lo divorciado e e año contaban con un
nivel de educación medio, medio up rior o uperior ( · GI, 2009).
Las cifra on muy similares para la mujere divorciada al,o
en lo ca os de educación profe ional que disminuye a 1 % en relaci 'n con lo arone , pero e incrementa n 6% respecto a la educación técnica (INEGJ 2009), o otr términos al igual qu en d
ca o d lo varone los porc maj de div rcio
incr mentan en
la mujere que pre entan un grado educativo medio o uperior.
De la misma forma, el tipo de unión , la e colaridad de la mujere
puede a ociar e de manera ignificativa con la paración o di-vorcio;
la prop rción de mujer s con e tudio uperiore que
separó o
divorció ame d lo cinco años de su unión fu de 5.3%, mientra
que la r lación d aquellas qu
divorciaron o epararon r n e rudiaron fue de 1.9° 0 (EDII· i\l 2005).
La acti\i.dad económica de Jo miembro de la pareja es un &lt;lato
importante a e n iderar n la di olución matrimonial, puesto que
plasma por una parte la dependencia ec nómica de un miembro de
la pareja obre el otro y por la otra refuerza lo imaginru:i de hombre-pro eedor y mujer-cuidadora qu
ti nen re pecto a Jo, roles
de gén ro. El p rcibir ingre o pu d repr mar d p ndencia o independencia de la pareja, p r también puede ignificar nueva diferencia entre lo e cónyug s. La. e tadí rica d 200 indican que,
en el país 8t 0 ·o d lo, h mbre que ,e divorciaron trabajaba, mientra
que 4% n l hacía (1 ""'o no 1 e pecificó). D aquello que lab raban,

I" o patr · n o empre ario y 5% e dedican a otro tipo de activi.dade
económicas. D lo varones qu indicaron no trabajar 53°'n buscaba
empleo, 32% eran jubilado 11 °0 e tudiamc , 2%
dedica al hogar y
1% p
alguna incapacidad que le impide laborar (INEC,I, 20 9).
De la mujere que e divorciaron n 20 )8 53"-'" e ene ntraba
trabajando y 29% no lo hacía (18% n e detalla). De aquellas que
laboraban, 2% eran empleadas, 11 % trabajadoras por cu nta propia
4% brera , meno. de 1% patr na o empr aria y 2°'o r atiza tro cipo
de actividad económica. De aquella que mencionaron no trabajar
94% s dedicaba al hogar, 4% eran tudiantes, 1% buscaba empleo y
l°'o e ·taba jubilada (L
l, 2l 9). n relación a la información preentada
puede stablecer qu la propensión al divorcio e mayor
entre la, mujere que trabajan que n aquella que no lo hacen, mientra que en el ca o de l varon · la e tadí ricas mue tran el rol de
hombre trabajador y proye dor conferido a u g ·nero.
El e tado conyugal qu tenía la e. pareja ant rior al matnm nio d I cual se divorciaron e· im.ilar entre muj re ) h mbre . Lo
dato pre entado por L E I (2008)
mantienen con ·cante. de de
1995 hasta 2 7, mo trando que roº d las muj r eran oltcras l ºo
había t nido algún tip de unión previa e. d cir, ~ iuda · diYorciada,
uni 'n libre o eparada r 22º'º no contestó. ~n el ca. de lo· varon
la di~ renda radica en qu el 2'-'10 tuvo una uni ' n anterior al marnmonio que concluy .
En el 20 8 la edad promedi de lo m x.icano, al m mento Je
contraer matrimonio fue de 2 .-J. año. para lo hombre, y 25.5 parn
la mujer ; Ja edad promedio al divorciar~e fue de 35.4 año en la
mujer y 3 .1 o lo hombr . ·n, uevo L ón la edade de hombre r mujere al mom nto del matrimonio y di,·orcio de están por
debajo de In. media nacional, l . varones tenían n prom dio 27 año
al contraer nupcias }' 37.2 años al divorciarse, mientra qu la media
d edad d la mujere fue 24. añ al ca ar. } 34.8 año al momento de la disolución del matrimonio (INE .11, 2009).
En concordancia c n la informac1 'n pres ntada a nivel naci na!, en u ro León ntre los faccores a ociado, al incremento d 1

l9

199

1

56% ran empleado

12º'11 trabajador s por cuenta propia, 7% obrcr

1

,

�Difemui tJJ tn la r,ipt111v COl!)'llgpl

G11b1iela Zamora Co1111om1

divorc:í se encuentran el aumento de la colaridad y la actividad
ec nómica realizada por los miembros de la pareja. De acuerdo con
los dato del Gobierno del E tado de ue"tro León ( / t) lo índice
de divorcio en la entidad fu ron de 9.6% en 1985 disminu endo a
8.4% en 199 y presemándo e el p rcentaje má bajo de 5% en 1993.
partir d 1995 los índice de divorcio han aumentad de manera
con tante: 5.9% en 1995, 6.3% en 1999, 7.7% en 20 O 9.3% en 2001,
12. 01o en2002y 13.1 % en20 3.
Dato pre entado por el lNE I (2009, 20 6a) muestran c1ue en
uevo León en 2005 hubo 15.2 divorcios por cada cien matrimonjos
y n 2 8 la cifra a cendido a 24.4 divorcio por cada 100 uniones
conyugale . El número de divorcio en nue tro estado e ubica obre la media nacional, ademá d Nu vo León l estado, que en
ese año presentar n la cifra más alta de divorcio por cada IUO
matrimonio fueron hihuahua con 26.9, C lima con 26.7 y Di trito
ederal con 22.6· por 1 c otario lo e. tados 9ue en el mi mo año
mostrar n menor núm ro de cli ·oluciones conyugales por cada l(JO
unione legales fueron axaca c n 2.9, Gu rrero con 4.9 y Tlaxcala
con 6.4 (I :EGl, 2009) .
gún l tipo de trámite de div rci realizado en uev León
en 2 8 14% fueron administrativo · 6% judiciales, de lo cuale;
37% fueron o ce ario } 63no v luntario (IN · I, 2 9). De los iliYorcio de tip judicial, 63% fue por mutuo con. entimiento; 33% por
separación del ho ar 1% por adulreri y esta mi ma cifra
reflejó
en lo caso de am nazas y/ o violencia intrafamiliar y, 2% debido a
otra cau a o no e especificó (l
1 2009). Re pecto al lu ar de
re idencia d 9uiene e div rciaron n 2 O en Tuevo León, 96 º o
de la parejas vivían n áreas urbanas y · lo l % eo zona rurale (3° n
re tante no especificó u resid ncia), cabe de tacar que e tas cifras
c rr p nd n con el h cho qu el 94% de la p blación del stado
radica en área urbana (1 EGI, 2009).
Como e ha m enci nad , el nivel d
colaridad y la actividad
económica realizada u fac ore a ciad al incrcment d I ilivorcio. Lo nivele de e colaridad pre entado por lo varone que
e di • rciar n en 2
n uev L ón fu r n: 9u,º primaria· 29"~

contaba con secundaria; 16% con preparatoria.- L3% c n educación
profe ional y 10% con carr ra técnica (23% no pecificó). Lo dato para las mujeres se pre entan de la si Iiente forma: 10% tiene
primaria concluida; 30% ecundaria o equivalente; 14% prepara oria
o jmilar; 12% estudio profe ionales· 14% educación técnica y, 20%
no se detalla (INEG1, 2009). El nivel educativo de lo miembro de
la pareja, pero obre todo d la mujere puede e tar vinculad a la
di olución matrimonial, en el ca o de uevo Le · n, e intere ant el
hecho que un porcentaje muy similar 40% de la mujere y 39% d
los h mbre divorciado e e año po een ni e1 • de educación media
uperior y uperior.
1dinero es una c adición e encial en cual9wer matrim nio, má
aún en el divorcio; por con iguiente, la actividad económica - obr
todo para la mujere -, pued repre entar dependencia o independencia del cónyuge. Para los varone el percibir ingr o ímb liza
cumplir con el rol 'e rablecido" de h mbre cabeza d familia y proveedor del hogar (García , Oliveira, 2 06) y para ambo miembros
de la pareja mayare o menore, conflict durante • de ·pués de la
di olución matrimonial.
Lo anterior e pla ma en la e tadí ricas pue ro que en relación
a la actividad ec nómica y tip de actindad n económica presentada p r hombr s mujeres en uevo León al moment del di,·orcio en el 2008 inf rmación &lt;lel EGl (2009) muestra que d lo
varone que
diY r iaron e e año, 82% e encontraba trabajand ,
mientras qu 3%1 no lo hacía y el 14'1/o no l detalló. De aquello. que
trabajaban 6 % eran empleados 14% breros, 17% trabajador p r
cuenta pr pía, 1 'o patrón o mpre. ario y 1%
dedicaba a otro tipo
de actividad ec nómica. De lo var ne qu indicaron n trabajar,
P 1o
encontraba en bú queda de empleo, 4S°/ll e taban jubilados,
3% eran e tudiant , 2" 0 n laboraban por e tar mcapacitado. y 1%, e
dedicaba al ho ar porcentaje igual de quienes e dedican a otro tipo
de actividad no económica.
s mi m añ , de la mujere que e divorciaron 53% trabajaba
y 29% no lo hacia y 18% no e pecificó. D las mujere que laboraban, 82% eran empleadas, 4% obrera 11 ''lo trabajadora p r cuenta

2

201

1

1

r

�D!fermrias 1'71 la rup111ra CO'!)nga/

pr pia 2%
dedica a otro tipo d actmdad; mientra ue 1~ que
no trabajaban el 94% e ne ntraban dedicabas al ho ar 4°·o eran
tudiance l°'o e taba en bú quedad empleo y 1% e. taba jubilada
(I ~ 1, 2 9).
omp ran&lt;l las tadí rica
uev
ón e n la pr ntada
a nivel nacional e percibe que n el ca de la mujer
l p re otaj de quien laboraban al mom oto de di orciar
muy imilar
(54%) p r la pr porci · n d aquella qu n trabajaban cuando e
di lnó el matrimonio
u erior en el tado (33°,,o). Ii ntra que
la .ituaci · n para los h robre
em jan te a la regi trada a ni ·el
aaci nal.
i bien el di rcio un fi n · m n qu uced n codo lo niveci conómico grado de educación de mujere y hombr e
ind p ncli nt m nt d I ciemp tran currido en e1 marrim nio y reP rcute en lo miembr d la par ja, u d c ndient y la relacione ntre ambo cabe de tacar que xi ten ctore de la población
qu por u caracteri rica ocioec nómica son má pr
a
olicitar 1divorcio.
La informaci 'n del h E
mayor propensión en par ja. cuya unión e roen r a t años, en mujeres y hombre menor s d 4 año que p een nivele. educatirns
medio superior y sup rior }; r atizan alguna actividad ec n · mica. u
incid ncia mayor en mujer que de emp ñan tr baj remunerad . qu en aqu Uas que no I hac n. ab ñalar que e mparando
el númer de divorci entr la difer nt s enridade federativas
l . tado del n rt d l paí pr
l , d (a exe pción d Tamaulipa ,
lima y
to últim al
centr d I paí ). n .íme i , e1 cliv reí
ta y
con
diferente inten idad en lo di 'et
et re oci
bido a que
la variable socioeconóm.ica influyen d diferent d ti rrna o l
di tinto
gm n to d la p blación.

Problematizar el género
El divorci
entrelaza con r ma de éner al r percu ·r en lo. patr nes culrural qu u teman el den imbólico de la ocie&lt;lad y

22

Galmrlt, Z11,11rm1

al r p nder a o

Can11011,1

d un mi mo e,Tento pi:: nt d en la r lacion afectiva y familiare . . La di oluci · n matrimonial vi encia
ci no carnbi de actitud hacia la familia, n · s~ ) en l. . oci dad,
. u mayor incid ncia r fleja 1, modificación de I role de muj res y
\1

ton

hombre· y el d arroll d l dcr cho indiYidual al dar r · rmin
de a.
La ruprura c nyu al com pr ce o implic la f rma en cómo
e formó la par ja u problemática duram el marrimoaio, lo
m do d
br lle, rla
l detonante para t mar la deci.ión de
a pecto
pla man en l pt c d r de l e · e · nyuge en la relaci ne ntr ell ) de é. t para con u. hijo . Pensar
en el cómo y p r qu · e s para la pareja e retn1ttr e a la uni • n d
la mi ma p r I ant ri r la mirad que , e pret nde abordar . n
términ d la. difer ncia del diY r i , &lt;l nd a travé · de la. ruptura
e ayuga] ' van marc ndo difer n iaci ne. d acu ·rd ) al · nero, al
cómo e une y para la pareja.
Para hablar d identidad rru sculina y femenina, e preci o reví ar
lo concepto d género y e, . La concepción dtc0t mi.ca dd exo
bajo fa denominaci · n h mbre y mujer e principalmente una apaci ocia bi lógica pue t qu aunque lo s re humanos pre ntan
como mujeres u hombres existen orras combinacionc. resultante.
d las ár , fij lógica ue e mponen I se o bioló iro de 1111a pt:rsona-.
enes, h rmon , o' na&lt;la órgano r pr ducti · int rn \ ómano. repr ducti
:r ro . (g nit, I ). U ta ár conrrolan cinc
tipo de pr ce
bi lógico en un rontii11111111 cu
extremo s n lo
ma culin • lo em nin . O nrr del ro11tü11111111 podem &gt;. encontrar
cli et a p ibilidades e mbinat ria de arncr •
a. 20 &gt;2: 1 l).
De e ta fi nna, un clru ificaci · n rápida, aunque in ufici ·nr , d •
la. combinaci ne bj lógica no obliga a rccon cer al m no cin·os" biológic -: lo var ne o individuo 90t: ti n n te ticul ;
l.· muj r
p r ona que ci n n &lt;lo· ovari ; 1 . herma&amp; dit . t:
decir p r on · qu ticru:.n al mism acmpo un t ·úcul ) un onlrÍ ;
lo h rmafrodita ma culin quien ti n n t tículo. pero muestran
caracteres e,ruale. femenino · r humafroditas f m nino: qu po en
mr:ui p ro presentan cru tere e:ualc mascuhn
..arna., _002).

a una relación qu ya n

r

203

�D1 trmnm t11 /,, 111pt11r&lt;1 ron

11

,1/

Gl término · hac ref r ·n ia a la_ c. racteri cica bíol' ·camenrc d t rrrunada , relati am ' n invanablc en
re.- y mujeres.
El . · , p r r 61 ' ·
t
n inmutable pu to
qu cambia ·¡ c
in
t
rl . •..J • 0
c. d tcrn ·
· · n nt
·
nciru bi )Ó.
fi ica
ncian a
de lo mac
• humana di. ringuen , m ·
1bre . Jnduy
demá
J
i •
Jdi m
cer
nciones
&lt;l.iter nc1ada · d
n rvi
ar
·oc1e&lt;lade
· rtcn la diferencia.
n
y
ba e d una bi l gi
ererminan a t
indiv1du
u nacimi
ra atribuyen
9u
·a1 d ólo
bi ló ·co
~ elaboran
aruza i •n
19 ).
én ·r
truÍ c m
·
n pr d
ialmente
'd . En términ d
35) el g :nero cXJ e pn:. ·am ·me o la medida lfllC la bi
·
·termina l
cial''. De
uerd con Lama (2002) lo r
·. ·
·
r ultado de la apari ocia . ter
· le c &gt;n
niña o nifü mujer u
· ·
el
m &gt;m nt &gt;que se con
r ce o d
1d ·ntih aci · n ,rucia la a. 1
·m ·nin
ma. cuLino
que: aunad a ocr . ekm m
ciocultur le , &lt;let ·rrninan 1 . rol
que cada w1 d ·r-.í cumplir m b
e p,tcio.- prcviam ntc de ·
.
i I icn muj ·r · h m
un ruc ·
r la ·
) pued. n t ·n r ar, t n. ti s univ ·r al s, la catt:
· e
una
ct n e ial r ·c1c::ntc, n a í I fi n
la
dan
1
· ·
muj ·r u h mbr . D acuerdo con
(,) el
mtcr ·
· oc mo atcg&lt; ría analíti a. ce m fi rrna de hablar
r la io
·
final d ·I
1
·
• · ta
pli ar l pcr. i. tente
d • iguald, 1 entre homb
·
.
Para cott (19 d
un I mcnt 1 c n árutivo d ·
r lac1 ne. socialc
en a· 1f r ·n ia 9u · di. ún tu n lo.

{/fflda

Z&lt;1111,,ra

m no

x . \' d · n ro una rma primaria &lt;l r lacion : . igni cant .
de p der''. Kmun l (t ) . eñafa qu el g··n ·r n e pr d~ct d _l
. •:o bi · ·
ino la con trucción de la ma. culinidad o t nunc1dad cu,·
ad cambia n tabl m n · con I úemp • la raza, la
reü · · ~'
la . uahda , d · una culrur
e inclu. dentro
de la mism,. Para Lama. (21 J2:S"') ·•
·um d id as
&lt; br la &lt;lifi r ·n ia - • ·ual qu a · .
"fi ·m ·mna.'
, ·ma culina. · a e
, a ·u. a th-iJadc ~ e nducrn , ~ a la.
fcra &lt;le la yj la' .
D • acu rd ce n
nn U(199"
. •
una e tructura intcrnam ne• c mplcja ·n l que e e mbman lógica. dif ·rent pu· _t
ubica a la ~- z n ,., n,
9ue cualqui r m~ culinidad o fcmin ·
rrucrura de rdaci · n. La el ilica 1 • n cultural d 1 en ·r define,
ad •más de I divi ·
ual d I trab jo I prácci a y el cj rcici
dd pod r, la ar
clu ivas el muj re: y h mbr ·. en
relación a la moral, la
·a . la a t:cm·idad ,'Lama., .wno). La
funci ·
· ·m, d
ce.: un
d ·l trabaj }
la
e u
1
m
n
• cr n
es
mp lcntro d l uaJ y p r m ·di d l cual
cul~. 1
p&lt; ler í ha . 1cl una forma con. tantc y r • urn:mc en la
ac1on
del
ur. material \ imb
al
m1
&lt;i).
~ ) ·fulla al g ~nt.:r e
rf rrru tiv 1
re
a. mrcrpretaci me &lt; r ·pres ·n
nde el cuerpo termina porrand i rnilic, d ,. culruralc
&lt;l por la 1'} s
·
t pr ,pó ·1to &lt;l manten
ne
tro de un mar o
a i ·n pública~ act
&gt;r
el é
r: dical ni un p .
qu rd1 ·ia una d ·cci ·m indiYi&lt;lual
pcr tamp&lt; co e. al o impu
in.crito n el indi~idu · c. d · ir, l
cuerp . ·uad , rú, . u parte n un ·spa ·
rp raJ ulruralm ntc
J

1 Jud1th Burlcr uriliza d término p r,r111um cn m~lé . 1 pal.,bra en •u tradu ci ',n
·al pano! h. \: rcli:rt.:nci, a: fun mnanu ·m,,. ·'· l.UCion,_cumplinucnt &gt;, J · .
I ño, rt-al 17acic'1n, inu:r¡ n:tJciún, rcpr · cmacmn. tunaon, eco o ~cruacmn.
Poc~rn yu . en la li1 ratura no c. i. 1 on. im rpr 1ac111n a 1·cua la al ~ rmm n
el conrc:t 1 qu tr.1ta d • . prl • rlo la ut 1 , la te, lu ·1 ,nc lo d hncn e m

?1·

pt1jfJf'T.1dh/V4

�Diferencias en la mptura C0'!)1¡gol

re tringido y lleva a cabo la imerpreracion
directiva ya existente (Butler 1998).

abnela Zmnora G,rn,0110

dentro d lo, limite de

Lama ( 1996) menciona qu el · ner e una categoría en la que
e conjuntan tre caracteri ricas bá ica : a) la a ignación atribución
de énero la cual e da al momento d l nacimiento del beb' a partir
de la apariencia externa de lo genitale ; b) la identidad d g'nero,
que
e tablee cuand el niño (a) adqui re J lenguaje, iend de d
ta id ntidad gu 1m nor identifica en u
titude comportamiento jueg etc. com 'niña
' niño" y e) 1
papel r I d g 'nero que se forma. con ba e al conjunto de norma
precepto. 9u la ciedad y cultura e tabl cen bre el e mp rtamiento femenino o ma culin . De e ta fi rma gún la autora, en
la e tructuración del g 'nero
asumen la e n trucciones . cial
de I rol fem nino o ma culino con id randa e rn atributo

naturales la caracterí tica.
cialmcnte construida y culturalrneor
promovida qu n
n determina&lt;la biológicamen e.
l 'n ro c rnpr nde cuatro elemento inrerrelacionado : símbolo 9u sugieren representaci n múltiples; conc pro normativo qu manifiestan la int rpr tac1on • de l
iimificado, d lo.
.ímbolo ) tran mi ten el ignificado cat g · rico de hombre y mujer,
ma culino y femenino; la fanúlia la economía y la política y la identidad , ubj tirn ( c tt, 1996).
1género e emplea parad i ar la relacione ociale entre 1
exo ( cott 1996) y lo criterio· egún lo cual . e a ignan el m do
de participación de lo indiv1duo en la divi ión exual del trabajo
,, u situación en el mund on diferenciados por · ste (Ch dorow,
4). La relaci n . d género on un comp n nte principal d la
estructura cial con iderada como un tod . La da e, raza o d igualdad no pueden en ender e in con iderar l g' n ro y para ntender el género
necesario ir má, allá del mi.mo ( onnell 1997).
Para el autor n la rclaci n d
n r xi ten rr : - dim n ion '
qu Jiferencian la r laci ne ubyacent al mi m : p der, pr ducción · catexi o víncul emocional.
•l eje principal del p der en el i. tema de género e la dominación d l hombres y la ubordinación de la muj res (Amor',
1985; Chodorow, 1984; onnell, 199-- Lagardc 200-; cott, 1996). La
e rructura d I p d r
al mi m á mpo una práctica , una c ndici 'o; e refiere a la capacidad de d 6.nir una ituación de establecer
lo término en que l suce,o
rán nt ndido ) debatidos, de
formular ideale r d finir 1 moral le itimando un rd n imbóhco
(Amoró, 1985; Connell 198~). D
ta forma, una part importante
d l p der acial e u capacidad de imponer orden a trayé de la
cultura.
i la aut ridad d finida com poder legítim) entonce., el prm
cipal eje de la e tructura del p d r ele •nero e. la p rcepci · n &lt;le aut ridad a travé de la mruculinid, d. Lo cual e en parre c nrradictorio,
pue t qu la autoridad n e le confiere a todo los grup de hombr , y d mr d la. categ rías de énero xi ten ¡erar9uí J aul &gt;ri
dad ( onn U, 19 "'). • m eñala Am r · (t 985:25) el pacto emre los

206

207

Para Butler (2 1, 199 1996) el género s una cue tión de l cción
pue to que ' e lo que uno a ume invariabl mente, bajo c acción ;
diario ince antemente con an.iedad o placer" (1998:314). De acu;rdo e n la autora lo individuos n ólo e tamo con truido culturalmente, tambi 'n no. con truimo a no tro mismo el gimo
nue tro género )' Uegamo a erl 'elegir un 'nero e inr rpretar
la n rma de énero recibida de un modo tal que la repr duc ,.
organiza de nueyo" utler, 1996:309).
·
ontrario a la vi ión voluntari, ta de Butler Ameró pre nta una
per pectiva d t rmini ta d I mismo. Para moró (2005) el género e,
un ' proyecto proyectado' gue no viene por el otro
adecua aJ
exo-género del individuo d e ta forma inherente al g · nero e.xi te
un ba aje normativo que viene p r la vía d la a ignación de de el
nacimient · a Í, i e e hombre o
es mujer y se e tablee n la
caracterí rica masculina o fi menina .

r

Lo diYer o planteamiento d lo autore eñalan al género
como una creací 'n ocial y con tante cultural hi tórica con rruida
con ba e en la diferencia exual para determinar el comportamiento,
roles y funcion de h mbre y mujere · e a imi mo una e n trucción de .ignificados da i6cación y atribuci 'n s cial que diferencia
la identidad femenina d la masculina.

19

�Dffenl/ldas et1 la mptura conyHgal

Gabriel,, Zafl1()r11 Cam1()11a

arone por el que e c nstituye I si tema de dominación con idera
d terminados varone perteneciente a d terminado grup
ociale d minam o vinculados c n fuerza ocialmente igruficativas a
trav~ del pré ta~ de_ ideologías de legitimación las cuale otorgan
al genero masculino atnbuto y prerrogativa como si todo lo hombres las po eyeran por iguaJ.
Las relaciones de producci 'n hacen referencia a la divi ión exual
del trabajo, que n su forma má imple e una a ignación de determinados tipo de trabajo a determinada categorías de p r ona . A ¡
Ja dí isione genérica del trabajo e convierten en la ª" ignación d~
areas que se traducen en un repar o de igual de I s producto del
trabajo ocia!. La división exuaJ del trabajo debe percibir e como
parte de un patrón mayor que incluye i temas de producción, distribución y c n umo estructurados con ba e en el géner , lo cuale
establecen c ncepros culturale ( nnell, 1997 L987).
ser J de eo exual percibido c mo natural e l excluye de la
teoría ocial; no obstante, para reconocer una sttuctura ~cial de
La exuaLidad es nece ario primero a ver la sexualidad c mo ocial
(Connell, 19 7). La catexis o vínculo mocional se refiere a una carga
p íquica o energía in tinriva que se atribuye a un objeto mental, a
una idea o una imagen. uand
consid a l dese como energía
emocional ligada a un objeto su carácter de género e evidente. La
práctica que dan D rma actualizan el de eo on un aspecto d J
orden de género y, en e te sentido urgen interrogantes acerca de
las r lacione involucradas i é tas on coercith·as conseo ual
i el placer e p r igual dad ) recibido ( onnell, 199 1987).
Por t pr duct d una construcci · n ocial, el de arroll del
género dep nde de fact re que no on conocido ni contr lados
por el sujet y de las r lacion s e interaccion que cada inclividuo
tenga con otra. per nas d 1 mi. mo y distint género durante Ja
diferctite t:tapas &lt;l u desarrollo. La con trucc:i · n del g · ner d pend el e ntext soci cultural la familia, b educación, 1 val re perc pción de la realidad ideología etc. Es a í c mo mujere
y h mbres on imaginado de t rma difi rent . E ta c ncepción no
ólo l ·orma }' modula, también lo lleva a conducir e d acuerdo

a los role ociale e:: tipulado reforzando la identidad de su género
y el orden acial existente.
Tanto mujeres como hombr s d arrollan en contexto sociocultural esp cífico que d finen y marcan lo role ideológico
v acial que
supone deben cumplir. Lo alore e ideale de la
~ociedad que conforman dicha funciones difieren egún el género
imponiendo ideología y expectativa en cuanto a la forma en que se
habrán de desempeñar. La complejidad de la c ncepción de género
implica, ademá , la delimitación de lo role que se esperan tanto del
hombr como de la mujer.
-. l género e condicionado por la nece idades de un determinado sistema de dominación su tentado por ideologías acial.mente vigente en función de u propia orientaci nes y exigencia , creando
conc ptualizaci nes diferenciales y limitativa (Amoró , 19 5). E to
se evidencia n lo r ul ados d la Encuesta 1 acionaJ obre Dinámica Familiar 2 5. En u apartado sobre las concepciones socioculturale de géner , lo que ociaJmente d b tía er un hombre o una muj r,
revela que en relación al entendimient d masculinidad, casi una exta parte de los mexicano piensa qu la hombría. está estrechamente
relacionada con el ejercicio del poder y la capacidad de ejercet control
sobre los miembro d 1a familia. De e ca forma, s considera que un
varón que caree d é ta facultad ha perdid u e ndición como tal.
Cab recalcar que en I calidad rurales e ta idea e má apoyada y
compartida por la quinta part d la población (DIF-11 , 20 5).
iguiendo con dicha encue ta la id as sobr la fi mio idad son
vinculada a la re tricción de la muj re a la esfera familiar. Mue tra
de ello e que dos terceras parte de l s encuestado cu rionan el
que la mujer trabaje fuera de ca ·a cuando tiene hijos pequeños y
casi la mitad piensa que es resp n abilidad d la mujer mantener
unida a la familia (DJF - TI 2005). L r su.ltado del e tudi mue tran gu 1 que socialmente se entiende deb er una mujer o un
hombre
r flejo d la p rmanencia del si tema patriarcal, de un
orden simbólico que a igna los lugares que cada uno ocupa en la ociedad y d l predominio que aún con rva el mod l d de igualdad
cntr lo gén r .

208

209

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La familia, la pareja, la
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ign.d , lo vare ne. P r l c ntr, ri
ci d nd no ha~ ruda que repartir

210

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el .rqu

on la. muj re la r ·partida ra n e t · e. pa io ( \m r · , 1 N .
1._1 p ci
la muj r e. con fr ucncrn I de la im 1,1bilid.1.d, d ,¡
no r e n cirru m de la umt 10n -no por, nluniad . tn p r imp ·
:ición-, d . uh rdin c1 • n } de I oprc. ión en ·u n.: lacionc con lo.
hombr , e n I e njunt de ),
i efod , n I · ·tad (. \mor( e;,
rd , 21 n5) . •l ¡ atria.rca&lt;lo c. tablecc lo
pa 10 públic ,
\' prirnd c nv1rt1end el e p i &gt; pnva&lt;l en d &lt;l · la , 1rtuc.l n d
prop · ·iro dc darl cierto mar en cmancipator10 a la mujcr ) con la
intcnci · n qu . ·a di a e mpañcra &lt;l ·l h mbrc y a ente encaz e.Id
progr
cial (Am r ·. , 1994).
Para .\m r · (1 94) el e paci priv d tiene d e nnc t cionc :
por una parte e tá a ociad a la id a moderna de indi,·idualiilitd, 1
prh·ad
el lugar del inrim1dad el ámbito p ·r ·onalindo ustraido
al, ,ida
1al &lt;l nd el imfü iduo pu le r \:cr&lt;l, dcram nt 'l mi m . P r la tra pn\'ad cambi •n ruuJc a imp ilim nto, pr hibi iún
d p j · a í, el . pa i pnrn&lt;l c. igu lm nt un lug, r J · pr , 1 ·w
d rod r • n imi nr .
.\unqu d ·paci pri, ad • c n idc;r, do ·l de 1 . muj r · , é t ·
. ud er el má. pn: i,· &gt;, puc to que impli a r la iones d1rc ta. r
per·onal •.. Por e tar s lla frcm al p d r ah. lut • para la mujcrc e má. dificil c mb1:u en e paao. dd ambito pri, ado como la
par •ja, la famili o c:I hogar que hacerlo en ' pacin. públi o. m:í.
d m ráci o , e m el lab rnl ·l cducath· (1 agard , 200=;).
.\ l. mujer
1 lle,, aJ :iml 1c Je I pri do para yul'. c.1 u
medio r u artífice; de e ta fornu el espacio privado a i :rnado ., h.
mujer · · n ne · :1r1am ·nt · e
¡ud de la imimid, d, puc, to u · e~
ella quien u n · 9uc re, r l,1 · con ti ion, para l)U I di,frmc &lt; tr .
L pri, &lt;l
una f rm: de plennu&lt;l ara quien h. &lt;l ¿ 1.1 '-U pla~
ta orma m cional de realización p ·r ·onal en el ·spacio en el que
rcalm nt ur l'. 9m: s el del re no imiemc . P r lo pri\', d &gt; n
pu d t n r l m1:m
ntid &lt;l .. plc,nitud p, ra qui n · d lug.1r d 1
límit dd con m. mi nt ( \moró , tt 94).
•
La &lt;lifi n:n 1. e. ·u:tl di -crimina v opñm • :i hombr · · ) rnuj~r -~ l .. t,
, · ha tradu ido en &lt;le igualdad :ocia! . , unquc n , , d . p,
r
m p m i •nornrla. t. mp c&lt; p {,m &gt; rcm r arla, pm: t 9u ·

211

�l&gt;i

ndai m k, n,ptrm1 (1

llo implicaría una lim1tac1 n- i
n utralid d · e nrrar c en eUa
l '--'"'u..,;,,

Cambio

199 ) .

nI

f: milla

11 I

·rencia IJey a una fal a
a d la dif r ncia

u r !ación con el m trimonio

de mod miz, Cl • n h n modifi 'd la dinámi a r fun1. familia. L. repr ducci · n }' l r J, ión de la ~ c.ru lida&lt;l
·on funcic n que imb 'Jicamcm defin n I familia; no b tantc,
b erva r curr ·nt ment qu la familia ti n n mea hi1 y
que d númcr de na imi nt fu r. d I matrimonio d la par J
ha incr mcm, do. \ imi m , fun I n e m u ci:tliz, ci · n
tunprana d nd
iñn, aprcnd n d
dulc a e nv rti.r n
mi mbro d 1
· d, h, n obr ntd pn nd d . brc I e nrrol
ial (R dngucz, 1995 1t, d n \rnagada 199~).
unc1onc · d Lmp ·ñada al inc n r el la famili e m la conoll'U , ul
· , producti, a
la tr. n mi i •n de cr nc1a. rcligi
tran currir del tiempo han r
· p rrancia pu to
qu han 1d d
a tra in utuci
n I
rualid, d la.
t
e tipo m
tal, orno l. educ, ión) la pro uccic' n con · · p, ra el
, h, n ·
· nta la h, cia otra. in. tancia
ne ntrán
&lt;l l. f rrnlt, , ctual n funcione
e·
id do y oci fu:, i •n t mprana d l
hijo. ( \rri da, 199~).
nrF•,n,

En rdaci · n la un i ne c.:c no
· 1porrant di ren i r
ntrc la que debe cumplir la famili. re p ·et al con:um r repr ucc1 n por me lio cl I rrab, j d mé tlc y l. f-; rmad n l mere do
d tral a¡o de pr iu ci ;
\ t:rú 1 • (A
, 199"'). Tarc.1 qu . menorm n
•
an • 1int rior
r e m la
duca i · n d lo htj h
r lbada
· mo,
dand como n; ulcado
•
p 1b
• bro ·.. o
bs
itu ci 'n h cambia io
fr cu nt en i·
económic. s que alteran •sa. t ·ndencia panicul. rmenc en r laci 'n
ucación prce ol, r, 1 salud ~ 1t:
· tambi ·n, f. milla
en ir un. anc1as ccon · mic, s y a le.
re ida. d ben cubru

212

abri la 7..dlTlora .anll[Jlla

cual ignifica un aumento L1boral d l trabajo
dom · tic
neralm •nt a e, r d la mu·cre. ( rri d 199 ).
J ¡ r •ma patria.real pr val ci nte en la famili latin am ncana
duranlc.: 1 igl XX d l qu aún qu dan r abi : ~ponant . · tabl ce un. evid 'nt clifer nciación · • ·ual del traba¡o emr • rnu¡cre
v h mbr en d n&lt;l
la· pnm ra le · e rrc:ponde I pri , d , l
~dati ·o al cuidad de l · hi¡o ) la atenci n d l h
demá. d
compl rncncr r. e lab rar e m ·1 . . . \1 ho~br P. _r u part · _l
conciern el dominio d 1 :pacio public , la conf rmao n de una familia a partir d h r bc1 nes claramcn
trucrurad, ~ _d aut ridad
, afi et e n la e p . hij . y I ri maci ·m, pr t e I n y u ·t n
• e n &gt;míe de la familia lavarrí, 2 l&lt;l, citad en .\rriaga&lt;la _2lKJl) •
Para ,. riza ,-d
l.tv ·na {2ll( t) \' all ) Tuirán (1 &lt;J ) la tarruha
latinoarncric~a. empi zan a mo. tr, r cambio en al no s tor · :
rup , aal . particularmcnt · en h cla
m dia. alca que.: mu. t • n may r ni, le •&lt;lucaú, . LI ori en t.le r eran fi rma J ne e d be prinapalm nt ~ pr e
d m
.
)CJ culrumle , la mcerrdac1ón de ésto . Lo procc o· &lt;lcmo rafi~o e cli tingu~n p r d d en. J la focun&lt;lidad ) m rtah&lt;lad_ ,1
incr m nt de la edad de \ida, l ere icntc pr . &lt;l urbaniza□ n
r t. , parac1· n c.:ntr
.·uali&lt;lad r r pr &lt;luc:1ó~ c.l:md e mo r ul~adc m remen u en la p&lt; bbci )n. L s e onomtco. de cacan ~o_r _la.
rcinci&lt;l ne . cri. i. con · mic, la dcvaluaci · n &lt;l l p der • dl¡u1.1u, o
\' r ~ incur.J · n m irn &lt;le la muj r n el m r • de lab ral P• ra ha~l frente a l pr bl •marica de dt. minuci · n Id in r, o. -\ u " z,
lo cambi
cm ulcuralc. han 1do con· ·cu ·ncia de los &lt;los anteriorc replantt..~do lo· rol : cl mujer . y h mbrc y 1 . r ·l~ lO?c
tal en re run
incidí nd a uru mt en l. ·. ru cura t. milm.r
\' u &lt;lmámt .
:.nLr • Ja.i; cmrLf rm, ci ne
e 'al qu han r ·pcrcuúdo en la familia \ en b rda ¡ · n mr, u miembr &gt; t mbién . cncuemr:m: la
r &lt;luc~ión paulatina d l t.'l.man &lt;l las familia ; el incremem~&gt; n la
1 ·d d e•la· mu·1 r • ·, u ins r i •n ·n el mcr ad lab ral tactluan&lt;l l
,,na
con U&gt;aut n &gt;mt. ) reh i n d éner má · cq~1taova ; cl onr~o
d · la natalidad; la ma~ 01 tokrancia a la. urn n hbr · y al di\ orct

~

21

�Diferrncitli m la mpmra rot!J11gal

cambio graduales en los roles d género y el incremenr d l número
de hogar s monoparentale con jefatura femenina 1ontesino , 2002;
Salles y Tu.irán, 1998; Amagada, 1997; li ce.ira 1995). imi mo el dejar d percibir al matrim nio como I único medí aceptado de formación de la familia ha p múrido r con cer otr forma familiare
como las unione con ensuales las familia con un solo pro nitor o
la conformada por par jas de un mi m éner .
partir de la década de lo
tenta urgen en Méx.ico cambio
ociales que repercuten en la familia y la relación d pareja. ntre e to
encu ntran el de ceo o retraso d la nupcialidad la di minucióo la ta a de fecundidad, el incr mento en la p ranza d vida
de unione consensuale ' di olucione conyugale dando como
re ultad importante tran formaciones ocioculturale que r p rcuten directamente en la familia (
·AP 2 4). _. jemplo d ello
es el de cen o de la fecundidad que oca iooó cambio igoificarivo
o la vida de la mujere y en la relaciones al interior de la farrúlia,
ya que al tener menos hij
las muj r tuvieron la oportunidad y
pudieron elegir incorporar e al mercado laboral. l aplazamiento
de la dad para contraer matrimonio y el incremento de la oltería
-sobre codo en lo varone - han posibilitado la pr sencia de pautas
matrimoniales más compleja qu inclu •en paraci n di,rorcio
nueva union (Oliveira, 1995).
O o cambio importante iniciado en e p riodo fue el pr movido por la política de población que, junt con la campaña realizada n los medios de comunicación incitaron el imaginario id al
de las pareja obr la familia mod rna: familia nuclear conformada
p r ambos padres poco .hij , ri · and un proce o de adopción
de nu o valor s acritudes y práctica. preventivas n 1 patrone
reproductivo d la par jas (Lóp z / f).
Los cambio menci nado han r p rcutido en la estructura y dinámica d la familia pue to qu aunqu continúan predominando
lo hogare nucl ar completos y la familia exten a y c mpu ras,
también han incr mentado significativamente lo h gare unip rnal , con jefatura femenina. E tas transformaci ne también
veo reflejada en lo pr ce o de formación y ruptura d uni n al

r

r

214

ab,iela ZfUl10ra

flrn1ona

r tra arse la edad d contra r nupcia , pre entar una di, mumción
de lo matrimonio y un incremento d la un.ione cons n ual
lo divorcio , la eparaciones y la pre encia d otra tipología. familiare .... sros cambio de igual forma han influido en la organización
y convivencia familiar al cu tionar la autoridad patriarcal y el modelo de j fi varón cabeza d familia y prO\· edor exclusivo. A itni m
el hech qu la mujer po. a mayor nivel de escolaridad y aport en
la con mía familiar, la c 1 ca o posición de negociar con u pareja )' demandar relacione má e9uitativa n tituto acional de las
Muj res, 2 03· riza y de Olivcna, 2 01).
i bien las tran formacione ocurrida on ignifi.cativa. ) han
influido en lo cambio d la relaci ne d pareja, no han llegad a
la quidad entr mujeres y hombr y continúan reflejando patrone
tradicionale a ignado al géner . Como eñal.a liveira (1995) en la
familia~ r laciones de g · nero en ;\léxico, siguen di tingui ndo diver o matice en el ejercicio d I poder m~sculino obre la mujeres
qu van de de el u de la violencia ha ta u cu . áonami oto , forma de resi tencia. A imi mo aunqu, l percepc1one. n rela~i · n a
role al interior de la familia paulacinament e van tran. formando,
para muj re , hombre., la crianza y cuidado de los hijo ) el hogar
igu o iendo p rcibid como re p n abilidad , de la mujer.
En nue tro paí oo ob cant que la familia encu otra en proc o de democratización, al inrcri r &lt;l é t'l existen pacios &lt;l&lt;.: p der
diferenciad . compartido por la par ja ( arcía ) d OliYeira .2006)
y aunqu la decisione familiare c mperen a ambo cónyuges, ·on
di pu ta primordi,'llmente por un d ello . Lo e. pací d • &lt;lecii · n ma culioo s ubican principalmente en a pectos rdac1onados
con la finanza , nuencra qu l femenin
e ubican o r rn a
u role de rnadr y e po. a. E te hecho re\· la lo que Amor· · (19 s)
eñala r p et a las elecci ne de la muj r , como &lt;l un e ndo
ord n pue
que son leccione en funci · n de otra leccione,.
jemplo de to e manifiesta n m, tiga 1 nes r al.izada n
nue tro paí . bre la dinámica familiar. En el estu&lt;li realizado por
García y d Qijy ira (2 J6) eo la ciudade rle ~fé.·ico y l\1onterre,·,
egún la p rcepción de h mbre. r muj re , lo e I acio de decisión

r

�Dffemmas e,1 fa mptura (Ol!Jligal

Gobnela Zamora Carn101u1

ma cu.lino e d finen en la compra d bienes importante el dónde
ivir r lo relacionad con paseos. Exi ten también a pecro d 1ámbito domé rico 9u continúan iendo predominantemente adjudicado
y de arrollado por la mujer como el cuida.do d lo hijos de
familiar . adulto mayare en ituación roln rabl y el h gar. E te
pr ce de d mocratización n la familia ha traído con igo la exteriorización de a pecto del ámbito privado al público. i bien algunas
de e tas rran fi rmacion han ido importante }' la participación
femenina e má. n table, no p d mo afumar que en u e tructura
actual predomine la equidad de gén ro entre us mi mbro y corre _
pon abilidad de los cónyuge .
,

'1 contexto de la familia actual e torna má compl j debido a lo
cambio urgido en la familias a la uni nes y rupturas de la par ja.
• n la últimas década paulatinamente e han modificando valore
tradicionale que se tenían en r lación a la familia y al matrimonio
y con ll la perc pción que s tiene obre lo mismo . Com señala
Lipov tsk · (1999) las r laci nes familiares e han e cructurad bajo
un modelo patriarcal qu , i bien ha mo trado algunos cambio , continua pre entando e quema de desigualdad de forma mod rnizada,
) aunque hay e pacios público gue las mujere, han c nquistado us
vida c ntinúan girando en torno a lo hijo el hogar y la fa.m.ilia
imperand con ell remini c ncia d l modelo patriarcal.
A pecto que e evidencian en l r ultad obtenido por Ribeiro (2()(12) en su in e rigación s bre 1a ideología de género y tran formación de lo. papele. e nyugales en 1 nterrey. n u e tudi el
autor d staca qu c ntinúan pr dominando Jas acciru&lt;l con erva&lt;lora que mantienen imágene e t reotipada en cuanto a l . role
d género a í p r ej mplo, la may ría d l hombre , la. mujer~
con ideran que ésta está mejor capaciraLla qu el ar' n para cuidar
de lo hijo y, que Jo hombr má qu la muj re d b n r re p n abl · e manten r el h gar.
Como
ha menci nado la familia e ncu ntra en c n tante Y lución; corno in Útución refleja lo patrone culturales qu
s manifie tan en una ocie&lt;lad e pacio y tiemp det rmjnad .
A 'mismo influye } , influenciada por l cambi ec nómicos,

aciales, culturale , hi tóricos y religio os. Lo cambi presentados por las familia hacen nece ari comprenderla de de otras per pectivas com lo nuevos acu rd entre lo miembro ele la pareja
en la convivencia domé cica, n la relación conyugal y d paternidad
pue t que finalm nte n u miembros lo que forjan la vida familiar (Garóa Oli eira, 2006). La dinámica familiar en la ociedad actual
e múltiple compleja, por lo mism , hablar de un solo tipo de familia, ignifica xcluir a istemas familiare 9ue exi. t n r han exi ti.do y
}vida de a p cto como el divorcio que van reconfigurando con
ba e en la demanda sociale .
Lo cambio aciales paulatinamente han modificado la concepción del género, lo r les desemp ñado, por mujeres y hombre la
familia y el matrimonio. E to e deben a diYer os factore como el
de cen o de la f cundidad y mortalidad; el avance y us de método
anticonceptivos; la paración entre exualidad r reproducción; el creciente proce o d urbanización; el ernpoderamiento y reconocimiento de la muj r d que u funcion no
limitan a la proa- aci 'n y
cuidad d l hijo y del hogar; y l cambio ocial r ultado de cri i
económica que han producido la xpansión del mercado laboral y la
incorporación de la mujer al mi mo (Ariza y de Oliveria 2001; Arria~
gada, 1997; Bonino 20 3; Burín y Iel r 2
J\L'O, 2004· López
s/f; Mont ino , 2 2).
E tas tran formacione auna Ja a lo cambjo económicos, ociale y culturales se perciben desde dos perspecti a , la primera y
má tradicional como advertencia del debilitamiento de la unión
conyugal, la segunda, como 1a calidad del ·dnculo de la pareja, donde
cada uno de lo miembro tiene la libertad de elegir con 9uien estar,
lapo ibilidad de terminar una relación conyugal el reconocimiento
, aumento d div r a forma d familia Qelin, 2005).
La idea de que en la familia la relacione entre u miembro
on armónicas e conde caracteri. rica. que también son propias de
la vida familiar: existe de igualdad ntt su miembros ' en la dinámica emocional de la relaciones familiar s ha ' conflicto , pugna ,
ho tilidad y relaci ne de p d r ( alle y Tu.irán, 1998). i bi n
pr val c un· int rés social por que lo matrimonio p rmanczcan

216

217

�Difm11cias e11 lo mpluro COl!)'ttgol

abrirla Z,11m,m Con11011t1

unido también la sociedad e intere a por facilitar lo recur, legal para la di lución d unione qu dañan la integridad de alguno d lo miembr
dond u cónyuge n d ean p rmanecer
unid . ~ a í c mo . urge la figura d l di orcio para pr tecci ' n d
lo cónyug ' lo hijo , cfu oJvi ndo l \"Ínculo d l macrim ni , n
a la familia.

irrumpe en área traclici nalmentc confi ricia a lo \·ar n 1 en
mucho ca os también . convierte en pro,·eedor \ ún.ic, fi. rura d
autoridad para u hijo D pué d l di,~ rcio al runo · &lt;le l problema. que d ben enfrentar la mujere. · relacion, n c n el bi n car d lo hij y la car ocia de recurso· ec nómic . para olvcntar
u nece idade pu to que en mucho caso la pensión no s ti face lo_ co te pro cando 4u ten qu traba¡ar par ·ufragar l
requerimiento pr pi y de l , hij ; aún
c mo inclica erruti
(2 3), la pri ridad d mucha muj r
gu iendo at nd r a u·
hij y cuidar I hogar.
l encr la cu toclia de los hijo , i bj n r pr . ·nta un &lt;lcr cho y
un benefi.ci para muchas muj r , al mi m tiem o ignifica privación de al n s a p c o d u ida prjvada y de. empeñ de un..1.
d ble jornada. tra problemática qu , frontan la muj ru, dirnrcia
da que t ntan la cu todia de u luj e. la in orporaci · n en 1
acti,·idad ce n · mica puesto que la p rrunidade de in,rre ar en ·l
mercado de trabajo e ven re tringida p r el tip d trabajo a lo·
qu pueden acc der p r h rari lab rale incompatible con us
prioridad e mo madre . Por otra parte el nivel d ingr
btenidos por. u trabajo con relaci ·na lo alcanzado por 1
on men re , cajonand m y r mp br cimiento.
. ob. tante lo bcnefici qu pu da . 1gnifi.car el tener la custodia d I s hijo , . u a ignación b. sacia cn el derecho prefcrentt: qu
cien n la madre de mantener a l hijo menores también pu d
er con. id rada com una perman ncia a u po. i i •n social &lt;l er
para tr ,, d nde u c metid Je muj r-madre debe e tar icmpr~
en funci , n d l s hij . : ducarlo , cuidarlo y cns ñarlo. p;_tra a J
autorrealizar a tra é de t: to .
Para l varonc. la acti idad ce n · m1 a tamb1~n pu de repr . en
tar una pr blemática p r I s fluctua ion . del m rcad de trabajo
y p rqu el pro, er implic. a .im.i mo ati facer una . rit:: d requcrimi neo qu no e tenían o que n ca mne no pueden ser .&lt; 1ventado . . A dif; rencia de la mu1 re. para quienes la di. olu ton n
r percute en ·u idenci&lt;lad e m madrL-cuidad ra (. afro ~n _l J · ca os
que
pterd 1, cust dia.), para lo hombre-; el d.Jyorc10 involucra.

Divorcio alguna repercu ione en lo role de género
De de el nací.mi nto la oci dad y us in citucione imp n n un c njunto d o rma , prácticas, imbolo , ignificado y repre entacione
al comp r amiento d lo inclividu qu e elab ran a partir de la
con rrucción acial de la diferencia exual que di ringue a mujer s de
hombres n una ociedad y momento histórico det rminad . sí la
cli tinci · o del 'n ro y la di~ rencia entr l inclividu determina l
pr ce o de ocializaci · n de é to . n la última década han ocurrido cambio ignificaci o en las r lacione de géner , en la pareja y en
la familia , uno de llo e el divorcio. La di olución del matrimonio
afecta la ,i.da de los ex cónruges u dese nclientes y modific, los
role qu e teman cuand la familia perman cía unida, p r lo mism
la ruptura impacta d forma difi rente a mujere y hombr s.
Para la pareja, como pr ,,..¡amente
m ncionó, la repercu ione: del divorcio se r Aejan en a pectas de alud jurídicos afectivo·
p ·c l 'gic ., econ · mico , religio. y ocial . ta rep rcu i ne
no e manifie tan de igual man ra para muj re ) hombre. d bido a
que, al r . eparado el mundo públic del privad , y asignar! a lo
var ne la re p n abilidad d la pro\'isión económica a la muj re
el cuidado de lo hjjo.
1h ar ~ainerman, 2003) n la familia,
ub · ten jerar uías de sub rclinación entr u mi mbro . . p r l
ant ciar qu la implicaci ne d la clis lución matrim nial reflejan
imp rtant diferencias d géner a la yez qu
n afrontada de
forma difi 1·enre por cada miembr de la pareja.
Para mucha mujer particularmente aquella. qu .e dedicaban
al ámbito d m' rico 1 di,· reí inv lucra una ruptura de c · digo
ociale d I rol d la muj r ·¡ e m madre J p a, d dicada
únicamen e al cuidad de u familia. Tra la di oluci · n, la mu¡

21

219

�Di

nrias r11 !tJ 111pt11rtJ ro'! 11 ,1/

a p cr qu limic:rn u aut rid, c.l e
·
familia
culiza
l
·
con lo hij . l ruprura a
en implica cambi &lt;le
r
· aci · n 9uc af eta
r l implicad n
C\:, • D • cu ·rd
be
_ \X illiam (1993; citado
en B " r y tr , 2 i~) para algun
que 1 . r pre enta ad pt
nclici · n d padr divorciad ·u
nu
c m p dr ·s no
· . 1
nera c nfüct v c nfu.·
oncic;rto fr mad en m n
da p r I madre:.
Ind ·p ndienc m nr d
a qu dio
al dJy rc1 , la
rupru
·ugal , 1clencia la 1 ·timaci · n d
n imb 'lico al
o
mbre y muj r &lt;lifcr n
. bli ·
que
J
u rar c.¡u cada uno cup
· · · la
. En
cuant
hi'
bre to&lt;l cuan&lt;l
n
-,
· ·n
ho \ bli me, &gt;
a la ma
1 d r cho d · cu te dia ) al p clr I d rcch d , · ita n
e t, m1 ·m, prerrogativa
n 1p &gt;de la p n ·1ón

brirloí.'. wm,

l'fld '.ic

tad
cad
o

·

puc t qu · p runapart ·u curr·nci .chain r m n·ficat.i\'am ntc en la: última &lt;l 'cada d • ere di\'
atrim
19-1 , L3.9 diYorc,
r cada l
,1
. W9
r I tra, rcp rcut n

Di rci
om fenómcn . cial, d di\'Orci cobr, imp r :in 1a p r I c. mbi llll · uu n en la f rm de ,·ida d lo indi 1 lu , . ·1 , um m
de la ruprura in, trimoni, 1 pu &lt;l · ·er e n id cado e m una le
1 tran. ormaci n · d m, · r r I , anaa en l r laci ne amiliar

b1 ' n n la r
de par ja cra&lt;lia
• n
fi
ro
· ad
n umplir mui re
,. h
n
ctativ·
·
nómica·, cultural y
p &gt;liuc de la p blaci · n.
Eri te una difi r ncia cntr
· · n y di\"C rci . - □ la :cparaci · n el docul
cón,·u
·
et
&lt;lid · por tanto,
ninguno de lo ·po o· pu&lt;:dc: e ntra r n
tra p r na
e ntrari
uc &lt;lt.: e n el &lt;li\' rci , pue to qu al cr la di· luci · n juriclica del matrim&lt; ·
alm
d mcul conyu al, 1
· a
n}ug · e &gt;ntta ·r nuc, nupo: ..
La di. olución e myu
n pr
que pu
r d loro
p ra
que e nll ,a mu ho. pa.os ant s del mi. mo: d
macri
· u.ltad
la parcj n pucd · r
la terrninac· '
I\' nci., ·1
ribunal
.ivil n cas dd dh' rci admini. trativo · h ob enci · n del
· El djmrc10 d b ·rí. •r l
·ón a b dificultades cntr lo eón'
·
bar
e
la B ·au, ir ( 19 1) el pr bkma dd
·
() p r e; n o d I di, rci
· qu n
·
la p ·r na
un n ·n. u d ·bilicl d. 1
·
· · n pla ma en la acan1 le·
t¡u
o o. m:mifi !-.tan ame cumplimiento dt las obligacione ·
e otra.ida e n el dh· rci . L
cm
r&lt;:Íi r ne a la
figura de la e. par •j, . n
ti,-.10 a 1 · actore a r ahz, r
acc·
me :erar e mp rtamJ ·oto· p ·rjud1 iak con el ob¡ctJ\'
d&lt;: ca ri , r o sancionar al
cómugt:. \ i, l. ili. oluciún d I m·1trimom \"le.len ia L . rdaci ne de p
ub rdinaci · n nrr lo · e:
s
e
la man n eJ incumplimi mu de 1 · acu ·rd .
·
d JJy m .
p
de l.l di · lu ic,n 1·l m. trimonio l &lt;livor i
no dt na . er
&gt;con juicic valomm· . n ob ta.me aunqu • b m. y ria de la. c1cd· le
n~
.
. 1&lt;liY&lt; _reí p r
cr un n
· J ocia!, &lt;l1f
I matr1m n
da&lt;l n

220

-21

s~ bl ·cid en
· L1c1
Lec' n, cuanan ·I
culp bl tiene 1a blig a · n d ·
corgar una p n ión a la e. p
aa ·
uc d en los cale cfü rci &gt; pe r mutu
ntirnient
c.· e· mu . no
en ·n
a
· · . al\c qu Y lunt:triamcorc
1 e nrrari . \unquc
· rci . nilizado en
H o d · la · muj r . no trabajaban r 1 6° o el é ta no lo ha ·
ar
! ·dic. das al hogar (I
e n id
to
&lt;l ·ba ere mpcn. ado mor~
·
d manuten 1 • n para
Ua. l ·. ·te: hech 9u n la ma) ·
exim a 1
,ulnlr, l.. in.u ci · n d I s muj
v1dcn ia la diferen ia cntt
bre
tr duc1d,1 n Ie igualdad · cial.

indivi

�,t1britlt1 Z a v 1ú1t1

ch

n ral o ,·atora p 1u,·am n e e t
n ólo

o , p ar d qu n mu, conY nienrc para alguno

¡a .
·l ·
·
d acu ·rd
tilidad a
amba. par
ruptur m trim nial e n fr cu ncia
hacen rcbci n entre
pane
·
y e truncan acucrd
p · . Tra
la di
almene exi t n difi
neg ciación y
a ig
r dia d h ··
u manurcna •n, duc, ci n, reparro d ·
)
matrim ni
e. e · nyu e
r na 2f
).
ai

r 1 judicial, • in
lo c1udadan de
cau al de div ·

·n d

ap
tar r
a la re 1am
·
a.l
n ,

n
l judic1 y

a

·l adrnini crati,·o
d r ch ci,-iJ de
··
d, .. tad , la.
· ·
d bt nerl ,

bien ·, la di tribuci · n de lo. mi mo depende del ti¡ J ' régimen
patrimorual qu la par ja p, et · al oncracr nup _i. ·. 'i l. unión ~
baj I r ·gimen de . ep. raci &gt;n &lt;l b1t.:n · e da m1cmbr Je la , reJa
con n: lo. bi n mu bl . inmuebl · qu
tén a u n &gt;mbre. ; n
lo ca o qu • 1matrimoni e e tnble 10 ·om se c1 d. d n. 'Ugal
bi n mane muna&lt;l •• é c.
a ne qu liquidar put.:sto que codo
l bt n qu
adqwn r n &lt;lur. m 1 m mmoruo f rman pam:
de la c1cdad conyu , l
decir on d am e cónyuge · . 1di 1,. r launiónl c ·rre p ndcacadauno 5t 0 c, d lo bi n · , íc m&gt;
d la d 'Ud, que
ntraj r n duran e d matrimonio ócli
1,·il d
u •y L &gt;n 2 J(l ; Br ·na 21 JI ).

rci

cncian d una
d acu rd a l . tabkci-

a
.
i,·il tablece d
·
dn- rcio:
div rci judicial, a ·u ,. z pu d er
•
t ·
rm
timi nt .
· luci
ica d J ma rim ru cuanau. a de él e n
una má de
ta l • ida n 1 ' ó&lt;l
Ll &lt;ld E tac.Jo.
a cuand l
e:- de e mún

El cfü· rci
·
d alguno de l . co
1, d1ecinue,· cau
El div rci volu
·
a u r
· itan di h-er el \Íncul e nyu
po d di. oluCJ • n r qui re la int n- nción de un juc:1 n virtud &lt;le q
pr cr ar n hii&lt;
tr. j ron macrimt nio p r CJ dad
n 111 norc: d d. d. El div rci , Jumario pue&lt;l , a
admiru rmci cuando le
e m1enen n di,· rci
· nen
má d un , ño I casa&lt;lo
may re d dad no
aron
h11 s · teni nd I
can
&lt;le 30 año
zcan aJguna
&lt;li.·capac1dad.
La di oluci · n d 1vincule macnm
p rcut n e d.1 un d
mi mbro. de la pareja u bi ·n y 1 .- hij . En r laci · n a lo

222

a r111fl11t1

Pe11sió11 t1/imentirit1
• -· rendo · tipo d p n ion · alim ·nrici. . cgún la circun ·tan i,
la d nYada d I m. trim nio c.¡uc deb n los eón) ug · ntr i \' la
d ri, da d la filia ion, e c.kc1r, aqu lla u amb &gt;: ún, ug · ckbcn
u hij . . I peo i •n de alimento no . r ficrc úm amt.:ntc , 1p, o
de · to , su e n pr
much m: amplie : , lud , 1 p, ro &lt;l . • . ~o
p
ncce. 1dadc d · lim nto, ,. · ·tid ca ·a-halm. 1 n
·i ten ia médi \ n d ca &lt; d ·le . hijo e m i ·n incluye l. c&lt;lu ci · n (Br na, _1101).
.•
.
11 t div r i la cancjdad d l. p n. 1 m e detcrmtn, d. p r el
juez con ba e en la p &gt; ibtlidadcs d · quien d ·b _darla , 1~ · ne . _idad . d qui n e qu1cm:. ticn ·n el d rcch a r.1,; 1b1rla ( •.&lt; &lt;l'.go ~1, 1I
u •v L ón, _ J ) . I-,I juez e t,1bl ct la cantt~aJ ccon_ nu ·, 9u . ~a
, igna 1, on id r,tnd l. · ncc td, &lt;l •· ~ ·I ni\ ·I &lt;lt: 'u.la d l. P·.re¡,
r ¡ hij , í com la e lari fad e rado &lt;lt: alud edad, , pa ·1d. d
par, trab ¡ r ) p ibili&lt;lad 1::con · mica · ele cucr io con u ingrc-

J:

c.

r n 2 1) .
•
J s p, drc. ci n n I obligad ',n &lt;l onmbuir ,ti . u t ·nto ccon m1 &lt;l u hij .. I] di r io n c.;. 11 1 • &lt;: , re pon ; b1lt&lt;la&lt;l ·mte
los con;uge. pno tkpcndiendo dd tipo~~ tfüorcin L i ten ,anaCJ &gt;n •· n la ti. rma de d ·terminar . u &lt;lurac1 n. D , cu rd ~o~ Brt:n, (2001) n ¡ ca. le d1,· r 1 , ju ltn ~ ~ r ~1u u e n t:nUmtcnto,
la mu¡ r u •n d re h a r • ib1r b p ·n 1c n , limen : n. por p;m d 1

�Difam1cia.r e,¡ la r11pt11ra ro11 1,gal

Gabriela Za1nora Cam1011a

ex cónyuge por el mism periodo de duración del rnatrim nio derech qu e válido iempre y cuando no po ea ingreso uficiente ,
contrai a matrimonio o e una en concubinato. El hombre a u v z
tiene el mi mo det ch a recibir la pensión cuando se encuentre
imp clid para trabajar y no p ea in res . ufici me ffi1 otra no
e una en concubinato o e ca nu vam nte.
i bi n I derecho d pen ión pu da er un benefici para el cónyu que e encuentra en ituaci , n má vuln rable e ta prerrogativa
n e de orden eneral n la I gi lacione de la div r a ntidades
federativa . De acuerd con lo e tablecid en la 1 gi lación d
ueo L 'n cuando 1 div rcio es p r mutuo con ntimiento, 1 ex
cónyuge no ti nen derecho a p n ión alimenticia ni a la indemnización p r daño y p rjuici , alYo qu
pacte lo contrario [ena,
2005). Cuando el div rcio e nece ari el juez determina qui, n d
lo ex cónyug fue el culpable de la ruptura del matrimonio, d esta
forma
r conoce al e' nyuge inocent y
le otorga el d recbo
de olicitar una p n ión alimenticia ramo al mom neo d 1divorcio
como en 1futuro.
Privilegio que ce a cuando el qu I da carece de meclio para
cumplirla· cuand el alimenti, ta d ja d a ce ·tarla· en ca o de daño
grave por parte de qui n la pu ee a quien la otorga· mientra. ubi tan la causa d adicción falta de aplicaci · n al trabajo por parte
del alimenti ta· cuand el acreedor in con entimiento d qui n proporci na lo alimento abandona la ca a de e te sin cau a justificada y, cuand el alimenri ta e condenado por vi I ncia familiar en
contra de qui o otorga la pen ión. El eón 'Uge cuJpable de la ruptura
conyugal pierde todo derecho d olicitar una pensi 'n de alimentos
aunqu pudiera nece itarla. y i amb
on declarad culpable ninguno podrá exi irle aliment al otro (Br na, 2 l; · digo ivil tle
u vu León, 2 8).
1\I fijar la pen ión alim nticia . e e tabl ce una cantidad m netaria ufici ne para e e momento in embargo, c n I pa.o del
ti mp e. t mont re ulca in uficiente. E p r 1 anterior, qu en el
e n eni deb e tablee r que dicha pen i 'n tendrá un aumento
automático mínimo equi al nt al increment porcentual del alari

diario mínimo vigente en la zona económica donde habita el deudor, alvo qu los ingreso de é t no aument n en igual proporción.
n esto ca
el increm nto e ajustará a la cantidad obtenida por
el respon able (Brena, 2 t · Mena, 200-).
La ley no ñala una cantidad preci a para el pago de la pen ión
en la práctica l s ju ces han determinado entr 35 y 45% d lo ingre o d l d udor alimenti ra. En lo ca. donde el deudor alimentario no tiene ingte o fijos o su alari no e e mprobable el juez
timará las ganancia de é te con ba en lo ign d riqueza qu
ost nte
ena 2 5). n el cumplimiento del pago d la peo ión
exi ten aquello padre 9u a umen u r pon abilidad y también
qui.ene intentan lud.irla manife tanda in r o inferi res a lo percibidos nombrando a tercera. per onas acreedora de u bienes
para pre entar como insolvente y n
t r ar una peo ion justa
d alimento . Ante , te tipo d ituacione la legi lación tablece
aocion . , no oh tante, e ta práctica e pre ntao en la actualidad,
repercuten ea lo acuerdo, del diYorci y afectan a lo miembros
má vulnerable de la familia.
unque la l y establ ce los derecho , obligacione de lo ex
cónruges entre ello mi mos · para con u hijos y eñala la r percusione del incumplirnient d e ta obligación también exi. t
la otra realidad en donde el progenitor a quién se l a ignó la r pon abilidad d l pago de la pen ión ni ga a pr p rcionar 1 tablecid ap na menor cantidad d la tipulada o de aparece. _\nt
e ta dificultad el otro pr
nit r ( n la mayoría del ca os muj re )
debe bu car l medí para ati facer la nece idade económica.
propia de los hjjo y aunque n la ley el problema e tá c nsid rada, t no ignifica que e té r u lt pu to que en el diario acon't c re una situaci · n qu · .igue pr entando y la legislacion n
han p did . olucionar.

224

225

C11stodia
orno consecuencia del divorcio l dercch de cuidar a lo h1j
menore de dad
div:ide entre el derecho de cu todia a cargo de
uno del prog nir re y el derecho de con,i,,encia a carg del otro
rena, 2 01). La cu t dia e Id r ch que tiene un progeniwr de

�Dij,.re,rdai f JI la ntptura t OJJ}11gal

cuidar y acender e tid.ianamente a lo hij , la patria p c tad n
lo der cho ~ obligacion . qu la 1 y r c noce lo. padr
la p r n, } bi n d l hij menore de edad o discapacitad s.
n el d.iv rcio amb padres jerc n la patria pot tad d u hijo
o ca d fall cimient
un pr genit r, o qu las aut otorgu n la ent ocia d la mi. ma al otr pro nit r, per
ólo un tiene el derecho de cu rodia.
~ ambo padre ci n n toda la bligaci n para con u hjj y conservan su d r cho de
c ovi" ocia r vigilancia ( , dig
ivil d ue L ón 2 ).
n la mar ría (65%)
lo di
realizado n 1
n nu tto paL amb padr
· n fa\· r cid . e n la patria p te tad de lo rujo (1. •
mbar o, ell no ignifica
qu l d r ch d cu t día a compa ·
to d bid a que l galment 'l
ne de a un
p
· re la guarda _, cu ·t
d.i de I hijo y al otro l der ch de
al lo e tabl cid en

1Distrit Federal)2.
Parti ndo de qu la
ti nen una relaci , n má e tr cha
c n lo m nor y qu con ma, r frecuencia s n quien
cupan de l • hij , la legi ]ación e tablee que la madr · ne d rech pr fi r nt d mane o r la cu t d.ia d lo hij menare d 12
año , a meno que e dedica ' e a la pr stitución al lenocinio hubie
contraído adicción a las dro as el alcohol po ey ra alguna enfi rm da e nta · a o e nducta ami cial qu pu ·era n ri . go
la e tabilidad fí ica
m ci nal d l men r. Para I ca o d n&lt;l
l ruj han cumplid l 12 añ , el ju z ad mi d
cuchar l
argum nt d lo padr , solicita la pinión del m n r y c o ba e
o l int ré up ri r d I m n r r uel a uién a ·ignará la cu t dia
( , di
ivil de ue Le· n, 200 ) .

2

Donde •e reforman y adio nan dispos1c1ones d I róculo 283 bis p ra el &amp;lig mi para el Dt lrit Ped ral. tableoend qut:: " _n caso &lt;le qu 1 . padt'
hayan acordado la guartt \ cu. todia c mp rtJda en cérmm s de lo cstabl c1do cn hi fracción II del apartado B del arócul 282, el Juez, cn l. sentencia de
drrnrcio, deberá garantizar 9uc los &lt;lirnrc1amc,; cumplan con las obligacmncs
de crianza, tn 4u ello 1mpltqu un a sgo n la ,,da coudiana para lo · hij s"
( cern ficial del Di tnto ederal, '.!:!KI :14).

226

G,1brielu Za1/Jl,r11

11111t&gt;r1&lt;1

La 1 r tambi ' n ñala u quien ejer n la patria p te · ta aún
cuand n tengan la cu t dia cien n d recho de e nvivenoa e n u,
hij (2 ). •s~ d r cho no e una facultad propia d lo pr nitor , e también un d ch d 1 hijo ejemplo d ello e mani6e ta
en la Le} d Pr t cción &lt;lt: la
ma 1iño, y d le e nce en
v
ón (- 6) d &gt;nd n u artícul 42 43 ~ 45 eñ,'1.la l . &lt;lerech
qu tienen 1
d convi 'll' y mant ner rcl cion p r ona.lc ·
e manera regular con amb pa&lt;lr · aunque é s tén , parados.
i bien lo d r cho de custodia y com: ivencia on pactado )
a ignad a cada pr
nit r n el e nveni r alizad ant l juez é t n
n inamonble . J acuerd puede m dificar e cuand un
de lo pr nitor lo requiere p r con iderar que el rro n cumple
con la obli ación d educar al menor e nvenientcmente o pone en

o u bi n tar r na 200 1).
C m
ba m nci nad , en la may ria d l ca o la cu t &lt;lia
qu da a car de I mad e, p e tant
Ua quien ócnc la p . ibili
dad d int ferir n la relaci , n con el padre. Tra el dirnrc10 alguna
madr .
de empeñan como · guardias en la r !ación p, dr -hijo
·igiland c n tantem ntc d contact } acercarruento entr amb
( hron , 1983; P aron ) Thoenn , 198 en tone, 2006) u ob taculizand l
fu rz . d 1 padre p r vi itar a u. hijo. ( \.hr n. y
• filler, 1993) pero rambi ' n hay quiene. fomentan l Yínculo entr
ambo
inv lucran al e ( nyu en la educaci ' n &lt;le:: 1 , bij .
·l no qu dar al cui&lt;la&lt;l de 1 · hij puede . ignificar p ' rdtda
para l pr enit r no cu e di , p r también el pn:cext para de. lindar e de , m c mpromi o . El ten r la cu rodia implica mayore
re p n, abilidade p r a la vez la p . ibilidad de f, cilitar dificultar
la con ivencia ntr la ex par ja y I hij s. Ej mplo de 1 anteri r .
n l inYe tigaci · n realizada por Pear n ) Th cnne: ( l 9 8
n ron , 2 6) d nde 22" o d la muj r entrevistada - aceptaron interferir n las Yisita qu In e · cónyu e. hacían a . u hijo
con la finalidad d ca ti ar al c.· e p
. Re ultad
imilirt. , e bcuvieron n 1 • tudi r alizado p r BraYcr, \\" lchik, andl ·r F ga ·
Zveána (1991) con la inr noón el· anc1 nar a la e.· pareja 4ll"o &lt;le
la madr entren cadas admiueron haber obst1tculizad l la. visirn.

22

�Diferencias en la rllfJl11ra COTI ,¡gal

Gabriel,, Zamora GmnoT1,1

por lo meno, en una ocasión. unqu stos dato se de conocen en
nue tro país e a um que e pr entan realidad
imilare .
La di olución del matrimoni implica para gui ne pr crear n
hijo derecho r bligacione de cu todia manutenci 'n conviv ncia. Tra el div rci existen madre y padres que sufren p r la
pérdida d la relación c tidiana con u hijo a í c mo hay qui ne
bu can de lindar d toda re p n abilidad. 1e tereotip de madre
como sinónimo del cuidado de lo hijo y d padre como equival nte a prove dor refuerza el imaginario cial de lo. role asignado a
mujere y hombre , la idea que 'lo uno de Jo progenitor debe
e tar al cuidado del hijo cuando e obli aci · n de amb padr .
ta imación promuev relacione d p d r entre l pr genitor pu to qu el padr que n po ee la cu todia puede por
su capacidad de ati fac r las demanda conómica de lindar e o
eludir . u r pon abilidades pero tambi · n pu d manipular a lo
hijos a travé del din ro con el objetivo de ancionar al
eón -uge.
Por 1contrario quien queda. al cuidad del m oor, por u p ición
de cu t dio ciene 1poder d de util ha ta evidente de m idear la
irna en que el hij tenga de u tro progenitor.

qu van má allá de la procreación implica entre otra funciones el
so tenirniento econ , mico la cialización y el r autoridad de us
descendiente_ (Quintero 2 ). La paternidad n es sólo una erie
de conducta ino la participación en una relaci · n interper onal,
afectiva y generalizada ( hodorow, 1984:55). De de la p r pectiva
1 gal e un regui, ito para la filiación qu da nombr · ap llid a
la per ooa ( alguero y Fría 2005), in embargo, ste a. p et no
garantiza qu el reconocimiento &lt;le lo hijo ea inónimo de respon abilidad para con llo .
xi te una diferencia entre la par ción de l e· nyuges y la
relaci · n parental. El divo cio no d b ria implicar una ruptura o eparación de las relaci nes entre padre e hijos in embargo con l
divorcio un d lo principal conflictos a los que e enfrentan lo
padre y u hijo es la tran formación de Ja relación c tidiana y
el derecho e conTivencia. El término d l matrimonio implica una
modificación en la relacione cotidiana entre padres e hijos, pue to qu , un de lo progenitore quedará a cargo de cuidad diari
d u. d cendiente mientra qu el otro rá re p n able d u
manutención. •l ejercici d la maternidad y paternidad ,, afectado con el divorcio, p ro también p r la legislacione. qu tienden
a favorec r , "proteger" a la mujeres por con id rarla indi pensabl en la vida de u hijos ot rgánd le. 1di. frute d l , hij pero
tambi 'n mayores re pon abilida&lt;l .
Diver o a p cto com la r !ación entre la · par ja· la. preferencia y creencias de la madr ; la Yi i 'n del padre sobre ·u papel
• u capacidad para d emp ñarlo· la percepci 'n d I padre obre la
capacidad d la madr para ducar al hij ; d ap yo brindad por
tercera per ona · 1 e tad mocional d 1 • padre · el im·olucramiento en la Yida de lo hij s y el cumplimieot de re ponsabili&lt;lade afectan la calidad d la relación entre padre divorciado· que no
cohabitan e n su hij
aum 2004 torn.~, 2 )6, Thomp on 1994).
De acu rd c n Baum (2004) tra. el di orcio exi ten tr tipo d
relacion y e mp rea.miento parentale lo cualc r percut n n
el cumplimiemo de lo acu rdo, pactado y en la relacioo entre
la ex pareja y su hijo . Para la aut ra en las relacion c perativa

Patem;dad
La par rnidad 3 por er una e nstrucc1on acial pu d er entendida
d d a p et jurídico o ocioculturale . D d el punto de vista cial u determinación e a ciada n ól con la pr creación,
tambi 'n e n l cumplimiento d la protección, educación p rmanente y crianza de los hijo.. er padr in olucra j rcer funcion
3 Aunque

los térnuno · paternidad, padre progenitorc · . n rdarivo a la filiación
d un hombre v ·us &lt;lescendiemes, hablar de padre, · pro enitore áene una
doble onn tación. P r una pare rcpre enta el plural d é to · pero también r
aun9ue L1 · palabra áencn una e,· caci · 11 masculina, 1 vocablo hacen referencia al rol qu mujcre~ y hombre. de cmpc11an. parn c n su hijo.. En el pres me
rrabaj cuando se habla de padres o pr genirorc e hace d forma g neral,
incluyendo a muiere · hombre'. onsid ·cand que, aunque d término dependiendo del contexto, también puede . er utilizado para de cribir el r I ejemdo
Por l s varones, u connotación también e refiere al r I ejcrcid Por ~ujere r
h mbr . d nde la funaón parental no ci re cringida al géner ma culin .

22

229

�Dift1&lt; 11das m la mptura ,1J11y11gal

Gohm /,, Zan,(Jru C,m1101M

ambo padr e mparten u cornpromi o parentale · en la colat ral · la madr qui n ti nd a re p n abilizar pero exi te inv lucramient de amb padre para c n u hijo ; por últim n la
r laci ne c nflicti\·a I x c 'nyu
ardan r entimi nt y c n
la int nci ' n d perjudicar al
u re p nsabilidade
o interfieren en el cumplimic:nto de e ta .
La r lación p ÍU\
n ativa qu xi ta
repercute en la capa idad de adaptación &lt;le 1
~ hit "de ' B cker, 2
, citad . n ton1.; 2006) y n el de emp ñ
de la r p n abilidade parental
aum, 2 ). La opini n
bre la e pareja on tran.mitida al .hij s a vece de forma conscien r otra d man ra incoo cient o involuntaria. Pue to que lo
padre pu den influir en u hij -. bt tod cu,wd . n menor . -, la im en que se en a del ex cónyuge al er an. micida a l
hij afectará en la rclaci 'n d esto con I otro padre ( tone, 2 6).
La p rccpción d 1 varón bre la capacidad d la ex po a para
educar a lo hij afect.'l la rclaci 'n p dre-.hijo pu t que influ ' en el
in"' lucranúento del p enit r para la formación del men r. uand
1hombre up ne que u. hij
n edu ado d man a ina ropiada, tratad hacer lo n ce ario para er modelo ropicio ante u lujo
, de involucrar e actÍ\'fil!l nt n u ducación ( ton 2006).
En la in e ci ación realizada p r L 'don . Tillen U\' - akaJp
(19 ; citada en Badimer 1993) . obr la r laci ne eotr padr .• parad y . u luj I re ultado mu tran la diferencia de lo comp rtami ntos patern ) materno : má de la mirnd de los niño
pierd n c mact con I pr enitor qu n l · ti n a u car
manci nen rdacion mu e p rádi a·; 27% lo padre eparad
n 'Uelv n a \'Cr a u, h.ij
un p re nraj similar n p, an la
pen i • n alimenticia. D afortunadamente I dato mencionado . e
de con cen en nuestr paí no b. tan te la e tadi tica no mue, tran qu 1 . pr blem. . no re. uelto emr d adulto di orciad
r percut n en el bi n tar, la pr :inuclad y la int n idad de la rel entre p clres/madre hij .
¡ rcicio de la parernidad d pué del divorcio implica la relacione on lo hijo· y ntr 1 . ex cónru ~ el d , emp ño del rol

par ncal ) a~p cto · legal al er i ado el cu1dad &gt; uno d 1
padr . Pue. t que l divorao inrnlucrn el bi n . tar &lt;l lo, men re.
la , tabilidad em ci nal de lo padre c. , inculada con la cu t dta Je
l hij , tena, Wtl1: .\Iizrahi 199 ). El otorgarla en la mayoría de
lo caso a La muj re, cue tiona la capacidad d, h varonc de er
re pon able de. u hijo , e ·aencm la. limitacion de la ley, alude
la cliferencia d e· mo s conciben la 1·gi L'lcionc d ntr de un E.tad y ugi r un rd n imbólico regid por los valore de e ·a s oedad lo cual s c l can a muj re y hombr , en &lt;lt oma, po ici n _.
con diferente der cho · bligacione al rérmm del matrimonio.
ólo un proce o de igualación entre hombr; , y mujeres I graci
modificar pauta ocia.le y cuJrurale arraigadas. \w1que pn:c1 o
tener un marco jurídic para hac r valer la m dtficacione n ce, aria , e t no e con ·tgu ól mcdiamt: ley s, on necesario.· cambio
.ociale. como el in re o d má mujerc a trahaj : remunerad
1
avance de la ecularización, la influencia de otro paí. e ~ la críuca
culrutal, irán m clificand la· co cumbre , frontera . 1mbólica ntre lo públi · I priv do (Lama 1994).

23

Conclu ione
Como realidad cial, J diY rci planc a • mmcione que r Aejan la
condiciones de de aYenencm de la pareja . u conr~·to ·n la ocieclad mexicana involucra a. p cto , ociodt:mogrático_- al modificar
la e mp ic1 •n familiar. · te cambi reYela la pr naa de may r
número d familia me nop, remale u h&lt; gare · recon. rruidos, lo
cualc , a u vez, presentan con ccuenc1as sobn.: la d1stribución &lt;le)
ingre o r educación de lo hijo .
El d1Y rcio r pres · nta una m dificaci · n 1.h: la e trucrura f, miliar
ttadici nal cr and, nueva dinámica: en la, i&lt;la &lt;le I h )mbr , , mu jet' y u. hijo . D igual f rma, tra cicndc y mo&lt;li 1ca la rda i ne. de lo ex eón) ugc. y. entre é ·to· ~ sus &lt;ll· ccndil.:ntes. \ p · ·to.
como la convivencia e n lo hijo la re ·p nsabili&lt;lad afe m,1 p,tra
e n ell s, 1cuida&lt;l y I cumplimi nro - mcumplimit.:nro &lt;lcl pago
de la p n ión son influenciado por la· rclacionL que. había t:nm:
1 ex e po · s d . de ante. de la ,;1.:paraci6n, la cual . pucJ.e::n . ae rbar duranre el juici ~ d1.:. pu ·. del J.irnrci .

�DifimrciaJ t 11 la ntp/Jm, con ·,,gal

Indep ndient m nt &lt;l lo ben ficio qu le pueda enerar al
individuo n 1 particular como el dar términ a un matrimonio 9ue
ya n e de ea, el incremento d l cliv rcio, a í com de las eparaci ne ) disoluciones de u.ni n con n ual rep rcute n todo lo
ámbito &lt;l la
i dad y \ idencia un e cenario d di ttibución de igual d l p der n la familia p r cu óon d énero su tentad
n las práctica ocioculturale que d t rminan la funci n 90
habrán d jercer cada uno d lo miembro de la pareja en la familia la eneración de ingre o r l lugar qu e cupa en la mi ma.
La dif rencia entre l géner femenin
ma culin up ne
elem nro que Yan má allá de la cuesti · n bi lógica, implica división
d funcione , fi rma de repr encar e socializar ' actuar ante lo
dem ' . ~
r 1 anreri r que ante . ituacione como el di orcio,
muj res y h mbr ri n n p rcepcione y p tura de igual d un
mi mo e\' neo y cada un e e n id ra en cierta f rma incomprendid pot el tro.
termino del rnatrimoni refleja la diferencia entre l
én r - n lo a pecto económico· ,' mat rutl s n Ja mayoría de
lo ca o inía n d ·e.maja a la mujer pu to qu quien ti n la
cu rodia con frecu ocia queda bresaturad d bligacion . a c¡ue
d b hac r carg de la. o e idade. con' mica · afee ·va d 1
hij .. J b rant , l hech de que la muj re qu den al cuidado
de lo menare también le pcrmit acenruar I vínculo con ello ,
u p p l d pro enimr. ◄ n c mra e: lo arone pu den • ntir e
de ple zado com padr puc t qu al erd r la e nviY ocia cüaria
e n 1 hij de emp ñan una paternidad parcial.
n el &lt;lirnrcio e c..-ide;naan la. de igualdade d éncr pu ' . to que, aun9u ambo padre. ri nen la mi m resp n abili acle
para e n u. lújo , al r a, igna&lt;la la cu t dia. a · 10 uno de 1 .
padn:. y, por e n. iguiente la bligacion del pag de la pensión al
rr) pr · rur r, r ·fuerzan lo. imagimrio de los role de én ro
tradic1 nale de cuidado } sustento d la amilia limitando la funci n de mujere. ) hombr }, &lt;l • ambo para e n u. hij .

Gabrid,1 Zamora Carn1011,1

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mettopolización de Monterrey y su área conurbada
LO LAR o DI::.
ll1 :rORlA, iéxico e había caract rizado p r er
una. nación predominantemente productora y exportadora de materia prima agrícola y mineral.e , de acando d t: t, iiltimo rubro u
producción de plata, ro, cobre y en las última, década a parur de
19 , petróleo; in embargo, Ja indu trialización para t 9 O era precaria e incipiente para poder con iderar al paí como desarrollado o al
meno en vía de d arrollo.
Lo últim añ de la década d 1920 fueron intensamente deci ivo para el paí pues al impul arse lo decreto a enrad s en
la Constitución ele 1917, lle aron a la Guerra Cri teta entre 1926 y
1929 así como al di tanciami oto de cierta. nacione. con interee c n 'mic · en M 'xico, c mo tados U nido e Inglaterra. Dos
acontecimiento en l s po trer año ele ese decenio fueron de especial rel vancia y pu ieron a prueba la tambaleante estabilidad que
comenzaba a gestar e en el paí . Por un lad el a e inato d 1 president el et en 192 , Alvaro bregón por J é de León Toral; ) por
o o, en 1929, el impacto de la cri is ele E tado L nid , derivada del
Crack de la Bol a de ueva ork, que al er el principal ocio comercial d México oca ionó la caída d las exportacione, n un 30°-o ~
p r tant la disminución de impow1cione hasta en un 4 ~~· olegio de H.iscona ·acuitad Je fil u ·o fía y 1 mis Je la L \ 1.. Becaria &lt;ld Cemw
de tudios Humani tic ·

238

239

�Los 111fJtin1imtos Jocio/e.r 1rrba11os el/ .\ lo11lm-gJ su zyna 111rtropolitont1

México tenía nt ne para 1929 dos cri i una política (con el
a e inato
Obr ón) y una ec n 'mica (la cri i mundial de 1929).
ta última mo tr · la cruda r alidad d u 1 paí d p ndía n
gran medida de u importacion d pr dueto laborado , por l
que era n e ario c rr gir el rumb económico para ·oluci nar e ta
problemática. Plutarco lías Call re. olvió la cri is política instituci nalizando la vitla política en 1I'xic d jando atrá el caudilli m
e n la creación tl l Partid
acional Rev lucionari . La cri i econ · tillCa eventualrn nte e l fue encauzand cr ando la e ndicione n ce aria para de arr llar indu trialm m a '[ · xico.
partir de la década d 1930, después de la e
pito a quiebra d
la B l ad Valor · de ue-va York qu d ncad nó la may t cri ·
fi.nanci ra del iglo ' ' y con la crecient in tabilidad internaci nal
an e la inminente erra mundial ue e veía enir, 1 gobi rn d
Iéxic inició la tran ferencia d I rno&lt;l lo primario e ·portad r de mar ria prima, al mod lo de u titución d imp rtaci ne .
E t m d lo e nómico t m · una gran fuerz.a a partir d 1940,
d bido a lo f, et de la gunda uerr, iundial. La pr blernática
qu e pre entaba ca ue tanto ~ tad
nido como la aliada
nacione europea, con 1, cual
f 'xico realizaba intercambio comercial
encontraban inmer a n 1 conA.ict bélico por l qu
muchos pr dueto y bi n que importaba com nzaron a e ca ar
para la p blación del paí .
~lucha mpr a m . icana al v r e obligada a uspender actividad d bido a la car ncia d arúcul elaborado en t rritorio nort americano, causaban una impr i nante ola de d mpleo. Al mi m
ti mpo
hizo n t ri ue la exp rtacion naci nale. al mercado
e. ad uniden eh bían in rcm atad d un 5 % o 19 a un 9 o/o en
1942; asuni mo, Jo merca&lt;l
c ncroam cicano tambjén
convirdc lo pr dueto · eL b rad
n [ · ic . "D
e ta man ra se cr ó una .ituación que t:imul · la nece ·ida d impulsar ~ , cti, ·dad indu tria! para ati facer tant l mercad intern
e roo la demanda xterna". 1
1

ROJA ~antlova.l, Javier (1995). ''Lo Jimdación de 11110 mtpma rt ion1011to11a: Ho_¡alala
(1 [yL __,..¡_. 19.¡2.1943)" en l\WZ, R d
n onio !vera ( ,o-

_r I.Ál1nrra, '.A.

240

de su titución de importacione por ende, ,-ino a . alentar e a demanda, iniciand un pr et: o de inver, ión e indu crialización n cierta actividad ccon · mica e ro la metalurgia, la
manufactura 1com rcio. La llegada de maquinaria , quipamient
pro eni nte d l exteri r propiciaron que la indu trialización fu ra
una realidad. 2

r

Lo anterior (e decir, la imp rtación &lt;.le cecn I gía para aplicar e
n la industria) aunado a la crecient demanda de bien de conumo, m tiYó a una ·l vada ta a de empleo, 1 que derivó n que
alguna rnpre a e i ran en la n e idad d incrementar u rurno d trnbaj para ·ati facer la d manda d pr ducción y p r lo
tanto a atraer a rande cantidad de p r na. para ere nttata
como emplead d la diver. a indu tria , d encad nando otr
fenómen como la mi ación masiva del campo a la ciudad : la
urba1117,ación accl rada de la. metróp lis.
El proce o de indu crialización qu pucd er defirud como el
pa o d · una ciedad rural a una . ocicdad urbana en &lt;l nde la indu tria
encarga, mediante l manufactura d transformar materia prima en bieru
lab rad s, fu un factor qu trnn f rmó la
ciudade del paí : a crear condicione. &lt;l de arr llo c nómico .·
ciaJ rcalment palpables.
En el ca particular de font rr y la indu. trialización se llevó
a cab d una manera bre ali nte e n resp cto a otras ciudades
del paí. p e algun fac ore qu e d pli an a continuaci 'n. ,]
primero de ello · quizá el má importante e. . in lugar a duda , . u
ituaci 'n ográfica mu e rcana al m reacio rruL grand del mundo y I principal oci e mercial de México - - tndos nido .1 · n
gund lugar, la 'Co11ae11ria de 1t1d11Strializació11 ·, 4u de &lt;le la ép ca
rd .) (199:\). La 1111rm hw",i" de. 'N(/'O I ~ón. i\k,ntc:rrey,, .L.:
. 1ill ;
pp. l22· 12.i.
2 •
1 LD 1...L\RK \'{', (19-3). l ,,u '".(///l1lllltJ III ÍCIJJftl: SIi r..rtr11d1m1 ) CTl!an1it11lo en
ti s,glo . ·. ~I ·x.ic , D. F.: l·undo de .ultura Lcon ,mica; f&gt;P· 55- i.
' RTh ·, Ri&lt;laut'a, t abel (20tr'). ''LI ind11stniJIÍZftn&lt;in d! Mo11fr~: ( tmdido11,111te1
y ,,1ractni$lic.1.r drl ·(J!.rmdo 01{ i11d11slridl. 1940-1' o•:, 1:n ORTEG. \ Ridaura, lsab 1
( oor&lt;l.) (20T). L,, i11d11.rt,i,1/iz.aaim. Dt'I Stg/J/UÍO 1111 t industrio/ ll la mú.s de tlJ 2.
1onterrey .L.: F ndo E&lt;litonal nevo León; p. 3.

241

�Los u101i111íentos soda/u 11rbanos tn A1onterrryy s11 Zf)lla 1JJetropolita11a

de B rnardo Reye
había impul ado como señal d pro re y dearr 11 , enerando con llo una cla
mpr arial l cal qu c ntaba
con xperiencia y capacidad de negociación; e ta ideología ademá
promovía que el
tado facilitara política fi cales para la inver ión
y estímulo a la industria. 4
tro fact r a con iderar también fueron la conciliadora vi ión
política cl
nidad acional de la admini tración presidencial d
fanuel vil.a arnacho, quien e mostró má pragmático y con una
po tura má centri ta afín al mpr ariado mexicano y nuevoleoné
en particular d jando a un lado el polémico di cur o ciali ta de u
pred ce. or Lázaro Cárdenas qu había tenido ería dificultad con
el capitali mo r giomontano. on e te h cho lo mpr ario pa ar n a er pilare y colab radore del régimen pre idenciali ta. Por
último, y como l
ñala I abel rt a Ridaura, un elem nto extra
fue ' la exi tencia d una planta productiva qu en mucho ca o
contaba con capacidad oci a' .'
Lo má caracterí rico d la indu trialización de fonterrey fu la
' creciente c ncentración del capital en p ca industrias y por una
esp cialización pr ducti,•a o ect rización, en bi n intermedio ,
duraderos y d capital .6 La indu tria má de tacada como la metalurgia, cerv e ra, tabacalera, cementera, idriera r textil tu 1eron
con u de arrollo un alcance nacional e internaci nal.

Y
anale., L idro (2006). Los origmu dt la i11d11strializaaón de Monte"!}:
,,a hutoria ero11ó1JJícay soda/ dude la C(lída dél eg1111do In,ptrio haslt1 tiji11 dt la Rtvo/,1n'ón (186--1920). ~lonterrey, '.L. Fond Editorial, ue,· León; p. 46.
5 ORT •
Ridaura, I ab 1 (2007). 'Lo i11d11strializyció11 tb Mo11/m •: Condicio,mnlts
} roraderísticas del seg1111do a11ge ind111trial. 1940-1970 ':· en RTE
Ridaura, I (20CP).
Op. cit. p. s.
6 Ídem. El ector manufacturero ude dh·idirse entre · áreas lJUC on: a) Pr ducro.

4

VlZ

l.ívjano , como alimenr , bebidas tabaco, textiles, confección de ropa, calzad
y arócul de pie~ pr dueto de madera, imprt.'flta , entre otro b) Producto.
interm dio , como lo químicos, hule. plá tic , metálica bá. ica r la indu tria
de 1 _ no merale . e) Productos de capital y durad1:ro,, c mo maqwnaria, equipos t •cttico y eleccr · nico ..

Mogah•

2. Crecinúento demográfico y proceso de urbanización del
área metropolitana de Monterre (1930-1970)

La indu trialización n el tad de uev L ón trajo c n igo h
urbanización }' crecimiento d mo áfico d la ciudad de Monterr v
y u zona metropolitana. Ante de hablar de ello ten mo que acl.~rar qué ntend m por urbanización. 1 fanuel a tell · en u obra,
La c11estió11 11rba11a, ñala al in caracten oca yu n las sociedad s mod rna po t riore a l Prim ra R v Juci · n lndu trial, son
propias d la urbanización, iendo la principal qu
e in erta n
el de arr U de pr ducción capitali ta". Además agrega qu . e da
un fen · meno d "d c mpo ici · n previa d la
tructura ociale
a arias y la ernigraci · n de la p blación a lo centro urban " lo
que proporci nará mano de bra a la mdu, tria ) prom ,Terá u conlidaci · n ) de arr llo. imi mo explica que la ciudade atra n a
la indu tria por u mano d obra · m rcad . a su , ez, la mano de
obra atra rná mano d bra . nue,·o. mercad .Al re p cto de urbanización a tell, menciona que · ca
refier al mi. m

tiempo ramo a la con tirución de formas e pe-

ciale e pecíficas d las
c1cdad humana , ca.raer rizada por la
, ignificatiya c ncencra ión d la actiYidad _ r poblacion en un
espacio r rnngitl , e m la cx.i tencia ) difusi · n d un particular
i terna cultural la cultura urbana.

La urbaniza i •n de la ciudad d font rre
comenzó a forjar mediante la "crccicnc conc ntraci · n d la actividadc · ec nómica - y
habjtacional d los estrato medios bajos y bajo en la área central , paulatinam nte aband nada. p r I élite" y por otr la i ,
por una d c ncentración cialment egrega&lt;la, hacia la p riferia
má atracáva, d la funci ne habita i nale. del e trato. medi alr y alto '. 9
. [anuel (19 6). Li c11i:.rti&lt;i1111rb,111a. 2a. t:d.ición. \léxico, D.L iglo. ·. 1
Editor · pp. 21-22.

r

242

,1bil Zarro Lm,

9

/bid. p. 26.
•
,\R lA e m:ga, R b no (200 ). en Ihíd. pp. -11 2.

243

�Los 11,ovimientos sociales 11rba11os m Monterr!f.Y s11 zona 111etropolita11a

n factor muy interesante fue el hecbo d que aunque la población d I tado de uevo Le ' n decayó ensiblemente, la ciudad de
Ionterrey aumentó drásticament u cantidad d habitante concentrando más del 50% d u población en u área metropolitana.
to d bido a la creación de indu tria y crecimiento d aquella
quera existían un férr o sostenimiento d la corporaci nes financi ra , así como el surgimi oto de importante centro educativos·
pero lo má de tacado la rnodificaci 'n de la 'expan ión urbana de
horizontal a vertical". 10
La bonanza económica creó condicione de optimismo entre la
población, que continuó con el proc o de inmigrad, n a la ciudad
d
nterre fenóm no que e venía b rvando de de década
atrás. • te movimiento poblaci nal se dio de do maneras; primeramente, la migración del campo (municipios ruraJe d
uevo León)
a la capital del estado y p r otra parce, el movimiento migratorio de
otro esrad s de la república aledaños a uevo León a la zona metr politana de l\I nt rr y. 11 n la may; ría de lo cas , eran personas que abandonaban I campo debido a lo onero o y poco redituabl que co taba obrev:i:vir en él, dándose un orprendente de censo
d mográfico dentro de dicha zona.12
n t ' rminos demográfico la ciudad experimentó un fenómeno
atrayente
Por una parte, durante 1

ano de la Revolución gran cantidad de

emigrante de la ciudad alieron hacia lo

stados

nido , aunqu

Ridaura, l. (2007) . en lbíd.p. IX.
tado
rudos Mexicano . Perfil ociodemográfico. Xll en o de
Población ) Vivienda 2000. Los tipo~ Je mi ración son: Interestatal: uando
las persona: cambian ·u lugar de residencia de un municipio a Otr del mi mo
·u.do (o dt'. una delegación a otra como es el ca o del Di triro Federal). Interna o esrntaJ: uand la · perso nas e van a vivir a otra entidad. Intemaci nal:
Cuando las per ona. cambian su residencia de un pai a ocro.
12 lE L 1 , Verónika (1991) . ';&lt;lg1111, omnllflatión de capit11IJ• b11rgt1esía en la re,)011
titrk ola. t9 to- t93.J •· en C RUrn, Mari ( ord.) (1991). A g11a, lima · tapitol e,1
el nomtc de \léxico. LI región dtrícola de ,'\,11elJ{) León. Monterrey, .L. acultad de
Filo ofía }' Lecnu Univer idad u.tón ma de Nue\'O León, pp. 4 -49.

10

11

ORTE
E Gl.

244

Maga!), .Y abil Zarco Lora
mucho · d e to regio montano fueron p co a p co regresando a
u ciudad una vez pa ado los trastorno , a otros se le perdió definitivamente. Pero, por otra parte, durante lo mismo año
centró
en Monterrey una inmigración muy numerosa, proveni nt de la
p blacione menores del E tado, auvque también de otro lugare

de la República. 13
De manera ilustrati\~a, en término dem gráficos, en 1943, en una
superficie de 3,022 hectárea alb rgaba 240 00 habitantes, lo que
arroja una densidad promedio de 9 habitante por hectárea. En
e o años, el proce o d
e.xpan ión indu trial hacia al none indujo la proliferación de gran
número de barrio obr ro n torn a la empre as al n rte d la
avenida Ladero ha ta cerca de an icolá , en canto que lo ectores ciales medio pcrmaneoan en lo barri en t tno al viejo
centro y los sectores de alto ingre o fundaban las colonia 'rica '
de aquellos años, ' 1 lirador ', faria Lui a", 'Chepevera' y " bí pado", al poniente del anriguo centro. 14

Para 1953, con eJ crecímient demográfico característico de la época
de hasta un 5.6%, la población aumentó ha ta 443,000 habitante y
la zona urbana alcanzó la 4,7 4 hectárea , con lo qu la d nsidad
de población qu dó en 93 habit,1.nte por h ctárea. En esos añ s
puede encontrar el ' inicio del proceso de conurbación de la. cabecera municipales en torno a fonterrey [. .. ] y la pr liferacíón de
barrio prol tario ' 15 con lo que conformaría una irregular mancha urbana d barri s habitados p r p r onas de origen proletan y
popular, principalment migrante d la zona rural y de la entidade
vecina de uevo León como Zacatecas, Veracruz ao Lui Poto í
y Tamaulipa .
13 Üt1JJ.

14

1\RCÍ,\ Ortega, Roberto (1998). '\\lrmlef7?}-' e1'()/11riór1, imfl~m 11rba110 r idmtidod
(11//flrul': en D ºARTE Orrc a,. 1colá (Coordinador) (199 ). ,\lo11tem-¡ 400. Pa-

.sadoJ•pre.rmte. i\lonterrey, '.L.
15 fbid.

nin:rsidad Autónoma de

p. 164.

245

uevo León; p. 163.

�Los 11101'it11imtos sociales 1trbr111os en Mo11terrryy s11 zona 111etropolitana

Diez año después en 1963 con una ta a de crecimiento poblacional de 6.38% anual e conformó un área metropolitana con 5 ,O
habitante en un territorio de ,6 hectáreas lo que significó una
d n idad de l 11.5 habitante por hectárea. Para e e entonce ya era
posible id orificar las caracterí ricas má rele antes de onterr y y
su z na metropolitana com :
xpan ión indu trial, habitaci nal y p blacional de manera horizontal, pred minant ment popular.
2. on olidación de la conurbación y proletarización de lo municipios
que integran el área metropolitana d fonterrey.
3. egregación social geo áfica y económica de la población según
u niv 1d ingreso; e decir, la da alta radican n zona exclui a , b lla , equipada , con buena infraestructura, acc o a er •icio públic , como luz, agua p table, drenaje gas; mientras que
la. da e baja .e ven en la nece idad de vivir en zona marginada ,
incomunicada d p br infrae tructura, mal equjpada
in acce o
a ervici públicos.
4. Para esa década, e la pr liferaci · o del fenómeno d 1' paracrudism
por e lono. pobre y marginado lo que se conoc como "urbanización d ub i tencia' .16
l.

ste aumento p blacional reba ó ustancialment la capacidade
d la ciudad d lonterre y, la nueva nec idade d la poblaci 'n
que eguía n aument fueron cr ando problemática y acentuando
las ya xi tente . La" tná repre ntati a y obvia al r p cto, fueo el d empl o el hacinamiento, la car ncia de ervici s público
(agua potable, l ctricidad, educación etc.) y la faltad viví nda.
__,n sínte i , la indu trialización trajo c nsigo la urbanización de
fonterre, y u zona metropolitana. E to a u v z acarreó 1fen 'meno de la migración roa iva imer ta tal e intrae tatal de zonas rural .
hacia la metrópoli lo qu derivó en qu La ciudad no pudo solv ntar
la nece id.ad de la numerosa cantidad de pobladore . Lo ef; cto
9ue e dejar n . ntir fueron I de mpl o la carencia de vivienda y
16

lbíd. pp. 16H65.

246

por lo tanto la marginación adual de la cla e má de favorecida
r pre entada por aquello grupo d inmigrantes d área rural .

3. Problemática ociale : Marginación, carencia de ivienda
ineficiencia de ervicio público y au encia de política de '
desarrollo urbano

Como había m ncionado n el apartado anterior la urbanización
trajo problemática ocia! c mo la car ocia de ,·ivi nda para aqu llos ectores que e v ían impo ibilitad , para adquirir un crédito
para ~n ho ar o bi n, un e pacio para edificar u propio patrimonio.
La orig n d ello ra primordialmente la desigualdad en la di tribución del ingr o' 1 qu a u v z resultó en ' la egregación acial v
g ográ.fica ~e la p~blación gún u niv 1d ingre 9u implica u~
corr pendiente ruvel educativo y cultural, en rdaci · n directa con
una di tribución metropolitana de funcione y trabaj '. ,~ El niv 1
de ingre, o también era un factor qu 'guardaba tr cha r ]ación
c n la. característica tenencia y cli p nibilidad d en·icio de la
ivienda " 18 n la colonia de ~Ionterrey y u zona metropolitana.
n e t a. p cto, la, condicione má precaria d vivienda , acc~ ~ a ser ic_io públic bá ic como agua potable drenaje, ~lectnc1dad pavimentación, centr d alud, nrre otro '
pre ntaba con mayor agudeza en lo. municipi s ) ctor má alejado
del centro y d may r p blaci · n ubproletaria y prol taria: podaca,
n ral cobec.l , anta atarina y uadalupe, ademá, de lo
sector norte y urde Ioncerrey", 1q lo. cuale. e ubicaban n la
porcione al daña al Cerro del T, p
bic , a,í como a la z na de la
Loma Larga err de la ampana y la olonia lnd p n&lt;lencia.
La pl~ ación urbana ra prácticamente ineficiente debido a que
se combmaba de una mezcla indi criminada y de rdenada de u o.
d uelo frecuentemente incompatibl " d nd la principal caracterí rica era el contra te ntr la z na · de da e alca y el
baja

,~

RT ~ Gr\ arcta, Roberto (200~) ... Lt.1 rtJnfan!ladón del rireo n1dropolit,ma di&gt; ,\/011/t"O'}
s11 problm1ól1ta 11rllt.1Jul'. en RTI.:. \ Ridaura ] 1~1-P) 111 n·, p ~1
18 '
' \
· r
· ·
ldet11.
t9 lb/a.p.
'J :,2.
J

•

�Los llJ(JIIÍlJJÍe!lfos socio/u urba!JOJ tn i\1011/errryJ' .fil zo11a 11111tropolíta11n

marginal d nd e evidenciaba la cantidad • calidad de una parte
por la otra la carencia de lo
C{j re p pular .
l tran po te
urban también fue un lemenco qu m tr · u inop rancia debido
a la mala planeaci · n del si tema coleccivo de transporte, cuyo , rv1a ólo p raba en circuito. radial de e rto era yecto ) qu no
contemplaba a la colonia ubicada en la periferia de la ciudad . Lo
ervicio públicos corn la luz, agua potabl y ga eran un reflejo
que manife, taba que la obra " ran r atizadas .in una ad cuada
planeación a lar o laz , con un criterio de rentabilidad económica
p co ciaJ ' equitativ ". 21)
p ar de que 1 fomerrey fu una d la ciudade pi nera en
América Latina en planificación urbana con lo antecedente. del
Plan Dir cror d D sarrollo rbano d 1 ' a de 1oncerrcy de lo
año e enta , fue ha ta 197 qu el
bi rno e tatal pu o n práctica
la planeación de l a ent.'llllient humano de de lo niv le municipale ha ta e tatal . inco añ s ante, en 19 3 y como respue ta a
la demanda de vi ienda · e pacio para el e tablecimiemo butllilno
el obierno d
u o ón había creado el f rn nt M tr politano
de i\I nterrey ( -O~fERRE ') el cual t nía (y ·ene) com atribucion
~a integración del patrimonio d la. familias de esca. recurso
económico del E ta.do de uevo León } realiza acaon s para atender r resolYer lo problem d pr carisma con l que se enfrentan.
e rabi ce c mo fin &lt;le! fideicomi , entre orr ·, el in rrumentar pro ·ect , programa y acciones que faciliten a e ' t.aS familias
Je escas recursos, la btención d lote con crvicios mediante
e 9ucmas el ventas a plazo, la autoconstrucción y el mejorami nr
de la ,·i,·icnda bá.lca cial, n ujeci · na lo Lineam1emo para
la comercialización de l inmueble y brn, qu
rmcn parte del
patnmuruo &lt;ld fideic mi. o, con 1 . 1..: paoo u 1c1cnr s de u c mún que propicie una mejor convivencia humana, tanto en la zona
urbana como en la rural.
1unicipale. en la
~· 1 d icomiso contribuye con l Gobiern
regulari7.aci · o d la e nenc1a de la tierra de la z na w:b na · rural
~\{/•'d
lll .

pp. :,,•-.. -;, .

14

Ma -u_ly 1 ahrl Zorro J.....m1

del ~ srado de 1 ' uern T...e · n. a efecto d inc rporar a1 desarrollo urbano los predio . obre lo. cuale e hnn constituid a coramíent
humano me Jare con cl prop • ho fundamental d allegar un
b neficio para u cupantc de carácter econ · mico, cial, certeza
judc.lica y la con. atución del patrimonio de familia. 21

in embargo l alcanc de FOMERREY no fu la . oluci · n pr p1cia
para lo. problema cl la vivi nda, pue al ser un .in trumem del
◄ cado fu utilizado n algunos ca
con fine electorero pasando a r la obra pública d e te fideicomi o como una "'imagen
d pr
o' con impacto p lític n i mpr acial amén de et
fr cuem mente el medio para la realización de neg cm en rajo, os
entre alguna autoridade y cierto cmpr ario de la industria de la
construcción' .22

En í f'Oi\fERRE fu una respu ta del gobierno nuevole né
para ah rb r la dem nda de VÍ\.icnda que enarbolaron lídere.
ciales y de t modo, controlar y d mantelar el poder político de
agrupaci ne aj nas al partido oficial. En un prim r momemo, 1
objetivo trazado fu c mplicado, p ro el olpe definitivo q u p rmitió recup rar la rienda J el control en el problema de la Yivienda,
fue la cr ación d 1 programa " i rra Propia" que permiti · la regularizaci · n del u de la ti rra n 1979 a mucha col nia p pulare qu
fu ron romm-ida baj La irregularidad. oo e ta acci · n el p . d r
político : La com· cat ria cial de vario m virnienro d luch, p r
el c.ler ch a la vivienda decayeron.
4. Pose ionario

grupos ociale urbano de lucha por el
derecho a la 'vienda: el M vi.miento Popular Tierra Libertad
Durante la década de lo añ 30 el gobiem cardc.nisra impuls · la
creación e organizaciones indical . de obrero ) empicado
11 \' :a_e; http: / / ,,

juni

l'\\\ nl.g

b.mx/?P= fomcrrc~ _atnbucione~ [

21

con

n ultadll: 2011,

t].

21

RTE ,\
cía, Rob rt &gt;(20tr'). ·•L, t1J11(,¡rm,m'ó11 dtl dre,1111e1ropoli1,111a de \/ofllt·
m.Jy su prohln11álic11111-ba11tl'. en RTE ,\ R.idaura, I (21 ~r'). Op. at. p. u.l.
2-' ROEL, antiago (1980). nero u ón. _,,.¡pllf1ll'J huton co.r. ~[nnterre; .L: Fd.icio-

249

�Los 111otinúenlos sotiole1 nrvonos n .\lo11t"7!)

JI(

zona fil tropoliM11a

la int nci · n de crear la c ndicion

pr picia para 9ue lo trabajador puc:li n t ner wia repre entación de cla e com c ntrap
a
lo interese de los capitali ta y al mismo tiemp legitimar la acci n
cíal de u biern gracia al ap ~o de la ma a p pulan:!. ,
la cuale no eran ,·i tas c n a ad por parte de 1 , mpr ario .
p r ello que e at tigua l cada v z má vidente acti · mo
p r part d la oci dad civil que e rganiza en di rent frene y
e n ello e tran forma en un imp rtante actor d ntro de la política
nu ol n a. fuchos d
to rnovurueoto parttaparon energtcam n e en manifi racione que durante la década d lo
enta n
ad laote, pugnaban por la lucha p r el uelo urban , la exi encía d
la autonomía uni r icaria • la guerrilla urbana. entr otro . 2 ◄
Por u parte los empr arios e menzaron a ingresar d ntro del
panorama p líric insrirucionalizado d
uev
ón adhiriénd
al partido p lítico t pr ntati os d la 'p ca, a tra é del
cual d t ndieron y trataron d impon r, por una nue,•a vía, u.
int res economtc y d das ". 3 D
ta manera, la hurgue ía
nu voleone a pudo garantizar su upr macía de d la altas e feras
gub rnam ntal a la qu corn nzaron a cener acce o fr nte a la
creciente demanda obrera · p pulare .
Tambi •n la da e media m r ente qu e había desarrollad
durante o año , comenzó a cu cionar la e tructura d la autoridad gubernamental 9u era v rtical rígida ' n mucho ca
r pre ra". 26 t fenómen aunad a lo acont cimiento de fere e ncia cial qu e rnuJtiplicaban por 1 paí , comenzar o a j re r obre la p blación una may r conci ocia d u der cho ' a
exigirlo d múltipl forma mecliant marchas huelga , plantan ... generando un clima d in stabílidad acial in guridad' .2xi encia u e m nzaron a er má d mandada. p r la
ociedad civil 9u emp zaba a organizar con mayor vocaci · n,
. pp.
2~

fuer n la bu ca d la autonomía univ r itaria, la regulación de la
en ncia de la ti rra . la lucha por la igualdad n el acc
a la ducación pública. ◄ 1 e tado p r , u parte se vio reba ·a&lt;lo por dicha
olicitud d la p blación, pu . 1 cr cimiento de lo habitante r
la inmigración up raban por mucho I ritm en que 1 obi rn~
p día re p nderl ..
cuanto a la lucha por la t ne ocia de la ti rra . t fenómt::n&lt; e
acenru · n lo año e nta, d bid a qu lo grupo de inmigrante
qu lle aban de tras pare . d I paí a j e m de la z na rural deJ
tado de u vo León, n ene ntraron una viYicnda digna r rnuch
meno un e paci para poder consuU1rla. E tas per na. "llevaron a
cabo una erie d inva i n masin d cierra. ame la impo ibilida&lt;l
para acc d r a la \'Í ·coda p r la vía in. titucional o del mercad ".
De ta manera, urg n en ucv León, principalm nt en font rre)- y u área rn tr poli.rana lo· grup , acial . urban , que n
rganizaci ne plenam nt estructurada qu al cr integrada p r
inc:lividu d la oci d d urbana, e caract rizan por luchar ante la.
problemática pr pias d la m tr · poli. como la p br w, la carencia
d Yivi nda y rvicios bá. ico , derech humano de la. minoría.
marginada , e□ cre tro . L1 na d finición concreta &lt;le . te concepto
s ría el i uienre:
n moYínlicmo '-Octal
una forma &lt;l • acción cole ti\'a, ) la existencia de un. acción colccuva implica la preexistencia Je un confli t , d una t n ión c.¡uc trata de re. lvcr -haciéndolo vi. iblc, dándole
dimen i nes- e a acción cok:ctiva. Pero -1mp rtantc llamada de
atcno · n- no cu lquier conflict de emboca en una acción cole ti·
nt que toma la forma de un movimiento soctal. 29

.. por U qu · el mo\'illll m
ial urban emerge cuand
· dan
ten ion s structurale dencr d las metrópoli , 1 que conll va a

2 9-290.

daura, 1. (2ocr). '711trod11rrió11: dtl 1111 &lt;iJJd11rtri11I" la rriJiJ '' en ORTL' l. (
rd.) (2&lt;JO ). Op. rit. p. •

211

ldem.

29 GRAV, ~lena } Pedro )barra ( o r&lt;linad r ·s). (20&lt;KJ). Anuario d, \fo,imi ntor

25

Ídrm.
16 lbíd. p. C\ u.
V lb!d. p. LX.

socia/u.

L'110 111imda S(Jbr~ /,., mi. Barcelona, • ·paña: le ri,1 Edit ria! y Gcuko
fundazi a, pp. 9-26.

25

25l

�Los movin1itt1/os sociales urba11os m lontern y su Zº"ª 111etrupolita110

la vulneración d interese ociales por lo que un determinado número de individuos deciden movilizar e para solucionarlo de una
manera participativa, igualitaria cooperativa. Cabe de tacar que lo
movimiento ocia) urbano re ponden a un proceso de de arr llo donde e integra el momento hi tórico el contexto social cultural, político económico de lo. grupo y lo paí es". u alcance llega
a afectar a los grup p lítico re tándole influencia crean red
de poder ' al mismo tiempo que tran forman la vida ubjetiva, las
accione de todo lo días' .30
En fonterrey
u zona metropolitana las acciones urbana de
lo grupos ociale populare e encaminaron a po e ionars de terrenos para construir us vi.vi nda de man ra irregular. El primer
movimiento s cial urbano del que e tiene regí uo en la entidad
urgió en 192 en un área denominada como 'El Pozo", donde una
erie de per ona e a entaron en lo terreno d dicha z na ' ntablaron un enfrentamiento con las autoridade estatal s para qu e
le regularizara la ituación de lo spacio ocupado y se les in talaran ervicio básico . n la década de 1950, ant la tremenda ola
de inmigración hacia la zona metropolitana de Monterre y la falta
d e pacio para la vivienda de a población migrant , colono e
ubicaron en terreno aledaño a la Loma Larga, donde e tablecieron
la Colonia arza i t . En el periodo de 1960-1970 l fenómeno de
po icionamiento irregular de terreno para la vivienda de las cla e
bajas o ubproletaria e int n ificó hacia el área del norte de Mont rre · en la falda del Cerr del Top Chico, donde se ubicaban
los rirad ro de basura d la ciudad número 4 y S. partir de 1962,
"pepenadore ' motivado por la nece idad de obtener ingre o ,
acercaron a dicho lugar para di putar e lo materiaL de de cho y
la r c lección d ba ura como un m dio alternativo para ganarse la
vida diaria. La c lonia que urgieron a partir d ello fueron la R né
Alvarez Felip Zambrano y 1 ria Mencli la. 31
30

31

RA1 E Hinojosa,
L\l'RO Garza, Luis

ejandra (199 ). "Porticipndón de los mlfiem marginada;", en
(1998). N11t110 Leó11 HV'- 10 emdios sociupolíticos. Monterrey,
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Ibíd. pp. 110- 11s.

,\laga!J Nabí/ Z,1rco l.1m1

Al inicio de la década de 1 s setent.1. , lleYaron a cabo otra inva íone de terr no de la siguiente manera: on 180 familias se creó
la colonia popular Mártires d an o me, iartires de Tlatelolco
con 30 familia y la Genaro Vázquez e n 200. "Aun cuando fueron
ho tigad por la policía municipal, lo colono lograron . obre\':ivir
in los ervicio públicos y en construccion s realizada, con material no duraderos (carrón pap l lámina tcétera)' .32
focha de la inva ion a terr no para c nstituir Yivi nda
irreguJar fueron pr movida bajo la tut la de la rganizacione
del Partido ReYolucionarío In titucional (PRJ) mediante la
nfederacton acional de Organizacione Populares ( OP); in embar
la "e trecha Yinculación d la nión de Colono y Po e ionari s
pertenecient a la i OP, con el partido oficial, e explica por l interé que dicho partid tenía de pr curar d llilll. clientela electoral
cautiva para llevar a cabo movimientos y acarreo de apoyo ,_n
Lo colono al dar e cuenta d la corrupción y • plotación p r
parte de lo líder de dicha organización, corn nzaron paulatinamente a abandonarla para d spué er dirigid por miembro del
Partid Comunista fexicano y partidos de izquierda. s así como
en la década de 1970, preci am nt con fecha J 28 d marzo de 1973
e di el inici l grupo más importante d inYasión , apropiación de
tierra ep la - e cania del Cerro del Topo Chico, el m \wnenro de lucha 'Ti rra y Llbercad" qu fund · la colonia del mismo nombr con
1 5 familia . sre grupo e taba liderado p r el economi ta Alb rt
Anaya Guriérrez }' el m •die Alberto amero Haro. Esta platat rma popular " irvió com centro d coordinación de la actividad s
del m vi.miento de lo .ri11 lierrd',J.1 como se le. conocería en adelante
a aquella parte de la ociedad sin un hogar, in un e pacio de terreno
para vn'1r.

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253

�Los movimimtoI sociales 11rbanoI en Mo11/crr'!)' ' n, zo11a metropolitana

Maga/y abil Zarr.o L.art1

quello p lvoriento parajes en las falda del Topo hico se poblaron de precarista de casas h cha con lámina canon s ' pedazo d tela. Para la s ci dad regiomontana e convirtieron en coto
peligro o, o una ciudad in ley· pol?lada de leyenda en la que la
gente era encarcelada en cdda privada ... a donde La policía temía
enttar. 3"
ta organización t nía 3 caract rística principal , la lucha por: a)
la provi ión y el acce o a la ivienda, b) exigencia de equipamiento
y ervicio urbano , y c) la defensa de u comunidad. El lema enarbolado era de la iguiente manera si en el camp la consigna era de
"la tierra es para quien la trabaja ' en la ciudad e traduj en 'la ti.erra es para quien la necesita' .36 Para 1976, el impacto del movimi nto
era tal qu todo lo grupo sin fierra alinearon baj u direcci ' n y
crearon el r nte Popular Tierra y Libertad de pué de una lamentable represión p liciaca dond murieron 6 activi ta, po esionario
de la colonia Granja anitaria que rill ' a la población civil, sindicato obrero
universitario a c n ocar marcha
expresi n que
3
alcanzaron lo 5 ,o manife tante .
Óscar lores señala a grande ra go la caract rí ticas de lapoblaci ' n sin tierra, quienc e e rablecieron en diver os predio irr
larmente por la imperant nece idad de la vivi nda.

r

La p blaci · n de los sin ci rra en 1 oterrey e tá formada sobre
t d p r rnigrant de la áreas rurale de an Luí Potosí,
ahuila, Zacatecas Tarnaulipa, el mismo ( uevo ón. u caracterí rica. ocio&lt;.&gt;conómicas lo ubica d ntr del ubprol tariado d
Mont rre:, principalmente trabajan como vendedore ambulantes
35

UT R (2009 marzo 30). ''Tierra Libertad: los i11iáos salinúldI de A lber,\1ilmio Semanal [En línea] o · ponible en: http: //www.m cmanal.
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36

r

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ORT G Ridaura, l (2007). Op. ril. p. 169.

254

arre ano , • lbañile entr otra labore.· bay un alto grado de analfabeti mo corre ello . La lucha por un lugar dónde \'Tru", la cons
tante amenaza el cxpul ión y la n ce idacl d a gurarst eni.cios
de transpone, educación } alud, contri bu y ron a la cohe ión , ocia! d l movimiento a pe ar de su disanto orígene regionales.
e tablecicron lazo familiare compadrazgo y a.mistad. Ademá
compartían un el mento n común: la pobreza. "'\
l mod11s operandi de lo c lonos de los rerreno invadido p r el
Frent , era de la siguiente forma. La ocupación de lo. e pacio inhó pito s realizaba por la noche , p cialm nt n moment .
d coyuntura política d algún eYento público d auroridade e ta tale: o f deral~ para aprovechar del hech y cau ar un impacc
mediático.
inú mo u id ología política era de izquierda d línea
maoísta. Lo lidere eran ,-¡ j po e i nano y alguno univer itario con experiencia en rganizaci ' n }' lucha ·oc1al.
La rganización al interior del rente era con ba e en a amblea
populare , lo que le ayudó a enfrentar lo reto de u comunidad
fortalec r la ' necesidad ideológico-culrural d~ vincular el ho ar y la
familia a un pedazo d ti rra.' y justificar I tenaz rechazo a de prenders de la misrna. El rene Popular Tierra y Libertad fu la
realida&lt;l de una comunidad autónoma que tenía su propia. e cuda
u pr pia Comi ión de H nor y Ju ricia qu juzgaba a la per ona mi mbr d la comunidad ue com Lian delito. (inclu J\'
construyó una prisión para casúgar delito comune ) un oouté de
d f; nsa d la col nia y junta laborale. , femerule. · económica. para
la a, e oría de lo individuo ) de e ta manera d fendcr l derech
al trabaj , la quidad de gén r ) ayu&lt;lar e n o a.ion , de alguru:
dificultad ec n ' mica de la ci dad. '?
l movimi nrnnu o gran impacro m diááco, fu ob!&gt; rvado p r
la opinión mexicana y de América J.atina omo un aut · nt:ic m &gt;virniento d lucha ocial urban qu 1 gró crear un Lstado dentr de
un __, cado. U ron inc ntabl s enfremam1 neo co n l ejército y la

r

4

3t\

39

FLORES, Ó ·car (2009) .

&amp;eo,.

'P· ni. p. 8(,.

r

�LoJ 11101•imimto1 Joda/es 11rbanos en i\úmterr~ ' 111 zo1111 meh1Jpolita1U1

Afaga!J 'abil Zarco Lara

policía, per la autonomía de u movimiento de lucha e mantiene
ha ta nue ero día , aunque hay que reconocerlo in la fu rza que
lo caracteriz ' n u primero año . Lo anterior e debió a varias
razone :

movimiento sociales r cientes en México han cambiado tanto en u
compo ición, su forma de auto c mpreosión y su carácter, como
en u relación con el istema político I por lo que e difícil otra
agrupación que se le a emej .

llegada al gobierno de Al fon o t-.Iartínez Domínguez, quien r primió con mano dura y no toleró la invasión de terren .
2. La cr aci 'n del ·omento I tropolitano de Ionterrey para otorgar
1 te con su escritura de terreno de propiedad a pers na d bajo
recur o que no pod(an olventar un crédito hipotecario.
. La in tauración del prorecto Tierra Propia, que permití' la regularización de terreno tomad s por los p e ionario .
4. La diferencias entre lo líderes amero y
aya con re pecto a las
proposicione de negociación d l bi rn e tatal d
uevo León.
1ientra el primer aceptó la regularizad , n de lo terreno , el egundo in i ti ' en la aut nornía total del movimiento in ninguna intervención del ◄ tad . Ana ,a fundaría en la década d 1990 el Partido
del Trabaj como una plataforma de oporte del Frente.
l. La

La d.ivi ión del movirrúent e dio en 19 2, cuando el doctor amer fundó la sociacion ivil Tierra y libertad ( CT L) con 1 00
miembro. , mientras qu el ~rente P pular Tierra y libertad (FPTyL)
le igwó ap tando al choque abierto c n la autoridade gubernamentale la polióa · el ejército. La primera acept' el camin d la legalidad propue ta p r el g bierno, r gularizand la ituación de u
terr n y el
undo per i ció n la clande tinidad promoviend la
inva ión d I rru mo .
Debid a car razon s el Frente Popular de Tierra y ibertad
perdió impacto m diático a partir de 1985; in embargo, e mantiene
vigente ha ta nue tro día y igue iendo un ca o n table n la
hi toria r cient de la política urbana de América Latina ,40 debido
a que en u origene fue una mue tra clara del poder popular y
rno tr ' el alcance de la organinción comunitaria. Actualm nt "lo
411 VEU..ING

M nno (19 8) . ' Tierra librrtad: /01 peq1mio1 fl1tírgmu tU desarrollo
a11tó11omo". fulado11es 33. Volumen lX; p. 10s.

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ditorial

u v León..

25

ociodemográfico. JJ

259

[ on u1t:ado:

�Reseñas y comentarios

�Es'fRATEGIAS PARA EL APRENDIZAJE
Jorge AJberto Negrete, México, Limusa, 2007, 158 págs.
Carolina Martinez Juache

EL LIBRO DE JORGE ALBERTO NEGRF.17~ tiene el propósito de dar
a conocer a estudiantes y docentes los procesos estratégicos del
aprendizaje. Lo que inspiró al autor para realizar este trabajo fue
su experiencia de veinte años en la docencia -a nivel superior y
de posgrado-- y el sostenimiento de la idea de que efectivamente
"todos aprendemos" -sin importar el sexo, la edad y Ja culturade manera espontánea u organizada por los educadores formales.
A la didáctica crítica en la que se apoya este trabajo contribuyeron
las aportaciones de Jean P iaget, Lev Semenovich Vigotsky, Joseph
D. Novak, Anthony Buzan y ciertos contemporáneos, como Ángel
Díaz Barriga y Rafael Pantoja Guzmán, entre otros.
EJ autor distriburó la información en seis capítulos, que van desde
el proceso de aprendizaje, el concepto de "aprender a aprender", un
análisis de los estilos y modos de aprender y de las técnicas y herramientas de estudio, hasta la manera de crear un buen ambiente para
el aprendizaje. Se incluyen diversos esquemas, cuadros e ilustraciones
para explicar mejor los temas. El capítulo cuatro, "Técnicas y herramientas de estudio", es el más largo--46 páginas-, y explica detalladamente nueve técnicas de estudio, además de sus herramientas.
Todos los capítulos concluyen de la misma manera. Se hace una
invitación a practicar las habilidades aprendidas en cada capítulo en
otro libro; Negrece termina así el primer apartado: "para ejercitar
las habilidades aprendidas en este capítulo se recomienda resolver
la práctica 1 de las Prácticas de eslrate¡jas para el aprendizqji!, dd mismo
autor y editorial" (pág. 30).

263

�Rts(ñas

co111mlano1

' te impresi na, al meno
o pa ó o mi ca, o ya qu anteriorment n e había m ncionado
nada refer nt a t . e de mi p rcepci, n y bu cando la claridad,
lo correcto hubiera i o que en la intr ducci · n
mencionara o
hici ra re fer ncia al libr anteriorm nte men i nad para que el lector tu iera tal conocimiento.
n 1 primer capitulo .e m nci na ac rtadament qu el apr ndizaj
un pr e
e mpl jo ligado a la hi, t ria d I hombr ,obre la tierra. · I aut r e, phca varia d finici ne d apr ndiz. je al
ubicarl en conte:-.to diferente , · concluye el primer apartado de
e. ce capítul m ncionando que "d aprendizaj e r ·ultado d una
eri d pr ce
de .iiwesti ación y re uier de la in trumentación
implementaci 'n d
trat gia tanto para aprender com para olucionru: problema " ág. 6).
lnt re ante r ulta la inf; rmaci · n qu pr nta . br la e truetura d I pr c
de aprendizaj ~ ·obr lo pr ce
m atal del
mi. m . n cuatr lo proc os e gnitiv c n lo qu
relaci na
el e tudio d la e cructura del aprendizaje: elemento factore medio r a pecto. cogniti o .
""'1 s1yeto, el olyeto la operació11 y la represe11tació11 con tituy o lo elemento básic d apr ndizaje. 1 uj t d l apr n&lt;lizaj e la per. ona que apr nd ; el bj to e tod aquell que el uj t e capaz
d aprender; !a operaci 'n es el acto mismo de aprender e decir la
acci 'n o activida int lectual qu r atiza 1 uj t para apropiar e del
obj to y así int grarl a u arc.hiY &lt;le aprendizaj . La r pr ntación irve para 9uc el ujeto r pr ente I rnun&lt;l , ya a n fi rma de
unag n, idea concepto, juicio o raz narnienc .
Lo: me&lt;li de apr ne.liza je, on I cntid
] lenguaje la razón,
y permiten que e pt duzca la r laci, n entre el u¡eto y I obj to.
L
act re. bá 1co &lt;l ·1 aprendizaje on ocioculturales, económico-., pe líticos h.i t 'aco:.
e trata bre\· rnent --en do. páginas- el concepto de aprcndi1.aie ignificaúv , l qu el auror r fi re al final d I capítulo uno: "a lo
l.r de ,t te.·c e &lt;l sarr liará más x.hau t.ivamente el concepto
de aprendjzaje ignificati o n u r laci 'n e n otr conc pt de

fundam ntal imp rtancia para el desarrollo comprensión y aplicaci, n d la e trategia parad apr nclizaj ,. (pág. 29).
Al iniciar I capítul do , titulad
til de apr ndizaj ", e
menciona qu cada pcr ona o ujet de aprendizaje con tru 'e de
man ra individual u m do de aprender --e decir u p pio e tilo- a partir d u habilidade r pr fer ocia . í pu
' 1conjunt de habilidade inteligeot , pr ferencias hacia actividad fí ic
intelectuale. inclinad n hacia el de empeño e pecífi.ca. o e p cializadas on lo estilos de aprendizaje' (pág. 32).
te.nción e p cial merece el de arroll d l pcnsami nt . unque
la facultad d pen ar e ioh r nte al s er human
I pensamiento
no e algo qu e pr duzca d mane a in tantánea in que, al igual
que el aprendizaj e el re ultado de un pr ce . El au or m nciona
qu "cada ujeto d aprendizaje tiene una historia una e\·olución que
explica p r la capacid, d de p n ar, e n la cual n
nac t talmente d arr llada sin qu jgu un pr e o gradual y va cr ci ndo
junto con el d arr llo bi lógico. (...) ada ujet lab ra su propi
c ne pto del entorno egún el desarrollo de u madur z" ág. 3 ).
La p ·e l gía enética d Pia r tabl e I de arr 11 del p na.mi nt e rno un pr c o adual que e nieh·e más complejo
n la ub cu nte tapa,. iaget hace alusi 'n a cuatro perí d
d I de arrollo del p nsamienc _,_ n ori motriz pr op raci nal
p n ami nto concr to r pensamiento formal- para mo trar la e tructura p i
n; ·ca d la con trucción de lo con cimí nto. a 1
lar d t d la \·ida humana.
a e njugación d
ro, pr c
-p ríodo. d I d arr 11 p Jcogen tico d l pen amiento- e n lo principio co "tivo -identidad e mp n aci, n y r '.ver ibili&lt;la&lt;l- da c m r ultado cuatro
m d
de aprender: la experimentación c ncreta L'l ob I'.'ac.ión
reflexiva la c ne ptualizaci · n ab tracta ) la p rimentaci n activa. !aro e que cada ujcto a parcir de , u d . arrollo indiv1dua.l de
pensamient y del ambiente de aprendizaje con. truyc su modalidad
p cífi d , pr ndizaj .
· embar
aderná &lt;l dicha. mo&lt;laJi&lt;lad d aprendizaj , e.
importante c n iderar que cuando nu-an n ju g dan lugar cuatr

264

265

�Rt1t11asJ ronmrtanos

til

d aprendizaj , que

acom dador.

n el cli ergent asimilad r convergente

egr t enlista en un cuadro algun

carr ra profe-

ionale en las que l e tudiante e verían fa or id s i participaran en alguno d l
ti1 • ñalado .
l capírulo tirulado pr nd r a aprender' plica con acieno r
claridad l proc o d aprender a aprender a í como u caracreri rica y lo método. para la adqui ición del conocimiento.
pr nd r a apr ndet igniEca apr nder a p n ar, a e. cuchar a
explorar a de arrollar e d cir, a t n runa ment abierta para adaptar e a 1 nue o conocimi nto a umi ndo una actitud emprend d ra -hacia el mundo del apr ndizaje y del ab r en g n ral-.
pr nder a apr nd r remite a un apr ndizaje significativ
d cir
p
r para siempre · no transitoriam nt l con cimient . La p rn deben pen ar cáricamente, cu tionar e obr todo lo ac ne cimiento de la vida.
te de hablar de l m ·tod para la adqui ición del conocími nto el autor m nciona que hay qu e n iderar al rnétl
com
' una erie d pa o a guir para l rar un fin. E ta encilla definici · n
remite a una e p ci de con crucci 'n m todológica en la cual se inclu · n cli timo procedimi neo técnica model y teoría qu
aplican i t rnáticam nt durante el de arrollo de una inve ti ación''
ág. 62). Lo método que I autor denomina má comun " para la
adqui ici · n de nu vos c n cimi nt
n: cl deducrivo, que proced
de lo universal a lo particular; el inducriYo u proc d d lo particular a lo uniY rsal· l an.aló ·co, qu p rmit e mparar do iruacion
o c ncept ; l analítico, qu e un acto r A xivo d la razón ante d
proc der a una t rna de d cision y el inc 'rico u
c mpl m otario al analítico porqu ignifica la r unión de la partes de un todo
una yez qu é ta han id analiz.ada y rd nada . Cabe eñalar qu
existen otro mét do taJ com 1 mayéutic , dialéctic hermen 'utico y 6 nomenol 'gico u el aur r n incluyó n u trabajo.
En el apartado
abili&lt;lade y actirude para aprender a aprend r se empieza por definir lo qu e una habilidad. e di qu e la
capacidad que e tiene para fectuar alg con facilidad y eficacia
decir, hacer la e a bien y en el menor ti mpo.

266

La habilidade para aprender a aprender _on: el arrollar la capacidad para identificar el objeto de aprendiza¡ t ncr disponibilidad
inc ndicionaJ para prend r, fijar l:-1 al nci · n · c ne ntrar c. en un
obj e de aprenclizaj , e cuchar detenidam nte la in. truco n . t n r un relajamiem m cional aceprable 11 vara cab la aphcaci , n
del pen amiento crítico a la lectura ubicar la zona d desarrollo
pr X1J110) trazar rn ta. en d plan d l aprendizaje :i ºfic, tfro. Y
para 1 grar e. to prop ' it " n c ·.ari ad pcar una actiru&lt;l mquiitiYa indagad ra, empren&lt;l ora, r la¡ada, t I ran e , c n gu to por
lo n vedo o, que ac pte el cambi y la diferencia y c n iniciariY.
propia qu Ue,·e a la toma de decisiones" (pág. -s).
roo umplem ne a lo rrara&lt;l h t. qui, ap r ce el capícul
cuatro, 'Té nica ) b rrami nras d
tudi ", a l:u qu , r·curre
para la adquisición d l conoctrniem n el pr c
d apr ndizaj .
La técnica de esrudio pcrrni en ejecutar acciones concreta encaminada a v lYer ficien
l apr nruzaj e decir son la pue ta
en cci · o d l m 't do , ya qa • ñalan l proccdim1en
~ 1
r cur o a utilizar c nforrn al pr e en cu ti · n. La. técmc~ ·d
e tudio rná c mune on:
•

La c mpren i · n &lt;le la k: cura ontíene d&lt;
una . pre. ión b¡eti\ ) lit ·ra! d l te to
"La e pre, ión

a pecto~ importantes,

r un aná.hsis &lt;le omenido.

b¡elÍ\a · literal c. d c njunt &lt;le rc. puc ·ta a 1~

pregunt:15 ame formulnda.s tales como quién, qué. cómo, cuándo
,, dónd

e dijo al o. El análi Í!-&gt; de contenido e rdic:rL

com osición &lt;le un e,·t

t:r1

res1s o enunciado ) é, t

la des -

a u vez en

categ rL o concepto. " (p:ig-. 2). P . tcriormem -, cl lt:ctor realtza

La interpretad n. De pué de c~to e po&lt;lrá atirmar que ·i.: comprendió la lectura.
• Lo mapa c n ·ptual ·. p muren e n enuar lo ce no imil!nto o
conc ·pt . p r medio de a. ociacion y r lacione mre dio parn
rener una ,'Ü ión global &lt;l I terna.
•

Mapa menta.le.. Con i&lt;lcrado_ una técmca &lt;le cn·:lli\'idad
.
''contn-

buyen al &lt;l •arr U &lt;l I proc s &lt;l pt:n amiento y permiten efectuar
una vi. uali:zaci ',n :rráfic le la t mácica &lt;l · csruc..lio'' (pá
6- 7).

267

�&amp;mia.r y ronmJ/,m'or

•

~Iaboración de esqu m · cuadro inóptico . Permit n r pre entar
c 11 cimi n o aprendiuo. d forma
anizada y sistemática.

•

•lab ración de resúmenc . Ante d e t , d be realizar una lecrura d • compr nsión. Es importante ólo escribir 1 ncce ario con

buena orrn rafia~ con un lenguaje claro. La t n i · n dd re umen
depende de la cantidad de informaci · o que e tenga.
•
lab raci · n de eru a.·o . uando la pe n.1 p e la inf rmac1 n,
ha realizad un resumen y cuenta e n una explicación del tema se
encuentra en la posibilidad d realizar un n ay . El en ay e un
escrit qu permite que el aut r exponga u crfo•ri
punto de,,¡ ta acerca de un tema . br ba e objet:i -as de in ormación.
• El e rodio de ca o trata d m crar e p cíficarncnte la e tructura
analítica de un conc pto, un problema o una ituación sin n ce idad
de ponerlo en relaci · n con tro casos.
n vari los punto qu
ha~ qu tomar en cuenta al realizar un estudi d ca o :

propue ca final, m nciooa egr te con i te n qu para l ar la
con trucción de un ambiente de aprendizaje e la.borativo l ujet
debe nmarcatlo en un pr ce de comunicación efectiva y perman~nte que le permita aprender de lo demás· realizar un trabaj
có o [...) de arrollar las habilidade que e tienen r adquirir otra
nueva ; aprender a aprend r m diante t ' cnica de e tu dio en grupo
y del reforzamiento de lo valores humano qu impliquen l amor
por el aprendizaje" (pág. 158) .
libro de Jorge Alberto
gr t
termina a í con e ta conclu ión dond e inclu e todo lo tucli.ado
en el libro.
En general, el autor trata un rema jntere ante d una man ra
muy agradable. Durante el de arrollo d la l ctura . e pueden ercibir idea y concepto bien explicado y acompañado de e· mplo
claro y conci o que te ayudan a entend r mej r y guir 1 ycnd .

pecificar

un cma o ituaci · n hac r una i.nv cigaci • n d cumenra.l, elaborar
la hip · t is o enunciado Yerificable ele ·r la técnicas de contra. ración ejecutar la prueba verificar lo r sulm
del tudi integrar
el i.nf, rm té nic .
• La re ña critica. El anális1 que pr pon implica examinar en f rma parada cada e mpon me de la situación o fenómeno · posteriormente cue tioo.ar la validez de la información xi " me acerca
de dicha iru, ci • n.
•
re. luci · n de problemas. El aut r cita a ~ laáa Tere a erafin:
'el análi is \ r olucr •n de un pr blema e n iste en un conjunto de
acci nes y comportarruento necesario. para alcanzar un detenninado objeci\'O. n tre lo pa o para la re oluci • n de un probl ma:
planre miento, definición y re olución '.

En

~

te apartad , el autor incluye div r o e quema a manera d
ej mplo para expLicat cada una d la t • cni as de mdi . D e ca
man ra e. má ácil enr nder d e nt oid . Por úlrimo, en l . capítul • cinc y . ei e trata lo re fer nt a e · mo cr ar un buen ambiente de aprendizaje o influir acrivamente en u tran formación
e n la finalidad d formar ujcr re. pon able d l auto tudi . La

26

269

�ormas de publicación
1. El anuari H11ma11ita.r r cib comribucione de xcelencia académica d inv tigación n lo campo de fil offa hi t ria, lit ra-

cura lingüí áca y ciencia
2.

ciale .

e reciben trabajo ciginal e in· dico .
resp ta la e tructura d cada contribución o en ayo, p ro se ugiere: a) marcar lo
apartado con subtítulo b) n ca o d la utilización de rd rencia numéricas ucilizar el si tema d cimal, c) la cüa textuales
deben encerrar e ntre c milla
no emplear cur iva , d) toda
cica breve debe mantenerse en el párrafo dond e produzca la
reí, r ncia y e) n el ca o d cita mayor s a cuatro linea , d berán
colocar e a bando, en un párrafo aparte parado por un e pacio,
in c milla r in cur iva .

. Tod trabajo deb rá pr ntar en formato digi al d 'licro oft
\ ord. La referencia
con ignarán en n ta de pie de página
para facilitar la 1 ctura eguida d I t xto.
4.

e aceptan en ayo , inve rigaci ne y contribucion con una
ext n ión mínima de quince y máxima d einticinco cuartillas,
en el tipo o fuente time new roman de doce punto con interlio ado d
pacio y medio para el cuerp del t xt , · con amaño de letra de nue,e punto para la referencia bibliográfica .
Queda a crit ri del on ejo dit rial aprobar e la oraci nes
con característica diver a a lo aquí establecido.
de cada área d H111lla11itos tendrá en t o momento el
d r cho a meter dictam n las contribuci ne r cibida para u
publicaci · n, y e municará al autor el procedimi nt y u re ultado.

S. El consej

6. La contribuci

ne,

recib n p r correo electr 'nic
· con copia electrónica por entrega per onal
rvici p tal.

7. D b an xar e a cada trabaj una r ~ rencia br
acad ' m.icobiogránca d J ur r dir cci • o p al y e rr eleccrónico.

Hi

lfA\I~ f LUR4 \ I· T · RMI ·(&gt; ()[. J),[PRJ\IIR

[.L 23 Dl- \I \RZO Dl"1 2012 E

U, l\11RSlD D Al'T . 1
◄

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I O . TAW~RI:.

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DEL\ falPRE. IT.\

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nr:. 500

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Sociafes

UANL

4,)

����TT,

,

, e

~A.~~

CAJ&gt;~SINA

~

Dr.Jesús Áncer Rodríguez
Rector

•auo,-u:A ~VVtSn.-MA a UANL

HUMANIT AS
ANUARIO

Ing. Rogelio G. Garza Rivera
Secretuio General

FONDO
UNIVERSITARIO

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Dr. Ubaldo Ortiz Méndez
Secretario Académico
Lic. Rogelio VillarreaJ Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura

Director fundador

Dr. Agustín Basave Fernández del Valle
Dr. &lt;:elso José Garza Acuña
Director de Publicaciones

Dr. Alfonso Rangel Guerra
Director del Centro de Estudios Humanísticos
Editor responsable
Mtro. Francisco Ruiz Solís
Corrección de estilo y cuidado editorial
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Diseño

Director
Lic. Alfonso Rangel Guerra

Jefa de la

ecci.ón de Filosofía

M A. Cuauhtémoc Omtú García

Jefe de la Sección de Letras
Dra. Alma Silvia Rodríguez Pérez
Jefa de la ecció11 de Cienclds Sociales
Lic. Ricardo Villarreal Arrambide

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Circulación y administración
Hum,.oiras, año 39. N 39, Vol. 11. Cicacus Soci.ales,2012. Fediade pubhcxióo: frbr&lt;ro30d&lt;2013. Rcvi&gt;I-I ,...,i..i.
pobl1t.d. por b Unmnmd Autononu de Nutvo Wo. • travh del C.Cntro de Estudios Hum.mis oc&lt;». Dorrucíl» de b pii!Jr
Biblioteca Un1Y&lt;1rnma I\Aúl Ru,gd F,,... piso 1 , Av I\J.fonso &amp;,yes, N.,_ 4000 Nte., Col Reg,~. Moot&lt;my, Nuevo L,,ln.11&lt;
C.P. 6#10. fel + SZ 81 83294000 &lt;XL bS33. Fax:• 52 81 83 29 40 00 ext. 6556 lmprcn poi b lmpnmu Uruvcn•Uruvcn1t1ru •1 o, CP 66451, Sm NocoL\s d&lt; k» C,=. Nuevo L,oo. Meneo. Fechad, termuuci6o de unprenln 30 de2013.
Tita,c: 500 e¡cmpbr&lt;$.
Núm&lt;m de Reserva de 0.1«.hos ,1 uso aclmrvo del titulo H......,,.,omrg,d, por el losbtuto Nacional del D&lt;r&lt;cbo de A•
04-2009-09101239Z000.10Z. de fecha 10 de ,cpórmbrc de 2009. NÚm&lt;rodc ccmficodo de hatud de título y contenido: 11/
fcch.a 16 de ,gosro de 2010, concedido
b Coousi/m C.b&amp;,doH &lt;k Pubhcac»oa y Rrvi,w llusu,das de b
Cobcm&gt;CÍon. lSSN: 2007-1620. Rcg~uo d&lt; 111.uu ,n1e el lmllJDto Mc.uuoo de b Proptc&lt;l.d lndustrl.~ 1,169.990,

•ni•

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lmprc10 ~n Méú::o
Todos lo. dcicchos re.s,rv.Jo,
Copyright 2012
ccslhutn,@ m.,il.u,olmx

]~fe de la Secció11 de Historia
Profr. I rael Cavazo Garza

�ANUARIO
HUMANITAS 2012

Ciencias Sociales

Ricardo Villarreal Arrambide
coeditor

�ÍNDICE

oBENAVTDESMAR-ríNEz, Jo É]UA CER
/tura y trabajo en contextos de cambio

ll IG

lAl UEL Co
fA

RERAS

R

MO ,

TES NlÑO

Profesión,

9

Dialéctica de la violencia

39

S 1'1AGO HERRERA MARTÍ EZ M RÍ E GENI FLORES
RE\'IÑO, Cosmogonía y gastronomía en Las Genealogía de Margo
la11193

!OSÉ

UEt

MARÍA I

F

TE. La

rspectiva psicosocial

violencia y la agresión actual desde una
113

ootA MARÍA FLOR

De la
ialificación a la e pecialización. Dimensiones socioculturales de
capacitación para el trabajo industrial
149
ÓMCA DEI. CARME

ARÍA

Lm

cluvente

A

MEZA MF..JÍA,

MARTINEz

SÁNCHEZ.

ALANis,

Desempleo y pobreza: el binomio
169

�MA. G

DAL PE RODRÍGUEZ BtJLNF.S, PATRICIA DELGADO RODRi

Programa de inglés en primaria públicas de Nuevo León.
caracteri:::,ación del perf;/ ac11wl de su docente. en el con
urbano

Lío,cE RA!\IO, Rmz, la misión igualitaria de la transversa/i1
de género en el campo educativo

PROFESIÓN, CULTURA Y TRABAJO EN

O CAR Eo ARDO TORRES GARCÍA. LucD...A Hl OJOSA CóRDO , El im¡,
de la matena 'Apreciación de las artes' en el desarrollo crea1i1
los estudiantes de licenciatura y del 'Programa de talentos'
U1111•ersidad A111ó110nw de Nuevo León

CONTEXTOS DE CAMBIO

RooR1c;o VILLARREAL RA tos. Los N/Nh e11 México:un a11
estructural

Benigno Benavides Martínez 1
José Juan Cerva o tes N iño 2

1ntrod uccióo
EL TRABAJO CONSTITUYE UNO DE LO FUNDAMENTOS de la sociedad
Reseñas y Comentario
moderna, pues junto a él se articulan una serie de elementos
distintivos que le dan coherencia y que permiten la consecución de
L1m RODRÍGUEZ Au NO MARÍA E GE lA FLOR!.: TREVIÑO, fines particulares y sociales propios de nuestra época, como lo son
arquitec1ura del enlido U. na mirada a la cultura desde la en la individualización, la riqueza, reconocimiento personal desarrollo,
y la complejidad" de Haidar, J. y G. Sánchez
solidaridad especialización a través de la educación y legitimación
de Lis relaciones sociales, en este sentido el trabajo es una actividad
ROBERTO
T- o SrLv , "La opacidad y la tran pareacia. que realizan los individuos y en tomo a ella se establecen relaciones
reforma política con mayor participación ciudadana" de A]ÍI sociales. Pero además el trabajo genera una serie de significados que
RangeJ Guerra
dan sentido a Jas actividades por lo que no se puede estudiar si no es
como una cultura. Si además consideramos que el trabajo se puede
constituir como el elemento fundamental, tanto objetivo corno subjetivo
que cohesiona a ciertas sociedades modernas entonces su importancia
crece como explicación de ciertos problemas sociale .
Estudiante del Doctorado en Ciencias Sociales con Acentuación en Desarrollo
Sustentable, del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma
de ~u_evo león. El presente artículo es parte de su tesis doctoral
Duector de tesis.

9

�Be,11a1/{J

Bm,mtler Marl/J1ef?, /or, /11an ( ~m111fl.J

11Ít1

Del mi mo modo, debido a esta centralidad, lo cambios q11¡ Por otro lado, cuando los problemas e presentan e incluso cuando
susciten tanto en el trabajo como en sus contextos alterar parecen la crisis, se le uele atribuir a factores externo , ajenos a
dmámica ociaJ en u conjunto.
sociedad que lo recibe y atribuible a factores que no fueron
Dentro de lo contextos que propician los cambio cul rovocados por e a sociedad. Además del carácter externo también
hemos de considerar inicialmente a los que provienen del á I carácter temporal se le uele adjudicar. De e te modo los
económico la cual en relación a la cultura del trabajo, se roblema y las cri is son asimilados dentro del esquema cultural Y
especificar como falta de empleo o igualmente falta hace tolerable u pre encia. De de luego que una crisis no se
oportunidades para e] autoempJeo. Cuando e habla de uede hacer permanente, puesto que daría lugar a nuevas formas
económica en e te entido, bien podemos referirno a la ituac e orientar la accione ociale , quizá hacia otro fines diferente .
en las que las condiciones sociales han cambiado tan drá cica or ejemplo, la nsis económica que e manifiesta en el desempleo
que los patrones usados de acción sociaJ para con eguir los en la preparación profe ional provoca que baje la estimación por
reconocidos no han podido ofrecer alternativa para poder e educa ión uperior orientada hacia el empleo, lo cual a su vez, va
lo nuevo de afio . Un incremento poblacional que pretende ac repercutir en la búsqueda de estabilidad familiar.
a lo servicios de salud y educativos pronto se convierte en de
Inicialmente se considera a la cultura del trabajo como el conjunto
de empleo que debe er atisfecha1 pero si la estructura econó e ignificado que da sentido a la actividade racionalmente
no crece al mismo ritmo o alguno cercano, los problema
rdenada con el propósito de producir alguna forma de riqueza
pueden hacer su aparición: el empleo temporal, eJ empleo in.fo ue mejora la vida individual y ocial de quien la adopta como valor
y las diversas formas de subempleo. Esto problemas, a u v que trae aparejado el progreso de la sociedad. Asociado a la cultura
pueden conectar con muchos má como la criminalidad, el trabajo se encuentra el individualismo el espíritu emprendedor,
problemas familiares y la educación. La valoración por el traba· autonomía y la independencia entre otro atributos que
verá cuestionada precisamente porque éste no puede hacerse re omplementan al trabajo. Sobre esta estructura de significado se
y entonce se podrá hablar de pérdida de valores, de falta de vo stablece una sociedad con la cual e consolida y da entido de
para el trabajo y de juicios similares.
entidad a sus integrantes. in embargo en los momentos de crisis
Una sociedad orno la regiomontana fundada en base al tr problema , el modelo idealmente confeccionado de cultura y
la planeación, la racionalidad y el ahorro entre otros compone ciedad. entra en cue tionamiento y cambian las expectativa
construye también una visión hacia el futuro, y por tanto hace emás de las a ciones individuales y las prácticas institucionales.
apuesta hacia el progreso, sobre la idea de mantener los e qu no de lo e tore que má se ve amenazado es el de los
de crecimiento económico, de estabilidad ocia! y de mante ·
rofe ioni tas, pue to que su capacidad de mantener los patrones
de las valoraciones culturales. Las crisis evidenteme e consumo di minuye drá ticamente en las cri is económica y
cue tionarían la onstrucción ultural que e había mantenid ebido a su preparación académica, son capace de cuestionar la
bien las ideas de cambio se encuentran pre ente en la socie ultura. Describir las forma en que cambian lo ignificados de la
ha ta on objeto de valoración, se e pera optimi tamente qll( ultura del trabajo y como son resignificados por los protesionista ,
cambios e mantengan dentro de ciertos e quema ya integra sel propó ito general de este e tudio a través del enfoque la teórico
la e trucLura social y que sigan Lo mismos fines previa e la sociológica, dentro de los nuevos contextos sociales· aunque
acordado .
n este articulo olo habremos de abordar la problemática inicial

10

�/ /

111,.,

I S (

m:. .\ ,

1

&amp; rgn, R,·,ltllvdu

\L1rt111..z, _fu,, }:tall Ummkl \.1,io

EJ componente cultural de la sociedad se establece ~ustituyendo como lo son el dinero, el éxito, la vida acomodada y el
pretensión de proveer de sigrúficado a las acciones que tien~co05umismo. A la vez, se tornaron prestigiosas ocupaciones laborales
realizar los individuos en un contexto social específico. Pe pegadas a la creatividad, la individualización, la dirección, lo
hipotéticamente los individuos actúan en razón de las expcc intelectual y lo administrativo, las cuales fueron integrando una
culturales que han asimilado y que les han sido transmitidas a iueva identidad labora. Los nuevos valores constituyentes de la
de procesos educativos, tanto formales ~orno informales q ultura del trabaj?, se presentan c?rno: autorre~lización pers?naL
una u otra manera se refuerzan y se consolidan para mantener entido empresarial, no tener presiones, comodidad de horanos Y
cohesión social y cierta coherencia en las acciones que se re~acaciones y estabilidad en prestaciones.
por lo que se establece una correspondencia entre la sociedadf El estudio acerca de la cultura y de las formas de valoración que
cultura: los individuos componentes de una sociedad valora(practican los individuos en sociedad o que se expresan en
significados culturales de esa sociedad y ésta mantiemfdeclaraciones institucionales y aún más cuando se adoptan por una
condiciones necesarias para que se hagan efectivas las ~O&lt;iedad o son apropiadas por un gobierno, suelen ser atractivas en
culturalmente establecidas.
~uanto a que despiertan el interés por reafirmar la identidad de
Siguiendo el estudio clásJCo de Merton de Teorm_y EstmctNraJ wenes las adoptan, pero cuando una crisis económica, política, de
(1984) la falta de correspondencia entre la estructura social seguridad o cultural socavan la viabilidad de las aspiraciones
cultura, establecería el escenario propicio para la aparic·· culturalmente establecidas, entonces la vuelta a la situación de
formas de conducta desviada de lo culturalmente aceptado, bienestar se convierte en una utopía, representación de un pasado
que no se puede hablar de que exista una estabilidad s ue no puede repetirse. Las crisis por definición deben ser
permanente, aunque estuviera asegurada por una efic· transitorias, lo cual puede ser válido en lo general, pero en cuanto a
transmisión cultural. La llamada pérdida de valores, por eje lo social y cultural, las crisis dejan huellas más profundas que una
sería una expresión de la forma de concebir, la disociación e marca temporal. Los esquemas de valoración se pueden alterar
sociedad y la cultura. Los cambios sociales son parte del radicalmente puesto que son formas de ver el mundo y de otorgarle
proceso de construcción o reconstrucción social que se da un sentido propio a lo que se hace ya .sea el trabajo, la profesión o
una dinámica, al igual que la cultura. Los procesos, así co el es.tudio. Para una sociedad como la regiomontana, sustentada,
patrones de cambio, si bien se expresan conjuntamente aunque sea declaratívamente en el trabajo convertido en cultura, es
acciones individuales o en las prácticas institucionales¡ especialmente significativo que este ideal se cuestione. Por Jo
necesariamente tienen que ir en la misma dirección o manite anterior resulta importante el estudio de la cultura del trabajo, en
coherentemente.
~este caso en e1 grupo que puede ser más representativo, como lo es
Sobre esta temática, se identifican diversos factores han alt el de los profesionistas.
los contextos en los que se realiza el trabajo, los cuales van
los que provienen del propio proceso de alienación y burocra ·
hasta factores externos como 1a adopción de tecnolog'
fragmentación del trabajo y el incremento de la compet
internacionai entre otros. Los valores tradicionales de la
del trabajo entraron en competencia con valores que los

12

En este escenario, el presente estudio tiene como objetivo
mostrar; desde wia perspectiva sociológica, las transformaciones
en la cultura del trabajo y cómo estos cambios han transformado
conjuntamente la percepción que se tiene de la propia actividad, en
el ámbito individual y sociaL entre los profesionistas.

13

�/J

1111,m!in (

Jt,.,

Antecedentes

,,s

{,,na;, r

nutre de los distintos enfoques prevalecientes en las ciencias sociales
y las b.um.anidades actuales sobre Jos aspectos imbólicos y subjetivos
de los fenómenos ociales.

El estudio del trabajo, como uno de los elementos ftmdontes de b
sociedad moderna, puede ser asumido desde varias perspectivas1
incluso ya ha sido abordado desde diferentes disciplinas. En nuesm
Para el caso latinoamericano, Francisco Zapata (1986) daba
caso, la perspectiva que hemos seleccionado es la que nos ofrecd
sociología, en base a ella a la vez, nos orientamos por el enfoq11 cuenta del proceso de transformación de los enfoques de los estudios
cultural. desde la propuesta hecha por Jeffrey Alexander que concib del trabajo reconociendo la presencia de elementos explicativos
a la cultura no como un simple campo de estudio de la sociologú, provenientes de las relaciones sociale de los trabajadores, más que
sino como un elemento fundacional de las acciones sociales, destr de los estudios enfocados a la ideología o a las políticas del estado
el momento en que éstas solo pueden ser socializadas si tiena que direccionaban, tanto la participación de los sindicatos como
significado, que las carga de sentido, tanto para el que las produa las transformaciones en el aparato productivo. En un contexto más
como para aquellos con quienes se comparten las formas de vi!» amplio, Enrique de la Garz~ (1992) identificaría este mismo proceso
dentro de la teoría como una crisis del estructuralismo, al entrar en
social (Alexander, 2000a).
Uno de los estudios más amplios que ha recopilado y analiza&lt;k dificultade para explicar Ja participación de los sujetos dentro de
las diversas tendencias en los estudios de la cultura laboral es d las estructuras sociales.
Ú&gt;mo se ha mencionado líneas antes, el interés de la perspectiva
realizado por Rocío Guadarrama en el que se resalta la heterogeoo
dad de enfoques que se utilizan, los cuales sin embargo, tienen et cultural sobre eJ trabajo surgió a mediados del siglo XX, pero su
común su preocupación por el estudio de los signifirados del traij base se remonta a la época de Weber, aunque se debe reconocer
en la vida social. S.in embargo, aquellos estudios que expresan SI que los estudios específicos acerca del trabajo desde esta perspectiv~
afán por la comprensión de los aspectos sitJJbólicos y significatfro.r dd son propiamente del siglo pasado, cuando las instituciones de
trabajo datan tan solo de mediados de los años sesenta del sig» producción y consumo de la industria capitalista alcanzaron tal
XX. Estos estudios abrieron un nuevo campo, independiente dd magnitud sobre la vjda social, que tuvieron que buscarse
sociología del trabajo, el cual ha sido conocido como estt1dio¡ IJ explicaciones más amplias a los fenómenos ociales, por Jo que
trabajo. Lo que resaltaba de ellos era que rompían con los esquema! autores como Mayo consiguieron dirigir los estudios hacia enfoques
rígidos y deterministas del estructuralismo imperante en las cienCIII más subjetivos como el de las relaciones humanas y su influencia
sociales, surgiendo temas como la construcción de identidades sobre el rol de los individuo en su trabajo para la industria.
laborales, las relaciones entre las culturas deJ trabajo y la cultull (Dahrendorf, 1978)
El enfoque cultural de la sociología del traba1·0 en E tados
dominante, la ideología, etc. {Guadarrama, 2010:215) de todo elk
unidos
. a diferencia de lo que ocurría en Europa, se 'desarrolló en
la resultante fue:
tomo a las teorías de la interacción social asentado en torno a la
En resumen, lo que tenemo hoy en día es este espacio, el dd U~versidad de Chicago y su destacada escuela de sociología,
llamada cultura del lrabqjo o rnltt1ra /abq,-a/, caracterizada por b ennquecida por las influencias de Weber. C.Omo base en el análisis
procesos de globalización de las sociedades actuales inexistentd social se enfocaba hacia las relaciones que establecían lo individuos
cuando por primera vez se habló de la c1'1t11ra de la 'clase obrtra.l en torno al trabajo, y ya no al trabajo mismo, resultando de esto
mediados del siglo xx, y un enfoque t11/t11ral interdisciplinario que it que los estudios tenían que hacerse reconociendo inicialmente la

14

15

-

�l, l

"

{

\,

"'

imposibilidad de separar a los individuos investigados, de quiet
los investigan, pues ambos forman parte de la misma realida
derivando de ello toda una postura epistemológica. En este sellli
se destacan los trabajos de Everett Hughes en torno al problema
la formación de la identidad de los trabajadores en relación al traq
que desempeñan (Castillo, 2000).
El fundador de este tipo de estudios y a quien se le consij
como padre del interaccionismo simbólico ha sido Robert P~
(2009) quien dio nuevos impulsos de análisis a la investigaa
social, especialmente en cuanto a la orientación práctica que deli
tener los estudios sociales para resolver problemas específicos. cc:1
la criminalidad, el crecimiento urbano y en el caso del trabajo.
formas de adaptación o de rechazo que pueden exhibir los individl
al tener que actuar en escenarios diferentes para los que hali
sido preparados en los procesos de socialización en la familia o
la escuela. Las organizaciones económicas como las industrias,
fábricas, las oficinas, los comercios., con su jerarquía y reglas
trabajo, imponen formas de interacción y de actividad a las c1'
los individuos se deben de adaptar, para las cuales, regularmcl
no se encuentran preparados, pudiendo provocar conflictos f
repercuten en todos los ámbitos de la sociedad. Estos probkt
serían lo que los estudios sociales tratarían de resolver.
Según G uadarrama (2010), estas aportaciones teórta
incentivaron el debate sobre 1a cultura obrera en México; el a
tuvo mfluencia del marxismo italiano, principalmente a través
las ideas de Antonio Gramsci. Su difusión fue determinante el
giro que sufrieron los estudios obreros sobre los procesos de mlj
La introducción de nuevos temas, -como la construcción socialt
consenso y la hegemorúa, serían los referentes de esta corrienlt
interpretación de la vida obrera, la cual propuso un análisis de
relaciones entre la cultura dominante y las culturas popul1
entre estas últimas y la cultura obrera.
Este recorrido por las principales interpretaciones acerca cid
diversas tendencias sobre la cultura del trabajo, muestran lord
de estos estudios aunque con fuertes raíces en los paradigmas t ~

16

sociales y humanistas contemporáneos. De alguna manera se podría
afumar, que la conformación de este enfoque se da en relación a
los cambios de los paradigmas teóricos de las ciencias sociales de la
segunda mitad del siglo XX, especialmente al tránsito entre los viejos
esquemas deterministas y estructuralistas y los más recientes, que
ponen en el centro de su atención la experiencia cotidiana y la acción
reflexiva de los actores sociales
relación más fluida entre los

De la cultura del trabajo a la cultura de la profesión
La importancia que en nuestros días tiene el trabajo es incuestionable
como componente de la vida social, por lo cual resulta consecuente
pensar en que el trabajo, es de alguna manera valorado por los
individuos, aunque habría que especificar qué tipo de trabajo es el
que recibe tal valoración. En el estudio de Weber (1984) el trabajo
es diferenciado primer-amente como trabajo tradicional en oposición
al trabajo racionaL propio este último del espíritu del capitalismo.
El trabajo tradicional es aquel que se realiza con la intención
simplemente de obtener los medios necesarios para subsistir día a
día con el producto de ese trabajo, que es una especie de
conformismo. En cambio el trabajo racional, se hace planeando la
actividad para lograr su máximo provecho. Como consecuencia de
la racionalidad de este tipo de trabajo, el trabajador se vuelve un
experto en el desempeño de sus actividades por lo que se convierte
en un profesional.
~I trabajo, convertido en profesión, basado en un saber experto,
raCionaJ, dedicando sus ganancias al ahorro, conectado con los
m~rcados de productores y de consumidores, transforma la vida
nus~a Y la hace ordenada, al igual que el trabajo. Aunque Weber
relaciona este tipo de trabajo con la adopción de la religión
prot~stante, de ninguna manera deja suelta su base social en la
medida en que el trabajo da sentido a la vida. La productividad
3
lill1enta, lo mismo que los ahorros, al igual que la capacidad para
crece~ económicamente e incluso aparece la posibilidad de contratar
traba¡adores, todo lo cual pudiera verse como un frío racionalismo

17

�H1m1amt,11 (" ,,,,

IJ

\1,1m1/u

basado en los conocimientos científicos, pero en realidad, el tra~ automáticamente operando los cambios sociales consecuentes, sino
profesional llega mucho más allá:
.
que las formas anteriores permanecieron en las actitudes de muchos
trabajadores, destacando sobre ellos los que fueron dando un sentido
~ste proceso de racio?~lizació~ en el plano_ de la técnica y la eco~ racional a sus actividades productivas.
t:1eneungranpredon:uruoenelidealde_laV1dadela~odemasoáda El trabajo desempeñado de una manera racional se fue
burguesa: el concepto de que el trabaJo es un medio del que sed convirtiendo en p u·
· d I b
1
1
nfi ,
• aliza •, d
..
.
.
a 1.Illoruo e os urgueses, o cua se co guro
la racron
c10n e1aprov1S1onam1ento de bienes materiales pan) t 6.,
. , , . d. . .
. .do stempre
.
.
1stmt1va de un modo
b umaru-dad, b a exist:I
en la mente de quienes
represe.- am 1en
. dcomo
.d una construcc1on
...et:J.ca
,
el espíritu capitalista como uno de los objetivos que han seña!al Supenor e vi ª Y co~o ta~ se d~igio a l?s demás trabajadores no
directrices a su actividad (Weber 1984:45-46)
~~ueses que manteruan sus estilos trad1c1onales de vida. A estos
últimos les fueron impuestos juicios que fustigaban su falta de
Si bien el trabajo profesional se convierte en un ideal de vidr motivación, Ysu desapego al trabajo. Los trabajadores tradicionales
se trasforma también en una vida religiosa como santidad en vi por_su parte, a pesar de coexistir en los contextos de racionalidad y
el problema que subsiste en el análisis weberiano es que no t&lt;d ~e lib~~d, no actuaron del mismo modo que los otros y es que su
los individuos son llamados o que no todos se sienten llamados~ sitlldci~n era muy diferente, trabajando en una fábrica, obligados a
la divinidad para cumplir con el ideal de la salvación a través i cumplir horarios ajustados al ritmo de trabajo impuesto por el reloj
trabajo profesional, relacionado a su vez con la religión protestaii Ypor el capataz (Bawnan, 1999}.
.
Habrá quienes se mantengan como trabajadores tradicioruk Co_mo cultura, la organización del trabajo terminó siendo
conformes con obtener solo lo necesario para su subsistencia ruad apropuda por los capitalistas Y empresarios industriales, quienes sí
sin conocimientos científicos, sin planeación y con otro ideal enco~traban un sentido en la racionalidad del trabajo, dejando al
·
·
.: traba1ador
· d.1V1·duo sm
· asprrac1ones
· ·
vida.
Estos traba¡adores
no son expertos en su trabajo, por lo,
.
como un m
al que se tiene que
no se puede decir que sean profesionales. De la fuente de
para_ que ~abaje, aunq~e sea solo un poco más allá de su
expertos abocados al trabajo racional se nutrirá la naciente burgld e ~e- sattsfacc1on de neces1dades de subsistencia elementales.
localizada en el norte de Europa occidental y en Norteamé¡j La_ ettca del trabajo, según Bauman (1999) descansa en dos
mientras que los hombres dedicados al trabajo racional tendrán pre~as fundamentales Y en dos presunciones o supuestos. Las
dedicarse a los trabajos que satisfagan sus necesidades de subsisteílprem1Sas consisten en que la forma en que se pueden conseguir las
mediante la venta de su fuerza de trabajo en los mejores caic:osas para satisfacer las necesidades, además de recibir el
, o b tener nquezas
.
j:
'
, es a traves
, d e o btener un rngreso
.
0 d e los d emas,
podran
pero depenwendo,
en todo caso, de reconocim.ient
.
triunfos de la política o de los vaivenes de la suerte en medta.nte el trabajo. La segunda premisa se desglosa en que el trabajo
especulación.
es un valor en sí mismo, se visualiza como aJgo deseable y aprobado
Uno de esos elementos, siguiendo las argumentaciones de Wi poi r tod~s, lo cual obliga a desacreditar todo aquello que se opone
. en la raciona
. l.idad, enlazada a la religión protestante. m
a trabaio
. eJ descanso sm
. razón, la ausencia de
constste
. ., , corno e1 ocio,
segundo factor es reconocido en el estatuto de libertad individ OIJvacion Ysobre todo, pensar que ya se ha trabajado lo suficiente
.
d
l
.
.
. d y se debe pasa
.
.,
d. e
d e tra b aJO,
auna o a a propiedad pnvada característico e ki b .
r a otra s1tuac1on para ISLrutar de los beneficios de
· da d moderna. O&gt;n estos elementos emergentes aparecie·
oL temdo
socre
,. ·
no es de esperarse que todos los trabajadores los adopta
ª enea del trabajo, construida desde el empresario para ser

:utJvar

18

19

�cumplida por los trabajadores, estaba hecha de todo aquelh ejerce el trabajo en la actualidad, es a través del desempeño de una
beneficiaba a los dueños de las empresas, más bien como un3profesión; la relevancia de su estudio se debe principalmente a su
de comport~mientos para de_s~mpeñarse en la fábrica, que co re~ción con la eficacia de la o~ganización ~roductiva, la _cual conc~be
cornportarruento moral. La etlca era realmente de apego al la profesión como una especie de comurudad que da cierto senado
pero dejaba ausentes las ideas de solidaridad sociaL bene de identidad común a sus miembros, por lo que no podrían ser
colectivos, socorro mutuo y otros que no se centraran estudiados como individuos.
producci~n. Desde luego que elaborar un código de ~omport~ Aunque el estudio de las profesiones, se puede remontar a los
no garanttza de manera alguna que se vaya a cumplir, pues n~ trabajos de los sociólogos clásicos, especialmente en las obras de
nmgún modo obligatoria a no ser que por las contrapartidas Weber y Durkheim (Aguayo, 2006) solo se llegaron a formalizar a
despedido del empleo, no percibir el salario, o por lo menos no durante la primera mitad del siglo XX, los cuales se enfocaron
los estímulos que se supone se habían alcanzado. En su
principalmente a la caracterización de las profesiones en cuanto a
impositivo la ética del tra~ajo desacre~itaría a los
ser con,si~eradas corno grup_os de indivi~uos que comparten
los pobres y a la mendicidad, a quienes se les ad1ud1ca caractensttcas que son reconocidas por la sociedad, como lo afirma
culpabilidad de sus propios problemas. Los sistemas de prot Brante (1988:119-120)
social se dirigirían a conseguir beneficios para los trabajadOII!
para las personas dependientes de ellos, mientras que
Tradinonal studies of the professions ordinarily deal with the
desocupados serían objeto de las instituciones de asistencia
categorization, description and analysis of professional groups. These
o de la caridad pública, cuando mucho, los únicos individuos
include scientist (the profession par oxcellence according to Parsons),
merecerían consideración social serían los discapacitados, enfe
classical professions such as physióans and lawyers, "older" callings
huérfanos o viudas que por su situación les fuera imposible dedd
such as priests and officers, today also engineers, architects,
al trabajo.
psychologists, teachers, administrators, and sometimes social workers.
The primary focus with this kind of research has been to define the
Una alusión diferente al tema del valor del trabajo, es d
d;fferentia .rperijira of the professions, í.e. what they have in common.,
realiza Roger Girod (1997) a través de la idea de lo que el p'
. d h th d·cc fi
th
·
.
.
an ow ey 11 rer rom o er occupat1ons.
piensa acerca de la 1IDportancia diferencial de diversas profesd
. ,
.
.
a través de interrogantes que pretenden identificar la jerarq~ Una vez que se constituyo el estudio de las profes tones como un
las profesiones según el aprecio que la sociedad sienta ace campo específico de la sociología, se presentaron, siguiendo a Brante
. un esquema de posiciones de las d. la(1988·120)
·
, · de_ este_ campo.· la fiun~1on
. aLi
ellas, ~ara constrmr
oe ·
~es cornente~
teoncas
, sta,
profesmnes, en base a encuestas aplicadas al público nortearoe
ow~benana y maaISta. El func1ona1ismo en la soc10log1a de
a med_iados del s~glo XX, _formando el concepto de pos ~:n:_of~siones, p~rte del postula~o de .qu~ és_~as tienen un
profesional (0C11pa1tonal sta11ding O social standint., ef ocupatio1JS)
lllllento específico con tendencia a su aplicac1on de acuerdo
Con este escenario, el pres~nte artículo to~a como base J las d_emandas del cliente o a las reglas de su contrato. Para su
para los análisIS los postulados de la sociología de las profes cum~limiento, las profesiones deben mantener su neutralidad
. a que las profesiones se convirtieron en un corn
afectiva, e1untversa
·
lis mo y paracu
· lansmo,
·
· ·
d eb1do
su seno·¿o comurutano,
importante dentro del anális-is de los cambios en la cultura del
reconocimiento por logros y su especificidad para atender solo los
·
·
·
Ade mas,
' con 1a uruvers1
.
.dad modema,
s1 se considera que una de las formas más importantes en las problemas que le conciernen.

dese~p~ej

~

20

21

�enc,1rg.1d.1 de la investigación científic.1 r del dcsJrrollo tccno
las profe ione" se idn rnmolidando y ramifo;,tndo, lo
soualmente, le dará la legitimidad buscada desde lm icicios
modernidad.
l.a func1onalidad queda asegurada ,1 través de IJ rcsoluc·
ciertm problemas soci,1lcs tomo el m.rntenimiento de l.1 s
legalidad, la administración y la tcrnologÍJ entre otros. De
que los logros ,1kanz,1dos por el desempeño funcional
profesiones en la resolución de problemas, es val
decididaml'ntc por 1J sol il?d,1d, se: desprende un.:1 v.1Ior.1c ion
e.sas profc-.iones. l..1 nece')idade.s rnci.:1les sJti foch.1s
problemas sociales resueltos, rar,1 \'ez pcrm.rneccn inmóv
común es c¡ue se presenten siempre nul'v,1s necesidades y pro
diferentes a los ya conocidos. por lo que .se debc:r,in esta
nul'v.1~ profesiones que respondan a l.1s nuev.1s mxesidade.
Las críticas a esta concepción de la sociología de l.ts profes
se expresó fundamentalmente en cinco crítica, que rcsuml' B

sído Uamad.1 ncowebcri.mJ, en la que IJs c.lctermi11Jciones de las
rofes10nes no se deben .1 necesidades funcionales, sino más bien a
K'JOnes de poder. d cual ,e distribuye desigualmente entre los
iversos m:tores sociales a trJvé, de di,·ersos mee.mismos, siendo
~ de ellos el de la .tdqui\ición y ejen:icio de ciertas prnfesioncs.
eacuerdo a esta pmición. las protesiones se expresan en razon de
rebc10nes de poder de loe; diferentec; senores soc iale,. Lu~ br upos
nvilegudos poJr,in ejercer profi.-siones acordes ,1 su po'iición, las
wles lerrarán su ,ltceso a orro, sectore.. M) iales. En e te mirn10
entido, las pcr,on.1s no actcden l'n un sístem,1 de libre competencia
Li tormación y desempeño de bs profesiones, ,ino que existen
ierus re\triccioncs. de acuerdo a las posiciones de poder que puede
tentar cad.i indJViduo.
S1gu1endo con Brante (1988:128-129) los mecanismos de
antemm1ento de cierre y control de privilegios se ejercen
nncip,tlmente a través de forn1J~ de cx:clu ión ('nrno lo son: bs
ropiedade5, la perll'nencia a ciertas dites y la educación. Cada
( 1988):
1U de estas forrn.is opera para pn::sc:n .u el mo111 •('• ,Le, Je Llertas
l. Las diticult.1des para poder definir lo que es cada una
rofes1ones rcscrYados pJra ciertos sectores sociales. Todo lo
profesiones y dcslind.u las 9uc no lo ,011. .mee l.1 serie de ac.uv ntmor implica la tr.insfo, mación del com:epto de profesión que
ocup,1cion.tlcs l,tda vez rn.ís .1mpliJs en b soc 1cdad.
a de Li idea &lt;ll' servil io a la del control de una ocupación.
2. L.1s pJrticularid.1des de e.ida profe.,tun hJc~ dificil poder
Una tercera po&lt;,iLión qul' reconúce Br.tnte ( 1988) es áe m~piración
de profesiones wmo Jlgo homogt·nco que pul'd.1 ser estudiado
arxistJ y cstj referida c1 la'.&gt; sociedades po,tindustriales
los mismos principio, de un lampo de mvcstigación soci.11.
rmc1palmente. Su enfoque !le dirige haci.1 la idea de la
3. L.1\ evidencm históric.1, de la c1p.1rición de Id\ profcs10
oletaru.ación de las prot&lt;&gt;-:ion&lt;',;, en la medida en que é&lt;;tas se van
nelesan.uncnte responde a l.1s neccsid,1dcs SOl tJles a la, que ciendo rada vez m.is dcpendieote11 de los gr.1nde, t:apitales
responder.
ternac10nab que actúan ,·n t, 1rffid global con u o de tecnología
4. Las diferencias, t.rnto rn Li form.1c ión wmo en l'I e¡e e vanguardi.1. por lo qUl' d ejercicio de I.1 profesión de m.rnera
entre lo, profes1onistas que se desempeñan librerneme con a
rr, stn.i más cliftcil de ser reahzadJ. Los profe"onista,; se verí.in
que lo halen dc,;de un.1 positiún humcr.11iz.1d,1 como cmple educidos a la posición dl' cmplc.1Jos de nivel medio subordinados
5. Con las v.1riac1one tan Jmplias se h.ice prohlem.íuco
bdu-eccion de la empres,1. L.1 profesión de1.1 de cr un grupo y se
cstablet:er un.:1 sociologí,1 de l,t".i profesiones con un objeto de es ragmenta en 1.1 11 10, !&gt;ectores como posibilidades de empico se
bien dcfimdo, para poder definir IHen l.1, caralleristilJs y atrihllPlrden acceder, la profe., 1on y.1 no e, l.1 unión &lt;le rnle~.1s 4uc se
l.a otr.1 pcr\pec.tiv.1 de la sociología de la., profesiones, es la

.1ractel'17.an por una 1dem ,dad cnmún. códinn de ética y entid d
fVICIO, sino que

lo~ profrsioni'&gt;t.1s se ven envueltos en los intereses

l2
2J

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1/

de cada empresa y tienen que asumir esa nueva identidad que empleo, oficio, ocupación, profesión, etc. También, es un
depende de ellos. En este sentido entonces, se hablaría de mecanismo que posibilita la participación social y que hace posible
desprofesionalización.
el ejercicio de los derechos, pero a la vez, los atributos que se
Estos postulados, serán la guía para comprobar los objetiv destacan del trabajo en la actualidad son aquellos que nos permiten
presente estudio, pues los mismos abarcan todas las aristas alejamos de él, como los ascensos, horarios cómodos, vacaciones y
pretenden analizar. Aunado a lo anterior, con la aplicación de pensión de retiro. (Aguilar Idáñez, 1996)
tesis se mostrará la factibilidad de aplicar la sociología dt Por otro lado, un cambio que nos interesa destacar consiste en la
profesiones en grupos cerrados y nada flexibles a las vorágínr,i influencia que han tenido el conocimiento y la tecnología en las
cambjos en las sociedades actuales.
transformaciones del trabajo, específicamente en cuanto a sus
las teorías explicativas de la cultura del trabajo (Reygadas,~ lillplicaciones con la exigencia de mayor preparación del trabajador
Guadarrama, 2000 y 2010, etc.) parten de la idea de vinci1bif Para poder desempeñarse en los nuevos puestos laborales y para
entre cultura y trabajo a partir de la generación de significad aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías. (Organización
surgen de la actividad del trabajo y se insertan en la cultura; Internacional del Trabajo, 2006:9) Lo anterior se hace evidente desde
vez ahí los significados integrados traspondrían el estrecho · el momento en que muchos de los nuevos puestos laborales se
del trabajo Y pasarían a transformar el sentido de muchos o estructuran de acuerdo a lo que la tecnología va generando, lo cual
totalidad de los aspectos de la vida de los individuos. En implica que quienes ya ocupan un puesto tradicional o previo a la
acepción dinámica de este proceso, la relación cultura y trab~ innovación tecnológica y que no tengan los dominios de
pued_e_ ser en modo alguno lineal, sino que continuamen conocim_iento y uso de tecnología innovadora, se tengan que preparar
adqumendo nuevos rumbos, construidos igualmente desde la c O actualizar en sus conocimientos, lo cual implica a su vez que
desde el trabajo o de los diferentes ámbitos de la vida.
recurran a procesos formativos en el propio puesto de trabajo o en
En relación al trabajo, un cambio que resalta por su impo instituciones especializadas.
es que éste, en cuanto a su acepción de actividad, se ha estadói La exigencia a una mayor preparación ha traído como respuesta
alguna manera transformando, siguiendo la orientación que se establezcan periodos de formación más prolongados, pero
racionalidad imperante en la sociedad moderna, acompaña que contradictoriamente a ello, su vigencia temporal se vea reducida.
los avances en el conocimiento y la tecnología. En este sen· Lo mismo ocurre en la formación que se recibe en el puesto de
trabajo, pasó de ser considerado como una actividad generalh trabajo, que se vuelve tan dinámica como la generación del
a convertirse en una categoría del análisis sociológico que conocimiento y la aparición de innovaciones tecnológicas.
referencia a la relación que se establece en términos de servir a: Jeffrey Alexander propone el estudio de la tecnología desde un
individuo a cambio de un salario, ubicándonos en la era enfoque de la sociología cultural, el cual rompe con los esquemas
industrialización, sobre todo en su primeros años. En este s clásicos de la sociología de la cultura, al ubicar a la cultura no solo
se entendía por traba¡o específicamente el trabajo asalariado; como una variable de lo social, como campo de aplicación no como
actualmente el trabajo ha tomado otros significados, ya que una parte de la estructura; sino que la sociología culrural sería un
se puede considerar que se ha convertido en un bien, y en ~nfoque que precisamente abre la posibilidad para explicar e
medida se ha vuelto menos visible, menos apegado a un espa ltlterpretar lo que se estudia. De acuerdo con este enfoque, la
un tiempo, además de gue se relaciona con otros conceptos tecnología tendría un significado muy diferente, si se le dejara sin

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su "estatus simbólico" que es el que proviene precisamente ndividuales de la búsqueda de sustento y toma las dimensjones de
cultura. La tecnología no se puede separar de la subjetividad ]canee socia~ de sentido de grupo, colegio o comunidad y el sentido
actores, tanto de aquellos que la crean como de qwenes la re e pertenencia y se aleja además del concepto de trabajo. La
la demandan o la manejan, todos ellos e encuentran inmers aracterización (Cortina 2000:14-15) que nos ofrece de profesión
una red de ignifrcados que comparten. en este sentido, se hahlt&gt;uede ser ilustrativa de estas particularidades:
má de la tecnología como un sistema de signos abierto a
Una actividad social cooperativa cuya meta interna consiste en
contexto sociales y psicológico que de la tecnología limita&lt;i
proporcionar a la sociedad un bien específico e indispensable para
objetos materiales, producto de un proceso de racionaliza¡:¡
su
supervivencia como ociedad hun1ana, para lo cual se precisa el
(Alexander, 20006:166-183)
conrur o de la comunidad de profesionales que como tales se
Si toman1os en consideración las argumentaciones de Alexam
identifican ante la sociedad.
podemos apreciar que la misma tecnología es también valo
con un estatu, imbólico, en razón de los significados que se tn La profesión. por lo tanto, no significa lo mismo que trabajo, no
de ella en una ociedad. La tecnología podrá conferir o conce olo por la formación. el conocimiento, el uso de tecnología y la
estatus a los aspecto de la vida social a los que sea llevada, onsecuente especialización, sino sobre todo porque la profesión
manera que en el mundo del trabajo, la variable de la tecno stablece una erie de significados especificas para la vida social y
actuará como un elemento distintivo de valoración, de tal
ara el propio individuo. De una manera similar a la hecha por
que erán má prestigiosos los trabajos que se constituyan con rtina, Gómez Arboleya {1998: 314) reconoce en la profesión, en
en un conocimiento que conlleve una aplicación práctica e uanto su entido objetivo "una función inserta en el cuerpo social,
propósito de resolver problemas. EJ problema del conocimie ediante un reconocimiento objetivo de éste" con lo cual comparte
de sus aplicaciones es que entran en un movimiento acelera 1punto de vista del sentido y del reconocimiento acial como
cuanto a descubrimientos e innovaciones, demanda istintivo de la profesión.
constantemente mayor preparación de los trabajadores para
Por otro lado Caride Górnez (2002), despué de reafirmar el
valer e de la nueva tecnología.
onocimiento, la aplicación del conocimiento y la agrupación de
Podría llegar a decirse que en la actualidad, los trabajos req · s profesionistas en torno a la resolución de problemas sociales,
mayor preparación, por lo que el concepto de trabajo se rela orno características de la profesión, pasa a destacar lo que otros
crecientemente con Ja idea de especialización, el cual nos re
· · is teóricos han establecido como atributos para hablar de
mismo tiempo al concepto de profesión. Aún en la ace rofesión. especialmente el que se refiere al reconocimiento social
tradicional usada por Weber, la profesión se define en refere e la actividad profesional, vista desde lo que la sociedad valora de
un trabajo especializado y por lo tanto, a una actividad para b profesión, al verla como la atisfacción de una demanda o
el trabajador o profesionista ha ido formado. Pero la pro6 ecesidad soci~ por lo que la actividad profesional e transforma
significa mucho más que un medio para conseguir el sustento · n un servicio, sobrepasando la noción que concibe a la profesión
como una simple actividad en busca de un salario. Adela
omo un medio para obtener .ingresos económico . Es precisamente
reconoce tres características distintivas de la profesión: la bús ste reconocimiento el que va a proporcionarle al .individuo, el
de fines sociales que le dan sentido, el ethos profesional y la ideo resrigio, éxito y autoridad en su campo.
Contando con esto elementos~ la profesión sobrepasa los
Al lado del reconocimiento profesional se destaca iguaLnente el

26

27

�ll

hecho de quela profe ión, se realiza de manera colectiva y
Lra cend1endo lo planos de lo particular y privado, de de el mo
en que e de empeña a nivel ocial y en forma perdurable. '
cualquier otro elemento, como pudiera ser la defensa de los in
económicos, el mercado laboral o 1a acción colectiva, pro
una organización gremial los profe iorustas ustentan su te
a la colectividad en torno a una C11!t111tJprf!!esio11a~ la cual va for
una identidad colectiva que genera diver as representaciones s
acerca de lo que e y lo que hace la profesión, así como el
de lo que e pertenecer a ella. E en este ámbito en el que se e
el sigruficado de fa identidad colectiva de la profesión, la
distingue de olro tipo de asociac1one laborales. Siguiendo a
G 6mez (2002:99):
La cultura profesional e nutre de una erie de valores, no
sunbolo de los que se derivan creencias compartida obre lo
profe, ion es o debe er, patrones que guían la relación conos
y empleadores, hábito de colaboración interna, estere
profesionales, noc1one de carrera deseable, mecanis
promoción, etc. E te colectivo puede -y en oca iones,
concretar sus dinámicas a través de corporaciones, asociacio
colegios profesionales.

En 1a propia ub1cc1ción de la cultura profesional podemos
también el código ético de la profesión, aunque éste pue
determinadas situaciones formalizarse en cuanto tal O da
entendido en la comunidad profe ional, de todos mod
profesmnistas saben que deben de eguir ciertas pautas de ac
para consigo mismos y para con us clientes O contratantes.
luego se comprende que lo códigos éticos profesionales no p
segillfse al pie de la letra en toda las circunstancias, in
eso no di rninuye u capacidad para el mantenimiento
orientación normativa de las conductas de lo profesionis
lo que en el desempeño de la actividad, el profe ionista s
todo momento, s1 lo que hace corre ponde O se aleja de lo qliC
1
, · de 1a pro1es1on.
·'
euca
E to le pern11te poder replantear sus ac
28

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todo momento y reafirmar e como profesionista.
Una discu ión tradicional se ha centrado en la diferencia entre la
upación y la profesión, tratando de marcar el proceso que se sigue
nfocándose en la práctica del trabajo· el cual tenderá a volverse
ás complejo pues debe responder a los nuevos requerimientos
ociales. aJ conocimiento, a la tecnología. De acuerdo a esta idea el
bajo espe ializado se pre enta inicialmente como una ocupación
ue si bien está diferenciada del resto, por u ámbito especializado
por un incipiente reconocimiento ocial, no ha con eguido
onopolizar ninguno de los dos componentes dejando abierta la
sibilidad de que otros individuo la ejerzan. La ocupación, por lo
anto podría ser delimitada como una re puesta inicial a la
emandas sociales, pero si la ubicamos dentro de un proceso, la
upación sería como un punto de partida para la profe ión, pues
e podría desenvolver hasta llegar a convertirse una de ellas, este
roceso ha sido llamado profe ionalización.
En un pnmer análisis podríamos pensar que el proce o para
onvertirse en profesión sería marcado principalmente por el
esarro1lo del conocimiento especializado aplicado a la satisfacción
e necesidades, lo cual resulta hasta cierto punto válido si
retomamos los elementos de la modernidad dentro de los cuales,
la ciencia, la tecnología y la racionalización de todas las actividades
eimpondría como denominador común, por lo que las ocupacione
e irían convirtiendo en profesiones en la medida que desarrollen el
onocimiento científico y u aplicación. Por el contrario, la
ofesiones que no lograran fortalecer la base científica y tecnológica
e u conocimiento no lograrían convertir e en profesiones e irían
esapareciendo del campo ocupacional.
. Otros puntos de vista in embargo, no priorizan el papel de la
ciencia Y de la técnica, Wilensky (1964) por ejemplo en uno de lo
eSludios más importantes al respecto, revi a el proceso de
profesionalización como una tendencia general en el desempeño
la~ral, pero no solo en base al e tudio del conocimiento, ino que
estuna_ el papel del reconocimiento so ial como constitutivo de la
profes10Oaliz ac10n.
· ' E n general, e cons1'd era que 1as ocupac10nes
·
se
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29

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orientan hacia la profesionalización debido a que como ocupa e la dependencia de organismos y corporaciones. El trabajo fisico
no cuentan con las recompensas económicas y simbólicas a 13$ e realiza habitualmente, siguiendo las órdenes de un jefe, de un
se aspira como metas sociales, por lo que la profesión sería uperv1Sor o de un manual de desempeño, el cual contenía la
oportunidad de acceder a ellas; por lo tanto, la profes1ona · eneralidad de las actividades a realizar dentro del tiempo
se iría generalizando a toda las actividades.
~tablecido en un calendario y un horario. Por otro lado, ciertas
AJ realizar el análisis de las profesiones se observa que rofesiones confeccionadas desde la tradición medieval, como las
consolidación se reconocen dos elementos: el conocim eligiosas y militares se regían por los pnncipios de las mismas
adquirido a través de procesos de formación y entrenamiento tiruciones de las que eran dependientes como la iglesia y el ejército,
un lado; y las normas que rigen el comportamiento de dS cuales definían rareas y comportamientos. En cambio las
profesiorustas, por el otro lado, el cual conduce al reconoc· rofesiones liberales ya no cuentan con el apego institucional que
social y al sistema de retribuciones por parte de los benefic· · •s brindaba seguridad en las acciones emprendidas. Es decir, en las
los servicios profesionales. Al ponderar la influencia de los rofesiones definidas desde la institución, es esta última la que se
componentes, Wilensky (1964: 138-140) señala que el conoc· ncarga de norrnar el comportamiento de los individuos, por lo que
profesional, contra lo que pudiera pensarse, no siempre es de ca~stos últimos limitan sus decisiones a seguir las normas o a desviarse
científico, para lo cual recurre al caso de los sacerdotes o · · e ellas, definiendo con ello la validez ética de su comportamiento.
religiosos, cuyo conocimiento nada tiene que ver con lo cie
Una de las características fundamentales de las profesiones
ni con sus aplicaciones de efectividad técnica, pero se man
rales y más tarde de las modernas, resulta de la situación anterior
como profesiones gracias al reconocimiento social, el cual se nla que son los mismos profesionistas y no tanto las instituciones
a la vez, en las normas que rigen el comportamiento y que s que definen el comportamiento ético, por lo que los códigos
congruentes con lo que socialmente se demanda de ellos.
ticos deben confeccionarse por los mismos profesionistas que se
El proceso de profesionalización nos conduce al reconoc· ncuentran en el desempeño de la profesión (Martínez Seara, 1960).
de las transformaciones que van ocurriendo en el mundo del
I código ético, adquiere por lo tanto una doble dimensión: una
por lo que podemos proponer, que para fines de este estudio pas cia el interior del grupo profesional en su sentido de comunidad,
a utilizar el concepto de cultura profesional del mim10 modoq r la que se obliga a todos los profesionistas a ejercer el
hemos hecho al utilizar el concepto de cultura del trabajo. En °mportamiento establecido y la otra, hacia la sociedad a la que
sentido podemos analizar el nuevo concepto destacando co
resta sus servicios, como clientes o contratantes. El comportamieelementos distintivos algunos de ellos: el comportamiento a
to debe ejercerse haciendo referencia tanto a lo que se hace como
al código de ética en referencia a una comunidad, la identidad rupo como a lo que se hace como servicio.
profesional, el sentido de servicio al cliente y la búsque
Del mismo modo que proviene del apego de la profesión a la
actualización en cuanto al dommo de conocimientos y teca· _shtución, las profesiones liberales requieren una identidad
desempeño de sus actividades.
iferente, pues ya no es el profesionista al servicio de la institución.
En cuanto al comportamiento apegado a la normatividad tnoque debe identificarse en base a lo que tanto el individuo como
el profes1onistJ se aíusta a actuar conforme a un código, lo lg~po hacen. En la sociedad mo&lt;lerna es preponderante el papel
resulta necesario desde el momento en que las profesiones ti elmdividuo como elemento social, por lo que las profesiones libres
hicieron su aparición y se separaron tanto del trabajo flsico
consolidan en relación al individualismo como elementos de un

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31

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llmi~1/1J &amp;,,,uiát; .\Jortmrr, .fosi}11Dt1 Crmmks ~iño

mismo contexto de desarrollo del individuo. Por otro la
El último componente que hemos considerado en la cultura
gremios de carácter laboral tampoco serían una base aceptablr profesional se caracteriza por la intencionalidad de procurar de
la identidad desde el momento en que estos se orientan sobR anera constante la actualización en los conocimientos, habilidades
a la defensa de los intereses laborales, lo cual haría depe destrezas específicos de la profesión, lo cual se establece a partir
identidad de determinantes salariales y prestaciones s e Li dinámica de innovaciones tanto en el conocimiento como en
Mientras que difícilmente se pueden normar los salarios pro6 a tecnología en la sociedad actual y que hacen insuficiente la
les aun dentro de una asociación, es común que si se p preparación profesional que se brindó en la carrera de estudios
homogeruzar las percepciones económicas de los trabajadores, profesionales. Aunque el conocimiento es una de las bases de la
todo de un mismo gremio. Sociedad e individuo ofrecen el s profesión, la actitud de renovar y actualizar los conocimientos es
para la identidad profesional.
de otra naturaleza, es un componente cultural actual. La propia
Los elementos de la cultura profesional que hemos des formación profesional es impactada por la dinámica de innovación
hasta el momento se orientan hacia el interior de las profes hace evidentes sus limites, por lo que se establecen mecanismos
por lo que ahora pasaremos a analizar un elemento que p11 ara asegurar la actualización permanente, tanto en la institución
fundamentalmente del exterior de lél profesión el cual consiiafuniversitaria, como en la asociación profesionaL pero además
el senado de servicio con el que se desenvuelven las profesioJdCondiciona para que el desempeño profesional se tenga que hacer
la sociedad moderna. En el contexto de la modernidad, el s n equipos, oficinas, bufetes, firmas de profesionales y cualquier
de servicio es muy diferente al que se presenta en otras é forma de asociación que unifique los esfuerzos en torno a fines
las que imperaba cierta condición de servilismo como ob · omunes en cuanto a la actualización de conocimientos y técnicas,
de ~ervir a un señor considerado como superior, sin para poder dar cumplimiento a los requerimientos nuevos.
recompensa o pago al igual que el servicio religioso como m
divino. EJ sentido de servicio profesional se fundamenta Conclusión
requerimiento de un cliente y la disposición de un profesioiul Como ya se ha aclarado desde la parte inicial, este artículo forma parte
,ltender la necesidad a cambio de una retribución económ de una investigación más amplia, por lo que no resulta prudente hablar
relación de servicio es libre y voluntaria, además de que se d, e una conclusión propiamente dicha, sino que más bien, lo que se
terminada una vez satisfecha la necesidad y cubierto el ~resentaen este momento sería un punto de tránsito hacia el objetivo
correspondiente.
tina!, lo cual queremos dejar asentado en las siguientes líneas.
Si bien la prestación del servicio se rige por el interc
Hasta ahora podemos decir que la caracterización que hemos
económico, se establece un componente cultural que invol realizado de la cultura profesional, mantiene su relación de origen
· profesiorusta con el cliente, desde el momento en que la ac · con la cultura del trabajo, pero desarrolla nuevas orientaciones del
que realiza el profesionista, debe subordinarse a !as expec co~-~rtamiento profesionaL que consideramos válidas para su
del cliente y a las cuales debe responder, sin importar qwén anal1515 en la sociedad actuaL específicamente en cuanto a que
cliente. En esta relación no tiene por qué haber ni servílis proporciona nuevos elementos con significado para la actividad
devoción, ni tampoco, desde un supuesto, las oposic' 50cial, es decir, sirve de marco para una nuevas confección de
trad1eionales entre capitalista y trabajador, sino que debe prese onentación valora! de las acciones de los profesionistas. Del mismo
solo la relación profesional lo cual sería representativo de su c modo, la cultura profesional incorpora los elementos que provienen

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33

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de los cambios ociales para otorgarles nuevos significados ibliograóa:
de su propia red, lo cual ocurre en conexión con los carnpos4!
laborai lo político, Lo global y lo tecnológico, entre otros. La~ Aguilar ldáñez, José María (1996) El_trab~jo coro~ objeto ociológico.
profesional, es por lo tanto autorreflexiva, crítica y diná · Revista Ensayos N.! 11, p.p._9-24. Uruvers1da~ Castilla la Mancha. http:/
cual se puede expresar en el comportamiento de grupos profes· / www.uclm.es/ ab/ educac1on/ ensayo / revISta 11.asp
' d e estas mcorporac10nes
·
·
la cu1 tura pro1es101.11
r. · J http//www.uclm.es/
ab/ educacion/ ensayo / pdf/ revistall/ 11_1.pdf
Pero ad emas
·
extiende a los demás ámbitos de la vida del profesionista a ib Al d J ff C (2000 ) S · 1 , u1 al F
d la ific c· •
.,
. .
.
exan er, e rey
a . ocio ogta c tur orma e c s 1 a 10 0
tamb1en transfiere y res1gnifica los camb10s en el contexto.
en las sociedades complejas. Anthropos Editorial. Barcelona.
Dentro de las tarea inmediatas a realizar se destaca la reaiiz.J
del trabajo empírico con grupos de profesionistas que valid!I Alexander, Jeffrey C. (2000 b) La promesa de una sociología cultural.
reorienten lo que lo que teóricamente hemos establee~ D1Scurso tecnológico y la máquina de la información sagrada y profana.
contribuyan a1 logro de los objetivos propuestos.
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complejas. Anthropo Editorial. Barcelona.
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lfdalyr,uacmex.mx/ src/ lllll 10/ArtPdfRed.i~p11C\"e 15902702

Rtvis1.1

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IJtlnkJ

D IALÉCTICA DE LA VIOLENCIA

Manuel C.Ontreras Ramos*

ELP

sobre todo en la porción
rte del país, durante los últimos años se vive w1 ambiente de
lencia que por su diseminación y formas de crueldad ha tomado
tes de un estado de guerra.
Adiferencia de conflagraciones anteriores, la confrontación actual
uestra patrones de comportamiento -en algunos rasgos tan disímiles
los observados en el pasado- que obliga a plantearnos cuestionaiemos respecto al momento histórico que vivimos, incorporando en
ta consideración un abordaje que tome en cuenta al sujeto.
Hay que decir que se trata de una guerra en la que, si bien
cipan fuerzas militares nacionales, nunca hubo una declaración
rmalde tal estado. Además, tal como ha ocurrido en otras latitudes
ego del fin de fa guerra fría, al menos una de las partes en conflicto
tá conformada por gente no ligada a un gobierno, pero armada, es
c1r, en condiciones de combatir.
UN HECHO INoa.JLTABLE QUE EN 'MÉXICO,

---------

• Psicoanalista yacadémíco, míembro de la Ecole Lacanniene de Psychanalise.
nesllJdiosdemedicina enla UANL yespecializaciónen psiquiatría por la UNAM.
euro · la
•.
.Utu r de diversos cur os en la escuela de graduados de la Facultad de
icologia de la U.A .N. L.

39

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R,111!0.&lt;

El antecedente más próximo de Ja actual "guerra contra el
como e ha dado en llamarla, es la lucha armada librada e
carteles de la droga y el gobierno colombiano, incl
participación de fuerzas policiacas de un gobierno extranjero
combate a una de las partes contendientes.
C.Omo el común denominador de una conflagración bé ·
violencia, é te escrito centrará su propósito en dese·
comportamiento social violento como fenómeno humano ·
pero sin desestimar las características particulares de la lucha
y de la región en donde se está haciendo manifiesta.
Además, tal como ha sido ya enunciado, se trata en este
de incluir aspecto subjetivos en el estudio de un fenómeno
Semejante empresa responde a un afán de legitimar el es
amenazado ujeto de nuestro tecnologizado mundo actual
un método indicial, diferente al prevalente método cie
proveniente de las ciencias naturales.
Me apoyaré entonces en la postura epistemológica pr
por Gynzburg 1 para las ciencias llamadas humanas, la cual,
basada en datos duros y mediciones, se fundamenta en s
huellas históricas a partir de las cuales se establecen dedu
No existe, a mi juicio otra manera para incluir al ujeto en la
de nuestros tiempos.
Desde ese marco, lo que el presente ensayo pretende, es·
a la violencia del momento histórico actual dentro de una ·
imaginaria que considero presente en toda pelea humana.
por ese propó ito me valdré de algunas aportaciones del psic
en lo concerniente al sujeto.

os antecedentes y el vínculo entre violencia y goce
n México, sobre todo en el no.rte del país, en donde subyace Ja
rontera entre el llamado mundo desarrollado y el de las economías

'G inzburg, Cario, \filhs, onb!eJ11as, mdiao.r. )fotfñ/ogía e histona. Ged1sa,
ed. En castellano, 2008. p.183, Indinos. Raí es de uo paradigma de

---·Interesante

mergentes, y en donde se produce el mayor tráfico de mercancías
el mundo, e libra además una lucha, llamémosle provisoriamente
conómica, civil e interna, entre las distintas empresas -ilegale y
rwadas- dedicadas al transporte de estupefacientes o drogas (sobre
odo naturales o mínimamente industrializadas), hacia el enorme
ercado representado por el consumidor estadounidense, y a la
omercialización de las mismas en un reducido mercado interno
acional.
Desde hace algunos años, un lustro para ser precisos, la lucha se
ibra no solamente entre los grupos de narcotraficantes entre si
mo también contra las fuerzas armadas y policiacas del gobierno
ex.icano, ase oradas éstas por la agencia antidrogas estadounidense.
os llamados carteles 2 son organizaciones empresariales que
Ontrolan un mercado negro cuyo volumen se calcula que equivale
un tercio de la economía formal del país, es decir la que produce
comercia con mercancías por las -cuales se pagan impuestos y
asan oficialmente por las aduanas fronterizas.
. Los grupos de traficantes del noreste de México tienen una larga
toria. Se sabe que el denominado cartel del golfo nació en Matamoros,
amaulipas durante los años treinta del siglo pasado, contrabandeando
kohol destilado hacia Estados Unidos durante los años de la
hibición. A diferencia delcontrabando actual de marihuana y cocaína,
lakohol no estaba prolubido en México en esa época, de manera que
esulta dificil pensar que si bien no todas las destilerías pagaban
fUestos en el país productor, tampoco eran todas clandestinas. Lo
Definición del tema central
probable es que tanto la organización originada en Matamoros,
El diccionario de la Real Academia Española define iolenc~ mo algunas cervecerías industrializadas, se beneficiaron de la
la aplicación de medios de poder a cosas o personas para v Xportación clandestina de alcohol hacia el país del norte, o cuando
res 1s tenc1a.
llOs de su venta en las frontera .
---- Como dato histórico relevante, aunque no privativo de esta
indicíales.

.

-

que e Ivoca blo provenga de " erute Jir10", como se le llamaba a una
la cual se citaba a duelo en la I talía del siglo diecinueve.

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frontera en particular, deJ lado mexicano se vendía no solmea por un lado. 10 que se sostiene como una fuente de divisas
alcohol, sino también sexo y diversión. Dícese que los graoli floreciente, es el comercio del goce prohibido, y por otro, que tal
capitales que surgieron por entonces en las ciudades fronte°' ,bundancia en las ganancias requiere que el origen de las mismas se
mexicanas proverúan ya sea del contrabando o de los lenocÍniost mantenga moralmente como un mal reconocido, condenado Y
decir, de la venta de placer a una sociedad de moral puritana,, combatido, sobre todo allende las fronteras de lo propio.
se debatía en medio de una crisis económica capitalista
El llamado narcotráfico puede verse entonces como un prospero
precedentes, y muy Slffiilar a la actual. Ese hecho dio origen a ■ mercado negro de ciertas sustancias facilitadoras de goce, en tiempos
conseja popular que perduró a lo largo de varias décadas: pan en que el trabajo legal no ofrece esperanzas de mejoría en la calidad
puntanismo estadounidense había que dejar fuera de sus frontal de vida, sobre todo cuando ésta se mide a través de la posibilidad
el placer que llevaba a la depravación, es decir, "todo puede hacas de adquirir mercancías que representan el poder. Un ambiente social
mientras no sea dentro de la casa"; mientras que en el har~ sunilar al de muchas otras zonas del mundo, pues el comercio de las
mexicano se pensaba que la estructura familtar propia de un sistet drogas es un fenómeno presente en mayor o menor medida en todas
machista, patriarcal y católico ponía a salvo a la inocencia de las sociedades cJp1talistas modernas.
juventudes ante la degeneración de las costumbres del vecmo pi Volviendo al citado antecedente histónco, es importante recordar
En ambos casos, el mal moral era reconocido, pero en el otro. que la violencia desatada por las bandas de gangstm que distribuían
Así, para los estadounidenses era permiado el comercio se1' akohol en el Estados Unidos de los años treinta del siglo pasado,
con las jóvenes prostitutas mexicanas y entre los /alÍ/1 li no terminó con una guerra frontal en contra de ellas,. sino con la
mexicanos campeaba la idea de que con las gri11g111tas que política del XeJJ Deal implementada por el gobierno de Franklin
aventuraban a visitar el país como turistas o a" cursos de intercani Delano Roosevelt.
estudiantil y cultural" también todo era permitido. Todo era posit A través de la literatura de la época,' se sabe que la estrategia
en tratándose de las mujeres de los otros. Extraño intercambio elt económica gubernamental comenzó por favorecer el surgimiento
dos sociedades que coincidían en la respectiva restricción del
de una confederación neoyorquina de organizaciones comerciales
sexual doméstico. De ambos lados, la mujer a1ena era vista
gangsteriles, bajo la egida del tristemente celebre Lucky Luciano;
mero objeto de placer, asequible a los reprimidos apetitos varomj luego se combatió a los grupos delincuenciales más violentos y
L1 diferencias de aquel momento con el actual son varias: autónomos tales como el de Al Gipone en Chicago, mientras que al
desigualdades de género en lo relativo al acceso a la sexualidad rn~mo tiempo se inició una política social de combate al desempleo
mucho menos explícitas que entonces; las dificultades econó
mediante una gran inversión en obra pública. La generación de
medidas estas ultimas por el acceso a los adelantos tecnológic empleos formales"' fue en buena medida financiada con el dinero
han acentuado entre ambas poblaciones en su conjunto y, /asl proveniente de los impuestos producto de la legalización del alcohol
tl(Jf !l'tJst, el acceso al goce mediante ciertas sustancias facilita
Ypor los grandes capitales acumulados ilegalmente durante la década
de placer, están legalmente prohibidas tanto en w1 lado de la fro de la prohibición. El experimento socio-económico de Roosevelt
como en el otro, aunque la corrupción que permite el cons se convirtió en paradigma del Estado de bienestar.
doméstico desmedido sigue sin ser reconocida como propia por
Dos Passos,John. Tbe b1g Money, vol. 3 of thc USA trilogy, 1919-1933, First
de las autoridades estadounidenses.
~nne red. 2000. N.Y USA.
E I antecedente resulta interesante porque hace evidente
'Incluidos los que dotaron de mano de obra a la industn.1 béLca.

42

43

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El ejemplo del -:--..e11 Deal rooseveltiano es interesante po~ embargo internacional de narcóticos para uso médico, conllevó la
solo fue una manera eficaz de volver la violencia civil interna derogación de la ley apenas un año después de promulgada. Fue el
cauce manejables por el estado norteamericano, sino también primer signo de que había grandes capitales interesados en mantener
salir de la crisis en que e encontraba su economía med· J lo estupefacientes fuera del libre mercado.
creación de empleos.
Ahora que, por vía de las patentes, la mayor parte de las semillas -y
Cada día más voces, sobre todo en Inglaterra ugieren por lo tanto la producción agrícola- en Estados Unidos están en manos
transformar el consumo de droga en un problema de salud pi; de compañías privadas, uno puede vislumbrar quien controlará la
a nivel mundiaL cambiaría el enfoque actual de combate a 1a ~ producción de mariguana a nivel mundial una vez legalizada.
delincuencia organizada, pues la legalización de la drogas Es preciso pues, abordar el asunto incorporando al debate un
populares acarrearía enormes cantidades de dinero hacit enfoque que considere la característica de la desigualdad en el
economías nacionales tan necesitadas de impue tos e inversa mundo que nos está tocando vivir.
Sin embargo, hay también datos cada vez más evidentes,
inferir que el obstáculo mayor para implementar tale med~ Desigualdad, goce y violencia
que lo afectado no serían olamente quienes se bene Aquí es oportuno introducir la primera de las preguntas que la
directamente del dinero producido por el narcotráfico -cornhi fenomenología de la violencia actual plantea: esta diseminación o
solo en apariencia y con un gran costo social producto generalización de la violencia civil, ¿está directamente relacionada
violencia- ino que si el sistema capitalista post-industrial co con un aumento de la pobreza alimentaria como ha ocurrido en
so teniendo su ere imiento en el monopolio del saber situaciones históricas anteriores?
producción;' exportación y consumo de objetos tecnológi
Múltiples estudios contemporáneos llevado a cabo por
lucha por la posesión de los mismos resurgirá en algfu1 otro m~ economistas parecen coincidir en que los índices de pobreza a nivel
igualmente cruento. 6
mundial, incluyendo el continente africano, han disminuido durante
En México, durante el gobierno de Lázaro Cárdena , el ~s últimas décadas, 8 y aunque en México los últimos eis años se
Febrero de 1940 para ser exactos, se publicó una ley que auto ba observado que los índices pobJacionales de pobreza extrema han
la venta de narcóticos a los adictos. La siembra de marig ~umemado, también es cierto que hasta antes de entonces habían
convirtió en legaL pero su producción agrícola sería controla ido mostrando una disminución, no espectacular pero si significativa.
el estado mexicano, luego de los múltiples estudios Ilev Por otra parte la intensificación de la violencia urbana e tá localizada
cabo por el neuropsiquiatra Salazar Viniegra,7 en los cua en las zonas del pais en donde menos pobreza alimentaria existe.
comprobó su bajo nivel adictivo. La opo ióón del congr
Un dato demográfico incontrovertible es que el promedio de vida
Estados Unido a su legalización que llevaron inclusive e~tre los mexicanos ha aumentado en término generales, que ha
dis~uido la mortalidad infantil así como la desnutrición y que ha
5 La propiedad privada sobre pátentes, derecho de autor, etc. legaliza laa
me¡orado el acce o a los ervicios de salud y educación, sobre todo
Jel saber y justifica el combate a la piratería, pero sobre todo, coloca al
~ lo c?mparamos con la situación pre do minan te hace cinco décadas.
productor fuera de la ley.
0 IllJSmo parece haber ocurrido a nivel mundial. Sin embargo, la
1

"Hobsbawm, E. Gmm, 1·p,1zm d S'i,glo XXJ. Crítica. Madrid. 2007.
Caed illo, Juan Alberto. IJJ cosa 11osJra et/ ,\Jé;,.,7ro (1938- 1940). Ed. G rija lbo.
D.F., 20 l l. pp. 24-27.

44

1

-

-

--

-

DFW-t!k.inson, R. Desig11a/dad: 1111 a11áli.ris de k, (in) Jeliadad coledi,'4, T urner, México,

· , 2007. P'. Ed.

45

�1 l11t1 11 1,, &lt;

11

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\1,,•1111tl (_ m1/m;, r

R,ITl/o.t

diferencia en cuanto al ingreso per cápjta es notablemente dista Lacanabordó la problemática del goce no solo definiéndolo como
entre los países desarrollados, los emergentes como China Y búsqueda inagotable de placer corporal, tal como Freud apuntaba
pobres de la tierra como los africanos. 9 Y lo mismo ocurre al· nsu famoso escrito Más allá del principio del place,~ 13 sino también
de países como México en donde cada día aumenta la brecha orno asociado o no al poder y a la sumisión del otro semejante.
el ingreso de un sector relativamente pequeño de la población ncorporar al otro en sus consideraciones trajo como consecuencia
%) y la base de la pirámide representada por 60% de los pobla J introducción de la dialéctica en el campo del sujeto.
En otras palabras la pobreza alimentaria no es más la única v
En 1970, Lacan dictó un seminario sobre e] goce, el cual intituló
para evaluar a 1a desigualdad social pero si la capacidad de ca n@rr. 14 En ese seminario no solo describió al goce como tendiendo
de productos industriales altamente tecnificado . Lo
Iinfinito en su inagotable repetición del otra VCZJ ino que también
Es debido a la anterior, que para poder entender el fenóme stableció una diferencia fundamentaJ entre lo que el llamó el goce
la violencia actual resulta nece ario abordarla en todt aoco -asociado al poder sobre el otro como objeto- y un goce
complejidad, es decir, primero describiéndola en su idio inc iferente, infinito también pero que no conduce a la muerte o
luego estableciendo la interrelación dialéctica que tiene no solo umisión del otro.
la economía, ino tan1bién con cambios que se están observ
Ese goce diferente, no fálico, al ser regulado por el deseo, si bien
nivel de la ubjetividad en las masa de consumidores de n punta hacia el otro, no conduce hacia supo esión, toda vez que el
tiempos.
eseo solo e hace manifiesto cuando se orienta hacia lo que no se
11
El goce, definido como concepto por Jacques Lacan dur · ne, tal como fue definido por Sócrates. 15 Mantener vivo el deseo
eminario sobre la ética psicoanalítica, 12 resulta un concepto s condición sine q11a non para la vida misma del sujeto y del otro.
para entender la características actuales de la violencia, sobre La relación entre violencia y goce es un a unto que requiere
por u interrelación con el trabajo y la producción de bie uestra atención, pues lo que ha ocurrido en el mundo capitalista
poder y el saber y su transmisión.
t-industrializado es un volcamiento del goce fálico hacia fuera
Situado justamente a medio camino entre el mundo real del el cuerpo, es decir, un goce orientado hacia la posesión de objetos
y la cultura el goce puesto que e experimenta a través de los e e uso cada vez más efímeros y por lo tanto constantemente
forma parte de la coexistencia humana, y su regulación constituye ambiantes. Es eso lo que Lacan llamaba elgoce fálico J11ero del c11ttrpo. 16
indispensable de la función del amo. Al recurrir a la historia, s es de esa mutación cultural que se ha producido en el ser humano,
vista que cada vez que la función del amo e conmueve -y obre orno efecto del consumo desenfrenado de mercancías, de la que
se debilita- concomitantemente se produce un male tar ewla
~rá que dar cuenta, para poder entender las nuevas condiciones
que e manifiesta no ola en el ámbito del trabajo Y us productoS,!
es que de atan lo comportamientos violento .
también en el del goce.
~heud. •, Mas allá del principio del placer. Obr,n ro11tplelr1s. Tomo III, 42• Ed.
410teca 11ueva. Madrid. 1981. pp. 2507.
"Wlkinson, R. The impad o{i11eq11nlitfy: hou' lo 111ake sick. societirs healthztr.
Laca11,J.. Aun, F..ISllnJintm'o, Paidós, Bs.As.!º. ed. 198 l. (en francés, el vocablo
The new press. 2005.24-27.
ncore~esh
t:• •
•
)
omoronrco con C11 corps: en cuerpo .
1
16También hayque tomaren cuenta que la alta tecnología. aplicada a la pr
¡~_el diálogo platónico ele "el banquete", Sócrates, dando voz a D1otuna,
agrícola y windustria alimentaria, no es sinónimo de alta calidad nutricionaL
._ nioe~mito de Eros, al considerarlo como de origen humano y descendiente
11 Lacan,J.. L/ seminano, libro 7. La ética del p icoanálisis. Bs.As. Pa1dó
li!Urenoa.
••w
12 Dictado en Paris durante los años 1961y1962.
can,J., lnten•ma'onesy IPxfm 2. Ed. Manantial. Bs.As. l988.
46

47

�\/ 11111d ( ontrm1 I{, 1T"

C.Orno puede aún ob ervarse en algunas etnia indígenas
república mexicana, la, comunidades en el mundo entero
hasta mediado de] siglo pasado, tener acce O al goce a
festividade , tradicionalmente religiosas y ligadas a los
agrí olas, durante las cuale el trabajo se suspendía y toda la e
daba rienda suelta a los placeres carnale . u normatN
establecida por la ca ta acerdotal autóctona en connive
el poder poüuco.
De de mediados del siglo pasado, lo fenómenos de
de vinculados de la religión, tale como lo e pectáculos de
o de entretenimiento, pasaron a formar parte del con uDXJ
convirtieron en formas de convivencia cada día más prese
nuestra ociedades. ¿Cuál es 1a relación entre la violen
consumo masNo y constante?
En las cultura mesoamericanas precolombina , tam
violencia, bajo ciertas normas rituale , e ejercía dur
fe tividade religiosas. La g11em1sfloridas entre aztecas y tlax
y los acrificio humanos de doncellas y prisioneros te
carácter.
En Europa, la rutas de peregrino olían tener e taciones
lo fieles no ·ólo de can aban sino donde también danzaban,
Y yantaban a placer. Y es un hecho histórico documentado
festividades a Dionisia en la antigua Grecia y los Idus de
Roma eran también oportunidade periódica para el dis
cuerpo.
Por otra parte, para nadie re ulta novedoso el hecho de
ejecuciones políticas y religiosas durante la edad media eran es
público que conglómeraban a las masas. Pero el común deno
hist'onco
· que qwero
· de tacar es que tanto el goce como la
pública , eran regulado por los lideres legítimos de cada com
Desde lo micio de Occidente e conocida la vine
estrecha entre el trabajo productivo el goce y el poder.
comedia L1.r ,mbe.r, Ari tófanes P advertía a su conciu
Ateniense acerca del peligro de que sus ¡óvene abando
11

A nsto1anes.
· .e
•
/ ,a.f 011rr co111ed1ns. Ed. Porrua. Mexico, D. F. J967.

48

abJjo para entregarse a luros y actividades placenteras y unruarias
se tlS conductas terminarían por hundir a la prospera sociedad
riega de sus tiempo en la depravación y la miseria. En esa obra
edirigía a un padre incapaz de poner freno a Jas demandas de su
ujer y de su hijo Y los instaba a recordar como la austeridad, el
abajo arduo y la disciplina militar eran lo que había producido la
randeza de Atenas. El goce desenfrenado terminaría minando la
cm1dad generadora de riqueza.
Así pue , la interrelación entre goce y trabajo productivo fue
dvertida desde los orígenes mismos de nuestra cultura occidental.
l goce en la modernidad
nladifusiónde lo productos tecnológicos las mercancías dejaron
e ser únicamente instrumentos facilitadore del trabajo y fueron
onvirtiéndose ella misma en objeto de goce, a grado tal que en
actualidad existen una enorme cantidad de formas de adicción
ue atentan contra el trabajo bajo la forma de objetos farmacológ~
º.5• mecánico o cibernéticos, cuyo propósito fundamental es el
nadar un camino instantáneo al goce corporal y a la violencia virEl problema en las sociedades modernas es, por una parte la
epercusión que el fenómeno está teniendo en lo relativo a la
roducción de bienes y servicio , y por otra, las consecuen ias que
st ª orientación del goce hacia el consumo de mercancías e tá
ruendo a nivel del diario vivir.
_Y aquí conviene señalar que uno de los de cubrimiento del
ICo.tnálisis es que, hasta antes de la constitución subjetiva, con
uconcomitante apropiación del deseo, tanto el individuo como las
as son prisioneras de la demanda, e decir de un deseo de otro
ansformad
·
· saberlo ocupan un lugar
.
o en mandato por qwenes
sm
e ob¡etos.
E! traSlomo en la interrelación.entre goce y trabajo productivo
º~ nza ª inquietar y a preocupar a los gobiernos del mundo,
re~~ente porque hay cada vez más signo sociales de confusión
limites entre ambas actividades. Así, mientras la vagancia de los
do 11m
· 1·s -Jovenes
·,
que no estudian ni trabajan y que dedican

49

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\1,1n11.d (¡1flmra1 R,1mo

su vida al ocio improductivo como consecuencia de la Íí
empleo bien remunerado - preocupa a los países emerge
paí es de arrollados y con e ca o crecimiento demográfico
Japón, Je pre upa igualmente la proliferación cada vez
los 9·1rthelic 11mr. varone jóvenes que teniendo alta capac·
consumo, parecen haberse alejado de us compañeras m
sustituyéndola con artefacto tecnológicos que les permiten
sexualmente en solitario. 18

um1al mínimo prácti amente reducido a su liofilización. La
· uana apacigua, lentifica y aumenta la percepción en general y
cocaína estimula .tl s· tema nervio o central del usuario; ambas
tomado carta de re idencia en la acelerada vida fíquitW- 0 actual
e consumo de enfrenado sobre todo en lo E tados Unido de
mérica, el país capitali ta por antonomasia. El mercado más
ande para la mariguana on los jóvenes que se encuentran fuera
e las actividade productivas y la cocaína e distribuye entre los
ue han ingresado ya al mundo del trabajo y a quienes el sistema les
La función amo y el goce en el individuali mo
xige una cada vez mayor actividad y consumo de mercancías.
La relación estrecha entre goce sin límite y violencia,
oventa año de pués del primer gran crack de la bolsa
en el momento mismo de la aparición del individuo como ciu O)'Orquina y en medio de la guerra económica que e libra por
igual a cualqwer otro. La propue ta fundamental en la
de la mayoría de lo gobierno d I mundo, y en particular del
filosófica del Marqué de acle a los ciudadano franceses,· obierno mexicano contra las empresas informale que se encargan
el momento del triunfo del liberalismo laico a fines del iglo
la comercialización de tale droga -debido a su fortalecimiento
19
era el qwtarle las restricciones morales al goce. Y conviene
sólo económico sino octal dada u gran expansión- hay entre
que en la Francia revolucionaria no olo fue decapitado el
tros, do hecho destacables:
y lo que re pre entaba respecto a la división del trabajo, sioo El pnmero de ellos e que se trata de una guerra comercial, in
junto con ello se intentó también abolir a la religión católica · ún planteamiento ideológico de fondo entre lo combatientes
reguladora del goce. Tal intento de suprimir al mismo tie specto acuestionar el is tema económico que rige en este momento
doble función del amo antiguo no fue posible, y la violencia se mundo: el capitalismo. En otr-.:1.s palabras, no hay confrontación
bajo la forma del terror. La dictadura y posterior resti e ideas entre los contendientes respecto a un cambio en el
monárquica surgida el 18 brumario, fueron la consecuencia ntimiento de comunidad, ni de propiedad privada o pública de
table de la lucha a muerte que se desató entre lo modernos
medio de producción, ni tampoco de una más o menos justa
cmdadanos.
~tribución de la riqueza. aunque si matice respecto a la manera
Habrá que dedicar más adelante algunas considerac1ooes al ~~rcer la función reguladora del trabajo por parte del amo. Muy
fundamental que hi tóricamente han jugado las restric tntemente, justo e recono erlo, las protestas sociale de los
religio as en 11 función reguladora del goce por parte del
venes 111dig11ados en la España de inicios de milenio, han enfocado
unas de sus consigna hacia el cue tionamiento del capitalismo
La drogas como 'corto ircuito" al goce
nuestros tiempos, basado enel h.iperconsumo de objetos efímeros.
La mariguana es una planta que e comercia en forma nanml El segundo hecho e que i bien tal g11erra comercial e libra en
cocaína, proveniente también de una planta, sufre un proc d10 de una sociedad profundamente desigual y en u mayoría
nescasa capacidad de consumo, luego de 30 años de un sistema
'El impeño de los sin exo', documental filmado en video en 2011.
ºSade, Marqués de. "F iloso6a del Locador''. Obras co11rpleta.r, 49.ed. p.l 83.
editorial Tomo, México D.F.1985.
18

1

so

B-auman, Z. 1 rda liq11idt1. Paídós. Bs. A . 2006.

51

�de sobreexplotacíón del trabajo y de gran acumulación mo evida yque, como efecto de tal situación la violencia implemente
u oligárquica del dinero - ímbolo ab oluto del poder en la t.illa y e expre a en forma anárquica y rueJ.
vidt1 líq11id¡1 del mw1do de hoy- parece re&lt;luccionista, por
menos, adjudicar las causa de la violencia actual que
glocalizacion12 de la violencia
comunidades padecen, a una lucha de da es.
nel norte de Méxi o, la violen ia civil e generalizó debido a la
ubrayo lo anterior porque ante ca.da nueva conflagra ·· orrupción e ineficacia de las policía locale para hacer frente a las
humanidad ha enfrentado desde mediado del iglo
rw de la delincuencia organizada, pero la intervención del ejército
i temáti amente e pretende e tablecer un parangón hist ional. si bien ha neutralizado la potencia combativa de los carteles
aludiendo a las condi ione miserable de las mayorías- con la droga, t.1111bién ha debilitado, fragmentado y desorganizado sus
que en los años 30 del siglo pasado se libró entre el nazJSmoy
de poder. El control que los capos o caciques ejercían obre us
del mundo capitalista y que dio o.rigen a la segunda guerra m uestes, al verse trastocado también se refleja en un agravamiento de
olvida,porejemplo,quelallegadaalpoderdelpart.idonacional anarquía. La sen a ión común enlre la población civil es la de
alemán no fue olo efecto de las condiciones económica que ocontrme indefensa y expue ta ante cualqu_jera que porte un arma.
al hambre de la población en la Nernania post-tratado de Ve
El ambiente social parece encaminarse hacia un estado similar aJ
tnunfo de Hitler en las elecciones de 1933 l&gt;e produjo c
ue dio origen al sistema feudal en occidente. La regre ión hacia la
hiperinflación en Alemarua había ido controlada por el gobie !va en el senudo de la inseguridad ante la delincuencia, parece in itar
demócrata de la república de Weimar.
que e busque la protección del má fuerte taJ como currió con el
Además, e necesario recordar que ;:1 diferencia del n.-.:amoesinado europeo, librado a u suerte luego de la caída del imperio.
actual en ese entonces la gran utopía marxista21 estaba aún nalgunas poblaciones del país comienzan a urgir modernos señores
en el más tarde malhadado experimento socialista de la U. eudales encarnados en empresarios o gobernante municipale que se
En el mundo wiipolar post-caída del muro de Berlín, fmlen con sus propios mercenarios del mndafismo delincuencial
ha ta e1 momento, verdaderos planteamientos novedosor Este rasgo anárquico de la crisis acial actual, la di tingue de
terreno de las ideas re pecto a lo acial, aunque si arengas as que la antecedieron y ha e nece ario recordar que la violencia
iu ticia y la igualdad en lo discursos politicos. E lo mismo
se desató en Europa durante el periodo entreguerra nunca fue
sí11 ide.&lt;IS q11e las ídeas sí11 p11ebla decía Karl Marx refiriénd
lutamente generalizada, pues de alguna manera e tuvo siempre
lucha que libraban en España lo carlistas -sostenedores
~usada por el nacionalsocialismo alemán y el fase mo italia.no
n;~m1e monárquico feudaJ so tenido pJradójicamente por caro e~ grupos marginale de la sociedad o ha ia otra nacione .
y lo liberale monárquico in apoyo popular.
demás, iempre la masa fueron conducidas por lidere que de
Entonce , otro punto que marca lo nuevo de la crisis de . u otra manera repre entaban ideales comune . E por ello que
de nuestros &lt;lías, e una aparente falta de rumbo a nivel de los Jgmund Freud/ en su famoso e tud10 obre Ps1colog1c1 de k1.r 111rzsosy
y la con ecuente incertidumbre respecto a lo que nstituye el
acial
Robeni.on, R. Glrlf"nliZf1tlim: fien¡po-upt1d(} yhomognmdo,lheterogeueid,ul. C.,msmmo
Lo aparente es que no hay idea de comurudad y que el· · iftrtatJ,,·pr&amp;li!u,,,11 1wl1hros de lu m1111dializ(lnii11. Trotta. Madrid. 2003. e habla de
moa ullranza e encuentra próximo a su agotamiento como . kln oomo u~ forma en la que fenómenos globales se ex pre an regionalmente
Vll'evtn.i.

it

Basada en d lema 1gualitano de "J CJda qwen según sus po ·1bilidaticf
52

. F ..~

re...., S. Jbidm1. pp. 2563.

53

�allalisi.r del ¡o. suhraya que la~ multitudes mn 5il'mpre co
u de la diversid,td propia de cualquier rnmunidad humana
por lideres que representan ,u ideal del yo. tal como
ma. De t.'sta suerte. como en todo el mundo, en México han
org.rniz.icionc:s hurmnas p.1radigmític,1s como la iglesia yel
movimientos de grupos m.uginab o minorita, ios que
Pero ¿qué pasa LOn el líder rnando no hay ideales que re
por una sociedad m.is incluyente. Un.1 de l.is propm:.,tas
¿Y qué p.1sa con l.i, masas mando no hay quien las cond
mportantes del ane postmo&lt;lernn es que ~u acti,·idad no eqé
lut ha por el poder y el sometimiento dd otro part•le rt·cupe:OlllnmlU por el dinero ni por el poder, ~ino que se restituya a la
de horda, aunque ahora a la selva se le llame eufcmíst
como valor común y que e t.l e,té al alcance J · tu.il,¡wl r a.
libn: me,odo.
Sm duda, todos estos movimientos han sido logros de una
La ,.1lida para mucho comienza a aparecer como la
democrática ilu trada que !.e moderni7,a y que lucha por
aceptación de que el dinero terminará por t.1mbi.ir de ma
.i las minori,1s tr.1dicionalmente nurgin.1das al conjunto de
pronto lo.. rapos .1c.1b.1ran siendo accptJdos en los bamo~ y
ocaedJd m:ís igualitaru. Sw embargo, al coincidir estos
reunión de las clase, pudientes, convenidos en prósperos e IDllentos soci.1les y estt:t1cos con el ncolibenlismo }' ,u
rios y riudadanos respetJhles. Legalizar la producl ión de las
mn,mte condcns.tl ión entre aprop1,1ción del ...1ber, dinero,
n.uuralt·s ap.uememcntt' produl iría ese efecto. pero. ¿se
y consumo. b postmodernidJd en México t0e, 1ste , on una
rnn lJ violenLia? O ,olamc:ntc se cambiari.1 el monopooo
dese-.per.1da de igu.1ld.1d, ubi1.:,indola en la posc.. ión &lt;le
&lt;liqribución haci.1 la, grandes compJñías trarn,nacionales
obsolescente, \ &lt;.u11ruarios. lo cuales por otra par1 c
Volvamos .1horn .11 c:sccnario \OCial en donde nos intcres¡
nzan al mundo !!lobalizado y tccnologiz.1c.lo ,lCtual.24 Todo
las carattcrí~ticac; particulares de la ola de violencia actual
ido propiciado pur 11~ políticas laborales neoliberalcs qu1. J

vrz acentúan un lí,l\lorno en el mundo del tr,1baio y en la
Ncolibcr-.1fü~mo y postmodcrnidad
occ10n de bienec; y riquez.1.
En lo rd.1tivo ,l la rnltura, en p.lÍscs emergente" como
Ea seme¡ante e,cen.1rio, un síntoma lund.unentJI de nuestros
neoliheralismo económi&lt;.:0 coexiste con la llamada post-m1odc:IIIIP()s es Li aparil ión de w1a violencia que tiende ,1 gcncr.1hza1 ,e.
caractcrÍ1..1da ésta por !J dcconstruc( ión de ,imbolos o va
,os tenían hasta h,llC 30 año\ una identidad nacional. apropiación del saber en el capitalismo de nuc~tros tiempo\
,iccptauón dt· l.1 divcrsid.1J -.cxu.11. el cuc tionamiento
crnaa, como es sabido, 1,,1110 un giro h,icia la apr 'l'LlO 11 dl L1
milia nuclear tradiuonal. así rnmo 1.t desal raliz.1ción de s
a pdrtir del siglo de l,lll lmes. y el des.u rollo de las, 1enci,1s
rel1gio!&gt;os y p.1u-io~ tales como la imagen de !J virgen de GUIIPlllles comcidio con las grandes }evolucione liberales del '&gt;iglo
y de la h.indera, nurcan una tendencia en el .ate pmt
bo. Cienc1.1s natur;iJe,; e individu.ifamo v,in dl·,de entornes
mexicano. A eso hay que sumar el desmoronam1ento del
!llano. Hasta el siglo &lt;liec..iocho, d saber hacer de la produccion
patriareJI romano como pilar de 1.ts org.111izac iones soc
yacía en el .mtiguo ,iervo de !J gleba, campesino mediero
ocurre en todo el mundo occidental, y por otra parte Lu
por el amo mediante la violenci.1.
feministas que ~e proponen sac,1r .1 las mujefl'S de ~u lu~.ul
lo más oculto en lo" estudios históricos, es el rnmbio que ~e
de objetos de uso y de intercambio.
en el usufructo del ~.1ber c..1ue rnincidió con el n,H. imiento
Caracteri,;ti .1 fund.1mc:-111al de l.1 llam,1dc1 ro&lt;;tmode,rndJd
d cuestionamicmo de los valores Lrad,cio,ules y la .1cep
1

~Raory, D.
54

}011 arr 11ol 101111art.

Pengum group. N1:Y. York Dutton. 2011 .
55

�, t L!

\

de la ciencias naturaJe . Citaré como ejemplo un ante
paradigmático de lo conflictos que tal cambio produjo: en
Niko1a Tesla,25 físico croata, comenzó a colaborar con Tho
Edison en u investigaciones en relación a 1a produc
electricidad. u inve tigacione en eJ campo de la física lo
a patentar un modelo de transmisión inalámbrica de elec
la famo a bobina de Tesla- en Colorado Spring . Su torre
tensión se valía de la conductividad de las capas uperiom
atmósfera para distribuir energía eléctrica in necesidad de
cableado como conductor y por lo tanto u costo e red
mera producción. u invento no llegó a difundirse porque 1
bloqueado y de pre tigiado socialmente, por inversioni ta~
un negoc10 potencial en la distribución privada de energía
mediante cable de cobre, y murió, aislado y en la miseria
En 1901, Marconi utilizó us patente para producir ondastk
Actualmente, con la telefonía por cable a pw1to de desa
el mundo la encarnizada competencia por la distribución de la
la radlO, televisión y el internet inalámbrico constituye lliXl
escenarios de mayor conflicto entre gobierno y compañías
La producción de alimentos en el mw1do capitalista co
ser monopolizada por grandes corporacione y el pequeño p
agrícola e tá ada vez má en mano del gran capital La ap
del campo no e directa sino a través de la patentes
semillas de los cultivos, 1:g. el maíz en Estados Urudos.
La investigación genética en el campo de la botánica,
patentada, privatiza la producción agrícola sin necesidad
las tierras de cultivo.
Lo descubrimientos de las ciencias naturales han pa ado
de los dueños del dinero y por ese medio, la producción yd~
de lo recur os naturale. se ha privatizado.

La batalla por el goce
Lo mismo ocurrirá seguramente con las plantas que el
utiliza para gozar, tal como ha ocurrido ya con las ubst
L'

The ecret diane of Nikola Tesla. Acceso libre por mternet.

56

\ lt111;,, I { &lt;
mllrmr Ramo1

s curativas a través de las patentes medicamentosas.
En un mundo convertido en mercado, el goce público a través
espectáculos masivos, Ja creación de belleza por medio del arte,
transmisión Y generación de nuevo conocimiento por medio de
ros e in tituto de investigación, y en los últimos tiempo ,
clusive eJ goce exual antaño re ervado a la alcoba, se han
nvercido en negocios manejados por los dueños del dinero, a través
~ apropiación del aber y consecuentemente de Ja tecnología.
El amo invisible de los tiempos post-modernos, e el gran capital.
antigua gleba e ha convertido en una masa de consumidores y
r¡¡, inclusive el cuerpo, se ha transformado en mercancía. Muy
cunscritas son las áreas en donde se pre erva aún el sujeto.
s la violencia un fenomeno inherente a la cultura?

vio_lencia civil es un fenómeno social permanente o surge de
. ra mtempestiva y periódica en ociedades llamadas civilizadas?
~ten o han existido sociedades en donde la violencia haya sido
fila, o ha existido siempre un substrato de violencia inalterado
toda ociedad humana que bajo ciertas circunstancias se desata
egeneraliza?
Todo mundo parece estar de acuerdo en que la violencia es como
~eda de molino que - alimentada por Ja ambición. la envidia,
nuedo, el odio y la venganza- una vez que se echa a andar gira
avez '
· ·
mas vert1gmosamente
hasta acabar con la materia prima
~ arunemaba y que en este caso on los bienes de consumo y
lo de poseerlos. La historia nos señala que cuando el sistema
perante se desvenctJa,
·· de1a
· siempre
·
tras de sí un escenario de
ryde miseria, aunque también cambios en la convivencia social
pregunta
importante es s1. Ja v10
. lencta
. puede detener u perverso
.
l&lt;lJllSmo de d
·, soc1·a1, sin
· tener que recurrir al upremo
e trucc1on
~de la muerte yde la ruptura del tejido social de los tiempos de

Como apunt
. es para comenzar a aventurar una respuesta a la
gl!nta de s1 la · ¡
· cw
· il pervive
· como substrato inmanente
v10 encia
rrnanente en to da soc1e
. d ad humana, recordemos que -aún sin

57

�.\f v111, /

( "nfrrnLr 1&lt;,,m,,,

tomar en cuenta casos paradigmáticos como el genocidio
,mu:rtas de ]11árez- en la sociedad mexicana la violencia en t
las mujeres ha sido una de los fenómenos sociales má den
en los últimos tiempos por las organizaciones feministas.
La di criminación laboral contra los indígenas migrantts
grandes urbes del país, los e candalosos casos de pedofilia en
sectores del clero católico, la mutilación quirúrgica en el caso
intervenciones ginecológica y estéticas sobre los cuerpos
mujeres y el trato comercial e impío a los enfermos desah
es también innegable. Es decir, mujeres, indígenas, niños,
enfermos terminales y porque no decirlo también los 1
sido sectores marginales de Ja población violentados en tie
paz. Tradicionalmente han sido sectores sociales insuficien
representado , que si no tienen recursos económicos para defe
son abandonados por el sistema de justicia, y si los tie
igualmente maltratados con el estribillo de que se actúa a.11

~s de Darwin en cuanto a su teoría de la evolución, con su
nconútante predominio del más fuerte, y con las de Hegel en lo
tivo a la lucha por el reconocimiento que explicaba su dialéctica
1amo y el esclavo, aunque -e necesario subrayarlo- Freud
gab.i su propio mito del asesinato del padre de la horda como
amento de la cultura.
Además, el padre del psicoanálisis incorporaba el concepto
olucionario de Into11.rcíente en sus consideraciones, es decir, el
widuo no representaba ma a un ser hun1ano total.
Asi pues, en su citada respuesta a Einstein, Freud plantea como
salida, no la ociedad igualitaria sin Dios y sin amo tal como
propusieron las revoluciones francesa y bolchevique, o filósofos
mo F. Nietzsche,28 sino un gobierno mundial poseedor de un
mento tan poderoso como para garantizar la paz entre los
iles. En otras palabras, una sociedad en paz perpetua era
o.sable en eso tiempos sin un amo omnipotente que recogiera
propio bien. 26
antizara los ideales igualitarios de toda la humanidad. Nada
Entonce , si bien la violencia ha estado siempre en el seno ~nte a las ideas previas enunciadas por Kant, Hegel o Marx.
sociedades en general y en particular en la mexicana, la · Sin embargo, Freud enuncia en su respuesta a Einstein un anhelo
con el momento actual es que anteriormente permanecía a ~-el q~e vale la pena reflexionar: la cultura misma, y no solo la
sobre todo encausada y circunscrita, mientras que actualme
nea biológica, es capaz de producir cambios en los seres
mundo parece estar expuesto a sufrir sus estragos.
s del futuro. En otras palabras, el ser humano no se rige
E 130 de julio de 1932, el celebre fts ico Albert Einstein. e
por instintos y es posible pensar que la cultura por sí misma
por la recientemente constituida liga de las naciones.
SUSceptible de crear seres humanos diferentes, cada vez más
Sigmund Freud (entre otros pensadores) una carta solici'
dos de sus determinantes biológicos.
opinión acerca de eJ por qué de la guerra. En su pesimista res
eJ pensador vienés adjudicaba la violencia a lo que de crib~ frontera norte de México como paradigma multicultural
una pulsión agresiva elemental en todo ser humano y que
un poco mas en el estudio de las características particulares
emerger cíclicamente bajo ciertas condiciones de desfalle
, crisis de violencia actual, - obre todo en la línea de darle
de la civilización.
~tencia al término glocalización, al situar los efectos de 1a
Con algunos matices propio de u inspiración en la btO
. c~n en interrelación con fenómenos locales- hay que decir
ideas de Freud acerca del por qué de la violencia eran indis · MeXJco es un país proteico desde e] punto de vista de u

t~

Ehrenreich, B.E. pr hu- 011111 good. Random house. Anchor books.
1989.
n Freud. S. ibídem. pp. 3207.
26

58

llk!no"'~:
- cultural y que as1' como ciertas
·
· 1es podrían
lV!:',.ld
capas socia
N

-- -- - - - - -

. léDt2che, F. Autores electos. As-í hablo Z orat11slro. Grupo editorial Tomo.
.F.2003_ p.18.

59

�\lam,rl ( f!lfln-rtl-' /{am11&lt;

defimrse como post-modernas ésta coexisten con org
sociales arcaicas.
En ese entido. la omarca noreste del país, la frontera
México, es también un mosaico en lo relativo a us
culturales. Es frontera no solamente en sus limites geográfi
que hasta donde la memoria histórica alcanza, sus habi
producto de choque y incretlsmos culturales. A fine
XVI fue colonizado por españoles marginado y por sus
indígena de Me oamérica: españoles de origen judío, fo
conversos, que no encontraron ya lugar en las ricas zonas
del centro del país y tlaxcaltecas que participaron con el
E paña en . u lucha de dominación sobre el imperio ten
otras palabra , grupos étnicos rechazados y egregados
respectiva omunidade de origen.
La huella de esta colonización tardía, pervive no sólo a
archivos y documentos históricos ino fundamentalmen
todo en el caso de los colonizadore indígena en cost
huella Lingüí ticas.
La ausencia de documentos respecto a las familias
que e asentaron en la región parece indicar que en la co
reprodujeron la condiciones de discriminación entre la
de origen europeo y la población indígena, de la misma
que se dio en el re to del país luego de la conquista.
Una huella de la pre encía tlaxcalteca en la región se e
en el culto a la virgen de Guadalupe que incluye
precolombinas en las peregrinaciones a sus templos. La m'
tales danzas está a cargo de grupos mus1cale que e a
indumentana indígena y emplean instrwnento musicale
precolombmos tales como cascabele y tambores hecho
hueca de tronco . Tale grupo on llamado fl/at/oc/1i11eJ.
de formación de tales grupos musicales es un municipio,
111co111imrla tlaxcalteca que lleva el nombre de Guadalupe yq
ahora parte de la zona conurbada de Monterrey, capital d
de Nuevo León, México.
Otro e¡emplo, en este ca o de huella en el lengua

60

arachas, insecto imaginariamente repulsivo, las abuelas de la
ión les llamaban tlalrazmatles y no es dificil rastrear el origen del

rmino basta el nombre de un celebre cacique purépecha:
goxuan, de quien sabemos fue enemigo indomeñable de los
blos náhuatl que habitaban y/ o rodeaban a la gran Tenochtitlán,
luidos por upuesto los aguerridos tlaxcaltecas.
En cuanto a los ancestros españoles, estudio genealógico de
llidos indican que los colonizadores del noreste mexicano eran
illano de ongen árabe y judío que difícilmente alcanzaron lugar
portante en el reparto de las porciones más ricas de la Nueva
spaña.
Una región pobre en lo relativo a los codiciados minerales y
biuda por tribus nómadas de cazadores-recolectores,29 fue el
cenario que en el siglo diecisiete comenzó a ser poblado por
nrzadores marginales provenientes del centro del país.
Li frontera noreste mexicana, como todas las fronteras, ha sido
esiempre, una zona de sincretismo, de hibridación, de luchas y
ntradicciones, pero la característica particular que me interesa
L1car es que su colonización fue llevada a cabo por pobladores
dos de sus propias comunidades de origen. El sentimiento
eño de diferencia con el centro del país y de tener que sostenerse
nsus propios medios probablemente se estableció de de entonce ,
como la entronización del ' trabajo" como el valor fundamental
los pobladores de la región.
~ llegada del liberalismo encontró campo fértil en el espíritu
u.dista norteño y favorecería más tarde su identificación con
os similare de la cultura anglosajona.
Desde mediados del iglo diecinueve y luego de la pérdida de la
del territorio del México independiente. la misma región e
111Jó en frontera entre lo Estados Unidos de América y la
·
."blicª ~e-xtcana,
con todo lo que eso significa desde el punto
~ta religioso lingüístico y cultural, particularmente en lo relativo
recho Y las co tumbres.
'Tibwiaq
lemc:1t

lo
- wen~s ~ aztecas llamaban despectivamente chichunecas (mamadores
tradu1.:c1on libre del oahuatl).

61

�11

., ~r

11 l.i

10 1at 1

Hf1llfl

I ( atrll'l'tr,

l{JrJtll&gt;

La alianza comercial entre los norestenses mexicallll crecimiento económico, se hizo evidente con el debilitamiento
confederados del sur de Estados Unidos trajo consecu ~obiemo central que terminó en el dño dos mil con la llamada
1eióndemocrática y la salida de la dictadura de partido emanada
división entre la región noreste y el centro del país en tie
presidente Juárez, liberal ideológicamente identificado con brevolución. Una vez más, el amo envejecido se mostró incapaz
de Estados Unidos. Es un hecho histórico que la guerra de m.tntener en orden el trabajo y la producción, incumpliendo así
estadounidense generó también en México un intento de · su función reguladora. Una vez más la sociedad quedó librada
lucha individualista o de ca.racteríslicas feudales (en torno a
dencia del noreste con el resto del país.
La revolución mexicana, la primera revolución social
del dinero, caciques o capos) por acceder al goce y al poder.
veinte, se ca.racterizó precisamente por la convergencia de La transición democrática continúa, aun y cuando La falta de un
formas de organización social unidas coyuntu.ralmente
claro y sobre todo exitoso en lo social, está causando estragos
descontento generalizado ante un régimen liberal aut precisamente por la violencia desatada- dejarán cicatrices
envejecido. Pero así como Francisco l. Madero-hacendado
isibles en el tejido sociaL de las que lo menos que puede decirse
representaba los ideales de la democracia en una suerte de
harán dificil la reconciliación posterior a la conílagración.
movimiento de derechos civiles igualitarios que no cues ·
individualismo, Emiliano Zapata -campesino sureño- lu Yioleocia bajo el nuevo rostro de la desigualdad
restituir los antiguos derechos de las comumdades · las carreteras que bordean la frontera entre el norteño estado de
precolombinas, mientras que Los hermanos Flores ulipas, México y su vecino estado de Tejas, Estados Unidos,
propugnaban por un estado socialista basado en una di
ozaron a surgir desde hace algunos años, una multitud de
un proletariado apenas incipiente en el país de esos tie
ños altares dedicados al culto de un nuevo icono religioso,
coexistencia de ideales explica por qué el estado surgido tlano: l-11sant,11111tette. Si bien tal culto aparentemente surgió
revolución y que mantuvo al país en paz dUiante medio ks cárceles del centro de país, poco a poco fue haciéndose
producto de un pacto social relativamente frágil, que dio te que su veneración se popularizó entre los llamados 11arco.r.
una nación híbrida en su constitución y en sus leyes.
.loa ello, el ejército mexicano se encargó de destruir los que se
Propiedad privada y ejido (propiedad comunitaria) en el traban en la carretera principal que conduce hacia la frontera;
medios de producción privados ya! mismo tiempo recursos el sentimiento religioso obviamente permanece y se difunde
y empresas explotadoras de los mismos propiedad de la día con mayor fuerza. Se distribuyen estampitas para las
educación laJCa y guadalupanismo, etc., requirió ser soste ras, en lu1osas fincas de narcotraficantes hay capillas y hasta
un estado regulador y autoritario en medio de una de en Verse calcomanías en vehículos que circulan por todas
acotada. Todavía en los años 30 del siglo pasado, el g . Recientemente, el proletario barrio de Tepito de la capital
emanado de la lucha revolucionaria hubo de librar una
pag se ha convenido en un popula.r lugar de peregnnación. La
defensa del laicismo y en contra del clero católico, cuyas muerte se ha convertido en la patrona de los sicarios, las huestes
lucharon bajo el mando de un militar reaccionano or·
de los grandes empresarios del narcotráfico.
noreste.
veneración de la muerte, de larga data en Mesoamérica, parece
La fragilidad de ese pacto social que sostuvo a lo
conservado en la santería, w1a práctica mágico-religiosa
años la organización de la polis mexicana y que hizo püS
~pular Ysincrética en México y a cuyos ministros la población

62

63

�.

'

terizada por un poder eftmero igual de vano que la existencia
común acude para lidiar con la incertidumbre.
ma. Resulta obvio que tal esperanza de bienestar, aunque sea
del futuro y e les solicita u intervención para re olver
de salud, de dinero o para neutralizar los poderes de los e , coexiste con una impotencia del sistema gobernante para
En otras palabras, la práctica de la santería no difiere de ceruna salida esperanzadora a la vida miserable de quien siente
dosu acceso, no a la supervivencia misma, sino al consumo de
otro culto religioso que confia en lo obre natural para en
nes y servicio . El nuevo rostro de la de igualdad.
problema comunes de la vida.
En el Tarot, 1a baraja de la muerte no ignifica fin, ino Porcierto, l&lt;1 santa muerte no es el primer icono venerado por lo
mación, y esto e interesante porque la imagen en la baraja traficantes pues se sabe que de de hace varias décadas, es
e muy parecida a la de la muerte en la antería y tambiéna ·, hace do generaciones, entre los cártele del narcotráfico de
época, surgidos en la costa del Pacífico e inició un culto hacia
anta muerte.
La imagen de la Santa Muerte ha incorporado tamb"' especie de santo laico llamado Malrerde que perdura ha ta la
extraído del arte nacionalista mexicano, en particular de "la: · ad, pero la diferencia entre ambos habla también de los
ios, las pre íone y la manera de vivir la mi eria entre aquella
de José Guadalupe Posadas 30 enriquecida por los trazo
ie~ad Yla actuaJ. Malverde representa al campesino norteño
de Diego Rivera.31
Szcanos interrogado acerca de lo motivos para in
Jador, valiente, irtdómito y dispuesto a morir en defensa de su
fila del narcotráfico a sabiendas de los riesgos de morir • al estilo del per onaje revolucionario por excelencia, Pancho
coinciden en e gnmir el mismo argumento: "prefiero
mezcla de bandolero y líder so ial· mientra que la santa
pero habiendo tenido camioneta o automóvil costosos; e es el icono de la prosperidad efunera que e expresa en el
umo de mercancía también efünera .
celulare viajes con la familia a Disneylandia, una f
mujere , etc. (biene expre ados en objeto suntuarios Amedida que la guerra se intensifica y los carteles se fragmentan,
incluyendo por supuesto los cuerpos de las mujere ) que: fragmentación se hace también evidente en los cuerpos tanto
la vida J1Jd1do" .32 E de ir dicen apostarle a una tran for los vivos como entre los de los a esinados. Los gestos y lo
la manera de vivir que aunque e acompañe de una mue Jes comenzaron a popularizarse corno mensajes identificatorios
no erá meramente un largo existir mi erable, mo
de qu~ los cadáveres comenzaran también a ser empleado
dese peranzado. Lo anhelos de un .ricono on indi tin
mensa1es de triunfo por muerte indubitable del enemigo, entre
de cualquier otro miembro de la sociedad actual. pero d as. ÚJerpos decapitados cuya cabeza desprendida es colocada
concibe a í mismo 01110 un objeto tan obsole ceme como
e_s~atégicos, cuerpo desmembrados enviados como signos
0
otra mercancía.
rialidad, cuerpos colgados con mensajes manuscrito en los
La anta muerte e entonces el ícono al que se ofrece
Ypasos a desnivel de las ciudades, en fin, como en cualquier
el cuerpo muerto e convierte
.
.
s·1 1as
.
en 1gno.
· coas siguen, los
es de los muertos terminarán convirtiéndose en reliquias.
~• Grabador y cnttco social durante los año que precedieron ab
urante I
d
·
a guerra e Vietnam, la fotograHa periodística dio
mexicana.
de cómo lo mili'tares norteamencano
.
11 Pmtor mexicano, que participó de manera notable como mur
frecuentemente
uníento na ionalista promovido por Jo é Va concelo en lo años
Enaban orejas de los enemigos; y muchas guerras religiosas
pasado.
uropa medieval se líbraron bajo 1a consigna de rescatar la
n Mexicamsmo que recoge pobreza y unus1ón en su polívocidad.
64

65

�/ Íllllltll///11&gt; (

\/,1m1cl Omh~ni.r Rmva

reliquias de los mártires cristianos (Oistilla comenzó lag lf.astomo del imaginario social actual es que en ambos costados
los moros inspirada por el rescate de los restos de San Pe quienes combaten, los uniformes son engañosos, pues son
cruzadas tenían como uno de sus propósitos apropiarse dd
por igual tanto por las fuerzas del gobierno como por los
sepulcro). La fetichización del cuerpo o sus fo1gme~tos e~
os delincuentes. Un retén carretero puede ser de soldados
0
de la violencia desde siempre. Lo nuevo de ésta v10lencia s,unos, ambos con el rostro cubierto y con uniformes militares.
en sus formas explicitas de expresarse sino en sus mee ·1.is policías pueden estar al servicio de unos y otros intereses,
desencadenantes o motivos.
ciudadanos pudientes ocultan también los signos de su poder:
Aunque también hay que decir que los extremos a los
ansportan en automóviles modestos o disfrazan a sus propios
1
llegado en la fragmentación corporal son inéditos, ~· d enarios con atuendos de señor. El tÚJmi1111s formal oculta los
mes de mayo de 2012, cerca de la cabecera municipal de
de su riqueza yel informal se apropia de sus antiguos atributos
Jiménez, Nuevo León, México, población ubicada en ~ et
rutas disputadas del narcotráfico, fueron arroJados a la ~ia 'pues, es un hecho que en el seno de ésta guerra comerciaL el
cuarenta y nueve torsos humanos cuya identificación s~lo~
hd quedado convertido también en mercancía. No se trata
a través de estudios del DNA. En otras palabras, la iden lamente de robar para apropiarse de bienes materiales, sino de
ya no es por nombre, ni por imagen, sino que ha quedado_ tr~, de torturar, de extorsionar a cambio del cuerpo de un
al material genético de la víctima, a los fragmentos _m~te querido, 0 como castigo a la trajción del código de honor, 0
moleculares, de un cuerpo. El sujeto despojado de s1gni6
escarmiento del enemigo. Lo más valioso y al mismo tiempo
recojan su historia, queda reducido a signo.
· deleznable, es el cuerpo.
La sociedad entera, escandalizada por tales mueSttas de t~ de nuevo, si bien no podemos adjudicar a la violencia
parece olvidar que el desmembramiento de los c_uerpos, tradi~·..,.,, ...,~.da del momento esa reducción del cuerpo a ser un mero
asociado a los castigos ejemplares en las sociedades mo
sies un hecho documentado que tal degradación forma parte
un fenómeno que retorna, abonado por la fragmentación tenclencia global en las sociedades tecnologizadas de nuestro
propiciada por los avances de la medicina llamada científica actu~l pues una de las consecuencias de la actual desigualdad
expresa en la especialización del médico. Las codiciosas co
franco tncremento de la violencia sobre cuerpos sanos: anorexia
seguros que se han hecho cargo de la salud en forma . ~es Y adolescentes, obesidad infantil,33 cortes, piercings,
usufructúan esa fragmentaóón al pagar, no por la enfer
lllnecesarias o superfluas con obvios fines comerciales
cuerpo integrado, sino por evento, es decir por órgano e . de órganos, trata internacional de mujeres y niños, asesinato;
, es pues un ien
e o'meno IYos
·
·d ad es por motivos
·
fragmentación de1cuerpo mercancia
. en escue Ias y ·univers1
fútiles,
generalizado.
. nto de actos terroristas sobre la población civil, aumento
·'
Ykllacione s de muJeres
·
·- en t.Iempos
·
Las pandillas o bandas de Jovenes,
s1· ant es mar
.
y runos
de paz y fmalmente,
territorios con grafitis y colores en los muros de las cm
os en los descuartizamientos, violaciones y torturas de los
formas de vestir orientaban respecto al origen de clases
os por parte de la delincuencia y de las fuerzas armadas
se identifican con tatuajes o gestos corilos dedos, pues nid . mentales. Una vez desatada la violencia en muy fácil
citadino ni los rasgos étnicos, cubiertos con másc
Jarse en su dialéctica.
indumentaria, marcan la identidad de su portador. Ó[:10.

66

67

�l

1 "'

\f,1n11

! r Mlrmis R.&lt;1lllQ,

Otro hecho observable en la actualidad, es que la imag
mentalmente por migrantes europeos que llegaron a la región
recur O para la identificación ha llegado a su agotamiento.
te el siglo XVII, la población indígena nómada que habitaba
fehaciente de ello es que las autoridades policiacas Yde comarca fue prácticamente exterminada debido a u indómito
mundiaL han comenzado ya a planear medidas iden ·
rismo, en el noroe te ubsisten aún tribus indias segregadas
basadas en el fondo de ojo del viajante o en fragmentos mantienen organizaciones ociales ancestrales. Tanto los
del cuerpo de los muerto para estudiar en ellos el material terminados como los que aún subsi ten, e re istieron a la
Lo mismo ocurre con la entrada de los e tudio del genoma nversión al catolicismo y a la sumisión al rey de España,
como prueba de paternidad que conmueve Y transÍI tamente las dos condicione que a través de la ra,ttlla exigían los
tradicional derecho civil romano basado en el reconoc1·nrue·IIIM!lllS. tadores e pañole para respetar la vida de los antiguos po"prueba " sociales, que recurrían a la pre unción Ylos testig res que SI.' resistían ante la invasión de us territorios.
que volver a éste agotamiento del predominio de la ima Baro condiciones distinta , que básicamente con isten en una
recur o identificatorio más adelante cuando nos ocupe
· ión religiosa parcial, sobreviven algunas comunidades de origen
ma as.
ya que habitan en el sureste del país, y algunas otras
He aquí planteado muy a grandes ra go el sínto1112 endientes de los olmecas que pueblan aún la cercanías del
sociedad que empieza a exigir que sus valores cambien.
ode Tehuamepec. En las costumbres de esas comunidades e
Hegel inauguró el e tudio de la historia como rec llenen vestigios de lo que fue su organización social antes de la
. . soc ia1
entender las grandes transformaciones
· es. 34 E n e1
de los europeos.
que a él le tocó vivir, también de transformacione s C.Omenzaré por describir el uso del espejo que aún se observa en
llevaron a cambios en las maneras en que se ejercía la JH)blaciones indígenas del sureste mexicano.
reguladora del amo. el lugar del saber y de la fi.losofia Es sabido que hasta ante del siglo XVI el uso del espejo plano
sufrieron un vuelco. El lugar del filó ofo no era más el de 0 ~edio para lograr la identificación imaginaria del]º no babia
rumbo de la historia a través de propue ta utópicas ido en occidente. 3&amp; Antes de ese momento, lo pobladores
estudiarla para entender sus momentos de atoramiento Yla
ales, en su mayoría, seguían identificándose no por la imagen,
de us contradicciones. Apoyémonos de nuevo en ella. jX)r los_ nombres de us anee tro , por u feudo o lugar de origen,
iu ~fic10 o especialidad, y en el ca o de Ios migrantes de otros
35
Vestigios vivos de sociedades pasadas como igOOS º°?5•_ por nombres que elegían de su entorno natural y por el
mutación cultura] en plena evolución
erumiento de una fidelidad a sus rituales religiosos, como es el
Para contmuar reiteremos que México, ademá de contar ode la población Judía de la diáspora. Lo que me interesa
enorme diversidad en u clima, su faW1a y su flora, es .
~s que la identificación del yo a través de la imagen está
mo aíco de culturas que recogen la historia de la hum , idasoc_iada c_~n el reflejo del rostro en el espejo, y que ésta forma
usos y costumbres. A ~ mientras en el nore te del pal.i, enllficac1on e algo que coincidió históricamente con el
~~to de la ciencia naturales la tecnología y el surgimiento
Hegel G. 1-'i/osrlfa rftll. Fi/o.r'!Jia del e.rpiri/11. Om titución. Los
IViduo en oposición a la comunidad.
4

pp.215. FCE. Mex,co, D.F. 2008.
.15 CuevJs Salazar, J. La inprmbl~ esoilura dt A11t-0m11 .....1 rJand. FundJp.
2006.
68

- -

~

Afrt~F. Rtnrta arte/,,l"tutomo 9.-Revista de la escuela lacaniana de psicoanalisJS
'

ICO, D.F.

D,c. 2001.

69

.

�\1111,11

J ( " 'n-m, l\d1ntu

La filo ofia carte iana que dio origen al )'O Y consecue
· 10 de la perorata comienza por una larga presentación del
al individualismo, preparó también el camino para la ex
ote: me llamo fulano, soy hijo de tal, padre de mengano, vecino
científica de la naturaleza. Pero entonces, ¿qué predominam tal. vivo en x lugar, tengo una tienda de arte anía que mi familia
mecanismo identificatorio antes del surgimiento del indiv.
ce,etc., te traigo ésto presente que esforzadamente conseguí
masas en el medioevo eran fundamentalmente comuni
ti (cigarrillos, refre cos embotellados como por ejemplo coca
pocas diferencias mdividuales y aunque ésta existían, etc.)... y enseguida surge el pedimento: vengo a pedirte por
reconocían algunas e pecialidades en su oficios, estas · mexicanos, los franceses, los japone es (lista interminable de
no alteraban el orden comunitario elemental, indi u·~Jl)nah.dade ) para que no dejen de visitar mi pueblo y comprar
algunas de us forma de organización social con las P tras mercancías; termmado lo cual surge el brindis que da fin a
otras especies llamadas inferiore , vg. El orden msec ita.
emejanza entre el orden in ecto y las comunidade h
antes del siglo XVI es un asunto que la moderna eto
estudiado mucho. 37
Pues bien, rasgos de esas formas comunitarias perdurm
ciertas organizacione sociales de origen prehispánico en
seguramente en otros territorios del mundo. En el estado_
Chiapas la organización social de la población de ong
mantiene incólume su identificación por regiones a tra
vestimenta, por ejemplo. Y entre los habitantes de un mismo
las jerarquía se marcan a través de mínimos rasgos dis ·
u atuendo, 1g. listones en un ombrero por lo demás ind'
de cualquier otro sombrero, bastone de mando, ado
peinado, etc.
Pero lo má llam,itivo es el empleo que hacen del es
empezar, lo espejos no se emplean para verse a si mis
que son atributos chamanicos. En la Iglesia de San Juan
Chiapas, pletórica de imágenes de anto y vírgene , el
se observa la imagen de an Juan Bautista, patrono del
es propiamente el altar mayor, sino únicamente el cen
poblador puede acudir ante un patrono particular de ~os
que existen en la pequeña iglesia llevarle regalo Y ded
tiempo que quiera a hablar con él de negocios Yal final dt
brindar con posh, 38 para cerrar el trato establecido. Ge

descripción anterior es para destacar que la sincrética religión
prncticanlos mayas 3" de nuestros tiempos igue siendo politeísta,
al serlo, el santo de cada uno es un mero protector, más o
poderoso, con el cual hay que partir las ganancias del trabajo.
en feudal medieval es la esencia de la organización social
pánica. El eñor está representado en el patrono del pueblo y
O es perpetuado a travé de una casta sacerdotal constituida
chamanes. La existencia individual se presenta diluida en una
. ción comunitaria. La mejor prueba de ello es el uso del
Todas la imágenes de santos portan un espejo en el pecho,
como lo hacen lo chamanes en las fie tas o rituales
·~s. El que se coloca frente al chamán entrega no solo su
osmo con ella su alma, poniéndose en con ecuencia en manos
roso. Es por ello que a los turistas se les prohíbe que tomen
ras de lo pobladores.
~lasceremonias de bautizo de lo hwcholes 40 se emplea el espejo,
este no se coloca &amp;ente al rostro del nifio, ino de manera oblicua
~ ojos para que a través de él, (que en esa etnia particular
nta al vacío divino), mire al mundo en el cual se integrará,
ªsu propia familia, us padrino y el chamán.
ala larg~ descripción para ubrayar un hecho que no permita
r un tenómeno social actual: hay todavía organizaciones
~lraJesYIZotzih

Lacan,J. Escritos, tomo l. 14~.ed. iglo vemtmno. Méx1 o, D.F. l
.18 Bebida destilada de maíz que se aco tumbra beber en la región.
'7

70

ha,llloerame que se traslada entre el estado occidental de
' IANuevo León.

71

ayarit y la región

�\!,mu,/ ( a/1/mw.

R.,1111c,

sociales en México en las cuales el individuo como tal no ea la manera de elegir gobernantes en las comunidades mixtecas de
sino que igue formando parte de una comunidad que lo abanr Oaxaca. E sabido que las pequeñas poblaciones oaxaqueñas se
que lo identifica. o es estar re-ligados por una creencia sino es rigen por un código de usos y costumbres distinto al del resto de la
miembros de una comunidad cuya existencia depende dt república enlo relativo a la elección de sus pre identes municipales.
protección de un patrón más o menos poderoso. Nótese que Este código consiste básicamente en que us gobernantes no son
carteles de la droga frecuentemente son identificados por el nooi elegidos mediante votaciones secretas ino por el consenso de los
de su cabecilla, o aún má típico, por u apodo, y la lealtad de habitantes. El gobernante en turno o mayordomo, es designado y
subalternos es semejante a la que se prodigaba~ los señores feudi no electo, pero no por alguien poderoso sino porque la población
en la Europa medieval.
decide que le toca su turno de organizar a la comunidad ante su
Otro dato que sustenta la idea de una regresión al orden fem santo patrono. No lrny poder buscado, no hay campañas electorales,
en los actuale carteJe de la droga: luego del pa o de un &lt;levas~ no hay quien se auto proponga. Y aunque naturalmente resulta cada
huracán por la ciudad de Monterrey, México, y mientra el goblfll diJ más dificil conseguir quien quiera de empeñar el cargo para el
de la ciudad y los grandes capitanes de la indu tria loe~ cual es designado Y la ex.istencia de cacique regionales hace cada
organizaban para llevar ayuda a la población afectada, los sera día más dificil tal forma de elección, el hecho es que las formas de
de la droga comenzaron inmediatamente a repartir ayuda a o_rganización social descritas son vestigios históricos de organizafamiliare de sus subalterno . El señor se ocupaba de protegera oones politicas Y sociales que existieron en muchas parte del mundo
siervos, cuya vida misma depende en última in tancia de ~tes del llamado ig]o de las luces, y de las grandes revoluciones
protección.
li_betal~s del Sjgfo XVIII. En resumen, el presidente municipal,
Durante los inviernos, cuando la connda escasea en la sll smcrehlado con el cargo de n;iayordomo no es quien gobierna, sino
tarahumara del norteño estado de Chihuahua, México, los raní.111111 que es meramente el encargado de organizar las .fiestas en honor al
bajan a la ciudad capital y ante las casas pronuncian la palabra
patrono de la comunidad durante cierto tiempo, y por supuesto de
Nos engañaríamo si suponemos que e tán olicitando caridad,~ mantener la organización jerárquica de la misma. El cargo de
emplean el mismo vocablo cuando le ofrecen comida y ab[f ,,,'!'!Ordo!lio en las comunidades indígena se asemeja al del ministro
quienes los visitan en la ierra en tiempos de bonanza. Cori111,1e3~ ~rote~tante. surgido de la reforma luterana. No es el representante
solida1idad comunitaria. " i hoy tiene y yo no, comparte co
e Di~s smo el encargado de organizar las asambleas de la
hago y lo haré cuando tu estés en mis circunstancia " a comunidad cuando se rinde culto a Dios. El título del emperador
obviamente tal traducción no e precisa, pue el yo y el tú no
azteca era hm!)' tlatoanf. gran orador.

1•

como tales en la organización comunitaria tarahumara. El tú~
que er importado del castellano como e expresa en la f
saludo: chll,úriJJ1t1ka-/11 (¿quien ere ?).
Para terminar de documentar la idea de la que es nece ario
en el abordaje de los cambios aciales y subjetivos que nos·
:c.
·
·
e ,
· J
d esclfrar,
conviene
citar
un 1enomeno
soCJa
más, éste en re
41

Tribu indígena cuyo hábitat ha quedado reducido a la sierra madre orie

estado de Chihuahua.

72

lo ¿~o fue eso el origen de la revolución de la monarquía inglesa en
elHie~p~s de ~nrique VIII? Influido por los reformistas luteranos,
d ?mgles decidió reforzar la monarquía absolutista prescindiendo
e poder papal. Si el poder del monarca emanaba de Dios •para
que requerir del intermediarismo del papa? E 1 mona~ia se
transformó en 1a cabeza Ln~cul::1
· ..1:_ ºble de la Iglesia de Inglaterra, pero
no solo co
. d
. mo orgaruza or del pueblo sino como representante de
0.
IOs Y Jefe d
· 1es1a,
· aunque el absolunsmo
·
e su 1g
monárquico solo

73

�\I,

1 í 11

1itu..

/tin••

era posible con la sanción de los comunes representados VI como paradigma de la doble función de la imagen: como signo
parlamento.
identidad mdiv1dual y como ímbolo de una función ocial En
Dos formas pue de representación del amo, cuya d.istinc' educación del príncipe quien se llevaba los ca tigo corporale
radi a en la instancia a la que representa, y que aún recogidas aun niño emejante a él en edad, pues el cuerpo del uce or de la
ola persona, requi re de la wnisión de todo el resto de la
rona no podía ser tocado en cuanto repre entame imbólico del
La visibilidad del amo en la Inglaterra del siglo XVI era aún ·
r. Y eran ignos también los que marcaban la jerarquía del
11
no obstante el individualismo en cierne propio de lo protes -rtn.-a y u cercana nobleza tales omo la corona el cetro o la
Al revés que en la monarquías absolutistas europeas, cuyo pa "El rey ha muerto, viva el rey' daba cuenta de la tran misión
se ustentaba en el monoteísmo cristiano el "'tfJºrdomo m11 una función en la cual el individuo, aunque reducido a su mínima
representante, no del arito patrono ante la comurudad, sino resión, de cualquier manern estaba.
comunidad ante el anto patrono durante un periodo da~ En el.siglo XVI, y con la aparición franca y explícita del er humano
encargado de regular el goce público a través de la organiza · Klwl, se produce también un cambio profundo en el imaginario.
la fie tas anuale . C,on eso ba ta habitualmente para mc1n Reforma Luterana no ólo le abre al individuo la po ibilidad de
violencia contenid al intenor de la comunidad particular.
en contacto directo con la Sagradas l'.rcritllras ino que además
Ese "todo somos iguale entre nosotros" ha ido fue rmite el surgimiento del retrato pictórico como forma de
fa cina 1ón y confusione desde el encuentro con América por
ntación para la naciente burguesía, preparando a í el camino
de lo pensadores europeos.
la identificación por vía de la in1agen, la cual e e tableció en
Ubicando pue a México como laboratorio involunta
occidental a partir de la segunda mitad del siglo veinte.
mundo de las idea y de sus ransformacione bagamo ah Giando Hegei en u fmo1JJmología del espintn43 dio cuenta del sustrato
breve mcursión por la ftlosofia occidental
· · 1del orden feudal al abordar la cuestión de la dialéctica del
yel !'a/et, poniendo la necesidad del rr✓o11oánne1110 como el origen
Los orígene del feudali mo egún 1a filosofia en occid Ull.1 lucha que, o conducía a la muerte o a la sumisión de uno de los
Llamé re.rtigios viz·os-como lo hacía Antonin Artaud 42 a esas ldlVtrur'iru de L1 diada, tal de cubrimiento le hizo también idealizar las
comurutarias de organización social en las que predom·
democracias griegas como la organización ocial a la que
au en ia del individuo porque al meno en Occidente, hasta 13 que aspirar para lograr comunidades sociales má ju tas e
de la Reforma, el individuo tampoco exi tía, incluyen
· .Sinembargo omitióelhechodequelademocraciaateniense
supuesto a la llamada clase donunante. Eso e refleja de
en el principio ciudadano de "cualquiera puede gobernar y er
clara en el imagmario. Es sabido que en Roma un mon
por cualqujera 44 sólo e sostuvo efuneramente gra ias a la
dedicado a tal o cual emperador e mantenía siendo el mismo
Íc1 paralela de lo e clavos, extranjeros y mujere , ninguno de
imagen a pe ar de que el César en turno cambiara.
eu.iles tenía categoría de ciudadano. E decir, la democracia griega
in embargo si hay que subrayar que entre la Roma potite una dem0cracia entre amo .
Roma papal un cambio util pero importante e e tableció.
El doble uerpo del rey se mantuvo en Europa hasta d Hegel C., h11fJn1i.:111dngío del,.rpính1. J.!!. Reimpresión. Autoconc.ienci.i. P- 107.
" de cultura económica. Bs.As. 2009 .
. A~totcles. f'olitira. Libro II, cap. IT, p. 129. Ediciones Istmo, S.A. Madrid .
.u

Artaud, A. E/ llJ(!tJn y o/ros poen1a.1. Caldeo. Bs. As. 1976.
74

75

�M,m11d ( m1lrrrcl.&lt;

l&lt;mnt,

reso yel bienestar de la comunidad de una manera más justa.
Aristóteles. en su tratado de Poli/lea, da cuenta
se gesto en la Aten,1s socrática. Los llamados ciudadanos !régimen de Federico II de Prusia que el empleó como modelo,
ponde más o menos al estado de bienestar al que muchos
ron desde entonces a cuesttonar la segunda parte del
·
an
hoy en día, y es el mismo que le ha permitido al capitalismo
democrat1co. S~ cualquier miembro de la elite puede gobe
con periodos de mantenimiento del ideal de una vida mejor
no puede ser gobernado sino por otro miembro de
1
Aristofanes, en l ...a rat1t1.r, ~ obra en la que critica a Las
todos. La Organización de las Naciones Unidas surgida después
4
11
Eurip1des º y en / isi.rtrata, denuncia con alarma IJ de bsegunda guerra mundial respondía al mismo ideal
del orden aristocrático que subyacía entre los llamados e· No hay que olvidar sin embargo, que aún desilusionado y
y advertía de los peligros de la desaparición del guerreris
· do, como veremos más adelante, Hegel descifró el sustrato
primeros atenienses y de 1a incorporación del goce fi ~tivo, es decir espiritual o humano, de la violencia, al incluirla
expresado en el ingreso de Dionisia al panteón griego. A b dJaléctica.
le costó la vida, entre otr,1s acusaciones de que fue objeto, Karl Marx se dio cuenta de la ingenuidad de Hegel al plantear
dado voz a una mujer hablando del amor48 y desde ese qué el nacimiento del capitalismo, si bien había acabado con el
haber ubicado a Eros no como un Dios poderoso sino como feudal, solo había logrado que su función se convirtiera en
demiurgo.
tua e invisible. La plusvalía producto del trabajo del obrero
Lo que intento fundamentar es que el ideal de igual
· · la sumisión del mediero, pero la explotación por parte del
asp1raba Hegel no tenia ningún antecedente bistórico en la pervivía. EJ matenalismo histórico marxista (herencia hegeliana)
de las organizaciones sociales pre-existentes, y que hacer e dio entonces a la tarea de buscar nuevamente antecedentes
de ese pequeño detalle en su análisis de la historia fue lo óricos en donde apoyar la utopía de una sociedad sin amos. Junto
condu¡o, primero a albergar demasiadas esperanzas en las Engels (h/ 01igc11 de la ja,mlia. la propiedad pm1ada JI el estado)
revoluciones liberales del Siglo XV HI que dieron origen al·
ron encontrar en algunas sociedades muy elementales, como
lismo politICo, y más tarde, a desilusionarse del ideal de iroqueses norteamericanos, su anhelado comunismo primitivo,
propuesto en el lema de la revolución francesa, muy pronto
Ne alejado del dominio patriarcal, cuando en realidad lo que
do durante el terror surgido inmediatamente después de su ri&gt;u mostraba era meramente una organización distinta de la
Robespierre mostró pronto que el indiv1dualisrno no
· Yno la inexistencia del amo.
garantizaba l.1 igu,1ldad, smo que en realidad desataba Ulll Por cierto, en México, otro idealista, Vasco de Q!.úroga, durante
lucha por someter al otro semejante, similar a la que seg' siglo XVI, intentó implantar las ideas de Tomás Moro en las
había dado ongen a la dialéctica fundante del orden feudal
ades del antiguo remo purépecha, y fundó hospitales en
En medio de su desilusión, el filósofo alemán se conf
el trabajo y los bienes comunitarios eran compartidos.
proponer un estado autoritario que se encargara de as
. 5.lnte éste dato, pues los ideales humanistas de Moro habían
0
en la transformación de la monarquía inglesa y qmzás
aron evitarle la caída estrepitosa que más tarde sufrieron las
~, Aristófanes. Il1ídr111.
41
• E urípides. / _.,.r ,lieá,1111•1•,: lr1{~rdia.r. Báquides. p. 475. Porrúa. Mé:&lt;KO.
uias absoluttstas europeas, las cuales, desaprovechando las
11
Aristótanes. J/Jflt,111.
.u
de
la ilustración, terminaron desapareciendo. Oliverio
48
Platón./ &gt;Mogos. Sunpos10. (banquete.) o dt' la erórica. pp. 519. PortUIomwell convertido en Lord prolec/or of the (01m11om11ea/Jh, se
D.F. 2005.
76

77

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\1,11111'1 ( (!1//l'r,T'U

lvu111,r

adelantó un siglo a la decapitación de Luis XVI en Franciay . Yya hemos visto a donde va a parar el goce cuando se le
favoreció la llegada adelantada de Inglaterra a la llamada f ta proscribir y no sólo reglamentar.
industrial, que constituyó el campo de investigación bis or su parte, del lado capitalista, el sindicalismo surgido de las
s sociales de fines del siglo XIX y principios del siglo XX,
Karl Marx.
De lo que no cabe duda, es que el cambio en la función ' terminado en un deterioro del interés por el trabajo, no porque
que se produjo en Inglaterra, con anterioridad al resto de bdo capitalista no hubiese lugar para el goce, que se fue
tuvo que ver con que la prin1era constitución liberal dd ndo paulatinamente hacia la posesión de mercancías, sino
tuviera lugar en una de sus colonias, justamente la que se
la acumulación desmedida del dinero por unos cuantos hace
en la primera nación independiente en América, y pre· (Sible la adquisición de tales objetos para las mayorías.
también, la que colinda al norte de la frontera en donde nel noreste mexicano, justamente en la comarca en donde
llevando actualmente la feroz "guerra contra el narco".
nte se escenifica la lucha más violenta entre los tmteks de
E o cuanto a Marx y E ngels, para llegar a ese estado
ay las fuerzas del gobierno, durante muchos años se logró uo
en donde todo mundo recibiría lo que correspondía a sus
de producción que dio estabilidad económica y social a la
des, hubieron de recurrir, como Hegel, a un modelo de es 'n. La alta burguesía regiomontana, dueña de los medios de
ellos transitorio, similar al de Federico II de Prusia en su a
ción y heredera, como ya hemos visto, del individualismo
rno, pero ahora bajo la égida de los trabajadores. La llamada
de sus ancestros, y de su idealización del trabajo como única
del proletarjado sería la detentadora de los medios de pr
de riqueza, tuvo que aceptar la existencia de un estado fuerte
planificaría la economía y cada quien recibirla bienes de
orde las ganancias surgido de la revolución mexicana, pero
sus posibilidades. En su propuesta utópica, la función
de someterse a las exigencias del sindicalismo corporativista,
0
desapareciendo paulatinamente al unpedirse la plusvalíJ y
del nuevo pacto social, decidió ella misma auto regularse
la religión, y tarde o temprano se arribaría al estado
condiciones de protección al trabajador a través de actitudes
comwúsmo, similar al supuestamente «primitivo".
rnalistas. Los llamados sindicatos blanro.r (organizados y
µdos por los mismos patrones) y las prestaciones de salud,
Los callejones sin salida de la historia
ación Y vivienda para los trabajadores de esas empresas
El Estado socialistil fracasó en su tránsito hacia la utopía e
, mantuvieron durante tocia una generación el estímulo al
de Marx, porque en su prosecución de una supuesta ig
Ya la producción. Todo ello en un ámbito de respeto por
atinó sino a decretar la abolición del individuo como P del gobierno central y en medio de un esquema económico
table hacia una sociedad sin amo. El trastorno en el m dnen llamarse "mixto".
trabaJo y sus efectos en la producción de bienes, hizo ev' 0 amo que auto regulaba sus ganancias, un gobierno que
las masas por si mismas no tienden hacia el bienestar sino
Li producción a través de leyes arancelarias a cambio de
sumis1ón y la inmanencia pasiva. La abolición del individuo tos Yprebendas, y un trabajador que mantenía una prode un bien común impuesto atenta también contra el su·
~eciente gracias a su relación con un amo que le garantizaba
ende contra el deseo. La investigación científica en tanto e rvivencia y que tema de su lado la sanción moral del clero del deseo de saber, o la creación artística no pueden ser ,¡ paternalismo de los patrones incluía el control de los
sin que ello tenga consecuencia sobre el deseo de prod"rAl'lllllres mediante el ejercicio de una moral religiosa conserva-

78

79

�dora que normaba el goce de las masas- dio lugar a años de lis 111Jsas en beneficio de unos cuantos comenzó a hacerse cada
social y crecimiento económico. El goce se encausó, por más notable, con sus inevitables consecuencias sobre la
exitosamente, hacia la adquisición de bienes perdurables ucción de bienes.
calidad de vida, festividades religiosas y deportivas, ma Hoy por hoy es ya inocultable, que el neoliberalismo solo ha sido
de esa manera incólumes, las instituciones tradicionales dt de propiciar la acumulación monopólica del poder económico y
religión y paternalismo.
iciado el crecimiento de masas limitadas en el consumo que
Ese orden entró en declive en el momento en que ele tituyen nuestro mundo actual Triste panorama en el cual se
mundial volcó la producción y el goce hacia el consumo de en los fenómenos sociales en el que se debaten en mayor o
obsolescentes. La moda pronto condujo a acentuar de
rmedida todos los países.49
desigualdades.
Lis consecuencias sobre el trapajo han sido catastróficas en el
La misma situación ocurrió en todo el mundo. Una l&lt;lo de que ha decaído, y nada parece actualmente poder
basta para ilustrar el fracaso del socialismo real y al ffilSIDO ularlo.
el entronizamiento de la mercancía como objeto de goce: ~ro que del lado predominante, del lado del capitalismo
cuando después de dos semanas de efervescencia polí
ante, se esgrime el argumento de que el progreso, sobre todo
espacios publicos del Berlín Oriental durante el "glasnost", p~sado en el desarrollo tecnológico, ha prolongado la vida y
al futuro de la Alemania socialista, se abrió finalmente~
J()rado la calidad de la misma, pero se oculta el hecho de que
Brandenburgo, el muro entero cayó y la discusión cesó, enel ogreso está asociado a una abismal desigualdad entre la cúspide
en que a cada alemán oriental se le entregaban 100 marcos bpuámrde poblacional y la base pauperizada de la misma. La
pud1era comprar Ja chucherías que se exhibían en los ap . ~ contemporánea (Houllebecq: Laposibilidad d.e 1,110 isla), ratifica
la Alemania capitalista. La búsqueda de goce, encausada
Klea Aristotélica, expresada en su Política, de que la igualdad
mercancías, escribió el epitafio del socialismo real y pronto ratJCa solo es posible en tanto se reduzca su ejercicio al ámbito
también con el capitalismo conservador.
una sociedad de amos. As~ mientras las elites del mundo están
Prácticamente junto con la caída del muro de Berlín yd
. nte a un paso de conseguir la anhelada eternidad, vía la
guerra fria, también terminaría el liderazgo de la última
genética: clonación, trasplantes de órganos, etc. Por otra
del individualismo a ultranza en Occidente: La británica ~orno lo expresa el referido Houllebecq,50 el futuro de las
Tatcher. Su neo liberalismo, junto con su propuesta de un . apunta a una profunda regresión hacia lo elemental de la mera
reducido al mínimo en su función reguladora de la dis
rvwencia.
.
,
d
e
h
I
d
1o antenor,
. en este
, panorama de aparente vacm
. y
nqueza, comenzana a es1allecer asta ser dec ara o d oobstante
.,
elección de Barak Obama en los Estados Unidos Y 10n en el campo de las ideas, pareciera que el mundo ha
crisis del sistema capitalista en el 2008.
~ que el individualismo no solamente produjo el desarrollo
En reswuen, una vez auto aniquilado el experimento Cte~ias naturales y de la tecnología, sino que también produjo
con la caída del socialismo reaL el capitalismo triunfante
iento del sujeto. Es esa mutación soñada por Sigmund
al mismo tiempo a mostrar de nuevo sus contradicciones.
. .~S..¡Jn~;a~!, Destino. Ed. Planeta Mexicana, 1º reimpresión. 2001. El
como amo aparente había ya comenzado a achicarse, a
UDro de Hes I b . , 1
. .
floulleber
se
e movl.llllento popular en España: indignados.
vez menos el libre juego del indiv1dualismo, y pronto la e
11, M. Lapo.rihilidad de 11110 isla. Alfaguara. México, D.F. 2005.
1&lt;1

~u:~º

80

81

�\f,11111 / ( ,,11tn,

l&lt;an,

Freud, ju tamente la que permite el surgimiento de una nu La industria turística e otro ejemplo paradigmático del empleo
de paz y desaparición de la violencia para la humanidad cid la imagen como mecanismo manipulador de masas. Bastan uno
Pareciera que ahora resulta posible pensar no olo en una
os empleado con logotipos de Tf"ált Dist1'!)' Prod11rtío11s en sus
sociedad de amo , sino en una verdadera sociedad sin a
~etas para movilizar a multitudes al desalojarlas de sus
ciones de diver ión masiva. La conducta de las masas en lo
El agotamiento de la imagen como recurso manip
taculos deportivos abole también la voluntad individual.
mas a
Pero,sobre todo, el empleo de la imagen como controlador de masas
Otro fenómeno que surgió como producto de la última gran ·· una enorme fuerza a través del invento tecnológico de la
fue el manejo de las ociedades a través de su masifi.ca · · · n. La pasividad del e pectador televisivo se convirtió en el
ello ha participado de manera determinante e1 empleo de b de nuestras sociedades durante la segunda mitad del siglo XX.
El nacional socialismo alemán y el fascismo italiano, co
campaña electoraJ de fmes de los años cincuenta en Estados
emplear los uniformes en sus juventudes (hitlerianas Ycamisas , fue ganada por el candidato Kennedy cuya imagen televisiva
como mecanismo de control político, e decir, atributos an · · mejor el ideal social de entonces. Los discur os no influían
reservado a los ejércitos. Se exaltaba lo común en de ·
"el electorado. La hir uta barba de Nixon, el candidato con
individuo, y con ello se facilitaba la conducción pro-veniente facha, exhibido en un spot del partido de u adversario, marcaron
Más tarde, ya en plena segunda guerra mundial la Ji
rota electoral La televisión e convirtió en el instrumento
del régimen nazi perfeccionó la técnicas de manipulación·
para abolir las conciencia individuale .
como mecanismo facilitador para conducir grandes masas ffO algo está ocurriendo a principio del milenio actual, que
hacia el exterminio. Testimonios de sobreviviente del g
_elagotamtento de la imagen como recurso para manipular
responden a la pregunta: ¿Por qué se dejaron? ¿Por qué ·
ad colectiva. No solo e el aber científico, que ahora se
dóciles a pesar de saber a donde eran conducidos?, dese
. hacia el real de la genética vía la medicina moderna y la
manera en que las victima rápidamente eran despoja. , sino también la recuperación de la singularidad subjetiva
individualidad mediante la supresión de los ignos que lo
es de los medio cibernéticos interactivos. Mediante el
entre sí: vestimenta , posesiones nombres, cabellera, P
_dor, cada día más portátil. el saber está al alcance de
resulta ahora fácil, entender corno las ma as desnudas,
. _Y e difunde a través de la reaparición de la comunicación
ilente prácticamente se auto inmolaban. olo sobrevivían llldwidual, lo cual le resta poder a la manipulación masiva,
e pecialistas que colaboraban en el exterminio: pel cuando este resurgimiento sea virtual.
cargadores, enterradores, etc.
d...~de la ll~ada p,imavem árabe de 201 l en donde las masas
Pasada la guerra, en lo países triunfadores come '"' 11 ucaron dictadores e convocaron a si mismas a través de
implementarse los conocimientos inventado por los demJtllPlllla(los 111rdio.r soda/es, han surgido fenómenos parecido en
manejar a las masa . No ólo se propició la homoge
lugares del mundo, particularmente entre jóvenes.
vestimenta del lado socialista como ocurrió en la llamada
caso ejemplar de éste cambio en la conducta social de las
cultural maoísta, sino que también las masa de jóvenes en las
_gene raciones, conviene citar lo ocurrido durante la última
capitalista comenzaron a vestirse de manera uniforme
I electoral en México: jóvene universitarios en desacuerdo
moda de los;eans, hasta entonces propios de la clase obre ra. os po st u1ado de un candidato cuya campaña estaba

82

83

�R.,

n toriamente basada en u promo ión televi iva. al prote tar. fueo
aw ado de ser &lt;1rr1rrnl{/o.r, e decir, que u · prote tas eran prodllll
de un.1 manipufa ión p líti a. negando eles así u md1vidualidat
Al día iguiente. en {t1trbonk aparecieron uno por uno, idenuficándm
individualmente, no ólo mediante su efigie. ino también pon
nombre número de matriLul.1 univer itaria y eriándo e a tma
de un número que lo. ins nbía entre el rupo de inconformes, ptll
• in renun iar a u ingularidad . Como lc1 erie llegaba ha t2
cstudic1me núm r 131. urgió í un movimiento e tudianti
aulonombrado -yo so) 1 J.? que, 1.:ue ·tionando a l.i telev· i' n. proput
en u lugar un ·dial go dire to on 1 di tinto · andidato. .
¿Q,é igniJica deseo?
mo prehistoria inmediata del ujeto, la &lt;lialé tica hegeliana,
&lt;le cifrar el orig n de la lucha entre emejantcs, de cifró la fenont
nologÍJ &lt;le la
lcncia. n u lucha por el recon cimiento por patl
del otro. el individuo ubica. alienadamente también, la lucha por
poder en el otro semejante ante el cual e c loca. A ~ el violedl
nunca re ono e el ejer i io de la violencia como . urgida de i mLmll
~in que 1emprc ju tífica argumentando que u propia viole
1.:
lo la respue ta .rnte la violencia del otr .
Esa e la explic,KÍÓn de por qué re ulta pr.ícticamente imposil
que lo dueño ,tctu,1les d la riqueza en el mundo .1pitali ta a
rec nozcan el ejcrcil.:io violento que ha&lt;.:en del p der eronómico;
pesa1 de ello, la Jemocracias del mundo comienzan a pr ducir
que pugnan por una mayor igualdad en l.1 d' tribución del íngrcst
que cue tionan el L011 umismo escla izante.
Y es ahora, a toro pa ado, cuando ·urge de manera dara.. que
dejó de lado en u lec tura &lt;le la fenomenología del e píritu d Hegct
uest ión pLmteada por é te 11ltim &gt;como b causa &lt;le Ll lu h.1 irna
que dah.1 origen a la d1alécti :a del amo y el mkl. Por eso Karl
pr pugnó por el comunismo y no por una sociedad de u1eto . La
Hegeliana e/ ti, eo es t'I d, ,w d,I ntm requiere . er replanteada.
Jacque La an, durante el peri do ntregu rras. a ~ tió en
al . cminano que Alexandre Ko¡cve, un exiliado Ru o, dictaba
la ft1101111·11o!flg 1t1 del rspí111J1 de Hegel.

vi

84

Hegel hab1a. e cupado de la enomenología de la naturaleza
micttlmente, pero al encontrar I limite. del materialismo para explicar
la historia de la
ciedad humanJs exploró lo que el llamó la
/mQmenolOJ!/ti del 'sp111111. La filo ofla oc idental, má mtere ada en e o
ñempo en IJ · forma de rganiza ·ión so 1al di poca unportancia a la
exploración del componente mi rocósmico de la O(.J(:dad: el u¡eto.
El eminario de Alexandre K jeve, en el :año 1933 en París, e pues
un a ontecimiento novedo o, en la medida en que e ocupó de la
dialéctx:a del amo y el e lavo &lt;lesde el punto de vista del rru ro o mo
sub~tiv re catando par.1 el tudio de la filo ofta la relac1on entre do
eme1,mte~ como matnz ocldl
Lacan, p. iquiaLra re ién graduado e intere ado en de ci rar el
fenómeno de la locura también de de el punt de i. ta .ml!ietim y no
olamente organi 1sta (materiJli rn médico-p 1quiátrico), asi ció
on gran interé a lo eminario de Kojeve, y retomó, luego de
terminada 1.t egunda guerra mundial algunas idea hegeliana para
eiplicar la i&lt;len 1eación imaginaria humana .
. En u Ac,rm dt la .mtsalidad ps/47uirc1 de 1946, él dio uenta por
c1eno.1brevando en la entomología. 51 de la identíficación imagint1ria,
yde de ali~ del drama humano de 1 dialécti a del amo y el 1•ald de
Li que hablaba Hegel. · s importante deteneruo en revi ar e e
esc~to de La an, porque en el e tá funJamentado, no olament 1
deslinde del biologismo de la medi ina ci~ntifi a LOn el planteamiento
ubieti ist.i y cultural del p icoanálisi
ino porque tJmbién
encuentra un ejemplo fehaciente de la muta ión cultural que
esperanzadJmente vaticinaba Freud.
Apoyándo e en las ob rvauone · del neuro-psi ólogo Henri
.tllon. en re lauon
. ' a la 1.dentifi1cauon
' 1magmana
· · en perro , y los
estudios entomológi o de 1941 publi ado por ham·in en los
11'"aks dt la \'1Jciftl h1to111nlogiqm rk l iw,ce obre lo cambio en la
morfología del grillo peregrino entre otras bservaci ne etoló0 icas
en aves, Lacan agrega u propias ob ervat.:iones obre bebé humano
que aun
· ante de habl.u y de de pl.azarsc en forma autónoma
gn]lolalJn,j. / Im/&lt;1.,~ torno l. Si lo XXI. Méxrrn. D.F. Jqg7_E tudios \Obre el
peregrino. también !Linwdo Lmgmta. . obre aJgun.1s Jvc como J.¡ palom.i.

85

�\{or,

experimentan unJ uerte de identifi ación con igo mismo al ver
reflejada u propia imagen en un espejo plano. Lacan publicó las
conclu. ione de u observación bajo el título de E/ es/(1(/it) dd espe¡o aa
fommdm dP- t, Ji111rió11 di'! ·o(¡(')/,¡/ m11111 r1' 110s mrela m t, e:-..·pnimri,, ps1coanaliti,
·en 1949 2 aunque la había pre entado por primer-a vez en el ongreso
p i oanalítico de tui nbad en Julio de 1936.
C:Olo ado frente al e. pejo por un adulto que lo so tiene desck
atrá • el moderno bebé hw11ano dJ mue tra de inten o júbilo al
a itar e ante u propia imJgen. para inmediatamente después, et
un giro forzado de u propia cabeza, orientar su mirada hacia d
ro tro del adulto que lo
tiene.
¡He aquí un a to que revela una mulélción cultural de la e peer
humana! ¿Por qué? ¿Porque el e peío plano no existía en el nunn1
ante del iglo XVI? ~ pero no ólo por e o. m porque c1 ningún su
human • ante del narnn.iento dt:I individualismo, e le habr.t..1 OC1.IJTDl
mostrar a un nuevo habitante de u especie la rmagen de i m~IIII
reflejada en el e pejo. Rec.ordemo la ceremonia del bautizo entre b
Hui hole
ntemporáneo . para damos cuenta que en octt'cladcs
comunitarias en donde el mdividuo no e iste, el e pej e emplea 1k
d" tinta manera, nun a par.1 reflerar el ro tro del individuo, pu k
identifica ión imaginaria individual no exr te, com 110 existio tarn
en el mundo lJ idea l11é roa de la existen ia del yo. Había la gleba, halÍI
thc ro111111r111 má no el ciudadano.
la !Tul a proletarias tampoa,
favore ieron la e ·i tencia del )o Carte iano, mu ho meno k
ingularidad ubjetiva.
tro he ho que e &lt;lcriva de la individualidad, urgida de
identifi ación im,lginaria en el e pe¡o es que no permiLe colegí
que antes de I re '.lt10 imiento del c.u1.:rpo omo irnh j ·o, lo que e
e un uerpo no unifi ado, e de ir I agrnentado tal coml
oc.1 ionalmeme se pre enta en ueños en el delirio de lo locOSw
ahora -¿por qué no?- en e ta forma extremas en que la muertctMI
e presentada en la ola de violencia ac.tual, tanto del lado de
llamada delincuencia rnmo del orden cconóm1 o irnper.rnte.
La otra e ue tión orprendl.'nte de la ob ervación de Laon,
Lacan,J. /'.,mi/n . tomo l. 14 . d

1gloX, 1, 1éx.i o. D.F. 19 7.

1(

• (&lt;,.

r

que el momento des rito en el e tadio del e peio. al mismo tiempo
que mue tra la ex tencta del individu , apunta también al potencial
urgimiento del ujeto, pue la identifi a ión imag10ana del bebe
con igo mi mo, e a mpaña asi al mi mo tiempo de el
reconocimiento del tro al girar . u cabeza : otro no ab lutamente
emejame, cuyo recono imiento po ibilita una nueva torma d
oe tStencia basada en una igualdad, ya no de de una imilandad
aumética. in de de la diferencia}' la eparación. El cada un de
la singularidad abre el camino hacia el na imiento del uJeto.
El lrt111ritirú1110, e decrr, la 1dentili a i n entre emejante propia de
otra e pecies ,mimal o de ouedades humana con organizacione
sociale pre-individualista ycomunitams de tipo feudal, n úni amente
no favorecían el re onocim1ento del individuo, mo tampoco del otro
romo diferente. El otro como emeJante desata no ·olo la búsqueda
de lo idéntico. ino también l.i lucha a muerte por el poder, pu s lo
atributo que I representan, tale como la fuerza o I bienes que se
adJU&lt;lica, e convierten en objeto de dJSput:a, en ar de mantener WlJ
lllletria basada en la imagen del otro.
Lis forma de e e ·istenc.ia ba adas en l común .v lo 1déntteo
requieren de un amo que regule la convivencia.
La lucha Datwiniana desemboca en la muene ·um · 1ón del
mej.mte ante el pred miru del nu fuerte, la dialéctiC'cl Hegeliana
del amo y el l'tl!d conduce al mism re ultado en el plano del deseo de
rrtfJnori1111~11t11, y 1,J Í!lsti11to &lt;lf!,re.rim Freudiano como cau~a de la lucha entre
los machos ióvcne. por el ac eso a la hembras de l.1 horda, rnnduciru
ilo mi&lt;,mo, ·i no da lugar a un pacto fraterno b.i ad en la unus1ón de
todo ante la figura del padr muert -baj la form.:1 de un tótem o leyque norme el a ceso al goce y a lo biene que I repre entan.
~a creenua en Dio resulta mev1t,lblc mientras no sur¡an
OCtedade de ujeto apa e dt: vivir y onvwtr stn amo.

.

~Dt qué manera e) urgimicnto del individuo favoreció la
aparición deJ ui to?
Resulta tristementt: &lt;..Íerto, que ante de que lJ mutaci ' n humana ya
anunciada por Lacan n e difund.1 lo uficiente, el er hwnano

116

87

�' '
seguirá requiriendo de una ley impuesta que encame la figura
amo. En consecuencia, la hwnarudad seguirá expuesta a que
desate la violencia cada vez que el amo se debilite e incumpla
su función reguladora. Mientras tanto, como lo han enunciado
grandes pensadore que e han ocupado del tema, debe
conforrnamo con un estado fuerte que garantice la paz y el ac
al biene tar y al goce bajo ciertas norma impuestas por el ·
común. Tal e el Estado de biene tar que los jóvenes a nivel m
empiezan a demandar de u gobiernos. Aún lo advertidos de
tal propuesta es provi oria, tenemos que aceptar que, en tanto
hayamos evolucionado hacia un nuevo e tadio humano que
permita convivir sin amo, las sociedades actuales seg ·
requiriendo de un Estado que ofrezca garantizar cierto grado
igualdad, como única alternativa posible para mantener
civilización.
A manera no optimista, pero si alentadora, conviene documeuil
la aparición histórica del ujeto, pue tal idea es la que brinda ustail
al porvenir de una nueva ilusió~ capaz de darle cauce a los ac·
tiempos actuale de desaparición de la esperanza hacia un
libre de violencia. Si el yo piensa, el ujeto desea y es partir
deseo que el otro puede er algo más que un adversario imag·
La apue ta por una sociedad de sujetos
Si una sociedad in amo e caracterizaría por estar constituida
sujetos y no por comunidades, ni individuos en lucha o sorne
¿sobre que tendría que estar so tenida la coexistencia y conv
cia de los seres humanos del futuro? He aquí la necesidad de
ignificar conceptos tale como de eo y causa.
El ujeto oncebido por la aportaciones al campo
p icoanálisis de Jacques Lacan, e úruco y singular más no ind'
F reud descubrió el inconsciente y la unidad totalizadora dd
hwnano estalló. El su1eto está escindido, no todo es. Es de su
de su vado central de donde emana su de eo.
En el Hat1qllefe de Platón, Sócrates, dándole voz a Dio
redefine a1 Eros griego dándole un-statu de demiurgo. Las soci

88

\l,11u1tl ( ont, ,-

I{ 1n1

politeí tas tenían la característica de fundar cada tanto y tanto,
nuevos mitos, haciéndole lugar a los cambios que se iban observando
en sus respectivas sociedades. Los cambios que la ociedad ateniense
iba experimentando. sobre todo respecto al lugar social de la
muieres, no solo se plasmó en el mito de E urípides en relación al
origen divmo de Dionisio sino también en lo relativo al origen de
Ero,r, el dios del amor. Platón da cuenta pue de un nuevo mito
sobre el amor, no solamente a1 cuestionar su origen divino, sino
también en la búsqueda amorosa e inagotable de la ple11itll(i. La teoría
Aristofánica de 1a búsqueda de la complementariedad del andrógino
original e desalojada por el discurso de Diotirna, quien define el
amor como dar lo q11e 110 se tie11e. Sócrates, preparo el camino para el
planteamiento Lacaniano moderno de lafálta e,1 sercomo constitutiva
del sujeto.
Nunca más el uno de Pármenides que limitó tanto a la filo ofia
occidental. Si el amor busca encontrarse con lo que no tiene es porque
el enamorado carece de algo que no encuentra en si mismo ni en u
déntico, sino en otro diferente, que tampoco posee lo buscado. Y si
ese otro corre con la misma suerte de sentirse en falta, también será un
suieto deseante que amará y producirá. El amor sufre una
transformación. No será más la búsqueda del reconocimiento que lleva
ª. blucha a muerte o a la sumisión, ni a la búsqueda del complemento,
smo una aspiración vital inagotable que no se colma nunca, y que por
h tanto no conduce a la destrucción del otro, pues es justamente allí
donde el u¡eto ubica lo que le causa su deseo y no únicamente su
reconocimiento consciente.
El ~ujeto, nacido del mdividualismo, conserva de ese paso por la
histo~ia una marca importante: la singularidad. No e po ible la
constrt uc1on
· • de un suJeto
desde la comunidad, a1 menos hasta el
momento• por e11o, es dill1c1·1 pen ar aun,
, en una oc1edad
.
.
de s UJetos
que
·
•
!as vCOeXJStan en la rea~dad de nuestro m~do actual Y sin embargo,
d oces cada vez mas numerosas de Jovenes atenazados por e]
es~mpleo y el híper-con umo, llegan ya hasta los lideres políticos
ll.lc10naJes l
.
.
.
de
Y ,ºs orga~mo mternac1onale que marcan el rumbo
la econonua mundial, y comienza a haber también experimentos

89

�\ l,11111rl ( 011/r, 1 ll lt,m11.,

sociales en pequeñas comurndades que aspiran a gobiernos qu~11
basen su poder en elecciones supuestamente democrática , inoa
el consenso de los miembros de una determinada célula social
En otras palabras, quizás por primera vez en la historia dd
humanidad, resulta posible soñar en una genuina sociedad sin a
Serán nuevos seres humanos los que habiten el planeta, singulam
pero iguales, no en lo que posean sino en lo que no tengan, en r
que deseen. Una sociedad basada en la Jaita compartida y en
deseo de progreso se agita ya como anhelo, parece bullir en el foooi
del estado de bienestar con el que los jóvenes del segundo milem
sueñan. No más una carrera loca tras la posesión de mercanct
cada día más evaporables, no más el trabajo enajenante en Jugara
la producción creativa, no más la desigualdad insultante entr
hombres y mujeres~ entre ricos y pobres y entre mayoría y minom;
Todos anhelan tener acceso al goce, pero algunos comienzan
cuestionar el que el amo les ofrece. He allí, en ciernes, la n
utopía de nuestros tiempos. Una sociedad sin amo, libre de viole
Un nuevo ser humano.
Y no es un acontecimiento deleznable, que la lucha violenta
que se debaten las masas a nivel mundial, tal como ocurre en
región de la frontera norte mexicana, estén -justamente al llegar
extremo de reducir al sujeto a un mero signo, al adueñarse de
goce-, produciendo un debate en las ideas, a partir de cuestiofl¡lf
forma de vivir basada en el individualismo codicioso y viole
que a nivel mundial se ha impuesto. Una nueva manera de co ·
no comunitariamente bajo la egida de un patrón, sino orga
en torno a una igualdad en el amor a la diferencia, comien7J
escucharse en las consigna de los jóvene de nuestros tiem
Una glocalización que tiende a globalizarse.
Como colofón de este ensayo, quiero dejar claro que, a mi ju
una predicción, basada en conjeturas no es lo mismo que
profecía inspirada en dones sobrenaturale o divinos, aunque·
apunten hacia urt futuro incierto.
an Pedro Ga.rza Gaicía,

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cuyo sentido
revela
la
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es:
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1) Un sistema de símbolos que obra para 2) establecer vigoro os,
D.F.: Edasa.
penetrantes y duradero estados anímico y motivacione en lo
hombres 3} formulando concepciones de un orden general de
existencia, 4) revistiendo esas concepcione con una aureola de
efectividad tal que 4) lo estados anímicos y motivac10ne parezcan
de un realismo úruco ( l 997:89).

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Nos apoyamos en los incisos 2 y 3 de esta aseveración para
examinar dentro del discurso Literario, cómo un proceso cotidiano
;epresenta rituales cosmogónicos. As~ en este trabajo 1 se revisa el
acto culinario, incluido en la obra LJS Genealogías de G lantz, desde
....

_

-

-

~tudiante deldoctorddo en Letras .... enla Facultad de Ftlosofia y Letras de la
"Profesora de la Facultad de Filoso.fia y Letras de la UANL. Asesora de tesis.

Mi Pane de un capítulo de la tesis doctoral en desarrollo titulada "1.aJ ge11Mlogms de
rgoGlantz como una apenura a la literatura 1udeo- mexicana".
92

93

�l,1111, \ ,nt,

,

11 rrm, \fom,. &lt;', \fo

I u(I/.ILJJ1 l/4ri,

/1,.

ru,

una perspectiva semiótica, cultural 2 y biosemiótica.
mella recae la transmisión cultural y tiene 1a obligación de la continuidad
Para la exposición de este asunto, tomamos en consideración iltóoca. Las labores del hogar constituyen un eslabón entre la religión
el signo es una representación desdoblada y duplicada sobre sí · rb costumbre, así que ella cumple con las tradicione que marca 1a
(... ) desde el momento en que una representación está ligada con l:r- Elabora los alimentos permitidos, realiza el encendido de velas en
y representa este lazo en sí misma: hay un signo (Foucault, 2005
y, sobre todo, cuida y orienta la educación de los hijos dentro
Igualmente, convenimos con Geertz en que "los simbolos sa
los parámetros judíos. La mujer simboliza la garantía de la
tienen 1a función de sintetizar elethos de un pueblo _el tono, el c:aiillll&lt;l1'1tmuidad, el eguimiento y la permanencia; además que la casa la
la calidad de su vida, su estilo moral y estético_ y su cosmovis~ en un templo (Alfie, 1997: 206).
cuadro que ese pueblo e forja de cómo son las cosas enla realida~ Para Geertz, lo elementos simbólicos vinculados con la religión.
ideas más abarcativas acerca del orden" (1997:89).
"formulaciones tangibles de ideas, abstracciones de las experiencias
La religión, por su parte, contiene un caudal de ritos, símbo
sen formas perceptibles, repre entacione concretas de ideas,
representaciones que tienden a la justificación del orden dentro · es de juicios, de anhelos y de creencias" (2005:90)
ella establecido, e igualmente a mantener la valoración por la p
identidad ideológica· según Geertz, la religión "armoniza casa: configuración corporal
acciones humanas con un orden cósmico y proyecta las imág casa es un símbolo de la familia y la mujer es la encargada del
del orden cósmico al plano de la experiencia humana" (89).
· do de este espacio así como de la educación de los hijos.
En contraste con las otras religiones el judaísmo es monote' La casa sacralizó la sexualidad reproductiva y se convirtió en el
Ese Dios que elige a su pueblo y se hace presente en la figura de · femenino por excelencia, en el adentro, en el Jugar de lo íntimo
patriarcas (Abraham, Moisés y Noé) rompe paradigmas en hprivado. La mujerle dio su sello y la casa la encerró en la intimidad
ideología religiosa. El hombre lleva el peso de la historia: A élsc '11 li familia. En su interior e fueron eparando los lugares de
otorgaron las tablas de los mandamientos y la misión de guiar
ción de los sujetos marcados por un género o bien otro, cotos
pueblo a la tierra prometida.
ninos casi por esencia como la cocina, en la cual reinó la mujer
El judaísmo implica la constante presencia de Yahvé en ·· ose cargo de la aJimentación de la familia (García, 1998: 51).
acontecimientos humanos. Es a partir de la tradiciones donde G:in relación a esta esfera espacial, en el coloquio organizado
judíos conjugan la naturaleza flsica y la natu.raJeza humana e blJNAM titulado Bordando sobre la esc,it11ra )' la coci11a Mariclaire
un acercamiento hacia su Dio para recordarlo y cumplir con ta (1984) ofreció una conferencia titulada¿ 1ó sqy 1J1i msa? en
acuerdos. Por ello cada costumbre enlaza un pasaje histórico f e se cue tiona:
apoyo de la naturaleza entendida ésta corno la voluntad Y
presencia de u Dios.
¿~é e~ mi casa? Es un ritmo, una rutina, un lengua¡e. Es tambjén un
La figura de la mu¡er en el judaísmo es de gran importancia Po orden de los espacios y los objetos ... Les pongo cosas, se las quito, Jas
ordeno y reordeno, las adorno, las de pojo. Las hago.de todo porque
son como lo puntos nodaJes de la casa: ahí donde se carga la tensión
2 Para este estud10, se retoma la pe~pect:IVa se011ótica de Geenz (l 997): "Oe
con Max Weber, que el hombre es un arumal inserto en tramas de ignificacióo que alimenta al conjUDto. Son mi casa. Son mías. Son yo (71 ).
él mismo ha tejido, considero que la cultura es esa urdidumbre, y que el aoá
la cultura, ha de ser, por tanto, no una ciencia experimental en busca de leyes. Y11ro as~ la ca a e un cosmos donde la mujer ordena y acomoda
una ciencia mterpretat1Va en busca de ignifu:aciones" (20).
obietos con el fin de lograr una representación de la creación. Al
94

95

�11 mr. \I rh

re pe to, estamo de a uerclo con Mircea Eüade señJla
verdaJera ignific.:ación y el valor de los acto humano
vinculados J icl reproducci' n de un acto primordial a la re
de un ejempl mitjco; yJ que la vida es la imitación ininter
de gesta inaugur.1das por otr (2001:18).
E lia&lt;le e.le fine a e as a ione como .. ritos &lt;lec n truccion
imitalión del acto co mogóni·o"' (32}. La receta de ocina
parte de esto rito debido a que la mujer pone un releo. t
lo ingr diente . corno en el pro e o de e!Jb )ración para dar
a la reación de un platillo. el ual trae con. igo la evo ación
del éne i para d pueblo judío.

• \ :

1

1k

I

de auto recrear e como t tema determinado en u e tructura,
armio .dgo ext rno in ide obre ell (7
De de la elabora ión del platillo hasta el degu te por parte de

bs comen ale . a partrr del enfoque de la b1osem1ót1 a e logra una

construcción de la identidad del individuo mando en la om,da e
mire ruzao la semióti a de la Lultura · la biolog1a, la etica, IJ
antropología. Id re ep 1ón y la per ep ión. Por ello, en la recetas
de cocina, la bio emióti a no óJo abarca el a pecto gu tativo,
oíatJvo. táctil y v1 ual ino que onjuga la vocación h1 tórica y el
sentido de pertenen ia a un grupo ocial
Por u parte, on re p to a la co tumbre relig10 as Ricoeur
menciona:
La interpr tac1on bio emiótica
El mundo b1blico tiene d pecto có m1rn Jebido d que e una
La 61( em1ót1La e una dis(ipli11J urgida en Jo año.
creJción; Jspecto comunitari porque trata de un pu blo; hist · ri oulturales al referir e a l rael y per onale . E I hombre es alcanzado
e tudiada por el sem1olog Thomas ebeok a través de la
egún sus múltiple dimen tone que on co molói1Las, htstórico
~ación de la comuni ación y Lranskrencia de 1gno y. cñales
mundiale
, tanto como antropológí as. éti as y de per onalidad.
los ani111Jle · (zoosemióti a) .. m embargo, e en la década de
(2002: 118).
noventa cuando e te conctpto toma orma para on. olidar
cienci,1 que con cte la c municac ión y el onjunto de i
Este omentario de Ricoeur es e encial porque aborda otro ra go
eñale yue e establecen a diferente· 111vele de organ·
biológica. De hecho, también rec1b1' el nombre p!Oveniente de la b10 emJótica: la IJ10dica , egún la reflexion del
~ de Lubav1tch (2000) obre el ayuno, la hmlogía 1i11'fm1 la cual
"biohcrrnt:!néuti a'' ( stro, 2012: 01}
1harca 1.is cue tione ética acerca de la vida que surgen entre la
egún e ta teoría JJa rganisrno vivo tiene una percepc
logu Yla nutnción, entre otra· ramas(http://www.es.chabad.org/
mundo que le rodea, egún la nnforrnidad a l.i e trult
rary/ article_cdo/ élld/741394/ 1ew1 h¡ La-Biologa-Inversa-derece pe ión y a la de percepci · n en u interacción. 1 un h
loin-Kipur.htm) (Recuperado: 28 de marzo 2012)
una mo ·ca y un perro conviven en una rnr ma hab1taLión para
La relación entre es ta po tura teóri a y el Talmud, eJ libro agrado
uno hay una descripción pare ial del entorno en el que co
teniendo pJra cada uno de ello. una riqueza dt portado dt lo iudio ·, on i te en que é te aborda todo el pro e o de
signifüaLión. egún 1.1 complejidad ele interr lacione perce linubción y de tran formación de lo alimento . egún chneer on
~2005), en u artículo "La biología inversa", ex pre .:1 que en
que e.ida organi mo tiene (4)
En e ta mi ma línea, Varel.1 y Maturana aportaron el co ~almud el hombre ·on 1ste de un uerp y un Jlma, un envoltono
to de ,une. .:1n re. tendone } hue os, habitado y vitalizJd
de a11t11¡,011•q para refenr e a Li propiedad ba tta dt lo· ere
~una fuerza espiritual de cnpla por lo mJe tro ja 1dico como
~ra'1!1t'nte u11J parte de Dios de lo Alto' (http://www.tora.org.ar/
,111/0 . ig11ifiu1 uno m1 mo · se refiere a la autonomi.l de lo
.1umorg 1UZJJore . l'nusi es la r.1Í7. grieg de la p.1fabra "pm·,ia" que s
e111do.a p?1dcontenido= 982) Recuperado: 28 mano 2012 )
"fl ,cion".r rlot.mlO\Íglllfi 1.. l.iue.1 ióndt.' ímismo".
Estas palabra dd Talmud t complementan on "Los conse¡o

:1

0

97

�( lw

1atJJlt/.J

t, ,;

,ll \011, Id

para cocineras" de Álvarez (1984) que menciona que todo
utransfiguración
tras ponemo el umbral del mito y hacemos de un trozo de car~ S(gún Id teología judaica desde los orígene de la creación. Yahvé
y cuatro papas el humo que sube hasta lo diose clavado e1 se enmgó de crear una pareja con el propó ito de perpetuar la
te ho; todo los días hervimos freímos, amasamos mensajes, fSpecte y de rendirles culto. Otra caracterí tica atribuida a ese
a luz al fuego y encerramos la materia en ollas de pre ión proceso de configuración cósmjca es que el hombre debía Íffijtar a
alcanzar algún extremo blando digerible (1984:157).
uDios tanto füi a como moralmente (he aquí la trascendencia de
La finalidad de tod.1 las re tricc1ones alimenticias establ
Tablas de lo Mandamiento ").
por la religión judía e proporcionar una vida higiénica y pun. El hombre bu ca asemejar e a la divinjdad a la que venera. En el
cual devela la ideología de este pueblo. Aquí se puede comp r,id.tt\ffiO el hombre porta un atuendo y barba para parecer e má a
entrega del Decálogo de )ahvé hacia Moisés on la elaboración i'ahvé. En este aspecto se puede observar cómo el hebreo se
platillo de la mujer hacia su familia siguiendo las leyes dieté ttmsfigura en la imagen de su Dios y se torna en un patriarca para
las cuale se clasifican en cinco categorías: 1) Leyes que de· ialvaguJidar la moral de la familia. En cambio, la mujer lleva un
los ammale permitidos y los prohibidos· 2) Leye que rigen ~ndo determinado por la moral judía.
matanza ritua~ 3) Leyes que determinan qué partes del a01111al El~1gloXIX en Occidente trajo dos cuestiones de interés muchas
prohibido comer 4) Leye que prohiben comer, a un mismo tie eces olvidadas: su preo upación por el espacio al que recortó,
producto lácteos y carne; y 5) Leyes que rigen la preparación agmentó le impu o funjte y frontera , lo reglamentó, lo normatizó
diver os alimento (Dinar, 1969: 95).
fm de ubicar a cada sujeto en u lugar para vigilarlo y controlarlo
Por otra parte, egún R.ttcher, el alimento puede estar ínti
ior Y, por otro lado, implantó la diferenciación de género basada
vinculado a sentimientos de eguridad y de pre tigio. Tiene un el modelo de los dos sexo , masculino y femenino, avalado por
importante en la prácticas religiosas. Está unido a incont naturaleza, en sí misma abia ale1ada de toda confusión, legislando
upersticiones y prejuicios. Por e o, puede despertar mu acada ser un exo y ólo uno (García CanaL 1998:47).
emociones: placer, envidia, confianza y aun fanatismo violento Para llegar a esta po tura, en los iglos anteriores se fueron
Dinar, 1969:123).
Olhtruyendo identidades biológicas. Por ejemplo, a finaJe del iglo
En cada religión hay una valoración y regulación de la co ll hombres y mujeres pertenecían a un mismo conjunto en el
alimentos agrados, alimentos prohibidos, co tumbres relacio
la mu¡er no fue má que una derivada del hombre. De hecho
con lo alin1ento y con la dimensión espiritual de la comida. E representaba bajo esta fórmula:
ca o del judaísmo esto preceptos alimenticios se denominan ·
(aceptado) y Tanj (prohibido).
~pft:Me
sw
En Las gmealo._P,/41.r Margo deja ver e ta problemáti a al me
alimento
victima
En casa de mi padre se omía todo lo que comían lo campesllr---::-------+----=altar==---+----=ara=:.__ __J
ruso . eparando cuidadosamente (eso í) la carne de la leche; J)Oí
ve
mi padre asegura que lo niño judíos de teta no on judíos h,.r/xr,
m,tnunento del sacnfi 10
mezclan sabiamente las dos co as. Esa forma de comer, absolutJ
5.lcerdote
religiosa, obligó a rru abuela, cuando vino a México, a no per
en ca a de mis padres porque la comida era ln'!{(impura) (2006:

98

99

�, 1

r

'fmm, .,

\l m:,d \

·· , \f,l l t ,.. · '

1. •

1ri-r

"

que se vuelven identidade psicológicas para cada persona. La mayor
parte del tiempo. las persona están de acuerdo con el estatus
JSignado, pero ocurre que a veces alguna persona no lo e tá (Lamas,
Ab
2000: 100).
donde
La antropología también se interesó por estudiar las maneras
... hombre y b ~ r
cómo las sociedades manejan ese conflicto. La existencia de lo que
mi.i un "tercer género': mujere on género ma culino y ho~bres
on género femenino. Un hombre biológico e puede convertir en
W1! mujer social o viceversa, entrando a una categoría de género
(100).
Esquema l. Fórmula que representa los sexo
La concepción de un tercer género implica la conciencia sobre
masculino y femenino (García, 1998: 49).
cómo los hombres y la mujeres pueden realizar actividades
En tanto que a principios del siglo XVIII el modelo de los confinadas culturalmente para cada sexo sin perder su identidad.
sexos, con u precepto "a cada cual un exo y sólo uno", ubico Revisemos las implicaciones de esta idea en la cultura judía.
eticidad que se desprendía del modelo anterior y sometió un sexo
El modelo de la cultura judía representa la ubicación de los sexos
otro:
yla divmidad de la siguiente manera:
1.

+ x/1

Dios

donde:
l lx

= l:ionm. un sa- qut n:ma soln objeto,; y

x/1 =

IRIJa". W1ll

~ctos;

OJstl:IICI■ S&lt;lllld.Ída «.,ecnm&lt;&gt;m su se,- en l1 función de

rq,roduccioo y IDIUl1lll)c;

+
= 1a re1anoo cn1rc mm a;ta ~ =tusi- por- 1a rqrooucción m !lJ
farma famtl1a-ft9~

E quema 2. El modelo de Jos do

exos (García, 1998: 49).

Hombre

i[ajer

Esquema 3. Modelo de la cultura judía (Abramov, 1991: 46).

Es tos modelos culturales plasman ese poder simbólico que el ho
posee sobre lo objetos y sujetos; sólo él logra e a transfigu-ración.
Otra referencia significativa a las diferencias entre los sexos
Yahvé observa y vigila tanto lo que hacen el judío y la mujer
la que e derivó a partir del concepto de esla/l(J. En 1942, L"
iudía. De hecho, el triángulo tiene la forma de un ojo que mira con
ya eñalaba que todas las personas aprenden su estatus exual Y
cautela. E ta relación espiritual e tá impregnada de oraciones donde
comportamientos apropiados a ese estatus. Dentro de esa lína
se solicita el permiso de la divinidad para procrear, comer, dormir,
concebía a la masculinidad y a la femineidad como estatus insti
trabajar y venerar la condición masculina o femenina. Además, es
101

�1,lf

u\f

11

\ l ,f11

lfl•t

un triangulo que po ee u lado iguale y e to permite una eq
Al presentarse el platillo por u forma de un ba tón tiene una
de obügac1one y debere .
lhmón simbólica on el libro del Éxod donde e utilizado por
D ntro del Judaísmo e en el proce o de reación de la co lorn y Aaron en los 1guiente pa ajes:
donde encuentra aplicación e ta ''liceo i.i ocia)" refenda al t
sexo: La mujer e torna en un dio en cuanto efe túa el géne
• Dio lo tran forma en erp1ente ante la zarza ardiendo.
Ueva el compromiso de hacer re altar los valore ociale e h1Stó
• En Egipto. cuando Aarón arro1a el ayado al uelo e tran forma
con el fin de alejar a lo comen ale de la idolatría.
en serpiente devorando la de lo · anciano .
La amida e el re ultado del pa de la naturaleza a la cul
• A,uón utiliu el ayado en la primera plaga , tran formando el
En lo rito el pr ce o de la elaboración de la comida está vine
a UJ en sangre.
a ada uno de lo tre elemento : muerte-vida- acrificio.
• Moisé u11liza el cayado para a ar agua de la ro a.
Este paralel e explica de de la emiótica cultural en la ig
• Orra Jcepcíón cría el ongen del ba tón para conducir el ganado
erie de smulitude :
y erguía de pe o nas ( 132 ).

Otro ra go obre aliente de e te platillo e su color blanco. De
tuerdo rnn Baudnllard "el color no da la Idea de la aturaleza
oomid.,
alunento
el blanco se aso ia con lo 'orgáni o' y e onsiderado por jglos el
t - - - -m
-es-a- - - + - - - - - :al:-ar - - - + - - - - - - - , cokirquirúrgJCo y virgmal y borra fas pul ione "(2005: 34) en este
mantel
velo
etc tma
o ería la idolatría.
1-------=-----+---------+""".m_tn_u_n_en1-c"'."'lcl"'."'.-cnfo-.-, Asl en el acto de omer e representaba la muerte-resurrección
~

dd objeto de la comida, de los que comían y, ademá , de la deidad
"'-T.-Jb_la_l_R_c_p_re__
nta_i_ó_n.._e_m_i_ó_ti_a_d_e_los_e_le_m_e_n_to..._cu-l-ioa-ri-os-1-ud_í_o_1"'."l-, Uk te o de ultratumba. "'E te vinculo entre la per onifi ación
1

mica (la deidad), el hombre ingular y el hombre colectivo
&lt;liante la comida habla de que fue creado por la onciencia
Pílmrttva; se trata de la conciencia típica del period totémico, que
"En el acto de la Comida y en el acrifi io e realizaba por
lkntifica al cosmo y la oc1edad en el tótem" (127).
la union del hombre con el tótem, con d clan" ( 127). E tos ele me
Por ello alguno pen adores otorgan diver o valore a lo
denotan ómo la mujer se transfigura en un Dio y da p,t o .1
alimentos: Balzac afirma: "Dune qué come y te drré quién ere ";
muerte de lo · idcale ajenos y al nacimiento de los valore cuh
T~leyrand &lt;leda: " in buena comida no se puede ha er buena
e histonco para el pueblo 1udío.
lliK/': La T eacl.uaba." e debe gobernar un pa1 con el m1 mo
En / ..as gemwlng1r.r, M.1rgo le pregunta a u madre obre o
llliado con que 5e prepara un pescado''; Virginia Woolf observaba:
preparar el g~filte que es un platillo emblemáLICo de la ga tron
ose puede pen ar bien, amar bien, dormir bien, 1 no e ha cenado
judí,i. E un pescado molid con cebolla, zanahoria, pereril. M
n • Margo Glantz incluye la frase: " in o ma no hay pueblo
pimienta que se uele c. cmar horneado en forma &lt;le ba~tón
132). Con e to da a entender que la identidad individual y colectiva
hervid en forma de albóndiga. uele ervirse en las comidas
mbién se logra a partir de la ga tronomía.
S,1hht1I. É te 1gnifica "d ·-.ca o" y repre enta el ,·thos judío: e
eñal de la rela 1ón entre Dio y u puebl (Lowenberg. 1970: l.
2002: 126).

l02
l()J

�11.w,, I \1mll,1~0 ll,·,rm1 \ l,utmez.

\1,1. I l'!f.tnu, Flurr Tren1i11

Acciones y representación en 1a preparación de la recela
Clase de verbos
cocma
Ya ru me acuerdo, hace mucho que no lo Estellv
a la ad;euvac1on.
Para cada religión la palabra de] Dios es la luz y el verbo es la a .._ me da tlojero
también llamado&amp; de estado)
mu · bien 111 fa: 'OOl Consudo en Dc::;cñplivo (dt.;ie o relata ccionet.)
En el caso del judaísmo el verbo va ligado a una serie de ac
d1$WW y lu.:go la Ma~ ora R
imientos histórico que le recuerdan el compromiso y sobre t Piro. ,m fin. a ver i me acuerdo
Incoacbvoo !indican el inicio de una acción).
imitación de esa acciones.
ie-'tfilttede pescado, robaloy huaclu- Ejecutivos (que al entmciarse ejecutan el
Se aprovecha la teoría de los acto de habla, propue ta por ~ ·tDe los dos?-, sí, de los dos, se ttha
al cual se refieren).
(1959) y derivada de los estudios de Wittgen tein (1999), ®Jlla 100hda, zartahona en cuadnros. pJmta y ~ }' huevo ha.ti.do según las canbefectuar una aplicación de lo expuesto. e eligió el presente
dlldcs
de Los gmealogias que alude a la preparación del ge!fish un p Yo romea le echo pan, pero hay quien le Imperativos (empleados en órdenes y petJ..
bumo., yo oo, hay que saber calcular ciooes)
típico judío en las celebraciones tanto del Sabbat como de la R •Ítailldad
JI/dio debido a que en su elaboración la mujer asume el rol de e
Dinamioo (que indican moción o desplaza,

u,•

aro

miento)_
Imperativo (empleado ..muna ord.51 o peti•

- ¿Cómo lo haces mamá?
ción).
- Ya ni me acuerdo, hace mucho que no lo hago, me da flo~
ue ·e hace jaka, oomo ve111- MOCJ n Cmdi.can ~plazam.iento)
bacía muy bien la Mayara Con uelo en el restaurant y luego ]a
se aca todo O se echan e.ncialhóndlgas de pescado y 1Rosa. Pero, en fin, a ver si me acuerdo: se muele filete de
'!Clldo ll!lltamente como 006 hora~.
~'."'-_,;,=.;.;:.;;.;:.:;;~;;.;;,,...;;;;,;~..;;_4_ _ _ _ _~-..,....,..,....,-----,,._-f
robalo y huachinango -¿De los dos?-, st de lo dos, e ecm e
es todo. se trata de darle sabor y lmperatJvo {emplead en órdenes ypeliCl.omolida, zanahoria en cuadritos, pimienta y al y huevo batido
cuánta punienta Ycwinta sal
nilS)
las cantidades. Yo nunca le echo pan, pero hay quien le echa, T1bb2: Interpretación de verbos en Ja receta.
yo no, hay que saber cakular la cantidad y todo se pone ea
recipiente con huesos de pescado, cabeza, pellejo, cebolla, aglll
- ¿Y ajo?
- Ajo no lleva
- ¿No?Yocreía,sabeaajo.
·
b
b d
h .
d
- N o, a¡o no, ce o11a re ana a, zana ona re 6ana a YI
,
(T
d
¡
·d
·
día ll
t 0,
)
azocar. o a a conu a ru
eva an ta azucar
_ Hierve hasta que se hace jalea, como veinte minutos y se
todo o se echan encima unas como albóndigas de pescado y
hirviendo lentamente como dos horas. Bueno, es todo, e
darle sabor y calcular cuánta pimienta y cuánta sal (133).

Para ilustrar la cualidad de las acciones expresadas y la
ilocutiva que poseen, se efectúa un análisis de los verbos emp
con apoyo en Lyons (1980). De acuerdo con ello, la receta de
se de menuzaría de la siguiente manera:

104

El propósito de estudiar los verbos se orienta al descubrimiento
de los sentidos no expresados en el discur o. En la Biblia se declara
(Ó
Yh,
l
J d
d
·,
mo a ve epara e caos y e or en para ar paso a la creac1on.
Alele ·
bl I
d'
b
b
e I grr
di a du pue o e pone iversas prue as para compro ar que
e ID ca o. Por ello los israelitas a través de las tradiciones logran
entablar ese pacto de alianza con su Dios. De igual manera, en la
rabia se ob erva cómo la mujer emplea en mayor medida los verbo
llllperativos: para ir imponiendo el orden e ir separando y mezclando
hs ingredientes para la elaboración del platillo.
. La cultura corno texto semiótico complejo, refleja tanto a los
diferentes textos como a lo diferentes individuos que forman parte
1k la misma. Para Lotman "la memoria deJ hombre e considerada
como un texto complejo, ya que al entrar en contacto con el texto
Pl'Oduce cambios creadores dentro de la cadena informacional. Lo
105

�\I

I \,1,

l'!&gt;

11

1 r,1

\1.zm,: • H. L:11

:1.

I/01

l'rrmrn

paradójico es qu al texto debe precederle otro texto,
En cuanto al papel que juegan en la cultura los textos culinario
(citado en ánchez, 2007: 189).
Considerando lo anterior Lotman define al texto como
"espacio emiót1co en que int ra túan, se interfiereny Cuando lo textos ulinarios describen lo procedimientos que se
re.ilizan en el exterior, corre ponden generalmente a una actividad
autoorganizan jerárquicamente lo lenguaje " (190).
os apoyamo en el trabajo de Sánchez (2007) en el proceso re.iliZJda por hombres; mientras los que describen un proceso de
bboración de alimento que tiene lugar en e pacio internos, remiten
de cifrar lo texto culinario , y encontramo los siguientes eve
i lo realizado generalmente por las mujeres (Sánchez, 2007: 198).
1. Existe una corre pondencia parcial y relatJva del lenguaje al
2. El texto, al ser emióticamente heterogéneo, entra en juego Acontinuación se ilustra la importancia de las acciones, la cocina
otro ódigo que lo descifran y ejercen obre él una infl lcultura en el judaísmo. El segmento eleccionado trata obre la
ermión ostenida entre madre e hija donde ésta le cue tiona
deformadora.
3. a memona de la cultura que reflejan e tos textos culioa
b eLtboración del ge!fish. E importante observar el empleo
tercera función de todo texto, según Lotrnan- es la capaci&lt;bl bs verbos en esta receta de ocina porque van asociados a lo
recoo truir apas de cultura, de restaurar el recuerdo por lo que
hi tórico y culturale de lo judíos.
texto Uenden a la simbolización y se convierten en figuras int
que adquieren autonomía de su ontexto original, y funcionan
Vmtlol
AlllllliD • b nillan judla
en el nivel incróni o como en el diacrónico (192).
Laman .. axucdR mum aru1u lpÍll&lt;■. ex en
una aplfflk "1do1atr1a~

dejarse: talbr por la pm,-

;;•~;;:;;;;;;;;:;;;¡;;;1
Con re pecto a la memoria gustativa, con Lotman. Sái! ndlJiiiiiñvor--------f¡~~~~IWl~Wit;•~·•·:;"
'Os
a
.1a~mdc
puados
prO p0 ne qUe:
ACTIVOS. Dunáe 11 rccdl e CotVII IDIJC.- mev;I, 01
El abor y la memoria se manifie tan entonce como una mterJ
lfalicn.a cm, d ~ de fflS" d sdfwi
(rnobolo dr lu ■ccioocs r pmpcaao que pllljj d
entre un sujeto y un objeto, entre lo sensible y lo inteligible, dondt
pucbloJudi0 mirwai: d EmdaJy hcnc um corrclab.d•r:;;:-:-=---------i..:º~on~con:!!:.!la!!ac::a=a~
·ón:!.:dd~mun=~..!Y,:
■ln~·é.:_--J
ensacione preceden al lengu.1Je verbal. De e ta manera, el J
0a uaa pdlcióo o sa¡gm:oa■ ~ n:lur lldila
■zúca- ... d plJtillo, eª lesplll1Jlc
1a anadaJUclia
gusto por los textos culinario e plantea como el conocimiento
e,; ~ « ddttdo I
m,c■ l8!i alewus""
un sujeto llene no ólo del alimento. ino también de la elabo
--....,-m cbacdlhoda.
·
a partir de altmento o ingredientes variados con lo que se p
Tabla J Lot IYOOS' b c:ultur.i
un nuevo ob1eto de saber, que en el a o de las comidas y de ac
con lo diferente ingredientes que e añaden se manifie ta med
un alimento diferente. Aquí el conocuniento raya en la magi.i (
e visualiza la dominación de lo verbos activo
a
travé
de las acciones el pueblo judío entra en contacto
La mujer en el judaí mo se encarga de la educación y
la alianza, el Éxodo y la religión de la prome a (ra go
conservación de las co tumbres. Aunque su rol aparente e
inantes en la cultura judía).
y conminado a las tareas domésti as, e desde ahí donde e ro
y se 'tran forma" en un Dios para recordarle a u familil n cada cultura el lenguaje valora o degrada a lo individuo .
se refleja n lo vocablos destinados a lo hombres: fuerte ,
comprorruso pa tado on Yahvé. Por tanto, tiene la labor
endedore e innovadores (a pecto contrario a la muiere ). Por
conservación de la fe.
11)-

106

107

�' ,

lo general, para referiise a la mujeres se utilizan pred'
nominales: on pasivas, están alegres, parecen listas, etc., y pan
hombres predicados verbales: escriben, inventan. diseñan.
otros. in embargo cierto verbos de acción son propio de
mujere : barren Javan, sacuden...
Memoria cu]tural y enunciación
Como memoria de la colectividad, Lotman asevera que la
está dirigida a evitar el olvido, por lo que "mantiene un din
que permite que en la evolución de la misma, los cambios q
producen dentro no alteren al conjunto como cultura, e to e
mediante un conjunto de regla o textos normados que son
responsables de transmitir la información de la sociedad" (
215).
Lo textos permanecen en la memoria de la cultura m
tres mecarusmos:
1) Aumenta de manera ignificativa el volumen de conocimie
decir, la cultura va tomando de la realidad que la rodea lo ele
que necesita para obrevivir.
2) Reorganiza de manera con tante los contenido culturales,
el ca o de lo textos culinario e refleja mediante los cambios
habido en la manera de preparar los alimentos, así coJIIO
variedades de los mismos.
3) Utiliza e1 ''olvido" para mantener los textos dentro de una~
es decir, permite que unos textos tomen el lugar de otros (21

Lotman, al hacer una analogía entre el paralelismo estructur~
caracterizac1one semióticas y Jas per onaJes, define el texto de e
nivel como una persona emiótica, y considera a imismo como
1a persona en cualquier en cualquier nivel ociocultural Esta de
refleja la interacción que tienen, para Lotman, el hombre y t
istemas emiótico (o texto ) "como manifestaciones de unac
dentro de e a misma cultura, de manera que interactúan no só~
depósito de información, ino también como textos con capa
crear nuevos textos o mensajes" (197).
108

,, 1

•,lf'

,

'1-mn· •tf ,rt "'"?. 1/,r. /

Uf't.lll. /

lon-J Iru ~;,

En u artículo "Él. En extraña compañía: la tercera persona y las
filosofias de lo impersonaf', García (2011) señala que "habría que

poner atención en la enunciación quién o qué hay detrás de un
pronombre. La tercera persona es la base gramatical para la
enunciación de las llamadas oraciones imper onales. En este tipo
de oracione , el' quién' upues to tras el pronombre personal se revela
como un 'qué (72).
En la enunciación en tercera persona no se da diálogo o
mterpelación entre personas: lo que acontece es "la emergencia o la
presencia desnuda de e ta dimensión de objetividad, o má bien
abría decir la comparecencia de una subjetividad impersonal-esa
voz por la cual nadie habla y que, sin embargo, existe (72).
De acuerdo con E po ito (2011), se resume que en la tercera
¡lrsona e condensa "una imbricación entre gramática y forma de
,da que nos desvela un hecho inquiet~nte: hay una dimensión
reprimida que ha sido epultada bajo el complejo dispositivo
enunciador de la categoría de persona en el pensamiento occidental"
(75).As~ la crítica de la noción de persona, a través de lo impersonaL
~relacionada, in duda, "'con el cuestionamiento de la noción de
m¡eto IIJScendental y de la centralidad de la idea de 'yo' que lo
iompaña" (75).
Para concluir: Es posible articular la idea de Esposito, con la de
llenveniste (1991) cuando señala que enunciar es hacer algo con el
bi&amp;uaie, algo efectuado por un emisor que se dirige a otro. "E 1
luJeto que habla es un sujeto que nace y se hace mediante su habla:
iobrevive, se vincula a otros y modela el mundo en el curso de eso
ll?~ de habla. La enunciación, por tanto, es la manera en que se
libculan subjetividades, forma de relación social y modos de
lterpelac1ón ólo posibles en y por el lenguaje" (78).
Por lo antes expuesto es posible afirmar que, en Las gmealogías,
~o Glantz propone el hecho de que, a través de la elaboración
b receta de cocina, la mujer se torna en un sujeto que trasciende,
Jconnruye tanto su identidad como la de grupo socio-cultural al
~ pertenece.

109

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110

111

�LA VIOLENCIA Y LA

AGRESIÓN ACTUAL

DESDE UNA PERSPECTIVA PSICOSOCIAL •

José María Infante*
UANL

H.ia: YA 40 AÑOS, JoHN BooRMAN PRESENTÓ un filme tituJado en
inglés Deiiverance, que entre no otros se conoció como Amarga
ttradi!la. Se trataba de un grupo de amigos que partían de pesca y
c.tcería a una región lacustre donde e construiría una represa y
querían disfrutar de la visión de paisajes que serian anegados y
desaparecerían para la mirada de generacione posteriores. En un
dima de amistad y felicidad se ven involucrados en un proceso de
agresión y violencia que los marcará profundamente y modificará
uv~ión del mundo para el resto de sus días. Según mi interpretición, Boorman consigue mostrar cómo individuos de buenas
ronciencias pueden verse llevados a cometer actos violento por
llllperio de circunstancias que no manejan y se les imponen, aunque
se queda un tanto limitado en el análisjs de las causas que están en
rl origen de ella. Y ello porque violencia, agresión y paz son
conceptos psicosociológicos estructuralmente complejos y un
•~fes;-~estigador de la Facultad de Filosofta y Lerras y del lstituto de l.nvestiga-

~Sociales de la UANL.
Q;enión amplíada y corregida de una conferencia pronunciada en la reunión anual de
EAC(Asociación de Psicólogos Escolare • A.C, en.mano de 2012).

1 J3

�JDJ'

\ lttnu fo/1111/,

análisis de u dinámica exige algo má que un buen filme. Una ¡udenexplicar la condiciones en que e recurre a omportamiento
las virtude de la película es mostrar precisamente eso: que se
nolentos. vi tos desde una perspectiva p ico ocial. Primera
er muy "buena' persona pero quedar encerrado en una trama en menencia: los gráfico on, epistemológicamente, estáticos' y la
que e encuentra obligado a actuar violentamente y, viceve rralidad social e , por naturaleza, 'dmámica'.
podemos encontrar mdividuo violentos a lo que las cin:unsta Lo primero que debemo enfatizar e que ningún
cia e paciales o temporale no les permiten ejercer violencia. B comportamiento humano se da en un vacío ocia!, nadie nace caído
Bettelheim} quien tanto de teoría orno de práctica de la agres ~la:lo" ni vive en nube y algodone . i de taco e to e porque a
abía mucho, decía que no debemos olvidar que el ser humanoy 111CDudo se nos olvida y pensamos que un comportamiento es
sistema ocia! son al mismo tiempo eJ resultado de la violencia y riuible sólo a componentes individuales. 4 De manera que el primer
la cooperación y olvidarse de esto a la hora de pretender me· ~nto a considerar e la compleja estructura social en la que se
lo intercambio en la relacione humanas e inútil y se da el comportamiento, compuesta por do entidades básica : el
demo trado estéril a travé de la historia, que hasta ahora has tsudoy la sociedad ivil. Y desde aquí ya tropezamo on problema ,
una historia de violencia y sufrimiento. El dilema central de imiue tanto e tado como sociedad civil on entidades de dificil
estudio sobre agre 1ón y violencia suele er: ¿ uánto de la na
ronstrucción teórica y mucho menos de coincidencia entre autores
biológica del ser humano e tá presente de manera inevitable en ocoherencia en el discur o. Lo otro e que mucha vece en la
violencia y uánto de la condiciones culturales son Ja causa lltoria humana e han registrado y registran accione que no
comportamiento violento? Si buscamo ejemplo (y e tudios ibnzan un nivel de con iencia de violen ia, aunque í lo ean y
lo avalen o expliquen y fundamenten) es po ible que en ontre tttambién son con id.eradas como normales' para la ideología o
justificación para cualquiera de los enfoque pero el problema llagÍnario ocial de la época. 5
para mí. e que debemo partir de una interpretación más ho · En la actualidad, todo vivimo dentro del territorio de un e tado. 6
del cornportarruento humano.
Enrealidad. lo que llamarnos estado es el e tado-nación moderno,
De las muchas otras películas que podríamos comentar y pre lllgklodespué d l Tratado de We tfalía de 1648; hubo otra formas
aquí, quiero señalar una en especial, De dioses_}' ho111bres, 3 donde P *organización política que merecen llamar e estado ante de esa
apreciar e que, incluso viviendo en paz con lo vecinos, no ce ·
pero no entraré aquí en ese tema. Ese estado se ha convertido,
a la tentaciones de responder con violencia a la agre iotle ICgún .ilgunas definiciones, en el in trumento del ejercicio del
puede ser víctima de la v10lencia más brutal e irracional. Porqti
____
agre ión puede provenir de per onas a las que incluso no se les Mtrefiero al comportanúento "normal" de cua!qwer mdiv1duo en cualquier
hecho daño y ni siquiera haber tenido intenciones de agredir.
En los casos "anormales" el factor social interviene de manera má
Y e que i comenzamo con el análisis de la figura 1, p
peronosed · cutiráaquíunateoriap ícopatológjca_
ir desgranando poco a poco Jo diverso factores estructurales PM,oo cuarejemplos actuales, los que serán introdundos ma adelante, veamos
ocle la rema de Brucchhau en. quemada en la hoguera hace casi cuatrocientos
2

En Ed11C,10Q11} nda modt'mt1, Criti a, 1952.

1 Recreación de ficción de Xavier Beauvois (2010. Drs bom,n utde.r ditti: ,
vida de ocho monjes cIStemenses en la montañas de Magreb (Tibhirine,
La pelí ula. de Lodas maneras, e apega a la realidad de lo o umdo y pre en131
prin ipales actores con los nombres reales de qwene participaron.

114

coll'iid~rada bru¡a por haber e casado con un peón de campo y condenada
su conducta iba en contra de las normas de la iglesia (Bayer 2012). E a
suene corrieron casi medio millón de muiere entre los iglos Xlll y XV lll,
113 ilredcdor de tres por día.
llio'estddo' sin mayúsculas de manera conciente y deliberada: no hay ninguna
1alvo que uno ea hegeliano, para hacerlo de otro modo.

115

�11

,u,

1

t)

monopolio de la violencia legítima y muchos ciudadanos en t
los países del mundo, están dispuesto a tolerar el ejercicio de
violencia como un acrificio necesario para garantizar su p
eguridad. 7 La gran paradoja e que el estado moderno pide
sacrificio pero no siempre está en condicione de garantizar
seguridad. Por otro lado, y desde hace ya mucho tiempo o
ería mejor decir de de siempre, los ciudadano de los
emergente (o como quiera llamársele ) han sido permanente
atacados por los entes estatales en nombre de la unidad nac·
de la mtegración territorial o con cualquier otra excusa. En
por ejemplo, se ha e tado di cutiendo una ley que pret
criminalizar a los mapuches, como consecuencia de la re~
de esta etnia a los intentos de despojo del e tado chileno,
pretende impulsar un plan de electrificación y explotación del
andino en colaboración con empresas transnacionales. Ese
gobierno chileno, por otra parte ha reprimido con violencia
movimiento estudiantiles del año pasado que solicitaban
condiciones educativa . En México podríamos presentar m
ejemplos de procedimientos imilares y la consolidación de los
latinoamericanos es un ejemplo claro de una historia de viok
agre ión.
En los países centrales la co a no han estado me1
administración de Bush implicó un retroceso enorme y llegó a
uno &lt;le los centro de tortura más terrible del mundo en una
que su ucesor, con las mejores buenas intencione lleva P
cuatro años in poder desmontar. Pero Bush hizo ademá algo
no había aparecido en la hi toria estadounidense: iniciar una
por si mismo, como en el ca o de lrak, una guerra prev
condenada por la Carta de la Nacíones Unidas. Varios años
e tamos asistiendo al fracaso de esa aventura: ni ganó la gue
impuso la democracia, pero los muertos se cuentan por dece
miles, habiendo gastado cientos de miles de millones de dó
que e tá oncluyendo en esto días como un rotundo fra

\l,m,1 fof,mt.

mkncia sólo ha producido más violencia y la seguirá produciendo.
En los primeros años de la guerra en Irak se han recogido
!f timonio de las atrocidades cometidas por lo soldados
eswlounidenses que pisoteaban a lo pri ioneros iraquíes y los
n:ibban con tubos de neón- asimismo, las mujeres soldado los
humillaban con unos lento sh,pteases o les echaban a la cara us
~uidos menstruales, 8 conscientes del plus de agresión que e o
1picaba para la población mu uhnana, lo que a u vez nos muestra
bdimensión de lo humano en todo tipo de agresión, significada
simbólicamente.
las guerras, de todas maneras muestran la condición no
&amp;terminada biológica o étnicamente de la agresión. Joanna Bourke
harecogido lo testimonios de numero os soldados de las guerras
lrl siglo XX donde se registraba la lucha cuerpo a cuerpo y donde
J/dfece con claridad que lo combatientes no e encuentran en
stuación muy placentera cuando deben safu a matar y que sienten
mido y trastornos flsicos como diarreas y trastornos psicológicos
ieveros; e a veces muy dificil asumir comportamientos violentos
cuando se ha socializado en un entorno de manejo adecuado de los
conflictos.
Uimo eñala Ash.i Nandy/ los e tados que e extendieron por
dmundo en la época precapitali ta solian ser meno autoritarios y
tnlentos que algunos de los estado -nación moderno con algo
l!emá a u favor: no intentaban entrometerse en todos los aspecto
bvida social y política y no disponían de tecnología para regular
controlar la vida de todos los habitantes. Lo fenómenos de la
lización e tán imponiendo transformaciones en el estado que
ro puedan avanzar en una condición de exten ión de la
racia, porque todos lo estados autoritarios e tán ligado a
acia y represión.
Q\uzá el episodio más grave de violencia de e tado que se haya
trado en la historia fue el aparato naz~ que tuvo en Auschwitz
Entrevista de V. Molina Foix a Joanna Bourke publicada en El País J en1a11al
t!Zt de septiembre de 2008.

1 A.

Jndy. lmágM1es del 1.-.stado. Fondo de Cultura Económica, 201 l.
116

Üf'. dt.

11 7

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1 ~

(

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\Q.,"?t

su punto rná obresaliente: alli se ase inaron a cerca de un
de judíos, pero también a 75000 polacos 21000 gitanos, 1
prisionero de guerra soviético y 15000 prisionero de o
nacionalidade , cifras que ya ca i no no orprenden, pero que s1
analizamos en u correcta dimen ión. on aberrantes. Lo más g
además, e que los gobiernos de los países enfrentado a Hitler
hicieron nada para detener e e terror, má interesados en ganar
guerra que en proteger o preservar la vida de millone de inoce
de lo cual hay suficiente inve tigación histórica.
La re puesta al terrorismo de estado uele er el terrorismo
sociedad civil. ituar al terrorismo de manera correcta en los pr
de agresión puede ser muy complejo y va de de los a to terro
de la organizaciones guerrillera hasta el terrorismo de g
religioso o anarquistas. En todo los rn os son grupos que entie
que la vía violenta es la forma correcta de actuar políticamente.
manera que quienes e incorporan a esos grupo conocen
antemano el modo de operar, e decir que on individ
predi pue tos actitudinalmente a actuar de e e mo~o.
organizacione terroristas son grupo ectarios que marup
todo us miembros y donde cada uno de e tos pierde u libe
para umarse a la voluntad colectiva, de manera que es
individuos padecen una deformación de u percepción de la re ·
y adquieren una condición fanatizada que les permite evadme
lo sentimientos de culpa. 10 En la ba e, su.ele haber niños edu
en ambientes autoritarios una instrucción e colar centrada fll
odio y con po a aten ión a las experiencias de convivencll
tolerancia, personalidad insegura y de esca a tolermcia al f
de arrolladas en un contexto de fondameotalismo político o rer
Muchos de estos elementos corresp nden on la de cripción
per onalidad autoritaria de Adorno, mcluyendo ideas o de
_
_

'º M

áncbez:Los terror tas son seres fanál"icos,sin una mente librc,g
muy cobardes, l-'..I Pai1, 30 marzo 2004. Qwzá pueda extenderse esta co
algunos de los grupos de delincuentes ligados al nJrcotráfico en MéXJ(lJ
declaraciones de algunos de los capturados aparecida en la prensa muestran
fanatismo.
118

jn.

\f.,rí,t lti/,/Jll

¡mnoico para compen ar o preservar su in eguridad. Un e tudio
rmiudo por Europol po terior a los atentados del 11 de septiembre
cocontróque no hay un patrón único de per onalidad entre quiene
fQibC1paban del terrori mo Jribadúta en Europa, pero el aislamiento
rbfrustración laboraL octal y política parece er el elemento común
q¡r predi pone al reclutamiento. 11 La mayoría de los detenidos
¡meniande Argelia, Marrueco y Túnez y la deten ione e dieron
~ialmente en Alemania, Dinamar a Suecia y República Checa.
uherramienta principal de captación e la red de internet y muchos
rdlos fueron llevados a territorios de conflicto como Afganistán,
Pilistin, lrak. Checherua o Indone ia para recibir entrenamiento
tll técnicas terrori ta . E I grupo o célula a la que se incorporan
lrg.1 un papel fundamental en u identidad y en u tran formación
rradical a terrorista. E decir que los terroristas se fabrican en un
llrrminado contexto ocio cultural. Un médico inglé de origen
OJSulmán y comprometido con la defensa de los derechos de las
mmunidades mu ulmanas en Birmingham ostiene que no nacen
lrlMloterroristas sino que las privaciones, el desempleo, la falta de
CICOelas y educación lo lleva a buscar acogida en una madraza de
Pabún o una región de condiciones similar y allí son adoctrinado
tul manera que algunos acaban convirtiéndose en terrori ta _u
Una de las novedad e del terrorismo entre los grupos
-iamentali ta de origen islámico e la incorporación de mujere .
~novedoso se debe a la consideración que dentro del islamismo
i¡lical tienen la mujeres consideradas iempre inferiore y
~rdioadas. La guerrilla latinoamericana y europea había
tcorporado mujeres en us actividades (aunque muchas veces
ndo po iciones subordinadas allí están las declaraciones de
lkleres guerrilleros cubano , incluido F idel Ca tro y E me to
ara), pero la participación de mujeres entre los terroristas de
lrako Pale tina e nueva en ese contexto político. Una de Ja razones
tSlo parece ser la relativa mayor facilidad de las mujeres
ulrnana para evadir lo controle de eguridad, pero también
~rujo, ¿Có~o se hace un yib;dtsta'?, El P"~' · 25 noviembre 2007.
Oppenheuner, La batalla por la mtegrac1on souaL B/ Pair. 8 agosto 2005.

J 19

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lft1na ÍJJ{mw

está eJ dominio y sometimiento entre la población árabe s JIOOD. Hace ya casi cien años, Sigmund Freud 15 decía que el estado
mujeres. Rania Ibrahim, de 14 años, detenida en una ciudad· ,ohíbe al ciudadano recurrir a acciones injusta no por querer
cuando mtentaba hacer explotar 20 kilos de dinamita que
riminar a ésta, sino por su necesidad de hegemonizar su uso, y que
adheridos a su cuerpo, declaró que u esposo un miliciano dt ¡m el individuo es muy desventajoso el cumplimiento de las
~eda, la había convencido de que iría aJ paraíso, un lugar lle mas éticas, dado que el estado ppcas veces parece estar dispuesto
tlore con do ríos, uno de agua dulce y otro de mieL lleno de · compensar aJ ciudadano por el renunciamiento o la privación que
de piel blanca y profundos ojos negro . Había contraído ma · ha producido.
·
empujada por su madre, a premiada por la faJta de dinero e ig
Freud señalará aJgunos años después en Elpornnir de ,ma tfNsió11 16
del destino de u hija. 13
bparadoja en la que se encuentra cualquier individuo, que no puede
En los E tados Unidos un ps1quiatra militar, musulmán. ,rsóndir de la sociedad para poder llegar a convertirse en un ser
a trece per onas e hirió a 30 más (militares e tadoumde
o, pero aJ mismo tiempo experimenta como una carga muy
compañero de arma ) en la base militar de Fort Hood, Te
los sacrificios que esa sociedad le exige en la renuncia a la
noviembre de 2009. Después de los atentados de septie
facción de sus deseo y Freud expresa la decepción que le
14
2001 había pedido er dado de baja por sentirse aco ado.
IICe el hecho de que la humanidad haya logrado controlar la
entimiento de aislamiento es común también en la mayoría
de la naturaJeza con bastante éxito, pero que en la regulación
numeroso casos de violencia que se registran en los Estados U bvida ocial no puede decirse lo mismo, ya que el orden social
en lo cuales individuos aislados llegan a un lugar conc
nta todavía muchas faJlas. En una descripción que es harto
(escuela, oficina de servicio públicos o similares) y disparan·
ida pero que no debemos olvidar, Freud plantea la existencia
minadamente contra todos. A veces se encuentra un detonante dos fuentes de la prohibición o renuncia a la satisfacción de una
el despido en el trabajo o la expulsión de la escuela, pero sie
kln: una interna el superyó y otra, la derivada de la condiciones
el haber ido rechazado o aislado por su grupo o comunidad existencia de la cultura, por las que la estructuración del sistema
parece ser el antecedente más importante.
~ exige a los individuos (pocos o muchos según las circunstanPor ello, debería tenerse especiaJ cuidado con las situado ) b renuncia a 1a satisfacción de esas pulsiones. Esto se agrava
egregacíón, en especial en la escuela secundaria y la prep~r:119111mios nosotros cuando las posibilidade de esa satisfacción se
donde casi iempre uele haber niños que on objeto de b remotas o imposibles. Y más todavía cuando la cultura presenta
aislamiento por un sector importante del grupo.
tos sustitutos imaginarios de dificil obtención; basta con estar
Por su parte la contrapartida del estado, a la que po
una hora frente a un televisor para recibir la presentación de
denominar ultura o también, como ha venido ocurriendo en
enorme cantidad de objetos usceptible de provocar alguna forma
tradición intelectual, sociedad civil, presenta su pr deseo, aunque esos objetos suelan orientarse a necesidades
modalidades de e tructuración y varía según contexto terri
ias que en cie1to modo son alienadas.
.
.d
en
una
.,
que no siempre coinct en con los límites fisico de los e
. expres1onque ensu momento fue tornada por los llamados
unJStas como un ataque a lo que para ellos era una experiencia
(me refiero a ese horroroso experimento fracasado que se
' Me prometieron el paraíso, revela niña kamikaze iraquí, f:./ S!orlt, 3 se __
2008.
ED
J. Diaz Briseño, Indagan extremismo en matanza texana, E/ "\",,rtc, 7 [lO'i En e guerra y de muerte, en Obras CoH,plet"s, XIV, Amorrortu, 1973.
nObras Cov,pklas. XX 1, Amorrortu 1973.
2009.
120

121

�/(

/'!,

\

(

t.

llamó Unión Soviética) Freud señalaba' huelga decir que una cu
que deja insatisfechos a un número tan grande de u mie
los empuja a la revuelta no tiene perspectiv s de conservarse
manera duradera ni lo merece". n No estoy di iendo nada nov
ni original i digo que en los último tiempos la concentración
riqueza en uno poco es cada vez más pronunciada y de
creciente insatisfacción de un número cada vez más grande
ciudadanos en todo el mundo. La cifras del reparto de la ·
mue tran por todos lados una tendencia consistente a su conc
ción, salvo una pocas excepciones.
En otro texto fundamental para comprender la dinámica de
proce o psico ociale , B/ 111alestar en la mlt11ra 18 Freud sostenía
el pa o cuJturaJ decisivo es el pa o de la violencia de un ind"
ejercida en nombre de sus intereses, a la violencia ejercida P"
comunidad, que se entiende a partir de un orden jurídico que DI
establece para favorecer a un rndividuo ino para imponer un
en e1 que todo contribuimo renunciando a la atisfacción
nuestras pulsione :

Cada una de las in titucione sociales se interioriza de manera
panrular en cada individuo y si bien hasta hace poco tiempo había

cnu homogeneización, las tendencias individualista impuJsadas
px b economía neoliberaJ y una mal entendida concepción de la
iioocracia y la ~bertad, han hecho que nos movamo en un mundo
afutltural con demandas contradictoria .
De toda maneras, recordemo que siempre es en el eno de la
md donde se registran lo casos de violencia. Veamos algunas
!lladísticas (tabla 2 y 3).
Pueden destacarse varios aspectos: que la tasa de homicidios e
idativamente e table y con tante en alguno países. con cifras muy
-.como es el caso de Omadá y con cifra altas como Guatemala
Brasil Que en muchos paíse e produce un incremento a partir
bs año 2007-2008: Costa Rica, Honduras Panamá y también
ilro. En otros como Colombia. se registra un descenso a partir
2002, .aunque las ifra e mantienen relativamente alta .
Para Guatemala, muchos de los homicidios desde el año 1996
consecuencia de linchamientos en comunidades rurales, zaga
las rcpresione paramilitares de la guerra inte tina previa, donde
" .. el ser humano no es un ser manso, amable, a lo sumo apaz
grupos actuaron impunemente asesinando a miles de
defenderse si lo atacan, sino que es lícito atribuir a su dotación pllllll•ld~· nos_zo
una buena cuota de agresividad. En onsecuencia el prójimo
En el caso de México, Fernando Escalante Gonzalbo torna las
solamente un posible auxiliar [en el trnbajo) Yobjeto sexual 5iix&gt;
de I EGI y egún puede apreciarse en ella , la ta a nacional
tentacion para satisfacer en él la agresión. explotar u fuerza de
homicidios había venido bajando de manera is temática entre
srn resarcirlo, usarlo sexualmente sin su consentimiento, de~,,.,,.._.,,
de su patrimonio, humillarlo, infligirle dolores. martirizJ
ylOO?, con un máximo de 19 por cada lOO OOO habitantes en
400 1992, con un mínimo de ocho en el año 2007.21 Como ocurre
asesinarlo" '"'
cualquier estadística que considera la totalidad, a vece no e
n Lis diferencias al interior del onjunto, que pueden er muy
Y Freud señalaba dos cosas más, ª la que volveremo una y ICativas. Las tasas eran altas en la ciudade del norte del país
vez: la ventaja que pueden brmclar los grupos comunitarios .tl O ~os fronterizos y también en alguno territorios como la
un esca pe para la puJsiones agresivas Ylos do orígenes del sen .
. noccidental del río Balsa y la parte altas de la Sierra Madre
de culpa: la angustia frenteª La autoridad Yla angustia frente al 5111N1Urvle·ntal Es decir que hay regiones que históricamente muestran
íde111, p. 12.
En Ohras Con,pletas, XXI, Amorrortu, 1973.
•• ,de,,1, p. 108.

l

18

122

l Cirrión, 11áhuac: autopsia d-;un linchamiento",,\,/i/eJM, 30 d1C1embre 2004.
~ PUcde verse, son bastante similares pero no iguales. Cfr_ Homicidios 2008la muene tiene penlllSo. 1\i t:.'\.YJS, 397, enero 201 l.

123

�alta incidencia de violencia mientras que otras muestran una
pacífica (por ejemplo, Yucatán, que ha mostrado tasas inferiora
total del país y también Querétaro y Agua calientes). A pann
2008 el incremento del total es constante para el país aunque no
todas las reg1one y oscila alrededor del 50 por ciento por año.
E calante Gonzalbo, lo asesinatos debido a lo que se llama "e·
orgaruzado" hasta el año 2009 eran de alrededor de 22,000
mientras que el total de homicidios entre 2007 y 2009 era de
de 43,000; eso hace una diferencia por la que mucho age
ociale parecen haber optado por una estrategia de violencia
no se puede achacar a lo traficantes de drogas. Para los lu
donde la violencia e ha incrementado de manera notona en
último años, parece haber una relación entre los estados en los
e despliegan operativos de las fuerza armadas y lo que M
explicación que se menciona e que lo delincuentes s·
estrategias má agresiva , atacando a las fuerzas de segu ·
matándose entre s~ en una escalada que no parece fácil de
pero que refuerza una idea que introduje inicialmente: la vio
cuando penetra en un sistema socia], irá creciendo progresiva
salvo que se emprendan acciones específicas destinadas a con
y erradicarla.

!JVO de cómo una política inteligente puede rebajar Jas tasas de
mcidencia del delito. 22 Ello e el resultado de medidas como la
upansión del Departamento de Homicidios y Protección. de la
Persona de la policía de ao Paulo la creación de una
Superintendencia de la Policía Técnica y Científica, el énfasis en el
rocarceLuniento de los criminale violentos, la demarcación de áreas
decompetencia entre las fuerzas policiales, la atención a programas
destinados a mitigar las raíces sociales de la violencia y una mayor
participación de la comunidad en el proceso de prevención. En
aunto al instrumento utilizado las armas de fuego presentan un
alto porcentaje en Brasil, Guatemala y Colombia, bajo en C.anadá y
mediano en México y Estados Un.ido (v. tabla 3).

Tabla 3. Homicidios con arma de fuego

(por paíse seleccionados)

Tabla 2. Homicidio en algunas de la ciudades americanas 11W
poblada (Ciudades seleccionadas en América; tasa porcada 100,000 hab

~=~:::-::----+---+---+--+~~--t--+-:~íl . El caso de Nuevo León es muy particular: hasta el año 2006 el
r.:
11llmero total de homicidios se mantenía en cifras relativamente bajas
h------~--+---,--+----+-,--+---,-f-........,...-+--:-:-.,,,a Partir de 2007 e da un incremento que a su vez, muestra un
h--~----+---+--+---4~:---l~-~--+--n~co aumento en el año 2010 y más todavía en 2011 (tablas 4 y
1-::-------,-----+-----l---,--½---:-.,-+-....,..,...-+----,-,--+---=::--l----:1-.--r"11J We todas maneras, la ta a de homicidio de Nuevo León, a pe ar
~los inc_rementos, seguía estando por debajo de la tasa nacional
La tabla 2 mue tra que en alguno países las tasas de ho L_ ta el ano 2010 y es en el 2011 cuando se produce una inversión
urusca.
son má alta en La grande iudade (Guatema1a.) mientra
-- - - - - - - Bra il, Colombia y México parece er más alto en la zonas de
PNlJD;OEA. Nuestra democracia, Fondo de Cultura Económica, 2010.
cantidad de población. E I caso de Sao Paulo en Brasil es ejelll

~:;~;;~====~~==:t===~=t:=~~~~=t~;=¡::;~=1=;:P-t:

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Tabla 4.Homicidios dolosos en Nuevo León
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La tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes pu
estimarse en 18 para el año 2010 y de 42 para el año 201
(calculando una tasa de crecimiento de la población para el es
según INEGI, de 1.9 por ciento}. Las cifras son inferiore pan
total del país para el año 2010 pero casi duplican el total del pa~
el año 2011 (y eso explica por qué nos sentimos parucula
angustiados en esta época). O&gt;mo referencia, pero no para
ninguna comparación, la tasa de fallecimientos por cada 100.
habitantes en el e tado de Nuevo León en el año 2008, era de 59.
por diabete melitus en hombres y 68.73 en muiere ; por enfe
isquémica del corazón, de 83.69 en hombres y 55.03 en mujerer.
31.2 por cáncer de mama en mujeres y de 17.98 por cáncer prós
en hombres. Estas formas de muerte parecen no causarno.
malestar qwz.á por algo que no podemos expresar de ma
conciente y clara; las muertes por enfermedades se toman en e
medida como naturales, e decir inevitables, mientra que las
son consecuencia de la violencia de los seres humanos pu
prevenir e y son susceptibles de evitarse.
El periódico bl Norte tiene u propia estadística, y cakuli
incidencia de homicidios en algunas ciudades del estado de N
León con algunas diferencias (tabla 5).

I l,111,1

bm111k

Tabla 5. Homicidios en municipios de nuevo león
(Municipios seleccionados 2011 - número de homicidios y tasa por cada
100,000 habitante )
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Los municipios de G aráa, San Pedro Garza García, Santa Catarina
Escobedo, en ese orden, muestran cifras inferiores a 1a tasa
kl~I YChina, Santiago, Cadereyta y Pesquería muestran tasas
sm duda están entre las más altas del mundo, aunque el número
de homicidios pueda considerarse relativamente pequeño.
El gobierno federal parece haberse negado a proporcionar Jas
ras. de 201 U 3 Para algunos analistas las cifras parecen tender a
ilizarse, pero de todas maneras no han retrocedido a los niveles
_nores a 2009. Por otro lado, se siguen presentando los diferentes
llOmenos de regionalización, por el cual algunos territorio
lran fuertes descensos mientras que en otros la violencia crece
E.Guerre ro G uttcrrez,
.,
"L a d.ispers1on
· · de la vio
· 1encia
· " , 1',exos,
~·
e b rero 2012.
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12{&gt;

127

�/u.ri. \ft111tJ I,,¡,mt

it1ten amente; é te e el caso de Guerrero Nuevo León y Ve ~bles (que siempre serán otro ): esto se asocia con la descony la tablas 4 y 5 dan cuenta de ello. Tampoco hay canto fanza (que analizaremos más adelante), pero esta actitud poco
sobre la causas de estas variacione , pero la pre encía de f¡ ayudará a encontrar soluciones. La violencia surge siempre en
federale , la depUiación de los cuerpos polrciale estatales y contextos donde se _presentan condiciones complejas de
paJe y los confbctos entre la bandas de narcotraficantes ses lllllicausalidad y entre otras cosas se ha incrementado a p,1nir de
como las má apropiada.
bnecesaria extinción del modelo corporativo construido por el
El panorama de violencia de este último periodo de o rgímen surgido de la revolución.26 Al debilitamiento de las formas
ru toria nos ha llevado a revivir una serie de mitos, que ~control social que ya no tienen posibilidades a partir de la mayor
e cuchar ca i todos los día en las pláticas hogareñas o de ~a a la vida democrática, no hemos encontrado la forma de
entre comurncadores de medio masivos y en otras circuns mtructurar los sistemas de control social no represivos. Tuvimos
o puedo hacer aquí un recorrido detallado de esta histon.1 o policía que era corrupta pero que servía al régimen y era aceptada
análisis puntual de las condiciones contingentes que han ter tlDkrada por la mayoría como un hecho en cierto modo ineludible.
por colocarnos en estas circunstancias, pero i repa amos
el intermedio los grupos criminales han ocupado esa especie de
de los hechos de nue tro pa ado cercano, podremos ene m&gt; de poder, ya que en los último cinco años se han confiscado
algunas claves. Un po.litico mexicano (y no qui iera hacer llás de 120,000 armas, 60 000 vehículos, 550 aviones y 400
ningún análisis de él como ciudadano ni tampoco de sus prete
caeiones a los grupos delictivos además de grandes cantidades
políticas) ha introducido la expre ión 'aver ión al conflicto" dinero; las capturas de delincuentes suman más de 150,000.
marcar un rasgo cultural que él cree exclusivo de nue tra soc·
Entre las condiciones de la cultura, las ideologías religiosas han
De alguna m,1nera, quiere significar que" administramo "otra
iciado agresión y violencia donde quiera que sea; cualquier
de mantener un cierto e tatus de lo conflictos en lugar de ' ueda de datos históricos nos mo trará esa relación; no me
una o lución. Para e !lo , esta falta de solucione culmina,
ndré aquí en ello, sólo citar algunos ejemplos concretos recientes:
mediano o largo plazo, en un estallido de violencia que p b China actual (de ideología todavía comunista), las minorías
muchos y m;1yore male . Qyizá la experiencia de la revo
ulmana on perseguidas y en julio de 2009 se registraron más
mexicana que ignó a nuestros abuelos (o bisabuelo ) pueda !50 muertos y más de 800 heridos en una protesta de los uigures
en el ongen de e ta condición, pro cuando aparecen grupm llll.1 manifestación que se unció pacíficamente. Pedían un trato
demandan mejore condiciones o olu iones para lo que sea, tnfil!llllt_tnio en sus relaciones sociales y de trabajo e, incidentalmente,
de evitar encontrar una solución al conflicto de intere es de
llldependencia de su región del dominio chino. Las autoridades
evasiva. Me parece que hay un refrán popular que expresa llyeron los enfrentamientos a que los uigures habían sido
condición: 'Más vale que digan aquí corrió que aquí petateó' ttados por extremista extranjeros 27 lo que no impidió que
w vanante , por cierto. 25
ran violentamente contra la población.
Otro de los errores que estarna cometiendo es que en I En enero de 2010 varios centenares de miembros de las
tratar de entender que está pa ando nos dedicamo a b unidades evangélicas de Chiapas desfilaron por las calles de
. Cristóbal exigiendo a Jas autoridades la reparación de los daños
!·I

J. Cistañeda. , lc11i,m1111 pa.rado. F.I 1111sten11 dt los 1nrxir,m//I, Aguilar. 2011

Y que, como todo refrán tiene su contrapeso en el imaginario popuLir. nJVillaJobos, "Nuevos mitos de la guerra contra el narco", ~ exos, enero 2012.
vale un cara1O a tiempo que cien mentada después".
A-M. Hollain, "El gobierno nos trata como esclavos" h./ PaiJ, 7 julio 2009.
J5

128

129

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\1,ma

/11/anfc

sufridos por varios miembro de u-comunidad que habían Hace uno d1as, un dirigente empre arial estadounidense se
expulsados de las tierras que ocupaban por el hecho de no ~ de l.1 conducta de algunos (o muchos) de us colega que
católicos; pero las agresiones no se limita o a las expulsiones: ta 15mollaban parle o todo u procesos productivo en naciones
denunciaron la quema de casa la suspen ión del ervicio de mle no debían cumplir con requisito que se exigen en lo E tados
el cese de derecho ejidales. 28 En la comunidad de San Gr lmlos; la queja estaba entre un nacionalismo y una visión ética
Huixtán en los Altos de Chiapas, nueve indígena cató ffes incapaz de comprender que justamente, no puede dejarse a
resultaron heridos de bala en mayo de 2010 porque en una asa
operar in restriccione bajo la upuestas leye del mercado.
habían acordado exigir a los evangélicos el pago de 30 pesos ~r la exitosa compañía Apple recurra a la mano de obra
aporte para lo ga tos del festeJo de la anta Cruz; al u
clava china es una ley naturaJ de la economía del mercado,
comunidad de los evangélicos, esto e re 1sueron y sacaron a¡ue no ea moraJmente correcta para muchos.
de alto poder con la con ecuencia de numerosos herido de ha Est.i idea de los principios éti os como trasfondo del intercambio
El subsistema económico de la ociedad es una constr
mico e taba pre ente en el pen amiento de Adam mith, pero
determinada por los modos de la cultura; una de la paradojas
neoliberales actuale han dejado de lado e a concepción para
época en que vivimos e que cierto grupos dui.gente , en es
· que el principjo de la máxima ganancia es la única condición
en la actividad económica, parecen no tener conciencia dt funcionamiento del i tema económico; 30 al hacerlo, e
contradicciones que impulsan a partir de u propio pensam
truyen las ba es para hacer de la competencia económica un
confu o. La idea liberaJ se centra en que los seres humanos ind. ·
agresivo y de tinado a destruir aJ otro: vender con el máximo
on por naturaleza bondadosos y que si se deja a los seres hUillllllrtltrio para uno implica el máximo per1uicio para el otro.
actuar con libertad y sin re tricciones alcanzaremos un estado de C'.omo demuestra el antropólogo Marshall Sahlin 31 la idea de
felicidad. La contradicción má grande del pensamiento liberal es naturaleza humana egoísta y depredadora nace y es impulsada
elaborará complicados argumentos para impulsar la libertad eco
contexto donde ri os y podero os necesitan auto justificarse y
pero aplicará en la práctica diversas formas de represión en la
· tar de paso ante los demá su propia prácticas agresivas.
ocial y política (aunque ideológicamente se defina a favor Volviendo a la economía cotidiana, entre 1900 y 2000 las ta a de
democracia).
· · iopresenta.n. en lo Estado Unidos, fluctuaciones importantes,
Nuestros delincuente (económicos y de otro tipo) a
las menare se dan en las épocas de expansión económica y los
igu.iendo esta lógica, la de afianzar nuestro derecho perso
durante los procesos de recesión o depresión.n El uno por ciento
buscar nue tro intereses in impedimento (e to contraria la
b más ricos de E tado Unido e tá recibiendo la quinta parte de
cotidiana, donde se requieren restricciones en pro de otros bie llgresos rucionales, el doble de lo que recibían hace 30 años.u
valores, como ha sido y e el caso del clembuterol para mene También en E tado Un.idos y en Europa la agresión familiar hacia
sólo un mínimo ejemplo). Lo más grave, justamente es que ape
H.Kurrutz~. u,,a dwltZf/Cf_Ofl i,,avilizada. Oceano, 2005.
a supuestas leyes naturale para fomentar un darwinismo s
~ Sahlins, L,11 1h1sio11 omdmMI d la 110/nr,1/eza h11111a110, Fondo de CuJtura
económico interpretando a u favor la idea de Oarwin. qu~
ZOl l.
habló de lo nece ario para el individuo ino de la especie.
R.Gelb y M Cavanaugh, "Factores sociale ·•, en]. anmarún (ed) E/ laheti11to

u

- - - ---

-

----

M Morita "Ex.igenevangéli os fin a agre 10nes", 1:./ \Jm•. 16 enero 2010.
~ M Morita, "Deja disputa religiosa 9 heridos en Chiapas", l!l!&gt;.orte, 9 mayo

28

130

llcJmrio, Anel 2004.
S.[)e;yan y R. Gebeloff Among the weallhiest I percenl, many variations,
'llrNn,, }Ílfk T111m, 14 enero 2012.

131

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1

T,111,1 Ir, mrlt-

los nii1os y mujeres está asociada con la desocupación como uno mdcomportamiento humano derivada del sexo, tratando de separar
factores más importantes; no hace falta recurrir a estadísticas para moouctas "femeninas" de "masculinas-". La definición misma de la
que la violencia se presenta con más fuerza entre los sectores de anlición de mujer u hombre es dificil, por no decir imposible, como
recw-sos económicos; y que en parte se debe a la privación deriv abría dicho L1can. En psicometría sabemos desde hace ya muchos
la pobreza y la consiguiente frustración.
mde la casi inalcanzable condición de construcción de escalas
En Alemania, una de cada siete familias está amenazada de iies de factores culturales (c11/t11ra/ free), es decir mediciones de
por debajo de la línea de pobreza, situación que entre los · asgos de personalidad que no estén condicionadas por las
en ese país está amenazando a una de cada tres; cada vez munstancias socio históricas en las que se aplican. Esto por no
trabajadores reciben sueldos que no les alcanzan para mante mque la defmic1ón misma de las categorías contiene desde su
nivel de vida digno y en ciudades como Dortmund uno de amo inicio un componente ideológico, a veces inconciente en el
cinco trabajadores se encuentra en e1 nivel de pobreza.
¡mno individual {pero no a escala social): ¿qué quiere decir una
La FAO, en un comunicado dado a conocer en Roma a fines flrgoría como 'afabilidad', o 'apertura al cambio' para establecer
2011 señalaba que el precio de los alimentos en ese año has ierencias entre mujeres y hombres? La calificación misma de
niveles récord (y ha seguido subiendo, según las últimas
~nta' para una conducta, ¿cómo puede operativizarse34 de
agravado por la sequía de numerosas regiones en todo el mu~ llanera independiente del contexto y de la subjetividad de los
En el caso de México, la política económica ha favore · ntes? Debe recordarse que una simple mirada puede ser calificada
mantenimiento de las condiciones de la economía info tviolema (mientras que para otro participante en la misma
debilitando a la economía «sana", lo cual aumenta las posib· -ión pueda aplicarle un juicio más benigno).
de incremento de diversas formas de agresión y violencia.
En los últimos tiempos hemos podido observar la existencia de
Volvamos al esquema de la figura l. Dado que los procesos
criminales de secuestradores integradas por mujeres:35 ¿se
cuales intemalizamos los valores de la cultura se nos aparecen
de una anomalía biológica? Q!ie nos parezca sorprendente algo
inmodificables y, al mismo tiempo, "nuestra" cultura aparece
no parecía habitual no implica que se trate de la presencia de
valiosa en sí misma, es más fácil atribuir a patologías individ
iciones biológicas o hereditarias; simplemente, se trata de que
causas de la vJOlencia; cuanto más espantosos o trágicos son
nuestros valores culturales, el etos o habitus de secuestrador o
episodios, más la tendencia a explicarlos por los rasgos de perso
generalmente de delincuente ha estado asociado imaginariaº condiciones del agresor, excluyéndonos del consiguiente sen · ea los hombres y no a las mujeres y de alli la sorpresa. Clasificar
de culpa. Mientras sean los demás, mientras sea un otro el que e· las mujeres y ubicarlas en uno u otro tipo (o es te reotipo) es en sí
violencia, podemos dormir tranquilos.
mo un acto violento.
0
Para comenzar, los factores biológicos, en particular sex Y El caso de la soldado estadounidense Lynddie England
(descarto que se pueda hablar de una hormona o algún ~ · - -Pe«fón por el anglicismo, pero no existe en la le ogua es pañola un térmmo "

compuesto orgánico que induzca de manera particular a ofx:iaJmente aprobado" que posea el significado técnico adecuado para la
violentamente, así como de predisposición genética, ya
i
ción de referentes con correspondencia para ciertos signos específicos.
violencia no existe en el resto del reino animal, al menos así
Por poner un ejemplo. en la edición del 10 de enero de l-!l'\orte(2012) se daba
la concebimos en el comportamiento humano).
~de la detención y consignación judiaal de dos grupos (uno en Montemorelos
Ha habido (y hay) qutenes pretenden encontrar una d~ Glroen San Nicolás de los Gana, ambos en Nuevo León) con dos y cuatro
~

132

1 3
P

rtlcipaotes.

133

�torturando a los prisioneros iraquíes, presentado en fotografw
dieron la vuelta al mundo, demuestra que una mujer puede ser
agresiva y violenta como el más salvaje de los hombre .
Con Ja edad nos encontramos con algo un poco más com
también el imaginario social asocia el comportamiento violento
juventud, pero también Ja prensa no trae casi a diario episodo
violencia de género en lo que eJ agente prmcipal tiene una ed.id
para algunos es un anciano (o de la tercera edad, eufemísticame
Otro elemento de orden biológico es el consumo de ciertas
en e peciaJ el alcohol: egún cierto e tudios, el consumo de
está asociado a la mitad lo caso de violencia contra las mujeres
mundo entero. 36 El alcohol por otra parte, favorece Ja expre ión&lt;r
delirios celotípicos elemento que suele estar presente en la ma)OOI
los casos de agresión de género. E I alcohol libera la restricc
superyoicas y hace aparecer los elemento de agresión más
derivados de Jas primeras condiciones de socialización (la concc
de la mujer como ser iruerior del otro como enemigo).
En Europa e ha observado en lo últimos dos años un cons
aumento del alcoholismo entre los jóvenes y muy jóvenes, que se
en cantidades cada vez más numerosas en e pacios públicos
plazas, e tacione de ferrocarril e igle ias abandonadas; estas re
uelen terminar con grandes escándalos y peleas entre pequeñosg
generalizando la agre ión a todo el colectivo.
Estudio reciente demo trarían que factores ambient
culturales producirían ierta malformaciones cerebrale
disparan los elementos de violencia, como la capacidad de au
fensa o la adaptación ociaJ. 1 bien todavía on promisorios Y
muchos a pecto in aclarar una conclusión e importan
ambiental1 mo ni biologi rno aportan las mejore explicaciolll'S
agresión y violencia entre lo ere humano , ino W1J integ
estructural de ambo memas.
Para eguir con los elementos de la figura 1, podemo hablar
familia o, más correctamente, de la in titución familiar. Tcb
31, De esto no debe derivarse automáticamente que la prohibición del'
de alcohol es la solucíón.

134

des cuentan con un sistema de parentesco que regula las
nes de intercambio bá ico en lo referente al exo. En la
des de uadición oraJ lo intercambios familiares están regulados
wmaner.1 que se controlan Jas posible causas o ontexto agresivo ,
~ no ocurre en nue tras ociedade urbanas industriale .
f.omo sabemos la familia e el sistema de relacione sociale
donde e re uelve (o debería re olverse) el conflicto edíp1co,
está presente en la hi toria mítica de de la prehistoria y
uye uno de los fundamento de la civ ilizac1ón. 37 Lo importante
nosotros aquí es que la resolución del conflicto edípico en el
1de la subjetividad implica la formación de La estructura
ryoica. fundamental para el individuo como para la sociedad.
ha dicho Claude Lévi- trau s,38 la prohibición del mee to es
mposición de las leyes ociales a las leyes biológicas y por lo
k re olución del conflicto edípico pasa por las vivencias en
t1truc1ura familiar de cada uno de nosotros. o se trata de
nara las famiJias' desorganizada ", que en todo caso aparecen
nlo el espectro del entramado social, sino de pensar en cómo
hos de lo jóvenes muestran hoy conducta que evidencian
ultades en u formación superyoica y la consiguiente
ides en el control de la pulsión. En e te a unto, estoy apenas
mando la punta del iceberg, primero porque no tenemos
IOs empírico ftmdamentados en el tema y porque un análisis
do podrá clamo elemento para comprender el problema.
En ~s práctica de ocialización de nue tros níño olernos ser
adictono y, por lo tanto, incapaces de transmitirle uál e la
tncia que epara la fantasía de actuar violentamente del
~namiento violento real. 39 No debemo olvidar que eJ commiento de níños y adolescentes en cuanto a la violencia iempre
ucirá la pauta de u adulto .
Además de la socializa ión primaria, la familia también puede
decisiva en el segundo periodo fundamental del desarrollo
-

llKurnnzky, Edípo. 1111 bk,1,· del 1111mdo oc"Cidmt(/1. Siglo XXI, 1992.
~e Lev1-Strauss, 0:.111n.r. GaUimard, 2008.
l!i:ttelhc1m, f:d11c,uió11 ¡· rid,1 n1tJtkm11, Crítica, 1952.

135

�¡,.,! \/,tn(I

/llfu11f,

humano la pubertad y el de pertar de la sexualidad; aquí es
¡mando por la violación y la negación de asistencia o medicamentos;
el dominio de la pulsióo, el control sobre la naturaleza adq · Jbpsicológica, más invisible pero no por ello menos trágica y que
impronta que determinará gran parte del desarrollo futuro II iiarcatambién un gran abanico de expresiones de orden simbólico,
personalidad; i ese despertar de la sexualidad e organiza ~gestos, inserción espacial (la mujeres q"ue comen en la cocina,
una visión deformada de ella, se reactivarán las pulsiones ag despacio de diversión en la casa familiar reservado sólo para
inadecuadamente resueltas en las etapas previas. La violencia mibres) u otras expresiones como insultos, ofensas expresadas en
siempre fascinación debido a nuestras propia tendencia vio burlas, manipulación o chantaje, amenazas, infidelidad,
como pasa en los contenido televisivos y cinematográfico a ll)!llparación negativa con otras mujeres (en especial con la madre)
el problema, como ya lo señalara Bettelheim, es que eludimos JlÍ. en una lista que es más amplia.
conciencia de las condiciones que nos permitan controlar n
En septiembre de 2010, en Pilar, una localidad cercana a Buenos
propias tendencia a actuar violentamente. Un partido politico Aies (Argentina), a Andreína Domínguez (que en ese momento
nosotros ba propuesto que para acabar con la violencia de tilla 27 años), que preparaba el desayuno para ella y su pequeña,
imponer la pena de muerte a ciertos delitos, lo cual es lógic lt~aparecieron dos individuos que la golpearon con palos y puños;
contradictorio y ociológicamente un despropósito.
ílW!do estaba casi inconciente, la violaron y quemaron la cara con
Nuestros púberes y adolescentes están sometidos a imágenes ~ hirviendo; después de cinco mese de internamiento para
sexualidad y a escenas aberrantes que pueden llevar us fantasús1 IICUJ&gt;erarse de las quemaduras fue dada de alta con desfiguraciones
búsqueda de satisfacción por medio de e tas conductas que mel rostro. Las investigacione ubicaron a los dos jóvenes, que
básicamente, profundamente agresivas. En fa actualidad, la red JNÍan en la parte de atrás de la vivienda y que habían sido pagados
internet facilita esto y, como rnucba otras cosas o instituciones ck Jl! b suegra de Andreína (con unos u$s 500) quien estuvo presente
mundo, la solución no está en su censura o prohibición.
&amp;ir.mte el ataque. Según algunos trascendidos, organizó el ataque
Hace mucho años estudiando la exualidad de los p' p.lrque estaba peleada con su hijo y tenía animosidad hacia su nuera.
adolescentes aquí en los grupos margU1ados del área metro ~da, había dado alojamiento a su hijo y su familia aunque no
de Monterrey, nos encontramos con que entre las mujeres .1thi:1eron públicas las condiciones de tal hecho. Como suele decirse,
una visión de la relación sexual como una cuasi violación, ~ quedó en familia.
resultante que ello implicaba, la de la mujer como ujeto
Podríamos mostrar ejemplos similares del área metropolitana de
sumí o de la agresión masculina.
L\interrey Yno se trata de dar ejemplos, sino de- hacer visible algo
No sé i todavía es a ~ pero algunas informaciones apar \lle generalmente negamos: que la familia es una institución
en los periódicos en fa páginas policiales parecen mostrar q tcesaria para la educación de los afectos y por lo tanto, de los
mantiene mucho de esta conducta en las familias. En ese · lttulos amorosos, pero también de las agresiones más primitivas.
hemos pa ado de hablar de "mujeres golpeadas" a "vio • Me parece que el mecanismo de negac1ón que opera en alguno
mtrafamiliar" con toda la carga ideológtea que upone ese
eH~s casos tiene que ver con 1a condición de aislado/
conceptual. 40 Aquí tenemos vario tipos y clases de vio lltraiizado· se trata de hechos que ocurren en un ámbito particular
particulares que debemos distinguir (aunque también e deo en b~o Y para el cual se encuentran siempre explicaciones (los
ámbitos): la fls1ca que va desde un simple pellizco hasta el ases ~tos familiares, la animosidad como si eso fuera la explicación
ia) mientras que en la agresión de secuestradores o ladrones hay
wM

Torre Falcón, u Familia". En). anmartín, Op. rit.

136

137

�{l'lf \l,1110 /ñf,m'

una acción azarosa que no puede entenderse (¿por qué a mP' doombre de ENVUD (Encuesta Nacional de Valores sobre los que
"¿por qué a ese conocido, que es una persona pacífica?").
nUne y Divide a los Mexicanos). El compartir valores o, por el
Desde sus comienzos como construcción intelectua~ la psic aórdOO. que algunos valore sólo sean defendidos por sectores de la
ocial estadounidense enfatizó sobre el eje de creencias y v ~n puede ser motivo de conflictos que en ocasiones pueden
como trasfondo del comportamiento colectivo; en el caso de tmlfie agresivos. La encuesta se realizó entre eJ 13 de noviembre y el
psicología política, por ejemplo, el conocimiento de los valom ~de diciembre de 2010. Es imposible hacer aquí un análisis completo
los que se adhiere un individuo puede ser un buen predictorlk tdh.por lo que me limitaré a presentar algunos de los datos que me
comportamiento electoral. Los valores aparecen en el sistema ,recen más significativos.
como construcciones colectivas y como interpretaciones subj Una de las preguntas indaga obre el objetivo de México corno
personales para la justificación racionalizada del comport · ¡aes decir ¿Qié valoramos más como conjunto? y los datos se
individual. Los valores aparecen en todos los comportamienrosc l"StJ!tan en la tabla 6.
derivados del contexto grupal o comunitario pero en los ultlllll
tiempos los medios de comunicación se han convertido en .. Tabla 6. De los siguientes, ¿cuálle gustarla que fuera el principal
referente dominante en la formación de valores.
-de México como país en los próximos diez años? (en porcentajes de
Los valores on más permanentes que las creencias y en mu
encuestados)
casos insuflan a éstas; la desvalorización de las mujeres en Irak\
r-------------------,-,,.........-~-,,....,...--t
valor por sí mismo) ha mantenido las prácticas de agresión IC:::::-:T:'.:-----:---:---~---,,------+----=
M-.,,,,,.._ ,1-N_u==Leán
- - --1
3 ~-:::--~-~sq=
mujer antes y después del régimen de Sadam Husein. Las cÍV---,l:;;;-::;:::::r:::.:=:~=~~~~.....,.=~=-:-+--':!,:
~1o: --~
tropas estadounidenses han violado a muchas mujeres duranttJllii¡;:;::~:-:-:=-..,...,.~------.--,----J---,21
,...,..
%_""-__,.19.,.,...,.,..--~
operativos de búsqueda de insurgentes en diferente ciu
.:ip,:iví=afl- 00t,:hol ,
2C1~.
WAi
41
iraquíes. Pese a que los aliados (Estados Unidos y sus cóm .r..-¡¡;;t:i:~~;.;::.::::..::¡;.:=ª:.,.i. . ,. ._-ga1.,. i: 1,. . .i,. .1-••-=
-mg,,
- _-.-.-qmen-...___,j~..,.1""'
9%
,,_...¡._.,,,
11""'
0,4¡- - I
han exigido normas constitucionales que prohíban castiguenllli::::"----------------.1-.--.....1.--__¡
forma de discriminación contra las mujeres, las condiciones prá
han empeorado de pués de la libertad que supuestamente st Aun cuando puedan ser consideradas poco importantes, hay
43
introducido con el nuevo régimen, al abolir o hacer desaparecd eacias. Es evidente que los valores llamados "materialistas"
tan un claro predominio entre los neoleoneses, mientras que la
formas de control tradicionales pre-existentes.
Con relación a los valores de los mexicanos, el primer problea» racia es valiosa e importante para uno de cada cinco mexicanos
sólo para W10 de cada diez neoleoneses. La pregunta sobre el
disponer de datos confiables, ya que las encuestas son costosas Y
más importante confirma esta apreciación (ver tabla 7).
suelen ser pasajeras o accidentales, es decir que se aplican en una
con un determinado cuestionario y luego no vuelven a hacerse;
ello es muy loable el esfuerzo hecho por Banamex y la Fundación
- - - -- - País, que en el año 2010 aplicaron una encuesta en todo el te
h.Moreno, "Las metas y los vaJores de los mexicanos ¿Q!Jé nos une y qué
nacional y pusieron esos datos a disposición de cualquiera que
~divide?", b.r1t P11ir, aúmero 240, abril 2011.
analizarlos; el estudio estuvo dirigido por Alejandro Moreno.\.! Y ose hace aqui un análisis estadístico con pruebas de asociación y correlación

y

41

Y. Monge, "lrak: mujeres bajo violencia". E/País, 23 febrero 2005.
138

~ mostrar con mayor precisión y confiabilidad el grado de semejanzas y
, debido a !as limitaciooe consabidas.

139

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r

,,.~. ,

lim \/,m,1 fo!i111t

Tabla 7. Valor má importante para los mexicanos
(en porcentaje de respuestas)

poolerna que viene oportando la economía mexicana desde hace
1111

de una década, de lento crecimiento.
fabla 9. Respuestas a la pregunta:"¿ Qué tan justa cree usted que es la
distribución del ingreso?" (en porcentajes)
todo el pai'9

,,_..
Muy injusta
2

12.6
3.9
5.2

4

4.8

11.9
2.1
2.5
3.4

5
6

16.4

11.2

15.1

9.4

7

17.6

8

17.2
4,0
3.2

22.1
20.7

3

A diferencia del resto del país, donde las categorias están d~
con un equilibrio relativo, entre los neoloneses e privilegia la J
se desprecia la solidaridad, e decir se prefiere mostrar co
individualistas y egoístas en contra de acciones tendiente a la
mutua y protección a los demás. Y las conductas egoístas son s·
fuente potencial de agresión y violencia.
Tabla 8. Respu@stas a la pregunta: "'En u Estado, ¿cuánta prospe
hay?"(en porcentares)

Nuevo León

9
Muy justa

7.9

8.8

Fuentet ENVUD.

Tabla 10. Respuestas a la pregunta: "Ensu estado, ¿cuánta pobreza
existe?" (en porcentajes)

otVOLtoa
11.3

tl&gt;do

.
el pam

2

1A

J

40

2.Q

:'lfada

4

4.2

2.6
HI.?

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2

1.2

N, cvúl..t:ón

-·

4.3

1.1.

5

t-4.1)

6

16.0

u

3

1.8

2.1

21.5

22,6

4

2.5

J.4

8

21.5

2(),9

5

&lt;l

5.7

9. 1

7.2

5

10.2

6

s.

6.2

7

11.0
5.4
15.S

16 7
5.1
1.2

35.0

3.35

tu ha

8

p¡~~ RN'-W

Aquj notamos división entre los neoleoneses: uno de cadl
sostiene que tenemo mucha prosperidad, pero también uno de
diez cree que no tenemos ninguna; compartimos con el restoJ
mexicanos que dos de cada cinco tenemos una percepción di
considerable pro pendad, a pesar de la crisis económica )' tk
140

9
Mucha

6.4

Fuente: ENVUD.

141

�//111!.1(•

Tabla 11. Respuestas a la pregunta: "¿Cómo calificarla el niveldc spresa. E decir que e1 cine hollywoodense se atrevía a presentar
violencia que hay en su estado en estos momentos?" (en potcenwies) "que ya en esa época era tan evideme que no podía ser negado:
D

l.6
7.4

p .,

!~J

~:~

17.J

20.J

L--!~.:.._:;:•::;;clua::.,:..,..::.;·•=OC!L&gt;:::·::.
ci .J..._ _...:,:
i!;;:,:~;...._ _...1.,_ _....;;;!_!._!_ __.

Flter«e:ENVUD

Parece que en este punto estamos un poco mejor: reconocer
tenemo mucha violencia es ya el inicio de la búsqueda de
solución.
Tabla 12. Respuestas a la pregunta: "¿Cuánto éxito está tenieodod
gobierno en el combate contra el narcotráfico?" (en porcentajes)

uoa
.i.1

.l
4
j

6

7

s
'I

1S
1M
1J.J
165
13.5
44
4.7

,5
6.2
6.1
14.4

lJ.D
16.D
17.7
6.3
11.7

Mucho

Fumtc: ENVUD.

En 1939 Frank Olpra dirigió el filme 1Hr S111ith goes to lf'ÍJ.r
(Caballero sin espado), donde un senador estadounidense, quien
sido elegido por er considerado manipulable, descubre casi
ca ualidad (¿existe al azar en los asW1tos humanos?) que había
complicidad de corrupción en la aprobación de un proyecto
142

bcorrupcíón en el sistema político. Esto también se da en
ll!llerosos países y entre nosotros se remonta a las costumbres del
¡mido imperial español La corrupción e ya una forma socjal grave
rvolencia y agresión, porque supone un de precio por el otro y
¡u bs norma de convivencia.
Entre nosotros, en el imaginario sociaL suele asociar e corrupción
illllcohecho, es decir el delito de soborno a funcionarios públicos,
~se elude que corrupción e apartarse de las norma morales o
thque se considera una conducta honrada aunque a veces e as
ICJOnes no estén calificadas en los códigos penales. Se pueden
b:KJnar innumerables ejemplos de conducta deshonesta en todos
bamb1tos; en el caso de la política, es corrupción que un partido
¡d'tico haga regalos en dinero o especies a cambio de votos venda
llmbramientos en la función pública, como embajadas o notarías,
lllj¡apoyos a los empleados públicos bajo amenazas, obligue a los
ll!presarios a efectuar contribucione especiales a cambio de alguna
bma de protección y varias más. La corrupción aparece tanto en
llllbito público corno privado44 y se calcula que en México lo
anos gastamos 27 mi1 millones anuales en corrupción. E decir
~tá extendida enormemente y no se trata sólo de un funcionario
IDpersonaje, de allí también las dilicultades para poder erradicarla.
tiemplo es lo ocurrido con el fenómeno de la presencia de
uterol en la carne de res que consumimos todos los días; se
_de una agre ión a nuestra salud en la que colaboran ganaderos,
irnos, funcionarios municipales, funcionarios del área de
ería Ycomerciante y que según e descubrió en el mundial de
l iuverul que se realizó en nuestro país, la su tancia estaría
nte en casi toda la carne que consumimos.
Dos preguntas de la ENVUD se refieren a ello y se pre entan en
tablas 13 y 14.

C. !rizar, "Gastan $27 mil millones mexicano en corrupción". El Norte, 16
h)¡g_

143

�fo;r Ha110 111/,mk

{

Tabla 13. Respuesta a la pregunta: "En u estado, ¿cuánta corrupia banhelado, -aqt1q11e uno mismo no lo haga o haga lo contrario;

JfH~mplificar, en las preguntas de opinión sobre si e -votará en
1clecciones, Wl porcentaje cercano al 90 por ciento suele responder
Todo el Nuevo
ars~ aunque en general para todo el país e1 porcentaje de votantes
país
León
d alrededor del 50 por ciento; la idea de que no se justifica
Nada
2.5
4.0
upt.tr soborno debería pre entarse de la misma manera, pero si
2
1.4
1.5
nrmos un porcentaje de 53 por ciento es próbable que haya un
3
1.6
2.3
nro mucho mayor de personas que. admitan que la conducta de
4
2.3
1.9
i:rptar soborno o mordida es justificable. De todas maneras, debe
5
6.8
8.4
mise que los nuevoleoneses estamo más dispuestos a tolerar la
6
7.2
3.3
7
9.9
10.8
anu¡xión que el resto del paí ; prácticamente uno de cada diez
15.0
8
14.1
Wiilantes del estado justifica el soborno. Sería interesante averiguar
9
15.8
11.3
WJre las otras y numerosas eonducta corruptas.
Mucl1a
37.5
42.5
Veamo ahora algunos contextos particulares o condiciones
Fuente: ENVUD.
~es de la manifestación de agresión y violencia en México.
~ primeros días de este año el empresario Miguel Moisés Sacal
45 golpeó a un valet de Torre Altus, en Paseo de la Reforma
Tabla 14. Respuc ta a la pregunta obre justificaeióndel oboroo
mordida (en porcentajes)
llosques) en la ciudad de México lo cual fue videograbado y
imdido en Jas redes, el empresario declaró .. el incidente que se
todo el país
Nuevo León
bdtfundjdo me muestra en una conducta reprobable. Me
Nunca e justüica
55.Cl
53.0
IIOntraba bajo mucha pre ión, lo cual no justifica mis acciones" .46
2
9.0
7 .3
~ habría pa ado si no se hubiera difundido el ataque por las
3
6.6
6.2
&amp;ti~ ¿E tar «bajo presión" justifica una agresión violenta? No era
4
4.1
4 .6
p!lmera ocasión que enía un comportamiento de esta elase, pero
5
7.8
6.5
1
.lllleresante son las reacciones agresivas de la red: 47 la clásica
6
5.5
4.5
7
4.9
8.8
IISpuesta de agresión a una agresión es uno &lt;le los elementos
hay?" (en porcentajes)

•ke

8
9
Siempre se justifica

3.3
1.1

2.0

1.9

2.?

5.0

En F-./ .\orte figuraba.como "SkemeJ".
YLópez y L. Cruz, "Acepta valet disculpa y dinero". f!. / ¡ ·om, 12 enero 2012.
Fuente: ENVUD.
~~te aruma.l debería estar f!n la cárc~I", "Solo porque tienen un apellidos acal
llO qwere deor que provenga de una familia de abolengo y se NOTA, yo creo que
ede un mnúgrantevenido de menos a más yes te e el resultado (sic)", "e pero
A medida que descubrimos mayor corrupción en el 1stema
0
L minida Judía, se el castigo para este upo, no me gustria juzar a toda una
má n o acostumbramos a eUa y lo justificamo ideológica
d por una persona nefasta mal educada. prepotente, arrogante e inhumana
en 1a pregunta de Ja tabla 14 e tamos preguntando por un ele
· "Q_lJE SE APLIQUE EL ARTICULO 33 DE LA CONSTITUGON
de deseabilidad social es decir que la gente tiende inconciente
lü\NAAE AOO 'A NOSDESPRECIAPORSERINDIOSENTONCES
a responder en término de lo que e entiende como lo conve
SE VAYA A CHJN.. A SUMAD ... A OTRO LADO (sic)".
144

145

�l lur.:a111,,1J

( ii'lt,ltlJ

foa,1/,,

culturales como una falsa solución. pero también demuestra la fema modos a los mexicanos o suramericanos que intentan cruzar
agresiva y violenta con que mucha gente reacciona.
rgalmente. Este fenómeno tiene una fa e contradictoria, donde
En los primeros cinco afios de este siglo en la delegaciones, ils victimas no son las causantes del fenómeno, sino que son
Milpa Alta, Xochimilco, Tlalpan y Tláhuac, todas del sur de la cm ooblemente explotadas y agredidas: contratadas por negociantes que
de México, hubo cinco casos de linchamiento. En cuatro de eli b pagan sumas inferiore a las legalmente establecidas aceptando
las víctimas fueron asaltantes menores y en el último un caso, condjnones de trabajo a veces infrahumanas, son a su vez
adquirió notoriedad por sus implicaciones políticas, dos agente1ir maltratadas por quienes ven en ellos una amenaza y on sometidas
la PFP que investigaban narcomenudeo en la zona, fueron tomaib 1110a y mil formas de explotación y humillación. todas generadoras
por ladrones de niños, y linchados e incinerados. 48 Los testimona de violencia.
dicen que cuando llegaron los agentes de la policía judicial D Aparentemente diferente pero similar: el director del Consejo
cuerpos de dos de ellos ardían sobre el pavimento mientras un tem Uv~o de 1a Instituciones de Nuevo León divulgó la noticia de
era arrastrado hacia la plaza de la comunidad, mientras la gente l!I que lm elemento del grupo de elite Fuerza Civil se vieron obligados
y algunos adolescentes pateaban a los cuerpos como si fuese• Henunciar porque no e les cumplió con la promesa de salarios y
balón de futbol Hace pocos días, en una zona cercana, Huitzilzqi oua~ prestacione , pero ninguno de los .ifectados concedió
(Chalco) tres jóvenes fueron linchados porque "parecÍII mtrevistas por temor a las represalia , ya que fueron amenazados
secuestradores"; en realidad, uno de ellos pretendía una relacil room bloqueados en la búsqueda de otros empleos. 50
amorosa con una joven a la que su madre se oponía y pareceqr Afines del año 2008, salió a la luz un caso todavía no aclarado
ésta fue la que desató e1 rumor. 49
hasta donde llega mi conocimiento) de agresión y violencia en
Aparecen en estos casos todos los componentes de los 3'11 Monterrey. Se trata de una institución privada, el Centro de
sociales agresivos y de violencia: un imaginario que lo avala o justtD Adaptación e Integración Fa miliar, A. C. ( más conocida como
(el extranjero, el extraño, el que es diferente, eJ que no es cott fAfFAC), donde desaparecieron tres menores que e encontraban
uno); una población atemorizada e insegura (autoridades enJasql illi bajo cust.odia. La denuncia por e ta desaparición hizo urgir
. '
no se tiene confianza, inseguridad económica); hechos prevlOS Olros hechos: los niños alli internado dijeron estar ometido a
otro día apareció tirado el cadáver de un niño" (sin que pudo mnrinuas humillaciones y vejacione , que incluían golpes trabajos
comprobarse su veracidad, pero los rumores son siempre elemellt furzados, comer alimentos en mal estado. 51 La institución recibía a
que atienden y prenden en los imaginarios de inseguridad Ymit llllios depositados por su padre con dificultades para mantenerlos
Hitler sabía mucho de eso).
'ayuda oficial por el gobierno.
El extranjero ha sido y es victima de violencia en todas las paiii Lo que no ha sorprendido en lo últimos tiempos a los
del mundo, allí están nuestros paisanos en los Estados Unidos;sd rtgiomontanos es la cercanía y la visibilidad de una violencia a la
frecuentes las noticias donde personas que se auto atribuyen_ Id '!Uenos e tábamos aco tumbrado y que nos amenaza como nunca
miembros del Ku Klux Klan se organizan para agredir de distiltl 311les en un territorio que habíamos pre ervado y que creíamos al
margen de la violencia. Lo que se está derrumbando es un sistema
48

H. de Mauleón, "El rumor se convirtió en tragedia", E/ Umvma~ 25 noid'

2004.
49

,

A. Nieto, R Muñiz yA. Espinosa. "Linchan a enamorado; no era secuestJ3111

E/Nom, 14 febrero 2012.
146

--

___ _ _

"Enfrenta estado descontento en Fuerza Civil". Er:Vorte, 12 enero 2012.
VAyala y LA. Rivera, "Escapa una niña de casa-bogar; narra vejaciones",
f.J\"tte, 18 diciembre 2008.

147

�de valores que había funcionado imaginariamente colocando a cadi
uno en su posición social; creíamos que la justicia (en todos n
ámbitos, no ólo el jurídico) funcionaba correctamente yb
acatábamos; que la familia era exclusivamente fuente de amOr,lpl

DE

el consumo de alcohol es fuente de placer sin efectos perveoo,
LA CUALIFICACIÓN A LA ESPECIALIZAque todos (y en especial los ricos) se ate1úan a sus gan.anciii .
legítimamente conseguidas sin explotar o estafar a los demas;ip OON, DIMENSIONES SOCIOCULTURALES DE

los jueces aplicaban criterios de equidad Y "hum~d~d' en to.b
los casos y que no eran corrompidos por intereses mdiv1dual~s'. qu:
la distribución de la riqueza era justa y que cada cual rec1b1,1
merecido; que los religiosos eran caritativos y actuabaJ1 sig_uieoll
el amor al prójimo y eran incapaces de violar a niños o feligrel(l:
que con trabajo y esfuerzo se podía acceder a los bien~s necesa!k'!
para una vida digna; que el bienestar social y la calidad de nli
estaban cada vez más al alcance de todo el mundo.
Todo este conocimiento en sentido contrario, hoy disponiblepm
cualquier ciudadano atento a lo que acontece a su alrededor
comunicable abiertamente (en una época había cosas de las que•
se podía hablar) ha provocado en muchos una reacc
contradictoria: que puede encontrarse justicia por manos pro
convirtiendo a muchos en "superhéroes"; si en los sesenta Y e
del siglo pasado muchos jóvenes abrazaron los .ideales de las gue
políticas (pen ando, aunque de manera equivoc.ada.' e~.
redención comunitaria) lo que hoy tenemos es la salida mdIV
(narcisista y egoísta).
.
Habíamos vivido aislados, creyendo que este paraíso regiomo
era indestructible y eterno, pero la realidad no devuelve ahorn de
trágica la otra cara de un sistema acial cada vez más glob~d&lt;x
hay paraísos aislados en e te mundo, la agresión y la violencta ron
hecho humano universal y lo que varía e la forma en que
comunidad la enfrenta y busca una olución
Es tarea de todos y cada uno el encontrar una mejoría -a
estado de cosas, lo que constituye un enorme desafio que debe
frentarse colectivamente.

148

LA CAPACITACIÓN PARA EL TRABAJO
INDUSTRIAL
Mónica deJ Carmen Meza Mejía 1
Universidad Panamericana
lrma Maóa FJores Alarus 2
UANL

forma parte de una investigación
amplia que explica las raíces históricas del cambio educativo
se dan en la capacitación para el trabajo, bajo un enfoque
pedagógico. En dicha investigación se ubica, en primera
ti, el taller artesanal coma unidad de producción industrial
~ueñas dimensiones, obedeciendo la mayoría de las veces, a
r las necesidades de consumo de una comunidad. Dentro del
artesanal encontramos hombres y mujeres que por dedicarse
producción de objetos, se denominaron" arte anos". El artesano
llll trabajador manual cualificado, poseedor de un oficio. Se le
· con la destreza y, en algunos casos, con el virtuosismo para
dttarrollo de una actividad específica, refiere Illades (1996: 37) y
el mismo autor afirma, el nivel de cualificación marca una
ra línea divisoria con otros trabajadores manuales y constituyó
nte básica del orgullo y la moral colectivas de estos trabajadores
llAIIAJO QUE AQUÍ SE PRESENTA,

~enriada en Pedagogía por la Universidad Panamericana. Doctora en Ciencia
dueacióo, por la Universidad de Navarra, España.
lrtnciad.1 en Pedagogía por la Facuitad de Filosofía y Letras de la Universidad
de Nuevo León Doctora en Educación, por Loyola Unwersity, Cbicago.

149

�.

ilt,,um dt/ LQf711&lt;11 .\li::;a _\lend,

(

lr111,1

.\lana l'úmr /1/1111

(Illades, 1996: 37). Lo anterior se explica porque las socieda Estoque hoy puede parecer obvio en u concepción y definición,
gremiales fueron la forma común de las sociedade de arte ~ser del orden del sentido común no lo fue del todo cuando se
desde antaño, i bien con diferentes modalidade . A saber: aqa iarodujo la maquinaria a1 proceso productivo y se inició el desarrollo
cofradías de oficios, que conservando ese carácter, asociaba rbgran industria que posibilitó una organización de las funciones
artesano de uno o varios oficios· aquellos gremios que conse ~uctivas muy distinta a la tradición artesana. Desde la antigüedad
el mismo cariz religioso-benéfico, primaron el interés profes bEdad Media ya se destacaban las ventajas de 1a división del trabajo.
regulando, por medio de ordenanzas la práctica del of1c'lo, Pan.no fue sino hasta eJ siglo XVIII que e asoció más claramente 1a
concliciones económicas y el nivel de cualificación de u mie ín&gt;n de las tareas con la máquina y se hizo notar las ventajas
maestro oficial, aprendiz mancebo o laborante.
mmmicas que dicha relación produóa. La división del trabajo tuvo
No obstante que el declive del sistema gremial se dio a lo Lugo mespecia1 relevancia en Adam Smith. Enin1Je..rtigació11 sobre fa naturaleza
siglo XVIII en el mundo occidental, no extinguió del todo Lt
•dela nq11e-{_n de las naciones, hizo derivar 1a división del trabajo de
artesana de producir en los siglos subsecuentes. Lo que sí se~ idinación al intercambio que depenrua a su vez de la necesidad de
una transición de la empre a artesanal a la empresa industrial yals Gllrocación y aún de la impatía.4
fabril, como principal forma de producción a lo largo de todo el Enese mismo texto, Smith evidenció, con su clásico ejemplo de
XIX y esto hizo que coexistan dos da es de desarrollo tecno'
ma~ufactura de los alfileres cómo la productividad se
mismo tiempo: una, la producción arte ana que permitió al llkiplicaba cuando el trabajador en cadena sustituía a la elaboración
plasmar us conocimientos en la libre expresión productiva; ~ta- d~l alfiler de cada trabajador. De esta manera, logró exponer
producción en serie, cuyo principio rector es la reducción dec
~cipio angular del industrialismo y puso de relieve Ja
producción al sustituir las cualificaciones humana necesarias
ialización entre distintos tipos de trabajo y la especialización
máquina. Para ello, se descomponen todas las tareas manuab
de cada uno de ellos. 5
sencillos pasos, cada uno de los cuales pueden realizarse con
rapidez y precisión mediante una máquina dedicada a ese fin. qit lltnto'. En consecuencia, el talento humano fue de plazado progresivamente
la mano del hombr . Ante tal visión cuanto más especializada Y
iene de movimiento repetidos mecárúcamente.
'E1t1dr.·· ., d I b .
.
es la máquina mayor e u aportación a la reducción de tiempasy •L~id ,1510n e tra aJo, qu: tantasventaJas reporta, no es en su origen efecto
de producción y menos cualificado tiene que ser el operario.
~- una ?umana, que preve Yse propone alcanzar aquella general opulencia
e
él~ederwa. Es la consecuencia graduaL necesana aunque lenta, de una cierta
Tarobién, en la empre a industrial e adoptaron pautas 10
10 d la
, n e naturaleza humana que no aspira a una utilidad tan grande: la
comportam1ento y de coordinación Yse construyeron un co,1111Xl•rmi110nn. a permutar, cambiar y negociar una cosa por otra" (Sm.ith, ~bro I:
administrativo más elaborado. Es por esto, que en la indus
'IJnobrero e5ura
· el ·a1arnbre, otro lo endereza, un tercero lo va cortando en
sjglo XIX y de principios del siglo XX desarrolladas a gran e
una ha e arte ana o ca era, de tacaron la organización de la
iguales, un cuarto hace la punta. un quinto obrero está ocupado en lunar el
dollde se va a colocar la cabeza: a su vez la confección de la cabeza reqmere
3
0tres ope
laboral a travé de la división del trabajo.
·
d' ·
.
.
.
raciones 1Shntas: 611ar1a es un traba¡o espeaaL esmaltar los a1füeres
· &lt;lis tmto
· coIocarlos en el papel En fin, el importante'
tttodavía es un ofi1c10
1 Entendemos por dtvis1ón del trabajo en la empresa, la descomposic
hacer un alfiler queda diviclido de esta manera en unas dieciocho operaciones
proceso productivo en una serie de tareas parciales, con el fin de elabor.ll
las cuales son desempeñadas en -alguna fábricas por otros tantos obreros
un producto final. Se buscó la división racional del trabajo para int
• aunque en otras un solo hombre desempeñe a veces dos o tres
producción ya que, al especializarse en una t.uea imple, el trabajador Jdq
lles(Smith, libro I: capítulo I).
de trez.i, que el no especialista nw1ca podía alcanzar aunque tuviera par
150

151

�1

,,,

Sobre la misma idea, el autor recomendaba la división del tnbJ En las primeras páginas de La 1iq11eza de las naciones, Adam Smith
para incrementar la productividad de la mano de obra, aum~ntm! mltó las bondades de la nueva economía pero, en la medida en la
de treza de las persona a1 repetir interminablemente la mJSma ta rpr avanzaba en eJ texto, el mismo autor refirió un panorama
simple, reduciendo la pérdida del tiempo en el cambio_d~ ~ cmombrecedor, al aceptar que el trabajo estructurado en pequeña
implificando la operacione , de tal forma que e tacilita!Ü lffls, condenaba a los individuos a un día mortalmente aburrido
introducción de maquinaria.
mdonde la rutina de la fábrica se volvía inclu o autodestructiva,
Se revelan, por tanto la tres ventajas má importantes de la · pirque los seres humanos perdían eJ control sobre us propios
de la tareas en el taller del iglo XVIll que de cribe Adam mith. ilfuerzos; la falta de control sobre el tiempo de trabajo afirma
que la división del trabajo se realizaba entre dieciocho artes~• hhard Senett (2000: 37), significa la muerte mental de las personas.
trabajaban todos con sus mano : 1) un incremento de la habilml En el plano humano, eJ proceso clásico de la división del trabajo
cada obrero tomando mdividualmente· 2) la economía del · pllVoca la imagen del trabajador como unidad funcional intercambiable
p rdido en el paso de una tarea a otra; 3) el inv nto de ~áqu.ÍM ~~ptación rápida a máquinas especializadas facilita ese intercambiosimplifican el trabajo del obrero y permiten a un olo trabaJador
b_mcomunica, le rebaja el esta tu profesional, convirtiendo el arte u
como vano .
imdel artesano en un oficio de fábrica en donde la habilidad técnica
Del mismo modo como mith resaltó las ventajas de la div' · dmgenio del artesano para elaborar todo un producto, se sustituye
trabajo reparó en la misma obra, en alguno de su incon:e~
bespec1alización de una fase del proceso productivo, bajo la lógica
la sección que tituló "De los gasto correspondiente a las lilS
que una porción determinada de trabajo mecánico corresponde una
destinadas a la educación de la juventud"_&amp; En otro parte del
·n determinada de trabajo humano y aumenta la impersonalidad
texto Smith reflexionó sobre la educación de las clases bajas Y él convirtiendo al trabajador en un mero ejecutante, alejado del
que r:querían más atención del E tado que la de las personas d~ ·
Ucto final De manera que el hombre va paulatinamente advirtiendo
y fortuna, cuyos padres podían atender a u intereses, Y de
él mismo ólo su capacidad técnica para hacer y lo reduce a un
vidas a diversas ocupaciones, principalmente intelectuales, a
ho1110 fabn:
de lo que ocurría con los hijo de los pobres.7
De acuerdo con Karl Marx, las relaciones de producción que
lltn la ociedad industrial capitalista originan una enajenación o
~ "Con lo progresos en la división del traba10 la ocupación de la mayor
inación total del trabajador, que deja de ser suyo para pertenecer
Jas personas que viven de su trabajo, o sea la gran masa del pueblo se ~dUCf
8
• La enajenación en Marx subraya u ignificado de totalidad,
pocas y sencilla operaciones; con frecuencia, a una o dos tareas. Conside
embargo, que la inteligencia de la mayor parre de los hombres se pe
necesariamente en el ejercicio de us ocupaciones ordinaria . Un hombie
mayor parte de su vida en la e¡ecución de unas pocas operaciones muy e
uniformes en sus efectos, no tiene ocasión de ejercitar su entendimiento o
su capacidad mventiva en la búsqueda de vanos expedientes que sirvdll
mover dificuludes que nunca se presentan. Pierde a í el hábito de aquelb
y se hace Lodo lo estúpido e ignorante que puede er una criatura humaoa
Libro V, capitulo l, parte III: articulo II).
7 "Tienen muy poco tiempo para dedicarlo a la educación. us pa
pueden mantenerles en su infancia e mmediatamente que e hallan en co
de trabajar han de aplicarse a algún oficio, que les pernúta atender a sus
152

oficios on, por regla general, tan sencillos y monótonos, que no ofrecen al
muento ocasión para ejercitarse y, al mismo tiempo, y menos inclinación aun,
~Jrse a pen ar en otra cosa ( !Dlth, libro V, capítulo I, parte Ill: artículo II).
Asi como en el sistema natural la cabeza y la mano forman un con¡unto, el
laboral umfica el trabajo de la mente y el de la mano forman un conjunto, el
laboral unúica el trabajo de Ja mente yel de la mano. Más tarde uno y otro
ha ta conformar una antítesis radical El producto, antes fruto directo del
or individual. se transforma en general en el producto colectivo de un perCOmhmado de trabajo, cuyos miembro están más ce,:ca o más le¡o del manejo
0 de trabajo" (Marx, libro I, capítulo XTV).

153

�'111mra J.¡ ( ,zrnu, \/

(

.i

\1 i ,,. I m1,I \l un J--111,.,

l1t11m

pero como apunta C.arlos Llano, bien mirado el nivel de enajenam mereciente tendencia a calcular lo métodos más apropiados para
que Marx detectó no tenía la profundidad ni el carácter totaliia [mlegUÍr mayor eficiencia en la organización empre arial. in duda,
que él le atribuía,9 sino de una enajenación periférica que se prod1Kt mconcepto de racionalidad' y organización' recogen de una
en el orden del resultado económico cuando el trabajador e ob~lll'i 1111era integradora y pura, la organización más racional de nuestra
de algún modo en el producto y se le ustrae una parte de su piro, mad: la empresa. El hecho de que, en términos relativos, la
(Llano A. 1988: 172 y Llano, G 1993: 59).
~ción empresarial, esté concebida más intencionalmente que
Aunque la finalidad de apli ar la técnica a la empre a es bdr ~ organizaciones sociales, ba hecho que se le atribuya un grado
liberar a la per ona del trabajo peno o. lo cierto es que cuando rracionalidad tal que la ha llevado incluso a operar como máquina
ser humano se somete al ritmo de la máquina, su comportamiemo mbusca de entidos específicos.
se mecaniza; cuando la per ona trabaja para consumir y tener IIU!. Para entender más claramente el paradigma rnecanici. ta de la
se esclaviza; cuando el trabajador hace de u comportamiento um mµnización tan característico de la ociedad de los siglos XIX y
rutina operando con máquinas lejos del contacto con otros IX. en que el pensamiento instrumental o calculador define los
trabajadores, se aísla y cuando las tareas se parcelan. la capacitaed ljfflos de la vida en general y en específico, de la vida laboral,
para el trabajo se tecnifica.
tbemos tener presente lo fundamentos del pensarrúento moderno
Las consecuencias del mal ordenamiento de esto factom: l!elque se basa. Esta perspectiva de la organización concibe a la
empresa, trabajo, tecnología, educación y persona, e concretan el •esa como una máquina diseñada y estructurada para alcanzar
que el trabajador, mero ejecutor, no aporta nada personal ak ~os predeterminados; implica la búsqueda de la 'mejor• y
ejecución de la tarea que desempeña. De modo que, la eficacia yk !la' forma de organizar La empresa para lograr tarea específicas
productividad se convierten en los criterios de máximo valordeouo 'mspira la imagen del "director como un mero ingeniero
de la sociedad indu tria! y la condición de la e pecialización end 'l.anizacional' cuyo trabajo es el de diseñar y dirigir una
trabajo se presenta como útil porque permite la optimización ddJ tganización efectiva y eficiente; esto es, dividir el trabajo, establecer
procesos. La subordinación de la persona a modelos técnicamedt ~raciones rutinarias y enseñarlas, er predecible y actuar con
pensado anulan toda posibilidad de diferencia y libertad personil illleza cuando esto sea factible. Por consiguiente al diseñar la
y los criterios de éxito son de un bienestar reducido a la expresd 'tallílación empresarial, la dirección decide bajo su propio esquema
de la pose ión exclu ivamente material
-eptual cómo las tareas van a fragmentarse en varios trabajos y
Como vemos, esta vISión del desarrollo económico, centrada ti a.no éstos, a u vez se van a agrupar en ecciones, divisiones y
la premisa de que el aumento de la productividad - producción ~mento . También se toman decisiones sobre cuántos ruveles
unidad de factor- depende de la utilización del trabajador, u •utoridad van a establecerse, así corno sobre cuestiones de la
IHura!eza de los canales de comunicación y las estructura de
~~sación, la proporción de supervisores y supervisados, el
q En Marx, el concepto de enajenación se reduce a la alienación del proleta
~
el proce o de trabajo dentro del sistema de producción capitalista. "u
l10 entre centr.µización Y d~centralización, entre autoridad
autonoD11Zada y enajenada que el modo capitali ta de producción confiereen dtkgación, el grado de formalización y estandarización de
eral a las condiciones de tr.ibajo y al producto de trabajo, enfrentados a.l ob
edimientos e instrucciones y cómo enseñar tales procedimientos
1151ruccione a los trabajado re .
desarrolla con la maquinana hasta convertir e en «antítesis radical,. De .du
parecer la maqwnana estalle, por pnmera vez, la revuelta brutal del rrabajadorcoi' ~ la teoría de mayor trascendencia en el siglo XX q
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el medio de traba10" (Marx, libro l, capítulo XIII: n' 5).
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154

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el as pecto formal de I diseño organizacional sea la de la burocraa mriores - , basadas en la autoridad tradicional o caásmática-.13 Weber
Es claro que la racionalización ha conducido a la burocracia, en~ a.o:luye que las formas modernas de poder se materializan sobre la
cual una serie de características estructurales tales como la ruta oase de una autoridad "legal-racional", que crea su propia estructura
en el trabajo, geoeraJmente sencillo y repetitivo y, por consigu~ ~tiva: la bur-ocracia; la forma más eficaz para conseguir una
los procesos de trabajo altamente normalizados, dan lugar ala pt!Ón óptima en organizaciones complejas, por ''su superioridad
"burocracias maquinales" de nuestra sociedad, estructuras In moca sobre cualquier otra organización" (Weber, 2002: 730).
para funcionar como máquinas integradas y reguladas.
Para facilit.ar el análisis del proceso de burocratización, un proceso
10
La burocracia maquinal, es la estructura que surge tras-k 11orable, Weber, desde su óptica, crea un modelo o 'tipo ideal' de
Revolución Industrial y que describe en un principio Max Weoo11 IIOCracia, con el cual explica cómo sería ésta si existiera en forma
Eco1101nía)'Sociedad(l922).u Para comprender las ideas de Weberm ~ El ttpo ideal de burocracia de Weber es considerado como una
la burocracia es preciso situarlas en el contexto más general de su~ ~e~ de boceto de una estructura inalcanzable e .irrealmente pura,
de la dommación En ella, trata de establecer las condiciones en• 11Xl b cual puede compararse la realidad y es a menudo considerado
que la persona que detenta el poder justifica su legitimidad y las fo1111 oxoo el punto de partida conceptual de la teoría de las organizaciones.
en que los sujetos sobre los que se ejerce el poder se someten Aél~~ Se pone de manifiesto que bajo unos principios básicos de diseño
poder es "la probabilidad de imponer la propia voluntad, dentrode111 llµ!Üzacional puede obtenerse mejores resultados y el máximo de
relación social, aun contra toda resistencia y cualquiera que sei~ !lmncÍ.ls. Se intuían grandes expectativas en términos de rendimiento
fundamento de esa probabilidad" (Weber, 2002: 43), Weber se pregid 1ulxiad si las grandes organizaciones conseguían ser administradas
bajo qué formas modernas se encarna el poder para aceptarlo ali rk la base de procedimientos claros, competencia y coordmación
autoridad legítima. Para aclararlo, contrasta las formas de administr.!(11 En forma de tipo ideal -esto es, en un caso puro imaginario del
pública características de las sociedades modernas -es decir, aqd tnómeno- la burocracia tiene las siguientes características, según
que se basan en una forma de autoridad "legal-racional" 11 - conforoi f11Ckel (1996: 115):
10

La palabra 'maquinal' denva directamente de los escritos de Max Weber(i~ 1 L
· ·d d
·
•
•
• decmva
· · deJ.ide la nto de 1a orgaruzac1on
·, burocratJ.ca
• s1em
· prelu¡¡; «g . as. , act1v1 a. es. requendas para el .func1onarruento
1920). La razon
. .de la
su supenondad puramente técruca sobre cualquier otro tipo de organización.
amzacton se d1stnbuyen de forma fiJa como obhgac10nes
11
"Un mecanismo burocrático perfectamente desarrollado, actúa con rt'JJci' ~les. Las tareas complejas se subdividen y cada funcionario tiene
las demás organizaciones de la misma forma que una máquina con relaciónl11 . ___ _
métodos no mecánicos de fabricación. La precisión, la rapidez. la univocJbi.l ·ll!it&gt;ional' - .
..
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d d la d ·
, la rufi
·d d 1 ·
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, cuyas cond1c1ones de serv1c10 se basan en un contrato, con un sueldo
0 fi · lid d I
Chla ad, fi-a~o~t:mui ªd '
iscrebcmo, · u orrnnaliª ' ª n~~o_sa su nte ~ ~graduado según el rango del cargo y no según la cantidad de trabajo, y derecho
e1a orro e 1cciones y e costos o ¡et:IVos y perso es, son ummtame ,
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coniorme a reg
1¡as. u a rwrustrac1on es traba¡o pro1es1onal en
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en una adrrurustrac1onseveramente burocratrca (Weber, 2000: 730-7 · __., lltiddeldeb , . • d
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un amento eI unc10nanuento tecruco es:
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propio smo a la 'regla' estatuida. la cual establece al propio tiempo a quíény~ •1..i aut e semcto ,' ~e er, 2002: .707 ·
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ser el heroísmo la rnteligencia la oratoria
regla: a la ley o al reglamento de una norma formalmente abstracta.
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, cuyo derecho de mando esta, 1eg1t.un.i
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ª es una re1a c1on social
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y puramente
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es tablec1·d.i, en e1marco de una •compe. tencia concre ta·, cuyas de lim1·1:aC10'nye~
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a o 6¡etIVa y en as exigencias prores10 e~ _
-.i;:7¡ ¡.7 )
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actividad del fuacionano. El tipo de func1onanoes el del funcionariodetor,
156

16

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157

�t/i,

,\lóm,a de,

un área definida de responsabilidad en la que está especializado.
•
Rige el principio de la jerarquía funcional y de la tramitación,
es decir, un istema firmemente organizado de mando y ubordinación
de las autoridades inferiores a las superiores. La inspección garanti?.a el
cumplimiento de las disposiciones establecidas.
•
El funcionamiento de la organización está regulado por un
sistema consistente de normas impersonale y previsible .
•
El reclutamiento, la promoción, y en general, las reglas que
definen la carrera burocrática se configuran obre la base exclusiva
del mérito y la especialización, siendo, por tanto, imprescindibk
una formación profesional apropiada al cargo.
•
Los funcionarios son asalariados a tiempo completo. La
remuneración está de acuerdo con su po ición jerárquica. Ningún
miembro de la organización posee los medios materiales con que
realiza su trabajo ni puede utilizar su cargo para favorecer sus
intereses privados. El trabajo y la vida privada constituyen esferas
estrictamente eparadas.
•
La conducta de los miembro de la organización se acerca aun
modelo de acción racional, gobernada por reglas o procedimientoS
escrito que obviamente son objetivos e impersonale .
Pero, el tipo de fenómeno burocrático no se circunscribe sólo a
la administración pública, sus características definen también las
pauta de la empresa industrial. Más aún, el propio concepto de
racionalidad está asociado al mercado y al surgimiento de la empresa
capitalista moderna, porque satisface determinada necesidades
inherentes a la producción en gran e cala, que podemos sintetizar
en las siguientes referencias: a) aumento progresivo de tamaño, que
ha supuesto un incremento de las exigencias administrativa; b)
especialización creciente, con uno roles definidos por normas
precisas; c) conocimientos técnicos también especializados; d)
tecnología mecanizada; e) planes a largo plazo con base enconie~
racionales y a una e tructura estable; f) disciplina continua y rígid2
de todo el personal.
La transición a la estructura burocrática dentro de la empresa.

158

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parece iniciarse con la especialización del trabajo, procediendo del
mod~ s_i~~ente (~tzberg, 1995: 284): 1a especialización requi~re
bdehruc10n de la Jerarquía de autoridad para que pueda introducirse
bcoordinación mediante la supervjsión directa. Luego, a medida
que se especializa más el trabajo y crecen las unidades la
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orgamzac10n recurre a la normalización para su coordinación. Ello
mtroduce una importante división del trabajo administrativo
ieparando el diseño en las tareas y la supervisión de Jas mismas: ;
iñad_e una tecno- estructura para planificar y formalizar el trabajo.
Si la producción por unidades es de naturaleza artesanal
furmándose 1a estructura del taller a partir de las habilidades de lo;
rr.ibajadores situados en el núcleo de operaciones; es decir, de
acuerdo con la naturaleza no normalizada de us sistemas técnicos
lJs de producción en serie, surgen precisamente a raíz de la
il.1turaleza normalizada de sus procesos productivos, hasta el punto
Je que la forma burocrática de e tructurar a la organización, es
macterística de la empresa industrial y entre u notas más
IOb~e_salientes, como ya se ha explicado, el ser más racional que
lllllll:tva, maquinal más que orgánica, impersonal más que personal.
Es un hecho pue , que el aumento y 1a tecnificación de la
~ucción ocasiona un incremento de tamaño y complejidad de
as-empresas, que acaban convirtiéndose en organizaciones formales
&lt;on una estructura burocrática. De ahí que, el resultado de
trrcuniento organizacional de la empresa, sea la aparición de un
ftrsonal e pecializado, separado del trabajador directamente
~lado a 1a producción, con distintas posiciones en el interior de
Jerarquía funcional que abarcan desde el personal directivo
iGsando por lo técnicos hasta el de oficina, como observa Luca
11.arin (1992: 13).
Por estas razones, a medida que la propiedad se separa de la gestión,
"1ie?ta la proporción de técnicos encargados de poner al día la
~ar~ burocrática y como afuma Alain TolJ!aine (1985: 419) la
~dad de la empresa se olvida: las decisione se elaboran en
ti1&gt;s los_ niveles de la jerarquía, en todos los sectores de la organización
~qu1era que puede aplicarse el conocimiento científico.

159

�\fr,mr11 d·' C.A1111•;, Ur.ra \1r¡Íl1, Jr,1111 \ f,,m, h7r,rrs ~l111r&lt;

La nueva realidad que demanda soluciones prácticas pan aoon de ejercer el oficio en toda su extensión cada trabajador
indu tria, bajo la influencia de la mentalidad in trumental dr w,iaperdido el conocimiento así como la e.icperiencia de los distintos
época, somete a la organización empresariaJ cada vez más a ,ocedimientos. De esta forma, la destreza, la habilidad, la
científicas; en la medida en que la producción se encadena J fl)fesionalidad la maestría e atrofian al no aplicarse sino a distintas
masifica se sustituyen a los cualificado14 por obreros especializ pione muy limitadas y siempre idénticas. Especializándo e
a ignados a tareas limitadas rápidamente aprendidas y repetidas una pequeña parte de u oficio, cada artesano se convirtió en un
forma mecánica hasta normalizar sus habilidades.
mijador parcelario. El sistema fabril de la época lo reduce a mano
De uerte que aquel trabajador que se ocupa del producto,dt iobra y al hacerlo no puede considerar ya su personalidad fuera
herramientas del mantenimiento y de la organización de su p su papel como factor de producción. Por tanto, de una actividad
trabajo, e tran forma en un trabajador e pecializado en una lftsana que organizaba su ciclo de fabricación total, en torno a las
concreta de la elaboración de un producto y se encue ibilidades humanas, pasamo a la organización índu tria! que
ubordinado a 1a disciplina de un trabajo organizado por otros; Ípuso, sus propios ritmos y en donde la plasticidad del trabajo
a poco se da Ja lenta disgregación de la condición artesanal
ano no sirvió para llenar los intervalos abiertos por la
que trabajar ser hábil, y adquirir tanto lo propios instrum
ación.
como La habilidad para servirse de ellos eran una misma coa En la medida en la que las empresas e hicieron más grandes y
Advertimos la transformación del artesano cualificado del urrieron de un personal asalariado, la compo ición y las
tradicional, que ha pasado por un aprendizaje que forma parte cterísticas de la mano de obra cambió. De igual manera, la figura
sistema formativo de las arte y oficio , a un traba1 b dirección típica de la primera fase de la industrialización, se
absolutamente descualificado, aunque especializado, de prov~
tormó. Pasó de unir en la misma persona la propiedad y la
todo conocimiento profesional, pero fácilmente adaptable a ción de la empresa a separar amba actividade . Surgió por
nece idades de la producción en cadena. La máquina coas
razón, la figura del director con nuevas cualificaciones exigidas.
entonces para el obrero un nuevo medjo exterior en el
gamos aquí al desarrollo más completo de la teoría burocrática:
actividad debe encontrar una inserción original, y que m
transformación de los directores en expertos" (Touraine, 1985,
definición de u tarea.
kllno I: 388). Expertos que gracias a un conjunto de conocimientos
in duda la e pecial.i.zación de tareas había limitado ta
cuado basados en la ratio técnica partieron del principio de
intervención de cada artesano que el oficio se perdió. Al pe
para cada problema existe the bes/ one wqy, la solución óptima,
E I término 'cualificación' puede entenderse en dos sentidos. Uno d
persona; otro, el que e exige del puesto de trabajo. Para este trabajo. def
término. como aquella iltribuc1ón que se da al trabajador despué del pe
aprendtzaje -tirocinio-, que lo habilita oficialmente para el desempeño del
r; La estandarizacíon de procedimientos, producto de la divisjón de wreal;
a la utilización de sistemas de producaón en cadena. se encarga de recortJr
más el contenido de un puesto, a la vez que genera un tipo de trabajador
cualifi ado y e penalmente conocedor de un numero de operaciones c.id.i
limitado para las cuales muestra una excepcional destreza, con el consiguiente
de tiempo y de costos de producción.
14

160

la cual no cabía discrepancia razonable en el esquema de un
tema tecnocrático.
En lógica conexión con ello, lo expertos, los 'tecnócratas', que
prendieron no sólo a los técnicos del proceso productivo, sino
ién a lo; especialistas en managmm1t, y por ende, expertos en
· tcación, organización, investigaciones operacionales, análisis
sistemas, entre otra actividades y funciones, en una palabra, los
endido en teoría y práctica de sistemas, se justificaron a
mos por apelación a las forma científicas de conocimiento.

161

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Así, mientras que en el is tema artesanaL la cualificación de quien
c:Lrigía e definió por un nivel tal de conocimientos habilidades y
actitudes propia del oficio, que colocó al maestro arte ano en b
cú pide de la organización y le convirtió en el elemento central del
sistema y de la en eñanza de ese trabajo pue es él quien organizaba
las actividades en el interior del taller elegía y decidía sobre los
método , las herramienta y lo movimiento apropiados, egún b
té nica del oficio y definió e I grado de participación en la elaboracion
de la artesanta del aprendIZ y del oficial; en el sistema de fábrica, b
cuahficac1ón de quien dirigía se e tableció tanto por la facultad de
decisione y de mando como por 1a facultad para rganizar
racionalmente el trabajo según la jerarquía de la e tructura
organizacional.
La empresa se compuso en lo ucesiv de pue to de trabaio
pree tablecidos ocupado por personas, en función de u habilid.td
para adaptarse al ritmo de la máquinas y no ya de de per onas qll
ejecutan un conjunto de tareas para elaborar una artesa nía, que se
ganaban un pue to en la organización a partir del grado de
virtuosismo que mo traban en su arte u oficio. De tal manera que b
preparación de lo nuevos trabajadore e redujo a la row
manipulación de la máquina, algo muy alejado de la producción de
'oficio'. A í comenzó a perfilarse la figura de una forma de trabajai
que ella la eparación trabajo mental y del trabajo manual 'donde
el artesano e convirtió en trabajador de poseído de u cualificaoon
profesional y ometido al empre ario.
ta tran formación e tan profunda, tiene tanta con ecuenci.ls
sobre todo los a pectas del trabajo ) sobre las actitude de los
trabajadores que puede decirse justamente que epara radiLalrnentc
un istema de trabajo de otro. i el antiguo istema e califica &lt;k
«artístico» el nuevo se define como 'técnico'. Este fenómeno
entraña uno de lo grandes temas de los autores clá icos. que
vindican la distinción entre la de · ión desligada de la acc1on
ejecutora y tran formadora de la materia y divide el trabajo en
trabajo directivo y traba¡o operativo. Una relacioo nece ariamentt
jerárquica y orientada al logro de una mayor eficiencia, quien mandJ

162

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yquien ejecuta; una frontera bien trazada entre los overole de

rr.iliajo y las camisas blancas observa Touraine (1985, tomo l: 411 ),
connotando la di tinción diferentes cargas de pre cigio y poder para
una y otra categoría.
El prop1etano legal y el director efectivo de la producción no
mn ya idénticos. Entre ellos, se marca un clara di tancja: la
apacidad, el carácter y la cualificación se convierten en los
principales hito para el aseen o, pue para la naciente ociedad
mdustriaJ. que entiende el desarrollo económico corno un proceso
mel que la división del trabajo aumenta la e pecialización y la
mteracción entre Jos agentes económi os, no hay otra manera de
ordenar la empresa más que al modo de un racionalismo empresarial,
que busca ólo paradigmas productivos. La diferencia con el pasado
rs importante. Una vez que se concibe la fábrica como una unidad
de producción que funciona de manera mecanizada, e coordinan
os agentes de producción en función de ese único objetivo.
La necesidad funcional de la sociedad industrial, plantea el
empleo progresivo de personas técnicamente preparadas que puedan
hacer frente a dichas necesidades. Tal ituacíón aunada al fuerte
mterés que desde el último cuarto del siglo XIX se deja ver por las
1Plicaciones práctica de la ciencia en la industria, por el papel que
rstadesempeña en la pro pei:idad económica de un país desemboca
tndos caminos, que se explican a contrnuación.
Uno, el que genera un conflicto entre las necesidades de
~trucción técnica de una sociedad indu tria! y los ide le de una
!ducación liberal hacia la cual tienden tradicionalmente los estudios.
Eneste a o el creciente interés por la cosas útiles y el aumenlo
dd reconocimiento del valor de una amplia difu ión del
0nocimiento práctico ademá de la preocupación educativa en
Cltanto a establecer un i tema de mstrucción técnica, hacen posible
bapertura de diversos institutos politécnico .16 E I canuno ya se
tltuentra preparado para la expansión de dicha instrucción.

~nMéx1co en los años treinta, se crea el IPN, bajo el mandato del presidente
Cárdenas del Río.

163

�Con la decadencia del si tema gremial otra razón para que S1Bpn
la necesidc1d de una instrucción técnica que habilitara para el na,
en las fábricas, lo industriales incieron temor de que se divulgw~
ecreto profe ionale y se re istian a apoyar el movimiento e&lt;lldll
de la instituc1one politécnica . Después de todo con la upreum
industrial que experimentaron las sociedade industriale , se pmm
las ba es para establecer las tradiciones mdustriales en 1a que lacm
Y l.i investigación estaban au entes, además los propietarios y
directores c.irecieron generalmente de conocimiento cientílm
dudaban de si fa instrucción técnica debía darse a los trabajadoos
limitarla a los c;upervisores y directores. Ast vemos que la falta &lt;le,ff
por parte de la mdu tria para la instrucción técnica dentro de ■
sistema educativo además de un inadecuado istema de educa
elemental que posibilitara el acceso a estudios medios y upell&amp;
influyeron indudablemente en que e capaciwa para el trabajom
misma fábrica.
Dos, por medio de un sistema de capacitación para el traba~qi
empezó a de arrollarse en las mismas fábricas, en donde se blld
reunir el conocimiento empírico de los artesano , registrarlo, clasifui
tabularlo y reducrrlo a leyes y regla , para luego ser enseñado a bdl
obrera en formación, como pretendía el 'Taylori mo', 17 al consill
que la capacitación para el trabajo había de realizarse en cada obRI
hasta alcanzar u mayor eficiencia y productividad, i11 s,t11. 18

_ __
El 'taylorismo' es un sistema de trabaro que se desarrolló al interior&amp;
primeras tabricas mdustriales de los Estados Unidos de América, como m
del trabajo del ingeniero Frederick Winston Taylor ( 1856-1915). El sistema co
por una enumeración completa de todo los factores de quienes depende
fenómeno. cada operación estudiada; después de haber reconocido todo· lo5 t
qu~ inter~·ienen, det:rmi~ pore~penencias yobs_e~acione todo lo preus,1s ¡x
las relaciones numencas que eXJSten entre los distuttos hechos en presencia. T
uego a esta blecer as1 un cierto
·
,
.
,..
numero
de reglas cuyo con¡unto
se conoce,..nombre de· istema Taylor' 0 'Taylorismo'.
1 En palabras del mismo Taylor: ~Implica unarevolución mental complcu
parre de lo trabajadores de cualquier esrablecimiento o industrial unarevo
men~al completa po~ parre de esos homb!es en rnanto a sus deberes respecto
trabaJo, a us rompaneros y a us patrones (Taylor, ¿Quus laadnm11s:rorzmi(l{11
11

164

En adelante, se concibió un 'nuevo tipo de trabajador', definido
como "máquina que piensa". Por tanto, es congruente y casi
.rvitable que en el transcurso del desarrollo científico que
QIXterizó el término del siglo XIX y el inicio del siglo, el er humano
raplicara a sí mismo ese paradigma científico, tenido por único y
miversal. No resulta inconsistente entonces, que la máquina se
IDl!cibiera como la medida del hombre. Ambos constituyeron el
muro de la producción. Los estudios de organización se centraron
mcómo adaptar la máquina a las cualidades del hombre y cómo
iloptar el hombre a las posibilidades de la máquina. Y, eso no se
bgró con el antiguo sistema de las artes y oficios, que tomaba años
t formación en y para el trabajo y para vivir según la condición
,opia del mismo; se logró con un sistema de aprendizaje orientado
11.! productividad o trainin~~ que tomaba apenas unos días para
csw-capacitado frente a la máquina, pasando así de 1a cualificación
~ antaño a Ja especialización en el trabajo.
Actualmente la valoración de los vínculos entre capacitación y
112bajo tiende a variar conforme a los futuros escenarios que se
¡RSentan, y que algunos llaman sociedad postindustrial, entre otras
npciones. En dicha sociedad encontramos elementos, en decir de
lllrich Teichler (2005: 47), como son: los conocimientos que se
IUelven la célula central para la prosperidad económica, el bienestar
~ial y la innovación en todas las dimensione de la vida humana,
bque significa, por un lado, que los grupos sociales más poderosos
t influyentes están constituidos por algunas de las élites
e
,Oiesionales, entendidas éstas como aquellas que han adquirido
~habilidades cognitivas y lo conocimientos sistemáticos necesarios
para ocupar los diferentes puestos de trabajo que requieren un saber
iterminado. Significa también, que en este entorno poscindustrial,
Dcapacitación para el trabajo en la empresa, se transforme según
dmod r d
•
b
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1
· ·' d l
e10 e competencias que usca otar a a orgaruzac1on e
•
•
. •
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1,.1
~~ XXI, de una fuerza de trabaJO flexible, mult1func1onal,
CU!ificada y certificada, capaz de responder a las exigencias
11tructurales del nuevo trabajo. Esto, entre otros factores, está
bando a las organizaciones empre ariales a ser cada vez más
r.onsc·
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lentes e a neces1 a e poner e W1 person que pase e
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la cualificación a la profesionalización de u saber y su aber lwr lilliograña:
productivo lo que vislumbra un nuevo cambio educativo y om
nueva acultura ión a la e true tura de trabajo emergentes~ IL1AD ES, C. ( 1996). f lacia la Rfff,úhlica dd trabtyr,. La organización artesanal
paradigma po tindustrial que valdría la pena analizar con la fim
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166

167

�Des empleo y pobreza: el binomio
excluyente

Maáa Luisa Marcinez ánchez"'

Et TRABAJO HUMANO ES EL ELEMENTO DISTINTIVO por excelencia por
medio del cual lo seres humanos transforman la naturaleza· innovan
crean nuevos biene y conocimientos en un permanente
lllercambio de energía por satisfactore . En la ociedad actual tener
tn empleo 1 implica la po ibilidad de acceso a otras fuente de
otaest.u acial como on la alimentación, la salud y la educación.
lllembargo lo alto índices de de empleo en el mundo· conminan
1cues tionar a nivel mundial, la efectividad del crecimiento
~nómico como generador de empleo más y mejor remunerado
Tk creación de la r.iqueza vía la mayor Libertad de circulación de
,·Oireuora de la Facultad de Filosofia y Letras de Ja Universidad Autónoma de
~o León

Liditerencia enue traba10 y empleo es que en este úJt1mo e t.á presente L, idea de
lirrerse en un mercado laboral por W1 alario con regulaciones y normas vigentes
~trJ sociedad. (MoJSe, 2000)
1.i Orgaruzac1ón Internac10nal de! TrabJ.JO, plantea que el 25 - 3011/o de una fueJZa
~de lrllbajo de más de 3,000 millones de personas esta en muación de subempleo,
~as que 140 millones están pura y simplemente desempleados ("lnforme sobre el
~en el mundo 1998-1999. Empleabilidad y mW1cliaLzación, papel fundament.a.1
formación". OIT. Re umen. p. 1.)

169

�111

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\lom, 1Jll&lt;t1 \lo!'t!lit

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~

bienes, de capitales y de trabajadores de un país a otro. Y a 1111 Gmuza, 1998); pero es un hecho que para el año 2000, de la
nacional se impone una reflexión -por un lado-, sobre la poliooi ~!ación total de 97;483,412, la población ocupada e de
empleo, e decir, las acciones con que el gobierno mexicano t,01,994 y según la Encuesta Nacional de Empleo para el tercer
propone amortiguar o di minuir el desempleo y-por el otro-, eoqi EeStre del 2003 hay 1.2 millones de personas en desempleo abierto
medida dichos programas están orientados e incluyen a la poblacili dmonto equivale a una tasa de desempleo abierto de 2.8% que
en condicione de pobreza.
~ralos valores registrados en los tres últimos años. EL problema
En México y a raíz de la crisis económica de principios de los complica por lo niveles de pobreza que existen en el país, es
los gobiernos empezaron a buscar otras estrategias de desa~ kir, ~ falta de empleo contrae el consumo e incrementa la pobreza,
económico, con apertura al extranjero y ajuste estructural al intera •lo cuaJ tanto la política económica como la social convergen en
del país. El gobierno redujo su papel como empleador al veor R asunto.
gran cantidad de empresas de u propiedad, pero inicia en esta OllSlll Una gran cantidad de estudios en tomo a la pobreza en México han
época una serie de medidas promotoras del empleo, como la entm ¡qx&gt;rcionado el sustento a u política ociaJ. Al mismo tiempo,
de capital productivo al país y la implementación de programas• inocturas administrativas con alcance en los tres niveles de gobierno
empleo eventuales, para aliviar el creciente desempleo en qutr ano la Secretaría de Desarrollo Social ( EDESOL) han operado
vieron envueltos un gran número de mexicanos.
amos programas de combate a la pobreza. (López, 2003); sin embargo
Entre las medida que tenían por objetivo el control dr lri:lioón entre los programas de atención a los pobres6 -en particular
inflación, vía una erie de pactos, se contuvieron lo salarios a lb desempleados pobres- y la generación de oportunidades de acceso
e pera de que e to fuese un atractivo para la inversión extr~ kmpko para estas amplias capas de población, ha sido poco explorada.
productiva· ademá en 1989 se decretó que la inversión extr fttrabajo es un ejercicio de reflexión sobre la política de empleo y
de una empre a podría alcanzar hasta el 100% mientras que
posibles efectos en la población en condiciones de pobreza en
olo se aceptaba el 49%. Sin embargo estos e fuerzos no
lxio. Se inicia con una revisión sobre los enfoques teóricos actuale
suficientes para satisfacer la demanda de empleos de la pobla lle la pobreza y el desempleo; para luego realizar un análisis critico
puesto que por ejemplo, de 1988 a 1994 se crearon ólo 500,
la polltica social y finalizar con una propue ta.
nuevos empleos, cuando e necesitaba un millón de pue tos
trabajo por año. (Pozos 2000), y durante el año de 1995 se per · í'!Sonas podían participar ólo una vez en su vida. u objetivo era mejorar la
.más de un millón de empleos en el sector formal, con un consec

mcremento del desempleo (Ganuza, 1998).
En esa última crisis, el gobierno impulsó un programa dise~
para el entrenamiento de trabajadores desempleados 3 e imple
.
otro emergente denommado Programa de Empleo Especial
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· d
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u oso re su ta os como amortigua ores e gran cnsts e ero

ihd técnica de los trabajadores. EJ plan derivó en la creación de más de medio
de empleos de cor to p 1azo, 700,,o de ¡os rua 1es fu eron en aseas
,
ruraJes. y a que
lnba¡adore recibúmel800/o del alario mínimo vigente.

foblauón que no trabaió ni siquiera una hora durante la semana de referencia
manifestó su disposición para hacerlo e hizo alguna actividad para obtenerlo.
EGI)
~ · ibe
COIICJ
aquí la pobreza tal como la define Julio Bolvinik, como la carencias
derivadas de las limitaciones de recursos económicos. Los recurso o fuente

EI PRO BECAT, Programa de Becas para TrabaJadores. C.omo res
lit~tar de los bogare on los ingreso corrientes. activos básico y no básicos,
número de beneficiarios aumentó de 198,000 en 1994 a 350,000 en 1995, rim
abrnes y ervicios gubernamentales gratuitos, d tiempo cfuponible para traba10
alejada aJ número de trabaJadores despedidos en los primero me es de ¡99j;
o, educación y tiempo libre. Por lo tanto es pobre aquel hogar que dad.is sus
~ La duración de los cursos ofrecidos por el programa era limitad.i, ¡0
·
de bienestar no puede a~facer u necesidades. por miis eficientemente que 1.ts
debían tener un mínimo de calificaciones (lo que excluía a muchos de los
&amp;tetón Economía, u Jomadt1., v1erne 24 de octubre. 2003, p. 26).

-

3

170

171

�,

(

Conceptos básicos: desempleo y pobreza
El de empleo e la condición de estar s-in trabajo; es un fenóm
asociado al si tema capitalista de producción (Garraty, 1978),
de empleo como elemento económico interviene en el modcli
planteado por Maynard Keynes como respuesta a la Gran Depresu
que vivió Estados Unidos a fine de los años 20. En su TeonaC.
eral del E11,pleo, Interés)' Dinero Keynes explicó cómo las _politiz
fiscal y monetaria afectaban el ahorro y la inversión y por lolDI
el empleo.
La idea del empleo como una pieza manipulable en el ÍIKf
~conómico de la ganancia máxima sustituyó a la del desempleo e()(;
un efecto temporal asociado a las crisis económicas, no siellljl
desfavorable. Por ejemplo, los productores lo asocian con Uil3'en la demanda de lo que ellos producen, lo cual es malo; pero pi
otro lado, el incremento en la fuerza de trabajo desempleada abaril
sus costos, lo cual es bueno para ellos.
Ha ta antes de la Gran Depresión, la víctimas del dese~
eran responsables de sus propias condiciones, es decir, el hecoo«
que a una persona le fuese dificil el acceso a un empleo se at11J111
a su falta de habilidade , de preparación académica o de actitlJII
personales. Sin embargo estos u puestos entran en tela de itid
con la gran cantidad de de empleo en el mundo -no necesariand
los de escasas habilidades- y hay un tácito reconocimiento dt
dimensión social del desempleo por parte de los gobiernos, pii,
que la mayoría de ellos implementan en la actualidad prograBI'
para dar trabajo a los desempleados.
Frente a la dimen ión social del desempleo se encuentrak
dimensión per onal -psicológíca7 y de realización- de quien loVllt
Un desempleado es una cifra en la estadística nacional, peto
trabajo e una necesidad hwnana; es un medio relacionado cOII
auto expresión, la autonomía y la creatividad de los individuos.

~sempleo prolongado perturba el sistema de necesidades
fundamentales de la gente. Debido a los problemas de subsistencia,
bpersona se sentirá cada vez menos protegida; la falta de
participación dará cabida a sentimientos de aislamiento y
marginación, Y a la disminución de la autoestima. (Moise, 2000).
Esto sin contar con el deterioro de las relaciones afectivas en 1a
fmúlia gracias a los sentimientos de culpa.
El proceso vivido por un individuo en una situación de
¡rolongado desempleo, comprende por lo menos cuatro fases: 8 a)
100Ck. b) optimismo, c) pesimismo y d) fatalismo. Es una especie
t "montaña rusa emocional" que en su última etapa representa la
transición de la inactividad a la frustración y de alli a un estado
final de apatía donde la persona alcanza su más bajo nivel de
mtoestirna.
La dimensión económica del desempleo es la más tangible, pues
~to en forma reducida, en una sociedad de mercado, el empleo es
dmedio por excelencia para acceder a los satisfactores de vida.
El desempleo se vive de manera distinta de acuerdo al estrato
10Cial, las personas calificadas que no tienen un empleo
~ablemente estén a la espera de una oportunidad de empleo con
ll!tas prerrogativas y acorde a su perfil profesional; los recursos de
111! redes familiares les permiten la espera· otras personas pudieran
tteder a un empleo no deseado por la presión social y económica;
lllembargo para los pobres, el hecho de no tener empleo9 es una
lttdadera tragedia. Se apela a la solidaridad primero familiar y luego
tornunitaria; se accede a realizar actividades fuera de la perspectiva
~™&gt;nalesperada, con el fin de mantener los niveles de subsistencia.
El problema del desempleo es al mismo tiempo parte del
~lema de la pobreza (Garraty, 1978). El desempleo puede ser el
~en de la pobreza y esta a su vez es un resultado de aquel La
~reza es considerada como uno de los problemas fundamentales

' Cecili.l Moise (2000) asegura que el de empleo produce patologías y 4ue es1'1' 1Según M.ix N~ff (1996), citado por Moise (2000).
empleo no solo m.argma a los sujetos del aparato productivo } del consufi](\-' Slll entrar en Ja clasificación de los empleos en formales e informales o en
que también los margina socioculturalmente.
1!&lt;1:.nos O atípicos; para mayor información al respecto, en Pozos (2000).
172

173

�de nuestra época: su presencia en las agendas de política social en Je ~rivacrón efectiva,_ rea~ y otra dimensión mijetiva, de sentimiento
todos los países del mundo es una evidencia de ello. Los estudios y mdi~,~~al o colectt~o de privación relacionados con alguna
avances que e tienen sobre la comprensión del problema son condtemn que se perabe como alcanzable, independientemente de
significativos, aunque la conclusión siempre presente es que e trau bs condiciones reales y objetivas. (Townsend, 2003).
de un fenómeno complejo, multidimensional, que incluye aspectos
La_gente sufre de pri1 aao11 relatit•a si no puede satisfacer del todo
éticos y morales en la esencia misma de su definición. La falt.1 ~ Peo torma suficiente las condiciones de vida; djetas, comodidades
consenso en una definición de pobreza influye en las dificultades estándares Y ervicios, que le permitan desempeñarse y relacionarse
de medirla y por lo tanto decidir cuál es la línea que separa a lo! rnmo parle de la sociedad. Alguien vive en la pobreza cuando no
pobre de lo que no lo son.
menta con los recursos para acceder a tales condiciones de vida.
La asociación de la pobreza con las carencias económicas qtr La gente puede sufrir de privación en el trabo/o, donde se consiguen
impiden el disfrute de satisfactores básicos como el alimento yb ~ medms que determinan en gran medida la posición en otras
salud, además de la reducción de posibilidades de las per onas pobres eit~ rd s; en el hogar, el vecindario en la familia y en una serie de
para acceder a la educación y a cubrir un puesto en el merca® t'lmdades sociales e individuales en que se desempeña (Townsend
formal de trabajo, es la vertiente más socorrida en los estucuos deL lOOJ). Sin ~mbargo volvemos al punto de donde partimos: par;
pobreza. La definición de la línea internacional de pobreza comod ~ racionalizar la privación relativa se concibe un umbral del ingreso.
hecho de tener un dólar diario disponible, de acuerdo al Banro loreUo es ilógico que el trabajo sea un atisfactor más, cuando es,
Mundia~ e un ejemplo de la reducción del concepto de pobrezH 1.n:uda, el medio para obtener e1 resto de las condiciones de vida.
su dimensión económica. Las ideas de st1bsiste11cio J' de 11eresit/iJiJ er~ hay otras formas de entender la pobreza: un enfoque
básicoJ se asocian a esta corriente. Las críticas principale a estt •ernat,vo es el de Sen (2003) quien propone una teoría en la que
vertiente son, en el caso de la s11IJJistendo, el hecho de reducir~ :luye tres conceptos clave: las capacidade , las realizaciones y
necesidades humanas a las de los animales; en el caso de las ,mesü/dlfi bienes. A ello agrega un eje espacial que divide lo ab oluto y lo
básicos, i bien es un avance reconocer tácitamente los dered~ l!btwo. El nivel de pobreza en términos absolutos es el de Ia
que tienen los individuos a recibir los beneficios sociales elemenldks. p-.¡cid~d~s; en el _nivel relativo están los bienes O recursos y las
continúa una reducción de las necesidades básicas a los elemento! ~acter15 1:1cas de dichos bienes que tienen una potencialidad de ser
mínimos de bienestar flsico en las personas y a un conjunto tk ~IZJdos por las capacidades de las personas. Detrás de los bienes
instalaciones Hsicas como los ervicios básicos de agua, luz Ydrena~ ie encuentran las características materiales de los bienes la
;¡¡act , .
.
,
en las viviendas.
ensacas personales de los lll1embros de la unidad económica
Las grandes discus1o?es sobre lo ~ue son las necesidade~, ª ¡&gt;Jllf :ec:~o sus ~ustos Y el entorno flsico, social y político e? el qu;
de la Teoría de la Jerarqlllo de las 11ecmdades de A. Maslow (crtado¡XJ .· (Desai. 2003). Una vez que se abe que la gente □ene us
Bolvinik, 2003) y la dificultad de definir las necesidade . parqit ~idades garantizadas, lo que se observa son us realizaciones,
pasan por las estructuras sociales y culturales, origina el concep!J '3r~~nto el entorno Ylas características personales-según el autorde pri11aaon relativo, con la cual e entiende que la pobreza es ~ ~tciona~ la características materiales y los bienes requeridos
relación cambiante entre la priv~ción y el in~res~, en el c_UIS~ ~sg;rant12ar las capacidad_es.
_ _
_
tiempo y a través de las cornurudades. La pnvac1on relaava
, ~o que la pobreza □ene vanas d1mens1ones, entre ellas la
una dimensión olyeti1 a o real que son las condiciones estructural'! ~nuca, que es la más reconocida a nivel mundial y por el otro
1

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174

175

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lado está la dimen 1ón ultural que por el campo propio de es- «sempleo, definirán la medidas y las acciones a tomar por los
e una dimen ión compleja que involucra necest&lt;lade ubJelJVI. p,ierno . Pobreza y desempleo son el binomio excluyente de lo
de eos, expectativas; la dimensión psicosocial, que e la perspeain iimos tiempos y es po ible reswnir en elJos la nueva cuestión sociaL
que lo pobre tienen de sí mismos; la dimensión ética, que In 11 de ir, los temas relevantes tanto para las discusiones científicas
que ver con la relaciones sociale y el respeto a uno mismo. tllll! ¡c¡démicas como para su inclusión en las agendas políticas de
otras.
Dios los países del mundo.
El concepto de pobreza utilizado en los indicadore nacioom
en México e el que Julio Bolvinik define como "las careooa mlisis critico: políticas pública , pobreza y desempleo
humanas derivadas de las limitacione de recursos económicos.tu
recur o o fuentes de bienestar de los hogare son lo ingresa uspolitica públicas, ademá de ser en i mismas un marco de acción
corrientes activos básico y no básico , acceso a b1ene. Y ervm "'1 bonentación, on un conjunto de intervencione que el gobierno
gubernamentale gratuitos, el tiempo disponible para tra~ e hacer O no en un campo e pecífico. Ambas eleccione tienen
doméstico, educación y tiempo libre. Por Jo tanto es pobre• ~nciasparalapoblacióndedichopa.ís.Todainterven iónpáblica
hogar que dadas su fuentes de biene tar no puede atisfacer m:reta engendra lUlél alteración del e tado natural de las co ·as en la
necesidades. por más eficientemente que las use" -10
indad y puede unirse a uno o varios efectos o impacto . "Todo lo
La oincidencia entre pobreza Y de empleo es que onlb ~ierno sin embargo influyen en muchas manera , algunas
fenómeno e trucrurale a o iados a un istema de produced tliieradas, otras no en cuantos de su ciudadanos y residente e tán
di tribución e onómica y social Entre las diferencias se plXI tsempleado " (Garraty, 1986)
mencionar que no e discute el concepto de desempleo;~ 11 Los problemas que ea México llegan a instituirse como políticas
sencill como dicotómico: tienes empleo o no lo tienes. Se~ fi,licas iguen dos vías no nece ariamente excluyentes: la primera
obre las causas que lo originan o sobre sus efecto en la socicdal tellas es el consenso nacional interno, que bien puede surgir de
en las personas; se discute obre la calidad del empleo, peroal •demantla de la población en generaL de grupos e pecíficos, o
claro que e algo necesario para la vida de lo ere humanos. tsituaciones evidente , como es el ca o de la pobreza que a partir
En cambio en la discusione obre el concepto de pobrezaCIS ijsexenio 1988~1994 se reconoce y e instituye con el Programa
lo teórico de la econonúa y la o iedad en la ultunas &amp;-. ionaJ de olidaridad como la política acial de combate a la
han corrido ríos de tinta y a pesar de ello nos encontramo conll ~breza. La egu nda vía - no menos fre uente- es el
falta de consenso en u definición y por ende en las formasi a.dicionarniento internacionaL externo - moral o ec nómico-medirla tal vez porque detrás de cada concepción hay una vil# lt los árbitros mundiales determinan como prioridade , cuyo
antropológica e ideológica. La importancia del enfoque que sc td ll¡uerim1ento mínimo lo gobierno nacionales han de cumplir a
obre la p breza radica en que la concepción obre el probkf llnbio de lo apoyos económicos e perados. Un eiemplo de e te
onenta de algurta manera la accione de la política social Lo-' de políticas ociale e refiere a la de lo grupo vulnerable
ocurre con las cuestione de empleo: la percepción que los de~ lt permean como una moda en el ambiente mundial.
de la política tengan re pe to a la cau a Y lo efectos la interrogante es por qué i el de empleo e un problema
~nte, de grave con ecuen ta individuale y ociale , no ha
11b definido como una política pública central como e el ca o de
1" Sección Economía. L11.Jomadt1, viernes 24 de Octubre, 2003, p. 26.
17ó

177

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l J1l'• \l,:rl11i

\,111rl,ez

la salud, 1a educación o la vivienda, si el hecho de tener un empleo
puede ser el primer escalón para acceder a lo demás satisfactore de
vida. Un desempleado tiene una privación pero ntls que de un satisfactor,
se trata del centro y origen del re to de los satisfactores: del trabajo.
Las concepciones obre desempleo y pobreza inciden sobre el
tipo de políticas y programas a implementar; es diferente conceb1r
el desempleo como un fenómeno económico y sociaL a trasladar h
responsabilidad de su desempleo al sujeto y a su falta de capacidad.
En todo caso y corno ocurre actualmente, si hay alto desempleo en
profe ionistas y per onal calificado, hay que buscar a los culpables
por otro lado. La concepcione de pobreza en base a las capacidJdes
-de acuerdo a Sen- lo que hacen es desviar la atención sobre Lu
condiciones de desigualdad en la distribución de los bienes en el
sistema económico y justificar la asignación de bienes y recuro a
quienes tengan mayores capacidades potenciales 11 y esto se
convierte en una especie de selección natural y de supervivencia
del más apto... o del más capaz. Y si los bienes y lo recur os ya
están a ignados -y por cierto no los tienen los pobres- es probable
que las capacidades florezcan donde existan los bienes y los recursos.
La con epción de la pobreza desde la idea de las necesidades básicas.
con todo y que se le critique por reducir las necesidades del ser humaro
a la parte material, no deja de establecer un piso mínimo de
requerimientos para asegurar la existencia, y e o ya significaría una
ganancia para millone de seres en el mundo. El asunto es quien debe
asegurar esa procura existencial y ese piso mínimo para que luego puedan
florecer las potencialidade creativas y productivas de las per mus.
La política obre pobreza y empleo en Mexico tiene dos car.is:
una es la de a istencia con programas de empleo o de apoyo

económico de corto plazo sin eguimiento, que no espera una tasa
de retorno y que igual transfiere fondos para desempleados como
¡ma empresaf; y la otra es de de arrollo, con un filtro de selección
oo tm natural de premiar la cultura emprendedora de los pobres,
s~mpre y cuando tengan cierta capacidades acordes al espíritu
'4pitali ta y - ¡vaya incongruencia!- un cierto capital que aportar
romo inversión o como garantía de préstamo que presentan ante
una nueva figura intermediaria -que no son los bancos- entre un
programa de gobierno que aporta los fondos y el beneficiario que
finalmente quedará a expensas de esta nueva figura admini tradora
Je lo recurso financieros: la núcrofinancieras.
Li politica social en México más que redistributiva es paliativa y de
wmpás de espera, con la esperanza de que se termine una crisis cuya
~rmanencia ya nos parece tan familiar, como la de alguien que llega
¡\Ira quedarse. En cambio la política económica sigue planeando y
kK:hando contra los molinos de la macroeconomía, apostándole a la
mano invisible del mercado y a 1a inversión extranjera, mientras el
desempleo e incrementa en todas las regione y los estratos sociales
del país. Ante la ausencia de un diagnóstico claro de los problemas y
111.1 dimensiones, las causas quedan ocultas y las políticas públicas, por
btanto, on erráticas en un juego de ensayo y error cuyos aprendizajes
~ parecer no han ido capitalizado por la clase política de esta nación.
Algunas interrogante quedan en el aire; por ejemplo, si el desempleo
es un problema mundial, incluidos lo países desarrollados, podríamos
iimteamos si el sector productivo e capaz de ser el dinamizador de 1a
((()nomía y el generador de empleos por excelenc~ o hay que buscar
otros esquemas como empresas comunitaria o mecanismos de
llltOempleo. 1·2

Después de un estudio obre la tasa de retomo de la rnversión en capiul
humano, en una erie de programas nortea.mencano , el autor considera que los
programas de entrenamiento son un mecarnsmo ineficiente de tran ferenciJ Yel
inverur en ellos es una política ineficiente por er dingida a trabajadores adulto de
ba¡a califica ión. La propuesta es mvertiren los jóvene y sub idiar a los v1eios yalos
que están en desventaja severas o bien proporcionar subsidio aJ alario a los
empleadores. (Heckman, 1998).

~ promueve

11

178

~ Un esquema mteresante es el que plantea el programa "Activos a tu Servicio"
la Secretaría de Desarrollo Social y Fomento Econóllllco en San

•rol.is de fos Garza, N. L., que con el objetivo de crear fuentes de trabajo, reúne
de técnicos desempleados y los ocupa ya sea en tareas que requieren er
cubiertas en el municipio como pintura, jardinerfa y limpieza; o los anuncia entre las
tolonias como servicios técnico profe ionales (plomero , albañile , marmoleros.
fil) aun costo más ba¡o que el del mercado. (Periódico .\ 1etrópoli, San Nicolás de los
GalZ.l, N. L., abril de 2004 ).
1~ s

179

�\f na l ,JI

\fuTtr

\

J

Y i el desempleo e general, incluido profe iom 141 Ys1-como ocurre- hay grupo de pobla ión en condi ione tale
trabajadore c.ahfaados, 1gnifi a que el problema no e Li formq mdefen ión, que gracia al dr ulo de pobreza a ve es
r que hJy un mercado laboral ineficiente } un tema prodooa ,arracional, e encuentran paralizado ante la e ca ez de
que "de perdi ia" la productividad que podría er generada por '1'funidade de empleo y de vida, nos lo hay que u ar en la teoría
grupos de empleado . Por otro lado, fa política. de empko- concepto de pobreza rela ionado con las nece idade bás1 a 13
implíctta o explíc11a - e tán onentada fundamentalmentealsmr DIMY que emitir política que a eguren una red1 tribución para
formal
la pobl.icion en c. nd1cione de pobreza tiendr secubran la nece idade bá i a de lo ciudad,mo mexicanos.
de.cmp ñarseenmayormedidaenel ectorinformaldelaecoooa El.1 eguramiento de un empleo para lo ciudadano es la
eJ gran ignorado por la políti a pubh as.
neta r pobre y e tar desempleado es una doble ex lusión: si
las p0Üt1cas de empleo evita la egunda, e má probable
Propu ·ta
¡rdi.~minuya la primera.
En e to do problema e tructurale de pobreza yde empleo,c
nivele acruale ponen en tela de juic1 la efectividad y la efm
del modelo de de .irrollo vigente • cuya e is ten l;l c1tenta contn
dignidad humana. de millone de per ona en el mund . e ~
mejor nfluye el viejo problema de la eparación entre la polm
económica y la política o Lli. La primera con u eterna plane,1(11
de bú quecfa del mundo fel.Jzmente e onómico que no llega
egunda en un papel de apaga.fuego o 1erra bc1che de lo
que deja la primera.
E un he h que d s· tema e on 'mi o globalizado cada va 1h
menos margen de a ión a lo gobierno · pero n e utópico ¡di
que clicho margen d acción e pueda capitalizar en unJ tonu
de isione on la firme voluntJJ re olver I problem.i de r~
económi o y o ia) de mu ho mexi ano. Para e. o hay que Kd
decr ione de poli · a públi a integral cuya claridc1d de l . obJd,O
defina el ruml de toda la políticas: económica
ial labortl
empl o. Y i el emple es el medio por ex elen iJ par.1 que lo indivoll
e h.1gan cargo de us prop1,1 vida , hay que revisar cual e el ctd1
botella en la genera ión de I empleo requeridos y e. perados.
Li gente IJ que tiene que perseguir un pue to de trahajo en un nieio'
lc1boral ag tad eri.m sus propia habihdade las qu hablu'3llf
ello mi-;mo . per ll1.:gan al m r ad e independientemente Ir~ La conce ion de pobreza de Sen pane de la idea de que todos los ciudadJno
habilidade quepo ean hay un va ío que lo excluye y lo· confina'
nhacersc llegar los recursos que requieran para que se generen us capac1dade ,
ector IDtorrnal ada vez más protector.
~ en una realidad como la me rcana, de rezagos · de igualdade~, es ba tante
~tible.
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PROGRAMA DE INGLÉS EN PRIMARIAS
PÚBLICAS DE NUEVO LEÓN. ÜNA
CARACTERIZACIÓN DEL PERFIL ACTUAL DE

SUS DOCENTES EN EL CONTEXTO URBANO

Ma. GuadaJupe RodríguezBuloes *
Patricia Delgado Rodríguez **

Introducción
Et APRENDIZAJE

DE LENGUAS EXTRANJERAS tiene gran importancia en
los a pectos sociales, práctico y educativo de la vida de los
mdividuos actualmente. Hablar más de una lengua se ha convertido
boyen día no solamente en un signo de estatus ocia!, como lo fue
en un tiempo, sino en una característica necesaria en la formación
i-:csonal y profe ional de las personas. Aprender un idioma adicional
~esde edad temprana ha estado en cliscusión desde académicos hasta
padres de familia y obviamente servidores públicos de la educación.
La inserción de la enseñanza del inglé en las escuelas públicas
en México a nivel nacional es una iniciativa reciente que trata de
responder a la demanda de mejore opciones para la preparación
lC.ldémica de los estudiantes desde temprana edad. ¿De qué se trata
esta propuesta? ¿Sobre qué planteamientos aciales y educativos
descansa? ¿Cómo se lleva a cabo en Nuevo León? ¿Cuál e el

• D1plomáttca, investigadora y consejera mternacionaL
'¾Egresada de la carrera en Ciencias del Lenguaje de la FFL de la UANL. Becaria
dclC.utro de Estudios Humanísticos.
185

�funcionamiento de este programa enfocándose de manera particular.
en los perfiles académico , laborales y profesionales de us docentes
en el contexto urbano de Monterrey y su área metropolitana? E tis
son algunas de las preguntas centrales que este proyecto pretende
responder a través de dos fases: 1a primera, una exploración documental
sobre el tema; y la segunda, una comparación con la realidad a través
de la aplicación de dos instrumento de inve tigación: redes emánticas
e historias de vida a una muestra de maestros que. actuahnente laboran
en el programa de inglés en primarias de Nuevo León. Todo esto en un
esfuerzo por pre tar atención a un fenómeno educativo relevante dentro
del desarrollo de las humanidade yel campo de la enseñanza de lenguas
extranjeras, es pecíficarnente.

Programa Nacional de Inglés en Educación Básica en México
De acuerdo a los antecedentes presentados en el Portal de Internet
del Programa Nacional de Inglés en Educación Básica (PNIEB)
éste nace del reconocimiento que hace la Sub ecretaría de
Educación Básica acerca de la necesidad de incorporar la a ignatura
de Inglés a lo planes y programas de estudio de educación preescolar
y educación primaria y realizar los ajustes pertinentes en los de
Inglés para secundaria con el propósito de articular la enseñanz.J
de esta lengua extranjera en los tres niveles de educación básica Y
de lograr, a través de esta articulación, que al concluir su educaci~n
secundaria los alumno hayan de arrollado la competenCld
plurilingüe y pluricultural que necesitan para enfrentar con éxito
los de años comunicativos del mundo globalizado, construir Uild
visión amplia de la diversidad lingüística y cultural a nivel global Y
respetar u propia cultura y la de los demás.
El propósito de la enseñanza del inglé en la educación bá ica es
que los estudiantes obtengan lo conocimientos necesarios para
participar en práctica aciales de lenguaje orales y escritas con
hablantes nativos y no nativos del inglé mediante actividade.
e pecíficas con el lenguaje. En otra palabras, a travé de actlVidade
que conllevan la producción e interpretación de diverso textos oralei
y escritos - de naturaleza cotidiana académica y literaria-, los

186

estudiantes serán capaces de satisfacer necesidade básicas de
comunicación en diversas ituaciones cotidianas, familiares y
conocidas. (PIENB 2011) 1
De acuerdo a Martínez García (2009),2 coo.rdinador del PNIEB,
con este programa se busca la apropiación de diversas prácticas
1ociales del lenguaje por parte de los estudiantes para interpretar y
producir una variedad de textos orales y e crito , que les permita
satisfacer sus necesidades de comunicación, desarrollar estrategias
para el aprendizaje y la competencia comunicativa, y generar
conciencia y una valoración positiva hacia otras culturas. E decir,
me programa busca satisfacer las necesidade del mundo actual
proveyendo a los alumnos las ba es para una formación integral
que le permita integrar e y desarrollarse exitosamente dentro del
imbito académico y en un futuro en el profesional y laboral.

Inicios del Programa de Inglés en Primarias en Nuevo León
El Programa de Inglés en Primaria en Nuevo León (PIEPNL)
llllCiado hace 18 años, como un programa piloto, tiene el objetivo

Je propiciar la enseñanza del idioma de forma funcional en los
estudiantes de primarias públicas del estado para el desarrollo de
los menores, de acuerdo a su entorno y edad, habilidade y
tOmpetencias que le permitan afrontar exitosamente situaciones
que requieran el uso del idioma inglés a un nivel básico y el
recimiento académico. De acuerdo a Jo mencionado por Reyes
Taméz (2007) 3 secretario de Educación en Nuevo León, afirma que
Qno de los compromisos del gobierno del e tado es poner la
tecnología al alcance de todos, conjuntado la adquisición del idioma
:nglés, con las aportaciones que ofrece una herramienta digital,
. PNíEB. ( .f) Acerca del PTENB. Recuperado en Mayo 2011 desde: http://
~ica.sep.gob.mx/ pnieb/
1

Martínez García, Entrevista (2009). Disponible en http://
ldnakeb. WOid press.comf 2009/ 07/ 22/ entrevista-al-doctor-jua 11-manuel- martinez1.lrcia-coordinador-del-programa-nacional-de-ingles-en-educacio11-basica/
;,Je Reyes_ Tamé~,
Entrevista (2007). Disponible en : http://
l.uitenc1clomed1a.org.mx/ 2007/ 11/ 13/ inicia-%E2%80%9Cingles-con!ll:r:lo dº
me 1a%E2%80%9D-en-el-estado-de-nuevo-leon/
187

�di eñada para el aprendizaje.
En referencia a la .implementación del Programa de Inglés en
Primarias, Nuevo León fue uno de los Estados pionero en el pa~
en aplicar e te programa en 1a totalidad de las escuelas primarias,
en quinto y sexto grado. Con esta trayectoria en la instrumentación
de un programa con los objetivos y alcances con que e presenta;
resulta importante reflexionar sobre algunas de las bases
fundamentales que e tarían en el planteamiento de esta propuesta
pedagógica de en eñanza del inglés como lengua extranjera en Li
educación básica.
El PIEP nace en Nuevo León en el año de 1993 como un.1
propue ta a la demanda reaJ de la globaJización. Es una respuestl
al proceso socia], cultural y económico que requiere el conocimiento
de una lengua extranjera, beneficiando a una población estudiantil
de 10,000 alumnos. Fue así como en el ciclo escolar 93-94 se inició
el proyecto con 100 escuela primarias, a niños de 4 , 5 º y 6 grado
de primaria, pidiendo como requisito tener un promedio de
aprovechamiento superior a 8.0. A partir del ciclo escolar 96-97 se
convierte en ProgratJJa debido al alcance y proyección logrado en el
estado. En el ciclo escolar 98-99 hay un cambio significativo enl.i
estructura del programa, .integrándose al horario escolarizado de
los planteles participantes y situándo e solamente en sexto grado,
en dos sesiones semanales de sesenta minuto cada una. Para el
ciclo 2009-2010 se tenía una cobertura de 1,362 escuelas: 2283
grupo de quinto grado con 64,662 alumnos· 2221 grupos de exto
grado con 63,405 alumnos; y con 700 grupos de primer grado. con
21,000 alumnos, abarcando así un total de 45 municipios, los cuale..
a su vez son atendidos por 450 maestros de inglés. (SEB idioma~.

2010) 4
En el verano del 2009 se anuncia que el programa de inglés e
extender{! en cobertura para Monterrey y su área metropolitana en
su totalidad. Por lo tanto, un número importante de mae tros de
~ SEBidioma . (2010) Programa de lllglés en Eh1rarió11 básica. Anle..tdr11tcJ.
Recuperado en Mayo 2011 de de: http://sebidiomas.uienl.edu.mx:805 41
Ol_AcercaP rograma/ acercaP rog_antecedentes.html

188

mglés son contratados en el ciclo escolar que dará inicio en
septiembre deJ 2010.

Características de la actividad docente del PIEPNL
El proceso de selección de profesare dentro delPIEPNL tran curre
de la siguiente manera: los docentes son invitados a las
convocatorias, una vez que son aspirantes le aplican el examen
escrito con un contenido básico ademá de una entrevista oral para
verificar el nivel del dominio del idioma y Jas contrataciones de los
docentes, una vez que acredita tiene que cumplir con los requisitos,
los cuales son que sea mayor de 21 años, tener el compromiso y la
vocación y tener licenciatura o en efecto en proceso. En el programa
los docentes asisten a conferencias y cursos de capacitación asignados por asesores con experiencia en el campo laboral que asisten a
los docente para cumplir con los parámetro e tablecidosy cumplir
misfactoriamente los lineamientos para la productividad y avances
en cuanto a resultados académico .
Dentro deJ programa la asignación de las escuelas es flexible en
cuanto a accesibilidad, debido a que una vez que se acreditan el
examen oral y escrito de los aspirantes a entrar al proyecto son
evaluados mediante la admini tración y supervisión del programa.
Después de la evaluación se les asignan escuelas de acuerdo a la
cercanía del lugar donde radican lo aspirantes, de tal manera que
puedan abarcar más de una escuela si es posible.
De e ta manera, a los aspirantes que acreditan los lineamientos
del proyecto se les otorgan escuelas y se les da la opción de elegir
entre los planteles educativos disponibles y más cercanos para poder
1D1plementar de manera eficiente la productividad y beneficio tanto
docentes como alumnos para cumplir satisfactoriamente las
expectativa del proyecto.
Los programas de capacitación se imparten de igual manera a los
maestro con o sin experiencia, e Les invita a participar en los
proyectos y a que asistan a las conferencias, ya que, si cumplen con
total a istencia, al final se les otorga un reconocimiento por su
coJaboración y participación dentro del mismo. No es obligatorio,

189

�/]i;m,. n

&lt;

\

(

;

pero se considera pertinente e indispensable asistir a los proyectos
para el buen desempeño acadénúco. Al inicio e da un curso de
inducción al ingresar al programa., al igual que se imparten cursos
de actualización, certificación y La preparación para el buen
funcionamiento dentro del mismo.
Capacitación docente
Acerca de la capacitación de maestros, se ha señalado que para
avanzar en la ense11anza de una segunda lengua se debe formar a un
mayor número de maestros en el extranjero, porque el aprendizaje
de un idioma se debe dar en el contexto del mi mo.
La capacitación es impartida por ase ore que son a ignados para
la actualización y la ubicación del nivel de conocimientos, estos
cursos a los que los docentes acuden son impartidos en el CECAM
{Centro de Capacitación y Actualización de Maestros) en donde es
notorio el de arrollo profesional de alto nivel por parte de los
técnicos pedagógicos. Lo cursos impartido por los asesores en el
CECAM para los docentes tienen una duración de 3 horas y los
cursos de actualización duran alrededor de 4 horas, cabe señalar
que algunas conferencias y sesiones programadas por la coordinación
tienen w1a duración de 2 horas aproximadamente.
El material que se utiliza en el programa es una recopilación
y diseño de la casa editorial M e ~ el cual puede ser adquirido a
bajo precio ya que la editorial tiene ofertas para la venta del librei
incluyendo a lo grupos de 1 º, 2 º, 5 º y 6' año.
Programa de Estudios del PIEPNL
De acuerdo a SEB idiomas {2011) El Programa de Inglés en
Educación Básica del Estado de Nuevo león ha adoptado el enfoque
del Programa acional de Inglé en Educación Básica, el cual tie~
el propósito de desarrollar en los estudiantes la competencii
comunicativa en inglés como lengua extranjera, hecho que iroplic.a
dejar de centrar la enseñanza del lenguaje en el conocimiento formal del sistema de la lengua desde una perspectiva normativa, para
darle prioridad a la enseñanza de prácticas y actividades sociales de

190

\/". G11ad&lt;1l11pt Rod111!,11ez Ruines,

R11ru1,1

lldg,rdo Rodn~u1Yl

rnguaie en tanto que é tas implican la participación en actos de
b:tura y escritura, así como en intercambios orales variados, plenos
de significación para los individuos cuando tienen necesidad de
comprender lo producido por otros o de expresar aquello que
consideran importante. Asimismo, el lenguaje se nutre de la reflexión
i~temática en torno a las prioridades de los textos e intercambios
orales.'
Por ello se considera indispensable reorientar la asignatura hacia
b producción contextualizada del lenguaje y la comprensión de la
variedad textual, el aprendizaje de diferentes modos de leer, estudiar
einterpretar los textos de escribir e interactuar oralmente, así como
de analizar la propia producción e crita y oral.
De de esta perspectiva el lenguaje e considerado como un objeto
complejo mediante el cual un :individuo comprende el mundo y e
mtegraen la sociedad y un objeto que cumple no sólo con propósitos
comunicativos sino también cognitivos y de reflexión, donde utilizar
eficientemente el lenguaje significa ser capaz de interactuar con
otros a través de la producción e interpretación de textos orales y
escritos, a fin de participar en la sociedad.
Una vez e tablecido los objetivos delPIEPNL, sus antecedentes,
funcionamiento, características de sus docentes y la capacitación
de los mismos de acuerdo a la exploración documental realizada, se
hó a cabo una egunda fase del proyecto donde se trabajó en la
adaptación de los dos instrumentos de investigación, redes
semánticas e historia de vida. También se llevó a cabo la
delimitación del perfil para la muestra de maestros del PIEPNL
para posteriormente localizarlos y llevar a cabo la aplicación de los
Y'i mencionado instrumentos de investigación.
El propósito de realizar una segunda etapa de la investigación
de manera empírica es tener la contraparte de lo encontrado
lllediante la exploración documental acerca del programa, además
~ buscar ampliar y a u vez especificar el perfil actual del docente
' E.Bidiomas. (201 O) Programa de Tnglis n, b d11rnción básira. Recuperado en Mayo
10J¡ desde: http:// sebidiomas.uienl.edu.mx:8054/0I _AcercaPrograma/
ltrcaProg_antecedentes.htmJ

191

�r¡ nt,21

dentro del programa en base a la comparación de los datos arrojados
por los instrumento de investigación aplicado a la muestra de
maestros y los dato obtenidos en una primer muestra.

procedió a realizar la adaptación de los instrumentos de investigación
ya mencionados a continuación se hace una breve mención de la
literatura consultada y que justifica el porque fueron estos do
instrumentos los óptimos para los fines antes citados.

Formación docente
El aspecto en particular que e eligió para su investigación fue ~
formación docente como parte de la preparación de lo maestro~
que forman parte del PIEPNL. C.On esto se bu có determinar cual
e la percepción que eUo tienen acerca de este concepto mediante
lo dato obtenido de lo in trumentos de investigación: rede
semánticas e historias de vida, lo cuales fueron adaptados para lo~
fine ya mencionados.
Los motivo que no condujeron a seleccionar la formación
docente como el a pecto a investigar surgen de lo mencionado por
Margarita Pansza et al. (1996) en el libro Fm1dr11J1enfación de la Didticlica
donde no dice que:
En el mayor número de los casos los profesores son profe ionist.is
que se dedican a la docencia, apoyados en la preparación y conocimientos
propios de su especialidad, y su acercamiento a los grupos de alumnos
está condicionado por concepciones docentes intuitivas derivadas del
sentido común. (p 75)"
Y partiendo de esta concepción no solo teórica sino práctica. _es
que entramos en el cuestionamiento de si realmente cualquier
persona que cuente con conocimiento en determinada área puede
ser maestra(o) y má allá de esto en que medida el alumno se ve
beneficiado o perjudicado por dicha situación. Desde esta reflexión
es que se traslada dicha situación al contexto del PIEPNL Ysus
mae tros, buscando saber i e tos cuentan con una preparación en
el área y cual es su percepción acerca de la misma, además de
considerar de que manera influye dicha preparación en un proceso
de enseñanza-aprendizaje de calidad del idioma inglés.
Como ya se mencionó para llevar a cabo esta segunda fase de la
investigación, después de haber delimitado el aspecto a indagar. se

significado de manera natural, es decir, directamente con los
individuo evitando la utilización de taxonomías artificiales creada
por los inve tigadores" (Valdez Medina, 1998, p. 65). 7
De acuerdo a lo mencionado por Valdez Medina, las redes
semánticas nos ayudan a acercarno y descubrir cual es la percepción
de la personas acerca de determinados concepto de manera
natural, es decir, in necesidad de palabras estructruadas e ideas
muy elaboradas, las personas hablan acerca de lo que para ellos
implica cada concepto, y ayudados con su experiencia en el tema
aportan de manera significativa su propia percepción semántica.
El procedimiento que se sigue dentro de la aplicación de las redes
semánticas naturales se constituye a partir de dos tareas importantes
que son llevadas a cabo por el entrevistado:

Pansza, Margarita, et al. ( 1996). F1111da111entació,1 de lo didácttCt1. México, D. F. Gernib-

, Medina Valdez, J. L. (1998). J-LJs redes semántica.r nallm,les, usos y aplicacio11es m
pnQJ/qg,fa social México: UAEM

6

192

L Instrumentos de investigación
Para los fines de esta investigación se utilizaron dos instrumentos
cualitativos debido a que con ellos podemos encontrar la de cripción
a un fenómeno sin experimentar o aplicar un tratamiento. Los
instrumentos a utilizar fueron las redes emánticas y la historia de
vida. e utilizaron ejemplo de cada uno de lo instrumentos para
su adaptación y posterior aplicación.
Para poder llevar a cabo la adaptación del material para la nueva
muestra se revisó la literatura existente acerca de estos dos
instrumentos. A continuación hace mención de la información
revisada.

Redes semántica
'las redes semánticas no permiten conocer los significados de
los sujeto y plantean como objetivo: aproximarse al estudio del

193

�U111;

li

1

&lt; 111. ,

l. Se le provee dé una palabra a definir y se les indica lo hagan
con un mínimo de cinco palabras sueltas que pueden er nombres,
pronombres, sustantivos, adjetivos verbos y adverbios, sin utilizar
preposiciones, conjunciones, artículos o cualquier otro tipo de
partlculas gramaticales.
2. Ya que e tienen las palabras que definen el concepto provisto,
se le pide al entrevistado que las organice en orden de la importancia
que cada una de ellas tiene, re pecto de la palabra definida. De esta
forma, se le pide que asigne el número uno a la palabra más
importante relacionada con el concepto definido, y así sucesivamente
hasta jerarquizar a toda las palabras que dieron como definitorias.
De esta manera podemos obtener a travé de la experiencia de
los entrevistados, una serie de palabras que no ayudan a comprender
y tratar de explicar de mejor manera el concepto definido. También
nos permite establecer una relación jerárquica de acuerdo a los
principales conceptos relacionados con la palabra definida.

Historia de vida
La historia de vida fue el segundo instrumento de investigación
elegido para esta aplicación ya que esta técnica nos permite adentrarnos aún más en la experiencia del entrevistado dentro del tema
a tratar, además que se puede utilizar en conjunto con lo realizado
en las redes semánticas.
La historia de vida o autobiografü es de gran importancia en la
bú queda de información. ya que habla acerca de las experiencias y
relatos que han vivido las persona . Por ello, u testimonio es vital
para la construcción histórica de los hecho y de la obtención de
dato de primera fuente.
De acuerdo a Patricia Balcázar (2005) la historia de vida es parte de
un paquete técnico de investigación que resalta el requerimiento de
una actitud diferente .&amp;ente a los sujetos de investigación, con el fin de
insertarlo en una _per pectiva mucho más reflexiva y crítica deJ mundo
y la vida social contemporánea (p.196).8

8

Una de las grandes ventajas de utilizar está técnica de
mvestigación fue la manera en que se pudo relacionar con la previa,
redes semánticas, ya que lo que se le pidió a los participantes fue
que en base a la lluvia de ideas llevada a cabo en el primer
mstrumento de investigación desa:rrollaran cada concepto con la
finalidad de darle forma a su concepto de formación docente en
hase a sus experiencias y vivencias. A su vez el instrumento incluía
una serie de preguntas estimulo para facilitar al participante el
de.mrollo e integración de las ideas.

2. Adaptación de los instrumentos de investigación
Debido a que esta parte del proyecto es la continuación al trabajo
previamente realizado por la Dra. Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes
yla Dra. MarthaArmida Fabela Cárdenas (Rodríguez, MG. &amp; Fabela
M., 2010),9 se tomaron como base los instrumentos utilizados en
una primera aplicación y se adaptaron para los fines de la misma.
En esta ocasión la palabra -estímulo- a definir era en el
tnStrumento de redes semánticas (1) "Formación Docente" dado
que es el área específica dentro del programa de inglés en primarias
de la SEP que nos interesa rescatar.
De tal manera se buscó establecer como palabra a definir el
concepto antes mencionado esperando recibir a cambio palabras
que nos den señal de cuál es la perspectiva acerca de la formación
docente y sus ventajas y desventajas dentro del programa.
Al instrumento de Ja historia de vida (2) sólo se le modificaron
las preguntas estímulo, encaminadas a facilitar el desarrollo e
mtegración de las ideas del entrevistando aJ momento de descnbir
su experiencia. A continuación se presentan los ejemplos finales de
los instrumento de investigación aplicados.

Balcázar, Patricia, et aL (2005). I111iestigació11 mt1fitoli11a, 12 ed., Toluca, UAEM

'Rodríguez, Ma Guadalupe. &amp; Fabela Martha. "Caracteristicas de la docencia en
,!programa de inglés en primarias de uevo León." En Murrieta Cervantes B.,
B11s~niers, P. y Hernández, M 2010. V({,i({ciones sobre 1111111is1J10 te111r1: La Í!lt1tsfigaaó11
'C!l/t,!P,llt1Se:x.trmyeras. México: C.olección Textos Nómadas. Uruversidad Veracruzana.

194

195

�Univer 1dad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Fílosofla y Letras, Colegía de Ciencias del Lenguaje
Proyecto de investigación: Enseñanza de Lenguas Extranjeras

en Nuevo León.
Responsable del Proyecto: Dra. Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes
Apartado: Programa de Ing /és en Primarias Pública en el

E t.ado de Nuevo León.
Instrumento de recolección de datos
Dato deV de la Participante:
Hombre
Mujer
Formación Académica:
Ultimo grado de estudios:
Especialidad:
Años de experiencia: l-5 O 6-10

O

O

Edad:

O

11-15 O

16 o másÜ

Instrucciones: Elija 5 palabras suelta que describan la fra e
Formación docente. Éstas pueden ser nombre , sustantivos, adjetwos,
verbos y adverbios sin utilizar preposiciones, conjunciones, artículos
o cualquier otro tipo de parúcula gramaticales. Después asigne uru
jerarquía, iendo el l el número que designe a la palabra que usted
con idere más cercana en su sjgnificado y/ o relevancia y así
suce ivamente hasta llegar al cinco. Escnba dentro de la flecha el
número corre pondiente.

0
196

Datos de1/ de la participante:
En esta segunda parte le pedimos escriba en las siguientes líneas lo
que para usted significa la formación docente. Le sugerimos utilice
las palabras que escribió en la red semántica como guía de su escrito.
También puede guiar su escrito a partir de las siguientes preguntas:
¿Qyé significa para usted la formación docente dentro de su desarrollo
como profe ional?, ¿Cuáles son aquellas actividades que considera
más importantes dentro de su formación docente? ¿Por qué?, Dentro
del programa de inglés ¿Considera que su formación como docente
impacta en el aprendizaje de us estudiantes? ¿De que manera?,
¿Coruidera que el tener una formación docente con especialización
en el idioma inglés es garantía de una enseñanza de calidad?, ¿Por
que'';........ .
3. Delimitación del Perfil de la mue tra de maestros a
entrevistar
Retomando que este trabajo es una continuación al trabajo
desarrollado con anterioridad por parte de la Dra. Rodríguez Bulnes,
lo que se buscó con esta nueva investigación empírica era recabar
ínformación acerca de los maestros de inglés dentro del programa
de la SEP que cuentan con la formación docente en la enseñanza del
inglés o alguna especialidad afln, ya que en la investigación previamente
realizada se tomo en cuenta solo a aquellos maestros de inglés que
tenían por profesión carreras in relación alguna con la enseñanza del
inglés o la docencia en si
En esta ocasión se determinó buscar a aquellos profesionistas
egresados de licenciatura relacionadas con la enseñanza del inglés
tales como las licenciaturas en lingüística aplicada y/ o ciencias del
lenguaje de la FFYL, y la de educación primaria de la Normal
Miguel F. Martínez con especialización en la enseñanza del inglés que
estuvieran trabajando actuaJmente en eJ programa de inglés de la
SEP y que contaran con al menos 1 año de experiencia en el puesto.
Esto con la finalidad de contar con dos· perspectivas acerca del la
enseñanza dentro del programa, aquellos que cuentan con formación
docente y lo que no, como esto afecta o beneficia u práctica
profesional y lo que e aún más importante, como beneficia o perjudica
en el proceso enseñanza-aprendizaje el contar o no con esta
preparación.

197

�(

liN r. ;, H ,za l&gt; I 1l/1 1\1.1(/~
"· I Ht

4. Iovitadón a formar parte de la mue tra de roae tro a
entrevi tar
De pué de haber realizado la adaplclción de lo in trumentos de
investigación y delimitado el perfil de lo mae tro a participar en L1
mue tr.i. e procedí ' a localizar TOJesuo que cubneran con el perfil
para parttopar dentro de ella. e recurrió a diferente alternall\';I
para localizarlo • la primera fue a travé de ompañero egre ados
de la FFYL m embargo la respue ta obtenida fue nula, despucs
hubo un a er amiento directo con la coordinación de 1dionu de b
E P m embargo por cue tione de eguridad no en pudo facilita1
la información de maeslros que cubrieran con el perfil requerido.
Finalmente e tuvo un acercamiento coo 1 . nuestros a travé de la
red sooal "'F acebook~ ya que 1 maestros de mglé. de la E Pcuen!Jll
on un grupo e pecial dentro de la ya men 1onada red ooal en el
cual e mantienen en contacto para dar av1 os a erca de urso,
diplomado , 1tuac1one laborales e pecificas, o implemcme
compartir u experien tas como do ente y ayudarse mutuamcnt .

A travé de e ta página e le hizo la invitación a todo lm
maestro a part1C1par en la mue tra, pero en el pro e o de cubrimo
que aún cuando ya tiene má &lt;le 20 de años de baber iniciado 1
programa aquí en uevo León son pocos lo mae tro que tienen
má de 5 de experiencia en el programa. También otra 1tuanón a b
que no enfrentamo fue que no hay mu hos egresa&lt;lo de las
carrera antes mencionadas trabajando actualmente a ex epción
de lo aún e tudiante de la licenciatura de Ciencia del LeaguJ.Ít
de la FFLY lo cual s i hay en u mayoría. Otra ue tión fue IJ
falta de mteré por participar en el proyecto la respue ta por parte
de lo mae. tro fu mínima a pe ar de que e le hizo la inviuc ,ón
de la manera má atenta y e le informó que u cooperación crÍJ
de gran relevan ia para la ap nación de avance ignifi ativos d~ntrD
del trabaJO de inve ligación en u área.
Ha ta el momento han ido erca de 15 mae tro lo cuale
amablemente accedieron a brindarno un poco de u tiemPo p.1fil
explicarle el pro edimiento de los instrumento · de investigación
re ponderlo , cabe de tacar que todo el procedtn11ento e llevó J
abo vía electróní a.
198

roa

d6n ci. los IDJ

~....alas

11 Cooocmeto

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199

liacailli~mla-.

�R flexión de lo hallazgos
A partir de lo datos obtenido de lo dos instrumentos de invest1gación e pudo llegar a l.1 iguiente idea :
De acuerdo a la diferencia antes mencionadas se puede tener
una visión má lara de ómo cada grupo de mae tro percibe a 1i
formación docente y como e ta percep ión es influenciada por el
nivel de preparación n el 'rea de la enseñanza de lenguas, ya que
mientra la mue tra 1, que pertene e a ma stros in la preparación
do ente ve el concepto como un grado académico más es decir.
una profe ión diferente, la mue tra 2 no refiere al mismo concepto
como una tarea con lante, como parte de su desarrollo como
profesionista .
Historia de vida
Las historia de vida de cada mue tra arrojaron dato muy distintos,
mientras que la muestra 1 e enfoco a de cribir u trayectoria como
docente de de un punto de vista per onal de de como incur mnaron
en el área y la atisfacción que pertenecer a este program les dej.i.
la mue tra 2 se avoco a describir la relevancia del la formación
docente, el cual describen como un proce o con tante e interminable, el ual e lleva a abo mediante experiencia de la teoría YLi
prá rica en el aula e colar.
El punto en el que ambas muestras coinciden es en el de la
lapacitación con tante la mayoría de lo informante con ideran
fundam ntal el hecho de que un maestro continúe preparándose, la
diferencia en este punto radica en que la primer mue tra lo ve como
una nece 1dad debido al des onocimiento de metodologías Y
e trategia de en eñanza, y la mue tra do como parte de un proce 0
de actualización en comprom· o con una enseñanza de alidad.
Finalmente cabe mencionarse que existe un desacuerdo dentro
de los participante de la mue tra 2 al considerar la formación
docente en el área corno garantía de una enseñanza de calidad. YJ
que mientra uno a eguran que la preparación tanto en la materia
a impartir (inglé ) como en la didáctica son fundamentale par.i un
pro e o de en eñanza-aprendizaje ignificativo~ otro menciomtn

200

que poseer e tos conocimientos no e suficiente y que es más una
cue tión de actitud y aptitud, es decir, de tener la vocación para
ofrecer una enseñanza de calidad o bien, una en eñanza con
rompromi o ocialmente.
Actualmente e ontinúa trabajando en el análisi de lo datos
obtenido en cada uno de lo instrwnento de inve cigación ante
men ionado para posteriormente presentar de manera más
específica la descripción del perfil ¡1ctual de lo maestro
perteneciente al PIE P L· a u vez también e encuentra en proce o
de elaboración la realización de entrevistas con alumnos de 6 º de
primaria 1 escuela por muni ipio del área metropolitana y lo padre
de familia de los mismos, esto con la finalidad de aber cual es la
percepción que ello tienen acerca del programa y su utilidad a í
como tener la ver ión ya no de los que ejecutan el programa ino de
Jquellos que resultan beneficiados del mismo.

C.On lusione
El PJEPNL e un proyecto que in duda busca no olo atisfacer
bs demandas actuale de este mundo globalizado, sino proporcionar
las herramientas ne esaria para que lo alumno forjen desde
temprana edad un camino profesional exitoso.
Y e no sólo nue tra labor ino nuestro deber orno futuro
profesionista dentro de la en eñanza de lenguas llevar a cabo investigacione sobre dicho proyecto y/ o programa para bu car
cuales on la área en que se requiera má atención y proponer
alternativa que le de solución a ésta .
En esta egunda fase de la inve tigación que orre ponde al
periodo Ago to 2010-Junio 2011 se e table ió de manera teórica y
pra l1 a lo relacionado al concepto formación docent y la ituación
de lo mae tro del PIEPNL respecto al mismo, y de acuerdo al
an.ilis · preliminar de lo instrumento aplicados se logro e tablecer
que el perfil actual del mae tro del PIE PNL ve al concepto
"formación docente" como parte e encial dentro de u formación,
fa que no solo e una etapa má mo un proceso con tante, de
íletualización y re-formación en el cual basados en una reflexión

201

�critica ~e ~u labo~ logran mejorar dfa a día u práctica profesional
S1 bien es cierto que se logró dar un paso importante con esta
fase de la investigación, también nos permitió damos cuenta que
hay mu_chas otra interrogantes respecto al tema, ya que dejó al
desc~b1_erto otras áreas en Jas cuales no se ha indagado con
antenondad, como la diferencia que se hace en el PIEPNL al llamar
instructores' a Jos maestros de inglé , ¿Cuál es la base que
fundamenta este concepto? ¿Existe realmente una diferencia
pragmática o sólo semántica?. Éstas y muchas otras son algunas de
las preguntas que la previa investigación dejo al descubierto y que
seguramente pronto se buscara responder a ellas.

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LA MISIÓN

IGUALITARIA DE LA

TRANSVERSALIZACIÓN DE GÉNERO EN EL
CAMPO EDUCATIVO

tion.Jl

Lid ice Ramo Ruiz *

Introd acción

A MEDIADOS

en el nivel
internacional se propuso la inclusión de la perspectiva de género de
una manera transversal en las políticas púbicas. La idea era integrar
s~temáticamente el principio de igualdad de género en todos los
s~tema , estructmas, políticas, programas, procesos y proyectos
del Estado a modo de que quedase institucionalizado y fuera un
paso para avanzar en los cambios culturales a favor de la igualdad
entre lo seres humanos.
En México, se comenzó a trazar la idea de que cada secretaría de
estado, o dependencia a su cargo identificaría diversas estrategia
~ara incorporar el enfoque de género en el quehacer rutinario de las
lllstancias· en el entendido de que la puesta en marcha de estrategias
de transver alidad upone un proceso largo, complejo y exigente.
Ahora bien, hubo que esperar hasta el año de 2001 para aplicar
este proceso cuando e conforma en nuestro país, el Instituto
Nacional de las Mujeres (I M) instancia impulsora de las acciones
DE LA DÉCADA DE LOS AÑOS OCHENTA,

'Cordinadora del Centro Universitario de Estudios de Género y prnfesora de la
Facultad de Filosofía y Letras de 1a UANL.

204

205

�a favor de la igualdad de los géneros. Dicha institución es la
encargada de armonizar entre secretarías de estado órganos de
gobierno e instancias educativas, de salud, impartición de justicia y
otras normatividades y acciones para que se construya, aplique y
valorice una transversalidad de género.
A más de diez años de contar con este instituto, en este ensayo,
buscamos tejer algunas observaciones de: ¿Está contemplada la
transvers-alidad de género como una necesidad curricular en todos
los niveles educativos buscando la formación de mejore seres
humanos y ciudadano o ciudadanas acordes con las necesidades
del mundo actual? ¿Cómo ha arribado esta propue ta al nivel mes~
social como es la mstancia educativa universitaria? ¿Cómo al espacio
micro del alón de da e donde e aplican estrategias pedagógicas?
Ante la amplitud y complejidad que estas preguntas conllevan,
este trabajo pretende ser una primera aproximación descriptiva del tema.
Para la búsqueda de argumentos, se ha recurrido a métodos como el
análisis document~ el intercambio con especialistas de diversas
facultades de la Universidad Autónoma de Nuevo León, (UANL) a las
reflexiones individuales y colectivas en entrevistas no formales
realizadas durante el año de 2011 dando los resultados que aquí se
presentan.
La exposición está dividida en los siguientes apartados: Razone
de ser de la transversalidad de género; Revisión de una historia de
los esfuerzo institucionales por transversalizar género en el ámbito
de enseñanza básica; La transversalidad como innovación educatiYa
en la educación superior y para terminar con las accione
emprendidas dentro de la UANL.

Razones de ser de la transversalidad de género
Una primera razón de índole política se encuentra en los idea~s
educativos los movimientos feministas. Nacidos e tos, ba10 la lógta
de la modernidad, tienen a la educación en sus diversa modalidades
como un mecanismo que permite maniobrar a favor de la
edificación, transmisión y difusión de la perspectiva de género.~
discusión pedagógica, ha caminado en la búsqueda de estrategias

206

que incluyeran una cultura de género en las escuelas; que alimentara
nuevas formas de relaciones humanas y vivencias entre las mujeres
ylo hombres del mundo en un ambiente de igualdad. En fechas
irciente , el enfoque ba girado a la búsqueda de la equidad,
pretendiendo con ello tener una connotación más integral
Comúnment½ el término transversalización refiere a una
maniobra, una acción para cruzar aspectos rígidos que, en una
mciedad obedece a un ordenam.iento dado y lograr matizar e
mtroducir situaciones emergentes que no logran explicación 0
manejo dentro de ese orden. Transversalización de género, es un
concepto que busca cruzar las nuevas exigencias sociales o cultuale
de una comunidad en el orden actual y traducirles en acciones
Jentro de políticas y programas cuyas prácticas contribuyan a
rrradicar la de igualdad entre mujeres y hombres en el espacio
~róricamente constituido, como es México.
i bien la es.trategia de transversalidad de género tiene sus
pruneras aplicaciones en los estudios macro-sociales de economía¡x&gt;litica de los años setenta, cuando el orden social vigente sufría
ijUebrantos. Puede ser estimada en los momentos actuales, dentro
ile la dinámica de las instituciones de educación superior donde se
itnueva su cultura educativa ante las exigencias de nuevos cambios
!Ociales. Apuntalar con la perspectiva de género el proceso de sus
?mgramas y consiguientemente el quehacer sobre igualdad entre
l)s géneros aparece como una propuesta democratizadora que
lpuntala la nueva cultura institucional.
.Es conveniente asentar que la categoría de género identifica al
illncipio primario de organización social que afecta al conjunto de
Idas Jas relaciones humanas: la división social del trabajo por sexo. Da
llto.ta del ambiente y orden cultural y social configlJia sobre la base de
as ~iferencias sexuales dentro de una lógica patriarcal que lleva a
~ar la diferencia como desigualdad entre los diversos grupos de
~res y hombres y al interior de eUos. Por ello demuestra de manera
~nte, que dicho cotejo no corresponde a caracteristicas biológicas
In que, por el conttario son elaboradas construcciones culturales que,
:orno tales, re ultan susceptibles de ser deconsttuidas y modificadas.

207

�[.Jtl

Una egunda razón de raíces ética alude a la percepción sobre
igualdad. Por ejemplo, e reconoce al meno por los e tudios
feministas que hay do dimensione de 1a igualdad: la igualdad de
jure y la igualdad sustantiva. La primera hace referencia a como se
asienta en lo documento normativo y leye la di posición
con titucional de que todo y todas orno iguales ante IJ ley bicn
llamada igualdad jurídica dentro de una concepción liberal clásica
La igualdad su tantiva o igualdad de hecho es aquella a la que se
aspira con Ja transver aliza ión de género y encamina a la equidad
que upone un trabaj fino para desmontar barreras culturales.
En ambas dimen iones e muestra que las desigualdades y b
discriminación on parte e tructurante de la cultura. Por tanto, e
preci a trabajar dentro de la educación en propuestas pedagógica.1
universitarias -el ca o que no ocupa y preo upa-que reorienten rl
orden social de género y con ello procurar desmantelar las
de igualdades o al menos formar conciencia de que exi tea
herramientas que ab.tteo la cultura genérica imperante.
En lo tiempos que corren, a pesar de contar con un movimiento
ciudadano en crecimiento, con una participación política creciente
de l.1 mujeres reconocida y respetada, encontramo poco avance
de los e tudío de género en alguno sectore edu ativos. Las
resi tencia mentale de una educación tradicional con prácticas
educativas rígidas bloquean los men aje femini ta obre equidad
o bien, e hace ver que la desigualdades y discriminacione e tán
'afuera" de lo espacios univer itarios, y estos no .. contaminan'
adentro, por lo que no on objeto de e tudio y reflexión académica
in embargo, la realidad del espacio U11Nersitario es otra. Por
ello, urge ir al encuentro de enfoque que enriquezcan el desarrollo
de las disciplinas in titucionalizadas, reconociendo y aplicando
propuesta de transversalización que crucen la rigidez Ylai
re istencia de un pensamiento científico mayoritariamente
ma ulino.
Con e to precedentes, en la ociedad mexicana se han construido
a nivel federal varias leyes importante . La Ley de Igualdad entre
Muiere y Hombre en 2004, La Ley contra cualquier forma de

208

1,

,

I

11

Discrimina ión en 2005 y una Ley de Acce o de las Mujere a un
ila Libre de Violencia, en di iembre de 2007, donde se define
amsver alidad de género como: Accio11e.r de uobiemo para el e_¡ercici() e
/eD1enlació11 de. género en la.r dutinta.r dependenci,is} entidades de la
J.inistmrió11 púhlica, federal . estatal o 111m1icipal seg1ít1 sea el raso para la
,rtl(ió11 de progra111asy arcin11es coordinadas o e11 mf!_jtmlo_J' en las rmlizadas
t,,f seaor p1i1•otlo o soáol
En consecuencia sí. la normatividad nacional existe, hay pauta
,exigencia. S~ desde la ociedad civil. e demanda el umplimiento
t bs misma para contar con una igualdad sustantiva; ¿Cuáles han
lllo los esfuerzos in titucionale en el campo educativo para apoyar
esfuerzo de igualdad de género?

lcvisando la historia de lo esfuerzos in titucionale por la
iransve alidad de género en el ámbito de la enseñanza bá ica
~titucionalizar, como dicen Teresa Inchá tegui y Yamileth Ugalde
U004:18) mvolucra la in orporación de objetivo y valore en las
rutmas, norma y actitude del quehacer de las institucione , y e to
ir logra mediante un proceso de intervención que ume en un primer
IK&gt;mento la demandas de igualdad de género en la agenda pública
tbs mismas. En un egundo momento lograr introducir el principio
le igualdad de oportunidades, mérito y re ornpen a en lo análisi
di.ignó ticos de la planeación in titucional Para in titucionalizar
mlos ampo educativo
us discursos de igualdad precisan
toncebir un cambio en la esferas académica , de organización y
~lítica de gobernabilidad institucional que e traduzca en práctica
1favor de la igualdad de oportunidades.
La primera e trategia nacional en la planeación de las política
~ka mexicanas a avor de la igualdad de oportunidades, e
~sen ta en lo año cincuenta y consistió en visibilizar a la muiere ,
n los espacio institucionale . Lo gobierno del "desarrollo
estabilizador' aún con una visión a istencia1 tuvieron la
~ocupación educativa centrada en localizar a la mña y mujeres
~ene en la escuelas o en encontrar las causas de u no extstencia

209

�1 /iiJ/1,IJIJ/,J

, 11nas \11nt1kJ

en los planteles escolares. Implementaron e tudios para
incorporarlas desde la lógica de igualdad universal Con ello, Lt
expansión de la matricula escolar y el acceso de las mujeres a la
educación en general y particularmente a la superior se admite como
un logro; un asunto cuantitativo parecía ser la solución de
transversalidad de género.
En los años ochenta, la fuerte presión internacional y lo
de~ajustes locales exigían contrarrestar un sin número de desvenrajas
sociales ocasionadas por "el ajuste estructural" aplicado a nuestro
país. Lo gobiernos buscaron aminorar la pobreza que esto
ocasionaba sobre todo a las mujeres, con proyectos compensatorio
focalizados en el área de capacitación para el trabajo extradoméstico, la salud y la educación. En esta última los temas de
debate y de propuestas que aparece en el Plan de Desarrollo
Educativo de México bu can de manera general en todos los niveles
educativos:
• Asegurar un acceso equitativo a la educación.
• Erradicar el analfabetismo entre las mujeres.
• Mejorar el acceso de las mujeres a una .instrucción vocaciondl
científica y tecnológica y a una educación continua.
• Desarrollar una educación y capacitación sin discriminacrones.
• Asignar recursos para 1a implementación y el monitoreo de las
reforma educativas.
• Promover una educación y capacitación para niñas y mujere a
lo largo de sus -vidas.
Dentro del gobierno del presidente Zedilla (1994-2000) los
programas sociale contenidos en "Progresa", favorecen a las niñas
para que terminen eJ sexto grado con éxitos amplios en muchos
estados del país, sobre todo por las repercusiones en la salud sexual
y re productiva de las niñas y las adolescentes. Los organismo
internacionales como la Orgt111izació11 Pa11america11a de la Sa/J,d
enfatizan las repercusiones de e te programa en forma favorable,
puesto que lo datos en el seguimiento numérico muestran una

210

l 'di

ll..1111,, J1Jn

(orrelación educación-salud reproductiva de este segmento
poblacional muy significativa. Má educación, menos riesgos
reproductivos.
Se presenta por tanto, el inicio de una posible transversalidad
ruancitaciva y de compromiso en las agendas públicas. De acuerdo
¡ b idea de transver alidad que se ha presentado líneas atrás, ésta
1c logra a partir de la incorporación del principio de igualdad de
oportunidades, mérito y recompensas en los discursos análisis y
d,agnó ticos de la planeación institucional en los sectores
gubernamentales que acceden a recursos del programa social
Progresa. El proceso de sumar las demandas de igualdad de género
daba un paso. El andamiaje de los cambios que ello necesita empezó
i construirse· el camino de sensibilización de funcionarios y
funcionarias, estaba en marcha. Sin embargo, no se mencionan
cambios en la gobernabilidad institucional
A partir del 2001, las políticas de igualdad de oportunidades con
preocupación cualitativa en el campo educativo, dan un salto, e
ixpresa vía modificación de estereotipos de género, proponiendo
~as acciones como:
• Cuidar que el lenguaje incluya a las niñas y sea no exista, aún
fntre niños.
• Asegurar que en los libros y materiale educativos la niñas,
niños, hombres y mujeres e tén representados igualitariamente,
:uidando actitudes genéricamente estereotipadas, como mujeres en
1a cocina, agachadas o de perfi~ hombres de frente dominando
espacios y de cuerpo completo.
• Promover una formación y actualización magisterial que
ontemple la per pectiva de género.
• Fortalecer diversas prácticas en asignaturas "dificiles" o "poco
lllteresantes" a Jas jóvenes a través de programas especiales que
buscan incrementar u interés y confianza en sus capacidades.
Presentando asignaturas como las matemáticas la ciencia o la
tecnología en forma "amigable" al género.
• Incorporar en los materiales educativos el saber mostrado por

211

�\lir pf,

las practicas de científicas de mujeres destacadas.
Dentro de la IT Co11Jere11cia 1'.1,mdial de las .M,!jeres, 1995, el
principio que da tono al plan de acción de dicha conferencia, es el
de 1a transversalidad de género dentro del enfoque de derechos
humano . La propuesta política de esta mirada, e un cambio
importante porque ahonda en la forma y fondo de las condicione
humanas de las mujeres y procura un reposicionamiento de eUas
para lograr la inclusión, allanando el camino a una cultura de igualdad
sustantivc1.
La transversalidad, en di ho plan de acción se define como: 1111a cene
dt! actio11es que b11srat1 reor¡,anizar, 111,jorar, desal7"olhr_)' evalJ1ar los procesos ,k
to111a de deasio11es n1 todas hs instancias politica.sJ' de trabqo de 1ma ory,t1111za,ió11
/JIÍhlica, priVtlda o social, para amortigua[ las brechas de género,
discriminaciones y exismo, donde se pone al descubierto que e1 istema
e colar es un agente de reproducción de asimetrías de género.
Sin duda, la influencia de la posturas teóricas del sociólogo
francé Pierre Bourdieu (en español,1972) con su obra, La
Reprod11tció11: Ele111ento.r para tilla teoría del siste,na de e11setlat1Zf1 publicada
en colaboración con Jean-Claude Passeron. donde hace referencia
a 1a transmisión de valores culturales entre la población, permitió
entender la educación como agente fundamental de reproducción
de la estructura de las relaciones de poder y hs relaciones imbóliw
entre lo grupos, al poner énfasis en que el sistema escolar forma
personas bajo un adoctrinamiento cultural y social de fa clJses
dominantes. En otra palabra somete a un conjunto de reglas,
valore y creencia que no siempre son concordante con lo estilos
de vidc1 de comunidades excluidas de los beneficios del desarrollo.
Entonces a partir de Beijing, 1995, se está hablando de una
tercera estrategia, ituc1ndo los esfuerzos en la búsqueda de accione
de justicia deliberada, de igualdad ustantiva que compen en la
posicione de de ventaja en relación a los dos género . LJs
organizacione de la sociedad civil reclaman al Estado polittcas
nuevas. e cuestiona la idea de apoyo a grupos vulnerables cómo
una maniobra de poca utilidad para corregir desequilibrios entre
las per ona por razones de género.

212

Transversalidad como innovación educativa en la educación
supenor
Iniciado el iglo XXI, la búsqueda de la inclusión del género en
educación, tiene que responder a la nueva situación política y culturaJ del país. Sin negar 1a existencia de avances en la implementación
de programa en los niveles básicos de la enseñanza, los rezagos,
omisiones y sesgos continúan. Incluso, muchas instituciones no
reconocen los estudios de género y us aportaciones científicas,
menos se proponen políticamente la inclusión y no discriminación
de sus temáticas.
La red de Centros y Programas de Género de las universidades
nacionales viene planteando la integración de la per pectiva de
genero, de de el diseño hasta la ejecución de política , programas,
actividades administrativas y educativa , inclu o existen algunos
proyectos de innovación, de cómo incidir en la cultura
organizacional de las instituciones. Esto significa construir caminos
de cambio, innovaciones, y por tanto una transformación en el actuar
de los órganos de gobemanza institucional y de prácticas educativas,
más alJá de discursos.
os supuestos teóricos básicos que respaldan esta búsqueda on:
• Género, no sólo trata asuntos de mujeres. e trata de ver las
relaciones existente entre mujeres y hombres y la diversidad interior
de sus grupos.
• La norma de ser humanos, no es unívoca: hombres blancos,
ricos y heterosexuales.
• No se acepta remarcar las diferencias biológicas como
kgitimación de las diferencias sociales entre los géneros.
• Argumenta como los roles sociale y culturale para hombres y
mujeres e construyen históricamente y se moldean política y
1lfllbóli amente.
• La democracia debe tener un lenguaje incluyente, donde la
Igualdad jurídica es una parte de ello, más la igualdad sustantiva e
bque formará sociedades má justas, con amplio grados de libertad
Yotro compromisos de ciudadanía o de sujetos responsables.

213

�A pesar de las advertencias de Bourdieu, ubyace en lo unagmams En la política educativas mexicana de las do última década
coJectivo de una relación estrecha entre cambio fuertes en L1s !upo tado a la innovación como estrategia para la calidad. ¿La
relacione so iale , ean e tas económicos político o atlturales y la mer alidad de género e tá contemplada como esto? Parece que
po ible clave transformadora de 1a escuela y de la educación. La ape ar de que el enfoque innovador mira hacia la autonomía en
educación vista como lance ocializador de las nuevas generaciones, 1¡&gt;rendízaje de los e tudiante intentando dar un giro radical en
vía la trasmisión de valore cívico actitudes y normas que reinterpreten estilo de trabajo con el que las universidades han venido
el mundo. La e peranza emancipadora, está aún, fin ada en los actos rando e sigue mirando a un ujeto asexuado . Eso sí, la
educativos, dentro del cambio civilizatorio actual
· nes de poder, organización e colar y de trabajo de las y lo
Ahora bien, i vivimo la globalización, orno una nueva cultura
ntes, de las y lo e tudiante e e tán modificando y chocan
societa.1. en ella e exige un nuevo humanismo orientado hacia
la estructura y cultura institucional existente, basadJ más en
relacione ecológicas multiculturales e íntima . Allí la visión de enseñanzas que en lo aprendizajes. los cambio efectuado
género es una lente que apuntala este nuevo humanismo. Por tanto. !11 agudizado e tilos de discriminación de género, desarticulado
e tamo ciertas que la educación precisa una reinrerpretación como
as de comunicación interpersona~ estilo de concebir el
lo plantean los e tudios de género. Una reubicación a la luz de estas
imiento y u trasmisión; e igue bajo una racionalidad que
orientacione logrará nuevas lecturas que exige la vida compleja.
· a un estilo de razón masculinizarte como ello para crear y
Por ello dentro de los sistemas educativos democráticos m.ís mítir conocimientos.
actualizado e han ido incorporando los principios de los drrechos En palabra de Jaume Carbonell (2001:17) la innovación
humanos emergente , y han incluido la lucha contra cualquier forma
ativa onsiste en 1ma serie de mten•mciones, decisiones y procesos,
de discriminación, exclu ión o exismo como elemento del amo _grado de inte11cio11alidodJ' . iste111atiZf1ciÓ11, que trata11 de modificar
currículum y de las tarea educativas la inclu ión de e tudios de udes. ideas, mlt11ra.r, co111t'nidos, tJJodelos J' prácticas pedagó._ejcas. Y a s11
género es ya una práctica educativa cotidiana en dicho istemas • de. introd11dr, f11 11110 línea renovadora 1111e11os pn,yettos y progra1J1as,
avanzados y la transver alización de género una po tura de uabajo tri,¡fes amic11/ore.r, estrategias de enseñanza aprendizaje, modelos
democrática.
·:tito.r )' otras jim11as de orgt111izar_)' gestionar el mnic11l11n1, el centro)' la
La UNESCO. meditó desde lo año ochenta sobre lo eJe
ámica del arda. Ardua tarea, la innovación para una
transver ales como una estrategia innovadora para la educación,
versalización con visión de género que aspira a nueva lectura
reconocjendo como temas transver ales la educación no existJ. Li reinterpretaciones del quehacer educativo a partir de las
educación para Ja alud, para e1 multiculturalismo, la ambiental, la ervaciones vivencias y nece idades de las y lo ujetos. Todas
educación en valores y la educa ión para la paz, in importar e1 ¡&gt;et ona consultadas opinan que lo cambios de con iencias y
nivel educativo formal de que se hable. Propugnando por un sistenu
de mirar el mundo preci an íntervencíone , decisiones y
educativo flexible, con distintas alternativa de aprendizaje,
esos innovadores, la tran ver alidad de género es uno de ellos.
permitiendo contenido y distribución del tiempo de acuerdo con
la nece idades y ritmo de lo espacio educativos. Las sugerencias
ustentada en la e casa investigación educativa
para el tramo universitari , aparecen en 1998, bastante tarde. Para
per p ctiva de gén ro en el contexto mexicano
Mé ico existe un documento del año 20 O de ANUIE . obre l.JZ despegue inicia en la década de los noventa, influenciada por el
E.d11caao11 S'uperior e11 el iglo XA.'7.
· ismo anglosajón, la pedagogía crítica y estudio de aula_ La

214

215

�Rr.

mayoria de lo lrabajo, fo alizad
a la edu ación ba I a De de otr ángulo varia de la per ona onsult.1da deducen
d umentan obre: Las de v ntaJJ de niñ.1 en el istema e colar, la re,tlidad edu ativa de la univer idade mexi ana mue tra
discrimina i ne en el aula p r a tttude de la y lo docemes,
hoy día, un ocultamiento de la v, ión exuada de la cien 1as
ocializa ión en lo t xt con e g de géner
lo
tudio de géner plantean. Devel.1r ello implica una
lo aüza 1' n d e pa io fl ico para la ruñas y la jóvene , etc. En
ión total al JStema de de el curn ul . la forma 1ón do eme y
educación uperior. entre oLr
tema , apare en e fumos práctt a edu atJva del mismo.
e tadísú o para das1fic.u p r exo, trabaJ
obre la muieres n Las autoridade univer itana al meno públicamente en la
la c.ien 1as, u ac e o a la nueva t cnolog1a , evaluación de
L. no e han ue tlonado l r I que Juegan en la reproduc i' n
docente muy po
obre la re onfigurac.ión en la formación doceme
tiva lo e tereotip &lt;le genero, como tampoco el papel que
de las académica
u a atare para conciliar d1 timo roles lfJOffiCn a lo proce os de interiorizac.ión d lo códig de género
humano.
sus e tudiante y docente . Tamp co e mo la di:vi ión exual del
L anál1 1 d la in,·e tiga ion edu ativa 1con per pectiva de a10 rea pe tativa diferen íada en l profe ionista que
géner • han realizad nueva le tura obre el a to educativo, .i pr entar a la o iedad.
todavía corren en vía paralela a la inve t1gacione generale en La mayoría de la per ona que e tudian l.i per pectiva &lt;le género,
edu ación uperior. 1 1quiera aparecen om un ub-campo. dentro n que la o 1edad patriarcal impone us modelo dominant
de la mae tría
doctorado . La mayoría e tán ai lado en los ma culimdad y eminidad obre la ba e de la dtStinc.ión fü1ológi a.
entr de e tudio &lt;le géner de iert· univer 1dade en pan remar ar la diferen iac1ón biológi a orno de igualdad, or aniza
porque! canale dedial goydJScu i'nn aparecenentremiemb~ ,rarquiza la diferen ia exuale en un i tema c1ocultural.
de la d1sciplma edu a1iva entre autondade académica e
define la historiadora eminista Joan, . cout: ( 19
el !,éllfm
invc tJgadora o m e tigador de e tudi de género.
" l,s b,1st's tÍt lt1.r relaciones .roat1lu ti/In' 1111yen J holllhre.r Y m1110 la/
Adem.í e. ·i te una ant1dad de trabajo y pra tI a pelfagóglC.lS
p1tdrn bdre de ltl.f relaáo11e.r de poder de c11rdt¡Hier índole. De la
univcr ttaria que &lt;livor ian el onoetmit:nto e olar de lo avances lprodu ión de arrollo del d" cur o de énero patriarcal e encarga
i ntífic o tema emerg nte . La bre ha ada vez má amplia enm rouc,tc1 n que vamo a denominar tradicional
e to tipo de cono imiento hace de ver a nue tra universidides. Cuando e e amina la actual ultura univer 1tana con p r pe tiva
como in titucione poco creativa . muy anquilo ada
olo énero alen a la luz la onnota ione ideol' gi a exista de la
repetllr a de un aber uperad . Dentr de ello l di ursos en lltructura y organiza ion a ad · mi a rn1 ma que perpetuan la
cuanto al género, LOntinuan siendo androcéntri o . e i ras
rdinacion de la mujere
e revelan on landad di ha
homoíobico .
~cione , en la ele ción, en la m trumentación de lo
n mu ha área del conoc1miemo perme la prep tencia de b
imiento ad¡udiudo en función del exo en la forma y efica ia
cgurida I científica' de las koria . o ha llegad la revolUCJOD trasmitirlo y en 1 , e til de evaluacion aplicado .
khuntiana de lo año etenta on I po tulado de l.1 probabiiid.id El nuevo di cur o obre er mujer,, o er hombre~' e á en
so ial" donde la tran ver alidad de g · nero. como otu
stro &lt;l1a todavía fincado en deno lar l.1 limitacione del
tran vers.1lidade resultan amino de apertura a la cultura e tobr
amiento femenino apoyado en la razón. La oc10-biología
univer itaria. eno han arribado lo onc po t y lran -genén: IDtitita cer bro di erenciado " al modelo de hombn: blanco
de e tudio obre identidade múJtiple .
trado y católico. La rampante md1vidualua 1ón cone ta &lt;le
llt&gt;

217

�11

/JI 11/h

(

flll&lt;l

\,.., 111

manera frágil y momentánea, las relaciones humanas y fomenta el
desconocer al "otro" por no ser como yo. Ese otro, pueden er las
mujeres, o los hombres que no correspondan al modelo de
masculinidad dominante.
Hay que reconocer que dentro del largo proceso de la educación
de las mujeres por y desde las mujeres, la educación de género o no
sexista, pre enta dificultades prácticas para verse como una
innovación. Precisa:
a) Contar con un equipo de docente capacitado en Ja per pectiva
de género.
b) Con una disposición de los programas de estudio por
disciplinas donde los organizadores del currículum sean los ejes
transversales y las áreas de conocimiento o disciplinas sólo serán
complemento.
c) Y además, con textos y materiale de apoyo educativo
diseñado de acuerdo a la discusión de contenidos de género.
El panorama general que nos dan las reflexiones anteriores nos
muestra como todavía los estudiantes universitarios siguen iendo
preparados sobre la bases de las desigualdades y segregacione de
género y propensos a actitudes discriminatorias irritantes por omisión
o ceguera de ello. Lamentablemente hasta la fecha todavía on
muy tenues las re onancias de las propuestas de lo centros de
estudios de género universitarios.

Acciones emprendidas dentro de la UANL
Hemos dicho que en México desde el 2001 se estipulan a nivel
macro-social políticas para la igualdad de género. El marco legal e
I

ha ido construyendo, las sensibilizaciones se han puesto en marché!,
presupuestos se han etiquetado con dichos fines. Sin embargo. los
ritmos de incorporación de esta estrategia, en la educación supe.
.
nor, aparecen gnse .
Dado el interés para esbozar las presentes ideas recurrimos ª
buscar información sobre el caso de la Universidad Autónoma de

218

Nuevo León. e encontró que las recomendaciones de ANUIES,
~de 2003, contenidas en el convenio de colaboración con el INM
¡ura incorporar la perspectiva de género en las políticas, programas,
rurrícula e investigación de la universidad, están ausentes. Revisado
IP!a11 de Desarrollo Instit1uio110/ UA TL 2007-2012 J' el Modelo
/'JÍJlratwo [1
L de 2008, se encuentra que no hay armonización
mtre lo acuerdos firmados por las instancias nacionales y la
:márnica de transformaciones que pretende la UANL. Lo aspectos
~ igualdad de género de graciadamente no cruzan las reformas
llllVersitarias propuestas en lo docwnentos.
A la vista, dentro del Plan de Desarrollo Institucional 2007m2. se habla de valores como igualdad,. no discriminación y
1uidad donde por omisión. o 'neutralidad" se salvaguarda hablar
} género. El Modelo Educativo de la UANL publicado en 2008,
. se desprende del plan tiene como eje rector la transversalidad
mtendida en dos subíndices del plan: Internacionalización e
llllOvación donde el silencio de género está presente.
No obstante conviene matizar las aseveracione anteriores
:orque se localizó una ventana a nivel de cur os para puntualizar
~~sis con visión de género en las etapas iniciales de us programas.
ta ellos se concibe una primera etapa, llamada 'Formación general
l!liVersitaria', con la idea de integrar un marco de referencia a temas
kactualidad, de de una visión interdisciplinar. Las unidade de
~endizaje obligatorias son:
• Competencias comunicativas,
• Aplicación de las tecnologías de la información.
• Apreciación a las artes.
• Ambiente y sustentabilidad con una visión más ligada a las
l:ncias bio-físico-químicas y muy someramente a asuntos de
P&lt;&gt;nsabilidad socio-culturales.
• Contexto social de la profesión que en varias facultades e
~u~e en historia y evolución de la profesión.
• Etica, ociedad y profesión.
Cuatro unidades de aprendizaje complementarias y optativas que

219

�I .ídir,

R,i11Jl)f R.Jt1:,:

personas autorizadas como .irúormantes.
En la Facultad de Ciencias de la OJmunicación, se ha integrado
mlo últimos anos una línea de estudios sobre las mujere y los
medios de comunicación de masas. En la de Trabajo Social hay un
tquipo de docentes que se abocan a investigaciones sobre
adémicas y su salud con perspectiva de género. Para la Facultad
Se puedo constatar dentro del tópico, desarrollo h111J1a111J, Ja/11d r de Derecho, aparece una materia optatÍV'a en 'derecho constitucionaf
deportes la oportunidad de incorporar un curso obre equidad de sobre derecho humanos donde en varias ocasiones al ser impartida,
género'. Acción opcional y selectiva que queda a criterio de Lis 1t rescatan temas de mujeres. En Psicología los trabajos se han
instancias académica de cada facultad; ellas pueden optar por presentan con más intensidad en el área de viole ocia y en los últimos
impartir o no la materia dentro de este tópico. O sea, no está trmpos, sobre identidades, masculinidades y equidad de género.
inscrita como política de tran versalidad dado que no está explícita wentan con un Centro de Equidad que favorece prácticas clínicas.
En la mayoría de estos esfuerzos aislados y desde abajo, desde
alguna intencionalidad o sistematización para su implementación.
Acciones más contundentes, pero focales se han podido consta!JI ~ docentes, con pocos apoyos oficiales, e pueden observar
dentro de algunas facultades como F ilosofla y Letras Medicina, lllilovaciones pedagógicas que constatan la preocupación por la
Derecho, Psicología, Comunicación o Trabajo ocial Aprovechando incorporación progre iva de los e tudios de género. La
re quicios o coyunturas, algunas de las maestras mae tros tratan transversalidad se presenta como una demanda sentida por la
de dar respuestas a lo y las alumnas que han puesto a discusión Li ¡:ersonas que logramos entrevistar al menos a nivel de facultad.
falta de ensibilización a los problemáticas actuales de las mujeres Esto todavía se expresa má a nivel de expectativa, puesto que hay
desde las mujeres o a los temas de masculinidades, o bien presentan cbridad que la currícula univer itaria dominante prioriza la
us malestare ante forma de enseñanza de los sabere de las distribución disciplinaria con pocas posibilidades de discusión
transversal.
ciencia tan ma culinizados.
A nivel extra aula, se han dado acciones de los espacios antes
Dentro de la Facultad de Filosofia hace doce años e instaló el
Centro Univer itario de Estudios de Género. CUEG. Qye tiene un mencionados, organizando seminarios, congre os o talleres en
radio de influencia modesto, pero sostenido y articulado en las conjunto o con bien con 1a participación de organismos de la ociedad
licenciaruras que dicha facultad imparte. En .algunas de ellas hay civil y así logran ampliar el radio de comunicación o interacción de
materia obligatoria como: Género y sociedad Género y educación. btemática a nivel local Las redes existentes son frágiles y la mayoría
además de un Taller de investigación sobre Desarrollo y género. de las veces se han logrado mediante vínculos personales. Existen
donde la perspectiva femini ta y de estudios de género son ixpectativas de la apertura de más ventanas al género ante la
conocidos, analizados, interpretados y utilizado en las llternacionalización y vinculación que solicita el Plan de Desarrollo
Institucional.
inve tígaciones de acuerdo a la realidad local.
Lo descrito refleja que, el espacio universitario analizado, e ha
En la facultad de medicina existía hace má de cinco años un
seminario de Bioética con un apartado de ética feminista y salud Tisto lento para el proceso de transversalización de género al interior
reproductiva. Por el momento desconocemos su destino Porque de la institución. La comunidad formada por sus autoridades,
durante la realización de este trabajo no logramos localizarª ~entes, administrativos y estudiantes, por lo pronto está poco
on reconocidas como: Tópicos selectos de:
• Ciencia sociales, arte y humanidade .
• Desarrollo humano, salud y deportes.
• Desarrollo académico y profesional.
• Lenguas y culturas extranjeras.

3

220

221

�1Jdtre R,m10., Rm~

sensibilizada al tema y reproduce inequidades de género. Bajo un
manto de falsa neutralidad científica subyacen estereotipos,
identidades y esquemas de sexo-género que precisan una revisión
urgente para e tar a la altura de la demandas por __la
internacionalización, Jos retos de la sociedad global y la atenc1on
integral propue ta hacia sus estudiantes. Y sobre todo para cumplir
la misión igualitaria que la transversalización de género conlleva.

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ANUIES (2002) revista Conjl11mcias, número 115, México.
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no publicado, presenta.do en la Facultad de Filosofta y Letras, UANL.
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Guarro, Amador (2009), Losprocesos de cambio educativo et11ma sociedad complefa.
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Edición de Facultad de F ilosofia y Letras, UANL, Colección Cuadernos
del CUEG, número. 3. Monterrey N. L.
Ramos Ruiz Lídice (2005), "Mujeres y Educación Superior ponencia al
Congreso Internacional de Educación celebrado en Monterrey N.L.

222

223

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Nelly Estrada e Isabel Izquierdo (compiladoras) Hacedoras dt- 1Ól't!.
Edición de la UANL, México.
Scott, Joan (1996), "Género una categoría útil para el análisis histónco".
En E lgé11en1: la constn1mót1 mltnml de la diferencia sCA11al. Porrúa-Pueg Méxica
UNICEF-Conmujer (1998), Paso a paso. Guía MetMolégica para" aplkllrel
c1!foq11c degénero a prqyeclos. México D. F.
Van den Eynde, Ángeles {1994), "Género y Ciencia, ¿términos
contradictorio ?" En Revista IberoaJJJcrica11a de E d11caaó11, de la
Organización de stados Iberoamericanos, en www.oei.e

EL IMPACTO DE LA MATERIA DE
'APRECIACIÓN A LAS ARTES' EN EL
DESARROLLO CREATIVO DE LOS
ESTUDIANTES DE LICENCIATURA Y DEL
'PROGRAMA DE TALENTOS' DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

UANL (2008), ,1fodelo Ed11ratiro dr la L'niversidad A 11tó1101na deJ tlevo Un.
O car Eduardo Torres García*
Locila Hinojosa Córdova**

UANL (2008) ,\lodelo Ata&amp;111ico de Licenciafllm. Universidad Atdó110111a tk
tle/J(} León.

EL OBJETNO DE ESTA INVESTIGACIÓN fue evaluar el impacto de la materia de Apreciación a las Artes en el desarrollo creativo de los alumnos
regulares y del grupo de talentos a nivel licenciatura de la UANL.
Uno de los propósito de e te estudio es proponer la valoración del
de arrollo creativo en los alumnos como un in trumento para
evaluar el desarrollo de la competencia creativa, al utilizar pruebas
simples de identificación de personalidad creativa partiendo del
upuesto de que la educación en las artes y a través de las artes
desarrolla competencias relevantes para el crecimiento académico
del estudiante. El método tiene un enfoque exploratorio-descriptivo,
se utilizaron técnica cuantitativas como la encuesta y cualitativa
como la entrevista para la recopilación de dato . Las poblaciones
de estudio fueron los estudiantes regulare de varias licenciaturas
· Master en Artes con acentuación en educación por la UANL, Doctorando en
Creatividad Aplicada por la Universidad Autónoma de Madrid. Profesor en la Facultad
de Música. UANL.
· Doctora en Ciencias de la Comunicación ocia!, profesora e investigadora en la
FJcultad de Gencias de la Comunicación, UANL, miembro del Sistema Nacional de
Investigadores, nivel 1.
224

225

�H , n lar ( 1111,, \

a

que cursaban esa materia al momento de hacer el e tudio y del
Programa de Talentos de la UANL, y se aplicaron entrevistas sew
estructuradas a profe ores que imparten la materia. Lo resultados
más relevantes mostraron que la materia no reporta grandes
contribuciones a su formación, según la opinión de la mayoría de
los alumnos encue tado , aun y cuando consideran como importante
al arte en su educación, pero no reconocen e1 impacto de cursar la
materia en su formación.
La investigación exploratoria evaluó el impacto de la materia de
'Apreciación a la artes' en el de arrollo creativo de los alumnos
regulares y del grupo de Talento a nivel licenciatura de la UANL,
haciendo un análisis cuantitativo y cualitativo de los resultados
obtenidos, que para organizar su exploración se utilizaron las
siguientes preguntas:
•¿Cuáles la opinión de los estudiantes con respecto a la materia
de Apreciación a las artes?
• ¿Cuál es la experiencia de algunos profesores que imparten la
materia de Apreciación a las artes en los distintos ca11Jp11s de la
UANL?
• ¿Cómo se valora el impacto de la materia en relación con factore
del pensamiento creativo?
• ¿Cómo se puede enriquecer el programa de la materia a partir
de las aportaciones de las experiencias de los profesores y alumnos?

Introducción
Todos los seres humanos tenernos potencial creativo y la educación
en las artes y a través de las artes provee experiencias necesarias
para detonar la creatividad, el desarrollo cognitivo y emocional del
individuo.
En la presente síntesis se expone la experiencia recopilada en la
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL ), in titución ubicada
en el noreste de México y con iderada corno una de la más
importante del país, que tiene entre sus objetivos formar e tudúnte
de manera integral de acuerdo a la T7isión 1ANL 2012 y al Plan dt

226

Oscm

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rl11a,,lo I 11,..,,,,

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ll111li/i&gt;Jt1 ( ,,rd,,¡ 1

Desarrollo Instit11ciona/ 2007-2012, planes educativos basados en
lineamientos de políticas internacionales marcadas por la United
Nations Educational, Scientific and Cultural Organization
jUNESCO), como el "Programa de Estudio Generales', que en el
año 2005 cambia de nombre a "Programa de Formación General
Universitaria" en la UANL.
En dicho programa existe una materia denominada "Apreciación
alas artes", la que pretende ser un integrador curricular en sintorúa
con la políticas educativa vigentes en la UANL, así como un
·modelo para el e tudio de lo objetos artísticos como objetos
culturales". 1 al utilizar lo visual y lo auditivo para una amplia
comprensión de los elementos básico y comunes que componen lo
artístico. La materia de Apreciación a las Artes, su práctica y sus
relaciones teóricas en la educación artística son uo caso singular a
nivel internacional.

A medida que la investigación inicial se llevaba a cabo, en la
exploración teórica, seguida de los acercamientos con los profesores,
administrativos y alumnos se encontró que ex.i te una interacción
constante de cada parte, que influye en el contexto y que existen
diferencias entre las facultades de la UANL, que impulsaron a llevar
a cabo un exploratorio para valorar este programa de grandes
dimensiones, así como para identificar y comprender a lo~ actores
relevantes dentro de la institución, al e timar su relación y el impacto
de la materia de ~preciación a las artes' en el aprendizaje centrado
en el alumno.
Uno de los propósitos de este estudio es proponer la valoración
del desarrollo creativo en los alumnos como un in trumento
evaluador al utilizar prueba simples de identificación de
personalidad creativa, basado en el supue to de que la educación
en las artes y a través de las artes desarrolla competencias relevantes
jlara el crecimiento académico del e tudiante.
El estudio de Jacreatividad en el siglo XXI ha tenido una escisión
con re pecto a la de siglo pasados época en que concebían la
Flore , G ómez, ierra (2009). Apreciación de Jo Artí tico. México:
'1a!Puma.

227

rupo Edito--

�I J,1111

,;

a., (

Nt14S

na,k

reatividad como un acto divino de creación. La creatividad, al
tomarla como medida de un proceso de pensamiento concepción
derivada de 1a psicología cognitiva, puede ser medida cuantitativa
Y cualitativamente, de forma análoga a otro proceso vinculados a
valorar el proce o de aprendizaje en la educación del estudiante
universitario. Mackinnon. D. W (1978) menciona: "El productode
partida, que de hecho es la roca madre de todos los estudios sobre
la creatividad es un análisi de los productos creativos. una
determinación de lo que los hace diferentes de otros productos mis
mundanos ... ". 2

Os«zr P..dru,r,{r,

Tr,r,;,¡ (,t1íf'Íu, /

,mi/,, 1-lím,¡n,a (

l,r,ÚJl'il

, estudio fueron los estudiantes regulare de varias licenciaturas
pe cursaban esa materia al momento de hacer el estudio y del
lrograma de Talento de la UANL, que son alumnos destacados
su promedio y aprovechamiento académico, y se aplicaron
imrevistas semi-estructuradas a profesores que imparten la materia.
La formulación de las preguntas de la encuesta yde las entrevistas
~de carácter exploratorio. Ya que el proceso de esta investigación
~ento una serie de problemas en su concepción, ya que existe un
1nplio espectro en definiciones relacionadas con el arte, educación
creatividad, por lo que se pretendió el acotar estas definiciones,
3
James Catterall (2002) menciona: " ... el proceso complejo irro en si resultarían condicionadas en su capacidad para describir
envuelto en el aprendizaje y la adquisición de conocimiento y ils relacione , alcances y contenidos para la presente investigación.
habilidades, es una línea prometedora de investigación que se enfocd Conforme a lo mencionado la teoría 'fundamentada' provee de
en cómo medir los beneficios asociado a la educación en el arte... " msentido de comprensión sólido porque "eT11bona" en la situación
Y, como menciona l. Agirre (2000) 4 1a creatividad "Es una facultad mestudio, se trabaja de manera práctica y concreta, y es sensible a
de todos lo seres humano que es educable". Por lo tanto si b as expresiones de los individuos del contexto considerado, además
creación de productos o trabajos mentales e tán estrechamentr ¡.iede representar toda la complejidad descubierta en el proceso". 6
relacionados con competencias o habilidades que son educables En este proceso de investigación las proposiciones teóricas
estas se pueden evaluar por medio de un test de creatividad.
R1!gieron de los datos obtenidos en fa exploración, más que de los
En esta investigación, dado que existe escasa literatura obre el rstudios previos. En este modo de ejecutar se genero el
tema, se utilizó la Teoría Fundamentada para el desarrollo de b mtendimiento del fenómeno educativo que establece causalidad
revisión documental, enfoque que "utiliza un procedimiento t manera conceptuaL no basada en análisis estadísticos como en
sistemático cualitativo para generar una teoría que explique en un DSestudios cuantitativos, y recurrir al estudio de carácter sistemático
nivel conceptual una acción una interacción o un área específiu".i t codificación axial. Esta manera de abordar el tema 'parte del
El estudio de campo tiene un enfoque exploratorio-descriptivo, se málisis en donde el investigador agrupa (las piezas de) los datos
utilizaron técnicas cuantitativas como la encue ta y cualitativas dentificados y separados por el mismo en la codificación abierta,
como la entrevista para la recopilación de datos. Las poblaciones ll1ra crear conexiones entre categorías y temas. Durante esta tarea,
le construye un modelo del fenómeno estudiado, el cual incluye:
2
Ma kinnon. D. W (1978). In search of human effectiveness: Identifying ml condiciones en las que ocurre o no ocurre, el contexto en el que
developmg creativity. Buffalo, NY: Bearly Limited.
sucede las acciones que lo describen y sus consecuencias". 7
1 Ültterall,J. (2002). The arts and the transfer of learrung in R. Oeasyed. Cm,;~
linlcs: Learning in the arts and student acbíevement and social development I JA. E te diseño se asemeja a los estudios etnográfico "realista" o

,r

Wasbmgton, d.c: AEP.
~ Agirre, I. (2000). Teorías •prádims m edrmxión artifhto. E paña: Editornl OctJe~

Hernández, Femández y Baptista (2006). Metodología de la h111estigt1aó11. México:
S.L. p. 148.
lbico: McG raw-Hill lnteramericana. p. 688.
5
Hernández Fernández y Baptista (2006). ,WetotMogía Je fo [n,,estigaálÍIT. México:
Hernández, Fernández y Baptista (2006). Metodología dt la Tmiesligaaó,1. México:
McGraw- Hill lnternmericana. p. 687.
~o: McGraw-Hill Interamericana. p. 691.
228

229

�() r11r [~duardo

"mixto", que también en el muestreo cualitativo y cuantitativo
establece categorías, pero mas que proveer un "retrato'' de los
eventos cotidianos, se trata de representar en este trabajo toda la
complejidad descubierta en el proceso de antecedentes teóricos, la
practica y las consecuencias de este en el alwnno. Así mismo este
diseño es similar al de la Investigación-acción. la diferencia radica
en que no plantea el último punto, que es una implementación y
evaluación de un plan surgido de la mi ma investigación.
La 'Teoría fundamentada' proporciona un sentido de comprensión
del sistema abierto en el que recibe, cambia o adapta los diferentes
estímulo del ambiente en su evolución, y no ólo una de cripción
profunda de los grupo sociales descritos como en los estudim
etnográficos. El enfoque omienza con el muestreo teórico, de sus
relaciones oo el objetivo fijado en este trabajo, así como las
circunstancias históricas, teóricas y conceptuales on enmarcadas como
el inicio del presente trabajo, formando el conocimiento base de las
verdades y creencias entorno a la investigación.
En la encuesta aplicada a los alumnos se utilizó un cuestionario
como instrumento de medición, el cual se dividió en do secciones,
uno con reactivos para medir la actitud y otro para la creatividad.
En la primera, las preguntas se aplicaron para indagar sobre su
experiencia y relación con la materia, así como la opinión de los
alumnos hacia ésta; en la segunda se presentan dos reactivo simples
para explorar y obtener información para la proposición de
instrumentos evaluadores académicos basados en 1a creatividad.
En las entrevistas semi-e tructuradas utilizadas para conocer la
opinión de los profesores, e manejó una guía de pregW1taS para
indagar en su experiencia en la docencia, la búsqueda de indicios y/
o relaciones con la institución en us políticas educativa , sus
estrategias y/ o didácticas utilizadas en us procesos de evaluación
de la materia. Además se indagó en su opinión acerca de la
expectativa y perfil deseado en el alumno, así como u impresión
con re pecto a la importancia que los alumno otorgan a la materia
durante u proceso de aprendizaje.

I o , ,,rrd,1. Ut(/1,¡ 1/11/IJ¡os,1 ( ordt_,,'a

JOtrastar los resultados obtenidos con los de otros estudios
siejantes y mediante un comparativo entre las opioione de los
udiante , profesore entrevistados. Así, a través de una
ulación de los resultados se obtuvo una "teoría fundamentada'
ca del impacto de la materia en cuestión que se imparte en la

L.
Como el diseño de esta investigación fue de tipo mixto, el análisis
111erpretación de los resultados no se realizó solamente mediante
tratamiento estadístico, ya que por la complejidad del fenómeno
~iado no podía reducir e sólo a un análisis numérico. La riqueza
bs expresione resultado de las entrevistas requerían de W1 análisis
profundo para recuperar el significado de las distintas
cepciones de lo involucrados en el problema de estudio.

lisultado

datos se recolectaron durante lo meses de septiembre a
iembre del 2008 en los camp"s de la UANL en Ciudad
ersitaria, Unidad Médica y Unidad Mederos. La muestra consta
335 cuestionarios de alumnos inscritos que cursaban en ese
ento la materia en varias facultades. Además de los alumno
obtuvieron seis entrevistas semi-estructuradas de profesores en
áreas de ciencias sociales, ciencias naturale , ciencia exactas,
.illleias de la salud y humanidades, con experiencia de más de seis
ios en la práctica educativa de esa asignatura, e to profesores
~ban con un grupo de alumnos representativo de cada área.
De los 335 estudiantes de la muestra, el 57% era del exo
?menino y 430/o masculino; el 29% de lo cuestionarios fueron
~ados a estudiantes que cursaban el primer semestre de su carrera;
19% del total de la muestra eran de la Facultad de Psicología· y el
~ del total de la muestra estudiaban la carrera de Derecho en la
ultad de Derecho y Criminología. El rango de edades de lo
· tos fue de los 17 a los 32 años. Oibe mencionar que el muestreo
de tipo no probabilístico y el proceso de selección de la mue tra
crecional, debido a la di ponibilidad de acceso según la
El análisis e interpretación de resultados se llevó a cabo .il ~iciones autorizadas de aplicación en cada facultad.

230

231

�(

"'

Di cusión
L1 itua 1ón de la materia de 'Apreciación a las artes" en la UANL.
a matena. al er parte de un programa oficiaJ en la in titución,
refleja u importancia y pertinencia en sintonía con lo programas
interna i nale deJineado por la UNE CO. Como política
educativa, de manera general hay W1a convicción de que las artes
pueden contribuir a estimular de forma creativa, la re olución de
problema y la interaccione sociales y culturales.
A nivel internacional las artes e tán integradas en diver o planes
educativo , lo cuales on adaptado a las necesidades y contextos
partículare en ada paí , dependiendo de actore como la historia
nacional, ostumbre religión, tecnología, fuente de financiación,
in tituciones etc. forman 'a medida" el programa artí tico a
implantar. En México, las arte son parte integral de los planes de
de arrollo ocia! y educativo, pero es un tema infravalorado en otro
aspecto como el económi o, político y práctico, ya que ex~te
claramente un abismo entre la política educativa y la práctica en las
aula .
En la UANL, la materia de Aprecia ión a la artes' tiene una
frecuencia de tres hora por semana que e imparte entre los niveles
de primer a ter er eme tre, sin distinción de acuitad y carrera.
como propósito está el ofrecer un e pacio en el que lo participantes
de arrollen la apreciación a las artes a travé de la diver a~
expresiones que e generan en u contexto so ial y ultural; el
programa se adaptó a las exigencia del modelo educativo basado
en ompetencia , al vincular la aceptación, el compromiso Y el
re peto a la diversidad o ial y cuJtural y aproximar al alumno J
otras manifestacione a travé de la variedad de objetos culturales
que conforman el e cenario de su formación y la habilidade pata
el desarrollo de diver a expresione del pensamiento lógico, critie0
y creativo llevando a cabo ejercicio de análisis y ínte is de objeta,~
culturales de la cotidianidad, política educativa reflejada en el texto
de apoyo denominado con el mismo títuJo del urso.
Lo anterior ontrasta con los resultado de la encue ta que revela
que el 54.30/o de lo alumno consideran que el arte e una parte

232

11rr&lt;1r

l ,h,.• ri/11 / 1Jms

(,rnr,¡¡,

1 •1t1', 11

r,, 'Itl ( 111

krn

unportante de la buen educación, el 39.7% considera que el arte le
ha influenciado o ayudado en otra materias, y sólo el 18.2% e tá
de acuerdo en que el uso del libro le ha ayudado a comprender aJ
arte durante el de arrollo del cur o. E tos datos reflejan que lo
contenidos y tiempo dedicado a la materia debe de analizarse con
cuidado porque lo que se presume no e lo que ocurre en el aula,
sabemo que los profesare on lo principale responsables en la
mpartición de la materia y hay que analizar o e tar conscientes de
que mu hos profesare no son especiali ta o artista con
conocimiento en la edu a ión artística o entienden el concepto
del cur o. Es de destacar que el propósito del programa es utilizar a
bs arte para lograr u fin, el cur o no e una educación artística en
siLa enseñanza de la materia ha sido muy diver a, ya que de a uerdo
i la informa ión obtenida a través de las entrevi tas alguno
profe ore olicitan el impartir el ur o por tener una afinidad o
gusto a lo artístico, a otros profesores le e impuesto el curso porque
e les conoce una inclinación por la artes, en otro casos algunos
profesores son de reciente ingre o al cuerpo académico y, en otro
caso son profesare próximos a jubilar e, por lo tanto no existe un
perfil docente generalizado para impartir el curso más que la
disponibilidad imposición o necesidad por parte de las autoridade
de las dependencias.
Muchos profesores cuentan con un 'bagaje" de ideas, teor'ras y
práctica que no hay que de echar, pero e a experiencias no
significan que todas ean educativamente útiles. Aunque el e fuerzo
en lo profesare e hace notar, ya que buscan utilizar las
expenencia de lo alumno para su formación, en general e
mterpreta que buscan que el e tudiante encuentre en el arte algo
más qu un vínculo con u p ique o emocione ; también e notable
b desmitificación del per onaje del artista, muy acrecentado en la
sociedad al hacerle "ver que ellos también pueden producir arte
de acuerdo al libro de la materia, pero contra ta con testimonios
vinculados a una creencia de la separación del arte de la vida
totidiana y/ o ategorizada en la alta e feras socioeconómi as.
Incluso contrasta con que algunos profe ore mencionan que le

233

�( !sc, ~

es difícil recibir alumnos que en su preparación previa tengan
conceptos de cultura y arte generalizados por los medios de
comunicación o aprendidos con una simple ausencia o falta de
interés de integración del arte en su vida, al igual que conceptos de
arte del siglo XV.
E de mencionar que para impartir el programa no es e encial
que el profesor tenga conocimientos artísticos ya que el propósito
del curso es el de ofrecer un espacio en el que los participante
desarrollen la apreciación, no una adquisición de conocimiento sino
el desarrollo de la experiencia en el contexto social y cultural.
En la diversidad de opiniones de los profesores, de acuerdo a las
entrevistas, se destaca que utilizan la tecnología sólo porque recurren
a los proyectores en el aula para u didáctica, pero no creen que la
plataforma virtual les sea útil y, además no creen que la materia
pueda er impartida a distancia. Hay que hacer hincapié en que
lograr el objetivo del cur o no se limita al u o de la tecnología para
la apreciación del arte solamente a través de las imágenes egún
consta en el libro de la materia.
Varios testimonios apuntan a que la evaluación de la materia es un
tema dificil para los profesores, además de cumplir con lo requisnos
cuantitativo marcado por la facultad, en horarios no adecuados Y, en
ocasiones, con un gran número de estudiantes en el aula.

La evaluación de la materia de 'Apreciación a las artes' en la

UANL
De los re ultados de las entrevistas se obtuvo que las e trategias
para valorar el aprendizaje, experiencias y desarrollo de los alumnos
e han reducido a dos componentes, los cuale son la pruebas
escritas y la percepción del profe or, y a partir de e to se emite u~
calificación al alumno ya que la in titución requiere que la matena
e compruebe de manera cuantitativa, pero esta calificación ~o
alcanza a medir su impacto, relación o influencia con las dero.1
materias.
Se corroboró gracias a las entrevista de los profesores, que ~stoS
coinciden en que los alumnos que reprueban on lo que no as 1sten

234

T.d11,mio I'flms G.rma, l JJd/,, Htno ·ss,• &lt;r,rtfol'

o _no _entr~~an los trabajos y entonces surge la interrogante: ¿qué
cnteno utiliza el profesor para evaluar la materia? Lo que devela un
resulta~o ~teresant:; de ~ue el índice de reprobados es muy bajo y
que pracacamente nadie reprueba la materia". Por Jo tanto la
evaluaci~n, desde la perspectiva que aplica cada profesor, ha sido
muy flexible y adaptable dependiendo del contexto del aula, como
bboratorio de aprendizaje del alumno.
Ü&gt;~ciden algunos profesare de la materia en que el proceso
evalu~t1~0 en el arte debería cambiar de la conceptualización
cuantitatrva a una acepción cualitativa, e decir, en el quehacer a lo
largo del seme tre más que realizar un examen escrito de
memorización de fechas y acontecimientos históricos en el arte·
que los alumnos "vivan el arte" de de u perspectiva personal ;
pue~an llegar a apreciarla con su propio imaginario. Base ideológica
de fibertad in interferencias y sin evaluación en Lowenfeld 8 (1973),
~ro nenes sus linútante , ya que esa concepción de libertad en el
me Y como necesidad de expresión ólo es evaluada de manera
eSpontánea. Los profesores para evaluar solicitan a los alumnos
trabajos, pero entra la interrogante: ¿qué criterio utiliza el profesor
para ev~uar esos trabajos? En las entrevistas se puede suponer que
os profesores en su pragmática se basan en el modelo de Lowenfeld
11 973) en el que la creatividad o el arte fluyen de manera libre,
como una manera de expresión que contiene sus etapas pero tiene
que er de manera natural. es decir "hacer arte no es enseñar" sólo
dejarlo ser.
•

La evaluación representa un reto para los profesores y es aún
l!layor i este no tiene una programación adecuada dentro del
contenido del libro de la materia. Y es mayor el reto si e te no es
tapaz de comunicar o entablar una discusión en tomo al programa,
ie hace ver una tendencia de incomodidad al analizar obras de arte ,
is~ ~efuerza con conversaciones banales y de poca profundidad, al
~gtr en muchas situaciones la materia a una historia del arte al
•0ntrario de una apreciación del arte.

- - ----' lowenfeld, V iktor y W. Lambe rt. ( 1973). Desarrollo de kuapaadad creadora. Aige n,
~ Buenos Aires: Kapelusz.

235

�Osr:ar f .Juard1,

La evaluación es un reto que sólo en una estructura escolar
permeable puede llevarse acabo, ya que el trabajo en equipo y b
colaboración al fomentar la inve tigac1ón fortalece el debate, el
intercambio de ideas y la creatividad. e necesita una estandarización
o una propuesta general de estrategias de evaluación detallada y
enfocada no en el producto final sino en el proceso educativo del
alumno. Sabemos que lo programas educativos artísticos son
bienvenidos en lo plane educativos, pero ya que carece de una
base o reconocimiento en lo proce o de evaluación educativo.
este e infravalorado. Recordemos que la evaluación e fundamental
para ajustar los programa y para planificar y desarrollar las politicas.
Para la evaluación del impacto de la materia de 'Apreciación a
la artes e propone utilizar como herramienta pruebas imples de
creatividad. e tuvo la oportunidad de incluir en los cuestionarios
aplicados a los estudiantes una prueba es rita para activar el proceso
creativo y como método evaluador al manejar los siguientes criterios
para evaluar los productos creativos:
• Originalidad (Or.); valoración construida por correlación r
comparativa del número de re puesta menos obvias.
• Flexibilidad mental (FL); valoración obtenida por el mdyor
número de categorías o diferente campos utilizados.
• Productividad {Pr.); valoración por la uantificación de
re puestas.
• Elaboración (El.); valoración por la respuesta más trabajadi
que contenga implicaciones, o descripción en su proceso del
producto o resolución del problema en cue tión.
Existen más indicadores o rasgos de creatividad como: inventÍVJ,
ingenio, ensibilidad a lo problemas, tolerancia a la complejiddd.
intuición, per istencia, curio idad, jujcio crítico, espontaneidad.
redefinición, etc. Esta prueba es un diseño propio basado en las
batería de pruebas de Guilford (1976), Torrance 1974), y CorbaLín
et al (2003).
Por lo tanto la elección de lo indicadore antes menciomdo

236

lom·~ ( ,ama. Lm/,1 l-i111o/n!il Cflrdr,111

para el ejercicio de la presente investigación, permiten analizar la
creatividad desde el campo científico y tecnológico hasta el artístico
yempresarial, además de ser indicadores coincidentes en los te ts
de autores antes mencionados, e igualmente por el an1pho rango de
aplicación en niveles escolares y conjuntamente on los indicadores
mas usuales que son los que permiten una valoración más fácil en
el caso de aplicación de encuestas a un alto numero de individuos.

Imaginación y una Cajita de Cerillos
~n la sección de la creatividad del cue tionario, ésta consiste de
dos reactivo simple para explorar y brindar una visión de cómo
trabajar en una futura investigación. El primer reactivo utiliza la
isociación remota de Mednick 9 {1963) para obtener un conocimiento de la relación de la palabra "creatividad" con el conocimiento cultural y social previo en el alumno, obteniendo una
asociación generalizada con la palabra "imaginación", según el
análisis de las respuestas obtenidas del reactivo: "¿Pudieras definir
en una sola palabra la creatividad? .
En 1a encuesta además se ob ervaron diferencias entre el grupo de
Talentos y los regulares, en el aspecto general de asociaciones de la
~bra "creatividad", que en su posibilidad de definición muestra un
nivel de desarrollo creativo uperior al respecto de los no Talentos,
!tasado en la evaluación de productos creativos de Guilford 10 (1976),
pero sólo se utilizaron los criterios de productividad y originalidad en el
grupo. no de manera individual
Como segundo reactivo se solicitó contestar a lo siguiente:
"Enumera y escribe la ideas que se te ocurran que pudieras hacer
con una cajita de cerillos, que no implique su primera función que
es el de guardar cerillos", y surgieron respuestas que aJ utilizar los
parámetros de elaboración, originalidad, productividad y flexibilidad
se hizo una medición de estas respuesta.
Mednick, S. A. (1968). The Re!lloleA.ssoairtesTesl.)otunalofCreative Behavior,
l.pp.213-214.
11 Guilford, J.P. (1962). Creatit.ity: lis t11ea.r11rm1tHf and dmlopml!III. En . J. Parnes
me! H.F. l-Ltrding (Eds.) A source book for creative thinking. New York. Scribner's.
9

237

�/Iumm11rn.r

en,

\,,n,,/,,

Los resultados obten.idos exponen que los alumnos de las áreas
de ciencias sociales y humanidades obtuvieron puntajes uperiores
en comparación de los alumnos de ciencias de la salud y ciencias
exactas. Se destaca que existe una tendencia general en las
puntuaciones más altas en alumnos pertenecientes a la Facultad de
Artes Visuale ; en el criterio de originalidad resaltan los alumnos
de arte visuales; en el criterio de flexibilidad, Jos alumnos de
psicología; en el criterio de elaboración, de nuevo lo alumnos de
artes visuales; y en el criterio de productividad hay un empate entre
los alumnos de artes visuales y de derecho.
"La cajita de cerillos" fue una prueba con posibilidades abiertas
para el alumno encuestado, e ta tarea e un procedimiento para
estimular las aptitudes de los alumnos, puesto que tuvieron que
activar sus sistemas de lenguaje y estructuras de código internos,
cuyos sistemas pueden ser potencialmente valorados en
características de creatividad para ser utilizados como una
estandarización de criterios evaluadores al servicio del profesor.
Métodos como el utilizado en la encuesta puede ser
potencialmente valorados en características de creatividad y ser
utilizados como W1a estandarización de criterios evaluadores al
servicio del profesor, ya que la creatividad "es una capacidad de
todos los seres humanos, que es educable y que se produce corno
reflejo de la interacción con la experiencia en la que a su vez le
repercute" menciona Agirre 11 (2000).
Análisis estadístico
Un aporte más de los resultados se dio a partir que se clasificó Y
otorgó un valor con base en el número de respuestas, parn
comprobar si "los alumnos Talento se destacan de los NO Talento
en aspectos de pen amiento creativo". Para el análisi de los
resultados de e te reactivo se utilizó el programa SPS v.17 por la
cantidad de datos obtenido en cada criterio de Originalidad,
Flexibilidad, EJaboración y Productividad. A travé de este programa
ll Agirre, 1. (2000). Teorías y prárfifa.r
Octaedro S.L. p. 202.

e,1

238

ed" catió11 artístfra. España: Editonal

1e realizó una prueba e tadística de (X2) para determinar la
signific_ancia de la diferencia o igualdad entre los dos grupos
rategonzados con respecto a una o más variables.
En eJ programa se realizó una prueba de independencia de
v~r_ia~les, ya que están involucrados 335 ujetos los que se
div1d1eron en dos grupos de datos independientes, de la que se
esperaba una tendencia donde los 151 casos observados de aJwnnos
Talento' tuvieran puntuaciones altas en comparación de los 184
.lumnos 'no Talento', y así determinar si el suceso fue al azar o
existió alguna tendencia con un nivel de confianza determinado
por el número de casos recopilado. En cada tabla se muestra el
val~r obtenido de la 01i cuadrada (Chi-Square), así como los grados
de libertad (df) y el valor obtenido de significancia {Asymp. Sig.):

Pea,-,~

JS.807•

9

Para el criterio de originalidad, la prueba muestra una alta
diferencia significativa del 990/o al comparar las frecuencias de
~umnos sin y con talento para la variable de originalidad, ya que el
1~or X2 es 38.807 con un grado de libertad / = 9 siendo mayor que
rl mostrado en la tabla de distribución de Chi cuadrada que tiene
illl valor de X2 teórica de 23.59.
:'lltl.i 2 Ple,cibi_G&lt;bd. Pllltb, O,, euadud.

l
Para el criterio de flexibilidad muestra una alta diferencia
~cativa del 99% al comparar las frecuencias de alumnos sin y
íOn talento para la variable de flexibilidad ya que el valor X2 es
239

�(

39 .868 con un grado de libertad l = 13 siendo mayor que el mostrado
en la tabla de distribución de Ch.i cuadrada que tiene un valor de X1
teórica de 29.82.

Talento en aspectos de pensamiento creativo' a í el upuesto del
que partió el estudio fue comprobado.
Este dat-0 e similar on los resultados obtenido de la encue ta,

~s e hizo notar, en el aspecto de la a titud hacia la materia, que
ui~te
un margen de un 50/o a favor de los e tudiante Talento en
T1bb 3. Produ tñ-íd.
comparación on los alumnos NO Talento; sólo existe un repunte
dí
Amn[ ~ (:hd,,di
t diferencia en el grupo de T.ilento, en que "'el libro no le ha
'
~
3X.
1VUdado" re pecto a la opinión de los alumno regulares. E de
111 ~
1
1
~ tacar que el aspecto de la creatividad está pre ente in unportar
dnivel acadéi:ruco, pero í existe una tendencia favorable en el grupo
ik Talento universitarios. E ta comparativa expuesta hace suponer
Para el criterio de productividad mue tra una alta diferenrn ~ue la jmportan ia del programa de talento es vítal para la
ignificatrva del 99% al comparar la fre uencia de alumno sin y universidad, pero también e hace notar que el reducid número de
con talemo para la variable de originalidad, ya que el valor X1 es tlumno dentro del programa de talentos es menos del 1O/o de la
46.339 con un grado de libertad 1= 15 iendo mayor que el mostrado ¡oblación estudiantil total en el semestre ago to diciembre del 2008.
Ea e te e tudio de la explora ióo del impacto de la materia de
en la tabla de d1Stribución de Chi cuadrada que tiene un valor de X1
'.o\preciación
a las Artes" en lo e tudiantes se corrobora u relación
teórica de 32.80.
i:on la influencia de las artes reflejada en los re ultados de pruebas
de pensamiento creativo1 además de comparar e to re ultados con
hs de otros estudios en los que e señala que ' ... Lo estudiante
que han recibido altos nivele de instru ción artística han obtenido
111.is puntua ione en pen amiento creativo, a diferencia de
estudiante con bajo nivele de in trucción artística", 12 como
illCnciona andra Rappen (2006).

:,

~

Para el criterio de elaboración se hace notar una diterenc1a
ignificativa del 95% al comparar las frecuencias de alumno in 1'
con talento para la variable de elaboración ya que el valor X2 es
18.815 con un grado de libertad /= 6 siendo mayor que el mostrado
en la tabla de distribución de Chi cuadrada tiene un valor de X'
teónca de 16.81.
egún lo resultado de las prueba de Chi cuadrada, e mueslfJ
una diferencia en puntajes superiores en los alumnos Talento de los
no Talento. E ta prueba determina que existe una alta dependenciJ
1gnificat1Va de que: los alumnos Talento e de tacan de lru no

240

Conclu iones
El obj tivo de esta inve tigación fue evaluar el impacto de la matena de "Apreciación a las artes" en lo alumno del programa de
Talento y los regulare . e tuvo la oportunidad de docum ntar que
rlisten diferencia en el impacto que tiene en la formación tntegral
ile los alumno . Lo resultado más relevantes mo traron que la
· RUPPERT, . (2006). Critica! Eviden e: How the arts Benefit studentachievelll(nL / '.S .. -'l: 1\iatirmal AsJemb!J ~l .ítolt• Arts 1genries, Arts Ed11r(ltio,1 Part11mhip,
IÍijf Fo11m!t1ho11, -;-.;uflOlltll f.,1don't11t-/ll for !he Arts, (Ollfllllado ,.¡ 7 dt ¡,lfíq drl 2009 e,¡

llp:/ / »'IJ'lfü1ep-,1rts.org

241

�l/ (/)'

f;/.

r

m~te_~ no reporta grandes contribucione a su formación, según b
Oplillon de la mayoría de los alwnnos encuestados, aun y cuando
con ideran como importante al arte en su educación, pero no
reconocen el impacto de cursar la materia en su formación Además
que no eJ!:iste una clara relación entre el perfil que e desea transmitir
a~ ~lw:nno con respecto ~ los objetivos, contenidos y estrategias
d1dact1co del curso autortzado por la institución.
A partir de las entrevistas se concluye que para impartir la materia
algunos profesores utilizan como recurso didáctico sus propia ideas
acerca de educar" en el arte, que desde 1999, año que se
implementó el programa de formación integral, varios profesores
han actualizado su didáctjca de diver as maneras a través de
estrategia personales construidas a partir de la experiencia docente
en el aula con sus propios alumnos; en algunas situacione la materia
se convierte en una "historia del arte" distinto al propósito de W1l
"apreciación del arte". Según testimonios de los profesores
entrevistados, la materia de ~preciación a la artes' "no se
reprueba". Además no hay una evidencia clara de estrategias
detallada para valorar el aprendizaje, las experiencias y la evolución
del estudiante. Alguno profesores entienden el objetivo del curso
como una educación artística. Es de resaltar que el programa se
vale de las arre para lograc su objetivo, por lo cual es una educación
a través de las arte , no en las artes.
Coinciden algunos profesores en que eJ proceso evaluativo de L1
materia debería cambiar de la conceptualización cuantitativa a una
cualitativa, una idea generalizada de que los alumnos 'vivan el
arte" desde su per pectiva personal y puedan llegar a apreciarla con
su propio imaginario. Base ideológica de libertad sin interferencia
en Lowenfeld (1973), pero tiene sus Iimitante , ya que esa
concepción de libertad en el arte y como necesidad de expresión
sólo se puede evaluar de manera espontánea. Existen coincidencias
de esta conclusiones en el ámbito de los profesores con estudios
internacionales en especifico el llevado por Anne Bamford 13 (2006)

----------13

Bamford, A.(2006). Tht llfow Fac/fJr: Global Rr.search Compmdi11111011 the impado/

{ )sr

r: ,l,,,,,J,-,

fr,m,, (,

1T'Ta J,;,,i/a fitr1(JJ0.ru (

~

la UNESCO en más de 35 países, pero que México no e
~cionado.
Dentro de los objetivos de la investigación está proponer un
1trumento de valoración del impacto de la materia en relación
lln factore del pensamiento creativo y verificar la potencialidad
r éste en el alumno al cursar la materia. La prueba de "la caja de
:rrillos" fue una prueba de posibilidades abiertas para el alumno
!OCuestado el cual recurrió a su imaginario personal para encontrar
2solución al problema planteado, ya que ninguno de lo encuestado
:avo Hsicamente pre ente el objeto para su análisis en cuestión, por
b que el proceso de u evaluación fue subjetivo. Esto confirma
¡ue los alumnos con un marco de referencia más visual tuvieron
n.ís respuestas creativas, pero aún así hay que estar consciente de
os lirn.itantes del instrumento, puesto que los que son buenos en
rnguaje verbal son buenos en e te tipo de pruebas, ya que se
llUestran sólo tendencias, por lo que una de las recomendaciones
;,ara profundizar en este estudio es aplicar una segunda encuesta a
os estudiantes del grupo de Ta lento y alumnos regulare al terminar
dcurso para observar si existe diferencia significativa en su
ksarrollo creativo del inicio al final del cmso.
Pero aún así se está consciente de los limitantes del instrumento,
;iuesto que los que on buenos en lenguaje verbal son buenos en
este tipo de pruebas. Como ejemplo de lo resultados se muestran
ill!e los alumnos de Artes visuales' en lo general tienen una tendencia
de ser má creativo que otros ya que en este caso en especial sí se
cumple la premisa de la influencia del arte en el pensamiento creativo,
~ contrastan niveles bajos por lo general de pensamiento creativo
mestudiante de las áreas de ciencias sociales y de ingeniería.
Este e tudio exploratorio puede desarrollarse como una línea de
IIIVestigación y profundizar, también, en identificar las mejores
i1trategia didácticas en las que se tendrían que formar al
~rofesorado así como para la con olidación de las políticas
educativas de la institución en materias que tienen que ver con la
formación integral del estudiante.

lheArts i11 E,l11r.otio11, Germany, Münter. Waxmann.

242

{ll"dtJt,1

243

�( ).,u1r

l .d11,mio í 11,,,. Gama, l 1&lt;11lt1 1-/mo¡o ,,1 C.orrú,m

los museos, a los espa ios públicos, funciones de cine o simplemente
en las área aledaña a las facultades, es hacer consciente al alumno
del entorno, dirigir u análisis e investigación en lo cotidiano,
observar y escuchar que en todo esta presente lo artístico.
nada mejor que el arte para lograr tal objetivo". Esto ha sido un
Este estudio exploratorio puede de arrollarse como una línea de
ideal para el ser humano que reconoce en el arte no sólo una vía de
investigación
y profundizar, también, identificar la mejore estrategias
escape mental, sino una idea de libertad, por lo tanto, la educación
didácticas en las que se tendrían que formar al profesorado, así corno
dirigida hacia tal de tino genera nuevas demandas de la formación
para la consolidación de las políticas educativas de la institución en
constante e irrevocable en la sociedad como menciona Julio Fermoso
15
materias que tienen que ver con la formación integral del e tudiante.
(2006), que la ' mano de obra" ha ido sustituida por "la cabeza
Así mismo partiendo del supuesto de que la educación en las
de obra", por lo que la inversión formativa del er humano no debe
mes y a través de las artes de arrolla competencias relevantes para
de ser menospreciada, la inversión en la formación de humanos
el crecimiento académico del estudiante, la valoración de este
creativo con la capacidad de valorar esto atnbutos.
desarrollo creativo en los alumnos como un instrumento evaluador
Hay que tener en cuenta el desarrollo de competencias que
al utilizar pruebas simples de identificación de personalidad creativa,
promuevan la creatividad así como la apreciación, y que son posibles
de encauzar a través del proceso educativo, y en este proceso el se muestran sólo tendencias por lo que una de las recomendaciones
para profundizar en este estudio es aplicar una segunda encue ta a
papel del profe or es fundamental Uno de los objetivos de la
investigación fue el documentar la experiencia de los profesores lo estudiantes del grupo de Talentos y alumnos regulares al terminar
que imparten la materia, y se llegó a resultados de las entrev~taS el curso, para observar si existe diferencia significativa en su
que arrojan que la mayoría de los profe ores bu can profundizar en desarrollo creativo del inicio al final del curso.
Se necesitan nueva formas de educar en la comprensión del
sus cursos de formación personal. Pero esta formación e necesita
mundo, y estrategias didácticas basada en la formación de la
que sea dirigida a olventar estas conclusiones.
'apreciación
y su relación con el entendimiento de la realidades
A manera de recomendación, se necesitan profesores capacitados
en orientar la apreciación, no como una especialización en concreto. sociales y culturales. Una readaptación constante de los conceptos
sino como una orientación artística y cultural para que e cumpla el principales, un reciclaje y un auto su tento ideológico.
Es recomendación para la institución, el de arrollar indicadores
objetivo del curso. A lo profesores se les puede sugerir que los
que
respalden el impacto significativo transversal y la relación de la
problemas estéticos no son problemas aparte de la vida, son parte
del proceso social que determina la producción y con umo de materia con el programa general, fue de interé en e ta investigación
instrumentos, objetos, publicidad y cultura, que rigen ideología Y el corroborar lo comentarios de los profe ores con lo datos
cualitativos recopilados de la encue ta, para resolver lo objetivo
sociedades.
Es de mencionar que un aula o un auditorio en que lo profesores marcados y brindar opciones en el futuro proceder, para el reconocer
y sus grupos estén supervisados por los prefectos, no es determinante el contexto y generar una propuesta a futuro de un programa
para la instrucción en la apreciación y mas que recurrir a visitasª educativo "a medida'' para la UANL, con una constante
readaptación por el tiempo transcurrido.
14 Read. H. (1973). Ed11ració11 por e/ arte. España: Paidós, quinta edición.
Como reflexión final habría que recordar que las autoridade
IS Solana, f. (2006). Para la nenciay el arle. r. ducaáó,, 1risionu )' Rwi.r1011eJ. MeXJCO:
admini trativas y profesores, como usuario de las políticas

Recomendaciones
ir Herbert Read, 14 (I 973) escribió: "el objeto de la educación es
lograr la paz y la armonía en el plano de la vida interior y no hay

Siglo XXI editores.
244

245

�educativas de lineamientos, de planes de estudio y de modelos
educativos, son los responsables de hacer efectivo estos
documentos, que en algunas ocasiones se quedan hasta cierto punto
en la mente de lo realizadores. Pero no por existir una difusión
intensa de estos documentos, el alumno, el profesor o la sociedad
lo pondrán en práctica, porque siempre está el poder de la decisión
y conciencia de usarlos o no. Por lo que el uso y la aplicación del
aparato educativo, a fin de cuentas, es una muestra de un acto de te
y de confianza en la sociedad, y por lo mismo, este acto de fe se
debe encauzar con un propósito educativo, en lo que a la UANL
corresponde, si se busca una excelencia en la educación con calidad
y responsabilidad social.

Los NINis en México: un análisis
estructural
Rodrigo Vtllarreal Ramos "'
ITESM

u ªº""'!lía del ,11bdesorrolh

e.r 1111 tev1a de m omte importa11cia,
pero 110 es una 111dferia f 017nal o teórira. Es 1111 Je/na pwdico q11e

debe espera11e que remn-a a walq11ier r11ma dt la trllf'Ía q1(e tenga
1Í !IIÍsmd yo ,¡ne 111 aplicación co,,fo,ma 1111 e¡e
eentral para el cruimnmlo de r11alq11icr 11orión.
Sir John Hicks
rekrattria para

cuando la mayoría de
ipoblación experimenta mejoras en su nivel de vida e incrementan
i posibilidades de realizar progresos en aspectos sociales, morales
rpolíticos para un país. No obstante, cuando el crecimiento
!ffinómico se estanca es más probable que las personas de bajos
~resos no cuenten con oportunidades, que la tolerancia disminuya
rque los procesos democráticos retrocedan. Ello aplica a todo tipo
k sociedades tanto 11 las de econonúas avanzadas corno a las
!nlergentes.
Sin duda, dichas consideraciones son importantes para México
i~UN OONTEXTO DE CRECIMIENTO ECONÓMICO

•Economista egresado del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
~terrey. Actualmente es asesor del Centro de Competitividad y Capital Intelectual,
~oD.F.

246

247

�(

dado el panorama que la economía na ional ha exhibido en los
último año . Los resultado económicos obtenido e han
manife ado en desempleo, pobreza marginación ocial,
informalidad e ilegalidad. Por con iguiente, México enfrenta un
proceso de renova ión estructural en el que se deben e tablecer las
bases para el desarrollo d las iguientes década . E ta dimensión
es fundamental ya que la carencia de condiciones económicas
adecuada no ólo tiene efectos negativos sobre el bienestar materw,
sino además consecuencia morale in.de ea ble .
El e tancamiento económico registrado está limitando el
mejoramiento ocial y moral de la sociedad. Existe un gran desánimo
entre la pobla ión, e pecialmente lo jóvenes quienes prefier,m
realizar actividades ilícita en virtud de que su oportunidade de
mejora e ven reducidas í se condu en por el camino de la ley. En
conjunto, esto ha originado un fenómeno acial denominado NINI
el cual e emplea para referir e a una población de 'jóvenes de
entre quince año y veintinueve año que ni e tudian ni trabajan"
(OCDE, 2011).
Bajo e ta per pectiva, el propó ito del pre ente en ayo e
inve tigar la diversas característica asociadas a lo
INls en
México. Para ello, e realiza una erie de e tudio e onométricm
mediante el programa tata empleando la base de dato de b
E OE-2008. Dicha base ofrece un ustento representativo de b
población del país, lo que permite e tablecer una plataforma de
análisis que sirva como explicación tentativa de la ituación social
actual que atraviesa México referente a los NI l .
La estructura que tendrá el e crito erá la iguiente: primero, se
ofrecerá una breve introducción al tema que provea un marco
conceptual para el estudio egundo e detallará el análisis
econornétrico implementado y tercero se enunciarán las conclu iones
asociada a los ema abordado en el escrito.

lntroduccióo
La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico señaló
en u e tuclio Pa11ora111a de la F-:.,d11caáo11 201 /que el fenómeno ocul
248

aociado a los INls ha mermado el crecimiento económico de
wersos paíse . De acuerdo a dicho e tudio, México ocupa el tercer
~ en América Latina con mayor población NINI. El impacto
ltrivado de dicho fenómeno en el espectro social del país ha sido el
moce o en el desarrollo socioeconómico de la nación. Muestra de
!l&gt; está en el l,ifom,e L1tinoa111erica110 del Banco Mundial (2006) en
6:&gt;ode e puntualiza la situación de riesgo para lo países en vía de
barrollo con una población NINI. Entre los peligros figuran: la
11equidad, la delincuen ia, la emigración masiva, la drogadicción.
os embarazo no deseado la explotación exuaL
De esta manera, la olución al problema de los NINI requiere
qiarar la dependencia económica de la autonomía juvenil y dar a
este grupo de la población protagoni mo social. El E tado debe
Mimar una posición activa ante esta ituación e implementar
~ogramas y política enfocadas a impulsar la participación activa
t lo I I en la economía. No ob tante, es importante considerar
~ el volumen de la población NINl en México es con tantemente
Klbreestimada debido a una conceptualización parcial del fenómeno.
Esto e debe a qu algunas e tadí tica en tomo a esta población
ncluyen en ellas a jóvenes que e dedican al trabajo doméstico,
mtre lo que la propor ión de mujeres jóvene que viven en unión
iire es predominante.
A manera de ejemplo, la b11c1111.r-ta 1 r1cio111J/ de la _/111•mtud 2005
'Pürta 24 por ciento de jóvenes entre 12 y 29 año que dicen no
tStudiar ni trabajar. Sin embargo de e te conjunto, poco más de
ho de cada diez on mujere entre la cuale cerca de iete de
cada diez e dedican a la vida doméstica. Otro 30 por ciento de las
11ujere on olteras, pero podrían participar en las actividades
domésticas de u hogar de origen. Incluir a este subgrupo de 1a
~bl.tción joven entre lo NINI parece mapropiado ya que el trabajo
it~tivo al hogar no e una labor menor. Al re pecto, es menester
cuestionar si el hecho de que las mujere jóvene e dediquen a
ttividade domé tica desde edades temprana obedece o no a
loa ituación de exclu ión o ial que acota sus oportwiidades y la
orienta desde edades muy jóvenes bacia la vida doméstica.

249

�Por las razone anteriormente descritas, el manejo de las cifras
sob~e la po?lación NINI en México debe er cuidadoso. El presente
escnto realiza un estudio estructural riguroso de la población NINI
en México con el propósito de determinar sus principales
caract~risticas tomando en consideración la temática previamente
enunciada. Ello permitirá establecer una marco analítico que ostente
la situación real del país respecto al fenómeno social de lo NINls.
La siguiente sección detalla los diversos resultados asociados al
análisis econométrico realizado.

Análisis econométrico
El análisis econométrico de la población NINI en México del
presente escrito pretende esclarecer las ambigüedades existentes
asociadas a este fenómeno. Para ello, se obtuvieron estadísticos
descriptivos y se elaboró un modelo econométrico que refleja el
comportamiento probabilístico de cumplir con ciertas características
para dicha población. los datos utilizados para realizar estos
cálculos fueron de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo
(ENOE) del año 2008 del Instituto Mexicano de E tadfatica y
Geografia.
La metodología para la construcción de la base de datos asociada
a la población NINI con base en la ENOE-2008 es extensa por lo
que las siguientes línea ofrecen un resumen de dicho proceso.
Inicialmente, se emp1eó la ENOE-2008 para crear una base de datos
que .incluyera características de estudio relevantes asociada a los
NINis. Subsecuentemente utilizando la definición de 1a OCDE
para los NINis, se realizaron una serie de ajuste con la base de
datos y, e procedió a eliminar todas la observaciones que no
cumplieran con dicha caracterización. Finalmente, se procedió a
efectuar un análisis descriptivo para la ba e de datos el cual se
muestran a continuación.

250

Tl:Tabla descriptiva de la poblaciónNINI en México por edades
y género

EDAD

Hombres

1:
16

17
18
19

I0-U47

24

77.808

27
28
29

Total

191.939
2 1.206
296.397
14O.12J

105.988
l U.9.W.
127.329
112. 22
9 .220

20
21
22
23
25
26

Mujeres

l67A27
367.66
'374. 790
lS4.992

72.462

69.432
79 241

399.811
437 -so
443 973

79.()04

49.132

412.692
353.146
450.488
378.354

1,307.107

5.400. ·79

71.688
61.266
66A2+

Total
297.927
346,150
423.726
472 94'3

462.647
472.210

447.2 2
424A24
479 ,052
515. l88

·22.977
-UU-.380

4l4 ..Jl2
516.912
427.486

6.707.856

..

Con base en lo resultados exhibidos en la tabla T1 exISten seJS
nillones setecientos siete mil ochocientos ochenta y seis NINis en
llérico. La categorización de dicha población por edades refleja
lll.l di tribución relativamente uniforme con una pequeña
:Uocentración mayor en el rango de los 25 años de edad en
¡¡mparación con las demás categorías. A in,i mo, el análisis por
~nero destaca una fuerte concentración del género femenino en la
~!ación.
Conjuntamente, se clasificó a la población NINI con base en la
~tidad federativa a la que pertenecen. Esto con la finalidad de
herminar dónde se encuentra la mayor concentración de NINis
tel país.

251

�I

,,

11

T2A: Tabla descriptiva de la distribución geográfica de la
población NI I en México por entidades federativas
Freq.

ENT
.\ l' \SC

IIl TES

R\J.\ C\lll'C)R.\ól \ :-.ORll'
6·\J.\ .\I IR&gt;RNHSl'R

CU.IPUlll:
CO.\Hl!IL\

'I-O,l4

COlll.\

SJ..229
16Ul~
l9-1H

CHl\P-\.~
Ulllll ..\Jll \
DISl RI ro am.1uL

l'.lS. Jl
192.839
3!11.!119

IX'R.\. 'U)

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J75.6JI

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\1 C.Af ~
L\C \ílC.\l&gt;

Cmn

Pcrcent
7(i.~II
ISl,00,I

1999ZO
171.Klk
424 179

92 .292
28S.209
911.967
.H.14S
2R03l
24S.Sl6
JIS.l-tS
117.063
70.0'JS
lS&lt;l,ISO

141.1!28
1.38.286.
17 125

11-1
270
04~
0.76

11•
.M
4~

2.k7

!JJl1
711!
7~4
JJI.I
1671!

Hk

?H9

2-4-1
0./.1
!!9

1 S9

140II

H,O

~

2?R

1)61i

2.56
6'.ll
llk.i

JS11
41 \l
!H~

126

1.-17
0.76

19~
hl 11

166

blf'I
6Sól
692'

470

7391

'.\ ,.i

·~
175

2.30

2.11
2.06
2.66

,-1

l?t.1,6)6

2

i0.l11$
517.206

1 06
771
1.-t?
112

98..900

T2B: Tabla descriptiva de la di tribución geográfica de 1a
población NJNI en México por ciudades

100.00

Total

Al analizar la distribución geográfica, el estado de México e la
entidad federativa con mayor población NINI. No ob tante, se
destaca que estados como Chiapa , Veracruz y Guanajuato o tentan
un porcentaje significativo de NIN Is lo cual toma aún más relevancia
cuando se analiza dicho porcentaje como proporsión de su población
total_ Adicionalmente, se determinó la distribución de la población
NINI con base en ciudades donde destaca una fuerte concentración
en zonas rurales del país asociadas a dicho grupo.

252

En cuanto a1 estado civil e refiere, la tabla T3 exhibe que una
parte importante de esta población está casada o en unión libre.
Además, el grupo conformado por hombres viudos es el de menor
población.

253

�l [11t?M1U/t1J Ítr·· "tJf

-

·,r ,

T3: Tabla descriptiva del estado civil de la población NINI en
México

Estado Civil

Hombre

Unión hbre
77.968
Separado
13.7+4
Di\orciado
785
Viudo
679
Casado 119.876
oltcro 1.094.i-5
o
NE

Total 1.307.307

Muje~

Total

l.4➔3.683

l. -21.651

9-J.540

108.28➔

L2.622

237

LJ.407
12.755
2.169.577
2,881.975
237

·.400. ·79

6.707.886

12.076
2.0.i9.701
l.787.720

Igualmente, uno de los datos más relevantes concernientes a este
análisis estructural de los NINis es que únicamente trescientos tres
mil novecientos nueve individuos del total de esta población es
considerada jefe de familia (ya sea masculino o femenino) Y
alrededor de dos millones ciento cincuenta y cuatro mil personas
son esposos o esposas que no trabajan pues se dedican a labores del
hogar. E decir, se encuentran dentro de la categoría de producción
doméstica. Empero, el grueso de la población NINI está categorizada
bajo la denominación de hijos, lo que implica que esta fuerza laboral
no participan en ninguna actividad productiva de la economía
nacional.

T4: Tabla descriptiva del parentesco de la población NINI
en México
Parentesco
Jefe

Percent

Freq.

Curn.

4.53
32.12
45.24

TrabDOIII
Si nParent
otroParent

303,903
2,154,582
3,034,598
2,510
25,093

0.37

4.S3
36.65
81.89
Bl..93
82.30

1,187,.ZOO

17.70

100.00

Total

6,707 ..186

lD0.00

Esposo
Hijo

0.04

254

Por otra parte, el determinar el nivel de escolaridad que tiene
b población NINI constituye un elemento de análisis trascendental
¡a que ello permite determinar en que momento de la vida académica
de un NINI se presenta la mayor deserción escolar. La tabla con
dicha información está denominada como TSA. Asimismo, se ofrece
el número de personas con grados académicos ya sea a nivel
licenciatura o posgrado que ni trabajan o estudian a través de la
tabla TSB.

TSA: Tabla descriptiva del nivel de escolaridad de la población
NINI en México

T5B: Tabla descriptiva del nivel de instrucción de la población
lilNI en México
C1asificación Escolar

Freq.

Percent

Cum.

Oim!ra Técnica Básica

583,376

&amp;70

8.70

Carrera Pro~onal

20,789

0.31

9.01

334

0.00

9.01

100.00

Maestrías y Doctor.idos
NA

6,103,387

90.99

Total

6,707,886

100.00

La tabla TSA indica que la mayoría de los NINis tienen estudios
tinto de primaria como de secundaria completa. Tanto la tabla TSA
tomo la tabla TSB permiten comprender que un segmento
relativamente pequeño de la población NINI cuenta con estudios

255

�/ luma

JI¡ (

l&lt;"dn~n [ illawal R,,nmr

de licenciatura o posgrado pero se destaca que sí existe dicho tipo
de población, lo cual para un país con mano de obra calificada escasa
es poco usual. La tabla T5B señala que un ocho por ciento de NINis
cuentan con e tudios asociado a carreras tecnicas. Además, una
gran proporción de la población I I se clasificó como NA lo que
implica que prefirieron no revelar su nivel de instrucción lo que
supone que pueden existir un mayor número de personas con
estudios que por diversas razones eligieron no revelar su escolaridad.
Por ende, el análisis derivado de la tabla T5 se profundizó y se
obtuvieron los siguientes resultados:
T6: Tab]a descriptiva del área de estudio de la población NINI
en México

.

Los resultados evidencian una fuerte concentración en carreras
técnicas en áreas administrativas y/ o comerciales, relacionadas a la
industria de la construcción y de servicios de salud. A nivel
licenciatura, las ciencias sociales, la economía, la contaduría y
administración así como las ingeniería constituyen las áreas de
e tudio con mayor población. Por último, en cuanto a estudios de
posgrado se refiere, aquellos ligados tanto a educación y pedagogía
como a ciencias sociale son las de mayor población.
Respectivamente, la base de datos construida a través de 1a
ENOE-2008 permite establecer algunas de las razones por la que
los NIN Is no trabajan. Para ello, e consideran preguntas específicas
de sus necesidades de trabajar como lo exhibe la tabla T7.

T7: Tabla descriptiva de 1a nece idades de trabajar de la población
NIN[ en México

"
•··

...
.

-

w

"'

..

.....

Necesidad de trabajar

Freq.

Con necesidad de trabajar
Sin necesidad de trabajar
Sin necesidad y deseo de trabajar
NS

1,540,686
271,703
3,631,083
U,64,414

Total

6,707,886

Percent

Cum.

22.97
4.05
54.13
18.85

22.97
27.02
8115
100.00

100.00

..

....

,-

..

..
256

..

Existe un gran número de NINI que no tienen ni necesidad ni
deseo de trabjar lo que denota una caracterí tica peculiar de dicha
población a ociada al desencanto social descrito en la introducción.
Paralelamente, estos estadísticosllevan a preguntar el porqué una
gran población NINI no tiene necesidad de trabajar. Las razone
asociada a esta cue tión varían de persona en persona pero es
pfausible sugerir que tentativamente, dicha población NINino
cuenta con la capacidade para desempeñarse ati factoriamente
257

�[ .1111, ·111/ttl ( lt;1U1&lt;1

Rlldrzy,o J ¡/1,,,Tl'al &amp;1mos

IJGalH

en un trabajo remunerativo o porque existe alguna persona que les
provee de. un sustento económico. La explicación de esta
proposición requiere un estudio por lo que a continuación se
muestran los estadísticos de la población NINI tomando en
consideración su nivel de estudio y su necesidad de trabajar como
un acercamiento inicial a esta temática.

T8: Tabla descriptiva del nivel es-colar de la población NINI
en México con base en sus necesidades de ttabajar
'N~esidad

Oasllk:acl6r\ bwlJ r

---(arrer;a TK!li&lt;a llam:a
Carrera proteilonil
Maf!!ltrJas y Doctora~
NA

lotill

delrab.l~

rotal

TSB: Tabla descriptiva de las razones por las que no busca trabajo
b pob1ación NINI en México
T8: Tabla desmptiva d" las ramnes por las que n o ~ tr.lbajo la población NOO en Mofoo

Rawnes para no IM.!scar trabaj&lt;)

tteq.

Porc.-eot.

(;urn.

En l!'Speu de ~ohcltud

10,253

o.89

o.&amp;9

No hay trabajo en su profesión

S,554

048

L38

No,uei1tl con escolarldad oeopefl"flClil

35,719

3.11

4.48

úee que no lvy lrabaJO o no lt! darlan

$2,9'3-1

4.61

9.09

Falt! financiamiento para negocio propio

160,036

13.93

23.02

Demaslados tramites para negocio prOplO

1,348

0.12

23.14

Enferm«:"d.ld o a«Jdente

27.329

HS

25.51

Etnbarrazo

51,677

4.50

3001

No hay quien cuide hijm

638,59!i

S5.57

8S.S8

Sonneces

Sin nece.

NS

92.260

22,183

258,244

210,689

583,376

2,389

UG

4,SW

12.589

20,789

Nolodc.-¡;in

75,226

6.55

9-i.13

334

334

Ott,u ratonf,$ d~ mere1do

8,831

0.71

92.90

Otra• razones pe™&gt;nales

81,585

7.10

100,00

1,149,()84

100.00

Con n«e

o

o

o

l,AA6,D37

248,278

3,368,270

1,040,802

6,103,387

l.540,6S6

271,703

3,631,(183

U 64.414

6,707,886

Los resultados concentran la mayor población dentro de la
categorización de NINis sin necesidad de trabajar con estudios de
carreras técnicas básicas. La proporción poblacional decrece
significativmente conforme aumenta el nivel de instrucción
académico pero destaca el que NINis con nivel de maestría Y
doctorado además de no tener la necesidad de trabajar tampoco
tengan eJ deseo de hacerlo. Sin duda, un analisis más exhaustivo
podría explicar las razones por las cuales no buscan trabajo (en los
casos que aplica) la población NI I antes descrita. Esto e ilustraª
través de la tabla T8.

258

Toul

La tabla T8 indica en primer lugar que el 55 por ciento de la
población NINI no trabaja debido a que se dedica al cuidado de sus
hijos. En segundo lugar, la falta de apoyo financiero para arrancar
un negocio propio representa un porcentaje considerable de dicha
¡xiblación. A t resulta propicio ilustrar las actividades a las que se
dedica comunmente dicha población para comprender qu~ es lo
que hacen. La ENOE-2008 realiza llila serie de caracterizaciones
que permiten obtener dicho estadístico.
T9: Tabla descriptiva de las actividades que realizó la población
NJNI en México la semana pasada

259

�Rodrigli Villnmt1! Ra,11os

La tabla T9 sugiere que la mayoría de la población INI realiza
servicios gratuitos en su comunidad aunque sin duda dicha
categorización incita a múltiples cuestionamientos sobre el escpectro
de actividade que abarca. Asl todas estas estadísticas descriptivas
asociadas a la población NINI en México requieren de un un estudio
má preciso que ofrezca una cuantificación realista de dicho grupo
en el país. Por ende, con base en las nocione sugeridas en la
introducción se realiza un propuesta nueva de clasificación de los
NINl que caracterize en verdad a dicho sector poblacional en
México.
Existen diverso motivante para conformar una nueva medición
de los NINis en el país. El análisis derivado de los parámetros
establecidos por la OCDE, no consideran que un porcentaje
significativo de la población NINI está integrado por dependientes
económicos dedicados a labores del hogar. Ergo, aún cuando e ta
actividad no tiene un salario remunerativo como tal, "debe
considerarse como una labor productiva al ser el eje cons □tuÜvo
del modelo de producción familiar" (Becker, 1991). Es decir, esta
actividad que desempeñan un gran número de NIN1s en el pa.ís es
vital para el funcionamiento de la ociedad y aporta a la producción
nacional a pesar de que ésta no e vea reflejada en el producto
interno bruto del mismo.
Adicionalmente, un egundo motivante para proponer nuevos
parámetro a ociados a la cuantificación real de 1a población que ru
estudia ni trabaja emana del tipo de sociedad que existe en México.
Bajo este esquema, con base eo el istema de u o y costumbre de
la sociedad tradicional mexicana, la mujer tiene como única
re ponsabilidad el atender a su familia ya que el bornbre es quien
debe proveer el ustento para el hogar.
Debido a estas ituaciones, existe un sesgo en los resultados
a ociados a los NINI por lo que los siguientes párrafo se propone
una metodología más coherente para determinar la población que
realmente constituye a las per onas que ni estudian ni trab.ijan.
Dicha cuantificación implica que e descartan a las mujeres Y los
hombres que desempeñan el rol de esposa(o) en un ambiente

260

familiar. Esto es, se excluye a 1a pareja del jefe de familia que se
dedica a las labores del hogar y que además manifestó que no cuenta
con necesidad y/ o deseos de trabajar. Los jóvenes (hijos) no se
excluyen debido a que estos no desempeñan ninguna labor como la
antes descrita y son dependientes económicos temporales, lo cual
no garantiza que en el futuro no formen parte del grupo poblacional
considerado como desempleados que sí cuentan con necesidad de
trabajar.
Una vez implementados estos criterios, se obtiene una cifra más
apegada a la realidad social del país donde la población de mexicanos
que ni estudia ni trabaja es en realidad cuatro millones ciento ochenta
y seis mil sesenta y siete personas. Ello repre enta un ajuste de
alrededor de dos y medio millones de personas con respecto al valor
inicial obtenido derivado de los lineamientos de 1a OCDE.
TIO: TabJa descriptiva de la población NINI ajustada de México
por edades y género

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Con base en estas modificaciones, se observa que las mujeres
continúan siendo el mayor grupo en términos de género para la
población NINI. Sin embargo, la proporción de muiere por cada
hombre se recorto aproximadamente a la mitad. Asimismo, el grueso
de la población NINI se concentra en el rango de edades que va de
los 17 a los 19 años.

261

�l •

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Igualmente la distribución geográfica de este grupo poblacional
e mantiene, pero destaca el ca o de G uadalajara que presenta una
mayor densidad poblacional de NINis que el Distrito Federal.
Tll: Tabla descriptiva de 1a distribución geográfica de la población
NINJ aju tada de México por eotidade federativa

Por último, en el caso del nivel de estudio, el comportamiento de
b distribución no tiene cambios ignificativo al reportar una alta
concentración de personas con carretas técnica (más de cuatrociento
mil individuos), alrededor de einte mil per ona con grado de
licenciatura y poco más de tre cienta personas con grado de
maestría y/ o doctorado.
TJ2: Tabla de criptiva del nivel de instrucción de la población
NIN! ajustada de México

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10.28

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Dado el análisis previamente fectuado e procedió a realizar
una modelación del tipo Probit bivariado donde la dos
CJtegorización del modelo e ta.han asociadas a i una persona trabaja
o no y si 1a persona estudia o no. La realización de dicho modelo
permitió obtener una serie de comportamientos que e mue tran a
continuación.
Tl3: Gráfico de la probabilidad de que una persona oo e tudie
dado que trabaja con base en u edad

262

263

�JIJIJ'I/QI

11:í (

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Rr,d " ¡

la gráfica coincide con la lógi a económica al indicar que una
persona que trabaja tiene una probabilidad mayor de no e tudiar
conforme u edad aumenta. Respectivamente, la misma lógica
económica indicaría que a mayor edad, una per ona que e tudia
tiene menor probabilidad de no trabajar. La gráfica T 14 exhibe dicho
comportamiento.

Z. ~ al R n. n

La gráfica demue tra la existencia una tendencia creciente que
encuentra una cú pide entorno a los 11 años de e colaridad y
po teriormente decrece. En dicho periodo, la probabilidad de que
una per ona e convierta en I I es la más grande. Finalmente,
esta modelación se complementó con un análisis que refleje la
probabilidad de que una persona que no trabaja no e tudie con base
en el tipo de población que habita.

Tl4: Gráfico de la probabilidad de que una persona no trabaje
dado qu estudia con base en su edad

T15A; Gráfico de la pIObabilidad de que una pe.r: ona no e tudie
dado que no trabaja con ba e en el tamaño de la localidad

En su conjunto esta gráfica denotan las probabilidade
a o iadas a un omportamiento peculiar de los NIN1s. Además, ~e
examinó la probabilidad de que una per ona no e tudie ni traba¡e
con base en su año de e colaridad.

T15: Grá6 o de la probabilidad de que una persona no e tudic
dado que no trabaja con ba e en año de e colaridad

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¡

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::

.•

Es importante señalar que la ategorización del tamaño de la
localidad utilizada es la 1guiente: 1 para una población rural, 2
para una población uburbana, 3 para una población. urbana ~ 4
para una ciudad. Considerando que exi ten tamaños mtermedms
dentro de dicha categorización la gráfica o tenta un
comportamiento lineal la cual detalla que conforme el tarna~~ de
localidad pre enta mayore rasgo de urbanización, la probabilidad
de que una per ona no estudie dado que no trabaja decrece.
Los NINI on de esta forma una población del país con una
ierie de característica peculiare cuyo e tudio es fundamental ya
que representan un segmento que tiene un impacto marginal _en la
economía na ional La siguiente ección ofrece las onclu 10nes
asociada a la temática de arrollada a lo largo del pre ente e crito.

...
264

265

�u

Conclu ione
El fenomeno o iaJ d lo
I Is· representa rn dudJ una
problemática actual de relevancia en el acontecer nacional. Empero,
es importante onsiderar que I volumen de e ta población en
Mé ico e constantemente obree timada debido a una con eptualiza ión parcial del fenómeno ya que por lo general en lo
álculos que e realizan e mcluyen a jóvene que e dedicJn al
trabajo domé tico, entre los que la propor ión de mujere casJda:
e predornmante. (La realiza ión de una nueva rnedi ión como la
e tuada en el pre ente e tudio que toma en cuenta dicha
on ideración frece re ultado má apegado a la realidad).A través
de é ta, la población m1 1al de INI ugerida (alrededor de siete
millonc ) decrece a un po o má de cuatro millone . A imi mo. la
proporción de mujere a hombre e reduce a a i la mitad cuJndo
e implementa la metodologia pr viamente enun iada. En resumen.
1 temática de lo NINI juega un papel tra cendental en la agendJ
del país pero requiere er redimensionada.
México debe promover un de arrollo o ial ba ad en una politica
e onórnica que fomente la partl ipación actr a y productrva de lo
I I . E nece ano adoptar un nuevo en oque uno que promueva
una mentalidad de progre o a fin de detonar la actividade
económi a nacionale . De tomar e e camino, el paí e tad
e tableciendo las base de un crecimiento para año futuro que le
permitirá posicionar e al nusmo nivel que lo BRICS (Bra il, Ru ia.
India. China y udáfrica) en el e pectro e onórnico mundial tJI Y
como lo plantea el re 1ente e ludio del IM
\f,JJ afia de /o.r mue.\.

266

1

1

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,t.1m 11

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f

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México: ITE M

267

�Reseñas y comentarios

�I lümarnl,1.1 &lt;tm,hJJ 'º'°'"k

La arquitectura del sentido II. Una
mirada a la cultura desde la semiótica y
la complejidad

Lidia Rodriguez Alfaoo y María
Eugenia Flores Treviño

Haidar J. y G. Sánchez. (2011). Lo Arq11itec/tn"(J del sentido /1. La
¡,rod11cáón y reprod11cción e11 la.r prád1cas Je1J1iótiro-dismrsi11as. México: Ed.
ENAH/INAH/C.Onaculta/Promep, 569 pp.
:ste libro editado por Haidar y Sánchez G uevara e conforma por
abajo de inve tigación del Cuerpo Académico «Análisi del
iiSCurso y Semiótica de la cultura" de la Escuela Nacional de
lntropología e Historia que dirige la Dra. Julieta Haidar. Como us
·o!oguista señalan, u perspectivas parten de la epistemología
tia complejidad y la transdisciplinariedad que requieren un diálogo
unrinúo entre instituciones, investigadores disciplinas ... , es decir
~ favorecen la pluralidad de voces, de discurso .
Lo trabajos e vertebran por do línea epistemológica el
ai.ítisis del discur o y la semiótica de la cultura acompañada
mpre de Ja reflexión, del cue tionamiento, del pen amiento critico
autocrítico.

Participan die iséis investigadore cuyos trabajos, fieles a la
lllplejidad y la tran disciplina, se organizan en tre eccione
áticas, las que, in embargo, e tán imbricadas entre j formando
271

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bucles y espirales de sentido que tejen el discurso científico, acial,
humanístico y artístico que en este texto se aborda. La sección l:
"Miradas semiótico-discur ivas desde América Latina" contiene eis
trabajos que materializan, a través de los sujetos discursivos, las
voces de las culturas marginadas, sometidas, olvidadas. La sección
II: "Las culturas ancestrales desde la resistencia semiótico-discursiva
y los funcionamientos del poder" e forma por cuatro propuestas
que estudian los proceso de lucha y resistencia que llevan a cabo
las antigua culturas en nuestro país ante la dominación y el poder
hegemónico. La sección III: 'Produccione semiótico-discUI ivas
desde la complejidad y la transdisciplinariedad" reúne seis textos
donde se estudian el cine la semiótica de los objetos, el espaciotiempo arquitectónico, la literatura turca, y el espacio-tiempo
simbólico del ciberespacio.
Para introducir nuestro comentario, nos servimos del epígrafe
de Basarab Nicolescu (2009:3) con que la publicación comienza:
o hace 1111,cho tiempo, se prodamaho lo 111uerte del hon,bre y el fi11 de la
Historia. T11 teoría lranulisriplinana nos hace desct1bre la res11rrecdó11 del s19eto
y el conlienzo de ,ma 1111e!lfl etapa e11 n11eslra historia. Los inve.rligadom
transdisciplinarws aparecen rada vez más, con10 encattzadores de la espenmza.
En este epígrafe se introduce al lector en la temática de La
arq11itect11ra del sentido 11 que ilustra lo que Haidar ha expuesto en us
conferencias sobre la transdisciplinariedad, el objetivo de trascender
lo limites de las disciplinas para permitir un acercamiento
cercano a la realidad que se representa en los discursos que se
analizan. Todo el contenido es digno de leerlo en repetidas ocasiones
y amerita varias sesiones de debate para profundizar en las
propuestas de los autores.
La primera sección, de acuerdo con las editoras, contiene
"estudios interculturales y tran culturales críticos, que permiten que
las culturas excluidas, invisibilizada logren hacerse visibles". En
el primer articulo que titu]a con la pregunta "¿Estado mono-étnico
o multi-étnico?", G imate Welsh (de la UAM-Iztapalapa) se ocupa
de analizar el discurso de la comandante E ther. Este discUISO fue

mas

272

pronunciado en la Cámara de Diputados, un espacio que, antes de
ese el 28 de marzo de 2001 no hubiéramos creído que se le cediera
a una representante del EZLN para exponer el llamado de los
indígenas para que en las prácticas ociales y políticas así como en
la cotidianas dentro de nuestro país se le reconozca en su
diversidad étnica", al tiempo que se les conceda " u unidad como
mexicanos" (p. 9). Esa diver idad en la unidad manifie ta ya una
paradoja que se continúa en la argumentación de la comandanta
que, como dice G imate "la particularidad la convierte en
universalidad y la universalidad la vuelve particularidad en el asunto
de la representación nacional" (p.25). El autor repasa alguno
recursos retórico-argumentativos de la oradora:
a) el paralelismo discursivo que le permite introducir el concepto
de soberanía nacional en paralelo con su identificación con el puesto
de mando de un ujeto colectivo que está por encima del uhcomandante Marcos (p. 27) y que e traduce en « el recur o de
figura metafórica paralelas centrada en la argumentación de las
diferencias y la figura correlativa de la unidad' {42);
b) una e trategia de apertura dirigida a obtener impatías y
concesione mediante el empequeñecimiento del espacio que
posibilitaría la confrontación;
c) la realización de actos de habla a ertivo que le permiten
proyectar la imagen de "repre entante de lo zapatistas, de los
indigenas y de las mujeres" (p. 29);
d) la identificación de aliados y adversario lo cual le permite
ofrecer evidencia de los tre tipos de representación (los socialmente
oprimidos, las mujeres y los indígenas) y reconocerse en un triple
rol (institucional, político y comunitario) (p. 32)·
e) a proyección de do universo simbólico (lo real y lo
imaginario) (p. 33);
f) la intenextualidad, mediante la cual consigue que tiempos y
e pacios distintos "interactúan en una nueva configuración
semiótica" (p. 34); y
g) el manejo de un eje temático que va más allá del reclamo de
iusticia" y se in tala en los contenidos de la ley Ú&gt;copa (p. 36).

273

�b) Con todo e to recur o , observa G imate-Wel h, la
omandanta Esther propone una nueva rela ión del E tado
mexicano con lo pueblo -indígenas en el marco de W1 nuevo diseño
con tituci nal" (p. 36).
En el iguiente artículo Andacht, de la Univer idad de Ottawa,
analiza do mue tras de cine, el documental "El pueblo invisible" y
la película "Machuca ', y prueba cómo do grupo minoritarios, el
pueblo algonquín canadien e de Quebec, y lo me tizos
descendientes de lo mapuche en Chile son desintegrados
simbólicamente mediante lo e fuerzo violento o bien
intencionado para integrarlos' en su re pectiva ociedad (p. 65).
Inicia la exposición con la referencia a la di tinción lingüística entre
lo "marcado" y lo "no marcado" para mostrar cómo, egún e
mue tra en el do umental, 1a mayoría conformada por 1a población
anglófona en Canadá, lo mismo que lo hispanohablante en Chile,
pone marca a lo grupo minoritarios yse considera como el grupo
"no marcado". Y articula propue ta de la teoría de la continuidad
o "'sinequismo' de Peirce que, oponiéndose a todo tipo de dualismos
que e paran al "otro" plantea la existencia de un co11ti11111l!11 que
incluyen una multiplicidad de per pectivas. Con e ta idea bá ic.1.
identifica los recursos cinematográfico con los cuales e denuncia
en el do umental la forma en que lo algonquino no ólo fueron
despojado de la tierra sino que de niño , e le obligó convertirse
a 1a religión católica y e le prohibió hablar en su lengua y en cambio,
aprender la reglas del fran é que no ntendían a cambio de evadir
el a tigo Hsico· y todo ello par volverlo parte de un ueño de
progreso" cuyo re ultado e má bien la de trucción de todo "otro"
que no ea la mayoría donunante, el otricidio' que el documentil
denun ia. Una vez terminado u análi is del docum ntal, Andacht
cita la propuesta de Kyrnlicks (1998) para repen ar la relaciones
etno ulturales en Canadá. Y en cuanto al examen de la películi
chilena, e inicia itando a ake peare uando en Romeo y Julieta
se dice el personaje "What in a name?' Andacht traduce este
cue tionamiento como ¿Qy' hay en un nombre? y responde con el
resto del titulo de ese apartado 'La diferen 1a de llamar e Machuca

274

tlnfante"; y e que la pelicu.Ja trata de un ca o de la vida real de
.fole cente me tizo (de cendiente de mapuche y de chileno
,obre·) que viven en un barrio marginado de antiago fueron
otroducidos ('"inyectados' dice el autor del artículo) en una sala de
es de un colegio bilingüe «de la alta burgue ía antiaguina" (p.
i7); y el religioso responsable de la clase:

.. .esroge o tm 11111chacho hajo y de aspedo tímido, }' le pide q11e se prrsente al
gmpo 1111a }' otra 1•ez. el sr1cerdote lo a11i111a a q11e 1-epita ese sonido apena.r
,mdibk, }' pur fin el 11i1lo k obedece, su JJ0111bre a lodo p11ln1ú11 parr:ce limar el
morfo en s11 integridad ron ese gesfq tl()tinglero de &lt;11flo-ajir111arión, q11e ca1,sa 11t1a
explonú11 de risa en los presentes: Pedro .\lach11ctJ '. Atto seg11ido. k asignan .r11
/11gar drtrás dt Gonzalo Infante, q11iet1 habrá de volverse su IÍnico a1lligo e11 el
colegio (pp. 77-78).
Al respecto, Andacht concluye que «la relación que e desarrolla
mtre los do jóvenes, el blanco de clase media yelme tizo Machuca,
mcarna el proyecto inequista del cual la olución de una plurinación
es un ejemplo" (pp. 78-79). El artículo está escrito de tal manera
que una vez que empezamo la lectura de e te artículo no podemo
dejarla, pues en todo momento relacionamo lo aqw expue to no
iólo con lo expre ado por Gimate en el primer artículo sino con lo
que reconocemo que tristemente sucede también con todo nue tro
lld.ígena .
Un tercer artículo del libro vuelve a e tar estrechamente
relacionado con la temática de los dos primeros. Albán Achinte, de
bUniver idad del Cmca, Popayán Colombia, imcia u artículo
Estética decoloniale y de re-existencia", de cribiendo el proceso
de colonización en Latino América a onsecuencia de la cual en
nuestros países se construyó una temporalidad que ubica n la
lllodernidad y en el "de pué " a la lógica de la exi tencia que no
llllpu ieron "quiene organizaron la estructura de nue tras
1ociedade de -e tructurando nue tra
ociedade en su
osmogo1úa , forma produ tiva , istemas alimentario , manera
de r~presentarse y organizarse" (p. 88); mientras el ante " el pa ado
b pre-moderno (de acuerdo con e a lógica de lo olonos)

275

�corre ponde al olonizado que e fue apropiando de la
representación que de él e ha.cía asumiéndola como u propia repre enta ión" {p.89). En e e proyecto moderno/ olonial "accione
y productos readore de pueblo con historia y trayectorias
diferente ... ) quedaron ilenciado y relegado , considerándolo
como arte anía y productos para el c o umo de lo turi tas
ne e itados de exoti mo" (p.92). En ontraposición Albán propone
'pensar en el arte como pedagogía ye tética de~colonial que permitan
con ebir otro sistemas de repre entación" (p. 94), permitirle a la
imaginación que se pronun ie a favor de nue tra propia ubjetividad~
(p. 95). E to e , w1a pedagogía que no aliente a reílexionar en
torno a la manera como e tos pueblo han enido genealogía y
trayectoria diferente a l pre upuesto del arte occidental", y
que 'la diver idad e tética sea la po ibilidad para entender otm
concepcione de lo bello de lo creativo de lo propio y de lo
apropiado, de lo artí tico'' (p. 96). Comparte ejemplo de la
produccione plásticas de arti tas descendientes de la población
afro des endiente, el on bambuco y otras tradicione musicales de
Colombia para plantear la estéti a de la re-existencia entendida ésta
como "lo dt po itivo que la comunidades crean y de arrollan
para inventar e cotidianamente la vida y poder de e ta manw
confrontar la realidad establecida por el proyecto hegemónico" (p.
100, nota de pie 9).
En "Discur os representacione y prácticas de la colorúalidad:
la ínter ulturalidad om prá ti a de olonial" de Patricio oboa
Viñán (artículo 4), se revisan clis ur o , repre entacione y prácticJ5
que han elaborado a la in rauración de la colonialidad. En su trabajo
aborda el uperalterno- hombre-blanco- propietario- letrado-cristiano,
como adalid de la modernidad en contra te con el ubaltemobárbaro-natural- alvaje di criminado desde la per pectiva racw Y
epistémica marcado por la pobreza y el ubdesarrollo.
Viñán e pone ampliamente el funcionamiento de una matrlZ
colonial con re pecto a la alteridad que e verifica en la din.ímlCJ
del • entro emi or de la cultura y civiliza ión en oposición a Li
periferia, que re ibe us di cur os y us formas de imboliz.Jción.

276

No habla de la lucha del movimiento indígena del e tado
«uatoriano en la búsql.leda de ha er de él un estado plurinacional
En el trabajo de Marisol Cárdena Oñate ( rtículo 5) "De la irena
ala mujer hay un mar de imaginarios ... hacia el erotismo metafórico
de la estética ritual' la autora (de) con truye lo entidos del
anaginario fantá tico femenino a partir del ícono de la sirena en
tanto metáfora visual, producto d. cur ivo de mujere oaxaqueñas:
en las llamada "manta " como discursos pie órico populare y en
los cuadro expues o en galerías; discur o elitista. Aborda la
materialidade
o io-estético-histórica y cultural. E tudia la
metáfora de la tran formación subjetiva de lo femenino, abarcando
tanto lo imaginarios patriarcales corno el empoderamíento que
s~nifica la repre entación de sí mismas en lo que ella denomina la
semiesfera estética ritual plástica alter- nativa oaxaqueña.
Juan Gu-los Olivare Toledo, antropólogo chileno, es autor de
Antropología poéti a del e pacio de l:a otredad: el entido del viaje
rtnográfico la arquitectura y lo guillatuwe en el mundo Mapuche/
Willi he" artículo 6 . E cribe obre la experiencia de ser etnógrafo
como oportunidad para la realización de la decon tru ción desde
las per pectiva etnográfica y antropológica. Habla de un viaje hacia
el interior de sí mismo y del otro en la búsqueda del en lid o cultural.
Acude a experiencia previas de viajes y narra cómo el itinerario
transforma al etnógrafo y lo involucra en vivencia pretéritas
prácu as existentes anteriore a í mismo. Describe su experiencia
con la cultura williche y contextualiza a los Nguillatuwe, constructo
crquitectónicos de lo agrado de acuerdo con la imbolización que
este pueblo les otorga.
El primer artículo de la egunda sección versa obre lo
mecan· mo del poder que e manifie tan en la imagen de Zapata
con truida y di undida por el régimen que e autodenominó
emanado de la revolución". De la misma manera que lo autore
de los otro artículos que he comentado, Pineda aplica el análisis
deld' cur o para examinar n ya el discur o verbal, inematográfico
Ymusical como ello
ino el discurso de la pintura; y se detiene en
kis murale de Diego Rivera donde la lucha revolucionaria e reduce

277

�l-f:m1amt,1s r 1m, 1s \o

1

a lucha entre caudillos, y entre éstos se ubica a Zapata. Descubre
"nuevos vínculos de sentido" al aplicar el concepto lotmaniano de
"tropo sev,ánticó', entre los cuales se halla la significación que adquiere
el hecho de que el mural pintado por Rivera sea designado "el mural
del palacio nacíonal". Reflexiona que una pintura de caballete no
tendría esa significación social ypolitica que hace al Estado el sujeto
que autoriza esa pintura, del mismo modo que se reveló en el hecho
de que el poder estatal en Estados Unidos ordenó destruir el mural
del centro Rockefeller ante la negación de Rivera para hacer los
cambios que se le pidieron. (pp. 240-241). A imismo anot-a que al
plantearse una historia de México sin temporalidad y sin un
verdadero conflicto "la bandera ácrata de Tierra J' Libertad' que
pertenece a Zapata "ha sido despojada y puesta en un sitial del
poder del Estado" (p. 248); y añade otra observación relativa a que
la distribución de espacios en el mural se halla "en convergencia
con la propaganda del régimen" y que al representarse "a un obrero
que señala el camino a un campesino" Rivera revela "el dogma
moderno de la inferioridad del campesino" (p. 249). Revisa la serie
de operaciones Ietóricas de supresión y de generalización utilizadas
por el más célebre muralista mexicano para producir ese mito
moderno de la "historia de México" que se constituyó en
"propaganda en aulas, cine, teatro, radio, televisión, historietas,
carteles, artesanías, chistes y libros" (pp. 253-254).
Y siguiendo a este articulo sobre representaciones de Zapata,
Delgado centra el interés en el análisis de la narración de sueños
que sirve a Yisimón, un integrante de una comunidad tzetzal
residente del actual "Caracol 5", un centro político cultural de los
zapatistas de Chiapas que "forma parte de los avances de la
autonomía de los pueblos desde 1996, año en que, a la par de lo
diálogos que desembocaron en lo Acuerdos de San Andrés, se
llevaron a cabo los Encuentros Continentales e Intercontinentales
por la Humanidad y contra el neoliberalismo" (p. 277). Para
contextualizar el relato del sueño que someterá al análi is del
discurso, el autor del artículo explica cómo, a consecuencia de que
"desde 1994 se dieron a conocer los municipios autónomo como

278

~ar~e ~e la ,Campaña por la paz con justicia y dignidad de los pueblos
md1os y de de entonces, estrategia gubernamental fue tratar de
dividir a las comunidades"; y "en 1996 las fuerzas federales
colocaron cuarteles militares cerca de cada uno de estos centros
políticos Ypacíficos' . Por ese tiempo, Yisimón (quien sería el relator
del sueño analizado), junto con otros integrantes de la comunidad
(entre ellos Trinidad) formó un grupo musical y compuso la canción
"El río en medio" que era cantada por él y Trinidad y denunciaba
"la agresió_n y la resistencia a la inv-asjón de los federales". Después
de una sene de hechos sangrientos, entre ellos la Masacre de Acteal
con ~us respectivas movilizaciones nacionales e internacionales para
m~~estar la :11di_gnación,_ el 14 de marzo de 1998, se anunció que
Tnrudad babia sido asesmado por un grupo de paramilitares, y
enseguida Y isimón escribió un corrido alusivo a ese asesinato y lo
cantaba en distinto lugares públicos, y el 14 de marzo de 2000
ªLa muerte de Trinidad" fue entonado por un grupo de jóvenes en
una ceremonia (pp. 279-280). En el sueño narrado Trinidad se le
aparece y le pide un favor a Yjsimón, y éste se decide responder a
esa petición, de modo que cumple el deseo de su mejor amigo y
resuelve un problema de interés comunitario; y como resultados ·
d~l análisis semiótico de la narración, Delgado esquematiza las
dinámicas identitarias y 1a memoria cultUI-al que se manifiesta en
ese sueño (pp. 290-291).

a

"Las alabanzas conchera . El simulacro interdiscursivo de una
semiosfera periférica, de resistencia y alternativa" (artículo 3 de
iegunda sección), es un trabajo de José Luis Valencia González en
el cual rescata la semiosis correspondiente a esa práctica religiosa
desde la complejidad. Aborda la recursividad desorganizaciónorganización-auto organización del ser humano y la interacción que
gl!arda con la esfera social, hi tórica y cultural y que da origen a una
renovada recursividad: cerebro-es pecie-socjedad-cultura.
Al abordar el contexto colonial desde esta per pectiva y con
apoyo en Baudrillard, trata sobre cómo el simulacro fue ejercido a
través de las sustitucione que realizaban los indígenas, quienes
veneraban a sus deidades de la iconografla cristiana con los rituales

279

�l11m,n. • &lt;

,., ,, ,¡, r

prehispánicos. Ubica a los cantos contemporáneos indígenas con
los cukatl o canto prehispánicos y revela cómo conservan aún su
estructura.
Y en el último artículo de la segunda sección, Raúl González Tejeda
en "La erniótica de la culturaleza como o cilador semántico entre los
i temas hopi y judeocri tiano: análisis intersemiótico de su
mitodiscursos co mogónicos» enfrenta con una metodología contrastiva
dos mitodiscursos cosmogónicos para conocer a profundidad el discurso
aridoamericano.
Emplea para ello a la semiótica de la culturaleza como
herramienta epistemológica emántica e interserrúótica.
De la tercera sección el primer artículo, Melgar de cribe la
incidencia de las ideas comunistas de Chaplin en sus películas, para
ir como el título de su escrito lo indica, "más allá de Chaplin" Y
describir los funcionamientos del humor en distintas producciones
di cursivas de la izquierda en Latino América. Despué de
puntualizar procedimientos del teatro de Brecht, en Europa, revisa
el concepto de "carnaval" y u manifestación en nuestros países,
sobre todo en Brasil, y el circo y la caricatura política como géneros
de lo lúdico y llega a las produccione en que los muralistas (Orozco,
Rivera, Siqueiros) usaron e o recursos lúdicos con fines .?e
propaganda de sus idea de izquierda y concluye con una reflex1on
sobre la potencialidad política de la risa.
e pro igue con las prácticas lúdicas, aunque dando un giro en el
tipo de producción de é tas, en el siguiente artículo del libro, Sánchez
G uevara de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, desde
una perspectiva interdisciplinaria, analiza el juego infantil de _la
muñecas (y muñecos). Obtiene los materiales de una participación
en que interviene una niñ , su hermano su madre y la investigadora,
ademá de los muñeco . En el enfoque lingüístico identifica los
tiempo y modo verbales (yo era la maestra... ); desde la pragmática.
los actos de habla; en el nivel semiótico, identifica el sistema cultural
al que corre ponden los muñeco de modo que aplicando a Lo~n.
ob erva la corre pondencia de e e sistema con la posición sociocultural y económica de la niña· y mediante la aplicación de

280

planteamientos de la Escuela Francesa de Análisis del Discurso,
define la formaciones socio-culturales, histórico-económicas,
ideológicas, discursivas e imaginarias que inciden en la práctica
lúdica infantil que somete a estudio. Entre sus conclusiones anota
cómo, mediante un dispositivo de la memoria de la cultura, "a través
del espacio semiótico del juego infantil, e reproducen la ideología
la costumbres y la forma de construir y de ver el mundo de los
adulto • (p. 433).
Por su parte, Chávez García al realizar un acercamiento entre la
película Bacl:;yard (Tras patio), de Carlos Carrera, y una grabación de Los
Tigres del Norte, denominada "Pacto de sangre", producciones
semiótico-discursivas que tratan del mismo tema, el problema de lo
asesinatos de mujeres en C)udad Juárez, Chihuahua. En su estudio, la
autora devela que el método más apropiado para realizar el acercamiento
temático de la ficción del cineasta y la música y letra del corrido del
grupo musical el paradigma del pensamiento complejo es el más
apropiado, en cuanto permite establecer el vínculo entre la praxjs social
y la producción de conocimientos mediante la investigación científica.
Con este presupuesto revisa los antecedentes del "nuevo cine mexicano"
Ytambién los estilos musicales que definen la mexicanidad, e identifica
tanto los -istemas musicale del corrido como la intertextual.idad que
éste manifiesta. Señala cómo tanto el filme como el corrido versan
sobre hechos conocidos por el auditorio y en tomo a lo cuales fwicionan
los llamados «tupo/', convicciones compartidas para cuya aceptación
no se les somete a cuestiona.miento alguno y, sin embargo concluye
que la difusión de estas dos producciones semiótico-discur iva ha
propiciado que lo asesinatos de Juárez ean considerados 'por la
atención internacional y por los órganos procuradore de justicia" (p.

455).
Paz Arellano, en el siguiente capítulo, pone en evidencia los
funcionamientos retóricos que consiguen sus efectos persuasivos y
disua ivos mediante la producción de otro tipo de discur o, el
discurso arquitectónico. Su objeto de e tudio e la plaza de Santo
Domingo en México, lugar donde se realizaban la ejecuciones de
~ Inquisición.

281

�Para cumplir su objetivo aplica el paradigma de Plett (2004) sobre
la "sustitución medial" que le permite traducir propuesta de la
morfología de los signos lingüístico a los visuales. Identifica así en
la portada del templo que preside la plaza, citas del Antiguo y del
nevo TesfaJ'llento lo mismo que de libros de arquitectura,
principalmente de Vitrubio. Entre estas últimas identifica el orden
arquitectónico, la disposición (dispositio en la retórica) de lo tres
planos del templo, la proporción entre sus elementos y el todo, y el
número y la distancia de las columnas; y entre las citas religiosas,
identifica las imágenes de santos, del bautismo de Jesús y la flor de
lis que representa la pureza de la Virgen y los símbolos del Espíritu
Santo especialmente las lenguas de fuego que remiten al don de
lenguas concedidas a los apóstoles y predicadore y los que ilustran
la Asunción de la Virgen. Asimismo relaciona el autor las
dimensiones del templo con la plaza y su portada con la del Tribunal
del Santo Oficio como recursos retórico en que se apoya la
persuasión del conjunto arquitectónico, el cual exhorta a los
visitantes "a tomar una decisión orientada hacia la felicidad de la
salvación de su alma, siguiendo el camino virtuoso del ejemplo" (p.

496).
En el trabajo de Miguel Ángel Adame Cerón "En defensa del
paradigma Horno. Crítica y ejemplificaciones del discur o y el imaginario
tecnoabeméti.co y antihumanista", se encuentra una discusión cuyos
conceptos clave son ser humano', 'tecnocientíficos', 'ciberciencia',
'posmodernidad, 'hipermodernidad', 'capitalismo' 'cibersociedad',
'cibercultura','paradigma', 'horno", 'complejidad', 'recursividad', 'poder',
'biopoder', 'micropolltica', 'tecnocataclismo'... El autor propone
cuestionamiento como: "¿qué sentido de la historia humana en
general y de la actual podemos reivindicar y rescatar desde una
perspectiva antropológica y discursiva humanista?". Hace hincapie
en la circunstancia de que la tecnología y sus enseres responden a
procesos socioeconómicos político históricos y morales. Llanta 3
la elección del hombre hacia la transición orientada en favor de la
terno-inteligencia sin abandonar la esencia bu.mana y a la aspiración
de conseguir una sociedad humana plena en la que sus miembros

282

tllllbién se encuentren en plenitud.
Finalmente, Ignacio Ramos Beltrán en «Una respuesta poética
rn un mundo complejo" Nos dice que cada sociedad y cada época
tiene su modo de subjetivación e historia específica. En su apología
de la palabra poética evoca las palabras de Octavio Paz (1990),
quien señala "Descubrí que la defensa de la poesía, menospreciada
m nuestro siglo era inseparable de la defensa de la libertad" el
1utor se pregunta las causa de la minusvaloración de la palabra
estética y de nuestra incapacidad de reflexión, aduce que ese es uno
de los males de este tiempo: "Se nos escapan la diferentes texturas
de los hombres, se nos escapan sus afanes, se nos van de las manos
rus quimeras y sus necesjdades en el torbellino del negocio y del
mercado de las ideas ... Nomina a la humanidad como ordos a la
poesía y ciegos a la vida de otras latitudes, y éstas actitudes, para éL
son las pesadas cargas que originan la procreación -coincide con
Goytisolo-de seres promiscuos en el arte.
Para Ramos Beltrán como para Zambrano eJ conocimiento y el
1lllor aJ saber, determinan tanto una manera de vivir, como una
manera de morir. Om estos fundamentos, elabora un estudio del
Mensevi de Jalaluddin Rumí un libro turco del siglo XIII que reúne
relatos, filosofta y religión y lo hace desde la teoría de la complejidad.
El autor enuncia que la voz de la po€sía y de los poetas se levanta
ta toda cultura y toda civilización mostrando esa otra cara de
num.anidad cons€rvada o cultivada dentro de las tradiciones de la
numanidad. Pues como dice Octavio Paz: ''La poesía no busca la
omortalidad, sino la resurrección".
En resumen, el libro que estamos presentando es de lectura
lltlprescindible, pues su mensaje unitario es la validez de la
perspectiva transdisciplinaria, que permite, a los investigadores que
lllalizan los discursos de todos los códigos de la comunicación
humana, escapar los cercos de us disciplinas particulares y
'dialogar" con otras disciplinas a fin de comprender la complejidad
de las producciones semiótico-discursivas que someten a estudio.
Qié mejor final para esta reseña que las palabras con que las
compiladoras cierran el prólogo:

a

283

�t/ n

•

,'

11

IJ

'&gt;{l

1

Para terminar y empezar en bucle, iniciamos el camino, continuamos
caminando en espirales cognitivas en donde lo recursivo permite el
regreso, el avance, la dinámica continua (... ) La complejidad y la
transdisciplina nos invitan a la esperanza, a la ética, a la humildad, a
los más dignos valores del ser humano, a una identidad
multidimensional, planetaria ( ... ) Caminos abiertos, veredas
abiertas ... estamos invitados a descubrirlos, a construirlos. Si este libro
logra parte de tantos objetivos colocados, quedamos en paz, con
una misión cumplida... por ahora.

Por lo antes expuesto, creemos que el trabajo compilado por
Haidar y ánchez Guevara se constituye en una aportación p:i:ra la
ruta del estudio del sentido desde la perspectivas de la compleJ1dad,
que e el igno de nuestra época.

La opacidad y la transparencia.
Una reforma poHtica con mayor
participación ciudadana
Roberto Niño Silva

Alfonso Range1 Guerra. J_,a opacidad y la transparencia. 110 refor1JJa
política con partidpació11 d11dada11a. Ed. Péndola. Monterrey, N. L., México
2012.

La participación ciudadana en las cosa públicas es un tema de
actualidad y con frecuencia e motivo de preocupación la apatía,
inmovilidad y sumisión que a veces acusa frente a ellas la población.
De ahí que todo material que aluda a este tema ya de por si despierta
mterés, como es el caso del libro de reciente aparición, La Opacidad
t la Transparencia, 1111a r~for111a política con participación ri11dada11a, del
doctor Alfan o Rangel Guerra, publicado por Editorial Péndola.
Su actualidad queda ilu trada ante la circunstancia de que al salir a
la luz el nuevo volumen, se lleva al cabo la instalación en la Ciudad
de México de la Comisión Interparlamentaria de Probidad y
Transparencia, perteneciente al Foro de presidente y presidentas
de Podere Legislativo de C-entroamérica y la cuenca del Caribe
(Foprel}.
El nuevo libro comprende diez capítulos y un colofón. Los diez
capítulos son: La democracia mexicana; La opacidad y la tran paren-

284

285

�cia; Los males de nuestra democracia; Una reforma política
necesaria; Las campañas electorales; El ejercicio del cargo de
presidente de la República y su evaluación por el Poder Legislativo·
El plebiscito como función pública ciudadana; La procuraduría de
los derechos politicos ciudadanos; El Poder Legislativo y sus
responsabilidades; y El Poder Judicial.
Se trata de un texto que aun que no muy extenso, alude a una
temática que con frecuencia abordamos y en la que pocas veces
aportamos, justamente quizá contaminados por esa apatía que
muchas veces se limita al voto. "Cuando se dice que Ja democracia
no termina en la expresión del voto en las urnas, eñala el doctor
Rangel Guerra- debe entenderse que el cargo que se asume por el
voto popular nace por necesidad y obligatoriamente, unido a la
responsabilidad pública del funcionario o representante electo', de
forma que su desempeño está siempre atado a su origen electoral,
una circunstancia que con frecuencia dejamos de lado dando pie a
que muchas veces el servidor público ejerza el cargo a su capricho
por cuanto el ciudadano común incurre en simple electoralismo.
El doctor Rangel Guerra alude a la democracia como sistema
político, señalando que con todo y sus limitaciones es el mejor para
la elección de quiene deben dirigir un país, lo cual tiene v-arias
implicaciones como la nominación y elección de gobernantes, Y
supone un conjunto de condiciones que es necesario se cumplan
con limpieza y transparencia por ciudadanos, candidatos, partidos
y gobiernos; dándose la circunstancia, lamentablemente, de que
México padece una democracia limitada, la cual, para el autor, acu_sa
seis problemas principales: corrupción, pobreza, ignorancia,
injusticia, impunidad y falta de transparencia.
As~ existe una serie de práctica que ilustran cómo alguno
servidores públicos revelan falta de honestidad encontrando e~.el
ejercicio del cargo la oportunjdad de enriquecerse, como tamb1en
es recurrente la,práctica de pedir licencia antes de concluir su período
para el que fueron electos a fin de aprovechar la oportunidad de
desempeñar otro cargo público, muy a pesar de que para to~
posesión del que ahora abandonan, se ha asumido el compromJSO,

286

baj~ protesta, de ejercerlo. Existen otras prácticas que en su
conJunto ofrecen un desalentador panorama político nacional los
cuales derivan en graves signos de deterioro y desconfianza social
a los cuales e alude en el texto. Más concretamente, el autor señala:
"El procedimiento electoral apoyado en las tradicionales campañas
electorales es, sin duda algo que no permite obtener los resultados
esperado , es decir, que no solo llegue al poder quien obtenga
realmente Ja expresión del voto popular sino además, y esto es
muy importante, que mediante este voto llegue al cargo público un
~dividuo que garantice, con la mayor certeza posible, que no solo
nene voluntad para gobernar, sino además la posesión de una idea
clara de 1a tarea que le corresponde realizar... "(p. 54).
Advierte que en materia de servicio público existe una amplia
normatividad en nuestro país que solemos dejar de tener presente,
yque incluso no se aplica por lo menos con suficiente precisión. Un
ejemplo es el Art 47 de la Ley Federal de Responsabilidades de
Servidores Públicos, - de elección o designación - el cual establece
lineamientos de cómo conducirse en el servicio público: Con
kgalidad, honestidad, lealtad, imparcialidad y eficacia. De ahí que
debe entenderse que el funcionario público que no observe estos
principios y se conduzca con res pecto a la ciudadanía, entendidos
ellos como requerimientos básicos para el ejercicio público, nos lleva
mevitablemente a concluir que su trabajo lo desempeña violentando
b ley y con ello alejado de los principios democráticos.
En la página 55 del libro, el autor subraya que eJ principio
normativo contenido en Ja Ley Federal de Transparencia y Acceso
a la Información Pública, consiste en "Favorecer la rendición de
cuentas a los ciudadanos, de modo que puedan valorar el desempeño
~ los sujetos obligado "; mientras más adelante eJ autor expresa:
... una campaña electoral no debe limitarse a que el candidato
exponga su propósito de gobernar el país o desempeñar cualquier
Otro cargo de elección popular ni limitarse a bacer promesas, sino
demostrar capacidad para ejercerlo con responsabilidad y
eficiencia.. "

Más concretamente sugiere profundicemos en la normatividad

287

�ya existente, cuyo efecto propone la creación de la Procuraduría
General de los Derechos Políticos de los Ciudadanos. Sería la
autoridad responsable de actuar en apoyo de los ciudadanos
inconformes con el desempeño de servidores públicos o por e timar
existan deficiencias en e e desempeño.
El ámbito de acción de esta procuraduría tendría como centro
de atención una normatividad que ya existe pero a la que poca
atención ponemos, o acaso en la que solo falta profundizar para su
oportuna aplicación. Ahí están el texto del Art. 47 de la Ley de
Responsabilidades de los Servidores Públicos, y el del Art 84 de la
misma ley, éste último que consigna: "Cuando los signos exteriore
'
.
de riqueza sean ostensibles y notoriamente superiores a los mgresos
lícitos que pudiera tener un servidor público, la Secretaría podrá
ordenar fundado y motivando su acuerdo la práctica de visitas de
inspección y auditorias. Cuando estos actos requieran ord_e~ de
autoridad judicial, la Secretaría hará ante ésta la solicitud
correspondiente."
EI autor también formula propuestas en materia de candidatos,
de partidos políticos y de evaluación del servicio público, así co~o
también sugiere la instrumentación del plebiscito como instancia
revisora del desempeño público. Éste último, tema que ofrece una
gran perspectiva para el análisis y la acción. O:m relación a candida~?s
señala que los mismos no deben limitarse a manifestar la inten~ion
de ocupar el puesto público, sino demostrar además tener capaodad
para ejercerlo con responsabilidad y eficiencia; mien~as "Las
campañas electorales deberán estar sujetas a un ga to reductdo, pues
la costumbre establecida propicia el despilfarro y el exceso de gastos
innecesarios ... " (p. 59).
En todas las elecciones existen dudas, -inconformidades Y
· ·, cuand las
controversias, y este libro ha hecho su apanc1on
eleccione generales de nuestro país del 2012 aun no estaban dd
·
· que
todo resuelta , precisamente ante delicadas
controvers1as
cuestionaban la legitimidad de las elecciones. En el prólogo de su
·
libro el autor señ al a: " e intenta
exponer aqw,' un conJ\mto de
problemas de interés político y ocia! patentes y expuestos ª la

vista de todos, y sobre los que e necesario insistir para que se
despierte la conciencia ciudadana y se analicen públicamente."
De esta forma, el libro aparece como una toma de nota que da
cuenta de lo principales problemas vinculados a los asuntos de
reforma política y procesos electorales, así como de sus
condicionantes sociales y políticos, ya que con frecuencia, en materia
de democracia, centrarnos nuestra atención exce ivamente en la
dinámica del poder y de su e tructura, sin considerar lo factores
sociológicos que los determinan en la sociedad posmoderna.

°

288

289

�Norma de publica ión:

1.- El Anuario J-l111J1a11ila.r recibe contribuciones de excelencia académica
y de investigación en los campos de ftlosofla historia, textos obre literatur~
lingüística y ciencias sociale .
2.- Se re iben trabajo originales e médito . e re peta la estructura
fundamental de cada contnbución o ensayo, in embargo se ugiere: a)
marcar lo apartado con subtítulos; b) en caso de la utilización de referencias
numérica , utilizar el sistema decimal; c) las citas textuales deberán manejarse
con comilla y no con cur ivas; d) toda cita breve debe mantenerse en el
párrafo donde e produzca la referencia; en el ca o de citas mayore a 4
11neas, deberán colocar e a bando, a un espacio, in comilla y in cur ivJs.
3.-Todo trabajo debe presentarse en formato electrónico Word. Las
referencia se consignarán en nota de pie de página y en u caso, también
las fuentes, para facilitar la lectura segwda del texto.
4.- Se aceptan ensayos, investigacione y contribuciones con una extensión
mínima de 15 y máxima de 25 cuartillas, en el tipo o fuente Times New
Roman de 12 puntos a espacio y medio para el cuerpo del texto, y de 9
punto para las referencia bibliográficas. Qieda a criterio del O:&gt;nsejo
Editorial aprobar colaboraciones con aracterí cica diver a a lo aqui
establecido.
5.- El on ejo de cada área de H,m,omtas tendrá en todo momento el
derecho a ometer a dictamen las contribu iones recibida para u
publicación y comunicará al autor sobre el procedimiento y . u resultado.
6.- Las ontribuciones e reciben por correo electrónico, por e crito Y
con opia electrónica, por entrega personal, vía mensajería, o servicjo postal.
o se aceptan originales mecanograHados.
7.- Cada colaboración de autor deberá incluir una breve referencia
académico-biográfica, direc 1ón postal y correo electrónico.

r,:::::::::-

Hm11a11itas Ciendo.r Sociales se terminó de imprimir en
el mes de marzo de 2013, en los talleres
de la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

El tiraje fue de 500 ejemplares.

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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 2012, Vol 3, No 38, Enero- Diciembre</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Quinta

~
COMENTARIOS Y RESENAS
BIBLIOGRAFICAS

�]EAN LACROlX: Marxismo, Existencialismo, Personalismo, Editorial Fontanella, Barce•
lona, 1962.
DENTRO DEL MOVIMIENTO PERSONALISTA -una actitud más que una doctrina- Jean
Lacroix, junto con Mounier y Nedoncelle, ocupa un lugar destacado. Acaso sea el
pensador más profundo y congruente del personalismo. Cofundador de la revista Espirit,
profesor de Filosofía del Politécnico de Lyon, colaborador de las Semanas Sociales de
Francia, autor de numerosos e importantes libros ... Sus reflexiones se centran en el
compromiso, la trascendencia, la historia y el progreso. Habla, con ejemplar honestidad
intelectual, para que le entiendan los cristianos y los no.cristianos.
La obra Marxismo, Existencialismo, Personalismo, pretende confrontar la inspiración
personalista con el marxismo y el existencialismo. "A fuerza de privilegiar el proyecto,
los ex.istencialistas, acaban por desconocer el valor de la ciencia y del conoc1m1ento
objetivo, casi a negar la previsión,· a fuerza de privilegiar la previsión, los marxistas
llegan fácihnente a rechazar toda interioridad, a olvidar el aspecto, a la vez reflexivo
y moral del Cogito, y a no ver que la misma obra colectiva, para poder llevarse a
término, exige que llegue a ser para todos un proyecto individual. Ambos no pueden
combatir al otro sin mutilarse a sí mismos" (Marxismo, Existencialismo, Personalismo
~Presencia de la Eternidad en el tiempo-, pág. 11, Editorial Fontanella, Barcelona,
1962). El personalismo prosigue las filosofías del sujeto, pero las sumerge en el mundo
físico y social. Es un proyecto que excede a todas las previsiones, sin cesar de apoyarse
en ellas. Filosofía de síntesis y de totalidad, profundamente personal y universal a la
vez¡ preocupada, medularmente, por el debate, la explicación y la condición humana.
Más que la construcción de un sistema filosófico, político y económico, el marxismo
se propone la edificación de un hombre nuevo. "Las tesis de Marx han sido refutadas
mil veces; se ha demostrado, en particular, que su noción de clases sólo se aplicaba
adecuadamente a la clase obrera y que había sido hecha extensiva, abusivamente, a
otros medios sociales¡ que su concepción del valor, tomada en gran parte de Ricardo,
no tenía en cuenta las teorías psicológicas que se elaboraban ya en su tiempo y que
han llegado a prevalecer; que, de un modo general, en fin, sus intuiciones más justas
y preciosas estaban constantemente viciadas por expresarse en el cuadro demasiado
estrecho de una filosofía racionalista y científica que fue, demasiado a menudo, la de
su época" ( op. cit., p. 15). Y sin embargo, el marxismo no ha dejado de vivir en el
corazón y en el espíritu de millones de hombres. En consecuencia, es preciso aproximarse y aprehender este importante movimiento social de nuestros días, con esa "sim.
patía mt:todológica que, en reciprocidad, quisiéramos que los intelectuales comunistas
aplicaran a la actitud cristiana". A Juan Lacroix no le interesa conocer y criticar tal
o cual tesis de Marx, sino el tipo de hombre que está laborando el movimiento comunista. El marxista quiere sobrepasar la actitud filosófica contemplativa. La existencia

517

�humana no se deja captar por el pensamiento desinteresado. El comunista se siente
comprometido en el tiempo y en la tierra. "Los filósofos, hasta el presente --decía
Feuerbach-, no han hecho más que interpretar el mundo. Ahora se trata de trans•
formarlo". Antes de que adquiramos cualquier compromiso, estamos ya comprometidos.
Contra la inteligencia contemplativa el marxismo postula la inteligencia transformadora.
"En lucha con esta situación social, escribe Marx1 la crítica no es una pasión del ce•
rebro, es el cerebro de la pasión. No es un instrumento de disección, es un arma. Su
objetivo es el enemigo, al que no quiere refutar sino aniquilar. No se da nunca como
un fin en sí, sino simplemente como un medio. Su pasión esencial es la indignación,
su misión esencial la denuncia". Entre la producción colectiva de nuestros días y la
propiedad privada - supervivencia de regímenes superados~ hay una contradicción
que se precisa resolver. ¿Cómo? Mediante la socialización de los instrumentos de pro•
ducción. La lucha de clases es un hecho que el marxismo no crea, sino que comprueba.
El régimen capitalista produce al proletariado, pero el proletariado sepultará el ré•
gimen capitalista. La historia se mueve dialécticamente. El comunismo se presenta en
Marx no como un ideal sino como un movimiento efectivo que suprimirá la situación
actual. El proletario en la "pérdida del hombre". Pérdida que subleva. El burgués
es un inconsciente alienado. La trascendencia hegeliana de la Idea es sustituída por
la dialéctica revolucionaria del proletariado. Para "desalienar al hombre", ninguna pa•
lanca mejor que el proletariado. Por la revolución se marchará de la necesidad a la
libertad. Pero es preciso que el hombre tome conciencia de lo que es y del movimiento
histórico al que pertenece.
Con la sociedad presente, el marxista se encuentra en estado de guerra total. La
lucha debe ser implacable. Nada importa la buena voluntad, sino los actos. La refe•
rencia a lo eterno es huída o traición. "No es la conciencia de los hombres la que
determina su ser -dice Marx-, es su ser social quien determina su conciencia". Obrar
moralmente es obrar en el sentido de la revolución. Esto es progreso. Las catástrofes
mismas son condición del progreso. El Estado proletario se destruirá a sí mismo y na•
cerá la ciudad sin clases. El partido es, para los comunistas, una iglesia. "Fuera del
partido no puede existir ni verdad ni historia". El hombre degradado del mundo bur•
gués sólo merece desprecio. El entusiasmo del marxista vuela hacia el hombre nuevo.
El comunismo se presenta a sí mismo como una reconciliación del hombre con la na•
turaleza y como una reconciliación de la humanidad consigo misma. El trabajo es el
acto por el cual el hombre se produce a sí mismo. Cabe, en consecuencia, hablar de
un proceso de autocreación. En el período de la dictadura del proletariado se aplicará
la fórmula: "a cada uno según su trabajo", en el período auténticamente comunista
prevalecerá la fórmula: "a cada uno según sus necesidades". Al concluir la distinción
de clases acabará el Estado: instrumento de opresión de las clases dominantes. Se su•
primirá la dualidad de lo social y lo político. El estado se absorberá en la Sociedad.
Nunca más se volverá a caer en el atomismo individualista.
"El ser humano, dice Marx, no es una abstracción inherente al individuo. En su
realidad, es el conjunto de las relaciones sociales". El hombre marxista cree conocer y
querer la historia. Participa en el grandioso acaecer histórico de los hombres y lo
hace libremente.
Juan Lacroix objeta: "el marxismo oscila, necesariamente, entre la afirmación de la
desaparición de las alienaciones, que llevaría el fin de la historia, y la afirmación de
la continuación indefinida de la historia, lo cual implicaría la subsistencia de las aliena•
ciones: propone como inmanente a la historia de un ideal declaradamente transhistórico i

518

un ideal tan superior al hombre, que no pide solamente una mediación continua sino
la brusca intervención de un Mediador" (opus cit., págs. 58 y 59). La dialéctica' mar•
xista no puede eludir una flagrante contradicción interna: "le es necesario dar como
fin de la historia el final de la historicidad, como finalidad temporal la detención de
la dialéctica; o en caso contrario, no le queda más que una dialéctica indefinida 1 sin
término Y sin significación 1 tan vacía como un proceso discursivo desprovisto de toda
intuición" (pág. 62). En el marxismo, el individuo queda vacío de su interioridad y
el mundo despojado de su misterio. "Sólo la resurrección de todo lo vivo puede dar
un sentido al proceso histórico del mundo, un sentido que tiene una medida común
con el destino de la persona". Jean Lacroix no trata tanto de refutar, sentimentalmente
al marxismo, como de pedirle que reconozca aquello sin lo cual su intención más pro~
funda no podría realizarse.
Una desconfianza hacia todo conocimiento que pretende escapar a la condición
~umana preside la marcha del existencialismo. Importa, sobre todo, estudiar al ser en
situación. _Es una filosofía del sujeto, de la libertad creadora e individual. Hay un
menosprecio, un tanto extraño, del conocimiento objetivo. El individuo realiza su des•
tino y escoge su esencia en cada instante. El proyecto temporal de cada persona dota
de sentido el mundo. El sistema es sólo un medio de acción del individuo existente
un suceso de su vida física, pero no hay posibilidad de escapar al tiempo y dominarl/
"Existe una perpetua protesta de lo existente contra lo sistematizado; pero, desde e[
momento en que lo existente quiere filosofar --comenta Lacroix-, ¿ qué hace sino sis•
tematizar aunque sea solamente la existencia?" (opus cit., pág. 68). Hay un diálogo,
entre sistema y existencia, entre tiempo y eternidad. "El sistema auténtico no consiste·
en una reducción de todas las verdades a algunas fórmulas abstractas susceptibles de:
ser clasificadas sino en la estructuración del conjunto de estas verdades, en un todo coherente" ( opus cit., pág. 70). Las verdades son sistemáticas por su interdependencia. Hay
un doble interés del sistema: intelectual y estético. Sistematizar es asignar a cada
término su lugar. Es así como unifica y comprende el espíritu del hombre.
Teoría Y práctica se implican mutuamente. Para observar los hechos es menester
una teoría. Para construir una teoría se requieren hechos. Para comprender los hechos
el pensamiento agresivo responde. Para transformar los hechos en ideas y ordenar su;
relaciones, surge la estructuración. En todo caso, los sistemas filosóficos tienen un valor
de verdad Y una estructura polifónica. Y aunque existe un sentido de la belleza filosófica, "el sistema aspira a la verdad, más que a la belleza".
Como advierte Hamlet, existirán siempre más cosas en el cielo y en la tierra que en
toda nuestra filosofía. No cabe confundir todo lo real de cielo y tierra con nuestros
deficientes sistemas. "El hábito de sistematizar es el que nos ha hecho creer que podríamos poseer la verdad", cuando nuestra misión no es poseer la verdad, sino ser
poseído por ella. Gabriel Marcel desconfía del sistema. "En efecto, ¿ cómo no recono•
ceré en la necesidad de sistematización, por una parte, la preocupación del perfeccionar
la red de comunicaciones que una nuestras ideas unas a otras, para transformarlas en
una sola heredad -se pregunta Gabriel Marcel- sobre la cual nuestro dominio se:
ejerza con creciente facilidad, y, por otra, el deseo de que nuestro pensamiento sea
cada vez más transmisible, de verlo encarnado en un todo que pudiéramos contemplar
como nuestro, de la misma manera que un objeto o una propiedad?" Se corre el riesgo
de ocultar la complejidad de lo real bajo la simplicidad de cuadros rígidos. Las filoso•
fías de la existencia aparecen como una protesta contra el espíritu de abstracción y
-de sistema. "La persona está comprometida, es decir, que forma parte de los datos:

519

�•

.rriismos del problema y el problema en el cual se está comprometido, más que un
problema es un meta•Problemático, lo que Marce} llama un misterio. La persona se
encuentra arrojada in media res entre un principio y un fin que ignora. Construir un
.-sistema de ideas es evadirse de la realidad en la cual la persona se encuentra y que
,es ella misma: todo se reduce a su ser personal concreto. Así Kierkegaard opone a la
,dialéctica hegeliana la realidad de la vida individual, sus estremecimientos y sus irreWuctibilidades en lugar de una filosofía del sistema y de la verdad, el existencialismo
:propone una filosofía del acontecimiento y del encuentro" ( opus cit., pág. 79). En
·conclusión: la existencia no se deja reducir a un momento dialéctico; no puede ser
parte integrante de ningún sistema. Al menos, así lo piensan los existencialistas. "Es
--sólo rompiendo el círculo cerrado del mundo --escribe Jaspers------ como, la exploración
filosófica del mundo, me permite, refluyendo hacia mí mismo, permanecer disponible
para la trascendencia".
Lo cierto es que, como apunta Jean Lacroix, "no podemos pasarnos sin los sistemas,
ni contentarnos con ellos". Menester es construir una noción de sistema que satisfaga,
.a la vez, la necesidad arquitectónica del espíritu y la realidad existencial, que ninguna
•doctrina podría agotar ni apresar. No vamos a negar el sistema en aras del métodG
:para caer en pragmatismo filosófico. El método, en última instancia, no es más que
1una ductiina en crecimiento. Resulta imprescindible el sistema. Pero un sistema que
-ponga su mira en la existencia. No podemos perdernos en la abstracción por el camino
de una visión no situada de las cosas. Está bien que no haya historia sin negatividad
y temporalidad; pero sin la eternidad, la historia misma carecería de sentido.

trascendencia, Jean Wahl ha objetado: "¿ Cómo conservar este sentimiento de algo
que rebosa, en un universo en el que, sin embargo, ensayamos explicarlo todo con rela.
ción a este mismo universo?"
Cada uno de nosotros tiene la obligación de rehacer su sistema indefinidamente. Cada
uno de nosotros tiene que ser un sistema actuante que se sobrepase a sí mismo.
Más que una filosofía técnica, el personalismo es un espíritu capaz de encarnarse
en posiciones distintas {existencialismo de Gabriel Marce!, idealismo de Lachiéze.Ray).
La persona --objeto y sujeto del filosofar personalismo-- "no es un conjunto de lazos
extrínsecos que se establecen entre un individuo desde ahora real y una comunidad
distinta; es la participación viviente del yo en un orden concreto que se compromete
a servir y que, a cambio le confiere la sola realidad a la que puede aspirar" (opus
cit., pág. 96).
El personalismo tiene su origen en el Cogito Cartesiano. Emplea la duda y la in•
quietud como patentización de que todo pensamiento y toda acción humanas tienen
su apoyo en la libertad espiritual. Soy libre porque no estoy obligado por el objeto .
Domino al mundo porque tengo la capacidad de negarlo, de reducirlo a la nada,
como diría Sartre. La duda cartesiana puede interpretarse como una heroica voluntad
de elevarse del mundo corporal al mundo espiritual. Descartes no duda por las razones
de los escépticos, sino porque quiere dudar, por un heroísmo del querer. Mientras no se
alcance la certeza, la duda de resucitar y subsistir. "La duda es el jercicio mismo del
libre albedrío y su prueba primera y fundamental, puesto que permite cortar nuestras
ataduras y tornar carrera" ( opus cit., pág. 104). Nos separa de todo dogmatismo, es decir,
de toda adhesión inmediata e ingenua al contenido de la representación. Acaso la reali•
dad sea una ilusión. En todo caso, quedará siempre lo inteligible, aunque dude de lo
sensible.

.¿ Qué género de conocimiento le conviene a la existencia? La existencia sólo puede
ser vivida. Para constituirse en filosofía, el existencialismo tiene que reconstruir, de una
manera o de otra, las vivencias. Lo demás es impresionismo filosófico. Lo que importa
es llevar a cabo, como apunta Vialatoux, una re/lexi6n progresivamente intuitiva. Todo
ello dentro de un sistema abierto.

1

1

El origen de toda filosofía puede encontrarse en la existencia auténtica. Al univer•
salizar una experiencia espiritual -traduciéndola en conceptos intelectuales válidos
para todos- filosofamos. Le Senne ha definido a la filosofía como la descripción de
la experiencia. Personalmente me parece muy pobre esta definición. En rigor, las des•
cripciones fenomenológicas son meros preámbulos de la filosofía. Pero aun partiendo
de esa definición, la filosofía como la experiencia, sería inagotable. Por lo demás, la
realidad, que nos resiste y nos rebasa, desborda nuestros sistemas una y otra vez.
De ahí la legítima e insoslayable variedad de los sistemas. "Mi sistema -asegura La·
croix- es mi forma de crecer, por el conocimiento, en el ser; si el sistema es la más
profunda expresión de mi persona, ¿ cómo podría ser impersonal? ¿ Cómo podría yux•
taponer-se, en mí mismo, a otros sistemas? El personalismo es lo único que puede con•
,ciliar tan integralmente la seriedad de cada sistema con el respeto a los demás sistemas,
es decir~ a las demás personas" (opus cit., pág. 89). Y habría que agregar -~cómo
olvidarlo?- la natural abertura de mi sistema a otros sistemas, esto es, de m1 per•
.sana a otras personas, por medio de una continua confrontación. La inquietud -marca
,del ser en nosotros- es irremontable y permanente. Tiende -advirtámoslo o no-a la posesión soberana. Excita la voluntad y sirve de aguijón. La inquietud Heva a la
trascendencia.
"Lo propio del existencialismo ateo es multiplicar las trascendencias, es decir, los
movimientos de rebasamiento, pero permaneciendo siempre en el mundo: su trascen•
dencia está en el interior de la inmanencia''. A esta trascendencia horizontal o pseudo·

520

En la interioridad misma del juicio, está metido el tiempo. Y el tiempo permite la
duda. La duda es un esfuerzo para separar el juicio de su contenido. El contenido
proviene de las cosas materiales. Al establecer una distancia entre nosotros y el
objeto de nuestra creencia, la duda pone de relieve la primacía del sujeto. Por la duda
descubro lo espiritual. Es un ejercicio, una ascesis para elevarse del mundo sensible al
mundo inteligible. Si el fin de la filosofía es alejar el espíritu de los sentidos, el único
medio para lograrlo es la duda: toma de conciencia de la persona. Al dudar me com.
prendo como espíritu finito vinculado al espíritu infinito. Bien lo dice Descartes: "Pues
sólo es posible conocer bien la certeza y la evidencia de las razones que prueban, a
mi juicio, la existencia de Dios, que recordando claramente aquellas que nos hacen
reparar en la incertidumbre de todos nuestros conocimientos de las cosas materiales
{Cartas, A. T., t. I, p. 560). Lo que olvida Descartes es que el mundo es la causa
necesaria de la duda. El mundo está frente al que duda, "al menos como ocasión de
duda o de suspender su juicio".

l

La creencia -personal y comunitaria- afirma la superioridad del sujeto en su
compromiso con el objeto. Este compromiso se da en comunión con los demás sujetos.
En este sentido cabe afirmar que la creencia es pensamiento comprometido. Compromiso total. Personalidad del juicio. Todo ello va involucrado en nuestras creencias. Si
filosofar es suponer que el mundo tiene un sentido, creer en un sentido que es preciso
descifrar, comprender, entonces la creencia importa a la vida y a la filosofía. Las mis•
mas pruebas de Dios, para Jean Lacroix, explicitan una fe natural e implícita, de una
especie de creencia, de fiducia elemental. "El hombre es exigencia de sentido: Dios
,e~ el sentido del mundo, el lenguaje de Dios. Si Dios ha creado el mundo, es que

521

�habla a alguien y probar su existencia no puede ser más que escuchar este lenguaje,.
comprender esta palabra. La filosofía no es conocimiento, sino comprensión. Y comprender es siempre comprender un sentido" (pág. 128). Más que de pruebas, cabe hablar, pascalianamente, de signos o marcas de Dios. Al buscar las huellas de Dios le
conocemos ya de alguna manera.
Desgraciadamente Lacroix no hace un análisis ontológico de la fe. Nada nos dice
sobre el objeto inevidente que se afirma a pesar de su inevidencia, debido a un elemento extrínseco: la "auctoritas". Tampoco analiza el concepto de autoridad y los motivos de credibilidad. Se limita a observar que la fe trae aparejado un compromiso
total, una adhesión integral a sí mismo, a los otros 1 al mundo y a Dios. El asentimiento
es absoluto o no es sentimiento. Aquí no se dan grados. Nos juzga nuestra creencia, más
que nuestro juicio. El criterio último de la creencia --d.e un orden superior a la lógicaes ético-religioso. Al personalismo -filosofía de la síntesis y de la totalidad- no le
puede ser indiferente la creencia. No le puede ser indiferente, porque es una filosofía
del comportamiento humano. Es preciso reintegrar el conocimiento al conjunto de la
actividad humana. Hay que partir del hombre como ser en situación, como ser dividido entre el tiempo y la eternidad.
¿ Qué es la creencia? "Ni puro saber objetivo pretendidamente universal, ni simple
suposición subjetiva al estilo de un proyecto temporal. Pues la creencia, en el fondo~
no es más que una progresiva captura de la eternidad a través del tiempo: no es visión, sino movimiento para ver". Es claro que las frases que anteceden no integran
una definición esencial. Pero acaso a Jean Lacroix le interese más sugerir que definir.
Por eso nos dice, líneas delante, que la creencia es unidad de nuestro ser que piensa,
actúa y siente. Por eso apunta que el creyente es, al mismo tiempo, ser en el mundo
y ser superior al mundo; sujeto que progresa en la verdad participando en ella. Por
eso reconoce, corno única creencia, la que nace de una duda siempre superada.

Lo que los marxistas llaman la reconciliación de la humanidad consigo misma, sólo
cobra sentido a la luz del personalismo como una conquista progresiva que conducirá,.
en el límite, a la reciprocidad de las conciencias. El personalismo concilia dos valores
esenciales: el concreto -de origen existencial- y la objetividad.
S6lo se cree con los demás y con todos los demás. Creencia es sistema abierto, consolidación del ser. "En la fe existe un elemento de conocimiento nocional, los enunciados dogmáticos, y un elemento de conocimiento concreto, una relación nueva y vivida
del alma con Dios". Por la creencia nos encontramos con la verdad y con los demás
hombres. Devenimos y somos. La persona y la humanidad están por hacer. "Creer
-nos dice en conclusión Jean Lacroix- es anticipar en una experiencia actual un
porvenir ya de alguna manera presente, o más bien, la única creencia que se dirige
hacia un futuro que tiene la posibilidad de no ser un espejismo: consiste en reconciliar
lo temporal y lo eterno en un crecimiento actual del ser, ya que el presente no es
más que la presencia de la eternidad en el tiempo" (Marxismo, existencialismo, personalismo, pág. 151, Ed. Fontanella).
El libro Marxismo, Existencialismo, Personalismo consta de una introducción y cuatro
capítulos: "El hombre marxista", "Sistema y existencia", "La significación de la duda
cartesiana'', "La creencia". Fue publicado, originalmente, por "Presses Universitaires
de France". La traducción castellana publicada por la Editorial Fontanella de Barcelona, con una introducción de Antonio Jutglar, enriquece nuestra bibliografía y abre
nuevas perspectivas a los lectores de habla española. Se trata de un estudio conciso,.

522

sincero y luminoso. Jean Lacro,·x, cas,· d esconoc1"d o por Jos Jectores de nuestro idioma,
merece mayor atención y más amplia estima de los hispanolocuentes. Hagamos votos
porque se traduzcan, a nuestra lengua, el resto de sus obras.

DR.

DR.

AGUSTÍN

BASAVE

fERNÁNDEZ

DEL

Samuel Ramos -trayectoria filosófica y antología de textos-, Centro
de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, México, 333 págs.
1965.
VALLE,

MOTIVO DE GRATA SATISFACCIÓN ha sido
en los medios culturales en general, la
publicación del libro Samuel Ramos
-trayectoria filosófica y antología de
textos-, que debido a la pluma del Dr.
Agustín Basave Fernández del Valle y
como publicación del Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, acaba de ver la luz pública.

Decíamos al principio, que es motivo
de satisfacción, porque en este momento
histórico actual, las "cosas" del espíritu
están siendo relegadas a un último término, y así resulta altamente reconfortante el ver y el leer una obra del espíritu para el espíritu.
Samuel Ramos, cuya sencilla enunciación envuelve a su vez a la sencilla personalidad de un filósofo auténtico en su
pensar y obrar, es la figura mexicana que
movió a ~asave a ocuparse de una tarea
que mucho lo dignifica, a través de su
laborar cotidiano y fecundo.
En México, como en otros países, son
escasos los filósofos, en el alto sentido
que la palabra filósofo encierra, porque
en Samuel Ramos no fue pose ni máscara, sino una realización humanamente
profunda de la filosofía y una proyección
amorosa de lo suyo, lo mexicano, hacia
la propia filosofía. Con modestia, tampoco fingida, la vida de Samuel Ramos
transcurre cristalina, no exenta tampoco

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

de los dolores que en ocasiones laceran
el corazón humano, pero pudo más en él
su genuina vocación y su innegable inteligencia para seguir fiel a ese camino
luminoso de la verdad, pero árido por
la incomprensión que exige el estudio
y la dedicación a las faenas del intelecto. Los que tuvimos el privilegio de
conocerlo -como alumnos-, en sus clases de la Escuela Nacional Preparatoria
de la ciudad de México, en aquel ilustre albergue colonial, no podemos menos de rendirle un tributo de homenaje
a través de nuestro agradecido recuerdo,
por sus orientaciones y por habernos
guiado en el camino que, por desgracia,
ha sido desconocido para muchos mexicanos: México, si bien, no tenía la oratoria de otro no menos ilustre maestro,
Antonio Caso, sin embargo, sus ideas claras, dichas con una modestia que se antojaba religiosa, produjo en varias generaciones el amor por la filosofía, y sobre
todo, por la filosofía en México. Y así
el mexicano trasciende de su corazón hacia su cerebro y produce estudios filosóficos que indudablemente son la pauta
para un futuro mejor de investigaciones
y producciones que vengan a darnos mayores luces acerca del complejo del ser
y del pensar mexicano.
Por eso resulta encomiable, desde todos puntos de vista, el esfuerzo realizado
por Agustín Basave al entregarnos esta
obra primera en su género acerca del
ilustre maestro desaparecido Samuel Ramos, dividida en las siguientes partes: l.
La Figura de Ramos; 2. La Polémica
entre Antonio Caso y Samuel Ramos; 3.
El Intelectualismo de Samuel Ramos;

523

�4. "El Caso Strawinsky"; 5. Perfil de
la Cultura Mexicana; 6. Psicoanálisis del
Mexicano; 7. Veinte Años de Educación
en México; 8. Hacia un Nuevo Humanismo; 9. Filosofía de la Vida Artística;
10. La Pintura de Diego Rivera; 11.
"Estudios de Estética"; 12. Samuel Ramos ante la muerte; la segunda parte,
comprende la antología de los textos del
maestro Samuel Ramos repartida de la
manera siguiente: l. HipóteJis: La campaña anti-positivista; Caso, abogado del
pragmatismo; La historia de la filosofía
teatralizada; El irracionalismo; La intuición no es una teoría gnoseológica; El
dogma de la acción; El conocimiento es
un valor; La vuelta de la razón; conclusiones; Mi experiencia pragmatista;
II. El Caso Strawinsky: La Impersonalidad de Strawinsky; El Período Ruso;
III. El Perfil del Hombre y la Cultura
en México: Vasconcelos y la revolución
educativa; El fantasma de la educación
socialista; IV. Hacia un Nuevo Humanismo: La crisis del Humanismo; Programa de una Antropología Filosófica;
Axiomas de la ontología humana; El
hombre como "deber ser" j Las teorías
del hombre y la curva del humanismo;
La nueva valoración de los instintos; Las
capas del ser humano; V. Historia de la
Filosofía en México: ¿Hubo filosofía entre los antiguos mexicanos?; La Filosofía en el siglo XX; La Filosofía en la
época con temporánea; José Vasconcelos;
VI. Filosofía de la Vida Artística: Introducción; psicología del artista y la
creación; El objeto estético; La esencia
del arte y su función en la vida humana;
VII. Diego Rivera: Diego Rivera; Los
temas; El estilo; La estética de Rivera;
Paralelismo de los estilos de arte y pensamiento en la cultura mexicana; VIII.
Estudios de Estética: La Estética de Martín Heidegger; Estética de la música en
los filósofos románticos; La música y el
scntimientoj estética de la pintura.
Como es de advertirse en el conteni-

524

do de esta obra. Basave divide en dos
partes a la misma y en la primera, vemos como hace una incisiva penetración
en el pensamiento del maestro Samuel
Ramos. Así, en el parágrafo número tres,
perfila la actitud intelectualista y realista de Samuel Ramos y establece -al hacer la crítica-, el no existir el pretendido
parentesco cultural avasallador que tiene
México con Francia, señalando también
las debidas proporciones y la distancia
entre ambas.
Las ideas políticas de la ilustración
francesa se presentaron en México cuando el mestizaje cultural hispano-indígena
estaba ya realizado. Además, menester es
recordarlo, hay órdenes anteriores y superiores al orden político, por ejemplo,
el orden religioso, el orden metafísico, el
orden moral. Y en estos órdenes, la Fecundación hispánica estaba ya verificada.
Nada tiene que ver con el neo-clacisismo
Francés, el barroquismo -patetismo vital trascendente, apoteosis de valores personales- de nuestra cultura hispánica.
Por último, la obra de Agustín Basave, creemos que constituye la primera en
su género por su valimiento de crítica
filosófica y, además, no deja de reconocer otra de las cualidades del maestro
Samuel Ramos, o sea la lealtad con que
expuso doctrinas y autores, cualidad que
revela, a no dudar, otra de las facetas
de la relevante personalidad del maestro.
No es menos valiosa la aportación de
Agustín Basave en relación a todas las
obras de Samuel Ramos, muchas de las
cuales, por desgracia, se encuentran ' agotadas. Siendo de desearse que en lo fu.
tura dichos libros fuesen reeditados, si
se considera que toda la obra de Samuel Ramos constituye el primer paso
al descubrimiento del pensamiento mexicano en el campo de la Filosofía y de la
Cultura en general. Siendo de desearse,
también, que el mensaje del maestro
Samuel Ramos que ahora en forma por
demás completa y atildada aparece en

el libro de Basave, llegue a la juventud
de México.

Lic. ALBERTO GARCÍA

GÓMEZ

JESÚS GUISA v AzEvEno, Me lo dijo
V asconcelos, Editorial Polis, México,

1965. '
CON VOLUNTAD JUSTICIERA, con ánimo
comprensivo, son propósito esclarecedor,
Jesús Guisa y Azevedo nos ha dado su
testimonio. Testimonio pulcro, viril, luminoso. El autor conoce a su personaje.
Lo trató íntimamente y lo quiso como a
un hermano mayor. No se trata de una
exposición y de una crítica de la filosofía
vasconceliana. Tampoco de una biografía.
Trátase de una semblanza espiritual, de
un ideario o "formentario" El libro está
escrito con pluma limpia y afilada. Muestra escuela y estilo. Mueve a la simpatía
y a la gratitud.

El índice de la obra es ya de por sí
bastante elocuente: Capítulo I. "Este es
Vasconcelos ... "; Capítulo II. "Este
era Vasconcelos ... ''; Capítulo III. ''Vasconcelos y su dolor de ser mexicano ... ";
Capítulo IV. "Vasconcelos, genuino humanista pese no haber sabido griego ni
latín"; Capítulo V. "Este par de malhechores: Marx y Freud"; Capítulo VI.
"¿ Decadente y claudicante Vasconcelos,
a causa de su catolicismo?"; Capítulo
VII. "Suma, sentencias y cuestiones".
Vasconcelos no cesaba de pensar en la
presencia ausente de la muerte. Liberación, complemento, revelación.. . "Vasconcelos hablaba de la muerte como de
una presencia que nos incita, que nos
previene, que nos corrige, que nos hace
reflexivos, que nos madura y que, por
todo esto, nos perfecciona y nos trasmuta
en buenos. La muerte viene a su término
y a su hora ( Opus. cit., pág. 13). Y sin
embargo, amaba la vida. Quería gozos
subidos y sobrados. Anhelaba una vida
digna para México, para el México de

su familia modesta. No fue ajeno a la
pasión, a la diatriba, a la cólera y al calificativo vivaz. Era una legión en un
solo hombre. Filósofo, esteta, educador,
político, poeta ... Todo lo veía bajo el
signo de lo bello. Su visión de poeta le
hizo concebir la política como "actividad
de colaboración, de unidad, de concierto
y armonía, de fraternidad y amistad"
(]bid., pág. 18). Nos dio a conocer un
nuevo tono de vida, anudando el hilo de
la vieja y por siglos pujante acción misionera de los frailes. Música, danza, teatro, recitación poética fueron convocados
para entretener al pueblo en menesteres
estéticos.
El enderezamiento de la política mexicana -inclinación del poder a la j usticia, racionalización, rectificación y humanización- data de la audacia y diligencia de Vasconcelos, en su campaña
presidencial de 1929, y de la generosa
respuesta -heroica en muchos casosde la juventud.

"Por mi Raza Hablará el Espíritu",
reza el lema que Vasconcelos donó a la
Universidad de México. Su inspiración
fue un don de la gracia. "El Espíritu que
tiene que hablar en los universitarios,
portavoces titulados de las grandezas de
México, y obreros diligentes de ellas, es,
y así lo declaró él mismo, el Espíritu
Santo, dador de consolación, difusor de
dones y motor de las bellas acciones, escudo y fortaleza, bien y dulzura, manjar
de vida, fuente de agua clara, constancia amorosa y seguridad de permanecer
en la vecindad divina" (Opus cit., pág.
13). En los momentos de mayor peligro
Ulises Criollo se amarró al mástil de su
nave, gritando a grito herido su verdad,
para no irse tras los encantos de las sirenas, seducido por sus cantos. Como el
Ulises griego cayó el Criollo en tentaciones. Y se solazó con las gracias de
Adrianas y Antonietas. Pero volvió a Itaca para vivir, para dar testimonio de la
verdad, para denunciar la nocividad de

525

�las fuerzas del mal, para volver a la fe
de sus primeros años. "Itaca para Vasconcelos es la Iglesia Católica, la Penélope que no teje ni desteje, que no teme
a nada y que no se cansa de esperar, que
tiene abiertos y largos sus brazos de misericordia y dulce, atractiva, fresca como
el rocío, y líquida como la luz del sol,
su palabra de perdón. Itaca son las virtudes del hogar, la modestia de las familias, la sencillez de las costumbres, el
temor de Dios y, para decirlo todo de
una vez, el México justiciero, pacífico,
sociedad de amigos, empresa de todos ... "
(Opus cit., pág. 23).
A Vasconcelos le causa tedio, cansancio, arrepentimiento el haber ocupado su
tiempo en el solaz de la carne: Pero a
nosotros nos interesa todo lo suyo: su
actividad amatoria y su tedio espiritual.
Sentía la insuficiencia del porfirismo:
arbitrariedades, manías legiferantes, imitaci6n de lo francés ( descastamiento).
No quiso seguir el camino fácil del profesional burgués: ahorro, comodidades,
seguridad. Sentía muy a lo vivo el dolor
de ser mexicano. "Vasconcelos de recién
recibido de abogado y patrocinador de
pingües negocios, no se dejó ahogar por
la codicia del dinero, ni fue seducido por
el miraje de una vida cómoda y tranquila, burguesa, diríamos ahora. Le dedicaba sus horas de soledad a su dolor, a
cultivar su inquietud, a alwnbrar su conciencia de ciudadano con la luz ardiente
de su amor a México, con su sostenido
propósito de ir derecho a la fuente que
es el pueblo, con su designio de interpretarlo con honradez, sinceridad, interés
por el bien común y constancia de patriota". (!bid., pág. 35). Los temas mexicanos, vistos y tratados por Vasconcelos, nos pueden dejar tristeza, nunca desánimo. Nos mueve a la acción y nos
transmite su cólera. Sus facultades creadoras eran extraordinarias. Su obra es
como "la novela de una Naturaleza y de
un Cosmos que él ha recreado, que ha

526

dotado de alma para que estén en contacto íntimo con nosotros, esto es, con
nuestra propia alma".
Sus confesiones se parecen a las de
San Agustín, no a las de Rousseau. Mide
la altura desde donde ha caído1 da testimonio de lo humano y nos hace asistir
al triunfo del espíritu. Era un inconfor•
me. Los mexicanos tenemos que agradecerle su desazón, su rebeldía, su desdén
o su cólera ante la injusticia. Nos punza, como para que México se haga más
nuestro.
Se le llamó maestro de la juventud.
Enseñó a los j6venes mexicanos -nunca
lo olvidemos- "la dignidad de vivir y,
como remate de esa dignidad 1 la grandeza de saber desprenderse de la vida".
Al final de sus días sólo quería escribir
una palabra: misericordia. Sabiéndose
anclado en lo eterno1 anhelaba llenar la
vida de grandeza. De la anécdota a la
categoría, de la fugacidad a la eternidad. Agobiado por el peso de sus culpas,
llevando en su corazón el arrepentimiento
y pidiendo, humilde, el perdón 1 seguro
de la misericordia: no se presenta, con
todo esto, con las manos vacías. Lleva en
ellas su dolor de ser mexicano, las batallas que libró por el enderezamiento intelectual, su amor cívico a la comunidad,
su afirmación, oportuna e inoportuna,
como conviene hacerla, según San Pablo, de católico, apostólico, romano1 sus
arrebatos de perseguido y, como suma
y razón de ser de todo, su ardorosa, su
cabal, su infantil y por consiguiente genuina y pura, amigable humanidad. La
calidad humana de Vasconcelos es única,
de dilatada anchura y en la que, con
amor de caridad, quiso abrazamos a todos los mexicanos'' (!bid., págs. 60-61 ).
Amaba la verdad de México, aunque esta
verdad fuese cruel. Sacrificio, víctimas y
sangre de nuestras revoluciones. Injusticias que se perpetúan y se multiplican.
Acaso por eso declaraba sentir dolor y
rabia de ser mexicano. Y sin embargo

su deseo de hacer un México bello era
patente. Su devoto interés por los mexicanos no quedó estampado, tan sólo, en
las frases del gran escritor sino en los
hechos del Ministro de Educación y del
político militante.
El verdadero humanista no se circunscribe en lo grecolatino. Las humanidades
son, antes que un sistema de doctrinas,
una búsqueda que replantea incesantemente los problemas, para sacar de ellos
el significado y la realidad de la vida
humana. No andamos en pos de un humanismo libresco y conceptual, "almendrado de citas griegas y latinas, pero sin
latido cordial para el hombre" (Caba).
Queremos llegar a un saber del hombre
para el hombre. Un saber del hombre
concreto, del hombre integral que es, a
la par, espíritu y carne, alma y hueso,
razón y sangre, instinto y pasión.
Vasconcelos "no sabía griego ni latín,
pero honró la tradición clásica advirtiendo en ella la fuente de donde mana n uestro sentido y nuestra conciencia de hombres cultos. San Agustín no sabía arameo
Y, con todo esto, entendió, con una amplitud que nos conmueve todavía ahora
las palabras de Nuestro Señor en la ver~
sión griega hecha por los mismos evangelistas. Santo Tomás no sabía griego y
penetró, pese a ello, con más rigor que
.infinidad de comentaristas y de filósofos,
al pensamiento de Aristóteles. Nunca
pretendió Vasconcelos, por otra parte, ser
traductor de los clásicos, ni discutir pormenores de la vida privada de griegos y
romanos, ni hacer interpretaciones de la
conducta de tal o cual personaje, de la
historia o de la literatura, comparando
los textos de éste o del otro autor" ( "Me
lo dijo Vasconcelos ... ", pág. 75, Ed. Polis), Vasconcelos fue un gran humanista
porque fue un hombre lleno, pletórico de
humanidad, por ser católico de corazón
y de espíritu, por ser heredero consciente
de Grecia y Roma. "Escribir libros sobre
la religión de los griegos y no ser sensi-

ble, ni siquiera por tentación, a la religión de los mexicanos, le parecía una
aberración, una pedantería y una ausencia de conciencia nacional, además de la
exhibición de un falso humanismo".
( Opus cit., pág. 76). Tampoco simulaba Vasconcelos conocer las lenguas sabias para ponerse dizque a traducirlas o
"trasladarlas" al castellano valiéndose de
las versiones inglesas, francesas e italianas.
"Malhechores, y en grado subido, con
malicia grande, diligencia incansable, malevolencia constante, insidia penetrante,
fiel aborrecimiento a la tradición cristiana, complicado aparato científico pretendidamente contundente, equívoco hábilmente aprovechado de verdades a medias,
fueron, para Vasconcelos, estos dos judíos, Marx y Freud, los cuales por ellos
mismos, y por su valía intelectual, la fuerza corrosiva de su razonamiento, la malversación de los valores j udeo-cristianos
de Occidente, la irrefragable voluntad de
dañar de una parte, y, de otra, por las
carencias de los cristianos, su infidelidad,
su dura cerviz, su afición a buscar el cebo
de la ganancia, su inhwnano trato para
los de abajo, su canalla práctica de usar
las cosas santas para el propio provecho,
su apego a los bienes temporales, mudaron los rasgos de la justicia y han precipitado al mundo a la aberración que, en
muchos aspectos, consiste en un retorno
a la animalidad, la cual es temida por
ellos, Marx y Freud, como el carácter
prístino y genuino del hombre" ( Opus
cit., pág. 100). El Dr. Guisa y Azevedo
emprende una aguda e implacable crítica a Marx y a Freud. Lástima que la
crítica esté hecha sobre comentarios a
las doctrinas de Marx y de Freud, sin
acudir, el 99% de las veces, a las fuentes
originales. Sólo una vez se cita la traducción francesa de las obras completas de
Marx.
¿Decadente Vasconcelos porque había

527

�vuelto a vivir lo sobrenatural y a tenerle
preparada en su mente y corazón una
casa al verbo de Dios?, se pregunta
Jesús Guisa y Azevedo. ¿ Claudicante porque había dejado las malas compañías y
porque cay6 en la cuenta de que servir
a México, y servirlo con todas las potencias del alma, no era sino trabajar por
la elevación de sus compatriotas basta lo
divino? Viéndose católico, José Vasconcelos sentía la consoladora seguridad de
ser hombre completo. Sabía que la Iglesia le hablaba su propio lenguaje y le
hacía eco a sus propias inquietudes de
hombre moderno. "Vasconcelos, no por
decadente y claudicante; no por débil
mental ni por cálculo y codicia; no por
ignorante, ni menos por inhibición de
su espontaneidad, sino por todo lo contrario: por lúcido, por desinteresado, por
reflexivo y contemplativo, por hombre
libre, por fiel a su tradición, por defensor de la familia, por patriota iluminado,
por hombre de historia que hizo historia
y que poseyó, clara y transparente, la
conciencia del mexicano; por humilde y
por noble, por alto y robusto, cuya altura
y robustez alcanzó él en la verdad, fue
católico" (Opus cit., págs. 157-158). Su
vida de escritor la concluyó con una plegaria: "Letanías del Atardecer", "libro
de dulce, de confiada, de sincera humildad".
La obra Me lo dijo V asconcelos . ..
se cierra con un capítulo intitulado "Suma, Sentencias y Cuestiones", en el cual
Jesús Guisa y Azevedo agrupa, alfabéticamente, algunas de las ideas-madres
en la producción escrita de José Vasconcelos. Aunque reconocemos el cuño vasconceliano de la mayor parte de las ideas
expuestas por Guisa y Azevedo, no dejamos de advertir, en algunas sentencias
y cuestiones, el sello personal -filias y
fobias- del Dr. Guisa.
Vasconcelos ha muerto, pero vive su
obra. Para los discípulos y amigos de
José Vasconcelos, la aparición del libro

528

de Jesús Guisa y Azevedo es una buena
nueva. Mientras le sigan recordando y
evocando los verdaderos y buenos mexicanos, nada importa que su nombre no
aparezca en las placas que escribe la adulación y en los homenajes que gestan las
caravanas del servilismo. Vasconcelos
-árbol azotado-- hunde muy hondo sus
raíces en suelo mexicano. Su voz la guardan los bosques, y los vientos, y las campanas... Su alma -que mucho tiene
que ver con el fuego, como observó recientemente mi cordial amigo, Enrique
Ruiz García- seguirá siendo evocada en
las emociones hondas y en los pensamientos vehementes. Amó entrañablemente,
desesperadamente, pero sin transigir, a
este México nuestro. Acaso lo haya amado así, con rabia, porque le dolía --como a Unamuno la Esoala de su tiempo-,
porque lo soñaba diferente, porque lo
quería con voluntad de perfección. Nunca gust6 de componendas ni de medias
tintas, síntoma inequívoco de su llamado al cumplimiento de una misión. Como
funcionario público supo realizar con
maravillosa naturalidad y sencillez una
síntesis bien difícil: servir con dignidad,
estar en su sitio sin humillación ni vergüenza y desempeñar su puesto con desenvoltura y gravedad. Un poder de acción y de creación -que nunca le abandonó- le hizo sentirse vivir con fuerza.
Prefirió la verdad antes que la paz. Padeció persecución por la justicia y sufrió
destierros. Esa pasión, ese color y esa vida
que supo poner en sus libros, subsistirán
mucho tiempo después que se hayan perdido en el olvido los nombres de sus
detractores.
Quiero evocarle corno le vi en Venecia, la última vez: sus ojos eran de rey
vencido que ve su reino desde el fondo
de una cárcel. Subía y bajaba de las góndolas con el aire trágico de un árbol azotado. Después se quedaba en pie, como
un niño asombrado, pero dispuesto siempre a marchar a todos los rumbos, del

brazo de la aurora. El lo sabía: su lábaro
no estaba hecho para el lucimiento de
los desfiles. Era un airón de combate.

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNOEZ DEL
VALLE, Metafísica de la Muerte, Librería
Editorial Augustinus, Madrid, 1965.

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

SE TRATA DE COMPROBAR y de comprender. De comprender o entender lo entendible del misterio de la muerte. Pero antes, Y quizá más importante que hacer el
misterio racional, se trata de tomar conciencia de la vital resonancia que para
la existencia tiene la idea de la muerte.
Las comprobaciones iniciales han de ser
lo más objetivas que sea posible: con ese
tipo de objetividad en el que la conciencia y el sentido común reconocen (a su
manera respectiva) su ideal común. Ha
de hablarse de la muerte que angustia a
quien la presiente y atemoriza a los que
con despecho iconoclasta, hacen de ell~
un tema de conversación ordinaria·1 ha
de mirarse su imagen corno la ven alucinadora, los que la rehuyen a pes~r de
sentir su naturaleza imantada por ella
o como los que se le acercan sin poder
contener el grito de su carne y de su espíritu rebeldes al destino inexorable ...
Debe hablane de ella, de la muerte, como un hecho dramático, ante el cual
todo fil6sofo 1 todo pensador1 ha de dar
su medida.

AUERBACH, EatcH, lntroduzione alla Filologia Romanza, Picola Biblioteca Einaudi, Torino, 1964. (PBE 29).
~P~RECE POR SEGUNDA VEZ, en lengua
1taliana, esta obra de Auerbach que sirve
de maravilloso auxiliar en la cátedra de
Filología Románica.
El Texto, en una presentación de 10
por 18 cm., está compuesto de 308 páginas y dividido en cuatro grandes partes.
La primera parte, que se titula "La
Filología en sus diversas formas" presenta una explicación general de la ciencia
&lt;le la Filología que va desde la edición
crítica de un texto hasta la explicación
&lt;:lel mismo.
La segunda parte "El origen de la lengua romance" se inicia con un brevísimo
resumen de la historia de Roma y sus
colonizaciones para luego, en forma detallada, pasar a hablar de la lengua latina vulgar, origen de las lenguas romances. Un siguiente capítulo se dedica a
explicar el desenvolvimiento del latín
vulgar hasta su natural desembocadura
-en las lenguas romances.

La tercera parte "Doctrina general de
las épocas literarias" abarca tres capítulos: La Edad Media, el Renacimiento,
,¡, los Tiempos Modernos. En cada uno
de estos capítulos hace especial referencia a las tres grandes 1iteraturas roman-ces: Francesa, Italiana y Española.
L_a cuarta parte, muy importante1 la
dedica el autor a dar una guía bibliográfica en los dos campos de la filología:
Linguútica y Literatura.
LIC. EDUARDO GUERRA CASTELLANOS

Más aUá del sentido común más allá
de la ciencia, el filósofo ha d; ocuparse
de ese gran drama y tratar de arrancarle
su secreto arcano y de hacerle mostrar su
sentido más profundo. Pero ¿ tiene la
muerte un sentido profundo, o es ella un
sin-sentido? ¿ se topará, el que lo busca,
con el absurdo, o encontrará una explicación que arroje luz y comprensión sobre la misma vida? Estas son las primeras formulaciones filosóficas de ]a gran
interrogante1 y a ellas quiere dar respuesta en tono metafísico el Doctor Basave,
después de hacernos asimilar en la primera parte de su obra, la sabiduría de
los siglos que nos invita a ser "poetas de
la existencia que saben hallar a su vida
la rima exacta en una muerte inspirada".

529
H

�La insuficiencia radical, la indigencia
ontol6gica del hombre, es vivida por todos en un menudeo de insatisfacciones en
nuestros gozos y en nuestras tristezas,
en nuestras aspiraciones y en nuestros
desencantos, en nuestras realizaciones y
en nuestros padecimientos: siempre queda el hombre más acá o más allá de lo
esperado, y en esa distancia de lo adecuado, en ese desajuste entre su ser y su
deber ser, vive en la vida diaria su co~dición de ser contingente. Pero esa mlSma condici6n 1 vivida en su radicalidad
extrema, hace surgir en nosotros la muerte como aquello a que naturalmente estamos abocados, siendo tal vocaci6n un
elemento constitutivo de nuestra propia
existencia. La muerte, inherente a nuestra vida como el término que le da fin y
la acaba, no es por lo mismo sino más
dramática. Se traduce, en efecto, ese término en un límite desde donde empieza
la "allendidad" que encubre el misterio
de lo incierto: "El último día nos enfrenta con la eternidad o con la nada" y
desde luego, º¿acaso nos puede ser indiferente esa ultimidad?" El drama se agudiza haciéndose personal en la certeza
de que somos cada uno de nosotros, de
que soy yo el que tendré que interrogarme entonces: "¿ aniquilación o segundo
nacimiento?''
En este planteamiento de disyuntiva,
la cuestión de la 11allendidad" sólo puede tener respuesta a partir de la reflexión
sobre el alma y sobre su estructura ontológica. Y habrá de cuidarse que dicha
reflexi6n no contravenga la elemental
preceptiva de la lógica, pues realmente
"¡ trágico hado el tener que cimentar en
la movediza y deleznable piedra del deseo de inmortalidad la afirmaci6n de
ésta!", según la admonición de Unamuno. Pero el autor sabe que ha de probarse por otros caminos lo imperecedero del espíritu, el cual no puede correr
la misma suerte que el cuerpo al que
está unido por mostrar ya en esa unión

530

una cierta autonomía en sus operaciones.
o actividades propias.
Pero, no es ese todo el cometido de la
obra del Doctor Basave. A esta tarea han
entregado, cien otros, muy valiosos esfuerzos. No se quiere dar por satisfecho
integrando la muerte a la vida, como su
elemento constitutivo 1 ni probando a su
manera la perenidad del alma humana.
Desea llevar su pensamiento de filósofo
católico hasta convertir el ya clásico "ser
u
para la muerte" del hom bre, en un ser
para la vida real e inacabable". Quiere
probar que la raz6n asiste al "mu~ro
porque no muero" de Santa Tere~; quiere hacernos trocar la repugnancia ante
la "presencia ausente" de nuestra muerte
por la alegría que ha de sentir el que
ve en ella una "libre y cordial adhesión
a los designios del Señor".
FRANCISCO Buc10 PALOMINO
JEAN WAHL, L'Expérience Metaphysique,
Flamarion, Paris, 1965.
UNA COSA ES METAFÍSICA y otra cosa es
"experiencia metafísica". La primera _se
hace con juicios que por lo menos quieren ser plenamente predicativos. La s~gunda toca el terreno de lo "pre-predicativo" en sentido husserliana. Pero
-con la venia de Husserl-, si hay experiencia de lo pre-predicativo o de lo
antipredicativo ¿podría ser ésta una
experiencia metafísica?' ¿ no se contraponen por un lado "experiencia" Y "an'
.
tepredicativo"
Y, por el otro, " experiencia" y "metafísica"?
Es muy importante la cuestión para
todo pensador que quiera pisar un suelo
56lido. Jean Wahl está consciente de ello
al entregarse en esta obra a la tarea de
analizar a los "fil6sofos célebres" en sus
respectivas experiencias metafísicas i al
aplicar a cada uno de los grandes sist~mas filosóficos la pregunta sobre la posibilidad de la experiencia metafísica, para

invitarlos a responder afirmativamente
octu excercito, brindándoles a la vez la
ocasión de manifestarse en su genuino valor. Pero no es precisamente un desfile
de filósofos ante la prueba de fuego lo
que intenta el autor; este cometido histórico ha de ser propuesto en primera
intención a los historiadores de la Filosofía. Trátase más bien de cercar la experiencia metafísica, a la luz de la Historia de la Filosofía, para descubrir su
esencia. Y la esencia de la experiencia
metafísica va a revelarse, a través de todos los ejemplos históricos examinados,
en el sentido de "prueba" de la presencia
de "Algo" que sobrepasa nuestro conocimiento ordinario y que a la vez "nos
prueba", a la manera como el hombre
religioso "éprouve qu'il est éprouvé" por
Dios. En tanto que presencia obsedante,
el término de la experiencia metafísica
no conserva su categoría filos6fica sino
por ser presentida en él una explicaci6n
englobante de la realidad al trascender
el tipo de explicaciones dadas por la ciencia. También por esto ha de tipificarse
la experiencia metafísica más en forma
de interrogante que en forma de respuesta. Así, en la defensa que Jean Wahl hace de la metafísica ante los analistas lógicos, nos dice que aquella es por lo menos ese saber que el hombre consigue
acerca de las cuestiones que pueden ser
planteadas sobre las cosas que sobrepasan
nuestra experiencia ordinaria. Que el término internacional de tales cuestiones llegue a ser expresado en conceptos claros
u obscuros, según una secuencia racional
precisa o con errores J6gicos, ello dependería de Ia habilidad que se tenga
en el manejo de la argumentación y del
lenguaje. Pero aun cuando éste sea torpe, en nada afectará el que haya sido
posible la auténtica experiencia metafísica. Cierto es, por otra parte, que el
contenido intencional de toda experiencia metafísica permanece con una ambigüedad radical por el hecho mismo de

no poderse desvelar una vez por todas.
Quizás, por Jo mismo, no estamos siempre seguros de la autenticidad de las diferentes experiencias metafísicas de los
grandes filósofos. ¿ Será, o no será una
experiencia metafísica el Cogito Cartesiano? Jean Wahl no lo creía antes, ahora está convencido de que sí lo es. En
todo caso. no tenemos razón para negar
su posibilidad, como, por otra parte, no
tenemos razones para asegurar que es
prerrogativa exclusiva del filósofo. Ya sea
que hayan muchas, ya sea todas se reduzcan a la experiencia metafísica del
Ser ( como Jo cree firmemente Heidegger), nuestra actitud interrogante no
está lejos de ser hermana de la del poeta
que quiere abandonarse al inconmensurable todo que es él, que eres tú, que
soy yo.
FRANc1sco Buc10 PALOMINO
MARIANO BAUERO GoYANES, Proceso de
la novt:la actual, Biblioteca del pensamiento actual, Ed. Rialp, S. A., Madrid 1
1963.
TAL COMO EL AUTOR INDICA en la Introducción, el libro está integrado por un
conjunto de ensayos y artículos referentes a la novela. No trata de hacer una
apología del género, sino de caracterizarlo de acuerdo con una precisa conciencia hist6rica y a la luz de la problemática del pensamiento contemporáneo.
El tema se abre con comentarios a la
discusión entablada entre Ortega y Baraja en 1925. El camino que el autor se
ha trazado es el de una presentaci6n de
la problemática actual a partir del pun.
to de vista de quienes consideran el género como medio expresante del Humanismo (Jean Paul Sartre) y el de quienes lo reducen al exclusivo valor de lo,
literario (Paul Valery). Es por esto que
uno de los ensayos se titula "Deshumanizaci6n de la novela". Estudia las pecu-

53?
H

�liares "fisonomías" que la novela presenta en nuestro siglo, partiendo desde
Dickens para señalarlo como un punto
inicial con su obra Pickwick Papers; esto
no es sino un modo de hacer resaltar el
nuevo sentido de la novela sin argumento en la que "nuevas estructuras expresivas se apoyan sustancialmente en el símbolo, la situación, el contrapunto de monólogos" ; sobre este particular cita a
Proust, Joyce y Virginia Woolf.
El problema de las relaciones existentes entre el teatro y la novela lo enfoca
a propósito de la adaptación hecha por
Camus de Requiem para una mujer de
Faulkner. En el fondo replantea el problema apuntado por Ortega al considerar la novela como "categoría del diálogo".
En torno a las opiniones de Gabriel
Marcel y Sartre de si la novela estricta
es o no políticamente reaccionaria, se
pone de lado de este último: "En mi
opinión, no existen grandes novelas reaccionarias ( o no suelen existir), por la
misma razón que tampoco existen novelas de signo ideológico opuesto. . . incluso entre los grandes creadores novelescos suele ocurrir que sus creaciones
más tendenciosas (las más juveniles corrientemente) son, a la vez, las menos
artísticas e importantes.
Respecto al destinatario de la novela,
dedica todo un pasaje a "El público, lector de novelas", señalando la tesis de
Unamuno, para quien "todo es novela,
todas sus obras en cierto modo, y no pocas de las ajenas, desde la Jlíada hasta
la L6gica de Hegel". Se remonta a los
orígenes del género en un capítulo que
llamó "El ocio y las formas novelescas",
rastreando los antecedentes en la Edad
Media 1 el Renacimiento, y el Barroco i
hace hincapié en el esfuerzo de los novelistas del s. XIX en dar jerarquía artística al género. Su opinión primordial
es que "En la medida que la novela ha
ido emancipándose de su antigua candi•

532

ción de género enderezado a cubrir el
ocio femenino, ha ido, al mismo tiempo,
superando los prejuicios que, a su alre•
dedor, había permitido crecer el énfasis
clasicista, jerarquizador de géneros y es•
tilos".
En los últimos capítulos trata de hacer
ver que el enfoque intelectual de la no•
vela ha servido "para hacer ver lo que
de falso y convencional había en la imagen de este arte". Su problemática desemboca en las técnicas, que a su juicio
presentan una doble vertiente: la del
mero snobismo y la del necesario encuentro de nuevos procedimientos expresivos
para "conseguir formalmente una visión
adecuada del hombre de nuestro tiempo
y de sus problemas".
M. DEL VALLE DE MONTEJ ANO
JAVIER M1rnDIRICHAGA CuEvA, Tres Mo•
numentos Virreinales de la Ciudad de
Monterrey. Tesis para obtener el grado

de maestro en historia universal. Escuela
Normal Superior Labastida. Monterrey,
1965. 56 pp. Mimeógrafo, carátula im•
presa.
INVESTIOACIÓN DE CARÁCTER histórico ar·
tístico, que comprende sendos estudios
del desaparecido convento de San Francisco, de la Catedral y del Obispado.
Del primero ofrece interesantes descripciones de diversas épocas, y consigna,
al final su opinión sobre el estilo. Asienta
que este templo no se ceñía al barroco
imperante, y encuentra la explicación en
"la realidad geográfica y psicológica, es
decir, por la aridez del terreno en que
se levantó y por la angustia vital que
padecían los pobladores". Era un edificio de escasa altura "y apegado a la tie•
rra", en lo que el autor cree "descubrir
el dramático mensaje de aquella genera•
ción batalladora que buscó la satisfacción de tantas necesidades humanas";
aunque pudiera ser más bien la caracte-

'

rística establecida para las construcciones religiosas y civiles de los lugares de
clima cálido.
El mayor número de páginas está dedicado al estudio de la Catedral. Los
datos históricos son de primer orden y
las descripciones bien logradas. En su
opinión, la portada cae dentro del barroco moderado y lo atribuye al medio
en que se movió "una generación ruda,
bizarra, en constante lucha con la naturaleza y el indio hostil".
De igual manera procede para el
Obispado: antecedentes, descripción y
juicio crítico. La portada, que clasifica
en el barroco estípite, es descrita con
acierto y encuentra en ella elementos
que interpreta como "una anticipación
al grito de Independencia".
El autor rebate las opiniones adversas
de especialistas, de viajeros o de informes oficiales. Dignifica, además, el ma•
terial de la región: el sillar, y protesta
contra el empaste de cemento y contra la
"yesería y filigranas ridículas".
El libro logra su objetivo: reivindicar
el legado artístico j aportar datos nuevos
Y provocar la inquietud en los estudiosos. Está escrito con sencillez y claridad
admirables y, además de ser el único en
la bibliografía local en su género, es lo
más valioso que se haya escrito aquí sobre el tema.
PROF. ISRAEL CAVAZOS GARZA
CARLOS FUENTES, Cantar de ciegos, Editorial Joaquín Mortiz, México, 1964.
ESTA OBRA SE INTEGRA con siete relatos,
independientes entre sí, pero tendiente
cada uno de ellos -al menos esa parece
ser la intención del autor- a reforzar
una sola idea, tema de la obra: la impo•
sibilidad del hombre de alcanzar la plena
realización de sus anhc1os.
De estos siete relatos únicamente Las
dos Elenas, El costo de la uida, La mu-

ñeca reina y A la uíbora de la mar cum-

plen aceptablemente su cometido. En
efecto, cada una de las cuatro historias
desemboca en un mismo desenlace: el
protagonista, al ver frustrados sus mayores deseos, cae abatido por el desengaño.
. En Las dos Elenas, Víctor, el protagonista, comparte su vida con la de su esposa Elena, mujer aristócrata, egoísta e
inclinada a todo género de actividades
frívolas y escandalosas. Cegado por el
amor, Víctor anula su personalidad para
entregarse débilmente a secundar los caprichos y extravagancias que la vida vacua que consume su mujer exige para
librarla del tedio. La incomprensiva Elena excluye de las metM que se ha propuesto perseguir la felicidad de su amante consorte. Impelido por el agobio que
este alejamiento le produce, el marido
conforma en su mente, con calidad de
consuelo ficticio, la imagen de otra Elena, más diáfana y consistente que la imagen que le ofrece la Elena real. La Elena idealizada es más dulce más tierna
más apegada al hogar. . . ;n una pala~
bra, es un verdadero complemento. Y un
complemento es lo que Víctor más ne•
cesita como antídoto para su soledad.
Pero al percatarse de lo irrealizable de
su ideal, ora por su sentido de responsabilidad, tan arraigado en él, ora por
su falta de energía para instar a Elena
a que recapacite sobre sus actos, tan
poco dignos de una esposa, Víctor queda impedido para evadir su situación;
irremisiblemente se condena a convivir
rutinariamente con la compañera equivocadamente elegida.
En El costo de la vida Fuentes hace
derroche de acción y dramatismo. Esta
narración justifica en mayor medida que
las restantes el propósito último del autor.
La joven pareja que interviene en el
relato lucha por vencer las penalidades
económicas originadas por los excesivos
gastos que requiere la vida en una gran
ciudad. Los miserables salarios de am•

533

�bos cónyuges -maestro él y oficinista
ella- no bastan para asegurarles una
tranquilidad material estable. Para colmo de desdichas, un mal día enferma
la esposa, y el marido, desesperado, se
moviliza sin descanso hasta conseguir un
empleo eventual de chofer de carro de
alquiler. Este empleo complementario le
permite equilibrar nuevamente el presupuesto habitual. Pero cierta noche en
que el infeliz se dispone a desempeñar
sus nuevas labores, sus esfuerzos por continuar viviendo reciben la más irónica
de las respuestas: un absurdo altercado
con un sujeto de mal vivir le acarrea la
muerte, al ser apuñaleado en el vientre
por su inesperado enemigo.
En La muñeca reina un bello recuerdo de adolescencia resurge en el corazón
de un joven abogado. A los catorce años
había conocido, en un parque de los
alrededores de la capital, a Amilamia,
preciosa chiquilla de siete años que le
había proporcionado inolvidables momentos de alegría con sus infantiles ocurrencias. Quince años más tarde, abrumado
por el hastío y el aburrimiento que le procura la monótona rutina, evoca la calma, la sencillez y los sueños que lo
acompañaron en su segunda infancia.
Asocia aquella felicidad pasada con los
grandes ojos grises de Amilamia; con su
cabello amarillo pajizo de tonos cambiantes; con su delantal a cuadros; con
sus dibujos grotescos y su mala ortografía; con su gravedad innata. . . Pero
lo que más añora es el afán que bullía
en la niña por infundirle entusiasmo,
poniendo al servicio de este afán su portentosa imaginación con la que urdía
una ilimitada gama de piruetas y travesuras.
Deslumbrado con la perspectiva de un
reencuentro con la actual Amilamia, acude presuroso a la antigua casona en la
que viviera hacía quince años. Los padres, al conocer ]a finalidad de su visita,
lo enteran de la repentina muerte de su

534

hija, ocurrida precisamente cuando contaba siete años de edad. Y para que
Carlos no abrigue ninguna duda al respecto, lo conducen a un sombrío sótano,
en cuyo centro descansa un pequeño
ataúd conteniendo una muñeca de pasta1 destinada a conservar el recuerdo de
la desaparecida.
Tras la penosa escena, los ancianos
suplican al visitante que se marche y que
no regrese más; su presencia 1 de repetirse, renovaría con intensidad cada vez
más creciente el dolor que hasta entonces
estuvo asentado en sus almas. Sin embargo, pocos días después, contra lo prometido1 Carlos sorprende a los padres de
su amiga con una segunda visita para
devolverles unos dibujos hechos por Amilamia. Pero el espectáculo que contempla
en la puerta de entrada lo estremece
violentamente: Amilamia, sentada en una
silla de ruedas lo recibe, sonriendo con
expresión estúpida j la abultada joroba
que deforma su pecho hasta hacerla aparecer monstruosa mata de golpe la hermosa ilusión que daba a la vida de Carlos un toque de ensueño. En este mismo
instante comprende la verdad: los ancianos prefirieron mantener intacto su
frágil ideal haciéndole creer la muerte
de su hija, antes que enfrentarlo con la
despiadada realidad.
Por último en A la víbora de la mar,
Isabel Valles, mujer bastante madura,
es víctima de su lastimosa credulidad, al
ser burlada y estafada por dos degenerados.
Isabel dedica los mejores años de su
juventud a trabajar duramente hasta reunir un capital considerable con el que
abre una tienda de artículos para regalo.
Cumplidos los cuarenta años, una tía suya
con quien a la sazón vivía y que había
sido testigo de la fatigosa existencia de
su sobrina, la persuade para que emprenda un largo viaje por Europa con
sus ahorros.
Una vez a bordo del Rhodesia Isabel

se siente torpe y ridícula; por ser la primera vez que sale del país ignora las
normas de comportamiento en tales circunstancias. Para evitar el ridículo decide imitar al resto de la tripulación.
Sin embargo, no obstante sus precauciones, Harry y Jack 1 dos vividores de oficio, con la malicia y vivacidad propias
de los hombres acostumbrados a toda
suerte de correrías, descubren al punto
la ingenuidad de la novel viajera. Inmediatamente recaban informes sobre la fortuna que porta la dama. Sabedores de
que lleva consigo ocho mil dólares en
cheques de viajero, ambos la asedian con
sus galanteos sin ningún escrúpulo. Uno
de ellos, J ack, incurre en el extremo de
casarse con ella.
Asombrada, a la par que halagada con
su nuevo estado1 Isabel rejuvenece visiblemente. Tiene conciencia de que, aunque tardía, la felicidad tanto tiempo esperada ha por fin llegado.
Cierta ocasión, convencida por las argucias de su "marido", pone en manos
de éste la cartera de cheques, facultándolo para que haga uso de ellos como
mejor le plazca.

l.

Logrado su objetivo, los dos homosexuales bien poco se cuidan de no despertar sospechas en Isabel y en los demás
viajeros con su vergonzoso proceder. Y
las murmuraciones no tardan en levantarse. La misma Isabel es objeto de la
cruel maledicencia. Los pasajeros del
Rhodesia no conciben que un hombre
de la apostura y elegancia de Jack se
enamore de una solterona vieja y desabridaj tampoco pasa inadvertida la extraña amistad que une a los dos ingleses,
a quienes se les ha sorprendido en actitudes demasiado sucias. Isabel, hasta entonces ignorante de la relación que mediaba entre Harry y Jack, adivina su
fracaso. Herida profundamente, pero sin
acobardarse, resuelve arrancarles la careta a los timadores. Temblando de indignación pide a uno de los camareros

que la conduzca hasta el dormitorio de
Jack. Su decepción se convierte en asco
al irrumpir en la habitación: Harry y
Jack, estrechamente abrazados, se hacían
el amor, y entre risotadas y majaderías
festejaban su último triunfo: ocho mil
dólares en cheques de viajero, obtenidos
con sólo despertar una ilusión engañosa
en una mexicana solterona e insulsa.
Los otros tres relatos: Fortuna lo que
ha querido, Vieja moralidad y Un alma
Pura distan mucho de sostener con su
peso la estructura total. Introducen la
nota discordante en el conjunto. Vieja
moralidad refiere la falsa virtud que engendra el fanatismo en tres viejas libidinosas. Sin tapujos ni rodeos saca a
relucir Fuentes la hipocresía revestida de
piedad que tornan como estandarte algunos miembros de asociaciones religiosas.

Fortuna lo que ha querido y Un alma
pura carecen de lo que propiamente se
denomina argumento; el estilo1 retorcido
y obscuro, resulta vacío por el uso excesivo de giros y expresiones pedantescos.
Es evidente que el tema elegido, considerado en sí mismo, es de extraordinario interés humano. Desafortunadamente
Fuentes lo trata desde la superficie. La
falta de unidad en la trama y la vulgaridad de los personajes, que en lugar de
mostrar una vigorosa individualidad actúan como indefensos ciegos, quedando
a merced de la disposición que de ellos
se sirva hacer su autor, son testimonio
de la inautenticidad del sentimiento creador de Fuentes. Su capacidad para desarrollar asuntos de innegable hondura
filosófica está en entredicho. Dentro del
campo realista, donde es más factible
plantear problemas políticos y sociales,
entresacando a contraluz inquietudes triviales de la cotidiana existencia, este escritor es más convincente. Los temas de
trascendencia universal, como pretende
serlo la presente obra, los ejecuta corno
trabajo de laboratorio. Abundan en ella

535

�mezclas de todo género pero no la sincera visión original del artista. Todas
estas deficiencias, no vislumbradas por
Fuentes o tal vez no vistas intencionalmente, actualizan en forma poco seria y
deslucida lo que bien pudo haber sido
un gran logro literario y artístico.
EvA

MARLA ALVAREZ

Q.

NOTICIA BIBLIOGRÁFICA

LA Biblioteca de Psicología y Psicoterapia

dirigida por el Prof. Dr. Juan José L6pez Ibor, acaba de aparecer en sus primeros 4 volúmenes a través de la prestigiosa Editorial Gredos de Madrid. Se
trata de una colección largamente esperada por el público de habla castellana.
Primero que nada porque hace años el
Prof. L6 pu I bor es reconocido en el
mundo entero dentro del campo específico de la Psiquiatría y también como
pensador y conferenciante.
La idea central es aportar en español
un amplio campo en el que remansan
las más activas corrientes del pensamiento
contemporáneo. No se trata de llegar al
gran público, sino al especialista preferentemente y además a aquellas personas
que se mueven en un ambiente cultural
para el que el conocimiento de estos temas, supone franquear una divisoria decisiva.
En el título de la Biblioteca, las palabras "Psicología y Psicoterapia" no suman sus contenidos, sino que cada una
limita y determina en cierto modo a la
otra. Tampoco en sus contenidos estarán
estas materias dogmáticamente adheridas
a una escuela, sino que alcanzarán la amplitud suficiente para que el lector tenga
conciencia de encontrarse en un campo
científico seguro.
Serán características destacadas de esta Colección la cuidadosa selección de
títulos y su modernidad 1 de manera que

536

el lector esté siempre en el umbral cambiante de un cautivador campo cultural.
A continuación ofrecemos algunos de
los títulos que aparecerán en la Biblioteca de P.ficología y Psicoterapia.

V. E.

FRANKL,

Teoría y terapia de las

neurosis.
P.ficoterapia desde el punto
de vista antropol6gico.
DIETER WYss, Las escuelas de p.ficología
profunda desde los comienzos hasta la
actualidad.
J. J. LÓPEz 1BoR1 La neuro.fis como enfermedad del ánimo.
lGoR A. CARUSO, Bios, p.fique y persona.
HENRY EY, La conciencia.
JuRG ZuTT, En el camino de una psiquiatría antropol6gica.
JASPERS, E.fcritos sobre psicopatología.
KLAUSER, Manual de análisis biográfico.

BRAUTIGAM,

En el Prólogo a la Colección, L6pez
lbor señala entre otras cosas:

"El hombre contemporáneo se siente
atraído por la psicología. Tiene, además,
necesidad de ella para entenderse a sí
mismo y la sociedad en la cual vive. Por
eso, de todas las direcciones psicológicas,
aquella que mayor fascinación ejerce sobre él es la que se ha dado en llamar
'psicología profunda'.
Resulta imprescindible subrayar, una
vez más, que la psicología profunda ha
sido obra de los médicos.
Este ser humano, tan simple en apariencia1 tan complejo en el fondo, responde siempre a lo que se le pregunta,
lo cual quiere decir que en la respuesta
no está nunca más que una parte de
él. Quiero decir con ello que la investigación en profundidad es una investigación abierta, con respuestas múltiples
y diversas, según la dirección de donde
vengan las preguntas. Si Freud preguntaba por la dinámica de los instintos, es
natural que no hallase más que dinámica
de los instintos en su respuesta. La psi-

cología profunda es, pues, un campo
abierto a la interrogación y no un terreno acotado para la manipulación.
Entre las muchas utopías del hombre
se halla ésta de la manipulación de sus
vísceras anímicas. La educación, la formación de la personalidad, la adscripción a una mentalidad colectiva y social,
mayoritaria o minoritaria, son formas de
manipulación de las vísceras anímicas.
El hombre es, en este sentido, el ser más
plástico que existe, pero también el más
rebelde 1 porque la manipulación encuentra siempre sus límites. Uno de los elementos utópicos de Ja sociedad futura
es el de lograr hombres conformados con
arreglo al esquema de la misma. Una
de las resistencias frente a esa utopía
es la insobornalidad de la persona humana. En cualquiera de los casos esa
ambigüedad incita a su estudio, El' descubrimiento de la textura de las opacas
entrañas del ser facilita su comprensi6n 1
aunque no haya que pensar que con
"comprender", la tarea esté terminada.
Cada vez crece el número de libros
que se publican sobre estos temas. Es
evidente que en el conocimiento de los
mismos nos hemos enriquecido, y que
este enriquecimiento ha sido una obra
compleja. El pensamiento filosófico contemporáneo ha sido fecundado de un
modo decisivo. Yo ya sé que para la
acción son más eficaces las ideas elementales que las complejas, y que, a medida
que se aumenta la complejidad de una
situación psicológica, nuestra capacidad
de actuar sobre ella es menor. Por eso
son temibles los hombres y los libros de
una sola idea. A la larga -y a veces a
la corta-, el monoideísmo lleva a la
frustración. Siempre se escapa sustancia
humana que resiste a ser envasada en
recipientes estrechos. En la hipnosis, el
campo mental del hipnotizado parece
reducirse a la monoidea del hipnotizador.
Los primeros resultados son brillantes,
deslumbradores. Al cabo de poco tiempo,

su insuficiencia y lo que de tosquedad
hay en su interpretación del contacto hu•
mano aparece claramente. De ahi el
flujo y reflujo que ha habido en ]a utilización de la hipnosis como técnica psicoterapéutica.
Lo más apasionante de Ja psicología
profunda es que enseña a actuar sobre
el hombre. El "contacto personal" deja
de ser una cutícula sin estructura para
convertirse en una red compleja, que ha
de ser manejada con arte de pescador.
El mayor problema de la medicina actual consiste en que no se pierdan esas
formas milenarias, transidas de una especial luz afectiva, que permitían que
el contacto humano entre el médico y el
enfermo fuese algo singular que contribuyese a la curación o ayudase al enfermo a soportar su cruz.
En la sociedad actual, a medida que
crecen las técnicas de comunicación, crece la distancia que existe entre los hombres, aun entre los que físicamente están
más próximos.
No diré yo que la psicología profunda
posea un secreto que permita en seguida
demoler estas dificultades¡ pero sí afirmaré que ese conocimiento de lo extraño
del ser que propugna es, al mismo tiempo, apertura de cada uno a los demás.
De ahí la influencia de sus puntos de
vista en el mundo contemporáneo.
Con esta colección pretendemos ayudar
a nuestros lectores a encontrar caminos
propios para entender los problemas de
la intimidad humana. El que en ella se
acojan direcciones distintas se debe, precisamente, a que, a pesar de todo, la
singularidad de cada uno debe ser salvada".
La presentación impecable de un pensamiento profundo, aparece a primera
vista sencillo. Cuando habla y escribe el
Prof. L6pez Ibor lo hace en forma sencilla. En su último libro La A ventura
Humana, dice que estarnos asistiendo his-

537

�tóricamente "a una hipertrofia del quehacer, como conducta. La historia no es
:algo que pasa, sino algo que se hace.
En el hombre actual se subraya su di,ncruión aventurera. Realmente, la aven"tura pertenece a la esencia humana, ex-presión de la libertad". No es de extrañar

que el Prof. López Ibor haya sido nombrado Presidente del Cuarto Congreso
Mundial de Psiquiatría, que deberá celebrarse en Madrid, durante los primeros
días de septiembre de 1966.
DR. ADRIÁN Qumoz

CANJE

Publicaciones recibidas

*

(1956)
ALEMANIA

Das Tier in Der Spanischen Bildsprache, Ibero-Amerikanisches Forschungsimtitut, Hamburgo, 1949.
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Problems of the peoples of the USSR, edited by a Comttee or the Loague for the Liberation oí the peoples of the USSR, Munich, No. 23 (Autumn 1964), No. 24
(Winter 1965).
Uber den Indianismus, das ibero-indianische Lcbensgefühl und seine Gestaltung bei Ricardo Rojas, Ibero-Amerikanisches Forschungsinstitut, Hamburgo, 1951.
Universitas, Revista alemana de Letras, Ciencias y Arte, edici6n trimestral en Lengua
Española, Stuttgart, Vol. II, No. 3 (Diciembre 1964), Vol. II, No. 4 (Marzo 1965).

ARGENTINA
Bibliografla Argentina de Artes y Letras, Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires
(Compilaciones Especiales) No. 19, No. 20 (Octubre-Diciembre 1963), Nos. 21/22
(1965).
Boletín Bibliográfico, Ministerio de Gobierno, Biblioteca Pública Gral. San Martín, Mendoza, No. 2 (Julio-Diciembre 1963).
Boletín Informativo, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, No. 35 (Junio-Julio
1965).
Cuadernos de Historia de España, Instituto de Historia de España, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires ( 1963).
Estudios, Revista argentina de cultura, información y documentación, Buenos Aires
(Noviembre de 1964), (Diciembre 1964), (Marzo-Abril 1965), (Mayo 1965), (Junio
1965), (Julio 1965), (Agosto 1965).
Fichero Bibliográfico Hispanoamericano, catálogo mensual de toda clase de libros en
español publicados en las Américas, Buenos Aires, Vol. 4, No. 4 (Enero 1965).

* Se recogen por orden alfabético libros y publicaciones periódicas.

538

539

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Philosophia, Revista del Instituto de Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Cuyo, Mendoza, No. 28 ( 1964).
Revista de Literaturas Modernas, Universidad Nacional de Cuyo, Facultad de Filosofía
y Letras, Mendoza, No. 3 (1964).
Sapientia, Organo de la Facultad de Filosofía, Uhiversidad Católica Argentina, Santa
María de los Buenos Aires, Año XIX, No. 73 (1964), Año XX, No. 75 (1965),
Año XX, No. 76 (1965).
Universidad, publicación de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, No. 59
(Enero-Marzo 1964), No. 60 (Abril-Junio 1964), No. 61 (Julio-Septiembre 1964),
No. 62 ( Octubre-Diciembre 1964).
Versión, Revista de la Biblioteca Pública General San Martín, Mendoza, No. 4 ( 1965).

BRASIL
Caravelle, Institut D'etudes Hispaniques, Hispano-Americaines et luso-brésiliennes, Université de Toulouse, No. 3 (1964).
Revista da Facultade de Direito, Universidad de Sao Paulo, Vol. LVIII (1963), Vol.
LIX (1964).
Revista da Universidade de Minas Gerais, Belo Horizonte, Minas Gerais, No. 14 (Seternbro 1964).

GANADA
Annales de L'acfas, Association Canadienne-Francaise pour l'avancement des Sciences,
Montreal, Canadá, pour l'année 1961-1962, Vol. 29 (1963).

COLOMBIA
Colegio de Bibliotecarios Colombianos, Editorial Universidad de Antioquía, Medellín,
Vol. !, No. 1 (Diciembre 1963), Vol. II, No. 2 (Junio 1964).
COTE LAMUs, EDUARDO, Estoraques, Ediciones del Ministerio de Educación, Bogotá~
No. 2, 1963.
Estudios de Derecho, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de
Antioquía, Año XXV, Segunda Epoca, Vol. XXIII, No. 65 (Marzo 1964), Año
XXV, Segunda Epoca, Vol. XXIII, No. 66 (Septiembre 1964).
SÁNCHEZ, JORGE, Cristo (un poema meditado), Bogotá, 1964.
Thesaurus, Boletín del Instituto Caro y Cuervo, Bogotá, Tomo XIX, No. 2 (MayoAgosto 1964), Tomo XIX, No. 3 {Septiembre-Diciembre 1964 ).

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Revista de Ciencias Jurídicas, Universidad de Costa Rica, Escuela de Derecho, No. 4
(Noviembre 1964).

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CUBA
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las Villas, 1964.
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El Movimiento de los Romances Cubanos del siglo XIX, selección y prólogo de Samuel
Feijóo, Editora del Consejo Nacional de Universidades, Universidad Central de las
Villas, 1964.
FEIJÓo, SAMUEL, Cantos a la Naturaleza Cubana del Siglo XIX, Editora del Consejo
Nacional de Universidades, Universidad Central de las Villas, 1964. Ser Fiel, Editora
del Consejo Nacional de Universidades, Universidad Central de las Villas, 1964. Libreta de Pasajero, Editora del Consejo Nacional de Universidades, Universidad Central de las Villas, 1964. Tumbaga, Editora del Consejo Nacional de Universidades,
Universidad Central de las Villas, 1964. Mitos y Leyendas en las Villas. Universidad
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GUILLÉN, N1coLÁs, Tengo, Universidad Central de las Villas, 1964.
Islas. Revista de la Universidad Central de las Villas, Santa Clara 1 Vol. VII, No. 2
(Enero-Junio 1963), Vol. VI, No. 2 (Julio-Diciembre 1964), Vol. VII, No. 1 {EneroJunio 1965), Vol. VII, No. 2 (Julio-Septiembre 1965).
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TRIANA, JosÉ, La noche de los asesinos, La Habana, 1965.
ZALAMEA, JORGE, La poesía ignorada y olvidada, La Habana, 1965.
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Anales, de la Facultad de Teología, Universidad Católica de Chile, Nos. 15-16, 19631964.
ECUADOR
Anales de la Universidad de Cuenca, Tomo XX, No. 2 (Abril-Junio 1964), Tomo XX,
No. 3 (Julio-Septiembre 1964), Tomo XX, No. 4 (Octubre-Diciembre 1964), Tomo
XXI, No. 2 (Abril-Junio 1965), Tomo XXI, No. 1 (Enero-Marzo 1965).
Anuario de Estadísticas Vitales, Junta Nacional de Planificación y Coordinación Econ6mica, División de Estadísticas y Censos, Quito, 1964.
Boletín de la Academia Nacional de Historia, Quito, Vol. XLVII, (Julio-Diciembre
1964), Vol. XLVIII, No. 105 (Enero-Junio 1965).
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de Cuenca, No. 1 (Mayo 1965).

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EL SALVADOR
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ESPAli!A
Archivo Ibero-Americano, Revista trimestral de Estudios Históricos, publicada por los
pp. Franciscanos, Madrid, Año XXIV, No. 96 (Octubre-Diciembre 1964), Año XXV,
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Avgvstinvs, Revista trimestral publicada por los Padres Agustinos Recolet~s~ Madnd, Vol.
IX, No. 35 (Julio-Septiembre 1964), Vol. IX, No. 36 (Octubre-D1c1embre 1964),
Vol. X, No. 37 (Enero-Marzo 1965).
Convivium, Filosofía, Psicología, Humanidades, Facultad de Filosofía y Letras, U~~versidad de Barcelona, Nos. 15-16 (Enero-Diciembre 1963), No. 17-18 (Enero-D1c1embre 1964).
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Revista de Indias, Instituto Femández de Oviedo, Consejo Superior de Investlgac1ones
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The Philosophical Review, Cornell University, Vol. LXXIII, No. 3 (July 1964), Vol.
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The Southern Review, published quarterly at Louisiana State University, Vol. I, No,
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Les Cahiers du Nouvel Humanisme, Rivista del Nuovo Umanesimo, Revue littéraire
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No. 29 (Enero-Marzo 1964), No. 30 (Abril-Junio 1964), No. 31 (Julio-Septiembre
1964), No. 32 (Octubre-Diciembre 1964), No. 33 (Enero-Marzo 1965), No. 34 (Abril
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(January 1965),
Thames &amp; Hudson Ltd., Vol. 4, No. 3 (July 1964), Vol. 5, No.
Vol. 5, No. 2 (April 1965), Vol. 5, No. 3 (July 1965).
ITALIA
Giornale di Metafísica, Revista Bimestrale di filosofía, Genova Universitá, Genova.
Anno XIX, Nos. 4-5 (Luglio-Ottobre 1964), Anno XIX, No. 6 (15 NovembreDecembre 1964), Anno XX, Nos. 1-2 (15 Gennaio-Aprile 1965), Anno XX, No. 3
(15 Maggio-Giugno 1965).
Quaderni Ibero-Americani, Attualita Culturale nella Peninsola Ibérica e América Latina
Torino, No. 29.
Rivista di Estética, Instituto di Estética dell'Universitá di Torino, Torino, Anno VIII,
fascicolo III (Scttembre-Diciembre 1963).
JAPÓN
Bigaku, is published quarterly, in collaboration with Bijutsu Shuppan-sha by the Japanese Society for AestheticsJ Tokyo, Vol. 14, No. 2 (September 1963)¡ Vol. 15, No.

544

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VII, Vol. VII, No. 38 (Marzo-Abril 1965).
Síntesis Económica, Gobierno de Veracruz, Dirección de Industria, Comercio y Estadística, Veracruz, Tomo II, No. 8 (Junio 1965).
Universidades, Unión de Universidades de América Latina, México, Segunda Serie,
Año IV, Nos. 16-17-18 (Abril-Diciembre 1964).
PERÚ
Nueva Coronica, Organo del Dcpto. de Historia, Facultad de Letras, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, No. 1, 1963.
PUERTO RICO
Asomante, Revista trimestral de la Asociación de Graduadas de la Universidad de Puerto
Rico, San Juan, Año XIX, Vol. XIX, No. 4 (Octubre-Diciembre 1963), Año XX, Vol.
XX, No. 1 (Enero-Marzo 1964), Año XX, Vol. XX, No. 2 (Abril-Junio 1964),
Año XX, Vol. XX No. 3 (Julio-Septiembre 1964 ), Año XX, Vol XX, No. 4. Año
XXI, Vol. XXI, No. 1 (Enero-Marzo 1965), Año XXI, Vol. XXI, No. 2 (AbrilJunio 1965).
VIENTÓS GASTON, NILITA, Comentarios a un ensayo sobre Puerto Rico, San Juan
(Septiembre 5 de 1964).

545

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1962-63, Tomo CXXI, 1963. Anno Academico CXXVI, 1963-1964, Tomo CXXII,
1964.

VENEZUELA
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(Marzo-Abril 1964).
Cultura Universitaria, Revista trimestral, Organo de la Dirección de Cultura de la
Universidad Central de Venezuela, Caracas (Enero-Junio 1961), período de Marzo
de 1964 a Junio de 1965.
Revista Shell, Editada trimestralmente por la Compañía Shell de Venezuela, Año X,
No. 38 (Marzo 1961).

Acab6se de imprimir el día 22
de marzo de 1966 en los Talleres de la Editorial jus, S. A.
Plaza de Abasolo número 14,
Col. Guerrero, México 3, D. F.
El tiro fue de 1,000 ejemplares.

I'

EJEMPLAR

546

•

�</text>
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              </element>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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Sección Qµinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS
1

�CINCO LECCIONES DE XA VIER ZUBIRI. DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL
VALLE. Director de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Nuevo
León.

I

HAcE ALGUNOS AÑOS ME SENTÍ impulsado a escribir, para la prensa mexicana, un
artículo intitulado: "Nuestra deuda con Zubiri". Quería hacer patente mi gratitud
al maestro que me hizo descubrir una nueva luz filosófica y un nuevo estilo de filosofar. A muchos de mi generación, él nos lanzó, cobrando conciencia de la realidad,
en la apasionante aventura intelectual del filosofar. El magno espectáculo del riguroso filosofar en cuanto tal, que es Zubiri, nos ha develado un modo de existir y un
tipo de quehacer vocacional. De mí sé decir que si no hubiera ocurrido mi encuentro con Xavier Zubiri, tendría un espíritu completamente distint&lt;Y del que tengo. Acaso les haya sucedido eso mismo a muchos otros cultivadores hispanolocuentes de la
filosofía. Y todo ese ámbito prodigioso de la temática y problemática zubiriana, toda esa herencia emocionada que no podemos ni queremos negar, nos lleva -me lleva a mí, por lo menos- a hablar de nuestra deuda con Zubiri.
"Cinco Lecciones de Filosofía" ("Sociedad de Estudios y Publicaciones", Madrid1963) es la última obra de Xavier Zubiri. Se trata de una exquisita cortesía filosófica del autor para el público culto no iniciado, especialmente, en la filosofía. No tan
sólo presta un "servicio informativo y orientador", sino que nos hace vibrar al unísono con Aristóteles, Kant, Comte, Bergson, Husserl, Dilthey y Heidegger. El autor
ha querido prescindir de toda crítica para ofrecernos, henchido de simpatía y de
respeto, una exposición de lo que significa la filosofía en siete filósofos ejemplares.
Nada más y nada menos.
La filosofía, en Aristóteles, es una forma de saber, uha función intelectual y un
modo de actividad. Saber es poseer intelectivamente, firmemente, la verdad de las
cosas. Sobre el sentir -primer esbozo del saber, que compartimos con los animalesse organiza, por la retentiva o memoria, un orden que llamamos experiencia, "ernpeiría". H ay cinco modos de saber exclusivos del hombre: a) la tékhne consiste en
saber hacer las cosas. Es el modo primario y elemental de estar en la verdad de las
cosas. Mientras el saber de la experiencia ignora el por qué y es particular, el saber
de la tékhne es universal. b) El saber de la phrónesis -que los latinos llamaron
Prudentia- no es un saber hacer cosas, sino una actividad ("enérgeia"). Saber universal que no se constriñe a determinadas circunstancias, sino que se refiere a la totalidad de la vida y del bien del hombre. Trátase de "una habitud de praxis con
razón verdadera acerca de lo bueno y de lo malo para él hombre". c) La epistéme

677

�es realmente el verdadero saber de las cosas. Habitud de la demostración que nos
muestra un "por qué" universal por necesario. Ciencia es un saber "demostrar la
interna necesidad de lo que no puede ser de otra manera" (Opus cit., p. 22). Saber
apodíctico que fue la genial creación aristotélica. d) La intelección ( nous) está constituida por' "ciertas supremas aprehensiones videnciales del ser de las cosas. Solamente así es posible la intelección apodíctica. El saber apodíctico no recae directamente -ejemplifica Zubiri- sobre las relaciones triangulares, sino sobre "el" triángulo. Por esto la videncia noética de la triangularidad es el principio de toda la
ciencia del triángulo" (p. 24). e) La Sabiduría ( sophía) es el saber integral de algo.
Estriba "en, la visión de los principios y en la necesidad con que de ellos deriva necesariamente una ciencia y el Nous de las cosas que por su naturaleza son las más
nobles". El Estagirita quiere hacer de la filosofía una ciencia rigurosa que se explique acerca de sus propios principios. Llama a la filosofía "la ciencia que se busca". Ciencia según el todo en que está. Totalidad como coincidencia de todas las
cosas en un mismo carácter: el "ser". En tanto en cuanto es, toda cosa forma
parte del todo. La potencialidad viene de una actualidad y va ordenada a ella. En
consecuencia, ente es, ante todo, ente como algo actual, ente por sí mismo, substancia.
Como todo modo de saber, la filosofía desempeña una función intelectual. Se
dice que el que la posee es sophós (sabio). Por sophós, Aristóteles entiende el que
conoce no sólo cosas determinadas, sino que abarca el dominio entero de las cosas
que le conciernen. Pero hay varios otros significados: aquel cuyo dominio sabido
es lo más difícil e inaccesible, saber exacto de las cosas, saber enseñable, saber rector, saber que se busca por sí mismo. Solamente cuando las técnicas del placer, de
la comodidad y de la vida fácil se han descubierto, el hombre puede liberarse del
negotium y quedarse en simple otium. En el ocio se ha originado el mito por huir
de la ignorancia. Pero es la sabiduría el saber supremo de las cosas porque versa
sobre su entidad. Ser es el carácter y la noción más universal que cabe. Ninguna
cosa queda, pues, fuera de la filosofía. Nada más difícil e inaccesible que lo universal.
Filosofar es un tipo de bíos, de vida. No se trata, para Aristóteles; de una ocupación esporádica del hombre, sino de un modo de actividad que es patrimonio del
hombre libre. Es libre, según Aristóteles, "el hombre que es para sí mismo y no
en vista de otro". "El supuesto básico de la democracia es la libertad". El hombre
libre vive en la polis, dentro de un régimen de autodisponibilidad.
"Todos los hombres queremos ser felices", dice Aristóteles en el Protréptico, un
escrito de juventud. La felicidad es la habitud de lo bueno. Las diferencias de
ethos son diferencias ante lo que se considera el bien del hombre. Hay tres tipos de
vida: logro de goces y satisfacciones, vida política ( regir con justicia a los demás)
y vida teorética ( entrega a la verdad de lo que las cosas son) . Esta última se funda en las virtudes dianoéticas ( de la actividad del Nous) . La superioridad de la
vida teorética se caracteriza: a) por ser la más alta, la más fuerte, la más vigorosa; b) por ser la actividad más continuada, la que no se agota por mucho que
se detenga en la cosa; c) por ser la que produce las satisfacciones más admirables: lo que las cosas son; d) por ser la actividad más autárquica; e) por ser
la única actividad amada por sí misma; f) por ser la más ociosa de todas las actividades. El bíos theoretik6s no sólo es el bíos más alto, sino el más divino. Atiende a "lo que siempre es". En consecuencia es inmortal y envuelve al The6s. Más

aún, hombre.
és la vida de The6s mismo. p ura act1v1dad
. .
del
actual. Teoría pura. Es lo mejor
como forma de saber' la r·1
. z b..
1 "En
b conclusión:
d 1
I osof'Ia -apunta Xavie
e sa er e os entes en cuanto ent es, eI sab.er apod1ctico
, . de 1
· r· • u i n - es
en cuanto tal y en su omnitud total C
f ·~ .
· os prmc1p1os del ente
función de ser sabiduría. más a, . . lomob_unc~on mtelectual, la filosofía tiene la
•
'
un. es a sa 1duna por excele · 1
b.d ,
.
mera. Fmalmente, como modo de actividad 1 .
,
, ncra, a sa I una pnsuprerna Y más divina "C a t
,
li '. a filosof1a es b1os Theoretik6s, la forma
·
u n o mas so tano y abandon d
, .
encontrando -confiesa Aristóteles- m
, a o . a llli Ill!Smo me he ido
comenta· "N
, .
' e he vuelto mas allligo del mito" y z b. ·
0 es verosmul que Aristóteles hubiera
,
•
bdi d
•
·
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sof1a. Pero sería posible que su 1.de d I fil f' a ca o de su idea de la filo. •
ª
e a oso 1a como sabid '
1 •
más d 1vma del hombre hubiera t
. d
una Y como a vida
mito del saber. Sea de ello lo q ermmfa o por parecerle un poco mítica: sería el
ue uere entre estos dos mitos ¡ •
,
b
'
, e lllito que aun no
ha 11egado a ser un saber
1
la filosofía como una cien~ae ( sa_ e; como mi~o,. Aristóteles ha inscrito su idea de
todo en tanto ue es
epISt me) apod1ct1ca de la entidad de todo, y del
q
, Y solamente en tanto que es" (pp. 56_57 ).

11
Para acercarse a la idea kantiana de la filosofía, Xavier Zub· · d"I ·d
mente cinco puntos:
in
1 uc1 a sucesiva-

t·

~a
a
La
o. La
5o. La
o.

!º·

!0rmulación precisa del problema filosófico

para Kant.
idea de un nuevo método en la filosofía prim
e~truc~ura del saber filosófico como ciencia de e:jetos
fil~sof1a como saber de lo trascendente.
.
urudad del saber filosófico: la ciencia filosófica.

¿ Cómo saber si efectivamente una serie de saberes ha
d.d
gura. . . el real camin d
• . ,,
empren 1 o "la marcha se.
o e una c1enc1a ? Kant contesta con tres
.
.
eXIsta verdad en los resultados obtem.dos· b ) que existan
a ) que
, 1exigencias:
1
•, r·.
' ,
no so o resu tados verdad eros, sino, además' una di·r ecc1on
1Ja un metodo
la ·
· .,
c) que cada verdad ,
• d '
.
' en
mvestlgac10n de la verdad ·
as1 conquista a acreciente el sab
•
'
lo destruya, esto es si la marcha
,
er antenor y no simplemente
do lo restante son :neros pro
' segun aqu~l n:1étodo, es realmente progresiva. To.
gramas, nunca c1enc1a real
. Mientras la matemática y la física son cienci
. .
, .
siempre a discusión no llega a 1 .d d úl .
as ngurosas, la metaf1S1ca, sometida
'
c an a es timas no entra '
1
y sin embar
" .
'
aun por e seguro camino
d e la ciencia
sica".
T 'ta .
K
go, mientras haya hombres en el mundo habrá metafí
ra se, para ant, de una "disposici, f d
"
mana. El problema filosófico e I b ,
d odn un amen tal de la naturaleza hus a usque a e un nue O
·- • •
f d
no sólo originante. No se t t d
.
.
v. prmc1p10 un amental y
cierna la índole de la pur ra a, e1 onge~ _de las ideas, sino de un juicio que disL
, .
a razon, una critica de la razón ura
" a matematlca construye figuras y números se ,
p
.
. .
construcción". "La físic d G lil
. .
gun conceptos. Es ciencia, por.
ª
e a eo es c1enc1a no por p d · · ·
smo por hipótesis" (p 76) A ,
did
a o eix1s ru por construcción
es lo que Kant llama. "m·tw
. .' . ~1 ,~ntHen a la ciencia tiene ante todo algo "dado"'.
c1on
ay además t
•
d.
'
contepto es principio "para" 1 .. tui . ,'
' o ro mgre iente: el concepto. El
cíos; pero las intuicione . l a m c10n. Los conceptos sin las intuiciones son vacepto ". Por q ,
s sm. os conceptos son ciegas. Veo la naturaleza con el con•
é
ue no renunciar al supuesto de que los conceptos están tomados de

679

�las cosas y en lugar de hacer que la
los que giren en tomo de la mente?
blemas astronómicos con sólo suponer
no el sol en torno de la tierra. ¿No

mente gire en tomo de los objetos, sean éstos
Copérnico resolvió de golpe una masa de pro•
que es la tierra la que gira en torno al sol, Y
podría hacerse esto mismo en metafísica? Me-

recería la pena de intentarlo" (p. 78).
La lógica, la matemática y la física deben su rigor científico a que proceden a
priori. Pero la lógica está compuesta de juicios analíticos, se funda en evidencias absolutas no se ocupa más que del pensamiento mismo y tiene como supremo princi'
.
. .
pio el de no-contradicción. Las otras dos ciencias se ocupan de ob¡etos y sus JW·
cios son sintéticos, esto es, añaden al concepto del sujeto un predicado que no estaba contenido en él. Son juicios sintéticos a priori. Los principios de la metafisica
(por ejemplo, todo Jo que sucede tiene una causa) son, también, sintéticos a priori.
Pero, ¿ cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la metafísica?
Conocer es subsumir bajo un concepto algo dado en una intuición, o referir un
concepto a una intuición. Los conceptos expresan la inteligibilidad misma de todo.
Son )as "categorías", como les llamó Aristóteles. Las cosas son los objetos de todo
posible entendimiento. Que algo sea objeto es una condición que depende de mí. El
"yo pienso" es el que "pone" la inteligibilidad misma de los objetos. Pero las categorías se fundan en el entendimiento mismo, y no en los objetos como pretende
Aristóteles. Trátase, en lenguaje kantiano, de una "deducción trascendental". La trascendentalidad del carácter de objeto está "deducida" de la trascendentalidad del
"yo pienso". Para que haya conocimientos no basta el puro entendimiento; se requiere un objeto dado, un objeto intuido. No es suficiente que la cosa sea real; menester es que sea sensible. Mi sensibilidad espacio-temporal (un aquí y un ahora) es
el principio determinante de la perceptibilidad de algo. El espacio no es un orden de
coexistencia dado por las sensaciones, sino el supuesto mismo de su ordenación. En
consecuencia, es anterior a las cosas. No estamos ante una intuición empírica, sino
ante una forma previa para poder percibir. Intuición pura, intuición a priori.
El entendimiento admite que los objetos son también cosas en si ( nóumeno). Pero del nóumeno no podemos conocer nada sino en cuanto se manifiesta en forma
de objeto (fenómeno). El entendimiento hace de lo dado objeto. La filosofía primera no es ontología sino ciencia de las condioiones trascendentales del conocimiento de los objetos. El conocimiento comienza por la iptuición, sigue con el concepto
y termina en 1a Idea. La idea tiene una función reguladora, no una función cognoscitiva. Cuando sistematizamos la totalidad de lo dable en una intuición externa, estamos ante la Idea del Mundo. La totalidad de lo dable en la intuición interior nos
lleva a la Idea del Alma. Y la totalidad de estas dos totalidades en un sistema absolutamente total es la Idea de Dios. Ahora bien, "mientras haya hombres, habrá
metafísica en el sentido de versión a Jo trascendente, hacia el mundo, hacia el alma, hacia Dios" (p. 96).
La conciencia cognoscente no agota la conciencia del hombre, porque el hombre
es también conciencia moral. En la historia nos encontramos con múltiples normas
morales. Hay que preguntarse no por el contenido de esas normas, sino por la moralidad en cuanto tal, esto es, por el deber. Pero, ¿ qué es el deber? Más allá de lo
que "es" está lo que "debe ser". El deber moral (deber por el deber) no pende de
ninguna condición, es absoluto. Imperativo categórico, le llama Kant. Estamos an·
te la forma suprema de la praxis. Los postulados de la razón práctica -alma in•
mortal y Dios-. son exigencias inteligibles. El puro entendimiento no conduce a la

680

existenc!ª. de Dios, porque Dios no es objeto de la experiencia. "Pero Kant --observa Zubm- ha afirmado enérgicamente: lo. que lo trascendente es absolutamente
reai; 2~. que de lo trascendente tenemos verdades absolutas; 3o. que estas verdades estan fundadas en necesidad intelectiva apoyada en una primera intelección
'demostrada', en la intelección de la realidad libre. Estas verdades forman pues un
verdadero saber" (p. l 08).
'
'
La filosofía
es una ciencia de las verdades últimas. Se trata de u n a reflexion
·' es.
peculativa sobre los principios de la razón, sobre las verdades últimas de l
'
El b
,
a razon.
sa er de que algo 'es". porque_ '_'debe ser" es la conjunción kantiana. "Como quiera q_ue sea -apunta Xavier Zubm para concluir-, Kant tuvo la convicción inconn:1ºVlble_ de que. la filosofía es metafísica, y de que la metafísica ha de ser una cienc'.a e~tncta Y ngurosa. Y la única manera posible de constituir la metafísica como
c1enc1a es hacer de ella una ciencia de los p rincipios supremos de la razón considerada
como princjpio de la inteligibilidad de las cosas para rm'". . . "La filosof'1a es
.
si.empr~ Y s_ó~o. ~na ciencia especulativa de este doble uso de la razón como principio
de !ª mtehg¡bilidad trascendental de los objetos y como principio inteligible de la
r~ahdad trascendente. Si se quiere la razón es principio de un saber teorético pero
~lo tr~cendental, de los objetos, y principio de un saber credencial o práctico'. pero
mtelectivamente verdadero, de lo trascendente" (pp. 114-115). Pocas veces se habrá
hecho u~,ª exposic_ión sintética de la filosofía de Kant que pueda parangonarse, en
penetrac1on y claridad, a la realizada por Xavier Zubiri.

III
La bancarrota de la especulación -singularmente de la filosofía hegeliana- "fue
uno de los grandes sucesos que vivió Comte, por así decirlo sobre sus propios huesos". Xavier Zubiri sigue su marcha en tres momentos suce:ivos:
lo. Cómo ve Comte la filosofía como problema.
2o. Cómo entiende que debe constituirse. el saber filosófico, es decir, la idea de
una .filosofía positiva.
3o. Qué es la filo.sofía como sabiduria del espíritu humano.
"La filosofía es siempre y sólo un momento de la evolución del espíritu humano"
(p. 123) • Trátase de una operación del entendimiento esencialmente incardinado e
una colectividad, en la sociedad. La vida fuerza al hombre a poner orden para po~
• der ~rever lo que va a ocurrir. "Saber es prever, pero prever para proveer". La fj.
lo~o~ia pro~onga metódicamente la sabiduría universal. Pero la filosofía es más sistematica Y tiende más a la generalidad que la sabiduría. Para Comte la filosofí e
en t'ernunos
.
1 "
'
a s,
genera es, aquel saber racional acerca de las cosas y de los hombres
que en última instancia determina el régimen de vida del espíritu humano social~
mente considerado" (p. 126). Cada régimen es un estado a que se ha llegado. Orden llama Comte a aquello según lo cual el estado es "estable". Orden en las ideas
en las costumbres, en las instituciones, etc. "Y aquello según lo cual todo estado vie~
ne de otros Y lleva, por lo menos en principio, a otros es a lo que Comte llama
"progreso" . La uru. dad ·mtnnseca
'
entre orden y progreso 'es, en definitiva, para Corote, la verdadera estructura de todo "estado": es un orden progresivo O un progreso
ordenado". (p. 128).
'
Si la filosofía no es más que la expresión del régimen intelectual de un estado, se

681

�,
comprende que haya distintos tipos de filosofía o, si" se quiere, diversos regímenes
filosóficos. Sistemáticamente considerada, cada filosofía es un orden definido. Desde
el punto de vista histórico cada nuevo orden es un progreso. La ley estructural del
orden y del progreso preside la marcha de la filosofia. Concretamente, Comte nos
habla de la ley de los tres estados:

r

1

lo. El estado teológico. Es el "régimen de los dioses". Todo lo que acontece se
debe a la intervención directa y continua de ~usas últimas y de conocimiento absoluto. El gran método es la imaginación. Fetichismo, politeísmo Y monoteísmo son
desarrollos graduales en el estado teológico.
2o. El estado metafísico. Las entidades
yen a los agentes sobrenaturales. Es "el
naturaleza de cada cosa y se renuncia a
"el primer ministro de la divinidad". El

abstractas o virtudes de las cosas substiturégimen de las entidades". Se apela a la
las causas trascendentes. La Naturaleza es
método es más imaginativo que racional.

3o. El estado positivo. Este estadio se atiene a la observación de los hechos Y. al
razonamiento sobre ellos. Ya no importa averiguar por qué ocurren las cosas, smo
tan sólo cómo ocurren. En vez de causas, hay que descubrir leyes, relaciones invariables de semejanza y sucesión en los hechos. Es el "régimen de los hechos" que no
explica sino constata.
"Los hombres, nos dice Comte, son teólogos en la infancia y metafísicos en la juventud; sólo llegan a ser hombres positivos en la edad madura" (p. 134). El ::a?;r
positivo, que enuncia hechos, se entiende en seis sentid~s: 1) es r~l por opos~cion
a lo quimérico; 2) es útil a diferencia de lo que es ocioso; 3) es _c1~rto Y no mdeciso; 4) es preciso, riguroso y estricto, a diferencia de un conocuruento vago; 5)
es constructivo por oposición a lo negativo; 6) es constatable frente a aquello que es
inconstatable. Constatables son los fenómenos observables, verificables, objetivos. La
naturaleza es un sistema de relaciones.
Como saber teorético positivo, la filosofia tiene por objeto el "totum de los hechos".
Presenta la ventaja de ser un orden real y efectivo, no simplemente especulativo e
imaginativo. Gracias a su positividad, la filosofía es constitutivamente progresiva. Los
hechos tienen una precisa estructura, según seis categorías:
a) Ante todo la categoría de lo matemático, base formal de la unidad de todos los
hechos en un universo espacio-temporal. El universo tiene formalmente una estructura matemática. Nada es ciencia plena, si en una u otra forma, no alcanza carácter
matemático.
b) La astronomía es una especie de pura matemática en marcha que se ocupa d:
la mecánica celeste. Creía Comte -fallas debidas al estado del saber en su tiempo-que lo que ocurre en los astros nada tiene que ver con la química de la tierra. Un siglo después se constituyó la astrofísica.
c) Los hechos terrestres se subdividen en dos grandes zonas: hechos inorgánicos
y hechos orgánicos. De la zona inorgánica se ocupan d.os ciencias: la Física y la Química.
La zona orgánica tiene dos grandes categorías, lo fisiológico como él le llama ( es
decir lo biológico) y la categoría de lo humano, los hechos sociales. "Es hora de que
se haga de la sociedad objeto de una investigación que él llamó en un principio física social, y después sociología. Y la categoría de lo social no es sólo una categoría

682

propia, sino aquella categoría en la que todas las demás categorías adquieren su última
concreción" (p. 152).
Lo matemático, lo astronómico, lo físico, lo químico, lo biológico )' lo social estructurado en su carácter de hecho, constituyen el "totum" con el que se enfrenta la filosofía de una manera positiva. "Este sistema tiene una unidad total de carácter matemático, y sus diversas categorías se hallan fundadas las unas sobre las otras hasta adquirir su última plenitud y concreción en la categoría de lo social". "Pretender que
Comte ha hecho de la filosofía una teoría de la ciencia y no teoría de la realidad
es una caricatura para uso de los positivistas contemporáneos" ( p. 153) .
La sabiduría universal sobre la que está asentada la sociedad está constituida por
la razón teorética y la práctica -tomadas a una- en su carácter racional y positivo.
La filosofía es la forma suprema de la filosofía. Es la razón pública en cuanto positiva. "El progreso consiste en afirmar cada vez más la humanidad frente a la animalidad. Y la diferencia entre el hombre y el animal se cifra, para Comte, en dos
puntos: la inteligencia y la sociabilidad" (p. 159). La humanidad es, el Gran Ser,
la versión positiva de lo que fue Dios para los teólogos y los metafísicos. A la religión positiva , -religión de la humanidad- consagra Comte su "Catecismo positivista".
A pesar de que el sistema de Comte ofrece tantos y tan fáciles flancos a la crítica,
Xavier Zubiri no ha querido transgredir el propósito -expositivo, pedagógico-- que
se trazó inicialmente. Con un raro poder de penetración y de simpatía ha iluminado, en perfecta construcción, ideas flotantes, imprecisas a veces, periféric~ casi
siempre. Ninguno de los otros filósofos seleccionados por Zubiri me parece que pueda
comparársele a Comte en pobreza y en falta de rigor. Pero no voy a emprender ahora una crítica por mi cuenta.

IV
./,

X'avier Zubiri examina la idea que Bergson se forma de la filosofía, en tres pasos:

1o. Cuál es para Bergson el origen de ot,la filosofía.
2o. Qué es el saber filosófico en sí mismo.
3o. Cuál es el ámbito del saber filosófico.

'

Ante todo hay que advertir que Bergson comenzó su labor filosófica en pleno auge del positivismo. Se había c'onstituido la psicología como ciencia positiva y la
sociología. Renace la metafísica. El filósofo hebreo-francés se propone describir el
universo entero en términos matemáticos. Y para cumplir ese cometido necesita, claro está, hacer un análisis "científico" de la idea de tiempo aplicable con precisión
a la sucesión de los múltiples estados mentales. El tiempo de la ciencia positiva es
el tiempo como "sucesión", en la cual hay una cadena determinista de estados. Ahondando en el tema, Bergson descubre que el tiempo es "duración" pura, libertad.
"En frase lapidaria, como todas las suyas, la filosofía, nos dice Bergson, nace de
una concentración de pensami:Oto sobre la base de una emoción pura" (p. 170). El
hombre, antes que horno sapiens, es horno f aber. Y el "horno faber" nos ha dado la
tecnicidad y la ciencia. La inteligencia se nos ha dado como un sucedáneo del instinto. Pero además, el hombre es originariamente horno loquax que entra en "cooperación" con los demás, recortando los caracteres de las cosas y reduciendo el
perfil aristado del concepto. Los peligros de este "horno loquax" estriban en la "so-

683

�'
cialización de la verdad" en la "adaptación de lo real a los intereses de la práctica
y de la vida soci,al". La 'filosofía tendrá que, ir a contrapelo ~e esta fabri~ació~ Y ~e
esta conceptuación esquemática. La concentración de pensamiento_ de la fil~sof1a ~ene como base una gozosa alegría de poseer la realidad. Se conV1ve la realidad m15ma. La filosofía nace, pues, como puro amor a la realidad.
Mientras el símbolo reemplaza lo simbolizado para facilidad de la vida, la metáfora no reemplaza, sino que sugiere una realidad a la que nos. t~anspo~ta. L?s conceptos son meros esquemas de la realidad, guías para el ~onocuruento mmed1a~o de
¡0 real. El objeto de la filosofía es el hecho inmediato. El saber de los ~ec~os inmediatos tomados en y por sí mismo: a) seguirá en cada caso en Y por s1 rmsmas, las
ondulaciones propias de lo real; b) aprehenderá lo real en su continuidad interna,
sin descomponerlo arbitriamente en trozos aislados; c) concebirá, sin embargo, lo
inmediato con toda precisión. Y esta precisión tiene dos caracteres: es general Y es
clara.
La intuición es el método específico de la filosofía. No se trata de una constatac ·ón sino de una aprehensión inmediata por obra de simpatía o simbiosis. El espí1 ' se despoja de ideas preconcebidas y ausculta la realidad en una "duree
' " '. e~
ritu
una e&gt;.-periencia metafísica de un acto durativo. "La conciencia no es una muluphcidad numérica de estados, sino multiplicidad cualitativa de un solo estado, que_ como un élan ( un torrente, decía W. James) , dura y se distiende sin censura. El. uempo de la conciencia --explica Zubiri- no es la sucesión de divers?s esta?os, smo la
durée de un mismo estado" (p. 189). La vida misma es una especie de elan, que se
va abriendo paso a través de la materia. Por eso la intuición, que en sí misma es
durativa es el único instrumento para, aprehender la vida. La "durée" tiene tres caracteres 'precisos: variedad cualitativa, continuidad de progreso, unidad de dirección.
La verdad de la intuición bergsoniana no es una adecuación, sino una inserción
simbólica simpática en la "durée" misma. La metafísica intuitiva es el único saber
que puede captar l~ realidad del espíritu. Los presuntos problemas _del _orige~ del ser,
de la índole del conocimiento y del yo humano se plantean a la mteligenc1a cuando
está fuera de las cosas y no dentro de ellas por intuición. Cuando la inteligencia se
coloca fuera del ser aprehende el ser justo desde allende el ser, esto es, desde la nada.
"Por este camino -observa Zubiri- nunca llegará a descubrir el ser. Haría falta colocarse no fuera del ser, sino dentro de él, por intuición. Y ento~ce~, en lug'.'-1:, d~
saltar del ser a la nada, lo que es espíritu descubre el ser en su ~U1:1a cond1c10n
(p. 200). "Lo propio debe decirse de la crítica kanti~a del conoc~ento. Colocado fuera de las cosas, el entendimiento humano logra ideas que constituyen las co~diciones de inteligibilidad de las cosas. Pero las ideas están separadas de ellas precisamente porque están formadas desde fuera de las cosas. . . Puesto d entro_ de las _cosas mismas por intuición, el espíritu logra de las cosas lo que el entendimiento mstalado fuera de ellas no podrá dar jamás" (p. 200-1201). "Y esto mismo resulta
aún más claro si atendemos a lo que es el yo. . . En realidad, entre los estados mentales el empirismo socava un túnel; el racionalismo tiende un puente; pero a los
dos se les escapa la fluencia del río que corre por la tierra. Este río es el yo, ª&lt;:esible tan sólo a la intuición porque es la durée misma. Es el yo profundo, a diferencia del yo superficial de los estados" ( p. 20 l).
Si el espíritu es una durée que se va abriendo paso por las estructuras somáticas
en la medida que ellas se lo permiten -una acción que se va insertando en la ma-

684

teria-, entonces no hay razón para que esta acc1on cese cuando haya cesado la materia. La inmortalidad aparece como un hecho inmediato.
"La esencia de la conciencia --expone Zubiri- es memoria. Una realidad que
no tuviera la capacidad de retener el pasado en un presente seria un espíritu de estructura puntual; cada acto comenzaría en cero, y aunque ejecutara actos iguales
o parecidos a los de antes, esta semejanza sería mera repetición. Sería justo la inconsciencia. La consciencia es, pues, esencialmente memoria. Ahora bien, la memoria
no es un acto del cerebro". . . "El cerebro es el órgano de la atención a la vida, es
el órgano que selecciona lo que podemos recordar, pero no es el órgano que recuerda" (pp. 202-203). Y nos advierte Zubiri cómo esta teoría de Bergson sirvió de base
a la interpretación de las afasias efectuada por Pierre Marie y a la teoría de las localizaciones cerebrales realizada, en Zürich, por Monakow.
La metafísica y la ciencia tocan a lo absoluto del modo de ser de lo real, con distinto método: la intuición simpática y la inteligencia abstractiva. La dualidad de
métodos se funda en la dualidad de los objetos: la materia y el espíritu.
Al mundo real no llegarnos por conceptos, sino por experiencia metafísica ante lo
inmediatamente dado. Cada cosa nos lleva a todas las demás. Por la intuición se nos
abre el campo entero de lo real. La realidad es élan, evolución "creadora" de algo
nuevo, imprevisible por no hallarse contenido en la fase anterior.
El hombre, para Bergson, es algo más que un espíritu socializado. El aspecto estático del hombre social es el aspecto de organización, cuyo carácter es la presión. El
aspecto dinámico es la aspiración. Hay una moral y una religión de presión, pero
hay también una moral y una religión de aspiración.
Con admirable finura, Xavier Zubiri nos ha instalado en el núcleo bergsoniano de
la filosofia. Esfuerzo de intuición que descubre la realidad espiritual, nos hace entrever las distintas prolongaciones de la durée y nos abre finalmente a su principio y
término trascendente. Instalación en la durée primaria. Experiencia integral. No cabe mejor síntesis ni mayor capacidad de simpatía que las realizadas por Xavier Zubiri.

V
De las "Cinco Lecciones de Filosofía" dictadas por Xavier Zubiri, la última está
dedicada a Husserl, Dilthey y Heidegger. ¿ Por qué agrupa Zubiri a estos tres filósofos alemanes? "Al igual que el pensamiento de Husserl brota en el campo abierto
por Brentano, así también en el campo abierto por Husserl brota el pensamiento de
Heidegger. De esta suerte tenemos un área filosófica determinada por tres pensadores: Husserl, Dilthey, Heidegger" (p. 218). Porque Husserl trata de liberarse tanto
del psicologismo como de la idea de la filosofía anclada en las ciencias del espíritu
a la manera de Dilthey. Sin entrar a la exposición compieta de sus sistemas, Zubiri
se limita a la idea de la filosofía encuadrada. por estos tres nombres. Por supuesto la
mayor parte de los exposición está dedicada a Husserl.
Hay que hacer de la filosofía una ciencia rigurosa y estricta. Hasta ahora todo ha
sido cuestión de puntos de vista, de opiniones discutibles sin fin. Es menester apelar
a las cosas mismas. El psicologismo y el historicismo, consisten en fundar una validez absoluta en algo que no la tiene: en los hechos Husserl ha de aclararnos, sucesivamente, tres puntos:
lo. El planteamiento del problema filosófico.

685

�2o. La posibilidad de hacer de este problema una ciencia.
3o. El problema filosófico radical.

.

\

La actitud de Husserl es la de un ego que quiere fundamentar radicalmente desde
sí mismo toda posible verdad. Fenómeno llama Husserl a lo que es manifi~to en
tanto en cuanto es manifiesto. El cogitatum puede recaer sobre el mundo eterno o
sobre los propios estados psíquicos. ''Fenómeno y conciencia son dos términos correlativos: Toda conciencia es conciencia de algo, y este algo es el fenómeno que se da
en aquella conciencia" (p. ·224). La reducción fenomenológica opera sobre la protocreencia en el mundo entero, y consiste en dejar en suspenso la actitud natural. El
mundo queda reducido a no ser sino lo que aparece a mi conciencia y en tanto que
me aparece. En lugar del puro hecho tenemos el eidos. Trátase de una reducción de
lo fáctico a lo eidético y trascendental. No estamos ante simples estados psíquicos
míos. La conciencia y su objeto no es~n en función de "conformación", sino ~e. mera "correlación". El resultado de la reducción fenomenológica es el descubruruento
de la esencia -aquello que es una cosa "es"-, del ser. Las cosas son más o menos
azules, redondas, etc.; pero "el" azul, "el" círculo, son plen~amente lo qu~ s~n. e~
sí mismos. Justificar es sólo una apelación al saber de la esencia. "El saber filosof1co
·'
· · 1og1a
' " , smo
·
''fenomenología"
-escribe Zubiri en su última 1ecc1onno es '' empino
(p. 232).
El error del psicologismo estriba en convertir el puro darme cuenta en un sist~ma
de mecanismos. Toda conciencia está dirigida hacia algo, es intencional. La conciencia es una "intentio" una noesis. No sólo tiene un objeto, sino que hace que haya
objeto intencional pa;a ella, y lo hace desde ella misma. El noema es el té~no intencional de la conciencia. La unidad noético-noemática es una unidad de sentido. La
evidencia -repleción de una intención en su objeto intuitivamente dado-- es un
momento estructural de la conciencia y no sólo del pensamiento lógico.
La filosofía consiste en la experiencia fenomenológica. "Es una ciencia estricta Y
rigurosa de la esencia. La filosofía no es un sistema racional y lógico de proposiciones y demostraciones, sino que es evide~ciación intuitiva, -~ª e~~enciación_ q~e. no
se funda en puntos de vista personales, smo en una apelac1on objetiva a la mtu_ició?,
en la cual encuentra nuestro saber su última estricta verdad absoluta. Esta c1enc1a
es sistemática pero es un sistema de lo manifiesto en cuanto manifiesto, el siste~
'
•
de las manifestaciones
que competen a las cosas por lo que e11as 'son' . Esta c1enc1a
absoluta de los fenómenos en su sistema es la filosofía. La filosofía es siempre Y sólo
'fenomenología trascendental'. He aquí lo que Husserl buscaba" (p. 243) •
Co el instrumento descubierto Ifusserl ha emprendido el análisi~ fenomenológico
las grandes estructuras es:nciales del mundo: lo que es la .materia~d_a~, lo
que es Ja animalidad, Jo que es la realidad humana y Jo qu~ ~ _la mtersubJetividad.
Estamos ante las grandes ontologías regionales. El ego -subjetividad trascendentalnos abre el área de lo objetivo. El tiempo es la forma de la conciencia en cuanto tal.
Pero no el tiempo del mundo real como transcurso de las cosas, sino el fluir "reducido" la fluencia misma del fluir. La conciencia pura es el ser absoluto.
Diithey es el gran teórico de la vida. La filosofía no nace de la estructur~ de una
razón absoluta, sino de la condición intrínseca de la vida humana como urudad que
se halla en ·un constante cambio de estado. Cada estado es un acontecimiento o suceso que supone la mismidad del alma y la mismidad del mundo objetivo. La vida es
un proceso en que el alma cobra una cierta firmeza en sus tres momen~os: rel'._resentación, estímulo y volición. La vida evoluciona por el cuerpo, por la mfluenc1a del

d:

\

686

medio y por la conex1on con el mundo espiritual circundante. La vida se ve impulsada a una concepción unitaria del mundo, de los valores y de las acciones ( W eltanschauung). Los enigmas de la vida -nacimiento, muerte, lagunas o ·censuras de
la vida- impulsan y dificultan la concepción del mundo. A diferencia de la concepción religiosa, la concepción filosófica del mundo es universal y tiene validez general.
Pero a diferencia de la concepción artística, la concepción filosófica pretende actuar
sobre la vida para reformarla. El objeto de la filosofía es el enigma de la vida en
cuanto dominable por un saber racional de validez universal. Pero la filosofía se
presenta en la historicidad. Históricamente, los sistemas filosóficos se reducen para
Dilthey a tres: naturalismo ( materialismo antiguo y moderno, positivismo ), idealismo objetivo ('estoicismo, Spinoza, Leibniz, Schelling, Hegel, etc.), idealismo de la
libertad (Platón, la filosofía helenístico-romana, la especulación cristiana, Kant, Fichte, Maine de Biran, etc.). Las antinomias entre estos tres sistemas son lógica y metafísicamente irreductibles. Cabe, no obstante, la comprensión de la filosofía como
un hecho histórico (filosofía de la filosofía) . Para Husserl, la filosofía de Dilthey es
un radical escepticismo. Olvida que el espíritu empírico pende de Jo que sea esencialmente la estructura del espíritu en cuanto tal. Confunde el saber de la vida con
la ciencia estricta y rigurosa que puede alumbrarse en ese saber.
Heidegger, discípulo de Husserl, afirma que el ser es algo distinto de la esencia,
cuestión en la que no repara su maestro. El problema radical de la filosofía es el
sentido del ser. El ser y el tiempo, en su unidad radical, constituyen la estructura
del problema ontológico. El análisis de la vida es una pre-ontología u ontología fundamental. La filosofía arranca de la pre-ontología inscrita en el ser del hombre. "El
hombre es, pues, aquel ente cuyo ser consiste en la presencia del ser. Por esto no puede entenderse el ser desde el hombre ( es el error de toda antropología filosófica al
uso) sino que ha de entenderse al hombre desde el ser, pues el hombre vive con vistas al ser. El hombre es lo que es por y desde el ser. Ahora bien: ser, sistere,
desde (ex) algo, es justo lo que se llama ex-sistir desde el ser, existir con vistas
a su ser propio para ser sí mismo" (p. 273). Mi existencia es algo "pre-cursor"
algo que va por delante a lo que voy a ser yo mismo y a la patentización de las cosas intra-mundanas. La comprensión del ser se realiza en forma de mundanidad y de
cuidado. La temporeidad -tridimensionalidad intrínseca del ex-mismo- es el tiempo originario, el horizonte del ser. La angustia -potencia de la nada- es el ánimo
fundamental que sólo es posible por la temporeidad. La filosofía surge por un acto
de tematización de la estructura ontológica de la existencia natural. "Husserl estimó
siempre que la filosofía de Heidegger es una recaída en el antropologismo. Mantuvo enérgicamente -apunta Zubiri- su posición de que la filosofía es, y sólo puede
ser, fenomenología trascendental" (p. 279).
Hasta aquí la presentación de las ideas-madres de Xavier Zubiri expuestas en
sus cinco lecciones de filosofía. "Con esto -concluye Zubiri- pensarán ustedes que
los filósofos no se entienden entre sí. Depende de a qué se llama entenderse. Si por
entenderse se quiere significar estar de acuerdo, evidentemente los filósofos no se entienden, porque no están de acuerdo. Pero si por no entenderse se quiere significar no
saber más o menos de qué se trata, entonces hay que decir que, por el contrario, los
filósofos son hombres que no están de acuerdo, pero que en el fondo se entienden
entre sí. Y esta unidad extraña entre entenderse y no estar de acuerdo en nada es lo
que positivamente, constituye un conflicto" ( 283-284). ¡ Maravillosa ~anera, la de
Xavier Zubiri, de dibujar ese conflicto! Sus lecciones son un estímulo --sutil, valioso,
inteligente- para que nos encaremos, en carne viva, con la problemática filosófica.

687

�I

MÉXICO Y EL ARBITRAJE INTERNACIONAL

-Un estudio de Antonio Gómez RobledoDR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Director de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Nuevo León.

I
LLEGAR A LA FrLOSOFÍA, POR EL camino de una ciencia particular, es una positiva
ventaja. Antonio Gómez Robledo llegó a las disciplinas filosóficas por la vía del Derecho. Más concretamente: por el Derecho Internacional. También Descartes (Licenciado en Jurisprudencia) y Leibniz (Doctor en Derecho) cursaron estudio$ jurídicos en la Universidad. Y entre nosotros, Vasconcelos y Caso. Pero Gómez Robledo no ha abandonado nunca el cultivo de las ciencias jurídicas. Estamos ante un
tipo muy arraigado en los pueblos hispanolocuentes: el del filósofo-jurista en provechosa simbiosis vital.
Hace muchos años que siento particular simpatía y admiración por la ejemplar
obra escrita de Antonio Gómez Robledo. Rigor, claridad, mesura, noble pasión, ho- "'
nestidad intelectual ... Todo ello en una dosis muy clásica y muy mexicana.
Bajo los auspicios de la Editorial Porrúa, S. A., apareció, en 1965, la obra del
Dr. Gómez Robledo intitulada: México y el Arbitraje Internacional -El Fondo
Piadoso de las Californias, La Isla de la Pasión, El Chamiza/-. El título, aunque publicitario, no resulta conceptualmente exacto. México, en la plenitud de su significación, no es-- el sujeto o el tema- principal del libro. Se trata de tres casos de arbitraje
internacional en los cuales el Estado mexicano, es una de las partes. Por fortuna, la
obra tiene un subtítulo que precisa el título vago y ·equívoco.
La obra comentada consta de una introducción general, tres partes (los tres arbitrajes enunciados en el sub-título) y un apéndice documental. El método seguido
es siempre el mismo: antecedentes históricos de la controversia, secuela del juicio
(con una amplia y honrada exposición de los alegatos de las partes contendientes) y
examen crítico del laudo. El cariño hacia México -eomo mexicano bien nacido-se da en el autor sin ribetes de ese execrable "chauvinismo" que he conocido y detestado en cierta nación europea, sobre todo, pero que entre nosotros no está del todo
ausente, por desgracia. Una limpia pasión por la verdad -verdad que de Dios es
Y a Dios confluye, como advierte Max Scheler- salva a Gómez Robledo de los excesos patrioteros. Los mexicanos hemos practicado, inveteradamente, el respeto de

689
e H-44

�la norma jurídica, el culto del Derecho. Acaso, como potencia menor y como vecina
de la que es en la actualidad la mayor del mundo, haya México extremado ese culto por la justicia y ese ireneísmo. Como pueblo débil, México no puede escoger, como las grandes potencias, entre la fuerza y el Derecho; sólo puede refugiarse en este
último. Pero lo ha hecho con sinceridad en la convicción. Y cuando hubiera podido
utilizar la fuerza, como en el caso de los pueblos centroamericanos, no lo ha querido hacer. Cierto que somos testarudos. Por afirmar el Derecho cerramos la puerta
a la negociación. En el caso de Texas nos aferramos en )a reafirmación de nuestro
Derecho, "tan cierto como ineficaz, con lo cual no logramos sino precipitar su anexión a los Estados Unidos y contribuir sin quererlo a disponer la situación propicia
al estallido de la guerra del 4 7" (p. XI). No podemos ocultar que nuestro culto por
el derecho -celo por la conservación del territorio nacional, conciencia de la soberanía sin ingerencias extrañas, fe en la justicia -tiene mucho de bueno, pero también tiene mucho de malo. Ya don Lucas Alamán, con su peculiar clarividencia, nos
advertía el peligro de un juridicismo farisaico. Hasta aquí las líneas generales de la
Introducción.
El padre Kino, y otros dos jesuitas, idearon allegar un capital propio, mediante limosnas de personas acomodadas, cuyos réditos pudieran subvenir a las necesidades de
las misiones que se fueron fundando en California. Así nació el Fondo Piadoso de las
Californias. El marqués de Villapuente, y su prima doña Gertrudis de la Peña, marquesa de las Torres de Rada, otorgaron por escritura pública en favor de la Compañía de Jesús y para la cristianización de las Californias, varios bienes. Esto sucedía el 8 de junio de 1735. Se trataba, según los términos de la escritura, de una
obligación de pura conciencia. "En un terreno de pura especulación jurídica se podría argüír --0bserva Antonio Gómez Robledo- que la Compañía no era sino administradora y fideicomisaria, y que el dominio radicaba en las misiones mismas ("donamos a las misiones ...", dice la escritura); pero, en primer lugar, éstas no tenían
como tales personalidad jurídica, y cualesquiera derechos que hubieran tenido, además, no podían hacerlos valer sino por el intermedio y el arbitrio de la Compañía,
"en tal manera que siempre y perpetuamente se continúe el dominio y gobierno de
dichas haciendas en la Sagrada Compañía de J esús y sus prelados", según dicen los
donantes" ( p. 9). Habria que preguntarse si la Compañía de Jesús tiene personalidad jurídica. El autor se limita a negarles personalidad a las misiones, pero no cuestiona la personalidad jurídica de la Compañía de Jesús. Y si resulta evidente la personalidad moral de la orden jesuítica, no parece igualmente evidente, conforme a
Derecho Civil, su personalidad jurídica.
Por virtud de la independencia, México se subrogó a España en todos sus derechos y obligaciones. Se pusieron a disposición del nuevo obispo y de sus sucesores,
los bienes pertenecientes al Fondo Piadoso de las Californias, para que los administrasen e invirtiesen en sus objetos u otros análogos, respetando siempre la voluntad
de los fundadores. Adviértase que no se transfirió al obispo la propiedad del Fondo,
sino sólo su administración. Tras la separación de la Alta California, el Arzobispo
de San Francisco, el Obispo de Monterrey y el Obispo de Grass Valley ocurrieron
ante la Comisión Mixta manifestando tener contra el gobierno de México, una reclamación por tres millones de pesos. ¿Motivos? La injuria que el gobierno mexicano
había hecho al primer Obispo que hubo en California al quitarle la administración
del Fondo Piadoso. Esta reclamación, ridícula a todas luces, fue variada por otra
presentada fuera de tiempo. Ahora se reclamaban sólo los réditos vencidos desde la

690

firma del tratado de Guadalupe. La agencia de México negó la procedencia
demanda, argumentando:
de la
"I. Falta de personalidad, o, quizá mejor/falta de interés 1·urídico
actora, por el triple motivo de:
en la parte
. a) No haber sido nunca de propiedad eclesiástica, ni por el capital ni
réditos, el Fondo Piadoso de las Californias.
por sus
b) No ser los obispos reclamantes los causahabientes o sucesores, con arreglo a
d erech o, d el obispo mexicano de California, y
c) Por el carácter nacional del Fondo.
11. Falta
razón
de: de jurisdicción o de competencia por parte de la Comisión Mixta, en
a) Ser los actos ongmantes y fundatorio, de la reclamación, anteriores al Tratado
de Guadalupe-Hidalgo.
b) ,Ser los. mismos actos de aquellos en que se versan derechos privativos de la soberarua, Y ~~- estru: comprendidos por ello, dentro de los que están sujetas al examen
de la Com1S1on Mllta, con arreglo a la Convención de 1868, y
. c) No haber agotado previamente los peticionarios los recursos legales de carácter
mterno ante los tribunales mexicanos.
III. lmparidad entre el caso del llamado "Fondo Piadoso" de J F'li ·
"F d p· d
as 1 pmas y el
on o ia oso de las Californias" (p. 28).
Pese a la "filosofía ·simplista", enmendando tan sólo las cantidades demandadas.
No vale la pena detenernos en esta sentencia que al decir el ilustre 1· urista ·ali ·
do I
· L Vall
J sc1ense,
n gnac10 .
arta, contiene "más errores que palabras" El D G'
R
hld
b
.
~
~
e o
serva con razón: "siempre duele la injusticia, pero acaso más cuando va
acompa.'lada del desdén y la frivolidad" (p. 57). Quince años después sufrimos un
segundo zarpazo. ¡ Casi increíble!
/
El segundo arbitraje
se extiende literalmente a toda la eternidad, O por lo menos
,
-como apu~~ Go~ez Rob!edo--, al fin del mundo. El embajador Clayton maniobró
co_n tal habilidad diplomática que llevó a nuestro canciller Mariscal a proponer él
nns_mo exactamente lo que deseaba el Departamento de Estado. Más nos hubiese
valido una mala. transacción que un buen pleito. Pero nos aferramos a nuestro derecho, creyendo mgenuamente que brillaría por sí solo ante cualquier tribunal d 1
mundo
·
e
. . . : C orno s1em~re,_
pecamos por los tres vicios de nuestra psicología colectiva:
Jundic1smo, abstracc1orusmo y romanticismo.
De acuerdo c~,n el protocolo de compromiso, los árbitros deberían decidir: lo. Si la
n~eva recl~ac1on, como consecuencia del laudo anterior está regida por el princi~10 de res iudicata, y 2o. De no estarlo, si es justa la misma reclamación Se const1tuyo' _e1 T ~1ºbuna1 A_rbltral
·
con puros europeos que eran desconocedores · puros de
~uestra ~ealidad mexicana (México era uno de "les petits pays chauds", como sohan decrr_ los franceses de aquel tiempo). En término de equipo, la llevábamos de
P_erder: siete contra tres, seis norteamericanos, y un mexicano. El mexicano
cierto
·
•
, por
.
, una b ellísima
persona, s1• se qwere,
pero un cero a la izquierda -"sit
venia verbo"- en materia de Derecho Internacional. En cambio los norteamericanos

º-

=~

691

�eran expertos internacionalistas que conocieron, desde sus orígenes, el asunto sujeto
a debate. Se emplearon el francés y el inglés en la secuela del juicio. Ni siquiera supimos escoger a alguien de los nuestros que tuviera dominio de estos idiomas. No
podemos seguir, en detalle, el doble plano de los debates, la controversia sobre la
cosa juzgada, el duelo judicial Beemaert-Dex y la condena perpetua. Antonio Gómez Robledo expone, con verdadero cuidado notarial, las peripecias del juicio y los
puntos doctrinarios salientes en la controversia. El 14 de octubie de 1902 se dio
lectura a la ultra-breve sentencia que nos condenaba a pagar al gobierno de los Estados Unidos de América la suma de 1.420,628.67 dólares de México, además de
una renta a perpetuidad de 43,050.99 dólares de México anuales.
El examen crítico realizado por Antonio Gómez Robledo, de la segunda sentencia,
puede resumirse en los siguientes puntos: a) Es patente la frivolidad con que se
despacha -un considerando y de una plumada- la cuestión prejudicial controvertida. No se exponen las razones por las cuales los árbitros tomaron partido por una
teoría de la cosa juzgada, de preferencia a su contraria. En consecuencia no motivaron debidamente su fallo y deslucieron la dignidad de la justicia arbitral; b) "No
era de evidencia apodíctica, ni mucho menos, la tesis formalista de 'México, la que
reduce la autoridad de la cosa juzgada a los solos puntos resolutivos de- la sentencia.
El mal estuvo en haber aceptado nuestro gobierno, en el Protocolo ae Comprpmiso,
que esta cuestión fuera examinada en primer lugar, cuando a todo trance debíamos
haber propugnado un arbitraje sobre el fondo del asunto, si no como revisión de
la sentencia de Thornton, por lo menos, para el futuro; pero ya que los árbitros,
según lo convenido, debían decidir ante todo lo relativo a la res iudicata, nadie podrá negar que había sólidas razones y respetables autoridades para sostener que ella
estaba dada irrevocablemente, para los vencimientos futuros del Fondo, en el primer arbitraje" (pp. 96-97); c) "Lo más equitativo, pues, de· parte de los miembros
del tribunal arbitral, hubiera sido tener el punto como dudoso, en presencia del conflicto doctrinal, y en la duda, aplicar el principio general de derecho' de que la
controversia debe resolverse en favor de quien trate de evitarse perjuicios y no de
quien pretenda obtener lucro, es decir, absolver a México"; d) "Hubiera sido igualmente deseable que los árbitros hubiesen explicado con mayor pormenor por qué
eximieron de la autoridad de la cosa juzgada, con referencia al fa!}o de Thornton,
la especie de moneda en que debía hacerse el pago de los réditos, y que, con arreglo a la decisión final, no debía ser ya en oro, sino en moneda de curso legal en México" (p. 100).
Advierte el Lic. y Dr. Antonio Gómez Robledo que las teorías más modernas sobre la cosa juzgada no abrazan, al parecer, la tesis formalista, sino más bien la sustancialista. Y trae a colación las opiniones de varios tratadistas extranjeros y de algunos nacionales. "Por espíritu cient'úico, nada rpás", para usar las mismas palabras
del autor, :me veo precisado a señalar el hecho de que Gómez Robledo omite el
nombre y la obra del autor mexicano de mayor relevancia en materia de res iudicata;
me refiero al distinguido jurista poblano J. Ramón Palacios, autor de "La cosa juzgada" (Editorial José M. Cajica Jr., Puebla, Pue.).
11

La prensa neoyorquina aseguraba, el 15 de agosto de 1897, que se izaría en la isla
Clipperton la bandera inglesa, "a pesar de que se supone que pertenece a México".

692

Casi_ ,°'.1die sabía, a ciencia cierta, dónde estaba ubicada esa isla. Pero el sentimiento
p~tri~tico herví~ en indignaci~n, fresco aún el recuerdo del despojo de nuestros terntonos e~ Belice. El Secretario de Relaciones Exteriores pidió al Secretario de G _
rra y Manna. que se SlIVlera
· ·
" ord enar sea visitada la isla Clipperton por un buque
ue
guerra, a f'.n de que se averigüe lo que haya de cierto en los hechos que se anuncian Y comurucar el resultado a esta Secretaría". El cañonero "Demócrata" t
rode0 . f t
d
h,
.
' ras un
m ruc uos~, espac o u~ prrmer bote que se llenó de agua con los fuertes gol~es de las rompientes. Los tripulantes salieron a tierra como pudieron. No se pudo
izar n~estro pabellón por haberse perdido al llevarlo a tierra. AJ día siguiente el
aprend¡z de fogonero, J ~Jiáq Santos, llevó a nado, dentro de un tubo de hoja de' Jata, nuestra bandera nacional. Luchó con los tiburones, defendiéndose con el mismo
tubo Y, llegó desfall~cid~ ~ _izar nuestra pabellón con los honores de ordenanza. Este es solo el preludio h1stonco del magno e infructuoso esfuerzo por mantener nuestra sobe_ranía. en ,la is!~ de la Pasión. Porque antes de llamarse Clipperton (nombre
de un pirata mgles, la ISia se llamó Médanos y de la Pasión.

d:

"Fue Francia, en efecto, y no Inglaterra ni Estados Unidos ni siquiera Costa Ri-

c~: en cuya "vecindad" está la isla más que de México, quie~ exclusivamente apare-

c10 en el escenario internacional, disputándole a México su soberanía E
ta f
h d ¡
• .
. n no
e15 de Juruo de 1898, el Ministro de Francia en México hizo formal reserva de los d~rec?~s ~e su gobierno sobre la isla, y anunció que pronto sometería los
documentos JU~ti-f1~tivos, como lo verificó en el curso del mismo año" (p. 111). Los
~echos -a mi JWC10 verd~~eramente _ridículos- en que basaba Francia sus pretens\ones, , fueron: l. Declarac1on del ternente de navío y comisario del gobierno frances, V1c_tor Le . Coat de Keverguen, de que a partir del 17 de noviembre de 1858
la, mencionada isla pertenece, en plena soberanía, a Su Majestad el Emperador Napol~on III Y a ~us herederos y sucesores a perpetuidad; 2. Participación del acto anterior, POI el mismo comandante del Amiral, anclado frente a Honolulú al Cónsul General ~~ F~cia Y ?omisario_ Im~erial ante el Rey de las islas Hawai o Sandwich;
3. Notificac10n de dicho func10nano al Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno francés, con la publicación consiguiente en el periódico The Polynesian, de Honolulú.
e a a e

¿ Quién les dijo a esos señores franceses que esos actos bastaban para adquirir la
sob«,ranía de la isla de la Pasión? No encuentro más que esta disyuntiva: ignorancia
del Derecho Internacional o mala fe. Ninguna señal permanente quedó de aquella supuesta ocupación. Ninguna visita periódica al islote. Sólo una declaración flotando
en el aire.

Aunque México no tuviese intereses, económicos en la Isla luchaba por territorio
suyo. La lucha por el Derecho --de la que tan elocuentemente ha hablado el 1·1ustr: Juns~
· ·
·
ge~no. Rudolf. von Ihermges un deber ético. Por eso me permito
senalar m1 radical divergencia del Dr. Antonio Gómez Robledo, cuando afirma: "Lo
que, p~r. el contrario, no percibimos por parte alguna, es cuál pudo ser el interés real
de Mexico en defender su soberanía sobre un islote que no tenía para nosotros el
menor valor político o estratégico, y ni siquiera un valor económico, fuera de las
menguadas regalías que pudiera percibir nuestro gobierno de los explotadores del
gu~no, Y que no ~erían suficientes ni para P!lgar los gastos de la guarnición que deb~namos tener alh como símbolo mínimo de nuestro dominio" (p. 112). Si el interes económico o el valor estratégico lo decidiesen todo, acaso habría que abandonar
nuestro dominio sobre las islas Marías y sobre otras porciones de territorio. Si antes

'

693

'

�/

de 1897 no habíamos tenido una efectiva poses1on y si la isla quedaba lejos de nuestro territorio, ello no significa que debíamos renunciar sin más a la soberanía sobre
la isla de la Pasión. Si la isla era "res nullius» cuando la supuesta apropiación de
Francia, con mayor razÓn México podia ocuparla en 1897. Nuestra Constitución la
mencionaba como parte integrante del territorio nacional. El dominio nos venía desde mucho antes que los franceses soñaran en descubrirla.
Cometimos la torpeza de no aceptar un tribunal arbitral mixto, con un juez de
nuestra nacionalidad. La estulta manía de Mariscal, a la sazón Ministro de Relaciones Exteriores, de sujetar las disputas a los soberanos europeos, nos hizo perder
nuestro incuestionable derecho. No advertía nuestro canciller porfirista que los jefes
de Estado deciden por sus ministros o consejeros técnicos y falsean la justicia, a menudo con tal de favorecer los intereses de su país.
Las tres tesis cardinales de México fueron las siguientes:
"l. La isla Clipperton, en 1858, formaba parte del territorio mexicano ;

II. Suponiendo que la isla no formase parte del territorio mexicano, la declaración de
toma de posesión de Francia, en 1858, no pudo mudar su condición jurídica de res nullius, y, por tanto, México pudo válidamente ocuparla, como lo hizo en 1897;
III. Suponiendo que Francia hubiese adquirido en 1858 un derecho a ocupar la
isla Clipperton, este derecho no sería oponible a 'México, y en todo caso se habría
extinguido por el no uso".
La réplica de Francia, que no podemos seguir por falta de espacio, nos parece notoriamente inconsistente. Sin embargo, Su 'Majestad Víctor Manuel III, rey de Italia, proclamó en su sentencia que Francia tuvo desde noviembre de 1858 la pos_esión
de la isla Clipperton, habiéndose probado el animus possidendi y el corpus re,. La
decisión del monarca italiano es un verdadero monumento a la falsedad y a la torpeza. Lo digo por mi cuenta y riesgo. Aún suponiendo que no hubiésemos probado
nuestros títulos históricos, es un hecho incontrovertible que México ocupó válidamente -y no ficticiamente como Francia, con el ridículo sistema polinesio de publicidad- la isla de la Pasión desde 1897. La curiosa "indulgencia" que utilizó Víctor Manuel III para juzgar la mítica posesión de Francia me resulta bastante sospechosa. Lo que duele no es tanto la pérdida material del islote, cuanto la injusticia cometida con un país débil que ha puesto toda su esperanza en el triunfo de la
razÓn y del Derecho.

III
El Affaire del Chamiza! es, a juicio de Antonio Gómez Robledo, el caso más apasionante de la historia diplomática mexicana. Una nación, "largamente mutilada y
humillada por su poderoso vecino", obtiene, por primera vez, una gran victoria pacífica.
El Dr. Antonio Gómez Robledo no quiere incrementar la función fabulatriz. Con
la serenidad de un pensador clásico, se aplica a analizar esa rara "amalgama de mito
y realidad tan difícil de desleír". El 15 de junio de l9 l l se pronunció el Jaudo arbitral qµe otorgó la victoria a México. Pero no fue sino hasta el 30 de junio de
1962 cuando el Presidente Kennedy y el Presidente López Mateos resolvieron expresar su voluntad de arreglo. Durante más de cincuenta años Estados Unidos des-

694

conoció la validez del laudo arbitral. Acaso la extensión o el valor económico del
territorio expliquen la torpe renuencia de los injustos detentadores.
En 1864 tuvo lugar el desplazamiento, de una a otra ribera, de "nuestro" Chamiza!. La Convención de Arbitraje estipulaba que el caso había de resolverse "de
a~uerdo co_n
varios tratados y convenciones vigentes entre los dos países y segun los pnnc1p1os del derecho internacional". Pero había, por Jo menos cinco tratados sobre la línea fluvial divisoria. Este es uno de los principales moti;os que tornaron tremendamente intrincado el caso.

!º~

El caso del Chamiza! tiene una primera fase diplomática. El 31 de octubre de
1866, el Gobernador del Estado de Chihuahua advertía al Ministerio de Relaciones
Exteriores . d~J, Gobierno de J uárez sobre "las dificultades que se están ofreciendo
por la vanac1on del cauce principal del río Bravo en su margen inmediata a Ja Villa del Paso" . Se hacía men~ión expresa del Chamizal. Nuestro Ministro en Washington, actuando en consecuencia, llamó la atención del gobierno norteamericano "sob
la permanencia de la línea divisoria entre las dos Repúblicas" según lo convenido :e
los trat~dos de Límites. El Procurador General Cushing se af:rró, desde un principi:,
a la ,te~1s de que los Tratados de Guadalupe-Hidalgo y de la Mesilla habían establecido
un _I,rmite natural y no un límite matemático. Confundió el abandono del cauce o mutac10_n_ ?el lecho con otro fenómeno radicalmente diverso, el de la avulsión. Con seria
~ru~1_c1on -fuentes de primera mano- Antonio Gómez Robledo estudia el estatuto
Jundico de los cambios fluviales desde los romanos hasta nuestros días.
. ~ientras los testigos presentados por México se refieren a hechos inmediatamente
v1v1dos, Y :n el lenguaje de los hechos, los testigos norteamericanos dan la impresión de
est~r alecc1on~dos _por quien los presentaba. Es de suponerse que esta impresión de veracidad haya mflwdo en los miembros del tribunal de arbitraje. Hubo proposiciones de
~rueque, por parte de nuestro gobierno, que no se aceptaron. La Convención de ArbitraJe d~ ~?IO sujetó 1~ diferencia del dominio eminente sobre el territorio del Chamiza! a la
C_o~s1on ln!ernac_10nal de Límites, aumentada con un tercer Comisionado, que presidma sus deliberaciones. Este Comisionado sería un jurista canadiense escogido por ambos gobiernos de común acuerdo o, a falta de este acuerdo por el Gobierno de Canadá. Se convino, expresamente, que el fallo sería inapelable y se llevaría a efecto,
en ~o d: que fuera favorable a México, dentro del plazo improrrogable de dos años.
F.Iub1ese sido preferible que los árbitros no fuesen las mismas personas que habían
figurado como Comisionados de México y Estados Unidos en la Coinisión de Límites
"porque, a cambio de su reconocida experiencia, tenían uno y otro, como era natu~
ral, una opinión predeterininada y recíprocamente antagónica" (p. 197). El tribunal que~~ integrado en la forma siguiente: el ingeniero Fernando Beltrán y Puga por Mexico; el general Anson Milis por Estados Unidos y por entendimiento entre a~bos gobiernos, como Comisionado Presidente y árbitro en discordia, el jurista
ca?~di.ense Eugene Lafleur, doctor en Derecho Civil y Consejero de Su Majestad
Bntáruca.
'.'La estrategia de la Agencia Mexicana, a cargo del ilustre jurisconsulto don Joaqum D. Casasús fue muy sencilla (si hábil o no, es imposible apreciarlo en este mo1?ento), pues se concentró exclusivamente en estas dos trincheras: la teoría de la
lmea invari~~le y fija con refe:cencia a los Tratados de Líinites de 1848 y 1853, y la
n~ retroactividad de la convención de 1884" (p. 199). Los Estados Unidos sostuVJ:ron, invariablemente, que el aluvión había sido la única causa del desprendiID!ento de todo el Chamizal. Pero, ¿ cómo explicar por el aluvión "aquella destruc-

695

�cion de la ribera que tuvo lugar de modo violentó y súbito, llevando el asombro Y
la consternación a los afligidos habitantes de la ribera mexicana"? "Ni una ni otra
parte -apunta Antonio Gómez Robledo- iba a tener satisfacción, por los jueces
del litigio en sus respectivas demandas. Los Estados Unidos perdieron en el capítulo
de los he~hos, y nosotros (salvo el único punto de que luego hablaremos) en el derecho..." (p. 220). La sentencia fue pronunciada el 15 de junio de 1911, por el
voto concurrente del comisionado Presidente y del Comisionado mexicano, contra
el voto disidente del Comisionado norteamericano. El laudo arbitral rechazó la teoría de la línea fija. Con irreprochable método se procedió a examinar la conducta
observada por ambas partes, así como las convenciones formales celebradas entre
ellas como ulterior instrumento de interpretación. En materia de Derecho, 'México
alca~ó la victoria en un solo punto: la pretendida posesión del Chamiza! no
reunía todos los requisitos exigidos jurídicamente (ser pública, continua, pacífica
y diuturna ). En materia de hechos, la Convención de 1884 exigía que no sólo la accesión sino también la corrosión fueran lentas y graduales. "Es difícil imaginar - afirma el - Tribunal- cómo podría estimarse como ejemplo de corrosión lenta y gradual
la destrucción de tierras casas y bosques descrita por los testigos en el presente
caso". El laudo concluyó por dividir el Chamiza! entre México y Estados Unidos.
He aquí los párrafos finales de la sentencia:
"Atendiendo a todo lo cual, el Comisionado Presidente y el Comisionado de México, representando una mayoría en la expresada Comisión, sentencian· y declaran:
que el dominio eminente sobre aquella parte del territorio del Chamiza! que queda
comprendida entre la línea media del cauce del río Bravo o Grande levantada por
Emory y Salazar en 1852 y la línea media del cauce del mismo río tal como existía en 1964, antes de las avenidas de ese año, pertenece a los Estados Unidos de
América, y que el dominio eminente del resto del mencionado territorio pertenece a
los Estados U nidos Mexicanos".
Gómez Robledo estima que el laudo del Chamiza! -único tal vez en toda la historia de la judicatura internacional- es un fallo justo, pero extraño, paradójico.
"México en efecto --observa el distinguido internacionalista tapatío-, fue coro'
.
pletamente derrotado en las tesis jurídica_s en las _cu~es articuló t~~ su def~nsa'.
línea fija e irretroactividad de las postenores convenciones sobre hnntes, y trrnnfo
apenas en algo en que la derrota de los Estados Unidos hubiera venido por sí misma como era el punto relativo a la prescripción. Pero, en cambio, y sobre la base
del' derecho alegado por los Estados Unidos (la Convención de 1884), ganó Méxic~
la mayor parte del territorio del Chamiza!, o sea la que se formó por desprendi·
mientos bruscos y no por corrosión lenta y gradual, y que, según los cálculos más probabÍes representa una superficie de 177 hectáreas sobre un total de 234. Por esto de·
cimos 'que en este caso insólito, no marcharon a la par, y en beneficio de la misma
parte, los 'hechos y el derecho" (p. 227). La teoría de la línea fija era _i~d~fendible.
Pero, "¿ cómo hubiéramos podido retractamos durante la secuela del 1u1c10, de lo
que tan solemnemente habíamos afirmado un año antes apenas? Lo pued~ ~acer un
particular, pero nunca- un Estado soberano" (p. 229) . Discrepo de este d1stmgo que
apunta el Dr. Gómez Robledo. Me parece que la sin~eridad, 1~ honrad~~ intelectual
y las normas éticas no sól9 se aplican entre los particulares smo tamb1en entre los
Estados soberanos. Convengo, en cambio, en la defensa del laudo que realiza, tan brillantemente, Antonio Gómez Robledo. Ninguna causa de nulidad pudo esgrimirse
válidamente contra el famoso laudo arbitral. Las últimas páginas del estudio comen-

696

'
tado están dedicadas a exponer las fases del arreglo final y el problema
constitucional en torno al Chamiza!.
Un libro como el de Antonio Gómez Robledo, México y el Arbitraje Internacional, honra a la nación cuna del autor, enriquece la bibliografía del Derecho Internacional Y contribuye a iluminar -histórica y jurídicamente- tres importantes casos de arbitraje interestatal.

JAIME TORRES BoDET, León Tolstoi -su
vida y su obra-, Editorial Porrúa, S. A.,
México 1965.

HAY UNA UNIVERSALIDAD de amor en
Jaime Torres Bodet que le ha llevado
siempre a transfigurarse - henchido de
simpatía- ante toda gran manifestación
del espíritu. Por su aptitud en penetrar
el corazón de los pueblos y de los hombres, por su esfuerzo incesante y consciente para armonizar los diversos elementos de su rica naturaleza, era d~
esperarse - ¡ casi fatal!- que Jaime Torres Bodet se ocupara de León Tolstoi.
La mayor parte de las veces, el fondct
último de Tolstoi ha resultado inexplorado, inédito. Las más diversas y contradictorias interpretaciones han venido
a chocar ante la problemática personalidad del genio ruso. Hace algunos años,
José Ortega y Gasset pedía un Goethe
desde dentro. Pero en vez de inclinarse
respetuoso ante los hechos de aquella vida magnifica, hasta donde le ayudasen
a apreciar la evolución espiritual del genio, de antemano le trazó su yo-programa en vista de "un plan hechizo y seguramente arbitrario". El propósito se
malogró, pero el imperativo quedó en
pie. Torres Bodet ha tratado de ofrecernos, sin decirlo, un Tolstoi desde dentro.
No se trata de ensartar las cuentas de un
rosario biográfico ni de ensayar una crítica más sobre la obra tolstoiana. Estamos ante una visión -iluminada e ilumÍ.nante- de ! la trayectoria vital de
Tolstoi. Graci~ a la poderosa intropatía de Torres Bodet, podemos recrear el

destino de Tolstoi, comprender su "Weltanschauung". Sobre las huellas, sobre
Ir. obra, surge la figura personalizada.
El mundo del espíritu tolstoiano y el mundo que le circunda aparecen humanizados. Jaime Torres Bodet hace de ellos un
redondo universo y nos lo transmite, después, en transmisión emocional, casi en
poesía...
El lector del libro León T olstoi -su
vida y su obra- (Editorial Porrúa, S.
A., México 1965 ) se acostumbra a ver,
en el novelista ruso, una viviente integridad. Le sentimos vivir en sus momentos fundamentales. Y Je comprendemos
mejor al examinar algunas de sus obras
cimeras. León Nicoláievich Tolstoi "pretendió hacer lo que nadie realiza nunca
completamente -y jamás a tiempo-:
huír de su propia historia; romper, por
decreto de su conciencia, la continuidad
patética de su vida, desde la hora en
que el responsable de esa conciencia -tan
penetrante y profunda- vio la primera
luz, en agosto de 1828, hasta los años en
que le sonreía la dicha y el triunfo lo Ji.
sonjeaba, lo mismo en el amanecer de
una infancia rica, espléndida e impetuosa, que en el crepúsculo de una edad cargada a la vez de remordimientos y de
laureles" ( Opus cit., p. 9). Quiso dejarlo todo: mujer, hijos, costumbres, celebridad y fortuna, en busca de la paz
interna, de la confonnidad con su yo
esencial. Y murió en plena fosatisfacción
dé la gloria - el día 20 de noviembre
de 1910-, en la modesta casa del encargado de I la estación de ferrocarril de Astápovo.

697

�Como si se tratase de una fantástica
partitura, Torres Bodet examina, en varios tiempos, el hombre y la obra. Niñez,
adolescencia, juventud, primeras actividades del hombre... Con técnica impresionista nos presenta al "audaz Nemrod
de las cacerías improvisadas entre artilleros, cosacos y balalaikas", "la imagen
del irascible juerguista de las veladas petersburguesas". Y asistirnos a la madurez del narrador implacable de Guerra
y Paz, imparcial y sereno como un demiurgo, al lado de ese mismo demiurgo,
sólo que ahora lloroso, en la sombra, junto al piano en que alguien tocaba · quién
sabe qué música dominante, gemebunda
y torturadora. A la semblanza "del cuentista del pueblo huµulde, barredor de su
propia alcoba, cortador de su propia leña, Zeus sin águilas y sin rayos, entre la
pena o la risa de sus mujiks", sucede la
figura "del destructor intrépido de sí mismo, la del artista que acabó por odiar
su arte, la del cristiano a quien la jerarquía ortodoxa hubo de excomulgar, la
del viejo profeta airado, de barba intonsa, que fue a morir, como un lobo
herido, sin una lágrima ni una queja,
solo ya con su gloria - y con la ternura de la hija que nunca lo defraudó"
( Opus cit., pp. 11 y 12). En la consideración de cada capítulo hay una referencia constante al moralista. Hay un diálogo, siempre operante, entre el creador
y el crítico de sus creaciones, entre el artista y el filósofo". Por humorismo trágico del destino, el crítico de sí propio
-apunta Jaime Torres Bodetmató
al artista en Tolstoi, incluso materialmente. Pero sobre su muerte, se irguió
a la postre su vida. Esa vida, como las
flores que acariciaban sus ojos grises entre los árboles de Yásnaia Poliana, la renueva -sin saberlo-- cada generación.
La rehace cada primavera del hombre,
siempre distinta, y la misma siempre"

(p. 13).
De un rápsoda analfabeto, León Nico-

698

láievich aprendió el arte espléndido de
contar. Le educan tres mujeres: la abuela, una tía y, sobre todo, Tatiana Alejandrovna, un antiguo amor de ru padre. Avido, brusco y vanidoso, a pesar
de su fealdad, León Tolstoi vive desgarrado entre el ángel y la bestia que conviven en él. Se flageló física y li,t erariamente, "proclamando sus vicios y sus flaquezas en voz tan alta que más parecía
querer atemorizar a sus fieles que convencerlos". Hay en Tolstoi una ininterrumpida oposición entre la vida que vive y la
que quisiera poder vivir. Creyó siempre
sincero el amor que decía tener para
todos sus semejantes. Siri embargo -ob~erva Torres Bodet- los comprendía quizá demasiado para quererlos íntegramente. Dueño del universo por sus sentidos,
León Nicoláievich soñaba a veces ser
una planta capaz de florecer antes que
las otras y de crecer tranquila, sencilla Y
alegremente.. . No se contentaba con
describir y cantar a su pueblo como ninguno; quería instruirlo, darle un alma
para vivir. Hace de la libertad la regla
esencial de su escuela en Yásnaia Poliana. La disciplina ha de manifestarse como el producto de una voluntad colectiva.
El matrimonio con Sonia Bers sólo le
brinda unos cuantos años de dicha y un
cauce a su desbordada sexualidad. Sonia, frágil en apariencia, tenía un carácter desapacible y una autoridad d e acero. Esta alma de propietaria, administraba, con singular destreza, los derechos de
autor y las tierras de su marido. Le instaba a que trabajase arduamente en sus
obras y le deparaba, obsecuentemente, el
placer sensual. Su labor de copista le entusiasmó mucho más que su oficio de
fábrica familiar. Sonia se avergonzaba
de ser tan fértil. Las cunas alternaban
con los ataúdes. Tolstoi se fabricó su propia cárcel. La dependencia de Sonia le
pesaba y le confortaba. Hu.bo un mo-

·mento en que Tolstoi se sacude la tutela
y huye de su casa "lleno de muerte".
En ·1as manifestaciones del culto, Tolstoi buscaba "una ocasión de integrarse
a los más humildes, de ser tan obediente y tan dócil como ellos, para olvidar
sus dos permanentes congojas: la repulsión que le inspira la existencia ( demasiado cómoda y regalona) que su familia había acabado por imponerle, y el
terror que suscita en su alma la condición mortal de todos los seres vivos" ( p.
212). Pero su aventura eclesiástica duró apenas dos años. Pierde la fe en la
eucaristía y siente que los ritos externos
son un estorbo para su religiosidad. Honrado y orgulloso, pasa de una contradicción a otra. "Un orgullo que, en ocasiones, lo lleva hasta dejar entender que
habían sido necesarias dieciocho centurias para que alguien ( él, por supuesto)
comprendiera en su plenitud la verdad
de Cristo" (p. 217).
Toda la vida de Tolstoi gira en torno a contradicciones. "Deja de fumar y
adopta dietas vegetarianas. El, sexualmente tan insaciable, afirma que los matrimonios han de ser castos. Más tarda
en decirlo que en asistir al nacimiento
de su hija Sacha. Es el duodécimo parto de su mujer. Desde luego, no será el
último" {p. 218). La muerte, como contradicción y término de Ía vida, le pro'duce un miedo fotenso. "Todas esas
muertes -las inventadas y las reales-son como una serie de ensayos de la
muerte que, según sabe Tolstoi, está esperándolo a él" (p. 219). Odiaba la
mentira y tuvo que vivir en un ámbito
de mentiras. "Propagandista de la pobreza, seguía recibiendo anualmente muchos millares de rublos por sus novelas y
muchos otros millares por el cultivo de
sus terrenos. Teorizante de la castidad,
no cesaba de fecundar a Sonia. Enemigo verbal del arte, no podía olvidarse de
ser artista. Con su camisa de mujik, y
con los pies dentro de las botas que él

mismo se fabricaba, lo veían sus amigos
al frente de una mansión donde casi todos los lujos tenían su asiento. La misma
plutna que encomiaba el ideal evangélico
del trabajo, la virtud y la no resistencia
al mal, iba a mojarse en la misma tinta
para trazar los crueles análisis psicológicos de La Muerte de Iván Jlich y de La
Sonata a Kreutzer. El fauno encarnado en
monje buscaba a Dios con la lezna del
zapatero o con la guadaña del segador;
pero, por las noches, llamaba a Sonia,
para infligirle un homenaje sensual, vehemente y brusco como un insulto" (pp.
235-236). Fuerte por su sed de gloria,
Tolstoi era un débil de carácter. Se empeñaba en ser moralista y era un artista.
Amaba la verdad y vivía en el engaño.
Despreció la fama, y la obtuvo siempre.
"Salvo ciertos instantes nocturnos, que
no me atrevo a llamar de dicha, León y
Sonia viven en estado de guerra -o, por
lo menos, de paz armada- por espacio
de muchos lustros". De joven, había anotado, en su Diario, que no podía existir
verdadero amor entre un hombre y una
mujer, porque no es amor el deseo. Con
Sonia libró una lucha a muerte. Sólo hubo, quizá, .erotismo y violencia. No nos
extrañemos de "La Sonata a Kreutzer" .
En apretados y felices resúmenes, Jaime Torres Bodet nos ofrece la enorme y
multifacética obra escrita de León Tolstoi. Se detiene, con especial delectación,
en Guerra y Paz, Ana Karenina y Resurrección. Traza, con mano maestra, las
grandes líneas directrices de las novelas
tolstoianas y destaca, con singular brío,
el sentido y las excelencias de las grandes obras de León Nicoláievich Tolstoi.
Fiel a su doctrina de la no resistencia al mal, Tolstoi menospreciaba a quienes pretendían hacer la revolución. Sufría
por su inacción. Y sufría por las injusticias sociales que le rodeaban y en las que
participaba, hasta cierto punto, por su
flaqueza ante el sentido capitalista de su
esposa. En la persecución que empren-

699

�de el gobierno contra los "dujobors",
Tolstoi adopta una actitud de franca rebeldía, contra el gobierno del Zar. "Nada confirma la majestad que suele alcanzar el poder de la inteligencia como el
duelo librado, durante años, por los dos
zares de la Rusia decimonónica: el que
llevaba la corona imperial ( fuera cual
fuese el nombre del Romanov en turno)
y el señor de Yásnaia Poliana, enemigo
de la violencia, adalid de la no resistencia al mal; pero rebelde a todas las transacciones, y demoledor del orden establecido, no con las armas, sino con la autoridad de la convicción" (pp 267-268).
Esperaba, para el próximo viraje de la
historia, una alianza de los espíritus, una
solidaridad de las almas en la comunión
de la verdad y del bien que producirían
un nuevo orden de cosas. Pero indudablemente, en Tolstoi, como lo advierte
Jaime Torres Bodet, "el creador fue más
humano que el humanista, más comprensivo que el creyente y más grande que el
ideólogo" (p. 258).
El 22 de febrero de 1901, los miembros del Santo Sínodo decretaron la excomunión de León Tolstoi. El profeta incrédulo se había burlada, en su última
novela, de los ritos de la Iglesia Ortodoxa. Todo lo juzgaba severo, artificial,
sombrío, aburrido, falso. . . Tras la excomunión vino la apoteosis. Un millar
de obreros y de estudiantes aclamó al novelista, en Moscú, al pasar por la plaza
de Lubianka. Centenares de visitantes,
telegramas y cartas invadieron su mansión. Se organizaron cortejos para felicitar al excomulgado. Hasta la misma
Sonia - tan ortodoxa- se solidarizó con
su marido y escribió una enérgica carta
de protesta al Metropolitano de San Petersburgo: "Los culpables del pecado
de traición a la fe no son los que se
extravían en busca de la verdad, sino los
que se mantienen orgullosamente a la
cabeza de la Iglesia y que, en vez de
practicar el amor, la resignación y el

700

perdón, se convierten en verdugos religiosos. Dios perdonará más fácilmente a
quienes, renunciando a los bienes terrenales, viven fuera de la Iglesia una vida
de humildad y de caridad, que a los portadores de condecoraciones y de brillantes mitras, que condenan y que excomulgan . . ." Lo cierto es que el cristianismo
de Tolstoi era más filosófico que dogmático. Su credo, no exento de cierto ímpetu panteísta, rechaza la divinidad de
Jesucristo. Se reduce a afirmar la existencia de un Dios que concibe como el
espíritu, el amor y el principio de todo.
La plegaria solitaria reafirma en nosotros la conciencia de nuestra religación
y del sentido de nuestra vida.
A costa de Tolstoi (anciano ya y convaleciente de una pulmonía) se cometió
una grave injusticia: el Premio Nóbel
( que apenas parecía digno de los méritos del gran escritor ruso) se le atribuyó a Sully Prudhomme, tan mediocre -o
menos que mediocre- al lado del genial
Tolstoi. El viejo novelista ruso sonrió
despectivamente, y comenzó una nueva
convalecencia. Muchos proyectos le estimulaban aún.
La situación conyugal de León Tolstoi
se había tornado insoportable. Sonia, histérica y paranoica, se convirtió en espía
de su marido. Hurgaba sus diarios, buscaba su testamento y espiaba sus más mínimos movimientos. Sonia odiaba y adoraba, a un mismo tiempo, a León Nicoláievich. El médico recomendó a los esposos que se separasen. A los 82 años,
con 32 rublos en el bolsillo, León Tolstoi escapó de Y ásnaia Poliana. En Chamardino, lo · alcanzó su hija Alejandra.
El profeta en fuga contrajo una pulmonía y hubo que descender del tren. Murió el 20 de noviembre de 1910, cinco
días después de haber perdido el conocimiento. Le rodeaban sus familiares, amigos, periodistas, fotógrafos y la expectación invisible del mundo entero.
Máximo narrador, Tolstoi no imita la

vida, es la vida misma. Por eso le admira
Torres Bodet y con él nosotros. "Y casi
le agradecemos -como un signo de humanidad- que, habiendo sido tan poderoso en la acción creadora, haya sido
tan vulnerable ~n la vida práctica, tan
débil frente a sí mismo, y tan indeciso
frente a los seres, de carne y hueso, que
no inventó" ( p. 318) . Hasta aquí las
grandes ideas-madres del libro -generoso, comprensivo, inteligente- de Jaime
Torres Bodet. La bibliografía de habla
española se enriquece con esta aporta&lt;;ión de un mexicano universal.
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Poesía de Jaime Torres Bodet, Editorial
Finisterre, 1 o. de enero de I 96 7.
JAIME TORRES BooET es uno de los más
dignos ejemplos de perfección que ofrece la lírica hispanolocuente. Poesía recatada Y seria. Tersura de expresión sencillez de elementos, homogeneidad de tono. La riqueza de su cultura y de su
mundo interior se traducen en una perfecta unidad. Todo es mesura y armonía. Nada de exterioridad y pintoresquismo. El poeta anda en pos del sentido humano de las cosas. Bucea en la hondura
de sus raíces y emerge a la superficie
con una límpida diafanidad y con un
temple sereno. Su veta poética está en
la depuración de la vida espiritual interior. Viene de vuelta del superrealismo ("Destierro"). Conserva la huella de
la simplicidad lírica de sus "canciones"
y la intimidad emotiva de "Los días".
Pero su tendencia intelectual y moral ha
prestado a su arte universalidad, consciencia, dignidad literaria.
En mi adolescencia gusté, extraordinariamente, de un poem~ juvenil d e
Jaime Torres Bodet que ya apuntaba
la difícil sencillez del clásico. Lo publicó 'en el libro Los días el año en que
yo nací:

MEDIODÍA

Tener, al mediodía, abiertas las ventanas
del patio iluminado que mira al comedor.
Oler un olor tibio de sol y de manzanas.
Decir cosas · sencillas: las que inspiren
[amor ...
Beber un agua pura, y en el vaso pro[fundo
ver coincidir los ángulos de la estancia
[cordial.
Palpar, en un. durazno, la redondez del
[mundo.
Saber que todo cambia y que todo es
[igual.
Sentirse, ¡al fin!, maduro, para ver, en
[las cosas,
nada más que las cosas: el Pan, el sol,
[la miel...
Ser nada más el hombre que deshoja unas
[rosas,
}' graba, con la uña, un nombre en el
[mantel. ..
La Editorial Finisterre publica ahora,
con fecha adelantada ( lo. de enero de
1967), cincuenta poemas de Jaime Torres Bodet, seleccionados y prologados
por su autor. En el "¿Preámbulo... 0
epílogo?", escribe Torres Bodet: "Durante casi treinta años, pensé que la agitación exterior -viajes, responsabilidades
conferencias, discursos, celebraciones, de:
beres públicos-- me iba a apartar de la
poesía. Tal divorcio no se logró. Publiqué rnenos versos, sin duda. Pero, si la
poesía escrita se hizo menos frecuehte
-y quizá, para otros, más hipotéticala poesía vivida se convirtió, para mí, en
fuente clara e inagotable". Cada poema
constituye la explicación de un trozo
biográfico. El poeta lo sabe. Pero la poesía no vive de anécdotas. Y el lector tiene que conformarse con la expresión selecta.
En el otoño de su vida, Jaime Torres
Bodet advierte la ampliación paulatina

701

�..
I
de horizontes. O dicha a la manera de
Leopoldo Lugt&gt;nes, tan cara para el propio Torres Bodet, "se ve más cielo entre
las ramas, cuando principia a deshojarse
el huerto". Nada de lo vivido se pierde.
Todo lo conserva la sal del recuerdo. Y
el "ars moriendi" cobra su puesto:

BAJAMAR

"Conforme va la vida descendiendo
-bajamar de los últimos ocasosse distinguen mejor sombras y pasos
sobre esta playa en que a morir aprendo.

hora y lugar en que no estés conmigo;
pues te clavó la muerte tan adentro
del corazón filial con que te abrigo
que, mientras más me busco, más te en[cuentro".
Sentirse hombre entre los hombres,
ejercer el oficio humano, padecer la sed
de vida, solidarizarse con los buscadores
de verdad, ser espíritu y materia vulnerables es poesía en J aime Torres Bodet.
Toda una antropología filosófica está entrañada en este magnifico poema;
NuNCA

Acaba el sol por declinar. Los rasos
de la luz se desgarran sin estruendo,
y del azul que ha ido enmudeciendo
afloran ruinas de horas en pedazos.
Ese que toco, desmembrado leño,
un día. fue timón del barco erguido
que por piélagos diáfanos conduje.
En aquel mástil desplegué un ensueño.
Y en estas velas, ay, siento que cruje
todavía la sal de lo vivido".
La presencia ausente de un ser querido deja sentir su continuidad y su imperio. Todo prolonga y señala a ella. No
es la muerte quien les separa, es la vida.
Pero en la vida se condensa una ilusión
de aurora:

"No has muerto. Has vuelto a mí. Lo
[que, en la tierra
-donde una parte de tu ser reposasepultaron los hombres, no te encierra;
porque yo soy tu verdadera fosa.
Dentro de esta inquietud del alma ansiosa
que me diste al nacer, sigues en guerra
contra la insaciedad que nos acosa
y que, desde la cuna, nos destierra.
Vives en lo que pienso, en lo que digo,
y con vida tan honda que no hay centro,

702

Nunca me cansará mi oficio de hombre.
Hombre he sido y seré mientras exista.
Hombre no más: proyecto entre proyec[tos,
boca sedienta al cántaro adherida,
pies inseguros sobre el polvo ardiente,
espíritu y materia vulnerables
a todos los oprobios y las dichas . ..
Nunca me sentiré rey destronado
ni ángel abolido mientras viva,
sino aprendiz de hombre eternamente:
hombre con los que van por las colinqs
hacia , l jardín que siempre los repudia,
hombre con los que buscan entre escom[bros
la verdad necesaria y prohibida,
hombre entre los que labran con sus ma[nos
• lo que jamás hereda un alma digna,
¡ porque, de todo cuanto el hombre ha
[hecho,
la sola herencia digna de los hombres
es el derecho de inventar su vida!
Somos y no somos. No somos del todo.
Somos proyecto de evasión, invento de
lo que no somos aún. Sólo en la muerte
nos fijamos, nos definimos, nos revelamos.
Y nuestra vida se reduce a vivir de la
creencia de que fuimos. Jaime Torres
Bodet lo dice en forma penetrante y
alada :

R ESUMEN

Vivimos de no ser. . . De ser morimos.
Somos proyecto en todo mientras somos.
Proyecto de esperanza en el deseo·
Y, cuando poseemos lo esperado, ' · · ·
proyecto de evasión, sed de abandono.
En el joven trigal, lo verde es siempre
ansiedad de la espiga. Acaba en oro.
Pero ¿ dónde comienza cuanto acaba?
Vivimos de inventar lo que no somo/
En cambio, este magnífico absoluto
de lo que ya no sufre deterioros,
de lo que ya no pueden
modificar ni el tiempo ni el olvido,
este sólido trozo
de vida inalterable que es la muerte
i cómo nos garantiza y nos define
Y nos revela y nos demuestra en todo!
Vivimos sólo de creer que fuimos.
Seremos siempre póstumos.
I

El lento desasirse de las cosas en el
- d e la vida, tiene su melancolía
,
otono
y
su encanto y su dignidad y su lección
ejemplar. Oigamos al poeta:

PERDÓN

Mírala, cómo cae blandamente
de la más alta cima, entr,e los olmos,
la clara, la dorada hoja sin prisa,
última en desprenderse del otoño.
Con mayor lealtad nadie se rinde.
Nada nunca murió con más decoro.
Toda hecha de luz, fue cielo a tiempo
y no la humilla ennoblecer el lodo.
Ninguna idea sucumbió en tal triunfo,
ni aceptó sin jactancias tantos oros,
ni abdicó de tan puro y frágil reino
con desdén tan completo y silencioso.

¡Quién pudiera imitar su adiós sereno
Y dejar de su paso un dulce asombro
acariciando el aire en que perece '
y perdonando al viento del otoño!

Aunque parezca a algunos demasiado
intelectual la poesía de J aime Torres Bodet, es lo cierto que nos presenta siempre
un valor emotivo --con menos frecuencia
un valor sensual o sensorial - en estado
abstracto, separado
de su raíz natural, y,
,
por esta razon, separado de todo esfuerzo
de saber y de querer. Metafísica del sentimiento es la suya. Y por ello auténtica
poesía.
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

E. V. NraMEYER, JR., El General Bernardo Reyes. Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León.
México 1966.

"Como Gobernador del Estado y agente político de la dictadura en la región
que controlaba, Bernardo Reyes fue excelente. Pero al mismo tiempo era una anomalí_a. En un período en que el ejército
mexicano se estaba agotando por la indolencia y la degeneración moral, Reyes lo
levantó escribiendo manuales sobre táctica, intentando resolver el problema del
reclutamiento y creando una Segunda
Reserva, un fuerte ejército de civiles. En
un período en que el progreso material de
la nación estaba acompañado de la cruel
explotación de los trabajadores industriales y por la esclavización de la población agrícola, la voz de Bernardo Reyes
se levantó en defensa del oprimido".
En esta forma resume el Dr. E. V.
Niemeyer la personalidad del general
Bernardo R eyes en una excelente biografía ~~blica1a recientemente bajo el patroc1ruo del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León.
El estudio del Dr. Niemeyer reúne todas las condiciones indispensables en una

703

�investigación histórica moderna. Casi todas sus afirmaciones tienen el apoyo, no
de una, sino de varias fuentes biográficas.
Es precisamente éste, uno de los aspectos
más interesantes del trabajo, pues el autor utiliza una abundante bibliografía,
mucha de la cual no es de fácil consulta
para el investigador mexicano. Esta
cluye, no sólo todo lo que se ha e~cnto
sobre el general Reyes, sino una sene &lt;le
estudios, tanto mexicanos como norteamericanos, referentes a la época en que
le tocó actuar a este personaje. La bibliografía, incluye también, entrevistas
con varias personas importantes y la consulta de numerosos periódicos de la época muchos de ellos editados en losi Estad~s Unidos. Además de los archivos mexicanos, consultó el autor archivos norteamericanos. De estos últimos, resultan
especialmente interesantes, las cartas d_e
los agentes consulares de los Estados Urudos, pues siendo correspondencia confidencial pintan con mayor fidelidad cier'
,
h
tas situaciones que lo que pod1an acer
los periódicos mexicanos de la época.
Esta correspondencia sustituye, cuando
menos en parte, a un diario que se hubiera llevado de los acontecimientos de
esa época. Es precisamente, una de las
mayores dificultades con que tropieza el
investigador al hacer la biografía de personajes de nuestro país; casi no existen
diarios o memorias y la correspondencia
personal, la más de las veces, ha desaparecido.
Debido a esta carencia, la primera parte de la obra del Dr. Niemeyer - la etapa en que don Bernardo todavía no, ~ra
un personaje importante en la política
nacional- aunque más valiosa como
contribución histórica e indudablemente
la de más difícil investigación, nos parece la más débil. La escasez de datos
obligan al autor a recurrir a fuentes de
, valor dudoso, libros, folletos o artículos
escritos muchos años después de los acon'tecimientos, por aduladores o detractores
de don Bernardo, en donde se incluyen

!n-

704

anécdotas que tienen por objeto ensalzar
0 desprestigiar y que, como es imposible
verificarlas, deben considerarse como leyendas.
La última parte de la obra del Dr. Niemeyer es magnífica. La carrera del General Reyes desde julio de 1909, en que
desengaña a sus partidarios que querían
fuera candidato para Vicepresidente, y
el desenlace final frente al Palacio Nacional el 9 de febrero de 1913, parece el desarrollo de una tragedia clásica.
ISIDRO VIZCAYA CANALES

JOAQUÍN ANTONIO l'EÑALOSA, Un Minuto de Silencio, Editorial Jus, México
1966.
UN MINUTO DE SILENCIO nos pide el poeta potosino Joaquín Antonio Peñalosa para su último libro: la reunión de sus
"obras incompletas": Ejercicios para las
Bestezuelas de Dios, Sonetos desde la
Esperanza, Canciones para entretener la
Nochebuena y la Cuarta Hoja del Trébol.
Falta -el eterno y santo horror de
Nervo de las obras odiosamente íntegras- el primer libro del poeta: Pájaros
de la Tarde: sus poemas juveniles, su
mañana de poeta.
Hablando de este libro en la noticia
autobibliográfica, Peñalosa lo señala como "la prehistoria de la que luego uno
se sonroja".
"La Biblia - agrega- me había sugerido sus versos de ancha túnica, sus
paralelismos desdoblándose com_o ~Sfrellas en reflejos, como ecos persiguiendo
vo~es. Ahí quedó el intento juvenil" (p.
7).
Ahí quedó como ausencia bibliográfica. Editado "con el perfil de Estilo"
en 1948, está agotado y es inencontrable
desde 1949.
"Pájaros que cantan sin saber que cantan sin saber qué cantan, sin saber que
'
encantan".

'

1

"Pájaros de la tarde que van besando
las nubes crecidas, y a cada beso revienta
una estrella" (Pájaros de la Tarde, p.
16).
La voz juvenil del poeta cantó, en
ese libro ausente, "la Suave Niña de la
Suave Patria"; las "Antífonas para México"; "El Benedícite de las Cosas me11udas", etcétera. Mirada y voz de niño
que creaba un mundo amable: a su imagen y semejanza:
"Cantemos el himno de las cosas breves, de las creaturillas que alcanzaron
el último soplo de Dios" (p. 44).
El pudor del poeta maduro nos privó
de la segunda edición de sus Pájaros de
la Tarde; aquel primer botón de su primavera.
En los Ejercicios para las Bestezuelas
de Dios, el poeta potosino, franciscano
e Ignaciano, halla en las bestezuelas
- "También las bestezuelas de Dios, ¡ oh
Ignacio, oh Francisco!, pueden ayudarnos
a ordenar vida y poesía"- pretexto para
hablar a los hombres de pobreza, de silencio, de amor.
Esta coleccioncita de poemas había conocido su primera edición, bajo el signo
de Abside, en 1951, en México, y la segunda, en inglés, con el título de God's
little Creatures, en Nueva York, en 1956.
En esta edición ha añadido Peñalosa algunos poemas entonces no coleccionados:
"Lai Mariposa nos advierte que pequeñez
es grandeza", "Ejemplo del Qaracol en la
Santa Pobreza" y "Lección del Caracol
sobre el silencio".
Es la voz del poeta potosino, en esta
colección, la voz aniñada que el propio
Peñalosa celebra, en Inuitación a los Clásicos al Padre Homero.

"Como Noé me construiré mi arca
c011 paredes de nuez y piso de naranja. .."
Así en "Preludios al Arca de Noé".

"Viejo Padre Noé, cuando Dios entre,
ciérrame el arca y que el amor naue[gue .. ." (pp. 15-16)

Y navega el espíritu franciscano y
poético entre árboles que mueren a la
hora dorada, mariposas que meditan sobre la muerte.

"Considera, hermana, que morir tene[mos:
las mariposas mueren en el uiento . ..
La mariposa es irse, deshacerse;
Poluo de oro, recuerda que polvo eres''.
(pp. 19-20)
elefantes de piel arrugada -rocas en
movimiento-, peces que escuchan, redondo el ojo quieto, un sermón de dolor;
asnillos muertos y honnigas que alcanzan el Amor al término ignaciano 'de los
ejercicios.

"No era la leña, ni el carbón, ni una
[carga de rosas;
era la muerte sobre su espalda sola.
Venía por el camino bebiéndose la luna,
Por sus ojos pasaba una alameda oscura,
¡ era la carga última!" (p. 31).
En los "Sonetos desde la Esperanza"
el Dr. Peñalosa cambia de tono totalmente: la estructura cerrada del soneto,
por él manejada hasta con virtuosismo,
se presta a una mayor concentración
conceptual. Serenos, rnagnüicos, perfectos los sonetos fueron editados por vez
primera bajo el signo de Abside en 1962
y recogidos luego, todos, por Salvador
Novo en sus Mil y Un Sonetos Mexicanos, poesía de madurez, no ofrece la cálida voz aniñada del joven Peñalosa.
En Canciones para entretener la Nochebuena las bestezuelas -"por el burrito Blanco de las nueve posadas"- y
la magia navideña arrancan nuevas notas
a su lira; ángeles, bestias azoradas, pesebres y piñatas entre los versos frescos
para la noche blanca:

"Que los ángeles niños rompan ya la
[piñata,

705
• H-45

�que compró Miguel en el puesto, tan
[cara.
Que suban al techo a colgarla en la
[reata
que venden los ojillos con oscura mascada
y que preste José, por un rato, su va[ra; ... (p. 63).
La Cuarta hoja del Trébol reúne poemas no coleccionados antes: "Carta a
Abuelita", "El Problema de la Vivienda", "El Evangelio de Zaqueo", "La
Matanza de !os Inocentes", "Testamento para abrirse en 1999" y "A Nuestra
Señora del Siglo XX".
La voz del poeta que "sabe de sepulturas, de cribas, de hoces", pide un minuto de silencio y un minuto pleno, chorro encantado de tiempo, nos hace comulgar, con su palabra franciscana y niña,
con la hermana muerte y la hermana esperanza, con hormigas y mariposas, con
peces y asnillos muertos.
El arca de su poesía convida al viaje
en compañía del amor:
.. ." amor constante que empiezas siem[pre sin tener ocaso
Este era un gato con los pies de trapo . ..
Viejo padre Noé, cuando Dios entre,
ciérrame el arca y que el amor naue[gue . . ." (p. 16) .
PROF. BENJAUÍN MoRQUECHO GUERRERO

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL
VALLE, El Romanticismo Alemán. Centro
de Estudios Humanísticos de la U. N. L.
México 1964.
PUBLICADA POR EL Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, que preside su fundador el propio doctor Agustín Basave, esta obra nos
ofrece algo nuevo en literatura crítica en
México. Es más que una mera crítica literaria. En efecto, un crítico sólo examina y califica objetivamente el resultado,

706

la obra, sin necesidad de conmover ni hacer vibrar al ritmo del creador original.
En cambio, el presente estudio del romanticismo alemán es una presentación
en vivo de esta corriente fundamental
del pensamiento moderno, en modo semejante a como surge y se desenvuelve
en los propios románticos.
El libro tiene dos partes. En la primera asistimos en primer término a un despliegue de realizaciones y posibilidades
de la cultura alemana en la que se va a
nutrir y desenvolver el alma romántica
de sus más agregios representantes. Luego vemos cómo las líneas directrices del
romanticismo germano parten de sus orígenes históricos: el movimiento llamado
Sturm und Drang y las figuras prerrománticas de Herder y Goethe. Estos y
los siguientes personajes los presenta Basave sin rodeos, como se presenta a viejos conocidos y buenos amigos.
Lo que yo deseo hacer en esta esquemática reseña de la obra del excelente
amigo Dr. Basave es aproximarme como
él a las fuentes: los propios románticos.
El romanticismo es una abismal infinitud
de ensueños, emotividad, sentimientos,
ideas, experiencias y objetivaciones inagotables. Pero los románticos son finitos
y limitados seres que se duelen de sus limitaciones y finitudes y se desgarran buscando el infinito. Si nos detenemos, pues,
en ellos, más fácilmente podremos reconocer algo de nosotros mismos en esa
"constante humana" que persigue en su
estudio nuestro autor. Por eso trataré
solamente de presentar en grandes rasgos las imágenes o retratos, biografías espirituales que el Dr. Basave ha trazado
espléndidamente de esos grandes tipos de
humanidad que son los románticos.
Juan Godofredo Herder (1743-1803) ,
que nació pobre, "escuchó gratuitamente
las lecciones de Kant", inconformándose
con el frío sistema de su maestro debido
a causas de moral y religión. Dícese que
pudo haber servido de modelo a Goethe
para su Fausto. Más que filósofo, hom-

bre de gran cultura, es un precursor del
movimiento romántico, por ejemplo, en
su valoración del lenguaje como órgano
espiritual de un pueblo y en la exaltación del decir espontáneo, no libresco,
que es el verdaderamente poético. Enfréntase al iluminismo francés, y al joven
Goethe lo arrastra "hacia el mundo de
la afectividad y del entusiasmo". Escribe
poemas ("El joven salvado") y estudios
( "Selvas críticas") de contenido subjetivo. Despierta en Europa el interés por
las expresiones de la cultura popular ( Colección de "Cantos populares"). Sostiene una filosofía de la historia en que "la
actitud de imitación a todo modelo y a
toda ley que no emane de la intimidad
queda proscrita", preparando en ello el
camino para el romanticismo.

Goethe aparece luego en su etapa romántica con "Goetz von Berlinchingen"
y "Werther". "Goethe es para los alemanes la figur~ central de su cultura y hasta
la encarnación nacional", indica Basave.
Entendimiento y sensibilidad abiertos.. .
pasión de vivir. . . vivencias y poesía.. .
"Amó a las mujeres, a la naturaleza y
a los libros. . . de su vida quiso hacer
una obra de arte... escribió, a golpes de
amor, para escudriñar el alma y para
efculpir la belleza". Pasa la imagen de
este hombre universal y tras su magna
sombra vemos surgir, en individuales rasgcs, las figuras de los más destacados románticos alemanes. Nos hallamos en la
segunda parte de la obra, que así se desarrolla:
HEINRICH voN KLEIST. Nace en 1777.
Lleva una vida azarosa y muere suicidándose en compañía de una mujer. "Esa
vida y esa muerte son la vida y la muerte de un romántico", pero lo romántico
propiamente en Kleist es "su disolución
en el ensueño. . . su sentimiento amorfo
Y vaporoso", advierte nuestro autor. Dramaturgo y poeta, habla y escribe poco
(Catalina de Heilbronn, La batalla de
Hermann, El príncipe de Hamburgo), y

compone, antes de morir, su Letanía de
la muerte.
NovAL1s (pseudónimo de Federico
Leopoldo von Handenberg) es la figura más perfecta y representativa del romántico. Nacido en 1772, fué "débil y
enfermizo en su infancia, alegre y estudioso en su adolescencia, romántico
y místico en su juventud". Muere joven. Poeta plenamente, en él "todo en
la distancia se torna poesía", y ésta se
aloja en lo más profundo del ser. La
religión y el saber último se funden
místicamente en ese arte creador y configurador de un universo íntimo que sustituye al cosmos. "Poesía de totalidad es
la suya", nos dice nuestro autor. Enrique
de Ofterdingen, su más grande obra, inconclusa, es un héroe legendario que vive en un mundo idealizado. Los Himnos
a la noche son el mejor canto a su misterio. Sus Cantos espirituales han dado
incluso material a la liturgia. Inspira
poetas y artistas. Schubert musicó varios de sus cantos. En su ''idealismo mágico" evoca igualmente formas del pensamiento y se anticipa a filósofos en su saber del hombre. "Antes que Heidegger",
observa Basave, "tuvo la intuición, expresada en otra forma, de que el hombre
es un ser para la muerte", pero a diferencia de ese filósofo, no ve en la muerte
"sólo un desenlace, sino también un principio y una victoria".
FEDERICO HOELDERLIN, un poeta fuera de sí, en rapto, enajenado, se constituye intermediario entre los dioses y los
mortales, roba los rayos al infinito y los
devuelve al hombre envueltos en cantos.
Su Hiperión, griego moderno que reencarna ideales de la Grecia antigua, prenuncia, dicen, "la efusión dionisíaca, el
movimiento del ditirambo y la educación
heroica que sacuden y hacen r esplandecer el Así hablaba Z aratustra de Nietzsche", y aún llegan a considerarlo "como
la obra revolucionaria más pura y profunda de los alemanes".

707

�FEDERICO ERNESTO DANIBL SCHLEIERMACHER nace en 1768. Teólogo, predicador, pensador religioso, en sus Mon~logos la moral de lo humano alcanza dimensiones de totalidad infinita. Proyección hacia el futuro en eterna juventud.
Religiosidad sentimental sin credos ni
dogmas. "Con la religión no conocemos
ni queremos. Intuimos y sentimos", resume nuestro autor. Panteísmo. "Filosofía de la religiosidad más que de la religión", concluye.
FEDERICO NIETZSCHE ( 1844-1900). La
trágica personalidad de este poeta filósofo que era hipersensible para sí e insensible para los demás, destructor de valores ajenos y narcisista intelectual en Ecce
Horno, es presentada aquí "sin perder
de vista en ningún momento al hombre
de carne y hueso". Se exponen los siguientes aspectos: su "vitalismo, la doctrina
del superhombre, la religiosidad dionisíaca, la actitud anticristiana, la vocación
poética y sus últimas confesiones". Encontramos la voluntad de vivir sin límite, de amar el propio destino en el cosmos en unión individual con él. El ser
~ano queda por encima, de todo. Surge el superhombre, dominante en el universo y henchido de vida inagotable. Primero su entusiasmo, de Nietzsche, por
Wagner y luego la condena de su "cristianismo estetizante y sentimental" y en
él la de todo cristianismo. "Dios h a
muerto". Todo está permitido. El culto
a la vida sustituye al los demás cultos. El
superhombre anticristo y antinihilista
"tendrá que venir algún día". Mas este mito irrealizable termina en absurdo
y en locura. Sin embargo, Nietzsche no
es ateo nos advierte el autor, es un exal'
tado religioso.
''Dios ha muerto" porque
lo hemos matado en nuestros corazones.
"Ha observado de cerca", continúa, "la
civilización que se dice cristiana y se ha
convencido de que vive como si Dios estuviera muerto o como si su ausencia
fuera algo irremediable y fatal". Nietzsche
sostiene una actitud incongruente frente

708

al cristianismo. Lo mismo ve a veces en
la Iglesia (católica) una "vigorosa belleza", que firma su libro El Anticristo.
Pero la verdad es que "no se atreve a
lanzar sus peores dardos contra la figura
de Cristo, por más que se nombre Anticristo", dice Basave. "En el fondo, Nietzsche padece el impresionante encanto de
Jesús". Cristiano, pues, a pesar suyo, este
desorbitado romántico es, ante todo, poeta, no de los quejumbrosos "de estirpe
lunar" sino poeta vigoroso "de estirpe
solar",' que canta en un nuevo lenguaje.
Al final vienen las "últimas confesiones"
publicadas en el libro Mi hermana 'Y
yo que apareció hasta 1961 en traducción
inglesa y que fueron escritas en un sanatorio mental. Con ellas termina la trágica historia del postrer romántico alemán.
Lic. MANUEL MENDOZA SÁNCHEZ

FEDERICO SÁNCHEZ ESCRIBANO y ALBERTO PORQUERAS MAYO, Preceptiva
dramática española del Renacimiento y
el Barroco, Biblioteca Románica Hispánica, Editorial Gredos, S. A., Madrid,
1965. 258 páginas.
TRADICIONALMENTE, LA dramática española del Renacimiento y del Barroco ha
sido estudiada formal y temáticamente
como una eclosión magnífica del genio literario español, de su concepción de la
vida y de la muerte y como una galería
de tipos y conflictos humanos en medio de
pasiones elementales. Han sido relativamente pocos los estudios llevados a cabo
desde el punto de vista de la teoría, como si todo ello fuera una brillante improvisación paralela a la improvisación política y económica que fue la tónica de la
época y la que, en definitiva, causó la decadencia de España. Sin embargo, toda la
dramática renacentista y barroca está sustentada por una teoría bien clara y definida tal como se deduce de este hermoso

libro de Sánchez Escribano y Porqueras
Mayo, Preceptiva dramática española del
Renacimiento y el Barroco, publicado en
el otoño de 1965 en la Biblioteca Románica Hispánica de Gredos.
La obra consta de dos partes: una introducción en la que ambos autores orientan al lector en la teoría dramática de
los siglos XVI y XVII y en el campo de
la comedia española del XVII y una segunda parte, la más amplia, en la que se
han recogido los textos teóricos sobre el
teatro, en una secuencia cronológica. A.
Porqueras Mayo titula su -trabajo Algunas observaciones introductivas a la teoría dramática de los siglos XVI y XVII,
en el que delimita, inicialmente, el criterio seguido en la recolección de los textos y las bases para la localización de los
mismos, así como también el establecimiento de las fuentes utilizadas y una revisión de los trabajos publicados previamente, señalando sus alcances y limitaciones. A. Porqueras Mayo analiza a
continuación cómo comienza a aparecer
en el panorama de la cultura española
una teoría dramática, en pleno siglo XV,
que va a servir de base para todo el desarrollo posterior: estas primeras manifestaciones las encontramos ya en Juan de
Mena, inspiradas en la tradición clásica,
principalmente en lo que el autor llama
"definición de Tulio". El Marqués de
$antillana aporta también sus puntos de
vista, basado en las primeras fuentes que
Mena. Es en el siglo XV cuando los tratadistas tratan de establecer un criterio
para distinguir la comedia de la tragedia y de definir principalmente los caracteres de la primera, pero con una aportación. nueva e interesante, pues señala
el autor: "Ya veremos que la preceptiva dramática del Siglo de Oro sólo se intetesa, prácticamente, en el segundo aspecto, ampliando con gran rigor de pensamiento la mezcla de acontecimientos
tristes y alegres, para crear una teoría

de nuevo cuño sobre la tragicomedia"
(p. 15).

El siglo XVI se abre con dos actitudes que, según Porqueras, serán definitivas en la orientación dramática posterior y que posibilitarán toda "una germinación espléndida posterior". Una es la
de Bartolomé Torres Naharro y otra, al
fmal del siglo, más filosófica y densa, la
de López Pinciano. Hasta la época de
Torres Naharro había predominado el
esquema aristotélico tradicional y ampliamente revivido por los humanistas del Renacimiento; Torres Naharro destacará en
un primer plano a la comedia sin confrontarla con la tragedia, para definirla y
reelaborar su concepto "con una clasificación novedosa: 'comedia a fantasía',
es decir de cosas inventadas, y 'comedia
a Noticia', es decir de cosas ocurridas"
(p. 16), al paso que dignifica a la comedia y le da su valor de género noble entre los dramáticos.
Importante también dentro de este
desarrollo teórico es la obra de López
Pinciano Filosofía antigua poética ( 1596)
quien, aunque influido todavía por las
ideas aristotélicas respecto a la naturaleza de la comedia, concede a ésta "El
principio catártico de la tragedia" (pp.
16-1 7) . Su actitud conservadora se manifiesta al seguir muchas normas preceptivas de las antiguas concepciones clásicas, principalmente en lo que se r efiere
al número de actos, concepto que evolucionará a través de Juan de la Cueva
hasta Jlegar a Lope de Vega, que fija dicho número en tres "desde un punto de
vista teórico" ( p. 17) .
Otro aspecto importante que señala
Porqueras en su exposición es el concepto algo confuso que sobre la acepción de
la palabra comedia priva aún en el siglo
XVII y de donde provienen algunas de
las contradicciones que se encuentran en
las terminologías empleadas por los tratadistas y que incluso alcanzan al Arte nuevo de Lope. Sin embargo, es en el siglo

709

�XVII donde florece pujante la teoría y
donde también se trata de fijar un concepto claro del género. Carvallo, en 1602,
con su Cisne de Apolo, Agustín de Rojas,
en 1602, con Loa de la comedia, van perfilando significados y direcciones nuevas
que, sin romper con el punto de vista tradicional, elaboran un concepto más claro
y definido en la teoría y la práctica, como asegura el autor: "Pero todo ello
transformado, enriquecido, en suma, nacido originalmente ante la observaci6n
de un género cuya 'práctica' va 'modelando' la teoría literaria a la que siguió
en un principio, y que termina por transformar completamente. En otras palabras,
se parte de lo "antiguo' para dejarlo
atrás, lentamente, ante la evidencia de lo
'nuevo' " ( p. 20) .
Juan de la Cueva, uno de los grandes
teóricos, contribuye también, a su modo,
a crear en torno a la comedia el concepto
de lo "nuevo" , planteando en términos
prácticos su teoría y actitud ante el pasado, estratificado en las concepciones oficiales {pp. 21 y 22). Interesantes son
también los comentarios sobre El Arte
nuevo de hacer comedias de Lope, en
los que destaca su sentido polémico ( "tirar la piedra y esconder la mano"), su
ambigüedad misteriosa y, a veces, su indecisión. Los años posteriores a la aparición del Arte ( 1609) representan tomas
de posición decisivas en la teoría dramática y en ellas se perfilan ya claramente las dos tendencias que vislumbr6 Juan
de la Cueva entre los partidarios de lo
antiguo 'y lo nuevo. "Y tenemos - e
afirma- la famosa guerra literaria estudiada por Entrambasaguas, que se
agudiza en dos años decisivos: 1616, año
de la Spongia, y i618, año de la Expostulatio Spongiae. La comedia sale triunfadora, y años después surgen dos columnas inconmovibles, de gran solidez
dialéctica:• Barreda y Pelicer de Tovar"
(p. 23). A través de la polémica, de réplicas y contrarréplicas, muchas veces

710

apasionadas, vemos cómo el siglo XVII
es el siglo del triunfo de la comedia,
triunfo sólidamente asentado en las bases teóricas de los tratadistas. El estudio
de Porqueras viene a demostrar que, en
•medio de la aparente facilidad externa
de la comedia española renacentista y
barroca, la sustentación teórica es de una
solidez extraordinaria y que el "oficio"
de nuestros comPdiógrafos estaba cimentado en bases bien firmes: ''La teoría
dramática española -firma Porcplerasofrece un corpus compacto, muy unido a
la labor creativa. Diríase que ésta, con
sus sacudidas vitales, crea el movimiento
de vaivén que oscila entre la tragedia y
la comedia, para crear, por síntesis, una
nueva criatura de arte: la tragicomedia.
Ningún país en el mundo, por estos siglos,
puede ofrecer una teor!a dramática tan
original y completa como España" (p.
31).
El segundo estudio que sirve de introducción, Ensayo de síntesis sobre la comedia española del siglo XVII por Federico Sánchez Escribano, conocido especialista en nuestros Siglos de Oro, insiste en "el nexo entre teoría y práctica,
con lo cual se prepara al estudiante y al
investigador a no tratar en falso difíciles
problemas estéticos" (p. 33). El punto
de partida de S. Escribano es que "la comedia española del siglo XVII, es un
teatro de ideas expuestas siempre con una
tremenda belleza"; su estudio, por tanto,
si no nos equivocamos, tiende a demostrar cómo operan las ideas en el proceso
creador de la belleza y c6mo se enlazan
con la actitud total que supone el Renacimiento y el Barroco. En apretada síntesis, S. Escribano discute, con la acerada
maestría y la pasi6n que siempre ha. puesto en estos temas, el problema básico de
las épocas espirituales y de las corrientes
literarias, el de la clasificación y los peligros inevitables que se presentan en la
abstracción y caracterizaci6n de las mismas. Las difíciles implicaciones de la ter-

minología usada pueden a veces oscurecer en su base el fenómeno mismo que
se trata de analizar y quedarnos con la
visión, desordenada y caótica del esquema sin apreciar el hecho concreto el hecho vital y base del fenómeno es~ecífico.
Sin embargo, S. Escribano cree y sostiene
que la abstracción, la caracterización tipológica, puede y debe aplicarse, con
cierta medida y cautela. "La abstracción
-dice--1 en grupos literarios, en corrientes literarias, tiene aplicación variable en
extensión y profundidad. Es decir, el término clasificador tiene, en algunos casos,
un sentido lato y puede comprender muchas manifestaciones de la vida de determinada época" ( p. 36). Con esta serie de
c!istinciones y aproximaciones, S. Escribano trata de tipificar el fenómeno complejo del Barroco, sobre el que se han hecho tantas abstracciones, no siempre acertadas. Parte de la divisi6n radical entre
lo "clásico" y todas las demás teorías
opuestas que han recibido distintos nombres a través de la historia de la crítica.
Y, sin caer en la tajante oposición tradie,ional, llega a tipificarlo acertadamente
en los siguientes términos: "Nosotros creemos que se debería llamar 'tragicómico'.
El 'tragicomiquismo' es la fusión total
de lo trágico y cómico, sea en lo que toca a la estructura de una obra, a lo tectónico, sea en el sentido vital que expresa.
Unamuno, por ejemplo, es un trágico de
contextura barroca. En cambio Sartre es
un barroco en su sentido vital, de tenc!encia clásica en la forma. Estas tres
clasificaciones, lo clásico, lo aclásico y lo
tragicómico, son la base de las abstracciones literarias y hay que tenerlas en
cuenta para la mejor comprensión de la
abstracción literaria" ( p. 3 7).
Sentados todos estos presupuestos teóricos, S. Escribano se lanza a describir lo
barroco-español y sus manifestaciones
posiblemente en una caracterización tan'
originalmente nueva y poética que viene a revolucionar muchos de los puntos

tradicionalmente aceptados por la apatía intelectual. En primer lugar, sostiene
que el Barroco como abstracción "es más
exacta que otras" (p. 37), es decir, más
exacta que las clasificaciones parciales o
unilaterales que responderían a una moda o a una tendencia dentro del fenómeno total del Barroco. Es necesario entrar en contacto con la vigorosa caracterización que hace el autor para darse
cuenta de la profundidad con que ha penetrado en esta abstracción que nos lleva a comprender una actitud total de la
vida y la cultura españolas del siglo
XVII; remitimos al lector especialmente a las páginas 38-40 donde se caracteriza lo Barroco en función de lo vital expresivo, de la angustia y de la crisis.
Definida y circunscrita esta abstracción
el autor pasa a continuación a articula;
dentro de ella al teatro del siglo XVII
corno expresión máxima de lo barroco. Es
muy importante la consideración que hace S. Escribano respecto a la influencia
aristotélica en las ideas dramáticas de
nuestro Barroco: "Pero, en general, preceptistas y dramaturgos se ciñen y aceptan ciegamente ciertas afirmaciones de la
Poética del estagirita" (p. 42) y a continuación se citan diecisiete puntos en los
cuales la doctrina de Aristóteles se revitaliza en la teoría barroca, y como consecuencia de esto, los caracteres permanentes de la comedia española del siglo
XVII, caracteres definidos y sustanciados
en las obras maestras. La influencia de
la teoría y la práctica de la dramática de
la antigüedad clásica hacen de la comedia española un fenómeno universal, casi
más universal que español, como señala
originalmente el autor: "El terna de una
crónica casi siempre lleva en sí un paralelo o reminiscencia de la antigüedad clásica. 'El españolismo' de la comedia española es un espejismo de que se han valido algunos críticos para desprestigiar el
valor dramático del drama español del siglo XVII y menoscabar su universalidad.

711

�Porque de lo que menos tiene es de 'español'. La prueba está en que los españoles de siglos posteriores no lo comprenden, y en algunos casos han sido los primeros en ver sus 'tachas'." (pp. 44-45).
Muchas veces se ha presentado la cuestión de si verdaderamente puede existir
una "tragedia cristiana", en el auténtico
sentido de la palabra "tragedia". Personalmente, siempre hemos creído que dentro de la articulación de la teología cristiana y su concepción de la vida y del
destino del hombre, no se presta a la
creación de un concepto trágico de la
vida, ya que, en definitiva, puede echarse mano del "deux ex machina" de la
providencia para resolver muchos problemas planteados en el plano natural. Sin
embargo, S. Escribano sostiene decididamente que sí existe y que puede existir
una verdadera tragedia en la concepción
cristiana de la vida, y que el Barroco
produjo esa tragedia en su sentido más
pleno: "El Barroco, como crisis del Cristianismo, creó la tragedia cristiana...
Gran parte del teatro europeo del siglo
XVII es la tragedia del hombre cristiano, y si esa tragedia cristiana no se ve
en muchos casos es porque el problema
se ha tamizado tanto que no se trasluce
a primera vista. Con todo lo que se ha
escrito sobre La estrella de Sevilla, los
críticos no se han percatado de que se
trata de un caso de conciencia cristiana"
(p. 45).
A continuación se enumeran algunas
de las innovaciones que introduce en el
arte dramático la comedia española del
~iglo XVII en todos sus aspectos y los
puntos coincidentes y discordantes con
la teoría aristotélica. La conclusión de
S. Escribano es definitiva y totalmente
definitoria en su claridad : "En resumen,
la comedia española del siglo XVII no
se estructuró ni con una repentista ignorancia ni con una repentista ligereza,
a: espaldas de una teoría del arte dramático, sino con principios estéticos ya da-

71Z

dos por Aristóteles y Horado, pero refundidos para someterlos al gusto espiritual de la época y a las vitales exigencias del espíritu" (p. 48).
Siguen los textos de la teoría dramática de los siglos XV, XVI y XVII que no
dudamos adquieren una nueva luz con
las aclaraciones que se hacen en los dos
estudios precedentes.
Lm.

JuAN ANTONIO AVALA

JosÉ HERRERO, Introducción al
estudio de la filología latina, Biblioteca
Universitaria Gredos, 1, Editorial Gredos, Madrid, 1965. 387 páginas.
VÍCTOR

Los ESTUDIOS CLÁSICOS en España y en
muchos de los países de habla española han vivido durante mucho tiempo dependiendo de materiales procedentes de
otros países, donde la cultura clásica ha
gozado siempre de un alto prestigio entre
las ciencias del espíritu. Afortunadamente,
li.s nuevas generaciones de estudiantes españoles han cobrado una nueva conciencia y responsabilidad ante los estudios
dásicos; el profesionalismo riguroso ha
ido desplazando a la improvisación de los
aficionados; las traducciones nuevas y orig;.nales van imponiéndose sobre las malas
traducciones del pasado que los editores ponían una y otra vez en circulación
ya que el dominio público sobre la propiedad literaria de las mismas prometía
un negocio redondo. Un entusiasmo nuevo, la calidad superior de la enseñanza
universitaria, la mejor preparación científica de los nuevos filólogos y lingüistas,
la publicación de revistas, anuarios, índices bibliográficos, etc., han hecho que
nuestros estudios clásicos gocen de una
nueva y renovada vitalidad.
Entre los estudios recientemente publicados sobre filología clásica, de.staca por
su originalidad esta Introducción al estudio de la filología latina del Prof. Víctor José Herrero. En una síntesis vigo-

rosa -muy difícil en este campo por la
amplitud e importancia de los problemas-- y con valiosa claridad, se introduce el lector al fascinante mundo de la fi.
lología latina. La obra está dividida, además de la introducción en que se explica
el concepto de "filología", en tres partes:
a) Las fuentes para el estudio del latín,
b) La filología latina en su evolución histórica y c) ámbito y orientación de la
gramática latina.
En la primera parte se- estudia ampliamente la trasmisión de las obras clásicas por medio del testimonio directo: los
manuscritos; se estudian los textos más
antiguos, los materiales empleado,s, la
conservación de los códices durante la
Edad Media, la actividad desarrollada en
los monasterios, el impulso recibido en la
corte de Carlomagno y las lecciones de
Alcuino, el movimiento humanista del
Renacimiento y el descubrimiento de nuevos códices hasta los primeros impresos
y la aparición de las ediciones príncipes.
Todos los datos, nombres, informaciones
bibliográficas y materiales proporcionados por el autor en este capítulo son de
extraordinaria importancia para comprender el largo proceso por el que ha
pasado la trasmisión de la cultura clásica hasta nuestros días.
A continuación, el capítulo III está
dedicado a la edición crítica y su problemática: para cualquier edición crítica y
la reconstrucción más fiel de un texto hay
que partir, siempre que se pueda, de la
base firme de un manuscrito y del conocimiento del tipo de letra empleada en su
composición; de aquí. fa importancia que
el autor da a este capítulo dentro del estudio de la filología y del estricto método de análisis que expone: esta es la
razón por la que, en un plano histórico,
teórico y práctico se explican los principios básicos de la crítica textual y toda su terminología; entre estos principios
básicos están los dos más importantes que
son la "recensio" y la "emendatio", re-

cursos empleados para la reconstrucción
y fijación de un texto y que han sido,
desde el Renacimiento, la piedra angular de la filología. El hábil manejo de estos recursos de la ciencia filológica concluye con la edición del texto en su forma más cercana al original y depende
mucho de la intuición y la pericia del
investigador el llegar a una conclusión
positiva.
Una parte importante, en el estudio de
los manuscritos, es la papirología y' el latín de los papiros, a la cual el autor dedica un breve y sustancioso capítulo, con
una interesante referencia a la papirología en España, así como una abundante guía bibliográfica para estos estudios.
Lo mismo puede afirmarse en lo que toca
al estudio de las inscrip&lt;:iones latinas,
fuente importantísima y segura para reconstruir muchas etapas de la lengua y
de la cultura y que por su permanencia y
solidez, ofrecen un testimonio más seguro
y menos cuestionable que otros testimonios documentales.
Quizá la parte más sólida de este volumen es la dedicada a la exposición de los
problemas lingüísticos y a demostrar el
entronque de la filología latina con todos
los adelantos de la ciencia lingüística modt-rna: lingüística y filología forman en la
actualidad una unidad integral, complementaria y recíproca; los métodos de una
y otra están claramente definidos, como
lo están sus campos respectivos, pero ambas, en íntima relación metodológica, ayudan a que las aclaraciones en el campo
lingüístico sean más profundas y definitivas. Víctor J. Herrero parte del concepto de indoeuropeo común y de los problemas inherentes al método lingüístico,
para exponer, amplia y documentalmente, todos los puntos de importancia en la
formación de las lenguas itálicas y, en
concreto, del lat'm. Para este capítulo se
han aprovechado los valiosos materiales
que la ciencia lingüística ha ido acumulando desde el descubrimiento del sáns-

713

�/

crito a finales del siglo XVIII y todo el
desarrollo del comparatismo durante el
XIX. El autor, paso a paso, va reconstruyendo todos los procesos a través de
los que la gramática comparada --o mejor dicho el método comparativo- llegó
a establecer el parentesco y la afinidad
dentro de la familia de lenguas indoeuropeas y el establecimiento de las leyes fonéticas "por las que se rigen y a las que
responden las conservaciones e innovaciones relativas a la pronunciación" (p.
81) . Toda la metodología del comparatismo ha llevado, con su perfeccionamiento, a fijar totalmente el parentesco lingüístico entre este grupo de lenguas y a
d2rnos un conocimiento más amplio de la
evolución y desarrollo del latín a partir
de sus origenes más remotos. Saliéndose propiamente del enfoque tradicional
que seguía la filología latina, V. J. Henero expone con más amplitud los fundamentos lingüísticos generales del grupo indoeuropeo, caracteristicas que serán aplicables, en cierta medida, también al latín y al estudio histórico de su evolución.
Toda la reconstrucción de estas etapas
históricas del latín ayudan extraordinariamento al estudiante de filología a tener un panorama más amplio y crítico
de la lengua y de sus implicaciones dentro del campo de la lingüistica actual.
Asimismo, nos referimos a las consideraciones que el autor dedica al latín medieval y a las fuentes para su estudio.
De especial interés es también el capítulo dedicado a El latín de los humanistas y al desarrollo del concepto del
"humanismo" dentro del campo de la. filología latina, en especial de la influencia del "ciceronismo" en los ideales culturales, humanos y políticos del hombre del Renacimiento. La influencia de
Cicerón, sobre todo a partir del siglo
XIV, comienza cada vez a ser más importante sobre todo en el aspecto lingüístico y ayuda a la recreación de la lengua latina como instrumento de cultura.

714

Las polémicas entre ciceronianos y antic.iceronianos plantea interesantes cuestiones en esa formación de la conciencia lingüística de los humanistas. V. J. Herrero
dedica también unas páginas a los ciceronianos españoles que llenan una página gloriosa, aunque desgraciadamente
bastante preterida, en el movimiento humanista español: Ginés de Sepúlveda,
Fray Luis de Granada, Luis Vives y otros
muchos. El mérito' de esa inquietud lingüística del Renacimiento reside principalmente en que el latín se convirtió de
nuevo en una lengua viva a pesar de haber nacido de un movimiento de imitación literaria. "Fue -afirma el autor-,
pues, el latín humanistico la lengua viva
e mtemacional de una sociedad culta,
algo así como el francés en el siglo
XVIII. .. Hasta tal punto llegó a ser el
latín la lengua de aquellos humanistas
mtelectuales, que, a pesar del auge que
iban adquiriendo ya algunas de las lenguas modernas, ellos hablaban y escribían latín sin /e en el triunfo y posibilidades de aquellas lenguas'' (p. 188189) . Tiene también cabida en este capítulo el estudio de los principales géneros literarios del latín humanístico, corno la poesía, el teatro (principalmente el
teatro escolar promovido por los jesuitas
y otras órdenes religiosas en sus colegios
y universidades) y la Historia, cultivada
en España con riqueza que sobrepasa a
otras naciones europeas.
No podía faltar en un manual de filología latina la referencia necesaria a las
fuentes bibliográficas; a este punto está
dedicado todo el' capítulo XI. Después
de una introducción sustanciosa y breve
consagrada al alcance y valor de la bibliografía, se describen los repertorios bibliográficos, diccionarios y enciclopedias
de la Antigüedad clásica, colecciones de
textos latinos, Revistas de filología y todas las fuentes secundarias para el estudio de la lengua, tales como la historia
de la misma, la gramática general, Foné-

tica, Morfología, Sintaxis, Estilística, Léxicos y Gramática comparada. La bibliografía es exhaustiva y orientadora para
el estudiante de filología latina.
La parte siguiente estudia La Filología latina en su evolución histórica, en
los siguientes aspectos: en la antigua Roma, en la Edad Media, durante el humanismo y, finalmente, la Filología clásica y la lingüística desde el siglo XIX
hasta nuestros días. No creemos que el
autor, en esta parte, haya añadido nada
sustancial a lo que ya sabíamos por el
manual de Kroll, aunque algunas etapas
se han enriquecido con nuevos materiales y una perspectiva histórica más completa y articulada.
El último punto tocado por el autor se
refiere al Ambito y orientaciones de la
Gramática latina. El estudio de la gramática latina se expone, en estas últimas
páginas, con una metodología nueva teniendo en cuenta los avances y planteamientos de la lingüística moderna. Las
partes de la gramática no deben estudiarse como islotes aislados dentro de la
lengua sino como elementos interrelacionados e integrados indivisiblemente en
un conjunto; de aquí que deba de aplicarse también al estudio del latín esta
nueva metodología para comprender su
mecanismo interno y funcionamiento. Se
estudian, pues, los siguientes aspectos:
a) Relación entre fonética y fonología,
b) Relación de la lexicología con la fonética y fonología, e) Relación de la lexicología con la morfología, d) Relación
de la lexicología con la sintaxis, e) Relación entre fonética y morfología, f)
Relación entre morfología y sintaxis, g)
Relación entre fonología y sintaxis. Aparte se estudian otros problemas gramaticales que completan una visión nueva y
renovada de la gramática latina a la luz
y con la ayuda de los últimos adelantos
de la ciencia lingüistica, con lo que el
estudio del latín recobra un valor nuevo.
Creemos que esta Introducción al estu-

dio de la filología latina viene a llenar
un vacío que existía en lengua española
y que se venía llenando con traducciones y adaptaciones de manuales extranjeros. Como manual orientador, será una
gran ayuda para los estudiantes de filología en el mundo de habla española, tan
rico en su tradición en este campo y tan
descuidado en los últimos tiempos.
Lic.

JuAN ANTONlO AYALA

JAMES W!LLIS RoBB, El estilo de Al¡onso Reyes, Colección "Lengua y estudios literarios", Fondo de Cultura Económica, México-Buenos Aires, 1965. 261
páginas.

INTERÉS QUE ha comenzado a despertar el estudio de la obra de Alfonso Reyes se ve aumentado, año con año, en
una bibliografía abundante y sólida. Lo
interesante es que muchos de estos trabajos son el resultado de investigaciones
encaminadas a una tesis y como tales llevados a cabo con el máximo rigor y con
en método claro y definido. El trabajo
que nos ocupa en esta nota bibliográfica
es el del profesor James Willis Robb, de
la Universidad George Washington, titulado El estilo de Al/onso Reyes. Este sencillo título nos presenta una de las obras
de crítica más sólida que existen en la
bibliografía alfonsina y no dudamos en
afirmar, desde ahora, que la consideramos de capital importancia para cualquier estudio posterior sobre este tema.
El valor máximo de este estudio reside,
a nuestro juicio, en la especiar metodología empleada para abordar uno de los estilos más ricos y brillantes que ha producido la literatura de lengua española en el
presente siglo. Porque cuando se habla o
se escribe sobre Alfonso Reyes lo primero que hay que señalar, quiérase o no,
es su posición impar como maestro del
estilo, como un explorador de temas universales que lo llevaron a todos los cam-

EL

715

�pos del interés humano y, en una palabra, como quien ejerció las funciones de
la cultura con la más alta dedicación y
simpatía. Y otro aspecto interesantísimo
y de capital importancia en la cuestión
del estilo de Alfonso Reyes es que dicho
estilo presenta rasgos de regularidad, en
el tiempo, que son muy poco frecuentes.
Normalmente, en un mismo autor se pueden señalar con claridad distinta etapas
estilísticas a través de su obra, ya sea en
un sentido progresivo, cuando dicho escritor va conquistando gradualmente el
dominio total de la expresión hasta llegar a un punto de regularidad y de máxima expresividad o, lo que es aún más
frecuente, cuando el escritor presenta diferentés planos estilísticos que reflejan, a
su vez, distintos momentos de su sensibilidad. En Alionso Reyes no es éste el caso:
desde su primer libro Cuestiones estéticas ( París, 1911) y a través de toda su
obra escrita en un período de más de
cincuenta años, se nota ya un estilo hecho, regular, permanente, con todas las
características de brillantez, claridad y
expresividad estudiadas en la obra de J.
W . Robb.
El campo d el estudio presente está
bien delimitado por su autor, así como
también el método. "Su intento -nos
dice en la Advertencia preliminar- es
el de estudiar las características más sobresalientes del estilo artístico de Alionso Reyes, manifiestas en la totalidad de
su obra literaria pero que se revelan más
sorprendentemente - a nuestro juicioen su prosa ensayística. Por lo tanto, el
enfoque central -especialmente en el aspecto esiructural- se dirige al ensayo,
pero se verá cómo la visión artística se
desbord~ de los escritos más estrictamente
ensayísticos hacia los tratados monográficos como El deslinde" ( p. 7). Su método,
el de la Nueva Estilística ( es importante señalar que el prof. Helmut Hatzfeld
~e el director y asesor de esta tesis) ,
acomodado a la naturaleza peculiar de

716

la expresión estilística de Alfonso Reyes:
"Uno de los aspectos de nuestro estudio
del ensayo artístico en Reyes, podrá ser,
entonces la medida en que, y las maneras
en que trasciende el 'mero lenguaje de
todos los días', comunicativo y expositivo,
pasando a la creación de emociones estéticas con Langue Fictive o 'lengua de
ficción'."
Los postulados teóricos que establece
Robb para penetrar en ese estilo especial que caracteriza al ensayo son importantes aunque a alguien le puedan parecer discutibles. Estos presupuestos plantean inicialmente la pregunta sobre la
naturaleza del ensayo y su inclusión dentro del campo de la literatura creadora.
Aplicando los mismos criterios que Leo
Spitzer aplicó a Thibaudet, Robb establece presupuestos críticos que deben
aceptarse ante el ensayo ya que "un crítico o ensayista puede hacer uso muy
especial de los instrumentos artísticos o
·'estilísticos' de expresión, sino que además puede encontrar detrás de sus rasgos expresivos toda una motivación estilística o sea un mundo de estilo y de
pensamiento..." (p. 12). De modo que
lo que intenta Robb es analizar el estilo
artístico de Reyes a través de sus ensayos, sin hacer en su obra "limitaciones
artificiales de géneros literarios" (p. 15)
nÍ "separar al ensayista del poeta".
La primera parte de la obra está dedicada a demostrar cómo en Alfonso Reyes "la crónica se vuelve motivo artístico", es decir, cómo A. R. tuvo la habilidad en convertir en materia poética cualquier suceso u objeto trivial ( recuérdense, las Burlas) a través de la expresión
lingüística más depurada, haciendo uso
de la "nota expresiva, la humedad de
afecto que ni la estrecha aplicación práctica ni la pretendida fijeza lógica logran
siempre absorber. .. Tal es el dominio de
la estilística, cuya soberanía es extensísima y siempre fue más o menos reconocida, o sospechada siquiera, aunque sólo

ha poco estudiada debidamente..." (pp.
19-20). Robb establece en este capítulo
cómo Alfonso Reyes, a través del lenguaje, sublima experiencias ideológicas, sentimentales o de cualquier otro tipo hasta llegar a crear con su materia prima
una verdadera obra de arte. ~eñala también Robb cómo el resultado de esta
elaboración estilística en A. R. proviene
de su toma de posición previa ante el fenómeno del lenguaje y cómo a través de
ese fenómeno se transparenta todo un
mundo, mejor dicho, una visión personal
del mundo y de la vida. "Así -afirma
Robb-- la crónica ha dado paso al comentario interpretativo personal, el cual
a su vez ha conducido a la sugerencia y
creación artística mediante el mágico poder transformador de la lengua de f icci6n" (p. 23).
En la segunda parte, Robb estudia el
proceso expresivo que, partiendo de la
idea, se plasma en imágenes de valor
artístico y más allá del campo ideativo
o meramente informativo. Alfonso Reyes posee ese toque mágico que transforma ideas, sensaciones, impresiones, etc.,
en expresiones verbales de alto valor estético. "El factor muy inclusivo del estilo de Alionso Reyes, más responsable de
su diferencia radical del puro tratadista
o escritor de crónicas y monografías, es
su propensión y capacidad para experimentar y expresar ideas en términos de
imágenes artíst_icas, por sentir las ideas
a través de impresiones visuales, auditivas
u otras impresiones sensoriales estéticas"
(p. 23). Robb e.xarnina ampliamente y
clasifica todo ese mundo de imágenes de
A. R. en este capítulo que creemos es
uno de los más densos de su estudio, por
su amplitud, profundidad y claridad en la
clasificación y en la recolección de datos.
"En esta sección -nos dice-- intentaremos acercamos al mundo artístico-estilístico de Alfonso Reyes sólo desde una
de las varias perspectivas posibles, la perspectiva de su galería o repertorio de imá-

genes individuales predilectas, vistas selectiva y resumidamente" (p. 25). El prin;ero de estos grupos es el de la figura
humana ("central en Reyes el humanista"), figura humana que se proyecta tanto en su dimensión universal como individual y personal y que, también, se concreta en ciertos "héroes simbólicos" predilectos de Reyes. Entre dichas figuras
estudia Robb todo el valor simbólico-estético del cazador, el acróbata, el nadador y el buzo, el jinete y el conquistador. A continuación, y sin abandonar aún
el simbolismo humano, pasa el autor a
examinar los que él llama "eslabones vivos entre hombre y universo", principalmente la flor y la planta, y señala un dato importante en la ideación simbólica de
Alfonso Reyes: "Uno de los símbolos y
encarnaciones más perfectas de la belleza es la flor. En Reyes como en Keats,
entonces, la belleza de la poesía se simbolizará en la flor, creación divina y única que podrá ser analizada pero nunca
explicada del todo" (p. 33). Son particularmente interesantes todas las implicaciones de este símbolo tales como el
poema, la perfección ( en dos niveles: el
material y el espiritual), la expresión de
lo mejicano y de lo local, y, finalmente,
el crecimiento vital. Se analiza también
el mundo de los insectos, de las aves, de
las serpientes y caracoles, en una fauna
simbólica del mundo natural sublimado
a especie estética. Al mismo examen está sometido otro aspecto del mundo de
la naturaleza: el de la geogra_fía dinámica con sus manantiales, ríos, mares, islas,
vientos, nubes y estrellas, que forman el
cosmos de A.R., todo él virtualizado y
estilizado a través de la imagen y la representación estética. Como en el caso de
la imagen del hombre, con sus amplios
elementos de relación, así mismo Robb
centra su atención en todos los procesos
físicos vitalizados a través de la imagen,
como el aire, agua, sangre y luz, que forman parte de la simbología reyista, vista

717

�toda ella como su lenguaje, dinámica en
imágenes pulsantes de energía y fuerza.
Otro capítulo es el de las "Direcciones
seguidas" que incluye senderos y caminos,
viajes, redes y laberintos, importante aspecto tanto en la vida como en la obra
de A. R., como señala Robb: "Una de
las cualidades fundamentales del estilo de
Alfonso Reyes es su dinamismo. Sus frases casi siempre tienen movimiento y van
a alguna parte. ·Este sentido constante de
áirección y de movimiento se expresa,
por ejemplo, en un concepto poético como "Vaivén de Santa Teresa" (Romances del Río de Enero) o en el concepto
de un ensayo como paseo, viaje, exploración con las ideas, dandcl a veces la satisfacción de la complicación, la de atacar un problema o de enmarañarse en una
red, o buscar su camino por un laberinto" (p. 50). El capítulo se cierra con
el análisis de los objetos predilectos manejados por Reyes en su mundo de imágenes: Joyas, rosarios ( con valor más estético que religioso) , campanas y cascabeles, relojes, cámaras, telescopios, veletas,
navíos, ánforas griegas, etc. Creemos que
el análisis llevado a cabo por Robb en
este capítulo es exhaustivo y altamente
valioso ya que introduce al lector al
mundo íntimo e interior de A. R., mundo poblado de todos los seres imaginables, vividos extremadamente y articulados en la expresión simbólica, dentro de
un sistema integral, como veremos más
adelante, y al mismo tiempo esencial para comprender su obra extremadamente
polarizada.
Pasa a continuación Robb a estudiar
los que él llama "ejes imaginísticos", es
decir, la ordenación estilistica de todos
los elementos examinados anteriormente.
"Esta nueva perspectiva --&lt;iice el autornos pone al descubierto toda una serie de
imágenes que parecen seguir cierta ordenación estética, orgánica y dinámica, de
procesos que llamaremos explosión, reverberación, refracción, irisación y on-

718

dulación. Es una configuración íntegra,
una serie continua en que una imagen se
resuelve en otra, de matiz en matiz, como formando un 'espectro' de matices
o imágenes; daremos a todo este proceso
el nombre de 'espectro alfonsino', pues,
según creemos, son procesos imaginísticos fundamentales que fluyen por la visión artística total de don Alfonso" ( p.
61). No.s extenderíamos demasiado si
detalláramos aquí el amplio y profundo
análisis que Robb hace de estas interesantes polarizaciones simbólicas en la obra
de A. R .; lo importante que cabe señalar
en este lugar es cómo estos "ejes imaginísticos", rosa de los vientos que estalla
en una variada gama expresiva, constituyen la traba básica del sistema estético de
A. R. El capítulo profundiza especialmente en las concepciones estéticas que, como
presupuestos necesarios, es necesario tener
en cuenta para entender todo el sistema
de relaciones verbales que saltan a la vista
en todos los ensayos de A. R. y que tienen
un sentido preciso y articulado en toda su
obra. Son coordenadas estéticas que explican el sistema en una obra compleja y llena de referencias, como el mismo Robb
señala al final del capítulo: "Ahora podemos ver uno contra el otro los dos ejes
imaginísticos alfonsinos. Lo que hemos
llamado espectro alfonsino, extendiéndose de la explosión a la ondulación, puede considerarse como el eje horizontal que
abarca la amplia y diversa latitud de sus
reacciones imaginísticas. El segundo eje,
comprendiendo la serie que se extiende
del prismatismo al perspectivismo, ilusionismo y vislumbrarniento, puede considerarse como el eje vertical o eje de profundidad que se proyecta en múltiples
dimensiones" (p. 97).
El capítulo cuarto aborda el mundo de
las imágenes desde otro punto de vista
aún más revelador de su valor estético.
En las Facetas del prisma, Robb afirma
que "todavía hay una tercera manera
de ver las imágenes de Alfonso Reyes:

en términos de una serie de 'modos' o
modulaciones estilísticas constituidas no
sólo por grupos de imágenes temáticamente relacionadas sino por distintas actitudes estilísticas complementarias expresadas cada una por su propio repertorio de
imágenes" (p. 98). Aquí es donde el análisis estilístico de Robb echa mano, hasta cierto punto, del análisis psicológico
para delinear y delimitar los aspectos básicos del mundo interior de Reyes. Creemos
que esto puede ser discutible ya que cuando el análisis estilístico roza con el análisis
de la personalidad hay que andar con mucho tacto en la interpretación de los datos. Sin embargo, Robb basa todas sus
afirmaciones en hechos concretos, en hechos estilísticos que apuntan hacia las
preferencias estéticas de Reyes tal como
están patentes en su obra. Destaca en
este capítulo nueve "temperamentos" que
"Se agregan a la personalidad estilística
del escritor Alfonso Reyes: el científico,
el culinario y el plástico; el popular, el
heráldico y el mitológico; el dramático,
el cinemático y el metamórfico" (p. 98).
La descripción y el análisis son completos y los testimonios altamente reveladores de la psicología y la personalidad de
A. R., al mismo tiempo que su curiosidad de humanista que lo llevó a explorar
y a interesarse en los campos más dispares de la vida humana, que es precisamente donde reside el gran valor de la
obra de Reyes: infinita curiosidad, infinito interés en todo y para todo.
El último capítulo del libro titulado
La visión toma forma está dedicado a estudiar las estructuras ensayísticas, es decir, a comprobar cómo ese mundo interior de A. R. y su concepción estética de
la múltiple y cambiante realidad, se ha
plasmado en el ensayo y en las formas lingüísticas. Comienza tratando de establecer un criterio para clasificar los distintos tipos de ensayo: "según el contenido o la temática; según la extensión,
grado de formalidad o tono personal, in-

tención estética o expositiva" (p. 149).
El autor se inclina por una clasificación
basada en una visión interna y estructural del ensayo: el del motivo y la intencionalidad estética, es decir, un punto de
vista esencialmente estético-estilístico como corresponde a la metodología seguida
en todo este estudio. Robb establece cuatro tipos generales o sistemas de estructuración : 1) estructuras simbólicas, 2)
estructuras de contraste ideológico, 3) estructuras eidéticas y 4) estructuras dinámicas; dentro de cada uno de estos sistemas hay una serie de implicaciones
complejas y de estructuras entre~ruzadas
elaboradísimas, todo el amplio mundo en
que vivió A. R., actualizado y vivificado
en categoría estética. Robb nos lleva, horizontal y verticalmente, por todo ese
mundo y despliega ante nuestra vista temas amplios, variados, universales, iluminados todos por una visión y expresión
metafórica que un lector no avisado jamás podría sospechar que se hallan en
la obra de Reyes, obra que presenta, a
primera vista, un aspecto de sencillez,
cortesanía y fácil serenidad.
Básica es la síntesis y conclusión a que
llega Robb al final de su estudio: "Finalmente, vemos en Alfonso Reyes al artista ensayístico más completo y más perfecto de Hispanoamérica desde José Enrique Rodó; quedando fiel a lo mejor del
americanismo arielista rodiano, Jo ha
universalizado totalmente, llevando a
nuevas alturas de desarrollo y superación
las variadas potencialidades de la flexible forma del en~ayo" (p. 241).
En resumen, como ya señalamos más
arriba, consideramos que esta obra es de
capital importancia en la bibliografía reyista, tanto por la metodología seguida
como por todo lo que a través de ella se
demuestra y se ilumina en la perspectiva
de idea-vida-expresión de Alfonso Reyes.
LIC. JUAN ANTONIO

AY ALA

719

�MALLEA, EDUARDO, Poderío de la Novela.
la. edic. (Col. Ensayistas Hispánicos).
Edit. Aguilar. Buenos Aires. 1965. 180
páginas).
EDUARDO MALLEA, argentino, compañero
en lides de Jorge Luis Borges, nos deja
en este libro una verdadera vivencia del
novelar. Acaso, estas páginas, nos dan un
sentido eidético que ha servido de base
a la novelística contemporánea.
En un mundo, como el nuestro, que
tiende hacia los "antis", surge esta voz
privilegiada que pone en su lugar toda
la problemática literaria. Nada de antinovela, sino novela en su único, absoluto, sentido. En su poderío valedero, pensándola como "ese poder ser a la vez
mundo y criatura" (p. 123), es decir,
"uno y un todo" a la vez. Por eso nos
dice : "He sonreído muchas veces cuando he visto impugnar una novela por
una sola de sus propensiones, como si
una sola de sus propensiones bastara para negar en una persona su cualidad esencial, que es la de vivir" ( p. 124) .
La obra de Eduardo Mallea consta de
ocho pequeños ensayos, que aunque independientes entre sí, no dejan de formar
una unidad, porque, como él mismo lo
atestigua en su prólogo: "Por detrás de
las páginas de este libro pasa constante
un personaje. Ese personaje es la novela.
Casi todas las cuestiones que las presentes
páginas enfrentan distan mucho de estar meramente referidas a la novela. Al
revés, suelen ser cuestiones profundamente relacionadas con el tema de la
vida, la obra, la preocupación y la conciencia del hombre y del escritor. Pero
de algún modo muestran en el fondo a
aquel silencioso personaje" (p. 7).
La novela que es considerada por Mallea como "crónica y el canto del hombre mismo, la memoria en que su d estino
toma forma" (p. 7), ahora, más que
nunca, en lugar de estar próxima a desaparecer, "se acerca cada vez más al dominio de su poder esencial" (p. 7).

720

Aquella crisis que tantos críticos contemporáneos nos señalan como síntoma de
nuestro mundo, lejos de reducir la esencialidad de la novela, convirtiéndola en
algo que de suyo propio antes de nacer
ya está envejecido, antes bien la ha provisto de un mundo totalmente nuevo.
"Un poderoso mundo de problemas tremendos la hará centralmente poderosa,
pues revivirá y se extenderá por el modo
como haya enfrentado y reflejado esos
problemas" (pp. 7-8).
La novela pues "ha de ser ( ... ) no
entretenimiento ~e sofistas, sino ficción en
profundidad y empresa de conocimiento" (p. 9).
El primer ensayo, que Mallea ha titulado Testimonio de un Escritor, y que
fuera una conferencia que nuestro autor
dictase en los Estados Unido, nos muestra
aquel sustento de su propia vivencia: Buenos Aires, su vida en familia, sus libros ...
"Yo ( ... ) ingresé maravillado en la feérica Buenos Aires, donde de día erraría de
estupor en estupor y de noche leería las
novelas policiales y del primer Dickensl.
Pero de las novelas policiales y del primer Dickens algo hería mi imaginación,
algo operaba más profundamente, que
las peripecias mismas relatadas; otra cosa acontecía; al niño le importaba más
soñar que él mismo era uno de aquellos
detectives ( ... ) De modo que el niño
quería ser algo más que un lector pasivo
de activas historias: ansiaba ser su activo actor, su protagonista ideal" (p. 15),
y sobre todo, sus amigos: "Allí conocí a
Ricardo Güiraldes y a Jorge Luis Borges, a Francisco Luis Bernárdez y a Leopoldo Marechal, a Ricardo Molinari. Esa
legión de poetas asombraban ya entonces
al amigo testimonial, al gran mejicano
Alfonso Reyes, doctor titular, padre encantado y hasta editor de aquellos jóvenes fervientes" (p. 17) , y los proyectos:
"Una generación, entera, la generación
nacida a la vida literaria en 1926, se
propuso en la Argentina un ideal uní-

versal ( ... ) Hablo de una aspiración y
un proyecto" (p. 20).
En fin, su experiencia toda que le conformó en el ámbito literario.
Importante también, es aquel otro ensayo titulado El Lenguaje Creador y Contendor. Nos dice Mallea: "Hace algunos
años leí una frase que me causó un infinito placer. Ninguna frase causa un infinito placer si esa frase, aun larvada o informulada, no ha estado ya antes en uno,
no ha sido pensada antes por uno. La
frase de que les hablo era una frase de
William Faulkner, y yo había pensado
tanto y tan igualmente en lo que Faulkner decía -lo había escrito a mi vez,
aunque en otra forma- que recibí ese
pensamiento como una justificación, esa
justificación especialisima, mezcla de placer y de nostalgia, que siente un escritor
cuando se encuentra expresado en las palabras de otro escritor. La frase de William Faulkner era muy sencilla. Pero,
i qué cantidad de implicaciones contenía!
Su texto no era más que el siguiente: Lo
importante no es lo que se dice, sino cómo se dice. Se trataba naturalmente de
la opinión de un novelista sobre su propio arte. Pero alcanzaba al arte de escribir en general" (p. 107).
Sobre esta frase de Faulkner, Mallea
va a tejer una interesante teoría sobre el
lenguaje de la creación literaria. Nos
dice: "Pues el mito, y he aquí el verdadero valor del mito, crea el lenguaje con
que ha de ser dicho antes de crearse a sí
mismo. Más aún: es el lenguaje mismo
el que adapta el mito a su manera. De
ese lenguaje nace la naturaleza misma del
mito, su sustancia y no su accidente. Y
he ahí lo trascendental, lo soberanamente importante de esta convicción" (p.
108).

O bien, más adelante: "El hombre que
alguna vez se ha propuesto crear algo
poéticamente, sea poesía, novela o drama, descubre, en cuanto su inteligencia
se vuelve experta, que lo que ha de sal-

var o matar su producto dramático es
precisamente aquello de estar o no la
vida en el verbo" ( p. 109).
El lenguaje, pues, es convertido en
verdadera guía del creador. Es el lenguaje el que elige las fronteras y limites de
la obra literaria. "De tal manera es así,
que de pronto sucede que el lenguaje
devora al creador que tiene en sus manos" (p. 115). "En resumidas cuentas,
el lenguaje decide no sólo la forma, sino
también el fondo del escritor. Lenguaje
es lo que revela. Lenguaje es lo que acepta o rechaza un proyecto de asunto" (p.
116).
En fin el libro de Mallea, nos lleva, deliciosamente, entre experiencia y vivencia,
a un mundo del novelar, donde todo se
nos aparece completamente nuevo, no por
su novedad en sí misma, sino por su apertura a la generación en crisis.
SRA. MA. ALrclA

SÁNCHEZ

DE

GUERRA

AVELEYRA A. TERESA, Al Viento Submarino (libro del mar por dentro). Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Monterrey, México.
1966.
CoN ESTE LIBRO INICIA, la biblioteca del
Instituto Tecnológico de Monterrey, una
nueva colección, cuyo rubro es el de
Creadón Literaria. Y buen principio,
ciertamente, es este maravilloso libro de
poemas de Teresa Aveleyra A.
Poesía humana, íntima, que despierta
en nosotros una mirada siempre nueva,
La temática amorosa que impregna la
obra de Aveleyra nos muestra una conciliación entre lo humano y lo Divino.
Amor terreno, encadenado a la esperanza y amor Divino, férreo, involucrado
en el destino.
Se abre el texto de Teresa Aveleyra
con un poema que, a manera de introducción - portada, como ella le llama- ,
nos abre los ojos a la metáfora continua-

721
e H46

�da que le servirá de pauta en el desarrollo interno de sus poemas.

"Todo el amor estaba encendido en el
[mar:
el mar era el amor.
El secreto se dijo
por fin en alta voz.
Se dio una gran bonanza
y el amor fue más puro,
porque era s6lo uno
-¡uno solo y no dos!en la unidad del mar,
en la unidad de Dios" (p. 9).
Secreto a voces que nos muestra un
ser, sólo uno, en el enigma del Amor.
¿ Es Amor más puro, por ser de uno Y
no de dos?
Más claridad nos viene, cuando en la
parte preliminar otro poema nos dice:

"En el mar todo es camino,
en la ola y en la espuma
no hay destino,
y lo único que importa es la hermosura
del amor y del mar.
El camino es el final:
playa larga, pura, intacta,
donde campa
y se dilata el placer
de andar y de ser mujer" (p. 19).
Todo camino nos lleva al amor, pero
¿ qué acaso no falta conocerlo?

"Quisiera conocerte, mar, por dentro,
para tener de toda tu figura
la visi6n esencial, exacta Y pura
que se\ muestra en el centro de tu centro;
quisiera ver el fin de nuestro encuentro
bajo la sombra ya de tu espesura:
la fusi6n en belleza claroscura
•
que se cumple tan s6lo mar adentro.
Si en la inmersi6n primera y temblorosa
-apenas de los labios mojadurares tu anfibio color tan deslumbrante,

722

¡ apriétame tu cerco, agua espaciosa,
para que pueda, al fin, de tu hermosura
cantar la hora precisa y el instante!" (p.
[25).

"Existe -y no es de piedra- un alto
entre tu mar y el mío;
[dique
la sombra de su sombra gris divide
las aguas mutuas, el caudal recíproco. .."

Pero si se quiere Amor, no hay que tener temores. ¿ Cómo conocer Amor si se

Pero cuando los dos:
" .. .calando
una brecha en su muro,
en un punto de inmensidad juntamos
r,uestros labios de agua . .. En ese punto,
¡ qué confusi6n alegre de colores,
qué espejear de reflejos,
qué fluir acordado, qué salobre
y encendida dulzura, qué destellos! ..."
(p. 49).

le tiene miedo?

"Rombo de miedo y de sombra
en el ópalo del sueño
-¡ay de mi vuelo pequeño
contra aquel que no se nombra!has puesto sobre la alfombra
de luz en polvo tu asiento
y, al surgir tu movimiento
despacioso por alado,
mi susto agudo y mojado
se clava en el firmamento" (p. 39).
Amor temeroso, por no estar acompañado... ¿Faltará el otro, perdido en el
intento, para hacer vivir el amor?

"Encastillado, amigo,
el varonil enigma en tu mirada
sin claro ni postigo,
me desvela templada
y contenida, más que apasionada.
Más fuerza tiene el roce
liviano en que tu intento queda preso,
a fo largo de doce
horas en embeleso
de casi una caricia y casi un beso.
En ti se me descubre
- sin descubrirse- el vado temeroso,
y limpio, hacia un octubre
hecho para el reposo
de mi mano en la tuya-sin reposo:
y, por la vez primera,
la inc6gnita de amor esclarecida,
que lo que quiero quiera
haz, para que rendida
mi medida resuelva en tu medida. .."
(pp. 41-42).

y sin embargo, tan pronto se conoce
Amor, hay algo que surge y lo d etiene:

O bien, aquel otro poema que nos
dice:
"Sobre el pecho del mar puse las manos
y los iabios se fueron detrás de ellas,
y probé sensaciones como estrellas
de cinco brazos ávidos y arcanos. .."
(p. 82).
Pero, bien lo sabemos, Amor tiene otros
caminos. Aquel placer amable inconsciente, de pronto se ve deshecho por la
duda. Duda ingrata que destroza. El ser
que ama trata de penetrar hasta lo profundo de aquel otro. Pero hay algo, oculto tras la mirada, que dice:

"Algo le falta
a la perfecta música que suena
en esta tarde íntegra.
Algo le falta
a la hora completamente malva
y azul, a la acabada
redondez de la gota que repite
la boca de la fuente.
Algo le falta
a lo absoluto, a Dios mismo le falta
algo esta tarde,
Porque en Dios, música, hora, tarde y
[fuente,
tú,
estando junto a mí, no estás conmigo"
(p. 95).

Y entonces, tras la duda, viene la afirmación del ser que se levanta, aunque
quede la nostalgia. . .

"Mar, una isla entrañada
en tu desierto flúido
--¿oasis de tierra firme?la tuve por espejismo;
y, navegando de largo,
la dejé atrás, al descuido
de las aves ribereñas
y al aroma del tomillo.
No puedo entender por qué
del relente de su olvido
se me han quedado los ojos
para siempre humedecidos
y a solas me voy diciendo
que yo no quise su arrimo,
sino ir ahondando en el mar
en donde todo es camino..." (p. 119).
SRA. MA. ALICIA SÁNCHEZ DE GUERRA
FRANQOISE SAGAN: Le Cheval Evanoui.
LA ÚLTIMA PIBZA de teatro de Fran~oise
Sagan fue representada por vez primera a
principios de septiembre de 1966 en el
teatro parisino "Gymnase".
La alta sociedad aplaudió como se debe mientras que la autora manifestaba
una emoción contenida --según lo reportó
cuidadosamente la prensa-, obedeciendo de esta suerte a su nuevo slogan: "No
quiero que la gente sólo ría de mis chistes; quiero llegarles a sus sentimientos".
Si la prensa no desbordó en elogios, al
menos se mostró condescendiente. El periódico Le Monde descubrió en la pieza
un cierto encanto, aunque ligeramente vetusto; el Fígaro fue del parecer que Fran~oise tiene siempre algo que decirnos,
aunque lo haga según su manera tan personal.
¿ Qué- quiere decir el titulo? La pieza
no nos lo explica. Fran&lt;,0ise Sagan pensó
tal vez que un caballo desmayado era
algo poético.

�Miremos pues el contenido de la pieza,
pues ya sabemos que su marco no es nuevo. Volvemos a la atmósfera de Chateau en Suede con su sociedad aristocrática. El lord inglés Chesterfield (¿por qué
esta marca de cigarrillos?) vive lujosamente con su familia en el fastidio habitual de los, personajes de Fran!,oise Sagan. Su hija "arrastra en su estela" a un
francés, Hubert, "Hobby" como ella lo
llama, y con quien piensa casarse algún
día. En cuanto a él, no parece muy indiferente a la fortuna paterna. Hubert, sin
embargo, no viene solo. También trae su
juguetito, su amante Coralie con quien
espera poder casar al hijo del lord. Por
otra parte, los dos piensan desaparecer
después de este doble matrimonio llevando consigo la parte de fortuna que les habrá tocado. Sin embargo, Coralie no atrae
la atención ni las miradas del hijo estudioso, a pesar de pasearse con un tomo de
Heidegger bajo el brazo y disfrazada con
medias de lana y con gruesos anteojos.
En cambio se hace notar por el viejo
Chesterfield, quien siente en sí un retoño de juventud. Este último hace lo imposible por guardarla con él y llega hasta
a poner azúcar en la gasolina de sus
rolls royce para impedir su partida. Pero

todo vuelve al orden, con evidente falta
de originalidad, cuando Hühert y CoraIie, huyendo del dinero y de sus compromisos, regresan a París en donde vivirán
dichosos.
Se encuentra en el lord uno que otro
pensamiento que recuerdan a la Fran~oise Sagan de las primeras obras, como
éstos: "lo que nos da seguridad sin agradarnos nos ata"; o "un buen día una se
cansa de amar -no de amar a alguien,
sino de amar en general-". ¿No es ésta
la Sagan bien conocida, la que creó el
slogan: "¿ para mí la libertad?" ¿ Para
qué, pues, ese nuevo intento de querer
llegar hasta los sentimientos? Esta tendencia, muy nueva en Franc;oise Sagan,
me parece propia de muchos autores contemporáneos. En efecto, muchos autores
moderno~ escapan más o menos rápidamente de] universo absurdo en el que primitivamente se habían encerrado. Algunos, como Maurois, se refugian en una
estética fría, egoísta; otros1 como Camus, tratan de trascender lo absurdo en
favor de un ideal altruista de amistad ;
otros en fin, como Franc;oise Sagan, no
hacen sino ofrecer historias tiernas que
sólo alcanzan valores de sensiblería.
DIETRICB HAUCK

CANJE

ALEMANIA:
Institut für Auslandsbeziehungen, Stuttgart, 1965, 1966.
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(Setiembre 1965), (O ctubre 1965 ), (Noviembre 1965), (Diciembre 1965), (Enero-Febrero 1966), (Marzo-Abril 1966), (Mayo 1966) (Junio 1966) Setiembre 1966).
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No. 77 (1965), Año X.XI, No. 79 (1966)
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Avgvstinvs, revista trimestral publicada por los padres Agustinos Recoletos, Madrid,
Nos. 22-23 (Abril-Junio 1965) , Nos. 39-40 (Julio-Diciembre 1965), (Enero-Marzo 1966), Nos. 42-43 (Abril-Septiembre 1966).
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Crisis, revista española de filosofía dirigida por el Dr. Ádolfo Muñoz Alonso, Madrid, Año XII, Nos. 46-48 (Abril-Diciembre 1965 ).
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de Comillas, Vol. XVII, No. 41 (Mayo-Agosto 1965).
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730

731

�T ermin6se de imprimir el día
28 de marzo de 1967, en los talleres de la Editorial Jus, S. A.,
Plaza de Abasolo No. 14, Col.
Guerrero. México 3, D. F. El tiro
fue de 1,000 ejemplares.

0471

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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Comentarios y Reseñas Bibliográficas, 1967, No 8, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Arbitraje internacional</name>
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        <name>General Bernardo Reyes</name>
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        <name>Jaime Torres Bodet</name>
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        <name>León Tolstoi</name>
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        <name>Romanticismo alemán</name>
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        <name>Xavier Zubiri</name>
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                    <text>En estas pocas paginas he querido insinuar que las ideas económicas de
Mora, si no tan profundas y comprensivas como las de otros escritores de su
época, no obstante, son dignas de recordar. Sería difícil precisar la influencia
que haya tenido el pensamiento de Mora, en América o en Europa. Se le
conoció en cuatro países sudamericanos, pero en ninguno estuvo bastante
tiempo para que sus ideas echasen raíces. En Chile hubo un renacimiento
del liberalismo, señalado por la llegada en 1856 del economista francés Jean
Gustave Courcelle-Seneuil. Como catedrático y consejero del gobierno chileno, Courcelle-Seneuil intentó implantar las mismas doctrinas de liberalismo económico y político que Mora quiso ver aceptaclas en 1828. En pocos
años la política de Chile volvió a tomar otro rumbo, Courcelle-Seneuil se
fue, y desde entonces ha sido muy de moda, no sólo en Chile, sino en toda
la América Latina, discurrir sobre los "errores del liberalismo económico". 34

Sección Quinta

COMENTARIOS y RESEÑAS
BIBLIOGR.A.FICAS

•

.. RoBERT M. WILL, "La política econormca de Chile, 1810-64", F,,l Trimestre
Económico, XXVII ( 1960), 238-257 ; LEONARDO FuENTEALBA HERNÁNDEZ, "CourcelleSeneuil en Chile: errores del liberalismo económico", Anales de la Universidad de
Chile, CII (1944), 101-206.

608
H

�DR. VtCTOR E. FRANKL: "LA IDEA PSICOLÓGICA
DEL HOMBRE". EDICIONES RIALP, S. A.
Por el DR. AGUSTÍN BAsAvE FERNÁNDEZ DEL VALLE

LAs BASES FILOSÓFICAS DEL freudismo decansan en el preJwc10 de negar rotundamente la espiritualidad y la libertad. Una pura bestialidad agazapada en el fondo del
hombre, pretende desterrar al "logos" y al libre arbitrio. Lo inconsciente freudiano
presenta, según Jones, estas seis notas: reprimido, activo, bestial, infantil, alógico, sexual. Las actividades superiores del hombre -arte, moralidad religión- quieren ex1
plicarse por un sensualismo radical de tendencia sexual. En "Totem y Tabú", llega
Freud a decir: "Podría, pues, terminar y resumir esta rápida investigación diciendo
que en el complejo de Edipo se encuentran los comienzos a la vez de la religión, de
la sociedad y del arte..." La afirmación gratuita y grotesca nos ahorra todo comentario.
Hace tiempo que en Europa se ha superado el freudismo por diversos caminos.
Hoy desearía ofrecer, a mis lectores, la crítica que Víctor E. Frankl, doctor en Medicina y en Filosofía, ha realizado sobre la doctrina de Segismundo Freud. El Dr. Víctor E. Frankl, discípulo de Freud, Adler, Potzl, Gestermann, Oswald Schwarz y Rudo!I Allers, es uno de los más distinguidos neurólogos y psiquiatras de nuestro tiempo, autor de la logoterapia y su generalización clínica, catedrático de la Universidad
de Viena y profesor-huésped en algunas de las más famosas universidades del mundo.
En la Semana de Escuelas Superiores de Salzburg (Austria), Víctor E. Frankl sustentó tres conferencias que publicó, en 1959, bajo el título: "Das Menschenbild der Seelenheilkunde". En España, Ediciones Rialp S. A. ha traducido ese libro bajo el rubro de "Idea psicológica del hombre".
La contribución de la Psicoterapia al concepto de hombre, hoy vigente, es el tema
capital en las tres conferencias del Dr. Frankl. Freud, pionero genial de la Psicoterapia, quedó enmarañado en "un modelo mecanicista, que no por llamarle dinámico
-usando un eufemismo- resulta un ápice más aprovechable" (La idea psicol6gica
del hombre, p. 13, Ediciones Rialp, S. A.). La proeza histórica de Freud consiste
en haber desvelado el sentido de los "síntomas histéricos", del inconsciente instintivo.
No quiso o no pudo ver que más allá y por encima de todas esas instancias inconscientes se da una espiritualidad, una moralidad y una religiosidad inconscientes. A
Max Scheler le cabe el honor de haber llamado la atención, por primera vez, sobre
la aporía que representa el concepto de "censura de los sueños". "La aporía con-

611

�siste en que la instancia, que durante el sueño inhibe, censura y sublima, no puede
provenir en modo alguno de los instintos, porque éstos son justamente el quod u
objeto de la inhibición y no pueden ser en consecuencia el "quien" o sujeto de la
misma. A los alumnos que asisten a mis clases les suelo aclarar este punto, recordándoles que aún no se conoce el caso de un río -apunta el Dr. Víctor E. Franklquc haya construido su propia presa de contención" (p. 15).
El Psicoanálisis reduce erróneamente la genealogía de la moral a la represion de
lo instintivo. "También ha fallado, advierte Frankl, en lo referente a la teología que
dirige la realidad psíquica, por cuanto el Psicoanálisis reduce el campo visual al suponer que el principio de la homeóstasis, tomado de la Biología, era vigente sin más,
no sólo en el ámbito de la naturaleza, sino también en el de la cultura" (p. 16).
Como si el hombre estuviese orientado constitutivamente y todo se redujese a dirigir los estímulos internos y externos. Freud explica cualquier acción como encaminada al restablecimiento de un equilibrio perdido (homeóstasis). "Sin embargo, la hipótesis de Freud, basada en la Física de su tiempo -observa el Dr. Víctor E. Frankl-,
según la cual la única tend~ncia, fundamental y primaria, del ser vivo sería el relajamiento, no está de acuerdo con la realidad. El crecimiento y la reproducción son fenómenos que se resisten a ser aclarados 'solamente a base del principio de la homeóstasis".
Las estadísticas, en Austria, no son, precisamente, favorables al Psicoanálisis. Si nos
atenemos al precepto. que ordena: "Por sus frutos los conoceréis" resulta que el número de casos curados o mejorados notablemente oscila entre el 45 y 65 por 100
-sin tener en cuenta el método psicoterapéutico empleado en cada caso- y solamEmte, como excepción, se puede consignar un resultado positivo del 75 por 100, como ha sucedido con el tratamiento psicoterapéutico ambulatorio llevado a cabo por
Eva Nisbaeur en la Policlínica Neurológica de Viena, que procede de acuerdo con
los principios de la Logoterapia. Emil A. Gutheil y J. Ehrenwald han demostrado
que los pacientes de médicos freudianos soñaban con complejos de Edipo, los de los
adlerianos con conflictos de poderío y los tratados por los secuaces de Jung con los
arquetipos. Más que en el sentido de una terapéutica causal, el Psicoanálisis actúa a
base de la terapéutica de sugestión. Habría que agregar, también, que el simple
hecho de "comunicar" una pena equivale ya a quitar la mitad de la pena. "Me da
la impresión de que el sueño de medio siglo se ha revelado al fin como lo que era,
un sueño, el sueño de una época que vivía de la ilusión de encontrar la mecánica
de la psiquis y una técnica que fuese capaz de curar sus afecciones; en otros términos, se ha soñado con ofrecer la aclaración de la vida psicoanímica a base de mecanismos y el tratamiento de las enfermedades psicoanímicas por medio de tecnicismos"
(p. 27). En otras palabras, el Psicoanálisis no actúa en el sentido de una conversión dinámico-afectiva y energético-instintiva. En el mejor de los casos, provoca un

cambio de actitud existencial en el enfermo.
El gran mérito de la Logoterapia estriba en utilizar, como pauta del tratamiento
curativo la reorientación hacia algo positivo, como son el "sentido" y el "valor''. En
el curso' de un análisis existencial se aclara la entrega a una misión concreta y personal. "Por cuanto la Logoterapia se dirige, no al síntoma, sino a introducir un cambio en la postura, una conversión personal del paciente frente al síntoma, se puede
decir de ella que es una auténtica psicoterapia personalista" (p. 38). Se trata de
una terapéutica que se dirige a la actitud personal, a conseguir un cambio profundo

de actitud existencial. Sólo as'
d
confianza en la propia e . t . l pue e _lograrse la reinstauración de una primordial
"ed
xis encia. A parbr de esta conf·
si ades. La intención parad,•·
ianza pueden curarse fobias anOJica pone al enfermo
·
•,
'
rar con ironía su propia neuroslS· La di fl . , en sltuacion tal que es capaz de mi.
·
s-re exion p
l · ,
ignorar los síntomas. Ignorar algo
l
. .
one a ps1copeta en condiciones de
a ,
tul
-en e senbdo de curo lir
¡
.
qui pos amos- sólo me es facb"bl
1
•
p
con a &lt;lis-reflexión Que
e en a medida en
·
¡
·
en cuanto ordeno mi vida a otra t· lid d
que VIVO a margen de ese algo
.
ma a • y en este
'
rap1a se transforma en Logoterapia en A áli . E .
. momento es cuando la psicotemente -bajo cierto aspecto-' d n sis xistencial, cuya esencia consiste precisa.
en or enar y encauzar al h b h .
.
e¡ senudo concreto de su exi t .
om re acia la fmalidad y
edi
• s encia personal finalidad
.
~ a~te el adecuado análisis" (p. 47). Ha:ta a , q~e ~n_mero ha de ser aclarada
directrices de Víctor E Frankl
.
qm las rntmciones-madres y las ideash b '
.
' en su pnmera conferencia sob "L 1.d
. ,
om re'. Conviene tener presentes e t hi
'
re
ª ea ps1cologica
del
sllje del ilustre psiquiatra vienés A _s ~s tos, para comprender, en plenitud, el mento del Psicoanálisis a la Logote~pia~istrmos, en nuestros días, a un significativo tránsiE_n una carta de Ludwig Binswanger, confesaba Freud. "
terraneo y en el 'parterre' del dif" .
.
. y o me be parado en el sube icio y no he salido de ali"'
d
1 e
e¡ doctor Franz Jachym arzobispo
d"
d v·
· on .ª gu eza acerada,
'
coa Jutor e iena comentaba "N
b
c1aro por qué razón haya de tener yo acceso a casa solamente
'
: , o aca
o de ver
,
y por qué toda reparación de la misma h
d ef
. por y a traves del sótano
b · ,, Lo
aya e ectuarse siempre co
d d
a ªJº .
s psicoterapeutas olvidan con f
. l
.
menzan o esde
hombre, originada por el alma c , f
recuencra,_ a urudad de la vida psíquica del
As
,
omo orma sustancial espiritual.
egura el Dr. V1ctor E. Frankl que el Psicoanálisis de. .
somatogénesis sino también la noo , . d
f .
Ja sm tocar no solamente la
genes15 e Ias a ecciones neuróticas L N
.
•
• as euros1S no
han d e sustentarse necesariamente en un c
1•
ferioridad. También pueden arrai
orop eJo de Edipo o en un sentimiento de in.
garse en un problema de orden espiritual
·•
•
.
, en un confli cto moral o bien en

~:~d ~

P:;1:;:~ ;~~:::::·n!~

~:e;: .~:

;,_a~e:'.'_; la
~~c~l:~:~: ::; : : : : / ;0
0 ~:::
e OIDlruo ' la Logoterap1a nos habla ahora -y con mucha
,
la voluntad de sentido. En el hombre está mucho más
f d
mayor. razon- de
Juntad de bus
¡
.
.
pro un amente arraigada la votambién la fru7traU:' p en~ sen~dlo a su eX1Stencia. No sólo se da la frustración sexual, sino
.,
1011 existencia ' como se llama en la Logoterapia T , t
d
sacion de vacied d
. d
.
· ra ase e una sena o carencia e sentido de la propia existencia "B · 1
·
·
de tal o cual cas d f
•,
·
ªJº a apanenc1a
o e rustrac1on sexual, lo que se esconde en realidad
J f
·,
de la voluntad de sentid . 1
,
es a rustrac10n
Id
. , .
o. so amente en el vacio existencial florece la libido sexual" (La
ea Psicológica del Hombre, p. 51, Ed. Rialp, S. A.).
El tedio puede ,llegar
· "dios no se ongman, en fin
cuentas
. a. ser "mortal". t• Acaso 1os sU1c1
h
.' en el _vacio mtenor, en la frusu·ación existencial? Decía Schopenhauer ue
uma~dad oscila entre dos polos: necesidad y aburrimiento. No basta tener tie q
bre, smo también libre para algo.
mpo

de
la
Ji
•

Hoy· nos
al
d acecha
, el
• peligro de un nuevo homunculismo' esto es, de qu e e ¡ hombre se
m enben a a s1 rntsmo, interprete falsamente su propia imagen como un "nad
,
que: • •" • B"10¡ogismo,
·
•
•
psicologismo,
que presentan una imagen del' hombre desdiba · mas
da
car:ica~ca. El preocuparse por averiguar el sentido a su existencia es Jo que
tenza JUS~dente. al hombre en cuanto hombre. Nunca se h_an preocupado los animales
por su senb o existencial. La Logoterapia, como terapéutica basada en el L ogos, es un

~c~

613

612

�tratamiento orientado (y re-orientador para el paciente) hacia el sentido de su vida.
Para lo cual, no solamente se trata de poner en acción la voluntad de sentido, sino que
ante todo es menester provocarla o evocarla, hacerla aparecer, donde se hubiera perdido, donde lata inconsciente, donde haya sido inhibida. Otra de las tareas encomendadas a la Logoterapia es, además, la de proponer y hacer patentes diversas y concretas
posibilidades de realizar este sentido, para lo que, desde luego, es necesario un análisis
previo de la existencia concreta, personal, del enfermo en cuestión: en una palabra,
un análisis existencial" (p. 60). Por análisis debe entenderse una explicación de la
existencia concreta a través de la biografía del sujeto. La vida es una auto-explicación
del ser personal. Y en esa auto-explicación se pone de manifiesto el ser real del hombre y sus posibilidades. La Logoterapia amplía, hasta donde es posible, el campo visual
de valores en el enfermo. Hay una enorme abundancia de posibilidades de sentido y
de valor que están a nuestro alcance. El problema está en poder percibir todo el espectro de los valores. La verdad de los juicios de valores -verdad del conocimiento---- es
algo que por sí mismo se impone al paciente y que no necesita ninguna imposición por
parte del médico. La Logoterapia educa la responsabilidad. El enfermo debe recuperar
su sentido de responsabilidad personal. La Logoterapia -y esto es lo que de ella más vale- descansa en la estructura vocacional del hombre. "Solamente en la medida en que
realizamos una misión, cumplimos con un deber, llenamos un sentido o realizamos un
valor, en esa misma medida nos realizamos y consumamos a nosotros mismos" (pp.
65-66). La vida -hemos dicho alguna vez- no existe simplemente para ser vivida.
Vivir es extravertirse en la plenaria realidad del Cosmos para cumplir una tarea vocacional y no simplemente para autosatisfacerse.
"Resumiendo: consumación y realización de sí mismo son el resultado de la consumación de un sentido -observa Víetor E. Frankl- y de la realización de un valor,
y así podemos comprender que tergiversación de las cosas significa el obrar como si
la consumación de un sentido y la realización de un valor fuesen simples medios para
lograr el fin de la consumación de sí mismo y de la realización de sí mismo" (p. 67).
El médico se encuentra ante el deber no sólo de hacer a su enfermo apto para el trabajo, para el placer y para la alegría, sino que tiene además otro deber: crear en el enfermo la aptitud para el sufrimiento. "La más alta dignidad del hombre es el sufrir", ha
dicho Hermann Cohen. Y Goethe· decía con toda razón: "No hay situación que no
se pueda ennoblecer bien por la acción positiva, bien por la resignación". Cuando ya
no es posible obrar, hay que salir al encuentro del destino con digno ademán. "Lo que
importa es la postura conveniente, es el recto, valiente sufrir un destino irrevocable"
(p. 68). Saber sobrellevar un sufrimiento es darle un sentido a la vida. "El 'horno
patiens' puede encontrar su plenitud incluso en la mayor falta de éxito, en el fracaso. Por donde se pone de manifiesto que esta plenitud es compatible con el fracaso,
lo mismo que lo es el éxito con la desesperación" (pp. 70-71). En todo caso, la vida
del hombre que sufre ofrece las rnás altas posibilidades de colmar el más profundo de
los sentidos y de realizar el valor de máximo rango.
Observa el Dr. Frankl que "ni toda frustración existencial es patógena, ni toda enfermedad neurótica es noógena". "Llegados a este punto en nuestras consideraciones,
tropezamos - además del peligro del patologismo, del que ya hemos hablado- con
otro peligro: el peligro de noologismo. Significaría caer en los defectos del patologismo si pretendiésemos afirmar que toda "desesperación o falta de seguridad conduce a la neurosis. Y a la inversa: significaría caer en el vicio de noologisrno si afir-

614

másemos que toda neurosis tiene s
·
legítimo olvidar Jo mental per tau ongen en una "desesperación" (p. 79). No es
espiritual pero finito limi~do o dir_n~ocod cabe sobrevalorarlo. El hombre es un ser
'
'
, con c10na o Porque sól0
t · 1
condicionado de hecho está ,
.. ·
po enc1a mente es un ser in.
'
Siempre condicionado La
·
••
.
l.lllpone a través de los estratos . f' .
El
.
persona espintual no siempre se
ps1co ISlCOs
organismo . f' .
.
ganas y de instrumentos-d'
·
psico mco -conJunto de óres un me ium densame t turb' (
expresiva) y grandemente pesad (
ne
to en cuanto a su función
o en cuanto a su función instrumental).
Los enfermos llegan al consultorio del 'di
tas. "Toda Psicoterapia --advierte el Dr mFe cok) con sbus problemas. filosóficos a cues. ran - se asa en pre
I' ·
a no ser que el psicoterapeuta no se haya hecho consciente de ~llSas antropo ogicas,
apoya en implicaciones antropológicas" L
.
.
. e o, en cuyo caso se
de Paul Schild
. os propios psicoanalistas -recuérdese el caso
t
er- ~conocen que el Psicoanálisis es una "visión de la realidad" "N
engo reparos en afirmar que en cuanto u
.
.
.
o
acueste en )a camilla
.
n_ pSl~oanahSta ordena al paciente que se
F nkl
. y que cormence a asociar libremente -apunta el Dr Ví t E
ra - ya le sugiere una concreta imagen del hombre ero
'
.
~ or .
:::nho;bre ~ue desatiende la auténtica personalidad del p;ci:nte: 1:d::as;e:~ei~a:::
a sta eV1tar el encuentro personal de hombre a ho b
d
por frente" (La /de p · l' . d l
m re, e rostro a rostro, frente
.
a sico ogzca e Hombre, p. 86, Ediciones Ria! S A ) "
~erap1es have a philosophy, but few are so explicit in treir relation ~ a· hiÍ ·
view ~f the world as is existentia! analysis", asegura el psiquiatra W. ~an
(Amencan Journal of Psychoterapie 11 [1957] 369-370) J
..
ta ·'
d fi , .
'
'
• ustamente esta explicique· en ,e 1muva es honestidad intelectual, constituye, a nues tro Ju1c10
· · ·
decion,
¡
uno
os meJores t1tu1os de superioridad de la Logoterapia Al am li
1 '
visual d 1
1
.
p arnas e campo
e os va ores, nos educa para la responsabilidad.
El profesor ordinarius de Psiquiatría en la Universidad de Bonn Dr H J W ·
brecliza?t,dobserva: "Cuando el psicoanalista asegura que el 'psiquia~a d~, e:cu~la' e~toana
o no puede, por mas
' que 1o mtente,
·
hacer interpretaciones psicológicament
correctas,
entonces
se
ha
llegado
al
punto
en que acaba toda discuS1on
·, c1ent
· íf'1ca ye
eomi
• .,
1
S enza en su ugar una dec1S1on de creencia" (Kritik der Psychosomatik p 79
tuttgart, 1955) . Por su parte, el renombrado psiquiatra austríaco E B St ' · h '
bl · , ·
• .
rauss aa, uorucamente,
de una nueva especie de aristocracia·· los que han s'd
' ·
.
1 o exhausuvamente
analizados,
en oposición a "la nueva especie de proletariado, formad a por 1os
,
q~ntos que aun no han aprendido la instrucción en los cuarteles psicoanalíticos" (D 1·
dntte
Psychiatrie und Religion, pp. 114-115, Salzburg, 1956) • é. se d ara~
¡ Revolution,
,
rea
mente
la
libre
asociación
de imágenes en la mayoría de los pacientes?- El ps1coana·
li
E ·1
sta IIll A. Gutheil (Nueva York) confiesa que la mayor parte de las asociaciones que
;.~odu~~ el enferm~ durante un_ tratamiento de cierta duración son cualquier cosa menos
. libres ; con_ exce_slVa frecuencia están calculadas con el fin de transmitir determinadas
ideas al analista, ideas que el paciente cree serán del gusto del mismo.

°;::::n

Por supuesto, "es muy agradable para el neurótico oír que una cosa como el a
. .
mor
q ued.a reduc1'do a puro mstmto.
Y entonces malentiende y abusa el neurótico del ps1coa·
n.álisis , para huir de una neurosis noógena ,· en resumen·. para huir de una neurosis no?!ena a ~na neurosis colectiva" (Frankl). Freud -hijo de su tiempo que
abso'.b10 el espíritu de esa época- definió a la Religión como "una neurosis de la humamdad", o como una ilusión y a Dios como una imago del padre. La filosofía era tan
sólo "una de las formas más aceptables de imblimación de la sexualidad reprimida y

615

�nada más". Hoy no podemos menos de sonreír ante tamaños dislates. Las nuevas corrientes psiquiátricas ven en la voluntad de sentido un constitutivo de la existencia humana.
El preocuparse por hallar un sentido a la vida es una realidad primaria. "Quien tiene un por qué para su vida -apuntaba Niettsche--, soporta casi siempre el cómo".
El hombre no es un ser accionado exclusivamente por instintos, como cree el Psicoanálisis. La primaria orientación del hombre a un sentido, no puede ser olvidada. Tampoco podemos aceptar que la tendencia a los valores sea sustitwda o reducida a una
estrecha tendencia ciega al placer. He aquí una crítica fundamental a la antropología implícita en el psicoclinamismo.
El instinto sexual queda personalizado por el amor, asumido en el ámbito de lo
personal. La despersonalización de los instintos lleva a la destrucción de la persona.
Espiritualidad, libertad y responsabilidad son tres fenómenos primarios, radicales, irreductibles del ser del hombre. La despersonalización y la desobjetivación de los valores
es un doble error de una antropología unilateral del psicoanálisis. Por este camino se
concluye en ~na inmanentización, en un encerramiento de lo psíquico dentro de sí
mismo.
Nadie está dispuesto a vivir por sus productos de reacción, ni a morir por sus racionalizaciones secundarias. Se vive por un sentido y por un valor. Y hasta se está
dispuesto a exponer la vida por ellos. Una encuesta reciente entre jóvenes franceses
acusa este resultado: solamente un 9 por 100 se atrevieron a dudar que el hombre
necesitase de un algo por amor el cual mereciera la pena de vivir.
Hace varios años lei una valoración del Psicoanálisis, en la "Introducción a la Psicología Científica" el Dr. Oswaldo Robles, que aún no ha perdido su vigencia y que
me parece muy justa y aguda. Permítaseme resumirla, con cierta libertad, para concluir este artículo. El sexo cobra, en Freud, proporciones metafísicas. Equivale al élan
vital en Bergson y a la voluntad en Schopenhauer. Pero el sexo no se limita, para
Freud, a las funciones reproductoras, abarca todas las energías instintivas que se disponen a la conservación de la existencia. Todo está al servicio de la libido sexual.
El sexo evoluciona desde el autoerotismo hasta la relación heterosexual. La succión del
pecho materno produce, según Segismundo Freud, placer erótico, goce concupiscente y
no meramente nutritivo-gustativo. (El Dr. Gaupp afirma - y con razón- que este
placer se debe a la sensación puramente gustativa que tiene el niño en la mucosa bucal al contacto del hilo cálido de la leche materna). De acuerdo con el llamado complejo o conflicto de Edipo, todo niño es incestuoso y parricida en potencia. Todas es•
tas afirmaciones pansexualistas van más allá de la clínica, trascienden el orden de la
comprobación experimental y son fruto de una imaginación hipertrofiada. En sus últimos escritos, Freud nos habla del instinto de muerte que genera la civilización y en
el cual se enraíza la censura.
· Cabe señalar, entre los aciertos de Freud, la estimación que se concede a los factores inconscientes de la evolución psicológica, el apuntamiento de factores meramente
psíquicos -conflictos humanos de orden emocional- en la sintomatología neurótica,
el señalar el efecto liberador (curativo) de la revelación interior hecha por el enfermo a su médico, el destacar la preeminencia de la psicoterapia en el tratamiento de
los padecimientos neuropáticos. Y no deja de tener importancia el llamar la atención
acerca del papel de los instintos y de la causa material en la existencia humana. Desgraciadamente esta causa material - filosóficamente hablando-- se convirtió de factor en
factotum. López Ibor en España y Caruso y Frankl en Austria -para no citar sino tres

616

nombres
ilustres de Ja psiquiatr'1a contemporanea,
.
pretende
tabl
pia "desde arriba" desde el ni 1 . .
d
'
n es
ecer una psicotera.
'
ve espintua1 el ser humano Al ·
'li •
.
.
·
ps1coana sis ( o análisis de
lo psíquico) se superpone el a , li .
..
·
na Sts extstenCJal En definí ti ¡O
.
lisis del ser-hombre de la exi t . Lo
:
va
que unporta es el aná'
s enc1a.
s cultivadores de I
, .
podemos menos de ver con una rof d .
,
ª antropoIog¡a
filosófica no
tes en la psicoterapia.
p un ª Srmpatia eSle esfuerzo por ampliar horizon-

617

�LA METAFISICA DE LA MUERTE DE AGUSTIN BASAVE
Lrc. MANUEL MENDOZA SÁNCHEZ
Licenciado en Filosofía por la
Universidad de Montreal.

Ponencia presentada ante el Congreso
de Letras y Filosofía en Latinoamérica celebrado en la Universidad de
Houston, Texas, durante el presente
mes de abril.

(Resumen)
EL ALMA LATINOAMERICANA, como la española, es una tercera alma, entre la teórica
del europeo y la práctica del americano. Es esencialmente contemplativa, y por eso,
en vez de crear ciencia y filosofía teóricas o tecnologías prácticas, prefiere expresarse en arte y literatura. No explica ni maneja cosas, las admira. Así, los poetas y
escritores, con los artistas visuales, son los que tienen la misión de descubrirnos el
propio ser. Recorramos la literatura: Al fin del heroico siglo XVI, el Quijote nos
muestra la nobleza del alma española. Al terminar el moderno siglo XIX, Galdós recoge los trozos dispersos de esa misma alma para damos la imagen de una realidad
nacional que los del 98 tratarán de estructurar en forma de concepto. En Hispanoamérica, al término de la colonia, Andrés Bello advierte la supervivencia y unión de
la cultura hispana no quebrantada por la independencia política de las colonias. El
es el primer hispanoamericano. Tras el 98, Darío y Rodó hablan al vencedor en su
propio lenguaje: La Biblia en inglés, y Ariel escarba el alma nuestra hasta su raíz
latina. Rodó es el primer latinoamericano.
La moderna filosofía latinoamericana nació de las letras y no de la crítica interna
de la escolástica. La reacción literaria contra el positivismo cientificista del XIX fue
dando vida a un cada vez más denso pensamiento en nuestro siglo. La propia circunstancia latinoamericana fue hace 25 años un punto de partida para crear una filosofía original, pero en nuestro momento se le ha dejado atrás. Ya no se reclama como original que el pensamiento sea originario de un lugar, sino que su originalidad
se la busca ahora en lo auténtico de una reflexión en que el pensador entregue todo
su ser a lo pensado, y nada más.

619

�Tal es el caso del filósofo mexicano Agustín Basave Fernández del Valle en su más
reciente obra: Metafísica de la muerte (Madrid: librería editorial Augustinus, 1965).
Nacido en Guadalajara México, en 1923, se educó en la ciudad de Monterrey, donde es ahora director d; la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de ~uevo León. Ha publicado más de 12 libros de filosofía; escribe cop~osamente en ~~~
y periódicos; pertenece a la raza hispana de pensadores que prefieren la expresion literaria a la expresión cient'úica. Como buen latinoamericano, no es un consu:u~tor
teórico ni un tecnicista de la filosofía, pero, como buen contemporáneo, lo ongmal
de su pensamiento no está ya en la identificación con su circunstancia nacional sino
que es original por la autenticidad existencial de sus ideas.
.
.
Presento aquí el libro de Basave como una magnífica obra literaria de conte~do ~1losófico y de inspiración religiosa. Con alto sentido religioso, y en forma literana,
Basave desarrolla una auténtica filosofía primera, metafísica,. de _esa realidad ~«:5tructora que es la muerte. y es auténtica metafísica _p~rque la 1rie~~ble desn;u_ccion del
ser natural, físico, queda trascendida en una cristiana concepc1on meta-f1s_1ca de la
existencia en que la muerte rompe, desde adentro, los lazos de la temporalidad para
que el espíritu pueda vivir la vida eterna, única que podrá colmarlo._ En el _desarrollo
de este sereno y firme pensarniento religioso, en que no aparece '.nfluenc1a ~e los
místicos ( no Jos cita en ningún Jugar de su obra)_, nues~r? autor _s1gue m,ás bien
orientación de teólogos, ascetas y directores de la vida espmtual. ~aJo la gwa de Sa •
to Tomás de Aquino, San Agustín, San Alfonso María de Ligo~o Y otros,, se acompaña en el mismo carnino con filósofos y pensadores como ~erdiaeff, Garc1a. Mor~n:
te, Marce!, Sciacca ( cuya influencia reconoce), y. muchos m3:5. En su r~con:1~º fil~
·
sóhco
cruza con agiliºdad van·as lineas de pensamiento que vienen en d1recc1on obhcua O perpendicular, como en el caso de Scheller, Ortega, Una~mno; pero cuando
1 d Octrinas se dirigen por el mismo camino en dirección contraria, las enfrenta con
as
·
1o. Al pnmero
·
1O trata
decisión.
Así es con Heidegger o Camús, por e¡emp
.
,"un. poco
libremente" pero al segundo lo acomete en su propio campo y con sus propios terr_runos le
d truye la' intromisión del "absurdo" en la existencia. Sostiene, a su vez, la 1de_a de
1:smuerte como situación límite de un ser-para-la salvación, idea .capital. d_e. ~u filosofía que él mismo define como "propedéutica de salvación". Esta dehmc1on. _es la
"tesis" de toda su obra; pero en la que comentamos ahora '. la . idea de salvac1on no
sólo es una "tesis" por demostrarse, sino que aquí llega a msp1:~ des?e. adentro su
·
· e la funcionalidad de un principio metafJS1co-religioso
que da
pensarmento
y ad qU1er
.
1
unidad y cuerpo a su filosofía. Nuestro pensador incorpora y hace _girar en torno ª. a
muerte como eje central de Ja existencia, todos los valores y realidades de esta vida
nuestra que tenninará. Igualmente exarnina los posibles modos del pe1:15:1r humano
en torno a la idea central de Ja muerte. Aparte de las filosofías que cntica, destac~
dos modos en particular: la visión pagana y la visión moderna de la no~ela. Te~· ·, de los fundamentos en que se sostiene la idea de la =ortalidad
na con 1a expos1cion

!ª

del alma.
I' .
1I
S estilo es ágil y nervioso. Sentencias breves, precisas, claras. El eXJCO usua o
u·
I nuevo lo forma con desembarazo de señor acadérnico, pues lo es de la
mane¡a Y e
- 1 E
t e len
A d mia Mexicana de Ja Lengua correspondiente a la Espano a. xpues o n
·
gu':jee cordial, su libro resulta la obra más plena de vida que sobre la muerte se haya
escrito.

620

NETIIE LEE BENSON, ed., México and
the Spanish Cortes, 1810-1822: Eight Essays. Latín American Monographs, No.
5, Institute of Latin American Studies
The University of Texas Press, The Univ~
ersity of Texas, 1966.
UNA DE LAS ÉPOCAS de la historia mexicana mal estudiadas e interpretadas ha sido la de 1810-1822. Se ha dedicado mucha atención a la labor de los insurgentes,
al Congreso de Anáhuac y a la efímera
Constituc:ión de Apatzingán y muy poca
atención al papel de los diputados mexicanos en las Cortes Españoles que se
reunieron durante el mismo período.
Este libro, de 243 páginas y que consiste en introducción y conclusión por la
Dra. Nettie Lee Benson, Bibliotecaria de
la Colección Latinoamericana de la Universidad de Texas y destacada historiadora de México, en ocho ensayos por
estudiantes post graduados de la rnisma
institución y una amplia bibliografía, desrniente lo que ha sido escrito anteriormente por muchos lústoriadores tanto
mexicanos como norteamericanos sobre
los años críticos inmediatamente anteriores a la fundación de la Nación Mexicana.
Específicamente, los ocho ensayos titulados The Election o/ the Mexican Deputies to the Spanish Cortes, 1810-1822,
por Charles R. Berry; Mexican Constitutional Expression in the Cortes of Cadiz,
por David T. Garza; Mexican Municipal
Electoral Reform, 1810-1822, por Roger
L. Cunniff; Freedom of the Press in New
Spain, 1810-1820, por Clarice Nea!; Effect o/ the Cortes, 1810-1822, on Church
Reform in Spain and Mexico, por James
M. Breedlove; The Army of New Spain
and the Mexican Delegation to the Spanish Cortes, por Neill Macaulay; The Role
of the Mexican Deputies in the Proposal
and Enactment of J1easures of Economic
Reform Applicable to Mexico, por John
H. Hann; and Reform as a Means to

Quell Reuolution, por W. Woodrow Anderson demuestran la influencia de los
setenta diputados mexicanos que participaron en los debates de las Cortes que
redactaron la Constitución de 1812 y
reflejan el ambiente de la época en la
cual trabajaron. Más que esto, este libro
indica sin lugar a duda que estos diputados contribuyeron grand~mente al principio de las reformas liberales en un
territorio español de ultramar que en breve dejaría de ser Nueva España y empezaría su vida nacional como la República de México. Fueron ellos quienes por
sus propios esfuerzos establecieron a grandes rasgos las bases ÍUJ).damentales del
derecho constitucional mexicano y el sistema bajo el cual iba a comenzar su operación.

E.

v.

NIEMEYER ]R.

]EAN VIET, Les Méthodes structuralistes
dans les sciences sociales. Editions Mouton
Co. Paris La Haye 1965. (La Edición
1965).
CONJUNTAMENTE CON su introducción
en las diversas ciencias, los ensayos críticos sobre los métodos estructuralistas y
su alcance, se han multiplicado.'
La obra de Jean Viet constituye el
más valioso intento hasta la fecha de sintetizar en una misma unidad, las primeras conclusiones de varios analistas sobre
la introducción de los métodos estructuralistas en la rama de las ciencias sociales.
Su principal mérito reside probablemente en haber subrayado en la intro' Ver igualmente: E. LEVY, Methodologie economique et analyse structurale.
LEvr STRAuss, en sus diversas obras, y G.
G. ÜRANGER en Cahiers de l'Isea; JAKOBsON R. Essais de Linguistique générale, etc...

621

�•
ducción, desde un punto de vista genético,
la filiación de las diferentes tendencias y
corrientes. Los métodos ya no están contemplados como un conjunto auto-comprensible, sino más bien explicados, con
base en sus orígenes más remotos: en la
Fenomenología, la Gestaltheorie (Teoría
de la forma) y el Marxismo.
Esta introducción, meramente histórica, lleva al autor a distinguir tres corrientes básicas del método: estructuralismo fenomenológico, de los modelos, Y
dialéctico genético.
Con base en estas categorías establecidas a priori, el análisis comparativo
posterior se empeña en distinguir las influencias, a veces conjugadas e interdisciplinarias y, por lo general unilaterales,
de estas corrientes en las diversas ciencias humanas: psicología, etnología, sociología, economía. El análisis se ve aquí
bastante desigual y se limita a veces a
un número reducido de autores. (Notamos, por ejemplo, que el estructuralismo
en Economía se limita para Jean Viet,
prácticamente al libro de André Marcha!).
Por fin lo más interesante de la obra
descansa ~n el último capitulo, el cual
constituye un intento de resolver las oposiciones entre las diferentes corrientes. El
resultado es espectacular por lo que · se
refiere a la relación entre estructuralismo
de los modelos y estructuralismo fenomenológico, mucho menos por las otras dos
tendencias.
Satisfactoria a medias, la conclusión,
hubiera difícilmente podido ser diferente,
ya que presupone un análisis profundo
de la significación de la idea de estructura que Jean Viet no pretendió realizar Y
sobre todo, porque parece imposible lograr una visión comprensiva de los métodos estructuralistas, aplicando a su vez,
en la crítica, un método típicamente hipotético, deductivo y apriorístico.
Tal método hubiera sido valioso sola-

622

mente en la medida en que se hubieran
podid'o resolver los principales problemas
que afectan todavía a la idea de estructura y a los métodos que se derivan de
ella.
JEAN-PmRRE VmLLE

Varios autores: Problemas del estructuralismo, presentación de Jean Pouillon;
Trad. al español de J. Campos., G. Esteva, y A. de Ezcuderia; Primera edición
en español. Edit. Siglo XXI. Editores, S.
A.; México 1967.
EL EsTRUCTURALISMO, se afirmó desde
su aparición como una reacción en contra de los métodos de pensamiento analítico, departamentalista e hipotético-deductivo. Al contrario de éstos, hizo énfasis
en la necesidad primera de la percepción
y observación de conjuntos globales, y en
las relaciones estrechas susceptibles de establecerse en el objeto, entre el contenido
y la forma del mismo. Las relaciones y
afinidades entre la Gestalttheorie ( en psicología), la Fenomenologia y el Estructuralismo han sido subrayadas en varias ocasiones.
Los problemas inherentes a la introducción del método estructuralista en las
ciencias humanas, así como en las ciencias físico-matemáticas aparecieron muy
rápidamente como obstáculos decisivos
aunque no imposibles de superarse. Podríamos resumirlos a tres fundamentales.
El primero se refiere a la significación
misma de la idea de estructura, traduciéndose en una pluralidad de acepciones en
las diferentes ciencias y, a veces, dentro
de una misma. Aparece, en segundo lugar, la necesidad de precisar mejor el nivel o grado de realismo de la estructura:
modo de ser de la realidad en sí, o del
objeto de conocimiento, o al contrario:
forma impuesta por el observador analista a una realidad de por sí heterogé-

nea e informe; este problema se manifestó ante todo en la oposición expresada
claramente por Gurvitch ( estructura de
lo real) y Levi Strauss (estructura de los
modelos) . Por fin, el problema de las dimensiones espacio-temporales de la estructura, o mejor dicho, el problema de las
relaciones entre estructura, funcionamiento y evolución, sincronía y diacronía.
"Problemas del estructuralismo" aparece ante todo como un intento más de
resolver las oposiciones sobre estos problemas.
La Introducción de Jean Pouillon y el
ensayo de 'Marc Barbut se refieren a la
noción de estructura y a su conceptualización o expresión matemática. El significado propuesto, así como las relaciones
con las nociones de "sistema" y de "funcionamiento" parecen definitivamente establecidas.
Menos bien resuelto es el problema del
grado de realismo de la estructura como
'
aparece en la discusión de Jean Pouillon
sobre estructura y modelos. (pp. 14 y siguientes).
Los ensayos de Maurice Godelier y de

J. Greimas constituyen un esfuerzo más
para ligar mejor la estructura a la dimensión histórica de los sistemas, así como para aclarar mejor la oposición entre sincronía y diacronía. (pp. 61 y 124).
El resto de la obra está constituido por
dos ensayos: intentos de aplicación del
método al análisis literario ( Macherey)
Y a la sociología del conocimiento (Bourdieu), los cuales no aportan mucho a la
crítica del método.
La obra interesa más por la manera
típicamente estructuralista de plantear
los problemas, que por las soluciones propuestas sobre las cuales siguen existiendo
serias dudas.
JEAN·PrERRE VIELLE

Varios autores. Coloquios de Royaumont.
El Concepto de Información en la ciencia contemporánea. Introducción de Marcial Guéroult. Trad. al español de Florentino M. Torner. Primera Ed. en español. Siglo XXI Editores S. A. México
1966.

LA CIBERNÉTICA HA perdido su carácter
superficial y particular de ciencia de las
máquinas computadoras, invadiendo poco a poco muchos campos del saber en
los cuales su utilidad podía parecer inicialmente reducida. Responde en eso al
deseo de universalidad expresado por sus
fundadores e igualmente a la significación inicial y profunda de su denominación: "cibernética, disciplina encargada
del gobierno de la acción" en los múltiples sistemas posibles de la realidad: organizaciones humanas, hombres, animales,
máquinas etc. . . La cibernética aparece,
pues, en la actualidad, ya no como una
disciplina más del saber científico, sino
más bien como una "técnica de técnicas"
o "metatécnica", íntimamente ligada a
la filosofía de las ciencias, a veces denominada "metaciencia".
La función de "información" en los
procesos de acción ha sido siempre el
meollo de las preocupaciones y de las especulaciones cibernéticas. Su importancia
es evidente, tanto en la actividad científica que lleva a la construcción de modelos comprensivos y explicativos, como
en las técnicas que elaboran modelos de
acción sobre la realidad y a partir de
ella.
La penetración del concepto de "información" en casi todas las disciplinas, se
vio acompañada de fenómenos de "entropía" (para utilizar un término de la misma teoría) o de pérdida del contenido
significativo. La multiplicación de las
acepciones posibles, hace necesario el regresar al "buen sentido" de la palabra,
lo cual se confunde a veces con el "sen-

623

�tido común". La noción necesita pues ser
precisada en su sentido más general e
intersubjetivamente comparable.
Tal parece ser el primer objetivo de
los "Coloquios de Royaumont" sobre la
noción de "Información", reuniendo a
filósofos, científicos, técnicos, así como a
los más prestigiados representantes de la
cibernética: Couffignal, Bellert y N. Wiener, considerado como el fundador de la
disciplina.
El "diálogo de sordos", sin haberse visto acentuado en el Congreso, parece por
lo menos mantenerse firme, si juzgamos
por la imposibilidad de llegar a u~ significado básico y común del concepto de
Información.
Este fenómeno de incomunicación se
puede sin duda atribuir a la gran diversidad de opiniones filosóficas expresadas
y a la falta de consenso general sobre ciertas opciones básicas, ligadas a la naturaleza del objeto de conocimiento, de los
modelos, de su "grado de realismo" (Ponencias de Jiri Zeman, Ladislas Tondl, Y
G. G. Granger) 0 también, a la falta de
definiciones claras de conceptos más fundamentales que el de "información", 0
sea: Sistema, Estructura y Funcionamie~to (Ponencias de Couffignal Y de _s~las Bellert), y en particular las d1scus10nes que provocaron.
Los mismos problemas de incomunicación se produjeron en el pasado Congreso del "Centre Intemational de Synthese"
sobre "La notion de Structure et Structure de la Connaissance" 1 llevando a resultados similares ( falta de acuerdo general )
y a la misma declaración de impotencia.
Cabe, empero, subrayar la gran imp~rtancia de este tipo de encuentros, vahosos preludios a la elaboración de una nue1 Centre
Intemational de Synthese.
XVe Semaine de Synthese. Notion ~e

Strocture et Strocture de la Connaissance. Edit. Albín Michel, París 1957.

624

va sistemática del conocimiento y de la
acción, cuya base descansa probablemente en los métodos estructuralistas.
JEAN-fuRRE

VIELLE

Apuntes sobre el libro de CLAUDE LEviSTRAuss: Le Cm et le Cuit. Mythologiques l. París, Pion 1964.•
HASTA LA FECHA, LA etnolog1a era una
ciencia, cuyos métodos y resultados !ºs
• entendía el hombre culto sin ser espeoalista en la materia. Pero el "estructuralismo", que transformó hasta la lingüística en una especie de ciencia oculta, de
difícil comprensión para los "no iniciados", por sus modernas ponencias Y su
terminología complicadísima, parece ya
querer posesionarse de esta disciplina. Por
un lado es de lamentarse ésto, porque el
lector interesado ya no podrá, sin bastante labor, enterarse de los últimos descubrimientos y digerirlos mentalmente como
antes ( conocemos, en la arqueología, un
caso paralelo que produce, por las mism~
causas, especulaciones superficiales del t:1po periodístico) ; por el otro lado no vemos ningún camino fuera del de la extrema especialización, de cuya senda no
se escapará ninguna rama de las ciencias
por varias décadas venideras.
Cuando empecé, hace poco, a leer la
obra de Claude Lévi-Strauss Le Cru et
le Cuit. Mythologiques I, anticipé una
lectura sin complicaciones, a raíz de algunas palabras del prólogo en que el autor
ruega no tomar demasiado en serio sus
"symboles d'allure logico-mathématiques"
(p. 39 ), de cuyos "símbolos" se encuentran en el libro, una cantidad enorme.
Sin embargo, se me dificultó la_ lectura,
precisamente por tales formulaoones.
Cuando oí hablar, hace apenas 10 años,
a Leroi-Gourhan, Stresser-Péan, Soustelle
y Bastide, en ocasión de sus conferencias
y seminarios en París, a L évi-Strauss se

le consideraba como a un solitario poco
notable. Sabía yo que era Vice-Presidente de la "Societé des Américanistes", de
cuya sociedad me honro en ser miembro
desde hace tiempo; desde 1958, sin embargo, y con su obra Anthropologie Structurale, conquistó interés y admiración.
Pero como cuesta un esfuerzo extraordinario seguir la senda de sus ideas, no tuvo, de inmediato, éxito con un público
menos especializado. Hoy se puede decir
--casi exagerar- que está por suceder a
Sartre en el "trono de los papas sin
corona" de la intelectualidad francesa. ·
Claude Lévi-Strauss nació en Bruselas,
en el año de 1908; estudió primero fil0sofía, dedicándose a la etnología mucho
más tarde. De 1935 en adelante pasó algún tiempo en el Brasil tomando parte
en varias expediciones al 'Matto Grosso y
a las selvas del río Amazonas, para estudiar los mitos, costumbres y modos de
pensar de las tribus indígenas de aquellos
lugares.
Las regiones silvestres del noreste del
Brasil con su sinnúmero de tribus, enemigas entre sí y dedicadas al canibalismo
( cuya práctica ya está desapareciendo últimamente) siempre han sido puntos principales de atracción para los franceses,
desde el siglo XVII. Y fueron los franceses, quienes buscaron contacto íntimo
con los indígenas de los E.U.A. y del Canadá, mandándoles misioneros, fraternizando y hasta ligándose con ellos por la
sangre, también fueron los franceses los
que pelearon, en unión de los mismos
indios, contra los portugueses, y que supieron distinguirse como emisarios de la
iglesia. De esta manera, Lévi-Strauss continúa, con sus investigaciones, una tradición ininterrumpida de varios siglos.
Son los mitos de las tribus Bororo, Ge
y de los afamados Tupi Guaraní los que
investiga en Le Cru et le Cuit y analiza
a través de experimentos -que, según él,
"lleva a su laboratorio". Su manera de

escribir presenta, para el lector habi tu1l
de los resultados de la investigación etnológica, dos dificultades más, aparte
de la que ya se mencionó, y eso a pesar
de su modo ingenioso y, hasta a veces,
gracioso de escribir: evita toda clase de
exposiciones filosóficas directas y construye su obra al estilo matemático-musical,
casi como una canasta de Bach --cosa
que a mí, en un principio, me molestó
bastante. Veamos, por ejemplo, su "Table de Matieres" (Indice de Materias):
Empezando con la "Ouverture", el libro
se divide en cinco partes principales, que
a su vez se componen de sinfonías, sonatas, fugas, cantatas, con "récitatifs", "variations", "rondeaux", "interludes", etc.
Toda la terminología se deriva, en fin, de
la ciencia de la música (la dedicatoria
de la obra: A la música es, de por sí,
significante) .
La primera leyenda de los Bororo que
relata, es, en términos generales, la siguiente (p. 43-45) : Las mujeres de un
pueblo van a la selva para juntar hojas de
palma. Un muchacho las sigue secretamente, sorprende a su madre y la deshonra. Esto lo llega a saber el padre del
muchacho, quien intenta eliminarlo mandándolo al "Campo de las Almas", donde le encarga robar fetiches en el curso
de tres aventuras de ladrón. El padre ordena esto esperando que las almas matarán al hijo. Pero éste logra cumplir su
encargo gracias a la ayuda de una abuela
astuta. Luego, el padre lleva a su hijo a
unas rocas muy altas, donde tienen sus
nidos las aras, con el fin de que les robe
la cría. Obliga al muchacho a subir y
después quiebra la escalera. Más tarde, y
habiendo pasado, nuevamente, por muchas aventuras, el hijo vuelve a su pueblo. Allí se venga cruelmente, matando
al padre y sus varias mujeres, entre ellas
a la propia madre que había deshonrado.
Después de haber analizado, en un
"récitatif', este mito, que no es sino una

625
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variación del antiguo mito de Edipo, Lévi-Strauss continúa con otros mitos de la
misma tribu, sobre el origen del agua (pp.
56-58), sobre el mundo post-diluvial (p.
59) y sobre la raíz de las enfermedades
(pp. 67-68). Siguen, en el segundo capítulo, seis mitos de los Ge sobre cómo
nació el fuego ( hasta la p. 81 ) . Los
análisis que agrega el autor, son más largos. El lector, que prosigue con cierta cautela, descubre algunas relaciones transversales; estructuras básicas análogas se presen tan como fórmulas matemáticas; desaparecen los detalles superficiales.
En el caso del presente libro, no consideramos que sea nuestra tarea recapítular su contenido. Lo que únicamente interesa, son los métodos y resultados; el
mismo autor dice que lo mismo da empezar con una disección de mitos de los
indios sudamericanos que comenzar una
serie de análisis sobre la anatomía de mitos de otros pueblos. Lévi-Strauss compara su modo de proceder con el que se
usa en la física moderna. Como ésta analiza las relaciones, entre sí, de los elementos físicos, él "aísla" o separa ciertos hechos sociales e intenta presentarlos como
modelos del comportamiento humano; no
siempre, por ende, considera los conceptos
mismos, sino sus relaciones recíprocas.
Este modo de razonar ha despertado· la
ira de Sartre y sus secuaces, porque resulta, si existen -romo Lévi-Strauss lo quiere demostrar- estatutos para el pensamiento y la conducta, independientes de
la voluntad humana, resulta entonces, una
visión mecánica del mundo. La libertad
patética de Sartre se sustituye, en este caso, por ingenio sobrio, que acepta los hechos científicos como fundamentales.
Como resultado, Lévi-Strauss encuentra estructuras estables, moderadamente
transformadas a través de los tiempos y
de pueblo a pueblo; encuentra leyes que
también observa, con toda claridad, en
la sociedad moderna. En Jo personal, yo

626

sigo esta senda con todo interés desde
hace años. Los expertos en asuntos del
comportamiento humano, los psicólogos,
sociólogos, juristas y en últimas fechas
hasta los filósofos ( me refiero, p.e., a la
Dialéctica Negativa de Theodor Adorno;
Francfort, Suhrkamp, 1957) han presentado sus dudas -algo flacas, por lo pronto- en cuanto a la forma tradicional del
pensar, cuya forma presupone "a priori"
la libertad de la voluntad humana. La
consecuencia, quizá, será una especie de
Neo-Agustinismo en la filosofía; el inmenso pensador Aurelius Augustinus puso
en duda, ya hace más de 1,500 años, el
"liber arbitrium" del hombre.
Sea esto como quiera, Lévi-Strauss despierta actu:;ilmente mucho más interés con
sus tesis -sobriamente presentadas-- que
nunca lo había logrado antes la etnología. No pasa, desde hace doce meses, casi
1únguna semana sin que la prensa - la
europea, por lo menos-- hable de los "estructuralistas". Refiriéndonos, p.e., a la
revista parisiense Are a un "faillite du
sartrisrae", pregunta con su mirada cínica dirigida a Sartre: "¿ Qué se hace,
cuando uno rehus:i dejarse enterrar?" El
Times L iterary Supplement, de Londres,
previó, hace un año, la sustitución del
existencialismo por el estructuralismo. Y
"Der Spiegel", de Hamburgo, ante todos, compara a Lévi-Strauss con un regicida que se acerca al trono bamboleante del "directeur de conscience" : Sartre.
Sigamos en alerta:
De todos modos seguirá la lucha entre
los defensores ''barbudos" de la libertad
como esencia de la voluntad humana, y
los estructuralistas más secos y realistas
de nuestros tiempos, porque Lévi-Strauss
acaba de publicar una nueva obra voluminosa Du .Miel aux Cendres. Mythologiques ll ( París, Pion 196 7) . Este libro seguramente atizará las llamas de la controversia , juzgando por la reacción de la
p rensa. Pierre Achard, quien intentó me-

diar entre ambas partes a través de un.a
discusión de la nueva obra en la revista
francesa A.tomes, probablemente no logrará su fin. Los innovadores suelen ser en
el principio, muy agresivos.
'
D1ETRICH HAucK

FRAY JuAN AGUSTÍN DE MORFI, Diario
'Y Derrotero 1777-1781, Publicaciones del
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Serie: Historia,
Monterrey, 1967.
EL DÍA 4 DE AGOSTO de 1777 salía de la
Ciudad de 'México una expedición que
durante cuatro años, había de recorrer
gran parte del norte de México. Esta expedición estaba encabezada por don Teodoro de Croix, nombrado por el monarca
español Carlos III, gcbemador y comandante general de las Provincias Internas
de la Nueva España, convirtiendo a esta
inmensa área en una unidad gubernamental virtualmente independiente del Virreinato de la Nueva España. Acompañando
al caballero de Croix, iba el franciscano
Fray Juan Agustín de Morfi, el cual redactó un diario del viaje.
Con anterioridad se había publicado
una versión de este diario que comprende
menos de la mitad del recorrido, pues termina a la llegada de los viajeros. . . "a
la cuesta de Berroterán en los límites de
la provincia de Coahuil~ con el Reino de
Nueva Vizcaya, el 24 de febrero de 1778".
El Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monte1Tey, ha publicado
ahora el diario completo del viaje del
Padre Morfi. Es sin embargo, éste, una
versión distinta a la publicada anteriormente, pues el diario de las primeras ediciones está cuidadosamente preparado y
redactado elegantemente, ya que iba destinado a ir a la Corte, mientras que la
publicación actual es el diario de bolsillo

del Padre Morfi y comprende el viaje
completo, desde la salida de la ciudad de
México el 4 de agosto de 1777 hasta el
regreso a la misma población el 1o. de
jurúo de 1881.
El manuscrito original de este diario se
encuentra en la biblioteca de la Universidad de Texas y la publicación que ahora
h.!ce el Instituto Tecnológico de Monterrey se debe al empeño del Dr. Malcolm
D. McLean, quien ha escrito una pequeña historia del manuscrito que se incluye
en la nueva edición.
La preparación del documento para su
public3.ción es obra del profesor Eugenio
del Hoyo, quien además de la labor de
paleografía, redactó el prólogo y preparó
todas las notas, índices y una serie de
excelentes mapas de la ruta seguida por
el Padre Morfi.
El recorrido de la expedición de la cual
Morfi formaba parte, es realmente formidable: México, Querétaro, Zacatecas, Durango, Mapimí, Parras, Saltillo, Moncl0va, San Antonio de Béjar (San Antonio
Texas) a donde llegó el lo. de enero d;
1778. De San Antonio regresó a Santa
Rosa (Múzquiz, Coah.), siguiendo hacia
el norceste, pasando por la zona en donde colindan Chihuahua, Coahuila y Texas
y desde allí hasta la ciudad de Chihuahua a donde llegó el 12 de marzo de
1778. En esta ciudad estuvo Morfi hasta
el 30 de septiembre de 1779, en que salió rumbo al noroeste recorriendo la zona
en que los estados de Chihuahua y Sonora hacen actualmente frontera con los
Estados Unidos. Desde allí siguieron los
expedicionarios rumbo al suroeste hasta
Arizpe, Sonora, que había sido designada
cabecera de la nueva gobernación y a
donde llegaron el 13 de noviembre de
1779. De esta última población no sale
Morfi hasta el 6 de febrero de 1881 y
siguiendo la costa del Pacífico pasa por
Alamos, Culiacán y Tepic, de donde con-

627

�tinúa rumbo a Guadalajara, Lagos, León,
Guanajuato, Querétaro y México.
El diario está lleno de interesantes, aunque breves, observaciones de los lugares
por donde va pasando. Sin embargo las
informaciones que con más frecuencia
aparecen son sobre depredaciones de indios bárbaros, que en aquellos años era
el principal problema que afrontaban las
provfocias del norte de la Nueva España.
El diario, que ahora se publica, no es de
fácil lectirra, pues consta de una serie de
notas escuetas, que Je habrían de servir
luego a Morfi para elaborar un informe
mejor redactado. Se caracteriza por una
profusión de nombres de personas y lugares: . . ."Dije misa por N. Me fui a
bañar a casa de Iribarren, que con Borica, Campo, Tesorero, Urquidi, Mariñalarena y otros, salió a recibir a Mendienueta que entró a la oración y entre el
Sauce y Sacramento le salieron como veinte apaches. Fui a confesar a Loyola. Vino el Padre Martínez y Benavides hiiblé
largo con ellos. Recibí el correo con noticia del Capitulo. Saludé a Mendienueta.
Disputa con Campo por los indios". Esta entrada correspondiente al 29 de mayo de 1778 es típica de lo que encontrará el lector en casi todo el diario..
Por lo tanto, no es el diario de Morfi,
una obra que resulte atractiva para el lector general, pero para el especialista o
investigador, constituye una de las obras
indispensables para enterarse de la situación que guardaba el norte de la Nueva
España en las postrimerías del régimen
colonial. La labor de éste ha sido facilitada grandemente, debido a la extraordinaria tarea que se echó a cuestas el profesor del Hoyo al identificar a casi todos
los personajes y Jugares mencionados en
el diario.
lsIDRO

628

VrzCAYA CANALES

IBARGÜENGOITIA, JoRGE. La Ley de Herodes. Serie El Volador, primera edición,
Ed. Joaquín Mortiz, S. A., México 1967.
154 páginas, altura 18 eros.
REcIENTEMENTE APARECIÓ en las librerías
el último libro de Jorge Ibargüengoitia
La Ley de Herodes, autor que hace muy
poco nos diera su novela Los Relámpagos
de Agosto, obra satírica muy bien lograda. Es muy probable que el éxito que
Ibargüengoitia obtuvo con esta obra, lo
haya llevado ahora a publicar esta serie
de cuentos que reflejan pequeños matices
humorísticos pero que, desgraciadamente,
son de muy escaso valor literario.
Es notoria en nuestro medio intelectual la ausencia de un escritor humorista.
Quizá el que más se acerque a esta denominación y logre algunos destellos en
esta linea, sea lbargüengoitia. Hablar del
humorismo en nuestros escritores, es algo
así como predicar en el desierto debido a
que no tenemos uno solo al que se le pueda aplicar, "en la honrada acepción de
la palabra", el término de humorista.
Es realmente una lástima que esta inclinación humorística de Jorge lbargüengoi tia, entrevista en estos sus cuentos y
por demás advertible en casi toda su obra,
se derrumbe porque -al igual que ocurre
en casi la mayoría de nuestros "valores''
de la creación literaria-, cae con demasiada facilidad en la vulgaridad, en los
detalles de mal gusto. Y no es que pretendamos catalogamos de puritanos, no. Sólo pedimos una cosa: calidad literaria, o
sea el valor estético en lo literario.
Una obra de arte (y la literatura cae
por su propio peso dentro de esta clas1ficación), por el simple hecho de serlo, puede tratar los puntos más extremos de la
vulgaridad sin que por esto pierda su valor. Nada más que para 'ello es preciso un
requisito: darles el justo y preciso valor
estético que les es indispensable. En La
Familia de Pascual Duarte, el novelista

español Camilo José Cela nos da la descripción de una violación en la que concurren todos los agravantes de vulgaridad
posibles. Pero Cela, manejando con singular maestría el tema y el idioma la
impregna de valor estético, de un gran' valor poético, factores con los que logra
una auténtica obra literaria. Otro caso
éste cinematográfico, es el de las escen~
"de la cama" en la película Un Hombre Y Una Mujer. En ninguno de los dos
casos se cae dentro de la vulgaridad porque todo es justo, n1da sobra, tiene un
por qué: un por qué que fácilmente podremos entender si de verdad sabemos
apreciar el valor estético.
La Ley de Herodes es un libro de
cuentos, trece, del segundo de los cuales
toma el título. De estos cuentos se puede
decir mucho. Y, a la vez, poco. Mucho,
en cuanto a su flojedad literaria. Y poco,
porque desgraciadamente son pocos los
detalles interesantes que advertimos.
La técnica usada por el autor, no es
nada nuevo. La narración no es aburrida
pero, ¡ cómo decaen los finales de todos y
cada uno de los cuentos! Por ejemplo, en
el primero de ellos, titulado El Episodio
Cinematográfico ( tres jóvenes pretenden
hacer un argumento para el cine): las
veinte primeras línea:fl&gt;son una especie de
introducción a la materia narrativa, preparación que perfectamente puede mutilarse sin afectar en lo más mínimo ni al
tema ni a la estructura primaria del
cuento. Lo mismo puede hacerse con las
diez últimas líneas. Y con esta supresión,
el cuento resulta más compacto, el final
se levanta al suprimir todo lo innecesario,
que lo único que hace es restar valor.
El segundo cuento, La Ley de H erodes, ( dos jóvenes de nivel universitario,
llenos de pavor ante los exámenes médicos
indispensables para obtener una beca en
los Estados U nidos de Norteamérica... ) ,
es el úniao cuyo final casi se sostiene. Casi también está logrado en su conjunto. Y

toda una promesa de humorismo se advierte en los muy personales y regocijantes puntos de vista del autor respecto a
la religión y a la clase burguesa norteamericana.
El sexto, Cuento del Canario, las Pinzas Y los Tres Muertos, es sin duda el
más interesante de todo el libro. El tema
ya había sido usado por Ibargüengoitia
en aquellas pláticas que, a través de Radio Universidad, pronunció en la ciudad
de México aproximadamente en el año de
1965. Está formado por tres partes: la
primera, en la que narra el increíble robo de un canario. . . con todo y jaula; la
segunda, la historieta de un pordiosero
agradecido; y la tercera, en la que tres
pebres muertos juegan a vivirse engañando a los "vivos". La narración está manejada con gran habilidad. El ambiente y
los personajes, reales. Creemos que éste
sea el cuento más interesante del libro,
en el que mejor estén manejados los recursos literarios.
Aunque tmnbién aquí se advierte la falta de pulimento en los finales.

!f

En cuanto a
hat Became of Pampa
Hash, La Mujer que No, La Vela Perpe.
tua y ¿Quién se lleva a Blanca?, cuentos
que giran casi alrededor de un único ambiente, agota el autor en ellos los detalles
vulgares que no son necesarios para hacernos comprender que su intención fue la de
la originalidad ... no conseguida. No es
éste el camino de la auténtica creación.
Hay que crear, si. Pero para provecho
de todos, no únicamente del vulgo.
Es advertible, en general, en este libro
de Jorge Ibargüengoitia, el "yoísmo" del
autor: está, quiere estar presente en todos los cuentos. Y advertible es también
su atéISmo, ("Soy ateo, gracias a Dios",
que diría don Aquiles Elorduy). Y, ¿ qué
podríamos decir de ese temor a la muerte,
de ese pánico a envejecer, que lo obliga a
insistir en situar su obra en un nivel de
edad universitario, ambiente por el que

629

�el autor pasó hace ya muchos años y del
que, idealmente, se niega a salir para seguir siendo UJ\ niño prodigio o niño terrible de otras épocas?
Todos los cuentos nos dan la impresión
de haber sido vividos por el autor, de
pertenecer a esas "pequeñas cosas" que
forman la vida diaria de cualquier hombre. Esto, en sí sería loable: el construir
un mundo sobre lo pequeño, lo anecdótico, lo en apariencia superficial. Sólo que
se olvidó de Jo más importante: una obra
literaria que no tiene valor estético, no
es obra literaria.
Creemos sinceramente que todos los escritores tienen un compromiso grande con
la humanidad: el de crear obras con el
objeto de despertar el gusto por la literatura, el gusto por el auténtico valor estético. El crear no consiste en hacerlo para el creador mismo ni para una pequeña
"élite", sino para todos.
Sólo nos queda una cosa: remitirlos a
La Ley de Herodes de Jorge Ibargüengoitia.
FIDEL CHÁVEZ

P.

RuBÍN, MoRDECAl S.: Una poética moderna. Muerte sin fin de Jos:É GoROSTIZA.
Análisis y Comentario. Universidad- Nacional Autónoma de México. México,

1966.
LA UNIVERSIDAD Nacional Autónoma de
México, en cooperación con la University
of Alabama Press, University, Alabama,
U.S.A., ha publicado este valioso estudio
de Mordecai S. Rubín. Valioso, porque
sirve como guía tanto al aficionado a la
poesía moderna, como a l profesor en la
cátedra de poesía mexicana contemporánea. El profesor Rubín divide su obra de
investigación y análisis en cuatro capítulos: Capítulo I , El Fondo; Capítulo II,
La Explicaci6n de Texto; Capítulo III,

La Forma y la Substancia del Poema; Capítulo IV, Ecos y Correspondencias.
El Capítulo I, El Fondo, trata de la
dirección e ideales de los Contemporáneos, entre los que se encuentra Gorostiza
con su preocupación por la comunicación
poética, la vida interior, la problemática
de la vida y la muerte; así como también
una relación entre el poeta y su obra.
El Capítulo II, La Explicaci6n del Texto, es la parte central de la obra y el
objeto de la misma. Divide y analiza el
autor el poema de diez partes o secciones,
de acuerdo con la división original de la
obra. Se reproduce cada sección completa
con la numeración de los versos al margen. En seguida desmenuza cada parte en
un verso, dos, tres o cuantos expongan
una idea. Por ejemplo a la primera parte
que incluye los versos 1 - 49 y que dice:

tema del vaso y el agua. En la primera
parte desarrolla un paralelismo entre vaso-agua-hombre. Nos dice cómo "El poeta
descubre un paralelismo entre la esencia
de la existencia y lo informe del agua".
Cómo ve Gorostiza en el agua la imagen
de sí mismo; cómo el agua realiza y aclara su naturaleza fundamental en un vaso.
Más adelante nos explica cómo el vaso
" es como el mund o del hombre, y el agua
como el alma" (p. 36). En el verso 53
que dice: "aunque se llama Dios, ..."
anuncia Rubín el panteísmo de Gorostiza
que va a aparecer a través de todo ei
poema. Y sigue investigando la relación
entre el hombre y el universo en los versos.

( 1) Lleno de mí, sitiado en mi epidermis,
( 2) por un dios inasible que me ahoga,

"El alma es informe, como el agua, y
encuentra su realización en el universo.
En la analogía con el vaso, las limitaciones que siempre ha sentido el hombre
sus 'alas rotas', corresponden al aprisio~
namiento del agua dentro del vaso que le
da una forma. Y entonces el cuerpo del
hombre será una forma temporal e inadecuada que oculta en vez de hacer resaltar al alma, tal como la cascada, la nube, el mar, las formas naturales del agua
ya examinadas. El alma, por no tener forma, por no percibir su forma realizada en
el universo, quiere o parece perderse" (p.
41). En esta segunda sección se examinan
varios conceptos tradicionales e históricos
del universo. Trata Gorostiza de explicar
a Dios como un dios del universo, algo
que el hombre necesita, que lo rodea
"acunándolo", parte de él, para pasar al
tiempo que como el agua es símbolo de ·
fluidez, de informidad.

( 3) mentido acaso
( 4) por una radiante atmósfera de luces

sigue la Explicación:
"Como punto de partida, el poeta
anuncia el problema que, en alguna forma, ha preocupado al hombre desde aquel
día lejano en que, por primera vez, se dio
cuenta del fenómeno de su existencia:
( 1) Lleno de mí, sitiado en mi epidermis,

(2) por un dios inasible que me ahoga . ..
Gorostiza está agobiado por la complejidad de su ser, por la contradicción de
percibir lo universal sin poder superar los
Hmites frustratorios de su mortalidad física. Siente que a algo o a alguien responde su condición humana, pero al decir
"dios" con minúscula, se abstiene de dar
nombre al secreto imprecisable del universo. Y no quiere contentarse con las
"apariencias" (p. 30). Siguen aquí los versos 3, 4 y 5 con su correspondiente explicación hasta llegar al verso 49. A través del poema va explicando Rubín el

( 54) no sea sino un vaso
( 55) que nos amolda el alma perdidiza,

Con Rubín seguimos a Gorostiza hasta el verso 110, donde nos ha dado la
explicación de la existencia humana a
través de tres metáforas: el agua que

adquiere formalidad en el vaso; el alma
humana amoldada por el universo hueco·
Y el flujo del tiempo, contenido en la eter~
rúdad (el minuto madurado). (p. 48)
Expone la preocupación por la muerte
Dios, el tiempo, en Gorostiza, su preocu~
pación por la insuficiencia del lenguaje
como comunicación entre los hombres:

(280) que escucha ya en las estepas de
sus tímpanos
(281) retumbar el gemido del lenguaje
(282) y no lo emite; .. .
"Oye la comunicación, comprende el
concepto del hablar, pero no puede expresarse. Una vez más sentimos el problema de la comunicación exacta como la
intensa preocupación de Gorostiza. 'Gemido' es más que el sonido que requiere el
sentido del verso; se relaciona con el 'd0lor' del verso 279". (p. 76) Más adelante del verso 557 vuelve Gorostiza a otra
consideración del lenguaje del hombre, la
ansiedad de comunicarse y la incapacidad
de hacerlo.
Explica Rubín apoyándose en versos
correspondientes, las metáforas, analogias,
imágenes y comparaciones de los que está lleno el poema; Las fuentes bíblicas,
orientales, místicas que están a la vista
o implicadas. Por ejemplo el "circularismo" que se encuentra en la filosofía y
religión budistas lo encontramos en los
versos 227 y 228 y más adelante donde
dice:

(239) y sueña que su sueño se repite,
(240) irresponsable, eterno, ...
"Imagina una repetición de la vida. El
sueño, que también ha aparecido antes
en el verso 215, no tiene ni fin ni control
es un eterno marchar en el círculo, qu;
por soñarse repetido hace de la vida una:

( 241) muerte sin fin de una obstinada
muerte, ...
La existencia es un continuo morir tan
repetido, tan circlular, que hasta el mis-

631
630

�mo proceso de morir se está muriendo" ...
(p. 67) Y al analizar los últimos versos
del final de la segunda parte en el verso
(722) con un llanto más llanto aún que
el llanto

sugiere Rubín una analogía con Edgar A.
Poe en un verso de Annabel Lee, que dice: "But we loved with a )ove that was
more than love" (p. 148). Lo anterior
es sólo una breve exposición de la precisión y profundidad de este análisis que
tiene por objeto dar una idea del trabajo
llevado a cabo por el Profesor Rubín.
El Capítulo III, La Forma y la Substancia del poema, está dividido en dos
partes: La estructura musical y El ideario oriental. Da Rubín una explicación de
la estructura musical de la obra, afümando primero el perfeccionismo en cuanto al
lenguaje y estructura no sólo de Gorostiza sino de los parnasianos y cómo la repetición de frases y de ideas abund,.nte es
imprescindible en una construcción musical extensa, cosa que no sería propia
en una obra literaria puramente filosófica.
El poema de una simetría admirable, está
dividido en dos partes principales que
se corresponden, un intermezzo lírico entre las dos y un vivace con percusión como coda.
Dice Rubín: "La primera parte ·de la
obra trata de la vida, la substancia en
busca de la forma" (p. 160) y explica
cómo la expresión "Lleno de mí", introduce el tema sin preludio, recordando
esas cuatro sílabas los cuatro acordes que
inician la quinta sinfonía de Beethoven.
De esta manera, la segunda parte del poema es la inversión del tema de la primera
parte. Es interesante seguir la investigación de este aspecto musical. Vemos cómo las dos secciones terminan con bailes y cómo ambas están vaciadas en el
molde musical del "rondó", analiza el
intermezzo y la coda y señala las diversas recurrencias. Observamos también ba-

jo la guía del Profesor Rubín el manejo
de las vocales, que comunican tempo y
volumen al poema, resultando así que
las dos partes principales son largos o
andantes, debido a los versos largos, sonidos extendidos y el intermezzo un alegro por sus versos cortos y melifluos. En
cambio en la coda encontramos acentos
agudos, versos severos, rápidos, acumulación de imágenes y repetición de fórmulas sintácticas que dan al vivace con percusión un crescendo final. (p. 162)
Ejemplo de largo o andante:
Temprana madre de esa muerte niña
qtie nutre en sus escombros paulatinos,
Ejemplo de allegro:
Sabe a luz, a luz fría,
sí, la manzana.
¡ Qué amanecida fruta
tan de mañana!
Ejemplo de vivace y crescendo:
¡Tan-Tan! ¿Quién es? Es el Diablo,
es una muerte de hormigas
incansables, que pululan
¡ oh Dios! sobre tus astillas;

migajas, borra, cenizas
de ti, que sigues presente
como una estrella mentidci
como una hoguera encendida,
por el canto, por el sueño,
por el color de la vista. (pp. 162-63).
Cito estos ejemplos para dar una idea
de lo acertado del análisis.
En El ideario oriental se indican las
influencias de ideas y filosofías orientales que impregnan el poema y explica
el investigador por qué no se puede
abstener de citar filósofos de diversas culturas y épocas al interpretar la obra, a
pesar de la oposición de José Gorostiza a
hacer lúncapié en el aspecto intelectual

del poema, descuidando así otros, como la
estructura y la musicalidad. Expone la
base autodidacta de Gorostiza y su simpatía por las filosofías orientales que
,
'
segun el autor, eran "apropiadas para un
joven silencioso, preocupado por la búsqueda de la tranquilidad del entendimiento en un mundo desorganizado". (p.
164) Como base para el análisis filosófico cita: l. La Rigveda, 2. Las Upanishadas, 3. Escrituras budistas de la India
China y Jap6n, y 4. El libro de Lao-Ts;
y el Libro de Chuang-Tse. En breves trazos apoya Rubín su investigación o interpretación de estas influencias, con citas
apropiadas a cada religión o filosofía.
El Capítulo IV, Ecos y Corres/Jondencias, aborda ampliamente los par.tlelismos
y analogías entre José Gorostiza por un
lado y T. S. Eliot, Paul Valéry, Góngora y Sor Juana, por otro. Subdivide el capítulo en los incisos siguientes: Algunos
críticos; Gorostiza v la preocupación de
Paul V aléry; Gorostiza y los temas de 1".
S. Eliot; Gorostiza y el lenguaje de Luis
de Góngora; El desvelo de Gorostiza y
el Sueño de la ''Décima Musa" y A modo de breve comentario final.
En el primer inciso indica brevemente
el autor, el error de muchos críticos de
querer ver sólo plagios o influencias directas, error muy frecuente en la búsqueda de fuentes y préstamos y expresa su
propósito de buscar analogías o afinidades sin por ello perder de vista la originalidad de Gorostiza.
Gorostiza y Valéry no son poetas oscuros, sino más bien difíciles y esa dificultad está en las ideas expresadas. Ambos
dan como causa de su "hermetismo" una
insuficiencia de la lengua para la expresón poética, complicándose el problema
más en el caso de la poesía filosófica,
aunque ninguno de los dos se preocupa
por la inaccesibilidad de sus poemas al
público general, afirmando Gorostiza que
"la poesía siempre ha sido objeto de los

afanes de una minoría que la crea o que
simplemente, posee preparación p;ra dis:
frutar de sus placeres" (p. 177) y Valéry
que "tout se qui compte est bien voilé".
(p. 177) Además de lo anterior tanto
Gorostiza como Valéry coinciden en otras
preocupaciones, entre ellas el valor del
silencio, lo musical en la poesía, la muerte. En ésta ve Gorostiza "la realización
de la existencia del hombre y su lucha
por la permanencia Valéry", reconoce
la muerte como meta de la conciencia .
del hombre y cree que "des que notre
pensée monte vers sa lucidité, elle se rapproche de la mort" (p. 178). Y los dos
buscan una comprensión de lo absoluto
por medio de una inteligencia "que se
quiere conocer".
Pero Rubín hace ver al lector cómo
no sólo hay semejanzas generales de tono en los dos poetas, sino también detalles paralelos. Apoyándose en los tres
poemas más célebres de Valéry La Jeune
Parque, Fragments du Narcisse y Le Cimetiere M arin y en Muerte sin Fin de
Gorostiza, señala por ejemplo, el empleo
frecuente de la rosa, "como símbolo de
belleza o placer pasados y pasantes;" (p.
178) el canto de Gorostiza a la inteligencia abstracta del hombre y la inteligencia personificada de Valéry; tanto uno
como otro sienten una "parálisis del tiempo", despliegan los temas del narcisismo y
del agua. Aunque La Jeune Parque podría
haber sido muy bien el modelo para
Muerte sin fin en cuanto a construcción,
dice Rubín, que pasando de la intención
inicial, las técnicas se parecen poco. En
Gorostiza recordaremos a Góngora, en
Valéry a Corneille y a Racine, siendo la
obra de Valéry más personal y la de
Gorostiz:i metafísico-alegórica. En esta
forma continúa el investigador dándonos
un análisis ágil y muy interesante de la
obra de estos dos poetas.
Pasando a analizar las analogías con
T. S. Eliot, tomó de éste The Waste

633
632

�Land, The Love Song of J. A. Prufrock,
Four Quartets, Preludes y Gerontion.
Considera a Gorostiza otro poeta de la
soledad intelectual igual que Eliot, estribando esa soledad en Eliot, en la banalidad de la vida cotidiana de nuestra sociedad y en Gorostiza en la imposibilidad de
comunicación y del fracaso del hombre
para encontrar su significado universal.
(p. 189) Los dos buscan el secreto de la
creación. En ambos hay obscuridad en la
técnica, uso de comparaciones y paradojas inesperadas. Se da también lo bello
alternando con lo miserable, lo trascendental con lo trivial, una progresión de lo
abstracto a lo concreto. Tienen la preocupación por un lenguaje poético renovado,
el problema del hombre y Dios y en ocasiones coinciden curiosamente en sus versos; por ejemplo cuando Eliot dice, repitiendo con insistencia: ''Distracted from
distraction by distraction", y Gorost:i7.a:
"Siente que su fatiga se fatiga / se erige
a descansar de su descanso". (p. 192) La
preocupación del tiempo fe encuentra en
estos dos poetas y así como en Muerte sin
fin se da el tema del morir continuo
de la vida, tanto en el título como en el
verso que dice: "Este morir a gotas",
aparece en Eliot en: "We who were living are now dying / With a little patience", (p. 193). Por todo lo expuesto en
el análisis se llega a la conclusión de que
hay una correspondencia estrecha en ambos poetas. Pasando a examinar los paralelismos entre Eliot y Gorostiza, afirma
Rubín que existen varias diferencias. Respecto a los vocablos hay una diferencia
importante. Eliot prefiere palabras arcaicas regionales, Gorostiza usa un lenguaje
más opulento, vocablos especializados Y
expresiones exactas. Sugiere un análisis o
comparación más cuidadosa entre Four
Quartets y Muerte sin fin, creyendo que
puedan encontrarse correspondencias más
interesantes entre estos dos poemas que
entre The Waste Land y Muerte sin fin.

634

Sin embargo advierte que hay que tomar
en cuenta que lo expuesto en los Cuartetos esté más cerca de Muerte sin fin, por
continuar las ideas y estilo ya fijados en
The Waste Land, obra que probablemente
sirvió de inspiración a Gorostiza.

Gorostiza y el lenguaje de Luis de Góngora.
Sigue una breve evaluación de la influencia gongorina en Gorostiza. Señala
primero en la obra conocida hasta hoy
de Gorostiza y la obra total de Góngora,
semejanzas coincidentales y de sumo interés y afirma que hay inspiración de Góngora en Gorostiza más cuando el propio
poeta expresa entusiasta admiración por
"la opulencia, la nobleza y la emoción del
lenguaje gongorino" en conversaciones
con Rubín. (p. 200). Algunas características comunes son las metáforas complicadas por recuerdos personales, antítesis,
endecasílabo xnusical; aunque al querer
recrear la atmósfera culta y pura de Góngora, Gorostiza ha usado métodos más
aceptables al oído y genio españoles.
Dámaso Alonso r.n Lengua Poética de
Góngora, enuxnera las cinco dificultades
principales típicas de ese autor español,
y Rubín las toma para comparar la obra
de Góngora y Gorostiza. 1) El período
largo, existe en ambos, pero es menos
largo y coxnplicado en Gorostiza. 2) Prolificaci6n de palabras que hacen difícil seguir un trozo de Góngora. Esto ocurre
también en Gorostiza pero con un efecto
contrario debido a la repetición. 3) Interposición de aposiciones u oraciones absolutas que rompen la continuidad del discurso aunque en Gorostiza se limitan a
breves expresiones parentéticas. 4) El hipérbaton, aspecto más criticado en Góngora, está ausente en Gorost:i7.a. 5) La anfibología, considerada por Dámaso Alonso como fallo del sistema gongorino, está
hábilmente cultivado en Gorostiza. Y re-

sume nuestro autor que aunque .Muerte
sin fin es un poema más claro, en cuanto a sintaxis que las últimas obras de
G6ngora, sí las excede en cuanto a complicación de ideas.

El desvelo de Gorostiza y el Sueño de
la "Décima Musa". Trata Rubín aquí la
posibilidad acertada de una comparación
del Primero Sueño y Muerte sin fin, advirtiendo que se encontrarán más diferencias que semejanzas. Tienen en común,
dice, el aspecto filosófico y la extensión.
Sin embargo Sor Juana acude a la mitología y Gorostiza usa símbolos de uso
diario: el agua y el vaso. En cuanto a
la forma, Primero sueño está escrito en
silva latina como Las foledades de Góngora. Gorostiza además de la forma musical, usa una forma moderna y original.
Pero en cuanto a los temas, Sor Juana
está más cerca de Gorostiza que de Góngora. Las preocupaciones de ambos son
Dios, el hombre, la muerte, aunque con
divergencias y conclusiones diferentes. El
oxíxneron, ~e encuentra /tanto en Sor
Juana como en Gorostiza. En resumen, las
correspondencias entre los dos poemas son
"algo superficiales." Concluye Rubín este capítulo con un breve comentario fi.
nal. Finalmente en el Apéndice se incluye 1) una Sinopsis Biográfico-Política de
José Gorostiza que da al lector los datos
principales acerca de este autor y la serie
de cargos que ha ocupado hasta el de
Presidente de la Comisión de Energía
Nuclear en 1965. 2) Las Condecoraciones que Je han sido otorgadas por las diversas naciones de Europa, Asia, América
y Airica. 3) Bibliografía Somera, 4) Prólogos o Coxnentarios, 5) Traducciones, 6)
Poesías no recopiladas, 7) Obras en prosa
no recopiladas, 8) Antologías en las que
figuran poemas y 9) Algunos estudios
acerca de la obra de Gorostiza. Todos
estos datos valiosos para el estudiante e
investigador literario.

Lic.

EusABETH

K.

DE HINOJOSA

BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, AGUS·

Visión de Andalucía. la. edición.
( Col. Austral No. 1391) Edit. EspasaCalpe Mexicana. México. 1966. 147 págs.
TÍN.

HAY LIBROS CON duende diríamos. Uno
de ést::&gt;s es el que nos ha llegado de la
pluma sabrosa de Agustín Basave. En él
concun-e un elemento o una faceta nueva
-por lo menos para nosotros-- de su personalidad intelectual: lo intimo. . . lo
emotivo, tan alejado de lo que ha sido
su quehacer formal y rectilíneo: la filosofía.
Basave logra en su libro una verdadera
visión. Y toda visión es intuición de una
imagen en la que concurren elementos intelectuales, sensoriales y afectivos, los cuales son maravillosamente captados por
nuestro autor, como una totalidad absoluta de lo ensencialmente andaluz. Y ¿ cómo dar una visión totalizadora sino a
través de una antropología concreta? Dice
Basave: "Trataremos de hacer, en otras
palabras, una antropología concreta de lo
andaluz que no niega lo universal, áunque no se detiene allí. Una antropología
tipológica como vía de acceso a las realidades andaluzas, edificada sobre el reino continuo y heterogéneo de lo español" (p. 13).
Inicia pues su libro con una meditación del pasado andaluz, porque "sus
grandes hombres, su cultura y sus glorias
comunes pueden indicarnos algunas condiciones esenciales del estilo andaluz'' ( p.

13).
En esta visión de Andalucía lo primero
que considera Basave es el paisaje. "Todo nos place y deleita en este paisaje; todo es bienestar, sedancia, voluptuosidad. . . y sin embargo, hay espiritualidad
en todas partes ( ... ) La espiritualidad
se corporaliza, se hace plástica; el cuerpo
se espiritualiza, se fuga al cielo" ( p.
15) o bien "Andalucía es paisaje para la

635

�contemplación y la fantasía, pleno de iniciativas para el ocio fecundo" (p. 18).
Mas Jo esencial -a nuestro parecerno radica en esto que sería huequería si
no estuviese cercado por un tono íntimo
y vivencial. Agustín Basave siente el paisaje. Lo vive y así nos lo trasmite. "Andalucía -nos dice- es la tierra más
próxima a nosotros, los mexicanos" y es
próxima porque en nuestra patria la
campiña reproduce aquella "atmósfera
sutil y transparente".
Pero junto al marco que rodea todo
el edificio de lo andaluz, hay otros elementos que considerar... la lengua, porque "lazo de unión e imagen de una
concepción del universo, la lengua nativa refleja el modo de ser de una nación" ( p. 21) .
Basave, sin pretender acaso, nos deja
un cuadro muy revelador del habla de
Andalucía. Marca en un apretado, pero
no por ello menos claro, capítulo los
rasgos distintivos más salientes del dialecto andaluz. Pero no para ahí, sino que
incidiendo aún más, nos presenta una
verdadera estilística de la lengua. Dice:
"Se trata de algo más que de una estética
del diminutivo. Una necesidad de virtud
y de intimidad, de humildad y de familiaridad, mueve la simpaúa del andaluz
hacia las cosas diminutas. Sabe, COJl!.O
fray Luis de Granada, que la sabiduría y
la providencia de Dios resplandece más
en las cosas pequeñas que en las grandes"
( pp. 23-24).
Pero la lengua no pára en el hablar.
Recorre toda la gama de los medios expresivos: canto y baile. Donde los cuerpos se convierten en palabra y van más
allá de ella...
Los capítulos IV y V de este libro maravilloso nos llevan junto con el autor a
sentir la nostalgia del cante jondo y a
vivir la plasticidad increíble de las "bailaoras". Afirma Basave: "El cuerpo de la,
bailarina andaluza se convierte en lengua-

je -metafórico, candente, alucinantede ritmos y de formas. Una emoción medular -casi telúrica- emerge de la bailaora que nos contagia un ansia infinita
de liberación (p. 35), "ritmo de voluntad
y de amor -podríamos añadir- que tiene como el ala, un:i misión aerostática:
elevar hacia lo alto todas las humanas
pesadumbres, liberarnos de la esclavitud
de la tierra" (p. 37). Mas junto a todo
esto -paisaje y dialecto, cante y baile-existe otro elemento que configura de manera absoluta la cosmovisión de Andalucía: las coplas del bardo anónimo. Y es
explicable, porque la poesía -más la popular, anónima, pero siempre palpitante-es visión totalizadora de Mundo.
En ella encuentra nuestro autor la cosmovisión andaluza. "El andaluz -nos dice- se proyecta supra-mundanamente.
Parece que ya viene ,de vuelta de todo,
que ya nada le es extraño" (p. 42). Siempre obra o se abstiene de obrar porque
tiene la convicción de que sus facultades
de conocimiento le llevan a la verdad.
Nuestro autor, toma de la tradición andaluza una serie de coplas que reflejan
de manera muy clara una "totalidad plástica, dinámica" de la vida. Ahí encuentra
que son el desengaño, la angustia y la esperanza los elementos que forman la concepción del universo del hombre-pueblo
de Andalucía.
El capítulo VII, estudia el estilo andaluz, cuyas notas constitutivas son: elegancia, personalismo, primacía del ocio sobre el negocio, armonía con el contorno,
barroquismo, religiosidad peculiar y sentido del humor. (pp. 55-89).
Otros cinco capítulos completan la Visión de Andalucía del Dr. Agustín Basave. En ellos, toca puntos esenciales en la
tipología del andaluz. Va a centros concretos: Juan Ramón -con su Platero-y Federico García Lorca, goznes ciertos
de una palpitación honda de la tierra y
el hombre de Andalucía. En todos ellos

destaca, como en lo anterior, el sentido
íntimo que lleva a nuestro autor a la creación de esta obra, la que concluye con
una frase que nos hace penetrar en su
honda ensoñación: "Andalucía -antídoto para la angustia metafísica ante la nada- es un descanso y un consuelo en el
atribulado mundo de nuestros días. Con
su puro estar ahí, en el espacio y en la
historia, enaltece y fecunda la vida. Su
estilo y su cosmovisión han vencido, por
el arte, la destrucción y la muerte. Cuando
vuelvo a ella mis ojos advierto una existencia más libre y más aproximada a los
anhelos de plenitud" (p. 144).
Aquí tenemos pues un libro -con
duende como decíamos-- que nos abre
una mirilla hacia lo que es Andalucía.
¡ Muchas gracias, Dr. Basave!
Lrc. EDUARDO GuERRA CAsTELLANos
DmTRICH HAucK: Die Staedte des mexikanischen Hochplateaus und ihre Wirtschaft uon den Anfaengen bis zur Conquista ( Las ciudades de la Mesa Central Mexicana y su economía desde los principios
hasta la conquista). Dos volúmenes ler.
vol. texto, 2o. vol. ilustraciones anotadas). Universidad de Saarbruecken, Instituto de Historia de la Economía. 1961/
62.
LA HisTORIA DE LA Economía y la Estadística demográfica de los nativos de nuestra patria han sido hasta hoy, hijastras de
la investigación especializada. Hasta la fecha la historia se ocupó en primer lugar
de problemas de índole arústico, religioso, político, histórico y social, dejando de
lado el ''árido" problema económico y estadístico. Así se produjo una laguna deplorable que no ha sido todavía llenada
por las escasas publicaciones de algunos
artículos dispersos y de dos trabajos más
extensos ( me refiero a: Cook and Simpson "The Population of Central Mexico

in the Sixteenth Century"; Berkeley-Los
Angeles 1948, y a: F. Katz "Die sozialoekonomischen Verhaeltnisse bei den Azteken im 15. und 16. Jahrhudert"; Berlin
1956).
Me parece que algo aportaría a llenar
dicha laguna la tesis de Dietrich Hauck
en opción a la maestría en historia que
desafortunadamente no ha sido publicada sino como tesis hasta la fecha. Ella trata de una región geográfica que se limita a la Mesa Central, pero que abarca
una amplia cronología.
Hauck principia su exposición con un
estudio de los factores económicos ( artesanía, agricultura y comercio) de la cultura
de Ticomán ( 1, p. 22 y ss.), y hace aparecer a Cuicuilco ya como un centro de
carácter w·bano. Es en Teotihuacán donde él encuentra los primeros vestigios
palpables de comercio de "largo alcance"
( l. p. 38), aunque ya antes en la Mesa
Central se pueden comprobar importaciones esporádicas de conchas marinas, hachas de pórfido y piezas de jade.
La investigación prosigue desde los
centros urbanos de Tula (1, p. 41 y ss.)
y Tenayuca ( 1, p. 52 y ss.), hasta los sistemas económicos del período post-tolteca
que tienen un fundamento más claro y
son relatados con una amplitud de detalle más vasta por el autor.
"Los productos cerámicos de los Cholultecas y los productos de su industria de
piedras preciosas y ricos plumajes eran
considerados como verdaderas obras de
artesanía por los pobladores de la Mesa
Central y eran además los objetos más
codiciados, lo cual puede ser comprobado
si se analizan las listas de tributos de los
Aztecas" ( 1, p. 67). Para el cotejo de
esta afirmación el autor remite al Volumen de Ilustraciones (11, 46 y 47). Cholula era un centro de comercio de primer
orden, pero también lo eran Tlaxcala ( 1,
p. 68 y ss.), Huexotzinco ( 1, p. 72 y
ss.), Tlacopan (1, p. 76) y Texcoco (1

637

636

•

�I

p. 77 y ss.) ; tenían un papel que se puede subestimar en el comercio y la artesanía. Además se lee con interés algo sobre
un mercado especializado para esclavos en
A.zcapotzalco.
Corno es natural el tratamiento de la
capital del "Imperio" Azteca, Tenochtitlan-Tlatelolco, ocupa la parte más ponderada del estudio. Basándose en los códices, cronistas y viejos planos, resucita
el autor ante el lector esta gigantesca
aglomeración urbana (para esa época)
con sus templos y palacios; con sus canales, carreteras y calles; con sus barrios y
sus tianguis.
Uno de los valores fundamentales del
trabajo de Hauck consiste en un análisis
exacto y una enumeración de los "calpulli" (barrios), en los cuales todavía Bandelier quería ver clanes exógamos y patri lineales, tesis que ya fue refutada en
1931 por Manuel Moreno. Hauck dice:
"Nunca hubo dudas sobre la existencia
de cinco grandes unidades urbanas, Tlatelolco, Cuepopan, Azacualco, 'Moyotlan y
Teopan, como lo mencionan todos los
cronistas y como encuentra su expresión
a principios del siglo XIX en los nombres
de las cinco parroquias principales. Pero
cada uno de estos núcleos era a su vez
subdividido en un gran número de los
llamados calpullis" ( 1 p. 85). "Cada
uno de estos calpullis tenía su propio templo pequeño, una escuela para los jóvenes
solteros ( telpochcalli), un dirigente ( calpullec), y sus propias festividades. Era el
calpulli la representación de una unidad
militar, económica y administrativa, en
breves palabras era la célula. básica; de
un conjunto muy grande de ellas se edificó el estado entero" ( 1, p. 86).
Es de particular interés que Hauck pudo ampliar el número de calpullis calculado por Alfonso Caso en la capital
Azteca ( "Los barrios antiguos de Tenochtitlan y Tlaltelolco"; México, 1956) a
través de estudios minuciosos hasta un

número no menor de 90 y no mayor de

108.
Después de investigaciones acerca del
comercio "local" y de "largas distancias"
de los Aztecas; acerca de sus tribu tos, sus
impuestos y el empleo de estos recursos;
acerca de compañías de artesanos, de
comerciantes; acerca de los transportes,
de los métodos de comercio, etc., el autor llega a una de sus pre-0cupaciones
princip1les: La estadística de la población ( 1, p. 146 y ss.), El refuta los resultados de Cook y Simpson, porque considera que se apoyan sobre un fundamento demasiado endeble, y después de
servirse de un método utilizado para
cálculos demográficos sobre ciudades del
medioevo europeo, cuando se carecía totalmen •e cte fuentes, y que conduce a valores muy aproximados ( deducciones del
número de habitantes de un congÍomerado urbano, en función de su superficie), cree él que la capital de los Aztecas en los años cercanos a la conquista
contaba con no menos de 100,000 y no
más de 150,000 habitantes. Esto significa que Tenochtitlan era comparable a
las más grandes aglomeraciones urbanas
de la Europa del siglo XVI.
En su luenga parte final se permite el
autor unas opiniones muy personales de
contenido histórico-filosófico, en las cuales yo no quisiera entrar porque se alejan
mucho del marco del México pre-cortesiano. Pero sería deseable una vez que su
tesis fuera traducida al español entrar
en ella, porque se puede suponer que más
bien aquí que en Alemania se puede
abrir un1 polémica que podría ampliar
en aigo nuestro propio campo histórico.
Mo1sÉs

GARY

EDMUND S. URBANSKI. Angloamérica e
Hispanoamérica. Análisis de dos civilizaciones.
EDMUND STEPHEN URBANSKI es un escritor americano que se ha hispanoame-

ricanizado, d;ce Ramiro Lagos en su
prólogo a Angloamérica e Hispa11oamérica, análisis de dos civilizaciones, libro que
el autor de habla inglesa escribió directamente en español.
En esta obra, publicada por la Editorial Studium, de Madrid, en 1965, Urbanski se propone demostrarnos de un
modo factual y objetivo que, a pesar de
las diferencias histórico-sociales que dividen a las dos Américas, en el fondo laten semejanzas espirituales que pueden
llevar a un mejor entendimiento a estos
dos pueblos del Nuevo Mundo: la América Inglesa y la América Hispana.
Las ideas de comprensión son urgencia
de nuestro ti.empo. Por eso tal vez, por el
apremio del presente, la ob,a que comentamos no se detiene mucho en el pas:ido
histórico de las ya desaparecidas culturas
indígenas, culturas que hubieron de ceder
al impulso dominante de lo español aun
en la formación de la civilización mestiza
contemporánea. Sin detenerse, pues, en la
época prehispánica, su estudio arranca del
período colonial. Tomemos algunos puntos
en que se destacan varios contrastes en la
historia colonial de los Estados Unidos y
de la América Latina.
Sobre el fondo de nuestra común fe
cristiana y nuestro igualmente enérgico
espíritu de libertad e independencia, el
autor va apuntando aquí y allá diferencias singulares. Primero, la raza, que es
un factor básico en la diferenciación de
los modos de ser americanos. Luego, las
dos religiones en su primera etapa de evolución como movimientos divergentes: un
catolicismo de inquisición y un protestantismo puritano. Finalmente, dos circunstancias culturales: el humanismo renacentista de las cultivadas minorías de colonos
españoles y la falta de una tradición
cultural entre los colonos angloamericanos. Humanismo y Renacimiento artístico,
a los que yo añadiría el posterior movimiento barroco, fueron la mejor inspira-

ción creadora de literatura y arte coloniales en Hispanoamérica. En la América
inglesa, Urbanski no encuentra ningún
movimiento importante y productivo hasta la aparición del iluminismo, entrado
ya el siglo XVIII. Por lo que ve a los
propios colonos, éstos se distinguen en dos
tipos sociales característicos: por un lado aventureros que no tienen el propósito de establecer un hogar ni radicar en
América definitivamente, sino alientan la
idea de volver a España, y por otro lado
inmigrantes religiosos, peregrinos que salen de su patria en busca de una tierra
prometida para crear un nuevo país, pues
ellos no volverán.
Esta diferenciación, que constituye un
punto de apoyo en la conciencia histórica norteamericana, para nuestro autor representa un factor determinante en la
dedicación liberal y desorganizada de los
españoles a la agricultura, ganaderla y
explotación minera, y en la organización
del trabajo que propició la expansión
industrial de la economia angloamericana.
¿ Cómo explicar la desproporción de los
dos resultados?
Nuestro escritor sostiene que los españoles llegaron acá con aspiraciones en que
alentaba el espíritu de aventura personal
y el común ideal de evangelizar a los indios, mientras los ingleses venían desalentados de la situación religiosa en su
país y no buscaban más que una nueva
vida, personal y colectiva, que les perteneciera por entero, sin tener que compartir nada con nativos ni extraños. Estos
objetivos intencionales explican la formación de una mentalidad anglosajona fundada en conceptos egocéntricos y en la
conciencia del propio poder. Los colonos
anglo-nórdicos llegaron aquí para fundar
un hogar y crear medios de vida. De esta
manera surgió una clase media que fue
creciendo hasta llegar ahora a constituir
el tipo común del hombre americano; en
cambio los conquistadores españoles que

639

638

•

�no vinieron con la idea de quedarse permanentemente, no legraron afianzar una
estructura social completa y firmemente
organizada. Los que habían nacido en España constituían aquí sólo un pequeño
grupo y sus hijos, americanos, formaron
una minoría con ambiciones de mando
que sus padres no les querían ceder. La
población más numerosa en Hispanoamérica fueron los hijos de indios y españoles, o sea, los mestizos. Estos quedaron
durante toda la colonia relegados a la clase más baja de las ciudades, correspondiente a la de los indios en el campo. La
educación del mestizo en nuestros días ha
logrado elevarlo a una clase media económica y espiritualmente fuerte en casi todos los países latinoamericanos.
Cualesquiera que hayan sido las causas
de la mezcla de sangre indía y española,
ahora se le considera en general favorablemente, mientras la separación racial
del indio y del negro en Estados Unidos
ha sido bastante criticada.
Urbanski ofrece la siguiente explicación
de la segregación de los indios. Dice que
no pudo haber convivencia alguna que
propiciara los matrimonios interraciales
porque la vida "pacífica" de los colonos
"no desanimó a los indios en su hostilidad". Tal explicación, que apunta al lado
de otras más serias, parece casi inspirada
en una película del oeste. De cualquier
modo, desde un principio españoles e ingleses formaron dos tipos de razas: mezclada y no mezclada.
Un comentario:
En repetidas ocasiones nuestro autor
habla de los Estados Unidos como un
"crisol de razas", pero creo que le da a
este término un sentido muy lato. Esta
denominación, con el apoyo de varios escritores, la presenta aplicable aun a los
europeos. Pero una cosa es la unión de
varios grupos dentro de una misma raza,
y otra la mezcla de dos razas distintas, como la blanca y la negra o la india. Lo que

640

se halla mezclado en Estados U nidos son
diferentes ramas de una sola raza: la raza
blanca. El gran crisol americano no es
de razas sino de culturas; en él se han
fundido elementos culturales de varios orígenes, incluso ritmos africanos. Por eso,
mientras la verdadera fusión de distintas
razas en América Latim dio por resultado
una nueva ra7.a, mestiza, la blanca Angloamérica no se ha fundido aún en una tercera raza pero sí ha creado una nueva
cultura y civilización claramente diferenciada de la original europea.
Diferencias idiosincráticas.
En nuestra época se han acentuado las
diferencias mientras van ampliándose, a
su vez, las semejanzas. Si tomamos como
punto de partida el hecho de la Independencia, vemos que Estados Unidos se adelantó en ella a Latinoamérica en casi medio siglo. Después, mientras en nuestra
América siguieron por todo el siglo diecinueve una serie de luchas políticas y sociales, en el país del norte lograron sentar y estructurar las bases económicas de
su desarrollo tecnológico. Los hábitos económicos heredados de Inglaterra y España
produjeron lo que podría resumirse, respectivamente, como el sistema de compañías mercantiles anónimas e impersonales
y el que Vasconcelos llama el estilo de
"señores" o personas de la más alta responsabilidad. Este último no es realmente
un sistema económico, ni siquiera es un
sistema sino simplemente una idea magnificada de la persona. En cambio, las
compañías colectivas e impersonales de los
ingleses fueron el origen del complejo sistema económico conocido ahora como capitalismo americano. Sin verdadero sistema ni organización, la economía latinoamericana no ha podido desarrollarse
efectivamente. Desorganizada desde su
-base, que es la agricultura, su desenvolvimiento industrial se ha limitado hasta
ahora, en términos generales, a la producción improductiva, consumible, de

materias primas. No hay, pues, puntos de
comparación proporcionada entre las dos
economías. Sin embargo, sí podemos confrontarlas en sus implicaciones sociales.
Así, mientras en nuestra agricultura perduran todavía algunos rasgos de conservatismo colonial, en la vida industrial en
desarrollo se ha logrado crear una conciencia social más progresiva que en Estados Unidos. Por ello me permito disentir de Urbanski cuando habla de un tradicionalismo social en América Latina
tierra de revoluciones. Los trabajador~
son más rebeldes y el gobierno está, al
menos en teoría, de su lado. Las leyes
del trabajo les son más favorables, les conceden más prestaciones colectivas (para
subsanar los deficientes salarios) y los
protegen más. No se puede desocupar a
alguien sin indemnizarlo. Los contratos
no son libres, individuales y temporales,
sino obligatorios por tiempo indefinido y
colectivos. Un periódico neoyorquino no •
pudo entender la participación de los trabajadores mexicanos en las utilidades de
la empresa, porque no había también una
participación en las pérdídas. En su criterio, la justicia social está supeditada
a las exigencias económicas y no a la inversa, como se piensa en Latinoamérica,
donde la socialización de la economía es
mucho más decidida y audaz que en Norteamérica.
Costumbres sociales:
Entre las diferencias de costumbres que
Urbanski señala atinadamente como parti:ularidades de cada sociedad están, por
eJemplo, la mecanización y motorización
de la vida norteamericana; la unidad moral de la familia latina frente a la autosuficiencia del individuo en la anglosajona; las ideas de matrimonio y divorcio;
la cortesía con los mayores y la libertad
de trato entre los jóvenes de ambos sexos·
el predominio del hombre en la Améri~
Latina y de la mujer en Estados Unidos;
la televisión y las diversiones públicas; la

estimación del trabajo como un bien maravilloso o su resignada aceptación como
un mal inevitable; la moralidad sexual; la
amistad como una relación social o como
un sentimiento personal, etc., etc.
·
La política:
En este campo, el autor que comentamos reduce nuestras diferencias a dos términos: democracia y despotismos, es decir,
el gobierno de todos y el de un hombre
o un grupo. El gobierno de un solo hombre, dictador civil o militar, se ha considerado muchas veces como el único o al
menos el más eficaz remedio para la anarquía. En Estados Unidos, dice Urbanski,
por lo menos supuestamente sigue el pueblo primero al partido y después al candidato, pero en Hispanoamérica se sigue
ante todo al hombre, a la persona. El peroonalismo viene a ser la simbolización o
encarnación personal de una idea política.
Cita ejemplos como éstos: peronismo, trujillismo, carrancismo. . . que en España
han tenido equivalentes como nombres
de: primorriverismo, azañismo, franquismo, etc. Respecto al poder presidencial,
en nuestros países es casi absoluto, mientras que en Estados Unidos•se halla sometido a la constitución y limitado en su
ejercicio por los otros dos poderes. Las
constituciones latinoamericanas son hermosas, pero inefectivas. La política de
dos partidos allá y de un partido oficial
• aquí, particularmente en México, es otra
característica bien visible. Nuestro concepto de democracia, que Urbanski llama
"autoritaria", no corresponde ni a la europea ni a la norteamericana. Podría resumirse en pocas palabras la definición de
tal concepto: es una democraea de minorías, no de mayorías.
La educación y la religión:
Nuestro crítico analiza igualmente estos dos factores culturales. En el campo
educativo nos da esta síntesis comparativa: "Algunas veces, la cultura hispanoamericana cualitativa se o~ne a la cul-

641
H

�tura cuantitativa de Angloamérica". Calidad versus cantidad, muy bien, pero eso
significa que en Latinoamérica hay solamente pocos individuos que disfrutan de
esa educación selecta dentro de las grandes masas de iletrados. En Estados Unidos la educación no es selectiva, no forma "élites", sino es general e igual para
todos. Es más beneficiosa. Estas ideas se
pueden representar gráficamente: Educación en línea vertical para Latinoamérica y en un plano longitudinal y de gran
amplitud para Estados Unidos. El defecto de aquélla es la ignorancia de muchos
y el de ésta es la falta de originalidad
creadora, pues la cultura general americana es de todos y de nadie, es una cultura anónima.
En la educación superior, las diferencias
más notables se encuentran en la organización de las universidades y en sus metas académicas. La universidad latinoamericana opera sin fondos económicos suficientes. Anda en el aire. La universidad
norteamericana, con los pies en tierra, no
se mueve sino sobre presupuestos anticipados para todos sus programas y actividades, y estos presupuestos le permiten
siempre adecuar sus planes a sus ambiciones. Las metas académicas son de complementar, en nuestros países, las tradicionales carreras humanlsticas con nuevos
estudios científicos y tecnológicos, y de
darle, en los centros universitarios americanos cada vez más importancia a las
humanidades, aunque sin otorgarles la
dignidad de materias básicas en una estructuración cultural, pues las ciencias Y
técnicas se van desplegando en abanico
de especializaciones, a nuestro parecer,
excesivamente dispersas. Para terminar su
estudio de la educación con una nota sobre su aspecto social, nuestro autor dice:
"En nuestra valoración llegamos a la siguiente conclusión: mientras Angloamérica llega a su desarrollo cultural a través de la prosperidad económica y bien-

642

estar social, Hispanoamérica desarrolla su
vida cultural independientemente, utilizándola como base para el mejoramiento
económico y social".
El último tema del estudio antropocultural que comentamos es la religión,
y ésta, según Urbanski, sigue en Hispanoamérica un lineamiento dogmático y en
Estados Unidos está animada de un espíritu liberal. Respecto a la inspiración
religiosa de las dos culturas, indica que:
"La tradición puritana de los primeros
inmigrantes dio a la civilización angloamericana cierto sello de identificación
con su progreso económico-social y su
liberalismo en el sentido intelectual. Adheridos a su fe protestan te, los angloamericanos encontraban tal vez en ella
menos inspiración para su vida cultural
que los colonos españoles, cuya literatura,
Bellas Artes y arquitectura giraban alrededor de la religión católica".
La cultura latinoamericana moderna ya
no es• eclesiástica, pero la religión sigue
siendo una fuerza popularmente colectiva,
no un asunto personal y privado como en
Estados Unidos. La religión común es la
católica. En Norteamérica no hay una
religión dominante, común. Entre nosotros, el culto adquiere caracteres de fervor local, regional o nacional, en múltiples ocasiones. Las fiestas religiosas reúnen más gente del pueblo que las fiestas
cívicas y las dos tienen un espíritu totalmente diferente. En Estados Unidos, en
cambio, existe un secularismo espiritual
que ha dado origen a lo que han llamado
una "religión cívica", religión oficial inspirada en el cristianismo, pero distinta de
él, independiente. Sus ritos son de carácter cívico secular, como las celebraciones
del "día de gracias" en que se come pavo, o el "domingo de pascua" en que se
estrena ropa nueva y los niños juegan con
unos "huevos de coneja", o aun la Navidad con su comercio de regalos y simbolismos no cristianos. Religión oficial, por-

que se acostumbra invocar a Dios de
oficio, ya sea en los tribunales, fiestas escolares o institucionales o aun en discursos
de políticos.
Este espíritu de secularización liberal
permite una tolerancia que no es posible
donde la religión mueve pasiones y creencias fundamentales con las que nos identificamos decididamente. Al apasionamiento con que se defienden como cosa
propia las ideas religiosas, nuestro autor
lo considera ''dogmatismo" y a lo que pudiéramos tachar de despego o falta de interés vital en la religión, el autor lo llama "liberalismo".
En mi parecer, la comparación última
de las dos culturas tiene que completarse
desde adentro, esto es, desde los puntos
de vista de los actores y consumidores,
digamos, de esos modos comunes de ser
y pensar. El punto de vista externo de
un imparcial, y extraño, observador y
juez, es insuficiente; no importa lo bien
documentado que esté. Por eso, los resultados observables desde afuera -y afuera
quedan aun las obras de investigadores
nacionales, pues los libros no dialogan-,
tienen que confrontarse en choque íntimo,
dialéctico, con las experiencias y puntos
de vista subjetivos de los que actúan y
sufren el fondo vital de una cultura. Esa
confrontación es lo que buscó nuestro
autor. Desde la Universidad de Notre
Dame varios profesores "latinos" estuvimos dialogando con él sobre el contenido
de su libro Angloamérica e Hispanoamérica, y como me indicó en carta personal,
algunas de nuestras "ideas" le parecieron
bien para emplearlas en el texto. Sigo yo
en diálogo con él sobre este libro que le
han pedido adapte a texto universitario
para cursos sobre las dos grandes civilizaciones de América. Esperarnos con verdadero interés su aparición, pues sin duda
será un buen paso en la búsqueda de un
entendimiento que convierta la dialéctica

o sintesis lógica de hechos contrarios en
dialógica o cordial acuerdo de ideas 'afines.
MANUEL MENDOZA SÁNCHEZ

•

Nacogdoches, Texas, junio de 1967.

JI¡Ns KELSEN. Principios de Derecho
Internacional Público.

KELSEN, PROFESOR Emérito de la
Universidad de California y Miembro Honorario del "Institute de Droit Internacional" y una de las más brillantes figuras en el campo de los estudiosos del derecho, ve ahora su interesante obra Principios de Derecho Internacional Público
vertida al castellano en traducción de los
Profesores Hugo Caminos y Ernesto C.
Hermida, en obra publicada por la editorial "El Ateneo" de Buenos Aires, obra
que en su versión original llena el título
"Principies of lnternational Law".
De acuerdo con el propio Kelsen, "este libro se ha compuesto como una introducción al estudio del Derecho Internacional", examinándose su naturaleza y sus
conceptos básicos, así como su estructura
y la posesión que cuenta en el campo del
Derecho General.
Kelsen elabora una teoría del Derecho
Internacional, al hacer tal análisis. Nos
habla de la costumbre acerca de la división tradicional del Derecho Internacional en dos partes principales: el derecho
de paz y el derecho de guerra.
De acuerdo con el autor, establece que
en primer lugar, "es al Derecho Internacional general al que se re/ieren los principios''. El Derecho Internacional particular creado por los tratados, solamente
se examina con el fin de demostrar las
posibilidades de desarrollar el Derecho
Internacional de una manera técnicamente progresiva.
Así, en el capítulo primero se conteroHANS

643
H

�pla la naturaleza del Derecho Internacional: actos ilícitos internacionales y sanciones internacionales.
En el capítulo segundo se estudian las
esferas de validez del Derecho• Internacional.
En el capítulo tercero se trata de lo
relativo a la función esencial del Derecho: la determinación de las esferas ge
validez de los órdenes jurídicos internacionales por el orden jurídico internacional ( existencia jurídica del Estado).
En el capítulo cuarto se estudia lo re-

lativo a la creación y aplicación del Derecho Internacional, y por último, en el
capítulo quinto se establece la diferenciación entre Derecho Internacional y
Derecho Nacional.
A través de sus 385 páginas el nutrido
contenido de esta obra, pone de manifiesto la profundidad del pensamiento del
maestro creador de la Teoría Pura del
Derecho y su aportación al Derecho Internacional no menos significativa.

CANJE

PUBLICACIONES RECIBIDAS
Lrc. ALBERTO GARcÍA GÓMEZ
ALEMANIA
lnstitut für Auslandsbeziehungen, Stuttgart, 1966.
Problems of the peoples o/ the USSR, Munich, Gennany, No. 26 Winter 1966.

ARGENTINA
· ALBERINI, CoRIOLANO, Problemas de la Historia de las Ideas Fílos6ficas en la Argentina,
Instituto de Estudios Sociales y del Pensamiento Argentino, Departamento de Filosofía,
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de la Plata, 1966.
Bibliografía Argentina de Artes y Letras, Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires,
Nos. 24, 25-26, 27-28, 29-30, 31.
Estudios, revista argentina de cultura, información y documentación, Buenos Aires, Nos.
580, 581, 582, 584, 585.
MuR, MANUELA, Luz entre sueños. Buenos Aires, 1966.
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Revista de Literaturas Modernas, Universidad Nacional de Cuyo, Facultad de Filosofía y
Letras, Instituto de Literaturas Modernas, Mendoza, No. 4, 1965.
Sapientia, Universidad Católica Argentina de Santa María de los Buenos Aires, Dirección y Administración Seminario Mayor San José, La Plata, Año XXII, No. 85, 1967.
Universidad, publicación de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Nos. 67, 68.
Versión, revista de la Biblioteca Pública General San Mart'm, Mendoza, No. 5, 1966.

COLOMBIA
Colegio de Bibliotecarios Colombianos, Editorial Universidad de Antioquía, Medellín,
No. 4, Enero-Diciembre, 1966.

DÍAz DÍAz, OswALDO, Teatro, Publicaciones Editoriales Bogotá. Bogotá, 1963.

645

644

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Antioquía, Medellín, Nos. 70, 71.
Franciscanum, Colegio Mayor de San Buenaventura, Bogotá, Año IX, No. 26, MayoAgosto, 1967.
Thesavrvs, Boletín del Instituto Caro y Cuervo,,Bogotá, Nos. 1, 2 y 3 correspondientes
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COSTA RICA

Revista de Ciencias Jurídicas, Universidad de Costa Rica, Escuela de Derecho, No. 8, 1966.

CUBA
BruTo, FEDERICO, Venezuela Siglo XX, Casa de las Américas, La Habana, Premio Ensayo 1967.
Casa de las Américas, La Habana, No. 45, 1967.
GRANDE, FÉLIX, Blanco Spirituals, Casa de las Américas, La Habana, Premio Poesía
1967.
Islas, revista de la Universidad Central de las Villas, Santa Clara, Cuba. Vol. VIII,
No. 3, 1966. Vol. IX, No. 1, 1967. No. 2, 1967, No. 3, 1967.
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Universidad Central "Marta Abreu" de las Villas, Santa Clara, 1966.

ECUADOR

Anales, Universidad de Cuenca, No. 2, Abril-Junio de 1967, No. 3-4, Julio-Diciembre.
Boletín de la Academia Nacional de Historia, Quito, Vol. XLIX, No. 108, Julio-Diciembre de 1966.

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pp. Franciscanos, Madrid, Año XXVI, No. 104. Octubre-Diciembre de 1966, Año
XXVII, No. 105, Enero-Marzo de 1967, Año XXVII, No. 106, Abril-Junio de 1967.
Avgvstinvs, revista trimestral publicada por los padres Agustinos Recoletos, Madrid, Nos.
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Convivium, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Barcelona, No. 22, EneroAbril, 1966.
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646

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FRANCIA
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Revista Histórica, publicación del Museo Histórico Nacional, Montevideo, Nos. 58-60,
61-63, 70-72, 73-75, 76-78, 79-81, 82-84, 88-90, 91-93, 94-96, 97-99, 100-102,
103-105, 406-108, 109-111, correspondientes a 1953, 1954, 1955, 1956, 1957, 1958,
1960, 1961, 1962, 1963, 1964, 1965, 1966.

VENEZIA
ATTI, Instituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti, Anno Accadernico CXXVIII, Tomo
CXXIV, 1965-1966.

VENEZUELA
Cultura Universitaria, revista de la Dirección de Cultura de la Universidad Central de
Venezuela, Caracas, Abril-Junio 1966, Julio-Septiembre 1966.

648
649

�Terminóse de imprimir el día
29 de marzo de 1968 en los Talleres de la Editorial Jus, S. A.,
Plaza de Abasolo número 14-,
Col. Guerrero. México 3, D. F.
El tiro fue de 1,000 ejemplares.

N~

0383

�</text>
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                </elementTextContainer>
              </element>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>•
Y Baroja, cáusticamente: "En muchas afirmaciones Ortega no ha acertado
porque creo que es hombre de más cultura que intuición. Yo lo siento, porque
como he dicho en otra parte, lo consideraba como la única posibilidad de filósofo que había en España en nuestro tiempo (flechazo al Tema, sentimos),
y me parece que esa posibilidad de filósofo no se ha realizado y creo que va
quedando en escritor brillante". (El Escritor según Él y según los Críticos, Ed.
Biblioteca Nueva, Madrid, 1952, p. 152).
Ortega pasará cual literato, no filósofo, ni siquiera pensador de alguna
originalidad, pese a los ditirambos de sus partidarios. Y le preocupa "la pelusidad" mientras Zubiri se encuentra anhelante de esencias. "A Zubiri sólo
le preocupa la verdad y de ahí que no repare en el brillo de las imágenes ni
en la belleza de la expresión del pensamiento". (Julián Izquierdo Ortega,
La Filosofía Española en los últimos años, "Cuadernos Americanos", México,
enero-febrero, 1963, p. 147).
Pocos quieren reconocer lo indudable, y los años se encargarán de probarlo :
Zubiri es un filósofo, mejor, el filósofo español de nuestra etapa, perteneciendo
al pensamiento y no a las letras cual "su" maestro... Ese "discípulo", a diferencia de los demás (Gaos, Recaséns, García Morente) , expone su doctrina
rigurosamente y nunca desciende a divulgador o propagandista, tal Sobre la
Esencia, habiendo allí más meollo que en muchos de los tomos y folletos
orteguianos: "es, quizá, el mejor filósofo, en el sentido canónico del término
que tiene hoy España" (Sciacca, obr. cit., p. 508).
En otra oportunidad hemos practicado con amplitud ese contraste, pero
basta lo anterior para captar cuánto debe Ortega a Dilthey, hasta títulos y
planteamiento. Lo mismo a Scheler, a Hegel. .. en fin. Apenas resta darle
término a estas conexiones mentales con algo de Dilthey, al concluir su Sueño:
"La melodía de nuestra vida lleva el acompañamiento pesado. El hombre se
libera del tormento del momento y de la fugacidad de toda alegría sólo
mediante la entrega a los grandes poderes objetivos que ha engendrado la
historia. Entrega a ellos, y no subjetividad del arbitrio y del goce; sólo así
procuraremos la reconciliación de la personalidad soberana con el curso cósmico".24
belión de las Masas, muestra de microensayismo interjeccionista, cabe en la segunda,
cuando naufragó en meras exclamaciones: ¡ ah, el hombre-masa! ( el bárbaro tecnificado de Keyserling); ¡ oh, el hombre sin la nobleza que obliga!, y por el estilo.
•• Estupendamente expresó Vasconcelos, en el Prólogo a mi Itinerario Filos6fico,
cit.: "Y ya se sabe que, así como un poeta, todo mortal es un poco filósofo. Padecemos todos la inquietud de lo desconocido: afán de poesía, necesidad de filosofia". Dilthey, desde su altura, no representa la excepción, por más que muchos no hayan reparado en el afán por quedarse en la necesidad.

670

Sección Quinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

�FILOSOFAR DE LEO GABRIEL SOBRE "HOMBRE Y
MUNDO EN LA ENCRUCIJADA"
Por el DR. AcusTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

I
EL PRoF. DR. LEo GABRJEL ENSAYA, en su obra Hombre y Mundo en la Encrucijada,
una visión amplia de la situación espiritual de nuestro tiempo. Una crítica del psicoanálisis, del existencialismo y del materialismo dialéctico y un estudio de la libertad desde
la idea cristiana de lo personal, muestra, en todo momento, un serio conocimiento
de la extensa zona del moderno desarrollo de las ciencias naturales y físicas. Sabe
descubrir, con verdadera agudeza, los puntos vulnerables del psicoanálisis, del existencialismo y del materialismo dialéctico. Pero no se trata, tan sólo, de una lúcida
crítica. Se pretende ofrecer andamios para las ideas, apuntar la "lisis" después de la
crisis. Sabe que para el hombre de la actualidad es sin duda algo fundamental no
fracasar en cuanto hombre" (p. 13). En rigor, no estamos ante la nada; estamos en
el todo. Y el todo se centra en el Ser. El pensamiento de la época contrarresta las
tendencias de nihilidad con el sentido por el todo. Para la física clásico-mecanicista el
mundo es materia, compuesta de átomos, que llena el espacio absoluto. Los átomos
se agrupan en moléculas y éstas a su vez en cuerpos de distintos tamaños. Sólo las
partes serían reales. La teoría unitaria del campo, buscada por Einstein, parece haber
sido lograda con la reciente fórmula del universo publicada por Heisenberg. Se intenta una síntesis máxima, contemplando al universo como estructura plástica de espacio-tiempo que se actualiza en los diversos puntos y en formas relativamente distintas.
La teoría de los quanta de Max Planck nos viene a decir que "la naturaleza da saltos". Sommerfeld emplea la imagen del salto del gato, que dispone dirección y fuerza
del salto en orden al fin que ha de alcanzar. No han faltado intentos - fallidos por
cierto- para vislumbrar el primer indicio de libertad sobre el terreno físico. Acaso
pueda decirse que a través del velo que se transparenta en el mundo físico, nos mira
hoy el ojo del Creador, quien con la virtud de su pensamiento y visión transforma
el orden de la naturaleza y de la historia, orientado a la unidad como universo, en el
orden pulsante del Ser dentro del todo que El arrancó --al crear- a la nada. En
todo caso, cabe advertir que el orden del ser es el campo metafísico directivo lo
mismo en la física que en la vida del hombre.
Resumiendo el aspecto de la materia, Leo Gabriel afirma: "el átomo no es una
última porción; es el todo primario. Desde este todo se levanta el nuevo universo. Y

673
H43

�tanto demuestra el átomo la urgencia del todo, que por su desintegración interna en
la fisión del núcleo se provocan justamente reacciones que originan una enorme
destrucción. Es oportuno, en este punto, apuntar al hecho claro de que únicamente
el todo y su orden tiene consistencia y otorga consistencia.
Por la independización del tiempo como cuarta dimensión corresponde también un
momento histórico al cosmos físico, que la astrofísica hace resaltar por su orientación
hacia la cosmología y a los problemas del origen del mundo.
Determinaciones y constataciones astrofísicas, como el desplazamiento del rojo en el
espectro de sistemas celestes lejanos, ponen de manifiesto un movimiento centrífugo
de los cuerpos siderales y asi una expansión global del universo entero, que tiene
que haber recibido un día su comienzo. De este modo se completa la finitud espacial
del mundo de Einstein y de Sitter por la finitud temporal a base de la nueva cosmología" (p. 24).
La esencia de la vida se afianza en el sistemático apoderamiento de la materia en
medio de la multiplicidad de formas especificas de evolución y de estructuras de
ambiente. Trátase de un movimiento inespacial de la configuración creadora de las
formas. Hay una incondicional preeminencia del todo ante las partes y una señera
disponibilidad sobre las leyes de la materia y del espacio. El grado de libertad en el
movimiento creador de la fonna de la vida se hace diáfano y patente. Hemos trascendido la esfera del movimiento de probabilidad del mundo físico.

11
La imagen del hombre es compleja. Estamos ante un microcosmos. Pero cabe decir que estamos también, como lo apunta Gehlen, ante un ser "deficitorio". Su pobreza de instintos, su inseguridad frente a la situación de la naturaleza así lo atestiguan. "El hombre no puede existir desde la inmediatez de un mecanismo de reacción
a los estímulos como el animal, sino apoyado en la mediación consciente, por el
pensamiento y la libre autodeterminación, desde la dimensión de interioridad de su
propio ser sí mismo. Por eso dice el biólogo Portmann con mucha razón: 'el animal
vive su vida, el hombre guía y encauza su existir, todo el conjunto somático-anímico
de la vida del hombre se proyecta derechamente en el marco de sus deficiencias
biológicas al reducido ámbito de la libertad, al área de la autoconfiguración propia
consciente y firme". (p. 42). Max Scheler había llamado al hombre el gran decidor
de "no", el asceta de la vida. Leo Gabriel nos dice ahora que "el hombre" se construye su mundo y se esboza en él asimismo en cuanto hombre. No contradice las leyes
de la naturaleza; las sobrepasa. Al hombre no le corresponde un ambiente, le pertenece el universo. El espíritu transpone espacio y tiempo. El cosmos se precipita hacia
la interioridad del hombre. Y retoma desde dentro a una configuración nueva en las
obras y creaciones del espíritu: arte, ciencia, técnica. Al desligarse del clausuramiento
en el universo, al penetrar en su intimidad y encontrar su verdadera mismidad, el
hombre -ser dialógico-- se toma persona. Pero la personalidad no debe absolutizarse
ni aislarse. El ser es el ultimero e insondable fondo en que se fundamenta el hombre.
Resulta urgente, para un filósofo de la actualidad, la fundamentación del verdadero todo. El mundo de hoy precisa, más que nunca, la unidad densa de una realidad
que abarque al todo. La libertad de la personalidad y del todo universalista de un
orden de la humanidad y del humanitarismo se yergue contra el totalitarismo de los

674

?

ts~emru: _materialista
~ecarucista de _la fuerza. Los fundamentos de la realidad reg:¡oso-etlca son los umcos que garanttzan en su origen toda verdad bondad
b _
lleza_. Hasta aquí las líneas directrices del Capítulo I del libro qu' e comentamos,
y e
dedicad o a la situación espiritual.
En el capítulo 11, "Psicoanálisis -El Problema de la Personalidad-" L
G
b· 1
·
, eo ane emp1~za por_ h~blar~os de los antecedentes en el hallazgo del "subconsciente":
San Agusun, Le1bruz, Bauer. Equivocaciones, sueños, libido, neurosis, instinto de
muerte son puntos clave en la interpretación y crítica del pensamiento freudia
E
· ·, d 1 •
no. s
as~irac10n e ps1co:inálisis ir hasta el fondo de los fenómenos por una consideración
one~~da a ~a totalidad Y teleología por un esclarecimiento del sentido total. La for~ac1on de _cifras en el sueño la pone Freud expresamente en relación con un mecamsmo 3:c:uco de . la _formación de la escritura (jeroglíficos). Esta retroreferencia es
caractenstlca
del 1nstmto
freudiano de remontarse hasta las "primi..:
·
· · d
.,
uvas" f ormas ongmanas e expres1on en la historia. La incursión llega hasta el pasado más remoto
Con resp~cto a la vida, se arri~a a lo~ protozoos. -Con respecto al hombre, llega Freud
ontogenéticamente
hasta
la primera infancia' y filogenéticamente hasta 1os mismos
·
lb
· ••
.
a o~es p~rm1t1vos e mta~tos en la cultura del género humano. En el mundo de los
apetitos Juega la sexuah~ad ~n papel decisivo en la formación de la personalidad
hum~a. La ,5?ltura o aislamiento del apetito sexual en el hombre, respecto a la
func10n específica de la procreación, se irradia a la totalidad de la personalidad M
parece que Leo_ Gabriel omite, en el problema de la líbido, el aspecto esencial. Freu;
post~a dogmátl~ente que la energía afectiva es por esencia sexual. No parece advert1r que el afluJo de la energía afectiva indiferenciada hacia las funciones s peri
del al
ta "
l"
u
ores
es n norma como el que conduce a la líbido hacia la sexualidad. Resulta ridículo pretender dar cuenta de la obra de un Cervantes, de un Goethe, de
un ~hakespeare o de un San Juan de la Cruz, mediante el análisis de supuestos
confli;tós sexual_es ?e sus autores. En Freud, el yo no queda amenazado y sojuzgado
tan ~o.lo por. el_ mstlnto subsconsciente, sino primaria y primordialmente por el super-yo
( es~mtu ob1et:1vo). El desmoro_namiento de la personalidad se produce por el aplas~ento del elemento_ subconsciente y la tendencia represiva del superconsciente. Ademas, no hay que _olV1darlo, Freud habla del retroceso de la vida a lo anorgánico.
Contra
la tendencia de unidad actúa siempre una tendencia de diV1s10n,
· ·' d e d.1sgre.
gación que lleva a la muerte. Hay -freudianamente hablando-- un verdadero apetito
de la muerte.

1?ª,

El capít~~ 111 de la _obra, Marxismo y Existencialismo, se centra, sobre todo, en
la problemati~ de la _libertad. El marxismo es incapaz de comprender la historia
como. ;l despliegue existencial de todo el hombre en las múltiples formas de sú
conexion con el mundo y la circunstancia. "En este proceso dialógico se caracteriza
al hombre, desde ~l ángulo de su creacionismo, como sujeto de la historia -escribe
e~ Pr~f. Leo_ Gabriel,-:-;- Y no como mero objeto. El hombre tiene historia, y no la
hist?na le tiene a el . (p. 87). Contra un sector del existencialismo, Leo Gabriel
advierte que el hombr~ no es todo, que no podemos caer en una totalización del
hombre, en el antropologismo. Sartre, por ejemplo, no traspasa la divisoria de sujeto
Y objeto. Pierde la auténtica dimensión ontológica para quedarse en una perspectiva
psico-fenomenológica-vivencial. Su existencialismo es un materialismo epifenomenístico.
Me parecen especialmente penetrantes las páginas que dedica Leo Gabriel a Martin
Heidegger y a Peter Wust. Peter Wust es el único entre los pensadores existencialistas que toca, en su meollo, el problema crítico del conocimiento. El distingue las

675

�formas de certeza: así la "certitudo mathematica" -la certeza matemática-, la
"certitudo metaphysica" -la certeza filosófica-. Cuanto más se vuelva, desde los
objetos reales del mundo, la naturaleza, el pensamiento hacia el hombre, ta~to más
deberá abandonar la exactitud y certidumbre. La filosofía guarda una especial relación con el hombre. Es la "scientia humana". No puede abstraer del hombre, ya
que sólo él posee filosofía y se puede expresar a través de ella. Por es~ ~o~parte
ella también -y así lo muestra la historia- el destino del hombre en lo hIStonco. E~
espejo de este destino lo fluctuante e inacabado de una constante lucha. De ah1
:; continuo cambio denir'o de los contenidos del pensamiento filosóffco, la lucha de
direcciones y de sistemas, y de ahí la falta de logros (pues la filosof1~ no ~tesora un
do definitivo) lo inconcluso y sin embargo enormemente conf1gurat1vo de sus
resu lta
,
•
'h
conocimientos. La filosofía es de esta forma una imagen de la e~tencia uman_a.
Más aún, no mera imagen, sino ella misma: "con incertidumbre Y riesgo" (Ungew15sheit und W agnis") .
El fenómeno característico de esta existencia es la índ~le de !nseg~dad en todas
las vertientes del existir: la "insecuritas" . Peter Wust persigue la ms~gund~,d Y d ~ paro de la vida, en la esfera racional. ,del conocimiento, en la dimens1on religiosa

¡,

ante la incertidumbre de nuestra salvac1on.
Es una filosofía agustiniana del "cor inquietum" que encuentra su ~o1:11plemento
pleno sólo por la entrega a Dios, al fondo originario del ser. Este conocmue~t~ _debe
ser transido por la reverencia ante el ser. En esto radica la ver~a~era ob¡etlv1dad,
. u· "dad es una cuestión de postura. Por eso en el conocnmento el acto de
pues ob ¡e VI
d"
.,
·
reflexión debe entrelazarse con el acto de devoción. ~sto e':1':esa una 1mens1on eXIs:
tencial del acto del conocimiento desde la postura €t1co-~elig1osa, a la ~ue. ya presto
atención Kierkegaard y a la que Peter Wust dio testimomo ~n forma autentl~ co~ su
ºd
1 (pp 103-104) Séame permitido expresar ----&lt;i1cho sea entre parentesIS-Vl a persona
•
·
afº "d d
· ·
t Wust es el filósofo europeo con el cual siento tener mayor iD1 a espmque P e er
• d f
'f
L
t
h b le
tual, más estrecho parentesco en el estilo y en la acutu iloso 1ca. amen o no a er
conocido antes de escribir mis 3 obras filosóficas fundament:iies. Acaso en el futuro se
ponga de relieve la influencia de Peter Wust en mi pensamiento.

III
'tul IV y V Leo Gabriel se ocupa de enjuiciar críticamente el "diamat
·
hi , ·
E n 1os cap1 os
soviético-ruso" y de proponer una superación del materialismo. ~~ el 0~1~en st_or:co
del "diamat" (abreviatura oficial de los soviets para e~resar, matenali~mo _d1alectico") distínguense 3 fuentes: pensamiento occidental, 1deolog1as revoluc1onar1as rusas, y '1a personalidad de Lenin que funde creadoramente ambas. Marx Y ~~g~ls --con
todas sus raíces- son las fuentes occidentales. Sabemos que Marx p:etend10 1mpl~tar
n cabeza idealista sobre base y pies materialistas. Todo filosofar de la idea
a H egeI Co
. , •
·
'lO na
depende funcionalmente del vivir económico. La d1alect1ca m~sta _no era so ~
dialéctica conceptual (Hegel), sino una dialéctica político-revoluc10na~~- El pens:1nue~to de la ciencia y de la filosofía se ponen al servicio de la transformac1on revoluc1onar1a
de la sociedad.
El leninismo hace evolucionar el marxismo en 3 puntos: 1) el marxismo decimonónico
representa el extremo grado de densidad de elementos y tensiones con polarida~, opuesta
-idealismo y materialismo- en los sistemas de esa época, pero no es absorc1on Y su-

676

peración. 2) La ideología del materialismo dialéctico es la derivación última y el más
consecuente producto de la dialéctica del espíritu occidental en la época moderna. 3)
Se pretende lograr una síntesis de elementos opuestos, sobre la realidad de la materia
con preferencia e independientemente de toda conciencia. Lenin acentúa dialécticamente el punto de vista realista. Pensar es, para Lenin, un acto puesto en obra.
Pensamiento dialéctico significa actualización revolucionaria de una ideología política. Lenin construye el mecanismo de sociedad y de estado que Stalin lleva a cabo
como un ingeniero su máquina. El superhumanismo despiadado niega, con pasión,
la existencia espiritual personal. La voluntad colectiva de transformación se siente
a sí misma absoluta. El ateísmo -verdadera pasión- pertenece esencialmente a
esta concepción del mundo. Apunta Bochenski que el materialismo dialéctico soviético-ruso no es una filosofía en el sentido occidental sino más bien una fe
ideológico-dogmática con alardes filosóficos y científicos infund~mentados. 'En contenido y forma, el materialismo dialéctico soviético-ruso es incomparablemente más
pobre Y más primitivo que los sistemas afines de occidente. No puede negarse su
cariz oriental. Dialéctica es una palabra mágica para la solución de todas las dificultades lógicas y teóricas del sistema. Se combate a la metafísica sin advertir que el materialismo dialéctico mismo es un sistema metafísico, una "religión disfrazada". La disolución colectivista de la libertad y de la personalidad encamina a una existencia de
masa dominada por leyes funcionales.
La concepción materialística es una simplificación física de la realidad, un acortamiento unilateral de la perspectiva de conocimiento y un encogimiento del contenido de realidad en este sistema totali.tario. "Desde un pensamiento integral que
ha logrado adentrarse en las ciencias de la naturaleza y del espíritu, se pone ya de
relieve el primer triunfo sobre el materialismo, el cual no era posible en el ámbito de
la dialéctica por no caber en él. La ley dialéctica es de tal naturaleza, como ya lo
hemos visto, con respecto al principio spinozista, que es incapaz de trascender en su
contenido las antítesis, por afianzarse en un nexo de relaciones puramente formal.
En el dominio dialéctico fue asimismo posible y tuvo de hecho lugar la desmembración de opuestos entre idealismo y materialismo. La síntesis que sigue en el proceso
dialéctico a la tesis y antítesis no es superación de la oposición. Hegel hace "resolver"
( aufgehoben werden), en la síntesis, tesis y antítesis; esto quiere decir expresamente
según él, ser guardado, conservado (conservare), pero al mismo tiempo, de todas ma~
neras, ser quitado formalmente como opuesto (tollere). Lo que con esto se consigue
es una asimilación formal no una existencia yuxtapuesta de los miembros contrarios
sin contrariedad" (p. 143).
El VI y último capítulo de la obra Hombre y Mundo en la Encrucijada, está consagrado al estudio de la "Libertad y personalidad en el ámbito occidental: esencia y
existencia de la libertad". Necesitamos un conocimiento de la esencia y existencia. La
libertad pertenece al hombre, a su el{istencia y no a un sistema, es el modo de existir
humano. La libertad es el hombre. Es indivisible e indivisa en el todo, presente en el
existir concreto no en conceptos abstractos. Por algo ha dicho Kierkegaard: "el hombre no es sino que se hace". La libertad tiene que ser conquistada y a lcanzada por
el hombre comunicando una impronta a su vida personal. La ciencia contemporánea
se aplica a afirmar y mantener segura el área de su libertad. La cumbre espiritual
del existir -y en ella la libertad- está, de continuo, en tensión con el subfondo de
apetitos y de materia en él. El existir, siempre amenazado, se halla bajo el peligro
de una dinámica de antagonismos.

67·7

�El hombre, a: diferencia del animal, no está inscrito ni entretejido_ en un de_terminado reducto de la vida, ni en un determinado contorno. Es un ser abi~to al universo.
No es mundo, pero tiene mundo. Se convierte en sí-mism~ _por e~ propio_ acto en que
se dictancia y se evade del mundo. La libertad no es dehruble _m fara~tizable por un
sistema ideológico. Subsiste en el horizonte abierto del todo. Nmgun sistema es_ capaz
de suplantar al hombre. Sólo el pensamiento abierto puede rebasar, en la m:did~ en
que se abre camino en el mundo, las formas de siste~s ~talitarios en su peligros1s°:10
mortal para Ja libertad. Hoy buscamos de nuevo la mtegndad del hombre :n la eXIstencia. "Sólo merece la libertad y la vida aquel que la tiene que conqwstar todos
los días", afirmaba Goethe.
Leo Gabriel ha pretendido mostrarnos, desde el ángulo de un nuevo deb~t: d~l
hombre con el mundo, la nueva manera de dominar la existen~a, la autosufic1enc1a
y el logro del hombre eterno por su permanencia y ser en_
tl~mpo dei:de . la eternidad. No ha querido separar la profundidad de su superf1c1e, ~u la _verticalidad del
de Ja horizontalidad de su estratificación ramificada en la existencia. El mundo es
ser,
l' .
, .
t
de a
una cuestión de dominio, de logro. La actividad po 1t1ca que umca~en e res~n
las necesidades fortuitas de cada día, a las apetencias pujantes de mtereses, sm sentido ni coordinación con ull todo que esté sobre ese orden, e~ verdaderamente del~znable. ¿Hemos cruzado ya la media noche del nihilismo? Para u de ~ara al nuevo d1a,
que ya clarea desde nuevas riberas, tenemos que o~or~a_r a nuestra libertad un nuevo
sentido para mantenerla. Hemos de saber para que v1v1IDos.
.
Leo Gabriel no quiere ofrecernos un sistema más que sea desbordado por la realidad.
Intenta penetrar en el hombre contemporáneo ~, en la ~ag~n de su mundo._ Apunta
una encrucijada y ofrece criterios de comprension. Nos mvita _a trazar cammos Y a
ejercer una libertad responsable. He aquí los méritos sobresalientes de la obra del

:1

filósofo austriaco y universal.

MARCEL PROUST VISTO POR JAIME TORRES BODET
Por el DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

JAIME TORRES BoDET INCURSIONA, con tranquila audacia, en la obra de Proust. Su
meditación de crítico y sus dotes de artista se centran en la temática-clave de los escritos proustianos: tiempo y memoria. Haber reanudado el estudio de Proust, con
nuevos y fecundos aportes, será siempre un saldo positivo -y de gran mérito- que
arroja el nuevo libro de Jaime Torres Bodet. Más que un nuevo método crítico, Torres
Bodet nos ofrece una valoración integral de las categorías estéticas en Marce) Proust.
Su revaloración no surge de una manufactura hechiza de conceptos más o menos abstractos, sino del estudio concreto de los textos de Marce! Proust. El delica&lt;lo encanto
de ese arte enfermizo aparece, en la pluma de Torres Bodet, iluminado con nueva y
penetrante luz. Para muchos, la lectura de este libro permitirá descubrir la formación
mundana y un tanto artificial de Marce! Proust. A otros les llevará a profundizar aún
más el significado de la obra de este gran artista. Jaime Torres Bodet --el poeta y el
crítico- logra una fina captación de la obra de arte proustiana, auxiliada con una
cierta versación filosófica. Yo diría que a Torres Bodet le importa, sobre todo, expresar
una forma de la presencia total del hombre Marcel Proust en el mundo.
Seis capítulos, debidamente articulados, constituyen la estructura del libro que comentamos: 1) El tiempo perdido; 2) La fecundidad del olvido; 3) La lucha contra
el tiempo; 4) Trabajo, composición y psicología en la obra de Proust; 5) La estética
del sueño; 6) Resurrección.
Hijo de un médico distinguido y de una dama de ascendencia judía, Marcelo Proust
fue siempre un ser vulnerable, exclusivo, tierno, exigente y original. Vida aparentemente absurda e irregular pero en el fondo apegada a sus aptitudes. El asma que
sufrió desde niño se halla asociada a conflictos y deseos inconscientes. Esa enfermedad
le marcó singularmente y le permitió -al retirarse del mundo- producir una obra
de gran alcance. De su profesor Darlu aprendió "La importancia de subrayar al lado
de la física de una anécdota, la metafísica de un relato" (Tiempo y memoria en la
obra de Proust, pág. 12, Editorial Porrúa, S. A.). Durante años, Proust fue un voluntario del esnobismo, un espectador del gran mundo. Aunque hoy nos suena un poco
cursi aquello de "la belle époque", es preciso situar a Proust en esa realidad - artificial, egoísta, asfixiante-- que nuestro autor compara con un invernadero lleno de
plantas atormentadas. Marce! Proust, no hay que olvidarlo, era un homosexual que
pensó, allá en su juventud, en "la posibilidad de quién sabe qué amores normales
e irregulares, aunque complejos y elaborados, como perfumes de sabias ev~escencias"

678

679

�( opus cit., pág. 14). Antes de gustar la realidad inmediata, compacta y cruda, Proust
la colocaba primero en "el refrigerador hermético del olvido". Su arte refinado, moroso, no es, en verdad, muy sano. Y sin embargo, quedan algunas lecciones confortadoras, el anhelo de un gran perdón.
Recibió la influencia de Ruskin con el fervor de un discípulo y con la pasión de un
propagandista. Gracias a Ruskín gustó de las iglesias góticas, de Venecia y de la riqueza esclarecedora de la metáfora. En dos años Proust pierde a su padre -a quien
había aprendido a estimarlo y a respetarlo sin comprenderlo- y a su madre -un
extraño sujeto de admiración y acaso de rencor, una consejera y amiga adicta, pero
nunca una auténtica confidenta-. Proust se levantaba después de las seis de la tarde
y se acostaba al amanecer. Odiaba los ruidos y tenía terror al insomnio. Le atormentaban los vicios que padecía y sentíase vulnerable y mortal en grado sumo. Iba a
cumplir treinta y cinco años cuando sintió el imperativo de buscar, con insistencia,
la expresión escrita, para recuperar el tiempo perdido. Estaba cansado de los "salones" desencantado de sus esfuerzos de hombre de letras. Ahora quería escribir su
libr;. La materia prima estaba en su sensibilidad y en su memoria: acumulación del
tiempo; estilo lento, envolvente, musical, sinuoso. Del detalle exacto llegaba a la metáfora repentina y de la metáfora repentina realizaba una nueva ascensión hacia la fantasía. Y allí, en la cumbre de la fantasía, se encontraba con la imprevista constancia
de lo real. Corregía y perfeccionaba continuamente sus manuscritos. Tres años antes
de morir recibió el Premio Goncourt. Murió de pulmonía el 18 de noviembre de 1922.
Trató de rescatar el tiempo perdido, hasta el último instante. "Hay que alejar a todos
los que quieren impedir mi trabajo" le decía a su ama de llaves. Torres Bodet concluye su perfil del hombre con estas palabras: "Así, heroicamente, encadenado a la
vez a la enfermedad y a la poesía, terminó sus horas mortales un escritor para quien
el tiempo fue el supremo protagonista -y el más implacable rival" (Opus cit., pág. 34).
La memoria de Proust -¡ qué duda cabe!- era prodigiosa. Recordaba el tono de
una pregunta, el sabor de las fresas con crema, el matiz de una duda, el olor de una
vieja alcoba, la humedad de un jardín nocturno. . . Mientras la mayoría de los hombres dejan desvanecer y pulverizar los recuerdos, Proust tenía una capacidad, casi
policiaca, de indagación auténtica y minuciosa. Todos los elementos dispersos de la
observación y de la memoria consciente, eran llevados a unidad por la poesía. El recuerdo de Proust ya no parece recuerdo sino visión esencial de la realidad. Todo el
inmenso olvido que protegía, de la deterioración de las horas, la impresión Y la atmósfera del pasado, se descubre, de golpe, por el autor de En Busca del Tiempo Perdido.
Paisajista y retratista se asocian fraternalmente en el arte de Proust. Arte que era
para él la única inmortalidad concebible en vida. La belleza eterniza lo fugitivo, exige
algo indemne a la destrucción de los hombres. Pero el arte -perrnítaseme apuntar mi
distancia de Proust- no hace las veces de la religión. En definitiva no nos salva. La
inmortalidad que nos ofrece es sólo sombra de inmortalidad, como diría Unamuno. Nos
desvía de la amenaza, pero no trasciende la amenaza. Nos libera momentáneamente
del fardo de la existencia para que, fortalecidos, podamos recomenzar el asalto de
la altura.
El tiempo es el verdadero protagonista y el peor enemigo de Marce! Proust. Quisiera
vencer al tiempo, recuperarlo, trascenderlo. "Los verdaderos paraísos -advierte Proustson los paraísos que hemos perdido". Pesimismo, seguramente. Pero creador o recreador, si se prefiere.
Proust, autor de memorias y novelista, nos pinta un mundo vicioso, incómodo, a

menudo ridículo y repugnante. Su incansable relato --difícil, pausado, minucioso-,
e~oca un recuerdo, sin cara al porvenir, que se pierde en la eternidad. "Lo que aproxuna a los seres -escribe Marce! Proust en el libro A la Sombra de las Muchachas en
Flor- no es la comunidad de las opiniones, sino la consanguinidad de los espíritus"
(/bid., pág. 75). La obra de Proust -obrserva Torres Bodet- está imaginada en
tiempos de música: largos, prestos, andantes y rápidos allegrettos. Entre los períodos
lentos, emplea, también, las frases cortas. "El intento de Proust nos demuestra -al
decir de Jaime Torres Bodet- dos conclusiones complementarias y melancólicas: la
'.nu~lidad. de la vida, pues se llega -a lo sumo- al lugar donde principiamos, y la
uoma sutil del arte, que mantiene la vida, inmortalizándola; es decir, privándola de
la calidad esencial que posee la vida. Porque la vida, para cada uno de nosotros es
inevitablemente fugaz, transitoria, perecedera" (]bid., pág. 84).
'
~n un mismo capítulo, el sexto, Torres Bodet analiza trabajo, composición y psicoJog1a en la obra de Proust. Si la vida le trajo desencantos a Marcel Proust, se conformaba pensando que la verdadera vida está en otra parte. No en la existencia misma
ni después; sino fuera de ella. Es el arte como religión que hemos tenido la oportu~
nidad de criticar. Lo mejor de Proust es que quiso trabajar mientras tenía todavía
la luz, y trató de ser misericordioso mientras tenía todavía misericordia.
Su obra tenía que ser, a la vez, una novela realista y una autobiografía idealista.
Es un novelista de la memoria y ur. inventor que se sirve de ella para el trabajo de
su imaginación. Su cortesía, su enfermizo deseo de ser amable, importunaba a sus •amigos y vencía en ocasiones al narrador frente al novelista. Todo es musical en la obra
de Proust. Diríase que su obra crece por intususcepción. Después del "Tiempo perdido" sobreviene el tiempo recuperado, una especie de "eterno retomo". Su ironía
está hecha de veracidad y de piedad. Más que reproducir la realidad, le gusta suscitarla, crearla de nuevo. "La materia -nos dice-- es real sólo porque crea una expresión del espíritu".
¿ Cabe hablar de una estética del sueño? Así lo cree Jaime Torres Bodet en su
capítulo quinto. El sueño es metáfora viva. Proust no fue un discípulo de Freud. La
obra maestra de Proust podría tener como subtítulo las palabras "psicopatología de
la vida cotidiana". Salud y enfermedad de la mente están entrelazadas, sin claras fronteras, en los personajes de Marce! Proust. Pero, ¿ acaso podríamos consideramos nosotros como absolutamente normales? Los más dignos, los más serios, los más normales
poseen en su conciencia cierta ventana por donde suele entrar hasta ellos no sé qué
soplo de inquietud, qué desasosiego, qué enajenación, el relente de una noche inconfesable, el espectro de una vida frustrada, la connivencia con una mentira que no
quería serlo del todo, pero que acabó siéndolo -por miedo de ser verdad" (]bid.,
pág. 122). Así como hay una geometría en el espacio, para Proust hay una psicología
en el tiempo. El narrador nos lleva de la mano a esta psicología del tiempo: "Me preguntaba qué hora sería; oía el silvar de los trenes; y ese silvar, más o menos lejano,
como el canto de un pájaro en el bosque, me señalaba las distancias; me describía
la extensión del campo desierto por donde se apresura el viajero hasta la estación
cercana ... " El tiempo sale fuera del tiempo, si se me permite la paradoja; se fija
en el espacio y se eterniza en la evocación. "Para un especialista del tiempo -escribe
Jaime Torres Bodet-, el sueño constituye una trega y un desafío. Dormir -y dormir
nada más- es la tregua en que estoy pensando. Tregua del tiempo y de la memoria
consciente: abdicación continua e inevitable del narrador, que se ve forzado, durante
horas, todos los días, a suspender esa lucha intrépida contra el tiempo, que es su exis-

681
680

�tencia misma: la lucha en la que suele emplear los ardides más ingeniosos de la memoria, hasta la resurrección poética del olvido" (]bid., pág. 128). Sueños de plomo
a la vera de sueños alados, reino de la libertad con el ego como centro de imputación
intelectual y afectiva. Mientras otros autores ensayan el procedimiento de los monólogos interiores, Proust utiliza lo que Torres Bodet llama la estética del sueño. Sueño
que experimentan no tan sólo los que duermen, sino los que despiertos inventan
mientras viven. Podríamos hablar de ensueños entre penumbras. Proust no es solamente el creador de sus personajes, sino también su cómplice, su hijo, su narrador
siempre. "Al describir un semblante, una flor, una nube, una torre, un árbol, un rayo
de sol, una cualidad o un vicio, se describía. Y, en cierto modo, se confesaba" (]bid.,
pág. 138).
Frente a la sociedad de su tiempo, Marcel Proust sólo puede vencerla, inventándola
nuevamente. Su gloria huele a veces un poco a azufre. No estoy seguro, como parece
estarlo Jaime Torres Bodet, de que Marcel Proust siga siendo el más releído entre los
grandes contemporáneos franceses ( Claudel, Gide, Valéry), ni mucho menos que sea
el de influencia más duradera y el de presencia más positiva. No es esta la ocasión
de señalar nuestras distancias de Proust y nuestras radicales preferencias.
Por encima de la idea de patria, Proust puso el respeto de esa "patria interior".
Ignoró el placer y el dolor del trabajo humilde de los seres humildes. Su yo se ensancha hasta cubrir el mundo de los otros. Pero es, más que un ensanchamiento, una
suave absorción. No hay en él ni despotismo ni misantropía. Anhela suscitar una confesión, descubrir un secreto oculto del universo, vencer al tiempo. Alguna vez declaró
- ¡ cómo olvidarlo!- que "no es posible tener talento si no se es bueno". Proust tenía la simplicidad y el entusiasmo y la pureza del artista. Amaba la belleza que dura.
Su universo artístico nace y muere con él. Pero nos queda como un resplandor "de
tiempo en estado puro, un trozo de vida intacta del que no sabemos exactamente
qué preferir: si el prestigio de los recuerdos, conquistados por la memoria, o el valor
de la realidad, protegida por el olvido" ( Opus cit., pág. 164).
Poeta, ensayista y crítico literario, Jaime Torres Bodet con su libro Tiempo y Memoria en la Obra de Proust, trasciende los límites de la critica o de la historia literaria
en su acepción común y vigente. Torres Bodet renueva el concepto romántico de la
crítica --en su más profundo significado-- como penetración de la obra de arte, como
interrogación respecto a su secreto, como asedio a su más íntima contextura. Yo diría
que la crítica es para él un paso a la filosofía, un órgano o instrumento de la conciencia pensante y sentiente.

A. B. F. DEL

v.

CONGRESO INTERNACIONAL DE FILOSOFIA EN VIENA

ACABA DE CELEBRARSE EL XIV Congreso Internacional de Filosofía, en la ciudad de
Viena, del 2 al 9 de septiembre del año en curso. Una gran cantidad de trabajos y
de secciones pusieron de relieve la riqueza temática del Congreso. El lunes 2 de septiembre de 1968, el Sr. Presidente Federal de la República de Austria, Dr. h.c. Franz
Jonas inauguró, en el Teatro de la Opera, el magno evento cultural. El Congreso se
realizó bajo la presidencia del Prof. Dr. Leo Gabriel. Hubo sesiones plenarias: una
de ellas dedicada al tema "Espíritu, Mundo e Historia" y la otra al tema de la
"Libertad: Responsabilidad y Decisión". Han salido ya a la luz pública los dos primeros volúmenes de las actas del XIV Congreso Internacional de Filosofía, que contienen las comunicaciones presentadas en estas dos sesiones plenarias. Las actas están
editadas por la Universidad de Viena, en colaboración con la editora Verlag-Herder;
Wien. Me cabe la honra de haber participado en la segunda sesión plenaria con la
comunicación intitulada: "Liberty: Responsibility and Decision" que está incluida
en el volumen I (págs. 188 a 192).
A más de las sesiones plenarias, el Congreso de Filosofía ofreció 8 coloquios: 1)
Marx y la filosofía contemporánea; 2)Brentano, la psicología filosófica y el movimiento fenomenológico; 3) Wittgenstein, el "Wiener Kreis" y la filosofía analítica;
4) Lógica deóntica y su importancia para la ética y el derecho; 5) El significado de
la síntesis en el pensamiento integrativo en relación a las estructuras integrales; 6)
Cibernética y filosofía de la ciencia técnica; 7) El tiempo; 8) La naturaleza del hombre y el problema de la paz.
Las secciones del Congreso de Filosofía -muchas de las cuales trabajaron simultáneamente- fueron las siguientes: Lógica, Teoría del Conocimiento y de la Ciencia,
Filosofía del Lenguaje, Ontologia y Metafísica, Etica y Filosofía de los Valores, Estética y Filosofía del Arte, Filosofía de la Naturaleza, Filosofía de la Cultura, Filosofía
de la Historia, Antropología Filosófica, Filosofía Social, Filosofía del Derecho, Filosofía de la Política, Filosofía de la Religión, Investigación en Historia de la Filosofía.
En términos generales, puede ' decirse que la organización y la hospitalidad del Comité Organizador del Congreso fueron excelentes. Acaso haya que hacer notar el
excesivo número de participantes en las discusiones y el reducido número de minutos
que se concedía a los que intervenían en ellas. En muchos casos se trataba de monólogos más que de diálogos. Lo más interesante del Congreso es, a mi juicio, el encuentro y el diálogo en la ciudad de Viena con destacadas personalidades en el mundo

682

683

�de la Filosofía. Y también -menester es decirlo- las actas que podremos leer, en
cuyas comunicaciones está lo más avanzado y reciente de la filosofia, lo que todavía
no ha llegado al libro.
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

BARTOLOMÉ DE LAS CASAS, Apologética historia sumaria. Edición preparada
por Edmundo O'Gorman. México,
UNAM. 1958, 2 vols.
CoN MOTIVO DEL cuarto centenario de
la muerte de Bartolomé de las Casas,
el Instituto de Investigación Histórica de
la Universidad Nacional de México, promovió una nueva edición de la Apologética Historia sumaria que fue preparada en el seminario de historiografía
de la Facultad de Filosofía y Letras que
dirige el Dr. Edmundo O'Gorman.
Esta edición, que presenta cambios
importantes frente a las dos ediciones
anteriores, fue cotejada con el manuscrito original de la Colección Muñoz.
En ella, aun cuando se conserva la numeración corrida de los capítulos, la
manera de dividir la obra ( tres libros y
un epílogo) es ya diferente. Los encabezados de capítulos agregados al manuscrito en las dos ediciones anteriores, aparecen suplidos, en · la edición que comentamos, por títulos en redacción
moderna que indican el desarrollo conceptual del argumento de la obra. Esta
nueva edición respeta integramente las
citas, referencias y "testaduras del manuscrito original, las cuales sirven de fundamento documental a la interpretación
que sobre la Apologética propone el Dr.
O'Gorman. La edición va enriquecida
con un estudio preliminar y seis apéndices, entre los cuales podemos destacar
las noticias biográficas y bibliográficas de
Fray Bartolomé, en los que se agregan
y corrigen algunos datos y fechas referentes a la Apologética; la lista de obras

y autores citados en esta obra, que puede complementarse, en lo referente a
México, con la preparada por O'Gorman para su estudio sobre Los Indios
de México y la Nueva España ( 1966);
por último, los datos sobre la idea de
América como parte de Asia en el pensamiento de Las Casas. Además de todo
lo anterior, el lector tiene a la mano
un índice analítico completo de gran
utilidad.
En el estudio preliminar, O'Gorman
recoge algunas interrogaciones abiertas
por A. M. Fabié y M. Bataillon, se apoya fundamentalmente en el examen minucioso de las testaduras, correcciones
y adiciones de los manuscritos originales
de la Historia de las Indias y de la
Apologética, y después de desarrollar un
ejemplar análisis de estos documentos y
revisar la cronología de las actividades
de las Casas, pone en cuestión la tesis
establecida por Hanke, Menéndez Pidal,
Pérez de Tudela y Giménez Femández
sobre el origen, carácter y significación
de la Apologética Historia en la obra
de Fray Bartolomé. El estudio preliminar
de esta edición se inicia, pues, con el
examen de esos trabajos anteriores, "el
estado actual de la cuestión". Del análisis de esos trabajos y de su crítica se
afirma la hipótesis que propone O'Gorman.
Paso a paso el lector puede ver estructurarse lógica y coherentemente la
concepción primero, la estructura después, de "la articulada argumentación
teórico-histórica en favor de la plena racionalidad de los indios americanos" que
es la Apologética.

O'Gorman muestra cómo del "inci· dental propósito" de incluir descripciones de la tierra y de sus habitantes en
s~ Historia de las Indias, esas descripc10nes se convierten en la básica de una
nueva obra de Fray Bartolomé: la Apologética historia. Explica O'Gorman cómo Las Casas, al vincular lógicamente
dos demostraciones, la primera (a priori)
que considera al hombre en su aspecto
orgánico, y la segunda (a posteriori)
que considera al hombre en su aspecto
histórico y al llevar esa argumentación
a sus últimas consecuencias, establece
la prueba de la perfección corporal de
los indios y de su plenitud racional, después del fracaso ideológico de sus tesis
en Valladolid.
El estudio que sigue al planteamiento
de la hipótesis de O'Gorman y que trata
sobre el sentido y la significación histórica de la Apologética, ilumina también,
con nuevas perspectivas, la vida y la
obra de ese hombre extraordinario que
fue Fray Bartolomé. Hombre medieval
Y moderno, que logra condensar en su
obra, desde el punto de vista antropológico" el esfuerzo más completo y mejor
realizado de cuantos produjo el siglo
XVI frente a la crisis que suscitó la invención de América".
Puede seguirse en el estudio de O'Gorman el pensamiento de Las Casas que
al estudiar la cultura de los indios americanos presiente, en pleno siglo XVI,
que los sacrificios humanos practicados
por los indígenas, son prueba de devoción ( y prudencia) pues "se ofrece a
Dios aquello que más se estima". Puede
comprenderse a Las Casas que, consecuentemente con su universalismo ontológico, su universalismo histórico no
puede -en el momento mismo e; que
se concretan las ideas nacionalistas modernas-- romper con el esquema clásicocristiano de unidad ecuménica y sigue
afirmando, ya tardíamente, que América forma parte de Asia.

Las aportaciones del estudio de O'Gorman son de gran importancia y su Estudio será de lectura obligada para comprender la significación de la obra de
Las Casas. Todo lo anterior, aunado al
valor intrínseco de la Apologética, hacen de esta nueva edición una edición
clásica. Esperamos que a este esfuerzo
le sigan muchos otros y que en todos
ellos predomine el mismo espíritu crítico
que ha enriquecido a esta nueva Edición de la Apologética historia.

ANDRÉS MONTEMAYOR liERNÁNDEZ
El Colegio de México

ALFREDO LóPEz AusTIN, Juego Ritual
azteca. Versión, introducción y notas
de .. : México, UNAM, 1967, 90 pp
( Instituto de Investigaciones Históricas
Cuadernos, Serie documental 5).
'
DENTRO DE LA IMPORTANTE labor que
ha emprendido el Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad
Nacional de establecer, traducir y dar
a conocer los textos nahuas, se inserta
este pequeño volumen de Alfredo López
Austin, quinto de la serie documental.
En la introducción, nuestro autor informa sobre las fuentes de que fueron
tomados los textos: el Códice Matritense del Real Palacio, el Códice Matritense de la Real Academia de la Historia, y el Códice Florentino; y pondera
el valor de esos textos recopilados por
Fray Bernardino de Sahagún. Después
se plantea el problema de si los juegos
rituales que acompañaban a las fiestas
que se celebraban en México-Tenochtitlán pueden ser considerados propiamente
como deportes ("¿Existía el deporte entre los Aztecas?"), y para responder
acude, sobre todo, a una comparación
con el deporte griego, del que considera
que depende el actual. La idea que desarrolla López Austin es que los juegos griegos y los mexicanos no tienen

685
684

�prácticamente nada en común, pues si
bien aquéllos tuvieron un origen mítico
y religioso, Jo perdieron más tarde, para
quedar como meros entretenimientos públicos; mientras que los juegos mexicanos,
con excepción tal vez del ollomaliztli o
juego de la pelota, estuvieron siempre
estrechamente ligados a las ceremonias
religiosas de que dependían; a esto agrega otros argumentos menores como el
carácter general a todo el mundo griego,
en un caso, y el carácter local en el
otro. El sentido de su conclusión a este
respecto no llega a ser del todo convincente: estaría por ver si los juegos griegos perdieron tanto y realmente su sentido religioso, y aun así no se trataría,
en última instancia, más que una diferencia de grado ( en el mismo sentido
podríamos decir que no hay arte azteca,
si lo comparamos con el arte griego: las
palabras son comodines que colocamos
a posteriori, y por descontado se debe
dar que implican significados familiares,
pero no iguales), ese peculiarísimo fenómeno de nuestra época, si puede decirse, sin duda, que hay muy pocos puntos en común con los juegos rituales de
los mexicas. En la introducción se hace
también una corta comparación con los
juegos gladiatorios romanos.
Tal vez el mayor valor de esas comparaciones no sea el_de las conclusiones
parciales a que llega, sino el hecho de
irnos dando una imagen de conjunto Y
muy coherente de los juegos mexicanos,
y de su sentido religioso, y al mismo
tiempo el de irnos señalando la gran
variedad de ellos, que van desde el ollomaliztli al sacrificio gladiatorio o a la
carrera del Páinal. Todo lo cual va complementando con un análisis de las palabras nahuas relacionado con esas actividades, que es ampliamente ilustrativo. Por último se hace una breve
referencia justificativa al carácter cruel
-para nuestros ojos- de esos juegos.
La obra de López Austin presenta

diecisiete juegos diferentes. Para cada
uno hay una introducción, ricamente documentada, que describe en su totalidad
el juego de que se trate, lo relaciona con
la celebración religiosa de que forma
parte o con las otras ceremonias ligadas
con él, e indica en cada caso su sentido
religioso. No pocas veces acude al análisis etimológico para enclarecer el sentido verdadero u original de un término.
A esto sigue la traducción de los textos pertinentes: sabidos son los conocimientos del autor en el náhuatl clásico,
y lo cuidadoso de sus traslados. El español de sus versiones no sólo es correcto, sino también armonioso. Cuando la
traducción ofrece algún problema o alguna característica especial, las notas lo
aclaran o muestran en cada caso el criterio seguido.
Por último el libro trae un apéndice
en el que se presentan los textos en su
idioma original. Los Juegos Rituales Aztecas es, pues, una obra cuidadosa, de
altura académica, útil sin duda, que contribuye a formar el corpus de textos
mexicanos, y avanza en el conocimiento
de aspectos particulares de aquella cultura.
ANDRÉS MoNTEMAYOR HERNÁNDEZ
El Colegio de México

FRANCISCO LóPEZ CÁMARA, La estructura Económica y Social de México en
la época de la Reforma. México, Siglo
XXI, Editores, 1967. 244 pp.
EL PROPÓSITO FUNDAMENTAL de este libro es hacer un estudio sobre la estructura económica y social de nuestro país,
referido a los años de 1853 a 1867,
esto esy al período denominado en la historia de México como Reforma.
El autor ha dividido su análisis en tres
partes fundamentales que ha denominado: Estructura tradicional y procesos
emergentes; la vida comercial y las fi-

nanzas y por último la sociedad mexicana. Cada uno de estos apartados es
un tema de investigación por sí solo,
pero precisamente su unificación en un
todo logra formalmente presentar una
imagen más general y de mayor amplitud, que ayuda a la mayor comprensión
del problema. Pensamos que este esquema tiene importancia en vista de la falta
de estudios generalizadores tan necesarios y escasos en nuestro medio.
La síntesis que se obtiene después de
la lectura de esta obra, da una idea
de la situación que vivía el país, en lo que
se refiere a los principales sectores productivos, esto es, la agricultura, la minería, la industria, el comercio interno
y externo, las finanzas; además, caracteriza a la población por su papel económico dentro de la producción.
Plantea cuáles son los principales problemas con los que se enfrentaba el país:
estancamiento del crecimiento de la población, la falta de comunicaciones la
'
carencia de un mercado nacional dado
el predominio de pequeñas economías
autosuficientes, todo Jo cual repercute
en los diferentes sectores productivos. En
relación con la agricultura señala que
la forma de propiedad se había mantenido inalterable desde la Colonia y perseveraba en técnicas de producción atrasadas, y precisamente por la existencia
de economías autosuficientes su papel
productivo --en relación con el comercio
exterior, por ejemplo-- se veía menguado, por no decir casi nulificado.

.

Señala que no se puede hablar de industria propiamente, sino de manufacturas y talleres artesanales que se enfrentaban tanto a la carencia de capital
como a la falta de mano de obra.
La minería es la rama productiva de
mayor importancia en el país, pero este
hecho a su vez produce un desequilibrio
en relación con las otras ramas, dada la
preferencia que se le da a la extracción de metales, pues este sector pro-

porciona los medios para el pago de las
importaciones. A pesar de ello, la falta
de una técnica más desarrollada se empieza a manifestar. Como las otras producciones, la minería se ve afectada por
la falta de comunicaciones internas· se
encuentra, además, en buena parte' en
manos extranjeras.
El comercio se consideraba como ta
mayor fuente de capitalización interna
que a su vez es invertido en otros sec~
tores; el comercio interno se enfrenta al
igual que los otros sectores, a la fitlta
de consumo interno, a la ausencia de
transportes y a una gran anarquía fiscal.
El comercio exterior presentaba una balanza deficitaria; los principales productos de exportación eran en su gran mayoría productos no renovables. Las casas
que controlaban el comercio estaban en
manos de extranjeros, lo mismo el trasporte interno o externo. Por otro lado
el monopolio del puerto de Veracruz er~
casi absoluto en lo que se refiere al tráfico. El viciado sistema fiscal también
tenía fuertes repercusiones en este sector ya que los altos impuestos propiciaban el contrabando en gran escala.
Las finanzas estaban en una situación
deplorable: carencia de capitales con
la consiguiente falta de inversiones ade~ás de la constante salida de éstos,' principalmente de los extranjeros. Gran parte de esta situación era resultado del
desequilibrio que había ocasionado el
movimiento independiente. La inestabilidad política era un reflejo fiel de la
situación que existía en el país; así la
falta de crédito y los déficits presupuestarios aumentaban la deuda pública interna Y externa, y las medidas fiscales
eran incapaces de aliviar la situación.
La carencia de crédito había facilitado
el desarrollo de la especulación y del
agiotismo como una forma rápida de enriqueciiniento, Jo cual, a su vez, empeoraba el estado de cosas.
La sociedad de la época se caracteri-

687
686

I

�zaba por una división de clases marcadas; los grupos coloniales alcanzaron en
esta época su consolidación en sus di~tintos matice~: terrateniente, clero, pres•
tamistas, comerciantes, etc. La burguesía
estaba formada en su mayoría por extranjeros dedicados a distintas actividades
económicas -minería, finanzas, etc.-.
La clase media estaba formada por profesionistas; y en un estrato inferior los
campesinos, sector mayoritario de la población, constituido en gran parte por
indígenas; por otro lado el grupo de
obreros y artesanos, numéricamente inferior al de los campesinos. Por último
se menciona el lumpen proletario integrado por vagos, mendigos, y otros desocupados que se concentraban en las ciudades.
Señala el autor que la Reforma es la
primera gran modificación de la estructura social heredada de la Colonia; se
da entonces la contradicción abierta entre nuevos grupos y los ya existentes.
Pensamos que el libro de López Cámara cumple una función al señalar de
manera general la situación del país en
la época de la Reforma, y al mostrar
a grandes rasgos cuáles eran entonces los
principales problemas económicos y sociales. Pero las conclusiones son un tanto
vagas muchas veces y a menudo poco
coherentes. Tal cosa _nos parece que se
debe a varios motivos: por un lado el
tipo de fuentes utilizadas -archivos diplomáticos de correspondencia francesa
y británica de la época, principalmente-lo que arroja una visión demasiado personal del problema y muchas veces más
una idea que una realidad concreta; las
descripciones y datos estadísticos de los
cónsules, interesados la mayoría de las
veces solamente en determinados problemas, dan una información que debe ser
tomada con reservas y que resulta generalmente incompleta (valga como ejemplo la carencia de datos sobre la agricultura). El uso de este tipo de docu-

688

mentación no deja de ser interesante,
pero hubiera convenido utilizar otro tipo
de fuentes, más variadas, con lo cual la
obra habría adquirido mayor validez e
importancia.
Otras cuestión que conviene destacar
es la que se refiere al método y concepción del estudio, esto es, al esquema
sobre el cual se trabajó basado en la
tipificación de categorías de clases sociales en atención a su función productiva y a los diferentes modos de producción; tal cosa nos parece de suma importancia en tanto que interpretación,
pero en muchas ocasiones se advierte una
actitud demasiado apriorística y que invalida la investigación en ciertos aspectos.
En resumen, pensamos que este tipo
de estudios económicos es de gran importancia para el conocimiento de nuestro pasado y el libro de López Cámara,
independientemente de lo que queda dicho en párrafos anteriores, ayuda particularmente a la comprensión de ese tipo
de cuestiones. Hacer una obra interpretativa es ciertamente meritorio, por
más que de ahí provengan -como el
mismo autor lo indica- no pocas dificultades. Ojalá veamos aparecer investigaciones de este tipo y, quizá, dedicadas a períodos más largos.
ANDRÉS MoNTEMAYOR HERNÁNDEZ

El Colegio de México

Los Bárbaros.
EL TÍTULO de La Invasión de los
Bárbaros al Noreste de México en los
Años de 1840 y 1841, la Biblioteca del
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey ha editado la publicación número 7, de su serie Historia.
Es autor de ella el Ing. Isidro Vizcaya

CoN

Canales.
He leído la obra con mucho interés,
subrayando en el texto conceptos y pa-

labras y escribiendo anotaciones al margen, cosa que suelo hacer cuando el contenido me apasiona. Considero que para
el estudioso del desenvolvimiento histórico de nuestro Estado y de las causas
reales que originaron la pérdida de Texas, este trabajo, que revela paciencia,
orden y método para investigar, viene a
ser una contribución valiosa y necesaria
sobre un aspecto muy poco conocido y
apreciado de la vida regional: la lucha
constante de hombres y mujeres nuevoleoneses contra los indios, desde 1596
hasta 1882, con su secuela de zozobra,
despoblación y retroceso económico.
Las primeras cincuenta y nueve páginas del libro, que el auto:r titula con modestia "Introducción", ofrecen un panorama general de la guerra permanente
entre españoles e indios: de mediados
del siglo XVI a mediados del siglo XIX.
Trescientos años de pavor en el ánimo
de los colonos que se movilizaban hacia
el norte mientras apaches y comanches
lo hacían hacia el sur. El choque de dos
razas y dos civilizaciones se tradujo en
disparo de arcabuces y silbido de saetas
de pedernal. Cabelleras rubias colgando
como trofeo del cinturón de los "bravos" y trenzas negras presentadas ante
el gobierno a trueque de una prima de
doscientos pesos. Nos describe minuciosamente el funcionamiento de las "compañías presidiales" y las características
que debían reunir los combatientes que
las integraban: individuos de valor a
toda prueba, rápidos para disparar y cargar de nuevo el arma, diestros en el
manejo de su caballo, infatigables y excelentes rastreadores. Vemos asimismo la
tolerancia de los texanos hacia los indios
con objeto de desviar hacia México la
furia guerrera y el papel que jugaron
muchos "renegados" blancos que se unían
a los saqueadores, o cautivos asimilados
que perdonaban a veces la vida de sus
víctimas recordando su procedencia racial. Finaliza describiendo las tres gran-

•

des invasiones llevadas a cabo de septiembre de 1840 a enero de 1841. Tres
mapas muy detallados acaban de completar el panorama.
Don Isidro seleccionó, después de prolijas búsquedas en archivos, una serie de
comunicaciones de autoridades civiles y
militares que informan con vivos colores,
con expresiones arcaicas y con impotencia, las depredaciones que llevaban a
cabo con aterradora frecuencia bandas
de "gandules" que iban de cuatro o cinco comanches, a cientos y cientos de feroces guerreros.
Atacaban rancherías y poblaciones mayores, desfilaban con insolencia frente a
Saltillo, merodeaban por las cercanías
de Monterrey e incursionaban hasta San
Luis Potosí, Durango y Zacatecas dejando a su paso una huella sangrienta.
Cosechas destruídas, hatos de ganado
arreados a fuerza rumbo a Texas, comercio agonizante por inseguridad en los
caminos y éxodo de familias, eran el horizonte uniforme de aquella época.
Dos factores hubieran podido frenar
las invasiones de los "bárbaros" : la colonización de la frontera y la evangelización de los indios. La frontera norte del
México colonial y del después independiente la constituyó el río Bravo. Aunque en teoría nuestro territorio se prolongaba muy al norte de este sitio, en
realidad Texas, Nuevo México, Arizona
y California eran solares de nadie. San
Antonio de Béjar, Bahía del Espíritu
Santo y Nacogdoches naufragaban de
mexicanidad en un océano de indios salvajes y treinta mil emigrantes de raza
blanca. La población del México de principios del siglo XIX ascendía a poco más
de seis millones de habitantes para cubrir una superficie mayor de cuatro
millones de kilómetros cuadrados. Si los
habitantes, escasos de por sí, se aglomeraban en el centro y sur del país ¿de
dónde iba a sacarse el material humano

689
H44

�Luego se llega al soborno con dinero, regalos, subsidios o regalías, o creación ~e
incondicionales, corrompidos en su dignidad, que siempre respondan "sí" a
todo. Algunos detalles a simple vista son
anodinos: invitaciones a comidas, viajes
de fin de semana, estancias en casas,
etc., pero que en el trasfondo se proponen la presión por el soborno o compromiso. También se recurre al sabotaje
de las actividades que traigan entre manos las autoridades ante quienes se trata
de influir. Finalmente se echa mano de
la acción directa que es ya una prueba
de fuerza o confrontación y lucha sin
cuartel. La más comúnmente usada es
la huelga que se ha generalizado a todos
los campos" (pp. 53-61). El autor no
deja de advertirnos que ya cuando se
llega a estas alturas es normal que un
sentimiento de inquietud por la pérdida
de las instituciones democráticas se apodere de nosotros, y que "tales lineamientos son graves si se considera que la negociación y el compromiso siguen siendo
los rasgos sobresalientes o características
más destacadas del funcionamiento de
una sociedad democrática" (p. 62).
En cuanto a los resultados de la lucha son muy difíciles de evaluar, por
muchas razones, entre las cuales la falta
de documentación es, por el momento, la
más poderosa. Por otra parte, como nos
Jo dice el autor, dada la variedad de intereses en la vida socio-económica de un
pueblo, no puede negarse "que toda
reivindicación de cualquier grupo de presión siempre repercutirá en contra de
otro sector de la Comunidad" (p. 100);
de allí que ¿ bajo qué criterios podríase
apreciar el monto de los resultados ... ?
Sobre todo cuando se sabe que quien
más soporte las consecuencias nocivas es
el consumidor de raquíticos ingresos, que
está por completo desorganizado.
Y termina el autor haciéndonos una
exhortación a la toma de conciencia del
hecho incontestable de que "en nuestras

692

grandes sociedades industrializadas, la
organización constituye la única puerta
abierta al ciudadano y el único recurso
para hacerse oír en sus inquie~u~es Y
preocupaciones y exponer sus opm10nes.
Ni por mal pensamiento podemos creer
en una sociedad individualista ... " (p.
118).
JUAN SANDOVAL TRUJILLO

lliNRI, La Psychiatrie Sociale.
Presses Universitaires de France, collection "que sais-je?", París, 1958.

BARUK

XX se ha
caracterizado por multitud de fenómenos
o hechos a cual más trascendentales.
Cada uno por sí mismo podría arrogarse el privilegio de simbolizar a su tiempo. Pero tal vez ningún título para representar con mayor propiedad a la fase
histórica que iniciamos, que llamarle
"La Epoca del reino de las ciencias sociales'', dado el auge que ha venido tomando cada vez más su aplicación. Lo
más probable es que no nos percatemos
del alcance de semejante acontecimiento
que significa, entre otras cosas, el tránsito de la Humanidad de su etapa de
niñez y pubertad analítico-individualista,
a la de su juventud y madurez sintéticosocial en la que habrá de alcanzar la plenitud de desarrollo.
El hombre, en una primera etapa de
su existencia, intentó aprehender la realidad de las cosas y saberlo todo, en una
forma un tanto anatómica y Ininuciosa,
parte por parte, siendo egocéntico e individualista; mientras que en esta segunda etapa de su devenir histórico, intrigado por la cantidad de interrogantes
e insatisfacciones encontradas en su progresión desmenuzante, se lanza en busca
de una interpretación científica del conjunto, de una proyección sintético-social
generalizada que Je permita comprender
la realidad de las cosas globalmente. Ya

LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO

no Je bastan los conocimientos unidimensionales ni parciales, mucho menos unicausales que al fin y al cabo le deforman
tanto lo aprehendido como lo ignorado.
Ahora prefiere abarcarlo todo y explicárselo así en la vasta complejidad de sus
interrelaciones. Pretenderlo captar en sus
partes es un equívoco falso, porque de
hecho el todo no es igual a la suma de
sus partes.
Es en este afán de macro-visión del
hombre de ahora, que se inquieta de
abarcarse a sí mismo y de explicarse en
toda su magnitud la sociedad a que pertenece y en la que es y se mueve, como
han surgido las llamadas ciencias sociales: La Antropología Cultural, la Política, la Economía, la Psicología Social,
la Demografía, la Historia en cierto modo
y la Geografía Humana, así como la Sociología, la Ciencia Social por an tonomasia. Viene a sumarse a las mismas,
aunque cavilosa y titubeante, la Psiquiatría Social, cuyo campo o dominio está
todavía un tanto impreciso; opinión que
se fortalece aún más después de la lectura meditante de la obra que a continuación se examina y comenta.
El profesor Baruk comienza disertándonos acerca del cambio semántico experimentado por la palabra "social", a lo
largo de la historia que hace remontar
como todo buen judío hasta el Pueblo
hebreo. Sin embargo pronto abandona
esta empresa para advertimos que lo social que antes decía lo concerniente a la
Comunidad de todos, ahora se constituye
en una entidad separada de los demás,
que se protege y guarda por sí misma,
gobierno o estado. Y dedica toda la primera parte de su libro que es la más
amplia, a explicaciones de orden moralizante, cuando no condenatorio de los
acontecimientos registrados durante la
Segunda Guerra mundial -relativos naturalmente al Pueblo judío y a su tragedia-, bajo el estado hitleriano.
Es una tentación grave en que suele

caerse muchas veces al abocarse al estudio de las Ciencias Sociales: constituirse en moralista o ferviente predicador de
valores. Escollo demasiado peligroso que
debe a toda costa evitarse, porque las
Ciencias Sociales de sí no pueden ser
axiológicas o normativas, si no, ¿ cómo
podrían ser objetivas? Muy al contrario,
el científico social para mayor garantía
de sus constataciones, hasta de sus propios valores deberá hacer caso omiso en
sus observaciones investigadoras.
Indiscutiblemente el autor posee muy
amplios conocimientos y experiencia no
menor, en medicina psiquiátrica, que nos
deja entrever por la multitud de casos
de enfermos mentales que nos relata, pero
que a pesar de lo numerosos que sean, no
constituyen en sí el objeto de estudio de
la Psiquiatría Social que permanece muy
vago. Con todo, en el trasfondo se deja
vislumbrar un contenido socio-psiquiátrico de gran interés, cuando enuncia la
ley psicológica de que "todo hombre
tiende a transferir sobre los que le rodean y sobre su medio social los sentimientos de inferioridad o de culpabilidad que resiente para consigo inismo" y
nos la ejemplifica con suma claridad (p.
55) . De donde se colige que "el complejo de perseguidos" tan connatural al
Pueblo judío, hinca sus raíces históricopsicológicas ep esa su "conciencia moral" como Pueblo, culpable de deicidio
y que los judíos han logrado "transferir
sobre los demás que los rodean". De suerte que ya "no se sienten culpables, sino
víctimas y de una inocencia y pureza
tales que rayan en lo sublime". En esta
forma eliminan como Pueblo su propio
sentimiento interno de culpabilidad, designando a todos sus vecinos que no sean
de su raza, como a sus propios perseguidores, a quienes a partir de ese momento
les declaran la guerra (muy grave caso
de Psiquiatría Social) .
En la segunda parte el autor vuelve
de nuevo a intentar un acercamiento y

693

�un frente decisivo y eficaz de lucha por
el equilibrio).
Ahora bien
. , "La Política de los
. Ingresos persigue dos objetivos princ1pa1es:
1 ) man tener la estabilidad de los precios a la par que asegurar un desarrollo
económico acelerado y el pleno em~leo
de la mano de obra naciopal; 2) realizar
una repartición más equitativa de los
frutos del crecimiento" (p. 45) ·
En cuanto al primer objetivo, .resulta
.
sobremanera difícil, por no decir imposible, conciliar los tres puntos, . ya
inflación por Jos costos precisaque 1a
.
la
mente repercute en los precios, con
diferencia de que su remedio no está
una reducción de los créditos o en
en
.
lo
un aumento del impuesto, srno por
contrario parecería estar en una fuerte
inyección de moneda, -~on Jo _cual se estará atisando la inflac1on, amen de otras
.
repercusiones
en e¡ comercio interna. .
cional. y si no se hace, se prop1c1a
la recesión fuente de desempleo. ¿ Entonces .•. ?
De allí que muchos economistas acet
ten que el mundo occidental dado s_u s1st ma no puede subsistir sin inflaciones,
e '
• .
y
so pena de menguar su. crec~ento.
hasta se defiende que la inflac10n es provechosa. El único camino posible para
llegar a lograr el equilibrio s~ría el control de los intereses de los diversos gr~pos en juego moderándolos en sus ~Xlgencias, así como la c~nc~~ción debida
entre las aspiraciones rnd1viduales y las
necesidades colectivas. Pero pretender semejante control y conciliación ~~ un
.
toma de dec1s1ones
mercad o lib r e, Sm
centralizada y sincronizada, resulta pura
utopía.
En efecto, dado el divorcio d~ ~~et~nsiones o competencias entre la m1c1auva
privada y la pública, aquella se lanza
a la inversión productiva en los renglon es qu e le Parecen los más rentables,
invadiendo luego los mercados con sus
artículos, sin parar mientes en las con-

secuencias ni mucho menos pr~veer p~r
cierto a las necesidades colecuvas suscitadas por su acción en el mercado: ~or
.
1o, un fabricante de automoviles
eJemp
,
al programar su producción, to1:1ar~ ~uchos factores en cuenta, pero Jamas mcluirá en sus planes de inversión alg~na
partida destinada a carreteras, ~osp1tales alojamientos, educación, med1~as de
' ·dad, etc·, tan íntimamente ligados
segun
,
con el funcionamiento de sus articu1
pero que en cierto modo afectan s~s mtereses egoístas y los rehuye. De alh que
el estado tenga que subvenir a tales pr~videncias mediante un enorme gasto publico que ha de financiarse naturalmente, o con un déficit presupuesta! o por
el impuesto indirecto, ambos ca~nt~s
de desequilibrio. y hay que advert1: que
a todo el ajetreo económico anterior se
nos pasó añadir el abuso exagerado qu_e
se hace en nuestros países, de la pu~~cidad, abortadora de necesidades artificiales, con la única divisa de aumen~r
las ganancias de una empresa determinada; Jo que agudiza aún más e~ problema, ya que por el ansia de satisf.acer
aspiraciones individuales, hasta el IDJsmo
impuesto debido se anda buscando es.
qmvar
a toda costa · Lo que favorecen
las mismas instituciones privadas con tal
de congraciarse con sus súbditos, sin e~pacho de las perniciosas consecuencias

?s,

(pp. 70 y SS.)•
En cuanto al segundo objetivo, también parece incompatible dentro del mundo neo-capitalista, con los demás pu~tos, más directamente con el mantemmiento de una tasa de expansión acel~rada. Porque una repartición más eqmtativa de la riqueza producida, tendiente
a disminuir las desigualdades de ingr~os,
estimularía el consumo, puesto que iba
a las capas más necesitosas, Y por ende
se coartaría el ahorro, fuente de la inversión. Excepto naturalmente en caso
de recurrirse a medidas de ahorro for-

zado, pero entonces se lesionaría precisamente a quienes se trataba de beneficiar.
Por otra parte, hay que reconocer sin
género de duda que ninguna política de
ingresos que tenga como única meta conseguir la estabilidad de los precios o -un
freno a los salarios, podrá rendir los
efectos deseados o pretendidos, si no se
propone al mismo tiempo y logra un
control severo de las ganancias e ingresos del capital y recursos n aturales.
"Esto significa que una verdadera política de los ingresos no puede concebirse
independientemente de una acción innovadora sobre las estructuras. . . Las
rentas de situación de ciertas categorías
profesionales, la importancia del fraude
al fisco, la especulación en terrenos e
inmuebles, la carga de los intermediarios,
son otros tantos problemas que están urgiendo cuanto antes reformas de estructuras capaces de eliminar el carácter crónico de la inflación" en los países occidentales -termina diciéndonos Jacques
Lecaillon.
JUAN SANDOVAL TRUJILLO

ANTONIO SÁNCHEZ BARBUDO, Los Poemas de Antonio Machado, Los temas.
El sentimiento y la expresión. Colección
'Palabra en el tiempo', Editorial Lumen,
Barcelona 1967. 473 páginas.
UNA NUEVA OBRA de análisis y de crítica
de extraordinario valor viene a sumarse
a la ya abundante bibliografía sobre Antonio Machado y su poesía. Se trata,
en nuestra opinión, si no de una obra
definitiva, sí de algo que se acerca a !o
que sería el libro clave para la interpretación de la obra poética del Autor de
Campos de Castilla: su autor el profesor
español de la Universidad de Wisconsin,
en M adison, Antonio Sánchez Barbudo,
uno de los críticos más objetivos y más
perspicaces de la literatura contemporánea española y, especialmente, de los
hombres del 98. Sus obras anteriores so-

bre Unamuno y Juan Ramón Jiménez
asentaron su sólido prestigio como uno
de los mejores conocedores de esta porción de la literatura española. En la
obra que hoy nos ocupa, Sánchez Barbudo ha cimentado este prestigio con
una base mucho más amplia y definitiva. El autor, por otra parte, además
de trabajar con un material hacia el que
siente una profunda simpatía ( esta es
la base auténtica y real de toda crítica),
conoció íntimamente tanto a Unamuno
como a Machado, de modo que puede
develamos muchas veces el secreto personal de las circunstancias que contribuyeron a la creación de estos autores.
Lo importante de esta nueva obra
crítica sobre la poesía de A. Machado,
es que el autor no se ha limitado a estudiar una temática o la forma poética
de acuerdo con esquemas generales previamente trazados. No se trata, como en
el caso de otras obras que consideramos
valiosas, de encajar las realizaciones poéticas especiales y peculiares de Machado
dentro de un sistema o de estudiar la
ideología que domina en los poemas y
la sensibilidad general que muestra ante
el fenómeno vital y poético. Sánchez Barbudo ha seguido un método muy especial
y, también, muy simple. En primer lugar, su atención se hfl fijado en los poemas mismos. En todos y cada uno de
los poemas, sin entrar muy detalladamente en las generalidades. "Esto -afirma el autor- permite decir algunas generalidades, no sólo sobre estos libros
vistos en conjunto, sino también a veces
sobre determinados grupos de poemas.
Pero inmediatamente después de las generalidades, se pasa, y esto es lo principal, a considerar los poemas aisladamente -unas veces con más extensión
que otras-, claro es sin tener ya muy
en cuenta el carácter o valor que tengan o puedan tener los otros poemas
que siguen o preceden".
Lo importante de la técnica seguida,

697
696

�na. Antonio Sánchez Barbudo definitivamente nos asegura de la real existencia
de Guiomar y del tipo de relaciones ( algo
más que platónicas) que sostuvo con
A. M. entre los años de 1929 y 1934.
Quién era la dama y demás datos personales que puedan ayudar al lector a identificarlo, no es de tanto interés para un
estudio poético. "Lo importante para
nosotros -afirma S. B.- es saber que
Guiomar fue el segundo y último gran
amor de Machado" (p. 419). Lo importante es, cómo a partir de un sentimiento básico en la vida de Machado, el
amor, se plasma una poesía auténtica Y
sentida que tiene todos los visos de haber sido inspirada en la realidad de una
relación íntima y personal. El análisis de
S. B. es penetrante y fino y nos va descubriendo, plasmado en formas poéticas,
cómo Machado elaboró estos poemas que
formaban, ya de antemano, parte de su
vida.
De importancia también, aparte del
análisis a que los somete, son también
las páginas dedicadas a los poemas escritos por A. M . durante la guerra civil
española de 1936-1939. Sánchez Barbudo
tiene testimonio de primera mano, para
explicarnos el qué de esos poemas, escritos en terribles momentos de depresión
y desconsuelo: su trato personal de Machado. Su nota en la página 459 es un
testimonio de biografía que no nos resistimos de transcribir para nuestros lectores: "Le vi yo en Barcelona, acabado
de llegar de Valencia, en el hotel Majestic, en el mes de abril de 1938. Estaba mal instalado allí, provisionalmente
hasta que se encontró casa, en un piso
alto, con toda la familia. Hablamos de
pie, junto a unos baúles. Yo iba, además
de a saludarle, a llevarle unos cigarrillos, que agradeció mucho y comenzó a
fumar inmediatamente. Nos acercamos a
una ventana. Era un día de mucho sol.
Se oía fuerte el zumbido de los aviones
que venían, otra vez, a bombardear. Ma-

700

chado estaba muy deprimido. Sabia bien
que la guerra estaba para nosotros perdida. Pero me habló entonces, mientras
se oían las explosiones, de la necesidad
de adoptar hasta el fin una actitud numantina. Me fui yo días después de Barcelona, y ya nunca más volvi a verle".
Repetimos que creemos que éste es
uno de los libros fundamentales que se
han escrito sobre la poesía de A. Machado y que viene a sumarse a la bibliografia tan rica que existe sobre nuestro poeta. Creemos también que cada comentario aislado de cada poema o grupo de
poemas, es una lección de sinceridad,
de honestidad y de apreciación humana de una de las más humanas poesías
de nuestra literatura.
JUAN ANTONfO AYALA
GAETANO Rma1, Historia de la Filología
Clásica, Nueva Colección Labor, No. 41,
traducción de J. M. García de la Mora,
apéndice de José Alsina, Barcelona, 1967.
260 páginas.
LA EDITORIAL LABOR a través de su
"Nueva Colección Labor" ha emprendido una tarea cultural en la que se combinan la modernidad de los temas con
el prestigio de las firmas de los autores
que colaboran en la misma. La antigua
Colección Labor, una de las más prestigiosas publicadas en lengua española,
durante muchos años cumplió con una
función educativa y cultural que llenó
positivamente el vacío que existía dentro de las publicaciones españolas durante los años 20 y 30. Esta Nueva Colección Labor viene a modernizar y a
superar el contenido de la antigua, sin
que por eso venga a sustituirla definitivamente. Uno de los titulos de esta nueva Colección tiene especial interés para
nosotros, en primer lugar por nuestras
preferencias personales y, en segundo lugar, porque a pesar de tratar de un tema
más bien relacionado a épocas pasadas,

sin embargo nos abre una amplia perspectiva para comprender las presentes. Se
trata de la Historia de la Filología clásica de Gaetano Righi, en excelente traducción de J. M. García de la Mora, y
con un Apéndice sobre la filología clásica en España por José Alsina.
La novedad de esta nueva historia de
la filología, aparte de la magnifica aportación de datos, reside en la valiosa introducción, en la cual se tratan asuntos
generales sobre la naturaleza de la filología y su posición dentro del cuadro general de las ciencias. Existe, incluso entre
la gente educada, un falso concepto sobre
el objeto y la función de la filología;
vagamente sospechan que tiene cierta
oscura relación con la literatura y con la
historia, con la interpretación de viejos
manuscritos, pero no logran desentrañar
en qué consiste exactamente su posición
dentro de los estudios literarios e históricos. "El titulo de filólogo -afirma el
autor- hace pensar en una persona capacitada para descifrar, leer, interpretar,
examinar con sus propios ojos y reconocer la integridad de un documento, para
dar razón del mismo, juzgarlo, valorarlo
o determinar con precisión su forma original" (p. 12).
Sin embargo, es esta una definición
simplista de la función de la filología y
que no tiene en cuenta ninguna de las
profundas implicaciones y relaciones que
la constituyen como una ciencia de valor excepcional. Sus limites son extensísimos, ya que comprende en su espectro
las técnicas de diversas ciencias. "El filósofo -añade el autor-, el historiador,
el lector de textos literarios y el entendido en poesía propenden a limitar lo
más posible los dominios y la potencia de
la filología, dejando de este modo mayor espacio para lo que más les interesa:
para la historia propiamente dicha, para
el pensamiento filosófico, para el buen
gusto literario y la agudeza interpretativa o crítica, que son sus aptitudes y ocu-

paciones peculiares. La aptitud o especialidad filológica atribúyensela fácilmente los historiadores, los filósofos y
los críticos literarios a aquellos de quienes dan por averiguado que poseen menos dotes y no tan alta categoría intelectual como ellos mismos" ([bid., p.
12). También, por parte de los cultivadores de la filología, ha habido repetidos
intentos de poner su disciplina por encima de todas las demás y de asignar al
filólogo un papel imprescindible e insustituíble dentro de los estudios filosóficos, históricos y literarios. Es necesario,
pues, antes de entrar en la descripción
histórica del curso que ha seguido la filología, determinar exactamente cuál es
su especialidad, cuál es su importancia
y cuál es el papel que le corresponde
desempeñar. El autor nos dice que: "Las
extremas divergencias en la valoración
que de la filología hacen sus cultivadores, y los diversos conceptos en que la
tienen los que no la cultivan, tampoco
impiden el que cuantos discurren acerca
de ella o emplean el término que la designa o sus derivados, o la practican,
tanto al hablar como al escribir o al leer
den por supuesto un sentido inequívoco:
el de que la filología es ese interés por
conservar los textos, ese afán por fijar
con exactitud los documentos, por establecerlos y documentarlos para poderlos
describir fidedignamente y reproducirlos
de un modo sensible como depósitos de
la sabiduría cierta del pasado" (p. 13).
Antes de deslindar este campo, el autor expone cómo dos de los máximos
exponentes en el campo de la filología
no se ponen de acuerdo en la definición
de la ciencia que constituye su quehacer. El profesor Gino Funaioli la define
en la forma siguiente: "La filología es
y quiere ser comprensión crítica e histórica, interpretación de la palabra, de los
sentimientos, de las ideas de un escritor,
exploración de su personalidad, conocimiento científico, íntima compenetración

701

�f

te de los fenómenos históricos, que, como tal, interesa a todo hombre culto;
2) hacer transparente al pensamiento lo
que significa el multisecular trabajo de
la filología, de modo que los profanos
puedan comprender su función histórica
cognoscitiva, como obra del pensamiento de seriedad intelectual, a la que se
h~n dedicado determinados hombres.
Cumpliendo con estas funciones, la filología se convierte prácticamente en una
liberación de los espíritus y en una ampliación de los horizontes culturales de
cualquier hombre que se sienta como
una prolongación necesaria y nueva de
un pasado y de una herencia cultural
de la que es producto y prolongación.
Para afinar aún más el concepto verdadero de lo que es la filología, el autor
expone el juicio que ésta le mereció a
Wagner y el concepto contradictorio de
Benedetto Croce. El compositor alemán,
en una carta dirigida a su amigo Nietzsche, expresa "una antitesis profunda entre el reino de las Musas que se ;actaban
de promover ciertos filólogos y la real
y 'entristecedora miseria de la ciencia
filológica'. Era la venganza del autor de
Tristán e !solda, desengañado de sus juveniles entusiasmos clásicos e irritado
contra la infecunda pedantería de las citas y de las notas y de 'todo ese monstruoso aparato erudito', que denunciaba,
en la casta de los filólogos clásicos, una
actitud de lo más ajena al 'espíritu de
la Antigüedad' y al reino de las Musas"
(p. 26). También Benedetto Croce, años
más tarde, señala este carácter degenerante de la filología, "cuando les negó
a los filólogos, basándose en ciertas manifestaciones suyas, aquella cualidad de
hombres que sí poseen, en cambio, en
la conversación con los demás hombres,
y juzgó que sus actividades eran dispares o indiferentes con respecto a la verdadera inteligencia de la literatura y de
la poesía" ( Letture di poeti, p. 258).
Sin embargo, Croce, en muchas ocasio-

704

nes expresó su opinión sobre la filología
y esto lo hizo en forma altamente contradictoria, lo cual acredita muy poco
su papel de filósofo y de hombre de honda penetración intelectual. El autor dedica varias páginas a exponer todas las
opiniones de Croce, a contrastarlas entre sí y a hacer una crítica profunda de
las mismas.
El paso fundamental que debe cubrir
toda investigación filológica es de la crítica textual a la comprensión del texto,
que es precisamente donde se muestra
el poder creador o recreador del filólogo. El autor afirma: "La búsqueda de
la lección correcta del texto se convierte
así, sin más, por necesidad intrínseca y
espontáneo impulso, gracias al pensamiento filológico que se busca a sí mismo, en comentario hermenéutico. Es la
crítica textual la que provoca y exige
la interpretación cuando, de pensamiento implícito, debe o quiere convertirse
en pensamiento explicito" (p. 34).
La filología así concebida requiere de
quien la practica una serie de pasos integrados y de capacidad reconstructiva.
Partiendo de la veracidad e integridad
de un texto y dependiendo de la potencia intelectual, creadora y evocativa de
quien lo maneje, el filólogo lo va interpretando, va reconstruyendo todas las
implicaciones histórico-filosóficas que contiene, hasta llegar a una síntesis de
forma y contenido que es precisamente
la gloria de la verdadera filología. Esto
"dependerá del vigor de su espíritu. Su
calidad de especialista no implica que
el filólogo se haya de detener necesariamente en un punto determinado o en la
primera etapa. . . Más propio sería preguntar: ¿ Este avance lo hace el filólogo
como tal o como crítico, historiador o
filósofo? Claro que la pregunta es ociosa.
Quien, sin dejar de ser filólogo puro,
se salga de su campo, podrá responder
bromeando que es porque siente inflamársele en su interior e iluminársele una

{

segunda alma; pero que él es siempre él,
igual a sí mismo: Aliusque et idem ..•
La reconstrucción cognoscitiva requiere,
repetimos, intuición y sensibilidad adecuadas a la altura de la inspiración o del
contenido del autor . .. " (p. 35). De
aquí, pues, que la filología no sea sólo
erudición, constituye y debe ser una sensibilidad en acción. Evidente que la filología es una técnica, pero debe convertirse en una técnica humana interpretativa, en una verdadera humanitas
para que tenga pleno significado en nuestro tiempo, en que vivimos de revisiones
fundamentales de nuestras bases en el
pasado. Reducirla al mero manejo de
los textos y a su escrupulosa fijación, sería
apartarla del torrente vital dentro del
cual tiene que moverse y con el que no
puede perder su contacto.
De aquí que Righi, al finalizar su valiosa introducción define y fija los rasgos
propios de la filología tal como debe
entenderse y practicarse en el momento
presente. Dichos rasgos son los siguientes: I) Requiere y atestigua, suscita y
mantiene el esprit de finesse; 2) necesita el apoyo de una forma sensible y
representativa, esto es, surge y se realiza en presencia de la certeza textual;
3) educa el sentido positivo de lo concreto, evitando las generalizaciones, la
superficialidad, el dilettantismo del que
habla de oídas o por boca de ganso y,
a la vez, evita igualmente la pura especialización, que tiene un no sé qué de
incivil y de mentalmente trunco, pues
no siente la necesidad de una ulterior
integración de su ser y de su saber y
4) el sentido filológico es condición necesaria e impulso para la precisa evocación y percepción de un hecho, de una
idea que eduquen la mente y la habitúen
a gustar el placer que produce el ir
aumentando nuestro propio patrimonio
espiritual.
El cuerpo de la obra va desenvolviendo por etapas históricas el desarrollo de

la filología desde sus incipientes balbuceos en Grecia hasta los más modernos
desarrollos de esta ciencia. Señalamos
también como de capital importancia el
Epílogo del autor, y sentimos que la extensión de esta nota nos impida comentarlo en detalle. Dado que la traducción
de la obra está dirigida al público de habla española, el Apéndice añadido por
José Alsina tiene particular interés por
describirnos rápidamente el desarrollo de
la filología clásica en España, en un
panorama completo y necesario en esta
clase de obras. Lástima que el autor no
dedique espacio alguno a los estudios clásicos en Latinoamérica que cada día,
también, 'Van cobrando mayor importancia y amplitud.
JUAN ANTONIO AYALA

JosÉ CELA, Diccionario Secreto,
Tomo I, Series Coleo y afines, Colección Hechos e Ideas, Alfaguara, Madrid,
Barcelona 1968. 348 páginas.
CAMILO

y de
todos aquellos que cuidan celosamente
el convencional 'buen decir', consideramos que estamos ante el libro más importante publicado en lengua española
en este año de 1968. El Diccionario Secreto de Cela, además de estar magníficamente pensado y realizado, viene a
llenar dentro de los estudios de lexicografía española una necesidad urgente
y perentoria. Muchos habrán tomado la
publicación de este Diccionario como la
escalada definitiva hacia el tremendismo del autor de La Familia de Pascual
Duarte y de La Colmena. Para otros
será sencillamente un libro sucio; sin
embargo, lo primero que se puede decir
es que se trata, en esta ocasión, de un
libro serio, de un profundo estudio lingüístico de una de las zonas del idioma
en que la expresividad ha dado sus mejores frutos y en la que es riquísimo el
CoN PERDÓN DE LOS TIMORATOS

705
H45

�español. Hasta hace poco tiempo, los
convencionalismos sociales, esa especie
de calvinismo intelectual que ha dominado en muchos campos de la literatura,
habían impedido que se estamparan en
letras de molde ciertas palabras que estaban permitidas en las conversaciones
entre hombres pero que eran 'tabú' ante
las damas. Incluso en el campo de la
filología académica esas palabras 'irregulares' se evitaban en virtud de un pacto
tácito dentro de nuestra sociedad. El traductor inglés del Satiricón, de la colección Loeb, todavía no se atrevía a traducir ciertas expresiones referentes a la
actividad heterosexual y las conserva en
latín; el traductor francés de la misma
obra, en la Colección Les Belles Lettres
designa al órgano viril como 'esa parte
del cuerpo'; en un Manual de Teología
Moral para Seglares, publicado en 1942,
el sexto mandamiento es tratado en latín
por aquello de.. . Cela fue de los primeros que llevaron a la literatura española esas expresiones escatológicas que,
sin razón alguna, habíamos desterrado de
nuestra lengua literaria a partir de la
colonización francesa del siglo XVIII.
Nuestros clásicos no le tenían miedo al
lenguaje 'secreto', que hoy nos descubre Cela en todo lo que pudiéramos llamar su limpio y puro esplendor.
Camilo J. Cela en el Preámbulo nos
ha expuesto una interesante teoría sobre
la forma del lenguaje en general y sobre
el vocabulario escatológico en particular.
Partiendo de la teoría platónica del lenguaje expuesta en el Cratilo, el autor
señala las alternancias fundamentales
que ha habido en el devenir del uso
del lenguaje y los cauces por los que
ha seguido la corriente de la formación
lexicográfica. Y señala, acertadamente,
el papel que, tanto a la Academia como
al pueblo, le corresponde en el proceso
lingüístico. Señala el autor el siguiente
punto que consideramos de suma importancia para el tema que nos ocupa:

706

"El problema de las Academias está
determinado por los dos ejes sobre los
que fluctúan: su tendencia conservadora,
que les lleva a no admitir muy ilustres
voces con el inválido y acientífico argumento de su convencional grosería, y el
miedo a que se les eche en cara esa su
tendencia conservadora, que les fuerza
a admitir nada ilustres voces con el ingenuo y también acientífico supuesto de
su uso ( que habría que demostrar, en
cada caso, con autoridades)".
Un segundo problema planteado por
el autor en este Preámbulo, y básico, pues
5e va a tratar de la 'lengua secreta', que
todos y cada uno de los hablantes usamos a diario, es el de las 'voces válidas
y no válidas, de palabras pronunciables
e impronunciables, artificiosa clasificación que repugna al buen sentido y atenta, cuando menos, al histórico espíritu
de la lengua'. En este punto teaemos
que luchar, una vez más, contra ese colonialismo del buen gusto francés que
se nos impuso arbitraria y solapadamente en el siglo XVIII; de aquí es de
donde parte la artificiosa dicotomía de
que unas palabras pertenecen a la poesía y otras a la prosa, de que haya palabras 'feas' y palabras 'no feas', etc., etc.
Y sin embargo esas palabras existen y
las usamos, las usamos en momentos de
suprema expresividad y vitalidad. El
autor, por supuesto, toma una actitud
clara: "¿ Existen o deben existir, realmente, dicciones admisibles y términos
que no lo son? En el probable -y nada
científico-- supuesto de una respuesta
afirmativa, ¿ quién es, en saludable derecho, el encargado de deslindar la frontera entre unas y otros?: ¿ La Academia,
que regula la lengua y la encauza?, ¿ los
escritores que la fijan y autorizan?, ¿el
pueblo, entre la que nace y se vivifica?
De otra parte: ¿qué destino debe darse
a las palabras condenadas?, ¿por cuáles
otras han de ser sustituidas?, ¿qué garantía de permanencia podrán brindar-

rros, y qué garantía de legitimidad podremos exigir a las palabras que h:1yan
de suceder a las rechazadas? Pero ¿ a
qué todo esto? El problema, no más planteado, amenaza ya con escapársenos de
la mano, ágil como un pez vivo. ¿ Es admisible la suposición de que pueda haber meras palabras -abstracción hecha
de las ideas que quieran señalar- a fas
que pueda colgarse el sambenito que las
aparte de su función? Caminemos con
suma cautela sobre tan movedizos arenales".
Vivimos, obviamente, en un mundo
de eufemismos, las más de las veces inexpresivos, para evitar y dar un rodeo alrededor de esas palabras que cumplen
una función designativa y que ocupan
un lugar, como cualesquiera otras, en el
registro del idioma. Muchas veces se trata, nos dicen, del 'buen gusto'; otras, se
implica un falso concepto de la moral.
Y todo lo que logramos es engañarnos,
pues sustituimos por un término a otro
término y acabamos designando a la cosa por lo que es, claro dando un rodeo
que quita expresividad, función de señalamiento y que viene a convertirse
en lo mismo que se trataba de evitar. Por esto Cela nos dice: "Ya no
es tan admisible, sin embargo, la actitud de huir de la palabra conservando la idea que la palabra proscrita
quiere señalar y para cuya expresión se
busca, cuando no se inventa, otra palabra. Pienso que, invalidado el concepto,
no es admisible el recurso del eufemismo aplicándose a la substitución de la
palabra que no fue descartada, al menos en principio, como fonema o grupo
de fonemas sino como expresión de un
algo concreto. Confundir el procedimiento con el derecho, como tomar la letra
por el espíritu, no conduce sino a la
injusticia, situación que es fuente- y a
la vez secuela- del desorden".
En la discriminación ejercida sobre el
uso del vocabulario 'secreto' o 'escatoló-

gico', hay implícita una buena dosis de
hipocresía, pues nunca podremos vetar
las ideas, lo que se veta es, únicamente,
una serie de fonemas señalativos de las
ideas; pero éstas subsisten, existen y están ahí siempre presentes esperando el
acto del señalamiento. Hay en esta proscripción del lenguaje secreto una quiebra moral injustificable y cruel. Los moralistas más exacerbados no tienen más
remedio que recurrir a nuevas formas
lingüísticas para el acto del señalamiento, si no ¿ cómo iban a denunciar, condenar y estigmatizar aquello que subsiste
aun después de que la palabra ha sido
eliminada? "Insisto -afirma Cela- en
que podría invitarse a diálogo a los gramáticos moralistas, esto es: aquellos que
preconizasen un lenguaje de trasfondo
moral o, lo que es lo mismo, un lenguaje
en el que se desterrasen las voces señaladoras de los conceptos vulgares, tras
haber borrado de las cabezas -y por la
persuasión, que es la única goma de borrar que la cabeza admite-- esos conceptos vulgares. Ya no podría decir lo mismo
de los paladines del lenguaje afinado o
distinguido: que se regodean en el concepto aunque se desgarren las vestiduras
ante las palabras, y que llaman -ignorando que con azúcar está peor- cocottes, a las putas, y popis, al culo. Aquel
lenguaje moral sería respetable, sin duda,
aunque ajeno, claro es, a la expresión
científica literaria y coloquial, ya que pudiera abocarla al peligro del anquilosamiento. Sobre este otro lenguaje afinado
o distinguido, ni merecería la pena insistir, de no ser evidente el grave riesgo
que supone para la necesaria lozanía de
nuestra herramienta de comunicación".
Riquísimo como es el español en su
expresividad, ha sido amordazado y limitado, en primer lugar, por la pudibunda vergüenza de los paladines del
buen gusto y el refinamiento académico
que ha sido el obstáculo permanente para
un crecimiento más frondoso del idio-

707

�ma. Añádase a esto las enormes variantes regionales en el léxico tanto dentro
de la misma España como entre los países
hispanohablantes de América, y el problema se nos complica aún mucho más.
Es peligroso, mucho más peligroso de lo
que se cree, el plurivalismo de la lengua
entre nuestros hablantes. Muchas veces
la experiencia lingüística de América es
traumática para un peninsular, y viceversa. Muchas veces quien esto escribe
se ha visto en la penosa situación social
de usar inocentemente una palabra con
la semántica peninsular en un medio ambiente en que la mb=a pertenecía a la
lista del lenguaje 'secreto'. Por eso,
creemos que una de las funciones de este
Diccionario Secreto de Cela será el de
una maravillosa terapéutica en el uso
diario de las palabras 'feas', en cualquier latitud de la geografía hispanohablante. "No se me oculta -señalaque se precisa cierto valor para enfrentarse, cara a cara, con el toro violento
de la lengua, pero entiendo que alguien
tenía que echarse, con todas sus consecuencias, al ruedo, ya que los llamados
a pr:econizar una lengua amplia y eficaz
(los escritores) de raíz tradicional (la
Academia) y de base científica (los gramáticos), sí cabe exigirles, como al torero en la plaza, el valor necesario para
que puedan, si no llevar a último buen
fin su cometido, sí al menos ponerlo en
el camino que a él pudiera conducirle. . . No vale agazaparse con la cabeza
debajo del ala al tiempo de hacer tablarrasa, no ya de palabra sino también
del concepto, ya que cayendo por tan
violento despeñadero corremos el peligro
de legar a quienes nos sucedan una jerigonza que, lejos de nombrar, proceda
por aproximativas paliaciones".
Aparte de estas consideraciones de carácter general, en la segunda parte del
Preámbulo, el autor analiza y explica
el por qué del título de secreto a su diccionario. En primer lugar la acepción

de secreto usada por él no está admi•
tida por la Academia (bueno, esto no
importa, pues la Academia no admite
muchas, muchísimas voces que usamos
a diario). La acepción usada por Cela es:
"venéreo, perteneciente o relativo a la
venus, al deleite sensual considerado, da•
ro es, en su más vasto sentido. Esta
acepción que propugno puede encon•
trarla viva cualquier paseante por las
ciudades de España, sin más que prestar
atención a los rótulos de las consultas
de determinados médicos especialistas;
en letra impresa y con el significado que
aquí conviene, veo esta voz en Gregorio
Marañón (Vocación y ética, p. 77).
"Hay aún enfermedades que se llaman
secretas . .. " De otra parte, el adjetivo,
en el valor que ahora cobra, tiene escaso parentesco con los conceptos oculto,
ignorado, escondido, callado, silencioso,
reservado, que le da el diccionario de
la Academia ya que -sigo con Marañón- "son justamente (aquellas enfermedades) las que se anuncian con carteles en el balcón de los doctores, de
suerte que el enfermo pierde su secreto
con sólo atravesar el portal". En mi
diccionario o, al ménos, en mi propósito, caben en consecuencia todas aquellas voces que, de un modo u otro,
ostentan una filiación venérea, mayor o
¡nenor, directa o indirecta, expresa y aun
tácita; algunas coinciden con los turpia
dictu, de que habla García de Diego, y
otras en cambio se nos presentan diáfanas y como recién aseadas; declaro
que ni la mugre de aquéllas ni el jaboncillo de éstas ha pesado en mi voluntad ... "
Desde el punto de vista metodológico,
Cela se detiene para explicamos su especial concepción de la teoría de la
sinonimia, que juega un papel tan importante en el vocabulario 'secreto'. El
sinónimo, según Cela, no enriquece al
lenguaje; todo lo contrario, lo empobrece
paulatinamente, con lo que desaparece

la función prevista para el sinónimo en
el momento de su invención. "Mi idea
general -afirma Cela- pudiera expresarse en muy breves palabras, aunque
su argumentación no cuadre demasiado
a este lugar: los sinónimos, pese al concepto que la etimología de esta voz quiere señalar, no existen ya que, considerándolos con una mínima exigencia, no
hay dos palabras que profundamente alcancen a significar lo mismo y que, en
el lenguaje, pueden comportarse como
piezas en todo valor intercambiables . . .
por debajo del aparente igual significado
late un matiz diferencial que escapa, por
ahora, a la ciencia".

Tanto la sinon~a como el disfemismo operan sobre el problemático campo
del lenguaje 'secreto' y es aquí donde
la imaginación popular, el pudor, el deseo de ocultamiento, han operado en
forma intensiva, de modo que, en la actualidad muchos sinónimos se han apartado de su intención primitiva y han
venido a crear nuevos campos significativos, de donde se ha derivado cierta
obscuridad en el lenguaje. "Resumiendo
-afirma el autor- por cuanto antecede
Y porque pienso --como más o menos intento explicar- que, a veces, el excesivo afán de claridad no acarrea sino
obscuridad mayor, incluyo en el grupo
nombrado la lista que reúne, por el orden del abecé y sin otra indicación que
las distinga, las formas de expresión que
atrás fueron señaladas y aquellas otras,
pocas ya, que ahora indico: las homonimias metafóricas {arrancada a huevo
cojón ) ; las metonimias (seno, teta, qu;
sobre galicismo es, por su origen etimológico, metonimia: un bello seno una
bella sinuosidad) ; las sinécdoque: (las
hembras, las mujeres); los parónimos
(cojín, cojón); los que me permito Hamar piadosismos ( diez por Dios, para
evitar la blasfemia) y que, en realidad,
no son sino eufemismos por motivación
respetuosa o tabú religioso; los nonismos,

que implican un absoluto cambio en la
expresión (¡ cáspita! o ¡ córcholes! por
cualquier otra interjección tenida por
malsonante) ; las hablas, esquina que en
mi propósito abarca tanto a los gitanismos ( magué, pene) como a las voces
de germanía (iza, puta), el lunfardo
( cafisbio, proxeneta), etc., y por último,
los provincialismos ( coyol, cojón) y dialectismos ( coyón, cojón), con no poca
frecuencia de muy ilustre antigüedad y
limpia prosapia literaria".
Este primer volumen del Diccionario
Secreto está dividido en seis apartados
que facilitan su manejo y que siguen un
orden perfecto de clasificación: 1. Serie
coleo, -onis; 2. Serie 3. Serie testis,
-is; 4. Voces de origen prerromano o
precolombiano, creaciones léxicas, dialectalismosJ provincialismos y jergalismos, y
casos por semejanza y contigüidad; 5.
Los nombres de las partes constitutivas
del testículo y 6. Voces en algún modo
relacionadas con el tema.
La Bibliografía que acompaña al volumen es completa y exhaustiva, así como la Tabla cronológica de Fuentes. En
la bibliografía se ha dado cabida a toda
clase de fuentes, desde el diccionario de
origen académico hasta las obras más o
menos clandestinas que han estado fuera
de la circulación por mucho tiempo, así
como las obras clásicas en las que no
operó jamás el prejuicio contra el vocabulario 'secreto'.
En suma, creemos que este primer
volumen del Diccionario Secreto de C.J.
Cela tan cuidadosamente preparado y
planeado, abre, por fin, una perspectiva
nueva sobre una zona del lenguaje que
estaba virgen y que los estudiosos habían cuidadosamente evitado durante
tanto tiempo. Repetimos una vez más:
no se trata de un libro sucio, se trata
de un libro serio y definitivo.
JUAN ANTONIO AVALA

709
708

�Vmorr.ro MARÓN, Bucólicas, Introducción, versión rítmica y notas de
Rubén Bonifaz Nuño, Coordinación de
Humanidades, Centro de Traductores de
Letras Clásicas, Universidad Nacional
Autónoma de México, México, D. F.,
1967. CXXVIII
47 páginas.
PuBLIO

+

LA 'Bibliotheca Scriptorum Graecorum
et Romanorum Mexicana', una de las
más valiosas contribuciones en lengua
española al cultivo y conocimiento de
la filología clásica, nos ofrece periódicamente nuevos volúmenes de particular
interés para los amantes de las letras
clásicas y el público en general. La última publicación de esta serie que llega
a nuestras manos es las Bucólicas del
poeta latino Virgilio en una excelente e
inmejorable versión rítmica del poeta Y
filólogo mexicano Rubén Bonifaz Nuño.
Hace cinco años R:B.N. publicó en esta
misma colección su traducción de las
Geórgicas, que, a nuestro juicio, constituyó un verdadero hito en los estudios
virgilianos en lengua española. En su
publicación de las Bucólicas R.B.N. ha
seguido la misma dirección y principios
establecidos en las Geórgicas. El sentido
auténtico de una verdadera filología no
sólo es interpretar un texto ya fijado de
antemano: su labor verdadera consiste
en situarlo dentro de un medio cultural,
social histórico y filosófico para darnos
la ve~dadera interpretación de obra Y
autor· en ese sentido la filología es una
'
,
auténtica creación que está mucho mas
allá de la mera técnica en el manejo
de los textos. Bonifaz Nuño, partiendo
cuidadosamente del análisis del texto
virgiliano nos da una nueva y original
interpret:ción del sentido de las Bucólicas, obra escrita en un momento de crisis en la historia de Roma y que refleja
las inquietudes de los hombres ante el
cambio político que se estaba operando
ante ellos.
Después de las crueles guerras civiles

710

que habían acabado por destruir la República romana, el ideal perenne del
ciudadano no había cambiado, es más,
se había afianzado más poderosamente
en el programa de la vida civil: la libertad, que constituía el eje de todo el
derecho y de la vida política. Según
R.B.N.: "según la tradición romana, la
libertad es un bien que el hombre disfruta por el solo hecho de ser hombre.
La misma libertad lo convierte en un
ser autónomo, con capacidad para hacer cuanto le plazca, fuera de lo que le
prohiban la ley o la fuerza". (Intro., p.
VII). Las doctrinas epicúreas, que estaban en gran boga en la época de Virgilio, vienen a ampliar, según B.N., y a
confirmar este concepto de la vida que
tradicionalmente había tenido el romano, por eso "es comprensible y claro
cómo la filosofía de Epicuro, al encontrarse con la tradición del pensamiento
romano que colocaba la libertad sobre
todas las cosas, como un ideal necesario
a la plenitud de la vida, viene a coincidir con ella en el espinazo esencial. La
vida sólo se justifica por la felicidad que
tiene por fin, en el hombre concreto, y
la felicidad se identifica con la libertad.
Sólo es verdaderamente deseable pues,
en la vida, el hecho que conduzca a la
libertad, a la única salud del alma".
( loe. cit., p. VIII). Con estos presupuestos sobre la libertad, es como Bonifaz
Nuño se aproxima a las Bucólicas, para
tratar de demostrar que la emoción dominante que está presente en ellas, es,
por encima de todo, la libertad individual como ideal político y humano.
El proceso intelectual de Virgilio para
llegar a plasmar en formas poéticas este
ideal de la libertad, esencia de la vida
romana, es simple y complicado al mismo tiempo. Simple, porque se basa en
un sentimiento único, el de la libertad;
complicado, porque el ejercicio y la consecución de la libertad está condicionado
a otros factores importantes de la vida

y del proceso social e histórico. Pero lo
que trata de demostrar Bonifaz Nuño al
asediar las Bucólicas es, precisamente,
este punto fundamental en la creación
de los poemas. "Así pues -nos dice- el
hombre busca la libertad, y se encuentra
con el muro que le tienden en torno el
deseo y el miedo. El deseo, porque no
pudo cumplirse plenamente, ya que lo
que se alcanza deja de ser deseable, al
no ser ya lo que se deseaba, y el temor,
porque destruye la paz del alma. Salvado del temor y del deseo, el hombre es
libre. Por lo tanto, para ser feliz ha de
lograr primero la libertad por medio de
la independencia moral. Pero el hombre,
haya nacido libre o no, está sujeto por
cadenas que pueden nacerle de sí mismo, o venirle de las circunstancias exteriores. Las primeras pueden ser, por
ejemplo, las que originan el amor o la
ambición; crea las segundas la injusticia
de los hombres que tienen el poder de
ejercerla" (loe. cit., p. VIII-IX). Enfocado así, el problema de la libertad, puede ya verse claro que el Amor no es el
sujeto central de las Bucólicas como había venido sosteniendo la crítica tradicional, basada equivocadamente en expresiones del mismo Virgilio. Con innumerables testimonios sacados de los mismos poemas, Bonifaz Nuño demuestra un
punto cardinal en su crítica, esto es, que
"en las Bucólicas el amor es lo que no
debe ser", sino que es un peligro que
amenaza Jo más valioso que hay en las
vidas humanas y que limita peligrosamente la libertad del individuo. Los testimonios son demasiado numerosos para
que nos detengamos en ellos; pero revelan, eso sí, un cuidadoso examen de
lo que Virgilio dice entre líneas y que
hasta ahora no se había comprendido. El
amor, concluye el traductor, no es en
forma alguna el motivo central de estos
poemas: "Y entonces -afirma- ¿ es posible o lícito afirmar que esto es una
apoteosis del amor? ¿No, más bien, se

trata de la mera aceptación de un hecho no querido que se impone por la
fuerza, violando lo más precioso de la
vida humana} "Todo lo vence el Amor''
no es más que la expresión de un hecho,
y no la postulación de una norma de
contenido moral; es nada más que la admisión, a medias resignada, de algo negativo, dañino y pernicioso: el amor demencia, el amor placer que arrebata, el
amor que tuerce los rectos sentidos del
espíritu, el amor que coarta y encarcela
y sujeta e impide el desarrollo armonioso de las potencias del hombre; el amor
concupiscente, en fin, opuesto al ideal
de libertad que profesaba el epicureísmo"
( loe. cit., pp. XI-XII).
Otro de los temas recurrentes de la
poesía latina y que puede también ser
un obstáculo para la libertad, es la ambición. Esta, como el amor, somete el
alma a una serie de esclavitudes y servilismos que crean necesidades exteriores
y dependencias sociales y "el hombre íntegro, para ser libre, sólo de sí mismo
tiene necesidad". La Egloga IV es básica para la comprensión de este principio de la filosofía virgiliana y Bonifaz
Nuño hace un extenso análisis para demostrar este papel limitador de la libertad que juega la ambición en la vida
del hombre. Este mismo contraste entre
la serenidad natural del alma y la violencia limitadora de las pasiones, se encuentra también en la Egloga VI, en la
que en dos partes claramente definidas,
Virgilio contrapone "el remolino oscuro
del alma y la serenidad emancipadora
de la naturaleza".
En la búsqueda de una respuesta a la
pregunta de cuál es el sentimiento que
dirige la creación de las Bucólicas, al
eliminar el amor, Bonifaz Nuño vuelve
al análisis detenido de los poemas para
descubrirnos su sentido de interpretación
romana de la libertad, fecundada por las
ideas del epicureísmo. Desde la Egloga I, en que Títiro proclama que la

711

�libertad ha sido el móvil que lo ha llevado a conocer a Roma, "esta sola palabra es bastante a abrir la puerta a una
comprensión más cabal o más exacta.
Porque, efectivamente, el sentimiento de
la libertad constituye, a Jo menos así Jo
creo, el esqueleto orgánico de las Bucólicas" ( loe. cit., p. XV). El Virgilio
que escribía estos poemas, aparentemente siguiendo una tradición de poesía eglógica, era un hombre atormentado que
había presenciado cómo las guerras civiles, el ansia del poder de unos cuantos
políticos ambiciosos iban limitando pau. ·latinamente las libertades individuales y
creando el instrumento de un Estado poderoso y monolítico; es el Virgilio que
nos ha pintado Bloch, agonizante y derrotado, que muere obsesionado en un
ansia de libertad. "Es necesario pensar
-afirma Bonifaz Nuño-- que el espíritu
de Virgilio, expuesto al choque de las
circunstancias de toda índole que lo tocaban y lo herían, tuvo que reaccionar
y conmoverse desde el fondo por los
acontecimientos que se desenvolvían frente a sus ojos. Virgilio ha sufrido los trastornos sociales de su época, y ese sufrimiento lo inclina hacia los demás seres
humanos. De este modo advierte al hombre, poseedor precario de una libertad
combatida por cadenas internas y externas" (loe. cit., p. XV).
En un análisis certero y definitivo
R.B.N. analiza el contenido político y
social de las Eglogas I y IX. Su análisis
no solamente refleja la profunda penetración en el significado de los temas virgilianos, sino que como auténtico poeta
y filólogo, recrea un sentimiento profundo que atormentó el alma de Virgilio por
los temas fundamentales que conforman
la vida y la tragedia del hombre: la injusticia de la organización social, el desarraigo involuntario de la tierra, el
amargo destino colectivo de todo un pueblo, el alejamiento de la felicidad constituída por unas pequeñas posesiones y,

712

en una palabra, el despojamiento de la
dignidad interior por un vencedor militar, cruel y pragmático. Saltan los temas
a la vista y las visiones particulares de
un tiempo histórico; pero todo ello, todo
irremisiblemente está condicionado por
la libertad que es la única fuente y fundamento de la felicidad. Y aquí es donde también cobra significado la esperada
y deseada "edad de oro" que, nostálgicamente, proclama Virgilio. Para R.B.N.
"la edad de oro viene a ser entonces, el
símbolo máxímo de libertad. Durante ella
es creado un mundo en que el hombre,
dueño de una naturaleza dócil y servicial,
adquiere mediante ella el dominio de sí
mismo, y con éste la sabiduría, la templanza y la paz". (loe. cit., p. XXI).
Después de haber demostrado con plenitud de pruebas este tema central en las
Eglogas, Bonifaz Nuño hace una breve
explicación exegética a cada una de ellas,
explicando el contenido y las circunstancias en que fueron escritas, y hace proceder a cada una de ellas de un esquema que facilita su total comprensión.
Unas pocas palabras acerca de la traducción. Bonifaz Nuño no se ha dejado
llevar en esta traducción por la tentación
de "imitar los ritmos latinos en español",
tentación a la que han sucumbido otros
traductores de los poetas latinos. La tra•&lt;iucción que tenemos ante la vista es,
ante todo, fidelísíma al texto latino; el
principio que ha guiado al traductor ha
sido símple y básico: " ... pienso que la
literalidad en el traslado de un clásico es
el mejor camino para alcanzar la fidelidad, y que la traducción fiel de la palabra incluye naturalmente la fidelidad en
la traslación de la idea"; en segundo lugar es una traducción rítmica en la que
se ha escogido el verso variable entre las
trece y las diecisiete sílabas ( tradicional
en español desde los primeros balbuceos
de nuestra literatura), con sólo dos acentos obligatorios, con lo que la perfección
rítmica del hexámetro virgiliano se ha

reflejado en la forma más aproximada en
nuestro verso cualitativo. De aquí que se
haya conservado en la traducción la límpida virginidad de la lengua de Virgilio
Y su exactitud formal. Creemos que, en
nuestra opinión, Bonifaz Nuño ha superado y perfeccionado a todos los ilustres traductores anteriores de Virgilio
poeta querido y aquerenciado y con lar~
ga tradición en la vida cultural de MéXIco.
JUAN ANTONIO AYALA

FRANcrsco LARRoYo, El Positivismo Lógico. Pro Y Contra. Editorial Porrúa México, 1968.
'
EN MARZO DE 1968, la Facultad de Filosofía Y Letras de la Universidad de
Nuevo León inauguró la cátedra honoraria "Alfonso Reyes" con tres ciclos de
conferencias sobre Ja palabra, desde las
pe1;P_ectivas filosófica, literaria y psico~og¡ca; el doctor Larroyo ocupó el
p~ero la cátedra, con una serie de
cmco conferencias cuyo texto editó co
1 ,
n
e titulo de El Positivismo L6gico y que
salió de las prensas de la Editorial Porrúa, en noviembre del mismo año.
En el mismo e&gt;,.-pone el doctor Larroyo, en líneas esquemáticas la corriente filosófica que algunos co:isideran como "expresión viva Y consecuente de
nue5tra época" Y que suele designarse con
los nombres de positivismo lógico análi~i~ lógico del lenguaje, fisicalism~, empmsmo, filosofía analítica y otros.
Al situar la corriente Larroyo la señala
como característica de un tipo de filoso{~ señalable en forma muy aproximativa, a la región angloamericana. Esquemáticamente se pueden entender
actualmente cuatro tipos de filosofar correspondientes a otras tantas regiones
geográficas: Una filosofía de Oriente inspirada por un saber de salvación · una
filosofía cultivada en Rusia y
do-

s:s

minios: el marxismo o, mejor, la línea
Marx-Engels-Lenin; una variedad la
más rica Y compleja, de corrientes' filos~ficas en la Europa continental y, espectalmente, el empirismo lógico en la región angloamericana.
Se caracteriza este nuevo movimiento
~ositivista ( el tercero; después del compuano Y del "neopositivismo" de Poincaré
Y Mach) por su tendencia a llevar la
mente científica al campo y problemas
de la filosofía, por el rechazo de toda
consideración especulativa y su intento
de ser un pensar analítico y crítico.
Según Larroyo el punto de partida·
de esta corriente es el movimiento de
la crítica de la ciencia iniciada a vuelta
del siglo por Poincaré y Mach Y, más
tarde, en cuatro momentos integra su
actual estructura:
. a) Con Bertrand Russel, pensador casi _centenario, suyo estilo de filosofar
aspir~ al rigor y exactitud de la ciencia
Y_ qwen propugna una reforma de la lógica que lo lleva a identificar a ésta
con la matemática. Su doctrina de las
prop~siciones atómicas y moleculares es
especialmente importante para el desarrollo del positivismo lógico.
b) La segunda etapa la cubre el pensador austríaco Luis Wittgenstein cuyo
Tractatus logicus philosophicus, saludado
por Russell como un acontecimiento de
suma importancia en el mundo filosófico, trata de hacer ver, en una serie
de proposiciones concisas y numeradas
mediante los principios del simbolism~
Y de las relaciones necesarias entre las
palabras y las cosas, que la filosofía anterior es errónea.
c) El círculo de Viena constituye la
tercera etapa del desarrollo de la nueva
corriente. No es extraño que allí se constituyera. Perduraba allí la influencia
de Mach Y de los positivistas alemanes
Ernesto Laas y Eugenio DiilÍring y una
fuerte, ~radición ,antirracionalista y antimetafmca. El circulo se integró a fi-

713

�nes de los años veintes y en el mismo se
destacaron Moritz Schlick, Philip Frank
y Rodolfo Karnap; más tarde_ se fortaleció con los lógicos Hans Re1chenbach
y Tadeo Kotarbinski. Desde 1929 el
círculo celebró una serie de congresos
en Viena Konigsberg, Copenhague, Praga, París' y Cambridge con lo que_ ~egó
a representar un importante movmuento internacional y a relacionar a notables
investigadores de los países escandinavos,
de Inglaterra y Norteamérica; pero a
mediados de la década de los treintas
el círculo mismo se disolvió y sus miembros, que tuvieron que emigrar principalmente a Estados Unidos e Inglaterra,
fueron suavizando en gran parte sus actitudes más radicales. En líneas generales el círculo de Viena propugnaba una
oposición a toda concepción filosófica
especulativa; una oposición a las corrientes que signifiquen una ruptura de
la unidad de la ciencia; una nueva lógica y una filosofía científica con un
lenguaje riguroso.
El positivismo lógico rechaza toda
metafísica a la que considera como integrada por conceptos y proposiciones
sin sentido: pseudoconceptos y pseudoproposiciones. En el fondo, dicen, la
metafísica no es sino una concepción
emotiva de la vida.
En cambio cultivan y desarrollan en
varias direcciones la Lógica mediante la
inclusión de un lenguaje técnico altamente desarrollado, la inclusión del concepto de polivalencia lógica y su semiótica que distingue distintos niveles de
lenguajes y metalenguajes.
Larroyo, al término de su exposición
asume una postura en relación con la
corriente expuesta no sin antes referir,
en líneas esquemáticas, la autocrítica de
sus mismos cultores. El propio Reichembach rectifica su empirismo radical en
atención a la imagen del universo de
la ciencia moderna. Poper, por su parte,
hace serias objeciones al método de ve-

714

rificabilidad propugnado por la escuela.
Por su parte Larroyo objeta a los neopositivistas su confusión en la concepción de métodos, y en particular en referencia a la actitud asumida por éstos
con relación a la metafísica, aunque manifiesta compartir con éstos una actitud
antimetafísica, señala empero la pobreza
de la "superación" neopositivista de la
metafísica, basada en Proposiciones protocolarias que, según él, están muy lejos de ser verdades absolutas. Para él,
más bien hay que rechazar la metafí~ica
por la vía de la crítica epistemológica.
BENJAMÍN MoRQUECHO GUERRERO
MuGICA LAINEZ, MANUEL, Crónicas Reales. Editorial Sudamericana, S. A. Buenos Aires, 1967. 332 pp.
LA HERENCIA APORTADA por la Literatura Anglosajona a la actual Hispanoamericana, es algo indudable. Y también reciente, la más reciente de todas aquellas que, a manera de legado, hemos
recibido. Bien podría añadir que es lógica teniendo en cuenta la trayectoria
influencia! que las letras en español de
esta parte del Atlántico han venido adoptando en el transcurso de las generaciones.
De la Española -tan esencial en nues. tras raíces y cuya duración efectiva se
extiende durante varios siglos- , hemos
pasado por la Francesa - primero filtrada por la Española, después directamente
desde sus fuentes de origen-; la Inglesa
-Scott durante el Romanticismo, Poe
cuando el Modernismo-; para llegar
nuevamente, dentro del panorama anglosajón de nuestra época, a James Joyce,
Virginia Woolf, William Faulkner ...
Estas influencias han sido decisivas Y,
de hecho, han ayudado efectivamente a
marcar épocas.
Sin descartar en lo más mínimo las
intrusiones de otros autores, los anglosajones nos han heredado uno de sus te-

soros, algo de lo cual carecíamos puesto
que los únicos puntos a destacar en este
respecto eran simples puntos y no logros
definitivos: la Literatura Fantástica.
Manuel Mugica Lainez es uno de los
autores que con mayor notoriedad han
recogido este interesante aspecto literario. De los Hispanoamericanos que actualmente cultivan el exitoso género fantástico, es uno de los que lo hacen de
una manera más personal. No el más
perfecto, desde luego, sino el más personal. Porque este sello de distinción es
advertible más por sus defectos -un poético afrancesamiento del que nunca ha
sabido despojarse. . . un escapismo de
"vieja ola" . . . - , que por sus cualidades. Pero en esta forma queda más al
descubierto el andamiaje neomodernista
que sustenta la obra. Porque MML, al
no abandonar del todo el suntuoso vestuario heredado de los modernistas -hasta el romanticismo lo recibe de ellos-,
y complementarlo con una especie de
capa anglosajona, ha podido dar a sus
obras un sello característico de su tiempo
y persona.
Con Crónicas Reales se inicia lo que
podríamos definir como una tercera época fantástica dentro de su trayectoria.
La primera estuvo marcada por aquellos sus volúmenes de cuentos -Aquí
vivieron, Misteriosa Buenos Aires ... - ,
en los que intentó algo muy rara vez
usado por los escritores hispanoamericanos: dar unidad novelística a la obra
partiendo de unos cuentos. Estos, independientes entre sí, formaban sin embargo una trama mediante la cual quedaban enlazados unos con otros: algo
como capítulos de novela, pero con la
independencia del cuento. Y lo fantástico surgía desde aquellos sus temas muy
Siglo XVI (La Sirena ... ), XVII, (El
Lobisón. . . El Cofre . •. ) , o muy siglo
XVIII ...

La segunda época fue privativa de la
novela. Un poco como continuación de

la primera, los iniciales cuentos parecieron perder su esencia. Así llegaron: L&lt;JS
[dolos, La Casa, Los Viajeros, Invitados
en el Paraíso. Con estos cuatro títulos,
MML dio un paso adelante. Fue como
si los cuentos priinitivos se agrandaran
hasta convertirse en novelas, pero guardando aquella estructura particular de
unión e independencia al mismo tiempo.
En cuanto al elemento fantástic9, subió de categoría. Abandonó aquel su
aspecto de anécdota histórica, se hizo
más actual, más argentino, más poético, más universal. Y más neomodernista. Había en él un poco del "quiero y
no puedo" del elemento que einigra sin
lograr, por más esfuerzos que hace, liberarse del origen.
En estas dos primeras épocas se anticipa lo que precisamente habrá de caracterizar a Ia tercera y que será una herencia faulkneriana en cuanto a temática se refiere: la creación de un Joenapatauwah, hijo de las Literaturas Anglosajona y Francesa, pero apadrinado por
la Argentina. Una perfecta muestra del
Neomodernismo.

Crónicas Reales está formada por doce
cuentos colocados por su autor bajo la
advocación de Rubén Darío ("¿Cuentos
quieres, niña bella? / T engo muchos que
contar ... ") , como si desde las primeras
líneas advirtiera el seguir dentro de la
estética del nicaragüense. En los mismos
títulos de los cuentos es advertible este
aroma: "El Rey Artificial" ... "La Gran
Favorita" ... "Monsignore" ... "La Princesa de los Camafeos" ...
Imagina MML, para esta su obra, un
faulkneriano reino situado -por otra
parte muy lugonescamehte-, en una no
exacta posición geográfica mediterránea.
El tal reino tendrá tantas características
parnasianas, que podríamos situarlo en
la Grecia mítica de cualquier modernista. Y en esas latitudes, conoceremos
la fantástica historia del reino partiendo
de las historias de sus soberanos, los des-

715

�huestes fascinados- para conseguir que
cendientes de su fundador el mítico Concada uno volviese a su tarea• • · Las vade B-enno Von Orbs zu Orbs, también cocas eran insultadas y azotadas y retornocido con el nombre de el Demonio.
naban a sus praderas, deteniéndose a
Como detalle característico --de MML
menudo para mirarlo con añoranza mepero en especial de esta obra-, una trelancólica; los pedruscos, eliminados a
menda y cortesana ironia que en ocapuntapiés, quedaban como recargados
siones llega a la violenta sátira. Sobre
de oscuras tensiones, a la vera de los
todo en el capítulo-cuento titulado "San
caminos O en el seno de los arroyos; Y
Eximio".
las mujeres y los hombres, empujados en
Es uno de los más logrados de todo
rebaños hipnóticos hacia su cotidiana
el volumen. San Eximio, nieto del Conobligación de placer o fastidio,, cumplían
de Benno con una sintaxis y léxico digdurante una semana sus monotonas tanos del n:ejor dariísta, nos es descrito en
reas, con rigidez de autómatas. El, enla siguiente forma:
tre tanto, ausente del descalabro Y_ de
"Las palabras que San Zeón de Carla maravilla que provocaba, se ale1ab~
en medio de un extraño fulgor y de ditago dedica a la hermosura de S~n
Eximio la definen mejor que cualqwer
vinas músicas y perfumes" (p. 28).
tentativa elocuente. 'Era tan peregrina su
La sátira va en aumento conforme
belleza --dice el africano fervoroso-avanza el relato de la vida del santo.
que los animales, los árboles Y hasta las
Su fama se extiende por los cuatro punpropias piedras la advertían'. Añade el
tos cardinales y Eximio vuela hacia la
hagiógrafo detalles de los cuales se deperfección a pesar de los obstáculos del
duce que cuando Eximio andaba por los
mundo. Entonces, como en una vida de
campos de Wurzburg, las vacas lentas lo
santos, aparecen los primeros y desconescoltaban como matronas, fijos en él
certantes milagros, se agrandan los raslos ojos pensativos; los ágiles conejos
gos personalistas del santo, co~enzan las
brincaban alrededor, como juglares; las
peregrinaciones desde los mas re~otos
mariposas tejían aureolas trémulas a su
lugares Y, como sucede en seme~an!es
frente· se apresuraban los escarabajos, a
casos, pasando por el tráfico de_ reliquias
fin de' no perderlo; las flores acompañaEximio alcanza la rotunda santidad graban su marcha girando y abriéndose,
cias al martirio obtenido de manos de
como si Eximio fuese otro sol fecundo;
sus propios familiares, quienes nunca lolos pinos entrelazaban sus ramas, fo~gran comprenderlo en su marcha hacia
mando una bóveda encima en su clarila perfección y santidad.
dad ; se estremecían, soñadoras, las peLa tercera y última época de MML.
ñas; y los guijarros se echaban a rodar
tiene muchos puntos en común con las
para seguirlo". (p. 27).
dos primeras. Pero también grandes
O sea, algo así como un 'Flos Sancavances en lo que a técnica narrativa se
torum' neomodernista, con el detalle
refiere. La estructuración de la . obra
característico de la ironía, personal de
--demasiado ligada a la de la primera
lo fantástico en MML. Sigue:
como para olvidar este dato-, vuelve
"El les sonreía, desde aquella la soa tomar como elemento primario al cuenledad de su hermosura, como desde un
to, pero adquiere mayor fluidez y homotrono, y se requerían serios esfuerzo~ po·
geneidad. y si es cierto que en los 3:5liciales - a veces inútiles, pues los IJ11smos
pectos netamente modernistas -~ xonspolicías, con ser más inquebrantables
mo, advetivación, cosmopolit!Smo ...
que las rocas, solían desprenderse de polenguaje--, no ha evolucionado mucho,
rras y silbatos Y se incorporaban
sus

ª

también lo es que su sentido satírico se
ha agrandado hasta no hacer tan notorio el defecto.
Porque es precisamente en el manejo
de la sátira en donde reside la originalidad del libro. Podría intentar definirla
como una sátira-poética-fantástica.
Tiene, además, la "meditada composición" -tan anunciada por los editores-, propia de este autor, digno de
ser tomado en cuenta en la lista de sus
contemporáneos de primera fila por el
agudo sentido crítico que lo caracteriza
y por la ironía que aporta al género literario tan de actualidad de la Literatura Fantástica.
DR. JuAN JosÉ GARCÍA GÓMEZ

Escuela de Letras.

ITESM.
UNDURRAGA, ANTONIO DE, Autopsia de
la Novela. Teoría y Práctica de los Narradores. B. Costa Aroic, Ed. México,
1967, 238 pp.

No ES PRECISAMENTE Costa Aroic un
editor que se caracterice por su descuido
ni por su error al elegir los textos que
imprime bajo su rúbrica. Sin embargo,
cuando en esta ocasión llega una obra
como la Autopsia de la Novela, surge
de inmediato una duda que desemboca
en tres posibilidades de solución. Primera: ¿ Se tratará de un texto cuya edición fue forzada por recomendaciones
de peso? Segunda: ¿ Es que acaso --con
un agudizado y personalísimo sentido
irónico--, se quiere poner ante nuestros
ojos una muestra de lo que no debe_escribirse? Tercera : ¿ Comienza a fallar
la visión crítica de un editor?
No sé por cuál de las tres decidirme.
El libro está tan lleno de errores críticos;
tiene una visión tan apartada de la realidad literaria hispanoamericana; sostiene unos postulados tan avejentados
sobre lo que debe ser la obra literaria,

que no puede tomarse sino como una
aberración.
Pero comencemos por el principio. La
obra viene precedida ( en hoja aparte,
sin paginación, pero cuidadosamente pegada al original), de una nota en la
que se nos comunica: "Antonio de Undurraga ha publicado". Luego, las muy
envidiables cifras de: veintitrés títulos
de obras -entre originales y antologías-; una traducción; y la noticia de
un libro crítico sobre ADU.
El indice, para estar de acuerdo con
lo anterior, es también prometedor respecto a los nombres de los capítulos. Y,
para cerrar con broche de oro, una
"Entrevista con ADU ... " y dos textos
de 'creación' del multicitado autor: La
mano de Carlota Pau y Ultimo viaje
a Jeric6 y presencia de Zaqueo.
Todo, pues, parece indicar un texto
respetable. Pero .. •
El libro comienza por unas palabras
del autor, bajo el título de "Prefacio
para los Amanuenses del Lugar Común",
del que entresaco las siguientes lineas.
Pero antes debo de hacer la aclaración
de que me voy a limitar, casi exclusivamente por hacer la presente, a citar párrafos de ADU ya que considero que
por sí solos se explican ( ?) perfectamente. Comienza:
"Estos ensayos han sido escritos en
la bella marcha forzada de la inspiración, apoyada en muchos estudios que
suponen sacrificios y en medio de la luz
de corazones puros. Rehacerlos, eliminar las repeticiones que de uno a otro
se pasan como cuerdas de alpinistas que
vuelven a enlazarse al mismo clavo, habría sido quitarles su frescura, sus gotas
de rocío o fuego. Finalmente, no olvidemos que la gran pedagogía vive de
insistencias, de pasos sobre la misma huella descubridora. Estamos seguros de que
Thot, en el tribunal de Osiris, reconocerá la integridad de nuestros corazones,
cuando sean pesados en su balanza"
(p. 8).

717
716

�Luego, pocas líneas para echar por
tierra años de discusiones sobre la poesía y la prosa y llegar a conclusiones que
nada tienen de práctico ni original:
"En suma, cuando labora el poeta
hay poesía y ella puede expresarse en
seis géneros diferentes: poesía lírica,
cuento, teatro, novela o epopeya, ensayo y crónica ( que incluye los diarios
íntimos y la historia tratada por poetas).
Al eliminarse la nomenclatura de poesía
y prosa, tenemos que escoger otra: escritura poética y escritura servicial, que
sería la de los gobiernos, la de los códigos y las leyes, la de los textos escolares, etc., etc." (p. 12).
Ahora, una serie de opiniones, variaciones reiterativas sobre un mismo tema que, por lo visto, obsesiona al señor ADU:
"Ahí están los casos de Joyce con su
Ulyses, el de Proust y muchos otros que
caminarán con los años, irremediablemente, al olvido" (p. 13). "El telón de
fondo de esta decadencia artística que
rompe los límites de los géneros y los
anula, es la obra de Dostoiewski, Proust
y Joyce, alrededor de los cuales se han
forjado mitos de injustificada adoración.
Dostoiewski, a todas luces, pierde los
hilos de sus personajes, la mayoría abrumadora de las veces, en su tinglado novelesco. Es posible que a la sombra de rawnes políticas y románticas, se haya pretendido darle tan cabal importancia. Otro
tanto -y con mayor razón aún- puede
decirse de Proust y J oyce ... " (pp. 4950). "He dicho en diversas tribunas que
la decadencia de la narración en el Siglo XX procede de Dostoiewski, Proust
y Joyce .. . " (p. 77).
La única aclaración que puede hacer,
es que los subrayados son míos, y esta
'Otra, digna de ser puesta toda ella en
subrayado:
"A los hombres de hoy 'La Iliada'
nos cansa y no nos dice nada. Es posible que se siga leyendo por aquello que
he llamado la superstición sobre la in-

718

superable calidad de los clásicos. Su misión ya debe estar cumplida... Nosotros nos quedamos con el poeta de 'Sin
novedad en el frente'. Es nuestra 'lliada'. Sin embargo, los guionistas y cineastas norteamericanos que filmaron
'Helena de Troya' hicieron una creación
original y maravillosa ... " ( p. 15) .
Y así van transcurriendo las páginas
y los capítulos brindándonos cada uno
de ellos sorpresas semejantes a las descritas, tales como la de negar, en los
medios culturales y editoriales hispanoamericanos actuales, la importancia que
se concede al cuento:
"Tejemanejes egoístas, unidos a la
mezquindad humana de algunos creadores del cuento latinoamericano de hoy,
han llevado al género al bloqueo editorial casi absoluto, pues el negocio de
esta índole ha quedado casi aislado"
(p. 51).
Con lo cual ignora -es tan fácil ignorar, después de todo--, a Carlos Fuentes, Macedonio Fernández, Julio Cortázar, Julieta Campos, Horacio Quiroga,
Juan Rulfo, Gabriel García Márquez ... ,
etc., cuyos cuentos han sido editados y
reeditados en múltiples ocasiones durante
los últimos años.
El resto del libro, es semejante a lo
anterior.
Aunque la respuesta sea obvia, ¿ qué
es lo que ADU entiende por auténtica literatura hispanoamericana? Dos respuestas podía encontrar: la teórica y la
práctica. Creo que dará mejores resultados la segunda. Tomaré algunos párrafos de uno de los dos 'cuentos' mcluidos al final de la Autopsia ...
"Cuando ella tenía sólo quince años
y pasaba sus vacaciones en la finca de
sus padres en Catemu, en una tarde de
verano en que el sol irrumpía violento
y las amapolas rojas del jardín parecían
heridas gloriosas, oyó en el corredor de
la casa, muy a lo lejos -pues Carlota
tenía un fino oído de garza- que su

tío Vicente le decía a su interlocutor:
'Carlota es tan bella, que desnuda parece una potranca belga que fuese de
oro ... ' La frase la encendió, y la excitó,
le dio una inmensa alegría... Eso de
compararla con una potranca la inquietó un poco, pero cada cual -se dijo-compara como puede y evocó su lectura del Cantar de los Cantares en que
el poeta del texto bíblico dice que su esposa se asemeja a 'las yeguas del carro
del Faraón ... ' ' ... Hay que ser muy
vigorosa -meditaba Carlota- para dar
la sensación de una rubia potranca belga ... ' De seguro es preciso ( cómo decirlo pulcramente), pensaba enardecida,
para sí, 'nalgas de super diosa' . . . para
despertar esas figuras tan ásperamente
poéticas ... " ( "La mano de Carlota
Pau", pp. 215-216).
Y cerraré con una frase, la última,
tomada de la entrevista citada al principio:
"Realmente, debo dar gracias a
Dios. . . por no haber tenido tiempo para fracasar" (p. 212).
Creo que es cierta. ADU ha ocupado
el tiempo en Autopsias que no merecen
ni el fracaso.
DR.

JosÉ GARCÍA GóMEZ
Escuela de Letras.
ITESM.

JUAN

La Lingüística Estructural desde el punto de vista europeo: La Escuela de Ginebra y el Círculo de Praga. (Algunas
notas a propósito de "La Lingüística
Strutturale" de G. Lepschy).
1.1. En La Europa de hoy persisten dos
tendencias en la lingüística:
A). La lingüística trascendente: con
base en postulados ajenos a la esencia
del lenguaje. Predominio de logicismo,
psicologismo, fisicismo y fisiologismo. No
se determina lo que es el lenguaje. Se
permanece en las fronteras de su esencia.

B). La lingüística inmanente: considera al lenguaje como fin en sí mismo.
Se le estudia con una metodología apropiada para el fenómeno mismo.
Esta última tendencia surge a partir
de F. de Saussure, y es la base de las
escuelas estructuralistas europeas.
1.2. Presupuestos básicos: En el Cours
de linguistique generale establece Saussure una tajante división metodológica:
"La lengua puede ser considerada o bien
como un estado de fenómenos simultáneos, o bien como una evolución de fenómenos sucesivos; en el primer caso,
la simultaneidad origina necesariamente
una organización sistemática de los fe.
nómenos; en el segundo, la sucesividad
no requiere de dicha organización". Tenemos pues dos lingüísticas:
A). Lingüística Sincrónica, semejante,
aunque con métodos renovados, a la gramática tradicional.
B). Lingüística Diacrónica: transformación de la tradicional Gramática Histórica.
Por otra parte distingue Saussure entre lengua y habla.
A). Lengua: Patrón de normas para
comunicarse que reside en la masa de
los hablantes. Entidad supraindividual
que se impone a todos los miembros de
una misma comunidad idiomática. Totalidad en sí y principio de clasificación.
B). Habla: Acto individual de voluntad y de inteligencia en donde se deben
distinguir:
1. Las combinaciones por las que el
sujeto hablante utiliza el código de la
lengua con miras a expresar su pensamiento personal.
2. Mecanismo psicofísico que le permita exteriorizar esas combinaciones.
Al separar lengua de habla, se separa
a la vez:
A ) . Lo que es Social de lo que es
Individual.
B). Lo que es esencial de lo que es
accesorio y más o menos accidental.

719

�1.2.1. Principios generales: El signo
lingi.i!stico.
El Signo Lingüístico es para Saussure,
una entidad psíquica de dos caras: Concepto e I magen acústica (Significado Y
Significante).
La Imagen Acústica no es entendida
como sonido material, cosa meramente
física, sino la huella psíquica, la representación que del concep to nos da testimonio de nuestros sentidos.
Los elementos constitutivos del Signo
están íntimamente unidos y se reclaman
recíprocamente.
1.2.2. Caracteres del Signo Lingi.i!stico:
En la concepción de Saussure el signo
lingüístico posee dos caracteres principales:
A). Lo Arbitrario del signo: El lazo
que une el significante al significado es
arbitrario.
B). El carácter Lineal del significante: el Significante por ser de naturaleza
auditiva, se desenvuelve en el Tiempo
únicamente y tiene los caracteres que
toma del tiempo:
1. Representa una extensión.
2. Esta extensión es mensurable en
una sola dimensión: es una línea.
1.2.3. Inmutabilidad y mutabilidad
del Signo Lingi.i!stico:
A). Inmutabilidad: Con relación a la
comunidad lingüística que utiliza el signo éste no es libre, es impuesto. A la
m.:Sa social no se le consulta si el significante elegido por la lengua podría ser
reemplazado por otro.
Factores que hacen al signo ínmutable:
l. El carácter arbitrario del signo.
2. La multitud de signos necesarios
para constituir cualquier lengua.
3. El carácter complejo del sistema.
4. La resistencia de la inercia colectiva a toda innovación lingüística.
B). Mutabilidad: El tiempo que asegura la continuidad del signo, ~Itera
más o menos rápidamente a los mismos,
de modo que, en cierto sentido, se pue•

720

de hablar a la vez de mutabilidad e inmutabilidad de los signos. ( A pesar de
que F. de Saussure se muestre paradójico, en realidad subraya una gr~ verdad: la lengua se transforma sm que
los sujetos hablantes puedan transformarla. Se puede decir que la lengua es
intangible, pero no inalterable).
1.2.4. Proyecci6n del pensamiento
saussureano: A la muerte de Saussure,
le sucederá en la cátedra de lingüística
Charles Bally quien, junto con A. Sechehaye, H . Frei y S. Karcevskij, fundan
la Escuela de Ginebra. Posteriormente,
en Praga, y siguiendo en cierta medida
los postulados de De Saussure, V. Mathesius, J. Mukarovsky, B. Trnka, J.
Vachek y M. Weingart, fundan el Círculo Lingüístico de Praga cuya principal
ocupación será la fonología. Influjo más
directo se verá en la Escuela de Copenhague cuyos fundadores son: Brondal Y
Hjelmslev, quienes trazan una línea lógica en la metodología lingüística. Hay
que mencionar también el influjo Saussureano en R. J akobson y A. Martinet,
quienes representan la tendencia Funcional en la Lingüística.
2.1. La Escuela de Praga: Tal como
se ha afirmado antes, el Círculo Lingüístico de Praga toma algunas bases de
Ferdinand de Saussure. Sin embargo lo
inlportante radica en su visión estructuralista que se deriva de su proyección
fonológica.
El Círculo Lingüístico de Praga fue
fundado en octubre de 1926 por iniciativa de V. Mathesius. Participaron activamente Havranek, Mukarovsky, Trnka,
Vachek, Weingart, el holandés De Groot,
el alemán Bühler, el yugoslavo Belic, el
inglés Jones y los franceses Brun, Tesniere, Vendryes, Benveniste y Martine_t.
Sin embargo fue de mayor trascendencia
la participación de los lingüístas rusos:
S. Karcevskij, R. Jakobson y N.S. Troubetzkoij, quienes, al presentar una tesis
de gran resonancia en el Congreso In-

ternacional de la Haya en 1928, hicieron
que los de Praga pusieran su atención
y empeño en la Fonología.
En 1929, en el Congreso de Filología
Eslava, el Círculo de Praga presentó el
prinler volumen de los "Travaux", el
cual contenía nueve tesis fundamentales
-C-Obra colectiva del Círculo- dedicadas, las tres primeras a una exposición
programática de los intereses del Círculo
Y, las otras seis, a la señalación de búsquedas orientadas hacia la Eslavística.
En l 930, tiene lugar en Praga una
reunión internacional de fonólogos y se
funda una Asociación Internacional para el estudio fonológico. Esta Asociación
es autorizada en el Segundo Congreso
Internacional de Lingüística, celebrado
en Ginebra en 1931. Es importante mencionar que, en el discurso de apertura,
J. Van Ginneken reconoce que la fonología no obstante su origen autónomo
" n,est autre ch ose que Je couronament'
de L'oeuvrc entiere"; ella sintetiza el
resultado de toda la ciencia fonética.
De esta manera la Fonología era rápidamente afirmada y entraba, oficialmente, a formar parte de los estudios lingüísticos.
2.2. Las tesis del Círculo de Praga:
Es interesante notar que las tesis del
Círculo, sobre todo las tres primeras antes citadas, derivan de ciertas posiciones
metodológicas.
2.2.1. La primera tesis propone el examen: a). "AJ problema de método que
se deriva de la concepción de la lengua
como sistema" así como el "sistema funcional" porque la lengua, producto de
la actividad humana tiene un carácter
de finalidad, es un sistema de medios de
expresión apropiados a un fin; el fin
consiste en la realización de la intención del sujeto de expresar y comunicar.
b) . El análisis sincrónico del hecho actual --el cual ofrece material completo
y del que se puede tener un sentimiento
direc~ es el medio mejor de conocer

"la esencia y carácter" de una lengua.
Esto sólo es posible no poniendo barreras infranqueables, como lo ha hecho
la Escuela de Ginebra, entre el método
diacrónico y el método sincrónico. c). El
método comparativo debe ser utilizado
no sólo para fines diacrónicos sino también para sincrónicos usándolo para descubrir las leyes de la estructura de los
sistemas lingüísticos. d). Estas leyes contribuirán a la substitución de la teoría
del cambio aislado y producido casualmente con la teoría de un encadenamiento de hechos evolutivos según ciertas leyes ( monogénesis) ; con respecto
a la hipótesis de la evolución convergente
se acuerda la preferencia hacia ésta en
lugar de la de expansión mecáni~ y
fortuita.
2.2.2. La segunda tesis afirma: a).
Respecto al aspecto fónico de un sistema
lingüístico es necesario distinguir el sonido como un hecho físico, objetivo, la
representaci6n (acústica) y el elemento
de sistema funcional. El principio estructural del sistema fonológico atribuye aJ
hecho físico, objetivo, una conexión indirecta con la ciencia de la Lingüística
así mismo, a las imágenes ( acústico-roo~
toras) una importancia relativa a su
función diferenciadora de significado.
Cuentan más s11s relaciones recíprocas en
el seno del sistema que su contenido sensorial.
El campo de acción de la Fonología
será así:
I. Caracterizar el sistema fonológicogracias al repertorio de los fonemas y
a la especificación de sus relaciones.
II. Determinar la combinación de fonemas realizados en relación a sus posibilidades.
III. Determinar el grado de uso y la
densidad de realización de los fonemas
y de sus combinaciones en su "Carga
Funcional".
IV. Describir el uso morfológico de

721
H46

�1

'!

las diferencias fonológicas (Morfofonología).
b) . Respecto al estudio de la palabra y de los grupos de palabras se
tiene:
l. La teoría de la denominación lingüística, por la cual la palabrn: es el
resultado de la actividad denominadora
( que descompone la realidad en elementos lingüísticamente captables).
2. La teoría del proceso sintagmático
( esencialmente del acto de la predicación).
3. La teoría del sistema de la forma
de palabra o grupo de palabras, o Morfología, que no se alínea a las dos precedentes, pero interesa a ambas.
2.2.3. La terura tesis examina las
diversas funciones lingüísticas en cuanto
que modifican la estructura fónica, gramatical y léxica de una lengua.
En ppmer lugar interesa distinguir el
elemento intelectual del afectivo, el punto de vista social del individual, la función de la comunicación de lo propiamente poético.
En la función de la comunicación se
distingue una dirección de gravitación
sobre el lenguaje práctico ( de situaciones) que toma en cuenta mucho de elemento extra-lingüístico, y una dirección
de gravitación sobre el lenguaje teóri~
(de formulación) que tiende a consh·
tuirse tanto como es posible, utilizando
"f
. . . ,,
"palabras-términos" y rases-Ju1c1Os .
Naturalmente no se cometerá el error
de confundir la lengua intelectual con
la lengua y la lengua afectiva con el
habla.
Mientras en la función de comunicación el lenguaje está directamente mon·
tado sobre el significado, en la función
poética está sobre el signo, '!1-ismo; 1~
descripción de la lengua poebca d_ebei;a
tener en cuenta el hecho de que, smcronicamente, el lenguaje poético tiene la
forma de habla y es un acto creador
individual que toma su valor del fondo

de la tradición poética actual (Lengua
poética) y también de la len~ua d~ comunicación contemporánea; smcrómca y
diacrónicamente el lenguaje poético tiene con estos dos sistemas una serie de
relaciones extremadamente complejas Y
varias. La obra poética es estudiada como una estructura funcional, cuyos elementos no son comprensibles fuera de
su relación con el conjunto.
2.2.4. Conclusiones: Con esta sumaria
exposición se podría tener una falsa i~ea
de la actividad y, sobre todo, de la m·
fluencia del Círculo de Praga. Pero, a
pesar de que Troubetskoij y i_nucho~ de
los miembros del Círculo tuvieron intereses más amplios, tanto culturales co·
mo literarios -tal como se desprende
del número de investigaciones en este
orden en los "Travaux"-, el argumento
que tiene mayor desarrollo e impulso
en su estudio es la Fonología.
Lic. EnuARDO GuERRA CASTELLANOS
Centro de Estudios Humanísticos
U.N.L.

The problem of inductive logic, proceedings of the Intemational Colloquium in
the philosophy of Science, editado por
Imre Lakatos, Amsterdam, North-Holland, 1968, VIII. 418 pp.
EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, la lógica inductiva ocupa un lugar cada vez más
portante en los trabajos de un gran numero de autores.
Estos trabajos conciernen a un dominio vasto de cuestiones ligadas a la problemática de los fundamentos o de la
"justificación" de la inducción y a las
diferentes dificultades que se encuentran
en el desarrollo de la lógica inductiva
propiamente dicha.
Se puede decir que, en gran parte, es
la obra de Rudolf Camap -Logical
foundations of probability (cuya ?rirnera edición apareció en 1950 segwda de

m:·

w1a segunda en 1962, ligeramente modificada)_y la controversia CamapPopper en torno a la noción de confirmación, ligada a la de la probabilidad, las
que se han constituido en factores decisivos para el desarrollo de este movimiento cada vez con mayor amplitud.
Las concepciones de estos dos autores
están presentes a todo lo largo de casi
todas las comunicaciones y discusiones
respectivas, tales como las que se han
llevado a cabo en una de las tres secciones del Coloquio de filosofía de la ciencia, verificado en Londres del 7 al 17 de
julio de 1965 y que han sido publicadas
en la obra que analizamos.1
Los autores de los artículos reunidos
en The problem of inductive logic son:
H. FREUDENTHAL ( Realistic models in
probability), W. C. SALMON (The justification of inductive rules of inference),
H. E. KY11URG JR. (The rule of detachement inductive logic), R. C. JEFFREY
(Probable knowledge), J. IlmTIKKA (lnduction by enumeration and induction
by elimination), M. B. HESSE (Consiliense o/ inductions) e I. LAKATOS
(Changes in the problem of inductive
logic). Muchos otros intervienen en las
discusiones, entre ellos K. Popper y también l. Hacking, Y. Bar-Hillel y W. C.
Kneale.
Para no tener que analizar el contenido de todos los articulos, y dado también el lugar especial que ocupa Carnap
en este dominio, fijamos especialmente
la atención de nuestros lectores en su articulo lnductive logic and inductive induction, señalando los aspectos más importantes de su contenido.
Carnap afirma ahí que pretende discutir "algunas cuestiones sobre la naturaleza de la lógica inductiva, el papel
de la racionalidad en los fundamentos de
la lógica inductiva y, finalmente la cues-

tión epistemológica de la fuente de nuestras concepciones sobre la validez en lógica inductiva: una fuente que propongo se llame 'intuición inductiva'." (p.
258). Estas cuestiones tienen relación
con dos problemas importantes de la lógica inductiva: el problema de la justificación y el problema epistemológico.
En lo que concierne a la justificación,
Carnap reafirma su convicción de que
la determinación de los valores de la
probabilidad ( entendida en el sentido de
la "probabilidad lógica") constituye el
problema esencial del razonamiento inductivo, puesto que la lógica inductiva
es la teoría del concepto inductivo de
probabilidad. Al reanudar de la suerte
con el punto de partida de sus Logical
foundations of probability, recuerda también que su probabilidad inductiva, acerca del grado de creencia de Ramsey, pero
afirma que es necesario distinguir bien
entre las dos teorías del grado de creencia: una de ellas que es empírica y que
pertenece al dominio de la psicología y
la otra que tiene por objeto el grado
razonable de creencia. Los grados razonables de creencia deben ser buscados en
relación con la teoría normativa de las
decisiones: la cual " ... determina los
grados de creencia razonables como siendo los que llevan a decisiones razonables"
(p. 260).
Camap discute en seguida las exigencias de racionalidad a las cuales debe
obedecer una función de creencia ( es decir un sistema de grados de creencia para
un determinado dominio de proposiciones).
En lo que concierne a ll). cuestión
epistemológica de la validez del razonamiento inductivo, también debe ser entendida al fin de cuentas en relación a
la de la racionalidad de las decisiones.
Se han invocado varios factores para jus-

' Los trabajos de las dos otras secciones han sido publicados en la misma editorial:
Problems in the philosophy of mathematics, editado por l. Lakatos, 1965 y Problems
in the philosophy of mathematics, editado por l. Lakatos, y A. E. Musgrave, 1968.

723
722

�tificar esta racionalidad en el curso de
la historia: la lógica deductiva o razonamiento deductivo, el razonamiento inductivo, la experiencia pasada y los principios sintéticos generales tales como el
principio de la uniformidad del mundo.
Carnap afirma que, en este artículo,
se interesa sobre todo al segundo factor
y nos dice que: " ... no solamente es legítimo sino indispensable hacer un llamado al razonamiento inductivo para defender este mismo razonamiento" (p.
265). ¿No hay ahí un círculo vicioso?
Carnap mismo responde que él cree que:
" . .. todos los procedimientos de autoclarificación, son de cierta manera circulares, si es que deveras aclaran cuanto
tenemos en la mente" (p. 265). Concretamente, según él, no podríamos aprender nada acerca del razonamiento inductivo sin la habilidad de la intuición inductiva ( el término de "intuición" no
debe sin embargo ser interpretado aquí
como una fuente infalible de conocimiento). Si esto puede parecer una base
muy frágil para la construcción de una
lógica inductiva, Camap nos recuerda
sin embargo que lo mismo acontece en
la lógica deductiva: alguien que fuera
"ciego" en lo que concierne al proceso
inductivo jamás podría comprender la
validez del "modus ponens". Ello equi-

1

vale a decir que también se tiene muy en
cuenta la "intuición deductiva".
Camap toma la precaución de declarar que este artículo no tiene la pretensión de trascender el plano de las "sugerencias preliminares".
A nuestro parecer, la vía que Carnap
trata de abrir en este artículo puede revelarse muy fecunda para su pensamiento. Recordemos que en los Logical foundations of probability él justificaba la
inducción a partir de la noción de "grado de confirmación" y por el principio
de la uniformidad del mundo, posición
que había sido ya varias veces criticada.•
Creemos que se podría tratar de aproximar este artículo de Camap a las afirmaciones que Nelson Goodman hace sobre la validez de las reglas deductivas e
inductivas en su obra Fact, fiction and
f orecast: • "los principios de la inferencia deductiva son justificados por su conformidad con la práctica deductiva corriente" (p. 63) y "las predicaciones
quedan justificadas si son conformes a
los eánoncs válidos de la inducción y los
cánones mismos son válidos si codifican
con exactitud la práctica inductiva corriente" (p. 64).

PUBLICACIONES RECIBIDAS
ALEMANIA:
JüRGEN HoRCH HANS, Castro Alves Sklavendichtung und Abolition. Ibero-Amerikanisches Forschungsinstitut, Hamburg, 1958.
PETRICONI, lliLLMUTH, Spanisch-Amerikanische Romanae der Gegenwart. Ibero-Amerikanisches Forschungsinstitut, Hamburg, 1950.
lnstitut für Auslandsbeziehungen Stuttgart. Ausland-lnstitut, Stuttgart. Heft 4, Jahrgang 16, 1966.
Mundus. A quarterly review of german research contributions on Asia, Africa and
Latin America. Stuttgart, Vol. 111, No. 4, 1967, Vol. IV, No. 2, 1968.
U niversitas. Revista alemana de letras, ciencias y arte, edición trimestral en lengua
española. Vol. VI No. 1, Junio 1968.
ARGENTINA:

MARÍA JUANA DE MENEZES LOPES

•

•

• Véase, por ejemplo, J. W. LENZ, Carnap on defining "degree of confirmation",
Philosophy of science, 23 ( 1956), pp. 230-236.
• Nueva York, The Bobbs-Merrill, 1965.'

724

CANJE

ALBERINI, CoRIOLANO, Problemas de la Historia de las Ideas Filosóficas en la Argentina. Instituto de Estudios Sociales y del Pensamiento Argentino, Departamento
de Filosofía, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad
Nacional de la Plata, 1966.
MuR, MANUELA, Luz entre sueños. Buenos Aires, 1966.
Ro10, ARTURO ANDRÉS, Los Orígenes de la Biblioteca Pública "Gral. San Martín".
Mendoza, 1966.
Bibliografía Argentina de Artes y Letras. Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires,
No. 24, 1966. No. 25/ 26, Enero-Junio de 1966. No. 27/28, 1966. No. 29/30,
1966. No. 31/32.
Boletín Bibliográfico. Universidad Nacional de Cuyo, Biblioteca Central, Mendoza,
No. 37, Diciembre, 1966.
Boletín Informativo. Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, No. 41, Noviembre
1966/Febrero 1967. No. 44, Julio-Agosto, 1967.
Estudios. Revista argentina de cultura. Buenos Aires, No. 580, Enero-Febrero-Marzo,
1967. No. 581, Abril, 1967. No. 582, Mayo, 1967. No. 584, Julio, 1967. No. 585,
Agosto 1967.

725

�Fichero Bibliográfico Hispanoamericano. Buenos Aires, Vol. 6, No. 7, Abril, 1967.
Philosophia. Revista del Instituto de Filosofía, Mendoza. ~úm-_ 31, 196~.
Realizaciones Universitarias, un año de labor 1966-67. Umversidad Nacional del Litoral, Santa Fe, 1967.
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Renovación de Autoridades. Universidad Nac10nal del Litoral, Santa Fe, 19_67.
Revista de Filosofia. Universidad Nacional de la Plata, Fa~ultad de _Hum:i-mdades Y
Ciencias de la Educación, Departamento de Filosofía, Instituto de Filosof1a, No. 18,

1967. No. 19, 1967.
d d F"l
Revista de Literaturas Modernas. Universidad Nacional de Cuyo, Faculta
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Ai
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Sapientia. Universidad Católica Argentina, Santa María de los Buenos res. rgano
de la Facultad de Filosofía. Año XXIII, No. 87, 1968.
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"d d Publicación de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe. No. 66,
U niversi a .
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Plaza de Abasolo 14, Col. Guerrero. México 3, D. F. El tiro
fue de 1,000 ejemplares.

0856

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>Humanitas</text>
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              <text>1969</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>sería necesario destruirla para evitar las guerras, cosa tan lejana que parece
imposible. Entre tanto, acaso lo más hacedero sería prevenir la formación
de los complejos de guerra advirtiendo, mediante una investigación y un análisis sociológico profundo, la aparición y el desarrollo de las causas que pueden integrarlas en dos o más países o en un universo de ellos, según las circunstancias geográficas, históricas, económicas, políticas, culturales y sociales
que tiendan a enfrentarlos, a fin de atenuarlas o eliminarlas, materia esta
que, más que a la Sociología de la Guerra, corresponde a la Sociología
de la Paz.

Sección Quinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

756

�UN ESTUDIO DE ALAIN GUY SOBRE JOSt ORTEGA Y GASSET
Por el DR. AousTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Presidente del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León.
Co~ su CARACTERÍSTICA LUCIDEZ, mesura y claridad -tan francesas-- Alain Guy ha
publicado recientemente, en la colección Philosoph,s de Tous les Temps, auspiciada
por Editions Seghers, un magistral libro intitulado Ortega y Gasset ou la raison vitale et
historique ( 1969). La obra contiene 182 páginas y está dividida en una introducción,
siete capítulos y una conclusión. A manera de apéndice se ofrece el "currículum vitae'' de
Ortega, una bibliografía completa de sus obras y una bibliografía !electa de libros y
artículos sobre José Ortega y Gasset. El autor agrupa y organiza sistemáticamente la
vasta producción orteguiana en siete puntos fundamentales: a) la razón vital; b) la razón histórica; c) la lucha contra el realismo ontológico; d) la superación del idealismo;
e) la polémica con la fenomenología y con el existencialismo; f) el hombre en sociedad;
g) la dinámica de la ciudad y del arte.
Hace poco más de cincuenta años - año de 1914- que José Ortega y Gasset invitaba
a los lectores a que ensayasen por sí mismos "posibles maneras nuevas de mirar las cosas",
que el sólo ofrecía "modi res considerandi", para que experimentasen si, en efecto, proporcionaban visiones fecundas y en virtud de su íntima y leal experiencia, probaran su
verdad o su error (Meditaciones del Quijote).
Alain Guy parece haber aceptado la invitación de Ortega. Se apresta a seguirle -vibrando con él al unísono-- en su ágil y brillante trayectoria. Aunque el libro es fundamentalmente expositivo, en las conclusiones se insinúa una crítica -siempre honradaque se hace sobre las huellas, como una operación de segundo grado.
Empieza el profesor de Filosofía de la Universidad de Toulouse por situar a Ortega
en su circunstancia española. Destaca la variedad de sus medios de expresión -revistas,
periódicos, discursos, ensayos filosóficos, conferencias, cursos universitarios-- y sus excepcionales dotes de polígrafo: lo mismo escribía páginas sobre Proust o Dcbussy, que
sobre Toledo o el Tiziano; prologaba una obra sobre caza mayor lo mismo que escribía
un riguroso análisis sobre la idea de principio en Leibniz y la evolución de la teoría
deductiva. La magia de su verbo y el esplendor de sus metáforas ponían un inconfundible encanto en todas sus páginas. Esta perfección formal ha hecho que se olvide,
con frecuencia, la originalidad y la profundidad del pensamiento orteguiano propiamente
filosófico. Alain Guy pretende examinar escrupulosamente la mayfotica orteguiana para
que el lector pueda pronunciarse, por sí mismo, sobre la posible conciliación de dos propósitos frecuentemente antinómicos: el amor de la verdad y la norma de cohesión social,

759

�dentro de esa generosa "claridad, que es la cortesía del filósofo", así como el imperativo
de "l'homme de coeur".
Una cosa es un fragmento del universo. Nada hay autónomo. Cada objeto está ensamblado en uno mayor. Una cosa es lo que es gracias a sus limitaciones y a sus confines.
Dicho de otro modo: cada cosa es una relación entre muchas cosas. La realidad no puede
ser contemplada sino desde el punto de vista que cada quien ocupa, fatalmente, en el
universo. La verdad es la síntesis de un número incalculable de perspectivas, donde cada
uno corresponde a un observador particular. Cada hombre tiene una misión de verdad.
Donde está su pupila no está la del otro, somos insustituibles, somos necesarios. Dios
mismo es la perspectiva y la jerarquía. El pecado de Satán fue un error de perspectiva.
La perspectiva es uno de los componentes de la realidad, una interpretación de la cosa
misma.
A medio camino entre el cosismo y el idealismo, José Ortega y Gasset formula una
célebre frase: "yo soy yo y mi circunstancia". Este pensamiento está escrito antes de
que apareciese, en "Sein und Zeit", el famoso "Sein-in-der-Welt". Si no salvo a mi circunstancia no me salvo a mí. La circunstancia orteguiana no es el "Umwelt" de Uexküll
ni de Husserl, tampoco el contorno psicológico de William James. Se trata de mi situaci6n
en su peculiaridad interna y externa, del contexto geográfico y cultural. Las circunstancias nos limitan en la inmensa perspectiva del mundo.
La realidad radical para Ortega es la vida humana, es decir, el yo frente a la circunstancia, cara al futuro. Trata Ortega de corregir el hiperracionalismo y el culturalismo,
al decirnos que la razón no es mas que una forma y función de la vida. La cultura es un
instrumento biológico y nada más. El tema de nuestro tiempo consiste, precisamente, en
someter la razón a la vitalidad, localizarla en el seno de lo biológico, adecuarla a la
espontaneidad. La razón pura debe ceder su imperio a la razón vital.
Las creencias no son ocurrencias; constituyen el continente de nuestra vida. No son
ideas que nosotros tenemos sino ideas que nosotros somos. Nuestra actividad intelectual
tiene implicaciones latentes en nuestras creencias. La filosofía no es más que un esfuerzo
natatorio que efectúa el hombre para tratar de mantenerse a flote en medio de un mar
de dudas.
Ante la realidad auténtica, enigmática, el hombre reacciona creando, dentro de su
intimidad, un mundo imaginario. Entrar en sí mismo (ensimismarse) es una exclusiva
del hombre. Los animales viven constantemente alterados porque carecen de la facultad
de ensimismarse. Podría hablarse de un autogénesis del hombre, dentro de la filosofía
orteguiana. Nada de lo que es verdaderamente existencial ha sido dado al hombre. El
debe hacerse. Es vida, es acción. No vivimos para pensar; todo lo contrario, pensamos
para sobrevivir. El pensamiento es una lenta conquista del hombre. El problema de Dios
no estuvo ausente en la meditación orteguiana. Ciertamente son escasas las referencias.
No puede hablarse, ni mucho menos, de una teodicea orteguiana. Sin embargo, sería
inexacto considerar a Ortega corno un ateo teórico o práctico. Desde 1926 lanzó su grito:
"Dios a la vista". Sabía que el paisaje intelectual del agnóstico es un paisaje de miopes
y un panorama mutilado. Intuía un elemento misterioso como fundamento, como base
del universo. Dios no tiene fronteras, límites; es infinito. Vivir, para Dios, es flotar en
sí mismo, sin cosa ni persona delante de El ni contra El. De ahí que el atributo más
terrible y más majestuoso de Dios, según Ortega y Gasset, sea su capacidad para ser,
para existir en la absoluta soledad. Que el frío de esta soledad terrible, trascendente, no
hiele a Dios, nos da la medida de su poder de ignición, del fuego que reside en El.
El raciovitalismo presenta desde sus orígenes, la dimensión histórica del hombre. Frente

760

a la razón pura, físico-matemática, hay una razón narrativa. Este hombre y aquella
nación han hecho esta cosa y son así porque fueron de tal otro modo. Según Ortega,
la vida se torna un poco trasparente sólo ante la razón histórica. En frase un tanto
hiperbólica, el filósofo matritense llega a decir: "el hombre no tiene naturaleza sino
historia". Lo que la naturaleza es a las cosas, la historia es al hombre. El racio-historicismo
orteguiano no quiere caer en irracionalismo, pero tampoco en un racionalismo ahistórico. El sujeto de la historia es la generación. Una generación es un sistema de vivencias
encarnado en los coetáneos. Hay generaciones tradicionalistas y hay generaciones revolucionarias, polémicas. Quince años es el término de una generación. Hasta los 30 años
se vive pasivamente, adquiriendo conocimientos. De los 30 a los 45 años se produce el
mensaje personal. De los 45 a los 60 se está en la plenitud del poder social. De los 60
en adelante se vive retirado de la circulación, cara al pasado.
Ortega emprende una lucha sistemática contra el realismo ontológico. Le molesta,
especialmente, la hegemonía de la sensación en Aristóteles. Critica la rigidez de los axiomas euclidianos y el dogmatismo aristotélico de los principios. Celebra, no obstante, el
dinamismo profundo que anida en la teoría del acto y de la potencia de Aristóteles.
Aunque Ortega estuvo prisionero en la cárcel del idealismo, reacciona enérgicamente
contra el subjetivismo y el solipsismo del sujeto cognoscente. Le irritan, sobre todo, esas
construcciones de los postkantianos que él califica de "nabucodonosorisrno". La polémica
de Ortega con la fenomenología y con el existencialismo reviste un mayor interés actual. Alain Guy ha expuesto las contradicciones que Ortega encuentra en Husserl y la
confrontación con Heidegger. Falta, sin embargo, la crítica que Ortega endereza contra
Sartre. El problema del otro y de la sociedad ha preocupado a Ortega a lo largo de casi
toda su obra. Nuestra vida es soledad radical pero aspira, no menos radicalmente, a la
compañía. Quisiéramos encontrar un ser donde nuestra vida se fundase integralmente;
un ser que se interpenetrara con nosotros. Hacemos las tentativas más diversas: amistad,
amor... Porque el amor auténtico no es más que la tentativa de intercambiar dos soledades.
La realidad del ~tro hombre se da en mi vida, en mi mundo. En este sentido, cabe
decir que es una realidad de segundo grado. El hombre se encuentra "a nativitate"
abierto al otro. Para darme cuenta de lo que soy yo mismo tengo que tener la experiencia
de lo que no soy, de los otros. Hay, pues, un "altruismo" fundamental elemental. En el
caso de la mujer, se manifiesta especialmente la heterogeneidad entre mi yo y el suyo,
porque la respuesta de ella no es la de un ego abstracto. Ortega apunta una brillante
fenomenología de la feminidad: ser confuso y crepuscular, siempre secreto; está subordinada al hombre en razón de su debilidad. Su sensibilidad interna se manifiesta en
perfecta consonancia con su cuerpo. Hay una armonía mucho mayor entre el cuerpo y
el alma de la mujer que entre el "soma" y la "psique" del hombre. Pero volvamos al
otro. A los ojos de Ortega el aspecto principal del encuentro con lo otro es el peligro.
De ahí ese complicado sistema de saludos y de convencionalismos.
La gente es una realidad mostrenca, tópica, comunal. Es lo humano deshumanizado
sin espíritu, sin alma. En la colectividad se opera una cierta alienación. Los usos y la~
costumbres nos son impuestos por la presión social. El lenguaje, que es también una realidad social, reviste, en la teoría orteguiana, un sentido ocasional. Se trata de comunicar
dos intimidades en circunstancia, aquí y ahora.

La crisis contemporánea proviene, en el sentir de José Ortega y Gasset, de una subversión fundamental, por la cual los hombres medios se revelan contra el liderato de los
mejores. El retrato del hombre-masa es magistral.
La tensión entre las élites y las masas se reencuentra, nuevamente, en el dominio del

761

�arte. El arte nuevo es impopular por esencia. El hombre-masa confunde lo bello con la
emoción que experimenta ante tal o cual espectáculo. No comprende que el objeto artístico sólo es en la medida en que no es real. Alain Guy se pregunta: en el límite ¿ "es
posible el arte puro"? La respuesta afirmativa es bastante dudosa. Queda, por lo menos,
una tendencia hacia la purificación del arte respecto a sus elementos humanos, demasiado humanos. Con notable erudición, el Jefe del Departamento de Filosofía de la
Universidad de Toulouse apunta y comenta los nombres y las obras de los principales
filósofos españoles y latinoamericanos que han tenido contacto -directo o indirectocon José Ortega y Gasset y que han sufrido su influencia. Antes de terminar su obra,
Alain Guy busca las causas profundas de la irradiación perdurable del orteguismo. Nos
recuerda la simiente de Heráclito -de la que nos hablara Ortega- que está dando
sus frutos, la alergia a la idea del ser, el flujo vital, la evolución incesante... Todo
ello parece expresar el "Zeitgeist". El profesor Guy se duele, con José Gaos, de ciertas
sombras del mensaje orteguiano, como la radical incapacidad de Ortega de comunicarse
con las masas. Apunta, también, el poco lugar que ha dado en su sistema a Dios y al
problema religioso. Pero admira decididamente la personalidad profunda -un tanto
misteriosa y secreta- del filósofo madrileño. Acaso no resulte muy exagerada la frase
de Rodríguez Huesca: "todos los meridianos intelectuales de nuestra hora pasan por
Ortega". Alain Guy ha sabido comprender y expresar, en toda su profundidad y vastedad, la filosofía orteguiana. Ve, ordena y valora. Una vez más muestra su amor a la
filosofía y a la cultura hispánica. Su libro sobre José Ortega y Gasset -el mejor que
se ha escrito en lengua francesa- enriquece la bibliografía filosófica universal.

762

LA NUEVA "ENCICLOPEDIA FILOSÓFICA" EDITADA EN ITALIA
Por el DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Los GRIEGOS DABAN EL NOMBRE de enciclopedia al encadenamiento de todas las nociones
que habían de entrar en la educación de un hombre libre, es decir, del que nada debe
ignorar de lo que le concierne. En la modernidad, el mismo vocablo significó el conjunto
de todas las ciencias, la obra en que se trata de materias pertenecientes a diversas ciencias
o artes.
La Enciclopedia Filos6fica -segunda edición enteramente reelaborada- acaba de
salir a la luz pública bajo los auspicios del "Instituto per la Collaborazione Culturale". Se
trata no de un mero diccionario filosófico, sino de una Enciclopedia Filos6fica que implica
una mayor profundidad y una sistemática sustancial que no puede tener un simple
diccionario. La Enciclopedia Filos6fica está construida por conceptos y por autores. Se
orienta hacia una concepción espiritualistica de la vida, pero favorece ampliamente la
convergencia de temas y de intereses diversos, por la colaboración de estudios italianos
y extranjeros. No es que se someta la materia a un principio absolutamente unitario y
unívoco; al contrario, hay una perspectiva multilateral que ilumina disciplinas y autores
no propiamente filosóficos, pero susceptibles de un tratamiento filosófico en sentido amplio.
La Enciclopedia Filos6fica reúne más de 12,000 voces, de las cuales aproximadamente
5,000 se refieren a términos, locuciones, indicaciones de pensamiento etc., y 7,000 vocablos
están dedicados a conceptos de carácter histórico: autores, escuelas, etc. La bibliografía
está particularmente cuidada. Al final de cada artículo se indican al lector las publicaciones
más recientes sobre la materia, en revistas y obras especializadas.
A lo largo de la Enciclopedia Filos6fica campea un espíritu verdaderamente universal.
El Centro de Estudios Filosóficos de Gallarete no ha querido circunscribirse a la expresión
europea y occidental de la filosofía. Podemos encontrar términos, autores y movimientos
pertenecientes a tradiciones muy lejanas de la civilización occidental. El texto de la
redacción central preparada en Padua ha sido enteramente revisado en Roma por un
grupo de asesores idóneos. El cuerpo de colaboradores de la Enciclopedia Filos6fica es
verdaderamente impresionante. El éxito de la priniera edición hizo necesaria una segunda edición perfeccionada. Podemos calificar, sin hipérbole, a esta nueva edición de
la Enciclopedia Filos6fica, como un instrumento de trabajo irreemplazable, único hasta
ahora. El mundo filosófico de nuestros días puede felicitarse y felicitar al "Centro di
S tudi Filosofici di Gallarete". Ha sido necesario un verdadero despliegue de dinamismo,
de aptitud, de agudeza, de audacia. La claridad -que en el galano decir de José
Ortega y Gasset es la "cortesía del filósofo"- resplandece en todas las partes de la
nueva Enciclopedia Filos6fica. Por fortuna para nosotros, los hispano-hablantes, se prepara

763

�actualmente la traducción al español de la nueva edición de la Enciclopedia Filos6fica.
También la lengua alemana se verá favorecida con una traducción.
La reedición de la Enciclopedia Fifos6fica está concebida con el mismo espíritu que
la primera edición: orden alfabético único, nociones sobre términos, expresiones y adagio, de la lengua filosófica, bibliografía selecta, indicación de fuentes originales. . . Un
nuevo prefacio abre la segunda edición. La Dirección General de esta magna obra ha
estado a cargo del Padre Cario Giacón, S. J., profesor en la Universidad de Padua, Secretario en el Congreso Internacional de Filosofía que tuvo lugar en Venecia y Director
del "Centro di Studi Filosofici di Gallarete". La responsabilidad de la coordinación de
la redacción ha sido repartida ahora en dos secciones: a) sección histórica dirigida por
el profesor Luigi Pareyson, catedrático en la Universidad de Turín, que fue auxiliado
por sus colegas Valerio Verra (Universidad de Trieste) y Gianni Vattimo (Universidad
de Turín) ; b) sección teórica dirigida por el padre Cario Giacón, con el auxilio de los
profesores Andrea María Moschetti, Giovanni Satinello, Fiorenzo Viscidi, Mario Mignucci
y los doctores Livio Pagello y Mario Colpo ( todos de Padua). Revisar toda la primera
edición para poner al día el contenido de los artículos y la bibliografía fue una tarea
paciente, esmerada, rigurosa. Se eliminaron duplicaciones y repeticiones superfluas,
se buscó la conexión de la filosofía y de las ciencias auxiliares, se elaboraron 64 listas de
términos nuevos, clasificados por períodos, disciplinas, países, escuelas. . . Sesenta consejeros, diseminados en el mundo entero, expusieron sus puntos de vista. Hay sectores
importantes de la Enciclopedia en donde se deja ver la impronta de las nuevas corrientes
anglo-sajonas de la filosofía analítica. Me refiero a la lógica simbólica y a la filosofía del
lenguaje. La psicología científica, la sociología, la estética, la economía y la religión
se presentan reestructuradas en esta nueva edición.
Cada uno de los cinco volúmenes de la nueva edición (actualmente han aparecido
cuatro) contiene 1,600 columnas, en vez de las 1,800 que tenían los cuatro tomos de
la primera edición. Con ello se pretende aligerar un tanto los manuales y bellos volúmenes. Algunos artículos han sido parcial o totalmente reescritos (por ejemplo el término
China, los filósofos chinos, Alberto 'Magno, Anaxágoras, absoluto, ateísmo, autoridad,
acto, Blondel, Kant). También la lista de colaboradores ha sido acrecentada respecto a
la primera edición. La colaboración extranjera fue ampliada considerablemente. No obstante, echamos de menos -¿por qué no decirlo?- una mayor colaboración de filósofos
españoles e lúspanoamericanos. Varios de los más importantes y recientes filósofos latinoamericanos no están incluidos en la Enciclopedia Filos6fica. Valdría la pena llenar esta
laguna en la próxima edición.
En los primeros tres volúmenes de la nueva Enciclopedia Filos6fica, existe un buen número de vocablos modificados, ampliados y corregidos. He aquí una lista de los principales términos modificados, ampliados o corregidos:
Abito, Abitudine
Alberto Magno
Algoritmo
Ambiguita.
Analisi
Anassagora
Animismo
Antinomia
Antistene di Atene

764

Aristippo di Cirene
Aristotele
Assoluto
Ateísmo
Atto
Austin J. L.
Autorita.
Baader F.
Barth K.

Bayle P.
Bcda il Venerabile
Bello di natura
Berdjaev N. A.
Bisogno
Bizantina, filosofía
Blondel
Bohm-Bawerk E. V.
Boulainvilliers H.
Brunner E.
Buber M.
Bultmann R.
Cabanis P.J.C.
Caduta
Capitalismo
Caso
Catari
Cattolicismo liberale
Celso
Cervello
Chesterton
Chevalicr J.
Chiesa
Cina
Cinema
Cinici
Cirenaici
Cirillo d'Alessandria
Clauberg J.
Clemente Alessandrino
Clericalismo e anticlericalismo
Cohen M.R.
Comenio G.A.
Commercio
Comte A.
Comunicazione
Comunita.
Conflitto
Conrad-Martius H.
Coscienza morale
Cousin V.
Cremonini C.
Criterio
Dante Alighieri
Definizione
Dempf A.
Descrizione
Deutinger M.

Dinamismo
Dio
Dionigi Areopagita
Donna, educazione della
Economía política
Einstein A.
Epicureísmo, Epicuro
Erodoto
Esistenzialismo
Esperienza
Esperienza religiosa
Essenza
Essere
Estética
Eterno ritorno
Física
Forma
Frege G.
Freud S.
Funzionalismo, Funzione
Gaetano de Thiene
Genética
Gentile Giovanni
Gesu Cristo
Gesuiti, filosofía e pedagogía
Gilson E.
Giovanni Crisostomo
Giovanni Damasceno
Giovanni Evangelista
Giovanni da Jandun
Giurisdizione
Giurisprudenza
Giustino
Gorres J. J.
Grammatica
Guardini R.
Guerra
Haldane J. S.
Hasidismo
Heidegger 'M.
Hülsen A. L.
Idea
Idealismo
Illuminismo
In tuizionismo
Ippolito di Roma
Istinto
James

765

�Lavoro
Lefebvre
Letteratura
Linguaggio

Kant
Laberthonnicre
Laicismo
Lao tzu

Principales voces nuevas
Adler M.J.
Albertisti
Algebra moderna
Analisi funzionale
Antropologia culturale
Antroposofia
Assiomatica
Attimo
Attore
Automazione
Berlamm Calabro
Bastide G.
Bello A.
Bense M.O.
Berger G.
Bergmann G.
Bertalanfly L.V.
Binswanger L.
Bloch E.
Bonaventurianismo
Braithwaite R.B.
Brecht B.
Broch H.
Brutto
Campo
Comprendere
Comunicazione sociale
Conoscenza, fonti della
Conoscenza, sociologia della
Coscienza, liberta di
Costruttivismo
Cullmann O.
Cultura, filosofía della
Demitizzazione

Demone, demonico
Descrizioni, teoria delle
Droysen J.G.
Dufrenne M.
Dumery H.
Economici cicli
Entusiasmo
Epinomide
Europeismo
Filosofía analítica
Filosofia perenne
Finanza pubblica
Fonnalizzazione
Foro
Fuoco
Geiger M.
Giuiidico, ordinamento
Giuspositivismo
Godel, tcoremi di
Gruppi di pressione
Gusdorl G.
HareR.M.
Improvvisamente
Jünger E.
Jünger F.G.
Knight F.II.
Kuhn H.
Lacroix J.
Laico, laicita
L:indsberg P.L.
LaxW.
Liberta della e nella scuola
Liberta religiosa

1967-1968), es un instrumento de trabajo filosófico de primer orden. Informaciones históricas abundantes, concisión, rigor, bibliografias selectas, son rasgos que ponen de manifiesto la excelencia de la Enciclopedia Filosófica en su segunda edición. El hecho de que
los 10,000 ejemplares de la primera edición se hayan agotado en tan pocos años, es ya
de por si elocuente. Las amplias monografías, que aparecen en esta nueva edición, están
firmadas por uno o varios autores. La responsabilidad y la seriedad de los trabajos se
propicia con este sistema. Aunque las exposiciones son, la mayorfa de las veces, didácticas
y objetivas, no carecen de rigor ni descienden al terreno de la divulgación barata. Los
temas sobresalientes de la filosofía, sus representantes más connotados y las ciencias auxiliares que tanto iluminan nuestra disciplina están presentados sin sectarismo, aunque
con escuela. Ciertamente la Enciclopedia Filosófica ayuda, particularmente, a los especialistas de la filosofía; pero aún los lectores cultos no especializados en filosofia pueden
encontrar, en esta magna obra, un arsenal abundante de exposiciones objetivas y ordenadas
de los grandes tem.."\S y problemas de la filosofía. Obra señera y clásica, la Enciclopedia Filosófica enriquece extraordinariamente la bibliografía filosófica italiana y universal.

La lista anterior es simplemente una ejemplificación del criterio que ha guiado la
reelaboración de la Enciclopedia. Este criterio -que ya hemos expuest&lt;&gt;- se encuentra
a untado de la página IX a la X del primer volumen.
. _
.
pEn términos generales, puede afirmarse que la Enciclopedia F1losófic~ ela~orada ~or el
Centro de Estudios Filosóficos de Gallarete y publicada por G. C. Sansom Editore (Firenze

766

767

�LI~GülSTICA Y ESTILO
Lic. EDUARDO GUERRA C&gt;.sTELLA:-os
l. Las dos Perspectivas de la Estilística

DESPUÉS DE DEJAR ATRÁS LAS "Artes de Escribir" tan en voga en los siglos XVIII y
XIX, dos conceptos fundamentales se desprenden del término "estilo".
Por una parte, el contenido afectivo de los hechos de expresión de la lengua; y, por la
otra, la peculiar manera en que un autor o creador literario realiza estéticamente los
hechos de expresión de su habla.
Evidentemente, estos dos conceptos abren dos perspectivas a lo que se llama "estilística".
Hacia el año de 1905, Charles Bally publica una obra de gran impacto en el ámbito
lingüístico: Précis de Stylistique.'
Dicha obra, basándose en la dicotomía Saussureana entre "langue" y "parole", señala,
por vez primera, los elementos emocionales y expresivos de la lengua corriente. Esta obra,
junto con el Traité de Styl1stique Fran,aise, del mismo Bally, abren el camino a lo que
Dámaso Alonso, entre burlas y veras, llama Estillstica sin estilo.
Sin embargo, la corriente estilística de Charles Bally, que inicialmente, tal como se
ha podido ver, se interesa por la lengua, poco a poco incide en la obra literaria, o si se
quiere, en los problemas artísticos. Uno de los seguidores de Bally, Marce! Cressot en Le
Style ,t sts techniques • estudia aspectos tales como "la palabra, símbolo de una noción"
o "Integración de la palabra en el pensamiento" o "El ritmo en la frase", etc. Temas,
todos ellos, de eminente interés estilístico. Aún así hay más conexión con el lenguaje
cotidiano, ya que la obra literaria, según Bally, tiene condiciones diferentes y ante todo
hace un uso de la lengua voluntario y consciente.
La otra perspectiva se inicia propiamente en Alemania, pero cuaja indiscutiblemente
en España.
Karl Vossler, en Alemania, y Benedetto Croce, en Italia, propugnan por un concepto
de estilo que elimina virtualmente la imitación de autores, por considerar a ésta como
una imperfecta falsificación, un artificio externo del que está ausente la misma esencia
del estilo. Esto implica, necesariamente, el apotegma Buffoniano: "El estilo es ti hombre mismo".
Pero de estos inicios -que niegan tácitamente las artes de escribir-, tal vez compara' BALLY, CH. Précis de Stylistique. Edit. Eggimann. Geneve. 1905.
BALLY, CH. Traité de Styfutique Franraise. Edit. Winter. Heidelberg. 1912.
CRESSOT, M. Le Style et ses techniques. Presses Universitaires. Paris. 1947.

1

769
H49

�bles en lo superficial a la corriente representada por Bally, surge, en España, una escuela,
representada por Dárnaso Alonso, cuyo interés específico es la creatura literaria.
~ámaso Alonso, en su ~~ra Poesla_ Españ_ola (ensayo de métodos y límites estilísticos),
deJa muy c_laramente definidas las d1ferenc1as de su pensamiento con respecto a la obra
de Bally. Dice textualmente: "Creemos: lo.) que el objeto de la estilística es la totalidad
de los elcme~tos si~ni~icativos del l~ngua~e (conceptuales, afectivos, imaginativos); 2o.)
que ese estudio es fertil en la obra hterana; 3o.) que el habla literaria y la corriente son
sólo grados de una misma cosa. ( ... ) Estilo es precisamente lo que individualiza un
~:i~la pa_rticula~. Lo que en un habla no es reducible al habla común, lo que señala la
ultima diferencia de la personalidad: ese es el objeto de la Estilística. Para mí la Estilística literaria ha de ser la hermana mayor y guía de toda la estilística del habla usual
Y no s~ Cenicienta. No hay modo de separarlas esencialmente y menos de oponerlas. Ball;
lo cre1a de otro modo y después de definir el 'estilo' en un sentido semejante al nuestro
con curi~sa _in~ongruen_c~a idiomática des~erra de su Estilística. . . ¿ a quién? ¡ Precisa~
mente al estilo ! No le interesa, no es el obJeto de su estudio".•
Por otra parte sustenta Dámaso el hecho de que siempre el acto de hablar es voluntario
con excepción de los reflejos interjectivos de dolor, diciendo: "El hablar es, antes qu;
nada, aún antes de haber transmitido concepto, una afirmación de voluntad. Todo Hablante modifica, en cierto modo, el mundo 'porque le da la real gana'."•
Por lo que respecta a lo consciente del habla literaria, en contraposición a lo espontáneo
-según Bally- del habla cotidiana, Dámaso Alonso no es menos claro. Dice: " ... el
escritor no avanza por su delgado camino de luz de un modo distinto al del hablante
en la conversación. La diferencia consiste en la intensidad, en el frenesí angustioso con
;ue
e~~tor se ~umerge en el bosque. Ese profundo sumergirse le imposibilita la
coDJCJencia, es dear, el ser espectador de su propio drama (... ) El que conversa tiene
a todo 1~ largo de su elocución la consciencia de los efectos de su acto, consciencia que
en el ar~sta sue~e darse sólo cuando, vuelto de su inmenión, suprime, varía, pule, modera".'
La divergencia, en suma, está en el concepto de estilo y que hurgando, va a profundidades tal vez mayores: el concepto de signo lingüístico.

e!

Charles Bally, como discipulo de Ferdinand de Saussure, tenía como base el concepto
de éste en cuanto al signo. Es decir, la unión de un concepto con una imagen acústica
(significado significante). La Imagen Acústica, para F. de Saussure no es el sonido
material, lo físico, sino la huella psíquica de tal sonido. En otras palab~, la representación sensorial.'
Dámaso Alonso difiere en mucho de este concepto Saussureano -que es demasiado
simplista, ya que no responde a la realidad idiomática.
~n. primer término, para Alonso, el significante es tanto sonido fisico como imagen
acustica, sentando su aserto en la perspectiva de la realidad del que habla.
. Por otra parte, si para De Saussure significado es concepto, a Dámaso Alonso esta
idea le parece demasiado pobre, ya que la realidad idiomática comporta tres dimensiones.
Dice: "Los significantes no transmiten 'conceptos', sino delicados complejos funcionales.
Un 'significante' (una imagen acústica) emana en el hablante de una carga psíquica
• ALONSO, DÁMASO. Poesía Española. (Ensayo de métodos y límites estilísticos). Edit.
Credos. Madrid. 1950, pp. 622-623.
• /bid., p. 624.
• /bid., pp. 624-25.
' DE SA~ssURE, FEllDINAND. Curso de Lingüística Gen,ral. Edit. Losada. Buenos Aires.
1959. Passim.

770

de tipo complejo, formada generalmente por un concepto ( en algunos casos, por varios
conceptos; en determinadas ocasiones, por ninguno), por súbitas querencias, por oscuras, profundas sinestesias (visuales, táctiles, auditivas, etc., etc.): correspondientemente,
ese solo 'significante' moviliza innumerables vetas del entramado psíquico del oyente:
a través de ellas percibe éste la carga contenida en la imagen acústica".•
Ahora bien, si es cierto que Bally, discípulo de F. de Saussure, en un determinado momento se separa del concepto simplista del signo, cuando se avoca a considerar el ángulo
afectivo del lenguaje, por otra parte ignora, consciente o inconscientemente, la peculiaridad "conceptual-imaginativo-afectiva" del habla.
Bally en sus estudios estilísticos examina el habla -ya lo dijimos-- en su aspecto
afectivo. No ignora que existe lo conceptual, y de hecho lo toma como norma o marco
para situar lo afectivo. Prácticamente se acerca a la concepción de la Escuela Española,
pero ignora -aún asi- la obra literaria.
Y aquí pues, la divergencia. A Bally le interesa aquello que es común a diferentes
hablas en el plano exclusivo de la afectividad. A Dárnaso Alonso le interesa lo que es
particular de cada habla y por lo cual se diferencia de las demás, atendiendo no a uno
de los aspectos, sino a la unicidad conceptual-sensorial-afectiva que es el habla.

II. Los métodos de la Estilística literaria
Si analizamos la extensa bibliografía sobre Estilística literaria, en términos muy generales se puede decir que todos los estudios responden a dos enfoques alternativos. Es
decir, la Obra Literaria puede ser atacada estilísticamente o bien desde fuera o bien
desde dentro. O para decirlo con Dáma.so Alonso: Del Significado al Significante o
viceversa.
En ambos casos, necesariamente, se tiene que partir de una intuición Y concluir con
otra.
Es interesante notar, por otra parte, que la inmensa mayoría de las investigaciones
en el orden estilistico, no atienden a un determinado objeto de investigación. Se ha
procedido, y se sigue procediendo por tanteos. Acaso, de las dubitaciones con res~cto al
objeto de investigación, se hayan suscitado diferentes enfoques que merecen conS1derarse
por separado.
A) Psicologismo. Leo Spitzer en su obra Lingüística e Historia Literaria, preconiza
como método a seguir el llamado "Círculo Filológico" que consiste en "operar desde la
superficie hacia el 'centro vital íntimo' de la obra de arte: primero, observando los
detalles en tomo a la apariencia superficial de la obra particular... ; luego, agrupando
estos detalles y procurando integrarlos en un principio creador que puede haber estado
presente en el alma del artista, y, finalmente, haciendo el viaje de vuelta a todos _los
demás grupos de observaciones, para descubrir si la 'forma interna' que se ha construido
provisionalmente da cuenta del conjunto".•
Prácticamente, pues, son tres las fases del proceso analítico:
a). Leer hasta empaparse de la obra y tropezar con la peculiaridad estilística.
b). Buscar explicación psicológica a este rasgo.
c). Encontrar nuevos testimonios que apunten al mismo factor en la mente del autor.
ALONSO OÁMASO. Qp. cit., pp. 22-23.
• SPITZER: LEo. Lingüística e Historia Literaria. Edit. Gredos. Madrid. (Passim).

1

771

�Entre los detractores de Spitzer ha habido alguno que rechaza el "Círculo Filológico"
por subjetivo. Sin embargo, como podemos ver, ningún otro método de ataque estilístico
se escapa a esa fase inicial intuitiva. El mismo Spitzer dice: "El primer paso, sobre el
cual es posible que gire todo, nunca puede ser planeado: debe haber tenido lugar ya".
Acaso el error fundamental de Leo Spitzer, subsanado por él mismo, un poco más tarde,
fue el de conceder una beligerancia extrema al psicologismo. En una ponencia titulada
Les études de Style et les différents pays, el propio Spitzer se desdice afirmando: "El análisis estilístico está subordinado a una interpretación de la obra de arte en cuanto organismo poético por derecho propio, sin ninguna apelaci6n a la psicología".1 •
Esta nueva orientación lo acerca a lo que en la actualidad se ha dado en llamar
estilística funcional cuyo fundamento estriba en un enfoque estructural.
B) Estructura Literaria. La crisis de la investigación estilística ha planteado ya el
problema de la distinción entre el analista del estilo y el crítico literario. Por otra parte,
ya no se cree que el estilo, en cuanto expresión del pensamiento de un escritor, sea un
criterio de donde arranquen los elementos estructurales.
La estructura de una obra literaria, su organización, su caracterización, el orden en
que ha sido compuesta, el género en cuanto condicionante institucional, etc., son elementos que independientes del autor, deben ser tenidos en cuenta, como el lenguaje,
del que forman inseparablemente parte. A esta serie de imperativos responden otra serie
de estudios estilísticos, a los que en cierta medida Spitzer se une.
Hay que pensar, por ejemplo, en la obra deliciosa de Dárnaso Alonso, La Poesía de
San Juan, de la Cruz ( desde esta ladera) publicado en 1942 en el Instituto Antonio de
Nebrija, Madrid, donde el autor analiza, no sólo desde el ámbito lingüístico, sino también y preferentemente desde el ángulo estructural, la poesía de San Juan de la Cruz.
O, así mismo, en la obra de Carlos Bousoño, discípulo de Dámaso, titulada La Poesía de
Vicente Aleixandere. Imagen. Estilo, Mundo Poético. (lnsula. Madrid. 1950), donde,
no limitándose a los análisis de la versificación o de la sintáxis, logra darnos una visión
completa desde el punto de vista estructural. Allí se destaca la superposición e integración del símbolo, la visión y la imagen. Y junto a estas muestras, una infinidad de
estudios en este orden.
C). Aspectos estilísticos aislados. En ocasiones resulta más ventajoso, por la limitación,
estudiar a fondo un solo aspecto de determinada obra. Así, por ejemplo, predilecciones
rítmicas o musicales, estructura de los versos, la correlación, papel de las conjunciones y
negaciones, el vocabulario, símbolos, la adjetivación, el uso estilístico de los tiempos verbales, el retrato, la introducción de personajes, humorismo, etc.
Es interesante en este aspecto el libro de Dárnaso Alonso y Carlos Bousoño Seis Calas
en la Expresi6n Literaria Española ( Gredos, Madrid, 1956), donde se estudian tácticas
de conjuntos semejantes, la correlación poética y los conjuntos paralelísticos. En la Introducción, el propio Dárnaso, hace alusión a la limitación, pero sin embargo, por otra
parte, esta limitación permite un sistema que presumiblemente puede ayudar a la Ciencia
de la Literatura, la cual, en la actualidad, se encuentra aún en sus inicios.
D). Los métodos lingüísticos en la estilística literaria. Hemos visto en los apartados
anteriores cómo a partir de la observación de la obra literaria y precisamente a través
del lenguaje, se estructura el análisis estilístico.
11 SPITZER, LEO. "Les études de Style et les différents pays". Actes du VIIIe. Congres
de la Fédération Internatio11ale des Langues et Littératures Modernes. Fase. CLXI, p. 23.

772

E~ ~onveniente, aun~~e sea de modo muy general, anotar los métodos lingüísticos que
tradicionalmente se utilizan en el análisis.
a)• Análisis fon~tico: A partir de determinadas características en el orden de lo mínimo
en la expresión, como lo podrían ser ciertas vocales o acentos O acaso consonantes
las cuales se presentan en una posición que produce expresividad O determina am~
pliando o sintetizando, los conceptos.
'
b) • An_álisis l~xico: La observación de las características lexicales, por ejemplo vocabul~no r~alista o cos~mb~sta, arcaísmos, neologismos, voces compuestas, etc. A este
ruvel bien se podr1a aplicar el método de análisis semántico, con frutos verdaderamente importantes.
c) • Aná~isis morfol6gico: Elementos funcionales de la lengua que en determinadas situaciones responden a función diversa, constituyéndose en rasgos de estilo
d). An~lisis sint~ctico: Ciertas disposiciones sintácticas que muestran una preferencia
h~cia determmada parte de la frase u oración y que el autor, consciente O inconscientemente, procura destacar por este medio. Aquí hemos experimentado con el
méto~o estructural de Luden Tesniere,11 con resultados sorprendentes. Este método
penrute ver en forma real las estructuras sintácticas y por el medio de comparación
se pueden establecer constantes de una obra y variables que se pueden constituir
en rasgos o no.
e). Mé:odo estadístico: Q~e puede contribuir a veces a la solución de problemas literarios, como la paterrudad de obras anónimas, o la unidad o falta de ella en determinadas obras, o para determinar, en último caso, la cronología de una serie
de obras.
Todos estos métodos, eminentemente lingüísticos, pueden pues, auxiliar y a veces ser
factores decisivos en la problemática del estilo.
'

11

TESNIERE, LucraN. Elements de Syntaxe Structurale. Edit. C. Klincksieck. Paris.
1953.

773

�A PROPÓSITO DE UN DIALOGO CON BORGES
JuAN JosÉ GARCÍA GóMEZ
EN LO QUE VA DE SIGLO, la narración hispanoamericana -abandonando el realismo heredado y su secuela costumbrista- , ha pasado por dos fases importantes. Una es la
correspondiente al Modernismo, cuya continuidad es aún tan apreciable en la mayor
parte de nuestros literatos que bien puede hablarse de un presente externo Neomodernista.
Y otra, más cercana a nosotros en tiempo y problemática, de franca tendencia metafísica
y prácticamente correspondiente a ese "nouveau roman" europeo. Así como Rubén
Darío y Enrique Larreta pueden ser considerados como representantes de la primera,
Jorge Luis Borges y Julio Cortázar lo son de la segunda. Autores-símbolo en toda la
extensión de la palabra, cuyo simple nombre servirá para identificar sus respectivas épocas.
Victoria Ocampo, autora del Diálogo con Borges,1 une al atractivo del entrevistado
el de su personalidad. Testigo vivencia! del período de resurgimiento literario argentino,
parece en esta obra jugar conforme a fórmulas proustianas con JLB para lanzarse, y
lanzarnos, "a la recherche du temps perdu". El material fotográfico -esqueleto y punto
de partida de la entrevista- , es abundante y en su mayor parte inédito: una especie de
álbum familiar borgiano que va desde retratos de antepasados hasta uno bastante reciente del escritor y su madre, pasando por imágenes bonaerenses, carátulas de revistas,
tapicerías familiares, rostros identificables con la intelectualidad contemporánea... A
través de ellos, el diálogo como reconstructor de una esencia: Borges como hombre, como
autor, como símbolo.
"Hablemos de su familia", comienza diciendo la Ocampo. Y rostros olvidados reviven
entrelazando su existencia a los símbolos, traumas y personalidad de su descendiente.
Una de las bisabuelas parece identificarse en esa repetición borrosa de los rasgos de los
personajes del argentino... Otra, "reflejada en un espejo, esos espejos que lo alarmaron
a usted y que están en sus poemas", con el trauma monocorde... La indudable influencia
literaria inglesa arranca de la abuela cuya figura, elegantemente vestida, perdura apoyada en el respaldo de una silla ... El mito heroico familiar ("nunca he dejado de sentir
nostalgia de ese destino épico que las divinidades me negaron, sin duda sabiamente"),
en los de los abuelos Francisco Borges e Isidoro Suárez.. . Y hasta, partiendo de las
fotografías familiares, es posible llegar en el juego-búsqueda a ese Buenos Aires idealizado,
el que tiene una "esquina rosada" y en donde viven "el orillero y el compadrito que
muchos años después aparecerían en los relatos borgianos".
Pasan los años a través de las imágenes. Los padres. El tiempo que se detiene y que,
1

OcAMPO, V1CT0R1A. Diálogo con Borges. Editorial Sur. Buenos Aires, 1969.

775

�a veces, no es posible recuperar porque "habrá correspondido únicamente al instante
en que se retrataron". La hermana, posible causa de la prácticamente ausente mujer en
su obra y a quien "seguía porque no tenía el valor de decirle que estaba aterrado".
Hasta llegar al escritor-niño. Intencionalmente he empleado la doble imagen. No es
el niño el que aparece primero, sino el escritor: "Sí, yo siempre supe, de algún modo,
que sería escritor". Y el rasgo humorista, tan claro -por aparentemente a veces disfrazado--, que lo caracteriza desde siempre: "Cuando era chico se hablaba mucho de
'ratés' -no se usaba la palabra 'fracasados' sino la francesa 'ratés'-; yo oía hablar
de los 'ratés' y me preguntaba con inquietud: ¿Llegaré yo alguna vez a ser un 'raté'?
Esa era mi máxima ambición".
Luego, la segunda parte de la personalidad: el niño. "Intimamente soy el mismo de
entonces. Apenas si he aprendido algunas destrezas". Pero pronto interviene la obscuridad,
el desdibujamiento de lo concreto, la sombra de la ceguera. Lo abstracto de su mundo
literario no es sino producto de su "creciente ceguera (que) ha colaborado en ese mundo
abstracto". Allí, o desde allí, el niño vive su atemporalidad. Y su arrealidad. Ha pasado
-¿vivido?-, por muchas casas. De algunas apenas si perdura el detalle, "su reja de
hlerro, el :zaguán, la puerta del cancel", "el aljibe, con una tortuga en el fondo para purificar el agua". Las más permanecen en la infantil privación de la realidad, como la
paterna, (contemplada "en sueños y en la realidad, pero como la he visto muchas veces
en una fotografía, creo que la imagen que tengo es la de la fotografia, no la de la
casa que vi"); o la inmortalizada de Androgué, (no en vano allí nace físicamente el
universo fantástico borgiano con su "Tlon, Ucqbar, Orbis Tertius"), "no ( ... ) un
Androgué actual deteriorado por el progreso, por la radiotelefonía y las motocicletas,
sino ( ... ) aquel perdido laberinto de quintas, de plazas, de calles que convergían y
divergían, de jarrones de mampostería, (... ) ese Androgué perdido", al que proustianamente recupera porque no "sólo existe en mi memoria, (sino) en tantas memorias".
Vuelve el escritor y su obra. Envuelto en el desdoblamiento del pasado y de la realidad, en "la presencia de algo sobrenatural y maligno a la vez", "iba a trabajar en
una biblioteca de Almagro, iba al cinematógrafo alguna vez, veía a mis amigos, pero
todo eso era como si ocurriera en un sueño, porque yo estaba viviendo mientras ( ... )
'las ruinas circulares'." Y al mismo tiempo, o precisamente por ello, "la historia podría
trasladarse a cualquier frontera".
La intelectualidad forma también una parte importante en ese conglomerado vital.
Entremezclados con los objetos -las casas, un mate, alguna guitarra...- , Macedonio
Femández, "el mejor conversador que he conocido en mi vida y -lo cual parece incompatible- el más lacónico también", "Alvaro Melián Lafinur, mi primo", la propia
Victoria Ocampo, Ricardo Güiraldes y Pablo Rojas Paz, quienes "habían decidido fundar
una revista que representara a la nueva generación literaria"', nada menos que PROA ...
AdoUo Bioy Cásares, su colaborador, amigo y que "ha sido un maestro, digamos clásico,
del ya viejo Jorge Luis Borges", es mencionado con importancia. De su amistad nace
un tercer escritor, Bustos Domecq, pseudónimo que los identificaría durante una época
Y cuyo nacimiento sucede porque "yo no quería colaborar con él; me parecía que una
colaboración era imposible, y una mañana él me dijo que hiciéramos la prueba: yo iba
a almorzar a casa de él, teniamos dos horas libres y teníamos ya un argumento. Empezamos
a escribir y poco después, esa misma mañana, ocurrió el milagro. Empezamos a escribir
de un modo que no se parecía ni a Bioy ni a Borges. Creamos de algún modo entre los
dos un tercer personaje, Bustos Domecq -Domecq era el nombre de su bisabuelo Bustos
el de un bisabuelo cordobés, mío- y lo que ocurrió después es que las obras d¡ Bustos

776

Domecq no se parecen ni a lo que Bioy escribe por su cuenta ni a lo que yo escribo por
mi cuenta. Ese personaje existe, de algún modo".
¿ Cómo, delante de las imágenes que desfilan, no hablar de autores influenciales? Van
desgranándose los nombres, y los comentarios sobre ellos, de Groussac, Alionso Reyes,
Quevedo, Saavedra Fajardo, Lugones, Shelley, Keats, Wordsworth, Swinbume... Todos, individual y colectivamente, uniéndose a las fotografías.
Siguiendo el juego, reconstruimos SUR. "Rufino de Elizalde ( ... ), Pedro Henríquez
Ureña, Malle1, Norah (Borges), María Rosa Olivcr, Ansermet, Ramón G6mez de la
Serna, Oliverio Girondo, Eduardo Bullrich, Guillermo de Torre", son mucho más que
simples nombres acomodados en la entrevista. Junto con la revista SUR, se recobran
en "uno de los acontecimientos más importantes de la cultura argentina".
La lectura, el teatro, el cinc, son los temas finales. La Ocampo, Borges -y nosotros
lectores-, hemos reconstruido el tiempo-Borges. El termina: "Me gustaría detenerme
en este día". Como Proust, el marcador del juego, habría dicho terminando también su
temps relrouvé:
"Du moins, si elle m'était laissée assez longtemps pour accomplir mon oeuvre, ne
manquerai-je pas d'abord d'y décrire les hommes (cela dut-il les faire ressembler a
des etres monstrueux) comme occupant une place si considérablc, a coté de celle si restreinte qui leur est réservée dans l'espace, une place au contraire plongée sans mesure
-puisqu'ils touchent simultanément, comme des géants plongés dans les années, a des
époques si distantes, entre lesquelles tant de jours sont venus se placer dans le Temps".

777

�MORENO TosCANO, G,o,,ofúa Eeon6mieo ,, Mimo (si¡lo XVI). Mmco,
El Colegio de Mmco, 1968, 177 pp.

ALEJANDRA

Por ANoats MoNTEIIAYOll HuNÁNDBZ
Centro de Investigaciones Econ6micaa de la Univenidad de Nuevo Le6n.

RBY FELIPE II, queriendo conocer au reino, ordenó que ae hiciera una delcripción
universal de sua posiciones de ultramar; asl en 1571, el Consejo de Indias, creó el oficio
de Cosm6grafo -cronista, a cuyo cargo quedó la recopilación y ordenainiento de laa

EL

futuras relaciones históricas y geográficas de las colonias eapañolu.
En 1577, comenzó a circular un cuestionario que ae referla al medio físico, 101 recunoa econ6mic01, la historia de la localidad en cuestión y laa condiciones IOCialea. Eate
cuestionario debla llegar, por conducto de 101 virreyes, corregidora y alcaldea mayores,
a todoa los centros de poblamiento, aun 101 máa alejad01, para aer rapondid01 por encomender011 frailes, indios principales, o cualquier otra persona que poae,era un conocimiento amplio de la región.
Las respuestas al referido cuestionario comenzaron a llegar a España con relativa rapidez -en 1583, habla recibido el Consejo de las Indias 136 relaciones y mapas--. Pronto,
pues, se fueron reuniendo loa materiales; pero, primero la muerte de Felipe II, y después
101 cambios ocurridos en la administración, obstaculizaron la terminación de tan loable
empresa.
Estos papeles fueron depositados en los archivos reales con el nombre de R,loeion,s
g1ográfieas. Al pasar los años, un conjunto de peripecias ( cambios de archlvos, pérdida
de secciones, robo, etc.), facilitó la paulatina desmembración de sua partes; sin embargo,
esto no impidió que fueran publicadas la mayorla de las R1loeio111s (Francisco del Paso
y Troncoso, Pap,l,s d, Nuevo España. Madrid, Est. Tipográfico "Sucesores de llivadeneyra", 1905-1906. Vols. IV, V, VI y VII. Hay que destacar que otros autores como
Federico G6mez de Orozco, Zelia Nuttal y Robert Barlow, se interesaron sobre este
tema, pero sua publicaciones han sido muy dispersas) .
La utilización de estos impresos ha sido muy variada, pero la mayorla de los estudios
se han concentrado en destacar: ciertos aspect01 de la geografla histórica - distribución
de las lenguas indlgenas, toponimias, etc.; cuestiones históricas propiamente dichas - la
conquista y la colonización de ciertas regiones de la Nueva España - y algunos aspectos de la historia económica y social la influencia de la sal en la distribución de los
pueblos indígenas, la emografla, la industria textil y la historia de la minerla colonial.
Alejandra Moreno T01e&amp;no analiza de nuevo laa Reloeionts g101ráfieas, con el fin de
presentar una visión geoecon6mica de la Nueva España del siglo XVI; para lograr au
propósito hace un estudio de estos materiales siguiendo tres métodos diferentes.

779

�Primeramente hace una investigación según "el método de matriz", que consiste en
" ...un procedimiento de análisis gráfico que a través del agrupamiento de datos semejant~s de la !nformación y la combinación de todos los elementos que constituyen un'.l
matnz, pernute establecer concentraciones o grupos homogéneos (por ejemplo: tipos
de pueblos, regiones económicas, geográficas, etc.)".
Los resultados de la utilización de este nuevo método de la investigación histórica
por lo menos en nuestro país es muy satisfactorio, ya que mostró la influencia de los
elementos geográficos sobre la distribución humana y las actividades económicas sin
olvidar los factores históricos que jugaron un papel muy importante ( actitud
los
españoles frente a la minería, la agricultura, la ganadería, etc.).
Con los datos obtenidos por "el método de matriz", se tradujeron, por primera vez
a un espacio geográfico en una serie de sesenta y tres mapas, donde se presentan cierto~
problemas característicos del siglo XVI mexicano: las zonas de cultivo de maíz, frijol,
calabaza, perales, duraznos; así como el avance de la frontera, las misiones, las estancias,
el ganado, etc.
Por último, se hizo un micro-análisis regional: el tipo de poblamiento, la agricultura y
sus actividades complementarias en el Yucatán de 1580; demostrando que la información
que aportan las Relaciones Geográficas permiten también, de una manera precisa y detallada, el estudio monográfico regional.
Esta obra, aparte de ser una excelente investigación, parece presentar dos puntos esenciales: por un lado, se insiste continuamente en la riqueza casi inagotable -como fuente
histórica- de las Relaciones Geográficas; por otro lado, se presentan nuevos métodos de
investigación en el campo de la historia. En este sentido, el libro de Alejandra Moreno
Toscano, Geograf!a econ6mica de México (siglo XVI), es por demás interesante, pero
sobre todo, es sugerente y atractivo, ya que nos señala nuevas rutas y nuevas visiones para
conocer el pasado geoeconómico de nuestra nación.

d;

780

PRESENCIA DE JOSE GAOS EN LA CULTURA MEXICANA
L1c. GENARO SALINAS QuIROGA
EL ONCE DE JULIO DEL PRESENTE AÑO, pagó su tributo a la madre naturaleza, un distinguido catedrático de filosofía: el Dr. José Gaos. Su muerte, asume literalmente el ca_rácter de lo irreparable. Decía José Martí, el apóstol cubano, "el honrar, honra", y nosotros, los universitarios de Nuevo León, al recordarlo, nos enaltecemos a nosotros mismos.
Escribió Guillermo Dilthey, que las grandes doctrinas y los grandes pensadores, son
como fuerzas que actúan y se proyectan sobre toda época posterior. Kant, el pensador
prusiano, expresó que los ejemplos ilustres demuestran la posibilidad práctica de cumplir
con los más altos ideales. La obra de Gaos perdurará muchos años a través de sus libros y
discípulos y será un paradigma de vocación y de cumplimiento del deber en la cátedra y
en los seminarios de su amada disciplina, que profesó con tanta pasión y cariño.
Fue un extraordinario pensador que despreció el poder, la fama y la riqueza, para
entregarse generosamente a la soledad de su cátedra, que prefirió a todos los placeres
mundanos. Tuvo grandes vicisitudes en su existencia, hasta dejar para siempre a su patria de origen -España- para venir "transterrado", como él decía, a México, que lo
cuenta entre sus mejores hijos.
La llegada de este pensador es incuestionablemente uno de los acontecimientos más
notables de la Cultura de México, porque animó y revolucionó nuestro ambiente filosófico. Introdujo la filosofía existencialista, que es la última corriente de la disciplina en
el Siglo XX. Como regalo inapreciable y magnífico nos llegó de Allende los Mares un
filósofo profesional de muchos quilates, con una formación alemana.
En México, su nueva Patria, dedicó toda su vida a la enseñanza, investigación y difusión
del pensamiento filosófico. Al correr de los años, la Universidad de México lo nombra
Doctor Honoris Causa y Profesor Emérito, las más altas distinciones que concede nuestro
más alto Centro de Cultura en la República y que muy pocos catedráticos han obtenido.
Fue un maestro de dimensión internacional, que hizo que los estudios filosóficos alcanzaran un rigor profesional, no de simples aficionados, con técnicas y métodos estrictos y los orientó hacia la realidad mexicana, para encontrar sus valores auténticos y
contribuir a resolver los problemas sociales de México. Modeló generaciones de alumnos,
durante 30 años, que hoy son profesores eminentes de la materia, orientó vocaciones y
escribió y tradujo libros de excepcional profundidad.
El gran poeta mexicano Octavio Paz, dijo de él: "Es el exiliado republicano español,
al que más debe la cultura y las humanidades de México". Fue una figura magisterial
de Europa, de México y de América Latina, porque con el mismo cariño, amor y comprensión, enseñó en ambos Continentes.

781

�Fue un maestro en toda la extensión y plenitud del término. Ejerció su magisterio fe.
cundo con un sentido socrático: partero de almas. Pensó que no hay enseñanza más alta
que la de sembrar inquietudes. En los últimos años de su vida, gestionó y obtuvo la nacionalidad mexicana. Fue pues compatriota nuestro, por adopción y por destino.
Completó y dio a conocer al mundo la obra docente de Antonio Caso, de José Vasconcelos y de Samuel Ramos, que nosotros mismos teníamos olvidados. Murió en pleno
trabajo, el 11 de junio pasado, después de examinar a un alumno que obtuvo el Doctorado
en el Colegio de 'México. Sucumbió como los grandes generales, en el campo de batalla.
La presencia en sus funerales del Ministro de Educación Lic. Agustín Yáñez, significa
simbólicamente el homenaje de nuestra Patria a este prominente intelectual. La tierra
mexicana recogió amorosamente su cuerpo y México ya había recogido su obra cultural.
Ya se ha dicho, que el águila no es originaria de la roca donde nace, sino del infinito
donde vuela. Nació José Gaos en tierra hispana, pero es nuestro, auténticamente nuestro
porque aquí vivió, enseñó y murió.
A Monterrey vino en dos ocasiones, en 1939 y 1940, durante la Administración Municipal que encabezó el Profesor Manuel Flores. Después lo invitó la Escuela de Verano
de nuestra Universidad, donde sustentó Conferencias con un desbordante éxito, que nadie ha tenido.
¡ Descanse en paz, para siempre, el ilustre maestro José Caos, gloria del pensamiento
de España y de México!

SOCIOLOGIA DEL PODER

EL AMERITADO MAESTRO UNIVERSITARIO Doctor Lucio Mendieta y Núñez, acaba de dar
a la luz pública otro libro más que se agrega a su fructífera labor de investigador y tratadista, bajo el rubro de "Sociologla del poder''. Pulcramente editado por el Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México el Maestro
Mendieta y Núñez estudia en esta ocasión el fenómeno del Poder, al que co:isidera como
de capital importancia en las sociedades humanas. Así, nos dice, la historia de todos
los países del mundo gira en torno de las relaciones sociales de Poder, de las que se derivan
lo mismo la grandeza que la miseria de los pueblos.
Después de la Introducción, en la que el maestro Lucio Mendieta y Núñez presenta el
por qué de la existencia de este fenómeno y de su naturaleza, se refiere a su definición.
En el capítulo I, trata precisamente de esta definición; en el capítulo II, estudia El Origen Y la Evoluci6n del Poder. En el III, la Lucha por ei Poder; en el IV, la Concentraci6n
del Poder; en el V, Las Diversas Clases del Poder; en el VI, la Legitimaci6n del Poder;
en el VII, el Poder y el Estado; en el VIII, La Burocracia como Poder; en el IX, Las
Diversas Clases de Ejército; en el XII, El Poder Militar; en el XIII, El Poder como
Complejo Social; en el XIV, Las Estrategias del Poder; en el XVI, Las Tácticas del Poder; en el XVIII, La Conquista del Poder; en el XlX, la Pérdida del Poder; en el XX,
Los Mitos del Poder, y, por último, en el XXI, el Poder, un Mal Necesario.
He aquí, en breves lineamientos, el contenido de los muy bien elaborados capítulos de
que está compuesta esta obra, ciertamente original, no sólo por el tema a estudio, sino
por el nuevo ángulo de enfoque que recibe el Poder, el que ha sido motivo de especulaciones por diversos filósofos, tratadistas y estudiosos en general, obra que una vez más
pone de manifiesto la inteligente y valiosa contribución del maestro Mendieta y Núñez
a la cultura de México, especialmente en el campo de la Sociología.
LIC. ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

RENÉ CuÉLLAR BERNAL. Tlaxcala a Través de los Siglos. Prólogo de SALVADOR
Novo. B. Costa-Amic, Editor. México,
1968, 274 pp.
RENÉ CuÉLLAR BERNAL, Licenciado en
Ciencias Diplomáticas, catedrático, perlo-

782

dista e historiador, ha experimentado el
goce de la paternidad de la obra Tlaxcala
a Través de los Siglos, recién nacida en la
Editorial B. Costa-Amic. Padrino de bautizo lo ha sido Salvador Novo. Desde su
refugio sagrado en Coyohuacan dedicó
esta opinión a su altijada: "La extensa bi-

783

�bliografía consultada por el joven autot
del libro da fe de la serena solidez de la~
investigaciones que vertebran la realización, cabalmente cumplida, de su empeño de dar al fenómeno de la historia del
pueblo tlaxcalteca la esclarecida conti-nuidad que resume en catorce documentos y claramente expuestos capítulos".
Participa la feliz nueva al público el Boletín Bibliográfico Mexicano correspondiente a enero-febrero de 1969 que edita
la librería de Porrúa Hermanos.
Desde los idos tiempos de Berna! Díaz
del Castillo hasta la fecha se ha escrito
mucho sobre Tlaxcala. Cronistas, historiadores, bibliógrafos, artistas, eruditos, etc.,
han aportado capítulos aislados que nunca formaron un todo. Cuéllar Bernal se
echó a cuestas la tarea de unir el material disperso con hilo cronológico y devoción de entrega a su tierra natal, para valorar el contenido de las 274 páginas que
forman la obra, hace falta sufrir alguna
vez el suplicio paciente de la investigación.
Al tocar la hipótesis sobre el origen del
hombre americano salta la discutida Atlántida y con ella, un hecho que conduce a
reflexionar: las pintaderas o sellos de barro toltecas y aztecas son iguales, en muchos casos, a otros similares encontrados
en las islas Canarias, lugar donde se supone que se iniciaba el continente citado
por Platón.
Los primeros habitantes del actual territorio de Tlaxcala fueron los olmecas denominados también xicalancas que fundaron las poblaciones de Cacaxtla, Mixco,
Xochitecatl, Tenanyecac, Xiloxochitla y
Xocoyucan. Al arribo de los chichimecas
o tlaxcaltecas, una de las siete tribus
nahuatlacas, los olmecas, fueron expulsados y sus poblaciones ocupadas por los
arribistas conquistadores.
La forma de gobierno de la nación tlaxcalteca fue el de una república dividida en
cuatro señoríos gobernados cada uno por
un tecutlato o senador, funcionario autónomo dentro de sus dominios que acordaba

784

con los restantes cuando la naturaleza del
asunto afectaba al pueblo en general.
De que fueron un pueblo ilustre lo
prueba el hecho de haber triunfado en un
certamen poético a que convocó el reino
de Texcoco durante el gobierno de Netzahualcóyotl. Manejaron el idioma náhuatl
con elegancia y corrección, distinguiéndose por ello de las demás naciones del mismo tronco.
Cuéllar Berna! se extiende ron minuciosidad en los diversos aspectos que atañen
a la cultura tlaxcalteca: religión, comercio, esclavitud, la familia, educación, oratoria, música, danza, etc. Entre los detalles
curiosos afirma que el matrimonio era
obligatorio al llegar a los 22 años de edad.
Quien se resistía a cumplirlo era trasquilado. Fueron excelentes actores y se guarda memoria del "auto" de Adán y Eva representado en lengua náhuatl el día de
Corpus de 1538. Motolinía lo descubrió
diciendo que era "un primor de colorido
y de ingenua gracia".
Viene la conquista y con ella el estigma
que muchos historiadores arrojan sobre los
tlaxcal tecas calificándolos de traidores por
haberse aliado a Cortés. Salvador Chávez
Hayhoe en su Historia Sociol6gica de México, citada por Cuéllar Bernal, asienta
que: "fue la consecuencia de un estado
político-social muy característico del momento en que llegaron los españoles".
Después de vencer a duras penas a las
huestes de Xicoténcatl, Cortés se cuidó
mucho de dar a Tlaxcala el trato de pueblo vencido. Esta conducta diplomática
no observada por el conquistador con nación alguna, Je valió una alianza nunca
deshecha.
A extramuros de la ciudad de Tlaxcala
se yerguen las ruinas de la ermita de San
Buenaventura, gemela en sitio y construcción, de los trece bergantines que sirvieron para el asedio de Tenochtitlán. El
proveedor de la madera utilizada fue el
capitán Texinqui y los encargados de dirigir el transporte hasta Texcoco de los

pequeños navíos fueron los de igual rango
Teotepil, Chichimecatl y Acxotecatl.
Los tlaxcaltecas se desplazaron por todos los rumbos de México, Centro, Sur
América y las Filipinas, en unión de los
españoles. Parte de Sal tillo, Parras y otros
núcleos de Zacatecas, San Luis Potosí y
Nuevo León fueron poblados por ellos.
Don Crisanto Cuéllar Abarca, padre dei
Lic. Cuéllar Berna!, asegura que los tlaxcaltecas llevaron a Saltillo "sus pequeñas
industrias, entre ellas los sarapes polícromos que mejorados allá, se han convertido
en los famosos sarapes de Saltillo".
La colonia se desborda en joyas arquitectónicas religiosas como los conventos, monasterios e iglesias de San Francisco, Topoyanco, Atlihuetzia, Hueyotlipan, Calpulalpan, San Juan Totolac, Ocotlán, etc.
El hambre originó motines como el de
1692. Diversos acontecimientos originaron
la decadencia de lo que antes fuera próspera tierra.
Vicente Gómez, Antonio Guerrero y
Antonio Arroyo son tres de los insurgentes tlaxcaltecas que mayor combatividad
ofrecieron a los realistas. El Domingo de
Ramos, 16 de abril de 1821, Nicolás Bravo hizo su entrada triunfal a la plaza nunca tomada de Tlaxeala.
A raíz del derrumbamiento del imperio
iturbidista la provincia de Tlaxcala representada por su jefe político don José
Joaquín de las Piedras inició gestiones
para que el antiguo territorio alcanzase la
categoría de Estado. La entonces reducida
extensión geográfica, más intereses bastardos de comerciantes, ricos hacendados y
ganaderos y el peregrino argumento de
que era necesario "disgregar a Tlaxcala
porque ésta había apoyado a los conquistadores españoles", impidió durante muchos
años que se realizara tan justa aspiración.
Incluso llegó a proponerse su anexión al
Estado de Puebla. Por decreto del 18 de
noviembre de 1824 fue declarada territorio y hasta el 9 de diciembre de 1856 pu-

do alcanzar el rango de Estado Libre y Soberano.
Durante la invasión norteamericana los
tlaxcaltecas combatieron heroicamente al
mando del general Nicolás Bravo y de los
coroneles Ignacio Ormachea y Felipe Santiago Xicoténcatl. Este último sucumbió
con estoicismo después de que su Batallón
de San Bias fue aniquilado.
Al estallar la Guerra de Reforma, ni el
Congreso del Estado ni la guarnición militar aceptaron el golpe de Comonfort. El
guerrillero Antonio Carbajal, originario de
Apetatitlán, derrotó numerosas ocasiones
y trajo eternamente en jaque a los conservadores hasta el triunfo de Ualpulalpan.
Este caudillo y sus paisanos los generales
Antonio Rodríguez Bocarda, Doroteo León
y otros muchos jefes, oficiales y soldados,
batieron más tarde a los franceses y contribuyeron al derrumbe del segundo imperio.
El gobernante vitalicio impuesto por el
porfiriato fue el coronel Próspero Cahuantzi, indígena de raza pura que ejerció
el poder del 15 de enero de 1885 al 2 de
junio de 1911. Su administración positiva
en contados aspectos se vio opacada por
el terror que desplegó desde 1905 para
aplastar el descontento contra la dictadura. Juan Cuamatzi, fusilado el 26 de febrero de 1911, fue el más destacado luchador maderista.
Discrepo del autor cuando dice en su
Introducción: "No pretendo escribir la
historia de Tlaxcala, pues eso me sería realmente imposible''. El Lic. Cuéllar Bernal
ha realizado lo imposible: una historia
muy completa de Tlaxcala que merece el
reconocimiento fervoroso no sólo de sus
conterráneos, sino de todos los mexicanos.
HuMBERTO BuENTELLO CHAPA

Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística.

785
Hj()

�Iswao VIZCAYA ÜANAU:s. Los Origenes de la lndustrializaci6n de Monterrey
(1867-1920). Publicaciones del Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey. Serie: Historia, Núm. 9. Prólogo: Luis Asnv V. Primera Edición,
1969, pp. 188.
Poco TIEMPO DESPUÉS de haber aparecido
su obra: "lnuasión de los Indios Bárbaros
al Noreste de México", el hlstoriador Isidro Vizcaya Canales ofrece ahora "Los
Origenes de la lndustrializaci6n de Monterrey".
R~sponde el libro con sereno juicio a
una mterrogante que suelen hacerse y hacemos quienes viven fuera de nosotros a
la que siempre contestamos con excesivo
orgullo localista pero sin bases firmes: ¿ a
qué se debe la industrialización de Monterrey? Tres preguntas que el autor se hace.ª sí mismo y satisface a mitad del trabaJo, ~omplementan el valioso contenido
del llllsmo: ¿ qué fue lo que provocó la
repentina indwtrialización de la ciudad?
¿ por qué ocurrió el fenómeno precisamente del año 1890 en adelante y no antes 0
después? ¿ puede dane cuenta del desarrollo de la industria regiomontana en función de una sola causa como frecuentemente lo pretenden ciertas explicaciones
simplistas?
Todo hecho histórico -y la indwtrialización de Monterrey lo es- obedece a una
trinidad de factores vinculados irremediablemente unos con otros, que se subdividen
a su vez: hombre, medio 'Y circunstancias.
Soslayar cualquiera de los dos últimos en
favor del primero es hacerle a la antihistoria. Mientras las condiciones de la naturaleza no cambien, el hombre seguirá
actuando según el medio y de acuerdo con
las circunstancias.
El apacible y buc6lico Nuevo Reyno de
Le6n y su metrópoli, 'Monterrey, vivieron
durante la Colonia de la agricultura y la
cría de ganado. La minería fue un chispazo de bonanza que tuvo la duración de

un aerolito. El medio natural que favoreció
las primeras debe haber variado con los
siglos porque de las descripciones de ayer
a la realidad de hoy existe enorme diferencia.
En 1753 Monterrey contaba apenas con
3,334 habitantes. Cincuenta años más tarde - n 1803- aument6 de población en
un 189%, es decir, tenia 6,412. Un siglo
d~pués -l853-, contado a partir de la
pnmera fecha, el ascenso fue de 803%,
26,795 habitantes· Para 1900 f ueron
72,963 Y en 1910, 86,294. En un lapso
de 15 7 años la ciudad aument6 en 82 960.
un promedio de 528 anuales. Esto, si~ em'.
bargo, no es signo inconfundible de progreso ya que las poblaciones crecen muchas veces por inercia. Monterrey anduvo
algún tiempo dando tumbos hasta asentar
su posición definitivamente. En 1891 ocupa~ el octavo lugar entre las ciudades
mCXIcanas, en unión de San Luis Potosi.
En 1895 subió al quinto mientras San Lui
lo hacía al cuarto. En 1900 obtuvo el cuar~
to sobrepasando a su competidor y en
1910 volvió a caer al quinto.
. Durante los primeros cincuenta años del
siglo pasado Nuevo León produjo y exportó productos agrícolas en gran escala.
~ 1850 a 1880 Monterrey se convirtió en
importante eje comercial que se apoyaba
en el puerto de Matamoros para dar salida
y entrada a numerosos efectos. La guerra
norteamericana de secesi6n contribuyó al
auge mercantil ya que el algodón confederado salía a través de México y los sureños reciblan por el mismo conducto todo
10 que necesitaban. Terminada la contienda el comercio empezó a declinar y la llegada del ferrocarril deshizo el binomio
Monteney-Matamol'OI. Lejos de acrecentar la potencia mercantil de la ciudad este
medio de transporte, al unir los centros de
consumo que se abastecían en Monterrey
con otras poblaciones, esparció la corriente de compradores por otros rumbos. El
excesivo rigorismo de la corporación fiscal

denominada "contrarresguardo", aument6
los ingresos' del gobierno federal por concepto de ingresos aduanales, pero asestó un
golpe de muerte a la economía de muchos
pueblos tributarios de Monterrey que vivían del contrabando. La crisis económica
empezó a manifestarse y alcanro su período
crítico en 1885 obligando a muchos de sus
habitantes a emigrar.
Fue entonces cuando las circunstancias
plantearon la gran disyuntiva: ¿debería
seguir siendo Monterrey un centro distribuidor de productos de importación para
la zona norte del país, o debería convertirse en un centro indwtrial? La opinión
general se inclinó por lo segundo. El informe rendido por el gobernador Lázaro Garza Ayala en 1889•selló el caso. Dijo en él:
"Floreció el comercio en un tiempo no
lejano, de que se conserva tradición. Fue
bonanza efímera, que acaso no vuelva ya,
porque se debió a la concurrencia de causas excepcionales".
Del comercio, ahora agonizante, salieron
los capitales y los invenionistas que iniciaron la industrialización de Monterrey:
Isaac Garza, Francisco G. Sada, Manuel
Cantú Treviño, Valentín Rivera, José A.
Muguerza, Mariano Hernández, Patricio y
Daniel Milmo, los hermanos Maíz, Francisco Armcndaiz, Tomás Mendirichaga y
José Calderón. La mano de obra necesaria
para la eficaz marcha de .)as fábricas la
proporcionó el artesanado competente y
con experiencia que provino de la pequeña
industria.
El ingeniero Vizcaya Canales sitúa el
período que denomina de "la gran industria" de 1890 a 1910. Una cervecería y
una fundición de corta vida fueron el preludio de las dos factorías que con carácter permanente vinieron después. De 1890
. a julio de 1892 ya se contaban 14 grandes
fábricas cuya invenión en conjunto ascendia al millón y medio de pesos y daban
trabajo a ocho centenas de obreros. El establecimiento en 1854 de la fábrica de hi-

lados y tejidos "La Fama" no marca el
arranque de nuestra vida industrial. Fue
un hecho aislado que como acertadamente
dice don Isidro: "no desencadenó el establecimiento de otras" ni siquiera dentro
de la misma rama. Tampoco pueden aceptane como antecedentes industriales las
artesanías que en Monterrey, como en el
resto del país, privaron hasta el segundo
tercio del siglo XIX.
Vizcaya Canales apunta once factores
responsables de la indwtrialización de
Monterrey: cuatro de carácter externo y
siete de carácter interno. Los expone con
meridiana claridad, los analiza sin apasionamiento localista y al rodearlos de una
descripción que abarca todos los aspectos
materiales y culturales del medio para mejor comprensión del fenómeno, convence
como investigador y ahuyenta a la critica
malintencionada. A la exención de unpuestos gubernamentales la califica de
"factor psicológico importante" porque fue
señuelo de buena voluntad para atraer al
invenionista. En realidad la tributaci6n
local era leve.
Lástima grande que de esta obra indispensable de consulta y única en su género,
no se hayan tirado más de 500 ejemplares.
PitoFR. HullBERTO

BuENTELLO CHAPA

Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Ceografia y Estadistica.

GARCÍA DE D1E00, V1cENTE. Diccionario de
Voces Naturales. Edit. Aguilar, 1968, pp.

XV+ 723.
DE VEaDADERO PRODIOIO de investigación,
en donde cariño y sabidur!a son las constantes, es como s~ podría calificar al Diccionario d, Voces Naturales del eminente
romanista don V~ente García de Diego,
que la Editorial Aguilar ha lanzado a la
luz pública.

787
786

�lo que Sé cree patrimonio es obra propia
de los que se consideran herederos suyos".
Un poco más adelante García de Diego
profundiza en el origen del lenguaje y
apoyándose en el Génesis, en el Cratilo
platónico y en Renan llega a la afirmación
de que "los movimientos y sonidos de su
boca ( del hombre) le sirvieron de modelo
para comprender y representar movimientos y sonidos externos, sintiendo una relación de su pronunciación con las voces y
ruidos extraños ... El hombre oyó vocales
y consonantes semejantes a las suyas en las
voces de los animales y de las cosas y vio
fácil interpretar con su propio sistema de
ktras la vida de los seres animados que
veía en su contorno".
Analiza nuestro autor en este apartado
el "simbolismo literal" haciendo notar que
la aplicación del sistema simbólico en forma ciega ha traído consecuencias desastrosas, desacreditando al mismo simbolismo.
Sin embargo, de mayor trascendencia, es
el estudio -prácticamente ~xhaustivoque hace de la "Onomatopeya" ya que fsta srrá fundamentalmente la base de su
diccionario.
Dice Vicente García de Diego: "La onomatopeya no es exactamente una simple
imitación de los sonidos naturales, sino la
conversión de éstos en palabras con una
alfabetización de los sonidos naturales ajustados al alfabeto de cada idioma" y más
adelante, concluyendo: "Onomatopeya es
toda palabra que se formó imitando un
mente humana''.
sonido, sea sentida o insentida por la maPor otra parte, al enfrentar la etimología
sa de los hablantes".
patrimonial a la natural, apunta nuestro
Entre los diversos aspectos de la onoautor a la solución de uno de los problematopeya resalta una primaria distinción
en la "Onomatopeya Simbólica" la cual
mas serios rn las investigaciones lingüísti"intenta representar, no ruidos o sonidos,
cas: el campo indoeuropeo, el cual se verá
sino sensaciones múltiples y hasta percepdrsaloj:ido -con rste nuevo enfoque- de
ciones afectivas".
elementos que se han supuesto patrimoAsí mismo destaca nuestro autor la seniales de tal manera que "el supuesto imrie de onomatopeyas oscurecidas o desvirperio indoeuropeo, real y a la vez fantastuadas por el natural cambio de la lengua,
mal, tendrá que admitir que gran parte de

El Diccionario está presidido por un
estudio serio del Lenguaje Natural, acaso
uno de los pocos trabajos que sobre el tema
se han publicado en el campo de la lingiiística. Y esto -dice García de Diego"no... por desconocimiento, sino probablemente por la Jabialidad de su material
y por la desestimación de su importancia".
Lingüistas señeros, como el propio Fcrdinand de Saussure, el maestro ginebrino,
l1an lanzado su anatema en contra de esto
que tal vez constituya una importante parte de h realidad de la lengua.
Dice García de Diego: "Ha contribuido a detener la marcha a fondo de la nueva
investigación el sentido de aventura que
veían rn ella los sabios y prudentes maestros de b. etimología románica e indoeuropea. no bien percatados de que la etimología natural ofrece firmes principios y de
que la etimología indoruropea carecía de
firmeza al indagar la genealogía de una
masa ingente de voces sin genealogía, como
son las naturales".
Parte el estudio liminar del Diccionario
de una definición y centramiento del Jlamado Lenguaje Natural que es "historia
viva de 1:1 hum3nidad; pero además, es historia más gráfica y expresiva que b. historia de las lenguas heredadas, y, por añadidura, es más amplio, porque es el idioma
común de la humanidad" ya que "frente a
hs divis:ones étnicas de las raz1s y patrias
l'1 lrnguaje natural descubre una comunidad universal de la psicología y de la

788

ya que éstas son naturales en su origen mas
heredadas por el habla común Y con el
transcurrir del tiempo dejan de' ser inmunes a la fonética. Esta natural mutación
puede acabar Y de hecho acaba con el
bvalor onomatopéyico de las voces. s·m cmargo un poco más adelante afirma: "La
ley de la resistencia no es falsa, porque
la on_omatopeya sólo cae en la evolución
f~nétJca cuando deja de ser onomatopeya
viva en la conciencia popular y se ha borrado la idea de su formación".
Finalmente, en este apretado estudio
h~ce una clasificación -en función de s~
ongen- de las onomatopeyas y así: onomatopeyas de voces de los animales de
ruidos de las personas, de ruidos d~ las
cosas.
~tro apartado del estudio liminar está
d,ed1cado .ª la interjección, a la cual Garc1a de Diego no dedica mucha atención
para luego finalizar su estudio con tr~
grupos: Voces de trato a las pe111onas, Voces de trato a los animales y Voces infantiles, en donde destaca por su acuciosidad
el segundo grupo: Voces de trato a los
animales. ESte grupo, nuestro autor lo subdivide en varias categorías tales como:
De las voces que ellos emiten, De fonemas
breves inventados, De los nombres que
ellos tienen, De los adverbios de lugar-;-ñ'e
Verbos en imperativo, Voces para llamar
a cada especie de animales, etc., etc.

Y ya con toda esta serie de indicacione~,
nuestro autor da comienzo al Diccionario
propiamente dicho, en el orden alfabético
acoStumbrado, pero haciendo anotaciones
de gran valía para cada una de las voces
constatadas y en infinidad de ocasiones remitiendo a multitud de lenguas en donde
aquella vm; tiene sus asientos.
Está, pues, ante nuestra vista una obra
de inmenso valor Y de verdadera consistencia científica.
RICARDO

ALA:-.ís G.

ALEJAND~O DE HUMBOLDT. (1769-1969).
lnter Nauones. Bad Godesberg 1969
181.
'
' pp.
lNTER NATIONES, conmemorando el segundo centenario del nacimiento de Alexande~ von Humboldt, ha publicado un
maravilloso volumen que contiene cuatro
apar~'\dos. Los dos primeros con sendos
estudios de los investigadores Adolf ~f .
Alº h
nqe~
~1c y Cedric Hentschel, dedicados c·l
pnmcr~ a una extraordinaria biografía del
naturalista
.. , alemán, y el scgundo a una
exposi_oon muy centrada y parca de la obra
del mismo. El terC'er apartado nos presenta las Cartas de Viaje de Alejandro de
~umboldt Y el cuarto, las tablas cronológica~, notas, bibliografía y una pequeña
rescna de la Fundación Ale:tander von
Humboldt.
Nuestro propósito en la presente reseña
es ocuparnos exclusivamente del tstudio

del Sr. Meyer-Abich por las naturales limitaciones de espacio.

Es interesante notar cómo en rl señero
estudio de Adolf Meyer-Abich destaca la
particular querencia de América por Hum.
~oldt. Dice: "Dentro de la historia cspintual alemana continúa simdo ( von Humboldt) el mayor naturalista de la época
de Goethe. A la vez, es el último letrado
universal en el campo de las ciencias n;iturales que dominó a la perfección los resultados alcanzados por éstas en aquel entonces, no sólo en sus ideas y teorías generales sino hasta en sus últimos detalles.
Alejandro de Humboldt signific.,. rmpero
,
'
mcomparablementc más dentro de la vida
espiritual amrricana: allí continí1a siendo
una tradición viva e in[)uyente hasta nuestros dias'".
Esta particular querencia se ohsrn:a fácilmente cuando se palpan Ja multitud de
monumentos conmemorativos regados en
América, los topónimos humboldtianos
etc.
'

.

El punto de partida del señor Meyer-

789

�Abich es la afirmación de que vida y obra
deben considerarse como unidad indisoluble en el caso de Humboldt, ya que éste,
por dos causas llega a dicha fusión: en primer lugar por tener una independencia
económica absoluta y en segundo lugar
porque la gran obra de su vida fue el
viaje de investigación por América.
La vida de Alexander von Humboldt,
dice Meyer-Abich, tiene tres etapas fundamentales: la primera, época de preparación del viaje de investigación a América, que comprende tres decenios; la segunda, el viaje mismo con duración de
cinco años; y la tercera, época de valoración de los resultados del viaje, que llena los cuatro y medio decenios restantes
de la vida de Humboldt.
El estudio de 'Meyel'-Abich, pues, está
dividido en estas tres etapas, cada una de
ellas correspondiendo a una parte del mismo. La primera parte titulada "Familia,
educación, profesión y preparación del
viaje" nos hace recorrer los años de juventud de Alexander, en donde cabe destacar
fundamentalmente su período universitario
donde cobrará su inclinación hacia los estudios de la naturaleza. Fue en Berlin
donde Humboldt conoce al botánico Karl
Ludwig Willdenow quien tanto influiría
sobre él.
Posteriormente, en Gotinga recibirá el
influjo de otro cicntííico ilustre, el médico
y zoólogo Johann F. Blumenbach, quien le
inicia en el interés por los viajes de investigación.
En el año de 1791, en Berlín de nueva
cuenta, Alexander decide su futuro inmediato, el estudio de la Administración de
Minas. Estudio que tanta importancia tendría durante su estancia en México. Von
Humboldt se inscribe en la Academia de
Minas de Freiberg. Continúa el Sr. Meyer•
Abich centrando datos para la formación
de Humboldt. Hace notar cómo para 1792,
Alexandcr perteneda ya al Departamento
de Minas de Prusia y que para 1796 era

790

ya Primer Consejero de Minas, puesto inmediatamente inferior al de 'Ministro de
Minas de Prusia.
Sin embargo, la carrera politico-administrativa no le seduce. En su mente ya palpita el Viaje de Investigación, el cual es
madurado y puesto en marcha a la muerte
de su madre. El 19 de noviembre de 1796
renuncia a su puesto y pone su empeño en
la idea.
Es importante resaltar el influjo de
Goethe sobre Alexander, sobre todo en lo
que concierne al pensamiento morfológico
sobre la Naturaleza. Dice Meyer-Abich:
"Unicamente en base a la morfología de
las plantas de Goethe fue posible la Historia de las Plantas de Humboldt".
A finales de abril de 1798, en plenos
preparativos, estando en París conoce
Humboldt a Aimé Goujaud Bonpland, joven botánico francés quien será su acompañante en el importante viaje a América.
"Bonpland fue infinitamente más que un
asistente; él fue para Humboldt, precisamente, el amigo absolutamente leal y un
cientííico de la misma categoría".
De París a España y de allí el inicio de
su viaje por América. La segunda parte
del estudio de Meyer-Abich se dedica a
seguir a Humboldt en su gran aventura de
investigación. El viaje lo divide en tres
etapas: la primera, el viaje del Orinoco
(estadía en Venezuela) que dura un año
y medio; la segunda, el viaje intermedio
(Cuba, Colombia, Ecuador y Perú) con
una duración de dos años; la tercera, 8U
estancia en México y la culminación de
sus investigaciones para luego salir de
América por Filadelfia hacia Europa. Eta•
pa, esta última, que comprende un lapso
de un año y cuatro meses más.
El viaje tenía como propósito "servirle
para pintar el cuadro natural cósmico de
la tierra y sus estructuras".
La tercera parte, titulada por MeycrAbich "El tiempo de la cosecha y plenitud" nos lanza a la tercera etapa de la

vida de Humboldt, cuando ya de vuelta a
Euro~ empieza por estudiar el material
~opilado para culminar con la publica.
oon de su magna obra, su período de dece~ón, su intento de volver a México para siempre, su viaje por Rusia&gt;· su Muerte
Destaca el señor Meyer-Abich en es~
última parte el influjo grande que ejerce
Alexander von Humboldt sobre sw coetáneos. •Influjo
que no se reduce a la Slmp
, 1e
•
ex~os1oón de su personalidad, sino a su
calidad de mecenas. Menciona el autor entre 0 ~ a Justus von Liebig, fundador de
1~ quuruca moderna en Alemania; Heinnch Brugsch, egiptólogo muy destacado.
la expedición panameña de Moritz Wag~
ner; el Zoólogo H. C. K. Burmeister quien
por iniciativa de Humboldt va a radicar a
la Argentina, fundando el Museo de Ciencias Naturales.
El estudio de Adol( Meyer-Abich concluye con una meditación sobre el Cosmos
Humboldtiano, el cual es uno de "los cuadros totales
del mundo· · •" que "s6lo pue.
den pintarse para períodos determinados
acabados en sí, de la historia del espíriU:
que se representa en ello,"
Es pues digna de menci6n la labor desarrollada por lnter Nationes al presentar
al lector hispanohablante obras que como
la reseñada ahora, dejan una huell~ en el
espíritu y abren caminos para el conocimiento.
Br.RTIIA AURORA SÁSCHU DE LA GARZA
FuENT~s, CARLOS. La nueva novela hispanoamer,cana. Cuadernos de Joaquín Mortiz/4 Ed., Joaquín Mortiz, México, 1969.

l. T. E. S.M.
"E s YA UNA COSTUMBRE sacrosanta - que
por ningún motivo deseo violar- iniciar
toda reflexión sobre la novela latinoamericana con la cita de un famoso lugar común
de Luis Alberto Sánchez: 'Latinoamérica
novela sin novelistas' " ... Con estas líneas',

e?1pieza Carlos Fuentes su pequeño estudio sobre la novela hispanoamericana con.
t~mporánea, donde, por principio, no hace
smo dar una visión muy general de la nov~la tanto indigenista como de la revolu.
c1ón. Posteriormente, en el apartado: Un
N_~evo _Lenguaje, nos muestra una ligera
visi~n lingüíStiCo-cstructural. El nuevo lenguaJ~ empleado por los escritores hispano.
amencanos; en función de estructura· d
•
,
' e
smcronia y diacronía.

"Nu~stra _literatura es verdaderamente
revoluc1?nana en cuanto le niega al orden
establecido el 16áco que éste quisiera Y
le ~pone el lenguaje de la alarma, la renovaoón, el desorden y el humor. El lenguaje,
en suma, de la ambigüedad: de la plurali.
dad. de significados, de la constelación de
alusiones: de la apertura. ( ... )
"Los latinoamericanos -diría ampliando un acierto de Octavio Paz- son hoy
contemporáneos de todos los hombres. y
p~eden, contradictoria, justa y hasta trá.
gicamente, ser universales escribiendo con
el le_nguaje de los hombres de Perú, Argenb~ o México. Porque, vencida la universalidad
t
. ficticia de ciertas razas, o·eras
c1ases, ciertas banderas, ciertas naciones
el escritor y el hombre advierten su comú~
generación de las estructuras universales
del lenguaje".
Indudablemente que la visión de Fuentes en este apartado no es errónea pero sí
bastante sistemática y lacónica. H'ay ac1er.
'. '
tos e~ sus juicios; pero falta profundidad
esenoa.
'
Son varios los escritores a los que el au.
tor mexicano hace referencia: Vargas Llosa, García Márquez, Cortázar, y agl'ega uno
más, español; Goytisolo. En realidad
trata de estudiar a esos autores partiend~
de lo que ya citábamos antes: de lenguaje
Y estructura, pero sucede, que dentro de
todo esto, Carlos Fuentes se inclina demasiado hacia lo político; el aspecto literario
es mero aparato. Es decir, que lo poco que
puede apuntarnos sobre el valor literario

791

�en los autores mencionados, no es nada
nuevo. No descubre un solo aspecto original. Simple y sencillamente todo es una
repetición de lo que ya dijo Luis Jlarss,
en su libro: Los Nuestros; publicado en
1966 por la editorial sudamericana.
En mi opinión, creo que no hay, hasta
la fecha, otro estudio sobre novelística hispanoamericana que pueda superarlo. Ojalá que Fuentes valore más conscientemente
el fenómeno hispanoamericano, o que lo
estudie más en relación con estructura; sin
apasionamientos de otro tipo. Es imperdonable, que un autor como él publique estudios tan mediocres. Pero claro está, que
lo último de su producción literaria ha
estado a la par.
El bosquejo de Fuentes, sobre la nueva
narrativa, no es nada sorprendente ni original. Ni siquiera como bosquejo se le puede juzgar, es bastante general y sin mesura.
Para terminar, sólo quisiera aclarar, que
lo más interesante del librito de Carlos
Fuentes, es el enfoque hacia lenguaje y
estructura: el escuálido enfoque lingüístico-estructural. Creo que este solo aspecto
puede darle para otro cuadernito de cien
páginas; con la seguridad absoluta de que
Mortiz se lo publicará ipso facto, y que
puede ser, de hecho, más importante para
los estudiosos de la literatura.
FIDEL CHÁVEZ

P.

l. T. E.S. M.
TARJO, FRANCISCO. Una violeta de más.
Ed., Joaquín Mortiz, S. A., México, diciembre, 1968.
DEsruÉs DE VARIOS años de mudo misterio, ha aparecido a la venta un nuevo libro de Tario: Un'a violeta de más; libro
de cuentos, catalogados de fantásticos.
Podríamos preguntarnos si la esencia
del libro es lo sobrenatural, el misterio, o
lo fantástico. Pero nada y todo responde a
la vez. El cuento fantástico para Tario es

792

una visión personalísima, tan personal, que
no nos causa la misma impresión que al
leer cualquier otro autor de cuentos fantásticos, p. ej., en los cuentos de Borges
hay angustia; en los de Tario, intriga, misterio, sadismo algunas veces.
Desde el punto de vista de la unidad,
podemos decir, que aparentemente, son
relatos un tanto disparejos; sin embargo,
todos ellos conservan de alguna manera el
asombro; y algo más: conservan a Tario.
Los cuentos son él mismo y son problemática. Sus narraciones son fantásticas, pero poseen un elemento fantástico muy personal y característico; de aquí, que antes
hayamos dicho que sus cuentos son "problemática".
En total son diez y seis cuentos. En cada uno hay un enigma que nos lleva siempre al desconcierto final. Este desconcierto
final es un elemento que quizá nos pudiera servir de enlace en los relatos, y de algún modo darles sentido unitivo.
Dentro de ellos, sobresalen: El mico;
que no deja de sorprender con su rarísima
trama. Asesinato en do sostenido mayor,
donde a la visión fantástica se le puede
anotar la de un personaje desequilibrado
psicológicamente. En La mujer en el patio,
hay un interesante juego entre tiempo y
muerte. Ragú de ternera, impresiona y quizá hasta llega a causar náusea, tanto por
lo extremista como por lo detallado de la
situación planteada -el vegetariano que
se vuelve caníbal-. En Fuera de Programa, hay un bonito juego entre el símbolo,
el amor y lo fantástico.
El relato más trabajado es el final: Entre tus dedos helados; realidad, sueño,
irrealidad, problemática sexual. .. ; Indos
estos elementos y nada es el último cuento
de Tario. Hay un estupendo manejo de
situaciones, el paso del sueño a lo real, de
lo real a lo fantástico, de lo cierto a lo
incierto, a la duda, a la intriga. Una perfecta fusión de todos estos elementos está
en este último cuento fantástico.

En todos sentidos parece ser el cuento
más logrado; sin embargo, se puede hacer
notar la presencia de la muerte en cada
relato -esto también puede verse en función de unidad.
La muerte para el autor es problemática. Es obsesión, no la peculiar que el mexicano siente, sino otra muy particular y
personal.
Francisco Tario, en este nuevo libro, no
se aparta de su especial manera de escribir. Sus relatos son a veces complicados
pero tienen algo que atrae y emociona; algunas veces se deleita en detalles grotescos
que lo ponen en un plano algo sádico; algo
naturalista.
En Tario, hay problemática, hay enigma. Y lo que es más importante: originalidad en el relato. Es de los autores mexicanos que vale la pena leer, tanto por
su especial manera de presentar el elem1;_nto fantástico como por sus intrincados temas y situaciones, que tal vez, sean la pauta para conocer su enigmática personalidad.
FIDEL CHÁVEZ P.

lsRAEL CAvAzos GARZA, Catálogo y síntesis de los protocolos del Archivo Municipal
de Monter~ey, 1599-1700. Monterrey, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, 1966 ( serie de historia,
4), 350 pp.
EL INSTITUTO TECNOLÓG1co y de Estudios
Superiores de Monterrey ha iniciado desde hace varios años el trabajo de recopilar en microfilm un Fondo de Documentación para la historia del Noreste de México; esta labor se está complementando
con un conjunto de publicaciones que
abarcan algunos impresos referentes a esta
región, ya publicados pero difícilmente
accesibles para el investigador, y otros
hasta ahora inéditos. Aparte de esta clase
de publicaciones hay otras, que son gene-

ralmente índices de ramos o colecciones
de documentos del Archivo Municipal de
Monterrey.
La finalidad de estas ediciones es la de
presentar un testimonio de la situación que
vivía el Nuevo Reino de León -hoy estado
de Nuevo León- a finales de la época
colonial y principios del siglo XIX.
Un ejemplo de esta actividad cultural
es el libro que reseñamos; en éste, el autor
seleccionó y sintetizó la sección de protocolos del Archivo Municipal de Monterrey,
que consta de cuarenta y dos volúmenes y
que ab:i.rca desde el año de 1599 hasta el
año de 1825. Desgraciadamente este libro
no agota el ramo, sino que parte de 1599
y llega hasta principios del siglo XVIII,
esto es, que comprende sólo veinte y cinco
volúmenes (actualmente se trabaja en el
período que falta -1700 a 1725- y muy
pronto se publicará por la misma institución y el mismo autor) .
A través de este catálogo se advierte
un conjunto de problemas muy interesantes: por una parte se destacan los nombres
de los otorgantes, los motivos de los documentos, las autoridades ante quienes pasaron, los nombres de los testigos, los lugares y fechas en que los documentos fueron otorgados. Por otra parte -la más interesante-, se puede notar y palpar el
desarrollo económico de esta región, en
lo que se refiere a la agricultura, la ganadería y la minería. Al mismo tiempo, se
puede analizar la transformación de las
clases sociales a través de la colonización
de esta comarca, así como la élit11 territorial y gobernante.
Otro de los puntos que se pueden destacar en esta obra es la evolución de la
distribución de la tierra, la posición social
y política de los indígenas, esclavos, mestizos y castas; también se puede estudiar
en este trabajo cuáles eran las instituciones
políticas y religiosas, los cargos, los oficios
y las dignidades de esta comarca en el
período estudiado. En fin, se puede decir

793

�que se presenta una visión muy clara
-objetiva en lo que cabe serlo- del desarrollo socio-económico, político y religioso del Nuevo Reino de León en la época
en que se establecen los fundamentos del
gobierno español en estas fronteras que
se antojaban infinitas.
Este manuscrito, está complementado
por índices de actos, geográficos, onomásticos, de cargos, de oficios, dignidades,
instituciones, castas y naciones -todos
hechos por la profesora Lilia Villanueva
de Cavazos Garza-, trabajo que facilita
de una manera insubstituible el manejo de
estos documentos.
Este libro marca -por lo menos en la
provincia- un nuevo derrotero en la investigación histórica, ya que se olvida del
individuo legendario y se presenta un conjunto de hechos escuetos, pero interesantes que nos señalan los cambios de una comunidad. Por otro lado, esta obra y la
institución que la patrocina presentan un
ejemplo que puede ser imitado en otras
partes de la república y que pueden crear
con el tiempo un conocimiento más real
de la historia de Méxi.co.
Por ANDRÉS MoNTEMAYOR HERNÁNDEZ
Centro de Investigaciones Económicas
delia U.N.L.

Luis GoNZÁLEZ, Pueblo en vilo, microhistoria de San José de Gracia. México, El
Colegio de México, 1968, 365 pp.
LA PARROQUIA o TENENCIA de San José
de Gracia se encuentra en el estado de
Michoacán. Su superficie es de doscientos
treinta y un kilómetros cuadrados, un poco mayor que los principados de Liechtenstein y Mónaco, la república de San
Marino y el Stato Della Cittá del Vaticano.
En esta parte de la república. . .
"nunca ha tenido lugar ningún hecho de
los que levantan polvareda más allá del

794

contorno de la comarca. No se ha dado
allí ninguna batalla de nota, ningún "tratado" entre beligerantes, ningún "plan
revolucionario". La comunidad josefina no
ha producido personalidades de estatura
nacional o estatal; nada de figuras sobresalientes en las armas, la política o las letras. No ha dado ningún fruto llamativo
ni ha sido sede de ningún hecho importante. Parece ser la insignificancia histórica
en toda su pureza, lo absolutamentt indigno de atención, la nulidad inmaculada;
tierras flacas, vida lenta y población sin
brillo. La pequeñez, pero la pequeñez tf-

pica".
Este es el marco de estudio; este es el
pueblo de Luis González, que con amor y
simpatía descubre en su terruño lo durable
y lo efímero, lo cotidiano y lo insólito, lo
material y lo espiritual.
El estudio abarca desde 1521 -año de
la conquista de los señorios occidentales
del Imperio Tarasco-- hasta el 9 de agosto de 1968 -día en donde se integra en
primer Ayuntamiento, pasando por la división de la hacienda de Cojumatlán y la
pintoresca fundación del pueblo: " ...Sería bueno ponerle nombre de un santo, pero la corte celestial estaba muy poblada.
Doña Refugito, la hermana del señor cura, dijo: 'Pónganle San José; hoy es 19
de marzo ( de 1888), día del patriarca José'. Todos estuvieron de acuerdo, y sepa
quién le agregó a San José el de Gracia ...
En esta obra se encuentra un poco de
todo: demografía y economía retrospectivas. Ciertos aspectos de la vida social como la familia, los grupos, las clases sociales, el trabajo, la ociosidad, la matonería,
el machismo, el alcoholismo y el folklore;
la vida política se presenta como una actitud antipolítica generalizada con ciertos matices de "coqueteo del pueblo con
la vida pública". Se mencionan las peripecias militares y se destaca en forma marcada el fenómeno religioso que ha sido el
eje de la existencia de San José de Gracia,

ya que " .. .los directores de comunidad
han sido casi siempre hombres de sotana,
y por ellos y la institución que representan,
los josefinos se han tirado a matar".

autor a través de las anécdotas y de los hechos comunes.

Todos estos temas están salpicados de
una tipicidad extraordinaria, representada
por personajes comunes, pero a la vez peculiares, como Doña Gertrudis, Don Juan
Chávez, el inventor; Don Andrés González, el fundador; el coronel cristero Anatolio Partida y muchos otros.
Este libro está escrito con una prosa narrativa -por poner una etiqueta- amena, picaresca y sarcástica, donde se presenta la evolución de un pueblo de la meseta mexicana en unión con los cambios
del país, llegando a mencionar que "A pesar de tantos como han llegado todavía se
vive al margen de la industria, la cibernética, el arte abstracto, el existencialismo,
el marxismo, el sicoanálisis, la neurosis, la
sicodelia, el racismo, el yoga, la filosofía
de Teilhard de Chardin, el muralismo mexicano, los tests, la energía nuclear, el surrealismo, la música concreta, los rebeldes
sin causa, la relatividad y demás formas
del humanismo contemporáneo".

Centro de Investigaciones Económicas
de la U. N. L.

Por la temática del estudio, por la problemática acordada, por el estilo en que
está escrita, la obra de Luis González
llena todos los requisitos para ser un excelente libro de historia. Sin embargo,
Pueblo en Vito va más allá, porque se pre-

senta por primera vez en México un estudio microhlstórico en donde los personajes
importantes se unen con los anónimos y
se entremezclan con las costumbres, las
creencias y los efectos sociales, económicos,
políticos y religiosos. Es decir, se presenta
la existencia de una aldea que a lo lejos
puede verse como rutinaria; en vn punto
intermedio puede ser vista como lenta,
pero mirada desde adentro es tan cambiante como el vivir regional, nacional o mundial, y esto nos lo marca continuamente el

Por ANDRÉS MoNTEMAYOR lliRNÁNDEZ

REYES, ALFONSO. Obras Completas, Vol.
XIX. Los poemas homéricos. La Ilíada.
La Afición a Grecia. Col. Letras Mexicanas. Fondo de Cultura Económica, México, 1968. Ilustraciones de Elvira Gascón.
441 páginas.
LA PUBLICACIÓN del volumen XIX de las
Obras Completas de Alfonso Reyes, largo
tiempo esperada por la ya extensa familia
de "reyistas", creemos que viene a completar la serie de obras de tema helénico,
que ocupó persistentemente a Alfonso Reyes durante una gran parte de su vida. Y
también creemos que este volumen representa, en forma excepcional, la cualidad
de ese helenismo, de esa Grecia interior e
ideal, geografía de maravilla y asombro,
que él habitó gozosamente desde las Tres
Electras hasta la última trabajosa versión
de los versos de la Ilíada. El testimonio
de "su" Grecia ocupa muchos cientos de
páginas en la serie de las Obras Completas;_ pero en éste, el testimonio es excepcional y altamente significativo, tal como
lo ha señalado su editor, Ernesto Mejía
Sánchez, en las palabras con que abre su
"Estudio Preliminar": "En este volumen
se pone a prueba el helenismo fundamental de Reyes". No se podían haber empleado palabras más precisas que éstas Y,
también, como el mismo editor señala, tenemos en este volumen a la mano los tres
aspectos básicos de la obra helenística de
A. R.: "La teoría, la historia y la práctica
( de R.) en el campo más acendrado de
sus múltiples vocaciones". La vocación a
Grecia, que A. R. la califica demasiado
modestamente de afición, es tema dominante en su obra y en sus intereses.

795

�En la noticia de la Filosofía Helenística,
A. R. echando mano de la modestia que
siempre lo caracterizó, se llamó "un especialista en universales" que, a mi modo de
ver, es la frase que mejor expresa su vocación humanística, ya que la ejerció apasionadamente sobre la universalidad del legado helénico que, en definitiva y afortunadamente, forma la sustancia de nuestra cultura. Señalé en 1960, en una conferencia de homenaje a A. R. que "una
auténtica vocación humanística es algo
más que un mero llamado a la erudición
y al saber.. . , sino que supone el apasionamiento y la consagración perpetua, con
todo lo que esto conlleva de sacrificios, renunciaciones e incomprensión. Un humanismo que esté más allá de la erudición,
¿ qué puede ser sino una constante búsqueda de esencias y realidades, de equilibrio
y simultáneamente de pasión? Aquí estamos ya ante el humanista puro, aquí estamos ya ante ese milagro mexicano-universal que es Alfonso Reyes, definido, sobria
y exactamente por Eugenio D'Ors, como
el hombre que 'trabaja y juega' y que nos
deja un legado en el que tenemos que sumergirnos si nos lo queremos apropiar".*
Humanista total, A. R. vivió profunda
y seriamente las esencias de la cultura griega y, a través de ella, interpretó muchas
de las experiencias más importantes de su
vida y de su carrera de escritor. Y queremos hacer especial hincapié en lo de "seriamente", porque si algo tomó seriamente A. R. fue su helenismo y su dedicación
a la exposición de la cultura griega como
un fenómeno total; aun en aquellas páginas en que deja correr la pluma con una
facilidad extraordinaria, hay profundidad,
hay agudeza, hay una "burla veras" que
le deja a uno la semilla para la meditación

y la reflexión o que ilumina un punto en
el que no se había caído en la cuenta.
A. R. se había asimilado íntimamente la
lección de Grecia, en todos sus planos, no
como una lección aprendida y una experiencia puramente intelectual; fue mucho
más allá del puro ejercicio de la filología
y de sus tecnicismos, a wces tan tediosos;
lo cual no quiere decir que no los manejara con la habilidad y la maestría. del
mejor de los expertos. Lo importante es
que supo asimilar e incorporar a esencias
vitales esos conceptos trasmitidos, elaborados por la historia, fijados por esquemas
culturales y los vivió en plenitud de "gracia intelectual". Su testimonio propio es
terminante a este respecto y, por más que
se haya repetido, hay que volver a él de
nuevo: "Por el año 1908 estudiaba yo
las 'Electras' del teatro ateniense. Era la
edad en que hay que suicidarse o redimirse, y de la que conservamos para siempre
las lágrimas secas en las mejillas. Por ventura el estudio de Grecia se iba convirtiendo
un alimento del alma, y ayudaba a
pasar la crisis. Aquellas palabras tan lejanas se iban acercando e incorporando en
objetos de actualidad. Aquellos libros, testigos y cómplices de nuestras caricias Y
violencias, se iban tornando confidentes
y consejeros. Los coros de la tragedia griega predican la sumisión a los dioses, y ésta es la única y definitiva lección ética que
se extrae del teatro antiguo. Hay quien
ha podido aprovechar su consejo. La literatura, pues, se salía de los libros y, nutriendo la vida, cumplía sus verdaderos
fines. Y se operaba un modo de curación,
de sutil mayéutica, sin la cual fácil fuera
haber naufragado en el v6rtice de la primera juventud. Ignoro si éste es el recto
sentido del humanismo".** Añadimos nos-

* JUAN ANTONIO AYALA, El Pensamiento Clásico e1t la obra de Alfonso Reyes, sobretiro de la revista Armas y Letras,
enero-marzo de 1960. Año 3. Segunda
Epoca, Monterrey, N. L., p. 33.

** 1/igenia Cruel, "Comentario de la
Ifigenia cruel" en Obras Completas, ~'
Constancia Poética ( Colee. Letras MeJOcanas, Fondo de Cultura Económica, la.
edic., México, 1959), p. 351.

:n

otros: esta es la dirección recta y honesta
del verdadero humanismo y fue el que
practicó Alfonso Reyes durante toda su
vida. No podemos entenderlo en otra forma; sólo como substancia incorporada a
la propia vida y a las propias experiencias;
lo contrario no dejaría de ser un saber intelectual más. No creemos que el binomio
de Newton haya cambiado a nadie ni le
haya hecho interpretar la historia y la
vida en una forma más humana, mucho
menos que le haya enseñado a enfrentar
con entereza y filosofía los hechos de la
vida. Algo de esto, y quizá mucho más de
lo que creemos, sacó A. R. de la lección de
los clásicos: una lección vital y humana.
No repetiremos en esta oportunidad lo
que hemos dicho tantas veces. Dejemos
sentada la primacía de Reyes en su helenismo que domina "regiamente" en la
cultura mexicana contemporánea. Su Afición a Grecia y los comentarios de los
poemas homéricos son un modelo de reinterpretaci6n, de crítica textual, historia,
valoraci6n literaria y filos6fica. Nuestros
ensayos preferidos, en el libro primero,
siempre han sido La insolencia jonia y Las
agonlas de la razón. El primer ensayo, uno
de los más originales de Reyes, penetra
sutilmente en la mecánica del pensamiento jonio y su avanzada para preparar los
verdaderos logros de la cultura griega en
la filosofía especulativa, principalmente.
El juicio de A. R. sobre estos precursores
del esplendor griego es certero y defini tivo. La "insolencia jonia", es decir el valor
de enfrentarse a una naturaleza misteriosa
y sellada, fue la que se adelant6 al pensamiento filosófico y puso al hombre heleno
en capacidad de conquistar los secretos del
mundo físico para remontarse, después,
más certeramente, a las especulaciones de
la ciencia de las ciencias, la filosofía. Por
eso "es el arranque del pensamiento científico, del cual en estos momentos aún nos
estamos beneficiando". En Las Agonías de
la razón, A. R. explora el proceso de la

excesiva racionalizad6n de la mente gnega y que, según algunos especialistas, fue
la causa directa de la decadencia de Grecia. En este mismo ensayo. Reyes nos recuerda sus palabras finales de La antigua
retórica, palabras aleccionadoras y ejemplares, sobre todo en estos momentos en
que nuestra civilización, en ciertos segmentos y, desgraciadamente en los más influyentes, ha llegado a un excesivo grado
de racionalizaci6n: " ...un día, grande y
trágico para los destinos del alma, los
griegos se volvieron locos con la razón".
El análisis es tan certero, tan sencillo en
su planteamiento, que puede ser considerado como uno de los más extraordinarios
logros de Reyes y que, por sí solo, le hace
ocupar un puesto de preferencia entre los
intérpretes de la cultura clásica y el humanismo moderno, "viejo vino en odres
nuevos" como dijera el humanista norteamericano Mosé Hadas.
Unas breves consideraciones acerca de
la traducción de la Iliada. De ella nos
ocupamos en su oportunidad y no resistimos la tentaci6n de repetir algunos de los
conceptos que entonces mencionábamos.
Señala Mejía Sánchez que "su ejercicio
( de A. R.) ha sido puesto tan en duda"
y, con pruebas más que suficientes, demuestra el total dominio que él tenía del
griego clásico. Quienes llevamos ya gran
parte de nuestra vida dedicados afanosamente a esos ejercicios, podemos atestiguar
fidedignamen te que esta afirmación es totalmente cierta. Quienes pusieron en duda
este conocimiento de A. R. no fueron, en
realidad, los expertos; fueron los periodiqueros escandalosos que cada día machacaban sistemáticamente la lengua propia y
cuya cultura literaria no iba más allá de
Vargas Vita o de Pedro Mata o los profesores (contadores) de filosofía que no pasaron de las pedestres e inexactas traducciones ( o traiciones) de Don Patricio de
Azcárate y cuyo dominio del griego no iba

797

796
I

�más allá de la frase hecha "el alfa y el
omega", acuñada para los oportunos concursos de oratoria. El profundo conocimiento de A. R. de los poemas homéricos y de la literatura griega lo acreditó al
mismo tiempo como un experto de la lengua griega; quienes nos aproximamos por
primera vez a Homero en la "traición" de
Segalá, descubrimos después la belleza del
texto original y A. R. nos brindó la oportunidad de redescubrirlo en el esplendor del
alejandrino español. La traducción de A.
R . es bella, es exacta, es apasionada, es ho-

mérica, es, en una palabra, "homérica".
¿Qué más puede decirse? Quien esto afirma, repite una vez más, que sabe de textos
clásicos y lo único que lamenta es que nuestro querido D. Allonso no diera término a
lo que hubiera sido la más bella traducción
de Homero al castellano. Y respecto al helenismo de A. R. sólo nos resta repetir aquí
aquello del inefable Rubén: "Poeta, cuando una musa te dé un hijo, queden las
otras ocho encinta. ¡ Bufe el eunuco!"
JUAN ANTONIO

AVALA

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S . .A.., Plaza de .A.basolo 14, Col.
Guerr,ro. Mixico 3, D. F. El
tiro fue de 1,000 ,j,mplar,s.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>sibilidades. En esta fonna, él quiere llegar al Concilio para el Futuro, que
tendrá que considerar y aconsejar acerca de todos los propósitos y proyectos para el futuro, antes de que lleguen a los cuerpos que toman decisiones.
Esta sugestión para el futuro ya ha sido realizada por De Jouvenel, en el
sentido de que una parte de su publicación Analyse et Prévision, está ya
destinada a ese forum prévisionnel. Esta sección está particularmente aparte
del reporte acerca de todas clases de conferencias y reuniones en donde los
expertos dan su visión sobre el futuro.
Conclusi6n.

En el más reciente período, la atención ha sido puesta en los aspectos humanos para una planificación a largo término en economía, más en este sentido, que la atención puesta a todos sus humanos componentes. Esto ha
puesto al planeamiento a largo término en economía en el campo de la futurología. Lo hace más realista y promisorio para el futuro, desde que tiene m~
sentido. Esto podría dar a la planificación a largo término en economía,
una importante reanimación y prevendría las fallas que hayan sido hechas
en el pasado, al resultar éstas muy estériles y unilaterales.

558

Sección Quinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

�UN TRATADO SOBRE "EL ASILO DIPLOMATICO"
DEL DR. CARLOS FERNANDES
Por el Da. AGUSTÍN BAsAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Presidente del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León.

EL DESTACADO IUSINTERNACIONALISTA PORTUGUÉS, Dr. Carlos Augusto Femandes, actual Embajador de Portugal en México, acaba de publicar una obra -verdadero tratado-- sobre El Asilo Diplomático. La Editorial Jus presenta, en pulcra edición, el
libro del Dr. Femandes, en traducción castellana elaborada por el propio autor.
La obra que vamos a comentar consta de un prefacio del autor, un prólogo de la
edición portuguesa debido al Prof. Marcello Gaetano ( actual Presidente del Consejo
de Ministros de Portugal), siete capítulos y nueve anexos. El orden de los capitulos,
y el desarrollo de los mismos, es rigurosamente lógico: I) Nociones fundamentales;
II) El asilo diplomático en el Derecho Internacional General; III) El asilo diplomático
en el Derecho Internacional Regional Americano; IV) Caso Haya de la Torre; V)
Naturaleza y función del asilo diplomático; VI) Inicio y término del asilo diplomático; VII) Conclusiones. El autor ha querido proporcionar a los lectores un material
de gran utilidad en materia de asilo diplomático. El primero de los anexos es un
"Proyecto de Convención sobre Asilo Diplomático" ideado por el propio Dr. Carlos
Femandes, que puede considerarse -sin hipérbole alguna- como un modelo sobre
la materia. Los restantes anexos, que a continuación enumero, facilitan la consulta
de tratados, normas, convenciones y resoluciones sobre asilo. He aquí los documentos
incluidos, a manera de apéndice, en el tratado del Dr. Femandes: a) proyecto de
convención sobre asilo diplomático; b) tratado sobre Derecho Penal Internacional de
1889 (Montevideo); c) normas sobre el asilo diplomático establecidas por el cuerpo
diplomático acreditado en Paraguay, en 1922 (reglas de Asunción); d) convención
sobre asilo, Habana, 1928; e) convención sobre asilo político, Montevideo 1933; f)
tratado sobre asilo y refugio políticos, Montevideo, 1939; g) resolución sobre el asilo
( Bath, 1950) do Institut de Droit International; h) qerecho de asilo. Declaración
fundamental. Primer Congreso Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional
( Madrid, 1951) ; i) convención sobre asilo diplomático, Caracas, 1954. Al final del
libro, el autor incluye una bibliografía selecta.
Antes de abordar la exposición y el comentario de la obra del Dr. Carlos Augusto
Femandes, quisiera destacar la importancia que el Prof. Marcello Caetano concede
al libro que prologa. El Dr. Carlos Augusto Femandes, discípulo del Prof. Dr. Marcello Gaetano, se doctoró con mención honorífica, en la Universidad de Lisboa, dedicándose a la vida diplomática, previas las pruebas reglamentarias para su proi:noción

561
H36

�a Consejero de Legación. Nos relata el Prof. Caetano el origen del libro por él prologado: una disertación universitaria, una publicación posterior en la revista O Direito
y, finalmente, un libro ampliado, Do Asilo Diplomático, que publicó Coimbra Editora,
limitada ( 1961). Dentro de la escasa literatura jurídica de la especialidad, el Dr.
Fernandes enriqueció considerablemente la bibliografía portuguesa sobre el asilo diplomático. Marcello Caetano se plantea el problema fundamental: ¿ es el asilo diplomático
simplemente una práctica humanitaria gracias a la cual los representantes de los Estados extranjeros tratan de salvar vidas y restituir la seguridad a las personas amenazadas en épocas de perturbación y persecución, al amparo de los privilegios y de
las inmunidades tradicionales?, ¿ o bien un deber que tengan los Estados, basado en
convenciones o tratados, o derivado del sentimiento jurídico universal, de garantizar
los derechos básicos de la persona humana que se encuentra en peligro? En el primer
supuesto, sería una facultad del Estado impetrado concederlo o no. En el segundo
supuesto, habría que asilar a los impetrantes siempre que reuniesen las condiciones
previstas para la concesión. El Prof. Marcello Caetano difiere de la tesis sustentada
por el Dr. Carlos Fernandes, en el sentido de "admitir un derecho de control recíproco de los miembros de la comunidad internacional para que la justicia sea realmente aplicada y la humanidad respetada". Considera el Prof. Caetano que el reconocimiento de un derecho de control presupone, mas que una comunidad internacional, una comunidad jurídica con identidad de conceptos básicos, de sentimientos
y de ideas, cosa que nunca ha existido ni existe en el mundo actual, profundamente
dividido por ideologías antagónicas y en el cual las mismas palabras pueden tener,
según las latitudes donde son pronunciadas, significados antitéticos". Con todo el respeto que se merece el Prof. Caetano, debo decir que con mente empirista, positivista,
se sitúa en un terreno "de facto" y no en un nivel "de jure". La existencia de la
comunidad internacional no proviene de ninguna fuente contractual, puesto que es
anterior y superior a todo contrato entre los Estados. Y no creo que se requiera una
identidad de conceptos básicos, de sentimientos y de ideas, para asentar la prioridad histórica y metafísica de la comunidad interestatal. Piensa el Dr. Caetano que
del "derecho de control nacería un verdadero derecho de intervención de los Estados
en los asuntos internos de los demás Estados, para tratar de legitimar las más escandalosas pretensiones de acción política o de expansión imperialista al abrigo de
los generosos propósitos de defensa de la justicia y de la humanidad".
Quiero recordar, a este respecto, unas palabras del ilustre Francisco Suárez: "Si
bien es cierto que cada Estado, reino o república constituye en sí una comunidad
perfecta, compuesta de sus propios miembros, sin embargo, cada uno de ellos es en _cierto
modo miembro del universo género humano; tampoco por otra parte, tales comunidades
pueden bastarse a sí mismas, sin que mutuamente se apoyen y fomenten entre todos,
para su más amplio desarrollo y mejoramiento de relaciones de mutuo apoyo y sociedad, lo cual, a veces, les es moralmente necesario hacerlo" (De legibus 1, 2, c. 19,
No. 9, Opera omnia, Ed. Vives, París, 1856, t. 5, p. 169). Suárez se adelantó a
la escuela austríaca al mostrar la unidad profunda del Derecho Público, considerando
al Estado como una "situación" de Derecho Internacional. Resulta inconciliable,
con el pensamiento suareziano, el dualismo de Triepel que postula la independencia
y autonomía del Derecho Estatal, completo y suficiente, frente al Derecho Internacional. Me parece perfectamente justificable, en el estadio actual del Derecho Internacional, la tesis del Dr. Carlos Augusto Fernandes que considera al asilo diplomático "como institución jurídica, de Derecho Internacional general, destinada a garantizar, en forma supletoria, la protección de los derechos esenciales de la persona

562

humana, en momentos en que el Estado territorial no ejerce su función, ya porque
no existe un gobierno eficaz, de derecho y de hecho, ya porque los gobernantes toleran o fomentan una persecución injusta contra el individuo, poniendo en peligro
actual o inminente su vida, su integridad física o moral, o su libertad". (El Asilo Diplomático, p. 252, Editorial Jus, México, 1970). Se trata de un derecho de control
recíproco en aras de la justicia y del humanitarismo, para remediar las deficiencias
de los Estados de Derecho. En última instancia, la soberanía, rectamente entendida,
es siempre una soberanía relativa al bien público temporal -nunca absoluta- y rigurosamente interna.
Fuera de esta divergencia con el Dr. Caetano, que me permito apuntar, su prólogo me parece un modelo de lucidez, de mesura y de sensibilidad jurídica.
En el asilo se protege, ante todo, la libertad del hombre. Nunca la arbitrariedad y
la violencia deben hacer nugatorios los derechos fundamentales de· la persona humana. Con toda propiedad, distingue Carlos Augusto Fernandes el asilo --externo e
interno-- del refugio. Y el refugio político del refugio no-político. En su exposición
histórica sigue, sobre todo, a Egidio Reale. Desde un punto de vista de metodología
estricta, cabe señalar, en este aspecto, el manejo de una fuente indirecta. Hubiese
sido deseable ocurrir a las fuentes directas. Pero el estudio del Dr. Carlos Augusto
Fernandes no es, primordialmente, histórico, sino sistemático.
En el marco del Derecho Internacional general, examina el Dr. Fernandes la práctica de los Estados no hispanoamericanos antes y después del caso español, el caso
español y la elaboración del derecho de asilo con base en los principios relativos a
los derechos fundamentales del hombre. Puede decirse, en términos generales, que
"en Europa el asilo siguió siendo considerado solamente como institución humanitaria, y no como un derecho subjetivo del asilado, ni como derecho y deber de los
Estados. La misma extraterritorialidad, que el cuerpo diplomático en un principio
había invocado para justificar el asilo, fue abandonada después, en favor de la intervención humanitaria" (ob. cit., p. 81). Con la Carta de la O.N.U .. adviene un sentido altamente espiritualista en torno al asilo diplomático. El artículo 14 declara
textualmente: "En caso de persecución, toda persona tiene el derecho a buscar asilo
y a disfrutar de él en cualquier país. Este derecho no podrá ser invocado contra una
acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los
propósitos y principios de las Naciones Unidas". Basta una simple lectura de este
artículo para convencerse de que el asilo diplomático, según la Carta de la O.N.U.,
surge como corolario del principio de protección y respeto efectivo de los derechos
del hombre y del ciudadano; más aún se reconoce expresamente que el individuo
tiene derecho al respeto universal de su personalidad jurídica, derecho a la vida,
a la libertad, a la seguridad y al asilo de su persona.
El primer Congreso Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, celebrado
en Madrid ( 1951), reviste una especial importancia. He aquí el texto de una encomiable y lúcida declaración: "Considerando que es doctrina común en Francisco Vitoria y en sus continuadores, que todo hombre injustamente perseguido, en virtud de
los derechos inherentes a la personalidad humana, goce del derecho de asilo al peligrar
su vida, honor o libertad, debiendo otorgárselo el Estado solicitado, en virtud de la
sociabilidad universal de todos los pueblos; el primer Congreso Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional declara: "Que el derecho de asilo es un derecho
inherente a la persona humana". A partir de esta tesis, puede elaborarse el derecho
de asilo como institución jurídica. ¿ Se tratará acaso de un Derecho A ut6nomo esencial del hombre? Carlos Augusto Femandes piensa que no estamos en el caso de un

563

�simple derecho autónomo: "La concepción del asilo como derecho esencial autónomo
llevará necesariamente a la obligación incondicional de concederlo, cosa que no es
aceptada ni por la práctica de los Estados ni por la doctrina actualmente dominante"
(Ibid., p. 208).
El libro del Dr. Carlos Augusto Fernandes sobre El Asilo Diplomático, se ve extraordinariamente enriquecido por el análisis -inteligente, ágil, riguroso- de la institución en el Derecho Internacional Regional Americano (Tratado de Derecho Penal
de 1889 signado en Montevideo, Convenciones de Extradición Y Tratado de Paz de
América Central, de 1907; Convención de La Habana, Convención de Montevid_eo
de 1933 Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático) y por el capítulo especial
dedicad~ al caso Haya de la Torre. Más allá del valor anecdótico que pueda tener
este caso -relatado tan amenamente- resplandece la postura de la Corte Internacional de Justicia que considera el asilo diplomático como una institución jurídica Y
no meramente humanitaria. Alguien podrá advertir una modalidad de intervención
con este reconocimiento. Nada más cierto. Pero es una limitada intervención en nombre de la comunidad internacional. Al final de cuentas, el concepto de soberanía no
puede ser manejado, legítimamente, en términos absol~tistas. Los Es~dos ,so~ soberanos relativamente, "in suo ordine". No hay que olVIdar que el bien publico nacionaÍ desemboca, debe desembocar, en el bien púQlico internacional.
Personalmente considero que el capítulo central de la obra comentada del Dr.
Carlos Augusto Fernandes, es el relativo a "Naturaleza y Funci~n ~el -~silo Dip~omático". Con perfecta nitidez, el Dr. Fernandes fundamenta la mstJtuc10~ del asilo
en la doctrina en general, en las tesis del Instituto de Derecho Intemac1onal Y del
Instituto Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional. Diserta, como avezado
jurista, sobre la función y naturaleza del asilo diplomático. Empieza por apuntar las
tres corrientes doctrinarias que va a discutir: El asilo diplomático como una práctica ilegítima con consecuencias jurídicas; El asilo diplomático como institución m~ramente humanitaria y El asilo diplomático como institución jurídica. Tras de criticar )as dos primeras posturas -mencionando autores y d~trinas- s~ _inclina por
el asilo diplomático como institución jurídica. Séame pemuudo transcnbir las bases
del asilo diplomático, apuntadas por el internacionalista Carlos A. Fernandes:
1 El Derecho tiene como último objetivo la realización de la seguridad Y de la
justicia: es decir, debe velar para que tanto la socie~ad como el individuo se desarrollen y éste pueda realizar normalmente su personalidad;
2. El Estado ( cada Estado) es un tipo de organización social, una ~stitución, destJ.nada a facilitar el desarrollo de la personalidad de sus ciudadanos, y tiene elr derecho
.
y el deber de garantizar la seguridad y administrar la justicia, o sea, ~e ap 1car, imparcial y humanamente, el Derecho, en los dominios de su competencia;
3. El Hombre es el fin del Derecho y del Estado, integrado en varias !nstituciones,
cada una de las cuales abarca solamente ciertos aspectos de su personalidad;
4. La sociabilidad internacional requiere solidaridad en la lucha contra_ la criminalidad, que se traduce en el derecho y en el deber u~v~rsal . de represión Y consiguiente ayuda mutua entre los Estados, pero con los limites impuestos por la seguridad y la justicia;
5. Dado el carácter actual de la sociedad internacio~al, ~onde f~lta u~a organización supraestatal, la competencia de control de la vida mtern~c1onal mcumbe a
sus miembros activos, los Estados, excepto en los campos de actividad ya reservados
a las organizaciones internacionales típicas; por eso, cada Estado ( todos los Estados)

564

tiene el derecho y el deber de ejercer un control recíproco sobre la actividad de los
demás, con el fin de asegurarse de que no se está procediendo en contra de las finalidades primordiales de la sociedad internacional: garantizar al hombre en sociedad el desarrollo y la realización normal de su personalidad (Teoría del Desdoblamiento Funcional-Scelle, Kopelmanas etc.) (Ibídem, p. 197). El asilo diplomático representa, en conclusión, el ejercicio de una función de control y de protección en
la vida internacional. Adviértase, no obstante, que esta protección y este control son
limitados. Se trata de evitar la injusticia y la violencia. Se trata de proteger a )os
perseguidos injustamente, pero sin intervenciones innecesarias que lesionen la dignidad de los Estados. La finalidad inmediata y preventiva de contenido humanitario
estriba en evitar que se cometan violencias o injusticias contra una persona. La fina:
lidad mediata, de carácter jurídico-social y hasta político, consiste en contribuir a la
realización de la seguridad y de la justicia en el ámbito internacional. Cuando la vida
de un Estado es anómala, hay que garantizar al individuo el desarrollo y la realización normal de su personalidad. ¿ Cuál es la naturaleza jurídica del asilo diplomático?
Para la corriente positivista voluntarista del Derecho Internacional, todo se reduciría
a cuestión de costumbres y tratados. Pero esta corriente, superada hoy en día, es incapaz de distinguir entre legitimidad y legalidad, fuerza y justicia, soberanía y Derecho Internacional.
Sólo la corriente jusnaturalista resuelve adecuadamente el problema de la naturaleza del asilo diplomático. En el ejercicio de sus derechos naturales, la persona humana tiene la facultad de solicitar la protección de una autoridad extranjera. El
Estado solicitado puede, a su vez, conceder esa protección, si la juzga necesaria, "al
amparo del derecho de control recíproco de los miembros de la comunidad internacional, para que la justicia sea realmente aplicada y la humanidad respeta.da" ( Ibídem,
p. 207).
¿ Quién puede conceder el asilo y dónde se puede dar? En buena tesis, el asilo
lo deberían conceder las embajadas, las legaciones o los consulados. Desgraciadamente, los Estados hispanoamericanos, influidos por los Estados Unidos, no han entendido y valorizado rectamente la función consular.
¿ A quiénes se puede otorgar el asilo diplomático? A todos los presuntos perseguidos
políticos que no estén acusados o condenados por crímenes de derecho común. El
asilo no tiene la función de garantizar la impunidad del delincuente.
La calificación de la urgencia es, en principio, de la exclusiva competencia del
Estado asilante. Naturalmente que puede ser impugnada por el Estado territorial. En
este supuesto, hay que seguir el método de solución aplicable a los conflictos de calificación de la delincuencia u otros motivos de la persecución. El Dr. Fernandes señala, con rigor y pulcritud, las normas de conducta que debe seguir el agente diplomático al conceder el asilo. Este asilo diplomático podrá prolongarse mientras prevalezcan las condiciones que lo motivaron y no se decida ponerle término. A más de
la calificación provisional, que corre a cargo del Estado asilante, hay que tomar
en cuenta la calificación definitiva que puede dimanar de un arbitraje, de un tribunal
internacional, de negociaciones directas o de una mediación. Con innegable sensatez,
el Dr. Carlos Augusto Fernandes apunta que "la norma que debe orientar la calificación es, en principio, la del Estado territorial. Nos parece que no puede ser de
otra manera, puesto que existe el principio general de que no hay crimen sin una
ley anterior que lo tipifique, y el asilado se encontraba bajo el dominio de aplicación normal de la legislación penal local, en cuanto al acto que le es imputado al
amparo de esa legislación y por el cual es o cree ser perseguido". (Ibidem, p. 234).

565

�Alfred Verdross, el gran internacionalista austríaco que fuera Rector de la Universidad de Viena, manifiesta una extraña ceguera en tomo al derecho de asilo diplomático. En su Derecho Internacional Público -que en términos generales considero
excelente-, asegura que "el Derecho Internacional no admite Derecho de Asilo General en edificios de misiones diplomáticas. Sólo por excepción se reconoce tal derecho, dentro de límites estrictos, sobre todo en Sudamérica, por motivos de humanidad y en favor de refugiados políticos" (Derecho Internacional Público, p. 255,
Editorial Aguilar). Bastarla una obra como la del Dr. Carlos Fernandes para demostrar hasta qué punto está equivocado, en este aspecto, el Prof. Verdross.
El Asilo Diplomático del Dr. Carlos Augusto Femandes, que acaba de salir a la
luz pública en limpia traducción castellana, bajo el pie de imprenta de la Editorial
Jus (México 1970), enriquece notablemente la literatura jurídica universal.
Estados Unidos ante su crisis, Seymour Melman, Vemon Dibble Wolfgang Friedmann,
Terence MacCarthy, Stephen Unger, Percival Goodman, David Danzig, Henry W.
Malcolm, William S. Vickrey. Siglo XXI Editores, S. A.

Tengo para mí, como una de las mejores pruebas de madurez de una nación, la
autocrltica sincera y objetiva. Parafraseando a Nietzsche, podríamos decir que el
valor de una nación se mide por su capacidad para soportar la verdad. Muchos intelectuales norteamericanos intentan ahora, con un implacable autoexamen, ver su
verdad de frente, con los ojos bien abiertos. Hablan del problema de las prioridades
en relación con las necesidades norteamericanas y los recursos limitados; de la sociedad como guarnición; de los aspectos políticos, morales y legales de la intervención
en Vietnam; del Frankenstein actual: la tecnología contra el hombre; de la crisis de
la moralidad, la pérdida de Dios y la ausencia de dominio interno; de la falta de una
moral para la abundancia; de la redistribución de los recursos del mundo y de la
capacidad de Estados Unidos para equipar el progreso de nuestro planeta. Y se habla
también, con voz airada, de la rebelión de los negros y los chicanos, de los estudiantes
y las mujeres, de los artistas y los intelectuales. Por primera vez en la historia de los
Estados Unidos se cuestionan los valores y las convicciones sobre los que se ha construido la civilización estadounidense. Básteme citar, como ejemplos connotados de críticos de la actual civilización norteamericana, 12 destacados intelectuales: John K.
Galbraith, Herbert Marcuse, Vence Packard, Seymour Melman, Vemon Dibble, Wolfgang Friedmann, Terence Maccarthy, Stephen Unger, Percival Goodman, David Danzig, Henry W. Malcolm, William S. Vickrey. ¿ Y cómo olvidar la autocrítica en el
teatro norteamericano? La american way of life es duramente enjuiciada en La muerte
de un viajante de Arthur Miller, en Picnic de William lnge, y en La casa de té de
la luna de agosto de John Patrick. Me permito recordar, asimismo, esa fina y mordaz
crítica de la diplomacia norteamericana escrita por dos diplomáticos norteamericanos
de carrera: El americano feo.
Sería vano buscar en América Latina, y en la misma Francia -si se quiere buscar
un ejemplo europeo-, esa capacidad de autocrítica. No conozco un solo libro en un
francés que critique decisiva y severamente los defectos que tantos extranjeros han
advertido en Francia: chauvinismo, egoumo, avaricia, desprecio por el extranjero,
ceguera para los valores -a veces superiores- de otras culturas. . . Y los mexicanos
hemos escupido sobre nuestro gran pasado de la Hispania fecunda, nos hemos echado
a dormir durante un siglo y mientras dormíamos nos robaron y ahora andamos en
andrajos. "No logramos conservar -como dice Octavio Paz- ni siquiera lo que los

e~pañoles_ d~jaron ~ irse, nos hemos apuñalado entre nosotros ... " (Posdata, pág. 14,
S'.glo Veintiuno Editores, S. A.). De nada nos sirven las enanas críticas de "El MeXJcano Enan?' '.· Aún así, creo que México es el nombre de una esperanza humana.
Reservas e~pmtu_ale_s atesoradas por nuestro sufrido pueblo, tienen mucho qué decir
en el próximo vira¡e de la historia. En mi ensayo Vocación de México he intentado
trazar, con 1~ líneas indispensables, una caracterología cultural del mexicano. Pero,
por ~ora, ~ tema es otro. Vuelvo a recordar al trágico y relampagueante genio de
Fedenco Nietzsche: el valor de un espiritu se mide por su capacidad para soportar
la verdad.
En la reunión de Columbia University, Nueva York, del 30 de septiembre al to.
de octubre ~e 1966 ("C?nf~rence ~n National Priorities Problem") se presentaron
trece pone~c1as ~ue la editorial mCXJcana Siglo Veintiuno reunió, traducidas al castellano, baJo. el titulo de Estados Unidos ante su Crisis. No me interesa el detalle de
est~ P_~nenc1as -:-datos históricos, estadísticas-, sino la conciencia de una parte de
~dNat1on que quiere expresar, con palabras inequívocas, su preocupación por la prion ad ~el Estado_ fuerte, que 5&lt;: arma hasta los dientes para seguir siendo el más poderoso,. por el, ':1udadano manipulado en la sociedad como guarnición; por las consecuencias pohucas, morale1, económicas y legales del intervencionismo norteamericano'. por la lucha de la tecnología moderna; por la decadencia de las urbes norteamericanas ~ por ~ futura vivienda del hombre; por la explosión racial y las posible1 oporturudades iguales para todos; por la crisis de la moralidad y las exigencias
morales de la paz; por la pobreza mundial y el papel de los Estados Unidos para
coadyuvar al pro~reso de la justicia social en el mundo ... No siempre estoy de acuerdo con las soluciones propuestas por los diversos autores. Pero Jo que má.s me interesa es la conciencia lúcida de un estadio social insatisfactorio, injusto, innecesario.
El sistema socio-económico de los Estados Unidos no es una estructura perfecta.
Muchas cosas están cambiando en Norteamérica y en el mundo. Y si hay cambio
CJ J&gt;C'.rque hay im~rfección. Resulta absurdo perfeccionar lo que ya es perfecto. Para m1, lo má.s admirable de ese magno "Estado industrial" es el e1fueno que hacen
muchos de sus mejores hijos por emanciparse de los objetivos económicos que ejercen
un monopoli~ indebido en tantas vidas, a costa de otros intereses más estimables. Un
gran econ_orrusta y un gran intelectual norteamericano ha llegado inevitablemente a
la _concluS1ón de que se están convirtiendo en siervos mentales y prácticos de la máq~ma que han creado para que les sirviera. Estoy con John K. Galbraith cuando
afirma:. "Lo que cuenta no es la cantidad de bienes que poseamos, sino la cualidad
de la vida que tengamos" (El Nuevo Estado Industrial, p. 24, Ediciones Ariel Barcelona). De esto, precisamente, quisiera hablar.
'
. En toda nación_ hay una se¿e de bienes y servicios, en comparación con la capacidad de producción de los rrusmos. De esas necesidades surge una lista de prioridade5. El presupuesto militar ordinario para 1967 fue de 50 mil millones de dólares
al año. "La carrera espacial a la luna requiere cinco mil millones al año, o sean más de
las tres cuartas partes de nuestros pagos de impuestos, y deja muy poco para todo Jo
demás",. advierte Seymour Melman. (Estados Unidos anti su Crisis, p. 5, Siglo Veintiuno Editores, S. A.). Nuestros vecinos son ricos, pero no son infinitamente ricos. La
labor m_ilitar y ~spac_ial, aunque ciertamente se paga, no puede utilizarse ni para la
producción ultenor m como parte del nivel corriente de vida. Mientras una máquina
de imprimir_ ~ultiplica varias veces su valor en sus productos, el arma atómica no.
Melman califica de "parasitaria" a la labor militar. Y lo grave es que esta actividad
consume entre una mitad y dos terceras partes del trabajo actual de Estados Unidos

567
566

�aplicado a la investigación y el desarrollo de la ingeniería. Puede hablarse de un
subdesarrollo tecnológico en la esfera civil. Para las industrias y actividades civiles sólo
se han dejado las migajas de la mesa y, a menudo, nada en absoluto.
Entre las más apremiantes necesidades del pueblo norteamericano, cabe destacar:
a) 15 mil millones de dólares anuales para la sustitución de viviendas, en términos
de higiene y decoro mínimos; b) 25 mil millones de dólares al año como gasto adicional para la enseñanza; c) de cuatro a cinco mil millones de dólares anuales para
crear nuevos manantiales de agua; d) 1 l/2 miles de millones de dólares por año, por
encima de la inversión actual, para llevar los ferrocarriles del país a un nivel de
funcionamiento moderno; e) 2 mil millones de dólares anuales para la conservación
de los recursos naturales: agricultura, bosques, mejora de la tierra erosionada, minas,
atención de playas; f) 5 mil millones al año para obras importantes de energía hidráulica e hidroeléctrica; g) 10 mil millones de dólares al año de inversión adicional para la renovación técnica y afín de muchas industrias civiles agotadas ( construcción de barcos mercantes, industrias productoras de máquinas); h) 4¡/2 miles de
millones de dólares anuales para las grandes ciudades de los Estados Unidos (sistemas
de cloacas, de conducción de agua y eliminación de aguas negras) .
El total sube a unos 76 mil millones de dólares por año. En esa cifra no están tomadas en cuenta otras áreas de necesidad: por ejemplo, la reducción de la polución
del aire. Trátase de una lista mínima de inversiones sociales. El presupuesto militar
de prioridad y las operaciones de guerra de Vietnam han ocasionado una dramática
poda presupuestaria en la rama de inversiones sociales para la mejora humana, desde
la "guerra a la pobreza" hasta la realización del programa llamado de la "gran Sociedad". La reducción presupuestaria se extendió al programa de leche en las escuelas. Seymour Melman concluye su ponencia "Las necesidades norteamericanas Y los
recursos limitados: el problema de las prioridades", advirtiendo : "Ya es hora de volver a examinar el sistema norteamericano dominante de prioridades. Es incontestable
que han de hacerse elecciones de prioridades, inclusive por parte de la nación más
rica de la tierra. En la vida pública, el patrón costo-eficacia ha sido aceptado como
tipo de conducta satisfactorio. Necesitamos introducir ademá:5 el patrón me~daseficacia, esto es, una elección explícita de prioridades en términos de las necesidades
y las capacidades de nuestro pais". (Ob. cit., p. 11).
Para Vemon K. Dibble "Los Estados Unidos son una sociedad de guarnición. La
sociedad-guarnición es aquella en que no tiene sentido alguno ~re~n~ si los civi!es
controlan o no a los militares. Es una sociedad en la que las mst1tuc1ones y los mdividuos que ejercen poder militar, económico y político han llegado a depende~ a
tal punto unos de otros; en la que sus objetivos e interese~ ~n ta~ _complementanos,
y en la que las fronteras tradicionales entre las esferas c1V1l y militar han de~a~arecido a tal extremo, que la noción misma del control civil frente al control militar
carece por completo de sentido" (Op. cit., p. 12). Tan grande es el volumen Y la
fuerza del establecimiento militar norteamericano, que Dibble no vacila en afirmar:
"El Pentágono es el cuartel general de la corporación más grande del mundo", recordando la frase de Bert Cochran. La exuberante burocracia, los arsenales de armas bases aéreas estaciones navales reservaciones militares, los 16 millones de hectáre~s en Estado; Unidos y en el 'extranjero respaldan fácticamente la afirmación,
al parecer hiperbólica de Vemon K. Dibble y Bert Cochran. Baste saber que el activo de los militares ~s tres veces más alto que el activo combinado de las "United
States Steel", "American Telephone and Telegraph", "Metropolitan Life lnsurance",
"General Motors" y "Standard Oil Company" de Nueva Jersey.

Lo característico fde d la sociedad-guarnición es que el extenso y poderoso cuerpo
militar
. _pene~. pro un amente en la vida civil. Hay una semejanza creciente entre
l~s ofioales militares Y !ºs directores civiles en política y en los negocios. Puede decITTe que h~n desaparecido las fronteras tradicionales. Los militares se han fusionado
con el gobierno Y con las ~des compañí3_5. La contrarrevolución, la hegemonía
americana en el mundo y cierto control pobtico y económico en el pais, son sus
objetivos.
La mayoria de los norteamericanos no se benefician de la sociedad guarnición. y
algunas empresas -la banca y la ropa para hombres- han resultado perjudicadas
por la guerra contra Vietnam.

III
. La Constitución redactada por los Padres Fundadores establece un cierto control que
eJ~rce _el Congreso cuando el Ejecutivo se extralimita. Este plan involucraba al Poder
EJecu~vo, en g~nera~, Y a los militares, en particular. No obstante, "la mayoría de
los legulado~s mtervienen poco en asuntos de estrategia militar", si hemos de creer al
Prof._ Janow1tz. En la práctica actual, el Congreso reconoce en absoluto su dependen~a con res~cto a los informes periciales de los militares profesionales. Esto quiere
d~cir que !ºs miembros del Congreso no cumplen la tarea que los Padres de Ja Patria les asignan. Más de la mitad del presupuesto federal resulta sin debido control
e? el Congreso. Si la democracia no funciona, como los Padres Fundadores la concibieron, es porque la sociedad se encuentra convertida en guarnición. En consecuencia,
deben buscarse formas alternativas de organizar el poder político.
N_?rt~éri~ preindu~tri3! era u~a democracia individualista de artesanos y de pequ~nos mdusti:iale~. Al fmalizar el nglo XIX surgieron, en la economía de los Estados
Umdos,
y un grado mayor de poder central;••do
H a b'1a na'd 1 orgaruzac1ones nacionales
•
~ .
c1
a ~ empresa sm una mayor centralización. La dispenión orgánica subsistía
en la pol_1t1ca, en la cultur~, en la enseñanza y en la religión. Las revueltas agrarias
e~an regionales. Los trabaJadores no estaban unidos entre si, porque eran heterogeneos '. porque no se enfrentaban a un enemigo de clase unido. Entre 1910 y 1940
-especialmente en el perído del "New Deal"- el Congreso aprobó muchas leyes
que favorecían a la clase trabajadora.
V~mon K. Dibble apunta: "en resumen, mucha de la gente que no tiene interés
particular alguno en la sociedad-guarnición no está organizada o Jo está pobremente
Y la. oposi_ción que se produce se desmenuza en los poros de una es.-uctura porosa d;
p~do, 51 o ~ dentro de los partidos políticos principales. Dos lecciones son obvias.
Primero, deb1_do a que la sociedad-guarnición se creó por encima de millones de
personas, . debido a qu_e no requirió la movilización de las masas, hay gente que no
~l~ n~ tiene ~n ella rnterés particular alguno, sino que tampoco ha sido organizada
~- rnv1tada a mgresar. La búsqueda de formas alternativas de organizar el poder pohuco no debe enfrentarse a una sociedad, y a unas bases sociales potenciales que
están ya organizadas a fondo.
En segundo lugar, la búsqueda seria de alternativas ha de empezar y ha de concentrarse fuera de los partidos principales. Podemos creer influír sobre ellos O cambiarlos, pero únicamente desde fuera. Podemos pensar en alianzas con elementos al
interior de los mismos, pero únicamente desde una posición independiente fuera de
ellos. Hemos de aplaudir al minúsculo número de diputados que votaron contra las

°

569
568

�partidas para Vietnam, pero hemos de hacerlo desde las salas" (Estados Unidos ante
su Crisis, p. 36, Siglo XXI Editores, S. A.).
Reconoce Dibble que la tradición liberal ha inspirado avances sociales importantes
-movimiento de los negros- y avances menos importantes -decisiones judiciales
acerca de la censura de las películas y del macarthismo-, motivo por el cual no
debe ser rechazada en conjunto por los opositores de la sociedad-guarnición. Lo que
decididamente debe ser combatido es el liberalismo individualista y su retórica. Después de examinar tres propuestas de alternativas: la política de coalición la democracia participatoria y la democracia del cuerpo electoral, Vemon K. Dibble se inclina por la última. ¿Razones? Es que la democracia electoral no produce ni la resistencia de la política de coalición -en cuanto a establecer bases independientes de
poder fuera del sistema existente-, ni la tendencia antiorgánica de la democracia
participatoria -los grupos universitarios que han pedido la democratización de la
Universidad no saben exactamente lo que el término significa, y no estoy seguro de
que alguien lo sepa-. "Cabe concebir la 'democracia electoral', en parte por analogía con un sindicato activo y democrático que protege a sus miembros en forma
militante" (lbidem, p. 49). Como Vernon K. Dibble no explica lo que entiende por
la protección a los miembros en forma militante, mucho me temo que con esta forma
se pudiese caer en una clase más de totalitarismo. He aquí un poco mejor delineado
el pensamiento de Dibble: "la democracia electoral consta de electores relativamente
pequeños, relativamente homogéneos internamente, pero distintos, con todo, unos de
otros, ayudados por jefes de bajo rango y unidos entre sí en una estructura más
amplia, más formal y burocrática" (lbidem, p. 51).
Acaso la democracia electoral no será la panacea. Pero, en la medida en que se
deje realizar, combinaría los valores liberales tradicionales de los derechos subjetivos
públicos y la libertad individual con el valor conservador tradicional de la comunidad. Este sistema se asociaría con elementos aliados entre los trabajadores organizados. Aunque Dibble no explica tampoco en qué sentido será socialista esta nueva forma
de democracia, apunta el reto básico al sistema de propiedad existente, el control democrático de la economía y la inversión planeada en vista de las necesidades de
nuestra sociedad. Me interesaría saber qué entiende el Sr. Dibble por "un reto básico
al sistema de propiedad". Si se trata de que la propiedad, que es un derecho natural
y un derecho positivo en las democracias, tenga una función social en su uso, estoy
de acuerdo. Pero si se tratase de importar los torpes e injustos sistemas del comunismo soviético o del comunismo chino, estoy en contra.

•

IV

La guerra en Vietnam y la ocupación temporal de Santo Domingo, en 1965 Y
1966 han hecho rdlexionar seriamente a muchos intelectuales norteamericanos. Wolfgang' Friedmann apunta: "resulta paradójico, a primera vista, que muchos de aquellos que hace una generación apoyaban la guerra contra la Alemania nazi y sus
aliados se muestran actualmente escépticos o abiertamente hostiles frente a la intervención norteamericana. Ya sea en Vietnam o en la República Dominicana. Por otra
parte, muchos de los que en su día hubieran aceptado de buen grado un arreglo
de coexistencia con Hitler figuran actualmente entre los partidarios más fervorosos
de la intervención de los Estados Unidos en Vietnam. El secretario de Estado, Dean
Rusk, ha insistido una y otra vez en el paralelismo íntimo entre la resistencia ar-

570

mada a las agresiones de Hitler y la :.ntervención de los Estados Unidos en Vietnam
destinada a impedir la agresión militar e ideológica comunista por parte de Vietn~
del Norte. Sin embargo, muchos de los críticos de la actual política de intervención
norteameric~a, como por ejemplo el senador Fulbrigth, no aceptan este paralelismo"
(Estados Unidos ante su Crisis -las prioridades nacionales y la intervención: aspectos políticos, morales y legales- p. 60, Siglo XXI Editores, S. A.). A mí no me
extraña, como le extraña a Friedmann, que el gobierno y el pueblo norteamericano
consideren como fundamentalmente peligroso para la seguridad y la forma de vida
norteamericanas a todo régimen comunista. Lo que decididamente repruebo son las
intervenciones a mano armada que son verdaderos ultrajes al derecho internacional.
Así como hubo medidas legítimas que estuvieron destinadas a expresar en forma concreta la desaprobación del sistema nazi por parte de las naciones democráticas -ayuda 3: los fugitivos de la Alemania nazi, boicots comerciales, negativa de mantener
relaciones culturales y sociales, etc., Estados Unidos podría, dentro de la prerrogativa
de todo país soberano, ejercer medios apropiados para manifestar su reprobación a
los sistemas totalitarios comunistas.
"Según los acuerdos de Ginebra de 1954, Vietnam había de mantenerse como estado unificado, sobre la base de elecciones nacionales que habían de celebrarse bajo
la vigilancia de algún organismo internacional. Pero consta que los Estados Unidos
estaban ?ecididos, antes y después de los acuerdos de Ginebra, a establecer y a apoyar a Vietnam del Sur cual Estado soberano independiente y cual un valuarte anticomunista. Esto constituyó el primer acto importante de intervención en lo que era
esencialmente un problema interno, aunque internacionalmente importante. La infiltración armada de Vietnam del Norte en Vietnam del Sur empezó a fines de 1959
Y fue aumentando gradualmente, o sea que fue posterior a la intervención inicial de
los Estados Unidos" (lbidem, p. 61).
El caso de la República Dominicana es aún más claro. El Presidente Johnson declaró que los Estados Unidos no podían tolerar ni tolerarían el establecimiento de
un régimen comunista en este hemisferio. El poder de veto que se arrogó el Presidente Johnson no se ha ejercido, por cierto, en el caso actual de Chile. Lo grave
del caso es que Estados Unidos "proclama ahora una acción de policía sobre el mundo
destinada a evitar que determinadas formas de gobierno se establezcan, aún como
resultado de revoluciones pura o esencialmente internas" (lbidem, p. 62). La cuestión es esta: ¿puede Norteamérica intervenir en revoluciones sociales y guerras civiles de implicaciones internacionales, políticas y estratégicas? Ya sea en Africa, Asia
o Latinoamérica, habrá revoluciones contra la opresión, el hambre y la desigualdad
social. No veo por qué tenga que hablarse siempre de revoluciones de izquierda, como lo hace Friedmann. Tal vez ignore este autor que el cristianismo es, en el buen
sentido de la palabra, el movimiento más revolucionarlo de todos. Resulta curioso
el hecho de que "las revoluciones anticomunistas coronadas por el éxito, como las
de Ghana e Indonesia han sido aquellas en que los Estados Unidos no han intervenido. Creo que los diversos objetivos de la política internacional de este país -nos
dice Wolfgang Friedmann- los objetivos de ayuda de desarrollo y de Alianza para
el Progreso son los más nobles y prometedores. Por lo que se refiere al empleo de la
fuerza, el objetivo principal ha de ser el de poner toda la fuerza que podemos movilizar al servicio del control y la restricción del empleo nacional de la fuerza mediante el refuerzo de la autoridad internacional para el control de la fuerza. Mientras tanto, toda intervención nacional debería limitarse a la defensa contra la in-

571

�tervención organizada y demostrable a una tercera potencia, y no servir para combatir
a una doctrina como tal" (lbidem, pp. 63-64).
Terence Maccarthy estudia las consecuencias económicas de Vietnam. Como las
cifras que nos ofrece pertenecen a los años de 1965 a 1967, no me interesa tanto
el mostrarlas a los lectores, lo que cuenta son las consecuencias económicas. La escasez
de mano de obra especializada es aguda. La productividad no ha aumentado. Los costos
directos de la guerra de Vietnam han tenido un promedio anual de 15,000 ó 16,000
millones. Estados Unidos se ha visto obligado, con recursos domésticos o con compras
fuera del país, a llenar la tasa de arroz de Saigón. Irónicamente escribe Terence _Maccarthy: "no preguntes, pues, ciudadano norteamericano, para quién sube el precio de
Vietnam. Sube para ti. Y así es como debe ser, porque ningún pueblo tiene el derecho moral de emprender una guerra sin pagar su costo, y ningún pueblo, cualesquiera que sean las circunstancias, debería gozar jamás del privilegio de enviar solamente al combate a aquellos cuyas categorías de edad poseen poca especialización
y en las que el desempleo es elevado" (lbidem, p. 71). La guerra de Vietnam _ha
producido una inflación insoportable del poder adquisitivo. El aumento de las importaciones es patente. La elección está entre agravar el déficit de la balanza de
pagos y agravar la inflación interior. El precio de la guerra de Vietnam en cualesquiera de los casos, es bastante caro. La posición del dólar en el mundo se ~stá
viendo amenazada. El daño de la inflación interior será mucho mayor que s1 se
frenan las exportaciones y se estimulan las importaciones. La eliminación de la cobertura oro se hará indispensable si prosigue el tipo reciente de empréstitos industriales y comerciales de grandes bancos privados. El empleo desproporcionado Y erróneo de los recursos de una gran nación, es verdaderamente lamentable.

V

Una economía de Guerra está en pugna con el objeto individual y social de los
ciudadanos. Terence Maccarthy indica que la economía de guarnición se basa en
la idea de que todo Jo que ocurre en el mundo constituye una _amenaza para el ~stado
en cuestión. Las asignaciones militares, con sus efectos sobre mgresos Y formacion de
capital, se hacen cada vez más importantes. Al ciudadano s~ le quitan_ I?~ elementos
principales de la formación de decisión. Detrás de la econonua de gua~c1on hay. una
visión específica del mundo. La diplomacia está para limitar los camb,~s ~und,ales.
El poderío militar absoluto de la economía de guarnfción ~uede constltwr un elemento disuasivo para todos los pueblos cuyas econo1D1as se interpretan como _potencialmente peligrosas. Este tipo de economía se opone a las reformas en ~os s,.~temas
de propiedad inmobiliaria. Terence Maccarthy_ pro~one que los Esta~os ~mdos abandonen su posición militarista y contrarevoluc10nana y tomen la d1recc1ón de la rebelión campesina". Esta propuesta me parece francamente inacep~ble, ~orque su~~ne
la intervención de Norteamérica en los Estados soberanos de ~s1a, ~i:ca Y Amen~a
Latina. La dirección constructiva conducente a la transformac1on pac1f1ca de los sistemas de la propiedad de la tierra en la mitad del globo, corresponde a l~s respectivos países. Cosa diversa es la necesidad de educación y orientación _técruca en
agricultura. En este punto, los 600,000 hombres que han luchado en .':1etnam podrán ser retirados del combate, y una vez instruidos debidamente serv~nan para la
asistencia técnica en la transformación del sistema de propiedad de la tierra. En fin,
al Sr. Maccarthy se le ocurren muchas otras cosas: reducir el presupuesto de arma-

572

mentos de los Estados Unidos a un nivel calculado para defender las costas nacionales.
El gasto ahorrado serviría a los Estados y a las municipalidades para cooperar en un
proyecto coordinado de desarrollo local sobre una base nacional. Reconstrucción de ciudades, red adecuada de medios de transporte masivo, servicios necesarios de salubridad
y enseñanza, establecimiento de parques industriales modernos; todo ello podría hacerse. Además, préstamos en vista del aumento de la productividad a tipos bajos y
controlados de interés, creación de un inventario continuo de los bienes de producción y las necesidades de capital de todas las naciones en vías de desarrollo, reconocimiento diplomático de la China continental, como prueba de realismo y buena fe.
"El costo de estos programas -afirma Terence Maccarthy- no representaría más
que una fracción de los gastos anuales de las naciones individuales en guerras estériles. E inclusive si se nos antoja grande, siempre será un precio pequeño, con todo,
a pagar para el seguro contra el suicidio hacia el cual la raza humana avanza tan
rápidamente" (lbid.em, p. 88).
Stephen Unger presentó en Columbia University una ponencia con sugerente título: "La tecnología contra el hombre: el Frankenstein actual". El principal esfuerzo
científico y de ingeniería de Estados Unidos se ha dedicado, en estas últimas décadas, a la creación de instrumentos de destrucción. ¿ Qué ocurriría si se produjera
una guerra importante entre las grandes potencias? Veamos, en primer término, los
efectos de las bombas termonucleares contra la población civil. "Supongamos, por
ejemplo, que diversos centenares de puntas de bomba de diez megatones se detonaran en los Estados Unidos. Los efectos de estas explosiones variarían según las altitudes a las que tuvieran lugar y según el terreno, entre otros factores. Tal vez los
efectos más mortíferos sobre las áreas pobladas son los que resultarían de explosiones
a altitudes escogidas para obtener los efectos térmicos máximos sobre una vasta área.
Resultarían de ello unas terribles bolas de fuego que incendiarían los materiales inflamables hasta una distancia de unos 36 kilómetros del centro. Es probable que
siguieran devastadores huracanes de fuego, precipitándose el aire hacia el interior
desde la periferia, avivando las llamas y haciendo subir los gases calientes, succionando
así más aire de fuera, etc. La extensión de este huracán dependería de las condiciones locales, pero es probable que abarcara varios kilómetros cuadrados" (lbidem,
pp. 89-90).
La contaminación radiactiva sería uno de los terribles efectos contra la vida humana. Las dosis subletales debilitan la resistencia contra las enfermedades. Es probable que el suministro de agua se viese gravemente afectado. Se produciría un grave
trastorno en la disponibilidad de servicios médicos. Los insectos -sensibles a la radiación- aumentarían pavorosamente. Los sobrevivientes podrían contar con muy
poca ayuda desde "fuera".
Los abrigos contra la lluvia radiactiva proporcionarán una protección transitoria a
la gente alejada de las áreas de blanco. Se necesitarían estructuras subterráneas profundas, sólidas, aisladas, con aire acondicionado y energía propia, con servicios higiénicos y reservas de alimentos y agua. El costo de tales abrigos para las poblaciones
norteamericanas sería astronómico. Cabe preguntar, además, cuánto tiempo habría
que permanecer bajo tierra, y qué ocurriría cuando los sobrevivientes emergiesen en
un mundo devastado. Y luego viene el problema de poner al día los sistemas de arribo
que pueden resultar anticuados en el caso de un aumento de potencia de las armas
nucleares. Preparar la evacuación de las ciudades y llegar a tiempo es otra de las
incógnitas.

573

�Los proyectiles de tierra -aéreodirigidos por el radar-, son un auxiliar poderoso
de cualquier sistema de defensa. No obstante, pueden contrarrestarse por señales fa].
sas emitidas por los atacantes. Contra aviones que vuelan a muy poca altura, el sistema de radar carece de eficacia. Si se pensase en proyectiles antiproyectiles, equipados
ellos mismos con una carga nuclear, el atacante podría anular el sistema mediante
el empleo de contramedidas electrónicas. Podría haber, por ejemplo, proyectiles de
engaño.
Stephen H. Unger trabaja con la siguiente hipótesis : "confiando en que A está
realmente disuadido de responder con la fuerza, el país B podría acaso sentirse estimulado a llevar a cabo alguna acción militar limitada contra A (anexionándose, por
ejemplo, algún pedazo sin importancia de territorio disputado). Si esta acción tiene
éxito, B podrá eventualmente sentirse tentado de repetir el proceso, tal vez a una
escala algo mayor. Después de cierto número de episodios de esta clase, es probable
que presiones diversas ( como por ejemplo, el prestigio internacional o la políti9l interior) induzcan a A a resistir a una de tales incursiones, probablemente con una
defensa limitada, no nuclear. Esto puede decidir a B a escalar su empeño, lo cual
puede conducir luego a una guerra convencional ampliada. En este momento podrá
ocurrir que las bajas vayan aumentando de un lado y del otro, que el "honor" nacional entre en juego y que cada uno de los lados empiece a aferrarse con mayor
rigidez a su posición, confiando en que la otra parte dará marcha atrás antes de
arriesgar un conflicto total. Llegarán acaso a emplearse armas nucleares "tácticas"
en un ámbito "local" ( esto podría incluir bombas tan grandes como la que cayó
sobre Hiroshima), y el área de lucha podría ir extendiéndose gradualmente. Cuanto
mayor se haga la guerra y mayor sea el número de bajas, tanto más difícil se hace
para cada parte terminar la lucha sin una "victoria". Siempre habrá gente influyente
en ambos países que aconsejen el "acabar con ello de una vez", y finalmente podría
ocurrir que se oyera su consejo y se produjera la gran aniquilación. Obsérvese que
el proceso que acabamos de describir no es tal que cada paso conduzca necesariamente al otro. Es posible que algunos episodios de esta clase se inicien y luego se les
ponga fin poco antes de llegar al desastre final. De hecho, tales arreglos de última
hora forman parte integrante del proceso, porque acostumbran a los jefes y a la
gente a los peligros de la guerra en la era nuclear y hacen que se atrevan a aventurarse cada vez más allá por el camino de la destrucción. Y en tal caso, un error
de cálculo, un accidente, el error humano, el pánico o el orgullo son capaces de concurrir a provocar el holocausto" (lbidem, pp. 95-96).
En conclusión, la guerra termonuclear puede destruir no sólo naciones, sino a la
humanidad entera. Ni la defensa pasiva ni la activa parecen viables. Si los dirigentes
políticos siguen dominados por la manera de pensar militar, las probabilidades de una
gran catástrofe universal son muy grandes.

VI
Picasso, el genial pintor español, ha dicho: "en arte, todo lo interesante tiene
lugar al principio. Una vez pasado el comienzo, nos encontramos ya al final". No
se trata de la novedad por amor de la novedad. Es un enunciado de la diferencia
entre la idea y la realización. En nuestra época, la realización es mecánica, automatizada, computadorizada, inhumana y muy poco interesante. Con cierta ironía, el mismo artista malagueño apunta: "si funciona es anticuado". No sé si estemos en los

574

inicios de una ~u_ltura desconocida. Pero me parece que aún así, no podemos renegar
de nuestra trad1c1ón. Y esto es, precisamente, lo que no ha sabido ver Percival Goodman,
_referirse a "el fu~esto lecho de roca del tradicionalismo". Por supuesto que
la trad1c1ón _no debe maruatarnos ni mucho menos anquilosarnos. Sin embargo, todo
hombre empieza por ser --cuestión ontológica- una tradición acumulada. Sobre esta
base se proyecta todo dinamismo vital. En su ponencia "Un plan de planificación"
Percival Goodman escribe: "la velocidad del transporte en materia de información ;
de . ~osas hace innecesaria la proximidad de enormes aglomeraciones de gente, y la
facilidad con que ésta se mueve de un lado para otro podrá acaso significar una
existen~ia nó~~da a escala. ~undial po~ una parte considerable de la población.
La desm~eracion d~ la farmlia como umdad social y económica básica y la erosión
de la rehg1ón organizada, son hechos: la eliminación del nacionalismo constituye una
necesidad vital" (Estados Unidos ante su crisis, p. 115).

ª!

Los es~os. de ~ida serán reducidos en sus diferencias, si no es que eliminados, por
la comunicación instantánea, la eficacia computadorizadora en la producción la urbanización de las poblaciones, la educación en masa, la conservación de alu:ientos la
eliminación de diferencias de clase y de raza, la igualización de los ingresos .. .' La
tecnología contemporánea lleva implícita la necesidad de controles regionales nacionales e internacionales que podrían esclavizarnos a todos en una vasta orgacización.
Hasta ahora parece ser que llevamos la pendiente de la despersonalización el desarraigo, la conformidad, la artificialidad y la anomía. Sin embargo, Goodma~ sugiere
una planeación dividida en tres partes: a) medidas para aliviar situaciones de necesidad desesperada; b) satisfacción de necesidades que, si bien son inmediatas no
son con todo, desesperadas y c) las empresas a largo plazo.
David Danzig encara el problema: "el movimiento en favor de los derechos civiles Y la revolución de los negros". Con frecuencia han estado tan íntimamente entretejidos ambos problemas, que resulta casi imposible distinguirlos.
En nuestros días se está produciendo una brecha creciente entre el movimiento en
favor de los derechos civiles -"coalición liberal dedicada a las oportunidades iguales"- Y la revolución de los negros (movimiento que se propone superar la inferioridad social, económica y política de los negros norteamericanos como grupo) . Los
liberales americanos fundieron la base moral de los derechos humanos en la religión
Y la política, justificaron la teoría de la igualdad humana en las ciencias físicas y
sociales, dirigieron la ofensiva intelectual contra el racismo y fundieron organizaciones
en pro de los derechos civiles.
La primera concesión importante hecha a los negros, a escala nacional, fue la
orden ejecutiva 8802 de junio de 1941, que establecía la Fair Employrnent Practices
Commission National. Tras esta concesión, siguieron muchas más. En 1941, los negros
amenazaron marchar sobre Washington. Pero no fue sino hasta 1963 cuando efectivamente tuvo lugar esa marcha. Las leyes, los organismos creados y las actividades
administrativas emprendidas en estos últimos 20 años bajo la presión de la coalición
liberal blanco y negra son impresionantes. David Danzig nos ofrece un examen de
los acontecimientos y resultados principales que no voy a reproducir. Lo que me interesa destacar es la idea de la hermandad negra y la autoafirmación comunal que
se encuentra en la médula del movimiento de los negros. Cannichael ha hablado de
las necesidades de igualdad psicológica. Lo cierto es que la sociedad norteamericana
se está reestructurando formalmente. En primer término habría que señalar la reconstrucción de la base legal de los derechos civiles. Luego habría que indicar la

575

�responsabilidad federal de intervenir, siempre que sea posible, para asegurar el cumplimiento de dichos derechos. Por último, es preciso apuntar el establecimiento de la
igualdad ante la ley como norma pública de la nación. Aún así, "la igualdad de oportunidades ha tenido poco efecto sobre las vidas segregadas de la gran mayoría de
los negros. Apenas debería ser necesario detallar las sombrías privaciones que &amp;iguen
atormentando las vidas de la mayoría de los negros. Para la mayor parte de ellos,
y su número sigue creciendo, el gheto marca los límites de su mundo y condiciona
los actos más íntimos y esenciales de su existencia" (Ibídem, p. 133).
David Danzig propone: "sin abandonar, pues, ninguna de las ventajas obtenibles
todavía por medio de los derechos civiles y la asistencia social corrientes, han de
desarrollarse nuevas estrategias. La línea general de un nuevo enfoque se halla ya
implícita en este análisis. Propugna la creación de organizaciones de negros en todos
los aspectos de la vida de la comunidad, allí donde se les ha negado a los negros
el pleno e igual acceso a las instituciones existentes, con el propósito de convertir el
activo y los recursos de semejantes organizaciones en poder económico Y político"
( I bidem, p. 140) . La coalición liberal sigue siendo tan necesaria como cuando se
creó. No obstante, habría que crearla a partir de los diversos bloques de la ciudad
y con fundamento en un programa al que todos ellos se adhiriesen.

VII
Henry W. Malcolm presentó, en Columbia University, una ponencia intitulada:
"La crisis de la moralidad; la pérdida de Dios y la ausencia de dominio interno". El
tema, tan sugerente, me parece -dicho sea con toda sinceridad- muy pobremente
tratado. Por miles de años, la civilización se ha fundado en el dominio interno:
represión de los instintos y sublimación según normas morales. En nuestros días, cabe
hablar de la ausencia de dominio interno.
Un gran número de norteamericanos tiende a fragmentar sus vidas en compartimientos perfectamente distintos, con sus conjuntos especiales de valores. "Lo que es
moral en religión, podrá acaso no considerarse como importante en política, en el
Gobierno o en economía. Lo que es moral en el mundo de las relaciones familiares
podrá tal vez no referirse a las relaciones sociales del medio familiar en cuestión, Y
Jo que es moral en tiempo de paz no lo será por ventura en tiempo de guerra, Y así
sucesivamente" (Ibídem, p. 144). Con innegable ligereza, Henry W. Malcolm habla
de la pérdida de los supuestos universales de carácter moral aplicables a todas las
áreas de la vida humana. ¿ Cuál es esa pérdida que no explica en concreto? Por
otra parte apunta una especie de pasividad moral y un sentimiento de desamparo al
que no le'falta mucho para penetrar la vida norteamericana por completo. "La crisis
no está en la pérdida de las creencias y los ideales morales como tales, sino en la
incapacidad creciente de estos ideales para ocupar un verdadero lugar en nuestras
vidas como factores determinantes. El sentimiento de desamparo del individuo en
cuanto a proporcionar controles internos significativos; la pérdida resultante de conciencia eficaz; la pérdida de dirección autoritaria moldeada según la figura significativa del padre; los efectos siempre presentes de la sociedad dirigida, y el sentimiento consiguiente de que nadie tiene en última instancia el control del significado
0 el destino de nuestras vidas, es lo que ahora define la crisis de moralidad de nuestra
época" (Ibídem, p. 154). Ante todo, para ser precisos habría que decir que los verdaderos ideales no adolecen jamás de incapacidad para ocupar un verdadero lugar

576

en nuestras vidas. Somos nosotros, quienes padecemos ceguera parcial o total para
un determinado sector de valores. La crisis de la moralidad hay que buscarla, me
parece, en la soberbia de la vida que se siente autosuficiente y en el surgimiento de
nuevas Sodomas y Gomorras. De acuerdo estoy con Malcolm cuando afirma: "el mismo ideal de la democracia constituye una contradicción fundamental con la manera
en que vivimos nuestras vidas. Las votaciones nacionales a propósito de cualquier
asunto que sea revelan a lo sumo ideas y creencias parciales y momentáneas al respecto, pero nunca, en cambio, cuáles sean nuestros ideales y creencias subyacentes.
Hemos aprendido simplemente a no tenerlos. Entrarán siempre en conflicto con las
fuerzas externas que controlan nuestros destinos" (Ibídem, p. 154) . No obstante, esas
fuerzas externas que controlan nuestros destinos no son fatales.
El mismo autor presenta otra comunicación: "El reto de la paz: una moral para
la abundancia". Imposible soslayar la importancia de los temas éticos que entran en
juego, por el simple enunciado del título. Gran parte de la energía, de los recursos,
de la mano de obra y del dinero que ahora gastamos en la guerra y el espacio, se
podrían aplicar a una sociedad pacíficamente orientada y buscadora de la paz. Dentro de nuestra sociedad neurótica, los individuos tratan manifiestamente de huír de
la libertad. Habría que empezar por superar esta patología. Malcolm piensa que la
abundancia significará que los individuos serán libres y que tendrán la seguridad de
hacer lo que les guste. Estados Unidos ha creado la clase media más rica del mundo
entero. La era industrial le ha deparado una abundancia inevitable. Pero, ¿ cómo vivir
dentro de esa abundancia? Lo cierto es que Malcolm se limita a hablar de la libertad
y a sugerirnos que vivamos como queramos.
La última de las ponencias incluidas en el libro Estados Unidos ante su crisis, es
la de William S. Vickrey: "La capacidad de Estados Unidos para equipar el progreso
del mundo". "La filantropía internacional, ya se aplique a equipar fábricas o a capacitar individuos, constituye así un asunto intrincado, plagado de problemas múltiples, inclusive si contamos no sólo con un beneficiario interesado, sino también con un
donante bien dispuesto. Y si en materia de filantropía privada 'la donación sin el
donante -según se ha dicho-- es estéril', en filantropía internacional, por su parte,
la donación que se hace sin una gran dosis de perspicacia e ingenio corre peligro de
acabar produciendo beneficios mucho menores que los que se esperaban" (lbidem, p.
197). Desde un punto de vista pragmático, cabe añadir que el financiamiento de un
programa de ayuda es uno de los medios de aumentar la producción y de reforzar
la prosperidad.
La reunión de Columbia University, celebrada en la ciudad de Nueva York, del
30 de septiembre al lo. de octubre de 1966, "Conference on National Priorities Problems", trasciende el interés episódico de cifras estadisticas de aquellos años y de sucesos históricos, para convertirse en un símbolo de esfuerzo autocrítico en una gran
nación. La forma franca, directa, objetiva -tan norteamericana- es, acaso, el mayor encanto del libro que publicó en castellano Siglo XXI Editores, S. A., bajo el
rubro -afortunado por cierto-- de Estados Unidos ante su crisis. A mí, en Jo personal, me interesaba mostrar y analizar una actitud, la autocrltica, que es muy cara,
en estas últimas décadas, al estilo colectivo de vida estadounidense.

577
H37

�EL úL TIMO Y PRIMER GABRIEL GARctA MARQUEZ
JUAN JosÉ GARCÍAGÓMEZ

Depto. de Humanidades ITESM

Sx EL TIEMPO ES la problemática de nuestra época, las casas editoriales son un fiel
exponente de su rompimiento y anulación. En término dé pocos días materialmente
avientan y reavientan ediciones y reediciones de autores a la moda. Y Jo que hace
tres meses era una "princeps", hoy es un tercer o cuarto tiraje. Este es el caso de
"lo último" de Gabriel García Márquez.
Pero, curiosamente, ( especie de conejo de prestigitador reservado para un encore
imprevisto), lo de "último" se pierde una vez más en temporales imprecisiones. Y
pierde su valoración genésica cuando el curioso lector comprende que el relato de un
náufrago que estuvo diez días a la deriva en una balsa sin comer ni beber, que fue
proclamado héroe de la patria, besado por reinas de belleza y hecho rico por la publicidad, y luego aborrecido por el gobierno y olvidado para siempre, ( 1), cronológicamente corresponde a 1955 cuando el creador del realismo mágico no había ni
siquiera soñado sus "Cien años de Soledad".
A pesar de que en la contraportada del volumen se advierte que "no fue concebido como libro ( . .. ) (y que) más que un texto literario, es el ejemplo de un excelente reportaje, de un periodismo auténtico", no puede ser enjuiciado unilateralmente y habrá de participar de una doble visión. Primeramente, en su carácter de
libro, ya que como tal es dado a conocer a los lectores que en 1955 ni habíamos
leído ni conocíamos la existencia de El Espectador, periódico colombiano en donde
viera la luz "por entregas". Y segundo, como reportaje. Ambos se confundirán en el
transcurso de las siguientes líneas tal y como se confunden en el formato a pesar de advertencias de precavidos editores.
Ello se hará no tanto por comentar las líneas del náufrago como por presentar una
teoría ( dedicada a la intuición de Margarita [barra), sobre la producción del mágico colombiano. La de que Gabriel García Márquez ha venido trabajando desde sus
primeros tiempos con la técnica de la Novela de Follet6n. Y que a tal extremo la
ha actualizado y depurado, que bien puede catalogarse como el dignificador de un
género desprestigiado.
Objetivamente el Relato de un náufrago. . . consta de dos partes que pueden tepararse sin afectar el contenido. La primera es la que funge como prólogo y que se
titula "La historia de esta historia". La segunda, el relato propiamente dicho.
Quince años las separan. El GGM de la primera es el triunfador mundial. El de
la segunda, el principiante meritorio. De ahí la diferencia de enfoque entre ambas.

579

�No hay realismo mágico en la técnica de la historia prologal; apenas si una varita
mágica capaz de ennoblecer lo prosaico hasta la sublimación. Una historia central:
la del joven reportero. Enmarcándola, "la dictadura militar y folclórica (sic) del general Gustavo Rojas Finilla"; la temática editorial de El Espectador, de Bogotá ("honorable trabajo de panadería"); la llegada del náufrago a la redacción; las "20 sesiones de seis horas diarias" durante las cuales el entrevistador halla la verdad de
los acontecimientos. . . Toda una retrovisión de corte romántico. El hoy triunfador
se contempla a sí mismo en la distancia y se convierte en personaje central a despecho de Luis Alejandro Velasco, el náufrago. Y el último rasgo: la magnanimidad.
Puede permitirse el decir: "Hay libros que no son de quien los escribe sino de quien
los sufre, y éste es uno de ellos. Los derechos de autor, en consecuencia, serán para
quien los merece: el compatriota anónimo (sic) que debió padecer diez días sin comer
ni beber en una balsa para que este libro fuera posible". Ello a pesar --o precisamente porque-, quince años antes y como resultante de lo publicado por el redactor principiante, el náufrago "tuvo que abandonar la marina, que era el único
trabajo que sabía hacer, y se desbarrancó en el olvido de la vida común".
La segunda parte -el libro propiamente dicho-, nada aporta al valor de GGM.
Es tan distinto a su literatura que, perteneciente a una época no considerada en la
misma, sirve sólo para mostrar los orígenes técnicos del escritor. En ella se estudiará
el f ollet6n para sacar las premisas que sustentarán la teoría anunciada.
Dividida en catorce capítulos, cada uno de ellos corresponde al episodio y sus continuaciones publicados también durante catorce días consecutivos. Los editores y el
propio novelista dan a entender que al juntarlos como obra solamente se les ha dado
una coherencia de formato sin alterar la originalidad inicial. Aquí la primera ley del
género en observación: su publicación no como un todo sino como una parte en
proceso de integración. Y en un medio de difusión de fácil acceso para el lector de
la clase media. Se comprueba con la declaración de GGM, hablando de la primera
vez que fue publicada: "La historia, dividida en episodios, se publicó en catorce días
consecutivos". De la segunda, el propio testimonio de la Editorial: tres ediciones
en el curso de pocos meses.
Género lindante al periodismo utiliza -como éste-, la noticia como asunto.
Pero ambos difieren en principio en cuanto al sentido de actualidad. El periodismo
debe usarla. El folletón no. Lo que no se implica con ello es el problema de la actualidad resultante. Sin embargo también ésta cimenta otra de las características básicas: la actualidad del primero caduca en tiempo próximo y no conserva más valor
que el que pueda tenei; como hecho histórico. La del folletón, por el contrario, goza
de una segunda vitalidad -no importando la cronología del hecho motivador-, perdurando sin tomar en cuenta la circunstancia histórica.
Ambas leyes se cumplen aquí. El asunto que motiva es netamente real: "El 28
de febrero de 1955 se conoció la noticia de que ocho miembros de la tripulación del
destructor Caldas, de la marina de guerra de Colombia, habían caído al agua y desaparecido ..• ( ... ) Una semana más tarde, uno de ellos apareció moribundo en una
playa desierta del norte de Colombia, después de permanecer diez días sin comer ni
beber en una balsa a la deriva. Se llamaba Luis Alejandro Velasco". Pero cuando
GGM lo toma es ya "una noticia refrita ( . . . ) . El cuento había sido contado a pedazos muchas veces, estaba manoseado y pervertido y los lectores parecían hartos de
un héroe que se alquilaba para anunciar relojes, porque el suyo no se atrasó a la
intemperie; que aparecía en anuncios de zapatos, porque los suyos eran tan fuertes

580

que no los pudo desgarrar para comérselos, y otras muchas porquerías de publicidad".
Esto en cuanto al asunto y su caducidad como noticia periodística. Porque, cuando
lo toma el folletón, "había de conducirnos a una nueva aventura". La nueva dimensión temporal del género.
También relacionada con el asunto y su realidad, la siguiente ley: es necesario que
el lector medio se identifique ( viva o sinfronice), con la historia. Es decir que ésta
rompa los cánones de lo manido y sea toda una aventura en la que se sienta participar bien por identificación real o por anhelo de heroicidad. De más estaría la
comprobación: baste el remitir al título de la obra por muy largo, pero explicativo,
que resulte.
Luego, lo relacionado con el personaje. Oscilando, a lo más, en el asunto, mostrará
reacciones cotidianas ( de aquí la frecuente explotación del costumbrismo) ; pero su
intervención en cuanto a la acción será también oscilatoria cediendo el lugar de importancia a otros posibles personajes. Esto es precisamente lo que sucede con el
náufrago literario. Abunda el costumbrismo descriptivo (vivencias en los Estados Unidos, en el barco, en la balsa, en la playa, en el pueblo, en la ciudad .. . ) . Y de
protagonista absoluto pasa a mero pretexto cuando las descripciones del contrabando,
o las de los otros náufragos, o las de los barcos y aviones de rescate, o las de los tiburones, o . ..
Algo más debe de cumplirse con respecto al personaje: su mitificación. De simple
mortal ha de convertirse en una especie de semi-dios. El título del relato, de nueva
cuenta, ilustra. Porque hasta lo de "olvidado para siempre" tiene su heroificación
cuando, ya caído, GGM lo describe como provisto de un "aura serena del héroe que
tuvo el valor de dinamitar su propia estatua".
Para finalizar, un aspecto de la estructura del folletón y otro de sus consecuencias
como productoras de emociones disimbolas entre los lectores. Por su formato especial,
cada uno de los capítulos o entregas debe reunir en forma individual los tres componentes indispensables para el mantenimiento del interés en la obra narrativa: exposición de la inicial problemática, nudo y clímax de la misma. Y los catorce episodios los tienen. El clímax del primero -una vez pasada su época expositiva y su
complicación-, sirve de exposición a la problemática del segundo. Y así sucesivamente. Cada uno capta por los mismos procedimientos la atención del lector y termina en una especie de suspenso climático-existencial que será resuelto en la siguiente exposición para recomenzar el juego.
En cuanto a sus consecuencias como productoras de emociones entre los lectores,
nada mejor que las últimas líneas del "Relato ... ": "Todos los días recibo cartas
de todas partes. Cartas de gente desconocida. De Pereira, firmado con las iniciales
J. V. C., recibí un extenso poema, con balsas y gaviotas ( . .. ) . He contado mi historia en la televisión y a través de un programa de radio. Además, se la he contado
a mis amigos. Se la conté a una anciana viuda que tiene un voluminoso álbum de
fotografías y que me invitó a su casa. Algunas personas me dicen que esta historia
es una invención fantástica. Yo les pregunto: Entonces, ¿ qué hice durante mis diez
días en el mar?"
Ahora bien: la obra de GGM es lo suficientemente reducida como para poder permitir un breve estudio básico a los fines que aquí se persiguen (presentación de una
teoría). Si se exceptúan los cuentos publicados en las Revistas Siempre y Revista de
la Universidad de México, queda reducida a:

581

�Relato de un náufrago que . .. ,
La hojarasca,
El coronel no tiene quién le escriba,
La mala hora,
Los funerales de la Mamá Grande,
Isabel viendo llover en Macando y
Cien años de soledad.

Atendiendo a una obvia temática en común, es imposible el dejar de advertir que
cada una de ellas no es sino el paso necesario y encadenado cuya secuencia conduce
directamente a Cien años de soledad.
En su visión conjunta y haciendo las indispensables transposiciones debidas a la
actualización, en las citadas obras -como se verá más adelante--, se encuentran cumplidas las leyes del folletón. Pero antes y resumiendo a lo mínimo, lo publicado por
GGM se eslabonará, de acuerdo con el género, de la siguiente manera:
A) . Relato de un náufrago que . ..

Aprendizaje y primer uso de la técnica del folletón empleada tradicionalmente.
B). La Hojarasca.

Aparición del personaje-carácter principal: Macondo. Igualmente, de los subpersonajes básicos para futuras "entregas": el abuelo, la madre, el niño, el doctor, la sirvienta, el cura, el comisario, el pueblo. . . Primer rompimiento, literario, del sentido temporal. Se inicia, claramente indicada en el prólogo, la trayectoria a Cien años. . • con un clímax de soledad.
C). El coronel no tiene quién le escriba.
La soledad, producto del choque entre un universo real y otro que comienza
a ser mágico. Costumbrismo a base de nuevos aspectos de los subpersonajes ( en
los que amplía o destaca características que los convierten en personajes en evolución), que se desprenden momentáneamente del personaje-carácter para volver a fundirse en él tras haber adquirido breves categorías principales. Proyección
histórico-social.

G). Cien años de soledad.
El realismo mágico como una realidad literaria. Recapitulación final de las distintas facetas del personaje-carácter y de los subpersonajes.

Y, para terminar el presente comentario, se aplicarán someramente las citadas leyes
del folletón adaptándolas a la visión panorámica de la mencionada obra de GGM:

l. Publicación individual no necesariamente como un todo sino como una parte en
proceso de integración. Lo último se logra en Cien años . ••
2. Publicación realizada por un medio de conocimiento de fácil acceso al lector burgués medio, como es el Libro de novedad.
3. La realidad, que en su tiempo fue noticia del momento, como asunto pero trascendiendo los límites del hoy: la historia del colombiano, sus luchas contra la dictadura, el imperialismo y la adaptación.
4. El lector, por afinidad y gracias a la aventura como cebo en algunos casos, se
identifica con la obra.
5. Macondo, personaje central, que oscila para dar ocasionalmente paso al subpersonaje, mediante el cual se personifica.
6. Mitificación -en cuyo proceso el realismo mag1co es ingrediente necesario-, del
personaje. ("¿Un pasaje de avión a Macondo, señor agente de viajes?" Cfr. Salvador Núñez).
7. Exposición, nudo y climax parciales escalonados e interrelacionados.
8. Obra creadora de emociones físicas o metafísicas entre los lectores. Díganlo las
innumerables críticas, comentarios, reediciones y traducciones habidas de la obra
de Gabriel García Márquez, autor de la técnica del f ollet6n mágico.

D) . La mala hora.
Proyección histórico-social simbólica: Colombia-Aracataca-Macondo. Técnica del
contraste con notable predominio de notas sensoriales logrando una descripción
ambiental que caracteriza a los subpersonajes y, por ende, al personaje.
E) . Los funerales de la Mamá Grande.
Creación y utilización de subpersonajes mágicos. Nominación genérica de los mismos, ya casi definitiva. La multiplicidad como consecuencia de los ocho cuentos
que integran el volumen. Lo obsesivo como elemento modificador.

F). Isabel viendo llover en Macondo.
Lo obsesivo externo produce ritmos internos igualmente obsesivos y definitorios.
Estructuración del tiempo y del espacio realistas-mágicos.

582

583

�CARLOS FUENTES Y EL TEATRO tPICO
Comentario

FIDEL CHÁVEZ P. M.L.E.
Escuela de Letras I.T.E.S.M.

Es BIEN CONOCIDA la trayectoria literaria de Carlos Fuentes dentro de las letras hispanoamericanas. Sin embargo, la nueva actitud que ha asumido en Todos los gatos son
pardos ( obra de teatro), lo eleva a un sitio muy especial dentro de nuestra literatura.
Todos los gatos son pardos puede situarse dentro del "teatro épico", teatro que
empezó a cobrar importancia a partir de Bertolt Brecht, a quien se le considera como
el iniciador de este género.
La crisis que se presenta después de la Segunda Guerra Mundial, libera a todas
las artes. Los artistas ahora son libres y buscan desesperadamente la verdad en su
propia expresión artistica, no ligada ya a ninguna dirección. Dentro de esta libertad, el artista se expresa pero se siente inseguro, confuso. Y navegan asi las artes
por distintos caminos. Es el momento de la literatura de vanguardia, de los "ismos"
literarios europeos.
El teatro realista cobraba éxito en esa época. El realismo psicológico llevaba al teatro un gran interés por las cuestiones sociales, pero no era esto lo que se buscaba,
se intentaba explorar un nuevo camino, no retroceder al pasado; se queria un teatro
revolucionario, con nuevas ideas. "Bertolt Brecht resumió toda su actitud diciendo:
'El drama desde Diderot hasta Ibsen, constituye una época completa, y ahora tenemos
que ir a otra parte no sólo por haber agotado los recursos de la técnica sino también
porque el hombre y la sociedad han cambiado'. 2. El resultado de esto fue el teatro
épico, del que Bertolt Brecht fue el lider teórico, y cuya rápida expansión en Alemania anterior a Hitler ocasionó la más minuciosa revisión de los valores dramáticos".'
De la división que hace Aristóteles de la literatura; en épica, lirica y dramática,
se deriva el término épico, significado no muy preciso ya, cuando se le antepone
la palabra teatro.
El propósito del teatro l pico era el de ser narrativo, o sea, utilizar sus técnicas
para relatar sucesos. Es, en cierta forma, una combinación de lo narrativo y lo dramático. Lo que más importa es que el teatro épico marca ya algo diferente, distinto,
1 LEWIS, ALLAN, El Teatro Contemporáneo. Publicaciones
Universidad Nacional
Autónoma de México, Imprenta Universitaria. México, 1957, p. 87.

585

�cuyo interés radica en presentar hechos históricos al público. El teatro épico "Fue un teatro-tribunal; un teatro-arma, un teatro utilizado como vehículo de educación de las
masas".• Tiene un fin didáctico, tendencia que era usada ya en el teatro primitivo.
"El teatro épico es nuevo y diferente en sus funciones en un momento crítico de
la historia, por su énfasis en la masa, mejor que en el individuo; por su uso de los
más variados aparatos técnicos, y por su franca intención de servir como medio de
educación partidarista".• De esta manera el teatro épico representa una forma de
teatro, en la que los actores tienen que convivir con el público las situaciones, y en
ningún momento dejar de ser ellos mismos. No apegarse a la técnica de que el autor
tiene que deshacerse de su personalidad para tomar la del personaje. El actor épico
se entremezcla con el personaje pero no debe dejar de ser él mismo. El drama épico
presenta en cada escena un poema, un retrato, una aportación a la vida. Puede
decirse que es más cinematográfico que teatral. Trabaja con un sinnúmero de recursos que lo hacen más propio, más particular.
Todos los gatos son pardos, visto como teatro épico, analiza un problema histórico
de nuestro país. Fuentes se remonta a la época de la conquista española. Enfoca el
asunto desde sus raíces, pero no olvida el presente. Une dos culturas opuestas y
como consecuencia dos hombres diferentes con carácter y características propias, definidas, que responden a su medio y a su cultura: Moctezuma y Cortés. El primero
con un afán de poder, de orgullo de tiranía, de gloria; el segundo, con el deseo de
la conquista y la ambición.
Realmente es una obra que sorprende por el manejo de las técnicas. Tanto la del
teatro brechtiano como la del teatro griego, de éste toma el coro; del épico fundamentalmente el análisis de un hecho histórico. Es quizá éste el aspecto más importante
porque al analizar un hecho histórico se lleva al espectador, o lector, a tomar conciencia del mismo. Y es en esta toma de conciencia donde debe interesamos la obra
de Fuentes. aunque su voluntad, hay que aclarar, no queda en la historia pasada, trasciende hasta nuestros días haciendo referencia -al final de la obra- al problema
estudiantil del 68.

LA CORTE AZTECA
M octezuma X ocoyotzin
Cuitláhuac
Cuauhtémoc
Cihuac6atl
Augur 1
H uitzilopochtli
Augur 2
Quetzalc6atl
Augur 3
Tezcatlipoca
Augur 4
Augur 5
Rey de Texcoco
Tzompantecuhtli
Mercader
Pastor
Mensajero
Recaudadores
Magos
Cazadores
Poeta

Gran Tlatoani de México
su hermano
su sobrino
sacerdote supremo
que se desdobla en
que se desdobla en
que se desdobla en
mujer
anciano
consejero

Familia de Tzompantecuhtli, doncellas,
jorobados, albinos, enanos, guerreros, músicos, danzantes, cantantes, artesanos, mujeres, niños, educadores, etc.

Los CONQUISTADORES
"el Joven sacrificado de Cholula; va vestido como estudiante universitario; sube
por la rampa; los granaderos y los policías disparan contra él; el joven cae muerto a los pies de Moctezuma y Cortés".'

Al conjuntar el pasado con un suceso reciente, es, tal vez, para hacer énfasis en
la estructuración cíclica de la obra.
Todos los gatos son pardos es una verdadera mezcla de lo histórico, lo político r
lo literario. Un verdadero collage literario o una literatura collage. (Dr. GarcíaGómez). La mezcla obedece perfectamente al equilibrio literario pero ofrece muchas
dificultades para la representación. Es más bien un teatro para ser leído. Es difícil
manejar la multitud de personajes que intervienen: (veamos el reparto).

' Ibid, p. 88.
' !bid, p. 89.
• FUENTES, CARLOS, Todos los gatos son pardos. Siglo veintiuno editores, S. A.
México, 1970, p. 187.

586

Hernán Cortés
Marina
Fray Bartolomé de Olmedo
Pedro de Alvarado
Alonso Hernández de Portocarrero
Crist6bal de Olid
Gonzalo de Sandoval
Diego de Ordás
El Cacique Gordo de Cempoala
Oidores Reales
Escudero
Zermeño
Soldados
Emisarios de Moctezuma
Recaudadores de M octezuma
Marinero
Sacerdotes cholultecas
Joven sacrificado

587

�Doble M octezuma
Enano

Tamemes, mancebos, soldado cantante,
muchacha indígena, escribano, hombres,
mujeres, niños, etc.
Aparte de esto, las acotaciones ofrecen también muchas variantes, p. ej.:
"Habrá tres círculos, correspondientes a tres zonas de iluminaci6n, en el escenario. A la izquierda, un círculo negro; al centro, uno blanco; a la derecha,
uno rojo. El primero lo ocupa Moctezuma: nuevamente, desnudo salvo por el
taparrabos y con la escoba en la mano; el segundo, Marina, acostada; el tercero, Cortés sentado en una silla curul y de espaldas al público".•
"huyen el falso Moctezuma y los guerreros; los soldados, violentamente, derrumban los ídolos; los mancebos se abrazan al pie de la cruz; los sacerdotes se
agitan con gemido plañidero y hombres, mujeres y niños cesan sus trabajos,
recogen sus cosas, algunos salen del lugar . . . " •

Todas las complicaciones que presentan las acotaciones serían resueltas fácilmente
en el cine, pero en el teatro puede perder su sentido.
Respecto a personajes, encontramos una delineada caracterización en los más importantes: Moctezuma, Cortés, la Malinche (personaje puente entre las dos culturas).
Los símbolos es otro aspecto interesante de la obra -el zopilote, Moctezuma barriendo, matando hormigas, el falso-espejo, el croar de las ranas, etc...- . Así mismo
el lenguaje, su contenido y significaci6n que trascienden el límite de toda tradicionalidad.
Creemos que Carlos Fuentes con Todos los gatos son pardos, ha encontrado un
nuevo camino dentro de la literatura que lo eleva, como dijimos en principio, a un
lugar muy especial, quitándonos de pronto ese mal sabor de boca que nos han venido
dejando sus últimas narraciones.

JUAN DE CARDENAS, PRECURSOR INVOLUNTARIO DE LA FICCION
CIENTIFICA EN M:eJCICO
JUAN JosÉ GARCÍAGÓMEZ
Depto. de Humanidades ITESM

HAcE CUATRO AÑos, trabajando en la Biblioteca Cervantina del Instituto Tecnológico y de
Es~dios Superiores de Monterrey en un tema aparte por completo del presente, encontré
accidentalmente una ficha bibliográfica a nombre del Doctor don Juan de Cárdenas.
D~bo ~on~esar que el nombre, literariamente hablando, no me dijo nada; y que si picó
m1 cunos1dad fue exclusivamente por ser homónimo de un maestro de mis primeros
años de estudiante en Valladolid. La obra en cuestión se titulaba Primera Parte de los
Problemas y Secretos Maravillosos de las Indias y fue impresa en México en el año
de 1591.
Este Juan de Cárdenas, por los datos que luego he podido averiguar, fue un médico español nacido en 1563 en un poblado de Andalucía, España, por nombre Constantina. No he sabido nunca por qué azares del destino llegó al Virreinato de la
Nueva España, si segundón o hidalgo intelectual cruzó la mar en ansias de aventura o conocimiento. Pero sí sé, a través de la lectura de su obra, que amó a la
Nueva España como si en ella hubiera nacido, con esa mezcla de asombro y cariño,
de fe e idolatría, de credulidad e inocencia que caracterizan a quienes se hacen ciudadanos adoptivos de un país que los deslumbra y al que se entregan.
No sé, tampoco, si habrá vivido años de riesgo durante su permanencia en estas
tierras. Me inclino a creer lo contrario. Su obra me proyecta la misma sensación de
escape de una realidad circundante e intolerable que la de tantos de nuestros escritores contemporáneos. Y hasta su mismo afán científico por aclarar lo inaclarablemente maravilloso de sus visiones ( característica ésta que lo incluye en la ficcióncientífica porque, en realidad, con sus a veces forzadas explicaciones intenta dar logicidad a dos culturas, dos mundos, dos mentalidades siempre en choque sin posibilidades de compatibilidad y forzada obligación de la misma), me parece humanamente angustioso-existencial.

• lbid, p. 160.
• lbid, p. 149.

588

El tema de la Primera parte de los problemas . • . es amplio en cuanto a problemática y sencillo en cuanto a espacio. Este es la hoy República Mexicana. Aquélla, un
conglomerado de geografía, medicina, brujería, magia, mineralogía, botánica y casi de
economía. Desde el primero de sus capítulos ("En que se da principio á esta Historia Natural") al último, ("En que se declara muy por entero si puede aver hechizos
en las yervas, y qué sean hechizos"), pasando por el que trata de "Por que via y

589

�orden natural, se engendra la piedra Bezahar, en las entrañas de la Cervicabra",
desfila un mágico tema. Novelesco no tanto por su sentido de inverosímil como por
el de proyección de la realidad, devuelve a ésta en la misma medida de estar concebido contra lo novelesco. Es decir que, parafraseando a Bernardo Pingaud en ,u
crítica a la Antinovela, tiende a denunciar el principio de ficción que lo alimenta.
Raimundo Laso lo describe como autor que "escribe arrastrado por un doble ímpulso: una delirante obsesión de lo maravilloso, y el no menos inflamado propósito
de explicarlo todo, de convertirlo en problema, y explicarlo por medio de los juegos
de palabras de su especulación". Y luego lo cataloga de "humorista sin saberlo".
Pero el Doctor Juan de Cárdenas es algo más. Puede, en nuestro continente y a
su nivel, ocupar el lugar de adelantado de los otros precursores de la ficción-científica
aunque carezca del argume_n to novelesco o pseudonovelesco de ellos.
A pesar de lo asentado, no puede implicarse que de Cárdenas fuera un escritor
consciente de ficción-cientifica. Lo que ocurre con su obra es que en el transcurso
de los años ha entrado en un nuevo ciclo valorativo y, por tanto, cataloga en el
género quizá con el calificativo de precursor involuntario. Y lo es porque tiene
en su libro una notoria obsesión: la de ver a su alrededor un mundo casi fantástico
en donde lo maravilloso adquiere categoría vital y en donde es preciso el aceptar
nuevas leyes y nuevas reglamentaciones cuyas bases se fundan y explican en una ciencia no cotidiana.
Para futuros "comparacionistas" quede el fruto de trazar el paralelo entre los precursores. Pero Luciano de Samosata y su Historia Verdadera, Johann Kepler y su
Somnium, Francis Godwin y su Un hombre en la luna o Cyrano de Bergerac y sus
Viajes a la luna y el sol, ( por citar a los autores cuyas obras se consideran antecedente del género hoy tan en boga) ofrecen, frente a la obra del español-mexicano,
múltiples puntos a considerar tanto en coincidencia como en divergencia. Es posible
que todos esos escritores no ofrezcan una tan pura verdad fenomenológica como sus
títulos implican. Pero, si mentirosos en el sentido histórico, no lo son en el de la
ficción-científica.
Aquella extraña e inexplorada región en la que Samosata hace vivir inicialmente
a sus personajes, distante nada menos que a ochenta días de navegación al oeste de
las Columnas de Hércules, puede no ser otra que la realizada utopía del Virreinato
de Cárdenas. Los guerreros cabalgantes de tricéfalos buitres-caballo, o los pájaros
cuyo plumaje era de hojarasca, o las arañas de tamaño mayor al de una isla, de
Luciano, no son diferentes a los cardeneños árboles crecidos a las riberas del Goa
y cuyas hojas "si caen dentro del agua, se convierten en pescados, y si sobre el arena,
se buelven pa.xaros, que son al modo de mariposas".
El puente de tinieblas que en determinadas y especiales circunstancias sirve para
que los espíritus odiadores de la luz y amantes de la obscuridad vayan de uno a otro
mundo en el Somnium es de una científica explicación y fantasía comparables a las
que el D octor da para aclarar "por que causa biven los viejos en las Indias muy mas
años que los mozos".
Y el color de la luna para Godwin, no es "ni blanco ni negro, ni amarillo ni rojo,
ni verde ni azul, ni de ningún otro en que entren estos colores ( ... ) . Uno nunca
visto en las cosas terrenas y, por consiguiente, imposible de describir con ayuda de
lo que conocemos; ni tampoco capaz de ser comprendido por nadie que no lo haya
visto con sus propios ojos". El Domingo González de El hombre en la luna tiene
la misma actitud de Cárdenas cuando se extraña de que otros piensen cómo sería

590

posible que "dexara de dar credito á las maravillas, y occultos secretos que con
tanto testimonio de verdad, y aun dando razón bastante de todo podemos escrevir
&lt;leste nuevo mundo de las Indias".
'
Al trazar los paralelismos anteriores no se asegura, en su breve y no profundizada
exposición, que el español-mexicano haya sido influenciado por las obras de los trad~cionalmente predecesores. Por el contrario, se quiere dejar volando una pregunta:
S1 la obra de aquéllos es considerada como el primer paso dentro de la ficción-científica, ¿no habrá para "el Doctor Juan de Cárdenas, Médico", un lugar entre ellos
para poder ser considerado hoy en día --con la validez de su libro--, como uno de
los precursores? El fondo científico que lo anima, si bien no de corte novelesco
aunque sí mitico, lo convierte en un ambiental de esta modalidad narrativa que en
tantas ocasiones ha producido verdaderas obras literarias.

591

�"UN MUNDO FELIZ" NOVELA UTOPICA
DE ALDOUS HUXLEY
Comentario

LETICtA PÉREZ GuT1ÉRREZ M.L.E.

S10u1ENOO LA ÚNEA de las utopías Un Mundo Feliz se suma a esa serie de obras hipotéticas que agrupa entre otras La Nueva Atlántida de Francis Bacon, El Viaje del
Peregrino de Bunyan, o las novelas de George Orwell o H. D. Wells.
La novela utópica ha explorado dos derroteros: o bien establece una crítica a la
sociedad existente como en Los Viajes de Gulliver de Johnatan Swift; o bien propone
un ideal o se anticipa al futuro como en 1984 de George Orwel1. El Mundo Feliz
explora ambos caminos.
Wells, Huxley y Orwell presentan en sus novelas un mundo del futuro: terrorilico,
estéril, gobernado por robots, máquinas y sobre todo libre de sentimientos y pasiones.
Anticipándose a su tiempo como un nuevo profeta, Huxley en esta novela enfoca
la atención sobre lo que puede llegar a ser la sociedad en el futuro. Con una prosa
marcadamente irónica y a veces amarga expone sus ideas y satiriza la sociedad actual.
La conversación entre el Salvaje y su Fordería en los capítulos XVI y XVII presenta relieves interesantes. Se tratan diversos asuntos, todos relacionados con la diferencias entre dos civilizaciones: la antigua (es decir la actual) y la utópica de
Mustafá Mond.
El "mundo feliz" se regia según las leyes impuestas por Mustafá y s61o él era uno
de los privilegiados que podia quebrantarlas. Se prohibía la lectura de obras de autores que se consideraban caducos como Shakespeare, aun cuando sus obras fueran
be11as, porque en este mundo nuevo todo lo arcaico, lo viejo no tenia lugar. Además
existía otra razón más poderosa. Los Alfas o Betas eran educados bajo patrones muy
rígidos de comportamiento que los despojaban de toda clase de sentimentalismo
y eran acostumbrados a ciertas clases de espectáculos como la música aérea, el órgano
de perfumes y el cine sensible, no podían entender la belleza escondida en esos libros
antiguos.
En este mundo nuevo la educación y el acondicionamiento de los hombres tenia
una importancia suprema porque de ésta dependía su felicidad. Se utilizaban métodos
psicológicos como el lavado de cerebro y la autosugestión para preparar a hombres
y mujeres con el fin de que nevaran una vida normal. Eran entrenados para trabajos específicos que cumplian a la perfección. No deseaban nunca lo que no podian
tener. Vivian seguros, sin enfermedades, sin miedo a la vejez ni a la muerte. No

593
1138

�tenlan lazos humanos que coartaran sus actividades o la eficiencia en su trabajo. No
tenían emociones violentas y cuando se sentían infelices entonces el "soma" era el
medicamento indicado. No conocían la libertad. Vivían en sociedad sin inhibiciones
de ninguna clase. Cada casta de Alfas, Betas, Deltas, Gamas o Epsilones eran entrenados para un trabajo específico desde su gestación. Eran producidos en probetas y
en mesa en grandes laboratorios equipados con todos los elementos necesarios. Cuando por
error alguno de los encargados del laboratorio se descuidaba nacía un hombre o una mujer
defectuoso. Tenían cierto tamaño, ciertas características específicas. Eran "robots humanos". El lema del centro de incubación era el de "Comunidad, Identidad y Estabilidad". Todo lo que contribuyera a llevar a cabo este lema era lo mejor.
Esta sociedad ideal eran una sociedad mecánica. La psique de los individuos era
acondicionada para que no sintieran emociones o pasiones. En esta sociedad eran
rechazados el dolor, el esfuerzo, el ensueño, la libertad, la religión y la soledad.
De tiempo en tiempo los hombres y mujeres de este mundo moderno eran estimulados con tratamientos obligatorios denominados S.P.V. que quería decir "Sucedáneo
de Pasión Violenta". Con esto se regeneraban, recobraban energías y podían volver
a sus trabajos totalmente renovados.
Huxley introduce en esta sociedad moderna, en este "mundo feliz" un contrapunto
en la persona del Salvaje. Un hombre que había nacido normalmente como en
los tiempos antiguos; que se había creado en una reservación de salvajes; que había
vivido en libertad; que gustaba de la soledad. Todo esto inconcebible para el "mundo feliz" de Mustafá Mond.
Este Salvaje sirve a Huxley para establecer las diferencias entre la civilización actual y la del "mundo feliz". Con una gran ironía satiriza Huxley el mundo actual
con todos sus defectos y presenta al lector un mundo del futuro más aterrador aún: el
mundo del automatismo; del hombre que vive para llenar una función; el mundo del
hombre máquina, del hombre sin alma.
El análisis psicológico que del Salvaje hace Huxley en esta novela es interesante.
Maneja a su personaje con gran realismo. El Salvaje tiene vida propia, se mueve
con libertad y hace un contraste muy bueno con Bernard, Lenina y Helmholtz. Todos
ellos forman una escala ascendente que va desde la extrema frialdad y el automatismo emocional hasta la pasión volcánica. Lenina es la mujer Alfa, bien acondicionada, libre de prejuicios y presiones que se entrega ya a unos, ya a otros. Bernard
y Helmholtz son dos Alias que pretenden salirse del patrón de comportamiento establecido para ellos; Tienen ideas propias y desafían la autoridad. Por eso son castigados
y enviados a unas "islas prisiones". El Salvaje es el hombre de grandes pasiones y
grandes defectos. Es el hombre. El último de la escala que vibra, vive y alienta y el
que es considerado un objeto de curiosidad para esta sociedad sin alma.
Un Mundo Feliz es una novela que sobre todo hace pensar. El culto a la máquina y a la racionalización de todos los actos del hombre alienta con su visión aterradora y profética en las páginas de esta novela de Huxley. En una prosa narrativa con grandes aciertos en el campo de la técnica literaria que preludia sus magníficas novelas Con los esclavos de la noria y Contrapunto, Huxley ha construido
una civilización utópica en la cual el amor, la emoción, el arte, el ensueño y la libertad son excluidos, quedando sólo y llanamente como imperativo categórico la razón.

BORGES: ¿RENOVARSE Y MORIR?
Comentario

JUAN JosÉ GARcÍAGÓMEZ
Depto. de Humanidades ITESM

CUANDO A PRINCIPIOS DE SIGLO Enrique González Martínez escribe su Tuércele el
cuello al cisne de engañoso plumaje, quiere dar la puntilla ideológica a un Modernismo que, a pesar' de críticos y de esperanzas, ha subsistido hasta nuestros días. Pero,
también por la misma época, escribe a propósito de La vejez del poeta:
" ... ¡ Es la hora de un ocaso sin pompas, brumoso y desteñido!"

•
En 1938 Jorge Luis Borges sufre un accidente que lo convierte en cuentista. No
es posible decir en narrador, porque toda su obra -desde su personalísima líric_a hasta
su seriado ensayo--, ha tenido siempre un tanto de "epos". Alicia Jurado dice que
su primer cuento es Tlon, Uqbar, Orbis Tertius. Georges Charbonnier cita Pierre Menard, autor del Quijote. Pero la circunstancia en el detalle no importa. Lo interesante
es el sentimiento que orilla al escritor a iniciarse en un género desconocido para él:
"Tenía un miedo espantoso de haber perdido mi integridad mental, de no poder escribir más ( . .. ) . Me dije: 'Si empiezo a escribir, si tengo la audacia de escribir un
artículo sobre cualquier libro y no puedo hacerlo, estoy liquidado, ya no existiré. Para
hacer menos horrible tal descubrimiento, me pondré a ensayar algo que nunca he
hecho. Si no tengo éxito, será menos espantoso para mí. Esto podrá prepararme a
aceptar un destino no literario. Así que me pondré a escribir algo que nunca he
hecho antes: voy a escribir una historia'." ( 1)
Al leer El Informe de Brodie (2) viene a la memoria la cita anterior. Pocos autores ha habido que de manera tan consciente hayan seguido fieles a una técnica
como JLB. Tan es así que, en su trayectoria cuentística, había sido imposible_ el descubrir "algo" que no fuera "borgiano a primera vista". Ahora la fórmula se ~1ene por
tierra. Borges el viejo quiere engendrar a Borges el nuevo. Y ello despues de un
largo período de inactividad narrativa: casi veinte años.
El medio ambiente creativo que precede a este libro es, en cierta manera no extraña similar al de Tlon ... o Pierre Menard ... La vena del argentino parecía haberse
opa~do. Vitalmente, su tiempo de mitificaci6n norteamericana. Una muy absurda

595
594

�época de conferencista y de constructor de objeto de culto pudo llevarlo a repensar
lo de "tenía un miedo espantoso de haber perdido mi integridad mental, de no poder
escribir más". ¿ Pudo satisfacerle o ayudarle la automatizada exhibición a que se
vio sometido en el país del Norte? Indiscutiblemente, no. Fue causa de una serie
de rebeldías, de protestas, de cambios, de búsquedas cíclicas: Primeramente, el rompimiento a costumbres estables. Luego, el de los maternales lazos. Su matrimonio
con Eisa Astete. Después, aquel Elogio de la Sombra donde el poeta se disfrazaba
de sereno acatador del Hado contra el que antaño se sublevara vistiéndolo de azar
y en cuyas lineas existen las segundas frases de amor de toda su obra (las primeras
pertenecen a la dedicatoria de la Nueva Antología Personal y ambas fueron escritas
para la As tete). Finalmente, lo previsible. Huye. Se divorcia. Reedita, modificándolo,
su Fervor de Buenos Aires. Vuelve a la Argentina. Y a reempezar otra vez.
Todo le impele a la estructuración de una nueva época. Pero el Cíclico es, se siente
ante todo, un escritor. Hay, pues, que escribir. El Borges mitificado, el hijo pródigo,
tiene que demostrar que después de tantos años aún vive, que todavía no ha sido
nulificado. ¿ Recordaría el "si empiezo a escribir, si tengo la audacia de escribir un
artículo sobre cualquier libro y no puedo hacerlo, estoy liquidado, ya no existiré"? Es
posible. Lo que la mayor parte de El Informe de Brodie contiene, parece un ponerse
a "ensayar algo que nunca he hecho".
El infaltable prólogo dice: "He intentado, no sé con qué fortuna, la redacción de
cuentos directos". Y once son, de acuerdo con el índice, los supuestos "cuentos directos".
La realidad invade los diez menos importantes. Su mundo literario ya no aparenta
tener validez más que dentro del universo real. Acata sus leyes. Sigue sus costumbres. Utiliza su realismo. "He renunciado a las sorpresas de un estilo barroco; también a las que quiere deparar un final imprevisto. He preferido, en suma, la preparación de una espectativa a la de asombro".
El universo resultante es diametralmente opuesto al fantástico anterior. Hasta el
estilo varía: cerebralmente sencillo en vez de simplemente rebuscado. El autor rechaza su compromiso de creador y adquiere el de puente. Pasivo, no se responsabiliza
de lo que cuenta: apenas si funciona como un medio accidental para darlo a conocer.
La fantasía es sacrificada en aras del documento. Y si bien es cierto que el último
artificio ya había sido empleado en su era fantástica, ahora lo es con un nuevo resultado: el de la empobrecedora unicidad del relato.
Y sin embargo, por la temática de esos cuentos se advierte una falla contra el pretendido objetivismo. Campea en ellos un mundo que Borges dice pertenecer a los
orilleros, a los compadritos, a la "esquina rosada". Pero este mundo no es ni el de
su casa de Paraná, ni el de la calle Anchorena, ni el de la avenida Quintana, ni
el de Androgué. Es uno tan "realmente" extraño a Borges y tan insistentemente
perseguido, que no puede ser considerado sino como un martinfierrismo tardío.

En la vejez, casi en la ceguera, a pesar de su patrioterismo gritado, reencuentra su
vital estructura cíclica. Una misma motivación le da como resultado el establecimiento del ciclo sin que nadie se atreva a tomar en cuenta ni su tiempo, ni su espacio, ni su personaje. David Brodie es el descendiente directo de Herbert Ashe.
Tsai Jaldún y el delta del Axa perforan la geografía para albergar a los Mlch o Yahoos
tal y como antes sirvieran de morada a los tlonicos. Los tigres transparentes Y las
torres de sangre se funden con los leopardos invasores. Mirrors and fatherhood are
abominable recupera la validez de siempre. El universo real es tomado en cuenta para
establecer el necesario punto de partida; pero sólo sirve para configurar un distorsionante universo fantástico que no es aquél y que, sin embargo y aunque lo destruya,
lo reafirma por la inexplicable ley de las posibilidades.
El sueño cohabita con la vigilia y, muy al estilo de Las ruinas . . . , ( "El propósito
que lo guiaba no era imposible, aunque sí sobrenatural. Quería soñar un hombre:
quería soñarlo con integridad minuciosa e imponerlo a la realidad"), pr_oduce hechos
de una corporeidad que "no saben si ellos la vieron a sus padres o s1 cuentan un
sueño".
El cuento es antológico. Los otros . . .

•
¿"Si no tengo éxito, será menos espantoso para mí. Esto podrá prepararme a acep-

tar un destino no literario"?

BIBLIOGRAFÍA

l. El escritor y su obra. Entrevistas de Georges Charbonier con Jorge Luis Borges.
México, 196 7.
2. El informe de Brodie. Jorge Luis Borges. Buenos Aires, 1970. Ficciones. Jorge Luis
Borges. Buenos Aires, 1956.
Ficciones. Jorge Luis Borges. Buenos Aires, 1956.

Así -previsible, lógica, mortalmente-, transcurren sin pennanecer los diez "cuentos directos": La señora mayor. . . El otro duelo . . . El encuentro . . . Juan M uraña . . .
La intrusa ... Historia de Rosendo Juárez . .. El Evangelio según Marcos ... El indigno. . • El duelo. . . Guayaquil. La renovación no tiene éxito. Pero, afortunadamente, Borges el de siempre incluye el onceno.
Es aquel cuyo título nombra al libro: El Informe de Brodie. El único que no puede
ser catalogado como "directo". El heredero de Las ruinas circulares o de su inicial

Tlon . ..

597
596

�LA LEY ORGÁNICA DEL SERVICIO EXTERIOR MEXICANO
Comentario

Por el Lic. ALBERTO GARCÍA Gó11EZ
Universidad Nacional Autónoma de México. Universidad Autónoma de Nuevo León.

Es UN HECHO EVIDENTE que la vida internacional de nuestro tiempo se caracteriza
por su tendencia hacia el aglutinamiento, lo que ha producido notables cambios y
un creciente desarrollo en el Derecho Internacional, el que ahora tiene un contenido
y proyección con nuevas extensiones, de acuerdo con las necesidades y circunstancias
de esa expansión, en un mundo variable, sometido a diversas presiones e intereses,
en el cual han surgido también Estados que nunca antes habían aparecido en el
gran escenario internacional en que vivimos.
Los jusinternacionalistas han captado esa situación privativa de nuestro mundo
actual al percibir que la estructura de la sociedad internacional ha sufrido cambios
básicos y que, consecuentemente, el Derecho Internacional se está desarrollando en .
tres diferentes planos, uno que sigue la norma tradicional de la coexistencia diplomática y los otros dos que buscan la consecución de la cooperación Internacional,
tanto regional como universal, los que deben conducir a una trascendental reorientación de nuestros conceptos y en la ciencia y en el estudio del derecho contemporáneo:
El Derecho Diplomático, que, de acuerdo con el tratadista Cahier, es "el conjunto
de normas jurídicas destinadas a regular las relaciones que se crean entre los diferentes órganos de los sujetos del Derecho Internacional encargados de manera meramente temporal de las relaciones exteriores de tales sujetos",• por su parte, también
ha sufrido la influencia de los cambios que se han venido operando en el Derecho
Internacional del que forma parte. El primero, o sea la Ley que ha venido regulando las relaciones diplomáticas en los Estados, las que revelan un nuevo contenido y significado, tiene orígenes que se remontan a las primeras agrupaciones humanas, diversas por su establecimiento, caracteres étnicos y culturales, según se observa
de los documentos de los pueblos cuya historia empieza en el tiempo antiguo.
Alfonso Reyes, maestro y diplomático mexicano, decía que tiempo huhf en que
la diplomacia poseyó ciertos fueros, y se transmitía de padres a hijos, romo entre los
1

WoLFGAN0 FRlEDMAN, La Nueva Estructura en el Derecho Internacional. Edi-

torial F. Trillas, S. A. México, D. F., p. 86.
• PHILIPPE CAHIER, Derecho Diplom4tico Contemporáneo. Ediciones Rialp, S. A.,
Madrid-México-Buenos Aires-Pamplona, p. 19.

599

�heraldos y mensajeros de la antigüedad, a quienes Aquiles saluda, en la Illiada llamándoles "gente de Zeus". El privilegio diplomático todavía subsiste pero cad; vez
se ve más reducido; y aún se considera de mal gusto acogerse a él cua'.ndo no es absolutamente necesario ...
~a suerte y el prestigio de la carrera -prosigue Alfonso Reyes- han venido evolucionando al paso de las transformaciones sociales. Lo que ayer parecía virtud de
la persona se entiende hoy como virtud de la institución. No de otro modo se ha convertido en facultad objetiva, concedida desde afuera por mandato y delegación de
los pueblos, el antiguo derecho de los monarcas, que antes parecía una gracia otorgada a un individuo y a su descendencia de alguna manera íntima y mística.
El ideal, según el. espíritu moderno, sería crear algo como un molde hueco de preceptos y reglamentaciones, dentro del cual pudieran caber, indistintamente, Pedro, Juan 0
Francisco. Pero esta suerte de escafandra nunca podrá estar del todo a la medida
de cualquiera: habrá que someter al candidato a los previos aprendizajes del buzo· 0
en el peor caso, siquiera habrá de proveerlo de alguna información elemental e ' in~
dispensable sobre los usos del oficio.
Este último caso - asienta don Alfonso-, se ofrece cada vez más en esta nuestra edad
dichosa, era de la barbarie técnica. Las audacias del especialista irrumpen, hasta inhumanos extremos, en el seno de cuestiones que son, por naturaleza, de orden universal y "humanístico".•
México, atento a la situación prevaleciente en el mundo y a su propio valer ante
el concierto de las naciones, valer de su tradicional apego al Derecho Internacional
así :orno a ideales y doctrinas, unas propias y otras identificadas en su historia y se;
nac1~na~es, .co~ las. más _ele~~das por su contenido de respeto a la libertad, y a su
propia mst1tuc1onalidad ¡undica, habría de crear un nuevo ordenamiento que se encarga de nuestro Servicio Exterior. Tal es el caso de la nueva Ley Orgánica del
Servicio Exterior Mexicano, la que fue aprobada por el H. Congreso de la Unión
~or decreto de fecha 16 de diciembre de 1966, promulgado por decreto del C. Pre~
s1dente de la República, Lic. Gustavo Díaz Ordaz, del 23 de diciembre de 1966
publicado en el Diario Oficial del 4 de mano de 1967, en el No. 4 del Torno CCLXXXI'.
Esta Ley, cuya elaboración dentro del marco de una acabada técnica jurídica
obedece a indeclinables urgencias, viene a satisfacer, no solamente necesidades d;
estructuración meramente administrativas, sino que fija con certeza su misión fundamental, cuando en el Capítulo Primero, del Servicio Exterior, dice en su Artículo
Primero: "El Servicio Exterior del Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos es la
organización permanente destinada a salvaguardar los intereses nacionales en el extranjero y a representar a México ante los Estados extranjeros con los que mantiene
relaciones así como ante los organismos y reuniones internacionales en que participe".
E~te precepto cambia del contenido en la Ley del Servicio Exterior que fuera expedida el 25 de enero de 1934, así corno su Reglamento de fecha 30 de abril del
propio año, incluyendo sus reformas hasta el 31 de diciembre de 1959. Creemos conveniente hacer su transcripción, lo que permitirá advertir la diferencia entre ambos
cuando .-i el Artículo Primero, decía: "El Servicio Exterior de los Estados Unido~
Mexicanos depende del Poder Ejecutivo de la Unión que lo administra por conducto de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Esta Secretaría, dentro de las facultades y obligaciones señaladas por la Constitución Política, las normas del Derecho
• ALFONSO REYES, prólogo a la obra Derecho Diplomático de José Lion Depetre.
Librería de Manuel Porrúa. México 1952, p. 2.

Internacional y las leyes vigentes se encargará de girar instrucciones a los funcionarios que formen parte de dicho Servicio, fijar sus atribuciones en Misiones Diplomáticas u Oficinas Consulares, ejercer vigilancia sobre ellos y dar debido y exacto
cumplimiento a esta Ley y su Reglamento".
El C. Presidente de la República, en los términos que señalan las fracciones II y
111 del Artículo 89 de la Constitución Política y sujeto a las disposiciones de esta Ley,
nombrará el personal del Servicio Exterior comisionado en Misiones Diplomáticas y oficinas consulares".
De la comparación de tales preceptos es posible fijar cuáles son las innovaciones
contenidas en el primero, o sea en el de la Ley vigente.
Los elementos de que está integrado el Artículo Primero de la nueva Ley del
Servicio Exterior Mexicano, estimamos sea posible considerarlos de la siguiente manera:
a). "El Servicio Exterior del Gobierno de los Estados U nidos Mexicanos es la Organización Permanente . . . " Esto significa, de acuerdo con el Derecho Internacional
-a partir de la Edad Media se estableció la costumbre- que la Ley vigente, en el
artículo transcrito, le atribuye un carácter permanente a nuestro Servicio Exterior.
Dentro de la caracterización jurídica que establece todo servicio exterior, para el
caso, el nuestro, en la Convención de Viena de 1961, sobre Relaciones Diplomáticas,
se consagró la práctica internacional y la doctrina autorizada al formular:
"El establecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados y el envío de misiones diplomáticas permanentes se realizan mediante consentimiento mutuo".
Este elemento de permanencia viene a fortalecer, además de su fundamentación jurídica, el establecimiento tradicional de las relaciones internacionales que las propias
misiones diplomáticas tienen como función primigenia, haciéndolas más adecuadas Y
accesibles, dentro del marco de una coexistencia pacífica.
b). En lo que respecta a los objetivos que persigue nuestro Servicio Exterior, se
observan en el precepto al estudio de la Ley vigente, que uno de ellos es "la salvaguardia de los intereses nacionales en el extranjero". En este punto, es justo reconocer cómo México se ha ido expandiendo gradualmente en lo que se refiere a
la conquista comercial de nuevos mercados para la colocación en muy importantes
líneas en las que la calidad de los productos nacionales es manifiesta, así como el
creciente volumen financiero de variadas operaciones y transacciones mexicanas con
los países extranjeros.
En realidad, México como Estado, ha logrado un lugar preponderante en el concierto de las naciones. Básicamente, tanto por la solidez de sus instituciones políticas, como por la trayectoria ascendente de sus sucesivos gobiernos que se han preocupado por incrementar su progreso en todos los órdenes. Entre la variada multiplicidad de hechos y también de crecientes relaciones internacionales, bastaría citar
el evento que atrajo la atención mundial hacia México: la celebración de los XIX
Juegos Olímpicos de 1968, lo que permitió ofrecer al exterior la imagen de un Pueblo
que se esfuena y lucha por la obtención de más y mejores metas.
c). Otro objetivo, no menos importante, lo constituye la "representaci6n de México ante los Estados extranjeros con los que mantiene relaciones . .. " En este aspecto,
también es necesario reconocer la labor de nuestros diplomáticos, a quienes correspondió en el pasado, abrir los caminos que conducen a la amistad mediante el conocimiento y el trato a través de su encomiable trayectoria. Diplomáticos de la clase
de Alfonso Reyes y de tantos otros ameritados abanderados de nuestra patria, que

601
600

�habrían de preparar y de constituir el antecedente necesario de las relaciones diplomáticas del presente.
Es lógico pensar también, que la relevancia de México ha acrecentado, asimismo,
la multiplicación de sus relaciones diplomáticas y de otra índole al exterior, en donde
se ha podido advertir, no sólo la madurez cultural y política de nuestro país, sino
también la altura de propósitos que caracterizó y caracteriza a su política internacional, fundada invariablemente con el transcurso del tiempo en el Derecho, así como
por sus destacadas intervenciones a favor de las naciones débiles y por su decidida
afirmación a los principios de Autodeterminación y de No Intervención.
d). Por último, otro objetivo que viene a complementar la función de los anteriores, es "la representaci6n de México ante los organismos y reuniones internacionales en que participe".
En esta nueva dimensión internacional en que la cooperación de los Estados es tan
necesaria para la satisfacción de las demandas de los adelantos modernos, los organismos permanentes internacionales vienen a realizar más cumplidamente las grandes
tareas y misiones que no podrían ser llevadas a cabo de otra manera, sino con el
esfuerzo conjunto logrado por tales instituciones.
También en tales organismos México deja sentir su presencia a través de su propia
doctrina jusinternacionalista; lucha por la exaltación y defensa de los principios que
ya hemos mencionado, como asi es de observarse en la ininterrumpida obra de nuestros Presidentes de la República, quienes en los últimos cincuenta años, hasta llegar
a nuestro actual Primer Mandatario, licenciado Luis Echeverría Alvarez, han alentado a través de la dirección de la política exterior mexicana, los ideales y propósitos surgidos de nuestra Nación, mismos que ahora han encontrado su aceptación plena, así como su comprobación histórica en el reconocimiento expreso que los
organismos internacionales han consagrado en preceptos jurídicos como los recogidos en la Carta de la Organización de las Naciones Unidas y en otras trascendentales reuniones en donde la nobleza de tales ideales y propósitos se ha hecho evidente. Baste citar, como un caso significativamente ejemplar, el Primer Tratado de.
Demuclearizaci6n para la América Latina, el que contiene la generosa y humanitaria
creación e impulso de un Presidente Mexicano: el Licenciado AdoUo López Mateos,
de grata memoria por sus esfuerzos en favor de la causa de la paz mundial.
Así, el pensamiento de México, expuesto por nuestros Mandatarios, que no es otra
cosa que el reflejo acrecentado del Pueblo que han conducido, inspira nuestra política internacional, pensamiento que ha quedado plasmado en múltiples e importantes
reuniones de tal carácter, en las que cada vez se oye con mayor beneplácito y respeto la limpia voz de México a través de sus dignos diplomáticos y representantes.
La actual Ley Orgánica del Servicio Exterior Mexicano, siguiendo fielmente el espíritu y la letra de nuestra Carta Magna, establece en su Artículo Segundo:
"El Presidente de la República, de acuerdo con las facultades que le confiere
la Constitución Política de los Estados U nidos Mexicanos, señalará los lineamientos
de la política internacional de México y dirigirá las actividades del Servicio Exterior
por conducto de la Secretaría de Relaciones Exteriores".
En efecto, sobre este punto la fracción X del artículo 89 de nuestro Ordenamiento
Constitucional, se refiere a las facultades y obligaciones del Presidente de los Estados
Unidos Mexicanos, cuando establece: "Dirigir las negociaciones diplomáticas y celebrar tratados con las potencias extranjeras, sometiéndolos a la ratificación del Congreso Federal".

602

Atendiendo a su elevado cargo administrativo, es lógico que el Primer Mandatario sea quien conduzca y dirija la política internacional de México, esto es, la que
comprende los objetivos que norman tales relaciones internacionales y los medios Y
métodos a través de los cuales persigue dichos fines, tomando en cuenta lo que
dicta el propio interés nacional, considerando que tal preeminencia le permite, no
s61o obtener la más completa información del variado material objeto de su función,
así como el conocimiento interior de nuestro país y de sus circunstancias; la posición
que guarda ante otros Estados; de sus intereses y compromisos, así como de sus penpectivas, lo que Je facilita la búsqueda para la obtención de mejores objetivos dentro
del campo internacional, considerando, en primer término, el logro del afianzamiento
de la seguridad nacional, su habilidad para repeler ataques del exterior, y proteger su
existencia y bienestar.
No siempre los períodos de la historia del mundo se han caracterizado por lo favorable de las situaciones en lo que se refiere a la posición de cada país. En general,
la sociedad internacional se ha visto comprometida en una continua lucha por la
existencia, en la cual cada entidad nacional, para sobrevivir, ha tenido que tomar
sus medidas en la competencia.'
El Presidente de la República, es -como acertadamente lo ha dicho algún autor-,
el medio de contacto oficial internacional, esto es, trata directamente con los demás Estados del mundo, Jo que crea una relación íntima entre decisión y ejecución,
colocando al Ejecutivo en condiciones de estar preparado para actuar con la celeridad
que las circunstancias así lo exijan.
Además, el Primer Mandatario dispone de la colaboración de un personal experto
y competente que en términos generales, ha consagrado la mayor parte de su vida
al servicio diplom'ático, personal que no siempre hubo de contar con la estabilidad
y permanencia burocrática, tomando en cuenta el nefasto "influyentismo" que hubo
de observarse en el pasado. Actualmente, dicho personal ciertamente puede sugerir
con mayor eficacia la conducta que sea más conveniente adoptar y explicar, asimismo,
el motivo de esa conducta.
Recientemente,' el Presidente de la República, Licenciado Luis Echeverría Alvarez,
habría de dar indicaciones al Ministro de Relaciones Exteriores, en el sentido de
que los embajadores mexicanos, serán, además de los realizadores de la política internacional de México, los que impulsarán a nuestro Comercio Exterior. En efecto, nuestro Ministro de Relaciones Exteriores, Lic. Emilio O. Rabasa, atendiendo al plan
de reorganización acordado por nuestro Primer Mandatario, y por el propio titular
de Relaciones, consistente en que las embajadas mexicanas, independientemente de
sus funciones oficiales, sean decisivas promotoras del comercio exterior mexicano. El
Ministro Rabasa ratificó ante un grupo de empresarios el deseo del Presidente Echeverría de atender al máximo el renglón del comercio exterior y anunció que los puestos de embajadores y cónsules generales serán ocupados, preferentemente, por técnicos
en Economía y Comercio. Y fue más allá al señalar que los representantes diplomáticos procederán de las más diversas capas sociales y serán, por tanto, el sector
público, privado y obrero.

• Juuus W. PRATT, A History o/ the United States Foreing Policy. Prentice Hall.
lnc., Englewood Cliffs. N. J., p. l.
• Enero de 1971.

•

603

�De aquí que sea loable la expedición de la nueva Ley del Servicio Exterior, la que,
dentro de nuevas y bien dispuestas normas, permite con mayor amplitud de criterio,
aprovechar mejor el material humano que la propia evolución de México brinda, en
mayores grados de cultura, para obtener mayor eficiencia en nuestro Servicio Ex~erior,
el que requiere de una selección y preparación adecuada, sin que el mero móvil político sirva para "alejar" al candidato, o colocarlo por supuestos "méritos", lo que
distorsionaría el fin del Servicio Exterior, que es servir a México en el extranjero de
la mejor manera, tomando más en cuenta la calidad y preparación del aspirante,
como así es de observarse en la Ley vigente.
El Derecho Internacional también reconoce en el Presidente el portavoz oficial de
las relaciones internacionales, tal y como así lo ordena nuestra Constitución Política,
surgiendo dos posibilidades en lo que respecta a sus funciones en general: a) en
tiempo de paz y b) el problema de la guerra. En el primer caso que contemplamos,
prácticamente no existe ningún obstáculo para la realización normal de las funcio~es
encomendadas al Ejecutivo. Es en el segundo que, por su extrema gravedad, reqwere la aprobación del Congreso de la Unión para hacer la declaratoria correspondiente.
· Otra de las no menos importantes tareas que nuestra Constitución le asigna al
Presidente, es la de celebrar tratados, lo que así ocurre cuando establece la legalidad de tales instrumentos internacionales en el Artículo 133 al estatuir: "Esta
Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los .tratados que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el Presidente
de la República con la aprobaci6n del Senado, serán la Ley Suprema de toda la
Unión ... "
Las anteriores facultades y atribuciones que la Constitución Política le atribuye al
Primer Mandatario sobre esta materia, son consecuencia del cargo que desempeña Y
de que es el representante de México ante los demás Estados, correspondiéndole la
dirección de la política internacional que estime más conveniente para beneficio. de
México, así como el velar por sus intereses y su dignificación, tal y como se ha dicho
con anterioridad.
De la observación y estudio de la política internacional seguida por México, pueden entresacarse páginas que mucho le honran, por la visionaria conducción de tal
política en momentos ciertamente difíciles para nuestro País. Es posible recordar. el
problema -superado felizmente-, de la expropiación petrolera. México, como Na_c1ón
débil, frente a Grandes Potencias, no contó sino con el recurso de la serena Y f1rm.e
decisión Presidencial y con el esfuerzo de sus hábiles diplomáticos para sortear dificultades y problemas sin fin; para obtener una solución adecuada y alejar los grandes peligros que pusieron a México en situación comprometida.
Se complementan las facultades y atribuciones presidenciales, de acuerdo con el
precepto a estudio, cuando en su parte final, le encarga la dirección de las actividades del Servicio Exterior por conducto de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Corresponde, por tanto, a esta Secretaría como Institución orga~ada jurídica Y
administrativamente (Ley de Secretarías de Estado y la Ley Orgánica del Servicio
Exterior Mexicano), encargarse de la función en sí del Servicio Exterior, tant~ en .su
parte de integración interna, que encabeza el Secretario _Y el total de .func1onanos
y empleados, en los términos que la propia Ley lo prev~ene en su arl!culado subsecuente, como de la representación mexicana en el extranJero.
Tal lo dispone el artículo 3, cuyo texto dice: "La Secretaria de Relaciones Exteriores tomará las medidas necesarias a fin de que el Servicio Exterior cumpla sus

!unciones ajustándose a lo previsto por esta Ley y su Reglamento, los tratados y
convenciones vigentes, las demás leyes y reglamentos aplicables y las normas del Derecho Internacional".
Es de observarse que en el precepto anteriormente transcrito, que se remite, por
lógica jurídica, en primer término, a la Ley de Secretarías de Estado, a la propia
Ley, así como a su Reglamento que, como podremos analizar con posterioridad, contienen las normas específicas de organización administrativa, tanto en lo que se refiere a las dos ramas principales de que está compuesto nuestro Servicio Exterior,
esto es, la diplomática y la consular, con sus diferentes jerarqulas y calidades, tomo
a las funciones y condiciones generales a las que se ajustará el personal del Servicio,
de acuerdo con lo previsto por la Constitución (Artículos 76, fracción II y 89, fracciones II y 111), en el precepto a estudio. Además, se toman en cuenta los Tratados
y Convenciones vigentes, en las cuales México se ha comprometido, ya sean de carácter bilateral o multilateral; también las demás leyes, o sean las que necesariamente
están relacionadas con el Servicio Exterior, en materia de funciones en los diferentes
campos del Derecho Mexicano, como el Fiscal, el Civil, Penal, etc., y, por último,
las normas del Derecho Internacional.
Vemos que el articulado que ya hemos citado y que constituye la parte dogmática
de la Ley del Servicio Exterior vigente, se ajusta en el marco jurídico preciso para
el ejercicio de sus funciones y atribuciones; para el logro, mantenimiento y superación de tales relaciones.
El artículo 4 determina: "La Secretaria de Relaciones Exteriores determinará el
número, radicación y categoría de las misiones diplomáticas y, en el caso de las representaciones consulares, precisará además su jurisdicción territorial".
El artículo 5 presenta nuevos aspectos, cuando en su parte relativa, dice: "Corresponde a la Secretaría de Relaciones Exteriores designar, adscribir y acreditar a los
representantes de México ante los organismos y reuniones internacionales de carácter
intergubemamental. En su caso, requerirá el concurso de otras Secretarías, Departamentos de Estado y organismos públicos, recabará formalmente sus opiniones sobre
los temas que hayan de tratarse y les proporcionará copia de los informes que le
rindan los delegados cuyos nombramientos hayan gestionado".
Este precepto obedece también al incremento de las complicadas relaciones existentes en el mundo actual, así como a la mayor participación de México en tales relaciones.
En el artículo 6, se establece: "Las funciones permanentes del Servicio Exterior,
fuera del país serán desempeñadas por las misiones diplomáticas y las representaciones
consulares".
Desde tiempo inmemorial los Estados han utilizado los servicios de representantes
para el arreglo de los diversos negocios que necesariamente surgen de la convivencia
o vida de relación, como así lo consigna la Historia del Derecho Internacional y ante la necesidad de crear y sostener tales relaciones se consagró la costumbre de establecer embajadas con carácter permanente. Verdross • nos dice que el Derecho Internacional no obliga, sin embargo, a mantener embajadas permanentes y un Estado
puede hacerse representar por un tercer Estado o relacionarse con los demás simplemente por escrito.
• ALFRED VERDRoss, Derecho Internacional Público. Aguilar, p. 221.

605
604

�Es necesario distinguir, por otra parte, entre el establecimiento de relaciones diplomáticas y el envío de misiones diplomáticas. De acuerdo con el tratadista Cahier,'
estima que, efectivamente son dos cosas distintas. Los Estados pueden establecer entre sí relaciones diplomáticas mediante envío de misiones temporales o a través de
la misión diplomática de un tercer Estado sin que por ello decidan establecer una
misión permanente.
En ambos casos -prosigue el autor citado--, será necesario que exista un acuerdo
de reacción de la misión diplomática, que podrá adoptar la forma de un tratado
especial concluido con es~e fin, o constituirá parte de un tratado más amplio destinado a regular los diferentes puntos en litigio entre los dos Estados.
Así, en el artículo 6, quedan establecidas las dos ramas fundamentales del Servicio
Exterior, esto es, la diplomática y la consular, las que habremos de comentar al llegar
al articulado correspondiente.
El artículo 7, complementario del anterior, previene: "El Presidente de la República podrá designar misiones diplomáticas o consulares especiales para llevar la representación de México a actos internacionales y podrá, asimismo, designar personas
con rango diplomático en misión especial para cumplir comisiones específicas y transitorias".
Como se observa del precepto que antecede, se deja al Ejecutivo la facultad para designar misiones o personas con rango diplomático, que sin tener tal carácter,
en cambio, ocasionalmente, pueden tener la preparación científica o técnica, para
asistir representando a nuestro País a diferentes reuniones de tal naturaleza, si bien
con carácter diplomático transitorio, de acuerdo con el propio ordenamiento. Desde
luego, tales nombramientos llevan el carácter diplomático que se especifica, en atención a que la persona a quien se le confiera la comisión representativa para participar en tales eventos, reciba las consideraciones otorgadas a los agentes diplomáticos.
El artículo 8 está referido a: "Las misiones diplomáticas de México se denominan
Embajadas. El nombre y categoría de las acreditadas ante organismos internacionales será determinado por la Secretaría de Relaciones Exteriores de acuerdo con
los convenios y prácticas internacionales. Las representaciones consulares se denominan consulados generales, consulados, agencias consulares y consulados honorarios".
Dado Jo explícito del artículo anterior, se atenderá por la Secretaría de Relaciones
Exteriores, la disposición de nuestra representación en el exterior y será hecha de
acuerdo con la importancia del Estado ante el cual México tenga relaciones diplomáticas y consulares, siendo muy importante el factor de la reciprocidad, que se
encuentra, tanto en los convenios como en las prácticas internacionales.
En el articulo 9, específicamente se establece: "Las categorías de los funcionarios diplomáticos son, en orden decreciente de jerarquía: embajador extraordinario Y
plenipotenciario, ministro consejero, primer secretario, segundo secretario y tercer
secretario".
Por lo que concierne a los funcionarios consulares, el orden de jerarquía decreciente será cónsul general, cónsul consejero, cónsul de primera, cónsul de segunda, cónsul de tercera, cónsul de cuarta y vicecónsul. La Secretaría, por acuerdo del Ejecutivo
Federal, podrá designar cónsules honorarios".
1

606

PmurPE CAHIER, ob. cit., p. 95.

Los empleados de las embajadas, Consulados Generales, Consulados y agendas consulares tendrán las siguientes denominaciones: intérpretes, traductores, cancilleres y
empleados auxiliares".
En el precepto anteriormente transcrito, se establece el cuadro general del Servicio
Exterior Mexicano en el extranjero. Primeramente, el Servicio Diplomático, el cual
tiene varias e importantes funciones y obligaciones que son establecidas en los artículos subsiguientes.
En el segundo párrafo se establece, por acuerdo del Ejecutivo Federal, la designación de los cónsules honorarios, esto es, de aquellas personas que siendo mexicanas
o no nacionales, pueden desempeñar el puesto de cónsul honorario, sin cargo al Erario, tomando en cuenta su personalidad y demás atributos que puedan constituir una
garantía para el ejercicio de tal función en aquellos lugares, en que, por determinadas circunstancias, no haya en el extranjero consulado oficial de México. Tales
funcionarios honorarios estarán sujetos a las disposiciones legales inherentes para el
desempeño de su misión.
El artículo 10 previene: "De acuerdo con las equivalencias que fija el artículo siguiente, la Secretaría de Relaciones Exteriores puede comisionar a cualquiera de los
funcionarios del Servicio Exterior indistintamente en una misi6n diplomática o en
una oficina consular".
En efecto, el artículo 11 establece: "Para los efectos de esta Ley, las equivalencias
jerárquicas del personal del Servicio Exterior son las siguientes:
Ministro Consejero
Consejero
Primer Secretario
Segundo Secretario
Tercer Secretario

C6nsul
C6nsul
C6nsul
C6nsul
C6nsul

Consejero
de Primera
de Segunda
de Tercera
de Cuarta

El artículo 12 dice: "Los agregados civiles, los militares, los navales o los aéreos
y los consejeros ya agregados técnicos cuyo nombramiento haya sido gestionado por
otra Secretaría o Departamento de Estado, o por un organismo público, serán acreditados por la de Relaciones Exteriores, tendrán calidad diplomática y serán asimilados al Servicio Exterior, sólo mientras dure la Comisión que se les ha confiado.
Dependerán de los jefes de misión en que prestan sus servicios, entendiendo dicha
dependencia especialmente aplicable a actos de actividad política, expresión de opiniones, declaraciones públicas en nombre propio y oficial y, por lo que toca a su trabajo técnico, se guiarán por las instrucciones de sus mandantes, comunicadas en la
forma que establezca el Reglamento".
Respecto de las obligaciones de los funcionarios del Servicio Exterior, el artículo 13
las enumera de la forma siguiente:
l. Representar a México en el Estado ante cuyo gobierno estén acreditados, y velar en todo momento por el prestigio de la República.
11. Dentro de los límites autorizados por el Derecho Internacional, así como por
los tratados y convenciones vigentes, proteger los derechos y los intereses de México
y de los mexicanos ante las autoridades del Estado en que se encuentren acreditados.
111. Promover la amistad y la comprensión entre el pueblo de México y el del país
en el que presten sus servicios, dentro de un constante propósito de paz y de solidaridad humana.

607

�IV. Mantener y promover las relaciones comerciales, culturales, científicas y económicas entre México y el Estado en que estén acreditados.
V. Vigilar el cumplimiento de las obligaciones de carácter internacional, en particular el que se refiere a los tratados y convenciones de que México sea parte, e
informar oportunamente a la Secretaría de Relaciones Exteriores sobre cualquier violación que al respecto se observe.
VI. Guardar discreción absoluta sobre los asuntos oficiales que se les encomienden
o que lleguen a su conocimiento en su carácter oficial. Esta obligación subsiste aún
después de abandonar el Servicio Exterior cuando se trate de asuntos cuya divulgación pudiera de alguna manera causar perjuicio a los intereses nacionales. Independientemente de las medidas administrativas que se impongan a quienes violen esta prohibición, les serán aplicadas las sanciones que establece el articulo 211 del Código
Penal para el Distrito y Territorios Federales, aplicable en Materia Federal.
Los funcionarios y empleados a que se refiere el artículo 12 también estarán sujetos a esta obligación, aún después de terminar la comisión que se les hubiere confiado.
VII. Observar las reglas sociales acostumbradas en sus respectivas categorías y acatar las indicaciones que les hagan sus jefes acerca de su conducta, a fin de mantener
en el nivel que merece la dignidad de la representación que ostentan.
Importancia especial reviste también el contenido del artículo precedente, e1' lo
que respecta a las normas a que deben sujetarse los agentes del Servicio Exterior Mexicano, en lo que se refiere concretamente al desempeño de sus respectivas funciones.
Efectivamente, como hemos dicho con anterioridad, la representación de México
exige que sus agentes diplomáticos y consulares satisfagan los requerimientos contenidos en este precepto, el que previene que deben "velar en todo momento por el
prestigio de la República", ubicándolos dentro de un marco de ética, no meramente
profesional, sino también moral y de cualidades personales que son las que deben caracterizar a un representante de tal naturaleza.
Asimismo, la protección de los intereses de México y de los mexicanos, dentro de
los límites autorizados por el Derecho Internacional, así como por los Tratados y
Convenciones vigentes. Es indudable que esto exige una debida preparación, tomando
en cuenta que se requieren conocimientos jurídicos especializados en materia de Derecho Internacional, con objeto de que su actuación, no solamente no resulte inoperante,
sino que, además, esté fundada en tal disciplina jurídica, así como en los tratados Y
convenciones. Además, dichos agentes diplomáticos o consulares, deberán, cuando así
lo demanden las circunstancias, consultar a la Secretaría de Relaciones Exteriores pa•
ra normar, tanto su criterio como su actuación, de acuerdo con lo resuelto por ella,
como así lo ordenan la Ley y el Reglamento en artículos subsecuentes.
Se les previene a los funcionarios del Servicio Exterior de la discreci6n absoluta
que deben observar acerca de los asuntos oficiales que les encomienden, o bien que
lleguen a su conocimiento en virtud del cargo que desempeñan. Esto resulta de lógica exigencia, tomando en cuenta la naturaleza de los negocios en que intervienen,
resultando de trascendentes consecuencias la violación a lo ordenado por la fracción
que se indica.
Así, en otros países, el espionaje que opera dentro de las variadas redes del campo diplomático, ha actuado no sin éxito, valiéndose de todos los medios, que van
desde el soborno hasta inimaginables argucias. Ciertas indiscreciones, sin llegar al
extremo indicado, pueden servir y ser utilizadas por oídos atentos a la información

de los interesados. Es abundante la literatura acerca de esos casos y en los juicios
llevados a cabo en contra de tales espías, afloran las diversas técnicas y métodos para el logro de sus propósitos.
Es de hacerse notar que, en el caso específico de nuestro Servicio Exterior, ha sabido guardar una actitud de celo y fidelidad que mucho lo enaltece, tanto en el pasado
como en el presente.
Pero la norma que comentamos va más allá, al exigir que tal discreción subsista
aún después de abandonarse el Servicio Exterior, sancionándose la infracción en dos
formas: a) administrativa, que puede significar desde la admonición, la suspensión,
hasta el cese o destitución, sin perjuicio de que, b) penal, el infractor se haga penalmente responsable, y por tanto, acreedor a las sanciones que establece el inciso señalado. El tratadista Cahier -ya citado- nos recuerda que un diplomático no se
improvisa.
La severidad que se aplica, también resulta de lógica procedencia. El daño que
la Nación puede sufrir ante la violación de lo establecido por la fracción VI que
comentamos, claramente revela que los funcionarios del Servicio Exterior deben observar una conducta irreprochable, tanto en el desempeño de sus funciones diplomáticas, como en su vida privada y en lo social; en un medio que, por sus características, naturaleza y circunstancias, el funcionario diplomático o consular, debe reflejar la imagen de su país, y tener como norma suprema, precisamente la discreción;
esto es, aquella conducta apegada en todo momento a normas y reglas inspiradas en
una buena educación, aún en circunstancias difíciles --que es en donde se revela la
verdadera educación-, siendo la serenidad y la ponderación las que deban regir tal
conducta, no sólo en actos sino también en palabras. La discreción, como arte de
convivencia, no es de fácil adquisición. En las etapas de la cultura que el supuesto
funcionario haya podido adquirir en su formación, siempre será necesario el transfondo de la educación familiar, y por mucho que hayan evolucionado los cánones diplomáticos, de ayer a hoy, la discreción será siempre virtud fundamental en el funcionario encargado de la representación de un país, tal y como así lo consagra nuestra Ley del Servicio Exterior.
La fracción VII es de obvia observancia, referida a las reglas sociales acostumbradas
y el acatamiento de las indicaciones de los superiores a los subalternos.
El artículo 14 ordena: "Además de las que señala el artículo anterior, son obligaciones de los jefes de misión diplomática:
l. Por los conductos oficiales que determine el Estado ante el que estén acreditados, negociar los asuntos que les encomiende la Secretaría de Relaciones Exteriores
o aquellos que, por la naturaleza misma de sus funciones, deben atender de conformidad con esta Ley y su Reglamento.
II. En su caso, representar a México en los organismos y reuniones internacionales
de carácter intergubcrnamental y normar su conducta dentro de los mismos, por la
política internacional de México o por las instrucciones que reciban de la Secretaría
de Relaciones Exteriores.
III. Reclamar, cuando proceda, las inmunidades, prerrogativas, franquicias y cortesías que coresponden a los funcionarios diplomáticos y consulares mexicanos, conforme a los tratados y prácticas internacionales y especialmente aquellas que México
concede a los funcionarios diplomáticos y consulares de otros países, en el concepto
de que solamente la Secretaría de Relaciones Exteriores puede renunciar a la inmunidad de j urisdicci6n de que gozan esos funcionarios.

609
608

H39

�IV. Sin perjuicio de esas inmunidades y privilegios, respetar las leyes y reglamentos
del Estado e~ el. que presten sus servicios, haciendo las representaciones pertinentes
c~and_o la aplicación de esas leyes y reglamentos a los nacionales de México signifique
v1olac1ón del Derecho Internacional y de los tratados y convenciones de que ese
Estado sea parte.
V. Dirigir los trabajos de la misión a su cargo y, al organizar la administraci6n
de sus ofi~~as, velar por la eficacia en el trabajo del personal, incluso la del personal commonado por dependencias oficiales distintas de la Secretarla de Relaciones
Exteriores.
VI. Dirigir, dentro de su jurisdicción, la promoción del conocimiento de la ~itlt~ra .mexicana Y la ?ifusión de noticias periodísticas nacionales, así como la intensif1cac1ón de las relaciones entre las instituciones educativas de nuestro país y las de
aquel en que estén acreditados.
VII. D~gir, dentro de su jurisdicción, la promoción de las relaciones económicas
entre México y el país en que estén acreditados.
VIII. Sin perjuicio de informar cada vez que sea menester acerca de la situación
política, económica y social del país en que estuvieren acreditados enviar un informe
trimestral.
'
IX. Con base en las actuaciones desarrolladas por el personal, informar cada seis
meses, acerca de su aptitud, comportamiento y diligencia.
X. Atender y despachar, en su caso, los asuntos consulares.
Dado lo explícito de todas y cada una de las fracciones del Artículo que antecede,
solamente cabe agregar lo que llevamos dicho acerca de la nueva tónica impuesta a
la política internacional de México, por el Presidente, Lic. Luis Echeverría Alvarez
respecto a la preponderancia de la intensificación de las relaciones comerciales ;
económicas.
. El artículo
previene: "Además de las señaladas en el artículo 13, son obligaciones de los ¡efes de representaciones consulares:
l. Fomentar, en sus respectivas jurisdicciones consulares, el intercambio comercial
con México e informar, por lo menos cada tres meses, a la Secretaría de Relaciones
Exteriores, sobre la situación económica de dicha jurisdicción, tomando particularmente en cuenta aquellos asuntos que puedan interesar a la economía mexicana.
11. Prestar cooperación y ayuda a las misiones diplomáticas del Gobierno de México en los países en que estuvieren comisionados.
111. Ejercer, dentro de los límites que fije el Reglamento, funciones de oficiales
del Registro Civil, en actos que conciernen a mexicanos.
IV. En los términos señalados por el Reglamento, ejercer funciones notariales en
los actos Y contratos celebrados en el extranjero que deban ser ejecutados en territorio mexicano. Su autoridad tendrá igual fuerza legal, en toda la República a la
que tienen los actos de los notarios del Distrito y Territorios Federales.
'
V. Desahogar las diligencias judiciales que les encomienden los jueces de la República.
VI. Organizar la administración de las oficinas consulares a su cargo, en la forma que determine el Reglamento de esta Ley.
VII. Ejecutar los actos administrativos que requiera el ejercicio de sus funciones
y actuar como delegado de las dependencias del Ejecutivo Federal en los casos previstos por las leyes o por orden expresa de la Secretarla de Relaciones Exteriores.

!5

VIII. Ejecutar los actos y desempeñar las comisiones que les encomiende la Secretaría de Relaciones Exteriores.
IX. Informar, cada seis meses y con base en las actuaciones desarrolladas por el
personal a sus órdenes, acerca de su aptitud, comportamiento y diligencia.
Atendiendo al contenido del precepto anterior, es posible advertir la determinación
concisa de las obligaciones que competen a la representación consular, destacándose,
aparte de las señaladas, las de oficiales del Registro Civil, tales como el nacimiento,
la defunción, el matrimonio de los mexicanos en el extranjero, etc., y las funciones
notariales a que se refieren los incisos correspondientes.
El artículo 16 dice: "Queda prohibido a los funcionarios del Servicio Exterior:
l. Intervenir en asuntos internos y de carácter político del país donde se hallan
comisionados o en los internacionales del mismo que sean ajenos a los intereses de
México.
II. Utilizar, para fines personales, el puesto que ocupen, los documentos oficiales
de que dispongan y las valijas y sellos oficiales.
III. Adquirir, sin permiso expreso de la Secretaría de Relaciones Exteriores, bienes
raíces en el extranjero.
IV. Aceptar o hacerse cargo de la representación diplomática o consular de otro
país, sin autorización de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
V. Contraer matrimonio con extranjera o extranjero, según el caso, sin previa autorización de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
De notoria importancia resultan las prohibiciones que establece este artículo, ya
que, efectivamente, es un principio reconocido por el Derecho Internacional, a partir
de su establecimiento, el que los funcionarios de todo el Servicio Exterior, jamás deban intervenir en asuntos internos y de carácter político del país en donde se encuentren acreditados, ya que la contravención a tal principio provoca, no solamente
el disgusto y la reacción negativa, sino que, además, el país en donde se encuentra
el funcionario, puede pedir su inmediato retiro o bien expulsarlo.
En la fracción V, es posible observar que la Ley vigente, ha modificado su rigorismo
en lo que respecta a que un funcionario del Servicio Exterior puede contraer matrimonio con extranjera, o bien, tratándose de una funcionaria, con extranjero.
En efecto, en la anterior Ley del Servicio Exterior de 1934, en el articulo 19,
referido a las prohibiciones de los funcionarios del Servicio Exterior, en la fracción VII,
terminantemente prohibia: "Contraer matrimonio con mujer extranjera o que no aea
mexicana de origen".
El artículo 17, por su parte, establece: "Tanto los empleados del Servicio Exterior, como los cónsules honorarios de México, tendrán los derechos y obligaciones que
determine el Reglamento de esta Ley, sin perjuicio de los que otras leyes establecen
para todos los empleados y funcionarios de la Federación".
Ahora llegamos al capítulo 11, referido al ingreso al Servicio Exterior. Así, el
articulo 18 ordena: "El Servicio Exterior será desempeñado por embajadores y cónsules generales que nombrará discrecionalmente el Presidente de la República, de
conformidad con las fracciones 11, III y VI del artículo 89 de la Constitución, Y
por los funcionarios de carrera que hayan ingresado en él de acuerdo con las leyes
anteriores del Servicio Exterior y los que ingresen según las disposiciones de la presente Ley y su respectivo Reglamento."

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�En lo que respecta a la primera parte de este artículo, hubimos de ver ya con
anterioridad la facultad exclusiva del Presidente de la República para la nominación de embajadores y cónsules generales, y la segunda está referida a los funcionarios de carrera que hayan ingresado al Servicio Exterior, o sea de aquellos que
hubieren satisfecho los requisitos de la Ley anterior y de su Reglamento, sujetándose
los de nuevo ingreso a las disposiciones de la Ley vigente, como así habremos de ver
en los próximos artículos.
El artículo 19 dice: "Para ser designado embajador o cónsul general se requiere
ser mexicano por nacimiento, estar en el goce de sus derechos civiles y políticos, tener por lo menos 30 años de edad y reu11ir los méritos suficientes para el eficaz desempeño de su cargo, a juicio del Presidente de la República".
El artículo 20 estatuye: "Los nombramientos de embajadores, como jefes de misiones diplomáticas permanentes ante Estados y organismos internacionales, y los de
cónsules generales, serán sometidos a la ratificación del Senado de la República en
cumplimiento de la fracción II del artículo 76 de la Constitución, o, en su caso,
de la Comisión Permanente del H. Congreso de la Unión. Sin este requisito no podrán tomar posesión de su cargo".
El artículo 21 dice: "El Presidente de la República podrá hacer nombramientos
para ocupar puestos del Servicio Exterior con rango inferior al de embajador o cónsul general por un tiempo definido, para el desempeño de una tarea concreta y de
una adscripción especüica. Los así nombrados no formarán parte de los cuadros permanentes del Servicio Exterior, ni en consecuencia ocuparán las plazas que el Presupuesto de la Federación señale para el personal de carrera. Sus funciones concluirán automáticamente al expirar el término por el que se extendió el nombramiento".
Artículo 22: "La Comisión de Personal del Servicio Exterior, a que refiere el Capitulo IV de la presente Ley, dará oportuno aviso escrito al Secretario de Relaciones
Exteriores, de las vacantes que hayan ocurrido o que vayan a ocurrir próximamente
-de Vicecónsul, Cónsul de cuarta y tercer Secretario---, a efecto de cubrirlas mediante un concurso público general, cuyos sinodales serán designados de las listas
que proporcionen la Universidad Nacional Autónoma de México y demás instituciones de enseñanza superior legalmente autorizadas.
Para ello, el Secretario designará desde luego una Comisión Consultiva de Ingreso
que integrarán: como Presidente el de la Comisión de Personal del Servicio Exterior,
y los Directores de las escuelas o instituciones superiores legalmente reconocidas, que
tengan establecidas las carreras de diplomacia o de relaciones internacionales. Con
excepción de su presidente, en ningún caso podrán formar parte de esta Comisión
miembros activos del Servicio Exterior o funcionarios de la Secretaría de Relaciones
Exteriores".
Este artículo registra innovaciones en relación con el correspondiente de la Ley
anterior. En efecto, subsiste el examen de capacidad cultural en el aspirante, que
en la anterior Ley era exclusivamente para el puesto de Vicecónsul. Examen en el
cual eran requeridas las siguientes materias: Derecho Internacional Público, Derecho Internacional Privado, Derecho Constitucional, Español, dos lenguas, aparte de
la anterior, Contabilidad, Mecanografía, Tratados, Legislación Nacional y Derecho Diplomático. Actualmente, con tino, se da ingerencia a la Comisión de Personal del
Servicio Exterior y se amplía el reconocimiento de los grados académicos del aspirante,
como así se contempla en el siguiente precepto.

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Artículo 23: "La Comisión Consultiva considerará los grados académicos otorgados
por las escuelas, institutos y universidades reconocidos por la Ley, concediendo preferencia a los doctorados, maestrías y licenciaturas que otorguen las instituciones dedicadas a la enseñanza de ciencias politicas y sociales, relaciones internacionales, derecho, economía y filosofía y letras, que presenten los concursantes, apreciará los estudios que hayan hecho para obtenerlos y, de acuerdo con el Reglamento de esta Ley,
determinará los exámenes y tesis que deban presentar, excepto los de dos lenguas
extranjeras que serán obligatorias para todos".
El Artículo 24 dice: "El trabajo de la Comisión Consultiva de Ingreso concluirá
con dos informes escritos. En el primero, destinado al Secretario de Relaciones Exteriores, dará su opinión sobre los candidatos que se hayan destacado más, tanto por
sus estudios previos, como por los exámenes o tesis que hayan presentado ~n el concurso. En igualdad de condiciones, la Comisión deberá recomendar en pruner lugar
a los graduados en diplomacia y relaciones internacionales en las instituciones educativas de la República. En el segundo informe, destinado a la Comisión Personal del
Servicio Exterior, la Comisión Consultiva recomendará el mejor aprovechamiento que
a su criterio pueden tener en el trabajo de la Secretaría esos mismos candidatos aprobados.
El Artículo 25 establece: "Además de su preparación académica, el candidato deberá llenar los siguientes requisitos:
a). Ser mexicano por nacimiento, estar en ejerc1c10 de sus derechos políticos Y
civiles, ser menor de veinticinco años cuando sólo tengan el grado de bachiller, Y
de veintiocho si tiene uno superior. En casos excepcionales, a iuicio del Secretario
de Relaciones Exteriores, podrá dispensarse este requisito.
b). Comprobar buenos antecedentes y costumbres a satisfacción de la Secretaría
de Relaciones Exteriores.
c). Tener la aptitud física y mental que se requiere para el desempeño del cargo,
así como los antecedentes de moralidad indispensables para las funciones del Servicio
Exterior.
d). No pertenecer al estado eclesiástico, ni ser ministro de algún culto, ni miembro
de organizaciones contrarias a las instituciones de la República.
e). Que, en caso de ser casado, lo sea con cónyuge de nacionalidad mexicana por
nac1m1ento o naturalización."
Artículo 26: "Todos los candidatos admitidos para cubrir las plazas vacantes sujetas a concurso recibirán un nombramiento provisional de vicecónsul Y n~ serán c~nsiderados miembros regulares del Servicio Exterior, hasta que, transcurrido un a_no,
la Secretaría les comunique formalmente su nombramiento definitivo. Al cumplirse
este plazo, quienes ostentan los grados académicos o títulos profesionales, a qu~ se
refiere el artículo 23, pasarán a ser Terceros Secretarios o Cónsules de Cuarta, Siempre que satisfagan los requisitos de lealtad, eficiencia Y adecuada conducta"•
En este precepto se advierte inicialmente el nombramiento provisional de vicecónsul
por el térinino de un año.
El Capítulo III está referido a los ascensos.
El Artículo 27 dice: "Los ascensos de Vicecónsul a las .categorías superiores hasta
Cónsul Consejero o Ministro Consejero serán acordados
riguro~o escalafó~ previo
dictamen favorable de la Comisión de Personal del Serv1c10 Extenor, Y teruendo en
cuenta lo dispuesto en el artículo 26".

~º:

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�Artículo 28: "El Secretario de Relaciones Exteriores someterá a la consideración
del Presidente de la República, en ocasión de tenerse que cubrir una vacante de embajador o de cónsul general, los nombres y los antecedentes de los funcionarios de
carrera del Servicio Exterior que tengan una antigüedad de cinco años como ministros, o cónsules consejeros.
En el caso de que el Presidente de la República, en uso de las facultades que
le confiere el artículo 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
nombre embajador o cónsul general a uno de los funcionarios a que se refiere el
párrafo anterior, el funcionario así nombrado sólo podrá ser privado temporal o definitivamente de sus funciones, en los términos de los artículos 51, 52, 53 y 56 de la
presente Ley, o cuando, independientemente de su edad, tenga derecho a ser jubilado
con la cantidad máxima que le correspondería al cumplir los 65 años a que se refiere el artículo 59.
Lo dispuesto en el párrafo anterior no limita en forma alguna la facultad del
Presidente de la República para cambiar de adscripción al embajador o cónsul general, como juzgue que conviene a los intereses del país".
Artículo 29: "La Comisión de Personal propondrá los ascensos escalafonarios del
Servicio Exterior ajustándose a las siguientes antigüedades mínimas que no incluyen
el nombramiento provisional por un año a que se refiere el artículo 26:
a) De dos años como vicecónsul;
b) De tres años como Tercer Secretario o Cónsul de Cuarta;
c) De tres años como Segundo Secretario o Cónsul de Tercera;
d) De tres años como Primer Secretario o Cónsul de Segunda;
e) De cuatro años como Consejero o Cónsul de Primera;
f) Los casos de los Ministros Consejeros y Cónsules Consejeros se regirán por lo
dispuesto en el artículo 28".
El Artículo 30 dice: "Cumplidas, a juicio de la Comisión de Personal, las condiciones que establece el artículo 29, fundará sus dictámenes, teniendo en cuenta las
hojas de servicio u otros documentos fehacientes, de acuerdo con las siguientes prioridades:
l. Las pruebas de lealtad a México y de eficiencia en el servicio.
11. La conducta pública y privada.
III. Las mayores antigüedades:
a) dentro de la categoría, y
b) dentro del Servicio.
IV. La preparación intelectual comprobada por estudios hechos, artículos u obras
públicas y títulos académicos obtenidos con posterioridad al ingreso".
Artículo 31 : "La Comisión de Personal vigilará la diferencia entre la antigüedad
mínima necesaria para un ascenso y el tiempo real transcurrido sin concederlo. Cuando pase de un límite prudente, estudiará especialmente el caso para determinar ~i
el ascenso no ha sido concedido por un número insuficiente de plazas en la categoría
correspondiente o por méritos insuficientes para desempeñar el nuevo cargo. La Comisión, en uno y otro caso, presentará un informe especial para la decisión del Secretario de Relaciones Exteriores, haciendo las recomendaciones que estime pertinentes".

Artículo 32: "En caso de que haya vacante en una categoría, sin que en la inferior existan funcionarios que reúnan el requisito de la antigüedad mínima dentro

614

de la categoría, la Comisión propondrá al Secretario de Relaciones Exteriores reducir el plazo de dicha antigüedad mínima que según el artículo 29 sea necesaria para
el ascenso".
El Capítulo IV se refiere a la Comisión de Personal del Servicio Exterior.
En el Artículo 33 se establece: "La Comisión de Personal del Servicio Exterior, en
los términos de la presente Ley y su Reglamento, someterá a la aprobación del Secretario de Relaciones Exteriores recomendaciones para el ascenso, traslado, disponibilidad, retiro, medidas disciplinarias y casos excepcionales de licencias y vacaciones de
los miembros de carrera y de los empleados del Servicio Exterior.
Por lo que toca a los que estén prestando sus servicios en el extranjero, la Comisión
aportará datos para que la Secretaría de Hacienda fije tasas de sobresueldo por carestía de vida, que deban ser concedidas, y someterá recomendaciones para que la
Secretaría de Relaciones Exteriores determine aquellas zonas que deban ser consideradas corno insalubres, únicamente para los efectos de cómputo doble de tiempo de
servicios de los funcionarios del Servicio Exterior, mientras duren ahí comisionados".
Esta es una innovación introducida por la Ley vigente, la que indudablemente beneficia a los funcionarios y empleados de nuestro Servicio Exterior, si se observa su
contenido.
El Artículo 34 dice: "La Comisión de Personal vigilará que el trabajo de los empleados y funcionarios del Servicio Exterior en el extranjero y en la Secretaría de
Relaciones Exteriores se ajuste a una rotación continua. Para tal efecto, procurará
que no permanezcan más de cinco años consecutivos en el extranjero ni tampoco en
la Secretaría, y con ese propósito dará oportuno aviso escrito al Secretario de Relaciones Exteriores del vencimiento de esos plazos máximos para que éste ordene los
traslados necesarios.
El Secretario de Relaciones Exteriores, tomando en cuenta las conveniencias del
Servicio y oyendo la opinión del titular de la misión o dependencia de la Secretaría,
podrá por excepción prorrogar una vez, hasta por dos años, la permanencia del
funcionario o empleado en la adscripción de que se trate".
Artículo 35: "La Comisión desempeñará asimismo funciones de organización y
consulta en lo relativo al ingreso al Servicio Exterior, de acuerdo con la presente Ley
y su Reglamento".
Artículo 36: "La Comisión de Personal del Servicio Exterior estará formada por
un presidente, que será uno de los subsecretarios de Relaciones Exteriores, a quien
suplirá en sus faltas temporales el Oficial Mayor, y por los Directores Generales de
los Servicios Diplomáúco y Consular y de Cuenta y Administración. Otros directores
generales concurrirán a las reuniones donde se traten casos de personal que afecten
directamente al trabajo de sus respectivas direcciones".
Artículo 37: "La Comisión de Personal podrá pedir informes verbales o escritos
a cualquier Dirección General de la Secretaria para el mejor desempeño de sus funciones y examinará las proposiciones que le hagan los directores generales".
Artículo 38: "La Comisión de Personal formulará su propio Reglamento interno sometiéndolo a la aprobación del titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores".
El Capítulo V habla "De los Derechos y Prestaciones que Corresponden a los Miembros del Servicio Exterior.
El Artículo 39 ordena: "Los funcionarios y empicados del Servicio Exterior gozarán
de los siguientes derechos y prestaciones:

615

�l. Conservar, para los efectos civiles y políticos, su residencia legal y su domicilio
en la República Mexicana.
11. Importar y exportar, libre del pago de impuestos aduanales, sus equipajes y objetos de menaje de casa cuando salgan comisionados al extranjero o regresen al país
por término de su comisión o por estar en disponibilidad.
La misma exención podrá aplicarse a los automóviles pertenecientes a los expresados
funcionarios y empleados de acuerdo con las normas que fije el Reglamento de esta

Ley.
111. Las autoridades competentes reconocerán la validez de los estudios certificados
de educación primaria, secundaria, de bachillerato o sus equivalentes, cursados en el
extranjero por los empleados, y los hijos de éstos y de los funcionarios del Servicio
Exterior, observando, en su caso, lo previsto en la fracción IV del artículo 31 en relación con el 34 de la Ley Orgánica de la Educación Pública.
En los casos en que no hubieren terminado en el extranjero los estudios necesarios
para obtener el diploma o el grado correspondiente, las autoridades educativas, con
arreglo a las disposiciones legales invocadas, revalidarán los mismos en forma tal que
los interesados puedan proseguir en el grado escolar equivalente del sistema educativo
nacional, en la medida en que la preparación obtenida lo permita.
IV. De todas las prestaciones que establecen la presente Ley y la Ley del Instituto
de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado. Un reglamento
determinará la forma en que los funcionarios y empleados del Servicio Exterior radicados en el extranjero recibirán aquellas prestaciones de las que, por razones de
hecho, no han venido disfrutando.
V. De las vacaciones, licencias, compensaciones en los términos de la presente Ley
y su Reglamento".
Artículo 40: "Los miembros del Servicio Exterior comisionados en el extranjero
gozarán de 30 días de vacaciones al año.
Cuando el interesado disfrute de sus vacaciones en la República, se aumentará al
tiempo de las mismas el necesario, a juicio de la Secretaría, para trasladarse del país
donde estuviera comisionado a la ciudad de México y regresar al lugar de su adscripción".
Artículo 41 : "La Secretaría de Relaciones Exteriores cubrirá a los miembros del Servicio Exterior el importe de los pasajes de venida a México y regreso a su adscripción en
vacaciones, cuando no hayan podido venir al país en tres años, por causas ajenas a
su voluntad.
Los funcionarios y empleados del Servicio Exterior podrán acumular vacaciones hasta
por 60 días siempre que las utilicen para venir a México y sólo en este caso tendrán
derecho a que se les cubra el importe de los pasajes a que se refiere el párrafo
anterior".
Artículo 42: "En los casos de enfermedad debidamente comprobada, la Secretaría
de Relaciones Exteriores podrá conceder a los miembros del Servicio Exterior licenc~a hasta por, dos meses con goce íntegro de sueldo; dos más con medio sueldo y dos
sm sueldo.
A las mujeres se les concederán tres meses de licencia con goce íntegro de sueldo,
uno antes del alumbramiento y dos después. Igualmente la Secretaría podrá conceder
licencias por cualquier otra causa justificada, hasta por seis meses sin goce de sueldo".
Artículo 43: "Los jefes de misión y de las representaciones consulares o los funcionarios encargados de las mismas podrán conceder, en casos de urgencia compro-

bable y dando aviso a la Secretaría de Relaciones Exteriores, licencia económica con
goce de sueldo al personal a sus órdenes, hasta por el término de quince días, de
acuerdo con lo establecido en el Reglamento. Los cónsules generales tendrán la misma facultad respecto de los titulares o encargados de las oficinas de su jurisdicción.
Los períodos de estas licencias económicas serán deducidos del número de días
de vacaciones a los que el miembro del Servicio tuviere derecho conforme al artículo 40".
Artículo 44: "La licencia económica de que deseen hacer uso los jefes de misión
y los cónsules generales, deberán solicitarla a la Secretaría de Relaciones Exteriores
indicando el sitio en donde se propongan hacer uso de la misma".
'
El Capítulo VI se refiere a los Sueldos, Viáticos y Gastos de Representaci6n e

Instalaci6n.
Artículo 45: "Los funcionarios y empleados del Servicio Exterior disfrutarán de
los sueldos, gastos de representación, viáticos y demás remuneraciones que se les asignen de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación.
Los gastos de orden social y de sostenimiento corresponden a la Misión o, en su
caso, a la representación consular, y no a los titulares de ellas; éstos, o los encargados de las misiones o de los consulados, darán cuenta de las erogaciones efectuadas
en los términos que determine la Secretaría de Relaciones Exteriores".
Artículo 46: "Los funcionarios que con motivo de la ausencia del Jefe de Misión
o del Titular de un consulado queden acreditados, respectivamente, como encargados
de negocios, o como encargados de la representación consular, recibirán como sobresueldo una cantidad igual a la mitad de su sueldo y gastos de representación siempre
que duren en su encargo más de 30 días; a menos que otras disposiciones legales
consignen condiciones más favorables, en cuyo caso se aplicarán dichas disposiciones".
Artículo 47: "Los funcionarios del Servicio Exterior, y los familiares que dependan directamente de ellos en lo económico, tendrán derecho a pasajes por la vía
más rápida y, asimismo, derecho al transporte de su menaje de casa cuando sean trasladados para residir en una nueva adscripción".
Artículo 48: "Los funcionarios o empleados del Servicio Exterior que sean nombrados para ocupar un puesto en el extranjero, o trasladados a otro lugar, o llamados
del extranjero a prestar sus servicios en la Secretaría, tendrán derecho a gastos de
instalación que se ministrarán en la siguiente proporción, del total de sus percepciones
mensuales en el extranjero:
a) El equivalente a un mes y medio, para los empleados del Servicio Exterior;
b) El equivalente a un mes, para los funcionarios de la rama consular y para los
de la rama diplomática comprendidos en las categorías de tercer secretario a ministro
consejero;
c) El equivalente a medio mes, para los embajadores.
El Capítulo VII nos habla De la Separaci6n y Disponibilidad.
El Artículo 49 dice: "Los embajadores y cónsules generales podrán ser cambiados
libremente y removidos de su puesto por el Presidente de la República salvo lo dispuesto en el artículo 28".
Anículo 50: "Los funcionarios y empleados del Servicio Exterior podrán ser removidos de sus cargos ya sea temporalmente por medio de suspensión o en forma
definitiva por cese o destitución".
Artículo 51 : "Son motivo de suspensión de empleo sin goce de sueldo por el tiempo
que fije el Reglamento:

617
616

�l. Ausencia de la oficina por más de tres días hábiles, sin causa debidamente justificada.
11. Morosidad manifiesta y comprobada en el desempeño de sus obligaciones oficiales.
111. Desobediencia a las instrucciones del jefe superior.
IV. Estar sujeto a proceso penal.
V. Habitual incumplimiento de los compromisos económicos contraídos".
Artículo 52: "Son motivo de cese a juicio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, y tomando en consideración los antecedentes que consten en la hoja de servicio
del interesado y las circunstancias que en cada caso concurran:
l. Desatención comprobada de bs obligaciones y prohibiciones impuestas en los artículos 13, 14, 15 y 16 de esta Ley.
11. Mala conducta pública.
III. Abandono del empleo en los términos que fija el Reglamento.
IV. Ineptitud comprobada en el desempeño de las funciones básicas de ambas ramas del Ser..-icio Exterior.
V. Desobediencia deliberada o reiterada a las instrucciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores".
Artículo 53: "Son motivo de destitución:
l. Deslealtad al país o a ms instituciones.
11. Sentencia dictada en forma condenatoria por delito intencional.
III. Uso ilícito, o con fines de pro...echo personal, de las franquicias aduanales, postales y de correos diplomáticos o de las inmunidades y privilegios inherentes al cargo.
IV. Cualquier falta que la Secretaría &lt;le Relaciones Exteriores califique de extrema
gravedad".
Artículo 54: "La suspensión podrá ser acordada de modo discrecional por el Secretario de Relaciones Exteriores. El cese y la destitución serán acordados por el propio
funcionario en los términos de la presente Ley pero el interesado tendrá derecho
a ser oído, según el procedimiento que fije el Reglamento".
Artículo 55: "Los funcionarios y empleados que hayan sido destituidos o cesados
de sus puestos quedaran inhabilitados para reingresar al Servicio Exterior".
Artículo 56: "Los funcionarios y cmple:idos del Servicio quedarán en disponibilidad por un plazo máximo de tres años:
J. A solicitud del interesado.
JI. Por resolución del Secretario de Rcl,1cioncs Exteriores.
La disponibilidad da derecho a los funcionarios, y en su caso a los empleados del
Servicio Exterior, a ser designados para ocupar una vacante de la misma categoría
del último puesto desempeñado dentro del Servicio, de acuerdo con las equivalencias
que fija el artículo 11".
Artículo 57: "Para tener derecho a disponibilidad, de acuerdo con la fracción I
del artículo anterior, es necesario que el funcionario o empleado que la solicite haya
prestado sus servicios por lo menos durante cinco años en el Servicio Exterior. La
disponibilidad se concederá siempre que lo pennitan las labores del Servicio".
Artículo 58: "Durante la disponibilidad, los func:onarios y empleados del Servicio
Exterior no podrán tener ascenso alguno. Si la disponibilidad es solicitada por el
interesado no podrá computarse su duración para los efectos de esta Ley. Si es acordada por la Secretaría de Relaciones Exteriores, además de la prerrogativa que concede el artículo 56, el interesado tendrá derecho a que se compute su duración
para los efectos legales".

618

Artículo 59: "Es causa de retiro forzoso de los miembros de carrera del Servicio
Exterior cumplir los 65 años de edad, salvo que el Presidente de la República, mediante acuerdo escrito, resuelva seguir utilizando los servicios del interesado.
Cuando el funcionario que deba ser retirado tenga derecho a pensión no se hará
efectivo el retiro sino cuando la autoridad correspondiente haya acordado favorablemente dicha pensión".
Artículo 60: "Los miembros del Servicio Exterior que se encuentren en el extranjero, al quedar separados definitivamente del servicio por cualquier causa, tendrán
derecho al importe de los pasajes y del transporte de su menaje de casa siempre que
lo empleen, de acuerdo con el Reglamento de esta Ley, para regresar a la R epública".
El capítulo VIII se refiere a las Compensaciones y Pensiones.
Artículo 61: "Los miembros del Servicio Exterior que dejaren el serv1c10 por
causa que no sea el cese o la destitución recibirán por una sola vez, como compensación por cada año de sl'rvicios, el importe correspondimte a un mes del último
sueldo que hubieren disfrutado, pudiendo acumular hasta doce meses. Se deducirán
los períodos de suspensión y de licencias, salvo las economías que se concedan a cuenta
de vacaciones".
En caso de fallecimiento la compensación se entregará a los familiares que dependieran económicamente de él, en la forma y condiciones que determine el Reglamento".
Artículo 62: "El derecho a la compensación que establece el artículo anterior prescribe a los doce meses contados desde la fecha en que el funcionario o empleados
deje de pertenecer al Servicio.
No se iniciará el cómputo de la prescripción en los casos de los funcionarios y
empicados del Servicio Exterior que sean comisionados en la Secretaría de Relaciones
Exteriores con una categoría distinta de las que señala el artículo 9 de la presente
Ley. Si, al término de su comisión, regresan al Servicio Exterior, se aplicará lo dispuesto en el párrafo primero del artículo 61. De lo contrario, recibirán la cantidad
a la que hubieran tenido derecho antes de ser comisionados en dicha dependencia del
Ejecutivo.
Tampoco se iniciará el cómputo de la prescripción cuando el funcionario o empleado -previo dictamen médico- se encuentrr físicamente incapacitado para reclamarla, salvo lo dispuesto en el artículo 1166 del nuevo Código Civil para el Distrito
y Territorios Federales".
Artículo 63: "Los gastos de funerales de los miembros del Servicio Exterior fallecido~
en el extranjero serán por cuenta del Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos".
Artículo 64: "La jubilación de los miembros del Servicio Exterior que presten sus
servicios en el extranjero se basará en las disposiciones del artículo 14 de la Ley del
Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.
En el caso del personal que se encuentre comisionado en la Secretaría de Relaciones Exteriores y no reciba compensación ni sobresueldo, si anteriormente prestó sus
servicios en el extranjero por lo menos durante cinco años consecutivos, podrá acogerse al beneficio a que se refiere el párrafo anterior, siempre que cubra las cuotas correspondientes como si estuviera comisionado en el extranjero".

•
619

�A continuación exponemos los artículos transitorios de la presente Ley.
Artículo lo. "Esta Ley entrará en vigor en la fecha de su publicación en el Diario
Oficial".
Artículo 2o. "Se abroga la Ley del Servicio Exterior Orgánica del Cuerpo Diplomático y Consular Mexicano, de 25 de enero de 1934, y las demás disposiciones que
se opongan a esta Ley".
Artículo 3o. "Para que pueda efectuarse la asimilación de que habla el artículo 18
será necesario que los funcionarios que hubieren ingresado al Servicio Exterior con
anterioridad a la vigilancia de esta Ley, y conforme al artículo 80. de la Ley de 1934,
comprueben, en los términos de los artículos 80. y 120. de aquella Ley, su capacidad
y su competencia, presentando el examen de las materias que fija el Reglamento de
la Ley de 1934, a más tardar un año después de la entrada en vigor del presente
ordenamiento".
Artículo 4o. "Por lo que respecta a los funcionarios del Servicio Exterior que ingresaron al Servicio de acuerdo con el artículo 80. de la Ley del 25 de enero de 1934
y no han regularizado su situación y deseen hacerlo de acuerdo con el artículo 3o.
transitorio de la presente Ley, podrán presentar los diplomas o grados de educación
primaria, secundaria, bachillerato o sus equivalentes obtenidos en el extranjero, en
cuyo caso se les aplicarán las disposiciones del artículo 39".
Artículo So. "Los funcionarios y empicados del Servicio Exterior que al entrar en
vigor esta Ley tuviesen ya una antigüedad mayor que la que fija el artículo 34 en
su actual adscripción podrán permanecer en ella durante dos años más, sin perjuicio
de la facultad excepcional que concede al Secretario de Relaciones Exteriores la parte
final del propio artículo".
Artículo 60. "Los funcionarios de carrera, que hubiesen ingresado al Servicio de
acuerdo con las disposiciones de leyes vigentes con anterioridad a ésta, tendrán las
mismas prerrogativas y serán en todo asimilados a los que ingresen conforme a esta
Ley, constituyendo ambos el personal de carrera de que habla el artículo 18, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 3o. transitorio".
Artículo 7o. "La Comisión de Personal del Servicio Exterior, prevista en el capítulo IV, quedará facultada para someter al acuerdo del Secretario de Relaciones
Exteriores todas las medidas y resoluciones que requiera la plena aplicación de esta
Ley y su Reglamento, tomando en cuenta los derechos legalmente adquiridos por el
actual personal del Servicio Exterior".
Artículo 80. "Las disposiciones de esta Ley que signifiquen prestaciones económicas superiores a las que en la actualidad se conceden a los funcionarios y empleados
del Servicio Exterior entrarán en vigor cuando se promulgue un reglamento especial
refrendado por la Secretaría de Hacienda".
Artículo 9o. "Las disposiciones de los artículos 61 y 62 de la presente Ley se aplicarán a los funcionarios y empleados del Servicio Exterior que actualmente prestan
sus servicios en la Secretaría de Relaciones Exteriores o a los familiares de los que
hubieren fallecido si dependían económicamente de ellos y no recibieron la compensación dentro del plazo de un año que señala el artículo 41 de la Ley del 30 de enero
de 1934".

620

Q_c_ho .figlos de P.oesía catalana. Antología
bilmgue. Selección y prólogo de J. M.
~ASTELLET y ]OAQUIM MoLAs. (Col. El
libro de bols1ll0, No. 216). Alianza Editorial. Madrid, 1969, pp. 548.
ALGUNOS DE LOS ASPECTOS más interesantes -y más desconocidos para los lectores de habla hispánica-, de la literatur~ de la Península Ibérica, es el correspondiente a Cataluña. Por su especial situación .geográfica y sobre todo por su detenrunada situación histórica, ha sido la
productora de manifestaciones que no siguen fielmente los cánones españoles sino que se aventuran por caminos "separatistas" hacia una Europa sin censura.
Incluso en algunos casos ( la literatura
del absurdo, entre otros), han llegado a
formar una vanguadia cuya secuela es
apreciada en España tiempo después.
Por desgracia, la mayor parte de la
obra literaria de los catalanes no ha
sido traducida al castellano sino en forma parcial. De aquí que cuando esto
llega a realizarse, el producto ofrece una
novedad a despecho de la época productora.
J. M. Castellet y Joaquim Molas han
reunido en la presente Antología a casi
un centenar de autores, algunos de cuyos nombres no ha recogido la historia
de los hombres. Siete siglos de producción han sido agrupados por los antologistas en dos partes principales. La primera, abarca "La Edad Media", "El Siglo
de Oro" y "Del Renacimiento al Neoclasicismo". La Segunda, "Del Romanticismo al Modernismo" y "La Poesía
Contemporánea".
Uno de los méritos de la edición, es
su carácter de bilingüe. Si traducir siempre ha implicado la dificultad de conservar el espíritu del traducido sin que
el traductor lo amengüe ni cobije con
propios reflejos, mucho más lo ha sido
cuando de poesía se trata. La forma,
en este caso, es a veces tan importante
como el fondo. La exactitud de una
palabra, de un giro, de una frase, puede
implicar ritmos y universos poéticos cuya visión se pierde en otro idioma. Y
no se habla aquí ni se considera el resultado de amables versificaciones cuyas
versiones de otros autores son todo menos la obra que tratan de dar a conocer.
Los poetas catalanes nos son presentados
en su lengua original junto a sus correspondientes "versiones literales que facilitarán la lectura de los poemas en

catalán a los lectores poco habituados
en esta lengua".
El fundamental problema de todas las
antologías, el cupo, impuso a Castellet
y Molas el sacrificio de la selección. Pero
considerando que "la presente antología
es una muestra breve de lo que ha sido
y es, la historia de la poesía catalana"'
queda justificado el que adviertan: "He~
mos sacrificado voluntariamente autores
y obras -o hemos ofrecido sólo fragmentos de poemas largos- de una selección que, en un principio, era mucho
más amplia, para hacer posible la edición bilingüe de los textos hecho ,;¡ue
nos ha parecido absolutam~nte necesarioº.

La misma motivación y el haber funcionado con un criterio de carácter estético, produjo un conjunto antologado
de producción "circunscrito a la estrictamente lírica". Y por lo mismo "la
selección no da u'na idea satisfa~toria
de la frecuencia de los géneros y de
sus despliegues formales en diversas épocas". Afortunadamente ello no fue obstáculo para "dar entrada a algunos textos inéditos o desconocidos" que desde luego, enriquecen la selección. '
El Prólogo de la misma ha sido dedicado a hacer una sucinta historia de
"la aventura de fa poesía catalana" tomando como base las secciones establecidas en el ya reseñado Indice. No se
limita a hablar de los antologados sino
que, meritoriamente, se limita a destacarlos dentro del marco sociocultural que
los produjeron.
. La edición ofrece, además, un atractivo no meramente literario sino lingüístico. Al igual que "en los mismos inicios de la literatura escrita en lengua
romance nos encontramos con una situación singular ya que, a diferencia de
lo que sucede en otras áreas culturales
europeas [la literatura catalana] utiliza
para la creación lírica una lengua extranjera aunque filológica, geográfica y
políticamente próxima, como es el provenzal trovadoresco, mientras que para
la creación en prosa -narrativa, historiografía, filosofía, etc.- usa la lengua
cotidiana, es decir, la catalana. Algo
parecido, en suma, a lo que ocurre en
el área cultural castellana con Alfonso
el Sabio, que se sirve del gallego para
la lírica y del castellano para la prosa".
"Ocho siglos de poesía catalana" es
una digna obra de divulgación que hace
lamentar los problemas de selección y

621

�el voluntario olvido de la "riquísima tradición popular, tanto la º?I c~mo la
de cordel" así como la no mclus1ón de
poetas nacidos después de 1922 y entre
quienes existen algunos _de los yalor~s más
destacados del movimiento literano español contemporáneo. Pero, como advierten J. M. Castellet y Joaquim Molas,
"Para el lector no especializado nuestra
selección ofrece los textos mínimos indispensables para una iniciación a la poesía castellana". Y eso lo logran.
Ju.-\N JosÉ G.-\RCÍ.-\GÓMEZ
FUENTES C.-\RLOS. El Tuerto es rey. Ed.
Joaquln Mortiz. México, 1970.
RECIENTEMENTE L.-\ editorial Joaquln
Mortiz, ha publicado una nue~a obra
de teatro de Carlos Fuentes titulada:
El Tuerto es Rey. El libro está dividido
en dos partes precedidas de un prólogo
que resume las constantes fundamentales de la problemática que se plantea.
El Tuerto es Rey, es la ~istoria de
dos personajes ciegos que vJVen encerrados en una vieja casa. Cada uno
-Donata y su criado, el Duque-, cree
que él es el ciego y que el otro puede
ver La acción avanza hasta que se van
da~do cuenta ambos de su similar estado.
En principio, son dos los pe:5onajes
que intervienen - Donata y su criado, el
Duque-. Cada uno tiene varias c~tegorías, es decir, se desenvuelve en diferentes facetas, mostrando en cada una,
una personalidad distinta: D?nata es esposa, amante, hermana, mu1er; el Duque es criado, esposo, herma~o, santo,
tirano. Estas diferentes categon~ se corresponden, es algo muy parecido a lo
que se plantea Salvador Ehzondo cr:i Farabeuf manejando a los penonaJes a
base de proyecciones.
Hay referencia a un personaje om~ipotente Creador de todo, del texto mismo. R~prcsenta al Señor, a Dios. Es el
punto de unión entr~ Donata y el Duque-criado. Es a quien se le reprocha
el haberlos dejado en tal estado de abandono. Se siente un grito agudo al Creador, quizá con el fin de acentuar la ~alta
de f;J no sólo en Donata y su cnado
sino ~n la humanidad. "El Señor ta~bién es culpable del pecado de sus criaturas y de ahl que lo condenen l?s guerrilleros barbudos. U na condenación gut'
no es moral sino ontológica. Lo condenan

622

por estar en su casa y al mismo tiempo
por no estar en ella".
.
Fuentes juega con la problcmáuca,
con el mito. Se puede ver en los pe~sonajes una estrecha relación con M~miliano y Carlota;_ que puede pa._sar madvertida en la pnmera lectura s1 no .se
detiene en )os detalles significativos. Como un ejemplo clave se puede ver la
siguiente cita:
Donata
.
Yo tengo Mi recuerdo, Mi baile, M1
encuentro, Mios . ..
Duque
.
Ahora estamos Juntos. La memoria
será un presagio.
Donata
Yo bajé por la escalerilla_de_ un barco al patio de un palacio Junto al
muelle.
(El Duque toma la mano de Donata,
la conduce arriba, al círculo negro).
Había un esplendor enervante en el
aire del Golio de México. Todos voltearon a verme.
Duque
Eras la Reina.
(Donata aprieta las tijeras entre los
pechos).
Donata
Pisaba la tierra extraña. Era distinta.
Duque
Lo diferente siempre vence. Aunque
sea por poco tiempo.
Donata
.
Nos esperaban. La . memoria _nos
anunciaba. La muJer extranJera
guiando al hombre barbado.
Duque
No basta recordar cómo empezó.
Tenemos que saber cómo tenni~6.
(Donata se inclina hacia los penódicos regados) .
Donata
º6dº
Quizá venga en los pen 1cos.
Duque
Siéntate. Recorta todo lo que se refiere al caso.
(Donata se sienta e~ el cent~. del
círculo negro y comienza a tlJere•
tear periódicos).
Donata
Editorial: causas de la caída del imperio ...
Duque
No, no ...
Donata
Sección botánica. Sobre la tristeza
de los árboles nocturnos.

Duqut
Eso no, busca bien, sigue adelante ...
(El Duque continúa negando mientras ella habla) .
Donata
Aviso de ocasión. Turista rubio busca muchacha local conozca lengua
y costumbres para guiarlo ... Actividad financiera: el doblón español
vale tres cocos, el schilling austríaco
se estabilizó en doce gramos de pólvora, la paridad del dólar: doscientos guerrilleros fueron sacrificados en la cima de la pirámide ...
Necrología: Querétaro, 9 de junio,
France Prcsse. Ayer, al alba, el P.C·
lotón de fusilamiento ... Sociales y
personales: los médicos, después de
exhaustivas consultas, decidieron que
la señora está loca y debe ser encerrada para siempre en un castillo ...
Sección de preguntas y respuestas:
¿ Por qué no regresas?
El mito funciona alrededor de esos dos
personajes históricos. que desnudan sus
almas mostrando diferentes valencias de
su imbricada personalidad.
En El Tuerto es Rey, las acotaciones
representan un aspecto muy importante
porque mientras que dentro de la casa
se respira un ambiente tenso, de complicada problemática; afuera, es un mundo externo distinto y a la vez igual, donde hay ruidos de tráfico, de aviones, etc-.
El libro resume una problemática universal planteada hábilmente en un género no experimentado antes por Fuentes.
Fuentes ante el teatro presenta una actitud renovada e interesante que esperamos, siga cultivando c-on los mismos
resultados.
FmEL CuÁvEz P.
ANTONIO PoMP.-\ v PowP.-\. Orígenes de
la Independencia Mexicana. (Ensayo Histórico). Ediciones del Banco Industrial
de Jalisco, S. A. Guadalajara, 1970,
154 pp.
Por el Lic. ALBERTO G.-\RCÍ.-\ G6wez

LA OENTILEZ.-\ DEL M.-\ESTRO Antonio
Pompa y Pompa puso en nuestras manos
su más reciente obra: Orígenes de la
Independencia Mexicana (Ensayo Histórico), la que fuera premiada con medalla de oro por el H. Ayuntamiento de

la ciudad de Guadalajara, Jal., pre,·io
dictamen del Jurado para el ensayo histórico en el certamen septembrino de
1970.
A la ya fecunda e incantable labor,
manifestada en múltiples estudios y libros, el ameritado maestro erudito investigador y escritor mcxic~no don Antonio Pompa y Pompa, nos p~nta un
~bro cuyo contenido resulta del mayor
mterés en este su ensayo socio-histórico
y filosófico de las grandes realidades que
constituyeron el antecedente de la Independencia de México.
En el Umbral, el maestro Pompa y
Pompa nos habla de que "El Fenómeno
social de la Independencia política entre
México y España, iniciado francamente
en septiembre del año 1810, es uno de
los más interesantes de nuestra historia
nacional, pues sus variados aspectos y sus
múltiples in!luencias, lo hacen singular,
y por lo mismo acreedor a un estudio
critico que lo manifieste en su crudo realismo, sin los tapujos con que hasta nuestros días se ha presentado en la Historia,
que han hecho de él en mucho una apología patriotera.
No es nuestro propósito -agregaromper del todo y por prejuicios con la
tradición histórica conocida, sino analizarla y depurarla dentro del sentido moderno que nos dan las ciencias historiográficas, sin la coacción del caudillo que
la patrocina o el error ideológico que la
encauza, y con el único fin de estudiarla
en sana critica, a ser posible en las fuentes históricas del fenómeno, quizás el de
mayor trascendencia dentro de nuestra
historia moderna, emprendemos la obra
para utilidad de quienes quieran servir
a nuestra Nación conociéndola mejor.
Dos tendencias --establece el maestro
Pompa y Pompa- se han manifestado
siempre con relación a este acontecimiento de la independencia política entre México y España: una, la que nombraremos liberal, favorable en todo este hecho
que lo considera epopc-ya de un pueblo
oprimido que rompi6 sus cadenas en
una aurora, a la vez de libertad, mando
estaba por concluir el período de tres
siglos nefastos de aprobiosa dominación;
otra, la que llamaremos conservadora, expone un sentido diametralmente opuesto,
pues analiza y juzga que la dominación
española en México deberla haberse prolongado en beneficio de las posesiones
ibéricas en ultramar.
Una y otra -aclara el escritor- adolecen de un fundamental error de apre-

623

�ciaci6n, muy justificado en el sistema
que por varios lustros priv6 en los estudios históricos en México, pues la mayoria de los escritores en esa materia tan
sólo hacían alegatos en defensa o ataque
a la ideología política que sustentaban
o simplemente como narradores de episodios, en ocasiones frecuentes con ribetes
de leyenda, en una prolongada crónica
político-militar; la investigaci6n en las
fuentes documentales era nula y el análisis de los fenómenos como el económico, se intentaba únicamente para satisfacci6n marxista del materialismo histórico en el siglo XIX, sin que el historiógrafo tuviese en cuenta: concepciones
filosóficas y doctrinas religiosas o políticas con sus relaciones extranjeras, que
hacían virar el pensamiento nacional, ignorando a la vez la influencia de la
civilización exterior que intervenía hasta
en las rudimentarias manifestaciones de
nuestra cultura y vida social ... "
Esta parte del Umbral nos permite
adentrarnos por primera vez en un mundo desconocido, el que si ha sido entrevisto por los eruditos, ciertamente los no
eruditos, desconocíamos la serie de hechos, hombres, instituciones en juego, corrientes filosóficas, aspectos sociológicos y
aspectos revolucionarios del por todos
conceptos fundamental origen de nuestra
Independencia. Este libro abre y descorre --debidamente fundado--, el velo que
cubría nuestra tradición histórica, la que,
como el autor lo dice, hay que analizarla y depurarla dentro del sentido moderno que nos dan las ciencias historiográficas. Esto es, a la luz de la técnica
historiográfica moderna para descubrir las
causas y poder apreciar el vasto escenario
en donde tuvieron lugar los acontecimientos determinantes y determinados del
hecho que permitiría la liberación política del Pueblo Mexicano.
De acuerdo con el indice, la obra se
divide en los siguientes capltulos: l. Teorla y Sentido Revolucionario; U. Doctrina Mística, Método; 111. Causas Político-Económicas; IV. Industrialismo; V.
Sociedades Secretas; VI. Preliminares de
la Acción Masónica; VII. En Plena Agitación Revolucionaria; VIII. Efectos de
la Revolución Francesa en el estado político y social de Nueva España; IX. Napoleón Bonaparte en la agitación revolucionaria; X. Las Instituciones de Napole6n Bonaparte; XI. Pitt y Miranda;
XII. Acción del Imperialismo Anglosajón; XIII. El Gran Mito; XIV. Una

624

Institución Ofensiva e Irresponsable; XV.
La Independencia se Conquistó en el
Mar; XVI. El Criollo en el Movimiento
Emancipador; XVII. El Mestizo en los
Orígenes de la Independencia Americana;
XVIII. La "Modernidad" en los Orlgenes de la Independencia; XIX. Los
Jesuitas y la Conciencia Nacional; XX.
Actitud de la Iglesia Católica frente al
Movimiento Emancipador; XXI. La Revolución Literaria y el Despotismo Ilustrado; XXII. Efectos de la Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica en el Movimiento Emancipador de
Nueva España; XXIII. Nueva España se
desvincula de su Metr6poli; XXIV. La
Conspiración (1) ; XXV. La Conspiración ( 11) ; XXVI. El Caudillo ( I) ;
XXVII. El Caudillo (II); Consideración
Final; Apéndice (I); Apéndice (II).
Complementan la bien documentada
obra del maestro Antonio Pompa y Pompa y su apasionante relación, interesantes
y bien dispuestos apéndices, tales como
la reproducción del primer peri6dico insurgente, dispuesto por Hidalgo; ~¡ segundo periódico insurgente denominado
Ilustrador Americano; la Réplica al P.eriodismo insurgente; la famosa carta dirigida a los Españoles Americanos, de don
Juan Pablo Viscardo y ~uzmán y. otros
documentos de no menor unportanc1a.
Por todos conceptos es muy loable el
esfuerzo realizado por el maestro Pompa
y Pompa en esta obra que viene !l establecer el inicio de una nueva actitud:
esto es el inicio al conocimiento verdadero d~ nuestro pasado histórico, así como de los elementos filosóficos, doctrinales ideológicos y de toda lndole que
habrlan de hacer el crisol de donde surgiera México.
Lic. ALBERTO GARCÍA G61t1Ez
WoMACK JR. JoHN, Zapata y la Revoluci6n Mexicana. Siglo Veintiuno, S. A.
Tercera Edición México, D. F. 1970.
OBTENER EL DOCTORADO en una ciencia
tiene obligatoriamente dos antecedentes
de suma importancia: primero, el haberse concentrado como mínimo ocho años
en el estudio y profundización de la materia, y segundo, el tener en muy alta
estima las finalidades del estudio del cual
se hace responsable. Tal es el caso de
John Womack Jr., profesor de historia
latinoamericana en la Universidad de
Harvard.

Su doctorado en historia lo hizo en
Emiliano Zapata
and the Revoluticm in Morelos, 19101920. Al paso de algunos años más el
doctor Womack entrega para la historia
de nuestro país una sólida obra que tiene el particular mérito de ser producto
de un intelectual extranjero que es conocedor y sincero amigo de las raíces históricas de nuestro pueblo.
Zapata y la Revoluci6n Mexicana es
una obra completamente documentada
que logra el objetivo de presentamos un
Zapata producto de todas las vicisitudes
seculares del campesino mexicano desde
la época de la Colonia hasta la Revolución de 1910 y sus consecuencias. El ser
y la conciencia que forman el hombre
que se llamó Emiliano Zapata, aparecen
ante el lector, como producto de la razón que forman el sudor de siglos y el
apego a un pedazo de tierra comunal.
Womack hace las siguientes declaraciones en el prefacio de su obra: "este
es un libro acerca de unos campesinos
q~e no qu~rlan cambiar y que, por eso
rrusmo h1c1eron una revolución. Nunca
i'!laginaron un destino tan singular. Lloviera o tronase, llegaran agitadores de
fuera o noticias de tierras prometidas
fuera de su lugar, lo único que querlan
era permanecer en sus pueblos y aldeas
puesto que en ellos habían crecido y e~
ellos, sus antepasados, por centenas de
años: en ese diminuto estado de Morelos
del centro sur de México ... Zapata ocupa un lugar destacadísimo en estas páginas no porque él mismo tratase de llamar la at~nción sobre sí, sino porque
los campesinos de Morelos lo hicieron su
jefe y constantemente acudieron a él P.ªra _que los guiara y porque otros campesinos de la República hicieron de él
su paladín".
La o~ra no es épica ni panegírica, por
tal motivo no descansa en inflar tal o
cual acontecimiento o en estimar con
insistencia determinados rasgos del personaje central. Se trata de una impresionante narraci6n que pasa por todos los
veri~uetos del estado de Morelos, que va
y viene por los caminos que lo unen
con la ciudad de México y los demis
crntros de la Revolución Mexicana. En
esa narración y por esos caminos desfilan una y otra vez todos los personajes
que tuvieron qué ver para que los campesinos de Morelos se hicieran zapatistas,
y todos los que desde fuera o desde dentro de ese estado los apoyaron y combatieron, los traicionaron y los fusilaron.

1965. Su tesis fue:

En el transcurso de diez años una Revolución explota, toma un camino constitucional y se instituye como nuevo poder
nacional. Una estructura de poder se
derrumba para dar paso a otra estructura
superior. En el mismo marco de tiempo
unos campesinos se lanzan a la lucha
~dos por un hombre que vive, trabaj~
y siente como ellos, a partir del Plan de
Ayala estos campeJinos toman un rumbo
propio y no _q~ieren saber nada que no
sea el cumplimiento de su plan militarmente no obtienen el triunfo ¡¡ iniciativa política la pierden y son' obligados a
refugiar~ en la sierra -pero son fuertes
porque tienen un Plan y sus enemigos les
temen por eso--. El destino los lleva a
Chinameca, los fusiles truenan, un hombre cae y entonces ya pueden pulirse
planes más o menos similares en las flamantes oficinas del poder constitucional.
. _El contin,uo hilo narrativo y la serie
!runterrump1da de referencias a múltiples
m~ormes, peri6dicos, libros, memorias, archivos, etc. -que en conjunto forman
una base bibliográfica de más de trescientos materiales-- para avalar o confrontar los sucesos que año por año mes
por mes y hasta día por día se van' presentando durante toda la década zaJ!atista, hacen de este libro una sólida ob·ra
fuera de la rutina con que suelen tratarse
estos temas, sino que además constituye
de hecho, sin proponérselo, un real aporte al diccionario biográfico de la Revolución Mexicana.
CELSO GARZA GUA) ARDO
C1sNEROS FARÍAs GERMÁN, El Articulo
Tercero Constitucional. Análisis Hist6rico,
]ur!dico y Pedag6gico. Editorial Trillas,
Segunda Edición. México, D. F., 1970.
SE TRATA DE UN ESTUDIO completamente
positivo, útil bajo todos los puntos de
vista, tanto por la secuencia histórica de
su contenido como por la presentación
imparcial de las causas que en su debido
momento se argumentaron para cambiar
o modificar el rumbo de la labor educativa nacional que jurídicamente instituye
el Artículo Tercero Constitucional.
El autor siente necesidad de dar la siguiente explicación: "Al hacerlo me mueve la esperanza de contribuir en mínima
forma a la comprensión absoluta de una
de las normas constitucionales más apasionantes en la historia de México".

625
H

�Con un afán didáctico el libro está dirigido a los estudiantes, especialmente a
los normalistas; mas ello no lo limita
a que pueda ser consultado por todos los
interesados en la historia y la educación
nacional.
A través de ciento cincuenta páginas
siempre llenas de ideas históricas y presentes, la obra del profesor Germán Cisneros
recoge desde la Constitución Española de
Cádiz puesta en vigor en la Nueva España el 30 de septiembre de 1812, todos
los subsecuentes cambios que en nuestra
vida nacional se han materializado plenamente en torno a la educación como una
función propia de la estructura del estado.
Notamos en la obra del Prof. Cisneros
Farías un cierto apresuramiento literal
por arribar lo antes posible a la época
presente ¡!el artículo estudiado. Esta es
la razón por la cual pensamos que no
están suficientemente tratados los análisis
referentes a la Constitución de 1824, el
pensamiento educativo de don Valentín
Gómez Farías y la Constitución de 1857.
Mas si esto es así, el autor centra &amp;us
exposiciones en los cambios que el Artículo Tercero Constitucional ha operado desde el Congreso Constituyente de
Querétaro de 1917, hasta las reformas de
1946 y la Ley Orgánica de la Educación
Pública vigente. El criterio que el autor debió probablemente de haber seguido
para ello, es el de que tales hechos son
relativamente recientes y que insiden directamente sobre lo que hoy en día es
en México la educación. Esta es la época
más ampliamente tratada en toda la obra.
El autor busca en todo momento
hacer una exposición rigurosamente ceñida al proceso histórico de México. Hay
sin embargo en su obra un apartado especial -Aspecto Jurídico. Estado Educador- donde logra, o mejor dicho, puede explayarse plenamente para identificarse no sólo con los postulados constitucionales básicos, sino que hace claridad sobre la nobleza educativa y jurídica de nuestras leyes y el papel rector
del estado en todo este proceso.
Termina la obra con un sucinto e
interesante aspecto pedagógico, centrado
en los problemas del desarrollo de la
personalidad del educando, conceptuado
como: "El conjunto de aptitudes, habilidades o destrezas desarrolladas en forma
armónica, puestas al servicio de la colectividad que las enmarcan. De ahí que
a la educación no le queda otra tarea

626

que no sea la de acatar las disposiciones
o finalidades de la sociedad en general
para desarrollar en forma sistematizada
las múltiples aptitudes que poseen los sujetos, orientándolas a los objetivos señalados por la comunidad".

las más importantes, pues se puede decir
que todas las monografías constituyen P.ªra la inmensa mayoría de quienes lleguen
a obtenerlas, una verdadera adquisición
de información y de cultura general.
El valor de tales obras estriba en que

además de brindar un perfil de la entidad
estudiada, contribuyen a nuclear el sentimiento de unidad histórica y geográfica
de todo nuestro pueblo.
CELSO

GARZA

GUAJ ARDO

CELso GARZA GuAJARDO
TRASVIÑA TAYLOR, ARMANDO. Territorio de Baja California. Secretaría de
Educación Pública. Sub Secretaría de
Asuntos Culturales. México, D. F., 1969.
UNA DE LAS MEJORES tradiciones editoriales de México, es la que durante varias décadas ha realizado la Secretaría
de Educación Pública, a través de una variadísima serie de obras, abarcando los
distintos aspectos y niveles de la cultura.
El fomento editorial de la Secretaría
de Educación Pública tiene el loable propósito de guardar y enriquecer las ciencias, el arte y la cultura de nuestro pueblo. Sus colecciones enriquecen las bibliotecas públicas y particulares donde
los estudiosos del arte en letra repasan
y admiran lo que el hombre ha creado.
Una gran parte de su producción ha tenido como anaqueles, el ir de mano en
mano esparciendo cultura al alcance de
todos, en ediciones rústicas y pequeñas.
Tal es el caso de los cuadernos de lectura
popular que la Secretaría de Educación
Pública acertadamente siempre ha promovido.
De una serie reciente titulada Monografías de México llegó a nosotros el
ejemplar referente al Territorio de Baja
California. Recopilación y estudio de Armando Trasviña Taylor. El autor es un
joven valor de la literatura y de la historia de ese bello lugar de nuestra patria,
anotándose a nuestro modo de ver un
éxito más, al lograr damos un relieve
general de la Baja California Sur, desconocido para muchos de nosotros.
En una tarde de amena lectura se puede captar la obra de un poco más de cien
pequeñas páginas, por las cuales van pasando, como corresponde a una monografía, los panoramas histórico, físico,
económico, cultural y hombres ilustres
del Territorio de Baja California.
En cada uno de estos panoramas se
advierten verdaderas revelaciones que
an-aen de inmediato nuestra atención. En
el caso presente largo sería enumerar

627

�CANJE
ALEMANIA:
Literature Music fine Arts. A review of german-language research contributions on

literatura, music, and fine art. German studies, Section 111, Vol. IV, No. 1, 1971.
Mundus. A quarterly review of german rcrearch contributions on Asia, Africa and

Latín America. Stuttgart, Vol. VI, No. 4, 1970.
ARGENTINA:
Boletln Bibliográfico. Biblioteca Pública Central de la Provincia de Buenos Aires "Ge-

neral José de San Martín", No. 21, 4o. trimestre 1969.
Revista de Filosofía. Univenidad Nacional de la Plata, Instituto de Filosofía, Facultad
de Humanidades y Ciencias de la Educación, Depto. de Filosofia, No. 22, 1970.
Universidad. Publicación de la Univenidad Nacional del Litoral, Santa Fe, No. 78,

Mayo-Agosto 1969.
BELGICA:
Rlpertoire Bibliographique de la Philosophie. Publié sous les auspices de l'Institut In-

ternational de Philosophie avec le patronage de l'Unesco et avec l'appui du Ministere
de l'Education nationale. Publication trimestrielle, Tome XXII, No. 4, Novcmbre
1970, Tome XXIII, No. 1, Février 1971.
Revuc Phifosophique de Louvain. Publiée par l'lnstitut Suplrieur de Philosophie. Tome
69, Février 1971.
BRASIL:
Revista da Faculdade de Direito. Universidad de Sao Paulo, Vol. LXIV, 1969.

COLOMBIA:
Boletín de la Academia Colombiana, Tomo XXI, No. 86, 1971. Tomo XX, No. 85, 1970.
Franciscanum. Revista de las ciencias del espiritu. Universidad de San Buenaventura.

Año XII, No. 35, Mayo-Agosto 1970. Año XII, No. 36, Septiembre-Diciembre 1970.
COSTA RICA:
Revista de Ciencias Jurldicas. Universidad de Costa Rica, Escuela de Derecho, No. 16,

No~iembre 1970. No. 29, Diciembre de 1970.

629

�CUBA:

The Southern Review. Published quarterly at The Louisiana State University, Vol. VII,
No. 1, January 1971. Vol. VII, No. 2, April 1971.

Casa de las Américas. La Habana, No. 61, 1970. Nos. 65-66, 1971.
Islas. Revista de la Universidad Central de Las Villas, Santa Clara. Vol. IX, No. 3,
Julio-Septiembre, 1967. Vol. IX', No. 4, Octubre-Diciembre, 1967, Vol. X, No. l.
Enero-Marzo, 1968.

INGLATERRA:

ECUADOR:

MEXICO:

Bo&amp;tln de la Academia Nacional de Historia. Quito, Vol. XLIX, No. 108, JulioDiciembre, 1966. Vol. LIII, Núm. 115, Enero-Junio de 1970.

BibNografía Mexicana. Universidad Nacional Autónoma de México, No. 6, NoviembreDiciembre 1968. No. 5, Septiembre-Octubre 1969. No. 1, Enero-Febrero 1970.
Boletln del Instituto de Investigaciones Bibliográficas. Universidad Nacional Autónoma
de México, Biblioteca Nacional. Tomo 1, No. 2, Julio-Diciembre de 1969.
Comunidad. Cuadernos de difusión cultural de la Universidad Iberoamericana, Junio
1971, Vol. VI, No. 31.
Diálogos. Revista de Artes, Letras y Ciencias Humanas que publica El Colegio de
México, No. 39, Mayo-Junio 1971.
Dianoia. Anuario de Filosofía, Universidad Nacional Autónoma de México, Centro de
Estudios Filosóficos. Años 1955, 1956, 1957, 1958, 1959, 1960, 1961, 1962, 1963,
1964, 1965, 1966.
El Libro en México. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, 1970.
Foro Internacional. El Colegio de México, Departamento de Publicaciones, Vol. XI,
No. 3, Enero-Marzo 1971, No. 4, 1971.
GRAJALEs, GLORIA, Guía de Documentos para la Historia de México en Archivos Ingleses (Siglo XIX). Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, México 1969.
Grados de Licenciados, Maestros y Doctores en Artes, Leyes, Teología Y Todas F~cultades
de la Real y Pontificia Univeriidad de México. Biblioteca Nacional de México, Instituto Bibliográfico Mexicano, México 1963.
IHMOFF CABRERA, JESÚS. Catálogo de Incunables de la Biblioteca Nacional. Presentación de Ernesto de la Torre Villar, Universidad Nacional Autónoma de México, 1968.

EL SALVADOR:
La Universidad. Publicación bimestral de la Universidad de El Salvador, Mayo-Junio,
No. 3, 1970. Julio-Agosto, No. 4, 1970. Septiembre-Diciembre, Nos. 5-6, 1970.

ESPAf:l'A:
Augustinus. Revista trimestral publicada por los Padres Agustinos Recoletos, Madrid,
Tomo XV, No. 58, Abril-Junio 1970. Tomo XV, No. 59, Julio-Septiembre 1970.
Tomo XV, No. 60, Octubre-Diciembre 1970.
Convivium. Universidad de Barcelona, Facultad de Filosofía y Letras, No. 33, III, 1971.
Crisis. Revista española de filosofía. Año XVII, No. 66-67, Abril-Septiembre 1970.
Año XVII, No. 68, Octubre-Diciembre 1970.

ESTADOS UNIDOS:
Handbook of Latin American Studies. University of Florida Press, Gainesville. No. 31,
1969. No. 32, 1970.
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J. PARISEAU, EARL. "Cuban Acquisitions and Bibliography" Proceeding and Working, Papers of an International Conference held at the Library of Congress April 13-15, 1970.
Journal of English and Germanic Philology, Published by The University of Illinois
Press, Vol. LXX, No. 1, January 1971. Vol. LXX, No. 2, April 1971.
Latin American Theatre Review. Center of Latin American Studies, University of
Kansas 4/1 Fall 1970, 4/2 Spring 1971.
Michigan Academician, Papers of The Michigan Academy of Science, Arts and Letters.
Vol. III, No. 2, Fall 1970.
Philosophy of Science, Official journal of the Philosophy of Science Association, Vol.
38, No. 1, Michlgan State University, March, 1971.
The Hispanic American Historical Review. Published quarterly by The Duke University
Press. Vol. L, No. 4, November 1970. Vol. 51, No. 1, February 1971'.
The Personttlist. Published quarterly by The School of Philosophy, The University of
Southern California, Los Angeles, No. 2, Vol. LII, Spring 1971.

Bulletin of Hispanic Studies. Liverpool University Press, Vol. XLVII, No. 4, October 1970.

MALACÓN-BARCELO, JAVIER. La literatura jurídica española del siglo de oro en la Nueva
España. Biblioteca Nacional de México, Instituto Bibliográfico Mexicano. México, 1959.
Método de Restauraci6n de Libros y Documentos. Instituto de Investigaciones Bibliográficas, Biblioteca Nacional, México 1968.
Revista de Historia de América. Instituto Panamericano de Geografía e Historia. No.
69, Enero-Junio 1970.
VENEZUELA:
Actual. Revista de la Universidad de los Andes, Dirección de Publicaciones. MayoDiciembre, Año II, No. 7, 1970.
Cultura Universitaria. Revista de la Dirección de Cultura de la Universidad Central
de Venezuela, Nos. 98-99, 1969.

631
630

�Acab6se de imprimir el 20 de
agosto de 1971, en los Talleres de la Editorial ]us, S. A.,
Plaza de Abasolo 14, Col. Guerrero. México 3, D. F. El tiro
fue de 1,000 ejemplares.

0671

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Comentarios y Reseñas Bibliográficas, 1971, No 12, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Letras</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>nable todo intento de someterla o incorporarla a otra de las funciones manifestativas del poder. La misma, no puede ser desconocida como tal. Sus
motivos de existencia y sus fines de ejercicio, están identificados con el propósito esencial de todo Estado: El funcionamiento adecuado y cabal de una
responsable administración de justicia.

Sección Quinta

~
COMENTARIOS Y RESENAS
BIBLIOGRAFICAS

626

�UNA NUEVA Y SOBRESALIENTE OBRA DE
FRITZ-JOACHIM VON RINTELEN

-"Contemporary German Philosophy and its background"Editorial H. Bouvier U. Co. Verlag. Bonn, 1970.

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Universidad Autónoma de Nuevo León.

CoN UN BRE\.E prólogo del Prof. Herbert Schneider, catedrático de la Universidad de
C!aremont, en California (Estados Unidos), salió a la luz pública, en Alemania, una
nueva obra del egregio filósofo alemán, Profr. Dr. Fritz-Joachim von Rintelen, catedrático emérito de la Universidad de Mainz. El hecho de que la obra de von Rintelen
haya aparecido vertida al inglés, posibilita la lectura a un enorme número de lectores.
Para nadie es un secreto que el idioma inglés se ha constituido, en la actualidad, en
lenguaje prácticamente universal. El alemán sigue siendo el idioma por antonomasia
de la filosofia moderna y contemporánea. Pero cuando se pretende universalizar y
difundir al máximo una obra en nuestros días, tendrá que ser presentada en inglés.
He aquí el primer acierto de Fritz J. von Rintelen.
El libro de von Rintelen consta de una introducción, cinco capítulos y una conclusión. En la introducción, el lector penetra paulatinamente en la posición de la
filosofía, en la filosofía alemana y en la estructura del libro. Los cinco capítulos
seleccionados por von Rintelen para presentar la Filosofía Germana Contemporánea,
son los siguientes: 1.-La Filosofía del Logos (Neo-Kantismo en general; la escuela
de Marburgo: Hermann Cohen y Paul Natorp; la escuela de Heidelberg: Wilhelm
Windelband y Heinrich Ricket; Neo-Positivismo y su relación con la ciencia de la
naturaleza). II.-Filosofía de la Vida (el Vitalismo de Ludwig Klages; Oswald
Spengler; Psicología de la "Gestalt" y pensamiento organológico). 111.-La intuición
de la esencia o la Fenomenología (Los inicios en Franz Brentano; la Fenomenología
Trascendental de Edmundo Husserl ; la escuela de Husserl: Pfander, Geiger, Funke;
la Fenomenología de la Esencia de Max Scheler). IV.~La Filosofía de la Existencia
(Martín Heidegger; Karl Jaspers; Evaluación de la Filosofía de la Existencia; más
allá del Existencialismo; Friederich Otto Bollnow). V.-La Filosofía del Espíritu Viviente (caracterización del Movimiento; Historia y Filosofía de la Cultura; vida, espíritu y significación; moderno Realismo Crítico; Neo-Tomismo; Nicolai Hartmann.

629

�La obra -que tiene 177 páginas- termina apuntando, en la conclusión, la situación
filosófica contemporánea. Es preciso advertir que el Profr. von Rintelen ha tenido
la oportunidad de conocer personalmente a la mayoría de los grandes filósofos alemanes contemporáneos.

Quiero destacar, en primer término, la objetividad serena, la sorprendente concisión, el don de síntesis a lo largo de toda la obra de Fritz J. von Rintelen. Aunque
el libro tiene apenas unos meses de haber salido a la luz pública, ha sido ya encomiado en las más diversas partes del planeta: Estados Unidos, Japón, India, Argentina... El Profr. von Rintelen apunta 7 tendencias típicas de la filosofía alemana:
lo.-La búsqueda del significado; 2o.-El afán dé fundamento y perfección última
{Grundlichkeit); 3o.~Preferencia por lo activo, lo vital y lo dinámico; 4o.-lnclinación a empezar desde el principio ( ab ovo), a examinar lo nuevo en el momento;
So.--Condescendencia hacia lo auto-crítico; 60.-Alta valoración de la individualidad
de la subjetividad; ?o.-Utilización y estima de factores meta-racionales en el cono~
cimiento: emoción, experiencia interior, sentimiento intencional como órgano para
captar los valores.
Carecemos de espacio para analizar, en detalle, la presentación y la crítica de los
filósofos contemporáneos. Básteme decir que Fritz J. von Rintelen no se conforma con
describir escuetamente las diversas escuelas filosóficas y los diferentes estilos de filosofar, sino que los expone filosofando desde el núcleo mismo de la Filosofía alemana.
Filósofo él mismo, su nueva obra es el resultado de un ingente esfuerzo de investigación y de síntesis. La riqueza y la abundancia de la producción filosófica alemana
contemporánea requería, desde hace tiempo, una exposición crítica de doctrinas. Para
Hispanoamérica, en particular, cada vez más interesada y formada en la filosofía alemana -nuestra generación ha superado el afrancesamiento-, el libro Contemporary
German Philosophy and its background constituye una inapreciable fuente de inspiración y de meditación. Me parece que en el libro de von Rintelen sobresalen las
magistrales presentaciones de la filosofía de Martín Heidegger y de Nicolai Hartmann.
Personalmente me hubiese gustado ver en la obra una exposición más amplia y completa de la original y fecunda filosofía de Peter Wust, tan valiosa y tan poco conocida en el mundo. Al terminar la lectura de la obra de Fritz J. von Rintelen, quedamos con la impresión --viva, imborrable- de la riqueza y de la diversidad que
)la mostrado la vida cultural alemana. Ante todo, destaca el profundo interés en el
problema del hombre, el significado de su ser y su fundamento ontológico y ético.
Vale la pena hacer notar que en Alemania se considera actualmente el positivismo
como un punto de vista demasiado estrecho y de poco calado filosófico. Lo digo
porque en América Latina apenas si estamos superando el sarampión neo-positivista.
La filosofía no puede ser valorizada sólo por sus pruebas formales, y por sus verificaciones empiricas, ignorando todos los otros caminos metodológicos y la reflexión
metafísica.
Las ciencias culturales contemporáneas han tenido especial éxito al abrirnos nuevos
horizontes. Podemos hablar de un encuentro de las ciencias culturales con las ciencias
naturales. Los límites rígidos e infranqueables se han perdido. Los métodos de muchos
filósofos alemanes contemporáneos son perfectamente racionales. Los de otros, en
cambio, son meta-racionales. El materialismo dialéctico no ha encontrado en Alemania
Occidental resonancia considerable en su aspecto teórico, aunque se aprecien algunas
consecuencias del materialismo práctico.

630

Los p~nsadores alemanes han vuelto a interesarse en las esenciales y valederas virtudes que corresponden a la gran tradición europea. Por supuesto que sin abandonar
su preferencia por la categoría del devenir (Werdcn), en relación con la creatividad
y la emergencia de las fuerzas vitales. A la filosofía formalista del Logos se opuso la
filosofía de la vida. A la intuición irracional de la esencia que postula Max Scheler
con su método fenomenológico, se opuso la filosofía de la existencia que se volcó
hacia la individualidad única, hacia el dinámico proyecto de existencia humana desarrollándose desde la mismidad. En este sentido, el existencialismo representa un
honesto esfuerzo para comprender el problema ontológico del ser que se ofrece en
nosotros. No desconoce el Profr. von Rintelen que muchas personas, en Alemania,
fueron y siguen siendo susceptibles a las ideologías románticas que conducen a un
celoso activismo. Sólo una filosofía responsable puede mantener en orden a este tipo
de extralimitaciones. La filosofía puede conducir al espíritu del hombre, ayudándole a
comprender su naturaleza como totalidad, dentro de la realidad. Y aquí no se trata
de meras aclamaciones de formas racionales, ni de conocimientos senso-empíricos,
tampoco de formas espirituales idealisticas, ni siquiera de potencialidades vitalísticovolicionales. Todas estas capacidades convergen y cooperan para integrar la persona
completa. He aquí la conclusión del profesor emérito de la Universidad de Mainz.
Asi como la exagerada evaluación de la vitalidad contiene el peligro de negar las
normas éticas y de emplear una actitud relativizadora, del mismo modo un punto
de vista demasiado formal causa la esfera de las fuerzas dinámicas que se desplazan
para explotar en reacción contra un mundo vacío de normas y de valores. Aún hay
ecos de aquel heroico, extremo voluntarismo del genio relampagueante de Federico
Nietzsche. Fritz J. von Rintelen pone sus mejores esperanzas en la síntesis que él
denomina "Filosofía del Espiritu Viviente". Esta filosofía trasciende los confines del
existencialismo y acepta los problemas de la filosofía en su integridad para contestar
a ellos. Nos conduce a superar la angustia de la humana existencia, estableciendo la
afirmación de la vida basada en la idea del signüicado y su cumplimiento en relación
con la totalidad del ser y las cosas. La cuestión fundamental de la filosofía de nuestros
días es la cuestión del significado y del ser ( Sinn und Sein). Detrás de este problema
está el problema de los valores. Si los hombres no pueden realizar un significado, nuestra vida en su integridad resulta incomprensible y la vida humana se torna intolerable.
En palabras de Fritz J. von Rintelen: "the philosophy of Living Spirit offers us a new
synthesis because it seeks to relate the supratemporal order of the spirit and of axiomatic value with the individually concret and historically unique temporal world. The
validated facts of the world sciences should be accepted, with the task of searching
for meaning, which goes beyond the description and investigation of natural sciences.
The practica! synthesis to be sought is the concord of person and society in an inner
relation of intrinsic value and reciproca! contribution. The preeminent philosophic
task of the present is to unite a high estimation for the actual, inner human values
with a mastery of modero technology and its possibilities. (Opus cit., pág. 171). Estamos en absoluto acuerdo con Fritz J. von Rintelen cuando afirma la necesidad actual de encontrar un significado para la vida en la libertad, a despecho de la orient:lción mecanicista de nuestros tiempos. S6lo así las nuevas generaciones superan la
interna vacuidad de la vida moderna.

63L

�La bibliografía filosófica universal se enriquece extraordinariamente con la nueva
obra de Fritz J. von Rintelen. El profesor emérito de la Universidad de Mainz, verdadero "uomo universa/e", ha prestado un gran beneficio a la cultura de su nativa
Alemania y ha abierto, una vez más, el horizonte de la comprensión universal.

LE TEMPS ET LA MORT DANS LA PHILOSOPHIE
CONTEMPORAINE D'AMERIQUE LATINE

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

EL MISMO EQUIPO de investigación asociado al Centro de Investigación Científica, en
Francia, que preparó el volumen Le temps et la mort dans la philosophie espagnole
contemporaine, acaba de sacar a la luz pública un nuevo volumen intitulado Le temps
et la mort dans la philosophie contemporaine d'Amérique latine. La colección está
dirigida por Georges Hahn. El nuevo libro lleva un prefacio del propio director de
la colección y está editado por la Association des Publications de l'Université de Tolouse - Le Mirail ( 19 71). Se trata de una obra colectiva del equipo de investigación
asociado al C. N. R. S. No. 80, (sobre la filosofía de lenguas españolas y portuguesas).
Colaboran en la nueva obra colectiva los profesores y doctores: Jean Cobos, Albert
Fenet-Garde, André Gallego, Alain Guy, Georges Hahn, Zdenek Kourim, Sylvie Kourim, Marie Laffranque, Paulette Patout, Mare Vitse. Los autores latinoamericanos
presentados y traducidos en la antología Le temps et la mort dans la philosophie
contemporaine d'Amérique latine, son los siguientes: María Do Carmo Tavares De
Miranda, Miguel León-Portilla, Luis Abad Carretero, Francisco Romero, Vicente Ferreira Da Silva, Luis Farré, Juan Enrique Bolzán, Agustín Basave y Francisco Botey.
El tiempo y la muerte, tema de intuición y de reflexión que ha ocupado y preocupado tradicionalmente a los filósofos iberoamericanos, no puede ser indiferente a
cualquier ser consciente cuya condición sea temporal y mortal. El decano Georges Hahn
apunta en su prefacio: "Question désespérément 'classique', done, que celle du temps
et de la mort et dont, cependant, l'approche philosophique témoigne d'une infinie
diversité des cultures, des époques et des personnes. Par lá s'explique la prodigieuse
charge d'étonnement contenue dans les travaux entrepris par un groupe de jeunes
philosophes et hispanisants sous la direction d'Alain Guy". (Opus cit., pág. 8). La
virtualidad de renovación en un tema eterno -«&gt;mo el del tiempo y la muerte- se
descubre en profundidad, en un mismo campo de interrogación o a partir de un mismo
contexto cultural. El prologuista señala, con razón, el doble denominador común de un
tema, y de una afinidad lingüística que sirve de lazo a una gavilla de intuiciones y de
reflexiones cuya riqueza no se acaba de inventariar. Naturalmente que los filósofos
iberoamericanos no ocultan sus sólidos vínculos con la filosofía alemana, francesa y,
por supuesto, española. Sorprende la sólida y fascinante información de los autores
que presentan a los filósofos latinoamericanos. Las traducciones están realizadas, las

632

633

�más de las veces, con una escrupulosa exactitud en la correspondencia idiomática. Los
autores presentados tienen formación tomista o científica, logística o bíblica, antropológica o educativa. Georges Hahn admira la apertura de espíritu y la diversidad de
informaciones intelectuales y culturales de los autores latinoamericanos. En la analogía
sobre el tiempo y la muerte en la filosofía contemporánea de América Latina, hay
resonancias del pensamiento orteguiano y del personalismo, del romanticismo alemán
y de la interrogación heideggeriana, del universo bíblico y de la cultura maya, del
pensamiento marxista y de la existencia gitana...
No resulta común, entre latinos, una obra colectiva, un esfuerzo colect.ivo de equipo,
aplicado a destacar valores en un mismo campo de investigación. Nos congratulamos
de que en Europa -Y precisamente en Ftancia- 1se haya íniciado un diálogo de
culturas auspiciado por una fraternal comunidad de investigadores.
Las presentaciones que hacen los diversos autores de la obra colectiva son breves,
concisas y esenciales. Presentan a los europeos sobre todo, filósofos latinoamericanos
--'l'asgos biográficos, obras- y filosofías sobre el "Tiempo y la Muerte". Seleccionan
y traducen capítulos representativos del pensamiento de los autores escogidos. Por
último, los traductores ofrecen una serie de notas que son advertencias, comentarios e
informaciones bibliográficas.
He aquí los temas seleccionados en las obras comentadas: de María Do Carmo
Távares De Miranda; Pedagogía del Tiempo y de la Historia -Educar y Conducir;
de Miguel León-Portilla: El Hombre Maya ·en el Universo de Kinh (Dios del Tiempo);
de Luis Abad Carretero: Los Ritmos Temporales; de Francisco Romero: El Presente
Inviolable; de Vicente Ferreira Da Silva: Meditaci6n sobre la Muerte; de Luis Forre:
La Muerte y su Signi/icaci6n Para el Hombre; de Juan Enrique Bolzán: El Tiempo
de las Cosas y el Hombre; de Agustín Basave Fernández del Valle: La Muerte Situaci6n-Límite y la Salvaci6n; de Francisco Botey: A las Fuentes del Tiempo Hist6rico.
Por elementales imperativos de justicia, quiero destacar la inteligencia y entusiasta
dirección del Profr. Dr. Alain Guy, jefe del Departamento de Filosofía de la Universidad
de Tolouse, cuya notable influencia en la obra colectiva, del equipo de investigación
asociado al Centro Nacional de Investigación Científica, se muestra patente y operante.

)

I'

...
JOSÉ FUENTES MARES:
"LA REVOLUCIÓN 'MEXICANA - MEMORIAS DE UN ESPECTADOR"

Editorial Joaquín Mortiz, S. A. México 1971.

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Universidad Autónoma de Nuevo León.

DESDE UNA NORTEÑA y mexican1s1ma provincia -más mexicana que la cosmopolita Y.
deslavada capital-, José Fuentes Mares piensa, escribe y vive. El desierto chihuahuense, propicio para la meditación, ha sido su Heimat. Desde ahí manda artículos y
libros que el Distrito Federal publica. Y aunque los capitalinos no han producido obra
semejante, tampoco han sido capaces de confesarlo. El género de las obras históricas
de José Fuentes Mares es único. Más que de novelas históricas cabe hablar de historia
novelada. Sirvan como ejemplo: Poinsett: historia de una gran intriga, Santa Anna:
aurora y ocaso de un comediante, Y México se re/ugi6 en el desierto ... , Memorias
de Blas Pav6n. Inquieto, talentoso, versátil, José Fuentes Mares ha terminado por
comprender cuál es el estilo de libros que le sale mejor. Empezó por la Filosofía
jurídica y socio-política; continuó con biografías históricas; siguió- con novelas; vinieron
a continuación algunas obras de teatro y terminó -¿pero habrá realmente terminado?~
con las sabrosas memorias de un imaginario espectador. El artificio del espectador imaginario le permite desenvolverse con una extraordinaria libertad e independencia de
criterio. El propósito primordial implícito es netamente axiológico. Trátase de valorizar los hechos históricos. A José Fuentes Mares no le ha bastado con investigar,
narrar, describir hechos en el tiempo mexicano. Su intención va más allá de la nuda
presentación del suceso histórico. Busca desentrañar la significación y el sentido de
acciones humanas y de personajes históricos. Para derribar mitos se vale de una arma
que maneja con extraordinaria destreza: la ironía. Pero su ironía no es un intrascendente y frívolo jugueteo - al estilo francés- sino un hispánico furor cáustico al
servicio de la verdad. Siempre he pensado que el humor mexicano está más cercano
al humor inglés, que a la ironía francesa.
Habría que destacar, en primer término, la poderosa facultad artística de reconstruir escenas y personajes históricos. Esa Einfühlung que tuvieron los grandes
historiadores alemanes -un Mommsen o un Ranke, para no citar sino dos ejemplos
egregios~ ha acompañado siempre -para su buena fortuna- al Dr. Fuentes Mares.

634

635

�Bastaría leer las Memorias de Blas Pav6n o la Revoluci6n Mexicana -Memorias de
un espectador- para percatarnos del vigor intuitivo y de la aptitud de síntesis que
tiene el autor. Tres o cuatro pinceladas maestras le bastan para pintar un personaje.
Y no pinta con pincel impresionista. Si se nos permite el símil, su pintura de personajes
se aproxima muchísimo más a los retratos de Alberto Durero que a los impresionistas
franceses.

El espectador de la Revolución Mexicana cumple 20 años en 1910 y termina sus
Memorias con la muerte de Lázaro Cárdenas. Empieza por decirnos quién es, antes
de juzgar personajes y acciones. Tuvo una formación clerical -por poco llega a
cura-, pero abandona el seminario porque le interesan más las mujeres, la política
y la vida libre de espectador. Es hombre de frases lapidarias. Al debilitarse la imagen
del dictador Porfirio Díaz, escribe en sus memorias:
"Cuando a los césares se les pierde el miedo principian a verse ridículos, ya que
el miedo es su pedestal natural, aunque muchas veces los doren con una mano de
respeto. Pero la verdad es que sólo se respeta a quien no tiene poder político o económico o a quien lo tuvo y lo perdió. No sé hasta dónde podrán entender los fuertes
que el respeto que los demás les guardan se reduce, en el fondo de sus almas resentidas, a pura cobardía" (pág. 24).
Además de la innegable agudeza en los juicios, campea a lo largo del libro una
admirable valentía y un limpio deseo de hacer justicia. Por supuesto que no siempre
coincido con las opiniones del autor. Vasconcelos nunca anduvo "endiosado con el
guerrillero (Francisco Villa) porque primero ganaba batallas, y después escaramuzas
de forajido". Esta afirmación no tiene base en los textos de las Obras Completas de
José Vasconcelos ni mucho menos en los juicios que nuestro Ulises Criollo solía emitir, en sus conversaciones sobre el Centauro del Norte. Respeto las preferencias subjetivas de José Fuentes Mares, pero me parece que José Vasconcelos como filósofo de
poderosa originalidad y alto vuelo especulativo, como Ministro de Educación Nacional
-el más ilustre de los que ha tenido México-- y como revolucionarlo auténtico, tiene,
para nuestra historia, una significación muchísimo más importante y perdurable que la
que puede tener Antonio Caso: un magnífico preceptor e impulsor de las vocaciones
que no trasciende el ámbito de las aulas universitarias. Por lo demás, José Fuentes
Mares tiene bastante talento como para no reconocer la genialidad de Vasconcelos:
"rara creatura en la que coincidieron las excelencias de la vida contemplativa y de la
vida activa ... En fin, querido Vasconcelos, que no era tu tiempo,, como no lo es
todavía, pero tu árbol rindió frutos y tus sueños siguen en pie" ( pág. 164).
Aunque la figura de don Francisco I. Madero tiene su sitio definitivo en la historia
de México, nuestro autor no deja de advertir las ilusiones de Madero -"andaba por
los cerros de úbeda"-, la ausencia de reformas sociales por centrarse en puras reform3s
políticas. Tenía temperamento de profesor de Derecho Público y una rousseauniana
ingenuidad que le llevaba a creer en la bondad de la naturaleza humana. Don Francisco
se negaba a admitir que el triunfo de la Revolución llevaba aparejadas una serie de
reivindicaciones inevitables. De ahí su divergencia con Zapata.
La semblanza del Var6n de Cuatro Ciénegas que nos presenta Fuentes Mares es
magn'úica: "Hombre de aristas bien cortadas y obcecado como él solo, muy interesado
en la historia por añadidura" (pág. 63). Supo imitar a sus grandes maestros del

pasado, a Juárez sobre todo, sin vacilación alguna. "Saber historia sirve para fomentar sueños y ambiciones, para perseguir alguna estrella; saber historia es como
quiera un modo de vivir entre los héroes, de respirar su propio aliento" (pág. 64}.
Carranza levantó la bandera constitucionalista, concilió intereses, fincó una jefatura
sobre las ambiciones y orgullos diversos; "se impuso por su puro empaque de viejo
venerable, por el poder de sus barbas, por su personalidad indiscutible" (págs. 71-72).
Porfirista cuando joven y adulto, revolucionario en su vejez, Carranza fue sobre todo
un ejecutivo, un hombre que sabía lo que quería.
En las memorias del espectador de la Revolución Mexicana se nos habla del drama
de figurar a cualquier precio. ¿ Por qué el chacal Victoriano Huerta tuvo ministros tan
brillantes? He aquí la respuesta:
"Tal vez la explicación se encuentre en la peculiar sicología del intelectual hispanoamericano; fraguada en el desprecio que le guardan los poderosos del dinero, del
saber y de la política. El tipo del intelectual nuestro es el de las mujeres feas que
se entregan al primero que les guiña un ojo. Han esperado tanto que luego, cuando
alguien los toma en cuenta, corren a dorar el pedestal de un chacal cualquiera sólo
porque el chacal, llamándolos, compensa en un instante toda una vida de desaires y
frustraciones. Lo peor de todo lo que ocurre a nuestros intelectuales es que allá,
en el último rincón de su alma, reclaman una compensación política, y cuando llega
la oportunidad sirven a Huerta, sirven a Villa, sirven a Calles o a otro sátrapa cualquiera, sin importarles que lleve sangre hasta en los zapatos" (págs. 73-74).
Tras de hablamos del "chacal" en su apogeo y de "los vencedores a la greña",
viene el jaleo de Aguascalientes, el surgimiento de Obregón y el Plan de A.gua
Prieta. Más que de anécdotas -muy sabrosas por cierto- quiero hablar de categorías. Nuestro autor sabe destacar aspectos valiosos de los personajes históricos, pero
sabe también apuntar nuestras tremendas lacras. He aquí un caso que vale la pena
consignar:
"En varios discursos de Carranza se advierte el despertar de una conciencia en el
destino común de los pueblos jberoamericanos. El solo hecho de hablar de la América
Española y no de la América Latina, concepto fraguado en París o peor todavía, de
Indoamérica, aberración que avalan los agentes yanquis, coloca a Carranza al nivel
de los hombres capaces de intuir que existe un mundo hispanoamericano con problemas económicos semejantes, con identidad de destino cultural, y, dicho sea sin rodeo,
con el perfil de una gran nacionalidad. Dentro de esa nacionalidad cabe por supuesto
España, que sólo cobra plena significación como provincia hispanoamericana, al nivel
de México, de Chile y del Perú. Ser naciones hispánicas y ser hombres hispánicos,
es algo de lo más importante que se pueda ser hoy. Todo lo demás es provincianismo,
como ser guatemalteco, ser mexicano o ser español. Nuestro mundo es más amplio, un
mundo hispánico que dejó de ser español para ser nuestro. Nuestro: el de una veintena
de países, España incluida. Carranza tuvo esa intuición porque fue un mexicano
fronterizo. En el sur privan demasiados complejos aztequistas, que no tienen sentido
para los hombres del norte" ( págs. 12 7-128) .
Como el presente espectador de los últimos años de este siglo "no tiene pelos en la
lengua", escribe sin cortapisas: "En México, país de larga tradición abstencionista en
materia electoral, se ha convertido en un axioma político que el gobierno sea orga-

637
636

�nizador, votante, beneficiario y responsable de las elecciones" (pág. 140). En nuestro
México se ha solido ventilar los problemas de la sucesión presidencial a punta de
balas asesinas. "Parece pues fuera de duda que Carranza fue el autor de la muerte
de Zapata; que Obregón fue de la de Carranza; que Calles y Obregón fueron de
la de Villa, y que Calles .. . bueno, mejor no sigo, no vaya a ser que alguien me pegue
cuatro tiros para confirmar la exactitud del razonamiento (pág. 154). Nuestro sufrido
pueblo ha padecido las inciviles barbaridades de un tipo "arbitrario, despótico, brutal"
como Garrido Ganaba!, las persecuciones ~jacobinas, trasnochadas- de Plutarco
Ellas Calles; las declaraciones de un "Joven Macabeo Radical" de que "al pueblo
mexicano ya no le sugestionan las frases huecas de 'libertad de conciencia' y de
'libertad económica' "; los fraudes electorales y la creación de una maquinaria oficial
cobijada bajo el amparo de un partido revolucionario que es, en el fondo, un PartidoGobierno.

página 68 ei siguiente texto: "Nadie ha puesto en tela de juicio que México fue
una ciudad huertista, ya que la concentración de gente adinerada y de burocracia
le dio ese perfil". Alguna vez tuve el gusto de escribir un artículo, publicado en el
periódico Excélsior de la propia ciudad de México, bajo el siguiente rubro: "Fuera
de Cuautitlán no hay verdadero México". Era una réplica, qwe nadie me contestó,
al injusto y petulante dicho, "lesivo de la mexicanidad", fraguado en la capital:
"Fuera de 'México todo es Cuautitlán". La verdad de las cosas es que México, D. F.,
nada sería sin el dinero y la savia de las provincias. Pero este tema nos llevaría por
otros rumbos...
La nueva obra de José Fuentes Mares constituye un aporte sustancial a la historiografía novelada de México. Obra de síntesis y obra de valorización. Páginas de testimonio escritas por una pluma insobornable que cobrará mayor valor en un próximo
futuro.

Al lado de insensateces como la creación de un "Estatuto jurídico de los Trabajadores al Servicio del Estado", que colocaba a la Nación al arbitrio de su propia burocracia, Lázaro Cárdenas tuvo actos políticos de extraordinaria importancia para México, como la expropiación de tierras en La Laguna y en Yucatán, y sobre todo la
expropiación de los bienes de las Compañías petroleras.
Hemos sabido fincar nuestro sistema político en un sistema de pesos y contrapesos, en un equilibrio de los factores reales _del poder.
"Cárdenas, al entregar el poder a Avila Camacho, y no a Almazán o a Múgica, fue
el primer artífice de esa política que abreva en la experiencia. Si además se piensa
en los regímenes que siguieron: el de Alemán frente al de Avila Camacho; el de Ruiz
Cortines frente al de Alemán, el de López Mateos frente al de Ruiz Cortines, y el de
Díaz Ordaz frente al de López Mateos, nos veremos en la necesidad de confirmar la
actuación de una sana dialéctica en virtud de la cual cada gobierno busca corregir
el fiel de la balanza en la que gravitan, con su peso variable, los factores reales del
poder. Y que no se diga que un gobierno así es un gobierno sin ideales, porque el ideal
supremo de un gobierno se reduce a la satisfacción del anhelo primario de los gobernados,
que luchan todos los días por una vida mejor. Cárdenas, el autor de esa nueva política,
fue ya como ex presidente su representante más genuino. Puso toda su voluntad al servicio
de la paz del pueblo mexicano, e intervino positivamente cuantas veces esa paz se halló
en peligro, la última en 1968, cuando los disturbios estudiantiles arriesgaron la estabilidad del gobierno del Presidente Díaz Ordaz. Digámoslo sin rodeos: con su muerte perdió
el país a un hombre irreemplazable, a la más eficaz de sus personalidades al servicio del
equilibrio de los factores reales del poder" (págs. 238-239).
La capital, vista desde diversas partes de la República Mexicana, aparece como
una bella ciudad-pulpo que vive nutriéndose de las esencias mexicanas que se gestan
en provincias. Porque el estilo colectivo de vida de la mexicanidad, las revoluciones,
las producciones agrícolas e industriales --en su gran tonelaje- se hacen en provincia.
El espectador de la Revolución Mexicana que nos ofrece Fuentes Mares, no vacila
en decir: "Pero mi destino era México, la capital, donde no se ha hecho una sola
Revolución, pero donde se han cobrado las recompensas de todas ellas" (pág. 31). Y
páginas adelante, el espectador nos relata que la curiosidad, en la capital, mataba más
que las balas. "Nadie corría mayor riesgo que un curioso, y la ciudad de México es una
urbe de curiosos". Para seguir con las citas sobre el Distrito Federal, encontramos en la

638

639

�COMENTARIO EN TORNO AL "MEMORÁNDUM DE WORMS"

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ l)EL VALLE
Universidad Autónoma de Nuevo León.

EN LA REVISTA Folia Humanística (tomo IX-Núms. 103-104), correspondiente a los
meses de julio y agosto del presente año, el Profr. Dr. Richard Wisser publica un
ágil e interesante artículo sobre hs intenciones y el efecto del "Memorándum de
Worms".
Quiero recordar que vivimos bajo el signo del ecumenismo. El Concilio Vaticano 11
asentó, en un decreto ecuménico, que la Iglesia necesita de una reforma continua.
El Instituto "Johan Adam Mohler", fundado en Paderbom (año de 1957) está
destinado al diálogo científico con los protestantes. Y en Gótinga se formuló -año
1965- una exigencia que aún resuena en nuestros oídos: "Los cristianos separados
debieron .hacer todo en común, prescindiendo de las separaciones impuestas por la
conciencia". En Ginebra se ha formado un grupo mixto de trabajo de la Iglesia
Católica y del Consejo Mundial de Iglesias. Y en Alemania se reunieron en Fulda
-Doiningo de Cuasimodo de 1966~ una Coinisión de Obispos Alemanes Católicos y
la Iglesia Protestante hermana. Podemos afirmar, consecuentemente, que la Iglesia
ha entrado, después del Concilio, en una nueva e importante fase de diálogo con los
cristianos protestantes. Si empezamos por confesar nuestras propias faltas y nuestros
propios errores, podemos esperar que los cristianos protestantes confiesen, también,
sus culpas y sus equívocos.
Richard Wisser nos relata las gestiones del Dr. Michaelis para lograr la anulación
de la excomunión pronunciada contra Lutero, las declaraciones favorables del Arzobispo
Rohrocher, de Salzburg, del padre Pedro Arrupe, general de los Jesuitas. La comunidad de Worms - religiosos y laicos- logró expresarse en el famoso "Memorándum
de Worms", dirigido al Papa, pidiendo la expresada anulación. En Worms, dicho sea
de paso, abundan los matrimonios mixtos entre católicos y protestantes y conviven
armoniosamente sacerdotes y pastores. En este año ( 1970) están llegando al término
los actos conmemorativos del 450 aniversario de la Dieta luterana. Hasta ahora, el
Papa no ha contestado el Memorándum. Y este hecho parece preocuparle mucho al
Dr. Richard Wisser.
Independientemente de que el Papa conteste tarde o no llegue a contestar -porque
así lo juzgue prudente--, lo fundamental radica, a mi juicio, en el nuevo clima

641
H4!

�11 El propio Pontífice Paulo VI, al comienzo de _la
creado por el Concilio Vaticano •
.
.
• p t t ia·
. , d l Concilio Vaticano II, pronunció su famosa oraci6n im e ra or .
segund a secc1on e
.
D·os
humildemente
culpa en esa separación, rogamos a 1
"Si rige sobre nosotros al guna
h
" Esta conmovedora acd.
b.é perdón a nuestros ermanos .
nos perdone y pe imos
n I
d, n conjuntamente con todos los cristianos, contitud del Santo_ P~dre, rogan o ~ ,~r ºnuestro anhelo el unirnos en la sinceridad y el
cluye con las s1gwentes palabras.
ea h' .
, que cualquier contestación formal
,, y t
labras valen más mue mmo mas
amor .
es as pa
,, p ' lo demás la pretendida anulación de la excomual "Memorándum de Worms . d~r tid
di~cutible El Presidente de la Iglesia Evan.,
e recayó sobre Lutero es 1scu a Y
•
mon qu
1
ffld (Darmstadt) agradeció sinceramente a 1os cagélica de Hassen Nassaw, He mudt I b bl' d un "testimonio de una comunión cada
tólicos de Worms en su Memorán um y a o e
vez más fuerte".
·
y distorsiones que hay
También los protestantes han reconocido las exageraciones
en las afirmaciones polémicas de Lutero y otros reformadores.
, 1 "M morándum de Worms" es la
La conclusión de Richard Wisser ~: su r:cu o que ~é un signo -deseado por el
siguiente: "Los católicos de Worms p1 e~ a aHpa ·endo esta petición se dan cuenta
. .
aciguaría las tensiones. ac1
'
lado cristiano-- que ap
ó .
rehúse reconocer los signos del tiempo, no
a
vuelta
atrás
anacr
ruca
que
., .
d e que un
.
f
puede triunfar una reparac1on ingenua que
d triunfar de la ID!Sma orma que no
b
1
pue e d h
, . xistente lo que efectivamente ha tenido lugar, pero sa en que a
preten e acer m~ .
. ti .
de un amor cristiano proviniendo de una
manifestación histonca de una JUS cia Y
situación concreta, se impone"•

tam;

TEMATICA DE LA OBRA "SER Y QUEHACER DE LA UNIVERSIDAD"
DEL DR. AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE

LIC. JORGE MONTEMAYOR SALAZAR
Universidad de Nuevo León.

"SER y QUEHACER DE LA UNIVERSIDAD", Estructura y m1s10n de la universidad vocacional, es el nuevo libro del distinguido catedrático universitario Dr. Agustín Basave
Fernández del Valle, quien con esta obra acrecienta su aportación intelectual al patrimonio cultural mexicano y en particular el de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, de la cual es ameritado maestro.
La obra es publicada bajo los auspicios del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, y es prologada por el Sr. Dr. Fritz J. Von
Rintelen, reconocido maestro alemán de la Universidad de Maguncia. En veinte sugerentes y bien estructurados capítulos, el Dr. Basave va desarrollando su temática
universitaria con la propiedad de estilo que le es característica.
La Universidad en la historia; Universidad y educaci6n; La Universidad frente a la
pluriversidad; Universidad vocacional y carreras universitarias; lnvestigaci6n y docencia; son títulos de los primeros cinco capítulos de la obra que se reseña. En ellos
se ofrece una temática atractiva y fundamental. Se describe la génesis de la Universidad y la evolución que ha tenido en los diferentes Estados. La proliferación de las
universidades y su crecimiento progresivo se explican por el interés de toda sociedad
de conformarse adecuadamente en la educación y la cultura. La estructura y fines de
la educación constituyen una de las preocupaciones primarias y esenciales de la actividad universitaria. Para el Dr. Basave, en la Universidad, estudiantes y profesores, por
medio de la investigación y la docencia, deben orientarse a la contemplación de la
verdad, a la búsqueda de la unidad orgánica del conocimiento, al cumplimiento de
las vocaciones personales y a la adecuada preparación profesional, para servir y realizar el bien común. El desarrollo de cualidades y posibilidades personales es el sentido
y fin de la Universidad. Es conveniente armonizar la enseñanza profesional con la
inclinación vocacional. Frente a la Universidad disgregada en escuelas especializadas,
propone la realización de un auténtico sentido de la "Universitas" que signjfica universalidad. La Universidad debe formar hombres, manifiesta el autor- y el hombre
debe cumplir su trayectoria vocacional. La carrera universitaria debe concluir en la
formación de un auténtico universitario en el más amplio sentido de la expresión.

643

642

�Reiterando su concepto sobre la Universidad vocacional, el Dr. Agustín Basave Fernández del Valle, expresa: "Decíamos que es preciso poner el énfasis en el hombre.
Pero como el hombre es su vocación, la Universidad debe tener una estructura vocacional. Sé de sobra que hasta ahora vivimos bajo el imperio de una Universidad profesional. Pero me parece que en el próximo futuro - si las cosas marchan bien- el
centro de gravedad de la enseñanza universitaria se desplazará de la formación de
profesionales y especialistas a la formación superior de hombres, a la clarificación e
impulso de las vocaciones. No quiero decir que la tarea profesional de la Universidad
tenga que desaparecer. En buena hora que se enseñen profesiones y que se enseñen
de la mejor m3.nera. Pero estas profesiones deben adecuarse a las vocaciones personales.
Y una vocación personal es más, muchísimo más que una profesión". La investigación
y la docencia universitarias son inescindibles. Mediante la investigación, la Universidad,
se mantiene viva y creadora, evita el peligro de anquilosarse en una docencia rutinaria,
carente de fuerza y dinamismo. El verdadero maestro --'expresa Basave-- es el forjador de libertades y plasmador de vocaciones. Para el autor, h investigación básica
y la investigación aplicada, constituyen tareas vitales en la actividad cotidiana de
la Universidad.
Como creación del esfuerzo popular la Universidad realiza su tarea en busca de sus
objetivos primordiales. La Universidad no puede ser ajena a una serie de realidades
políticas y sociales que en el seno de la comunidad se hacen presentes. El Dr. Basave,
atento a esta realidad, analiza en el capítulo sexto de su obra las relaciones de la
Universidad con el Estado, con la política, con otras instituciones de cultura superior y
destaca la importancia de su proyección social, a través de los programas de extensión.
Universidad abierta al pueblo, así califica Basave las labores de extensión universitaria.
Mediante dichos programas se prolonga la vida universitaria más allá del recinto académico. El Estado debe servir a la Universidad. El respeto a su autonomía académica,
administrativa, legislativa y económica -subraya el Dr. Basave Fernández- permite
a la Universidad, enseñar, investigar, difundir la cultura, darse sus propios reglamentos,
organizarse, funcionar y aplicar sus recursos económicos en plan adecuado y libre. La
autonomía --advierte el autor- puede ser socavada no sólo desde fuera sino también
desde dentro. Es necesario estar atentos a la marcha armónica de la institución universitaria. Por lo que respecta a la política, a la Universidad le compete la enseñanza
de la ciencia política más no la actividad política.
En los capítulos séptimo, octavo, noveno, décimo y decimoprimero, el Dr. Agustín
Basave ofrece un juicioso estudio sobre: La idea de la Universidad moderna en
Alemania; Las nuevas modalidades e inquietudes de la Universidad norteamericana;
La reforma universitaria en las Universidades latinoamericanas; Las Universidades
soviéticas; Las Universidades francesas. En este amplio panorama se destacan las ideas
de teóricos, filósofos y acreditados maestros de la educación superior. Se señalan, valoran y critican teorías, sistemas y estructuras de enseñanza y de política educativa.
Se resaltan las inquietudes y nuevas modalidades en las universidades más avanzadas
de nuestro tiempo, sobresaliendo entre ellas las alemanas y norteamericanas. La integración, los problemas, las necesidades y las aspiraciones de las universidades latinoamericanas son motivo de sereno análisis en el texto que se comenta. Destaca el autor
la enseñanza superior en Rusia, indicando su estructura, funcionamiento, modalidades
y métodos ; lamentando el carácter monolítico de hs universidades soviéticas. Las universidades francesas son objeto de un estudio crítico que revela sus insuficiencias,

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defectos y carencias. Las ideas contenidas en la nueva estructura de la enseñanza superior en Francia, indican un sendero a la superación de algunos de los problemas
tradicionales de las universidades francesas.
En los capítulos decimosegundo, decimotercero y decimocuarto, el autor de Ser y
quehacer de la Universidad nos ofrece una temática sumamente interesante en la que
plantea: Crisis y 'lisis' de la Universidad; Etiolog!a y valoraci6n de la rebeli6n estudiantil; Reforma universitaria. Exponiendo en su texto el sentido de la crisis, el Dr.
Agustín Basave Femández del Valle cita al profesor español José Orlandis, que ha
expresado: "Decir que la Universidad está en crisis no significa lanzar a los cuatro
vientos una opinión aventurada o alarmista, porque la palabra crisis se emplea aquí
en un sentido muy diverso de su acepción peyorativa, que suena a descomposición o
decadencia. Crisis quiere decir simplemente transformación, cambio profundo, revisión a fondo de viejos moldes y estructuras, y bajo este concepto es perfectamente
lícito hablar de crisis; más aún, lo alarmante sería que esa crisis no existiera, porque
significaría que la Universidad había perdido el pulso y no marchaba ya al ritmo de
la sociedad contemporánea". La Universidad -apunta Basave- se encuentra en
transición y por lo tanto en un momento crucial de su existencia. Las Universidades
gigantescas, el efecto de las ideologías en el medio universitario, la crítica de los teóricos
en torno de la Universidad, llevan al autor a proponer una búsqueda de la estructura
permanente de la Universidad, indicando de nuevo el significado e importancia de
la Universidad vocacional. La rebelión estudiantil es considerada en sus causas, ideas,
propósitos y aspectos positivos y negativos. Una reforma universitaria integral que
cubra los renglones administrativos, académicos y vocacionales, se hace patente desde
hace décadas en el panorama universitario mundial. La reforma integral de la Universidad --expresa textualmente el autor- abarca el aspecto estructural -Organización de la Universidad entera, unidades universitarias y redistribución de actividades-,
aspecto administrativo -unidad normativa y flexibilidad ejecutiva, presupuesto, mantenimiento, planeamiento y desarrollo- aspecto académico -asignaturas, carreras,
pedagogía, investigación- y aspecto vocacional ---personalización del estudiante universitari0-. Sobre bases adecuadas de renovación universitaria, la Universidad -señala
Agustín Basave-- debe ir en búsqueda de su auténtico sentido y fin. Expresa el autor que
para no caer en una destotalización de la realidad, hay que repetir, machaconamente,
que lo primordial en la Universidad, es la formación humana universal. Una reforma integral de la Universidad -afirma- no puede emprenderse sin que se adopten, ante la crisis universitaria, los siguientes medios: lo. Reforma de la primera y
segunda enseñanza -organización, programa, métodoS--, para que el alumno llegue
a la Universidad con una base decorosamente sólida de cultura general. 2o. Estudios
electivos, al lado de los cursos básicos, para que germine la personalidad, para que
florezca la vocación incanjeable, sacrificada hoy en día a la vulgaridad y la rutina
del estudiante despersonalizado. 3o. Bibliotecas ágiles que permitan seguir a los alumnos el movimiento actual de las ideas en las diversas disciplinas científicas. Laboratorios, aparatos clínicos, observatorios y colecciones científicas debidamente organizadas
y suficientes. 4a. Otorgamiento de becas y pensiones para estudiar dentro del país y
en el extranjero. So. Desarrollo de los estudios pedagógicos para preparar debidamente
al profesorado universitario. 60. Los salarios de los profesores deben bastar para que
éstos no se vean precisados a buscar un suplemento fuera de la cátedra. 7o. Disciplinar
la conducta y acción universitaria. 80. Educación integral y armónica de los discípulos.
9o. Despertar, en el educando, el sentido del ideal que nos libera de la vulgaridad y

645

�confiere gusto y sabor humano a la existencia. Habría que apuntar, además -manifiesta
el Dr. Basave-, las siguientes bases para la reforma universitaria: a) La Universidad
debe buscar la unidad orgánica del saber, la implantación de materias comunes verdaderamente universales -Antropología Filosófica, Teoría de la Política, Historia de
la Cultura- y abertura a los fundamentos filosóficos; b) Diálogo interdisciplinario; c)
Departamentalización sin abolir las Facultades; d) Simbiosis de investigación y docencia; e) Actividad original y creadora en una integración metodológica con el seminario
científico y el practicum, el taller y el laboratorio.
La estructura orgánica de una armónica universidad, debe mostrarnos una disposición apropiada de "Facultades, deplrtamentos e institutos interdisciplinarios" que
sean la base operativa desde la que se fomenten y realicen los "Tipos y métodos de
la investigación científica en la Universidad contemporánea". Las dos temáticas apuntadas son desarrolladas, con especial habilidad y propiedad intelectual, por el Dr.
Agustín Basave Fernández del Valle, en los capítulos decimoquinto y decimosexto de
su obra. Resaltan en ellas las consideraciones que hace de la filosofía como eje espiritual
de la Universidad, y de las exigencias de una actividad interdisciplinaria en el seno
de las Universidades. Las tareas de investigación científica son motivo de especial atención y grave preocupación en las universidades contemporáneas. El profesor universitario
debe ser un auténtico y entusiasta investigador. La Universidad, consciente de la importancia de la investigación y utilizando los dispositivos metodológicos adecuados,
propiciará la formación de profesores-investigadores. En un mundo que cambia aceleradamente -expresa Basave- la investigación requiere de inteligencia, observación,
previsión, orden y, sobre todo, voluntad.

Universidad. Los aspectos esenciales de un nuevo humanismo universitario. La Universidad -afirma Basave- debe liberarse de la técnica alineadora, avocarse a la
superación de su crisis y a jugar el papel de rectora espiritual en el seno de lo social.
Todo ello descansa en el compromiso y responsabilidad de los universitarios.
Nuestro estudio sobre el Ser y quehacer de la Universidad -indica su autor- concluye en la tarea y autenticidad de los universitarios. Es tiempo --expone finalmentede que las vocaciones universitarias formen una clase social bien definida, con una
posición particular y consciente de obligaciones sociales bien delimitadas. Si se nos
permite un término, tomado del ruso, pero quitándole todo sentido peyorativo que
históricamente pudiese tener, nos atreveríamos a decir que los universitarios genuinos
constituyen la intelligentsia de las naciones y de la comunidad internacional. Fraternidad de los espíritus que ponen la inteligencia al servicio de los valores que son patrimonio de la cultura universal.
Ser y quehacer de la Universidad, Estructura y misión de la Universidad Vocacional,
publicada el año próximo pasado, por el Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad Autónoma de Nuevo León y con extensión de 496 páginas, constituye una
magnífica obra de información y formación universitaria, hecha por el Sr. Dr. Agustín
Basave Fernández del Valle, que contribuirá a ofrecer una adecuada semblanza de
la realidad universitaria que frecuentemnte se distorsiona por error o mala fe. Su texto
servirá para iluminar obscuridades, disip:1r dudas, generar inquietudes, incitar responsabilidades, proyectar acciones, en el amplio y generoso ámbito universitario.

Antropología pedagógica y personología universitaria; Democratización de la Universidad contemporánea. Son los temas que se abordan en los capítulos decimoséptimo
y decimooctavo, de la obra que orienta hacia la estructura y fines de la Universidad
vocacional. El autor precisa el sentido de la persona como centro de atención en la
actividad universitaria. Al estudiante hay que formarlo en la medida e intensidad de
sus posibilidades existenciales. La pedagogía universitaria se orientará hacia esos objetivos. La Universidad planeará los medios y actividades apropiadas a la consecución
de este fin. Transmitir y desarrollar -'llOS dice el autor- la alta cultura, brindar una
formación profesional y contribuir al descubrimiento y desarrollo de la vocación, sólo
puede hacerse en la Universidad. El libre acceso a la Universidad forma parte esencial
del sistema democrático. Existe una igualdad esencial de oportunidades y todo aquel
que sea apto para el estudio debe ocupar su lugar en el campo universitario. La Universidad -indica Agustín Basave- no puede originarse en un privilegio. Un proceso
de democratización se hace evidente en las universidades contemporáneas, en donde
los índices de inscripción y de egreso de profesionistas es impresionante. El fenómeno
de la masificación de las universidades, ha planteado el problema relativo a la presencia de masas y élites en la Universidad. Que la instrucción universitaria sea accesible para todos -&lt;:omenta el Dr. Basave-- sin descuidar la formación y preparación
de élites democráticas. La Universidad no es un lujo ni una utopía. Es actividad
incesantemente renovada de esfuerzos por alcanzar la verdad.
Nuevo humanismo universitario y Tarea y responsabilidad de los universitarios, son
los enunciados temáticos de los capítulos finales, decimonoveno y vigésimo, de la obra
que se reseña. En ellos se expone el carácter consubstancial del humanismo con la

647
646

�¿CIENCIA CONTRA/CON FILOSOFfA?

ZDENEK

KouRÍM

Gidy, Francia.

UN FENÓMENO CURIOSO pero sociológicamente explicable, el que un libro, arduo por
su lenguaje y difícil por los conocimientos previos que supone, obtenga un considerable
éxito editorial y llegue a interesar y hasta a apasionar un gran público, se produjo
hace menos de un año en Francia y está repitiéndose actualmente en España.

¿Por qué el trabajo de Jacques Monod El azar y la necesidad 1 provoca tantas reacciones ~ o positivas o negativas? La respuesta es bastante sencilla:
l. El origen de la vida fue desde siempre y será, sin duda mucho tiempo aún, una
de las cuestiones más inquietantes que surge ante la humanidad.

2. Al hombre de este siglo le asaltan las ideologías en lucha perpetua; le tienen aprisionado sin que pueda apoyarse en ellas con seguridad; se da cuenta de que Jo que
buscan no es la verdad sino una predominancia más eficaz: Pero el hombre no
puede no creer: aspira a una depuración a la vez que teme la inseguridad radical.
3. La ciencia está de moda. Además de la garantía de eficacia, parece ofrecemos
--después de haber sobrepasado mal que bien su crisis del crecimiento (particularmente en la microfísica)- la del conocimiento imparcial, la aurora de un nuevo
racionalismo.
El Profesor Monod presenta su trabajo con el subtítulo explícito -La filosofía na•
tural de la biología moderna- como un deber: el papel de un científico de hoy
consiste no sólo en la contribución a los "conocimientos técnicamente importantes"
en el caudal de la cultura actual, sino también en el aporte de las ideas de su ciencia
que puedan considerarse como "humanamente significantes".
Es decir que el biólogo francés cree en la misión de la ciencia que es, ante todo,
misión purificadora. Porque la ciencia sola -constituyéndose como ciencia- detiene

1 Le hasard et la nécessité, París 1970; trad. española:
Editorial Barral, 1971.
Nuestras citas se refieren a la edición original.

649

�el "postulado de objetividad de la Natur:tleza" y es capaz de aplicarlo con toda
rigurosidad, siendo la definición de éste "el rechazo sistemático de considerar como
susceptible de conducir a un conocimiento "verdadero" toda interpretación de los
fenómenos dada en términos de causa final, es decir de "proyecto". 2

Fuerte de las adquisiciones de la biología, Jacques Monod combate todos los "animismos y vitalismos" filosóficos e ideológicos que pecan por la "ilusión antropocentrista",
por deduccionismo que no dará nunca cuenta del fenómeno vital,8 y esboza sus propias
soluciones para reemplazar las filosofías defect uosas.

Esta noción justamente pone en interrogación las condiciones de la investigación
biológica. En efecto, dentro de "propiedades más generales que caracterizan los seres
vivos y los diferencian del resto del universo", a saber "teleonomía, morfogénesis
autónoma e invariancia reproductiva", la primen, realizándose sobre todo en el
cumplimiento "del proyecto fundamental" que es la "reproducción invariante", nos
conduce a reconocer "una flagrante contradicción epistemológica". Según Jacques
Monod "el problema central de la biología es esta misma contradicción, que se trata
de resolver si sólo es aparente, o de probar radicalmente insoluble si es así de veras".ª

Desdichadamente, esta parte que debería ser filosóficamente positiva, no lo es. Particularmente desde el punto de vista gnoseológico, el biólogo francés, prisionero de su
9
óptica científica, no traspasa el nivel del pensamiento de la L6gica de Port-Royal,
a una
Y' consecutivamente' da en la creencia que es suficiente aceptar ~ecurriendo
.
ética
de conocimient0- que "la naturaleza es objetiva, (que) la verdad del conocimiento no puede tener otra fuente que la confrontación sistemática de la lógica Y de la

El autor nos demuestra que en realidad la teleonomía es necesariamente precedida
por invariancia, que la "última ratio de todas las estructuras y alcances teleonómicos
de los seres vivos queda pues encerrada en las secuencias de radicales de fibras polipeptídicas", y que "a este nivel de organización química es donde yace, si lo hay,
el secreto de la vida". 4
Secreto al que podemos aproximarnos con el Profesor Monod por dos lados: por
una parte vemos la tendencia conservadora a ultranza que se manifiesta en los
"mecanismos de la traducción , ... estrictamente irreversible", referente al traslado de
información desde el A.D.N. hast:il la proteína; sentido delimitado y único que excluye toda explicación dialéctica, la célula apareciendo más bien como una máquina
cartesiana; por otra parte, una perturbación --que entra en seguida en el ciclo rígido
de transmisión- no puede ser explicada sino por el azar. "De donde resulta necesariamente que s6lo el azar está en la fuente de toda novedad, de toda creación en la
bioesfera". Y el autor añade: "esta noción central de la biología moderna ya no es
hoy día una hipótesis, entre otras posibles o por lo menos concebibles. Es la única
concebible, porque es la única compatible con los hechos de observación y de experiencia.
Y nada permite suponer (o esperar) que nuestras concepciones en este punto deberán
o incluso podrán ser revisadas.•
De esta manera la evolución no es inherente a los seres vivos sino que procede de
"las mismas imperfecciones" de su "mecanismo conservador". La selección o la evolución
que progresa (siendo aceptada en el organismo dado una nueva mutación) por la interacción entre "medio exterior y el conjunto de las estructuras y alcances del aparato
teleonómico" 6 está garantizada esencialmente por éste, por su orientación. 1

• !bid., p. 32.
• !bid., p. 33.
• !bid., p. 110.
' !bid., p. 127.
' !bid., p. 141.
' "Las únicas mutaciones aceptables son las que, en todo caso, no reducen la coherencia del aparato teleonómico, pero más bien Jo refuerzan aún en la orientación ya
adoptada o, y sin duda mucho más raramente, el enriquecimiento de posibilidades
nuevas". ]bid., p. 136.

650

experiencia". 10
En práctica, el propio Jacques Monod ilustra su fracaso filosófico cuando escribe que
"la definici6n misma del conocimiento 'verdadero' descansa en último análisis sobre un
postulado de orden ético" 11 a pesar de que, teóricamente, quiere salvar su concepción,
apoyando la "ética del conocimiento" sobre el "conocimiento de la ética" Y la "búsqueda de la autenticidad" sobre la "coherencia lógica".
El autor de El azar y la necesidad nos ha facilit!l.do la prueba de que en la bioesfera,
la dialéctica, tal corno la imaginaron Engels y la escuela del marxismo ortodoxo, queda
difícilmente sostenible. Pero nada más. Al contrario, su insistencia incondicional sobre
el "postulado de la objetividad" que desemboca en la constatación implícita de cortadura
entre el mundo de la ciencia y un "anti-mundo", su ceguera científica que olvida que
no hay "la lógica" sino las lógicas, que una experiencia no es un hecho simple sino
cargado ya por una interpretación, que el pensamiento humano no se agota como reflejo
y comportamiento de la realidad sino que tiene la capacidad de crearla pensándose a sí
mismo, -todo eso nos indica que lo dialéctico, propio al hombre, tiene un papel importante en nuestra existencia.
De cierta manera podría decirse que el Profesor Monod, queriendo combatir a fuerza
de argumentos científicos las ideologías que pretenden fundarse en las bases de la ciencia, deslizó - por ausencia de una estructuración efectiva y continua de las esferas
• "Creo que podemos afirmar hoy que una teoría universal, por cabales que sean sus
éxitos de otra parte, no podrá jamás contener la bioesfera, su estructura, su evolución en
tanto que fenómenos deductibles de los primeros principios". !bid., p. 54.
• Cf. los siguientes pasajes: "Es el análi~is de la lógica de. ~u,funcionamient~ _subjetivo
(del 'simulador', 'instrumento de la descubierta y ~e la creac1on )_ lo ~~e permitió formular las reglas de la lógica objetiva y crear nuevos mstrumentos s1mbólicos, como las matemáticas". ]bid., p. 172.
"Como no podemos tener conocimiento alguno de lo que está fuera de nosotros sino
por la mediación de las ideas que están en nosotros, las ~e~exiones que se pueden hacer
sobre nuestras ideas, quizás sean lo más importante en la log1ca, porque son el fundamento
de todo el resto". (A. ARNAUD ET P. NxcoLE: La logique ou l'art de penser, París, 1970,
p. 63).
•• Le hasard et la nécesité, p. 181.
11
!bid., p. 188.

651

�ciencia-filosofía, ausencia no sólo suya sino omnipresente en dichas ideologíaS-- hacia un
cientismo ideológico.
Falta que aprovecharon inmediatamente los primeros apuntados por sus críticas (los
marxistas ortodoxos) para transformar su defensa en un contra-ataque. Una de las primeras reacciones apareció en L'Humanite del 11 de diciembre de 1970 por Marcelle
Huraux, seguida después del frente organizado --de una serie de artículos publicados en
las principales revistas teóricas del P.C. francés.
Por ejemplo, Pierre Boiteau, después de otorgar la aprobación al Profesor Monod porque éste "en el plano filosófico, da golpes decisivos al vitalismo cuya vanidad demuestra
definitivamente, sobre bases experimentales irrefutables", indica que a El azar y la necesidad hay que aplicar una "doble lectura o incluso una triple lectura porque el discurso
científico no coincide con el discurso filosófico, discordando este mismo de la práctica
filosófica que subtiende la obra". 12

..

Por su parte, Jacques Ninio 1• y Jacques Milhau" se limitan a destacar la ruptura
entre la rigurosidad del discurso científico de Jacques Monod y la arbitrariedad de su
cerradura (justificación de ésta) filosófica más aparente en sus extrapolaciones éticas,
ruptura que también pone en tela de juicio un polemista del otro borde en la revista
Esprit.
Para él las tesis generales que Jacques Monod presenta como una opción del científico
en su propio terreno de objetividad relevan, en el mejor de los casos, de una "esquizofrenia
auténtica" o son simplemente inauténticas, llegando hasta "la confusión mental", dado
que "de la práctica científica no procede automáticamente ningún valor comportamen-

tal",,.
En consecuencia, El azar y la necesidad plantea el problema de las limitaciones del
conocimiento científico más en la forma negativa que positiva, mostrándonos su traspaso
ilícito.

Y gracias a esta pirueta hecha posible por la ingenuidad filosófica del biólogo francés
-subrayémoslo de nuevo- su oponente puede concluir, sin parecer perder la seriedad:
"A mi ver, los hechos objetivos que destaca Monod en su propia disciplina, no sólo no
contradicen el materialismo dialéctico sino que al contrario constituyen un notable enriquecimiento de dicha dialéctica. Tal es por otra parte, el caso de todo cuanto permite
una mejor adecuación del pensamiento científico a la realidad objetiva". "

El conocido escritor francés, el Padre Marc Oraison, trató en su último libro, con
título muy sintomático -El azar y la vida- de ofrecer, si no una respuesta a la interrogación que origina la actitud de Jacques Monod, al menos una réplica a sus afirmaciones. Invocando frecuentemente a Freud, opone al cientismo invasor del biólogo la
barrera de la vivencia, de lo existencial que tiene -SÍ las hay- sus propias leyes no
reductibles a lo inmediatamente racional.

¡ Como si fuera posible saltar de los hechos a la teoría sin preocuparse del eslabón
intermediario y constitutivo: de la metodología que, a pesar de todos los esfuerzos de
ocultación por parte de los marxistas ortodoxos, aparece en el materialismo dialéctico
como tomada de otra realidad, la social, con criterio científico mucho menos evidente e
impuesto ideológicamente!

En efecto, la generalización del conocimiento de una disciplina, si bien fundamental, no
implica forzosamente la regla del saber sobre la personalidad humana. Al contrario, la
objetividad del primero queda anclada en la exigencia "de ascetismo elemental y rigoroso" de esta última. El hombre, su "conciencia interrogativa", "plantea una cuestión
que está más allá de la biología".''

Esta misma línea --deducir unas conclusiones contrarias a partir de lo factual expuesto
por J. Monod, aprovechando su punto flojo, su coherencia insuficiente entre lo puramente
científico y su interpretación filosófica (y empleando el mismo procedimiento, pero en
sentido opuesto)-, la continúan también otros críticos comunistas.

No obstante, no debe hablarse de una incompatibilidad de perspectivas; el mundo
sólo posee una dimensión suplementaria: la intencionalidad que dimana como esfuerzo
para sobrepasar la incertidumbre constitutiva, como esfuerzo hacia los otros; la especificidad humana se define en un complejo de relaciones.

Pierre Jaegle cita un pasaje de El azar y la necesidad y se exclama: "¿ Qué mejor
ilustración de la idea dialéctica del movimiento y de la evolución como solución de la
contradicción (aquí contradicción entre irreversibilidad y reversibilidad, entre acrecentamiento de entropía y disminución de entropía, entre el pasar del tiempo y el remontarse
en el tiempo) puede darse?" "

El azar cobra aquí una significación diferente, únicamente intra e inter-personal; del
mismo modo, el análisis terapéutico cambia: en lugar de sujeto y objeto hay dos su-

De manera semejante, Philippe Cazelle opina que "desde luego hay, en el "antidialectismo" del señor Monod, cierta equivocación". ,.

" "Une éthique délibérément idéaliste'': celle de
brero de 1971, núm. 155, p. 61.
11

J.

En la tercera parte de su libro, la crítica filosófico-teológica de Marc Oraison se hace
más incisiva. Después de notar el carácter enigmático del ¿ por qué? del proyecto, del
misterio que envuelve la ultima ratio del surgimiento de la vida, dirige al Profesor Monod
el reproche de antropoformismo, es decir de extender el juicio científico fuera de constatación hasta la calificación. Un racionalismo, a pesar de su modernidad, podría des-

Monod, in La Pensee, París, fe.

lbid., p. 63.
" Entropie, information, invariance, in La Nouvelle Critique, París, marzo 1971, núm.
42, p. 49.
15
Le concept de hasard et l'l:i catégorie de contingence, in Jbid, p. 44.

652

jetos...

" Réflexion d'un biologiste, in lbid., pp. 51-9.
' 1 Une éthique de la science, in Jbid., pp. 41-4.
11 MAX DE CECCATY: Les protéines et le chapelet, in Esprit, París, marzo 1971, núm.
3, p. 576.
" Le hasard et la vie, París, Seuil, 1971, p. 66.

653

�embocar en una "dictadura científica", peligrosa como toda "dictadura doctrinal", si no
añade otro criterio al suyo.
El Padre Oraison propugna la humildad en la aceptaci6n de la frontera de nuestro
conocimiento, del no-saber, y formular de la manera siguiente "un principio de reflexi6n
que no desconozca lo adquirido por todas las ciencias: en la inmanencia de su ser al
mundo a la vez singular y colectivo, de la percepci6n dramática de su carencia y de su
deseo, percibe el hombre la interrogaci6n de una trascendencia que ya no tiene nada mitol6gico" .•
El camino que la reflexi6n ha recorrido desde el "postulado de objetividad de la Naturaleza" hasta el llamamiento trascendente de Dios-Amor es circular. El discurso sobre
la ciencia, a partir de ella, no la alcanza: se mueve en h esfera de creencias oculta o
deliberadamente pero no sale nunca de ella porque continúa ignorando su verdadero
estatuto. ¿ C6mo romper este encanto que persiste sin tener cuenta de todos los decretos
de la "única filosofía científica"? ¿Hay que renunciar y juntar el filosofar con otro
hecho de la existencia humana no menos importante, con la fe?

LA DIMENSIÓN DE PROFUNDIDAD A TRAVts DE UN SIMBOLO
INTIMO EN UN POEMA DE JUAi"I RAMÓN JIMtNEZ

Puede ser que no sería completamente inútil buscar una salida en el lugar original
del fracaso. Sin embargo, si se quiere efectuar una tentativa sería por b:ülar un punto de
cruce p:ua facilitar una interpretaci6n válida en ambas disciplinas; en la ciencia y en la
filosofía, es necesario cumplir con un postuhdo imprescindible: descubrir, mantener y
desarrollar, a pesar de todos los obstáculos, el principio metodol6gico común, es decir
asumir el riesgo intelectual de apertura recíproca incondicional. En otras palabras: dia-

AL REFERIRNO,s A LA profundidad como un:i dimensi6n, estamos pensando en una
de ~as categonas de valores que se manejan en relaci6n con el llamado espacio existencial. Concep~o que se refiere a la totalidad de todos aquellos ámbitos y relaciones
en los cuales nene lugar nuestra vida, la vida que en cada momento se manifiesta
como pensamiento y expresi6n.

lectizar el mismo pensamiento.

Luis MuÑoz GoNzÁLEZ
Universidad de Concepción, Chile.

La profu~~ida~ podemos entenderla como la señala Guardini. Para él, "significa un
carácter 0~1gmano, de acuerdo con el cual el proceso vital tiende hacia lo interior, y
tanto más '.ntensamente, cuanto más desarrollado se encuentra tal carácter. La profundidad se entJende aquí no como direcci6n hacia dentro".'
N'.'5 inter~sa hablar de la profundidad espiritual en cuanto que ella existe en un
senado propio._ Así podemos seguir diciendo con Guardini que el carácter espiritual de
u~ comportanu:mto s~ encuentra en su sentido. Y que, como en otros tipos de profundidad, hay aqu1 t_amb1én grados dentro de la determinabilidad espiritual. Según el rango
del valor determinante o según la graduaci6n del acto de acuerdo con el carácter de
profundidad que le es propio.
Podríamos decir entonces que la existencia del hombre está construida desde el interior, o bien, hacia el interior.
~ues bien, si ponemos en relaci6n esta detenninaci6n de la existencia humana con las
actttudes que asume el poeta a través del lenguaje y expresi6n en su búsqueda del sentido
Y de la. forma ~tica,_ no nos puede sorprender la tendencia de muchos poetas a hacer
referencia a esa dunens16n de profundidad espiritual, valoradora del decir poético incluso
en la configuración simbólica de estados y situaciones anímicas.
'
A veces ocurre que en esas referencias a la profundidad se da el encuentro con "lo
alto", también como dimensi6n valorativa del espacio existencial en un sentido equivalente.

1

• !bid., p. 153.

654

GuARD1N1,

ROMANO,

Mundo y persona, Madrid, 1963.

655

�En nuestro propósito de mostrar esta búsqueda de la profundidad en el hacer poético,
partimos de la concepción de que el poeta objetiva su espíritu interno de hombre. De
donde su poesía viene a ser una revelación especial de la realidad en cuanto determinada
por valores.
A modo de muestra, para la comprobación de nuestras propos1c1ones, analizaremos
el poema en prosa El pozo, de Juan Ramón Jiménez, de su libro Platero y yo.• Dejamos
clara constancia de que sólo para la claridad de la exposición hemos procedido a formular teóricamente nuestra proposición, pues hemos derivado a ella a través del análisis
mismo.

EL POZO
"¡ El pozo! Platero, ¡ qué palabra tan honda, tan verdinegra, tan fresca, tan
sonora! Parece que es la palabra la que taladra, girando, la tierra oscura, hasta
llegar al agua.

Mira: la higuera adorna y desbarata el brocal. Dentro, al alcance de la mano,
ha abierto, entre los ladrillos con verdín, una flor azul de olor penetrante. Una
golondrina tiene, más abajo, el nido. Luego, tras un pórtico de sombra fría, hay
un palacio de esmeralda, y un lago, que al arrojarle una piedra a su quietud, se
enfada y gruñe. Y el cielo, al fin.
(La noche entera, y la luna se inflama allá en el fondo, adornada de volubles
estrellas. ¡ Silencio! Por los caminos se ha ido la vida a lo lejos. Por el pozo se
escapa el alma a lo hondo. Se ve por él como el otro lado del crepúsculo. Y parece
que va a salir de su boca un gigante, dueño de todos los secretos. ¡ Oh laberinto
quieto y mágico, parque umbrío y fragante, magnético salón encantado!).
Oye, Platero, si algún día me echo a este pozo, no será por matarme, créelo,
sino por coger más pronto las estrellas.
Platero rebuzna, sediendo y anhelante. Del pozo sale, asustada, revuelta y silenciosa, una golondrina".

Este poema en prosa se abre con dos exclamaciones, separadas por un vocativo:
"¡ El pozo! Platero, ¡ qué palabra tan honda, tan verdinegra, tan fresca, tan
sonora!"

La primera exclamación está constituida por una frase "¡ El pozo!", que tiene casi el
valor de una interjección que, seguida del vocativo "Platero", deja en suspenso su sentido referencial. El vocativo introduce un momento de reflexión, desde el cual esa interjección se desarrolla enumerativamente en la segunda. Y ya sabemos cuál es la referencia.
Es la impresión que la palabra misma deja en la interioridad del poeta. Esta segunda
exclamación está constituida por una serie de adjetivos precedidos por el ponderativo

• JUAN RAMÓN

656

JrnÉNEZ, Platero y yo, Editorial Losada, 1952, pp. 63-64.

·'tan", en función anafórica. Los adjetivos, 'honda', 'verdinegra', 'fresca', 'sonora', hacen
referencia al modo de la impresión causada en los sentidos abiertos del poeta a esa realidad que es la palabra misma, su materialidad. Es así como el poeta insiste en una
explicación del sentido que guarda para él esa palabra: •
"Parece que es la palabra la que taladra, girando, la tierra oscura, hasta llegar
al agua".
Sin embargo, aquí ya el poeta no puede menos que aludir a la función designadora de
la palabra, incluso en su materialidad misma. Es por ello que recurre a procedimientos
como la aliteración imitativa para hacer más evidente y armoniosa la referencia designadora: " ...es la palabra la que taladra, girando, la tierra oscura, hasta llegar al agua".
Desde la palabra, desde la impresión de la palabra en los sentidos, desde la referencia
significativa de ella, el poeta crea el objeto en el decir poético. Y desde aquí queda
señalado el tránsito a la descripción siguiente del objeto mismo, en una gradación de
estancias que llevan a la profundidad y al encuentro con "lo alto".
"Mira: la higuera adorna y desbarata el brocal. Dentro, al alcance de la mano,
ha abierto, entre los ladrillos con verdín, una flor azul de olor penetrante. Una
golondrina tiene, más abajo, el nido. Luego, tras un pórtico de sombra fría, hay
un palacio de esmeralda, y un lago, que, al arrojarle una piedra a su quietud, se
enfada y gruñe. Y el cielo, al fin".
Nuevamente el poeta, a partir de la necesidad estructural unitaria del libro, construido
sobre la base del diálogo imaginario con Platero, diálogo que más bien es un monodiálogo, como diría Unamuno, inicia la presentación del objeto con un vocativo. Este
tiene el carácter de un vocativo verbal, "Mira". Su función tiene una extraordinaria
importancia, pues este vocativo determina el cuadro, el ángulo visual, casi objetivo, de las
imágenes descriptivas.
La gradación va desde la boca del pozo, oculta casi por la higuera, hacia adentro.
Allí, al alcance de la mano "una flor azul de olor penetrante". Más abajo, el nido de una
golondrina. Luego, descendiendo más, "tras un pórtico de sombra fria", "un palacio de
esmeralda", y un lago, "que, al arrojarle una piedra a su quietud, se enfada y gruñe".
Y, al fondo, lo sorprendente: "Y el cielo al fin".
La convención nos hace pensar, en relación con el término cielo, en la dimensión de
la altura externa. Aquí podíamos pensar, tal vez, que el cielo se refleja allá en el fondo
del pozo. Sin embargo nos queda la duda, y pensamos más bien que la altura es en
este caso equivalente a lo interior. ¿No podrías decir, acaso, que el cielo del pozo, no
habría de estar allá en el fondo?
Después de esta descripción gradual descendente en el sentido de lo interior físico,
viene un paréntesis largo:
"(La noche entra, y la luna se inflama allá en el fondo, adornada de volubles
estrellas. ¡ Silencio! Por los caminos se ha ido la vida a lo lejos. Por el pozo se
escapa el alma a lo hondo. Se ve por él como el otro lado del crepúsculo. Y

657
H42

�parece que va a salir de su boca un gigante, dueño de todos los secretos. ¡ Oh
laberinto quieto y mágico, parque umbrío y fragante, magnético salón encantado!)".
Lo dicho en el paréntesis retoma la línea descriptiva en el efecto de la noche y la
luna y las estrellas, "allá en el fondo". El movimiento de la noche en su entrada allá, es
seguido por una exclamación o interjección: "¡ Silencio!" El silencio es una determinación valorativa que surge entre las relaciones del ser humano y las cosas u otros seres,
como actitud asumida ante las cosas. Las cosas quedan ahí afuera en su simple estar,
pero dentro del poeta, cortadas las comunicaciones, el silencio es actitud contemplativa
desde donde surge el pensamiento. Tal es el sentido de los dos períodos que siguen a
esa exclamación:
"Por los caminos se ha ido la vida a lo lejos. Por el pozo se escapa el alma a
lo hondo".
Estos dos períodos entrañan una actitud que implica a su vez un doble movimiento.
El primero implica una desvalorización de la vida en cuanto exterioridad, una desvalorización del tiempo horizontal, que es tiempo vida del poeta en relación con las cosas y
los demás. Y el segundo implica un vuelco sobre sí mismo, un concentrarse sobre su
propio tiempo íntimo, vertical. En este movimiento hacia dentro, y que no es tal movimiento, sino más bien un uer a o en, el objeto creado, el pozo, se vuelca y se ve ahí en la
profundidad del espacio vital del poeta.

como el pozo lo guarda en su profundidad; y que, según Unamuno, es el secreto de la
vida, y para quien, mientras más grande y oculto, más hombre, mayor humanidad. Secreto que aquí es "laberinto quieto y mágico", es "parque umbrío y fragante", es "magnético salón encantado". Tres imágenes sucesivas con duplicación de adjetivos que remansan la expresión y constituyen el estado contemplativo. Es también el momento cli•
má tico del cierre del paréntesis.
¿ Por qué el paréntesis? Este procedimiento aquí tiene para nosotros el valor de un
hipérbaton, ya que en la impresión y creación del objeto poético, todo lo dicho entre
paréntesis, viene a ser una transposición, un vuelco de ese objeto, el pozo, hacia la
interioridad del poeta, hacia su profundidad. El pozo, el fondo del pozo se le ha metido
dentro, en su propio fondo quieto, mágico, parque umbrío y fragante, espacio magnético
y encantado. Y la atracción ineludible que experimenta, constituye su posibilidad de
crecimiento.
Lo dicho entre paréntesis, considerado como hipérbaton, es antecedente de la cuarta
estancia del poema:
"Oye, Platero, si algún día me echo a este pozo, no será por matarme, sino por
coger más pronto las estrellas".
Tal es la atracción de lo misterioso que sólo tiene analogía con la actitud del suicida
ante la muerte, pero es solamente análoga en la fuerza de la atracción, pues el poeta dice:
"no será p1ra m:i.tarme, créelo, sino por coger más pronto las estrellas".

Bien dice el poeta a continuación: "Se ve por él como el otro lado del crepúsculo".
Es decir, el poeta intuye a través de lo sensible algo que no puede expresar directamente,
puesto que no se trata de una cosa más. Lo que intuye es un ámbito borroso, indeterminado. En lo hondo, hacia donde se ha escapado el alma "se ve por él como el otro
lado del crepúsculo". Esta visión del poeta está determinada por el movimiento descriptivo de la noche, la luna y las estrellas, pero sólo como transposiciones del lenguaje. ¿ Cuál
es el otro lado del crepúsculo? ¿La noche, tal vez? ¿Lo oscuro, lo velado y por eso mismo
no nombrado directamente?

Y he aquí que otra vez surge la dimensión de "lo alto" en equivalencia a "lo interior". La segunda estancia del poema terminaba: "Y el cielo, al fin", es decir el fondo
del pozo. En la construcción total del poema es evidente la transposición que implica el
paréntesis.

En todo caso se nos hace evidente que aquí se da un asomo intuitivo de esa dimensión de profundidad y la creación del misterio:

"Platero rebuzna, sediento y anhelante. Del pozo sale, asustada, revuelta y silenciosa, una golondrina".

"Y parece que va a salir de su boca un gigante, dueño de todos los secretos".

El doble movimiento del dentro y fuera, del encuentro con la cosa a su propio encuentro consigo mismo.

Ya en este período se enuncia el juego ambivalente de los misterios; la atracción que
significa lo velado, lo oculto, el secreto; el temor ante la posibilidad de su conocimiento, a
través de la imagen posible de un gigante. Pero tal situación es sólo un atisbo imaginativo, desde donde el poeta únicamente puede exclamar admirativamente el misterio:
"¡ Oh laberinto quieto y mágico, parque umbrío y fragante, magnético salón
encantado!"

Esta exclamación tiene para nosotros un valor epifonémico, pues el poeta condensa
aquí su intuición del misterio, del secreto que, como todo hombre, guarda en su fondo,

658

Se cierra el poema con la presencia sonora del animal. Y ocurre también que el borriquillo tiene sed y está anhelante como el poeta. La golondrina sale asustada, revuelta
y silenciosa, como el poeta sale de su inmersión en la profundidad de su espíritu:

Indudablemente el poeta ha logrado configurar un "símbolo íntimo", según la clasificación de Marshall Urban.' Símbolo que tiene como carácter peculiar el llevar a, el
ser medio o vehículo de la intuición de un mundo espiritual dado a través de lo sensible,
el pozo en el caso que acabamos de analizar.
El símbolo, como bien se sabe, lleva el doble plano de lo real y de lo imaginado. Y lo
real es aquí ese atisbo de un mundo espiritual profundo, indeterminado, que tiene el

' MARSHALL URBAN, WILBUR,

Lenguaje y realidad,

México,

1952.

659

�valor, en la gradación de la dimensión existencial del poeta, del misterio con todo el
atractivo del asombro y encanto que implica; y, de otra parte, el temblor y temor de la
revelación total.
Es también evidente que el poeta, en este caso, como en muchos otros, construye o
intenta construir su existencia hacia dentro, hacia su interioridad. Así también es evidente que su referencia a la profundidad y desde allí a "lo alto", se da como equivalencia
en el encuentro de una dimensión valorativa en la búsqueda del sentido de su espacio
existencial por medio de la poesía.
TENTACIÓN Y PENITENCIA EN "AL FILO DEL AGUA"
DE AGUSTIN YA~EZ
R.AMONA LAGOS BUSTOS
Departamento de Español
Universidad de Concepción, Chile.

SE HA DESTACADO A MENUDO el singular valor que le cabe a la provincia como venero
de los temas, motivos y lenguajes de la producción literaria de Agustín Yáñez. En las
novelas y cuentos del escritor mexicano observamos, efectivamente, que la gente de la
provincia, en especial la gente y la tierra de Jalisco, es la materia de su quehacer creador. Sin embargo, no es sólo la provincia la abastecedora literaria de Agustín Yáñez,
sino que su propio hogar de infancia suele encontrarse cosmizado y elevado a categoría
de universal símbolo del mundo y de la vida. Tal acontece con la novela más novela que
definitivamente ha proyectado el nombre de su creador fuera de las fronteras nacionales y
americanas. Nos referimos Al filo del agua, donde provincia y hogar, exterioridad e
intimidad entremezcladas, constituyen una sola e indisoluble realidad.
La novela comienza con un extenso fragmento introductorio que constituye una unidad
en sí mismo y en el que se nos presenta y describe una comunidad humana con características singulares. Será la intensidad de vida de esta colectividad el tema en torno del
cu11 se arquitectan los diversos elementos del mundo narrativo. Este Acto Preparatorio,
según denominación del mismo a utor, se caracteriza por una perspectiva narrativa omnisciente y está construido en dos momentos perfectamente delimitables. Esta división
surge de un cambio en el modo narrativo que determina una doble captación de la
realidad. El narrador comienza entregándonos el vivir de la comarca situado fuera de
ella. Tiene sólo una visión panorámica y nos la va dando en descripciones que destacan
únicamente la superficie, la exterioridad de las cosas. De este modo, siguiendo el desplazamiento de su mirada, vamos conociendo la especial arquitectura del pueblo, el
color de sus paredes y calles, la fachada de las casas, la siluet:i. de sus moradores silenciosos y la especial atmósfera que, desprendiéndose de las casas y de las gentes, impregna
a la totalidad.
Podemos decir que el deslizamiento de esta mirada sobre las cosas y los seres es semejante a la visión cinematográfica; con un desplazamiento lento y moroso de la cámara
que enfoca la realidad, serán de gran significación dentro del posterior desarrollo de la
fábula novelesca. El Acto Preparatorio constituye, en este sentido, un pórtico desde el
cual contemplamos una comunidad humana. La visión es panorámica y totalizadora en
el comienzo, pero después la mir:i.da del narrador irá penetrando insensiblemente en la

660

661

�intimidad de los habitantes. Ya no se destacan sólo las textu~as. Lo que ahora se reve~a
es una realidad oculta a la mirada, perceptible sólo pan quien. conoce los secretos
íntimos de las mujeres con luto y de los hombres graves que eX!sten en esta com~ru a
silenciosa. El tono que el narrador asume para reve¡amos 1a intimidad de los habitantes
.
deja de ser impersonal para hacerse confidencial y susurran~e. El mundo por él descnto
adquiere un carácter cada vez más inquietante y problemático:

.:ªl

"El deseo, los deseos disimulan su respinción y hay que pararse un p~co para
oírla, para entenderla tras de las puertas atrancadas, en el rostro de las mu¡eres con
1
luto, de los hombres graves..." , P ág. 5 •
· nif1cat:1va~
·
A través de este Acto Preparatorio se encuentran frases s1g
que_ resumen. el
ser de la totalidad comunitaria abarcándolo en múltiples aspectos y matices singulares .
"Pueblo de mujeres enlutadas. . . Pueblo cerrado... Pu~b~o sole~e. · • Pueblo
conventual... Pueblo de perpetua cuaresma... Pueblo de aromas. • • , pág · 10 ·
·
· d o d e lo que. el narrador
enEstos leitmotius constituyen el sentl'do qumtaesenc1a
.
.
D
'odos
de
frases
cortas
Resumen
y
definen
a
la
comumdad
s1lenc1osa.
trega en 1argos pen
·
.
•
d
· e
a uí su carácter de letanía lenta y monocorde semejante al sonido re1te~ado e una mm~a
n~ta esada oscura, marcada sobre el resto de los acordes, dete~nándoles su se~tld ' XnándJes su ritmo y dominando la sinfonía. El Acto Preparatorio es, en este sentido,
1o, o~ ed
·of ndidad a un mundo en constante tensión. En él está condensado, en
af mira a e~ ~I ut1'd' no agónico revelado a través de diversas polaridades susceptibles
e ecto un v1v1t co 1a
,
'ó
1
de ser 'reducidas a un principio único y abarcador de todas: la lucha entre tentac1 n Y a
penitencia.
La pugna entre la tentación y la penitencia es la ley que estruc~ 1~ totalidad ~ 0 velesca. Su función es la de regir la organización de los diversos aconteclIIllentos Y motivos
poéticos que, encontrándose sugeridos sólo de un modo muy general en el Acto Preparatorio, lograrán después un pleno desarrollo.
La tentación es, en su significación más profunda dentro del texto, la en~dad que se
yergue d uran te 1a noche y la vigilia obsesiva· Es trasunto concreto y consciente de los
deseos y de la intimidad frustrada:
"En las noches de luna, cantan en las cantinas vergonzmtes una canción profana, canción de los terrores, jinetes de los deseos", pág. 8.
La tentación, según podemos observar en la novela, no ~ólo se ge~era en intimidad
de los sujetos, sino que también puede provenir de la reali~ad e~tenor a ellos. Es el
caso, por ejemplo, de Mercedes Toledo, a qu.ien intenta seducu Julián.
La tentación que se sitúa en la intimidad de los personajes se resuelve de dos maneras extremas:

• AousTÍN YÁÑEZ: Al filo del agua. México, Editorial Porrúa. 1952. Citaremos por
esta edición.

662

a) La más dramática es aquella en la cual los deseos no logran hacerse realidad. En
este caso permanecen impotentes dentro de la interioridad, retorciéndose inútilmente,
destruyendo psíquicamente a sus portadores.
b) La tentación no es, sin embargo, siempre reprimida. También puede dominar a
los personajes. En este caso se objetiva a través de una rebeldía de los individuos contra
las normas que restringen su liberación. Tal es la situación, por ejemplo, de Micaela
Rodríguez, de Damián Limón y de Luis Gonzaga Pérez, quienes, hechizados por la
gran ciudad, el país del Norte y la vanidad, respectivamente, hacen pública demostración de su nueva perspectiva vital.
La tentación puede también provenir de la realidad exterior. Una serie de personajes
de la novela ejercen la función de tentadores, de incitadores, de provocadores de ansias y deseos "prohibidos". Es lo que hacen, por ejemplo, Damián con Micaela, Julián
con Mercedes Toledo, Victoria con Gabriel Martínez, los revolucionarios con María.
La penitencia, a diferencia del carácter nocturno de la tentación, es eminentemente
diurna y se objetiva en el remordimiento del pecador o el desprecio de la comunidad.
Esta entidad es la creadora de los miedos, la vergüenza y el mutismo diurnos. Los abarca
a todos ellos en su calidad de fuerza opresiva y frustrante. En todas las circunstancias
en que la tentación logra manifestarse, hay expiación de la culpa. La penitencia, en las
múltiples formas que puede asumir, destruye y aniquila. Este es el poder que la define.
En principio bipolar tentación-penitencia se hace presente de diversas maneras, delatando siempre un modo de existir dual, ambivalente y desgarrado. Las concreciones
más significativas pueden enunciarse a través de diversas parejas de vocablos antitéticos:
deseos-miedos, obsesión-vergüenza, avidez-abstinencia, instintos-muerte, noche-día, canción-silencio, negro-rojo, estanque-río, etc.
Examinaremos las más importantes polaridades:
Noche-Día: La vida, en su doble faz, transcurre dentro de cada uno de estos ámbitos
temporales. La noche está regida por la presencia de los deseos, de las ansias, de la
tentación. El día es el imperio del silencio, de la uniformidad psíquica y de la tradición
hecha ley:
" ... pero entre sombras, con vieja discreción, como lo exige -y lo permite- la
costumbre del pueblo", pág. 9.
Negro-Rojo: Estos son los colores que matizan la realidad pueblerina. El negro está
adherido a las gentes y las cosas, adoptado- ritualmente por la comunidad inmóvil. El
rojo es el color del mundo que tienta y seduce. El negro, color de la muerte, de la
renuncia. El rojo, color del dinamismo vital:
"Pueblo de templadas voces. Pueblo sin estridencias. Excepto los domingos en la
mañana, sólo hasta mediodía, un río de sangre, río de voces inunda los caminos, las
calles ... río colorado cuyas aguas no se confunden o impregnan el estanque gris",
pág. 11.
Avidez-Abstinencia. La avidez, forma de la tentación, se da a través de la permanencia,
siempre vigente, de los deseos obsesionados. A ella se opone el disimulo, el temor y la

663

�vergüenza. Y la avidez nocturna es captable en la máscara diurna, en las huellas del
insomnio:

"De profundis para lenguas y gargantas. Y en los lagrimales la cuenca de vigilia
tenaz, con dárselas en las frentes y en las mejillas", pág. 9.
Esta dualidad es signo de la distorsión emocional de los seres, para los cuales el disimulo
obligado y la renuncia son una forma de penitencia, ya que se niega a sí misma, pues no
hace sino exacerbar los deseos obsesivos:
"Tertulias, nunca. Horror sagrado al baile: ni por pensamiento: nunca ...
rechinan los huesos, las lenguas enjutas y sedientas", pág. 4.
Instintos-Muerte. Los instintos luchan contra la muerte en desgarrado afán por perdurar. Es una agonía dolorosa entre los límites de la existencia. La paz definitiva nunca
se logra. La agonía sólo se interrumpe momentáneamente con el triunfo alternado de
las dos instancias: la vida, en la noche; la muerte, en el día.
La consecuencia más inmediata de la desolación existencial que experimentan los
personajes de Al filo del agua está explicitada por el narrador omnisciente en el Acto

Preparatorio:
"En las noches de luna hay dulce tristeza en los pilones exangües de la plaza ...
Nunca estas pilas, ni en las noches de luna, quién sabe si ni en las más negras
noches, han oído un diálogo de amor; nunca vienen a sentarse más que deseos
en soledad", pág. 8.
Advertimos en estas palabras un rasgo especialmente significativo: la soledad de las
almas. Cada personaje existe torturadamente en soledad construyendo un claustro cerrado coercitivamente por una fuerza que en un comienzo no se define en sus móviles.
No sólo existe la soledad de las almas, sino también la soledad de las casas. Cada hogar
es un claustro como cada persona también lo es:
"Muy más adentro la cocina, donde también se come y es el centro del claustro
familiar" , pág. 4.
Pero no existe solamente el claustro individual y el claustro familiar. También está
encerrada en sí misma toda la comunidad, no sólo por su distanciamiento físico del
mundo exterior, sino por la voluntad consciente de sus habitantes:
"Fondas y mesones vacíos y ordinarios. El pueblo no está en rutas frecuentadas" ,
pág. 11.
Estos tres claustros ---almas, casas y pueblo-- están concentrados en si mismos, viviendo
de acuerdo a un código moral rígido. Se relacionan sin comunicarse, se yuxtaponen sin
unirse. De este modo, el único nexo que relaciona a los personajes será la presencia de la
tentación, de las obsesiones y las huellas del insomnio. Todo tiende hacia una realidad

664

profundament~ oculta.ª. la mirada. Los seres miran hacia su propio centro dando por
resul_tado un vmculo vicioso que no opera, que no funda, sino que destruye y aniquila.
El_ s1IDbolo de este carácter claustral de la comunidad es el brocal, siempre oculto a las
miradas forasteras:
"En cada casa un brocal, oculto a las miradas forasteras, como las yerbas florecidas
en macetas que pueblan los secretos patios, los adentrados corredores.. .", pág. 4.
Ca_da ser Y cada cosa habla y se expresa desde su particular rincón, desde su íntimo
l~bennto, desde l~s profundidades obsesivas que los someten. El pueblo no sufre solo,
sm emb_ar~o: Algwen con el carácter de una superconciencia vela por él. Es el sacerdote_ D1oms10 María Martínez. La enumeración introductoria del capítulo Ejercicios d
Encierro nos lo dice explícitamente:
e
"los caídos, los insomnes, los pecadores, los concupiscentes, los fieles tibios.
temprano asaltan la vigilia del señor cura don Dionisio María Martínez".

.. '

Hay una frase que ubica definitivamente a este personaJ·e en eJ centro de la novela,
detenninando su carácter protagónico:
"Reo él mismo y reo por su pueblo".
Dionisio ~aría Martínez, . víctima propiciatoria de las mismas convicciones que sustenta Y consciente de su calidad de pecador, se sabe, a un mismo tiempo, instrumento
del Verbo Eterno, responsable de la salvación de cada uno de sus fieles. Su dogmática
concepción religiosa y su frígida visión del mundo amenazan y asfixian a Ja comunidad
enconchándola cada vez más. De aquí la distinción que él establece rígidamente entr~
"pueblo" y "universo":
" ...el desenfreno de las costumbres, la descristianización del Universo )a total
amenaza cernida sobre este pobre, inerme rebaño que se le ha encom~ndado"
pág. 40.
'
Los medios que le confieren un poder especial a Dionisio María Martínez son básicamente tres: el confesonario, la casa de ejercicios espirituales y el campanario.
El . confesonario es el ámbito espacial, "el punto" desde donde el sacerdote dirige
las vidas de la comarca. La confesión matutina representa siempre el momento liberador
~e la obsesión de los deseos, enunciado por las campanas de la iglesia. El alba es el
mstante en que los individuos logran liberarse de su conciencia nocturna. La relación
entre el alba y la confesión se hace evidente, pues es esta última la que verdaderamente
libra la carne y el alma de la conciencia del pecado. Los insomnios de la novela nos
penniten comprender y comprobar este carácter liberador de la confesión. Timoteo Limón, en la desesperación que le produce la vigilia, piensa lo siguiente:
"Apenas hoy tocaran a misa se levantaría para confesarse. Su pobre alma
estaba en pecado, con el más feo de los pecados", pág. 21.

665

�"Pero desde mañana, o mejor dicho desde hoy mismo -cuán poco faltará
para que amanezca- renunciaré al mundo...", pág. 32.

La prédica del sacerdote durante estos ejerc1c101 adquiere niveles de inaudita elocuencia. La propia transformación física que se opera en el sacerdote, trasuntando el
terror ante la probable cólera y furor divino, provoca indescriptible pánico entre los
fieles. Sus palabras operan básicamente sobre el nivel irracional de los individuos logrando producirles el espanto cósmico por el misterio tremendo de lo sagrado ~ la
venganza de un Dios terrible:

. En el fragmento final del cuarto insomnio tenemos un epifonema que explicita de
modo definitivo el significado catártico del amanecer:

" ... entonces ruge su voz, crispándosele las manos, los ojos van a salírsele por
el espanto y todo el cuerpo vibra comunicando terror...", pág. 42.

"Inexorable tañe la campana del alba... Inexorable vuelve la rutina del día

Confesión y prédica son manifestaciones concretas de la voluntad de dominio espiritual del sacerdote sobre los fieles. Sus efectos, sin embargo, no son permanentes. Una
vez de regreso en sus hogares los personajes se enfrentan nuevamente a sus deseos
reprimidos.

Mercedes Toledo, atenazada por el horror de lo que ella cree su pecado, se aferra
a la inminencia del alba:

sobre el pueblo", pág. 38.
"Severo y solemne" es la expresión más justa para definir el modo de ser del párroco. Son estos dos rasgos de su personalidad los que impresionan la sensibilidad de
sus fieles y los que le otorgan dominio sobre toda la comunidad. Estas características
las observarnos más explícitamente durante los ejercicios de encierro que anualmente
dirige el sacerdote en la Casa de Ejercicios Espirituales. Esta casa es un edificio amplio, recio, de cantera. Construido aceleradamente por el fanatismo popular, es uno
de los centros de la vida religiosa del pueblo. Es el claustro mayor. Aislado absolutamente del mundo exterior tiene la función de unir el cielo y h tierra a través de
los ejercicios espirituales realizados en Cuaresma. El enfrentamirnto del sacerdote con
los fieles no se realiza individualmente. El sacerdote ejerce presión sobre todo el grupo
sometiéndolo a una penitencia implacable durante seis días. El edificio, sin ventanas,
de sombrías estancias con leyendas que recuerdan las "postrimerías del hombre", de
dormitorios con cruces sobre las que duermen los penitentes, se define por el silencio
riguroso que lo sitúa fuera del tiempo, en una atmósfera sin palabras ni sonidos que
conmueve hasta hacer sentir la presencia de Dios. El silencio se conforma como un
ser más adentro de la casa, impregnando y espiritualizando la materia.
" ...Casa sorda ~ n sorda que no pueden oírse siquiera los ladridos de los
perros, acaso ni el tañer de las campanas, menos el rumor de la villa. . . Casa
llena de ecos, donde se tiene la impresión de haber sido transportados a otro
mundo remotísimo del que nunca se saldrá y en el que no hay tiempo ni espacio", pág. 54.
Los cuatro cirios, la cruz negra y la calavera amarillenta son los signos que anuncian
al penitente su ser de criatura de "ceniza y polvo". Estos simbolos sólo se ven una vez
durante el año, pues la puerta de la casa permanece siempre cerrada.
El protagonista afirma y aumenta, durante los ejercicios espirituales o ejercicios de
encierro, su influencia sobre la grey. Todo lo que hace y dice tiene un solo objetivo,
un único propósito: la lucha contra la concupiscencia, el deseo y las obsesiones.
"Los ojos, el alma sobrecogida, pasan de las terribles inscripciones hechas con
grandes caracteres, a los terribles cuadros, viniendo de las terribles palabras que
resonaron en la capilla: Muerte, Juicio, Infierno y Gloria, sin hallar punto de
reposo en la batida contra la concupiscencia y el pecado, ni en sueños, porque
aun allí las impresiones de la vigilia bullen dislocadas", pág. 59.

666

El tercer poder espiritual, constituido por el campanario, gravita fundamentalmente
sobre ~l estrato afectivo de la comunidad. La función de la música de las campanas es
anunciar los momentos en que toda la comunidad comparte experiencias religiosas fundamentales:
"Cuando las campanas anuncian la elevación y la bendición, el pueblo se postra, en las calles y en la plaza. Cuando a campanadas lentas, lentísim3S, tocan
las doce, las tres y la oración, se quitan el sombrero los hombres, en la calle
y en la plaza", págs. 5-6.
Este elemento es el único medio realmente eficaz para mantener viva la conciencia
religiosa de la comunidad, para concentrarla ascéticamente, para instarla en el tiem¡&gt;&lt;&gt;
sagrado de la elevación y la bendición. El sentido religioso de la música que desciende
desd~ _el campanario es advertido por Victoria durante el breve tiempo que permanece
de vmta en el pueblo.
"Nadie, sino el Arcángel de la Muerte pulsara los bronces transformando en
música el sonido, elevando a la eternidad lo transitorio, a Ía univenalidad ¡0
comarcano y mudando el horror en deleite: Catártico", pág. 184.
La música existe en una relación íntima y esencial con su creador. Nos referimos a
Gab~el, el "cautivo de la torre", el personaje más extraño y misterioso de todos, expres1on sonora de la comarca a la cual ha logrado captar en toda su hond:i tristeza
Hay en él una búsqueda desesperada de la esencia de la música, el intento por comu~
nicarse a través de ella con el infinito:
".•.y este anhelo-~speranza lo hace sentirse arcángel, patrono de los aires, arcángel patrono, cautivo en la torre, sin alas para seguir el rumbo de la melodía
Y aprehenderla; burlado por la resistencia, por la obstinada rebeldía del bronce
de los bronces, del sordo son que no traspasa el aire todo hasta llegar a la má:
alta esfera, Y oye allí otro modo de no perecedera música, que es de todas ta
primera. (¿ Cuándo será que pueda, libre de esta prisión, volar al cielo?)", pág. 180.

La utilización directa de loa versos de fray Luis nos permite comprender mejor el

667

�valor ascensional de la música de las campanas. H1y, sin embargo, una diferencia fundamental entre las dos músicas, pues la de Gabriel no logra traspasar el aire hasta
llegar a la Divinidad. No lo logra porque se nutre de dos realidades opuestas: el
ansia mística del campanero y las humanas apetencias de la comunidad. El cotidiano
esfuerzo por doblegar los bronces s6lo logra despertar las almas, mas no reincorporarlas definitivamente a la armonía universal de donde proceden.
El pueblo se siente reflejado en la música de Gabriel. Es en esta identificación donde
reside la fuerza de las campanas. A los personajes les es imposible desoír la voz que les
habla desde lo hondo de su conflicto, comunicada por el campanero que, dotado de
caracteres de arcángel, se mantiene siempre en las alturas, alejado del mundo de la
"concupiscencia y del pecado".
El ángel conlleva, en el pensamiento cristiano, el significado de emisario, mensajero
e instrumento de Dios. Su misión es salvar a los humanos, promover el bien en el
mundo:
"La esfera de ángel es toda la altura, toda la profundidad, toda la anchura
de lo sensible y de lo esencial ... El ángel se eleva, penetra, lo recorre todo; esto
se expresa en las alas: el ángel es una criatura alada ... '' •
Estas palabras permiten comprender el conocimiento que Gabriel, "el enviado de
Dios", tiene de su pueblo. Aunque carece de las alas, la música le sirve de eficaz instrumento de conocimiento, comunicación y ascención. Desde lo alto del campanario bajan las órdenes del vivir cotidiano de la comarca. Las campanas no sólo determinan el
comportamiento religioso, sino también el profano, manteniendo un ritmo acorde con
el peculiar modo de ser de la comunidad. Gabriel sabe esto y el narrador omnisciente lo
destaca en el relato del pavor provocado por el campanero cuando una vez tocó las
campanas de otra ciudad:

'

"Gabriel tiene la experiencia de esto que siente: hace dos años lo mandó el
Seminario de San Juan de los Lagos ... la primera vez que le permitieron
tocar las campanas ... sembró consternación en el Cabildo y el vecindario (¿por
qué llamaban a muerto?), porque no supo tañer de otro modo que a las de rn
pueblo y respondía su mano a un secreto impulso ... era como si él hablase, como
si en él su pueblo hablase...", pág. 181.
Gabriel será la "Providencia de aquellos a los que se les ha ido el sueño", el "protagonista del vivir lugareño", la "lengua común que ha sabido arrancar a los timbres
de las campanas el acento, los acentos con que habla el pueblo de mujeres enlutadas".
Pero, por sobre todo, la función de Gabriel se define a través de la siguiente expresión
del narrador:

Nuncio o anunciador, Significator en latín es el que tiene la función sagrada de
recordar a los hombres su origen divino y su m.turalcza mortal, regulándoles el tiempo
efímero e integrándolos a la armonía del universo. Por su posición de intermediario
entre el hombre y Dios, el campanero es quien más próximo está de la Divinidad, siendo su función la de "despertar las almas" y liberarlas del "destierro de la serenidad y
b armonía cósmica":
"Melodía cuyos registros quisiera reproducir en la conjugacion de tañidos
--&lt;lespertadores de las almas- a sus manos confiados...", pág. 180.
La importancia de esta misión exige que Gabriel evite el contacto con el mundo y
las experiencias mundanas. Fier Damiani destaca esta exigencia fundamental en el
oficio de campanero:
"Sepa quien da señal de las campanas que nadie más que él debe evitar las
distracciones. Pues, si, en efecto, alguna hora sagrada -por premura o por retardo- no está en su puesto, sin duda será turbado el orden de todas las sucesivas. Por esto, no se ponga a confabular ... ni desespere qué hacen los seculares.
Medite, quien está encargado de dar las horas, en el sabio aviso de cuánto debe
estar atento y vigilante en todo momento de la tarea que le ha sido asignada, de
modo que una empres'.!. de tal importancia -acordar lo efímero y lo etern&lt;&gt;--' no
venga a turbar el orden en que esto está establecido". •
La ruptura del equilibrio entre tentación y penitencia empieza a hacerse presente,
de un modo germinal, en los dos últimos días de los ejercicios espirituales. La expresión
más exacta para describir este proceso la proporciona el narrador omnisciente cuando
habla de un existir "subterráneo" que, en medio del fervor ritual de la plegaria, bulle
desordenadamente, dominado aún por los miedos, el temor y el arrepentimiento:
"Allá un pueblo subterráneo de pensamientos consentidos, deseos, actos ocultos,
vergüenzas solitarias, conversaciones y palabras, fue tendiendo sus redes invisibles; sin los colores del deleite...", pág. 65.
•
El temor a Dios lanza fuera toda la existencia subterránea y la desborda penitencialmente en la confesión. Es este comportamiento de grey el que hace tomar conciencia a
Dionisia María Martínez del poder que han logrado las tentaciones. La lúcida comprensión de este poder expresado en dudas religiosas, periódicos escandalosos, novelas
eróticas, fotografías inmorales, gérmenes revolucionarios y sesiones de espiritismo produce en el sacerdote el surgimiento de la duda. Por primera vez intuye el error del
inflexible dogmatismo adaptado para proteger a la comunidad del "Mundo", del ''Demonio" y de la "Carne". La duda lo domina hasta enfermarlo:

"Gabriel, Nuncio y Péndulo", pág. 178.
Esta afirmación sitúa a Gabriel en sus dos dimensiones: la metafísica y la secular.

' RoMANó GuARDINI: El ángel en La Divina -Comedia de Dante. Bs: As., 1961, p. 32.

668

"Nos esperan días tristes, días de calamidad, y nada puede regocijarnos,
explicaba", pág. 67.

' S. PER DAMIANI: De Divina Omnipotencia. Cap. XVII.

669

�.
1 carácter de profética visión. Sin embargo,
Esta afirmación del sacerdote tiene e
b" de comportamiento. Es durante
ofuscado por la duda y el temor del fracalsod,' nodecamla c1aonvi·vencia cuando se verüica la
· bólicamente e 1a
'
el dia de Jueves Santo, s1m
.
ándose en, la libertad que en esta ocadecidida exteriorización de las pasiones, ampar
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,
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, . . .
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·
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los revolucionanos es a roa
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"Quien ha aprend1
d D" . • María Martínez reconoce, en
d " h dicho Soren K1erkegaar . ioms10
.
cabe apren er ' a .
d
al religiosa rígida e inflexible:
el estado de la angustia, el eff'Or e su mor

i

°

.

"Introibo ad altare Dei. · ·"
Queda la posibilidad de un cambio hacia un comportamiento más vital y legítimo.

"RESPONSABILIDAD Y CAMBIO HISTÓRICO":
UNA NUEVA OBRA DE RICHARD WISSER

DR. JosÉ ALBERTO Soro B.
Universidad de Costa Ric:t.

NUESTRA ÉPOCA, resultado de la constante transformación de la cultura, motivada
principalmente por la aceleración misma del desarrollo, la eficacia y la expansión de la
ciencia y con ella de la técnica, ha llegado a un conocitniento y mejor dominio de
ciertas fuerzas de la naturaleza, las cuales pueden emplear tanto para su plena realización como para su propia esclavitud. No se deben dejar nunca de lado las consecuencias
de este fenómeno en los valores mismos del hombre: en sus estructuras políticas, económicas y espirituales que condicionan, dan su peculiaridad al cambio histórico actual,
donde el papel del hombre asume una actitud muchas veces trágica, en la medida en
que no logra controlar las fuerzas de la naturaleza que él ha hecho suyas para su propio
servicio y que más bien se pueden constituir en un medio de su alienación o quizás
de su destrucción.
Estamos aquí ante el grave problema de tomar una uruca decisión: la de asumir la
"responsabilidad en una época cambiante". Con ella se trata de "desprenderse de instancbs trasmitidas o consideradas como preceptos y ley obligatorios, con el objeto de
no matar de antemano mediante regulaciones probablemente insuficientes y en cambio
sí de apreciar en Jo justo, la vida interior de las situaciones nuevas".
Responsabilidad que significa, por tanto, colocarse en el cambio; esto es ya un asu- '
mir la responsabilidad, que jamás es algo abstracto sino "siempre el compromiso del
hombre real" dentro del acontecer. Colocarse en el cambio presente pues "en vista del
presente sólo la marcha en la esfera de la responsabilidad permanece al corriente, pues
únicamente tal marcha no se limita a seguir en pos de las huellas del cambio histórico,
sino que simultáneamente produce el cambio" (Cfr., p. 15). La responsabilidad, por
consiguiente, en cuanto "condici6n y forma fundamental de nuestra realidad" es precisamente la "referencia fundamental de lo real". "No excluye, sino que, por el contrario,
incluye a) otro, al Tú; pero no es en cuanto inexpugnable instancia judicial, sino
como aquél que contradice allí donde no existe nada abstracto y universalmente obligatorio ni nada que se mantenga firme". Responsabilidad, pues, como el aceptar nuestra propia realidad histórica y considerar en una dimensión mis positiva lo que el
hombre puede obtener de ese cambio en su propio bien y en el de su destino.

671
670

�Richard Wisser, actualmente Priuatdozent en la Universidad Johannes Gutemberg de
Maguncia y autor de numerosos escritos sobre filosofía y antropología contemporánea,
con su libro Responsabilidad y cambio histórico, nos coloca ante la temática de la
responsabilidad dentro de la orientación del pensamiento alemán, del cual se pueden
extraer las líneas de un nuevo mensaje filosófico. Ha querido Wisser en su libro dejamos ver a través de cinco modelos de la filosofía alemana (Jaspers, Buber, von
Weizsacker, Guardini, Heidegger), cómo se percibe la "responsabilidad en una época
cambiante" (p. 7) sin querer por ello y por razón de método, dar las disposiciones
necesarias para determinar el "concepto" de responsabilidad o para preguntarse por su
"esencia".

La primera parte, dedicada al pensamiento político de Karl Jaspers, tiene una unidad que ·está regida justamente por una responsabilidad basada ante todo en la libertad del pensar y por el pensar. Entre la variedad de los puntos tratados, se estudia
aquí la linea general de las críticas jasperianas a los políticos de la República Federal
de Alemania por sus pretensiones, ahora históricas, de la Reunificación política alemana
después de la Segunda Guerra Mundial. Es ciertamente inútil continuar soñando en
ese ideal de la "unidad política de todos los alemanes", oportunidad echada a perder
por Hitler. Frente a la tesis de la reunificación opone Jaspers la tesis sobre la primacía
de la libertad, según la escala de valores a que reduce su pensamiento político conforme a la fórmula: verdad, libertad, paz (Cfr., pp. 81 ss.). O sea, "en primer lugar:
no se puede mantener la paz exterior sin la paz interior del hombre. Segundo: la paz
existe únicamente por la libertad. Tercero: la libertad sólo es gracias a la verdad", es
decir, la verdad es el presupuesto de la libertad y la libertad, a su vez, es el presupuesto de la paz.
Wisser estudia ampliamente la polémica en torno a los escritos, entrevistas, cartas
públicas de Jaspers sobre la política alemana; asimismo, analiza las fuertes críticas a
que se vio sometido por parte de los hombres políticos. Todos los escritos jasperianos
sobre política -según Wisser~ se caracterizan por no ofrecer doctrinas sino un modo
de pensar de ellas, conforme a las reflexiones del mismo Jaspers en donde "filosofía y
política deben coincidir" ( Cfr., pp. 132 ss.). Para J aspen cualquier construcción
filosófica-conceptual no se corresponde mutuamente con alguna manifestación política
cualquiera, más bien "el modo de pensar propio del filosofar y el modo de pensar
en pol1tica coinciden o bien provienen de la misma fuente" (p. 133). No se puede
simplemente hacer derivar una política de determinada filosofía; inversamente, una
filosofía de una política. Pero la coincidencia de los dos modos de pensar trae nuevamente a la vista y a la conciencia el hecho de que filosofía y política se pertenecen
la una a la otra, y esto significa que "si una falta, tampoco existe la otra". Un mejor
filosofar permite que se llegue a ser mejor en política: un mejor comportamiento político permite inferir una política menos confusa. De aquí que sea difícil -asegura
Wisser- que pueda comprender bien a Jaspers, quien no haya problematizado la fundamental cuestión de la interdependencia de filoso/la y polltica.
Esta "coincidencia" de los dos modos de pensar político y filosófico que sostiene
Jaspers es más importante que considerar como dogmas o dictados sus singulares impulsos intelectuales y sus ensayos de aclaración, no siempre comprendidos y la mayor
parte de las veces desnaturalizados, por añadidura, en posiciones abstractas y contradictorias, por aquellos críticos políticos y periodistas que no se encuentran con Jaspers

672

••~ncuentro_ significa ir junto a un hombre, sin seguirlo en todo" (p. 163 )~, pues
as~ como. su filosofar compele a cada uno a la decisión dentro de la situación concreta
as_1 también un pe~samiento político encierra la invocación a abandonar la rutina, Jo~
chsés_ Y las d~clarac1ones para abocarse a la seriedad de cuestiones que sólo la estrechez
de mu~ considera como ya decididas. Pero para Jaspers, las respuestas no únicamente
son posibles cuando se ju~ga política contra la moral y la teoria contra la praxis, sino
cuando en lugar ~e la_ exotaoon de la voluntad propia (entendida como obstinación) se
hace presente ~ mqu1etud_ de I_a razón que, a partir de la "coincidencia" de los modos
d_e pensar prop'.os de la f1losof1a y la política, renovadamente pregunta en cada situación concreta s1 las respuestas pu~den o no ser respondidas con responsabilidad ( pp.
163~4) • _De modo que estas cuestiones concretas y su propio comportamiento frente
a situaciones concretas, es la intelección de la recíproca interdependenci'a d f'I f'
r·
·
e 1oso1a
Y ~- 1tica ~n ;uta de la l!~ertad del hombre. De aquí que el filósofo Jaspers sea más
pohtico, e mvita a los pohti':°s a que sean más filósofos que hasta ahora ... , pue~ "las
c_osas van mal en una comumdad cuando los políticos permanecen entre sí y ¡05 filósofos
sigue?, e~ce_rrad~s ,~n su torre de marfil". Por lo menos esta cuestión queda clara y es
esta c_omc1~enc'.a la que permite pensar y juzgar con responsabilidad sobre ¡0 que
se ha Sido hutóncamente y sobre lo que hoy se es.

!~

•
_El hilo conductor sobre la responsabilidad lo continúa Wisser a través del pensam1en:o de Martín Buber. Este pensador no pretende tampoco dar doctrinas a seguir;
~1 ~were que se ~stablezca el diálogo entre los hombres, por ello habla del "encuentro,
umcamente accesible entre personas, en el cual está en juego algo común ya sea en la
co~a o ~n lo personal". Para Buber "encuentro" es un acontecimiento importante y
pnmord1al. Este
11 se funda
, • en la idea metafísica de que "la esencia del ser-hombre,osea,
un ser que ega a s1 l'llJsmo en el encuentro con el otro, en cuanto referencia por la
cual el uno hace frente y al. mismo tiempo confirma al otro" (p. 173). Las ideas que
mueven este argumento provienen de efectivas experiencias y de una real "conversión"
de una "transformación del ser". La verdadera existencia humana consiste en un "nos:
otros", en una relación interpersonal inmediata. Para Buber la responsabilidad reside
por tal motivo, en 1~ ~ecesidad de recu~rar, de fomentar y de mantener esa relación'.
esto es, la responsab1l1dad como expresión de nosotros-existencia (p. 174).

•
Carl-Friedrich von Weizsacker: físico de profesión, filósofo por pasión, político cont~ su voluntad y _religioso por convicción, es el siguiente pensador alemán que incluye
W1SSer en su estudio. Von Weizsacker es el pensador que partiendo de la escrita ciencia
física no se encierra en ella, más bien, se proyecta en una reflexión sobre las consecuencias de esta ciencia en su sentido moderno de física atómica y su consecuente
repercusión en la humanidad. De aquí su concepción de la filosofía como "polo complementario" de la física, ciencia hoy dominante, sus concepciones políticas abiertas
al futuro ( Y que abren en general al porvenir) basados en el trasfondo de los resultados y cono~i~ientos de la física actual: física atómica y su conjetura de que ciencia
natural y rehg1ón representan dos aspectos diversos de una misma cosa (p. 279).
Para Von Weizsacker el hombre es el que importa, en cuanto se refiere a las conse-

673

H43

�cuendas y efectos del quehacer cientilico; por esto, en virtud del problema de la
bomba atómica, reclama particularmente una apremiante revisión de lo denominado
por él como la responsabilidad de la ciencia en la era atómica. En los hombres coinciden todos los rasgos de su más tenso interés; por este motivo, también la política es
un tema importante en Von Weizsacker (aunque sea político contra su voluntad), ya
que por ella y por medio de las técnicas modernas en materia de armamentos se es
capaz de llegar a un contacto muy inmediato con el núcleo de la vida humana, en
cuanto nos coloca ante la alternativa del "uso pacífico" o "aniquilamiento total".
Von Weizsacker da también su respuesta a los problemas objetivos de la ciencia natural y de la filosofía; tal respuesta (difícil pero necesaria cuando se le lleva a cabo)
es la de la transformación consciente de la responsabilidad.

•
El cuarto estudio es dedicado a Romano Guardini, filósofo de la persona. Considera
Guardini a la persona como lo irreemplazable y subsistente por amor a la alteridad del
otro, pues ella, en verdad, se "actúa" dentro de la relación Yo-Tú, si bien no surge
de la misma. La libertad la ha definido como "procreadora" y al mismo tiempo al
mundo como poderío cuya sujeción sólo se logra en la conciencia de que "no está
contenido, atravesado ni modificado por nada". Se plantea además la cuestionabilidad
del poder, el cual no puede ser respondido, pero jamás "no responsabilizado", puesto
que el hombre puede no querer la responsabilidad pero incluso la energía natural, en
última instancia, es "respondida" y por cierto, de manera creadora mediante Dios
(p. 289), y esto, porque en Guardini la valoración de lo finito tiene lugar, precisamente, en virtud de que toma en serio un llamado dirigido al hombre desde lo infinito. Como personas, lo finito se posee de tal modo "que ya no puede perderse por
toda la eternidad sino que tan sólo malograrse".
El mensaje de Guardini es concreto, en la medida en que despierte en el hombre
mismo, conocimiento de que, a pesar de todos los automatismos y determinaciones, lo
peculiar de la existencia humana, esto es, la responsabilidad, en cada caso debe ser
asumida por el hombre (pp. 324 ss.). A la pregunta: ¿ Qué llegará a ser de nosotros?,
corresponde también el conocimiento de que en nosotros mismos reside la respuesta y
la responsabilidad del futuro. Y esto se logra bajo una condición: cuando el hombre,
aunque en su interior siga siendo enigmático para sí mismo, no se enajene a causa
de sí mismo.

•

"El preguntar como camino de pensar", conforme enseña Martín Heidegger, ocupa
la quinta y última parte de este estudio sobre la Responsabilidad y el cambio histórico.
Con esta parte se completa, como veremos, la estructura del argumento, y el desarrollo
de la temática queda abierta; esto es lo que el autor precisamente ha querido suscitar.
A la compleja ontológica heideggeriana y su última concepción sobre "la esencia
de la técnica" entendida como un destino del ser, se le dedica en este estudio un
importante análisis. Wisser analiza detenidamente las concepciones heideggerianas sobre
la responsabilidad de la técnica, la ciencia y el humanismo con respecto al hombre
entendido como el ser "ahí" del ser. El "pensar interrogante" de Heidegger se ofrece
como un camino que no se detiene ante respuestas "naturales", sino que prosigue,
constantemente, abriendo nuevas posibilidades.

674

Ante la pregunta por la técnica no busca Heidegger cualquier respuesta, sino antes
bien la responsabilidad "de" la técnica a partir de la experiencia de su esencia. En
este caso no debe entenderse la responsabilidad en el limitado sentido de asumir éticamente las circunstancias de la técnica. La responsabilidad cuestionante ( en lugar de
buscar respuestas a cuestiones relativas a la suma de todo lo técnico) alude al hecho
de que la existencia del hombre debe alcanzar, por de pronto, la incerteza acerca
de las enunciaciones corrientes y la duda con respecto a las respuestas sobre la técnica;
tan sólo entonces llegará a las estructuras de un auténtico preguntar. En tal sentido
puede ser planteada la siguiente pregunta: ¿ Puede el hombre responsabilizarse de las
preguntas que ha dado hasta el momento? (p. 331). No se trata tampoco, simplemente,
de dar respuestas sobre lo que la técnica no es. A pesar de todo, esto es más que las
respuestas todas dadas hasta ahora y que tratan de decir lo que la técnica es, sin ser
capaces empero de hacer justicia a la responsabilidad que tal pregunta exige en cuanto
auténtica pregunta. A Heidegger no le importa una respuesta netamente correcta, ni
una respuesta respondida ya entre signos de pregunta. "A él le interesa la responsabilidad. Por esto, no se debe esperar una respuest:i, no la habrá, pues le será planteada
una pregunta que por primera vez y en general debe hacer visible la originaria responsabilidad, y no una responsabilidad referida en este caso a un determinado sistema
ético" ( Cfr. p. 339).
El hombre heideggeriano en cuanto "el ahí en sí mismo patente" (p. 37) permite
que el ente esté y llegue a ser obra dentro de tal "ahí". El ser del hombre es, en el
estricto sentido de la palabra, el "ser-ahí"; en él únicamente se funda la perspectiva
de la patencia del ser y en el que el ser mismo puede acaecer. Heidegger, termina
afirmando Wisser, saca a luz los supuestos bajo los cuales tal cosa puede acontecer.
Jaspers apela al hombre para que éste haga lo que está en su poder para que acontezca. Ambos saben que eso no se puede conseguir por la fuerza. Pero mientras que
Jaspers invita al hombre a mostrar quién es él, intenta Heidegger pensar quién es el
hombre. Ya es, en vista del ser, su "respuesta" a la responsabilidad en el cambio de la
época ( pp. 369-70).

•

El sugestivo estudio de Richard Wisser nos coloca ante la responsabilidad entendida no como contenido de alguna concepción prefabricada, no como manifestación
de una ideología histórico-cultural, más bien responsabilidad entendida como ese preguntarse el hombre por sí mismo, como aquel tal que es en función a su desarrollo
actual, un preguntarse individualmente, no en simple busca de respuestas, que no se
trata de dar patrones a seguir, sino que en la pregunta misma sobre la responsabilidad
deben ser comprendidas todas las dimensiones culturales de los hombres; por eso no
vale una respuesta; lo que interesa es el comportamiento, más aún el comportamiento
auténtico del hombre con respecto a la pregunta que se pregunta por la responsabilidad,
la que según Wisser constituye la esencia misma del hombre.
Los filósofos que estudia Wisser en su libro, no son patrones de respuestas a seguir
a gusto del mejor postor; más bien, son ejemplos dentro del discurso que muestran
no el contenido de las respuestas dadas a la pregunta, sino el cómo estos filósofos se
han planteado y han hecho suya la pregunta que se pregunta por la responsabilidad del
hombre en una época cambiante. Es esta la actitud filosófica y auténtica que debe ha-

675

�cer suya el hombre de hoy, ante la propia cris1s y cambio histórico, en función de su
propio futuro y su destino.
Pero aun la inquietud nos asedia en cuanto a la responsabilidad nos referimos -por
eso el discurso continúa abierto-. Todos somos responsables; cada uno tiene su responsabilidad ante el momento histórico en que vive, pero ¿son todos los hombres
responsables?; ¿ se siente así la gran masa ante la aut~ridad "~esponsable" d~ su~. gobernantes?. 0 ¿ la responsabilidad pertenece a una "élite" de mtelectuales, c1ent1ficos
y políticos' que son "conscientes" de su papel histórico a seguir? ¿ Será sólo la de
sobrevivir a la destrucción parcial o total. .. ?
A mi modo de entender y sin querer dar contenidos a las preguntas por hacer -para
continuar la lógica del discurso aquí seguida~, la responsabilidad sólo se puede. ~edimensionar al nivel de las relaciones interpersonales; en otras palabras, la responsabilidad
nos responsabiliza a sobrevivir en las relaciones interpersonales, las cuales en nuestro
tiempo, particularmente, se ven precipitar debido a
des~erso~alizac~ón ~. ~ue el ~om1
b e también de nuestros días se ve llevado por medio de manipulaciones 1deológ1cas:
p:líticas militares, económicas, sociológicas... , que lo reducen a ser "objeto" de
estudio 'de otros hombres. Responsabilidad, pues, para vivir como personas Y "promover" a los otros como personas en la sociedad. ¿ Qué significado tiene el vivir corporalmente... si en cuanto persona se es un cadáver? La r~sponsabilidad no s~r~ ~lo
para sobrevivir materialmente a, pues nuestra pregunta serta ¿ a qué?; sob_revtvi~ s~gnifica "a algo" y en este "algo" un "mucho" permanece; nuestra propia Y umca
condición de persona debe conservarse a través de cualquier cambio histórico, si
queremos ser hombres y ser considerados tales por los otros que también lo son. ¿Habrá para el hombre otro modo de no llegar a ser un histórico-aborto de la Historia?

!ª

CHOMSKY, NoAM. El lenguaje y el entendimiento. (Col. Ciencias Humanas de Biblioteca Breve). Ed. Seuc Barral, Barcelona. 1971. 19½ x 13 eros. 163 pp.

Aparece por vez primera en lengua castellana el extraordinario tratado del lingüista
norteamericano Noam Chomsky. Esta vez, curiosamente, mucho más cercano a la fecha
de edición en su lengua original ( Language and Mind. Harcourt, Brace and World,
Inc. 1968). Decimos "curiosamente" ya que estábamos acostumbrados a leer las traducciones de originales en otras lenguas con 1O ó 15 años de retraso. Enhorabuena
para el traductor Juan Ferraté y la editorial barcelonense Seix Barral.
El prefacio del texto El lenguaje y el entendimiento nos indica que el libro ha
sido elaborado con base a tres conferencias dictadas por Chomsky en la Universidad
de California (Berkeley) en enero de 1967. Las conferencias tenían por objeto valorar,
exponer y discutir desde el pasado hasta nuestro presente las direcciones que el estudio
del lenguaje en conexión con el entendimiento han tenido y tendrán. El texto que
ahora nos ocupa está constituido, de esta manera en 3 capítulos presididos cada uno
de ellos por: Pasado, Presente y Futuro, respectivamente.
Nos dice Chomsky: "Dado el estado en que se encuentra la investigación de la
Historia de la Lingüística, el mero intento de valorar las contribuciones del pasado no
puede tener sino un carácter provisional. La lingüística moderna participa en la ilusión
-ese es el término adecuado, en mi opinión- de que las ciencias modernas fundadas
en el estudio del comportamiento han logrado en un sentido esencial dar el paso decisivo desde la 'especulación' a la 'ciencia', con lo que se puede con toda tranquilidad dejar al cuidado de los eruditos el estudio de la labor de nuestros predecesores"
( p. 7) . Sin embargo, en el pensamiento de Chomsky, se hace necesario analizar las
contribuciones del pensamiento y la especulación de épocas anteriores ya que, de
desdeñarse, se podría correr un enorme riesgo. De hecho, Chomsky analiza el pasado en
función de los puntos de vista que servirán de fundamento a sus siguientes exposiciones:
presente y futuro.
El primer capítulo, titulado Contribuciones de la Lingüística al Estudio del Entendimiento, analiza, partiendo desde filósofos cartesianos tal como Cordemoy, pasando por
la escuela lingüística de Port-Royal, Humboldt, Saussure, Whitney, etc., el desarrollo
de determinadas direcciones en materia lingüística que llevan evidentemente hacia los
conceptos más modernos en el campo de la ciencia del lenguaje. Es muy importante la
observación que sobre el cartesio realiza nuestro autor (hay que recordar su texto Meditaciones Cartesianas que tanta validez tendrá para el desarrollo de su método explicado posteriormente en Aspects of the Theory of Syntax o en Syntactic S tructures et al.) .

676

677

�También es muy importante la observación que se deriva del conocimiento de estructura
profunda y superficial propugnados por la escuela de Port-Royal. El hecho claro se
abre ante una relación de la teoría de la antes mencionada escuela con la lingüística
estructural y descriptiva modernas.
Al terminar el capítulo deja Chomsky una enseñanza muy particular que se sintetiza
en la siguiente frase: "la moraleja no consiste en abandonar herramientas de indiscutible utilidad; sino, más bien, en primer lugar, en reconocer que debe mantenerse suficiente perspectiva para ser capaz de anticipar la llegada inevitable del día en que
la investigación llevada a cabo con dichas herramientas habrá dejado de ser importante; y, en segundo lugar, en aceptar la necesidad de conceder valor a ideas y atisbos •
de evidente relevancia, por más que tal vez también resulten prematuros, y vagos e
infructíferos desde el punto de vista de la investigación en determinado estadio de
desarrollo de la técnica y los conocimientos" (p. 41).

capítulo dedicado al futuro un importante mensaje que alienta a continuar la investigación puesto que, de una manera o de otra a través de la misma, se podrán "interpretar
los fe~ómenos que están, en una medida considerable, más allá de nuestra conciencia
Y gobierno Y que puede muy bien ser que pertenezcan al hombre y sólo al hombre"
(p. 158).
BERTHA AURORA SÁNCHEZ DE LA GARZA

El capítulo segundo, dedicado al presente en el estudio de la lingüística, parte de la
afirmación de que existe un defecto que desfigura el estudio del lenguaje y el entendimiento en la época moderna. Este defecto se debe a la influencia del racionalismo
cartesiano radicando en el hecho de que desde entonces no se ha concedido un suficiente margen ni a la abstracción de las estructuras que se hacen presentes al entendimiento cuando se produce o percibe un enunciado, ni tampoco a la longitud y
complejidad de la cadena de operaciones que establecen la operación entre las estruc•
turas mentales que expresan el contenido semántico del enunciado y la realización
física del mismo. (Cfr., p. 47).
Se subraya en este capítulo que la gramática propuesta por el lingüista es una teoría
explicativa, "ofrece una explicación del hecho de que ( ... ) el hablante de la lengua en
cuestión percibirá, interpretará, formará y usará los enunciados de cierta determinada
manera, y no lo hará de muchas otras maneras" (p. 49), y es que el hablante adquiere
su gramática sobre la base de elementos muy reducidos y degradados. En este mismo
capítulo, Chomsky ejemplifica su concepción de estructura superficial y estructura profunda, dando una serie de representaciones y rotaciones que ya son propias de su
método de investigación lingüística. Prueba la relación que existe entre ambas estructuras y establece que el lingüista trabaja en dos niveles de una gramática: el particular
y el universal. Dice "por otra parte, ciertos supuestos, altamente específicos, acerca
de la gramática particular y universal, nos ofrecen hasta cierto punto la esperanza de
que se llegue a explicar los fenómenos con los que tenemos que enfrentamos cuando
consideramos el conocimiento y el uso del lenguaje" (p. 103).
En el capítulo tercero y último del texto afirma Chomsky: "es muy n:itural esperar que la preocupación con el lenguaje seguirá siendo central en el estudio de la
naturaleza humana, como lo ha sido en el pasado. Todo el que se interese en el estudio
de la naturaleza humana y de las capacidades del hombre tiene que enfrentarse de
algún modo con el hecho de que todos los seres humanos normales adquieren una
lengua ( ... ) hecho que fue subrayado, con toda razón, por la filosofía cartesiana" (p.
113). Este capítulo final propone como una línea a seguir para el futuro la ampliación del conocimiento y la investigación en el campo de la gramática generativa ya
que en la medida en que "disponemos de una primera aproximación provisional a la
gramática generativa de una lengua cualquiera, podemos formular por vez primera de
un modo provechoso el problema del origen del conocimiento" ( p. 129). Hay en el

679
678

�SAPJR, EowARD y HARRv HoIJER. The Phonology and Morphology of The Navaho
Language. University of California Press. Berkeley and Los Angeles, 26 x 17 cms.
X-124 pp.

En el prólogo de este libro de la importante colección lingüística de la Universidad
de California, se afirma que la mayor parte del material documental que ha servido para
su elaboración fue recogido por Edward Sapir entre los años de 1927 hasta 1939, fecha
de su muerte. Los textos reunidos por el eminente lingüista norteamericano fueron
publicados en 1942, pero no es sino hasta estos últimos años que se intenta realizar el
estudio gramatical de la lengua navaho.
El texto que ahora reseñamos está dedicado a estudiar la fonología y la morfología
de la lengua. El estudio fonológico está dividido en dos grandes partes, siguiendo en
mucho el camino de análisis de la escuela lingüística norteamericana: Los fonemas y la
morfofonémica. El estudio propiamente morfológico se inicia con el nombre, siguiendo
las postposiciones, el verbo y las partículas. Con respecto a los fonemas los autores inician
su investigación clasificando los tipos silábicos del Navaho. La sílaba navaho puede ser
descrita en general de la siguiente manera:
a ) .- La sílaba usualmente empieza con consonante o n silábica; las excepciones son
sílabas consistentes en vocales.
b) .- Los elementos silábicos pueden ser v, vv, n, n, s, s, z y l.
c) .- La sílaba termina con vocal, consonante o consonante silábica.
d) .-Con excepción de sílabas que contienen consonantes silábicas sordas, toda sílaba
contiene un fonema tonal si el elemento silábico es v o n, y dos fonemas tonales si el elemento silábico es vv.
Después de analizar la sílaba los autores incluyen una tabla de clasificación de consonantes. La tabla está dividida en punto y modo de articulación. Los modos de articulación considerados son: oclusivas, espirantes, resonantes, africadas y sibilantes. Aparte
se consideran las consonantes en sordas, inaspiradas, aspiradas y glotarizadas y sonoras
(espiradas, sibilantes y resonantes). Los puntos de articulación incluidos en la tabla son:
bilabial, alveolar, prepalatal, velar, laveovelar, faucal, laveofaucal, alveolar, alveopalatal
y lateral. De acuerdo con el punto y modo de articulación se analiza y se ejemplifica toda
la gama fonológica del navaho.
En el apartado de morfofonémica se 1mc1a la investigación con una clasificación de
clases de morfema: prefijos, raíces y enclíticos. Afirman los autores: "A word, or a

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�minimum free forro, may consist of a single free stem or it may be polymorphemic, having
as few as two morphemes or as many as ten. Polymorphemic words contain at least one
stem, one or more prefixes, and zero, one, or more enclitics" (p. 13).

tivales, partículas adverbiales, partículas interrogativas, enclíticos (relativos Y direccionales, colectivos, modales, nominales), locativos, y partículas interjeccionales conectivas o introductorias.

Los prefijos en navaho pueden ser de dos clases: prefijos derivacionales (DPr) y
prefijos paradigmáticos ( PPr).

Se cierra este espléndido estudio con una muy completa bibliografía ordenada tanto
por autores como por fecha de aparición de sus diversos trabajos. Interesa hacer notar,
con respecto a esta bibliografía, que los estudios más antiguos datan de 1923 Y es
Sapir quien los inicia.

En los nombres, los DPr aparecen directamente antes de la raíz. Los PPr preceden a
la base nominal aunque ésta consista de una raíz sola o de una forma polimorfémica.
Los verbos en navaho son muy complejos ya que tienen diez posiciones de morfema.
La décima posición se ocupa con la raíz, la posición 1 y 6 por los DPr y las posiciones
2 a 5 y 7 a 9 por los PPr. Un aspecto muy importante, considerado por los autores,
dentro del campo de la morfofonémica es la asimilación, dando innumerables ejemplos
en lengua navaho.

El texto The Phonology and Morphology of the Navaho Language de Sapir Y Hoijer,
aparte de ser un estudio fundamental para el conocimiento de esta lengua indígena de
Norteamérica, se puede considerar como una metodología lingüística de investigación.
RICARDO ALANÍS GUAJ ARDO

Con respecto a los tonos prefijales, los prefijos pueden ser de tres clases: a) Prefijos
sin tono. b) Prefijos con tono fijo o invariable. c) Prefijos en los cuales el tono varía
conforme a las relaciones en que los prefijos aparecen.
La parte morfológica, previamente dicha, se inicia con el estudio del nombre. Se afirma
que la palabra en navaho, con contadas excepciones, consiste en un simple morfema
libre o en una secuencia de dos o más morfemas. Las excepciones a la generalidad establecida incluyen algunos nombres compuestos y frases nominalizadas que tienen dos
formas libres como constituyentes inmediatos. En estos casos se dice que dichas palabras
están sujetas, como otros nombres, a la inflexión.

Siguiendo el criterio inflexional, las palabras pueden ser de tres grandes clases: Nombres y posposiciones forman la primera clase. Todos los elementos de esta primera clase
son inflexionados solamente en un pa.radigma.
Los verbos conforman la segunda gran clase de palabras. Los verbos neutros ( estáticos) se conjugan en un simple paradigma; los verbos activos y pasivos se conjugan en
7 paradigmas.
La tercera clase de palabras está conformada por las llamadas partículas: Son palabras que no se inflexionan tales como pronombres independientes, demostrativos, interrogativos, indefinidos, colectivos, numerales, modificadores e interjecciones.
Las postposiciones se conforman, por otra parte, con base en un prefijo pronominal
y una raíz postposicional. Se dan ejemplos innumerables en lengua navaho de estos
elementos morfológicos.
El verbo ocupa un Jugar muy importante en el estudio de Sapir y Hoijer. Los autores indican que el verbo navaho se compone de 3 o más prefijos aparte de la raíz.
Los tres prefijos requeridos son PPr; una forma verbal puede tener en adición a éste,
cero, uno o más DPr, y PPr adicionales.
La última parte del estudio morfológico se destina a las llamadas partículas, siendo
éstas, pronombres personales clasificados en una tabla (Número 19), pronombres demostrativos (se da una lista ejemplificadora), otros sustitutos del nombre como el
pronombre indefinido o algunos numerales con función pronominal, numerales ( ordinales y cardinales, haciendo estos últimos elementos polifuncionales), partículas adje-

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�Quius, ANTONIO. Fonética española en imágenes. Ed. La Muralla. Madrid. 1970. 19
x 23 cms. 32 pp. más 5 cartuchos con 12 transparencias cada uno.

Con gran aplauso por parte de las universidades que, desgraciadamente, en la actualidad no cuentan con un apropiado laboratorio de fonética ni con los medios
suficientes para costearse uno, aparece este maravilloso libro del eminente investigador
del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, don Antonio Quilis, el cual viene
a resolver, en cierta medida, la carencia a que hacemos mención.
Dice el Dr. Quilis en la introducción a su texto Fonética española en imágenes:
"En nuestros dias es cada vez más imperiosa la necesidad de dotar con material didáctico las materias que constituyen los distintos ciclos de enseñanza. Para cubrir una
parcela de la asignatura de Lei;igua Española ha surgido este trabajo".
Afirma el Dr. Quilis que la fonología y la fonética por mucho tiempo fueron olvidadas pero que en la enseñanza moderna se integraron al estudio de la lengua. Sin
embargo, la didáctica de estas materias era muy complicada para el profesor y para
el alumno. "Con esta Fonética española en imágenes no pretendemos resolver todas
las dificultades pero si creemos que ayudará eficazmente en la enseñanza al materializar
y hacer patente algo que siempre resultaba una abstracción para el alumno".
Todos los esquemas, presentados en una forma muy agradable en las diapositivas que
ilustran el trabajo, son de índole articulatorio. Están tomados de la realidad: "Proceden
de las películas radiológicas que posee el Departamento de Fonética del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, realizadas con la colaboración del Instituto de
Fonética de Estrasburgo, en el Hospital Civil de la mencionada ciudad". El texto del
Dr. Quilis incluye una serie de páginas explicativas que tiene por objeto el dar a
conocer mejor la imagen proyectada por la diapositiva al tiempo de que se adquiere
una visión general de la fonética articulatoria.
La primera diapositiva nos da un esquema simplificado del proceso de la comunicación. Se sigue muy de cerca la concepción de Ferdinand de Saussure sobre el proceso del habla. Se dice que en el proceso de la comunicación intervienen 5 fases: 2
fases psíquicas, 2 fases fisiológicas y 1 fase acústica.
Las diapositivas dos, tres, cuatro, cinco y seis nos muestran los diversos órganos que
intervienen en la fonación: laringe ( corte frontal ) , laringe durante la fonación, cuerdas vocales en diversas posiciones, corte vertical de los órganos fonadores y zonas bucales. Se incluye en las transparencias la clasificación por modo y lugar de articulación
de los diversos sonidos del lenguaje.

685

�Otro grupo de diapositivas (de la 7 a la 28) estudia los sonidos vocálicos abarcando
en ellos realizaciones orales y oronasales de los 5 fonemas vocálicos el triángulo articulatorio, diptongos crecientes y diptongos decrecientes.
'
Las diapositivas 29 a 36 estudian las consonantes oclusivas. En las notas aclaratorias
se hace notar las diversas realizaciones o alófonos de dichas consonantes.
Las transparencias que van de la 37 a la 44 estudian las consonantes fricativas.
Aquí también se dan las diversas realizaciones de dichas consonantes.
Dos diapositivas, la 45 y la 46, estudian las consonantes africadas.
Las consonantes nasales y sus diversas realizaciones se ejemplifican en las transparencias 47 a 54.
Las diapositivas 55 a 58 estudian las consonantes laterales y las últimas dos transparencias se dedican a las consonantes vibrantes.
Creemos importante subrayar la presentación en color de las imágenes, medio por
el cual se pueden distinguir con mayor facilidad las diversas posiciones articulatorias
de los sonidos del lenguaje.
BERTHA AURORA SÁNCHEZ DE LA GARZA

CERDÁ MAssó, RAMÓN. Lingülstica, Hoy. (Col. Hay que Saber No. 4). Ed. Tcide.
Barcelona. l 8 ½ x 13 ½ cms. 158 pp.

Ha llegado hasta nosotros este extraordinario librito del profesor Ramón Cerdá 'Mass6,
catedrático de lingüística general en la Universidad de Barcelona. El libro del profesor
Cerdá viene presidido por un elocuente prólogo de Badía Margarit en donde se nos
hace ver de una manera muy p:i.tente la base académica de donde parte el prologado.
El libro de Cerdá responde a una corriente que desde apenas muy poco tiempo empieza
a cobrar impulso en lengua española: Aportaciones de lingüística en relación original
en castellano. Dice Badía Margarit "un libro como el presente ( ... ) ve la luz en una
época crucial de la historia de la lingüística. La ciencia no iba a ser una excepción
dentro de este mundo de la segunda mitad del siglo, que bulle de inquietudes, ensaya
caminos, y ahora rechaza algo que antes parecía interesarle" (p. 7).
En la introducción el profesor Cerdá deja notar su intención última al redactar su
libro. Afirma que se pretende ofrecer un ''breve y elemental balance sobre la lingülstica
actual, indicando los problemas que ni la tradición ni los estudios modernos han resucito..." (p. 13). Hay que subrayar que el libro no está dirigido a especialistas sino
fundamentalmente a personas cultas no especializadas que podrán encontrar en él algo
nuevo.
Se abre el libro con un capítulo cuyo título es la interrogante medular de la ciencia:
¿ qué es la lingüística? La respuesta no se hace esperar pero, desde un punto de vista
muy general, nos dice: "estudia una concreción específica de la capacidad expresiva del
hombre" (p. 15).
Al estudiar la expresión del hombre, el profesor Cerdá empieza por limitar el objeto
de la lingüística. Nos hace ver que el objeto lingüístico gira en tomo sólo de los
signos verbales utilizados. La comunicación lingüística se convierte en "un proceso
alternativo de interiorización recíproca entre dos sujetos voluntariamente sometidos a
un sistema común, que les sirve de nexo" (p. 18). Señala Cerdá que se requieren tres
dimensiones esenciales para la vida del lenguaje: espacio, tiempo y hombre.
Dentro del capítulo primero se hace mención a la relación que tiene la lingülstica
con una serie de ciencias humanísticas tales como podrían ser la filosofía, la historia,
la sicología, la sociología, la biología y la lógica matemática entre otras.
Al terminar el capitulo el autor nos explica las diversas ramas en que la lingüística
se especializa con arreglo a sus fines y asi surgen: la general o teórica, la comparativa
y dialectológica, la diacrónica o histórica, la sincrónica o descriptiva y la aplicada. Ade-

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�m~ de ello, establece los diversos planos en que la lingüística es estudiada: fonología.
morfosintaxis y semántica.
El capítulo segundo, llamado Breve Ojeada a la Lingüística Actual, parte de lo
que el autor llama orígenes inmediatos. Hacen nacer la preocupación moderna con
todas las perspectivas nuevas del año de 1915. Sin embargo, para llegar al establecimiento de esta fecha revisa lo más esencial de las investigaciones lingüísticas desde los
más remotos antecedentes en la cultura occidental.
Lo que caracteriza la etapa contemporánea es una serie de conceptos que abren las
diversas tendencias lingüísticas de hoy. Merece considerarse como elemento aglutinador
de la lingüística de hoy al estructuralismo ( Cfr., p. 43). Entre los rasgos más sobresalientes del estructuralismo señala cuatro principios: funcionalidad, oposición, sistematicidad y neutralización. Ejemplifica, por motivos de claridad, con elementos exclusivamente fonológicos. Hace el profesor Cerdá una diferencia entre el estructuralismo
europeo y el norteamericano.
Otra corriente que se analiza de una manera muy general es el transformacionalismo
y la gramática generativa de Noam Chomsky. Y para completar el panorama de la
lingüística actual menciona otras corrientes de último momento: idealismo, neohumboldtismo, neolingüística, crítica semántica y teoría de la información.
El tercer capítulo, titulado Cosa, Idea y Palabra, parte de lo que Cerdá llama un
círculo vicioso y para aclararlo nos abre dos caminos: el "estrecho camino del estructuralismo" o "el examen abierto de las posibles fuerzas causales o determinantes"
(Cfr., p. 60). El capítulo se aprovecha para precisar la distinción entre palabra y
signo. La diferencia la basa nuestro autor en la concepción saussuriana del signo.
La semántica es estudiada en el capítulo IV. Se hace notar la dificultad y la complejidad que encierra la sistematización de las significaciones (Cfr., p. 92). El profesor
Cerdá llama la atención como posible solución a la problemática de la semántica sobre
el trapecio de Heger. El estudio de la morfosintaxis ocupa el espacio del quinto capítulo
y parte de una distinción propuesta por Hjelmslev entre sintagmática y paradigmática.
Utiliza también la división del signo (él lo llama monema) en expresión y contenido.
La ejemplificación de los conceptos está buscada con gran esmero por parte del autor.
El capítulo sexto se dedica a la revisión de la f onologia partiendo de su elemento
fundamental que es el fonema. Diferencia la fonética de la fonología mencionando que
esta última basa sus intereses en elementos estrictamente funcionales. Afirma nuestro
autor: "podríamos decir que la fonología ha suscitado la creación de un tipo especial
de investigación fonética. Hablar de fonética fonológica supone, por lo menos, partir
conscientemente de los fonemas, es decir de los sonidos que tienen autonomía funcional"
(p. 140).
En las conclusiones se cierra el texto reseñado con una inferencia de lo anteriormente
expuesto y se afirma que "cada vez más, el lenguaje solicita interpretaciones que superen los criterios actuales y, aun desbordando la angostura de todo aquello que sólo
es explícito en la expresión, por este sendero, la lingüística fundamentada en el comportamiento valorativo del hombre, se enfrenta con un horizonte todavía sin límites a
la vista" (p. 152).

A. Koya: An butline Grammar (Gommu Dialect). University of
California Press. Berkeley and Los Angeles. 26 x 17 eros. Vlll-135 pp.

TYLER STEPHEN

La gramática que se establece del dialecto Koya por nuestro autor Stephen A. Tyler
data de una serie de documentos recogjdos entre los años de 1962 y 1963 durante un
trabajo etnográfico que se realizó acerca de la tribu Koya que habita en la parte central
de la India sobre el río Godavari. La mayor parte de los textos se refieren a la organización social de los koyas, es decir, modos de vida, divorcios, sacrificios, festivales,
dioses, orígenes, etcétera. Es notable que con base a textos de esta naturaleza se establezcan los elementos lingüísticos para estructurar una gramática que abarca un aspecto
fonológico, un aspecto morfológico y un aspecto sintáctico. Los textos pues, de esta
manera, han servido a un doble propósito: proveer un cuerpo de datos para el análisis
lingüístico y constituirse, al mismo tiempo, en elementos de referencia para construir
fundamentos culturales relevantes de esta población indígena.
En la introducción del texto que nos ocupa, el autor nos menciona una serie de datos
acerca de la distribución por estados y distritos de los koyas dentro de la geografía de
la India. La población Koya, conforme al censo levantado en 1931 abarcaba, en los
3 distritos más importantes de su distribución geográfica, un número aproximado de
79,209 habitantes. Para el año de 1941 habían crecido hasta llegar a cerca de 93,000
habitantes. Para el año de 1961 ya eran prácticamente 140,000 koyas. Es importante la
aculturación que se ha venido dando con la casta Telugu, la cual habita en las cercanías
de la región Koya; sin embargo, es importante hacer notar que poco ha influido la mencionada aculturaci6n en el aspecto lingüístico. La mayor parte de los hombres de la
casta Koya son bilingües ya que están en contacto contiguo con tribus de habla Gondi
o con otras castas Hindú. Hay que subrayar que entre las castas geográficamente adjuntas se tiene una diversidad dialectal que no impide, sin embargo, se entiendan
unos con otros ya que dichos dialectos --como es el caso de los koyas, telugus, y otros~,
pertenecen a un mismo tronco común.
En el análisis fonológico del dialecto Koya nuestro autor destaca los siguientes elementos: el dialecto tiene 29 fonemas segmentales y 8 fonemas suprasegmentales.
Los fonemas segmentales comprenden 10 vocales y 19 consonantes. Las vocales por
su punto de articulación pueden ser frontales, centrales o traseras y por su modo de
articulaci6n altas, medias y bajas.
Las consonantes por su punto de articulación pueden ser: bilabiales, dentales, dentoalveolares, alveolares, alveopalatales, prcpalatal-cacuminal, palatal, vehr y postvelares.

RICARDO ALANÍS GUAJ ARDO

688

689
H44

�Por su modo de articulación pueden ser: oclusivas, espirantes, aspiradas, africadas, laterales, nasales, fricativas, etc.
Las vocales tienen una distribución silábica en: inicial, medial y final. Algunas de
las vocales son raras en posición final. Otras vocales, en distribución final son raras
con excepción de funcionar como sufijos que expresan duda. Algunas vocales del dialecto Koya presentan alófonos como en el caso de la /o/, etc.
Las consonantes generalmente se distribuyen silábicamente en iniciales y mediales,
con excepción de algunas que tienen distribución final. Ciertas consonantes no ocurren
en un contexto intervocálico con excepción de estar ante vocal larga. Algunas consonantes del dialecto Koya no ocurren como geminadas, otras ocurren como tales pero
con cierta aspiración en el primer elemento de la geminación.
Los fonemas suprasegmentales en número de 8 consisten en 5 fonemas de juntura y
3 fonemas tonales. Los fonemas de junturas son uno interno y los otros 4 terminales.
Los fonemas tonales se dividen en bajo, mediano y alto. Se ha observado un tono
extra alto como variación libre del tono alto y que no es fonológicamente relevante,
es decir, no denota cambio de sentido.
Se observan en el dialecto Koya dos tipos de acento: el fuerte y el débil. El acento es
predecible en este dialecto sobre la base de la juntura, cantidad silábica y tono. Consecuentemente el acento no es fonológicamente relevante. En la frase el acento fuerte
regularmente recae sobre la primera sílaba. El acento débil recae en sílabas cortas. El
acento fuerte puede recaer en ocasiones en sílaba final de una secuencia antes de
una juntura terminal pero en relación con la entonación del patrón tonal.
El autor del texto por nosotros comentado abunda en cada uno de los elementos
fonológicos con innumerables ejemplos del dialecto.
El capítulo dedicado a la parte morfológica abarca: Nombres, cualificadores y formas menores. El nombre, nos dice el autor, está compuesto por un núcleo más una
serie mayor o menor de sufijos. El núcleo no es otra cosa que un morfema inanalizable
o bien una raíz morfémica más una serie de sufijos derivacionales. El núcleo del
nombre puede ser, de esta manera, monosilábico o polisilábico. Los núcleos monosilábicos son monomorfémicos. Los núcleos polisilábicos son analizables en 2 o más morfemas ( una raíz y varios sufijos formativos).

monomorfémicos y a los complejos. Los cualificadores en pos1c1on atributiva al nombre
son adjetivos y los de posición atributiva al verbo son adverbios. Se dan innumerables
ejemplos de estos elementos.
Las formas menores se dividen en clíticos, interjecciones, conexiones y complementos.
El capítulo cuarto se dedica exclusivamente al análisis de los verbos. Los verbos al
igual que los nombres, se componen de un núcleo o base y 11na serie mayor o menor
de sufijos. La base puede ser monomorfémica o analizable en una raíz más uno o
varios sufijos derivacionales. Los sufijos incluyen tiempo, modo y terminación personal.
Con base a la distribución sufija! y a la posición sintáctica, los verbos pueden ser
finitos y no finitos. Los verbos finitos consisten de una base verbal más sufijos de
tiempo y modo y una terminación más o menos personal. Esta clase de verbos se da
sólo antes de juntura final. Los verbos no finitos se dan antes de junturas no finales
y no ocurren en contextos con finales personales.
Los sufijos derivativos se dividen en transitivos, intransitivos y causativos. Todos los
aspectos verbales son considerados ampliamente por nuestro autor.
El capítulo dedicado a la sintaxis nos muestra 7 clases externas de distribución, las
cuales son: Sujeto, objeto, asociación, locación, habla tivos, verbos finitos y verbos no
finitos. Aparte existen 7 clases de distribución menor externa, las cuales son: Clíticos,
palabras eco, postposiciones, interjecciones, conectivos, complementos y palabras temporales. Se analizan, conforme a estos estamentos, diversos tipos de frases del dialecto
Koya.
Para finalizar el texto se incluyen varios apéndices, el más importante de los cuales
es el llamado análisis textual. Es interesante el método utilizado para este análisis
que sigue muy de cerca al análisis de la gramática transformacional en su primer acercamiento (l. C.).
Es encomiable la labor del autor del texto que ahora reseñamos ya que no solamente
nos deja penetrar en la compleja gramática de uno de los dialectos Hindis, sino que
también nos ejemplifica un método de análisis lingüístico.
RICA!IDO ALANÍS GUAJARDO

Los nombres los divide nuestro autor conforme a sus terminaciones. Una clase muy
importante de nombres es la de los terminados en -a. Los plurales de esta serie se
hacen en /-Ku/ o /-M/. Otro grupo importante es la de los nombres terminados en
-u. Estos forman su plural con /-Ku/ o /-K/. Afirma el autor que una serie de
nombres terminados en -m provienen del dialecto de la casta Telugu ya que las palabras
nativas del Koya tienen formas alternadas en un número mínimo en -m.
En otro apartado del capítulo nuestro autor analiza una serie de sufijos en virtud
a su función dentro del esquema lingüístico del Koya y a su significado semántico.
Se afirma que existen alrededor de 29 sufijos con funciones y significado diferente. Los
sufijos pueden ser de 4 clases: Plural, oblicuo, casual y posposicional.
En otras secciones del capítulo analiza los cualificadores distinguiendo en ellos a los

690

691

�MYDANs, SHELLEY. Thomas. Ediciones Grijalbo, S. A. Barcelona. México. 197 l.

En su primera edición en español y traducida por A. Saumell Bernáus, llega hasta
nosotros esta novela de Shellcy Mydans. Tomando como personaje central a Thomas
Becket, la novelista recrea la vida, pasión y milagros del santo en esa época oscura
de la corte del rey Enrique II de Inglaterra.
Con gran habilidad Shelley Mydans desarrolla su novela. Está dividida en cinco
partes y un epilogo. El punto de partida es el asesinato y los milagros del santo. Después se retrocede en el tiempo para presentar a Thomas el estudiante, el Canciller y el
Arzobispo. Para terminar, el exilio, signo por demás elocuente de la caída en desgracia
ante los ojos del rey.
El asunto es interesante aun cuando ya ha sido tomado por otros autores como T.
S. Eliot y Jean Anouilh.
Thomas de Londres, el hombre mundano, hijo de un comerciante londinense, por
azar fue a quedar bajo la protección de un noble barón de la corte de Enrique I, quien
encantado con la personalidad del joven lo lleva a prepararse para una oscura carrera
eclesiástica. Pero el destino le reservaba a Thomas un destino superior.
Llega por sus dotes políticas a la Cancillería del joven rey Enrique II y pasa a ser
el segundo personaje más poderoso de toda Inglaterra. Sagaz diplomático y soldado
esclarecido. El rey esperando dominar a la Iglesia lo eleva a la silla episcopal de Canterbury, y allí es donde surge el hondo drama.
Con gran conocimiento de los hechos, fruto de una intensa investigación, Shelley
Mydans presenta la dura elección del Arzobispo entre la Iglesia y el Estado. Su decisión
por la primera acarrea a Thomas el destierro y más tarde la muerte.
La novelista recopiló datos pertinentes al santo, durante 10 años. Visitó todos los
lugares en los que sucedieron los hechos tratando de encontrar las originales fuentes
medievales.
Es una novela agradable de leer aun cuando un poco cansada en cuanto a la gran
cantidad de personajes ambientales. Acertada en Jo tocante a la descripción y recreación
de esa época pretérita y a la presentación de los personajes buscando sobre todo hacer
resaltar la figura de Thomas y la del Rey.
LETICIA PÉREZ GuTIÉRREZ

M.L.E.

693

�\

FRANCISCO VELA GoNzÁLEZ. Diario de la Revolución. Primer Tomo. Año de 1913.
Edición auspiciada por el Patronato Universitario de Nuevo León, MCMLXXI.
Editorial Alfonso Reyes, Monterrey, N. L., 2,000 ejemplares.

Siempre he sentido una mezcla de admiración y gratitud hacia los hombres que en
diversas etapas del desarrollo de México apresuraron el parto de la Independencia con
un trueque de vidas, la consolidaron después al mismo precio y finalmente la rescataron de su celda de bayonetas, volviendo a cubrir un rédito de sangre que nunca termina.
A la Independencia, la Reforma y la Revolución, ha concurrido a platea de tres
muertes únicamente el pueblo ingenuo. Parece que otro tipo de público que no sea
ése, rehúye la asístencia a pesar de que después de la función resulta accionista mayoritario de la obra.
La Revolución de 1910 devoró enormes cifras de campesinos huérfanos de tierra, de
obreros vomitando acero para apuntalar la economía feudal, de oficinistas con ligas
sujetándoles las mangas de la camisa y el derecho de opinar, de estudiantes que aprendieron en el texto del fusil, de miles de hombres con la mochila vacía de justicia.
Uno de ellos, el teniente coronel y doctor Francisco Vela González, me hizo entrega el pasado 30 de agosto del primer tomo de su obra: Diario de la Revolución,
559 páginas redactadas con letra de protagonista real, en estilo sencillo como acostumbra serlo en todos sus actos. No trata de repicar campanas de historiador sino de
sumar a Jo mucho que se ha escrito, un guijarrito de experiencias propias, y lo hace
con fortuna, porque leyéndolo parece que estarnos sentados encarcelando una hoguera,
mientras oímos con huelga de respiración episodios guerreros que salen de una boca
que mordió angustia y miedo.
El Dr. Vela González arranca su trabajo de la Decena Trágica, para finalizarlo el
31 de diciembre de 1913. Reproduce día por día los acontecimientos políticos y 'militares registrados en la fecha, citando al final de cada uno el nombre de la obra o del
autor de quien tomó los datos.
Esto confirma que el Dr. Vela González se documentó a conciencia en la vasta bibliografía que produjo el hecho histórico. Comprueba también la paciencia y tes6n de que
se armó para ordenar los sucesos y comentarlos después, analizando la veracidad de
los informes expuestos sobre un mismo acto por vencidos y vencedores.
Lo más valioso de la obra son, para mi, los episodios en los que el autor fue prota-

695

�gonista, intercalados en el texto de acuerdo con el orden cronol6gico, a los que llama
con modestia: "testimonio personal" o "apuntes inéditos"; descripciones vivas narradas
con la calma que sobreviene después del paso de un tif6n. Estuve anotando en una
de las hojas iniciales en blanco el número de páginas y el tema que en ellas recuerda
el Dr. Vela González: pág. 26: "decena trágica"; pág. 33: "conoce a Huerta"; pág.
52 : "muerte de Marcos Hemández"; pág. 159: "resuelve escapar de México", etc.
Al final de la obra se leen ocho apéndices reproduciendo otros tantos documentos,
desde el programa del Partido Liberal redactado por los hermanos Flores Mag6n, hasta
el discurso que pronunci6 don Venustiano Carranza el 24 de septiembre de 1913 en
el sal6n de cabildos del municipio de Hermosillo; un índice bibliográfico de las 84
obras consultadas y el índice general y temático.
En 1913 Francisco Vela González era un joven estudiante inscrito en el segundo año
de la escuela de Medicina de la ciudad de México, profesi6n que su padre, Lázaro Vela
Hinojosa, confiaba que terminara sin contratiempos. Don Venustiano Carranza le había
asignado una modesta suma mensual para gastos personales.
El 9 de febrero, desde el interior del Palacio Nacional, contempla el descabellado
sacrificio del Gral. Bernardo Reyes y el primer arroyo de sangre que fluye titubeante
para convertirse más tarde en río caudaloso. La figura de Victoriano Huerta unida a
sus anteojos oscuros le produce .antipatía. El personal del Hospital Militar, donde labora como practicante, lo hostiliza por ser maderista. Allí pudo ver los estragos que
caus6 en el vientre de Marcos Hernández la bala pretoriana destinada al Presidente de
la República el día de la traici6n: martes 18.
Para el 24 de abril, Vela González había planeado ya unirse a las fuerzas de don
Venustiano Carranza. Su padre, don Lázaro, de 62 años, militaba en el comtitucionalismo pero recomendaba a su hijo que por ningún motivo abandonara los estudios.
Aar6n Sáenz y Manuel Pérez Treviño, compañeros en el Ateneo Fuente de Saltillo, y
ahora en México, con quienes compartía la fraternidad de norteño, escaparon antes
de que se cerraran las pinzas de la dictadura.
El 3 de mayo, argumentando ante los superiores una supuesta enfermedad de su
padre, obtiene permiso para dirigirse al norte que arde ya en combates. Se provee de
un estuche de cirugía y una pistola 38 en estado agónico. Obtiene a crédito un formulario francés de consultas médicas y quirúrgicas, a sabiendas de que nunca pagará
el primer abono. Cinco pesos que le obsequia un riquillo colega estudiante de leyes
tendrán que alargarse a cincuenta para llegar sin hambre a Monterrey. La despedida
de su madre y su hermana reviste la clásica escena de drama.
Llega sin contratiempo a Monterrey, donde las autoridades militares ante quienes se
presenta le recomiendan que espere hasta que Piedras Negras sea recuperada "en unos
cuantos días"; sigue a Matamoros, cruza la frontera por Brownsville y en rodeo por
tierra indiferente penetra de nuevo a México.
Narra después todas sus experiencias en el campo de resistencia armada al huertismo.
En Piedras Negras recibe el despacho de teniente aspirante al Cuerpo Médico de la
Revoluci6n con sueldo de tres pesos diarios. Un vago tufo de superstición lo cimbra
un instante al comprobar que la fecha del documento marca: martes 13. Vienen después la caída de un caballo con la imprescindible fractura de clavícula; las propie-

696

dades terapéuticas del mezcal de candela; la expropiac1on, por razones de guerra, de
libros de medicina alojados en mansiones huertistas; la observancia británica del "five
o'clock quebradora tea"; las primeras lágrimas vertidas ante el cadáver del amigo que
no pudo tomar Abasolo Viejo; la pobreza del arsenal médico, carente de lo más elemental para atender a los heridos, pero millonaria de tintura de yodo y agua oxigenada.
Dos mil quinientos hombres candidatos a la muerte veían en el estudiante Vela González la probabilidad de escapar de ella.
Padre e hijo se habían abrazado en Piedras Negras y seguían viéndose después de
cada acci6n de guerra sin atreverse a preguntar quién sobreviviría a quién. El 22 de
octubre a la vista de un Monterrey fortificado de uniformes caqui, conversan los
dos mi;ntras engullen una lata de sardinas. Ignoran que la muerte ha citado al teniente Lázaro Vela Hinojosa para encontrarse el día 23, sin excusa, en la plazuela
del Golfo.
PROFR. HuMBERTO BuENTELLO CHAPA

Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística.

�WoMACK JR., JoHN. Zapata y la Revolución Mexicana. Traducci6n de FRANCISCO GoNZÁLEZ ARAMBURU. Siglo XXI Editores, S. A. Tercera Edición, México, 1971.

Por su objetividad en el juicio, la obra de John Womack Jr., recuerda La Conquista Espiritual de México, de Robert Ricard; el Juárez y su México, de Ralph Roeder ;
Los Conquistadores Españoles, de Hammond Innes, y Huerta y la Revolución, de Edith
O'Shaunnessy. Martín Luis Guzmán afirma que los extranjeros "no penetran en el
misterio" del mexicano. (¿Realmente existe?).
La obra se divide en prefacio, prólogo, once capítulos, epílogo, tres apéndices y nota
bibliográfica. Incluye 28 fotografías muy interesantes. El estilo de Womack a pesar de
ser sencillo, es metódico y profundo. (El libro comienza como un cuento: "Este es un
libro acerca de unos campesinos que no querían cambiar y que, por eso mismo, hicieron
una revolución"). Se podría decir que el autor, como Martín Lutero, carga con la
profundidad como con una cruz, pues la de su parroquia -Womack es Doctor en
Historia por la Universidad de Harvard y Profesor de Historia Latinoamericana en
dicha Universidad- no puede negarla. Es rara la hoja del libro que tenga una sola
cita, casi todas tienen varias. El prólogo, los once capítulos y el epílogo tienen un
epígrafe, en el que el autor, haciendo gala de academicismo, resume lo que trata en
cada uno de ellos.
Al final de la obra utiliza de nuevo arabescos académicos al plantear preguntas de
tipo: ¿ Qué hubiera sucedido si. .. ? o proceder a indagaciones en forma parentética.
Womack trata de mantenerse lejano, objetivo. Si usa calificativos, los entrecomilla.
Sólo al final resume su opini6n -casi un epitafio-, sobre el líder agrarista cuya figura empieza a revalorarse: "El pueblo le pidió más de lo que podía dar".
Termina la obra con un análisis muy preciso sobre la incompletud de la reforma
agraria. Para ello toma el Ejido de Anenecuilco, lo sigue a través de sus vicisitudes y
lo sitúa en su realidad actual.
Se puede afirmar que la obra es documentadísima, pesada y objetiva y sin lugar a
dudas uno de los mejores estudios de Emiliano Zapata, del zapatismo y de sus relaciones con la Revolución Mexicana.
En la nota bibliográfica Womack comenta con amplitud y señorío académico el
material de que actualmente se dispone sobre el líder agrario y su obra. Con verdadera
minuciosidad harvardiana analiza hasta los filmes existentes sobre el Caudillo del Sur.

699

�El último párrafo de la obra de Womack dº . "
.
materiales útiles si hubiese proseguido mi bús ~e. Tal vez hubiese en~ontrado más
vados. Pero hacia la primavera de 1967
q cda_ de documentos pubhcados o prisólo la búsqueda de más detalles se h b'' me !pareció que el cuadro estaba claro. No
a 1 vue to menos fructíf
·
.
era, sino que los nuevos
d etalles que encontré obscureda 1 •
6
amor de la 'belleza indispcnsabl/ d: ;~res!i n ~ude según yo era la verdadera. Por
ar y e cons1 eré terminada mi búsqueda".

ª

~IC. FERNANDO GARZA QUIRÓS

Miembro de la Sociedad Nuevoleonesa
de Historia, Geografía y Estadística.

SEYMOUR B. The Jews in New Spain. University of Miami Press, Coral Gables, Florida, 1970.

L1EBMAN,

"Alteram audiamus partem" podría ser el comentario que despierta Liebman, pues
representa una visión hebrea de los acontecimientos históricos de la Nueva España, en
relación con la persecución de que eran objeto los judíos por sus creencias religiosas.
Liebman trata de colocarse en una posición objetiva. Al referirse a las consideraciones racistas de los españoles, menciona que tampoco entre los judíos "hay documentos que comprueben el matrimonio con indios".
Señala que las principales corrientes de judíos que llegaron a la Nueva España "eran
básicamente de origen español o portugués" y que aunque hubo otros grupos de judíos
europeos, éstos representaban U)lll minoría en el Nuevo Mundo. Por sus páginas pasan
narraciones de procesos, señala la abundancia de judios provenientes de Portugal ( tanto
que, durante la Colonia, portugués se convirtió en sinónimo de judío) y plantea preguntas de gran interés, como: ¿ Por qué los judíos -de origen español- residentes en
Holanda, Turquía, los Estados Pontificios, Norte de Africa, etc., donde gozaban de
libertad absoluta, venían a la Nueva España a sabiendas que iban a ser perseguidos?
Sostiene que éste es "uno de los grandes enigmas de la Historia Judía". En otros capítulos afirma que "los judíos en el México colonial llevaban una existencia casi
esquizofrénica", al referirse a las prácticas que utilizaban para "desbautizar" a sus
hijos, ocultar sus ayunos, encender velas las noches de los viernes, proceder a hacer las
oraciones que prescribe su religión, etc., etc. Subraya la socorrida costumbre de las
familias hebreas de tener a alguno de sus hijos en una orden moná~tica, para mostrar
una profunda religiosidad dentro de la fe católica y hace hincapié en que la "teología
de la judería mexicana no era profunda" (¿lo es ahora?).
En muchas ocasiones cae en vaguedades, como señalar que hubo varias sinagogas
en la ~ucva España, una en México, otra en Guadalajara y casi seguro una en Yucatán y otra en Monterrey, sin fundamentar estas aseveraciones, ni precisar fechas ni
lugares.
Señala y ejemplifica la dificultad de rastrear las genealogías de los judíos, no sólo
por el hecho de que los hijos podían llevar el apellido de un abuelo o un trasabuelo,
sino porque los hermanos del mismo padre y madre con frecuencia llevaban apellidos
diferentes, además de que "muchos judíos tenían un nombre secreto entre sus correligionarios" o "utilizaban apodos".
"Qué tantos miles de personas hubo cuya identidad religiosa permanece exitosamente

iOO

701

�oculta hasta la fecha, debe permanecer en el plan de conjeturas". Esto lo actualiza con
datos del FBI, organismo que sostiene que sólo puede detener al 20% de los delincuentes en un momento determinado, y acto seguido hace referencia a los 1553 volúmenes existentes en los archivos mexicanos, además de documentos en otros países
y documentos particulares o destruidos.
Al tratar de presentar la "versión de la otra parte", cita a rabinos que llaman a los
primeros judíos que llegaron a México "Príncipes de Israel". Desgraciadamente el libro
adolece de profundos defectos, faltas de juicio acertado y omisiones garrafales. Citaremos algunos de los más sobresalientes.
El autor no penetra en la ideología del siglo XVII, con la precisión necesaria para
poder situar los acontecimientos que menciona dentro del clima espiritual de la época,
sobre todo al hablar de la corrupción del Tribunal del Santo Oficio en el siglo citado,
menciona muy a vuela pluma que "los inquisidores mexicanos eran más severos que
los de España" (p. 93) y anteriormente (p. 60) había afirmado que los españoles no
entraban jamás en tratos con los que pisaban el Tribunal del Santo Oficio, mientras
que los criollos y mestizos sí lo hacían. En los últimos capítulos habla del enriquecimiento ilegítimo que encontró en 1659 el Visitador Don Pedro de Medina Rico en
los miembros -mexicanos todos ellos~ del Tribunal del Santo Oficio. Estos datos hubieran bastado a un observador más agudo, para cuando menos mencionar algunas
características de la naciente nacionalidad mexicana. En el caso de S. B. Liebman quedan en el tintero.
Habla de la Catedral de México (p. 117) situándola en Santiago de Tlatelolco, y en
la página 123 menciona al "académico franciscano" Angel Ma. Garibay K.
En la página 292 dice: "Uno de los más ilustres miembros de la familia Garza de
Monterrey hizo un donativo generoso al Centro de la Comunidad Judía, cuando se
construyó en este siglo, debido a que sus antepasados fueron judíos practicantes en
Monterrey". ¿ Ignora el autor que los que llevarnos ese apellido somos varios miles? Y
aún más ¿ que ese apellido casi es el gentilicio regiomontano? En esa misma página
habla de que "el pueblo de Jojutla en Nuevo León"; si alguien conoce la ubicación de
ese pueblo, agradeceríamos nos informasen al respecto, pues no nos ha sido posible
localizarlo en ningún mapa del Estado de Nuevo León. Los neurólogos afirman que
"la corteza cerebral es un mapa"; ¿ estará Jojutia en la masa encefálica de S. B.
Liebman?
Por último, en la página 296, con un paralelismo digno de mejor causa, habla del
"George \Vashington of Mexico" ... "Padre Jose Maria Hidalgo y Costilla" . . .
Si ante "el problema judío" de la época colonial el Tribunal de la Historia va a escuchar a la otra parte, tendrá que esperar.

Lic. FERNANDO GARZA Qu1aós
Miembro de la Sociedad Nuevoleonesa
de Historia, Geografía y Estadística.

702

SERGIO F. DE LA GARZA. Derecho Financiero Mexicano, Editorial Porrúa, S. A. Tercera
edición. México, 1969.
Debido a la gentileza de su autor, el sc;.ñor licenciado Sergio Francisco de la Garza,
ha llegado a nuestro poder su libro titulado: El Derecho Financiero .Mexicano, ~¡ que
viene a constituir una meritoria contribución y un serio tratado sobre la matena que
cada día adquiere mayor importancia en México y en el mundo, esto es, la de las
finanzas.
El Lic. Sergio Francisco de la Garza, cuya brillante ejecutoria como tratadista Y catedrático por muchos años del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey,
ex catedrático de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Univer;idad Autónoma de Nuevo León, y autor también de importantes estudios, tales como El Municipio, Historia, Naturaleza y Gobierno, publicado en 1947, por la Editorial Jus; El
Régimen Jurldico de la Empresa Bancaria en México, dos ediciones, publicado por la
Editorial del ITESM, 1965-1970; Programa para el Curso de Derecho Financiero, E~itorial ITESM, 1970; Programa y Materiales para el Curso de Derecho Bancario,
Editorial ITESM, 3 ediciones, de 1963 a 1971; nos brinda el autor en esta su obra,
El Derecho Financiero Mexicano, que va ya en su tercera edición, una guía inapreciable de contenido, en el que se observa un criterio jurídico profundo en el difícil
campo del Derecho Financiero, en general, y en particular, en lo que respecta fundamentalmente a la teoría y al Derecho Mexicano.
La obra que comentamos, Derecho Financiero Mexicano, consta de 679 páginas Y
fue publicada por la Editorial Porrúa, S. A., misma que está dividida en la forma
siguiente:
Parte Primera.-Principios Generales. Capítulo l. La Actividad Financiera del Estado.
Capítulo II. Nociones Generales del Derecho Financiero; Capítulo 111. El Organo de
la Actividad Financiera Estatal.
Parte segunda.-E1 Derecho Patrimonial del Estado. Capítulo l. Concepto Y Divi~i6_n
de los Bienes del Estado; Capítulo 11. El Dominio Público; Capítulo 111. El Dominio
Privado; Capítulo IV. Los Bienes de los Estados; Capítulo V. Los Bienes de los Municipios.

Parte Tercera.-El Derecho Presupuestario. Capítulo l. Concepto del Presupuesto; Capítulo II. El Presupuesto de Ingresos; Capítulo 111. El Presupuesto de Egresos; Capítulo
IV. Contenido del Presupuesto; Capítulo V. Preparaci6n y Aprobaci6n del Presupuesto;
Capítulo VI. La ejecuci6n del Presupuesto; Capítulo VII. El Control Administrativo del
Presupuesto; Capítulo VIII. El Control Legislativo del Presupuesto.

703

�P~rte Cuarta.-~/ Derec~o !ributario. Capítulo I. El Poder Tributario del Estado;
Capitulo
II. Límites
del Poder Tributario·, Capitulo 111• L OS T TI"b u t OS;
C
,
. . Constitucionales
.
ap1tulo IV. Clasif1cac16n de los Impuestos; Capítulo V. El Hecho Imponible O Presupuesto del Hecho ~el Tributo; Capítulo VI. La Relaci6n Jurídica Tributaria, Naturaleza
Y Categorías; ~a~1tulo VII. Los _Ele':'entos Subje!ivos de la Relaci6n Tributaria; Capítulo ~111: Nacimiento y Determinaci6n del Crédito Fiscal; Capítulo JX. Garantías del
Créd'.to Fiscal; Capítulo X. La Extinci6n de la Obligaci6n Tributaria; Capítulo XI. Alterac1iones de los Plazos de Cumplimiento de la Obligaci6n Tributaria. Bibliografía Genera.
Lic. ALBERTO GARcÍA GówEz

ANTONIO POMPA Y POMPA CON LOS
ORIGENES DE LA INDEPENDENCIA MEXICANA
DR. J. M. MuRIÁ I RouuT,
de la Universidad de Puerto Rico.

DENTRO DE su FIDELIDAD y dedicaci6n a una constante búsqueda de lo histórico, Don
Antonio Pompa y Pompa sorprende a veces por su versatilidad.
Casi semanalmente lo vemos preocupado por los más diversos asuntos caseros que
afectan o se relacionan con la no muy bien avenida familia de historiadores mexicanos.
En su columna de Novedades, donde no da a conocer su identidad (secreto a voces)
Jo encontramos ya fustigando, ya estimulando y, sobre todo, extrayendo de toda situaci6n, por áspera que ésta sea, una buena dosis de buen humor; cualidad indiscutible
de quien se resiste a ser arrastrado por lo trágico de la vida contemporánea. Si en él
estuviera, con seguridad que nos convertirla al mundo de hoy en una deliciosa y constructiva comedia.
Pero no todo es ligereza y frivolidad superficial; también hay una faceta austera y
rigurosa con el trabajo. Recientemente lo hemos visto abordar seriamente el tema de
los calendarios que han operado en México en una edición de la U.N.A.M. y de ahí
ha brincado a tratar los Orígenes de la Independencia Mexicana (Banco Industrial de
Jalisco. Guadalajara. 1970) que ha motivado la redacción de estas lineas.
Consecuente con su función incitadora, que debe acompañar a todo director de
biblioteca, de sugerir y estimular nuevos estudios y de abrir caminos diferentes, Pompa
y Pompa nos dispara en 133 páginas de texto, XXVII minicapítulos que sugieren y
esbozan brevemente un mismo número de cuestiones que, sin ser las únicas, deben manejarse para llegar a una buena explicación del porqué de nuestro movimiento de
independencia, respecto a las cuales no pretende ser definitivo ni considerar, en ningún momento, haber llegado a una conclusión final, aunque sí plantea diversas posiciones y puntos de vista y un intento de explicación de índole global, fundamental o
básica.
No se trata pues, de una presentación de hechos sino de ideas, muchas de las cuales
pueden ser discutibles y, tal vez, rebatibles, siendo esta confrontación precisamente lo
que el autor busca con la firme creencia de que ei resultado de un debate sólo puede
llevar a una mayor luz sobre tan importante asunto que, para "servir a nuestra patria

704

705

�conociéndola mejor" (como el propio libro clama en su "Umbral"), debe tratarse "sin
tapujos" y sin caer en una "apología patriotera". Todo lo cual hace que la Historia
pierda su finalidad principal de explicación para la comprensión y se utilice como
arma o instrumento en favor de actitudes que, la mayoría de las veces, nada tienen
que ver con el fenómeno histórico mismo.

tiempo, en relación a las ideas reinantes en el siglo XVIII, sobre todo en términos
tan primarios: " ...y tras ese renacimiento que transformaría los pensamientos y las
acciones de los hombres se agitarían las conciencias con una nueva filosofía [el racionalismo] dirigiendo a las inteligencias por distintos aunque no rectos [!] derroteros" (p.
42) o bien : "No negamos que haya habido muchos abusos en el antiguo régimen, pero
ellos podían haberse corregido haciendo volver a la Humanidad hacia la enseñanza
humanística y no echarla en brazos de una revolución que se tradujo en el imperio y
culto a la razón limitada del hombre" (p. 43).

Por otro lado, es encomiable que Orígenes de la Independencia Mexicana insista
en la imperiosa necesidad de dejar de presentar nuestro pasado exclusivamente como una
secuencia de hechos políticos y militares, incitando así al estudio de otros aspectos
(sociedad, economía, educación, etc.) cuyo papel es también preponderante en la vida
de los pueblos. Al abrir el ángulo de acción sobre un determinado hecho, en este
caso la Independencia de México, a 360 grados, Pompa entra de lleno en uno de los
principales requerimientos de la Historiografía Moderna: explicar los fenómenos de
acuerdo con todo lo que sucede a su alrededor, y no buscando, como se ha hecho
muchísimo, la existencia de unos pocos acontecimientos determinantes. Además, es
notable también el esfuerzo por plantear los acontecimientos de esa gesta en conexión
con el mundo hispanoamericano, del que nuestro país forma parte integral de una
manera ineludible.

Es decir, que en su afán de defensa del Estado Español en Indias, comete Pompa
lo que puede ser su mayor desliz, el de hacer lo que en un tiempo fue la Filosofía de la
Historia y que en términos corrientes podría subtitularse como lo que pudo haber sido
y no fue y ponerle acompañamiento de canción; es decir, lo que hubiera podido hacerse
con el Estado Español en vez de lanzarse a buscar la independencia, como si todavía no
se tratara de algo que ya sucedió.

El estilo de Pompa en Orígenes. .. es sumamento didáctico, puesto que pretende
poner su libro también al alcance de los profanos y recién iniciados en la materia. Tal
vez por eso se haya tomado la libertad, lícita en un ensayo de este tipo, de omitir todo
el aparato erudito de notas al calce que fundamenten y, dado el caso, demuestren sus
opiniones y conclusiones, algunas veces quizá demasiado arriesgadas y otras un tanto
ahistóricas :

El primero de ellos, quizá planteado como de una importancia menor que el segundo, lo constituyó el "anhelo por la libertad" del pueblo mexicano. Una "lícita"
necesidad de autonomía producto de una especie de "mística laica" (p. 17).

Un buen ejemplo puede tornarse del ya recurrido Umbral, en donde asegura que "México no ha sido ni es un país independiente . .. " con lo cual, en el sentido en que
él lo dice puede estarse de acuerdo; pero sí sorprende más la afirmación que prosigue,•
pretenciosa de determinar hasta el futuro remoto: " ...y posiblemente no lo podrá ser
en un sentido lato, puesto que sigue respondiendo a su estructura de país colonial" (p.
8). Lo único que se pretende señalar aquí es que el hecho de que el México sea hoy
una colonia, no asegura su status por los siglos de los siglos.
En otras ocasiones, Pompa, muy a su pesar, pues en varias ocasiones se manifiesta
en contra de ello, cae en el común anacronismo de emitir, desde su posición de hombre
del siglo XX, opiniones y juicios de valor muy simplistas sobre actitudes del pasado.
En su admiración por el mundo colonial pretende justificarlo ahora llamándolo "régimen si se quiere con multitud de lacras, pero legal y responsable" añadiendo que la
Independencia nos llevó a otro "ilegal e irresponsable dentro de nuestra estructura jurídica" (p. 8 y repetido en p. 35). Más bien opinamos que lo legal y lo responsable
son cosas tan relativas de acuerdo con el tiempo, el espacio y el punto de vista de
cada quien que, en su calidad de adjetivos en que los usa Pompa, tal parece que debieran desaparecer del léxico historiográfico.
El autor, si no se muestra contrario a la acción independizadora, sí muestra su insatisfacción en la forma como se hizo, entre otras cosas, por romper los lazos con España
(p. 13) y por haber emprendido una guerra contra ella (p. 35) al servicio de un
racionalismo o un culto a la razón del que seguramente no participa hoy, lo cual es
lícito y perfectamente explicable, pero al que no debería oponerse desde su propio

706

Según Pompa, y eso se convierte en la tesis, o tal vez la hipótesis, fundamental y
constantemente repetida en su trabajo, la Independencia de México, en tanto que
enfrentamiento con el sistema medieval español, fue de inspiración francesa y propulsada
por dos factores fundamentales:

Y el segundo, tal vez inspirado, aunque sea de lejos, en el poinsetismo a que Don
José Vasconcelos atribuye casi todos los males de México, cuya obra Pompa se insinúa
como buen conocedor: En Orígenes... se concibe una entidad o institución abstracta
a la que denomina "super-estado-liberal-revolucionario" que fue el que "defraudó el
caro don de la autonomía de un pueblo" (p. 9) . Este superestado que decididamente
no goza de las simpatías del autor, está constituido por los gobiernos de Estados Unidos,
Inglaterra y Francia, siendo sus principales agentes Jefferson, Pitt y Napoleón, es el
responsable de que México y el resto de Hispanoamérica conserven hoy esa estructura
colonial que la hace depender culturalmente de Europa y económica y políticamente
de los Estados Unidos.
El mejor ámbito que encontró el Superestado para manipular y dirigir la Independencia de los países hispanoamericanos, fue el mar; de ahí su tesis un tanto sorprendente y original que enuncia como título del capítulo XV "La Independencia se originó
en el mar", antecedido de otro dedicado a explicar la enorme importancia que tuvo la
piratería, en sus diversas facetas, en el asunto en cuestión.
Por último, en el capítulo XXIV hay algo que puede sorprender o parecer una
veleidad curiosa: Pompa habla de él mismo como si se tratara de una tercera persona:
" ...nos ha presentado en síntesis el historiador Antonio Pompa y Pompa". Lo que
sucede es que el trabajo se redactó para concursar en la Rama de Historia de los 111
Juegos Florales Septembrinos de la Ciudad de Guadalajara, por lo que tuvo que presentarse con seudónimo y no podía revelar el verdadero nombre del autor, y tal parece
que una vez premiado pasó a las máquinas sin ninguna modificación, habiéndosele,
eso sí, agregado unas elegantes y discretas ilustraciones de Zita Basich, unas fotografías
de papeles y grabados de la época y dos documentos muy importantes para el estudio

707

�de la historia de América: Una carta de Esteban Morín desde el "Supremo Consejo
de Charleston ( Esta~os rudos de_ 1~. América del Norte)" al Conde de Grasse-Tilly;
Y la _mu! famosa e ir6rucamente dificil de conseguir Carta a los Españoles americanos
de~ _Jesuita Juan Pablo Viscardo Y Guzmán, que por sí sola justificaría una costosa
edici_6n. Es de alabarse el criterio del profesor Pompa y Pompa al decidir incluirla en
su libro.

_u

Río Piedras, P. Rico. Febrero de 1971.
CANJE
ALEMANIA:
Mundus. A Quarterly review of german research contributions on Asia, Africa and

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lmpegno Pedag6gico e Riflessione Filosofica. Pubblicazioni dell'Istituto di Filosofia Facoita di Magistero dell'Universita di Genova, 1970.
'

711

710

r

�Acab6se de imprimir el d!a 7 de octubre de 1972, en los Talleres de la
Editorial Jus, S. A., Plaza de Abasolo
14, Col. Guerrero. México 3, D. F. El
tiro fue de 1,000 ejemplares.

0026

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                    <text>Sección Quinta
COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

�UN PENETRANTE ESTUDIO DE SCIACCA SOBRE "EL QUIJOTISMO
TRÁGICO DE UNAMUNO"

•

Por el DR. AousTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Presidente del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de
Nuevo León

EsE EMPEÑO UNAMUNEsco en formar una concepc1on integral del mundo y de la
vida - de la vida humana, sobre todo- para desprender, de esa cosmovisión, un
temple anímico, una actitud íntima y un programa de salvación personal, es, acaso,
lo más valioso de la obra -apasionada y apasionante- de Miguel de Unamuno.
Michele F. Sciacca, el egregio filósofo neoespiritualista italiano, ha intuido, con
verdadera penetración y con innegable simpatía, el quijotismo trágico de Unamuno.
La simpatía -menester es decirlo-- no le sirve para disculpar errores, sino para
comprender mejor al núcleo esencial del drama religioso y del mensaje personal de
don Miguel de Unamuno.
Bajo los auspicios de la Edit-0rial Marzorati de Milán ( 1971), Michele F. Sciacca
reúne en un solo volumen, bajo el título de El Quijotismo Trágico de Unamuno,
ensayos diversos publicados a lo largo de los años, en torno a la cultura hispánica.
Hubiese sido deseable que el libro se circunscribiese al tema principal: " El Quijotismo Trágico de Unamµno". La Segunda Parte -dedicada a la interpretación de
"La vida es sueño" de Calderón de la Barca y otros escritos- así como el Apéndice
-sobre América Latina- podrían haberse reservado para otro libro. Nos limitaremos a comentar Il Chiscottismo Tragico .di Unamuno.
La obra de Sciacca está dividida en una Introducción y dos capítulos. En la
Introducción, estudia al hombre Unamuno y a su trágica verdad. Le encuadra dentro
de un europeísmo "sui generis", apunta su relación con la "Ge1;1eración del 98"
y nos conduce a los temas y problemas del Quijotismo trágico. Advierte Sciacca el
egocentrismo Unamuniano: "¡ Mi centro está en mí!", escribe don Miguel de Unamuno en el ensayo intitulado "¡ Adentro!" Hay en todo hombre, un fondo eterno,
utópico, de ningún lugar. "Tu vida es ante tu propia conciencia la revelación continua, en el tiempo, de tu eternidad, el desarrollo de tu símbolo; vas descubriéndote
conforme obras". A JJnamuno Je importa el crecimiento de las almas, "en cada alma,
en una sola alma y basta". Quiere reivindicar la España eterna portadora de valores
eternos y universales, sofocada por el afrancesamiento del bachiller Carrasco. La
verdadera España es la de Don Quijote y la de Segismundo, la de Santa Teresa,
Fray Luis de León y San Ignacio, la de los grandes "cardiacos" llamados a salvarla

933

�de la mezquindad europea de nuestro tiempo. Pero el Dios de Unamuno -apunta
Sciacca- es el universo.
La historia no se ocupa de las pobres almas silenciosas y perdidas. Además, la
historia no brinda la verdadera inmortalidad. Por una parte, don Miguel tiene como
modelo al santo y al místico, pero sin aceptar al Verbo que lo convierte en tal;
por otra parte, transfiere la inmortalidad del "otro mundo" a éste como incorporación en el pueblo y en los hijos, como sueño de gloria, entendiendo trascendencia
como el "más allá", pero no como lo "sobrehumano" y lo "sobrenatural" (pág. 50).
Polemiza con los cientificistas y con los escolásticos, simpatizando, dentro de ciertos
límites, con el modernismo y el protestantismo; más en los aspectos históricos negativos superficiales que en materia doctrinal positiva y esencial. La fe unamuniana
consiste en el esperar y en el querer. "Se alimenta del ideal y sólo del ideal, pero
de un ideal real, concreto, viviente, encarnado y, a la vez, inasequible; la fe busca
lo imposible, lo absoluto, lo infinito y lo eterno: la vida plena. Fe es comulgar con
el universo todo, trabajando en el tiempo para la eternidad sin correr tras el miserable efecto inmediato exterior; trabajar, no para la Historia, sino para la eternidad.
Fe es si predicas de noche, en medio del desierto" ( pág. 51 ) . El profesor de la
Universidad de Génova objeta a Unamuno que, no obstante su crítica al progresismo
y al jacobinismo, mundaniza la escatología cristiana, le asigna un fin histórico, aunque
su fe no se preocupe del mezquino suceso exterior y trabaje, no para la historia,
sino para la eternidad. El hambre de inmortalidad, la avidez de supervivencia de
don Miguel de Unamuno se pone de manifiesto en este texto: "me llaman materialista. Sí, materialista, porque quiero una inmortalidad material, de bulto, de substancia ... Vivir yo, yo, yo, yo, yo. Pero, haz hijos, Apolodoro, ¡ haz hijos!" ( Amor
y Pedagogía, Cap. XIII).

Postula Unamuno el método y la sabiduría del quijotismo en oposición al de la
lógica. Es la polémica ocasional de lo español en oposición al método europeo
( singularmente francés). La arbitrariedad no significa capricho, sino verdad cordial.
Aunque Unamuno ha perdido la fe religiosa y no la ha podido recuperar, aunque
piensa que la necesidad de la inmortalidad de su alma choca contra la ciencia, prosigue agónicamente anhelando ser siempre y serlo todo. El nuevo don Quijote, armado de la pasión y del método de la arbitrariedad y del valor, va siempre adelante.
Necesita la inmortalidad y la afirma arbitrariamente. Violenta la lógica porque no
se resigna a disolverse un día en el todo como los pobres hombres sin pasión. Oigamos la penetrante y aguda interpretación de Sciacca: "Ma a questo modello umano
importa la salvezza dalla morte piu che la salvezza in Dio, la cui esistenza e "voluta"
anch'essa arbitrariamente soltanto perché tra tutte le posibilita e la sola garanzia
dell'inmortalita personale. L'uomo unamuniano non vuole, non ama Dio, Vuole e
ama se stesso; se la sua sopravivenza potesse essergli assicurata anche senza Dio,
non chiederebbe di piú né forse di meglio; ma propio perché cerca prima la sua
immortalitá e non Dio, a cui si rivolge poi quando non puo farne a meno, egli rischia
di porre un' istanza morale o sganciata dalla religione o subordinate questa ai suoi
fini: Dio agli ordini delle esigenze dell'uomo e del suo compimento e non l'uomo
agli ordini dei comandi divini (pág. 64).
El quijotismo trágico en la vida reviste, para Unamuno, un carácter de cruzada.
Don Quijote es un símbolo vérdadero y profundo, símbolo en toda la fuerza etimológica y tradicional del vocablo, concreción viva de realidad, en la medida en que
un ideal puede ser real. Unamuno no trata de ilustrar la obra imperecedera de
Cervantes, sino de vestir de carne visible y concreta un espíritu individual y vivo,

no una mera idea abstracta. El hombre don Quijote se identifica con la doctrina
de. Unamuno. Don Quijote es triste como todos los hombres verdaderamente serios
Tristeza reposada.: de sereno contenido. Su belleza interior es el resplandor de la
bondad. Don QutJote es el. héroe; Sancho es el discípulo. Héroe trágico que lucha
contra la J&gt;O?reza del ambiente -el duque, la sobrina, el bachiller-, contra los
males que afligen a los hombres. Para él, "obrar es existir". Los verdaderos héroes
so~ padr~ de h~~- Don Quijote convence a "Sancho el bueno" a seguirlo, a
deJar muJer e h1JOS; y Sancho nada sabe de los caballeros andantes, ve con ojos
carnales Y no con ojos del espíritu. Pero "amor que no cuaja sobre individuo no
~ ~?r de verdad". Sancho se quijotiza paulatinamente. Sancho es la humanidad
msttnh_va, modes~ ~umilde, carnal; pero, no obstante, dispuesto a seguir al héroe,
ª. realizar la . amb1c1ón de todos aquellos que están cercanos a quienes comandan
bien. La glona, el sueño, la fe, todo ese mundo quijotesco es compartido con el fiel
escu~ero. La vida es sueño. Esta verdad hermana de don Quijote con Segismundo.
Sueno en_ un doble sentido: respecto a la verdadera vida que no es ésta y respecto
a la realidad que aparece sobrepasada, trascendida con la fantasía y la fe que salva
con la locura. Hay en Unamuno voluntarismo, pragmatismo, filosofía de la acción.
?ºn~er es crear: he aquí la esencia de la gnoseología quijotesca. Unamuno quie~
mqmetar;, No ven~e pan, sino_ levadura, fermento. La última raiz de la locura quijotesca es i no monr!, i no monr!, ¡ no morir!" Ansia de la vida, ansia de vida eterna.
Frente a t~as las negaciones de la lógica que rige las relaciones aparentes de las
c~sas, se eng~ la afirmación de las cardiaca que impera en la vida substancial. Esa
vida subs~c1a~, que le hace afirmar a don Quijote: "¡ yo sé quién soy!" Lo que equivale a decir.
i No hay otro yo en el mundo!" Cada hombre es algo enteramente
nuevo; resume una eternidad del pasado y de él arranca una eternidad del porvenir•
la única base sólida del amor entre los hombres, es que no hay otro yo porqu~
tan poco hay otro tú, ni otro él que él.
~ inmortalidad se funda implícitamente en razones objetivamente válidas: a) El
~mve~o- ha si?o cr~ado para el hombre y para su salvación; b) cada hombre es
msustitmble e rrrepettble; c) la singularidad e insustituibilidad de cada hombre unida
.
'
a un_a _trascend encia respecto a cada ente o determinación del ser en cuanto está
constituido de un elemento ontológico infinito, es otra región ontológica fundada en
la indestructibilidad, d) el amor entre los hombres resulta a su vez fundado sobre
el amor infinito de Dios que se revela en el hecho de haber ~do inmortal al
alma del hombre Y en haber destinado la creatura integral a la salvación.
La con~en~a coincide con el sentimiento trágico de la vida. Es inseguridad. Duda
~e su contmwdad y de su sustancialidad. Está en peligro de desaparecer y conservar,
stn embargo, el anhelo de plenitud. Se trata de una conciencia existencial de nuestro
ser,_ no de una conciencia racionalista o idealista. Es el connato espinosiano que Unamuno
aphca al hombre: "todo ser en cuanto es tiende a perseverar en su ser". Sólo que en
l!namuno. ~- connato significa afán de sobrevivencia y furiosa hambre de ser. Ape~ito. de d1vtrudad. El punto de partida de toda filosofía y de toda religión es el
mstmto de conservación y el instinto de perpetuación. El instinto de conservación es
el fundamento del individuo humano, el instinto de perpetuación es la base del amor
-en su forma más rudimentaria- y de la sociedad humana. Cabe hablar tamb·'
del. ms
· f mto d e invocación
·
·
• mismo.
ien,
o de aspiración a ser todo sin dejar de ser uno
~c'.acca ap~nta la crítica de la teología y del racionalismo en Unamuno, el escepticismo racional Y la dispersión sentimental. El Dios de Unamuno es conciencia

935
934

�del universo y Dios inmortalizador. Su solución es una solución poético-mística. No
hay esperanza de vida eterna sin Cristo. Esto lo sabe bien Unamuno •..
¡Sin Ti, Jesús, nacemos solamente
para morir, contigo nos morimos
para nacer y an nos engendraste.

Pocos hombres como Michele Federico Sciacca han calado más hondo en el 1:1odo
de ser español. España, la antigua y siempre nueva España que enam~rara a qwenes
la conocen de veras, ha cautivado a Sciacca, desde hace muchos anos, por.. su_ religiosidad y por su señorío, por su idealismo y por su realism?. . . En el Q~1Jobsmo
Trágico de Unamuno ha sabido ver la dramática trayectona de don Miguel, _su
existencialismo de la inmortalidad, su tragicismo, su terror de la nada Y su congoJa,
su problema religioso y su inolvidable amor a Cristo. Le a~ira y le . quiere aun~ue
discrepe y luche fraternalmente con él. Con esta obra ennquece M1chele Fedenco
Sciacca la bibliografía italiana y el Quijotismo Universal.

"SER Y QUEHACER DE LA UNIVERSIDAD":
UNA OBRA !;&gt;EL DOCTOR AGUSTÍN BASAVE

Por Ivo HoLLHUllER
Doctor en Filosofía, en Derecho
y en Ciencias Sociales.
Salzburg (Austria)

EMPAPÁNDONOS con un debido esmero en la reflexión del Ser de la Universidad,
nos sentimos ayudados por una definición magistral de la Universidad que nos
servirá de guía a través de todo el volumen: "La Universidad es la corporación de
estudiantes y profesores que por la investigación y la docencia se ordena a la contemplación de la verdad, a la unidad orgánica del conocimiento, al cumplimiento
de las vocaciones personales y a la preparación de profesionales necesarios para la
realización del bien común" (p. 56).
Por lo tanto, la primacía conviene al problema de la verdad, nunca inventada,
sino siempre buscada y recogida con humildad; sin haber deshecho las dudas puestas
por el escepticismo de cualquier género, sería inútil el querer descubrir un acceso
practicable hacia una Universidad auténtica. El lector sea, por eso, invitado a ensimismarse previamente en otro volumen magistral del mismo autor, a saber la f'Füosofía del hombre (Fundamento de antroposofía metafísica)", 1957, en el cual muestra
al hombre como un peregrino hacia el absoluto, estimulado siempre por su afán de
plenitud subsistencia} y la Sociedad como construida por la unión moral. Para un
auténtico Universitario no basta la psicología y la caracterología, pero hace falta
que se enfrasque en una personología que le hará vislumbrar que el hombre verdaderamente no vive si no se entrega con todo su ser como ofrenda a su prójimo.
De conformidad a ese volumen, el autor dice: "La vida es ofrenda, es misión a algo
meta-vital" (p. 73).
Basave entiende "por vocación un modo peculiar de propender a la plenitud, un
conjunto de estimaciones y preferencias que individualizan a las personas, un llamado
a ser y hacer que sólo el hombre siente" (p. 72).
Y "para que el hombre se haga verdaderamente ho~bre en la plenitud de su ser,
requiere la cultura" (p. 72). ''La Universidad es un estilo de cultura" (p. 1).
"Cultura es objetivación del espíritu" (p. 53). En un sentido análogo dijo ya en

937

�1954 Honorio Delgado: "El talante y la actividad del hombre en cuanto son guiados
por ideas y valores del espíritu constituyen la cultura." 1
El deseo principal del autor es el desenmascarar el absurdo que consiste en querer
reducir la vocación a la profesión según un prejuicio por desgracia muy inveterado:
"es la profesión la que tiene que adecuarse a la vocación y no Ja vocación la que
tiene que ajustarse a la profesión" (p. 86).
Prevalece siempre "el d6cil acatamiento a la verdad" (p. 310) y como la suprema
función social de la Universidad la "de ser laboratorio para la mejora del hombre,
para el cumplimiento de su estructura vocacional" (p. 370). Se trata siempre de
un "desplazamiento hacia lo mejor" (p. 427), de "conducir la naturaleza humana
a su plenitud" ( p. 58) . ''Educar un hombre significa habituar su voluntad a tender
siempre al bien" (p. 144).
Desde esa elevada atalaya consigue que, con respecto a la formación integral del
hombre -sumo quehacer de la Universidad- el desarrollo intelectual no basta si
se descuida la educación moral y cultural.
"Decir vocación es decir más, muchísimo más que profesión" (p. 3). Lejos de
desatender a la preparación de profesionales, siempre necesarios para la realización
del bien común, la Universidad considera como quehacer preferente el conducir la
naturaleza humana de los educandos, encomendados a esa, a su plenitud y de enamorarlos a acrecentar la unidad interior de su ser de hombres.
Lejos de tener que desaparecer, la tarea profesional de la Universidad debe sólo
adecuarse a las vocaciones personales y clarificar sus impulsos de modo que "el
centro de gravedad de la enseñanza universitaria se desplazará de la formación de
profesionales y especialistas, a la formación superior de hombres" (p. 77). De esa
manera la Universidad tiene que cesar de empañar el papel de ser un mero vehículo
para transmitir un saber científico independiente del fin último de toda la vida
humana.
Para lograr alcanzar un tan alto fin, es preciso armonizar la investigación y la
docencia, que deben ser consideradas como inescindibles (p. 91 ).
La docencia no ha de contentarse con explicar cursos ni ser una técnica de examinar, sino debe guiar y orientar el trabajo de los educandos (p. 99).
La investigación -investigar, según el Diccionario de la Real Academia Española,
equivale a "hacer diligencias para descubrir una cosa"- es una tarea primordial de
la Universidad (pp. 95 y ss.). Porque la verdad quiere ser buscada antes de ser
acatada. Por esas razones Basave se pronuncia decididamente contra cada división
entre investigación y docencia.
Para garantizar un buen éxito, una tal simbiosis entre docencia e investigación
supone altas cualidades de los pro/esores-investigadores y también de los estudiantes:
ya no profesores que se contentan con "el recitar los manuales que les sirvieron de.
texto allá en sus mocedades" y con el repetir sus cursos durante años y años en
apuntes multicopiados, ya no estudiantes que "no les interesa saber, sino ser aprobados, 'y cuanto antes, de cualquier modo, a toda costa'" (pp. 353-354). Hace destacar la figura del auténtico profesor-investigador que después de un largo y concienzudo entrenamiento personal pone a disposición de los educandos todo su saber

como una ofrenda de sí mismo y además propugna que los estudiantes supradotados
sean provistos con especiales "estudios superiores" en lugar de los normales "estudios
promedios" (p. 380).
Para algunas sólidas bases de una Universidad vocacional, es de suma importancia
el reglamento de un "studium generale" y la previsión de unos Institutos fnter•
disciplinarios. La Universidad no es una suma de escuelas especializadas; se trata
de buscar la conexión de todo con todo. No basta una enseñanza de asignaturas
para ejercer una profesión, ni de encerrar la vocación multiforme del hombre en
el compartimiento estrecho de una profesión (p. 303). Hace falta "restablecer mediante el trabajo en común la interrelación entre grandes campos disciplinarios, dentro y más allá de los límites de la facultad-interrelación puesta en peligro por la
especialización" (p. 381) .
Sirve a este fin en modo preferente la institución de un "studium generale" que
explica cursos filosóficos obligatorios para todos los estudiantes y también la ins·
tauración de cátedras comunes a todos los estudiantes universitarios, a saber: las de
Antropología Filosófica, Historia de la Cultura y Teoría Política con una continua
apertura a la Filosofía ( p. 74) .
Basave propugna un Nuevo Humanismo Universitario que debe ser la "configuración axiológica del ser humano" (p. 450) que rebasa con mucho el humanismo
clásico que fue erigido sobre el desprecio y la explotación de los esclavos y que
ignoró la técnica (pp. 452-453). No ignoramos que el concepto de Humanismo figura
entre los conceptos más plurifacéticos que se pueda imaginar.i
Otro requisito para una Reforma Universitaria constituye una Democratización
necesaria, pero a veces muy malentendida. Ya en sagaces volúmenes anteriores (Teoría
del Estado, 1955 y Teoría de la Democracia 1963) . Agustín Basave sentó las bases
de un mejor entendimiento de la Sociedad contemporánea poniendo de relieve que
la Nación, como unidad de destino en lo universal, obedece a raíces mucho más
profundas que las del Estado y que la Democracia, como la forma natural y primaria
del Estado, radica en el Derecho natural. Con todo eso, "Democracia en la Universidad no significa una ciega nivelación igualitaria, sino una igualdad de oportunidades
para la selección de los mejores. La enseñanza superior está destinada a los capaces"
(p. 439). Se trata de evitar igualmente que la instrucción de las masas no se rebaje
a un estrecho cometido utilitario y de otra parte que para la formación universitaria
de los mejor dotados sean proporcionados especiales cursos superiores.

1
Ce. HoNORIO DELGADO, Cultura y Ciencia en la Universidad, Lima (Universidad
Nacional Mayor de San Marcos), 1954.

' Ce. Ivo HoLLJIUBER, La Crisi dell' ipocrisia nell'umanesimo (IX. Convegno
Internazionale I talo-Tedesco), Merano 1968.

938

Aun cuando el autor ya en su Teoría del Estado haya suficientemente probado la
legitimidad de las revoluciones, está muy lejos de aprobar los pseudo-derechos y los
excesos de los motines estudiantiles. No hay que extrañarse que muchos estudiante.~
pretendan excusarse de demasiados errore,s políticos e injusticias sociales, ya que "vivimos en una sociedad defectiva, hipócrita, manipulada" ( p. 320). Las más veces,
las excesivas rebeliones estudiantiles estallaron de parte de algunos "bullangueros y
sectarios disfrazados de estudiantes", para los cuales la Universidad es "un refugio
de parásitos emboscados que esconden su anemia espiritual" ( p. 481). Por eso necesita urgentemente "desvincular la Universidad de la Política". Se precisa distinguir
escrupulosamente entre la ciencia política y la actividad política. En cuanto a la
ciencia política, era sí toca a la competencia de la Universidad porque la política no

939

�puede prescindir de la Filosofía (p. 479), cuestión fundamental que había subrayado
como sobresaliente Leopoldo Eulogio Palacios en su Prudencia política• y que también yo mismo puse de relieve en un Congreso Internacional.•
Con toda razón Agustín Basave argumenta sagazmente que el verdadero motivo
de las rebeliones estudiantiles radica en el triste hecho que "nos toca vivir en una
sociedad defectiva. Los que ostentan el poder social no están a la altura de su
misión histórica. Eso es todo" ( p. 3 71), con la consecuencia: "en una sociedad sana,
verdaderamente democrática, con una igualdad esencial de oportunidades, la protesta o la rebelión estudiantil saldría sobrando" ( ibid.). A pesar de esas reflexiones,
tememos que el autor haya sido demasiado optimista.
Agustín Basave se ha mostrado también como eminente historiador. Hizo un panorama impresionante de la génesis de la Universidad de cuyo origen se destacan
las Universidades de Bolonia, París, Salamanca y Oxford (pp. 19 ss.). Quizás, nadie
ha sido más apropiado para darnos información sobre características relativas a las
Universidades europeas y americanas que el autor, puesto que las sacó de sus propias
experiencias en ocasión de tan alargados viajes.
Mientras la Universidad soviética "es un conjunto de escuelas especializadas con
una gendarmería intelectual al servicio de una ideología monolítica" (p. 245) Y las
universidades francesas desde Napoleón hasta la Ley de Orientación de la Enseñanza
Superior de 1968 quedaron organizadas como monopolio del Estado con una intención puramente utilitaria (p. 260), las Universidades norteamericanas continú~n despreciando los títulos académicos, confiriendo "grados en deportes, en arte circense,
en expertos de belleza, en conducción de automóviles, en porteros escolares" (p. 8'.).
Una verdadera vergüenza para nosotros, genuinamente doctorados. Muy impr~10nado quedó el autor de diversas instituciones de la Universidad alemana, especialmente por su carácter neo-humanista y dinámico cuyos "fines fundamentales p~en_tan
una jerarquía: cultura, ciencia y profesión" (p. 177) y por otras excelenctas lllS·
titucionales.
Para nosotros los europeos, son de sumo interés las aspiradas Reformas Universitarias en las Universidades Latinoamericanas (pp. 199 ss). Todas pretenden, igualmente a una integración liberadora que evite el excesivo control del Estado. El
lector ' europeo queda espantado de la miseria de algunos catedráticos latinoamericanos
cuyos pocos salarios les obligan a aceptar inadecuados empleos extraños ( p. 210) .
Basándose sobre una personalogía universitaria que culmina en la formación del
hombre y en su "endoculturaci6n" (p. 427), Basave propugna una " Rectoría Espiritual de la Universidad en el seno de la Sociedad" (pp. 461 ss.) insinuando que los
ideales de la "humanitas" sean realizados desde adentro.
Sobre subrayar que el que esto escribe se declara del todo en acuer~o con el _autor,
aunque ose añadir de su cosecha que le parece a veces exagerada la importancia que
el autor concede a Jaspers y a Marcuse:
En cuanto atañe a Karl Jaspers no sea pasado por alto el hecho que el celebérrimo pensador alemán, sin perjuicio de sus innegables méritos de Reforma Uni• CP. LEOPOLDO EuL0010 PALACIOS, La Prudencia Política, Madrid (Segunda Edición) 1946.
..
• CP. Ivo HoLLBUBER, Non si costruisce una Sociología e nemmeno una Politt_ca
senza Basi Filosofiche (Atti del Congreso Internazionale de Filosofía Antonio Rosmim),
Firenze ( Sansoni) .

versitaria, en sus últimos -"quandoque bonus dormitat Homerus!- se mostró haber sido la víctima de un masoquismo nacional a ultranza, actitud que no merece
imitación.•
En cuanto atañe a Herbert Marcuse, quien al irradiar una enorme repercusión sobre
el estudiantado y al ejercer una perniciosa vigencia internacional, hay que poner en
relieve el eco funestísimo que tuvo su ideología de la violencia, de modo que hasta
el tristemente célebre crintinal y cabecilla alemán Andreas Baader -arrestado el
primero de junio de 1972 en Francfort del Meno-- se refirió, según los comentarios
de la prensa, al mismo Herbert Marcuse. El influjo de Marcuse sobre la juventud de
tantos países no nos e¡¡traña ya que no ignoramos la propaganda que a escala
mundial se ha hecho de sus teorías referentes a la " re-sevualización" como una "sublimación no represiva", liberando de esa manera al sexo de todas las ataduras morales.•
Resumiendo los altos méritos del ilustre pensador mexicano Agustín Basave, se
puede estimar que hasta hoy dia ningún otro pensador --&lt;¡ue nosotros sepamosha logrado una imagen mejor del auténtico "horno universitarius" o ha descrito mejor
la estructura, ineludiblemente necesaria, para la transformación de la Universidad
Profesional en . una Universidad Vocacional, cuyo fin supremo será la mejora del
hombre y su proyección metahistórica.

• CP. KARL JASPERS, " Holfnug und Sorge (Schriften zur deutschen Politik)" ("Esperanzas y Preocupaciones -Escritos sobre la política alemana-"), Munich ( ed. Piper) 1965.
• CP. HERBERT MARCUSE, Eros and Civilization 1965, y JosÉ ÜRozco RETA, La
Postura Filosófica de Marcuse entre Freud y Marx en Crisis XVIII, Madrid, 1971.

941

�jnspirac1on a veces inconsciente, de influencias bicontinentales, de tendencias y corrientes intelectuales reproducidas y transformadas por la e~iencia personal del
poeta en manifestación auténtica. Representan diferentes fases y etapas de madurez,
de mutua penetración y combinación de diversos estratos de realidad, amalgaman
las líneas caóticas de la conciencia del Yo y del mundo para llegar a una cosmovisión individual definitiva.

EL VERSO DEL POETA ES UNA GOTA DE SANGRE
. .
oeta de Costa Rica, estuvo Por primera vez
DoN lsAAc FELIPE AzoFEIFA, el ms1gne p .
d I civilización alemana con la
en los países de habla alem:ina, en el ambiente e a
cual se siente íntimamente vmculado.

.
.
. , en Santo Domingo de Heredia en 1912. E~ucador
Don Isaac Felipe Azofeifa nac10 h
bli d hasta la fecha los siguientes libros de
.
poeta
., (1964) ,
de la juventud costarncense Y
. aT pu ca
p· o de muerte ( 1962), Cancwn
poesía: Trunca unidad (1958),_ Vi_giia e~96;e A la tierna edad de 18 años se imEstaciones ( 1967) y Días y territorios en b .
fue distinguido por un merecido
p oema de las cum reslíri.
que
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uso
como
poeta
con
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al
disf ·ones literarias que ha rec1 1 o:
Mesoamérica ha ido manifestándose en 1~ tasd pmCJ, de El Salvado-r por su libro
Centroamericano e oes1a
d
,
Primer Premio del oncurso
,
C
Ri en 1964 por su libro e poes1a
. N . al de Poesia en osta
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Vigilia •.. , Premio ac1on
1
·o y el reconocimiento pu cos.
ocas etapas en e aprec1
Canción, para enumerar unas p
d 1.
centroamericano ha experimentado y ha
Como todos los grandes poetas e is~o
I de ir y de estar de viaje fuera
.
d al de los mesoamencanos, e
.d d
vivido este destino u
. .
d limites aceptables y del sentl o e
,
al
b ca de expenenc1as nuevas, e
.
•
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,
.
dquiere nuevas dimensiones
.
ar despues a su patria que a
d
su existencia para regres
.
d
tado y el macrocosmos supera 0
en la visión equilibrada entre _el IDicroscosmos d ecan R
n·ó las Américas para de, .
d 1 poeta ma uro.
ecor
e integrado en la obra art1_st1ca e ,
Chile aquel hogar que ha acogido a tantos
finirse a sí mismo y su_con~ente, ~ego: donde fermentan las ideas, donde se ~esexcelentes poetas, aquel ambiente ecun o
d ra la voz lírica. Ha conocido
• •d d d l oeta que robustece y ma u
.
h
plega la creabvi a
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bre de las Américas indo-hispárucas, se ace su
a don Pablo Neruda, conc1enc1a cum .
1
nif tación lírica y regresa a Costa
de esta smgu ar ma es
.
.
amigo, comparte y compren
. 1 d t del marco mayor de la existencia ameRica para asentar su mundo regiona en ro
.. , de síntesis adapta la múltiple
.
América y en una V1S1on
.
1
ricana. Abre Costa Rica a .
.
mezcla lo regional y lo umversa
lid d americana a su ambiente costarncense y
rea a
.
.al del poeta y del hombre.
con los postulados eX1Stenc1 es
f a evolución hacia un conLa obra lírica de Isaac F. Azofeifa revela una! conti.~:u de una radiografía de la
l d
grafía humana en e sen
.
cepto muy persona e geo
. d
f" del tiempo y del espacio-ambiente
existencia del hombre entre. las coord~ .as iasuna poesía que se desarrolla simulcuyo aspecto regional constituye el pais~Je.. s as facetas y manifestaciones no im.
· eles de la conciencia cuy
d
tánearnente en vanos mv
.
sinnúmero de impulsos e una
plican una jerarquía de valores, smo abarcan un

e

942

Más que en Trunca unidad se acentúa el profundo concepto existencialista del
mundo en Vigilia en pie de muerte. Isaac F. Azofeifa concibe al hombre como héroe
de Ia vida, idea que refleja el íntimo lazo que le une a nuestro poeta con el célebre
escritor francés Camus. El concepto herótico-trágico del hombre demuestra que el
poeta está íntimamente arraigado con las tradiciones milenarias indo-hispánicas: la
omnipresencia de la muerte y la soledad del hombre ante un mundo caótico sin
aparente escape y con la esperanza de un futuro más bien hlpotético. El estado
de vigilia y de estar despierto confronta al poeta en forma de impacto tremendo
con la impasible realidad desnuda de su existencia, momentos de lucidez cruel que
despojan al hombre de su abrigo protector de ilusiones. Se mezclan influencias cristianas,
las de la vigilia religiosa que consigue el encuentro con Dios en un ambiente de exaltación y de clarividencia, con las mágicas y románticas de las fuerzas oscuras. Fausto,
Rubén D'arío, el "informe sobre ciegos" de Sábato representan los diversos aspectos
de tal confrontación inmediata.
Esta confrontación inmediata con un mundo caótico sin el menor apoyo, ni la
esperanza de orientación alguna se expresa en estos versos que reflejan en cierto
modo el escalo.(rlo existencial del poeta.
me sobrecoge el terror de encontrarme sin mí
en un recodo de mí mismo.

Esta confrontación, este estado de vigilia del alma y de la conciencia, no le empuja
al poeta hacia una desesperación desolada y destructora. La mentalidad equfübrada

y la estricta disciplina estético-formal -el soneto como corsé riguroso de la imaginación lozana- que se impone el poeta hacen que el pesimismo y el cansancio existencial no aparezcan sino "a ráfagas" :
¡ oh f atig_a de ser y caminar sin ser y sin camino!

Este concepto de la existencia humana que el hombre debe sufrir con sus escasísimas posibilidades de dirigirla y de determinarla es seguramente el tema central
en Vigilia ... Los símbolos y metáforas que el poeta emplea como aquella idea del
"hombre náufrago" reflejan tanto la influencia y la cercanía de imágenes bíblicas
como la pervivencia del lenguaje poético precolombino en el instrumentario estético
de don Isaac. Las siguientes imágenes de extraordinaria fuerza plástica evocan todos
aquellos matices y facetas del problema de la existencia humana:
. .. oscuro anillo, ciclo inmutable, rueda letal del tiempo, . ..

Predestinación, sensación lúgubre e idea fatalista, relatividad del tiempo y del espacio
confluyen en este sentir de síntesis o sea en este "mestizaje cultural" que distingue
la obra de todos los grandes poetas latinoamericanos. El poema refleja -relieve maya
y pensar cristiano- fielmente nuestra existencia que "ni concluye, nj empieza" y

943

�el poeta recoge y transforma el antiguo tema dariano de la soledad y exclusividad
del poeta en un aspecto del problema existencial cuando escribe "oh, profesor de
soledades". El cosmos poético de Azofeifa se nutre sólo de la esencia humana, su
verso adquiere dimensiones corporales y vislumbra aqui la idea de Unamuno de la
lengua como sangre del espíritu cuando dice don Isaac "Una gota de sangre es nuestro
verso" en Eterna herida.
Isaac Azofeifa, coetáneo de la generación literaria de la Vanguardia en Centroamérica -Pablo Antonio Cuadra, José Coronel Urtecho y otros en Nicaragua- está
como los poetas mencionados profundamente impregnado por la fe católica. No acepta para siempre un mundo caótico que carece de Dios, un mundo de desamparo
terrible y de una desolación horrorosa tal como se ofrece en lnforme sobre ciegos de
Sábato, ni un cosmos de dioses vengativos, brutales y hostiles ante todo lo humano,
concepto del mundo que refleja con mayor frecuencia la poesia azteca contemporánea.
Persiste un rayo de esperanza y la fe en una solución de salvación, la convicción cada
vez menos timida en una síntesis pacífica de las fuerzas antitéticas de la existencia
humana. El libro de poesía Canción revela este nuevo estado mental del poeta. A
los lejanos modelos existencialistas de Heidegger, Sartre y Camus se agregan Claudel
y Rilke. Los poemas abarcan los aspectos de un existencialismo católico en cierto
modo claudeliano y desaparece el concepto de náusea de Sartre. Vislumbra un concepto de cosmovisión más optimista. El lenguaje poético de exquisita sensibilidad y
de notables matices épicos se enriquece por asociaciones e imágenes de textos sagrados.
El símbolo central de Canción es la rosa como fenómeno estético más delicado y puro,
simbolo preferido del amor en el cosmos poético de Azofeifa: "rosa de claridad,
amor ... " El tono ha cambiado, los poemM exprimen una nueva vitalidad y la alegría
de quien llega al seguro puerto después de una larga caminata sobre los pedregales de
la duda y del desaliento:

Vuelvo a mí mismo en ti, salvado del torbellino del vacío.
Las fuerzas oscuras retroceden, se crea aquí un cosmos panteísta que abarca y se
identifica en una delicada arte de amar de tono y matices muy personales.
En ciertas partes de Latinoamérica se ha verificado una reacción estética contra
el verso libre, contra el creciente abandono del instrumentario artístico-formal que
obliga al poeta observar una disciplina formal más o menos estricta. En algunos
.círculos literarios tanto en Cihle como en Costa Rica ha vuelto a surgir el soneto,
molde literario que impone a la imaginación del poeta el mayor control formal. El
estilo descriptivo y pausado -en cierto modo épico- y el lirismo muy personal
que prefiere los matices tenues y frágiles -apuntes impresionistas-- le atribuyen al
soneto de Azofeifa dimensiones y perfiles nuevos. Los sonetos de Estaciones, confidencia más íntima de toda la obra literaria del poeta, poseen un encanto suave
y delicado. El ciclo de las estaciones -experiencia chilena y nueva para el poeta
que hasta entonces sólo conocía el monótono ritmo de las ·lluvias que reduce a dos
el número de estaciones en Costa Rica- reproduce fielmente el ciclo de la vida humana: crecimiento y alegría, madurez y apogeo de la existencia, decline y congojas,
invierno y muerte y por fin la esperanza de sobrevivir. El ciclo vegetal se mezcla
con el ciclo existencial, el ya conocido "ciclo inmutable". Surge aquí de nuevo el
concepto del mundo precolombino, concepto del pasado integrado en el presente y
en el futuro, o sea la idea de que personas y acontecimientos se repiten en el trans-

944

curso de la existencia

Esta 1·d d
d
.
. f
·
ea e que na a se pierde, de que nada ha sido inútil
~ es uerzo en vano, de que todo fue, ha sido, es y será se combina con la
. '
c1ón muy personal de don Isaac de que la continuidad la b .
.
con-:icpor medio del amor simbolis
. .
.
,
so revtvencia se consiga
,
roo cnstiano y medieval:

Sonríe el viejo corazón huraño
Y amor derrota con su flor el frío.
Ha llegado otra vez la primavera.
(La vida victoriosa)
Son precisamente los sonetos de Estaciones
'bird d
•
que congenian por su delicada senI a , por su impresión atmosférica, con la suave
,
d
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n Días y territorios, don Isaac consigue el apogeo la f
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·
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ase e ma urez espmtual
eraria.
poeta ha regresado de Chile
1
,
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.
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&lt;&gt;·
argo mensaJe a Chile por m d" d J
.
regresado a su patria en busca de 1
,
.
.
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.
.
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,
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eX1Stenc1a entre las coordinadas d I
b'
.
os origenes e su
asombro y :I dolor dulce-amargo an:e: :;:;ro::~o: del paisaje.. Exper~enta el
transformaciones conformes al ciclo d l
'da las
es de su ambiente sentimental,
cal
•
e ª vt ,
cuales trata de in
endano temporal-vegetal fusión del ti
d la
corporar en su
Trópico verde-Solsticio de' verano-Trópi:pf:¿) eHa naturaleza. (Los días del hombrelos determinantes de su existencia d
.
ce un esf~erzo tenaz de ordenar
al mismo tiempo e
.
. 1' e i:ienetrar dentro de lo mcomprensible, de estar
n vanos mve es racionales y reales ¡0 . &lt;lis •
con este carácter de "enigma" d "
t .
que
tmgue a su poesía
, e can o sm acento"
Este libro de poesía el último h
la f
·
crisol los grandes tem~ de la
, as~
'&lt;lecha, reúne y funde con la fuerza del
frente al pró1'imo la natu I poes1a: a vt a y la muerte, el hombre ante Dios y
,
ra eza con su encanto y su a
problemas en derredor de nuestra exist . LI
~enaza, o sea . todos aquellos
dones de dos civilizaciones tan o
tas en~a.
egan a umrse las creencias y las tradide origen precolombino Se comJ::el e~taJ~nas como son el mundo cristiano y el cosmos
cepto de la naturaleza . consuelo
udsiasmo europeo por la naturaleza -aquel conY envase e humanas em ·
• .
to de alto quilataje romántico --con la .. , . d'
oc10nes y sentimientos, concepteriosa la natural - d
vts1on ID igena de la naturaleza mágica y misSI

~=

domable y señora~~:1/
::~:a::za~:~erte: Esdta ;isión de la na~uraleza in, .
.
enc1a a qmere una grandiosa f
p1asaca en el impresionante serm, • • di
. L
,
uerza
frago. Estos versos que siguen ;~:/::~ _et:~'ª. par':t que el mar acoja al náuvilloso y lo irreal concreto:
sim ios1s pe ecta entre lo real mara-

M adre nuestra.
Provincia del misterio.
Perenne móvil. Dios rumiante.
Ramayana del agua ...
.. . Madre nuestra.
Jaguar de la tormenta.
Síntesis ejemplar de sí b 1
,
sílica del agua
) • d ro o o~ europeos ( Penelope de espuma, Coliseo abismal ba... e m oamencanos (Jaguar de la tormenta, ramayana del

agu:...)
945
H60

�en esta cosmovis1on telúrica que es la manifestación más pura Y más acabada de
lo americano y de lo costarricense en .la obra poética de Azofeifa.
Frente a esta imagen de la naturaleza que se adueña del hombre cual ave de
rapiña maternal, el poeta evoca en una serie de dibujos y de apuntes vigoroso~, el
esplendor y el encanto del paisaje tropical con la exuberancia lozana de su vegetac1on,
indomable en su frenesí de feracidad vegetal. Vislumbra algunos ecos literarios de
García Lorca en Trópico verde:
Verde lluvia, vertiente y territorio.
Verde el espacio. La luz 11erde . .•
•• . La montaña
verdeazul, verdemar, verdeprofundo . ..

VEINTICINCO AROS DEL TEATRO ALEMAN
Del caos político-moral, hacia el teatro comprometido

ecos no más, porque el lirismo suave de Azofeifa produce el hondo efecto el.e un
susurro de invocaciones misteriosas.
Días y territorios cobra un valor especial por su auténtico sabor americano lejos
de perderse en un costumbrismo tan pintoresco como fácil. Se perfila la múltiple_ realidad costarricense que es la expresión regional de una de las facetas de lo americano
cuando el poeta evoca el silencio somnoliento de la siesta calurosa (reposo a la sombra
de un almendro) o cuando describe con rasgos vigorosos- la furia inclemente del mar
tempestuoso (tempestad mar adentro).
La síntesis americana se manifiesta lo mejor en la fusión e integración de lo regional -canto a la naturaleza- con los problemas sociales del hom~re. . Observa?or
impasible de abusos e injusticias, ser humano que compadece y conc_1encia mor~lista
averigua, investiga, observa y denuncia este problema central de la sociedad amencana
y no solamente de ella, sino de toda sociedad moderna, o sea la falta de amor.
Falta que es causa de la falta del sentido colectivo, de la ayu~a,_del r~speto. Y de
la comprensión entre los hombres, falta de la cual resultan la 10diferenc1a social, el
egoísmo materialista, la corrupción de los que gobiernan y de los que viven al margen
de la sociedad falta-madre de una humanidad moralmente estancada a pesar de su
gigantesco pro~eso tecnológico. El poema Horario de la miseria es un reportaje expresivo y sobrio, vibrante de indignación de quien según Guimaraes Rosa ha conservado el compromiso de su corazón:
•.• En realidad a nadie aman.
• • • y su justicia es venganza, o rencor, o deseo
de hacer el mal con la conciencia limpia ...

Los libros de poesía de Isaac F. Azofeifa, cada uno un ciclo individual dentro de
un ciclo mayor encauzan la experiencia de dos civilizaciones en el río caudaloso
de una síntesis nueva, en busca fervorosa de un humanismo nuevo y mejor que sea
más que un postulado moral de poetas y escritores. Los libros de poesía de Isaac F.
Azofeifa participan en este vigoroso y noble afán de la literatura latinoamericana no
sólo de definir un nuevo ideal humanitario sino de contribuir eficazmente a la realización concreta de este ideal. Esta inmensa función socio-cultural que está cumpliendo
ya la literatura al sur del Río Grande la está convirtiendo en promotor -aún inconsciente y aún desconocido- del movimiento literario del Occidente.
Diciembre de 1971.
HENNING GRAF

SEGÚN LA co~cEPCim:1 ORIGINAL del concepto griego "teatron", es el teatro el lugar
donde la realidad soCJo-humana y el mundo de las ideas, o sea, el factor ideológico,
llegan a ser visibles -de modo ejemplar- por medio de la actuación del actor.
En los veinticinco siglos de su existencia comprobada, las tan variadas funciones
del tea~ro han cumplido siempre una misión esencial, la de reflejar .la sociedad 0
parte de ella, con sus vicios y virtudes, esperanzas y angustias sus manifestaciones
' perdurables que
errmeras -lo propiamente histórioo-- y destacar aquellos fenómenos
suelen llamarse "valores eternos".
El teatro alemán comparte con el resto de Europa su origen común de las raíces
religiosas, es decir, panteón de divinidades helénicas y ordo cristiano medieval tentativas iniciales de humanizar un mundo metafísico ininteligible.
'
A principios del siglo XX, en aquella época de fermentación intelectual tan fecunda
en todo el Occidente, el teatro alemán llegó a su segundo apogeo con el naturalista
Ge~h~d Hauptmann, el neorromántico Hugo von Hofmannsthal, y el expresionista y
socialista Bertolt Brecht. Obtuvieron fama internacional con obras de carácter y finalidad tan distinta como La danza de la muerte (Hofmannsl:hal), L os tejedores y Las
Ratas (Hauptmann), con Madre coraje y sus hijos, yEl buen hombre de Zezuan de
Brecht. Ha sido precisamente la influencia de Brecht, su humanismo _combativo, sus
reformas e innovaciones de dramaturgo, las que siguen influyendo en tantos dramaturgos jóvenes de la postguerra.
La "desorientación moral" debida a la· seudo-ideología fascista y los efectos deva,tadores de la segunda guerra mundial: destrucción casi completa de las grandes urbes
alemanas y miseria de la población, significaron en cierto modo, la hora cero de nuestras
actividades literarias '. ~rtísticas. Pero, y a pesar de la grave deformación -pasajera, por
suerte- de las trad1c10nes seculares, la vida cultural alemana no había muerto se
había bifurcado en la clandestinidad de la existencia cultural en el interior del ~aí~
Y en. la emigración inte~ectual hacia el extranjero. Sus promotores más abnegados y
en~siastas fueron los e=grados como Thomas y Heinrich Mann, Stefan Zweig, y otros
mas. No había muerto, tampoco, esta disposición creativa, este afán de síntesis alemán, es decir, esa vol~tad de absorber las influencias espirituales extranjeras, de
transformarlas y convertirlas en algo nuevo y genuino. Tampoco se había debilitado
esta a~titud mental de abrirse de par en par a la influencia extranjera, y de aceptar
aquel rmpacto del teatro moderno norteamericano, inglés o francés, impacto que causaban entonces Shaw, Beckett, Claudel, Giraudoux y Sartre.

�Entre 1945 y 1947, se establecieron los nuevos fundamentos intelectuales de la Alemania de hoy, con el propósito casi revolucionario de revalorizar Jo humano, en el
afán de buscar sendas y moldes más adecuados a una generación desorientada, engañada, y desamparada. Continuaron aparte los elementos tradicionales con el teatro
de Zuckmayer y de Brecht.
La definitiva desvinculación del territorio alemán, proceso que ya se inició hace
dos siglos, ha creado una situación muy peculiar. Se ha ido sustituyendo el concepto
de Alemania, por el de los pueblos de civilización alemana (la República Federal,
la República Democrática Alemana, Austria y la Suiza germánica) para captar y
definir mejor aquel pluralismo alemán con sus manifestaciones socio-culturales tan
distintas. Les une aún el idioma, los recuerdos de un mismo destino, cada vez más
remoto, y la confrontación común con el fenómeno y la experiencia del fascismo,
pilares emotivos cada vez más endebles.
La mejor manifestación, la tuvo la así llamada "hora cero" en el único drama
de Wolfgang Borchert que se llama Afuera ante la puerta, adaptado en 1946 de una
obra radiofónica. Fue el momento del caos político-moral. Borchert ( 1921-1947)
es miembro de aquella generación traicionada en su idealismo, profanada en sus
enormes sacrificios y agotada física y moralmente tras cinco años de guerra. Entre
exasperación y nihilismo rebelde, van tanteando caminos nuevos sin esperanza y sin
fe, impulsados únicamente por esta innata necesidad biológica de sobrevivir. Afuera
ante la puerta es el caos sin escape. Cuenta las peripecias del inválido suboficial repatriado Beckmann, en una búsqueda desesperada de su existencia material, de su
hogar, del calor humano y de la paz de su conciencia, conciencia que se siente anonadada bajo la carga atroz de la guerra. Beck.mann fracasa y, acosado por terribles
pesadillas, se hunde en el río Elba. Fundamento humano quebradizo de una sociedad
en formación reciente que excluye a los débiles y a los que, impregnados por una
conciencia cristiana, aceptan la responsabilidad y la culpa.
Borchert es, en cierto modo, portavoz de aquella generación del 45 cuando dice:
"Somos la generación sin atadura y sin profundidad. Nuestra profundidad es
el abismo. Somos la generaci/m sin dicha, sin patria y sin despedida."

La acusación despiadada de la violencia, la protesta llena de cólera y de resignación contra la mentira y la profunda tristeza amarga, se manifestaron en moldes
tradicionales, herederos del surrealismo y expresionismo literarios. El prefacio se titula
"sueño", y la estructura clásica de cinco escenas monologuizadas no ofrece técnicamente nada nuevo. Fue el primer y mejor drama del soldado desconocido de la
segunda guerra mundial. Fue la imagen de una generación para la cual, según Borchert, "no existirá mañana".
La confrontación con el fascismo

Borchert no tuvo sucesores. Diez años más tarde con la creciente distancia histórica, pero aún bajo este choque mental que provocó el impacto terrorífico de la
dictadura totalitaria fascista en la civilización de occidente y ante un mundo casi
reconstruido que se esfuerza en olvidar, se apoderó del teatro la discusión sobre los
fenómenos de la destrucción de lo humano por los nacionalsocialistas. Zuck.mayer la
inició con su gran drama El general del Diablo. El dramaturgo Max Frisch la colocó en un plan eternamente valedero, al tratar el problema de la confrontación de

948

la sociedad y del individuo cegados por los prejuicios racistas. El suizo Max Frisch,
nacido en 1911 y conocido por sus obras dramáticas como Los incendiarios, Don
Juan o el amor de la Geometria, etc., alcanzó con su drama Andorra, una merecida
celebridad más allá de los límites del habla alemana. Andorra, que no tiene nada
que ver con la Andorra pirenaica, narra el destino del joven Andri, forastero en una
sociedad campesina y de pequeña burguesía y, creyéndole judío, se convierte en víctima de un pueblo acosado y aterrorizado por la amenaza y la realidad de la
invasión fascista. En 12 escenas se realiza el horroroso proceso del paulatino exterminio
de lo humano: chismes, sospecha, indiferencia, y odio contra todo lo que no forma
parte de lo colectivo, miedo, traición y cobardía, y el esfuerzo desesperado de reprimir la conciencia del fracaso propio, de justificar la participación en el crimen
y de aminorar la trascendencia. ¡ Verdad esencialmente humana! Protesta conmovedora y violenta contra la fuerza asesina del prejuicio que corroe hasta la integridad
intelectual -no moral- de la víctima ( cuando Andri, contra su propia convicción
acepta el veredicto público de ser judío). Prejuicio tan poderoso, que permite construir "víctimas potenciales", súfrelotodos fáciles para los mayoritarios acomplejados.
Es el prejuicio que facilita el desviar agresiones y el crear un estado de conciencia
moralmente aséptica que permitirá a los comprometidos olvidarse de lo sucedido y
seguir creyendo en los ''valores eternos" de la humanidad.
El Vicario o la protesta contra el silencio político de la suprema autoridad de la
Iglesia ante el genocidio.
El Vicario de RoU Hochhuth -estrenado en Berlín-Oeste en 1963- ha sido
sin duda alguna, la obra de teatro alemán contemporáneo más conocida y más discutida en el extranjero. Hochhuth, quien nació en Hesse en 1931 con una experiencia
más bien pasiva de la segunda guerra mundial, autor de otros dramas no menos
combativos que El Vicario, revela nítidas actitudes de protesta en una búsqueda
intransigente del derecho, de la justicia y de un mundo de perfiles ideales, partidario del teatro moralista como portador de una misión profundamente educativa.

El drama, que concibió según moldes clásicos en cinco actos, drama recargado
de indicaciones escénicas, se concentra alrededor del personaje del Papa Pío XII
con su inmovilismo aparente, con su silencio político ante el genocidio de la población judía llevado a cabo por los nacionalsocialistas. El protagonista es el joven
padre Ricardo, quien en vez de aceptar dócilmente una carrera segura que le llevará
rápidamente hacia las altas jerarquías eclesiásticas gracias a su inteligencia, su abolengo y los "enchufes", llega a identificarse gradualmente con el destino de los
judíos amenazados por el exterminio, y consiente en sufrir la muerte con ellos. Su
idealismo cristiano tan ferviente como radical, radicalismo de un guerrillero de Cristo
que no excluye la posibilidad de un golpe contra la suprema autoridad de la Iglesia
-no dispuesta a tomar cartas en favor de los judíos-, le convierte, al padre Ricardo,
en vicario de Cristo.
El autor subordinó las fuentes históricas a un gran ideal central y de gran efecto
dramático, pero de escaso valor documentarlo. Dice el mismo Hochhuth: "Hay
que limpiar la realidad de su escoria, no se puede utilizar ningún elemento real
tal como es, sino la obra debe ser idealista en todas sus partes, si quiere ser realista
en su conjunto."
Este concepto, muy cercano al teatro idealista de Schiller, conduce desde luego

949

�a un teatro de tesis con la discusión acerca del tema central del teatro europeo
que es la libertad individual de actuación entre las categorías morales y el poder,
maniféstaci6n de lo malo según Burckh~t. En el Vicario se manifiesta la protesta
airada de la generación de la posguerra contra la amenaza nuclea'r, la guerra frívola
por intereses vigorosos que se esconden tras ideales caducos, es decir, la disposición
de la juventud de criticar a la sociedad con su afán de gozai:. y de frenar a los
que la molestan. Esta tradición idealista la continúa Hochhuth en su segundo drama
Los soldados, drama no menos polémico que El vicario y que significa un apasionado
ataque a Churchill, supuesto responsable de la muette del presidente del consejo de
ministros polaco Sikorski.
Libertad y totalitarismo, Günter Grass: Los plebeyos ensayan la insurrección. Günter, uno de los escritores más fecundos y más discutidos de la generación literaria alemana que surge hacia 1960, autór de novelas tomo Tambor de latón, Años de perro,
A11estesia local, etc., es uno de los pocos dramaturgos que se confronta con el problema
de la divisíón alemana y quien trata el tema de la sublevación fracasada en BerlinEste en 1953. Los Plebeyos ensayan la insurrección, mezcla ingeniosa y algo artificial
del Coriolano de Shakespeare con la situación política en Berlín-Este sigriifica el levantamiento de los obreros 'en el territorio de la República Democrática Alemana
contra el gobierno comunista, tema que Grass lleva sobre las tablas del teatro en 1966.
La obra revela · la profunda influencia de Brecht, persona central en este drama.
El Brecht de Grass, llamado aquí el "Jefe" representa el liberal e intelectual progresista ante el totalitarismo, la lucidez, ironía e independencia espiritual ante la monotonía 1deológica y ~te la amenaza del poder. Refleja aquel "jefe" el eterno problema
del intelectual: fervor idealista, promotor ' de ideas,. afán de revoluciones teóricas y
escepticismo y falta de decisión ante la acción concreta. Es que añora casi con lujuria
el poder y siente al mismo tiempo su incapacidad de conquistarlo. No queda sino
la ironía que le protege y que le salva a Brecht-jefe y es esta ironia que le asegura
una posición ambigua entre la dignidad y la vergüenza, aquella ironía que impide
también el integrarse de veras a los ideales colectivos postulados tantas veces por él
mismo. Reanuda el Brecht de Grass el tema central de Thomas Mann, o sea, la
fría distancia del intelectual que le separa de la vida -cotidiana y su falta de realismo. Dice Brecht: "Tan comica que sea la revolución, para nosotros puede resultar
valiosa porque al indicar lo que no debe ser, se aclara lo que la revolución exige."
Cierto estetióismo dialéctico que convierte realidad concreta en ficción de teatro para
conseguir que esta tnisma realidad sea más concreta. Solución a medias en esta "confrontación de Plutarco y de Livio con Marx }'._ Lenin". Es el conflicto de Pirandello
de la realidad que irrumpe en el teatro con la exigencia de la documentación histórica exacta. Teatro de tesis y de antítesis auné¡ue para Brecht-Grass la dialéctica
es ' tanto un instrumento para reconocer la realidad como para sustraerse a ella.
N~ reproduce Grass al Brecht auténtico, marxista escéptico y cauteloso, sino en el
transcurso del drama aparece un Brecht anárquico que acaba por sentirse idéntico a
la insurrección de los obreros, aquella insurrección que irrumpe en el juego artificioso
de una "revolución depuradamente histórica".
Grass creó aquí uno de los escasos dramas históricos alemanes de la posguerra y si
Hochhuth continúa _la tradición clásica y moralista, Grass sigue los moldes del teatro
naturalista. Vuelve a presentarse por primera vez desde cotnienzos de este siglo, la
mayoría proletaria del pueblo alemán, el pueblo como protagonista.

950

Peter Weiss • Marat • el TeatTo entre individualismo y socialismo

Entre 1955 y 1960 surge una nueva generación literaria con Grass, Weiss, Handke,
W;tlser y muchos otros más, jóvenes que van sustituyendo las tendencias retrospectivas
y la confrontación con el pasado de la generación anterior. Entran en el mundo
literario las profundas trasformaciones socio-econótnicas desde 1950: reconstrucción
material, avance tecnológico, formación de la sociedad posindustríal y poscapitalista,
adaptación a las reglas de una democracia parlamentaria, todo esto refleja el cambio
de posición entre los intelectuales alemanes. Los jóvenes Literatos de Iol' años 60
enuncian la creciente discrepancia entre el horizonte conservador y tradicionalista de
la amplia burguesía alemana, burguesía que incluye ahora casi totalmente la clase
obrera, entre la inconfortnidad cada vez más grande de una juventud procedente de
todas las clases sociales e indispuesta a aceptar sin lucha los moldes cómodos y prefabricados de una existencia meramente materialista tal corno la ofrece la sociedad
de consumo. Se impone la disposición de renovar la sociedad en un plan m-ás o
menos socialista, esperanza e ilusión de un socialismo humanitario, tendencias que
son ocmunes en todos los países industrializados. Nace una generación iracunda, "patricida", generación inquieta y violenta que vuelve a entregarse con ímpetu a las ideologías
radicales, ideologías como medidas de orientación en un mundo cada vez menos comprensible.
La discusión intelectual entre posiciones tan opuestas corno el individualismo casi
anárquico y el socialismo se realiza en la novela y en el teatro. El Marat de Weiss
refleja esta situación antitética que recuerda en cierto modo el teatro dieciochesco
de los ilustrados franceses. Teatro de tesis brillantes, pero con escaso fondo dramático.
El tema -el asesinato de Jean Marat por Charlotte Corday, interpretado en 1808,
o sea en pleno apogeo de la época napoleónica, por un grupo de enfermos mentales
del hospital de Charenton, no sutninistra a Weiss nada más que un pretexto para
construir una plataforma de discusiones brillantes en distintos niveles intelectuales
sobre el hombre, el poder, el destino de la revolución, etc. Las dos grandes figuras
antagonistas que al tnismo tiempo ocupan posiciones intelectuales e ideológicas opuestas son Marat, socialista igualitario, y el Marqués de Sade, individualista desenfrenado.
Tercer componente: el pueblo, magníficamente interpretado por un coro con su nota
de anarquía alegre y burladora. Tanto Marat como Sade creen en la liberación del
hombre y si Marat la busca en el accionismo colectivista de la revolución: "Contra
el silencio de la naturaleza opongo yo la actividad, intervengo y declaro falsas ciertas
cosas Y trabajo para transformar y mejorarlas", Sade se hunde cada vez más en su
escepticismo intelectual que revela un creciente aislamiento autodestructivo: "Creo
solamente en mí tnismo. . . En una sociedad de criminales excavé en mí lo criminal
para investigar y analizarlo y sólo observo, sin intervenir y conservando lo observado
me rodea el silencio." Mientras tanto, el coro-pueblo pide con especial ímpetu y brío
la materialización de las promesas de la revolución: "Marat, qué ha llegado a ser
de nuestra revolución ... los cambios prometidos, los queremos hoy." No hay solución
final, las posiciones intelectuales e ideológicas no llegan a conciliarse, reflejo de lo
absurdo y aislado del mundo de hoy: libertad sólo detrás de las rejas "protectoras"
de un manicotnio, liberación del individuo por la emancipación total del sexo o incorporación de este individuo en la colectividad fraternal de un Estado ideal socialista.
El Marat de Weiss no tiene nada que ver con la autenticidad histórica, es más bien
modelo ejemplar del teatro de tesis. Es también el primer resultado literario del

951

�redescubrimiento de Sade en Alemania y es este papel de "outsider" de Sade que
ha ejercido una singular fascinación sobre Weiss, o sea aquel individualismo desilusionado e intrépido en un ambiente incomprensivo y hostil.
En los últimos años van surgiendo formas nuevas de actuación teatral, el teatro
documentarlo, el teatro experimental, el teatro como mera plataforma de acción política, el antiteatro de Handke, etc. Lucha por imponerse una generación literaria que
desconoce las guerras mundiales y que desconoce también el escepticismo pragmático
de los escritores mayores cuya juventud fue sacrificada en las hecatombes de las
guerras uropeas. Los jóvenes descubren de nuevo un cosmopolitismo fratemal más
allá de agrupaciones sociales o nacionales, no piensan en restablecer los valores culturales, sino en transformarlos. Se dedican a esta misión con el ímpetu y la pujanza
"iconoclasta" de toda juventud. Son para el teatro ll!la promesa y una esperanza
necesaria.
Octubre de 1972
FIENNING

GRAF

DoCTOR EDMUNDO EsconAR, Francisco Larroyo y su Personalismo Crítico. Editorial
Porrúa, S. A., México, 1970.

EL DOCTOR EDMUNDO EscosAR, Profesor de Carrera, Titular en las Facultades de
Filosofía y Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México, ha sido uno
de los más íntimos colaboradores del doctor Francisco Larroyo, a lo largo de los
años. Nadie como él conoce la Filosofía de Francisco Larroyo -El hombre y su
sistema-. Los, problemas que presenta la Filosofía de Francisco Larroyo en sus
cuatro décadas, son examinados por Edmundo Escobar a la luz del método genético de la comprensión histórica. De este modo, los filosofemas larroyianos se contemplan en su progresiva integración. El autor del libro que comentamos ha tenido
acceso a los papeles inéditos, a la correspondencia y a la biblioteca de Francisco
Larroyo. No pretende agotar la Filosofía de Larroyo. Trata simplemente, de proponer criterios de comprensión, trazar caminos, incitar a una ulterior meditación directa sobre la obra del filósofo mexicano.
Empieza Escobar por hablarnos del hombre y de su época: vida política, vida
económica, vida educativa, pasado inmediato y magisterio de Antonio Caso. La formación de Francisco Larroyo dentro de la Universidad de México, y sus estudios
en Alemania - huella decisiva en su formación académica- son puestos de relieve
por Edmundo Escobar. Antes de abordar los fundamentos de la Filosofía larroyiana,
el doctor Escobar tiene el buen sentido de ofrecernos una relación y comentario
general de las obras de Francisco Larroyo.
Como los sistemas filosóficos no surgen de la nada, el autor apunta, con pulcritud,
el entronque histórico y el método crítico. En los fundamentos de la filosofía de
Larroyo se advierten las dicotomías entre ser y valer, persona y ,.realidad.
El método trascendental de Larroyo encierra dos exigencias y tres fases. Exigencias: l. Su relación intrínseca con los hechos de la cultura históricamente determinable. 2. Su elevación a un punto de vista superior en la búsqueda de las condiciones inherentes, las relaciones constantes, las leyes de todo hecho cultural. Fases:
"l. Selección de la formación cultural concreta (facturo), cuyos valores se trata de
investigar (ciencia, moral, arte). 2. Formulación de la hipótesis, esto es, la noción
anticipada de las leyes de la conciencia. En esta fase aparece aquel carácter del
método de la crítica que lo distingue de la reflexión fenomenológica. En verdad, la
fenomenología rechaza este proceder hipotético, ineludible para descubrir los valores
y sus leyes. 3. Verificación de la hipótesis bosquejada en la segunda fase. Esta
fase es de índole reductiva: constatación de la hipótesis en y por las formas de
la conciencia cultural. Las hipótesis, entonces, se tornan categorías, principios comprensivos (unitarios)" (pág. 53).

952

�Larroyo apunta siete características objetivas de la Filosofía: a) vida teorética, b)
concepción totalizadora, c) saber por principios, d) autoconciencia y mundo, e) ámbito cultural, f) reflexión de segundo grado y g) ser y sentido (valer). El personalismo crítico de Larroyo advierte que sin una concepción del universo y de la vida
no se puede vivir de un modo auténtico. De ahí dimana el valor de la Filosofía.
La Filosofía es clasificada por Larroyo en dos grandes disciplinas: disciplinas fundamentales y disciplinas derivadas. Cada uno de estos núcleos quedan subdivididos
en dos subgrupos: disciplinas analíticas y disciplinas sintéticas. Lógica, Etica, Estética, Erótica, Filosofía de la Religión y Mística, son las ramas fundamentales analíticas. Axiolog'ia, Filosofía de la Historia y Antropología Filosófica son las ramas
fundamentales sintéticas. Dentro de las disciplinas derivadas iios enco_ntramos la Filosofía de la Educación, la Filosofía del Derecho, la Filosofía de lo Social, la Filosofia
del Lenguaje, la Filosofía de la Técnica y la Cibernética. Larroyo habla, además,
de disciplinas monográficas que se ocupan de ciertos temas de una disciplina filosófica.
En este sentido, Simmel se ocupó de la coquetería, dentro de la Erótica.
Uno de los mejores aciertos de Eclmundo Escobar ha sido el comprender el carácter polémico de la filosofía de Larroyo. La gestación de las ideas filosóficas de
Carroyo sólo se entiende al calor de su pensamiento polémico. Larroyo polemiza
contra la Filosofía Tradicional, contra la Fenomenología, contra el Materialismo Histórico, contra la Filosofía de la Filosofía, contra el Personalismo Espiritualista de
nuestro tiempo, contra el Romanticismo Filosófico, contra el Existencialismo, contra
el Aniericanismo y contra el Positivismo Lógico. Pero sería injusto quedarnos en el aspecto
polémico y no reconocer el rigor metódico, el afán sistemático, el sentido históricó, la amplia información y el limpio estilo literario de Francisco Larroyo. Estamos ante un filósofo
mexicano del siglo XX que ha sabido insertarse en la Filosofía mundial.
·
Desde el punto de vista expositivo, el libro del doctor Eclmundo Escobar intitulado
Francisco Larroyo y su Persunalismo Crítico resulta insuperable. Echamos de menos, sin embargo, la parte rigurosamente critica. Cierto que el autor siente una
profunda afinidad hacia Francisco Larroyo y que se ha mantenido en estrecho contacto con él, a lo largo de muchos años. Pero aun así, cabe advertir que la coincidencia perfecta entre los autores nunca es dable esperarla. Y que no se olvide.
sobre todo, que la Filosofía es esencialmente crítica. Después de reconocer los indudables aciertos de la obra filosófica de Francisco Larroyo, y haciéndole toda la
debida mesura, cabría emprender un análisis de los supuestbs, una crítica interna y
un estudio de los problemas no resueltos. Acaso en una segunda edición, el doctor
Eclmundo Escobar -que cuenta con escuela y disciplina- pueda damos esta ne-cesarla y. constructiva parte crítica.
DOCTOR AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

954

Book review of:
lIARoLD EuGENE DAvrs, Latin American Thought, "A Historical Introduction" (Baton
Rouge, La.: Louisiana State University Press, 1972), pp. ix - 26'9. $ 10.00.

There is very little awarenes¡¡ by professional philosophers in No.rt America of the
history of ,phiJosophy in Latin Ameri~. The language barrier alone does not explain
it. When ali the factors are sifted, tlle one that appears to be the key is that -to
North Ameriqm eyes- there does not seem to have been much pnil~ophizing in
the strict sell$e e;&gt;~ the word in the countri~ to the South. (This attitude has been
chaijging rapidly in the last two decacfes, but that is another story.) Accordingly,
the study oí the history of philosopliy in Latin America by North America scholars
has been the almost _exclusive pteserve of the. non-professional philosopher.
An examination -of available · studies in English shows that philosophy developed less
isolated from other professions in Latin America than in the U.S.A. Latins ha'íe
taken as their model the eighteenth century philosophe rather than the nineteeth
century Philosoph, the thinker involved in social and political affairs after the fashion
of the French rather tlian the professor conc~ed with academic metaphysics after
the fashion of the Germans. Philosophy has been employed to assist religion as its
"hanmaiden," to make known in a striking manner in literature the social and
economic evils of the day, and to create a progressive political and economic order.
The activity-oriented philosopher of Latin America originally was influenced by the
mo.ral concerns of Scholasticism, then by fue political ideals of the French Revolution,
followed by · the social aims of French and English Positivism, and finally by the
anti-Positivistic theories of man in various "Spiritualisms" of French and German
origin. Latins traditionally have included their philosophers in the wider "profession"
of "thinkers'' ( pensadores) or "men of ideas" - along with their moralists, critics,
publicists, and even politícal scientists and ·sociologists. Such a grouping is more
proper to the study of history of ideas ( or thought) than to the lustory of philosophy'.
The mosr recent work to be published in the field of the history of ideas in Latin
America is that of Professor Harold Eugene Davis, who is presently University Professor of Latin Americm Studies in the School of lniemational Service of the American University in Washington, D. C. He has been publishing works on Latin American
history, as well as oh Latin American social and political thought, since 1945 when
there appeared bis Makers of Democracy (N. Y.: H. W. Wilson ; reissued N. Y.:
Cooper Sqtiare, 1968). There followed bis Latin American Leaders (N. Y.: Wilson,
1949; reissued N. Y.~ Cooper Union, 1968), the magnificent anthology and text on
Latín American Social Thought (Washington, D. C.: University Press, 1963), and

955

�History of Latin America (N. Y.: Roland, 1968), as well as articles too numerous
to list here.
The study under review, dedicated "to the memory of José Vasconcelos, philosopher
and teacher" of Mexico, is grounded in the author's thesis that the intellectual history
of Latín America has been, in general, "revolutionary nationalism," by which is meant
a search for a fundamental social change of national institutions and mores as a
means of inaugurating an improved society. Professor Davis' "philosophy" of the
history of Latín American thought is discussed in the first chapter ( "Sources and
Characteristics") in relation to the position of the Mexican philosopher Leopoldo Zea.
Here he also gives a brief outline of that history, indicating that major attention
will be given in his study to social and political thought, "because Latin American
writers have done so."
Slightly less than one half of the chapters are devoted to the twentieth century
and its trends, insuring that the study is as up to date as possible. Earlier trends
are examined in chapters devoted to: "Pre-Conquest Antecedents," "The Age of
Reason and the Independence Movements," "Revolutionary Liberalism, U tilitarianism,
and Traditionalism," "The Era of Positivist and Evolutionary Thought," and "Endof-the-Century 11raditionalism." Throughout these four centuries an ever-growing interest
by Latins in a philosophical study of history can be detected. Latin American
historians tend to be less "empirical" than North Americans in their treatment of
the political and social events of their respective nations. They tend to place events
in a more theoretical or philosophic framework and, accordingly, have been more
open to European phifosophical positions that offer these frameworks, having been
attracted, in tum, by theological Scholastic views, rational Enlightenment positions,
intuitive Romantic trends, and scientific Positivist theories. Ali this has been undertaken
in a quest for national identity through a kind of national sould-searching. In tbe
twentieth century historians are attracted to the economic and historical materialism
of Marx and to the so-called "dialectical idealism" of Ortega ( as seen in Zea's own
historical interpretation of "neo-Hegelianism") as frameworks of historical study,
despite their assertion that they have been following von Ranke in lettíng the documents "speak for themselves."
The portion of tbe book devoted to the twentieth century includes chapters devoted
to: "Revolutionary and Traditional Twentieth Century Thought," "Twentietb Century
Marxist Thougbt," "Existentialist ldealism and Spiritualism," and ''Neo-Christian
Tbought." "Certain themes run through ali these various expressions of tbe twentieth
century: the nature of man, the nature of being, the nature and possibility of social
change, the nature of law and of institutions in general, the nature or theory of
revolutions and, above ali, tbe nature and meaning of history (p. 150)." The discussion
over the philosophy oí history, as underlying social and political concerns, "has been
keen in this century;" indeed, one of its most outstanding characteristics. "It may
not be the most important contemporary debate on the subject, but it has certainly
been one oí the liveliest and has had marks of greatness (p. 166) ." It be called a
"pursuit of Americanism," and generally rejects the more pessimistic and fatalistic
views for ones that permit historical decision making with a significant role by leaders,
especially in changing society by revolution.
One of the most positive features of tbe book is its frank discussion in the concluding
chapter on "Sorne Unresolved Problems/' wich, in a way, is a contínuation of the
discussion begun in the first chapter on the author's philosophy of the history of

956

the development oí ideas in Latín America. It is, especially, here that the lifetime familiarity by Professor Davis witb research in the field is seen most clearly.
For, it demands a thorough and up to date knowledge of research in any field to
say with autbority what must still be done, or done more adequately. In the field of the
history of Latín American thought this includes a study of: the Amerindian and AfroAmerican roots oí present-day social and ethical ideas, including furtber study of
the thought of Aztec, Maya, and Incan peoples; revolutionary ideas in the context
of the Third World trend; the relationship of the history of ideas in Latín America
to that of Spain and Portugal; labor unionism as expressed through its press; and
the relationship of Latín liberal Catholic trends in this century and the last to European
trends oí the same kind. Because of these lacunae Professor Davis is the first to recognize that "we still lack a comprehensive history of thought in Latín America as
a whole (p. 236)."
The only criticism this reviewer has of Professor Davis' treatment of his material is
tbat certain thinkers who are philosophers in the stricter sense of the word ( e. g.,
Francisco Romero, Antonio Caso, Samuel Ramos, and Raimundo de Farías Brito)
are not accorded as much space, including the bibliographies listed, as are others less
philosophic. To Professor Davis' "unresolved problems" that stand in the path of a
truly comprehensive history of thought in Latín America I might add the need of
a cooperative approach of those in a multitude of fields: philosophy, literature, history,
sociology, politics, economics, anthropology, etc. The history of thought in Latín
America as a whole is a rather extensive field for any one individual in which to feel
at case as a scholar. Since philosophy plays a key in the role in the field, more
professional philosophers must do scholarship in the area following the examples of
Professors Patrick Romanen (Making of the Mexican Mind) and John Haddox (Vasconcelos o/ Mexico, Philosopher and Prophet and Antonio Caso, Philosopher of Mexico).
Despite the limitations acknowledged by Professor Davis himself, his work is monumental. lt is by far the most comprehensive treatment of the area in any language and
should be translated into Spanish and Portuguese withe it delay. Its footnotes alone are
a treasury of sources to enable the novice to obtain a familiarity with the original and
secondary materials and to encoucage others to further research. Professor Davis'
lifetime of scholarship in this area gives him an experience and authority with which
no other American (Nortb or Latín) can write. It builds successfully on the pioneer
work in English by W. Rex Grawford, whose A Century of Latin American Thought
appeared in 1944, and encorporates ali the Spanish, Portuguese and English scholarship
since. It cannot be recommended too highly as the historical introduction for those
professional philosophers who desire to become familiar with the history of tbeir
discipline in the Latín countries of this hemisphere.
Dr. Antón Donoso,
Professor,
Department of Philosophy,
University of Detroit,
Detroit, Michigan, U.S.A.

957

�sido catalogadas como "usos del presente". Y afirma que aunque no exhaustiva, la
lista nos muestra la insuficiencia de la tal denomínación para abarcar los hechos
recogidos. Parece que el desplazamiento del sistema originó el relevo de una forma
por otra que estuvo a la mano. (Cfr. p. 473).
El pretérito perfecto. Con respecto a él, nos dice que todavía en español no se
ha desligado de los hilos, cada vez más sutiles, que lo unen al presente. Sin embargo cabe pronosticar que ciertas formas como "llevar
infinito o gerundio" o
"acabar
de
infinitivo" esos hilos de unión desaparecerán con el tiempo.
El imperfecto. Afirma que hay una diversidad de usos que se reparten entre los
dos pretéritos simples. Hay una enorme difusión del imperfecto en funéiones di:
potencial. El uso rebasa los límítes .de lo coloquial. ( Cfr. p. 4 74).

+

LoRENZO EMILIO Un nuevo Planteamiento del Estudio del Verbo Español. Presente
y FuW:.o de la' Lengua Española. Vol. I. OFINES. Instituto de Cultura Hispánica.
Madrid. pp. 471-78.

PRESIDE A ESTE ESTUDIO la urgencia y la necesidad inmediata de un nuevo pl~tea·
míento del verbo español. El autor, en dos estudios previos ha demostrado,_ pnmer~
de una manera provisoria y luego con respuestas más seguras? que pa~tl~ndo de
puntos de vista distintos de los tradicionales se pueden descubrir caractensticas que
le confieren al verbo español una fisonomía nueva. ( Cfr. p. 4 71) •
El método de ataque, nos dice el autor, es simple y está al alcance de cu_aJquiera.
Se trata de sustituir lo "no gramatical" por "lo gramatical". Es, nos drce, una
empresa que en ocasiones no se ve coronada por el ~to. Lo. frecuen~e, Y lo m:i5
medular es encontrar que aquello que se quiere encasillar no nene casilla, es decir,
descubrir una "parcela no acotada de la lengua., o, si se quiere, representa un
mundo inexplorado, una adecuación nueva entre la lengua y la ,r:alida~". (p. 472).
Las sorpresas se dan en todos los ámbitos de la lengua~ fonolog¡co, leXIco, m~rlo16gico O sintáctico. Sin embargo, el autor ha elegido el campo de la mo~ologta :
la sintaxis que se entrecruzan de alguna manera. Su enfoque, nos lo, ad~erte, sera
funcional, pero- no coincidente con el sentido que se le ha dado al termmo.
Anticipa, a manera de programa, su desarrollo. Y así: "P_artiendo de los p~radigmas y de la terminología tradicionales del verbo espanol; ~tentaremos exammar
hasta qué punto son válidos los conceptos usuales -no los termmos, pues de est?. ;e
ocupa una Comisión en estos días- para, en . ~aso negati:o, propo~er una ,C:VIS1on
pr~ente . Pres0 acaso una nueva estructuración" ( p. 4 72). Imc1a su estudio por el
cinde de los problemas que el español plantea, tales como el desplazaIDiento de un
elemento expresivo que trata de captar com~ ~ "ah
, o~" ~lgo, tan. fugaz como el
·
y dºce· "Manteniéndonos en un cnteno func1onalista, ¿deberemos tratar
ttempo.
1
•
~
,
. . d
I l'
aquí las funciones que este tiempo · presente desempena, ~o solo dentro e a 1~ea
cronológica pasado-presente-futuro, funciones que son, en virtud de lo expuesto, obvias,
o bien, por el contrario, 9ebemos incluir aquí aquellas formas ;erbales que, morfi:
lógicamente pertenecientes a otro paradigma, desemp_eñan funciones de presente.
(p. 473).
Adoptando el primero de los enfoques ennumera al~as tales com~: frases con·
dicionales (futuro) de leve matiz hipotético, frases. co~d1~10nales ( pretento) de fuerde
te valor hipotético, expresiones de mandato, leXICalIZactones
.,
. carácter temporal
d
e
S tituibles con ayuda de adverbio, por acumulac1on de tlempos o capaces
61
sous
. ·
dlf
reemplazar al pluscuamperfecto de subjuntivo o, por último, mat1Zac1ones _e uturo
con valor intencional ( Cfr. p. 4 73). Nos dice que algunas de estas expresiones han

958

+

+

El pluscuamperfecto. Afirma que el contagio con el potencial compuesto resulta
aquí más justificable por razones acústicas y porque ambos tiempos funcionan en
el plano del pasado (Cfr. p. 474), Nota una enorme difusi6n de la forma en "--,ra"
en funciones de pretérito indefinido y pretérito pluscuamperfecto de indicativo.
El pretérito indefinido. Funciones con pretérito perfecto sin deterioro para éste
y funciones con pretérito anterior. (Cfr p. 475).

Los futuros. Los dos futuros acusan efectos de contigüidad funcional con otros
medios de expresión (Cfr. p. 475).
Los condicionales y el subjuntivo también son examinados muy detenidamente.
Termína el artículo nuestro autor, el señor Emílio Lorenzo, con una serie de consideraciones muy particulares. Nos afirma que con sus notas se demuestran las presiones
que alteran la sólo aparente armonía de la gramática tradicional. "En todo cru.o, creemos haber dejado patente que el planteamiento tradicional del problema resulta
insuficiente, pues no tienen adecuada cabida en él situaciones nuevas de la lengua,
algunas acaso latentes desde hace siglos, que afloran hoy a la lengua escrita o que
llaman a la conciencia del observador del lenguaje con perentoria insistencia" (pp.
477-8).
RICARDO

Al.ANÍS

GUAJARDO

�llamado en algunas partes de los Balcanes) . Esta ortografía es muy utilizada en los
negocios y libros de contabilidad. Hoy en día, sin embargo, se utiliza más la ortografía de caracteres latinos.

BEsso, HENRY V., Situación Actual del Judeo-Español. Presente y Futuro de la
Lengua Española. Vol. l. OFINES. Instituto de Cultura Hispánica. Madrid.
Cultura, pp. 307-324.
LUEGO DE UNA SERIE de agradecimientos de parte del autor de este articulo, inicia
su estudio bajo el signo de una definición. Se pregunta, en primer término, qué es
lo que se llama "judeo-español" o "ladino". Afirma el señor Besso que las definiciones que ha recogido acerca de este tema son muchas y variadas a la par de
interesantes y contradictorias. "Algunos han dicho que el judeo-español es un
ersatz ridículo del latín, un idioma bastardo, un patois bárbaro, extraño a la civilización, una jerga bastardeada. Se le ha llamado indistintamente ladino, gudezmo, djidio,
romance, espaniolit, sefardí, Hakitia, lingua franca, zargón, español, etc." (p. 309).
Cita nuestro autor a algunos estudiosos del problema, con las definiciones que
éstos han dejado. Entre los mencionados están Max L. Wagner, Maximino José
Kahn, Kalmi Baruj, Dena Levy, Cynthia Crews y Michael Molho entre otros.
Es interesante cómo atestigua algunas de las denominaciones para el judeo-español,
a través de textos sefarditas.
Un siguiente apartado lo titula el señor Besso: "Población sefardí en el Mundo".
En este apartado trata de hacer un recuento de la población que habla sefardí en el
mundo. Nos hace notar que los descendientes de los expulsados de España en
1492, llegarán hoy en día escasamente a un millón de almas. Se muestra en desacuerdo con el censo del Congreso Mundial Judío de 1954 aduciendo que el dato
incluye a los sefarditas que viven en Israel. Dice: "Desgraciadamente, creo que se
ha confundido muchísimo, en el Estado de Israel, a los sefardíes con otros elementos,
y se ha incluido en las estadísticas aun a los que no hablan ni hablaron jamás
judeo-español ni tienen ninguna ascendencia sefardí" ( p. 312) . Concluye este apartado asegurando aproximadamente un millón de sefarditas, oriundos de la Península
Ibérica y que han conservado el castellano arcaico. . . "lo han conservado no solamente como lengua materna, sino como idioma espiritual, ritual y aun económico"
(p. 313).
El origen del judeo-español lo sitúa entre el siglo XIII y el XIV. "La parte
principal de esa lengua es el español preclásico o precolombino; 1492, año de la
expulsión de los judíos de España, es también el año en que Colón descubrió América" (p. 313). Cita al profesor Max A. Luria, quien afirma que los dialectos judeoespañoles de los Balcanes muestran una relación bastante estrecha con el español
de los siglos XII y XIII, y en particular el dialecto de Monastir, el que data de
más de seiscientos años cuando se hablaba en León. Con respecto a la lengua escrita,
nos dice que el judeo-español se escribe en caracteres cursivos hebraicos, especie de
criptografía poco accesible a los no judíos. Asimismo se utiliza el "solitreo" ( así

960

Con respecto a la pronunciación afirma el señor Besso que "se ha probado que
la pronunciación del castellano por los sefarditas es la misma que la de España en
_1492" (p. 314). Dice que las peculiaridades fonéticas ya se han discutido ampliamente por Wagner, Subak, Simon, Lamouche, Luria, Crews, Bénichou, Benoliel, Yahuda
Y otros. Señala que los sefarditas tienen ciertas diferencias de pronunciación entre
unos y otros. Deja en su artículo una serie de muestras muy interesantes de las
diferencias entre grupos diversos de sefardíes.
Otra parte importante del artículo del señor Besso es el que titula "Corrupción del
judeo-español". Para asumir una defensa de este apartado cita a Rodolfo Gil quien
dice: "no es la corrupción de sus locúciones ni la adopción de voces exóticas · lo
más importante es recordar que esta lengua armoniosa y bendita que del solar ~stellano recogieron, Y como reliquia de la perdida tierra de promisión llevaron en los
entresijos de sus más caros amores, no se haya ido perdiendo hasta desaparecer
totalmente de sus labios y de su recuerdo, a lo largo de su éxodo implacable y sin
término" (p. 316).
Lo paradójico está en esa conservación de una lengua de una tierra que les obliga
a salir para siempre. El sefardí, al ser expulsado, se encontró en una situación tragicómica. Por razones de su propia historia, el sefardí olvidó la lengua de sus abuelos
bíblicos y se vio obligado a usar el instrumento parlante del pueblo en donde st vio
obligado a vivir por el destino. "Así es que el sefardí vivió entre los romanos, los
árabes y los cristianos, y bajo cada uno de ellos habló el latín, el árabe y el español"
(p. 316).
Menciona el autor que los sefarditas llevaron en su éxodo no sólo la lengua castellana, sino la liturgia, el rito y todas las Sagradas Escrituras que habían sido traducidas
en lengua castellana unos siglos antes de la expulsión.
Un último punto de este interesante artículo es el dedicado a la Decadencia. Nos
habla el señor Besso de los motivos de la decadencia y resalta sobre todo el hecho
de una distancia cada vez mayor entre España y el Oriente que poco a poco hizo
que ambos pueblos, el sefardita y el español, se olvidasen mutuamente. Dice que hoy
en día muchos países en donde radican los sefarditas han impuesto la enseñanza obligatoria de sus propias lenguas en detrimento del judeo-español. Salónica es sin embargo el
último bastión del sefardismo hasta el año de 1943 cuando se extingue a la comunidad
judía.
Termina el autor con un llamado a España para salvar el judeo-español.
MA. DEL SocoRRo SÁNCHEZ

�M., Estado Á&amp;lual del Español ,n México. Pusente y Futuro
d~ la Lengua Española. Vol I. OFINES. Imtituto de Cultura Hispánica. Madrid.
pp. 79-91.

LoPR BLANCH, JuAN

PARTE EL EMINENTE LINGÜISTA, el señor doctor don Juan M. Lope Blanch, del Colegio
de México, en este artículo importante, estableciendo como principio medular que la norma lingüística para los objetos de su investigación es el habla de la ciudad de México.
Afirma que esto se debe al hecho de que en la capital reside una densa población
("la séptima parte de la población total de la república" (p. 79) que en cierta
medida viene a ser la representante de todas las regiones del país. La ciudad de
México viene a resultar una especie de "crisol lingüístico" en el cual se funden las
más diversas hablas del resto de la República Mexicana. ( Cfr. p. 79). Por otra parte
dice: "No debe olvidarse, por otro lado, el prestigio cultural de que siempre, tanto
durante el virreinato como en la actualidad, ha disfrutado la ciudad de México en
todas las zonas del interior; de ahí que las peculiaridades lingüísticas de la capital
se tomen en el resto del país como norma idiomática" ( p. 79) . Realizadas estas
observaciones preliminares, el doctor Lope Blanch nos afirma que la primera impresión
que tiene un observador algo atento es que el español mexicano es un habla sumamente conservadora. El habla de México ha conservado muchas formas antiguas de
decir, sin. aceptar innovaciones que se realizan en otras esferas de Hispanoamérica.
];&gt;estaca fundamentalmente la preposición "a" con el verbo "entrar" y otros equivalentes; la construcción pasiva refleja contra la activa impersonal; la distinción etimológica de formas átonas de pronombres personales de tercera persona, sin que aparezca
nunca la forma "le" como complemento objetivo masculino; la conservación del prefijo "re-" superlativo alternando con la forma "rete-" ("forma, si cabe, más empleada todavía, referida tanto a adjetivos cuanto a adverbios, o empleada incluso con
autonomía formal, como refuerzo de ciertas expresiones" (p. 80). Asimismo afirma
el caso de conservación de sintagmas clásicos tales como la construcción exclamativa
"como + adjetivo". Sin embargo, afirma, en donde se pueden notar más arcaísmos
es en el léxico.
Por otra,parte hace notar que dada la procedencia de los colonizadores y su estrato
social, es característico en Hispanoamérica el vulgarismo o rusticismo. Sin embargo
en el caso de México, parece ser que esto no sea lo común. "Posiblemente a causa
del alto nivel cultural alcanzado por la capital de la Nueva España, cuna de la
primera imprenta de América y de la Real y Pontificia Universidad, desde los primeros tiempos abundan los testimonios sobre la propiedad y corrección del habla
mexicana" (p. 81). Sin embargo, no faltan en esta habla rasgos rústicos, por ejemplo,
el diptongar los hiatos, traslaciones de acentos para evitar los hiatos, etc.

963

�Por otra parte, afirma el doctor Lope Blanch que el español de México, a pesar
de su carácter conservador, no se ha quedado estacionario. Entre las innovaciones
más importantes señala : "el notable desarrollo experimentado por la perürasis del
gerundio, en especial por las formadas con el verbo auxiliar 'ir'. Los valores no
hispánicos a que ha llegado este tipo de perürasis en la actualidad son: a) Sentido
terminativo, que el español normal se expresa mediante perífrasis de infinitivo. b )
Valor perfectivo. c) Incoativo. d) Acción repentina o inesperada" (p. 82).
Otro aspecto interesante en las innovaciones radica en la sintaxis y es el caso de
la traslación funcional que el español de México ha experimentado en la locución
ad•ial "con todo y", frecuentemente usada como sustantivo.en el español de América.
Est;i iocm:;ión ha pasado a . emplearse en Méiíco como "nexo conjuntivo de valor
concesivo" (p. 82).
En el terreno fonético hay muchas innovaciones. Entre ellas destaca Lope Blanch
el caso de un fenómeno fonético distintivo de una muy grande región del país.
(Jalisco _y zonas limítrofes) : Una . fuerte. nasalización qe la "-s!' -final de paJabra,
apreciable sqbre todo ante pausa ( Cfi:. p. 83).
En ,el teneno semántico también Méiüco ha aceptado nuevos enfoques. Estos elementos semánticos permiten una diferenciación con el resto de los países de habla
hispánica. Ahora bien, "muy pocas veces estas innovaciones alcanzan al fondo mismo
de la lengua, rarísima vez afectan a su estructura" ( p. 83) .
Señala Lope Blanch otros aspectos interesantes tales como la adverbialización de los
adjetivos, la asibliación de la "r", etc.
Otro aspecto de mucho interés es el que señala Lope Blanch con respecto a que
la diferenciación del español de México .se pueda deber al influjo determinante del
sustrato indígena náhuatl o maya s6bre el .que se depositó la lengua española. En
el terreno léxico su influjo es innegable, aunque Lope Blanch trata de quitarle importancia al fenómeno general de sustrato. ( Cfr. p. 88) . Habla Lope Blanch de la
necesidad de iniciar estudios sustanciales de estos elementos indígenas.
Afirma la existencia de nahuatlismos característicos fuera de los enriquecedores del
español peninsular, que existen como diferenciadores del habla mexicana. Aunque
señala que no hay que pensar que las lenguas indígenas sean en la actualidad un
elemento perturbador para él español de México (Cfr. p. 90). Considera más importante la corriente de anglicismos que viene de los Estados Unidos de Norteamérica
y que desemboca constantemente en el español de México. "Sin embargo, teniendo
en cuenta que México es país limítrofe de los Estados Unidos y que gran parte
de su población - inclusive la semiculta- habla inglés, deberemos admitir que la
influencia ejercida por esta última lengua sobre la española es mucho menor de lo
que cabría esperarse" ( p. 91 ) .
Termina su artículo el doctor Lope Blanch con un resumen afirmando que la
situación actual del español hablado en México no presenta rasgos diferenciadores
que obliguen a abrigar serios temores por el porvenir inmediato de la lengua. El
gran número de sus peculiaridades son el resultado del cumplimiento de tendencias
íntimamente españolas. Hay un "ideal de lengua hispánica, un afán de propiedad
expresiva y un sentido de comunidad lingüística supranacional" que actúa de fuerza
conservadora y se deja sentir con notable vigor en México ( Cfr. p. 91) .
RICARDO ALANÍS GUAJARDO

964

BRAVO, V1LLARROEL, RoBERTO, La historia báltica de Garlo Verardi. (Drama histórico renacentista en lat-ín sobre la conquista de ·Gran.ada). Estudio, edición anotada
y traducción. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. • Serie
Letras, No, 5. Monterrey, México. 1971. XI
197 pp.

+

EL I NSTITUTO TECNOLÓGICO y de Estudios Superiores de Monterrey, nos entrega la
magnífica t,raducción de éste, hasta ahora desconocido, drama renacentista sobre la conquista de Granada debido a la pluma del ítaliano Garlo Verardi. El doctor Bravo
Villarroel ha trabajado muy sustancialmente en esta tarea de desentei:rar y poner a
la luz pública esta obra.
Comenta Bravo Villarroel que poco se sabe de la vida de Verardi. Los pocos datos
que se conservan han sido tomados del epitafio del propio Verardi. "Sabemos por
él que Verardi, habiendo abrazado el estado eclesiástiéo, fue arcediano de Cesena, dignidad que él mismo había fundado. Fungió después en diversos cargos eclesiásticos
en Roma, algunos de ellos de alto rango, ya que fue camarero pontificio y secretario
de cartas apostólicas bajo cuatro papas: Paulo 11, Sixto IV, Inocencio VIII Y Alejandro VI. Murió el 13 de diciembre de 1500, a la edad de 60 años" (pp. 10 Y 11) •
La bibliografía de Cario Verardi se reduce, afirma nuestro autor, al drama Y una
carta gratulatoria al Cardenal de Pavía.
El estudio preliminat que acompaña a la edición crítica y traducción del drama
abarca muy diversos estadios. Principia el doctor Bravo Villarroel por presentar la
obra. Por esta presentación nos enteramos que ha sido de la propia biblioteca del
I.T.E.S.M. donde se necuentra el manuscrito sobre el cual ha trabajado. Nos dice:
"En la colección de Historia de México 'Salvador Ugarte', de la Biblioteca Miguel de
Cervantes Saavedra, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, México, existe un incunable en 4o. menor, impreso en Basilea, Suiza, el añó
de 1494, por Jolian Bergmann de Olpe. El libro consta de dos obras: 1~ primera
un drama que constituye el tema de nuestro estudio y que, como ya to declaramos,
fue escrito en prosa latina por Cario Verardi y versa sobre la conquista de Granada
por los Reyes Católicos el 2 de enero de 1492 ... " Más adelante nos dice el autor
de este estudio que el libro presenta una encuadernación muy posterior a su edición
( Cfr. p. 3). Al drama, además, le faltan algunas capitulares "seguramente dej~das
para ser iluminadas a mano o mediante impresión tipográfica" (p. 3). Las págmas
están impresas a una columna, de 28 líneas cada una "con excepción de tres, que
tienen 29" (p. 3). Otro punto de interés es la historia bibliográfica del drama.
Nos confiesa el autor que está llena de puntos oscuros. Ningún biblógrafo está de
acuerdo en el número de ediciones ni sobre la catalogación descriptiva del drama.
Sin embargo, dentro de la oscuridad destaca el doctor Bravo Villarroel una serie de

965

�conclusionea en donde ae apunta qu• la edición príncipe de la obtll debió Ht la
publicada por Eucario Silber. en Rom-. el 7 d9 marzo di 1493.
En otro apartado H hace la historia bibliofíli~ de la obra. El poseedor primero
de que se tiene noticia fue Pete, Force (1790-1868). Luego pasé&gt; a manos de la
Biblioteca del Consrcso de E. U., quieo al tenerlo en duplicado decidió venderlo a
la casa H. P. Kraua de New York y de quien la adquirió el bibliófilo mexicano don
Salvador Ugarte, pan. cederlo. junto con 1u Yali91a colección prinda, a la biblioteca
del l. T.E.S.M.
El segundo capítulo de la parte introductoria 3C dedica al estudio literario de la
obra. Se comienza por situar determinados antecedentes históricos del asunto del drama. Se hace una seria y documentada referencia a la historia previa a la conquista
de Granada por- loa Reyes Católicos para desembocar directamente en el hecho que
ocupa a Verardi.
Inmediatamente después, nuestro autor pasa a estudiar el proceso de composición
Nos dice que el propio Verardi da la clave de este problema al confesar que "ve con
íntimo gow a través de la conquista de Granada un motivo de gloria para los Reyes
Católicos" ( p. 22) . Sin embargo, añade Bravo Villarroel " ... consideró la guerra
granadina como la culminación de un choque trágico y plurisecular entre Oriente y
Occidente. . . y consciente, además, de ser testigo coetáneo de un acontecimiento de
consecuencias tan definitivas para la historia europea, ve en ello una oportunidad para
exaltar no &amp;ólo a Dios y a Fernando sino también, y especialmente, de exaltarse a
sí mismo" (p. 23). Trata nuestro autor otros puntos importantes como: El color y
la verdad, La visión del vencido, Las tres unidades. La estructura del drama también
ocupa la atención de Bravo. Nos deja notas sobre la estructura interna y externa del
drama. Lo importante de aquí radica en el hecho de que Verardi decidió hacer una
Historia que sigue de cerca el acontecer temporal. Para presentar el registro de
eventos se vale de una estructura piramidal consistente en exposición de una tensión,
una complicación, un clímax y un desenlace ( Cfr. p. 27). Estudia nuestro autor a
los personajes dividiéndolos en: antagonistas regios, el mundo cortesano, etc.
En otro apartado, el doctor Bravo nos da los modelos y las noticias estilísticas del
drama de Verardi, apuntando también los antecedentes dramáticos afines a la obra
de Verardi. Entre estos antecedentes conviene destacar a Albertino Mussato con su
Tragoedia EcceTinis compuesta entre 1314-15. Lodovico de Romani con su obra De
ca.su Caesaene de aproximadamente 1377 y otros más.
Inmediatamente después de este apretado estudio, pasa el autor a presentarnos la
edición cuidadosa de la obra de Verardi y su traducción al castellano. Al finalizar
con su aparato crítico, nos anexa un apéndice con la "congratulación" y su correspondiente traducción.
f,

DuaJ.N. Luis HoRAcro, D, la S1J11gr, Rebeld,. Instituto Tecnol6gico y de Estudios
Superiores de Monterrey. :Monterrey, México. 1971. ~, pp.
LA BIBLIOTECA del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Mofiterrey, con
su extraordinaria labor de difusión al publicar obras diversas, nos entrega ahora, en su
Serie Creación el poemario de Luis Horacio Durán, ex alumno de la institución Y
fino poeta. - Veinte poemas de diversos metros, entre los que destacan con precisión
los sonetos, conforman la obra de Durán.
Inicia su recorrido con Ganci6n de la ooz perdida:
i C6mo sonaba esa voz que un día despert6 conmigo?
Ya casi no la rewerdo
porque era una voz de niño.
(Yo no sé si la perdí
o es ésta que aún respiro).

Luis Horacio, en la intimidad se pregunta por su voz. Una voz "casi nube Y casi
río" que en el interior del alma se convierte en camino. Una voz, nos dice el poeta,
"sin palabras / sin acento, sin abrigo, / era así, sencillamente, / como un poco de
mí mismo". y , la duda surge en las recónditas galerías: "(Yo no sé si la perdí /
o es ésta que aún respiro)". El nombre del poeta y el de la voz se confunden. Germinador y germen desaparecen: "y cuando quiero encontrarla / su rastro solo adi-

.

VlDO •••

,,

Pero de la duda, más tarde en otro poema, Voz, viene la afirmación:
Esta voz es mi voz, la llamo mía,
la siento cuando nace y cuando muere,
cuando respira y calla y cuando quiere
ahogar entre la sangre su agonía . ..

RICARDO ALANÍS GUAJARDO

Aquella voz, en interrogantes, ahora se define con claridad en el centro mismo
del habla: "Es a veces dolor y rebeldía / que de su mismo crecimiento adquiere, /
es a veces silencio que prefiere / esperar a otra voz de compañía." Y de la definición cabal, surge la identificación entre el creador y su palabra: " ... figura cierta /
en que yo mismo quedo definido / y se encuentra mi sangre descubierta".
En la concepci6n poética de Durán, la palabra toma giros cada vez más tocadores
de la sensibilidad. Esa voz, esa palabra, "silencio o estallido" se conforma en diversas
estructuras. El propio poeta se encarga de confirmar nuestro aserto:

967

�Para decir algunas cosas
no es preciso
adivinar nuevas palabras
o deshacer un grito.
Una cancwn de silencio expone, en cierta medida, esa nueva dimensión de la
poética de Durán. Nos dice: ''No es necesario escudriñar el viento / para copiar
de sus sonidos. / Dice más muchas veces un silencio / que lo que se pudiera haber
escrito." Inicia, nuestro poeta, una escala de contraposiciones. Luz frente a noche.
Agua frente a sí mismo. Fuego ftente a frío. Sueño frente a presencia.
No quiero hablar de soledad
ni es necesario el grito
para sentir la sed entre la sangre,
para entender el fria,
o para ansiar tu plácido verano
que tantas veces he sentldo.
¿ Para qué escudríñar en las palabras
si, al fin, para decirlo
basta mirar mi sed antigua
y, entonces, todo queda comprendido?

Pero el poeta no sólo ha perdido su voz, sino que de pronto también el corazón
"¿Dónde has dejado, corazón, tu aliento?" Y con el ·corazón, el poeta se ve perdido.
Ciego. El terceto final de este extraordinario soneto nos deja entrever en las profundidades abismales de su presencia.
¡ Cómo extraño tu fuerza encadenada!
¡ Cómo me duele tu silencio oscuro
porque me has hecho ciega la mirada!

La angustia vital y la impotencia del decir, diciendo, son las constantes angulares
de la poesla que nos entrega Luis Horacio Durán en su libro De la sangre rebelde.
Imágenes sobre imágenes van transcurriendo en la terrible desesperación del decir.

,

,

Impetuoso torrente, sangre muda:
¿ cómo has nacido ciega y tan desnuda?
¿ quién te negó su protectora ayuda?
Mínima sangre, sangre que adelanta
su irregular y silenciosa planta,
¡ sangre que gritas sin tener garganta! . ..

Desesperación que cala en lo profundo del ser, que no se encuentra. Desesperación
íntima del transcurrir, del fluir, fluyendo .. . ''Vivir ... / es caminar así, sin detenerse, / y a veces sin saber que .sé camina."

Todo es decir adiós,
siempre es decir adiós,
vivir es una larga despedida,
es viajar por el río
sin tener el descanso de la orilla.

Aquí está Luis Horacio Durán. En el grito de su angustia ...
RICARDO ALANÍS GUAJARDO

�JACK A'UTREY DABBS:
LA GRACIA DE DIOS EN LOS TITULOS REALES
Editorial Mouton. The Hague-ParÍI

Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ

llega a nuestro poder este interesante libro que constituye un estudio de la función de esa parte de los títulos reales en el desarrollo histórico de Europa, tratado como un problema onomástico. En efecto, el estudio traza
los primeros conceptos de la naturaleza divina de la realeza en las sociedades precristianas, como así se reflejaron en los títulos reales. La naturaleza dual de los
emperadores romanos gradualmente polarizada con la evolución de los títulos imperiales, tanto en las bases divinas como políticas.
Con la elevación de la cristiandad a una posición dominante, una metamorfosis
del concepto del emperador ajustó los más antiguos títulos para adecuarlos a la
estructura mística de la nueva religión. En los siglos subsecuentes una múltiple variedad de expresiones se forjaron acerca de los títulos de los reyes y emperadores,
pero en los últimos tiempos medievales del Dei Gratia emerge como la designación
primaria del carisma del rey en el poder. Este elemento de los títulos reales se distingue de la práctica de los reyes que están fuera de la unidad cristiana.
Las monedas acuñadas por cada reino siguieron la tradición muy de cerca.
Los sistemas filosóficos del siglo XVII desafiaron el principio del Derecho Divino
con el período critico que llegó durante los años, entre la rebelión de las colonias
británicas en América y la toma del poder político por el Directorio Francés en su
intento por restaurar el sistema de la Roma preimperial, que más tarde seria imperial.
Después de la restauración las oscilantes monarquías del área cultural europea no
pudieron volver completamente al más antiguo sistema. La expansión de los Estados
independientes organizados sobre la base de la república se alejaron de la cercana
afiliación entre la dirección divina y los principios políticos.
Los títulos reales tuvieron que distinguir aquellos elementos que representaban un
pacto entre Dios y el Rey y aquellos que estaban sujetos a la modificación legislativa por los puntos de vista del monarca. Tanto las inscripciones numismáticas, como
los documentos formales, continuaban respondiendo sensiblemente a los cambios.
La necesidad de eliminar partes de la historia tradicional de los textos escritos en
épocas recientes ha llevado a la omisión de esta tradición de muchos sistemas educaBAJO EL TÍTULO ENUNCIADO,

971

�cionales. Sin el conOClllllento de la tradición, jamás las nuevas generaciones podrían
seguirlas si así lo desean y careciendo de comprensión, producen imitaciones grotescas, vacías de gusto e imprecisos valores simbólicos.
El contenido de esta obra resulta interesante por todos conceptos y nos brinda
una muy acuciosa información histórica y cultural acerca de estos temas.
El libro La Gracia de Dios en los Títulos Reales consta de una introducción y
su índice contiene los siguientes títulos:
l. El Derecho Divino de los Reyes;
II. Origen del uso de la expresión Dei Gratia;,.'

III. La ascendencia Bárbara;
IV. Los Francos y los reyes franceses hacia 1789;
V. Los emperadores del Sacro Imperio Romano;
VI. La Dei Gratia en el Reino Unido;
·vn. 'Los Reales Títulos en España;
VIII. Otros Reyes Europeos;
IX. Conceptos Medievales;
· X. El Dei Gratia en Francia después de 1789;
XI. Las Naciones Americanas.

RICHARD A. JOHNSON
.J

• t

Apéndice l. Títulos de Emperadores Romanos de acuerdo con las Monedas Re_presentativas.
Apéndice II. Títulos de los Merovingios, como se muestra en Documentos.
Apéndice 111. Títulos de los Reyes Franceses Post-Merovingios, como se muestra
en las Monedas Selectas.
Apéndice IV. Títulos de los Primeros Reyes Ingleses, tomados de los Documentos
Selectos.
Apéndice V. Títulos de los Ultimos Reyes Ingleses, tomados de las Monedas Selectas.
Apéndice VI. Títulos de los· Reyes de España, como se muestra en las Monedas
Selectas.
Apéndice VII. Títulos de otros Reyes Europeos, como se muestra en las Monedas
Selectas.
Bibliografía.
Indice.

LA ADMINISTRACIÓN DE LA POLíTICA .EXTERIOR DE LOS ESTADOS
UNIDOS
Editorial de la Univfrsidad de Tex~
Austin. EE. UU.

Lic. ALJÍÉno GARCÍA GÓMEZ

LA GENTILEZA DEL doctor Richard A. Johnson hizo llegar a nuestras manos su ultimo
libro, el que editado pulcramente por las prensas de la Universidad de Texas, el autor,
con la vasta experiencia y conocimientos adquiridos en su paso por el Servicio Exterior
al servicio de su patria, así como su sólida preparación, le han permitido hacer
un estudip profundo acerca de la panorámica que ofrece la organización de la política
exterior de los Estados Unidos a partir del año de 1939.
No podía permanecer por más tiempo separada la formulación y la administración
de la política exterior de los Estados Unidos. Durante la Segunda Guerra Mundial,
los Estados Unidos emergieron finalmente después de largos años de aislacionismo y
empezó una nueva era de diplomacia. Las tareas y deberes en el . _exterior se multiplicaron, generando un tremendo crecimien~o y proliferación de la maquinaria de
asuntos extranjeros. Las tareas administrativas llegaron a confundirse con la política, a grado tal, que llegaría a ser imposible el distiBguir las dos funciones.
' Estos desarrollos llegaron tan rápidamente y con tal profusión, que aun los' diplomáticos de carrera, sobrecargados con problemas sustantivos urgentes, podrían, ni
comprender los cambios, ni alcanzar su significado. Las prevenciones públicas de
los limites de la política exterior y la revolución en la administración de asuntos extranjeros, naturalmente quedó atrás de los profesionales.
Richard A. Johnson ordena y explica los cambios constantes de la administración
de los asuntos extranjeros de los Estados Unidos que han ocurrido desde 1939. Analiza sus implicaciones- y propone las formas en las cuales la organización y la administración pueden razonablemente ser cumplidas. Enfatiza, también, los límites de
la administración de asuntos extranjeros, subrayando la importancia de "hablar al
mundo con una voz" y de minimizar la pérdida o desperdicio de recursos desplegada
en la arena internacional.
El contenido de esta obra, está dividido en:

973

�Prdacio.
Parte l. Llmitea r Base, de Adm.inúttaci6e.
l. Llmitoa de Partkipaci6n.
2. Base, de Participación.

Parte II. Historia Institucional de la Admini1traci611 de A11.intos Extranjeros.
3. Prólogo, 17H-l'939.
4-. Guerra Mundial y los años de Comisiones Incierta&amp; 1939-195+
5. ''Wristonizaci6n". 195+-1960.
•
·
6. Los años de Kennedy-Johnson, 1961-1969: Objetivos Básicos.
7. Los años de Kennedy-Johnson, 1961-1969: Programas Personales.

Parte III. Los Participantes y
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.

su,

Funciones.

El Congreso y las Cortes Federales.
La Presidencia.
El Departamento de Estado y el Servicio Exterior.
La USIA, AID, y otras Agencias Políticas.
Las Agencias de la Defensa Nacional
Otros Departamentos y Agencias.
Los Gobiernos Estatales y Locales.
Otras Influencias.

Parte IV. Algunos Problemas corrientes Administrativos y Propósitos para el Futuro.
16. Problemas de Formulación Política y Revisión.
17. Una Propuesta para l~ Reorganización del Alto Mando del Departamento de
Estado.
18. Una Propuesta para un Servicio de Asuntos Exteriores.
19. Problemas de Tamaño y Carácter.
20. Problemas de Selección·.
21. Problemas de Entrenamiento Personal y Organización.
22. Prognosis.

Apéndices
A.
B.
C.
D.

Invest!gac!ones de la Aqministración de Asuntos Extranjeros, 1947-1954.
Invest1gac1ones de la Administración de Asuntos Extranjeros, 1955-1961.
Programas de Entrenamiento a Largo Plazo, listados para la FY _ 7l.
El Torrente de Políticas en el Departamento de Estado.

Lista de Abreviaciones.
Notas Bibliográficas.
Bibliografía.
Indice.

CA-NJE

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des Romanzenwerkers von tieck, Brentano und Heine, Universitlit Hamburg, Hamburg 1970.
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La Conciencia Dramática. I. Introducción al Invento del Yo Individual. U . El Nacimiento de la óptica mental y la superación del arte abstracto. Ediciones Cables,
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Sapientia. Organo de la Facultad de Filosofía, Universidad Católica Argentina Santa
María de los Buenos Aires, Año XXIV, No. 92, 1969. Año XXVII, No. 103,
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BELGICA
Repertoire Bibliographique de la Philosophie. Publication trimestralle Publié sous les
auspices de L'Institut International de Philosophie Avece le Patronage de L'Unesco
et avec L'Appui du Ministere de L'Education Nationale et de la Culture, Tome
XXI, No. 2, 1969. Tome XXIII, No. 4, 1971. Tome XXIV, No. 1, 1972. Tome XXIV, No. 2, 1972.
Revue Philosophique de Louvain. Revue Trimestralle, Publié avec le concourse de
la Fundation Universitaire Beige. Tomo 67, No. 94, 1969. Tomo 68, No. 99, 1970.
Tomo 69, No. 4, 1971. Tomo 70, No. 5, 1972. Tomo 70, No. 6, 1972.

974
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1971. Tomo XXII, No. 91, 1972. Tomo XXII, No. 92, 1972. Tomo XXII, No.
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Estudios de Derecho. Facultad de Derecho· y Ciencias Políticas de la Universidad
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Tomo XXVI, No. 2, mayo-agosto 1971. Tom9 XXVI, No. 3, septiembre-diciembre
1971. TolllD XXVII, No. 1, Enero-Abril 1972.
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CUBA

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Alfonso Moreno Mora y la generación decapitada. Universidad de Cuenca, Ecuador,
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Departamento de Filosofía del Derecho, No. 11, Fascículo No. 2, 1971.
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976

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Crisis. Revista Española de Filosofía, Año XVIII, No. 69, Enero-Marzo, 1971. Año
XVIII, Nos. 70-71, Abril-Septiembre 1971. Año XVIII, No. 72, Octubre-Diciembre, 1971.
Revista de Indias. Instituto G. Fernández de Oviedo, Consejo Superior de Investigaciones Científicas-Madrid, Año XXVIII, Núms. 113-114, Julio-Diciembre 1968.
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�Acab6se de imprimir el dia 4 de
diciembre de 1973, en los Talleres de la Editorial Jus, S. A.,
Plaza de Abasolo 14, Col. Guerrero. México 3, D. F. El tiro
fue de 1,000 ejemplares.

0417

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Letras</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Carlos Verardi</name>
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                    <text>Sección Quinta

~
COMENTARIOS Y RESENAS
BIBLIOGRAFICAS

�UNA NUEVA OBRA DE VON Ru.'ITELEN SOBRE LOS VALORES

Fmz joACHIM

VON RtNTELEN: Value.s in European Thought, I, Ediciones
Universidad de Navarra, S. A., Pamplona, Spain, 556 páginas.

Por el

DR. AGUSTÍN

BASAVl!

FERNÁNDEZ DEL VALLE

EL TE,-tA CAPITAL EN LA VIDA DE FRrrz JoACHIM voN RINTELEN ha sido el del valor.
Desde los primeros años que dedicó a la docencia y a la investigación filosófica, empezó por meditar sobre el carácter del valor. Basta ver el Tratado de Filosofía de
Johannes Hessen para cerciorarse de la importancia que tiene la Teoría del Valor
en la fi.losofía temprana de Fritz Joachim von Rintelen.
Las ediciones de la Universidad de Navarra han publicado una obra en inglés -la
última de von Rintelen- intitulada: Values in Europtan Thought.
La temática de esta obra contiene parte histórica y parte sistemática. Está dividida
en un prefacio y seis capítulos. Los títulos principales de la obra --omitamos los sumarios- son ya de por sí bastante elocuentes: I) Análisis del Valor; 11) La Relación
de los Valores con la Histoña en General; III) La Idea del Valor y de la Antigüedad;
IV) La Noción del valor en el Cristianismo Primigenio y en la Edad Media.
Es la segunda obra que el Prof. Frltz J. von Rintelen publica en inglés. En otras
ocasiones habíamos señalado el acierto de utilizar un vehículo universal del pensamiento, como es, en nuestros días, la lengua inglesa. Pero no olvidemos que Fritz J.
von Rintelen piensa en alemán y es medulannente germano.
Para Fritz J. von Rintelen lo axiológico implica en sí un elemento dinámico, porque
porta la exigencia de ser afirmativamente ambicionado. Y la ambici6n tiene su raíz
en el propio contenido de sentido. Distingue el profesor de la Universidad de Maguncia entre un mero valor de relación (Relationswert), e., decir, un valor para mí
o para algún otro, y un valor que. se suele designar valor propio (Eigenwert). En
todo caso el valor nos atrae, nos eleva y se nos presenta, íntimamente, de un modo
tal que tratamos de cumplirlo existencialmente, identificándonos con ello. El valor
propio se nos presenta primariamente y el valor de relación secundariamente. Ante el
valor asumimos una posición afirmativa o negativa, una tendencia hacia la realización. Un contenido cualitativo de sentido es rasgo esencial del valor, Cuanto más
pr6irimos están los valores de la existencia humana, tanto más fuerte se destaca el
valor propio. En palabras de von Rintelen vertidas al inglés:

•

875

�.

"These essential properties a'Te the following. There is required a qualitative
content o/ meaning, which as int1insic value at the same time includes within
itself a relational ualue. The closer values stand to human existence, the stronger
does the element of intrinsic value come to the forefront, making it poHible
to distinguish between personal and impersonal values. All thinking about value,
which only within the individual can attain its actual degree o/ íntensity in
relation to an ideal fulfillment. Intellectual rqlection is able to derive universal
forms and ideas o/ value out of experience. Economic value serves the welfare
of man as tl1e foundation f or the possibility o/ personal development worthy of
human dignity. Political values are conceived as community values, whose role,
as an actually realized pattern o/ arder, is to g11a1antee human existence. The
comprehensive concept of cultural values direoted our attention toward that
spiriiua/ly creative domain whose aim ÍJ to frromote the in/ usion o/ more intensively personal meaning into life, whether it be in the form of e11riching and
unifying objects of the inner world of the soul, or in the form of an objectifíed
spiritual legacy. Belonging to this domain are esthetic values, whose role is to
give sensible expression to the truths of li{e with f ull authenticity and vigor
of form. Ethícal values reaoh all the way into the most intimate interior dimension of man, manifest themselves into the mode oj normative obligation, and
realize themselves in loving activity that is directed toward sorne objectively
valuable meaning to which we aspire as an ideal. In religious values man seeks
afrer a suprasensible transcende11t divine realm, which introduces him into the
de{initive stage o{ value rea[ization and inoludes awe be/ore the ultimate div.ine
value aboue him as a fundamental exigency of his soul." (Fritz Joachim von
Rintelen: Values in European Thoughl, 1, Ediciones Universidad de Navarra,

can hower be extensively incorporated as an axiological image into the total
world piclure. Therefore it is im.portant that an individual should be able to
g~ow as a personality from within the spirit of a whole without ntrglecting any
single on~ of_the moit important axiological spheres. This is of course a requirer:ient wluch imposes an endless task on us." (Fritz Joachim von Rintelen: Values
in European Thought, 1, Ediciones Universidad de Navarra, S. A., PamplonaSpain, página 549).

La Axiología, _que ~ juzgar de algunos filósofos contemporáneos parecía un capítulo
m_uerto de la F~osof1a, se renueva en el pensamiento del Prof. Fritz Joac.him von
Rmtelen y adqmere nuevos y promisorios rumbos.

S. A., Pamplona-Spain, páginas 28,29).
El filósofo de Maguncia analiza la realización de los valores en el todo cultural,
cuestiona el problema de la relatividad de los valores en la historia y el proceso de
revaluación., la idea del progreso y la validez eterna de los valores. Vida y mente,
objetividad-individual y valor-realidad, valor-realidad y temporalidad como prototipos
hist6ricos y el punto de partida del valor, son examinados con ejemplar rigor y pulcritud mental. Hasta aquí la parte sistemática, relativ¡miente breve, condensada en
62 páginas. El resto de la obra está consagrada a la idea del valor en la Antigüedad
Clásica en el cristianismo hasta fines de la Edad Media. No podemo.s entrar en detalles por los límites de este comentario. Pero pocas veces -acaso ninguna vez- un
autor occidental ha entrado más a fondo en el desarrollo hist6rico de los valores en su
:Europa natal. Particularmente rico es el desenvolvimiento de la teoría de los valores
en el Medioevo.

En las últimas páginas de Von Rintelen se abre el camino a Ja modernidad:
".At the beginning of the modern period we do nevertheless find an euer
increasing emphasis on the intention and innermost position of the individual
subject. This was a permanent gain f or the development o/ a;eiolo_gical thought.
The intrinsic conviction of the subject, as the deepesl centre of the penonafüy,

876

877

�JUAN LUIS VIVES VISTO POR ALAIN GUY
Au.IN GUY: Vives

ou l'Humanisme Engage, Editions Seghers, París,

1972, 223 páginas.

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ Dl!L VALLK

Presidente del Centro de Estudios Humanísticos

v LA CA.LIDAD DB BsTuoros dedicados por Ala.in Guy al pensamiento de
habla española, es verdaderamente impresionante. De su ágil y mesurada pluma, han
salido libros sobre Fray Luis de Le6n, José Ortega y Gasset, Miguel de Unamuno,
los filósofos españoles de ayer y de hoy, sin contar con numerosos artículos, presentaciones y traducciones de autores bispanopadantes. Sus tareas vocacionales las ha
venido cumpliendo, el maestro de la Universidad de Toulouse, con ejemplar pulcritud, rigor y mesura. Su capacidad de simpatía bacia lo español y hacia lo hispanoamericano es verdaderamente notable. Por esa aptitud de vibrar al unísono con fos
filósofos de lengua española, logra el Prof. Ala.in Guy introducirse con la contextura
más intima del modo hispáruco de ser y de pensar.
EL NÚMERO

La obra de Alain Guy está estructurada en la siguiente forma: Introducción (triun•
viro del humanismo), I } La crítica de la Escolástica, JI) La promoción de la Psicología, 111) La Renovación Pedagógica. IV) La Filosofía Política. V) La Doctrina
de la Paz. VI} La Reforma Social. Conclusión: Una sabiduría a la medida de la
modernidad; Selección de Textos. Debo decir que la Selección de Textos abarca las
materias más diversas en que trabajó Luis Vives, y los textos varios de s11
obra multiforme. Todo ello con un magnífico criterio selectivo y pedagógico. La obra
de Alain Guy -no hay que olvidarlo--- va dirigida primordialmente a lectores franceses.
Al contrario de lo que piensa Heidegger, Alain Guy sostiene que el Renacimiento
no fue solamente una renascentia romanitatis, sino, sobre todo, una considerable promoción de la filantropía, gracias a la caridad, aunque aparezca como consagrado enteramente a proclamar y elevar la dignidad infinita del ser humano, en la luz erasmiana de la philosophia chTisti.
Juan Luis Vives, miembro de una familia de judíos conversos, es el valenciano
universal que representa una de las mejores síntesis de la tradición y de la inquietud
religiosa, de la veneración de la antigüedad clásica y de la voluntad radical de
renovación. Luis Vives es -qué duda cabe- un gran europeo y, al mismo tiempo,
un ciudadano del mundo. Sin embargo, no deja de ser profundamente español y
específicamente levantino.

879

�El asalto contra el ignorantismo pedante surge del contacto con profesores -de
varias nacionalidades- que encuentra Juan Luis Vives en aquella ciudadela de la
ignorancia que era la Sorbona. El lenguaje bárbaro, el abuso de la paradoja, la tiranía mental, la inadaptación a la vida, el confusionismo mismo, la escolástica degenerada que se reduce a esgrima verbal son lacras que señala con índice de fuego el
gran humanista valenciano,
Contra el método de autoridad, la tradición de los intelectuales, la sobreestimaci6n
de Aristóteles -torpe monopolio de autoridad-, Vives dirige algunos de sus violentos dardos. La inanidad de los epígonos Je irrita. Deplora que los escolásticos consa•
gren tanto tiempo a la pseudo-dialéctica. Y no se arredra al señalar la culpabilidad
del público. Con mano maestra traza Juan Luis Vives el programa de humanismo. El
retrato del sabio adquiere perfiles luminosos: humanidad intelectual, recurso a Dios;
desinterés pecuniario, servicio del bien público, inquietud por la concordia, proscápción de plagios literarios, conocimiento de sí, y perdón.
Uno de los méritos reconocidos universalmente a Juan Luis Vives es el haber promovido una psicología existencial e introspectiva. El Prof. AJain Guy muestra una
gran capacidad de síntesis al presentar, en apretado resumen, la teoría de la anticipación, la teoría del juicio, la teoría de la razón, el recuerdo y el ingenio, las pasiones en el pensamiento de Luis Vives. Todo ello apegándose a textos esenciales y
en unos cuantos renglones.

constante y semejante a sí mismo, que hace frente serenamente, a todas las circunstancias y a todas las situaciones, que se adapta sin amargura ni resentimiento a cada
uno de sus partidarios o de sus adversa.ríos. Esta bella y delicada silueta que dibuja
Alain Guy, corresponde a la vida y a la obra de uno de los más insignes españoles
de todos los tiempos. Dulce y perfecto caballero que fue un demócrata nato, un
hombre- de corazón y de juicio, un hermano de todos aquellos que sufren y que anhelan una vida mejor. "A l'horizon, comme au principe de toute sa pensée et de son
activité infatigable au scrvice de l'humanité laborieuse et souffrante et de Ja petite
cohorte des érudits, se décele une vie religieuse profonde" (Vives ou l'humanisme
enpagé p. 147, Editions Seghers, París, 1972).
Quienes pensamos en español y vemos en España a la Madre Patria no podemos
leer el libro de un lúcido hispanista francés, sin viva simpatía y profundo reconocimiento. Alain Guy es uno de los nuestros. En México, en Colombia, «:n Argentina
o en España puede sentirse, por derecho de amor y de estudio, como en casa. La
gran casa de una veintena de pueblos hlspanolocuentes que no podrán olvidar su magnüica labor. La bibliografía sobre Luis Vives se engalana con este libro que es algo
más que una presentación una selección de textos, una biografía y una bibliografía
de Juan Luis Vives. Hay una apasionada entrega a la tarea de una nueva y luminosa
visión del español universal.

La renovación pedadógica que propicia el hwnanista español sigu~ dando sus fruto~
en nuestros dfas; no ha sido aún agotada. Llama la atención el sentido tan vivo de
la democratización de la cultura y de las modernas técnicas pedagógicas: educar
para moralizar, examen de aptitudes, lecciones de cosas, juegos, reciclaje, santuario
de la lengua y plan abierto de estudios. La reivindicación en favor de la mujer, la
difusión de los diálogos y los estudios sobre matrin:ionio, celos y deberes de la procreación, encuentran en Vives uno de los más agudos p¡;dagogos. Pero el Prof. de
la Universidad de Toulouse no quiere limitarse a uno o varios aspectos de Juan
Luis Vives. Uno de sus mayores méritos estriba en contemplarlo en su totalidad como
una figura prometeica, polifacética, tornadiza.
El compromiso temporal, la exigencia democrática, el Derecho y la equidad ponen
de relieve la honda preocupación política -en nivel filosófico- del valenciano universal. Y su doctrina de la paz, y su etiología de la guerra, y su terapéutica de los
conflictos armados nos hacen admirar y querer al pacifista integral.
¿Fue Luis Vives un reformador social? Hasta dónde un fi16sofo y humanista -que
no es w1 hombre de acción- puede serlo, Juan Lim Vives fue un apasionado abanderado del p,rogreso social. S.u nostalgia del comunismo original -que nada tiene
que ver con .el materialismo ateo de Marx-, su condena de los pecados de los ricos,
de los acaparadores y de los adoradores de Mammon no ha perdido su vigencia. Pide
una estructura laica de la asistencia para que se combata la miseria, se dé auxilio
a los pobres, se provean empleos y se lleve un plan de financiamiento público. Condena la violencia. Es realista sin caer en utopismos. Yo no diría que profesa un
verdadero "socialismo" -vocablo demasiado ambiguo y gastado por el uso y el abuso-pero sí apuntada que marcha hacia un Estado social de Derecho.
La sabiduría a la medida de la modernidad, es la conclusión que Alain Guy extrae
de su estudio de Juan Luis Vives. Amaba a Dios y a los hombres. Así se incrementaba en la sabiduría. "Hombre de todas las horas", es decir, un hombre siempre

880

881

�LA ESCUELA JUSFILOSóFICA ESPAROLA DE LOS SIGLOS DE ORO
Reseña de Filosofía
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLI!.
Guadalajara (México), 1973. 74 págs.

EL n.USTRE JURISTA AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE, bien conocido en Es•
paña por sus estudios jurídico-filosóficos, ha dedicado uno de sus últimos trabajos
a la Escuela Española de Derecho Natural. Se trata de una aportación sumamente
valiosa para el conocimiento y valoración de conjunto de los maestros españoles del
siglo de oro. La profundidad de pensamiento se armoniza con la belleza de la dicción
literaria, pues en ambas es maestro el ilustre autor mexican.o .
Conviene resaltar Ja perfecta trabazón lógica del estudio del profesor Basave. Consta
de dos partes, perfectamente delimitadas. En la primera, después de Ieferi~e a las
características generales de la Escuela Española, estudia las principales aportaciones de
Francisco de Vitoria, Melchor Cano, Domingo de Soto, Juan de Mariana, F. Vázquez
de Menchaca, Gabriel Vázquez y, finalmente, se extiende en la exposición del sistema
filosófico de F. Suárez poniendo de manifiesto la importancia de su doctrina jurídicofilosófica y de su teoría del Estado. Esta primera pane termina con unas consideraciones muy acertadas acerca del tránsito a la Edad Moderna y con un balance positivo de las aportaciones singulares de la Escuela española del Derecho natural y de
gentes. La segunda parte se refiere a la proyección de la Escuela española en eJ
futuro. Aquí las estimaciones del Profesor Basave son de una importancia singular
porque nos indican y advierten lo mucho que queda por descubrir en esa fuente inagotable de pensamiento iusfilosófico que representa la Escuela española.

El trabajo termina con unas notas bibliográficas, muy breves por cierto, ya que
sobre la Escuela española se ha escrito tanto que es imposible recogedo en un trabajo
de esta índole.
Felicitamos muy sinceramente al Profesor Basave Feruández del Valle por haber
tenido la fecunda idea de ofrecernos un trabajo tan completo y enjundioso -Sobre la
Escuela española.
MARcELJNO Rom.iÍGUEZ MOLINERO
Profesor de Filosofía del Derecho
en la Universidad de Salamanca

883

�TEORIA .POL1TICA
Comentario

HÉCTOR GoNzÁLEZ URIBE
México, Editorial Porrúa, S. A.,
1972, 659 páginas
Mag. DDbR. Ivo HoLLHUBBR
Salzburg (Austria)

EL ILUSTRE ERUDITO HÉCTOR GoNZÁLEz URmE -profesor, a la vez, en la Univenidad
Nacional Autónoma y en la Universidad Iberoamericana de México-- ofrece el producto de sus vastos estudíos politológicos y de su larga experiencia pedagógica, en
primer lugar, a los estudiantes de las aulas universitarias. Le da, por este medio, una
extraordinaria oportunidad de realizar profundas meditaciones no sólo sobre Teoría
Polltica --según el título modesto que dio el autor a su obra magistral- sino tam•
bién sobre las plorifacéticas disciplinas que la abarcan. Desde las puras investigaciones fenomenológicas de la Ciencia Política, el lector se ve invitado a interesarse
en los vastos problemas de la historia del pensamiento político, de la Sociología Política, de la Economía Política, de la Psicología Política, élel Derecho Político, y a
llegar ha.sta las más elevadas cuestiones que conmueven al espíritu filosófico, metafísico y ético.

I
En la primera parte, intitu1ada El conocimiento del Estado, González Uribe, formulándose la pregunta "¿ Qué clase de ser es el Estado?" trata de dar, por Jo pronto,
una contestación aproximada: el Estado es una agrupación humana estable y perma•
nente, basada en múltiples lazos de solidaridad, asentada en rm territorio preciso y
delimitado, dotada de un orden jurídico que puede imponerse aun por la coacción
física, regida por una autoridad que supera a todas las que pueden ~tener los grupos
sociales inferiores y unificada en tomo a un fin común, distintó y superior al de cada
uno de los miembros de la misma (p. 15-16).
Múltiples son los aspectos bajo los cuales consideran las disciplinas políticas al
Estado, ya sea bajo un punto de vista del saber filosófico (Filosofía Política), del ~her

885

�hist6rico (Historia Política) o el del saber estrictamente científico (Ciencia Crítica
del Estado), aumentados por las consideracioues ofrecidas por la Antropología Social,
la Demografía, la Estadística y otras más ( p. 30-31).
Con la mira de introducimos en el variado panorama que no:; ofrecen los pensadores más representativos de la metodología epistemológica del conocimient~ po~itico,
el autor pasa revista a Hegel y sus sucesores, tanto de la derecha como de la izqwerda,
y expone los primeros atisbos de una crítica al formalismo jurídico que culmina en
Hans Kelsen jefe de la Escuela de Viena. Comenta las cualidades y deficiencias
de los princi~ales polit61ogos alemanes contemporáneos, y manifiesta su predilección
por las exposiciones hechas por Jean Dabin, Adolfo Posada, Sánchez Agesta, }asa~e
Fernández del Valle, Georg Jellinek y, sobre todo por Hermano Heller, cuya Teona
del Estado" pone constantemente de relieve. Hace -resaltar que el Estado, bien lejos
de ser s6lo un ente de razón o un mero conjunto de normas, es un ser social Y una
creación cultural cuya esencia realizada apunta sin remedio al campo valorativo (p.

38 y

SS.

y 59 y ss.).

La validez crítica del conocimiento político se basa en la evidencia objetiva, que
se alcanza por la concordancia del juicio con el objeto contemplado (p. 70). Se
evita así, por una parte, el idealismo trascendental y el formalismo apriorista (Kant
y los kantianos) y, por otra parte, eJ desbordante naturalismo y positivismo (Augusto
Comte y sus seguidores, p. 73 y ss. y p. 77), De la misma manera, el autor pone en
tela de juicio el intuicionismo sistemático de Henri Bergson (p. 79 y el existencialismo
que desespera de la razón, y en sus principales propugnadores (Martín Heidegger,
Jean Paul Sartre y o eros) se echa en brazos del instinto y . co~~uce fatalment~ al
nihilismo escéptico (p. 80 y ss.). El, en cambo, abram los pnnop10s de un realismo
moderado, provenientes de la filosoffa tradicional, siguiendo las huellas del Estagirita
y del Aquinate (p. 83).

Articulando el co.nocimiento político, Go.nzález Uribe difiere de la clasificación
propuesta por los especialistas en Ciencia Política que se reunieron en la sede de la
UNESCO (p. 95, 96), y distingue como materias de la Teoría del Estado los pro•
blemas de orden filosófico, los de carácter hist6rico y los de índole propiamente científica (p. 100).
Debido a la enorme diferencia entre las corrientes de la Filosofía contemporánea,
también a la metodología política le faltan unidad y coherencia. Sus supuestos se
diferencian muchísimo en el plano metañsico, gnoseológieo y cultural González Uribe
tiene el mérito de haber dado xelieve al primado de lo ontológico, al acentuar que
"es el ser el criterio y la medida del conocer y no viceversa" (p. 110).
Con toda raz6n localiza al Estado, como ente social, en el dominio de la cultura.
Basándose en una pluralidad de individuos humanos, en un fin único y objetivo, Y
en un conjunto de relaciones organizadas en vista de egtos fines, el Estado, como
sociedad perfecta, no es una ficci6n o una creaci6n arbitraria de la mente humana,
sino un ser social (p. 114) y una entidad moral ( p. 115 y ss.). Está bien fundada
la crítica que González Uribe apunta contra el logicismo radical de Kelsen, que injustificadamente identifica el Derecho y el Estado (p. 120 y ss.). El autor se declara
conforme con las conclusiones sacadas por Hennann Heller cuando considera al Estado,
en su naturaleza óntica, como un ente de cultura (p. 128, 130, 135) •
Muy acertadamente dibuja González Uribe un panorama de las denominaciones
del concepto del Estado en los diversos períodos de la Historia. Señala las diferencias

886

entre las definiciones fenomenológicas, deontológicas, sociológicas, jurídicas y políticas
del Estado propuestas por Jellinek, Heller, Del Vecchio y Dabin (p. 143•162) y trata
de la teorfa de la institución explicada detenidamente por Maurice Hauriou (p. 182
y ss.).
En el capítulo "Estado y Derecho" llegan a e¡q&gt;oner sus teoóas, entre otro,;, Johannes Messner1 que ve el origen del Derecho en los fines existenciales del hombre (p.
202), los teóricos del romanticismo alemán y de la filosofía hegeliana (Savigny, Müller
y Stahl), y sociólogos tan importantes como Leopold von Wiese y Max Weber (p.
209 y ss.). Está muy fundada la crítica que hace el autor de la kelseniana "teoría
pura del Derecho", que con su identificación del Derecho y del Estado -considerado
éste como la mera personificación del orden jurídico- destruye la base de su legitimación y lo deja reducido a "un descarnado esqueleto de normas", con lo que le
resta toda posibilidad de justificarse (p. 214 y ss.).

II
En la segunda parte, intitulada Ser y Vída. del Estado, el autor presenta más detenidamente el problema de la "realidad misteriosa" que es el Estado, que se ofreeé
a nuestra consideración como un enigma. Abraza, con una ojeada penetrante, tanto
las teorías materialistas y biológicas del Estado como las concepciones contractualistas
y las de carácter teológico (p. 238 y ss.), y critic:a, una vez más, la personificación
total del Estado elaborada por Kelsen (p. 244). Con toda raz6n, González Uribe da
relieve a la exigencia del Estado, subrayando "la necesidad de una autoridad regulante que brota de la naturaleza misma de seres inteligentes y libres que requieren
de una jerar&lt;¡uia de funciones para alcanzar mejor su fin" (p. 247).
Siguiendo la pauta de Radbruch y Recaséns, el autor pone en tela de juicio el
transpersonalismo, que va más allá de los fines de 1a persona humana, mientras que
él mismo toma partido en favor del Personalismo para el cual el valor del Estado
consiste en ser un instrumento al servicio de la persona humana para alcanzar la
plenitud de su naturaleza y ejercitar toda su responsabilidad moral (p. 255, 256),
puesto que para la auto-,realización ético-espiritual del hombre "se requiere de modo
necesario la sociedad" (p. 263). Además, para una bien equilibrada estructura y función del Estado son de suma importancia los principio¡; de solidaridad y subsidia•
riedad (p. 287).
El autor tiene en cuenta los varios matices del concepto de nacionalidad, según
predominen elementos físico-somáticos o psíquico-espirituales, que se diferencian, ademá$, según las idiosincracias nacionales (p. 292 y ss.).
El fin propio del Estado es el bien común. González Uribe acierta plenamente al

realzar que el concepto del bien común no puede declararse neutral, sino que -ant~
de poder definir justamente ese concepto fundamental- debemos tomar posici6n
frente al problema del sentido de nuestra vida, con base en una concepción del hombre
Y de su vida como tal (p. 304). (Por esta misma razón, el recensionista ha opinado
que también Agustín Basave Fernández del Valle, al anteponer a sus estudios estata•
les ~n su obra magistral Teoria del Estado, México, 1955- un capítulo específico
dedicado al problema ''¿ Cuál es la esencia del hombre?" ha procedido con entera
justifü:aci6n; y estima que el descuido de una precisa antropología filosófica tiene

887

�la culpa de tantos tratados malogrados en varios politólogos europeos y estadouni-

denses).
Haciendo suya la interpretación de Jean Dabin, el autor concibe al Estado como
"una sociedad jerarquizada al servicio del bien público temporal" (p. 311).
En el capítulo "Estado soberano y sumisión al Derecho", González Uribe da una
historia sucinta de los pensadores más representativos en esa línea, entre los cuales
figuran Bodino, Hobbes, Locke, Juan Jacobo Rousseau, 13urke, Duguit y otros.
Con un interés profundo en la problemática dinámica del poder polltico, el autor
pasa fl!Vista a las teorías esbozadas por Montesquieu, Hawiou, Jellinek, Y a las constituciones federales norteamericana y mexicana (p. 359-382). Con ~ero ejemplat
Gon.zález Oribe da un panon.ma histórico de las diferentes estructuraS del poder
polltico. Trata del gobierno y el régimen representativo, de la libertad política Y la
soberanía nacional, del poder de sufragio y el poder ejecutivo, de las varias formas
de referéndum y plebiscito, de los diversos gobiernos de matices aristocráticos, democráticos y mixtos, y de las varias formas de federaciones y confederaciones de Estados
(p. 383-410).
Tratando de las vicisitudes en la vida del poder estatal, el autor discute las grandes
revoluciones de la Historia y el derecho de la resistencia activa y pasiva contra la
opresi6n (p. 4141 y ss.), la fusión y extinción de los Estados (p. 421), el derecho
natural e inalienable de fonnar agrupaciones que persigan fines comunes, los partidos
socio-económicos e ideológicos de cuño personalista o transpe.rsonalista (p. 427 y ss.),
el muy importante fenómeno de la opini6n pública (p. 432) y las organizaciones internacionales, incluso la ONU y sus agencias especializadas (p. 435 y ss.}.

III
En la tercera parte, intitulada El Deber Ser del Estado, el autor trata primeras
mente el problema del origen. del Estado bajo los puntos de vista histórico, sociológico,
teol4gíco y ético-espiritual.
Varias son las etapas que recorre el Estado en su evolución desde la familia hasta
la constitución del grupo gobernante que reclama con exclusividad el monopolio de la
coacción {p. 444) .
Los teólogos, haciendo hincapié en la palabra del Apóstol (San Pablo, Rom. XIII,
l : "No hay potestad que no venga de Dios y todas las que existen son ordenadas por
Dios") reconocen a Dios como la causa eficiente primera del Estado, y al hombre,
con su naturaleza racional y su voluntad libre, como la causa segunda del mismo
(p. 445). Dedica el autor sendos parágrafos a los principales expositores de la doctrina del contractualismo originario, a saber, Hobbes, Locke y Juan Jacobo Rousseau
(p. 446 y ss.), y a los más destacados representantes del iusnaturalismo cristiano,
desde Santo Tomás de Aquino, Fray Francisco de Vitoria y el Padre Francisco Suárez,
hasta nuestros días, con Cathrein, Rommen, Leclerq, Maritain, Nell-Breuning, Verdross, Messner y otros (p. 450 y ss).
La pTegunta "¿Por qué debe existir el Estado?", fue contestada de un modo muy
diverso a lo largo de la historia del pensanúento políticoi bajo un punto de vista
teológico-religioso ---&lt;¡ue en nuestros días ha sido desarrollado ampliamente por las
encíclicas papales en materia civi.copolítica (p. 476 y ss. ) - el origen divino de lá

888

autoridad política constituye también la justificación traset-ndente del Estado (p. 468
Y ss.), mientras que 1a posición naturalista ve al Estado como producto de una necesidad física u orgánica, y la contractualista ---&lt;¡ue se apoya en un plurifacélico con•

tractualismo originario, concebido, las más de las veces, no como un hecho histórico
~o como principio de justificación ideal del Estado aun cuando jamás se haya rea~
liza~o (p. 488)- lo ve como una necesidad jurídica (p. 478 y 481 y ss.). Otras
teonas parten de una base de necesidad ética o psicológica o de una solidaridad social.
Merece una consideración especial el "personalismo moderado -equidistante del individualismo a uJtranza y del exagerado colectivismo"- abrazado por el mismo autor
según el cual el Estado "tiene el valor de un medio para el cumplimiento de los m~
altos fines hwnanos" y, dando al hombre la oportunidad de alcanzar su desarrollo
integral Y hasta su bien supremo, promueve al máximo el bien público temporal sobre
la base de un orden juridico justo que garantiza la primacía de los valores espirituales
(p. 497 y ss.).
Sin turbarse frente al pragmatismo y utilitarismo de las axiologías modernas Gon-

~I~. Unl&gt;e sabe bien que los valores tienen su raíz en el ser (p. 505) y ~ta de
Justificar qu~ el valor supremo de la vida social es el bien total de la persona humana.
Una, vez mas se declara partidario intransigente del "personalismo, que da la pñmacia a la pei:sona y sus valores" y condena inflexiblemente el "transpersonalismo
que va más allá de la_
a la que instrumentaliza, y considera como supremo~
los valores de la colecbv1dad (p. 510). Añade el autor una sumaría ojeada histórica
del ~ro~lema de la ~ona humana desde la Ciudad Antigua basta las ideologías
totahtanas de nu~tro s¡glo1 a saber las del fascismo, nazismo y comunismo (p. 510515), Y más detewdamente en la perspectiva ontológica contemporánea (p. 5l8 y ss.).

~.r:a•

• Es evidente para el autor la necesidad del personalismo, que es un humanismo
mtegral,. al cual considera bajo el ángulo axiol6gico del Estado. Hay una jerarquia
en los bienes y val?res q~e debe respetar la personalidad moral del hombre y que Jo
conduce hasta su vmculación con el ser necesario. Entre esos bíenes íntermedios entre
el bi~n ~artic~;ir del ser humano y su Bien Supremo, está la s:ociedacl, que es, en
esen~ la umon moral de personas humanas para el bien común". Este "no es sino
el. COnJu.nto de bienes Y servicios que la colectividad social pone a disposición de sus
:embros para q_u~ al~cen su desarrollo. pleno, e~ todos los órdenes, material,. ,:,ulral, moral, espmtual (p. 543). La soaedad, ast, es concebida en función de lá
person,t: "es una prolongaci6n de la persónalidad humana, una especie de superestructura personal" (p. 552).
. Go_nzález _1;1ribe dedica el último capitulo de su magistral y voluminosa obra a los
ideanos polittcos y al humanismo político. El víejo ideario liberal eambió muchas veces_ su sembl~te. _Habiendo pugnado por la desaparición de monopolios y reglamen•
taCiones, el ~beralismo abrazó el lema del "Jaissez Iaire, laissez passer", y favoreció
una tendencra netamente individualista y capitalista, para lá cual los individuos no
eran más que átomos sociales {p. 570).
~ secuaces del Estado de Derecho liberal-burgués se guiaron, sobre todo por la
legalidad _d_e ~ ~dministración y la Constitución como ley suprema, con su a~íración
~ un equibbno fundamental de poderes, sin tomar en consideración que la antítesis
mterna _del libe~smo_ radica (según Ruiz del Castillo, citado por el autor) en que
la doctnna ha de msp1rar, a la vez, una soberanía absoluta para el Estado y un derecho absoluto para el individuo, y que dos absolutos no pueden coexistir (p. 573),

889

�Entre las corrientes de neoliberalismo y sus críticos destaca el autor los matices
abrazados por Keynes (Teoría general del empleo), Franklin Roosevelt (New Deal) y
James Bumham (Managcríal Revolution) (p. 578 y ss.).
Sin perjuicio de su intransigente condena de los sistemas totalitarios, González Uribe
no ha pasado por alto el hecho de que existen también regímenes dictatoriales y
cuasí--dict.a toriales de una clara filiaci6n anti-comunista ( el de Portugal y el de España) que ddiendcn los principios de la civilización cristiana y las costumbr~ nacionales (p. 574 Y ~.). Los menciona con objetividad y trata a continuación de los
idearios de la democracia cristiana, que han tenido aplicaci6n en diversos países. Su
fundamento está en las encíclicas y documentos papales, desde la Rerum Nooarum,
de León XIII, hasta la Carta Apostólica Octogesima Adveniens, de Pablo VI, de
1971 (p. 476 y SS. y 596 y SS.).

IV
Aumenta mucho el valor pedagógico de la obra que reseñamos, el Apéndice intitulado Esquema de Historia del Pensamienú&gt; Polltico, que ofrece a los estudiantes de
la politología contemporánea toda una sucinta historia de las ideas poüticas (p. 613659).
V

Séale permitido al recensionista a.ñadir de su cosecha algunas palabras de reconocimiento y suplemento.
La obra magistral de Héctor González Uribe merece sumo agradecimiento sobre
todo de parte de los que cursan los estudios poüticos en la., aulas universitarias, porque
les facilita enormemente la difícil orientación en el laberinto moderno de la desgraciadamente demasiado pragmatizada bibliografía política. El estudiante podrá recurrir
también, con sumo provecho, a otro volumen magistral de un pensador mexicano, a
saber, a la Teoría del Estado (Fundamentos de Filosofía Politica), de Agustín Basave
Femández del Valle, México, Editorial JUS, 1955, al que el mumo autor de la
Teoría Política ha citado algunas veces.

que fue con un propól;ito premeditadísimo que el pensador austríaco vino a ser víctima
de un ostracismo cultlll'lll y político.•

Las razones principales que hacen comprensible ese silencio alrededor del sabio
vienés han sido: a) para los social-demócratas. Spann es el enemigo mortal del
marxismo y uno de sus más terribles críticos; b) para los católicos, Spann es sospechoso de adherirse al panenteísmo, porque en todas sus obras habla de la Ganzheit
( = el "todo" o "entero"} que concibe como idéntico con el ser y valor más alto y
por tanto con Dios mismo (Spann era, sin embargo, un teísta convencido que imprudentemente hi1.0 suya una dicci6n semejante a la del Maestro Eckehart); e) para
los nazis, Spann. no obstante su alta estima de la nación alemana, era un serio adversaño porque defendía intrépidamente la primacía del espíritu mientras ellos abrazaban
la primacía de la sangre.
Inspirándose en el universalismo de Platón y Aristóteles ( cfr. Polit. A, 1, pío. 11 b:
primacía del todo sobre la parte) y en el idealismo alemán, Spann opinaba que la
sociedad era conceptualmente el dato primero, y por lo tanto habría corrido el riesgo
de ser clasificado por González Uribe como partidario del trampersonalismo. Por otra
parte, empero, Spann condenaba intransigentemente el lOtalitarisrno y el colectivismo,
y hacía hincapié en la economía concebida como un medio para fines, y combatía infatigablemente en favor del esplritu humano -que para él sólo es capaz de desarrollarse
cuando se nutre de otro y&lt;&gt;-, de tal modo que quizá bajo estos puntos de vista el
ilu,tre fi16sofo m~cano no babría impedido rigurosamente a Spann el acceso a su personalismo recordando que también el bien &lt;'.onocido teólogo católico K.arl Adam, en su
obra magistral sobre la Esencia del Catolicismo, ha opinado que, respecto al pecado
original y la redención realizada por Cristo, la vida, virtud y pecado de los hombres
constituyen una totalidad y unidad sui-generis como un solo hombre al cual se aplica
el proyecto de la salvación divina, y que la Iglesia ya existe en germen, antes de que
Pedro o Juan se adhieran a ella.• Esta manera de pensar desempeña quizá el papel
de un "transpersonalisrno" personal o de un personalismo elevado a una segunda
potencia.

En lo que atañe a tantos otros teóricos políticos de idioma español, querríamos remitir a los lectores a una joya desgraciadamente casi olvidada, a saber, la Prudencia
Política, escrita por el catedrático de la Universidad de Madrid, Leopoldo Eulogio
Palacio.'
El único gran pensador en materia filos6fica y sociológica que, a pesar de su im•
portancia fundamental para el desarrollo de la Sociología y la Politologfa bajo un
punto de vista metafüico, no trata González Uribe en su Teorla Política, es Othmar
Spann.i Sin embargo, nadie podría culpar de descuido al ilustre autor mexicano por1

Cfr. PALACIOS, LEoPoLDO EuLooro, La Prudencia Pol!tica, 2' ed., Madrid, Instituto de Estudios Poüticos, 1946.
1
Cfr. SPANN, ÜTHMAR, (1878-1950). La edición completa de sus obras abarca XXI
tomos, con aproximadamente 8,800 páginas, y fue publicada en Graz, Austria, por la
Akademisclle Druck- und Verlaganstalt. Entre sus obr.u fundamentales se cuentan:
Geseflschaftslehre, t. IV; Der wahre Staat, t. V; Schopfungsgang des Geisw, t. X.

890

• Hace falta el nombre de ÜTHMAR SPANN también, p, ej., en los dos tomos peda•
gógicamente importantes en el ambiente de la politología alemana: Kla.s$ike, des politischen Denkens, t. I y 11, München (ed. C. H. Beck), 2' ed., 1968.
• Cfr. ADAM, KARL, Das Wesen des Katholizismus, 9' ed., Düsseldorf, Alemania
(Mosella-Verlag), 1940, p. 45, 46. {Existe también una versi6n española).

891

�LA DIFlCIL PROGXOSIS PARA LA U~IVERSJDAD
ZoENEK KoURÍM

"Lo QUE MÁS URO.E A LA Ui-1v.ERSIDAD C5 penetrarse de su condición problemática",
escribió en 1951 J. Marías.' Palabras que se quedaron sin resonancia alguna, como
ocurrió, por lo demás, con muchas otras; el discurso sobre la Univ&lt;&gt;rsidad no fue entendido fuera del cu.adro cerrado de ésta: clasilirado desde su origen bajo el adjetivo
"universitario" no tenía derecho para llegar a ser universal. En el peor caso, relegado
entre los ejercicios estilístico-intelectuales: en el mejor. admitido en una pcrspcetiva
cuya dimensión \'a del voluntarismo a la utopía, no interesaba sino a los universitarios.
Pues ¿no fue concebido por uno de ellos y a ellos destinado?
Se olvidó ( por causa de dicho ostracismo categorial que tiene sus raíces en un
anquilosamiento normal de todo pensamiento autosuficiente) lo esencial: que la Universidad no es una institución equiparable con el conjunto de otras instituciones; que,
para cumplir su misión, necesita siempre ir más allá de su función explírita y programas establecidos.' Sólo este continuo superar ( vencer la contradicción formal del
estatuto) le puede asegurar la supervivencia y el desarrollo.
Hace ya más de cuarenta años, J. Ortega y Gasset, con su habitual claridad, planteó
el problema fundamental, el del binomio Universidad-ci.c ncia que no deben ser ni
fundidas ni separadas. En una visión totalizadora "la Universidad es el intelecto -y.
por lo tanto, la ciencia- como institución"; pero esa identidad espiritual, si engloba
la\ condiciones de eficacia y actualidad, resulta --sigue resultando-, de una hetero•
geneidad de hechos cuyo sentido constituye el contenido de una finalidad, la nuestra.

De aquí la fórmula orteguiana: "la Universidad es, además, ciencia". Y la precisión consecutiva: "no un además cualquiera y a modo de simple añadido y cx~ma
yuxtaposición, sino que - ...- la Universidad (iene que ser antrs que Universidad,
ciencia". La "atmósfera" científica da "el supuesto radical para la existencia de la
Universidad", se puede decir que "la ciencia es la dignidad de la Universidad, más
aún", su r'alma".
La segunda significación del "además". complementaria y no menos importante,
insiste en que la Universidad debe abrirse "a la plcma actualidad", estar en medio
de ella, sumergida en ella. Para que la Universidad vuelva a ser "lo que fue en su
' El intelectual y su mundo, Madrid, Espasa-Calpe, 1968, p. 104-.
: Hecho que fue comprendido --en su forma negativa- por los nazis que cerraban
sistemáticamente las Universidades en los países ocupados.

893

�hora mejor: un pnnc1p10 promotor en la historia europea", Ortega preconiza con
urgencia su intervención en la vida pública.•

•
En los años cincuenta, dedicó al problema de la Universidad unos penetrantes
estudios Gastón Berger, inventor de la "pedagogía prospectiva", según la cual "la
educación tendrá que anticiparse a la enseñanza, lo que supone un cambio radical
de orientación: en lugar de distribuir los conocimientos enciclopédicos, rápidamente
superables -pues perecederos- en el mundo cuya historia va acelerándose, hay que
dotar ante todo a los jóvenes de medios adecuados para afrontar la situación científica y cultural en continua evolución.

Así, en la concepción bergeriana "la Universidad no proporciona el coronamiento
de los estudios sino que es una apertura sobre la vida". Lejos de estar limitada a lo
útil, su tarea humana imprescindible ~ "aprender a ser'', darnos ''el gusto y el amor
de la libertad sin la cual no hay existencia auténtica".•
Prolongando la obra del filósofo francés en la dirección. indicada, sus colaboradores
y discípulos establecieron, antes de estallar la -rebelión estudiantil en 1968, un diagnóstico que la preveía con una certeza casi matemática.

En
papel
marla
en la

efecto, si la Universidad debe desempeñar en la sociedad contemporánea su
de centro "de producción científica y de creación cultural", es necesario refordesde lo interior y, al mismo tiempo, reconsiderar las modalidades de inserción
estructura estatal."

Pero -y los hechos lo mostraron contundentemente-- tampoco el análisis y visión
prospectivístas fueron tomados en serio.• Hoy, cinco años después de la ola de "con•
testaciones" que trastornó el antiguo sistema universitario, el nuevo orden todavía no
está en vigor; la Universidad (al menos la de la Europa occidental) trata de acomodarse, con éxitos bastante desiguales, a un "modus vivendi" pragmático donde la
precariedad concepcional se pone en difícil equilibño con la flexibilidad doctrinal.

• Obras completas, Madrid, Revista de Occidente, 1962, t. IV, pp. 350-353.
' L'homme moderne et son éducation, París, P.U.F., 1967, pp. 131, 111, 93.
' " ...si se adopta un punto de vista prospectivo, las Universidades aparecen como
instituciones, centrales y no marginales, y cierta gestión estática como 1a herencia de
una época acabada, cuando los problemas de la producción y del cambio parecían
menos importantes que los de la igualdad juridica y de la transnúsión de Jo adquirido." (A. ToURAlNE, Crise et transformation de l'Université; PROSPECTIVE, París,
septiembre 1967, núm. 14, p. 50).
• Naturalmente, no podemos aquí dar cuenta de todos los escritos que fueron consagrados en este periodo al tema de la Universidad, escritos que van del radicalismo
(cf. por ej. G. GusooRJ&gt;, La Universidad en cuestión, París, Payot, 1964) hasta las
posiciones más o menos tradicionales (cf. por ej. A. CATURELLJ, La Universidad, su
esencia, su vida, su ambiente, Universidad Nacional de Córdoba, 1963; part. pp. 133134: "Técnica y misión de la Universidad").

894

•

En su impresionante libro sobre Ser y quehac11r d11 la Universidad,' Agustín Basave
Femández del Valle, Presidente del Centro de Estudios Humanísticos y catedrático
de la Universidad Autónoma de Nuevo Le6n, nos invíta a reflexionar, hallar con él
un remedio a tal estado de cosas.
Ya en la Introducción, situándose "en posición de universitario comprometido"
-a quien incumbe "una elevada rectoría social, cierta preeminencia personal y una
inocultable función prospectiva"- el autor se pronuncia en pro de "la Universidad
vocacional frente a la Universidad profesional", postulando así la prioridad del "espíritu crítico sobre 1:l sistema concluido de conocimientos actuales".•
El Profesor Basave acomete el problema en metafísica que reconoce la finalidad
del ser de cuya verdad última procede el saber comunicativo, unitario y orgánico. De
aquí, la siguiente definición: "la Universidad es la institución de estudiantes y profesores que por la investigación y 1a docencia se ordena a la contemplación de la
verdad, a la unidad orgánica del conocimiento, al cumplimiento de las vocaciones
personales Y a la preparación de profesiones necesarios para la realización del bien.
común".
Conforme a esta escala axiológica es permisible "conjeturar, para el próximo futuro,
un desplaza.miento del centro de gravedad de la enseñanza. universitaria" hacia "la
clarificación e impulso de las vocaciones" que se efectuará al través de "un continuo
aprendizaje, ...un arte de evaluación, crítica y autocrítica".
Para "hacer de la Universid;d la tonciencia más lúcida de nuestro tiempo" hay
que mantener la presencia viva de "una idea directriz" ("la Facultad de Filosofía
puede servir como eje espiritual de la Universidad") que se concreta atribuyendo un
carácter universal, comunitario e interdisciplinario al trabajo universitario a la vez
educativo y de "investigación abierta, continua, prospectiva", donde el humanismo
se combina indisolublemente con "la invención a todos los niveles" según "una metodología rigurosa"!
Antes de proponer unas medidu específicas para buscar soluciones a la crisis de la
Universidad contemporánea -crisis causada principalmente por la preponderancia
concedida a la enseñanza profesional- y llegar a la meta indicada, el autor nos facilita los resultados de su vasta encuesta sobre la situación universitaria en los principales países europeos (incluso la U.R.S.S.), los Estados Unidos y Ja América Latina;
se desprende de este estudio comparativo que no existe ningún modelo acabado y
transmisible. Tampoco el balance de la rebelión estudiantil (el Profesor Basave habla
de "una nu~va clase social: el estudiantado") aparece como unilateralmente positivo
o negativo. Más que de otra cosa, se trata de un síntoma que señala "una sociedad
defectiva. Los que ostentan el poder social no están a la altura de su misión hist6rica".'º
"La reforma integral de la Universidad" debe tener en cuenta todos los aspectos:
estructural, administrativo, acadénúco y vocacional; sus principales bases expuestas
por el catedrático de Monterrey, son las siguientes:
' El subtítulo: Estructura y misión de la Universidad vocacional; prólogo del Prof.
Dr. F. J. von Rintelcn; Monterrey, Centro de Estudios humanísticos de la Universidad de Nuevo Le6n, 1971, 496 pp.
~ /bid., pp. 16, 17.
0
J bid., pp. 2-13.
10
/bid., p. 347.

895

�1 ) "Reforma de la primera y la segunda enseñanza - ...- , para que el alUlllnO
llegue a la Universidad con una base decorosamente sólida de cultura general.
2) Estudios electivos, al lado de los cursos básicos para desarrollar la personalidad
y la vocación.
3) Asegurar todos los objetos y accesorios necesarios a la enseñanza moderna.
4) "Becas y pensiones para estudiar dentro del país y en el extranjero."
5) Dar una elevada formación pedagógica a los universitarios.
6) Garantizarles una seguridad material
7) "Restaurar la disciplina" en la Universictad no con la ayuda de reglamentaciones, sino requiríeQdo que "el gobierno mantenga el imperio de la norma jurídica, sin
atropellos" y, por otra parte, "preparar un clima de mayor simpatía y comprensión
entre maestros y alumnos".
8) "La educación integral y armónica de los discípulos ocupará el lugar primordial
en la Universidad del porvenir". Se trata de "conjugar en feliz sincretismo" lo mejor
de los estatutos universitarios existentes, eliminando "de la educación todo dogmatismo y aprendi7.aje pasivo", preocupándose "por la vida entera del educando", ...y
"provocar la personalidad del estudiante, guiándola y dirigiéndola, a fin de que des•
cubra personalmente la estructura de la realidad que se le trata de mostrar'.

9) La tarea universitaria es ante todo socrática: despertar al educando y ponerlo
en la v'ia de "contemplación y acción". Además, la Universidad vocacional a) debe
buscar "la unidad orgánica del saber, la implantación de materias comunes verdade·
ramente universales -Antropología Filosófica, Teoría de la Política, Historia de la
Cultura- y abertura a los fundamentos filosóficos; b) Diálogo interdisciplinario~
c) Departamentalización sin abolir las Facultades; d) Simbiosis de Investigación y
docencia; e) Actividad orighµl y creadora en una integración metodológica con el
seminario científico y el practi&lt;:um, el taller y el laboratorio"."
El mensaje contenido en el libro del Profesor Basave es profundamente optimista:
bajo ciertas condiciones, la Universidad puede llegar a ser el más adecuado instrumento para la puesta en práctfoa del ''nuevo humanismo universitario", preparar el
advenimiento del "humanismo integral". De las negativas, la más importante queda
su "independencia de todo control político" que permite un ambiente de "verdadera
libertad dentro del orden"; de las condiciones positivas, la de reconocer en obrar de
la Universidad la primacía "del 'logos' sobre el 'ethos', es decir subordinar su que-

11
]bid., pp.350-3!&gt;6. Al propósito de la "simbiosis de investigación y de docencia"
el autor critica la opinión diferente expresada por J. Ortega y Gasset (cf. pp. L2-3,
163). No podemos detenernos en este punto. Sin embargo, hay que notar al menos
que Ortega se opone a Ja "investigación" y "cientifismo" entre comillas, que invadieron
a la Universidad, dañándola, porque ofrecían al estudiante una falsa imagen ( des•
problematizadora) de la verdadera ciencia, induciendo al joven a error de facilidad
en cuanto a su posible carrera científica.
Y hoy más que ayer la praxis confirma la vigencia de la siguiente proposición orteguiana: "la ciencia, al entrar en la profesión, tiene que desarticularse como ciencia,
para organizarse, según otro centro y principio, como técnica profesional. Y si esto es
así, también debe tenerse en cuenta para la enseñanza de las profesiones". ( Obras
Completas, t. IV, p. 341).

896

hacer a su ser. Ya que la Universidad, ese 'laboratorio cultural', supone y exige el
cultivo de la dimensión axiotrópica del hombre. Y se cumple en la fecunda proyección
socio-política".ª

•
A pesar de terminarse por un punto de interrogación, el título del último estudio
de Jean Fourastié, conocido universitario y futurólogo francés, parece señalar, al contrario, una visión pesimista. Cuando nos planteamos la pregunta: ¿ Quiebra de la
Uniuersidad?,u tenemos en efecto una duda seria que no incita particularmente las
esperanzas para una respuesta no afirmativa.
El autor parte de la comprobación común: "En ningún país del mundo, la institución universitaria está hoy juzgada satisfactoria -y estable"." La urgencia de una
mutación a la cual asistimos resulta ante todo de la creciente presión económica: la
sociedad actual siempre exige más diplomados y mejor calificados para unas tareas
precisas. El primer iupecto es cuantitativo: "la Universidad llega y llegará a ser cada
vez más el único empleo normal de los años de adolescencia y de juventud". La consecuencia de tal "extensión de la Universidad a las masas de hombres" será, según
J. Fourastié, "su estallido entre un número muy grande de medios culturales" u con•
forme a las aptitudes humanas.
El segundo aspecto calitativo (mejorar la calificación) debería hallar su solución
en la "adaptación de la Universidad al empleo"; en vista del aumento irresistible de
informaciones científicas, la única medida adecuada seria prolongar la enseñanza
de "cada ciudadano a lo largo de su vida", instaurar la Universidad vitalicia, incon•
mensurable con la nuestra: "es la nación entera la que persigue tareas universitarias".
El autor francés preconiza el "advenimiento ineluctable" de lo que Uama la "nación
universitaria" como resultado de "la reconversión de la Universidad introvertida" o
"universitante" que está demasiado separada de la parte activa de la nación; vemos
ya los primeros pasos prácticos en la progresiva fusión "del trabajo de los universitarios, ... de los ingenieros y .•. de los administradores", en la puesta "en uso de
las fórmulas harto eficaces de asociación universidad-industria"."

Esta transformación estructural destaca la importancia de otro problema: el de la
búsqueda de una cultura "polivalente" o "pluridisciplinaria" impuesta por la imposibilidad de una previsión rigorosa de empleo. Con lo que abordamos lo esencial de
la reforma del funcionamiento de la Universidad.
Hasta ahora dominaba en sus aulas el residuo de la mentalidad tradicional, la racionalidad, correspondiente mucho más a la transmisión de los resultados científicos
{"almacenar la información") que a la verdadera introducción metodológica en la
ciencia ("el tratamiento novador de la información, la aptitud para la descubierta,
la adquisición de informaciones absolutamente nuevas" ) . A la Universidad de hoy
Y de mañana incumbe promover el espíritu científico experimental, llave de 19s tiem•
pos actuales y próximo." En lugar de aprender, hay que "ap,render a aprendel", es
" Ser y quehacer de la Universidad, pp. 449-477.
u ¿ Fail/ite de l'Université?, París, Gallimard, col. "Idées", 1972, 186 pp.
" lbid., p. 9.
" /bid., pp. 65, 68.

" lbid., pp. 78-83.
tt /bid., pp. 11 O, 165.

897
R-57

�decir ... aprender a tratar la información; en vista de la decisión". En una frase:
"aprender a descubrir".'8
Partiendo de la distinción entre "Los valores científicos", los que "hacen progresar
a la humanidad'', y los valores "que La hacen durar" ( distinción establecida en sus
precedentes trabajos), J. Fou:rastié asigna a la Universidad (y no sólo a ella) el papel
siguiente:

1. Toma de conciencia por los enseñantes de este problema que debe moáificar su actitud pedagógica.
2. Ofrecer una imagen adecuada áe la Síntesis y resultados de la ciencia ex-

perimental.
3. Poner de relieve el espíritu científico, en tanto que "el método experimental es un factor mayor de toda concepción del mundo, y por consiguiente del
equilibrio vital de todo hombre de hoy".
4. Elucidar la idea de la felicidad: no hay que correr tras etla sino hacerla
objeto de "una investigación seria".
5. "La Universidad debe dar a las ciencias humanás lo mejor de s! misma";
es necesario renunciar "a las ideas preconcebidas, a los prejuicios políticos, a
las mentalidades arcaicas y mágicas", vigentes aquí más que en las ciencias
de la naturale'za, para diferenciar "claramente el espíritu racional del espíritu
experimental, sola fuente de descubierta, sólo criterio de la adecuación del pensamiento a la realidad".
6. En las ciencias humanas se impone así "el estudio de la condición huma,ia,
en su amplitud, en su drnma'', y la elaboración (y la enseñanza) de "la teoría
de la decisión" que puede esclarecerla.
7. En "la base de la revolucwn cultural" deberían estar las "cieiicias experimentales de la vida'', a saber "la biología, la zoología, la botánica".
8. Cada profesor "consciente de las lagunas de la ciencia y de la amplitud
de lo incógnito" tendría que poseer el sentido de la humildad, '.Y saber comucarlo a sus estudiantes.
9. Es preciso que "toda la Universidad colabore para volver a dar a la humanidad una concepción del mundo de acuerdo co,1 sus conocimientos y capa.?
11
de renovar de generacwn en generación el ardor de vivir''.

•

No hay duda de que existe un evidente paralelismo entre los libros de A. Basave
y J. Fourastié; es posible incluso llamarlo analogía, la cual va más allá d e lo aparente.
El primer autor, abiertamente filósofo, nos propone una perspectiva cuyo determinante de última instancia es moral (derivado de una fe ontológica), con todas las
implicaciones sociales. Para que el lector adopte la misma visión, más que el concurso
de los hechos, le es necesario estar en disposición espiritual favorable: creer que "antes
de reformar a La Universidad tene¡:nos que reformamos a nosotros mismos", tomar por
segura la tesis según la cual el universo entero tiene una aspiración hacia la unidad
y preguntarse ¿ por qué la Unwersiáad no habrla de constituirse en inst,-u,nento para
restauMr la quebrada 1Jnidad del cosmos?"°
u ]bid., pp. 119-120.
19

]bid., pp. 126-162.
.. Ser y quehacer de la Universidad, pp. 454, 362.

898

. En el segundo ~s,tudio, J. Fourastié escogió, a primera vista, una actitud más objct:Jva, la de UD soc1ologo que no reflexiona sino a partir de los datos estadísticamente
comprobables. Sin embai:go, las ideas que encontramos en Ja conclusión son las de
sagacid~d,_ filosofía, t~ologfa, co11cepcwn del mundo. Por lo demás, la fuente aparente
d_e_l p~rmsm~, o mcJ~r, de la prudente expectación, se apoya en la siguiente constac1on: Trescientos anos después de Galileo, el espíritu cientüico continua raro v
precario"."
'
Urr esclarecimiento su PIemen tano
• pued e ser halla d o en otro libro del mismo autor
donde ~e trata de la relación entre "el espíritu cient'úico experimental"
"la moral
necesana a 1a humanidad científica"; aunque "la moral no puede. . . se; cientüica"
s~ debe "beneficiar del espíritu cien tífico"; más, "la primera regla moral de nuestr~
tJempo es el deber de información científica".
D e aqu:í la concepción de "la moral humana" que comprende "diferentes 'niveles' ,,
desd? los ín_ipe~~vos cuya base es instintiva hasta la conducta influída por las "co,:
cepcione! filosoficar más generales", siendo éstas fuertemente depenwcntes "de la
personalidad &lt;le cada hombre".

. Para {~ Fourastié: ."la :ri~s. actual de la moral tiene"... por causa profunda la
mtcrvencion ~el espmtu cien tilico en la reflexión moral"; la solución se desprende ya
del plant~am1e~to del ~roblema: la renovación de la moral tradicional se efectuará
cuando dicha intervención llegue a ser decisiva, cuando se reconozca comúnmente
como "sola certidumbre" la experimental, cuando funcionen plenamente "los dos
motores" de la renovación moral "el conocimiento de Jo real y la fe e 0
un progreso
colectivo"."
~os autores subrayan la importancia, el papel fundamental del método investigattvo cuya generalización y aprendizaje constituyen la piedra angular de toda reforma
eficaz en la enseñanza universitaria, de la reconstrucción de la Universidad contemporánea .~el fut~?· A. Basave. se,, ~ronuncia en favor del método fenomenológico y
de una mtegracion metodológica , J. Fourastié sostiene el método experimental."'
Pe~o -y ese becho nos parece bastante grave para señalarlo-- uno y otro dan en
sus libros respectivos la impresión de ignorar la tentativa más seria que elaboró en
nuestro
.
. tiempo Fcrdinand Gonseth, La de la metodología de la apertiira a la e~peri.enc,a.
H ay _otro punto sobre el cual quisiéramos llamar la atención de lós dos autores·
10 contJe?e ~I Y~ citado estudio de J. Ortega y Gasset, en el que podemos leer: "eÍ
~cter mstituc1onal compete propiamente a la Universidad ....La ciencia es incoercible e irreglamentable".'"
Es decir, que el problema esencial que tiene que asumir la Universidad de hoy,
para problematizarse hacia el mañana se da en la cuestión: é Cómo institucionalizar
la libertad crtadora?
'

:: ¿Faillite de /'Université?, pp. 162, 166.
i,i J. FoUJlASTJÉ, Essais de morale prospective, París, Gonthier, 1966, pp. 128-189.
Cf. Ser y quehacer de la Universidad, p. 371.
~• Cf· t·Faillite
d e l'Unwemt
·
· ¿J. , pp. 96-7; Esrais de mcrale prosJ&gt;ective, p. l 70.
,.
.
Op. Cit., p. 351.

899

�ECOS Y REFLEJOS LITERARIOS DE LA AMWCA LATINA EN ALEMANIA

Comentario
Prof.

lIENNmG GRAP

Monterrey, N. L.

Es-ra ARTÍCULO-RESEÑA de algunas de las publicaciones más significativas de autores
alemanes sobre asuntos latinoamericanos abarca, en el sentido cronológico, el recién
pasado lustro entre 1968 y 1973. Se ocupa especialmente del creciente impacto que
causa la literatura hispano y luso-americana no sólo en los reducidos círculos de expertos hispanistas universitarios, sino más bien en aquel grupo cada vez más amplio
de lectores alemanes que se interesan vivamente por lo que sucede en la Améri!?'
Latina.
Son tradición fecunda y prometedora los múltiples vínculos tanto comerciales, como
espirituales y humanos con sus numerosos lazos de sangre que unen los países de
lengua alemana con sus amigos y socios latinoamericanos. Son tradición también los
seculares contactos entre los puertos de Hamburgo, o de Dremen con los centros económicos al sur del Río Bravo; son tradición los frecuentes intercambios de técnicos o
de científicos entre ambos socios en el pasado y en la actualidad. Basta con pensar
aquí en Mauricio Rugendas, en Alejandro von Humboldt, en Osear Niemeyer, etc.
Si el secular interés de Alemania en la América Latina se ha basado en estímulos
comerciales, en el afán de investigar y de explorar y basta en él de ciq,lotar (Federmann y otros); si la América ha sido hasta ahora la tierra -promesa para tantos emi•
grantes alemanes perseguidos, inconfo):ll)es o acosados por la más dura miseria, se está
perfilando un verdadero cambio deL interés. Europa-Alemania ya no son el núcleo
cultural-imperialista dentro de un mundo satélite político-econ6mico-cultural. El traslado de los centros políticos a las antiguas zonas marginales del Occidente y la manifiesta debilidad política europea, el constante perfeccionamiento de los medios de
comunicación visual y los frecuentes intercambios humanos, han contribuido a que
el viejo continente reconozca la igualdad de posición y de derechos del mundo latinoamericano. Ha ido desvaneciéndose la conciencia de preceptor-disdpulo en pro de
un trato amistoso de socio a socio. En los centros escolares alemanes, la información
detallada y objetiva sobre los países latinoamericanos ha sido deficiente y escasa hasta
fines de la década sesenta.. Lo que debJa ser realidad se confundía co11 imágenes y
nQCÍones misteriosas, ex6ticas y casi irreales. Fragmentos de informaci6n: el carnaval
de Río, los tantos pronunciamientos militares, los ritmos musicales, Benito J uárez,

901

��esfuerza por definir. Son impresiones pasajeras que no merman en el valor de este
libro y su valioso aporte a la concientizaci6n alemana del mundo latinoamericano.
La tarea de promotor y de preceptor en cuanto al descubrimiento y análisis literarios de la América Latina, la sigue Günter W. Lorenz con Literatura Confem/Joránea
en la J.mlrica Latina (Zeiagenossisohe Literatur in Lateinamerika). El subtítulo:
Cr6nica de una realidad, motivos y estructuras bosqueja los contornos Y perfiles
exclusivamente novelísticos de aquel mundo cuya fabulosa creatividad despierta la
admiraci6n y la fascinaci6n del lector europeo. Sigue Lorenz también esta pasión ma•
nifiesta por el periodismo, actitud que refleja en cierto modo su compromiso intelectual y sus inclinaciones sentimentales; continúa el estilo vivaz y rápido del reportaje
que combina el estudio analítico con el efecto peculiarmente informativo que procede
de la entrevista personal. La concentración del autor en la evolución de la gran
novela latinoamericana que se presta acaso más fácilmente a la definición de lo que
es y de Jo que significa esta América Latina, excluye desgraciadamente muchos aspectos interesantísimos marginales y se limita a destacar los emínentes centros narrativos
en la América del Sur o en México. Excluye el movimiento literario antillano y centroamericano. Lorcnz no intenta, desde luego, escribir una historia minuciosa de la
literatura, sino poner a discusión esta América Latina literaria, afán que la frecuente
inserción de opiniones a veces muy subjetivas y contradictorias de algunos destacados
autores americanos subrayan y apoyan. No es pues una obra que se dirija al científico
universitario, sino a un círculo más amplio de lectores interesados y preparados.
Literatura de un continente entre "el duende y eJ reino de nepantla", la "historia
como anticipación del futuro", aquel extraño pensar entre "sueño y realidad" cuya
magnífica manifestación es fenómeno vital de lo "real maravilloso", vigoroso concepto
más bien existencial que mera moda literaria, el delicado equilibrio mental entre
"desengaño y progreso", la transposicióp y transformación del "cosmos indio hacia un
cosmos interior" que puede ser, acaso, la misión más difícil que tiene que llevar a
cabo el "mestizaje cultural"; la busca afanosa de accesos a los "espacios del alma",
antes de que el avance de la ciencia les prive de sus encantos; todos aquellos problemas y actitudes, programas y corrientes revelan la muy complicada y fecundísima
realidad literaria de la América Latina. Realidad que se desarrolla simultáneamente
en varios niveles de la conciencia, realidad horrorosa y atractiva, confusa y pintoresca,
cuyos resultados asustan y asombran con su ímpetu de enseñar caminos nuevos no· sólo
para la América Latina, sino para la humanidad entera. Realidad de un mundo tosco
y refinado, cruel y sensible, tan cerca y al mismo tiempo tan distante en su manifestación literaria de las esferas de experiencia del lector europeo. Realidad cuyo tema
-central ha sido y será la busca de la "posición del hombre" (Ernesto Sábato), o sea,
la busca de un humanismo nuevo y auténtico.
El lector romántico se inclinaría a llamar a este mundo tierra exótica y virginal,
concepto que abarca tantas ilusiones fáciles. No es un mundo virginal lo que Lorenz
trata de presentar en su libro, es más bien un mundo bicéfalo y dual, ancestral Y ju•
venil, material e inmaterial y la supuesta virginidad existe sólo en el sentido de que
no ha corrompido todavía su esperanza en el hombre, única arma eficaz y creativa
ante el caos y la creciente absorción de Jo humano por la técnica. Nos devuelve aquel
continente la imagen del hombre que lucha, que sufre y que espera ante la tétrica
realidad y pesadil:a del hombre que funciona solo.
No extraña, pues, que el autor, ante una cosmovisión americana tan compl.e ja, re-

904

sultado de dos civilizaciones hostiles y ahora for2-0samente inseparables; ante e¡¡ta
síntesis de tendencias, manifestaciones y conceptos, se limíte a destacar los núcleos
de cristalizaci6n -los t1Qvelistas eminentes- y los momentos clave de una larga evolución que sigue en camino. Los siete capítulos manifiestan el lento y cauteloso proceder de Lorenz, su tenaz esfuerzo de interpretar, de definir, para captar una idea
concreta de lo que es la América Latina ob$ervada a través de su literafilra. He aquí
una relecci6n de los capítulos más importantes:
Perfil de un mundo antes del alba, Ariel entre los fuegos, La realidad de
la raza cósmica, La Argentina: modelo de un cosmos especial, Nueva Novela
o La época de la síntesis, y otros.
Sólo el consciente lector latinoamericano podrá juzgar si la VISion lorenziana de la
literatura contemporánea de la América Latina corresponde a la verdad y a la realidad de aquel continente.
La recepción de la actual literatura latinoamericana en los países de habla alemana
es el tema de un estudio muy interesante del hispanista alemán, Prof. Gustav Siebenmann (Universidad de Erlangen). Frente al gran número de títulos sobre aspectos
socio-económicos o políticos latinoamericanos, debido al estrechamiento de los contactos técnico-económicos bilaterales; frente al creciente número de traducciones, el
autor siente la necesidad de averiguar los motivos de este súbito interés y de
investigar la extraña correlación entre editores impulsados por cálculos económicos y lectores desorientados ante la múltiple oferta literaria latinoamericana. El súbito
"boom" editorial de títulos latinoamericanos (autores latinoamericanos o publicaciones
de autores alemanes sobre aquel continente) es la base de un análisis crítico que
reafü.a el Prof. Siebenmann para eliminar ciertos prejuicios muy arraigados. Son los
siguientes prejuicios: desinterés del editor alemán en arriesgarse a editar literatura
desconocida; el interés subdesarrollado del lector alemán para permitir la aceptación
de la literatura latinoamericana en gran escala; el cliché de considerar a la América
Latina como parte integrante del Tercer Mundo; la idea de que la manifestación
literaria americana es apéndice de la vida literaria peninsular. Estudia el autor las
costumbres e inclinaciones del lector mOQemo, su preferencia por libros de divulgación científica, por mini-enciclopedias, por la novela rosa. Acaba Siebenmann con los
prejuicios arraigados en cuanto al desinterés del editor, acaba con aquel cliché del
Tercer Mundo mediante un esbozo bien acertado de la evolución literaria latinoamericana que facilita el acceso a muchos autores americanos. No puede descartar, sin
embargo el prejuicio del lector desir,teresado, prejuicio que es más bien realidad que
se explica por la tradicional política cultural y educacional en la cual el complejo
América Latina ocupaba únicamente una posición marginal. El autor supone que
no babrá profundos cambios en las costumbres del lector alemán medio mientras que no
haya un verdadero cambio en la política. educativa, o sea, mientras el idioma español
no se enseñe en la etapa secundaria, para acercar, al adolescente, el mundo Ja.tinoamericano.
Siebenmann basa su estudio en una encuesta detallada dirigida
alemanas (de la RFA, RDA, Suiza y Austria). El resultado y la
prometedores ya que tanto el editor como el investigador sienten
probar mecanismos hasta ahora desconocidos. Parece que el interés

a 94 editoriales
colaboración son
la necesidad de
principal de con•

905

�sumidores y editores se conce:11ra en la vida literaria de los grandes países latinoamericanos (Brasil, Argentina, Chile. México), países con los cuales existen seculares
contactos oomerciales y humanos-familiares. El índice de los escritores traducidos nos
revela algunos aspectoS asombrosos. Parece que el conocimiento de la literatura brasileña está mucho más divulgado en los países alemanes que en los vecinos países
hispanoamericanos, según el número de autores traducidos.
El libro de Siebenmann, La Literatura Contemporánea en la América Latina y
su Recepción en los Países Alemanes (Die neuere Literatur Lateillamerikas und ihre
Re:teption im deutschen Sprachraum), 1972, interesante no s6lo por su amplio aparato
bibliogr-'"fico y por su resumen en castellano que permite también el acceso y la apreciación de este estudío por parte de lectores de babia española, hace referencia a la
Enciclopedia literaria -Autores Latinoamericanos- editado por Dieter Reichardt.
Abarca aquella enciclopedia (Literaturlexiko11 Lateinamerikanische Autoren), editado
en 1972, todos los autores, poetas, novelistas y dramaturgos latinoamericanos cuyas
obras o parte de ellas habían sido traducidas en alemán. Es de inmenso valor para el
lector alemán, no s6lo por los amplios datos biográficos sobre cada autor, sino, más
aún, por su valorización, breve pero objetiva, 1a cual reúne los elementos esenciales
de la respectiva obra litemria traducida de modo que el lector interesado encuentra
un sinnúmero de datos que le facilita la entrada a aquella literatura. Esta amplia
enciclopedia le comunica al público curioso una idea de la magnitud de la obra latinoamericana, tan s61o en su reducida parte traducida; le ayuda a escoger los temas
de su preferencia; le explica fenómenos insólitos o desconocidos y le invita a segUÍJ
adentrándose en una literatura tan fabulosa como inagotable.
La obra de los mencionados autores pertenece en cierto modo a una fase de iniciación alemana sobre el mundo literario latinoamericano, con sus autores, promotores y
vanguardistas, en una comprensión y un acercamiento mayorC11. Distingue a los promotores su abnegación y su entusiasmo, que valen más que algunos errores y defectos
ocasionales. La segunda generación se dedicará a estudiar con más objetividad tal
vez {ya que díspondrá de más información) fenómenos detallados, pasando así de
la creación de los contornos a un sistema de nexos y correlaciones que se extenderá
como un mosaico completo y delicado haciendo transparente y claro aquel mundo
literario aún poco conocido, misterioso y extraño.
Apoya este afán y necesidad de transparencia el libro editado por Elizabetb Siefer
por encargo de la Central de documentación {ADLAF) en el Instituto de Investigación ibero-americana de Hamburgo. Se trata de la Neuere D~tsche Latein-ÁmerikaForschung (Actual investigaci6n alemana de la América Latina), que oúe&lt;1e por
primera vez un resumen detallado de las instituciones y personas con dedícación científica sobre asuntos latinoamericanos. Es una especie de "¿ Who is Who?" bilateral ale•
mán-iberoamericano. Está dedicado principalmente a los temas socio-económicos; el
ambiente literario o filológico, sólo posee aquí carácter marginal.
La disposición de investigar es una de las necesidades fundamentales del hombre.
En su dedicación a la América Latina, esta disposición encontrará nuevas orientaciones humanas, encontrará un camino lleno de promesas y esperanzas.

906

LIBROS MENCIONADOS

GROSSMANN, RudoU, Geschichte tmd Problenu der lateinamerikanischen Literatur,
Munich, cdítoriaJ Hueber, 1969.
Lorurnz, Günter W., Dialog mit Latemamen
·
·ka, T-b'
n lllga, edítorial Horst Erdmann,
1970.

LouNz, Günter W., Zeitgeniissische Literatur in Lateinamerika, Tübinga, editorial
Horst Erdmann, 197 l.

StEBENMANN, Gustav, Die neuere Literatur Lateinamerikas und ihre Rezeption 1m
deutschen Sprachraum, Berlín, edítorial Colloquium, 1972.

RErc:a:ARDT, Dieter, editor, Literaturlexikon-Lateinamerikanische Autoren, Hamburgo,
Inslitut für lberoamerikakunde, 1972.

Sm~R, Elisabeth, editora, Neuere Deulsche Lateinamerika-Forschung, Dokumentationsleitstclle der ADLAF am Institut für lberoamerikaku11de, Hamburgo, 1971.

907

�EL REYNO: UN LIBRO DE RELATOS

Fms, El Reyno: Un libro
Sistemas y Servicios Técnicos,
S. A., Monterrey, México, 18 de agosto de
1972, 309 pp. P ortada de Federico Canru.

RAÚL R.ANGEL

4e relatos,

LA

PLUMA D.EL MAEsTRo RAÚL RANGEL F!ÚAs ha transitado como reja de arado
prodigioso _por distintos campos, sembrando cosechas que nunca se pierden. No es labrador rutinario que cansa la tierra con un solo cultivo. Año tras año, varía la semilla
y la madre de polvo responde prodigándose en frutos. A los temas universitarios que
maneja con la habilidad de un doctor en ajedrez, porque siente la angustia de sacrificio del peón y el alfil, se suman los razonamientos filosóficos, las cuestiones sociales
y las andanzas con vigor de atleta griego por las rutas de la historia.

Maduro ya como humano y escritor; en paz consigo mismo después de haber dado
al mundo ciudadano y al pueblo estudiantil el rédito de enseñanzas que recibió, se ha
detenido unas horas a la sombra del recuerdo para ver hacia atrás todas las pequeñas
cosas que, ensambladas, forman el todo de nuestra vida. Producto de ese repaso minucioso al pretérito es su nuevo libro: El Reyno, aparecido en los calores de agosto
de este año. El reyno a que aluden todas sus páginas nació en el horno de septiembre
Y por eso la de la fiebre es la temperatura normal de la región y de sus habitantes.
Fiebre para amar tozudamente a una naturaleza madrastra; fiebre para tejer el progreso en una rueca sin hilo; fiebre que engendra delirios vueltos realidad sobre la
marcha.
Una cita del padre de nuestra crónica local abre con aldabonazo solemne la puerta
del libro de relatos: "No tan solamente en los Reynos muy poblados y opulentos suceden prodigios y portentos sino en provincias y poblaciones pequeñas, que son para
mayor admiración".
La obra es eso: una serie de relatos de prodigios y portentos sucedidos en familias
que aportaron al edificio de Monterrey el ladrillo o el adobe de sus hijos; algunas,
conocidas no más allá de las tres puertas de la calle en que vivieron; otras, de fama
saltarina que rebasó límites de muniaipio y de provincia. L a vida de cada uno de
nosotros es tan interesante como la del Rey Sol, pero como el marco no es de madera
de Versalles, nos hundimos con plomo de inferioridad en un pantano de nada. La
obra de Rangel Frías no exige a sus personajes, para entrar a ella, ni casaca floreada,
ni frac adusto de hombre público, ni espada de gala de caudillo victorioso.

909

�Principia el libro con 1a partida de nacimiento del reyno que se disputan en tercia
los lusitanos Carvajal y de la Cueva y Alberto del Canto, así como el posiblemente
extremeño Diego de Montemayor. Las palabras de Rangel Frías asumen aqui el tono
amarillo-pergamino que corresponde al rancio castellano que ya no se habla. Al lado
de los diálogos españoles danzan los indios pintados de rojo. El valle azul mira con
ojos de Santa Lucía la abundancia de mezquites, anacuas y tunas. La religión de
Jehová recién injertada en la tierra virgen de hispanismo, se quiebra como palo
de quiote y la comarca entra en catalepsia esperando un despertador. Otras carretas con
vanguardia de jinetes cristianos arriban después retocando desde el sur las paralelas
de camino que llevan al reyno dormido.
Los relatos brincan con desorden de impala a la época actual. Andrés, cuya vida
de niño pone esmalte de nostalgia a las 309 páginas de la obra, es, en realidad, el
Maestro Rangel Frías. No puede encapucharse de e."Ctraño. Se descubre en el amor
con que mati.7.a los óleos, sin secar nunca, de la madre y el padre médico; de la casona
de los años 20, escondida frente a la estatua de Gonzalitos,, en un recodo de la calle
15 de Mayo; de los vecinos pintados a 1o Franz Hals que yo también conocí. Uno de
los dos hermanos curanderos y santos varones que cita, fue mi padrino de primera
comunión: don Guillermo Gutiérrez. En la botica que ambos regenteaban compré por
dos centavos cada una, las primeras obras literarias que leí, ajenas al libro escolar:
los cuentos de Saturnino Calleja.

La calle del 15 de Mayo se estanca como placa de daguerrotipo en el recuerdo del
Maestro. Bullen en él los contornos distantes de albañiles, aprendices, pilmamas, sirvientas y aseadores de cal:&gt;.ado que nutrían de pobreza el vientre de tejabanes de
aquellos condominios rústicos designados con el nombre fraternal de vecindades: San
Miguel, Santa Lucía, La Jarrita; surtidoras de pies descalws teñidos de chocolate que
subieron a estamparse en los murales de Diego Rivera.

aplastar con fuego porfiriano a los espartacos indígenas de Tomóchic. La estrategia
teórica que triunfa siempre en las aulas del Colegio Militar, sufre grave revés .en el
frente real atrincherado de pinos. Caen oficiales enamorados de Napoleón y ruedan
acémilas que nunca figuran en la orden del día. Ningún revoltoso quedó con vida.
El teniente Frías describe más tarde las escenas de sangre en un libro que hace estremecer de ira las cien medallas del Dictador. Ordena que se le juzgue procurando
matarlo en forma legal. Sin embargo, logra salvarse como en las novelas de aventuras.

La revolución que arrulla a Monterrey con cañonazos es evocada por el Maestro
Rangel Frías en el primer ataque carrancista y la epopeya ridíruJa y vana de José
Gonzalo Escobar. Siguen otros capítulos que no comento para dejar al lector, que los
habrá en gran número, la oportunidad de reflexionar. El libro es un balance de impresiones personales vistas a travé$ del sentimiento y una apología del reyno hoy menos
inoce11t·e y más cargado de la codicia y la violencia de los hombres.
Mis vacaciones escolares de fin de año las pasé siempre en una casa asomada a la
boca del cañón de "La Huasteca". Jesús Scpúlveda, ahijado de mi madre, pizcaba en
agosto la producción generosa de aguacates, higos y duraznos de la heredad. La aprisionaba en cajas que luego traía en guayín al mesón de don Cesáreo Campos. La
despedida era siempre la misma: Mamá, voy pal reyno... La palabra estuvo prensada
muchos años por capas sucesivas de recuerdos. Hoy, el Maestro Rangel Frías tocó
el santo y seña de una época que se fue caminando a1 infinito... agosto.. . el reyno...

Profr.

HuMBERTo BuE'NTELLo CHAPA

En la casa patriarcal, cuyo patio era un bosque doméstico de granados, el alma
de Andrés muda de piel para convertirse en adolescente. El 6rgano de tubo único de
la cigarra, el parloteo gangoso del loro consentido y las notas de los pijaros enjaulados
que se encuentran a medio camino como trapecios de circo, van formándole una
costra de fantasía que barnizan el olor de los perones y la vista de las uvas en racimo.
A sus ojos la eme de la Sierra Madre se vuelve todo un abecedario de sueños.
D e un anuario carcomido por el tiempo extrae la reliquia artística de la~ pastorelas,
dramas que alborotaban de ingenuidad el barrio. Truenan de muerte comida los buñuelos mientras los dedos que debieran deshojar pétalos se ocupan en deshojar tamales. Tazas barrigonas de atole escapan de dos en dos del fondo de las cocinas para
que las bocas ávidas de retar a Lucifer aborrecido, cobren una nueva fortaleza. Quien
hace de Virgen María se ha lavado su pelo negro con raíz de amole y el cuerpo tierno
con jabón "Mariposa". Gila, Bato y los demás pastores de ocasión se pierden entre
tiras onduladas de listones.
Una sola vez contemplé de niño este espectáculo, para mí más imponente que La
guerra de Troya. Fue una noche decembrina de- cielo estrellado y frío que muerde
con dientes de lobo. Los coloquios se alargaron hasta asir el nacimiento de otro día.
Al regresar a casa mi madre me recibió con un aplauso atronador de nalgadas.
Asoma también la cara con bigotes marciales del teniente de la 4a. compañía del
9o. regimiento, Heriberto Frías, cercano antepasado materno que maneja la espada
Y las letras. Marcha coo su corporación por la cresta de la sierra chihuahuense para

910

911

�SOBRE EL FIN INMEDIATO PARA EL QUE CERVANTES
ESCRIBIÓ EL "QUIJOTE"
Comentario

G&amp;EOORJO B. PALACÍN
University oí Miami, Emeritus

Creo que el mejor modo de e3tablecer qué es el Quijote es precisar cuál fue el fin
inmediato para el que su autor Jo escribió. Naturalmente, si determinamos la verdadera situación del pueblo español en los días en que el gran libro se escribía, tendremos una buena base objetiva de conocimiento muy apreciable.
Podemos ver en la composición del Quijote dos propósitos fundamentales, uno inmediato, actual; otro más general y universal El propósito inmediato, actual, dirigido
a los contemporáneos del autor, incluye estos objetivos:
l. Distraer al lector:

"Yo he dado en Don Quijote ( el libro de 1605) pasf}tiempo al peeho melane6lico y m'Ohino / en cualquier saz6n en. todo tiempo",
escribió Cervantes en el terceto 8 del capítulo IV del Viaje del Parnaso. Y en el
capítulo 28 de la primera parte del Quijote se refirió a que los días en que escribía
su libro eran una época "necesitada de alegres entretenimientos...", idea que se reitera en otros lugares de la obra.

2. Censurar vicios y defectos de sus contemporáneos y de la sociedad de su tiempo,
lo cual incluye:
a) Crítica política y social,
b) Crítica literaria,
e) Orientación moral:

"Y quedaré satisfecho y ufano de haber sido el primero que gozó el fruto
de sus escritos enteramente, como deseaba .. ." dice Ceruantes al final del libro,
o sea, que su deseo al escribirlo no era otro que el de ver publicado sin reparo
de la aprobaci6n todo cuanto en él dice, como he expresado en En torno al
"Quijote", p. 232.

913
H-58

�3 Ob.etivo
nacional que incluye los dos anteriores y se refiere a combatir el des1
.
'
' a ¡·males de1 sigo
. 1
aliento
individual y general
español frente a la situación del pa1s
XVJ y a despertar y estimular el entUJliasmo en otro tiempo tradicional.
El propósito más general y universal incluye estos objetivos:

l. El primero del grupo anterior, siemprt'. vigente.
2. Humanfslica, o estudio de la naturaleza humana )' desarrollo de fuerte sentido
humanizante asociado a un alto sentido del humor.

3, Pedagógico, orientación del lector hacia un mundo de valores ~~ el que ~~re•
salen los más elevados ideales. Don Marcelino Menéndez Pcl,iyo dtJO del Qu1Jote,
en discuno leído en el Paraninfo de la Univenidad de Madrid el 8 de mayo de
J 905 que "Don Quijote se educa a sí mismo, educa a Sancho, Y el libr_" entero es
uná 'pedagogía en acción, la más sorprendente y original de. las pedagog1as~ _la conquista del ideal por un loco y por un rústico, la l~ura aleccionando y comgiendo a
la prudencia mundana, el sentido común ennob!eado por su contacto con el ascua
11iva y sagrada de lo ideal".

·
d o a h•cc•
4. Moralizador, onenta
" , a! hombre me¡·or y a mejorar su organización

social.
· eresa en este trabajo el objetivo que \Jamo nacional, el tercero del primer
M eun
_,
-1
rupo. No dudo que Cervantes escribió el Quijohi para sus contempomneos espano es,
~o que no se opone al hecho incuestionable de que, al mismo tiempo_,_ biro Co? él o~ra
universal y de permanente actualidad. Y opino que, leyendo el Qui¡ott, o bien oyendolo leer, puesto que el número de analfabetos era considerab~e, más del_ no~enta por
ciento,' e! pueblo español pudo recobrar y fortalecer la. confmnza en s1 ffi.lS.IDO .~ue
tan debilitada estaba cuando finalizaba el reinado de Felipe II. ~l valor del_ Qui¡ote
como obra de entretenimiento, "pedagogía en acción" Y orientación a la_ vida ~structiva, aumenta asl a medida que se considera la situación polí~:3, socioecon~mI~
y espiritual del pueblo español en los días en que Cervantes escnb1a su gran libro.
1 En el capítulo 32 de la primera parte del Quijote nos muestra Cervantes un ejemplo, suficientemente ilustrativo. de cómo se entusiasmaban las .gentes _oyend? leer los
.b
d caballería que podemos aplicar a la lectura de su libro. Dice alh el Ven•
liros
e
,
,
]¡·
hsega
tero: "._.cuando es tiempo de la siega se reúnen aqm, en as 1estas, ~uc os
·
dores y ~empre hay alguno que sabe leer, el cual coge uno de estos libros en las
man;s, y rodeámonos dél más de treinta, y estámosle oyendo con tant? gusto, que
•1 m·l "'"''.
(esto,
es no;. com=nsa
de las penalidades de la VI da Y nos da
nosqu1a1
........... ,
,-satisfacción)".
s Aún continuó esa pérdida de confianza en sí mismo del pue~lo español durante
el reinado de Felipe III. Gran parte de éste y durante los de Felipe IV Y Car!~, 11,
00 obstante ser también períodos de decadencia, como sus monarcas no eran belicoso,
pudieron pacificarse un tanto los espíritus y prepararse poco a poco ~a las _reforn;as
·
de Ft: " pe V - - vnrdenación administrativa , planes agrícolas e mdustnales,
oantenor~
•
mento de la educación, etc.- que continuaron con Fernando VI Y culminaron con
Carlos 111,

914

Y tengo para mí que la lectura del Quijote foe un elemento valiosísimo en el
período de 1605 a 1700 para ayudar a los españoles a reponerse espiritual y moral•
mente, a sobreponerse a la dura realidad y a estimular su fe en sí mismos.• Me baso
para llegar a esta conclusión en dos hechos: el conocimiento objetivo de la circunstancia española al salir de prensas el Quijote, y la valoración de tan excelente obra
-por numerosas personalidades en orden a permitir aquella alentadora acción.
Recuerdo en este ensayo la teoría de don Ramiro de Maeztu sobre el fracaso del
sueño de monarquía universal y de que, como consecuencia de ese fracaso, d pueblo
español se encerró en sí mismo. Una exposición a grandes síntesis de los reinados de
Carlos I y de Felipe II me es suficiente para refutar aquella teoría, pues10 que me
muestra una realidad muy diferente.
Me refiero a la decisión de Cervantes de contribuir a devolver a su pueblo la
tranquilidad que no tenía y a que por ello escribió el Quijote. Juicios de grandes figuras y consideraciones al respecto me confirman el valor de la historia de don Quijote
para aquel propósito.
Recuerdo por último la tesis de don Ramiro de Maez1u sobre que la raza t..'Spañola

se recogió a descansar después de illlber realizado su obra en el mundo; la refuto, y
razono que Ce.Nantes comprendió la !iituación de su pueblo y las causas que la deter•
minaron, y que para estimular a sus compatriotas y ayudarks a recuperar su fortaleza
de ánimo escribió eJ Quijote
Escribió don Ramiro de Maeztu en Don Quijote, Don Juan y La Celestina: "He
aquí un pueblo que lle;;a a ser una de las colonias más cultas )' ricas de la Roma
Imperial (era provincia, no colonia). A la caída del Imperio romano es invadido por
los bárbaros (el pals, naturalmente, no el pueblo). Cuando logra que los conquistadores acepten la religión y el lenguaje oficial de los conquistados, welve a ser invadido por los árabes, sin que se escapen a esta invasión más que unos cuantos grupos
montañeses. Durante varios siglos es la península el campo de bata.Ha de Africa y
Europa, sin que se St:pa si quedará al fin incorporada al mundo del Islam o al de
la Cristiandad. Al cabo de ellos empieza a decidirse el porvenir en favor de los reinos
cristianos. Avanzan estos paralelamente, con un punto ideal de confluencia en el
estrecho de Gibraltar. Al fin común de expansión cristiana sigue la fonnación del
medio común; la monarquía católica. Al ultimar la reconquista descubren estos pueblos las rutas marítimas de Oriente y Occidente. Se duplica la superficie de la tierra.
La expansión cristiana encuentra dos mundos nuevos que ganar para el cielo. Entonces
se escinde la Cristiandad de Europa en dos mitades. Se acude al fervor de los pueblos
peninsulares para el restablccirniento de la unidad cristiana. Se intenta la Contrarre•
fonna. Los pueblos hispánicos pelean en todos los ámbitos del orbe. Como es una
• Del éxito con que fue recibido el Quijote da idea el hecho de que habiendo
llegado a Portugal en enero de 1605 la primera edición de Juan de la Cuesta, en
febrero siguiente ya hizo la suya e.! librero de Lisboa Jorge Rodriguez, y en marzci hizo
otra el impresor de la misma ciudad Pedro Craesberck. Patricio May, de Valencia,
hizo dos ediciones en el mismo año, a conúnua_ción de la de Pedro Craesbeeck, de
Lisboa, Durante el reinado de Felipe 111 se public6 el Quijote en España en 1608,
1615 (dos ediciones), 1616 y 1617. Durante el de Felipe lV salió de premas en 1637,
1647, 1655 y 1662 (dos ediciones} . Y en eJ de Carlos II, en 1668 (dos edicionest,
1674 (otras dos) y 1697. El Quijote fue, pues, libro muy leído durante el siglo XVII.

915

�lucha supe.rior a aus fuerias, no triunfan sino a medias. Fracasa el rueño de la monar•
qui universal. Y entonces nuestros pueblos re encierarn en sí mismos."•
Todas las ideas son respetables y no lo es menos la ~uesta por don Ramiro de
Maei:tu. Peru a mí se me ocurre seguir otro proceso, más político-social, para llegar
a precisar el estado del pueblo español en la, d1a.s en que Cervantes comenzó a escribir
el Quijote:, o sea, hacia 1598, cuando Felipe II moría y !e sucedía su hijo Felipe 111.

.1

Las aspiraciones de Carlos I a la corona imperial, con nue= demandas de rervicios
a las cortes, y luego las guerras con Franci,co I de Francia, con los protestante,
alemanes y con los turcos y berberiscos, ocasionaron a España tan cuantiosos gastos
que de verdad la empobrecieron. La política de expansión de don Carlos, en fin, y
su intervención en todos los asuntos de Europa l!evaron a la hacienda española a un
lamentable estado de pobreza. Esto sin contar los grandes gastos que ocasionaban las
exploraciones y conquistas en América. Podría objetarse que España recibía oro del
Nuevo Mundo; pero en gran parte iba a otrm países de Europa para pagar las mercancías que de ellos se recibían y que España no produda, por falta de brazos -la

• M.u.zTU, RAMIRO DE, Don Quijote, Don Juan )' La Cdestino, 1926. Cito por la
octava edición de Espasa-Calpe., Col. Austral, 1957, p. 26. El sueño de monarquia
universal, que jamás tuvo el pueblo e.1pañol, lo que es de verdad España, era de
Carlos I y ele su para él complaciente corte. Tan imposible sueño en el Renacimiento
de "un monarca, un imperio y una espada", al que se lleg6 en un exaltado anhelo de
grandeza al recuerdo de Augusto por el que se llamó al monarca e.spañol el César, lo
sintetizó Remando de Acuña en su

SONITO AL REY NUESTRO SEfWR
Ya se acerca, señor,

o

es ya lfogada

la edad gloriosa en que promete el Cielo
una grey y un pastor sólo en el .suelo

por suerte a vuestros tiempos useruada.
Ya tan airo principio en tal jornada
os muestra el fin de uueslra santo celo,
y anunaia al mundo para más consuelo,
un monarca, un imperio y una espada.
Ya el orbe de la tierra siente en parte
y espera en todo vuestra Monarquía

población había disminuido sensiblemente, hasta quedar en poco más de cuauo millo•
ne.1 de habiranres-: y por otr;u circunstancias político-sociale4.
También los sucei;os en el interior de España contribuyeron a aquella pobreza. Sometidas las Comunidades de Castilla y las Germanía&amp; de Valencia, así como los
moriscos de diversas regiones, a quienes se oblig6 a abrazar el Cristianismo, tenemos
Wl panorama. nacional de aquel reinado que fue en definitiva un periodo de guerras
exteriores y de problemas interiores.
Cierto que España se cubrió de gloria en aquel tiempo con las exploraciones y
conquistas en Centroamfrica, con el viaje de Magallanes y Ele.ano, y con las conquistas,
en fin, ele México, el Perú y Chile. Pero la injusticia social, la pobreza, cada día
má.s acusada -ya desde los días deJ Descubrimiento de América el alza de los precios
había sido extraordinariamente grande y la producción habla disminuido mucho-produjeron lamentable:¡ efectos en el pueblo espaiiol, degenerando sus costumbres ;
debilitando su fortaleza de ánimo, tradicionalmente tan elevada.
Felipe II no foe menos absolutista que su padre. Lo prueba el que todos los asuntos
pasasen por sus manos y los consejos quedasen bajo su omnímodo poder. Incluso los
derechos de la religión católica se identificaron con los del monarca en la mente del
segundo de los Austrias españoles. Y si mereció de muchos aquel rey el dictado de
prudente, no faltaron en él pruebas de irresoluto e indeciso.
Felipe II heredó de su padre extensos estados, un ejército numeroso, aunque insuficiente para conservar y defender tantos territorios, en los que, como se decía, nunca
se pon.ía el sol; y, con todo eso, la enemistad no sólo de los protestantes de toda
Europa, sino también la de príncipes católicos, y aun la del propio papa Paulo IV
quien lleg6 a excomulgarle y le• increpó diciéndole: "Engendro de iniquidad, Feli~
de Austria, hijo del llamado emperador Carlos, el cuaJ, haciéndose pasar por rey de
España, compite con él en infamia y aun procura aventajarle".º
Entró Felipe II en guerra con .Enrique II de Francia y con el Papa; y luchó en
los Países Bajos. Y, por si fuera poco, envió contra Inglaterra la desgraciada expedición
de la llamada Armada Invencible.' Toda esa política de expansión y guerras empobreció todavía más la hacienda nacional. Y si Carlos I ahogó en sangre las libertades
de Castilla y de Valencia, Felipe Il tennin6 de manera incalificable con las libertades aragonesas. La muerte de Escobedo, secretario de don Juan de Austria, de incidente
al que no son ajenos los amores del propio rey con doña Ana Mendoza de la Cerda,
princesa de Éboli, le sirvió de pretexto inicial. Se acusó de haber instigado la muerte
de Escobedo a Antonio Pére:i.:, secretario de despacho del monarca, y éste, temeroso de
que se divulgasen en la corle sus amores, mandó prender y procesar a su sec.retario.
La intención de don Felipe en este desgraciado incidente queda bien clara con el final
del mismo. Antonio Péttz fue encerrado en la fortaleza de Turégano; pero pasado!
cinco añoo pudo huir a Aragón, donde se acogió a los fueros del reino aragonés y a
la protecci6n de su Justicia Mayor don Juan de Lanuza. Luego pasó a Francia.

conquistada por vos en justa guerra,
1

que a quien ha dado Cristo su estandarte
dará el segundo más dichoso día
en que, vencido el mar, venza la tierra.
Hemando de Acuña (1520-1580), de Valladolid, fue poeta cortesano, que no popular, y capitán de los ejércitos reales de España. En su soneto resalta la lisonja, opuesta
al sentimiento noble y sincero.

916

A mediados del siglo XVU la poblaci6n total de España era de 4,5 millones; en

1723 se había elcvado a 6 millones. De 7,4 miUone, era en 1747;- de 9,7 en 1768 y
de 10,4 en el censo de 1787.
• Bú.z~uEz FAArLE, AousTÍ.N, Hisloria de &amp;paña, ~egunda edici6n, Barcelona Editorial Ramón Sopena, 1933, p. 420.
'
' Intervino también Felipe II en las luchas civiles de Francia. Todo desencadenó
fuera d1.1 España un odio general contra aquel monarca.

917

�Como ZaragO'UI había prntegido a Antonio Pérez, Felipe II ordenó que penetrasl!
en ella un ejército al mando de Alonso de Vargas. Y aunque el Justicia Mayor y muchos caballeros se opusieron a aquel acto de fuerza, no Je fue diücil a aquellas tropas
adueñarse de la ciudad. Alonso de Vargas aconsejó a Felipe 11 el perdón general;
pero el monarca te escribió: "En reeibiendo ésta, prenderéis a don Juan de Lanuza,
Justicia Mayor de Aragón y tan pronto sepa yo de su muerte como Oe su prisión"."
"El Justicia -ha escrito el bistoriador Blá7.C¡uez: Fraile- fue preso cuando iba a
misa a la Seo. En la plaza del mercad◊ ahóse el cadá!so, y la cabeia de don Juan
de Lanuza rodó bajo el filo del hacha del verdugo, y su casa fue derribada hasta
los cimientos. Algunos nobles aragoneses que se habían distinguido por su adhesión a
Lanma, murieron en prisión aquel año. En las Canes de Tarazana de 1592 se modificaron los fueros de Aragón, y el cargo de Justicia pasó a ser nombramiento del rey,
quien, adem;(is, podría poner en el reino de Arag6n virrey extranjero."•
En el siglo XV las Cortes comenzaron a decaer y decayeron cada \'CZ mis. A mediados de aquel siglo los reyes comenzaron a usar la fórmula legislativa "quiero que
haya fuerza e vigor de ley, bien como si fuese hecha o promulgada en Cortes", sufi-

cp. Úf,, p. 4J6.
Para comprender bien la falla de respeto de Felipe II a las institucion~ de la
naci6n española, no está de más recordar el proceso de la institución del Justicia Mayor de Aragón. En su origen debió ser el justicia un funcionario público que entendia
en los casos de agravio del rey o de los ricoshombres. Probablemente comenzó siendo
un hombre algo versado en leyes a quien el rey elegía libremente para que le asesorara en !a administración de la justicia. Le encargaría luego administrarla en su nombre y por delegación suya. Es probable que existiese ya el justicia en el siglo XII.
Desde luego se sabe que en el XIII seguía a la curia real, que oía las causas ante
el monarca, y que por su orden ·promulgaba la sentencia que la curia dietaba. En un
pergamino existente en el Archivo de la Corona de Aragón se contiene una sentencia
del justicia Martín Pérez, del año 1248, en la que se lee: "de mandato spuiali dic/1
domini Petri Corpel/i dicimur judicando .. .", donde la expresión "demandato rpecia/i"
da a entender que el justicia no fallaba por s.í, independientemente.
Por ser Zaragoza la ciudad más importante de Aragón, su justicia pasó pronto a
ser el principal, y se le atribuyó competencia sobre los demás lugares donde había
justicia local, hasta constituirse en verdadero Justicia de Aragón.
La Concordia de Egea (1265) elevó mucho la dignidad deJ Justicia de Aragón.
Aquella transaeción entre Jaime I y lóS nobles, o el convenio que estos arrancaron al
monarca, 1:!Stableció en su ley quinta que en los pleitos o causas entre el rey y los
ricoshombrcs, hijosdalgo e infan-zones fu~ juez (lompetente el Justicia Ma}·or, pre•
vio consejo de los ricoshombres y caballeros que asisten a las Cortes y no fuesen
parte interesada, y que en todos los negocios de los ricos hombres, hijosdalgo e infanzones entre sí, fuese juez competente el Justicia, previo consejo del rey. La ley décima
de las Cortes de Egea estableció adem55 que el Justicia Mayor fuese siempre caballero. De este modo, como Je nombraba el rey, quedaba capacitado para juzgar las
diferencias entre ambos poderes.
En 1266 Jaime I dio jurisdicción al Justicia Pedro Sá.nchez para oír en cualquier
parte del reino en primera instancia. Mandó también que las sentencias de los justicias de las ciudades, villas y lugares pudiesen ser apeladas en primera instancia ante
~ BLÁZQUEZ FRAILE, AGUSTÍN,

cientemente expresiva de la suplantación de las Cortes, ant= ..,._
""' pod•,
. . osas, por e1
rey. Juan 11 hab'ia mandado que las dietas y gastos de los procuradores fuesen pagados
por el erario público; pero el número de ciudades con voto en Cortes fue reducido.
Para tomar juramento a Enrique IV se convocaron tan sólo doce ciudades, bacifodose
saber~ las demh que podrlan hacerse representar por cualquiera de aquéllas. Durante
los rema~os de Carlos I y Felipe II las Cones fueron convocadas muy pocas ve~."
La coacción Y el. soborno, a un tiempo, pesaban sobre los procuradores con frl'cuencia
'
nombrados por el rey.

Los Con~jos (de G.astilla, de Estado, de Hacienda y de Guerra) lejos de ser órga•
nos de gobierno eran meros cuerpos consultivos sometidos en absoluto a la autoridad
omnímoda del rey.
La administraciÓn municipal era realmente escandalosa ya desde los Reyes Católicos.
En los pueblos de realengo todos los nombramientos correspondían a la corona, y
bita, para allegar fondos, concedía los cargos mediante ciertas sumas. De ese modo el
cargo municipal se perpetuaba en el comprador y sus herederos. Con los Reyes Católioos, Carlos l y Felipe II se hiz.o normal la venta de carg:os concejiles ( regidores
pe~petuos, etc.). Los alcaldes ordinarios los elegían los ayuntamientos; pero quedaban
ba10 la autoridad del corregidor, quien era nombrado por el rey. En lo~ pueblos de
~ñorio los nombramientos de cargos municipales los hacía el respectivo señor; mas

1

i

918

el Justicia Mayor, pudiendo, los que lo quisieran, apelar de él ante el rey. Las causas
en segunda apelación eran de incumbencia del monarca; pero las resolvia eJ Justicia
Mayor por comisión especial, hasta gue por costumbre pasó a ser atribución suya.
E~ la ley ten:e.ra del Privilegio General dado en las Cortes de Zaragoza de 1283,
se dispuso qu_e et Justicia Mayor "iudge todos los pleitos que viniesen a la Corte con
consello de los ricos-hombres, mesnaderos, caballeros, fofanzones, ciudadanos, y hombres buenos de las villas segunt fuero y segunt fue acostumbrado".
En las Cortes de Zaragoza de 1348 fue reconocido el Justicia de Aragón como único
jue:i: competente para entender en todas las 1Iausas de oficiales y jueces delincuentes.
sin que nadie, ni el mismo rey, pudiese desvirtuar su sentencia. Impuso además aque~
!la ley á los oficiales públicos la obligación de consultar al Justicia de Arag6n sobre
las dudas que tuviesen acerca de fueros, privilegios~ libertad o uso del reino.
Por acuerdo de las Cortes de Alcañiz de 1435 el Justicia sólo podía ser preso o
vejado por acuerdo de las Cortes con el rey; y por decisión de las Cortes de 1441, de
la misma ciudad, el Justicia no p()dria ser removido de su cargo por el rey sin la
conformidad de las Cortes.
Esos prjyilegios y esa autoridad tenía don Juan de Lanuza. Con su arbitraria e
inhumana orden a don Alonso de Vargas, por la que .se ejecutó a aquel Justicia, Felipe
II infringió toda la tradici6n foral de Aragón y en especial las decisiones de las
Cortes de 1435 y 1441. Puede verse también proyectada la voluntad real sobre
las Cortes de Tarazona de 1592, al disponer estas que el cargo de Justicia Mayor
fuera amovible a voluntad del rey.
11
En los reinados de. Carlos I, Felipe II, Felipe III y Felipe IV, esto es, durante
149 años, tan sólo se convocaron cortes un total de 44 veces. Se daba el caso, además,
de que procuradores elegidos por los pueblos vendían sus puestos a personas que con
f~uencia carecían de todo interés de servir a sus representados.

919

�todos quedaban bajo la autoridad de los corregidores. De elle modo el pueblo nada
tenía que hacer en e1 gobierno municipal.u
Escribi6 Fr. Luis de León que muchos súbditos de Felipe II eran "vasallos viles 'P
afl'Clltados, ... vasallos ruines y viles, ... generaciones de afrenta que nunca se acaba, ... va.salios apocados y viles, ... un cuerpo social deforme y Yil, ..• un ganado

- •..
ronoso

[,

....

Grande era la corrupción de las costumbres en Ll época de Felipe U, tanlo enlre
las clases populares como entre las elevadas. Cabrera de Córdoba, historiador de aquel
monarca, se hace. eco de tal corrupción con verdadera elocuencia. Abundaban los
vagos y la.,; mujeres de mal vivir, y eran frecuentes los amancebamientos. El jur,go
estaba muy generalizado y menudeaban los desafíos. Las disposiciones oficiales para
corregir ~ejante situación eran muy severas. Recordemos el Pregón que se hiro
público en Madrid el 4 de diciembre de 1585 por sus rigurosas prohibiciones y seveI'a('I sanciones.u Y tambiin que por acuerdo de 6 de junio de 1586 la Sala de Alcaldes
de Casa y Corte prohibió que las compañías de represenlantes llevasen mujer alguna
para representar, bajo pena de cinco añoo de destierro del reino y de cada cien mil
maravedíes para la Cámara de Su Majestad."
En una sociedad así, en que tanto abundaban los hijos fuera de Jlllltrimonio,"" no
es extraño que Cervantes tuviera una hija natural con Ana Franca de Rojas, como
tuvo otra con Marta de Nevareii el otro príncipe de las letras españolas, Lope de
Vega, después de varios amores adúlteros. Y recordemos que una tla de Cervantes,
doña Maria, siendo soltera tuvo a au bija doña María de Mcndoza, que llegó a ser
dama principal en Alcalá de Henares, con don Martín de Mendwa, ar1,edi.ano e hijo
bastardo del tercer duque del Infantado; que doña Andrea, la hermana, tuvo su hija
doña Constanza de relaciones con Nicolás de Ovando; y que la propia Isabel de
Saavedra se habría de ballar en 1608 con una niña de ocho meses de edad poco
más o menos, sin que conste que se hubiese casado con anterioridad. Disculpo, claro
está, aquellos deslices de las mujeres de Cervantes, víctimas sin duda de la sociedad
de su tiempo; pero sus casos son muestra&amp; evidentes de la corrupción de las costumbres en aquel tiempo.
Como ha recordado Américo Castro: "Situándonos a fines del siglo XVI, observamos que d erpañol no encontraba dentro de si nada fi= i, indiscutible sobre qué
u Muy tardíamente se trató de coTTegir tan desgraciada situación, creándose en
1766 por Carlos III nuevos magistrados de carácter popular llamados diputados del
común y síndicos personeros, los cuales fiscalizaban los servicios de aprovisionamiento
e intervenían en la hacienda municipal, con v02 y voto en las juntas de propios y
arbitrios.
u Citado por Américo Castro en Cervantes y las casticismos e.pañoles, Madrid-Bar•
celona, Alfaguara, 1966, p. 27 n.
n Pregón / general, para la / buena goveniación desta / Corte. / Madrid. / Por
la viuda de Alonso Gómez. Año de 1585. 8 hojas sin foliar.
" PÉREZ PASTOR, ÜRisTÓBAL, Nueuos dalos ...• segunda serie.-ASTRANA MMúN,
Luis, Vido ejemplar &gt;' heroica de Miguel de Cm1antes SMutdra, III, pp. 505-506.Arthivo Histórico Nacional. Actas de la Sala de Alcaldes de Casa y Corte.
" Numerosos son loa caso., de bastardos iluures que nos ofme la Historia de &amp;-paña. RecordemOl! como ejemplo el rey Enrique II de Trastarnara y a don Juan de
Austria, hijo éste de Carlos I y la plebeya Bárbara Blomberg.

920

apo}'arse fuera de las ntimacia,us tristia.110-uiejas. La conciencia del ser y valer íntimos por sí sola valía poco; ni nada exterior (riqueza, tareas inteligentt:5) protegía
contra la condición asignada al individuo por !a soi::iedad, por la 'opinión'".'"
Tal era la situación de España en los días en que Cervantes comell7.Ó a escribir el
Quijote. Pero aún se agravaría m.U. aquella situación con Felipe III, de quien su padre
había dicho al morir: ''Dios, que me ha dado tantos reinos, me ha negado un hijo
capaz de gobernarlos. Temo que me lo gobiernen"." Y, en efecto, se lo gobernaron.
Felipe II, como su padre, en rigurosa Ulterpretaci6n de la idea de la época, según
la cual la soberanía estaba en el rey, habÚl seguido una política estrictamen1e personal. Felipe III, en cambio, abandonó esa poHtica y la reemplazó por otra más fácil
y cómoda, y, sobre todo, muy compatible con su afición a fiestas y placeres. Así dej6
el gobierno en manos de un privado, favorito o valido.
En 1604, cuando Cervantes ya había terminado el Quijote de ]605, gobernaba a
España don Francisco de Sandoval, duque de Lerma. Era un hombre de escasa moralidad, corto de juicio, engreído e hipócrita, quien estaba aconsejado por el no menos
ambicioso don Rodrigo Calderón, marqués de Siete lglesias. Anibo5 tuvieron al cabo
muy mal fin, pues el primero, si salvó la vida por milagro, fue destel'l'ado a sus estados,
y el otro acabó sus días en la horca.
Frente a gobiernos capaces de otros países, como el de Clemente VIII en los Estados
Pontificios, el de Enrique IV en Francia, el de Isabel I en Iaglatcrra, el de Rodolfo I
en Alemania y el de Mohamet III en Turquía, España estaba regida por un ambicioso, hipócrita y menguado valido, con el respaldo de un monarca irresponsable, débil,
incapaz y amigo de diversiones.
Don Francisco NavaTTO Ledesma nos pinta este retrato del hijo de Felipe II: "Felipe 111 era un pobre ser linfático, clorótico, de colgante labio, de swnidos aladares,
de claros, in~rcsi.vos ojos, de planta neciamente fanfarrona; gran jinete, corto
lector y tan pobre de inteligencia que su ayo y preceptor e! arzobispo toledano don
Carda de Loaysa apenas pudo imbuirle cuatro devotos conceptos en el angosto
cráneo...""'
Don Francisco Navarro Ledesma nos ha dejado también este cuadro de los tiempos
del reinado de Felipe III: "Aunque Le.rma tuviese, más de águila, de urraca guardadora, bien conoció que a semejantes seres (don Felipe y su mujer doña Margarita
de All!lt.ria) convenía divertirles y los llev6 por España de fiesta en fiesla, les procuró
remuneradas ovaciones, la.s hizo creer en esa felicidad universal cuya ostentación tan
propicios baila los ánimos de los tantos. Una espesa atmósfera de bobería comenzaba
a formarse en los alrededores de Palacio. De fl iban huyendo los caballeros de las
barbas agudas y de las mejillas maceradas y de los ojos soñadores que Theotocópulos
pintó. De la remilla echada en las casas de la grandeza por los primeros místicos y
ascéticos .iban recogiendo el fruto aquellos escurridizos e insidiosos eclesiásticos que
las gobernaban a su talante y voluntad, absolviendo lm deslices de las señoras y compagin!ndolos habilidosamente con los de los señores. A la seguridad y firmeza con
que se pensaba y se procedía en tiempo de Felipe II, había reemplau.do uoa voluble
•• ÜAST11.o, AM'IDUco, op. ál., p. 29.
" Bl..ÁZQUE.Z, AGUSTÍN,

p.

420.

El lngtnioso Hidalgo Migud de Oervanter Saavedra, Col. Austral, No. 401. Espasa-Calpe, Argentina, S. A., Buenos Aires-México, 1944,
p. 251.
" N,WARRO LEDESWA, FRANCISCO,

921

�intrnnquilidad, una inco11sistencia casi gelatino!!a de las voluntade:oi. El miedo reina_ba
en los palacios reales y en los de la nobleza; un miedo inexplicable, absurdo. Dios
sabe de qué1 del pecado, de la contaminación, de la herejía"...
•
.Agregaba Navarro Ledesma; "La Inquisici6n velaba, pero la heterodoxia. andaba
no menos despierta y si no contó con varones tan preclaros intelectualmente como
¡03 protestantes españoles del tiempo del emperador, si pro:iiguió haciendo su propa•
ganda en la obscuridad, trabajando el pensamiento de, ést': y de aq~él, no ~¡ de la
masa. Andaba la Inquisici6n persiguiendo a 1elapsos e ilullllna~os, a ilusos e ilu~en~es
de menor cuantía y mientras tanto dejaba pasar conceptos e ideas que en el pulp1to
y en el libro moldeaban las almas e influían en ellas".•
.
.
y estableció el mismo escritor: "Hay toda una parte secreta de la Histooa de
España en e;tos años en que parecía todo el mundo suspendido Y embobado, la cual
está por escribir. Recelos, sospechas y desconfianzas increíbles dominaban ~ la gene~
debilidad de \os espíritus. Unos a otros se miraban de reojo ~os los espanoles. N.ecm
sería no darse cuenta de cómo esta intranquilidad, esta insegundad, esta mal :-aaada
hambre del alma y del cuerpo, se reflejan en todas las obras de nuestro siglo de

,,..

oro~í: pues, comenzado el reinado de Felipe 111, con una ad:i3Ulis~6n en plena
corrupción, empobrecida la. hacienda nacional, recargado el pa_ts de tributos. ~ . cl
favoritismo y el cohecho siempre operantes, como normas casi de C&lt;lnducta _oficial,
dilapidándose en fiestas cortesanas y públicas buena parte de los fondos nacionales,
degeneradas cada ve2 más las costumbres, con una injwticia. soc!al imposible d~ soportar y una marcada inseguridad de pensamiento y de conciencia, era necesan~ h_acer
algo para devolver a aquel pueblo, siempre heroico y noble, la confianza en SI mLSmo
que malos gobierno¡ y sufrimientos le habían hecho perder."
"' lbid., pp. 251-252.
"' /bid., p. 252.
" lbid.
"' Con plausible moderaci6n, pero marcando un avance sobre la critica anterior, el
Dr. Basave Fernández del Valle ha escrito en su Filosofía del Quijote, Col. Austral
No. 1289, Espasa-Calpe Mexicana, S. A., México, 1959, p. 70, que "en medio de 1111
estado polhico y social en declive, aporta (CeJ"Vantes) nuevos elementos de cultura
y lucha por la recuperación de los valores espiritualeii postergados"•
.
También con marcada moderación, don José Cam6n Aznar parece acercarse a nu
tema en su articulo "El tercer personaje", ABO del 2 de julio de 1972, p. 1, cuando
escribe: "¿Qué había pasado en la sociedad española de la segunda mitad del siglo
XVI para verla asentada sobre los desengaños del sentido común Y tan lejos . de la
cn[ebrecida atmósfera caballeresca de un siglo antes? Se habla de la decadencia del
siglo XVII como adscrita a ese siglo y desgajada de la époea anterior. Y es _lo cierto
que el pesimismo nacional -que quizá arranque de la guerra d~ las Comum~ades-lo vemos atravesar a veces con fulgores trágicos, durante el remado de Felipe 11.
Es la de este reinado una grandeza enlutada, con la conciencia del poder más grande
de la tierra, pero congelado eternamente en una piedra en la que lo más eficaz, esté-

ticamente, son las aristas".
.
Agrega el señor Camón Aznar: "No pódemos ocuparnos ahora de es~e decliv~ {'e.stado político y social en declive' llamó antes el Dr. Basave, en su cita antenor,_ al
mismo fe 11 ómeno hist6ñco, político-social y espiritual) . Pero ~í proclamar que la p1eia

922

Y Cervantes hizo el milagro. Su fuerte espíritu de solidaridad humana; su profunda
visión de la vida; su visión artística de la realidad, le llevaron a forjar una obra en
la que la locura, el humor y la aventura dieron a sus contemporáneos la oportunidad
de escapar de aquella ingrata realidad en que vivían, de compensarla viviendo las
locuras de un genial visionario, y de recobrar sobre esa lectura la fortaleza de ánimo
que tanto necesitaba.
En cierto modo el Quijote, ya la primera parte, neutralizó en el ánimo del pueblo
español el efecto negativo que en este pueblo proyectó aquella lamentable situación
Interna a que le habían llevado por lb menos dos siglos de! malos gobiernos. Y fueron
tantos los lectores, u oyentes de la lectura, del libro más grande y más beneficioso
para España, que en el mismo año de su aparición, el de 1605, se hicieron de él seis
ediciones conocidas, más dos o tres que podemos suponer por indicios razonables, y
tan pronto, que ya desde ese primer año figuraban en fiestas populares tipos dW"razados de Don Quijote y Sancho. Y no sólo en España, si.no también en América.ti
Cervantes, un español excepcional de su tiempo, alentado por su ideal caballeresco
frente a la vida, acertó a ver en ese ideal y en su acritud heroica y humorística el
medio idóneo de promover en sus con1emporáneos -y en el hombre de cualquier
tiempo y lugar- los más altos valores de bondad, justicia y caridad, junto a la alegría de vivir."
Del Quijot6 dijo Washington lrving que es como la Biblia, en lo profano, lo que
coníinnó Sainte-Beuve llamándole "la Biblia de la Humanidad ... " Y si el Jíbro es
así, ¡ qué decir del héroe!
En su arúculo "Hamlet y Don Quijote" decía lvan Turguenev que el Ingenioso
Hidalgo simboliza la fe en algo eterno, en la verdad superior al Uldividuo1 en la verdad
que elOge culto y sacrificio y que no se alcanza sino después de larga lucha y de abnegación ilimitada."
clave del Quijote es esa sociedad, que, como un plinto de risa, lo levanta sobre los
tiempos. Es el tercer personaje que los otros dos (Don Quijote y Sanchol necesitan
para que su silueta se destaque e:¡tricta y melanc61íca, a compás del sol que se deshace".
Y termina don José Camón Amar su interesante trabajo refiriéndo~e a dos figuras
excelsas que, como los héroes cervantinos, se salvan en aquel "declive" del siglo XVI;
"Pero Don Quijote --dice-- no está 110!0. A su lado, en sus mismos días, hay otros
héroes, también altos, también f=s, con10 blandones sobre el duro campo castellano.
Solos y altos. Así el 'Greco' en perpetua ascensión cenital. .Así San Juan de la Cruz
(y yo diria también su compañera de religión, Santa Teresa, y aun un poco antes el
Santo de Loyola) levantado sobre la tierra, en angélica sumersión eo la divinidad. En
el mismo tiempo, en el mismo lugar, ya son tres los Quijotes".
:s El Quijote pasó pronto a las Indias, ya en 1605. No tardó en hacerse popular en
diversos lugares dél Nuevo Mundo. Hay una relación de 1607 según la cual en los
Carnavales de aquel año y en la ciudad peruana de Pausa hicieron la alegría del público tipos ',!estidos como Don Quijote, Sancho, el cura y el barbero.
,. También con acierto y moderación ha _escrito el Dr. Basave (!bid., p. 69} que
"Cervantes, como eipañol de su tiempo, suste.nta su idea] caballeresco ante la vida.
Pero un buen día le nace el designio ya no sólo de concebir ese ideal ante la circunstancia, sino de realizarlo novelesca.mente en ella. He aquí la génesis del Quijote".
"' TUJtGUENl!.V, IVAN, Hamlet )' Don Quijote, Revista Contemporánea, Madrid, 23,
1879, pp. 453-71.

923

�En carta a su sobrina Ivanova decía Fedor Dostoiewski: "Sólo hubo un hombre
reahnente bueno en el mwido: Cristo... De todas las figuras de hombres buenos en
la literatura cristiana, sin duda la más perfecta es Don Quijote..."
En :ru breve ensayo El Cristo a la Jineta escribió José Enrique Rodó: ''Despul:s del
Cristo de paz, hubo menester la humana historia del Cristo guerrero, y entonces
naciste tú, Don Quijote, Cristo militante, Cristo con armas, implica contradicción,
de donde nace, en parte, lo cómico de tu figura, )' también lo que de !ublime hay
en ella ... Dos naturalezas habfa en ti, como en el Redentor: la humana y la divina;
la divina de Don Quijote, la humana de Alonso Quijano el Bueno. Muri6 Aloruo
Quijano, y para otros quedaron su hacienda y las armas tuyas, y el rocln flaco y
el galgo corredor; pero tú, Don Quijote, tú, si moriste, resucitaste al tercer dia: no
para subir al ciclo, sino para proseguir y consumar tus aventuras gloriosas; y aún
deshaces agravios, y enderezas entuertos, y tienes guerrn con encantadores, y favoreces
a los débiles, los necesitados y los humildes, ¡ oh sublime Don Quijote, Cristo eje&lt;:u•
tivo, Cristo León, Cristo a la Jineta!"."'
Rubén Dado, ea un soneto de 1905, dijo, refiriéndose a Cervantes, entre otras cosas:
"bl (Ceruantes) es la vida y la naturaleza,
regala un yelmo de oros y diamantes
a mis .rueños errantes.
Es para mi: .suspira, ríe y reta." n

En ~u "Letanía de nuestro

señor Don Quijote", dijo el mismo Darío:

"¡Ora por nosotros, señor de los tristu,
que de fuerza alientas y de ensueños vistes,
coronado de aúreo yelmo de il,uión,
que nadie ha podido vencer todavla,
por la adarga al brazo, toda /antas/a,
y la lanza en ristre, toda coraz6n!""'

Y el poeta lilipino Jesús Bahnori, en sus verso, A Nuestro Señor Don Quijate de
la Mancha, escribió:
'" Rooó, JosÉ ENRl~UE, El mirador de Pr6spero, 1906. Como dije en conferencia
del 1 de abril de 1955 en la University of Miami, "tanto para el cristiano como para
el que no cree en el Crucificado., la figura de Cristo debe simbolizar por lo menos el
.mhimo de perfección humana. No pecaron de irreverentes Dostoiewski, Rubén Daría,
Rodó y cuantos han comparado en alguna manera a Don Quijote con Jesús, o han
Jantificado al Caballero, pues al hacerlo s6lo han exaltado el valor de la genial figura,
símbolo del ideal de plenitud humana". (Puede vene en el libro: En el 350 aniversario
de la. primera publicación del "Quijole", Coral Gabli:s, 1956,)
" Soneto de Darlo en Canto de vida y esperanza, 1905.
:s Poema de Darío, tambil:n en Canto de vida y esperanza.

924

Señor de los poetas, de lot desventurador,
de los que han hambre y sed de justicia en la lierra!

Aún seguimos soiil:mdo castillos los t,osadas,
ejirátos de príncipes altivos las mernadlJS,
jardines encantados los páramos ,in d11eño,
y en todos los instantes )' e,i todos los cominos,
todos vamos cayendo por focha, con molinos,
y a todos nos destrozan las aspas del ensueño

Oh, señor, ve que es cosa de gran desesperanza
salir po, esos campos empuñando la lanw
a desfacer enluertos en sin igual empresa!
L11chw con la quimera hasta rendir los brazos,
y azolarse las carnes hasta hacerltJS pedazos,
por romper el encanto que duernu a 11na princesa.
Pero todos lo hacemos, con erfuer.zo y al trote,
no hay un hijo de Espaiía q11e no sea Quijote,
y aunque vaya soñando haga el bien por doqui~,a. . .111
Aún hoy, a.l cabo de tantos años (más de tres siglos y medio) todo el que vive
en wt ambiente hostil, adverso, o sencillamente no grato, mira a Don Quijote, reformador y rebelde, como un héroe de su mayor simpatía. El Q11ijote libro ha sido
siempre compañero del que sufre y busca compas.i6n a su dolor. En 1921, Sir Herbert
Grieson hizo un elogio del gran libro y expuso lo significativo y valioso que ha sido
para muchos su compañia en tiempos de guerra.•
Thomas Mann, en su viaje a loo Estados Unidos, libre de los nazis, en 1933, leyó
el Quijot~, único libro de lectura que llevaba "para", como escribió su discípulo Leo
Spitze, "afirmar los valores cristianos y humanisticos de la civifüación europea frente
a la irracionalidad desenfrenada, la fe mítica y la violencia bárbara"."'Y Albert Einstein tenia un ejemplar del Quijote sobre su mesa de noche.
En otro lugar he escrito esto que es oportuno recordar: "Hay en el Quiiote un
s.evero examen crítico de la sociedad de su tiempo, en el que resalta el sentimiento
de perfección y de justicia social del escritor, sanamente orientado a la depuración de
todas W clases, desde la más humilde a la más poderosa; porque tener O.efectos Y
vicios y cometer errores es .inherente a la condición humana. La defensa del humilde
es tan evidente en el gran libro, que resultaría ocioso ponerla en duda. Y no va desen-

'"'El poeta Jesús Balmori (1886-1948), oació en Bacolor. Su obra lirica re contiene
en sus libros Rimas malayas y Mi casa de Nipa. El paema "A Nuestro Señor Don Quijote de la Mancha" lo publicó el diario madrileño ABO en su cdici6n del 13 de octubre
de 1970.
"" Sir GRIESON, HERBERT, Don Quixote, Some Wartime ReflectiDns on lts Character
and lnflv.ence (English Assodation, Pamphlet No. 48, 1921 ).
11
SPITZER, LEo, Thomas Mann y la muerte de Don Quijote, Revista de Filología
Hispánica, t. II, 1940, p. 40.

925

�caminado en algün modo el juicio que en la Universidad Fu Tan de Shangai se ha
hecho de la historia del Ingenioso H.idalgo, en el sentido de que en ésta el autar
"doble las campanas por la muerte del feudali:iIII.O y la explot.ación del campesino".""
Dándose cuenta de la verdadera situación del pueblo español al comienzo del siglo
XVII, esto es, al aparecer el Quijote, es fácil imaginarse el efecto en él de la lectura
del gran libro.
Tomó Cervantes muy en serio la fantasía, y con ella y el mejor sentido del humor,
enseñó a sus contemporáneos y a las generaciones posteriores a elevarse sob~ la
realidad. Como ha escñto .el Dr. Basave Fem:indez del Valle, Cervantes "nos enseñó
-y esto importa mucho decirlo-- a pasar sobre el propio yo, que es el hombre rudimentario· a vencer al hombre egoísta que todo lo calibra por el interés. Y aunque
su quere; va siempre más allá de su poder, nunca pierde el impuls;i, y la dirección
hacia el ideal. La vida 2ª'-fª Don Quijote es quehacer altruista, faena redentora. Su
caridad como la de todos los santos, es una caridad militante" .111.
Escri~ió don Ramiro de Macztu en 1926: "No comprendo que se pueda leer el
Quijote sin s.aturane de la melancolía que un hombre y un pueblo sienten al desengañarse de su ideal; y si se añade que Cervantes la padecía. al tiempo de escribirlo,
y que también España, lo mismo que su poeta, necesitaba reírse de si misma para
no echarse a llorar, ¿ qué ceguera ha sido ésta, por la que nos hemos negado a ver
en la obra cervantina la voz de una raza fatigada, que se recoge a descansar después de haber realizado su obra en el mundo?"."'
En mi libro En torno al "Quijote" me he ocupado de la teoría de la decadencia
de España y del Quijote obra decadente, que expuso don Ramiro de Maeztu, Y la
be refutado ... Me interesa, no obsta,nte, hacer constar aquí lo siguiente:
l. Que España y su pueblo defendieron con arrojo y heroísmo su fe católica, Y no
fracasaron ciertamente en aquella empresa. Lo atestiguan cuando menos Trento Y los

misioneros.

2. El sueño de monarquía universal nunca fue sueño del pueblo español. Lo fue
de los Reyes Católicos y de Carlos I, y si hubo fracaso en reafüarlo, ni fue de España
ni de los españoles, sino de aquellos monarcas.
3. Que el lector del Quijote no se satura de la melancolía que un hombre y un
pueblo sienten al desengañarse de ~u ideal. Fue precisamente la exaltación de su ~e~l
cabaJleresco, que implica el de hacer bien a los demás, lo que llevó a Cervantes n escnbu
su gran libro, en el que, como ha dicho el P. David Rubio, "está la filosofía de la fe
en el ideal, en el valor del esfuerxo, en el triunfo de la justicia, en el mérito del
sacrificio"... Antes, como he citado ya, Ivan Turguenev decía que Don Quijote simboliza la fe en lo eterno, en la verdad superior al indi\/lduo, en la verdad que eúge
111.

Puede verse mi libro Ahondando en el "Quijote", Madrid, Ediciones Lcira, 1968,

p. 47.

op. cit., p. 15.
op. cit., p. 22.
• Puede verse mi libro En torno al "Quiiote", Madrid, Ediciones Leira, 1965, pp.
"' BASAVE FERNÁNDEZ

Df.L VALU!, AGUSTÍN,

., :MAEZTU, RAMlRO Da,

129 y siguientes.
" RUBIO, P. DAVID, La Filosofla del Quijote, Buenos Aires, 19-i-3.

926

culto y sacrificio y que no se a l = sino después de larga lucha y de abnegación
ilimitada.
En el Quijote hay tragedia, cotno en la \/lda mimia, de !a que es maravilloso reflejo; pero también hay optimismo, y estimulo, y aliento al vivir constructivo. La
melancolía a. que se referla De Maeztu se la ha puesto cierta crítica desde el siglo
XIX. Pero contra ella reaccionaron algunos, y ya en 1864 escribía pluma tan valiosa
como la de C. A. ele Sainte-Bel.lve: "Si queremos obrar coa verdad al juzgar eJ
Quijote es preciso secar esta lágrima que se le ha querido un.ir en la sonrisa, o cuando
menos es menester decir, para que el mundo lo sepa: 'Esta lágrima se la hemos
puesto nosotros, porque creemos que le sienta mejor'.""'

4. Que no puede verse en el Quijote "la voz de una raza fatigada que se recoge a
descansar dllSpués de haber realizado su obra en el mundo". ¿Qué obra es esa realizada por el pueblo español en el mundo, por la que quedó fatigado y se retiró a
descansar? No la defensa de la fe católica, como he dicho. No tampoco la del Descubrimiento de América y la colonización de tantos territorios en el Nuevo Mundo y
en Oceanía. Ambas obras las realizó con cariño y nobleza:'" ¿ De qué obra se trata,
pues? Acaso la más trascendental sea la cultural, y ésta la realiza España en diversas
naciones de manera continuada, año tras año, desde hace varios siglos, y habri de
continuarla.•
5. Que nada tiene que ver el Quijote con la delibitaci6n de la unidad de! Imperio.
Don Manuel de Montolíu escribió en 1939 que "el Caballero de la Triste Figura,
encamación de la filosofía del desengaño, es el heraldo de la inminente debilitación
de la unidad del espúitu del Imperio''."' Pero el Imperio, excepto el colonial, fue
sólo un proyecto, un sueño, y ninguna relación puede establecerse válidamente entre
él y el libro de Cervantes. Y en cuanto a que Don Quijote sea encarnación de la
filosofía del desengaño, recordemos las palabras de Turguenev citadas, y las del P.
David Rubio, quien considera que en la historia del logenioso H.idalgo está la filosofía del ideal.
Tenemos que reconocer, en cambio, que Cervantes y España tenían que reírse
hasta de sí mismos para no echarse a llorar. Pero, ¿no nos sucede esto a todos? La
vida tiene con frecuencia mucho de adversidad y contratiempo y si, a veces, no somos
capaces de imponernos y de reímos iocluso de nosotros mismos, y aun de hacemos
"un poco el loco", mal podremos salir adelante. El buen sentido del humor es con

.,. Les nouueau.x- lundir, París, 1864, Vol. VIII, p. 40.
"' He escrito en la p. 140 de En torno al "Quijote": "Las dos obras más grandes que
España ha reafuado, dos obras que ninguna otra nación ha tenido el privilegio de
llevar a efecto, son, en mi opinión, la producción del Quijote y el descubrimiento y
colonización del Nuevo Mu,11do; ambas obras valiosas, dignas de la admiración universal; pero aquélla positiva y útil en todos sus aspectos, en su totalidad, y la otra con el
aspecto negativo del sufrimiento de los aborígenes".
'" Yo he colaborado modestamente durante muchos años en esta labor, como técnico
pedagógico, catedrático, escritor y conferenciante, en varios países de América, como
han colaborado muchos otros.
" Mot-1Toúu, MANUEL DE, En busca del poeta nacional de España, La Prensa, Buenos Afrcs, 23 de octubre 1939.

927

�frecuencia el mejor anüdoto contra el veneno de la vida. Que ya dice el rdrán:

ª

mal tiempo buena cara.
..
ed · tif
las difeEI fin inmediato para el que Cervantes escribió el Qu11ote pu _e 1us 1car
rencirui esenciales entre el libro de 1605 y el de 1615, sobre todo s1 tenemos en cue~ta
conjunto de la obraI y su detalle, fueron meditados y pia.D~dos muy se~1a•
que el
Q ..
con él Cervantes-- mua con atenCl 6n
mente. En e! libro de 1605, Don lllJOte -y
d
E I d 1615
el mundo que le rodea, y nos re~ta com_o narrador, é~uenloo~~; : :
~n~ento
se hunde en el mundo en que vive, se integra
y
dor y descriptor aquel
bumaniunte bienhechor. Al presentamos ese mun o, como narra
, .
• •
· 1 .:cM y DJt"tiende como nota característica del héroe y de su libro.
•
·
1 ·a eaJ, omo
senbmlento se m en:w,,._ ....
Es como si con el volumen de 1605 tratara Cervantes de refle)a.i: ª vi ª r al e d
al tiem
que aportando ta sana ironía correctora y el b~~ humor enta" or,
e~
pob
'
¡
Por eso en 1614 escribió en el V1a¡e del Parnaso: Yo
-·
615
ás f
esomulante, uscarn conso ar.
he dado en Don Quijote pasatiempo..." Y luego, oon el Qu;1ote d~ 1 _d , : . ~r.
más educador buscara corregir vicios y defectos y onentar
VI a
acia 05
m~Uv~,tos valores de 'bondad, justicia y caridad, hacia el ideal de plenitud humana,
m
¡ b las ¡ dulce a Jo provechoso y lo moral a lo faceto,
"mezclando las veras a as ur &gt; 0
•
»
'bíó
disimulando en el cebo del donaire el anzudo de la reprehensión ... ' .c~mo e:scn
A b ., del 17 de marzo de 1615 el Mae!ltro Joseph de Val.d1Vleso.
en su pro ac1on
rendi6 bien la situación de SI.la
Concluyo, pues, asegurando que Cervanles cornp •
.
.
d
_,
añoles y las causas pcliticas y soc10econ6m1cas de1ermmantes e
contempo,«neos esp
,
·
e habían
·
··
estimular en ellos la confianza en s1 llllSmos, qu
:t:::n
Y
a
';:to
de perder, escribió el Quijote. A este primer objetivo en
1 0
percomposic1
. .6
&lt;rr&lt;1n libro se une el de hacer de H la obra universal Y de permala
n d e¡ .,--

;r1

aqu;~

nente actualidad que es.

s:

FRAY PEDRO DE GANTE: MAESTRO Y CIVILIZADOR DE AM.tRICA
Seminario de Cultura Mexicana.
México, 1973, 143 piginas.
ER.N!!STO DE LA TOP.RE V!LLAR

HTST01u1, OP!CIA.L DE Mbaco -la que se enseña en las escuelas de Gobierno
y la que se saca a relucir en discurros de funcionarios públicos- no ha hecho justicia
aún a la pléyade de misioneros que vinierqn con los conquistadores españoles. Gracia!
a la obra in.signe de estos maestros y civilizadores de nuestro Continente puede hablarse de !a conquista espiritual de América por fupaña. Ninguna otra naci6n ha discutido desde la atalaya de una ilustre Universidad -la de Salamanca- los títulos
de legitimidad para conquistar tierras de indígenas.
LA

Ernesto de la Torre ViUar, Director de la Biblioteca Nacional de México, y uno
de los historiadores mexicanos más penetrantes y agudos ha escrito una elegante Semblanza de Fray Pedro dt Gante, seguida de il1.1Straciones, notas, apéndice d(ICwnental
y bibliografía. El apéndice documental contiene cinco cartas de Fray Pedro de Gante y
una biograf'ia de este egregio misionero de sangre real, escrita por Fray Jerónimo de
Mendieta.
Fray Pedro de Gante ( Pedro de Mura, Peter van der Moere, de Moor o de Muer)
había nacido en Ayghem-Saint Pierre (una parte de la ciudad de Gante) probablemente entre los años 1476 a 1485. Muere en México, rodeado de sus hijos espirituales, los ind.ioo, en la pascua de 1572. Ernesto de !a Torre ViUar no vacila en decir
que Vasco de Q □ iroga y Fray Pedro de Gante "fueron quienes, con su ejemplo, ideas
renovadoras y labores permanentes, pusieron las bases de nuestra civilizaci6n" (pág.
10) . Pariente cercano de Carlos V, Fray Pedro de Gante recibio educación en
la Universidad de Lovaina, conoció las inquietudes humanistas de Erasmo y Vives, la
incitante utopía de Tomás Moro y la naturaleza de España y de los españoles. En
1522 llegó a México y consagró saber, esfuerzo y amor a la enseñanza de esos indios
de "bonisima complexión y natural, aptos para todo, y más para recibir nuestra santa
fe". Sin embargo no deja de advertir: "pero tienen de malo el ser de condición servil,
porque nada hacen sino forzados, y cosa ninguna por amor o buen trato; aunque en
esto no parecen seguir su propia naturaleza, sino la costumbre, porque nunca aprcn.
dieron a obrar por amor a la Yirtud, sino por temor y miedo". Este texto -me
parece- explica en buena parte los rasgos psicológicos del mexicano. Fray Pedro, franciscano lego, aprendi6 el nihuatl y catequizó a los niños para que practicasen la reli-

929

�·•
tóf'ca y la enseíiar.m a sus mayores. La mayor parte de su vida, F1:y P~ro
g1on ca 1
,
•
· pillas a bauuzar miles
la dedicó a la conversión de !os indios, a levantar 1g1esias Y ca
, .
_
y miles de indígenas y a establecer talle1es artesanales y centros de adiest.ra1111ento en
las artes plástiCáS y en la música. Enseñaba a cantar y ~~ñer; inv:nth ~ método para
enseñar rápidamente a los indios usando sigo~ gerogltfi~ Y figurauvos.
t smitir religión y cultura. Rehusó la mitra de México, que le ofrecio
para :ran
•
-b· ,__
d ' d
para las cuales
ador en varias ocasiones y nunca quiso rea ir I&gt;LS sagra as or enes ,
P"
'd raba indigno El humilde lego Fray Pedro de Gante se doha de la falta
se cons1 e
·
1¡ b
ta tierras Y
de frailes para catequizar a los muchos indígenas que pu u a an ~r es s
·
cierto que le pedía al Emperador español algunos frailes que ~uescn
aunque es
. .
[alta
do munese llego
Flandes
de Gante para que los indios no smb.esen su
cuan
,
y
·¡
d'
castellano }' en náhuatl. Me
a olvidar el idioma flalllcnco y so o po ia expresarse en
d I T
arece -y este sería el único reproche que le podría formular a Ernesto e a orre
~iHar- que la huella de España en la vida y en la obra de Fray Pedro de G~:e
da un tanto silenciada. Todos los antecedentes flamencos de Fray Pedr~. de
que .
.
rancia ante su incorporaci6n existencial a la obra mts1oncra de
te palidecen en 1Il1por
- d
din ~· de des.,_ - También Carlos V era flamenco de sangre, pero espano1 e cora
,
d
alma mis que se
,:,,;pana.
•
El César había dicho que "cada lengua que se apren a, es un
_
t..lno.
·
nvertirse en cspanol Y
adquiere". Carlos V, al aprender nuestro romance, qwso 00
'
en español oraba desde el monasterio de Yuste,
.
bre de Pedro de Gante está indisolublemente uwdo a los nombres de ,1os
El nom
d
á
Fray Jul1án
grandes misioneros y civiliz.ldores españoles: Fray Juan e um rraga,
M li ,
Garcés, Vasco de Quiroga, Fray Bemardlno dé Sahagún, Diego Valadez,
oto ma,

!od; :~

el;

z

Olmos y Fray Alonso de la Veracruz.
La historiografía mexicana :re engalana con la brillan!~ semblanra de
Cante, escrita por el licenciado En:c~to de la Torre V1llar, con pluma
Jada, con nobles y generosos propoS1.tos.

F:

::dro ;~
P Y

HISTORIA DEL NUEVO REYNO DE LEÓN {1577-1723)
Eumrn10 DEL Hoyo
Volumen l. Publicaciones del Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey. Serie: Historia, 13, Monterrey, 1972, 662 pp.

EL MAESTRO DON EucENlo DEL Hoyo encierra en su perrona dos características esenciales: una formidable y auténtica vocación por las investigaciones históricas que
realiza con material de primera mano y un desprecio por la notoriedad que lo posterga
al nivel de desconocido. La primera desemboca en seis obras publicadas por el Instituto Tecnol6gico y de Estudios Superiores de Monterrey, en su serie: His.toría, dos
de ella, Tedactadas en colaboración con M. D. McLean y el resto de su eJ1c!lllliva
cosecha. La segunda es relativamente criticable, porque en estos tiempos de audacia
Y simulación intelectuales la postura de modestia no merece reconocimiento. Suben a
la superficie valores dudosos que acaparan distinciones y prestigio, mientras el legílimo
acreedor a ellos es sólo espectador impotente del torcimiento del mérito.

El Tecnológico es la única institución de alta cultura, en Monterrey, que sin interrupi:loncs lleva a cabo una valiosa labor editorial. Por desgracia, solamente tira 500
ejemplares de cada obra publicada. Podrá ser 6té un factor decisivo para que el libro
se convierta en es&lt;;:aso tiempo en gema bibliográfica; pero el reducido número trae
consigo anémica difusión del mismo y el desconocimiento del autor fuera de los muros
de una pequeña élíte.
Apenas el 20 de febrero de este año nos alegró don Eugenio con :m Historia del
N11evo Reino de León (1577-1723) presentada en dos volúmenes con un total de 662
páginas, que divide en ocho capítulos. Aclara en el prólogo que no es una historia
en el sentido tradicional, Slllo una colección de ensayos ordenados cronológicamente,
que llevan como finalidad única despejar el camino y señalar rutas a los investigadores que deberán venir después. La bibliografía proporcionada al fin de fa obra abarca
127 páginas. A este material caudaloso y al contenido riquísimo de los capítulQs IOil
comidera el autor "u1\a sencilla aportación".
Como apasionado que soy de la toponimia me atrae de inmediato el capítulo 11:
''Los Primeros Avances de la Colonización Española en el Noroeste de la Nueva
España". En él despliega don Eugenio un ml:todo de investigación muy suyo: expo~
diferentes versiones ajustándose al texto de quienes las sustentaron, la desmenili:a

•

951

930

�cuidadosamente para comprobar o rectificar datos, hace desp11é., conjeturaJ lógicas sobre temmo ya más firme y arriba a 11na realidad que si no e, la definitiva, se aproxima
mucho a ella. Desdeña el cauce de la repetición para establecer, cuando es necesario,
una cosa nueva. Rebatirlo mpone, por lo tanto, una labor de paciente cotejo, iuperior a la que ~I desarrolla.
En este capítulo identifica, sin lugar a duda, la precisa ubicación de lo que las
crónicas Uamaron Río de las Palmas, descubierto y navegado en Wl trecho por Alonso
Alvarez de Pineda, en 1519; para WlOS, el Pánuco; para otros, el S010 la Marina;
para 1erceros, el arroyo del Chama!; para un mínimo, el Bravo. Las vagas referencias
geográficas sobre la corriente son motivo para que se enfrasquen en sup(mcion« erróneas los relatores de la conquista Berna! Díaz del Ca.~tillo, Lópei: de Gómara y Torquemada. En el siglo pasado lo discutieron Manuel 0roz.co y Berra Y Antonio García
Cubas; en el prc;ente, Vito Alessio Robles. Tercian asimismo los norteamericanos
Bam:roft, Hodge y Lowery. Ninguno de ellos acepta el B~vo. Lo afirman Carlos E.
Castañeda y Paul Horpn con argumentos no muy convincentes.
Trabaja don Eugenio sobre la vasta cartografía levantada de 1501 a 1680 y se
apoya en infinidad de notas de la ~poca, hasta llegar a la conclusión de que el Río
de las Palmas de la primera mitad del siglo XVI, el punto más remoto entonee!
hacia el norte, el límite austral de los enormes rebaño.s de bisontes, no pudo ser más
que el Bravo, llamado así en su curso alto desde 1598 por la expedición de Juan de
Oñate que tropezó con sus aguas en la marcha a Nuevo México. A fines del siglo
XVH, el S·oto la Marina se adueiíB del discutido nombre y el Bravo adopta éste y
el de Grande del Norte.
Eil el capítulo III, "Las Tres Fundaciones de Monterrey, principia por exhibir el
mito de dos fantasmones: Unliñola el Viejo y fray Cebrián de la Nada, que vivieron
algunos siglos gracias a la reencarnación sucesiva que les infundieron historiadore,
copistas. Viene después Alberto del Canto, viejo conocido nuestro a partir de la
enjundiosa intervenció~ de don Eugenio en el Congreso de Historia de septiembre
pasado y la sigue don Luis de Carvajal y de la Cueva. Después de no pocos análisis
concluye por afirmar; "Las entradas de Carvajal al Nuevo Reino de León en realidad
no fueron de colonización, ni de evangelización, ni tan siquiera de pacificac:i6n. El
fondo de la empresa era esclavista".
"Las Gentes de Carvajal" es uno de los temas en los que don Eugenio abate con
denuedo todas las consejas bordadas de antihistoria que se escribieron y se repiten
con ánimo de zaherir, en torno al supuesto predominio de población judaizante en
el Monterrey del siglo XVI. Inició la pastorela de cuentos en 1870 don Vicente Riva
Palacio; la continúan algunos norteamericanos que levantan un pedC$tal de mártir
a Carvajal y la remacha. con tintes dramáticos don Vito Alessio Robles. El maestro
Del Hoyo quita las prendas falsas que visten a la leyenda y la obliga a mostrarse
en cueros de verdad. Cierra el primer torno Diego de Montemayor -y, al comentar las
razones de tipo geográfico que lo llevaron a poblar el valle de Extrema.dura, critica
el abuso del término "desierto", enderezado más como halago a los habitantes de
Monterrey, que como realidad.
En el segundo tomo figuran los capítulos VI, VII y VIII: "Consolidación del
Nuevo Reino (1626-1664)", "Medio Siglo de Inercia (1664-1715)" e "Intentos fallidos de Reforma (1715-1723 )" todos ellos enfocados desde ángulos muy distintos a
los tradicionalmente explotados.

A pesar de que la obra no se dirige al público común, su lectura atrae y despierta
inquietud. Episodios ya conocidos se representan en otro foro y con distinta decoraci6n. Si a veces los galanes asumen rasgos de villanos, es porgue ahora los ,·emos actuar con naturalidad. Podrá o .no gtJstamos, pero la historia real no se escribe para
que sea éxito de taquilla, ni para que culmine en un desenlace. feliz oomo las películas
de Hollywood.
El libro reciente de don Eugenio del Hoyo merece el respeto de quienes admiramos
el valor, el conocimiento y la constancia que se requieren para llevar a cabo una
labor de ~ naturaleza. Por ser yo un amaltur de la Historia quizá sea el menos
indicado para hacer este comentario; pero he creído un deber referirme a la obra
ante la epidemia de silencio que circunda casi siempre a !os que valen de verdad.

,932
933

�LA RELACIÓN HISTÓRICA DE J.A COLONIA DEL Nl'F.VO S.\NTANOER
Y FRAY VICENTE DE SAN1 A MARIA•
MARÍA

m:L

C,\RMEN \11\IÁZ(!UEZ

El Colr.1¡10 de México

F.sTA E.S V, PRIMBRA vez qul' la Relación de íra)' Virrnte de Santa M.ufa w la lu1
públic.i, hbre e indcpcnrlienic de la c.omp ifa d • otros ncritos. Al C'mpe-,.ar MIi' •1glo.
según V.11(,L~ ootidas de- Nicolis León, R:bJ,,.,:ra/ía rneir•cana dtl n,./1&gt; XVIII, Méxíoo,
Imprcnt.l de l.1 \iuda de Jlrancl._&lt;.eo Dfaz de L&lt;-on, 1907, p. 389, l.1 Rtlación había
sido ya publicad.1 (mando d virrey Mi~cl José de A,:anza comisio116 .i Ju:m Antonio
del C:utillo )' J.hu, octubre -t de 1799 para que a\crigu.u,1 los li1111M c¡ue debía
tener un nuC\1&gt; obi,¡padu rn la Sil'rra Gord.i,, del C:Utrllo ) l.hu pidi6 .ti v;ITC'\ que
lo acomp.nial':I ,•I Revt&gt;rendo Padre juh1l11dn írav Vict·ntc- de S.mta M:irb, "por
haber rcrorrido en ptnona toda l.1 Colonb del Nuc,.o Sanundcr. y lo nús dt"I trmtorio que he de inspt•crionar y fonnado de él urn l"o:npleta dcsnipnón, por t·ner.ir~o
)' súp!íc-l lle mis hrmunos poliuros, Conde de Sierra Gorda, gobernador de dieh.1
coloni.l y Don Mariano dr r:.mmdón, M.wmc f..scuela de J., S;lnL1 liilc-ñ.1 de Vall.1dolid · cu}O lr:lbajo lo redujo 3 \"arios tom , ~· :1 cam:i de J.1 ~erra. no 1tt h •n rrm1•
1ido ,1 K~;iña para su impri:,i6n...", Rrnesto d L1 Tc-rrc V1llar, f"s1udw1 dr lmtoria
no:;.,/iupana 111, Méxiw, UNAM. Instituto de lnH•sti~aci&lt;-':-iM Hblri 1 , 1970, 173234, p 195 J. Debido .i que él no pudo localizar ninsún «'Jl'WJ&gt;lar d1• e-: a primera
edid6n y f.ictlit.ír.dost'lc mtonccs su "reimpresion", l.l dio 3 l'.onoccr romo ".'\pfodice a 1.1 1 tra S" de Lt Scc&lt;'i6n Primera. Cuarta Partc A • Z, pp. 389-515 de su
Biblio~•afla En l9l9-30 ..-olvi6 a dane 3 las prensa.\, t'lmhiitn como 1\pfndice :i Jix
doc-um,.ntffl que tratan de b cmprl'S3 de colonÍ2.1ción de J &gt;Sé F.=ndón en b Colonfa
del Nuevo Santander. :reunidos en lo~ tomos XIV y XV de h ~erie de Puhlicadon~ del
Arrhivo General dr l.1 Nación, por Rafat'l Lópt"Z.
F.n nurstros días a dos Ernesto, histori.1dort1 les ha intcr~do tanto la Rrlación
como ~u .iutor. E. de la Torre es el editor y autor del e5tudio que acompaii:l a e,;u
edi(i6n dr l.i r.olrcdón Nue\".1 Biblioteca Mcxi1·ana 28 del Instituto de lnvcstigndon~

• S.\~,.... MuÍA, V1c1.:-•;·n; DE, Rtlación hut6raca de la Cobnia drl NutDO Santan•
de,. lntroduoc,6n y not.is de Ernt&gt;sto de la Tortt· Villar, México. U;-:t\M, Direrción
Gcner.il dl' Publicaciones, 1973 (NuC\-a Bíbl.oteca Mcllion:i 27).

935

�JSibGowdlicu de la UNAM. E. Lemoine Vdlica.h ha drdicado su atención al eatlldio
de la participación de Santa Maria en d movimieoto emancipador.
Vicenk! de Santa María (1735-1813), fraile íranciJcano, pertenece al grupo de
hombres que se ubican "montados eo dos 1igloa", aquéllos que vivieron en las úllimu
dttadas de la dominaci6n española y en los primeros a!ÍOJ de la, guerru de indrpendencia de México. Hombres de idea.s y de acdoo, en una época de cambio violento
que, por 1an10, rtsuh.an cgntradictorios y difíciles de ea-plicar.
LuC3.!I Alam!n, en iu HiJtoria J, Mlrito, México, Jus, 1942, menciona a fray
Vicente en el tomo 1, «mo participan1c en la conspiración de Valladolid (diciembtt
1809); en el 111, en relación con las negociaciones diplomiticas de Ignacio L6pez
Ray6n en 1813¡ Ja, co111ultu que éstt huo al franciscano sobrr las facultades que
lw&gt;ian de recaer en el individoo de la Junia que fuer:a nombr.1do Generalisimo y
tambibl tn rclaci6n ron la redacción de una nueva constitución, que habla dr con•
1ul1ane con los Gu:ida.lupes de b ciucbd de México; y, por último, en el XII, tn
una aclanción de Mucio Valdovinos, que n!cibió don Lucas en 1848, en b que, entre
otras cosas, se refiere Valdo\'inos a los que compooian la Junta de Valladolid: Jo.
hermanos Michelena, García Obeso, Ab.1rca, Soto Saldaña, Luis Correa "y algunos
otros como el padre, Santa Mari:l; pr.ro que no coocurrian con frecuencia". Al.amán
no hace :ilusión a la Rdacióri. L.u menciones en la lli&lt;toria dt Mlxico señalan claramente la 11rese11cia de Santa Maria entre. los primeros iruurgentts; pero ninguna es
indic:uiva de que el franciscano 1uvicra decisiva. influencia en los acontecimirn1os.
En esta pracnte ~poca, De la Torre y Lcmoinc consideran que Santa María llK'recc,
tanto por su Rtlar;ión como por inrurgente, un recuerdo má1 pruim y dt!ltacado.

La participación de Sanu Maria tn IOII primeros años de la lucha por la independtncia no se olvid6 del todo en la sei;iunda mitad del siglo XIX. Los dist.ioguidos
eruditos, Juan Eusebio Hemández y D3valos y Geuaro Gnrda, rcrogi&lt;'rOn, en sus
coleccionea de documentos, algun011 de y sobre Santa Maria, ya con fmcs de "utra&lt;'r
del olvido" al "fog0:50 fraile criollo". Nicolh Rangel publicó, en este Mglo, tn el
Bolttlri dtl A.uhirJO Gtntrol dt la Noción, II • 5 (MExico, !1Cpt.-oct. 1931) 707-769.
la '"Relación de la causa criininal de fe y de cst.ado que se sigue tn eite Santo Oficio
contr.1. Vi~nte Santa María, observante de la Provincia de San PNlro y San Pablo,
lector jubilado, ministro de Tercer011 en su convento de Valladolid, natural dt la
mi.mu ciud.1d y de edad de cincut"nta y cinco años"', Liter.uur:a h.i.uórfra qui" para
rus estudios han manejado tanto De la Torre como Lemoine.
Por diversas circunslanci:u, en la rcconstru«ión histórica, ron frccucnria Je, pre•
sen ta el pt'ligro de J.&gt; qut el hutoriador can:idifose J. Monet llama la elaboraci6n
&lt;k "héroe, sintét.icm'' ("Marquette, Jacques", Dictio'lla)' of CanadUm biog,o¡,hy l.
University o[ Toronto Pfffl, 1966, p. 492) . Los escrilM de Santa María se n-duc('n
a la Rtlatión y a unas carta! que Lcmoine ha localiudo en ti ramo de lnfidtncüu
del Archivo Genera.] de la N::ici6n, amEn de l:u not.ici;u: rec;:c,gidas en las colecciooca
doc:umenL1lcs mtncionadas. Pocas y parcas son las referencia, de !lis comcmpodnoo1
al fraile insurgente. ¿ Pueden aer CS!os testimooios y los que d intms y la Jl"'BI'•
\·tnncia de De la Torre y Lemoine han cncon1rado suficientes par,;i sacar a fray Vi.
tente de Santa Maria de la media luz en que AJamtí.n lo dejó?
Empecemos por el insurgente franciscano que Lemoinc ha ~ludiado en 1u articulo
"Fray Vicente Santa María. Boceto de un insurgente olvidado", Estudios dt hiJ10,ia

modmu 'Y ,onkmJlo74rua d, MIJtwo 1, Mbico, UNAM.. Instituto de lrrveatipciooa
Históricas, 1965, 63-124.

En aportaciones anteriores ("Zitk-uaro, Clñlpanringo y ApatringAn. Tres grandes
momentos de la insurgencia meicicana", Bolttín d,t drehi110 Gtn,ral tU 111 NW11,
JV - 3 México, julio-agosto«ptiembn: 1963 385-710 y "Fray Vicenre Sanb. María_
COIIUIOr de la Const.itudón de ApaU:i.ngán, (octubn: 19641", M1moria dtl Sym¡,osi,mt
Nuional dt Hidorilf sobr, la Co,utituúó,a tlt A;otririgán, México, Sociedad Mexicana de- ~ i a y Estadística, 1965, 353-368), Lemoi.nc k'iialaba ya la cootrihución
de Sania Maria a la obra política de los primeros insurgi:ntes. En ru articulo de
1965 va más allá y .uienia que "hay ruones para pensar que Santa Maria foe
dimtor psicológico e inteJ«1uaI de la. co1Upiraci6n de 1809", en Valladolid, hoy
Mordia. Asimismo, que en 1813 redactó un PfO)"Ceto de Co,a1ti11uión uc-io11lfl, qvt"
desgr:iciadamentc hasta ahora se drsconoec, pero que (.emoine supone, por refrrencia.,
que mvi6 de "fuentr dr inspiraci6n para la Con1titución defin.itiv:i [ck ApatzinPl!f'.
Ana Macias, en su arúculo "Los autores de la Constitufi6n de Apattin,.::áll", HisWria m,rieana, XX · 4 (80). (México, abril.junio 1971) 511•521. nos previene para
no dejn.m09. llevar por la simpatla o in1er6: que nos pueda impirar alguno de Jo.
personajes de la Epoca de la iruurgenó:i. Ella asienta que los principios det"larados
en la Comititución de Apatziog.in eran propiedad común de todos los liber:alt'5 de
los siglos XVIII y XIX. Lemoine mismo menciona "la fübre constitucional'" que se
apoderó de 1-0S inrurgentes en los primeros años dr lucha por la emandp..-ición. Dado
d ambiente polltico y de renovnci6n qur rcin::iba en Michoacin a fines del siglo
XVII( y principios del XIX, es fácil convenir en que Vicente Santa ~farí.l estaba
preparado intelcctualmcn1c pMa elaborar una oon1tituci6n; que 1e11ía e~ricncfa en
la pll'SCntaci6n de sus idea., por tsai10 y que le gustaba participar en actos de carácter público.

Agtt51in García Alcaraz, al hacer la historia del Pontificio y Real Colegio ~minario
del Príncipe de los Apóstoles el Señor San Pedro, erigido en Valladolid por d obispo
Anltlmo Sá.nchez de T;1gle, en 1771, en su libro La cuna idtolófico dt fa lndtptneia, Mon:lia, Fímax Publicista,, 1971, dice: "Podemos llegar pues a la conclu~6n de
que el Tridcnt.ino era una institución abicru a la, divenas e$'uela5 y corrientes y qur
C:$0 influyó para fomentar la idea de independencia en los alumnos, en algunos, la
viokncU (p. 77)". En el Seminario Tridentino, " ... la cl1t-dra de filosoHa
se
huo c-co eo muchas oca1iones del movimiento n:novador de la esc:olásrictt. A,í 1e nos
babia en mucba.s ocasioms de 'fiJ050fia peripatético-moderna', como en el arto público
que sobre el ltma replicó Vicente SanL1. María i:n srptiembrc de 1787 (p. 70)".
En Valladolid, en donde oació y vivió por largas tempor.idas Saou Maria, pudo
b.abt'r conocido y llevado buena amistad con muchos de ru• oorrelil!ionarios de despuk, Sin embargo, al estudiar la compiración de Valladolid (pp. 83.92), Garda
Alcaraz menciona a Santa M.uía .sólo como uno de Jo, conspiradores y 110 como el
autor intelectual de elb. Ese mErito $C lo adjudica, como Al:imá.n, a Michelena. Quizá
cnientra.s no apatezc3.n los escri1os de Santa Maria que se neen perdidos, ti juicio
de J~ Maria Moreloa, que Lemoioe cilil, sea el mejor y único tribulo qoe hasta
ahor.1 ac: pueda hacer al padn: Santa Maña como iosurrntc: estuvo dispuesto a
"influir en cuanto estuviese de su parte ro beneficio de la patria".
Para E. de la Torre, Santa Maria es un viejo conocido, algo elusivo hasta que

936
937

�encontró documentos que le pcnnitier.m reconstruir la ,ida del frarn:isl'.llnO con se•
guridad. En d libro l.a Con--&lt;tituci&amp;n de .dpat:ingán )' fos crcaJom del criado mexicano, M6:ico, UNAM, 1964. p 32, ya lo menciona como destacado insuigentc:
"iba a la cabeza" de la conspiraci6n de Valladolid: autor de un proyecto di' constitución (p. 72, nota 55). En gl'neral, su admiración por el frauc.iscano insurgente
corre parrjas a la lle Ll'ntoínc. Pero, adem;u, De la Torre lo ha estudiado comn
autor de la Relación.
En su Introducción a esta tercera edición apunta al adeL,nto y progreso que se
advertía m l'I obispado de Michoacin en el último tercio del siglo ~'VIII y :i 13
actitud renovadora r moderna del alto clero de Valladolid, hoy mejor conocida por
el estudio do Grrmán Cardow G.,luf, Michoacán en el siglo de las luas, México,
El Colegio de México, 1973.
Santa María tuvo vario, c:argos en los convento, dc su Orden en la diócesis.. Era
hombre inquieto, mac,tro de novicios y orador y, por lo que clr.clarn en su Relación,
leyó tanto a los autores permitidos c.01110 a los "ilustrados'' prohibídQS. Lr interesaron
las lt.-nguas indígenas y, como muchos otros rcno..-adores de su tiempo, quiro encontrar en su estudio y comp:irnción alguna luz pa.ra entender a los indios.
Santa María llevó amistad en Qul•rétaro ron la familia Escandón y, ruando las
"particularl'S ha7.añas" del primer condf' de Sierra Gord3 foeron puestas en dud3
por Jo, funcionarios metropolitaJ10s y del ,irrein.:ito, en la segunda mitad del siglo
XVIII, los hijos del conquistador del Nuevo Sintander confiaron a Santa Maria la
defensa de la obra de su padre Este parece ser el origen de la Rclació,1.

E. de l.1 To!TI' analiz.1 el método empleado par S.mta María para escribir su obra,
los libros y documentos que le sirvieron de fucntrs de infonn.Ir;6n }' el e1tilo sencillo,
íluido y gu!lOSO, earatterístico de estr texto. Es objeio tambifo de amplio eomrntario
de De la Torre l.i. ,,s16n de la tierra de b Colonia y del hombre "americano" que
Santa María tenía.
Tanto De la Torre como kmoine han considerado ::t Santa María un patriota
com-eneido, crítico del gobierno csp:iño~ un criollo mexicano "ilustrado", racionalista,
de espíritu modernista, renovador y rcvolu~onario. ¿ Se revelan estas característica.~
del autor en \U obra?
Del plan de la Rtlación que Santa :Maria compuso ~6lo ha llegado hasta nosotros
cl Tomo Primero, en d que el fraile se proponb. tr.ltar "el estado natural y antiguo
de la costa desde el tiempo de -i;u gentilidad, ::t lo que ~e puede conj!'lur:ir, hasta la
primera entrada de los csp.1iioles en ella''. ,\sí que sólo por est.1 parte podemos juzgar
su obra histórica.
Es toda ella beligerante y eclEctica y se ad\·icrte, en su dr.urrollo, el tránsito del
c-rudito, un ¡&gt;OCo pedante, que describe la naturaleza con entusiasmo rowseauniano,
al narrador que ha ,i\'ido cerca de h vida de la frontera. J-:1 tema explícito e implícito en !'$le Tomo Primero son los indios y más t-.spccíficamt•ntc los de las pro,incias
internas, indios de guerra, a los que la Corona española combatió duramente a lo largo
del siglo X\'UJ.
Queriendo razonar la aversión que le causan, menciona su origen -venidos de
Asia, por donde son más vecinos los polos- y quizá dejándose llevar por b huella
que dejaron en su ánimo las lecturas de De Pauw y Buffon, explica y concluye, de
muchas maneras, cómo y por qué degeneraron en el Kucvo Mundo. No acepta ni

938

:iprucba la idea dcl "buen sakaji:", "digan lo que quieran los filósofos de nuestro
siglo (p. 120)", " .. es, digo absolutamente neCCS.lrio, que estos hijos de Li natura•
leza, l.111 decantado; y pintados en el capricho d.- algunos con coloridos t.,n quimfricos
St' prcl"ipitcn sin tino, sin luz y sin rienda hast.1 el último abismo de s11 miseria (p.
1:!O)". No admite explicaciones de tipo sodo-cconón1ico para disculpar, por ejemplo,
la desnudcz de los indios: "La !"••ms.11 que 5uele produdrse por algunos encaprichado~
en las espec-ics de América, de que la pohreza swna, b inopia de rt"('Ul"50S y lo linútado de los jornales del bajo pu&lt;'blo americano, los obliga a Clil.l cl;,sc de desdic:ba
cscandalo!&lt;:l; esta c.1u$.1l, digo, es tan vana y ha.~ta frívola, cuando e~ público y cierto
••. (97-98)". Y sin t'lllhargo, cuando él \'Ísitó la Sierra Gorda y trató de cerca a algunos
de esos "miserables" encomró en sus explicaciones ''bastante sentido y no poca ~T.l•
cia (p. 123)''.
Aprcndi6 la historia de 10$ indios de guerra chichimeco.~ y de los soldados frontcriws en loo escritos dc Al(,nso de l..í'Ón r Juan B.1utisl,1 Ch.:1pa, para quiC'llCS las atro•
cidade,, la \ iolenci.i y la muerte r.ran cosa de todos los días. Pero obviamentt: no
)luede aswuir la .1&lt;'titud realista e histórica por ejemplo de Alonso de León, quien
sin m5.s comentario escribe: ",\ Pcrcyra lo comil'fon en k1rbacoa, y quedó deyoblad.1
la labor", Jlis1011a de Nuwo l.(6n co,1 noiicia.r sobre Coahurla, Tamaulipm y Nuevo
León, trcritn en el si,:fo Xí'JJ por el Cap Alonso de Ldm, Juan Baututa Chapa y
el Gral. Fernando Sénchrz de Zamora E~tudio preliminar y now dc Israel C:iva;:0$
Carza, Monterrey, México, 0-ntro dr E~tudios Humanísticos de la l'nhersidad de
Nuevo León, 1961 (Bihlioteca de Nuc,·o León 1), p. 71. Todo lo contrario, escribiendo
liit'ntc la uccesidad de condenar la barbarie de los gentiles y Uc¡;.1 a los mayore., extremos par.i justific.1r su "racionar• actitud, por l'jemplo, cuando describe los mitotes
de comanches y apacl,es, que riuy po,ib)l'mentl' había oído menrion,ir ... n cuentos )'
decírcs. contrarios a de~cripcioucs de individuos que convivit•rm1 con esos indios. Y, par.1
no dejar dud.1 en el l,·c1or, refuer,.1 la descripción con un.-is ilu~tr.tdoncs

El editor había dado )'a notici.i de la Rrlaci6n manuscriu qur guarda l.i Bibliotec.a
Nacional, en su artículo "La 'Relación histórica de fa colonia del Nucvo S.1n1.1.nder'
en un manuscñto original", Estudios de historia nounhispana JI, México, UNA.\f.
Instituto de lnvestig.1duncs Hist6rkas, 1967, 203-'.! 12, al mal acompañan dl('z lánún.15, reproduc.idas d,·1 dicho manuscrito, y sr pn-gunta De 1.i Torre quic'n pudo haber
sido el dibujJ.Dte quc las hizo. Tre~ de e5.iS ilustraciones fueron reproducidas en la
¡1resenw edición. Los indios allí dibujados se parecen más a los que pint6 Jacqucs l.e
Moyne, dado.~ a conoct'r por Johann Theodor de Bry en su obra Ambica, Franclfurt
am Mayn, Durcli Nicoltium lloffman, 1617, o a los de la, ilu;tracionc~ de la 1,!m1
de John Smith, Tht Generall Historu o/ J'irginia, London, Printcd b)' l D . .ind 1, H
Ior Michal'I Sparkcs 16.!·l, que a lm apaches dibujados hacia 1803 en el "Map.i de
B.1ja Cahfomia, Sonor.1 y Nue\·a Vizcaya" de Juan de Pagazaurtundia, qul' se ron•
serva en el British Mus1·um. o a los que t•stán dibujados en el ".Mapa de la Sierra
Gorda y Costa del Seno Mexicano, desde la Ciudad de Querét.-uo, situ.1da serca de
21 grados hasL1 los 28½ en que e.stá la Bahía drl Esp[ritu Santo, sus Ríos, Emenadas
y Provincias que circumbalan la Costa dcl Seno Mexicano, reoonozid;i, pazificada y
Poblada, en la mayor parle. por Don Joseph d1· Escand6n, Conde de la Sierra gorda,
Cavalloro del Orden de Santiago, Coronel del Rerimiento de Querét.,ro, Thenicnte
de Capn. General de la Sierra gorda sus ~foiones, Presidios y Fronteras, y lugar Thenientl! del Excmo. Sr, Virrey de e3ta nueva España, en dha. Co!ta, de cuyo orden

939

�hilo la reft-ricb expedición", que ae ,i:uarda en la Sew York Public Libr:uy. _Una
reproducción, posiblemente de una copia, poco cuida~ de este.~~' acampan~ el
estudio de Ma. Elena Galavíz de Capdeviellc, "Descripción y paahcaaón dr la S1cn:a,
Gorda", Eitudios d~ historia novohis¡,n1t.a IV, Mi!:xico, UNAM. lmtituto de Jnvcsugationcs HUt6ricas, 1971, 113-H9.
" -•-ta te ta inconformidad de Santa Marta con la vida nómada y birbara que
.~o """ n
del~
llevaban Jos indios de bs provincias internas, cuando describe las. congrega.
_uevo
Reino de León critica los CJlCCSOS de los justicias que las penn~tfan Y las con11dera
la raíz del mal que padecía el Reino por "el abuso que te SC!fll13 de cllu contra la

libertad de los indios (p. 159)'",
S:inta Mari.a se lamenta de los vicios y abusos de las autoridades, de su ind~e~ncia
a Jo que él considera la conservación y progTeSO de la n.1ci~n, el poco mérito q~c
hacían de las empresas a.inrrica~, como la de E.sc.mdón. C1crtamcn1c, 5;lllta M3:11a
dio pruebas auficicnt~ de sentir ese "amor que todo hombre debe tener 3 su. nac1~n
......,_
"criollo ilustrado" no quería en na patria ni a los íunc1onanot
1. p. 63)"• .,-v
como
.
.
U
bl&lt;v
- ¡
nin.sufan:s ni a los indios los enemigos dom6iucos, t oJ que 5C su
an
e.spanoe:!I J&gt;C
'
'
•
'ó (
175)
y no quieren docilitane y nosotJos que permanecemos eo la. lIUCCI o P•

s·1 tambi&amp;i se hubiera perdido este Tomo Primero de la Rd1ui6n de Santa Maria,
,__ nono.as
• •
no se pasarían apuros para obtener, de otros auto.res, .....,
que él d a; pi:ro
_ serta
bmentable cancer dr este tenimonio, un de !!poca, pam conocer el pcmam1ento _de
un intelectual provinciano del noresle del viininato, que ~vió alerta a los rambm1
en J.as úhimus dfradu del dominio español en Nueva Espana.
Facilita.ria d manejo de la presente edición el que las ?-;ow a la lntroduoción 5t'
refirieran a las págin:u de la Rtlocidn que la siguen y no a las de la ~ir.ión df' 1929•
1930 deJ Archi,.,o General de la Nación.

SANTIAGO \'lDAURRI Y LA COSFEDERACIO!"-, DEL SUR

RosH11&gt; C. T1"I.U.
Santiago Vidaurri and thc S0111hm1
Conftdcraey, Texas Sta.te lfutorica!
Auociation, 1973

"V1DAt1ur P111tTEstc1ó A trHA generación de jóvenes norteños que amaban el nont,
pero estaba menos dispuesto que los otrot a sacrificar esa dc,,·oción a la causa nacional. Se convirtió con el tiempo, m U110 de los principales defensores de los derechos
d,: to. estados en Mb:ico y su de-seo de autonomía l«al lo hiw alejarse del nacionalimio mexicano. El partido, el estado y la nación estaban tod01 subordinados a SIU
internr.s penonale:s. En eno siempre fue muy contistente, y aunque en ocas;ioncs alguna derrota militar o amenau extrrna lo obligaron a cambiar sus planes, siempre
protegi6 primero su propia J)Q!ición y en aegundo lugar la d1• la ~nte dt Nuev,i
León. Si había que considt"rarlos, la nación o t&gt;I gobierno federal, quedaban cuando
mucho en tercer lugar." Es la opinión que sobre e.str interesante penonaje expresa
Ronnie C. Tyler en su libro S11ntiago Vidaimi )' la Conftdr:,atión dtf St11.

Aunque Tyler hace un ucdente resumen de la vida política de Vidnurri, dedica
la mayor parle de su libro al tema fU11damental enunciado en cl tÍl\1!0 de SUJ rela,
cienes ton 1~, estados surianos durante la Guerra de SettSión en los Estados Unidos.
Los eHados surianos, bloqueados por la marina del none, R" dieron cuenta inmt•
diatamrnte que Méxi...o era 111 fuente mh importante de abastttimiemos y ti camino
p.ua :i.,rar su producci6n de algodón a 101 mcrc.ldos mundiales. Los contact~ de los
confederados con el gobierno de JWru fallaron. Por lo unto, 5e vi~ron prr&lt;:isadO"
a a«:rcal'Je a Vidaurri quien era el hombre íuerte de la frontera nor1e. El princip;•I
agente ('Uviado para establecer relaciones con es1c pcnonajc fue J&lt;»i Agustin QuinlCro, un cubano IIIUY hábil, educado rn la Universidad de H.uvanl, quitn era un
apasionado ,eguidor dr la c.1!Wl nui3na. Las inuruccion,:-s de Quintero eran con,eguir
de Vidaurri, el que se impidif'ra que las tropa., unionistas Cru1..3.f.ln a tra~·ú de 1erri1orio me.icano para 3t:icar 3 los coníederados, Mt'gurar una s.,lida para ~u producción
de algod6n y ver si era J)(nible les proporcionara abaitecímientos, incluyendo armas.
Con rdación a este último punto, las gestiones de Quintero no tuvieron bito, puts
Vidauni le informó que no oontaki. más que con dit2 u once c.aíionrs y menos dr
10,000 rifle.s, material ,¡ue podría vr necesario para la defensa local. Pero la.1 pU.ticaJ
tuvieron un &amp;ito mucho mayor que ('! que Quintero esperaba, pues Vidaurri !e dijo

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�"que era bien conocído de todos en fa frontera .•. que por vanrn. años había esta.do
ansioso de establecer la República de la Sierra Madre. formada por los estados del
norte de M6rico. Sin embargo, ton el advenimiento de 13 Guerra Civil Americana,
una anexión de esos e5udos por la Confederación -podri.i. ser uro mejor solución.
Vidaurñ mencionó varias razones pam opinar co esta foan.a. liada algunos años que
.idmiraba a los americanos y consideraba que d norte de México tenía más !ieil1ejanza, tanto geográíica como sicológica, con la parte sur de los Estados Unidos, que
con el sur de México con su clima tropical e indios iletrados". Es muy probable
que Vidaurri peusara que, al incorporarse a la Confederación, se oolucionaría su pro•
b!ema fundamental que era el de mantencr.,e en el poder. De hecho, uno de los
principios b.isicos: estabJeddo al organiz.arn: los est.ados surianos fue la garantía de la
soberanía y derechos de los estados. Por Jo tanto, una Confederación fu~rte babrb
protegido a Vidaurri de Juirn y sus aliados cent.ralislas.

mit,nto de Vidaurri con Juárez, su apoyo al imperio de Maximiliano y ~u trlgico fin
en julio de 1867. Pero el comercio del algodón tuvo efectos permanentes en ambo,lado, de la Ú-Ontera, ya que fue el origen de forw= considerables. En Monterrey,
algunos comerciantes acumularon bienei; que se convertirían en el origen de una
prosperidad más permanente.
El libro de Tyler, no sólo es una contribución muy importante para la his101i:,
regional del norte de México, si.no que está hien ~ri10 y su lectura rerulta muy
agradable.

lsmao

V1zc,,.y,1. CANALES

Pero a Oavis, presidente de la Confederación, le pareció que sería un error anexan.e
al norte de México, pues esperaba "que varias potencias europeas intervinieron en
México. Francia probablemente trataría de establecer un gobierno tltere. En este caao
los Estado., Unidos seguramente n:tarían a lo., intervencionistas y posiblemente se llegara a una guerra en que las potencias europeas se vcrian obligadas a recollocer a
fa Confederación suriana. Pero si el sur se anexaba territorio mexicano, tal oonflicto
podría no sargir y cl mismo sur scrb víctima de las potencias imperiali~tas". Además,
la anexión baria que los puertos de México quedamu sujetos al bloqueo de la marina
del norte.
Uno de los aspectos má.ll interesantes del libro de Ty!er es la descripción de la complicada vida de la frontera en e$ln época y las múltiples friccione1 provocadas por
el choque de divcr.,os interese5: los surianos y los norteños de }05 Estados Unidos,
Juárez, Vidaurri, las facciones políticas de. Tamaulip3.s, filibusteros y 5imples bandidO!.
Pero el :ispecto má., novedoso del libro es eJ relativo a la prosperidad extraordinarfo.
que el comercio del algodón trajo, por un breve período, a las poblaciones dd norte
de Mbico. "El algodón es ~y"' se decía entonces. Ciemos de carretones moviéndose
en ambas direcciones enu-e Goliad 'f Brownsville y también de San Amonio a Laredo
y a Eagle Pau, 5etenta barcos esperando ser cargados frente al puerto de fugdad,
varios kilómetros de pacas de algodón tiradas a fo largo de la costa y tres lineas de
diligencia, operando entre Mat..'l.lDOI'OS y Bagdad. A Monterrey; Vidaurri lo había
hecho un depósito libre para el algodón, lo que significaba que sólo se pagaban los
derechos cuando salía para Matamoros o el interior del país. A cambio del algod6n,
México enviaba a los surianos, ademi!i de lo que veiúa de Europa, produc1os alimcn•
ticios como café, azúcar, trigo, mafa y harina y algunas materias primas importantes
en la guerra: azufre, salitre y plomo. Pero lo que es más interesante es que tambifo
se mandaban productos manufacturados: frazadas, zapatos, telas y pólvora. Dos fábricas de pólvora t.rabajaban para surtir a los suria.oos y en Nuevo León y Coahuila
había ocho industria.1: textiles que tenían 14,500 husos y 451 tcfares, procesando
1,500.000 libras de algodón anualmente y surtiendo de manta a los confederados.
Ocasionalmente también se les proporcionaban algunas annas, como en diciembre de
l86J, que Je ofrecieron a Quintero 370 rifles en 2,000 dólares.
Tyler ha llamado muy apmpiadameote a su último capítulo "El Fin de una Era'',
pues, uno tras ouo, se suceden una serie de acontecimientos que determinarán el fin
de esta momentánea prosperidad de la frontera ; el fin de la Guerra Civil, el rompi•

942

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>LARA VELADO, Roberto, Estudio histórico de la evolución poUtica de la humanidad,
Editorial del Ministerio de Educación, San Salvador, 1973.
REYNOLD, Gonzague de, El mundo ruso, Emecé Editores, Buenos Aires, 1951.
REYNOLD, Gonzague de, La formación de Europa, Ediciones Pegaso, Madrid: l. ¿Qué
es Europa?, 1947. 11. El mundo griego y su pensamiento, 1948. III. El helenismo
y el genio europeo, 1950. IV. El imperio romano, 1950. V. El mundo bárbaro y
su fusión con el romano: l. Los celtas, 1952. 2. Los germanos, 1955.
SoROKIN, Pitirim A., Las filosofías sociales de nuestra época de crisis, Aguilar, Madrid, 1956.
TEILHARD DE CHARDIN, P., Le groupe zoologique humain ou la place de l'homme dans
la nature, Editions Albin Michel, París, 1956.
TEILHARD DE CHARDIN, P., La aparición del hombre, Taurus Ediciones, Madrid, 1963.
TEILHARD DE CHARDIN, P., La visión del pasado, Taurus Ediciones, Madrid, 1962.
TEILHARD DE CHARDIN, P., El porvenir del hombre, Taurus Ediciones, Madrid, 1962.
TEILHARD DE CHARDIN, P., Cartas de viaje, Taurus Ediciones, Madrid, 1963.
TOYNBEE, Arnold J., Estudio de la historia, Emecé Editores, Buenos Aires, Tomos: I,
1951. 11, 1956. III, 1956. IV (la. y 2a. partes), 1955. V (la. y 2a. partes), 1957.
VI (la. y 2a. partes), 1959. VII (la. parte), 1960. VII (2a. parte), 1961. VIII,
1961. IX (la. parte), 1961. IX (2a. parte), 1962. X, 1962. XI, 1962. XII, 1963.
XIII, 1963. XIV (la. parte), 1965. XIV (2a. y 3a. partes), 1966.
TOYNBEE, Amold J., La civilización puesta a prueba, Emecé Editores, Buenos Aires,
1954.
WEBER, Alfred, Historia de la cultura, Fondo de Cultura Económica, México, 1948.

738

Sección Quinta

COMENTARIOS Y RESEÑAS
BIBLIOGRAFICAS

�JOHN LEwrs, BERNARD ToWERS: ¿Mono Desnudo u Homo Sapiens?, Editorial
Plaza &amp; Janés, S. A., Barcelona, 1972.

Dos PENSADORES ANGLOSAJONES QUE provienen del campo de la biología han escrito
una réplica -inteligente, aguda, vibrante- al conocido libro de Desmond Morris: El
mono desnudo. John Lewis y Bernard Towers escribieron en colaboración un libro
cuyo significativo título es una interrogante: ¿Mono desnudo o Homo Sapiens? La obra
tiene un prólogo, una introducción y ocho capítulos. Trátase de una feliz mezcla de
filosofía y de biología. Los autores reflexionan sobre los datos más recientes de la biología y de la teoría de la evolución del hombre. He aquí el título de los siete capítulos:
l. ¿Mono Desnudo o Ángel Caído?; 11. Desnudez y Sensibilidad; III. ¿Es el Hombre
una Bestia de Presa?; IV. Hombre y Evolución; V. Singularidad del Hombre; VI. Explosión del Entendimiento; VII. La Senda del Progreso; VIII. Integración de Pasado y Futuro.
Conocemos la pintoresca definición del hombre que nos ofrecen los etólogos: un simio sin pelo, de estación vertical y vida animal, con gran capacidad craneal y cerebral,
sin ocico, dentadura más bien endeble, olfato mediocre, excelente visión y dotado para
hablar. En otras palabras, el hombre es sólo un mono algo refinado, determinado por
leyes biológicas básicas y por la supervivencia del más apto. ¿ Qué vamos a pensar de
estas teorías pergeñadas por Desmond Morris, Robert Ardrey y Konrad Lorenz? John
Lewis y Bernard Towers no vacilan en afirmar.
"No son antrop6logos e ignoran todo sobre los orígenes y las primeras fases del
hombre primitivo. No son neur6logos, y desconocen todo sobre las diferencias básicas entre los cerebros de hombre y monos, ¡ y, desde luego, de hombres y gansos! No son psic6logos y desconocen en absoluto los concienzudos estudios referentes a las singulares normas de conducta observadas en el Horno sapiens como
fabricante de herramientas y la inmensa influencia de lo tecnológico sobre la
cultura. Al parecer, tampoco saben nada de Genética y yerran sin remedio al determinar cuáles son, en el hombre, las normas de conducta regidas por factores
genéticos y cuál es el producto de culturas y hábitos sociales, de tradición y
educación; finalmente, parecen no tener ningún conocimiento de Anatomla comparada, como demostraremos con nuestro análi$is crítico sobre el concepto de
cuerpo lampiño o desnudo al que atribuyen tanta importancia Morris, y como
queda claro en la negligencia de los tres escritores cuando abordan la evidencia
de la evolución humana basada en el hombre fósil y en los vestigios fósiles de sus
ascendientes primates y los ascendientes del mono genuino (los Pongidae). (John

741

�Lewis-Bernard Towers: ¿Mono desnudo u Horno Sapiens?, Editorial Plaza &amp;
Janés, Barcelona, 1972.)
La teoría de que el "hombre es sin duda un mono", enfáticamente proclamada por
Desmond Morris, encuentra graves reparos:
"1) En primer lugar, el hombre no desciende de ningún mono. La línea de
remotos ascendientes, anteriores a cualquier clase de mono -retrocediendo unos
35 millones de años-- tiene dos ramificaciones divergentes: una conduce a los
antropoides o Pongidae ( chimpancés, gorilas y orangutanes), y otra, a los H ominidae, que nos lleva hasta el hombre pasando por los Australopithecus. Puesto
que los monos antropoides adoptaron una vida excepcionalmente peculiar tanto
por sus hábitos como por anatomía, no se puede establecer ninguna analogía con
los H ominidae, que han seguido una trayectoria muy diferente.
2) En segundo lugar, la caza no entraña guerra intestina, ni agresión, ni ferocidad. Las comunidades cazadoras son, como los esquimales, pacíficas y cooperativas. Pueblos de alimentación vegetariana o apenas carnívoros -y ha habido
muchos-- mostraron tanta capacidad para guerrear y merodear como los cazadores. Ello no se debe a ninguna disposición, sino a condiciones económicas o
sociales independientes de las diversidades dietéticas. En realidad la caza es la
más primitiva de las económicas junto con la simple recolección de raíces y frutos; y durante ese período sumamente distante -nos separan de él unos cuarenta mil años-- no se registra ningún comportamiento belicoso. La guerra no
alcanza el nivel de los imperios militares hasta el descubrimiento y desarrollo de
la agricultura, más la desaparición de la caza como base alimentaria, método que
resultaría ya totalmente inadecuado para alimentar a las grandes poblaciones de
los valles ribereños en el Oriente Medio, China e India, donde se originaría la
civilización del mundo antiguo. (Opus cit., p. 61.)
Los intentos por definir la conducta humana, en sus formas represibles, fracasan por
tres razones fundamentales: Primero, los animales no son feroces por el hecho de su
animalidad. Viven juntos, pacíficamente. La agresión entre especies, salvo el caso anormal de superpoblación, es una rareza. Los carnívoros sólo actúan con rapacidad cuando
necesitan alimentos. Pero el hombre no es un carnívoro. Su dentadura carece de los poderosos caninos que tienen los monos. Segundo, el hombre no puede reducirse, como
el animal, a un sistema de reacciones estructurales mecánicas. Sus necesidades las satisface en forma muy diversa, sin la respuesta fija del instinto. Tercero, no cabe incurrir
al instinto, en el caso de la conducta de los hombres, sin escrutar las condiciones peculiares que pueden ser responsables del temor, la furia, y la agresividad. Las diferencias psicológicas del hombre le "lanzan a la carrera de una nueva evoluci6n no biológica
ni condicionada por las variaciones físicas hereditarias, sino social, tecnológica y cultural, la fase en que el hombre se hace a sí mismo, cambia por sí mismo mediante el
desarrollo de la civilización en etapas consecutivas. Si alcanzamos a comprenderlo así,
percibimos que la naturaleza no creó en el hombre un simple mono desnudo, sino que
esta vez trascendió de sí misma, y que el hombre no es un mero animal duplicado, sino
algo más y algo mejor". ( Opus cit., p. 78.) En el hombre siempre hay lugar para lo
inédito. El progreso evolutivo no es sino lo mejor de la organización vital que permite
intensificar el dominio sobre el medio ambiente.

742

"La idea, tan corriente, de que el hombre desciende de algún antecesor simiesco
comparable a esos monos antropoides tan conocidos entre nosotros -el chimpancé, el gorila y el orangután-, no tiene fundamento alguno. Este grupo animal se conoce por la denominación de Pongidae, mientras que el grupo en el que
se incluye al hombre se llama Homi11idae. Este último no desciende de los Pongidae, lo cual resulta obvio si se considera que éstos son nuestros coetáneos.
¿ Quiénes son entonces los ascendentes del hombre primitivo? Hay dos teorías:
Hace unos treinta y cinco millones de años vivieron en Egipto algunas criaturas
simiescas, de las cuales se ha encontrado un fósil (parte de un cráneo). Este
animal -posible precursor de los antepasados del hombre moderno- se Jlarna
Propliopithecus. Se cree que, partiendo de ese grupo u otro muy similar al mismo,
evolucionó la línea primate hasta el Hominidae, el hombre." ( Opus cit, pp.
92-93.)
El hombre inventa sus propias respuestas y de ahí nacen sus culturas. El animal ja.
más alcanza el nivel de las ideas libres. "Cualquier niño normal de tres años capta
situaciones que son demasiado complejas para la mente de un chimpancé, y puede
idear soluciones que implican reajustes muy elaborados. La verdadera línea divisoria es,
claramente, la posición del pensamiento conceptual y del lenguaje." ( Opus cit, pp.
114-115.)
Los autores John Lewis y Bernard Towers recapitulan así sus conclusiones:
"a) Los principales determinantes de la conducta humana no son anatómicos ni
genéticos. Las costumbres y los hábitos humanos no obedecen· a una determinación biológica y son cualquier cosa menos estereotipados. No hay pruebas evidentes de los impulsos inalterables que incitan a poseer, dominar o matar.
b) La inteligencia y el conocimiento transforman y saturan todo cuanto hereda
el hombre de sus antepasados animales y no existen como fuerzas instintivas cuya
compulsión irracional influya sobre su conducta. He aquí por qué las normas estereotipadas de conductas no son hereditarias en el hombre.
c) Todo ello nos induce a reconocer la singularidad del hombre, pese a su desenvolvimiento paulatino desde el nivel animal. Nada manifiesta con tanta claridad
esa diferencia, esa singularidad, como la admisión y formulación de principios
sobre valores y pautas éticas por el propio hombre." (Opus cit., p. 131.)
El papel de la agresividad en la naturaleza humana queda considerablemente disminuido y anulado como nota esencial. El hombre no es un animal de presa. Desmond
Morris no sabe, o nada quiere saber, de la responsabilidad, de la sensibilidad, de la
exploración de la mente humana y del progreso.
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁl-:DEZ DEL VALLE

743

�UNA NUEVA OBRA DE ANTROPOLOGIA FILOSÓFICA
A. CERVERA ESPINOSA: Antropologia filos6fica -¿Quién es el hombre?Ediciones Fax, Madrid, 1969.

DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
LA ANTROPOLOGÍA F1Los6P1CA HA ADQUIRIDO, en el siglo XX, una rápida e inusitada
madurez. Alguna vez dije -y quiero ahora recordarlo-- que en el tema del hombre
está el tema de nuestro tiempo y el tema capital de la filosofía de todos los tiempos.
El libro de A. Cervera Espinosa intitulado: Antropologla filos6fica -¿Quién es el
hombre?- corroboran nuestro aserto.
Estructurado en seis capitulos, un prólogo y una introducción, el libro del Profr.
Cervera Espinosa recoge lo más significativo del pensamiento antropológico contemporáneo dentro de una línea existencial cristiana. La gran paradoja del hombre se va
iluminando paulatinamente, entre la masa y la individualidad, entre la materialización
y la trascendencia, entre la violencia opresora y el amor fraternal, entre la tecnocracia
hueca de fermento espiritual y el humanismo hambriento del cielo. Marchando por la
vida hacia la muerte y hacia más allá de la muerte, oprimido y opresor, alas y plomo,
el hombre amontona respuestas sobre el hombre en su camino hacia la otra orilla.
Cervera Espinosa pasa revista a los filósofos -Pitágoras, Heráclito, Platón, Aristóteles- que ven al hombre como "algo" y los filósofos -San Agustin, Santo Tomás
y orientación posterior- que ven al hombre como "alguien". La necesidad de la Antropologia Filosófica se pone de manifiesto. El hombre en la filosofia actual -Heidegger,
Sartre, Marxismo-- muestra la preocupación -insistente siempre, angustiante a vece,-. sobre la contextura más intima de ese extraño ser de fronteras. Buscando una
definición, el autor se encuentra con las limitaciones de la tradición y ofrece la suya
en los siguientes términos: "El hombre existencial es el ser que, ocupando un lugar
especial entre los animales, como individuo, se constituye persona por su libertad y
comunicabilidad y que, a través de sus dimensiones espacio-temporales, se proyecta en
el mundo como imagen de Dios" (A. Cervera Espinosa: Antropologla filos6fica -¿ Quiln
el hombre?-, Ediciones Fax, p. 262).

,s

Ciertamente el hombre no es un objeto, una cosa a la que se le puede examinar
como a otra cualquiera. Pero ahi no cabe concluir, como lo hace el Profr. Cervera

745

�Espinosa, la imposibilidad de examinar íntimamente las notas constitutivas del hombre,
para determinar su esencia. El hombre en continuo devenir biológico y cultural, es
siempre algo más de lo que se puede captar en un momento concreto de su existencia. A nuestro juicio, las preguntas: "¿ Qué es el hombre?" y "¿ Quién es el hombre?"
no son excluyentes sino complementarias.
Cervera Espinosa utiliza el pensamiento de varios autores, nombrándolos o sin nombrarlos. En el primer paso nada tenemos que objetar. Pero existen ocasiones en que se
hacen citas textuales, o casi textuales, sin dar crédito al autor. Quiero referirme, concretamente, al empleo que el Profr. Cervera Espinosa hace de mi Filosofía del hombre
sin darme el crédito debido: en la página 86 y 87 del libro de Cervera Espinosa se
reproducen pensamientos míos expresados en la página 30 y 31 de mi Filosofla del
hombre. Dice Cervera:
"Para dar una respuesta total al problema de la vida es preciso ir más allá de
una filosofía a base de pura razón. Se precisa buscar el encuentro de la filosofía
con la vida. Aprovechando, en orden a la verdad, las vivencias existenciales.
Pero tampoco podemos caer en la ilusión de prescindir de la razón intelectual,
porque sin ella las vivencias existenciales no se podrán constituir en filosofía.
Ni una filosofía del hombre deshumanizada, ni un dejarse llevar por las puras
vivencias sin más. Nuestro intento es utilizar la mente a posteriori, aplicándola
a las vivencias, con todo su calor vital, para darles una explicación racional Y
derivar de ellas las conclusiones debidas."
En la página 30 y 31 digo yo:
"Para dar una respuesta total al problema de la vida es preciso sobrepasar una•
filosofía a base de pura razón. Se precisa buscar el encuentro de la filosofía con
la vida aprovechando, en orden a la verdad, las vivencias existenciales. No se
puede prescindir de la razón pura, porque sin ella las vivencias existenciales no
se podrían constituir en filosofía. Pero tampoco se puede prescindir del contacto
existencial amoroso si no se quiere caer en una filosofia deshumanizada."
En la página 130, A. Cervera Espinosa afirma:
"Decir persona es decir autoposesión, ser-para-sí, ser incomunicable. Por esa posesión de su mismidad, la persona puede decir 'yo' a la fuente dinámica de su
ser y de su obrar. Toda acción personal va marcada por este sello de mismidad,
en el que el hombre se determina, se afirma y se confirma a sí mismo, evidenciando su unicidad y su ser insustituible."
El que suscribe este comentario dijo antes en su libro citado:
"Decir persona es decir autoposesión, ser-para-sí. La persona no puede ser pertenecida por ningún otro. El ser personal -subsistente frente a todo otro ser- es
incomunicable.
Con su hacer personal realiza su ser. Respira en una atmósfera de libertad.
Se rehúsa a ser manejada y consumida como instrumento. En sí misma tiene

746

un fin. El ser personal es mismidad, unicidad, irreiterable. De ahí que cada
persona sea realidad única, incanjeable, intransferible. Por esa posesión de su
mismidad la persona puede decir 'yo'.
Y la persona se manifiesta en obras. Su obrar es la traducción exterior y dinámica del hecho de instalarse para sí y de autoafirmarse. El obrar será tanto
más personal cuanto más fidelidad a sí mismo refleje. Y en este obrar, el hombre
se determina, se afirma y se confirma a sí mismo, evidenciando su unicidad e
insustituibilidad."
El autor del libro Antropología filos6fica -¿Quién es el hombre?- copia casi textualmente las frases siguientes:
" ...así como al valle no se le abarca sino desde la montaña, al hombre, en toda
la majestad de su misterio, no se le puede ver bien sino es desde la Teodicea o,
si se quiere, desde la Teología."
En la página 75 de la Filosofía del hombre se dice textualmente:
"Como al valle sólo se le abarca desde la montaña, al hombre, en toda la majestad de su misterio, no se le ve bien sino desde la teodicea, o mejor aún, desde
la teología."

Karl Rahner especifica una pluralidad de "existenciales" en el hombre, que sirve de
inspiración y de programa al libro de Cervera Espinosa: He aquí estos "existenciales"
en el hombre, tal como lo expone el autor:
"a) Es un ser viviente, material y corpóreo, con un ambiente material, en una
comunidad biológica de vida, con una solicitud por la afirmación vital de la
existencia.
b) Es un ser personal, espiritual, capaz de cultura, con una multiplicidad de
comunidades personales ( matrimonio, familia, pueblo... ) , con una historia.
c) Es un ser religioso, que dice relación a Dios (por la naturaleza y por la
gracia), con una 'Iglesia', en una historia de salud y de ruina.
d) Es un ser que dice relación a Cristo, es decir, su esencia se halla en posibilidad óntica y personal de comunicación con Jesucristo, en quien Dios ha
adoptado para siempre como propia la figura de un hombre y ha abierto definitivamente hacia si mismo, en manera insuperable, la realidad de un hombre; con
lo cual ha quedado establecida la posibilidad real de comunión inmediata de
todos los hombres con Dios (Karl Rahner: Escritos de Teologla, vol. II, pp.
250-251).
Por ello, sólo se puede hablar de Antropología cuando se recogen todos estos
aspectos. Si sólo estudiásemos uno o varios, el resultado sería siempre parcial.
Sólo se puede dar una respuesta última sobre la esencia del hombre, tratándolo
desde el punto de vista de Dios.
Nosotros, sin embargo, no vamos a acudir a Dios para que nos diga lo que
piensa del hombre (Antropología Teológica). Vamos a preguntarnos y a preguntar a los más destacados pensadores que, a través de toda la historia de la

747

�filosofía, han abordado, de alguna forma, el tema del hombre, para tratar de
conocerle mejor." (Opus cit., p. 10.)
El hombre imagen dinámica de Dios se entrega a "la búsqueda del Ser que lo
plenifica" ( Opus cit., p. 261). Pasa por el tunel del mundo para salir a la luz prodigiosa en donde verá cara a cara, en su más prístina patcncia, al Ser fundamental Y
fundamentante que, por ahora sólo vemos espejado.

"ESENCIA DE LA HISPANIDAD"

Lic. FERNANDO SALINAS
¡ lnclitas ra%as ubérrimas, sangre
de Hispania fecunda, espíritus
fraternos, luminosas almas, salve.

INTRODUCCIÓN AL TEMA
Dos REALIDADES SON PALPABLES al iniciar un estudio serio sobre la HISPANIDAD,
la primera: Que después de leer suficientemente acerca de este tema, nos queda la
impresión de inconsistencia y nebulosidad, y al mismo tiempo un caos de ideas; y
segunda: Que no podemos sostener la posición de que la temática de la HISPANIDAD ha sido poco explorada, pues bastaría citar a investigadores de la profundidad
y seriedad de MENtNDEZ Y PELAYO, MAEZTU, GANIVET y GARCIA MORENTE, para llegar a la conclusión correcta.

La HISPANIDAD la encontramos en distintas épocas de la Historia Universal,
pero siempre con el mismo ideal, con acentuada importancia en todo momento, pues
como nos dice MAEZTU: "Que no hay obra en el mundo, fuera del Cristianismo,
comparable a la suya". Para tratar de encontrar una idea de la HISPANIDAD, es
menester entender el fundamento mismo de la nación española, comprender su estilo,
su modo de ser, su vocación y su destino; es esa idea, la de la HISPANIDAD, la
que constituye la esencia y la razón de la existencia de esta nación. Podríamos agregar
que es, la HISPANIDAD, su chispazo divino, su móvil y su fin.
Pero la HISPANIDAD es algo más que todo éso, es: Un camino. Es el camino que
DIOS trazó a España, y que ésta ha seguido con una fidelidad inquebrantable, sacrificando muchas veces su interés material en aras de esa vocación.
Tan sólo valdría la pena reflexionar cuando en la época del apogeo imperial español,
se realizaron guerras en defensa de la fe, descuidando el interés económico de España; no obstante que el déficit económico era cada vez mayor.
Es un camino, además, que le ha permitido desarrollar las aptitudes con las cuales
la dotó el TODOPODEROSO, para cumplir su destino. En la senda de ese camino,
puso España a todas sus hijas, las naciones del continente americano.

748

749

�Podemos encontrar un símbolo de la HISPANIDAD en el QUIJOTE. Un símbolo
es una figura real, objeto o persona, que además de lo que es en sí Y por sí mismo,
desempeña la función de descifrar y evocar algo distinto de ella. Cuando vemos el
lábaro patrio, pensamos en la patria inmediatamente; a pesar de que sólo se trata de
un pedazo de tela, pero que representa a la patria.
Su esencia es espiritual y material, idealista y realista, pertenece a dos mundos, el de
DON QUIJOTE y el de SANCHO. Su idealismo queda perfectamente encuadrado
en el caballero de la triste figura; su realismo, en el fiel pero práctico escudero; realismo palpable, cuando pensamos en esa veintena de naciones a las que construyó Y
formó y que reconocen su origen hispánico, no obstante que actualmente no las une
ningú~ poder político ni económico, y ya desde hace mucho tiempo han consumado
su independencia.
No podemos omitir en esta conferencia, el presentar un breve y sucinto enfoque histórico, porque para evocar a la HISPANIDAD, es menester ~cudir a la. hi~~ria, fuente
riquísima de hechos y experiencias pasados, ya que como dec1amos al pnnop10, la HISPANIDAD la encontramos en distintas épocas de la historia.
Recordemos a MENÉNDEZ Y PELAYO, quien decía: "Vivo entre los muertos",
porque es precisamente en la historia, y a través de ella, donde se puede apreciar una
idea.
Con ese material histórico, pretendemos dar una idea de la HISPANIDAD, es decir
de la experiencia que nos proporciona los antecedente, históricos, tratar de enco~trar
una idea de la HISPANIDAD y no la idea de la HISPANIDAD, lo cual considero
digno de una obra que requiere mayor estudio y maduración.

ENFOQUE HISTÓRICO

2. El segundo momento se presenta cuando el mundo árabe desencadena la
invasión de Europa. Invade el territorio peninsular, pero el movimiento invasor fracasa en las montañas de Asturias, desde donde se gestará la reconquista, y se transformará las energías que posteriormente y al tinalizar la
Edad Media, cristalizará en una portentosa nación, madre de otras naciones,
defensora de la fe. España, al detener la oleada bereber, salvó a Europa y a la
cristiandad, y por eso ocupa el centro de la historia en ese momento.
3. Los siglos XVI y XVII. Los últimos mahometanos trasponen las fronteras de
España, huyendo hacia el norte de Africa. España ha consumado la reconquista y con ello acaba de esculpir el último rasgo de su traza inmortal. Ocho
siglos fueron necesarios para fermentar y fecundar el ideal de la HISPANIDAD, que en ese momento alcanza su máximo apogeo: Un imperio unificado
que ejerce una hegemonía universal, que le permitirá la defensa del catolicismo, la propagación de la fe y la conquista de medio mundo.
4. Finalmente durante la llamada Guerra Civil Española, vuelve a ocupar la
escena mundial. La internacional comunista de Moscú, desató su perfidia al
seleccionar a España como lugar de experimento y objeto de conquista. Se
pretendió quitarle a España sus tradiciones, su arraigado catolicismo, buscando su deshispanización; pero este país sale victorioso de esta prueba de
fuego y la fe alcanza un crecimiento admirable después de esta tremenda
poda.
La meditación de estos acontecimientos históricos, nos permite afirmar que el ideal
hispánico se empieza a gestar durante los primeros siglos de la dominación morizca,
que es el tiempo de adviento de esta idea. En el segundo período, y durante los tres
o cuatro siglos últimos del período de la reconquista, que se consuma en 1492, la
idea de la HISPANIDAD ya nacida, adquiere cuerpo y continúa su crecimiento. Al
inicio del siglo XVI se presencia el estallido victorioso, la erupción volcánica, que se
desborda sobre el Viejo Continente y América, esparciendo su semilla generosa en las
tierras hispanoamericanas; en las Filipinas y en el mundo occidental.

Nos dice DON MANUEL GARClA MORENTE en el resumen póstumo de sus
conferencias, recogidas en un volumen titulado IDEA DE LA HISPANIDAD, que
España ha sido en cuatro ocasiones, el eje de la historia:

1. La Primera, cuando Roma, la gran civilizadora de pueblos, somete a España,
que sólo existía geogTáficamente. Es ocioso decir que durante dos siglos, las
mejores legiones y los más ilustres generales, son enviados para sojuzgarla.
El cerco de Numancia, inmortalizado en obra literaria, es una prueba de la
tenacidad en la resistencia. Esta tenacidad y el intenso amor por la independencia es explicable, pues baste recordar a GANIVET quien nos aclara que
en los pueblos peninsulares, lo característico es la independencia.
Roma, centro del mundo, empeñada en la conquista de España, centraliza sus
energías en su conquista y pacificación, y en esta forma España se convierte
en el centro de la historia.
Dice GARClA 'MORENTE que no hay vencedores ni vencidos, que sucedió
algo parecido a lo de Roma y Grecia y que este país conquistado, devuelve
al imperio energías renovadoras, baste citar el caso de los SÉNECAS Y del
EMPERADOR TRAJANO.

750

UNA IDEA DE LA. HISPANIDAD

En el caso de España, al evocar el ideal de la HISPANIDAD, tocamos los fundamentos propios de nacionalidad. Rechazamos en forma categórica aquellas teorías que
buscan el "Ser" de una nación en el lenguaje, la raza, la sangTe, el territorio. Pues
todos ellos son cosas. La nación no es cosa, sino algo más sublime; por eso hay que
buscar el fundamento de una nación, en las teorías espirituales.
Desarrollemos ahora nuestro punto básico, dividido en cuatro partes, pues para nosotros la HISPANIDAD es: a) Una idea, un ideal; b) Un estilo; c) Una vocación; y
d) Concepto de la HISPANIDAD, finalmente.
a) Una idea, un ideal.

Nos dice RAMIRO DE MAEZTU en su obra "Defensa de la HISPANIDAD'', que
como idea puede ser tan genial como el socialismo o el liberalismo, como ideal es tan
sublime como una divisa religiosa

751

�Nuestra idea sirve para estructurar a una nación, su fundamento y su origen, tiene
como fuente remota y mediata, el estoicismo senequista, pero próxima e inmediata en
el catolicismo.
Dice ANGEL GANIVET, que reflexionando sobre el dogma de la INMACULADA
CONCEPCIÓN, se le ocurre pensar que en el fondo de ese dogma, debió haber un
misterio que enlaza el misterio de nuestra alma nacional. En efecto, encuentra en el
catolicismo, una raíz óntica nacional.
Este ideal se funde en la patria ibérica. Y esta idea obsesiona y guía al monarca, al
misionero, al conquistador. Las piedras de la HISPANIDAD, como dice MAEZTU,
son las piedras de Santiago de Compostela, de Burgos y Toledo, las que no son tumbas
de una España muerta, sino fuentes de vida.
b) Un estilo.
La HISPANIDAD es un estilo, y éste es lo que hay de común. Las figuras de
GUZMÁN EL BUENO -dice GARCfA MORENTE- y el GENERAL MOSCARDO, entre Numancia y la defensa heroica del Alcázar Toledano, VELAZQUEZ y EL
GRECO, la mística de SANTA TERESA y SAN JUAN DE LA CRUZ, ¿qué tienen
de común? Un mismo estilo, ahora bien, ¿cuál es el estilo español? La figura del
caballero cristiano lo simboliza. Grandeza contra mezquindad, arrojo contra timidez,
altivez contra servilismo, pálpito contra cálculo, personalidad, culto del honor e idea
de la muerte, serían las notas características de este estilo.
Luego estilo es modo de ser. Ejemplos de esto lo encontramos en las personas y las
cosas. Un héroe de la HISPANIDAD, HERNAN CORTP.S; un rey a lo español, FELIPE 11; algo material, EL ESCORIAL, grandioso pero severo.
c) Una vocaci6n.
Recordemos aquella estrofa del poema de LA BESTIA Y EL ANGEL, de JOSP. MARIA PEMAN:
"Cuando hay que consumar la maravilla de alguna
nueva hazaña,
Los Ángeles que están junto a su silla miran a
DIOS y ... piensan en España."

El padre jesuita ADALBERTO GONZALEZ MORFlN, en una monografía titulada IDEA DE LA HISPANIDAD, publicada en TRILOGtA DE HISPANIDAD,
relaciona el tema de la vocación hispánica con la PROVIDENCIA DIVINA. Sostiene
que: "La HISPANIDAD como hecho histórico, debe cimentarse en el gobierno que
DIOS tiene sobre el mundo... y que esa PROVIDENCIA cuando quiere realizar alguna obra, suscita hombres o naciones enteras que la llevan a término".
La fuente inagotable de la historia demuestra que España: Creó naciones católicas
en toda la América. Esa es su vocación, y DIOS además dotó a España de la aptitud
necesaria para cumplirla; porque eso sí, DIOS no pide al hombre algo que esté más
allá de sus fuerzas, baste para eso recordar la Parábola de los Talentos.

752

Esta vocación, que se confunde con el destino mismo de la nacionalidad española,
es más prodigiosa que las Cruzadas, porque si en ellas el objetivo era rescatar el
SANTO SEPULCRO, donde según la tradición cristiana, reposó el CUERPO de
NUESTRO REDENTOR, la HISPANIDAD tuvo por misión el ganar almas para
CRISTO y su IGLESIA.
Esa vocación vino a ejecutarse por España como nación y por los españoles, ya con
la indumentaria de conquistador o de misionero. Se vinieron a edificar templos y conventos, se vino a enseñar al ignorante, a convertir al infiel. Porque no podemos pensar
que el colonialismo español fue de explotación sin dar nada a cambio, como el de otros
países. España nos legó su idioma, su religión y su sangre, pues se mezclaron con los
hijos del país del Anáhuac.
Pero todo esto no era suficiente, era necesario el chispazo divino para consumar esa
hazaña casi insuperable a las fuerzas humanas; y DIOS no regateó el milagro que se
mostró en la colina del Tepeyac, con las apariciones de nuestra MADRE SANTfSIMA la VIRGEN DE GUADALUPE. Envió a su propia MADRE para consumar esta
obra misionera.
La vocación de España necesitó de un milagro para cumplirse en toda su plenitud.
Decíamos que DIOS dotó a este país de aptitudes eximias. Bastaría enumerar: Que
la enriqueció con un alma, con ímpetu de libertad, con fuerza demoledora de ídolos,
pero constructora de templos, con una energía vivificante; una cultura opulenta en
valores de auténtica espiritualidad; un lenguaje y una fe, como una corriente subterránea de fuego, como el río de luz que evoca el nombre de GUADALUPE.
d) Concepto de la hispanidad.
Para el sacerdote GONZALEZ MORFlN, la HISPANIDAD en el pasado fue: "La
vocación que DIOS concedió a España, principalmente de fundar naciones católicas
en América, y las aptitudes para cumplirla. Ahora sinteticemos como en otra pieza
las realidades presentes ¿ qué nos ofrecen? Un conjunto de naciones: España e Hispanoamérica; una reserva de energías vitales en ambos continentes, cuyo elemento principal es la fe; en tercer lugar, una vocación : Conservar la fe e irradiarla a otras regiones del mundo. Aquí tenéis forjada la segunda parte del concepto de HISPANIDAD:
La vocación que DIOS concedió antes a España; y luego a España e Hispanoamérica
y los recursos vitales de los que las ha dotado para cumplirla. Soldemos estas dos piezas
y tendremos cristalizado el concepto íntegro de la HISPANIDAD: Es la vocación que
DIOS concedió antes a España; y hoy a España e Hispanoamérica y los recursos
vitales de que las ha dotado para cumplirla".
Esta fusión de conceptos es interesante porque se asocia en esa tarea sobrenatural,
tanto a la madre como a los hijos. Sin embargo, este concepto nos parece incompleto
dado el ángulo que enfocamos en nuestras reflexiones. Para nosotros, además de lo
.dicho:

La HISPANIDAD es una idea y un ideal, un estilo y una vocación. Creemos
que eso podría ser una idea de la HISPANIDAD, y estiwamos que esa es la
conclusión a la que debemos llegar al finalizar esta conferencia.

753
Hum-48

�AooLFO MuÑoz ALONSO: La Huelga, Ediciones 99, Madrid, 1974.

EN su SELLO TAN PERSONAL, viril y retórico, en donde aflora su pleno dominio de la
grarnitica, Adolfo Muñoz Alonso ha escrito su obra La Huelga, que por su contenido
lógico y justo debe ser llamada a figurar en todas las bibliotecas donde :1e tenga un
gran amor sobre lo que debe ser justo y equitativo.
El eximio maestro 'Muñoz Alonso excatedritico de filosofía, Procurador en Cortes y
Director del Centro de Estudios Sindicales, en su obra La Huelga, guía al lector por el
lúcido razonamiento, haciendo, antes que nada, una descripción analítica de la huelga
"como una cesación o abandono del trabajo, acordada por grupos de trabajadores con
pretensiones finalisticas deliberadas, a las que obedece la actitud adoptada". Y conforme se va introduciendo en el tema, se ve en la obligación de hacer una clasificación
de huelgas. Comenzando por señalar las siguientes:
Son legales las huelgas que la ley autoriza, si se desarrollan en los términos prevenidos por la ley que las regula; son ilegales las prohibidas por la ley, o en las que su
desarrollo contravienen las disposiciones que las autorizan.

Y con igual relación a los motivos que la originan nacen las siguientes: Huelgas
sociales en las que son transformaciones o cambios de carácter social las perseguidas
por ellas, sin que la condición laboral o profesional influya directamente en su declaración; huelgas políticas, en la que es el gobierno o el régimen político, y no los problemas laborales concretos, el contemplado adversativamente en ellos. Esas son, por
lo general, las mis importantes, aunque el lector en su espíritu de superación intelectual le gustaría ahondar en el tema; y el autor, con su facultad intuitiva, proporciona
al lector un amplio panorama, y cita las huelgas espontáneas y organizadas; pacíficas
y violentas; de defensa y de mejora; de solidaridad y de simpatía; reales y simbólicas;
revolucionarias y de subversión.
En su rancia devoción por quienes fueron los pioneros de estudios profundos sociológicos y económicos, lo lleva a leer a Turgot, Adam-Smith, Malthus, David Ricardo,
John Stuart Mill, Pierre Joseph Proudhon, Saint-Simon y otras más personalidades.
Para Turgot la huelga es la causante directa de la subida de precios de los bienes
más imprescindibles; subida que los trabajadores son los primeros, si no los únicos, que
la padecen. Y en igual criterio se encuentra Adam Smith.
Malthus, en su espíritu herodiano, llega a la conclusión de que la finalidad de las
huelgas agrava la situación mundial que es preciso remediar y cierra el futuro de la

755

�humanidad. Y además agrega que no es por el procedimiento de las huelgas por el
que los trabajadores mejorarán su condición sino por la formulación legal del principio
de estabilización demográfica. David Ricardo llega a coincidir con la tesis sustentada
por Malthus.
Mientras tanto, a Stuart Mili le preocupa el nivel de vida de los trabajadores, enseña que éste se elevará, no por caminos unilaterales abierto por los obreros sin atención
a la ciencia económica, sino por el espíritu de cooperación y de los bienes que el asociacionismo cooperativo producirá.

restauración, o si ante la inminencia amenazadora de la opresión no se previere otras
medidas eficaces más correctas, normales y acordes con el bien común.
Uno de los conceptos que vierte nuestro autor, es que la huelga es una solución
fácil, acusa falta de imaginación y remata diciendo que la huelga no es nunca una
solución necesaria por exigencias de la vida, de la justicia o del derecho, sino un síndrome Jeucémico en el complejo organismo del mundo del trabajo, debido a la incompetencia de la medicina social preventiva.

Es digno de mencionarse el pensamiento de Saint-Simón, por su valoración social y
económico. Para él, la huelga es atentar a la naturaleza misma de la producción y de
la riqueza distribuible.

Muchas de las veces al comparar lo que se escribe en un libro, con la realidad existente, podemos sacar nuestras propias conclusiones. Tal es el caso del problema que
nos plantea este libro. Si el común denominador, en su nacimiento y en su ejecución,
fuera la buena fe y la honestidad, podrá caer la huelga en la mirada complaciente de
de la moral.

Las reinterpretaciones históricas de los estudiosos antes enunciados, no es mero capricho egoísta del autor de esta obra, sino afán de hacer una exposición enunciativa,
abierta, y no entrar a ningún alegato parenético. Prosiga.mm viendo, con los ojos serenos de un filósofo, el tema que nos hemos encomendado.

Lic. Feo. JAVIER dARRILLO MoRALEs

En la perspectiva de huelga, que se nos presenta, se pueden tomar muchos puntos de
vista, que son: el económico, el social, el sindical, el jurídico, el político y el moral.
En la perspectiva económica, dentro de la sociedad industrializada actual, con las
empresas automatizadas, las consecuencias técnicas y financieras que acompañan a las
huelgas de sector, son incalculables. El trabajador, en su condición de consumidor
exigente, sufre los daños que produce como huelguista. Produce, como huelguista, su
empobrecimiento de consumidor.
Por lo que respecta al punto de vista social, la huelga, en cuanto se hace en provecho de un solo grupo, constituye una manifestación de egoísmo social, que repercute
en otros grupos, menos fuertes y cohesionados internamente.
Otro de los puntos de vista que nos interesa, es el que se relaciona con el sindical,
que tantas veces, cuando un sindicato manda a sus agremiados a una huelga, entre los
que se encuentran trabajadores de edad avanzada, forzados a sumarse a los movimientos huelguísticos, son luego, en muchos casos, las víctimas propiciatorias del reajuste
posterior.
Si analizamos la huelga desde el campo de lo jurídico, veremos a la misma, con frecuencia, como contraria al orden público, por alterar aquella situación de normalidad
en que se mantiene y vive un estado, se desarrollan las diversas actividades, individuales y colectivas, sin que se produzcan perturbaciones y conflictos.
Si jurídicamente la huelga suele ser poco recomendable, en este concepto, es porque,
como lo advierte sólidamente el maestro hispano, muchas veces la huelga es manipulada políticamente, acaso las más de las ocasiones con olvido de la razón económica
desencadenante. El orden público amenazado no es solo un riesgo, a veces es un fin,
con el que se cuenta como condicionante para la previsión de un éxito muy ajeno a los
intereses de los trabajadores.
Si la mayoría de nuestros actos estuviera regida por la moral, menos males hubiera
en la humanidad. Por eso es necesario encuadrar el problema de la huelga desde punto de vista moral, si la supuesta justicia que la motiva no tuviera otros recursos de

756

757

�COMENTARIOS A "HERR PUNTILA Y SU SIRVIENTE MATTI"
DE B. BRECHT
Lic. JsRAEL GUAJARDO G.

l. DESCRIPCIÓN DE LA OBRA

ESTA PIBZA TBATRAL CONSTA DE UN prólogo escrito en veno, mismo que será recitado
por uno de los personajes (la ordeñadora); en él se alude de manera muy directa al
tipo de espectáculo que se va a presenciar; la obra es una comedia en la que será
mostrada una serie de conflictos humanos como son, la conciencia activa del hombre
sujeta a dos tipos de tendencia, la forzocidad de las condiciones socio-económicas de
la clase trabajadora, los mecanismos sobre los que opera la explotación del hombre, etc.

La obra presenta a un burgués no tlpico en proceso de disolución, sólo que este proceso nunca avanza hacia una meta sino que sigue una marcha de tipo cíclica en la cual
el hombre aparece como si fuera dos personajes al mismo tiempo. También el prólogo
indica el tipo de actitud con que es mostrado al personaje: es la versión del artista
no burgués.
La comedia está dividida en doce secciones de extensión no muy uniforme y en cada
una de ellas se irá presentando un conjunto de posibilidades humanas que habrán de
configurar la imagen de un hombre dividido entre la lucidez, que lo lleva a los planes
más generosos, y la locura del ebrio que lo muestra como el ser capaz de establecer
relaciones humanas de tipo comunitario: El señor Puntila, cuando está hablando cuerdamente, s6Jo es generoso para consigo mismo.
El personaje ( o los personajes)

&amp;e

definen en la obra exclusivamente por su hacer

y nunca se incurre en la característica psicológica. Se trata de ir revisando cierto tipo

de posibilidades materiales de un sujeto para Juego referirlas a una especie de juego de
relaciones humanas más o menos convencionales de las que se deduce la necesidad de conseguir un orden social más justo y humano.
II. 1) PUNTILA ENCUENTRA UN HOMBRE
En un hotel de paso, el penonaje principal se encuentra acompañado por un juez;
ambos se han embriagado y Matti, el chofer, recuerda a Puntila que él es el nuevo sir-

759

�viente. En esta seccion primera el autor pone de manifiesto que Puntila totalmente
borracho deplora el orden del mundo y su gobierno, pero el juez no lo escucha porque
se encuentra dormido.
Puntila es aqui un ser en cierta manera absoluto, pu.es él es quien decide qué dia de
la semana es y señala además que no conoce a Matti y que para poder hacerlo necesita
que el chofer se lo demuestre.
MATTI. "Soy su chofer, señor Puntila."
PuNTILA. "Todo esto me parece muy raro. ¿Podrás probarlo?"
MATTI. "No se puede tratar así a un hombre."
PuNTILA. "¿Qué significa ser hombre? ¿Tú eres un hombre?" ...
Se enuncia desde un primer momento el modo de ser del hacendado quien, cuando
está borracho es comunicativo, bueno, hermanable, capaz de dar a todos lo propio Y de
tratarlos como a iguales; y su modo de actuar en condiciones normales, es decir, en
estado lúcido: es la configuración de todo un señor amo a quien nadie debe contradecir ni tratar de hacerlo bajar en la jerarquía de amo a criado o más bien, de igual
a igual.
Se indica también el problema de la libertad humana en forma negativa. Pudiera
pensarse que esta libertad no es más que una convención arbitraria para sostener un
modo de hablar:

111. 2) EvA
Hay algo que ha sido señalado en la obra desde la sección primera: Hay en el mundo
una tremenda injusticia social, un gran atropello a la dignidad humana y un deseo
por conseguir un mejor estado de cosas.
En este apartado la hija de Puntila se encuentra con su prometido el señor Fino con
quien no ha podido comprometerse debido a que no lo ama pues es un candidato impuesto por su propio padre. Se indican varias cosas; entre otras, que el jefe no debe
tratar con igualdad a los subordinados y se sigue ignorando el valor del hombre.
MATTI. "¿Qué el attaché no es un hombre? Y ¿qué es un hombre? Hay tantas opiniones al respecto"...
EvA. "No entiendo lo que quiere decir."
MATTI. "Nada, sólo hablo para matar el tiempo y para que usted se entretenga" ...
Matti es el elemento clave en la obra para entender el injusto sentido de la subordinación. No es posible tener o exponer opiniones propias si éstas desdicen de las que
aporta el amo o director.
Por último señala esta sección de la obra algo realmente significativo: la comunicación humana es muy precaria, ya que de todo lo que ha estado diciendo Eva, muy
poco o casi nada ha sido escuchado por Matti:

EvA. "Pero, ¿ tiene sueño?"
MATTI. "Siga, cierro los ojos para concentrarme mejor."

PuNTILA. "¿No somos libres?"
MATTI.

"No".

Colocado como buen burgués, el amo no es capaz de discernir qué es lo que vale
más, si el hombre como persona o los objetos que éste posee:
PuNTILA. "Veo dos posibilidades: una, vender uno de mis bosques; la otra venderme
yo mismo. ¿ Qué me aconsejas?"
MATTI.

"Si yo pudiera vender un bosque no me vendería a mí mismo."

MATTI. "¿ Y cómo hará para venderse?"

PUNTILA. "La señora Klinckmann". . . "Soy su lado flaco."
MATTI. "Y quiere Ud. venderle su cuerpo a esa mujer terrible",
PuNTILA. " ...Creo que voy a sacrificarme, después de todo, ¿quién soy yo?"
MATTI. "Tiene razón."
La actitud de Puntila es bien clara. Las cosas humanas son menos valiosas que las
meramente materiales y, por tanto, es preciso sacrificarlo todo, aun la persona misma
con tal de asegurar todo lo que tenga que ver con los bienes hacendarios. Matti reconoce
que era mejor dar un objeto y no la propia persona, pero., dadas las circunstancias, y
viendo que su patrón es poca cosa, decide que es conveniente para el amo venderse
tan vergonzosamente como lo pretende.

760

IV. 3) PUNTILA SE COMPROMETE CON LAS MUCHACHAS MADRUGADORAS
Sigue operando abiertamente la falsa omnipotencia del burgués que cree conseguir
todo lo que desea: Se acerca a la casa del veterinario para conseguir una receta para
adquirir alcohol, misma que luego va y surte sin problemas, pese a que está prohibida
su venta con fines indecentes.
Alguien le ofrece lo mismo pero clandestinamente y el personaje no acepta pues
pretende funcionar siempre dentro del orden no obstante que sea ese mismo orden el
que trate de romper constantemente: el orden es el punto de referencia aunque tenµ
que ser quebrantado pues, pese a todo, nunca podrá ser abolido.
EvA LA C. "Vamos. Veo que está completamente borracho. Ahí enfrente tiene la
casa del veterinario. Pero, si he oído bien, el Sr. necesita alcohol. Yo tengo alcohol
del bueno, del fuerte, yo mismo lo hago."
PuNTILA. "Apártate mujer. Yo bebo solamente del que permite la ley; otro no me
bajaría por el garguero. Antes la muerte que tener que faltar a las leyes finlandesas.
Todo lo que hago está sujeto a las leyes. Si quiero desnucar a alguien lo hago de
acuerdo con la ley, o me abstengo."
Aquí la ley es presentada como una abstracción muy grande que no tiene correspondencia con los casos particulares de la realidad; esto hace que el mundo aparezca

761

�como un lugar en el que reina la injusticia aun dentro de los cauces que son dados
por la misma ley; si se pudiera decir de otra manera, el hombre no consigue la justicia
por su apego a la ley sino que debe de existir una conducta acorde con el ~ntir de la
conciencia que haga de los actos del hombre algo perfectamente justificable.
El centro de esta sección es ocupado con el compromiso gratuito que asume (sin
asumir) Puntila con respecto a las mujeres de la región: está borracho y siente que
puede y debe contraer un compromiso colectivo con ellas a efecto de solidarizar en
ellos el trato humano. Les promete algo así como felicidad completa y trato preferente
para cada una de ellas; además, nada de lo que pudiera llamarse plenitud de recursos
materiales, habrá de faltar a estas mujeres que de buena fe han creído en las palabras
del buen burgués.
Se alude, aunque de manera indirecta, a que el compromiso s6lo puede asumirse mediante el conocimiento de la persona o situación humana a la que el sujeto deberá
vincularse de tal manera que sin conocimiento no hay auténtico compromiso.

V. 4)

LA FERIA DE LOS CRIADOS

De alguna manera ha de considerarse este capítulo como una amplificación del anterior, pues en aquél el amo se comprometió con unas muchachas y aquí en éste se va
a comprometer con un grupo de trabajadores. Ambos compromisos no son sino una
farsa en la que lo que menos cuenta es la voluntad de los participantes.
En la plaza del pueblo Puntila ayudado por Matti están escogiendo posibles candidatos para trabajar en las labores del campo y se les están mostrando un sinnúmero
de posibilidades de existencia; se les dice, por ejemplo, que no les faltará comida y
habitación, que sus hijos podrán educarse y que nada de lo necesario y aun de lo
accesorio fa)tará en el lugar donde se presten los servicios y que lo único que hay
que hacer para cerrar el trato es la aceptación de la propuesta de la palabra hablada
del propio señor Puntila; por supuesto que nadie puede fiarse de un hombre rico y
piden su contrato firmado que nadie les habrá de entregar.
La actitud de Puntila no quiere ser falsa ni equívoca, pues ebrio como está es la mar
de generoso, y sólo quiere el bien total para sus obreros; no cree necesario estipular
nada por escrito debido a que siente que siendo todos hombres y diciendo la verdad
de lo que sienten saldrá sobrando todo compromiso escrito: lo que él está ofreciendo
es un compromiso vital basado en las cosas aportadas por la propia realidad: el hombre es bueno, todos somos iguales, nadie es falso, etc...

VI. 5)

Se habla de seguridad humana, de inseguridad toda vez que los motivos de confianza desaparecen y del compromiso humano como de algo perfectamente inútil o inválido.
Otra posibilidad de compromiso es la que Lino, el attaché, señala a Matti cuando
le dice que él es un hombre de completa solvencia moral y económica y que sus
relaciones con Eva son igualmente satisfactorias, correctas pero frias. En algún momento
alude a la intención humana del propósito pero la coloca como algo secundario, pues
dice que no basta tener la intención de comprometerse sino que se precisa de algo más
fuerte que la intención misma. Tampoco llega a decir en qué consiste ese algo pero
lo deja entrever a manera de posibilidad de ampliación en los nexos de la generosidad
humana.

VII. 6)

UNA CONVERSACIÓN SOBRE CANGREJOS

Ocupa la totalidad de esta parte de la obra una discusión acerca de c6mo ir a cazar
o atrapar cangrejos, si con aperos de trabajo o sin ellos. Matti dice a Eva que abundan
tanto en la playa que no hay sino ir y cogerlos en las manos, pero ella insiste en que
quizá sea necesario llevar instrumentos adecuados para poder tomarlos. Quizá este pasaje haga alusión de algún modo a la necesidad de tomar las cosas tal y como se presentan en las circunstancias de un sujeto cualquiera sin tratar de hacer las cosas más
complejas de lo que son, pero no es seguro que aluda a esto mismo, por tanto, lo dicho
en este apartado admite réplica al igual que el resto del trabajo.
Lo palmariamente claro en esta parte es la posibilidad real de que Eva se vaya enamorando de 'Matti pero éste señala que hay diferencias que no se pueden borrar tan
fácilmente. Ella ya está persuadida de que su prometido no tiene nada que ofrecerle
como no sea una compañía interesada y mezquina afincada en la realización de los
propósitos menos generosos del hombre.

VIII. 7)

LIGA DE LAS NOVIAS DEL SEÑOR PUNTILA

Este apartado presenta algunas ideas acerca de la injusticia de la propiedad privada
que sólo tirve para acentuar la debilidad del pobre frente al poderoso.
Se habla también de la conveniencia de mantener y fomentar la distancia entre amos
y sirvientes para obtener así servicio efectivo y además respeto.

EscÁNDALO EN PuNTILA

Lo más irónico de esta sección es que al presentarse la primera escena se ve un
cartelón o rótulo grande que dice: "BIENVENIDOS AL COMPROMISO''.
Extraño es esto porque lo que el señor Puntila hace es precisamente lo contrario,
niega haber contratado a los trabajadores, y con las muchachas de la población hace
lo mismo, rechazándolas por considerarlas mentirosas y pretendientes a un rango que
jamás podrá corresponderles.

762

Está por demás declarar que en esta parte de la comedia el señor Puntila es un
hombre en estado lúcido que como buen burgués se dedica a proteger sus intereses
personales olvidándose del valor de su propia palabra anteriormente empeñada.

El supuesto compromiso del señor Puntila es roto porque él considera que sin amor
no se puede vincular afectivamente a nadie y menos con mujeres que están muy por
debajo de su condición social.

IX. 8)

Los RELATOS FINLANDESES

Sirven para puntualizar la situación precaria de los pobres frente a los acaudalados
o concretamente la situación de un proletario (las mujeres) en relación con un bur-

763

�gués (Puntila). La actitud que genera el comportamiento de Puntila hacia las mujeres
es de plena desconfianza e invalidez o incapacidad para salir de la citada situación:

XII. 11) EL SEÑOR PUNTILA

Y

MATTI, SU SIRVIENTE, ESCALAN EL MONTE NATELMA

UNA MUJER. "Quién puede adivinar de qué humor se les va a encontrar." Pág. 156
0rRA. "Con los señores es imposible hacer cálculos. A veces son así, de pronto cambían, y luego, vuelven a ser como antes." Pág. 167

Ha pasado un día después de la última conversación con su sirviente; se encuentra
perfectamente lúcido y se está arrepintiendo de todo cuanto dijo; le parece que hay
cosas más importantes que la sola idea de hacer una auténtica comunidad humana.
Además, piensa que los bienes materiales son lo único que puede justificar sus desvelos:

Los cuentos que son insertados en los parlamentos de los personajes son de tipo
parabólico y sirven para reafirmar la opinión que los proletarios tienen de los burgueses. Ver, el episodio de la sirvienta que se acostó con su amo y el de Athi y su padre.

PuNTILA. "Piensa en la propiedad." Pág. 190

X. 9) PUNTILA DA SU HIJA A UN HO~IBRE
El proceso de comunicación humana debe ser de carácter total. Puntila en un arranque de locura ebria decide que el primer candidato a la mano de su hija es un hombre que no la merece y que lo mejor que puede hacer es casarla con Matti un proletario que sabe muy bien el significado que pueden tener las dádivas y regalías de su
señor amo. En principio, la hija acepta de buen grado, pero luego, apenas el chofer
trata de ponerla a prueba ella repugna el trato recibido de su futuro marido y decide
arrepentirse de su decisión ya que siente no estar educada para enfrentar una relación
humana auténtica. Se indica que el verdadero amor supone sacrificio y que éste no
es posible lograrlo con una formación de tipo burguesa y en último término, porque
para poder aceptar a Matti, Eva necesitaría haber sido educada en b. escuela de la
renuncia personal, lo cual ni fue ni será posible. Parece que el proceso de aburguesamiento en la obra es irreversible.
El juez y el abogado, representantes auténticos de la justicia son puestos como hipócritas o falsos ya que no pueden hacer aplicación de la supuesta justicia que han de
ejercer.
Se señala, en fin, la imposibilidad de lograr la igualdad y la comunicación humana
de manera total. No está muy al alcance del hombre abandonar las actitudes viejas
para enfrentarse de pronto a las necesidades del prójimo.

XI. 10) NOCTURNO
Este pequeño fragmento hace la transición con el siguiente. Puntila y Matti orinan
juntos en el patio; esto es, están a un mismo nivel biológico porque realizan una de las
cosas más elementales de la vida humana.
Hablan (sobre todo Matti) de la necesidad de iniciar un proceso de descomposición para abolir el orden defectuoso que impera en ese momento en la vida del mundo;
se espera que al final de dicho proceso se pueda asistir a la completa comunicación
humana y su justicia. Este deseo de la unidad de la totalidad del género humano la
lleva a sentir Puntila como necesaria e impostergable.

764

Sin embargo, un momento después se pone a tomar para celebrar que ya no tomará
más y se pone ebrio al momento volviendo a sus devaneos de hombre justo, socialimdor
y humanista o colectivista. Hace a Matti que lo acompañe a un viaje imaginario que
más bien es una ascensión espiritual al paraíso en donde supuestamente habitan .

.

XIII. 12) MATTI VUELVE LA ESPALDA A PUNTILA
Después de haber soportado hasta el cansancio la actitud ambivalente de su amo
Matti decide emanciparse pues se da cuenta de que de ninguna manera su patrón
cambiará su estilo de vida.
La obra se cierra con dos expresiones muy significativas:
"¿ Quién vencerá? ¿De qué sirve llorar. Por qué el agua y el aceite jamás se han
de mezclar?"
O también:
"Un buen amo sólo conseguirán, cuando cada uno sea su propio amo."
Según esto al proletario no le queda nada de la actividad conciliadora; es inútil
ir ante el patrón y pedirle porque esto no resolverá nada, antes bien, acrecentará en
el amo la desconfianza. El camino más eficaz es el de la reacción directa y el de las
medidas radicales. Hay, según esto, que acabar con la autoridad y el poder de explotación del hombre por el hombre para que cada cual pueda ser el dueño de su propia
existencia.

XIV. LA PROBLEMÁTICA PRESENTADA EN LA OBRA

A. Pu.ritila como personaje escindido
a) Conflicto entre razón e instinto.
Es quizá la constante más decisiva a lo largo de toda la comedia. El personaje oscila
de un estado lúcido de agresividad humana en el que no puede ejercer más que la

765

�lucha por sus intereses mú mezquinos. Ha estado a punto de vender su propio cuerpo
a-una mujer a quien no ama antes que vender un bosque de su propiedad; para él lu
penonas valen mucho menos que las cosas. Su actividad búica en este estado de
cordura es negar el valor de lo humano y satisfacer sus necesidades de posesión y autoridad.

Lo otro, su estado delirante es lo que permite en él una actitud mú entregada,
pero aún así, ésta no es del todo válida porque el señor Puntila no está involucrado
de su vida mental sino solamente la emocional.
Ambas posibilidades dejan a este hombre fuera de base porque tan falsa es una como
otra. Nadie puede vivir sin negar una de las dos partes más altas de su penonalidad:
En una niega emotividad, en la otra la capacidad raciocinativa.

UN COMENTARIO A "EL RUISEROR SOBRE LA PIEDRA"
HÉCTOR GUAJ ARDO G.
I.T.E.S.M.

b) Posibilidad de "el fraternalisrno humano": posición de dos penonajes.
A la pregunta de si Puntila puede sostener su posición si realiza su deseo de fraternidad humana, tentativamente la respuesta es sí, pero, no se puede hablar de futuribles ante la evidencia de todos los hechos en contrario. Puntila es nefasto cuando se
encuentra en su sano juicio y excelente para con todos cuando está borracho; no puede,
en consecuencia, pensarse que con este tipo de problemática pueda realizar su ideal de
igualdad humana. Por otra parte, nunca ha sido capaz de enfrentar positivamente sus
compromisos, sino que toda posibilidad de relación 'verdadera está negada por una lucidez que en estado sobrio nunca lo abandona: Hace un contrasentido muy singular
en la obra el dejar entrever que ni sobrio ni borracho Puntila es un hombre sano, su
mal congénito es su modo inadecuado de entender el mundo.

INTRODUCCIÓN
EL PROPÓSITO ÚNICO QUE RIGE LA realización de este estudio es el de conseguir una
aproximación razonable al contenido de un solo poema. "El Ruiseñor sobre la Piedra"
es, como todo poema, una experiencia de lenguaje en busca de significación que avanza
en pos de su propio cuerpo para encontrar su rostro y el de la realidad aunque ambos
no sean sino la más desnuda transparencia. La palabra poética busca lo enigmático de
su sentido para lograr una iluminación Inisteriosa, muestra la realidad o la inventa
de nuevo y supone, al cabo, la necesidad de su desciframiento.
Un ruiseñor sobre una piedra abre las puertas a una realidad vertiginosa.

BIBLIOGRAFÍA
EL .RUISEÑOR
BRECBT, Bertolt, Herr Puntila 'Y su sirviente Malti, Ed. Nueva Visión, Col. Teatro
Universal, 3a. ed., Buenos Aires, 1965.

SOBU LA PIEDRA

El poeta habla de su patria como quien tiene entre sus manos una estrella que respira. A ella canta o habla con la voz que otorga el minucioso conocimiento de Jo que
se ha vivido como algo verdaderamente amado. La fuerza de ese amor fúlgido, eterno
Y uno proporciona una sabiduría sin ocaso para hablar de una tierra con aguda certeza inadinisíble. Con todo, el poeta centra su voz frente a lo efímero para mostrar
a través de evocadas contingencias toda su \caudalosa permanencia; un ruiseñor un
lirio y un escorial que no es en su apariencia sino piedra, son el signo tangible d; un
enigma recóndito.
El poeta se ocupa en la realidad. El Escorial en cuanto piedra es mudo, pero cuánto
dice su silencio en voces a quienes han puesto su fe en los valores de la trascendencia
humana hacia lo eterno. Esta fe, esta llama habrá de arder inagotablemente en los
anonimatos de la espera. El Escorial se ha edificado para dar testimonio de esperanza. Es piedra que evidencia la obstinación de la espiritualidad, pájaro de garganta
silenciosa que canta los designios de unos hombres cuya fe sigue intacta, fruto, granada y música de siglos que sueña para siempre.

767
766

�La situación del poeta se perfila con mayor claridad a partir de la segunda estrofa
del poema, él, a través de algunas pinceladas ligeramente descriptivas hermana su
sentir con el ser de su tierra. Muestra su condición de desterrado, la cual le proporciona un tipo ~pecial de conocimiento: la distancia le ha ayudado a comprender
la esencia de su patria perdida y el dolor de no caber en ella agudiza aún más la
claridad de su saber pues España, la España suya no es una realidad concreta y cotidiana sino más bien un sueño tan alto que no puede ser incorporado a lo temporal.
Esta lucidez se ha conseguido a base de paciencia y dolor, de cólera y de convencimiento.
Hay más sobre el poeta; se sabe solo, tiene conciencia de S'&gt;lo porque es solo y su
marginalidad, su desarraigo y su deseo de existir perdida y anónimamente le comunican
la capacidad de penetración necesaria para llegar a una evidencia: ha vivido, perdido
entre gentes extrañas para entender la cifra secretísima de su circunstancia remota;
España es un espíritu concentrado y eterno y él participa, es parte viva de esa médula
esencial, de ese centro secreto y transparente, triunfo eterno del espíritu sobre la
materia; él es, podría decirse, la materialización de esa transparencia medular.
Hay un nuevo movimiento espiritual por destacar; Cemuda se declara amador, como
los enamorados y los canallas, de las almas y de los cuerpos y hasta de miserias tan
brillantes como poder o renombre; tampoco se excusa, sino que ahonda en sí mismo
para llegar a la esencialidad de su amor, su tierra, el espíritu, el alma de ~u tierra; y
más al fondo se sabe que no bastó su amor para fijar lo que como terreno pasa y no
regresa pues aunque su patria es alma está también sujeta a todo género de cambios y
demás contingencias temporales. Nunca se perderá la noción de que su patria es una
tierra evocada, invocada, nunca más presente si bien más presente que si realmente lo
fuera.
El poeta está experimentando la visión del iluminado por la palabra que hace presente
un mundo lejano o no existente y dice: Escorial= esencialidad espiritual.
"Tus muros no los veo
Con estos ojos míos,
Ni mis manos los tocan."
Ni los tocan, ni hace falta porque esos muros son acariciados largamente por el poeta
desde dentro de su sueño y ésa es su verdadera realidad, su verdadero mundo adentrado, perfecto y valedero, eterno y cierto.
"Están aqui, dentro de mí, tan claros,
Que con su luz borran la sombra
N6rdica donde estoy..." P. 180
Aquí, evidentemente, la realidad poética se ha impuesto a la realidad diaria.
El ser de esa patria es duro como la piedra para que perrnanrzca y callado como ella
misma porque es un sueño o una locura ensimismada en lo excelso de su belleza e

"Tú, hennos4 Íffl41•n nuestra,
Er.s inátil como d lirio.

...

( )
Lo hermoso es lo que pasa
Negándos, 4 servir. Lo hermoso, lo que amamos,
Tú sabes que es un sueño y qu• por eso
Es más hermoso aún par4 nosotros." P. 181

El mundo de Cemuda no sabe de cosas utilitarias sino de idealizaciones bellas dando
la espalda a lo terreno para mirar al cielo cantando como el pájaro nada más' porque
sí, porque su ser es su cantar:
"Tú conoces las horas
Largas del ocio dulce,
Pasadas en vivir de cara al cielo
Cantando al mundo bello, obra divina,
Con voz: que nadie oye
Ni busca aplauso humano,
Como el ruiseñor canta
En la noche de estío,
Porque su sino quiere
Que cante, porque su amor le impulsa.
Y en la gloria nocturna
Divinamente solo
Sube su canto puro a las estrellas!' P. 182
El mundo de Cernuda se presenta además estético y desinteresado de todo lo que no
sea labor poética. ti canta como el ruiseñor sin esperar nada ni a nadie, él canta porque si.
Como el pájaro canta la eternidad de España hecha no de materia sino de espíritu
revestido de piedra. Hay además un sentimiento de seguridad en lo que afirma el
poeta pues confía ciegamente en la fidelidad a la naturaleza (índole) de su tierra:
"Así te canto ahora, porque eres
( .. .)
Eres la vida misma
Nuestra, más no perecedera
Sino eterna, con sus toreos anhelos
Conseguidos por siempre y nuevos siempre." P. 182
Nada habrá de destruir la fuer1a de esa tierra en sueño:
"Y si tu imagen tiembla en las aguas tendidas,
Es tan s6lo una imagen;
Y si el ti~mpo nos lleva, ahogando tanto afán insatisfecho,
Es s6lo un sueño;

incapaz de comprender las cosas prácticas o útiles:

769

768

Hum-49

�Que ha de vivir tu voluntad de piedra,
Ha de vivir, y nosotros contigo." P. 182
CoNCLUs1ÓN: Este poema es una iluminación; por él sabemos que el ser del poeta
y el ser de su tierra son una misma cosa. El hambre de eternidad de Cemuda es evi-

dente y su esperanza en la eternidad espiritual de su patria sorprende y seduce pero
ante todo, convence. La realización del amor, el objeto del amor, la esencia del amor
no son materiales: su reino no es de este mundo.
LA POLUCIÓN Y LAS FRONTERAS INTERNACIONALES. PROBLEMAS
AMBIENTALES NORTEAMERICANOS-MEXICANOS
Edición de ALBERT E. UTTON, Prensas de la
Universidad de Nuevo México,
Alburquerque, EE.UU. 135 págs.
Lic. ALBERTO GARCÍA GÓMEZ
EL LICENCIADO, PROFESOR ALBERT E. UTToN ha editado en las prensas de la Universidad de Nuevo México, en Alburquerque, EE.UU., catorce estudios sobre posiblemente
el mayor problema existente en el camino de las cada vez mejores relaciones entre
México y los Estados Unidos de Norteamérica y que es el que se refiere a la salinidad
del Río Colorado.
En 1972, el presidente Luis Echeverría Alvarez, al reunirse con el presidente Nixon,
fuertemente enfatizó que México consideraba la situación como seria y de que debería
dársele una atención prioritaria. El presidente Nixon respondió que se integraría un
grupo de trabajo especial para "encontrar una permanente, definitiva y justa solución"
a este problema.
En el prefacio de esta interesante edición, su autor, el licenciado Albert E. Utton
hace notar que México y los Estados Unidos también comparten otros problemas, tales
como el tráfico de narcóticos, cuotas de importación y una política migratoria de trabajo; pero ninguno es más resistente para obtener fáciles contestaciones que la división
de las aguas en aquelJ.as áridas regiones. No solamente son las aguas del Río Colorado
compartidas internacional, sino que el vaso del Río Colorado está también fragmentado
por las jurisdicciones de los Estados de Utah, Colorado, Nevada, Nuevo México, Arizona y California, en los EE.UU.
Una política de buena vecindad irá en un largo camino para alcanzar una equitativa
solución a los problemas del Río Colorado y para aquéllos que se desarrollan en el Río
Grande. Pero, a pesar de la buena voluntad y de las seguridades presidenciales de cooperación -agrega el autor-, debemos empezar a pensar acerca del uso racional de esos
extraños recursos en las semiáridas tierras fronterizas. Debemos rediseñar nuestros arreglos
institucionales en forma tal que esos recursos hidráulicos puedan ser manejados sobre
una base o bases regionales, más que sobre bases fragmentarias nacionales.
Los artículos que contienen la edición del licenciado Albert E. Utton, son una contribución dedicada al proceso de pensar y una política de planeación. Los autores re-

770

771

�presentan diferentes puntos de vista de ambos países que deben ser tomados en cuenta
en nuestra lucha por alcanzar una resolución equitativa y racional de este urgente problema. La polución no se detiene en las fronteras internacionales y es uno de los factores que debe ser considerado en el manejo de los recursos del agua de la región.
Sin duda, eventualmente debemos desarrollar instituciones que se enfocarán más hacia los mejores usos de los recursos naturales, que a una política artificial de fronteras
que frecuentemente son el producto de accidentes históricos.
Inextrincablemente, una parte de la calidad del agua es para uso de la tierra y
cercanamente relacionada a ambas, está también la cuestión de la calidad del aire.
Como las tierras fronterizas se confrontan con poblaciones en expansión e industrialización, no solamente la calidad del agua será afectada, sino que la calidad del aire será
una preocupación que va en aumento -un irritante creciente para los pulmones de
los habitantes del área y un ulcerante obstáculo para continuar las amistosas relaciones
entre México y los Estados Unidos.
El índice contiene los siguientes artículos, así como sus autores:
Prefacio: El problema de la calidad del agua en el Río Colorado, por S. E. Reynolds.
Los problemas internacionales México-Norteamérica, de la calidad del agua: Prospectos
y perspectivas, por César Sepúlveda. Aproximaciones de los Estados Unidos al problema de la salinidad en el Río Colorado, por David A. Gantz. La salinidad en el Colorado: Una interpretación del tratado México-Norteamericano de 1944, por Alejandro
Sobarzo. El Río Colorado: Aspectos internacionales, por J. F. Friedkin. Desarrollos
ambientales internacionales: Percepciones de los países en desarrollo y desarrollados,
por Allen Lowel Doud. Estados Unidos y México: Tecnología del clima, recursos del
agua y el derecho internacional, por Ray Jay Davies. Control de la polución del aire
en la frontera de los Estados Unidos y México: Consideraciones internacionales, por
Guillermo H. Dávila. Derecho ambiental: Litigio de la calidad del aire en el área de
El Paso-Juárez, por John C. Ross. Fuentes de la polución atmosférica en la frontera
de los Estados Unidos, por Bill Enríquez. Epílogo: Aspectos legales de control ambiental en México. Un análisis de la nueva ley ambiental de México, por Julián Juergenmeyeriearle Blizard. Una nota: Historia en la interpretación del tratado de aguas de
1944.

EDM~ND STEPHEN URBANSKI: Hispanoamérica, sus razas y civilizaciones, Eliseo Torres,
New York, 1972, 325 págs., tres mapas. US $ 6.00.

PARA LOS QUE TRABAJAMOS EN EL campo de culturas comparadas y para los que enseñamos historia, cultura y civilización latinoamericana, el libro del doctor Urbanski ha
sido una agradable sorpresa, un estímulo intelectual y un alivio pedagógico. Quizás la
palabra "sorpresa" no sea muy exacta para los que hemos conocido al doctor Urbanski
durante varios años y hemos seguido cercamente el desarrollo de su pensamiento.
Hay pocos libros que traten este complejo tema de una manera tan seria como lo
hace el doctor Urbanski. Una rutina nacida y alimentada en la comodidad, en un
orgullo racial-histórico, hizo que un mismo continente -el americano-- pareciera
dividido por barreras infranqueables. Esto servía a ciertos grupos, a cierta visión (mejor
diría ceguera... ) política. El presente libro no trata de hacernos creer en la existencia
de una igualdad utópica, no existente. Al contrario, la desigualdad aparece en toda su
fuerza, pero al penetrar en las causas históricas, económico-sociales, antropológico-sicológicas, filosófico-teológicas, populares y artísticas, el doctor Urbanski ofrece un mosaico de infinitos matices unificados por una vocación: la americanista.
El estudio cubre las facetas más importantes de la vida hispanoamericana. Pero a
lo largo del libro se mantiene un paralelismo entre esta parte de América y Angloamérica. Düerencias en el modo de vivir, de pensar, de trabajar. Diferente visión del mundo,
de la historia. Personalidades fuertes en donde lo individual y lo colectivo se mezclan
en diferentes proporciones. En este desfile comparativo vemos aparecer simultáneamente grandezas y miserias. Pero no es un estudio del "pasado", algo rígido y dogmático.
Es una historia fluyente. El libro nos lleva a través de los siglos para que comprendamos nuestro propio crecimiento y recalca con impresiva fuerza el hecho de que este
crecimiento está lejos aún de la madurez. La crítica nunca es negativa, excepto en
casos en donde la condena es la única valorización posible. Hay una invitación a superar etapas engañosas, conflictos innecesarios, dogmas paralizantes, visiones cerradas.
Y esto se aplica con pasmoso equilibrio a las dos partes de este continente. Consuela el
ver a un norteamericano, el autor del libro, tan encarnado en los problemas latinoamericanos a la vez que mantiene una postura de completa honestidad frente a su propio
país.
El título del libro podría engañar a más de un lector. Pues Angloamérica es tan
"personaje" del libro como lo es Hispanoamérica. No olvidemos que el doctor Urbanski
publicó en 1965 un libro titulado A.ngloamérica e Hispanoamérica.

�El trabajo del doctor Urbanski ha sido y es de pionero. Precisamente ahora estamos
presenciando el principio de una etapa de aproximaci6n continental. Por todas partes
encontramos interés en el estudio de ambas culturas, lenguas.
Tenemos que tomar este libro por lo que es: un s6lido análisis y una valiente introducci6n a algo que pide continuación. Después de leerlo tenemos mejor comprensión
de hechos pasados, de situaciones actuales, de rasgos íntimamente ligados a ia idiosincracia de países y grupos humanos. Esta luz vertida sobre la historia, reveladora de
nuestro propio crecimiento, más una crítica que nace ante el espectáculo de lo "todavía por hacer", son de por sí una inapreciable ayuda. Pero no esperemos soluciones
concretas a todos y cada uno de los problemas. El doctor Urbanski nos ha despertado.
Ahora hay que seguir andando por el camino abierto por él y otros pocos como él.
Habrá que "especializarse" en aspectos culturales muy concretos. :Hace pocos días, mientras yo daba una charla sobre cultura hispanoamericana a unos 30 maestros norteamericanos, una maestra me preguntó: "¿ Por qué la corriente teológica más importante en
nuestro país es la de 'God is dead theology' mientras que en Latinoamérica es la de
'Teología de la Liberación' ... ?" Aparentemente total oposición. Pero no es tal. Son
dos respuestas, muy diferentes ciertamente, a una misma problemática moderna. Las
respuestas son esencialmente "americanas", y en ello hay completa unidad. Creo que
este ejemplo sirve al caso.

Este libro debería ser leído no sólo por profesores y estudiantes americanistas, sino
también por todas aquellas personas de ''buena voluntad" que están de alguna manera
comprometidas en la creación de mejores comunicaciones entre las dos partes de América y en el desarrollo de nuestras propias comunidades.

ENRIQUE MARTI

University of Maryland

El libro prueba sólidamente la existencia de "civilizaciones" en un continente del que
se solía hablar equivocadamente corno "continente de una misma cultura". Me refiero
a Hispanoamérica. Lo que esto lleva consigo, desde un punto de vista de recreación y
revitalización cultural en nuestros propios países, es enorme y urgente. La riqueza
espiritual aún latente y por desarrollar es enorme. Después de leer el libro del doctor
U rbanski no podemos permanecer inmóviles en buena conciencia. Las etapas a las que
apunta el libro, como continuación en esta empresa, serían conocimiento del problema,
integración e interrelación cultural y, finalmente, desarrollo creativo de todas esas
potencias. A la vez hay que crear grupos de estudio, quizás cursos especiales, que se
concentren en el estudio comparativo de las culturas hispanoamericana y anglosajona.
Estoy convencido de que una de las causas por las que nuestros países adolecen de
estabilidad política, reformas progresivas, es porque desconocemos nuestro propio desarrollo, nuestra mentalidad, nuestras virtudes y limitaciones. Desconocemos en la práctica a los "grupos" dentro del grupo.
El doctor Urbanski es un americanista que lleva ya más de 30 años dedicado a la
enseñanza, investigación y publicación de artículos, libros. Sólo una persona con esta
madurez puede decir tanto en tan pocas páginas, ser profundo pero a la vez claro y
fácil de leer.
Como dije antes, el libro del doctor Urbanski estaría incompleto si nadie siguiera su
curso, si nadie estudiara• en detalle algunos de los aspectos sugeridos en el libro. Hay
indicios esperanzadores de que hay gente que está tomando seriamente esta difícil empresa.
Tanto en la evaluación de la cultura hispanoamericana, con una multicidad de rasgos
idiosincráticos, todos relacionados a la experiencia histórica, circunstancias biológicas y
motivaciones sicol6gicas, como en el estudio-comparación de la cultura norteamericana
el doctor Urbanski está libre de prejuicios raciales o culturales.

774

775

�Reseña del Profr. Dr. F. J. v. Rintelen, Universidad de Maguncia, Rep. Federal de
Alemania para la Revista de lnvestigaci6n filos6fica 'Y d, Noticias Literario-Filos6ficas.

AousTÍN BAsAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE: Pensamiento 'Y trayectoria d, Pascal,
Prefacio de Alain Guy, Universidad de Nuevo León, México, 1973 (403 págs.)

EL MEXICANO BASAVE, AUTOR DE OBRAS que tratan especialmente la antropología filosófica, se dispone a presentar mediante el presente libro, la trayectoria de pensamientos
de Blaise Pascal. Existe una afinidad de actitudes espirituales entre Basave y Pascal,
de modo que el primero posee el don de reproducir el impulso interior del pensador
francés. Primero habla el autor de episodios de la vida de Pascal. Comenta después sus
obras científicas y muestra cómo Pascal se sintió insatisfecho en este campo. El saber
no puede satisfacer definitivamente el "esprit de finesse" del francés y el pensador se
dedicó entonces al tema de lo absoluto.
La renuncia a la ciencia no implica sin embargo para Pascal -lo que destaca Basave- la renuncia a la razón. Hay que anotar que nunca puso en duda el "esprit de
géométrie", aunque finalmente estaba enfocado hacia lo ininteligible, o sea hacia Dios.
Basave dice: "Pascal distingue entre razón intuitiva -ordre du coeur- y entre razón
discursiva (ordre de la raison); y con eso se confrontó en toda su vida a los problemas
filosóficos. Y esto todo con un estilo apasionado y armonioso en el cual no se encuentra
la menor huella del escepticismo".
Después de estas exposiciones, Basave continúa informando sobre la vida de Pascal para
sacar de ella importantes consecuencias. Así escribe un capítulo detallado sobre la "etapa
polémica en la vida de Pascal", la cual comienza con las conocidas "Lettres á un provincial" (23.6.1656). En el ejemplo de esta disputa entre los partidarios de Port Royal
y de los jesuitas indica el autor, por una parte, las deficiencias de Pascal en cuanto a
conocimientos teológicos y por otra parte algunas tendencias en el sentido del janseni5mo
las cuales moldearon su ascetismo ampliamente. Después de estas experiencias, Pascal
logra -como se expone más detenidamente-- dirigirse hacia el pensamiento de Dios en
los "textos sagrados". Sólo ahora adquiere la seguridad interior que le da sentido y
valor a su existencia. Esto se manifiesta en sus "Pensées sur la religion", aunque fue
únicamente una obra preparatoria. Ya no llegó a una exposición más detallada debido
a su grave enfermedad y debido a su muerte prematura ( 1662) cuando tenía 38 años.
El autor aclara también las relaciones de Pascal con San Agustín. En su "Entretien
avec Pascal", M. de Sacy ya había dicho: "Todo lo decisivo que dice Pascal, lo había
leido antes en San Agustín". Pero Pascal no adopta la "profunda alegría de Agustín",

777

�tal como opina Basave, porque "el espíritu del jansenismo le había privado esta posibilidad a su intelecto". Finalmente analiza la influencia de Pascal en la actitud de
Kierkegaard. "El conflicto de la fe en Pascal es subjetivo y psicológico, pero objetivo
y ontológico en Kierkegaard", como ya opinó también Jolivet en la obra sobre "Kierkegaard y Pascal".
La obra de Basave tiene su punto esencial en el tema que desde hace tiempo le ocupa,
o sea la antropología filosófica. Pascal desarrolló una antropología "avant les lettres",
aunque no la lleva sistemáticamente. Sus rasgos principales se presentan en los siguientes títulos: "Asombro ante la contingencia", "Finitud metafísica del hombre", "Ambigüedad y contradicción (¿autonomí'a?) del hombre" quien está entre los "abismos de
la infinitud y de la Nada". Después de estas exposiciones, el autor se dedica a los
escritos dialécticos de Pascal como podrían llamárselos. Dice que Pascal es una "paradoja viviente" que hasta descubrió "el ser contradictorio de la razón", ya que escribió: "El último paso de la razón hace ver que hay una infinitud de todo que supera
aquélla; es sólo una debilidad si no llega a ella" ( traducción dudosa, el traductor).
Apoyándose en San Agustín, formula: "La razón no se somete jamás, si no juzga que
hay causas donde debe someterse". Así dice Basave finalmente: "Mientras que Kierkegaard lucha con este pensamiento paradójico, Pascal se dirige a la lógica del corazón
que no es reconocida por la lógica de la razón".
Como se desprende de este informe, la obra de Basave constituye una publicación
detallada y muy productiva que nos ofrece valiosos conocimientos nuevos sobre la vida
espiritual de Pascal. Un registro de las obras del autor y un índice de nombres completan este libro que lleva un prefacio de Alain Guy (Toulouse) y unas páginas que
contienen comentarios laudatorios sobre la obra de Basave.
F. J. v. RINTELEN
Universidad de Maguncia

LOS GRUPOS DE PRESIÓN EN MÉXICO
DR. LORENZO DE ANDA Y DE ANDA, Colección Ciencias Sociales
volumen 10. B. Costa-Amic Editor, México, D. F., 1974, 263 pág;.
LIC. ALBERTO GARCÍA GóMEZ

EL NOMBRE DEL DOCTOR Lorenzo de Anda y de Anda no es nuevo en el horizonte cultural de México. Su libro anterior, La mecánica de la intriga, hubo de abrir nuevos caminos, por cierto de gran interés, dentro del campo de lo sociopolítico en nuestro país,
revelándose como un penetrante observador de esos fenómenos que inquistan a las sociedades de nuestro tiempo.
Ahora nuestro autor nos presenta su nueva obra Los grupos de presión en México
la que ciertamente constituye un fruto más de su talento y disposición, cultivados en
investigación, la reflexión y el estudio, en forma muy especial, a través de los importantes cargos que tan honrosamente ha venido desempeñando hasta llegar al de Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

)¡

En su reciente libro, el doctor de Anda y de Anda aborda con singular maestría
la natur~leza y la esencia de los grupos de presión en México, definiéndolos como "toda
agrupaetón que tiene como finalidad presionar los mecanismos gubernativos y las empresas privadas y otros organismos sociales para alcanzar o mantener un beneficio o
salvar un perjuicio en sus esferas de interés".
Como lo hace observar el licenciado Luis M. Farías, autor del prólogo a la obra en
cuestión, "En esta obra -los grupos de presión en México--, sorprende la riqueza de
información y lo fecundo de las sugerencias. Es producto tanto de la paciencia del
investigador como del alumbramiento de quien piensa y repiensa sobre un tema hurgando en la propia mente todas las posibles implicaciones de un fenómeno dado. Es
pues, un libro que informa y hace pensar".
Nuestro autor ha dividido su interesante libro en la siguiente forma:
La primera parte estudia "Los Grupos de Presión. Su importancia y clasificación".

La subdivide en dieciocho subcapítulos de atrayente contenido.
La segunda parte se refiere a "El Poder y los Grupos de Presión". En ella el autor
enfoca su estudio a cuestiones tan importantes como "La Soberanía y los Grupos de

779

778

�Presión Internacionales, los Estados presionados, los Centros del Poder 'Mundial, y la
Filosofía del Poder", etc.
La tercera parte estudia lo referente a "Categorías y Grupos", misma que abarca
no menos importantes temas, tales como "Las Clases Sociales como Categorías Y Grupos de Interés", tema este último en que analiza el cada vez más reconocido problema
de la clase media; categorías de interés fundadas en el sexo; la raza como móvil de
agrupación; categorías de campesinos y citadinos; la religión como factor de integración en las categorías de interés; el poder gris; los grupos de presión juveniles, tema
éste que el doctor de Anda y de Anda estudia con suma precisión y conocimiento de
causa y que encierra una bien nutrida parte de este capítulo enfocando desde múltiples aspectos los problemas de la juventud y de la universidad, no sólo en nuestro
país, sino en otros, como en la organización de universidades orientales, etc.; la influencia económica de categorías y grupos en el poder político; los padres de familia;
los militares y los grupos de presión laborales.

La cuarta parte trata lo relativo a los "Recursos de los Grupos de Presión". En este
apartado el autor habla sobre los cabilderos; la huelga como recurso de presión; la huelga de pagos; la huelga política, la autoinmolación como recurso de presión; el terrorismo; el extremismo de grupos; los ciclos de la violencia; violencia citadina; el clímax de
la violencia; confusión sobre el consejo de la anarquía; desequilibrio nihilista; legítima
defensa del Estado; recursos especiales; el Jus Murmurandi; la moda intelectual y los
sofismas sociales e históricos como impulsos de la violencia.
La quinta parte lleva el tema de la "Opinión Pública". En ella el autor trata del
"Marco legal de la televisión; la prensa, el impacto de las palabras; la fuerza de la
propaganda; la objetividad; el código de ética publicitaria; los libros y la opinión pública".
La sexta parte, intitulada "¿ Cómo ubicar el interés de los grupos y las categorías?"
Comprende el procedimiento, el grado de certidumbre en el muestreo y la encuesta
en la televisión.
Por último, en la séptima parte, el autor toca lo relativo a los abusos del poder Y
de presión, analizando la libertad, como elemento imprescindible para buscar la verdad
pública y los puentes: la neutralización de los grupos de presión.

lsRAEL CAvAzos GARZA. Catálogo y slntesis de los protocolos del archivo municipal de
Monterrey. 1700-1725. Universidad Autónoma de Nuevo León. Centro de Estudios
Humanísticos. Monterrey, N. L., México, 1973. Moderna Imprenta Casals, Barcelona, España. 700 ejemplares, 269 pp.

BAJO EL PATROCINIO DEL Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma
de Nuevo León y salido de la Imprenta Casals, de Barcelona, España, acaba de aparecer el segundo tomo del Catálogo y síntesis de los protocolos del archivo municipal de
Monterrey, 1700-1725, obra del historiador Israel Cavazos Garza. El primero, que
abarca el mismo tema de 1599 a 1700 fue editado en 1966 por el Instituto Tecnológico
y de Estudios Superiores. Para terminar la serie falta sacar a luz lo que corresponde
al período 1725-1825, fecha esta última en que los papeles relativos empiezan a depositarse en el archivo del Registro Público de la Propiedad.
La elaboración de un trabajo, como el que ahora ofrece Israel supone un derroche
de esfuerzo laborioso. Fue necesario leer 775 documentos -algunos más que extensosy hacer luego una síntesis de cada uno. Lilia Villanueva, esposa del autor. redactó los
índices de actos, geográficos, onomástico, de cargos, oficios, dignidades, instituciones,
castas y naciones, que arrojan un total de 2,970 conceptos con los correspondientes
números de página donde aparecen. Las dos fases de la obra se complementaron en un
período de casi dos años. Israel ha finalizado ya dos tomo~ más: el de 1726 a 1755 Y
el de 17 56 a 1785.
El libro es, más que todo, una fuente de consulta para investigadores; carece, por
lo tanto de la estructura literaria tan agradable que imprime Israel a su prosa histórica.
El curi~so puede hurgar en cada hoja con la seguridad de que encontrará el material
indispensable para reconstruir una época en la que Monterrey se afianza como ciudad
y se encamina sin darse cuenta hacia la independencia. Vicios de aquel tiempo, descripción de vestiduras y moblaje doméstico, expresiones típicas, relación de armas, estado de las casas habitación urbanas, asuntos laborales, genealogías, pleitos de toda
índole, costumbres funerarias, etc., se encuentran desperdigados en las 229 páginas. Con
una buena dosis de paciencia es posible reunir cada aspecto, ordenarlo y extenderlo a
los ojos del lector, para que conozca profundamente la vida de nuestra ciudad capital
doblada en siglos de archivo. Esto último es lo que pretendo hacer a continuación.
Los españoles trajeron al Nuevo Reino de León, entre otros diabólicos medios para
esclavizar el alma humana, los naipes o barajas. Las cartulinas multicolores que se
pegan al afán de ganar dinero fácil igual que sanguijuelas en pantorrilla, nunca han
hecho hogares felices como lo pregona hoy la Lotería Nacional. Prueba de ello es que

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780

•

�•

los arrepentidos súbditos Luis de Salazar, Tomás de Elizondo, Manuel de Campuzano
Cos y Ceballos y Francisco de Mier Noriega, juraron ante testigos en 1700, l 706, 1711
y 1714, respectivamente, repudiar la maldita práctica del juego otorgando escritura a
favor de la Cofradía del Santísimo Sacramento y de la construcción del templo de San
Francisco, en el sentido de que si volvían a enfrascarse en albures, cubrirían como pena
sumas metálicas en oro que iban de los 200 a los 500 pesos, más una prima a favor de
quien los denunciase. Luis de Salazar y Tomás de Elizondo ostentaban el rango de
alférez; don Manuel de Campuzano Cos y Ceballos la hizo en su tiempo de juez
privativo de ventas y composiciones de tierra, y don Francisco de Mier Noriega fue
nada menos que el abuelo del inquieto fray Servando de los mismos apellidos. Tomasito
se había fijado como abstinencia un plazo de 10 años, pero a los 16 meses reconsideró
su promesa porque le hormigueaban las manos y canceló la escritura ante don Cipriano
García de Pruneda, gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León. Para que
la Cofradía del Santísimo Sacramento no se amoscara por la retractación, le entregó una
limosna de 40 pesos. Don Francisco de Mier y Torre habla de su "noble sangre" y del
peligro que corría su crédito por entregarse a zangolotear los dados. Usa la voz "pachanga" que en boca tan distinguida suena a plebeyez. Quiso dejar un resquicio aclarando que se reservaba el derecho de jugar por vía de entretenimiento, siempre que
las apuestas no subieran más allá de un peso, pero cambió de opinión tachando en
la escritura esta salvedad. Hay indicios de que don Paco le sacó la lengua a su promesa
y continuó barajando los naipes con destreza de tahúr profesional.
En los inventarios de propiedades muebles de los viajeros próximos a dejar este
mundo, figuran a veces los nombres de prendas de ropa y otros adminiculos usados por
los regiomontanos del siglo XVIII. Las mujeres aluden a sus "polleras" de seda (faldas) término que huyó de esta región para radicar en América del Sur. Debajo de
las "polleras" y corriendo de la cintura hasta abajo de las piernas se ocultaban pudorosamente los "bombaches". Si a nuestras castas antepasadas les hubieran dicho que
con el paso de los siglos encojerían hasta adquirir el ancho de un listón, llamándose
en lenguaje moderno "pantaletas", habrían quedado allí muertas de síncope. También
aparecen jubones de lana y de terciopelo (vestiduras que cubren desde los hombros
hasta la cintura, ceñidas y ajustadas al cuerpo) tapapiés, enaguas de felpa, capotillos
de grana, camisas (por camisón) de bretaña y de ruán, mantos, armadores ( sinónimo
de jubón) Y chapines valencianos. Como joyas femeninas son citadas: zarcillos de oro,
gargantillas de perlas, de corales y aljófar, etc. Cierta dama confiesa poseer una colcha
de algodón labrada de lana "hechiza de este reino".
Los hombres de la época son todos guerreros porque las constantes embestidas de
los indios los fuerzan a ello. Cada uno posee caballo, silla jineta, espuelas y freno. Empuñan la adarga ( escudo de cuero), arcabuz, daga y espada. Para cargar esta última
echan mano del "biricú", cinto del que penden dos correas unidas por la parte inferior, en que se engancha el arma. Visten calzones de extremeña, medias, capa, cueras
de gamuza, coleto (vestidura que cubre el pecho y la espalda bajo la coraza) trajes de
paño de Segovia y de picote (tela burda) capas de carro de oro "aforradas de sarga",
ongarinas de sarga de Sevilla (hongarina o anguarina era un gabán rústico de paño
burdo y sin mangas, propio de la gente de campo) mangas de armador de escarlata,
armadores de tisú de China, capisayos ( vestidura corta que servía de capa y sayo), etc.

ello don Bernabé de Munguía se trepó cierta vez oralmente a las barbas de Su Católica
Majestad don Felipe V. Es el caso que en julio de 1704 el capitán Salvador de la
Garza, alcalde ordinario de 'Monterrey, tuvo necesidad de pedirle a don Bemabé que
ayudara a perseguir a dos indios que se habían fugado de la imegura cárcel de la
ciudad. Munguía, asumiendo posturas de rebelde con causa, se negó rotundamente a
, cumplir con la orden y llegó en su atrevimiento a no permitir que echaran mano de
un caballo suyo necesario para la búsqueda de los emplumados naturales. Con toda
insolencia dijo tres veces "que sólo en su persona podía mandar el rey, pero no en sus
bienes". Semejante' arranque de disolución social motivó que fuera consignado bajo
los cargos de desobediente, mal vasallo y traidor al rey, horrendos delitos merecedores
de garrote vil. Sin embargo, el magnánimo alcalde don Salvador se limitó a colocar al
impetuoso don Bemabé dos pares de grillos en los pies, y para que su cabeza ya no
urdiera desacatos, la acomodó limpiamente en un cepo. Allí permaneció el infeliz los
días 16, 17 y 18 de julio. Varios padecimientos físicos del reo se alborotaron a causa
de la forzada inmovilidad obligando al alcalde a regresarlo a su posición natural. El
casi tullido don Bemabé juró por toda la familia celestial no volver a darle velocidad
a la lengua y parece ser que el resto de su vida se comportó con la disciplina ejemplar
que observan los priístas.
Un último dato curioso: el nombre Huajuco, correspondiente a un célebre cacique
huachichil, aplicado más tarde como denominación geográfica al cañón y valle donde
realiz6 sus correrías, se escribió durante muchos años de variadas maneras: Guajuco,
Guaujuco, Cuagujoco, Cuagijoco y Cuahujuco. En un documento de compraventa celebrado entre Francisco Rodríguez de Montemayor y Marcos Martínez el 18 de septiembre de 1714, en 'Monterrey, Francisco Mier Noriega, escribano público, traza la palabra
con "hache" inicial tal como se acostumbra hoy.
He dado una ligera idea del mucho partido que puede obtenerse del nuevo libro de
Israel. Desde esta fecha en adelante investigadores y estudiosos de la historia tienen
a la mano un catálogo preciso y precioso del tesoro que encierra el archivo municipal
de Monterrey. Felicitaciones muy sinceras a quien ha abreviado con su esfuerzo la
tarea de iluminar sucesos pretéritos.
PROFR. HUMBERTO BUENTELLO CHAPA

Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística. Sociedad Mexicana
de Geografía y Estadística. Academia Nacional de Historia y Geografía.

Denostar al gobierno ha sido práctica inmemorial desde que el hombre creó el principio de autoridad. Nuevo León no podía escapar de tal desahogo y como prueba de

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�NOTAS LUCTUOSAS

HAN FALLECIDO DOS EMINENTES J:ILóSOFOS EUROPEOS
filósofos europeos y mediterráneos. Adolfo
Muñoz Alonso, catedrático de Historia de la Filosofía en la Universidad Complutense
de Madrid y rector de la misma en sus últimos años, falleció cristianamente en la
capital de España tras un penoso sufrimiento. Deja una obra filosófica, extensa, aguda,
penetrante, escrita en el mejor lenguaje castellano. Y deja, también, un puñado de
inquietudes insuficientemente valoradas aún. La semilla tardará en germinar, pero se
nos antoja fecunda y frondosa.

HAN FALLECIDO ESTE AÑO DOS EGREGIOS

Michele Federico Sciacca, catedrático de Filosofía Teorética en la Universidad de
Génova, es en el siglo XX uno de los filósofos más señeros, originales y profundos.
Como Muñoz Alonso, con quien guardó entrañable amistad, procede de la inagotable
y pródiga fuente agustiniana. Ambos poseyeron, en grado eminente, la claridad y la lucidez mediterráneas. Michele Federico Sciacca pasará a la historia de la filosofía como
un clásico del siglo XX por sus aportaciones a la Metafísica, a la Gnoseología, a la
Teodicea y a la Antropología Filosófica. El filósofo italiano, traducido a varias lenguas, ha sido objeto de tesis doctorales y de innumerables comentarios. Su vida de
cristiano fue rubricada por su muerte de varón católico.
Descansen en paz, Adolfo Muñoz Alonso y Michele Federico Sciacca, filósofos ex
"veritate" y amigos ex "corde".

785
Hum-50

�CANJE

ALEMANIA:
Literature Music Fine Arts. A review of German Language Research Contributiont on
Literature, Music, and Fine Arts, vol. VIII, number 1, 1975.
Mundus. A Quarterly Review of German Research Contribution on Asia, Africa and
Latin America Arts and Science, volumen X, number 3-4, 1974.
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María de los Buenos Aires, Año XXIX, No. 111, 1974, Año XXIX, No. 112, 1974,
Año XXIX, No. 114, 1974, Año XXX, No. 115, 1975.

COLOMBIA:
Boletín de la Academia Colombiana. Tomo XXIV, No. 102, Abril y Mayo de 1974,
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Franciscanum. Revista de las Ciencias del Espíritu, Universidad de San Buenaventura,
Año XV, No. 45, Septiembre-Diciembre, 1973, Año XVI, No. 46, Enero-Abril, 1974.
Thesavrvs. Boletín del Instituto Caro y Cuervo, Tomo XXIX, Septiembre-Diciembre,
No. 3, 1974.
Universidad de Antioquia. Vol. XLVIII, No. 186, Enero-Mano, 1973, Vol. XLVIII, No.
187, Abril-Junio, 1973, Vol. XLVIII, No. 188, Julio-Septiembre, 1973.
Universitas Humanística. Pontificia Universidad J averiana, Facultad de Filosofía Y
Letras, No. 7, Junio, 1974.

BRASIL:
Convivium. Investigac,ao e Cultura, Marco-Abril, Año XIII, No. 2, 1974, NovembroDezembro, Ano XIII, No. 6, 1974, Ano XIV, No. 1, 1975.

CANADÁ:
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787

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de 1975.
Sci1mce Bulletin. The University of Kanw, Taxonomic and Ontogenetic Studies of
Cockroaches (Blattaria), Vol. 50, No. 6, pp. 233-332, June 28, 1974, Vol. 50, No.
7, pp. 333-346, June 28, 1974, Vol. 50, No. 8, pp. 347-388, June 28, 1974.
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Colecci6n Sep-Inah. tpoca 11, Julio-Septiembre, 1973.
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Dianoia. Anuario de Filosofia, Univenidad Nacional Aut6noma de Mbcico, Año XX,

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Acab6se de imprimir el 15 de
diciembre de 1975, en los talleres de la Editorial Jus, S. A.,
Plaza de Abasolo 14 ( entre las
calles de Luna y Estrella), colonia Guerrero, México 3, D. F.
El tiro fue de 1,000 ejemplares.

No. 20, 1974.

Informes de Gobierno. Direcci6n General de Documentaci6n e Informe Presidencial,

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Jap6n. Secretaría de la Presidencia, Direcci6n General de Documentaci6n e Informe

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PORTUGAL:
Prospecto da Universidade de Coimbra. Año Lectivo de 1973-1974.

URUGUAY:
Breve Historia de la Ganadería en el Uruguay. Alfredo R. Castellanos, publicado por

Banco de Crédito, 1973.
Revista Hist6rica. Tomo XLIV, Nos. 130-132, 1973.

VENEZUELA:
Instituto Panamericano de Geografía e Historia. Organismo especializado de la O.E.A.,

Revista de Historia de América. Nos. 75-76, Enero-Diciembre de 1973.

790

0633

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                    <text>Sección Quinta

COMENTARIOS
y
RESEÑAS

�COMENTARIO AL ULTIMO LIBRO DEL DR. EVANDRO AGAZZI
« EL BIEN, EL MAL Y LA CIENCIA »
LAS DIMENSIONES ETICAS DE LA EMPRESA
CIENTIFICO-TECNOLOGICA
(Editorial Tecnos, S.A., Madrid 1996)

Profr. Dr. Jur. Dr. Phi!. Agustín Basave Fernández del Valle
Presidente de la Sonedad Mex1Cana de Filosofía. Presidente de la
Academia MexJCana de Doctores en Cienctas Humanas y Sociales.
Rector-Emérito de la Universidad Reg10montana.

Evandro Agazzi, con una brillante y solida trayectoria academrca,
emprennd1ó la aventura mtelectual de buscar « Las D1mens1ones Et1cas de
la Empresa Científico-Tecnológica ». Este subtítulo de su reciente y últuno
libro debió de ser, a 1111 ju1c10, el título que verdaderamente corresponde a
su trabajo, porque el título que lleva la obra : « El Bien, el Mal y la
Ciencia », aunque acaso sea mejor desde el punto de vista de la
mercadotecnia, no queda bien Justificado a lo largo de la obra. Evandro
Agazzi no dilucida la esencia metafísica del bien y del mal. Nmgun
capítulo está consagrado a examinar el fundamento y esencia del bien, el
bien personal y el bien común. Tampoco es su propósito examinar la
naturale.za del mal como privac1on de ser o como entidad sustancial. En
cambio, examina el sistema moral, las dlÍerentes teorías éticas, las
resistencias frente a una ética normativa y el esfuerzo fundacional de la
ética. Todo ello para concluír en una etica para la ciencia y la técmca.

.. _J

La obra que comentamos consta de un Prefacio, una Introducción y
14 capítulos en 376 páginas.
Evandro Agazzi es, primordialmente, un filósofo de la ciencia.
Pero sabe muy bien que la filosofía es una totalidad y que no puede
desinteresarse del resto de sus disciplmas. Yo dina que tiene un vivo
interés por la axiología y por la ética. Particularmente por la ética de la
ciencia y de la técnica. Manifiesta una fuerte valoración de la racionalidad
científica, sin caer -como tantos epJStemólogos - en la arbitranedad del
cientificismo. Después de Karl Popper, es muy difícil perder la sensibilidad
para advertir el aspecto fa)jble, y refutable de la ciencia. Nunc; se ostenta
con esa arrogancia y con esa ceguera metafísica de la cual hacen gala
algunos positivistas lógicos.
Cualquier filósofo que está al comente del desarrollo científico
fico-tecnologico en nuestros días, advierte la exigencia de crear« nuevas »

559

�formas de responsabilidad moral. Pero la dinamización interna de la
moral, en función de las aportaciones cognoscitivas ofrecidas por la
ciencia, no significa que se carezca de una estructura permanente, sm
mengua de las variantes históricas. Pienso que la vida humana tiene una
textura ética. No se trata de algo que se pueda tener, smo de que la
existencia del hombre, antes de ser honesto o inhonesto, es moral. En este
sentido, quiero hablar de la moral como estructura antes que de la moral
como contenido.

Las acciones

humanas,

para

ser verdaderamente

moralmente prohibidas ». (Evandro Agazzi: « El Bien, el Mal y la Ciencia en
las Dimensiones Eticas de la Empresa C1enti.fico- Tecnolog1ca », pag 22,
Editorial Tecnos, Madnd 1996). Con razon se advierte que la adm1s1bihdad
moral de los medios empleados en una investigación, no pueden eximirse
en una detemünadd investigación aplicada. Menester es tener en cuenta,
también, las condiciones y las circunstancias, las consecuencias y los

valores. El hecho de que la ciencia quede reglamentada, no impide que esa
ciencia impacte a la propia etica. En cuanto a las consecuencias de la
investigación científica, vale la pena tratar de preveerlas, porque cada cual

humanas, tinen que tener justificación. Personalmente pienso que la ética
constituye un capítulo esencial de la antropología filosófica. Por eso hablo
-en mi «Tratado de Filosofía»- de la dimensión ética del hombre. t¿i forma
suprema de la moralidad sub ratio es la referencia al sentido último de la
vida. La relación del hombre con su fin y la realización del acto con su
objeto, constituyen la doble relación de la moralidad. En todo caso, l~s
consideraciones éticas de Agazzi, como problemas autenltcos de la filosofía
de la ciencia, quedan muy lejos de aqueUa perspectiva p~ramente lógicolingüística que venturosamente ha sido superada Es mento del fiJ_osofo
italiano recoger y trasbajar laa problematización completa de 1~ c1enc1~, sm
excluir las graves cuestiones éticas. La ciencia implica una et1ca, &lt;ligase
expresamente o nó; por eso nuestro autor se aplica a estudiar el_ problema
de la « neutralidad axiológíca », es decir, de la independencia de los
valores. Para resolver el problema de la libertad y la responsabilidad de la

y, como tal, no puede sustraerse
a las opciones inspiradas en juicios de valor, dentro de la pluralidad

ciencia, propone una perspectiva « sistemática

axiológica.

&gt;).

Hav un debate generalizado en torno a la racionalidad, el cual no
puede evadir ningún filosofo contemporáneo a la altur~ de nuestro h~mpo.
Abundan, en el doctor Agazzi, los nuevos anahslS sobre el sistema
científico-tecnológico, la racionalidad teorét1ca y la racionalidad práctica.
Resulta muy encomiable una posición, como la suyd, equidistdnte de und
confianza ilimitada -incondicionada en cuanto a las reali2c1ciones- de la
ciencia v de Id tecnología, por und pdrte, y de una actitud de recelo,
rechazo ~y denigración de Id cierKid y de Id tecnología, por el otro extremo.

La ciencia v la tecnología no son algo absoluta e incondic1onalmente bueno
en sí mis~nas, pero @mpoco digo intrínseca e ins&lt;rnllblemente mc1l0.

Comparto su propósito de huír de los terribles simplificadores . . N1
sobrevaloración de la ciencia ni oscurdntismo de la antic1encia. Ciencia y
técnica son buenc1s, pero no incondicio11dlmente. Ciertdmente las dCClones

es responsable de las consecuencias de sus propias acciones. Cuando sea
posible renunciar a él. Para evitar consecuencias maceptables. En este

sentido, cabe decir que ,, el fin no justifica las consecuencias» (lb1d. Pag.
25). Elegir el mal menos significa sacrificar el valor menos importante en
aras de un valor de rango Jerárquico superior. Nrngun valor esta separado
de los otros. Son impresc111d1bles los Juicios de valor para determmar el
modo correcto de actuación. No se puede absoluhzar un solo valor, porque
no todo se puede hacer.
Ciertamente la ciencid no tiene relevancia ética, como sistema de
conocimeinto -considera solamente su conterndo-, pero no menos oerto es
que toda cienoa es una actividad humana

La protección de la libertad de la ciencia es parte grande de los·
deberes éticos referidos a esa libertad.
El nen tífico, que antes de ser cintífico es hombre, está sujeto en sus .'
dcciones humanas o principios morales que le obligan. Hay la esfera de lo
permitído y Id esfera de lo prohibido. Es necesario que los cienhficos sean
más sensibles respecto a la ex1stenoa y a la importancia de valores
humanos mds universdles. ~lenesler es que profundicen en la discusion de
la naturaleza de los valores y de lds condiciones para satisfacerlos. No
menos necesario resulta pdra los moralistas, teólogos y políticos la
sens1b1lidad y la competenoa sobre lds verdaderas cuestiones implicadas

110

en Id practica de la investigación científic,:1 -pura y aplicada -con todos sus
dSpectos- multilaterc1les. Buscc1r la d111amib1C1on de la moral no es propiciar
el relativismo moral. Se trata de que la moral sea capaz de enfrentarse con
nuevas situaciones efectivas del hombre de nuestro tiempo. Es bueno

está, la verdad constituye tan solo un fin secundario, puesto q~e el tin

proponerse elaborar un ,, juicio de conJunlo » sobre la c1encid y sobre la
térnca. En medio de un dmbiente prag11ldl1sta, funcionalista, hedonista,

humanas están subordinadds a normds, pero esa SUJecion no 1111 plica que

puedan ser libres. El objetivo especifico de la Ciencia pura -busqueda de
la verdad- 110 puede ser moralmente ob1etable. En la oenna aplicada, cla_ro
primario estriba en alguna relllizac1ón practJCa. Evdndro Aga~1 lo dice
brevemente y con frase lapid,uia: (( mientras, en pr111np10 conou•r
cualquier cosa es moralmente licito y no exist~n verdades moral~l~.ent:
prohibidas, no sepuede lícitamente hacer cualquier cosa y ex-.sten t1u10nc
5t,()

Evandro Agazz1 sigue 11nperturbable con su proposito de verdadero
filósofo: " A lo que estamos dispuestos a llegar es a un juicio segun
sahiduna, es decir, un Juicio capaz de conformar todos los elemntos
positivos mherentes a Id d 1mensión nent1fico-tecnológica de nuestra

5ól

�civilización con las otras esferas de lo humano que se encuentran
amenazadas concretamente a causa de una dilatación incontrolada de tal
dimensión » (!bid. Pag. 29).
Presentar un übro es ponerlo es la presencia de los otros. Presentar
un libro es introducir una obra y un autor ante un auditorio que espera la
manifestación de una comentarista. En el « Prefacio » y en la
« Introducción » de la obra comentada se presentan los principales
propósitos, las tesis sobresalientes y el programa que se pretende re'alizar.
Imposible resulta ofrecer una pormenorizada reseña de la obra y un juicio
de valor de todos y cada uno de los capítulos que integran el übrp. Solo
resulta viable recoger y valorar algunas -ojalá que sean las más- de las
principales ideas- directrices de esas dimensiones é~cas de la empresa
científico tecnológica, tal como las intelige nuestro amigo Evandro Agazzi.

••

.....

La ciencia, paradigma contemporáneo del saber, está caracterizada
por dos requisitos fundamentales : el rigor y la objetividad.

_

La ciencia no puede ser reducida a ciertas ciencias --ciencia- de la
naturaleza, por ejemplo- ni confiarse a ciertas formas. Se suele decir -no
lodice Agazzi en este nuevo libro- que hay ciencias formales -la lógica y la
matemática- y ciencias fáticas. Estas últimas presentan como característica :
datos empíricos, trascendencia de los hechos y explicación de los mismos,
análisis, especialización, claridad y preCJS1on, comunicabilidad,
verificabilidad, método, sisterma, legalidad, predictividad, apertura. ¿Cuál
es el paradigma científico? ¿Hay otras formas de saber que sean rigurosas y
objetivas, al lado del saber científico?. ¿Es la filosofía una ciencia rigurosa
como lo afirman -en diversas maneras- Aristóteles, Santo Tómas de
Aquino y Edmundo Husserl?. El profesor Agazzi no entra en estas
cuestiones de notable interés porque no entra dentro del programa que se
traz.ó. Le basta el rigor de las afirmaciones singulares, en el interior de cada
ciencia, que deben resultar justificadas y lógicamente correlacionadas, por
una parte; y por la otra la intersubjetividad y la referencia efectiva a objetos.

Reconocer e introducir la dimensión histórica y social en la
comprensión de la ciencia, ha sido un hecho muy positivo. Resulta
conveniente someter a estudio sociológico la empresa científica. El error
empieza cuando se pretende reducir el cumplimiento científico a mero
producto social. La epistemología sociologista ha sido incapaz de mostrar
el nexo casual entre las condiciones sociales de ambiente y de época dados,
y, « verbi gratia », la forma de las leyes naturales enunciadas en el
ambiente y en la época, El profesor Evandro Agazzi sostiene una Visión
sistématica en la relación entre ciencia y sociedad. En el capítulo XTI, •
intitulado « La responsabilidad de la ciencia en un planteamiento
sistématico », Agazzi estudia la responsabilidad de la ciencia desde un
562

punto de vista auténticamente sisté~La7ictiVÍdad científica bien
ejercitada por un particular sistema social, definido como sistema
« científico » inserto en el propio medio ambiente. Este sistema científico es
un sistema adaptativo abierto con « variables esenciales »que no
sobrepasan un cierto « intervalo critico ». El sistema ético forma parte del
medio ambiente del sistema científico, influye sobre él y es al mismo
tiempo influenciado por él. Me parece muy fecundo el planteamiento
sistématico. EVÍta los errores de concebir a la ciencia como sistema aislado,
o de no alcanzar la unidad especifíca del objetivo global suo proprio del
sistema.

Como filósofo nos complace comprobar que la evolución de la
ciencia ha estado siempre profundamente influenciada por las doctrinas
filosóficas, metafísicas y éticas en las diversas épocas. Claro está que
también la influencia del desarrollo de la tecnología y la estructura
económica se deja sentir en esa misma evolución de la ciencia. No
podríamos aceptar, en cambio, la situación de un feedback reciproco entre
la ciencia y la filosofía tratándose de metafísica, por ejemplo. Quiero
recordar que la metafísica nunca ha sido un alto epílogo de ciencia, y que
existió una alta metafísica en Grecia antes de la constitución de la ciencia
física positiva, experimental. Lo que me parece muy justo y encomiable, de
parte de Evandro Agazzi, es su propósito de reiVÍndicar los derechos de la
ética dentro del complejo del sistema globalmente entendido, sin temer ya
acusaciones de moralismo o sospechas de imperialismo o sospechas de
imperialismo eticista. Ninguna sociedad puede de Jacto vivir y funcionar
sin un sistema de normas morales que regulen las relaciones de la
convivencia humana. La moral, en este sentido, es tan necesaria como los
sistemas de comunicación, los recursos energéticos y el ecosistema
apropiado. Requerimos criterios fiables para una conducta humana
conforme al deber. Me parece de poca importancia que no exista -si es que
es así- una « comunidad de moralistas » a la manera de una comunidad
científica. Basta con la dimensión ética del hombre y con la enseñanza de
los sabios en una « tradición moral ».
Distingue el doctor Agazzi la moral como el conjunto de normas y
principios que regulan el obrar humano, y la ética como la reflexión crítica acerca
de la moral. Dicho de otra manera, la moral es el « objeto de estudio » de la
ética. Las llamadas éticas no prescriptivas; como las éticas simplemente
analíticas, pretenden vanamente reducir la ética al exámen de la estructura
lógico-lingüística de los lenguajes en los que están formulados los sistemas
morales.
Ningún pronunciamiento sobre la validez o invalidez de los
principios y normas. Ningún intento de fundamentación. A esto podrá
llamársele análisis lingüístico, pero dudo mucho que pueda llevar el
563

�nombre de ética. En todo caso, más que una ética, sería la anemia de la
ética. Una anemia mortal.
Todos tenemos una experiencia moral que constituye, justamente,
una experiencia de valor. Cada quien está dotado de una conciencia moral
con evidencias interiores. La experiencia de valor originaria funda, a juicio
del filósofo italiano, los principios morales. Evandro Agazzi ofrece un
apretado resumen de las diversas y principales corrientes éticas de nuestro
tiempo, que no vamos a reseñar. Su posición personal está fincada en una
ética de valores implícita en las teorías téleológicas. La solución correcta es
la de incluir en la valorización moral de las acciones, la consideración de la
intención. La ética constituye un saber cognitivo de tipo normativo.
·Deduce de primeros principios, o principios fundamentales, ciertas
normas. Trata de fundamentar esos principios. ¿Cómo lograrlo? El método
dialéctico somete una tesis al espectro de sus posibles negaciones y
dilucida, en un discurso sereno, objetivo y estricto, entre los diversos
defensores de las distintas posiciones, todos los argumentos a favor o en
contra de ella. Las simpatías de nuestro autor van hacia ese procedimiento
dialógico, aunque no se trate jamás de una fumdamentación definitiva.
« No es del todo verdadero que la moral sea una cosa dada y obvia,
respecto de la cual las teorías éticas serían un poco como las
axiomatizaciones tradicionales de la geometría euclídea, en las cuales se
lograba mostrar cómo el contenido de tal geometría, se podría organiz.ar y
justificar lógicamente de otro modo a partir de sistemas axiomáticos
diferentes », afirma el Doctor Agazzi. No' me resulta clara la primera
afirmación : No es del todo verdadero que la moral sea una cosa dada y
obvia. ¿Qué se quiere decir con las palabras no es del todo verdadero? Si ~e
trata de qué sentido no lo es. Personalmente pienso que la fundamentaaon
del.compromiso ético tiene su base en la dimensión de la estructura ética
del hombre cabalmente considerado. No se trata de una naturaleza
inmutable en sentido bológico, sino de una estructura permanenetemente y
de unas variables históricas. Sobre esta base cabe edificar una visión
sistématica de la ética ~poyada en la constitución de una afectiva
antropología filosófica.
Son muchas y muy importantes las afinidades que advierto entre el
pensamiento ¡!el autor comentado y mi propio pensamiento. Ciertamente
hay también -¿Por qué no decirlo?- algunas _discrepancias meno".'". en
número. Pero lo que me importa ahora es destacar un esfuerzo lucido,
equilíbrado, noble en tantos aspectos, de revelar,_ difundir, examinar y
valorar las dimensiones éticas -tan olvidadas en n tiempo de psicologismo
desorbitado- en la empresa científico-tecnológica contemporánea. Evandro
Agazzi enriquece el horizonte cultural, específicamente filosófico, de
nuestro tiempo y enriquece la bibliografía filosófico-científica y ética de
habla española.
564

PALABRAS DE PRESENTACION DEL LIBRO
"MEDITACION SOBRE LA PENA DE MUER'J'E"
DEL DR. AGUSTIN BASAVE FERNANDEZ DEL VALLE
COEDITADO POR LA COMISION ESTATAL DE DERECHOS
HUMANOS DE NUEVO LEON Y EL FONDO DE CULTURA
ECONOMICA, MEXICO, 1997

1.- EN MEXICO, D.F., DRA. MIREILLE ROCATTI
PRESIDENTA DE LA COMJSION NAOONAL DE DERECHOS
HUMANOS

La obra que se presenta en esta ocasión es, a mi parecer, un
conjunto de reflexiones desde el derecho natural teológico y clásico, puesto
en el debate actual, no sólo en torno a la pena de muerte, sino a la
fundamentación de una ética humanista en el contexto de un mundo
plenamente secularizado en los discursos. En tal sentido, el autor transita
por diversos sistemas ideológicos a partir del pensamiento patrístico
-representado por la insigne figura expuesto en el pensamiento de Santo
Tomás de Aquino-.
Un capítulo toral, dada la concentración argumentativa que exhibe
y lo revelador que resulta acerca de la ideología del autor, es el relativo a la
fundamentación y esencia del derecho natural. El autor se adhiere a las
siguientes tesis:
a) La existencia de principios morales en los hombres: Justicia, deber,
licitud, ilicitud, responsabilidad, culpa, etc. No se trata de invención
arbitraria, sino de un dictamen superior a nuestras ideas y a nuestros
sentimientos.
b) Estos principios están inmersos dentro del campo de lo ultrasensible, y
dentro de lo ultrasensible pertenecen a lo racional, y dentro de lo
racional se encuentran en el entendimiento práctico.
c) Estos principios se pueden hallar en cualquier forma histórica, pues su
base estriba en valoraciones y esencias externas, mas no en exigencias y
coyunturas circunstanciales.
En este contexto, el autor enfatiza que "la dignidad es el valor
absoluto de la personalidad humana, resultado del principio divino del
espíritu que le confiere su car¡jcter absoluto. Y este valor absoluto de la
personalidad humana no puede perderse jamas". Y como consecuencia de
esta tesis también sostiene que la pena de muerte, desde el punto de vista
del derecho natural, es inadmisible; piensa entonces que ante los casos
extremos de delincuentes irreductibles e incorregibles, la sociedad puede
legítimamente optar por la prisión perpetu~ y esto es así, sostiene el autor,
565

�porque "el respeto a la vida es imperativo etico, principio religioso )
norma del derecho natural. La vida humana es éticamente intocable, por
razones de su propia humanidad, pero no sólo por ellas, sino por el ongen
y fundamento d ivmo gue la propia filosof1a constata con la teoría de la
religación de un ser fundamentado a un Ser fundamental y
funda menta nte".
En esta tesitura, el autor trae al análisis los argumentos del
humanismo penal expuestos en el pensamiento de los teólogos y filósofos
de la utop1a y del racionalismo ilustrado moderno, este ult11no
representado en la figura de Cesar Beccaria, en orden a que la pena no
debe apartarse de las razones del castigo, la proteccion de la sociedad y la
enmienda del criminal, y a que ninguna de éstas razones es posible ante la
pena d.;, muerte, incompatible con el castigo por ser e,presion de la
venganza, con la proteccion a la sociedad porque el mal moral que causa
su ejecucion no se compensa con la supres1on del delincuente y porque su
radicalidad, al aniquilar a la persona, desprecia todo plan de enmienda.
En un intento por sistematiZélr los argumentos que se han debatido
durante los ultimos aiios en torno a la disc usión de la pena de muerte entre
abolicionistas y partidarios de esta pena, las ~ac1ones unidas publico en
1962 una encuesta en la que apc1recen las principales razones por las cuales
se ha suprimido la pena capital en los pa1ses que han asumido la tesis
abolicionista; este elenco de razones s1n·e de prete,to al autor para reiterar
sus convicciones iusnaturalistas.
Tales tesis permiten tambien intentar un e¡ercicio acorde con las
teorías eticas actuales, porque de suyo son el resultado de In e,perienc1a
ética occidental, propia de los liltimos cuarenta a11os, y demada de
momentos consolidadores de la secularizac1on del pe nsamiento occidental,
cuvo referente ha sido el pensamiento etico posterior a Kant y los mtentos
po,r fundamentar una etica sin metahsica; las razones en cuestión son las
siguientes:
1- La ejemplaridad de la pena capital no esta demostrada o parece
discutible.
2- Muchos de los delitos capitales son cometidos por desequilibrados,
algunos de los cuales a la vez escapan por ello mismo al castigo
t
supremo.
3- Existen desigualdades de trato procesal por razones económicas \'
culturales que han derivado e n condenas injus tas.
4- El inevitable error judic ial.
5- La experiencia colectiva de la pena de muerte es negativa ) puede ser
criminógena.

51 de lo que se trata con la pena dt.-&gt; muertt&gt; es protl'ger a la sociedad dl'
mant.-&gt;ra t.-&gt;ficaz, se ak'gc1 qup parc1 ello basta la condenc1 ¡wrpelua.
7- La conciencia et1Ca colt&gt;ct1va en muchos pa1o;es la retha.,:a por
considerarla 11uitil , odiosa.
8- El caracter 111\'iolable de la \'ida humc1nc1 se opone" ella.
b-

Con el án11110 de lograr un diálogo en torno a estos razona1111entos,
puede apreciarse que las primeras siete tesis son coherentes con una morc1I
de resultados y con una polittca criminal democr,Htca, en tanto l1ue la
última de ellas apela a argumentos suslanc1al1stas dt&gt;I dered10 natural.
:\o cabe dudc1 que las refle,iones del ·or. Basave Femández del
\'alle están en el debate político crjminal de hoy, al igual que lo están las de
la Comunidad Internacional, que como lo cita el autor, han optado por la
postura abolicionista, a pesar de la incongruencia representc1da en el
articulo se,to del Pacto Internacional de Derechos C1\'iles y Polit1cos, el
cual, por una parte, rei, 111dica la naturaleza intrínseca del derecho a la, ,da
al rroclamar que estP es inherente a la rersona humana, al tiempo que
reconoce que es ¡uridicamente legit11110 pm;ar de la ",da a alguien a
condición de que este acto no sea arbitrario. En todo caso, la tesis
abolic10111sta ha ,do ganando terreno al fortalecerse cada \''.:'Z más la tesis
qué considera a la pena de muerte como cruel, 111huma11a y degradante.
El autor también analiza la actitud actual de la Iglesia Catolica ante
la pena de muerte, la que se ad, 1erte no sólo en el capitulo especifico
dedicado al análjs1s del tema en el nue,o catecismo de la Iglesia Catolica,
sino en criterios precedentes, ql'e han 111terpretc1do el mandamiento de la
tradición mosaica como lo que llamariamos hoy una norma prima fi1cic, en
tanto que prohibe matar al ¡usto no al que comett.-&gt; un delito grave, tesis
ésta que resulta acordC', segun e,plica el autor, con el pensdmiento del
propio Santo Tomas y aun con el nue,o ,·atecismo, el etléll postula que es
posible apli(M !a pena de muerte en c.:1-;os e,tremos y con ello no daud,ca
a la just1f1Caoon de esta pt.-&gt; na , En este mismo sentido, al establecer en el
canon 2267 que "s, los medios 111cruentoc, bastan para defender las vidas
humanas contra el agresor ~ para protege r contra el el orden público y la
segundad dt• las personas. en tal cc1so la autoridad se limitará a emplear
sólo esos med 10s, ¡1ur,¡11,· c//(l, &lt;"&lt;&gt;rrc~11c&gt;11dc11 111ciN 11 la, t"&lt;lHdicitmcs t·ci11acft1s del
¡.¡,.,, i"c'1111111 :¡ "-&lt;111 111,1'.'- c"(l11/im11c'.'- r"&lt;'II la dig11idt1d de la ¡wr~cina /111ma11a".
Puede ,1 prenarst.-&gt; que ba¡o una tesis de prudencia v de
t&gt; ntt•nd 1111 ,e nto dl' buenc1 fo con las d ,fe rentes tradiciones punitivas de la
T ll'rra, la lgh'sld C alól ica mantenga su actitud dt&gt; horror a la sangre pero, a
la , ez. reconozca la facultad estatal de matar, así sec1 que sostenga la
formula de lc1 11/11111,1 mfi(I: Al respecto, puede sostl'nerse desde tesis
d 1\ ersas, tanto de origen metaf1sico como de referente contractualista, que

�es imperativo convenir con el doctor Basave en promover la abolición total
de la pena de muerte.

_,

Ahora me referiré· al razonamiento del doctor Basave en el
apartado dedicado a la dignidad óntico-axiológica de la persona, mediante
el cual sos~iene que "el derecho natural exige la determinación del derecho
positivo, que sólo puede existir en la soC1edad política.
Hay un
encadenamiento insoslayable: El orden jurídico se funda en el orden moral
y éste en el saber absoluto, que es Ley Eterna. La pena de muerte contraría
al derecho natural, a la existencia y a la integridad física, no puede evadir
el rigor de la articulacion orgánica que existe entre la ley moral, el derecho
natural y la constitución de la sociedad política". Es pert111ente reflexionar
respecto de una fundamentación ontologista-teológica del derecho natural
y de la dignidad humana para evitar el pefigro de e-xduir la diversidad v la
alteridad en bien de una concepción ideológtca que se niega a recon~cer
que los razonamientos apodícticos, no pueden constituirse en explicaciones
del fenémeno social y del fenómeno del poder, sí pueden, en todo caso,
esgrimirse como referentes epistemológicos de una concepción de la
justicia y de la moral como lo es el sistema del derecho natural. Sm
embargo, me parece que la experienC1a histórica, que ha significado elevar
las racionalizaciones de la justioa y el derecho al plano de lo absoluto,
pueden llevar a resultados trágicos, como en efecto o(urneron en el
derecho natural de la antigüedad, en loi razonamientos de Santo Tomas,
de Francisco Suárez. Por ello, la obra que hoy comentamos nos permit~
enriquecer el debate en ·torno a la pena de muerte y enriquecer también
nuestras reflexiones sobre la base de la experiencia argumentativa qtie
teóricos de la ética y juristas estan desarrollando a partir de los tópicos de
justicia contenidos en los pactos internaoonales de derechos civiles ,.
políticos, y de derechos culturales, sociales \' económicos, así como en la·s
teorías de diverso referente epistemológico, ~uyo elemento constante es un
sentido de verdad surgido de la e,periencia dialógica de entes éticos que
se proponen la superación radical de holocaustos, la tortura, la
desaparición forzada de personas, el genocid~o y toda otra e:-.presión de
barbarie, bajo la convicción profunda de que tales acciones constitU\·en
para las historias privadas y para la historia universal un acontecimi~nto
trágico que aplaza la posibilidad de e:-.perienciar, necer en ctlws de la
tolerancia, la libertad y la fraternidad, triada clasKa de los valores
seculares en los cuales todavía se sustenta la esperanza de la humanidad.
.Sin embargo, estos postulados no han de tornarse en razones para ei
aniquilamiento de la disidencia en el mundo de la \.ida.
Resulta pertinente traer a la memoria los debates del const1tuvente
de 1856, en los cuales se consigna la propuesta de Filomeno !\lata ·en el
sentido de desterrar la pena capital de nuestro derecho; lo mismo hicieron
Ignacio R&lt;unírez, Guillermo Prieto y Fra11eisco Zarco. No obst,inte la
5N{

fuerza argumentativa de tan destacados abolicionistas decimonónicos, la
pena capital subsistió en el texto constitucional por trece votos y para los
mismos casos que aún lo prevé el texto vigente de la Constitución de 1917.
Es de gran relevancia el argumento que en el Congreso de 1856 se hizo
valer para no abolir la pena capital -la inexistencia de una infraestructura
carcelaria que hiciera viable la aplicación de la pena de prisión- dado que
se trata de un argumento puramente pragmático y consecuencialista, lo
cual nos lleva a sostener que los argumentos éticos que se oponen a la pena
de muerte quedaron desde entonces inalterados. Por ello, en el seno del
constituyente de 19'16, el diputado Gaspar Bolaños propuso la abolición de
la pena de muerte, hecha excepción de los casos de traición a la patria y
para ello invocó, además de los argumentos ya conocidos, el ofrecimiento
que el constituyente del 57 hiciera al pueblo, en el sentido de que una vez
establecido el sistema penitenciario, la pena de mue,te sería abolida.
Con la misma convicción humanista, el jurista Ignacio Luis
VaUarta sostiene en su obra Ensayo sobre la justicia de la pena de muerte: . . .
" Yo digo que ella (la pena de muerte) es altamente inmoral; sí inmoral,
porque corrompe y deprava. Desde luego se conoce que su inmoralidad
no influye en el delincuente que la sufra, porque quitando la vida, ni le
puede corromper ni reformar. La pena de muerte petrifica el corazón.
Esta pena predispone al crimen porque sirve para estimular, para vigorizar
esos instintos inmorales del hombre que le piden sangre y que se
complacen sólo con sangre. Plantea el profesor \'allarta la siguiente
interrogante "¿Queréis un hombre inmortal en los fastos del género
humano? Sa1~cionad la im iolabilidad de la vida, dad le ei respeto que se
merece; quitad a la sociedad su barbaro derecho de muerte v estad
seguros, nuestros descendientes os mirarán como liberadores' de la
humanidad".
Hoy día, con nuevos argumentos sustentados en la "i~ión de un
renovado contrato social y anclados en la e,periencia ética que ha
significado la historia reciente de los Derechos Humanos, e,iste, como no
había existido antes, un consenso uni\'ersal que invoca la dignidad
humana como sustento y sentido del rechazo a toda violencia como vía
para restablecer la paz jundica )'. aprecia que la violencia estatal no alcanza
a ser legitimada por el hecho de invocar el imperio de la ley, que la única
explicación posible de la violencia e-xtrema es la incapacidad e-xtrema de
crear una ley que no necesite matar para constituir el sustento viable de la
construcción ética de la persona, en ta11to unidad vital, inteligente y moral
de la comunidad democratica.
No cabe duda que las refle,iones del doctor Agustín Basave son de
especial valor para el debate sobre un tema vital para los Derechos
Humanos y por ello lo felicito.

�2.- EN MONTERREY, N.L., DR. J. RAMON PALACIOS VARGAS
El aproximarse a esta obra del Dr. Basave Fernández del Valle, es
encontrar Ja fluidez del idioma, que camina en las páginas con sobriedad y
elegancia. No acude al fácil atractivo de los recursos arabescos, 111
escamotea su verdad con frases comunes o rebuscadas.- Es estar frente a
un sólido edificio de marmol, que armoniza la austeridad y la tradicion con
el reverente culto melódico de la palabra en homenaje a sus convicciones.
Es este un culto que suena extrafio a muchos tecnócratas jóvenes
de hoy, que trasiegan el idioma para su fácil arrendamiento con fines
crematísticos.
Se puede prescindir de esas cortesías del espíritu que llamaba
Nietzsche, según piensan y practican los arribistas posmodernos, si se
consigue el fin pragmático de cada hora de la existencia.
Y confundirán la inmensa alegria de buscar y de aprender que es el
verdadero estilo del intelectual, con la mama del mercader, de encontrar
las ideas toscas y las cosas simples, y revenderlas como granos venidos de
Andromeda.
El que quiere seguir este camino festivo y grotesco no debe abrir el
libro del Dr. Basave. Este libro penetra en lo mas sensible del alma
humana, el de la dualidad trági~amente milenaria del delito y de la pena.
Que el castigo mayor que ha recibido el hombre desde siglos atras,
no es solo la permaneneta del delito sino la progresión 111firnta del delito,
que ni los más e\.celsos crim inaltstas lograron at1sbdT: El delito contra las
masas; ya no es solo la guerra, la guerra civil, la de conquista, smo la
guerra de unos cuantos socios cavernteolas que consiguen la mmolacion de
decenas o millones de mños, mujeres y hombres s111 rostro. \io los conocen
sin saben lo. que piensan 111 lo que quieren, el del111cuente que porta el
terror mata en abstracto. Esos no son los fines del crimmal, son solo los
medios para persuadir de que el crimen de masas contmu,Ha.
Para entender esta forma catastrófica del alma humana o de lo que
queda del alma humana, no basta encerrarse en humedas y 9partadas
bibliotecas o en laboratorios especializados, y que con una linterna magica
nos descubra en los libros y en los descuartizados el por que de esta
horripilante negación del hombre mismo y el como elim111ar esas almas
confusas y empecinadas en su grito de " hay que matar a la muerte".
La figura admirable de Lombroso se h.-i perdido ya entre la'&gt;
nieblas del tiempo, que apesta a c.:1rro11a, y de lc1 injuria de la riquez.a

571

�exces1\·a de unos Cudntcs y la hambruna como epidemia insandble, segun
el papado.

La pena es un derecho del estado pMa sancionar un hecho L1p1co,
anti-jurídico y culpable.

Van triunfando los genios del mal, los ángeles del exterm11110, que
sobre todo carecen de piedad.

La dosimetría penal ha sido por siglos: A tal dai10 igual castigo. La
justificación vendna como advertencia a la sociedad, como prevennon de
otros deütos y ahora, para readaptar al delincuente.
·

La "solunon final'' que imponen los seres subhumanos, 111v1ta al
anhelo tncoercible de venganZd.
Es la ley del talión, "el que a hierro matd a hierro muere" y en un
palimpsesto la sobrecogedora frase del "Ca n~ar de los cantares": "El JUSto
se regocijara cuando sediento de venganza lave sus pies en la sangre del
malvado".
Ahí empieza esta obra de frescura mediterránea y de las
111acabables llanuras verde suave y las blancas nubes 111móviles que
iluminan el campo abierto de Guadalajara o el sol quemante e inJurtoso y
la prisa artificial, el ajetreo sin sentido y s111 medida d e Monterrey, que
busca y re busca su reformd y el Dr. Basave 111ás allá de los lugares de
acendrada nostalg ia, se ha nutrido ) conserva el anhelo del saber, del
entender al seme¡ante, y su 1r y volver a París, d Roma, a Viena, a medio
111undo que le ha pe 1m1ttdo a sus med1tac1ones Autr en forma natural y dar
vrv ido color a Sll'&gt; pdldbras.
No ha recorrido cdp1tales y alquertdS como un turista de gusto fácil
y d e oh ido pronto a sus d eberes de hombre de bien. El ha querido y ha
cumplido el f111 que se 1mpw,o con la frase de Heidegger: "Yo quisiera
tener un ideal por e l tual \ t\ 1r y morir",) el ideal del Dr. Basave ha s ido
¡unto a sus debere,;, para consigo 1111s1110 y los suyos, sus de beres parn con
s us se111e¡dntes de aq u1, de todo e l pa ts y de todos los lugares que no le son
a¡enos. Lo cont ra no tmpltcarid "El ho mbre un1d1mens1oné1I" d e t\1arcuse o
el de Ench Í'romm. El Dr. Basa\e persigue a traves de a11os y decadas una
sab1duna urstalrna y élKa pdrd ofrecerla frente al horror actual, la
respuest,, de ia hond;i alegrtd de \ 1\ rr cdda 111stante.
\Jegarse él o torgar ese legMlo sena una mgrat1tud frente a la vida y
frente al propmo.
En el aspecto ¡undteo el Dr. Basave nos revela su prefe rencia por lo
g('rman1t o y emp1ezc1 a otar c1 l\lezger, el g rdn l\1ezger que
desdichaddmente fue redutddo por el nazis mo, no ha sido superado ni
s1qu1Na por s us d1supulos o c;us detractores. Recordemos s u " Tratado", la
'·Revis ta" de ps1qu1dlna y su "Crnn111o log1a".

La proporción entre daño causado y pena está ya en las páginas de
Carrara escritas en 1859 y dedicados los 9 volúmenes a sus alumnos de la
Universidad de Parma.

La ejemplaridad de la pena fue y es un 111 ito alegórico. La pena de
prisión perpetua no ha impedido la comisión de esos delitos ) la pena
capital no ha servido para intimidar a los delincuentes natos del grandioso
iluso César Lombroso, como en la Edad Media. La Rema Isabel que nada
tenía de católica, creaba la inquisición, y profusamente encend1a hogueras
por !1echos que hoy nos parecen trágicamente ridtCulos. Y Don Luis de
Carvajal continuaba atado a sus creencias.
Lo cierto es, -como apunta el Dr. Basave-, que el delito crea un
repudio social, y que a ella se une la intranquilidad social como se11alaba
Bentham, y para calmar la agitación ~el pueblo no ha) otro remedio que la
pena a! delinc ue nte.
L&lt;1 impunidad causa mas da11os soetales de los que piensan los
pol1t1Cos, porque el delito ha dejado los círculos concéntricos, como en el
estanque la piedra al caer, y solo volverá al remanso cuando se castigue a
los culpables, mie ntras, cada ciudadano se siente dtnenazado, inerme,
perseguido, vtCtima propicia de un tacito contubernio entre delincuentes y
autoridades, que le hace dudar de los perseguidores, de los juzgadores y
de los carceleros. La impumdad multiplica por esporas el malestar contra
el regimen c ualquiera que sea este, así se trate de la mas perfecta
democracia.

La justicia inglesa mandaba cortar una mano del famélico que
robaba un pan, y desde hace siglos el que no se inclmaba ante la estatua del
emperador, era enviado por aifos a la pena de galeras.
Sabido es que en la última orgía de su falso matrimonio todos los'
invitados fueron degollados y la emperatriz Mesalina solamente
desterrada. Esta oscilación de la dosimetría penal revela la veleidad del
poder público y la injusticia d e la ley.
El Dr. Basave desde su elevada autoridad intelectual, levanta su
enérgica voz de protesta contra esa penalogia que revierte los fines del

571

�hombre y del respeto a su dignidad por infame que sea el crimen, pues
Cam no fue ajusticiado sino un hombre errante que olvidó quién era, para
qué y por qué existía y a dónde iba: Un hombre perdido sin la ilusión de
tocar lo inalcanzable y que reencarna hoy en cada criminal artero ~u
camino sin fin; un hombre vivo, ciertamente, que no ha llegado a saber que
hay que dar de comer al hambriento y de beber al sediento, deberes que le
atarían y le darían la paz mterior al mismo tiempo.
Las ensei1anzas del Concilio Ecuménico Vaticano II dicen: "La vida
del hombre es más que el solo existir en el tiempo" y sin embargo hay
hombres que nacieron para matar, para herir, seres subhumanos que solo
deJai, a su paso un rastro inacabable de dolor y de sangre, son especies
menores de una delincuencia sórdida. Con razón a los insensibles les decía
S,eycs "oudadanos pasivos que solo gozan d~ la igualdad ante la ley" y
bajo este cobijo disfrutan de la vida con una indiferencia vegetal ante las
miserias del hombre y el cuadro conmovedor y triste del drama penal y yo
diría ex1Stenc1al, es el que l\lontaigne con mano maestra y en una frase
graba: "Los p1tagoncos afirman que el bien es cierto y finito, el mal infinito
e mcierto".
Los penalistas de Fem hasta nuestros días se preguntan si la
eluninacíón del delmcuente nato, será suficiente pdra intimidar a los
proclives al crimen, para satisfacer la paz social del grupo que se defiende
contra el delincuente al e\ 1tar la impunidad. Readaptar, pero el monstruo
es madaptable y \'accMo, de la "Tercerd Escuela" propugnabd por la
eliminación de esos seres mfenldles y Lacasasagne al otro lado procldmaba
que todo el mundo es culpable, excepto el cnmmdl. Era tanto como luchar
por la unpumdad o Id pr1Sión perpetua. La sociedad es factor pero no
único, del delincuente y de su delito.
Sdnto Tomás, contra el parecer de San Pdblo, recuerda el autor,
predicaba el matar pecadores perjudiciales o peligrosos para la comunidad
y en este conflicto de los dos grandes padres de la Iglesia el Dr. Basave se
inclina por la piedad implorante de San Agustín, porque el hombre no
tiene d1gnidaa para suprimir con Id muerte la digntddd del reo, porque el
Estado no es el creador del hombre , por tanto de suprimir una
individualidad ajena.
Si los delincuentes en general son readdptables como exclamaba
con optimismo inválido Cesar Beccaria, cómo hablar de la pena capital que
extingue al delincuente.
El Dr. Basa ve no olvida que en el constituyente del 57 se autorizó
la pena capital, pero condicionada al funcionamiento del sistema
penitenciario que nunca funcionó, desde entonces hasta la Constitución de
57-l

Querétaro, que autorizó taxativamente la pena capital para el delito de
homicidio con calificantes o delitos de tra1uon a la patria } del ámbito
militar, ) tampoco oh,idemos que sólo unos cuantos estados de la
republica conservan la pena capital que hace más de 40 a11os no se aplica ni
en los delitos de la 1ushc1a militar.
Hace ya tiempo atrás que la pena capital la aplicaban muchos
gobernantes, rnmo Porfirio D1az, Bernardo Re,·es, \1ucio P. \lartmez ,
otros, no en e1ecué1ón de una sentencia en que ;e hubiese oído en defens~
al reo, s1110 antes o entre tanto se trasegaba un proceso,&gt; le aplicaron a esa
pena la expresión dt&gt; "ley fuga".
El gobierno explicaba, cuando quería explicar, que el supuesto reo
detenido hab1a querido huir, y los gudfdianes del orden muy a su pesar se
hab1an "1sto obligados a convertirlo en difunto.
Estos sacnfinos s111 culpables se han repetido ahora en el Asia
Sudoccidental, Ched1enid, Azerbay.in, por la mald ,ta riqueza del petróleo,
los diamantes y en l\1ed10 Afnca tan largamente e,plotada por los
filantrópKos países del tratado de\ lastncht.
La condena del 3er. \tundo y del Vaticano ha sido una alegona.
Esta pena capital difusa, 111controlable a la que se quiere otorgar el
prestigio de guerra ci\ il, es la pena capital dt&gt; los Cainítas, contra ella ha&gt;
que levantar la \OZ aunque el desierto no conteste.
El gran Carrara tantamente &gt; Radbruch explic1tamente no son
partidarios de la pena ca~ntal y s1 en (amb10 en lo que Ruiz Funes llamo,
hace no muchos lustros "la cr1S1s de la pris,on" &gt; el espectáculo espantoso
de Id muerte dada por el Estado, y sus nulos efectos de prevennon e
intimida e 1ón.
No quedan.:i pues, 111 aun frente al delmcuente nato que nació para
matar, al incorregible o al del111cuente subitamente atacado por el trastorno
mental, s1110 las medidas de segundad, la prisión perpetua~ una busqueda
científica de remedio contra las causas que producen esta horrenda
criminaliddd hoy en auge, o manlenerlos en h1bernac1on hasta que la
ciencia descubra una cura milagrosa de toda esa del111c..uenc1a enferm ,za.
Sólo nos queda despues de leer esas pagmas henchidas de fe en el hombre,
de amor por el semejante y de una religiosidad tan honda, que sus p&lt;1ginas
después de ser leídas, nos llevan a comprender toda la 111tens1dad de un
ideal de justicia por el que grita con voz enronquecida la pasion
desinteresada y noble del Dr. Ba5ave Fernández del \'alle, mas allá de toda
esperanza.

�HISTORIA DE LAS GRANDES EMPRESAS EN MEXICO, 185~1930
Carlos Marichal y Mario Cerutti, compiladores.

Jorge Í\ 1eléndez Barrón
Director de la Facultdd de Economía, UANL

Este libro recopila once magníficas investigaciones que
origindlmente se presentaron en un seminario realiZddo por El ColegJo de
México y que llevó el nombre del texto final. Se reúnen entonces varios
trabajos sobre la historia de las empresas que, de acuerdo d los dutores, es
una especialidad dedicada al ''análisis de los cambios en la organización
económica de las compaiiías o corpordciones, cambios que son parte y
reflejo de las trdnsformaciones económicas y sociales en su conjunto". Por
razones de nuestro interés regional, son particularmente relevantes los
casos presentados de la Fundidora Monterrey y de la Jabonera de la
Laguna; este último trabajado por el Dr. Cerutti, y en el que destacdn los
capitales de los socios regiomontanos y de figuras dmpliamente conocidas
en todo el noreste mexicano. Pero, además, sed iscuten las historias de lds
empresas ferrocarrileras de fines del siglo pasado, tan importantes en
muchos sentidos en el desarrollo económico de 1\1éxico; del contratista de
obras públicas más grande de la época; del Banco \:acional de 1\léxico; de
la fábrica textil de la i\lagdalena Contreras, en el Valle de l\1éxico; del
molino de San l\1ateo de Atlixco, en Puebla; de la empresa 1\linas del Real
del Monte; \' l1e las razones para la e,propiaoón de las empresas
petroleras.
Los ensayos reunidos representan, quizá, la primera coleccion en
\ lé,1co que exphc1t,rniente se pone el objetivo de incursionar en este
campo de la historia comparada de las grandes empresas en el pats. De
111a1wra especifica, se aborda, en mi opinion con mucho exito, el problema
histórico de determinar cuándo comenzaron a crearse la grandes empresas
con caracterislicas "modernas" en nuestro pa1s; también se investiga cuáles
fueron los factores lllle propiciaron estas nuevas formas organizativas que
dieron origen d las primeras socieddJes anónimas; y, finalmente, se
exploran los planteamientos teóricos que permiten entender estd fose
histórica.
\ letodologicarnente, se reconocen en la presentación de lds
im estigñciones tres e nfoques en estél subd iscipl ina de lit historia: el
"parñdigma" de Chandler, que subraya el analisis de lc1 cambiante
morfologtil de lñs grandes empresas en el largo plazo; la moderna teoría de
fil econom1il de los costos de transacción, que se debe a Coase y Williamson
--el primPro, renpiPnte del Nol 1c/ de Econom1a--; y lc1 teoría de North,

�también Nobel de economía, sobre el papel del marco institucional ele la
economía en su desarrollo.
Me parece que varios trabajos del volumen se reconocen a sí
mismos muy claramente dentro del paradigma Chandleriano, y otros
contienen· elementos impücitos del enfoque institucional, aunque
incipientes y no conscientes, por lo que la taxonomía de parad!gmas
elaborada por Marichal representa entonces no sólo una guía, sino además
un interesante reto para los historiadores mexicanos interesados en la
investigación dentro de las metodologías de esta subdisciplina
desarrolladas por los especialistas en el análisis de los costos de
transacción y por los seguidores del enfoque de North.
En relación a lo que implica el desarrollo de la historia de las
grandes empresas, el profesor Marichal reconoce lúcidamente que éste se
ubica en la tendencia hacia la especialización que en todo el mundo y
desde hace tiempo, caracteriza a la evolución de las ciencias, especialmente
las sociales. De hecho, el padre de la Economía, Adam Smith, siempre
insistió en que "La más grande mejora en los poderes productivos del
trabajo, y la mayor parte de la habilidad, destreza, y juicio con los cuales es
en todo lugar dirigida, o aplicada, parece haber sido la división del
trabajo", lo que traducido a la metodología de la historia implica un gran
desarrollo, pues la especialización obliga, como acertadamente lo apunta
Marichal, "a definir con mayor precisión los objetivos de estudio, los
instrumentos de análisis y la posibilidad de someter las principales
hipótesis de trabajo a ensayos empíricos": en suma, se acerca a esta
subdisciplina al ideal "Popperiano" de la metodología científica. Aquí en
Monterrey, George Steiner acaba de discurrir sobre el asunto de las
especialización en la filosofía señalando que en la actualidad, los filósofos
académicos requieren ser expertos en lógica matemática si aspiran a ser
reconocidos en el ambiente de las universidades, y seiiala las mismas
ventajas de esta especialización que el profesor Marichal según él, los
filósofos que no siguen esta metodología pueden "blofear" much~, por lo
que el lenguaje conciso de la nueva filosofía es una especie de vacui)a
anti-sofismas.
Otro beneficio de la especialización, reconocido en este trabajo, es
el diálogo multicüsciplinario que fomenta: Historiadores, sociólogo~,
economistas, estadísticos, ii:igenieros y otros colaborando en la
investigación.
La especialización también tiene sus lados negativos, por supuesto,
pero éstos sólo surgen en niveles de desarrollo que, en mi opinión, no
• hemos alcanzado en las ciencias sociales. En Física, por ejemplo, el famoso
Stephen Hawking plantea desde ya hace varios lustros la necesidad de una
578

teoría general que unifique los enfoques especializados que se
desarrollaron de manera independiente al grado de ser ahora
inconsistentes entre si, como ha llegado a ser paradógicamente el caso de la
física cuántica y la física clásica-newtoniana. Pero, insisto, en las ciencias.
sociales, las ventaJaS de la especialización que enfatiza el profesor Marichal
pesan todavía mucho más: ya surgirá en el futuro lejano la necesidad de
una gran mente integradora de paradigmas que provoque una revolución
científica.
Adam Smith también argumentaba que la división del trabajo
surge de la propensión humana hacia el intercambio de las cosas, por lo
que "Como es el poder del intercambio el que da ocasión a la división del
trabajo, entonces el grado de esta división debe estar siempre limitada por
la extensión de este poder, o, en otras palabras, por el tama110 del
mercado". Se debe reconocer que, por lo tanto, el haber logrado reunir a
once verdaderos expertos sobre la historia de las grandes empresas en
l\1é&gt;.ico en un seminario refleja un grado considerable de madurez del
ejercicio de la disciplina de los historiadores en nuestro país, lo que
aumenta el mérito del volumen que hoy comentamos.
En relación a los trabajos recopilados, además del logro en
tém1inos de] avance de este enfoque, y del éxito en cumplir con los
objetivos específicos que se propusieron para el coloquio que dio lugar a
este libro, al lector no especializado se le presenta una muy rica
oportumdad de reflexiones sobre la realidad mexicana: éste ha sido
siempre uno de los encantos de la historia, esa magia en la que el análisis
del pasado se transforma en ~ertezas sobre el presente y posibilidades para
el futuro. Y en este sentido, el libro de Marichal y Cerutti, definitivamente
se sitúa en la mejor de las tradiciones.
Por ejemplo, al término de la Guerra de Independencia, t\1éxico
entró en una depresión económica que se extendió por cuatro décadas.
Una de las principales causas de ella, por supuesto, fue la inestabilidad
política y social. Es sumamente interesante descubrir que, como el profesor
Marichal apunta, la respuesta de la rlit&lt;' gubernamental de entonces fue
muy similar a la del se:-.enio pasado y toda\'ia del presente: una serie de
reformas para liberalizar algunos sectores de la economía y alentar las
inversiones extranjeras. De hecho, el ministro y empresario Lucas Alemán
impulso entre 1822 y 1825 la inversión británica, originándose con estos
capitales una de las empresas que son tema del te:-.to de hoy: la compai'ua
de Real del Monte.
El análisis de las empresas ferrocarrileras mexicanas, que se hace
en dos excelentes trabajos de Sandra Kuntz Ficker y Arturo Grunstein
Dickter, constituyen verdaderas "joyas" para los analistas de la

�organización industrial; por la investigación que se hace deJ importante
papel de la estructura de costos en este tipo de actividad --fuertes costos
fijos y hundidos-- y del tipo de conducta de las empresas a que esto orilla
patrones de discriminación en el servicio y objetivos de crecimiento
desmesurado de la escala de operación. En el tratamiento del segundo
autor, me llamaron la atención dos hechos: la fom1a en que se crearon los
Ferrocarriles Nacionales, que no fue por una nacionalización "arbitraria",
sino por la adquisición de acciones por parte del gobierno, de acuerdo a la
estrategia del ministro de Hacienda Limantour, justificándose la acción en
términos del beneficio social; y segundo, las acusaciones de los gobiernos
revolucionarios de que estas adquisiciones, aunque necesarias para el país,
financieramente beneficiaron de manera exagerada a las empresas en las
que el gobierno adquirió capital, de forma innecesaria y con cargo a los
contribuyentes. Es evidente la analogía que se puede hacer con algunas
acciones gubernamentales del México de hoy.
En el trabajo d e Priscilla ConnoUy sobre el contratista de obras
públicas porfiriano W.D. Pearson, es muy interesante la historia del
surgimie nto de una actividad que ha sido la fuente de muchas fortunas de
políticos mexicanos --el contratismo--, pero tambié n llama la ate nción el
hecho singular de que este personaje que adyuirió fama mundial con el
título de "Lord Cowd ray", en realidad mició cas i de cero su fortuna en
México, y es un ejemplo d e una empresa importante a nivel mundial,
incluso lege ndaria, con múltiples intereses en otros países, y que tuvo suorigen en la realización de contratos de obras públicas para el gobierno
mexicano, e ntre 1890 y 1907_ Esto nos arroja luz sobre la perenne
controve rs id respecto d la importancia geo- política de nuestra nació n.
El tra bajo de Leo nor Ludlow sobre e l Banco Nacio nal d e f\1éx ico
concluye d e mane ra sugere nte en t1e m pos en que, como hoy, los recursos
que se requie re n pa rd evitar el d errumbe del s istema bancario mexicdno
son fuerteme nte c uestionados: la re ldció n e ntre esta institució n \' el
gobierno d e ·oídZ " re pe rcutio en e l corto pldzo eli Id inmed idta cd1dd e;1 lds
tasas d e interés y e n Id dis po nibiliddd de un mdyor volume n de recursos
cred iticios_
Por s upuesto, hay que d estdcar la bnlldnte investigdc1ó n del Dr.
Ce rutti, que trata sobre la Com pa iiía lndustnal Ja bone rd de la Laguna _Este
caso es s umamente inte resa nte por diversas razones: es un ejemplo
perfecto d e prácticas empresariales sofist icad as e n c uanto a a lianzas,
colus io nes y po líticas de precios, llevad as a cabo hace un _s iglo, po r
e mpresarios que evide nteme nte te nía n un do minio de s u q ue hacer
bastante ad ela ntado pa ra s u tiempo; precisa me nte este es el caso de la
figura de John F. Brittingha m, cu yos descend 1e ntes todavía hoy gozan de
gra n prestigio e n la comunidad e mpresdfia l del noreste de t-. lé,ico. El Dr.
Cerutti s igue de ce rca las maniobras d e este ha brl ho mbre, hacedor d t&gt;
~

)

"negocios brillantes", seguramente en base a su formación académica
universitaria y a su gran inteligencia innata. Realmente, para las prácticas
empresariales de_la época, su visión era incre1blemente adelantada y digna
de admiración. Por ejemplo, en su correspondencia, se podían leer frases
que caben en un aula de maestría en ciencias empresariales en este
momento. Por ejemplo, su concepto del valor de una empresa " El gran
capital de una fábrica es su marca acreditada, sus marchantes íntimos v
leales y sus vastas relaciones en su ramo respectivo: todo esto vale más qu~
el doble del capital social" . Sus cálculos de costos y beneficios para evaluar
negocios que implican acuerdos de producción, ventas y compras de
materia prima son igualmente brillantes. Definitivamente, estamos ante un
empresario pionero en la región. En el trabajo del Dr. Cerutti tambié n
destacan, por un lado, otros nombres de empresarios de Monterrey y
Coahuila que participaron como capitalistas en esta empresa --apellidos
como Madero, Mendirichaga, Belden, Milmo, Maíz--; y, dentro de la
historia económica de t-. léxico, resalta el hecho de la procedencia nacional
de estos capitales, lo que habla de que en esta parte del país había sucedido
previamente un importante proceso de acumulación de capita les que
permitió el financiamiento de este tipo de empresas .• Finalmente, de
acuerdo a Cerutti, la novedad de esta empresa fue la alianza dise1iada por
Brittingham, que mcorporó a estos capitales un grupo de accionistas
agric ultores productores del algodón, cuya semilla _e ra la mate ria prima
clave del proceso productivo. Al centrarse en la figura de Brittingham, una
d e las riquezas del trabajo de Cerutti es precisamente su navegar tan
magistra lme nte, entre la metodología de la historia de las empresas y la
tradición del enfoque "schumpeteriano" que analiza las contribuciones del
empresario inno,;ado r al d esarrollo de los países. Me parece que es un
ejemplo de cómo se pueden ve nce r alg unos de los peligros de la
sobre-especializac ión en la disciplma de la histo ria: no contraponer
e nfoques, s ino utilizarlos e n comple mentació n.
En el caso de la Fundido ra l\1o nte rrey, Aurora Cómez dice que fue
muy mala 111ve rsion, por las bajas tasas d e ganancias que gene ró. De hecho,
el pnme r reng ló n de s u investigación dice que es la histona "de lo que
pudo ha be r s ido y no fue': Brillantemente concluye que la eficiencia de
Fundido rd e ra simila r a la de lds compaiiías inglesas y 3 o 4 por ciento
me no r a las estado urnde nses y alema nas_Sus salarios e ran s imildfes a los
d e la industria ace rera alemana. El costo d e los ins umos básicos si era muy
su perio r e n t-.1e, ico --el precio del coque o combustible utilizado e n los
ho rnos--, pe ro arg umenta que esto proba bleme nte se d eb1a al bajo nive l de
industrialización e n t\ lex1co. Es decir, la tesis centra l d e la a utora es que el
me rcado no estaba listo para esta empresa, que se fund o muy tempra no.
Q uizJ sea esta cond us 1o n un ejemplo d el lad o negativo de la
es pecia lizacio n e,tremc1: me parece algo in¡us ta esta apreciación, porque si
bien es cinto q u&lt;&gt; los p romedios de las tasas d e re ndimie nto sobre e l

�capital fueron inferiores al dos por (iento de 1912 a 1919, e inferiores a 6
por ciento de 1920 a 1930, otras estudios que siguieron el desempeno de
fundidora hasta su cierre, indican que él finales de los treinta y durante los
cuarenta y cincuenta, el rendimiento promedio fue cercano al 10 por ciento
-muchos años incluso superior--, y sólo comenzó a descender a 111\eles
inferiores al 5 por ciento en los sesenta. Como quiera me par~ce
fundamental la frase de North que ella rescata, a propos,to del impacto de
la Revoluc1on Mexicana en el desempei'io de la Fundidora que comenzaba
a mejorar significativamente a f111ales del Porfinato: "Mientras que el
desarrollo económico puede gestarse en el corto plazo en reg1menes
autocráticos, en el largo plazo el desMrollo e&lt;.onom 1co requ ,ere el
desarrollo del Estado de derecho".
No es mi 111tención profundizar en la rese11a de todos los trabaJOS,
pero al menos brevemente s, me gustaría comentar que, de acuerdo a
Mario Trujillo y Mariano Torres, en los casos de la fábrica textil de La
Magdalena Contreras y del Molino de San \ lateo de Atlixco, Puebla, la
clave fue la nueva maquinaria y equipo; es decir, la adopción de nuevas
tecnologías. Estos casos sugieren que el estereotipo de las empresas
porfirianas como empresas feudales atrasadas podría estar bdstante
equivocado.
La empresa de Minas de Real del Monte, cuya h1stona aborda
Roc10 Ru,z revela, de nueva cuenta, una actividad empresarial destacada,
con estrategias innovadoras: en este caso, la triangulación de intereses
comerciales e industriales; la centralización de capitales comerciales e
industriales en una sola empresa; y la inversión en e-xplotacion de nuevos
yanmientos, que revela una visión de largo plazo. En suma, la modernidad
en las practicas empresa ria les.
¿Qué factores explican a nivel "macroeconómico" el surgimiento
de estas empresas? Todos los autores coinciden: la ampliación de mercados
regionales y el creciente proceso de vinculación entre los mismos, las
nuevas corrientes de inversión extranjera, la creación de nuevos marcos
institucionales para las actividades económicas y, como lo hemos visto, al
comienzo la origmalidad de pensamiento y la capacid13d empresarial de
varias personas, innovadores adelantados a su tiempo --y aquí comenzaría
el tema de un enfoque distinto, de tipo "schumpeteriano" .
"Historia de las grandes empresas en México, 1850-1930" de
Marichal y Cerutti es un excelente texto de la historia que realizan los
investigadores de vanguardia en México. Para concluir, me permitiría
sugerir que los casos de las empresas analizadas bien pueden servir para
ilustrar con ejemplos algunos de los conceptos que se tratan en cursos de
economía, especialmente en las áreas de la organización mdustnal en
general, y la regulación en particular.

~2

Williams K. Meyers, Forja de progreso, crisol de la revuelta.
Los orígenes de la Revolución Mexicana en la comarca lagunera,
1880-1911, Gobierno del Estado de Coahuila, Talleres Gráficos,
Saltillo, 1996, pp. 360
Israel Cavazos Garza.
Universidad de Nuevo León.

La producción bibliográfica de Coahuila es admirable. En los
ulttmos cinco a11os ha llegado a nuestras manos una sorprendente cantidad
de libros. Y lo más halagador -para nuestra dedicación al menos- es que
una parte constdernble de éstos es el campo histonografrco. Una de las
obras más notables entre las publicadas, es la de Will,ams K. Meyers: Forja
de progreso, crisol de la r&lt;.'1•11clta. Los ongenes de la RCT•olución Mexicana en la
Comarca Lagunera, 1880-191 I, traducuon de E"a Salgado Andrade. Talleres
Graficos del ConseJO Editorial del Gobierno del Eslado de Coahuila, en
medición del mismo Gobierno, el INEHRM, la Universidad
lberoamencana, Plantel Laguna y el Instituto Estatal de Documentación,
1997, 360 pp, ilustraciones, 23cm.
Trae el libro el índice general, una nota sobre el autor, profesor de
la Wake Forest University; un breve pero mag111fico prólogo del Dr.
Fned rich Katz, reconocido es penalista sobre el tema; los clásicos
agradecinuentos del autor; una introduccion, ), fmalmente el texto a partir
de la pág. 29. Consta el libro de nueve amplios apdrtados mas bien 9ue
capttulos. Al final, las fuentes de consulta y un 111d1ce 9ue se expresa ser
onomástico, pero 9ue es en realidad analítico, por cuanto a 9ue contiene no
solamente nombres pero lugares, instJluciones, temas, etc.
Las
ilustraciones, mapas, gráficas y cuadros, ayudan a complemen_tar la v1S1ón
del lector. En la introducción subraya, entre otra, el hecho de que el grupo
triunfante en la Revolución aun mantiene el poder y 9ue es el que por más
tiempo lo ha mantenido; con la explicación un tanto d1scut1ble de que "los
gobernantes mextCanos han controlado las fuerzas populares mediante
una mezcla de concesiones y represión desde los tiempos de la Revolución
hasta la actualidad".
El primer apartado nos ofrece una inteligente descripción del
medio geográfico " de sol mtenso, dé aridez y polvo..., tierra plana, luz
abundante, días cálidos y noches frescas", pero que debe su vida a los nos
Nazas y Aguanaval. " Por otra parte -dice- la Laguna es estenl y hostil y
desafia los esfuerzos por dominarla. Por otra, es un oasis que ofrece
oportunidades economicas". Da enseguida una clara explicacion del
proceso de su desarrollo desde la pnmera 111 itad del XVI; sobre la obra

�evangelizadora de los jesuítas y sobre la descolonización por el ·extermirno
de los grupos indígenas. Se refiere a la formación de los grandes
latifundios; al poderío de una familta encabeZdda por Miguel Sánchez
Navarro -a quien erróneamente hace obispo de l\.1onclova, (p.41); a la
aparición de las prime·ras poblaciones: Viesca y Matamoros y a la
adquisición de gran parte de esa zona por Leonardo Zuloaga y Juan N.
Flores.
Destaca los sistemas de riego, el cultivo de algodón y
establecimientos de la industna, en particular la textil, como ongen del
desarrollo económico. Refiere la constante -y a veces violenta- lucha por
el agua. Los encuentros de los vecmos de Matamoros con Zuloaga y la
intervención militar y administrativa del general Jerónimo Treviíio, a quien
también erróneamente hace coahuilense (p.49). Subraya con claridad la
actitud del gobierno de D1az para impulsar la región, poniendo en marcha
un programa para superar "el rezago del país; en particular con la red
ferro\ iana que fue detonador del progreso.
Lo que al principio fue sólo unas cuantas tiendas de campat"ias o
furgones, paso a ser una de las zonas más ricas y pobladas de t\1éxico.
Nos hace ver como la avalancha de inversionistas fue incontenible y hace
participar al lector del deSdrrollo que califica de espectacular; con la
formación de las grandes haciendas y la aparicion de poblanones como
Torreon, Lerdo y Gómez Palacio.
E:-,plica pormenonzadamente la
participación de las acaudaladas familias, Terrazas, t\ ladero, Purcell, Lav111,
l\1endirrchaga y otras; mdependientemente de las compa111as extranjeras:
Espar"iolas, inglesas, alemanas, estadourndenses, etc.
En segundo apartado, ademas de dar amplia idea de la
modernización de los sistemas agrícolas, 111111eros e industriales, describe
cada u1M de las zonas agncolas: La Alta, ¡unsdiccion de Durango, con
cinco haciendas, pertenecientes a los Lav111, Lujan, Torres y otros y a la
compa111a Tlahualrlo. En cuanto a la Zona f\1edra, del no en el limite
ocetdental 'de Coahuila, describe los tipos de !as catorce hacrendas ~ se
detiene analizar a Carlos Gonzalez, uno de los más prominentes
hacendados; as1 como a los imersionrstas Andrés Appen, Felrcrano Cobran,
Praxedis de la Per"ia y otros. De la zona BaJa, en la parte central, enfatiza el
hecho de que las prmupales propiedades eran de las poderosas familias
Purcell, de Inglaterra, residentes en Salllllo y \ladero, de las mas
acaudaladas del norte de i\1e"co. De cada zona ofrece el autor grafi(dS ~
etfras que ilustrdn sobre la producnon agncola, 1nduslnal ~ mi1wra.
Trae el libro otro interesantes apartado sobre Industria \
UrbaniZdc1on, 1880-1911.
El autor la califica como la mas nea y
diversificada de Í\ lé'&lt;ico. El auge algodonero prop1uó el su rg1m 1i&gt;nto dt&gt; lit
industria en multiples facetas: Textil, ¡abanera, glicenna, d1na1111ta ~
caucho; independientemente de la minena ,. la fund1c1ón. El 1abo11,
5~1

productdo por los Terrazas, de Chihuahua, y el aceite y el ¡abón por los
Brittmgham de los Estados Unidos y por los Mendirichaga de !\1onterrey.
Las plantas productoras de caud10 fueron 111staladas en virtud de la
enorme produccion de guayule en la zona. Sus propietarios los Madero,
los Rockefeller y los Guggenheim llegaron a producir hasta 863 toneladas
mensuales. La minería floreció merced a la red ferroviaria que dio fácil
acceso al carbon.
Este enorme mov1m1ento económico -observa el autor- trajo
consigo la fundación y el florernn 1ento de villas y ciudades. En el apartado
relativo ofrece el Dr. :\leyers buenas síntesis del origen} desenvolv11rnento
de cada una de éstas. Por citar sólo el caso de Torreón, 1mpres1ona advertir
que lo que en 1888 era una simple estación de Ferrocarril, c11Ko aiios
despues era declarada villa, con 4 mil habitantes. En 97 hab1a all, diez
sucursales de bancos y por teléfono y telegrafo estaba comunicada con el
resto del mundo. Para 1907 -ya como ciudad- tenía 40 mil habitantes. En
menos de 20 a11os hab1a pavimento, drenaje, tranvías, luz, cines, casino, etc.
Logrando ser la tercera ciudad del pars. De igual manera describe la
formacrón de Lerdo, l\1atamoros, San Pedro, l\1apimí, etc De este apartado,
a nuestro JUICIO, debiera de hacerse una separata o sobretiro para
divulgacrón enlre la Juventud de Coa huila.
De profundo 111terés nos parece el apartado que titula Elite de la
Laguna por el andlis1&lt;; que hace de las marcadas d1ferenc1as sociales;
"prod uclo -J Ke- del moderno desarrollo e\.onom reo". La élite -aiiade- fue
el poderoso grqpo moderno progresista que transformó el desierto en un
emporio. El autor lo das1Ílld en tres as pedos bien def1111dos: Los grandes
agricultores, CU) d base de riqueza erd la tierra. Eran 200 hacendados, pero
en real1d,id eran solo 20 íamil1ds o corporaciones. La mayor parte de estas
familias eran e,tran¡i&gt;ras &gt; dom111aban no sólo la econom,a pero la politica
local y part1upaban en los asuntos estatales ) nacionales; todas
europeizadas, no solo las e,tran1eras pero tambren las meX1canas.
Otro tipo de elite lJUe el autor !lama urbana o 111dustnal, que v1\ 1a
en los mismos barrios, fren1entaba los mismos clubes y se casaban éntre s1.
Fntre los e,tran1eros -comenta- predommaban los de E.U., lo que dto
motl\o a que se le llitmard a Torrean ademas de Perla de la laguna, "la
lt11dad ma&lt;; americana de \IP'\lco".
Pero 110 solo de l&lt;l élite se ou1pa el autor, put'sto que ded1ta el
,iparlitdo 5 c1 las l ldses populares, qul' también las separa en pco,u.•s
,1rn.:;1f/11dc1~, qul' res1d1an pPnnanentemente en las hanendits y que
ro11st1tu1itn la m,tad de la poblanon. Hitnemfas hab1a que tt&gt;ma'2 mil \'
hasta ➔ 111 ,1 peo,ws. Eran los que trabit¡aban 12 horas d ,arias, de 5 de 1~
111a11dna ,l 7 dC" l,1 nodw ,. quP 111du1a11 a lds mu¡en's y a los 111110s mayores
&gt;&lt;~5

�de 12 años. En la hacienda había cárcel permanente, castigo en el cepo o
enlistados en el ejército. Las estampas que ofrece el autor son a veces
estrujantes. Los tipos de peones eran eventuales y los emigrantes (a veces
había hasta 4 mil contratados).
En las frecuentes expresiones de
descontento de unos y otros por las condiciones infrahumanas de vida.ve
el autor lós. orígenes de la Revolución. Varias páginas están destinadas a
dar cuenta de los incidentes de violencia que no pocas veces se tradujeron
en bandidaje. El autor encuentra paralelismo entre el trabajador del camro
y el minero y entre fos del medio urbano y los de la industria. En lo que
llama el sector medio describe con amplitud el papel de la comunidad
china.
Uno de los capítulos o apartados más extensos del libro es el que se
refiere a los conflictos entre la élite (38 pags.). Analiza el autor el
enfrentamiento de los Madero con una empresa norteamericana que
pretendía el monopolio del procesamiento del guayule; el largo conflicto
de la jabonera por intereses agrícolas e industriales por el precio de la
semilla del algodón y en el cual intervinieron el presidente Díaz y la
Suprema Corte de Justicia; o las incidencias del largo litigio promovido por
la Compañía Tlahualilo contra el Ejecutivo Federal por el uso del agua del
Nazas.
El capítulo VII, referente a la inestabilidad económica y la protesta
popular, narra de manera entusiasta el auge alcanzado en la cosecha de
1906-1907 que convertiría a Torreón en centro mundial, particularmente en
el proceso del guayule. El lector puede c;larse cuenta de la euforia causada
por el apogeo económico; pero que tuvo un contraste dramático por la
recesión de 1907. Todo se vino abajo. A ello se agregó la peor sequía en
muchos ai,os. En abril, dice el autor, había en Torreón 1800 casas
desocupadas. Millares de despedidos expresaban su descontento por la
preferencia dada o los extranjeros. El libro enfatiza la serie de episodios
violentos. El Partido Liberal Mexicano y el periódico Regeneración
incitaban a sustituir la resistencia pacífica por la acción revolucionaria.
Al descalabro económico sobrevino la confusión política. El Dr.
Meyers relata con vivas expresiones los sucesos a ni.ve! nacional, así como
la división profunda en Coa.huila entre los partidarios de Evaristo Madero,
simpatizadores de Garza Galán y adictos a la fracción de Miguel
Cárdenas. El autor nos da una buena semblanza de Francisco l. Madero a
través de sus actividades antípofiristas que culminaron con su
levantamiento en 1910. El libro concluye con el capítulo titulado" Ahora es
tiempo", que en realidad debiera llamarse" Ahora es cuando" porque esta
es la expresión textual del dicho popular "Ahora es cuando,
· hierbabuena ..."(usado como grito de rebelión a la entrada de los rebeldes a
Gómez Palacio).
586

El texto de la obra está apoyado por numerosas fuentes de carácter
documental, he~w~ográfico y bibliográfico; que le permiten afirmar que el
desarroll~ econom KO d~ la Laguna está vinculado con los orígenes de la
Revoluoon y el surgimiento de hacendados revolucionarios; si bien como
lo observa el Dr. Katz en el prólogo se dieron casos más O menos
semejantes_ en los estados de Morelos, Chihuahua y Sonora. Forja de
progreso, msol de la revuelta, es a nuestro juicio una valiosa contribución
para 1~ hi~t~ria de la Revolución Mexicana, a que se añade que está escrito
un estilo ag1l y claro que hace agradabilísima su lectura.

�EBNER, FERDINAND: LA PALABRA Y LAS REALIDADES
ESPffilTUALES, CAPARRÓS EDITORES, MADRID, 1995

Dr. Alfonso López Quintás
Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
Madrid, España

Celebro extraordinariamente que la Dirección de la Colección
Esprit haya decidido publicar en espa11ol la obra básica de F. Ebner, un
autor que ha revolucionado los estudios de Antropología Filosófica y ha
sido a menudo silenciado incomprensiblemente por quienes más se han
favorecido de sus geniales intuiciones acerca de la condición relacional del
ser humano. El lector que medite esas páginas se encontrará con la fuente
de muy diversos análisis antropológicos que enriquecen las obras de
pensadores muy celebrados de los últimos decenios. Era hora de conceder
la debida atención a un filósofo que desde su humilde retiro del
Wienerwald puso las bases de un estilo de pensar mucho más ágil y, por
tanto, más adecuado al modo de realidad abierta y relacional que ostenta el
hombre.
La traducción -nada fácil de realizar- es justa y fluída, lo que
permite captar la fuerza expresiva del autor. Para mayor información de
los lectores, me permito subrayar que en la expresión del autor. Para
mayor información de los lectores, me pemlito subrayar que en la
expresión, tan cara a Ebner, "el sue,10 del espíritu", el genitivo del no tiene
valor s11bicti110 sino objeti110; indica el hecho de "soñar con el espíritu",
considerar como auténtica vida espiritual, vida en el espíritu, lo que no es
sino mero sue110 evanescente, irreal.
La .Colección Esprit da, con esta publicación, un paso más hacia la
meta que se_ propuso: facilitar las obras básicas del pensamiento dialégica.
Una gran tarea que supone un excelente servicio, que debemos agradecer
debida mente.

589

�Ortiz-Osés, A. Y P. Lanceros: Diccionario de Hermenéutica. Una
obra interdisciplinaria para las ciencias humanas, Universidad de
Deusto, Bilbao 1997, 862 págs.

Dr. Alfonso López Quintás
Real Academia de Ciencias Morales y Políticas
Madrid, España

Los dos profesores de la universidad de Deusto nos presentan un
trabajo bien diseñado, magiúficamente realizado, abierto a diversas
corrientes hermenéuticas: la filosófica, la antropológica, la sociológica, la
lingüística, la estética, la lógico-científica, la psicología, la política, la
mitológica, la axiológico-simbólica, la teológica ... Los trabajos han sido
encomendados a diversos especialistas (Gadamer, Durand, Panikkar,
Ricoeur, Trias, Vattimo ... ), y son lo suficienternente amplios para dar una
visión amplia y personal de cada tema, dentro de las exigencias de una
obra de este género.
Se trata de una obra sumamente útil en diversos aspectos, y
ejemplar por su espíritu abierto, que hace posible una colaboración
interdisciplinaria que resulta bastante rara en el clima cerradamente grupal
que se ha ido creando en los ambientes filosóficos.

La presentación es muy digna y manejable.

�Kancyper, Luis. La confrontación generacional.

Estudio psicoanalítico.
Buenos Aires: Ed. Paidós, Col. Psicología Profunda, 1997. p. 204.
Walter J. Gamboa Sandoval
Universidad Autónoma de Nuevo León

Jaques Lacan se hace de nuevo presente en esta obra, escrita por
Kancyper, quien nos presenta un panorama bien delineado de la
perspectiva lacaniana, adecuadamente ilustrado con vh1etas clínícas
tomadas de su propia experiencia analítica. Eros y Tánatos sólo tienen dos
posibles y muy zigzagueantes vertientes: Crear o destruir.
Permitir la difícil confrontación generacional del hijo en la
continencia matriz del amor filial, más allá del deseo parental, sea este una
sujeción sensible -amor que engolfa- o se trate de un sometimiento hostilodio que destruye-, autoriza la resignificación histórica internalizada del
hijo y le da acceso a la reconstrucción de su personalidad en un acto,
creativo e it~tegrador, de propia identidad. F.sta es la tesis que nos presenta
Kancyper en La confrontación, eludiendo el polémico cuestionamiento de la
génesis de Tánatos, asunto aún pendiente en el "tapete" psicoanalítico
actual y que, consider(?, habría convertido esta obra en un difícil y vano
discurso intraacadémico.
Usando mitos clásicos a modo dé paradigmas -Pigmalión, El Gólem,
/acob en Peniel- este autor mantiene una constante secuencia netamente
clínica, conduce sus afirmaciones de un modo dinámico y científico,
directo y honesto, logrando estructurar con sus exposiciones un texto
indispensable para lectores especialistas y, parcialmente accesible, para
todos aquellos estudiosos familiarizados con el lenguaje de La.can.
No cabe duda de que Kancyper organizó previa y cuidadosamente
la división de su texto: Tres secciones bien delimitadas y
consecuentemente, hilvanadas por una congruente fundamentación teórica
refiriendo, en la primera, las vicisitudes del vínculo paterno-filial; en la
• segunda sección, cuya importancia radica -según mi apreciación- en la
clara explicación de las vivencias intemas del adolescente y de la díada .
vincular paciente-analista para un buen manejo de la confrontación
generacional, el autor precede cada capítulo con cuidadosas it1troducciones
como acercamientos al tema; en la última secuencia, una bien configurada
exposición de Patologías en el campo dinámico de la confrontación generacional
sirve de inicio e incluye, además, otras disfunciones de génesis fraternas
por una saturación de hostilidad y el rol en que estas se ".representan" en
593

�vínculos posteriores, cerrándola con un reporte de tres severos e

Marmel, Elaine. Microsoft Excel 97 visual
Tr. de Miguel Angel Martínez Sarmiento
México: Prentice Hall Hispanoamericana, S.A., 1997. p. 264

importantes trastornos: La desmentida, La prcruocadón y El sometimiento.
Particularmente importante es su énfasis acerca del autoanálisis de
la contratransferencia del analista, a que éste se atreva a encarar sus•
propios dinamismos inconscientes -conflictos personales que surgen en el

Sergio Eduardo González González

campo de la relación diádica- generados al trabajar con pacientes en etapa
adolescente. Desde todo punto de vista Kancyper se está aunando,
puntualmente, a la preocupación actual que todas las ·escuelas de_

Este texto es de aplicación tecnológica en su totalidad. Está
dirigí.do a lectores interesados en el uso de la computadora y, desde la
portada hasta la contraportada, se ve claramente la intención de la editorial
de tratar de convencer al lector sobre las bondades del uso de Microsoft
Excel 97, utilizando palabras y frases como "¡Bestsellerl", "¡La manera más
rápida y fácil de aprender!". En la presentación hay mensajes muy claros
que muestran el interés de la editorial por conocer la opinión del público
lector: "Por favor háganos saber si disfruta este libro, si tiene alguna
dificultad con la información ..."(p.iv); también es muy notorio su afán por
mostrar la trayectoria de la autora del texto.

psicoanálisis y psicoterapia profunda fonnulan, con ins_
istencia, como

aspecto básico y nodal para una sana etapa de finalización analítica. Me
limito a mostrar tres de sus más evidentes señalamientos.

En esa descripción no se incluía el modo como (sic), a su vez, las dificultades ejercitadas por la situación parental operan en las
contrarresistencias del analista.

Ni tampoco cómo, en ciertos casos, las

resistencias de los progenitores provienen del "influjo" provocado
iatrogénicamente, debido a una complicidad involuntaria que se establece

entre aspectos inconscientes del nii\o o el adolescente y los del propio
analista que surgen de una contratransferencia ignorada o negada (p.113)

La introducción pretende llamar la atención del lector al explicar
las múltiples funciones que son posibles de realizar por medio de Excel

La patología del paciente como tal no entra en el campo analítico

mediante una enumeración de las mismas y una sencilla ejemplificación de

sino en relación con la persona del analista, quien a su vez contribuye

cómo llevarlas a la práctica. Asimismo, hay un apartado cuyo nombre es

activamente (aunque, es de esperar, en medida inferior) a la constitución
de aquella patología del campo que será el objeto concreto de la
elaboración analítica (p.117).

"Secciones de tareas", donde se ilustran los pasos necesarios para realizar
cada u na mientras se efectúan los mencionados pasos.

Cuando el proceso tropieza o se detiene, el analista no puede sino
interrogarse acerca del obstáculo englobando en una segunda mirada a sí
mismo y a su analizando en una visión conjunta ... (ídem).
¿Hubiera convenido la inclusión de una definición de términos que
diera acceso, ~10 sólo a una más amplia di.fusión, sino a una mayor ligereza

de lectura al texto de Kancyper ... ?. Debe recordarse que la obra fue escrita,
ante todo, para lectores especialistas y que la obra presenta un panorama
por el que podría juzgársele, por algunos, de "particular'' o visión
"sesgada" dentro del caleidoscopio de escuelas psicoanalíticas.
Recomendamos, por lo tanto, que el virtual adquisitor de esta obra
previamente evalué su contenido, _pausadamente y sin arbitrariedades,
antes de transportarla a su biblioteca. Por mi parte creo que debe ser
bienvenida ya que el saber, el saber bien, siempre será una inteligente
i.nversión de tiempo, dinero y esfuerzo.

La obra está confomiada por aspectos técnicos y cuadros de
diálogo que explican paso a paso el proceso de cada una de las tareas
propuestas; dichos cuadros tienen el nombre "Eslabón perdido" y
"¿Confundido?". En el primero da notas aclaratorids del software que se
está utilizando y en el segundo hace algunas referencias sobre cómo se
usaba el paquete cuando era Excel 95 y el empleo que se le da en la
actualidadi.
Élaborado con una metodología sumamente práctica y sencilla, el
texto se compone de ocho secciones llamadas partes, las cuales a su vez se
dividen, a lo largo de 264 páginas, en 73 tareas. Asi, por ejemplo, en la
primera parte se describen los fundamentos básicos para el aprendizaje de
Excel, se definen diversos conceptos como renglón, columna, celdc1, celdc1
activa ... En la segunda sección se aborda la temática de inclusión y edición

de datos.

El tercer apartado da a conocer la simplificación de las
La cuarta sección hace referencia a la administración de

matemáticas.

1

Fstos I u&lt;1drosson muy import,lllh'S pon1u1• gu1c1n .il ll'( h1r t'n ,•I 1 11mplim11•nto d1• 1,1d,1 un.i

df' fos tareJs a rt•dli;,..1r y Í&lt;11 ilil,111 l,11~rc1dual , ompn•n..,ion d1•I h•x1t1.

594

595

�libros. El quinto apartado ex plica cómo dar formato a la hoja de cálculo.
La sexta parte habla de la impresión de la hoja de cálculo. En el séptimo
apartado se describe el trabajo con gráficos y en la octava sección se dan a
conocer las nuevas tendencias ·de la comunicación, describiendo cómo
enviar un libro a un destinatario de correo electrónico; el destinatario
puede ser desde una red local hasta una internacional, sólo se habrá de
activar la opción Send To y se podrá mandar dicha información; el envío
también se haría a un destinatario de distribución; la información podrá
ser enviada a distintas personas, las cuales compartirán los mismos datos.

Habla sobre la creación de una hipervinculación, método abreviado que
abre un documento en un servidor de red, en una Internet o lntranet2.

Una de las ventanas de este texto es, desde mi punto de vista, que
cada parte se inicia con una introducción a los temas, definiendo la
terminoiogía básica sobre los asuntos a tratar en cada sección, lo cual
ayuda al lector en la realización de las tareas propuestas: "Cuando inicia el
programa, Excel despliega un libro en blanco. El libro es un archivo en el
cual usted almacena sus datos; [... ]. Dentro de un libro usted incluye hojas
tales como hojas de cálculo, hojas de gráficos y hojas de macros" (p.8).
Además, el texto muestra la nueva fom,a de obtener ayuda para el uso de

Aunque se trata de un libro ordenado, bien documentado v se
complementa con magníficas ilustraciones, considero que la última parte
podría ser desarrollada con más profundidad, pues lo referente a la opción
para crear una página Web requiere de mayor explicación y más ejercicios
ilustrados para su práctica, ya que sólo dedica un ejercicio para
ejemplificar el tema•.
Co_nsidero que los ejercicios son sencillos y prácticos; lo que no .me
parece muy conveniente es proporcionar datos relativos a otra cultura

diferente sistema monetario.
completa.

y

Pienso que la traducción debería ser

En resumen, se trata de un texto muy bien presentado en el aspecto
visual, con una serie de contenidos cuidadosamente descritos.

Las

pequer"ias erratas no in1piden que pueda ser considerado un valioso aporte
al campo de la computación.

una determi.ndda herramienta, lo cual es explicado de manera muy concisa

y' clara, utilizando para ello una animación con movimiento y sonido:

" Puede emplear el Ayudante animado de Excel para otra forma de obtener
ayuda. Para usarlo, usted formula una pregunta y el Ayudante despliega
una serie de opc iones donde puede hacer un clic para delimitar la
búsqueda" (p.22). Otra de las virtudes del texto es que enser"ia a usar la
herramienta de autocorrección ortográfica, pues este programa "puede

definir su wopia lista de pala_bras que escribe en forma incorrecta y Excel
lds corregirá dutomáticdmente cada vez que las escriba nMI" (p.7i}3.
Podemos apreciar que la autora explica, además, algunos de los

avances má~ importantes que ha logrado Excel 97: El ocultamiento de filas
y columnas de la hoja de cálculo', el uso de comentarios en las celdas',
entre otros.

Aunque se trata de un libro ordenado, bien documentado y se
complementa con magníficas ilustraciones, considero que la última parte

! ~•

dt&gt;l~(''-t'f',Uir l'I n rdt•n

d(' 1,,., l&lt;1 n'&lt;1o.;, 1~u1&gt;o.; lti ,1prendid11•'11 llll&lt;I l,m •.i

-:t•

~ •t•,u irrl ulili ;,..,UH.lo t&gt;ll

l,1s po.,h•rinn-o.;.
"&gt;

1-1 pmf~r,1111&lt;1 1- xu•I 93-%

-:t•

lim1tc1h,1 c1l U'-tl dl' n•vio.;iún orlo t~r.ilk,1, mi1•nlr&lt;lS c.¡u1• Excd W

¡"lt•rm ilt&gt; 1 n•,1r un d i11 it11Mri11 l"'t'Nm ,11 1 1111 pctlrlh r,1'&gt; 11u1•, 111n m rlyo r Írt'i. m•m irl, St' ('Sn ilit&gt;n
t' ffl l ll l'cl llll'/l( I'.
1{

" En la actualidad, la págiI1a Web es una de las herramientas más importantes dentro Je
interne!, por lo que es indispensable conocer la forma de elaborarla.

'1rn 1•-.to '&gt;t' t&gt;vi t,1 lc1 h•d10-.,1 l&lt;1l"l&lt;. 1r d(• v1•r I olunuMs y wnr,lon1•s in11t'l 1'$.:1rit1S.

~ ", 1rv1•n t1 I uo.;u.irio p,u ,1 h,111•r m1tc1., ,11 l,1r.ih1ri,1-.
( u,11lr1N no ,,r,1w1. 1•n 1•n 1,1 im1•n"&gt;i1111 .

dl'

n lni1, '&gt;&lt;' 1•mpll&gt;c.) urM (ó rmul,;1 .

F.stos

597

�Pacheco Méndez, Teresa y Angel Díaz Barriga (coordinadores)
La profesión. Stt condición social e institucional. México: Centro
de Estudios sobre la Universidad, Grupo Editorial Miguel Angel
Porrúa, 1997. p. 202
Alicia Olivares García
Universidad Autónoma de Nuevo León-

El libro contiene siete trabajos distribuidos en tres apartados,
donde se revisa, desde diferentes perspectivas, la temática de las
profesiones. Le antecede al primer estudio, una presentación que ofrece la
panorámica general del contenido de la obra.
El rasgo predominante de todos los trabajos es la inclusión de
_elementos de contexto, destacándose los siguientes: De la ocupación y las
profesiones en las sociedades capitalistas, en la etapa de desarrollo
industrial y en la etapa de sociedad moderna; de la corporativización del
Estado Mexicano y su reproducción en instituciones y organizaciones; de
la relación educación-desarrollo; y del dise110 curricular en la etapa de
industrialización monopólica.
En lo que respecta a revisiones teóricas, hay especial cuidado en el
tratamiento de la institucionalización de la actividad soaal, asimismo en la
conceptualización del término 'corporativismo' y en cuatro enfoques que
explican las relaciones entr~ economía y educación. Además se incluyen
aspectos valorativos en la formación y práctica del investigador.

Se ofrecen también datos y resultados sobre estudios r~alizados en
México, reportándose, falta de relación lineal entre puesto de trabajo y
nivel de escolaridad, así como entre preparación académica y percepción
salarial. Otros estudios concluyen que: El modelo de desarrollo vigente no
tiene respuesta para absorber a los egresados de las instituciones de
educación superior, y quienes cursan parcial o totalmente una carrera,
pueden evaluar altemativas de úwersión mas no desempe11ar un pape.!
releyante en el desarrollo de la sociedad.
Interesa destacar algunos planteamientos que clarifican la relación
de la formación y la ocupación. Uno de ellos es sobre la teoría curricular,
que nace en respuesta a las demandas de la industria monopólica que
requirió de la formación del hombre productivo. También se tiene que las
organizaciones profesionales, más que interesarse por el conocimiento
disciplinario de sus campos, priorizan su acceso al poder de decisión en los
espacios laborales.
Asimismo resulta contradictoria la falta de
599

�reconocimiento al · ilwestigador profesional, quien con su trabajo
desmitifica la apariencia mecánica del mundo académico y el mundo
económico.

No faltan tampoco propuestas y recomendaciones que favorezca el
estudio del papel historico-social de las profesiones modernas, la
elaboración de planes de estudio, el desarrollo de un nuevo proyecto de
universidad, y la formación para manejar contextos complejos y
situaciones imprevistas.

Todas las aportaciones consideran la profesión

como uno de los elementos a tomar en cuenta.
Se trata, en resumen, de una compilación de trabajos que, al ser
elaborados para publicarse uno a uno y reeditados bajo la modalidad de
libro, ofrecen un contenido rico en enfoques y limitado en integralidad. Es
deseable que en un futuro cercano se realicen estudios de la profesión, bajo
la modalidad de trabajo en equipo.

Zaid, Gabriel. Tres poetas católicos. Col. El día siguiente.
México: Ed. Océano, 1997. P. 352.

Juan Carlos Magallanes.

e.sta obra está compuesta de cuatro capítulos centrales precedidos
por una pequet'ia introducción en donde el autor justifica el tema del libro.
Asimismo contiene al. final dos anexos: Uno dedicado a los poeinas
religiosos de Alfonso Reyes y el otro, a un análisis del significado que tiene
la palabra "mocho".
Ramón López Velarde (1888-1921), Carlos Pellicer (1897-1977) y
Manuel Ponce (1913-1994) fueron tres poetas de generaciones vecinas
posteriores al modernismo mexicano, y que se identificaron con la idea de
que se podía ser católico y moderno a la vez.
En "Muerte y resurrección de la cultura católica", primera parte de
la obra -y que bien podría ser una pieza suelta para otro ensayo, por su
extensión-, sirve de preámbulo para que el autor explique que, a finales del
XIX y a principios del XX, surgieron en México diversos autores que
impulsaron la cultura desde una óptica católica -al margen del clero-, con
la particularidad de haber colaborado de cerca con los liberales. Sin
embargo, la historia oficial jacobina nunca reconoció que los orígenes de
nuestra cultura mexicana fueron católicos y modemizantes. Un total de
cincuenta y siete páginas dedica Zaid a este capítulo para explicar el

devenir de la cultura en todo el curso de la historia, hasta llegar a lo que él
denomina "una cultura católica posmoderna".

Ramón López Velarde Ateneísta
El poeta jerezano tenía todas la~ características para pertenecer al
Ateneo de la Juventud, pero no perteneció por ser de provincia. Con la
llegada de ~1adero a la presidencia de la República, emigra a la Ciudad de
Í\ 1éxico procedente de San Luis Potosí; en ese momento entra en contacto
con los dteneístas que encontró: Vasconcelos

y Antonio Caso. Entre ellos

coincidieron en luchar en contra de la cultura oficial positivista. Alfonso
Reyes, por el contrario, siempre se expresó con cierto desprecio hacia la
persona y ohra del Jerezano; reduciendo su poesía completa a La s11a11c
pal ría.

r,(11

�López Velarde y el Plan de San Luis

López Velarde reaccionario.

El poeta zacatecano trabajó de cerca con Francisco l. Madero en la
redacción del Plan de San Luis; sin embargo nunca tomó las armas.
Asimismo no se sabe a ciencia cierta en qué consistió su participación en la
redacción de dicho Plan. Se sabe que conoció a Madero cuando éste visitó
la ciudad de San Luis Potosi y fundó el Centro Antireelecionista donde
López Velarde fungiría como Secretario.

Por su pensamiento católico y conservador, ha sido tildado de
reaccionario después de su muerte. Sin embargo, su catolicismo no era
clericalizado sino demócrata. Asimismo hay algunas frases de su poesía·
que han sido mal interpretadas, por eso algunos lo han caHficado de
reaccionario.

En este apartado, Zaid es muy reiterativo.al ofrecer santo y seña
de fechas y acontecimientos del poeta y su encuentro con Francisco l.
Madero, lo que hace que la lectura sea algo tediosa.

Para López Velarde, el reconocimiento público vino después con la
publicación de su famoso poema La suave patria, que lo inmortalizó entre
los grandes poetas y sus restos descansan en la Rotonda de los Hombres
ilustres.

Un amor imposible de López Velarde

Aclaraciones sobre López Velarde.

Gran parte de su poesía hace alusión a los amores de su vida.
Josefa de los Ríos, "Fuensanta", es considerada como el primer amor
imposible y la musa de su inspiración. Se conocen en Jerez, cuando el
poeta estudiaba en la Universidad, pero unos a11os después rompen la
relación.
Su segundo amor en importancia, y también imposible, fue María
Nevares, a quien con~ió en la Ciudad de México. Lo primero que le
cautivó de María fueron sus ojos azules y, ese detalle quedaría plasmado
en su poesía. Es un misterio el porqué L?pez Velarde nunca pudo tener un
amor posible.

López Velarde civilista
El poeta zacatecano también fue un asiduo periodista de artículos
políticos. Desde 1907 hasta 1913, a110 en que fue asesinado Francisco l.
Madero, escribe en pro de la democracia y en contra del porfiriato. A
partir de ahí, sostiene Zaid, no volverá a escribir asuntos políticos de la
época, sino hasta 1917 cuando opina que México debería apoyar a los
aliados en la I Guerra Mundial.
Esta última afirmación de Zaid es inexacta, pues, segw1 consta en
las Obras Com pletas 1 del jerezano, su última intervención política sería el 4
de Mayo de 1919, con un editorial titulado "Blanquet", en el cual recuerda
a Madero que fue traicionado y muerto haáa seis años. Al mismo tiempo,
en esos días en que apareció su último editorial, moría Blanquet, quien
_junto con Victoriano Huerta, habían sido los asesinos de Francisco l.
Madero.
602

El autor sostiene que todavía falta estudiar más la obra y persona
de López Velarde pues, no todo está escrito. Asimismo, se han escrito
demasiadas cosas en contra sin fundamento.
Lo cierto es que murió muy joven y alejado de la fama. Vivió en
una década de acontecimientos dolorosos que menguaron sus sueños: La
muerte de Madero, sus puestos de segunda como funcionario público, la
muerte de Carranza, sus amores imposibles.
Una bronconeumonía
terminó con la vida del poeta.

En los seis subtemas tratados en torno a la obra y figura de Ramón
López VeJarde, el autor presenta una buena y vasta documentación
histórica del poeta y su época. Pero mucha de esa información que ofrece
se aparta de la tesis original que el autor maneja en tomo a modernidad y
catolicidad, o al menos, no lo relaciona. Por ejemplo, los temas: "Un amor
imposible de López Velarde" y en "Aclaraciones sobre López Velarde",
muy bien podrían aparecer por separado en otro estudio, sin pretender
agotar el tema.

CARLOS PELLICER. Nació en Tabasco en 1897. Es conocido como el
poeta que le canta al Continente Americano, pues realiza muchos viajes
por países de Sudamérica en compañía' de José Vasconcelos, cuando éste
desempeñaba el puesto de Ministro de Inspección Pública.
Característica de Pellicer es que escribe poesía con un optimisQ10
cristiano de la vida y con un marcado a1por hacia la naturaleza, de ahí que
se le llame también el poeta del paisaje.

603

�Asimismo Zaid nos muestra a un Pellicer, poeta aviador y del
trópico; al poeta de lo profano y de lo religioso.

Savater, Fernando.
El valor de educar. México: Editorial Ariel, 1997, p. 223.

En "Pellicer: Un desastre editorial", el autor menciona que Pellicer
no tuvo buena difusión de sus obras porque siempre tomó decisiones
absurdas; en ese sentido fue un desastre. Cree que su calidad poética
puede ser igual o superior a la de Jorge Luis Borges. Este subtema también

Alejandra T reviño Conzález

El libro de Savater se divide en seis capítulos principales y dos
cartas a manera de prólogo y epílogo. En el primero nos ofrece la
justificación de por qué el hombre es capaz de aprender y ensei\ar como
parte de su naturaleza humana. En el segundo establece de manera

muestra inconexión con la tesis original del libro, aunque no le resta
mérito. Si111 plemente es infonnación de más.

general los contenidos de la ensei"ianza

MANUEL PONCE
Nació en Tanhuato, Michoacán en 1913. Fue sacerdote y maestro
de literatura. Como algo fuera de lo común, Ponce, siendo sacerdote, se

dió cuenta que te,úa que reconciliar el arte moderno con el catolicismo. Su
obra en general tuvo buena acogida en los ambientes no católicos. La
originalidad de su poesía radica en la musicalidad que hay en ella, a pesar
de haber sido escrita en verso libre.

En el sexto establece la visión democrática

contexto histórico.
1 López V&lt;•lan..l&lt;', Ramón, Obra~. Cok, dón mbliolPca Anwrica na. FonJn dP c ultura
Enmúmii·a, M1;xi,:o, 199-1, r.79.1.

y universal de la educación, la

cual debe mantenerse al margen de ideologías políticas, religiosas, étnicas,
etc, Pero sin abandonar la promulgación de los logros obtenidos por la

En general al dedicarle más de una tercera parte del total de la
obra a López Velarde, es un trabajo que presenta un contenido
desproporcionado. Zaid pretende agotar el tema con el poeta jerezano; en
cambio, con Pellicer y Ponce, sí logra de una manera más patente su tesis
original en breve espacio., aunque no abunde o no recurra tanto a estudios
realizados con anterioridad sobre estos dos últimos poetas, ni en su

y su función socializadora. En el

tercero plantea el eclipse de la familia como la razón primordial por la que
la educación de los jóvenes no cumple con las expectativas de progreso que
la sociedad reclama. En el cuarto nos explica el concepto de libertad
haciendo énfasis en su relación con la disciplina, si bien la insolencia del
ser humano es virtud, ésta debe ser subordinada para alcanzar el fin de
hacer hombres libres. En el quinto analiza el concepto de humanidad y
redescubre el contenido y fin de las humanidades dentro de la educación.

civilización durante su larga historia de revoluciones.

En el capítulo primero establece que" nacemos humanos pero eso

•

no basta: Tenemos también que llegar a serlo" (Savater, Fernando 1997:21) .
Desde luego el toncepto de humano no es aplicado únicamente a una
especie biologica, sino más bien como el fin perfecto que persigue el
hon1bre. Como prueba de la evolución podemos mencionar la capacidad
mimética de las especies durante su estado infantil, sin embargo el hombre
es el único ser capaz de mantener esta característica hasta el momento de
su muerte. El hombre alcanza su humanidad a través de la socialización y
esta condición humana es lo que le permite ser maestro de alguien al
menos en una ocasión durante su vida .
Es importante d 1fe(enciar entre ed ucacion e instrucción, la primera
implKa el conocimiento de los valores fundamentales de la familia como
núcleo de la sociedad y Id segui1da se refiere al conjunto de conocimientos
específicos de cada profesión. También hay que mencionar que el destino
de cada hombre no es la cultura sino sus semejantes, por lo que los
conocimientos toman su vc1lor frente a ellos nada más. Si bien la enseñanza
y el aprendililje son características innatas del ser humano, por sí solas no
imp!ican ningún beneficio, requieren de ser dirigidas ha~ii'I la socialización
del hombre pa rn hacerlo humano.

nO-t

�En "Los contenidos de la enseñanza" complementa lo arriba
mencionado al decir que "toda educación humana es deliberada y coactiva,
no mera mímesis" {Op. cit., p. 44). Así lo primero, que la educación
transmite es que no somos únicos y lo segundo que no somos los
primeros, para educar es necesario tener la complicidad del educando. En
algunos gi:upos humanos primitivos se carecía de instituciones educativas
específicas: Los más experiencia enseñaban a los neófitos, sin constituir
para ello un gremio de especialistas en la docencia. Así aprendemos
nosotros el lenguaje y los valores familiares. La institución educativa
aparece con el saber científico, es decir, cuando los conocimientos se van
haciendo cada vez más abstractos y complejos, lo que hace imposible que
un hombre los posea todos de manera suficiente para enseñarlos. Tan
importante como absurdo resulta la diferenciación entre educación e
instrucción ya que son complemento la una de la otra y en conjunto tienen
como objetivo la humanización del hombre. El reconocimiento de lo
humano por lo humano posibilita al hombre su maduración para
confirmarse a sí mismo como parte de la sociedad. No es posible pues
obtener toda la instrucción necesaria abandonando la educación, ya que
esto nos llevaría a asilamos de nuestro grupo social.
En el siguiente apartado podemos constatar la importancia de la
fanulia y su papel ante la educación del hombre. Durante su primera fase
la socialización tiene como fin formar ún miembro más o menos estándar
para la sociedad y es tarea de los padres el establecer las aptitudes básicas
que debe tener el niño. Dentro de la familia el aprendizaje se ve nutrido y
facilitando por el afecto de los que rodean al niño haciendo de éste algo
deseado por el neófito. Actualmente resulta difícil esta responsabilidad,
no sólo por el hecho de que algunos padres no cuentan con la solvencia
económica suficiente para dedicar tiempo a sus hijos, sino por el hecho de
que nuestra sociedad margina a aquellos que considera viejos, que es
sinónimo de madurez. Es fácil decir que la televisión desinforma y mal
educa al niño, pero realmente no es más que una gran cantidad de
educación sin dosificar y es tarea también de los padres fungir como
mecanismo para graduar y orientar la infom1ación.

rebeliones nos suenan siempre a exabrupto aún en los casos en que se
expresan como poesía o filosofía. A fin de reconciliar la coacción que
representa toda enseñanza con el postulado de libertad, algunos
pedagogos insisten en que eJ objetivo es liberar al hombre dándole los
elementos necesarios para que más adelante no requiera de maestros ni
socializadores para sobrevivir. Desde este punto de vista no es posible
educar al niño sin contrariarle en mayor o menor medida ya que para
poder ilustrarlo hay que formar an~es su voluntad. De igual modo, María
Montessori propone un método que no admite programas estructurados
ya que éste tiene estructura, la cual es flexible a las necesidades del niño de
acuerdo con el momento y la etapa en la que se encuentre. La función del
maestro se limita il ser un guía en la educación del niño, ya que el que
desempeña es de carácter indirecto y su meta es liberar el propio potencial
del nií'i.o para su autodesarrollo constructivo.

La doctora contempla la libertad como uno de los componentes
básicos en el medio ambiente del salón de clase Montessori, ella creía que
la libertad del nfüo dependía del desarrollo y la construcción previa de su
personalidad, que involucra su independencia, voluntad y su disciplina
interna. Para que el niño logre desarrollar la libertad, es necesario que se le
ayude a alcanzar la independencia través del medio ambiente, también se
le debe estimular tanto su voluntad como su disciplina y por último a
desarrollar una clara comprensión entre el bien y el mal. Este punto es
importante ya que actuah11ente existen escuelas que aplican el método
Montessoricomo modelo para lograr la educación y aprendizaje del niño.

. modo el niño se queja de la escuela, los padres reclaman la falta de
efectividad y los maestros se lamentan de todo lo que deben pulir en el
alumno.

Mientras nos acercamos aJ fu1 del siglo, notamos cómo se
multiplican las alarmas proféticas acerca de lo que viviremos en el siglo
que aún no empiez.a. De la suerte que vivirá la educación es el tema que
ocupa al penúltimo apartado del libro de Savater. La modificación de los
planes de estudio y su reforzamiento del conocimiento científJco parecen
apuntar a una humanidad sin humanidades. Cada vez son más las
materias enfocadas a la ciencia, políticas y economía modernas y menos a
la literatura o filosofía. Sin embargo, Savater afirma que "las facultades que
el humanismo pretende desarrollar son la capacidad crítica de análisis, la
curiosidad que no respeta dogmas ni ocultamientos, el sentido del
razonamiento lógico, etc." (Op. ·cit., p.116) y no podemos menospreciar el
papel humanista de la química o las matemáticas; la clave no reside en el
qué se está enseñando sino en el cómo se está enseiiando. Así, el fin de la
educación humanista es despertar el · espíritu humano, que eche raíz el
sentido crítico y el deseo de aprender.

En "La disciplina de la libertad" nos habla de la tiratúa que
representa el educar a un nfüo. Todo intento por enseñar representa una
· forma de coacción en contra de los deseos y necesidades de éste y las

Savater habla de la tecnología modema, analiza el racionalismo
científico de nuestra época que nos lleva a abandonar la intuición natural
del hombre y que nos aleja del humanismo. Después de diferentes

Durante la segunda fase de la educación es responsabilidad de la
escuela, coro pañeros de trabajo y amigos socializar al niño. Esta labor se
w~~~~~~~~~oo~~-~~~~

606

607

�acercamientos al mismo tema, el autor nos deja claro el significado de una
educación humanista, su importancia y las dificultades para cumplir tal
objetivo.
Hasta este momento, el autor nos ha hablado de la educación en su
fom,a abstracta, sin aplicación o moderación a algún sistema o era. En
último apartado nos acerca a la realidad presente que enfrenta_ la
educación moderna.
Convine afirmar sin escrúpulos el senltdo
conservador de que la educación, ya que se trata de mantener o hacer
permanentes cierto cúmulo de conocimientos que formarán nue:~s
miembros de nuestra sociedad. Este pedestal conservador de la educac1on
no debe ser utilizado para eternizar regímenes políticos, emicismos
separatistas o creencias religiosas de ningún tipo. La educación no es
neutral ya que persigue un fin, pero ese fin debe ser la Urnversahdad
democráticas del ser humano. La permanencia de valores tales como la
· igualdad del ser humano, la historia, "tratado de auxiliar las deficiencias
del medio familiar y social en el que cada persona se ve obligado por azar a
nacer, no refrendándolas como pretexto de exclusión" (Op cit., p. 158). No
podemos ser neutrales ante el terrorismo, la pena de muerte, la impunidad
de la corrupción en cargos públicos, la salud y protección de los ancianos;
simplemente por el hecho de que son logros de la civilización humana Y
sus revoluciones, no de un sistema o régimen político.
Savater comulga con las ideas de Paul Feyerabend al decir que la
potencialidad de cada cultura está en funcióp de su transmutabilidad conotras culturas, que cada una d"' ellas es todas las demás. Neutralidad ante
la idiosincrasia pero fim1e defensa de los valores democráticos acumulados
por el hombre y para él, así, el autor nos plantea la universalidad de la
educación.

y es conocido en todo el mundo. La finalidad del método Freire es lograr
una educación liberadora o de concientización a través de un proceso por

el cual el hombre de procedencia popular despierte a su realidad
sociocultural, descubra para sobrepasar las ahenaciones y las coacciones a
que está sometido y se afim,e consciente de su historia. La educación
como práctica de la libertad es un acto de conocimiento, una aproximación
crítica a la realidad. Es una acción-re~exión. Es compromiso histórico, es

tomar

posesión

de

la

realidad.

Está

basada

en

la

relación

conciencia-mundo.

La alfabetización es una acción cultural al servicio de la
reconstrucción del pueblo y no simplemente la tarea de ensei\ar a leer y
escribir. Tiene como objetivos:

a) Devolver al pueblo en forma organizada aquello que él nos ofrece
desorganizado.
b) Ayudar a los grupos a que la mera opinión sobre los hechos sea
superada por una comprensión crítica de ellos.

c) Promover una visión global de los problemas sociales.
Al respecto encontramos que Savater al enfocare aJ aspecto
hurnanista, hace una crítKa de los aspectos morales de nuestros tiempos de
nue·stros tiempos. Señala que hay demasiado fanatismo en los jóvenes por
los modelos contemporáneos de comportamiento:
La moda, la

despreocupación, el cuerpo delgado y hermoso, los sacrificios, las dietas,
los remiendos en el cuerpo, el deporte, siem·pre a la búsqueda de risas.
Esas son las meta;&gt; dduales, es decir quien no es joven en la actilalidad, es
como estar muerto. Se fomenta PI que si una persona es vieja ya no vale,
nadie lo quiere, nadie lo desea, as1 que para poder sobrevivir hay que
mantenerse deseable, gustar a los demds.

En su ucarta a la ministra" indica que la ense1lanza debe ser

pluralista como la sociedad nüsma, el nii'io va a _la escuela_ par proponer en
contacto cos.1 el saber de su época. La. ensenanza, senala Savater d la
ministra de educación, no puede ser un bien que se ofrezca en el mercddo,
parte de la educación es transmitir el amor intelectual a lo humano, debe

fomentar el desarrollo de la mundialización humanista . .
· se coloca11 e11 el mismo plano al buscdr el
Savater y Fre1re
humanismo en la educación.
Freire, en el periodo de 1962-64 comienza' a poner a prueba un
método de alfabetización que ayude al hombre a liberarse de la
manipulación
y
domesticació;,,
desarrollando
su
capacidad
crítico-reflexiva, este método alcanzó extraordinarios resultados, se
extendió a todo el territorio nacional, posteriormente traspasó las fronteras

608

El nuevo libro de S&lt;lvater es una propuesta por la potenciación de
la escuela primaria, ya que según él es ahí donde se puede tener la solución

de los grandes problemas de los tiempos: racismo, drogadicción,
intolerancia y violencia. Es un llamado de atención para volver la mirada a
la estructura de la educación y dejar de lamentar los síntomas que la
sociedad actual padece por una educación deficiente. Hábilmente utiliza la
información obte111da de una cuidddosa investigación y sin ser un experto
en educación plantea eficazmente la opinión de pedagogos y filósofos
apoyando siempre sus drgumentos. En los tiempos que corren, cualquier
palabra de animo que se dirija a los educadores es bien recibida y el autor
proporciona aqu1 un lugdr ex~elente a los maestros.

país,

Se concluye así que Savater, preocupado por la educación de su
plantea una problemdtica universal y propone con sus
t,09

�cuestionamientos e mquietudes una nueva vía para la educación. Un
aromo diferente por medio del cual se logre forJar jóvenes más capaces,
~ás fuertes y menos influenciab]es a las costumbres Jigeras de la
actualidad, combatiendo todo esto desde la educación básica, dando a los
jóvenes la oportunidad de conocer el ambiente escolar lo que es el
pensamiento reflexivo, el enfrentamiento con la realidad y sobre todo
fortaleciendo su esp1ritu.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Lillard, Paula Polk. Un enfoqll(.&gt; moderno al metodo Montcsson.
Editorial Diana, 1977.

Méx1eo:

Larou~se. Diccionario práctico de sinónimos /antónimos. México: Ediciones
Larousse, 1987.
Larousse. Diccionario práctico de conjugación. México: Ediciones Larousse,
1987.

LA FILOSOFIA COMO PROPEDEUTICA DE SALVACION

Matilde Isabel García losada
Investigadora -miembro de la Carrera de Investigador C1entíficodel Conse10 Nauonal de lnvest1ganones Científicas y Técnicas
(Concret)
Buenos Aires, Argentma

Agust111 Basave Fernandez del Valle -Rector Eménto de la
Universidad Regiomontana, Profesor Eménto de la Universidad
Autonoma de f\.ue\o Leon, ~liembro fundador de la Sociedad Mexicana
de Filosofía y Catedrático de Metafisica y Antropología Filosófica en
lJrnversidades mexicanas y en la Academia Internacional de F1losofia en
Liechtenstem- autor prol1fico, ofrece -una vez mas- muestras de el1o.
'\os proponemos enlazar la obra que nos ocupa de Agust111 Basa ve
Fernandez del \ºalle al todo de su produccion filosófica.
Para ello, hemos de hacer una mirada retrospectiva.
La obra de A. Basa ve Fernández del \r afie, la cual ha suscitado y
susCJt.a nuestra atenc1on, hoy -como ayer-' nos llama a profund12ar en su
analis1s.
Entonces nos hacemos una pregunta.
¿Es posible encontrar a través de la Obra -desarrollada y
desarroHandose- de nuestro autor una idea directriz, vertebradora, desde
la cual el todo de ella se haya iluminado y se ilunune?
Nuestra respuesta es af1m,ativa.
En efecto, consideramos -desde el análisis de fuentes pnmarias, es
decir, la Obra misma de A. Basave- que la idea vertebradora, ilummante,
de ella es su concepción de la filos~fía amor a la sabid1111a- como propedéutica
de salvación; a la que reconoce él mismo como la mtuic1on fundamental de
su filosofía.
Agustín Basave Fernández del Valle, desde el desenvolvimiento de
su pensar filosofico -0, mejor, metafísico- centrado en el hombre, la
persona; es decir, desde su pensar "antroposófico", a la luz de su visión de
la filosofía como propedéutica de salvación ha desplegado distintas

ólO

611

�vertientes de su pensamiento filosófico el cual lo muestra como autor
polifacético.

D~e esta vision despliega su filosofía de lo mexicano -hombre y
cultura-; o s1 queremos, su filosofía de la mexicanidad.

Y desde su pensar metafísico "antroposófico" -centrado en el
hombre como persona- ha iluminado e ilumina el ámbito de la cultura
como una proyección práctica de aquél.

.
Res~e~o del filosofar de A. Basave Femández del Valle es posible
afirmar lo s1gu1ente: El centro de su consideración es el hombre; dicho de
otra manera: Su consideración filosófica -o mejor metafísica- tiene como
centro al hombre, al existente -c?mo deiforme, como ser afín a lo divino,
como ser fundamentado en el Ser fundamentante o Fundamento-; y, se
desenvuelven de un modo integral.
·

Ahora bien, cabe preguntarse:
¿Cómo ha esclarecido y esclarece A. Basave Fernández del Valle el
ámbito de la cultura?. Lo esclarece desde su concepción filosófica, esto es,
desde su concepción de la filosofía como propedéutica de salvación; y,
desde su consideración filosófica del hombre en cuanto sujeto de ella -la
cultura-.
Desde el desarrollo de su pensamiento metafísico Agustín Basave
Femández del Valle ilumina al hombre como persona; e ilumina a su
quehacer, es decir, lo que el hombre como persona hace: Cultura.
Así, de este modo, articulado a su pensar metafísico, A. Basave
Femández del Valle desenvuelve -a través de su Obra- y como una de las
proyecciones de su filosofía- la búsqueda de los fundamentos de la
mexicanidad, o si queremos, su filosofía, de la mexicanidad.
Y esto, porque A. Basave ve en el filosofar "un irnpresandible

menester de 11bicadón y autoposesión" y desde su imprescindible menester de
ubicación y autoposesión nos ofrece -cómo filósofo mexicano- su filosofía
de lo mexicano -hombre y cultura- proyección práctica de su filosofía, de
su propedéutica de salvadón.
Para nuestro autor es posible forjar una "filosofía con estilo
nacional", en su caso "una filosofía universalmente válida construida por
nacionales con el inconfundible sello o estilo mexicano". Y lo es, en cuanto
A. Basave Fernández del Valle considera que "un filósofo mexicano (en su
caso) concreto puede elaborar una verdad universal en una circunstancia
concretamente mexicana y sobre otros hombres igualmente mexicanos".2
Adviértase que frente a la cuestión de la posibilidad y sentido de
una filosofía iberoamericana A. Basave Femández del Valle asume 411a.
actitud dialogal que busca establecer un equilibrio respecto de las visones regionalista y universalista- extremas defendidas en dicha cuestión.
La temática de la mexicanidad aparece en A. Basave Fernández del
Valle desarrollada como un estilo colectivo de vida, como "una versión de
lo humano", como "un modo de ser en lo universal".

612

Nos importa destacar que nuestro autor -desde el
desenvolvimiento sostenido de su pensar metafísico- se proyecta al ámbito
de la cultura para iluminarla desde una "antroposofía" esto es, desde una
visión filosófica -o meJor metafísica- cuyo centro según hemos indicado- es
el hombre, ser fundamentado en el Ser fundamentante.
Habiendo llegado a este punto nos interesa centrar la atención en
la concepción filosófica, o meJor metafísica, de Agustín Basave Fernández

del Valle -la filosofía como propedéutica de salvación- vertebradora de su Obra
total según ya lo hemos señalado.
El último grado de la Filosofía no es la posesión de Dios sino la
abertura a Dios. La Filosofía como bien comprendió Agustin de Hipona señala Agustín Basa ve Femández del Valle- "prepara para la salvación". _
Dice A. Basave- "la salvación propiamente dicha no la otorga la filosofía".
La filosofía es propedéutica, enseñanza preparatoria.
"Salvación -señala A. Basave Femández del Valle- es, en el orden
filosófico, cabal cumplimiento de la vocación personal, fidelidad a nuestra
dimensión axiotrópica, esclarecimiento y realización del_ dinamismo
ascensional de nuestro espíritu encamado, abertura y encaminamiento a la
plenitud subsitencial". Pero la filosofía -remarca A. Basave- "aunque
abierta a la salvación no nos salva". "Esclarece fundamentalmente la
realidad entera, influye sobre la vida del hombre, y nos ofrece una
sabiduría sobre los últimos problemas humanos".
Hace notar Basave Femández del Valle que aunque finito el
hombre aspira a lo infinito, a lo trascendente. Aspira al Valor de los
valores. Su axiotropismo en última ínstancia "teotropismo". Y es que el
hombre es deifom1e; de ahí su aspiración a Dios, a lo divino. Considera
Agustín Basave Fernández del Valle que la filosofía "es un esfuerzo
máximo de congruencia y de luz". Congruencia del pensamiento con la
vida. Es preciso encarnar y sentir desde dentro ese saber rigurosamente
conceptual de la totalidad de cuanto hay. Así concebida la filosofía está al
6B

�servicio del hombre, de la persona quien filosofa para vivir, "para meJor
. . ,,

integración a la Trascendencia- se ofrece abierto, y en esa medida como
liberador, salvífica.

"Todo auténtico filósofo forja una filosofía y la encama" -según
Basave Fernández del Valle-. Así es que él ha forjado y continúa forjando
una filosofía -que concibe como "propedéutica de salvación" - idea madrede su "filosofía existencial positiva" como él la denomina.

Me mteresa destacar el carácter liberador de la filosofía de Agustín
Basave Femández del Valle.

V1Vlf .

Se trata de una filosofía que es el despliegue de la verdad
existencial, es decir de la verdad encamada, no de la verdad meramente
pensada, especulativa y que surge como imperiosa búsqueda de
congruencia de] pensamiento con la vida. Y de un filosofar que se
despliega bajo el temple de la esperanza.
En tal sentido, A. Basave Fernández del Valle -en la obra que
anotamos- así, se expresa "Nada pues de 'vivir y después filosofar', sino vivir en
profundidad filosofando, y filosofar en profundidad viz1iendo enh1siasmadamente lo
que se filosofa. Este es -en el gentil decir de una vo::: española- el gran mote
heráldico y comprometido de mi filosofía (Pedro Caba)" (p. 117).
Agustín Basave Femández del Valle revela a través de su densa
Obra que su filosofar que desenvuelve como "un imprescindible menester
de ubicación autoposesión" en que se Juega a sí mismo -"me Juego" -dicede manera integral- se desarrolla en e] ámbito de "la habencia" (la
totalidad de cuanto hay) desde el despliegue de una metafísica abierta a la
dimensión vertical y cuyo gozne es el hombre, la persona, que desde su ser
deiforme, desde su existir como un ser a.fin a lo divino cuenta con la filosofia
"propedéutica de salvación" que es un saber que puede desplegar, saborear,

para mejor uivir.
El filosofar de A. Basave Fernández del VaIJe es un jugarse él
mismo. En su filosofar esta e] mcluido, encarnado, entrafiado. Es ésta una
nota existencia de su filosofía; como lo es, también su concepción de la
Filosofía como compromiso y su compromJSo como filosofo.
Es compromiso del filosofo advertir el carácter propedéutico de la
filosofía. Y en cuanto tal, el filósofo esclarecido -en cuanto saber es
saberse- ha de proponer- considera Agustín Basave Fernández del Valleintegrar la Filosofía -o mejor la Metafísica-, a la Religión; como así también,
a otras formas de acceso al Fundamento, v.gr.: el Arte, ... a fin de que en
su integración pueda el hombre desplegar su cond 1ción de existente
deiforme y as1 desenvolverse esclarecidamente en su aspiración a la
divinidad como un ser afín a lo divino que lúcidamente se desarrolla en y
desde su Ser Fundamentante como un ser fundamentado que desde su
Fundamento se salva -"liberat" - se libera en y desde un filosofar que -en su
ol-l

En efecto, Basave Fernández del Valle que concibe su filosofar
como "un menester de ubicación y autoposesión" en que se 1uega a si
mismo de manera integral se compromete en su filosofar como hombre
"entero".'
Desde su menester de ubicación y autoposesión el filosofo
desenvuelve su filosofía. Y advirtiendose un ser afin a lo d1vmo desarrolla
su filosofía como necesidad de desplegar su ser" deiforme". Así el filósofo,
que como hombre, como persona aspira a la Deidad despliega una filosofía
que -sabedora de su L.mite- se integra esclarecida a la religión; y, al Arte.
Considera Basave Fernández del Valle que porque el hombre es un
ser teotrópico no renuncia al propósito de acercarse más y más a la Deidad,
a Dios, aunque advierta que la razón no alcanza a iluminar del todo el
misterio divmo.
Propone nuestro autor unir la búsqueda de la F1losofia con la
busqueda de la Religión, y del Arte, ...
Si somos seres teotróp1cos nuestra aspiración a la divmidad es
necesidad de IQ d1Hno que inhabita en cada quien, en cada persona. Es
necesidad de un Dios \ 1vo. Considera Basa ve Fernández del Valle que
tener el sentido de D10s, tener el deseo de Dios es tener la mtu1C1on misma
del ser y sentir que Dios v1\e. Y este Dios viviente es Amor Pillo que nos
compromete a \ 1\,ir amorosamente; es el Dios presente En síntesis, es el
Dios que nos hace\ I\ ir.
De ah1, que la busqueda de la Ftlosofía que "aunque abierta a la
salvacion no nos salva" por razon de su SUJeto, el hombre, la persona haya
de integrarse a otras busquedas: La de la Religión, la del Arte, ... con sus
aperturas y respuestas salvuicas, liberadoras.
Si -segun señala A. Basave Fernandez del Valle- en filosofia no se
puede presc111dir del suJeto que filosofa y de su estilo colectivo, entonces su
filosofia -la que lo tiene a el como su SUJeto- nos dice de él y de su estilo
colecl1\'o; y nos dice desde donde se ha msertado y se mserta su filosofar
en la filosof1a universal.

hl5

�Así, si su concepción filosófica es iluminante, vertebral, respecto de
su Obra; entonces, por su parte, su Obra dice de su sujeto. Están coreferidos.

Su filosofar integral, une, armoniz,a, integra.

El carácter liberador, salvífico, que cabe destacar en el filosofar de
A. Basave Fernández del Valle se proyecta en el esclarecimiento del
hombre y de la cultura.

También -insistimos en ello- une la vías de acceso al Ser
Fundamentante, a saber: Filosofía, Religión, Arte . . . A las que desarrolla explícitamente- como caminos hacia dicho Ser Fundamentante, Deidad, ...
(nombres que seleccionamos entre los que A Basave Fernández del Valle
usa para designar al Fundamento).

El hombre, el existente, como ser fundamentado en el Ser
fundamentante es esclarecido, se esclarece y libera a la luz de un filosofar
esclareciente, liberador. Y este filosofar liberador, salvífico, se proyecta
asimismo en el plano de la cultura para iluminarla.

Llegados a este punto, cabe decir qu~ desde un filosofar denso,
comprometido y probo, A. Basave Fernández del Valle continúa ofreciendo
muestras del polifacetismo de su Obra. Desde su concepción metafísica ha
articulado y articula sus diferentes intereses temáticos.

La filosofía que A. Basave Fernández del Valle ofrece es liberadora,
salvífica. Y, es integral, integradora. Va en pos de la Unidad. Y, desde su
sujeto -la persona- a la que considera en su unidad.

Hemos recorrido su Obra. Una vez más, hemos seleccionado y/ o
meditado textos; y, hemos querido ofrecer una muestra de cómo ella se
conjuga.

Así, como una, la persona conoce, accede al conocimiento, no sólo
por la vía racional sino también por la vía cordial. En la expresión de
nuestro autor: "No únicamente por vía de ra;:;ón raciocinante, sino por el 'ardo

¿Cómo se ha articulado y articula la Obra de A. Basave Fernández
d~l Valle?

amoris' del que n-0s hablara San Agustín".

El gozne ha sido y es él -su autor- como filósofo que filosofa desde
su ser de "hombre entero" para cumplir -también- con un seroido social.
Con lo cual ha aportado y aporta su visión de la filosofía que le ha
posibilitado autoposeerse, ubicarse y desde su autoubicación existencial
desenvolverse como filósofo a través de su Obra. Obra que ha mostrado y
continúa mostrando al filosofo -sujeto integrador- que hay en A. Basave
Fernández del Valle, quien ha desenvuelto y desenvuelve su concepción
filosófica; y desde ella, ha i,ntegrado el saber, y ha integrado las vías de
conocimiento.

Y, como persona -una- considerada, en su unidad, ser afín a lo
divino el existente, ser fundamentado, va en pos del Ser Fundamentante,
la Deidad; o, sin saborearlo.
En su aspiración al Fundamento, la persona dispone de diferentes
vías: Filosofía, Religión, Arte, . . . Todas ellas posibilitan -en y desde su
integraciól)-- el acceso a la Deidad.
El filosofar de A. Basave por su carácter liberador, ofrece al
hombre,· a la persona, al existente, una propuesta liberadora para desde
ella iluminar al mismo existente y a la cultura desde sú funda111ento.
Con relación al filosofar de A. Basave Fernández del Valle hemos
afirmado lo siguiente: El centro de su consideración es el hombre; dicho de
otra manera, su consideración filosófica o mejor metafísica tiene como
centro al hombre -como existente deiforme, como ser afín a lo divino, como
ser fundamentado en el Ser fundamentante o Fundamento- y se
desenvuelve de un modo integral. Su filosofar es integral e integra.
En efecto, Basave Fernández del Valle desenvuelve un pe nsar
metafísico centrado en el hombre al que considera integralmente.

616

En su interés por el hombre, y desde él, ha esclarecido y esclarece a
la cultura. Su filosofía de lo mexicano -hombre y cultura- se ha mostrado y
continúa mostrándose cob10 una proyección práctica de su concepción
metafísica que se desenvuelve con apertura a la Trascendencia en y desde
la dimensión horizontal. Su filosofar situado se ofrece como una versión
de lo humano, con apertura a lo universal.
El filosofar de Agustin Basave Fernández del Valle -desenvuelto
significativamente en su veta metafísica- se proyecta -centrado
constantemente en el hombre- h,Kia el ámbito de la cultura.
El seguir el hilo conductor de la Obra -toda- de A. Basave
Fernández del Valle nos ha permitido advertir su articulación. Es que el
hombre polifacético que hay en él se ha expresado y se expresa en distintas
vertientes, a las que podemos reunir en y desde su concepción filosófica: La
617

�filosofía como prapedéutica de salvación -" idea madre" de su "filosofía

PSICOLOGIA EDUCATIVA. ANITA WOOLFOLK

existencial positiva"-.
Consideramos que desde su concepción filosófica -en la cual
nuestro autor está encarnado y comprometido- A. Basave Femánde~ de]
Valle ofrece una Obra que se ha desarrollado y se desarrolla desde su
sujeto: El hombre probo que hay en A. Basave (considerado el exist~nte en
el orden iixiológico), y, el hombre que -desde la libertad que él es- s~ ha
desenvuelto y se desenvuelve integrado (considerado el existente en el
plano metafísico).
Una vez más Agustín Basave Femández del Valle nos ofrece la
posibilidad de adentrarnos en el todo de su Obra -expresión fruitiva de lo
que ha sido y es su filosofar: Un filosofar denso, comprometido y probo-.

NOTAS BIBLIOGRAHCAS

1

Lic. Dora González Cortina

La obra de Anita Woolfolk, Psicología Educativa, representa un
valioso documento por el gran acervo que logra recopilar -indudablemente
emanado de un trabajo de conjunto con muy buenos colaboradores- y un
auxiliar trascendente para quienes ejercemos la docencia. Ei sólo número
de sus ediciones, seis a la fecha, ya habla de sus bondades, además de
contar con una excelente traducción del inglés.

Se encuentra dividida en seis partes que cubren perfectamente
todo lo que implica ser docente: 1ª Desarrollo Humano. 2" Variaciones
Individuales. 3ª Aprendizaje y práctica 4ª Motivación y administración. 5ª
Enseñanza. 6ª Evaluación. En el prefacio, dirigido al aspirante a profesor,
la autora explica las secciones y apartados que gracias a una profunda
investigación teórico-práctica, en el sentido de que recaba múltiples
experiencias del trabajo áulico, se han agregado en esta última edición.

FJ1 tal sentido, cí. nuestro Comentario a: Varios Autores. Homenaje a Dr Agustín Basave

Fenuímle::: del Valle. E,¡ sus 35 aiios de inveshgadón y docencia. Prólogo del Ldo. Eduardo Macías
Santos. Universidad Regiomontana, Monterrey, Nuevo León, México, 1984, 886 págs. En:

Sapieutin, Departamento de Filosofía, Farultad de Filosofía y Letras, U.C.A., nº 156 (abril-junio
1985) 158-160. Además•nue1&gt;lra Nota a Tratado de Metafísica. Teoría de la "Habencza''. Prólogo
de lsmat&gt;I Quiles (s.j.). Universidad Regiomontana, eds. Limusa, México, 1982, 444 págs.; cf.
Matilde l. García Losada. Sobre: "El 'Tratado de Metafísica. -Teoría de la HabenCIII-' de Agustín
Basave". En: Revista "Vida Universitaria" U.N.L., Monterrey, N.L. México, 16 de abril de
198!. También, nuestro comentario a Vocación y Estilo de México. -Fundamentos de la
Mex1cmmtad-. Limusa, México, 1989, 1050 págs. En: Sapientia, Departamento de Filosofía,
Facultad de Filosofía y Letras, U.C.A., nº 178 (oct-dic. 1990) 314.
2 Agustín Basave Fernández del Valle. Vocáczón y Estilo de México. -Fundamentos de la
Mex1camdad-; data cit. p . 39.
J A través de la Obra de A. Basave Ft&gt;mández del Valle, una y otra-vez, se insiste en ciertos
términos¡ "entero" es uno de ellos. Con frecuencia, Agustín Basave Femández del Valle se
refiere a sí núsmo como "hombre entero". Cf. Real Academia Española, D1ccio11ano de la
Leng.la Española, 21"., Madrid, 1992. Espasa _Calpe. Madrid, Espa~~ _"Entero-(r~)'' (~el lat.
"i11teger-gri") adj. . De las diferentes acepciones selecnono la 5) f1g. Recto, ¡usto . Con
interesantes desarrollos.

Precisamente el carácter señalado le infiere un valor
extraordinario. Desde el punto de vista de la redacción y la presentación,
resulta de cómoda lectura ya que el interesado puede consultar expediente
el nombre, tém1ino clave o tema que requiere en los mdices respectivos
que guardan un riguroso orden alfabético.
Otro de sus aciertqs es la presentación del material en columnas,
las ilustraciones, esquemas y gráficas; los datos estadísticos actualizados y
la carencia de errores ortográficos.
Woolfolk cumple perfectamente su propósito de ase~rar la buena
enseñanza y los que nos dedicamos a ésta, no cabe duda que agradecemos
su apoyo para desarrollar la docencia como arte. Sus diversas secciones
constituyen un valioso refuerzo que involucra al lector en un
autoaprendizaje constante al hacerlo reflexionar acerca de su tarea
educativa, no sólo a nivel teórico, sino en la clase presencial que se
convierte en un taller o laboratorio, donde unos aprenden de otros y con
otros.
Cada capítulo contiene apartados tan directos como amenos para
el lector que es difícil pasarlos por alto; claro que se puede leer
alternadamente de acuerdo al rubro que despierte nuestro interés. Su
enfoque en el aprendizaje y en la enseñanza, partiendo de una base
psicopedagógica, es muy productivo al invitar a profesores para que

618

619

�respondan algunas preguntas o tomen parl'it-lo en algun debate o
controversia. Esto aparece en algunas secciones como¿ Usted que piensa?
¡Usted que haría? Lineamientos.
Punto/Contrapunto.
Casos de
profesores. En esta ultima deja hablar a profesores expertos que presentan
situaciones reales y cotidianas, es decir, la psicología educativa en
funcionamiento.
En la sección de Lineamientos incluye ~ugerencias muy completas
al brindar la claridad de los ejemplos que propician la transferencia de la
información a nuevas situaciones.
Al principio de cada capítulo ofrece UIJ panorama del mismo y
enuncia los objetivos de aprendiz.aje, lo cual se culmina con un resumen
muy bien compendiado y sólidos ejercicios de aplicación. En comparación
con otros textos pedagógicos o de psicología aplicada a la enseñanz.a, la
obra que nos ocupa, crece por los aspectos ya explicados. La seriedad con
que se enfrenta el acontecer en el aula es un factor que ampara y dupl1ea su
valor para el enriquecimiento profesional del educador (cualquiera que sea
su nivel) y la comprensión de los estudiantes.
Aspectos como la adquisición del conocimiento,, problemas del
aprendizaje, sus perspectivas, motivación, creación de ambientes escolares
adecuados y el difícil plano de la evaluación, son tratados con la
profundidad que requieren en los diferentes órdenes vitales: Personal,
social y emocional. La amplitud bibliográfica -cerca de setecientos autores
del ramo consultados- evidencia el cuidado, tiempo e interés puestos' y
dedicados a la elaboración de esta obra.
Uno de sus rasgos más valiosos sin duda alguna es la
especificidad, característica que explica en el Apéndice y pide del docente,
donde recomienda e] método descriptivo o el experimental para responder
preguntas que interesen a todo docente y encontrar correlaciones tan
importantes como significativas:
Los estudiantes que creen en la
competividad del docente porten más atención que los que carecen de esta
creencia, Jo cual nos sirve para elaborar pronósticos confiables siempre que
se guardan los requisitos del método experimental que exige la psicología
para que una investigación sea válida.
Por las razones enumeradas consideramos que esta obra deberá ser
considerada como una aportación cultural en los terrenos educativos, útil y
atractiva para estudiantes y docentes, tanto por la claridad de la
información como por la facilidad de su consulta.

620

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Héctor lzagu,rre Rivera

Este texto permite incursionar en un nuevo esquema de
comprens1on en el área de la inteligencia al describir las habilidades del
cerebro izquierdo ) el derecho, as, como la importancia de comprender
que el ser humano es el reflejo de lo que ha vivido y que sus experiencias
son aprendizaje que impacta posihva o negativamente a lo largo de todas
las etapas de la vida.
La descripción de las habilidades de los cerebros se explican
claramente por el autor al hacer una analogía de los sexos y la fonna en
que los hombres actuan mas por los impulsos de la inteligencia intelectual
mientras que las mujeres actúan mas frecuentemente bajo los efectos de las
emociones.

Daniel Goleman señala que cuando a los hijos, a los alumnos, al ser
humano en general, se le enseúa a controlar sus emociones y a sacar
provecho de ellas en los momentos daves, el rendin1iento del área
intelectual es mayor, o al me11os se complementa y evita que se vivían
experiencias desagradables y a comprender mas a los seres que le rodean.
El autor describe la emoción y señala que así como son útiles
controlándolas, también nos pueden destruir nuestro entorno social. "La
palabra emoción proviene del latfu "motere". Es lo que hace que nos
acerquemos o nos alejemos de una determinada persona o circunstancia.
Por lo tanto, la emoción es una tendencia a actuar, activada normalmente
por alguna de nuestras grabaciones en el cerebro o pensamientos,
provocando un estado fisiológico o biológico".

La emoción es un impulso pasajero. Cuando es un poco mas
duradero se convierte en estado ánimo o humor. Cuando se vuelve parte
de nuestra personahdad cotidiana, se le llama temperamento. En casos
extremosos llega a haber alteraciones emocionales como puede ser la
ansiedad o la depresión crónica. Este es el desarrollo que un ser humano
puede sufrir si no se le enseña a conocer, detectar y manejar s·us emociones
adecuadamente.
El leer este libro permite apreciar que una parte de nosotros es
totalmente inteligente y otra es totalmente regida por la emoción, y
podemos entender porqué en ocasiones actuamos llevados por el coraje, el
621

�miedo, la tristeza, la vergüenza, la sorpresa e incluso por el amor, y cuando
el estado anímico ha pasado y sale el lado inteligente, nos cuesta trabajo
reconocer que somos los mismos que minutos antes rompimos una
relación, herimos a un ser querido, ofendimos a quien no nos hizo nada,
porque nos dejamos llevar por un arranque sin control.
El no saber controlar las emociones, asegura el autor, convierte a
muchos seres, desde su niñez y hé!sta su madurez en personas solas,
introvertidas y en apariencia frías, porque no saben como externar sus
sentimientos e incluso pueden vivir confundiendo el miedo con el coraj~, el
amor con la agresividad (sobreprotección)J 1~ vergüenza con la cúpula, etc.
El autor en el capítulo 15, "EL COSTO DEL ANALFABETISMO
EMOCIONAL" señala que es más grave y peligroso un estudiante o una
persona a cualquier edad, no maneje sus emociones, que aquél que no sabe
leer o escribir, ya que lo primero ha llevado a generar asesinos o
delincuentel que reprimidos por mucho tiempo llegan al límite de su
tolerancia y se conducen con extrema violencia.
Este tema es prácticamente un llamado-de alerta para educadores y
padres de familia, de aprender a identificar el concepto de inteligencia
emocional, utilizar la empatía antes que juzgar las actitudes o respuestas
de un hijo estudiante y sobre todo incluir en su ejercicio esta educación

Ahora es más fácil comprender por qué el niño aplicado y el
estudiante que sale con honores no siempre es quien logra el éxito en su
profesión, y aquél que muchas veces sin proponérselo desarrolló sus·
habilidades, sin darle prioridad a las calificaciones, dirige grandes
proyectos, ehgió a la pareja adecuada, demuestra su amor, su vergüenza,
sus miedos, sus repulsiones sin complejos y sobre todo es feliz.
El llevar este proyecto en el desarrollo de un niño, lleva como
résulta.dos, según investigaciones del autor, a un ser más responsable, más
seguro de sí _mismo, más popular y sociable, más prosocial y colaborador;
con mejor comprensión hacia los demás, más considerado preocupado, con
más estrategias prosociales para la resolución interpersonal de problemas,
más armonioso, más democrático y con mejores habilidades para la
solución de conflictos.
El autor de La Inteligencia Emocional, asegura que este ingrediente
en los programas afectivos ofrecen la posibilidad de desarrollar
habilidades de dominio y reducc_ión de estrés, habilidades cognitivas,
como la de llevar una conversación personal al interior y exterior, la lectura
e interpretación claras de señales sociales, comprensión de los puntos de
vista de los demás, actitud positiva hacia la vida, habilidades de conducta,
verbales, no verbales y sobre todo una comunicación clara con el ser más
importante, el YO que todos llevamos dentro.

Algo fundamental en este texto es que a la mente racional le lleva
más tiempo que a la mente emocional registrar y responder, a "primer
impulso" a una situación emocional, propia del corazón, no de la cabeza.
También existe una segunda clase de reac;ción emocional, más lenta que la
respuesta rápida, que fermenta primero en nuestros pensamientos antes de
conducir al sentimiento.
El tomar decisiones rápidas sin saber que prevalece primero en la
respuesta, arroja hasta la fecha seres arrepentidos con una realidad, por no
·c onectar lo que sentía con lo que realmente quería, o viceversa.
Matrimonios al vapor, estudiantes en carreras que no son de su agrado o
personas honestas que en un arranque de desesperación que han caído en
el desprestigio social.
El niño, el adolescente, el adulto, el anciano, las mujeres, los
hombres, los profesionistas, los analfabetas, todos, todos deseamos ser
comprendidos de que en ocasiones decimos o hacemos cosas que
realmente no fueron intencionales. Sin embargo, pocos estamos dispuestos
a reconocer que los demás también tienen emociones.

622

623

�"DE UN DIARIO Y UNA GUFRRA CONSTAl\TF"

"no basta ver lo que se ve, es necesario adivmarlo"
(Luis Rosales, en: Diario de 1111a rcs11rrcccio11 F. C. E., Espa11a, 1993, pág. 69)

Angélica Hernández Viera
Egresado del Colegio de Letras
Espai'iolas de la Facult{td de
Filosofía ) Letras
Universidad Autonoma de I\Juern Leon

Dice Dámaso Alonso: "Luis Rosales Vl\'e un intenso ámbito
fantástico 1lus1onado hacia el futuro ( ... ) y \i uelve los o¡os a su rastro
entreducle, desv1v1~ndose (como a el le gusta decir), ,· de esta
contemplacion nace toda su poesia". (En el prologo a R1111t1s y La Casa
Encendida, de editorial Doncel, Madrid, 1971).

La poesta de Lu1S Rosales se muestra actual, universal
conmovedora, orilla al lector a identificarse con ella mdependientemente
del lugar y el tiempo en que éste se ubique. Su libro, Diario de una
Res11rrecc1on, aparece por primera ven en 1979, en el F. C. E., mJSmo que
presenta en 1993 esta nueva edición en conjunto con la Universidad de
Alcalá de Henares de \1adrid ) la Biblioteca Premios Cervantes por lo que
se vuelve ésta una edición especial.
Los temas son varia~os: El amor por sobre todo, la muerte, la vida,
el inevitable crecimi~to y desaparición de cada nuevo ser humano. La
estructura de este "Diario"· nos hace contemplar poemas insistentes,
reiterativos, como s1 en esa insIStencia defendieran tanto una idea hasta
cerciorarse de que el lector la capto.
En el caso de algunos poemas, se nota UJla estructura circular;
donde el autor abre con una idea, la desarrolla, hasta llegar otra vez al
mismo punto, cerrando otra v~z con la idea que abrió.
Muestra esto la reiteración se11alada antes. Comparando a Rosales
con otros poetas espa11oles de la posguerra, no se escucha en él un tono de
autocompasión, 111 de extremo dolor por la guerra nvil. En todo caso, su
poesía muestra una crítica al sistema político, pero de forma sútil, siendo
más evidente para quien vivió aquel contexto, así dice:
"Sí, / es cierto, / ya sabemos que hay cosas muy
disti11tas: / dividendos,/ gobiemos insepultos sobre

625

�todo en Espaiia, / castraciones, / desperdicios y
esperanza de mejorar,"

en el mes de _agosto _se ubican casi la totalidad de éstos, dato curioso que
pudo haber sido debido a una casualidad o a una causalidad del autor.

(Luis Rosales, Op. cit. pág. 23)
La poesÍél de Luis Rosales en este texto de poesía, nos remite a la

realidad cotidiana, a la difícil tarea de describir lo "común" que de tan
común entendemos como obvio, y que hemos interiorizado quizás
autoexplicándonoslo, pero sin llegar a entenderlo, como pasa con la
muerte, la vida o el amor:

"Sabes que llega un día en que el suelo que pisas se
convierte en pared,
esta es la gran lección
y la medianería que separa los muertos de los
vivos;
los extremos se tocan,
no podemos salir de su contigüidad,
más tarde o más temprano
en cada orilla queda un muerto nuestro".
(Luis Rosales, Op. cit. pág. 30)

La muerte es un elemento furidamental, como concepto inagotable
para definirse; se vislumbra como una obsesión para Rosales, donde a lo
largo del texto, muestra constantes alusiones a ésta:

"-No sé cómo es igual lo diferente pero todo es lo mismo.
La poesía tiene cáncer. Hay palomas viv.idas y no es eso, no es
eso. Los hij95 se disipan en la niebla.
Sólo quiero decirte que no me gusta despertar y ya no voy a
hacerlo. ¿Me comprendes?
Estoy siempre cayendo y el despertar hace más brusca la caída.
Ayúdamt a morir un poco. Un poco nada más. Basta con que
.me oigas.
Sólo me queda Dios,
Es como un perro que me lame y me limpia la vida y las
palabras.
Cuando me calle puedes decir amén.
No interrumpas mi muerte. No necesito nada".
(Op. dt. pág. 39)

O bien, cuando dice" y vivir es tan sólo un espejo sangrando,
un espejo que se vuelve a quebrar todos los
días cuando paso por él para mirarte".
(Luis Rosales, Óp. cit. pág. 41)

Luis Rosales juega, juega con las formas; con las palabras; juega
con la mente, con las imágenes que se forman en ella, como en "La espera
forma parte de la alegría" (pág. 31), poema donde nos presenta un viaje
mental, que lo lleva hasta donde él quiere, dándonos una lección de que se
debe manejar la mente y pensar en lo que uno quiere, así, concluye:

" y yo puedo mirarte para seguir creyendo en lo que veo".
(Luis Rosales, Op. cit. pág. 35)

El texto está escrito como su nombre lo indica, en forma de
DIARlO, fechado cada poema con el día en que se escribió, destacando que

626

Así, los amantes, el absurdo, la soledad, la muerte, etc., son
vislumbrado~ a través de los poemas de Diario de una Resurrección, donde
a ·través de 193 páginas en una edición especial del Fondo de Cultura
Económica, Luis Rosales nos muestra las paradojas de existir, mientras yo
concluyo con sus palabras:
"Vivir o no vivir, este es el juego ( ... )
Lo que suele venir es el cansancio,
La vida y su desagüe en el ahorro,
y ese arrepentimiento primordial de saber que lo vivo era
lo otro, cuando ya está perdido".
(Luis Rosales, Op. cit. pág. 96)

BIBLIOGRAFÍA·
Rosales, Luis. (1993) Diarw de una Resurrección.
Ed. De la Universidad F. C. E. España
de Alcalá de Henares y Biblioteca Premios
Cervantes.
627

�•

LA FRONTERA DE CRISTAL PIDE LA VOZ Y LA PALABRA
- Reflexiones en torno a la frontera norte -

Ramiro Alberto Ríos Torres
Egresado del Colegio de Letras
Españolas de la Facultad de
Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León
Para Joan Carlos,
Karen, Laura, y los
demás de quienes me
separa la frontera de cristal.

Carlos Fuentes, en su novela La frontera de cristal (Alfaguara,
1995; 296 págs.), presenta la problemática de la frontera entre México y
Estados Unidos. A partir del año del despojo (1848) de « medio territorio
mexicano », se produce un si11cretismo cultural, social, e idiomático; y se
desata .una frontera de incomprensión, en la que se transforman
costumbres, confundiéndose y desconociéndose uno y otro lado.

La frontera de cristal narra a través de nueve cuentos la rustoria de
la frontera con sus personajes ineludibles y necesarios : « mojados », las
muchachas de las maquiladoras, el estudiante becado en Estados Unidos,
los polleros, los narcotraficantes, los braceros, el desempleado, el patrón, y
el empresario explotador de la frontera. Éste es representado por el punto
de enlace de toda la novela : Leonardo Barroso, « zar de la frontera », y de
quien se dice que « su verdadero nombre es Contr?tos. Su nombre es
contrabando. Su nombre es Bolsa de Valores. Carreteras. Maquilas.
Burdeles. Bares. Periódicos. Televisión. Narcodólares. » (pág. 119). Este
personaje, de alguna manera u otra, en todos los cuentos, es la
representación en la novela de quien _posee « Tierras, aduanas,
fraccionamientos, la riqueza y el poder que dan el control de una frontera
ilusoria, de cristal, porosa, por donde circulan cada año millones de
personas, ideas, rnercandas, todo (en voz baja, contrabando,
estupefacientes, billetes falsos ... ) ¿Quién no terna que ver, o depen4ía de, o
aspiraba a servir, a Leonardo Barroso, zar de la frontera norte?» (págs. 32-33).
La estructura de la novela está conformada por los siguientes
cuentos: La capitalina, La pena, El despojo, La raya del olvido, Malintzin de las
maquilas, Las amigas, La.frontera de cristal, La apuesta, y Río Grande, río Bravo.
Todos estos entrelazados por la presencia de la familia Barroso, y
principalmente por don Leonardo Barroso, quien interviene en la vida de
629

�los personajes al encontrarse, la mayoría de éstos, en la necesidad y/ o la
ocasión de viajar o emigrar a los Estados Unidos. Así es como coinciden las
vidas de los personajes: en la frontera norte.
Uno de los cuentos que a mi parecer es la cabeza de la novela es La
raya del olvido,oya que es un monólogo que representa el estado psicológico
y hasta de alienación en el que se encuentran la mayoría de las personas en
la frontera. Este discurrir psicológico lo realiza un personaje ~emipléjico,
Emiliano Barroso, que ha sido abandonado en una silla de ruedas en la
división de los dos países. Este personaje ha olvidado quién es, como.
símbolo de quíenes permanecen en la frontera y se preguntan quiénes han
sido durante todas las generaciones de em igra ntes, de cómo han sido
regularmente rechazados, discriminados, como representación del
inconsciente colectivo de la frontera. Así, de su mente se escapa un
« Quisiera saber quién soy» que bien puede representar la pérdida de
identidad a través de la Historia en la división norte : « No recuerdo quién
soy. Debo hacer un gran esfuerzo para recordar mi cara. Se me ocurre una
cosa absurda. Nunca he visto mi propia cara. Debo inventanne mi nombre.
Mi cara. » (pág. 103). Y definitivamente, la mayo na se inventa un nombre,
~ o sucede con uno de los protagonistas del cuento Río Grande, río Bravo,
¡José Francisco, hijo de un emigrante, dice: «Yo no soy mexicano. Yo no soy
g·ringo. Yo soy chicano. No soy gringo en USA y mexicano en México. Soy
chicano en todas partes. No tengo que asimilarme a nada. Tengo mi propia
historia.» (pág. 281). Por otro lado, la postura ideológica de Emiliano
Barroso, se deja entrever, con la « táctica » de que la silla de ruedas se
indina al lado derecho y de pronto al izquierdo, donde siente la negativa y
piensa que irse a la izquierda ha sido su desgracia, y le ha provocado el
rechazo y repudio de sus hijos al no haberles legado riquezas por ser
comunista. Es en La raya del olvido donde la división fronteriza adquiere y
toma su significado conscientemente : separación invisible de una cultura
y/o realidad.
0

Por otra parte, el análisis sociológico, histórico, y de relaciones
personales entre gringos y chicanos se lo deja a la mayoría de los otros
cuentos. Por ejemplo, en el cuento Malintzin de las maquilas se presentan las
relaciones interpersonales de las trabajadoras de las maquilas, la relación
entre un gringo llamado Rolando y una hábitante de Juárez: Marina;
además de la relación implícita de esta protagonista con 1o que representó
la Malintzin para el pueblo mexicano. En este cuento encontramos
intertextualidad con la obra de teatro de Carlos Fuentes, Todos los gatos
son pardos, en donde un personaje llamado Marina aparece
«exponiendo» un monólogo en donde nos encontramos con su nombre
como evolución imaginaria de Malintzin, Malinche: Marina. En Todos los
gatos son pardos lo refiere de esta manera : « Malintzin, dijeron tus
padres: hechicera, diosa de la mala suerte y de la reyerta de sangre...

630

•

Marina, dijo tu hombre, recordando el océano por donde vino hasta estas
tierras... Malinche, dijo tu pueblo: traidora, la lengua y guía del hombre
blanco.» Así, Carlos Fuentes muestra los significados de la conquista y la
relación histórica con el argumento del cuento; una vez más se da la
conquista, pero en este caso sucede en las maquilas. Así como en la obra de
teatro Malintzin es « hechicera, diosa de la mala suerte », en el cuento se le
agrega además otro significado, el del oasis y la seducción que lleva a las
muchachas a las maquíladoras; como sucede también con la seducción que
Marina siente por un gr~1go, Rolando, con un teléfono celular que ni
siquiera tiene pilas y que la ha átraído a un sueño frustrado, ya que este
personaje, éomo las maquíladoras, tiene otras mujeres y no necesita
particularmente de ella. Se podría decir que aquí aún el sueño americano
sigue dando sus triunfos.
Como en otras obras de Carlos Fuentes nos llena de información
que siempre resulta « efectiva » para conocernos mejor. Nos muestra que la
crisis económica de los ochenta y su lamentable consecuencia en 1994 han
provocado la emigración y la búsqueda de una mejor vida, junto con todas
las consecuencias psicológicas, culturales y sociales que esto conlleva. Sin
embargo, las fórmulas de las políticas mexicanas son presentadas por
Fuentes en forma sarcástica, dando el sentido mexicano a la percepción y
aceptacion de las tácticas polítfcas, de la hegemonía de un partido político.
En el cuento La capitalina un personaje explica esto de manera irónica :
« La salud de México ha consistido en que renueva sus
élites periódicamente. Por las buenas o por las malas.
Cuando las aristocracias nativas se eternizan, las
sacamos a patadas. La inteligencia social y política del
país consiste, más bien, en saber retirarse a tiempo y
dejar abiertas las puertas a la renovación constante.
Políticamente, la no reelección es nuestra gran válvula
de escape. Aquí no puede haber Somozas y Trujillos.
Nadie es indispensable. Seis afiltos y a su casa. ¿Robó
mucho? Mejor. Es el pago social por saber retirarse y
no volver a decir ni mú." (págs.13-14).

La historia de México se hace presente con mayor precisión en el
último cuento, Río Grande, río Bravo, ésta va intercalándose con el resumen
final de la historia de los personajes. Este recorrido ocurre con algunos
episodios muy significativos de la actual frontera desde la conquista de
América hasta nuestros días. Así se entrelazan las vidas de los personajes
en el mismo momento y espacio de la novela, con la Historia que sigue
pesando en sus vidas. Es la Historia la que une la historia de la novela y la
historia de México, como también une a las dos naciones. Lo mítico, por
631

�CANJE

esto, juega aquí un papel importante, ya que muestra la relación del
pasado con el presente, que a veces cautiva o repele a las dos naciones.
La novela de Carlos Fuentes es además una profunda reflexión del
sign;ficado real de la frontera. El autor le da voz y palabras a la frontera a
través de sus personajes. Ellos encarnan el verdadero sentir y pensar de la
división. A través de su lenguaje nos dice y nos hace discurrir sobre las
preguntas esenciales de la existencia y el sentido de la frontera. ¿Qué fue,
es y será la línea diviso,ia entre Estados Unidos y México?

ALEMANIA

Zeitschrift fiir Kulturaustasch, lnstitut für Auslandsbeziehungen; Stuttgart.
Mundus. A Quarterly Review of German Research. Contributions on Asia,
Africa a.nd Latin America Art and Science.

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Forschungs Bericht. 95/96. Martin-Luther-Universitiit. Halle-Wittenberg.
LiterahlTe Music Fine Arts. A Review of German Language Resea.rch.

ARGENTINA

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Nacional de Córdoba. Biblioteca Mayor.

Revista de Filosofía. Universidad Nacional de la Plata, Instituto de Filosofía;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; Depto. de
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Boletín de la Ácademia Argentina de Letras. Tomo LXL Julio-diciembre de
1996. Nos. 241-242.
Cuadernos de Historia de España. Universidad de Buenos Aires:
Cuyo. Anuario de Filosofía Argentina y Americana. Universidad Nacional
de Cuyo - Facultad de Filosofía y Letras. Instituto de Filosofía Argentina y
Americana. Volumen 8-9; 1991-1992. Y volumen 12; 1995. Sapientia.
Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Bue.nos
Aires. Facultad de Filosofía y Letras. Vol. Lll. 1997. Y volumen Llll. 1998.
(Fascículos 202 y 203).

BÉLGICA

ReV11 e Philosophique de Louvain. Trimestralle. Lovai.na, Bélgica.

BRASIL

Revista da F.aCJ1ldade de Direito. Universidade de Sao Paulo. Volumen 90.
1995.

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633

�OilLE

Centro Agncola. Revista del Ministerio de Educación Superior de la

Teología y Vida. Facultad de Teología. Universidad Católica -de Chile. Vol.
XXXVlll -1997.

Islas. Re'(ista de la Universidad Central ~:Ll!· Vill~s.:.Nos. 113 y 114.

Republirn de Cuba. 3/95.

._. •:-::. ··. ·
....·.. . .

. ·-. .

ECUADOR

COLOMBIA

Boletín de la Academia Colombiana.

Tomo XLVII. Número 195. Enerofebrero-marzo 1997. Santafé de Bogotá.
Frandscanum. Universidad de San Buenaventura.
Thesaurus. Instituto Caro y Cuervo. 1997.
Revista Universidad Pontificia Bolivariana. (Medellín) Vol. 47; No. 144. 1998.
Rodríguez Freile, Juan. El Carnero; según el otro manuscrito de
Yerbabuena-. Edición, introducción y notas de Mario Germán Romero.
Instituto Caro y Cuervo. Biblioteca Colombiana XLI. Santafé de Bogotá,
1997. 372 pp.
Triana y Antoverza, Humberto. Léxico dornmentado para la historia del negro
en América (siglos XV - XJX). Tomo I: Estudio Preliminar. h1stituto Caro y
Cuervo. Biblioteca &lt;Ezequiel Uricoechea&gt; 12. Santafé de, ~ogotá. 1997.
444 pp.
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�Acabóse de imprimir el día 15 de
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Universitaria de · la Universidad
Autónoma de Nuevo León. El tiraje
fue de 500 ejemplares.

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Comentarios y Reseñas, 1998, No 25, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Evandro Agazzi</name>
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        <name>Hermenéutica</name>
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        <name>Revolución mexicana</name>
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                    <text>Sección Quinta

COMENTARIOS
y
RESEÑAS

�DE RICARDO MARIN IBAÑEZ
EL PENSAMIENTO DEL PADRE ISMAEL QUILES, S.J.
EDICIONES UNIVERSIDAD DEL SALVADOR, BUENOS AIRES, 1998
Profr. Dr. Phil. Dir. Jur. Agustín Basave Femández del Valle

Hay vocaciones singulares que luchan, a lo largo de toda su historia,
por los verdaderos caminos que trazan los enamorados de la sabiduría. por
amor a la sabiduría encontró e hizo suyo el pensamiento filosófico de Ismael
Quiles, un ilustre cultivador de la Filosofia en España: El Profr. Dr. Ricardo
Mario Ibañez. Esta noble tarea sapiencial se agudiza en tiempos de
transición como los nuestros. Muchos órdenes de vida se han vuelto
inaceptables o, por lo menos, confusos. Ideales que han perdido su
transparencia nos mueven a mirar hacia las verdaderas fuerzas vitales
específicamente humanas. La obra del Dr. Ricardo Mario Ibañez es una
larga serie de pensamientos sobre la obra integral de Ismael Quiles, S.J.,
magistralmente vertidos, con fidelidad inquebrantable a su pensamiento y
con encomiable lucidez y orden académico.

..

En esta presentación trataré de ofrecer a mi auditorio una síntesis de
esta fértil exposición de temas y problemas quilesianos que han preocupado
y ocupado la existencia del Profr. Dr. Ricardo Mario. Nos habla en los
diversos capítulos, con una simplicidad sorprendente, de los problemas más
intrincados del pensamiento de Ismael Quiles y de la lucha por la verdad y la
sabiduría. Sabe comprimir los pensamientos, y sabe presentar sus
concordancias y sus divergencias con varios de los más relevantes tratadistas
de la filosofia en nuestro siglo. Esperemos que de esta obra surjan
influencias esclarecedoras y fonnativas para las nuevas generaciones. Hago
votos porque su esfuerzo por la filosofia y por la verdadera educación no
transcurra en vano y porque despierten las fuerzas interiores vivas de los
jóvenes educandos.
En medio de la fugacidad de nuestro quehacer terreno cabe advertir la
configuración de la vida en función de la eternidad.
Pemútaseme ahora destacar algunas de las ideas directrices que ofrece
Ricardo Marín Ibañez, en su nuevo libro: "El Pensamiento del Padre Ismael
Qui/es, S.J. •·. que salió a la luz pública, en este año de 1998, bajo los
auspicios de Ediciones Universidad del Salvador, Buenos Aires, Argentina.
Ricardo Mario Ibañez estructura su obra en un prólogo, una biografia
compendiada ) nueve capítulos más. Estructura ejemplar por el orden
cronológico y sistemático. Vayan ahora enunciados nueve temas
575

�, Ibañez: 1) Concepción de
tra l Profesor M ann
· t
fundamentales en que se c~n e li .ón- 2) Historiador del Pens~en o
la Filosofía (Filosofía, Vida y fe ~ ' Francisco Suárez, Filo~o!os
(Aristóteles, Plotino: S~ . gusOrte a y Gaset); 3) Etapa ~scolastica
Latinoamericanos, Existencialismo,
. gde la a la filosofía tomista); 4) El
(Introducción a la filosofía y a la ese~:i~tropología filosófica in-sistenc~~l,
Insistencialismo (La persona ~~=~l Wojtyla); 5) Filoso~a de la Educacion
la filosofía de la pers?na se~ 1
.smidad personal, libertad Y_ cultura,
(Educación personahsta, hacia. a miel yoga- evolucionismo, Teilhard de
budista y
'. ·o'n de Europa y de Corea,
filosofía oriental -filosofía
. .
el mundo su visi
.
Chardin, Aurobindo, viaJes ~or
. ~as catolicismo -su esencia ~ _su
vida Y educación en los paises co~urusescritos espirituales. Una tema~ica
. ·tualidad- filosofía de lo fememno y
. to del Padre Ismael Qmles
espm
', .
. b cantes del pensanuen
. .,
y una problematica _omm~ ar lar a paciencia y honda meditacion.
hecha a golpes de simpatia, con g
. vital de la filosofía, porque la
.
S J va a la esencia
. .d ?· . Qué
Ismael Qm1es, · ·
.
. Cuál es el sentido de mi vi ª ·• " .
füosofia nace y se nutre ~e ~a ~ida. ~ en el mundo?; ¿Qué significa en si ~1
significa el hombre?; ¿Qu~ s~';,~co es el uesto del hombr~ e~ el _mund~ ..
dp "insuficiencia, msigruficancia,
do en que tengo que vivir.' ¡_,Cu
mun
. · h ana es la e
· dad
La Primera expenencia . um e . · m
·satisfacción, fracaso, vacie ,'
· impeneccion,
finitud , _nada"1 .
limitación, impotencia,
infi licidad soledad, muerte,
pequeñez, temporalidad, acaso,. etan h~ano que muestra este eJemp ar
Adviértase la sensatez, el sentlddotodos los fracasos, la vida humana no els
. . tenc·al
. .
"Y0 no soy para a
filósofo m-sis
i · A pesar e del existencialismo.
absurda como pretende un sector
y para la soledad sino para la
muerte, sino para la vida. Yo no ::o ara la plenitud"2. Filoso~ar. es,
comunicación. y o no soy para la ~:~emas ~umanos que surge_n en_ mi vida,
primordialmente, preocuparse de ~ trabajo estudio, lucho, me distraigo? gof
en la vida de cada cual. ¿Para ~~e os lleva al problema central_: Di_os_, a
y sufro?. Toda esta problem~~c~ ~a libertad, el derecho, el d~s~o úl~o
inmortalidad del alm_a, la mora i ~3 ' No se trata de engarzar amficiosamen e
del hombre la esencia del mundo . .
un deporte intelectual -mera

f¡

e~.~~

conceptos. 'ab~tracdtoslotpr~;ip:{:sc;~:lemas que afronta el hao;~~:.
1 maqwa- smo e
p
1 hombre se va
eoxgi.ºstencia: Amor, vida, dolor, muerte. . otn~cea y el estudio del hombre su
ra antropocen
,
. 1 d. o para
filosofía es en alguna m:,n~ central al mismo tiempo que e me~ sino
unto de partida y su o ~e o
~ d'"' No somos para la mue e,
ilegar al conocimiento ~ota~ de la tal:!tud. Los problemas de l~ filoso~a
ara la vida, la comumcación y a ? exclusiones, en cuanto conciernen a a
pon los de la realidad entera, total, sm_
. teórica se complementa con la

"p::t:i

:azón natural. La filo~ofi:ió~m~ac::~:;encia es el "proton ~n'.'•
filosofia como autorreahza_
Í do de las relaciones ontologicas r
" Estamos ante el eJe, e nu
n· Ser en sí que se autorrea iza.
esse .
.
prójimos y con ios.
mundo material. con 1os
576

Marin Ibañez, en su ejemplar esfuerro de sistematización de todo el
pensamiento de Quiles, articula la pirámide de conocimientos entrelazados
que es la ciencia con la filosofía y la religión. En mi estudio sobre "La
Dimensión Religiosa del Hombre -Fundamentos Ontico-Axiológicos para la
Filosofia de la Religión de Ismael Quiles-" me detengo en el examen de la
filosofía de la religión.
El Dr. Marin lbañez expone las aportaciones de Quiles no tan solo
como filósofo in-sistencialista, sino también como historiador del
pensamiento. En esta historia del pensamiento, Ismael Quiles produce uno
de los mejores estudios -si no el mejor- de mi "Tratado de Metafísica -Teoría
de la Habencia-". Con gran fidelidad, el autor comentado reseña pormenroes
de mi filosofia y de la filosofía de otros filósofos latinoamericanos. Apenas
empiezan los europeos a reconocer la madurez de la filosofía
latinoamericana que hace ya buen tiempo cumplió su mayoría de edad. El
descubrimiento y el encuentro de culturas no podía estar ausente en la obra
de un hispano-argentino que vivió siempre entre dos mundos: España y
Argentina, sin quedarse en localismos geográficos. Porque Ismael Quiles uno de los filósofos con el cual he sentido una mayor afinidad y corriente de
simpatía mutua-, es un hispano-americano verdaderamente uruversal. Nada
de apelar a sus genes occidentales para "hacerle el asco" al pensamiento
oriental. Orientalista profundo, conocedor cuidadoso de las principales
escuelas orientales, permaneció siempre fiel a su modo de pensar filosófico y
a su religión católica, sin confusiones y vanos sincretismos. Sin mengua de
su mérito como orientalista -en él se apoyó la UNESCO varias veces para
organizar encuentros entre pensadores occidentales y pensadores orientales-,
la más genuina aportación de Quiles a la filosofia, su obra capital, es -como
bien lo destaca Ricardo Marín lbañez-, la Antropología filosófica insistencia/. El in-sistencialismo, como doctrina filosófica, surge en el clima
de un diálogo de Ismael Quiles con los existencialistas, principalmente con
Haidegger, y del fondo de la filosofia cristiana específicamente agustiniana.
Aún sabiendo del aterrador desgaste de los "ismos", el audaz y decidido
jesuíta hispano-argentino lanza un nuevo término más expresivo y más
adecuado para su filosofia más personal. Cabe poner de relieve, ante todo,
lo que puede y debe denominarse la autonomía estructural de la persona
humana. Trátase de una autonomía psicológico-ontológica. La contingencia
afecta esa unidad ontológica individual del hombre, aún con el privilegio de
su inteligencia y libertad. Solamente Dios refuerza la autonomía del
individuo frente a los demás individuos, y frente a toda autoridad humana;
pero solamente Dios mitiga esa autonomía yorque el hombre es radicalmente
dependiente de Dios y responsable ante El por el uso de su libre arbitrio.
Existe una polaridad, a menudo dilacerante, en todo ser humano: Inmanencia
y trascendencia, contingencia y absolutez, individualidad y dimensión social.
Ni totalmente independiente, ni completamente dependiente de la sociedad,
577

�-.._ ..

el hombre con su fin último supera a la sociedad; porque el hombre -diría
yo- es relativamente para la sociedad, pero la sociedad es absolutamente para
el hombre. Solo el hombre experimenta su yo-psicológico-metafísico. La
sociedad carece de esa ''yoidad" psicológico-metafisica. Esa personalidad
ontológica "es realidad espiritual, permanente, distinta de los actos y
5
principio de ellos (sustancialismo espiritualista)" . En última instancia, el
yo-ontológico no es otra cosa que un principio individual, ontológicamente
independiente, espiritual e idéntico a sí mismo a través del tiempo. Esta
precisión de Quiles supera las concepciones incompletas de Scheler, Ortega,
Jaspers y Marcel. La presencia inmediata de Dios en el alma y la prueba
racional de la existencia de Dios se complementan. La in-sistencia es no tan
solo la primera realidad óntica, sino el primer conocimiento del hombre. Por
esa experiencia in-sistencial llegamos al encuentro con el ser. Somos
indigentes sociales que vivimos entre dos extremos: La nada-absoluta y el
ser-absoluto. Nos explicamos, así, nuestras perfecciones y nuestras miserias.
Tan pronto nos orientamos hacia la perfección integral de nuestro ser
racional, como también nos orientamos hacia la imperfección radical de ese
mismo ser. Ismael Quiles no está de acuerdo en que la materia signada por
la cantidad sea el principio de individuación, como lo pretende Santo Tomás
de Aquino siguiendo a su maestro Aristóteles. Espiritu y materia son
individuales. Una materia indeterminada no podría ser el principio de
individuación del espíritu. Aunque la materia nos imponga limitaciones y
juegue un papel importante en la constitución de la persona humana no
determina con exclusividad nuestra personalidad, nuestra individualidad. Ni
el espiritualismo absoluto, ni el puro materialismo pueden explicar los
principios constitutivos esenciales del hombre. El humanismo de Quiles, es
un humanismo con Dios y con naturaleza, que incluye la personalidad moral
y la personalidad social. La experiencia in-sistencial nos revela la realidad
más íntima, más original del hombre. No puedo detenerme en las precisas
relaciones que establece Quiles entre in-sistencia y mundo, entre in-sistencia
y prójimo, entre in-sistencia y Dios, entre in-sistencia e historia. Básteme
recordar que para Quiles la in-sistencia es "el primum esse" más originario y
6

mas fundamental del hombre" .

La ''Filosofia de la Educación" escrita por Quiles, en sus últimos años,
resume su pensamiento y fundamenta e ilumina el panorama educativo.
Marín lbañez nos ofrece una magnífica síntesis de la educación personalista
donde desfilan los elementos esenciales e integrantes del proceso educativo.
Derecho a la educación, libertad de educación, fin de la educación revela, en
Quiles, una filosofía cristiana de la educación con matices propios.
Hay una incitación, en Ismael Quiles, que reviste no tan solo un valor
teorético, sino edificante: Como ser sí mismo. Tenemos que afianz.amos en
la in-sistencia y extendemos en la ex-sistencia para aumentar y enriquecer el
578

yo y el tú. Quisiera que todos lle ,
tom~emos una consciencia máss::~os a la ~utorrealización integral, que
esencial
todos los días. El padre Qwles
. seY .posible
.
.
. b de lo que es sz, mismo
sistencia)
con su identidad'su paz y su se eJercita
.
'd d a en su centro inten·or e·mse eJercitaba también en esa aut
~ a de estar en sí y no en otro·
practicaba
el autocontro,l 1a autodecision·
º~~~ciencia
para ser más él nusmo,
.
'.
.
s
angustia, de su impulso al Absoluto de la' e p~rcataba de su limitación y
m~do, la trascendencia y el prój~o ~aravilla de la trascendencia y el
filo_sofos se han preocupado tanto co
y .ª trascendencia y Dios. Pocos
reviste una filosofia, como la suya c:~1wles de ese aspecto edificante que
la. cultura, y permeada por la di.diens. ,a a ~~ ~a per~ona, en la libertad y en
onentales no le desviaron de su fil~;~re i~o~a siempre. Las filosofias
afianzaron en ella haciendo su pensami
a ~n~ana, todo lo contrario le
ento mas vivencia} y vivenciado.
. Pre~cindo de tantos temas y problemas
.
~xpenencia del inquieto pensador bis , . sur?1dos en los viajes y en la
tierra natal conservó s·iempre la claridad
paruco nacido
di
, en Valencia• De esa
mesura, la vitalidad y la acendr
. . . me terranea, el sentido de la
sacer~~te jesuita que no oculta :~ai~~;Ji~;idad.. Lúci~o filósofo y ejemplar
trasnutrr. De todo ello nos da cuenta
. santidad, smo que nos lo quiere
fiel amigo y su mejor interp'rete Ri ,dmeM~or ~ue n~die, hasta el momento su
car o arm Ibanez.
'
Es hora de cerrar este come
.
te~do la fortuna de contar con un fiei°:t El J?r. Ismael Quiles, S.J. ha
van~s. años, que siguió su trayectori
go ~:¡:Oº~ _que le conoció durante
reahzo un titánico esfuerzo o
a con a
acion y con cariño y que
egregio filósofo hispano-ar ~ ;. ofrecemos, a los lectores de la obra del
producción quilesiana. Noti° mo, ~a ~rdenada síntesis de la extensa
continuar una obra abierta, atractiva
e Y mentono
esfuerzo fil
1
.
oso'fiico que pide
, 1ununosa...
Advierto en esta ejemplar obra d .
.
Orden arquitectónico del pensamiento . e ~mtesis no escasos méritos: a)
humana de Ismael Quiles; c) Resuelta a~:~i:io; b) ~or por la sabiduría
y a una trayectoria de excepcional es . .
. e fidebdad a un pensamiento
votos porque las nuevas generacion!~~hdad, que _no decae nunca. Hago
magna obra que constituye un testim . van sus OJOS y su corazón a una
enam?rado de la sabiduría. Es
orno, en alguna manera viviente, de un
trasnute Ricardo Marín lb - perarnos q~e el fuego oe la verdad que nos
b
anez, se convierta
al· da
uscan -y a veces no encuentran- la con·
. , den re I des humanas que
~uncion e amor y conocimiento.
.
Personal.mente me siento herm d
~utles por la honda y noble amista;n3 o a la _obra y a la vida de Ismael
mtelectual, específicamente filosófi
que cultiv3:111os y por la afinidad
vez apuntó Ismael Quiles que "la . ~ ~~e ~econocimos siempre. Alguna
m cion e la habencia, como un cierto
579

�~~:O

. s allá del ser y de los entes y aún
fundamento universal de todo lo q~e
aporte nuevo y original, para
del ser en cuanto s~r. ~oncreto, s1~1~ tal de la experiencia in-sistencial"1.
aclarar con más prec1s1on el conteru o o

CONCEPCION NAVAL
EDUCAR CIUDADANOS
EDICONES UNIVERSIDAD DE NAVARRA, PAMPLONA, 1995

.
antes de la sabiduría y manos piadosas
Quiera Dios que nuevos am
fu
de mi metafísica de la
.d
longuen
el
es
erzo
O
rescaten del olvi
Y pro
fi ·
En todo caso, me ha dad0
una nueva meta sica.
dil t
d
b
habencia como ase e
. d M . lbañez sobre nuestro ec o
'
l bra de Ricar o arm
mucho gusto ~omentar a o ·1
El futuro es de quienes saben pensar
y común amigo ~sm~el dQw e~ y esperar con espera esperanzada.
hondamente, trabaJar sm escan

Profr. Dr. PhiJ., Dir. Jur. Agustín Basave Femández del Valle

Toda persona que pretenda ser filósofo deberá cumplir tres requisitos
insoslayables:
1) Estar a la altura de nuestro tiempo, para no andar descubriendo
mediterráneos, cuando el Mediterráneo fue descubierto hace muchos
siglos.

Notas bibliográficas

Ismael Quiles. S.J .• Filosojia Y
Argentina, 1983.
i

. . nes de Palma, Buenos Aires,
V'd
. 16' Obras' Ed1c10
' a, pag.

Quien cumpla estos tres reqms1tos estará filosofando, de manera
modesta o de modo egregio -depende de los talentos recibidos y del ahínco
prestado-.

2

lsamel Quiles. S.J.• /bid . pág. 19.

l

lsamel Quiles. S.J., /bid., pág. 21.

4

Isamel Quiles, S.J., /bid ' págs. 50-51.

..

. t del Padre Ismael Qu '.1es, S.J . pag. 364' Ed1c1ones

s Ricardo Mario Ibañez, El pensam,_en o
entina 1998.
.
.d ad del Salvador• Buenos Aires, Arg
U01vers1
6

2) Pensar por cuenta propia, porque de otro modo seriase un mero epígono,
pero nunca un filósofo.
3) Ser lógicamente congruente.

Ricardo Mario Ibañez, /bid .• pág 445.

.

. de /a H,abencia del Dr. Agustm
ad de Metafisica -Teoria

Ismael Quiles. Prólogo al Tr~t ·º1 L" sa México, 1982, pág. 21.
Basave Femández del Valle, Ed1tona imu '

7

..

580

Concepción Naval es una filósofa de la educación con escuela, con
honestidad intelectual y con rigor filosófico. Esas cualidades destacan en su
obra más reciente "Educar ciudadanos" - la polémica liberal-comunitarista
en educación-, estructurada en una Introducción y tres capítulos: I)
Educación y sociedad; 2) Comunitarismo vs liberalismo; 3) Liberalismo,
comunitarismo y educación. La autora nos insta a ''recuperar como un
paradigma de conocimiento ampliado, que reconozca el valor de la ciencia,
pero que reconozca también que otros modos de conocimiento tienen igual
dignidad. La razón práctica, en su serttido clásico de razón moral, necesita
recuperar su importancia en la vida educativa" (Opus cit., pág. 14). Arte,
literatura y, sobre todo ética, resultan imprescindibles en la educación
ciudadana. La ciencia como proceso social no puede escindirse del
aprendizaje moral, y de la imaginación creadora, sin caer en una educación
anem1ca. La profesora Concepción Naval no desconoce el movimiento
"comunitarista" norteamericano, se sirve de él -hasta donde es aprovechablepero no se queda en él. Definitivamente la enseñanza no puede reducirse a
una mera transacción entre individuos aislados, porque constituye una
práctica social realizada de acuerdo con una tradición comunitaria.
Imposible eludir, en el aprendizaje, el agente moral que se proyecta en una
comunidad ética. Sólo así podemos aprender a ser personas. La educación
moral de la comunidad -¡cuanta razón tenia Platón!- es parte medular y
pivote de la Educación. No basta con aprender a ser persona; menester es
involucrarse en las variadas actividades teoréticas y prácticas de la
581

�comunidad. Cada quien tendrá que saber ocupar su rol social. Para
desempeñar ese rol social, agregaría yo, es preciso descubrir la vocación
personal. Porque la vida humana tiene una estructura vocacional: Llamada,
respuesta y misión. Si somos infieles a la llamada, truncamos nuestra vida.
Si somos leales a la vocación, nos cumpliremos cabalmente en lo individual
y en lo social. La misión singular, privativa, insubstituible, que tiene cada
persona, se inserta en los roles sociales sin mengua de la singularidad
personal. Entiendo por vocación un modo de propender a la plenitud -cada
quien a la suya-, una incorporación existencial de una pléyade de valores que
se prefieren. Todo ello sin mengua de la vocación humana común hacia el
Bien saciante.
"Llegar a ser educado, dice la autora, es por tanto llegar a ser miembro
de una sociedad y así haber aprendido qué es ser y vivir como un miembro
de esta sociedad" (Opus cit., pág. 20). Pero no tan sólo eso, diríamos
nosotros, necesitamos cumplir cabalmente la vocación humana y personal.
Porque la sociedad no tiene destino ultraterreno y porque la sociedad es, en
definitiva, para la persona. Dicho en forma lapidaria: "El ser humano es

relativamente para el Estado y para la sociedad; pero el Estado y la
sociedad son absolutamente para el hombre. Habría que distinguir, con
nitidez, lo vivo y lo muerto de la idea liberal. Lo vivo es la apasionada
defensa por la libertad; lo muerto es la concepción del Estado-gendarme, de
la libertad económica irrestricta, que culmina en monopolio, explotación y
deshumanización del trabajo" y la sacralización del "free marlcef'. El
Estado, como gestor del bien público temporal, tiene que intervenir cada vez
que el bien común lo requiera.
Pero el Estado debe detenerse
respetuosamente ante la persona humana con su dimensión trascendente y
con su vocación a:xiotrópica -y si se me permite- teotrópica.

..

.
Indudablemente la sociedad lib
.
cmdadanía· El moV1IDiento
• .
una educac1on
. , para la
comunitari re reqwere
.
de as_pe_ctos sociales de la educación sta ~edane mucho que decir en materia
constituirse, desarroll
..
a uno de nosotro
cultural e hist , .
arse y perfecc1onarse fuera de
s no puede
1
onco. Esto no quiere dec·
su contexto socioª. persona humana quede subord' d ir, por supuesto, que el último fin d
Libertad, relación del indiv1·d
mal o al contexto sociocultural e hist, . e
f. T
uo con a soci dad , .
onco.
ami ia, 1a escuela y la ley en el
e
' cnbca comunitaria, rol de la
neutros, derechos del educando todo e:7os per~onal, educación en valores
parte de la profesora Naval. Por foe o es ob3eto de cuidadoso estudio r
subyugar, del todo, por la gran ~ • nuestra autora no se ha dej:
norteamericano. Reconoce
com~nte comunitaria del
ns . o
Casi al finaliz.ar
sus excelencias, pero tamb. ,
~ . amiento
.
su obra asevera: "Se ha
d. d
ien sus hill.l.taciones.
co~prens1vo de la persona de l
per_ ~ o en gran parte un conce to
onentar en esta tarea al y
a educac1on, que es el wu'.
p
Y s var a la ed
., d
co capaz de
1 ucac1on el relativismo" (Opus cit ,
40 7). Todo relativismo -di ,
perplejidad y extravío.
gamos o por nuestra cuenta- produce de~!·

'

La ~bra "Educar ciudadanos" re
en educación -valiosa, por ciertoc~ge_ toda la aportación comunitarista
per~onal con dimensión comunitari~er~ mserta dentro de una concepción
ennquece la bibliografia filosófica d~ las: obr~,_no tengo reparos en decirlo
e ucac10n en habla española.
,

t

El estudio que nos presenta la Dra. Concepción Naval está forjado
desde la perspectiva filosófico-educativa. "Es de interés por tanto aquí el
comunitarismo y el liberalismo; la igualdad, la justicia y el cuidado; la
sociedad civil y la persona desde el punto de vista del papel que juegan en la
educación o que la educación juega en ellos" (Opus cit., pág. 21).
Desde la perspectiva del pensamiento aristotélico, Concepción Naval parte
para discutir los problemas educativos con nuevas perspectivas._ Piensa que
de esta manera se podrán evitar algunos finales muertos. Compara
incidentalmente al Estagirita con otros relevantes filósofos -Locke,
Rousseau, Kant- en el tratamiento de la educación moral. No sigue una ruta
analítica; prefiere considerar idea y argumentos variados, discutir sin
referencia pormenorizada a los amplios sistemas de pensamiento que
involucran a esos grandes pensadores.

582
583

�SAMUEL P. HUNTINGTON
EL CHOQUE DE CIVILIZACIONES
Y LA RECONFIGURACIONDEL ORDEN MUNDIAL
EDICIONES PAIDOS, COL. ESTADO Y SOCIEDAD, 1 VOL., 429 PP.
1• EDICION EN ESPAÑOL, MEXICO, 1998

Dr. Ricardo Miguel Flores
Hay libros cuyos títulos son tan fulgurantes, que en ellos pareciera
agotarse la totalidad del contenido. Mucha gente tiende a "creer" que ya los
ha leído -y aún más-. entendido. cuando sólo está en condiciones de citar una
referencia bibliográfica más. Recordamos ahora algunos: La rebelión de las
masas, de Ortega y Gasset, La decadencia de Occidente de Oswald
Spengler, El fin de la utopía de Herbert Marcuse, y más recientemente, El fin
de la historia de Francis Fukuyama.

El choque de civili::aciones de Huntington está viviendo ahora similar
peripecia. En otras geografias ya ha suscitado vivo interés y. a veces, agrias
polémicas. En Iberoamérica si bien ya se ha iniciado su asimilación y ha
habido algunos análisis y comentarios. no es sino ahora, con la presentación
en castellano -en traducción de José Pedro Tosaus Abadía- que estará en
boga en ambientes cada vez más amplios y menos "especializados".
La prestigiada editorial Paidós ya antes había publicado otros dos
títulos de este profesor de ciencias políticas y director del Instituto de
Estudios Estratégicos de la Universidad de Harvard: El orden político en las
sociedades en cambio y La tercera ola (no confundir con obra de idéntico
título de Alvin Toffler, quien por cierto, en libro publicado en nuestra lengua
en 1994 por Plaza y Janés: Las guerras del futuro, trata de "montar". por así
decir, su conocida visión de tres grandes olas civilizacionales sobre los
esquemas de Huntington que aquí comentamos).
El libro tiene su origen en un venturoso -por lo polémico- artículo
aparecido en Foreign Affairs en I 993: «The Clash of Civilizations?». Se
consigna en el prefacio que los editores de la revista afirman que desde los
años cuarenta, ningún artículo por ellos publicado había provocado tales
reacciones, las que han llegado de todos los continentes y de multitud de
países: "unos estaban impresionados. otros intrigados, escandalizados,
asustados o perplejos ante mi tesis de que la dimensión fundamental y más
peligrosa de la política global que está surgiendo sería el conflicto entre
grupos de civilizaciones diferentes ....... Prescindiendo de otros posibles
585

�efectos, el artículo tocó una fibra sensible en personas de todas las
civilizaciones" (p. 13).
Señala el autor que el libro tiene como propósito "proporcionar una
respuesta más completa, profunda y minuciosamente documentada a la
pregunta del artículo", aclarando, precisando, definiendo y ampliando los
temas de debate, pero además el libro pretende ir más allá, exponiendo y
desarrollando temas que, o no se tocaron, o sólo lo fueron de pasada. Entre
estos últimos involucra el concepto mismo de civilización, si existe o no una
civilización universal, la relación entre poder y cultura, el "equilibrio de
poder" entre civlizaciones, la "indigenización" cultural en las sociedades no
occidentales, los conflictos generados por el universalismo occidental, el
proselitismo musulmán y la "autoafinnación china", y otros del mismo tenor.
El libro se halla dividido en doce capítulos agrupados en cinco partes:
«Un mundo de civilizaciones)), «El cambiante equilibrio de las
civilizaciones)), «El orden emergente de las civilizaciones», «Choques de
civilizaciones» y «El futuro de las civilizaciones»; incluye además del índice
general y de notas bibliográficas, listas de las tablas, figuras y mapas con que
necesariamente se ilustra la obra.

i

..... ..

Dada la brevedad del espacio, aquí nos limitaremos solamente a
analizar dos o tres puntos destacables -a nuestro juicio- de los múltiples
asuntos abordados en la voluminosa obra, cuya lectura es más que
aconsejable para todos los internacionalistas, politólogos y, en general,
personas interesadas en cuestiones de política internacional. Ni de lejos
bastan los artículos hasta ahora publicados por Huntington para abordar
seriamente su pensamiento. El libro en cambio, ofrece una visión holísta y
orgánica de sus tesis fundamentales y ofrece claves de interpretación del
resto de su obra, la cual, por lo demás, presenta varios flancos debatibles y
puntos realmente vulnerables, lo que no merma su interés.
Una vertiente de relieve a discutir es la relativa a sus premisas
epistemológicas, lo que él denomina -en la línea de Kuhn- "paradigmas". El
suyo, dice el autor, al igual que todos los demás, "omite muchas cosas,
distorsiona algunas y oscurece otras. Sin embargo . . . . ~ecesitamos una
especie de mapa simplificado de la realidad, una teoría, concepto, modelo o
paradigma" (p. 30). Como se ve. de entrada no luce precisamente como un
andamiaje sólido. Con esos planteamientos, se corre el riesgo de derivar en
una anarquía epistemológica del "todo se vale", o algo por el estilo, ya que
se presta a que cada quien opte por la distorsionada visión que mejor le
acomode, de acuerdo a preferencias afincadas en múltiples factores, que no
siempre son precisamente racionales.
586

. '.

· sobrio y vertebrad
.Luce mas
.
Se~dad Nacional de la Casa Blan~a e:e ex-nuembro del Consejo de
paradi~as se requieren para·
" uando aduce que los modelos o
generalizaciones acerca de ll . ·2
l. Ordenar la realidad y. ha
fenómenos; 3. Preveer y esi \e . Entender las relaciones causal;· en:;
fu~os; 4. Distinguir lo qu; es im
suerte, predecir acontecimientos
que pasos debemos dar p
l
p
te de lo que no lo es· Y 5 Indi
ara ograr nuestros objetivos" (p. 32). .
carnos

:e:::::t

· ili. Postula Samuel Hunt·mgton la
·
c1v :zaciones, cuyas "línea d fr
existencia de nueve gr d
los . .
s e actura" en tod
an es
. pnnc1pales conflictos venid
. l
. o caso marcarán la pauta de
~frícana, la islámica la china l e~d occidental, la latinoamericana la
Jap~nesa. Lo que ~ostiene ~l ªautor u, la esla~o-~rtodoxa, la budista ; la
ha~1end~, conflictos internacionales ar 1u~ SI bien hay y puede seguir
seran mas peligrosos, y conllevarán unm enor d~ una civilización, éstos
guerras generalizadas o en
d d mayor nesgo de convertirse en
co~te?d~entes provengan de civil~=cia eras . ~onflagraciones cuando los
de !dentic~ o affo civilización tender~n:s di~tmtas. E? tal caso, los países
no ideológ1cos, sino precisamente c1·v·1· ~se, constituyendo bloques ya
1 1zac1onales.
•

.ª

1
·
los recientes ciertam
. . . Algun?s eJemp
.
VlSlon: la disolución de la ex-Unión
~~t~ trabaJan en favor de esta
sub~ecuentes-, el estallido que
. Sov1etica -y conflictos "internos"
des~t~~~ción de la ex-Yu¡oslavi/;s~gue, que ha desembocado en la
mult1c1vih:zacional Hoy
, ' pico caso de un estado multiétni
c
.
vemos como los musulm
co y
dsus amigos y aliados a naciones como T
~es de Bosnia perciben
s va ora" (?) OTAN, o el caso de C
. urqwa o Irak, más que a su
mayo
·
•1·
roac1a
· Eslovenia -de
. na cato 1ca- que giran en la órbita d
. y aun· mas,
vmculos cada vez más estrechos con Al e Oc_c1dente, sobre todo a través de
-,;o~o se patentizó en el reciente confli::~~ con Austria, y finalmente
qu: e_ntro de su aislamiento encontró fu e osov~ vemos una Serbia
sohdanas en Grecia y Rusia el m d
ertes y masivas manifestaciones
•
un o ortodoxo.

"º:º

f

El planeta se vuelve tribal, etnicista
. ..
a los pueblos una "realidad" ant
.. , en esta v1s10n. Imposible que Wla
e l •c1,
,
es perc1b1da como d
s, a I eologza, y hoy considerada e
. . po erosa y actuante, esto
evanescente. Hoy unifica a los ue' n ~l meJor d~ los casos, tenue o
represente raíces como etru·a I p blos .} . a las sociedades, todo lo que
l kur
'
, engua rehg1ón hl
·
os
dos (tienen todo lo mencio
I
o stona. Sobran ejemplos:
reconocimiento internacional) lo na o, es falta el territorio acotado y el
tamil
, s vascos los chech .
1
es, etc. Otra manifestación es el ,
eruos. os corsos, los
pueblos geográficamente dispersos
I reencuentro de raíces comunes a
patente es el de finlandeses esto por o~ _avatares de la historia. Un caso
,
ruos y ungaros,
que ahora como VleJOS
. .
.
587

d

�parientes que tuviesen mucho sin verse, multiplican los encuentros y toda
suerte de nexos.
Muy discutible es lo que dice de México; lo ve como un país con una
cultura "claramente no occidental" y lo equipara a Turquía(!); se apoya en el
reconocido poeta pero lamentable pensador Octavio Paz para repetir el
consabido cuento de que "el núcleo de México es indio. Es no europeo" (y
ahora el heredero Krauze se lamenta de que tenga tanto auge el indigenismo;
¿deveras no ve dónde ha surgido toda esa mitología -tan cara a los europeos
que siguen soñando con el buen salvaje- de la que incluso se han servido
movimientos armados como el de Chiapas?). Y en el colmo de la
desinteligencia total respecto de nuestro país llega a comparar al anterior
presidente de la República con Kemal Ataturk. Esto es no tener ni sentido
de las proporciones ni una decorosa brújula axiológica que ayude a apuntalar
un solvente sentido histórico. En esta línea hay más innegables desatinos,
pero como muestra, estos son suficientes.

el mismo Toffler, a veces producen más b.
.
sugerir, o d: plano querer provocar co . ie? la un~resión de propiciar,
labor de "onentación" e "infl
. " nfüctos mtemac1onales, a través de su
. .
uenc1a en la formul • , d
,.
en matena mtemacional sobre tod
1
ac10n e políticas públicas
En el caso específico de Huntm·ogten o que a Estados Unidos se refiere.
.
on los "ch
"
p_arec1eran apuntar a revivir de al ,
,
. oqu~s que más enfatiza
siglos Xill y XIV que se ab ti. gun modo las mvas1ones mongoles de los
•
ª eron sobre crisfianos, musulmanes y chinos
confuc1anos. Subyace al paradi
co~parten 1~ visión de Thomas J:~e;ue estos y o~os autores afines
nac10nes estan en constante estad, d
de que necesarzamente hombres y
o e guerra entre sí: horno homini lupus.

Sin darle el debido crédito a Oswald Spengler, se adhiere Huntington
a la arcaizante tesis de la "Decadencia de Occidente" -ya mencionada-.
Confunde el ascenso, sobre todo en aspectos cuantitativos, de las
civilizaciones islámica y china con un necesario "declinar de Occidente".
Enumera por ejemplo, algunas características presentes en la sociedad actual
de los Estados Unidos, y muy etnocéntricamente las generaliza y extiende a
todo lo que él considera que es "Occidente": aumento de conducta antisocial,
decadencia familiar (mayores tasas de divorcio, hijos ilegítimos,
adolescentes embarazadas, familias con un solo padre), menor número de
miembros en asociaciones de voluntariado y asistenciales, debilitamiento de
la "ética del trabajo" y auge de toda suerte de relativismos, así como "interés
cada vez m~nor por el estudio y la actividad intelectual, manifestado en los
Estados Unidos en unos niveles inferiores de rendimiento escolar" (p. 365).
¿Declinar de Occidente o decadencia de Estados Unidos?
Hay desde luego otros puntos que sería de interés discutir, pero
resultaría prolijo, y no se pretende contribuir a lo que se criticaba al
principio: que se dé por leída y entendida una obra con sólo saberse el título
(o con haber leído una breve reseña); la idea es que se lea, se discuta y se
critique como aquí lo hacemos; suscitar un mayor interés por el libro al
debatir sus planteamientos. Ello nunca eximirá de un enfrentamiento directo
con el texto mismo y su problemática.
Finalizemos diciendo que, autores como Samuel Huntington,
Zbigniew Brzesinski (del que habría que leer El gran tablero mundial;
Barcelona, Paidós, 1998), el historiador Paul Kennedy, Robert D. Kaplan, y
588

589

�RAFAEL AROCENA
VASCOS, AGRICULTURA Y EMPRESA EN MÉXICO
GRUPO EDITORIAL MIGUEL ANGEL PORRUA, MEXICO, 1999

Profr. Israel Cavaz.os Gana
Universidad de Nuevo León
Ante nuestros ojos un hennoso volwnen, magníficamente impreso en
fino papel de 130 gramos. Páginas que invitan a la lectura; titulares de los
capítulos en caracteres suaves. Se trata de la culminación de un proyecto de
la Fundación E. Arocena, A.C., coordinado de manera inteligente por María
Isabel Saldaña. En primer término la presentación de la obra, por Eneko
Belausteguigoitia, poniendo de relieve en sólo dos páginas lo realizado por
cuatro generaciones; luego el prólogo, escrito en San Sebastián, en España,
por J. Ignacio Tellechea ldígoras, subrayando el papel de los vascos en
América y el de la misma familia en México.
El resto del libro nos brinda el texto de la investigación coordinada
por la vasta experiencia de Mario Cerutti. Comprende l O capítulos
realizados en equipo. Cuatro ( l, 8, 9 y l O) debidos a la plwna de Sergio A.
Corona Páez; otros cuatro (2, 3, 4 y 5) a la del propio coordinador, Maestro
Cerutti y dos (6 y 7) escritos por Roberto Martínez García. Trae además el
libro un anexo con una buena síntesis sobre la historia del país vasco, escrita
por el padre Antonio Hortelano, y, en 17 páginas finales, una sinopsis
cronológica de 1847 a 1994, de la familia, de la Laguna y de la historia de
México.
Ilustran la obra 86 fotografias de personajes, de grupos y de lugares,
30 cuadros estadísticos, 6 m¡tpas. 3 cuadros genealógicos a toda plana y 9
reproducciones de membretes de papel de correspondencia, típicos de la
transacción del siglo XIX al XX, de instituciones comerciales y bancarias de
la región, citadas en el libro, todas las ilustraciones están impresas en sepia,
lo cual contribuye a ambientar y a situar al lector en la época.
En cuanto al contenido del libro. principia con la descripción del país
vasco, en particular de Vizcaya. El lector sigue el curso del río Nervión y se
asoma, aunque de paso, a los pueblos y aldeas de esa misma zona. Al
referirse a los orígenes de los lugares. nos permite repasar la antigua
jerarquía política de lo que eran el barrio. la anteiglesia, el caserío, la
merindad. Resulta interesante saber que los apellidos Barbachano y Arocena
eran uno sólo, por cuanto éste último aludía al oficio del primero, dedicado a
la industria del hierro; esto es que Arocena significaba la casa o la propiedad
591

�del herrero, puesto que arotz es eso, el herrero. Clavazones, llantas, aros,
anclas, armas, etc. salían de los famosos talleres de esa región. Gente
dedicada al trabajo rudo. Privaba el concepto de que únicamente los cargos
del alcalde, regidor, procurador, etc., llamados de república, eran motivo de
reconocimiento social y daban honor y riqueza (bueno, esto último todavía).
Entretanto que lo manual era entonces poco o nada honorífico. Pero en
Vizcaya no se desdeñaba este tipo de actividad. Allí eran tan nobles los
patrones como los empleados y los ricos como los pobres.
Por siglos esta familia de herreros, perdiéndose el primer apellido y
quedando sólo el de Arocena cuando, en el siglo XVIIl, el oficio dio un
viraje para pasar al de agricultor.
Tras de estos antecedentes, se da razón de la sucesión genealógica,
hasta llegar al nacimiento de Rafael Arocena, en 1847, quien habría de
heredar los valores ancestrales: el trabajo, el amor a la familia.
La lectura resulta atrayente y permite la huella del personaje. La
convulsión de las guerras carlistas le obliga, como a muchos otros, a
emigrar. Tiene apenas 20 años cuando aparece en la ciudad de México, en
donde es protegido por los Muñuzuri, sus parientes. Estos, además de sus
negocios en la capital, los tenían también en la Laguna, donde ya Leonardo
Zuloaga y otros, hacían florecer al desierto y surgía la bonanza algodonera,
efecto -dicen los expertos- de la guerra separatista en los Estados Unidos.

..

En los capítulos siguientes. se advierte el cambio de estilo pero no el
de la riqueza de información. Autoridad en el conocimiento de la época,
repasa Cerutti sus observaciones. La nómina de santanderinos, asturianos y
vascos que participan, a partir de los 850. de la metamorfosis económica de
Monterrey y de Matamoros. Aparecen registrados los Rivero, Armendáriz.
San Román. Máiz, Hernández, Mendirichaga y otros quienes "del paisaje de
verde rabioso del norte de España pasan -dice- a los ocres y ruidos
desiertos". Ellos contribuyen a impulsar las bases comerciales e industriales
del noreste y a formar los capitales que servirán de apoyo a lo que está

hectáreas ( 15 mil de cultivo)
.
Estación Lerdo, dan origen a l~ ;;:i:c!º°:c1ones de terrenos circundantes a
n e este nombre en 1885-86.
Las casas comerciales de Monterre
.
grandes sumas. Subraya el caso de H y _sedconvierten en refaccionarias de
otorga créditos a los Arocena
eman ez Hermanos. Sucursales que
hipoteca,
Y ª otros hasta por 99 ·1
'
por supuesto, de la enorme producció
d l
mi pesos, previa
n Y e as fincas.
Es impresionante la descri ción d
~lgodon~s, la de Santa Teresa, ~on 11; ~ :e 1~ más grandes haciendas
os Hernandez pasó a ser de Arocena.
mi ectáreas y que tras de ser de
No sólo Monterrey estimul ,
Chihuahua, Saltillo, Durango y laoC~~:i;attale~ ~ste rápido desarrollo.
recursos. La transformación de esta
e Mexico, también aportaron
empresariado_ que no sólo invirtió en ;z;na e~ el lapso 1870-1910 gestó un
su pod_eroso influjo en todo el ámb"t propia comarca, pero que dejó sentir
explosivo crecimiento que vivían c~U:rteño, porque así lo demandaba el
ua YMonterrey.
agreganamos
,
.fi Nosotros
.
los casos d s
.
.
e onora, Sinaloa y la B .
Cab11 ornta. Acabamos de 1eer 1a tesis
doct al d
ªJª
so re la minería en aquella zona
or. e J. Manuel Romero Gil
economtco
' · se reflejó en otras áreas, den1 esa misma epoca.
'
Ese movimiento'
la ban~a, el urbanísmo, la explosióned~~ogre_so: el ferrocarril, el comercio,
pob!ac1ones. Por citar un solo cas . ografica, etc. De la nada surgían
habitantes, en 1905 sobrepasaba los 2;~_ananea que en 1890 tenía I 00
Por lo que hace a la La
.
del norte de España, en partfc:~ e~ L:r~ exalta el papel de los españoles
central y el hilo conductor de la obra eEl ; ael Arocen~, quien es la figura
surge en 1908 como parte de l
..
aneo Refacc1onario de la Laguna
fo~d?s requeridos, merced : t~:t~:tie~~en;s de ~O ~as son reunidos los
~nttm~: Con el auge algodonero c
el p_nnc1pal anímador Juan
mdustnal: hilados y tejidos, jabón harin orre pareJ~ e~ desenvolvimiento
'
a, cerveza, mmena, etc.

sucediendo en la Laguna.
Aprovechando sus estudios anteriores sobre el tema. nos da cuenta del
auge del algodón en la ribera sur del Bravo; del papel de los fleteros de
Monterrey para transportar el algodón de los estados sureños del país vecino,
para llevarlo a Matamoros a fin de que salga a los mercados europeos.
propiciando, de paso, la prosperidad de la Habana.

Es muy interesante el a
d
.
Chihuahua y Durango, empare!=:so es?~c1al relativo a -los vascos de
Creel y otros. También lo es la referencfa°~~came~t~ e~~ los Terrazas, los
en el despegue industrial regi
a part1c1pac1on de los españoles
barajan viéndoseles actuar en :~;n:.: del 890 al 910. Los apeJlidos se
desvanece la tesis de que el peninsul
~elntenar de empresas. Este libro
ar era so o terrateniente o abarrotero.

Analiza a cada uno de los grandes terratenientes de la Laguna,
enfatizando el poderío del montañés Santiago Lavín. dueño de hasta 50 mil

De apasionante lectura son las , .
revolucionaria. Es censurada
.
pagmas dedicadas a la etapa
1a actitud de los españoles que abiertamente

592

593

�estuvieron en contra del movimiento social y que imprudentemente apoyaron
a Huerta. La medida de Villa en abril de 1914 de darles sólo cinco días para
abandonar el país provocó el caos. La cifra de expulsados fluctuó entre 800 y
1000. El episodio de la orden terminante de abordar el tren con destino a
Eagle Pass fue dramático; aunque tal vez hasta chusco. Todavía en nuestros
días cuando un grupo no cabe en alguna parte se comenta con gracejo que al
ser informado Villa de que ya el tren no tenía más cupo, contestaba: el que
no quepa que lo fusilen!... y sobraba espacio.
El lector parece estar viendo la violencia al romper las cerraduras de
las bodegas y de las cajas fuertes, el saqueo de casas y oficinas; los pianos
destrozados, las salas elegantes convertidas en caballerizas.
Rafael Arocena continúa como actor central. Secuestrado por los
villistas logra autoexiliarse a los Estados Unidos, donde no la pasó tan mal.
Su residencia fue el Hotel Plaza, de Nueva York, que sigue siendo en nuestro
días uno de los más caros del mundo. La lectura de esta etapa nos impone de
sus trámites ante el embajador español en Washington a fin de recuperar lo
perdido. En estas gestiones diplomáticas es ayudado por Brittingham quien
residía en Eagle Pass. En carta de noviembre de 1914 le asegura que "con
sólo un año algodonero podrá recuperar lo perdido". Arocena, por su parte,
comenta proféticamente que de triunfar la Revolución, las tierras serian
fraccionadas y repartidas.
Durante el torbellino de la revuelta, Arocena a distancia y por medio
de Francisco su sobrino y yerno, sigue manteniendo el control de sus bienes.
No obstante la situación, la producción de Santa Teresa llegó a ser tan
grande que a nuevos inversionistas les produjo hasta cinco veces más.
Tiene el libro un amplio apartado para describir el estado de la
industria jabonera de los Arocena. Esta logró sobrevivir merced al
asesoramiento de Brittingham. Se mencionan los cambios de razón social; el
papel de Elvira y Rafaela Arocena como accionistas; el reparto de bienes
entre éstas, en 1933; etc. La historia de la institución se sintetiza hasta los
años 40's, ya como Cía. Industrial Jabonera La Esperanza. Varias páginas
son dedicadas también al estudio del agua. En detalle es descrita la
construcción de represas, canales, sistemas de riego, acequias, bordos, etc.
La década de los años 30's reviste tintes dramáticos. Elvira Arocena y
Francisco Belausteguigoitia residiendo ya en San Ignacio, en la Laguna,
afrontan el conflicto agrario surgido de la implantación de los distritos
ejidales. Luego, durante el régimen cardenista, la visita del presidente y de
Lombardo Toledano; los enfrentamientos sindicalistas y agrarios; la fijación
del salario mínimo en $1.50; las exigencias de prestaciones sociales:
594

vivienda,
escuela' medícmas,
.
e,
d

.

vacaciones sépf
d,
l ~~~s en julio del 36; el decreto dei 6 dlDlo ia. La nueva visita de
ati dio; etc. Otra visita
'd .
e octubre que desinte ó l
~reación de la Unificación cfere; tnc1al en noviembre del mismo
tierras, 18 mil hectáreas para .. de eranos de la Revolución· la venta de'l a
eJ1 os y 11 mil p
.
'
as
ara co1ornas de veteranos· etc

E

!o

~

'

.

,
. n el capítulo VID, ante núl .
smtes1s, un documento de notablr;eval~~º- d; . la obra, se transcribe, en
Arocena pero para España y par l
histonco, no sólo para la familia
cubre desde la boda en 1925 h a a Laguna: el diario de doda Elvira
refi
.
asta 1948 En las ta
.
, que
erenc1as a la historia del apetr d d .
no s escntas por ella hay
los conflictos en Espada y su in:sJ~doe e~so; a su boda, a sus viaj~s; a
Comenta_ e_I proyecto agrarista de Cárde Mexico, por la salud de sus hijos.
guerra_ c1vtl en España, la caída de B7t,s y las alarm_antes noticias de la
Guerruca. Habla de la venida de R f; 11 ao y la temble destrucción de
llegada de los refugiados es añoles a ae ª: su hermana, a México; de la
vascos. Alude al gobierno :'epubl' , protegido~ _por Cárdenas, 200 de éstos
Guerra Mundial; al despliegue d:c~o. e: e~lio, al estallamiento de la
automóvil por la entonces nueva carreªterma us~a miexicana y a su viaje en
nac1ona.

:u

Il

El capítulo IX está dedicado 1
.
la ~e?1blanza de Don Francisco de eª t estudi~ de la familia Belausteguigoitia
~exico; sus inversiones bursátiles· ; e apelhdo; -~us negocios en España y e~
cmdades de la Penínsul
, a enumerac1on de sus fincas en di
C
a; etc. Al describir 1 .
versas
o~stancia, de Veracruz, productor de azúc a unportancia del Ingenio La
capital de esta empresa era en 1979 d 64 .ar y de alcohol, señala que el
de la fábrica de cerraduras y l L e
Dllllones de pesos. Habla tamb. ,
la . dad
a e y ock y la de m, .
d
ien
cm
de México; referencias todas u ~qumas e coser y otras, en
hombre emprendedor y din.;..... ;
q e pmtan de cuerpo entero al
&lt;U.U!CO.

E!,

capítulo nos impone de lo reali
generac1on de estas fructífera ~ ·1· D
zado hasta ahora por la cuarta
Eneko heredan la responsabilidad
ianu 1ª· de los. ocho
. . hi'~os, 1os dos varones Iker
Y
muere lamentablemente en nuestro
; tngrr los negocios. El primero
nombre de Guadalupeko (des·
. pais, e fue añadido el mexicanísun·o'
,
menc1a que si 'fi d )
en Torreon, suma a sus e
gru ca e · Promotor del IPADE
derivados. Destaca por su
~n esa ~iudad la de la leche y su~
restaurador del hermoso edificio _P'ª. en e terremoto del 85 y como
Creador de la Fundación E Ar
vmemal del Colegio de las Vizcaínas
tiene eI fund ar un museo en· Torre,
ocena, A . C. que entre sus múltiples
·
proyectos•·
on.

rif::~:

El libro con la síntesis histórica del ,
las que referimos al principio Vi
~ais vasco y con la cronologia a
con el libro de Juan Barra
as_cos, ~gr1cultur_a y empresa en México ...
g } Mano Cerutti: Juan Br'tti'
1 ngham y la

án

595

�industria en México (1993); con el de Manuel Plana: El reino del algodón en
México ( 1996) y otros, viene a hacemos más amplia y clara visión del
desarrollo del norte de México en la segunda mitad del siglo XIX y primeras
décadas del XX. Su publicación debe ser motivo de ufanía para la Fundación
E. Arocena, para la Universidad Iberoamericana Laguna y para el Grupo
Editorial Miguel Angel Porrúa.
No quiero concluir este comentario, sin hacer una rápida alusión a
algunos de los vascos notables en la historia de Nuevo León. En el siglo XX
ya por concluir en el 2000, numerosos nuevoleoneses llevan apellidos
vascuenses. En el siglo XIX, además de los Mendirichaga, los Armendáriz y
otros ya mencionados, conviene citar a Diego y José Díaz de Mendívil ,
nacidos en Ocbandiano; el primero, cura del valle del Pilón (Montemorelos)
y el segundo lector de teología y secretario del obispado de Monterrey, en
1810; al Ilmo. D. J. Ognacio de Arancibia y Hormaegui, natural de Lequeitio
y obispo de Linares en 1818-1821; a Pedro de Arguindegui quien ejerció la
medicina en Lampazos durante veinte años. Agregaríamos, aunque en
segunda o tercera generación a don Cosme Aramberri, diputado al primer
congreso local en 1824, y a don José Silvestre Aramberri, su hijo,
gobernador de Nuevo León; así como al célebre don Santiago Vidaurri,

las cercanías de Bilbao y gobernad
de Ecbeverz y Subiza, marqués de ºsr deMi~uevo León en 1681; a don Agus
· tín
en
Navarra
y
b
an
guel
de
Agua
•
S
. go ernador en 1684_87 . d
. yo, nacido en Asiain,
araza, nacido en Rentería en G .. .
, a on Domingo de Vida ara
1~86; al capitán Pedro de Alm=~=oa, ~obemador de Nuevo feó; e!
mmero en Lampazos· a d
, nacido en Pamplona
d
Leone~ _desde 1694; gene~:l !!:s Ld~ Arrechederra, minero
:::a~~
Sebastian Y gobernador de 1665 al
de A~za, nacido en Oyarzum San
o~tuvo el escudo de Monterrey en
a on N1co!ás de León que gesti¿nó

al

1tº:
16

~e;o en;3ca1ecas, gobernador de 1::2:
a a, go ernador de Nuevo León d

En el siglo XVIII, a don Francisco Ignacio de Larralde, nacido en
Azpeitia en 1696 y teniente de gobernador en Nuevo León en 1744; a don
Antonio de Urresti, natural de Inanaria y también teniente de gobernador; a
don Domingo de Aldasoro, nacido en Plasencia en 1753, alcalde mayor de
Lampazos y benefactor de la educación. A don Francisco de Echeagaray,
gobernador de Nuevo León en 1772; a don Andrés de Ayarzagoitia, nacido
en Durango, España y alcalde en Monterrey en 1772; a don Domingo de
Ugarte y Burgoa, nacido en Ocbandiano en 1770 y rector del Seminario de
Monterrey; a don Juan Zuazua o Zúazúa, natural de Armallona, en Vizcaya,
minero en Lampazos desde 1803 y padre del célebre general del mismo
nombre.
En el siglo XVII al capitán Cristóbal de lrurreta, p~óspero minero
desde 1626; a Juan de Abrego, vizcaíno, escribano de gobremación por más
de tres décadas desde 1626; a Martín de Aldape nacido en Elorrio y poblador
importante desde el mismo año; al padre Martín Abad de Uría, vizcaíno,
primer cura de Monterrey, dedicado a la minería y muerto en 1645; al
minero Gabreil de Herregoitia quien al ingresar a la orden de San Francisco
adoptó el nombre de fray José de San Gabriel y que misionó en el sur de
Nuevo León ; a Juan Bautista de Urquiza, alcalde mayor de Monterrey en
1638; al capitán Andrés de Arauna, inventor en 1636 de un procedimiento
para beneficiar metales; a don Juan de Echeverría, natural de Portugalete en

596

597

7~~';'º hacia 1567, acaudalad~

y padre de don Martín de
urante 38 aíios.

La lista podría multiplicarse.

controvertido gobernador local.

:n

�SUSANATAMARO

VA 'DOVE TI PORTA IL CUORE
EDITORIAL OCÉANO, MEXICO, 1996

Lic. Angélica Hemández Viera
Lic. Letras Españolas
Universidad Autónoma de Nuevo León

"Y cuando frente a ti se abran muchos caminos y no sepas cuál tomar,
no elijas uno al azar, siéntate y espera. Respira con la profundidad confiada
con que respiraste el día en que viniste al mundo sin dejarte dístraer por
nada, espera y vuelve a empezar. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu
corazón. Cuando te hable, levántate y marcha hacia donde él te lleve". 1
Donde el corazón te lleve, o bien, en su original italiano: Va 'dove ti
porta il coure. Novela de Susana Tamaro escrita aproximadamente en 1996,
publicada en ese año por Editorial Atlántida (Océano de México) contando
con un total de 139 páginas. Esta edición está envuelta en una agradable
presentación ilustrada por una foto de Ikko Tamaka en sus pastas, es una
excelente opción para meditar sobre la vida, sobre Jo que somos, sobre el
pasado, el presente y el futuro.
Con una estructura a manera de diario, epistolar, a través de 15 fechas,
siendo una fecha el título de cada capitulo, comenzando del 16 de noviembre
al 22 de diciembre de 1992, una abuela en Italia trata de dejar a través de
sus cartas un legado de enseñanzas para "vivir" (de verdad) la vida a su nieta
joven (veinteañera) rebelde por naturaleza que la acababa de dejar para irse a
Estados Unidos.
Comienza con un fragmento (a manera de canto) de un texto sagrado
del sivaísmo de Cachemira: "...¿qué es esta vida más allá de la forma que
2
penetra las formas?" lejos de los toques religiosos, o matices de
convencimiento por alguna disciplina fanática, Tamaro logra despertar en el
lector cuestionarios y meditaciones sobre su manera de vivir y de pensar, en
ésta, la única vida presente en este momento.
La abuela hace un recorrido por su vida, desde aquellas vivencias
suyas en la Primera Guerra Mundial cuyos recorridos aún resuenan en sus
oídos, con eso en la espalda. relata la situación "inconveniente" para muchas
mujeres en esas épocas de su juventud, poco antes de los años S0's, cuando
1

2

Susana Tamaro, 1996; págs. 138-139.
Tamaro, 1996, pág. 13.

599

�sus únicas aspiraciones eran casarse y formar una familia, hace
observaciones de cómo se casó hasta "tarde" (casi a los treinta), realmente
tarde para la época, debido a su carácter, de muchachita lista y preguntona.
Relata que debió casarse casi por necesidad o deber, por cumplir tal requisito
y en base a ello pude cuestionarme junto con ella, viniéndome a la mente
Nadia de Breton, ¿tendrá una persona el derecho de disfrutar del amor si
encuentra tarde al amor de su vida (una vez ya casada)? No sé, no me
aventuro a afumar ni a responder, ni a negar nada. Es una abuela amorosa y
comprensiva para quién el dolor ha sido parte fundamental de la fortaleza de
la conciencia de tratar de vivir con la mayor plenitud posible.
Podemos considerar estructuralmente la existencia de una linealidad
con retrasos temporales, respecto al manejo del tiempo, siendo esta
estructura necesaria, pues es el arma de que se vale la abuela para su objetivo
a fin de cuentas. La hija rebelde, la nieta rebelde, los sinsabores de dormir
con un marido no amado como hombre, sino más bien como protector, de
atravesar una guerra, los estigmas de ser mujer, etc. Peculiaridades que
marcan el "monólogo" de esta mujer.

"Luchar
• sin tener
. por una rdea
una rdea de uno mismo es una
de las cosas más peligrosas
que se puede hacer"
(7'amaro, 1996, pág. 13B)
No
"
. se sabe s·i rea1mente la nieta le , 1
co~eJo" que es el epígrafe de este eser/º as cartas, termina con el último
Navidad acompañada del fiel rro
to Y la_ a~uela poniendo el árbol de
esmerada construcción en base ~estTBuck, qwzas esta obra no tiene una
propuesta válida y sencilla para
t izadas figuras retóricas, pero sí es una
pasar un rato agradable y optimista lectura.

Quizá para algunos ésta podría ser considerada como una novela cursi,
rosa, light, ligera, ñoña (en términos juveniles "tonta") más yo no la
considero así. Inicié estas líneas diciendo que se trata de una excelente
opción para meditar, la considero una obra novedosa, amena, digerible,
fresca, recomendable para elevar el ánimo en estas vísperas del año 2000,
donde a veces parece que nos dejamos contagiar del pensamiento y temor
ambulante
Lectura de moraleja, no por ello panfleta: "Las cosas que nos suceden
no se acaban nunca en sí mismas, no son gratuitas; cada encuentro, cada
pequeño acontecimiento encierra en sí un significado"(Tamaro, 1996, pág
122).

Al encontramos con este libro podríamos encontrar dentro de nosotros
más de lo que pudiéramos pensar. Personaje de varios tipos: viejas
chismosas, vecinos comprensivos, jesuitas, hippies, médicos, entomólogos,
etc. Desfile de seres que dejan marca en su travesía por la vida de esta
anciana empíricamente bien "equipada" para la vida, e incluso para la
muerte.
Novela recomendada para toda persona que le interesa vivir mejor y
tener un sentido más consistente, sincero y coherente de lo que significa para
él su propia existencia, a través de estas 139 páginas, el lector termina con
un buen sabor a boca y una palmadita en su espalda para seguir adelante:
600
601

�ROSA MARÍA GARZA, SUSANA LEVENTHAL
APRENDER COMO APRENDER
TRILLAS/ITESM, MEXICO, 1998

Lic. Rosa Adriana Cantú Ortíz
DIU de Postgrado, Fac. Filosofía
U.A.N.L.
En el contexto de los nuevos avances científicos y tecnológicos de la
actualidad, y con la intención de aportar a los lectores nuevas estrategias
para la activación del aprendizaje, Rosa Maria Garza y Susana Leventhal,
nos ofrecen este original y útil texto cuyo tema principal se centra en uno de
los procesos más importantes dentro del marco general de la educación: "El
aprendizaje''.
A lo largo del documento, las autoras afirman que uno de los
elementos en común, en la gran mayoría de los sistemas educativos, es la
preocupación por despertar el interés de los alumnos por adquirir nuevas
estrategias que le permiten activar su propio aprendizaje.
Es por esto que la educación, en el presente y en el futuro inmediato,
requiere centrar sus esfuerzos en promover el desarrollo de habilidades de
autoaprendizaje entre sus estudiantes, de modo que al aprender a aprender
puedan ir avanzando e integrándose al ritmo con el que caminan las otras
dimensiones de la vida social.
Aprender cómo aprender está integrado por cinco capítulos, los cuales
exponen algunos aspectos teóricos y prácticos relacionados con el
aprendizaje y con la habilidad de aprender a aprender. Estos temas tan bien
planteados y ordenados, están trabajados de tal manera que el lector no los
vea como materiales de estudio obligatorio, sino como temas amenos, de
fácil y provechosa lectura, y con un contenido altamente formativo.

Al respecto, los primeros tres capítulos, sirven de base para toda
aquella persona que posee poco conocimiento sobre el tema central del texto.
En ellos se encierra, de manera clara y precisa, y con un lenguaje sencillo,
todo aquello que comprende el proceso de aprendizaje; desde su concepción
hasta las posturas que explican de manera breve, cómo aprende el ser
humano, así como también los diferentes estilos de aprendizaje.
En el cuarto capítulo, se presentan seis modelos y/o estrategias de tipo
cognitivo que cumplen con la función de enseñar al alumno a aprender a
aprender. Se reconoce que existe un gran número de estrategias, métodos y
modelos con el propósito de enseñar a aprender por cuenta propia; sin

603

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de las cuales son muy generales
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social que estamos viviendo.

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LA IDENTIDAD

Lic. Aurelio Hernández Lerma
DIU de Postgrado, Fac. de Filosofía

U.A.N.L.
Es una novela estructurada en cincuenta y un pequeños apartados. Se
desarrolla en una pequeña ciudad francesa a orillas del mar de Normandía.
La obra gira en tomo a los problemas de Chanta! y Jean Marc. Ella es
varios años mayor y al divorciarse de su primer marido se une a Jean Marc,
pero descarta toda idea de matrimonio.
La unión lleva algunos años y si bien su amor es apasionado, los
protagonistas no viven sólo una historia de amor ya que analizan con actitud
crítica las relaciones que se dan entre ellos y en su entorno social.
La protagonista trabaja en una empresa funeraria donde se encarga de
la publicidad; y aunque su desempeño es responsable y eficaz, no acaba de
gustarle por la actitud hipócrita que debe poner en el juego. Sin embargo, se
justifica y le dice a su pareja: "No olvides que tengo dos caras".

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•

MILAN KUNDERA

1

Jean Marc, el otro protagonista, tiene puntos de vista en donde se
expresa de manera irónica y crítica sobre su idea de la amistad: "La amistad
es indispensable al hombre para el buen funcionamiento de su
memoria"."Atravesamos nuestra vida sin mayores peligros, pero también sin
amistad".

1

Jean Marc se ausenta por varios días en un viaje a Bruselas y cuando
regresa busca a Chanta! en la playa, cree encontrarla, pero confunde su cara
con la de una pequeña Chanta!!". Esas obsesiones son producto del miedo
que tiene a perderla y quiere asirse a una identidad que se difumina en un
rostro transformado. Ella también piensa que un día lo puede perder.
Después de tanto buscarse en la habitación del hotel y ya en la
conversación afloran los pensamientos que Chanta! había tenido en su paseo
en la playa y le manifiesta una inquietud: "Los hombres ya no vuelven para
mirarme". Eso la entristece.
Inicialmente Jean Marc sintió celos, pero luego le dice: "¿ Y yo?
¿Cómo puedes pensar en los que ya no se vuelven para mirarte cuando yo
604

605

�voy a todas horas corriendo tras de tí y a donde quiera que estés?". Al fin
Jean Marc encontró para sí una explicación: "Todas las mujeres miden el
paso del tiempo según el interés o desinterés que los hombre manifiestan por
su cuerpo".
Jean Marc urde una especie de juego para animarla: le envía pequeñas
misivas como un secreto admirador. Chanta! atribuye la autoría a diferentes
personas hasta que al fin deduce que es Jean Marc. Ella responde con
algunos desatinos. La situación entre ellos se vuelve caótica: toda la relación
es como un sueño lleno de miedos e incertidumbres: es el laberinto de la
angustia.

Chanta! y Jean Marc viven en
reg_las, _vigila constantemente, fomenta ~ :~do ~onde el Estado impone
solidaridad.
e m viduahsmo y no deja lugar a la
Kundera, más que un im ulso
, .
exbplora y sigue las ideas existedcialis~:e ~onas literarias, en esta novela
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.
recorrer algunas páginas de 1
la
.
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a
narrativa realista para adentrar
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atrás la verosimilitud de
a las obsesiones del autor: libe~~en una ~ovela irreal, es decir, una revista
etc.
, angustia, muerte, suicidio, posibilidad

'

Ella en su confusión emprende un viaje a Londres con un grupo de
amigos. Él la sigue. Al final, angustiado se da cuenta que él o ella o los dos
han soñado o padecen su mutua pérdida de identidad. El viaje significa la
libertad de sustraerse al destino, la necesidad de una necesidad superior. En
Kundera, esa libertad se pone a prueba cuando un personaje se revela en su
diferencia radical, porque son seres separados, libres en ese sentido y porque
viviendo en libertad es como se vive el presente y el porvenir.
Kundera nos da los personajes muy críticos y reflexivos del mundo y
de los valores occidentales. Nos los crea para la entrega y la pasión. Sus
reflexiones van dirigidas contra los convencionalismos sociales: "Desde
hace veinte años, besarse en las mejillas se ha convertido en Francia en un
gesto para los que se quieren de verdad". Más adelante dice: "El intercambio
de salivas no es, pues, una fatalidad del erotismo, sino un capricho, una
desviación, una cochinada específicamente occidental''.
El autor fue un crítico en su país de origen y esa postura lo obligó al
exilio. En occidente rechaz.a la idea de ser indiferente en el mundo de las
libertades y por eso no quiere que sus personajes ignoren a los demás y sólo
vivan para sí mismos.
Cuando se habla de la muere Jean Marc expresa: "El fuego del
crematorio es la única manera de no dejar nuestro cuerpo a merced de
nadie'', " ... sólo nos queda el fuego del crematorio. Es la única muerte
absoluta".
Esta es la idea de la muerte como separación total cuando ni siquiera
la palabra queda como recurso. La muerte no se puede aplaz.ar, pero mientras
se viva. existe la posibilidad de dar sentido a la vida.

606

607

�FERNANDO SAVATER
LAS PREGUNTAS DE LA VIDA

Lic. Francisco Javier Rosales
Universidad Autónoma de Nuevo León

Femando Savater, autor de más de cuarenta libros de narración y
teatro, entre los que se destacan, Ética para Amador, Política para Amador y
El Valor de educar. Recientemente presentó en Monterrey su libro las
preguntas de la vida, en el cual. como su nombre lo indica, parte de hacer
preguntas con el fin de invitar a la reflexión filosófica. Atinado resulta que
se busque desde un principio fomentar una actitud positiva hacia la
reflexión.
Ya desde la introducción, titulada: "El por qué de la filosofia" el autor
comienza por plantear: "¿Tiene sentido a fines del siglo XX, mantener a la
filosofia como asignatura en el bachillerato?". Esta misma pregunta es el
principal motivo que me llevó a interesanne por la obra, ya que es pertinente
aclarar que la revisión de la misma se hace desde el punto de vista
pedagógico, es decir, qué puede aportar en el ámbito educativo en general.
El trabajo se divide en introducción, diez capítulos y un epílogo; en el
tema "La muerte para empezar", explica que es la certidumbre de la muerte
lo que lo motiva a ponerse a pensar filosóficamente, invita al lector a
filosofar desde esta perspectiva, que es la propia experiencia intelectual del
actor. Como primera aproximación para atraer la atención del lector parece
ser un buen método, pero se contradice con una explicación anterior respecto
a que cada cual debe filosofar por su propio camino, por lo cual, para
aprovechar el hecho de dirigirse a "neófitos", el autor debería invitar primero
a la búsqueda de lo que a cada cual lo motiva a reflexionar, así lograría
introducirlos de manera más significativa en el tema.
En otro de los temas, "Las verdades de la razón". el autor se instala en
la duda metódica al decir: "Debo someter a examen los conocimientos que
ya creo tener, hay cosas que sé, porque me lo han dicho otros ... por que las
he estudiado ... o por experiencia propia". Es decir, se pregunta cómo puede
estar seguro de esas cosas que sabe. Aquí lo que trata es más bien de
establecer la validez de la "verdad" y la "razón". Por la manera de
explicarlo, puede servir para motivar a iniciados, pero ¡cuidado! Hay que
estar conscientes que en estos temas es necesario profundizar para obtener
algo de claridad en lo referente a la "verdad", ya que resulta muy esquiva
cuando se le pretende atrapar, recordemos a los sofistas con su pretensión

609

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adolescencia para preguntarse, so_ r
jóvenes buscan encontrarse a s1 mismos.

Un tema que también llamó mi atención es "El placer de la Belleza",
ya que trata del arte y me doy cuenta como docente de la facultad de Artes
Visuales, de la conexión que tiene esta actividad con la filosofia. de ahí
llegué a la conclusión de que no sólo puede ser útil la obra para maestros de
filosofia, sino para cualquier área del saber, ya que el maestro ganaría el
saber que va a conectar su propia disciplina con las preocupaciones vitales
del alumno, para lograr un aprendizaje más significativo y sobre todo, lograr
la empatía docente-alumno.

LlL.&lt;U

, 11
mi atención por su potencial
Uno de lo capítulos que mas ~an ue or tener una hipótesis
didáctico es "Artificiales por naturaleza_ , ya Ja :gumentar en un debate
polémica, se puede apr~vechar l~ reflexi:Jo a lo artificial y la cultura es
grupal. Por ejemplo: S1 lo natur ~s _co; to es más natural que el cálculo
contraria a lo_ natural, entonc~\1¿ ho:~r:?, ya que si es culto, ¿es _más
racional? ¿Coin:o queda a~w
re esión a lo salvaje?. Esta paradoja es
antinatural? y s1 es natural (,Es una l gr
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lo importante que es e ,
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Para fundamentar esta idea. m~nc•::~esJta llevar conocimiento por
importancia del humor y lo converuenhestq modernas investigaciones. Por lo
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llevándolo con moderación_ Y s~gwen
con el humor en la ensenanza,
nseñanza más sigruficattva.
objetivos específicos, se puede obtener una e

°

610

En el epílogo titulado "La vida sin porqué", el autor trata de temas que
no se corresponden estrictamente con el título del apartado; comienz.a por
mencionar dudas existenciales, y se nota cierta contradicción cuando, luego
de declararse ateo, refiere muy seguido su primera formación en colegios
católicos, pero nunca explica cuál es para él mismo el sentido de la vida o
cómo pueden hacer los muchachos para encontrarlo, parece ser que de
alguna manera el autor pierde un poco el rumbo y conjunta temas que por
presentarlos yuxtapuestos resultan confusos; esto no demerita el trabajo en
general, pero sí deja mucho que desear como un colofón digno de esta obra.
Lo mejor del epilogo son los "consejos" que da el autor sobre lo que todo
maestro de filosofia debe enseñar a sus alumnos diciendo: "Primera, no
existe la filosofia, sino el filosofar ... Segunda, el interés en la filosofia no
radica en grandes luminarias que la hayan estudiado, sino que se dedica a
temas de interés para nuestra propia vida humana ... Tercera, los grandes
filósofos se equivocaron y mucho, pero fue por que se atrevieron a ir por
caminos no trillados ... Cuarta y última, filosofar es aprender a preguntarse
mejor".
Tenemos que, si se pretende dejar atrás la costumbre de enseñar la
filosofía como sólo memorizar datos bibliográficos de filósofos ilustres, para
cambiar a la idea y la práctica de que sea sinónimo de pensar, criticar,
defender ideas, debatir, dudar, y sobre todo preguntarse, entonces, el
presente libro es una magnífica oportunidad para que todos los maestros que
buscan un apoyo bibliográfico, ya que si el programa de estudios es muy
"rígido", se puede desarrollar en el alumno el deseo de investigar por su
cuenta lo que le interese, fomentar el no tener miedo por temas "profundos",
sino arriesgar a través de la duda metódica, para llegar .a alcanzar mayor
claridad de la vida, o simplemente para saber preguntarse mejor.
En general la obra es buena, tanto que parece ser la ideal para
introducir a los jóvenes a la "verdadera filosofia" y no sólo a enseñarles
"historias de la filosofía". Pero como ya se convierte a veces en un
verdadero problema cuando el maestro quiere hacer actividades pero por
cuestiones programáticas, administrativas o simplemente porque no alcanza
el tiempo, no se logran concretizar.
61 I

�.
irve de "relleno" o tiene por objetivo
Cada docente sabe s1 s~ cldaasel s
. , por el saber- cabría hacerse la
" hi " que encien a pasion
'
que sea una c spa
.
l idea de la trascendencia que puede llegar a
pregunta: ~Realmente : tiene ªcada maestro la reflexión, y puede ser la luz
tener ensenar filosofía .. Toca a
de este libro.
.
. anzas que encontré entre ·el
Antes de concluir, men~ion¡° lªs ie:~o los dos son españoles,
autor Femando Savater y Mdigue . , e e:ritore~ y ex.istencialistas con
dedicados a la e ucacion,
'
l, '
fi oso1os,
te hay otras que desconozco.
tendencias vitalistas, pero seguramen
.
.
h bl
de las semejanzas de pensamiento
Estas coincidencias nos a : . ducadores? Porque hay muchas
entre ambos filósofos ¿o debemos fiel~u fie por buscar de alguna manera la
semeJ·anzas entre ser educador
. .y ser i oso o,
formación integral de conciencias humanas.
l t r podemos concluir, que por la
De la manera q~e exponl: e o::n~i;l eficiencia pedagógica ~e su
riqueza de sus reflexion_es y
p 11
a ser una exposición valiosa y
constante claridad e~presi:~• la obra ;ga_ nfravalorada de la producción
fidedigna de una dimension a menu o i
filosófica general.

LOPEZFRIAS
PENSAMIENTO CRÍTICO Y CREATIVO

Lic. Miguel Angel Domínguez Gálvez
Fac. de Filosofia y Letras

U.A.N.L.
El libro de la Maestra López Frias abarca dos parte diferentes, la
primera dedicada a la explicación del pensamiento crítico; y la segunda,
centrada en el pensamiento creativo. En ambas, el autor describe la relación
estrecha que guardan los pensamientos en el contexto educativo mexicano.
Los temas son presentados al lector en ocho secciones, las que incluyen:
cuadros, ilustraciones y una serie de actividades específicas que serán
realizadas al finalizar cada uno de los temas.
De acuerdo a la tendencia educativa actual, se le debe proporcionar
una atención especial a los materiales didácticos, mismos que pueden ser
determinantes para mejorar el desarrollo de los estudiantes con respecto al
pensamiento crítico y creativo, en la toma de decisiones, para establecer una
comunicación en base a razonamientos, y sin lugar a dudas para lograr el
aprendizaje metacognitivo.
La intención del texto es aportar indicadores relevantes en la
elaboración y ariálisis de recursos, estrategias, actividades, instrumentos de
evaluación y mecanismos retroalimentadores que estimulen los dos tipos de
pensamientos en los alumnos, colaborando de esa manera en la fonnación de
jóvenes en el ámbito cognoscitivo.
El aprendizaje cognitivo es importante, pero el elemento afectivo y el
psicomotriz representan un todo, junto con la cognición, por lo tanto, las tres
secciones de la personalidad son importantes, ya que interactúan
permanentemente en el quehacer educativo de los seres humanos.
El autor considera que el pensamiento critico contiene en esencia
características como: "pensamiento reflexivo", "la necesidad de poder
suspender los juicios" y "el pensar para sí mismo". Estas manifestaciones
involucran al pensamiento critico en una actividad productora, acertada,
imaginativa, de explicación y alternancia. En consenso, representa la
habilidad para pensar de lo que uno está pensando.
Para S. Lee Winocur los papeles que el maestro desempeña en la
educación están relacionados con los factores que favorecen la estimulación
del pensamiento crítico:

61 2
613

�a) Fomentar un clima de confianza, b) Animar a los estudiantes a interactuar
y cooperar,
c) Demostrar actitudes de aceptación, d) Motivar a los estudiantes a reunir
información.
Con lo anterior el rol del educador debe ser el de un ayudador,
facilitador y motivador, procurando tener a los sujetos pensando por sí
mismos.
Anali:zando los roles del maestro considero que debe cumplir como:
animador de la educación, supervisor del proceso de aprendiz.aje, analista de
su práctica educativa, investigador de los sucesos de autoconstrucción,
organiz.ador y mediador en el encuentro del alumno con el conocimiento. Y
actuando así se sostiene lo que dice el Profesor Morán (1994), que el docente
debe promover el desenvolvimiento de estrategias pedagógicas criticas y
creativas para que los alumnos puedan transformar su producto en algo
abierto a nuevos contenidos, recrear la teoría y no repetir lo que dice el
maestro en clase o lo que dicen los libros.
En el libro se señala una serie de tácticas y de recomendaciones
teóricas para el surgimiento del pensamiento critico que pueden ser de
utilidad en la labor del profesor. Hace referencia a estilos de preguntas,
dividiéndolas en limitadas y amplias, al igual que lineamientos para el
diseño y ejercitación de sesiones de clase, en cuanto a su planeación,
conformación del contenido y estrategias complementarias.
Es importante señalar las sugerencias de las tareas generales y
específicas de un curso, siempre fincadas en la práctica y el ejercicio,
elaboradas con claridad para fomentar el pensamiento crítico.
En cuanto a la creatividad se sostiene en el contenido del texto, que
existen muchas definiciones sobre el concepto creativo, algunas lo elaboran
como un proceso, otras desde el punto de vista del individuo y sus
capacidades, también como motor de ideas y soluciones a los problemas o
desafios de la vida académica y sociocultural. Sin embargo, la maestra
López menciona que cualquier enfoque creativo resulta válido, siempre y
cuando su propósito sea el de producir ideas innovadoras enmarcadas en la
cotidianidad de las personas.
Para el desarrollo del pensamiento creativo es necesario que se
considere el estilo de enseñanza que se imparte, entendiendo que la
enseñanz.a creativa es activa, motivadora, dinámica e implicativa.

614

El disefio y aplicación de lo
estrategia central fomentar el s reclursos de enseñanza tendrán como
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y reestructurar.
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Me permito sefialar que el enfo
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tiene un valor especial, aunque su os':::re educattvo_manifestado por el autor
sus postulados se encuentran plas p d a no es reciente, ya que desde 1993
que dice textualmente· "La dma ~s en la Ley General de la Educación
·
e ucac1ón como
,
permanente que contribuya al des
. . .un proceso constructivo
de ~a s~ciedad, haciendo hincapié :~!l~ del i~~ividuo y a la transformación
sohdandad social" Claro
onnac1on del hombre con sentido d
d be
.
que para llegar a lo esf ul d
e
se e
capacitar al magisterio es
i~ a o en la Ley educativa
general y sobretodo crear los re .' t tablece~ acciones eficaces en el plan
de educación planteada.
cm os apropiados para llevar a efecto el tipo
Es una tarea dificil, en general sólo s h
.
que no son detenninantes en el cam d I e an re~11.ado esfuerzos aislados
po e a educac1on nacional.
La parf1c1pac1on
· · · del docente
responden en el aula representa un l es trascendental, la forma cómo
~e los estudiantes. Se contem
e :;ada i~uencia sobre la formación
importante que las actividades p q
la actitud del maestro es más
que encarga en 1 • b. .
produce en el aula.
e am 1to mteractivo que se

1:

El éxito del educador depende en
.
~aducido en actividades de su ob· ~a~dm;dida de ese tacto pedagógico
mf?rmación adecuada, de ia sistemati ~e_ ~v1 a ' de ~u~ cuente con una
apltcación de métodos y técni
~c1on del conoc1m1ento, también de la
cas apropiadas y un plan de evaluación.
.
Con esmero es tratado el té .
. .
distintos:
nnmo de creatividad desde tres ángulos
a) Relacionado con la responsabilidad de los . . .
una relación soldada entre lo afectiv
l md1v1~~os, en donde expresa
O
O
b) Relacionado con el proc
Y cognoscitivo.
eso, o sea las fases 0
.
hecho creativo.
'
pasos que se siguen en el
c) Relacionado con el producto es l
del resultado de la generació~ d a respoduesta a ~ requerimiento obtenido
. •,
e un pr ucto onginal ·
d
combmac1on de elementos de vanos
. productos.
' mnova ora o una

615

�El rasgo esencial de la creatividad se engloba en la vinculación del
pensamiento convergente y del divergente, sintetizados en los párrafos
siguientes:
El pensamiento convergente se produce cuando se organizan los
estímulos en clases, significa pensar para generar una respuesta única a un
problema, sin importar que ésta sea de razonamiento, memorización, etc.
En cambio el pensamiento divergente se produce cuando se extraen
significados de los estímulos, es pensar en muchas respuestas posibles para
un problema. Es básico para el surgimiento de la creatividad, en base a
cuatro características:
a) Producción de muchas ideas o soluciones de un problema específico
(fluidez).
b) Generar alternativas, aceptar las ideas de otros, seleccionar para resolver
un problema a partir de un conjunto de posibilidades, cambiar enfoques o
puntos de vista.
c) Encontrar soluciones únicas y novedosas a problemas.
d) Percibir deficiencias, redefinir ideas, incluir muchos detalles.
Los dos tipos de pensamiento cumplen una función especial en la
emanación y avance del entorno creativo.
Como parte importante de este material bibliográfico se encuentra el
tema de la evaluación, aspecto en donde la profesora Blanca Silvia se
esfuerza para proporcionar indicadores y ejemplos apropiados para constatar
el pensamiento crítico y el creativo, sin embargo es complicado modificar el
modelo evaluativo que impera en la mayoría de nuestros centros de
enseñanza, considerando que en la última década hemos sido testigos de
modificaciones constantes en los sistemas y prácticas de la evaluación.
Estos ajustes evaluativos están considerados como una necesidad
dialéctica, producto de múltiples causas, entre éstas, puede mencionarse la
insatisfacción con la evaluación tradicional. cambios en los enfoques de la
enseñanza-aprendizaje y la imperiosa interrelación de evaluación. enseñanza,
aprendizaje en un proceso armónico y con un carácter permanente.
Evaluación en nuestro contexto tiene un significado demasiado
amplio, la usamos en un sentido simple cuando se evalúa el aprendizaje del
alumno, y en un sentido amplio cuando se aplica a un programa, curso o
currículum. Ambas perspectivas evaluativas mantienen una estrecha
relación, que es mostrada al servir la primera evaluación de los estudiantes
como elemento para toma de decisiones en el plan de estudios.

.
Lo anterior nos lleva a decir u
?11smo, ~s un proceso que facilita Ía e la evaluació? no es un fin en sí
~~rmación en dos preguntas fundame tom~ ~e decisiones para proveer
(.Como podemos mejorarlo?.
ntales (.Como lo estamos haciendo? Y
~n lo general el autor ha
.
aprend1zai
·
a una vis1on
· · , holística del
. :,e, misma
que se refle'acee referencia
l
tendencias constructivistas q
~ n as novedades contempóranea
dificultad
ue presentan una
•,
s con
es educativas del país.
opc1on en la resolución de las
En este marco de
_
estru
·
ensenanza- aprendiza·
d
ctura mterpretativa que le d
.
~e es onde se presenta una
eventos. que un profesor promueve :nsei°tido y cohesión conceptual a los
:~at~:~ pedagógicas, actitudes, e;i~: ~ se comp~ne ~; metas, valores,
en_:;i
en el uso de la tecnolo ,
e co~~cac1on Y niveles de
ensenanza en forma eficiente.
gia, que pos1b1hten llevar a cabo la

i

Para aprender se parte de ue 1
. .
se construye permanentemente.
d: conocmuen~o no está hecho, sino ue
con los objetos de estudio de c pende d_e la mteracción del estudii!te
problemas, etc.
asos, las Simulaciones, la resolución de
El maestro será una mente
~espuestas, que goce de la b,
mterr~g~torios y que intente
conoc1ID1ento·

~'J:t~

Se contempla la confianza en el
.
acercarse al conocimiento El
estudiante, en su capacidad d
l
· maestro deja d
e
I
a umnos son considerados intérpretes activos~ ser e centro de atracción y los
Existe la colaboración maestro
construcción del conocimiento
-alumno, contribuyendo ambos a la
aprende a través de la transmis:~vo: D~do que la información no se
agrupan las tecnologias que propicie~ ~1?º e un. evento comunicativo, se
e mtercamb10 de experiencias.
Todos los anteriores comentari
.
de la _calidad educativa fundamenta: ~:s transpo~ a un mejoramiento
educativos, en una capacitación c
los cambios de los materiales
que la selección relevante d l oncreta y :eal de los profesores al igual
n
·d d
e os conterudos
h
'
eces1 a es que demandan los indi .d
' para acer frente a las
vi uos Y el desarrollo social.

617
616

in . . .
qu1S1ttva, con más preguntas qu
constante, arriesgando en lo:
escanso hacer aportac·iones al

�. .
uentra inmersa en los postulados de la
Concluyendo, esta v1s16n se en\1
los cuatro lineamientos para la
UNESCO. organismo rector para esta ecer
educación del siglo XXI.
•
•
•
•

BEERS, JAMES, ROLAND L CRAMER Y W. DORSEY HAMMOND
EVERYDAY SPEUING
ADDISON-WESLEY EDUCATIONAL PUBLISHERS INC., USA, 1998

Aprender a ser
Aprender a hacer
Aprender a conocer
Aprender a convivir.

Lic. Silvia Marcela Salinas Chávez
Facultad de Filosofia y Letras
U.A.N.L.
Uno de los principales problemas que enfrenta la enseñanza del
idioma inglés es el uso de reglas gramaticales y de ortografia, ya que, como
es sabido, toda regla tiene su excepción y esto no hace más fácil de
desarrollar esta actividad.
La adquisición de estas reglas presenta un gran dilema para
estudiantes de cualquier edad, pero es mayor en el nivel de primaria, debido
a la falta de madurez y otros factores. Es raro encontrar alumnos que signa
las reglas, y mucho más si se trata de estudiar. La mayoría de los estudiantes
sólo memorizan las palabras sin considerar la regla. Everyday Spelling es un
cuaderno de trabajo que se recomienda ampliamente para facilitar el
aprendizaje de palabras con mayor frecuencia de error y está dirigido a
estudiantes de educación básica. Las características principales de este libro
son la claridad de su contenido y la facilidad de manejo.
La estructura de los capítulos permite lograr con éxito el objetivo de
facilitar el aprendizaje de reglas en forma sencilla, dinámica y divertida. El
cuaderno está dividido en dos secciones. En la primera se presentan treinta y
seis unidades, en cada una se estudia un sonido diferente o la forma
ortográfica de las palabras relacionadas con éste. También hay algunas
lecciones donde se explican diversas reglas gramaticales, como la
pluralización de sustantivos. la forma posesiva de los mismos en su forma
singular y plural, y demás.
El número de lecciones es vasto y la información incluida es muy
completa, ya que se estudian varias áreas y de esta manera el alumno tiene
una perspectiva más amplia y clara que le permite obtener un mayor
conocimiento. Un rasgo interesante de esta sección es que motiva al
estudiante a realizar diversas actividades.
Los autores recomiendan realizar una lección por semana, cada unidad
tiene cuatro ejercicios diferentes, los cuales se contestan uno por día. El
primer ejercicio tiene un listado de dieciocho palabras relacionadas de
acuerdo con su pronunciación u ortografía; el segundo es de reconocimiento
618

619

�del vocabulario nuevo, el cual se realiza mediante definiciones, sinónimos,
antónimos, etc. La tercera actividad es de composición; esta tarea ayuda al
alumno a desarrollar su imaginación para escribir un párrafo de tres
oraciones y así corregir errores gramaticales y de ortografia. Aquí el
estudiante debe usar algunas de las palabras estudiadas en el capítulo y otras
que ya formen parte de su léxico. El último ejercicio es de repaso y varia de
una lección a otra sin perder el objetivo general. La presentación del material
es apropiada y las actividades son excelentes para aumentar el léxico con
facilidad.
Al realizar una tarea diaria, el instructor puede introducir las palabras
del primer día con un enfoque y manejo de la ortografia a través de diversas
actividades para así verificar la comprensión del alumno en cuanto a su
significado y uso correcto. Trabajar el segundo día con el vocabulario en
diferentes contextos ayuda al maestro a comprobar que el conocimiento ha
sido asimilado.
El tercer día redacta un párrafo y el profesor tiene la oportunidad de
revisar tanto el uso correcto de las palabras como la estructura de oraciones
para corregir errores existentes. De esta manera, el estudiante perfecciona
sus habilidades de redacción. Es recomendable dejar al alumno contestar el
último ejercicio por sí mismo; al hacer esto, el instructor certifica que el
estudiante entendió cada una de las palabras y las emplea adecuadamente,
apoya con las prácticas extras a guíen tiene dudas. Al realizar cada una de
estas actividades y dedicarle el tiempo necesario, el maestro tiene una mayor
seguridad de que sus alumnos obtendrán una mejor calificación al momento
de ser evaluados.
Después de cada cinco lecciones, hay un capítulo de repaso que es
oportuno. En éste se incluye el vocabulario estudiado en las unidades
correspondientes y se agregan algunas palabras nuevas relacionadas con este
material. Este capítulo también está formado por cuatro actividades, donde
los alumnos trabajan con el vocabulario, lo aplican en diferentes contextos y
así ponen en práctica el conocimiento adquirido.
La segunda parte del cuaderno de trabajo está constituída por
información adicional dividida en cuatro apartados. El primero ofrece un
vocabulario relacionado con diferentes áreas de conocimiento, como ciencias
sociales, salud, ciencias naturales, lectura y matemáticas; también hay una
sección dedicada a diferentes oficios y juegos. El segundo apartado tiene
sugerencias y pasos a seguir para escribir diferentes tipos de párrafos,
también se incluyen reglas gramaticales y de puntuación. En la tercera parte
se encuentra un diccionario especialmente diseñado para este cuaderno de
trabajo; donde se presentan solamente definiciones y la pronunciación de las

620

p~la?ras incluidas en los capítulos L
.,
diccionario de sinónimos ant, . . a cuarta seccion contiene un pequeño
de la lista del vocabulario ~stu~"::11º~ do_n~e se incluyen algunas palabras
las palabras con su traduc . , a alo. or último, se encuentra un listado de
.
cion
español A .
considerar que esta segunda art d
·
simple vista se puede
1
rel
·
P e e cuaderno pare
'
~vante; sm embargo, su utilidad de nd
ce no tener una función
el mstructor para integrarla al material~ási~o~e la metodología empleada por
El ab~rda~e del material es adecuado a
uno de los eJerc1cios con un
t
y . que los autores presentan cada
significativo que se incluy~e: ructura sencilla de comprender. Es bastante
gramaticales y de puntuación en:ectos como la pronunciación, las reglas
enseñanza de vocabulario. ,
e otros, con el propósito fundamental de la
.
Las secciones del cuaderno de
. .
mdependiente. Cada una tiene su fun . , dtrabaJo_ tienen un valor y uso
en 1a ortogra fia, la pronunciación cton
etennmada.· 1a prunera
·
1
se enfoca
refiere tanto a la relación de las y el buso del vocabulario. La segunda se
pa a ras con otras
t ·
.
ma enas curnculares
eºmo a 1as reglas gramaticales del inglés.
En contraste con otros libros simil
vocabulario cotidiano se enfi
1 ares, Everyday Spel/ing presenta un
'
oca en a palabras co
fr
error y 1as agrupa de acuerdo co
. . , n mayor ecuencia de
co
n su pronunc1ac10n v lo
bl
~unes que representan para el al
d
J
s pro emas más
eqwvocación de letras al escribir ~~nr:~~uerdo a su error, como son la
falta de letras de una palabra
.
10n de_ una palabra por otra, la
ac~vidad, el alumno comprenJtc:~;er pro?unciadas, etc. Mediante esta
satisface uno de sus objetivos . . al y cuando usar cada palabra y así
entendido en otro idioma de m pnnctp els al a~render inglés: entender y ser
anera ora y escnta.
Otros libros sólo seleccionan las 1 b
comunes sin considerar si el v b
Pª ª ras por sus características
ºd
oca u1ano es apro . d
necesi ades del estudiante es d .
h
. pta o o cumple las
de entender en determinad~ niv:t~• mue ~ªs veces mcluyen un léxico dificil
utilizarse diariamente.
e ensenanza Yque, por lo tanto, no puede
La repetición de ejercicios en cada
d
,
Spel/ing puede ser un arma de d fil puno e los cap1tulos de Everyday
· os 1os. or un lado al c t
· ·
s1m11ares en cada unidad se
nfi
.
on estar acttndades
.
crea co ianz.a y se ·d d
lo aruman a trabajar por sí mismo p
1 gun a en el alumno y estas
actividades causa aburrirnient .
. o~ e otro lado, esta repetición de
Y cansancio en el estudº
1
.,
, tante, o cual provoca
1a falta de ganas de estudiar y la dºistracc1on
en el salon de clases.

°

621

�,
.
ue el libro mantiene un equilibrio a
En forma gen~ral podría _d~cu: q
o son la relación de las palabras
través de diferentes ttpos_de ~c~1v1: =~~=a la producción de sonidos, los
con su significado, los eJe~c1c1os
\e al estudiante enriquecer su
demas Todo esto permt
.d.
b
al
juegos de p a ras Y
. · d' , . ca ayudándolo a entender el 1 toma, Y
léxico en una forma sencilla y m~ ,
de esa manera lograr uno de sus obJetlvos.

LOPEZ GUIX, JUAN GABRIEL Y JACQUELINE MINETT WILKINSON
MANUAL DE TRADUCCJON INGLES/CASTELLANO
GEDISA, BARCELONA, 1997

Lic. Eduardo Carmona Rodríguez
Facultad de Filosofia y Letras
U.A.N.L.
A pesar de ser una actividad realiz.ada por el hombre desde hace
mucho tiempo y de tener gran relevancia para la difusión del conocimiento,
la traducción es un área de estudio que no ha alcanz.ado el mismo grado de
formalidad de otras disciplinas. Esta característica es uno de los principales
obstáculos para los estudiosos de la misma y tal vez sea la causa de la falta
de reconocimiento de una labor fundamental en la sociedad actual.
Para quienes nos dedicamos al estudio y la práctica de la traducción es
común encontrar material bibliográfico que por lo regular aborda el tema
desde una perspectiva meramente teórica y conceptual y deja de lado el
enfoque práctico. De esta forma, es grato descubrir este Manual de
traducción ingles- castellano que logra el objetivo de proporcionar un
panorama general de algunos aspectos principales que rodean a esta
profesión. El libro está dirigido a los futuros traductores, a los docentes de
esta disciplina, a los profesionales y a quienes necesiten llevar a cabo alguna
prueba de traducción en el ámbito profesional. Así mismo, puede
considerarse una herramienta básica para estudiantes del idioma inglés o del
español ya que enfatiz.a los rasgos distintivos de cada lengua.
Este manual consta de diez capítulos, apéndice, bibliografia, índice
onomástico e índice conceptual. Está dividido en dos secciones: la primera
comprende los capítulos primero al sexto y tiene carácter descriptivo; la
segunda está formada por los capítulos séptimo al décimo y aborda temas
específicos como son la teoría, el análisis del discurso, los procedimientos
técnicos y las fuentes de consulta. Es importante reconocer la labor de los
autores de esta obra ya que, si bien es obvio que no logran cubrir de manera
exhaustiva todos los aspectos relacionados con la traducción, representa un
buen intento por incluir temas fundamentales para su estudio.
En el primer capítulo, "El papel del traductor", se expone la
importancia de la labor del traductor a través del tiempo y las características
o habilidades básicas que debe poseer. Es un capítulo motivante que a la vez
nos concientiza sobre los rasgos que debemos desarrollar.

622

623

�Temas como la naturaleza del lenguaje, la indeterminación de la
traducción y algunos conceptos sobre el significado, se incluyen en el
segundo capítulo, "Filosofia del lenguaje, significado y traducción". Cabe
mencionar que, a pesar del matiz abstracto de estos contenidos, los autores
logran exponer de manera clara y concisa la relación entre lenguaje y
traducción.
Con la idea de que existen rasgos compartidos por todos los idiomas
del mundo, el capítulo tercero, "El genio de la lengua y la traducción", hace
referencia a los llamados "universales lingüísticos" para analizar algunas de
las características comunes del inglés y del español. Con este capítulo, se
inicia una descripción comparativa de estos idiomas que continúa en los tres
siguientes: el capítulos cuarto está dedicado al análisis de estructuras
sintácticas; en el quinto se estudian algunos elementos morfológicos y el
sexto se encarga de algunos rasgos de puntuación. Sin la rigidez de un
tratado de gramática comparativa, este manual consigue resaltar algunos
rasgos lingüísticos de manera ágil y rápida. Aún así, se presenta un
inconveniente: en muchos casos, los ejemplos de traducción con el español
como lengua receptora, sólo consideran su uso en la variedad que se emplea
en España, por lo que algunos de ellos pierden naturalidad en países con un
uso más estándar del idioma. Para fines didácticos, será labor del docente
adaptar ejemplos a los requerimientos específicos de su variedad de uso y así
evitar confusión o ambigüedad.
Si la teoría da las características básicas de un fenómeno y dado que la
traducción es tan diversa en este aspecto, el capítulo séptimo, "Aportes de la
teoría", es uno de los principales atractivos de este manual. Aquí se lleva a
cabo un recorrido histórico que se divide en cuatro etapas: la empírica (desde
los romanos hasta inicios del siglo XIX), la hermenáutica ( de 1813 a 1946),
la lingüística (de 1947 a 1955) y la actual (de principios de los años sesenta
hasta el presente). Es muy interesante ver la sistematicidad con que los
autores de esta obra han recopilado las contribuciones teóricas de personajes
clásicos de esta disciplina y las han conjuntado con las ideas de autores
contemporáneos como son Jean Paul Vinay y Jean Darbelnet, Eugene Nida y
Charles Taber, Octavio Paz, Peter Newmark, Louis G. Kelly y otros. Este
capítulo es de gran valor para el traductor consciente de que su trabajo no
debe estar desprovisto del análisis y la reflexión para poder realizarlo
profesionalmente.
El capítulo octavo, "Análisis textual", donde se enfoca en la primera
fase del proceso traductorial: la comprensión incluye temas referentes a los
ámbitos peritextual y textual, la unidad de traducción, las tipologías textuales
y, a pesar de hacerlo en términos muy generales. aborda el tema de la

624

traducción a través d e 1a perspectiva
. del análº ·
·
lingüística que ha brindado aport
. ºfi . 1s1s del discurso, corriente
es Sigru cattvos a esta área de estudio.
Con base en una de las contribucione
,
l
Francocanadiense de traducción
b ; mas re ~vantes de la Escuela
capítulo noveno describe los "Pro'ced~ca_ eza adpor Vmay y Darbelnet, el
·
.
e lllllentos e traducción"
d
mconsc1ente el profesional de esta a ti .d d T
que e manera
Préstamo, calco, traducción literal ~ v1 ~ . ~ti iza en su quehacer diario.
algunos conceptos que forman P~ d s~s~c1on, modulación, etc., son sólo
'."1ás ,que la simple enumeración d: t: ª_Jerga fundamental del traductor.
~teres principal de los autores de este
y 1concept?,s, parece que el
dicho_s procedimientos, su aplicación
~ es a reflexion con respecto a
solucionar algunos problemas recurr t yd
dman~~a en que se pueden
en es e tra ucc1on.

=~s

Un tema poco tratado e l"b
d
.
c~pítulo: "Diccionarios y otra: ~:~:esed:ste tipo e~, el ~ue ocupa el décimo
diccionario es una de las rinci ale
c?nsulta . S1 recordamos que el
han decidido incluir un a~artad~ s he_~ai;:entas del ~aductor, los autores
monolingües que se consideran ~~ec1 fuonde descnbe~ los diccionarios
recomiendan diversos libros de ;:i~~s /ntes de ~u!ondad. Así mismo,
estilo, diccionarios es cializado: ica e _ambos. idiomas, manuales de
computación, y demás Cpeabe
: enciclopedias, programas de
,
·
mencionar que este úlf
tecnologia al servicio de la trad . ,
uno aspecto, la
ve de manera muy superficial. ~c;:::•c~;ece un tanto descuidado ya que se
un excelente anál · ·
.
traparte, los autores nos presentan
"
1s1s comparativo de cuatro diccionarios bilin ..
cuales Todo traductor profesional del in J' 1
. gues, de los
uno ..." (p 308)· s·
&amp;
. ges a castellano tiene al menos
·
· unon
Schuster, Colhns Larousse O f◄ d .
esta sección será de gran utilidad tanto
'
Y .x ~r. • Sm duda,
expermentado
.
para traductores pnnc1p1antes como
cada uno.
s, ya que permJte evaluar los contenidos y la funcionalidad de

.
Además de extensa lista de obras para consulta di . na1
mcluye un índice onomástico con una
an
ª. c10 ' este manual
reconocido prestigio en este ámbito así cogrmo c~tld~d de autores de
f. ilit I I
• •,
'
un ID ice conceptual que
ac a a ocahzac1on de temas particulares.
La teoría de la traducción a menudo es resentada
independientes en los diversos tratados sobre ~I tema Estceomo dualos aspectos
·
man
trata de

625

�. para convertirse en material básico de
conjuntarlos de forma clara y precisa
consulta que todo traductor debe poseer.

STUART CAMBEL
TRANSLATION INTO THE SECOND LANGUAGE

Lic. Eva Patricia Puente Montoya
Facultad de Filosofia y Letras

U.A.N.L.
El libro Trans/ation into Second Language, escrito por Stuart
Cambell, tiene como tema principal el estudio de trabajos de traducción a un
segundo idioma.
Esta es la primera obra en su género, pues nunca antes lingüísta
alguno había abordado la problemática de la traducción a un segundo
idioma. Al contrario, lo más usual o recomendable hasta hace pocos años,
era que el traductor debía realizar su trabajo hacia su idioma natal, no a un
segundo idioma; puesto que el dominio de este último no alcanz.a. Stuart
Cambell se atreve a cuestionar esta recomendación proporcionando
fundamentos críticos, en mi opinión muy válidos y bien fundamentados.
En el primer capítulo el autor define el concepto de translation
competence, aunque esta definición no es del todo clara y/o comprensible,
uno puede sacar sus propias conclusiones. A continuación cuestiona la
insistencia en la recomendación de traducir de un segundo idioma natal. En
este punto es donde establece la necesidad de la traducción a un segundo
idioma. Luego presenta la investigación que realizó en varias partes del
mundo, con candidatos a certificación como traductores a un segundo
idioma. Incluye aspectos que ya han sido estudiados con anterioridad en el
área de la lingüística, pero con un nuevo enfoque. Finaliza con la
presentación de un modelo que interpreta el desarrollo de este tipo de
traducción, el cual implica básicamente tres elementos: competencia de un
segundo idioma, disposición del traductor y el monitoreo de la calidad en la
traducción (Cambell 154).
En mi opinión, esta obra contiene tres áreas fundamentales: el
establecimiento de la meta u objetivo de la investigación, el cuestionamiento
sobre la insistencia en traducir a un primer idioma y, por último, la
presentación de Cambell, con sus diversos elementos.
El objetivo está claramente definido y nos ayuda a tener una lectura
más sencilla, amena e interesante, pues de antemano se sabe hacía dónde
estamos dirigiendo nuestros esfuerzos. Además, el escritor explica algunos

626

627

�fundamentos y conceptos de lingüística aplicada que serán relevantes para
un mejor entendimiento de sus teorías.
El lector encontrará interesante la propuesta de Cambell, pues basta
donde tengo conocimiento, no se había estudiado la problemática de la
traducción a un segundo idioma. Los únicos países que se han preocupado
por esto han sido Australia e Inglaterra. Hoy en día, el resto de los
traductores que se enfrentan con este problema, tratan de resolverlo de la
mejor manera, empíricamente; mientras que el autor nos propone varias
estrategias para mejorar no sólo el desempeño de este tipo de traducción sino
que propone a los catedráticos de esta área, estrategias pedagógicas para
enseñar y asesorar en esta dificil materia. Incluso convoca a que estos sean
más conscientes del problema, que en nuestros días, es más que real debido a
la inmigración y al dinamismo del mercado de la traducción.

idioma
como para su e nsenanza
_
rfi
Y aseso , E
.
~e ectamente con lo que el lector e
na. n mi opinión cumple
mtroducción al tema p
spera encontrar al leer el título m'die
.
ropuesto A lo
di
,
eo
recomiendo lean el capítulo ocho do d
estu antes y traductores les
par~ traducir a un segundo idio~a
autor p~opone un modelo a seguir
capitulo referente a la insistencia. en la :~edr~~cos les sugiero revisen el
com~ el subtema que trata sobre el di - uccion a ~ idioma natal, así
ensenanza individualizadas (Cambell 1:eno de e~tr~tegias de aprendizaje y
las escuelas de traducción de
Una últuna recomendación para
pues la realidad que enfrenta e~uestro ~ais, adapte? ~ste libro en sus cursos
escuela.
egresa O es muy d1stmta de la que plantea l~

t
11::
?)-

El modelo que propone el autor es simple y explica con detalle cada
uno de los elementos involucrados en el mismo. Si uno trata de seguir
indicaciones, sin duda alguna la traducción inversa, de un segundo idioma al
natal, será menos dificil. El lector quedará cautivado con los diferentes
métodos que existen para monitorear la calidad de este tipo de traducciones.
En lo personal, he experimentado la traducción inversa en los diversos
trabajos donde he laborado. realizando traducciones empíricas pues en la
escuela nunca tuve la oportunidad, siquiera, de experimentar este tipo de
tareas. Al terminar la lectura de este libro, en realidad, la traducción a un
segundo idioma será de más calidad.
Definitivamente considero que la propuesta de Cambell es muy
práctica, ya que en las escuelas de traducción no se nos prepara para este
trabajo y, la realidad es muy diferente. El entorno que nos da la
globalización y el Tratado de Libre Comercio (TLC) nos está empujando
cada vez más a realizar trabajos de esta índole, ya que nuestro país está
incrementando sus exportaciones, para la cual hay que traducir a los idiomas
de los países a donde se exporta; y si pensáramos que sólo los hablantes
nativos pueden hacer este trabajo bien realizado, no cubriríamos la demanda.
Además, no se puede dejar todo a los extranjeros por los problemas de
legislación laboral que hay en nuestro país, en referencia al número de éstos
trabajando para una u otra empresa.
Este libro tiene una redacción excelente, pues nos facilita muchísimo
el entendimiento de ideas, no tiene un lenguaje rebuscado, aunque claro,
utiliza términos y conceptos propios de la lingüística aplicada. Una idea está
perfectamente ligada a otra, por lo que su lectura es ágil. Los temas que aquí
se tratan son prácticos y realistas, además que es sencillo tratar de ejercitar lo
que el autor propone, tanto para la práctica de la traducción de un segundo
628

629

�MICHEL W. APPLE
POLITICA, CULTURA Y EDUCACION
EDITORIAL MORATA, MADRID, 1996

H. Martell
Michel W. Apple, maestro de Educación en la Universidad de
Wisconsin -en Madison, Estados Unidos- ha edificado su carrera
profesional como profesor de educación primaria y secundaria, como
presidente del sindicato de profesores, asesor de gobiernos, de docentes, de
sindicatos y de activistas; autor de numerosos libros y publicaciones.
En su obra "Política, cultura y educación" nos da un panorama crítico
de la educación y a la vez del neoliberalismo y neoconservadurismo. Su
preocupación por el quehacer educativo lo lleva a la conceptualización de la
educación en su relación con los "valores de mercado" y los ''valores
tradicionales", así como la actuación del Estado en la política y la cultura.
"La Educación está profundamente comprometida con la política
cultural... se produce a partir de los conflictos, tensiones y cambios
culturales, políticos y económicos que organizan y desorganizan un
pueblo".
Es necesario considerar el elemento socia] global donde se desarrolla
la política actual del conocimiento oficial. Economía, cultura y
escolarización para la elaboración teórica y práctica de la educación pública.
No se puede quedar fuera la historia de las sociedades para configurar
la historia y la experiencia social en lo que los profesores enseñan o dejan de
enseñar. Los maestros deben estar comprometidos con la transfonnación
social y la educación progresista, con una comprensión estructural crítica y
autocrítica de la educación.
La educación no sólo es curriculum y evaluación, sino que requiere de
una reflexión para hacer un mundo con justicia social y una educación
democrática con igualdad para todos, situando el quehacer educativo en un
trabajo, eminentemente moral.
"Nuestros problemas se resolverán si reorganizamos todas nuestras
instituciones en tomo a un sentido social, donde la educación no se convierta
en un producto como un pan o como un coche". La política cultural no se
631

�refiere sólo a complejas cuestiones de capital cultural, se convierte en saber
oficial y saber a quién pertenece este capital cultural.
También poco se refiere a las versiones de familia, gobierno, identidad
y economía, donde han de plasmarse nuestras instituciones y la vida diaria.
La política cultural se refiere también, y profundamente, a los recursos
que empleamos para oponemos a las relaciones establecidas, para defender
las formas anti-hegemónicas que ya existen o para implantar nuevas formas.
El trabajo educativo es un trabajo que abarca muchos aspectos, desde
las desigualdades de género, de raza y de edad; así como las condiciones de
desigualdad como se realiza la educación. Y esto es doloroso para el
maestro.
El maestro tiene que preocuparse por la justicia social, por el bien
público, por la democracia, por el futuro; tomando en cuenta qué es lo que
significa educar.
La enseñanza es un trabajo moral. ¿Pero qué tipo de moralidad?. La
enseñanza y el aprendizaje tienen que permanecer relacionados con los
propósitos, los criterios, los recursos -incluyendo autoridad-, conocimiento,
sobre todo la responsabilidad y la consecuencia de la acción.
Y esto, la autenticidad en el carácter moral de la educación afecta
directamente a la calidad moral de las instituciones que educan. La
educación no está exenta de los males de la sociedad, incluyendo la

corrupción.
Los maestros debemos tener la visión social y prestar la atención tanto
a nuestra retórica como los efectos ocultos de muchos programas educativos.
Debe existir una comprensión y esto requiere que veamos a las
escuelas, los curricula, la enseñanza y la evaluación que llevan consigo, de
manera que no se mantengan imperceptibles estas conexiones entre lo que
hacemos como educadores y relaciones globales de poder.

Tenemos
que ver la educacion
. , como un d
.
h
erramienta para lograr mayor e uidad
erec o, como una
trabajo y como un derecho a la "ormq .. ' como un aspecto fundamental de
u
acion.
h

. . " L a enseñanz.a y los curricula ráctic
.
cnhcos, desde el punto de vista soci~.
os y prog_resistas no siempre son
como la que vivimos el aprendiz.a· En una sociedad muy estratificada
emocionales puede ~onfigurar d. ue ?~sado en experiencias afectivofacilidad, en sentidos que favorezcai:sp~sici~nes y lealtades, con mucha
favorecidos".
mas a os poderosos Y no a los menos
. El interés de Apple es crear unos
.
sensible y responsable que dependerá de l cum~ula_ ~ una _enseñanza más
las fuerzas en conflicto que
a eva uacion realista y crítica de
• da
operan en el interio d 1
socie d en general. Que no so'1
b
r e as escuelas y en la
il
o se ase en una "alfab ti •,
en ustrar a los maestros d sd
. e z.acion crítica" sino
1
economía, los conflictos cultur:lese e l puntol dde vista critico acerca de la
Y e pape el Estado.

Una estrategia amplia para la transfo
.,
.
afrontar la realidad y la profundidad d 1 rmac1on social y educativa para
esto exige una reconstrucción del disc~ os problemas de la educación. Para
?fensa moral ante la persistencia d l \moral de los maestros, que trate la
msuficiencia de asistencia sanitaria e ~bre,_ la falta de vivienda, la
ampliar los principios de la di y
pnvaciones, así como defender y
democracia en hechos concret grud
humar~a, la realización de la
ti
os e nuestra VId
ormas de insistir que las erso
"
ª cott·diana, redescubrir
hablar de ello en consecu~ncia~!!:r no son .e~los" s~o "nosotros" y
que lleven a la justicia social.
las pobticas social y educativa

?!:

Concretar estratégicamente los ob·etivos
.
norteamaricanos, como la libertad
.~
pro~esistas Y los valores
destruye familias comunidad l , pomen,do de mamfiesto que la pobrez.a
'
es, a economia y otras tantas cosas más.
Si la educacion
· · es un trabajo moral. ; De que' lado
maestros.?
v
estamos los

Tenemos que situar la educación en una evaluación del contexto social
y reivindicar con reformas educativas, el objetivo legítimo de la creación, de
un orden social más justo y democrático, más crítico y pensante. Para ello es
necesario una reconstrucción más completa de fines y medios de la
educación.

632

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�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Comentarios y Reseñas, 1999, No 26, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Letras</text>
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                <text>Humanidades</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>231. Osear Martínez: "Testimonios históricos de la arquitectura de vivienda
en Monterrey. Periodo anterior al establecimiento del Obispado de Linares
(1664-1777) pp. 397-415.
232. María Luisa Rodríguez-Sala: et al. "Francisco Báez Treviño y Gregorio
de Salinas Barona o Baraona, primeros gobernadores del siglo XVill en el
Nuevo Reyno de León. Su estudio histórico-social en fuentes primarias", pp.
417-447.
233. Lydia Espinosa Morales: "El convento franciscano de San Andrés, en la
ciudad de Monterrey", pp. 449-482.

Núm. 25, 1998
234. Israel Cavazos Garza: "Algunas fuentes para la evangelización del
noreste", pp. 473-485.
, 235. Tomás Mendirichaga Cueva: "La segunda Universidad de Nuevo León
(año lectivo 1948-1949)" pp. 487-511.
236. Teodoro Amerli~JÍ'y Zirón: "Origen y desarrollo de la ciudad de
Monterrey", pp. 513-522.
237. Patricia Guadalupe Alfaro Guerra: "Francisco Barbadillo y Victoria,
apuntes sobre su historia", pp. 523-545.
238. Manuel Ceballos Ramírez: "Monterrey y los dos Laredos: relación
bicentenaria", pp. 547-555.

Núm. 26, 1999
239. Israel Cavazos Garza: "Haciendas y ganados en el Nuevo Reino de
León. Siglos XVII y XVill", pp. 441-461.
240. Manuel Ceballos Ramírez: "Estados Unidos en la historiografia católica
mexicana: La interpretación del siglo XIX", pp. 463-470.
241. Ernesto de la Torre Villar: "El deceso de Felipe II. Sus repercusiones en
Nueva España", pp. 471-495.
242. Jesús Canales Ruiz: "Don Benito Juárez y Cantabria", pp. 497-507.
243. José María Muriá: "Iglesia y Estado en Jalisco durante la República
restaurada y el porfiriato", pp. 509-519.
244. Tomás Mendirichaga Cueva: "El barrio antiguo de Monterrey", pp.
521-537.
245. Mario Cerutti: "Gran propiedad y organización de la agricultura en el
norte de México. La experiencia de la Laguna (1870-1920)", pp. 539-557.
246. Jorge Sada Ortega: "Dioses, abejas y tributos en el México antiguo:
presencia y persistencia de elementos de religión prehispánica", pp. 559-571.

636

Sección Quinta

COMENTARIOS
y

RESEÑAS

�ARTURO BERRUETO GONZÁLEZ,
DICCIONARIO BIOGRÁFICO, DE COAHUILA,

Gobierno del Estado, Talleres Gráficos del Estado, Saltillo, 1999, 656pp.
Israel Cavazos Garza
Universidad Autónoma de Nuevo León
Hasta no hace muchos años, los maestros, investigadores y estudiantes
de los estados fronterizos del norte carecían de fuentes bibliográficas que,
en uno o más volúmenes, compendieran las biografias de su gente destacada.
Se hacía necesario recurrir a los diccionarios de carácter nacional. Al clásico
Diccionario geográfico, histórico y biográfico de los E. UM, de Antonio
García Cubas, editado en 1888-1891, o al Diccionario de geografia, historia
y biografia mexicanas, de Luis Lara Pardo, Alberto Leduc y Carlos
Roumagnac, en 1,109 p~, impreso en París, en 1910, en la casa de la viuda
de Charles Bouret; ,atnbos convertidos desde hace largo tiempo en
verdaderas joyas bibliográficas.
En 1944, apareció el Diccionario biográfico mexicano, (solamente
biográfico) impreso en México por Editorial PAC en dos volúmenes;
encomiable esfuerzo individual de Miguel Angel Peral a quien conocimos
en Monterrey en un congreso de historia, en 1958.
Veinte años más tarde, en 1964, llegó a nuestras manos otro trabajo
particular; el Diccionario de biografias e historia de México, en un volumen
de 1,200 páginas, impreso en México por la Editorial del Magisterio, obra
magníficamente lograda por Juan López de Escalera.
En ese mismo año del 64 fue dada a la estampa la primera edición del
Diccionario Porrúa de historia, biografia y geografia mexicanas (invertidos
los términos, primero debe ser la geografia, donde suceden las cosas). A este
nuevo y voluminoso libro de 1,721 páginas, le fue agregado en 1966 un
suplemento de 496 páginas.
También en 1966 el Dr. Gutierre Tibón fundó la Enciclopedia de
México, de la que solo aparecieron los tres primeros tomos. Al pasar esa
empresa editorial a manos del erudito historiador jalisciense José Rogelio
Alvarez, la obra ya constó de doce volúmenes, aumentándose a catorce en
posteriores ediciones. Esto en cuanto a obras a nivel nacional.
Por lo que atañe al noreste, había sido en 1940 cuando la Sociedad
Mexicana de Geografía y Estadística, presidida entonces por Pastor Rouaix,
emprendió la tarea de preparar un Diccionario geográfico, histórico,
639

�biográfico y estadístico, de la República Mexicana. De esta serie que no
logró su propósito integral, formó parte el volumen correspondiente al
Estado de Tamaulipas, encomendado al general Juan Manuel Torrea. Esta
publicación fue divulgada en el tomo 52 del Boletín de la Sociedad, números
1 al 12. El presidente de la Sociedad, Sr. Rouaix, escribió el Diccionario...
deDurango.
Lamentablemente el Diccionario... de Tamaulipas no llenó el vacío
regional en el aspecto biográfico. En las 604 páginas del libro predominan
las notas referentes a la toponimia tamaulipeca, basándose en los censos
nacionales de 1921 y 1930, y únicamente trae 47 biografias de gente de
aquel Estado, algunas desesperantemente lacónicas.
No cabe duda que dos estados norteños se nos habían adelantado en
este esencialísimo asunto. Un historiador excepcional, a quien tuvimos el
privilegio de conocer y de tratar, el profesor Francisco R. Almada, publicó
en 1928 su Diccionario de historia, geogra.fia y biogra.fia chihuahuenses,
del que hay una segunda edición de 1968 y una tercera, facsimilar, ambas de
578 páginas.
Como si aquella valiosa aportación no le hubiese parecido suficiente,
sus lazos de familia con Sonora le movieron a redactar su Diccionario de
historia, geogra.fia y biogra.fia sonorenses, impreso en 1952 en un volumen
· de 860 páginas. Y, saliéndose del marco de nuestra región norteña, a la
admirable capacidad de este historiógrafo debemos su Diccionario... , de
Colimq; independientemente de las varias decenas de libros relativos a
Chihuahua o a la historia nacional.
Impulsados por este edificante ejemplo, los historiadores Juan Fidel
Zorrilla y Carlos González Salas, en junio de 1984 sacaron pulcramente
impreso en 525 páginas, en la Editorial Jus, su Diccionario biográfico de
Tamaulipas. La edición fue auspiciada por el Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Con un mes de diferencia, en julio de ese año de 84, apareció nuestro
Diccionario biográfico de Nuevo León, cuya primera edición fue
patrocinada por la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria. El libro salió
en dos tomos, sumando ambos 540 páginas, profusamente ilustrado.
Totalmente agotado el tiraje de dos mil ejemplares, Grafo Print Editores, de
Monterrey, sacó una segunda edición, en un sólo volúmen de 577 páginas,
enriquecida con más de 300 biografias.

640

Entre los estados del norte sólo faltaba Coahuila de que contara con un
libro de esta naturaleza. Pero ha llegado, por fortuna, el día en que tenemos
ya en nuestras manos el Diccionario biográfico de Coahuila, obra del
maestro Arturo Berrueto González.
Genti~ente invitados por el autor, hemos disfrutado el privilegio de
ser de los pnmeros en repasar el amplio texto, aún en proceso de impresión.
Ello nos ha dado la oportunidad de percatarnos de su enorme importancia y
de lo que representa no sólo para la cultura coahuilense, pero para la de
nuestro país en general.
. Por p~~ipio d~ cuentas, nos hallamos ante las síntesis biográficas de
casi tres filll personaJes coahuilenses, o vinculados de alguna manera a este
Estado prócer.
En nuestra innata t,dencia a clasificarlo todo, agrupamos el vastísimo
número de personajes en diversos apartados. Mucho nos ha ayudado a ello
el hecho de que tras el nombre del biografiado vengan su profesión u oficio.
Se registran, por supuesto, los gobernantes. Coahuila debe de ufanarse
de se~ patria de varios presidentes: Melchor Múzquiz, Madero, Carranza,
Go~ez Garza, etc. Están, desde luego los gobernadores, desde la antigua
Coahuila hasta nuestros días, siendo todo un acierto el hacer figurar a los de
la Nueva Vizcaya, po:t: haber pertenecido a aquella provincia, y a los de
Texas durante el tiempo que formó con Coahuila un solo Estado.
Bajo el rubro de políticos (para cuyo registro se requeriría no un
diccionario sino una enciclopedia) se ha dado entrada a alcaldes destacados
de Saltillo y otras ciudades importante~, así como a diputados, senadores,
funcionarios ocasionales, etc. y, porqué no, a algunos modestos burócratas
entre los cuales brilla una mujer: María Antonio Bandala, con 46 años de
servicios.
Adoptando la clásica división de épocas de nuestra historia, aparecen
los de la etapa colonial: descubridores, pobladores, etc. y los más destacados
de la Independencia, el Federalismo, Ayutla; etc. Son frecuentes las notas
biográficas de capitanes indios, kikapoos, mascogos y otros.
La iglesia representa una riquísima aportación humana. De allí que en
el libro figuren no únicamente los prelados que han gobernado la diócesis de
Saltillo, pero también sacerdotes y religiosas, así como pastores de otras
comunidades no católicas clasificados bajo el rubro de reverendos.

641

�Trae el Diccionario... dos entradas que en el fondo parecier~ ser_ la
misma: militares y revolucionarios. Pero, aunque todos !ºs r~voluc1onanos
fueron militares, no todos los militares fueron revoluc1onanos. Cuna del
movimiento social de 191 O, Coahuila es semillero abundante d~ unos_ Y
otros. Los Carranz.a, los Madero, los Aguirre Benavides, por citar solo
algunos, abundan en el orden alfabético.
Vastísimo apartado lo constituye el innumerable contingente h~ano
relacionado a la cultura. Coahuila y en particular Saltillo, han conqmstado
en ésto envidiable y bien ganada fama. El Diccionario... re!?stra ce~tenare_s
de escritores entre los cuales destacan Artemio de Valle Arizpe'. !uho Tom,
Laura Esquive!, etc. Es realmente impresionante la ~po~c1on de este
Estado en cuanto a poetas, Manuel Acuña a la vanguardia, aun _en el orden
alfabético; admirándonos de que predomine el mundo fememno en este
sentido.
Son también muy numerosos los filósofos, los fil~logos .Y . los
periodistas. Lectores de periódicos de casi todo el país sonnen a diano o
elevan su espíritu con el buen humor o la profundidad espiritua~ de las
contrastantes colaboraciones de uno de los más leídos col~stas de
nuestro tiempo, don Armando Fuentes Aguirre, cronista de Saltillo. E_n este
mismo apartado están los impresores y editores y el autor ?º ha desden~do a
quienes han logrado sobresalir por su entrega ~as1 sacerdotal. los
bibliotecarios y los archivistas. Pero nos halaga, ademas, enter~os_ de que
el recuento cultural figura más de medio centenar de histonadores,
:~Uando en primera magnitud Carlos Pereyra y V~to Alessio Robles. La
, mm·a de esta ilustre cofradía registra al nuevoleones Pablo C. Moreno, en
no
. d h.
.
cuya nota biográfica se lee que dejó inédito ~ Diccionarw e istoria,
geografia y biografia de Coahuila, que convendría rescatar.
En el mundo de la música es abundante la cosecha de violinistas,
· · tas, gw·tam·stas , directores de orquestas y de rondallas, cantantes
p1ams
d , dY
compositores, etc. No se diga en el campo de la pintura en el que, a em~ e
Gonz.alo Carrasco, Rubén Herrera, Julio Galán y tantos otros, y por encima
de dibujantes y diseñadores, predomina también de man~~ª arrolladora el
número de mujeres consagradas a esta hermosa manifestac1on del arte.
La escultura y la orfebrería tienen igualmente en Coahuila exponentes
notables· como los tiene de igual modo en la coreografía. Per?,
indudabiemente que los supera en número en el cine, ~l teatro Y, &lt;lemas
actividades afines. En la ennumeración de los del eme, bas~an los
nombres de Andrés y Femando Soler, el indio Femánd~z, Agustín _Isunza,
Beatriz Aguirre, Ricardo Montalbán y otros para ser motivo de eufona. Enla

642

radio y T. V. es de igual manera nutrido el número de locutores,
comunicadores, etc.
Otra veta inagotable es la de los educadores, en la que llevan la
primacía las mujeres; pero en la que son figuras prominentes los Berrueto,
Jesús Alfonso Arreola y tantos otros. Registra asimismo el Diccionario... a
promotores de la cultura, que con una vocación que tiene mucho de
apostolado, la impulsan y la dignifican.
No podría haber omisión en esta obra, de las biografías de aquellos que
han actuado señaladamente en el deporte: clavadistas, boxeadores,
beisbolistas, etc. De dificil clasificación permítasenos mencionar aquí a los
aviadores, cuya lista es notable: Emilio Carranza, Pablo Sidar, Gustavo y
Alberto Salinas, etc. Se ha discutido mucho sobre si el toreo es un deporte.
En todas las crónicas y las corridas antiguas se coincide en llamarlo juego
(un juego muy peligroso, por cierto). Con Fermín Espinosa, Héctor Saucedo
y Jorge Gleason basta para que Coahuila destaque en este medio.
Prolongaríamos , demasiado este comentario si nos detuviéramos a
pormenorizar lo realizado por las generaciones de ilustres profesionales y
hombres de ciencia cuyos perfiles registra el Diccionario... : abogados,
arquitectos, botánicos, economistas, enfermeras, geólogos, ingenieros,
inventores, médicos, oceanólogos, ornitólogos, etc.
Resulta por demás interesante encontrar un considerable número de
líderes obreros, magisteriales y mineros. Entre éstos destacan Eduardo
Barba, Casiano Campos, Humberto Dávila y Juan Manuel Elizondo; o de
diplomáticos como el célebre Juan Antonio de la Fuente, Horacio Flores de
la Peña y Federico Barrera Fuentes a quien tratamos en algún congreso
internacional de historia en Guatemala y vibramos allá con él en un emotivo
homenaje a Juárez.
Es reconfortante repasar las semblanzas de quienes se han distinguido
por su filantropía, como Lucía Aguilar de Fernández, Enrique Mass y tantos
otros preocupados por alcanzar el bienestar ajeno; o bien las de los
personajes populares, inmortalizados ya en algún corrido, como Rosita
. Alvírez, Santiago González, el Gringo, Arnulfo González y Agustín Jaime,
por citar sólo algunos.
Para la realización de esta utilísima obra, rompió el autor con el viejo y
tradicional criterio de incluir únicamente a quienes hubieran estado
vinculados con la historia, la política, el arte, la ciencia, la milicia. Aquí se
ha dado cabida a individuos de la vida diaria, antiguos y modernos. Así,

643

�desfilan terratenientes, agricultores, ganaderos, fruticultores, etc. Asoman
industriales y empresarios entre los cuales es posible identificar a Evaristo
Madero, Juan Brittingbamm, Felipe de Jesús Benavides, Harold Pape,'José
Milmo y muchos otros. Surgen las anotaciones sobre mineros y
comerciantes. Entre éstos últimos, los comerciantes, se hace alusión a los
fundadores o propietarios de almacenes y tiendas tradicionales y de
prestigio; y por qué no, en la biografia de Herlinda del Bosque se enfatiza la
nota sobre la Panadería La Reina. Se consignan, además, los perfiles de
ebanistas, relojeros, transportistas, molineros (de harina) restauranteros y
muchos otros que suelen formar parte de otro tipo de registro como un
"quién es quién"; pero que se ha considerado que, después de todo, han
contribuído a forjar el Estado de Coahuila.

R~cibimos con júbilo a un libro que se nos entrega al concluir un siglo
Y e~ vtspera~ de.~ nuevo milenio, a manera de balance o recuento de la
valiosa contnbuc1on humana de Coahuila a la vida de México.
Enhorabuena, en nombre de la historiografía regional.

En amable conversación ·con los maesros Berrueto y Arreola, nos
comentaban haber encontrado en nuestro Diccionario... de Nuevo León a
más de medio centenar de coahuilenses. La copa nos ha sido devuelta con
creces, por cuanto en este de Coahuila nos han salido al paso 208 personajes
vinculados a Nuevo León.
Es usual y de ningún modo censurable que un diccionario incluya la
biografia del autor, don Arturo Berrueto González. El de Coahuila la trae,
pero para sus contemporáneos no era necesario leerla para saber de quien se
trata. Saltillense auténtico, heredó el noble oficio de sus padres, el
. magisterio. Lo alternó con el periodismo en los diarios locales y con el
deporte a nivel internacional como destacado beisbolista. Picado por el
gusanillo de la política ha ocupado importantes cargos como funcionario
público y ha sido diligente alcalde de su amada ciudad. Ahora nos
demuestra que en el campo de las letras ha sido fiel al ejemplo de su ilustre
padre.
Como podemos damos cuenta, por este repaso atropellado y en manera
alguna exhaustivo, somos testigos de la aparición de un libro excepcional y
de utilidad permanente. Ante un libro que deberá estar en manos de
maestros y de alumnos como un manual de consulta inmediata. De un libro
que procurarán tener todas las bibliotecas públicas y escolares, que deberá
de estar en la de los hogares, seguros de que ayudará a los padres de familia
a asesorar a sus hijos en sus tareas de estudiantes.
Somos testigos del alumbramiento de una obra que viene a cubrir un
vacío que era urgente llenar. De una obra que con las ya existentes
complementa en los Estados del norte este género de información. De una
obra que será timbre de honor y de prestigio para el Gobierno coahuilense,
que ha patrocinado la edkión.
644

645

�ESTRELLAS EN EL CAMPO DEL OLVIDO, DE ELVIA SALINAS

Dra. Alma Silvia Rodríguez
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales

Como los sueños a la vida, Estrellas en el campo del olvido, es una
aproximación al campo poético, que hilvana las palabras en el silencio de la
más alta armorua.
Con gesto de introspección y nostalgia, la autora escribe en Noches de
Luna Llena:
"La plaza del pueblo se estremece, mecida por la brisa que huele a
durazno y a flores de azahar. La nostalgia se acurruca en sus esquinas.
Camina entre los árboles bañados de rocío y se acerca. La sientes recostada
en tu corazón. La tocas. Quieres aprisionarla y se te escurre entre los
dedos. La ves esconderse detrás del naranjo más viejo, el que sembraron
cuando la inauguración del kiosco. Pretendes ignorarla y coqueteas con las
mariposas amarillas que bailan junto al jazmín. Imposible. Es noche de
luna llena".
Los cuentos ofrecen la unidad artística de un poema, al evocar la
espera, desde donde se contemplan las figuras del mundo; también están ahí,
en forma tácita abrazados, el secreto y la derrota: "Cuando la tuvo a su
alcance... no pudo alcanzarla".
La soledad, la lejarua, el regreso, el instante, enmarcan una
peregrinación que se dirige al silencio, a lo silencioso como lo más
elocuente. Tal pareciera que en la progresión del tiempo, hay una luz que
envuelve vida y anhelo, desesperanza y delirio:
"Te deslizas con pasos lentos, apoyándote en tu viejo báculo de madera
encapotada. Respiras con fatiga. Llegas al pequeño jardín situado en el
fondo de la casa. Tus ojos ruedan por el espacio que constituye tu único
refugio y consuelo.
Percibes los últimos destellos de claridad y tu cuerpo se encorva un
poco. Con movimientos casinos te sientas en banquillo verde y blanco,
regalo de tu hijo en la última Navidad."

647

�Los cuentos están escritos con lenguaje depurado, en una introspección
que eleva y transfigura a los personajes que deambulan por la palabra, por el
campo o la ciudad. Por las calles desiertas o los paisajes, que se esconden
en la penumbra de la noche.

Por ello esa estatua desolada es la mujer que he querido desde siempre,
es la amiga de mi infancia, el sueño de mi juventud... y ahora está s9la,
viendo obsesivamente la caja vacía de esperanza en la que destacan la boca
inerte y el ojo burlón."

Se trata de la expresión de una mujer que escribe con el coraz.ón
volcado en el mundo; el destino de la escritora que teje a través de su
discurso, anhelos e ideales; recuerdos de tiempos pasados y viejos caminos;
sensualidad y melancolía, todo escrito con galanura de estilo y riqueza de
lenguaje.

Esta es la aventura que la autora ha emprendido, enigma de un alma
conmovida, expresión casi evaporada a fuerza de ser precisa, pero
indescifrable que, al mismo tiempo, se afirma con una energía y una
evidencia que conturban. En Aroma de un Juicio final escribe:

En esta obra se ama lo inexpresable y lo inasible, lo distante y lo no
visto, o aquello que más perfectamente se cumple en el recuerdo. En
Labrador de espigas Silenciosas dice, por ejemplo:
"Como cualquier otro día sales de tu casa y te diriges a la escuela. De
nuevo la rutina. Tu trabájo de maestro parece no tener fin. En tus pasos se
reflejaban el tedio y el cansancio.

" Los días pasaron; continuaste asistiendo a la clínica con frecuencia.
Los recuerdos brotaron espontáneos y cerraron las grietas que el tiempo y la
distancia habían formado.
A la profesora Carmen María, si bien la
enfermedad aniquilaba su cuerpo con rapidez, no la herían los soplos
helados del desaliento. Sus setenta y siete años -repetía con orgullo- le
bastaban para sentir que había vivido lo suficiente y que podía dar buenas
cuentas de la labor realizada. No viste en ella, en ningún momento, un
jubilado en derrota, sino un auténtico general en campaña.

El fin de semana se esfuma cada vez más rápido. ¿Será que las
ilusiones de los primeros años se marchitaron?, ¿o que tu vocación no era
tan fuerte como pensabas?, ¿o que los problemas económicos menguan tu
capacidad de dar y de darte?, ¿o que sientes que las manecillas del reloj
giran cada vez más rápidamente y el tiempo te vence?... preguntas que se
pierden en la niebla.

Le preguntaste cuántos años trabajó como maestra y sus ojos se
humedecieron un instante, pero recobró la sonrisa cuando te dijo que sólo
cincuenta y nueve. -Yo hubiera querido llegar a los sesenta, pero ya ve, el
hombre propone y... a propósito, ¿sabes que el general Barrientos me
_ insistió por más de diez años? ¡Ah, qué hombre tan terco!, le parecía
imposible que yo prefiriera ser maestra a convertirme en generala.

La mañana se tapiza con las hojas del otoño, con el rocío temeroso de
la lluvia que no se atreve a ·caer, con el aroma vivo de los pájaros que se

Por fin vuelves al pueblo del que partiste cincuenta años atrás jurando
no volver, pero aquí estás en tu último regreso para el adiós definitivo. El
sepelio de la profesora Carmen María te trae al panteón. La brisa se aleja
dejando el calor denso y el aroma de este junio seco."

alejan.
Llegas a la institución donde trabajas desde hace veinticinco años.
Saludas al portero como lo has venido haciendo por cientos de días. Te
diriges al aula entre el ruido sordo de voces juveniles. Mecánicamente das
los buenos días y sacas de tu portafolio la lista de asistencia.

Es el reino de la imaginación donde confluye realidad y sueño. Y en el
silencio de la noche se al.za la visión y la escritura, transfiguración del propio
ser en la materia de lo soñado, instante único, de intensidad impar, que
~scapa al tiempo y a la contingencia.

-Maestro, el texto que nos encargó me gustó mucho -oyes que comenta
uno de los chicos más inquietos -y, aunque era fin de semana, de reventón Y
. de disco, disfruté haciendo la tarea-. Todo cambia en un instante. Ya no
es otro simple día."
Las palabras, no llegan solas, sino llevadas de la mano de quien percibe
la existencia como una de voces y un desfile de sombras que hacen las veces
de sueño y realidad.

648

649

�RELATMSMOS, IMPOSTURAS Y OTROS FRAUDES
Sokal, Alan y Jean Bricmont.
Imposturas intelectuales. Ed.
Paidós. Col. Transiciones.
Barcelona, 1999. 315 pp.

Dr. Ricardo Miguel Flores.
Centro de Estudios Humanísticos - UANL.
Quizá nunca antes una broma -una parodia intelectual- había causado
efectos tan devastadores en determinados segmentos significativos de los
medios intelectuales de Occidente -particularmente Francia y Estados Unidos' , como ha ocurrido con la publicación, en 1997 y 1998 respectivamente, de
este corrosivo texto, qu&lt;; preanuncia claramente el fin de varios falsos
prestigios intelectuales. /
El libro en cuestión es una denuncia y una puesta en evidencia, del uso
fraudulento y abusivo de terminología científica tomada de las ciencias duras,
así como de injustificadas e inconsecuentes extrapolaciones de dicho tipo de
lenguaje al ámbito de las ciencias humanas y sociales, por parte de una serie
de teóricos -todos ellos franceses o pertenecientes a dicho contexto culturalmuy conocidos e influyentes en los ambientes académicos, culturales y
universitarios que, en términos generales, pudieran ser caracterizados como
posmodemos o posestructuralistas.
Buena parte de la intelligentzia francesa es exhibida de tal forma que el
escándalo y la polémica en el mundo anglosajón y francés ha sido tan intenso
que diarios como Le Nouvel Observateur, The Guardian, Libération y The
New York Times -este último en primera plana- se han hecho eco de este
asunto, desbordando los confines estrechos de los claustros académicos, y aún
de las secciones, suplementos y revistas culturales y/o especiaijz.adas. Es la
nomenc/atw-a francesa en el campo de las humanidades la que desfila por esta
humillante pasarela, y las consecuencias pueden ser tales -dado lo
contundente del golpe- que hay quien prevé una especie de efecto Althusser,
esto es, de desprestigio fulminante, para estos malabaristas conceptuales y
mistificadores del pensamiento.
Los autores, apoyándose en los textos mismos de los teóricos criticados,
demuestran con abundantes argumentos y lógica minuciosa que principal,
pero no exclusivamente, Jacques Lacan, Julia Kristeva, Luce Irigaray, Bruno
Latour, Jean Baudrillard, Gilles Deleuze, Félix Guattari y Paul Virilio
incurren reiteradamente en los usos y abusos arriba mencionados, y en otros
651

�procedimientos intelectuales de dudosa honestidad, lo que deja traslucir a la
vez una no menos dudosa solvencia intelectual.
.
Retomando una frase que aparece en el libro, todo parece indi_c ar que,
como en el conocido relato de Andersen, el emperador iba desnudo, siendo en
este caso el emperador el llamado posmodernismo con t?do su séquito.
Decimos "con todo su séquito", porque no nos podemos olvidar de la cauda
de cortesanos aduladores, imitadores y demás corifeos que, de una u otra
forma, le han'hecho y le hacen el juego a estos saltimbanquis intelectuales,
que han sido virtualmente puestos en la picota.

y es que el golpe no podía ser más certero por ~enir preci~ente de
donde viene: de las "ciencias duras", sólo que trabaJa~ con ~eneda?~ Y
debidamente circunscritas a los. límites que les son propios. . Si la. cntlca
hubiese sido hecha desde otras vertientes, -lo cual ya ha sucedido- ~g~os
desde los propios ámbitos humanísticos -por ejemplo desde la hermeneutica o
el análisis lingüístico-, el resultado no hubiese sido tan contundente. Esto,
desde luego, no habla muy bien del talante intelectual y mor~ de nuestro fin
de siglo XX; aquí lo importante y decisivo es que ya hubo qmen se encargara
de hacer esta labor de verdadera profilaxis intelectual -como algunos la han
llamado-.
¿Quiénes son los autores? Alan Sokal es prof~sor de Físi:a e?_ la
Universidad de Nueva York, mientras que Jeáll Bncmont ensena F1sica
Teórica en la Universidad de Lovaina. Y nadie vaya a pensar que se trata de
exponentes de cualquier forma de "pensamiento conservador" o cosa por el
estilo; µimpoco se trata, como algunos secuaces de los aludidos escritores
criticados han pretendido, de un episodio de guerra cultural entre Estados
Unidos y Francia -de hecho aparecen entre los . da_mni.ficados ~umerosos
exponentes norteamericanos de estas corrientes, si_ bie_n sec~dario~- o de
escaram\11.aS entre ciencias exactas y naturales vs. ciencias sociales, m mucho
menos. Hay suficiente evidencia tanto en la trayectoria de los autores, como
en el propio libro, que desvanece cualquier proclividad al_respecto. In~luso se
trata de académicos cuyas posturas político-sociales pudiesen ser calificad,as
en sentido amplio como "de izquierda" o "de avanzada". ~~emas,
puntuali:zan no pronunciarse en materias específicamente ~umamstlc~ .º
sociales sustentadas por los teóricos criticados; recortan su obJ~to de analis1s
ciñéndose estrictamente a los abusos y tomaduras de pelo amba ap~tados
que señalan en dirección de trasladar impropiamente vocablos pr:ove~en!es
de las ciencias fisico-matemáticas sobre todo, a contextos de ciencias
humanas donde no tienen ninguna justificación.
Explícitamente, Sokal y Bricmont afuman proponerse "contribuir, de
modo limitado aunque original, a la critica de ese declaradamente nebuloso
652

Zeitgeist que llamamos posmodernismo. No pretendemos examinarlo
exhaustivam~nte, sino más bien llamar la atención sobre algunos aspectos
poco conocidos: a saber, el abuso reiterado de conceptos y términos
procedentes de las ciencias físico-matemáticas. También examinaremos
ciertas confusiones de pensamiento muy extendidas en los escritos
posmodemos y que tienen que ver con el contenido o la filosofia de las
ciencias naturales". (introducción, p.22).

Y nos dicen a continuación, qué van a entender por "abuso". Distinguen
c~tro aspectos: "1. Hablar prolijamente de teorías científicas de las que, en el
meJor de los casos, sólo se tiene una idea muy vaga. La táctica más común es
emple~ una terminología científica -o pseudocientífica- sin preocuparse
demasiado de su significado. 2. Incorporar a las ciencias humanas o sociales
noci?~es propias de las ciencias naturales, sin ningún tipo de justificación
, empmca o conceptual de dicho proceder... 3. Exhibir una erudición
superficial lanzando, sin el menor sonrojo, una avalancha de términos
té~ni~os e~ un context?~ n el ~ue resultan absolutamente incongruentes. El
obJettvo sm duda, es lilpresionar y, sobre todo, intimidar al lector no
cientí~co ... 4. Manipular frases sin sentido. Se trata, en algunos autores
menc10nados, de una verdadera intoxicación verbal, combinada con una
soberana indiferencia por el significado de las palabras." {p. 22-23).
Este saludable libro de poco más de trescientas páginas está dividido en
on~~ ,capítulos, introducción, bibliografia e índice analítico y de nombres; la
edic1on ca~ellana, cuya aparición debemos agradecer a la Editorial Paidós y
qu~ ~e revisada por Sokal, añade un prefacio a la misma y tres importantes
apendices, a los que luego nos referiremos. Se puntualiza que el capítulo 11
-que_ ,no fue incluido en la ·versión inglesa- se reintrodujo en la presente
ver~ion ~ensando que en el contexto cultural de habla española pudiera poseer
algun relieve, y es que se refiere al bergs.onismo en filosofia de la ciencia.
Lo peor del caso, para los autores franceses en cuestión, es que el asunto
se originó en una broma, -una parodia- que ha devenido en sátira, y que quizá
para más de alguno pueda significar una tragedia o al menos, un drama. A
ell? se refieren justamente los apéndices. Esto es lo que nos dicen Sokal y
Bncmont sobre el particular: "El libro surgíó de la ya famosa broma por la
que uno de nosotros publicó, en la revista norteamericana de estudios
.culturales Social Text, un artículo paródico plagado de citas absurdas, pero
?esgraciadamente auténticas, sobre fisica y matemáticas, tomadas de célebres
mtelectuales franceses y estadounidenses. No obstante, sólo una pequeña
parte_del dossier re~do por Sokal en su investigación bibliográfica pudo ser
~cl~da en la par~d1a. Tras mo~trar esa recopilación a amigos científicos y no
científicos nos fuimos convenciendo (lentamente) de que quizá valiera la pena
ponerlo al alcance de un público más amplio. Queríamos explicar, en
653

�términos no técnicos, por qué las citas son absurdas o, en muchos casos,
carentes de sentido sin más; y queríamos también examinar las circunstancias
culturales que hicieron posible que esos discursos alcanzaran tanta fama sin
que nadie, hasta la fecha, hubiese puesto en evidencia su vaciedad". ( p. 14).
El apéndice A es precisamente el texto paródico referido: "Transgredir
las fronteras: hacia una hermenéutica transformadora de la gravedad
cuántica"; el apéndice B incluye comentarios sobre dicha parodia y el C es un
epílogo a todo este affaire, cuyas proporciones se magnificaron, -al dar a
conocer Alan Sokal que todo se trataba de una broma- cuando apareció en la
portada del New York Times. Se hicieron eco de este asunto otros medios,
además de los ya mencionados al principio, como el lnternational Herald
Tribune , The Observer de Londres, La Vanguardia de Barcelona, Le Monde,
.
y muchos otros. En México, el diario La Crónica de Hoy dio una amplia
cobertura a la presentación de la obra en español en la ciudad de México.
Hay otros teóricos que de paso son alcanzados, parcialmente al menos,
por las andanadas de estos científicos: Jacques Derrida se lleva un buen
"raspón" al ofrecer flanco en algunos textos similares a los criticados, pero
esta vez la libró porque la mayor parte de su obra no "coquetea" con las
ciencias duras. Lyotard es bastante cuestionado en el capítulo 6, que se refiere
a la Teoría del Caos, por sus excesos interpretativos, y el que quizá -por esta
vez- sale más airoso es Michel Foucault -quien aparece poco-. Roland
Barthes aparece aún menos, Lévi-Strauss es mencionado sólo una vez, y de
· Louis Althusser ya no hay ni quien se acuerde. Otros autores, sobre todo del
primer estructuralismo de los sesentas y de hasta mediados de los setentas, ya
no gravitan en los estudios de nuestros días.
Fin de siglo; fin de milenio. Algunos ajustes de cuentas pendientes se
empiezan a ver. Habrá cobro de facturas, inevitablemente. Desde la impostura
y desde la propaganda (llama mucho la atención cómo ediciones en
castellano de Derrida y Deleuze son abiertamente auspiciadas por el
Ministerio de Cultura francés) se han erigido estos y otros dudosos prestigios.
y también, como reverso de la medalla, quizá sea este el momento de hacer
ver que a otros pensadores de mucho más valor se les ha soslayado,
tergiversado u ocultado 1. Cuando se cuente con ma~or pers~ec~va histórica, Y
se recupere el nivel propio de la :filosofia, y las nusmas ciencias humanas Y
sociales perfilen mejor sus métodos, pulan su rigor y depuren sus contenidos,
quedará muy claro que el nivel del pensamiento y radicalidad de Dilthey,
Simmel, Husserl, Scheler, Cassirer, Ortega, Hartmann, Jaspers y algunos
pocos más, jamás lo alcanzó el siglo XX en su segunda ~tad, al menos en lo
que se refiere a los "pensadores" más publicitados y conocidos.

654

Después de la demolición de la obra de estos exponentes de la raza del
hombre fugaz, de que~ª?!ª Evola2, (se suponía que eran estos iconoclastas
los ~x~ertos ~n ,de~olicion), ¿habrá quien persista aún en posiciones de
re/atzvismo ep1stem1co?, ¿habrá aún quien se afane por convencemos que "ya
no hay lugar" para lo que ellos llaman metarrelatos, y de que sólo hay cabida
para el "pensamiento débil", la "cultura light" y las visiones fragmentarias
dado q~e pretender cualquier otra cosa no es sino evidencia de ~
pensamiento, autoritario
y represor, además depatriarcalistcl, fionologen
' tr·zco
. ?
y onto-teologzco.
D~sde otras vertientes y latitudes, por otra parte, agudos señalamientos
se han ido convocando en tomo a estas (im) posturas4; desde ópticas que van
de la ~sc~ela de Frankfurt ~~sta la _filosofia analítica, pasando por la
hermeneu~~a, el ~ono de las cnticas ha ido in crescendo, si bien algunos de
e~tos posic10nanuentos han sido por momentos contemporizadores. No es
ciertamente el caso de la Qbra aquí reseñada.

I
. Sintomático ?e_l ictual "!-ª!estar en la cultura, es el hecho de que Sokal y
Bncmont
· de
ti li · · , han recibido multitud de sugerencias -e infinidad de mensaJes
e citac10n Y agradec~ento- a fin _de que efectúen idéntica operación con
otros autores ~n semeJantes o parecidas características. Por pudor intelectual
~o ~an publicado los nombres de estos candidatos, algunas de cuyas
identidades acaso no sea tan dificil adivinar.
La &lt;:risis en las ciencias humanas es patente; interesantes diagnósticos se
han vem10 efectuando -alguno muy importante acaba de aparecer en
cas~e~ano - pero se echan de ver verdaderas soluciones y no meros atisbos 0
paliativos. Con to~o, el previo desbrozamiento del camino es condición sine
qua non d~ cua_Iqwer alternativa viable. En esa labor de quitar todo escombro
es ~ue se mscnbe este oportuno volumen, de cuyos autores tal vez se podría
decrr, -guardando todas las proporciones- "nunca tantos debieron tanto a tan
pocos".
.
Habrá que esperar los próximos meses y años para observar la evolución
mtel~tual en los ámbitos referidos y aquilatar mejor la recepción e influencia
efectiva que Imposturas intelectuales haya logrado y el destino reservado al
llam~do «p~smodernismo», el cual ciertamente "abarca una galaxia poco
-de~da de ideas, que van desde el arte y la arquitectura hasta las ciencias
sociales Y la filosofía, y no tenemos la menor intención de discutir todos estos
cam~os. ~os ceñimos a ci~rtos aspectos intelectuales del posmodernismo que
han ~wdo en las humamdade~ ~ en las ~ie?ci~s sociales: la fascinación por
los dis~ursos oscuros, el rela~visi:iio epistem1co unido a un escepticismo
genera~zado ~e~pecto de la ciencia moderna, el interés excesivo por las
creencias subjetivas independientemente de su veracidad o falsedad, y el
655

�énfasis en el discurso y el lenguaje, en oposición a los hechos a que aluden, o,
peor aún, el rechazo de la idea misma de la existencia de unos hechos a los
que es posible referirse" (Sokal y Bricmont, p. 202). En este párrafo los
autores al tiempo que precisan sus finalidades y los alcances del libro,
sintetizan apretadamente mucho de lo que actualmente se respira en
universidades y otros medios culturales. Cabe acotar que explícitamente los
autores señalan que excluyen de sus consideraciones al posmodernismo en
arte, arquitectura o literatura, del cual dicen no tener "una opinión formada"
([bid.).

3

Al feminismo no le va nada bien en esta obra gracias a las incoherencias de Luce
Irigaray.
4

Eagleton, Terry. Las ilusiones del posmodemismo. Paidós, Buenos Aires, 1997.

5

Durand, Gilbert. Ciencia del hombre y tradición. Paidós, Barcelona, 1999.

También -a fin de evitar malentendidos- los autores asientan que
reconocen que muchas ideas «posmodernas», "expresadas con moderación,
aportan una corrección necesaria a un modernismo ingenuo ( creencia en un
progreso indefinido y continuado, cientificismo, eurocentrismo cultural, etc).
Criticamos la versión radical del posmodernismo, así como cierto número de
confusiones mentales presentes en las versiones más moderadas del
posmodernismo, heredadas, en cierto modo, de la versión radical" (!bid.)
Esperamos que la lectura y difusión de esta valiosa obra contribuya a
disipar las neblinas que densifican y oscurecen la atmósfera intelectual de
estos días, de suyo ya lastrada por otras toxinas y algunas pesadas herencias
de los siglos recientes. Ciertamente, si en otros casos se realizara similar
operación, más pronto estaríamos respirando a todo pulmón y navegando en
- cielos abiertos. Esperamos que así suceda.

Notas bibliográficas
1

Es sumamente interesante lo que señala Julián Marias al respecto: "Los que se
llaman ahora «posmodemos)) no presentan ideas propias, sobre todo con una
configuración coherente, sino que más bien desdeñan o rechazan las interpretaciones
elaboradas hasta hace pocos años y, lo que es más importante, las cuestiones
planteadas. No se pierda de vista que de lo que se trata, sobre todo, es de la
eliminación de las preguntas que el hombre, y desde cierto momento la filosofía, se
han hecho por intima necesidad". Lineas arriba había puntualizado: " ... lo que en los
últimos años tiene curso social, lo que se estima y cultiva y difunde, es lo que no es
filosofía; y esto del modo más explicito e insistente. Se habla de «destrucción» (o
«deconstrucción»), se insiste en la idea de «posmodernidad», sin demasiada claridad
sobre Jo que ello significa, ...." Razón de la fi/osofia, Alianza Editorial, Madrid,
1993. P. 76.
2 El

arco y la clava, Ediciones Heracles, Buenos Aires 1999; pp. 19-23. Ver también
del mismo autor Los hombres y las ruinas, Ediciones Heracles, Buenos Aires, 1994.

657
656

�EMMANUEL LEVINAS: LA HUELLA DEL OTRO
MÉXICO, ED. TAURUS, 2000, 117 pp.

Lic. Pedro Cortés Rodríguez
Centro de Estudios Humanísticos
FFyL-UANL

Esta publicación representa, en sí misma, una situación oportuna
para todo aquel lector que pretenda introducirse a las conceptualizaciones
ético-filosóficas levinasianas, y en general es una opción interesante para
encaminarse al estudio de la obra del pensador lituano-judío de nacionalidad
francesa Emmanuel Levinas.
El libro se encuentra compuesto por cuatro apartados que pueden ser
divididos en tres partes. La primera de ellas es el prólogo intitulado Levinas:
un pensador de la excedencia, un trabajo a cargo de Silvana Rabinovich,
quien analiza las significaciones más importantes en las concepciones del
autor. Sobresalen sus indicaciones de comprender la postura levinasiana
como una crítica al pensamiento filosófico tradicional en su sentido de
iluminación y clarificación, aspecto que se revela y se asimila, como una
metáfora helio/ógica reductora de la reflexión a una egología teórica del
sujeto. Se destaca además, la prioridad de Levinas por plantear una reflexión
fundamentalmente orientada a la alteridad. Este estudio inicial, permite un
pertinente y puntual acercamiento a los textos posteriores.
El prólogo es seguido de una segunda parte constituida por dos ensayos
pertenecientes al autor. El primero de ellos que da nombre al libro, es una
traducción de Esther Cohen. En este texto Levinas expone una contundente
diferenciación entre el Yo y el Otro, hace énfasis en la necesidad de una
salida del Yo dirigida hacia el Otro, tal movimiento es expresado como un
acto que implica la imposibilidad de un retomo al Yo. La finalidad significa
para el autor una experimentación trascendente, en donde lo Uno o lo Mismo
abandona en definitiva la inmanencia que impide la llegada al Otro. En este
planteamiento se dejan entrever las influencias del método fenomenológico
husserliano y la analítica existencial heideggeriana estrechamente
fusionadas, de cuya aplicación resulta una derivación práctica en relación al
exilio de un Yo contextualizado en el plano de la moralidad. Amalgamado al
proceso de exilio Yo-Otro, Levinas identifica un colapso de la temporalidad,
en donde el pasado y el futuro devienen en presente, la noción de huella
659

�adquiere así significación del pasado y futuro en el presente para el Otro en
su eleidad.
En el segundo ensayo -Libertad y mandamiento- el autor describe una
libertad ilimitada que se obtiene de la acción humana de ordenar: "Mandar
es, entonces, hacer la voluntad de aquel que obedece"(p. 78). Levinas parte
de la idea de tiranía manifestada en la República platónica, idea que utiliza
para enmarcar la obediencia humana conforme a criterios mínimos de
racionalidad, los cuales garantizan la realización de un imperativo que
emerge de una relación humana visuafüadora de esa libertad. Sugiere
~har toda acción que violente al Otro, dada al instante en que un hombre
se perfila como adversario en una intensa búsqueda de ta debilidad del
enemigo dentro de una sociedad.
Afirma que el rostro humano al desnudo, facilita una convivencia de
libertad, a la vez que anula toda relación de apariencia y eomascaramiento.
Además, la concepción de un rostro desnudo significa para Levinas, la
posibilidad de solidificar la oposición del Yo frente al Otro. Sin embargo el
Yo, no olvida su actitud de tránsito irreversible al Otro, tomando en cuenta el
valor de la conciencia ante una vinculación de libertad,- guerra, tiranía,
violencia, oposición, y sometimiento.
La tercera parte del texto es un diálogo entre Levinas y el profesor
alemán de filosofia Hans-Joachim Lenger, lleva por titulo: El rostro y la
primera violencia- Una conversación sobre fenomenología y ética, esta vez
la traducción fue hecha por Manrico Montero.

El libro se puede situar como preámbulo de un detallado y extenso
análisis ético-filosófico del hombre contemporáneo, constituyendo una
variante más de la postura fenomenológica existencial planteada ahora por
Emmanuel Levinas, quien al tratar de complementar la inmanencia de la
conciencia . husserliana con la trascendencia del plano existencial
heideggeriano, exalta una atención de lo diverso del otro, justamente a partir
del otro y no a partir de la mismidad. La asimilación de un pasado y un
presente tan disgregado que conserva como hilo conductor la noción de
jerarquía, tiene sus ventajas y desventajas, hay implícitamente una pluralidad
~ ~ntidos en el pensar y en el actuar, los cuales arrojan otra gama de
pI'OQlemáticas que no destruyen al sujeto sino que simplemente lo
reconstruyen al margen de la proposición y la interpretación. En ella nos
vamos acostumbrando cada vez más a la percepción de un devenir dialógico
en donde predomina un ambiente de misticismo que sumisamente se concibe
como oculto e incognoscible, y mucho menos comunicable.
Tratamos pues, de recomendar el texto, para exhortar a estar al tanto,
con apertura pero reflexivos, de las traducciones traídas al castellano. Desde
luego examinando: toda consecución eurocentrista; todo afán de reconstruir
y de consumirse en la continuidad histórica sobre el germen de Occidente;
todo asistir con un punto de vista diferente al de los demás, en donde el
hombre se remita a la embriaguez de autenticidad que abre paso libre al
desenfreno predominante de la futilidad; toda anulación de las convicciones;
y por último todo rechazo de una síntesis histórica, en donde el camino de
regreso sea la uniformidad. En esta atmósfera las interrogantes y las
respuestas podrían figurar netamente en una esfera axiológica susceptible a
la competencia de creencias.

En la conversación se puede apreciar, la aceptación que Levinas tiene
de la fenomenología como fuente primaria de su filosofia Hace patente el
impacto de las cátedras de Husserl y Heidegger que como alumno directo
vivenció durante el año de 1927. Rechaza efectuar una aplicación de la
fenomenología en el ámbito cognoscitivo, asimismo la ubica en el terreno de
una exhibición del Yo en su indigencia al Otro. Transforma la construcción
ontológica fundamental expresada en Sein und Zeit: ser-para-la-muerte en
ser-para-después-de-mí-muerte y justifica de esta manera el acaecer del Yo
en su exilio al Otro. "Pero la relación con el otro como no aprehendida
-explica Levinas-, como yo la hago aparecer fenomenológicamente,
conmueve ~r eso, porque esta relación no es ningún momento del saber. La
otredad en la que acontece el otro acontece como orden. ¿Y de dónde viene
esta relación? Esta orden es una llamada, una llamada a la responsabilidad.
Es un Decir primero que no sólo pide una respuesta sino que en primer lugar
pide responsabilidad." (p. 107).

660

661

�LA IRÓNICA LLEGADA DE GODOT

Dr. Pol Popovic
El espectador dramático consigue la primera información sobre
Esperando a Godot en el título de la obra, la espera y por ende la esperanz.a
de encontrar a Godot. Esta información inicial es tal vez preponderante en la
interpretación de la obra ya que precede a las primeras impresiones
dramáticas, suponiendo que el espectador conozca el título de la obra antes
de llegar al teatro. Pero la información contenida en el título, que llega al
espectador antes del levantamiento de las cortinas, es engañosa. El
espectador sentado en el "Théatre de Babylone" durante el estreno de
Esperando a Godot en 1952 y los millones de espectadores posteriores
fueron engañados o por lo menos mal informados antes de pisar el terreno
nebuloso de la escena de Samuel Backett.
El hecho de esperar a Godot se entrelaza con las reiteradas
actividades que parecen inútiles, pero éstas están justificadas por la
necesidad de "pasar en el tiempo" hasta que llegue Godot. A pesar de que en
el mundo moderno la espera de una cosa o una persona es un hecho
cotidiano, es parte del misterio de la obra de Samuel Beckett cómo los
personajes, parecidos a las marionetas que maneja un mago escondido en la
oscuridad del techo, crean el ámbito que absorbe al espectador para
compartir con él sus experiencias. Los protagonistas y el espectador se
mueven al ritmo de los leves estiramientos de hilos en los cuales ambos
terminan por enredarse. Ambos motivados por la esperanz.a tratan de abrirse
paso ~ través de los hilos y sus existencias se someten al imprevisible acto de
la espera. Así como lo indica el título, la esperanz.a de ver a Godot es la
dianoia en la cual se involucran los protagonistas y el espectador. Este eje
central es el punto focal de la obra alrededor del cual se desarrollan y
pierden, las ideas y los protagonistas.
El aspecto irónico de la obra empieza a vislumbrarse siempre y
cuando el espectador se permita el lujo de tratar de definir las características
pertinentes a su llegada. A pesar de las atentas observaciones del espectador
y de acuerdo con las engañosas premisas de la obra, el perfil de Godot
permanece indefinido. La ironía de Esperando a Godot nace del conflicto
directo entre las circunstancias expuestas en la escena. Por un lado, los
protagonistas se entregan incondicionalmente a la espera de Godot y por el
otro, la existencia de Godot como todos los elementos temporales,
espaciales, comunicativos y personales que lo rodean, permanecen en una
confusa neblina dramática. La claridad de los rasgos contradictorios de las .
dos vertientes de este paradigma, la total entrega a la espera y la falta de

663

�conocimientos sobre el lugar y la persona que se espera, da la fuerza a la
ironía de la situación:
Estragon: You're sure it was here?
Vladimir: What?
Estragon: That we were to wait.
Vladimir: He said by the tree. (They look at the tree.) Do
You see any others? ( 10)
La pregunta de Estragon sobre el lugar de su cita con Godot es
respondida con la pregunta de Vladimir como si la imposibilidad de la
certeza prohibiera el uso de la afirmación. La duda y la pregunta son los
elementos psico-lingüísticos que definen la espera de Godot. El ambiente
austero de la escena crea la ilusión perfecta de que se trata del lugar debido
para esperar a Godot gracias a la presencia del único árbol como punto de
referencia. El espacio y, el vacío que se extienden a través de las sombras
hacia la platea y los tJls puntos cardinales re~tes so~ el ~ej~r ~dic~dor
escénico de la nada que rodea a los protagomstas. La unagmana infinidad
del espacio que rodea a los protagonistas y la inutilidad de su
desplazamiento se amplifica a través del uso teatral del montículo. El
espectador se da cuenta que los protagonistas pueden observar la totalidad de
su entorno desde este punto estratégico, y a pesar de la ausencia de Godot se
sienten encadenados al montículo por la obligación no definida moral y
éticamente de esperarlo.
Cuando Estragon obliga a Vladimir a observar el horizonte en
búsqueda de algo o de alguien, los esfuerws de éste resultan vanos pero su
postura nos dice mucho sobre su situación. De espaldas al público, Vladimir
supuestamente busca otro ser humano que podría ser Godot y como el
público se encuentra detrás de él y no frente a él, Vladimir concluye gracias
a su perspectiva que no hay nadie en las proximidades. La dirección en la
cual Vladimir busca a una persona que podría salvarlos de la interminable y
frustrante situación es un irónico indicio de lo absurdo de su existencia. Las
sombras que rodean a Vladirnir durante su inspección del entorno absorben
su mirada sin darle ningún indicio sobre la presencia de los demás seres
humanos así como la presencia de los protagonistas absorbe la mirada del
espectador sin dar ninguna información sobre los protagonistas. La
reciprocidad de las visiones ilusorias de los protagonistas y del espectador se
cancelan entre ellas dejando un gran espacio de incomprensión entre ellos.
La presencia del camino que pasa al lado del "campamento de
fortuna" de los protagonistas es otro elemento ilusorio de la presencia de
otros seres humanos. El camino no es desolado únicamente porque nadie lo
utiliza sino porque no tiene el poder de extraer a los protagonistas de su

664

impasibilidad, motivarlos a levantar el campamento y tomar el camino. La
pérdida de la motivación para actuar, a pesar de la presencia del camino, se
presta a una fabulación dramática según la cual el abandono de los
protagonistas es planeado por el mago invisible de la escena quien decidió
hacer tabula rasa a todos los habitantes y dejar a los protagonistas sentados
al lado del camino a merced de Godot. Obviamente, los protagonistas no son
libres, el camino de sus vidas es fijo como el de la escena, esperar a Godot es
su única razón de ser aunque el lugar y la fecha de su cita sean tan
problemáticos como la existencia de Godot.
La función dramática del árbol, alrededor del cual los protagonistas
se encuentran sentados, es doble. Por un lado, es el objeto que suscita
subrepticiamente la idea del suicidio a través de su presencia dramática y las
sugerencias de los protagonistas: "What about hanging ourseJves?" (12). A
veces falta la cuerda y otras la motivación, pero la presencia del árbol
siempre apunta hacia el suicidio. Por otro lado, el árbol es el punto de
referencia geográfica gracias al cual Vladimir convence a Estragon que están
en el lugar debido para la cita con Godot: ''He said by the tree. Do you see
any others?" ( 1O). El hecho de que sea el único árbol que hay en la escena
significa implícitamente que no hay otro lugar para esperar a Godot ni otra
manera de vivir sino esperar al lado del árbol. La falsa esperanza que
fomenta el árbol es irónicamente expresada a través de los impulsos suicidas
que suscita. El árbol pertenece a la parte vibrante del escenario que retiene a
los protagonistas a su lado para condenarlos a la violenta e interminable
· espera sin esperanza. Al final de la representación, el aspecto siniestro del
árbol se refleja en la réplica desilusionada de Vladimir: ''Everything's dead
but the tree" (59b). La vida del árbol contrasta con la condenación de los
protagonistas a la indefinida _espera. Si el espectador tuvo un rasgo de
esperanza al principio de la obra o en la declaración de Vladimir de que el
árbol es el lugar de la cita con Godot de la misma no permanece más qiw la
desolación toral.
El camino y el árbol forman una alianza dramática en la cual
sugieren en primera instancia la presencia humana y el lugar de la cita con
Godot, pero los dos elementos escenográficos resultan sumamente
engañosos ya que la llegada retrasada de Godot se transforma en la
desesperanza de los protagonistas. Los continuos avisos de la llegada de
Godot y sus consecuentes ausencias contribuyen a la transformación
psicológica de los protagonistas que se nota en la aumentada frustración y la
frecuencia con la que discuten la opción del suicidio. Esta no anula el acto de
espera sino que minimiza la espera y así promueve ad infinitum el
sufrimiento de los protagonistas. Irónicamente, los principales elementos· ·
escénicos que definen el lugar topográfico de la cita y por ende preservan la

665

�"esperanza", así como el camino y el árbol, son los que perpetúan el
sufrimiento de los protagonistas.
La desesperación de los protagonistas no anula la actuación ya que
ésta es un elemento de fundamental teatralidad. Nunca se ha hecho una obra
de teatro en la cual los personajes estén absolutamente inmóviles ya que esto
sería una exhíbición de actores y no una presentación dramática. Una obra de
teatro necesita la actuación como un elemento indispensable para llenar el
espacio escénico. Beckett ha logrado recrear el ambiente dramático sin
palabras pero nunca sin actuación. Al final del siglo veinte, puede decirse
que la actuación es indispensable en la escena ya que en ella se basa la
función del teatro. En Esperando a Godo!, la actuación pierde la función
práctica tal y como se encuentra en la vida cotidiana para expresar el estado
mental del protagonista y definir su desubicación. El modus vivendi de
Vladimir y de Estragan no únicamente llena los prerrequisitos de la
teatralidad sino que talllbién refleja la irónica esperanza de encontrar la
solución a su existencia(La pérdida de la función práctica en la actuación de
los protagonistas maréa la desesperación de los mismos y su deseo de llenar
el vacío que los rodea.
La actuación en el drama de Samuel Becket es también una forma de
reafirmar la existencia y probar que uno vive a pesar de las condiciones. A
través de la interacción repetitiva entre Vladimir y Estragan, estos cancelan,
o por lo menos posponen, el suicidio y así prolongan el hilo de vida que
incesantemente estiran fingiendo cumplir con las reglas de un juego. El
frágil desequilibrio a favor de la vida se mantiene a través de la falta de
voluntad para suicidarse pero la falta de voluntad impide también a los
protagonistas abandonar el lugar y la esperanz.a de ver a Godot. La inversión
del equilibrio a favor de la muerte y del suicidio, marcaría la conclusión de
la presentación y al mismo tiempo sería incompatible con el enfoque de la
obra: permanencia de la esperanz.a.
La actuación de los protagonistas en las condiciones de
desesperación se manifiesta en forma de un juego infantil. La pesadumbre de
sus vidas da el tono lúgubre al juego mezclando lo agónico con lo lúcido:
Estragon: This is how it is. (He reflects.) The bough... the bough... (Angrily.)
. Use your head, can't you?
Vladimir: You're my only hope.
Estragon: (with e:ffort). Gogo light-bough not break-Gogo dead. Did heavybough break-didi alone. (12b)
Para contrarrestar la dimensión de su agonía, los protagonistas se
refugian en el infantil estado mental para no ver lo obvio, el irónico juego

666

del destino que pretende darles la libertad de actuar pero que los condena a
un estado de impotencia. Detrás del tono rítmico y juguetón de Estragon y de
Vladimir, yace una declaración de suicidio. En los breves fragmentos,
parecidos al poema de un niño que aprende la versificación, resaltan los
sonidos "go" y "di" de sus apodos "Godo" y "Didi". (12b) En un acto de
fusión fónica, sus nombres forman la palabra "&lt;lodo". Según el lenguaje
familiar de los niños franceses "&lt;lodo" significa "dormir". Atravesando los
abismos del suicidio y jugando simultáneamente los inocentes juegos
infantiles para "pasar el tiempo" o para alejarse de la tentación de la muerte,
los desgraciados protagonistas caen en la trampa de sus propios juegos,
fomentan el instinto de la muerte a través del sueño. El sonido cantante y
alegre de sus nombres, "Gogo" y "Didi", así como el contenido de su
versificación presagian la tragedia: "Gogo light-bouh not break-Gogo dead."
(12b) insinúa, suicidio invitando a su compañero a poner su cabeza en el
laz.o de una cuerda suspendida del árbol. En el contexto de las coincidencias
fonéticas, los sonidos de los apodos "Gogo" y "Didi" componen el nombre
de su supuesto salvador "Godot'' tal y como "Godot" se pronuncia en inglés
y francés, sin el sonido de la ''t''. ¿Sería una extensión de la coincidencia
lingüística que Godot sea el producto de la imaginación de los protagonistas
así como su nombre es una combinación de los apodos de éstos?
En el comportamiento de los protagonistas se nota la ostensible
renuncia a la serenidad como un método de cancelación de la realidad.
Cerrando los ojos frente al mundo lleno de decepciones y prestándose a los
juegos infantiles, los protagonistas esperan crear un mundo de ilusiones en el
cual estarían a l 'abri de los sufrimientos psico-fisicos. La renuncia de la
realidad la cual por parte de los protagonistas es paralela a la renuncia de
tomar el camino para alejarse del ambiente estático en el cual se encuentran.
Estas dos renuncias son efectuadas con la leve intención de evitar la
decepción y posiblemente la muerte que podrían causar la comprensión de su
estado actual y la intrusión en los territorios desconocidos. Pero la inercia
circular de Esperando a Godot ejecuta una vez más el giro rromco
encaminado a los protagonistas a lo que trataron de evitar, la decepción y
los impulsos suicidas ocultos detrás de las palabras lúcidas. El giro irónico
mezcla los aspectos lúcidos con los trágicos para formar un ambiente
patológico propio de las pesadillas que toman forma de una danza macabra.
Los juegos de los protagonistas y de los recién llegados, Lucky y
Pozzo, literalmente toman la forma de una competencia de bailes siniestros
que acercan a los protagonistas más a la muerte que a la vida. La breve y
descoordinada combinación de movimientos de Lucky invitan a Estragon a
imitarla. Este se siente incapaz de reproducir los movimientos artísticos de
Lucky y después de algunas fallas de coordinación y de equilibrio se
disculpa con mucha gracia por no haber practicado los momentos: "With a

667

�little practice." (26 b.) La imprevista competencia de baile entre Lucky y
Estragon y la subsecuente discusión sobre los bailes crean falsos lazos ente
los dos grupos. La imposibilidad de formar un grupo interactivo que se
quede al pie del árbol o se vaya revela la mez.quindad de su unidad. Las
palabras y la actuación, que parecen unirlos a través de una interacción
dinámica, se evaporan contra la bruma.
Aunque Estragon y Vladimir no puedan llegar a una clara conclusión
sobre su situación ni sobre la función de su actuación en la escena, Estragon
revela irónica e inconscientemente su estado adivinando el nombre de los
bailes que Lucky ejecuta: "The Scapegoat's Agony". (27) Estragon sitúa A
Lucky en su propia situación. La cómica interjección logra su fuerza
dramática en la sencillez y la espontaneidad con las cuales se presenta.
Indirecta y dirigida hacia el otro, la réplica de Estragon revela la vida de los
personajes. El mago de la escena los ha condenado a un sufrimiento eterno
sin que conozcan la causa de su castigo. Ser como son, es una explicación
silogística de la agonía; que los protagonistas sobrellevan. El contenido
revelador de la réplica de Estragon se manifiesta gracias a la falta de miedo y
tensión que los protagonistas sienten cuando hablan directamente de su
porvenir o de la llegada de Godot. La conciencia entre el estado mental de
los protagonistas y la naturaleza del baile le ha permitido describir
espontánea y subconscientemente el panorama psico-fisico de su situación.
Los elementos escénicos, tales como el camino y el árbol, y los
juegos lúdico-dramáticos de los protagonistas están lejos de anunciar la
llegada de Godot como el título de la obra lo hace implícitamente. Por el
contrario, el ambiente escénico y el comportamiento de los protagonistas
encubren la desesperación y la tentación suicida de los mismos. La imagen
nebulosa de Godot es sumamente irónica ya que yace en la imaginación de
los protagonistas sin que los elementos dramáticos confirmen su identidad o
proximidad al árbol de la esperanza de Estragon y Vladimir.

SOCIOLINGUISTICS DE BERNA.RO SPOLSKY

Lic. Gabriela A. Elizondo Regalado
División de Posgrado
Facultad de Filosofia y Letras, UANL.

En el libro Sociolinguistics Spolsky presenta un panorama general acerca
de esta disciplina y la define como la encargada de estudiar la relación entre
lenguaje y sociedad. La obra se compone de siete capítulos, una sección de
lecturas complementarias, referencias y un glosario.
Existe una gran variedad de fenómenos que pueden estudiarse bajo las
perspectivas de la sociolingüística, entre ellos podemos mencionar la
estratificación social, relaciones género-lenguaje, lenguaje de poder y
solidaridad, relación etnia-lenguaje, bilingüísmo, etc. Cabe mencionar que
la sociolingüística no es la única disciplina interesada en estudiar estos
fenómenos, sino también la psicología, las ciencias políticas y la historia,
entre otras.
Para realizar investigaciones sociolingüísticas se deben reunir datos que
nos aporten evidencia de variedades en pronunciación, elección de palabras
o estructura gramatical, de acuerdo a la edad, sexo, educación o lugar de
procedencia del hablante. El investigador debe tomar en cuenta el contexto
en el que se lleva a cabo la recolección de datos, así como el tema que se
está tratando. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, el investigador
se enfrenta a problemas metodológicos que son inevitables en el estudio del
lenguaje en su uso social. Entre los métodos utilizados para reunir datos se
encuentra la grabación clandestina, la entrevista sociolingüística, la encuesta
y la observación etnográfica.
Uno de los principales análisis se realiza en la convers1on, que es
considerada como la unidad básica de la lengua hablada. Un intercambio
conversional posee una gran cantidad de reglas como el respeto al tumo, las
interrupciones, los silencios, el tipo de pronombre que se usa para referirse a
la segunda persona (tú o usted), etc. Todos estos aspectos muestran
diferencias de acuerdo a la raza o al país de procedencia de los participantes.
Mientras la lingüística estudia el lenguaje como sistema dentro de sus
áreas, fonética, semántica y sintáctica, la sociolingüística se encarga de
estudiar el lenguaje en vivo, dentro de su medio ambiente geográfico y

668

669

�social. Se analizan por ejemplo los fenómenos que surgen en una
comunidad cuando dos o más lenguajes entran en contacto.
También concierne a la sociolingüística el estudio de los dialectos o
variedades de una misma lengua. Encontramos que, de acuerdo a la región
geográfica, se utilizan diferentes palabras para referirse al mismo objeto.
Localizamos también diferencias en pronunciación y entonación. Existen
diversos factores, además del origen geográfico, que originan la aparición de
variedades dialectales entre los que podemos mencionar la edad, la clase
social, el sexo y la educación.
Spolsky considera también dentro de las variedades lingüísticas a los
registros. Al hablar de registros se refiere al vocabulario típico de las
diferentes profesiones. Así, por ejemplo, existe el registro de los médicos,
de los abogados, de los cocineros, etc.
Algunos grupos sqé'iales, especialmente los jóvenes, utilizan cierto
vocabulario coloquial como símbolo de pertenencia a un grupo. Este tipo de
vocabulario generalmente rompe con las normas sociales y los términos que
se generan dentro de estos grupos son muchas veces adoptados por otros
segmentos de población.
No cabe duda que el lenguaje refleja las diferencias sociales, pero ¿qué
podemos decir de la relación género-lenguaje? A pesar de las ideas
existentes de que las mujeres hablan más que los hombres, está comprobado
que esto no es así. Sí existen diferencias neurológicas entre hombres y
mujeres, pero no son significativas para poder afirmar que las mujeres
hablan más que los hombres: Sin embargo sí hay diferencias culturales en el
rol tradicional de hombres y mujeres que marcan diferencias en el lenguaje
utilizado. Las mujeres tienden a resp~tar más las reglas gramaticales y a
utilizar la cortesía al expresarse.
Por medio de la investigación sociolingüística también se ha estudiado la
estratificación social. Labov realizó en los años sesenta un importante
experimento en los almacenes de Nueva York en donde comprobó que existe
diferencia en pronunciación de acuerdo al estrato social. En esa ocasión el
indicador que encontró fue la /r/ post-vocálica.
Otro tópico de interés para la sociolingüística lo constituye el
bilingüísmo. Se ha estudiado el caso de los niños bilingües, quienes tienen
que utilizar un lenguaje diferente de acuerdo a los contextos o a las personas
con quienes estén conversando. Se debe reconocer a una persona bilingüe
porque "tiene habilidad funcional en una segunda lengua" (Spolsky, p.45) y
además es capaz de cambiar de un código al otro con facilidad. Un bilingüe
670

utiliza_ca~ lengua en contextos específicos: en casa, en asuntos académicos,
en la 1gles1a, etc. A estos contextos se les conoce como dominios. Las
comunidades que utilizan una variedad llamada alta para ciertos menesteres
oficiales y otra variedad baja para tratar temas familiares o informales
presentan el fenómeno llamado diglosia.
Cuando una persona bilingüe aprende un idioma primero que el otro se le
conoce como bilingüe compuesto. En este tipo de bilingüísmo es posible
~ncontr3: el fenómeno llamado interferencia en donde un idioma ejerce
influ~n~1a sobre el otro a la hora de aprender significados, pronunciación 0
gramatica.
. . Existen además casos en que una persona bilingüe mezcla sus dos
1d10mas al hablar o cambia repentinamente de un idioma a otro. Muchos
inmigrantes utilizan este cambio de código al emplear palabras de su nueva
lengua en estructuras de su lengua materna y así desarrollar un código
mezclado.
Es muy raro enconn:ar comunidades monolingües, por lo general
podemos hablar de comurudades monolingües que se han desarrollado como
~esultado -~e la migración, o bien por la conquista y subsecuente
mcorporac1on de hablantes de otra lengua en la comunidad conquistada
formando una nueva unidad política.
Las comunidades multilingües indudablemente enfrentan el problema de
tener que seleccionar la lengua que utilizarán en su vida diaria.
Gener~ente ~eciden utilizar la que represente su identidad y, aunque el
len~Je se!ecc1onado no se~_ la lengua oficial del país, ellos la usan para
cuest10nes mformales o familiares. Cuando se trata de asuntos oficiales o
académicos utilizan la lengua oficial. Un claro ejemplo lo tenemos en
Paraguay, con el español como lengua oficial y el guaraní como su lengua de
identidad o vernácula.
Otr? ~specto a consider3: e? el caso de lenguas en contacto lo constituye
el surtimiento de lenguas p1dgm. Este tipo de lenguas nace como resultado
de la necesidad de comunicarse para resolver problemas comerciales
turísti~s o similares entre comunidades que no tienen lengua en común par;
comumcarse. No es una lengua nativa y pronto desaparece. Tiene
vocabulario muy simple y estructuras sintácticas también simples.
Encontramos pidgins en Hawaii, Nueva Guinea, Nigeria, etc.
Cuando el pidgin perdura y surgen hablantes nativos de esta lengua .
entonces se convierte en lengua criolla, la cual poco a poco va estructurando
671

�su vocabulario y su sintaxis. Tenemos ejemplos de lenguas criollas en
Nueva Guinea, algunas comunidades de Luisiana y Jamaica.
Como parte de las diferentes políticas que rigen las lenguas existe la
llamada planeación de corpus en donde localizamos el proceso de
estandariz.ación.
Existen también políticas como la planeación de
adquisición de lenguas, de educación de lenguas y de difusión.
No cabe duda de que el lenguaje es uno de los aspectos más importantes
que identifican a los diversos grupos sociales. Por m~io del len~je de los
integrantes de las comunidades lingüísticas se s1ent~n umdos, y . ~s
precisamente a la sociolingüística que corresponde el estudio de esta relac1on
lengua-sociedad.

EN BUSCA DE LA ENSEÑANZA PERDIDA.
UN MODELO DIDÁCTICO PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR, DE
ALICIA FUENTES VÁZQUEZ

Lic. Jesús Ordoñez Martínez

En el libro, En busca de la enseñanza perdida, la autora propone una
"didáctica autogestiva" que consiste básicamente en lograr un cambio en la
educación: transformar la educación normalizadora, transmisora de
infonnación, reproductora y alienante para que se convierta en crítica ·e
innovadora ' tendiente a apoyar el surtimiento de una nueva realidad
sociQcultural y la construcción de seres pensantes y éticos.
Los objetivos dy la didáctica autogestiva son: llevar al educando a
estrategias de pensaµíiento sobre qué es lo que puede hacer con la
información, qué es lo que se encuentra alrededor de ella y su aplicación en
el plano personal y profesional.
Alicia Vázquez Fuentes considera el discurso educativo tradicional
como homogéneo y triunfalista que busca la formación de una sociedad con
individuos que deben pensar todos igual, y expresa la necesidad de buscar
una educación formativa e integraL donde el cambio se sustente en una
dimensión sociopolítica ""I descentramiento del sujeto tolerante con los

otros, y la autoevaluación [ ..}. En el que docente y estudiante interjuegan
no sólo como sujetos éticos y políticos".1
Esta propuesta centra la enseñanza en el alumno, donde el énfasis se
encuentra en la formación más que en la infonnación, en buscar el desarrollo
integral, en enseñarlo a pensar, en aprovechar su historia personal y en no
olvidar su construcción interna.
La iniciativa busca nuevas formas de explicar los hechos educativos
donde su referente teórico está construido bajo presupuestos y teorías
humanísticas, históricas y pedagógicas integrando así un conjunto de
categorías, estrategias herramientas de comunicación, formación de hábitos,
· actitudes, herramientas autogestionarias de programación y desarrollado de
la autoevaluación, todas reunidas en un matemodelo didáctico que persigue
el desarrollo de la relación y situación didáctica.
El desarrollar un modelo autogestivo implica educar con
ingredientes como la autonomía, la libertad, la autorresponsabilidad, y la
autoevaluación para el cambio, para la libertad, para la conciencia y para la
672

673

�vida misma Este metamodelo surge por la necesidad de dar respuesta a tres
problemas educativos: hemos transmitido por generaciones que la realidad es
algo que está ahí para ser explicada y no para ser cambiada, contamos con
muy pocos y dispares referentes teóricos para abordar una problemática, y
no está bien determinado que el qué enseñar no puede ser planteado al
margen del para qué enseñar.
El maestro tiene una función de gran responsabilidad, pues será el
acompañante del alumno en el proceso de formación y tendrá que realizar,
por lo tanto, estrategias y herramientas que operen como disparadores de las
experiencias formativas. Los nuevos educadores deben concentrarse en el
cambio de procesos de enseñanza-aprendizaje integrando en ellos el valor de
la experiencia histórica, de rescatar el pasado y promover la comprensión del
futuro como un destino construible, no sólo en una, sino en múltiples
opciones. Deben buscar el desarrollo de la persona humana para el ejercicio
de la conciencia de responsabilidad individual y al mismo tiempo del
sentimiento de justicia, solidaridad social, libertad, respeto, honestidad y
amor a la verdad, sin dejar de lado el desarrollo de hábitos y actitudes que
faciliten la apropiación, la reflexión y la expresión de toda persona.
Por su parte, los alumnos desarrollarán un aprendizaje significativo,
compromiso con el querer aprender, apropiarse de la realidad, y por la
acción y reflexión, aprender a mirarla de forma diferente. Son responsables
del esfuerzo y compromiso consigo mismos y con los demás de ganarle
terreno a la ignorancia y a la incompetencia; su reto es una doble toma de
conciencia: del papel esencial que realiza el grupo de aprendizaje y de su
respo~sabilidad como parte de una familia, de un grupo, de una sociedad.
El aprendiz.aje significativo es un proceso autoformativo y
autoevaluativo que se va construyendo con el apoyo de las situaciones en las
que se encuentra la persona que aprende y es responsabilidad del educando
articular los procesos internos de análisis, comparación y asinúlación como
portadores de la significación real del aprendizaje que se obtiene de la
interexperiencia grupal.
En la planeación educativa se deben integrar el desarrollo
cualitativo de los procesos de percepción y de formas de pensar la realidad y
considerar el entrenamiento y el desarrollo de la atención como los
principales procesos para potenciar la inteligencia.
Por otra parte, hay que conseguir, desde la programación, una
congruencia clara con la factibilidad que posibilitan el aprendizaje
significativo. Considerar, al momento de programar una clase, el alto peso
que en la significatividad del aprendizaje tienen los procesos interactivos e
674

interperson~es. La clase toma la forma de una unidad didáctica que nunca se
planea, anahza o programa, sin considerar el conjunto de todas las otras
unidades.
Hay que programar, diseñar y orientar actividades y estrategias en
las q~e cada ~wnno se vea, ~ oiga y se sienta, tome conciencia de cómo y
de dond~ actúa, para que decida qué hacer con su propio comportamiento.
Los hábitos y actitudes didácticamente deseables en el comportamiento de
todo aqu~l que esté inmerso en una tarea de aprendizaje son: terminar lo que
se ~pieza, es~uchar con atención, programar acciones, precisión,
considerar _la situación antes de actuar, optimismo, cooperación y
perseverancia
El factor_ que garantiza la relación didáctica es la sigoificatividad que
para el docente ttene su tarea de enseñar y para el estudiante su necesidad de
aprender. Es fundamentaJ que tanto el maestro como el alumno asuman su
respon~~ilidad: el ~~o de conducir y desarrollar el aprendizaje y
formac10n, el maestro facilitarle los mejores resultados en el proceso.
La situaci~n didáctica,~ establ~ a través de cuatro etapas que se
apoyan en el trabaJo programahco: Ja pnmer etapa se refiere al inicio de la
cl~se, donde_ se marca el acuerdo de enseñanza y aprendizaje jerarquizando
la 1mportanc1a y trascendencia del contenido informativo.
.
~ segunda es la ilustración y activación que convierte la nueva
mfonnacion en forma de concepto, idea o teoría que se organiza a manera de
lectura, resumen, cuadro sinóptico, etcétera, que el alumno descubre sobre la
base de su experiencia previa.
Continúa con la integración i~onnativa que se traduce en nuevas
estrategias de aprendizaje que se expresan en evidencias concretas de
cambio de actitud, de comportamiento, de solución de problemas O de
ge~eraci~~ de nuevas ideas que suelen acompañarse de experiencias de
s~tt~fa~1on del desempeño alcanzado y que está guiado por la estrategia
d1dachca.
P~r último _se plantea la ev~luación como un conjunto de estrategias
que perrmten considerar las necesidades individuales en la interacción de
grupo Y_ g_enerar otras de carácter grupal que respondan a todos y cada uno de
los p~c1p~tes en el aquí y ahora de cada sesión recuperando básicamente
las evidencias de aprendizaje mediante preguntas concurrentes solución de
problemas, resúmenes, cuadros conceptuales, etcétera
'

675

�Vázquez Fuentes plantea que la evaluación y la calificación no son
ni deben ser la misma cosa Cómo evaluar al alwnno ha sido el "problema
eterno" para quienes quieren de una manera objetiva representar el grado de
impacto de los contenidos en la vida profesional y personal del educando.
Dedica un apartado especial a este tema argumentando que "Hoy en día, la
evaluación es sin duda el principal factor con el que suelen estrellarse los
modelos didácticos".2 Plantea la estrategia de evaluación como un proceso
autoevaluativo por desempeño y satisfacción, donde se deben considerar la
estructura conceptual, las pautas de interacción, la adquisición de
herramientas dialógicas y de reflexión critica, la responsabilidad de
intervención, la gestión ética, los cambios de actitud y la adquisición de
hábitos académicos.
La evaluación autogestiva se centra en el proceso, al margen de los
objetivos paradigmáticos y aprecia las evidencias de desempeños
competentes construyéndose un proceso de resignificación, aprendizaje,
autoevaluación y fundamentalmente interactivo. Para llevar a cabo este tipo
de evaluación la autora plantea instrwnentos como: guías autoevaluativas
que el maestro acota sobre la base del trabajo desarrollado; el alumno se
autoevalúa, pero el maestro le señala qué considerar, con qué evidencias, y
su producción se contrasta con los resultados de los demás en pequeños
grupos y en sesión grupal.
El metamodelo presenta la necesidad de un cambio urgente: una
manera diferente de hacer teoría educativa basada en la premisa de que las
personas no pueden aprender si están separados el cómo aprenden de para
qué lo hacen. La nueva teoría educativa debe centrarse en la educación para
la libertad, la justicia, la paz, la democracia, y sus fines educativos deben
estar dirigidos a fonnar a los alumnos para la competencia laboral, el
desarrollo del sentido critico y el compromiso social.

Notas bibliográficas
1

Vázquez, Alicia. En busca de la enseña perdida. Pp. 15.

2

lbid. Pp. 132.

EL BUEN LECTOR SE HACE, NO NACE.
REFLEXIONES SOBRE LA LECTURA Y FORMACIÓN DE
LECTORES, DE FELIPE GARRIDO

Lic. Maria de Lourdes Urbina Carrillo

En El buen lector se hace, no nace, la formación de lectores es una
preocupación del autor. El libro consta de veinte textos que fueron artículos,
pon~ias y pláticas escritas para congresos y conferencias sobre la lectura
y form~ión de lectores; algunos de estos artículos fueron publicados en
suplementos y revistas entre 1984 y 1998. Con ello pretende convencer de
la importancia de estas actividades y analiza algunos problemas prácticos en
la formación de personas con plenas habilidades para la lectura y escritura
La recopilación no guarda el orden cronológico de aparición de los mismos,
sino que presenta otra secuencia, para entender la argumentación de lo que
considera es la problemática actual de la formación de lectores y la carencia
de los mismos, con la cual coincido.
Garrido manifiesta su preocupación por la formación de lectores: se
refiere al habla, la lectura y la escritura como las operaciones básicas de la
comunicación y la expresión; quien no lee y escribe no domina su propio
idioma Pero la importancia de estas herramientas va más allá de la
comunicación con los demás, el lenguaje nos permite tomar conciencia de
nosotros mismos y del mundo que nos rodea. Por ello es que la literatura,
antes que un conocimiento, es una experiencia La realidad nos demuestra
que mucha gente se ha pasado la vida leyendo a medias, simulando la lectura
o limitándose a leer libros de texto. Pero la lectura no puede estancarse en
este nivel, debe abarcar los libros de la imaginación, los que se leen por
gusto. Hace falta multiplicar los lectores, desarrollar el gusto, conquistar la
afición y alimentar el amor por la lectura y la posibilidad de escribir. El
problema no se limita a la alfabetización, a la edición y distribución de
libros, a la instalación de librerías, bibliotecas y al estudio de la literatura.
Describe y analiza la experiencia fundamental que permitió al autor
conocer los problemas de la formación de lectores: el programa "Rincones
de lectura" iniciado en 1986 por la Secretaria de Educación Pública donde
actualmente dirige la Unidad de Publicaciones Educativas. Dicho programa
tiene como objetivo crear una de las escuelas primarias públicas del país, que
atienden al 93 por ciento de la población escolar, la colección de Libros del
Rincón. Con la finalidad de que el alumno tenga a la mano libros para leer
y, en forma adicion~ sensibilizar a los maestros y demás autoridades para

676

677

�que hagan uso de este acervo y si es posible, ~~dar también el acceso a los
padres de familia mediante el préstamo a doIDicilio.
.
Personalmente tuve la oportunidad de conocer esta colección y es una
pena decir que como todo proyecto, le hace falta seguimiento al destino final
de estos libros, siendo éste la casa de aquellos que se lo llevaron, no para
leer, sino para adornar sus estantes y libreros. Espero que este sea un caso
aislado y que la experiencia haya sido positiva~ porque representa .1?1 gr~
esfuerzo económico por la calidad de los matenales y su presentacion. As1
como por su intención, que reconozco es una propuesta se~~ y formal, lo que
es una lástima, debido a la falta de ética y responsabilidad de algunos
maestros, y como consecuencia el incumplimiento de los objetivos para los
que fueron creados, en este caso en p~~ular. Si~ embargo, el autor no
presenta comentarios al respecto y se hmita .ª dec~ que ~o~ resultados ~e
esta experiencia le permiten referirse a una sene de ideas basteas, que seg1;"1
él, responden a los problemas de formación de lectores en nuestro ~rus.
Sefiala que más allá de los aspectos teóricos, la. lectura y la escn~a
implican actividades que se desprenden de estas ideas, las cu~le~ estan
encaminadas a la comprensión e importancia de los problemas practtcos de
Ja formación de personas para emplear el lenguaje en su forma escrita.
Define y está convencido de la "libertad de elección" como
resultado de una experiencia que debe tener cada niño para escoger, de un
número infinito de opciones, el o los libros que sean de su agrado para
hojearlos y leerlos; asimismo le ofrezcan la oportunidad. de eje~citar _Y
desarrollar la imaginación, como el mejor recurso para gan_ar mterés ~anttl.
Que en el fondo irracional, intuitivo, imagin~vo de mit?s y tradiciones
populares se encuentra la fascinación (episodios de las mil ~ ~na noche~,
Robinson Crusoe, Los viajes de Gulliver, Lo isla del tesoro, Alicia en el pa,s
de las maravillas, El Principito, etc.). Amado Nervo, decía: "este libro ideal
que todos hemos entrevisto en nuestra infancia, que nos ha revelado, el
libro de la fantasía, del milagro, sin otra utilidad que su belleza" .
Subraya la importancia del papel fundrunental del maestro para la
formación de los lectores e insiste en que el primero que debe formarse
como lector para los maestros, dice, debe ser una preocupación P~S?nal Y
profesional. Lo presenta como la figura person~ ~ara refo~ los h~lntos de
los estudiantes y pretende, como en receta magica, que este ensene a sus
alumnos a comprender que la lectura de obras literarias no está veda~ a s~s
colegas, los maestros de literatura y de español, sino que es ~ patrunomo
de todos y no debe faltar un solo día En esta receta la meJor manera ~e
comenzar un día de clases, en cualquier nivel educativo, en cualqwer
disciplina, es ver al maestro o maestra de pie ante el grupo con un libro que
no sea de texto en las manos; incluye también a los padres y sueña con
678

fundar muchos rincones infantiles y talleres de lectura cultural, educativa y
social. Elena Poniatowska expresa: "Imponer media hora de lectura todos
los días en las escuelas desde la primaria hasta la preparatoria, ¿sería
mucho pedir?".
Garrido de nuevo coincide- con Elena Poniatowska en su comentario:
"antes de editar libros hay que crear lectores". No basta con publicar y
distribuir libros en forma masiva para que se multipliquen los lectores.
Respecto a los libros, la educación y la política cultural, establece que la
formación de lectores debe ser el mayor problema del Estado, propone que
las acciones del Gobierno cuenten con un esfuerzo más importante: la
extensión de la lectura a una población más amplia, y en educación, la
calidad del material y el aprovechamiento del lector.
Dicho autor presenta lo que seria una propuesta para talleres de
lectura como la solución para fomentar y afianzar el hábito por la lectura,
proponiendo la realiz~ón de talleres, grupos, clubes, círculos de lectura en
las escuelas y que éstos sean incluidos como una materia obligatoria en los
planes de estudio de las escuelas primarias y secundarias oficiales. Los
objetivos de dichos talleres serían: Avivar el interés y fortalecer el gusto por
la lectura, mejorar el dominio del lenguaje oral y escrito, es decir, elevar los
niveles de comprensión de la lectura, expresión y comunicación; y ofrecer a
los participantes una selección de lecturas básicas encaminadas a profundizar
sus conocimientos, despertar su imaginación y que respondan a los intereses
y necesidades de los participantes. Describe lo que considera debe ser un
lector y cómo se fonnaría a este "modelo" de lector. Da importancia a dos
aspectos inherentes a la lectura, siendo la primera el que "no se lee con el
diccionario" y dice: "Sin comprensión no hay lectura fuera del diccionario y
la comprensión muchas de las veces se disfraza de memorización, es decir,
la memorización a veces ayuda a la comprensión, pero no deja de ser mejor
memorizar lo ya comprendido".
Finalmente critica al sistema educativo y al trabajo que se desarrolla
en los talleres de lectura, sefialando en el actual trabajo de formación de
lectores dos aspectos que él considera importantes: la erudición y el exceso
de animación; en el primero, Garrido afirma que no basta con ser "erudito"
en la materia si no cuentan con las habilidades para capacitar lectores. El
segundo atiende el excesivo uso de juegos y técnicas de animación en la
lectura con grupos de treinta, cuarenta o cincuenta niños al mismo tiempo,
que tienen como resultado que sus alumnos no lean libros y a veces ni
siquiera uno de texto. En uno y otro caso se atiende a la teoría y al juego más
que a la lectura.

679

�Este libro aborda con argumentos sólidos la problemática existente,
sin embargo, no todas las soluciones las tiene el Gobierno. Sabemos que
dependemos de los proyectos y políticas educativas, y esto, no es lo crítico,
lo lamentable es la cancelación de proyectos, porque "cambian las políticas"
o bien las administraciones ¿Por qué no tomar en cuenta los resultados
positivos de los programas implantados y darle un seguimiento sistemático
que reorganice las acciones?.
Felipe Garrido es un ejemplo de tenacidad. La experiencia que le
brindan veinte años dedicados a la formación de lectores, le dan autoridad
para proponer y criticar el trabajo actual. Como lo indica el nombre de su
libro, él se reconoce como un lector que se hizo, como lo explica en el
epilogo de esta obra. Sin embargo, existen personas que nacieron con esa
cualidad de buenos lectores y como única diferencia de otros, "tuvieron la
oportunidad de desarrollar esa cualidad". La lectura necesita más que la
propia lectura; reclama gusto, afición, interés, vida, razonamiento,
inteligencia, pasión, etc.

LA ARQUEOLOGÍA DE NUEVO LEÓN Y EL NORESTE
DE MOISES VALDES MORENO
r

r

'

Lic. Héctor Alemán Hernández

Antecedentes
Probablemente por la situación geográfica y por el intenso deseo de
parte de nuestras autoridades de presentar a nuestro país como abundante
zona arqueológica, las regiones norteñas han pasado a ocupar un segundo
té~o en cuestiones de interés nacional para el desarrollo de proyectos
relacionados con la arqueología. Sin embargo, día tras día, se han
desarrollado intensas investigaciones en el norte de México las cuales
muestran las costumbres y tradiciones propias de cada entidad y se han
establecido grandes diferencias en cuanto a tiempo y espacio.
Como se sabe, Nuevo León es el territorio medular de la región
noreste de México, nuestro estado ha sido objeto de descuido y desaparición
de infinidad de zonas arqueológicas, sobre todo en sitios donde la misma
erosión ocasionada por el paso del tiempo nos ha dejado ver la ubicación de
estos restos arqueológicos y en muchas ocasiones, incluso, artefactos que
han sido sustraídos y que ahora forman parte de colecciones privadas.

Límites geográficos de las regiones Norte de México
Es necesario hacer mención de los limites geográficos con respecto al
noreste; al norte, limitado por las riveras del Río Bravo hasta su
desembocadura en el Golfo de México; al sur, por una franja marginal al
costado poniente de la Sierra Madre Oriental que llega hasta la zona tórrida
del trópico de cáncer, donde colinda con la región huasteca; al oriente, por
los límites costeros del golfo y al poniente, hasta la línea oeste donde
concluye la Sierra Madre Oriental e inicia la región centro del país.
En base a esta delimitación, las entidades que conforman la región
noreste son:

l. Tamaulipas. A excepción de su porción sur que corresponde a la región
Huasteca.
2. Extremo norte y oriente de Coabuila.

3.

Estado de Nuevo León. Sin tomar en cuenta su flanco surponiente.
681

680

�Referente al estado de Tamaulipas al extremo sur (que queda fuera de
los límites de la región noreste) ha sido objeto de la mayor cantidad de
estudios arqueológicos que se hayan llevado a cabo en esta región. Sin
embargo, un poco más al norte, casi llegando.ª los !~tes. de la !"l~steca
con el noreste se desarrolló un importante estudio cuyo pnnc1pal objetivo era
encontrar restos que indicaran las primeras etapas de la domesticación de
plantas.
Estas investigaciones fueron realizadas por Richard McNeish quien
posteriormente logró rescatar de entre algunas cuevas ~e. la Sie1:-3, de
Tamaulipas y la Sierra Madre Oriental, algunos vestigios org~cos
fozilizados que le permitieron obtener evidencias de fechas y construir dos
importantes secuelas cronológicas desde las primeras prácticas de cultivos Y
la aparición de pueblos hasta el abandono de éstos.
En el caso de Coa:huila se han realizado investigaciones arqueológicas
principalmente en la zona comprendida al oeste del área .de Bolsones, al
poniente de la Sierra Madre Oriental, misma que puede considerarse como el
principio de la región centro del país.
Entre los más destacados descubrimientos se encuentran artefactos
elaborados en madera, palma y fibras vegetales, así como recipientes hechos
de cerámica de los cuales se asume que provienen desde el año 12,000 a.C.
En el estado de Nuevo León la primera investigación de carácter
arqueológico que se llevó a cabo fue en la década de los sesenta y fue
conocida con el nombre de' Proyecto Noreste de México, la cual estaba a
cargo de la Universidad de Texas en Austin.
Las investigaciones comenzaron con reconocimientos de la superficie
y se registraron cuarenta y tres locaciones que en su gran mayoria se trata~~
de sitios de campamentos abiertos, rocosos y algunas cuevas. A excepc1on
de dos sitios, en los cuarenta y uno, restantes se lograron recolectar algunos
artefactos.
De los dos mil veintiuno objetos que fueron analizados primero por
materia prima y después por su técnica de manufactura; ~ólo mil ciento
sesenta y uno quedaron clasificadas como puntas de ~royectll y de .entre los
restantes se podían encontrar algunas piedras de molienda, herranuentas de
hueso, conchas, cristal de roca transparente y perforadores.

Zonas explotables del Noreste de México
Según los datos proporcionados nos dan una idea general del ento~o y
recursos naturales que debieron ser explotados por los grupos humanos que
habitaron la región noreste, tomando en cuenta las siguientes
consideraciones:
a). La situación geográfica del área con estaciones templadas en
pnmavera y otoño, temperaturas muy cálidas en verano y heladas
constantes en invierno.
b)Características fisiográficas de la región que influyeron de alguna
manera en el desarrollo de las sociedades en lo que se refiere al tipo y
disposición de recursos alimenticios y algunas materias primas para la
fabricación de herramientas, habitación y vestimenta.

Al respecto podemos mencionar la existencia de seis principales zonas
explotables en épocas anteriores, como son las siguientes:

Zona serrana. Constituida por el sistema de laderas y cañones por
donde cruzan los ríos que integran la Sierra Madre Oriental.
Zonas fluviales. Formada por los márgenes y riveras de los principales
ríos de la región.
.
Zon.a de llanuras sem.ihúmedas. Incluye el conjunto de planicies y bajas
del extremo oriente de la Sierra Madre Oriental.
Zonas de valles aluviales intraserranos. Consta de todos aquellos
valles, pequeñas cuencas y abanicos aluviales que se localizan entre los
sistemas orográficos donde termina la Sierra Madre Oriental.
Zona de llanuras secas. Integra las planicies y bajadas que se
encuentran al extremo poniente de la zona serrana, donde se produce el
efecto de sombra de la Sierra Madre Oriental.
Zona de llanuras húmedas y litorales. Compuesta por todas aquellas
llanuras y bajadas del extremo oriente de Tamaulipas, zonas aledañas al
Río Bravo y la extensa franja litoral del Golfo de México.

682
683

�Categorías de clasificación de las manifestaciones gráfico-rupestres.

Motivos zoomorfos. Esta clasificación está compuesta por serpientes,
lagartijas, aves, tortugas, venados y huellas de osos.
.

El estudio del testimonio rupestre puede aportar valiosa información
sobre la flora, fauna, fenómenos naturales, herramientas además de técnicas
y recursos que fueron utilizados por las antiguas sociedades de esta zona.

Motivos fitomorfos. Para este grupo se incluyen las flores, las hojas,
los árboles, el peyote y los agaves.
Motivos formatizado.
Integrado por arcos, flechas, puntas de
proyectil, cuchillos, lanzas, escudos, redes y tambores.

Petrograbados

En general, los petrograbados eran reafuados sobre roca caliza con un
grado alto de oxidación, lo que permitía que contrastara ésta entre los
motivos grabados y la superficie exterior. La mayoría de los grabados se
realizaron ntilinndo objetos como punzones y cinceles de piedra.

Motivos naturalistas. Compuesto por el conjunto de soles, lunas,
cometas, estrellas, lluvia y relámpagos.
Primeras jornadas de explotación.

La zona con más alta concentración de petrograbados en nuestro país Y
probablemente una de la más abundante en América está constituida por la
parte norponiente de Nuevo León y el extremo oriente de Coahuila.

Pinturas rupestres
A diferencia de los petrograbados, este tipo de manifestación requiere de
condiciones especiales para su preservación, y por lo regular, se encue~tran
localmldas en paredes rocosas o pequeñas cavidades que no reciben
directamente la lluvia o los rayos del sol.
Entre las técnicas de elaboración se puede observar el delineado fino Y
grueso, distintos colores y tonalidades del rojo, amarillo, blanco, negro Y
café.

Categorías de clasificación de las manifestaciones gráfico-rupestres.

Hay una gran variedad de formas y de clasificaciones de las_ imágenes
grabadas o pintadas, éstas dependen de la región, país y critenos de los
mismos investigadores. En este caso, las categorías que más se acoplan a la
región noreste son las siguientes:
Motivos geométricos. En este rubro se incluyen líneas rectas, curv~,
triángulos, rectángulos, cuadros, zig-zag, círculos, espirales y media

luna.
Motivos antropomorfos. En este se incluyen manos, pies cuerpos
completos sexuados o asexuados.

El primer antecedente que se conoce sobre un posible contacto
occidental en el actual territorio nuevoleonés proviene de una carta enviada
por Antonio Sotelo de Betanzos al Monarca español, donde se menciona la
entrada del Comendador Cristóbal de Barrios hacia territorios desconocidos
'
partiendo de la región del Pánuco en 1529.
Cabe7.a de Vaca.

En 1535 Alvar Nuñez Cabeza de Vaca pudo ser el primero en transitar
por el nore~e cuando encabezaba una misión de exploración al cabo de la
Florida y se interna con algunos compañeros a la extensión suroeste de
Texas, cruza el Río Bravo y al intentar dirigirse a la región del Pánuco, por
diferentes sucesos cambia su trayectoria realizando una larga travesía hacia
las costas del mar del Cortés.
Han sido muchas las reconstrucciones de la ruta seguida por Cabeza de
Vaca. Algunos investigadores no consideran su entrada por la región noreste
y sitúan su incursión por algún punto cercano a la actual población de
Ojinaga en Chihuahua, bajando por el río Conchos y luego hacia Sinaloa.
Otros investigadores, que se consideran mejor informados, consideran
que la trayectoria fue cruzando por los estados de Tamaulipas, Nuevo León y
Coahuila, pero existe una gran diferencia entre los trayectos que se plantea
por cada uno de éstos.
Para estas consideraciones se puede agregar los siguientes puntos, para
poder formar nuestro propio juicio:
•

684

Al tiempo en que esto sucedía, transcurrían apenas dos años de la
Conquista de Cortés.
685

�•
•

En los mapas que existían en ese momento sólo se delineaba el Golfo de
México y algunas desembocaduras de los ríos y puntos costeros.
Un aspecto muy importante a mencionar es la falta de cronistas, como en
muchos otros sucesos, y la necesidad de tomar como testimonios los
comentarios que se pudieran haber conseguido.
Uno de los argumentos más importantes y trascendentes que se tiene
respecto a la ruta que tomó Cabeza de Vaca es el haber convivido con
campamentos indígenas que estaban conformados por grupos de veinte a
cien casas, las cuales se encontraban asentadas cerca o a las orillas de un
río.
Otros precursores

Existen también algunos nombres de soldados, frailes o exploradores que
al igual que Cabeza de Yaca, ya sea por el deseo de impartir la doctrina
cristiana cruzaron el actual territorio nuevoleonés en expediciones hacia la
Florida, o en busca de una ruta que conectara los reinos de Nueva Galicia y
Nueva Vizcaya con el Pánuco (como vía más corta hacia España, evitando el
paso por México y Veracruz).
Entre estos personajes menciona a Fray Andrés Olmos, de manera
importante porque, además de reconocer una gran porción de la extensión
tamaulipeca y parte del estado de Nuevo León, regresa junto con los
llamados indios olives para poblar la legendaria Tamaulipas. Sin embargo,
son a los militares Alberto del Canto, Diego de Montemayor y Luis Carvajal
y de la Cueva a quienes se le atribuye el descubrimiento y primeros intentos
de colonización del Nuevo Reino de León.

BINGO 6. ENGLISH FOR CBILDREN,
DE SAMANTA McNAMEE Y KEN METHOLD
Francisco Javier Treviño Rodríguez
Facultad de Filosofia y Letras

UANL
La enseñanza del inglés ha sido una actividad realizada por el hombre
desde hace muchos años y tiene gran relevancia para la difusión del
conocimiento. Una de las tareas más dificiles que enfrenta el docente en esta
área, es encontrar un texto que reúna las características óptimas para
utilizarlo ~n clase.
Para quienes nos dedicamos a la enseñanza, es común encontrar material
bibliográfico que aborde el tema desde una perspectiva teórica, dejando de
lado el enfoque práctico.
. _El libro "B~go 6" es un texto para la enseñanza del inglés dirigido a
runos que empiezan a aprender el idioma como segunda lengua y ofrece
~umerables situaciones funcionales para llevar acabo el aprendizaje. El
libro consta de doce unidades, donde la seis y la doce son de repaso.
.La metodología en que se basa tiene un enfoque práctico, con un
crudadoso manejo de las estructuras del idioma y con un vocabulario
adecuado para el seguimiento del tema. El texto tiene otras actividades que
complementan el aprendizaje tales como canciones y juegos que ofrecen una
experiencia divertida.
De acuerdo a mi experiencia como docente, es importante mencionar que
los niños requieren de textos coloridos que les llame la atención, ya sea con
fotografias, dibujos y situaciones con las que se hermanen de acuerdo a su
edad. Estoy convencido que el libro "Bingo 6" reúne todas estas
características primordiales para facilitar el aprendizaje. Muchos autores no
se esfuerzan para establecer una relación entre los alumnos y las actividades
del texto, la cual es de gran importancia, sin embargo, los autores de éste,
tienen como objetivo fundamental el enfatizar dicho vínculo y se observa
desde el momento que incluye niños y personajes jóvenes tratando que el
alumno se identifique con ellos.
En mi punto de vista, otro aspecto importante que no deben olvidar los
autores de libros para la enseñanza de idiomas, es que una lengua no puede
transmitirse satisfactoriamente si el texto no incluye aspectos culturales de
los países que hablan el lenguaje a enseñar. A pesar de íncluir temas

686

687

�recientes en la sección de lectura, que son apropiados para los niños y
adolescentes tales como la vida del grupo norteamericano "Backstreet
Boys", el actor Leonardo DiCaprio y otros; el autor no se desliga
completamente de temas importantes que forman parte de la historia de los
Estados Unidos de Norteamérica como el Día de Acción de Gracias, el cual
representa gran parte de la cultura de los Norteamericanos.
El libro tiene una metodología muy actualizada, que puede asimilarse con
uno de los mejores textos para la enseñanza del inglés que se han hecho
últimamente; como lo es "New lnterchange", el cual tiene una distribución
de actividades parecida a la del texto "Bingo 6", donde antes de iniciar con
la explicación de la gramática incluye ejercicios que la incorpora dentro de
un contexto,. Las unidades de este libro, contienen una conversación, un
agregado del vocabulario, expresiones importantes y una lectura relacionada
con el tema. La forma de presentar la gramática también es similar, ya que
aparte de aparecer en un recuadro, incluye un ejercicio. Pero existe una
sección diferente a Já del texto ''New lnterchange", que es la de
pronunciación, ya que el libro "Bingo 6" no hace ninguna conexión al tema
o a las estructuras gramaticales ni culturales que se utilizan en las unidades,
perdiendo parte de la sincronia al final de cada lección.
"Have you ever seen a TV studio?", es la quinta unidad. En mi opinión,
creo que el autor sobreestimó al docente al repetir la misma estructura de las
unidades tres y cuatro, que es la del presente perfecto. Un texto base para la
enseñanza de un idioma, se puede o no cubrir en su totalidad, pero hay que
tener un espacio en la planeación que sirva para incrementar el conocimiento
de cada unidad con material bibliográfico de ayuda, sin tener que recurrir a
la repetición de estructuras para cubrir vacíos.
En la unidad seis es de repaso, lógicamente trata de incluir todos los
tiempos gramaticales vistos con anteriÓridad. Esta unidad es más corta que
las anteriores y se basa en ejercicios prácticos que buscan verificar el
aprovechamiento del alumno de las unidades anteriores. En mi forma de
pensar, creo que el hacer una pauta a la mitad del libro y llevar a cabo una
verificación sin darle el nombre de examen, es de gran relevru;icia, ya que
conciencia al alumno del aprendizaje que ha desarrollado y esto tiene una
influencia psicológica para seguir adelante con el curso.
Cuando analizamos libros para la enseñanza del inglés y vemos el tema
de los países y nacionalidades, muchos autores no entran en la tarea de cómo
el alumno puede aprender esta lección dentro de un contexto. Atinadamente,
los autores de este libro, incluyen la explicación del verbo ''to be" para que
el alumno utilice los países y nacionalides en oraciones.
688

El autor da una gran importancia a la forma comparativa. En la unidad
?cho, se enfoca sol~ente en este tipo de estructura incluyendo ejercicios
mteresantes para facilitarle la enseñanza al maestro. Algo esencial que se
encuentra en esta unidad es el inmenso número de fotografías, las cuales
ayudan al alumno a ubicarse en una situación real.
Dentro de la unidad nueve, "Magic Marine World", se encuentran dos
~artes de la oración muy importantes: los adjetivos y las preposiciones de
tiempo. Cuando se enseñan los adjetivos, especialmente a los niños es
.
'
llllportante utilizar muchas ilustraciones, las cuales están incluidas en esta
unidad. Las preposiciones que se encuentran en esta lección son: "in'', "on"
Y "at'', que son muy utilizadas en el inglés. En mi opinión, estas tres
preposiciones se presentan correctamente en ejemplos muy sencillos, ya que
en es,te _nive! de aprendizaje seria un error incluir ~a mayor cantidad, porque
podría inflwr negativamente.
"The camping trip" es el título de la unidad diez y aborda el tema de los
conectores cronológicos, que se utilizan cuando se quiere describir un
proce~o. En esta lección, la actividad auditiva está muy bien utilizada, ya
que VIsualmente nos presentan seis acciones diferentes mediante fotografías
con el objetivo de armar una tienda de campaña; este ejercicio puede ser
contestado siguiendo la lógica de una secuencia cronológica, pero hay que
tener en cuenta que los alumnos son niños; es por eso que se anexa una
actividad auditiva para que el alumno escuche e identifique más fácilmente
cada una de las acciones de las fotografías y de esta manera encuentre la
lógica de un proceso.
En la unidad once, "Ken loves cartoons", los autores vuelven a caer en el
mismo error, que es mezclar diversos tiempos verbales, los·cuales desde mi
punto de vista son estructuras gramaticales difíciles de enseñar, puesto que
no es una lección de repaso, esta combinación podría confundir al estudiante
al momento de enfrentar diferentes tipos de estructuras en los ejercicios.
La segunda mitad de repaso es la número doce, que presenta de manera
acertada las estructuras gramaticales y partes de la oración que se vieron con
anterioridad. En esta lección se ven ejercicios auditivos, de lectura y
pronunciación que permiten practicar de una manera general el material
cubierto.
Existen tres agregados al final del texto. Uno está dedicado a la
pronunciación; otro, al vocabulario de cada unidad y el último corresponde
al programa de contenidos. La sección de pronunciación consta de una hoj_a
y presenta ejemplos muy generales que pueden ser de utilidad en la
enseñanza. La segunda sección presenta las palabras más importantes de
689

�cada unidad ordenadas alfabéticamente para facilitar su ubicación. Por
último, el programa de contenidos le ofrece al maestro una visión gen~ral de
los objetivos de enseñanz.a. A pesar que muchos docentes lo c?~1deran
irrelevante, creo que es de gran importancia para establecer los objetivos de
aprendiz.aje.
A mi juicio, este libro de texto cuenta con características i~eal~s para la
enseñanza del inglés como el segundo idioma en el nivel de _P~arta. _T~~ta
de desarrollar las cuatro habilidades básicas de aprendiz.aje: audic10n,
expresión oral, lectura y escritura.
Sin e~b~~o, incluye algunas
actividades, en particular las referentes a pronunc1ac1on,_ que al ~arecer no
están bien integradas a los objetivos que se pretende cubnr. En rm punto de
vista, el afán de repetir estructuras gramaticales tampoco es de ~an ayuda
para el docente, ya que se vuelve una tarea tediosa. Creo que es lillportante
reconocer la labor de los autores de esta obra ya que, si bien es obvio que no
logra cubrir de manera ~xhaustiva todos los aspeetos r~l~ci?nados con la
enseñanz.a es un buen intento por presentar de manera dinarmca algunas de
'
, .
las estructuras básicas del idioma con un enfoque practico.

ANGUSTIA Y ANSIEDAD.
CAUSAS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO,DE JESÚS DE LA
GÁNDARA MARTÍN Y JOSÉ CARLOS FUENTES ROCAÑIN

Lic. Raúl Romo Vallejo
La ansiedad es clásicamente un sentimiento subjetivo que implica la
presencia de sensaciones de aprensión, tensión, inquietud, temor indefinido,
inseguridad o miedo, a modo de anticipación indefinida de un peligro ante
una amenaza más o menos objetiva que supone una forma de miedo ante
algo o ante nada, en contraposición al miedo concreto ante un peligro o
amenaza real. Puede ser una respuesta a algo, pero también puede nacer de
dentro, con o sin razón aparente.
La ansiedad normal. es adaptativa y útil para resolver problemas,
controlable y lógica (aUÓque puede ser incómoda), no implica sufrimiento
grave. La anormal es inútil, inapropiada, dificulta la adaptación y el
rendimiento.
La ansiedad exógena o reactiva es motivada por un desencadenante con
relación a un suceso; puede ser nonnal y sirve para enfrentarse a ella o
anormal y dificulta la adaptación. La endógena, no tiene motivo aparente,
surge sin razón o causa comprensible, como una manffestación del carácter
de la persona y es poco o nada adaptativa.
Desde el punto de vista biológico se trata de un estado de alerta
frente a una amenaza que ·prepara al organismo a la defensa, activa el
sistema nervioso central, vegetativo, endocrino y todo el organismo para la
lucha por la supervivencia.
Cierta cantidad de ansiedad es necesaria para mejorar la resolución
de problemas, existiendo un punto óptimo de ella para un máximo
rendimiento sin sufrimiento patológico. El aumento excesivo hace caer
drásticamente los rendimientos, tanto en el plano intelectual como en el
psicomotor, en las relaciones personales o en el trabajo, en la toma de
decisiones o en la vida sexual. La capacidad de algunos seres humanos para
modular este mecanismo se conoce como autodominio.
Los estímulos más habituales provienen del entorno psicosocial del
sujeto, medio ambiente o del propio organismo, lo que importa es la
valoración que el individuo hace de ellos.

690

691

�El estrés es la reacción ante situaciones de alarma o amenaza que
generan ansiedad, fue descrita por Hans Selye como reacción gene~al de
adaptación. Tiene tres fases: alarma, resistencia y agotamiento.
La ansiedad patológica es el resultado de una situación estresante
más las posibilidades de adaptación del sujeto, determinadas tanto
genéticamente como por el aprendizaje. Ésta aparece si la presión estresante
es exagerada y agota las posibilidades de adaptación, o la reacción del sujeto
es excesiva en intensidad, duración o en calidad.

Se habla de ansiedad exógena, cuando se supera la capacidad
adaptativa del organismo frente a estímulos externos, amenazantes, intensos
o sorprendentes. Mientras que la endógena, está ligada a factores
hereditarios, carece de causa externa, se presentan anomalías en los
mecanismos cerebrales de procesamiento de información procedente de los
sentidos.
La ansiedad es una especie de nerviosismo acompañado de inquietud
y desasosiego, es sobresalto, "nos activa". La angustia es un sentimiento
sensorial localizado en el cuerpo que se manifiesta en forma de opresión del
pecho, ahogo, congoja y sensaciones de malestar que afecta a todo el
organismo y con frecuencia se localiza en las funciones vicerales, "nos
ahoga, nos paraliza".

Síntomas psíquicos: inquietud, inseguridad, intranquilidad, temor,
miedo, tensión, angustia. Síntomas somáticos: taquicardia, sudoración,
temtlor, boca seca, inquietud psicomotora, hiperventilación, disnea, tensión
muscular, meteorismo, diarrea o constipación, poliquiria, vértigos,
hiperactividad. Síntomas de alerta excesiva: insomnio inicial, pesadillas,
somnolencia diurna, anorexia, hiperfatiga, inhibición del deseo sexual,
impotencia, anorgasmia, dificultades de memoria y atención.

Síntomas en los distintos tipos de ansiedad:
Trastorno de ansiedad secundario a enfermedad fisica o por uso de
sustancias: presencia de ansiedad continuada o crisis secundarias al
padecimiento de una enfermedad somática o abuso de sustancias tóxicas.
Por trastorno de pánico: crisis recurrentes de ansiedad grave no limitadas a
situaciones no concretas. Síntomas variables que aparecen de modo
repentino, incluso mientras la persona duerme. Temor secundario a morir,
perder el control o enloquecer, miedo a sufrir otro ataque de pánico,
aparecen conductas de evitación. Puede aparecer agorafobia.
692

Por fobias: temor excesivo e inacional ante objetos o situaciones
específicos. La exposición al estimulo fóbico provoca ansiedad. Reconoce el
miedo como irracional. Provoca ansiedad anticipatoria al imaginar el
estímulo y presenta conductas de evitación. En la fobia social, existe temor
ante situaciones sociales, restringe las actividdes y presenta ansiedad
situacional.
Por transtomo obsesivo-compulsivo: presencia de pensamientos
obsesivos, reconoce que son producto de su mente y que su comportamiento
es irracional, provocando mucho malestar.
Por trastorno de estrés postraumático: expos1c10n a un
acontecimiento traumático grave, con periodo de latencia de semanas a
meses. Reexperimenta el acontecimiento, existe embotamiento emocional
falta de capacidad de respuesta al medio, anhedonia, conductas de evitación:
insomnio.

/
Por estrés agÚdo: exposición a un acontecimiento traumático grave.
Relación temporal clara entre agente estresante y aparición de síntomas.
Reexperirnenta el acontecimiento, embotamiento, desapego, ausencia de
reactividad emocional, desrealización, despersonalización, amnesia
disociativa, ,conductas de evitación.
Por trastorno de adaptación: malestar subjetivo acompañado de
alteraciones emocionales que interfieren con actividades sociales. Aparecen
durante un período de adaptación a un cambio importante. Relación clara
con acontecimiento estresante, hay vulnerabilidad, hwnor depresivo,
preocupación, incapacidad para enfrentar problemas y planificar el futuro.
Por trastorno de ansiedad generalizada: es excesiva y persistente, no
asociada a ninguna circunstancia particular. Sensación de nerviosismo,
inquietud, impaciencia, irritabilidad, dificultad para concentrarse, tensión
muscular, sudoración, mareos, palpitaciones, molestias epigástricas,
alteraciones del sueño, aprensión.
Por trastornos de somatización: presencia de síntomas somáticos
múltiples, recurrentes y variables. Visita regularmente a los médicos sin
éxito en su problema. Afectan cualquier lugar del organismo. Pueden existir
síntomas depresivos o ansiosos recurrentes. Interfieren gravemente en la
actividad social, interpersonal o familiar.
Es importante para la medicina reconocer, diagnosticar y tratar los
trastornos de ansiedad porque son enfennedades que requieren asistencia y

693

�tratamiento, su elevada presencia en la población generan un elevado costo
socioeconómico y humano.
El diagnóstico clínico de la ansiedad patológica debe basarse en la
atenta observación de los síntomas y signos que son detectables en la
conducta de la persona afectada. Debe obtenerse información a través de una
entrevista amplia, recabando los siguientes datos:
•
•
•
-.
•
•
•
•

Antecedentes familiares y personal~s.
Sít)tomas neuróticos en la infancia.
Pers&lt;&gt;Qalidad premórbida.
Características fisiológicas.
Acontecimientos importantes a los que se ha sometido el sujeto.
Indagar sobre aspectos psicosociales, familiares, laborales y económicos que
puedan estar relacionados con el inicio del trastorno.
Explorar los hábitos de consumo de sustancias.
Aplicar·una encuesta para obtener datos precisos.
Debe realizarse un diagnóstico diferencial entre tr~tornos de
Jansiedad y otras patológicas mentales o somáticas que pueden confundirse
con ella Tales como: trastornos somáticos, depresivos, somatoformes,
demenciales, de personalidad, por uso de sustancias, síndromes maníacos,
esquizofrenias.
El tratamiento debe buscar la disminución de la ansiedad para poder
abordar otros objetivos más complejos, como la modificación de conductas
patológicas y la reestructuración de la personalidad o la promoción de
hábitos de vida más saludables.

•

•
•

LA CASA ECOLÓGICA, DE JORGE CALVILLO UNNA
Lic. Alberto René Romo

G.

El li~ro La casa ecológi-ca, está constituido por veintiséis capítulos.
En la_ ~nmera parte ~os señala que la evolución biológica y del
conocimiento no son lineales. En este fin de siglo, nuestra visión del
mundo está cambiando en todos los aspectos. Nuestro concepto de casa no
es la _excepción. ~otécnicas, diseño solar y bioclimático, arquitectura sana,
ecob10construcc1on, tecnologías blandas o apropiadas, premacultura,
agricultura bio~ámica, etcétera, son nuestros conocimientos que nacen,
como una reacc1on al presente, de un compromiso con el futuro y de un
ree~c~entro con el pasado. La casa ecológica y sana conjuga saberes
trad1c1onales con nuevos descubrimientos científicos.
U~a casa ecológica y sana tiene tres fachadas: la de la salud, paz y
armorua. Salud para el cuerpo, paz para el espíritu y armonía con la
naturaleza. La finalidad es integrar
nuestras necesidades fisicas
espirituales, y adaptarnos al entorno local. Generalmente creemos qu~
nuestras casas son más sanas que las del pasado y que esto es el resultado
de las tecnologías modernas. Los lugares, por sus cualidades naturales o
artificiales, nos predisponen a la excitación, irritación, intimidad y paz; por
eso, una casa no es solamente un refugio fisico, sino también un abrigo
· para nuestra alma.
· . Los ciclos del agua, vegetación, animales, aire, tierra, sol y clima
son sistemas que son preciso integrar en el diseño de una casa..

Regularmente la ansiedad es un sentumento humano habitual,
comprensible, lógico y que no requiere tratamiento; pero si la persona
afectada no lo soporta, si afecta su vicia o si hace que se comporte de fonna
anormal, es preciso tratar el problema. Los recursos disponibles son
esencialmente de tres tipos:

Nuestras casas se han convertido en mundos sintéticos y extraños
para nuestro organismo, expuesto a los más peligrosos contaminantes. Al
mismo tiempo, éstas pueden contaminar el medio ambiente con sus
desechos y materiales de construcción, despilfarrar energía y agua; este
tipo de casa es lo que llamamos una casa enferma.

Psicoterapias y técnicas de modificación de la conducta; a través de la
introspección, estudios de comportamiento, técnicas de relajación y terapia
de apoyo.
El empleo de psicofármacos.
Otras medidas específicas; tratamientos somáticos, cambios psicosociales.

De la misma forma como rodea y penetra el aire o como cuando
nos sumergimos en el agua, las diversas radiaciones naturales y artificiales
nos envuelven y llegan hasta lo más profundo de nuestras células. Las
radiaciones naturales proceden del cielo y de la tierra; son parte de nuestro
funcionamiento biológico. En términos muy generales, la radioactividad se
define como la propiedad que algunos elementos poseen de transformarse
en otros y emitir, al mismo tiempo, diversos tipos de radiaciones (alfa, beta
Y gama). Los campos electromagnéticos naturales están íntimamente
relacionados con nuestros biorritmos y por lo tanto con nuestra salud.

694

695

�La arquitectura de cada cultura y región ha desarrollado formas
propias y específicas, la presión sobre los cursos e?ergétic?s ~a~ que se
vuelva a conceder un valor esencial. Clima y comodidad están mtimamente
ligados. Sin embargo, el microdima es fun?ament:11. ~os lugares sep~ados
por unos cientos de metros pueden tener difer~nc1as tmportan~~s de~idas al
asoleamiento, dirección y velocidad de los vtentos, vegetacion existente,
los cuerpos de agua, etcétera.

En muchas culturas se considera la respiración y por ende el aire,
como el primer eslabón de la salud. Calidad del aire en nuestras casas
tiende a degradarse, pero en la casa ecológica y sana, la calidad del aire es
de vital importancia pues influye en todos nuestros procesos fisiológicos y
metabólicos. El mejor remedio para ello, son las cualidades básicas de una
casa sana, las constituyen la ventilación que renueva el aire y las plantas
del interior; en casos graves, los ionizadores son una alternativa.

Las zonas tropicales húmedas, se caracterizan por las altas
temperaturas y lluvias abundantes todo el año. En ellas suelen registrarse
huracanes y lluvias torrenciales. Por este motivo, l~~ techos debe~ tener
mucha inclinación para desaguar rápido. Esto tambien ayuda a evttar un
excesivo calentamiento por el sol y permite crear un colchón de aire en el
interior que aísla el calor. Los árboles altos y con ramas sin ramificación
densa, como las palmeras, pueden sombrear la casa para evitar el sol
directo y al mismo ~mpo permiten ~l paso d~l air~. Las chim~n~as o
respiraderos en los techos logran la salida del arre cahente y propician el
movimiento del aire fresco.

La ventilación natural es producto del aprovechamiento de las
brisas y los vientos naturales por medio de la orientación y el diseño de
ventanas y techos, así como por la disposición de vegetales adecuadamente
seleccionados para tal fin. El viento influye con movimientos horizontales
y verticales; los primeros son de flujo normal y los segundos se originan
por las diferencias de temperatura y presión.

El clima caliente seco, se caracteriza por pocas lluvias en verano o
en invierno, temperatura extremosa noche - día, también en inviernoverano; se registra con frecuencia en zonas tropicales secas co~ n~erosa
vegetación. La ventana ideal tiene veg~tación en la~ partes infe~ores Y
superiores para que entre aire fresco abaJo y salga caliente por amba: Los
techos ideales son menos calientes, con los arbustos se puede desviar el
aire al interior de la casa.
Los climas se caracterizan por ser fríos en invierno y calientes en
verano, con excepción de las regiones localizadas a la orilla del mar,
donde las temperaturas son más uniformes. Las ventanas y puertas deben
estar bien aisladas y selladas en los lugares en que el invierno es muy frío.
Vivimos en la heliosfera que envuelve a los planetas de nuestro
sistema solar al igual que biosfera que envuelve a la tierra, todos los
recursos energéticos provienen del Sol, excepto la energía nuclear; Pº! e~o
la vida depende de él. El aprovechamiento de la energía solar en un ~dificio
se basa en cuatro principios: radiación, retención, almacenamtento Y
circulación, tal como sucede en el calentamiento solar de nuestro plane~.
Dicha energía es la única que no implica residuos negativos para el medio
ambiente, también la más equitativamente repartida en nuestro planeta. Se
pueden definir tres partes básicas en un calentad?r: el c~lector solar, el
sistema para transportar el calor y el termo o almacen del mismo.

En la naturaleza hay vida porque existe muerte y descomposición.
Toda la materia orgánica se pudrirá y se reciclará tarde o temprano, este
proceso se lleva a cabo en la tierra. En un montón de tierra pueden convivir
mil especies diferentes, en una cuadra de ella puede haber miles de hongos
y millones de bacterias. En la agricultura ecológica el primer paso es tener
una tierra rica en nutrimentos naturales para producir plantas fuertes y
sanas. Alimentar a la tierra es una necesidad esencial para la sobrevivencia
de la vida en nuestro planeta. Las diferentes formas de alimentar la tierra
son: Compostas en montón, composta enterrada, composta en compostera,
los excusados secos y lombricultura.
El agua es la vida misma. Lo fértil y productivo de nuestro planeta
depende de su disponibilidad. De toda el agua de nuestro planeta sólo el
uno por ciento es agua dulce y de esta mínima parte dependemos la
mayoría de las especies vegetales y animales. Actualmente, la
contaminación, en constante aumento, amenaza este recurso vital, la lluvia
ácida, los productos tóxicos, fa basura, los drenajes y el arrastre de
agroquímicos junto con el despilfarro, especialmente en las sociedades
ricas, son algunas de las principales causas de contaminación y escasez.
La vegetación y la casa son inseparables en la arquitectura
ecológica y sana. Independientemente de sus cualidades funcionales, la
planta y el hombre, como seres vivos, establecen relaciones en múltiples
niveles. Las plantas influyen en la temperatura de cualquier sitio por sus
múltiples funciones: transpiración, protección de vientos, transferencia de
calor, sombra y humedad. Estas también producen vapor a través de sus
hojas este vapor pasa al aire.

696
697

�Desde el punto de vista funcional, los anima~es contro!~ parte de
la vegetación y plagas, por tanto, complementan los ciclos ecologicos.

del ruido de la calle, duetos, bombas de agua o de habitaciones como
cocinas y baño. En diferentes culturas, como la japonesa, la escandina".a y
la California, el baño es un lugar social, terapéutico, de relajación y placer.

Producir alimentos en casa o en jardín, es una tradición muy
antigua que se perdió en el presente, tiene múlt~pl~s _implicacion~s
ecológicas, de salud, económicas y culturales. ¿~ue s1gmfica produc~
nosotros mismos parte de nuestros alimentos? Reducrr nuestra dependencia
de sistemas industriales, productos que perjudican el entorno Y la sal~~'
sin dar alternativa en una sociedad en proceso de cambio._ ~a produc~ion
doméstica de alimentos nos facilita dicho proceso y tambien proporciona
nuestra autonomia personal y social.

La casa y el jardin participan en los grandes ciclos ecológicos de la
biosfera, son parte integral de sus procesos y de su evolución. Desde una
propuesta ecológica, el jardin debe ayudar a reducir el consumo en general
y evitar la contaminación, además de agradar nuestros sentidos. Es un
modelo del universo, un microcosmo de la biosfera. También nos ayuda a .
aumentar nuestra percepción sensorial; sus posibilidades terapéuticas so~
múltiples.

No puede haber una casa ecológica y sana con ruido ~ malos
olores. Podemos disminuir el ruido con árboles, arbustos y cubrepisos_que
lo amortigüen, paredes altas, rejas con enredaderas y taludes de berra
cubiertos con vegetalys. Conviene que baños, escaler~s, bode~as,
estacionamientos y pasmos se localicen del lado donde proviene el nudo
exterior para disminuir su efecto. La ventilación e~ lo básico, sobretod~ en
cocina y baños, para eliminar los olores, reducrr el uso de matenales
tóxicos y sustituirlos por materiales naturales.

Cada célula de nuestro cuerpo responde a la luz y oscuridad.
Nuestro reloj biológico interno está ajustado para seguir este ciclo. La luz
natural cambia en el transcurso del día y durante el año, algunas veces
sutilmente y otras por contraste. La luz puede ser directa, reflejada o difusa
y variar su intensidad y color. Cada lugar de la casa requiere diferentes
calidades y cantidades de luz. El color afecta nuestra vida. Recibimos
información del lenguaje del color. Se asocia con diversas emociones e
incide en el estado de ánimo. En la casa ecológica prevalecen los colores
originales de los materiales y las pinturas naturales.

Un lugar es algo concreto con cualidades específicas: luz,, c?lor,
textura, olores, , paisaje, vista, proporciones, formas geome!1'1~as,
temperatura, humedad, energía telúrica, etcétera. Estas car~ctenstJ.~~s
constituyen el carácter de un lugar o su "atmósfera", que es la mt:raccion
de todas sus diferentes cualidades. El abuso de la tecnologia Y el
despilfarro energético han eliminado las consideraciones en cuanto a las
cualidades ambientales y climáticas del lugar en que se construye.
La cocina es el corazón de la casa y de su vida cotidiana; es el
centro de transformación y consumo, de las actividades domésticas Y el
lugar desde el que podemos desempeñar un papel activo para .proteger
nuestra salud y la del planeta. La comida industrializada generalmente
lleva conservadores, aditivos y colorantes artificiales.
Úna sala de estar sirve para descanso, celebrar reuniones, fiestas,
ceremonias y rituales, recibir visitas, estudiar, jugar, etcétera. Por eso,
muchos la consideran el lugar más representativo de la casa. Los lugares
de estar y de trabajo requieren de buena luz natural. En lo~ climas fresc~s Y
templados, lo ideal es que su orientación sea al sur. Es importante evitar
las zonas alteradas telúricamente en estos lugares. Una tercera parte de
nuestra vida la pasamos en la cama. Si no descansamos a~ecuad~en~e,_ las
repercusiones se manifiestan en todos los ~vele~: fis1cos, psicologico,
emocional y espiritual. La recámara debe ser silenciosa. Hay que separarla

698

La construcción es una actividad que generalmente contamina. Es
posible tomar medidas para mitigar sus efectos en la naturaleza y en
· nuestra salud. Los materiales que usamos en la construcción pueden tener
un efecto negativo en el medio ambiente. Su producción y su transporte
consumen recursos y energía agotándolos y contaminando el medio
amb~ente. Los materiales naturales como la tierra, cal, y~so, piedra y
madera se pueden reciclar, no contaminan y son absorbidos por los
ecológicos.
En la vida urbana actual, no somos conscientes de dónde viene lo
que consumimos y en dónde acaban nuestros desperdicios. Solemos creer
que las consecuencias ecológicas y para la salud no son nuestra
responsabilidad y tampoco reflexionamos acerca de quién o qwenes
deben asumirla. Los materiales de construcción que se pueden volver a
usar son preferibles a los que se vuelven inevitablemente basura. Al
fabricar productos con material reciclado se ahorra gran cantidad de
energía y se contamina menos.
En "La casa ecológi,ca en México " señala el autor que en nuestro
país se requiere de una visión alternativa y creativa ante el problema de la
escasez de casas, no solamente porque es un problema cuantitativo, sino
cualitativo. Si poco a poco se van integrando conceptos ecológicos y de

699

�salud en los reglamentos de construcción y diseño, nos prepararemos para
el futuro y mejoraremos el presente.
La mayoría de las casas que habitamos los mexicanos no están
diseñadas por arquitectos; están planeadas por sus moradores con el apoyo
de un maestro de obra o un albañil. La casa ecológica es ~arte de -~
proceso global a largo plazo que ~tenta ~odificar, 1~ tendencias de cns1s
ecológicas y deterioro de nuestro sistema mmunologico natural.

UN HILITO DE SANGRE DE EUSEVIO RUVALCABA•

Dora González Cortina

El título de la novela Un hilito de sangre, es tan sugestivo que remite
a muerte, crimen o hechos violentos. La edición está cuidada en cuanto a
presentación, y la fotografia de la portada alude a la vida aventurera del
protagonista.
A la narración anteceden dos epígrafes referentes a la amistad: unos
versos de William Butler Yeats y el soneto XXX de William Sakespeare. El
autor divide su novela en trece capítulos en los que el narrador, un joven de
trece años, relata lo que le acontece en un día de su vida.
El argumento puede resumirse como sigue: un adolescente, por
mandato paterno, debe obtener información acerca de direcciones y
teléfonos de las escuelas que se anuncian en los vagones del metro, pero
antes prefiere pasar por la casa de su novia. Cuando llega ahí, recuerda que
ella fue a visitar a unos parientes de Guadalajara, por lo que decida recoger
unos ahorros que le guardaba un primo, para trasladarse allá. En la central
camionera, el encuentro con un hombre que acompañaba a una cieguita, se
transforma en el primer obstáculo que le impide realizar su deseo.
Más tarde, el hambre lo conduce a un restaurante chino cuyo dueño
le bri,rida su amistad y en un momento aciago, ofrenda su vida para salvarlo.
Antes de morir, el chinito le obsequia una buena cantidad .de dinero que
permite al joven viajar en avión a Guadalajara y de aqui, contratar a un
taxista que lo conduzca a Tlaquepaque.
Después de ver a la joven, hace amistad con el taxista que lo había
llevado y determina pasar por su casa para conocer a su hijo. Antes de volver
a la ciudad de México, en un gesto de bondad, compra una bicicleta de
carreras para regalársela al hijo del taxista.
Mientras vuela de regreso, le sucede un penoso incidente, del cual
sale bien librado gracias a su ingenio y facilidad para contar historias; evoca
lo acontecido con el chinito y se imagina tocando el timbre de su casa en
espera de que su madre, histérica por su ausencia, le abra.
Nos dice Walter J. Ong que sin las tecnologías, básicamente la
escritura y la imprenta, "la privatización moderna del yo y el agudo y
doblemente reflexivo conocimiento moderno de sí mismo, resultan

700

701

�imposibles": El antecedente de la escritura es la oralidad, de la cual,
actualmente, sigue siendo su fuente fresca e inagotable. En los últimos textos
literarios aparece la tendencia de volver a ese origen y la novela de
Ruvalcaba nos confirma. Es por la escritura que nos enteramos, en este caso,
de las peripecias que le suceden a un adolescente y cómo enfrenta sus retos
en los momentos en que comienza el diálogo consigo mismo.
El largo monólogo que constituye Un hilito de sangre trasluce los
problemas que debe resolver el hombre en la etapa más dificil de su vida: el
tránsito de la· niñez a la adolescencia. El descubrimiento de su dualidad:
materia y conciencia, lo conduce a nuevas necesidades que requieren de
nuevos satisfactores.
El autor de un texto literario no debe olvidar que toda palabra escrita
constituye un remate y que por ello, no sólo ha impulsado la actividad
intelectual del hombre sino que ha estructurado la psique del individuo. En la
presentación que de s~ t'hismo hace el autor, en la solapa del texto que nos
ocupa, se denota una afinidad de carácter y estilo expresivo del escritor con
su personaje creado.
Precisamente porque se parte un narrador que habla para sí mismo,
se permite el uso muy frecuente de muletillas, pleonasmos, voces latinas,
inglés escrito como se pronuncia y otras libertades que la literatura, por ser
arte, suele admitir.
Se dice que la creacion literaria se distingue por dos rasgos
esenciales: su naturaleza Y. la intención, es decir, la ficción y los fines
estéticos.
En el caso de las obras fantásticas, que por cierto no siempre
constituyen un reflejo infiel de la realidad, es dificil evaluarlas con
parámetros fincados en el concepto de verosimilitud, pero en obras
marginadas de este género, si es plausible.
La novela de Ruvalcaba presenta muchos lugares comunes, tanto en
espacio, tiempo, lenguaje, como en personas y cosas, lo cual marca
deliberada y firmemente su parecido a la realidad del ambiente capitalino.
No obstante, el narrador (detrás de éste, el autor) cae en contradicciones tan
notorias que hasta un lector principiante observaría.
Como antecedentes de esta novela puede considerarse El lazarillo
de Tormes y los autores Zweig, Joyce, Paz, Fuentes, José Agustín y,
principalmente Gustavo Sáinz. El autor nos dice que leamos la novela para
conocer su vida porque algo debió filtrarse y, efectivamente, su personaje es
702

un pícaro del siglo XX que incursiona por los senderos eróticos con el viento
a su favor, pero creemos que sólo es un pretexto para criticar la educación 0
la falta de esta, tanto en las escuelas como en los hogares.
·
Este adolescente -protagonista, que no puede denominarse típico
puesto que en la vida real no todos corren con su suerte- es capaz de detestar
escuelas y maestros pero ama la lectura hasta convertirse en "lector voraz"
le~tor no se .:xplica có~? demasiada lectura provoca pobreza de lenguaje:
m _c?mo un hiJo de familia de trece años, carece de formación moral y
re~gi_osa. El p~o~goni~ quiere eludir los traumas pero proyecta tendencias
edípti~as, narc1S1stas y picarescas que bien podrían reclamar el auxilio de un
profesional.

E!

Co~~T?1e :l c?!erio de Jitrk2 un texto puede someterse a tres tipos
de lectura:_ llllcial, mdi~ial, y _crí~ca. La primera corresponde a la que otros
~aman
Impacto, la Impresiomsta o superficial, sería una lectura rápida e
mconsciente.

?e

. . L~, lectura indicia} o preconsciente localiza los núcleos de
sigm~cac10n d~ ~- texto; y la crítica o consciente se realiza cuando se
org~ los mdic1os encontrados con miras a describir el sistema de
sentidos que subyace en todo texto, es decir, lo desenmascara.
.
La ~ovela de Ruvalcaba causa una fuerte impresión por el lenguaje
· ~ticonvenc1onal, en una primera lectura, pero aún en esta algún indicio que
visl~bramos como nuevo, se vuelve monótono, a fuerza de repetirlo.
Los epígrafes sólo se justifican ante el lector hasta el capítulo ocho
p. ~28, a casi tres cuartos del p~cipio. Los.trucos que aplicaba el joven par~
salir de _apuros se ~elven predecibles, lo IDismo que la disyuntiva A y B que
en o~as1ones termmaba en contradicción. Tomando en cuenta que se trata de
ª!~en ~ue no sólo ~ leíd? mucho, sino que ya escribe libros y
d1cc1onarios, se le podría pedir mayor congruencia lineal global, por
supuesto, al ~a~or, pero como este es un personaje ficticio, llegamos a la
eterna contradicc1on de la literatura: abstraer lo concreto y concretizar lo
abstracto.
. La _tercera lectura nos ofrece un mejor panorama: un joven en busca
de ~u identidad, reconoce la existencia de su otro yo y cobra conciencia de la
amistad y de la culpa.
J_orge Ruffinelli3 encuentra tres niveles de comprensión de la lectura
Y los aplica a la novela, poesía y ensayo; nosotros, por razones obvias sólo
nos enfocaremos a la primera. Dichos niveles son: informativo, estilístico e
703

�ideológico, que responden a las preguntas: ¿Qué, cómo y para qué lo dice?,
respectivamente.

Por su parte, el joven protagonista -audaz y precoz- se encuentra a sí
mismo cuando en el cristal de una ventana observa su imagen, después de la
pérdida de su amigo salvador, a quien bautizó como Kung Fu por ser chino.
También ha tomado la personalidad de un artista e incluso, se ha sentido
automóvil, todo en aras de encontrar su esencia.

El primer nivel marcado por Ruffinelli, queda expuesto en la
relación de los hechos que encierra el resumen ya asentado. Del segundo,
que hace referencia al modo en que se expon~n lo_s hechos, ~es~c~emos
algunas cuestiones de estilo como son: el uso reiterativo del sufiJ~ errimo, no
sólo en adjetivos, sino también en nombres_; el enlace _de un c~pi~o con ~l
subsiguiente mediante la última palabra dejada a medias. La rroma Y ~acia
están presentes aunque no siempre dejan sabor grato. La referencia d~l
nombre del protagonista se encubre hasta el capítulo nueve, pero en cambio
su relación con el número trece la descubre por completo en el segundo,
donde también señala la letra L como inicial de su nombre al indicar que es
la número trece del alfabeto.

A propósito hemos dejado para el final el comentario sobre la
premiación otorgada a esta novela: "premio Agustín Yánez 1992"; así como,
las opiniones que aparecen en la parte ulterior. Desconocemos las razones
del premio pero las opiniones nos parecen, en parte, ofuscadas dedo que no
encontramos ''una ternura muy grande". "El manejo del lenguaje admirable,
ni "las palabras tratadas como encrucijadas". Con respecto al futuro,
debemos recordar que es muy pronto para pronosticar que "tendrá un éxito
muy grande".

Después de avanzar en la lectura, el receptor se ent~ra q~e ~e lo
contado no todo es ci910, ya que León Rosas Bernal es mu~ lDl~gma~vo Y
guasón, por ello utiliza una serie de muletillas cargadas de rroma Y solo la
temúra, manifiesta en los capítulos ocho, doce y trece, la salvan de quedarse
en novela erótica.

Lo que sí encontramos es que el narrador provoca al lector con su
disfraz de guasón que se autocorrige para quedar peor. Aunque el hilo
conductor, son la memoria y la imaginación del narrador, por el estilo
utilizado el lector no sabe cuándo al mentirse a sí mismo, de paso miente al
receptor.

El hilo conductor es la memoria del protagonista que le permite
asociar los hechos del presente con los del pasado, aunque algunos hayan
sucedido únicamente en su imaginación.

Pese a que el emisor aplica con fluidez la ley de asociación de ideas
para recordar algunas experiencias y muestra una sagacidad poco común
· para resolver, mediante disyuntivas, los problemas que la vida le presenta, la
dependencia materna es denotativa. Su postura antifeminista oculta bajo sus
deseos.·carnales, demuestra la falta de madurez de un personaje que en
ocasiones aparenta ser adulto.

La falta de coherencia es notoria dado que el joven encuentra
personas que le dan dinero generosamente ¡en la ciudad y en nu~stros días!.
Aparte que a los trece años él es capaz de emprender razonamientos . de
orden teológico (p. 164 y 181 ). En el pasaje de la p. 177 parece redescubra a
Carlos Fuentes en su novela La muerte.de Artemio Cruz.
En el tercer nivel marcado por Ruffinelli nos centramos en la lectura
ideológica. Con respecto a este texto hemos de advertir que se filtra leve Y
suavemente, como que se eluden compromisos. Se_ cri~~ la ~ormación
educativa en las instituciones escolares y la contammacion ambiental. El
protagonista preocuposo de satisfacciones sexuales, m~,s ima~arias que
reales, evoca la tristeza que los errores de nuestra formacion social causan en
el infante, como por ejemplo la tradición de ~os Reye,s ~fagos Y Santa Claus
que sólo pueden seguirse respetando en medios econom1cos muy estables.
La solución que significa el consejo que le dio el chinito al joven
León Rosas Bemal resulta todo un mecanismo de defensa contra la
ingratitud e indiferencia de los demás: no tomarse en serio, ni tampoco a la
vida.
704

Se dice que la literatura es una conmoción, entonces esta obra es
literaria porque eso causa. Es novela porque narran una historia mediante un
discurso, pero lo que más sorprende es no sólo su lenguaje anticonvencional
sino, la carencia de formación moral y religiosa en un adolescente que
además de ser hijo de familia, lee mucho.
El final nos hace captar que las experiencias sufridas y gozadas por
el protagonista no fueron de balde porque, después de veinticuatro horas
fuera de casa, aprendió a valorar la amistad y el amor; además cobró
conciencia de que a veces los sueños se realizan.

705

�Notas bibliográficas

CULTURA DE CALIDAD DE SERVICIO,
DE ENRIQUE MÜLLER DE U LAMA

Ruvalcaba, Eusebio. Un hilito de sangre, (Col. Narrativa 21) México: Ed.
Planeta, 1992. P. 183.

•

Lic. Ma. De los Ángeles Carrillo

Ong Walter J. Oralidad y Escritura. Tecnologías 1e la palabra. Traducción,
Angélica Scherp, México: ed. Fondo de Cultura Econórruca, 1987. Pp. 168.
1

Cultura organizacional y de servicio
2

Jitrik, Noé. De la lectura comoactividad. (Col. "Red de Jonas"), México: Ed.

Prenúá, 1986.. pp. 64.
1

Ruffinelli, Jorge. Comprensión de la Lectura. México: Ed. Trillas,, 1991, PP· 52,

53.

El modelo de empresa, de calidad, que anteriormente se tenía era
que el que sólo cumplía las expectativas del cliente sobre el producto. Esto
significaba que ''hacer un buen producto era suficiente para hacer un buen
negocio".
Los tiempos, los clientes y sus percepciones han cambiado mucho,
ahora se consideran importantes tanto los clientes internos (personal) como
los externos y los inversionistas.
En la actualidad, el servicio es "la ventaja competitiva de la década",
igualando su importancia con la calidad del producto.

Una empresa en equilibrio consiste en que el líder de alta calidad
esté en el centro del modelo (clientes, personal y accionístas) buscando
siempre superar a las expectativas de los tres én un proceso de mejora
-continua. Cada una de estas partes buscará satisfacer sus necesidades a
través de la interrelación, alcanzando un alto crecimiento y calidad, además
de utilidades, esto permite a la empresa tener valor agregado y compartirlo
con la sociedad, involucrándose en grandes proyectos que mejoran la calidad
de la vida misma, así como colaborar en la construcción de parques y
jardines, actividades culturales, deportivas, etc.
El proceso de la mejora continua se inicia con la mención de
indicadores clave, se continúa con el entrenamiento básico sobre los
conceptos de una cultura de calidad, se define la estrategia, se escoge una
metodología y se termina con la creación de equipos de mejora que reciben
la información de los clientes, personal e inversionístas y la actuación de
éstos.
La cultura organízacional es importante ya que ofrece una base para
pensar a escala respecto a la compañía, tanto en lo humano, como en el
control empresarial.
706

La dirección de la empresa, crea día a día una cultura que crece y
que puede modificar de acuerdo con un modelo preconcebido; por ejemplo,
707

�define la identidad de la empresa a través de sus trabajadores, transmite
sentido de pertenencia a sus miembros, facilita la integración de valores y
objetivos de la organización con los de. los indivi~uos, selec~ion~ los
individuos afines con la empresa, mantiene la umdad orgamzacional,
proporciona normas formales e informales y ofre~e segurida~. d~ntro _de un
marco estable; y por último, ofrece la oportunidad de dirigir m~!or la
empresa entendiendo, cambiando o mejorando la cultura y haciendola
permanente.
Así nos podemos dar cuenta de la importancia de la secuencia lógica
de causa y efecto entre los valores de la dirección, la filosofia de la empresa,
las acciones y comportamiento de los miembros de la organización.

El cliente
El concepto "cliente" se diferencia del concepto "comprador". Los
compradores son estadjsticas, los atiende cualquier empleado, ellos no tie~en
razón de sentir lealtád hacia una empresa, generalmente buscan el meJor
precio a la mejor transacción; mientras que _los clientes son. individu?s que
proporcionan satisfacción, a éstos les sirve un profes10~al asign~do
especialmente para él -el que solucionará su _problema-. E! cli~n!e percibe
que tiene una relación personal, con lo que siente que está recibiendo una
relación directa con la empresa.
En un inicio todo cliente es un comprador, y se convierte en cliente
al experimentar la calidad del s~rvicio.

competencia, de lo que reciben contra lo que pagan, permite tomar
decisiones y hacer mejoras en sus productos y servicios.
Lo que realmente debe importar a las empresas es ser mejores que la
competencia tanto en los atributos del producto como el servicio que
ofrecen.
Es el vendedor "la gente de contacto" en la empresa que debe estar
realmente convencido de promover la cultura de servicio mediante la
atención directa al cliente y así cumplir con su principal misión.
Para establecer una cultura de servicio debe crearse un programa
para clientes externos y otro para internos, con las siguientes finalidades:
determinar quiénes son mis clientes internos, aclarar cuáles son sus
necesidades, medir el índice de satisfacción de .estas necesidades e
incrementarlo continuamente.
Se forma una cadena donde cada trabajo es un proceso de el cual los
empleados son proveedores y clientes mutuos. Un proveedor proporciona
información, materiales o servicios a algún compañero de trabajo, a otro
departamento o al cliente externo.
El medir y mejorar la calidad de los servicios internos, aumenta la
calidad humana, la calidad de las personas y de la empresa; la calidad se
· irradia y llega a la "calidad total".

El servicio
Cuando el cliente contacta el servicio por primera vez y satisface sus
necesidades inclusive excediendo sus expectativas, entonces la organización
tiene éxito' y los clientes regresan . una y otra vez recomendándolos
ampliamente. Esto se refiere a una ~strate,gia ~e éxito; ~l buen preci? _d~ un
producto de alta calidad trae consigo mas clientes y estos lo adqmnran a
bajos costos.
La medición de la satisfacción del cliente debe ser. un sistema
permanente de información y mejora; esta se puede re~izar median!e
entrevistas que aplicará un encuestador externo o perso?al mtern?, ~or via
telefónica, en encuesta por correo o en el lugar, mediante la tecmca del
grupo focus o directamente en el mostrador.
Una estrategia para lograr la lealtad de los clientes, una mayor
penetración en el mercado, y altas utilidades, es la del Valor Agregado al
Cliente (VAC), ésta se utiliza midiendo la percepción de sus clientes Y de la

708

Esta acción utilitaria satisface necesidades específicas de un cliente,
por lo que se genera en él una experiencia psicológica según la manera en la
que el proveedor del servicio lo proporciona.
El servicio y el producto deben superar expectativas del cliente, por
lo que se requiere de personal entrenado y con vocación de servicio. El
monitoreo y entrenamiento permanente en el personal llevará a resultados de
una mejora constante y a la resolución de necesidades predecibles e
impredecibles del cliente que debe tener en cuenta el proveedor.
Las compañías que hacen del servicio de calidad su ventaja
competitiva, requieren de creatividad, innovación, toma de riesgos,
replanteamiento de la figura del cliente y del enfoque de la organización. Lo
importante para mantenerse como líderes en su mercado, es su compromiso
obsesivo a todos los niveles con el máximo impacto hacia el cliente.

709

�El cliente a la vez debe estar preparado para recibir el servicio con
calidad y entenderlo como un acto de valor humano ~nde~te; Y no
interpretarlo como servilismo o con una connotac1on demgrante Y
despectiva.
Los productos

El concepto producto y servicio están íntimamente asociados en la
empresa, no las hay sólo de servicios o sólo_ de pro~uctos; lo que las define
como una u otra es el contenido final que recibe el cliente.
En las empresas de productos, el contenido de servicio que exige el
cliente va Greciendo día a día. Esto obliga a las empresas a entrar en
competencia y darle más importancia a la calidad del servicio.
'

Las empresas d«tl producto experimentan cierto co~ct~ para
asumir el objetivo de ciµÍdad en el servicio; ya que su enfoque pnn~1pal es
crear cultura de calidád del producto recurriendo a la alta tecnologia. Con
esta p~rspectiva se puede apreciar la falta de _conscien~ción de que este
proceso de culturación representa la competencia en esta decada.
Los sistemas y procesos

El personal de contacto

El proceso de culturación, en los diferentes niveles, la labor d~ la
gerencia; por lo que es importante que todo el personal esté convencido y lo
viva a través de un entrenamiento que permita a la gente saber que hay qué
hacer, cómo hacerlo, y para qué.. querer cambiar su comportamiento a través
de la motivación y pretender que asuma una actitud positiva hacia los nuevos
valores lo llevará a actuar de la manera deseada y le permitirá diseñai:...un
nuevo entorno, logrando sus metas.
Como herramientas a utilizar en este proceso están: la definición, los
requisitos y el perfil del puesto, los sistemas de reclutamiento, selección y
recompensas del personal, los programas de inducción, los sistemas y
programas de entrenamiento, el índice de satisfacción de empleados y
clientes, la comunicación organizacional y además de los círculos de servicio
que están formados por personas de contacto de todos los niveles cuyo
objetivo es analizar la satisfacción o insatisfacción del cliente, las
oportunidades de mejora, las soluciones y los planes de acción; funcionan
mediante reuniones periódicas para darle así el seguimiento al proceso de
culturación.
El jefe y la dirección de la nueva cultura

Los sistemas que una organización emplea para hacer más efectiva
su empresa son las políticas, normas y procesos.
Los sistemas de servicio podrían ser una ventaja del futuro para las
empresas, éstos se deben diseñar en base a la conviven~ia del cliente, por
ejemplo: un sistema de reservaciones y cancelac10nes, apertura o
cancelación de cuentas, etc.

Al introducir un sistema de servicio resulta necesario llevar a cabo
una reingenieria, esto es, rediseñar, empezarlo de nuevo e inventar~ª- mejor
manera de hacer el trabajo. Para esto hay que desarrollar tecmcas_ o
herramientas para hacer una revisión "fundamental", para que nos determme
"qué debe hacer", "cómo debe hacerlo" y co~centrarse en lo " que db
e e ser"
para el rediseño "radical" de procesos, ob~iamente descartando t ~ las
estructuras y procedimientos existentes e mventar formas de realizar el
trabajo completamente nuevas, para logrru: ~ejoras "espectaculares~' en
medidas criticas y contemporáneas de rendimiento, como costos, calidad,
servicio y rapidez.

710

La dirección como pieza clave para la nueva cultura tiene en sus
·funciones: definir la misión de servicio, aclarar la filosofia de servir, elaborar
el mode_lo cultural del proyecto, tomar el liderazgo y dar ejemplo de calidad.
El jefe de este proceso de culturación debe mantener satisfecho a su
personal para que al final se logre la satisfacción de los clientes.
Para que el líder de alta calidad funcione como tal, debe cumplir con
ciertos requisitos como son: ser parte del proceso, vivirlo y buscar el éxito;
estar convencido del proceso y convencer a los demás; contar con alta
calidad de valores y rodearse de gente afín, creer en la calidad de la gente y
desarrollar líderes de calidad en todo lo que le rodea.

Modelo cultural y plan maestro de cambio

Se iniciará con un seminario sensibilizador dirigido a los miembros
de la dirección sobre la calidad de servicio y el cambio de cultura
organizacional.

711

�Determinar que la misión de la dirección y su filosofía de servicio se
enfoquen hacia el cliente. Elaborar y aplicar cuestionarios que midan el
índice de satisfacción de los clientes internos y externos. Revisar y diseñar
estándares de servicios, productos y sistemas para que uno de ellos tenga
como propósito la satisfacción de los clientes. Capacitar a jefes e instructores
a través de un curso básico de sensibilización, y darles a conocer el nuevo
modelo a seguir.
Se formarán y entrenarán los círculos de serv1c10. Ofrecer al
personal de contacto cursos cuya temática se base en tips sobre atención al
cliente, habilidades de servicio; recurriendo a videos y cuadernos de trabajo
para guiar el aprendizaje.
Organizar talleres para diagnosticar las expectativas de los clientes
, internos y mejorar permanentemente su satisfacción.
Asesoría sobre,la medición del mejoramiento en la satisfacción de
los clientes, del personal y de los accionistas.
Promover la comunicación interna en todas direcciones de la nueva
cultura, a través de boletines, premios a logros, videos de inducción, etc.
para reforzar valores, objetivos y comportamientos.

Realizarlo todo por escrito en hojas de trabajo.
La personalización masiva es una estrategia para obtener mayores
utilidades, la cual ofrece niveles de éxito sin precedentes en el mercado. Su
objetivo es ser innovadora, reducir tiempos, incrementar calidad, volverse
más flexible y sobre todo, generar clientela que no se interese en comprar en
otro lado.
Esta estrategia es aplicada en cualquier empresa no importando su
giro. Para diseñar cualquier estrategia que ayude a la culturación se deben
analizar cuatro áreas: la sensibilidad del cliente hacia la personalización, la
amplitud del cambio de proceso, el entorno de la competencia y la
disposición organizacional.
Los componentes de la personalización masiva deberán configurarse
para coincidir con la combinación de retos, clientes, capacidad de
producción, situación competitiva, disponibilidad de nueva tecnología,
agilidad organizacional, etc. de cada empresa.

CANJE

ALEMANIA
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Buen lector</name>
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                    <text>40

.Sobre los procesos institucionales, a los cuales hay que hacer alusión aquí
constantemente, existe una bibliografía amplísima que se puede verificar por un
instrumento de trabajo reciente muy útil, me refiero al CD-ROM « IUSTITIA.
Congresos del Instituto de Historia del Derecho Indiano. (Actas y publicaciones).·
Digibis-Fundación Hemando de Larramendi. ISBN : 84-931401-1-2 (Madrid 2000).
41

.Cfr. Ethelia Ruiz Medrano, Gobierno y Sociedad: Segunda Audiencia y Antonio
de Mendoza. Zamora, Michoacán 1991.

42

Cfr. José Ignacio Rubio Maflé, El virreinato. Segunda edición. 4 vols. México
1983.

43

Cfr.por ejemplo el estudio de caso de Woodrow Borah, La transición de la épopa
aborigen al período colonial: el caso de Santiago Tejupan, en: Jorge E. Hardoy y
Richard P. Schaedel,eds., Asentamientos urbanos y organización socioproductiva en
la historia de América Latina. Buenos Aires 1977, pp.69-88; también Rik Hoekstra,
Two Worlds Merging. The Transformation of Society in the Valley of Puebla,15701640. Latín America Studies,vol.69. CEDLA, Amsterdam 1993, para citar sólo dos
ejemplos del aluvión de la bibliografía.
44

Sobre el desarrollo urbano y su historia cfr. el panorama historiográfico de Horst
Pietschmann, Stadtgeschichte des kolonialen Iberoamerika in der Historiographie der
Nachkriegszeit, en: Jesús Ma. Usunáriz Garayoa, ed., Historia y Humanismo.
Estudios en honor del profesor Dr. Valentín Vázquez de Prada. 2 vols. Pamplona
2000, vol. 1, pp. 419-441.
45

Cfr. Woodrow Borah, El Juzgado General de Indios en la Nueva Espafla. México
1985.

46

Cfr. Abelardo Levaggi, coordinador, El aborigen y el derecho en el pasado y el
presente. Buenos Aires 1990.

47

Cfr. Horst Pietschmann, Estado y Conquistadores: Las Capitulaciones, en: Historia
(Santiago-Chile), vol. 22, 1987, pp. 249-262.
48

Si bien no registra toda la legislación de Carlos V para América, se encuentra gran
parte de la que aquí interesa en Richard Konetzke, Colección de documentos para la
historia de la formación social de Hispanoamérica. 5 tomos en 3 vols. Madrid 19531962, vol. I ; los documentos nos. 32- 244 provienen de la épóca del emperador y
facilitan una visión global de su política respectiva.

49

Iannis Genesii Sepulvedae de regno &amp; regís officio libri tres. Koln 160 I ( de este
libro salió, por cierto,anteriopnente una edición en Aragón, Léri1da 1571 ); Bartolomé
de las Casas, De imperatore seu regia potestate. Speyer ( Spira) 1571 .

794

Sección Quinta ,

COMENTARIOS
y
RESEÑAS

�BREVE COMENTARIO A LA OBRA
"REPERTORIO DE CASOS Y NOCIONES DE ÉTICA"
Dr. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente Honorario Vitalicio de la Sociedad
Mexicana de Filosofía y Director d,el Centro de
Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
La vida humana -que duda cabe- tiene una textura ética. Las
acciones humanas, para ser verdaderamente humanas, tienen que tener
justificación. En cuanto el hombre prefiere la realidad buena, estamos en el
ámbito de la justificación, del contenido. El ajustamiento de las conductas al
mundo de la moral, ha permitido que se hable de la moral como estructura.
Inútil ha resultado la pretensión de huir de la ética, para subsumir esa
dimensión del hombre en un psicologismo barato. Nada decimos contra el
legítimo ámbito de la psicología, pero una Qosa es la psicología y otra cosa
es la vana pretensión de tragar toda la dimensión ética del hombre para
reducirla a complejos psicológicos. ¡Estulto reduccionismo!
Luz García Alonso, notable tratadista de ética, nos presenta una
nueva obra intitulada "Repertorio de Casos y Nociones de ética " (Editorial
• Centro Universitario de la Ciudad de México, México, D. F., 1999).
Personalmente considero a la autora Luz García Alonso, como la más lúcida
y valiosa filósofa, en México, de nuestro tiempo. Agradezco cumplidamente
a la Doctora García Alonso, la cordial dedicatoria impresa que me dirige, en
compañía de otros dos colegas y amigos. Correspondo a esa antigua, noble y
fiel amistad que nos honra a ambos. Quiero destacar, en breve comentario, el
provecho que se obtiene tras la lectura de su nueva obra. Después de su
"Ética o Filoso/la moral", publicada en 1986 por la Editorial Diana, nos
obsequia ahora un repertorio de casos acompañado de un apretado resumen
de nociones básicas en materia de ética general y de .ética especial. Su libro
está estructurado en tres capítulos y dieciocho artículos. Por la estructura
misma, que aúna el repertorio de casos y el prontuar-io ético, viene a llenar
un vacío en la bibliografía mexicana. Los casos morales tan bien escogidos
son pautas para los estudiosos que se inician en la materia ética. Plantean
problemas, incitan a la meditación teorética y a la decisión práctica. Hay
casos con orientación moral, otros con orientación que señala las fuentes de
moralidad, casos en que el fin o las circunstancias cambian la especie del
objeto y útiles ejercicios para determinar la especie moral, la calificación y
el grado respectivo de bondad o maldad de los actos. No todo se reduce a
esta acumulación de casos diversos, sino que viene un gracioso cuento-caso
de Camiia Matacarnantes con el análisis de los problemas concretos
planteados en el cuento. El libro concluye con invitaciones para realizar
797

�ejercicios éticos, eminentemente prácticos. No voy a exponer la pluralidad
de casos ofrecidos por la autora, me limitaré a poner de relieve la utilidad de
las nociones sintéticas de ética, que ayudan, en forma n~table, al desarrollo
de una cultura ética valiosa y al desarrollo pers011a1 del criterio moral.
A la luz de la filosofía aristotélico-tomista, Luz García Alonso
'empieza por examinar las exigencias de la conducta ética orientada al fin
último de toda la vida humana. Deslinda el orden técnico -o del hacer- del
orden moral. El fin del hombre es la vida feliz. La moral nos impulsa a
realizamos en todas nuestras dimensiones humanas. Consiguientemente, hay
que tener una visión integral de la persona: la intemporali~ad, la interioridad,
la apertura espiritual, la naturaleza y división del acto.ivoluntario. El acto
voluntario queda anulado por falta de empleo rayional, temporal o
definitivamente. La ignorancia es otro factor que suprime el carácter
voluntario del acto. Si la ignorancia es invencible no hay culpa moral.
Era necesario que la autora suministrase los criterios de moralidad,
la recta razón ( criterio próximo) y la ley natural (criterio remoto). La
conciencia es, a diferencia de los otros dos criterios, el criterio subjetivo de
moralidad. Necesitamos obedecer a la ley moral y a la conciencia. Para ello
es preciso formamos una conciencia recta, acorde con la ley moral. La recta
razón nos insta a gobernar las pasiones y a solidarizamos con nuestros
semejantes. Objeto, fin y circunstancias constituyen .las fuentes de la
moralidad. Hay quienes piensan que la ética es un, saber carente de
cientificidad. La afirmación proviene de un cientificismo desorbitado,
reduccionista y ciego para las ciencias filosóficas. Justamente la ética es una
ciencia filosófica que trata de asuntos necesarios y llega, con todo rigor, a
conclusiones ciertas. Por supuesto que.,para llegar a conclusiones ciertas no
se requiere el modo geométrico a la manera de Benito Spinoza. Toda ética
es primariamente ciencia especulativa y secundariamente ciencia práctica.
En rigor, no cabe una mera ciencia práctica sin el apoyo de la ciencia
especulativa. Por_eso cabe decir, que la ética es una ciencia teórico-práctica.
Si queremos llegar a nuestro último fin, es preciso que actuemos a la altura
de nuestra dignidad absoluta, comportándonos de conformidad con la recta
razón. La moralidad no coarta la creatividad y el ejercicio de la libertad, pero
sí estudia el fin y los medios de los comportamientos humanos. El mal
-desacuerdo con la recta razón- nos impide la consecutlón de la felicidad
suprema. Hacer el bien a las personas es norma de benevolencia que rige
toda la existencia humana. Los más perfectos y los más -semejantes merecen
más amor. El orden del amor emp,ieza por Dios, continua con el amor al
propio "yo" y se prolonga hacia el amor a los otros. El bien común temporal
-meta de la ética cívica- no es extraño a la moral, aunque se trata de un fin
intermedio infravalente. Trátase de un bien útil más que ~e un bien honesto.
En la creación, sólo la persona es lo absolutamente digno por su naturaleza

798

espiritual. Los seres infraespirituales carecen de dignidad. Las luces de la fe
complementan a la luz de la razón natural. La ética nos deja en los
umbrales de la religión. Además de la vía didáctica para desarrollar los
tei:na~ ~ticos,_ ~ue la aut?ra desarrolla en ejemplos prácticos para obtener
prmc1p1os teoncos que sirvan de pautas generales de conducta, no olvidan
los fundamentos metafísicos que toda moral tiene.
.
Cuando estamos ante una disyuntiva de enfrentarnos a una elección
errónea, cualquiera que sea la posibilidad que escojamos, resulta lícito actuar.
a favor del mal menor. Lo que no cabe, es intentar o querer directamente un
acto intrínsecamente malo. El principio del mal menor sólo rige si las dos
alternativas contempladas son las únicas posibles. En todo caso, nunca es
lícita la cooperación formal al mal o la cooperación material inmediata a una ·
acción intrínsecamente mala.
.
Las virtu~~s, infusas, innatas y adquiridas por su origen;
mtelectuales y voltt1vas por las facultades que perfeccionan, son habitudes
buenas. Las virtudes cardinales -fuente de todas las virtudes prácticas- son la
prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza; la primera intelectual y las
tres últimas volitivas. Volitivas porque gobiernan permanentemente la razón
sobre los apetitos. La doctora García Alonso ha realizado, en apretado
resumen, el estudio de cada una de las virtudes y la conversión de las
virtudes (innatas que se convierten en virtudes terrenas adquiridas).
Una vez conclu~do el estudio de la ética general, la Doctora pasa a
ofrecer su "Síntesis de Etica Especia?': la persona humana y sus bienes, los
deberes respecto a las personas y la manera ética 9e sortear las cierta~
dificultades para superar el relativismo moral. Para los que se inician en ética
y para los mismos profesores universitarios que imparten esa importantísima
materia, esta nueva obra de la doctora García Alonso ofrece una segura guía
por los territorios de la moral y un ejercicio loable par.a formarse un criterio
ético que nos sirva de pauta desde que tenemos el uso de la razón hasta que
nuestra vida concluya su "Status Viatoris". La contribución a la ética de
habla española, que realiza Luz García Alonso en esta nueva obra por
nosotros comentada, resulta muy provechosa para la didáctica moral y para
la criteriología ética.

799

�ENTRETELONES DE LA POLÍTICA MEXICANA ·

Jorge Carpizo
Anatomía de perversidades
-Reflexiones sobre la moral pública en MéxicoDr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estud,ios Humanísticos -UANL
El gradual abandono de un ideario noble, generoso, nutrido en mucho
de lo mejor de nuestra historia, por parte de la clase política adscrita al hasta
hace poco partido mayoritario, ha traído -entre otras negativas
consecuencias- un enrarecimiento de la política, caracterizado por
asesinatos, vendettas, escándalos de corrupción, y una serie de revelaciones
que han dejado a muchos ex-funcionarios con una reputación punto menos
que destruída.
El progresivo apoderamiento de los principales ::argos del gobierno -y
del partido- por parte de cuadros marcadamente tecnocráticos y globalistas
ha dejado al país en un estado de impresentable re~aca y desmantelamiento
institucional, terreno más que fértil para el enseñ9reamiento del país por
. parte del primer grupo que se presentara como "diferente", "honesto",
"eficiente", y demás calificativos que hasta la saciedad se blanden en las
contiendas políticas al uso casi en todo el planeta, así resulte que a la postre,
-fundamentalmente por los compromisos previamente contraídos con el
exterior- el "cambio" resulte, en "más de lo mismo", y la democracia
controlada, devenga amarga decepción para un país que poco o nada voltea
a ver lo que pasa en el mundo, lo que le permitiría al menos, prevenirse, y no
pecar de una candorosa ingenuidad política.
El libro de Jorge Carpizo -doctor en Derecho Constitucional, presidente
fundador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, ex-Procurador
General de la República y ex-Secretario de Gobernación- que aquí
reseñamos, es un fiel reflejo del lamentable detérioro al que los últimos
sexenios condujeron al país.
El texto es fundamentalmente un áspero alegatb con el desaparecido
político guerrerense Mario Ruiz Massieu, quien en su libro póstumo EntregJi
inmediata, se ocupa, de una maner_a que Carpizo considera calumniosa, q~
quien fuera su superior en diversas· bportunidades, ta11to en la UNAM, como.
en el sector público. A tb largo del escrito JC va pormenorizando
puntualmente las relaciones que entre ambos políticos se establecieron, las
cuales involucionaron progresivamente desde el aprecio y la estima
801

�personales -aunque el autor puntualiza que no hubo nunca una amistad muy
cercana- hasta el distanciamiento, el desafecto, la ruptura y finalmente, el
enfrentamiento.
Muy ordenado y sobrio en su exposició~, Carpi~o organi2:&lt;1 este
volumen de 185 páginas -publicado por Nuevo Siglo Agu1la~ e? septiembre
de 2000- en ocho capítulos y siete anexos, con una bibliografía que
básicamente incluye boletines, entrevistas y artículos del autor, así como los
libros de MRM y algunos más.
Señala Carpizo en la "Introducción" que no se trata ~e polemizar con
un muerto sino de "el cumplimiento de un deber con la sociedad, con la que
me consid~ro obligado a proporcionar información; tiene por objeto volver a
rebatir las difamaciones y aprovechar la oportunidad para, más all_á de
personas, personalidades y apellidos, hacer públicas ~)?unas reflexiones
acerca de por qué, con_alguna frecuencia, ocurren en Mex1co casos como el
de MRM, y todos los q.ue aún ignoramos". (p. 13) ..
El libro es en buena parte un alegato en el que Carpizo se defiende de
las imputaciones que Mario Ruiz Massieu le fo~ula, y paralelame?te_ una
defensa vehemente de su gestión al ocupar diversos cargos pubhcos,
particularmente la Procuraduría Gen~ral de la Repú_blic~ y la Sec~et~ría de
Gobernación, que dirigió en un sexenio que para la h1stona ya quedo signado
por asesinatos políticos, un levantamiento arma?º• -supuestamente
indígena - un "declive" del PRI inducido desde Los Pmos -en buena parte
mediant~ la entrega de gubernaturas al PAN-, un desmesur~do crecimi~nto
de la inseguridad pública y el narcotráfico, un detenoro fi~an~1ero
disimulado, pero que abiertamente estalló durante la s1g~1ente
administración, y sobre todo, una notoria subordinación ~ lo~ orga?_1smos
"multilaterales" internacionales, a través de la progresiva mserc1on de
México en los así llamados procesos de globalización, pero realizada de
manera tan apresurada y acrítica que las consecuencias económicas adversas
para buena parte de la población, aún no se terminan de pagar.

ª!

Sexenio de espejismos en el que México se iba a unir
bloque de
países del "primer mundo", e iba a obtener una gran prosperidad por su
asociación con los países de América del Norte vía el ~LC, tal. q~e como
nunca se hizo necesario a sus funcionarios del más alto mvel escnb1r sendos
libros a fin de justificar sus acciones y mejorar su imagen ante una soci:~ad
seriamente agraviada, -expresión que utilizara el malogrado polittco
sonorense Luis Donaldo Colosio- que ya no ante la historia, ya que para los
tecnócratas y sus aliados tal entelequia carece de entidad; en todo caso, no
significa nada.
802

Anatomía de perversidades está desde luego a años-luz de ser una obra
exultante; los diagnósticos políticos que incluyen distan de ser sofisticados o
de apoyarse en las ciencias sociales, aunque poseen una indudable
significación e interés por provenir de un ex-funcionario de alto nivel y son,
sin embargo, coherentes, estructurados y por momentos, incisivos. No
entramos aquí, porque no nos corresponde, a juzgar las situaciones de hecho
que involucran personas, o a justipreciar o resolver las controversias que el
libro plantea. Cada lector sacará sus propias conclusiones. El mismo Carpizo
apunta que hay mucho escepticismo acerca de quiénes en Méx1co son
realmente honestos en la esfera pública, y en consecuencia, quiénes hablan
realmente con la verdad.

Como otros autores, recurre al cada vez más socorrido expediente de
apoyarse en el texto de Gregorio Marañón Tiberio, historia de un
resentimiento, para referirse a MRM, el cual, a partir del capítulo 7 es
llamado el señor X A veces es Claudio, a veces es Tiberio, otras se trata de
Calígula, según Carpizo. Lo mismo hace Salinas de Gortari para "analizar" a
su sucesor en la Presidencia. Achacar resentimiento o envidia al prój imo
muchas veces puede ser coartada para disimular (en ocasiones a sí mismo)
esos u otros defectos propios. La clásica "paja en el ojo ajeno". Aquí no
tenemos elementos para dirimir quiénes de los involucrados eran o no
realmente "resentidos", "corruptos" o "delincuentes".
Jorge Carpizo hace una muy afortunada y atendible propuesta en la
página I 04, que de llevarse a cabo, muchas cosas cambiarían -para bien- en
México. Dice, después de identificar en manos de qué tipo de personajes se
encuentran las grandes fortunas (políticos, empresarios, banqueros, dueños
de comunicación masiva, comunicadores, líderes religiosos, líderes sociales
y sindicales, artistas): "Mi proposición consiste en que todas las personas
que se encuentren en esos grupos y cuya fortuna sea superior a los cinco
millones de pesos (más o menos equivalente a medio millón de dólares)
hagan una declaración pública de todos sus bienes, los de su cónyuge e hijos:
inmuebles, acciones, cuentas bancarias, empresas, fideicomisos, obras de
arte, cuentas en el extranjero y en los paraísos fiscales; quienes mientan en
esas declaraciones serán merecedores de los castigos correspondientes".
Añade el ex-procurador: "Que después de declarar los bienes
expliquen el origen de éstos; quienes los puedan justificar y demostrar que el'
origen es lícito quedarán tranquilos y protegidos por la ley; si no lo pueden
acreditar -habría que discutir cómo se va a proceder- habría que confiscar
esos bienes de acuerdo con normas jurídicas. El primer efecto benéfico para
la sociedad se obtendría de inmediato: caerían muchas, pero muchas
máscaras . . .. ". Lástima que esta idea no se haya llevado aún a cabo.
803

�Qu:~

El libro, como ya dijimos, es bastante revelador y sintomático.
como un documento histórico de relieve para que en e~ futuro;: =oria
bezas de esa atropellada y convulsa etapa e nues
rompeca
¡ t ·efectúa para
reciente Es también la respuesta puntual que e au or
f an
defende~se unto por punto de las ·afirmaciones que vulneran o ~ues ion
su. honor o :robidad y es finalment~, u~ ,escrito qu_e pu~d~ con el lt1e;;,fi~~
!orado más como una seria contr1buc1on a la ~eJora e a mora p
:éxico, en cuyo caso, su publicación no habrá sido en vanqf

s:~

- 1

HACIA LA RECONCILIACIÓN POLÍTICA DE MÉXICO
José Alberto Aguilar Iñárritu
México en el camino de la tercera vía
-Hacia un nuevo pacto de la diversidad-

Dr. Ricardo Miguel Flores
Centro de Estudios Humanísticos - UANL

Al calor de la intensa campaña electoral que se dio en México en 1999
al celebrarse por vez primera elecciones primarias abiertas a toda la
ciudadanía, se recabaron .multitud de propuestas y demandas de amplios
sectores sociales a todo lo largo y ancho de la geografía nacional, por parte
de los diversos equipos adscritos a los precandidatos a la Presidencia.
También por vez primera hubo debates públicos televisados, y se dio un
proceso de difusión sin precedente en el país, de las varias plataformas
políticas contendientes. Fue justamente el 1-'ar!ido Revolucionario
Institucional el que abrió los espacios a todo el electorado a fin de dirimir
quién habría de encabezar el esfuerzo electoral, y de difusión de tesis y
propuestas en los comicios de julio del 2000, contrastando su· innovadora
apertura con el monolitismo -abierto o disimulado- de otras formaciones
· políticas.
El libro que aquí comentamos emana precisamente de esa ardua
movilización so•cial, y surge al calor de la lucha de las cuatro alternativas
políticas y perfiles personales sujetos al escrutinio de fos votantes, que en su
totalidad fueron convocados a participar. De hecho, como se señala en el
prólogo, el libro surge de "transformar un documento político vivo", que
recaba las demandas y aportaciones concretas de muchos ciudadanos, y que
se habría de transformar en el programa de la importante corriente que
encabeza el Lic. Roberto Madrazo, programa que fue legitimado por
millones de votos, cuya cuantía claramente sanciona ·esta amalgama de tesis
que de suyo, contribuye a enriquecer el debate político nacional, y a delinear
un perfil que nítidamente se establece en el espectro político e ideológico del
Méx~co de los albores del siglo XXI. ·
Esta documentada y analítica obra, que -más allá de preferencias
político-electorales- es una referencia, valiosa para todo aquel que se aboque
al estudio de la realidad política y social del México de nuestros días- fue
publicada gracias a los auspicios de la Fundación Carlos A. Madrazo, A.C.,
-con sede en Yillahermosa, Tabasco- y su autor es el licenciado José Alberto
Aguilar Iñárritu, quien se desempeñó como coordinador de la plataforma

804

805

�política en la contienda electoral de referencia. E~onorríista d~ ~rofesión,
refleja en su texto amplitud de horizontes_ y apreciables conocm11:,ntos de
otras áreas· en la información de autor consignada en la solapa, se senalan en
particular derecho, la filosofía, la ciencia política y la informática, y ello
se ve reflejado a lo largo del volumen.

;I

Editado en un formato visualmente atractivo, e impreso finamente en
papel de alta calidad, este documento de 192 páginas da inicio .a la serie
«Reflexión Colectiva: nuestra propuesta, nuestra fuerza ... », e incluye en
su portada un fragmento de la polícroma obra de Rafael Cauduro El ter~ible
ángel de la libertad, que alude de forma inequívoca justamente ª, 1~ reahdad
a la que este análisis-propuesta trata de responder: un Mex1co roto,
fragmentado, cuyas partes son ahora difíciles de ens~mblar, y que con
dificultades trata de insertarse en un mundo globahzado y altamente
competitivo y que no logra armonizar sus "tiempos y espa~ios diversos~ cuya
coexistencia simultánea, periódicamente impone ·la neces1dad de trabaJar en
favor de su reconciliación, para volver a pactar la construcción de una nueva
época" (de la Introducción, pág. 11).
Dividido en siete capítulos, más presentación, prólogo e introducción,
los primeros hacen referencia precisamente a lo que constituyen las Siete
tesis de Roberto Madrazo, a saber: La reconciliación política de México,
Hacia una economía con rostro humano, Hacia una sociedad del bienestar
para el desarrollo humano, Estado de derech?:. S~~uridad pública, seg~ri?ad
de la democracia, El campo: La reconc1hac1on temporal de Mex1co,
Mujeres: De la igualdad de derecho a la igualdad de hech?, y fin~ln:iente,
Desarrollo regional: La reconciliación de la diversidad es~ac1al de Mex1co.
A todo ello se agregan ocho anexos, de los cuales los primeros siete
constituyen justamente las Siete Propuestas de Roberto _Madraz?, 1?ientras
que el octavo aporta información valiosa presentando d1ve~sos md,cadores
socioeconómicos de México, fundamentales para contextualizar los restantes
contenidos. Finalmente aparecen las fuentes y referencias documentales.

ij
incluirse en este tipo de material. En ocasiones no lse incluyen ni aún en
documentos de índole más formal, que por su naturaleµ estarían obligados a
ello, como por ejeinplo, los conocidos Planes nacionaies de desarrollo, como
ha sido notorio sobre todo en el más reciente, el! correspondiente a la
administración foxista.
Uno de los méritos más destacables en este Hbro es el diagnóstico
-sintético, pero certero- que se nos presenta en la Introducción. En ella, con
un lenguaje cuidadoso se va haciendo un recorrido por los últimos sexenios
dejando entrever una lúcida dialéctica cuyos .ejes referenciales .son los
avances y retrocesos, así como las inclusiones-exclusiones que de manera
alterna se han ido sucediendo en las últimas décadas.1También es notorio el
manejo que de las coordenadas espacio-temporales se efectúa a lo largo de
todo el libro, ya que se parte del hecho de que no todas las regiones y
sectores del país viven · en el mismo tiempo ( qyl desarrollo político,
económico y social, se entiende), debido a lo ~ue algunos analistas
denominan las "distintas velocidades del desarrollo".;Así podemos encontrar
segmentos de la actividad nacional que manejan teq,~ología de punta, y se
encuentran incrustados a todas luces en una dinámica ¡nuy avanzada en línea
con lo que sucede en países del así llamado "primer mundo", a la vez que
aparece la marginación, el atraso y el deterioro en ,vastas zonas del agro
mexicano así como en los sectores periféricos de las .~iudades. Por así decir,
. entre los siglos XVI y XXI.
!,
Sobre la consolidación de la Nación, se hace not11r que "fue el resultado
de desarrollar fórmulas incluyentes, nunca hubo lhgar para el dominio
excluyente de ningún proyecto, aunque este contara con el aval del
progreso", pero agrega a continuación: "En esta crónica de conflictos, de
negaciones y afirmaciones, los períodos de progreso están correlacionados
con el dominio de tiempos y espacios que son capaces de asegurar la
supervivencia, incluso el desarrollo de la diversidl:\d, En tanto que los
períodos de crisis se significan por la incapacidad c!.el eje dominante de
avanzar sin incluir" (pp. 11-12).

i

Se advierte al lector que se optó por mantener en el texto "cierto ritmo
de retórica discursiva" ya que ni con mucho se pretendía -por ob:ias
razones- construir un texto academicista o plagado de los consabidos
esoterismos que distancian al ciudadano de los asuntos públic?s. La ob~a
consta de dos partes; la primera es un análisis-propuesta ·de la c1rcunst~nc1a
mexicana generada desde la perspectiva de los siete ~~mponentes lm_eas
arriba mencionados, mientras que la segunda se vertebra por las siete
propuestas presentadas al electorado, más. l~s _Une~~ de ~cció~ ''.que
responden en concreto al panorama descnto. l.Que ; hacer. Y l.Como
lograrlo~" (pág. 7), que como ahí se señala, son aspectos que no suelen

El problema es que de un tiempo acá esos equilibrios y la tónica de la
no-exclusión se han visto primero comprometidos (a partir de 1983), y luego
rotos (a partir de 1988), de forma tal que "El apremio por instaurar el
cambio, llevó a la burocracia a ceder la estafeta a la tecnocracia, y la
tecnocracia a su vanguardia. Al imponerse lclilª agenda de ajuste
internacional, se desmantela toda resistencia política, y legal y, con ello, se
termina de liquidar la funcionalidad del viejo model0_de consensos. Lo que
se abate no se sustituye, ese fue el mayor problema; la reforma correcta en lo
económico, pronto carecería de sustento social" (pág. 14).
·.

806

807

\

�1

Más allá de la más que discutible afirmación de la "reforma correcta en
lo económico", cabe hacer notar que el libro vive sus mejores momentos
cuando desarrolla aspectos concernientes a lo específicamente político o a
los diagnósticos de la problemática social, ya que los asuntos relativo~ .ª la
economía resultan finalmente desenfocados al no lograr perfilar con mt1dez
J,ina genuina tercera vía que realmente se desmarque con nitidez del
paradigma globalista-neoliberal-privatizador.
Certeramente afirma que "poco o nada se hace en favor de restituir la
República y gana terreno cada vez más la polarización. La de~isión _cupular
supedita la vida interna de los partidos y genera mucha d1stanc1a entre
militantes, simpatizantes y dirigencias . . . . Con ideologías corridas
difusamente hacia el centro, ayunas de elaboraciones frescas y de·
compromiso, en la práctica partidista pesa más el posiciqnamiento electoral
de coyuntura o los intereses personales y de grupo, que la lucha por llevar a
la realidad los principios originales de cada partido y menos aún de
renovarlos de manera seria y comprometida" (p.24).
Un apartado que no tiene desperdicio para el lector avezado es el
referente al Partido Revolucionario Institucional (pp. 29-32), que hay que
leer con especial atención. Ahí se efectúa un interesante análisis lque
remonta el origen de la crisis del partido a las "burocraciás que retardaron las
propuestas de Carlos Alberto Madrazo" en los años s~senta. Insiste varias
veces el documento en que la fuerza histórica del priísmo radica
fundamentalmente en la militancia de base y en las regi~nes. Posula rescatar
"el espíritu de 1929 cuando surge el PNR, para unir en un nuevo pacto
inten~o al priísmo de todas las regiones y otorga a la vida local del ciudadano
,el carácter de eje de nuestra organización" (p. 30).

principios, sino figurar, y no quedar fuera del presu;uesto. Siempre·se e~tá
con las maletas listas, por si circunstancias altamente 'f:onvenientes llegaran a
aconsejar emigrar a otro partido o -aprovechando la actual coyuntura y la
que ya se dibuja- dizque fundar uno nuevo, este sí, "auténtico"
"democrático", abierto a todos los "consensos", 1_ y demás verborre~
neode':'ag_oga al uso. Si deveras emigraran todos los empanizados,
globahsto1des, pragmatistas y demás fauna dañina para el partido, éste y el
país ganarían mucho sin lugar a dudas.
El tiempo y las circunstancias políticas ·serán quienes delineen el futuro
que le depara a esta corriente ideológico-política y a su documento-insignia
que representa este libro, del que todo mexicano realmente preocupado por
las difíciles circunstancias d~ su patria, puede extraer elementos para una
reflexión documentada, ~na visión prospectiva y una discusión inteligente.
En todo caso, adherimos al noble propósito de transitar del "México-roto"
hacia un México integrado, limpio, sano, próspero, ordenado y sobre todo,
soberano; metas todas ellas que deben ser anhelo de todo mexicano bien
nacido. Las tesis, visiones y conductas opuestas se las dejamos a los
apátridas a los que les da igual si México tiene o no fronteras, si somos o no
~exado_s, o si nos autogobemamos o nos dan línea desde los organismos
mternac1onales del poder global unimundista.

Propugna enfáticamente la necesidad de mantener la lucha por
democratizar los mecanismos de selección de candidatos. A lo cual añade:
"Los priístas ya no queremos que cada vez que la campaña presidencial se
acerca, nuestro partido sea invadido por centenares de burócratas que solo
entonces se acuerdan del PRJ: Ocupan oficinas, las mejores
responsabilidades de la campaña y luego, con esa trayectoria improvisada,
se sienten con derecho suficiente para decidir y ocupar, los espacios por los
que la gente del PRI ha luchado toda su vida" (p. 30, subrayado nuestro).

Y qué decir, añadimos por nuestra cuenta, de los priístas empanizados,
-que abundan entre los llamados "bebesaurios", pero que también podemos
encontrar en las filas de los "dinosaurios"- que difícilmente representan nada
de lo que han sidq las líneas vertebradoras del priísmo histórico. Sólo
procuran puestos publicos -preferentemente con pocas responsabilidades
pero en lo posible/"lucidores"- no importando convicciones, ni ideología, ni

808

809 .

�. ,\

. MESA REDONDA EN FRANKFURT/M'. 'CON MICHAIL
GORBATSCHOW

Prof. Dr. h.c. Heinrich Beck
Otto-Friedrich-Universitat Bamberg/Alemania

I

1'

,'

Me llamo Heinrich Beck. Soy profesor de filosofía en la cátedra
'Filosofía I' de la Universidad Otto-Friedrich en Bamberg y además profesor
en numerosas universidades de Europa y América, como Salzburg, Madrid,
Buenos Aires. Soy también miembro de la Academia Europea de Ciencias y
Artes y de la Academia Internacional de la Ciencia. Uno de mis temas
principales es la filosofía de la cultura y del enc1:1entro cultural. En este
contexto quisiera mencionar en particular mi libro: ''Paz creativa a través del
encuentro de las culturas del mundo". éste apareció primero en una edición
alemana de 1995 en la editorial europea de las ciencias Peter Lang
(Frankfurt/M.-Berlin-Bem-New York-Paris-Wien), luego en 1996 en una
edición inglesa en la editorial Indian Books Centre (New Delhi / India) y en
una edición española en la editorial de la Universidad del Zulia (Maracaibo,
Venezuela), y a fines de 1998 aparecerá en una edición china en la editorial
Chinese Social Science Publishing House (Peking). Se encuentra aquí en
parte la edición inglesa en circulación. El libro ha motivado también a la
Señora Profesora Stepaniants, profesora en la Universidad Lomonossow en
Moscú y miembro de la Academia Rusa de las Ciencias, a proponerme como
colaborador aquí en nuestro círculo de la Fundación Gorbatschow.
Quisiera también informar que están presentes en esta oportunidad
algunos colaboradores y estudiantes míos, como el ~eñor Dr. Voigt, el Señor
Gregor y tres damas, quienes están muy interesadas en participar en la
discusión, si es posible.
11

'I

(¡Señor Beck -por favor!)
Quisiera referirme primeramente a la exposición del Señor Panarin
y luego a la del Señor Stepin, incluyendo allí también aspectos del Señor
Hanafi.
En primer lugar quiero expresar que saludo como bienvenidas a las
tendenci_as que se percibieron en las exposiciones de_~mbos colegas rusos, y
esto se explica también en cuanto que nosotros realizamos en Bamberg, en
nuestra Universidad, desde hace años un proyecto de investigación
811

�filosófica, el que se expresa en el titulo del libro "Paz creativa a través d~l
encuentro de las culturas del mundo" y que se halla , en convergencia
profunda con lo que ambos han expuesto hoy.
El tenor básico de los pensamientos del Señor Panarin me parece ser
el siguiente: Nos encontramos dentro de un proceso acelerado ~e una
globalización del mundo, el que se ve condicionado esencialment~ por la
tecnificación. Esto significa que las diferentes culturas se experimentan
como dependientes del hecho de entrar en un intercambio _entre sí? ca~~ vez
más abarcador y de desarrollar nuevas formas de. comumcac1?n Y
cooperación entre sí; ellas corresponden con la dependencia mutua cr~~1ente,
a la que llegan las diferentes culturas y ámbitos del m~n1?: Us~ed _dtJO que
esa creciente y mutua influencia, información y comumc~cton, s~gn1fica una
ampliación tanto de los logros positivos co~o eje los negativo~ _de las
culturas, y Ud. agregó a ello que la transferencia d~ los logros pos1t~vos_es
más dificil que la de los negativos y que ella requiere una estrategia bien
planeada, una puesta en acción expresa y decidida de ~odas las culturas
participantes.
Mi primera pregunta es: ¿A qué se debe -según su ?pinión- el q~e lo
positivo requiera un empleo de ~erzas e_special ~ lo negativo, ;,n c~n:ib10,,5e
expanda como por sí solo? y ¿Que se entiende alh como l?~os pos1t1vos Y
"negativos" de una cultura, podría Ud. nombrar algunos eJetnplos?
A ello vinculo una segunda pregunta: ¿Qué significa "positivo" Y
qué significa "negativo"?, ¿Cu~l es el criteri_?, la . medi~~ con la. cu!l se
califica algo como "logro positivo" o como mamfestac1on negativa del
desarrollo?
De la exposición del Señor Stepin creo poder extraer una respuesta
por lo menos a mi primera pregunta, pero no estoy_muy seguro de haberlo
entendido correctamente. Según él lo positivo consiste en el respeto que el
hombre ofrenda tanto a la naturaleza como al hombre mismo. Se trata de la
disposición a encontrarse mutuamente con respeto y a promoverse'. aún
cuando la convicción de conciencia del otro no concuerde con la propia, en
este caso se requiere tolerancia. Pero no sé si yo aquí no estoy interpretando
sus pensamientos con falta de diferenciación.
_
¡

Lo negativo en un desarrollo cultural podría cubrÍfse en gran medida
con lo que el Señor Stepin ha intentado c~r~cterizar .como "d~sarrollo
tecnológico de la civilización", cuya negat1v1dad se ·e~contrana en l~
intención, que casi siempre se comprueba, de no respet~r m la naturaleza m
al hombre sino de someterlos y explotarlos, es decir no amarlos como
valores de' sentido en sí y como finalidad en sí mismos, sino utilizarlos
812

'

finalmen~e como val~res aprovechables según· distintos intereses y usarlos
como obJetos ~ m:?1os_del propio poder, de la e?(periencia propia. Esto
f~vorece la , dITecc1on 1~anente de la civilización técnica, la que se
construye mas sobre la cantidad que sobre la cualidad, es decir sobre todo en
u?, aumento del ámbito de influencia propio en lugar de el cultivo del
dialogo.
En mi segun~a_p:e~ta se trata del criterio, de la medida a partir de
la cual se. ~ueda enJmc1ar s1 una manifestación cultural se puede valorar
como pos1t1va o como negativa. Esto significa: ¿Por qué no hay que
c?nsiderar.~l hombre y a la naturaleza como meros valores a aprovechar, ·
smo tamb1en -¡y en primera instancia!- como valores de sentido, que
merecen ser respetados como finalidades en sí mismos? ¿Se relaciona esto
acaso con una di~idad de las cos~s, la que se funda finalmente en lo diviqo?
No ~n vano filosofos, poetas y hteratos rusos han ofrecido frecuentemente
partiendo de una experiencia profunda y de la contemplación de la realidad'
exp?sici~nes significativas sobre este tema. Una prefgunta importante serí~
aqm: ¿Como hay que operar filosófica-argumentativamente para aclararle a
algme~ que se haya entregado a la ideología del con~umo, que él se halla en
el cammo falso y que pasa de largo, y como Ud. dif e "se ha equivocado"
frente a la tarea de la vida?· ·
Vamos ahora hacia un tercer complejo de preguntas. La atribución
de la a~titud de valor negativa al occidente y de la positiva al oriente (según
se p~rc1be c~arame~te en ~u exposi~ión), me parece ser demasiado global;
habna que d1ferenc1arla mas y anahzarla. Si se entiende por el "occidente"
fundame~ta!men~~ Europa, com?, lo co~finn~ría la sugerencia del "espíritu
del renac1m1ento (aunque tamb1en van mclmdos otras esferas continentales
en tanto que han sido influidas por el espíritu de Europa como
No~eamérica, Sudamérica_ y el J~pón actual), entonces hay que preiuntar si
aqm al lado de las manifestaciones marcadamente negativas no se han
lograd? tambi~n valore~ culturale~ positivos que no pueden pasarse por alto
y son irrenunciables. Pienso por eJemplo en la exposición y fonnulación del
valor de la persona individual, como sucede en la proclamación de los
derechos humanos en la 9/claración de la independencia americana de 1776
o la realizada por medio de la Asamblea Nacional Alemana en la Iglesia d~
Paul en Frankfurt en I 848/49, y finalmente luego de la caída del
nacional~ocialismo por medio de la Asa~blea General de la ONU en París
en 1948 . Además hay que recordar que en la filosofía europea de la
antigüedad y de la edad media hasta bien entrada la modernidad la
naturaleza no se entendió sólo como objeto, sino com0 sujeto, esto es c~mo
sujeto de ser propio, de facultades propias y de una dignidad propia. y . No
es_acaso también la té~~ica, cuyos orígenes se halla'!) en Europa, desd~ sí
mtSma un producto·pos1ttvo de la cultura humana -independientemente de su
813

�empleo gigantesco para la destrucción- el que prácticamente se realiza desde
siempre? Pensemos en sus lados aprovechables, por ejemplo en la· medicina.
Del mismo modo es sabido que no se puede excluir µn _mal uso en la
aplicación de los derechos humanos en concreto. Esto no cambia nada en el
hecho de que los logros culturales ·mencionados en sí mismos y a partir de sí
i:epresenten un valor positivo. Representaría una versión muy unilateral si se
registran solamente ejemplos del mal uso y. no se incluyen ejemplos de su
uso con sentido. Naturalmente son el mal y las perversiones un facto
histórico que no puede pasarse por alto. Y queda para mí un problema
irresuelto, el de ·por qué, como el Señor Panarin incluyó en su exposición,
sólo lo positivo requiere un .empleo particular de fuerz:as; mientras que lo
negativo, en cambio se explaya en la realidad como por s(solo.
.,
Similar a como en las culturas de Occidente se debe reconocer al
lado del fenómeno del sin sentido y de la inhumanidad, documentaciones de
sentido profundo y de humanidad auténtica, así también habría que preguntar
si en las culturas del Oriente no hay acaso que reclamar junto a los valores
inalienables de humanidad, ciertas distorsiones y excesos en lo negativo.
Opino que la crítica al Occidente debe ser realizada en primera línea por
representantes del Occidente, y la crítica al Oriente por representantes del
Oriente; de lo contrario, la crítica fácilmente percibida cqmo agresión desde
afuera, puede conducir a una defensa precipitada y a una autovaloración
acrítica. De mayor ayuda sería el diálogo que se basa en¡el reconocimiento
mutuo.
Concluyendo quisiera agregar aún que considero poco efectivo el
preguntar: .¿Cómo se reparten el valor y el disvalor, lo positivo se en.cuentra
más bien en el Oriente y lo negativo más en Occidente, ó a la inversa? Sino
que habría que preguntar en cambio: ¿En qué consiste lo positivo humano,
en qué consiste lo negativo?, para referirse a lo positivo~n ambos lados e ir
conjuntamente a lo negativo.
t

Quisiera resumir el problema de la siguiente marr,era: Cuando en los
carriles de la globalización una contiQuación del1o:1 desarrollo de la
racionalidad y la consecuente racionalización y tecnifieyción son en cierta
medida procesos necesarios por naturaleza, los que obligadamente tienden a .
la destrucción, ¿no queda acaso con ello una ; catástrofe global
preprogramada? Un tal pesimismo frente al futuro no parece apropiado para
motivar un empleo activo de las fuerzas.

814

Quiero ah_ora intentar dividir a este problema radical en tres pasos.
1. Es sabido que: Según la concepción moderna el acontecer de la
natural~za cam~n~ hacia una entropía abarcadora, esto es al equilibrio de
contrano,s :nergetico~,. a la de~trucción de todo orden, al caos. Sin embargo
los pronost1cos definitivos del futuro son dificiles y no se sabe nunca si las
leyes de la naturaleza ya son totalmente conocidas y si es que juegan un
papel otros factores no conocidos. En todo caso, procesos entrópicos,
cons_tr~ctores del orden se hallan insertados también en el acontecer
en~~~1co, Y e! proceso de la historia humana se diferencia en sí, en mi
opm1on, esencialmente d_e un proceso natural, el que se cumple según leyes.
Pues el hombre se e~penme~ta como responsable de su obrar, lo que indica
qu_e e~e obrar no_ esta determinado por factores anónimos. El futuro aparece
mas bien dependiendo de la decisión del hombre.
, . Esto vale especialmente para el desarrollo de la racionalidad y de Ja
!ecn~ca. Que ese debe llevarse a cabo, quiera ap~ecer como una ley
mev1table..Pero el modo, como esto suceda, se ofrece seguro hasta un cierto
grado a nuestra responsabilidad y decisión libre, y especialmente si él se
empleará p~~ la destrucción y para el mal, o para objetivos humanos y para
la construcc10n de un orden de paz digno del hombre. ·,
2. Ha~ que desarrollar por ello la racionalídad en un modo en el que
. ella sea apropiada, no solamente de dominar y de disponer sobre el hombre y
la naturaleza, sino de investigar las estructuras y los procesos de la realidad
en s~ sentido !nmanente y de corresponder a estos requerimientos llenos de
sentido. ~or eJe~plo ª. u~ organismo biológico o psicológico no solamente
reconstruirlo ~egun obJet1vos determinados, sino concebirlo como totalidad
llena de sentido, respetarlo y promoverlo. Esto significa: No necesitamos
solamente una lógica de dominio, sino sobre todo también una lógica de
cor~espondencia y de responsabilidad. Pues responsabilidad significa en
realidad un responder a una pretensión de sentido.
La lógica de dominio es abstracta: Ella resalta las estructuras del ser
dado n_atura_lm~~te, las desmembra analíticamente en sus elementos y los
comunica smtet1camente con nuevas estructuras, que corresponden a las
inte~ci?nes e intereses de! hombre. Ese _p~oceder es la base para la ciencia y
la tecmca moderna, por eJemplo en la f1s1ca, la química, biología medicina
psicología, sociología, economía y política. Ello ha posibilitado' el enorm~
adelanto moderno y puede obrar como lo experimentamos continuamente
tanto hacia lo positivo como hacia lo negativo2•
'
En tanto tal "lógica del dominio y del imperio"·aesde el comienzo de
la moden;iidad pu~o surgí~ y desarroll_arse bajo las co'ndíciones culturales de
Europa y del Occidente, tiende el Onente y el ámbito cultural afro-asiático
815

�desde los comienzos hacia otro estilo del pensar: . Aquí aparece la
racionalidad menos abstracta y menos colocada al frente de lo dado po~ la
experiencia sensible, esto es en cierta medida tomándola "de~de ~riba''., ~mo
que aparece más bien como estr1;1ctura lógica ?,e, 1~ expenenc1~ es~1~,1tual
intuitiva e insertada en ella. Se la podría llamar lo_~1ca de la sa?1d~na . La
'.'lógica de dominio" corresponde más a la conc~pc10n an~o-~ocentr~c~ de la
realidad del cosmos, según la cual el hombre tiene una pos1c1on espe~1~l Y se
siente con derecho a dominarlo, a subordinarlo y a pon~rlo a su serv1c10. -~ª
"lógica de la sabiduría" al contrario correspond~ m~s bien a una conc~~~1on
· tr·tea de la real1'dad del Oriente y del. ambtto cultural
afro-asiat1co,,
cosmocen
.
centúa al hombre como miembro que sirve en el cosmos y que esta
~~~o:ado substancialmente en el mismo rango .y que acentúa la unidad del
todo.
3 Se muestra que hoy son necesarias ambas cosas: tanto ~u~ el '
hombre d.isponga sobre la naturaleza y pueda seguir desarrollando la t~ntca,
como también que no pierda en ello la orientación al conte~t~ de s~nt~d,o del
todo y que no envíe al cosmos al a~ismo de ~a des~cc1on. Ast t1~~e el
hombre de hecho una posición especial. Pues solo el tiene responsab1hdad,
con ello está al mismo tiempo más arraigado en_ ~I cosmos qu~ los otros
seres De ello resulta que la lógica de la responsabthdad, que en vistas d_e _l?s
peli~os apocalípticos de nuestro mundo tecnificado representa la cond1c10n
de la supervivencia, debe ser elaborada a través de un gran encuentro de
Occidente y Oriente, un desarrollo sintético de las cultu_ras -~el mundo._ En
ello consiste una de las tareas principales de la globahzac1on en el siglo

xxI3.

IV

¡Muchas gracias! Quisiera referinne primero al prime~ ~o_mplejo ~e
preguntas, la cabeza de Jano del progreso tecn~lógico, S!J pos1b1_hdad hacia
¡0 constructivo y bueno y su posibilidad alternat!va de lo destru~!1vo Y m~lo.
y quisiera volver aquí especialmente una vez m~ ~ la ob~ervac10n del Senor
Panarin de que los productos negativos de la tecmca se !tlxplaya~ como por
sí solo;, los positivos en cambio requieren un ~mpleo f~t1gante, una
estrategia responsable y bien planeada. Usted llevo ~se fenomeno de
tendencia a la entropía de todos los aconteceres, de las l~yes naturales ?ªc!a
la máxima destrucción del orden, hacia el caos. P~ro s1 esto fuese a~1, sm
limitación alguna, entonces no tendría ningún senti?o e_l esfuerzo-fatigante
por lo bueno. Si esa concepción pesimista de la h1stona del mun~o fu~~e
obligatoria y nosotros debiéramos sentimos conden~dos a una res1gnac10n
sin escapatoria, ¿para qué nos encontramos ahora aqm?

!ª

816

No, yo qu1s1era más bien presentar la tesis contraria: Nuestro
conocimiento científico-naturalista del mundo es limitado, no sabemos con
seguridad absoluta, cuándo ni cómo y si es qu~ el caos finalmente se
presentará; y en ningún caso debemos propiciar al cáos, ya sea por medio de
un no hacer nada o incluso· por medio de un obrar destructivo. El mal en
sentido moral depende -a diferencia de un caos posible en la naturaleza- del
uso de nuestro entendimiento y libertad, de lo cual somos nosotros mismos
responsables. El mal no es una perdida de sentido y de orden, sino un afán
querido en contra del sentido, un absurdo intencional.
Como consecuencia del poder creciente tanto constructivo como
destructivo de la técnica, el uso irresponsable y malo de la misma ha llegado
a representar un peligro para la base de la existencia de la naturaleza y de la
humanidad en su totalidad; lo malo arrastra a cuenta propia todo en el
abismo, y con ello también a sí mismo. Hasta aquí la alternativa ha sido: ser
bueno o ser malo; en un futuro en cambio será: o. ser bueno o no ser de
ninguna manera. El obrar bueno y responsable -así aprieta irrechazable en
nuestra conciencia- se convierte en la condición del ser. Para poder
sobrevivir debe el hombre necesariamente obrar bien, y debe volverse
necesariamente mejor en su ser. Así se da vuelta la tesis obligadamente: En
lugar de una tendencia hacia la destrucción y hacia lo malo aparece una
tendencia hacia un orden lleno de sentido y hacia el bien.
La condición debería ser pues, que el hombre no áierre los ojos
frente a la realidad cambiante. La presión del sufrimiento creciente podría
justificar esa esperanza.
Pero esto incluiría un cambio fundamental del pensamiento: En los
carriles de la globalización y dependencia progresiva de todos con todos se
debe cambiar el pensamiento del medio-fin, puramente técnico·instrumental,
que aparentemente está libre de valor, pero que en realidad es irresponsable
y de valor confuso. Se debe cambiar por un pensamiento de sabiduría, y
correspondientemente el p,rimero debe integrarse en el último. En ello se
encuentra la única chance de supervivencia para la humanidad. Un
pensamiento nuevo, éticamente orientado nos obligará justamente desde la
historia misma, el realista será en un futuro en ético.
V

La pregunta es pues, si ambos tipos de racionalidad, la técnica
instrumental y la ética-filosófica no pueden intermediarse una en otra
"dialécticamente", algo así como que el primero en cierta medida represente
la "tesis" y el último la necesaria "antítesis" actual, en los cuales habría que
buscar una "posibilidad de síntesis" de ambas. Quisiera señalar tres aspectos:
817

�1. El pensamiento ético-filosófico puede ser consi~erado 'sólo como
"antítesis" del pensamiento técnico-instrumental, si éste se cierra frente a
aquel, esto es pretende ser "puramente" técnico y no sólo se abstrae de la
pregunta por el sentido, sino que incluso la niega y la transforma en una
pregunta sin sentido, como es el caso en la -llamada ac,titud "positivista".
Pues él, un pensamiento que se entiende "puramente técnico", .desafía
nuestra situación mundial hacia una contradicción comprometida.
2. Unido a ello se presenta algo más. Una "síntesis" de a_mbas
formas de racionalidad, que ·no hay que malentender como su "mezcla" o
como un mero agregado exterior de la una a la otra. Como si el pensamiento .
técnico pudiese obrar primero poniendo entre paréntesis todas las preguntas
por el sentido y por el valor, se concentra sólo en puntos vista orientados a la
posibilidad de logro, en donde la extensión del poder de disposición sobre la
naturaleza se presenta como motivo en el fondo, y finalmente, con
posterioridad o al margen, esto es como "desde afuera", se conforma con
ciertas limitaciones que le vengan desde las consideraciones éticas. La
perspectiva ética, esto es el respeto de la naturaleza, no 11-sólo como valor
aprovechable por el hombre, sino como valor de sentido ~n sí y tomada sin
otro fin que sí misma, entraría pues como dimensió1n interna en el
pensamiento técnico y obraría en cada paso del peniar. Una síntesis
auténtica, como se promueve acá, no se agota en un agregado exterior de
formas de racionalidad, las que permanecen unas en otras extrañas en su
esencia, sino que significa algo cualitativamente nuevo respecto a los
elementos de partida, algo que no existía con anterioridad. Se trata de un
espíritu nuevo en el pensamiento técnico mismo.
3. Está claro que un tipo de "dialéctica" tal, un progreso así
entendido de la tesis a la antítesis y hacia la síntesis, no puede ser
"impuesto" simplemente a los métodos científicos existentes como un
esquema rígido y "ordenado" o como norma para su de~arrollo posterior.
Ella es más bien un suceso vital, que exige una confront~ción libre de las
direcciones y puntos de ubicación. Esto significa: Una buena "dialéctica" se
realiza permanentemente como "dialógica". Aquí deben encontrarse sobre
todo_el Occidente y el Oriente y las grandes culturas eomo compañeros
abiertos, en tanto que ellos desde sus acentuaciones espirituales diferentes,
tienen que brindar una contribución irrenunciable para el desarrollo de la
humanidad del hombre. Habría que aceptar con paciencia el sufrimiento
ineludible provocado por los déficits y límites experimentados del poderse
comprender, esto podría ser un paso necesario hacia una humanidad más
madura.
El prmc1p10 no debe decir: Reconducción de la dialógica a la
dialéctica, para deducir así la respuesta a todas las preguntas de un sistema
818

preconcebido y con ello básicamente producidas a priori, sino inversamente:
Recon~ucción de la dialéctica a la dialógica, para recibir así la respuesta
respectivamente recién a partir del diálogo. Lo .esencial, Jo que hace
realmente progres.ar a la, hu.manidad, no puede nunca obligarse, más bie~e
deb~ .~onar a p~1r de s1 mismo y puede ser recibi&lt;;lo. Esto supone, claro, la---dec1s1on de amesgar por lo menos un mínimo en confianza, pese a todas las
heridas y desilusiones experimentadas en el pasado.4

VI
Nuestra experiencia a las puertas del siglo XlXI de que se quiebran o
se disuelven los órdenes tradicionales, y la necesidad de lograr un orden de
paz que abarque a todo el mundo, insinúa vueltá a la teoría del caos de las
ciencias naturales. Se podría pues entender también -pero pienso que esto
sería un malentendido- el empleo de la teoría del ,caos en la historia en el
Señor Stepin, como un aliento para el mal: Pues a través del mal surge el
caos; a través del caos surge -así lo afirma la teoría del caos- un nuevo
orden, así pues lo malo provoca un nuevo orden.
Quisiera ahora hacer una observación filosófica a fin de aclarar ese
complejo de preguntas, observación referida a la teo,ría del caos de las
ciencias naturales, y luego decir algo sobre la pregunta de un traslado de es·a
teoría de las ciencias naturales a la historia humana, en donde voy a
referirme a lo ya dicho.
1

1. Me refiero a que la ciencia natural moderna se limita en su
método a describir lo más exactamente posible los hechos dados en la
experiencia y a colocarlos en un contexto según las leyes, por ejemplo
constatar, a) que un nuevo orden sólo puede surgir,cuando previamente los
órdenes antiguos se disuelven, y b) que entonces, c1:1ando esa condición está
cumplida surge el nuevo orden también de hecho en la naturaleza -conforme
a leyes- porque ella debe surgir, y esto según la conclusión lógica,
necesariamente. La ciencia natural pregunta en el sentido de su método, bajo
qué condición y cuándo surge el nuevo orden según la experiencia -y que tal
vez surja necesariamente-, pero no de dónde surge ello, y de dónde hay que
ver la causa suficiente. Esa pregunta se formula, d,ado que el contenido de
sentido del nuevo orden no estaba presente con anterioridad y no puede venir
desde la nada. Ella es un problema filosófico que sobrepasa a la formulación
de pregunta de las ciencias naturales. Particularmente la ciencia natural debe
dejar abierta la pregunta de si la causa opera con necesidad absoluta, como
ocurre fácticamente o si otros efectos no serían' pensables bajo otras
condiciones.

819

�2. Esto conduce luego a otra pregunta, la de una trasferencia de la
teoría de la ciencia natural a la historia humana. Pues parece manifiesto que
en todo caso en el ámbito humano un nuevo orden no surge_desde el caos
con necesidad absoluta y "como por sí mismo". Pues, para decirlo por medio
de un ejemplo: si un vínculo de amistad entre los hombres se destruye por
medio de un acto malo 1 ofensivo, no está de ninguna manera por anticipado
y asegurado, con necesidad natural, que el compañero P,erdone y -surja así
una amistad tal vez más profunda y mejor; aparece como posible que el
compañero se niegue o incluso rechace esa solución. Sería muy riesgoso
destruir conscientemente los órdenes antiguos, teniendo Ja buena intención
de lograr un nuevo orden, en la creencia de que ello conducirá
automáticamente al éxito. Según la experiencia, el hombr~ tiende más bien a
vengar lo malo con lo malo, y a devolver lo bueno por lo bueno. Así podría
hablarse de una "dialéctica de lo malo" y una "lógica de lo bueno": Lo malo
devuelve a la larga lo malo y destructivo a los mismos autores; lo bueno, en
cambio, opera lo bueno y constructivo. A causa del desarrollo progresivo de
la técnica y de la dependencia creciente de todos con todos, se vuelven esos
efectos cada vez más extens.os y más profundos -y así parece no quedarle a
la humanidad otro camino abierto- en su esfuerzo por escapar a la
autodestrucción amenazadora, que el de transformarse. Se podría hablar aquí
casi de una "obligación por lo bueno".
Ella no sucede sólo al nivel del pensamiento mediante el
reconocimiento filosófico de las conexiones, sino que se opera también
emocionalmente, por medio del miedo creciente a la destrucción profunda y
al caos total, y por medio de una presión creciente del sufrimiento. En este
sentido se puede trasladar efectivamente la teoría del caos a la historia
humana y a la situación actual, y en ello se encuentra un argumento racional
para la esperanza.
Esto no significa que para la construcción de uq muevo orden, que
asegure la supervivencia de la humanidad, sea necesaria inevitablemente la
destrucción violenta de los órdenes viejos, se sugiere mas bien como camino
alternativo un diálogo, el que con respeto mutuo y valorando a los
compañeros, podría conducir hacia una nueva concepción y al cambio libre
del comportamiento.
r

Y mucho menos significa que a la destrucción y al caos le seguirá
con seguridad absoluta una vuelta hacia lo bueno. Incluso no habría que
excluir un fin en la catástrofe.
Pero con todo eso, también es pensable una marcha hacia un orden
nuevo desde el caos total inquietante, si se sigue a tiei;npo la razón y la
presión del sufrimiento de la historia.

Quiero intentar iluminar según mi perspectiva una idea central de
n?estr?. proye_cto, idea a la cual nos hemos estado referiendo siempre en la
d1scus1on: la idea filosófica de un "globalismo humanista" En prun·e 1
· · d
•
•
r ugar
qms1e_ra etermmar más de cerca el concepto de "globalización" y luego ¡0
especifico del carácter "humanístico" reclamado.
"Globalizació?" se refiere al proceso e_n el que se encuentra
a~tualmente ~a ~umanidad y por lo cual ella se dispone a transformarse de un
sistema m~camco en un sistema semejante a un organismo. Mientras que en
un m~camsmo el todo resulta de un ensamble exterior de las partes, en .un
orgamsmo~ _en cambio_ se determinan las partes en su constitución interna y
en su func10n por medio de la vinculación al todo. Ese es por ello más que la
mera suma de las partes y está antepuesto a ellas. ··
.
Correspondientemente las partes de la humanidad, las naciones y las
d1fe~entes culturas del mundo, se experimentan hoy en dependencia
creciente unas de las otras. Esto se puede observar en todos los niveles en el
de l_a econom!a, de la política y del desarrollo espiri~al, y se manifie~ta en
u_n mtercamb10 cada vez más abarcador y profundo. Las culturas dadas
s1st_emas se ven expuestos cada vez más y más a la presión de cambiars~
teniendo en .:uenta los . _re_~uerimientos del intercambio y de una
complementac1on mutua, dmg1endose hacia el bien del todo. De otra manera
no sería posib~e una superv!vencia. Pero esto significa que ellas son
desafiadas a hberarse de ciertos endurecimientos tradicionales y d
abs~lutizaciones propias, a trascender sus modos acostumbrados de ver
realidad y a defirnrse nuevamente a partir del encuentro con otras culturas.

1:

· Así podría surgir una paz dinámica y humanamente creativa. Similar
a como una melodía se realiza por medio de una consonancia de tonos·
mel~dí~ que es más que una mera ~urna de tonos, y representa alg~
cualitativamente nuevo,
nueva cualidad de totalidad, que anteriormente
no estaba presente, así podría provocarse una nueva cualidad de humanidad
por medio de la reunión correspondiente de las culturas. Con ello sería
trascendidas e integradas las culturas actuales. Ellas quedarían conservadan
en sus aspectos humanos positivos, excedidas respecto a ciertas Jimitacione:
y a déficits humanos y con ello elevadas hacia un ser humano má
abarcador, más profundo y más pleno. Queda claro que con un cambio tas
radical tienen lugar simultáneamente graves reservas, miedos y sufrimientos~
estos podrían interpretarse en cierta medida como los "dolores de parto" d '
una nueva humanidad.
e

µ6a

821

820

1

1

�Con ello aparece a la vista el p~etendido "car~cter huma·~ista" ?_el
"globalismo" que ya se va iniciando. El mismo consiste .:n su d1mens~~n
ética: esto significa en el requerimiento de respeto y at~nc10.n, pero tamb1en
en la tolerancia, en 1~ disposición al cambio y en otras virtudes hum~n~, que
sólo son de esperar bajo dicha condición. Tal vez sea la expenenc1a de
.di~logo en nuestra rueda de trabajo ya un ejemplo para un proceso de
globalización humanístico.

vm
En este contextos~ formula ante todo la pregunta: ¿cómo habría que
operar concretamente para realizar el proyecto? Quisier~ proponer aquí !res
pasos (los que tal vez no habría que tratar necesanamente en estricta
sucesión temporal, sino más bien simultáneamente).
El primer paso debería investigar en el di~lo~o ~e las di~eren_t~s
culturas y sus representantes la pregunta: ¿En que consiste , la s1tuac1on
básica y la estructura básica del hombre, de lo humano_en comun, lo que se
imprime de modo diferente en las diferentes culturas? En base a eso en
común y vinculante entre las culturas se pu~de forr~mla~, en un se~undo
paso la pregunta por lo diferenciante:
¿Como se ~mpnme el comu~ ~er
hombre en las diferentes culturas?, ¿En qué consiste lo tal vez tlp1co
europeo, lo típico asiático, lo típico africano, americano, etc ...?, _¿cuáles son
los aspectos básicos de su diferenciación? y 3.. ~a pregunta: _¿Como pueden
encontrarse los diferentes y varios en atenc1on, tolerancia mutua y en
disposición_ a compleme_ntarse~ ¿~onsiste el sentido de la. evoluci_~n,? la
dirección objetiva de la d1ferenc1ac1on, tal vez en una_clase de mtegrac1on.
'
Seguidamente quisiera exponer sobre estos tres · aspectos algunas
hipótesis como puntos de discusión.
,.

Al Ier. paso: Lo conjunto, lo humano en general podría
representarse como un trenzado de vínculos del hombre con_ 1~ naturaleza,
consigo mismo, con los otros hombres y con lo absoluto y lo d1vmo.
Si ser hombre significa primero fundmentalmente una relación con
la naturaleza, así podría significar esto, que en todas las_ cul~u~~• la
naturaleza debería representar un valor básico, esto es la d1spos1c10n de
considerar y tratar a la naturaleza no sólo como valor aprovechable por ~l
hombre, sino también como valor de sentido en sí mismo. La cultura podna
entenderse como resultado de un diálogo del hombre con la naturaleza, en
donde el espíritu humano reacciona a los desafíos del lado de la naturaleza,
en cierta medida "responde" "responsablemente" a su preten~ión, en tanto
que él capta las estructuras de sentido inmanentes d~ la misma y busca
822

formarlas luego conforme al sentido. Es decir: Un primer aspecto, que es
propio del hombre como tal, parece ser la i:fj§posición de entablar un vínculo
con la naturaleza y llegar aun "diálogo" con ella. Ese será más fructífero,
cuanto mayor sea la atención y la valoración y cua~to más profundo sea el
amor y la intuición.
Un segundo aspecto es el vínculo del hombre consigo mismo. Cada
hombre es un diálogo consigo mismo. Él no puede simplemente identificarse
consigo mismo sino que tiene que confrontarse consigo mismo y tiene que
trabajar en sí mismo. Así se muestra como segundo valor básico y como
tarea de lo humano general, la atención, la formación y la educación de sí
mismo ..
Otra experiencia general y comprensiva dice: Aquel que ha
aprendido a respetarse a sí mismo como hombre, se halla en condición de
respetar a los otros en tanto que hombres. Así se presenta como tercer
aspecto de valor fundamental el respeto de los otro~ ~ombres -lo que exige
una cierta tolerancia-, y también una disposición oásica a ayudar, la que
esencialmente va más allá de la mera tolerancia. Esto incluye también
respeto frente a la comunidad y a la cultura a la que pertenece cada hombre.
Un cuarto aspecto de valor, que fue recordado varias veces y que
fue subrayado por el Señor Gusseinow es la relación a lo supremo e
incondicionado. Este se deja interpretar como lo divino, lo que sucede en las
distintas culturas de modos diferentes. Así resulta el respeto frente a lo
divino y sus manifestaciones como valor básico fundamental.
Finalmente habría que discutir filosóficamente en esta dimensión la
pregunta por una responsabilidad incondicionada del hombre. ¿ Tendría
nuestra responsabilidad incondicionada, así como nosotros la
experimentamos en la conciencia moral, su fundamento adecuado en un ente
incondicionado? ¿Significa el "responsabilizarse" un responder a aquella
pretensión sentida en lo profundo?
En todo caso, resumiendo, yo vería la identiqad. .de lo humano común
a todas las culturas en esa cuádruple relación del hombre: con la naturaleza,
consigo mismo, con los otros hombres y sus comunidades culturales y con lo
incondicionado y divino. Aquí no se entenderían, sabido, esas cuatro
dimensiones dialógicas de valor como un simple aditivo estar al lado, sino
como un estar integrativo uno en el otro. Demasiado sobre el complejo de
preguntas I, el que me parece fundamental para todo lo siguiente.
Sóbre esa base se puede formular, ya en un segundo paso
concretamente la pregunta, de cómo se imprime de manera diferente el ser
823

�humano en común en las diferentes esferas culturales continentales. Se
podría exponer, por ejemplo, y esto nuevamente como hipótesis de trabajo,
que el hombre europeo-occidental, tiende a tomar una distancia racional
frente a la realidad. Esto significa ~n relación al vinculo con la naturaleza un
peligro de extrañamiento científico-técnico y una destrucción y explotación
sin consideración, pero también la chance particular de utilizar la naturaleza
según una planificación con sentido y responsable.
Frente a ello, el hombre de la esfera cultural afro-asiática se
encuentra menos dirigido a dominar racionalmente sobre la naturaleza y a
cambiarla activamente, que a participar en sus estructuras de sentido
experimentadas intuitivamente ya integrarse en ellas, esto es a vivir en
armonía y balance con el cosmos. Según muestra la experiencia, tienen
ambas, tanto la disposición más antropocéntrica de Europa y del Occidente,
como también la disposición más cosmocéntrica del Oriente y de las culturas
afro-asiáticas, ciertas ventajas como también desventajas, ellas parecen estar
determinadas por la historia a un diálogo crítico y constructivo.
Quizás pueda también decirse algo similar sobre la relación diferente
respecto al hombre: Parece que, en el ámbito cultural europeo y occidental
fue desde siempre la acentuación del individuo un gran tema. El lado
negativo de ello es el individualismo, el egocentrismo y el particularismo,
con sus consecuencias destructivas para la unidad y la conexión con el todo.
Pero hay también lados positivos como la ya mencionada exposición de la
dignidad irremplazable del hombre (sin perjuicio de cierto mal uso
amenazante). Frente a ello parece estar más impreso en otras culturas el
encuadre del individuo en la comunidad humana y en el cosmos.
Analógicamente se podría preguntar, si el vínculo con lo absoluto y divino
muestra caracteres diferentes típicos en las culturas africanas y asiáticas, en
el sentido de una unidad acentuada con el cosmos; en las europeasoccidentales muestra una delimitación racional más aguda.
En un 3er. y último paso habría que probar si las diferencias
culturales, según lo caracterizado recién o según otros criterios, no se
fructifican, mutuamente. Allí podría encontrarse una tarea esµecial para el
futuro. Si se impone la suposición de que en la evolución del ser hombre, lo
uno y general humano, aparece en formas culturales distintas y contrarias
justamente para que sea posible una plenificación y _realización del ser
hombre -tal vez, similar a como en la naturaleza se· puede en~ender la
diferenciación de los sexos: por medio de su encuentro e intercambio se
funda una mayor riqueza de la vida a nivel biológico y psíquico-espiritual.
Una buena globalización, esto es integración a la base de un diálogo
respetuoso, tolerante, compañero, significaría una paz creativa, dinámica y
824

humana, 1~ que representa una cualidad nueva del ser hombre. Una paz tal,
h~ta aqu1 no lograda, no se puede construir naturalmente sólo desde )a
cabeza ella -debe crecer desde el corazón: Con ello queda implicado el
problema de la confianza mutua. Se podría tener la impresión de que ta
~onfi~nza ac_tual~ente no ~e halla en curso. Se dice que ella es cuestión de
~ent!mentahsmo , y esto tiene poco que ver con la realidad socjal, política y
c1entifica. P:ro la confianza no tiene por qué ser un sentimiento ciego ella
gan~ _s~ cuahda? humana completa más bien recién, cuando se funda en una
dec1s1on consciente y responsable y cuando lleva a entrar
,
•c ,
d , d
.
-.
en razon.
¿. orno po na eve01r una unidad a partir de una multitud de cuÍturas ·
d~ferentes, las que en parte han tenido malas experiencias entre sí, si ellas
solo desconfian constantemente las unas de las otras? •Cómo
1,
concebible la gl?bali~~ión como proceso humanístico sin el.ri;sgo de p:;r1;
menos una medida mm1ma en confianza mutua?
·

IX
. Señor presidente Gorbatschow, Señoras y Señores, el Señor
Gussemow ha formulado una p~egunta al comienzo de su exposición, ta que
corre~~onde a la _s_ospecha de s1 la "tendencia a la globalizacion" no es en
defi01t1va expres10n de un oculto neo-imperialismo occidental de
·, d h
,
,
una
pretens_1~n e egemo01a de la cultura occidental sobre todo el mundo. A
ello qms1era agregar tres puntos.
I. No se p~e?e excluir que efectivamente este sea el caso, en parte.
Esto se pued_e ~erc1b1r_ cl~~mente y puede discutirse. Pero me refiero a que
es? _no es la umca mot1vac1on y tendencia en occidente. Hay tendencias muy
critica~ y opues~s?, como p~r . ejemplo hace poco lo expresó, en una
e~tre~1sta de telev1s1on el ex-mm,stro alemán de relaciones exteriores: HansD1etr1ch Gen~cher, quien, con buenos argumentos, se declaró en contra de
Samuel H~ntmgton, el que apoya una pretensión tal de hegemonía de. la
cultur~ ?cc~dental, y Genscqer no es el único en Occidente que expone aquí
una cnt1ca impetuosa con/ ifrden racional .

. . 2. Aunque la pretensión de hegemonía apostrofada continúe
existiendo, las tendencias del proceso de la historia van mas' JI'
desconoc1en
., doIa. Para poder sobrevivir no
· le queda a la humanidad a tra,
0
elección que la de reducir las pretensiones de hegemonía y dominio d ¡ ª
1
. 1
b.
e as
cu turas part1cu ares y a mse a un diálogo universal. La presió d 1
sufrimiento por medio de la falta de orden, la iniusticia y f: ltan de
d
·
:i
ª e
responsabI·1·d
t a crece mmensamente y esto también como consecue · d I
. .
d 1 bl . ,
nc,a e
crec1m1ento enorme e a po ac,on de la tierra y del desarrollo co t· d
, .
d
, b'
,
n mua o
de 1a tecmca
en to os 1os am ,tos. As1 hoy aparece el contrario antiguo de un
825

�"idealismo digno de creer", que flota ajeno a la realidad de las cosas; y de un
"realismo sobrio", que abstrae los valores humanos y no los respeta; la ética,
en cambio aparece como un mandamiento de vinculación a la realidad y de
la inteligencia.
.
Y yo opino que aquí se encuentra una de nuestras tareas más
urgentes en el marco de la fundación Gorbatschow: Formular los principios
de la inteligencia, los que hay que considerar en cada "diálogo intercultural"
y de una "globalización del mundo" sobre base humanística. Allí se podría
reflexionar especialmente sobre una "dialéctica de lo malo", ya formulada, y
una "lógica de lo bueno". Puesto que, como ya lo dice el habla popular: El
que siembra lo malo, cosechará lo malo, y así finalmente se perjudicará
también a sí mismo. Si el más fuerte subordina y explotá al más débil, lo
debilita más aún y lo hace más incapaz de servirlo a él, el más fuerte; y no
solamente más incapaz sino que también despierta en él una voluntad en
contra. A esta actitud le falta inteligencia, maldad es expresión de tontería. Si
en cambio, el más fuerte está dispuesto a servir al más débil
desinteresadamente, lo fortifica y lo hace con ello más capaz y sobre todo lo
lleva a tener voluntad de servirlo a él, el más fuerte. No existe algo más
inteligente que lo bueno, podríamos decir también: que ~I amor, y no hay
nada más tonto que el odio, el egocentrismo, la falta de ~~sponsabilidad. Lo
malo devuelve lo malo, de lo bueno afluye lo bueno. Estb último vale sólo,
según lo comprueba la experiencia, cuando al otro se lo r~speta y se lo ama,
no sólo a causa del provecho que se espera obtener a· través de él, sino
fundamentalmente como fin en sí mismo.
;
A ese razonamiento filosófico simple habría que enfrentarle por
ejemplo la teoría mencionada de Samuel Huntington, quien recomienda a
Occidente fijarse a la hegemonía y dominancia, para poder sobrevivir en la
concurrencia de las culturas. Probablemente conduce en la misma dirección
aquello a lo que el Señor Stojanovic se refirió con "egoísmo iluminado",
algo que tiene que ver con mi visión. Sólo que yo no nombraría a eso
"egoísmo", pues con ese concepto se asocia en la mayoría de los casos la
disposición a "aprovecharse" de otros hombres en beneficio de la propia
persona y a sobrebeneficiarse. Se puede tratar más bien sólo del
conocimiento de que se sirve mejor al própio ego, si se respeta al otro
sinceramente y como fin en sí mismo, y no en vistas a la ventaja propia que
se espera de ello. Acá se hace referencia a algo cualitativamente otro y
nuevo. Con ello aparecería también el sentido del mandamiento cristiano del
amor en el círculo de nuestro debate filosófico-racional.
3. A partir del contexto de una "globalización humanística"
dimensionada éticamente, la que tiene significado fundamental para la tarea
existente del encuentro de las culturas mundiales, resulta para mí la pregunta
826

que quisiera dirigir también con gusto al Señor Gorbatschow. · Sería
pensable que Rusia, debido a su lugar geográfico tenga una tarea hisfórica,
est? es que esté vocacionada a intermediar· entre las culturas de Europa y
Asia? Esto no quiere significar sólo un "adicionar" o "mezclar" los
elementos culturales europeos y asiáticos y las tendencias sino en cierta
medida a partir del "material" de ambas dejar surgir algo ~ualitativarnente
nuevo. ¿"Salto creativo de la evolución" a través de Rusia?
Una síntesis genuina de las culturas en la historia se comporta tal vez
similar a una unión de elementos generativos diferentes en la química. La
unión de hidrógeno y oxígeno en el agua representa, frente a una mera
mezcolanza de esos elementos, una estructura substancial esencialmente
nueva y muestra características de comportamiento cualitativamente nuevas
las que no se pueden adjudicar a los elementos iniciales. Concretamente est~
podría significar, para recurrir a una tesis expresada ya anterionnente el unir
.
'
creat1vamente la contemplación cosmocéntrica del asiático, la que no
adjudica al _ho_mbre posición especial alguna, sino m~s bien lo integra como
miembro s1rv1ente en el cosmos, con la concepción antropocéntrica del
europeo, de subordinar la naturaleza al hombre y hacerla servil. La síntesis
de esas posiciones opuestas, en una consideración verdaderamente "ontocéntrica" podría decir: Ambos, tanto el hombre como el animal, y por sobre
todo, todo ente con sentido, debe ser atendido y amado no sólo en vistas al
valor aprovechable para el hombre, sino fundamentalmente como fin en sí
mismo. Esto no excluye una valoración relativamente diferente del ente
según su rango de ser diferente y su posición en el cosmos. Sobre todo el
hombre se diferencia de todos los otros seres restantes, en tanto que a él (y
solamente a él) se le adjudica responsabilidad para con la naturaleza, por
medio de lo que él al mismo tiempo está más profundamente arraigado que
todos los otros seres en el cosmos. Con ello se formula por ejemplo la
pregunta: ¿En qué medida es éticamente fundado en un caso limite el herir a
la naturaleza o el matar a otros seres, cuando ello representa en una situación
dada evidentemente el mal menor y cuando de otra manera no se pueda
proteger al todo envolvente?
Una propuesta tal de síntesis de principios europeos y asiáticos,
tendría que ser discutida referida a cada caso, en el diálogo de las culturas,
por ejemplo en el ámbito de la bio-ética y de la ética médica. No puedo
juzgar que ideas y qué ejemplos en la historia de las ideas rusas puedan ser
demostrativas para el tema de un encuentro cultural creativo. Se trataba, en
definitiva con lo mío de ejemplificar esa tarea fundamental del futuro por
medio de algunas referencias concretas a la perspectiva de una
"globalización humanística".

827

�LA FENOMENOLOGÍA
Y LOS FUNDAMENTOS DE LAS CIENCIAS

Notas bibliográfü:as
1

Cf. Uwe Voigt (ed.), Die Menschenrechte im interkulturellen Dialog. (~chriften
zurTriadik und Ontodynamik. Tomo 14) Frankfurt/M. Bem-New Yórk-Pans 1998.

.

2

Cf. acerca del contexto: Heinrich Beck, Kulturphilosophie der Technik. Zu
Technik-Menschheit-Zukunft, Trier 1979.
3

Cf. Heinrich Beck-Ismael Quiles (edd.), Entwicklung zur Menschlichke~tt durch
Begegnung westlicher und ostlicher Kultur. Akten d~s IV. Interkontmenalen
Kolloquiums zur philosophischen In-sistetenzanthropolog1e vom 1. Sept. 1986
an der Universitlit Bamberg (Schriften zur Triadik und Ontodynam1k. Tomo 1),
Frankf./M.-Bem-New York-Paris 1988.

· Edmund Husserl
Ideas relativas a una fenomenología pura y una.fi/osofiafenomenológica
Libro tercero: La fenomenología y los fundamentos de las ciencias
Ed. Instituto de Investigaciones Filosófic~-UNAM,
México, 2000, 157 pp.

?·

Lic. Pedro Cortés Rodríguez .
Centro de Estudios Humanísticos
FFyL-UANL

4

Cf. Heinrich Beck, Díalogísíerung der Díalektik -Ja. Díalekti~jerung der Díalogík Neín! Zu den ontologíschen Bedingungen des Díalogs (in krítíscher
Auseínandersetzung mít hegel). En: Erwín Hasselberg, Ludwig Martienssens, :rand
Radtke (edd.), Der Díalogbegriff am Ende des 20. Jahrhunderts ..1nt~mat1onale
wissenschaftlíche Konferenz anlaBlich des 225 Geburtstag vo~ G. Fnednch Hegel,
Berlín 1996.
:,

La traducción al español del tercer libro de las Ideas relativas a ~na
fenomenología pura y una filosofía f enomenológica ·de Edmund Husserl,
aparece publicada en la colección Filosofia Contemporánea del Instituto de
Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de
México, y llega a complementar los dos libros anteced€ptes ya traducidos: el
primero por José Gaos "Introducción general a la fenomenología" (FCE,
1942) y el segundo por Antonio Zirión "Investigaciones fenomenológicas
sobre la constitución" (UNAM, 1997).
"La fenomenología y los fundamentos de las .ciencias" es el título que
lleva el último libro que integra Ideas, su traducción directamente del
alemán y realizada a partir del tomo V de la colección Husserliana, edición
reimpresa de 1971, corrió a cargo de Luis Eduardo González y bajo la
revisión de Zirión. En la presentación del libro que ahora comentamos,
ambos fenomenólogos advierten y proponen lo siguiente: " . .. considere el
lector no sólo al traductor como un fenomenólogo, sino también al
fenomenólogo como un traductor."(p. 7) Aludiendo a una doble prospectiva
de este trabajo editorial.
El libro, además de la
presentación referida, contiene cuatro capítulos
/
con sus notas críticas y .úna misma cantidad de anexos. De estos últimos el
primer anexo es el más extenso y de mayor relevancia,.:no por ello los tres
posteriores carecen de importancia, dado que .en aque1, Husserl explica las
ideas centrales que el lector debe con~iderar para seguir el tránsito del
segundo al tercer libro.

1

, l

En el capítulo primero "Las distintas regiones de la realidad" el
filósofo alemán nos presenta una distinción de las tres esferas de la realidad
-cosa material, cuerpo y alma o yo anímico-, la manera en que éstas son
concebidas para toda comprensión del mundo y cuya!'diferenciación es de
828

829

�.

.

alta importancia para los dominios de la ciencia de~de la persp~cti~a del
fenomenólogo. Examina inicialmente a la cosa mate~zal c.uando es o~J~to ~e
estudio de la intelección, el análisis de la cosa matenal es un act~,on_gmano
entendido como percepción material. No se insinúa una percepc1on ~nt~rna,
de tal o cual cosa, para Husserl la· percepción material en ~oncreto s1gn1~?ª
"un caso especial de percepción de A~GO .E?CTENSO . La p~~cepc1on
~aterial es una experiencia que nos permite .teonzar _sobre y a partir de ella
dando como resultado una fundación del pensamiento de la naturaleza
material. Con tal ~onsideración se aleja de todo realismo ingenuo.
La ciencia de la naturaleza material tiene su origen en las cosas mismas,
en objetos ya dados: "La experiencia teórica -apu~ta Husserl-:- ~ las
intenciones cognoscitivas teóricas conforman una modal~dad de pensan:i1en~o
que se produce exclusivamente a través de las apreh_ens10nes de expenenc1a
materiales." (p. 12) Una ejemplificación de tal 1_dea ,se , ~resenta e~ el
proceder del científico de la naturale~: hay fis1co~ ·~eonco~ _Y fis1cos
experimentales, ninguno de estos se pnva de u~a act1v1dad teonc~ en su
campo de investigación. Sin embargo, el trabaJo de una comumdad de
investigadores de la naturaleza que apunta a un sa?er_ de objetivid~des no se
encuentra desprovisto de la entrega de un yo amm1co. El es~ud10 de e_ste
segundo aspecto, que nunca deja de ser natural, correspondena a otro tipo
de disciplinas.
.!
El dominio particular de las investig~cione~ fe_nome_~ologicoepistemológicas es un rango que tiene como fi~a~1~ad la clan~cac1on de las
regiones de la realidad para los conceptos y los JUICIOS de las diversas esferas
del saber.. Con tal dirección en la reflexión, podemos afirmar que l~s
ciencias de la naturaleza material poseen un dominio de estud10
estrechamente cerrado y desde luego con miras estrictamente positivas.
1

Lo real, desde el punto de vista de la especulación fil~sófica
sistemática, es todo aquello que ontológicamente existe para el suJeto, Y
según el filósofo alemán: "TODA CIENCIA ~E LA R!1LIDAD EXPLICA
CAUSALMENTE si en verdad y con validez ob1etzva SE PROPONE
DETERMINAR LO QUE ES LA REALIDAD" (p.14) La ~iencia de _la
naturaleza material opera conforme al nexq causal de una realidad m~tenal
obligadamente existente. En este punto es donde se vuelve necesana una
capacidad fenomenológica esclarecedora de ~odas aquellas n~tas que u~a
ciencia de la experiencia positiva no logra vislumbrar y _defimr. Cualquier
tipo de investigación científica requiere rigor y p~ofund1d~d en los nexos
real-causales, y la ciencia de la naturaleza matenal, analizada ?~s?e que
Husserl nos enseña la filosofia fenomenológica, representa la poszb1/zdad de
ir más allá de un proceder científico dogmático en sentido trascendental.
830

El cuerpo es la segunda región de la realidad aprehendida por la
ontología fenomenológica. El cuerpo se concibe no como un objeto material,
sino como un depositario de campos sensoriales variantes en estados
sensitivos. El campo sensorial conforma una unidad con el cuerpo
permitiéndole integrar los diversos estados entre las sensaciones: vista, tacto,
gusto, etc., son protagonistas del puente conectivo entre la ,experienéia
sensorial y el pensamiento. De este modo, se aprecia que las sensaciones se
caracterizan por ser corporales más que materiales.
Husserl anuncia la creación de una nueva cienéia que se encargue del
estudio de la corporalidad y la sugiere como una sorriatología, cuya principal
orientación sería la de establecer una mediació'n entre percepción y
experiencia corporal apuntando hacia la conformación de la experiencia
teórica y determinar asimismo al pensamiento teorét~co. En somatología "se
investiga sistemáticamente las relaciones con las cljstintas esferas de las
sensaciones." La ·.somatología se asume en un pláno de actitud natural.
Incluso el filósofo alemán le asigna una equivalen·cia metodológica con la
zoología y la botánica fisiológica, debido a que éstas se apoyan en una
formalización y clasificación de conocimientos para la búsqueda de
objetividad en todo investigar.
Un tercer elemento atribuido a la concepéión ontológica de la
fenomenología con respecto a la focalización de una fundamentación
científica espiritual y natural-material, consiste en 'la integración del yo
anímico entendido como la región más conspicua de,!a realidad, y en radical
disposición para la especulación cognoscitiva. Incumbe al saber filosófico
averiguar sobre la naturaleza del yo anímico aunque ·se entrecruza con ciertas
tematizaciones psicológicas.
De la dualidad humana en su carácter de ente aglutinado y como un
compuesto de yo anímico y cuerpo, aquél encuentra su objetivación en éste,
ambos se intercomunican mediante los estados anímicos y las experiencias
somáticas. Así pues, el yo anímico se aprehende en la conciencia de las
sensaciones hasta llegar a una interiorización que depende de la formación
de las representaciones exteriores, de este modo da pas0 a la vida intelectual.
Ahora bien, si la realidad de lo anímico está dotada de una
espontaneidad tal que le facilita conducirse en el terreno de la
intencionalidad y por ello dista de una investigación causal ¿en qué sentido
se habla del yo anímico como una realidad psíquica?. Dentro del esquema de
los entes de una metafísica tradicional y convencionalista, se canalizaría al
yo anímico como una entidad de naturaleza psíquica. No obstante desde la
óptica fenomenológica se descarta un paralelismo psicofisico arraigado en el
aristotelismo. En efecto sobre el estudio del estrato!,anímico se sugiere la
831

�'

meticulosidad de una psicología racional, siorupre )' cuando ésta prevalezca
independiente de toda.explicación material-causal.
Hasta aquí encontramos deslindadas tres regiones de ia realidad, sin
embargo, el filósofo alemán deja varias cuestiones abiertas con respecto al
estrato del yo anímico ¿pueden conjugarse la psicología ~acional y ~I saber
filosófico? ¿hasta dónde alcanzan las limitaciones en cada una de __ellas al
estudiar una misma esfera? ¿existe la posibilidad de una re1visión conjunta de
tal estrato? Y de ser así ¿cómo esclarecen la naturaleza del yo anímico? Es
en su sucesor docente Martín Heidegger en donde tienen resonancia estas
cuestiones, en la ontología fundamental se redimensionan en un contexto
filosófico, cuya derivación repercute en el análisis existencial del estar-ahí
(Dasein) y su horizonte interpretativo de posibilidades animicas.1

.'

En el capítulo segundo Husserl continúa expresando la relación entre la
fenomenología y las ciencias, sin dudar reitera la actitud adoptada en todo
análisis fenomenológico " ... siempre adoptamos en seguida la actitud
eidética y estudiamos eidéticamente todo lo perteneciente a la esencia."
(p. 33) Como ya había dejado expreso en Ideas Jy en varias de sus obras2, la
fenomenología se caracteriza como una disciplina nueva que estudia y
describe lo esencial, que capta el apriori intransgredible del ser, y se orienta
a la fundamentación filosófica de una auténtica toma de posición teórica.
Precisamente por todo ello la investigación fenomenológica se distingue de
la psicológica.
La intuición esencial es la que importa a la fenomenología como
disciplina eidética, es decir, el dato apriorístico comprendido y abstraído
desde el intelecto desde el universo de la experiencia mat~rial. "Todos los
conceptos proceden de la experiencia, los generales y los particulares, y su
utilidad debe quedar probada en el curso de la experiencia. Siempre debemos
estar dispuestos a revisarlos guiados por ella." (p. 38) Esto implica que los
significados conceptuales de nuestras intelecciones no proceden de una
naturaleza abstracta, sino que tienen su origen de la experiencia al intelecto.
Se anuncia en consecuencia considerar el concepto de "región" ontológica
particular como existencia de ciencias se conciba, .y 4ue éstas nos
proporcionen las notas conceptuales características de la realidad que-les es
propia. Hacia esta división de regiones apuntan las conce~idas en el capítulo
primero, en dicho sentido la fenomenología se matiza ~e un psicologismo
experimental. Se responsabiliza a la ciencia empírica de~investigar sobre la
existencia y a las disciplinas eidéticas como la fenomenología referidas a la
esencia.

_i \ ,

¡

3

experimental tiende a llegar a una desconexión '&lt;le la intuicíón material
d7spué_s d~ _haber indagado_ en las circunstancias j correspondientes a las
v1venc1as m~e~s en la_ realidad, con esto la labor ~icológica experimental
se eleva al. amb1to ra~1onal
disciplina eidétict. adquiriendo un nuevo
rang?. El ngor y la s1stemat1c1dad en las disci¡tjnas eidéticas tiene Ja
finalidad de una certeza inamovible y racional~~hte explicativa una vez
llevada a cabo la investigación fenomenológica. '\,

?~

l

Una de las principales discrepancias que Husserl observa entre Ja
fenomenología y los planteamientos psicológicos de Bolzano, Lotze y ·
Brentano, es que estos nunca contemplaron a la investigación eidética
enfoc~d~ a la fundamentación psicológica y filosófica basada en el
conoc1m1e~t~ de esencias. La influencia para el trazo de la investigación
fenomen?log1c~ de estos pensadores se encuentra por parte de Bolzano 'en
las cons1derac1ones ~roposicionales para la constitución de los juicios
enmarca~os ·en el ~1a_grama de la mathesis universa/is, y de amplia
resona~c1a en una log1ca formal. De Lotze se r~scata la idea un tanto
pascah_an~ de establecer todo tipo de interés impulsado por conciliar el
enten?,1m1ento con el corazón. No obstante, la aportafión de Brentano para la
creac1on de la filosofía fenomenológica es más es,pecifica y de carácter
meramen_te conceptual'. según propias palabras de iHusserl: "Brentano ha
estado leJos de concebir una fenomenología en nu~stro sentido .. . Ofreció a
la m_ode~nid~d la idea de la TNTENCIONALID;\b, obteniéndola de la
conc1enc1a misma a través de la descripción inmane.vte... al menos muchos
de lo~ concept~s q~~ _ac~ñó ti~nen su fuente en la ~intuición ... pero de la
esencia de l?s _anahs1s mtenc1on~les le permaneqt'6 oculta." (p. 71) La
feno?1en?log1a_ng~r~samente va ma~ ali~ de todo planteamiento proveniente
de_l amb1to ps1c~l?~1co y de !as c1enc1as naturales-materiales, ya que al
0~1entarse ~l a~ahs1s y descn~ción de esencias no se obstina por una
?usqu~d~ mfimta de deducciones. La concie~cia participa así de
msust1tmble, porque en ésta se hallan los problerrliis fundamentales de la
intencionalidad. Consecuentemente Husserl señala con mucha razón la
equivocac!ón d~I psicólo?o que apoyad~ en la 2omparación superficial,
toma la vida amm1ca como lo hace el físico con l~s realidades materiales.
Así pues, una justificación metodológica que se adeéue a la pertinencia de la
investigación fenomenológica no guarda una relación paralela con los
p~oce~imientos adoptados por la psicol~gía empírica a partir de las otras
c1enc1as.

La ciencia se sigue vislumbrando como una actividad sumamente
sistemática y rigurosa, en cambio la fenomenología éh cuanto psicología

. Los postulad~s medulares de la filosofía fenomenológica se van
haciendo argu~ent~t1vamen~e contu~dentes en su intención por despojar a
todo quehacer c1ent1fico estricto, d~I, mgenuo _rrejuic!o·de la ciencia empírica
que se co~forma ~o~ una comprens10~ a m:d1as, como'lo es la pura intuición
de la realidad obJet1va. El tercer capitulo La relación de la fenomenología

832

833

�con la ontología" hace patente la necesidad de los entes !' q~e _se .parten las
ciencias para clarificar intelectivamente los conceptos ~iolog,c~s q~: dan
pie a los juicios eidéticos. Por ello Hu~serl recurre a la ~~~emat1zac1on de
un itinerario fenomenológico que consiste_ en desconf
: 10n trascendental
de to estrictamente correlativo a la conc1enc.1a, es de , la puesta_e?tre
paréntesis de la dimensión noemática repre~enta~a por \ ~und~ ~bJet1vo.
Como es sabido ta reducción trascende_ntal (E~o~) conslts1ste~at1~a~ente
en dos direcciones: la noética, referida al amb,to de ·{ c?nc1enc1a, Y la
noemática el correlato de la conciencia. La puesta entre millas del mundo
entitativo ~e dirige a los entes sin más. Pero el sentido . scendental de la
desconexión posee como compromiso que valiéndos~ de una toma de
Posición teórica propia, se busque eidéticamente el sign_ifjcado de los actos
vivenciales de un yo puro.
\.''

!ª

,

r

Concierne pues, abogar por una correspondencia de significados
entre intuición eidética · e intuición material, es obvio que en a~b_as el
contenido de los análisis radica en la división de l9s entes ex1g1da a
posteriori en la discursividad. La reducción trascendent~I º s~ qued~ en una
mera idealidad como parecía insinuarlo Husserl en pnm;era m_s~nc1a. Mas
que llegar a consolidar la edi~cació~ d:l, mé_tod~ fenof~olog1co ~on su
meta de fundamentación de la mvest1gac1on c1ent1fica, qu~ no desdenamos,
se nos presenta el apuntamiento ontológico y la exigei ia de un inda?ar
trascendental ensamblado de notas entitativas y f e una genuma
experimentación eidética.
¡

f

,i

La fundamentación fenomenológica del quehacer cie¡ tífico se redondea
con lo que nuestro autor denomina el "método de la clatticación". La idea
de un proceder metódico de la investigación se t~ toma_ un tanto
complementaria en su consideración interpretativa, que . aulatma~ente se
acentúa en el último capítulo de la obra que coi:n~~tamos, Cabe _s:~alar que
1
dicha idea del método, a causa de su incompatib1hdad c¡ n 1~ v1s1on d~ las
dóctrinas neopositivist~s'. redireccio_na los _desvíos del pe~tm1ento filosofico
en su labor epistemolog1ca y al mismo tiempo se conv1f .e en una certera
crítica de la noción de ciencia acabada y absoluta.
j
·La actividad de la reflexión tradicional~ente se ha Jifinido por su afán
de develar algo que permanece oculto, de arrojar luz soi,fe la penu~bra, es
decir, siempre hay implícita una pretensión de c_la~ificar med1_ante el
cuestionamiento. La clarificación husserliana rebasa d1d\0 planteamiento al
remitirnos a la forma de enunciación de los conceptos. Si se apela a una
evidencia intelectual es porque nos precede la comprensión, y en ningún
modo el progreso tan modernamente estimado de las 'ciencias natur~les,
significa que nuestra época se haya vuelto en todos sus sentidos

comprensible. El conoc1m1ento que del mundo podemos explicar desde
distintas disciplinas, se vale de conceptos creados por el sujeto.
Para tener un proceder científico-conceptual que indique hacia la
comprensión4, el fenomenól6go identifica tres momentos: 1) Los conceptos
lógico-formales, 2) Los conceptos regionales y 3) Lo.s conceptos
particulares. Los primeros son aquellos que sustentan genéricamente la
argumentación, le siguen los que determinan el ámbito de relación óntica, y
los últimos son los que establecen significados peculiares como patrimonio
conceptual de cada ciencia.
Así el objetivo de la clarificación se dirige a explicitar mediante un
procedimiento conceptual las realidades de conocimiento de toda actividad
asumida como ciencia, el concepto no pierde su naturaleza discursiva
haciendo patente la singularidad investigada tal y como ésta se nos presenta
en intelecciones. Mediante figuras simbólicas nos r~presentamos un estado
de cosas, pero nunca nos desprendemos de .nuestr~. particular subjetividad.
La ventaja de la conciencia fenomenológica es que permite escudriñar de
una forma abarcadora, entre la fundamentación de rtuestros prejuicios y en
el confluyente acontecer de lo subrepticio.
·
.

1'

La clarificación en la exploración científica1aventaja a descifrar la
expresión del mundo en su íntimo significado, el fenomenólogo no
necesariamente recomienda hacerse experto de la eñunciación, dicho en sus
palabras "la meta de la clarificación puede formulars~ así: crear de nuevo, en
cierto modo, el concepto predado, extraerlo de la fuente primigenia de la
validez conceptual -de la intuición-, y prestarle dentro de la intuición los
conceptos parciales p~rtenecientes a su esencia original." (p. 117) Propone
abocarse a una explicitación de la intuición que resulta simultánea para la
conciencia. Se sobrepasa. una mera significación verbal, y que en su
naturaleza, lo analizado no se mutila de sus circunstancias y multiplicidades.
Se presenta muy tangible una primacía en el diferenciar sobre el comparar.
Alrededor de una metodología sugerida por Husserl se podrían
añadir muchos aspectos que tiendan a uniformi~r su legado, nosotros
discrepamos de que se entienda la fundamentación fenomenológica como
una serie de reglas a seguir, y atribuyéndonos sus enseñanzas procuramos
atender atentamente a la investigación fenomenológica comprometida con el
pensamiento disciplinario. Tenemos la firme convicción de que cada
momento del mundo circundante es en sí, en su particularidad, susceptible
de comprensión conforme a su estado convergente. Nj la idea de una ciencia
concerniente en exclusiva a la transformación de la realidad, deja
definitivamente de lado una fund~mentación en las realidades primarias y
originarias que existen ontológicainente insoslayablts. Husserl no llega a
¡

834

835
! '
e

�estructurar una ontología fenomenológica. r';!ro cuando menos quedan
esbozadas sus líneas directrices.
La actitud fenomenológica de fundamentación científica de este
libro tiene sus relevancias, entre ellas, su concentración en no eludir, en
acercamos a las posibilidades de fortaleza en el pensar, y, volver inteligible
el impulso que nos confronta con nosotros mismos y con la dinamicidad de
la vida, representa un insondable estimulo para dejar de concebir el presente
encubierto de extremismos bipolares: no argumenta a favor de un presente
tan proclamado en la mayoría del filosofar contemporáneo, entendido en
calidad de mísero y resentido pasajero o de superfluo altanero progresista.
Husserl continúa invitándonos a pensar cuestionando. Nos exige confrontar
pensamientos, por ello su lectura detenida nos lleva de complejidad en
complejidad. Aplaudimos de esta manera la traducción al castellano de este
tercer y último tomo de un proyecto plagado de desafíos como lo son las
Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofta /enomenológica.

a~ontecer_ya experimentado. Por ello la indicación lleva explícito un señalamiento 0
si s~ .qu~~re . una determinación, aspecto que emana -en )a integración de 'la
explu~1ta~10n conceptual que considera el comprender desde los umbrales de la
descnpc1ón fenomenológica.

Notas
1

Cfr. Ser y Tiempo, tr. José Gaos, FCE, México 1986 y ¿Qué es la metafísica? tr.
Xavier Zubiri, pp. 46-54, Ed. Siglo Veinte, Argentina, 1974.
2

Edmund Husserl, Meditaciones cartesianas, § 5 y 7, FCE, México 1986.

3

Husserl acepta que la fenomenología puede ser considerada una psicología
experimental, siempre y cuando ésta no contemple mediante la descripción
fenomenológica una sobrevaloración del experimento. En particular el § 8 de Ideas
/JI se encuentran frecuentemente pasajes que denotan una similitud entre
fenomenología y psicología experimental, v.gr.: "Quien crea q1:1e lo que se realiza en
la fenomenología se realiza también en la psicología mediante la experiencia interna,
habla tan sabiamente como quien opina que lo que la geometría se lo ofrece también
la observación física y el experimento." (p. 56) La fenoi;nenología en tanto
psicología experimental se transforma en psicología descriptiv~, y por último, en el
afán de apelar a la intelección eidética, tendríamos en parte, eJ sano desarrollo de
una fenomenología pura.
4

Sumado al camino descriptivo de la filosofía husserliarra, ·se encuentra la
consideración de la explicitación conceptual. La indicación que se hace de esta
consideración, notamos que se dirige a vislumbrar una comprensión exhaustiva del
campo de conocimiento en toda pretendida actividad científica. Si se entiende que la
esfera de la realidad total como un complejo de existencias descritas y explicitadas
conceptualmente en cada una de sus regiones, la comprensión más allá de una mera
ontología fenomenológica, también se expresaría en palabras y significados de un
836

837

�LEÓN OLIVÉ: EL BIEN, EL MAL Y LA RAZÓN.•FACETASDE LA
CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA, MÉXICO: COL. PROBLEMAS
CIENTÍFICOS Y FILOSÓFICOS, PAIDÓS-UNAM, 2000, 212 pp.

Lic. Rolando Picos Bovio
FFyL-UANL

J

'··

En la vida diaria utilizamos corrientemente iqs términos "ciencia" o
"científico" para referirnos de manera indistinta a c·ualquier conocimiento
que identificamos con criterios inmediatos de racionalidad y objetividad. Lo
científico es lo -verdadero frente a cualquier otra forma de conocimiento
especulativo que no comparte los criterios rígidos de la objetividad
científica.
Esta imagen de la ciencia y de la práctica científica es el sustrato
ideológico que ha legado la sociedad tecnológica al nuevo siglo y que ha
convertido a la ciencia en un concepto nebuloso y abstracto, difícil de
establecer con claridad.
A la visión pragmática de la ciencia han contribuido tanto el
cientificismo positivista en su afán de disociar la realidad de la producción
del conocimiento -el entorno histórico-cultural donde nacen las "tradiciones
científicas"- como la filosofías especulativas de corte metafísico y religioso.
La interpretación instrumental de la ciencia también tiene mucho
que ver con la forma en que aprendemos qué es -la tradición académica- qué
fines persigue y cuáles son sus características. A inicios del siglo XXI la
disociación ciencia-sociedad parte de una consideradón teleológica de la
ciencia que nos remonta a la concepción aristotélica de los universales. ·
Frente al problema de definir la ciencia Olivé señala que no existen
respuestas fáciles ni acuerdos comunes para delimitar lo que es científico de
lo que no lo es "la ciencia, asegura, no puede definirse. Cualquier intento de
hacerlo, es decir, de establecer condiciones necesarias y suficientes que
algo· debe satisfacer para calificar como ciencia corre el, riesgo de abarcar
demasiado o de dejar muchas cosas fuera " (Olivé 2000. p.27) Su

antirreducionismo lo lleva a plantear la cuestión a un nivel metacientífico en
donde la historia de la ciencia, la sociología de la ciencia y la filosofía de la
ciencia dan cuenta de ese qué, a partir de sus diversas determinaciones. El
punto común que lleva esta posición tiene que ver con la postura pluralista y
relativista que asume como guía para plantear los problemas de la ciencia.

839

�i~

·1~

"&lt;

Al establecer que existe una diferenciación entre lo científico y lo
pseudocientífico Olivé busca establecer el corpus de la ciencia y los tipos de
razonamientos asociados a ella. Frente a otro tipo de explicaciones parte de
que en la base de la ciencia se encuentran fundamentalmente problemas
lógico-semánticos, metodológicos y epistemológicos que requieren
, respuestas adecuadas a su naturaleza. Cuando planteamos, por ejymplo, la
relación de los significados de los términos científicos cqn las teorías de que
forman parte o que son patrimonio común del lenguaje científico se hace
dificil definir conceptos "duros" como, "hipótesis", "exJ?)icación", "verdad",
"objetividad", etc, cuya naturaleza puede variar de una tepría a otra.
Si señalamos la manera en qué estructuramos el conocimiento
científico en cada campo de la ciencia nos encontr~tnos con problemas
metodológicos que confirman que la pretendida unidad del método es
imposible. Aquí Olivé se ubica en la corriente qué relaciona la historia de las
ciencias con la historia del método.
Aunque pudiera parecer que se mueve peligrosamente en los
terrenos relativistas, el abordaje que hace el autor de los problemas
epistemológicos es certero, pues la pregunta ¿Qué es eso de conocimiento
genuino acerca del mundo? se aborda en relación a los fines que persigue la
ciencia que marca los criterios -no fijos y establecidos para siempre, sino
cambiantes de acuerdo al propio progreso científico- de lo que es un
conocimiento legítimo "El análisis de muchas controversias científicas y el
desarrollo de las diferentes disciplinas científicas, sugiere que no existe un
conjunto único incontrovertible de criterios, ya no digamos a lo largo de la
historia de la ciencia, sino ni siquiera en un momento determinado" (p.36)
Uno de los puntos más interesantes en el texto tiene que ver con la
revisión que hace del concepto de "progreso" en la ciencia, en donde destaca
en particular la contribución que hace Thomas Kuhn a -fa discusión con su
libro "La estructura de las revoluciones científicas" (Kuhn 1970) que rompe
con la tradición de hacer ver el progreso de la ciencia como sólo un proceso
de acumulación de conocimiento, teorías o métodos.

"
Aunque no se trata a fondo el concepto de paradigma
kuhniano sí
centra su atención en los llamados problemas de inconmensurabilidad de las
teorías (dos teorías son inconmensurables cuando están articuladas en
lenguajes que no son completamente traducibles entre síJ donde hace ver la
evolución de Kuhn hacia posiciones constructivistas, cercanas a la
dialogicidad habermasiana, pero diferentes en el sentido de que no existe la
precondición de un diálogo libre de toda restricción. En su interpretación
basta co11 que uno de los sujetos del diálogo aprenda el lenguaje del otro para
posibilitar la comunicación.
840

En la línea planteada por la sociología alemlárya (Beck 1999) relativa
ª. los _efectos de la tecnología en el mundo, el aborcláje de la filosofia de la
c1enc_1a que propone no deja de lado el estudio pe los problemas y las
relaciones entre la naturaleza, la técnica y la ética. En esto es claro su
diferencia frente a la asepsia ideológica de 1~ corrientes realistas
pragmatistas o empiristas y su casi nula consideradón de las c~msecuenci~
del mundo tecnológico.
:

''
1

Olivé pone en relación el concepto de progi'&amp;so científico con el de
sus costos sociales y naturales y argumenta Jque las innovaciones
tecnológicas deben ser reguladas socialmente en fu4ión de sus efectos. Para
ello, como lo plantea a lo largo del texto, es impórtante· la comunicación
pública de la ciencia y la sustentabilidad del model t1de racionalidad en que
se basa que no debe atentar contra el bienestar hum i.o.
'i,·
¡:;

..
Esta reflexión sobre las caras de la tecno ;~ía lo coloca como un
cnt1co de la modernización a priori sobre cual ier costo donde las
decisiones en la materia son tomadas por una éli . No lo dice en estos
términos, pero aboga por una democratización noitlel lenguaje científico
per? sí del conocimiento sobre los efectos de das tecnologías en 1~
soc1e~ades modernas ~ "posmodernas". Vale ~a
entonces discutir la
relac1on costo-beneficio sobre bases que trasc1endí{n la esfera económica
Hablar de costos implica asimismo hablar de valorJ y de los problemas d~
la responsabilidad moral de los científicos y los tecriólogos. Tras el rechazo
de la pretendida ideología de la neutralidad valorafva en la ciencia señala
que las co_m~nidades científicas no pueden ser ajenas al impacto que generan
sus conoc1m1entos en el mundo. Hablar de clonación, manipulación genética
o bioética es hablar de dilemas morales concretos del científico en términos
de otra racionalidad, una racionalidad no instrumental. Esto exige retomar la
esfera de los intereses propios de la ciencia y de cuándo los intereses
epistemológicos son válidos.

PTª

Ubicados en la esfera del pluralismo i~cluyente cuyo eje -lo
reconoce 01 ivé- es la obra de Larry Laudan, el planteamiento de una teoría
pluralista en la ciencia atraviesa necesariamente pe.,~_Ía interdisciplinariedad
y la naturalización de la epistemología. Esto.no significa eliminar su carácter
normativo en las ciencias, sino reconocer que no exiiten un conjunto de fines
fijos en la ciencia. En la óptica pluralista la noción misma de progreso es
evaluada de a~uerdo con un_ contexto ~el~tivo a, ciertos estándares que
tampoco son mmutables. BaJo estos prmc1pios ~e critican entonces las
visiones clásicas del realismo con su pretensión ;,finalista (encontrar la
descripción verdadera del mundo); del empirismo (I'a verdad de acuerdo a
teorías empíricamente adecuadas) y del pragmatiimo (la resolución de
~

841

-¡
~·

�.,
problemas y las int~rvenciones exitosas en el mundo sobre cualquier ?tra
consideración) aunque' ello no significa -Olivé es mesurado_en ese s~ntidoun rechazo abierto a "la concepción pluralista no toma partzdo por nmguna
de ellas, al menos en lo que toca a la legitimidad de los_fines que ?roP_onen Y
más bien deja abierfa /a posibilidaá de enco~trar pasa1es de la historia de la
ciencia y del quehacer"cientifico contemporaneo en los que algunas v~c:s
persiga alguno de es0r fines y en otras ocasiones se busque algo d1stmto
(p.136-137)
~

s:,

. Marcando su distancia con las posturas · neopositivistas, Olivé
relaciona a las teor!as constructivistas en la ciencia con el esquema pluralista
que propone y analiza tres modelos de constructivismo en la ciencia del siglo
XX.

La tesis central de éste es que los hechos .científicos tienen una génesis
Y ~n desarrollo y no son dados ni tienen una- existencia independiente de los
sujetos, por lo que son construcciones sociales.
.

.

Bajo·el esquema de la critica a la ''.visión h~geliana" de la historia de ·
la ciencia-en el trabajp se refuerza la tesis plurahsta que rechaza l~s ~nes
únicos y un punto . tje llegada donde confluya todo_ .~l conoc1m1ento
científico.
•¡

!

1·

.

Una observación importante es que el modelo plura is~ exige
plantear el carácter delracionalidad del cambio cien!ífico y dife~enc~arlo de
la racionalidad instrumental, pues lo que hace racional a _la c1e.nc1a es el
proceso de desarrollo en el cual encuentra las razone~ su_fi_c1entes pai:a creer
que se han alcanzado ciertos fines (abandonar fines meahza?les Y sistemas
inconsistentes de teorías) en tanto que ésta última es relacionada con los
agentes del cambio científico. Olivé no abunda en el concepto porque
supone tiara la distinción que remite a otras lecturas, fundamentalmente a
Habermas.
Consciente O inconscientemente existe en el trab~jo una re!terada
defensa contra las acusaciones de relativismo a que pud1e~~ d~ pie esta
visión. Se rechaza punto por punto que "todo este perrmt1do pues los
aspectos centrales de la racionalidad científica están a ~alvo _de, ~er
establecidos de manera anárquica. A~más se subraya el caracte~ ?~stonco
de los estándares de racionalidad y el hecho fundamental ~e la pos1b1hdad_ de
establecer la comunicación entre diferentes par~d1gn_1as: no existe
necesariamente una ruptura epistémica tajante en la h1stona del desarrollo
científico.
~

~~ desarrollan las tesis_ de Kuhn, Fleck y ~oyd para explicar las
caracte_nsticas de este planteamiento clásico en la sociología de la cienda y
~e ~lanfica el concepto en la oposición de la visión; de Kuhn y Fleck, que
ms1sten_ en resaltar ~I papel de los presupuestos epistemológicos y
~eta~s1cos en los metodos y las teorías de las actividades y prácticas
c1ent1ficas y, por el otro lado, de un constructivismo-devastador que sostiene
que el conocimiento científico es una constr!.Ícción producto de tas
comunidades científicas.

Como se puede apreciar lo que se está discutiendo en otro nivel es el
problema clásico de la objetividad y de la neutralidad valorativa en las
ciencias. Si el conocimiento es una construcción social significa entonces
que no existen realidades independientes que justifiquen una visión
universalista; existe sí, una relación estrecha entre conocimiento e interés.
'.ara ejemp~ific~r se mencio_na el caso de las teorías en biología que
mtentaron Justificar el racismo, que desde un punto de vista de
constructivismo devastador tendrían razón porque se·basan en un esquema
autorreferenciat
· ·
El constructivismo que propone Olivé se basa en una tesis
ontológica y otra epistemológica. La primera tesis señala que los objetos no
tienen una e~is~encia i_ndependiente de los marcos conceptuales y ta segunda
que el co~oc1m1ento c1ent1fico depende de, y está con~treñido por la realidad
y esos mismos recursos conceptuales y metodológicos de las comunidades
científicas.

Luego de revisar las nociones sobre razón y racionalidad y señalar el
doble carácter de la acción de los hombres sobre el mundo (los hombres s_on
racionales e irracionales de acuerdo a diferentes ,condicio~es),_ ~e puntualiza
que la racionalidad no es una facultad, sino un metodo en func10n del cu_al se
aceptan O rechazan fines, metas o deseos. Se c'.itica a las teoría de la ratwnal
choice porque parte de la racionalidad de med10s afines en el p~oblema de la
elección y esto, argumenta, es sólo una parte de los atributos de la
racionalidad humana.

El ~u~do entonces _siempre se v~ _&lt;;lesde alg~n punto de vista, pero
esto no significa necesanamente la mcompatibiVidad de dos marcos
conceptuales. Siguiendo las posibilidades del pluralismo la interacción
comunicatjva es posible si se supera los aparentes obstáculos de la
inco~mensurabilida~, . ello po~ibi,lit~ la posibilidad de que sujetos que
provienen de trad1c1ones ep1stem1cas diferentes lleguen a consensos
fundamentales. Esto es decisivo para el avance de la ciencia.

842

843

�MEREDITHTAX:
EL PODER DE LA PALABRA: CULTl/RA, CENSURA Y VOZ,
LIMA, PERÚ, 1ª EDICIÓN, FLORA TRISTÁN, 1995

María Maritza Alvarado Ramírez
División de Estudios de Posgrado
.
FFyL-UANL
El hombre a través del tiempo se ha visto envuelto en una lucha por
obtener el poder político, social, económico y cultural. El hombre ha
planeado y puesto en practica estrategias para hacer frente a esa forma de
dominación. Se han creado organizaciones sociales dedicadas a la difusión y
protección de los Derechos Humanos.
En la actualidad la lucha por el poder se encuentra basado en un
sentido tradicional sometiendo a la mujer ante una cultura patriarcal; no
podemos negar la importancia de las mujerés a través de la historia. El
mundo ha cambiado tanto pero sigue existiendo la hambruna, las rivalidades
étnicas, el tráfico internacional de mujeres y niños, ,los movimientos de
población en busca de empleo, los conflictos étnicos y raciales. Tal como lo
ex-présara la poeta afro-estadounidense Audre Lorde, "Hoy en día las
mujeres, y en especial las mujeres del sur, constituyen la vasta mayoría de
las personas pobres y políticamente desfavorecidas del mundo, los
verdaderos prisioneros del hambre y abandonados de la tierra" (p. 18).
Las consecuencias son devastadoras haciendo de las mujeres
minorías, blanco de acciones; aislándolas en una justicia social y económica
en la cual la democracia ha presentado un desarrollo desigual. La
democracia es el poder del pueblo en la cual debe existir una hegemonía
equitativa tanto para niños, mujeres, hombres y ancianos en cualquier plano.
Existe una enorme ambigüedad acerca de los Derechos Humanos en
la mujer. De acuerdo con Meredith Tax, "Una creciente red de clérigos y
políticos conservadores se oponen superficialmente al internacionalismo del
Nuevo Orden Mundial en nombre de la tradición y la soberanía nacional,
combatiendo a las mujeres y las minorías étnicas o religiosas, al mismo
tiempo que invocan un ideal de comunidades benignas gobernadas por
ellos... Nuestra esperanza fundamental reside en la alianza que se viene
desarrollando entre el movimiento mundial de mujeres y otros movimientos
sociales progresistas" (p. 17).
Es importante destacar que los Derechos y deberes están unidos
siendo ;álidos frente a todo individuo manifestando que toda persona tiene
845

�. l
1

derecho al reconocimiento de su dignidad, sin discriminación alguna por su
color, raza, sexo, idioma, religión u origen social. De la dignidad de la
persona emana la justicia, la vida, la libertad. la igualdad, la seguridad, y la
solidaridad convertidas en valores como raíces culturales. Según Ama Ata
Aidoo, "La cultura de una com~nidad es realmente la totalidad de maneras
en la que la comunidad conduce su _vida: sus nacimientos, desarrollos,
estudios, trabajos, entretenimientos y muertes" (p. 18).
Es preciso entender que vivimos en un círculo manipulado por los
hombres en el que las mujeres escritoras no tienen voz. Se encuentran
excluidas de la igualdad política, marginadas, ridiculizadas, privadas de una
intervención cultural en la sociedad.
Las mujeres siguen sometidas ante la cultura patriarcal aun cuando
se habla de una igualdad. "Sus programas para lograr la igualdad adolecen de
fetichismo legal, una creencia sostiene que. sí se consigue aprobar las leyes
correctas, las mujeres adquirirán la igualdad... todos podemos pensar en
países en los cuales las mujeres son iguales ante la ley pero no de hecho.
Nuestros problemas no estarían resueltos incluso si cada país eligiera o
nombrara a mujeres en el 50 por ciento de las posiciones de poder" (p. 23).
De ahí que la igualdad no se trata sino de un criterio puramente
teórico ya que la realidad es otra. "Los medios de comunicación han hecho
posible una nueva forma de denominación cultural... Sus productos son
montados de acuerdo al nivel del gusto más amplio, enfatizando el sexo y la
violencia para llegar a un mercado lo más grande posible con comerciales de
cigarrillos, bebidas gaseosas y cerveza" (p. 24). En cuanto a la realidad de
los escritores es algo similar. Los grandes autores constituyen renombre y a
las editoriales les gusta tener variedad, pero cabe destacar que la mayoría son
hombres y ellos tienen la preferencia; siendo las mujeres una minoría
creando un escaso interés entre las editoriales. Aun cuando las escritoras
ofrecen ideas nuevas y puntos de vista diferentes son censuradas por el
gobierno.

.
El uso ~e la expresión es un ideal común por el que todas las
~ac1ones deben esforzar~e; debe ser defendida en el ámbito jurídico
incluyendo todos los medios de comunicación social sin importar el género
de l~s personas que hacen uso de ella. En,la India, dice Ritu Menon, "quienes
escnben desde una perspectiva de génerq son a menudo acusadas de tener un
• ses~o .º d: practi~~r una disciplina vaga, mientras que a las que asumen una
part1c1p~1pn poht1ca se les dice que se vuelvan mas académicas y no gasten
tanto tiem~ en el activismo" (p'. 33).

', .) f:-

la literatura escrita por mujeres, los críticos varones les- restan
menfos 1g~or~?do s_us o_bras y reseñándolas en forma negativa, Cristina da
Fo~sec~ d1ce: La h1stona dbmuestra que las cosas no ·han cambiado para las ·
(íl~Jeres esc~1toras. Gabriela Mistral (1889-1957); la chilena que ganó el
pnmer rem10 Nobel para toda América Latina (1945), mayormente por sus
por.mas de amor a un hombre, recibió el Premio Nacional de Literatura enC?Ile sólo va~ios ª~?s más tar?e, e incluso hoy es recordada principalme~te
como una mu3er fe1s1ma y lesbiana" (p. 42).
·
,
_A p~sa'. d_e ~odos los obstáculos; el porcentaje de mujeres· escritoras
ha crec1d_o sm mt1m1darse ante las censuras, posturas políticas, confiscación
! de matenales, amenazas de muerte y violación. La única manera de luchar
con~a la cen~ura basada en el género es persistir aun cuando la dictadura del
patnarcado siga.
·
Las mujeres _tienen el derecho a la libre expresión porque abren las
puertas a otr~ mu3eres . que desa:!ªº .los métodos ·establecidos por los
hombres. Segun Mered1th Tax Las. mujeres tienen derecho a ser
controversiales: no tene_mos que estar de acuerdo con •alguien para defender
su derech? de hablar. Tienen derecho a ser célibes o sin hijos, a divorciarse,
a ser_lesb~anas, o a tener much_os atn~ntes ... Una ·democracia se define por
una capacidad para tolerar las d1ferenc1as" (p. 54).

La libertad debe ser vista como una participación autónoma en la
vida social. Contando con la libertad de elección y expresión, esto es una
capacidad positiva, para llevar a cabo decisiones y actuar eficazmente
determinando una existencia cultural equitativa. Meredith Tax, definé: "La
censura como todo medio a través del cual se impide que las ideas y obras de
arte que expresan posturas discordantes con la ideología dominante lleguen a
su público potencial. Tales trabajos pueden ser confiscados o pi:ohibidos,
ignorados, difamados, menospreciados o deliberadamente malinterpretados,
con el fin de silenciar a sus autores y mantener el orden existente" (p. 28).

846

847

�VÍCTOR MANUEL DlJRAND PONTE,
ETNIA Y CULTURA.POLÍTICA
LOS MEXICANOS EN ESTADOS UNIDOS
CENTRO REGIONAL DE INVESTIGACIÓN
MULTIDISCIPLINARIAS, UNAM, MÉXICO 2000, 114 pp.

Lic. Arcenio Ortega Lozano
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
Víctol- Manuel Durand Ponte nos presenta en éste libro en forma
singular, el estudio de l_a cultura política ,de los mexicanos en Estados
Unidos, esto no s6 I o por el hecho de incluir tres variables (socializaci6n,
nivel socioeconómico y pertenencia a una etnia) sino por el concepto que
propone de etnia.
En su libro Durand establece que la étnia es una de las variables más
importantes para comprender la cultura política, haoi~ndo la distinción entre
el concepto tradicional de etnia, que hace referencia a una población humana
de una misma raza y con un origen, lengua, religión y cultura propia y su
concepci~n de la etnia como un proceso de dominación en donde el grupo
mayoritarío (los norteamericanos anglos) para dif&lt;;¡renciarse de las minorías
(mexicanos, africanos, orientales, etc.) los define en términos raciales,
tratándolos como inferiores.
Esto es sustancial para intuir la postura del autor con relación a lo
fundamental de la etnia para comprender la cultura política. Lo anterior esta
sustentado por el estudio de diversas comunidades en Estados Unidos que
establecen redes sociales de apoyo a los migrantes; sin embargo pese a su
importancia no realiza trabajo de campo y solo lo hace de acuerdo a la
literatura a su alcance.
Las luchas políticas de los mexicoamericanos son presentadas en un
breve pero sustancioso resumen y establece cómo se constituye la etnia
como sujeto político, aunque se hacen planteamientos simplistas al
considerar que el comportamiento político de la etnia es d_e acuerdo a la
poHtica de moda en el sistema norteamericano, sin considerar factores como
el propio aprendizaje de la etnia, entre otros.
Durand al presentar en sí el estudio de la cultura política lo hace a
través de la reinterpretación de una sola encuesta realizada entre 1989 y
199_0 y aunque aclara que son datos antiguos, la encuesta en cuestión se

849

�refier~ a la cultura política de los latinos por lo q_ue al polarizarlos hacia los
mexicanos en Estados Unidos pierden algo de vahdez

RAFAEL FLÓREZ OCHOA:
EVALUACIÓNPEDAGOGICA YCOGNCIÓN,

COLOMBIA, MC GRAW HILL INTERAMERI~ANA, 1999, 226 pp.
•
·
La vida de los mexicoam~ncanos
siempre_
sera· un
, tema de interés
ue vale la pena leer éste libro, sm embargo d_ado~ 1os
~~:st::na~ientos actuales al sistema político norteamericano es mmmente
un cambio en su cultura política.

Lic. Nancy E. Hidalgo Freeze
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
En este libro el autor define el tema de ·la evaluación educativa con
un enfoque cognitivo, dejando de lado los métodos cuantitativos
tradicionalmente empleados en estos procesos.
El autor menciona que pretende "mostrar caminos, señales y
modelos que permitan a todos los actores educativos evaluar el proceso y los
resultados de la educación con miras a su mejoramiento". Por lo tanto, se
abarcan temas como los fundamentos de la evaluadón de las instituciones,
de los programas y de los currículos educativos; la evaluación de la
enseñanza en las ciencias naturales, sociales, humanidades y matemáticas; la
evaluación del rendimiento académico de los alumnos y la del profesor.
En la introducción el autor resume en cincc párrafos la historia de la
pedagogía desde Kant hasta nuestros días¡ considerando las metodologías de
enseñanza y evaluación más representativas de cada periodo; concluye este
apartado mencionando que en nuestros días la pedagogía requiere ser abierta,
flexible¡ transdisciplinaria y multimetodológica, ya que su objetivo es el de
formar humanidad y hacer la vida más fácil a las personas, de acuerdo a su
cultura y época. En el capítulo I se critica al paradigma positivista que, hasta
hace unos años, ha sido guía de los métodos de investigación educativa de
tipo cuantitativos y objetivistas. En contraste con esto, explica el nuevo
paradigma epistemológico cognitivo que apoyá a los enfoques
construc_tivistas ·y de investigación educativa de tipo cualitativos que se
defienden a lo largo del libro.
En los capítulos II y III se abordan las perspectivas teóricas de la
pedagogía contemporánea acerca de la enseñanza y la evaluación,
concluyendo que enseñar, aprender y evaluar son en realidad tres procesos
inseparables.
Posteriormente se revisan modelos teóricos d~stacados en las últimas
décadas para analizar y evaluar las instituciones, los programas educativos y
sus currículos; en el capítulo IV el autor repasa los ~odelos convencionales
centrados en la medición de variables y en el V los modelos de evaluación
cualitativa.

850

851

�El capítulo VI está dedicado a la fonnación como objeto de
evaluación, mediante la propuesta de modelos metacognitivos y
autoreguladores para la evaluación del desempeño académico de los
estudiantes, desde el punto de vista de las metas de formación según las
diferentes perspectivas pedagógicas.
El capítulo VII se titula "la evaluación del aprendizaje en las áreas
de ciencias y de matemáticas" y en éste se revisan tres experiencias de
enseñanza y evaluación: la del principio de Arquímides, la de la teoría de
Grafos y la del principio de proporcionalidad; se concluye que la evaluación
no es una técnica general y abstracta sino una actividad ligada a la .
enseñanza. En el siguiente capítulo se aborda el mismo tema pero respecto a
las humanidades y ciencias sociales.
En el capítulo IX se sintetizan pautas y recomendaciones para
mejorar el diseño y la aplicación de los instrumentos convencionales ·de
evaluación, pruebas tipo ensayo y pruebas objetivas de rendimiento
académico. El capítulo X aborda el tema de los profesores, su evaluación y
la formación de nuevos docentes con capacidades valorativas diferentes a las
convencionales. En el capítulo XI se muestran caminos para convertir la
evaluación educativa que realiza el profesor en el aula en proyectos de
indagación cualitativa que produzcan nuevos conocimientos para mejorar la
práctica y enriquecer la teoría pedagógica.

epistemológico, que no es otraJ cosa sino el
1
,
.
cualitativos to que por c,·erto nlo t
• emp eo de metodos cognitivos
'
es an nuevo.
·
Es interesante revisar el enfo
la evaluación de instituciones y p
que co~ que el autor aborda el tema de
ayuda del análisis de sistemas rogra~as e b ucativos, ya que lo hace con la
currículo como lo hacen la mayo.:' dnol o a orda desde la evaluación del
,
ria e os autores.
Lo que podría considerarse como
recomendaciones que el autor hace
1 .,
una novedad son . las
específicas institucionales que harí:~ : ~ap,:u!o IX sobre las condiciones
docente~ así cómo el "Anexo II"
as v~l,da una evaluación de los
identifi¿ar el perfil pedagógico d
que ~onsiSíe en un cuestionario para
•¡·d
e Ios pro1esores ambos a artad d
ut, ' ad para administradores de insft .
d ' .
p
os e gran
.
' uc10nes e ucat,vas y/o académicos.

. . ~I final de cada capítulo el autor menciona
b1bhograficas que utiliza, por lo tanto si usted e '
,
las referencias
algo de evaluación educativa o le in;eresa ad s una persona que ya conoce
~spe~to específico de ésta, puede remitirse a d~n::arse frofu~dame~te en un
mteres.
,c as re1erenc1as segun sea su

-

Cada capítulo se inicia con una situación imaginaria relacionada con
el tema que se desarrolla en él, y finaliza con las conclusiones y referencias
bibliográficas respectivas. Al final del libro se incluyen como anexos un
glosario de términos cuantitativos y un ejemplo de escala Ukert para medir
las aptitudes pedagógicas de los profesores.
Como manual, se trata de un libro realmente recomendable para
neófitos en la evaluación educativa. Es claro y fácil de manejar. La
estructura de los capítulos, iniciando con situaciones hipotéticas y
finalizando con conclusiones particulares, es muy apropiada sobre todo para
estudiantes de los primeros semestres de una licenciatura en pedagogía y
áreas afines; abarca de manera sintética todas las áreas que se pueden
englobar en el término "evaluación pedagógica".
Los fundamentos que el autor menciona en el capítulo I para orientar
desde la perspectiva cognitiva a la evaluación, están basados principalmente
en la crítica al positivismo y a los resultados obtenidos empleando sus
métodos, así también en el elogio a lo que él llama el nuevo paradigma

852
853

�DANIEL RESÉNDIZ NÚÑEZ: ·
FUTUROS DE LA EDUCACIÓN EN MÉXICO,

COL. UMBRALES DE MÉXICO, ED. SIGLO XXI, 2000, 146 pp.

Lic. Ana María Teresa Salas del Río
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
El texto comprende siete capítulos a través de los cuales el autor
explica cómo se encuentra la educación superior en México. Hay que tener
muy en cuenta que al redactar un texto es necesario cuidar tanto la
coherencia lógica de lo se dice así como la secuencia de capítulos, este
último aspecto debe cuidar la continuidad en los temas y el autor rompe con
esto al presentar como segunda parte al problema de la cobertura y colocar al
final el de gobernabilidad, aún cuando ambos ~e relacionan y complementan.
La pregunta es ¿por qué separarlos? Al manejarlos de esta forma
Reséndiz hace que el lector se pierda y se presenten algunas interrogantes:
¿qué tiene que ver esto con todo lo que manejó anteriormente?, ¿por qué
habla de principios en la universidad y esto en qué afecta a la educación
superior?, incluso parece haber contradicción entre estos apartados, debido a
que por un lado retoma que deben acceder a este nivel educativo la mayoría
de la población y por otro estipula que al exceder el límite de heterogeneidad
se impide cumplir con los principios bajo los cuales operan las
universidades.
El problema de la coherencia se resolvería si el autor coloca lo
referente a gobernalidad después de presentar la naturaleza del problema, ya
que en esta sección se especifica que todo se origina gracias a la tendencia a
mantener patrones del pasado; esto daría lugar para entrar a desarrollar los
principios que rigen las universidades y lo relaci0nado con la toma de
decisiones dentro de ella, asuntos que retoma en el último capítulo, para
posteriormente desarrollar los desafíos que se presentan en la educación
superior. Por lo tanto estos primeros capítulos servirían de marco contextual
para dar lugar a los temas restantes y las posibles soluciones que marca el
autor.
Lo relacionado con la contradicción que parece existir entre los dos
temas, el mismo autor propone la solución, se establece que efectivamente
debe contarse con una cobertura amplia en la educación superior para
alcanzar un escenario similar al de los países desarrollados, pero debe existir
colaboración entre la educación pública, privada y todo:.- los responsables de
. 855

�! 1111
la educación, y como se traduciría esta ayuda, el problema se resolverá si se
da mayor difusión a profesiones que están olvidadas, otra forma es ' la
creación de instituciones que ofrezcan alternativas q11e ayuden a cumpli~ con
la demanda de educación que s~ presenta y no sólo a ,nivel superior, sino
también medio superior, básico y otros.
En el capítulo dos se encuentra una dificultad: el abuso de gráficas,
éstas son un medio que ayuda tanto al escritor para ejemplificar lo que dice
así como al receptor para la comprensión del texto, sih embargo hay 'que
utilizarlas de forma adecuada para que cumpla con ambos objetivos. ¡En•este
caso el autor hace uso excesivo de ellas y por lo tanto enreda al leé}or, (il1 un
solo apartado utiliza seis tablas lo que provoca que continuamente
interrumpas la lectura para tratar de entender lo que expuso y algunas veces
te confunde más. Solamente hay que utilizarlas en puntos clave y no colocár,
una cada vez que manejas algún dato, como lo hizo Reséndiz, además es un'
libro que expone la problemática de la educación superior y al hablar de
tantos datos estadísticos entrarías a otro tema.

educación conocen los desafios aquí enumerados
,
al respecto, hay que cuestionar si las poi 'f
d que ;s lo que se ha hecho
para cambiar, si los que toman las decisio~:~as ª , opta a~ son las necesarias
Y_si la -~espuesta es negativa hay que tomar ::~d~;:~1tados para hacerlo,
educac10n es un elemento muy im orta t
respecto ya que la
país y por lo tanto no se debe dejar :n m:~/:ª lograr el des:mollo de un
que no aporten soluciones.
e personas que no conozcan o

Este mismo inconveniente se hace presente en el tema de
financiamiento, añadiendo que el lenguaje que utiliza hace que éste ~ea de
dificil comprensión ya que las personas que no están familiarizadas con la
economía tendrán complicaciones para entender lo que el autor trata de
explicar. Es cierto que existeiÍ problemas en los costos de la educación
superior por lo que parte de la población no culmina sus estudios y los que se
benefician con los subsidios son los hijos de familias sin preocupaciones
económicas, sin embargo el objetivo del libro no es ahondar en la economía
sino exponer cómo se encuentra y a dónde va la educación superior en
México, por lo tanto no debe perderse eljentido del tema.
En el resto de los temas: {a1!~ad, pertinencia, equidad, no se
presentan contrariedades en la comprensión debido a que son variables que
se han presentado en el aspecto educativo desde tiempos remotos por lo que
son conocidos por todos los que tienen que ver con la educación; éstos son
los desafios que aquejan a la educación en México y constantemente se
realizan esfuerzos en mejorarla, para ello s~ crearon políticas que tratan de
aminorar los problemas, sin embargo hay qu~ seguir creando alternativas que
la favorezcan para alcanzar uno de los mvores escenarios y que pueda
compararse con los de países desarrollados, de esa manera nuestros
profesionistas serán competitivos no sólo a nivel nacional sino internacional.

.

En conclusión es un texto que no aporta datos novedosos_acerca de
lo que pasa en México con la educación, y esto pasa no sólo a nivel superior
sino en todos los niveles educativos, pero cumple con el objetivo pone a
reflexionar acerca de lo que sucede; si y a todos los relacionados con
856

857

�EL APRENDIZAJE DE LA LENGUA PERSONALIZADO
GRIFFITHS, GRIFF. PERSONALIZING LANGUAGE LEAMING.
CAMBRIDGE HANDBOOKS FOR LANGUAGE TEACHERS.
UNITED KINGDOM: CAMBRIDGE UNIVERSITY PRESS, 2000.

Fernando R. Treviño Morales
pivisión de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL
El libro es una colección de actividades para la enseñanza del inglés.
Diseñados especialmente pa~a profesores activos, dinámicos, creativos que
siempre están enfocados a trabajar con diferentes ideas para desarrollar su
labor educativa mediante ·1a integración de sus experiencias personales frente
al grupo, sus sentimientos hacia la comunicación, valores y opiniones de sus
alumnos en sus salones de clases.
Las actividades están encaminadas para ser usadas como
suplementos enriquecedores de sus propios materiales en el curso, dándole
además una dimensión personal a este proceso comunicativo en la enseñanza
del idioma inglés a diferencia de lo impersonal que resulta lo generado en un
libro de texto.
En nuestra labor como maestros de un idioma estamos conscientes
que el estudiante necesita ser motivado para lograr exitosamente su
aprendizaje. La interacción más personal de forma efectiva para incrementar
la motivación, con ésta se pretende lograr que el aprendizaje del contenido
lingüístico se efectúe con un enfoque más directo hacia el estudiante. Si éste
piensa que lo que se le pide que haga es relevante para su desarrollo y que
están siendo valorado sus sentimientos, pensamiento, opiniones y
conocimientos que además es crucial para realizar con efectividad sus
actividades, entonces se sentirá más involucrado en las tareas que realice, y
consecuentemente motivado para aprender una lengua extranjera.
A pesar de que los libros de texto son el material principal de la
clase, no logran alcanzar este nivel de interacción en el estudiante. Una gran
parte del material que se utiliza, particularmente eón los diálogos que se
representan o se realizan, son representados por lo generar con personajes
imaginarios. Gran parte de las actividades de lectura y de comprensión
auditiva giran en tomo a temas previamente seleccionados, que resultan de
poco interés para el estudiante (por ej. la pronunciación o las explicaciones
gramaticales) se presentan por lo general en ejercicios desarrollados en base
a este estímulo inicial.
859

�Un ejemplo típico de la enseñanza basada en un libro de texto que se
enfoca en actividades de "likes and dislikes", es como el siguiente: el área
del lenguaje se presenta o se practica dentro de un contexto con personajes
ficticios que no tienen una relación directa con el estudiante. La lección se
lleva a cabo en conversaciones de·Ios alumnos en la que se discute lo que
h,ficen los personajes y lo que les disg1:1sta hacer, quizá caracterizando a
alguno de éstos. Toda una lección podría ser dedicada a una sola referencia
superficial de lo que el estudiante siente sobre aspectos que le interesan.

·
Creo que este libro es de gran a d
que las actividades aquí presentadas d~u ~ pai:_a -~os ma~~tros de inglés ya
maestro-alumno creando una atm, ti
dn un ete1,;.o positivo en la relación
clases para desarrollar un ambie e~a a e~ada y agradable en el salón de
que los alumnos como el maes:oe di:fic~n ia?za en~re _los participantes, y
. enseñanza del inglés.
ru en eSías tecmcas creativas en la

o:

No cabe duda que habrá estudiantes que se sentirán motivados sin
importar el material que utilizan, pero no siempre sucede así. También es
común que haya estudiantes que no se sentirán motivados con actividades
que no guardan relación con su propia visión del mundo. Esto es fácil de
comprender, puesto que al trabajar de una forma tradicional, se le impide al
estudiante, lograr una individualización al omitir contenido personal
significativo.
Sin embargo, los maestros que enseñan una lengua extranjera, tienen
muchas posibilidades de utilizar material en clase que sea interesante. Las
clases en la enseñanza de una lengua extranjera tienen una gran flexibilidad
que no presentan otras áreas, el objetivo de la enseñanza de una lengua se
puede lograr sin que el maestro se tenga que limitar a enfocarse únicamente
en el texto o en un tema.
Algunos maestros tienen sus reservas en cuanto la aplicación de un
enfoque humanístico, lo que les preocupa principalmente es que consideran
que no pueden jugar el papel de "psicólogo" en sus clases, temen ahondar
mucho en la personalidad de sus estudiantes, además creen que el salón no
es el lugar adecuado para llevar a cabo esto. Sin embargo estos maestros
piensan que sus clases deben ser muy activas y que sus alumnos necesitan
estar siempre motivados y que además el aspecto personal es relevante para
el aprendizaje de una lengua.
La participación del maestro en las actividades, mejora el ambiente
de la clase en general. El maestro debe realizar participaciones similares a
las del alumno. Si al alumno se le pide que relate un evento importante que
le haya sucedido en el pasado, el maestro deberá hacerlo también. A
diferencia de las actividades tradicionales, las que aquí se proponen se
adecuan a este tipo de actividades. Todos sabemos que el maestro puede
completar correctamente un ejercicio gramatical, pero nadie sabe cuando
resulta especial para el maestro darle significado a determinadas fechas
dentro del programa de estudios.

860

861

�. FEDERICO ORTIZ QUESADA: EL ACTO DE MORIR. MÉXICO:
MC GRAW HILL INTERAMERICANA, 2000. 77 pp
María Enedina Martínez Martínez
División de Estudios de Posgrado
FFyL-UANL

•·"

Esta obra es un ensayo de setenta y siete páginas dividido en cinco
capítulos numerados y titulados cada uno de ellos, su extensión varía de siete
a diecinueve páginas. La importancia del acto de morir implica que en el
campo de la medicina comienza a surgir una nueva epistemología que
repercutirá tanto en la teoría como en la clínica. El impacto de las recientes
tecnologías y de la ética en nuestra cotidianidad, reclama una reflexión
oportuna y precisa sobre temas que conciernen al ser humano y afectan su
vida.

El médico urólogo mexicano Federico Ortiz Quesada ha publicado más
de mil artículos científicos y periodísticos, y veinte libros, de su especialidad
la medicina y el área de humanidades; por mencionar algunos: Fascículos de
medicina (1970}, Salud en la pobreza (1982}, La medicina y el hombre
(I 986}, El adivinador de lo cierto (1988}, La medicina esta enferma (1991},
Memoria de la muerte (1996}, Hospitales (1998}, Health carefor the age of
learning (1999}, en junio 2000 aparece El acto de morir en la colección
medicina: Ciencia y humanismo de Me Graw Hill lnteramericana.
Tal parece que Ortiz Quesada escribió este ensayo dirigido al personal
del área de la salud que labora a la cabecera del enfennj con la finalidad de
invitamos a conocer y apoya~ al moribundo así como a reflexionar en torno a
la filosofia de la vida y en el terna de la muerte. ¿Qué le acontece al hombre
cuando muere? ¿Cuáles' son los pensamientos, miedos, dudas del
moribundo? La muerte, tema central de la vida del hombre, fue y ha sido
siempre preocupación para quien se sabe finito, Ortiz pretende explicar este
fenómeno lo más cercano posible a la re~lidad del morir desde el enfoque:
social, ético, científico, psicológico y artístico.
Este ensayo combina información proveniente ·de dos disciplinas la
ciencia de medicina y la experiencia literaria alusiva al tema de la muerte,
para lo cual el autor se basa en el cuento del escritor tuso León Tolstoi "La
muerte de Iván Ilich" (1886), breve relato acerca 'de las percepciones
863

�existenciales de un juez moribundo, meditaciones sobre su vida, vacilaciones \
ante la inminencia de la muerte; personaje que aparece a lo largo de la obra,
aunque se introducen anécdotas de otros personajes; además comentarios '/Y
conocimientos de artículos de me.dicina en tomo al morir y poemas de varios
literatos.
El argumento de la obra es sencillo y pr9fundamente reflexivo. El título
anuncia con precisión el tema El acto de morir, mismo que acontecía en el
domicilio del sujeto. Hoy en día nacer y morir son actos que se realizan en
un hospital; dichós cambios obligaron al médico, entre otras cosas a tratar de
cerca al moribundo. "La m_uerte de Iván llich" constituye la columna
vertebral de la historia. El_protagonista, próximo a morir a consecuencia de
una larga enfermedad reflexiona, acerca de su vida y su muerte.
El universo de la obra tiene lugar en una aldea rusa del siglo XIX que
presencia la muerte de un hombre cuya vida transcurrió bajo el rubro de la
pobreza emocional e intelectual. Muerte que obliga a reinterpretar la vida.
Aparece el amigo Piotr Ivánovich, la esposa Praskovia Fiódorovna, la hija, el
hijo, el criado Guerásim y otros personajes. Incluye comentarios de Ortiz
contrastando la medicina de esa época con la contemporánea.
El ensayo se compone de cinco capítulos. El primero "La muerte de
Iván llich" nos alerta sobre la precaria condición humana del mundo laboral
en que se desenvuelve el protagonista. Tolstoi aborda con genialidad la
psicología de las personas cercanas al moribundo. Ortiz comenta la dualidad
de pensamientos y sentimientos por los que transitan las personas ante la
presencia de la muerte.
El segundo capítulo "Muerte en vida" conecta' con el princ1p10 al
concretar el sentir de la familia del protagonista, quien no supo generar amor
en ellos ni amistad en sus amigos. Se puede afirmar que el personaje central
descrito por Tolstoi corresponde a un tipo de carácter receptivo-pasivo con
orientación improductiva al cual le consiguie·ron su primer trabajo, la
sociedad le impuso a tal grado sus criterios que orientó su elección
matrimonial y finalmente, la esposa es quien decide s◊~re su vida y la de sus
hijo~, a lo que se agrega una frustración y depresión por'no haber conseguido
un ascenso laboral. Result(l conveniente subrayar la relación existente entre
las alteraciones de la afectividad y algunos padecimientos somáticos como el
cáncer.
En la tercera parte "la vida como mercancía" reseña el carácter social de
la burguesía rusa decimonónica, inmersa en el modo de producción
mercantil capitalista que generó relaciones estrictamente materiales, donde
los sujetos se comportan como cosas, su punto de referencia es el dinero.

864

'

'

Tolstoi describe con precisión el roe
d
protagonista y un fenómeno free
p eso , e enfermedad que vivó el
el médico, quien es visto comoueunnte del esa epoc~ es la desconfianza hacia
ma necesario Lo cu ¡
¡· b
puesto que la medicina no tenía aún la ca acid d
.ª es, ~xp ica le
Aunque ciertas posturas del médico com p I a. e curar s1stemat1camente.
que en el fondo encierra
o a ~,ct1tud prepotente es actual, ya
. .
una sensac10n de in
'd d
seguq a
por el
desconoc1m1ento del fenómeno patológ·
enfermo se hace a sí mismo acerca ~co { por otrdo lado,_ la pregunta que el
dolencia.
e ª grave ad e importancia de su

d.,,

J

El siguiente capítulo "Una lar a a on,1 ,,
.
.
muerte intrapersonal, es consecuen~·
ª refl~Ja que la actitud hacia la
e históricas, dando como resultado ,a e concepciones culturales, religiosas
psíquico y físico. Una característicaun u:~n: o mayor grado de sufrimiento
es su anhelo de certidumbre y I q , lt· e e recon.o~~rse en el moribundo
"C d
a u ima percepc1on que
.
uan o yo muera todo morirá conmigo". (P. 62).
experimenta.
El quinto capítulo "La muerte n
• ,, d
.
la futilidad de la vida las , lt· o existe e~c~1be el descubrimiento de
.
'
u imas percepciones y s
·
expenmenta el moribundo d . d
,
ensac1ones que
fi .
, enva as de los múlf ¡
b.
is1opatológicos por los que atraviesa E Td
.
ip es cam JOS
"Los hombres viven su muerte y muere~ e~;;
:~~:~,,~~-;~~~io griego:

~a~

"Se acabó la muerte -se d..•Jo Ivan
,
e
muerte
era
la
luz.
d

1r·ich- L a muerte no existe" (P 73)
·

·

E
• n vez

El ambiente convencional frío y deshuma . d
europea del siglo XIX, el proce~o de enfermedad mza
de la burguesía
Ili~h, así como los comentarios y argumentos cientí agom~ ~ mue~e d~ I_ván
y literarios que introduce Ortiz en cada
d I ficos, et1cos, ps1colog1cos

?

~:f

Tostoi, están trabajados con una calidad
q:e ~: ªJe:~:d~s ~el tuen_to de
hasta la última línea. Incluye alusiones 'de ti o
. es e a pn_mera
mercant_il materialistas, las etapas de depresión),péti::~~:I c~:~/elac1ones
pe~s?naJes, . la transferencia y contratransferencia en la eta de
med1co-pac1ente), psicológica (la conceptualización de
relac1on
las que tra~sita el moribundo), científica (la enferm~dad
f~ses por
externos e internos, los avances tecnológicos y médico q . , . )a ~ctor~s
(las ~escripciones emotivas y objetivas a t~avétrrg1~os ' hterano
selecc10nados).
e os poemas

.'?s

~~:~~~!:s

865

�La estructura circular del cuento: "La muerte de Iván Ilich", se
interrumpe constantemente con lo~ comentarios _Y ~rgumentos de Ortiz ~on
la finalidad de obtener un conocimiento real y objetivo en El Acto de morzr.
La presente obra de Ortiz, encuentra en el cuento "La muerte de lván
Ilich" de León Tolstoi, el más importante apoyo para fundamentar su·te_xto Y,
por las reiteradas referencias que hace al escritor ruso, es . pertmente
deslindar las perspectivas de cada autor para efecto de lograr claridad en los
postulados de cada cual.
En Jo concerniente a Tolstoi, encuentro gran habilidad para crear el
ambiente social de la burguesía europea del siglo XIX; así como una clara
descripción de lo que el moribundo puede llegar a percibir en dicho trance.
Por su parte, Ortiz nos conduce de la narración. fantásti~a a la
descripción real transitando de una a otr~ de manera sutil Y _convmcente.
Contrasta la medicina del siglo decimonónico con la contemporanea.
También hace énfasis en los cambios que ha sµfrido la relación
médico-paciente y nos conduce a la importancia de un deber s~r ético q~e
dirija a los profesionales de la salud (médicos, enfe~eras, trabajador s?c1al
y todo aquel que tenga relación con un enfermo term1~a.l) a tratar ~I p~c1ente ·
como ser individual, es decir, con todas las caractenst1cas y subJet1v1dades
propias de una persona y a la vez tomar e~ c~~nta su ~arácter social. Esto es
que si vive en un determinado momento h1stonco social su ?1u~rte va a estar
influida por el contexto y asimismo la persona al monr mfluye en su
entorno, al menos el que le es más próximo.
Como colofón Ortiz nos ilustra con una serie de reflexiones emotivas Y
objetivas que desarrolla a partir de una acertada selección de poemas de
diversos autores y que le dan las últimas pinceladas que com~letan este
cuadro descriptivo-narrativo del ineludible Acto de m.orzr, porq~e
paradójicamente dicho sin duda alguna, todos vamos a expenmentar algun
día vivir el morir.

AGUSTÍN BASAVE, MI MAESTRO
Lic. Arnoldq Gerardo Leal Cordero
Secretario de la Sociedad Católica Mexicana de Filosofía

Lo escuché en el año de 1976 cuando disertaba sobre Martín
Heidegger sobre el ser y el tiempo, asistí por pura curiosidad no conocía al
conferencista ni el tema, pero me llamó la atención ei titulo de la
conferenci~, cuando disertaba sobre aquel tema, yo desconocía el contenido,
lo q~e ~-e impactaba eran sus gestos, los ademanes enérgicos, la actitud, la
conv1cc10n, en fin el modo en que exponía.
~e quedó en mi mente grabada su personalidad, que por momentos ·
m~ hacia recordar aquellos hombres de la mitelogía, por que hasta
físicamente su rostro no se me hacia común, desde entonces Jo he seguido y
cada día que pasa lo admiro más.
S~n tantas las circunstancias que han influenciado mí vida y una de
ellas es sm duda el haber conocido al Dr. Basave, me ha influenciado
fuertemente su pensamiento, pero aún mucho más su ejemplo,
Ha ej~rcido a c~b~lidad, su misión como maestro, durante la mayor
parte de su vida, he rec1b1do comentarios de muchísimos discípulos que al
igual que yo reconocemos un don que tiene como maestro en el arte de
saber transmitir vivencialmente la cátedra. En la forma en que transmite sus
enséña~za~ _siempre mueve. las voluntades por lo que dice, pero además por
la conv1cc1on con que lo dice, y esto en el proceso educativo es de lo más
eficaz que podamos hallar.
El maestro Basave ha nutrido los espíritus de más de medio centenar
d~ ?~neraciones, y no se h~ restringido únicamerrte al aula sino que su
m1s1on de educador la ha reahzado dentro y fuera del aula académica, en los
c?ngresos ~n !os periód!cos en. los coloquios y en cualquier situación y
circunstancia siempre esta reflex10nando con autenticidad y con un trasfondo
siempre educativo pues no quiere pasar de esta vida sin antes haber dejado
su mensaje.
.
. Como se pu~de advertir estoy h~ciendo una referencia personal y
v1venc1al de una vertiente de nuestro amigo el Dr. Agustín Basave a la que
ha dedicado junto con la investigación la mayor parte de su vida, la labor
docente. Su experiencia educativa ha sído muy completa en el ámbito de la
Educación Superior, su labor ha sido tan fecunda no sólo por la cantidad de
años como académico sino además por sus libros que desbordan los límites

866

867

�universitarios y se dirigen hacia más alumnos, maestros, puebl_o·s. Y sus
investigaciones y su misión educadora _trascienden a otros. pueblos del
mundo para enseñar porque como le escuché decir•alguna ocas1?n en el aula
vengo a enseñarles qué es la Antropología Filosófica y vengo a enseñarles,
porque quiero aprender de ustedes.
Durante más de 50 años de serv1c10 educativo ha ocupado los
peldaños más significativos de la Educación Superior; Maestro, Maestro
Emérito, Directivo, Consejero Universitario, Director de Facultades,
Fundador de Facultades, Maestrías . y Doctorados, Fundador de
Universidades, Rector universitario, Rector Emérito, Maestro en distintas
universidades del mundo, Escritor prolífero, Conferencista incansable, en fin
una carrera completísima en la Educación Superior.
Su obra se en_cuentra fundamentalmente en el ámbito filosófico,
jurídico, literario, educativo, humanístico y lo que ha desarrollado en materia
educativa se encuentra en ensayos, artículos, conferencias, y una obra
voluminosa y respetable es la que ha dedicado al tema de la educación
superior (Ser y Quehacer de la Universidad).
Nuestro autor hace filosofía con la finalidad de la salvación y hace
educación con la finalidad de trasmitir la filosofía en forma pedagógica ya _
que a lo largo y ancho de toda su obra siempre está presente la filosofía y el
tema de la educación.
Nuestro autor nos ha enseñado que no se puede vivir sin filosofía,
porque la filosofía nos enseña _como ~s bueno viv_ir'. así tambi~n toda
educación supone una filosofía, smo sena un despropos1to educar sm saber
para qué, sería una educación sin sentido se podrá estar de acuerdo o no,
pero no se puede hablar de la educación sin una filosofía.
El Dr. Basave se ha ocupado de reflexionar entre otras cosas sobre
todo el tema del hombre, al respecto ha señalado ideas claras, innovadoras Y
categóricas y como el hombre es un ser que tiene ~imensión educativa ha
señalado en su obra educativa el derecho que tiene el hombre ha ser
educado como lo mencionamos hace un momento el tema de la Universidad
ocupa u~ lugar destacado en su visión educativa tampoc?,olvida los nom?res
de Sócrates y Platón ya que la filosofía de la educawrn en Basave tiene
raíces griegas y cristianas, desde luego que también se nutre de su larga
experiencia educativa.
Con la educación se modifica el carácter del hombre, su voluntad se
forja, educar significa formar, es dar al hombre su perfección propia Y para
Basave la educación es precisamente el de desarrollar la naturaleza del
868

,hombr~,
acentúa el carácter soc1·a1 de la educac10n
· , sm
·
1-.1 'd · particularmente
,
'r' vi ar el lugar que ocupa la tecnología educativa, la didáctica, la sicología
todas ellas deben tener un carácter de1auxiliar a la educación pero debe~
fundamentarse en la filosofía.
El ~aestro Basave advierte de los riesgos de la especialización tal y
como lo senala Ortega Y Gasset en la rebelión de las masas pues insta al
hombre e~ estrecheces y lo mantiene al margen de grandes ca~pos del saber
Y de _la vida, observa lo poco con intensidad pero con una reducida visión
considera que la especialización es uno de los males de nuestra época po;
eso propone una educación integradora, formadora que humanice que ubique
al hombre en la habencia.
, Todo e_l esfuerzo de la educación desde luego que bien vale la pena
ca~a dia la soc1eda~, en general toma mayor conciencia de ello, para nuestr~
filoso:º 1~ educac1on no tan sólo debe culminar en la voluntad O en el
corazon, smo que debe de alentar a la realización plena del hombre.
. Rousseau decía que el niño hay que preservarlo del vicio. Basave
nos dice que la edu~~ción nos debe enseñar el modo de estar siempre
enamorados, la e?ucac1on para los latinos es una acción de sacar una cosa de
otra, d~ con':'ertJr una cosa menos buena a otra mejor es una tarea de
perfecc1onam1ento, es el transito de lo que es a lo que debe ser por eso
Basave nos propone. ~n modo de ser, de vivir enamorados, aquí su tesis
central es una educac1on para el amor, y como dijimos hace un momento que
le preocupa la cues~ión social por eso propone una educación para ]a
d~mocrac:ª• para la h~ertad, n?s señala los peligros del progreso material,
sm ~es~enar sus ventaJas y deJa ~ír su voz enérgica contra una educación
total1tarra.
Preciosas líneas escribe sobre la labor docente, asume corno su
maestro a Cristo quizá aquí es donde nace la inspiración de su forma de vida
toda su ~ida es un ejemplo, es fiel como educador, conferencista incansable'
c?ted,rát1co g~neroso, viajero co~o aprendiz, investigador con rigo;
c1ent1fico, a~1go en t_oda la extens1on de la palabra, ·yonsejero bondadoso,
ma~stro. umversal, siempre dando palabras de aliento, siempre dando
~est1m?n10 de _su fe católica, d~ su _mexicanidad, de hombre sabio y bien
~nte,nc1onado siempre dando test1momo de esposo cristiano y padre ejemplar,
1deol?go y filosofo excepcional, amante de la verdad, enamorado de la
etermdad, orador magnético, hombre a cab ildada, ' universitario con la
c_amiseta bien puesta, tigre de. h~~so colorado. Basave es un educador que
tiene f~,, que cree en 1~ perfect1brl1dad del hombre, que tiene confianza en la
educac1on, por ello siempre lo observamos con una actitud de educador
869

�cordial, es un hombre de sincera religiosidad, \;uit0, coH una conducta morál
coherente entre su doctrina y su vida, siempre viviéndola c0n pasión.
Basave cree en una educación esperanzadora, de paz entre los
pueblos y entre los hombres, hay en su vida una tendencja mística, por eso
frente a la multiplicidad de entes, busca la unidad, la totalil:iad de todp cuan~
hay, la habencia, sus ideas su actitud, su labor, ~on de un digno rep~esentaqte
de la educación, por eso como filósofo, es un pedagogo que nos quiere
enseñar el modo de vivir.
El tema de la filosofía de la educación de Basave no es por lo que
sea conocido su pensamiento pero es un tema que en lo personal me atrae,
me interesa muchísimo, simple y sencillamente porque es mi maestro, lo
asumo con la dignidad que representa y también con el compromiso y la
responsabilidad que conlleva.
El Dr. Basave ha vivido en un siglo que pudiéramos caracterizar por
su avance científico y tecnológico, un siglo en el que el hombre ha perdido la
conciencia del pecado y se ha olvidado de Dios, una época donde el hombre
vive de prisa, donde el mundo se ha hecho pequeño y ha habido un deterioro
del ecosistema.
Nuestro autor se ha interesado desde la filosofía de los temas más ·
acusantes del hombre, en este sentido adquiere relevancia su visión
educativa.
Soy discípulo del Dr. Basave desde 1981 cuando me impartió la
cátedra de Antropología Filosófica, posteriormente asistí a dos seminarios
que impartió, t1no de Metafísica de la Habencia que duró alrededor de dos
años y el otro de Vocación y Estilo de México, también he asistido a
innumerables conferencias, nos invitó a fundar la Sociedad Católica · ,
Mexicana de Filosofía, la cual ha realizado 14 Congrésos Nacionales de
Filosofía y un Congreso Mundial de Filosofía a la que asistieron más de 400
Filósofos de todo el mundo.
Nos ha invitado a muchas mesas redondas cuando fue rector de la
Universidad Regiomontana, por mencionar algunas, una charla con José
Fuentes Mares la que recuerdo como un encuentro de un hombre alegre,
irónico carismático, otra con Pablo Castellanos, con R,aúl Cardiel Reyes,
José Luis Curiel, con Joseph Seifert, con Jorge Carpizo entre otros, todos
ellos se les percibía un afecto muy especial y un reconocimieñto a la
sabiduría del Dr. Basave.

870

1

~~ra nuestro ,ma~~tro la filosofía es un instrumento, es una guía para
la salvac1on y la educac1on es una de las más nobles tareas del ser humano
porque es la a~_ción de la filosofía para ayudar al prójimo, por ello hay una
estrec?~ relac10n entre la filosofia y la educación por que la primera es
reflex_10_n que se expande y que se mantiene estática, la segunda es la acción
que v1v1fica y reduce la reflexión.
El Dr. Basave ha escrito sobre educación con una visión universal
con una concepción filosófica, y en su más hondo sentido es un humanism~
~orque es una elevación a la realización de valores, qe la democracia, de' la
libertad, de una educación para el amor; este es el sentido de la educación de
Basave Y la escuela; el maestro y todos los que comparten esta
responsabilidad deben de responder a esta idea.
La visión educativa de nuestro autor nace de su teoría del hombre
esto es algo básico, que tiene su raíz en la Antropología Filosófica así pue~
la peda_~ogía, la psicología de}ª educación, la didáctica y la sociol~gía de la
educac1on na~e~ de su filosofta, esto es, nacen de las entrañas de su vida y
de lo que ha v1v1do, hace que todos los esfuerzos educativos se conviertan en
un programa orgánico, .consciente para realizar su idea filosófica del hombre.

El filósofo de la teoría de la habencia tiene una posición
antipositivista, también está en contra de la especialización, se ha entregado
con profunda pasión a la Un iversidad Autónoma de Nuevo León. Sin
embargo, se le reconoce también en otras Instituciones' Educativas a las que
ha apoyado como la Universidad Regiomontana, la Universidad de
Monterrey, la Universidad de Guadalajara y muchísimas más a las que su
sabiduría y su actitud generosa se ha dado siempre.con un fervor docente, es
un hombre de comunicación cordial, de una gran simpatía y amistad para
co? los jóvenes, con una elocuencia en la que sabe. Cree en la relación que
existe y que se establece entre el educando y el educador, siempre con una
incitación alentadora, crítico, agudo, irónico respetuoso, siempre se dirige
como un hombre libre que le habla a otro hombre libre.
/

Trabaja incansablemente largas jornadas diarias y ya ha dejado
huella como filósofo, escritor, investigador, docente, como mexicano
universal, de un saber profundo, de admirable y ' respetable cultura, de
constante virtud, su cátedra simple y generosa suscita inquietudes, porque su
saber no es un saber de reposo sino de orientación y de realizaciones.
La Pedagogía del encuentro del Dr. Basave es vibración humana, es
el resorte que impulsa a la afirmación de sí mismo por ello el tema del
hombre ocupa _un lugar importantísimo por ello su interés legítimo por la
docencia y la investigación. Es un filósofo que busca y enseña la verdad, le ·
871

�gusta la vida intensa, es generoso y produce sin descanse, ha 5ido vasto su
p~nsamiento procurando guardar siempre la unidad de todo cuanto hay.
El caudal de su saber y la amplitud de su cultura, le permite
contemplar a la educación de una posició!1 clara y geo'eros~. Considera al
maestro que debe dar el ejemplo en la caJle, en la casa, en la escue_la, y que
·su autoridad viene de la estima de los alumnos, de sus convicciones, de su
sinceridad, de sus conocimientos, también observa en el maestro no sólo un
motivador y animador sino fundamentalmente un modelador.
Se mantiene fiel a · su concepción de hombre y a sus principios
cristianos nombra con frecuencia a los santos, sabios y artistas, como
ejemplo de lo que puede llegar a realizar una buena educación, pues ellos
son modelos de perfección.
Finalmente, con todas estas razones, doy este testimonio de gratitud con
una fe intuitiva de cuando lo vi por primera vez y una fe evidente ahora
después de 20 años.

CANJE

ALEMANIA
Zeitschrift far Kulturaustasch, Institut für Auslandsbeziehungen; Stuttgart.
Mundus. A Quarterly Review of German Research. Contributions on Asia,
Africa and Latin America Art and Science.
Vorlesungs und Verzeichnis Personal.
Halle- Wittenb'erg. Wintersemester 2000.

Martin-Luther-Universitat.

Literature Music Fine Arts. A Review of German Language Research.

ARGENTINA
Cuadernos de los Institutos. Instituto de Filosofía del Derecho. Universidad
Nacional de Córdoba. Biblioteca Mayor.
Revista de F(losofia. Universidad Nacional de la-Plata, Instituto de
Filosofia; Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; Depto. de
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Buenos Aires. Facultad de Filosofía y Letras. Volu;ne:. LV. Enero-Junio y
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CHILE
H1,fmanitas. Revista de antropología y cultura cristiana. Nos. 19 y 20.
2000 y 'No. 21 del 2001.
872

873

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COLOMBIA
Boletín de la Academia Colombiana. Tomo XLVIII. Números 205 Y206.
Julio-septiembre 1999. Santafé de Bogotá.
Franciscanum. Universidad de San Buenaventura.

Handbook ofLatin American Studies. University of Florida Press.
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COSTA RICA

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Letters. Vol. XXXII; Number 1-4; April - August 2000 y Vol. XXXIII;
No. 1, Spring 2001.
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Revista de Ciencias Jurídicas. Universidad de Costa Rica. Facultad de
Derecho, Colegio de Abogados.

Science Bulletin. The University ofKansas.
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CUBA

The Southern Review. Pubiished Quarterly at Louisiana State University.

Centro Agrícola. Revista del Ministerio de Educación Superior de la
República de Cuba.

Revista Iberoamericana. University of Pittsburgh.

Islas. Revista de la Universidad Central de Las Villas. Nos. 123 - 124. 2000.

World Affairs. A Quarterly Review on Internationai Probiems.

Casa de las Américas. Revista cubana del Órgano de. la Casa de las
Américas. Nos. 218 - 221 de 2000 y No. 222 de 2001.

ITALIA
Annuario. Universitá degli Studi di Padova.

ECUADOR
Anales. Universidad de Cuenca. Ecuador.
Boletín de la Academia Nacional de Historia.

Atti. Classe di Scienze Morali, Lettere ed Arti. Instituto Veneto di Scienze,
Lettere ed Arti. Tomos 157 III - IV, 1999 y Tomo I, 2000.
Giornale di Metafisica. Revista bimestrale di Filosofia.
Instituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti. Libros recibidos:

ESPAÑA

-Caliaro, Ilvano. L 'AmÓrosa Guerra.

Anales de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Madrid.'
Archivo Ibero-Americano. Revista trimestral de estudios históricos.
Augustinus. Presencia de San Agustín en España.
Convivium. Revista Filosofía..Universitat de Barcelona. No. 13. 2000.
874

-Barcham, William L. Grand in Design.
-Maiullari, Franco. Sogno e Omerta nell'Edipo Re.
-Melchionda, Maria Grazia. Ji Mondo Muliebre ne! settecento.
-Delcorno, Cario. La Tradizione del/e "Vite dei Santi Padri ".
875

�POLONIA

-Benzoni, Pietro. Da Céline a Caproni.

Dialectics and Humanism. The Polish Philosophical Quarterly Review
Warzawa. Polonia.
·

MÉXICO
An.alogía filosófica. Revista de Filosofía, Investigación y difusión. Año 14,
No. 1, 2000.

PORU'UGAL

Analogía filosófica. Números especiales, No. 4, 1999 y No. 7, 2000:

Bo1eti,n da Faculdade di Direito da Universidade de Coimbra. Vol. LXXV
Cotmbra, 1999.
·

Matamoros Franco, Nora María:
Hermenéutica analógica, Comunicación y empatía.

1

1

_Revi~ta da História das ldeias. Publicación anual del Instituto de Historia y
Teona de las Ideas de la Facultad de Letras de la Universidad de Coimbra.

Carrillo Canán, Alberto:
Interpretación y Verdad -Acerca de la ontología general de Heidegger-.

Revista da Faculdade de Letras. Universidade de Porto.

AnáMnesis. Revista semestral de investigación teológica publicada por los
Frailes Dominicos de la Provincia de Santiago de México. Año X; Nos. 1 Y
2; 2000.

SUECIA
Contact with Sweden. Stockholm.

Armas y Letras. Universidad Autónoma de Nuevo k.eón. Números
correspondientes a 2001.
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URUGUAY

Trayectorias. Revista de Ciencias Sociales de la Univers!~ad Autónoma· de
Nuevo León,

Boletín de la Academia Nacional de Letras. Montevideo.

Boletín del Instituto de Investigaciones Bibliográficas. UNAM.

Revista Histórico Nacional. Montevideo.

Bibliografia Mexicana. Biblioteca Nacional. Instituto de Investigaciones
Bibliográficas. UNAM.

VENEZUELA

Ciencia UANL. Números correspondientes a 2001 .

Cultura Universitaria. Revista de la Un iversidad Central de Venezuela.

Nueva Revista de Filológia Hispánica. El Colegio de México.

Revista Venezolana de Filosofia. Sociedad Venezolana de Filosofía.
Universidad Simón Bolívar.

.

R~vista Memoria El Colegio Nacional. Centro Histórico, 1999.
Revista de Filosofía. Universidad Iberoamericana. 2000.
Seminario de Cultura Mexicana. Anuario 2000.

876
877

�1
1,

Acabose de imprimir el día 1 de
Septiembre de 2001, en la
Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de
Nuevo León. . El tiraje. fue de
500 ejemplares.

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Comentarios y Reseñas, 2001, No 28, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>siguiente : Escritos de Etica (1973); Escritos de Metafisica (1973), Escritos
de Filosofía de la Educación y Pedagogía ( l 973); Epistolario , (11 tomos)

°

1980.
Cf. Cu o . Anuario de Historia del Pensamiento Filosófico Ar entino
(publicación del Instituto de Filosofia, Sección de Historia del Pensamiento
Filosófico Argentino, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional
de Cuyo, Mendoza, Argentina) que con la dirección de Diego Pro ha sido - y
continúa siendo- de consulta necesaria para una visión equitativa de lo que

3

se ha hecho y se hace en filosofía en la Argentina.
Cf. Diego F. Pro. Historia del· ensamiento filosófico Ar entino.
31
Cuaderno l. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Instituto de Filosofía, Mendoza, Argentina, 1973, 229 págs.; p. 73.
Cf. nuestras páginas relativas a su Epistolario ; (tomo l}. Instituto de
32
Filosofía, Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Nacional de Cuyo,
Mendoza, Argentina, l 980, 152 pags. En : Revista Venezolana de Filosofia,
Universidad "Simón Bolívar" Sociedad Venezolana de Filosofía, Caracas,
Venezuela, nº. 14-15 (1980) 219-220; Epistolario; (tomo lU data cit. 263
págs. En: Loe. cit. nº 16 ( 1982) l 50- l 5. Asimismo hemos comentado
oportunamente Precisiones sobre la evolución del ensamiento ar entino
(Compilación de escritos de C. Alberini) con estudio Preliminar de Diego
Pro (pp.13-4 7). Eds. Docencia-Cinae, Buenos Aires, l 981, l 53 págs.: En
"Sapientia". Órgano del Departamento de Fi\osofia, Facultad de Fi losofia y
Letras, U.C.A., año XLI, 1986 (abril-junio) nº 160, pp. 1S7-1S8.

Sección Segunda

LETRAS

188

�BAJO LOS SIGNOS DE LA POSTMODERNIDAD

Dra. Alma Silvia Rodríguez.
Profesora e investigadora.
Centro de Estudios Humanísticos.
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Facultad de Derecho y Criminología.

Refiere el poeta que Tzu-Lu que cuando
le preguntó a Confucio: "Si el duque de Wei
te llamase para administrar su país, ¿Cuál
sería tu primer medida?". Confucio
respondió sin chistar "La reforma del
lenguaje". Agrega el poeta no saber si el
mal empieza en las palabras o en las cosas,
porque cuando las palabras se corrompen y
los significados se vuelven inciertos, el
sentido de nuestros actos y de nuestras
obras también se tambalea. Yo pienso
como él: las cosas se sustentan en sus
nombres y viceversa.
(Ana Clavel, 2000)

¿Son las representaciones icónicas exteriorización materializada de los
fenómenos sociohistóricos? ¿Pueden los signos constituir el eje explicativo
del gran metarrelato de nuestra época? ¿Cuán apropiada puede ser la
codificación retórica en la iconografia actual?
... Nadie puede responder a estas preguntas sin reflexionar en torno al
contexto en el que se producen y reciben dichas formas simbólicas. En la
medida en que el objeto de nuestra indagación es un campo preinterpretado,
estamos obligados a ir más allá de los constructos significativos. Es decir, a
analizar, examinar, deconstruir y dar lectura a la interrelación entre lo
social, cultural, histórico y lingüístico; interpretar la realidad de los
fenómenos ideológicos que están representados en los signos.
Con esta perspectiva, abordo el fen ómeno de la globalización con su
tendencia hacia la macrocompetencia y su secuela de homogeneización.
191

�p~rtenecen
al ámbito de las 1'd eologías y que se comunican por formas
simbólicas significativas.
Aquello que G. Ritzer, Villoro y otros, han llamado la McDonaldización

de la sociedad.
La estandarización es innegable, Naisbitt denomina este fenómeno la
paradoja global, que tiene su contraparte, la regionalización, llamada por
algunos estudiosos la posición bipolar que confronta a los grupos, a nivel
macro y micro, por el control territorial.
La historia nos ha colocado en una encrucijada: la transformación de
estados-nación. Se trata de una nueva identidad, que oscila bajo los
parámetros de la competencia por el poder económico, político y social.
Pero hay además, una absolutización del poder racional que obedece a
los intereses de la cultura del conocimiento, principal fuerza económica,
cuya mt:dida del éxito es un máximo de eficiencia; la mejor relación entre
costos y producto. Factor detonante de un relativismo social,
epistemológico y de gobierno, que obedece a un código diferente al moral,
esto es, busca la autonomía, la soberanía y la libertad de la nación sobre la
base de una ética de resultados.
Vivimos la memoria histórica del inmediatismo, donde el sentido de la
vida pertenece a lo irreal o imaginario, pues el orden mundial valida sólo lo
fáctico, que unido a lo tecnológico, convierten el progreso, en la paradigma
por excelencia de la existencia humana.
La ciencia se constituye en la portadora de este nuevo avance, pero
ajena al hombre. Es la hiperracionalidad social -de la que habla Luhmanque separa al ser humano de su esencia. La quimera modernista que, lejos
de abrir opciones, nos lleva paradójicamente a perder nuestra esencia. El
sujeto se ha vuelto irrecuperable; se ha perdido irremediablemente. Son los
signos de la posmodernidad con sus ingredientes de: alienación,
desintegración, relativización axiológica de lo moral, lo político,
conjuntamente con la satisfacción inmediata de los sentidos. Las ideas que

Detrás de cada signo d
d ,
latente una realidad punzan~e ~ ca a l1mbolo, incuestionablemente está
su_s valores en un afán merc~nti~s:u~ o que se desdibuja, que ha perdido
mismo que la miseria moral del
mcrementando las desigualdades lo
al hombre, fomentando una me~;;lid~:ano. L~ ciber~~ciedad ha atrap;do
los monopolios; la gran alianza e t I operativa, utilitaria, que legitima
telecomunicación que se conv1·ertn re as em_presas transnacionales y las de
'
en en una m f tu · , d
merca o de bienes culturales.
.
s i c1on e poder, creando el
d

h

La razón rompe de este modo con el
~ero el progreso está marcado or un
pasad~, con la cultura ancestral.
irreflexiva. Las redes de transpm· . , a tendencia hacia una mas1ifi1cación
1
conten1•d os y el control de 1
.1s1on no son neutra es respecto a los
d.t~tn·buc1on
·, de tecnologías mediáticas
os mismos . Hay u~ Juego
·
de intereses en la
la mformación.
que contnbuye a la manipulación de
_La cultura se convierte -como afirma A
.
asocia con la producción y la circul . ~orno- en una mdustria, que se
atrapadas en el proceso de la mercantT act?~ de las formas simbólicas
cultural de la iconoesfera deb
t izac1on. Por este hecho, el análisis
si gnt·titeados incorporados 'a las efi contemplar
. ,el. contexto, asociado a los
nuevas identidades que nacen d orm;sl s1mbolicas; el surgimiento de las
yo verdadero y substancial· • e mo e os homogeneizadores y diluyen el
t d
, iormas que sólo viv
1
o os, pero no son de nadie S
.
en en pa abras que son de
Somos producto de una so~ie~ ndosd imponen estilos de vida, moda etc
senf
a
e consumo que
d. .
,
.
tr, pensar, y forja nuestro dest·mo co1ecttvo.
.
con ic1ona nuestro
Habermas intentó recuperar el t.
.
pero te~dencia posmodernista fortal:~¿~ !t~ertador del racionalismo,
La h1stona
se relativiza y la t ecnolog1a
, as ideas en favor del presente
.
c
·
.
·
mensaJe: sed operativos es d .
omumcac1011al deja un doble
(Lyotard, 1993).
,
ec1r, conmesurables o si no desapareced

!ª

circulan en palabras, enunciados, textos.
La iconografía publicitaria y los medios, conformadores de las formas
simbólicas massmedias, han sustituido el marco tradicional de la escuela y
la familia, para manipular el libre albeldrío a favor de los intereses del
mercado. Los iconos populares están hechos así para ser leídos
semióticamente. De esta manera se proclaman un sinnúmero de verdades
que se comunican a través de un corpus discursivo que encubre las
relaciones de poder, y son muestra evidente de la fuerza subyacente de las
ideologías dominantes (Thompson, 1998). Tal como lo escribí antes, el
lenguaje es el soporte que se reviste de asociaciones sincréticas que
192

. El hombre ha quedado entramado en un
.
signos que ya no significan se ha
I mundo que Juega con signos·
fi d
,
n vue to va ,
b.
'
a erra os a un efímero presente d d
. c_1os, o ~eto de consumo
t
111
la social.
on e no extS e la identidad personal, ni

Es un espiral donde el sujeto
.
metarrelatos ... y para escapar
se pierde en la trama de los
' se sumerge en una orgía de sensaciones.

193

1

�Nos conformamos con vivir la sensación de vértigo y aplaudir aquello que
exalta la degradación del hombre.
Hay un exceso de signos, ¡una espectacular densi.ficación de la
iconoesfera que relativiza e inventa la historia! Sin embargo, todavía parece
descubrirse la expresión del inconsciente colectivo que clama por otros
símbolos que le permitan enfrentar la angustia de existir.
Lyotard hablará de la pérdida de la experiencia que deja abierta esta
problemática donde radica el estatuto filosófico de la refiguración; donde la
dialéctica del acontecimiento y del sentido vincula acciones centrales y
periféricas propiciando la hibridación; supervivencias contaminadas de
modernidad que han puesto en circulación otra historia escrita en códigos
semióticos, cuyos modus operandi reflejan las relaciones de dominación.
Ideologías dominantes que, bajo el mito del progreso, ejercen mecanismos
de manipulación, de control ideológico, que dividen a grupos, evitan la
solidaridad interna, limitan el acceso al discurso público, adoptan
moderadamente las ideologías populares y controlan los medios de
comunicación manejando estrategias discursivas de opinión.
La imagen icónica forma así, parte indisoluble de la vida moderna,
pues aunque el lenguaje verbal por sí solo constituye un signo, la
iconoesfera contemporánea tiende a remplazarlo. Nuestra experiencia
directa de la realidad se manifiesta en imágenes icónicas que interactúan en
una estructura que Cirlot denomina la sintaxis simbólica, la cual emerge y
participa del devenir histórico y que es, antes que nada signo de una
ausencia: la del objeto o sujeto representado, que sustituye simbólicamente
(Gubern, 1987) la realidad y crea un constructo social.
¿Cuál es el sentido de esto? La teoría de las representaciones
icónicas, coherente con la teoría sintáctica de la percepción visual postulada
por la Gestalt, presupone la alteridad histórica extrapolable a los textos. Un
texto remite a otro y de éste al de la continuidad.
Van Dijk encuentra el correlato mediante la ordenación jerárquica de
los significados. La idea básica es que, una secuencia, no es meramente la
suma de las proposiciones que subyacen a un todo, sino una
macroestructura semántica susceptible de trasladarse al campo de las

connotativa
suele ser altª Y un lengua•e
.
·
re ommante
denotativa A,
:i
verbaI con . orientació
d
.
.
,
.
·
un
cuando
sab
d
n
P
men:aJ~ icomco al que se le su e
emos e antemano, que el
restringido a una interpretac1·0· n m,as ng1
P_I?donen
elementos verbales' se ve
a.
No obstante, existe un des lazam·
c?ntextos, de interacciones dinámic:s
iento,_ una extrapolación de
s1mbolos. Hay un nuevo len . que permiten la aparición de otros
constituye la iconoesfera co~~:Je q~e refiere nuestra experiencia y
~~positados en la conciencia de I mp~ranea, los universos simbólicos
, que se debaten en di·sy un11vas
et1cas.
os sujetos
·
En este sentido, el análisis de los he
.
.
las condicio~es tácitas que hacen osib~eh~s d1~curs1~os fija su atención en
sus correlac1ones con los de , p
. a existencia de un enunciado y
b'
mas enunciado L
o ~eto:, fenómenos o procesos del
s. os cuales se referirán a
sensonalmente en una "1ºm . , .
mundo real que desemboca
·
agmena 1cón tea
· como parte indisoluble de lan
ciudad
moderna".
. Los signos son pues, la exter . . . ,
. .
socw-históricos, espacio do d wnzacwn materializada de fenómenos
descubren, reinventan El s n te dconvergen las voces que nombran
g
·
opor e e nuestra cult
,
'
es1a un relativismo escéptico que todo lo di/
ura pragm~tica, donde se
la postura del dominador y la es
. d l d "!e y donde solo se reconoce
purra e ominado.

En este escenario global es necesar·
.
nuevas tecnologías de la ,
. . , to enfatizar en el impacto de las
~ ,
comumcacton Los al
enomeno convergen hacia la leg1·t·
.; d
canees que tienen este
pro
tmac1on e un mod 1
,
mueve una sociedad alienada
I
e o economice que
señ~lan que los códigos no son t~~:l=s·c;:sumismo. Au~que otras posturas
codificada. En otras palabras la 'd , cturan el medio de significación
se i':1ponen, pero la fuerza im,agin:ri~ ?ana sobre os códigos. Los medios
de simbolización. En los edificios d 1¡rrump_e el_ discurso bajo otros modos
escaleras imprevistas, sótanos esco:di;:;~ªJe ,51empre hay pasillos sin luz,
llaves se pierden en bolsillos ag . d
et~as_de puertas cerradas cuyas
de los significados (C. Rivera, 19~;;~ os del untco dueño, el soberano rey

!

_En esta situación coyuntural . Pued 1 .
explicativo de nuestra época?
G
en os signos constituirse en el eje

representaciones icónicas (Van Dijk, 1998).
Desde el contexto social, la articulación del acto sémico es, en
numerosos casos, de naturaleza verboicónica, pues lo verbal permite un
nivel más intenso de denotación. La forma más usual de transmisión
verboicónica, está definida por el constraste entre una imagen cuya carga
194

La modernidad apareció en los , .
. .
se~ularización y la simultaneidad de ~a1ses tnd~~tn_altzad~s, asociada con la
p~1ses periféricos, se presenta a travé: ~eevoluc1_on mdustnal y social. En los
bienestar. García Condini afirma
un d1scu:so político que promete
que en los pa1ses subdesarrollados la
195

1

�modernidad es, más bien, una moda que, si bien imita el modelo de los
países centrales, somete a su propia circunstancia los postulados del
discurso político moderno. Campo-sujeto en el que las formas simbólicas
son constructos significativos en donde se insertan las condiciones sociales
e históricas sujetas al orden temporal.
La tecnología de la información nos \leva a vivir en la aldea global,
pero al mismo tiempo recrudece el vacío existencial que nos empuja a
comunicamos entre sí, para redescubrir nuestra identidad (F. Femández,
1997).
Pareciera que este es el camino a un nuevo renacer, no obstante, la
complacencia por el mercado de las tecnologías informativas crece
vertiginosamente y nos invade. A través de diversos canales sensoriales.
Ligada a mecanismos de legitimación, la metáfora cibernética se conecta a
la metáfora ecológica, para imponer, tal corno sustenta Bateson, un modus
operandi de la mente descontextualizada de la lógica. El problema no es
sólo la tecnología, sino la nueva identidad asociada al proceso de

El dra~a es un mundo conceptual
e~ la propia fragmentación dar cohe , pe~o a la vez escéptico, que busca
situados en cruces de relaci;nes pra m~~~c1a a la vida "Los átomos están
por los mensajes que los at .g a icas, pero también son desplazado
(Lyotard. I993.·39)
raviesan, en un movim1·ento perpetuo ... "s
Es la sociedad moderna
constituye_ la medida de los a~~: ~: funda en el uso y abuso de la razón, y
la Gran Historia ·
manos recabados acumulat1·vamene
t en
Es en este momento cuando 1 . , .
postmodernidad pone el ace t
a teona implícita y explícita de 1
reesc;ibir, es volver a descubrfr ~a :o~re l~s act~s del habla. "Hablar e:
tamb1en
. udeorre
de lo simbo'1·ico,. pero
b .
. es combatir' en e1 sentido
. ex1b1hdad
.
t ~JO _la idea de una agonística del leng~~J~~;'ctventar palabras y sentidos
ermmos, es elaborar un códi o c
.
yotard. 1993: 27). En otros
thr_ansf?r_me las relaciones i~trai~~~~tglnos posean un significado
que
1stonc1dad.
ua es Y constituya una nueva

hibridación intercultural.

. La masificación caracteriza la fi . ,
.
dificulta la integración entre el
~nc1on discursiva del lenguaje y

En la dinámica de la globalización, es evidente que el mercado
mundial de bienes simbólicos y de participación diferencial , presenta una
nueva cultura. Pero los grupos locales e individuales de recepción, han
generado el concepto de híbrido, que nos ha permitido descubrir una
oralidad cultural manifiesta en formas de habla diversas. Detrás de la
supuesta homogeneidad de las estructuras discursivas, se revela la
presencia silenciosa de un "otro" colonizado. Hay una hibridez simbólica
que exterioriza los "recursos inadvertidos" de la dominación. Asimetrías de
la modernidad, formas de interacción cultural, que revelan un nuevo
referente cuyo soporte es el paradigma informacional.

las ;e\aciones entre los hombre~e~~m,~nto y .1~ comunicación que deÍlne
dt''. realista') completa un sist¡ma ::
visual (nos atrevemos a

John Naisbitt incluyó entre las megatendencias, un renacimiento
religioso corno producto de la necesidad sobre el significado de la vida.
Señalando que, los cambios y crisis traen consigo una nueva ideología.
¿Será la tecnología digital, la ideología de este siglo?
La aparición del proyecto postrnodernista con su crecimiento
tecnológico acelera el proceso de urbanización, y su consecuente
masificación; "metamorfosis fantasmagóricas, de una situación marginal o
el paseo errático de no ser ya libremente elegido, sino impuesto por las
circunstancias... En medio de una desocupación masiva, la multitud ya no
es únicamente el velo que se tiende sobre el jláneur, a pesar suyo, sino una
fosa en la que se disuelven las individualidades" (Pierre. 1998: 180)

:~;~ªt1º

e ong~n del lenguaje, valorizado en ex
a e rol de la onomatopeya en
contrario reforzado" (Pierre.1988:57) ceso, no es cuestionado, sino por el
El proyecto consecuentemente se d
construy_~ en un diálogo fracturado egrada Y_ el u~iverso de valores se
concepc1on de la cultura borra lo r .por la incertidumbre. La nueva
secularización produce un d'
s imites. Es la cultura híbrida dond 1
fu
I
iscurso "una suerte d
e a
e e progresismo liberal en ,
. , e escenografía de lo que
(Arlt. 1993: 117).
,
una vers1on degradada y grotesca".
Entonces ¿Cómo inter
•
resolver su identidad? . El pr~dtar los s1_gnos? ¿Cómo busca el hombre
. ¿
sent1 o de su vida?.

~:;ª~

. vital
, Los signos' son e1 espacio
nuestra marca distintiva, la insta;t~~:i~;~sruye.n lo que posiblemente
.
la pena detenerse. Por ello el
. a ~ida es tan breve que no
indiferencia y de agnosticismo
present_e se vive con una actitud de
del criter'.o_de operatividad, lo ~ue ~~~~:t:~~1a que favorece la imposición
q~e prop1c1a el mercado de bien
I
ombre en un vacío éxistencial
aJenas al sentido más profundo deesl cu ~urale~ y tecnología comunicacionai
a ex1stenc1a.

e·

197

196

I

�Ante este panorama, el hombre busca la valoración de una tradición
que anude valores y principios que atañen al ser social. No obstante la
vuelta es "ambigua". El ámbito de la realidad vive la caída de los
metarrelatos; la deshumanización que crea nuevos símbolos, que al ser
descontextualizados, sufren de una muerte anodina y se vuelven más
vacíos. Se reconoce la forma, el objeto, pero no se puede acceder
fácilmente al significado. El hombre está aprisionado en un mundo que
juega con significantes y significados. Los signos se convierten en
seudosignificantes de significados que la propia sociedad construye y
deconstruye. No hay una verdad absoluta, todo se vuelve mercancía
informacional, objeto de consumo, que se revierte en signos y símbolos
aferrados a un efímero presente, en donde se debate la dialéctica del
acontecimiento y del sentido.
"En esta diseminación de los juegos del lenguaje, el que parece
disolverse es el propio sujeto. El lazo social es lingüístico, pero no está
hecho de una única fibra. Es un campo donde se entrecruzan un número
indeterminado de juegos de lenguajes que obedecen a reglas diferentes.
Wittgenstein escribe: "Se puede considerar nuestro lenguaje como una vieja
ciudad: un laberinto de callejas y de plazuelas, casas nuevas y viejas, y
casas ampliadas en épocas recientes, y rodeadas de bastantes barrios
nuevos, de calles rectilíneas bordeadas de casas uniformes? Y para
demostrar que el principio de unitotalidad, o la síntesis bajo la autoridad de
un metadiscurso de saber, es inaplicable, hace sufrir a la 'ciudad' del
lenguaje la vieja paradoja del sorites, preguntando: ¿A partir de cuántas
casas o calles una ciudad empieza a ser ciudad?". (Lyotard.1993: 77)
En esta falta de sentido se cae en redes flexibles de juegos del
lenguaje, laberintos de signos, de textos. Pienso que nuestro destino de
hombres no empezó tanto con la expulsión del paraíso sino con el
nacimiento del lenguaje ... cuando no prestamos atención a las palabras,
último reducto para asirnos a la realidad, cuando los muertos de San Juan o
los del 68 se cuentan en la versión oficial con las manos, entonces estamos
perdidos, como si filtros y filtros se interpusieran entre nosotros y la
realidad nombrada. Escindidos, cada vez más separados de nosotros
mismos ... La existencia del hombre se cifra en mentiras, en convenciones,
pero las convenciones nos asfixian y nos separan más de la tierra. En todo
caso la gente debería tener la opción de elegir la mentira que le conviniera.
Como yo, que he escogido el paraíso de las palabras. (C. Rivera, 1999).
Los postestructuralistas diluyen la verdad en el texto. "La voluntad de
verdad no es sino una forma de la voluntad de poder". La gran
metanarrativa filosófica fundada por Platón pertenece, como afirmó

Ni~tzsche, a la genealogía de las formas d
. .,
epistemológica del progreso del co . . e dom1~ac1on, no a una historia
noc1m1ento. (Fnsby. 1992:285)
~I fen?meno por tanto puede verse -e
.
una tnple dimensión:
orno dice Schumacher- desde
a) .
Epistemológica: la disolución d 1
es lo mismo, la negación de la real"d d Ae a verdad en el texto o, lo que
1 ª · specto en el que han insistido
Barthes y Derrida.
.
b) .
Antropológica: la disoluci ,
.
m?onsc1ente, y la negación de la
on de 1~ consciente en lo
mascaras. (Deleuze y Foucault).
pe_rsona en un indefinido número de
c)
Política: la disolución de ¡
,.
democracia en dictadura (Ba d ·11 d
a poltttca en simulacro y la
·
u n ar y Lyotard).
Ante
este panorama mc1erto
. .
d
y desconc rt
posmo ~rno contempla el desconsuelo de la
. e ª-~te, el fenómeno
perspectiva histórica Lo que ·
.
masificacion Y la ausencia de
.
.
imp 1tea un tono de d
sujeto se desvanece en un pragmat'tsmo exacerbado. esesperanza, donde el
La búsqueda de un nuevo orden m .
largo plazo la Guerra Fría
1 'dundtal, que tuvo como secuela a
desmoronamiento del bloque sco~c,.u1 a en 1982, y el subsecuente
de
d
ocia tsta que a su
.
s~rroIIo e la idea de "aldea global" d,
'. ,
vez, propiciaron el
la instantaneidad. Un mundo I b 1· etermmo la desterntorialización y
naci~nali_dad, se habla de g ~ra:~~ad?, d~nde más que hablar de
multmac1onalidad. Se trata pues d
ac1?naltdad, y -mejor aúnlos · t
, e una sociedad dond 1
·
m ereses económicos que d .
1
e o que importa son
en
h .
omman e mercado La I
h
cuyo onzonte aparece el fin d 1 , .
..
cu tura egemónica
un simulacro.
e ª etica Y la disolución de la política e~
El hombre acepta entonces ue h
produce una información manip~la~ora ';; u~ :°~rcado publicitario que
rechazo, y al historicismo La h' t . , o dtalog1ca, en la que habita el
r
d
.
is ona no es la Gra H.
.
oceso onde incide lo regional
1
.
n tstona,
sino un
1
tP dos part1c1pamos
. .
·
La import con• od nacional y lo universa
, Y en el cual
0 .fi
.,
·
anc1a e estos facto
1
co 1 1cac1on y de lectura d 1
.
res en os procesos de
d
actitud de solipsismo u e as r~~resentac1o_nes icónicas, es una nueva
consecuentemente de la s~c~ed~~~p1c1a la desmtregación del hombre y

tf

uáles tºn entonces _las perspectivas de este fenómeno?
.
a que considera que la p t d .
·
rac1onalización donde
.
. os mo ern1dad es un modo de
1as nuevas culturas.
'
es necesario revisar los vmcu
, 1os entre la tradición y

199
\98

�2)
La que señala que la postrnodernidad es la continuación del
modelo modernista. Desde esta perspectiva, lo que se acentúa son las
diferencias, y se "refuerza nuestra capacidad para soportar lo
inconrnesurable". El lenguaje, en este sentido, se convierte en un juego
entre individualidades. La alternativa es adoptar un "realismo holista" en el
que la red de frases que constituyen el lenguaje pueda ser entendida a través
de una forma que busca explicar una realidad extra-discursiva. (Frisby.
1992: 288)

3)
La que define a la postrnodernidad corno una forma de
simbolización y arguye que la razón es insuficiente, por lo tanto, ningún
método puede acceder al conocimiento; entonces, si el método y la razón
no funcionan es porque el lenguaje no es suficiente, y lo mejor es callar;
decir nada es decir algo, y el silencio es la mejor manera de demostrar que
estamos ante el fin. "Una masa muda por cada portavoz vacío carente de
pasado. Conjunción maravillosa de quienes nada tienen que decir con las
masas, que no hablan. Ominosa vaciedad de todo discurso" (Frisby. 1992:

296)

A pesar de esta última postura, nos enfrentamos a una época que
proclama la razón corno el modo de acceder al saber. Pero a la vez, es la
razón sintetizadora, que se expresa por medio del lenguaje. Conjunto de
signos polisémicos, donde la frontera entre la imagen mimética y la
imagen simbólica aunque frágil, y sometida a los imperativos de cada
contexto cultural, busca un sentido, una razón de ser, existir.
Es el hombre que va en camino hacia la búsqueda de la experiencia
ancestral; el lugar del logos, donde se enr.uentra el extravío del caminar que
lo ha conducido a la ruta del poder, que es el odio, "la tierra totalmente
ilustrada que resplandece bajo el signo de una desgracia triunfal", como lo

existir', pues ªrt'icu1ª la presencia del
•
carecena de significado• El /ogos 1mpltc
. . pensamiento
que de otra manera
t
1 .
como el ser, desde donde emerge I a a~to .ª mtención comunicativa
voluntad de sentido, como afirma (Fra~k~~~;~:;_c1a de la libertad, que es
. Colocados en este tránsito es
.
sociedades que ~iolentamente ~e in~~ec1so borrar de nuestra historia las
modelos de d?mmación y mani ulació uyen en proyectos totalitarios, con
en una ~esad11la, donde la vidtmi n,_ porque entonces todo se convierte
prenuncio de muerte.
sma se retrae en un grito que parece el
Oportuno es señalar que si el .h
c?noci~_iento envuelto únicamente en ombre_ ca~ bajo el dominio del
c1bernet1ca, se produce el vac'
.
. la c1enc1a, la tecnología y la
ro
10 ex1stenc1al que sól
d
o pue e ser colmado con
P cesos enmarcados en una dim . ,
en comunicación dialógica orient:~sa1onl bq_ue apel~ al encuentro con el otro
'
a 1en comun.
'
Si el hombre quiere a d
humanidad, entonces la . y~ ar verdaderamente al hombre a la
t
fi
c1enc1a la eco
,
,
rans igurarse. La observancia dei d . h no~1a ~ la política han de
humano, a su espíritu, que aboga
t'ec º, ex1g~ ir a la esencia del ser
por a comun-unión entre los hombres.
.
El respeto y la promoción de los dere
~mpo~e un compromiso personal
chos humanos tiene un costo e
identificable con una cierta fuerza ; . Recuperar la postura humanista
la. paz y ¡a JUSt1cia.
· ·
mtStica que. con
Frente al absurd
. lle va buscar los signos de'
v1a~le para el h~mbre es, encontrar ei°s~~t~ds1gn1fica nada, ~a única ruta
ha~1~ una experiencia que se deja asu . o de su vida. Cammo y umbral
e~1s~1r como un movimiento del
m~r en el encuentro. Conciencia del
significa históricamente, apertura. ser umano que se proyecta, lo que

!ª

dijera Theodoro W. Adorno.
En ese vértigo de abismo, el imperativo interior es retomar el andar.
Caminar la ruta transmutada, identificable con el humanismo. La que nos
exige pensar en la necesidad de actuar como ciudadanos comprometidos
con nuestro tiempo: hombres dispuestos a firmar acuerdos donde las ideas
de libertad y democracia formen parte de conceptos filosóficos y jurídicos
comunes, para reforzar una situación política que culmine en procesos de
paz. El ahora nos impele a crear nuevas relaciones basadas no en la mera
producción o construcción de sistemas que constituirían otras fases de la
producción, sino vivir conforme a lo que los griegos llamaron el hecho
primordial y fundamental de la cultura, el hombre.

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encontrarse con el otro. Como afirma Nícol, un interlocutor nos hace
200

201

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NADIE ME VERÁ LLORAR Y LA RELECTURA DE LA
MODERNIDAD

Gabriela Riveros Elizondo
Escritora e Investigadora.
Universidad de Monterrey

El silencio es la burla perfecta de la razón.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

En los edificios del lenguaje siempre hay pasillos sin luz,
escaleras imprevistas, sótanos escondidos detrás de puertas cerradas
cuyas llaves se pierden en bolsillos agujerados del único dueño, el
soberano rey de los significados.
Cristina Rivera Garza.
Nadie me verá llorar.

La novela "Nadie me verá llorar" de Cristina Rivera Garza, publicada
en 1999, propone una nueva forma de ser en el lenguaje, de hacer literatura,
de leer la realidad contemporánea. Para ello la autora toma a manera de
herramientas una visión desacralizadora de la modernidad, el logocentrismo,
la razón, el sujeto, la historia, el progreso. Hace de estos metarelatos piedras
que se van desmoronando a lo largo de su nueva construcción -en el plano
de la creación y la lectura. La posmodernidad es su lente para mirar las
cosas; la periferia filosófica y epistemológica, su asiento. En el presente
ensayo esbozaré de manera general diversos aspectos del relato novelísitco
de Rivera que contribuyen a confirmar esta propuesta. Para ello analizaré
brevemente estructura, tiempo, espacio, personajes y temática.
Ya de entrada podemos percatarnos que su estructura externa se
compone de ocho capítulos que a su vez se subdividen en fragmentos cortos.
Por otro lado, la estructura interna de la obra está construida a partir de una
serie de repeticiones y leitmotivs que nos recuerdan una estructura musical y
quizá también una estructura visual - la de la fotografía- . Es así como
aparece una pregunta o una frase que más tarde se retoma y, cada vez que
aparece, enriquece su propio significado. La frase "Nadie la verá llorar"
aparece cuando Mattlda, la protagonista, de niña conoce la soledad al
extraviar a su madre en El Tajín, más tarde aparece cuando Matilda entra a
los 15 años a la ciudad de México por vez primera y observa la ciudad desde
el ferrocarril. En este sentido, el lector va construyendo los significados a la

202

203

�par que los personajes - un lector activo.- Esto da también un sentido de
ritmo y equilibrio a la obra. La fragmentación del relato, es la ruptura del
cronos, del tiempo ordenado, racional, consecuente. No hay posibilidad de
aprehender una realidad o un conocimiento: el derrumbe del logocentrismo.
Los tiempos y espacios en los que sucede la acción van y vienen,
deambulan en el silencio de los personajes, en los ecos de su memoria. Aquí
podemos acercarnos al manejo del tiempo en la novela y para ello, tal vez
convenga separar dos formas de abordarlo: por una parte, está el tiempo
ilustrado, patriarcal, ese que conserva un pasado, presente y futuro, el tiempo
racional, lineal y cronológico. Para representarlo la autora hace referencia a
ese tiempo objetivo que todos compartimos: las doce en punto, 26 de julio,
1900, el Porfiriato, la Revolución, Italia en 1897, 1906, la huelga de
Cananea, la huelga de Río Blanco, los autos Ford, Debussy ... Por otra parte
aparece el tiempo subjetivo; el tiempo sujeto a las acciones internas, a las
sensaciones, lo intangible, el dolor, la locura, la muerte ... El tiempo durante
el cual Matilda vaga por la ciudad cuando es despedida de la fábrica, el
tiempo del insomnio de Joaquín, de su espera para acercarse a Matilda, el
tiempo que transcurre Matilda en Real de Catorce ... Este tiempo subjetivo y
posmoderno transgrede el tiempo tradicional y se impone en la forma de
narrar de Rivera Garza.
El tiempo de la historia -el orden cronológico en el que sucedieron los
hechos- y el tiempo del relato -el orden en el que aparecen en la novelason ya categorías conocidas por la crítica literaria puesto que han sido
utilizadas frecuentemente en la literatura del siglo XX. Rivera Garza utiliza
estos dos elementos y va más allá puesto que juega con ellos y los fractura
en múltiples modalidades. Las historias de Joaquín Buitrago y Matilda se
van construyendo, a manera de rompecabezas, a lo largo del relato.
Sin embargo, hay partes del relato en las que estos dos tiempos (del
relato y de la historia, subjetivo y objetivo) se tocan: sabemos que en junio
Joaquín reconoce a Matilda, en julio le regala una pulsera, agosto es un mes
de silencio. De esta manera el tiempo común queda atado a la relación entre
los personajes, relación que se suspende en un tiempo caótico, profundo. En
definitiva, el tiempo que habita dentro de los personajes siempre ha de
imponerse sobre el histórico, un ejemplo claro es el hecho de que Joaquín y
Matilda no se enteran de la revolución mexicana por estar enterrados en sus
propias historias.
Podemos hablar también de tempo del relato; ese sentido de ritmo en la
narración. Este se marca por medio de oraciones de una sola palabra vs.
frases largas. Igual que en la vida de los personajes hay fragmentos cortos en
los que la historia avanza mucho y otros largos en los que el tiempo se

204

detiene._ La_ novela en ocasiones se nos t
presencia visual que invade al lecto~
orna poema, sensación que huele,
~I manejo del espacio en la
. .
~:~~:ot común, objetivo y verifica~~:t:: ;~u~~~1~ar ~ _d~I tiempo. Existe un
n es y su alto porcentaje de
.
e ex1co con sus 368 899
y sus más de cinco mil o erar· prostitutas? con sus 13 fábricas de tex;ile
centavos al ~ía, la capital ~tali~~! i~e reciben sueldos_ de entre 35 y 5i
Catorce, ~I numero 35 de la calle Mesma a fines ~el siglo XIX, ·Real de
los espacios recreados por la memor· on~s .. . espacios que se contrapone a
ia y SuJetos a los cambios internos.
~stá también el espacio construid
.
espacios marginales. Así vemos ue M~ ~or los d~sc~rsos oficiales vs. los
p~o_mueve como un espacio mo~erno ex1co, a principio~ del siglo XX se
~c1cleta~, alumbrado público, edificios dec~~ fuentes y Jardines, tranvías,
ercant1I y el Palacio de Hierro o I
ierro y cemento como el Centro
la Alameda Central, el Pabellón Mo ª. casa Boker con sus nuevos ascensores
nos_ r~sulta inverosímil contrapu:~:~\el Country ~lub inglés, paisaje qu~
penf~na: el_ hotel de San Andrés el h _los espacios marginales de la
prostitutas infectadas de s'fil'
osp1talI Morelos a donde acuden 1as
1 1 is y' gonorre
cuerpos en descomposición las . . d .ª' ugar de gritos y vómitos de
,
v1v1en as Junto al desagüe , las pulq uenas.
,,
El análisis del espacio también
. . .
campo y ciudad. La Ciudad de Méxi puede d1v1d_1rs~ ~n las categorías de
nada. La velocidad de los acont . ~º· En un pnnc1p10 no echa de menos
no t 1 .
ec1m1entos no d . .
1 s a g1a. El pr~sente se vuelve absoluto , L . ~a tiempo alguno para la
.as transformaciones internas de los e . .ª c1u ad es un espacio ajeno a
interrogaciones a Matilda y a Joaq , p ~~onaJes, es un lugar que sólo ofrece
~os eve_ntos transcurren más tranqu~::~. 1 ca~po es el lugar de las imágenes,
~ matdda con Paul Karnak en Real d.e ~:inez en Veracruz, el matrimonio
Sin embargo, puesto que la novela no torce, los_ voladores de Papantla.
enteramente positiva o negativa b
presenta ninguna categoría como
acabada, todo es bueno y malo, L ue;a o mala; es decir, ninguna categoría
(como en el yin yang). Los lími~es ueuno da orig~n a lo malo y viceversa
campo presenta también problemas d q _e~an . ª?olidos. De esta manera el
com~añías como Oil fields, la repartici~ninJus~1c1a en tierras, la invasión de
hectareas poseídas por 7 hacendad
de riqueza en una realidad 130,000
os ...

. muy importante ara 1
. un _espacio
manicomio. Se trata de un es . p
a novela es La Castañeda el
b
pac10 cerrado qu
,
em a~go este espacio encierra tamb., d
e pertenece a lo privado. Sin
lo objetivo y lo subjetivo la cordu::n ¡°si caras: lo positivo y lo negativo
trata de un microcosmos de la sociedaI. ..ª Nocura. A ;eces sentimos que s~
las calles. Es una ciudad de .
o hay en el nada que no haya en
Juguete con sus calles ' enfermenas,
, carceles,
,
205

�viviendas, riñas, tráfico de cigarrillos, talleres de trabajo, lavanderas, poetas,
mecánicos, policías, farmacéuticos, ladrones, enamorados ... Los enfermos
están igual de alterados que los psiquiatras y presentan una serie de manías
patológicas. Para referirse a La Castañeda la autora utiliza, una vez más, dos
tipos de lenguaje: el objetivo y el poético. La Castañeda es, por un lado, un
conjunto de 25 edificios en l 41,662 m; cuando la inauguraron ochocientos
cuarenta y ocho dementes cruzaron los confines de la ciudad y entraron a los
edificios construidos en esta ex hacienda de Mixcoac. Sin embargo, es
también un lugar de gritos y silencio, de ensoftaciones que jamás serán
enunciadas, contempladas o comprendidas.
Uno de los logros más importantes de la novela es la caracterización de
los personajes. Desde el inicio cobran una vida propia; los personajes actúan
por iniciativa propia no por la del autor. Ya desde el primer párrafo se
establece su temperamento perfectamente. El lector ve a Joaquín en su
habitación, huele los cigarrillos Monarca, se contagia de su desesperanza ...
Dada la intención de este ensayo no pretendo presentar aquí una descripción
de los personajes; me limitaré por lo tanto, sólo a exponer la relación que los
personajes principales tienen con la visión posmoderna.
Joaquín Buitrago, en su juventud va a Italia y conoce al amor de su vida
Alberta. A partir de ese momento se convierte en fotógrafo de locos y
morfinómano (para escapar de su propia locura), posteriormente trabaja
como fotógrafo de putas, presos en la cárcel de Belén y locos en La
Castañeda. ¿Cómo se llega a ser fotógrafo de locos? Basta con saber usar
una cámara y vivir en este país después de haber visto la luz de A/berta. Eso
es todo, Matilda. (22) Su vida es el resultado de sucesos que nos fracturan.
El primero de ellos es su encuentro con una mujer golpeada y muerta en la
calle cuando adolescente. Diamantina, la primera mujer en su vida, se va y lo
deja en profunda soledad. Su encuentro con Mati\da es un encuentro más de
sí mismo. Ella representa su tránsito entre la locura y la cordura; representa
su capacidad de amar y proteger a alguien. Joaquín mira distinto, tras su
lente presos, putas, locos y demás seres marginales se yerguen en una
humanidad impresionante que nos conmueve y nos permite identificarnos.
Como se mencionó arriba, en la novela no hay límites, todos los
márgenes están transgredidos. No hay cosas, sujetos ni acontecimientos
acabados ni maniqueos. En el plano de los personajes, las transformaciones
de otros son proyecciones de las suyas nunca se imaginó que la vida de
Matilda llegaría a ser la clave de su propia vida. Aunque los personajes son
distintos y tienen un caracter perfectamente esbozado, hay dolores o
recuerdos con los que se identifican ambos.
Eduardo Oligochea, el médico internista que recibió a Matilda en La
Castañeda el 26 de julio, y Marcos Burgos, tío de Matilda y médico que
206

renunció
.
. . a su indí gena para incorporarse
a I
d .
c1,enc1a y el afán de progreso. Sin emb
a mo em1dad, representan la
como sus anhelos se derrumban s
argo, a lo largo de la novela vemos
cual ~sirse. El tío Marcos tiene u~b~;á~na base f~a~turada. No hay centro del
palacios, por la vida metódica 1 /ºr _la h1g1ene, gusto por edificios y
estudiante durante cuatro ' º~, ?ranos, estudios y aseos Cua d
C "d
anos no salio m con am·
.
.
.
n o
ons1 era que las clases bajas ento
igos m muJeres ni de paseo.
ellas se ,ani~an instintos criminales :~~en el progr_eso de la nación, que en
haya ~as carceles y manicomios ~ara d;~s ~ salvaJes. ~~oya la idea de que
y castigar. Para comprobar sus teo ,
m1tar a los v1c1osos, para corregir
Matilda; logra su propósito despué:ia~e propone-dome~ticar y edificar a
huye de su casa y esto representa I d gunos anos. Finalmente Matilda
derrota personal.
ª errota del modelo progresista, su

~:I

Por su parte, Eduardo Oli oche
, .
manicomio como un peldaño g
bª'. el medico de La Castañeda ve el
'd
para nncar a m ·
h •
'
oportum ad en el extranjero
1
. . eJores osp1tales o a una
prestigio. No tiene un propósito ~~co e uii~rm1:ie~a ~er .~n profesional con
para ascender. Aunque el doct Ór za a inst1tuc1on y a su prometida
c?nve_rsaciones que nos permite: co~~~~~ea Y Joaquín entablan largas
simplifica en la de don Quiiote S h
al doctor, su relación no se
opue
t
~
Y
anc
o.
Ellos
no
. s os como aparentan sus primeras
. se comp Iementan, no son
yin y yang puesto que la locura c~nv;rsac1ones; más bien asemejan al
s~mb~adas en el médico que ha de y ~ desesperanza de Buitrago están
c1enc1a que ha fracasado en u
~os1ta o. sus esperanzas y éxito en la
,
na muJer a qui
como la mulata a quien tanto amó cuand
de~ no ama porque nunca será
o estu 1ante.
Lo q~e no se muestra en sus conver .
.
al le_nguaJe que irá emergiendo a lo lar sac1ones es el inmenso abismo ajeno
mediante las palabras Lo enunc· d go de la novela y cobrando realidad
desnuda (cuenta una historia de
e_sd r;al, una vez que el médico se
semilla del absurdo en su cotidianeidad1c11 ah. con_ su prometida, siembra la
Y a 1stona subterránea aflora).

:~r:r

"Dentro, alineadas en riguroso orden
.
encuentran a salvo Mudas N,
.
' sus propws emociones se
0 qwere despertar/
·
·
·
N, ¡ .
comparllrlas. Si algo ha aprendido en I
as. o e mteresa
es a guardar bajo la piel bien es os _manuales de anatomía[. ..}
reuniones con Joaquín le so'
condrdo, el pronombre yo Las
persona. (30)
n gratas porque se llevan a cabo en ,;rcera
juega con palabras jueoa a hace .
.
cotidiana escena bellísim' d º¡
- r interesante situación de la vida
'
a e sueno en la qu 1 ¡
•
se apodera de él." (95)
e e enguaJe de la locura
. Las identificaciones de los ers .
,
psicológico; a nivel sintáctico ta~b- ?nats n~ s?l_o se dan en el plano
ien ay s1md1tudes. Por ejemplo,
207

�para hablar de lo que hay de Matilda y de Joaquín en el mismo doctor
(ciencia transgredida por la locura) el narrador enuncia: Hasta conocer a
Matilda Burgos, Eduardo pocas veces había discutido, y mucho menos
mostrado el contenido de sus expedientes. Hasta conocer a Joaquín.
(9 l)

Matilda, la protagonista, encarna toda la propuesta de un mundo ajeno a
los centros, de un mundo mutable ajeno a toda denominación, a todo intento
de clasificación porque se trata de realidades que nunca serán estables, salvo
en el momento de la muerte. Todo es posible, Joaquín, excepto la paz ( 19).
Matilda es hija de Santiago Burgos y Prudencia Lomas, de un hombre
semisalvaje y de una mujer aficionada a la poesía francesa y a los placeres
de la carne (ambos orígenes pertenecen a la periferia). Su padre murió
alcohólico y su madre asesinada. Campesina, analfabeta, desamparada,
mujer ... llega a la ciudad y es adoptada por el tío médico creyente en los
beneficios del progreso científico convencido de que una instrucción
conducirá a Matilda por el sendero de la limpieza y la disciplina. Crece junto
a sus tíos, estudia y trabaja cuidando a una vieja hemipléjica -cuya propia
hija médica es incapaz de cuidarla- hasta que una noche aparece Cástulo
Rodríguez en su habitación perseguido por las autoridades, joven
revolucionario mal herido. Esto abre sus ojos ante la realidad social,
abandona la casa de sus tíos y se refugia con Diamantina Vicario en cuya
casa se discute de política, los orígenes de la revolución mexicana. Cuando
Diamantina parte a Río Blanco, Matilda se queda en silencio, corta sus
trenzas y abandona la casa, va a trabajar a la cigarrera el Buen Tono: 35
centavos diarios, es vecina de la señora Esther Quintana y sus dos hijos. La
llaman "la doctorcita" porque cura a los niños del barrio, atiende partos ...
(una doctora que terminará en el manicomio). Muere la señora Esther y al
ser despedida por atenderla el día de su muerte, Matilda se ve obligada a
ejercer la prostitución en el hotel San Andrés (el nombre es de un santo ... ).
Más tarde se casa con un ingeniero civil de origen húngaro, Paul Kámak,
quien se había enamorado de ella desde una vez que la vio cuando ella aún
vivía con sus tíos (si entonces se hubiera casado con él ... ). Se van a Real de
Catorce, pueblo en donde viven en soledad, él se suicida, ella incendia todo,
sólo rescata la seda que él le regaló cuando se conocieron. Matilda termina
sus días junto a Joaquín, quien recupera la casa de sus padres. Muere el 7 de
septiembre de 1958 de derrame cerebral sin que nadie posea su silencio.
Por último, quiero exponer las temáticas que encontré como
principales. Estas quedan vinculadas directamente con el tema de este
trabajo. Dividí los temas de la siguiente manera: l) la irracionalidad de la
razón y la razón de la irracionalidad, 2) la caída de la modernidad, 3) la
periferia, 4) la fotografía, 5) el lenguaje, 6) la mujer, 7) la desesperanza, 8) la
soledad y el dolor y 9) la memoria y el olvido. Sin embargo, dados los
208

requisitos de extensión en 1
primeros tres temas.
e presente trabajo me enfocaré sólo a los
La irracionalidad de la Razón
,
.
es razonable y la "razo'n" por 1a queysela grazon
, 1de la ,irracionalidad·
.
• la locura
resu1ta absurda y fantástica. Ha fra utan os med1cos o los cuerdos nos
cuan_do los médicos realizan sus i~for::ent?s. en la novela, por ejemplo
mediante el cual un científico utili
s ~~d1cos, en que se ve el proceso
nos resultan tan "locos"
, . za subjetivamente los "métodos"· t
t
Y poet1cos como el b"
.
, es os
o ra pa~e, se ve que el confinamiento de I o ~eto mismo de estudio. Por
patolog1a real sino que más bien e
. os locos _no corresponde a una
creados por los que están afuera:
s un mvento denvado de los intereses
. ¿ y si el señor Sancipirián en r .
.
reclurr a su mujer y su "e
d
ealzdad estuviera tratando d
. .
xagera a mane d
e
v1v1r en paz con su nueva amante? 86 ra e sentir" sólo para poder
a pensar en el futúro del país en. I~ Lue~~ cuando hubo que volver
los loco~ y los vagos regresa;on sin d¡'mac10n de nuevos ciudadanos,
de las discusiones intelectuales lo
I ificultad alguna a los aposentos
, s sa ones de clase y la política. (91)

}a

Más tarde, dice un persona·e a
.
en el manicomio sus historias J odc~rca de un paciente: "Si no estuviera
inventando el pasado mientras 1:s r_,~n pasar, por charlas de ancianos
(86)
nmos se reunen alrededor del fuego."
"Nadie
me verá llorar" es una novela
d
b
d
e~rrum e de la Modernidad. Matilde I
narra .ª y construida desde el
amba, encarna esta postura L . , . a protagontsta, como ya se expuso
1
of
•
· a c1enc1a el d
.recen nmguna respuesta, ninguna solución ?r en, os. conocimientos no
111 para el doctor Oligochea
.
l
111 p~ra Matilda, ni para su tío
com pais,
, 111· para toda la gran
' 111 ma
para e polaco
·
.
mgeniero,
ni para México,
0
Joaquín renuncia a la Historia c sa q~e vive en condiciones paupérrimas
a
• . .
, on mayuscula a s
·
·
. sus pnnc1p1os tal vez en el fr
' u origen
burgués, al éxito
"foncio, fr o contracar,iente del ;~as: encantr~ria finalm,nte la paz,
pms entero, no necesitaba nada másg ~o, del t1emp~ mismo, y él, como el
del Amor, lo hizo para a/eiarse d ,¡; ·t·. uando Joaqum salió de El Templo
J
e;im ivamente de la historia.

e/

. La novela se yergue entonces desde la d
tJ''.º
como un individuo entero de I H'
.errota del logocentrismo, del
azon, la Ciencia, del Tiempo El l a ist?na, del Progreso, la Verdad la
Matilda se llama La modernidad -%ªna~ mismo ~n el que Joaquín cono;e a
propone la obra-; la modernidad
a_h_1 el sentido de ironía y crítica que
es un s1t10 deplorable en el que las personas
209

�están obligadas a renunciar a sí mismas. Joaquín no confía en nada Con el
tiempo ha aprendido a desconfiar de su memoria, de sí mismo (62). No
puede hacerlo porque su memoria es mutante y su esencia también, ni
siquiera le pertenecen, no las conoce ni las puede aprehender. Mati\da,
joven, se da cuenta de que su tío médico nunca ayudaría a un hombre como
Cástulo: la ciencia tiene sus límites. La ley en el prostíbulo no es efectiva
puesto que las mujeres matan a un policía y amenazan a otro.
El tercer tema: la periferia con respecto al centro, el margen con
respecto al \ogos, las voces que surgen una vez que hemos deconstruido los
modelos que nos conducen a una lectura monológica de la existencia. La
periferia es el punto de partida y de llegada en la construcción de la novela.
Este sentido periférico se manifiesta de múltiples formas . Por ejemplo,
Matilda y Joaquín no se enteraron de la revolución ni de los eventos
históricos del momento, a pesar de que la lucha era su ideal por el que
escapó de casa de los tíos. Los dos anduvieron siempre en las orillas de la
historia, siempre a punto de resbalar y caer juera de su embrujo y siempre,
sin embargo, dentro. Muy dentro.(176) A continuación expongo una serie de
citas en las que el sentido de centro vs. periferia queda claramente expuesto:

Él sab~ de esos lugares solos donde nada tie
repentmamente escaso ( 1O1).
ne nombre y el aire se vuelve
Cristina Rivera Garza ha creado
..
reescribir a la mujer a la lite t
,len _definitiva, una nueva forma de
"
.
'
ra ura, a a historia
1 ·
nove a Nadie me verá llorar" porque r, odofraca y a sujeto
a través de su
.
1
e eseo de atrapar la luz para siempre.
.
so comienza con la luz' con
ld

'

Nota bibliográfica

1Cristina
98
Rivera Garza . Mad're me vera. llorar. M,ex1co.
. . T usquets Editores,
.
.
1999. P.

Todo es insignificante. Los principios y los finales han quedado atrás.
Nada tiene consecuencia ( 198).
Todos sus papeles van a parar al expediente 6353 y ahí se quedan en los
márgenes de los días y del lenguaje, como Joaquín, como el manicomio
mismo (25)
El silencio Matilda siempre creará silencio a su alrededor (25)
Busca el centro de todo, el nudo primigenio que mantiene a todas la otras
sogas en su lugar, pero no lo encuentra. La estructura es caprichosa y
obedece sólo a sus propias reglas. No hay principio, no hay final ( 184),
Matilda es el prototipo de la mujer rota través del visor estereoscópico. (21)
Hay ciertas conversaciones que sólo pueden llevarse a cabo en silencio.
(120)

Todo es lenguaje. Los maestros con los que empezó a explorar el
laberinto de la mente hablan un idioma, y los enfermos recluidos dentro de
los muros de La Castañeda, otro diferente. Su tarea es traducirlos, para
encontrar los puentes invisibles que van de uno a otro (87).
A veces una se vuelve loca de esto, de no poder recordar, ¿verdad?
Joaquín le responde que sí [ ... ) Él sabe perfectamente bien lo que es tener
una laguna en la cabeza, bajo la piel, en la larga médula de todos los huesos.
210

21 1

�LO QUE DETRÁS DE ÉL ANDA ESCONDIDO
(El acto de amor de José Gorostiza
se llama Muerte sin fin)
Mtra. Minerva Margarita Villarreal

Que formo la luz y crío las tinieblas, que hago la paz y crío
el mal. Yo, Jehová, que hago todo esto.
Isaías, XLV, 7,
La Biblia del Oso

Pocos son los poemas en la historia de la poesía que llegan a impactar
en la plenitud del ser tocando sus más profundas regiones. Cada vez más el
lector común va ciñéndose a la oferta de inmediatez que se nos presenta
como poesía y los grandes poemas, los altos poemas que penetran y
esclarecen las tenebrosas áreas donde la vida y la muerte se sostienen en el
pedestal de la ingravidez, mezclándose, exponiendo la ambigüedad que nos
constituye, se van haciendo poemas de culto.
Así es como adquieren un carácter cercano a lo sagrado. Su resonancia
crea una frontera, demarca, se establecen en un territorio enaltecido del
lenguaje. Por un lado, lo que señalan plantea misterios a veces insondables,
que constituyen interrogantes y fuentes de sentido. Conforman un cuerpo
verbal autónomo, alejado de la anécdota. Sabemos que nos dicen, pero no
logramos discernir qué en una simple lectura, nos obligan a la
contemplación, como si su voz retumbara masivamente en nuestras paredes
interiores, movilizando a la anquilosada percepción, abriéndole los ojos. Por
otro, su tema principal establece derivaciones en las que casi todo puede
caber, pues, en realidad, el tema es un filtro de una inquietud más honda, una
inquietud que sólo puede dictarse a través de un ritmo y cuyo motor es la
sustancia del ser.
Una sonoridad, una mus,ca, un lienzo de voces que se pliegan y
confunden, se hacen una: la voz de Dios, o varias: los propios pronombres:
Yo, Tú, Él, que son personas y tienen fuerza en la medida que son llamados.
Y
van con esa fuerza entrando en nuestros huecos.
Así, si tuviéramos que calificar el sentimiento que prevalece e irradia
en Muerte sin fin, 1 de José Gorostiza, hablaríamos de una invasión vital, de
un cúmulo de sensaciones pronunciadas con la severidad de la certeza de la
médula; un clamor esencial, robusto, ejercido por un vigoroso lenguaje.
213

�El canto de José Gorostiza es un grito de muerte bajo un rayo de luz.
Es un llanto de vida en la noche que arde. Ese momento cúspide en el que se
crean los colores, desprendidos de la retina de la luz, de la luz que amanece y
del incendio; en donde nace la palabra como una voluntad de permanencia.
Una mezcla de desasosiego y desencanto rige el corazón y
curiosamente el apego a la existencia, una mezcla de alegría tributaria y
esclarecedora ajusta cuentas con el ser. Una muerte sin fin que obliga
siempre a un retomo, un regreso hacia el origen de las cosas, hacia la entraña
de ese soplo que parecía no sólo habernos echado al mundo sino también
habemos sostenido en él.
No hay tal pilar si se concibe sin crear, ya que dios "la inteligencia" es
implacable en el designio y ahueca el fruto con desprecio si éste permanece
al margen de esa sacralidad. Confundidos en el vano comercio de la utilidad,
los hombres, peces del aire altísimo, se detienen derrumbándose del vuelo de
su andar; no tocan piso, no pertenecen, no son; y sólo queda el gemido "más
llanto aún que el llanto" que clama por su pérdida el espíritu de dios:
donde ya nada ni nadie, nunca, está muriendo
y solo ya, sobre las grandes aguas,
flota el espíritu de Dios que gime
con un llanto más llanto aún que el llanto
Cuando José Lezama Lima en su extraordinario parteaguas ensayístico
que es La expresión americana lo señala junto al Primero sueiio de Sor Juana
como una de las expresiones más entrañables y luminosas que ha dado
América a la poesía, apuntando así dos de los momentos en los que el
español se afirma desde el otro, desde los espacios colonizados, no desde la
península; desde donde se cumple cabalmente el sentido culminante del
barroco; Lezama lo ubica en una posición central, por encima del resto de las
voces. En su altar este poema es el Poema. Por él no atraviesa el lenguaje,
más bien, la voz se consolida, se vuelve río en su fluidez y en sus
despeñaderos.
El poema no despunta por momentos, no tiene sitios más perdurables o
reveladores; en sí mismo es un caudal de luz. Y en ese caudal ciertos
memorables versos hacen las veces de eslabones con la tradición poética de
lengua española. El barroco de Muerte sin fin devuelve a la lengua el
absoluto riesgo de la entrega, mira hacia el origen encontrando en la pérdida
la entraña de su palabra y de su palpitación, solamente y solo, es decir,
condicionado en su soledad, participa de la relación dialogal, pues otra voz le

214

clama y atiende, hundiéndolo a un tiem o
desesperación. Muerte sin fi
p en las aguas de la esperanza y la
1
1
.
n es un poema que
g1onosos de nuestra lengua Tras . d
en aza os poemas más
atraviesa cavidades oscuras.
tc1en e porque responde en un caudal que
Y a errantes a tra ' d
.
so resale una suerte de comb·
.,
,
ves e un ntmo en el que
b
considerados
de arte menor iEnalc1?tn entdre el_ endecasílabo y otros metros
·
n mo esphega a
1
con densa al poema y sobre la cua1este
,
su
vez
a figura que
se vuelca· 1 f1 ·d
manto acuífero, y la contención de1vaso, que la sostiene
· ~ u1y ez
de forma.
corriente, de
le da
.
La concepción de José Gorostiza sobre 1
.
vista clásico del rapsoda d d
. .
ª poesia, denva
de un punto de
'
, e I epos1tano del d
para ser escuchada, y de aquel que desde su , on o voz_ q~e _se pronuncia
suya propia; de ahí que sostenga 1 . . mas profunda mt1m1dad presta la
o s1gu1ente· "L ti ·d
canto es una, afinidad
congénita· En un momento
. cualq
a a 1111
y
,
· ad entre
d , poesía
.
en otro sera mas íntima·' pero habra, de durar para s· uiera Pº ra relaJarse o
en el lenguaje -en el austero arsenal d 1
, . iempre, porque no radica
·
.
e a retorica que d
sm cesar-smo en la voz h
.
,
ca uca y se renueva
umana misma que I h b
para que, al ser proclamada, se realice en 1a' tota l~d
dom
re
presta ~ la poesía
1 a de su perfección".
Esa voz que va ejerciendo su oder
desprende del espíritu para ex
lp
generador y definitivo porque se
.fi
presar o, nos envuelve . d.
1 iculta, nos inunda en un vaivé d fi
e ma ia y a la vez nos
dasí
como la materia se recrea enn , e _uerzas contrarias y correspondientes. y
s1 misma, un poema q
1
1
e ser, tuvo necesariamente
d.
ue a canza a estatura
d I ,
'
, que me lfSe con los m
poesia. Las cumbres peladas d
.
.
omentos cumbres de la
extravío
en
el
e su msommo aluden quizá a ese signo del
que
encontrar
significa
despoJarse.
.
Un sentimiento nihilista enfrent 1
•
mar que ahoga. La tormenta en el
a ª\cornent~s de su adversidad en un
quién sino del hombre Dios ha mu:~: es a tragedia ~~l ser, puesto que, ¿de
no puede morir sin la propia muerte d 1~ an:s, de quien había nacido? Dios
en relación estrecha a la devasta . , ~ om re. y la muerte del hombre está
mermando con dejo de vacío el ;~;:ci; s~s~~~t~º• de la natu_r~leza, a ese ir
no pudo, no puede con ese trámite
p
. o hay creac1on. El hombre
(oh Dios! que te está matando
en tus hechuras estrictas,
en las rosas y en las piedras,
en las estrellas ariscas
y en la carne que se gasta
como una hoguera encendida
por el canto, por el sueño
,
por el color de la vista. '

215

�Al sentido religioso la ironía i,1terpone una fuente activa, como vía de
conocimiento del mal donde quizás y únicamente el poeta puede buscar las
secretas y misteriosas raíces del bien, el punto de unión de ambas esencias, la

puesta e~, duda severa, y suplantada
.,
concepcton que implica al hecho de :aobr la accd1on de la concepción, pero una
er, no e crear.

!'-

_Dios se lo ubica como inteli
.
conoc1m1ento no viene a ser reflecta ~enc1a, y s~, luz, que es una luz de
con el contrario. El amor y su ejer
sm la reflex1on que deriva de la fusión
que necesariamente es fuga
c1c10, que es un ejercicio de fusión f . ,
vas
d
z, se cumple en la fi
d
, us1on
o co ma o sacia una sed.
tgura el vaso colmado, y el

?~

señal de creación.
El mal se registra en el hombre en cuanto éste toma conciencia de su
propio fin. Como una consecuencia de la muerte de Dios, el hombre echa a
andar los mecanismos de su propia ruina. La carga de sentimientos que lo
constituyen está impregnada, más que de ambigüedad, de imprecisión. Y en
la medida en que la vida es un viaje a la muerte es una vuelta al origen.
Irónicamente, como hecho divino, la creación resulta inmanente al fin; y este
último se erige en consecuencia. Al mundo de la creación sobreviene el
mundo de la caída. Y esta última trae consigo una conciencia falsa del
hombre: el conocimiento "objetivo" de sí mismo. La conciencia, o ciencia
del corazón, como la llama María Zambrano, siembra la duda. Al acceder a
dicha objetividad el ser humano se sujeta a la vez a su destino y la muerte
cierra su ciclo. Pero, desde la poesía, ¿puede cerrarlo?
¿Es este concebir sin crear al que alude Muerte sin fin? La oscuridad y
el caos anteceden a la creación, pero también la acompañan. Cuando estas
entidades se confunden y anulan la creación no se cumple. Separar rige el
principio fundante. Delimitar, escindir es entonces lo que hace factible el
orden y la correspondencia. Y este proceso sólo se gesta a través de la
palabra. El principio del mundo se da bajo dos fuerzas que se van
reproduciendo en la mayoría de los elementos que integran la vida. Bien y
mal, luz y oscuridad, hombre y mujer, principio y fin son constantes que
prevalecen a lo largo de nuestro saber y que de hecho lo estructuran.
Por eso Muerte sin fin es sin duda alguna un poema plenipotenciario.
Su fuerza es arrasadora. Y lo es porque el poema, en los diez cantos que lo
integran, y en base a un ritmo sostenido como la creciente de un caudal, nos
introduce en varios territorios del camino que consolida al ser y sus potencias
en permanente tensión y en fugaz fusión. Su fuerza radica en la capacidad de
unir la dualidad, de congregar los opuestos y darles marcha.
La tensión opera en una suerte de restregamiento del hecho de que
estamos constituidos por oposiciones. La principal: espíritu y cuerpo, forma
y contenido, digamos, la condición del poema, es atravesada y replanteada
por una premisa máxima que se promueve metafóricamente a través de la
figura del vaso y la inclusión del agua: Dios y los hombres. Sujeción y
derramamiento. Constricción y libertad. La creación queda suspendida,

216

I

Tan tiene Dios sed de su conce ci,
vaso colmado es pues la metáfora p on como los hombres de su saber El
es fusión. Luz reflectada, hecha cof~;:ctal d~ lt plenitud de esa reflexión ~ue
' zu c1e o o palabra sangrienta.

~uerte sin fin es una lectura del s
es decir, lo que el ser niega de sí
er, de su des~onocimiento: de Dios·
compo~entes integradores desde l~s en la fi~u~a de Dios sublima; de ahí su~
contenido manifiesto en el mundo ??tenc1altdades de la imagen· desde su
de
·
onmco
, · y en' el mundo
. .las. acc10nes
que se conoce como
re~ren el mundo m1t1co
,~vosible; es decir, que el latido esencial 1ad. Sabemos que la realidad es
a canzamos a ver. De ahí que el .
e nuestra vida sucede donde
poema, un símbolo.
OJO sea una presencia reiterada a lo largo dne~
Pero en. las. zonas ínfimas del OJO,
.
en su 01m10 saber
no ocurr~ n~da, n;, sólo esta luz,
esta febnl diafanidad tirante
hecha toda de pura exaltación
que a través
.
. de su nítida subst'anc1a
nos permite mirar
sin verlo a El a Dios
1o ~ue detrás 'de El anda
' escondido·
el tmtero, la silla, el calendario
.
todoª. voces azules el secreto
de su mfantil mecánica!
en el instante mismo que se empeñan
en el tortuoso afán del universo.
·
Ojo central y única luz a
.
cuya verdad desgarra; un cos:o ra conte~plar la mterioridad de un cosmos
encuentra en el afuera para estars ~~~a ratz es el centro del ser, que busca y
que despiertan, párpados que se abre~er~a ydde~tr? de su adentro; sentidos
romperse por el centro", canta Lezama L~m~~ ec1m1ento: "Abrir los ojos es

217

�Muerte sin fin es como bien estudia Arturo Cantú, un poema filosófico
cuyo asunto es el sentido del mundo; en él poesía y filosofía brotan de un
mismo sitio y obedecen a una misma operación del espíritu: su
desenvolvimiento progresivo es una revelación sobre lo esencial.
De ahí también su dificultad. Desde la primera edición, en 1939,
permanece en el ánimo público la certeza de que Muerte sin fin es una obra
grande de la poesía nacional y del mundo. El lector no puede escapar a la
fascinación de su ritmo y su opulencia verbal, pero la mayor parte de su
mérito y belleza reside en su emoción intelectual y en el rigor de sus
3

encadenamientos especulativos.

Yo añadiría que hay un tercer nudo que hace del poema un misterio,
con todo y su énfasis en la irreverencia, este es el conocimiento entrañable:
" lo que detrás de Él anda escondido". Eso que para San Juan de la Cruz no se
cura sino con la presencia y la figura, vuelve a invocarse. El amor anda
detrás y se esconde. La creación tiene que agazaparse y germinar, más que en
la nada como pulverización de Dios, en la nada como sombra del amor, como
esa cantidad inasible, hechizada y escurridiza.
Y hacia este ir y venir de especulaciones entre la creación y la nada se
encamina en tres direcciones este libro crítico imprescindible de Cantú:
Texto, Transcripción y Significado. El poema, tal y como fue concebido; su
asunto entre Dios y el hombre: el vaso y el agua o la forma y su contenido; y
el andamiaje del significado: el argumento, las variaciones, su estructura
formal y conceptual (número de versos del poema, división de cantos y
canciones y métrica de cada uno de estos) su encadenamiento y disquisición
filosófica.
Pero Muerte sin fin también es una lectura del futuro en relación al
conocimiento del pasado, y todas estas visiones fundamentan una valoración
del mito de la creación, valoración que correrá la suerte de ser víctima de la
ironía y de la más severa justicia, de su propia muerte que tampoco termina.
Una religiosidad cosmogónica e íntima, interior, nunca confesional ) sí
radical confirma este aliento. Pensar entonces en Animal de fondo de Juan
Ramón Jiménez, que propone la indisociabilidad del contenido y de la forma.
como en la metáfora del vaso, a partir de una derivación de la fusión del ser y
de Dios: " ... que la esencia es lo sumo,/ es la forma suprema conseguible,/ y
4
tu esencia está en mí, como mi forma." En este poema de Juan Ramón, Dios
parece encamar en el fondo del yo, ahí habitar y erigirse en imaginación
viva. La expresión es la vía que hace posible su presencia. En Animal de
fondo, como sucede en Muerte sin fin, el número tres es significativo: ·' ...

estás en elemento triple incorporable /
.
segura en todo el horizonte ,,s El d" , agua, aire, alto fuego / con la t1·
d
"
·
10s dese d
.
'
erra
e mar y es agua porque el agua es trans a o e~ presencia "en rumor y color
es un ~o del fondo convocado. Ah
parenc1a y reflejo, es espejo del ser
Gorost1za:
ora, veamos la relación en el poema de'
Pero en las zonas ínfimas del ojo
no ocurre nada, no, sólo esta luz
ay, hermano Francisco
esta alegría,
'
única, riente claridad del al
Un disfrutar en corro de prema. .
d d
sencias
e t~ os los pronombres -antes turbios
~or ~ grues~ efusión de su egoísmo. ~ mi Yde El Yde nosotros tres
¡siempre tres!
mientras nos recreamos hondamente
en este buen candor
que todo ignora,
.
.
en esta aguda ingenuidad del ánimo
que s: pone a soñar a pleno sol
y sue~a los pretéritos de moho,
la antigua rosa ausente
y el prometido fruto de mañana
como un espejo del revés opac;
que
1 al consultar la hondu;a de 1a '.imagen
e arrancara otro espejo por respuesta.

. y la creación es el sueño ue se tr
pnm~ra, la palabra que resiste qq
bueca en acto, es la forma última y
trasciende ·
' ue nom ra y perdura y en su ·inma nenc1a
.
. La creación sólo es posible
coinci~'.r las fuerzas opuestas regi/or un compro_miso en el que deben
expres1on
as por un patron de amor. De ahí la
trinitaria
. ~n ot~o orden y desde distinta
.
.
.
teolog1co - sin invocación a tra , d ferspect1va, alejada del discurso
enumeraci?n de elementos 'que ad:~:rte~ laª tercer~ persona de ese Dios o
generar directamente un d1"a' 1
• sustancia de otro, uno mismo· si11
ogo con Dios
I d d
'
mono1ogo que se cifra en el otro
' o e_ es oblamiento de un
mayor vuelo del yo y un e :.~ue es uno y Dios a un tiempo-, con un
cementerio marino, de Paul Val:111 ~: encum~r~do lirismo tenemos El
poema edificado, a partir del cory. . ~o este ultimo, Muerte sin fin es un
noc1m1ento, y del nihilismo que de dicho
219

21 8

�saber se difunde; sin embargo mientras para Valery " ...soñar es saber"; es
decir, el sueño es de una lucidez cognitiva, para Gorostiza las aguas del
sueño llevan a la transportación del ensueño y la contemplación. La poética
valeriana plantea un avance hacia el sueño bajo la égida de la razón. En
Muerte sin fin la edificación es altamente dialogal, y el autoconocimiento es
suplantado por la certeza del misterio y de la llaga. La muerte es una
constante que no nos deja ir, que no permite ni a la voz ni al lector la
dispersión. La duda que es fuente de escepticismo para Valéry, porque
6 su
contemplación está ceñida: "Acaso amor, o el odio de mí mismo?"; para
Gorostiza es, también, posibilidad de gozo, de regocijo y risa.
Las corrientes opuestas provienen del mismo brote y confluyen
integrándose. El ser es vida y muerte, totalidad y nada. Y la "Razón
ardiente"7, para este poeta francés es el pulso del canto. Está ahí y es móvil
de creación también, pero lo revelado será lo sabido, fruto del desengaño,
nunca de la ilusión. Gorostiza acepta la ilusión: "gentil narcótico", y con ella
viaja. En El cementerio marino el sueño será fuente, en él fluyen las
corrientes marinas subterráneas; corrientes a veces adversas que están
integrando al ser, que lo vuelven uno e infinito, abierto como el8 " Agua
parpadeante, Ojo que guardas/ Bajo un velo de llama tanto sueño·'. Flujo
irradiador, corriente que oxigena los ojos para que la mirada despunte como
el día.
El poema de Valéry entonces es una lectura del mar, del líquido
metáfora del ser; del mar y su potencia, del ser que sobrevuela el techo lápida
de los vivientes. Esta agua es también registro del origen, motivo del canto,
fuente del sueño y tránsito de la muerte de vuelta hacia la nada donde, como
en Muerte sin fin, nuevamente el principio podrá ser. Sin embargo, las
perspectivas poéticas difieren.
Mientras para Valéry la razón hace al individuo y el poema se
construye, para Gorostiza esa razón es foco del cuestionamiento, suplantada,
expuesta por la escisión que muestran las diferentes personas nombradas.
Contemplar, no ver, observar con fijeza hasta el fondo del vaso y del
fondo hacia arriba, hasta los probables labios, hasta la cima de su abertura. El
poema contiene las fuerzas originarias; predispone los flujos terrenales en las
formas del agua, aunque se trate de un mar fantasma, y hacia allí giran
vertiginosos o estáticos, sublimes o perversos los elementos de la creación,
los elementos de la vida nunca aislados de la muerte. Gorostiza dispone la
lucha de contrarios, antepone, contrapone, sintetiza en un juego de imágenes
que lejos va dejando al sujeto, lo va modificando, haciéndolo girar en un sin
fin de figuras constitutivas: el agua, el ser, el sueño, dios, la inteligencia.

220

D~sde mis ojos insomnes
m1 muerte me está acechando
me acecha, sí, me enamora '
con su ojo lánguido.
¡Anda, futilla del rubor helado,
ª nda, vamonos al diablo!

. ~a inteligencia, solitaria y ardiend
.
tam~1en el dardo de la conspiración p o .es
m~sa mspiradora, pero
refleJOS del agua, los ojos de los p . . orl la mteltg~nc1a van destellando los
el ~ez "ulises salmón de los regre::;~- :1 :.ez de dioses ª?~líneo y brillante,
Ed1po culpa, el ojo por donde el hilo' n ~o ~ue ~s de sub1to arrancado, oh
detener su oído al ensimismamiento de eo paso, OJOS que ven sin mirar, sin
de la nada como fuerzas motrices c
se cosmos que concentra las fuerzas
inteligencia, la perversidad y sus Fuo_mo d~entes matrices y gestoras. Por la
co_mo aves de rapiña, van centellean~~s t at~n su estallido y van anidando
~nge y levanta mitos que terminan envol:~é~~'º1 y su rencor.. La inteligencia
ª. c~e:Pº y voz para poder habl
o a. Seres a quienes el hombre
pnn~1p10 es monólogo, invenció ar, .fara esta_blecer un diálogo que por
m~elig~ncia Adán pudo entender e~
ª~:~al disfrazada del Todo. Por la
Dios hizo al hombre a su imagen
. pecado y avergonzarse y temer
y en e d
.
y semeJanza o sea I0 d0 t, d .
.
.
se on radica su condena p
d' h . ' . '
o e mteligencia
s, un ángel venido a menos no. h ebr? ,e a mteligencia no habría destellad~
complementano
· nido
. de alteridadeu tera tentado
a la mUJer:
· e1 otro, opuesto
I
de esto nos enteramos después d:•1c~~na ~~nzana de ?iscordia. Aunque
p~oducto de la curiosidad humana de I es1s, el conoc1m1ento es entonces
disputa del carácter divino E
y
os altercados de fuerzas angélicas en
la
• .
· n consecuencia la int ¡·
.
conc1enc1a de saber y saber y no saber n ,
e tgenc,a es el abismo, es
trama que enreda la sensación de cul
ada, de_d_arle vueltas al hilo de una
subrayar: una condena a muerte. c::d:~~~ estenhdad de la condena; y para
sabemos. Ese es el espejo que nos devuelv os .ª un fin por conocernos, por
ª?ua desaparece del vaso cuand I d e la u~age~ de fondo ya cuando el
aislados de dios por participar de ~u :a~:r. se sacia. Sm unión, sin vínculo y

!ª

f:;~

!ª

. Entonces la participación de la
mito trinitario: Yo, Tú, El; Yo El ns persona~, la cerca~ía reparadora del
luz de l~s sentidos, disparando 1~ ca,meosotro~ girando, or?1tando, ciñendo la
de la tnsteza, pues como d,·ce G . ,y aclimatando el oido bajo la plenitud
b'
'
rac,an· " ·Q · · • .
sa ,o, cuando fue siempre la
1 . , ¿ u1e~ vio Jamás contento a un
melancolía suspicaz, indagad _me ancolia manJar de discretos?"9 Una
u
1
,
ora, una melancolía
.
na me ancolia que triangula y d' .d
,
que es angustia jubilosa;
1v1 e as1, en tres, los objetivos de su
221

�.
ro~ tres· el vaso, el agua, la sed; la edad, ~I
búsqueda: El, conmigo, con no_sot 1 . , da entre ambos y la inteligencia
,
e . el ser D10s
a mlía
dd
b
fruto, la catastro,e,
'.
' 1 . '\ación con su faculta e sa er
reinando como suma consciente de a amqm
'
que trae consigo la muerte.
.
" e todo lo concibe sin crearlo". Crear es ir
Pero volvamos al verso: qu
dencia regido por el misterio Y
rt E el reino de Ia trascen
más allá de la mue e. s
, .
1.
table saber. A ese verbo apunta
la entrega, no por la duda cuant1ca y ~ mago
incesante y prodigiosamente Muerte sm fin.
. . . 't. o Un principio de lectura del
. fi
un poema inicia 1c .
d
Muerte sm . m_ es
. . del mundo contenida en el ser; e 1a
mundo, del conoc1m1e~to de la h1s~or:~ fondo del espejo, en "la'sonor'.dad de
zona limítrofe entre ongen y muertd),
!verse sensibles a la histona de la
.
t
s"
(Bachelar
para
vo
1
esas aguas durm1en e . ,
d ción se deslizan entre el amor y e
· 1110 La corros1on Y la degra ª
l
dolor
maten a.
la
pasión
y
e
.
deseo,
.
contiene las dos acepciones que se inducen
La religiosidad del poema
. 'ficaría repasar· y por otra parte
de la raíz latína religio: relegere, que s1gm i_, . pero ent;e ambos el reino
·
d · unir Repaso Y umon,
religare, que quiere _eclí
. e sin fin es un poema que usa el agua como
apuntala a sus contrarios .. Mu~r_t en sí a es detonante, además de que Dios
un elemento cuya carga s1mbohca d·~ y ciar los espacios y así ir contra el
separó las tierras de las aguas para f1 eren ·m1·genia el agua es utilizada en
'd
, d sde esa uerza pn
·
caos e iniciar la VI a; as1, e
f d nte se la usa en los ntos
•·
mo elemento un ª ,
.
•
·
·,
distintas religiones co .
.
orcizar con fines de m1c1ac1on,
bautismales, para bendeclí ~spac1os_, para t::bién c'omo medio de limpi~za.
de purificación, como med'.o cu:a:;vºe;men de las aguas_,,11 En este sentido.
"En el Rig-Veda, lndra, el dios, e
g
,
la tormenta en el vaso y
norme pecera un oceano,
d h,
Muerte sin fin es una e
, da o colmada por el agua; e a I su
también la tierra que se suena agosta
poder dimanador.
.nci io fundante no tiene forma, y como
El agua es todo eso, es un pn P
co~tinente que la ubica, ese
d f &lt;lamento El vaso es ese
.d d
lo sagrado, care~e e un
. 11 vida entra en la ruta de la sacra1I a :
dios, ese misteno alrededor del cua a
·:·Qué puede ser - si no- si un vaso no?
Un minuto quizá que se enardece
hasta la incandescencia,
que alarga el arrebato de su bra~a:
a tanto más hacia lo eterno mm1mo
y,
' s hondo el tiempo que lo colma.
cuanto es ma
222

Y quema en la zona del límite, en las orillas fronterizas, cuando la
noche se desplaza con sus garfas dispuestas; y sucede, además, por azar,
como suceden la rutina y los días. Proviene de una angustia, y no se sabe qué
es, salvo en su fondo; fl uye como lágrimas, médula, dolor del vacío (el vaso,
dios) que todo lo contiene. La interpelación es una duda perpetua que cae
sobre el lector, y como interrogante se pondera aunque no se cuestione de
nuevo, se sobreentiende que la pregunta sigue en pie, firme, y la respuesta es
esa enumeración de espacios mínimos, de temporalidades, de manifiestas
visiones que ocurren como sin proponérselo, en una urdimbre de imágenes
que enlazan y tensan las palabras:
Un cóncavo minuto del espíritu
que una noche impensada,
al azar
y en cualquier escenario irrelevante
en el terco repaso de la acera,
en el bar, entre dos amargas copas
o en las cumbres peladas del insomnio
ocurre, nada más, madura, cae
senci \lamente,
como la edad, el fruto, la catástrofe.
Ese fuego líquido o brasa que rebulle en el cuerpo como un
padecimiento es un dato que se repite en la obra de Gorostiza desde
Canciones para cantar en las barcas, aquí, aunque en germen ya presente de
modo significativo. Una sed ardiente como la misma inteligencia que llamea,
una sed alucinante y propagadora. De nuevo volvemos a Animal de fondo
con respecto a la importancia del agua como eje vital: " ...mar que sube a mi
12
mano a darme sed/ de mar y cielo en mar,/ en olas abrazantes, de sal viva".
El vaso es consecuencia, es una alegoría, con el agua, de la unión de un
mundo espiritual y del mundo como noción de totalidad. Y es una alegoría en
cuanto forma que suelda y que se llena con el agua, lo necesario y a la vez, lo
caótico, el caos original que es vida y pulsión. También es ciclo porque sin
vaso, el agua no colmaría. El vaso es forma y con el fondo agua constituyen
un medio que sirve para que la Vida siga viva y como tal, como vida, son
inseparables. De nuevo aquí tres elementos integran la posibilidad.
La religiosidad se vierte en el poema. Distintas mitologías aparecen en
cuanto contenidos universales y bajo una lectura unificadora en Muerte sin
fin . Mas el poema subvierte ese sentido:

En la red de cristal que la estrangula
223

�(¡Tan-tan!) Quién es? Es el Diablo
Ni fondo, ni forma pueden entenderse, cumplirse, sin que se inicie una
suerte de sujeción o conflicto. Y el Diablo, con mayúsculas, en cuanto
curiosidad y conocimiento, es quien devela, quien descubre. Es el opuesto de
Dios que crea más sujeta y ciñe en la ignorancia. El Diablo descubre, el
Diablo es la vida que promueve toda creación, la vida que cierra la tríada:
fondo==forma==creación.
En la Cábala el panteísmo refiere su teología, todo resulta de la
expresión de la divinidad. El universo se compone de los atributos o Sephirot
que integrados en tríadas (Corona, Sabiduría e Inteligencia; Amor, Justicia y
Belleza; Firmeza, Resplandor y Fundamento; todas reunidas por el halo
divino o Reino) vienen a conformar la divinidad manifestándose.
El poema se encuentra entre dos niveles, en la orilla letal que
pronuncia el movimiento de la vida, mundo de la materia o inferior, y en la
emanación que ratifica el mito, el arquetipo o mundo celeste invocado a
través de la palabra.
La Cábala supone la preexistencia de almas en el mundo de las
Emanaciones, cada alma está integrada por tríadas que agrupan las diez
potencias que las constituyen; cada una está conformada, a su vez, por una
parte masculina y otra femenina; al entrar al mundo estas partes se separan y
tratan de unirse de nuevo. Sólo el auténtico matrimonio logrará que esto
suceda. Mientras tanto el alma deberá encarnar en un cuerpo humano una o
dos veces más hasta que esto se dé y quede sin pecado, limpia de mácula. Las
almas deben completar una peregrinación terrestre, habitar un cuerpo
humano y pasar pruebas hasta retomar al lugar del cual provienen; es
entonces cuando Dios obsequiará con el "Día del Jubileo", a partir del cual
reinará la felicidad perfecta.
Si observamos con atención el prolongado azul de Muerte sin fin tiene
su origen en el color celeste o arquetipo; pero también podría pensarse que lo
tuviera en el caos original:
Tal vez, entonces, el sentido de enajenación que tradicionalmente se
atribuye a la caída pueda estar latente en la creación original, con su
oscuridad recurrente y su estabilidad amenazada por el mar y otras imágenes
13

de caos.
Pudiera ser la paz de la atmósfera celeste o el bélico tropel de los
océanos. La creación o la caída. El principio de lo que no tiene fin. La vida

que
e es muerte y que no cesa Mu t .
·
ere
sm fin es vida por principio y en
al origen.
P rpetuo Ycíclico derr um be y vuelta
.
. En el poe ma e1 tiempo
d o·
precisamente en la I
e ios aflora un d,
,
existente creada I d ec_tura, a través de la palab ia y esta floreciendo
'
a ec1rse
I
ra, no pr
·
porque el verbo "ser" d d y v~e_ta a nacer al leerse L I onunc1ada, no
certifica y testimonia·. es e el m1cio del verso da fe .de aello,
ectura
el día,,
haceesconstar

Es el tiempo de o·ios que atlor
d,
que cae, nada más mad
a un ia,
para tomar mañan~
ura, ocurre,
en un
, . por sorpresa
esten 1repetirse . 'd'
com 1
• , me ito,
o e de esas meditas palab
-:-nunca aprehendidas
ras
siempre nuestras- ,
que eluden el amor de la me
.
pero que a cada in
mona,
desde sus claros h stante nos sonríen
uecos
en
· tirases despoblad
E nuestras prop1as
s un vaso de tiempo que nos iza as.
en sus azules botareles d .
y nos
e aire
pone su máscara grandiosa
ay, tan perfecta
'
' rasgo de
que no difiere un
nosotros.
Es lo que es·· un cumulo
,
d · ,
pegan en el cuerpo tie d
_e imagenes desnudas
exceso, la sensiblería ' h:t:nbusrul arse
h1elddistancia,
precavie~:ep:aen.
P:ºndtoo se
e sí:
,
vm1en
el
abstinencia angustiosa
que presume el dolor y no 1o crea

d:

El vaso de tiem 0
vol~emos a la idea
la qu~ es Dios, nos coloca su máscar
.
meJor: los seres -para ub· Cabala, aqm la ironía es lapida . a trfecta. S1
alma de cuerpo sino icamos en el contexto psícoanalíf na, as almas, o
sostiene una visi , . que como ocurre esencialme t ico que no disocia
Juan Ramón J' o~ integradora de forma y fondo · " n e ~n la poesía pura,
vagan y prueb~:enez en su poema- " no tiene." a~~;rpial_ma", sintetizaría
gri
' van Y regresan A ,
nomia. N?da de
ego, de la evidencia de 1a tragedia.
. . quiRecordem
se trata, para remit'irnos al teatro
que
os que en griego persona

225
224

�quiere decir máscara: "La Persona es nuestra identidad
individua\, que es una
15
máscara que cubre y expresa e\ Ser universal".
Pero \a individualidad renuncia al ser total para tener una identidad,
para diferenciarse. Y esto sólo se logra a través de una voz, de una expresión.
Muerte sin fin va más allá, es la expresión de una potencia amenazada; apela,
a través de revelaciones metafóricas, del gozo de la libertad y de la ficción
poética a un sistema de representaciones que puede variar en su concepción,
pero que apunta hacia la misma esencia, hacia "lo mismo", como esa
obsesión sin manera de asir, esa enigmática reiteración gongorina que
enuncia e\ concepto. "Lo mismo" implica'a la otredad, juego de espejos que
se desdoblan. Y el sistema de representaciones a una absoluta conciencia del
poeta. La palabra crea, vuelve a \a magia, es mito y es origen y con esa
fuerza de imágenes, revela la invisible realidad.
E\ poema alienta una mística en la fascinación, la contemplación, el
embeleso, el rumiar obsesivo, \a seducción rítmica y el hechizo de un canto
que es vértigo y dominación, ruta propagadora; va de una visión religiosa a
otra para ahondar exclusivamente en e\ problema del ser. Y del ser el origen
y el fin, los impulsos del fondo, explosión de energía primigenia, instintos al
desnudo, escisión y derramamiento. Y entonces e\ poema se equipara con el
ser y el ser con la escritura. E\ poder de la poesía es el poder del verbo. La
caída es mayor, se promueve en la velocidad de las enunciaciones, y
envuelve al mismo Dios:
como si herido (ay, Él también ¡por un cabello,
por el ojo en almendra de esa muerte
que emana de su boca,
hubiese al fin ahogad&lt;' su palabra sangrienta.
ALELUYA, ALELUYA!)
La palabra sangrienta es esa humanidad, y con la humanidad Dios
mismo. Esa muerte que emana de la boca de Dios es la muerte que se deriva
de \a palabra, del haberse constituido Dios en Palabra de Dios, del haber
entrado " ... en \as convenciones de la lengua, que forman parte de \a
conciencia humana de la muerte";16 por tanto, Dios se autocondena a muerte
por medio de la palabra como el hombre se condena por medio del
conocimiento de sí mismo. He aquí la tragedia, su carácter autorreferencial,
por una parte, y sucesivo: " ( planta-sem illa-p \anta! / 1planta-semi!la-planta!",
por otra.
De acuerdo a la Cábala, las almas que no encuentran su par
complementario en pro de la felicidad perfecta, regresan:

226

para torn~r_mañana por sorpresa
en un estenl repetirse inédito
como el de esas inéditas palabras
-nunca aprehendidas
siempre nuestras- '
que eluden el amor de la memona,
.
pero que a cada instante nos sonríen
desde sus claros huecos
en nuestras propias frases despobladas.
Las_ palabras inéditas ausentan al am
~a mernona de éste, su recuerdo. Dios nos: porq_ue no lo nombran, eluden
im~gen y semejanza; nos coloca su má
ace dioses en cuanto somos a su
olvida pero como el amor huye h.
scara, y nos elude de la memoria nos
,
, iere o se esconde cuando no se le nombra:
lo que detrás de Él anda escondido
Corno las almas de la Cáb 1
.
act_uali_~ad de lo absoluto, el ideal ap;c~lí G_orost1za separa los órdenes: la
la 1!us1on de la entrega, el amor del e ott1c~ de las negaciones que patenta,
el tiempo del agua, en su maduración\ ~m?. °:undos contrarios ceñidos en
mar de quietud aparente que es el . a iroma expande sus cauces en ese
~e;doblados, que igual produce com"::~~i~r ~•dio de un juego de espejos
e estanque es perturbada por una int . , e agua cuando del punto calmo
que es, adentrarse, penetrar. El rostr~us~~n(iior una piedr~, por un mirarse
propagandose, como advertía el ¡.vi,farq ues
, de Sade.
os no es Dios, sino el mal
.
Volviendo al fragmento señalado d
tiempo cuando Dios aflora elud
I el poema, las palabras como el
provocan, de 1irantemente,
·
,
en
e
amor y a la vez, sonriendo,
,
puesto que lo hace
nos
nuest'.~s propias frases despobladas" En es~a en nue_stra propia mudez: "en
creac1on dentro de otra total .
.
.
expenmentación ocurre una
l'b
'
, sm conces1one h" d
1 e~a~ adentro, indagarla, saberla v· . 1 s, _1Jo e su muerte: toda la
no limitarse en la miseria de 1
, _1v1r ~• expenrnentarla, y sin embargo
prorrumpir tabúes y al mismo expertnc1a, no constreñirse, ir más allá n¿
iempo acerlo. Vía de la profanación:
,

t

probar en la molécula
el salto de las ramas que aprisiona
y el ~usto de su fruta prohibida,
ay, sm hollar, semilla casta
sus propios impasibles teg~mentos.
227

�Al no encontrarse en perfecto nudo, el sitio de la pareja viene a ser
ocupado por la muerte, esa meretriz de gélidas mejillas a la cual el yo, que es
un tú y un nosotros, de la manera más inesperada y trivial, invita -&lt;:on una
irreverente salida coloquial que deliberada desempolva el sentido último del
poema- al infierno de los comunes y corrientes mortales: "anda, vámonos al
diablo!" .
De ahí, del hecho de optar por la muerte, es que se desprende que el
sentido de la concepción que cuestiona Muerte sin fin es el del conocimiento,
en cuanto búsqueda y ciencia, contraponiéndolo al de la creación, es decir al
logos poético. Un sentido masculino, donde la forma yace desolada, es
llenado por el agua, símbolo femenino; y esta última toma cuerpo, es creada
y finalmente nombrada por el poder del verbo: la palabra. Una suerte de
indivisibilidad apunta en los dos niveles que a lo largo del poema se
contrapuntean: el ser, el otro. Y la creación en cuanto sentido fundacional de
la palabra es término, fin, conocimiento; pero también es principio, origen,
iniciación. Y ese es el enigma central del poema: lo indivisible en la escisión
y la unión por el amor de los elementos escindidos.
El amor es una actividad a veces subversiva, a veces subterránea, que
suele ejercer un cambio sobre quien lo ejercita. Y a veces es subversiva y a
veces subterránea porque constriñe en su proyecto al pecado. Eros es
demoniaco para algunas culturas y el mundo judeocristiano, en ciertos
terrenos de su ejercicio, lo condena.
Un poema como Muerte sin fin que vino al mundo a damos algo
nuevo, a ser no sólo una concepción sino una creación, lo es porque incluye
la participación del otro, el indeseable, el condenado, el maldito de todos los
tiempos de nuestra civilización: incluye al Diablo. Y plantea en su vitalidad a
la fuerza demoniaca como una potencia transgresora que implica, como diría
Georges Bataille del erotismo, alcanzar la vida más allá de la muerte.
Paradójicamente no sólo el demonio introduce la muerte en la vida,
haciéndola más vida; qué podemos decir, en este sentido, de las
celebraciones de éxtasis de San Juan de la Cruz y Santa Teresa, que tensan
vida y muerte como ese fulgor del tránsito hacia la trascendencia.

Muerte sin fin incluye al mal como fuerza necesaria para que el bien
cree, no sólo sea razonable, sino creador, teniendo y ponderando al amor
como vía de la ascesis o según dice el diccionario de la real academia:
·'Reglas encaminadas a la liberación del espíritu y el logro de la virtud''.

228

¡OH INTELIGENC~A, soledad en llamas,

que todo lo concibe sin crearlo!
.
La exclamación en estos versos h"l
discurso poético en Muerte sin fi
I a por concatenación el designio del
constante, la interrogación· ("Q !n con otras figuras retóricas siendo la
Ta b"'
•
·
ue puede ser s·
·
'
. m ien -meJor que un lecho- ara
- 1 no- s1 un vaso no?") .
mcandescente/ de su maduración?'f A ~¡ a~ua/ no es un vaso el minuto
se vuelque y predomine como u~a- anm at~ d1guras hacen que el sentimiento
me ahoga", cuyo peso es asfixiante. gus 1a ensa·. " ... un d"ios inasible que
La poes1a
, es necesariamente ese insta
.
cierne. Encierra para volatilizarlo u , n~e fugaz en el que la eternidad se
cuatro vientos, por medio de esa v:tncu o de -~mor y lo propaga, a los
derrama, puesto que el viento de d
que tamb1en es viento. Fluye y se
una form~, y la forma es el estilo dee~sas nubes trae_ 11~:ia, al haber adquirido
una musica que es
_PO~ta, su pos1b11Idad única de legarnos
un
mc1enso encendido de somdo.
.

Muerte sin fin es un canto
mordaces -"Ilusión, nada más y ~n clan:i~r, una conflagración de e ítetos
:entidos!" ~n "el oscuro deleit~

~:~•~~~."~i,\'.'::''

que puebla de fantas.,:'as los

perpetuo mstante del quebranto"· " ~ , ... presagio cierto de reposo" o
ciega alegría"- que inq . t
, ... pira arrogante de la forma" de "
enumeración el símil la um1e ta'/ pacifica. Establece en el gozo· e.n.. unla
·b· .
'
,
e a1ora· en el 1
•
a
pos1 Ii1dad "de disfrutamos enteros;,_ b" paleer por una caricia apenas la
ue ' ·
, 1en va e la m rt · ·
'
ue e v1v1r por un minuto
q cosm1co expanda el amor e 1 palabra da fe, pronuncia, nombra.º e sueno que es la Vida. y del sueño la

Bibliografía

Berman ' Sabina· "La mascarada sexual"
.
, revista Coloquio, Nl
Monterrey, diciembre de 1993.

16,

Cantú
, , Art uro. En ¡a red de cristal Edici,
.
Jose Gorostiza. México, Universid~d A ?n y estudio de_ Muerte sin fin de
utonoma Metropolitana, 1999.
Frye, Northrop. El gran códi
,
.
Barcelona Gedisa (E . ) go, prologo e introducción por el autor
'
, squmas , 1988.
,
Gorostiza , J ose., Muerte sm
. fin , M,ex1co,
· R. Loera y Chávez, México, 1939.
229

�3

Cant u,
' A rturo. En la red de cristal, p. 9.

Gorostiza, José. José Gorostiza, México, fondo de Cultura Económica,
(Testimonios del Fondo, No. 6), 1974.

4_

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, p. 10.

Gorostiza, José. Poesía y poética, Edición crítica de Edelrnira Ramírez,
México, Fondo de Cultura Económica, Colección Archivos, 1989.

s_

Jiménez, Juan Ramón. Ibid., p. 18.

6_ Valéry,

Gracián, Baltasar. El criticón, Madrid, 1964.

Paul. El cementerio marino, p. 11.

7

Jiménez, Juan Ramón. Animal de fondo, con la versión francesa de Lysandro
Z. D. Galtier, Buenos Aires, Pleamar, (Mirto), 1949.
Lezama Lima, José. Poesía completa, Tomo l, Madrid, Aguilar, (El Libro

. Me refiero al asunto del poema "L 1·
.
Apolli_naire, que en versión de Octav~ mda pelirroja" de Guillaume
cual citamos "El cementerio ma . "10 Plaz, ~o~a parte del libro con el
rmo en a b1bhografia.
8

Valéry, Paul. Ibid., p. 7.

·

Aguilar, No. 37 y 38), 1988.
Savater, Fernando. La filosofia tachada recedida de Nihilismo
prólogo por el autor, Madrid, Taurus, (Ensayistas, No. 85), 1978.

acción,

Sheridan, Guillermo. "Muerte sin fin con matasellos" , en Revista Vuelta,

10

, El H2O y las aguas del olvido, p. 17.
. Illich 'Ivan.

11

México, Año XVI, Mayo de 1992, No. 186.
12

Valéry, Pau\. "El cementerio marino", traducción de Jorge Gui\lén, en Los
g,rnndes poemas del siglo veinte, introducción, selección y notas de Roberto

Gracián, Baltasar. El criticón, p. 366.

9_

13

-

Illich, Iván. Op. cit., p. 45 _

, Juan Ramón. Op. cit., p. 40.
. rimenez,
. Frye, Northrop. El gran código, p. 137.

Vallarino, México, Prornexa, (Siglo 20), l 979.

rtmenez,
, Juan Ramón . Op. cit., p. 1OO.

14

15

• Berman, Sabina. "Genero
,
sexual y teatro" ' p.4.

16

· Frye, Northrop. Ibídem.

Notas Bibliográficas

Los versos citados del poema corresponden a su primera edición:
Gorostiza, José. Muerte sin fin , R. Loera y Chávez, México, 1939, 73
pp. Corno dato al margen conviene recordar que Gorostiza, según
señala Guillermo Sheridan, de acuerdo a una entrevista real izada por
Elena Poniatowska, comienza a escribir Muerte sin fin en algún
momento de 1938 y termina la obra seis meses después. Ver: "Muerte

1

sin fin con matasellos", p. 28.
. En el poema "Retroceder": Lezama Lima, José. Poesía completa ll,
2
· p. 62.

231
230

�APROXIMÁNDONOS
AL ALMA DE AMADO NERVO
Dr.Pbro. Aureliano Tapia Méndez
Comenzamos las notas sobre la vida de José Amado Nervo Ordaz el
amado de Dios y de las Musas, con una carta suya al Profr. Librado
Acevedo, de Guanajuato, escrita en España desde San Sebastián, el 21 de
agosto de 1906:
Como los pueblos felices y las mujeres honradas, yo no tengo
historia. Nací en Tepic (hoy capital del territorio del mismo nombre) el
27 de agosto de 1870. Soy descendiente de una vieja familia española
que se estableció en San Bias a principios del siglo pasado. Hice mi
instrucción primaria en las modestas escuelas de mi ciudad natal;
muerto mi padre cuando yo tenía nueve años, mi madre me envió a un
colegio de Padres Romanos, al de lacona, en Michoacán, que entonces
gozaba de cierta fama. En este colegio y después en el Seminario de
Zamora, Michoacán, hice mis estudios preparatorios, empezando,
naturalmente, por el latín. Quise seguir la carrera de abogado y estudié
dos años, pero el quebrantamiento rápido de la herencia paterna me
obligó a volver a Tepic a ponerme al frente de lo poco que nos quedaba
y a trabajar para ayudar a mi familia, que era numerosa. Después,
buscando mejor destino, marché a Mazatlán, donde escribí en el
Correo de la Tarde mis primeros artículos. Más tarde me dirigí a fa
capital (en 1894) y ahí, con los esfuerzos y penalidades consiguientes,
logré abrirme camino. En 1900 me vine a Europa y logré, con mi
pluma, vivir en París. Torné a México, y el aiio pasado, en j unio, fui
nombrado segundo secretario de la Legación de nuestro país en
Madrid donde me tiene a sus órdenes.'

Don Amado Nervo y Maldonadoy doña Juana Ordaz y Núñez
tuvieron después de Amado, seis hijos: Francisco, Luis, Rodolfo, Ángela,
Elvira y Concha, y adoptaron dos niñas: Virginia y Catalina Cadenne .
Al quedar viuda doña Juanita, pensó enviar al mayor de sus hijos al
colegio fundado por el padre José Antonio Plancarte y Labastida en el
pueblo de Jacona,jur.to a la señorial Zamora, en Michoacán.
Cuando el primogénito supo que iría a un colegio famoso, escribió
sus primeros versos recogidos por el padre Alfonso Méndez Plancarte, qu ién
los oyó de los "viejos labios cariñosos y reminiscentes", de doña Josefa
Padi lla Méndez. Un hermano de esta zamorana, don Luis Padilla Méndez
casó con Ángela Nervo. hermana de Amado, y estos esposos fueron los

233

�padres de quien fuera ilustre Canciller del Gobierno Mexicano, Lic. Luis
Padilla Nervo.

. Sonó el viejo el aldabón
·- . .
las vibraciones metálicas del ald~?o~~ nmo smtió que en su alma repercutían
zo.

La redondilla dice:

Antes de llegar, un sacerdote h b'
.
d~ ~specto distinguido y ademán enér ª. ia salido a su encuentro. Era joven
rap1da en sus gestos·, de ojos obscuros, g1co
noble,
no sé qué dec1s1on
.. , ,
llenosy de
luz ycon
de bondad.

Con mi chaqueta de dril
y mi pantalón de lona,
en este traje me voy
al Colegio de Jacona.2

· · saludó y presentó al niñ
. . El v1eJO
.
mov1m1ento franco y cordial, un abrazo aIrededor
o, a quien
el sacerdote echó' con
del cuello.

Otra versión de este verso inicial de Amado N ervo, es la que
transcribe su hermano Rodolfo en el libro París sin Tango:
¿Queréis saber cuál fue el primer verso de mi hermano Amado? Tenia diez
años; nos hallábamos en vísperas de nuestro viaje, del primer "éxodo", hacia
los colegios establecidos en el distrito de Zamora, Mich., donde debía
internársenos. Y en alegría de aquel primer vuelo, mi hermano se inspiró y
compuso la siguiente cuarteta:

Vestido de casimir
y con zapatos de lona,
Mañana voy a partir 3
Al Colegio de Jacona.
Dejemos que el mismo Amado nos narre su llegada al Colegio de San
Luis Gonzaga, reavivando en 1908 los recuerdos:
Hace ya muchos años, en la sombría calleja de cierto hermoso
pueblecito de Michoacán, al pie del alto edificio pintado de rojo y precedido
de gran jardín, frente a una puerta ojival, se detenían y apeábanse de sendas
cabalga duras un hombre cincuentón, robusto, bello, con gran barba fluvial
que le caía sobre el pecho; y un niño de trece años, que debía mostrar en el
rostro, ligeramente pálido, la fatiga de jornadas de diez y ocho leguas,
hechas a caballo, por las interminables y polvorosas carreteras, llenas de
huellas.
Para llegar a aquella casa que empezaba a embozarse en sombras,
clareadas a trechos por la viva luz de las ventanas; a aquella casa, que era un
colegio fundado por célebre
sacerdote mexicano, el viejo y el joven habían hecho cinco días de camino,
tres días en diligencia y dos a caballo, desde la febril costa abanicada por
palmas y datileros de oro, hasta el interior de la República, recogido y un

Luego ' con ese don de gentes · .
d
besvaneció la zahareña timidez del propios de los verdaderos educadores
romas paternales.
rec1en vemdo, dirigiéndole afectuosa~
-¡A ver esos conejos!- díjole de
.
encoger el brazo derecho.
pronto, a tiempo que le hacía
Los cone;os
· no parecían· se
.
hinchazón leve de m , , 1 anunciaban apenas con
uscu os.
-Hay_ que hacer gimnasia- añadió
y de seg~1da introdújole a la gran sala .\u .
a la s~zon comían los internos los mmosa, que era el refectorio, donde
provementes todos de leianas
tie,rras. grandes, los medianos y los chicos,
J
, Aquel sacerdote era el D
.
Canonico don José Mora, Rectorº~:~r ;ni F~losofia, Teología y Derecho
Jacona, en el Estado de Michoaca'n.
o eg10 de San Luis Gonzaga, de
El viejo de la barba fluvial era tío d I
~~sa paterna a los muros tutelares del pla ~ Iadolesc~nte, a quien traía
de la
ias.
n e , a traves de un viaJ·e de cmco
.
En cuanto al nuevo u ·1
ustedes, limpio aún de todos 1~/~a~~o:r~ nada meno~ que un servidor de
de los be~os y lágrimas de la madre ausen~~ mundo, h~!11eda todavía el alma
y muy aJeno de presentir las andanza
, cla~o y diafano como un cristal
selva obscura de la vida.4
s peregnnas que le esperaban en 1~
Conviene hacer una revisión sobre 1
Nervo pone, sobre la fecha de su n . ~s datos que se dan, o que el mismo
cuando llegó al Colegio de Jacona :t1m~ento, al decirse los años que tenía
. pa re Alfonso Méndez Plancarte dio a

235

poco melancólico.
234

�d
d. "poseemos de él una,
o y ice

!~ª

conocer una nota auto- biográfica ~e
pequeñita, muy ligera pero muy valiosa .

Francisco Planearle y Navarrete, luego Arzobispo de Monterrey y
eminente historiador)... y allí -aunque nunca descollara como
humanista-, en los premios de 1884 ya aparece Nervo representando
"El Puñal del Godo", y recibiendo mención honorífica en Retórica,
Aritmética y Francés. 7

.
- . d d de la costa del Pacífico, el 27 de agosto
Nací en Teptc, pequen~ c1u a
. mi adre lo modificó encogiéndolo.
de 1870. Mi apellido era Ru1z de Nervo,
p1 ,
Amado Nervo y esto
d10
·
nombre Resu te, pues,
'
Se llamaba Amado Y me
su
·
hos en América- y que en todo
,
d, ·
así \o creyeron mue
.,
b
literaria. 1·Qu1en sa e
que parec1a seu ommo
r ' - . ' 0 p0C0 para mt. cortuna
l'
.
caso es raro, .me v~ to qu1za n 1 R . d Nervo ancestral, o si me hubiera
cuál habría sido m1 suerte con e uiz e
, 1S
llamado Pedro Perez.
como Apéndice I, la
En la misma obra pone Méndez Plancarte
constancia certificada del acta bautismal de Amado:

Gozó las alegrías de la primera juventud en aquel colegio que seguía
los sistemas ingleses. Se le llenó el alma de poeta con los paisajes y las
flores ... y las frutas y las huertas y los lagos y las garzas y los chupamirtos.
Y se llenó el alma buena con cosas buenas, moral cristiana, cantos y rezos en
el santuario de Nuestra Señora de la Esperanza; de un lado ellos, los alumnos
del Colegio de San Luis y del otro ellas, las alumnas de las otras
instituciones plancartinas: el Colegio de La Purísima y el Asilo de San
Antonio.

.
C
Interino de esta Parroquia,
El Presb. Ignacw Romo, ura
•
. · 45 de esta
/ 'b
· te de Bautismos, num.
Certifico: que en el I ro cornen
tr una partida del tenor
parroquia, al folio 34, vuelta, se encuen a

Don Tirso R. Córdoba en un folleto conmemorando las grandes
fiestas de la coronación de Nuestra Señora de la Esperanza, primera imagen
coronada en América con corona pontificia dice:

siguiente:
.
. 1 d Tepic a nueve de Septiembre de
- '·En la Iglesia Parroqw; ~ Nés,tor Zárate, Cura encargado
mil ochocientos setenta: Yo, el res o.
·- de trece días de nacido
b ( , solemnemente a un mno
de este Curato, au ice
t de la noche a quien le puse por
en esta ciudad a las onc~_Y tres.~uar ~: Don Amado Nervo y de Doña
nombre José Amado; hl)O leg1t1mo
F ancisco Nervo y Dña. Luisa
Juana Ordaz: abuelos patern;:s~~; d'rdaz y Dña. Cecilia Núñez;
Maldonado; maternos, don_ D J, , María Solano y Dña. Daría
·
/ Presb Señor Lic. on ose
.. l
padrmos e
_,
bligación y parentesco espmtua ; Y
Ordaz personas instruidas en su o ,
,
R 'b ·ca
'
, F.
d0 · Nestor Zarate u n ·
ara
constancia
lo
firme.irma
·
T
.
'
h ¡ S C " -Cuya
P
J, · A do
ep1c , · ·
- Al margen: 630 os_e.
me r~fiero.' de que extendí el
partida concuerda cor, el ongmal . qd l Sagrario de Tepic, a los doce
resente en el Curato de la Parroqw~ e
.
~ías del mes de febrero de mil no-:ec1entos veinte.
(Firmado: Ignacio Romo.)

m:, ·:e

. ue ya citamos dice "muerto mi
El mismo Amado en AIgunos, q
•,
1 · de Padres
,
- mi madre me envio aun co eg10
padre cuando yo tema nueve ~n~s, , que entonces gozaba de cierta fama".
Romanos, al de Jacona, en M1~. oacand, . ¡· d 1883 no tenía como él dice
tamunoe\18 eJUIO e
,
,,
Si su padre, corno cons '
¡· 1 t ece al "partir al Colegio de Jacona '
- " y estaba por cump ir os r
"nueve anos ' . . b. ática Alfonso Méndez Plancarte apunta:
En su not1c1a iogr
. G
a -no Seminario, como se
Dicho Colegio de San L~1s , ontzadge Nervo al ofrecer "el oro
te /o evocara mas ar
•
d
fantasea tenaz~en -,__ ,, "El Padre Mora" -el grande Arzobispo e
viejo, de su filial carmo ª
,
¡ "P Plancarte" (don
, •
del Río que alli fue su rector ... a
·
1 ,1
Mex1co JVJora y
,
236

Jacona es una pintoresca aldea, a cuatro kilómetros de la ciudad
episcopal de Zamora, en la República Mexicana. Además de la espaciosa
iglesia parroquial posee un santuario, en donde se venera desde tiempo
inmemorial una imagen de María Santísima. esculpida en madera, que se
apellidó primero Nuestra Señora de la Raíz, cambiándose luego su
advocación en la de Virgen de la Esperanza.
Convaleciente de grave enfermedad, que retardó las fiestas de la
coronación, salió el digno Delegado [del Papa, el Arzobispo de México don
Pelagio de Labastida y Dávalos], de la Capital, el 3 de Febrero de 1886; y al
pasar por la diócesis de León y la Arquidiócesis de Michoacán le hicieron
personalmente los honores los Ilmos. Sres. Obispo Barón y Arzobispo
Árciga, cada cual en su territorio. En Zamora fue recibido solemnemente y
acompañado hasta
Jacona en triunfo, por el Venerable Cabildo, el clero y el pueblo ...
Hubo exámenes solemnes de griego, hebreo y matemáticas en el
colegio de varones, representaciones teatrales en uno y otro establecimiento,
un specimen de gimnasia de salón en el orfanatorio, danzas de indios, fuegos
de artificio, y por último una academia literaria y musical seguida de la
distribución de premios a los alumnos y alumnas de uno y otro colegio ...
En la tarde, (del domingo 14 de febrero) la imagen y la corona fueron
conducidas en solemne procesión a un tablado erigido en el atrio del
Santuario. Allí el Ilmo. Sr. Arzobispo de México coronó a la Virgen de la
237

�Esperanza con las preces, cantos y ceremonias mandadas, y el Ilmo. Sr. Dr. y
Maestro D. Ignacio Montes de Oca y Obregón, Obispo de San Luis Potosí y
Administrador Apostólico de Linares, predicó el sermón acostumbrado en
tales solemnidades, y ofreció a la imagen recién coronada dos corazones de
8
plata conteniendo los nombres de los habitantes de Jacona y de los alumnos
zamoranos del Colegio Pío-Latino-Americano de Roma ... Marzo de 1886.
Entre los alumnos del segundo año de estudios preparatorios en la
clase de lengua inglesa no hubo premios, pero Luis Méndez obtuvo
"mención honorífica" y como "digno de mención" fue premiado Amado
Nervo, quien fue también "digno de mención" en Álgebra, y de "mención
honorífica" en francés y obtuvo "premio" en Gramática Castellana.
Habría de recordar Nervo siempre al fundador de los colegios de
Jacona, el padre José Antonio Plancarte y Labastida, a sus maestros
formados en la Universidad Gregoriana de Roma: el Rector del Colegio,
padre José Dolores Mora y del Río -obispo de Tehuantepec, luego de León y
después Metropolitano de México- ya su maestro el padre don Francisco
Plancarte y Navarrete, -obispo de Campeche, y de Cuernavaca, y arzobispo
de Monterrey. Al ver en el Mundo /lustrado de Madrid del 13 de diciembre
de 1908, el retrato del padre Mora, preconizado arzobispo de México,
escribió:
Sí, me saltó el corazón y púseme a pensar en muchas cosas: en
las clases de aritmética y álgebra... en aquellas cacerías entusiastas en
que... íbamos locos de gusto, por los sorprendentes paisajes
michoacanos, los más bellos que he visto en mi vida, persiguiendo
huilotas y patos golondrinos. .. en aquellas pláticas bajo el gimnasio
inmenso, en los patios llenos de luz y de flores, durante los recreos;
pláticas en las cuales e! Padre Mora y el Padre Planearle nos hablaban
de las maravillas de Roma, o bien nos enseñaban a deletrear
en el cielo encendido de estrellas el alfabeto de oro de las
constelaciones; en aquellos paseos por montes y por valles encantados,
en que tropezábamos con pájaros nunca vistos; en los reñidos juegos de
pelota, en las comedias clásicas representadas con deleite cuando los
premios; en las comuniones generales al rayar el día, con música de
pájaros y olor de rosas frescas ; en los audaces nadas en Orandino, en
Camécuaro y en las albercas incomparables
de lacona; en los
9
primeros porqué, en los primeros quién sabe ...
No fue pues el "Seminario" de Jacona, en el que estudió Nervo -como
se ha dicho-, sino el Colegio de San Luis Gonzaga de Jacona, y de allí pasó
en 1886 al Seminario Diocesano de Zamora, que por aquellos tiempos, como
otros seminarios de México, admitía para los estudios superiores, no sólo a

quie~es tenían vocación sacerdotal, sino tambi,
.,
seguir alguna carrera civil Amad N
en a Jovenes que pretendían
·
ervo pretend'
d.
0
en el Seminario existía la Facultad de Derec
, ho C1v1l.
. t~ estu tar para abogado' y
En el curso seminarístico de 1886
d. , . .
ese año apareció su primer cuento D ¡- ~stu 10 C1~nc1as y Filosofía. En
periódico zamorano El Pensamiento., e mo y Realidad, publicado en el
Tenía el Seminario de Zamor d "
Teología y la de Derecho C , . a ?s. Facultades mayores", la de
, anomco y Civil Co
.,
acu tades había siete cursos .
..
·
mo preparac1on para las
F 1 .
. 8 ten 1e va1teron sus t d"
an Luis porque entró directo al .
es u tos en el Colegio de
S· ·
qumto curso· M t , ·
s1gmentes: Física en 1887 Ló .
. a emat1cas, para hacer los
.fi .
,
g1ca en 1888
b' d
ca lI 1cac1ones que no hab'
'd b .
, su ten o ese año sus
·
ian s1 o nllantes
pnmeros lugares, entre treinta alumnos.
, y merecer uno de los diez
En 1889, terminadas las facultades
.
,
Natural, y lo aprobó con buenas cal1'fi .
menores, ingreso a Derecho
- . .
1cac1ones
. . .
Al ano sigmente-1890- fue su rimi
y él no se inscribió en ningún c~rso. da en el Semmano la Facultad de Leyes,
~espués de una gran decepción am r
,
.
sacerdocio, y en el año 1891 estudió el . o osa, penso encaminarse al
examen público obtuvo u
d I
pnmer curso de Teología· en el
. ,
no e os primeros ¡ugares, entre veintidós
'
cond1sc1pulos.
Nos dice Alfonso Méndez Plancarte
altar", en el que Amado destru ,
que ese fue "el año hacia el
recuerdo de sus amores por d
sus ploemas de amor, queriendo "matar el
'
o oroso p acer que le causa ,,
entonces
a
abrazar
el
sacerdocio
ra , Y
T
. .
, "hasta se apresuró a solí
·t queI decidido
p·
onsura, s1 bien nunca la recibió n.111 ego, por tanto a ser clérigo".
c1 ar10 a nmera

r°

Ese mismo año obligado
¡
.
familia, dejó para siempre el S . por_ as necesidades económicas de su
emmano zamorano y r
, T .
ayudar a su familia. Se trasladó a Maza ,
~~reso a ep1c, para
un bufete jurídico y publicaba s
.tlan donde trabaJo en el escritorio de
1894) firmándose Román o El
~~ El Correo de la Tarde, (1892-

c~:;:c5~~~-

Dejemos que Amado Nervo parta a la ciud d d
, .
capítulos de su vida y entremos al t
a e M~x1co para los ,siguientes
AL ALMA DE AMADO NERVO. ema que prometi: APROXIMANDONOS
Parecería muy pretencioso el títul
.
acercarme, y motivar a otros estud·iosos consagrados,
o, pero noo aspiro
que a
jóvenesmás
que buscan
239

238

�corona de hierro mi sien rodeo.

caminos en la literatura mexicana, para abundar en el tema y para que
completen lo que pudiera ser una colección de poesía religiosa o aquel libro
nunca editado que Nervo le confesó a su amigo Julio Caneba tenía el plan de
publicar como en un Polifonario, que sería "un libro de oraciones en verso,
12
con aprobación de la censura eclesiástica" ... pero "de intención impura" ...
Conste que no entiendo eso de la "intención impura" con que se
anuncia el libro futurible Polifonario, y creo que se deba tomar como una de
sus tantas graciosas ocurrencias, y estaríamos obligados a interpretar al

Más_ tarde, trovero de nobles feudales
cante ~us hazañas, sus lances de hono;·
yante ~ la su mesa y en mil bacanales ,
senllme beodo de vino y de amor:
y ayer; prior esquivo y austero, los I b.

al Dios eucarístico temblando acer:uts
por eso con~ervo piadosos resabios
y busco el retiro siguiendo a los sabios
Y sufro nostalgias inmensas defie. 14

Nervo humorista, del que dijo Alfonso Reyes:
Paréceme que consiste su secreto en la percepción de las incongruencias
del universo, en el sentido antilogístico de la vida, y es como la huella
espiritual que nos deja esta paradójica experiencia: la naturalidad del
absurdo. Entonces el chiste no hace reír, sino meditar; también 13temblar. ..el
humorismo es así un maridaje afortunado de prudencia y \ocura.
La aproximación nueva que intento ahora será sobre una época muy
representativa de un panteísmo, sin querer darle toda la fuerza a este
sustantivo, o tal vez de un juego intelectual, sin alcanzar a ser un juego
religioso, que el poeta realiza.
Se sitúa como un creyente en la reencarnación en el poema

TRANSMIGRACIÓN
MMMM ant. Christ.
MDCCC post. Christ.
A veces, en sueños, mi espíritu finge
escenas de vidas lejanas:
Yo fui

un sátrapa egipcio de rostro de esfinge,
de mitra dorada y en Menfis viví.
Ya muerto, mi alma siguió el vuelo errático,
ciñendo en Solima, ya Osiris infiel,
la mitra bicorne y el efod hierático
del gran sacerdote del Dios de Israel.
Después, mis plegarias alcé con el druida
y en bosque sagrado Velleda me amó.
Fui rey merovingio de barba.florida,.
240

.
El último verso es un volve
.
, .
inmensas de,fe... En Las voces - ~/ Dios eucanst1co: y sufro nostalgias
ent~ada_ ?e Angel. "Una voz" y "ot;a v /~: poemas p~nteístas) escenifica la
asp1rac1on informe... con una " b oz van_ recomendo un ciclo lento de
"u mr
. sus vibraciones
.
od scura conc1e nc1a
. en movimiento" h t
al 't
" d
n rno e los mund "
"
as a
cua ros" de este drama:
os y otra voz" cierra los

Mañana cuando · 1 -¡
l~s Iros se
to,
0
. , al mfmito
.
·
qued,a5dcosas, vueltas almas, iran
an ose en la nada las almas vueltas co~·as. is

ª'.

d:;: ~,:"c!::;:;¡¡:,,;":;:::

En la época en que cab b'
misticismo de Nervo se ha e ien _lo que dijo Luis G. Urbina: "El
contemplación teosófica"16
pu venzado en vaguedad sideral, en

•
d I Enl donde explaya sus efusJOnes
animistas . d d
e, os oto_s, que comienza con su a ote
, sm u a es en El Estanque
reune poesias escritas en un apretad p gm~ de Also Sprach Zarathustra y
poemas de 19 I 5, y hasta 19 I6 camb·º ,espacio d~I.
1914: luego muchos
'
ia a entonac1on.

ª~?

Vuelve a la figura panteísta ue
..
entona el canto maya, que es con·u~ se_ad1:'man en La hermana agua, v
del vedanta y el budismo:
~ to de Ilusiones que constituyen el mund~
El MAYA

Eres uno con Dios: en tu alma llevas
Tu paraíso;
Lo exterior, que te turba y entristece
No cobra realidad sino en ti mismo:,
241

�Tú formas las imágenes y [~ego
Los deseas, trocándolas en ido/os.
El resultado de tus sensaciones
Para ti constituyen el UNI~ERSO
y son tus sensaciones, cua.li~ades
Puras de tu moral entend1~1ento. .
No hay objetividad sino en t1 propio.
tu sólo eres tu fin y tu comienzo.
La personalidad es ilusión
de las formas efimeras,. los .v~sos
. en el agua son distintos
que cont1en
,
al arecel; mas uno es el oce~no.
ue fas llena y al cual el noble I,qwdo
q habrán de restituir en breve plazo ...
El fenómeno (relati~i~ad
,
entre tu Y la materia) ' por t, tiene
,
'd
Mas tú desdéñalo, recogete
v1 a...
t hiere
en ti mismo; verás que no e
y ya libre tu espíritu d~l ~YA, is
en divina quietud nadara siempre...
. , " emerge el Brahamán, con su
rte de "La accion '
· · · de todo
d
En la segun a pa
del universo y el pnnc1p10.
poder supremo, que com~ alma e:~m:bsoluto y eterno: el ser universal a
cuanto existe, increado, mcorpor ,
. todo retorna finalmente,
quien

Pensar no es sino acción;
Vivir, un torbellino.
Nada en el universo
.
't1·co
todo
vibra
hasta
el
infinito,
es esta ,
Imagen de Brahmán,
que, como en lago límpido,
alpita, eso es el Cosmos, l
, ,
P
- ndo en e vacw.
i Brahmán está soñando... sona
Escribe estrofas cándidas,
poeta, siempre ingenuas,
y por eso geniales:
. 1
.
el candor por excelencia.
¡el genio es

242

Que cuando mueras, piensen
quienes lean tu obra:
"¡ ese hombre no tenía
más que fe, y nos la dio, nos la dio toda! "19
En "La aparición", hace hablar al dios Krishna, divinidad del
panteón hindú, como manifestación de Visnú, principio de conservación del
mundo que a veces adopta formas humanas, y lo llama el amigo sublime
que en lo hondo de ti da silenciosas voces,.
el Fuerte que te alienta, pero a quien no conoces ...
Se personifica el poeta en Miguel, quien se siente atraído por
Helena, pero rompe la ilusión y anota al calce:
Después de haber destruído el deseo, has franqueado el torrente y haces
pasar esta generación a la otra orilla. Evangelio de Budha.
Cuando Miguel
(y) no volvió a encontrarse ya nunca con Helena
en el dulce sosiego de su largo camino .. .
pone una nota:
Pero aquel en quien el yo está extinguido, se halla libre de la
concupiscencia,. no desea ningún placer mundanal ni celeste y la
satisfacción de sus necesidades no le mancha... El agua que rodea a la flor
del loto no moja sus Pétalos. Evangelio de Budha. 20
En la tercera "Lamentación del voluptuoso", dice:
"Oh febril, oh brioso corcel de mi deseo,
a cuyo lomo, atado cual Mazeppa me veo", .
"Cadena despiadada, que con tus eslabones
me ligas a los CICLOS de las REENCARNACIONES,
"Fundiendo cuna y cuna, soldando muerte y muerte,
¡cuándo querrá mi KARMA que pueda yo romperte!"
pero termina la lamentación VII:
¡Oh Causa de las Causas, ten compasión de mí!21
En el poema "Llévete yo", vuelve a jugar con cristianismo y budismo,
pidiendo a Dios
Llévete yo, Dios mío, como perla divina
en el trémulo estuche del corazón que te ama ...
pero termina pidiéndole que sea para él, Visnú:
Llévete yo en la música de todo cuanto rime;
en lo más puro y noble de mi canción palpita,
y sé para mi espíritu el AMIGO SUBLIME
que anuncian tus palabras en el Baghavadgita. 22
Un dificil poema, entre los devaneos aquí y allá de El Estanque de los Lotos,
es el que tituló
243

�JESÚS
Jesús no vino al mundo de "los cielos".
. del propio fondo de las almas;
Vmo
.
de donde anida el yo,. de las regwnes
internas del Espíritu.
d
,
l
. de las nubes ? Las nubes no son tronos e
.Por que buscar e encima
.
¿
los dwses.
¿Por qué buscarle en los candentes astros?
Llamas son como el sol que nos alumbra,
orbes de gases inflamados ... Llamas
nomás.
.Por ué buscarle en los planetas? globos son ~omo el nuestro,
uJminados por una estrella en cuyo torno giran.

¿

Jesús vino de donde
' pror.
ndos
vienen los pensamientos mas
'J"
y el más remoto instinto.
1

No descendió: emergió del océano
sin fin del subconsciente;
volvió a él y ahí está, sereno y puro.
Era y es un eón.
El que se adentra
osado en el abismo
sin playas de sí mismo
123
con la luz del am or-, 1•ese le encuentra.
, 1
lecciones de Gramática, dadas por
Alfonso Reyes, escucho a gunas .. lo encontró en París, y con él
Nacional Preparatona,
.
,
Nervo, en la EscueIª.
e a él mismo no le intereso 1a
cruzó correspondencia. Reye~ confiesa qu
religión en su juventud y explica:

.
1 del liberalismo mexicano, y somos
Los que seguimos el camino r~a . .
asábamos de una en otra
,
t la gente u01vers1tana, P
,
inmensa mayona en re
1 1 tín que ciertamente nos parecia
escuela laica sin tropezar nunca con e a
. 1 . 24
antigualla de 1g esta.
ti · 'n escribí en 1989:
Comentando esta con esto '
/ b. te de una capital mexicana, ya con
Deberá pensarse en e adm ,en temprano positivismo francés, y
. .
.
·¡ s inspira os en un
. l
mov1m1entos 1uvenz e
1· d na sociedad (especia mente
¡ ·t
cosmopo ita e u
¡
muy pronto en e a1e reO
. uietud religiosa por un lado, a a
en los estudwsos) que abre su mq
244

cultura griega, y por otro a la de la India, recién descubierta en su
religiosidad y colonizada por el dominio europeo, a través de
Inglaterra. 25

Alfonso Reyes, el gran amigo de Nervo en Europa, su editor de los preciosos
29 tomos ilustrados por F. Marco, publicados, en Madrid, escribió estos
párrafos en la Revista de América, de París:
Hace muchos años, por una metempsícosis que recuerda el Eso Fue
Todo, Nervo se imaginaba ser un sátrapa egipcio, sacerdote de Israel, un
druida, un rey merovingio, un trovero, un prior. .. Cuando Nervo el poeta
dice, en Mediumnidad, que él no es el dueño de sus rimas, Nervo el prosista
observa, en una nota, que gran número de altos poetas, como Musset,
Lamartine y nuestro Gutiérrez Nájera, "han confesado el carácter
mediumnímico de su inspiración". Este ensayista curioso siente atracción por
las lucubraciones científicas, por los gabinetes de la Escuela Preparatoria...
entre mis recuerdos, oigo todavía el rumor de cierto Viaje a la luna leído en
la Sociedad Astronómica de México ...

El estoico:
Si el estoico se torna asceta y adelanta en su disciplina interior, dando la
razón a Sidharta Gautama y ensayándose para la muerte, el poeta, es
irremediable tendría que callar.
El religioso:
No es bastante sabio para negar a Dios, dice él. Cree a la manera vieja:
ve a Dios en la rosa y en la espina, y se le siente unido en un panteísmo
franciscano (Solidaridad). 26
Desde la ciudad de México, el 4 de marzo de 1906, Alfonso Reyes le
escribía a su paisano regiomontano y amigo Ignacio Hermenegildo Yaldés y
le cuenta que en México ha encontrado
¡Nada menos que a !a Grecia! sí, no te asombres, a la Grecia con sus
vinos, aceitunas y pasas, porque un comerciante de buen humor, ha tenido la
ocurrencia de traer acá artículos griegos. Para mí, que soy pagano absoluto y
que suspiro por los tiempos heroicos, fue un verdadero placer saber esto y
con algunos compañeros, también filhe/enitas ( valga el neologismo), me
dirigí al establecimiento del citado comerciante, donde, en honor deVenus
Astarté y de Sileno, nos dimos el gran atracón de vino de Chipre, de Salerno,
néctar olímpico, y pasas y aceitunas de Corinto ...

245

�Cuenta enseguida que le vino un grave mal estomacal, por sentirse
griego pagano, como se sentiría a lo largo de su vida y hasta la hora de su
muerte.

27

Ya dije cuando me aproximé al paganismo griego de Reyes que lo
hacía: "Con temores -aún en el final momento-&lt;le invadir como
psiquiátra,
28
que no lo soy, o como moralista, que no pretendo ahora serlo".
Con mayor razón siento esta doble convicción de no ser psiquiatra ni
crítico religioso de la obra de Amado Nervo a quien podría llamar un
católico pagano induísta. Sólo digo, que bueno sería que se hiciera aquel
libro que él soñó con un nombre raro de Polifonario, en el que se recoja la
poesía religiosa "con aprobación de la censura eclesiástica", pero no como él
decía "con intención impura", sino con la intención de elegir los versos
religiosos que son bellas creaciones de aquél a quien pidió Rubén Darío en el
soneto de su homenaje:
Fraile de los suspiros, celeste anacoreta
que tienes en blancura /'azúcar y la sal,
muéstrame el lirio puro que sigues en la veta
29
y hazme escuchar el eco de tu alma sidera/.
Pero en este momento, para que me auxilien en el acercamiento a los
versos vestidos de panteísmo o de induísmo, sobre todo los contenidos en El
Estanque de los Lotos, pongo dos párrafos, uno de Alfonso Junco, y el otro
importantísimo del padre Alfonso Méndez Plancarte, benemérito editor de
las más completas Obras Completas de Amado Nervo, alto crítico literario,
poeta él mismo altísimo, zamorano, hijo del amigo del "Amado de Dios y de
los hombres", el Lic. don Perfecto Méndez Padilla, y heredero de algunos de

espiritismos, teosofías, idealismos ra
.
. .
últimos años Una absoluta y pa ' p . ~atts?1os Y agnosttc1smos de los
en vigor fil~sófico siquiera av?r~lsa _m 1gest1ón de ideas; un absoluto cero
.
'
s1m1 at1vo y armonizador·
dºl
.
renamano de la peor especie y calidad. y en e
, un 1etanttsmo
lacras: algo de amoralismo ba t,il t d . I aspecto moral, tampoco faltan
verdad no mucho de camal ; ob s n e : imp~rezas sensuales -aunque en
sceno, y esto solo en alguna de sus prosas-.
Pero sus cosas más excelsas en art
íntegras- no tienen nada de r .
e -y sus obras maestras casi
'
umoso ...
Amado tomó en serio -con la seriedad
I .
en cuestiones filosóficas o sea mo
tá
muy_ re at1va de que era capaz
ideas (de "indostanerías ~ budismo;;~ neamente, incoherentemente- dichas
Mas fuera de todo esto lo que ha
.d
heterodoxas tiemblan nobilís·
. ~a s1 o, hasta en esas páginas
1mas mqu1etudes y pal ·t
h 1
u1traterrenos: hambre de realidades su
.
. p1 an an e os
Hambre y sed cuyo grito pervad· d premas, se_d de mfimto y de eternidad.
,
ien o estremec1dament I b ,
poeta, reclaman para él ese dictado de místico.31
e a o ra integra del
Méndez Plancarte, añade algunas
r .
, .
que no se entienda que Nervo
e~p !c~c1ones teolog1~as queriendo
científico, de la Mística Católica"es ~n m1s~1co en e~ sentt_do técnico y
los años del poeta a quien bien coyn t_a, a L~1sl G. Urbma quien repasando
ocio sena a en Nervo "u
. .,
muy grande por la belleza· un s ' 1
.
na asp1rac1on
González Martínez quien ;orrob~~:~ muy a to por la eternidad" y a Enrique

de s:: ~~:;:s:c!~u:st~a~~!~i~~:a y pre~isa dent~o de la vag~edad _ondulante
tildaron de sistemático artificio•
S1 s~s pnmer~,s manifestaciones ... se
aun, ni en el espíritu hab1'a Iog' de pdorque a expres1on no había cristalizado
· ··
ra o esvanecer I l'
d
·
de un cuasi ascetismo religioso.32
as meas emas1ado fuertes

Zº···

sus preciosos manuscritos.
En el volumen XXX de lc1~ Obras Completas de Amado Nervo, Mañana
del Poeta, cita a Alfonso Junco, (Sobre el Misticismo de Nervo, en
Fisonomía, 1927) con "una posible hipótesis" sobre las indostanerías y
budismos que predominan en la obra final, El Estanque de los Lotos:
Empapado Nervo de lecturas indostánicas, tomó el prurito de
alusiones budistas, como otros muchos el mitológico: no por creencia,
sino por retórica, a modo de realce poético y metafórico, para decimos
los estados y aspiraciones de su alma.3°
Debo traer también el juicio severo que hace el padre Alfonso Méndez

Tr~igo, un testimonio fechado apenas en marzo del 2000 fi
d
Ju~n- ~•colas Padrón, en un libro de Amado Nervo "El día ' y mna .º Pº,~
ed1c1on patrocinada por la Universidad Autónoma de Nayar¡¿ue me quieras
bíbr Otro artista s~, contraponía a su religiosidad católica de fuerte raíz
ica,que
con1su
a la astronomía
ya las llamadas " c1enc1as
. . ocu1tas"· el
Nervo
, afic1on
I
.
co fi , e1a a mano, explicaba las relaciones cabalísticas de los núme~os

::,\~~~0:: :,:;;~:;:,'~;·~::~,:~!";:;~::
0

Plancarte sobre el asunto:
Sus libros, sin dudarlo, encierran no poco de miserable error, de "triste
mentira". Una extensa gama -colmo de incoherencias- que va desde el más
tonto darwinismo y el más crudo y corrientón positivismo, hasta los

247

246

11: :~;:::,

~~1::;~ ~~::.~~

- morrag1_as y preservaba de las traiciones, el rubí hacía huir los
1
suenos y el diamante evitaba los venenos. Tenía un telescopio para es::~~

�contacto directo con las estrellas, tocaba con frecuencia el violín y también
era un teósofo convencido; todo ello mezclado con las prácticas del
espiritismo de la época, sin descartar una imantación budista; en resumen, su
espiritualidad estaba dotada para asimilar las más discímiles credulidades.
Resulta muy difícil sintetizar su religiosidad de "panteísmo con fisonomía
franciscana" ... el amor lo tenía como un sexto sentido ya su misticismo como
una actitud ante la vida porque era ante todo un poeta y estaba convencido
de que "decir poeta místico es redundancia"... Religiosidad, erotismo33 y
muerte sintetiza el núcleo de conflictos de la gran obra de Amado Nervo ...

"Llega hasta present1r
· ya - triste profeta de s d
naufragarán los restos desvalidos d
.
u .errota-, que probablemente
la política",36
e mis creencias en el mar tumultuoso de
Vino luego el enamoramiento ferv
d
población de la pequeña Zamora
. , oroso e Amado que toda la gran
A
.
conoc10· aquella Lo/a la 0
rceo, quien sería esposa del Lic, David Méndez.
, senora olores
Llegaron después sus ya no " latónic ,, . . .
.
Francia y luego en Buenos A.
PM
?s idil1os, smo los amores en
1 ti
ires y ontev1deo sus "a
T .
a m por la providencial obra piad
d 1
'
mores I ic1tos", pero
San Martín, autor de Tabaré (1885- ~;; 1 ioeta urug~ayo Juan Zorrilla de
Agonizaba Amado en el Parque Hot I d ,Me poet~ mexicano se dejó atrapar,
'
e e ontev1deo.

t

En 1916 decía Nervo esta plegaria:

HASTA LA MÉDULA
Cristo lo perseguía, con aguerrido amor.

¡Te amo hasta la médula de mis huesos, Dios mío'
¿Por qué tu faz me ocultas con persistente y honda lobreguez? No permitas,
Señor que se me esconda;
sin ella mi pobre alma se me muere de hastío!
Te amo hasta la médula de mis huesos, y fio
al poderoso instinto con que ese amor ahonda
en la noche, tu encuentro; ya fin de que responda
34
tu voz, con mis clamores voy poblando el vacío.
Podríamos engarzar muchas oraciones de Nervo, clamando i
encontrar el Amor Divino, como esta:

¡Quiero amarte, Señor! Yo soy un ciego
que necesita luz, pobre proscrito
de tu plácido edén, alma de fuego
3
que sólo satisface lo infinito!
Su formación religiosa-moral en el Colegio de San Luis en Jacona
( 1884-1886), pudo ser fundamental si no muy profunda, en dos cursos en
que se estudiaban muchas materias. Fueron dos años "de estudios
preparatorios". Recordaría las pláticas científicas con sus maestros, pero
también "las comuniones generales al rayar el día, con música de pájaros y
olor de rosas frescas". Siguió luego su paso por el Seminario y sus estudios
de Teología.
Sin embargo Alfonso Méndez Plancarte sobre el autorretrato de
Amado que se adivina en El Bachiller, no encuentra indicios de verdadera
vocación al sacerdocio, cuando se ocupa en ilusiones de amores femeninos y
248

D.evotísima, llena de fe, suena en a 1
.
plegaria dedicada a Leopoldo L g
que momento su antigua bíblica
se compara al hijo pródigo de 1~ ªa::~yl que rec~~e En el camino, en la que
que traemos dos:
p
o a evangehca en tres sonetos, de los

I
RESUELVE TORNAR Al PADRE
No temas, Cristo Rey, si descarriado
tras locos ideales he partido
.ni en 1:1is días de lágrimas te ol~ido,
n, en mrs horas de dicha te he olvidado
En la llaga cruel de tu costado '
quiere formar el ánima su nido
olvidando los sueños que ha vivido
Y las tristes mentiras que he soñado
'

~ la luz del dolor; que ya me muestra
mt mundo de fantasmas vuelto escombros
de tu místico monte iré a la falda,
'

con un báculo: el tedio, en la siniestra:
con andrajos de púrpura en los hombros
con un haz de quimeras a la espalda. '
,
JI
DE COMO SE CONGRATULAN DEL RETORNO
249

�Tornaré como el Pródigo doliente
a tu heredad tranquila; ya no puedo
la piara cultivar; y al inclemente
resplandor de los soles tengo miedo.
Tú saldrás a encontrarme diligente, de mi mal te hablaré quedo, muy quedo...
y dejarás un ósculo en mi frente
y un anillo de nupcias en mi dedo ...
y congregando del hogar en torno
a los viejos amigos del contorno,
mientras yantan risueños a tu mesa,

que se retiraría: "yo no pretendo ert
,,
débil de Amado· "Que e t
p urbar , pero se oyó fuerte la voz
·
n re, que entre el Padre!"
Terminado el diálogo secreto de
ti . ,
.
que lo rodeaban· "·Que' pa
,
_c_on esion, el pemtente diJ·o a los
· 1
z, que tranquiltd d ·
a siento en el alma! ... ¡Qué
bueno es confesarse!" y desde a uel
su rostro.38
q momento, aunque inquieto, tenía paz en
Al d'1~ s1gu1ente,
· ·
de cruz a cruz le recibi , C . t
,
con la vocec1ta aterciopelada del C 1 . d na rtS o, oyendolo recitar,
pecadora, redimida también desde laºc eg10 e, Jacona, comparándose a una
su poema-súplica:
ruz salv1fica, como le había pedido en

Al CRISTO
Señor; entre las sombras vot, sin 1· .
/afie d .
.,
mo,
e mis mayores ya no vierte
. ~u a~a_cible fulgor en mi camino:
,m1 espmtu está triste hasta la muerte!

clamarás con Profundo regocijo:
"¡Gozad con mi ventura, porque el hf-o
que perdido llorábamos, regresa!"
Amado se dejaría, al final, atrapar por Cristo, a quien andaba buscando
por caminos extraviados, como se dejó atrapar Agustín de Hipona, que
recorrió descarriado, muchos caminos gritando:

Bu;co en vano una estrella que me alumbre.
use~ e~ :ªn? un amor que me redima; ,
mi divino ideal está en la cumbre
y yo ¡pobre de mí!, yazgo en la sim~---

"has hecho mi corazón para Ti, y no descansará hasta que descanse en
Ti"...

d la lira que me diste, entre las mofas
e los mundanos, vibra sin concierto
¡se pierden en la noche mis estrofas
como el grito de Agar en el desiertoÍ

Los médicos hablaban de una posible uremia; estaba a la puerta la
Hermana Muerte. Pero se le adelantó Zorrilla de San Martín, le propuso a
Amado el ejemplo del primer santo canonizado San Dimas:

. y paria de la dicha y solitario
siento hastío de todo cuanto existe...
Yo, Maestro, cual Tú, subo al Calvario
y no tuve Tabor; cual lo tuviste... ,

Porque le habló a Cristo de la manera en que Cristo no puede
dejar de oír: de cruz a cruz. Amigo mío: aunque invisible, en este
momento lo tiene usted a su lado. Llámelo Usted de cruz a cruz y verá
como Él le responde desde la suya...

Ten piedad de mi mal, dura es mi pena
nu~nerosas las lides en que lucho;
,
fya :n mí tu mirada que serena,
y dame. como un tiempo a Magdalena,
la calma: ¡yo también he amado mucho!J9

Recordando aquella última entrevista, cuenta el poeta uruguayo:
El fondo de cristianismo, existente siempre en el alma de Amado
Nervo, se removió: "¡Qué cosas tan bellas me dice usted, Doctor
Zorrilla!" Después de algunas dudas dijo Amado "¡Pero hace tanto
tiempo!" ... "Llámeme un sacerdote". Rompiendo el cerco de los amigos
de Amado que no querían que entrara un cura, llegó Juan Zorrilla de
San Martín, llevando al padre jesuita argentino Carlos Benítez, quien
adivinó la oposición de los que cuidaban la entrada a la alcoba, y dijo

250

~Qra~ las_ 9.3 8 de la mañana del 24 de mayo de 1919
ue bien que el pueblo na arit
.
ce~tésim~ trigésimo primer aniver{arioader:~uerd~ ~ su Amado, en este
primer aniversario de su tránsito a Dios!
nac1m1ento y el octogésimo
1

251

�Notas Bibliográficas
10

Mañana, pp. 48y 51.

11

I de las Obras Completas. Texto al
Amado Nervo, Algunos. Volumen XXN
Madr'1d MCMXXI. Capítulo
B'blioteca ueva,
'
cuidado de Alfonso Reyes, ' .
Al nos También se encuentra en
"El Padre Mora", pp. 22-44. Cztare;;s ., ng\stu.dios y notas de Francisco
Amado Nervo, Obras Completas.
ic10M,, dez Plancarte (Poesías). Dos
Alfonso en
d
)
(p
Y
González Guerrero rosa~ ,
l 063 y l 064. Tenemos la segun a
tomos. Aguilar, S.A. Madn_d, _l,952d, pp. , es del Tomo ll, pp. 1063 y 1064.
d' . , 1956 I La transcnpc1on e aqu1
~s~~~~~a la clta~emos Obras Completas (Aguilar).
i

,

.. , Introducción y Notas A
de
C mnletas Ed ic1on

Amado Nervo, Poeszas o r
.
Espasa-Calpe Argentina, S. .,
Alfonso Ménde~ :lancarte. Dos :am~s2. Citamos Poesías Completas.
Buenos Aires-Mex1co, 1943. Tomo 'p.

2

.
-As ectos parisienes.- Hechos ~ ide~s.
Rodolfo Nervo, Paro sm Tango: EPd.t
-Paulo Pongetti &amp; Cia. R10.
, .
E
a Graphica
I ora
,
Breviario mtzmo. mprez
1
. 1927 La cita está en el art1cu1o
··
n el orno
·
·11
Tiene fecha d~ _i~~res1on e 31 El. ejemplar que existe en la. Cap,. ~
" . Porqué escnbtr? , pp. 30 y. . b . 1 etrato del autor esta ded1catona.
l
.
N L tiene ªJº e r
XAlfonsma de Monterrey, ... ,.
.
osa Afectuosamente, R. Nervo.
"Para Alfonso Reyes y su d1stmgu1da esp .

3

1927".

En la intervención de Mayra Elena Fonseca, en el Coloquio Amado Nervo,
una obra en el tiempo, (Tepic, Nayarit, 26 de mayo del 2001 ), antes de mi
ponencia, mostró fotografias del periódico de Mazatlán El Correo de la
Tarde (1892-1894), en que las crónicas de Amado Nervo, aparecen firmadas
por "El Conde Juan", y no "Duque Juan", como hasta ahora se ha venido
repitiendo por los historiadores. J. M. González de Mendoza dice que Nervo
"firmó con el seudónimo de Román, más tarde trocado por el de Duque
Juan, acaso como pleitesía al pontificado que en las letras mexicanas ejercía
entonces El Duque Job. [Luis G. Urbina)
12

Revista Moderna de México, junio de 1906.

13

Alfonso Reyes, Un libro de Amado Nervo -Serenidad, en Revista de
América, París. Lo repite en Amado Nervo y la crítica literaria. Prosa inicial
de Guillermo Jiménez. Noticia biográfica de J.M. González de Mendoza.
México. Andrés Botas e Hijo. Con las "opiniones" de Rubén Darío, Enrique
González Martínez, Luis G. Urbina y Alfonso Reyes, (p. 50), quien repitió
su "opinión", como primera parte de la introducción al libro Antología de
Amado Nervo, selección y prólogo de Alfonso Reyes. Oasis, México, 1969,
p. 57. Haremos las citas de Amado Nervo y la crítica literaria, como Crítica,
y de Antología de Amado Nervo, como Antología.
14

2 44 En Obras Completas (Aguilar), Torno I, pp . 1325 Y
4
2
Algunos, PP· - ·
1326.
XXX ' Mañana del Poeta.
c
Omnletas Yo1umen
Ob
s Amado Nervo,
ras
r
'
Alfonso Méndez Plancarte.
. , .
bl · adas y glosadas por
~
E
Páginas meditas, P~ _,c
XXXVlll p. l 7. Citamos Manana. n
Ediciones Botas-Mex1co. MCM
65
Obras Completas (Aguilar), Tomo II, p. l O .
6

Mañana, pp. 245 y 246.

7

Poesías Completas, Tomo l, p. 11.

s

r·1rso

R Co'rdoba Coronación de l a

v·irgen

~ ~

E~eroma' México.

•
. '
3-5.
Imprenta de Ignacio Esca\ante, 1886, pp.
9

Algunos, pp.

43 44 En Obras Completas (Aguilar), Tomo l, p. 1326.
- ·
252

Amado Nervo, Perlas Negras, -Místicas- Las Voces. Librería de la Vda.
de Ch. Bouret. París-México, 1926, pp. 81 y 82. Citamos Perlas. En Obras
ComPletas (Aguilar ), Tomo II, pp. 1316 y 1317.
15
16

Perlas. Las Voces, p. 135.

crll1ca,
, · p. 49 .

17

Amado Nervo, El Estanque de los Lotos, (Segunda edición) Buenos Aires.
Jesús Menéndez. Librero Editor, 1919. Citamos El Estanque
18
El Estanque, II Los Lotos, p.39.
19
El Estanque, p. 53. En Poesías Completas (Aguilar), p. 1778.
20

El Estanque, p. 29. En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1769 y 1770.

21

El Estanque, pp. 45-49. En Poesías ComPletas (Aguilar ), pp. 1775-1777.
El Estanque, p. 71 . En Poesías Completas (Aguilar), pp. 1785 y 1786.

22

253

�23

E
98 y 99 En ObrC'S Completas (Aguilar), pp. 1796 y 1797.
El stanque, pp.
·

24

Alfonso Reyes, Discurso por Virgilio, Obras Completas XI, p. 158.

ESCRITORES PROLETARIOS

Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Juana Garza de la Garza
Maestras e investigadoras

.
.
Alr,
Reyes ante Dios y ante la muerte,
25
Aureliano Tapia Mendez, 'Jons?
d ·
Al Voleo El Troquel,
Instituto de la Cultura de Nuevo Leon. Pro ucc10nes
1989,p.22
En Crítica, pp. 60-62, y en Antología, pp. Xlll y XIV

26

Aureliano Tapia Méndez, CorrespUo~den~1d·a :~::zn:::sde Nuevo León,
. H ualdés- 1904,1942. mvers1 a
- 1gnacw • r,
00
146
·
Monterrey, N •L•, Méx. 1 de agosto del 20 , P·
28 Íbid, p. 37. 3 Crítica, p. 65

21

29

Crítica, p.65
Mañana, p. 313 .
31 En el mismo lugar, pp. 312-314.

30

. ¡ t 1919 Reproducidoal
Enrique GonzálezMartínez,AmadoNervo. e poe a,
·.
fin de La última vanidad, Vol. XXIX de las Obras Comp1etas.

32

·,
' logo de Juan Nicolás
A d Nervo El día que me quieras se1ecc1on y pro
,
/ ·¡ .
ma o
,
h
me quieras sera de p em unw.
Padrón con el subtitulo La noc e q~e . .
Cuba y la Universidad
Colaboración entre la Casa de _las meneas,
,
Autónoma de Nayarit, México. Julio del 2000.

33

34

Obras Completas (Aguilar), p. 1753.

35

Mañana, p. 186.

36

Mañana, p. 34.

37

Misticas, en Obras Completas (Aguilar), pp. 1330 y 1331.

38

Mañana, pp. 281-286.

39

Perlas, p-108. En Obras completas (Aguilar), pp. 1326 y 1327.

A. Inicio del movimiento.
Desde los inicios del siglo XX, América empezó a vivir una época de autocrítica, lo que se fue agudizando al paso del tiempo, ya que
la obra de los naturalistas, tanto nativos como extranjeros, pretendió y
logró orientar la atención de numerosos lectores hacia las deplorables
condiciones de vida social moderna; por lo que se motivó la discusión
sobre problemas sociales de las ciudades y de los distritos rurales,
problemas que exigía una concienzuda consideración. Este nuevo espíritu crítico revisaba los más diferentes aspectos de la vida nacional.
Fue entonces cuando surgieron los rebeldes literarios.
Por otra parte, la gran bancarrota financiera de Estados Unidos,
producida en 1929, anunció el final de la prosperidad sobrevenida
después de la guerra, surgió el pánico económico y la literatura entró
en una época nueva, de realidad y de realismo, pues "La súbita conmoción creada por la gran crisis de los años 30s, orientó una vez más a
toda la corriente literaria hacia los problemas apremiantes de la escena
social y determinó su reencuentro con el propósito y el sentido originarios del primitivo movimiento naturalista".
Pero "El realismo de la novela se hizo, más que social, satírico a
personal, se hizo económico y político, argumentador y revolucionario
(... ), critico, exhortativo y reconstructor ( ... )", 2 ya que los nuevos escritores estaban decididos a hacer literatura activa, manifestando su
oposición a la injusticia y pretendiendo la reconstrucción de la sociedad.
Entre los escritores se produjo una nueva alineación de doctrinas,
el socialismo y el marxismo ofrecieron sus remedios para la decadencia que amenazaba con destruir la vida económica del país; pues la
depresión económica de 1930 brindó la doctrina marxista "la mayor

254

255

�oportunidad que posiblemente haya tenido en Estados Unidos";3 pues
la presentación de un fenómeno tan incomprensible como es el de la
pobreza en medio de la abundancia y el de la desocupación a pesar de
la obvia necesidad de producir, eran síntomas muy visibles de un defecto básico del sistema económico.
El programa más explícito de acción en tomo al problema de esa
época se debió a los marxistas, pues algunas revistas abogaban por la
acción militante de los escritores. El congreso de los escritores fue
convocado para que sirviese como una tribuna de discusión y propaganda socialista. Muchos de los escritores encontraron posible escribir
novelas, obras teatrales y poemas que se ajustasen de forma directa a
esa demanda; al respecto Dawen Zabel dice: "Las novelas de James T.
Farrell, Erskine Caldewell, Albert Halper (... ), así como varias obras
de teatro, de poesía, se publicaron para satisfacer la necesidad de cola4
boración entre la revolución social literaria." En este época, los escritores descubrieron nuevos aspectos de Norteamérica que habían sido, hasta entonces, desdeñados o desconocidos; es entonces cuando
aparece el género de la novela proletaria, cuyas obras eran "la situación lógica ante una situación en que habían millones de parados,
hambre y una terrible crisis".

crear una atmósfera por el mero
. .
tores que tocan los mismos temafr:eedimi,ento ~el ~eportaje. Son aupleto de la sociedad.
p s están desilus10nados por comPero los escritores proletarios (fu
Caldewell) se separan d
ndamentalmente Steinbeck y
'
e manera forz d d l
ya que. ellos indican el rumbo h acia
. una
a a · e· , a Generación Perdida,
creencia, por más sombríos y c l
vision, que también es una
del mundo de los hechos.
rue es que puedan ser los impedimentos
. Otro aspecto que los distingue d 1 G
.,
literatura está íntimamente l . de a eneracion Perdida es que su
re ac10na a con el p 61
co de la vida de los grupos 1
1
. ro ema social y políti, a cua es convertida
.
paganda, pues el escritor prolet .
en un medio de proinexpresadas que los pobres p dano comparte todas las aspiraciones
ue en tener.
Una diferencia fundamental es
.
Perdida muestran ma's que d qlule los escritores de la Generación
.
na a e ado
' ·
·
proletarios se encaminan sob t d
ammico, mientras que los
p~es manejan temas co~o lar~o~r~;~º:t~ lado económi~~ y ~olítico,
cial, la lucha de clases.
'
esempleo, la mJusticia so-

5

Entre los novelistas que se dedicaron de una manera más sistemática a la crítica de la injusticia y de la discordancia social figuraban
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, quienes estudiaron la degeneración social y, de acuerdo a la fuerza de sus concepciones, estos escritores están más cerca del punto de vista práctico y pretenden, por medio de sus obras, la propagación de la sociedad sin clases.
B. Diferencia con la generación perdida

Numerosos críticos pretenden ubicar a los escritores proletarios
dentro del grupo de la generación perdida, pues autoridades como
Concha Zardoya sitúan dentro de esa generación a F. S. Fitzgerald, E.
E. Cummings, Dos Passos,, Hemingway, Faulkner, Thomas Wolfe,
Johon Steinbeck y Erskine Caldwell, pues todos ellos hicieron de la
experiencia de las masas un elemento importante de sus novelas e insistían en la profunda necesidad de considerar la sociedad como una
fuerza. Además hay dos aspectos que los identifican: uno de ellos es el
de la creencia en el valor de la solidaridad, otro es la maestría para
256

C. Su relación con Johon Dos p assos

El grupo de los escritores
¡t · •
con Johon Dos Passos pues t pt ro e anos tiene una estrecha relación
'
an o uno como el 0 t t
.
ª
c
ase
proletaria
y
se
ded'
d
.
ro
ornan
partido
por
1 1
ican a enuncia 1 · · · ·
en que viven. Ambos tienen
. .
r a m3usticia de la sociedad
aspiraciones colect'
· ••
enfirentan a los patrones de la
. d d
ivas y c1v1hzadoras se
.
soc1e a con lo
t
'
mente, con las técnicas e i'deal d 1
s pa rones de la vida co.,
.
es e progreso s · 1 s d
cion contmua es la de 1
.
ocia · u espreocupaos progresos sociales T t 1
como Dos Passos reaccionan contra el cap1·ta 1·ismo
. an
o os proletarios
norteamericano.
D. Su desaparición

Esta escuela, que como a di'im
.,
de la década de 1930 e t y J o~ ~orec10 en los primeros años
mismo decenio.
' n ro en una v1S1ble decadencia a finales del
V arias fueron las causas de1decaimiento
. .
de lo s escritores
·
proleta257

�ríos. Una de ellas la constituyó el hecho de que la derecha norteamericana empezara a solucionar los problemas planteados en este tipo de
literatura, lo que hizo que la gente empezara a estar conforme y que se
apagaran los brotes de conciencia social a través de la demagogia.

des de polvo en la agricultura de Oklaho .
la pobreza en medio de la ab d .
ma, el otr? fue el problema de
(emigrantes de Oklahoma) ~ anc1a, que era la situación de los okies
nia.
' y e otros braceros que llegaban a Califor-

A. Injusticia
Además, otro motivo que originó que el movimiento decayera fue
el hecho de que los proletarios no exponían las causas del problema,
sino sólo el problema en sí.
Finalmente, la represión dio el último golpe al movimiento de escritores proletarios, represión que se agudizó a principios de los años
SO y estuvo dirigida, sobre todo, hacia gente del mundo del arte. Se
creó un comité de actividades antinorteamericanas, cuya finalidad era
acabar con los brotes comunistas, el cual se dedicó a investigar a artistas y escritores, amenazándolos con la prisión si no se olvidaban de
sus ideas políticas. Dicho comité, presidido por el diputado J. Pamell
Thomas, se dedicó a investigar los alcances del comunismo en Hollywood; esto lo hacía mediante audiencias privadas y en base a entrevistas a personas anticomunistas, cuyos testimonios dieron por menores de la propaganda procomunista infiltrada en el cine, en las letras,
etc. En esta campaña intervino gente como Richard Nixon, Walt Disney, Gary Cooper, Ronald Reagan, etc., los que, con sus informaciones, contribuyeron a formar la llamada lista negra, así como a enviar a
prisión a una gran cantidad de autores y actores que tuvieron algún
contacto con el partido comunista y con las actividades en pro del
proletariado, lo que provocó la muerte de los escritores proletarios.

II
"Las Viñas de la Ira" de Johon Steinbeck
Esta novela apareció en 1939, en ella Steinbeck "dramatizó el
destino de los granjeros del oeste que habían perdido sus tierras (... ),
es una crónica épica de los años de la depresión en la cultura agraria
del oeste".

6

La obra cuestionada es una consecuencia de la reacción norteamericana contra la depresión de 1929; Steinbeck trata de dos temas económicos que tuvieron una gran importancia en Estados Unidos en esa
época: uno de ellos lo constituyó el efecto devastador de las tempesta-

En "Las viñas de la ira" se nos
,
patético peregrinar de una f. T pre~enta, segun el propio autor "El
país, es el resultado de un ham1~a en us~a de trabajo a lo largo del
millones de veces· la cólera da;1 reino s~ciada en el pobre y repetida
d
'
un a ma simple el ansia d
d
e un poco de cierta seguridad". 1
'
e po er gozar
Toda la novela es un grito de rebeldí
. . . .
con la clase campesina del
t d 1 , ª.~te la mJustic1a cometida
1
d d
· •.
oes e e pa1s mJustic·a
•
es e el 1mc10 de la obra
. '
que se mamfiesta
1
rras po~ la fuerza, bajo ~!~:~~: gr:Jeros son ~espoja~os de sus tieportancia al destino de num
y&amp;-. e~es pres10nes, sm prestar imerosas 1amilias i t , d 1
sus tierras: "El banco due~ d .
, ns an o as a abandonar
'
no e cincuenta mil a
ponsable. Ustedes están en un f
eres, no puede ser resqué no se van a California? ( tp1erra ,que no l~s pertenece ( ... ) ¿Por
recoger naranjas! (... )".s · ··· 1 ero si pueden irse a cualquier parte a
La familia Joad que en esta n l
gente oprimida sufr~ una ser·e d ove a_representa la gran cantidad de
'
1 e agres10nes a
·
·
tratados en forma por &lt;lema's d
. .
su mtegndad, pues son
. .
espreciatlva por lo · ct· ·ct
zan de pnv1legios económicos a u 1
~ m 1v1 uos que gode la situación para timarlos
q de ~s comerciantes se aprovechan
comprarles sus pertenencias e'n ve~ er e~ ~oches en pésimo estado y
•
precios mm1mos p
1 .
pieza realmente al llegar al estado de C .
: ero su ca vano emcon gran desprecio dándoles l
b dahfom_1a, donde son tratados
,
e nom re espectlvo de Okie:

~f

"-O/de-dijo Torn-¿Qué es eso?
"-Con eso querían decir que un ho b
.
Ahora significa que es un hi ·o de err
'!1 ~e ~1ene de Oklahorna.
escoria. En sí no significa ':l d p a. Ok1e significa que ustedes son
Diciendo que "E
d na a, pero es el tono con que lo dicen" 9
sos con enados ok·
•
·
tos. No son humanos un s h
ies no llene cabeza ni sentirnienNo valen mucho
que ;s ;;~:~ ,~7/odr'íadv1·1vir corno, ellos (..).

má;

f

259
258

'

negan o es ademas el dere-

�cho de trabajar: " No hay bastante espacio ( .. ) para los de su clase y
para los de la mía, para lo ricos y para los pobres en un mismo país", 11 y pagando salarios de hambre, lo que hace que empiece a nacer

la ira en la gente:
"Los graneros estaban llenos, y lo hijos de los pobres crecían raquíticos y en sus cuerpos se hinchaban las pústulas de la
.,
pelagra. Las grandes compañías ignoraban que es muy delgada
la línea que separa al hambre de la ira. Y el dinero que pudo haberse pagado en jornales se gastó en gases venenosos, armas,
agentes y espías, en listas negras, en instrucción militar. En las
carreteras los seres errantes se arrastraban como hormigas
en
12
busca de trabajo, de pan. Y la ira comenzó a fermentar".

::-¿Está s~guro de eso?-grito el padre".
-Es decir... claro que
. b
. ., .
pero ya había muerto El
... respira a~s1guw diciendo Casy-,
· era uno con la tierra, y lo sabía". 15

La obra cuestionada presenta un
de la misma: es lo que se refi
I aspecto muy marcado a lo largo
.
iere a a gran s r d 'd d
fi
o I ar1 a entre la gente
hum1lde. Este concepto de u . ,
milia Joad, y especialmente mon ~s ielmente representado por la faunión por sobre todas las cosa~~r a madre, pues ella defiende dicha
. "-(..) ¿Qué nos queda en el mundo?
.
mismos. Nada sino la fi ·1· E
. nada, smo nosotros
'
ami lQ n cua t
r
abuelo se fue de este mundo .hub.
n o sa i"!os de casa, el
ahora, en este momento, querye'.is d.ispersar
imos deacubrirlo
y
lafi ·1·de tierra.
"16
por sobre el dinero que tanto necesitan:
.
ami ra... ' aun

B. Crítica al mundo que los rodea
La novela objeto de nuestro estudio, además de denunciar la injusticia cometida en esa época a cientos de miles de personas, expone
una serie de circunstancias anómalas por las que pasaba el país, pues
toda la obra es una crítica constante al sistema gubernamental: "(... )
alguien peor que el demonio tiene preso a este país, y no lo dejará
hasta no verlo desangrado"; 13 pues habla de un país manejado por
unos cuantos, donde los ricos terratenientes explotaban a los emigrantes dándoles un trato inhumano, sin que el gobierno hiciera nada
para solucionar estos grandes problemas. Además denuncia la corrupción que imperaba en ese tiempo: "Y los que sobornaban a los legisla14
dores tampoco fueron nunca a la cárcel". Asimismo se manifiesta
una crítica a los sistemas carcelarios, a la extorsión, a la falta de liber-

"-El dinero que ganásemos
. ,
Todo lo que tenemos es la fi '/' n? nos servrrra de nada-dijocomo una manada de
ami za, intacta. Unidos todos, juntos
vacas cuando s
h
'
lobos. Yo no tengo mi'ed
.
e escuc a el aullar de los
o mientras estema ·
quedamos ( ) yo me vol
,l
s ;untos todos los que
.. ·
vere oca con t t
d .
propia familia quiere dispersarse"· 11 es e rozo e hierro si mi

ma, pues prefiere ocultar la muert ' d \porbsobre la muerte misducir a los suyos:
e e
uela para poder con-

ªª

"-La abuela está muerta-dijo.
Todos miraron y el padre preguntó:

tad de expresión, etc.

-¿Cuándo murió?

C. Amor a la tierra

-Antes que nos detuvieran anoche.

Un aspecto muy importante en "Las viñas de la ira" lo constituye
el amor a la tierra que se manifiesta en ella, el intenso regionalismo
que hace que algunas personas no pudieran soportar el hecho de que
las hubieran sacado de ahí. Esto se presenta en Muley Greves, quien
~e niega terminantemente a abandonar su lugar de origen, prefiriendo
su tierra incluso a su familia. También se observa ese amor a la tierra
en los abuelos de Joad, quienes mueren a los pocos días de haber salido de su terruño: "-(... ) Y el abuelo no murió esa noche. Murió el
preciso instante en que le sacaron de la casa.
260

-De modo que por eso no quisiste que nos registrasen.
-Tenía miedo de que no pudiésemos cru
(
..
,
que cruzar ( ..)".is
zar ··.J. La famzha tema

Este sentido de solidaridad además d
manifiesta generalmente entre t,odos 1os quee darse.
e~ laslafamilias,
se
constitman
clase mar261

�ginada, ya que continuamente se unían dos o más familias para hacer
frente a las necesidades o adversidades que se le presentaban, una
muestra de ello la constituye los Joad, que se unieron a otra familia
(los Wilson) y compartieron lo poco que tenían: "Los Joad y los
Wilson ¡rosiguieron su pesado viaje hacia el oeste como una sola familia" .1 Ellos están unidos en su desgracia y sienten que juntos podrán soportar mejor: "Y porque estaban solos y perplejos, porque todos ellos venían de un lugar de amarguras, preocupaciones y fracasos,
y porque todos marchaban a un lugar desconocido y misterioso, se
arracimaban juntos; conversaban 'entre sí; compartían
sus vidas, su
2
comida y sus esperanzas en un territorio nuevo", º reaccionando con
generosidad ante los casos de extremo apuro:

"-(..} ese chico(..) ha muerto( .. ).
-Sí, pero sus parientes r,o pueden enterrarlo (...).
Y las manos se metieron en los bolsillos y aparecieron pequeñas monedas. Frente a la tienda creció un mantoncito de monedas de plata. Y la familia lo encontró ahí.
-Nuestra gente es gente buena ( ..). Rueguen
a Dios porque
21
algún día no toda la gente buena sea pobre". Hasta llegar un
momento que, por encima de la familia, está el deber para con sus
semejantes: "Antes, primero era la familia. Ya no es así. Mientras

,
d
d "22
peor nos veamos, mas nos ten remos que ayu ar .

Estos valores de conciencia de grupo se perciben a lo largo de toda la novela de forma muy clara, pero son más apreciables en el capítulo XXII, donde la familia Joad llega al llamado campamento de gobierno, en el cual se aprecia realmente lo que es la solidaridad entre
los pobres, pues se describe un campamento en el que todos cooperan
para el buen funcionamiento del lugar, donde hay un comité central
que mantiene el orden, donde dos miembros le ofrecen trabajo a Tom
sin importarles que dicho trabajo se vaya a terminar más pronto, donde los sábados la gente podía tener un rato de esparcimiento por medio

"-Sabía que lo harías. ¡Lo sabía!". 23
D. Ideas sociales y políticas

, , .
"L as uvas de la ira" es una novela
nada co~ el problema social y político d;t ~sta mtlmamente relaciose convierte en un medio de
d ª vida de los grupos, el cual

:0:~: 1~~~: ~~
r

0

com? el desempleo, la injusticf;
:anejar ~os temas
1:,
un sistema democrático y reaccionan ,
. a~es, a ogan por
ricano, incitando al pueblo a la lucha c~n:a el c~~itahs~o _norteamelos hombres se reúnen hay un l'd , a ormacion de smd1catos: "Si
que habla por los demá~. Pero en ic;~t~e¡s~eq:ir:~b~r unol) un ~lano
lo meten a la cárcel y •
,
a oca, o agarran y
cel" 24 t t d d . s1 su~ge ~tro hder también lo meten a la cár' ra an o e crear conc1enc1a de u
.
.,
trabajadores para defenderse de las art:r::i:c;saria la un1on ?e los
chando por una causa justa, aunque los poderos:s
l~ep~~esee:~~: lu-

~~

"- ¿De veras no es usted uno de esos enredosos? .
no e~, uno de esos farsantes de los sindicatos? ( ..) ". . ¿De veras
!estar.-Hay
(..) ". 25muchos de esos (... )' andan por ahz, provocando maSe aprecia claramente la . t . , d
blo sobre el sistema de gobie::nci_on el au~or de cuestionar al puevés de Tom Joad pues él fl . mas cobnveme~te, esto lo hace a trade gobierno:
'
re ex1ona so re la vida en el campamento

del ~bf!e esta~o pensando cómo se vivía en aquel campamento
o zerno, como nuestra gente cuidaba de sí misma ( ) H,
estado preguntándome
,
d
.. · · e
sistema en todo el mu::: q;e zo_po emdos ~acer prevalecer ese
ro .
. ra a;ar to os ;untos para nuestras
p ipzas cosas... Trabajar todos nuestra propia tierra"26 d .d
emprender la lucha en pro del movimiento sindicalista.
E. Desilusión

de los bailes, etc.
La mayor muestra de solidaridad entre los pobres se da al final de
la obra, cuando Rose, quien acaba de dar a luz un hijo muerto, acepta
ofrecer su leche para salvar la vida a un moribundo, a lo que la madre
le dice sonriendo:

262

263

y ec1 e

�tonía.
grantes cuando se dieron cuenta de que California no era lo que les
habían prometido, la falta de trabajo, los salarios de hambre, el sentido
de fracaso, el cual está expresado en Casy, cuando dice:

"-Escucho siempre. Por eso he estado pensando. He escuchado
a los demás y pronto he sabido lo que sienten. Los escucho y siento
sus mismas reacciones. Todos desean algo que no podrán alean,, 27

zar .

A lo largo de la obra, lo que tiene m, .
.,
que mediante ellos se nos va
. d as vigor son los dialogas, ya
por medio de ellos conocemos ~uncian o _el desarrollo de la acción y
s pensamientos de los personajes.
En la novela cuestionada se utiliza
conciso, que causa un mayor .
t generalmente el diálogo breve,
también muy cortas e impacta~~pa~ o en el lector, con explicaciones
poca fuerza de las descripcio es, o que contrasta con la extensión y
nes.

Y por Tom al expresar:

"- La verdad es que ésta no es una tierra de leche y miel.
Aquí hay mucha vileza. Los de aquí nos tienen miedo a los que
venimos de fuera, por eso tienen policías para que, a su vez, ellos
nos asusten".

111
"El Camino Del Tabaco" De Erks·me CaId well

28

Toda esta frustración de tantas miles de gentes es muy bien descrita por el autor cuando dice: "Y en los ojos de la gente hay una expresión de fracaso, y en lo ojos de los hambrientos hay una ira que va
creciendo. En sus almas las uvas de la ira van desarrollándose y cre-

Esta novela, que apareció en 1932
sionante de la vida de la f; ·1· d , nos presenta un cuadro impreG
.
ami ia e un empobrecido
·
eorgia, a quien se le han quitado tod 1
. campesmo de
en lo que fueron sus tierras or lo
as as oport~~idades de trabajo
la más completa miseria. , p
que toda la familia se encuentra en

29

ciendo, algún día llegará la vendimia".
Esta desilusión hace que en el pueblo surja la ira.

F. Manejo del lenguaje
Otro aspecto digno de destacar en esta obra es lo que en cuanto al
manejo del lenguaje se refiere. La novela, en sus inicios, describe como eran las tierras de Oklahoma: " En los caminos, se deshacía la
3
costra de tierra y se formaba el polvo ( ... )". º "Subieron la lomita al
otro lado de la acequia. El sol caminaba hacia su ocaso,
y, aunque el
31
aire estaba caliente, los rayos eran menos débiles ( ... )". "Una mancha
de sol se aferró al horizonte, hasta que se dejó caer y desapareció, y el
cielo brilló sobre el sitio por donde había desaparecido y una nube
desgarrada, como un harapo sangriento, colgó sobre el punto de su
ocaso. Y el polvo trepó hacia el cielo desde el horizonte, y la oscuridad cayó sobre la tierra. Las estrellas fulgían y centelleaban entre el
polvo". 32 Estas descripciones, que en un principio ayudaron a la novela, a medida que se fue desarrollando caen en una gran pesadez,
pues en ellos se llega al exceso de palabras que conducen a la mono-

La novela cuestiona el hecho de ue la .
.
&lt;lucir, la razón es que los traba·Jadoresq no tenían
tierra haya
dejado
de, pro-.
·
se aprovechaban de ellos y d
.
nmguna garantia y si
e sus necesidades lo
•
muy claramente cuando dice· "J t
.
, ,que se manifiesta
trescientos dólares y que rec·b·, ee er vio que habia pagado más de
'
i ia por su parte si t s·
d'
labor de un año no le
., .
e e. iete alares por la
todo el trabajo ade pardecio Justo, especialmente habiendo hecho él
.
,
mas e poner la mula y la tierra" 33 y
d
mismo personaje dice:
·
cuan o el

A. Injusticia
Otro de los aspectos que se destacan en esta obra es la de
.
por parte del au tor, de 1as mJustlcias
• • . . que se cometían con la gente
nuncia
hu~
265

264

�.d d de vender algo para poder ali, d se de la necesi a
•
milde, aprovechan o
. 1 para sembrar sus tierras, tienen
mentarse, pues al no haber dmaten~adera la cual le es pagada a un
que cortar árboles para ven er su
'
precio risible.
B. Defensa de la tierra

d.
de mención el constante apoyo que se
Del mismo modo, es igno ación de las tierras, pues Jeeter di~e:
le da en la novela a la conserv und0 deba ser pobre sólo porque vive
"(... ) no me parece que ~odo el mffb . as ( ) El Señor hizo la tierra, y
en la tierra en lugar de irse a la~ a lnc( )';·:is· ya que el no poder semcultivar a •··. e, - ·d d· "Podía estar tranme puso a. mi, en ella para
d ,
a gran m1e1ic1 a .
brar sus tierras les pro ucia ¡n l h bre pero verse obligado cada
quilamente sentado soportan º.e am ~n sufrimiento que creía no
. .
. los campos sm arar, era
.
día a vivir y mirar
,
ás" 36 a pesar de lo cual Jeeter se mega
soportar por muchos dias m . '
"Esa gente rica viene aquí y se
.
de· ar sus tierras:
.
37 E
terminantemente a J
d á sacam1e de la tierra".
ste
lleva todo lo que tiene uno, pero no po r t blemente con la actitud de
•
J ter contrasta no a ·
amor por la tierra en ee
1 . dad no se preocupan por sus
••
1 ue se fueron a a cm
sus hiJOS, pues os ~ .
t do el terrible desarraigo de algunas
padres y demás familiares, mos ran
personas.
..
.
él Ellie May (18 años) sólo piensa en
De los hiJOS que viven con , . ~ ue quiere divertirse a costa
. . D d (16 años) es un nmo q
sobrevivir y u e
' d ue se manifiesta, al final de la obra,

~~el~~~;

:~:;ti~;;~

;:t~e~~ ~e~o querer abandonarla:

. una mula en algún lado, y
"- Estoy pensando en conseguir
l d, ( ) como
.·
voy a plantar a go on ···
d
algo de semilla Y guano- lJO-Y_ .. ,, 38
siempre estaba soñando hacer m1 v1e;o .

milia, se nos dice que: "La mayor parte de las tejas estaban podridas, y
cada vez que había una tormenta el baldío quedaba cubierto de trozos
dispersos en todas direcciones. Cuando aparecían goteras en el techo,
los Lester se trasladaban de un lado al otro lado del cuarto, hasta que
cesaba la lluvia, y la casa jamás había sido pintada". 39
Además, Jeeter es el prototipo de hombre que deja todo para después, pues inclusive hace esto con sus hijos, puesto que tiene una gran
cantidad de años queriendo operar a Ellie May de su labio leporino y
aún no lo hace: " Hacía quince años que Jeeter venía diciendo que iba
hacer que cosieran el labio de su hija, pero aún no se había resuelto a
hacerlo".4º Jeeter pensaba constantemente en lo que iba a hacer "pero
por una cosa u otra jamás lo llevaba a la práctica". 41
Esta apatía por la vida se manifiesta del mismo modo en su trabajo, pues Jeeter siempre está proponiendo hacer algo, pero nunca lo
lleva a cabo. Es cierto que tiene un gran amor por la tierra, pero jamás
se decide a luchar verdaderamente por ella con trabajo y dedicación.
D. Ideas sociales y políticas

Hay un amplio matiz de ideas sociales y políticas contenidas dentro de la novela cuestionada. Se maneja, por un lado, que la pobreza
de la gente del sur los obliga a robar para poder subsistir, aunque después se arrepientan de las acciones cometidas e intenten acallar sus
conciencias. Tienen la convicción de que algún día los ricos devolverán todo lo que les han quitado a los pobres, pues sólo se habla de dos
clases sociales: los poderosos y los muy pobres.
Dentro de la diversidad de ideas manejadas en la novela se presenta el concepto que se tiene de la mujer, el cual es muy pobre: "( ... )
las m1eres solamente sirven para casarse y trabajar para los hombres
( ... )".4

C. Apatía

.
n amor por la tierra, los personajes
Pero a pesar de sentir un gral anifiestan una gran apatía, pues
que se nos muestran en esta no:~ a 1:1de luchar contra las circunstande superacion m
no presentan deseos
ue es la familia que nos presentan c?mo
cias adversas. Los Lester, q
da de su parte para salir de
d l sur no ponen na
.
f
prototipo de las gentes e
'
Al describimos la casa de dicha ala situación en que se encuentran.

266

Los personajes muestran sus ideas sociales, esto se manifiesta en
el empleado del juzgado, quien trata de aconsejar a Dude para que no
se case con Bessie, la predicador mucho mayor que él:

"-¿Cómo vienes a casarte con esa vieja, hijo? Debías espe.
rar y casarte con una muehacha Joven
cuando crezcas ,,.43
267

�Pero también se manifiestan las ideas políticas cuando el mismo
empleado dice:

mente saben cómo tratar a las mujeres".47
Además ' se emplea 1a iroma
· , con respecto a la religión:

"-Está bien, yo no puedo darte licencia para casarte (...).
Es contra la ley que un muchacho de menos de dieciocho se case
sin el consentimiento de sus padres, y por mucho que recen no va
a cambiar la ley. Está así escrita y no se va a borrar de los libros". 44
Asimismo, en esta novela se .manifiestan muy claramente las
ideas religiosas, pues los personajes piensan que Dios no los abandonará y tarde o temprano se solucionará su situación:

"-Dios no nos va a dejar que nos muramos de hambre aquí
45
y muy pronto nos mandará tabaco y comida".
En general, en la novela se cuestiona la idea de una religión comodina, a gente que espera la solución de sus problemas por medio de
la intervención divina, pero que no hace nada, escudándose en su pobreza, para ayudar a la resolución de sus dificultades.
E. Ironía

En "El camino del tabaco", apreciamos una humorismo tétrico y
grotesco, cuya manifestación se presenta en "el contraste entre las circunstancias, particularmente entre los acontecimientos, y las reaccio46
nes que causan entre los personajes" . Estos acontecimientos se basan
fundamentalmente en toda clase de relaciones físicas entre el medio y
la hembra, que es el único placer que les queda a sus extremadamente
pobres personajes.
Para producir estos efectos se usa con mucha frecuencia un elemento de ingenuidad, lo que se manifiesta en boca de Bessie, al comentar sobre el trato que le dieron en el hotel:

"-El hotel debía estar bien lleno anoche (...). A cada rato
alguien venía y me llevaba a otro cuarto, y a cada uno que fui
había uno durmiendo en la cama (...) . Yo quiero volver alguna
vez, para pasar otra noche en ese hotel-dUo Bessie, riéndose- .
Lo pasé muy bien anoche, y me hizo sentirme bien. Verdadera268

"-Los predicadores tienen q
d"
·
serviría de nada predicar a fiavo/~:re zcar c~ntra al~o. No les
estar en contra de algo ( ) c
l . ,;,odo, Y siempre llenen que
··· orno e zn1zerno y el demonio " 48
Otro aspecto terriblemente irónico 1
.
cuando Jeeter ha decidido
º.
constituye el hecho de que
. .
ponerse a trabaJar y sembr
1 d,
s1gmente aunque fuera lo últi
h. .
ar a go on al día
misma junto con su esposa Ad:º que iciese, muera carbonizado esa
Desilusión y esperanza

Los elementos desilusión y es eranz
van estrechamente unidos en esta p 1 a, aunque son antagónicos,
fiestan estos dos tipos de sent' . ~ove a, pues los personajes manihabía vivido con la esperanza 1¡1en os, yafique Jee~e:: "Hasta este año
mitiría contar con una mula y e (ue -~?r m ocurrma algo que le perciendo que era inútil esperar n;dac7
P;,ro ahora 1~ estaba paremás y más bajo y que su situa . ,
... en ia que se iba hundiendo
c1on era peor y peor año t
~ h
a
er
llegado
ahora
al
punto
de
ue
,
.
ras
ano,
asta
h b
no podía sufrir un nuevo desenga~o si~q~oenpfieal~za
en
D10s
la4Jierra
1grara su razon".

r~

?'

~!;i~;

qu~:
;~~~e:~~ ~~~:~~::t;u~:~:~:ª!~zado,
más adel~te dice
0
gmr viviendo. Todavía le qued b
~ que le permitiese sea a esperanza". 5
Este sentimiento de espera
de la novela cuando Dude des nz~ sde plresenta muy claramente al final
,
pues e a muerte de su padre, dice:

l "-Estoy ?ensando en conseguirme una mula en algún l d
y a go de ,semilla y guano-dijo-y voy a plantar algodón.
;;ce que este va a ser un año bueno para el algodón, y a lo m!or
ñ:~~:hrecoger_ d~s fartfS por hectárea, como siempre estaba ~oacer mz v1e;o ".

M/ ~~

Bibliografía
269

�2

HOMERO. Cine sonoro norteamericano y los óscares de Hollywood.
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Notas bibliográficas

1 Spiller, Robert E. Tiempo de cosecha. La literatura norteamericana. 19101960. Traducido por Gerardo Meyer. (Compendios Nova de iniciación cultural No. 53). Editorial Nova. S/N/ed. Argentina, 1962.
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270

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ori?en~s hasta el dza. Traducido del manuscrito original por Luis Echávarri
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1961. pp. 60-61 .
• ex1co,
: Dawen Zabel, Morton. Op. Cit. pp. 369- 370
Zardoya, Concha. Historia de la literatura norteamericana. Editorial L b
~/N~ed. Barcelona , 1956. p.242
ª or.
Sptller, Robert E. Op. Cit. p.72.
7
Zar~oya, Concha. Op. Cit. p. 294.
8
Stembeck,_ Johon. Las i:vas de la ira. Traducción del inglés por Hernán
Guerra
Canevaro
· J PI aneta
·
dº ·, (Colecciones Populares Planeta No · 20) • Edºt
1 ona
Pnmera e 1c1on. Barcelona, 1978. p. 35.
·
9 Ibíd. p. 93.
10 lbíd. p. 209.
11
lbíd. p.113.
12 lbíd. p.268.
13

lbíd. p. 120.
14 lb'd 224
1 . p.
.
15 lbíd. p. 137.
16
lbíd. p. 159.
17 Ibíd. p. 160.
18 lbíd. p. 216.
19 lbíd. p. 152
20 lbíd. p. 183.
21
lbíd. pp. 225-226.
22 lbíd. p. 422.
23 lbíd. p. 431
24
lbíd. p. 233.
25 lbíd. p. 180.
26
lbíd. p. 398.
27
lbíd. p. 235.
28
lbíd. p. 236.
29 Ibíd. p. 329.
30 Ibíd. p. 7.
31
lbíd. p. 30.
32 lbíd. pp. 47-48
33
Caldwell, ~;ksi~e. El c~mino del tabaco. Traducción de Anastacio Sánchez. (Colecc1on Libro Amigo No. 520). Editorial Bruguera. Primera edición
Barcelona, 1977. p.120.
·
34
lb 1'd em.
271

�35

Ibíd. Passim.
Ibíd. p. 125 ·
37
lbíd. p. 169.
38 Ibíd. p. p. 189-190
39
Ibíd p. 13.
40
lbíd. p. 28.
41
lbíd. p. 67.
42
lbíd. p. 68.
43
lbíd. p. 102.
44
lbídem.
45 Ibídem.
. .
.
69-70
46 Straumann, Hemnch. Op. Cit. pp.
.
41 Caldwell, Erskine. Op. Cit. pp. 156-158
48 Ibíd. p. 167.
49
Ibíd. p. 18 l.
50 lbíd. p. 182.
51
Ibíd. p. 190.

INPUT HYPOTHESIS FOR OR AGAINST OUTPUT
HYPOTHESIS?

36

Laura Esthela García Alvarez
laugarci@ccr.dsi.uanl.mx
Maestra de Inglés de la
Preparatoria 23 y
Miembro del Comité de Investigación del
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León
Introduction

Second language acqu1s1t1on research 1 has demonstrated that only
exposure to L2 input is not sufficient to facilitate language acquisition and
that the limited grammar instruction fostered by communicative and
proficiency-based teaching approaches facilitates lexicalization of
communication and fossilization of errors. If Widdowson ' s2 view of
grammar "as a necessary communicative resource" is to be accepted, instead
of grammar as a collection of forms and prescriptive rules, a new approach
to grammar needs to be developed, not as a static system of rules to be
memorized but as a dynamic system comprised of structures with an
interconnected context dependent form, meaning, and use.3
According to Ellis4 one of the major contributions of SLA research to
teacher' practice is the finding that differences between input and intake
depends on the learner. Also related to the role of learners in the acquisition
process, Pica5 establishes that the negotiation between the learners and their
interlocutors gives the former time and opportunity to catalogue the input in
order to be able to process it. The simple act of asking for clarificatio11 has
very positive results. She also mentions Swain's recommendation to promote
learners' production of comprehensible output during interaction in
meaningful contexts.
Long &amp; Robinson6 refer to the lack of success of both, the methods
based on language grammar, which they group under the name Focus on
FormS, and the ones based 011 language mea11ing referred to as Focus 011
Meaning. They propose a third way, Focus on Form. This is based on the
interactionist approach, which holds that language learning cannot be
explained either by innatist or environmentalist theories. It supports that
language development depends on learners interaction and that the
interaction between leamers has been found as good as, or superior to,

272

273

�.
d native speakers. Focus on fonn refers to
interact1ons between leamers an
11 ted These include noticing and
. 1 esources are a oca .
1
how foca atte~ti_ona r . • db k . order to foster the intake process.
implicit or exphc1t negat1ve iee ac m

arts curriculum of the immersion program? 2) How can analytical and
experiential techniques best be combined/integrated to complement each
other? Lapkin, Swain &amp; Shapson. 8

lassroom-based research findings are still
Although Focus on Fonn c_
roach to Second Language
contradictory the futur~ of th1 ~ new
paper will present two
Acquisition Resear~h ¡~ proi:11s~o~~ Output Hypothesis and the Input
representatives of th1s third option.
Hypothesis.
.
.
t to answer are: 1) What are the origins or
The questions th1s paper wan h
2) what research supports each
f h
two hypot eses;
develop~ent o t ese
rn to the instruction of a second language.
hypothes1s; 3) what do ~hey o er understanding of both positions and a
The expected outcom~ .is. a bette\heir a arent antagonism. Due to a
possibility of r~conc1h_at~on of nstrainispit was not possible to present a
combination of time anct_ ltbrat;e;eºfore the section devoted to t~e Output
more balanced perspective, d N rth less it can be cons1dered an
Hypothesis is mo~e develope . eve e ,
overview of the top1c.

Another relevant issue in this agenda was to investigate if divergent
questioning elicited longer and more complex responses in French. This
would promote meaningful output processing of the target language in the
content subjects and would be of great support for second language learning.

i~s

Output hypotbesis antecedents

·hed to make use of their resources;
"learners need to be Pus
· Ji ¡¡ t.
h
d to have their linguistic abilities stretched to t_he1r u es :r
t ey nee they need to rejlect on their output and cons~der ways od'J
. ·t to enhance comprehens1·b 1·zz·ry, appropnateness an
modify
I mg I
accuracy.
This could be approached both through teacher-le~ an~
collaboratively structured sesswn~. 7
Swam,

.
. &amp; Shapson mentioned that French
In a 1990 _article _Lapkm, Swam Id be considered fairly close to native
achieveme~t of 1~mers1on s~den:~i~~\stening and reading comprehen_s'.on.
like profic1enc~ m the recept1ve
roductive skills, speaking and wntmg,
Nevertheless, m reference to th~ ~- d the same leve! of achievement. A
immersion students lag~ed far Ce m 11 h suggested that the traditional
.
d by Swam and arro
as
h
prev1ous st~ '!
f"' t' e for increasing the accuracy of Frene .
grammar dnlhng was note iec iv
.
90s a enda these two seemed rather
Among other quest1ons for t~e t h gothesis· 1) what is the optima!
re\evant to the eme~gence of the tplth/:nglish ~nd the French \anguage
design of the analyt1cal componen o

274

Swain was an important researcher in the follow-up study mentioned
above and a passage from that research serves as an introduction for one of
the articles where she presents her Output Hypothesis. In this article the
following definition is presented "The output hypothesis proposes that
through producing language, either spoken or written, language
9
0
acquisition/leaming may occur ." ' . For her the learners needed practice
producing outp 1Jt for four reasons: an opportunity for meaningful practice of
their resources; a way to push them to move from semantic to syntactic
processing; an opportunity to test their hypothesis about the language; and
finally as a way to receive feedback about the well-formedness of their
utterances.
In this same article she proposes collaborative activities that focus on
the discussion of the language itself, and students' own output. Her main
concerns are "to seek evidence that second language leaming occurs, in
part, through the analytic processes that output and feedback can engender,
as educators we need to encourage our students to be more responsible for
11
their own learning." There are no references to the role of input, or to
cognitive processes in this article.
12

Swain &amp; Lapkin restate in this way the output hypothesis; in
producing the L2, a learner will on occasion become aware of (i.e. notice) a
linguistic problem (brought to his/her attention either by externa( feedback
(e.g. clarification requests) or interna( feedback).
Noticing the problem pushes the learner to modify his/her output. In
doing so, the learner may sometimes be forced into a more syntactic
processing mode that may occur in comprehension. Thus output may set
noticing in train, triggering mental processes that lead to modified output.
Then they describe the purpose of the paper "to detennine if learner' s own
output does, on occasion, serve as an attention getting device, and if it does,
does it sometimes serve to stimulate the learners to engage in linguistic
analysis"?

275

�The hypothesis is now much more elaborat~d. lt i~cluddes. tee~\~:
" "attent1on-gettmg- evic ·
"noticing" "triggering menta1 processeS '
..
. ·ty . es
research they conducted, verbalized protocolsd º~r~mw:~:~e:!:t\c 't;1:he
support both to the . fact that leai:n~rs move in their output, as to the
grammatical processmg when noticmg ~ gap
.
.
e· eneratin
identification of the cognitive processe~ mvolvedd maptph/ysi;gº\he g resultin!
.
·
those altemat1ves, an
~~::~;~v:e\r::~l~~~g and testing hypot:e;~la~~~u~;::~~~s~t~~r:\:;e~
functions). They comed the telrm hLangt~:g students talked about a problem
to a segment of the protoco w ere
.
encountered and how they did or did not solve it.
.
heme (flow diagram) of the relationship between
There 1s now a se
. (fi 1) And in the acknowledgements
outp~t an~ second _lanlu~ge ~~:i;º~~;y t~~nk .their revisers and offer reasons
of th1s art1cle ~~am th rªo~e of the social context and/or the neurological
for not recogmzmg e
bases for SLA in their paper.

Analyze input

solution

'noticing'

q

Need to
comunícate

J

(analysis)
- simple
inspection
- complex
thinking

output l
(feedback)
- interna\
- externa!

k.

Output 2

14

Fig. 1 Output Hypothesis Swain &amp; Lap m

· 11 "lt is important to reiterate
The authors refer here to input tangentla y.
1 .
When
¡
of second language eammg. ··
that output is not the on y slo~~c~ they may turn to input, this time with
learners cannot work out a so u io '
.
,,,s
more focused attention, searching for relevant input.
rtº 1 Swain'6 states· "Three functions of output have
beenl;r~;~~~ :~~;~:~tt;ore to accurac; than fluency in second language

276

learning."' Noticing, hypothesis formulation and testing, and 'metatalk' -the
language learners use to refer to the problems they notice in their use of the
target language. She comments that her current working assumption is that
this 'metatalk' is language used for cognitive purposes: solving problems.
Noticing, hypothesis formulation, and 'metatalk' are available both for
researchers and students to reflect in the leaming process. She sees
' metatalk' as a pedagogical meaos.
Time after that, perhaps trying to make up for not having recognized in
the past the role of social context for SLA, Swain presents an article in a
volume that explores the " implications for second language leaming and
teaching of a sociocultural theory of mind 17. There she states that
collaborative dialogue is dialogue that constructs linguistic knowledge, "lt is
language use mediating language leaming."18 The fundamental of her
hypothesis remains the same "Output may stimulate learners to move from
the semantic, open-ended, strategic processing prevalent in comprehension
to the complete grammatical processing needed for accurate production.
Student' s meaningful production of language -output- would thus seem to
have a potentially significant role in language development." There is still
the role of output as a promoter of noticing and as an opportunity to test
hypothesis. Nevertheless apparently she is not very comfortable with the
term anymore and proposes to the reader a change of denomination for the
rest of the article replacing output for, among other expressions,
collaborative dialogue(!).
Paralleling a series of experiments by a Russian researcher, where
material forms of activity were transformed into mental forms of activity,
Swain presents the research of a former PhD student. Holunga conducted a
study with advanced second language leamers where metacognitive
strategies were either verbalized (group MV), not verbalized (group M), or
were not taught to the students (control group), as communicative activities
were carried on. The MV group scored best in the post tests, the M group did
too, but only in the discrete-item method. The control group &lt;lid not improve
at ali. lnterpreting through the lens of the Russian researcher, the author sees
how the externa! speech mediated their language learning. "Verbalization
helped them to become aware of their problem, predict their linguistic needs,
set goals for themselves, monitor their own language use, and evaluate their
own success ... Test results suggest that their collaborative efforts, mediated
19
by dialogue, supported their internalization of correct grammatical forms."
(This paragraph reminded me of a quotation of Donato &amp; McCormick m
Mitchell &amp; Miles20

277

�Output hypothesis research
lt was already established that Swain is a wel~ kn?wn re~earcher who

has participated almost from its start in the Canad_ian 1mmers10_n program.
Here I will give a quick overview of resea~ch pubh~hed by her m the same
chronological order presented in the prev1ous sectlon. The research ~one
involved kids from the French immersion program and was perfonned e1ther
out of the classroom or in the classroom.
1993. There is no research reported in this article, though she refers_ to
the work of a colleague, Kowal. The researcher is wor~ing on the follo_wmg
. ·ty, a reconstruction of a passage that they have hstened
severa!
times.
act1v1
.
d
¡
Prior to listening to the passage the stu~ent~ ha? be~n mstru~te as a e ass
about a specific gramrnatical feature ~h1ch_ 1s h1gh hghtened m the passa~e
itself. The expectation is that the learnmg w1ll be enhanced thr~~gh student s
negotiation of fonn as they reconstruct the rneaning of the text.

She gives sorne guidelines for instruction based on the observations
made in class. For example she encourages strategies used by 22teachers that
foster the "reprocessing by students of their initial output." Instead of
recasting and giving the correct form, teachers should ask students what they
do mean, whenever they use an inappropriate wo_r~ ?r structure. These are
the type of activities proposed: Collaborative act1v1t1es where the fo~us of
discussion is the target language itself; students reflect together on their own
output.

reconstruct the text providing the rules and metalinguistic tenninology. In
the comparison group (C) the researcher and the teacher modeled how to
reconstruct the text without providing the rule or the tenninology. There
were two practice sessions for the students before the one that was taperecorded. After that a tailor made dyad specific posttest. Each test was
designed according to the problems encountered by each pair of students
working out the dictogloss of the tape recorded session. The results showed
that group M produced more LRE (14.8) than group C (5.8) and also more
'metatalk.' In reference to the learning outcomes, though the focus of the
lesson w_as the use of the p~sse compase versus the imparfait, students
focused m other features durmg the dictog/oss, so researchers decided to
assess the postest with four categories: 1) problem solved correctly 2)
problem not solved or disagreement with the solution, 3) problem solved
incorrectly or disagreement about problem solution, 4) other. Sorne of the
findings were: Metatalk varies with the type of task and also differs from
group to group. Modeling and then practicing can enhance collaborative
wo~k. There is a~ emphasis on the need to continue documenting learning
durmg collaborative work. And the importance to test what students do, not
what the researcher assumes will be understood from her prompt.
Input Hypothesis

We define input processing as making
form-meaning connections from the linguistic data in the input
for purposes of constructing a linguistic system.
Lee &amp; VanPatten, 23

1995. 18 students from grade 8 early French immersi~n class. A thinkaloud writing task was recorded. Each student would be g1v~n a theme t~at
they had covered in class, received instructions on how to thmk aloud while
writing. Then the researcher would mo~el_ th~ think aloud process, and the
student would practice it solving a mult1phcat1on problem_. T~en the student
would be given the specific writing task and told to wnte 111_ French. The
students would be allowed to use English or French for the thmk aloud b~t
not to use a dictionary or any other aid in order to make them work out the1_r
own solutions. Once the task was finished, the student would be asked to ed1t
it using a red pen and think aloud during the process.

Bill VanPatten is a researcher anda Spanish teacher at the University of
lllinois at Urbana-Champaign. His point of departure for input hypothesis is
opposed to that of output hypothesis. Swain argues that input is not sufficient
for acquisition given her experience as a researcher for the Canadian French
immersion program, where young kids from K-12 receive at least 50% or
40% of their instruction in the target language. The exposure of these kids to
French at school is four maybe five hours a day. On the other hand,
VanPatten reacts against the fact that traditional grammar practice privileges
not only form but mainly its output to develop leamers accuracy and fluency.

1998. 48 students from two grade 8 classes early F~ench immersion
class. A dictogloss activity consists of a short paragraph d1ctated at_ no~al
speed twice, students take notes i~dividually and reconstruct the text m pairs.
There was one modeling sess1on. In one of the groups, called the
metalinguistic (M), the researcher and the teacher modeled how to

VanPatten explanation of the rationale for his hypothesis refers to three
sets of process in language acquisition: The first converts input to intake, the
second accounts for the accommodation of intake and the restructuring of the
learner' s developing linguistic system, and the last one accounts for certain
aspects of language production like monitoring, accessing, etc. Input

278

279

�.
h t t .es and mechanisms that promote formprocessmg refers to t e s ra eg1_
.
24
meaning connection and converts mput to mtake

input

I

II

➔ intake

➔

III
developing system

➔

output

D
processing mechanisms

D.

focused pract1ce
. . .

25

Fig 2. Processes in second language acqu1s1t1on
The idea is to_ fost~r forros_ being ¿r~ces:~~: t~hee ~;~~~uh~:; :~u!e:~:
d t grammat1cal mformat1on an give
.
atten o
.
nnections through explicit instruction in processmg
correct form-meanmg co .
are not asked to produce the
input (fig. 2). Up to th1s stage 1earner
grammatical item.
. h researchers focus on the word order
To research such hypothes1s t e . t which refers to the natural
t
used by Jearners to process mpu ,
. ,,26 Th
stra egy,
"
.
r ument structure to an input stnng.
~y
tendency of learners to ~s~t~n ª g . •
ed on manipu'ated output w1th
d"f al explictt mstruct1on 1ocus
'
.
compare tra 1 t~n .
. . t Their objectives is to test if altenng
explicit instruct1on in pr~cessmg ª;!:ti~ act in their developing systems and
the _way leamersdp'rfoche_ss mpt~~~ª~as th/same effect as traditional grammar
their output, an t t is me
instruction.
f 129 students (six groups) of second
Th~y co_mpare the per~orm:i:~:e~ after receiving instruction reflecting
year univers1ty leve! Spamsh. .
achin and output practice,
two different approaches: trad1t1olnal g_ramlmdae~ t:eachingg the subjects how to
· 1·nstruction The atter me u
h
and processmg
.
·
1 (word order). First contrasting t e
interpret OVS stnngs co~rect y d b" t of a verb and then presenting
f ¡ oncepts of obJect an su 1ec
..
f
gramma tea c
Th . t f n highlighted that the pos1t10n o
subject and object pron~uns. e m_s ruc io
object pronouns in Spamsh can be e1ther SVO or OVS.

block design. The second day off instruction, after class, leamers had their
first postest. A second postest was administered after a week and a month
later a third one. The test consisted of interpretation and production tasks.
For the interpretation tasks learners matched aura! sentences containing
different word orders (SVO/OVS) with one of two pictures. For the
production section they completed sentences using the target structure
according to a visual clue.
From the analyzed data they concluded that processing instruction has
an effect on the developing system of the learners and also in the their
production, although in a different way since the ones in the processing
instruction group could interpret better than the ones on the traditional
instruction. YanPatten &amp; Cadierno (1993 :23 7) suggested that differences in
the production were not significant probably to the way data were analyzed.
The researchers comment that it has not been proved yet that these results
under controlled conditions can be transferred to more spontaneous
circumstances. They also underline that they are not advocating for
abandoning communicative activities and output tasks, but suggest that
instructors could also develop focused output activities to "encourage
learners to be accurate while also attending to meaning."27
There is a slight change of terminology when VanPatten when he uses
structured-input activities instead of explicit instruction in processing input 8
These activities would go from referentially oriented to learner centered. In
the former learners would be asked about the truth-value of a sentence and
would progress to the latter which includes activities that general personalize
the activity. Now he adds the processing of output to his model.

The output stage involves the exchange of previously unknown
information, and requires leamers to access a particular form or structure in
order to express meaning. He suggests either to present grammar patterns
explicitly before output. Another possibility is to present them after sorne
success with a set of forms or structures. They can be presented as a
29
summary of what has been learned • He suggested these two sets of
activities for input and output processing.

. .
.
s One received traditional
Students were d1v1ded . m t_hree g~oup . d the last received no.
ther processmg mstruct1on an
.
instruct1on, ano
d
t stlpostest procedure using a sphtinstruction at ali. Researchers use a pre- e

280

281

�Binary options (Yes/No; True/False; Agree/Disagree; Likely/Unlikely;

Mom/Dad; Teacher/Student; Dog/Cat: Good/Bad, etc.)
Matching (a picture to an input sentence; a name to an input sentence;

an event to its cause -both can be input sentences-; an event to its logical
consequence -both can be input sentences-; a name to an action; days of the
week toan activity, events to other events, etc.)
Supplying information (not requiring the target structure, but other

type of information: hour, name, day, etc.)
Selecting alternatives (either the stimulus or the altematives contain

the target form)
Surveys (indicating agreement with a statement; indicating frequency

of an activity; answering "Yes" or "No" to particular questions; finding a
certain number of people who respond to an item in the same way, signature
searches, etc.)
Fig. 3 Major types of activities for structured input.

30

Fig. 4 Major types of response for structured output.

31

• Comparing with something else
• Taking notes, then writing a paragraph about
what was said
• Making a list of follow up questions
when interviewing a partner to get new in formation
• Filling out a grid or chart based on what was said
• Signing something
• Indicating agreement or disagreement
• Determining veracity of the statement
• Responding using any of severa! scales
• Drawing something
• Answering questions

282

The author provides guidelines for structured input activities:
l.
Teach one thing at a time (only the third person singular in
present tense in English in the affirmative form)
2.
Keep meaning in focus (form-meaning connection)
. 3.
Learners must do something with the input (discriminate, select
a ptcture, agree or disagree.
4.
Use both oral and written input (learning styles)
5.
Move from sentences to connected discourse (to focus on a
form-meaning connection which cannot be inferred from the redundancy of
longer discourse)
Keep the psycholinguistic processing strategies in mind (make leamers
develo~ semantic and grammatical rnappings instead of using pragrnatic
strateg1es.
Conclusion

Although this can be considered a paper in progress, since the literature
of VanPatten was not covered in the sarne proportion as Swain' s, and des pite
the fact that I have not yet analyzed thoroughly their research experirnents,
there are sorne remarks that can be made. First, the contradiction between
input and output hypotheses can be drawn frorn different perspectives about
different realities. Swain comes frorn a reality where exposure to the target
language since age 6 is fairly constant and meaningful ali the time:
imrnersion program. Thus she turns her eyes to a complementary focus of
attention in the instruction of French language arts. VanPatten is immersed
in a totally different situation, the teaching to undergraduate students who
has a three-credit course in Spanish. Both the exposure to the target
language and the age of students are irnportant factors, among others, for
choosing an instructional methodology. Since these learners are not
sufficiently exposed to Spanish with not such evident success (though they
are constantly forced to output activities) VanPatten turns his eyes to the
possibility of forcing input to become intake. Then instead of competing
hypothesis they could be seen as complernentary since they emerged from
different realities.
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teachers? An interview with Rod Ellis. ELT Joumal. 47 (!), 3-11.
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283

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1

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3
Larsen-Freeman' 1997ª•
4
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5
1994.
6
1998.
7
1993: 161.
2

8

1990: 654.

9

Swain 1985.
10 s
• 1993: 159.
wam,
11 s
•
wam, 1993: 163.
12
1995; 373
13
1995: 388.
14
1995: 388.
15 s
• &amp; Lapkin, 1995: 386.
wam
16
1998: 66.
17
Lantolf, 2000: 1.
18 s
. 200: 97.
wam,
19
Swain, 2000: 109.
20
1998: 148.
21
1993: 162-3.
nsSwain,
. 1993:162.
wam,
23
1995: 96.
:: YanPatten &amp; Cadiemo, 1993: 226.
YanPatten &amp; Cadierno, 1993: 226.
26
YanPatten &amp; Cadiemo, 1993 :228.
27
VanPatten &amp; Cadiemo, 1993:239.
28
1995: 94.
:: Lee &amp; Van Parten, 1995: 127.
(Lee&amp; VanPatten, 1995:109-114
31
Lee &amp; VanPatten, 1995: 123-4. ·

Widdowson, Henry G. (1992). ELT and EL Teachers: matters arising. ELT
Journal. 46(4), 333-339

284

285

�EL APRENDIZAJE AUTÓNOMO DE LA LENGUA FRANCESA POR
ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

Dra. Alhelí Morín Lam
UANL
Resumen
El estudio que se describe se realizó de Junio a Diciembre de 2001.
Involucró a un instructor de francés y tres cursos de niveles principiante,
intermedio, y avanzado, respectivamente, los cuales fueron asignados al
instructor por el centro universitario de idiomas en el cual se realizó el
estudio. durante los meses junio y julio, la investigadora trabajó con el
instructor con el fin de definir los términos en que se realizaría una
intervención pedagógica, la cual se basó en la propuesta de Scharles &amp; Szabó
(2000), y que tuvo como fin promover el desarrollo de actitudes y habilidades
que propiciaran el aprendizaje autónomo de la lengua francesa por los
estudiantes, tanto dentro como fuera del salón de clases. Durante el período
referido, el instructor aplicó la intervención pedagógica que fue previamente
determinada para cada curso, y recabó información acerca de los resultados
obtenidos.
Con el estudio se pretendió profundizar en el conocimiento que se tiene
actualmente acerca de la integración a los métodos convencionales de los
nuevos enfoques de enseñanza de lenguas que buscan promover el
aprendizaje autónomo de los alumnos tanto dentro como fuera del salón de
clases.

j
El enfoque didáctico estudiado contribuyó significativamente a
desarrollar en los alumnos hábitos y actitudes que les permitieran aprender
por sí mismos y, por ende, acelerar su adquisición de la lengua estudiada
(francés), así como aumentar su motivación y confianza en su capacidad de
aprender por sí mismos, en vista de que tal enfoque enfatizó la adquisición de
estrategias y habilidades por los alumnos.
Los resultados analizados (cuestionarios y entrevistas) indicaron que
fue considerablemente más fácil promover el aprendizaje autónomo de los
estudiantes avanzados que el de los de nivel intermedio y principiante. Es
decir, que el grupo de estudiantes avanzados demostró mayor madurez para
desarrollar actitudes y habilidades de aprendizaje autónomo que los de niveles
menos avanzados. Asimismo, el grado de satisfacción de los estudiantes con
las actividades que tuvieron como meta promover el aprendizaje autónomo

287

�mostró que, aun en los grupos de nivel menos avanzado, existió en los
estudiantes una buena disposición para adoptar papeles más autónomos, tanto
dentro como fuera del salón.
Respecto al desarrollo de concientización por los alumnos acerca de los
tipos de experiencias y actitudes requeridas para lograr un mayor aprendizaje
a través de una mayor autonomía, se observó que tal concientización permitió
a los alumnos desarrollar estrategias de aprendizaje más efectivas.

Los resultados del estudio apuntan hacia la necesidad de
replantear los modelos tradicionales de enseñanza de lenguas, los
cuales con frecuencia refuerzan la dependencia de los estudiantes
respecto de sus maestros, quienes con frecuencia consideran su papel
como el de expertos dispuestos a ser la única (o la principal) fuente de
información para los alumnos.
Introducción
Los maestros de lengua con frecuencia experimentan la frustración de
invertir una gran cantidad de energía en sus alumnos para obtener una mínima
respuesta. Tales conductas con frecuencia tienen su origen en la actitud
excesivamente dependiente de los alumnos con respecto al maestro. Por ende,
se requiere el desarrollo de lineamientos prácticos acerca de la forma en que
puede desarrollarse en los estudiantes un sentido de responsabilidad que les
permita comprender sus propios procesos de aprendizaje y adoptar un papel

lingüísticos,
.
roduc · ' d tanto orales como escritos' que sirvan
como modelos para la
c10n e respuestas verbales por los alumnos.
P

y rec~;o~º anter~or_ se derivó la ~~cesidad de identificar las estrategias
que sirvieran tal func1on. Como ya se me . ,
.
pro~~cto descrito pretendió observar e identificar nt~no amba, el
hab1hdades
y actitudes' tanto en maestros como en sus
e alumnos
esarrollo de
. .
prop1c1aran el aprendizaje autónomo de los últimos.
' que
Metodología
medio;º el estudio de casos descrito se recabaron datos por los siguientes
A través de una constante
· ·,
.
1·
participantes, se observó la interacción entre I co~u?1cac1on directa con
estilos de enseñar del instructor así
I
as actividades propuestas y los
,
como as respuestas de sus alumnos.
sus al:~nos. El instructor registró en un diario las observaciones realizadas a
3.
Por medio de cue f
·
•t
cada semestre el grado de sati:f:~::~º~; 1::treviS as, se e~p~oró al final de
actividades realizadas A • .
al~m?os part1c1pantes con las
.
s1m1smo se recabo mfo
.,
b
percepciones acerca de sus propios' a rendiza·e
, rmac1on so re sus
motivación para realizar las tareas asig;adas. Ll s, as1 como de su grado de

activo ante ellos.
En la última década se ha observado un creciente interés académico por
comprender los procesos de aprendizaje y adquisición de segundas lenguas
por medios autónomos. Algunas modalidades propuestas son: Centros de
Aprendizaje Independiente, Aprendizaje a Distancia, Entrenamiento para el
Aprendizaje de Lenguas ( enfoque cognoscitivo), Aprendizaje de Lenguas
Asistido por Computadoras y Enfoque Holístico). En todos los casos, se
pretende que los alumnos adquieran conciencia de los procesos que involucra
el aprendizaje de una segunda lengua, con el fin de que estén mejor
preparados para enfrentar tal tarea. Además, se busca eficientar el tiempo que
un maestro dedica a un grupo de estudiantes, por medio de la utilización de
diversos medios que permitan al alumno aprender por su cuenta.
Las propuestas planteadas identifican problemas comunes. En vista de
la concepción del lenguaje como medio de comunicación, se percibe la
necesidad de que el estudiante de idiomas esté inmerso en contextos que
requieran una constante interacción comunicativa en el idioma estudiado, con
el fin de promover su adquisición. Tales contextos requieren de inputs
288

Marco Teórico

Argumentos Psicológicos

~~sde la perspectiva cognoscitiva sobre el aprendizaje se afirma que el

~~~r~c:~~::~c~;::~~od:~~: ':::~::t~;;;i~~~eti:;~~:~:e)~~~d!~n~~~~•I
i'°

b;;::~e, propon; un enfoque para el entrenamiento del estudiante que };
lengua (meetconoc1~~~nt)o de las tareas que involucra el aprendizaje de una
a cogn1c1on .
.Wenden ( 1998) identifica los objetivos del entrenamiento de los
estudiantes como educativos, personales, y sociales; y describe tal
289

�entrenamiento como el aprendizaje de estrategias meta cognosc1t1vas
(habilidades de planeación, monitoreo y evaluación), y estrategias afectivas
que puede utilizar un individuo para manejar el aprendizaje, estrategias para
procesamiento del aprendizaje, y el conocimiento (de la persona, la tarea, y
las estrategias) necesario para comprender el proceso de aprendizaje.
De acuerdo con Wenden ( 1998), el entrenamiento del estudiante puede
aplicarse por métodos directos o indirectos. Asimismo, el entrenamiento del
estudiante puede separarse de la enseñanza de la lengua, o incorporar ambos
en las mismas tareas pedagógicas.
Entrenamiento de los estudiantes sobre el aprendizaje autónomo de

prácticas;
.
más
co' modalgunos
¡ prefieren trabajar en grupos, mientras
que otros se sienten
os so os.

2.
Aptitud Lingüística. Consiste en la habilidad de d' . .
ver
tscnmmar y
. patrones en la forma liºng",
u1st·tea. Las personas I f
diversos, pero ésta no es la única habilidad que
. a tenen en grados
lengua.
se requiere para aprender una

tarea ~.

Es_til~ Cognoscitivo. Existen diferentes maneras de abordar una

tiendenea:~~e:tz~~~~i;i;~;º:1ge~~udian~es _gustan de analiz~r, mientras otros
,
os re ex1onan y otros son impulsivos.

lenguas.

La promoción de una autonomía pedagógica en estudiantes de segundas
lenguas involucra tres tipos de aprendizaje: aprendizaje técnico, aprendizaje
conceptual, y auto-aprendizaje. El aprendizaje técnico conduce a una facilidad
en el uso de estrategias de aprendizaje y de comunicación. El aprendizaje
conceptual deriva en una comprensión del proceso de aprendizaje. El
autoaprendizaje deriva en una valoración por parte del estudiante de sus
propias concepciones acerca de su papel en el proceso de aprendizaje y su
competencia como estudiante. Los tres tipos de aprendizaje arriba
mencionados deben constituir el marco conceptual de un programa que
busque promover la autonomía del estudiante.
En su análisis de la auto dirección para estudiantes de segundas lenguas,
Holee ( 1981) especifica lo que involucra una segunda categoría de
habilidades técnicas:

1
1

Recordemos que con una auto-dirección total, la acción del estudiante
se relaciona con: fijar objetivos, definir los contenidos y progresión,
seleccionar métodos y técnicas a utilizar, monitorear el procedimiento de
adquisición, y evaluar lo que ha sido adquirido.
Wenden ( 1995) identificó algunos de los factores cognosc1t1vos y
afectivos que pueden facilitar y/o inhibir el aprendizaje humano. Wenden
considera importante que los alumnos comprendan tales conceptos y
reflexionen acerca de la forma en que éstos se aplican a ellos mismos (autoaprendizaje).
1.
Estilo de Aprendizaje Perceptual. Es importante que los
alumnos sepan que algunas personas aprenden mejor visualmente, mientras
que a otras les gusta escuchar o involucrarse físicamente, o tener experiencias

· · Muchas creencias acerca de que la edad
inhibe4 ~l a Edad
d' .y Apre_ndizaJe.
pren tzaJe no tienen una base
,.
T
algunas de las dificultades que enfrentan
a~º tda.
otro lado,

lose::~;t::

~~;~~t 1i:b:~u~to'.ªsti~~;~cc;:~:/e~:ci:~:p;~:a~:~::~ t:~";:t:e!~:::

conocimiento acerca del
d
..
,
es como su
desarrollado.
mun o y las habilidades cognoscitivas que han

5.
Estrés Causado por la Lengua. Los estudiantes d b
como pueden sentirse cuando tratan de decir algo
e en saber
o estructuras necesarias cuando comete
y no encuentran las palabras
existen muchas cosas 'que les
ed n errores, cuando se dan cuenta que
extraños o ridículos al tratar de c~:u~:a~~: ;prender, cuand~ se sienten

:::;:a'!ue tales sentimientos son normales e~t,; ;;;:;t~~\a~t~sd:;t::g~~~::
6 que d.Mot'IVac10n
., y Aprendizaje. Es importante discutir las razones
por las.
iversas personas aprenden una segunda lengua así c
1
manera
en
que
esta
motivaci,
n
d
.
'
orno
adq . . 1
. . o pue e ayudar u obstaculizar sus esfuerzos pora
umr a competencia lingüística.

~os dalumnos deben estar conscientes de los conceptos arriba
;enc1ona os,_ com~ un medio para comprenderse mejor a sí mismos
e he~ho, la mvest1gación acerca de las creencias de los estudiantes d~
:~iun as lengu~s ha mostrado que el mundo conceptual de tales
mnos no es aJeno a estos conceptos (Wenden 1988.)

291
290

:or

�Existe una cercana relación entre los tres tipos de aprendizaje
descritos arriba, en virtud de la cual el aprendizaje en una área
contribuye al aprendizaje en otra. El aprendizaje técnico pue?e llevar a
aprendizajes conceptuales, los que a su vez refuerzan la val~d~z de las
técnicas que se seleccionan para aprender. De modo_ s1_nular, los
aprendizajes conceptuales pueden reforzar apr~nd1zaJeS autoderrotistas. Por ende, al diseñar actividades para implementar los
objetivos curriculares descritos, debe tomarse en cuenta la naturaleza
Interactiva de estos tipos de aprendizaje, los cuales deben presentarse
de modo integrado.
De lo anterior se concluye que la promoción de la autonomía del
estudiante requiere que los maestros funcionen como recursos lingüísticos Y
asesores de aprendizaje. Como asesor del aprendizaje, la tarea del_ m~estro
consiste en propiciar los aprendizajes técnicos, conceptuales y de s1 mismos
mencionados arriba. Sin embargo, es importante tener en cuenta el hecho de
que, como asesor de aprendizaje, la tarea del maestro es ofrecer las
alternativas y oportunidades necesarias para que tales conceptos sean
comprendidos, experimentados y evaluados. Es t~rea ~e los maestros cre~r _l~s
condiciones que puedan cambiar algunas creencias. Sm embargo, la dec1s10n
de participar en tales actividades y la disposición para enfrentar los retos de la
autonomía, exceden el control del maestro. Tal es la prerrogativa del
estudiante y su primer acto de autonomía. Por ende,. debe tener~e. esto en
cuenta al valorar y tratar de implementar lo necesan? _para aux1h~. a los
estudiantes a convertirse en actores en la tarea pedagog1ca de adqumr una
segunda lengua.
Argumentos Pedagógicos

1
1

El aprendizaje autónomo de lenguas requiere un camb_io de actitud P?r
parte de los alumnos y maestros, ya que los primeros deben m:?lucrarse_ mas
activamente en su aprendizaje, así como en la auto ~valuac1on de_! ".11smo
(Tudor J997). Por otro lado, la adquisición de estrategias de aprendizaje por
los alumnos requiere de un cambio en el papel ~el maestr?, el cual no
disminuye la necesidad de que exista un maestro;_ s1~0 q~e la mc_rementa, al
requerirse más atención para apoyar un aprendizaje mas efectivo (Cohen
1990).
Por otro lado en los programas que promueven el aprendizaje
autónomo de lengu~s se considera central la auto-eval_u~ción, de?ido ~1
énfasis que se pone sobre el papel del estudian~e como part1c1pante activo. _sm
embargo, en un estudio descrito por Dale ~-L1ss ( 1996) en_el cual se trato de
introducir la práctica de la auto evaluac10n, se encontro que los alumnos

292

respondieron negativamente al registro constante de su progreso como medio
para mantener el logro continuo por los alumnos. Lo anterior señala la
neces_idad de revisar los estilos de enseñanza / aprendizaje, con el fin de
definir un procedimiento de auto-evaluación adecuado.
Modalidades de Aprendizaje Autónomo

En la última década se han propuesto diversas modalidades de
aprendizaje autónomo. Algunas de las principales son las siguientes:

1.
Aprendizaje de Lenguas por Computadora. El aprendizaje de
lenguas por computadora ha adquirido relevancia en la última década. Si bien
la inversión inicial requerida en equipo de cómputo es considerable· es aún
más complicada la selección de programas adecuados a cada curso· ¡sí como
el di~eño de una estrategia para su utilización pedagógica. Asimismo,
Kennmg ( 1996) propone que el acopio de materiales requeridos para iniciar
un programa de aprendizaje autónomo de lenguas vaya acompañado de una
mejoría en la accesibilidad de informac ión, por lo que sugiere el uso de un
sistema de base de datos para catalogar los recursos.
2.
Aprendizaje a Distancia. El aprendizaje a distancia ha sido
definido como un sistema de coinunicación multi-dimensional (Holmberg
1991 ), que plantea requerimientos específicos tanto a los maestros como a los
alumnos . Esta modalidad plantea problemas específicos para la enseñanza de
lenguas, particularmente, porque no permite la interacción verbal directa la
cual típicamente se considera una experiencia deseable por útil en' la
adquisición de una lengua.
3.
Centros de Aprendizaje Independiente. Los principios de
aprendizaje independiente y la comprensión que se ha logrado acerca de
estilos y estrategias de aprendizaje son la base conceptual para el
establecimiento de los Centros de Aprendizaje Independiente descritos por
Hoadley (1991 ). Tales centros fueron creados para brindar servicio a
estudiantes adultos. Los problemas pedagógicos que surgen en ia
implementación de un Centro de Aprendizaje Independiente incluyen: cómo
apoy~r al estudiante en la auto-instrucción, papel y función de los CAI para
estudiantes adultos, aprovisionamiento de materiales apropiados y recursos
humanos (Hoadley 1991). De modo similar, Page ( 1992) identifica los
siguientes problemas pedagógicos que involucra la promoción de autonomía
en ~I estudiante: organización del salón, formación de grupos, decodificación
de instrucciones, uso de equipo, acceso a libros de texto, organización de
lectura libre, y manejo derecursos, entre otros.
293

�4.
Enfoque Holístico. El aprendizaje autónomo de lenguas puede
ser utilizado por los maestros como un enfoque para tratar el currículo en su
totalidad (enfoque holístico), cerrando así la brecha entre actividades de salón
de clase y actividades de aprendizaje privado (Crabbe, 1993).
En el estudio que se reporta se utilizó un enfoque _holístico, con el fin de
cerrar la brecha entre el programa planteado para cada curso y las tareas de
aprendizaje autónomo que se asignaron para cada curso.

Descripción de la Propuesta Didáctica

La propuesta didáctica utilizada buscó transformar al alumno en un
estudiante más responsable y disponible para colaborar en el aprendizaje de
sus compañeros y el suyo propio. La propuesta consistió en tres etapas: la
primera de ellas se dedicó a la aplicación de cuestionarios y encuestas, con el
fin de que los alumnos adquirieran conciencia de la forma en que aprenden así
como de la diversidad de estilos, habilidades y estrategias de aprendizaje.
Durante la segunda etapa se realizaron actividades que tuvieron como
objeto buscar un cambio de actitud en los alumnos, así como la adquisición de
habilidades y estrategias, con el fin de romper la dependencia de los alumnos
con respecto al maestro, y que aquellos adquirieran conciencia de su prnpia
capacidad para aprender de un modo autónomo (individualmente y en

~lenamente el potencial de los estudiantes
. . .
,
mteracción colaborativa y
. . como md1v1duos, as1 como en su
. .
comumcativa con compañ
eros y maestro.
As1m1smo, la propuesta estudiada redimen .
alumno, convirtiendo al primero en
~1_ona los papeles de maestro y
responsable de su propio aprendizaje. un fac1htador, y al segundo en agente
Resultados del Estudio
Concientización y motivación.
Los estudiantes observados demostrar
.
para el aprendizaje del francés Tal on ~n ~~vel alto de motivación
frecuentemente
·
·
motivacion se relacionó más
modo similar m~~~o~:1::: ~;:sonales que profesionales o prácticos. De
0

la clase aqueilos que se refiriero/:irt:;~enn~~z:j~ ~s:~~:~:s::s ;nteresant~s de
cultura francesa, ya sea por medio de videos o de material de 1:c~::~tos e la
Respecto a los ejercicios de concienti . ,
,
gener~lmente promovieron la auto-confian:c~oen, 1~: en~o~~ro que éstos
capac1.dad para aprender la lengua. Las actividades ;:f~ri~antes en su
actualizar
los conocimientos y habil'd
1 ªdes de Ios alumnos queas buscaron
·
,
previamente (lengua materna y lectura e11t
ya poseian
(transferencia) a la tarea de
d • re otros), Y promover su utilización
apren er 1a 1engua francesa As. .
b
concientizar a los alumnos acerca de la utilidad d. 1~1smo, se uscó

~:;i::~:~~~~~~~~~;. de practicar la lengua fuera del s:1t:,:~~:n~~~o~~:

colaboración con otros).
La tercera etapa se centró en la realización de actividades que buscaron
efectuar un cambio en los papeles que maestros y alumnos juegan
tradicionalmente en el salón de clases. Por ejemplo, los alumnos pudieron en
ocasiones decidir acerca de los materiales a utilizarse en clase. Asimismo, los
modelos de la lengua estudiada fueron muy diversos, ya que no solamente el
maestro fungió como fuente de información. Finalmente, los alumnos
opinaron acerca de su propios aprendizaje y el de sus compañeros;
proporcionando retroalimentación acerca de tales procesos.
Tabla# 1: ¿Por qué estudias francés? (entrevista)
Durante la realización del proyecto, se esperaba que los alumnos
experimentaran una modificación significativa en su comportamiento y
adquirieran más responsabilidad por sus propios aprendizajes; convirtiéndose
de este modo en estudiantes más autónomos y con una mayor confianza en su
propia capacidad para aprender y aprovechar las oportunidades que se les
presentasen para adquirir la lengua en cuestión.
La relevancia de la propuesta pedagógica formulada por Scharles &amp;
Szabó (2000) radica en el hecho de que tal propuesta replantea los términos
de las interaccjones que ocurren en el salón de clase, y las optimiza al explotar
294

Categoría de respuesta
.
Interés personal (gusto, interés por
literatura, etc.)
Int_erés profesional (traductor, estudios
en extran1ero)
. . Otros (recomendación, opción como
1d1oma)
295

%de
# de
menciones alumnos
12

70.59

5

29.41

3

17.65

�Tabla #3: ¿Qué aspectos te pare_cieron más dificiles este semestre?
(entrevista)

Percepción general del curso l1ºr los alumnos

Los alumnos que participaron en estudio consideraron que tuvieron una
participación más activa durante el semestre estudiado que en el curso
anterior, pues asistieron y participaron más. Algunos alumnos consideraron
que el semestre en estudio fue más dificil que el semestre anterior, debido a
que el contenido fue más extenso y se incluyó un mayor número de lecturas.
Específicamente, los alumnos de cuarto semestre consideraron que el curso
fue más difícil, pero también más interesante. Por ende, su participación e
involucramiento en el curso fueron mayores. Respecto a las actividades
realizadas, los alumnos mencionaron que en el curso estudiado la revisión de
tareas por los propios estudiantes, la corrección de ejercicios en el pizarrón y
los exámenes orales como actividades diferentes de las realizadas en cursos
anteriores. La mayoría de las menciones se refirieron a cambios percibidos en
los papeles de alumnos y maestros (ver tabla# 2).

# de

%

menciones

de
alumnos

Tipo de respuesta
Diversos contenidos
gramaticales
Comunicación oral / escrita

21
82.35
2
11.76

Ninguna

1

5.88

* Total de estud1antes que respondieron. 17.

~I hecho de que la mayoría de los alumnos ha a mencionad
gramaticales en todos los niveles estudiados c~mo el aspee,:~~:
t tc1 e curso, es probablemente indicativo de un enfo ue d , .
~e¡tr~do excesi~amente en _el aprendizaje de contenidos gram:tic:i::i~;•~~
a, o, . os contenidos gramaticales con frecuencia fueron considerados como lo
mas impo~ante a evaluar en los exámenes escritos, lo cual tiene como
consecuenc,ta que bue~a parte del curso se enfoque a preparar a los alumnos
para los ~:a;enes_(6 o 7 por semestre). Por otro lado, la necesidad de dedicar
una canti a cons'.derable_ de tiempo para cubrir los contenidos ramaticales
programados redujo considerablemente las oportunidades paragun
, t.
extensa que pe~mt· _ma
· ,
a
prac
tea
ª 1os alumnos adquirir más sólidamente
1
contexto comumcatlvo los contenidos gramaticales del curso.
y en un

~º;'~t~º/
Tabla #2: ¿Qué diferencias observaste en relación con el semestre
anterior? (entrevista)

Tipo de respuesta

# de

menciones

12
Contenidos
10
Papel de alumno
4
Papel del maestro
3
Actividades
3
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
35.29
23.53
11.76
17.65

Tabla #4: ¿Qué actividades te parecieron más difíciles? (entrevista)
Logros y Obstáculos

# de
menciones

Tipo de respuesta
Todos los alumnos mencionaron diversos contenidos gramaticales
(objeto directo, objeto indirecto, conectores) como aspectos dificiles en el
curso. En cuanto a las actividades, consideraron que las dificultades que ellos
enfrentan son del tipo comunicativo (principalmente comprensión y expresión
orales). En este renglón, algunos alumnos mencionaron frecuentemente que
tanto el casete como el equipo de sonido utilizados en clase fueron deficientes
(ver tablas# 3 y# 4).

296

9
Ninguna
6
Comprensión auditiva
1
Comprensión escrita
1
Exoresión oral
1
Exámenes
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
52.94
35.29
5.88
5.88
5.88

-

Los aspectos señalados más frecuentemente por los alumnos como
fáciles de aprender fueron: comumcac1on
· ·, oral y escrita, vocabulario,

297

�información cultural, y gramática. En lo referente a las actividades, los
alumnos mencionaron las relacionadas con el trabajo grupal, tales como
aquéllas en las que debían elaborar un pequeño texto en parejas o en equipo,
el cual presentaban posteriormente ante la clase, o actuaban diversos papeles
en base a el diálogo que previamente habían creado. Las actividades
comunicativas fueron del agrado de los alumnos, ya que, además de practicar
el idioma activamente, tuvieron oportunidad de trabajar en grupos, pudiendo
así monitorear su propio avance en el aprendizaje de la lengua. Respecto al
contenido, algunos alumnos reportaron haber realizado sin dificultad las
lecturas y presentaciones orales asignadas (ver Tabla# 5).

Tabla# 5: ¿Qué aspectos te parecieron más fáciles en el curso?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta

menciones
11
Contenido lingüístico
10
Actividades en gruoos
10
Actividades comunicativas
4
Contenido cultural
2
Presentaciones individuales
1
Ninguna
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
64.71
58.82
58.82
23.53
11.76
5.88

La mayoría de los alumnos consideró que el curso fue más o igualmente
activo que el anterior, y sólo un 21 % consideró que fue menos activo (ver
tabla # 6). Respecto al contenido, los alumnos reportaron como aspectos
interesantes del curso los contenidos que se referían a la cultura francesa. Los
contenidos gramaticales también les parecieron interesantes, al igual que las
actividades comunicativas orales y escritas (ver Tabla# 7).

Tabla# 6 ¿Cómo fue el curso para ti? (cuestionario)

22
12

Más activo
Igual
298

i

Tabla# 7: ¿Qué aspectos del curso te parecieron más interesantes?
(entrevista)

Tipo de respuesta

# de
menciones

Contenido cultural
Contenido Lingüístico
Actividades grupales
Presentaciones individuales
Cambios en el oaoel del alumno
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

14
8
3
3
3

¾de
alumnos -

82.35
47.06
17.65
17.65
17.65

En lo referente a las actividades, los estudiantes manifestaron interés
por _los videos, las actividades en equipos, y las presentaciones orales en
pareJas, tanto de contenidos del libro como de materiales de lectura
complementaria (ver Tabla# 8).

Categorías de respuesta

# de
menciones

20.93

Tabla# 8 Qué aspectos del curso te parecieron más agradables /
interesantes? (cuestionario)

Satisfacción de los alumnos con el curso

Categorías de respuesta

Menos activo
1
9
* Total de alumnos que respondieron: 43

%de
alumnos
51.16
27.9 1

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Dinámica del grupo
Auto-evaluación
Materiales audio-visuales
Papel del maestro
Contenido cultural
* Total de alumnos que respondieron: 41.

19
12
10
6
6
3

% de
alumnos
46.34
29.27
24.39
14.63
14.63
7.32

Se observó que los alumnos gustaban de practicar el idioma en el salón
de clases por medio del trabajo en equipos, lo cual les permitía evaluar su
propio desempeño y aprender de otros. Específicamente, las actividades que
los alumnos reportaron como preferidas fueron: practicar el idioma en el salón
de clases, ver videos (auténticos o didácticos) en el laboratorio. (ver tabla # 9)
299

�Tabla# 9 ¿Cuáles actividades fueron tus favoritas en el curso?
(cuestionario)

Categorías de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral v escrita
Trabajo grupal
Material audio-visual
Contenidos Lingüísticos
Presentaciones orales
Estilo de aprendizaje
* Total de alumnos que respondieron: 43

32
12
10
7
5
1

%de
alumnos
74.42
27.91
23.26
16.28
11.63
2.33

Aspectos Poco Interesantes del Curso

Respecto a los aspectos menos interesantes del curso, muchos alumnos
se quejaron por la deficiente calidad del material y equipo de audio utilizado.
Asimismo, los videos fueron criticados por algunos, lo cual aparentemente
indica una diversidad en los estilos de aprendizaje de los alumnos.
Finalmente, algunos alumnos mencionaron hacer tareas y presentar muchos
exámenes como aspectos desagradables, al igual que el excesivo énfasis en
contenidos gramaticales que se observó en el curso (ver tabla# 1O).

como las actividades relacionadas con los números y con la fonética. Otros
alumnos mencionaron ver videos, hacer tareas y traducir palabras en el salón
de clases como actividades poco interesantes. Sin embargo, casi la mitad de
los alumnos entrevistados consideró que para ellos ninguna actividad careció
de interés (ver tablas # 11 y # 12).

Tabla# 11: ¿Qué aspectos del curso te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de
menciones

Tipo de respuesta

Contenido Lingüístico
Contenido cultural
Nada
Cambios en el papel del alumno
Estilo de aprendizaje
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Categorías de respuesta

# de
menciones

Material de aud:o
12
Material audio-visual
8
Papel del alumno
8
Curso en general
5
Escasa motivación
4
Nada
3
* Total de alumnos que respondieron: 43

¾de
alumnos
27.91
18.60
18.60
11.63
9.30
6.98

Los aspectos del curso que los alumnos consideraron menos interesante
fueron diversos aspectos gramaticales, al igual que otros contenidos. Por
ejemplo, los alumnos del grupo principiante consideraron que algunas
canciones incluidas en el libro de texto fueron extremadamente aburridas, así
300

1

47.06
23.53
17.65
5.88
5.88

Tabla# 12 : ¿Qué actividades te parecieron menos interesantes?
(entrevista)
# de

Tipo de respuesta
Tabla# 10 ¿Qué fue lo que te gustó menos del curso? (cuestionario)

8
4
3
1

%de
alumnos

menciones
8
Ninguna
5
Contenido cultural
3
Estilo de aprendizaje
1
Contenido Lingüístico
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
47.06
29.41
17.65
5.88

Estrategias y estilos de aprendizaje.

Se utilizó ei cuestionario propuesto por Scharles &amp; Szabó (2000) acerca
de los estilos de aprendizaje (concreto, analítico, comunicativo, y ori~ntado
hacia la autoridad), como base para la discusión grupal acerca de las diversas
estrategias a que recurren las personas con el fin de aprender una segunda
lengua. Tal discusión permitió a los alumnos intercambiar sugerencias que
contribuyeron a ampliar el espectro de estrategias utilizadas. Por otro lado,
también se utilizaron actividades más especificas con el fin de explorar Y
desarrollar estrategias de lectura, y para la adquisición de vocabulario, entre
otras.
301

�Se encontró que la mayoría de los alumnos participantes consideraban
los contenidos gramaticales como centrales para su desempeño en el curso. Se
consideró que tal situación se debió al especial énfasis que se puso en el
aprendizaje de contenidos gramaticales. ~or eje~plo, el 4_0% de 1~
calificación asignada a los alumnos por medio de ex~m.enes escnt~s se baso
en el aprendizaje de contenidos gramaticales. As1m1smo_, ~I nu?1ero de
exámenes escritos que se administraron en cada curs_o fue s1gn'.~catl~ame~t~
alto (6 a 8). Lo anterior orilló a que con frecuencia se requmer~ cubrir
aceleradamente todos los contenidos gramaticales programados,_ sm que el
tiempo permitiese la práctica extensa que facilitara la incorporación de tales
contenidos al uso comunicativo de la lengua (ver tabla 13).
1

Tabla# 13 ¿Piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje durante el

3.33

Estilo perceptual visual
1
* Total de alumnos que respondieron: 30

1

Estrategias de estudio para exámenes

Se preguntó a los alumnos acerca de las estrategias utilizadas cuando
estudiaban para sus exámenes. Las respuestas fueron muy homogéneas, ya
que la mayoría utiliza los materiales tradicionales: el libro de texto, el
cuaderno de ejercicios y el cuaderno de apuntes. En lo referente a las
estrategias pará estudiar gramática, se mencionaron repasar, rehacer ejercicios
y buscar ejercicios nuevos. Algunos alumnos mencionaron estrategias
diferentes, por ejemplo, se sugirió la posibilidad de aclarar dudas con
compañeros de niveles superiores, aclarar todas las dudas en clases y escuchar
casetes de algún método de aprendizaje de francés (ver tabla# 15).

semestre? (cuestionario)
Categorías de respuesta

# de

menciones

69.77
30.23

30
13

Sí

No

Se consideró que la mayoría de las menciones fueron acerca de
estrategias para aprender contenidos gramaticales, debido a que en los
exámenes administrados los contenidos gramaticales son considerados como
los más importantes (40% de la calificación). Por tal motivo, los alumnos
percibieron la necesidad de centrarse en ese aspecto.

%de
alumnos

* Total de alumnos que respondieron: 43.
Casi el 70% de los alumnos entrevistados reportó haber experimentado
un cambio en su forma de aprender el idioma a lo largo del semestre. El 43 %
de los alumnos que respondieron afirmativamente señ~l~ron. ~ue esto s:
reflejó en el hecho de que sintieron que su part1c1pa~1on., aumento
significativamente y de que avanzaron bastante en la comunicac10n oral Y
escrita (ver tabla# 14).
Tabla # 14 · Cómo piensas que cambiaste tu estilo de aprendizaje
(.,
. )
durante el semestre? (cuestionano

Categorías de respuesta
Comunicación
Responsabilidad, organización
Estilo de aorendizaie analítico
Estilo perceotual auditivo
Estilo de aprendizaje intuitivo
302

# de

menciones
13
8
4

3
2

Tabla# 15: ¿Qué estrategias utilizas para estudiar para un examen?
(entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Estrategias para aprendizaje de
gramática
Uso de materiales(Libro, apuntes y
cuaderno de eiercicios)
Otras estrategias
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

% de
alumnos

13

76.47

12

70.59

5

29.41

%de
alumnos
43.33
26.67
13.33
10.00
6.67

Condiciones de la clase que propician el aprendizaje.

En este apartado la mayoría de los alumnos coincidieron en subrayar las
actividades comunicativas tanto de tipo oral como escrito como las que más
los ayudan a aprender y les dan confianza en el salón de clases. Otro punto
mencionado fueron las actividades realizadas en parejas o en grupo. Algunos
303

�alumnos tienen un estilo de aprendizaje analítico y por tal motivo sienten que
están aprendiendo al estudiar la gramática. Otros alumnos reportaron aprender
vocabulario a través de la lectura de textos, las presentaciones orales y las
explicaciones del maestro (ver tabla# 16).

Tabla# 16: ¿Qué aspectos de la clase consideras más útiles? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones
13
13
4
2

Uso de medios audio / audio-visual
Uso de medios visuales/ Internet
Practicar con hablantes
Otros

%de
alumnos
76.47
76.47
23.53
11.76

* Total de estudiantes que respondieron: 17.
Tipo de respuesta
Comunicación oral y escrita
Contenido lingüístico
Actividades grupales
Contenido cultural
Papel del maestro
otro

# de
menciones
12
5
4
2
1

I

%de
alumnos
70.59
29.41
23.53
11.76
5.88
5.88

En lo referente a cómo pueden lo·s alumnos contribuir a su propio
aprendizaje dentro o fuera del salón, los participantes mencionaron
principalmente el uso de material auditivo, audio-visual y visual. En este
punto, se observó que las menciones se incrementaron significativamente con
respecto del inicio del semestre, en que se discutieron tales posibilidades (ver
tabla# 18).

* Total de estudiantes que respondieron: 17.

Práctica Independiente de la Lengua

En respuesta a esta pregunta la mayoría de los alumnos reportó la
utilización de medios impresos, electrónicos, audio-visuales (ver películas,
leer libros o revistas, escuchar casetes y discos compactos, radio). En segundo
lugar, los alumnos reportaron utilizar Internet para buscar información,
chatear o comunicarse por correo electrónico. Otros alumnos dijeron practicar
con hablantes nativos o no-nativos de la lengua estudiada. Finalmente, se
mencionó la posibilidad de hablar consigo mismo y pensar en francés (ver
tabla# 17).

El hecho de que los medios audio-visuales y visuales hayan sido los
más mencionados indica que los alumnos tienen diversas formas preceptuales
para practicar la lengua de modo independiente. Al inicio del semestre, se
preguntó a los alumnos acerca de sus estrategias para practicar el idioma por
su cuenta. Asimismo, se observó que las respuestas de los alumnos en este
renglón se incrementaron al final del semestre (entrevista) con respecto del
inicio del semestre (discusión grupal), lo cual sugiere que los alumnos
posiblemente estuvieron más motivados al final del curso para practicar la
lengua por diversos medios.

Tabla# 17: ¿Cómo puedes practicar el idioma dentro o fuera del
salón? (entrevista).
304

Tabla# 18 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su propio
aprendizaje? (cuestionario)

Categorías de respuesta
Uso de material audio / audio-visual
Uso de material visual (impreso,
computación, Internet)
Auto-estudio
Práctica independiente
Disposición
Práctica en el salón
Otros
* Total de alumnos que respondieron: 43.

# de
menciones
26
26

21
6
4
2
1

%de
alumnos
60.47
60.47
48.84
13.95
9.30
4.65
2.33

Satisfacción con el Aprendizaje

La mayoría de los alumnos reportaron sentirse satisfechos con su
aprendizaje de la lengua estudiada cuando tenían oportunidad de comunicarse
oralmente o por escrito. Lo anterior confirma que los alumnos adquieren
seguridad a través de la práctica constante del idioma en clase.
Específicamente, expresaron satisfacción por las actividades que realizaron en
equipos o en parejas, al percibir que su fluidez se había incrementado, o que
encontraban las palabras que buscaban para formar frases y expresar sus
305

�pensamientos. Por último, se mencionó la satisfacción al recibir buenos
resultados en los exámenes (ver tabla# 19).

Tabla# 19: ¿En qué momento te sentías muy capaz en el aprendizaje
del idioma? (entrevista).
Tipo de respuesta

# de
menciones

Comunicación oral
10
Comprensión escrita
4
Auto evaluación
3
Actividad grupal
2
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
58.83
23.53
17.65
11.76

Insatisfacción con el Aprendizaje

Los alumnos entrevistados reportaron sentirse insatisfechos con su
aprendizaje cuando percibían deficiencias en su comunicación oral o escrita o
notaban problemas con su vocabulario, fluidez, ortografía o gramática. Ot;os
alumnos reportaron tener problemas después de faltar a clases, o cuando los
contenidos gramaticales se cubrían apresuradamente un día antes del examen.
En general, los alumnos se sintieron frustrados cuando percibían
deficiencias en su desempeño lingüístico, en lo comunicativo y en lo
gramatical. Este último aspecto fue especialmente frustrante para alumnos que
poseían un estilo de aprendizaje analítico. (ver tabla# 20).

Tabla# 20 ¿En qué momento te sentías insatisfecho con tu
aprendizaje? (entrevista).

Tipo de respuesta

# de
menciones

Auto-evaluación
7
Contenido lingüístico
6
Cambios en el papel del alumno
2
No contestó
2
Nunca
1
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

%de
alumnos
41 .18
35.29
11.76
11.76
5.88

Cambios de papeles entre maestros y alumnos.

A través del semestre, y especialmente hacia el final, se buscó
promover cambios en los papeles que tradicionalmente juegan maestros y
alumnos en las clases de lenguas. Por ejemplo, se pidió que los alumnos
actuaran como fuentes de información, por medio de presentaciones orales.
Asimismo, se buscó que los alumnos aprendieran a evaluarse a sí mismos y a
sus compañeros. En este punto los resultados fueron limitados, debido
principalmente a reticencias por parte del maestro. Por ejemplo, el maestro
participante consideró que era su deber explicar a la clase el significado de
cada palabra nueva que se encontraba en el libro de texto, por considerar que
no hacerlo demeritaría su papel de "experto", capaz de responder cualquier
pregunta que se le formulase. Tal situación resulto en una limitada utilización
del diccionario como medio de consulta por los alumnos. Lo anterior sucedió
a pesar de que los diccionarios (monolingüe y bilingüe) estuvieron
constantemente disponibles para uso de los alumnos. Asimismo, la sugerencia
de usar el diccionario bilingüe se contradecía con la prohibición casi absoluta
de utilizar la lengua materna en el salón de clase.

Papel del alumno en el aprendizaje de la lengua.

La mayoría de los alumnos mencionaron que deben de aportar la
motivación, disposición e iniciativa para aprender el idioma. Otros alumnos
señalaron la importancia de trabajar en colaboración con sus compañeros y
buscar materiales complementarios para el aprendizaje del idioma dentro y
fuera del salón de clases. Finalmente, los alumnos entrevistados sugirieron la
necesidad de no estudiar sólo para un examen, sino para aprender más sobre
el idioma, lo cual contribuiría a la adquisición del idioma.

La mayoría de las menciones se refirió a la disposición para el
aprendizaje como el elemento principal que necesitan los alumnos. Asimismo,
la práctica independiente (conversar con hablantes de la lengua estudiada,
etc.) se consideró importante para complementar el aprendizaje en clase. En
contraste, sólo un alumno mencionó al diccionario como un recurso
complementario para el aprendizaje (ver tabla# 21 ).
Tabla# 21 ¿Cómo pueden los alumnos contribuir a su aprendizaje de la
lengua? (entrevista).

# de

Tipo de respuesta
306

307

% de

�menciones
14
Disposición
9
Práctica independiente
7
Auto-estudio
6
Búsqueda de medios alternos
4
Práctica en el salón
1
Otros
* Total de estudiantes que respondieron: 17.

alumnos
82.35
52.94
41.18
35.29
23.53
5.88

tales actividades contribuyeron a aumentar la auto-confianza de los alumnos,
y a que se percibieran a sí mismos como estudiantes más capaces. Además,
los alumnos reportaron una mayor utilización de medios alternos
/complementarios para obtener información y practicar la lengua por su
cuenta, y prefirieron igualmente medios auditivos y audiovisuales como
visuales e impresos. La única excepción en este renglón fue el uso del
diccionario, como ya se mencionó.

Si bien no se avanzó suficientemente en el renglón de la autoevaluación, se crearon las bases para la -aceptación por los alumnos de tal
práctica en el futuro.

Papel del Maestro

En cuanto al maestro, los alumnos señalaron principalmente su papel de
experto, cuya tarea consiste en resolver las dudas que se presentan sobre la
gramática o cualquier otro contenido. En segundo lugar, los alumnos
esperaban que el maestro fuera un ser comprensivo, que los motivara,
interactuara con ellos, e hiciera amena la clase. En tercer lugar, los alumnos
consideraron que el maestro debía fungir como fuente de recursos,
suministrando ejercicios, materiales o actividades complementarias. En cuarto
Jugar, los alumnos propusieron que el papel del maestro consistía en organizar
las tareas de aprendizaje (actividades individuales, en pares o grupos).
Finalmente, pocos alumnos propusieron al maestro en el papel de autoridad
que disciplina y evalúa el desempeño de sus alumnos (ver tabla# 22).

# de
Tabla# 22 ¿Cómo puede el maestro
menciones
contribuir al aprendizaje de sus alumnos? .
Tipo de respuesta
11
Maestro como experto
10
Papel afectivo
7
Maestro organi.7,ador
6
Maestro como fuente de material
3
Maestro evaluador
2
Maestro como autoridad
* Total de estudiantes que respondieron: 17

%de
alumnos
64.71
58.82
41.18
35.29
17.65
11.76

Cambios en los papeles de maestros y alumnos.

Los alumnos reportaron sentirse muy satisfechos cuando su
participación individual o en grupos se increment~ sustancialmente.
Asimismo, los alumnos participantes se mostraron satisfechos de poder
aportar información a la clase a través de presentaciones indivi~ual~s .º
discusiones grupales. Tales experiencias contribuyeron a d1smmu1r
gradualmente el papel del maestro como único experto en la clase. Asimismo,
308

Conclusiones

A través de la aplicación de un programa de entrenamiento para el
aprendizaje autónomo a estudiantes universitarios de lenguas extranjeras, se
pretendió adquirir una mayor comprensión acerca de los factores que inciden
en el éxito en el aprendizaje de segundas lenguas. Específicamente, se
pretendió observar la forma más efectiva en que el desarrollo de actitudes y
habilidades tales como la motivación, la concientización, la responsabilidad, y
habilidades tales como diversas estrategias de aprendizaje, el auto-monitoreo,
y la auto-evaluación, pueden ser integrados a los cursos tradicionales de
lenguas extranjeras.
El programa de entrenamiento estudiado planteó métodos por los cuales
se buscó promover en los alumnos motivación y confianza en sí mismos,
auto-monitoreo y auto-evaluación, estrategias de aprendizaje, colaboración y
cohesión grupal, medios para compartir información, auto-control, toma de
decisiones y realización autónoma de tareas. Lograr lo anterior requirió la
concientización y cambios en las actitudes de alumnos y maestros, con el fin
de alcanzar la transferencia en los roles que tradicionalmente juegan alumnos
y maestros.

Los resultados del estudio permiten sugerir que un programa de
entrenamiento integrado a los programas tradicionales de lenguas extranjeras,
que de modo gradual desarrolle en los estudiantes auto-confianza, motivación,
habilidades y estrategias de aprendizaje, responsabilidad, y cambios en los
papeles tradicionales de maestros y alumnos, puede con&lt;lucir a una mayor
autonomía en el aprendizaje de lenguas, la cual a su vez, resulta en actitudes
más positivas hacia el aprendizaje de lenguas, mayor disposición a explorar
309

�diversos estilos de aprendizaje, y un incremento en el aprendizaje Y
adquisición de lenguas extranjeras.
Un aspecto que el estudio que se reporta no logró abordar de modo
suficiente es la auto-evaluación por los estudiantes. Uno de los motivos de tal
limitación se debió a la reticencia por el maestro participante a implementar
los cambios sugeridos, ya que tal maestro y en buena medida sus estudiantes,
consideraban que la evaluación era una tarea claramente imputable al maestro.
Para estudios futuros, se sugiere considerar alternativas tales como la
evaluación colaborativa, y el uso del dossier en la evaluación cualitativa del
aprendizaje.

Bibliografia

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Wenden, A.L. 1998 Learner Training in Foreign!Second Language
Learning: A Curricular
Perspective far the 21 st Century.
3 10

READING AND WRITING
IN THE ESL/EFL CLASSROOM
INTRODUCTION

Sara Alicia Ancira Aréchiga
Preparatoria 15
Centro de Evaluaciones
Universidad Autónoma de Nuevo León

The purpose of this paper is to present the relation between
reading and writing in the ESL/EFL classroom through an historical
perspective. Also, the schema theory is examined through a general
review of the reading-writing connection in order to provide a support
to this viewpoint in L2 reading and writing. A brief description of the
general features of the syllabus of the English course at the high
school leve! of the Universidad Autónoma de Nuevo León is
introduced. At this leve!, the general aim of the program is to develop
reading comprehension in order to obtain and use information from
English written texts in an EFL context.
A general overview of research findings and theoretical views of
reading in the ESL course and its connection to writing is presented
since the interest of this study is provide sorne theoretical basis that
explains and supports the near connection between reading and
writing in ESL. This is presented with the intention of promoting the
incorporation of writing in the English course at this leve!.
The separation of reading from writing may be the result of our
natural inclination to divide language up as a legacy of the audiolingual method days. Many of us qualified in the teaching of
ESL/EFL were taught to separate the language in four skills: reading,
writing, listening, and speaking. In addition, they are separated when
time constraints limit the extension of a syllabus. However, we ali
know that those abilities are connected and interrelated. In this case,
relating reading to writing not only underlies a holistic approach
which seeks to analyze their relationship and complexities, but also
promotes a more complete and integral language learning education.

311

�Historical retrospective on Reading and Writing in the ESL
Classroom
Reading has always had a relevant relation with writing in the
ESL classroom. Nevertheless, the way we approach reading and
writing in the ESL classroom, and how we understand the
relationships among writer, text, and reader which are in constant
change, becomes important. Over the last fifty years, reading has
progressively become an important component in the writing class;
however the incorporation of reading in the ESL writing class is a
recent fact.
In the past, ESL classroom practices have not recognized the
1
value of relevant input through reading in the ESL class. However,
the current focus of writing/reading research demonstrates that
meaning is constructed of the interaction between writer, text, and
reader. A brief overview of the presence of reading in the ESL
writing classroom, a presentation of how the paradigm shift in the
models of ESL teaching and reading has been concomitant to
significant changes in the teaching of writing, and a description of
current views of the connections between writing and reading are
presented for the purpose of this study.
In the days of Grammar - Translation approach to teaching ESL,
students read texts in the target language and wrote translations in
their native language or vice-versa. Writing was considered a
language-based skill that supported learning English; students leamed
the second language by translating from or into it, vocabulary word by
vocabulary word and verb tense by verb tense. Students did not
compase; that is, they did not actually write as authors. They did not
share their ideas, their opinions, and their discoveries in writing.
Rather, they were constrained to leaming English through the
grammar and the vocabulary acquired in the translation process. The
author of the text to be translated was the definitive authority; the
reader's purpose was to decode and obtain the single, correct message
of the writer. 2 Thus, the relation author, text, reader in the grammar3
translation writing classroom, according to Reid can be displayed in a
linear pattem in a schematic way as follows,
AUTHOR
► TEXT _ _ __ _ _ _ .Reader

312

During thirty years, 1940-1970, the Audio-Lingual method had a
permanent use in the leaming of a second language, and writing and
reading were considered as supportive skills for grammar. Reading
was taught through word recognition, vocabulary acquisition and
4
grammar points. Writing was for practicing grarnmar and at the
same time a way of realizing oral correctness. In terms of the students
as writers/authors, composition was not taking place. The writer is a
manipulator of previously learned language structure; writing is
regarded as an exercise of habit formation and the reader, editor and
5
proofreader are the teachers.
In · reading, considered then as a
receptive skill, ESL students had to obtain the correct meaning from
texts they read, since the meaning was in the text itself, because
different from the grarnmar-translation, the text was more important
6
than the author. This relation can be diagrammed as follows.
Author
TEXT
► Reader
The change from language-based wntmg classrooms to the
study of composition strategies was ongoing; it started in the mid
l 960's with the acknowledgment by teachers and researchers of the
needs of ESL students in the academic environment, and it developed
to domínate ESL writing classrooms well into the l 980's. The
awareness of the need to approach writing as a communicative skill
rather than writing as a language skill led teachers to shift from
controlled to free writing. There is a change from language-based
writing classes, which focused on sentences writing, to writing-based
classes, which focused on producing compositions, as is pointed out
7
by Reid. ESL teachers, influenced by the research in and teaching of
native-speaker (NS) composition, started to think on the rhetorical
aspects in academic writing: the structure of paragraphs and essays.
By means of models that had these rhetorical aspects, students read,
analyzed, and imitated the models; teachers taught the concepts of
thesis statements, and topic sentences. That is why, in this model,
writing becomes a matter of assembly, of fitting sentences and
paragraphs. "Leaming to write, then, involves becoming skilled in
identifying, intemalizing, and executing these pattems" as is defined
by Silva8 in what he named Current Traditional Rhetoric, which
Reid9 called Pattern - Model Classroom.
Also, ESL writing students began reading more and differently
in classes. ESL students became active, more involved readers and
313

�writers, gammg meaning by approaching a text from individual
viewpoints, whether that text was a model essay, a draft of their own
writing, or the essay of a classmate. Students became authors and
editors; they read and reread their own writing as they edited drafts.
The concept of audience was incorporated in ESL writing classrooms
10
bringing the idea of communicating something purposefully.
Students leamed to consider their audience and to put in order their
ideas to satisfy the expectations of that audience. They read and
thought on the content of the text, "anticipating, predicting, and
constructing the meaning" . 11 The dynamic relationship of ESL
writing students to the texts they wrote and read included the
interaction of all involved, that is, reader, author and their texts. It
12
might be illustrated, according to Reid as follows,

AUTHOR

► 'fEXT

► READER

The introduction of the process approach in the l 980's to ESL
composition was thanks to the discontent with the controlled
composition and the traditional approach. Students in process
classrooms read and wrote to be aware what they would like to
communicate, since many teachers felt that neither of the prior
approaches promoted thought or its expression. Those who, like
Taylor, felt that "writing is not the straightforward plan-outline-write
13
process that many believe it to be", took into account first-language
14
composing process research for new ideas. Assuming as Zamel that
"ESL writers who are ready to compose and express their ideas use
15
strategies similar to those of native speakers of English".
According to Reíd, 16 students started to explore topics through
writing and exchanging drafts. Then, freewriting, brainstorming, and
clustering were put into practice in order to lead students to find their
own ideas and write, and collaborative writing and reading of
students' texts were the result of cooperative group work. Working in
these small groups, students incorporated speaking and listening skills
as they read and afterwards discussed their writings.
So therefore, the writing classroom became a place wherein
student personal creativity and expression were promoted in an
environment of low anxiety level for student writers. This personal
expression led to the use of joumal writing; the ESL teacher read the

jo~1:1al ~d responded providing to students with a reading and
wr1tmg dialogue. These dialogue joumals permitted ESL writers to
'.'become aware of writing as a way to generate ideas and share them
17
m a ~on-threatening way" • The composing process was seen as a
non-lme:rr, continual process of searching, that is, an act of
exploratlon, where writers personalize ali knowledge as they try to
•
•
18
~pprox1mate
meanmg.
Guidance in the process were preferable
mstead of control, now content, ideas, and the need to communicate
would _det~rmine forro.
In this approach, "composing means
19
expressmg ideas, conveying meaning . . Composing means thinking".
In ali t~is _development of the writing process classroom reading
was pa~ _of tt smce st~dents read ~heir o~ writing and responding to
~~at_ ~ntmg._ Flower named th1s "wnter-based" writing, which is
w:1.tmg wntten by and for the writer-author". Such writer-based
wr1tmg possesses a particular relationship that is described as follows
according to Reid.21

AUTHOR/READER

◄

TEXT

. ESL students discussed and wrote from the reading of short
s~ones, novels, and poetry. In the writing process classroom reading
hterature was related to the "reader response joumals" wherein
students wrote their feelings and emotions about the text they were
react·mg. 22 Curren~ly NS a~d ESL writin~ process classroom, as they
are called by Retd, 23 contmues promotmg students read literature
essays, conte~t based articles, and peer writing. Students report thei;
personal ~eelmgs _to those readings in joumals since the written
2
response_ 1s cons1dered by Stemglass
as "an expression and
explanatlon of comprehension". Borne in mind that research results
sug~est that reading, extensive or intensive, and writing related to
25
readmg enhance language proficiency.

Sorne research findings of Reading and Writing
. . Several ~t~dies r_epo~ significant correlations between reading
6
ab1h~y a~d wntmg ab1hty.
These results are expected if pleasure
readmg 1_s a factor of both good reading and good writing. The
hypothes1s that writing develops through reading accounts for the
res~~rch on reading and writing. It also suggests that competence in
wr1tmg develop the same way as competence in a second language.
315

314

►

�27

The following chart taken from Krashen shows results from studies
that relate the positive influence of reading for L2 writing.
Research on Reading and Wntmg
Findings
Subiects
Studv
College freshman Good writers report more pleasure
Kimberling et al.
reading when younger
Woodward&amp;Phillips College freshman Good writers read the newspaper
more
NCTE winners do a great &lt;leal of
High
school
Applebee
pleasure reading
Effective
writers read more, own more
High school
Donaldson
books, report more magazines in the
home
College freshman Good writers had more books at
Ryan
home, were read to more
Boys who get "hooked on books"
Age 12 to 17
McNeil
improve more in writing attitude
College freshman "weak and uncertain" correlations
Illo
between outside reading and writing
(Krashen, 1984, p.
6)

As Smith has pointed out, readers do not automatically become
good writers, since according to him, in order to acquire a writer's
code, a reader needs to take into account two factors in addition to
reading. The first condition is the expectation of success, or rather
28
"the absence of any expectation that leaming will not take place or
that it will be difficult". 29 Where learning (acquisition) is taken for
3
granted, notes Smith "we continue to learn throughout our lives". º
Second, Smith argues that the reader has to become a member of the
same group or community as the writer, or at least a probable
member. When an acquirer considers himself a member of the group,
as writers or future writers, acquisition occurs without the requirement
of externa! force. Readers will write the way good writers do, Smith
concludes.

Schema theory and Reading
When ESL writing teachers began to concentrate on writing
processes, reading researchers started investigating the schema theory
to reading. Bartlett,31 the first scholar to use the terrn schema, refers
to itas "an active organization of past reactions, or past experience".
For schema theory reading is an interactive process because
316

comprehension is given thanks to the interaction between the reader' s
background knowledge and the text. Moreover, the relevance of
schema in reading is based on the premise that the interpretation of a
text is due to the background or schematic knowledge of the reader,
32
not only to the text itself.
Most approaches in reading take for granted what the reader
brings to the text, knowledge of the topic, reading strategies and also
reading purposes. Schema then, is a powerful source for reading. It
describes what the reader knows about the topic of the reading whose
content may be about an academic subject or sports. That stored
knowledge is what is known as content schemata. When the reader
detects that the text is a newspaper article or a scientific article, that
knowledge the reader brings is called formal schemata. Thanks to it,
33
the reader knows how particular texts are typically organized.
34
However, Davis points out that evidence has demonstrated that
different sources of inforrnation interact with each other in different
ways and it may not be possible to establish clearly such distinctions
35
of schema as is pointed out by Carrell. Moreover, this supports the
Rumelhart viewpoint about the constant modification of schemata.
As Wallace36 puts it, "The reader needs to bring together linguistic
knowledge, for example knowledge of how texts are constructed, and
familiarity with the discourses within a text, to draw upon a relevant
schema

The Reading-Writing Relationship
Two areas of text analysis research promoted the reading writing
37
relationship in the ESL classroom. First, Carrel
presented the
implications of schema theory on composition teaching, suggesting
that ESL student writers would benefit from studying texts in English
for rhetorical organizations and cues that result in successful
communication. Genre analysis, the study of how different kinds of
writing are organized and presented to a reader, has been found to
38
help both NSs and ESL students read and write more effectively.
Second, contrastive rhetoricians, Reid adds, established that the
patterns in which ESL students prefer to write material change
depending on the culture and can be rather different from those in
their target language, English.

317

�ESL writers differ considerably in their rhetorical schemata,
which leads to an incomplete interactive communication of writing
and reading; texts, then, may become unintentionally ambiguous for
the reader because of differing rhetorical expectations and differing
39
background information.
Using schema theory and contrastive
rhetoric research, ESL writing teachers have realized that an ESL
writer communicates her ideas. The relationships among author, text,
and reader can become complex because the range of the level of
unintentional ambiguity and the range of interpretation is determined,
to a great extent, by the schemata, by the writer and reader, as can be
seen in the following figure,

Areas of Unintentional Ambiguity

lnformation
World
Knowlwdg
Environment

World
Knowledge
Environment
READER

Purpose for AUTHO
Writing

Expectations
Range of
lnterpretation

lnterpretation
Shared Knowledge
(Reid, 1993, p.43)

Writing and reading activate the schemata to find meaning about
the language, content, and form of the topic, as Reid puts it, "writers
and readers have drafts of meaning in their heads as they begin, and
40
both constantly revise these drafts in the light of what Straw calls
the emerging text". Research has shown the connection between
reading and writing, where it is affirmed that good writers are most of
the time good readers. As readers encounter ideas and form opinions
from their reading, they can write those ideas and opinions. At the
same time, they also increase their schema regarding the formats of
English writing and the expectations that writing in this language
318

The general objective of the English course in high school of the
Universidad Autónoma de Nuevo León in Monterrey, México; is to
develop reading skills in order to obtain and use information from
English written texts. The program is formed by two, 80-hour
courses. Among the principal features of the course are,

Purpose for
Writing
Knowlcdge
of the topic

Knowledge
ofthe topic
Expectations

The current paradigm in ESL writing classroom is based on a
balance between process and product, between generating and
discovering ideas, and becoming aware of audience and purpose. In
this context the student/writer realizes not only that potential readers
are expected to bring knowledge to the text, but also their
expectations concerning writing conventions, linguistic experience,
42
and social and environmental conditions.

A brief description of the EFL course in high school

Interactive Reading Graphic
Background
Background
Information

generates. As Krashen states, "It is reading that gives the writer the
41
feel for the look and texture of prose.

■

English as a Foreign Language EFL.
■ Focus on reading comprehension through which the student
develops the necessary skills for obtaining information from written
texts.
■ Grammar, finding and organization of information, and
communicative practice derived from the exploitation of authentic
written texts.
■ Students are encouraged to participate in an active way in the
process of leaming.
■ Di verse methodological and didactic too Is are used in order to
evaluate the leaming process.
■ Performance, in teams, of tasks oriented towards developing
reading comprehension ski lis
■ Problem-solving as a resource for leaming.
(Munguía et al. , 1993)

Reading comprehension as the main goal of the course is among
the relevant features as well as task oriented and group activities are
brought into language classroom for pedagogical purposes. As the
textbook' s writers43 claim, the textbook, where the syllabus is
represented, sets up tasks that develop critica! thinking skills such as
319

�classifying and sequencing, and then applies these skills to language
study. This leads to more effective learning. With regard to student
participation in the language learning process, this textbook promotes
the idea that students take responsibility for their own learning, since
the more students are involved in the learning process, the more they
become motivated. For this reason students are encouraged to use a
variety of reading strategies including, prior knowledge, skimming,
scanning for specific information, guessing meaning from context,
using cognates, using outside resources (magazines, TV and radio
programs, etc.). These strategies seek to help students to be more
aware of their own learning styles and to become familiar with the
new ones.
Pair and group work are presented as key features among the
general teaching techniques as are activities offered in the textbook
44
according to its teacher's guide.
Pair work means that studenttalking time is increased, since each group has nearly forty students,
and students can do extensive practice in the short time the class lasts.
While reading, they can exchange not only opinions but also hints
about particular reading and learning strategies. The promotion of
group work seeks to provide an opportunity for students to interact
with more confidence in an informal setting. It is also a way to
actívate the students' schemata, and 'standardize' the different
students' backgrounds and then the whole class will be able to face
the different activities derived from reading, besides being a worthy
educational practice that encourages cooperation.
Four sections through eight units in each of the two courses are
given in the high school English syllabus. First the topic: Time to
Read! In which topics are introduced through authentic texts in order
to help students become aware of reading strategies and different
types of texts. Second, Skill: In which a specific reading skill is
presented. Third, Clearing it up: It presents language structure and
how it functions. Last, Words at work, which seeks to develop
vocabulary, an important resource for reading.
This syllabus tries to cover topics of general interest, but seeks to
give information of interest to high school students in order to get
them involved in interactive reading. Taking into account that the use
of real language develops student self-confidence in their reading
320

ability, most reading material is authentic, nearly 80%. Authentic
material permits students to reflect on the structure and use of
language at its own place. Its value in the foreign language class is
based on that it was written for native speakers and that it was written
with an authentic communicative obiective that is to persuade to
4J
'
'
'
inform, to explain, etc. ' For this reason advertisements signs
'
'
notices, brochures, newspaper and magazines articles have been
included.
There are two reasons for selecting and designing a topic-base
language syllabus: The first is concerned with educational motives.
46
According to Abbott, who argues that students learn through
English, and by means of this focus students in the English content
can become involved with other sections of the school currículum. In
other words, Abbott refers to this as an opportunity for "learning the
language through exposure to content." Hence, it is assumed that
English language becomes itself a means and an end at the same time
'
as a result, an educational value is given. The second reason that
47
favors the use of topic-based syllabus, White adds, is that referring
to motivation. Even only sorne information content is related to other
areas of the currículum, the plethora of covered topics, tries to capture
students attention in issues from trivial ones, but interesting for them
(i.e., movie stars biodata), to social and controversia! issues (i.e. ,
political, social matters). This leads to learning English while
information about different subjects is obtained.
The idea of authenticity generates controversy since it has been
considered that texts, which appear outside their original
'environment' and enter to a classroom for pedagogic reasons \ost
their identity of 'authentic' .48 However, in this syllabus, English
becomes a means for getting information from the real world with
topics that seek to provide not only interesting content but also to
develop linguistic competence.
The guiding principie for the
selection of texts was that they conveyed a message for the reader.
This leads to consider the controversia! view of authenticity that
:V~ddowson and Breen49 propose, since in this view authentic reading
1s m essence interactive and authenticity &lt;loes not relate only to the
text itself but to the interaction between the reader and the text. The
text is reconstructed each time that it is read according to the reader's
321

�purposes. The classroom then, is as genuine as any other context for
reading any text, an authentic or one specially written for the language
class. In the language classroom the task is to allow students to have
access to the context of situation of the text and to its content in order
50
to promote interactive reading.
To conclude, the reading material of this textbook seeks that
reading passages be of real interest and as authentic as possible
regarding the level, be well presented and accompanied by purposeful
act1v1t1es. This will lead to reading with ' understanding' and
51
enjoyment as is recommended by Cunningsworth.
Taking in~o
account the viewpoint of language as a social phenomenon, authentlc
texts with their type sizes, drawings, typefaces of print and writings
help leamers to be aware of "what has stimulated the communicative
.
· ,, 52
event and what 1ts purpose 1s .
Pedagogical lmplications
In the writing-reading classroom, interactive reading and writing
activities can prepare students to fulfill the expectations of academic
discourse, particularly our students of the UANL high schools. These
students are preparing to enter college where as part of the fi~al
assessment in order to graduate, now, they have to take an Enghsh
exam with a writing section included. Content-based and professional
texts as well as a variety of authentic general interest topics comprise
the reading section of the high school syllabus. This variety allow
high school students to get familiar with the work of experienced
writers and different types of writing and at the same time, these texts
function as a source of ideas for encouraging discussion and
interpretation. Hence, students can be able to increase their schematic
knowledge of genre that paves to critical reading, which leads
eventually to successful writing.
There are many ways to exploit texts to encourage activities
linked to writing., besides obtaining informat~on as is ~oge _following
the current syllabus for reading comprehens1on, Re1d introduces
different suggestions made by scholars which can be useful to adapt to
different our needs and context with regard to time --two 80 hour
courses at the high school level, and to the English proficiency level
of our students -they are in a range from false beginners to
322

intermediate, and ali in the same class. Also, these suggestions can be
adapted even if we have classes with 45 students. Among those
suggestions are included one to focus simultaneously on the content
of the text and on the process by which it was written, taking into
account the occasion for writing, the audience, and the limitations of
the writing, and transfer this analysis to writing.
In addition, Reid 54 suggests developing students' awareness of
the writers' choices for reaching their communicative goals. The
existing activities of the different readings are helpful since they draw
attention to the grammatical features, stylistic choices, and the
different ways of development of the texts, among other activities,
and when students get familiar with the structure of the texts,
successful written communication is facilitated. In addition, students
can write about the texts, since they have pre-reading activities. Prewriting activities can be implemented from the same texts. This is
highly recommended since this activity activates associations and
raises awareness of those associations, since examining details and
relevant evidence will help writing students read and write to leam.
Additionally, journals, daybooks, learning logs, and specific
projects can be appropriate for our students' profile and our context as
they can be developed during the semester. Students can respond to
the readings, and reinforce their learning experiences. As our students
are inexperienced writers, and they are language learners with a not so
high level of language proficiency, it is important to start with simple
activities, e.g. parallel writing or creative copy and progress gradually.
Group work activities can be assigned for the semester where
collaborative effort can supplement the lack of writing experience and
low language proficiency, taking advantage of the heterogeneity of
our classes.
Hence, we have the reading section with its
corresponding activities for developing reading strategies to get
information. Now, the challenge is to incorporate the writing
activities in order not only to complete and improve the cycle of
reading and writing, as they reinforce and support each other, but also
to meet the current academic requirements of the UANL with regard
to EFL education. Sample classroom activities in a reader-based
pedagogy which is included in order to illustrate the perspective of
incorporating writing in our reading classes is presented in the
appendix.
323

�With regard to incorporating writing in our EFL class, severa!
considerations have to be borne in mind. Besides restructuring the
syllabus where sorne readings can be reduced in order to
accommodate the new section because even if there are fewer texts to
be read, they will be exploited more because of the writing
component. More integrated and solid language learning sessions will
be the result. For achieving this purpose, the teacher education
program becomes relevant, since most of the time teaching language
leaning is compartmentalized in different skills e.g. listening,
speaking, reading, and writing; this brings about doing the same in
teacher training in the teacher education program. 55 We do not have
experience in teaching writing, however we have the basis as English
teachers in reading comprehension, which is our best asset in this new
academic challenge. Action research, also, can be our best friend in
order to make informed decisions.

Final Thought
The perspective of reading and writing as a shared knowledge
leads us to consider that what we know about reading, we are able to
know about writing. Even reading and writing can be considered in
terms of the same process to sorne extent. 56 As beginning readers need
more contextual support to compensate for their restricted language
knowledge, so do English language beginners and inexperienced
writers. As students become better readers, they should need less the
context and be better writers. Outside the classroom, readers face
texts without any help. Between a reader and a text there is no
supporting context, neither a specific task for activating schema, at
least explicitly. However, texts with a context and activating schema
are still relevant in advanced students in reading and writing courses.
Adopting a writing component in the reading syllabus brings about
considerations in relation to curriculum, methods and materials.
There are two different views on the nature of writing. The first
is what is named the product approach which focuses on the result of
the act of composition, i.e. the letter, essay, story and so on, as well as
class activities such as copying, developing sentences and paragraphs
from different types of texts.

On the other hand, the process approach regards writing as an act
of composition, focusing on the process by means of which the text
was created as well as on the product itself. Writing, according to
57
Zamel is composed of different stages where it is started with vague
ideas about what to write. Then ideas are polished, developed and
transformed as the writer writes and rewrites. Studies have suggested
that skilled writers view their writing from a global perspective. In
the process of discovering meaning, these experienced writers
changed whole chunks of discourse, and each of these changes
represented a reordering of the whole .. Successful writing, according
to Nunan, 58 for the ESL learner is:
o
mastering the mechanics of letter formation;
o
mastering and obeying conventions of spelling and
punctuation;
o
using the grammatical system to convey one's intended
meanmg;
o
organizing content at the leve! of the paragraph and the
complete text to reflect given/new information and
topic/comment structures;
o
polishing and revising one's initial efforts;
o
selecting and appropriate style for one's audience.
Nunan
And, I would add, to write.

References

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324
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White, R. (1988). The EL T curriculum. Design, innovation and
management.
Oxford: Blackwell.

Appendix

Sample Classroom Activities in a Reader-Based Pedagogy
l.
After you and your classmates have ali read the same
text, choose a partner. You and your partner tell each other about the
particulars in the text that "rang a hell." What meant something to
you? After you and your partner have shared your responses to the
text, compare the differences or similarities of your responses. Why
might they be different or similar?
2.
Write down your story (from no. 1 above) and write
down your partner story. Then analyze how the two are similar or
different.
3.
You are an illustrator. Draw a picture or pictures to
accompany the text that you have read. Describe your picture(s) to
your partner. Explain your choice of images.
4.
You are Mr./Ms. X (a person from the text). Tell the
story from this person's point of view. Elaborate and personalize
"your" role in the text.
5.
Tell whether or not you would have your character (no. 4
above) play a different role, if you were the author of the text.
Explain that role. Rewrite the text according to the changes you
would make.
6.
Write your own text parallel to the text that you have
read.
7.
Choose to be one of the people featured in the text that
you've read. Write a script for your character; then role-play the
character, with sorne of your classmates taking on the roles of the
other characters.
8.
Tell your partner about the text in such a way that he or
she will be sure to want to read it. (In this case, different students
have been assigned toread different texts).
327

�9.
Draw a time line for the events in the text.
1O.
With your partner, create a new title for the text. Be
prepared to explain to the class why your title is better than the
original one. Analyze the differences.
11.
Characterize the author's attitude toward the subject that
she or he has written about. lf you were written about the same
subject, what would be your attitude be? How would your attitude
change the text?
12.
Choose one person, place, or object from the text.
Describe her/him/it in full detail.
13.
Write an advertisement for the text. Explain which group
of readers you are targeting. Explain why your advertisement will
appeal to them.
14.
Work with your partner to create a different subtitle for
the text. Analyze your subtitle. What &lt;loes it add to the title?
15.
Tell the class what the author of the text could have done
to write a text that you would have liked better.
16.
Write the text (no.15)
17.
State the thesis of the author of the text. Then discuss /
write from your own experience. Does your experience lead you to
the same conclusion? What is your own thesis? How &lt;loes your own
thesis compare to author's?
18.
Take the subject of the text. Discuss with your partner
your connection to this subject. What do you know about it? What
experience have you had with it?
19.
Study the illustrations that accompany the text, if there
are any, tell your partner what comes in mind as you look at the
illustrations.
20.
(Variation on No. 19 above) Describe to your partner
what illustration (s) should accompany the text. Explain in exact
detail. Why would yours be better?
21.
Write a new text, in which you weave together your story
with the story of the original text. (Your own life experience and
knowledge of the subject of the original text constitute your story).
Include sorne of your classmates' stories, too. Before you are
through, !et those whose stories are woven into your new text read
what you have written.
(Taken from Blanton, p. 243)

1

Carson Eisterhold, 1990 in Reid 1993, p.35.
Straw &amp; Sadowy, 1990 in Reid, 1993, p.36.
3
1993, p.36.
: Raimes, 1996, p. 1O; Dubin &amp; Bycina, 1991 in Reid, 1993, p. 36.
Silva, 1990, p. 13.
6
Reid, 1993, p.36.
7
1993, p. 37.
8
1990,p.14.
9
1993, p. 37.
10
Reid, 1993, p. 37.
11
Haas &amp; Flower, 1988; McCormick, Waller &amp; Flower, 1987; Swaffar,
1988 in Reid, 1993, p.38.
12
1993, p. 38.
13
1981, pp. 5-6 in Silva, 1990, p. 15.
14
1982.
15
p. 203 in Silva, 1990, p.15.
16
1983, p.38.
17
Spack &amp; Sadow, 1983, p.575 in Reid, 1993, p. 38.
18
Zamel, 1983a, p. 165; Murray, 1993, p. 338.
19
Raims, 1983a, p.261 in Silva, 1990, p.! 5.
20
1979 in Reid, 1993, p.38.
21
1993, p.38.
22
see Collie &amp; Slater, 1987; Costello, 1990; Povey, 1986; Spack, 1985 in
Reid, 1993, p. 39.
23
1993 .
24
1986, p.4 in Reid, 1993, p. 39.
25
see Reid, 1993, p.39.
26
e.g. Grobe and Grobe, 1977, Mathews, Larse, and Butler, 1945, both using
collegefreshman; Zeman , 1969, using second and third grade children;
Evanechk, Ollil, and Armstrong, 1974, using sixth graders in Krashen, 1984.
27
1984.
28
acquisition in Krashen 's terms.
29
Smith, 1981 a, p.111 in Krashen, 1984, 25.
30
p. 111 in Krashen, 1984, p. 25.
31
1932 in Anderson and Pearson, 1988, p. 39.
32
Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79; Reid, 1993, pp. 39-41.
33
Carrell 19836 in Carrell and Eisterhold, 1988, p. 79 and Moran and
Williams, 1993, 66.
34
1995, p. 68.
35
1983b, 1984, 1987 in Davis 1995.
36
1992, p.37.
37
1987 in Reid, 1993, p. 42.
38 Ret'd, 1993, p. 42.
2

Notes

329
328

�EL MEJOR CABALLERO DEL MUNDO
39

Horowitz, 1988 in Reid, 1993, p.42.
40
1990 in Reid, 1993, p. 43.
41
1984, p. 20.
42
Rosenbalatt, 1988 in Reid, 1993, p. 44.
43
Munguía et al. , 1993.
44
Munguía et al., 1993.
45
Swaffar, 1985, 17.
46
1987 cited by White, 1988, p. 65.
47
1988, p. 66.
48 Meinhof in Wallace, 1992. p. 79.
49
in Wallace, 1992, p. 81.
50
Wallace, 1992.
51
1995, p. 73.
52
Dendrinos, 1992.
53
1993, pp. 43-46.
54
1993.
55
Kroll, 1990, p. 64.
56
Nunan 1989, p. 37.
57
1982 in Nunan, 1989, p. 36.
"8
' 1989,p. 37.

Lic. Joel Servin Ortega
Universidad Tec Milenio
Campus Monterrey

Así me ayude Dios, no deberíais tener vergüenza
en nombrar a vuestro padre,
pues es el mejor caballero del mundo
y procede de reyes y de reinas
y del más alto linaje conocido
y ha tenido la honra de ser, hasta ahora
el mejor caballero del mundo...

Ginebra, La búsqueda del Grial , p. 37
Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y
perdiere su alma?
Jesús de Nazareth, Mateo 16, 26

Las aspiraciones del hombre, sus ideales, visiones y suefios dan forma a
las mas variadas expresiones artísticas que van desde la arqu itectura a la
literatura. A través de complejos procesos semánticos, semióticos y
culturales, la obra de arte recorre los pasajes de la Historia tomando a su
paso nuevos significados, nuevas interpretaciones; gracias a las nuevas
consideraciones estéticas, filosóficas y críticas, la obra puede renovarse
gracias a nuevas interpretaciones, a nuevas lecturas.
Desde su descubrimiento por los románticos del siglo XIX, la imagen
del caballero, como en general los temas medievales, han sufrido la
distorsión y la lectura tendenciosa. Podríamos decir que actualmente
contamos con los e lementos necesarios para conocer, estudiar y tratar de
comprender una de las épocas decisivas para la formación del mundo
contemporáneo. Uno de los paradigmas más importantes dentro de la
literatura Occidental ha sido el del caballero andante. figura que recorre
buena parte de la literatura europea. Sus antecedentes se encuentran en La
Ilíada, los héroes aqueos y troyanos cuyas hazañas, o como se considerarían
en las narraciones med ievales, "hechos de armas", serían las referencias
obligadas para considerar los nuevos valores y estándares del héroe
medieval.
330

331

�Sin embargo, la fabricación de esta nueva raza de hombres, los
caballeros andantes, correspondería a una nueva visión del mundo y de un
nuevo orden en la sociedad pues las costumbres y usos de las cortes
medievales de los siglos XII y XIII se trasplantarían a la literatura. Es así
como el vasallaje dio la estructura relacional a los personajes de los relatos
de caballeros andantes, donde éstos son los servidores de sus señoras, su
fidelidad, amor y servicio corresponde sólo a una dama, cuyas caracter(sticas
deberán ser principalmente, el ser parte de la corte y contar con un lmaJe que
de fe de su condición de noble. A pesar de las características generales y de
los lugares comunes en las narraciones que cuentan de los hechos y proezas
de los caballeros, existen algunos tópicos y particularidades que cada
personaje e historia tienen y que en algún moment?, escapan, a los estándares
que se atribuyen a las historias y a los personaJes. Es as, como surge el
caballero de Dios, con un propósito y destino ultraterrenos; y en este
concepto de "caballería celestial", quisiera considerar los cambi_os en las
metas tradicionales de aquellos que fueron en busca del Santo Gnal, donde
resultará decisiva para el logro de las metas de los caballeros, la teología
subyacente en el texto.

semántico, le da al Grial una proyección icónica al futuro, sobre todo dentro
de un_ sistema religioso donde la imago será preponderante sobre el logos.
Pareciera que Jesús le hubiese dicho al que dudó después de su resurrección
"bi_e~aventurados los que vieron y por ver creyeron", pues el sistema
r~li_g,oso romano basó gran parte de su liturgia y actos de fe en objetos
v1s1bles (a pesar de los místicos, podemos constatar que hoy permanece ese
culto a 1~ imagen, que va desde la representación de los personajes bíblicos,
hasta de Jerarcas eclesiásticos y reliquias).

El texto que tomaré como referencia es el cuarto libro de la reco~ilación
conocida como Ciclo de la Vulgata o Ciclo del Lanzarote-Gnal, La
búsqueda del Santo Grial, editado por Alianza ~' traducido p~r. Carlos, Alvar
(Madrid, \ 997). El personaje que tendremos baJO nuestro analts1s sera el de
Lanzarote, ya que su papel en este relato permite para nuestros fines una
mejor representación y ejemplo de la n1turaleza humana, además de que es
el estereotipo del caballero andante.

En otra versión, se cuenta que el apóstol Pedro llevó el Grial a Roma.
donde permaneció hasta la persecución del emperador Valeriana, hecho que
obligó al Papa Sixto 11 a deshacerse de reliquias y joyas. El Santo Vaso fue a
parar a Huesca, España, hasta la llegada de los musulmanes. El obispo de
Huesca abandonó la ciudad y se llevó consigo el Cáliz, se refugió en una
cueva del monte Pano donde posteriormente se desarrolló un monasterio.
Después de varios trámites el Grial fue trasladado a Valencia. donde según
un documento, el Cáliz se encuentra ahí desde 1437 hasta la fecha.

Es imprescindible conocer acerca de la historia del Santo. Grial, sus
significados y leyenda::i, para comprender. mejor,, el pape! q,u~ tiene ~n. La
búsqueda. Este objeto tiene una relevancia - m_as que h1st~nca y b1blicamística, esotérica y mágica cuya leyenda proviene de vanas fuentes. ~n
primer lugar, el origen del Grial se encuentra en dos de los c~adr_~s mas
trascendentes para el Cristianismo: la Santa Cena y la Cruc1fix1on. Es
interesante notar que es el mismo vaso utilizado por Cristo primero, en el
acto simbólico que representa el ofrecimiento de Su cuerpo y Su sangre, Y
por José de Arimatea junto a la cruz para recoger la_ sa_ngr~ ,del Salva?or. Lo
que en principio fue figura, luego fue acto, matenahzac1on de la '?ea: la
sangre simbolizada en la Cena corría sobre la madera de la cruz recogida por
manos piadosas en el mismo vaso que se usó en la Cena. Interesante no_tar
este hecho ya que la segunda función a la que se somete el Gnal,
corresponde a un acto donde el objeto es, de alguna manera, traspuesto a otro
uso a una función única, especial. cuyo significado se gesta en el acto
'
..
mismo en que sucede el hecho en su conjunto. Este nuevo revest1rn1ento
332

Hay distintas versiones acerca de la suerte que correría el Grial después
de la crucifixión. Una de ellas dice que José de Arimatea, aquel piadoso rico
que sepultara el cuerpo de Jesús en la tumba familiar, fue a evange_lizar a los
paganos del norte de Europa -tradicionalmente se cree que él fundó la
primera iglesia cristiana en Glastonbury- y que llevó consigo el Santo Vaso.
Después de un periodo de casi mil años, la búsqueda del Grial aparece en los
relatos de caballeros, donde los más valientes irían en búsqueda del Santo
Vaso. En 1930 se descubrió un objeto en los terrenos adyacentes a la iglesia
de Glastonbury, que provenía de Tierra Santa; para los habitantes de la
localidad se convirtió en objeto de culto y veneración.

Otra leyenda dice que el Grial estuvo en posesión de los cátaros en
el siglo XII. Debido a que la Iglesia declaró hereje a este grupo, se desató
una persecución en su contra, la que orilló a éstos a refugiarse en un sitio
al_t~ ~ peligroso llamado Montsegur, en Francia. Los ejércitos del Papa se
dmg1eron al castillo de Montsegur y lo sitiaron. Después de diez meses de
asedio, los cátaros no pudieron resistir y según la leyenda, algunos jinetes
escaparon llevándose algo de suma importancia para ellos; por supuesto se
cree que portaban consigo el Grial.
Una versión más, la del poeta Albrecht, menciona que el Santo Vaso se
encontraba en un lugar extraordinario: un palacio circular aderezado de ricas
joyas donde se resguardaba el Grial, junto a esta construcción se encontraba
un lago sin fondo. En Irán. en 1938, unos arqueólogos encontraron unas
ruinas que se asemejaban a la descripción que hizo Albrecht. La leyenda
333

�cuenta que ese lugar era un templo llamado el Trono de los Arcos y que fue
construido por un rey persa para custodiar un objeto de valor incalculable
para el cristianismo.

La leyenda del Grial parte de un contexto cristiano, pero sus
significados y lecturas rebasan el ambiente meramente religioso y puede
dársele un significado que va desde lo espiritual y mágico, hasta la ficción
más ridícula, absurda e ignorante (como la supuesta historia que tiene que
ver con el Grial y una supuesta descendencia de Jesús).

En~onces fueron a sentarse los caballeros, cada uno en su lugar, igual
que hab1an hecho por la mañana. Y cuando estuvieron todos sentados y en
calm~, oye_ron un tru~no tan grande y extraordinario que pensaron que el
palacio se iba a hundir. Entonces entró un rayo de sol que dio al palacio el
dob~e- de luz de la que tenía. Quedaron todos iluminados por la gracia del
Espmtu S_anto y ~ornenzaron a mirarse, pero no sabían de dónde les podía
haber venido y, sm embargo, no había allí nadie que pudiera hablar ni decir
una sola palabra por su boca: todos enmudecieron, grandes y pequeños. y
cuan,do ya lleva~an un :ato así, que ninguno de ellos había podido hablar,
entro el Sant~ Gnal, cubierto con un jamete blanco; nadie logró ver quién lo
llevaba. Entro por la gran puerta del palacio y una vez que estuvo dentro el
saló_n se ll~nó de buenos olores, como si todas las especias de la ti;rra
hu_b1eron sido derramadas allí. Dio la vuelta a la sala, alrededor de los
asie~tos, y conforme pasaba por las mesas, éstas quedaban dispuestas con la
1
c_orn1da que c~da uno quería" Es interesante notar las coincidencias que
tiene este pasaje con el Paraíso prometido a los creyentes del Corán descrito
=n el _Halmahereig ~La escala _de Mahoma), donde se describe así tal lugar:
Decir Genet hanay1m es lo mismo que decir un jardín completamente lleno
de toda clase de d~licias que el corazón del hombre pudiera imaginar [... ]
L~s pabellones estan colocados sobre unos manantiales, que brotan de allí
m1sm~, agua y vino, de toda clase de sabores y colores que pueda pensarse.
Tamb1en se escuchan allí los dulces y maravillosos cantos de unas doncellas
que _están sentadas a la sombra de unos árboles, todos ellos de piedra¡
pre~1osas y con frutos muy dulces y sabrosos. Resuenan también los sones
de mstrurnentos, tan dulces y agradables para el oído que ningún corazón es
capaz de pensar" 2 ·'Delante de ellos tendrán una mesa preparada de modo
que nunca les llegue a faltar cuanto quieran comer o beber" 3

En la historia de La Búsqueda, el Grial se sitúa en dos planos: uno
espiritual y otro mater;al; esta dualidad corresponde a la naturaleza bipolar
de los conceptos y signos cristianos, el más evidente sería Jesús mismo, el
hombre-Dios. Es en el plano material donde se sitúa la aparición del Grial en
la corte del rey Arturo, donde significa en su nivel más superficial, el
bienestar material, donde hay abundancia en todas las cosas; podríamos decir
que el Santo Vaso revestiría a la tierra donde se llevase, - y aquí vemos otro
paralelismo más con un tema bíblico, -de los atributos materiales de la
Tierra Prometida, lugar donde Dios llevó a Su pueblo para habitar en un
entorno por demás favorable. En este caso el Grial es portador de similares
beneficios, además de otros dones fantásticos, pero que no es estático sino
móvi l, aunque también debe ser alcanzado, "conquistado'', pero no a través
de las armas sino por medio de presentar una perfección espiritual. El texto
narra la aparición del Grial en la corte del rey Arturo de esta manera:
·'Bajaron las damas a oír vísperas por la solemnidad del día. Cuando el rey
salió del monasterio y sub ió al palacio, ordenó que pusieran las mesas.

. Es muy notable la profusa descripción de las delicias que disfrutará
quien alcance tal lugar, es por demás evidente la satisfacción de los sentidos
Y lo~ apetitos materiales del hombre, incluso los más carnales, pues en otro
pasaje se habla de que se concederán quinientas esposas, mil doncellas para
esco_g~r a sus esposas cuando se desee, además de ocho mil vírgenes para su
serv1c10. En su paso por la corte de Camaloc (Camelot), el Grial regala los
caballer_os de viandas extraordinarias, lo que deja satisfechos a quienes
presenciaron tal evento. Es así corno se sitúa la presencia del Vaso y sus
don~s, ~uramente materiales, que pueden ser alcanzados con los sentidos y
que md1can el carácter meramente superficial de lo que no se puede ver y de
lo que no to?os pueden alcanzar: los misterios y secretos espirituales que
guarda el Gnal, a no ser por los predestinados a triunfar. La visión de tales
dones tien~ una respuesta inmediata en los receptores de las imágenes.
represe~ta~1ones _q~e involucran a los personajes en un asunto que por su
caractenst_1ca espmtual, la cual no es vista plenamente, dará cuenta a través
de la propia carnalidad de los caballeros, de sus vidas.

Estas son algunas de las leyendas que nos hablan del Grial,
encontramos también que hay muchos lugares que se adjudican la posesión
del verdadero Vaso, y que van desde iglesias hasta museos, como el
Metropolitano de Nueva York.
En cuanto a las referencias de significado y propiedades del Grial ,
podemos señalar básicamente dos. Una, veterotestamentaria, donde el Grial
como portador de dones y bienestar tiene un paralelo con el Arca del Pacto,
símbolo de la presencia de Dios entre el pueblo de Israel. En tiempos del rey
David, cuando éste la llevó a Jerusalén, el Arca permaneció durante tres
meses en el hogar de Obed-edom, lo cual fue motivo para que Dios lo
bendijera: "y el arca de Dios estuvo en la familia de Obed-edom, en su casa,
tres meses; y bendijo Dios la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía"
Primer Libro de Crónicas 13:14. Por otra parte, esta presente el elemento
celta, donde las narraciones dan cuenta de un objeto fantástico, el caldero,
objeto utilizado por dioses celtas para dar dones maravillosos; por ello
algunos han visto al predecesor britano del Grial en éste.

334

335

�A partir de este momento los caballeros se comprometen a conseguir el
Grial jurando ante los Evangelios, la meta es conocer sus misterios y
terminar así con tal aventura. Después se despiden todos los caballeros del
rey y la reina (ésta se despide de Lanzarote en privado) y después parten
hacia la búsqueda del Grial. Aquí se nos narra algo que será definitivo para
el éxito de Galaz en la aventura, además de la predestinación. "El rey que
vio a Galaz sin escudo y que quería marcharse a la Búsqueda sin llevarlo, se
dirigió a él y le dijo: - Señor, me parece que no hacéis todo bien, pues no
lleváis escudo, como hacen vuestros compañeros. Señor -le responde- mal
haría si lo llevase. No tomaré ninguno mientras no me lo ofrezca la ventura',4
Días después se encuentran Galaz y otros compañeros en una abadía donde
se encuentra un escudo especial, de tal suerte que quien lo porte sin ser el
caballero para quien fue hecho, después de dos o tres días moriría sin
remedio. Galaz se quedaría con tal escudo, por ser el hombre destinado a
portarlo. En cuanto a la simbología cristiana, el escudo se describe como una
parte de suma importancia en la armadura del cristiano, la cual es descrita en
un sentido espiritual en la Carta de Pablo a los Efesios de esta manera:
"Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los
dardos de fuego del maligno" 5 Todos los demás caballeros llevaban su
propio escudo, pero éste había sido reservado para alguien especial; además,
el escudo había sido posesión de la casa de José de Arimatea. Encontramos
como referencias a este tema de las armas y armaduras, las que fueron
entregadas a los personajes de la mitología griega, cuyas armas fueron
obsequio de los dioses y que les permitieron lograr el éxito en sus objetivos.
Además, en el escudo se llevaba pintada en algunos casos la heráldica de la
casa o linaje, en otros casos se llevaban los colores o signos representativos
del reino u orden (como la cruz roja sobre el fondo blanco en el caso de los
cruzados).
Es así como Galaz parte a la Búsqueda, los demás caballeros harán el
intento por conseguir el Grial con sus propios recursos. Después de varios
eventos, Galaz se encuentra con dos caballeros, Perceval y Lanzarote, mas
no lo reconocieron puesto que Galaz llevaba armas distintas a las que ellos
estaban acostumbrados a verle. Es por ello que combaten contra Galaz, quien
los vence con facilidad. Éste sigue su camino, Perceval toma una ruta
diferente a Lanzarote, quien al anochecer se encuentra con una capilla que
guarda un rico altar. El caballero sucumbe ante el cansancio mientras un
caballero enfermo, transportado en camilla llega al lugar donde se encuentra
Lanzarme, éste deseaba encontrarse con el Grial, medio por el que Dios
hacía milagros y maravillas. En este contexto es como se presenta el Grial
ante Lanzarote, quien debido a que estaba en "duermevela", no consigue ver
plenamente el Vaso ni siquiera logra asombrarse ante tan extraord inario
hecho. El relato ofrece una tesis más: debido a los pecados "que le habían

336

sorprendido". Recordemos que en el sistema católico romano, el creyente
puede alcanzar el perdón al hacer la confesión de pecados y realizar la
subsiguiente penitencia indicada por el sacerdote, quien lo absuelve así de
sus faltas. En este caso, Lanzarote no había hecho tal trámite, ya que él
mismo reconoce cargar con tal fardo: "¡Ay, Dios! Me han perdido mis
pecados y mi mala vida; bien veo que mi desgracia me ha confundido más
que ninguna otra cosa, pues cuando ye debía reparar mis faltas, entonces me
destruyó el enemigo[ ... ] no hubo momento en que no estuviera cubierto por
las tinieblas del pecado mortal, ya que siempre he vivido en la lujuria y en la
villanía de este mundo" 6 Lanzarote ve perdida la gran oportunidad de
encontrarse con el Grial y "una voz" lo recrimina así: "Lanzarote, más duro
que la piedra, más amargo que la madera, más inútil y más vano que la
higuera, ¿cómo has sido tan atrevido que osaste entrar en el lugar donde
viste el Santo Grial? Vete de aquí, pues este lugar ha sido infectado con tu
7
entrada"
La mención de la higuera tiene un claro eco del pasaje de los
Evangelios, donde se narra que Jesús tiene hambre y busca fruto en una
higuera pero no encuentra alguno, por lo que le manda que se seque;
referencia que se menciona también en la Búsqueda, cuando un ermitaño le
explica a Lanzarote el significado de las palabras que la voz le dijo.
Las reacciones de Lanzarote ante la aparición del Grial, exhiben al ser
humano en un sentido puramente emocional ante las cosas espirituales, es
Lanzarote representante del caballero que cumplía con el rol social que se le
adjudicaba; ya que incluso, sus amores con la reina Ginebra estaban
perfectamente estructurados dentro del amor cortés. En esta narración se
rompe con esa estructura, al calificar como pecaminosos los tratos que tenía
Lanzarote con la esposa del rey Arturo, lo que coloca esta relación de amor
entre la dama y el caballero bajo otros estándares morales y sociales, lo que
resulta una tremenda contradicción en el sentido en que se habían
desarrollado estas relaciones en otros relatos de caballeros y amor cortés, ya
que como sabemos, para la Iglesia el amor hacía que los cónyuges fuesen
propensos a caer en el pecado de lujuria, razón por la que el amor estaba
considerado fuera del matrimonio y, definitivamente. situado en las
relaciones del amor cortés, donde al adulterio no se le veía como una falta al
voto matrimonial, sino como una salida a las pasiones bajas que no
convenían al santo matrimonio, que resultaba así, un contrato entre dos
personas de linaje y estamento similar. Es así como Lanzarote, un ser carnal,
pero con las más altas virtudes del caballero, al encontrarse con el Grial en
un contexto distinto, está expuesto no sólo a las virtudes del Santo Vaso sino
a su pobreza espiritual, a sus pecados y a su falta de voluntad para seguir por
un camino de santidad. Además, la santidad de los caballeros que van en
búsqueda del Grial, propiciará que Dios abra paso en el arduo camino. y sólo
así es que podrán alcanzar su objetivo: "Es muy cierto, Lanzarote. que en
vano iréis a esta Búsqueda si antes no os limpiáis de todos los pecados

337

�mortales y alejáis de vuestro corazón los pensamientos terrenos y lo~
deslices del mundo, pues debéis saber que en esta Búsqueda no os valdra
para nada vuestro grado de caballería si el Espíritu Santo
os abre el
camino en todas las aventuras que encontréis; [... ] en este serv1c10 en el que
habéis entrado no pertenece en absoluto a las cosas terrenales, sino a las
celestiales. Por eso, podéis ver que el que quiere la perfección en alguna cosa
conviene que antes purgue y limpie todas las_ inmundicias t~rrena~, [... ] pero
si fuera de tan débil fe y tan pobre que piensa conseguirlo mas por sus
hechos de armas que por la gracia de Nuestro Señor, sabed que no podrá
8
salir sin vergüenza y dentro no hallará nada de lo que busca" Una Y_o~ra
vez se hace saber que la gracia divina es necesaria para que en este serv1c10,
que es la caballería celestial, aquellos que han sido llamados Y que han
decidido llevar a cabo tal empresa, agraden al Señor y lleguen al final de la
aventura. La gracia de Dios se entiende como un don que hace posible que el
hombre, en este caso el caballero, pueda desarrollar una tarea asignada con
éxito, cumplir un propósito para el que ha sido escogido. No bastab~n
entonces, los hechos de armas, el linaje, ni siquiera la "belleza" que tema
Lanzarote, los requerimientos para tener contacto con el Santo~ a~o, _eran los
mismos que para los primeros creyentes en los albores del cnst1amsmo, es
decir, que las características que se buscaban en los caballeros eran
atemporales, eternos, en el sentido de que traspasaban las estructuras
sociales culturales y el poder terrena!. Podemos ver claramente que la
caballería celestial tenía básicamente dos características (vemos una vez más
el concepto de dualidad); la primera consiste en el ~ech_o de que _el caballero
debe ocuparse de su alma, es decir, de presentarse hmp10 ante Dios, de estar
a cuentas con Él y seguir un camino de santidad, lo que resulta en apartarse
de los placeres mundanos y de no apegar~~ a las cosas_ del mundo, c~n el fin
de que el Enemigo no encuentre ocas1on de rend1rl_e~ y destruirles, la
segunda es que los caballeros necesitarán d~ la ayuda d1vma, p_ara lograr las
metas y seguir puntualmente las encomiendas que el Senor les haya
encargado.

~º-

Pero no cualquiera es candidato para recibir la ayuda divina. En la
Búsqueda sólo tres caballeros llegan al final de la aven~ura, Boores, '.erceval
y Galaz, éste último, considerado el elegido para terminar con la Bu~~ueda,
un caballero virginal, lleno de todas las virtudes y dotado de las hab1_hdade~
y características que exigía tanto la caballería terrenal _como la celestial. As1
que sólo algunos son dignos de tal cuidado, el texto de_1a en claro que aunque
muchos caballeros habían salido de la corte del rey Arturo en Camaloc en
búsqueda del Grial, sólo los predestinados terminarían tal aventura.
No considero a la predestinación de los caballeros como elemento o
como característica de la caballería celestial, debido a que más bien lo
considero un problema teológico-filosófico, teológico porque surge la

338

cuestión (y según lo sugiere la narración), de si sólo los predestinados
podrán alcanzar la gracia divina y por consiguiente, el éxito en el camino
espiritual, y filosófico porque quizás podríamos situar a la predestinación
desde un contexto ontológico, en el sentido de ser un accidente o en todo
caso, una causa.
De cualquier manera, estos conceptos no sólo segregan a las masas en
general, de hecho las aventuras de los caballeros sólo podían ocurrirles a
ciertas personas en un círculo social cerrado -el linaje, por ejemplo, es
imprescindible para ello-, sino que en ese mismo contexto cortesano se hace
una clasificación: la gracia entonces se· vuelve exclusiva, particular, si la
aspiración de trascender la condición que a cada persona le otorgaba el
estamento en el que se encontraba era prácticamente imposible, pasar de la
caballería terrenal a la espiritual era una ilusión.
En la introducción a la Búsqueda Carlos Alvar menciona que el autor
no buscó escribir una obra "propagandística". eso es totalmente claro. Pero
el autor, a pesar de apartarse un poco de los lineamientos tradicionales del
amor cortés y las características de los personajes en las novelas de
caballerías, construye toda la trama psicológica, la estructura social, la
liturgia y la moral, así corno las expectativas ultraterrenas y las leyendas, en
un fundamento teológico llevado a la práctica en el ámbito de la realidad en
su tiempo. Es así como la penitencia, la reflexión, la culpa, la tristeza, así
como los deleites espirituales -que también están condicionados y
perfectamente estructurados- responden a dogmas y principios eclesiásticos.
Podemos señalar que es una constate en el relato, que los personajes busquen
o hagan uso de un intermediario entre ellos y la Deidad. Desde el capellán.
pasando por el ermitaño y personajes como Josofes (hijo de José de
Arimatea), el mismo Galaz es requerido por su padre, Lanzarote, para que
Dios se apiade de él. La intermediación entre el hombre y Dios, la
exclusividad de la Iglesia para lectura e interpretación de Las Escrituras, así
como la proliferación de objetos de culto, son características de los dogmas
católico-romanos y cuya influencia creo es evidente a través de la
construcción del texto.
Es interesante la comparación entre la caballería cristiana, Occidental,
con la árabe, específicamente con la sufí, conocida con la voz árabe futuwah.
En ésta, los caballeros tienen la misión de ser receptores del espíritu divino.
todos son susceptibles de alcanzar los más altos honores tanto terrenales
corno espirituales y se les considera ipso facto, corno caballeros con un
propósito divino; lo único que deben hacer es mantenerse dentro de los
lineamientos del sufismo. Un claro ejemplo de esta caballería espiritual
árabe en la Edad Media la encontramos en los jenízaros.
339

�La identidad del individuo condiciona sus pensamientos y acciones; así,
vemos que el caballero sufí carece de los conflictos morales y espirituales
que el caballero cristiano, pues la culpa es una constante en éstos, mientras
que la fe de los árabes los impulsa a realizar sus metas. No hay tránsito entre
lo terrenal y lo espiritual, por lo menos no tan marcado como en el contexto
cristiano. Un eco actual de tales órdenes y cofradías podría rastrearse en los
grupos extremistas (por supuesto, no sólo los islámicos), que buscan cumplir
una misión divina, política o social a cualquier costa.
Finalmente, Lanzarote regresa a la corte del rey Arturo después de vivir
otras aventuras, en una de ellas volvió a tener cerca el Grial pero no lo pudo
alcanzar debido a una prohibición de entrar al lugar que lo custodiaba,
Lanzarote desobedeció y sufrió las consecuencias de tal acto. Regresa no
como en otras ocasiones, loado por el mundo. después de vencer mil
caballeros, de conquistar castillos y vencer en torneos a los brazos de su
dama Ginebra, sino a una corte que se alegró de volver a mirar la figura del
caballero, quien seguramente no volvería a ser el mismo, no sólo por su
trayectoria en esta aventura, sino porque Lanzarote no estaba acostumbrado
a la derrota, y menos a la humillación pública (incluso por un siervo
cualquiera, como narra el texto). A pesar de haber sido el caballero con más
fama, honor y el que mejores hechos de armas hacía, además de ser
distinguido por la Divinidad con los mejores dones y belleza, Lanzarote, el
mejor caballero del mundo, no pudo alcanzar a descubrir los misterios del
Grial y terminar así la más grande aventura a la que podía aspirar caballero
alguno.
La Búsqueda es una aventura donde se demanda del caballero lo mejor
de él en todo sentido, enfrenta al caballero con sus propios temores, vicios y
pecados, así como tan:bién resalta las virtudes y las buenas acciones. Es la
aventura del Santo Grial, la metáfora del deseo humano por alcanzar los
divino, lo espiritual, de trascender lo terrenal e ir más allá de sus propias
fuerzas por lograr lo más preciado: el conocimiento de los misterios
celestiales y de entablar contacto con el Creador directamente, como Galaz
antes de morir a petición suya; pero todavía faltarían algunos años para que
Lutero enseñara que "el justo por la fe vivirá", abriendo así un nuevo camino
para tener una relación con Dios y que fuese posible que cualquier hombre
pudiera participar en tal evento sin intermediario alguno.

Editorial Vida, 198 l.
Curtius, Ernest R. Literatura Europea y Edad Media Latina. Segunda
reimpresión. México: FCE, 1988.
La búsqueda del Santo Grial. Traducción de Carlos Alvar. Primera edición
en "Biblioteca temática". Madrid: Alianza Editorial, 1997.
Libro de la Escala de Mahoma. Según la versión latina del siglo XIII de
Buenaventura de Siena. Traducción de José Luis Oliver Domingo. Madrid:
Siruela, 1996.

Notas Bibliográficas
1

La Búsqueda p. 31
La escala de Mahoma, p. 89
3
La escala de Mahoma, p. 91.
2

4

La Búsqueda p. 42.
Efesios 6: 16.
6
La Búsqueda p. 84
7
La Búsqueda p. 83.
8
La Búsqueda pp. 143, 144
5

.. ,

Bi bliografia
Auerbach, Erich. Mimesis. Sexta reimpresión. México: FCE, 1996
La Santa Biblia. Antigua versión Reina-Valera. revisión de 1960. Miami :

340

341

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Agustín Basave Fernández del Valle</name>
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        <name>Alfonso Reyes</name>
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        <name>Filosofía existencial</name>
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                    <text>no precisamente econo011co, esto puede ser: establecer programas
permanentes de limpieza y deshierbe, siembra de árboles y
mantenimiento de las tumbas. Convendría trazar y pavimentar los calles
y camellones de terracería del interior, así también sería útil que las calles
fueran identificadas con nombres. Se sugiere además que la
administración del lugar levantara un plano del terreno para emplear
convenientemente los espacios que quedan por utilizarse. Estamos
seguros que las sugerencias que aquí se establecen modificarán el estado
actual en el que se encuentra el panteón adquiriendo una presencia más

digna.

870

Sección Quinta
CO MENTARIOS Y RESEÑAS

�COMENTARIO AL TRATADO DE FILOSOFÍA
DERECHO DEL DR. AGUSTÍN BASAVE
FERNÁNDEZ DEL VALLE 1

DEL

Prof. Dr. H.c. Heinrich Beck
Catedrático Emerito en Filosofía en la
Universidad Otto-Friedrich
Bamberg- Nemania

Para entender el horizonte espiritual y el formato intelectual de esa
"Filosofía del D erecho" expuesto en grande, se debe hacer
primeramente unas o bservaciones iniciales referente a la personalidad y
obra del autor en forma concentrada.
Agustín Basave Fernández del Valle es considerado como uno de
los representantes más significativos de la filosofía cristiana en la
actualidad; no solo en su patria México y en Latinoamérica, sino con un
efecto más amplio a nivel internacional; una filosofía cristiana la que bajo
la influencia inspiradora de la fe cristiana que sabe manejar de modo más
efectivo los métodos filosóficos que son capaces de darnos luz
señaladora a los problemas actuales, científicos y existenciales. Basave es
Dr. Jur. (en la Universidad Complutense en Madrid) y Dr. Phil. (en la
Universidad de Yucatán y el Ateneo Filosófico de México) y enseña
Metafísica, Antropología Filosófica, Teoría General del Estado y
1

Agustín Basave Fernández del Valle, Filosojia del Derecho. F1111da111e11/osy prqyecció11de lajilosojia

Jurídica Editorial Porrua, México, D.F. 2001, 965 páginas.

873

�Filosofía de Derecho en la Universidad Autónoma de Nuevo León y en
la Universidad Regiomontana, en donde, por mucho tiempo fue Rector.
Él fue organizador y Presidente del Segundo Congreso Mundial de la
Filosofía Cristiana en 1986 en Monterrey, uevo León, México y es
actualmente el Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofía y de la
Sociedad Católica de Filosofía. Le fueron otorgados muchos doctorados
"honoris causa" en diferentes universidades y premios internacionales.
Sus publicaciones científicas que son numerosas y traducidas
diferentes idiomas abarcan, sobre todo, las áreas de la Antropología y de
la Metafísica, y también, por ejemplo, una interpretación del sentido
metafísico de la muerte2, de la Filosofía de la Historia y Cultura, de la
Teoría del Estado, de la Filosofía Política y una Filosofía del Derecho
Internacional. Para ello, con su amplia extensión de su punto de partida
filosófico, es característico una disputa abierta y constructiva tanto con
los espiritualmente cercanos como también con los de tendencia
filosófica contraria, así con José Vasconcelos, el gran metafísico
mexicano de la Estética al que le dedico recientemente una disertación el
filósofo mexicano Alejandro Ostos Á vila en Roma, así como con Miguel
de Unamuno, José Ortega y Gasett y Franz K.afka. Una buena
introducción y conjunto de las bases de su pensamiento, ofrece Basave
mismo en su obra Tratado de la Filosofía, Amor a la Sabiduría como
Propedéutica de Salvación (México, 1995)
En la Europa de habla Alemana se hizo conocer primeramente a
través de su libro Tres Filósofos Alemanes de nuestro Tiempo (Monterrey, Mex.
1977), la que presenta a Max Scheler, Martín Heidegger y Peter Wust,
desde el punto de vista de un latinoamericano cosmopolita, en especial
también, su ponencia muy discutida El Hombre y /o Humano, Hominización
y Humanización, en el Cuarto Coloquio Intercontinental para la
Antropología Insistencial Filosófica. Desarrollo de la Humanidad a través del
encuentro de Cultura Occidental y Orienta/ 1986, en la Universidad de
Bamberg3. Al mismo tiempo se debe mencionar aquí su ponencia
estimulante y llena de ideas Los Derechos Humanos, sus bases filosóficas y su
realiZficiÓn bqjo la consideración de México en el simposio Los Derechos Humanos
en el Dialogo Intercultural que se realizo bajo el patrocinio de la Academia

a

2
3

Véase Metafísica de la M11erte Madrid, 1965
Minutas de Congreso, 1988, Tomo l en la serie: E scrit11ras para la Triadica y 011todi11á111ica,

Frankfor

874

E urobpea de las Ciencias y las Artes en 1997, en la Universidad de
Bam erg.4
. Sobre esta ,base de la personalidad científica y de la obra
pu~licada de Agustm Basave Fernández del Valle sobresale ahora s
"Fzlo:of!ª del Derecho•: _con la cual completa de ci;rta manera, toda s~
c~e~tlvidad de pensam1ento. El libro se divide --después de un prólogo (6
pagma~) _- en tres partes, con ~n total de 21 capítulos. La primera parte
(30 p~ginas) comprende la mtroducción a la temática la segund
(apro~adamente 500 páginas) su desarrollo histórico y construcció;
(~proxunadamente 400 _páginas) del despliegue sistemático. El autor
cierra la obra c?n un registro ~fabético de autores citados (6 páginas).
.
~a pnmera parte mtroductoria resalta primeramente la
diferencia entre "ciencias Jurídicas" (en el sentid~ más estricto
l
palab~a) Y la Filosofía propia del Derecho: mientras aquella solam;nt;
descnbe los hechos ~mpíricos y las estructuras inmanentes y lógicas del
Derecho, pregu~ta esta por las razones últimas, es decir, el ser más
profundo Yel_ ongen ~el-Derecho (esto significa por su causa efficiens) total
Ypor su sentido y ob¡etivo máximo (por su causa fina/is). La plenitud de
los aspect~~ f problemas resultantes se muestra posteriormente a través
de_ u? .análisis de la dimensión jurídica del hombre. Así está en el
pnnc~pio de la :ilosofía del Derecho la elaboración del cuestionamiento
especifico filos~fico _Y en esto incluido, el primer concepto del ser del
Derecho, es decir, la idea inicial del Derecho.
La segu~da parte histórica no solamente intenta una Historia del
Derecho, ~s decir, de la Filosofía del Derecho, sino se esfuerza más allá
por una Filo_sofí~ del D_erech? e~ su alcance histórico. Se trata aquí, no
solo de la Histona de Filosofta, smo también de Filosofía de la Historia·
la forma de contemplar y la crítica son fmalmente filosóficas.
'
El . estudio histórico empieza con las ideas filosóficas
correspondientes y los pueblos orientales y de la antigüedad grecoroma?a, avanza de allí hacia la patrística y la escolástica medieval (en
espec1al Agus_:111
' d e Hi_pona'. Tomás de Aquino, Ockham) y sigue la
Es
cuela E~panola de Filosofía de Derecho, en especial en los siglos de
~ro (especialmente_ Francisco Suárez) y la filosofía jurídica y política en el
~glo ~e _la mode:ru?~d (Hob~es'. Rousseau, Leibniz, Locke, Kant, Hegel,
atenalismo Histonco y Dialectlco). Un último capítulo se elabora

1/

d

4Minutas de Congreso, 1998, Tomo 14, en la Serie "Escritos... "
875

�especialmente extenso (por más de 300 páginas) con las ~end~ncias
contemporáneas, como el Neokantismo, Historicismo y Soc1ologismo,
Positivismo y Pragmatismo, Estructuralismo y Existencialismo, la
Escuela de Fenomenología y los conceptos actuales del Derecho Natural.
Aquí también se muestra un especial conocimiento de los autores de
habla alemana (como Rudolf Stammler, Hans Kelsen, Gustav Radbruch,
Erich Fechner, Helmut Coing, Johannes Messner), sin dejar a un lado
otros espacios culturales.
Con todas las atenciones para detalles y diferencias posiciónales,
el interés de Basave se dirige a las interconexiones de sentidos del
"material" de las posiciones individuales representadas de hecho. Busca
realizar, al mismo tiempo, los grandes movimientos históricos de la "Idea
del Derecho". En vista de que quizás algunas ideas del procedimiento de
filosofía de la historia de Hegel, sobresale el hecho de que con Basave no
solamente no se hipostatiza la "idea del Derecho" en un "Espíritu
Absoluto" y en contraposición a ello se degradan las diferentes
posiciones, no a puros soportes de función de una autorrealización en la
historia. Basave representa más bien un personalismo filosijico, en donde los
sujetos de la historia no son ideas generales sino personas responsables
de si mismo e individuales, las que se encuentran bajo el cuidado
existencial de Dios. La "dialéctica" si así se quiere, es con Basave, no un
principio ontológico histórico, sino un principio de metodología de
conocimiento. Ya que la parte de un "prediseño filosófico"
(relativamente vació y formulado como pregunta a un problema) de la
idea del D erecho (en la parte introductoria) suscita la observación y su
equipamiento concreto con sus formas de realización, las que en p~rte
corresponden al sentido, pero también en parte no y parecen necesitar
critica (en la segunda parte histórica) a fin de comunicarlo y presentarlo;
para llegar al objeto propuesto. Con todo el cuidado para detalles y
diversificaciones posiciónales, el interés de Basave se dirige realmente a
los conjuntos de sentido que se sobreponen uno al otro, del "material"
de las posiciones representadas de facto y busca elaborar las grandes
"formas de movimiento" históricas. En vista de que quizás algunos
principios del proceder de filosofía histórica de Hegel se une a una
comprensión de Derecho completa y filosófica (en la parte tres, la
sistemática).
La parte sistemática comienza con la contemplación de la
relación de Derecho y Cultura. Determina primeramente en forma
876

filosófica la idea de la cultura y pregunta después por la interacción entre
el D erecho y la Cultura. El primer capítulo desemboca entonces en una
mención de la relación de "verdad y tolerancia", como debe ser adecuado
entre "el ser y la idea de la cultura".
Est~ secuencia de aspectos de problemas nos da ya un ejemplo
representativo para la profundidad y sistemática filosófica de la
observación aquí presente. Continua con la determinación de la
"especifidad del carácter normativo del orden jurídico a través de la
comparación con otros ordenes normativas dentro de la cultura, como
las formas de trato social, usos y costumbres, la dimensión ética, las ideas
morales de facto o las reglas del contrato social".
Con ello se da el motivo para una reflexión subsiguiente sobre la
me~odo~ogía jurídica, es decir, sobre la forma especifica jurídica de la
ra~1onalidad (deducción y analogía) según una lógica inmanente por si
nusma al D erecho. Aquí se discuten diferentes conceptos y escuelas
contemporáneos.
Prosigue con una "Fenomenología y Ontología del D erecho" en
donde se presenta y fundamenta la posición propia del autor, es decir,
una teoría onto-axiologica de la normatividad. Toma decididamente
referencia a la categoría de la "habencia" con lo que Basave se dirige al
aspecto fundamental ontológico del "hecho", es decir, con las
circunstancias del ser "dado" en presencia situacional. Este hecho se
expresa con la frase: lo que es ser existe. Con eso no se refiere
primeramente al ser, "a mi", sino más bien "a el" o "a si mismo", y eso
es la condición de qve el a mi puede presentarse. Pero si "el ser como
tal" no significa nada mas que "el hecho" entonces se abre la visión
filosófica sobre una razón divina apuntada y referida al "ser como tal".
Así llega Basave a una ontología teocéntrica del amor, la que es
tota~ente básica para el concepto de la "normatividad jurídica". El ser y
la vida es un don de amor, la que está por delante y se basa y lo califica
desde el interior de todas las exigencias del Derecho sobre el
~antenimiento y desarrollo de la vida, que se refieren a "libertad",
1~aldad", y "hermandad". El siguiente capítulo abre, en el final, "La
Dunensión Jurídica del ser humano como fundamento del D erecho" y
fundamenta así una antropología integral y jurídica. Se puede decir que
en esos dos capítulos se expresa el núcleo especulativo de la Filosofía de
Derecho de Basave.

877

�A partir de esta base se dirigen los otros capítulos, otra vez a
cuestiones concretas; ciertamente primero la relación de la fuente
ontológica (propiamente la causa effidens) del Derecho y los orígenes
históricos de su constrUcción e integración. De ahí resulta una búsqueda
de una hermenéutica jurídica contemporánea, la que considera por un
lado la comprensión actual y predominante de la hermenéutica (como la
pura técnica de la aplicación de leyes) pero por otro lado se dirige a una
comprensión profunda del sentido y una evidencia ontológica. Así, no se
queda _pegada a un nivel positivista-pragmático, sino puede emplear
tambiéI) la inteligencia técnica según la medida de la sabiduría filosófica.
Antes dirige Basave la vista a metas y valores concretos del
Derecho como justicia, seguridad y bienestar de la comunidad y la lucha
por esos objetivos. Continua, una reflexión sobre "derechos,
obligaciones y relaciones jurídicas" y otra sobre el fundamento del ser del
Derecho Natural en su relación con el Derecho positivo, así como las
bases filosóficas del Derecho humano. Aquí se hace la pregunta por una
calificación de los derechos (según puntos de vista civil, político,
económico, social y cultural) y su desarrollo histórico se incluye en esa
observación, así como la declaración universal de los derechos humanos

Alguien podría decir que el mane· d
ya no se puede resumtr·
.
.
¡o e estos temas en el método
Y sistematizar , p
de comple¡·os tema't1.
dmas. ero con las repeticiones
frecuentes
. d 1
cos ca a vez e die
vista e a observación y d 1 . '
s ierente el punto de
.d
e as Jnterconexi
vane ad de los inicios y con ell 1 fi
ones y precisamente por la
se hace más viva la participaciónoy { ormfla ~lara del discurso se facilita y
A ,
d
as re exiones
s1 pue e ser esta visión filo , fi
.
se obtuvo de un eruiquecuru··ent . so tea ~na ayuda considerable que
· ·
o Jntercamb bl
'
cnstJana, para el reconocimiento d
d ia e con perspectivas de fe
confrontación práctica en las tarea e :di~r acles, como también para la
s cot1 anas.
Anuario de Filosofía de Salzb
XLVI-XLVII/2001-2002
urgo
por.. A nsgar Paus, Theodor W K
pPublicado
.
ublicado en Salzburg und M"uneh en
. ohler, Heinrich Se h llli.dinger,

y el reto por el sufrimiento y la muerte.
Tras la profundización de una visión filosófica a una realidad
concreta e histórica, se presenta la pregunta por el fundamento y el ser
de un Derecho Internacional. El autor lo ve radicado en la dimensión
jurídica-ecuménica del ser humano que debe revelarse en la politosofía

del orden internacional.
Los esfuerzos por una penetración de Filosofía del Derecho en la
vida, se harán aun más concretos cuando ahora, en un siguiente capítulo
se dirigen sobre el Derecho en ejercicio, es decir, a la estructura básica y
la determinación del sentido de la abogacía, de la judicatura y el
notariado. El final de la tercera parte sistemática de la obra completa,
forma un capítulo extenso sobre la Filosofía del Derecho y la Filosofía
de la Política.
De nuestra presentación resumida se remarcaron dos cosas: se

trata de un esfuer-{o impresionante de abarcar una cantidad eno1me de material
concreto en una forwa filosófica profunda y fa obra posee una enonne actualidad, ya
que hace preguntas y descubre relaciones que son de importanda central para la
existencia humana, pero que casi no son tratados de esta manera en obras
contemporáneas.
879
878

�Apuntes para la historia de Lampazos de Naranjo,
Nuevo León UANL, Patronato de Lampazos,
Imprenta Universitaria, Noviembre 2003
2 Volúmenes 375 y 363; 52 páginas, 27 cm.

Profr. Israel Cavazos Garza
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de uevo León

Lampazos ha sido un municipio afortunado, en cuanto fue el primero en
Nuevo León, en contar con un libro sobre su pasado. Fue el poeta e
historiador Leopoldo Naranjo quien en 1934 -hace ya setenta añospúblico su libro: Lampazos, sus hombres, su tiempo, sus obras del cual hay una
nueva edición hecha en 1998.
A 48 años de distancia de la publicación de 1934, nuestro
recordado amigo don Ernesto Zertuche, dio a la estampa en 1982 su
obra: Lampazos, mi hidalga tierra.
Luego han aparecido buenos libros sobre historia de la minería
de ese municipio, debido a la pluma de Mario Treviño, así como
numerosos trabajos de carácter biográfico referidos a notables personajes
lampacences, Santiago Vidaurri, Pablo González , Antonio I. Villarreal,
etc.
La presentación de un libro no cabe duda que se traduce en
motivo de fiesta. Comentamos hoy la obra titulada Apuntes para la historia
881

�de Lampazos de Nara'!)o, Nuevo León, de Leticia Martínez Cárdenas, Jesús
Ávila Ávila César Morado Macías y Héctor Treviño Villarreal.
Est~ publicación tiene su antecedente en 1991. Don Francisco
Zertuche en su calidad presidente del Patronato de Lampazos,
encomendó a estos mismos cuatro investigadores la redacción de un
texto de historia. Este encargo coincidió con el que les hizo también de
rescatar el Archivo Municipal de Lampazos.
Cumplida esta última tarea, se cumplió también con la de
entregar un amplio estudio sobre ~l . , p~sa~o lampac~nse.
Lamentablemente, de este solo se hizo una edioon limitada con el titulo
de Historia de Lampazos del ara'!)o en marco de la inauguración del
Museo de Lampazos en 1994 del voluminoso libro de 874 páginas anda
por alli unos cuantos ejemplares.
. .,
Se hizo necesario por lo tanto esta nueva edic10n, notablemente
depurada que ahora bajo los auspicios de la Universidad Autónoma de
uevo León y del mismo Patronato de Lampazos aparece en dos
volúmenes, el primero de 275 p., el segundo de 363 más 52 del índice
onomástico sin numerar, en formato de 27 cm.
Trae el libro la presentación escrita por don Francisco Zertuche,
promotor principal de la eclición, quien subraya el hecho de co?tener
sucesos no conocidos hasta ahora, así como el carácter geopolítico de
Lampazos, también novedoso.
Viene luego una introducción sobre la historiografía lampacense
y la nota introductoria escrita por César Morado, uno de los autores._
Ya en el texto general del libro, se empieza con el primer
apartado: Entre Cat11Janes y la Iguana 1698-1810 redactado por Héctor
Jaime Treviño Villarreal.
Se ocupa en primer término de describir el meclio geográfico,
teórico y humano, para darnos luego pormenores de los orígenes de_ la
misión y de la obra evangelizadora de los religiosos franciscanos. Analiza
luego las visitas de los gobernadores Vidal de Lorca en 1775 y Manuel de
Bahamonde de 1788.
Al referirse a los últimos años del siglo XVIII, describe las
actividades de Juan Ignacio Ramón y al acercarse el XIX, los estragos de
la inundación de 1802.
En las poco más de 120 páginas de este apartado se registran
sucesos aislados que explican el título de Apuntes de la obra.

882

Un segundo apartado se titula Entre la insumcción y el desefío 18101820 y lo escribe Jesús Ávila Ávila.
Aborda, como el subtitulo lo inclica, y lo acontecido en
Lampazos en la lucha por la Independencia. La participación de Juan
Ignacio Ramón, su correspondencia y su encuentro con Mariano
Jiménez. Nos llaman la atención las páginas dedicadas al presbítero José
Cipriano de la Garza, capellán castrense de las fuerzas realistas y las
aventuras de éste en las campañas desde Lampazos hasta la frontera de la
Luisiana.
Se desprende del texto que había en Lampazos muchos
simpatizadores de la causa insurgente, que acosaban a Zuazua.y a otros
peninsulares.
Sucesos de la vida cliaria y noticias de carácter diverso, salpican el
contenido de este importante apartado. Entre éstos destacan los ataques
de los indios, a partir de 1813 y el papel desempeñado por los alcaldes.
De gran interés son los Anexos. En particular las listas de soldados, las
proclamas insurgentes y especialmente el padrón y el censo de 1819. El
primero con nombres de las calles, tales como la calle Real, la de la
Estafeta, la del Sabino, la de la Ciénega, etc. Documento de gran interés
para los estudiosos de la genealogía.
Con este capitulo de poco más de 120 páginas se cierra el tomo l.
El volumen II se abre con el rubro Los vecinos lampacenses, de
súbditos a ci11dadanos 1821-1867 escrito por la historiadora Bárbara Leticia
Martínez Cárdenas y comprende 84 páginas.
Narra lo sucedido desde la consumación de la Independencia
hasta la restauración de la República. D escribe los estragos de la
epidemia del cólera grande, de 1833; los sucesos de la época del
federalismo; Los de la guerra con Estados Unidos y sobre todo los de
Ayutla y la Reforma, en los que destaca la figura de Santiago Vidaurri;
personaje tan estudiado por la autora.
El apartado concluye con lo acontecido en Lampazos durante la
intervención francesa, tiempo en el que surge la participación de
Francisco Naranjo. Un padrón de 1846 y una nómina de la Guardia
Nacional de 1852, complementan esta sección.
Un cuarto apartado de este libro lleva por título: La época de oro de
Lampazos... 1868-1910 y lo escribe el historiador César Morado Macías.
Lo integran poco más de 120 páginas.
883

�El texto justifica el calificativo de "Época de oro", Lampazos
vive entonces un florecimiento notable. En primer lugar el auge de la
minería; del plomo en la Iguana, del hierro en Golondrinas. Es
impresionante el estudio sobre los fondos mineros, sobre las empresas y
los empresarios y sobre los mineros lampacenses.
De no menor importancia son los aspectos de la ganadería y la
agricultura. Este último descrito al referirse a las haciendas existentes en
el municipio.
Otro aspecto elocuente es el de la educación al relatar lo
referente a las escuelas y colegios y el de la cultura que se deja entrever
en el periódico El Lampacense, del cual hace el autor un resumen de
noviembre de 1891 a noviembre de 1892.
De gran trascendencia fue el impacto de la llegada del ferrocarril,
en 1882 que comunicó a Lampazos con el resto del país y con los
Estados Unidos.
En este apartado, como en los dos anteriores abundan las
referencias a los asaltos de los indios. Lampazos, como tierra de frontera
los sufrió constantemente. Morado Macias los analiza, hasta el informe
realizado por la Comisión Pesquisidora en 1870.
Habría que continuarlos hasta bien entrada la década de 1880. Yo
conocí en Bustamante en 1950 a una anciana que recordaba haber visto
en 1885, en su niñez, entrar los indios a su pueblo en caballos que
parecían sin jinete, pero era porque los indos venían a horcajadas con el
cuerpo hacia debajo de vientre del caballo.

Con esto concluyen los textos de l
contiene otros apartados del VI al VIII dos cuatro autores. Pero la obra
la nómina de los alcaldes de 1752 al 2003 estacando uno que co1:1prende
de lampacenses ilustres que ocup d l y ~~o con 58 breves biografías
Al final d
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~ e as pagrnas 315 a la 357.
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facilitan la localización inmediata de ·cual o_s m ces ~nomás~cos, que
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En cuanto a los autores
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y César Morado Macías, además ~:er¡~ ~ u_tonoma de ~uevo León
nuestra Universidad, tl·ene el doctorado en hist
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en Filosofía
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constante contacto con
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Su aportac1on a la historio afia de N
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uevo Leon, en este nuevo
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d N Nuestr? reconoc1m1ento también para la Universidad A t, a.
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Francisco Zertuche el Dr D E b'
c1on, as1 como para don
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hecho posible la p· bli . , d
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os, cuya valiosa rntervención ha
u cac10n e este libro.

En el siguiente y último apartado vuelve la part1c1pac1on del
historiador Jesús Ávila Ávila. El tema Lampazos en fa Revolución 1911-

1920.

Si Lampazos tuvo intervención relevante durante la Revolución
de Ayutla y en la Guerra de Reforma, ahora ha de ser más notable sin su
actuación.
El autor ofrece un panorama general de lo sucedido en el Estado,
para dar cuenta de los clubes liberales antirreleccionistas surgidos en el
municipio y las acciones de armas que tuvieron lugar allí, por ser punto
estratégico para uno y otro bandos.
En estilo claro, ameno y preciso intercala con breyedad sucesos
políticos, estadísticas, casos curiosos y actividades de los alcaldes. Al final
una buena cronología de 1910.
884

885

�RECONCILIAR LA SOMBRA

Mtra. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Universidad Autónoma de Nuevo León.

"La poesía cae sobre todos los hombres, en un
momento dado o para todo el tiempo, como tm
ala de estaño que les abre los qjos y el corazón
para la luz de la vida".
Jaime Sabines

Queda prohibido sentarse en el filo de la tarde / con el alma contenida, /
dice uno de los textos que conforman el poemario Reconciliar la sombra,
del jaliciense Javier Verea (Editorial Ágata, México, 2002). Sus
"Prohibiciones inminentes" son un desafío a enfrentar la lectura y
prolongarla desde el placer del contacto poético a lo ensayístico. Situarse
en el lugar del lector es instalarse en el lugar de la inocencia y, a la vez,
apelar por un conocimiento. Difícil alternativa: leer por el simple deleite
y pretender saber. Sin embargo, son los dos requisitos para penetrar en la
poesía.
Señala Octavio Paz que "La poesía es conocimiento, salvación,
poder, abandono" 1• Y que la actividad poética es una operación capaz de
salvar el mundo, ese mundo que revela y recrea.
Para Gabriel Zaid2, así como el poeta carga sus textos de todas
sus vivencias personales e históricas y las estampa sobre la historia
1

Octavio Paz: El arcoy la lira.

p. 9.

887

�literaria y la altera, el trabajo del lector es descargar el texto en sus
distintos niveles y entrar en él con su propia carga personal e histórica.
"La poes1a
' no es nunca tan una como cuando se d.1vers1ºfiica" .3
Por su pluralidad, Reconciliar la sombra es un poemario susceptible a varias
lecturas; por supuesto, nuestro acercamiento no agota, ni mucho menos,
su estudio. Destacan en todo el texto las variaciones sobre el tema
principal: la vida y el misterio de lo femenino.
Es un libro donde la soledad y el silencio se comprometen en
amante confabulación y de ese vínculo nacen las palabras. En "Mujer
soledad" señala: "Y así/ sabe del amor más que el amorosoy la nostalgia. / Sabe
de la vida en que guarda / su ropa y s11s esptjos. / Es jeliz en su destienYJ. /
Destie,ro 11ngiiento de alma en v11elo. / Pulc,itud de los silencios. / Último espasmo.
Es ese ir-hacia-sí-mismo del que Rilke4 habla. Ese amar la soledad,
soportar el dolor que ésta ocasiona y que el son de su queja sea bello.
La lectura poética es todo un misterio. De pronto el poema
irrumpe e ilumina una parte de la realidad: precisamente aquella que
había permanecido oscura, o mejor aún: oculta delante de nuestros
sentidos. Uno de los motivos recurrentes del poeta es la constante
invocación a sus fantasmas. Desde la dedicatoria y a lo largo de todo el
poemario los llama en diferentes tonos. "Claroscuro" dice: Hqy ptYJclamo a
mis fantasmas / la paz de saberme acotnpañado. / Fest(!jo a los ángeles / la cercanía
de sus cálidos st1spiros. Al mismo tiempo, desentierra la pasión por los
claroscuros: los recuerdos ocultos en el jardín de la infancia y los que la
mujer muerte transporta por las plazas.
¿Y qué es el mundo de los sueños para el poeta? Alguna vez
Borges dijo que las palabras eran como juguetes mágicos para él. Las
cambiaba de lugar para ensayar toda clase de formas. De manera similar,
Verea atrapa las palabras, las moldea y las contextualiza con singular
perspicacia. Invoca los sueños infantiles y los cubre de tranquilidad. En
"Mujer paz" apunta que la noche: Viene de repente / c11ando llama la campana
de los niños / ajugar el primer s11e1io noctt1mo. Pero la "Mujer muerte" Llora
por sus sueños inconclusos / y sus armas grandes que no pueden transgredir / fltgos
verdaderos. La "Mujer vida" es salir del su~ño, es mar abierto, es lágrimas,
es rincón húmedo. La "Mujer miedo" es aquella a quienes miran los
hombres en sus sueños. La "Mujer fuego" Sabe, en elfondo de sus sueños, /
2

Gabriel Zaid: Leerpoesía
Bachelard: La poética de la e11so1iació11. p. 47
4 Rainer M. Rilke: Cartas a 1mJOt'l!II poeta

•

que su dolor es más grande que la vida: Es una mirada especial sobre la
realidad -en la cual se incluye el sueño- que produce un efecto singular
en quien recibe el poema.
¿Quién no está en la cárcel en sus horas de melancolía?, subraya
Bachelard en su Poética de la ensoñaciórl. Esta melancolía que también
aparece como motivo recurrente en el poemario. En "Buscar las horas",
el poeta dice que la vida se hace corta cuando campea la incertidumbre; y
La vida se alarga / cuando el día es tan grande / que se acaba la nostalgia. En el
texto llamado "Silencios" escribe: En estas horas que despiertan / sin motivo
aparente / y pisan fuerte la nostalgia.
En este texto, el autor penetra -desde muy diversos ángulos- en
el mundo fantasmal y sigiloso del ocultamiento. Para él, la "Mujer
sombra" Es qjena a las historias porque gira / en el eje de sus largos fantasmas.
La "Mujer arlequín" Toma café con sus amigas/ y aflora sutilmente su ubic11idad
/ al ritmo de las sombras y los vientos. El poeta busca la luz para estallar en
silencios y crepúsculos. La suya es una claridad que irrumpe en las
oscuridades, una especial iluminación en ese viaje por la nostalgia, en
busca de los fantasmas.
En todo su texto están vertidas diversas preocupaciones de
índole existencial, que son constante objeto de su debate lírico: aborda
con pasión el binomio vida-muerte. Su poema "Vida" termina diciendo:
Pero no me dtjes ir, / vida, / sin morderme el corazón. El epígrafe de este texto
proviene de otro titulado "Mujer muerte": Con sonrisa recuerda / a cada
quien s11 historia ptYJfunda. Vida y muerte se conjugan de diversas maneras a
lo largo del poemario: la "Mujer esperanza" roza el espectro de la muerte
y abre los sentidos con ese dolor desconocido que madura los colores y
crea sutilmente la locura; la "Mujer fuego" reconoce su dolor como más
grande que la vida y embiste y engendra el mundo de futuros muertos.
Sobre el miedo dice que el más terrible, el más profundo es el que se
experimenta ante la vida, que es un abismo enfrentar siempre el día
siguiente, que el miedo del destino y de los errores está siempre latente.
El tiempo es otro motivo de sus reflexiones: la "Mujer
renacimiento" sabe que el tiempo le es ajeno y que el destino es quien
determina su vida-muerte; mientras que la "Mujer vida" retoma las
pausas del tiempo para no dejar cabos sueltos en esos días que pasan
sobre, entre, hacia y desde nosotros. Ese tiempo tan pesado que duele
hasta los huesos y en el que vivimos todos, hasta la "Mujer hielo". Pero

3 Gascón

888

5 Gascón

Bachelard: Op. Cit, p. 22

889

�la dueña innegable del tiempo es, para este poeta, la "Mujer nostalgia", a
quien hay que entregarse para existir doblemente. Ese duelo constante
con el tiempo es otra de las temáticas centrales del poemario.
Los recuerdos, la ternura, la libertad, las horas, la lluvia... la
poliforúa de sentidos que nos ofrece el poeta hace que despierten los
sentidos del lector. Sus poemas son escritos con pasión, con entrega, lo
que motiva la recreación permanente entre el lector y el escritor.
Al terminar de leer una obra literaria ya no somos exactamente
los mismos que cuando la iniciamos. Se abren otras puertas y el placer de
la lectura nos hace conocer otras dimensiones, como diría Huxley.
Es un gozo leer cómo el poeta navega en sus soledades; cómo se
sumerge en aguas de silencio y cruza océanos; cómo se enfrenta a las
sirenas-fantasmas, reflexiona en torno a cada una y crea un universo
paralelo: es, por un lado, su concepción sobre la mujer -en sus sueños y
ensueños poéticos la acerca, la observa, describe-; por otro, su
aproximarse a la vida en sus diversas manifestaciones: ¿Qué es el
desierto?, ¿y la soledad?, ¿y los fantasmas?, ¿y los sueños?, ¿y la paz?
Es en ese universo paralelo donde se apoya la trama poética y en
él Verea deja testimonio de sus nostalgias y sueños. Podríamos llamarle
poema unitario, aunque cada fragmento tenga su valor propio.
Aunque el poeta no nos da lecciones de filosofía, su texto está
saturado de humanismo. Abre la puerta a las luchas de los hombres, a las
batallas del espíritu y al enigma humano.
Su vínculo amoroso entre poesía y filosofía nos remite de nuevo
a Gastón Bachelard, al constatar que "La poesía es uno de los destinos
de la palabra".6 En su "Mujer distancia" nos dice: Abre el tiempo en abanicos
insospechados / y presenta su rostro / que bifurca la ideay la palabra. / El silencio
es tortura de caminos. El poeta impulsa al mundo a convertirse, más allá de
un mundo de la mirada, en un mundo de la palabra. Recordando a
Sartre, podríamos decir que sus palabras están, irremisiblemente,
condenadas a la libertad.
En un texto en el que se aprecia un trabajo largo y cuidadoso, de
precisión y detalle en todos sus aspectos, el autor nos hace ver de nuevo
el mundo y nos lo revela, y nos lo reintegra como vivencia propia. El
poeta no se detiene en la periferia: penetra en lo hondo de la mujer y de
la vida toda; dice cosas reales, humanas. Ése es uno de los aspectos más
importantes de su poesía.
0

Opinaba Jaime Sabines que la palabra sólo es un medio, un
puente que tendemos entre una persona y otra. Leer Reconciliar la sombra
significó descubrir un universo poético donde se concilian - y
reconcilian- los sueños, los silencios, las ausencias, las nostalgias ... en fin,
los fantasmas invocados en la dedicatoria. Este sentido de la vida que
irrumpe desde los primeros versos, se mueve entre los poemas y se
desplaza a lo largo de todo el texto; es un doble recorrido de caminos
paralelos. Verea nos hace pensar que la escritura - y la lectura- de la
poesía es una de las formas más duraderas de la felicidad.

Bibliografía
BACHELARD, Gastón: La poética de la ensonaczon. Fondo de Cultura
Económica (Breviarios, 330). Traducción de Ida Vitale. México, Tercera
reimpresión, 1998.
MANSOUR, Mónica: Uno es el poeta. Jaime Sabines y sus críticos. Secretaría de
Educación Pública. México, 1988.
PAZ, Octavio: El arco y la lira. Fondo de Cultura Económica (Lengu¡¡. y
Estudios Literarios). México, Tercera edición, 1972.
RILKE, Rainer M: Cartas a rm joven poeta. Obra poética. Versión de Elena Cortada
de la Rosa (Colección Cultura). Barcelona, Edicocomunicación, 1999.
ZAID Gabriel, Leer poesía. Fondo de Cultura Económica (Colección Popular,
358). México, 1987.

Gastón Bachelard: Op. Cit. p. 12

890

891

�DOS POETAS EN PERSPECTIVA
VICENTE HUIDOBRO
Altazor (Viaje en paracaídas)
Mtro. Abel Garza Martínez
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Así como Friederich Nietzsche parodia el estilo bíblico en Así habló
Zarathustra Vicente Huidobro hace lo propio en Aftazor (1925-1931),
donde comienza por referirnos su genealogía (" ad a los treinta y tres
años, el día de la muerte de Cristo ..."; "Mi padre era ciego y sus manos
más admirables que la noche"; "Mi madre hablaba como la aurora y
como los dirigibles que van a caer"), ironiza veladamente sobre el
panteísmo cósmico en la poesía de Walt Whitman al enunciar que
Altazor es "aquel que todo lo ha visto, que conoce todos los secretos sin
ser Walt Whitman ...".
Huidobro-Altazor asegura que su paracaídas "es la única rosa
delicada de la atmósfera". El poema inicia propiamente en el canto
primero en el que se manifiesta cierto fatalismo ("Altazor / Encerrado
en la jaula de su destino") y el nihilismo de la época ("Abrí los ojos en el
siglo / En que moría el cristianismo").
A lo largo de los siete cantos nos traslada de un orden poético
preciso a un caos lingüístico, reflejo del caos mayor que es el universo.
La caída de un ángel salvaje desde el cielo del lenguaje (ese cielo "alto y
azul") es amortiguada por un paracaídas de metáforas e imágenes
poéticas, que durante el descenso al suelo onomatopéyico y musical,
incluso a la desarticulación de la palabra, permite reconocer el credo
poético de Huidobro (recuérdese su célebre consigna: "crear un poema
como la naturaleza crea un árbol").
893

�Con versos contundentes Huidobro señala sus objetivos, por
ejemplo en ese que dice "Canta el caos al caos que tiene pecho de
hombre", la lucha con el orden parece inútil en un mundo donde lo que
más fácilmente prevalece es el desorden; en todos los niveles
existenciales, pero en especial en los sentimientos y las pasiones
humanas.
En el canto segundo destaca la repetición de un verso como
recurso rítmico y solemne: "Silencio la tierra va a dar a luz un árbol"
mismo que otorga un sentido trascendental al cerrarse el canto con este
verso que no desmerece en nada:
Se oye elpulso del 111undo como 1111nca pálido
L:, tie,m acaba de alumbrar 1m árbol

Lo que pudiera leerse también como "Silencio, Huidobro va a
dar a luz un poema" y al final "Huidobro acaba de alumbrar un poema",
lo que me parece una lectura incorrecta. Lo mejor es leer_ el verso tal ~
como Huidobro lo ofrece y no andar buscando palimpsestos, ru
alusiones excesivamente directas a su poética creacionista.
Empero, ¿quién es este Altazor? ¿un personaje mítico, mágico o
religioso? ¿es el Yo-poético de Huidobro, su alter ego? Lo correcto sería
responder que es todo eso y más. Altazor se autodefine como mago y
antipoeta, contra el exceso de retoricismo y la inautenticidad de ciertos
poetas; cuando habla de sí mismo lo hace en tercera persona: "Altazor
desconfía de las palabras".
René de Costa I señala que la voz poética de Huidobro, la voz del
hablante, va cambiando, va saltando entre lo profético y lo burlesco,
entonces cita:
Soy bárba,v tal vez .. .]
Bárbaro limpio de mtinasy caminos marcados
No acepto vuestras sillas de rutinasy caminos 1JJarcados
Soy el ángel sali1qje que cqyó 1ma ,na,lana
En vuestras plantaciones de preceptos
Poeta
Antipoeta
Culto
Antimlto

1 Huidobro,

Vicente. Antología de Poesía)' Poético. ALianza Editorial. pp.159-160.

894

Vemos pues que este poeta-antipoeta no le teme a las
contradicciones, pues ahí está lo profundo de la cruzada por la verdadera
poesía: hay que atacar a la misma poesía. Este es un motivo generatriz,
como situación que engendra.
Altazor es un poemario marcado por imágenes de lo aéreo ("el
alto azor", esa gran ave de rapiña diurna). Los cielos permiten movilidad
y aventura. Por su parte el viaje en paracaídas simboliza la condición
humana moderna, el drama de la existencia humana y quizá la caída es
sinónimo de degradación, o de modo diferente es un descenso a la
realidad, una invitación a poner los pies sobre la tierra luego de haber
visto, privilegiadamente, desde arriba.
En cuanto al estilo de Huidobro, al fin y al cabo vanguardista,
vemos que se caracteriza por ausencia de puntuación, tipografías en
blancos y espacios, creación o invención de palabras hfbridas (v. QT.
"
"
' "y"espaverso").
b
urupac10
En un apartado juega con las comparaciones abusando de la
palabra "como" para concatenar una con otra, generando una tensión
inusitada. En el canto quinto resulta llamativo, e imborrable de la
memoria, la combinación de la palabra "molino" con casi doscientos
vocablos -complemento terminados en "-ento", para que rin1e con la
palabra "viento".
Finalmente en el canto séptimo las palabras ya no se distinguen,
sólo queda una especie de murmullo musical "Tralalí tralalá..." que es
apenas como una reverberación poética, no obstante con anticipación se
nos advirtió que:

A ltazor desconfía de las palabras
Desconfía del ardid ceremonioso
Y de la poesía
Trampas
CÉSAR VALLEJO
Trilce: ¿triste y dulce?

Tti/ce, al parecer fusión de las palabras " triste" y "dulce", es le
título del poemario de César Vallejo. Aparecida en 1922, ésta obra es de
capital importancia para la lengua española; según Roberto Fernández
Retamar esa importancia es análoga a la de La tierra baldía de T.S. Eliot
en relación a la lengua inglesa, o bien lo que el surrealismo a la lengua
francesa.
895

�Tri/ce puede ser considerado en su totalidad como un poema
extenso, o bien puede leerse como una colección de setenta y siete
poemas, en los que lo mismo se subliman que desenmascaran temas
como la infancia, la familia, el presidio, el hambre, el amor, la vida
cotidiana, el dolor, etcétera.
La visión de Vallejo no por ser poética es menos lúcida. Su
percepción es aguda para la emotividad, lo interno, así como para lo
social, lo externo, aun cuando apenas lo insinúe o de una leve pincelada,
produce una sensación de contundencia, de tocar el punto álgido.
Algunos críticos, señala Fernández Retamar, han evaluado que
Vallejo liquidó sus cuentas con el modernismo en Los heraldos negros y que
ya en Tri/ce su estilo y sus recursos son diferentes, constituyendo una de
las más altas expresiones de las vanguardias en Hispanoamérica.
Vallejo juega con la ortografía de ciertas palabras (por ejemplo
escribe alguna palabra con "b" y luego con ''v''), en ocasiones intercala
mayúsculas entre minúsculas, o escribe alguna palabra verticalmente, o
nos ofrece algún verso escrito al revés, es decir de derecha a izquierda:

Oh mudo estruendo
¡Odumodnel(rtse!
En lo personal, sin afán crítico ni objetivo, me gusta mucho el
poema XIII, pues trasluce un vitalismo pensante, un biologicismo
entendido en sus consecuencias psíquicas, donde Vallejo establece una
ecuación que traza el camino del sexo que degenera en seso (más que un
juego fonético de palabras pareciera una ley evolutiva del impulso o
instinto a la formalización del pensamiento, apenas un artilugio de esta
especie animal para subsistir. Sin embargo en Vallejo hay una cierta
envidia hacia el bruto que sacia sus instintos donde sea y como sea).
La relación de conceptos en este poema es por demás interesante
y sintomática: sexo y sombra, muerte y dios, conciencia y escándalo.
Para rayar en el misticismo con ese oxímoron de "estruendo mudo". De
la animalidad a la inteligencia, de la inteligencia a lo incomunicable, se
debate el poeta peruano. En el XIV expresa su incredulidad ante el
malfuncionamiento de todo:

Y es que su lucidez le hace ver que no hay conexión posible ni
orden alguno y lo que predomina es lo incomprensible o el desorden,
por eso magnifica al absurdo en LXXIII:

Absurdo, solo ttÍ eres p11ro.
Absurdo, este exceso sólo ante ti se
suda de dorado placer
Aun más contundente es en, y debería transcribirlo
completamente pero me limitaré a indicarlo, LXXV que inicia y cierra
con el verso "Estáis muertos", hermosa diatriba poética contra los
muertos en vida, los vivos muertos. ¿Es acaso este un ataque de Vallejo
al hombre inauténtico? Me parece que sí, pero no sólo contra el
inauténtico sino también contra el inconsciente, y más cruel contra el que
no sueña ni tiene fantasía, ni imaginación, pues para Vallejo "la vida está
en el espejo" y en el original está la muerte.
Sólo la proyección y el reflejo del arte hacen la verdadera vida; lo
demás es materialidad vulgar, el original, que es el rostro joven de la
muerte; muerte de los sentidos y la percepción, muerte definitiva y
animal.
Vallejo cierra Tri/ce con la imagen extraña de recoger perlas del
cielo, graniza pues, y la lluvia es amenazadora y esperanza, es la
tempestad. Y concluye con un tono por demás dialéctico y profundo:

¿No subimos acaso para abqjo?
Canta, l!t1via, en la costa aún sin mar!
Bibliografia
VALLEJO, César. Obra poética completa. Ediciones Casa de las Américas. La
Habana, 1993.
HUIDOBRO, Vicente. Poesía y poética 1911-1948. Antología comentada por
René de Costa.

Ese no puede ser, sido.
Absurdo.
Demencia.
896

897

�LA EVASIÓN EN LA NOVELA DE LUIS LANDERO

JUEGOS DE LA EDAD TARDÍA
Lic. Rosario Rosas Escalona
Facultad de Fil,osofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Toda novela es el reflejo de la sociedad, es la unión entre una cultura y
los individuos. La historia se ve reflejada en las acciones que hacen los
individuos en un tiempo y espacio determinado, desde como escriben los
autores hasta como manejan las acciones de los personajes. Para la
generación de escritores de la Guerra Civil Española, sus novelas,
cuentos, relatos, se desarrollaron en un ambiente de enajenación donde
no había frutos, donde la imaginación era el único escape de una realidad
aniquilante.
En la época de los noventa, en España, nacen nuevos estilos de
narrativa, los autores emplean tanto en la estructura como en el
contenido diferentes modos de expresión. Es común encontrar temas o
situaciones relacionadas con la Guerra Civil, las generaciones que
nacieron en la postguerra intentan regresar al pasado, para ver qué fue lo
que les hizo daño, aún en ellos queda el resentimiento contra el gobierno,
tal es el caso de Juan José Millás, Luis Landero, Almuneda Grandes,
entre otros, que evocan al pasado. En complicidad para delatar los daños
de la guerra, crean personajes sin futuro, desolados, inventores de
historias.
Con el gobierno de Franco hubo mucha censura en la literatura
que relataba una sociedad de entonces, hasta la década de los setenta
899

�cuando el régimen cae, se inicia la libertad de expresión, por ejemplo
Almuneda Grandes en Las edades de Lulú, utiliza un lenguaje abierto,
puede hablar de sexualidad sin reprensión o Luis Landero en s~ nov~la
Juegos de la edad tardía recuerda los acontecimientos revoluoonanos
antifranquistas.
Masoliver llama a la generación de los noventa como
"&lt;&lt;pasotas&gt;&gt; por llamarlos de algún modo, ponen en duda la moral
convencional y sustituyen la cultura por la contracultura, para abrazar la
amoralidad o el nihilismo" 1• Esta generación de nuevos escritores lleva
aún la guerra en las venas, deciden cambiar la forma de sus novelas,
crean nuevas reglas e inventando técnicas para la narrativa, dejando
traslucir los acontecimientos sociales que pasaron en la postguerra.
La propuesta de Luis Landero en Juegos de la edad Tardía es una
evasión de la realidad, juega con la identidad del personaje principal. Uno
de los discursos más sobresaliente es la carga de política a la cual España
se enfrenta después de la Guerra Civil, a pesar de que la historia de la
novela es contada en los ochenta, el personaje se involucra con el pasado
por ser hijo de la postguerra y lo que le produjo haber nacido en esa
época, es decir, la postguerra trajo consecuencias que después de años
se siguen cobrando.
Nos presenta la historia de un hombre, por causa de ser hijo de la
postguerra, no tiene una juventud sólida dentro de la sociedad, carece de
una voluntad futura; es un hombre frustrado, pretendiendo ser muchas
cosas, por ejemplo vivir en la selva, ser ingeniero, escritor, no busca
ninguno de sus deseos, entonces empieza a inventar acerca de su vida y
de la ciudad. Estas invenciones son una evasión para lo que no pudo ser
en realidad, oculta su verdad a través de una vida fársica y lo lleva a los
extremos donde casi pierde la cordura. Inventa ser escritor y dirigente de
una tertulia, tiene libros publicados que el gobierno no deja que circulen.
Tiene un cómplice llamado Gil de carácter débil se cree todo lo que le
dice. Sin embargo, esta enajenación se justifica por las raíces de un
terrible pasado, lo único que les queda es inventar para llegar a ser felices.
La insistencia de Gregorio de encontrar un "afán" -a lo que se
dedicaría- lo lleva a que sus esperanzas se pierdan y ejecuta una vida
pasiva. Al conocer a Gil manipula la realidad como le hubiese gustad_o
vivir; primero crea un nombre (Caesar Augustus Faroni), y esto le da pie
para cambiar su personalidad.
1

p.15

900

Las características de una sociedad pasiva se ve en Gregario que
vive monótonamente, va al trabajo, regresa a casa y su mujer se la pasa
tejiendo; a la que apenas si conoce, no salen, creen ser felices por tener
una vida alienada, sin tener voluntad para cambiarla. El autofracaso y la
mentira son elementos que encierra al eje central. En ocasiones, el
conformismo se apodera de ellos, carecen de voluntad para llevar una
vida con más sueños. Por eso Gregorio empieza, inconscientemente, a
desarrollar una identidad que satisface los deseos incumplidos. "Es muy
difícil encontrar a alguien que, como Cristo con la cruz o don Quijote
con sus armas, soporte la carga justa y esencial que le ha asignado su
destino" 2•
El cronotopo se presenta de manera visible, como lo define Helena
Beristáin "se trata, pues, de una unidad indisoluble en la que se
compenetran lógica y recíprocamente la geografía y su propia historia,
captadas y comunicadas ambas por la sociedad a través del lenguaje de
3
sus individuos" el espacio-tiempo determinan a un lugar con su historia,
a través de la novela de Landero se percibe la inestabilidad de la
sociedad, los retrocesos constantes que hace el personaje de Gregorio, el
hombre regresa a la juventud porque " se sentó en la escalera dispuesto a
analizar objetivamente su pasado y a encontrar en él el origen de su negra
. ,,4. A unque temporalmente se desarrolla en los años ochenta, se
desgrac1a
remonta a la época de su juventud, entre los cincuenta y los sesenta, esto
se despliega a la historia de España donde los individuos sufrieron los
años perdidos de postguerra, con espíritus tristes, desolados y sin
esperanza de un bue.e futuro.
Los motivos estáticos y dinámicos van dentro de los elementos
de argumentación, son aquellos "motivos dinámicos (que modifican la
situación) y los motivos estáticos (que no la modifican), advirtiendo que
existen motivos estáticos, en el sentido de que su introducción en el
relato puede no tener carencias inmediatas en la historia, pero puede
resultar determinante en otro punto de ella".5 Hecho relevante en la
novela son los movimientos estáticos porque aparecen en las primeras
páginas elementos que después serán de suma importancia para
desarrollar el conflicto de la novela. Algunos ejemplos son:
2

p.381
BERISTÁIN. 1997:117
4
p.20
5
SEGRE. 1985:115

3

901

�•

"Las conversaciones con Gil dos veces por semana durante nueve
años, la primera mentira"6. Retoma al personaje página~ después pa~a
convertirlo en uno de los más importantes, así Gregono puede dec1r
mentiras acerca de su vida.
"Luck Turner, protagonista de la novela vidas salvqjes, cuyos datos
constaban en los ficheros de las prestigiosas bibliotecas públicas de la
ciudad"7, más adelante se descubre que es de Faroni, la primera
novela; cuenta la historia de la novela, y se puede tomar como una
narración dentro de la narración.
Una fecha importante es el 4 de octubre, aparece constantemente
durante el transcurso de la novela "un movimiento revolucionario
que tuvo lugar en España durante la II República, el
desencadenamiento definitivo vino motivado el 4 de octubre 1934"
(Historia general de España) dando motivos para pensar en la Guerra
Civil, el presente se encuentra vinculado con la guerra porque los que
nacieron en esa época fueron frustrados y crecerán con esas
frustraciones. Incluso Faroni (nombre ficticio de Gregario Olías)
joven idealista, escritor de izquierda, va en contra del gobi~rno
franquista, lo perseguían por sus ideas nuevas, tuvo que hU1r al
extranjero para ponerse a salvo, posteriormente fue ejecutado por el
mismo gobierno; censuraban las obras por sus ideas.

•

•

Así, se unen situaciones temporales y espaciales como lo
determina Bajtin para definir el cronotopo.
En cuanto a la estructura no se puede limitar a decir de cuántos ·
capítulos se compone la obra, es necesario indagar en el lado más
profundo de la historia. Existen dos tipos de estructuras: interna y la
externa, que a la vez hacen de la obra una línea global, Segre afirma que
la estructura es el conjunto de relaciones latentes entre las partes de un
objeto uniendo los tipos de lo interno y lo externo (1985: 78).
La estructura externa de la obra se ejerce por una apariencia
inmediata, según Pottier. La obra de Luis Landero se compone de tr:s
partes, veinticuatro capítulos y un epílogo. Entre la estructura superficial
o externa aparecen poemas de Gregario Olías, personaje principal.
También hay cartas, recados, poemas, que hacen de la forma algo visual,
son elementos que se ven a simple vista. La forma interna, comienza en
6

7

p.17
p.17

902

el pre~ente cuando Gregario cuenta con 46 años, se apoya en una
analepszs cuando era niño y vivía con su tío Félix Olías; vuelve a la historia
a los 46 años y una palabra le hace recordar a Alicia, una joven que
amaba cuando tenía 15 años, dentro de éste flash-back hace un nuevo
retorno a la ~fan~ia cuando vivió con su abuelo. Al final regresa al
presente y la h1stona se vuelve "lineal". El personaje es maduro, 46 años,
cu~ndo le sucede a las personas una añoranza de volver al pasado para
~e¡orarlo, ~orno no puede regresar el tiempo, Gregario opta por
rnventar su Juventud.
_ Desde la perspectiva del tiempo, la estructura interna se hace rica
porque el personaje realiza retrocesos constantes para inspeccionar en su
pasado y regresa al presente con una nueva visión. La forma interna en
un principio es un retroceso tras otro, pero a la mitad se vuelve lineal
para dar una historia en el presente. La novela empieza cuando la acción
está hecha, al inicio se manifiesta una evocación de acontecimientos
~futuros) que se desarrollarán más adelante. Se manejan como una
Introducción, o mejor dicho, se hace una prolepsis en la estructura donde
se comenta lo que sucederá en el texto para no tomar por sorpresa al
lector.
.
El género del contenido de la novela es psicológico, describe la
actitud de Gregario ante situaciones de la Historia de España, analiza la
psicología de los personajes a través de sus acciones en el momento
~rego~o Olías sustituye las acciones de su realidad por falsas, f!º par~
1mpres1onar a Gil (un personaje amigo de él) sino para cumplir sus
~nhelos_ en una realidad imaginaria. Olías tiende utilizar la imaginación
1nconsc1entemente porque su vida es aburrida, hace una denuncia de la
monotonía en la que vive; la novela, reflejo de la sociedad denuncia a
personas como Gregorio, frustradas que inventan la historia de su vida
como más les guste, son hijos de la postguerra sin un futuro incierto con
un pasado que les atormenta. Tanto Gil como Gregorio se necesitan para
poder sobrevivir, colocan puentes ilusorios para evadirse de la realidad.
Mientras que el narrador es "el mediador entre el mundo de la
ficción y el destinatario" (SEGRE.1985:26) y en la obra es intradiegético
porqu_e permanece dentro de la historia; aunque es un testigo que no
mterv1ene, la focalización se centra en el narrador-personaje: "Gregorio
pensó que aquel día de siluetas y medias palabras ilustraba con precisión
lo que había sido su existencia: vivir al fondo de la cueva y ver pasar
sombras, de espaldas a la luz (p.287)"
903

�Según la simplificación que hace Todorov, el narrador parece
saber, y dice, más de lo que saben los personajes. Sabe cómo piensan y
actúan, les permite dialogar para reafirmar lo que él mismo dice. Sólo en
las cartas, poemas, recados, el personaje principal tiene la libertad de
expresarse. En la tipografía aparecen letras en cursiva o mayúsculas
cuando se refiera a algo que el narrador ve, por ejemplo: el título de vidas
salvqjes o el colegio: "ahora ostentaba el rótulo B. A. COMERCIAL
SYSTEM", con esto se puede notar que el respeta los espacios físicos
que observan los personajes.
La evasión de los personajes lleva a una descripción de los
comportamientos ante las situaciones de postguerra, el ensueño y la
idealización toman parte de ese escape. El hombre forma una imagen
ficticia, donde tiene la libertad para crear su propia realidad, pero llega un
momento en que no se puede distinguir de la alucinación, desde los ojos
de quien la origina. Son los ojos de las demás personas los que pueden
diferenciar la realidad de la ficción. El reconocimiento de que se sufre
una evasión es el paso para el progreso y salir del autóengaño.
El hombre, pues, se encuentra inmerso en sus propios tejidos, es
imposible rodear a la realidad sin mezclarse con la locura. Gregario
engaña a Gil y a todo el que se disponga a escucharlo. Es un inventor
andante parecido al Quijote, pero en una sociedad actual; Gil es Sancho
Panza que le cree todo. Gregario al igual que el Quijote marcan un
rompimiento con una época, al _momento de crear situaciones falsas, el
receptor se vuelve consciente para explorar la sociedad en la que viven
los personajes de Landero.

Segre, Cesare. Principios de análisis del texto literario. Editorial Crítica. Barcelona.
1985
Todorov, Tzvetan. Análisis estmctural del relato. Tiempo Contemporáneo. Buenos
Aires. 1970.

Bibliografía
Bajtin, Michail. Teoday estética de la novela. Taurus. Madrid, 1975
Beristáin, Helena. Diccionario de retórica. Editorial Porrúa. México. 1997
Landero, Luis. (1989) Juegos de la edad tardía. Tus Quets. Barcelona.
Masoliver Ródenas, Juan Antonio. (2000) La actual novela española: ¿un n11evo
desencanto? Colección cuadernos de jornada 8, UNAM. México.
Portier, Bernard, Lingüística general. Gredos, Madrid.1977

904

905

�EL NARRADOR:
UNA APROXIMACIÓN A
LA MIRADA DEL LECTOR
Lic. Marissa llidalgo
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de uevo León
''Bienaventurado aquél
qHe ve a través de los qjos del alma,
porquejamás será ciego"
Ivanna

En un intento por acomodar en su cabeza lo sucedido, de lo que forma
parte, en lo que tácitamente le obligaron a pertenecer, el hermano del
ángel de la muerte, hace un recuento de cada instante que recupera con el
ejercicio de recordar, para darle paso al diálogo consigo mismo y
procurar encontrar el lugar exacto de su estatismo.
El hermano del ángel de la muerte es la voz narrativa de la novela.
Hablo pues, de que en· Caídos del cielo, de Ray Loriga, se detecta un
personcge-narrador. Quien nos cuenta la historia, es personaje a la vez que
narrador. Con técnicas de lenguaje que parecen de lo más simples,
puesto que la forma en que fluye la narración es la forma ordinaria de
hablar de España, el lector cree escuchar el pensamiento de quien narra
la historia ''Además, qué cono, era mi hermano. Los de fa televisión son la hostia"
(Loriga, 1995: 13). Es decir, en esta obra, prevalece el uso de la palabra
hablada que llega al lector como simples formas de expresión, en tanto
que al avanzar en la lectura, se detecta toda una forma elaborada de

907

�discurso que da vida a una cadena de imágenes.
Ray Loriga parte de los sucesos para entrelazarlos,ya convertidos
en recuerdos, con sentencias u opiniones que complementan la visión del
narrador, haciendo del lector un espectador de una quebrada ideología de
adolescente.
r o era mala chica. Estaba un poco loca, eso sí. Luego todas las caltas y la
televisión, las fotos, todo eso acabó de trastornarla. Al final hablaba
como una estrella, o era una estrella o al menos parecía una estrella(31 ).

Caídos del cielo está narrada de principio a fin bajo la perspectiva
del yo: los hechos son analizados desde el interior (intradiegético) y el
narrador está presente como personaje de la acción (homodiegético).
La perspectiva narrativa, es decir, la relación entre la cantidad de
información atribuida a cada personaje y la que el narrador se reserva a sí
mismo, es de focalización interna fija. Esto es, que toda la historia es
revelada por el hermano del ángel malvado, a partir de la manera en que
sucedieron los hechos. Sólo por medio de él podemos conocer a los
demás personajes; sus acciones y su pensamiento están subordinados a la
manera en que él las ve. Este narrador homodiegético, reflexiona sobre
las acciones tanto de su propio papel de personaje, como de los otros
personajes y emite juicio sobre ello.
A él no le parecía nada llevarla, pero la verdad es que era muy guapa.
Siguió conduciendo en silencio, no quería que ella pensase que había
aceptado, aunque él sabía que había aceptado ... Creo que él no sabía muy
bien lo que hacía. Sólo quería conducir y conducir y no volver nunca a
ningún sitio. Él en realidad no era un asesino. Leía mudúsimo. E ra más
bien un poeta (39).

narrada la historia. Es así, que la obra se convierte en imágenes visuales,
olfativas y gustativas.
La bala entró por la mejilla, justo por encima de la sonrisa, y después
siguió subiendo hasta el cerebro, al salir se llevó la gorra. El guardia
estaba en el suelo pataleando, ya sabemos que nadie se movió, si somos
honestos, no creo que esos guardias le caigan bien a nadie, en cualquier
caso no pataleó mucho, en seguida se estiró como un arco, como un
arco sin flecha, un arco inúti1(53).

También el narrador gusta de hacer comparaciones y
analogías cuando menciona:
Un dolor en el estómago. Un dolor agudo, como un clavo... Aquello era
como cuando en una casa hay dos gatos y uno se- acaba de comer al
canario. Yo era el segundo gato. Y el mundo está lleno de canarios... en
cualquier caso no pataleó mucho, en seguida se estiró como un arco,
como un arco sin flecha, un arco inútil (11, 21, 53).

Lo anterior para asirse, en su papel de personaje, a una realidad
que busca, que necesita para dar sitio a lo acontecido, no utilizando
solamente el recurso de la exploración de la conciencia de los otros
personajes, sino también suponiendo, deduciendo, emitiendo juicios y
refractando su propia conciencia al lector.

Bibliografía
LORJGA, Ray. Caídos del cielo. Barcelona: Plaza y J anés. 1995
TACA, Osear. Las voces de la novela. Madrid: Editorial Gredos. 1978

El narrador emplea el tiempo de una forma extraordinaria de
manera que el presente y el pasado se fusionan. Cuenta la historia desde
el presente, evocando el pasado, éste se trasluce por medio de flashazos
que no están ordenados en forma lineal. En esta obra hay un constante ir
y venir en el tiempo a través de la combinación de retrocesos o vueltas al
pasado con el presente, sólo así, podemos comprender lo que pasa en el
presente.
Este recurso de entretejer el tiempo permite al lector ir
conociendo poco a poco el pasado y volver al presente para hilar las
emociones pasadas con las actuales.
Las descripciones en la novela cumplen un papel importante.
Implican la mirada del narrador y refuerzan la perspectiva de donde está
908

909

�LA RISA COMO LIBE RTADORA DE LAS
ESTRUCTURAS RÍGIDAS1
EN LA NOVELA DE HÁSEK

Isadora Montelongo
Colegio de Letras Españolas

UA L
El ser humano ha sido víctima y v1ct1mario de la esclavitud, de su
libertad física, pero también de su voluntad, esta última es la que lo
levanta y lo hace ser igual en su diferencia con los demás individuos
racionales. Los ejemplos de la esclavitud se han dado desde las antiguas
civilizaciones, se podría decir que el ser humano en su innato que hacer
desde que le otorgó nombre a las cosas y tuvo la capacidad de articular
palabra, alojó en su ser el afán de poseer lo que le rodea, incluyendo a su
otredad.
Precisamen te, lo que el escritor checoslovaco Jasroslav Hasek en
su única novela Las aventuras del Buen soldado Schvezk (1920-1923)
presenta. Es decir, el tema socio-político que trata el autor, es el que
vivió su tierra natal Checoslovaquia, y los países de Europa Central
durante el inicio de la Primera Guerra Mundial, este marco le sirve para
1

En este ensayo entiende como "estructuras rígidas" a agueUos sistemas organizados gue exigen
un comportamiento del hombre, dicrado por tales sistemas. Despojan al individuo de su
comportamiento individual y le responden con un mecanismo esguematizado y rígido de su
conducta ame el mundo. Funcionan en el mundo real objetivo, como las instituciones para el
mantenimiento de la ley y el orden de las sociedades organizadas.

91 1

�realizar una novela picaresca-antimilitarista en donde su objetivo es
burlarse de las estructuras cerradas que aparecen en ella y le dan forma a
este afán de posesión innato del ser humano. Pero ¿Cuáles son las
estructuras de posesión en la novela de Hasek? Son el militarismo y sus
figuras representativas, así como la autoridad de la estructura religiosa2
representada por la figura sacerdotal, entre otras.
D entro de este pequeño ensayo se menciona escuetamente
ejemplos de aquellas estructuras cerradas que aparecen en la novela, y
constituyen las formas representativas de la eterna esclavización del ser
humano en su existencia mundana, las cuales son liberadas a través de
otro mecanismo únicamente humano, la risa3, hace que el ser humano se
reconozca a sí mismo en cuanto tal y lo libera de su compleja existencia.
La novela en tanto novela picaresca, debe contar con un
personaje lineal, éste es Schveik, él esta presentado como aquel personaje
que es dirigido por la voluntad de los demás o en otros términos, es el
sirviente de los servidores públicos que en tiempos de guerra poseen la
"libertad", sin duda Schveik deja caer las cosas por su propio peso
debido a su idiotez, como buen pícaro.
Tan es así, que Schveik desecha el "declaro humildemente", frase
constante del personaje para demostrar que siempre esta al servicio de
los otros, en completa sumisión y sin voluntad propia, no obstante en
un revés de situaciones, trata al capellán de tal manera que su voluntad
no es estropeada ni dirigida por ningún ser como los que había conocido
antes y mostraban abiertamente sus peticiones rígidas bañadas de tal
capricho y soberbia que daban muestra de la animalidad del ser humano.
Pero parece que Schveik hasta se aprovecha un poco con el propósito de
divertirse al obedecer las órdenes de su nuevo jefe y representante de la
estructura clerical; sin embargo, este aparente aprovechamiento, no es
sino la linealidad de su carácter de idiota Idiotez que se transforma en
una estrategia capaz de desarmar a quien sea:
Ya hacía tres días que Schveik era sirviente del capellán de campaña Otto
Katz, y en todo ese tiempo lo había visto sólo una vez. (Fue a recogerlo
de donde estaba, tirado totalmente ebrio como era su costumbre) Schveik
desechó el "declaro humildemente" y empezó a hablar con el capellán

Se torna en cuenta la estructura religiosa como un controlador de masas.
J'La risa y lo cónúco se trata desde el punto de vista de Bergson; es decir, para quien la risa es una
defensa delgmpo socialfrente a la intro111isió11 de lo mecánico en la corriente creadora de la vida (. . .) la risa seria
como 1111 castigo al agente de esa i11tro111isió11 ... (Portilla, 1984: 44)

2

912

con toda confianza: - ¡Te digo que te sueltes! - dijo-, o te parto una pata.
os vamos a la casa y basta. ¡Déjate de cuentos!
- Señor, querido señor, déme una bofetada.
- ¿Una o varias? Preguntó Schveik
Dos
- Aquí están (Hasek, 1992:124)

La estructura religiosa durante esta época de crisis, se aprovecha
de su influencia sobre los creyentes; es decir, lo religioso se toma como
una evasión ante los hechos inevitables de lo mundano, la muerte, como
si la religión liberara de todo; lo cómico muestra que la estructura
religiosa encadena a una idea esperanzada de la liberación y si se
considera este importante concepto como una mera decadencia, como
sugiere Nietzsche, lo cómico al menos muestra aquellas costumbres,
castigándolas con la risa (Bergson, 1962: 13), sugiriendo confrontar el
instante presente a través de un proceso particular como es la risa; es
decir, este proceso desglosa al ser humano, lo analiza en sus partes
núnimas, lo une de nuevo, lo sintetiza, y lo reconoce en su insignificancia
y grandeza ante el universo.
Un ejemplo claro de lo risible en la figura representativa de la
estructura clerical, el capellán; supuestamente, por el pensamiento
convencional es una figura de moralidad y rectitud; pero en la novela
actúa de manera contraria a lo convencional; es decir: Las actittJdes, gestosy
movimientos del cuerpo humano son risibles en la exacta medida en que este cuerpo
nos tace pensar en un simple mecanismo. (Bergson, 1962: 14)
- Ustedes, hombres necios, son incapaces de aprender - continuó el
capellán de campaña- Yo estoy porque los fusilen a todos ¿Me oyen
bien? Lo afirmo desde este lugar sagrado, imbéciles, pues Dios, que no
puede temerles, les hará dar vueltas hasta que se mareen ...
- Ya comenzó; está de veras borracho - susurró alegremente el vecino de
Schveik. (Hasek, 1992: 103)

Mientras que la estructura religiosa intenta acercar a los checos
por medio del temor y sus retóricas efusivas a las normas de mecanismos
cerrados, la estructura militarista se ocupa de las prácticas inmediatas en
las que se encuentra la tortura en cinco pasos, gue van desde las purgas
4
hasta las lavativas estomacales, que obligan a los "no aptos" para unirse
a los frentes de batalla en la guerra:
4

Llamados así por vivir con alguna discapacidad para no ir al frente de la guerra.

913

�Las tormras a que eran sometidos los simuladores fueron sistematizadas y
las gradaciones eran las siguientes:
1. Dieta total: una taza de té por la mañana y otra por la noche y sin
tomar en cuenta la naturaleza de la enfermedad se les administraba
aspirina para hacerlos transpirar intensamente.
2. La aspirina se les administraba para que no pensaran que la guerra era
un paseo, en abundantes dosis de quinina en píldoras, sistema
llamado también "lamer la quinina".
3. Lavado de estómago dos veces al día con un Litro de agua caliente.
4. Lavado intestinal con agua jabonosa y glicerina.
5. envoltura en sábanas empapadas de agua helada. (Hásek, 1992: 79)

Pues defender la patria, por la problemática iniciada por los
individuos que están en el poder, es una labor que les corresponde a los
pobladores de los respectivos países en discordia; defender su nación,
aún si su voluntad está ausente del espíritu patriótico.
(Schveik pregunta con relación al asesinato del
Archiduque a la señora Müllerova, su casera)
¿Le dio uno o varios tiros?
El periódico dice que el señor Archiduque quedó hecho una criba.
Acertó a darle con todas las balas.
Eso es una cosa muy rápida, señora Müllerova, terriblemente rápida.
Para una cosa así, yo me compraría una Browing. Parece un juguete, pero
con ella se puede matar en dos minutos a veinte archiduques, flacos o
gordos. Aunque dicho entre nosotros señora Müllerova, en un señor
archiduque gordo se acierta más fácilmente que en uno flaco. (Hasek,
1992 :27)

Sin embargo, lo cómico se encuentra en la insensibilidad que el
protagonista presenta ante la muerte del Archiduque, o bien, la
indiferencia ante su asesinato. Y a que no hay enemigo mayor de la risa que la
emoción (Bergson, 1962: 13) y si Schveik presentara un mínimo rastro de
pena o tristeza se perdería el sentido de lo cómico, que necesita para
entenderse en una significación social; es decir, para comprender la 1isa hay
que integrarla a su medio natural que es la sociedad (Bergson, 1962: 13), en la
cual se encuentran tales mecanismos cerrados, y que a su vez en la novela
de Hasek son castigados por medio de la risa. O sea, además que a
Schveik no le interesa el individuo del Archiduque, todavía lo confunde
con otro Fernando, que no es precisamente el de Sarajevo, sino un
personaje de un nivel social inferior. Que sin duda rompe la seriedad de
la problemática que dio paso a la Primera Guerra Mundial:
914

-¿Qué Fernando, señora Müllerova? - preguntó, sin dejar de frotarse las
rodillas-. Conozco a dos Fernandos: uno es sirviente del boticario Prusa
quien a su vez bebió por equivocación una botella de loción para ei
cabello; el otro es Fernando Kokoska, el que recoge cagadas de perro. En
ambos casos no se perdería nada. (Hásek, 1992: 25)

Para finalizar abruptamente este pequeño ensayo, cabe decir que
la mayor estructura mecánica con la que debe romper la risa y liberar al
ser humano de sí mismo, es la del sentimiento de ejercer el poder de
poseer a los demás, como en la ley del más fuerte, que se observa en la
supervivencia de los animales.
Schveik vivía de la venta de perros, lo que por cierto en una
conversación con el teniente Lukas, su nuevo jefe, · quien adquirió al
protagonista, como a un objeto, por una apuesta con el capellán, quien a
su vez, lo había sacado de la prisión en donde estaba acusado de
simulador para no ir al frente de la guerra, y le sirvió de ayudante al igual
que al teniente Lukas quien le preguntó a Schveik: ¿Le gustan los animales,
siente amor por ellos? Lo que más me gustan son los perros - dijo Schveik. (Hasek,

1992:183)
Tal gusto que el personaje tiene por los animales es lo que toma
una gran parte de esta comedia antimilitarista; ya que lo cómico está en el
traslado de las características humanas a los animales, poniendo al ser
humano en una situación difícil, al intentarse ver tal cual es por medio de
una representación de un ser que ni siquiera tiene la capacidad de
articular sonidos:
Schveik dice:
Yo quise probar también, saqué al canario de la jaula y se lo di al gato
para que lo olfateara, y antes de que pudiera yo reaccionar el imbécil gato
le arrancó la cabeza. De veras, no esperaba esa bajeza de su parte... y se lo
comió concienzudamente, con plumas y todo, y al hacerlo ronroneaba de
alegría. (Hasek, 1992:182)

Pareciera que Schveik ha traspasado tal pureza como la de un
animal, ya que se ha reconocido a sí mismo desde lo estrictamente
convencional:
¿Sabe usted, Schveik, que me gustaría enviarlo ante un tribunal
militar?- dijo suspirando el teniente. Pero siempre lo pondrían en
libertad, pues no habrían visto en su vida nada tan colosalmente idiota
como usted. Mírese al espejo ¿No se siente mal por la cara de estúpido
que tiene? Es usted el aborto de la naturaleza más monstruosamente
915

�imbécil que he visto en todos los días de mi vida. Pero, diga la verdad,
Schveik: ¿le gusta a usted ser tal cual es?
_ Humildemente declaro, señor teniente, que no me gusta. (Hasek,

1992: 217)

Schveik se reconoce tal cual es, a pesar del desagrado que percibe
en sí mismo, pero a través de un marco cómic~ el autor presenta
aquellos prejuicios que asimilamos dentro . ~e la s~cte~ad de una forma
agradable, por medio de lo cómico Qo risible), liberandonos con una
carcajada.

Bibliografía
BERGSON, Henri, (1962). La risa. México: FCE

HAEK, Jaroslav, (1992). Las aventuras del buen soldado Schveik. México:
CONACULTA
PORTILLA, Jorge, (1984). La Fenomenología del relajoy otros ensayos. México: FCE

LOCKE: TEÓRICO DEL LIBERALISMO
- EN EL TRICENTENARIO LUCTUOSO DEL
CARDINAL PENSADOR INGLÉS-* (1704-2004)
Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A.C.
El gobernante 110 debe prohibir que se enseñen
opiniones especulativas m cualquier iglesia, ¡mes 110
r, tiene ninguna relación con los derechos civiles. Si 1111
católico roJJ1ano cree q11e es verdad el c11e,po de C,isto
en tanto que otro solamente cree que es pan, 110 ofende
con ello a s11 prijilllo; si tmjudío 110 cree qlfe el Nuevo
Testamento es palabra divina, no altera e,1 nada los
derechos humanos. Si 1111 pagano niega a,nbos
testa1t1entos 110 ha de ser castigado co1110 ciudadano
indeseable. Carta sobre la tolerancia 1689 J. Locke.

Estoy de acuerdo puesto que lo he repetido en diversas ocasiones: el
mejor homenaje que se le puede hacer a un filósofo, es confrontar a
partir de su pensamiento las problemáticas de nuestro presente. Pero me
pregunto si un homenaje a cierta obra filosófica, o a algún filósofo
fallecido hace ya más de cien, doscientos u ochocien tos años; no
representa para nosotros, ya en sí mismo, un problema filosófico, en
• Locke, J. Carta sobre la tolerancia, Dos msqyos sobre elgobiemo civil} otros emitos 155 pp. Ed. Grijalbo
S.A. México, D.F., 1970.

916

917

�tanto que tenemos la obligación de considerar en cuanta la vigencia del
pensamiento o de la misma obra filosófica de tal o cual filósofo. Este
año 2004 resultó ser el más prolijo como nunca en la historia para los add

memoriam o los festivales post mortem.
Lo que quiero patentar aquí, es saber si es posible una
representación adecuada de una obra que no deje lugar a ambigüedades.
O bien, si es que al proceder de este modo, lejos de enriquecer,
hundimos o empobrecemos al laureado; o en el mejor de los casos,
mutilamos su obra y anulamos objetivamente lo que enuncia expressis
verbis, despojándolo así de su poder comunicativo
Incuestionablemente, escribir una reseña implica un ir a las cosas
mismas, es decir, ubicar las notas más distintivas de un corpus, y percibir de
forma somera "los signos" de una obra literaria. Lo que pretendo aquí; al
menos en mis escritos y dada la magnifica ocasión que se presenta este
año para honrar lo mismo a filósofos de la política, de la historia; neoaristotélicos o literatos ex.istencialistas; es reconsiderar el vulgar concepto
de reseña-comenta1io, pues son ellas las que afortiori "adornan" la parte final
de grandes e importantes publicaciones.
Son tres filósofos de importancia universal los que ocupan mi
atención este año. Como tal, y dada mi formación académica, siento con
hondura un íntimo compromiso a conmemorarlos. Pero no deseo
hacerlo desde las problemáticas mundiales que son infinitas; pero si
desde dentro del horizonte de mis significatividades y de mi geografía
afectiva. No encontraría hoy por hoy, una publicación de tan alta
envergadura como el anuario Humanitas para poder llevar a cabo esta
gestión tan encumbrada.

1.- Vida del filósofo

Revolución
Gloriosa de 1688. Murió en 1704 trabapn
. d o en 1a sexta
. .,
edicton de su Ensqyo sobre el entendimiento humano. Es incuestionable que la
fama de Lo~ke, es mayor como filósofo que como pedagogo, pues todo
su
. .
hasta
d pensam1ento posterior fue influido por su emp·mc1smo,
esembocar
en el escepticismo
de Hume· En lo pedagogico,
, .
Locke no
.,
.
pretendio
.
de la
d
· , crear un sistema educativo' sino explicar los lineanuentos
e ucac1on par~ los hij?s de la nobleza, no obstante sus ideas representan
tanto .un
d e su □-empo, como una
, refle¡o del discernimiento pedagóo-ico
i:,reflexion p~ofunda sobre sus bondades, defectos y alcances.
~u mterés por la filosofía se avivó leyendo a D~scartes, aunque su
pensarruen~o se apar:a del racionalismo cartesiano para dar paso a una
nueva ~o~nente filo~ofica: el empirismo, según la cual todas las ideas del
entendimiento provienen del conocimiento sensible. De las sensaciones
llamadas
Loc ke "'d
·
"
. por
"
1 eas s1mples,
proceden las demás ideas'

!.

( c~mple¡as por un proceso de asociación y combinación. En cuanto a
las ideas políacas, ~cke se adelanta en cierta medida a Montesquieu al
defen~er la separac1on de los poderes legislativo y judicial y la supremacía
del pnmero. Su convencida defensa de la tolerancia y su confianza en los
derecho~ naturales de los hombres libres influyeron de forma decisiva en
el posterior desarrollo de las democracias occidentales.

Z. Locke teórico del liberalismo
.
. ~urge el liberalismo como resultado de varios elementos: el
inmovilismo
, medieval, el antropocentrismo renacentista
.
. de la econonua
ehl rac1
onali
l
tili
·
, del protestantismo que ya se,
,
smo Y e u tansmo.
Ademas
61 afianzado en Europa y que a la postre se conjugaría adaptándose
rec1~rocamente durante varios siglos. Pero los factores que actúan como
catalizadores
, heterogeneas
,
l
.de realidad es e 1·d eo1ogias
y divergentes, serían
_as c~n_cepc1ones antropológicas individualistas de una libertad
mcondic1onal y general.
lib . Locke -a quien ~e considera en general como padre del
eralismo- debemos precisar qué tipo de liberalismo es el ponderado
por Locke. Hemos visto la linea absolutista, que se encuentra

ª ,ª

John Locke nació en 1632 en Wrington, condado de Somerset,
Inglaterra. Estudio en Oxford, ahí estudiaba griego, gramática, hebreo,
lógica, filosofía, retórica y teoría del estado. En seguida química y
medicina. Trabajó de galeno para la familia de Earl of Shaftebury,
quienes lo tomaron como protector, preceptor y consejero. Fueron sus
amigos Robert Boyle, Thomas Sydenham y Sir Isaac Newton. Luego del
ascenso de Guillermo de Orange al trono de Inglaterra en el año 1689, y
después de colaborar para deponer del trono al rey Jaime II en La
918

919

�representada por los Estuardos de su tiempo1. Así como también por los
escritores que avalan las tesis absolutistas como Fillmer y T. Hobbes.
En 1688 se produce la disposición del último Estuardo. Jacobo II
quien encontró grandes oposiciones en Inglaterra por su abso_lutismo, y
también por su catolicismo. Finalmente llega a Inglaterra Guillermo de
Orange -que viene de Holanda- que es yerno de Jacobo II, y se produce
así esta revolución que los ingleses denominan "gloriosa" o "revolución
sU: sangre"; que significaba la consolidación del liberalismo político en
Inglaterra, o mejor aún, la confirmación de la supremacía del Parl~m~nto
frente a las prerrogativas de la Corona. Esta revolución de 1688, _s1grufica
prolongar esa vieja línea inglesa que se remonta a la Edad Media, y que
tuvo una clara expresión en 1215 al suscribirse la Carta Magna; Y que
periódicamente se pone de manifiesto a través de la suscripción de Biils ef
Wrights. Los privilegios que primero se defienden contra la Corona o
contra determinados sectores, paulatinamente van transformándose en
derechos individuales para toda la población, esto lo conoceríamos más
tarde como el discurso predominante de las democracias occidentales.
Hacia 1688, se registran todavía discriminaciones
particularmente hacia la minoría ca~~lica- poco a ~oc~, ~s~a corriente
liberal irá propendiendo la preservac1on de las garantias mdiv1~uales _para
todos los británicos. El liberalismo lockeano afirma que la existenoa de
derechos individuales debe ser anterior al estado "para comprender
debidamente el poder político y saberlo derivar en su origen, debemos
considerar en qué estado se encuentran por naturaleza todo los ~ombres: .
perfecta libertad para ordenar sus actos y disponer de sus pos,es~ones, de
sus personas, como lo consideren conveniente dentro de los línutes de la
ley natural, sin pedir permiso ni depender de la voluntad de otro
2

hombre" •
El liberalismo que se presenta como la anútesis del absolutismo,
encuentra su justificador y su más gran sistematizador y teórico ~n John
Locke. Este en 1688, se encuentra en el exilio en Holanda. Hacia 1689,
cuando la hija de J acobo I viaja a Inglaterra para ser coronada con
Guillermo de Orange, va de pasajera en el mismo barco que J ohn Locke,
quien trae consigo en sus male~as dos ensayos inéditos, u~o so~~~, ''El
entendimiento humano"; el otro se titula ''Dos tratados sobre elgobzerno czvzl . En
ambos libros, Locke pone de manifiesto la heterogénea influencia que en
1 Jacobo

I, Carlos I, Carlos II y finalmente, el último Jacobo Il.
Op. Cit. pág. 86

2 Locke. L, Dos e11sayos sobre elgobiemo civil

920

él han ejerc~~o distintas _corri_entes doctrinarias. Como ya mencioné,
Loc~e estudi? en ~a Uruvers1dad de Oxford. En el siglo XVII, la
ensenanza se 1mpart1a todavía, según cánones rigurosamente escolásticos.
Además, si leemos este pequeño libro de Locke, ''Dos tratados sobre el
Gobierno Ci~I'~ o mejor dicho ''Seg11ndo ensqyo sobre el Gobierno Civil",
porque al primero ya no se le edita, por cuanto se trata simplemente de
una refutación a Fillmer, que hoy no tiene importancia. Si se lee veremos
que ~eriódic~mente Locke cita a Hooker. Y Hooker es justamente un
Tom1sta anglicano inglés que se opuso al absolutismo de Fillmer. Así, a
trav~s de Hoo~er, Locke se vincula a la vieja tradición populista del
medioevo -partlc~armente a la sistematización de Tomás de Aquino-.
Como consecuencia de esta influencia medieval manifiesta en Locke se
ª?vierten las limitaciones éticas al ejercicio del poder; que ;on por cierto
a¡_enas a la línea absolutista de Hobbes, pero muy aceptada entre el
~s:u~so_ ,marxista
estado de_ igualdad donde todo el poder y la
¡u~1s~cc1on es reciproca, no teruendo más un hombre que otro, no
existlen?o n~da tan e~idente que criaturas de la misma especie y
categona, nacidas para disfrutar de las mismas ventajas de la naturaleza"3
Al mismo tiempo, Locke -que ha residido en Holanda- ha recibido
también el impacto de la nueva filosofía de Rene D escartes, de la critica a
la te~ri~ del conocimiento tradicional, Locke en su Ensqyo sobre el
e~tendtmzento. humano, es un precursor del posterior empirismo inglés, que
tiene expositores como D. Hume, y que paulatinamente evolucionaría
hacia un pragmatismo utilitarista muy hedonista.
En Locke, hay una dosis de pesimismo en cuanto a la posibilidad
d~ ,conocer el mundo del espíritu. Es un psicologismo precursor -como
di¡eramos- de ese empirismo protoúpico de Hume, aquí al mediar estas
dos influencias, encontramos desde ya una contradicción importante en
el pensamiento de Locke, porque la lectura de su ''Ensqyo sobre el gobierno
civil" nos revela la existencia de limitaciones éticas de gran envergadura,
que son como el sostén de todos sus tratados. Hay una constante
afirmación de la prioridad de la ley natural y de la moral. Y realmente,
para hablar de ley natural y de moral es necesario tener una
e~istemología, una gnoseología que nos permita conocer las cosas en sí
rrusm_as, conocer pautas de verdad, y ponerlas entre paréntesis para luego
ª5Umlt después, el resultado de nuestras reflexiones y adherirnos a una
fenomenología que nos muestre ontológicamente las cosas en sí mismas;

:'un

3

Locke. L, Dos ensqyos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 86

921

�salvo que estemos en una actitud ética-práctica, a través de un juicio
práctico al estilo de I. Kant.
Pero no es mi trabajo ni deseo inscribir una crítica hacia J. Locke,
por demás actitud poco recomendable para un homenaje; lo cierto es que
el posterior empirismo inglés, evoluciona más bien hacia un hedonismo,
hacia un egoísmo, hacia el cálculo del placer como elemento único para
distinguir el bien individual; aún cuando le falta un mayor y más
apropiado sustento filosófico. Sin embargo, quiero enfatizar las
limitaciones de carácter ético se encuentran presentes a lo largo de toda
su obra, eso es lo más imputable.
Locke toma como punto de partida una noción, una ficción
política compartida por los voluntaristas: el estado de naturaleza, el
estado pre-social, el estado pre-político. Esto es porque Locke es
profundamente individualista y pragmático, actitudes propias de un
anglo-protestante, quien considera incluso que el acceso a la vida política
debe operar como un acto volitivo. Los hombres -en este estado de
naturaleza- viven en situación relativamente feliz. Es un estado de
naturaleza que difiere del descrito por Hobbes. La antropología de Locke
no es tan pesimista como la de Hobbes. Este pretendía que "el hombre
4
en estado natural, es un lobo para el hombre" • Locke tampoco incurre
en el otro extremo, de las desviaciones mitológicas de Rousseau sobre la
bondad del hombre en estado de naturaleza.
La concepción de Locke es una concepción judeocristiana. El
hombre tiene una naturaleza caída, como consecuencia del pecado
original. Y los hombres -en el estado de naturaleza- viven en situación
de relativa felicidad y son titulares de derechos individuales, que Locke en su libro- a veces engloba bajo en término proper!J, que mal traducido
figura en las ediciones castellanas, como "propiedad" ya que él mismo J.
Locke en otras páginas aclara que esta palabra involucra: derecho a la
vida, derecho a la seguridad, derecho a las libertades individuales y el
derecho a la propiedad, "la razón natural nos dicta que los hombres
tienen derecho a su preservación y por lo mismo a comer beber y hacer
5
las demás cosas que su naturaleza requiere para subsistir". Pero cómo
mostrar o bajo que supuestos, partiría Locke para saber cómo podría
alguien tener la propiedad de una cosa. Cual sería el modo de asignar a
los hombres "el derecho de posesión," si la tierra y las criaturas inferiores

sean comunes ~ todos los hombres, cada una tiene su propiedad, "un
hombre en particular_, con el esfuerzo de su cuerpo_y el trabajo de sus
manos, podemos decirlo, son su propiedad y cualquier cosa que él saque
del estado en que la dejó la naturaleza, ya mezclada con su esfuerzo, tiene
algo de él y por ello se convierte en su propiedad. Como él la ha sacado
del estado común, según se.halla en la naturaleza, le ha agregado con su
esfuerzo algo que excluye el derecho común de los demás hombre.
Porque como ese trabajo es indiscutible de quien trabaja, nadie puede
tener dere~ho a lo q_ue está unido a su trabajo, cuando queda para los
otros suficiente cantidad e igualmente buena."6 Las características más
distintivas de la filosofía lockeana, gozaría también de bastante
resonancia en la época ilustrada.
·
. . . En relación a la propiedad inmueble, dice que también ante la
pnm1t1va no-ocup~ción, el hombre ha cercado y ha mezclado su trabajo
p_ersonal con la tierra, generándose así el derecho de propiedad. Por
cierto, descarta que este ?er~cho de propiedad pueda ser compartido por
muchos. Todo esto nos mdica que Locke tenía una noción no-absoluta e
ilimi~ada ~el derecho de propiedad, no obstante ser -como es- el padre
del liberalismo. ~o~ ~ombres pues, para preservar y disfrutar mejor de
estos d:~echos mdivtduales, resuelven abandonar la etapa pre-social y
pre-polJttca, formulando así un contrato multilateral que es distinto al de
Hobbes y al de Rosseau7. Aquí los hombres no se alienan, no se enajenan
totalmente, no entregan la totalidad de sus derechos individuales. La
única atribución que los hombres entregan, es esa de repeler mediante la
fuerza, la agresión ajena. "al principio los hombres se contentaban con lo
que ofrecía a su necesidad la simple naturaleza. Después -en alguna parte
del mundo- el aumento de personas y ganado, el uso de dinero hicieron
e~casear la tierra y le dieron valor. Así por mutuo consentimiento se
disfruta y se preserva de la sociedad"8•
Es el poder co-activo, que pasará ahora a ser patrimonio del
Estad~ que se forma en este contrato multilateral. Justamente, para
garantizar la segura represión de la violación de los derechos
individuales. El primero, es un contrato multilateral para formar la
comunidad política. El segundo, un pacto bilateral con obligaciones
6

Locke. L, Dos ensayos sobre elgobierno civil Op. Cit. pág. 94
V. El contrato social].]. Rosseau
8
Locke. L, Dos ensayos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 95, 96
7

V. Leviatán. T. Hobbes.
s Locke. L, Dos ensayos sobre elgobiemo civil Op. Cit. pág. 93

4

922

923

�recíprocas para gobernantes y gobernados, tendiente a determinar quién
ha de ejercer el póder estatal.
Hemos visto que los hombres han salido del estado de naturaleza
para mejor preservar los derechos individuales. Y aquí es interesante
señalar que el aspecto negativo -si se quiere- del liberalismo primigenio,
no es justamente la afirmación de los derechos individuales; sino la
ausencia de una clara noción -en Locke- de bien común. Y en este
sentido, no aprovecha cabalmente las enseñanzas de Tomás de Aquino, a
pesar de conocerlas por su formación escolástica. Hay en Locke, una
presencia constante de la justicia conmutativa, que regula las relaciones
entre los ciudadanos. Y también la justicia distributiva conforme a la
cual, la autoridad está facultada para imponer determinadas sanciones por ejemplo- a los transgresores. Pero se encuentra ausente una clara
sistematización de la justicia legal, que hoy se denomina Justicia Social. Y
que ya s. Tomás la distingue en su clasificación tripartita de la Justicia.
Pero la diferencia grande entre la posición del liberalismo primigenio y
esta otra posición, radica en que aquí, estos derechos personales y
sociales, son encarados en función del bien común. Para ello, el
gobernante es un servidor de la comunidad; es alguien que debe
promover el bien común. En el liberalismo primigenio de Locke, el
gobernante ha recibido exclusivamente la facultad de reprimir las
violaciones que los hombres hagan, de los derechos individuales del
prójimo. Locke no está diseñando el esquema del estado gendarme, del
estado policía; del estado arquetípico del Liberalismo; que no interviene
ni en lo económico ni en lo social, que cuida el orden en las calles. Y en·
esta perspectiva preserva la existencia de los bienes particulares, tal cual
se encuentran. Y esto, en la práctica, se traduce en el disfrute de esos
derechos individuales, exclusivamente por el sector que de hecho puede
ejercerlos.

3. Empirismo y estética
Como expuse arriba el siglo 1..7VII se vio dominado por las ideas
de Locke. Sin embargo hasta el día de hoy podemos encontrar en las
ideas políticas y sociales lockeanas, una abrumadora influencia en los
conceptos del discurso moderno (tolerancia, equidad, democracia y hasta
los ideólogos que pugnan por los derechos de ciertas minorías, Locke
gravita directamente en sus discursos). Pero poco o nada se ha hablado
924

de la idea que este tenía del arte, de fo belfo y sus formas, o bien de lo
proporcionalmente estético; debido a que no se ha estudiado a
profundidad en la obra de J. Locke una preocupación hacia la lectura del
arte.
Contemporánea del desarrollo de la teoría crítica neoclásica fue
'
la orientación divergente de fa reflexión estética llevada a cabo principal,
aunque no exclusivamente por los teóricos ingleses en el marco de la
tradición empirista baconiana.
Los teóricos ingleses centraron sobre todo su interés en la
psicología del arte, si bien no fueron meros psicólogos, especialmente en
ese paso que se da de una manera estrechamente dialéctica, quiero decir,
entre el creador, el lector de la obra y en los efectos· del arte sobre el
espectador, hay en este devenir dialéctico, un momento que se
caracteriza por desplazar la reflexión estética desde el objeto-bello Oa
obra de arte) hacia el sujeto que lo percibe (el espectador). Esta el la
consecuencia de los planteamientos de Locke, que se había nutrido de las
fuentes de R. Descartes (1596-1650) T. Hobbes (1586-1679) y
Shaftesbury (1671-1713).
Todo esto señala las características psicológicas del observador y
el papel que cumple en la apreciación de la obra de arte. Dentro de este
clima filosófico se irrumpe en el horizonte estético, diversas teorías al
gusto, irrumpiendo con la preocupación por lo sublime.
Para Locke, "las sensaciones, las manifestaciones del espíritu se
reducen a sensaciones: sensaciones simples del mundo exterior e interior,
y síntesis de estas sensaciones simples que constituyen las ideas
complejas"9.
El hecho de que la imaginación (o "fantasía") juega un papel
decisivo, aunque misterioso, en la creación artística, había sido
ampliamente reconocido: Pero su forma de actuación -el secreto de la
inventiva y la originalidad- no fue sometida a investigación sistemática
con anterioridad a los empiristas del siglo XVll. Entre los racionalistas,
la imaginación, considerada como una facultad registradora de imágenes
o como una facultad combinadora de ellas, apenas desempeñaba papel
alguno en el conocimiento. Pero el Advancement of Learning (1605) de
Bacon, colocó a la imaginación, en facultad, al nivel de la memoria y la
razón, asignándole el campo de la poesía, a la manera como la historia y

9

Bayer Raymond Historia de la Estética, Fondo de Cultura Económica 11° Edición 2003 pág. 154

925

�la filosofía (incluyendo, por supuesto, tanto la filosofía moral como la
natural) fueron asignadas a otras facultades.
_
Thomas Hobbes, en los primeros capítulos ~e s~ Lev1a~an
(1651) intentó ofrecernos el primer análisis de la imagmac1on, defiruda
o
por e'l, como "sent1·do decadente" , refiriéndose a los fantasmas
.
imágenes, que subsisten despué~ de haber "~esa~o l_~s ~ecan;,sm~:
fisiológicos de la sensación. Pero, ¡u?to ~, esta 1magm~;1on sunple , 9
·
· · almente la "ima01nac1on compuesta , que crea nuevas
es pasiva, existe 1gu
o·
"
- " d
imágenes ordenando las viejas. Hobbes afirma qu~ ~a sene
e
pensamientos de la mente va guiada por un prmc1p10 general de
asociación, pero no desarrolla plenamente esta ide~. !ampoco_ Loc~e va
demasiado lejos en el famoso capítulo "De la asoczaczon de las t~eal , que
añadió a la cuarta edición (1700) de su "Essqy concermng h11man

NECROLÓGICA
LEOPOLDO ZEA

1912-2004

understandini' (1690).
La investio-ación de los efectos psicológicos del arte f, de la
experiencia estétic: (en término~ modernos), s~guió en s~ evoluc1on dos
caminos distintos, pero que ocas1onalmente se mterfieren.

Femando Robledo Isaac.
Centro de Estudjos Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A. C.

1) El intento de lograr un adecuado análisis y. explicación de ciertas
cualidades estéticas básicas (la belleza, lo sub/zme).
_
2)

El estudio de la naturaleza y justificación del juicio crítico de: el
problema del "gusto".

Presentación
Le conocí por primera vez en 1999 en la Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla, en el marco del XIV Congreso Iberoamericano de
Filosofía celebrado en la barroca ciudad de Puebla de los Ángeles, en el
Estado de Puebla. H abía leído ya algunas de sus obras siendo estudiante
de filosofía en la UANL para el seminario de Pensamiento Latinoamericano
Serían Leopoldo Zea y Luis Villoro entre otros, los encargados
de darnos la bienvenida con una mesa inaugural que los organizadores
habían dispuesto para los más de mil iberoamericanos de diversas las
universidades que habíamos asistido al mencionado encuentro. En el
transcurso de la mesa, la atención se centró en Villoro, pero al término
de la mesa inaugural, Zea fue abordado súbitamente por una gran
cantidad de jóvenes estudiantes y profesionales en el estudio de la
cirmnstancia americana. Muchos pedían les firmara algún libro de su
autoría, algunos otros eran amigos de antaño, otros le cuestionaban o se
oponían sobre lo recién expuesto; pero lo que llamó intensamente mi

926

927

�atenc1on, fue esa sencillez impávida con la que daba la bienvenida y
saludaba o se desredía de otros.
Zea no se guindaba pretensión alguna, a la vez que firmaba
algunas de sus publicaciones en diferentes editoriales. ¿Acaso sería esa
misma sencillez con la que años después José Gaos lo describiría
recordándolo cuando le tuvo de alumno en las antiquísimas aulas de la
UNAM?
Esa noche de la apertura fui de los últimos en quedarse con Zea
para continuar escuchándole; lo más valioso que recuerdo haberle oído
era que: " ... como filósofos tenemos una doble responsabilidad, y en
cierto sentido una ventaja sobre los europeos; pues nosotros para
revelarnos lo hacemos desde nuestra latinoamericanidad y al mismo
tiempo nos revelamos desde nuestra occidentalidad" 1• De eso, entendí
sólo lo que mis lecciones, mi edad y mis cuatro semestres de carrera de
filosofía me permitieron entender, no obstante se me hizo tan sencillo y
tan fresco. Era la primera vez que conocía a un estudioso de la "América
española" sin teñiduras mestizofilicas y sin las apologías filohispanistas al
más puro estilo vasconcelista.
Apenas en enero de este año celebramos nuevamente el
Congreso Iberoamericano de Filosofía en su XV edición. Esta vez en las
aulas de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Leopoldo Zea no
asistió y me extrañó mucho no verle por la envergadura del evento. Pude
ver nuevamente durante la apretura del congreso a Luis Villoro y a
Francisco Miró-Quesada entre muchos otros. Este último y otros que
nos dieron la bienvenida en la mesa inaugural, por alguna extraña razón
mencionaron bastante al Dr. Leopoldo Zea durante sus intervenciones
de bienvenida al congreso.
Recuerdo perfectamente y de manera textual las palabras a las
que hizo alusión Miró-Quesada en relación con Zea, a los más de dos mil
profesionales de la filosofía que nos dimos cita en el Perú:

-

Recuerdo que cuando conocí a Leopoldo Zea me preguntó: ¿Qué es lo
que estás escribiendo ahora?
Un libro sobre lógica, le respondí.

[Sic] Leopoldo Zea en el xrv Congreso Iberoamericano d e Filosofía celebrado del 12 al 16 de
Mayo en la ciudad de Puebla de los Ángeles, Puebla. 1999
1

928

Y tal vez lea probablemente no m19 interesado en el tema de la lógica
en abstracto, me recomendó diciendo: por qué ,nefor no haces un libro
sobre la historia de La Lógica en el Perú.
Ignoro cual haya sido el estado de salud del maestro Zea antes de
celebrarse el encuentro iberoamericano, a saber falleció por una afección
cardiaca, ciertamente el filósofo era ya un nonagenario. Sin embargo para
mi los filósofos nunca envejecen, al menos a mi me es tan difícil
distinguirles en ese paso de la aurora al anochecer. No distingo cómo el
tiempo nunca pasa por ellos, porgue yace en nosotros una seriedad
aunada al compromiso que la filosofía nos imputa intrínsecamente desde
nuestra juventud, hasta nuestro anochecer. Se es filósofo o se deja de
serlo - no hay filósofos jóvenes o filósofos viejos-. Somos, como se
decía de Hegel: "Era de esos hombre que no han sido nunca jóve!1es y a
2
quienes todavía en la vejez les arde un fuego escondido". Yo trabajo con
un filósofo, y confieso que sigo viendo al mismo Agustín Basave
Fernández del Valle de hace algunos años cuando fui alumno suyo en las
aulas universitarias dentro de los seminarios-conferencias sobre
Fenomenología husserliana y La filosofía de Martín Heidegger.
A la par que escribo estas lineas, no había pasado más de un par
de días cuando en una charla informal con un colega, rememorábamos
sobre el Dr. Leopoldo Zea. Su vida y obras, su persona, los congresos en
los que le habíamos escuchado y tenido la oportunidad de que nos
compartiera un poco más sobre la cosmovisión de su filosofar. os
enteramos luego por diversos medios de su fallecimiento. Sirva esta
reseña y comentario para conocerle a él, junto con su visión de algunas
etapas y el desarrollo de la historia de la filosofía universal.
Esta publicación legitima los apuntes que Zea utilizó
primeramente para diversos cursos de introducción a la filosofía. Y que
preparó Zea para el Centro de Estudios Sociales que sirvieron de
preparación para el seminario que sobre la filosofía de la ilustración
ofreció el Dr. José Gaos en el año de 1944.

2 Dilthey,

Wilhelm Hegely el idealis1110 Fondo de Cultura Económica. Pág. 15. Traducaón y epílogo
de Eugenio Ímaz.

929

�1912-2004
Leopoldo Zea
INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA*
-La conciencia del hombre en la filosofíaEs habitual que en las introducciones a la filosofía estas suelen
tomar dos direcciones: la sistemática y la histórica. En primera instancia,
se hace una división de los diversos problemas que se han venido
planteando en la filosofía, ofreciéndose una visión más o menos
esquemática de cada uno de ellos sin relacionar unos con otros ni
mucho menos, sin relacionarlos con el hombre y el mundo que' los
provocaron. Se realiza una verdadera disecación ofreciendo esquemas
mu~rtos de problemas que conmovieron a hombres que, como nosotros,
se ¡ugaban en ellos toda su existencia. No hay que olvidarnos de los
"héroes del pensamiento" como los llama Windelband, los hombres de
carne y hueso que los expresaron. Dice Zea: "la historia de la filosofía es
la historia de la conciencia del hombre. En ella se expresa el conflicto
inte~no del hombre, la pugna entre el yo y el mundo que ha hecho
P?s1b~e la cultura, dando origen a esa serie de hechos que llamamos
histona de la humanidad". 3

Zea y el mundo antiguo de los helenos

1. -¿Qué esftlosefía?
Para entrar a la filosofía es menester tener una idea de aquello en
lo cual se va a entrar, cuando menos una idea negativa o positiva de
aquello q~e nos mueve a entrar en eso que puede ser para nosotros algo
desconocido. Nos dice Zea "la primera pregunta que debemos plantear
es esta: ¿qué es filosofía"? pensemos en un explorador, que entra en
lugares que n? sabe lo _que son, y que no necesita saberlo para querer
entrar; pero s1 se reflexionamos a fondo, se observará que no es así: el
explorador entra en algún lugar porque cree poder encontrar algo"4•

· /ntroducció~ a la filosofía U/ conciencia del hombre e11 la filosofía. Imprenta Urúversitaria 1° Edi~ión
1~52. Dtr~cc1on General de Publicaoones-UNAM. México DF. 379 páginas.

~~' Leopo~do. _In~oducción. a 1~, filosofía La conciencia del holllbre en la .filosofía. Imprenta
U1mers1tana 1 Eclic1on 1952. D uecc100 General de Publicaciones-UNAM. México D.F pp 7
'Op. Cit. pp. 12
. .

3

930

Todos tenemos una idea sobre la filosofía, desde el que piensa
que es la ciencia más alta, hasta el que piense que la filosofía es la cosa
más aburrida del mundo. Cuando pedimos tal definición, es porque
tenemos la idea de que la filosofía es definible, acatable, y esperamos que
su historia sea la historia de esta definición que estamos buscando. Si
queremos elegir una respuesta a nuestra pregunta ¿Cuál vamos a elegir?
Lo mejor que podríamos hacer según Zea, es "preguntar a quienes se
han dedicado a dar respuesta a la pregunta" y desde luego nos
recomienda poner nuestra mirada en los más altos entre todos los
filósofos, con la seguridad de que ellos nos dirán qué es la filosofía
Zea nos invita a hacer un recorrido por Grecia, pues es entre los
griegos donde nace la expresión~vocablo phi/osophie que se traduce como
afán de saber. "Al primero a quien se le atribuye este nombre es a
Pitágoras. Sobre lo que este filósofo entendía por filosofía nos dice
Cicerón lo siguiente: habiendo Pitágoras tratado docta y disertadamente
algunas cuestiones, León, príncipe de los fliasios "le preguntó de qué arte
hacía principalmente profesión", a lo que Pitágoras respondió, arte él no
sabía ninguno, sino que era filósofo. Admirado León por la novedad del
nombre, le inquirió quienes eran, pues, los filósofos y que diferencia
había entre ellos y los demás hombres, y Pitágoras respondió: que le
parecían cosa semejante a la vida del hombre en la feria que se celebraba
con toda pompa en los juegos ante el concurso de la Grecia entera; pues
igual que allí unos aspiran con la destreza de sus cuerpos a la gloria y
nombre de una corona, otros eran atraídos por el lucro y el deseo de
comprar y vender, pero había una clase, y precisamente la formada en
mayor proporción de hombre libres, que no buscaba el aplauso ni el
lucro y consideran con afán la naturaleza de las cosas, los cuales se
llaman afanosos de sabiduría, esto son: filósofos. "Es un afán por
explicar las cosas del mundo que nos rodean, la naturaleza y la manera
como el hombre debe de conducirse frente a sus semejantes. Todo ello
proyectado hacia el exterior, quieren saber cómo es que existen las cosas
que los rodean, buscan el principio de ellas, su origen, y les dan diversas
respuestas, para unos será el agua, para otros el aire, o la tierra, o el
fuego, o bien todos los elementos; también hablarán de los átomos. Aquí
la ftlosefía se presenta como un preguntar por los principios materiales del Cosmos,
como unpreguntarpor su orden.
Para Sócrates y los presocráticos será cosa muy distinta, pues la
sabiduría sólo estaba reservada a los dioses, y el saber al que debe aspirar
931

�el hombre es distinto, y hacia otro plano, es decir, hacia el hombre
mismo. "La filosofía es un afán que siente el hombre por el saber de sí
mismo." 5
Para Platón la filosofía es la adquisición de la ciencia. Sin
embargo tal ciencia no se encuentra en estado sensible "el objeto de la
ciencia deberá ser lo inmutable, lo idéntico, lo que nunca cambia"6• Esto
dice Zea, es lo que Platón le llama la idea. Estas ideas, modelos eternos de
las cosas. Residen en el Ser Divino, y todas se resumen y comprenden en
la idea suprema del bien, por lo tanto la filosofía es la búsqueda de las
ideas, un afán de saber qué es la Verdad y la Belleza, la cual no es otra
cosa que el bien.
Aristóteles da a la filosofía un carácter científico que se ocupe de
las causas y los principios de las cosas, hasta llegar al principio absoluto
que lo rige todo. Aristóteles da a la filosofía los siguientes caracteres:
1. Es una ciencia universal "el sabio posee hasta donde cabe la
ciencia de todas las cosas, sin poseer la ciencia de cada
individualmente".
2. Es una ciencia difícil "quien puede conocer las ciencias arduas y
no fáciles de conocer para el hombre sabio".
3. Es una ciencia rigurosa.
4. Es una ciencia dialéctica: "También, que el más riguroso y el más
capaz de enseñar es, en toda ciencia, más sabio."
S. Es una ciencia preferible, "de las ciencias, la preferible por ella
misma y en gracia al conocimiento es sabiduría en mayor grado
que la preferible por sus consecuencias".
6. Es una ciencia principal "la principal es sabiduría con mayor
propiedad que la subordinada: porque no está bien que el sabio
sea mandado, sino que mande, ni que el obedezca a otro, sino a
él el menos sabio".
7. Es una ciencia divina por su objeto y por su sujeto. "La más
divina es también la de más alto rango y la de esta índole la única
que puede serlo de dos maneras. Aquella que puede tener más
que nadie Dios es la divina entre las ciencias, y la que pudiera
hablar de las cosas divinas entre las ciencias, y la que pudiera
hablar de las cosas divinas; ahora bien, ésta, por ella sola, resulta
5

6

Op. Cit., pág. 15
Op. Cit., pág. 16

932

ser ambas cosas: todos consideran a Dios una de las caµsas y un
cierto principio y Dios solo, o más que nadie, puede tener una
7
ciencia de esta índole."
Los estoicos, los epicúreos y los escépticos, sus escuelas dieron
una nueva interpretación s·obre la filosofía. Cicerón dice Zea la llama "la
maestra de la vida", Séneca la define como la teoría del arte y de la recta
conducta. Los epicúreos dan a la filosofía un sentido plenamente
práctico. Epicuro la considera como una actividad que trata de alcanzar
la felicidad por medio del discurso y del razonamiento.
Y así, el concepto de filosofía es ·tan diverso pues todas las cosas
dice Zea "se le presentan al griego en movimiento. Un movimiento que
las transforma"8 el árbol de hoy no es el árbol de ayer ni será el de
mañana. El sol le parece nuevo cada día. Las estrellas están dejándose ver
unas veces para ocultarse otras, los ríos siempre le son distintos. Lo frío
se calienta y lo caliente se enfría, lo húmedo se seca y lo seco se hace
húmedo." 9 El hombre griego se sabe entre las cosas; pero al mismo
tiempo observa cómo estas cosas se escapan y se desvanecen, no puede,
apoyarse en ninguna, todas se transforman.

2. - Visión de Zea delpensamiento cristianoy sus antecedentes
La filosofía tiene aquí un carácter teórico y práctico pues ha sido
necesario que la salvación de la humanidad, se diera por medio de una
ciencia basada en la revelación, además de las ciencias filosóficas además
de las ciencias filosóficas basadas en la investigación de la razón humana.
Explica Zea, que "la razón es la que prepara las verdades de la fe; pero sí
puede destruir las objeciones que se oponen a tales verdades. Aquí la
ciencia suprema es la teología, la ciencia revelada, la filosofía no es sino
una ciencia puesta al servicio de la ciencia divina"IO. Dice s. Tomás: aquí
la filosofía es sieroa de la teología. En el renacimiento dice Zea, la filosofía
vuelve a cobrar "su independencia". Bacon y Descartes dejan a la
religión fuera de la especulación y dan a la filosofía otros objetos de
reflexión.

'Op. Cit., pág. 16,17
8
Op. Cit., pág. 36
9
Heráclito: Fragn1e11tos 39 41 42
10 Op. Cit., pág. 18
, ,

933

�Al paso de la antigua cultura helenístico-romana, el mundo ya
estaba listo para adoptar el cristianismo. La solución a los problemas que
se planteaba el hombre antiguo, la trae consigo el cristianismo, dando así
lugar a una nueva forma de cultura, la cultura cristiana. Sin embargo es
opuesta en su modo de sentir respecto de la filosofía. Para comprender
mejor como surge esta forma de pensar tan opuesta al helenismo es
menester apunta Zea "buscar el antecedente del cristianismo, su matriz:
1
el judaísmo"' • Al mismo tiempo que se desarrollaba la cultura helénica,
en el Asía Menor se desarrollaba una nueva forma de cultura: el
judaísmo. El judaísmo dará las bases del cristianismo ;primitivo, con el
cual se encontraría el helenismo en su época de crisis. La conquista del
Asia Menor por Alejandro puso en contacto a la cultura griega con las
diversas formas de la cultura de Oriente, entre ellas la judía. Los
herederos de este imperio, los romanos, se encontrarán con el
cristianismo en su fase primitiva. Pronto todo el imperio se convertirá al
cristianismo, dando lugar a una nueva forma de cultura, la cristiandad:
!&gt;1ntesis de la cultura helénica en crisis y del cristianismo naciente.
A la par que crecían y se fortalecían estas culturas y nuevos
··estilos de pensamiento", tenía por necesidad que conciliarse dos
conceptos: fe y razón.
El lema de la filosofía agustiniana era "Credo ut intelligam," creo para
co1nprender. La inteligencia era incapaz de alcanzar el conocimiento de la
Verdad; era la verdad que se daba al hombre en un acto de fe, _para
conocer, era menester ante todo creer, tener fe. El conocimiento no tenía
otra posibilidad que la gracia de Dios. La razón nada puede por sí misma
"cuando la razón dice algo sobre la Verdad, no es la razón la que habla,
sino Dios que ha entrado en el hombre por medio de la fe" 12• Dice Zea
que así el hombre tiene un carácter pasivo, únicamente recibe los dones
divinos sin que él pueda hacer nada por alcanzarlo. Así pensaba San
Agustín entre los siglos IV y V. pero la razón reclamaba sus derechos,
algo tenía que hacer, cuando menos recibir.
Dios daba al hombre sus verdades por medio de la fe, pero esto
no bastaba; era menester que este alguien recibiera estos dones, nos
explica Zea "el hombre recibe las verdades de la fe cuando las comprende,
mientras no las comprende no las ha recibido. Es menester, dice Ortega
y Gasset, que el mendigo que recibe la limosna cierre, cuando menos, la

mano par detener la moneda recibida"13• Ahora bien dice ~ea, "el
instrumento que deja de ser un instrumento pasivo y se convierte en
activo es la razón, pues se encarga de retener y comprender lo recibido".

3.- Zea, el mundo modernoy_las nuevas ciencias
Zea ve en Scoto y Ock.ham más ingleses que cristianos, el perfil
perfecto del hombre moderno. Podría decirse que estos filósofos son los
iniciadores de esa discontinuidad medieval, más que de una
descomposición de la cristiandad como le llama Zea. La Edad Medi~ di~e
Dilthey, se apoyaba en un fuerte edificio constituid_o en un fuerte e~~c10
por tres grandes motivos: el racionalismo griego, el s~n~ent~ ~eligioso
y el voluntarismo 14 Ahora el Dios cristiano es un Dios 1mpenalista que
ha sustituido al politeísmo. Religión, voluntarismo romano y
racionalismo griego, coexistían gracias a un bien logrado equilibrio. Pero
este equilibrio queda roto: Dios se ha convertid? en un autócr~ta
irracional, voluntad arbitraria sin planes, verdadero tirano, tal es el D~os
que ofrecen Scoto y Ock.ham el racionalismo _ha sido ~liminado en ,D~os
y el mundo. Ni -Dios ni el mundo son racionales dice Zea, el uruco
racional es el hombre. El mundo coincide con la razón humana, pero no
porgue el mundo sea racional, sino por que le mundo tie~e _la capacidad
de racionalizar el mundo. Obsérvese la manera tan sub1ta como se
abandonaron los antiguos postulados de la filosofía en la esc_olásti~a y en
la Edad Media. La necesidad de la experiencia ha hecho 1mpos1ble la
racionalización de Dios y la ha alejado del horizonte del hombre, pues el
hombre no puede experimentar a Dios en la forma gu? es i:nene~ter pa~a
racionalizarlo. "El hombre se queda solo con su razon, sm Dios y sm
15
mundo, puesto que aún tiene que conquis~arl?" • No obstante el
hombre en esta época siente desconfianza de s1 rrusmo ~ de to~o cuanto
le rodea, pues la religión ya no le alcanzó para_ seguir ~xplicando la
cosmovisión que se la había impuesto "la mundarudad empieza a ser del
dominio del hombre en cuanto se va alejando del trasmundo de la
divinidad" 16• La Reforma dice Zea que fue "un intento del hombre
moderno por recuperar a Dios y al mundo perdido sobre otras bases que

Op. Cit., pág. 255
Ditlhey, W. Hombrey mundo en los siglos XVIy XVII.
15
Op. Cit., pág. 288
16 Op. Cit., pág. 289
13

14

Op. Cit., pág. 216
12 Op. Cit., pág. 254
11

934

935

�no fueran las escolásticas que consideraba habían fracasado" 17• Por el
contrario las nuevas ciencias fue la forma como el hombre trató de
recuperar el mundo. Recuérdese por que el hombre al quedarse sin Dios
y sin cosas, lo único racional ha resultado ser el hombre, y aunque el
mundo tampoco sea racional, si puede someterse al dominio de la razón.
La ciencia nueva tomaría entonces un carácter práctico del cual carecía la
griega, pues era puramente visual, para poder expliearse para sí el mundo.
La ciencia del moderno, quiere ponerlas a su servicio, el griego buscaba
en las cosas su razón, es decir, su orden, sus causas y efectos, el moderno
sabe que las cosas no tienen orden ni razón. El moderno sabe que los
objetos pueden adherirse o no a él. El griego jamás se atrevió a alterar
ese orden. El perfecto moderno para Zea es Galileo pues este además de
alterar el orden de las cosas y los objetos "observa que los cuerpos
tienden a caer en el vacío en forma perpendicular, pero también ha
observado que si en su caída tropiezan con obstáculos, se desvían" 18• Así
en la manipulación de la velocidad de los cuerpos GaWeo establece las
nuevas beses de la ciencia nueva. El hombre moderno se apodera de la
naturaleza y la obliga a seguir el curso que conviene mejor a sus intereses.
La física griega tenía un carácter reconstructivo; trataba de encontrar el
orden que se había establecido en el universo. La física moderna tiene un
carácter constructivo, no trata de conocer, sino de alterar. El moderno
según Zea "puede ahora crear monstruos que la imaginación del griego,
con ser tan rica, jamás imaginó"19. No se olvide que el ideal del hombre
moderno es: volver a empezar su historia.
A la postre el "descubrimiento" de América vendría a salvar a:l
"Viejo Mundo" de su desesperación. América se convierte en tierra de
futuro de los inconformes de Europa, como sucedió con las grandes
migraciones a Norteamérica que huían de persecución política y religiosa.
Renato D escartes, recogerá toda la inquietud del nuevo hombre
plasmándola en su filosofía. El afán por un mundo nuevo, se expresará
en él "como un radical abandono de todos los supuestos en que
tradicionalmente había venido sosteniéndose la existencia del hombre" 2º.
La pregunta aquí nos dice Zea "que hace D escartes con el hombre

moderno? ¿Cómo poner fin a las desigualdades y, con ellas, a todas las
miserias que provocaban?21 •
El nuevo hombre aspira a crear un mundo sin compromisos y,
por lo mismo, sin limitaciones. Un mundo virgen donde todo esté por
hacer, donde toda acción sea posible pues, "las leyes, costumbres,
religión y política presentes, poco o nada tenían que ver con el nuevo
que se encontraba dentro de ellas, como un condenado por culpas que
no había cometido"22• De lo que se trataba era de construir un nuevo
mundo de acuerdo con la fantasía, diseñado en un llanura sin obstáculos,
es decir sin historia, sin tradición, sin compromisos sin la comunidad ni
con los otros. En el futuro el hombre podía ser lo que no había podido
ser. Así Descartes rompe con toda su realidad, con ·todo lo que le rodea:
su mundo, su cuerpo, su psique, hasta encontrar algo que no pueda
negar, como lo es el hecho de estar dudando. Así una vez que ha puesto
entre paréntesis, en duda la realidad que le circunda; una vez que de
acuerdo con un determinado plan "lo que surge después es otro mundo
en el que el individuo; un mundo donde el individuo pone sus pautas y
las establecen a partir de un determinado y racional compromiso"23•
El cartesianismo tendría sus consecuencias en lo que más tarde se
hablará de un contrato social, ha partir del cual surgirían las sociedades
modernas.
Zea todavía ve en la filosofía de D escartes una gran mezcla de
medievalismo. En Hobbes no es así, el filósofo es presentado por Zea
como el auténtico moderno, no acepta sino un método: el físicomatemático, aplicado a todos los campos del saber. Pascal se opondría a
esa tesis "el método geométrico estará bien para la naturaleza extensa,
24
pero hay otra naturaleza tan distinta que es el alma humana" • Spinoza
tratará también de solucionar este problema de la dualidad de objetos de
conocimiento, el cual le atribuye al ser extenso las cualidades del ser
pensante. Hobbes reduce la naturaleza humana a física pura, porque el
mundo físico se caracteriza por el movimiento, la naturaleza humana
también se caracteriza por esta cantidad física. "La causa de la sensación
-dice Hobbes-, es el cuerpo eterno u objeto que actúa sobre el órgano
propio de cada sensación, ya sea de modo inmediato, como el gusto o el

17

21

18

22

Op. Cit., pág. 290
Op. Cit., pág. 292
19 Op. Cit., pág. 293
20 Op. Cit., pág. 307

Op. Cit., pág. 310
Op. Cit., pág. 314
23
Op. Cit., pág. 315
24
Op. Cit., pág. 338

936

937

�tacto, o mediatamente como en la vista, el oído y el olfato: dicha acción,
por medio de los nervios y otras fibras y membranas del cuerpo, se
adentre por éste hasta el cerebro y el corazón, y causa allí una resistencia,
reacción o esfuerzo del corazón para librarse: esfuerzo que dirigido hacia
el exterior, parece ser algo externo" 25. Hobbes, hombre profundamente
moderno le preocupa lo que a muchos filósofos: la felicidad humana.
Peor no la .del otro mundo, sino la de la este mundo. Pero en esa
incesante y perpetua lucha por alcanzar la felicidad "los hombres
tropiezan con sus semejantes y luchan contra ellos, la pugna por el
poder, las riquezas, los placeres, los honores u otras formas de poder
inclinan a la lucha, a la enemistad y a la guerra. Porque el medio que un
competidor utiliza para la consecución de sus deseos es matar y sojuzgar,
suplantar o repeler a otro"26• Hobbes -dice Zea- ha encontrado el
mstrumento para lograr la felicidad del hombre, este instrumento lo es la
razón, la razón geométrica, la razón que es capaz de sumar o restar.
La guerra como se ha visto, es producto de un deseo de poder
que aumenta paso a paso. Para su propia felicidad es menester que el
hombre frene su afán de poder. La paz será un hecho si cada hombre se
propone no ser una amenaza para su semejante, y dice respecto de la paz
"las pasiones que inclinan a los hombres a la paz son el temor a la
muerte -dice Hobbes-, el deseo de las cosas que son necesarias para una
27
vida confortable y la esperanza de obtenerlas por medio de trabajo" •
La razón sugiere adecuadas normas de paz, a las cuales pueden
llegar los hombres por mutuo consenso así aparecería en la escena de la
filosofía David Hume, presentando el hombre divinizado eón el
28
utilitarismo y el positivismo "El hombre es Dios para el hombre" •
La aventura iniciada por D escartes parecía concluir felizmente, el
hombre es ahora creador y responsable de su propia conducta. En lo
sucesivo su conducta será llamada "norma universal" -dice Kant- que la
conducta puede al mismo tiempo tenerse por objeto a sí misma, como
ley natural universal. La voluntad humana se autolegisla y universaliza.
Con un nuevo proyecto de metafísica (Schelling, Fichte y Hegel)
pero es en H egel donde la divinización del Hombre alcanza su más alto
grado. "El hombre es el Espíritu de múltiples brazos e infinitas

cabezas"29 Dios o el Espíritu está presente en cada uno de los actos del
hombre. Es Dios mismo el que actúa en ellos. D e la caducidad y
necesidad que es cada uno de los hombres "con sus pasiones y
limitaciones el hombre va creando un ente insaciable e ilimitado. D el
mundo inmanente saca Hegel el mundo trascendente de la cultura.
D esde otro punto de vista y en nombre de la ciencia, las llamadas
ciencias positivas de A. Comte, diviniza también al hombre, la
humanidad es también lo abstracto del hombre, sus productos
combinados en una cadena sin fin llamada progreso. Dice Zea que la
historia, el pasado es vista como una serie de etapas en las que se va
configurando la que ha de ser su culminación: la etapa positiva de la
Humanidad. K. Marx invierte la filosofía de Hegel pretendiendo romper
con las falsas formas de trascender lo humano llamadas espíritu o
cultura, que no son sino superestructuras, expresiones de algo tan
30
concreto como lo es el trabajo del hombre". Pero no el trabajo en
abstracto, sino el trabajo que cada hombre realiza en particular. Marx
dice Zea ve estrechamente ligado la historia de la Humanidad como "la
adaptación de la naturaleza a las exigencias del hombre. El hombre es
producto de la naturaleza y la naturaleza se transforma por el trabajo que
es el producto del hombre"31 • El hombre al actuar no va creando un ente
abstracto llamado espíritu "no es la conciencia la que determina la vida 32
dice Marx-, sino la vida la que determina la conciencia" . No hay dioses,
solo hay hombre actuando en la modificación de su mundo. Ni siquiera
es válida esa trascendencia es que se empeñó el idealismo.
Zea al pasar por Dilthey, ve en él diversas formas de
historicismo, mostrará cómo es imposible eludir en el campo del
conocimiento histórico la concreción del hombre. La historia está tejida
por un conjunto de actividades personales que en su relación van
marcando las líneas de la misma "la religión, la poesía y la filosofía, no
. expresiones
.
d e ese encuentro entre el homb re y su mundo " 33.
son smo
Expresiones que muestran un afán de trascendencia jamás logrado. La
divinización del hombre, intentada por la metafísica idealista, es
imposible.

Cit,pág. 369
Cit., pág. 370
31
Op. Cit., pág. 371

'29 Qp.
30 Op.

Op. Cit., pág. 339
26 Op. Cit., pág. 342
21 Op. Cit., pág. 343
lll Op. Cit., pág. 368
2,

32

lbidem

33 Op.

938

Cit., pág. 372

939

�F. Nietzsche, por el otro lado y partiendo de la idea de la
voluntad de poder, flagela a "los filisteos" que se empeñan como Strauss,
en crear una religión al alcance de las mentes burguesas. Toda religión
dice Nietszche "si ha de ser auténtica, debe partir del supuesto de la
e~s~encia de un ente que trascienda la vida del hombre"34 La religión
cnsttana es una religión de esclavos, lo que importa no es la vida eterna,
sino la vivacidad eterna, dice el poeta. Y agrega "vivir de un modo
peligroso, es sacar el mayor placer que puede dar la existencia." Esta es la
vida: neguemos a D ios, negamos la responsabilidad de Dios; es así como
libramos al mundo. Nietzsche se atreve a fritar con fuerza: Dios ha
muerto"35 •
. El h~m~re está ahora plenamente abandonado a su existencia, y
esta eX1stenc1a dice Zea, anula toda posibilidad de volverle a divinizar. La
Modernidad culmina con el fracaso que ya vaticinaba Pascal. No le queda
al hombre sino aceptar su suerte, la responsabilidad que implica una vida
que tiene como base la libertad en un mundo donde no hay un Dios que
responda por él. El existencialismo -dice Sartre- "no es un ateísmo ...
más bien declara: aunque Dios existiera esto no cambiaría"36. Zea ve en
el existencialismo una nueva expresión d crisis de la conciencia del
hombre, la crisis diría yo de un nuevo endiosamiento. Pues el hombre ha
fracasado como Dios y se vuelve a quedarse solo, sin trascendencia de
ningún tipo.
El Dr. Zea se pregunta: "¿Aquí termina la historia? No. Ella nos
~a m~strado cómo la crisis es siempre el fin de otra. Una fe, ya
rnsufic1ente, es puesta en crisis; pero de la crisis surge siempre una·nueva
fe, se invierten los valores, y lo que ayer parecía negativo por inseguro
retransforma en lo más positivo por su seguridad. ¿Cuál será esta nueva
fe? ¿Cuál será esta nueva seguridad? Es algo que aún se debate en la
conciencia del hombre contemporáneo; pero que acabará, como en toda
su historia, por surgir. s. Agustín y Descartes, son máximos ejemplos de
conciencias en crisis que han terminado por encontrar soluciones de la
misma de acuerdo con su mundo y sus posibilidades"37 •

Jbidflll
Op. Cit., pág. 373
36 lbide,n
r Zea. Leopoldo Op. Cit., pág. 374
34

LA RAZÓN HISTÓRICA Y LAS LEYES A PRIORI EN EL
MUNDO HISTÓRICO. IMMANUEL KANT* PARA
CONMEMORAR EL BICENTENARIO DE SU
FALLECIMIENTO (1804-2004)
Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humanísticos
Facultad de Artes Visuales/UANL
Sociedad Regiomontana de Filosofía A. C.

Para mi amigo el historiadory cronista
de la ciudad de Montemy, Don Israel Cavazos Garza
En testimonio de mi ad,niración
por tan fecunda trayectoria en la investigación

Presentación
En todo el mundo los filósofos y los profesionales en el estudio y la
divulgación filosófica celebramos este año 2004 al estudio en memoria
del pensamiento y obras de Immanuel Kant. En ocasión al bicentenario
de su fallecimiento. En la ciudad de San Nicolás de los Garza, nuestra
facultad de filosofía y letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León
anunció por lo menos tres eventos dedicados a este prócer de la filosofía,
dos de ellos ya consumados con resultados más que satisfactorios**.
• Kant, lmmanuel, Filosofía de la historia &amp;l. Fondo de Cultura Económica. México 148 páginasTraducción y prólogo Eugenio Ímaz.
" Sesión de lectura del libro Los ,í/timos días de Kant de Tho,nas de Q11incq por alumnos del colegio
de filosofía: Lourdes Juárez, Rodrigo Esparza, José Luis Císneros y el Mtro. Pedro Cortés

15

940

941

�Como signo perenne se ha estimado que el mejor homenaje que
se le puede rendir a un filósofo, es dialogar a partir de él y confrontar
nuestras problemáticas del presente con su pensamiento y su obra escrita,
a fin de honrar su valor imperecedero. Sin duda Kant fue la mente más
resplandeciente del siglo XVIII. Su pensamiento llegó a algo mucho más
allá que gravitar con preeminencia hasta los primeros años de la década
de 1900, o mejor dicho, hasta la aparición de las Logische Untersuchungen de
Edmund Husserl. No obstante, sus estudios filosóficos y teológicos, son
lectura obligatoria para todo aquel que desee comprender el pensamiento
de los siglos XIX y XX, así como el estrado filosófico de nuestros días.

1.- Vida del filósofo
Immanuel Kant fue el filósofo alemán más representativo de la
filosofía moderna, su doctrina es conocida como Idealismo trascendental Su
extensa obra y en particular sus tres críticas -de la Razón Pura, de la
Razón Práctica y del Juicio- revolucionaron el pensamiento occidental.
Kant nace el 22 de julio de 1724, vivió una vida
excepcionalmente tranquila, vivía rutinariamente, y, aunque tenía muchos
amistades, nunca llegó al altar y nunca se aventuró a salir más de 60 km.
de Konigsberg, Prusia Oriental, ciudad de su nacimiento y de su muerte.
De los 17 a 22 años estudió en la Universidad de Konigsberg, y
entre otras cosas teología predominante. Se interesó luego en
matemáticas y ciencia natural. Se dice que por ese tiempo predicó algunas
veces en las iglesias del vecindario de Konigsberg, 1 sin embargo, no se
decidió por el oficio de predicador; sino por el de la enseñanza, aquí fue
muy popular y exitoso. No extraña a nadie que alguien tan riguroso en su
propia forma de vida, diera el siguiente consejo pedagógico: "atiende a
los estudiantes de mediana habilidad; a los tontos es imposible ayudarles,
y los genios se ayudan a sí mismos". El escritor alemán Heine,
alegóricamente, ha inmortalizado a Kant al presentarlo como un
autómata: "Levantarse, tomar café, escribir, dar clases, cenar, caminar;
todo tenía su tiempo prefijado. Y cuando Immanuel Kant, en su abrigo
gris, bastón en mano, aparecía a la puerta de su casa, y caminaba hacia la

pequeña avenida bordeada de tilos que aún se llama 'La caminata del
filósofo', los vecinos sabían que eran exactamente las tres y media en su
.,, 2
relo¡ .
Como muchos otros filósofos alemanes de nombradía,
igualmente Kant fue privatdozent por algunos años; esto por el
fallecimiento de su padre -esto parece ser una constante en los genios
filosóficos alemanes-, pues Hegel, Schiller y hasta Husserl se vieron
alguna vez en la exigencia de recurrir a la docencia privada para poder
subsistir.
En el otoño de 1755 siendo docente a la Universidad de
Konigsber, después de haber obtenido, unos _meses antes el grado de
magister con la tesis De igne. Se le ofreció posteriormente una cátedrn de
Poética, la cual rechazó, pues buscaba un lugar enseñando Lógica y
Metafísica que eran a las que Kant realmente aspiraba y que obtiene ya
muy tarde y casi en el ocaso de su vida, esto a saber, en 1770. Pronuncia
antes de abandonar este mundo las palabras: Es is gut. 3 En la lápida de su
tumba se grabaron posteriormente las palabras con que inicia la
conclusión de su Critica de la razón práctica: "Dos cosas llenan el ánimo de
admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes cuanto más reiterada y
persistentemente se ocupa de ellas mi reflexión: el cielo estrellado que
está sobre mí y la ley moral que hay en mí"4 Finalmente el 12 de febrero
de 1804 en la ciudad de la que nunca salió muere Immanuel Kant,
fundador del idealismo trascendental.
Casi todo su pensamiento está expuesto en una serie de obras,
que por lo general las destacamos de la siguiente manera: Critica de la razón
pura (1781). Idea de i.na historia universal en sentido cosmopolita (1784).
Fundamentación de la metafísica de las cos!ttmbres (1785). Critica de la razón
práctica (1788). Critica de/juicio (1790). La religión dentro de los límites de la mera
razón (1793). Sobre la pazperpetua. Un esbozofilosófico (1795). La metafísica de
las costumbres (1797).

2.- Kant, o del giro copernicano en la filosofía
El sistema filosófico de Kant recibe el nombre general de
"criticismo" o "filosofía crítica" y se halla expuesto, sobre todo, en las

Rodríguez de la facultad de filosofía y letras de la UANL Jueves 12 de Febrero 18:00 hrs.
Auditorio ffyl-UANL / Conferencia: "Cultura estética contemporánea y la critica del juicio de
gusto en Kant." Sustentada por el Mtro. Alberto Consalvo de la Universidad Panamericana
jueves 3 de junio 19:00 hrs. Auditorio ffyl-UANL
1
Sauer E. F. Losfilósofas ale111anes Ed. Fonde de Cultura Económica. México Pág. 84

Op. Cit., pág. 85
[Sic] Tr. Está bien
4
Kant, lmmanuel. Crítica de la razón pura, "Doctrina trascendental del método", Nomenclaturas:
A 805/ B 833 Ed. Alfaguara, Madrid 1988, 6ª ed., p. 630.

942

943

2 Sauer

3

�tres obras fundamentales de la Crítica de la razón pura, Crítica de la
razón práctica y Critica del juicio. Los elementos introductorios de este
sistema los denomina propiamente filosofía trascendental y los expone
Kant, principalmente, en los Prolegómenos y en la primera de las tres
Críticas mencionadas.
Por "filosofía trascendental" Kant entiende que hay que hacerle
un juicio a la razón humana, sentarle en el banquillo de los acusados para
cuestionarle las condiciones que hacen posibles los conocimientos a
priori. O bien, el intentar responder a la pregunta relacionado a: ¿cómo
son posibles los juicios sintéticos a priori?, o ¿cómo es posible la
experiencia?, o bien a la de ¿cómo es posible la naturaleza?. Kant dice
también que la filosofía trascendental pretende saber "sólo si es en
principio posible alguna cosa parecida a lo que se llama metafísica"5• A
fin de entender cualquiera de estas preguntas, planteémonos las cosas
como lo hace Kant en la introducción a sus Prolegómenos y en las primeras
páginas de la Crítica de la razón pura.
D. Hume sostuvo que en lo tocante al discerninúento de las
unidades formales (entes, ol?Jetos, cosas en sí, etc.,), no era posible un ir más
allá de lo que nos dan a conocer los sentidos y la memoria. Kant supuso
que esta manera de argumentar desproveía de todo fundamento, no sólo
a las teorías físicas de Newton, sino a cualquier conocimiento de la
experiencia. Hume centró su crítica en torno a la cuestión - metafísica por
excelencia- sobre si puede ser concebible una relación necesaria y
universal entre los sucesos de la naturaleza, esto es, en torno a la noción
de "causa". No podemos fundamentar su noción - argumenta Kánt- ni
en la sola razón ni tampoco en la experiencia; se debe sólo a una especie
de fe irracional basada en la costumbre. No es posible' en consecuencia,
la metafísica. Pero es que tampoco habrá verdadera física -comenta
Kant-, es decir, no podrá haber ninguna ciencia de la naturaleza o de la
experiencia en general, si no es posible fundarla en un conocimiento
causal.
A la afirmación de Hume de que no es posible un conocimiento
universal y necesario de las cosas, porque tal necesidad y universalidad no
se hallan en la experiencia, Kant opone la suposición de que, no
pudiendo venir de la experiencia esta necesidad y universalidad y siendo
por lo demás condiciones necesarias de un verdadero conocimiento, han
5

Cassire1. E , LA fikisojia de la luslracüin. Cap. III Psicología y teoría del conocimiento. Pág.120 Ecl.
Fondo de Cultura Económica.

944

de ser un elemento a priori del mismo. Aquí Kant amplia el alcance de la
afirmación de Hume: "no sólo la idea de causalidad no proviene de la
experiencia, sino que de ella no proviene ninguna de las nociones
fundamentales de la metafísica, de igual forma que ninguna de las
nociones fundamentales para entender la experiencia puede provenir de
la misma experiencia; provienen del entendimiento sin más, de la misma
estructura del conocer"6• Por esto dice Kant que debe a Hume "el haber ·
salido ya hace muchos años del sueño dogmático". Kant determina que,
para entender la experiencia (conocimiento a posteriori), es necesario
tener conocimientos que no provengan de la experiencia (conocimiento a
priori): "aunque todo nuestro conocimiento empiece con la experiencia,
no por eso procede todo él, de la experiencia".7 Es decir, no se pude
resolver esta cuestión, ni resolver la cuestión especifica y exacta del
entendimiento humano, sino tan sólo su desarrollo desde los primeros
elementos hasta sus formaciones ultimas.
Sólo así puede tener el conocimiento empírico aquellas
condiciones que exige el verdadero conocimiento (universalidad y
necesidad) y que la sola experiencia no puede otorgar. Esto equivale a un
cambio de método y a a.firmar que no es el entendimiento el que se deja
gobernar por los objetos, sino que son éstos los que se someten a las
leyes del conocimiento impuestas por el entendimiento humano: aquí
está el "giro copernicano", y que frecuentemente suele traducirse como
un cambio de 180°. Una perspectiva radicalmente nueva. Según Kant,
este planteamiento sólo es parcialmente nuevo en la historia, porque un
planteamiento similar se hizo en la matemática, en tiempos de Euclides, y
8
en las ciencias de la naturaleza, en tiempos de Galileo • Las matemáticas
griegas fundaban su certeza en la construcción de la figura que el
geómetra concebía en su mente; la ciencia moderna funda su innovación
en el hecho de que es ella la que interpela a la naturaleza mediante sus
hipótesis. En uno y otro caso, "la razón sólo reconoce lo que ella misma
produce según su proyecto," así era la concepción del conocer en la
época ilustrada9 La validez y seguridad de los conceptos fundamentales
de nuestro saber quedan fuera de duda porque el camino de nuestro

6 Cassirer,

E. Op Cit.. pág. 117
Kant., Op. Cit., pág. t30
8 Kant, Immanuel., Fikisofta de la historia.. ¿Qué es la ilustración? Pág. 25-27 Ed. Fondo de Cultura
Económica. México
9 v. Cassirer. Op. Cit., pág. 117
7

945

�conocimiento viene de dentro y no de fuera, de la región de las ideas y de
las verdades eternas, no de las cosas sensibles.
Igual ha de hacer la filosofía si ha de progresar como ciencia, y ha
de hacerlo en un doble plano: en el de la sensibilidad y en el del
entendimiento. Por la primera son dados los objetos a la experiencia
humana, por la segunda son pensados. En uno y otro nivel ha de haber
conocimiento a priori, de modo que "sólo conocemos a priori de las
cosas lo que nosotros mismos ponemos en ellas". En esto consiste el giro
copernicano del pensamiento, que debe hacerse en filosofía a ejemplo de
la intuición de Copérnico: si éste, para explicar los movimientos celestes,
entendió que era mejor suponer que fuera el hombre quien debería ser el
espectador y que giraba, de manera parecida Kant cree que, en el
supuesto de que sean los objetos los que se regulan por la manera como
los conocemos y no al contrario, se explica mejor que lleguemos a
conocerlos de un modo necesario y universal.
A la filosofía le incumbe, pues, como primer objetivo averiguar si,
antes de toda experiencia, es capaz de conocer algo aplicable a todo
objeto de la experiencia. El tipo de conocimientos a priori a que se refiere
Kant es el que ponen de manifiesto los juici9s sintéticos a priori. La
hipótesis que plantea Kant es, pues, si existen 'juicios sintéticos a priori.
Pero puesto que las matemáticas y la física se consideran verdadero
conocimiento, la pregunta se transforma en cómo son posibles los juicios
sintéticos a priori en estas dos ciencias. Por otro lado, el verdadero
conocimiento en general se logra a través de la sensibilidad y del
entendimiento, por lo que, coordinando estos diversos pero coinéidentes
objetivos, el plan de trabajo de la Crítica de fa razón pura se dispone en los
siguiente niveles: 1) a: ¿Qué condiciones a priori supone el conocimiento
sensible? b: ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la
matemática? 2) a: ¿Qué condiciones a priori supone el conocimiento
intelectual? b: ¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en la
física? Demostrando, tanto para el primer punto como para el segundo,
que hay elementos a priori (A: exposición metafísica) y que tales
elementos son condiciones de posibilidad de todo juicio sintético a priori
(B: exposición trascendental), Kant se plantea si también para la
metafísica, y para la razón pura, existen elementos a priori con los que
puedan formarse juicios sintéticos a priori. Debe añadir, por tanto, una
tercera pregunta:3) a: ¿Hay elementos a priori de la razón pura? b: ¿son
posibles los juicios sintéticos a priori en metafísica? Las respuestas son
946

afirmativas para la primera y la segunda parte, y negativa para la tercera.
La filosofía trascendental no tiene más remedio que reconocer los límites
de la razón humana; ignorarlos es caer en las redes engañosas de la
"metafísica «natural". Por ello, estas tres preguntas pueden enunciarse de
otra (cuádruple) manera: 1) ¿Cómo es posible la matemática pura? 2)
¿Cómo es posible" la ciencia natural pura? 3) ¿Cómo es posible la
metafísica como disposición natural? 4) ¿Cómo es posible la metafísica .
como ciencia? Kant responde a la pregunta (1) en la estética
trascendental; a la pregunta (2) en la analítica trascendental y, a las
preguntas (3) y (4) en la dialéctica trascendental; las tres partes
fundamentales en que se divide conceptualmente la Crítica de fa razón pura.

Introducción
El brillante fenomenólogo mexicano Antonio Zirión Quijano nos
dice: "toda historia es limitada en cuanto a su materia porque ninguna
puede ser la historia de todo. El límite es siempre relativamente artificial,
aunque ciertas conexiones o extensiones vienen impuestas por la
naturaleza de las cosas o la índole de la materia elegida; y esas
imposiciones son de acatarse, obviamente, si no se quiere hacer una
historia sin sentido -y no sólo sin sentido histórico-, una historia
literalmente incomprensible."10• Estoy de acuerdo que todas las
manifestaciones fenoménicas, no fenomenológicas, de la historia de los
pueblos y del hombre, no pueden ser reconstruidos en su totalidad, pues
el gran tapete de la humanidad se entreteje con "hilos de locura, de
vanidad infantil, y a menudo de maldad y afán destructivo". Aquí
considero que el filósofo se ve imposibilitado en el estudio histórico, en
lo sucesivo haré mención del los porques, pues esto no supone ningún
propósito racional, pero vale la pena conseguir algunos hilos conductores
para tal historia.
La Historia es una de las preocupaciones vertebrales en la
filosofía kantiana, no se puede hacer a un lado el penetrante interés que el
filósofo de Kónigsberg, considerado uno de los máximos representantes
de la Ilustración alemana, tenía de los acontecimientos de la Revolución
francesa; que él recibió con un entusiasmo apasionado, tal como lo

10

Zi.rión, Antonio Historia de la fe11o!lle110/ogía en A-léxico pág. 11. Ed. Jitanjáfora Red Utopía, A.C.
Morelia Michoacán 2003.

947

�lúcieron en su período de lozanía Holderlin, Scheling y Hegel en el
Seminario de Tubinga.
De hecho, Kant es uno de los primeros autores de la Historia de
la Filosofía que se hace plenamente consciente de su presente lústórico.
Al preguntarse ¿Qué es la Ilustración? Al mismo tiempo Kant se está
preguntando ¿Qué es este tiempo que nos ha tocado vivir, este periodo
lústórico del que somos una parte inherente? De hecho, en la obra que
vamos a analizar aparecen rasgos típicamente ilustrados, entre los cuales
hay que subrayar al menos dos: autonomía o Sapere Aude, como el mismo
Kant afirma, la ilustración "es la salida del hombre de su autoculpable
minoría de edad" 11 , con lo que la autonomía moral se convierte en uno
de sus fines esenciales. El individuo ilustrado es capaz de pensar por sí
mismo, y de darse a sí mismo las normas morales que deben regir su vida.
Y emancipación o naturaiiter mqjorennes-. una de las consecuencias naturales
de la autonomía. El individuo ha de ser capaz de tomar sus propias
decisiones, al margen de autoridades religiosas, políticas, militares o
12
intelectuales, lo que implica que "considere el paso de la emancipación"
de todas estas instancias.
Analizaremos entonces aquí, la Filosofía de fa historia de Immanuel
Kant.
3.- La razón histórica y las leyes a priori del mundo histórico
El mundo exterior existe, ciertamente, pero no
podemos tener acceso direao a las cosas-en-sí;
sólo podemos saber de ellas a través de los
fenómenos, es decir, sus apariencias para
nosotros.
Kant

¿Qué es fa ilustración?
Cuando se trata del siglo XVII se puede abrigar la esperanza de
poder caracterizar todo su contenido y desarrollo filosóficos
persiguiéndolos de "sistema" en "sistema" de Descartes a Malebranche,
de Spinoza a Leibniz, de Bacón y Hobbes a Locke. Cosa difícil sería la
reconstrucción e interpretación de la lústoria de las ideas de estos
pensadore.s y sus doctrinas. Estos hilos conductores se rompen en los
11 Kant, lmmanuel., Filoso.fta de la historia.. ¿Qué es la ilustración? Pág. 25 Ed. Fondo de Cultura
Económica.México
12 Kant, Op. Cit., pág. 26

948

preludios del siglo XVIII. La ilustración tal como la entendía Kant es
distinta del conjunto de lo que han pensado sus portavoces, un Voltaire y
un Montesquieu, un Hume o un Condillc, D'Alembert o Deiderot, Wolf
o Lambert. Ya que la ilustración "es difícil para cada hombre en
particular" no todos pueden lograr salir de la incapacidad de poder
pensar autónomamente. Por esta razón pocos son los que, con p_ropio
esfuerzo de su espíritu, han logrado superar esa incapacidad y proseguir,
. embargo, con paso fiIrme. 13 Este nuevo hombre (no se si llamarlo así)
sm
tendría, pues, que descuidar todo un montón de detalles, pero no podrá
prescindir de ninguna de las fuerzas esenciales que han formado su visión
y ha determinado una cosmovisión fundamental de la naturaleza y de su
historia, de la sociedad, de la religión y del arte. Ergo, si se trata de libertad
cómo poder lidiar o negociar con el mundo si escuchamos "nada de
razones el oficial dice ¡nada de razones! ¡Haz la instrucción! El
funcionario de hacienda: Nada de razonamientos, ¡a pagar! El reverendo
¡no razones y cree! Aquí encontramos todo un mundo de limitantes que
no hace alusión alguna del hombre ilustrado. Se pregunta Kant "¿es que
vivimos en una época ilustrada? La respuesta será: no, pero vivimos en
una época de ilustración". Los hombres de vez en vez se van destetando
espontáneamente de las antiguas formas de pensamiento, aunque estos
ordenes establecidos los a mantenido fuera del estado natural. "razonad
todo lo que queráis y sobre lo que queréis, pero obedeced"14

Idea de una historia universal en sentido cosmopolita
En cierto modo, la concepción kantiana de la historia consistirá
en pensar cómo se van integrando estas ideas a lo largo de la historia,
cómo estas ideas se van desplegando en el acontecer de la vida humana.
Por eso, la primera pregunta que se hace Kant en la introducción se
refiere precisamente a la finalidad de la historia. Según una de las
conclusiones de su filosofía práctica, la libertad de la voluntad y la
conciencia moral se manifiestan en cada una de las acciones morales. Así,
cabe entender la historia como narración de estas acciones. Kant
entiende que la Historia tiene una fmalidad: "[...] al observar el juego de
la libertad de la voluntad en grande, se puede descubrir en ella una
marcha regular; igual que se puede llegar a conocer en el conjunto de la
13
14

Kant, Op. Cit., pág. 28
Kant, Op. Cit., pág. 37

949

�especie [... ] aquello que se ofrece confuso e irregular a la núrada de los
sujetos particulares". Así, el individuo común es incapaz de ver en su
presente la dirección de la historia. Lo paradójico del caso es que ésta
parece estar construida a partir de la libertad de los individuos, lo que no
impide, sin embargo, que haya un "hilo conductor", un propósito de la
naturaleza:
"Apenas si reparan los hombres en particular, ni el mismo pueblo en su
conjunto, en que, al buscar su sentido, según su propio propósito y a
menudo en contraposición a otros, persiguen sin darse cuenta, como hilo
conductor, el propósito de la naturaleza, que desconocen, y colaboran en
su misma promoción, aunque, si les llegara a ser conocida, poco les
importaría."
La historia no se puede planificar, ni es posible organizarla de
ningún modo, pues los hombres ni actúan de un modo plenamente
instintivo (como los animales) ni de un modo puramente racional, que se
ajuste a un plan predeterminado. Lo que en el presente parece una acción
catastrófica, y nos empuja al pesimismo, puede, a la larga, revelarse como
una acción que consolida este propósito del que hablar Kant. La historia
se escribe, así, con " necedad y vanidad infantil, a menudo incluso con
maldad infantil y afán de destrucción". La "contradictoria marcha de las
cosas humanas" desvela "un propósito de la naturaleza". Una historia de la
humanidad implica que los hombres, procediendo sin un plan propio, se
ajusten a un "plan determinado de la naturaleza".

Segundo principio

"En los hombres (como únicas criaturas racionales sobre la tierra), aquellas
disposiciones naturales que aspiran al uso de su razón deben desmrollarse por completo
sólo en la especie, pero no en el individuo". 16
La argumentación kantiana es tan clara que podría ihclu_so
formalizarse. Si antes hemos comprobado que la naturaleza crea los
órganos para que éstos se desarrollen plenamente, y si aceptamos que
esta capacidad humana debe lograr tal grado de desarrollo, cabrían dos
posibilidades:

1. Que fuera posible, en el tiempo que dura la vida de un ser
humano, desarrollar todas las capacidades de la razón.
2. Que la razón se desarrolle en la especie y no en el individuo, de
modo que "una serie imprevisible de generaciones que se
transmitieran una a otra su ilustración, para impulsar, por fin, su
semilla en nuestra especie hasta el grado de desarrollo que se
, . ,,11. eorno,
corresponde por completo con su propos1to
evidentemente, una vida humana no dura lo suficiente como para
que la razón alcance todos los objetivos, Kant opta por la
segunda opción, de modo que la razón se desarrolla de un modo
completo en la especie y no en los individuos particulares. (idea
que será uno de los pilares de la filosofía de Hegel).

Primer principio

Tercer principio

'Todas las disposiciones naturales de una criatura están detmninadas a desatrollarse
alguna vez de manera completay adecuada',i. 5•

''La naturaleza ha querido que el hombre extraiga por completo de sí mismo todo
cuanto sobrepasa el ordenamiento mecánico de su existencia animal, y que no participe
de ninguna otra felicidad o plenitud que la que él mismo, libre de instinto, se proct1re
.
.
, ,,¡g
medtante su propia razon .

Kant apela a la finalidad de la naturaleza uno de los temas
centrales de la Crítica del Juicio . La naturaleza no hace nada en vano, y no
es posible un ordenamiento que no logra el fin para el que fue diseñado.
Sólo en una naturaleza gobernada por el azar es posible que haya órganos
que no alcanzan su finalidad inherente. En este caso, la búsqueda de los
objetivos ilustrados (autonomía, emancipación, justicia ... ) sería tan sólo
una "aproximación desconsoladora".

La naturaleza, que no despilfarra medios para lograr sus
objetivos, dotó al ser humano de razón para liberarlo del instinto. Así, la
razón debía ayudarle a proveerse de todo aquello que la naturaleza no le
dio (idea que aparece también en el mito de Prometeo). El hombre debe

16

Kant, Op. Cit., pág. 42-43

17

15 Kant,

Ibídem
s Kant, Op. Cit., pág. 44

1

Op. Cit., pág. 42

950

951

�sacar de sí mismo víveres, cobijo, seguridad exterior, defensa y todo el
recreo gue le hace agradable la vida. La naturaleza ha sido mezguina con
el hombre, tacaña, de modo gue éste deba esforzarse por alcanzar lo gue
al resto de especies le es dado por dotación natural. Así, el fin del hombre
sería "alcanzar una plenitud en el desarrollo de sus disposiciones".
Cuarto principio

''El medio del qtte se sirve la naturaleza para lograr el desarrollo de todas sus
disposiciones es el antagonismo de las mismas en la sociedad, hasta el extremo de que
éste se convielfe en la,causa de un orden legal de aquéllas'" 9
Según una célebre y conocida expresión kantiana, es la ''insociable
sociabilidad" humana la gue hace avanzar a la sociedad: "Ja misma
inclinación a caminar hacia la sociedad está vinculada con una resistencia
.
. da,,20
opuesta, que amenaza conttnuamente
con romper esta soc1e
Caracterización bien distinta aJ "animal político" de Aristóteles. El
hombre tiende a vivir en sociedad, pues ahí es capaz de desarrollar sus
disposiciones naturales. A la vez, el hombre es individualista y mira por
su propio interés, desconfiando del resto de seres humanos. Esta juicio
armoniza el "hombre lobo para el hombre" del contractualismo
hobbessiano y la bondad natural del estado de naturaleza rousseauniano:
"Mas esta resistencia es Ja gue despierta todas las fuerzas del hombre y le
lleva a superar su inclinación a la pereza21 y, movido por el ansia de
honor, de poder o de bienes, a procurarse un rango entre sus congéneres,
a los gue no puede sopolia1; pero de los que tampoco puede prescindir."
La sociedad implica un tránsito de la rudeza a la cultura, se
desarrollan los talentos y capacidades humanos, y, a partir de esta
sociedad "patológicamente provocada", surge un "todo moral". Sin Ja
vanidad, el ansia, y la competitividad no se desarrollarían otras
capacidades morales y racionales. El hombre individual guiere concordia,
pero para la especie conviene gue haya discordia y conflicto. El orden de
estas tensiones muestra, a juicio de Kant, "el ordenamiento de un creador
sabio".

19

Kant, Op. Cit., pág. 46
Op. Cit., pág. 47
v. El contrato socialJJ. Rousseau

Quinto principio

''El mqyor problema de la especie humana, a c19a solución la naturaleza la apremia,
es la instauración de una sociedad civil que administre el derecho en general".22
Para Kant la sociedad con la máxima libertad es aquella én la_que
los límites de la libertad estén determinados, de modo que la libertad de
un sujeto sea compatible con la de los demás. Sólo en este tipo de
sociedad puede lograrse el más alto propósito gue la natu~alez~ ruede
lograr en la humanidad, esto es, el desarrollo de todas sus dispos1c1ones.
Una constitución civil plenamente justa es .la tarea suprema de la naturaleza
para la especie humana. La necesidad obliga al hombre a entrar en una
sociedad de esta clase, pues al tener que competir con otros seres
humanos, se obliga a sí mismo a perfeccionarse. Kant compara así, al ser
humano con los árboles de un bosgue: "Sólo en un coto tal, como la
asociación civil, obran las mismas propensiones el mejor resulta?o: como
árboles en un bosque, donde uno trata de guitar al otro aire y sol,
forzándose mutuamente a buscar por encima de ellos, hasta alzarse
hermosos y erguidos; mientras gue aguellos gue brotan en libe~t~d Y
separados unos de otros, con sus ramas a placer, crecen raqwttcos,
corvos y torcidos."
Sexto principio

''Esteproblema es, a su vez, el más difícily el q11e la especie humana resolverá más
tarde. ,,23
Kant afirma gue el hombre es un animal que "necesita un señor",
pues de lo contrario tiende a abusar de su ,li~ertad frente a sus
semejantes. Por ello requiere una ley que ponga límites a su voluntad, Y
un señor gue le fuerce a obedecer una voluntad válida en general. El
problema es que hay que escoger este seño~ entre lo: seres ~~a~~s, es
decir, entre otro animal que también necesita un senor (¿quien vigila al
vigilante?, ¿quién juzga al juez?...) El jefe supremo debe ser, por tanto, un
ser justo por sf mismo, y, además, un hombre. Kant lo expresa en otro ~e
los conocidos fragmentos de este texto: "Esta tarea, por ello, es la mas

20 Kant,
21

22 Kant,
23 Kant,

952

Op. Cit., pág. 48
Op. Cit., pág. 50

953

�difícil de todas; su completa solución es imposible; en una madera tan
torcida, como aquélla de la que el hombre está hecho, no se puede llegar
a tallar nada del todo recto. La aproximación a esta idea es lo que la
naturaleza nos ha impuesto." Por tanto, el fin que la naturaleza ha dado a
la humanidad es llegar a ser completamente justa, recta. Sin embargo,
Kant reconoce que este será uno de los últimos logros de la humanidad,
pues es el más difícil de todos, y requiere una larga experiencia acumulada
a lo largo de la historia, y serán necesarios muchos intentos en vano antes
de conseguirlo. La historia, el acontecer humano, se convierte así en el
"banco de pruebas" de la humanidad, donde se acumulan más errores
que aciertos, más luces que sombras.
Séptimo principio

''El problema de la instauración de una constitución civil pe,fecta depende del
problema de una relación extetior legal entre los Estados, y no se puede resolver sin
este último. ,.e4
En este apartado Kant abandona el plano puramente teórico, en
el que ha estado hablando de filosofía de la historia, y se centra en las
condiciones reales (sociales y políticas) que han de realizarse para que la
naturaleza realice el fin gue ha diseñado para la humanidad. Aquí se
refiere a un orden internacional justo. Hasta gue tal orden no se dé de un
modo real y efectivo, la humanidad no habrá realizado el fin gue le es
propio. Los Estados tienden a mirar sólo por su propio bien, son
egoístas, y eso es un obstáculo gue se debe superar. Lá guerra se
convierte, desde esta óptica, en el modo en que la naturaleza realiza sus
ensayos imperfectos que, tras muchas desolaciones, conducirá a una
unión de pueblos. La barbarie y la opresión son pasos intermedios
necesarios para realizar la unión de todos los pueblos. Kant no es, ni
mucho menos, un defensor de la guerra (otra de sus obras lleva por título
La pazpe,petua, y es una reflexión sobre la capacidad de la humanidad de
alcanzar un estado de paz duradero), pero sí entiende la función que ésta
desempeña en el desarrollo de las capacidades humanas. El hombre
aprende de sus errores, y estos le empujan precisamente a una "gran
unión de pueblos" . Pese a la crítica de sus contemporáneos (Rousseau),
Kant piensa que el hombre debe salir de su libertad brutal y salvaje y

24

Kant, Op. Cit., pág. 52

buscar la tranquilidad y seguridad en una constitución legal. Las guerras
son intentos, "según el propósito de la naturaleza", de "proporcionar
nuevas relaciones de los Estados". La destrucción y el desmembramiento
deben conducir a nuevos cuerpos que conduzcan, en último término, a
una república civil con una constitución civil interior y una legislación
exterior. Como se aprecia, Kant aplica en toda su obra una concepción
organicista de la sociedad: el individuo forma parte de la misma, y
contribuye aún sin pretenderlo y sin ser consciente de ello, a sus fines.
Kant rechaza que la realización de esta república civil pueda producirse
por azar. Es necesario que la naturaleza siga una marcha regular. La
unión de Estados, que Kant asume como fin de la humanidad, será difícil
de realizar, pues en el paso previo la humanidad estará "bajo la engañosa
apariencia del bienestar exterior. Al arte, la ciencia y la civilización debe
unirse, argumenta Kant, un progreso moral. Mientras los Estados miren
sólo por su propio interés nada cabe esperar. El trabajo de cada
República en la formación de ciudadanos conducirá, a muy largo plazo, a
una moralización de los mismos, que sacará al orden internacional del
caos que lo caracteriza.
Octavo principio
''.fe puede considerar la historia de la especie hutnana en grande co1110 la ejecución de 1111apla11 escondido
de la nat11raleza para llegar al estado de una constitución perfecta del Estado en el interiory, respecto a
este fin, también en el exterior; co1110 única situación en que la 11at11raleZfl puede desa,ro/lar por
conrpleto sus planes respecto a la humanidad':25

Según Kant la experiencia histórica es un pequeño esbozo, un
apunte del fin de la humanidad. A este respecto, piénsese en la
significación que tuvo para Kant la Revolución francesa, que, en
principio, sería una prueba que vendría a confirmar su teoría. A este "hilo
conductor" de la historia le llamará Hegel "la astucia de la razón" capaz
de desplegar, incluso allí donde aparentemente no aparece, la libertad y la
racionalidad humanas. Con todo, el tiempo transcurrido es aún breve.
Pero Kant piensa que su presente es una oportunidad relevante
para impulsar este proceso, para colaborar con la naturaleza en la
realización de los fines que ésta ha dispuesto. Kant piensa que las
relaciones entre los Estados de su tiempo, y la estructura cada vez más
compleja de los mismos, es un motor que les impulsa a mantener la
25

954

Kant, Op. Cit., pág. 57

955

�libertad y la cultura, que es también una garantía del desarrollo
económico, social, político y cultural. Así, la Ilustración es, en palabras
kantianas, "un gran bien que el género humano debe extender". Los
pueblos obligan a sus gobiernos a extender servicios como la educación y
la guerra terminará convirtiéndose en un peligro, en algo que debe
pensarse muy bien antes de su realización. El "tosco esbozo" empieza a
dibujarse en el horizonte histórico del tiempo en el que vive Kant.
Llegará a realizarse "una situación general cosmopolita como seno en que
se desarrollarán todas las disposiciones originarias de la especie humana."

CANJE
ALEMANIA
KulturAusiausch
Institut für
Auslandsbezlehungen

No. 531 / 4, 2/ 03, 3/ 03, 4/ 03

BOLIVIA

Noveno principio

'Vn ensqyo filosófico para elaborar la historia universal del mundo según un plan de
la naturaleza, que aspira a la plena asociación civil en la especie humana, debe
considerarseposible e incluso propulsor de este propósito de la naturaleza. ,i!6
La finalidad de la historia puede parecer una idea absurda, más
propia de una novela que de un ensayo filosófico. Sin embargo, si
aceptamos que la naturaleza obra según fines, esta idea debería servirnos
como hilo conductor capaz de convertir en sistema lo que, en apariencia,
es tan sólo un agregado de acciones humanas sin plan. Estudiar la historia
de la humanidad es ir descubriendo "una marcha regular de
mejoramiento de la constitución del Estado en nuestro continente (que,
verosímilmente, dará un día leyes a todos los demás)". Este hilo
conductor nos ayudará para comprender el pasado y poder anticipar el
futuro, pero también para abrir una "perspectiva consoladora" respecto
al futuro, de modo que "todas las semillas que la naturaleza ha plantado
puedan desarrollarse por completo y llegar a cumplir su determinación
aquí en la tierra." Kant no pretende una descripción empírica y "objetiva"
de la historia. Él pretende ofrecer unos criterios normativos que regulan
el desarrollo histórico, y, además, cree que la difusión de cultura., o la
misma discusión de esta idea, contribuye a este desarrollo, aportando un
pequeño impulso más a este gran proceso transformador y emancipador.
Para Kant, la historia elaborada por la posteridad será precisamente la
historia de la liberación de la humanidad, la historia de la justicia, la
autonomía, de la unión cosmopolita de Estados.

u Kant, Op. Cit., pág. 61

La unidad Onwteológica de la metaflsica de Arisroteks
Universidad Católica Boliviana
Cochabamba, Bolivia
YAC1-L4Y
Revista de Cultura, Filosofía y Teología
Año 20, No. 37, No. 38, 2003
Instituto Superior de Estudios Teológicos
Universidad Católica Boliviana
Cochabamba, Bolivia

CHILE
Humanitas
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Católica de Chile

No. 31 / Año VIII
No. 32/ Año VIII

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Mecánica Socia!
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Cuenws Inédi,t,os
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956
957

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Sobre Etno!ingüísticay otros temas

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(Ensayos sobre la literatura Colombiana)
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Tomo II, Creación crítica .iteraria en Colombia
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Léxico Documentado para fa Historia del Negro en América
Siglos XV-XIX

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Tomo III, 2002
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Tomos I, II, III
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Vila Vilar Enriqueta

Aspectos Socia/es en América Latina
Patiño Rodríguez Víctor

Esbozo Histórico Agropecuario del Periodo Republicano en Colombia

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958

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Tres piezas de t,eatro
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Antología Poética, Tomo II
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Anuario Bibliográfico Colombiano ''Rubén Pérez Ortiz"

Memorias

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Bibliogrcifla dey sobre Germán Arciniegas

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Muestra Antológica Torno II
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Estudi,os Sobre Educación
Universidad de Navarra

No. 004/2003
No. 005/2003

Villlaverde García Elixio
Gallegos en México (1878-1936)
(Premio Vicente Risco de Ciencias Sociales)

Genova, Venezia, Il Levante Nei Secoli Xll-XW
Venezia, 2001
IL "Panteón Veneto"
Venezia, 1997
PORTUGAL

ESTADOS UNIDOS
Michigan Academician
Michigan Academy of Science
Art &amp; Letters

Vol. XXXV, No. 2, 2003
Yo!. XXXV, No. 2, 2003
Vol. XXXV, No. 4, 2004
Vol. XXXVI, No. 1, 2004

Boletim da Faculdade de Direito
Volume Comemorativo

ITALIA

LXXVIII, 2003

MÉXICO

Instituto Veneto
Di Scienze Lettere Ed Arti

Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

AITI

Ginzburg Cado
Tentativas
Morelia, Mich. 2003

Clase Di Scienze Morali Leftere
Ed. Arti
Tomo 158, 2000 .
Tomo 159, I, 2001, 159 111-IV, 2001
Tomo 160, I, 2002
Tomo 160, 11, 2002
Consti(:yebd E constituzjoni 1848-1849

Daniele Manin e la Republica di Venecia
Venezia, 2002
962

Maldonado Gallardo
Los laberintos de la Integración Latinoa111ericana. Historia de una utopía
Morelia, Mich. S/F
Anuario de Integración Latinoamericanay Caribeña
Morelia, Mich. 2002
Región, Fronteray prácticas culturales en la Historia de América Latinay
el caribe
Morelia, Michoacán, 2002
963

�Analogía Filosofta
Centro de Estudios de la provincia
De Santiago de México de la orden
De los Predicadores

Año XIII No. 1, 2003
Año XIII No. 2, 2003

Anamnesia
Frayles Dominicos de la provincia
De Santiago de México

Año XIII No. 2, 2003

Ingenierías
Revista de la Facultad de Mecánica y Eléctrica

UANL
Vol. VII, No. 22, 2004
Vol. VII, No. 23, 2004
Vol. VII, No. 24, 2004

Agora
Memoria de Humanidades II
Universidad de Monterrey
Monterrey, N.L. 2003
Cátedra
Revista de la Facultad de Filosofta y Letras
UANL
Año 2, No. 5, 2002
CIENGAUANL
Revista de la Divulgación Científica y Tecnológica
UANL
Vol. VII, No. 2, 2004
Vol. VII, No. 3, 2004

La Llmpara de Diógenes
Universidad Autónoma de Puebla
Año 1, No. 2, 2000
Año 2, No. 3, 2001
Año 2, No. 4, 2001
Año 3, No. 5, 2002
Revista de Filosofta
Universidad Iberoamericana
Año 36, No. 109, 2004

Trqyectorias
Revista de .ciencias Sociales UANL
Año 5, No. 12, 2003
Año 6, No. 13/ 14, 2004

Ichan Tecolotl
Órgano Informativo del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores
en Antropología Social
Año 14, No. 157, 2003
Año 14, No. 158, 2003
Año 14, No. 159, 2003
Año 14, No. 160, 2003
Año 14, No. 161, 2004
Año 14, No. 162, 2004
Año 14, No. 163, 2004
Año 14, No. 165, 2004
Año 14, No. 166, 2004
964

965

�</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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l

HUMANITAS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANISTICOS

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
N9 1
196 O

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�HUMANITAS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANISTICOS

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Año 1
1960

�AÑO

NUM.

196 O

I

1

HU MANITAS

• ¿..,

ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
CE TRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN

Presidente y Jefe de la Sección de Filosofía:

DR.

AousriN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Jefe de la Sección de Letras:

LIC.

JUAN ANTONIO AYALA

Jefe de la Sección de Historia:
PROF. ISRAEL CAVAZOS GARZA

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Jefe de la Sección Editorial:
Lle.

ALFONSO RANGEL GUERRA

EDITORIAL JUS
MEXICO,

1960

�HUMANITAS

Correspondencia: Centro de Estudios
Humanisticos. - Dirección : Zaragoza
Norte 224.

-

Monterre , N. L.

EL CENTRO DE ESTIJDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
Dr.

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Universidad de Nuevo León

PRIMERA EDICIO

Derechos Reservados ©
por el Centro de Estudios Humanísticos de la U.N.L.

La responsabilidad derivada de los estudios contenidos en
este Anuario corresponde exclusivamente a sus respectivos autores

EL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS de la Universidad de
Nuevo León es el nombre de una esperanza mexicana, específicamente neolonesa. Nace a la vida de relación, limpio de prejuicios,
con anhelos de verdad y con voluntad de servicio.
Vivimos en una época de crisis. La vida actual .se ve acosada
por una terrible angustia producida por la desorientación; nos toca vivir en un mundo que al parecer se desquicia. Un sistema de
ideas y formas de vida se hunde en el ocaso y no se ven alborear
nuevas estructuras, nuevos pensanlientos. El debilitamiento y la
distorsión del raciocinio caracteriza la crisis actual. La técnica, que
debiera servir al hombre para dominar la naturaleza y poder vacar en sus menesteres espirituales, le ha esclavizado. Padecemos
una crisis de intimidad. Vivimos extravertidos en lo de fuera, fugándonos de nuestro yo auténtico y aturdiéndonos con el vocerío
de los instrumentos de disipación (prensa, radio, televisión, cinematógrafo). Aunque tengamos más información que en otras épocas, hay una creciente indiferencia crítica. Al arecer ya no importa pensar y saber, sino vivir y ser eficiente. La técnica orientada en un sentido gigantesco y mercantil, es la plasmación materialista de la eficacia cuantitativa, que ha sustituído a la idea de
.salvación. Se ha perdido el sentido de universo, de verdad total,
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�para caer en la atomización de un puñado de verdades parciales
que no se sabe cómo conciliar.
Los cultivadores de las ciencias especiales buscan al hombre donde e1 hombre no está, con instrumentos inapropiados para captar
las sutilezas de lo humano. De ahí la certera agudeza de la paradoja de Heidegger: "en ninguna época se ha sabido tanto y tan
diverso con respecto al hombre como en la nuestra. En ninguna
época se expuso el conocimiento acerca del hombre en forma más
penetrante ni más fascinante que en ésta. Ninguna época, hasta
la fecha, ha sidQ capaz de hacer accesible este saber con la rapidez y facilidad que la nuestra. Y, sin embargo, en ningún tiempo
se ha sabido menos acerca de lo que el hombre es. En ninguna época ha sido el hombre tan problemático como en la actual". (M.
Heidegger, Kant y el Problema de la Metafísica. Fondo de Cultura Económica, México 1954, p. 175). Todo esto es cierto, innegable, pero siempre queda lugar para el examen de conciencia y
para la esperanza.
La responsabilidad de un Centro de Estudios Humanísticos, con
sus diversas Secciones, ante la crisis del mundo actual, no se limita al señalamiento, más o menos lúcido, de los fundamentos de la
crisis y de las posibilidades de superarla. Estamos comprometidos
( así lo pienso yo por lo menos), a reafirmar vitalmente la verdad,
la bondad, la belleza y los demás valores eternos en lo que tienen
de imperecedero, limpiándolos de todo lastre circunstancial. El
hombre no podría vivir, si no tuviese la convicción de que sus facultades cognoscitivas lo llevan a la verdad. Sería imposible obrar
o abstenerse de obrar. Indudablemente 1a razón alcanza con certeza plena las verdades más elevadas del orden natural. Y ello es
así, porque lo que es, es lo que causa en nuestro espíritu la verdad.
Para ser plenamente escéptico habría que convertirse en vegetal.
Es claro que al afirmar la veracidad de nuestras facultades cognoscitivas estamos muy lejos de caer en el error, por exceso, del racionalismo. Nuestra razón alcanza la verdad no sin dificultad y a condición de someterse a una disciplina externa a ella.
Todo el hombre está empeñado en la indagación de la verdad.
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Y cuando se la descubre amorosamente en etsilencio de la ·medita&lt;:ión, se pega al alma' y le infunde vida interior. No es bien mostrenco, sino asunto íntimo, descubrimiento histórico con una filiación personal. El hcmbre no inventa la verdad, se acerca a ella y
la recoge con reverente humildad. Pero en este acercamiento, el
ser humano rasga la corteza de las cosas para alumbrar su secreto
íntimo. Sólo después de ser poseída, la verdad -luz y alimentopuede ser comunicada. Y es lo cierto que nacimos para la verdad,
aunque nos empeñemos algunas veces, en vivir en el error. Cuando la verdad nos posee, surge la ciencia. Los griegos daban el nombre de "aletheia" al "descubrimiento'\ a la "patencia" de las cos as. La verdad era, para ellos, una propiedad del ser real. La pre.5encia humana en el mundo posibilita -no genera- la verdad.
En este sentido, somos responsables de la verdad en cuanto develamiento y en cuanto comunicación. El amor es inseparable de la
verdad: la esclarece y la posibilita. Estamos llamados -todos, sin
excepción- a dar testimonio de la verdad. Abrirse a la verdad, y
abrirse en la verdad para los otros es cumplir la ley de nuestro
propio ser. Tenemos la certeza de que somos hombres para algo
más que para dar con nuestros huesos en una tumba. Por eso me
ha parecido siempre magnífico el lema de la Universidad de Nuevo León, mi "alma mater": "Alere Flammam Veritatis". Si la administración de la verdad está confiada a la libertad humana, es
preciso alentar la flama de la verdad. Condenados como estamos
.a la muerte, debemos apresurarnos -con inquebrantable voluntad
y sin descanso-, a dar nuestro mensaje -grande o pequeño pero
siempre auténtico-, antes de pasar a aquel estadio en donde tenemos la certeza -los creyentes- de que sobran los mensajes porque todo está a la vista, en su más prístina patencia. Pero todo develamiento, todo mensaje debe estar al servicio del amor que abra.za y excede a la verdad. Otra cosa sería exhibicionismo y escándalo. Si todo hombre es un ser dialógico, la verdad tiene también,
en consecuencia, un carácter dialógico, social. Florece en el coloquio de los espíritus libres. Cada hombre tiene la posibilidad de
.enriquecer su propio campo visual con el de los otros. Cada hom7

�bre capta, sostiene y transmite la verdad de manera personal. Y
todo ello sin mengua del carácter universalmente válido y supratemporal de la verdad. Por diversas rutas: Filosofia, Ciencias Literarias, Historia y Ciencias Sociales, los miembros del Centro de
Estudios Humanísticos andamos en pos de la verdad. Sabemos que
en el ser, en la verdad, habrá siempre un fondo de misterio y, por
tanto, una inagotable fuente de sorpresa. De ahí nuestra perpetua
inquisición de la verdad. ¿Pero es que puede ser otra cosa la investigación? "Busquemos, sugiere San Agustín, como quienes van
a encontrar, y entremos como quienes aún han de buscar, pues,.
cuando el hombre ha terminado algo, entonces es cuando empieza". (De Trin., IX, c. l. ) . Búsqueda que es preciso insertar en el
momento histórico, porque el descubrimiento de la verdad -sucesivo y progresivo- se hace en el tiempo. Siempre cabe descubrir, en diversos momentos históricos, aspectos diversos de una norma universal y eternamente válida.
No basta, sin embargo, un decidido y apasionado amor por la
verdad. Las disciplinas humanísticas -la Filosofía, la Lingüística,.
la Historia, las Ciencias Sociales- exigen un dominio del instru-mental metodológico, incompatible con la facilidad del saber vulgar. Es menester que nuestros investigadores tengan un conocimiento suficiente de la metodología para estar en aptitud de recoger y estructurar todas las normas que la razón y la experiencia
dictan, a fin de llegar segura y prácticamente a los especiales objetivos de investigación que en concreto se pretenden. Ningún sis
tema ideológico por respetable que sea, podría servir a manera
de común denominador entre investigadores de muy diversa formación y procedencia. Algo hay, no obstante, que permitirá estampar, en los trabajos de nuestros colaboradores, su sello peculiar·
e inconf undiblc: el rigor metódico, el estilo cientüico. El ensayismo y los trabajos de divulgación -dignos de respeto y hasta convenientes en otras circunstancias- quedarán fuera de nuestros objetivos. Nos hermana una tarea científica, una disciplina metodológica, por encima de cualquier cosmovisión personal. No estamo
solos. Contamos con el apoyo moral y material del H. Poder Eje-•
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cutivo del Estado de Nuevo León, del H. Patronato Universitario
y de nuestra Universidad que, en la digna persona de su Rector,
ha puesto especial empeño para fomentar, en nosotros, el esfuerzo
para la consecución de la meta propuesta. Hace aproximadamente un año, cuando el Centro de Estudios Humanisticos era a penas
una idea auroral que bullía en mi cerebro, tuve la decisión de
confiar mi proyecto al licenciado don Raúl Rangel Frías, Gobernador del Estado y universitario "ex veritate", quien me brindó,
desde el primer instante, su franco respaldo y su generosa simpatía.
Que conste, desde ahora, el público testimonio de mi gratitud. El
resto: la estructura y el funcionamiento del Centro, fue cuestión
de entusiasmo del Comité Organizador.
Séame permitido ofrecer, siquiera sea en sus líneas fundamentales, la urdimbre del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León. Trátase de un organismo universitario cuyo objeto primordial es fomentar y promover la investigación dentro de las disciplinas humanísticas. Por ser una institución de carácter estrictamente científico, queda fuera de su campo de actividades todo tipo de proselitismo político o religioso. El Centro
de Estudios Humanísticos está legalmente representado por su Presidente, pero la autoridad máxima será el Consejo General, formado por el Presidente y los Jefes de las Secciones que lo forman.
Inicialmente tenemos las siguientes Secciones: a) .-Filosofia; b) .
- Letras; c) .- Historia ; d) .-Ciencias Sociales; e) .-Editorial. Se
contará con investigadores de las siguientes categorías: a) .-Investigador Jefe de Sección; b) .-Investigador de Planta; c) .-Investigador extraordinario (becado o huésped). Además de los diveros libros que produzcan los investigadores, el Centro de Estudios
Humanísticos publicará un anuario intitulado "Humanitas", con
todos los trabajos aprobados de sus investigadores y aquellos otros
que se soliciten a escritores nacionales o extranjeros de reconocido
prestigio. La Institución tendrá como patrimonio económico, el
que se constituya por las aportaciones regulares que haga el Gobierno del Estado, el Patronato Universitario de Nuevo Le6n, la
Universidad de Nuevo León y los ingresos que obtenga de sus ac9

�tividades y publicaciones. Sin perjuicio de su fin primordial, la
investigación, el Centro realizará actividades de extensión tales
como : misiones culturales, conferencias y cursos monográficos dentro de la Institución, participación en Congresos Nacionales y extranjeros, estudios que le encomiende el Gobierno del Estado dentro de su campo propio de trabajos, etc. Los perfiles del Centro
de Estudios Humanísticos están diseñados. El programa, noblemente ambicioso, queda trazado. Pero la realización nos incumbe,
en una forma o en otra, a todos los amantes de la Universidad.
Nuestra tarea es eminentemente universitaria. Si la cultura y las
profesiones no estuviesen en un estrecho contacto con el incesante
fermento de la investigación, La Universidad se anquilosaría muy
pronto en sarmentosa rutina. Nada sería la enseñanza superior
si no tuviese hincadas sus ávidas raíces en el suelo nutricio de la
ciencia. La investigación dignifica a la Universidad y la salva de
caer en las redes de 1llla mecánica ciega. Todo puede ser penetrado, aclarado y objetivado en el viviente espíritu de La Universidad
investigadora. Partiendo de nuestra fidelidad a las mejores esencias universitarias, podemos, por el espíritu de la investigación henchir de posibilidades y de realidades a nuestra "Alma mater", que
se renovará en nosotros y en las generaciones que nos sucedan. Estamos abiertos al diálogo porque creemos que es el único medio
para expresar y comunicar a los demás la vida de la investigación
humanística. Sabemos que por el diálogo la investigación se asocia y hace solidarios los esfuerzos de los individuos que la cultivan.
Tenemos la convicción de que las humanidades son, antes que un
sistema de doctrinas, una búsqueda que replantea incesantemente los problemas, para sacar de ellos el significado y la realidad de
la vida humana. o andamos en pos de un humanismo libresco y
conceptual, 'almendrado de citas griegas y latinas, pero sin latido cordial para el hombre" ( Caba) . Queremos llegar a un saber
del hombre para el hombre. Un saper del hombre concreto, del
hombre integral que es, a la par, espíritu y carne, alma y hueso,
razón y sangre, instinto y pasión. El ser multidimensional del hombre reclama una visión comprensiva de todos sus planos. "El co10

nociiniento no es nada, escribe E .. R . Cúrtiús, si no es el entusiasmo del amor". Una atmósfera cargada de entusiasmos y esfuerzos
científicos, permea, como supuesto radical, la' existencia- de nuestro Centro de Estudios Humanísticos.
·

"El hombre -intuyó Nietzsche con penetrante agudeza- está
hecho p~a ser superado". Pero el poeta:.filósofo· germano equivo. có el camino. ·La "bestia rubia", qué soñó Ni"e~che, está de ant~mano frustrada. El estancamiento en la evolúción· biológica de la
especie humana no es mera cisualidad. La inteligencia, la razón,
la capacidad de crear instrumentos y civilizaciones ~ embotado
loo instintos, 1~ fuerza animal y la facultad de aaaptación ál ·medio.· Por eso ~e ·me ocurrió ·decir alguna vez que- el 'hombre, como
anithai· és uti animal frustrado.
:
Si la evolución del hombre s~.na det~nido
el 'ord~n fisioÍógico
y anatómico es porque continúa en el orden espiritual y moral.
Desde el momento en que surgió el lenguaje hablado, apareció una
forma de inteligencia específicamente humana. La evolución morfológica y los instintos comenzaron a perder importancia. En su lugar apareció la libertad de elegir entre la satisfacción indiscriminada de los apetitos biológicos y el cumplimiento de nuestro dinamismo espiritual ascensional. Aqui se detiene la evolución y se
inicia la revolución.

en

Estamos en la aurora de una nueva etapa. La historia de la humanidad no es, comparativamente, muy antigua. La realización de
los grandes valores por nuestros primitivos y cavernarios ancestros
debe haber resultado una seria desventaja en la lucha con la crueldad inconsciente y la brutalidad de los otros. Pero fueron estos conductores los que hicieron perdurar las más caras enseñanzas al rebaño humano.
Biológicamente, el hombre sigue siendo un animal; pero un animal disminuído, enfermo; aunque también, preciso es decirlo, correlativamente aumentado, engrandecido en su dignidad. La libertad no es sólo un privilegio; es una prueba. Podemos subir por la
escala ascendente del espíritu o podemos bajar por la vertiente de
11

�nuestra animalidad frustrada que, en definitiva, apunta hacia la
nada.
En ese trascender a las cosas, el hombre llega hasta trascender
a sí mismo, a su propia vida y a toda vida.
S6lo al servicio de un valor que la incite y la guíe, cobra la vida
contenido y plenitud. La vida es ofrenda, es misión a algo metavital. Los integrantes del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad de Nuevo León nos hemos entregado a una tarea. Una
misteriosa abertura de nuestro espíritu hacia el mundo de la verdad, de la bondad y de la belleza eternas se ha hecho patente en
nuestro quehacer. Y bien sabemos que fuera del cumplimiento
-aunque sea parcial, pobre, distante- de los valores supremos
-cada quien en su propio camino y estilo- no podremos llegar a
la paz íntima, a conclusión y descanso.

12

Sección Primera
FILOSOFIA

�SIGNIFICACION Y SENTIDO DE LA MUERTE

Dr. AousTÍN

BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Sumario: l. Significación de la. Muertc. -2. La Vida como Preparación para la Muerte.- 3. El sentido del Morir.-4. Presentimiento y Revelación de la Mucrte.-5.
Caracteres esenciales de la. Muerte.--6. Muerte y Supervivencia. -7. La Victoria
sobre la Muerte.

ME

en esta investigaci6n1 algunas reflexiones metafísicas sobre "El Sentido de la Muerte y el Problema del
Más Allá". Trabajo desde hace algunos años, con verdadera intensidad y entusiasmo, en una "Filosofía como Propedéutica de Salvación". Y claro está, en una "Filosofía como Propedéutica
de Salvación" no podía estar ausente el tema de la muerte y del
más allá. Mi vocación, probada y definida, es filosófica. Por lealtad a esa vocación, por razones de pureza metódica y por respeto
a los dominios del teólogo&gt; a los cuales me asomo con los ojos esperanzados de un creyente, me abstendré de estudiar la muerte y
la vida perdurable a la luz del dogma. Mi propósito es bien modesto: situarme entre los angustiados hombres de este siglo para
hablarles a su inteligencia y a su corazón, hacer mías sus preocupaciones y sus zozobras, para balbucear a la luz de la razón natural, si se puede, algunas palabras de esperanza. Porque ustedes y
yo necesitamos saber por qué morirnos y por qué vivimos si hemos
de morir. ¿Cuál es la significación de la muerte? ¿Por qué ha de
ser la vida una preparación para la muerte? ¿ Qué sentido tiene
el morir? ¿Seda un presentimiento y una revelación de la muerte?
PROPONGO COMUNICAR,

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�¿ Cuáles son en definitiva los caracteres esenciales de la muerte?
¿ En qué sentido cabe hablar de supervivencia y de victoria sobre
la muerte? Más que la cabal solución de los problemas enunciados,
quisiera trazar caminos, proponer criterios de comprensión, incitar
a una meditación directa sobre el tema. Tengo para mí, como uno
de los mejores títulos de seriedad de la filosofía actual, el de afrontar el tema de la muerte.

I
SIGNIFICACIÓN DE LA MUERTE
"Puede medirse la seriedad de una
doct rina filosófica por la consideración de que hace objeto a la muer te.
Una doctrina en la que no pueda
entrar la consideración de la muerte sin trastornar su orden )' su cuadro, es una ejercitación abstracta, no
una filoso/la".
NicoLÁs ABBAONANO.

Para la vida banal e inauténtica, el muerto es un importuno. Es
preciso deshacerse de él, de su presencia ausente, de su recuerdo.
Hay que recobrar el ritmo de la vida ordinaria, el buen tono,
olvidando la lección de una muerte. La mayoría de los hombres
pretenden poner sobre sus ojos - síntoma del envilecimiento de
la conciencia pública- una venda de indiferencia ante el drama
de un agonizante. Ya no se quiere ver en este drama de solemne grandeza un comienzo. Sólo se piensa en una aniquilación, en
un término. Los más sólo piensan en la cesación de la vida orgánica y de la vida mental individual. La mirada superficial se
posa -y sólo de paso- en la "descomposición cadavérica". Algunos tratarán, tal vez, de imaginar al moribundo evocando su
16

pasado -tan breve, después de todo- y tan lejano del momento actual. El presente es de pena, por lo que deja. El futuro -ya
tan inminente-, de preocupación. Preocupación, no sólo por
los supervivientes queridos y las obras inconclusas -siempre habrá asuntos pendientes-, sino por su propia trasvivencia, si es
religioso o creyente, o por su próximo anonadamiento, si es ateo.
El religioso se preocupa de su responsabilidad ante Dios por lo
actuado en vida. El ateo se angustia porque su ser ( "todo ser en
cuanto es --decía Espinosa- tiende a perseverar en su ser") se
perderá en su individualidad concreta y consciente.
La muerte se presenta al hombre como un desgarramiento inevitable. Su cuerpo ya no va a tener "ánima" que le anime. Hasta
ahora cuerpo y alma habían sido inseparables, hasta el grado de
ser una unidad sustancial. La escisión la presiente dolorosísima,
terrible. Las preocupaciones son aplastantes; la soledad es devoradora. "Lo que constituye la muerte -apunta Nicolás Berdiaeffes justamente que todo lazo, que todo contacto son cortados, que
la soledad es absoluta. Con la muerte, el comercio del hombre con
el mundo de los objetos llega a su fin" (págs. 115 y 116, Cinco
Meditaciones sobre la Existencia, Casa Unida de Publicaciones,
México 1948).
Mientras mi nacimiento no depende de mí -no se escoge venir
a la vida, ni se elige tiempo, lugar, raza y familia-, mi libertad
se ejercita en la muerte. No tan sólo puedo prever y preparar mi
muerte, sino que puedo optar por el suicidio. Si prosigo viviendo,
he aceptado mantener la vida que me ha sido dada. Aunque no soy
libre para implantarme o no en la existencia- estoy implantado-sí soy libre para suicidarme o seguir viviendo.
Puedo prever que mi muerte será absolutamente cierta, aunque
sus circunstancias --el "cómo" y el "cuándo"- permanezcan envueltas en la incertidumbre. Hay muertes ejemplares, es cierto, pero estas muertes nos suministran un socorro muy relativo. Porque
mi muerte, esencialmente inexperimentable mientras viva, será estrictamente personal y única. Si los que mueren volviesen para decimos cómo se presentó la prueba cómo la vencieron y cómo ha17

�bremos de portarnos nosotros en el último trance, cabría hablar
de una técnica para morir y hasta se podrían establecer cátedras
para la enseñanza de la muerte.
Lo único que está en nuestras manos es descubrir el significado
de la muerte -tránsito o aniquilación del ser personal- y tratar
de morir en consonancia con nuestra visión metafísica o religiosa del
mundo y del destino humano. La razón puede arrojar una buena
porción de luz sobre el misterio de la muerte.
Decíamos que la muerte es desgarramiento. ¿ En qué sentido?
Se trata de una separación o ruptura. Separación de nuestros seres
queridos, ruptura de alma y cuerpo. Desaparecemos visiblemente.
Sólo quedará nuestra presencia espiritual. Por eso se dice -y con
razón- que la muerte es la gran prueba del amor. "Si el amor se
ha espiritualizado, si ha pasado al plano de la amistad, --observa
R. Troisfontaines- si el hecho objetivo de estar allí y de manifestar
exteriormente su presencia -por muy preciosa que sea-, se subordina por completo o casi enteramente al hecho inobjetivable,
indescriptible de estar-con, de fundir nuestras existencias en un destino común, de ser más bien nosotros que dos yos yuxtapuestos, de
abrirnos más bien juntos al amor que encerramos en un "egoísmo
a dos", entonces el desgarramiento de la muerte, por muy agudo y
doloroso que sea, no alcanza, no roza el fondo mismo de ese amor,
de esa amistad". (Véase el estudio "La Muerte, Prueba de Amor,
Condición de la Libertad", en el volumen La Muerte, pág. 39,
Ediciones Studium de Cultura, Madrid-Buenos Aires). Entre los
cristianos no es raro encontrar esa experiencia de comunión viva
que sobrevive al fallecimiento de uno de los cónyuges.
Si ser verdaderamente libres es ser libres de las pasiones, durante
nuestra existencia mundanal somos muy poco libres. Por la libertad nos determinamos personalmente en nuestro modo de obrar y
en nuestro modo de ser. En la tierra nos vamos haciendo libres, pero no somos plenamente libres. Nosotros nos haremos a nosotros
mismos tal como queramos ser para toda la eternidad, el día de
la muerte. Por eso para los antiguos martirólogos la muerte era el
"dies natalis", el día de nacimiento auténtico. Entonces -y sólo
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entonces- se opera el acto decisivo y supremo de "autodisposición". La fórmula platónica sobre "la vida, aprendizaje para la
muerte" significa la preparación vital para el acontecimiento único, imprevisible, ineludible e irrefragable, que dotará de un sentido definitivo a nuestro breve tránsito por la tierra.
Cada uno se escoge a sí mismo en el acto de la muerte de un modo singular, inimitable, inopinado ... Y no hay ulteriores opciones.
Seremos lo que queramos ser. Moriremos con amor, en comunión
con los otros y abiertos a Dios, o con odio, excluyendo a los demás y replegándonos sobre nosotros mismos. Nuestro ser adoptará
su medida: egoísmo o caridad. Es lógico suponer que los hábitos
contraídos pesarán mucho a la hora de la elección. En todo caso,
no es Dios quien rechazará al hombre, es el hombre quien rechazará el perdón de Dios. Me complace pensar que como seres contingentes estamos hechos por Dios y para Dios. Dios nos quiere.
¿ Por qué no tener confianza - una vez más y para siempre- al
morir? Pero esta confianza no es humanamente esperable sin una
vida ejercitada como preparación para la muerte.

II
LA VIDA COMO PREPARACIÓN PARA LA MUERTE

''Pasar por la muerte es pasar por la soledad absoluta,
romper con el mundo entero. La muerte es la ruptura
con la esfera entera del ser, la interrupci.6n d., todos
los lazos y de todos los contactos, el aislamiento completo. Si en el tlrmino último del misterio de la muerte,
ésta fuera todavfo compartida; si r, mantuviera todavía
el contacto con lo otro y los otros, ya no sería la muerte".
N1coLÁs BER.OlAEPP.

Yo he de morir. Es inútil que, como amador del mundo, apegado
a las vanidades de él, me ingenie, de mil maneras, apartar de mi
mente el pensamiento de la muerte, como si, huyendo del pensa19

�miento y recuerdo del hecho insoslayable, pudiera lograr evitarla.
Ahuyentando la idea del término de mi mortal carrera s6lo conseguiré ponerme en grave riesgo de morir mal.
La vida, toda vida sensata por lo menos, es una preparación para la muerte. No vamos a aguardar el trance de la muerte para
buscar el sentido y el término del destino humano.
Nuestra época es una época de distracción, de insensatez. Se
busca, a toda costa, perder de vista el hecho de la muerte. Cada
día se inventan nuevas formas para ocultar, socialmente, las muertes -desgarradoras, inquietantes, terribles- de nuestros prójimos.
Es hora de evocar -como lo hacía San Alfonso Ma. de Ligorioaquellos santos anacoretas, que huían del mundo y se retiraban a
las soledades del yermo, sin llevar consigo más que algún libro espiritual y una calavera, cuya vista les traía de continuo a la memoria el pensamiento del último trance. "Como esos descarnados
huesos -se decían- ha de ser un día mi cuerpo; y ¿ dónde estará entonces mi alma?", animándose así a tratar con todo empeño
de allegar, no bienes de esta vida, sino de aquella que nunca ha
de acabar.
Espanta la muerte en este siglo, más de lo que naturalmente
ha espantado en otros siglos, porque se presenta de improviso ante los locos gozadores que sólo han pensado en halagar sus pasiones e ir en pos de sus gustos. Se presenta en el deceso de sus familiares y amigos, en las noticias de la prensa diaria. Pero el efecto -superficial, momentáneo-- pasa pronto, debido al sistema social, hábilmente organizado, de la mala fe. No espanta en cambio
la muerte a los que menosprecian los engaños del mundo poniendo todo su afán en no amar sino a Dios. "Mostraba suma alegría
un santo solitario hallándose al fin de la vida, - nos refiere San
Alfonso Ma. de Ligorio-- y como le preguntasen por qué estaba
tan alegre, respondió: Siempre tuve ante los ojos la muerte, y por
eso, no me espanta ahora su llegada". (Pág. 82, El Camino de
la Salvación, Librería Editorial Santa Catalina, Buenos Aires
1941) . He aquí una actitud vital ante la muerte que contrasta con
las simulaciones actuales.
20

La enfermedad, la culpa y todas las situaciones-límites nos llevan a la consideración del límite y último trance de la existencia.
Cada hombre tiene una relación peculiar con su propia muerte.
El final previsible de su vida repercute en el significado de su diario vivir. No importa que no podamos vivir la muerte como hecho.
Nos basta circunscribirla en su esencia, en su significación, en su
efecto. "El viviente -ha dicho genialmente Dilthey- ve la muerte sin poder comprenderla". No se trata de la muerte de otro hombre, sino de la mía, de la de cada uno. Trátase de una certidumbre que me acompaña siempre, que está inserta en mi vida. Esta
certidumbre culminará en un proceso: el "adiós a la vida". Más
que el estar muerto, lo que nos importa destacar es el morir. Ese
morir que Fray Luis de Granada anticipara imaginativamente en
su Guía de Pecadores: "Día vendrá en que amanezcas y no anochezcas, o anochezcas y no amanezcas. Día vendrá (y no sabes
cuándo, si hoy, si mañana) en el cual tú mismo, que estás agora
leyendo esta escriptura sano y bueno de todos tus miembros y sentidos, midiendo los días de tu vida conforme a tus negocios y deseos, te has de ver en una cama con una vela en la mano, esperando el golpe de la muerte y la sentencia dada contra todo el linaje
humano, de la cual no hay apelación ni suplicación. Allí se te representará luego el apartamiento de todas las cosas, el agonía de
la muerte, el término de la vida, el horror de la sepultura, la suerte del cuerpo que vendrá a ser manjar de gusanos, y mucho más
la del ánima, que entonces está dentro del cuerpo, y de a y a dos
horas no sabes dónde estará" (págs. 22-23, Guía de Pecadores,
Editorial Difusión) . Y este día, por el carácter siempre alevoso de
la muerte, puede ser mañana. Por eso es preciso incorporar la muerte a la vida, mediante la apropiación existencial.
Aunque la muerte aparezca a primera vista como una deficiencia, puede cobrar, también, un sentido postitivo para la vida. Gracias a la muerte podemos intensificar la vida, impulsar la tarea
vital. La angustia de la muerte se supera cumpliendo fielmente la
vocación. El hombre alcanza en el saber de la muerte sus máximas
posibilidades. El despliegue de la vida cesa de ser vano, vacío, sin
21

�sentido. En el momento presente está ya contenida la muerte, como un elemento constitutivo. No se trata de un suceso exterior que
puede sobrevenir accidentalmente. Trátase de una posibilidad fundamental y fundamentante de las otras posibilidades. Por ella, la
vida humana llega, en su existir, al máximo rigor. La muerte está
en la vida como amenaza constante, como presión continua. Estamos comprometidos a aceptar y sufrir la caducidad de la auténtica
existencia. Esto significa que tenemos que salirnos y abandonar todo dominio seguro (burgués) de la existencia. Viviremos en la
incertidumbre y en el riesgo pero con la mira puesta en una existencia que se cumpla vocacionalmente, que remate - único remate
digno del afán de plenitud subsistencia!- en Dios.
El existencialismo ha hecho aparecer a la muerte "como lo absolutamente amenazador y horrible ante lo cual la vida retrocede
espantada" (Bollnow). No ha podido o no ha querido ver la importancia de la forma terminada que trasciende el cambio y la caducidad, la significación como fuerza plasmadora de la vida, en un
sentido positivo. Urge, en consecuencia, poner de manifiesto el sentido personal del morir.

Ill
EL SENTIDO DEL MORIR
" La uida que consumimos acercándonos a la muerte,
la consumimos también para httfr de ella. Somos como
hombres que estu uieran en un buque caminando en él
en direcci6n contraria a la marcha que lle11a el buque :
caminan hacia el sur mientras el terreno en que lo ha•
cen es Ueuado con ellos hacia el norte".
GEORG

So.naL.

Justamente porque voy a morir, no me pueden ser indiferentes las
diversas posibilidades que se me ofrecen en mi vida . Es preciso
que realice íntegramente la vocación de mi individualidad finita.
22

Al aceptar la muerte acepto mi finitud, defino mi personal misión
y me apasiono por ella frente al riesgo ineliminable.
La muerte es inherente a la vida. Marca su fin y configura definitivamente su trayectoria. La vivencia del envéjecimiento nos suministra la experiencia de una consumación sucesiva. Lógicamente cabe deducir la cesación final del ser que envejece. Pero esta
'
.
deducción no es una experiencia, sino una operación lógica.
La contemplación de la muerte ajena me alecciona en el sentido
de que hay miles y miles de modos en el morir. En todo caso, tenemos la convicción de que la muerte está ligada indisolublemente a
la vida humana y que llegará el día en que tengamos que morir. Y
este morir no es tan sólo consunción biológica, sino desaparición
de la posibilidad de que el espíritu tenga en el cuerpo terrenal su
escenario y su campo de expresión. La memoria del muerto no basta para hacerle existir, nuevamente, como espíritu encamado, por
más que prolongue el sentido de lo que fue su existencia. Tampoco
se puede considerar como sobrevivencia la inmersión en el nirvana.
El budismo y el estoicismo salvan al ser y a la naturaleza, que son
propiamente los que sobreviven, pero no al individuo. Aunque aumente el ser, aunque se devuelva el individuo a la naturaleza, la
persona, como tal, desaparece definitivamente. Sólo el cristianismo afirma la supervivencia personal -"vida verdadera"- después de la muerte: En esta doctrina la muerte aparece como liberadora de una vida mortal y como tránsito a una vida eterna. Desde esta perspectiva es fácil comprender el "muero porque no muero" de Santa Teresa. El hombre no es ya "el ser para la muerte"
heideggeriano, sino el ser para la vida real e inacabable. La muerte queda vencida por una vida distinta. El morir es tan sólo una
condición -ciertamente difícil y terrible- de la inmortalidad. El
moribundo -marcado con los estigmas de la muerte- se encuentra fuera de la circulación mundanal, separado del ritmo de la vida.
Su impotencia es patente. Quiere vivir y va a morir. No encuentra
apoyo firme y el mundo se le va alejando silenciosamente. Está a
solas consigo mismo. Tal vez esta soledad le anuncie la soledad de
las tumbas. Como no puede ya divertirse ni obrar exteriormente

23

�se vuelve hacia lo interior -reflexiona- para ver surgir, por última vez, su pasado: infancia, juventud, madurez, decrepitud ...
Medita sobre sus actos: los público y los secretos. Ya no es hora
de trampas. Quizá descubra "a través de la historia escrita por él
la historia escrita por Dios, -observa P. Deffine, S. J.- la bondad
constante de Dios, la bondad constante del Padre'\ (Pág. 72, "El
médico junto al moribundo,\ en el volumen La Muerte, Studium). Bajo la ceniza del pasado el agonizante advierte que no es
Dios quien le ha rechazado, sino es él quien ha rechazado a Dio ,
sus verdades, sus mandamientos, su misericordia. El perdón puede
ser el término, cuando no hay un rechazo de la invocación en un
repliegue de soberbia y desesperanza.
La muerte no viene, desde afuera, a limitar a la vida. Desde el
principio y desde dentro, la muerte está unida a la vida. Por eso
es tan falsa la popular representación de las "Parcas" que en un
determinado momento del tiempo "cortan" de una vez el hilo de
la vida.
La vida apunta a la muerte es ella misma quien la produce y
la alberga. Muy pronto comienzan los procesos de fermentación
destructivos, la pigmentación celular, especialmente en el sistema
nervioso central, que se considera como síntoma inequívoco de decrepitud. Los órganos se van modificando de modo patológico por
la edad. En este sentido, cabe decir que la muerte es un límite inmanente de la vida que configura y matiza todos sus contenido . Incluso
el ser matado violentamente supone ya la posibilidad de morir. Y
desde este punto de vista resulta indiferente que la po ibilidad se
actualice por un balazo o por una embolia cardíaca.
En su obra "Lebensanschaung -Vier metaphysiche Kapitel-"
Georg Simmel nos refiere que un amigo suyo le decía: "¡ Cuánto
mejor sería la vida si supiéramos con seguridad cuántos años no
quedan todavía ! Entonces podríamos guiamos por eso, organizar
convenientemente la vida, no sería dejar nada sin terminar, no se
empezaría nada que no pudiera terminarse, y además tendríamos
ocasión de aprovechar realmente el tiempo 1'. Pero en este caso, como bien obseiva Simmei la vida constituiría una presión insopor
24

table para la mayoría de los hombres. En lo objetivo, dejarían de
emprenderse innumerables tareas por el ~e~ho de q~e ~uy a menudo el hombre sólo acierta a lograr su maxuno rendlilllento cuando emprende más de lo que puede realizar. Y, en lo subjetivo, lo
que ocurre con respecto a la voluntad de vi~ir ':s se~ramente que
el miedo a la muerte y el desaliento ante su mevitabilidad sólo puede reducirse a proporciones tolerables gracias a la insegurida~ del
momento en que se produzca, a las proporciones que hasta cierto
punto garanticen al hombre un margen de lib':r~d interna de movimientos para gozar de la vida, el desenvolvlffilento de sus fuerzas y la productividad de la única vida que hemos experimentado.
Es mejor, en consecuencia, saber el hecho, pero ignorar su pu:1to
temporal. Así tendremos un "acicate,, y no un peligro de paralización vital.
Nuestro yo exige consumar totalmente la liberación de la contingencia de los contenidos singulares. Aspiramos y esperamos redimirnos, justificarnos, purificamos. No queremos la muerte como
término, sino la visión de Dio , la bienaventuranza. Dentro de cada
cual dormitan innumerables posibilidades de llegar a ser otro de
lo que realmente llegó a ser, ¿serán estas ilimitadas direcciones potenciales el presagio de una infinitud intensiva que se proyecta como inmortalidad?

IV
FRESE TIMIE TO y REVELACIÓN DE LA MUERTE
"Oh, Señor, da a cada uno su muerte propia, la muert,
que procede de esta vida, donde él ha conocido su amor,
su misi6n y su aflícci6n".
RAINER MARÍA RILKE.

Los animales -válgame la redundancia- mueren su propia muerte, de una manera ciega, -apacible, siempre igual. Se acuestan re25

�signadamente a la espera de la muerte. Parecen tener un presentimiento -instintivo, sensible-- de su inminente morir. Perciben el
acaecer sin inquirir sus causas. Sienten los procesos fisiológicos graduales que paralizan y de componen los órganos de su cuerpo, pero estas sensaciones no son, rigurosamente, un saber. La muerte de
los animales tiene un carácter unívoco.
En los hombres, en cambio, la muerte no tiene un sentido unívoco, sino análogo. Hay miles de modos diversos de morir. Y sin embargo, todos ellos conservan una unidad o conexión fundamental :
son modos de morir humanos.
Mientras que para los animales la muerte es un puro acaecer
natural, para los hombres la muerte es un problema, un drama
extraño y difícil. Todo animal está preparado, por su propia naturaleza, para morir perfectamente en cualquier momento. Sólo
los hombres se preparan para su muerte, toman las medidas que
juzgan adecuadas. En los más egregios ejemplares de la especie humana, la muerte ha sido esperada, presentida, madurada. Tal vez
por eso Rainer María Rilke ha designado al hombre como "aquel
que-pare-a-la muerte" ( Libro de Horas). Ciertos enfermos, y los
ancianos, sobre todo, presienten la proximidad de la muerte. Oigamos al poeta :
La vida -que se nos vay la muerte - que nos llegavan a encontrarse. ( El que juega,
gana o pierde). Dios dirá.
Lo que yo soy aquí está.
Tengo expedita la entrega.
A la muerte ¿ quién se niega?
la vida ¿ quién nos la da?
Súbitamente mi ciega
condición, humana ya,
ve: ve el filo que la siega.

26

Dios sabe si llegará
a ser cielo claro! ( Ruega
por quien de camino va).
JuAN JosÉ DoMENCHINA.

El poeta presiente que va a callarse para siempre, que va a ser
silencio. Es nuestro destino: hablar y callar. Callamos para ser,
por lo menos en parte, tierra. Es triste decir adiós. No quisiéramos
abandonar nada de nuestro existir. Y quizá nada abandonamos, s1
sabemos miramos en el ser -ya apagado- que se nos dio ardiendo, y del que quisiéramos no olvidarnos. Pero es preciso que la
muerte no nos despierte. Bien dice el poeta Domenchina:
Vivir por lo cabal es ir muriendo
a conciencia, sentirse uida y muerte.

Sabe vivir de veras quien advierte que cuando se va llegando
se está yendo. En las vivencias que rebozan vida se transparenta la
muerte. Desde el instante en que nacemos viene, con esa misma
vida, la posibilidad de morir en cualquier momento. Mi concien- ,
cía me dice: soy vida en acto y muerte en potencia. Y al anticipar
imagina tivamente mi desenlace, voy viviendo -en cierto modomi muerte. "Quién sabe -dice Eurípides-, puede que la vida sea
la muerte, y la muerte, la vida".
Me aventuro a pensar que ante la inminencia de la muerte se
opera, en el moribundo, una "metanoia" (conversión) . Tras la indiferencia mundana precedente, es lógico suponer que la proximidad de la muerte provoque una pasión de signo religioso. Con Dios
o contra Dios. No cabe término medio. La presencia de la muerte
revela, de bulto, nuestra insuficiencia radical, nuestra miseria, nuestro desamparo ontol6gico ... Y revela también - así quiero pensarlo- lo fútil, lo vano de esa adhesión a las cosas de la tierra.
En la medida en que aceptamos el dolor y la muerte, en la medida
en que aprendamos a amar por encima de la prueba, nos alzare-

27

�mos hacia el reinado del espíritu, emprenderemos la ascensión
hacia la verdadera y pura existencia.
La muerte nos revela nuestro límite absoluto y nos muestra lo
abierto, puro y simple, el espacio donde reina el Dios vivo. No se
trata simplemente del otro lado de lo finito, sino del Otro en tanto que Otro esto es de Dios y su poder creador. Lo abierto de la
muerte ha de ser concebido no en altura o en extensión, sino según la perspectiva de lo íntimo y de lo secreto. Ante la "clisgregación" o "evaporación" -mayor o menor- de nuestra personalidad pre-sentiremos una auténtica "recuperación,,.
No estamos aquí para siempre pronto estaremos en "el más
allá", en el despertar admirable y alborozado. Pero antes es precio pasar por la más brutal ruptura, por la disonancia más grande:
la muerte. A más de ruptura y clisonancia, la muerte tiene un carácter de opresión torturante de la nada. Nuestra nihilidad ontológica se expresará, como nunca antes, en el momento de 1a muerte. En nuestra conci ncia surgirá esta dramática interrogante: ¿ aniquilación o cgundo nacimiento? Plotino, que ensayó volar por encima de nue tra experiencia, refiere que en el primer momento se
tiene la impre ión de que todo desaparece, y sobreviene entonces
un miedo loco ante la pura nada. Agreguemos nosotros que será
necesario un esfuerzo verdaderamente sobrenatural para que el
hombre tenga el coraje de oponer su yo a la clisgregación y a la
nada. Mucho nos ayudará, en esta lucha, el conocimiento sereno
de los caracteres esenciales de la muerte.

V
CARACTERES

Es E

CIALES DE LA MUERTE
"La murrte en cuanto fin del 'ser
ahl' es la posibilidad más peculiar,
irref erente, ci,rta y en cuanto tal indeterminada, e irrebasable, del 'ser
ahl' " .
M . lhmwou,

El hombre es, constitutivamente, un ser inacabado con una potencialidad inexaurible. Permanecemos incompletos hasta la muerte.
Conservamos en reserva, un número ilimitado de posibilidades. Y
cuando completamos nuestra historia dejamos de ser hombres.
Propiamente no tenemos la experiencia de la muerte de otro.
i timo a su agonía, pero no a su muerte. i siquiera la desaparición la podemos experimentar claramente, porque el muerto no
desaparece verdaderamente para sus prójimos --el cadáver no es
una co a- y la existencia en común con su persona no queda rota
sin má.
Ant la muerte, como posibilidad propia de cada uno, ponemo
en juego la totalidad de nuestro ser. Morir no es, necesariamente,
perfeccionarse o agotar todas nue tras posibilidades. S trata, simplemente del cumplimiento de la posibilidad más personal e intransfcrible. No hay manera de superar esta posibilidad, ni podemos, tampoco defendemos de ella. Si somos el fundamento de nuestra muerte no cabe decir que ten mos una muerte, sino que existimos avocado a la muerte. Todas las otra posibilidades están dominadas por esta posibilidad uprema que se adueña de nosotros.
Por ella podemo forjamos una vista de conjunto de nuestra existencia como totalidad. En entera conformidad con este sentido,
la auténtica aceptación de la muerte habrá de ser una espera
(Erwarten) constante de ella, que afecta cada una de las ideas
y de la acciones del existente. Hasta aquí la interpretación ontológica d la muerte elaborada por Heidegger, expue ta por nos-

28
29

�otros con cierta libertad. Pero mientras Heidegger ve todo a la luz
de la nada, cuya revelación es la muerte que consigo 11eva, nosotros
no podemos concluir en la posible imposibilidad de sí mismo y de
toda existencia humana en general. El testimonio de Heidegger
-luminoso en muchos aspectos- no llega a plasmar en una metafísica de la muerte. Recogiendo sus agudas interpretaciones de
hechos, pero usando de la reflexión metafísica, intentaremos, más
adelante, construir una teoría de la muerte y de la supervivencia.
"En cuanto 'poder ser' -expresa Martín Heidegger- no puede el 'ser ahí&gt; rebasar la posibilidad de la muerte. La muerte es
la posibilidad de la absoluta imposibilidad del 'ser a1ú'. Asi se
desemboza la muerte como la posibilidad más peculiar, irreferente e irrebasable. En cuanto tal, es una señalada inminencia. Su posibilidad existenciaria se funda en que el 'ser ahí' es abierto esencialmente para sí mismo, y lo es en el modo del 'pre-ser-_se ,, ( El
Ser y el Tiempo, pág. 288, Fondo de Cultura Económica, MéxicoBuenos Aires, traducción de José Gaos). Del hecho de que no podemos rebasar la posibilidad de la muerte, no cabe concluir que
la muerte es la posibilidad de nuestra absoluta imposibilidad.
Entre las obras póstumas de Max Scheler, figura, en lugar prominente, el ensayo intitulado: Muerte y Supervivenda {Tod und
Fortleben), anunciado en varios pasaje de su Etica. Aunque no
terminó Scheler la obra proyectada, nos legó una serie de felices
atisbos que es preciso recoger para integrarlos en una teoría rigurosa. ''La muerte -piensa Scheler- no es simplemente prevista
como probable en virtud de una generalización de aquello que nosotros aprendemos en otros vivientes, sino porque ella (la muerte)
es un elemento evidente y necesario de toda experiencia interna
del proceso vital". (Véase Mort et Survie, p. 30, Aubier, Editions
Montaigne, París 1952). La muerte significa siempre la cesación
de un proceso, cesación que se determina desde dentro y que no
presenta analogía con ninguna desaparición en el mundo de lo inorgánico. Al atribuir a todo existente en general una forma de conciencia, Scheler le atribuye, también, la certeza intuitiva de la
muerte. Esta certeza es completamente distinta del sentimiento de
30

proximidad de la muerte, o de un presentimiento ,de nuestro fin.
Trátase de un elemento constante de toda experiencia vital, susceptible de múltiples variaciones en el interés y en la atención que
los hombres le dedican. En todo caso, la muerte acompaña a la
vida entera, a título de parte integrante de todos sus momentos.
Que nosotros no veamos a la persona después de la muerte - la
persona es invisible- no quiere decir gran cosa, puesto que ella
no puede ser objeto de una percepción sensible. "La ausencia, después de la muerte, de los fenómenos de expresión, constituye solamente una razón para admitir que yo no puedo comprender más
en lo sucesivo, a la persona; pero esta ausencia no me autoriza a
creer que esta persona no existe" (pág. 56, Mort et Survie, Aubier, Editions Montaigne, París 1952). Si existe una independencia
esencial de la persona con relación a la vida orgánica, y si hay leyes eidéticas de sus actos ( aprehender intuitivamente, pensar, sentir, amar, odiar) leyes eidéticas que son independientes de toda
vida; resulta extraño que Scheler declare, después d.e reconocer los
hechos expresados, la imposibilidad absoluta de probar la supervivencia del espíritu, limitándose a observar que la carga de la prueba -onus probandi- corresponde a quienes niegan la supervivencia.
Concluyamos apuntando los caracteres esenciales de la estructura ideo-existencial de la muerte:
a) Posibilidad, actualizada en tanto que posibilidad, que nos está siempre presente, como una amenaza cierta y delimitante.
b) Riesgo ineliminable que condiciona cualquier posibilidad determinada (por ejemplo: ser arrebatado a la familia, a los amigos
y a mí mismo en mi actual situación de espíritu encamado) que
me incita a la fidelidad conmigo mismo y a la fidelidad con Dios.
c) Término incierto. Término, porque se trata de un acontecimiento futuro y de realización cierta. Incierto, por lo que atañe a
la época de su realización.
31
n3

�d) Conclusión única y definitiva -sin posibles adiciones ni reformas- del yo-programa.
e) Desgarramiento inevitable y soledad devoradora del trance.
A más de ruptura y disonancia, la muerte tiene un carácter de
opresión torturante de la nada.

f) En la muerte nuestro ser adoptará definitivamente su medida:
moriremos con amor, en comunión con los otros y abiertos a Dios,
o con odio, excluyendo a los demás y replegándonos sobre nosotros
mismo . En e e sentido, la vida es preparación para la muerte.
g) La muerte es inherente a la vida. Marca su fin y configura
definitivamente u trayectoria. os revela nuestro límite absoluto
y nos muestra lo abierto, puro y simple.
h) La muerte en los hombres, no tiene un sentido unívoco, sino análogo. Hay miles de modos diver os de morir. Y sin embargo,
todos ello conservan una unidad o conexión fundamental: son modos de morir humanos. Mientras que para los animales la muerte
es un puro acaecer natural, para los hombres la muerte es un problema, un drama extraño y difícil.
i) La muerte corporal no puede afectar al espíritu. Mi persona
no está, en su propia esencia, avocada a la muerte sino a su perfección en la eternidad.
Expuestos los caracter esenciales de la muerte, conviene detenemos a examinar el problema de la supervivencia.

32

VI
MUERTE y SUPERVIVENCIA

"E1to &amp;on.stituye para todos un miste
rio: quien se &amp;onsaera 11nt11rament, a
la filoso/fa, es, no aspira m4s qu, a
p111pararu para la mu'1tt, m4s que
a morir".
PLATÓN.

"Por d eontrario, ,l alma hu mana
subsiste por si misma, es creada por
Dios en el momento que puede se,
infundida en el sujeto suficientemente dispuesto, y por su naturaleza es
incorruptible e inmortal" .
SANTO

TowÁs.

De la visión de las muertes ajenas pasamos a la previsi6n de la muerte propia, irrealizada aún, pero realizable. 1 proponemos la imagen de nuestra futura muerte se despierta en nosotros un sentimiento de cumplimiento o de aversión. En todo caso, nuestra vida se
haila inexorablemente avocada a la muerte. Pese a la preocupación y a la esperanza de prolongar todo lo posible esta existencia,
sabemos con ab oluta certeza que llegaremos al trance ya final de
la agonía. Y es justamente este tránsito agónico, este estar muriendoJ más que la misma muerte el motivo de nuestra angustia y de
nuestro sobresalto.
Con la agonía se opera una "metanoia" (conversión) . La vida
a punto de fenecer, nos evidencia la brevedad y Ja vanidad de casi
todo los goces y sufrimientos del pasado. La prometedora ilusión
de la vida terrestre, proyectada hacia el futuro, se corta de raíz.
También los que nos rodean, los descendientes y los seres más queridos, están llamados a morir. Nadie podrá escapar a la amargura
de Ja desilusión final de esta vida terrenal. La misma sociedad, que
33

�carece de un "alma colectiva", está muriendo todos los días en sus
individuos.
En tanto que el cuerpo tiende al desgaste y al agotamiento, el
espíritu -independiente del influjo directo material- asciende
siempre en vertical, "sit venia verbo". Como espíritu, el alma puede existir y obrar sola, pero no como forma vivificadora del cuerpo. Si sólo damos crédito a los sentidos y no pasamos de sus estrechos límites, con la muerte se aniquila totahnente la existencia
del hombre. Para el materialismo, que reduce al hombre a su
cuerpo, todo termina con la muerte. Y efectivamente con la muerte concluye todo el aspecto vegetativo y sensitivo de la vida humana. Pero es propio de la humana mentalidad conocer lo abstracto,
necesario y universal. El proceso que a ello conduce y la conciencia de la propia personalidad que acusa, se manifiestan como relativamente independientes del cuerpo. Ningún sentido orgánico es
capaz, tampoco, de la reflexión o autospección arúmica. También
el dinamismo universalista de la voluntad nos muestra, en lo humano, la esfera propia del espíritu.
Sin la inmortalidad o supervivencia, la vida humana temporal
no tiene sentido alguno. "Hacer al hombre asomarse en ésta a los
sublimes horizontes de lo ideal, para luego sustraérse1os definitivamente sumiéndole en el abismo de la nada o de la inconsciencia
con la muerte del cuerpo, y nivelando en el mismo siniestro destino -expresa Juan Zaragüeta- a buenos y malos, justos e injustos, es algo incomprensible con una mínima fe en la Providencia
divina". (Pág. 206, Una Introducción Moderna a la Filosofía Escolástica, publicaciones de la cátedra Francisco Suárez, Universidad de Granada, 1946). No sólo queremos vivir siempre sino "vivir más alto". ¿Será vano este afán, o estaremos avocados a una
trasvivencia interminable, sustraída a las actuales vicisitudes?
La muerte corporal no puede afectar al espíritu. La muerte del
espíritu -repugna hasta el mencionarla- es contra su propia naturaleza. Decir que no todo muere en nosotros no es afirmar que
nosotros mismos dejemos de morir y seamos inmortales. El hombre
no es sólo su alma. Por eso, precisamente, es mortal.
34

Tres actos del entendimiento humano revelan su independencia
de las condiciones naturales: 1 ) .-El concepto abstracto que representa las cosas en su misma esencia inespacial e intemporal; 2) . El juicio que une al predicado con el sujeto (piénsese en esos juicios
analíticos "a priori": absolutos e irreformables) ; 3) .-El raciocinio, paso lógico de las premisas a la conclusión. Estos actos sobre·pasan a la mirada de los sentidos, entrando de lleno, evidentemente, en el orden puramente inmaterial. Ahora bien, si las operaciones siguen al ser y le son proporcionadas, habiendo puesto de manifiesto que la actividad del entendimiento es inmaterial tenemos
que concluir que el mismo entendimiento es inmaterial o espiritual. En otras palabras: si el objeto y el acto de la inteligencia del
hombre es espiritual, esta facultad humana lo será también. Su
dependencia del cuerpo es puramente extrínseca. La inteligencia
no está contenida por el organismo, aunque se sirva de él. Es capaz
de reflexión perfecta, es decir, volver sobre sí misma, apoderándose de su operación entera. La toma de conciencia de sí -recordemos a Hegel- es un privilegio del espíritu. También lo es el
amor, la alegría y el afán de plenitud subsistencial. De la espiritualidad del alma se sigue, como corolario inmediato, su inmortalidad.
Careciendo de materia y de partes substanciales, no puede perder
su unidad individual. Santo Tomás nos enseña que después de la ·
muerte desaparecen las funciones condicionadas al cuerpo: sentidos, imaginación, experiencia sensible, memoria y pasiones. Pero se
conservan las funciones intelectuales, aunque ·polarizadas en otro
sentido. (Véase Suma contra gentiles, 1, II, Cap. LXXXI). A la
luz trabajosamente filtrada de la abstracción, sucederá una luz directa. Una vez franqueadas las barreras de este mundo, nuestra alma formará parte del mundo inteligible. Mirando hacia el interior del espíritu se reflejará en nosotros, sin mediación de lo real
que ahora nos circunda, el absoluto y los otros seres superiores. El
mundo de la materia no es más que un mundo de sombras en com paración con el mundo espiritual. Pero la filosofía nos puede decir
bien poco de las condiciones naturales del alma después de la muerte del cuerpo.
35

�VII
LA

VICTORIA SOBRE LA MUERTE
"A juzgar según las apariencias, la
prueba de hecho más fuerte, más universal, que manifiesta la de/ iciencia
inevitable de todo pensamiento humano, es la muerte".
M.

BLONDl!.L.

El acto de pensar escapa, en cierto modo, al devenir, a la degradación y a la simple duración; al inteligir esencias extratemporales
Y universales. Pensemos, por ejemplo, en la superación de la muerte, en la inmortalidad. Pero ese pensamiento no puede colmar por
sí mismo el anhelo de eternidad y el hambre de salvación, porque
no es un Absoluto. Y sin embargo, no podemos prescindir del anhelo. ¿ Cómo explicar este "déficit"?
Es en la vida temporal -válgame la expresión- donde germina la vida eterna. Por la certeza moral que tenemos de la inmortalidad, se nos hace posible -y comprensible- la muerte. Los animales no tienen anhelo de eternidad porque no tienen idea de la
muerte. Los hombres vivimos una vida biológica que se cansa y
se acaba, como la de cualquier animal. Pero además existimos con
una existencia espiritual que se proyecta más allá del límite físico,
del con-fin biológico. La muerte aprieta nuestro existir y nos urge·
a realizar nuestra tarea, pero no puede impedirnos que actuemos
para ser con un sentido de perennidad. Por una parte, la perspectiva de la muerte se nos presenta como la última oportunidad para
ratificar o anular una vida; por otra, esta hora suprema se nos
ofrece como un último peligro de desesperación y de terror final.
Como espíritu encarnado -y a causa precisamente de su existencia espiritual- el hombre no puede ni quiere morirse. El cansancio del cuerpo no trae aparejado el cansancio del espíritu. Sabe
que ha de morir porque se sabe --saboreándose- a muerte corpo-

ral. Pero sabe también que lo que de inmortal hay en él no puede
ser alcanzado por la muerte biológica. La misma muerte nos induce, en ocasiones, a reforzar nuestra convicción de inmortales en
el espíritu. Aun así, quisiéramos retardar la hora suprema, alejar
a la muerte, para cumplir dignamente la propia vocación y para
hacer más méritos. No deseamos presentamos ante Dios con las
manos vacías. Hacemos proyectos con ánimo de victoria sobre la
muerte. Nuestros hijos y nuestras obras llevarán algo nuestro. No
podemos resignamos a dejar de ser después de haber sido, después
de haber probado la existencia. La nada pre-natal no llega a preocupamos por la sencilla razón de que antes no habíamos probado el ser.
Vivimos --si vivimos auténticamente- en la antesala del más
allá. Este estado de espera nos hace vivir la idea de la muerte propia y ajena. Y es claro que el estar en presencia de la muerte equivale, para un teísta, al estar en presencia de Dios. De ahí que la
presencia de la muerte tenga ese carácter terrible que inspira temor. La superación gowsa por la esperanza de un más allá en que
vivamos plenamente, no hace desaparecer, por completo, el temor
a la hora suprema. Aun los más grandes santos han temido el momento de morir, con todos los peligros que le son inherentes.
Todo hombre que se enfrenta a la muerte con el ánimo de vencerla debe pensar, por lo pronto, que va a morir su propia muerte, su muerte personalísima, única, intransferible. No se trata de
un accidente impersonal que me acaece por coincidencia, sino de
una muerte que no podría ser de nadie más porque me pertenece
como me pertenece mi destino. Una vida que se vive como preparación para la muerte no se siente sorprendida por la llegada de:
la muerte, que ya esperaba de un modo familiar. Se pasará el.
trance en la soledad humana propia del agonizante, pero habrá una.
compañía moral del expirante con su Dios y con sus seres queridos. Sabe, como hombre preparado para la muerte, que muere noporque esté enfermo -mera resultante- sino porque vive. "Desde que naciste -advierte Séneca- eres llevado a la muerte''. La.
vida nos huye y la muerte nos persigue. ¿Por qué no aceptarla en-

36

3'1

�tonces resignadamente? Ante ella se acaba nuestro poder. Nada
pueden contra la muerte nuestro pensamiento y nuestra acción. Y
sin embargo hay un medio de vencerla: haciéndola nuestra, voluntariamente nuestra ... No se trata de una intrusa, sino de una realidad humana que nos configura. Después de ella quedaremos libres de las angustias, miserias y peligros de esta vida. ¿Dónde está
la victoria de la muerte, cuando un San Juan de la Cruz nos trastoca radicalmente el sentido de esta vida que no es verdadera vida?
Esta vida que yo vivo
es privaci6n de vivir
y así, es continuo morir
hasta que viva cont.igo.
Oye, mi Dios, lo que digo:
que esta vida no la quiero
que muero porque no muero.

tiempo y más allá del espacio pensarnos en una vida per-durable
que nos representamos o imaginamos imperfectamente. El anhelo
natural de una vida feliz, incrustado en lo más profundo de la conciencia, imprime ruta y sentido a esta "menos-vida" que marc~a,
en su afán de "más-vida" al descubrimiento en lo alto de un Dios
personal.
El pensamiento del premio y del castigo -coronación del sentimiento íntimo de nuestra libertad- fundamenta, moralmente hablando la certeza en el más allá. Si existe un Dios personal y om' -justiciero supremo de la vida moral- tiene que haber
nisciente
una correspondencia, en la allendidad, entre servicio y felicidad
eterna. La verdadera totalidad del hombre no reside en un cuerpo que se marchita; radica en ese fundamento anímico con su núcleo inmortal.

Estamos a la espera de un más allá presentido. Vivimos, mientras tanto, en tensión por la "allendidad" definitiva. Abiertos a lo
imprevisible, sentimos hambre de salvación. Aunque ocupados en
menesteres particulares, nuestras tareas concretas no absorben la
totalidad de nuestra existencia, manteniéndonos en disponibilidad
con relación al fondo de la realidad "abarcante" y "religante".
Nuestra confianza está fundada en la verdad. Pero, ¿ qué es lo que
esperamos? Por de pronto esperamos seguir siendo, no dejar de
ser, y ... ¿ algo más? Sí, esperamos siempre, mientras vivamos, ser
algo más. Esperamos en nuestro "status viatoris", una perfección,
una plenitud, de la cual carecemos por ahora. Somos, pero no somos plenamente. Somos seres hacia la salvación, no somos seres
salvados. Saboreamos tiempos de aproximación a la plenitud o
tiempos de fracasos. Coesperamos porque convivimos. Bien dice
Gabriel Marcel, en fórmula feliz "Yo espero en Ti para nosotros".
Esperarnos con los otros y para un nos-otros que incluye los otros. Y
esperarnos "en" y "con" el universo. La espera es nuestra prueba.
El "más allá" de nuestra espera no está en el espacio y el tiempo. Por eso, justamente, le denominamos "más allá,,. Más allá del
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39

�HEGEL Y EL PROBLEMA DE LA SUBJETIVIDAD

Dr. CHRISTIAN BRUNET
Universidad de Nuevo León

LA CONCEPCIÓN DE LAS RELACIONES del hombre con la realidad que
lo rodea ha seguido una evolución que presenta un dibujo bastante curioso. En su origen toda explicación es antropomórfica, es decir, que tiende a concebir todos los seres como vinculados entre sí
por relaciones de tipo humano. Cuando Hesíodo aborda la primera cosmogonía griega, saca los principios de su explicación de la
psicología y de los afectos del hombre: hubo la Noche, luego el
Error y la Discordia. Con los Orficos, Fane~ o Eros engendra la
Némesis, luego la desposa y de su unión nacen Uranos y Gaia. Se
concibe la sucesión de los hechos a la vez como una procreación
camal y un engendramiento moral, al evocar cada uno de los dioses
fuerzas sentimentales, Eros, el amor; N émesis, los celos, etc. Las
relaciones intra e intersubjetivas servían de patrón según el cual
se representaba toda relación. Empédocles utiliza todavía el amor
y el odio como principios de explicación física. En otros términos
la subjetividad tendía a invadir toda realidad. Fue mérito de los
Milesios haber inaugurado una era objetiva, en la cual a 1-0s hechos
de la realidad exterior no les serán atribuídas sino causas observadas en el seno de esta misma realidad.
Pero la realidad exterior debía vengarse de la atribución de las
estructuras subjetivas que le fue hecha durante tanto tiempo. Los
pensadores llegaron rápidamente a tratar de la subjetividad según
las estructuras del mundo exterior. Los principios que, en la cien41

�-cía naciente de los objetos habían demostrado su eficacia se aplicaron al conocimiento de sí, swnergiendo los problemas metafísicos del "yo" en insolubles dilemas. Se quiso "ser objetivo", aun
cuando se trataba de una realidad que no se aprehendía sino como
"subjetividad". Lo que es sujeto y no puede ser concebido sino
como tal, se volvió el "objeto" de las investigaciones de biólogos,
psicólogos, sociólogos, metafísicos que fracasaron, parcialmente
cuando menos, por esta razón mayor que, si las estructuras intrasubjetivas tuvieron que estar apartadas del dato exterior para permitir el desarrollo de las ciencias, es igualmente depurando la subjetividad del "cosismo" y de la exterioridad que se hará posible el
desenvolvimiento de la metafísica. Y nadie más que Hegel ha cooperado a esta reinstauración de la subjetividad.
Con él la subjetividad abandonada por la filosofía desde los Milesios cobra al fin derecho de ciudadanía. No es simplemente un
tema de estudio entre otros, entre los problemas de Dios y los de
la naturaleza. Es la forma misma de toda investigación filosófica.
Ella ha reemplazado como absoluto a la vieja substancia. Más aún,
al hacer del sujeto lo verdadero y lo absoluto, Hegel irá hasta un
pan-subjetivismo. Después de filosofías sin filósofos, es decir, sin
lugar para el filósofo como subjetividad, henos aquí frente a un
.sistema en el que la filosofía y el filósofo son una y sola cosa. Este
filósofo, claro está, Hegel lo considera en su existencia, en la medida en la que ésta es racional, dialéctica. Todas las ambigüedades son construidas de modo que la Razón apa1·ezca un poco artificialmente como el optimismo reconciliador y expresaremos acerca
de ello algunas reservas. Pero hay una presencia de la conciencia
tal como la experimento en mi existencia que debemos subrayar en
primer lugar.
Primero Hegel destaca el carácter irreductible de la subjetividad que reside en su interioridad y su historicidad. Este carácter
a su vez implica la dialéctica como método, un método no exterior
ni ·anterior al estudio mismo, un método que es el movimiento, la
esencia y el tema mismo de este estudio. El filósofo está sometido a
la dialéctica porque él es dialéctica y el ser es dialéctica. Es el mo42

vimiento de su propio concepto que se pierde para volverse a encontrar. Es historia, es decir, proyectado fucrc1 de sí en un desgarramiento motor de su perpetuo afán de reconciliarse consigo mismo.
Este afán, esta búsqueda debe forzosamente modelarse sobre esta
proyección, debe aceptar el perderse en la altcrida~ para que, en
esta negación de sí, pueda surgir el otro como cammo que regresa a sí. Es la razón por la cual Hegel repudia el método de los matemáticos como inaplicable a la filosofía, el "Geometrismo" de Spinoza, e-0n quien, en tantos otros respectos, se descubre afinidades.
En matemáticas el "devenir" de la reflexión no es objeto de la re~
flexión misma; le es exterior. La filosofía también conoce una reflexión exterior cuando se interesa en el ser-ahí, tanto tiempo como, puro en-sí este ser-ahí no ha sido asumido por el dinamismode la conciencia, no ha remitido la conciencia a sí, permanece "el
otro" pura y simplemente. Pero la filosofía conoce también una reflexión interior, es decir una reflexión constituyente de su objeto
mismo. En las proposiciones filosóficas, la demostración debe coincidir con el movimiento del contenido. La objetividad, la exterioridad no son más que momentos que remiten a su propio sobrepasarse.
Volveremos a considerar los supuestos idealistas de la dialéctica
hegeliana como método. Nos basta por lo pronto señalar este elemento positivo importante: la filosofía deja con Hegel de pretender aplicar a la metafísica el método que triunfa en la ciencia. Descubre que la exterioridad del mundo objetivo que pertenece al científico no debe caracterizar mi visión del ser tal como se revela en
el desenvolvimiento interior de mi subjetividad. Hegel definirá la
filosofía como ciencia, pero sin mentar con ello que deba usar ru
el mismo método ni los mismos postulados. Quiere solamente que
la filosofía alcance el mismo rigor, la misma precisión, pero este rigor y esta precisión no le vendrán de cuadros fijos y definidos en
su inmutabilidad, cajones de clasificación de los objetos. La aplicación de estas categorías objetivas rígidas a un ser cuyo Absoluto es el ser sujeto, no puede sino, paradójicamente, finalizar en
43

�la imprecisión de la que se queja Bergson al principio de l'Etre
et le M ouvant.
Necesita la filosofía de un método modelado sobre el desenvolvimiento interior de la conciencia como sujeto y, por lo tanto, capaz de revelar su esencia. Las matemáticas consideran lo abstracto,
lo inesencial, nos dice Hegel, es decir, lo que no tiene esencia. Eso
se evidencia tan pronto como se las aplica a una descripción del
tiempo que Hegel, anunciando a Bergson, considera ya no como
objetivización espacializada, receptáculo vacío, sino como lo efectivamente real, el concepto mismo del ser-ahí "pura inquietud de
la vida y proceso de absoluta distinción".
La meta de la filosofía, como la de las ciencias, será el aprehender la verdad, pero ya no como una substancia que se descubre al
apartar los accidentes que la esconden y la revelan a la vez, sino
como sujeto cuyo "ser sí mismo" se toma en "ser otro" en su esfuerzo mismo de ser "para sí", para congregar finalmente todos
sus momentos en el concepto en que será a la vez en sí y para sí.
No hay accidentes que se puedan oponer a una substancia de tal
modo que aparezcan como neglegibles. "El sujeto como absoluto,
escribe Hegel, es resultado, es decir, que es al final lo que es en
verdad" 1 • Es un polo el "connatus" de Leibniz, pero reversible,
ya no solamente como una fuerza que se actualizaría en su trabajo sino también que resume y actualiza este trabajo mismo.
Me proyecto fuera de mí para pensar, actuar, sentir, pero mi
verdad es mi subjetividad como resultado de mis pensamientos,
de mis actos y de mis sentimientos. Nada es accidental en el sentido de que la substancia permanecería no profundamente afectada por ello, pero nada es esencial en el sentido de inmóvil entidad definible: todo es momento de un Absoluto que asume estos
momentos. La verdad no es la substancia clásica igual a sí-misma :
"Es el devenir de sí-mismo, el círculo que presupone y tiene en el
1

Fenomenología del Esplritu; traducción al francés de Jean Hyppolite, Aubier, Edit.

p. 17.

44

principio su propio fin como su meta y que no es efecti:~e~te
real sino mediante su actualización desarrollada y su propio fm -•
El Universo de la división bi-partita ha estallado. Demasiados
"residuos" deben permanecer fuera de esta perfecta colección piramidal de géneros y especies. La filosofía clásica había preferido
ignorar estos residuos, aun cuando u_no_ de ellos. era _el hombre, ~
filósofo mismo. Él es la vida, el movlfillento, la mqmetud de la filosofía y ésta es a su vez la esperanza del filósofo que se rehusa a
reconocer que todo es lo mejor en el mejor de los mundos porque
se ha asignado un lugar estable, una clase, una especie entre otras,
porque se hizo de él un objeto entre los otros objetos. Se pe:cata
que lejos de definirse en una relación externa con esos obJe~os,
son los objetos los que se definen en relación con él. Él está mov1do
por una fuerza que es su existencia misma y que invade, con su
presencia indispensable y su mediación, toda categorialidad. Hegel
es este momento de la historia del filósofo. Él reprueba la "cosificación" que ha sido el vicio más entrañable de la psicología experimental o racional. "Ella -la psicología- encuentra entonces
muchas facultades, inclinaciones y pasiones diversas; y porque en
la enumeración de tal cosecha de facultades, el recuerdo de la unidad de la conciencia de sí no se deja sumergir, la psicología debe
al menos llegar hasta el asombrarse de que en el espíritu, como dentro de una bolsa, puedan estar juntas, cohabitar tantas cosas contingentes y heterogéneas unas a las otras, y eso tanto más que estas
cosas no se revelan como cosas inertes y muertas sino como procesos inquietos e inestables" 8 •
A esta imposible fusión de los heterogéneos, Hegel agrega la no
menos difícil unión de la particularidad objetiva con la universalidad del espíritu que las filosofías espiritualistas intentan salvaguardar por la invención de un "alma", "forma" que no logra después
sin tropiezos entrar en composición con su materia, o una s~bstancia en acto primero que no puede pasar a actos segundos smo negándose a sí misma.
9

' Fenomtnología dtl Espíritu, tomo I, p. 18.
Fenomenología del Espíritu, tomo 1, p. 253.

1

45

�Al hacer del hombre un "objeto" del conocimiento observable
y clasificable, el filósofo ha olvidado que todo objeto es correlativo
a un sujeto y que este sujeto es precisamente esta conciencia "objetivizante" y cuando se ha opuesto el sujeto al objeto, se lo ha hecho por la definición de dos entidades en cuya inmovilidad desaparece precisamente su relación activa que los constituye. "Las
expresiones: unidad del su jeto y del objeto. . . presentan el inconveniente que los términos de objeto y de sujeto, etc., designan lo que
son fuera de su unidad" 4 • Definir consiste aquí en fijar en dos lo
que no se intuye sino en la unidad, en predicar a estos dos términos
separados, atributos específicos que se apresuran en perder tan
pronto como se restablece su unidad concreta. De ahí se sigue la
imposibilidad de una ciencia objetiva del yo por una parte y de
una cosmología por otra.
Hegel cree encontrar la razón de esta importante laguna de la
filosofía tradicional en la identidad positiva según la cual concibieron el ser. Un todo, lleno, positivo, en el que se alojan sin implicar negatividad, como elementos igualmente positivos de este todo, todas las realidades, inclusive los cuerpos y las almas, tal es el
panorama que Hegel rehusa. La subjetividad no puede surgir sino
por un pensamiento que daría su lugar a esta presencia que es desprendimiento del ser en-s~ es decir, negación. El movimiento, rompe-cabezas de la filosofía antigua y medieval y principalmente este movimiento consciente de sí que es la historia, no puede caber
en una concepción del mundo como lleno e idéntico a sí. Sin la
conciencia como otro, presente y exterior, no hay movimiento, no
hay sino la división pura y abstracta del espacio y del tiempo según
la matemática que acarrea las insolubles wioe,aí de Zenón. Hyppolite apunta en una nota de su bella traducción de la Fenomenología del Espíritu que "para Hegel, la esencia de la operación es precisamente la negatividad para con el ser" 5 • Esta negatividad no
aparece a la conciencia inmediata que Hegel llama conciencia "observante". Pero se revela a la conciencia reflexiva, operante. Lo

que explica que la psicología que se sitúa al nivel de la conciencia
observante haya considerado su objeto como pura positividad,
que se le haya escapado la negatividad y con ella la esencia misma
de la subjetividad. Es por el acto reflexivo en el que me constituyo
como conciencia de mí, por el que me aparezco como espectador de
un "yo" que debe arrojar de mí-mismo, negar de mí. mismo, transformar en otro.
Con Hegel se afirma el carácter irreductible de la subjetividad.
Va a revelarse en una fenomenología en la cual el devenir de la
reflexión constituye el objeto mismo, en lugar de serle exterior como en las matemáticas. Después del primer momento que consiste
en mirar a los seres (conciencia observante) viene el segundo en
el cual mi mirar a estos seres está a su vez aprehendido en tanto que
constitutivo de estos seres y constitutivo de mí. La objetividad concebida como exterioridad es pues un momento que se
sobrepasa cuando el movimiento de la reflexión, o dialéctica, está
reconocido como esencia, es decir, como el momento en el que el
sujeto y e1 objeto no son sino una misma cosa. Estamos ahí en uno
de esos pasos hacia el límite predilecto de Hegel, el momento en
que las paralelas se juntan. Es embriagador para el espíritu, pero
¿ es acaso muy convincente? ¿ Llegamos a reconciliarnos con el
mundo y con nosotros mismos? La oposición de la interioridad y de
la exterioridad y la ambigüedad de la existencia y del ser-ahí ¿son
momentos del Absoluto, o el Absoluto mismo? En otros términos,
la presencia, la distancia, el rehuso de la identidad, la negación
que me constituyen como sujeto ¿son provisionales o debo acaso
aceptar el vaivén incesante y sin esperanza que, de la macicez compacta del ser-ahí, me hace rebotar hacia la claridad inconsistente
de mi presencia pura del mundo? Tal es la pregunta a la que intentaremos contestar con Hegel o en contra de él, después de haber
acompañado al filósofo alemán en la danza que hacen, antes de
acoplarse, el objeto y la subjetividad.

' Fenomeno/ogla del Esplritu, tomo I, p. 35.
• Fenomenología del Espíritu, tomo I, p. 252.

46

47
u4

�Lo Concreto y lo Universal.

Todo esfuerzo del pensamiento es una tensión hacia lo Universal.
Hegel subraya este carácter esencial de toda reflexión. Esta universalidad, la tradición aristotélico-escolástica pretendía alcanzarla
cuando el intelecto activo, haciendo abstracción de los aspectos individuales y concretos, secundarios y accidentales, desprendía de
ellos la esencia. Lo universal coincide entonce3 con lo general y, correlativamente, lo concreto con lo particular. Hegel acepta esta
confusión como una hipótesis de traba jo necesaria en un cierto
momento de la dialéctica: "El principio de la Cultura (proceso
de liberación de la inmediatez de la vida substancial) debe siempre
hacerse por la adquisición del conocimiento de los principios fundamentales y de los puntos de vista universales; primero debe hacerse solamente elevándose por sus propios esfuerzos al pensamiento
de la cosa en general" 6 •
Lo que no impide a Hegel notar que la pérdida de lo concreto
que acarrea este procedimiento del espíritu es una frustración incompatible con la exigencia del Absoluto que mueve el pensamiento. "Lo Absoluto, escribe él, no debe estar concebido sino sentido
e intuído; no su concepto sino su sentimiento y su intención deben
tener la palabra y expresarse". 7 Hegel, claro está, se pronuncia
contra el romanticismo que ha impregnado su juventud; pero, si
no está dispuesto a sacrificar el rigor del concepto a las divagaciones sentimentales de los individuos, no deja de conservar la exigencia de particularidad y acierta Benedetto Croce cuando escribe "El
prólogo de la Fenomenología ha sido definido como el 'adiós de Hegel al romanticismo'; pero la verdad es que el romanticismo fue
salvado por la filosofía, gracias a aquella separación. Sólo un romántico que hubiese superado, en cierto sentido el romanticismo,
podía obtener de éste, el fruto filosófico". 8 Si Hegel rehusa con has-:
tante frecuencia la intuición, es porque la palabra le llega, cargada de sentimentalismo, de imprecisión, de morbosa aceptación de
• Fenomenologla del Esp!ritu. Tomo 1, p. 7.
' Fenome,iología del Espíritu. Tomo I, p. 2.
• ÜRocE, Lo vivo y lo muerto de la Filosofía de Hegel. Ed. Imán, p. 49.

las deficiencias de nuestro espíritu. Es la intuición, tomada en este
sentido, a la que él fustiga con las palabras siguientes: "Pero como
hay una extensión vacía, hay una vacía profundidad; como hay
una extensión de la substancia que se difunde en multiplicidad finita, sin fuerza para congregar y detener esa multiplicidad, hay
también una intensidad sin contenido que, comportándose como
fuerza pura sin expansión, coincide con la superficialidad". 9 Es
muy interesante notar las semejanzas que constata Hegel entre esa
intuición sentimental que no tiene otro contenido fuera de su intensidad emotiva y la substancia a la que se accede después de una
abstracción que ha vaciado la substancia del ser mismo.
La intuición, como momento del conocimiento es una cosa muy
distinta. Es el acto de ver, claro y concreto, que determina la adhesión a una evidencia. Lo único que requiere Hegel, es que esta
intuición trascienda en el concepto; pero, fiel en eso a la tradición
kantiana, Hegel rechaza el concepto que no nutre intuición alguna
y que, como tal, no es más que una forma vacía. No hay que aceptar pagar lo universal con el abandono de lo concreto, so pena de
no alcanzar sino un formulismo puro. El "Begriff" hegeliano no
es, como el concepto escolástico, el resultado de una actividad abstrayente del intelecto. Al menos Hegel no se conforma con eso. Regresa a menudo a este tema; las matemáticas, para las que él no
siente una particular ternura, "consideran lo abstracto, es decir
lo inesencial". Lejos de revelarme la esencia, la abstracción me
hace desembocar en lo que no tiene ni puede tener esencia. No
hace otra cosa que remitir, según el proceso dialéctico, a todo aquello que ha negado, es decir, a todo lo concreto.
Todo eso explica que Hegel asume todo el contexto afectivo con
el cual se manifiesta "in concreto" un individuo. Le concede un
sentido positivo, una fuerza motriz en la accesión a lo Universal
que no negará este concreto sino para volver a asumirlo. "Con la
existencia singular, el más allá está al mismo tiempo opuesto en la
conciencia, aunque sea solamente como en la intuición espacial, al
• Fenomenología del Espíritu. Tomo I , p. 11.

48

49
.r

�lado de lo limitado. La conciencia soporta pues esta violencia que
viene de ella misma, violencia por la cual ella echa a perder para
sí misma toda satisfacción limitada. En el sentimiento de esta violencia, la angustia puede retroceder ante la verdad, aspirar y tender a conservar aquello cuya pérdida amenaza. Pero esta angustia no puede aplacarse: en vano quiere fijarse en una inercia sin
pensamiento y su inquietud turba esta inercia; en vano e aferra a
una cierta forma de sentimentalismo que asegura que todo es bueno en su especie; esta seguridad sufre tanta violencia por parte de
la razón que no encuentra algo bueno precisamente en tanto que
es una especie". 1 º El descansar del espíritu en el estatismo formal
de las categorías abstractas es ilusorio pues no se obtiene sino por
el acto violento de una conciencia que secreta un cierto sentimentalismo alrededor de estas categorías-tabús para escapar a su apremiante angustia. He ahí un Hegel que Heidegger ciertamente no
desmentiría.
Pero ¿ qué es pues este concreto fuera del cual el concepto no es
más que forma vacía e inútil? Nos encontramos aquí frente a una
de las nociones-límites tan típicas de Hegel, esas nociones que no
se alcanzan sino eliminando todo lo que no es su esencia y que, hecha esta reducción, se encuentra no tener otra realidad sino aquello mismo que ha sido eliminado para llegar a ellas y a lo cual remiten. Primero Hegel nos llama la atención sobre la errónea interpretación clásica de lo concreto concebido como equivalente de
sensorial por oposición a lo abstracto que vendría a ser lo racional.
Hegel nos informa paradójicamente que el conocimiento sensible
de los objetos no es el saber inmediato del ser, sino la abstracción.
El dizque conocimiento inmediato de un objeto es, por el contrario, el resultado de una doble mediación, la de la cosa en frente
de la cual el "yo" se pone como otro, la del "yo" mismo que extrae
la cosa del ser puro y total al constituírla como objeto. Mediación,
separación, abstracción son ahí casi sinónimos. Por el hecho que
10

50

Fenomenología del Espíritu. Tomo I, p. 71.

hay un "yo" "en medio" del ser, este ser se separa en objetos que
se vuelven así ab-stractos. El verde de este abrigo no surge como
tal sino porque un sentido específico ( la vista) lo ha separado de
ciertas determinaciones (la calidad táctil de la tela, su forma, uso,
etc.) de los que, de hecho, no está separado. En lugar de desintegrar como lo hace la sensación, hay que integrar todos los elementos
para tener un auténtico conocimiento concreto y esta "integrar'
es el concepto. La dificultad es que esta integración es un paso
hasta el infinito, pues si el verde, para ser concreto, debe reunirse
con la textura de la tela, la forma del abrigo, etc., para que surja
el abrigo como concreto; éste a su vez, en tanto que su entidad le
viene también de una mediación que lo ha separado de su contexto
(sus causas, sus efectos, todo lo que ha precedido, lo acompaña y
lo seguirá, todo con lo que tiene relaciones en el espacio y en el
tiempo ) es también una abstracción. Así son abstractas todas las
determinaciones para con lo que determinan, y lo que es concreto en un momento de la dialética es una abstracción en el momento siguiente. Así, en el infinito y lo absoluto, no es concreto sino el
"todo", el ser. Pero este ser total no puede ser logrado sino vaciándolo de toda determinación, haciendo de él una abstracción pura.
·No llegamos a este último resultado de la reducción sino para
tener que descender de nuevo con Hegel en la lógica, hacia todo
lo que tuvimos que sobrepasar para llegar ahí, hasta volver a encontrar el verde del abrigo, pues el ser puro se halla como equivalente de la nada absoluta. De este "verde" hacia el cual nos encaminara esta dialéctica descendente, rebotamos de nuevo hacia la
determinación, la esencia, la cosa, el ser-ahí, el ser puro en un ascenso en espiral. Lo que singulariza es lo que es universal puesto que
este carácter de ser singular, cada objeto lo tiene en común con
todos los objetos, pero esta singularidad no es verdaderamente. concreta sino en la comunidad de todo lo que es . . . en y por la cual
desaparece esta singularidad misma. "Cuando yo digo: lo individual, este individuo, aquí, ahora) todas estas frases son universalidades. . . Igualmente, cuando digo: Yo, entiendo por tal el individuo
51

�constituido por mí que excluye a todos los demás; pero cada individuo es también este mismo yo que excluye a todos los demás"_ u
De ahí resulta que hablar de sujeto concreto en un contexto hege~ano es muy equívoco. A veces se tratará del "yo" singular y
existente, del "para-sí" de Sartre o del "Dasein" de Heidegger
cuando Hegel lo quiera oponer a la forma vacía "animal racional"
de la psicología clásica. Otras veces por el contrario, sujeto tendrá
que entenderse de la totalidad del "en-sí para-sí" del que los individuos no son más que momentos que esta totalidad resume.
Así vemos a veces la dialéctica del sujeto cargada con toda la
afectividad del "yo,, singular; pero esta afectividad se encontrará
°:ega~a en el concepto: "En muchos casos, al describir la experiencia que hace la conciencia, Hegel describe una manera de existir, una visión del mundo particular, pero, difiere de la filosofía
existencial en el no atenerse en esta existencia; ve en ella un momento que, en su sobrepasarse, permite alcanzar un saber absoluto" . 12 Dejamos para más tarde el examen cic esta pretensión hegeliana. No~emos simplemente, por lo pronto, la dificultad que
tendremos siempre en mente al estudiar la subjetividad en Hegel:
no deberemos sorprendemos de que encontremos negado en un momento de la dialéctica eso mismo que se había afirmado en el momento a~terior. Será también menester no perder de vista que el
andar rrusino de la dialéctica resume en una afirmación sintética
todo lo que niega como momentos que apuntan hada su propio
sobrepasarse. Pero ¿resume verdaderamente? ¿Lo que está negado
se vuelve a encontrar efectivamente en el momento sintético de la
~ialéctica? ¿ Está el ser puro repleto de las determinaciones que han
sido negadas p__ara acceder hasta él? Ahí creemos tener que oponernos a Hegel. Este ser puro no es nada; Hegel mismo hace de esta
paradójica equivalencia el punto de partida de su Lógica. Contienen t~n poco las determinaciones que han suprimido, que será necesario todo el trabajo dialéctico de la Lógica para volverlas a encontrar. Igualmente la subjetividad, en el momento supremo de la
u Enciclopedia, Buenos Aires, p. 32.
u Hyppolite - Traducción de la Fenomenologla del Espíritu , ·ota I página 15.

52

dialéctica, donde llega a coincidir con la objetividad, no resume
los caracteres singulares gracias a los cuales ella tomó conciencia
de sí misma. Mi subjetividad, tal como la experimento en la angustia, no tiene parte en la reconciliación que, en el éter del concepto,
le ha preparado Hegel. También se podría decir que la abstracción
"animal racional" remite a toda la extensión del concepto y que,
dentro de esta extensión, estoy yo con mi singularidad, lo que no
impide que "animal racional" como especie no deja de ser la negación de las singularidades. Hegel nos muestra lo concreto y lo abstracto afirmando y negándose recíprocamente a lo largo del camino que va del "verde-de-este-abrigo" al ser puro. Le concederemos
que, en ninguna de las etapas, encontrarnos ni el abstracto puro ni el
concreto absoluto, que la ambigüedad no parece borrarse sino para
reaparecer. Pero lo que no admitiremos es que el término último
los fundamenta. El ser puro, lejos de unir el abstracto y el concreto, lejos de resumirlos, los niega a ambos, por esta sencilla razón:
que el ser puro de Hegel no es nada: la nada pura. Si lo abstracto
es una forma sin contenido, el Ser puro ni siquiera es abstracto
pues es una nada de forma al mismo tiempo que una nada de contenido alguno. No es tampoco concreto puesto que no surge como
concepto sino de la negación de todo aquello que lo particulariza.
Nos rehusaremos a admitir que haya jamás reconciliación alguna
entre los opuestos: Ser y nada, concreto y abstracto, concepto y realidad, sujeto y objeto se manifiestan en una ambigüedad que los
constituye y esta ambigüedad es definitiva. Suprimirla en una hipotética síntesis no es reconciliar los opuestos, es negar a ambos y
esta negación misma sigue siendo la mediación de un sujeto que,
por este hecho mismo, se sitúa frente a su propia negación y reconstituye así la ambigüedad ineludible. Hegel ha vislumbrado que una
metafísica en la que la subjetividad es un absoluto no puede escapar a la positividad de la negación que no es ya simplemente el
µ11 º" de la ontología clásica. Lo que tal vez no ha visto Hegel) es
que el origen de esta negación es precisamente el sujeto en su presencia constitutiva del objeto y que esta presencia, esta no-identidad es tan definitiva corno la negación misma. El Ser puro no es
53

�la pura Nada sino por un acto que no es el del Ser mismo sino el
de F. G. W. Hegel, que no ha sobrepasado la ambigüedad, sino
que permanece constituído por un conflicto que no resolverá otra
reconciliación que la de la muerte: pues Hegel ha muerto.
La Subjetividad en las conductas del yo singular.

Hay, en la base de la concepción hegeliana de la subjetividad,
una experiencia primordial que había escapado a Descartes. El
"cogito" cartesiano se afirma a partir de su no-identificación con
el mundo del que se separa al ponerlo entre paréntesis en la duda.
Pero después de este violento relámpago de la trascendencia, volvemos a caer en las obscuridades de la inmanencia cuando Descartes pasa del "cogito" a la afirmación de una "res cogitans". Nada
menos apegado a la experiencia que tenemos de la subjetividad en
nuestras vivencias. El sujeto no solamente se opone al mundo y
surge frente a él, sino que, además, surge frente a sí mismo, un
«si-mismo" con el cual no puede identificarse, sin que le sea dado
tampoco separarse, ni liberarse. El "yo" como mirada, como presencia en el instante se opone al "yo" como corriente de conciencia;
no surge como sujeto, sino con la condición de arrancarse de símismo como historia: resulta una dolorosa partición definitiva,
pues la subjetividad en mí no se volvería a juntar con lo objetivo,
no se identificará con él sino negándose, destruyendo a la vez como conciencia y como historia; el "yo" se volvería entonces el "no
yo". Hegel ha sacado de esta experiencia las debidas conclusiones.
Ha subrayado esta inadaptación del yo como conciencia al "yo",
como substancia que finaliza en la inadaptación de la substancia
a ella misma, al constituírse surge la substancia como sujeto, en un
"renversement" muy hegeliano; el sujeto surge como tal por el acto en el que se niega como sujeto para ponerse como objeto. En
otros términos la subjetividad se voltea en contra de sí misma en un
desgarrar en el centro mismo del "yo". Pero este objeto, espíritu de
mi espíritu, no se conoce a su vez sino restableciendo su imbjetividad, al suprimirse como objeto. Partiendo del sujeto, el "yo" se
54

aliena en la objetividad para regresar luego a la subjetividad como conciencia de sí, es decir sujeto-objeto.
• Esta dialéctica del "yo", nos avisa Hegel, es paralela a la dialéctica de la cosa: a este "aquí" y a este "ahora" corresponde este
"yo"-aquí, este "yo"-ahora. Si el "yo" se pone, oponiéndose al mundo, 1o "su-pone" también. El "yo" se emaiza en el "aquí" y en el
instante y, como tal, desaparece en el "allá" y en el instante siguiente. Y sin embargo compruebo una continuidad del "yo" que
ya no es ni el yo-aquí ni el yo-allá, o, más exactamente que los
envuelve todos. Henos aquí ante el problema que Aristóteles creía
resolver con la noción de substancia y Kant por la conciencia de sí
que perdura a través de los juicios. El "yo allá" se opone al "yo
aquí", lo niega pero remite a él y el "yo" trascendental, tal como
resulta de estos juegos de va y ven, niega a su vez todos estos "yo"
aquí y "allá" que asume como síntesis. Es siempre en la última etapa de la dialéctica hegeliana donde todo se echa a perder. Pues si
como sujeto, estoy constituído como trascendencia a mis propios
momentos que corresponden a los momentos de la cosa, no es cierto que esta subjetividad como emerger puro pueda regresar a los
"yo"-esto o aquello sin negarse otra vez en tanto que subjetividad.
Ella cambiaría entonces su trascendencia por una inmanencia en
la que se perdería sin que, de modo alguno, se realice la síntesis de
esta trascendencia y de esta inmanencia. Para volver a constituírse
como subjetividad tendría entonces que empezar de nuevo el proceso de negación que la dejaría exactamente en el mismo punto
que antes, es decir, igualmente no-idéntica a los momentos frente
y más allá de los cuales ella se afirma. Vana es la esperanza de
aprender algo acerca de la subjetividad "realizándola" en objeto;
es su esencia misma el escapar a toda objetividad: rehuye siempre
d en-sí y siempre se encuentra a distancia, inasequible a ella misma. Concordamos con Hegel cuando, en los primeros momentos
de la dialéctica él escribe: "Para nosotros, el devenir de este objeto mediante el movimiento de la conciencia es de tal naturaleza
que la conciencia misma está implicada en este devenir y que la
reflexión es la misma de ambos lados o una sola reflexión. Pero
55

�la conciencia en este movlilllento tenía solamente por objeto la
esencia objetiva y no la conciencia como tal; así, para ella, el resultado debe estar colocado dentro de un significado objetivo; y
la conciencia debe ponerse una vez más como alejándose de lo
"devenido", de tal suerte que este "devenido" como objeto se vuelva esencia para ella". 13 No se puede expresar más concisa y claramente: 1.-el pertenecer de la conciencia como corriente, a la
exterioridad, al devenir objetivo, 2.-su emergir como presencia
que se opera, "alejándose de lo devenido" (notemos que Hegel usa
un pasado, pues el objeto conocido, aun si se trata de la conciencia como historia, es siempre un pasado, un "devenido"), 3.-lo
que esta presencia hace cognoscible, lo que posee la esencia es precisamente lo que la conciencia no es, aquello de lo que "se aleja'\
este "devenido como objetivo". Aquí el Hegel de la dialéctica tiene razón contra el Hegel del conc~pto que no logrará ni hacer "entrar" el "devenido objetivo" dentro de la conciencia ( que no tiene
"dentro") ni a submergir la conciencia en su propia historia, al
transformar como por arte de magia este "devenido" (pasado) en
un "devenir" (presente) .
Hay, en efecto, un cierto sentido en el que es cierto decir quelas cosas como otras son también como "yo", del mismo modo que
mi cuerpo y mi corriente de conciencia son a la vez como cosas y
como "yo", puesto que las cosas se definen como "lo otro" ante un
"yo" que también es "lo otro" : estas cosas y este "yo ' son igualmente sí y otros, es decir, idénticas. Es cierto también que el acto
de distinguir supone la in-distinción inmediata. Pero el acto por el
cual yo recorto mi "yo" objetivo en el "continuum" del ser con el
cual Hegel lo identifica no sin razón, es absolutamente distinto del
acto por el que el sujeto se opone a lo "devenido". El primer acto.
es, en efecto, una mediación que, como tal, requiere un sujeto.
El segundo es inmediato y absoluto, primordial y por ende apodíctico, como lo mostró Husserl con el "cogito" trascendental. Mirar
al fondo de las cosas, Hegel lo dice hermosamente, es finalmente
" Fenomenología del Espíritu.. Tomo I, p. 110.

56

mirar al fondo de sí. Pero, en el fondo de sí, se encontrará todo
salvo la mirada misma en su actualidad. En el fondo de s~ hay
precisamente 1a opacidad de la cosa.
Vimos cómo para Hegel, el "yo" simple es la "esencia negativa',,
de sus momentos. Esta negación lo hace aparecer a sí mismo como
"falto de", no en el sentido escolástico de "limitado" sino en el de
vacío, llanamente, tensión hacia, fundamento de todas las conductas
volitivas y afectivas. Es la dialéctica del deseo. La conciencia surge corno deseo en el acto mismo por el que se pone como sujeto
en el desprenderse del mundo que se presenta entonces como "lo
otro", lo que la conciencia no es. "Así la conciencia de sí es segura
de sí-misma, solamente por la supresión de este Otro que se presenta a ella como vida independiente; ella es deseo". 14 El segundo
paso de la dialéctica pretende ser la supresión de esta independencia del otro en su posesión en que. la conciencia se afirma, se vuelve conciencia de sí, certidumbre para sí misma. "Percatada de la
nulidad de este Otro, ella pone para sí esta nulidad como verdad
propia, anonada el objeto independiente y se da por ello la certeza de sí-misma". 1 G Pero en esta certeza de sí, la conciencia se halla como condicionada por el otro, por el objeto, es decir, por aquello de que ella es la negación y he allí de nuevo reconstruida la
independencia del objeto ... y la conciencia como deseo. En lapo
sesión, el objeto independiente se había desvanecido pero la conciencia también se suprimió como distancia. En otros términos, el
poseedor fue poseído. Al beber este vaso de agua, lo he suprimido
enfrente de mí pero al suprimir mi sed, me perdí como distancia
y presencia al vaso de agua; estuve alineado por el otro al alinearlo. Me he vuelto "agua en proceso de aniquilarse". Cuando se ha
consumido ese anonadamiento, mi sed quedó suprimida, no satisfecha. Pues la satisfacción hubiera sido que yo hubiese podido poseer esta agua como "otro", independiente de mí, poseer s:n ser
poseído; pero no alcancé a negar la independencia del objeto sino
haciéndome objeto a mí mismo. Todos los desarrollos que a este.
" Fenomenología del Esplritu. Tomo I, p. 139.
Tomo I, p. 154.

u Fenomenologla del Espiritu.

57

�respecto encontramos en el Ser y la Nada de Sartre están contenidos virtualmente en esta frase de Hegel: ccLa figura distinta) solamente viva) suprime ella también su propia independencia ~ el
proceso de la vida, pero con la supresión de su diferencia, deJa de
ser lo que era".16
El fracaso de este doble momento del deseo desemboca en el
tercero) lo que, de parte de Hegel, no nos sorprende. La satisfacción que no fue alcanzada en la exterioridad de un objeto en el que
la conciencia perdía su subjetividad va a buscarse en la posesión
de un objeto tal que no amenace esta subjetividad, es decir, otra
subjetividad. "La conciencia de sí logra su satisfacción solamente
en otra conciencia de sí" .17 Es decir, que al frustrado deseo del
otro en cuanto otro, va a substituirse el deseo del otro como ccsí".
Esta operación va a efectuarse según el habitual proceso dialéctico de ida y vuelta de la negación : 1.-Al buscarse en el otro, la
conciencia se pierde como sí: se ha vuelto "el otro" pero este otro
ya no es otro, puesto que la conciencia dejó de emergir de él para
"mediarlo": se ha vuelto sí, 2.-al suprimir este otro que ya no
es otro sino sí, la conciencia regresa a sí misma librándose al mismo tiempo que devuelve al otro su libertad. No hay mejor ilustración de este "va y ven" que los análisis sartrianos acerca de la imposibilidad del amor que se podría resumir en una fórmula trivial,
cargándola de todo su sentido: el amante se pierde en el amado,
se entrega a él para poseerse a sí mismo al poseer a otro, pero, por
ser imposible dicha posesión, se entrega en balde, pues permanece
otro para el otro que también permanece otro para él: no se en-cuentran sino en la inmanencia de sus objetividades. Después de
haberse suprimido a sí mismo al hundirse en el otro, el resentimiento impulsará al amante a suprimir el amado para volver a entrar
en posesión de sí-mismo; pero la negación del otro finaliza en lo
mismo que la entrega de sí: en la autosupresión.
o hay posesión de sí como conciencia m antes del amor, ni
después, ni en él ni fuera. "La conciencia debe emprender la su" Fenomenologia del Esp!ritu. Tomo I, p. 154.
" Fenomenología del Espíritu. Tomo 1, p. 153.

58

presión de la otra esencia independiente para adquirir así la certeza de sí-misma como esencia; emprende así el suprimirse a sí
misma, pues este 'otro' es ella misma". 18 Hice del otro una cosa
para adueñarme, enseñorearme de él, y es corno cosa que me veo
en él: El esclavo, como lo dice Hegel, es esclavo mediatamente, es
decir, por el intermedio de la cosa. El amo domina inmediatamente toda la "coseidad" y, mediatamente, al esclavo mismo ya dominado por la cosa. Pero el esclavo es también la mediación para llegar a la cosa. La dialéctica del deseo encuentra la resolución de
su ambigüedad en la dialéctica siguiente del Amo y del Esclavo:
pero ésta, a su vez, no se resuelve en ella-misma sino en la siguiente en que Amo y Esclavo se oponen en una sola y misma "conciencia infeliz".
La Conciencia infeliz deberá a su vez trascenderse y resolverse
en un plano superior de la dialéctica hasta que la dialéctica toda
encuentre su anti-tesis en la no-dialéctica. La dialéctica del deseo es un callejón sin salida, la del otro considerado como amo o
esclavo también lo es. Que Hegel fuerce el primer callejón para
desembocar en el segundo y éste en otro y así sucesivamente, no
sirve para nada puesto que en fin de cuentas el último desemboca
en este ser puro-pura nada, en que mi reconciliación conmigo mismo, con el mundo, los otros y el ser, será la muerte. La dialéctica
del deseo se termina con su ambigüedad misma, con la supresión
del deseo que es esencialmente no-satisfacción. Mi relación con el
otro se cierra también sobre sí misma. No poseo ni el "yo" ni la
cosa, ni el "yo" en la cosa, ni "el otro", ni la cosa en el otro, ni el
"yo" en el otro. El rostro del amo que refleja el esclavo es un rostro de esclavo y la dialéctica se invierte, como lo nota Hegel. Pero
se invierte en el mismo punto para volver a empezar el mismo "va
y ven" dentro de la misma situación. Nada está salvado ni sobrepasado. Podré encontrar en mis ambigüedades interiores de conciencia infeliz la misma tensión "diadica" sin que las anteriores se
encuentren resueltas, contenidas o sobrepasadas. La conciencia infe11

Fe11om11nologia del Espíritu. Tomo 1, p. 156.

59

�liz es definitiva; como la dialéctica del amo y del esclavo es definitiva ; como también lo es la dialéctica del deseo, tan definitiva como la
conciencia misma. Aun si, como Hegel, forz6 los datos hasta identificar finalmente esta conciencia subjetiva con la objetividad, no
habré resuelto ni sobrepasado nada: no habré suprimido la ambigüedad sino negando abstractamente sus términos.
Todos los análisis hegelianos son valiosos porque revelan la subjetividad ahogada en las categorías de las filosofías tradicionales.
Vemos con el filósofo alemán, al sujeto surgir y revelarse como ambigüedad. Pero lamentamos que después de esta vida larga y fecunda la subjetividad acabe por hundirse en el c9ncepto como
después de la vida breve y esbozada que le confirió Descartes, se
.sumergi6 en la substancia. No hay unión ni reconciliación de mi
-conciencia con el mundo. Y si esta reconciliación debería operarse
en el Espíritu, no sería mi espíritu, mi conciencia, no sería mi reconciliación y, por ende, en cuanto "yo", único sujeto que experimento, permanezco irreconciliado con lo que deseo, con lo que
amo y finalmente conmigo mismo, pues la conciencia infeliz no es
una etapa transitoria que superan y resuelven las anteriores sino
la conciencia de esas como insuperables.
La desgracia de la conciencia es el saber que no puedo ni poseer,
ni amar, ni hallarme a mí mismo y que, sin embargo, no puedo
superar ni el deseo, ni al otro ni a nú mismo como duración. El
vaso de agua permanece frente a mi sed; me veo siempre detestable objeto en la claridad inaccesible de la mirada del ser amado
y sigo pasando, fluyendo bajo mi mirada impotente. Mientras viva, todo seguirá así. Y o sé, claro está que como lo dice Hegel,
mi libertad es absoluta y que puedo suprimirme: "Es solamente
por el riesgo de su vida por lo que conserva uno la libertad y comprueba que la esencia de la conciencia de sí no es el ser". 19 Pero
¿ de qué riesgo se trata? No es una elección; es acrobacia al borde
del abismo. Correr el riesgo de morir es también correr el de vivir.
Si no hay esperanza del lado de la vida, tampoco hay del lado de
11

60

Fenomenología del Espíritu. Tomo I, p. 159.

la muerte; pues la muerte, como lo dice Hegel, "es la negación natural de esta misma conciencia, la negación sin la independencia".
No hay paz en la nada: no hay más que la nada.
Desde este abismo la conciencia puede gritar hacia las alturas:
"De profundis clamavi ad te, Domine". Pero la filosofía es impotente para asegurarnos que Alguien oiga este grito y le conteste.
Si existiese, no sería en todo caso el Concepto, el Espíritu hegeliano que no es una contestación sino un desierto donde mi voz se
pierde. Es vano el forzar mi conciencia a partir de un Espíritu en
el que ella se desintegra como individualidad si dicho Espíritu no
es capaz de desempeñar el papel salvador por el cual lo llamé. Es
comprensible el que la angustia me empuje a veces a buscar la
reconciliación aun al precio de la claridad o de la evidencia; pero
estamos doblemente engañados si la balsa que nos hemos fabricado es incapaz de llevarnos. Aquél hacia quien grita el creyente
tiene cuando menos el mérito de ser trascendente "altissuni donurn
Dei" amén de inmanente: "intimior meo mihi", más íntimo en mí
que yo mismo, dice San Agustín. El Espíritu de Hegel no es ni el
uno ni el otro. No trasciente la historia puesto que se constituye
en ella y no nos es inmanente puesto que su pureza supone nuestra negación como momento. Es un Moloch inasequible. No atrae
el movimiento como la causa final de Aristóteles; resume más bien
su esencia negativa : "La cosa no se agota en su fin sino en su actualizarse; el resultado no es el todo efectivamente real, lo es solamente con su u devenir". El resultado desnudo es el cadáver que
la tendencia ha dejado detrás de sí". ¿Qué nos dice Hegel de este Espíritu? Primero que es sujeto, lo que evoca inmediatamente
los desarrollos que acabamos de resumir: conflicto, presencia, distancia, negación, angustia. Pero no; él es sujeto en el término de la
dialéctica, es decir, cuando el sujeto ha sido paradójicamente liberado de lo que constituía su subjetividad ... sin dejar de ser sujeto. El Espíritu es el saber de sí como Espíritu; es decir, que debe ser
objeto p~ra sí-mismo y al mismo tiempo objeto suprimido y reflejado en sí, pues este objeto es también para sí: volverse otro
para sí-mismo, es decir, objeto de su propio sí y suprimir luego este
61

�ser-otro al reconocerlo como ser-sí. Hegel ha prolongado hasta el
Infinito su asimptota y acaba de decimos qu: "eso"_ se junta al
infinito. Quisiéramos creerle; pero para eso sena preciso haber estado convencido que cada etapa de la dialéctica es verdadera~ente
una síntesis resume y resuelve verdaderamente la etapa antenm Y
hemos vistd que no hay tal síntesis. o es legítimo aquí el prolongar las aristas hasta la cúspide de una pirámide ~ara asistir ahí,
maravillados, a la convergencia de todo lo que diverge, por esta
sencilla razón de que no hay pirámide y, por ende, ~arecem~ de
un "sentido'' en el cual deberíamos prolongar. Ademas, aun s1 tuviéramos que conceder algún crédito a ese paradójico sujeto qu
tan brillantemente se torna objeto de su propio sí y suprime luego
este ser- otro al reconocerlo como sí, a la vez mirada, espejo e imagen, todo eso dentro de una acrobática unida~, no estaríamos_ en
lo más mínimo interesados puesto que expenmentamos precISamente nuestra subjetividad como la imposibilidad radical de tal
acrobacia. Es una filosofía de pájaros para peces.
Y l· cuándo veremos realizado este "cogitamus' , esta unión "per.
fecta" esta fusión de los "yo" en el "nosotros" en el cual se marufiesta ~l Espíritu? "Cuando una conciencia de sí es objeto, el objeto
es también 'yo' como 'objeto'. Así para nosotros ya está prese~te ~l
concepto del espíritu; lo que vendrá más tarde para la. conc1encta
es la experiencia de lo que es el espíritu es~a substancia ~~~oluta
que, en la perfecta libertad e independencia de su opo 1c10?, es
decir de las conciencias de sí diversas siendo para sí, constituye
'
su unidad
un Yo que es un osotros y un Nesotros que es un y'
o .!lO
¡ Qué hermoso cuadro! Por desgracia las realidades fundidas al fuego de este lirismo son mucho más resistentes de lo que la frase de
Hegel lo deja suponer. Pues, en fin, ¿ cuándo surge el Nosotros?
Su primera aparición se efectúa en la inmediatez circunstancial.
Varios "Yo" reunidos por el azar en un autobús o una sala de espectáculos entrañan un cierto tipo de unidad, absolutamente extrínseca, comparable a la de piedras en un montón: lo que une
'°
62

Fenomeno/ogfa del Espíritu. Tomo I, p. 156.

los elementos es un factor espacial, consecuencia a su vez de decisiones individuales sin que estas decisiones se unifiquen. Es evidente que este "nosotros" no es el que interesa aquí a Hegel. El "nosotros" puede presentar un tipo de unidad puramente objetiva; a
éste nos referimos al decir "nosotros hombres", "nosotras mujeres",
"nosotros médicos", etc. El principio de unificación es entonces
una clase de objetos a la que "pertenecemos" en la medida precisamente en la que no emergemos como sujetos. No hay nada ahí que
pueda reconciliar subjetividades que no surgieron todavía.
El "nosotros,, no presupone el "yo" como subjetividad sino cuando la libertad está de por medio, es decir en la relación del "yo"
con el "tú". Existe entonces el "no otros" pero como limite jamás
alcanzado; quiere ser a la vez la posesión recíproca de dos libertades sin que cada una deje de hallarse como libertad. El amor como resolución de la dialéctica del amo y del esclavo es un fracaso.
Jean Hyppolite nota a este respecto que el mismo Hegel quien consideraba, en sus obras de juventud, al amor, como "este milagro
por el cual lo que es dos se welve uno, sin finalizar sin embargo, en
la supresión completa de la dualidad. . . lo que realiza la esencia
de la vida manteniendo la diferencia en la unión'\ 21 tuvo que
abandonar las ilusiones hacia las cuales lo empujaba su lirismo romántico, para insistir, por el contrario, "sobre el carácter trágico
de la separación, la fuerza, la paciencia y el trabajo de lo negativo". El "nosotros" que enfoca Hegel ahora no es aquél que abandona a los fantasmas del fervor romántico. O más bien, su fervor
romántico lo lleva más allá. El "milagro" que empezó por ver en
el amor, lo ve ahora en el Espíritu, sin perder nada de su lirismo
que lo empuja siempre a creer a los milagros que se unen, más milagrosamente aún, con la Raz6n, puesto que "todo lo que es racional es real". Pero leamos cuidadosamente el párrafo aludido.
El Espíritu se presenta como algo que la conciencia experimenta
fuera de todos los datos sensibles puesto que Hegel agrega: "de
ahí, ella (la conciencia) se encamina fuera de la apariencia colott

Fenomenologla del Esplrilu. Tomo I, p. 158.

63

�reada del 'más acá' sensible" .22 ¿ Qué es pues esta :xp~r~encia no
sensible del Espíritu? ¿No sería acaso u~a de estas mtuic1on~ que
Hegel mismo condenaba en la Introduccz6n a la Fenom~nologza 1el
Espíritu, burlándose de aquellos que pretend_en, ~om~ el ,en.~~ JUventud que "el Absoluto no debe ser concebido sino mtmdo. • Pero sig~mos nuestra lectura: el nombre at:ibuído al E~pír1tu es
"substancia absoluta". En un contexto hegeliano substancia se
ne a presencia. Así lo hemos visto oponer el "yo" como ~ubstancia
al "yo" como conciencia. El Espíritu como Abs~luto_ sena pues _la
substancia que se ha vuelto conciencia o la conc1enc1a, substancia.
Aristóteles O Descartes tenían al menos el mérito de darse el Pensamiento como substancia desde un principio, pero cuando, con justa razón, se ha empezado por afirmar que los dos términos no tienen finalmente otra realidad que su oposición misma que los constituye, no se les puede luego unir por malabarismo o por neces~d~d
de creer en los milagros. Es evidente que situado en el Espmtu
puro al que el "Yo" no tiene acceso sino al negarse como tal, el
"milagro" está mejor colocado que en el amor donde queda amenazado por la experiencia de todos los amantes habidos y por haber. Si en efecto, para comprobar esta "substancia absoluta" en el
"nosotros" debemos conocer el acuerdo de las conciencias de sí diversas y siendo para sí, tenemos poca probabilidad de llegar jamás
a ello, pues si me pongo al balcón para verme pasa~ en_ la calle, p~
dré tal vez asistir al desfile de los fantasmas de mi-m1Smo que m1
presencia en la ventana ha desprendido de mi subjetividad, pero
siendo esta subjetividad misma esencialmente esta ventana, no tengo esperanza alguna de verla pasar debajo del balcón. Abajo en la
calle se forman y se deshacen los "nosotros", los de la especie bípeda
"
"
1
d
0 el de los enamorados entrelazados, to os estos nosotros en os
que los conflictos cunden. Pero mi mirada de~de la ve~t.ana permanece sola, como las miradas de todos aquellos que ad1vmo pegados
a los cristales. No hay nada más opaco al mirar que otro mirar. No

º??-

n Fenomenologta del Espiritu. Tomo l, p. 154.

64

hay nada más incompatible con el vacío que el vacío: "Tienen un
sonido, mas voz no, un nombre y no hay persona alguna". 28

Objetividad e historia.
El sujeto en lo que lo constituye como tal no puede considerarse,
acabamos de verlo, como un ser intra-histórico. Lo que es historia es el objeto, es decir el ser en su relación con una subjetividad.
Es muy evidente que en la medida en la que dicho objeto está constituído como relación, su historicidad depende del otro término de
esta relación: la presencia en la historia. El sujeto, como conciencia, es conciencia de esto y luego de aquello gracias a una doble
relación: primero, lo que establece la conciencia frente a esto y aqueUo; luego, lo que opone el "aquello" al "esto". Como conciencia
pura, es decir, para tomar a nuestra cuenta la expresión de Valery, como "rehusar indefinido de ser lo que sea" el sujeto escapa a
la historia, se constituye por este escapar mismo. Pero, por otra
parte como conciencia del "esto" y de "aquello", se inserta en la
historia. Es lo que mentamos al decir que la ambigüedad no es
historia, pero sí la historia ambigua. En un cierto sentido tiene
razón Bergson de hacer de la duración la dimensión característica
de la conciencia fuera de la cual no hay sino el "tota simul". Como
duración soy para mí y como duración las cosas son, no en ellas
mismas, sino también para mí. Este yo, preferiríamos decir este
"me", usando un acusativo de objeto, y estas cosas son duración
para y por un "yo" que constituye esta duración al escaparse de
ellas. Él es quien hace el "ahora", el "antes" y el "después" porque no es ni este "antes" ni este "después". . . sin dejar de serlo
en una cierta forma, pues este "yo" es "conciencia de ... " y no
tiene realidad captable fuera de lo de que es conciencia, es decir,
el objeto, la historia. De esta intencionalidad de la que los escol~sticos mostraron la positividad, Hegel iba a evidenciar la negatividad. La conciencia se da "como una relación al Otro, objeto,
., PAUL CLAUDEL,

Magnifical . Gallimard, p. 77 .

65

�mundo o naturaleza". 24 ¿Qué es este Otro enfrente de mi conciencia a la vez como condicionado y condición?
Este Otro es devenir sin que podamos afirmar que el "hic et
nunc" le pertenezca en tanto que ente, sino en tanto precisamente
que Otro, por un yo como presencia que enuncia cada "aqui'~ y cada
"ahora". El ahora de la cosa es una apercepción que descansa en
la negación del momento precedente y en la amenaza de su propia negación.
Igual cosa sucede aparentemente con el "aquí" y el "allá" y esta consideración puede llevamos a una solución simple del problema del objeto: los objetos no tienen otros contornos y, por consiguiente, otra definición que aquellos que les impone la concie~cia en su libre recorte del tiempo y del espacio; en la homogeneidad absoluta del ser, recorto elementos que surgen así en heterogéneos y los agrupo en "cosas". Esta teoría puede. s~ducir a primera vista, pues suprime ]a ambigüedad en benef1c10 de la conciencia así soberana; no resiste sin embargo a un examen más detenido. La permanencia de las cosas, la repetición de sus relaciones que llamamos leyes; su resistencia a mi conciencia que puede
hacer variar los ángulos y los puntos de vista sin poder acabar con
este ser-ahí, son la piedra de toque de este optimismo; no puedo
hacer del mundo lo que se me antoja. Mi lirismo visual puede
transformar en rostro la fachada de esta casa ; pero solamente en
el arte puedo mantener esta asimilación y ganar mi apuesta contra la realidad. Fuera del arte un rostro es un rostro, una casa es
una casa y un árbol, un árbol. Todas estas entidades tienen demasiada solidez para ser pura y sencillamente mi acto. Y no basta
hacer un llamado a la costumbre (Hume) para dar cuenta de
esta solidez de los elementos que no se quieren considerar sino co~
mo el resultado de un recorte, que se conciba este recorte como racional o gratuito. Pues tendríamos después que explicar la costumbre misma.
Concederemos pues la razón a Hegel cuando señala que la igual-

dad del objeto consigo mismo persiste fuera de nuestra aprehensión y que, por consiguiente, la certidumbre de la percepción está
del lado del objeto. Pero Hegel nota inmediatamente que las cualidades simultáneas y exclusivas una de la otra contradicen la unidad del objeto. Deja de haber un árbol cuando mi conciencia opone, como dos cosas tan reales como el árbol mismo, este verde, que
ya no es el-verde-de-las hojas del árbol, sino este verde, a este azul
que dejó por su lado de ser el azul-del-cielo. Será necesario para
restituir al árbol su unidad que el yo declare que este verde era su
acto, que, en la realidad no hay este verde, sino el verde-de-lashojas-del árbol.
El yo, para usar la terminología hegeliana "se responsabiliza" de
estas cualidades para salvaguardar la unidad del objeto. Parece
decir: ccdispensen, este desorden es mi culpa, pero lo voy a reparar; volveré a poner las cosas en su lugar,,. Ponerlas en su lugar
significa procurar que su simple unidad que es relación a sí, surja
como cualidad distinta por oposición al otro. Pues, por una parte
la cosa es un "uno" y las diversas propiedades que parecen serlo
de la cosa, amenazan esta unidad, quieren en cierta forma escapar de ella para constituirse a sí mismas en unidad. Por otra parte
sin estas propiedades no hubiera la cosa sino lo "Uno" de la cosa
igual a todas las cosas (ver el diálogo Parménides de Platón). "Es
por su determinabilidad que la cosa es exclusiva. Las cosas mismas son pues determinadas en sí y para sí; tienen propiedades por
las que se distinguen de las demás,, .26 Pero el círculo vicioso se
vuelve a cerrar, pues estas propiedades no son sino para nosotros:
"Esta cosa es solamente de hecho blanca ante nuestros ojos, insípida también sobre nuestra lengua y también cúbica para nuestro
tocar,, .26 Por una parte la cosa resiste y se presenta como lo que
es en sí y por otra sus dos características: unidad y propiedades
son por rrú y para mí.
·
Después de haber seguido en las páginas anteriores a Hegel en
su dialéctica de la subjetividad, adivinamos a dónde nos va a lleFenomenología del Espíritu, p. 100.
,. Fenomenología del Espíritu, p. 104.

16
14

H.,,ppolite, p. 25.

67

�var. El Otro, es decir lo que no es la cosa, la no-cosa, ha sido necesario para que la cosa regrese a sí como unidad cuando sus propiedades han sido "responsabilizadas" por el yo. Pero estos "no-la
cosa" también son cosas o, en otros términos, lo Otro es también
en la cosa. La última realidad es el ser-otro que las otras cosas ...
que también son otnµ, etc. El fenómeno no remite a un en-sí escondido, una substancia que fundamentaría su unidad. Esta unidad
la confiere al fenómeno su contrario y este contrario no es un nofenómeno sino fenómeno de cualidades contrarias. El fenómeno no
es el opuesto a un absoluto sino lo opuesto a un opuesto.
Reconciliar la cosa con ella misma; suprimir su alineación no
puede ni afirmarla a ella sola, pues perdería la unidad que lo otro
le confiere, ni negar el en-sí de sus propiedades, lo que equivaldría
a identificarla con lo que sea. No es en sí y por-sí "sino ligada a
la totalidad del Ser, un 'processus' de relación en la cual ella desaparece como cosa independiente" .27 Aquí se cierra el círculo por
segunda vez, ya no esta vez como cosa frente a la otra cosa. No nos
sorprende que Hegel haga así de la cosa como independiente una
abstracción y no le atribuye realidad concreta sino en y por el
Todo. Pero no hemos adelantado: ¿Cómo este Todo se hace "cosas"? Al regreso el panorama hegeliano es diferente del de la ida.
En la ida, es decir, partiendo del conocimiento sensible, la certidumbre estaba toda del lado del objeto. Al regreso, es decir, partiendo del todo como concepto, la certidumbre se encuentra del
lado del sujeto lo que se articula con la reconciliación del sujeto
tal como la hemos considerado en el anterior capítulo. Al regreso
el en-sí del objeto es una ilusión y el objeto no tiene realidad fuera
del hecho de ser conocido. "Su verdad está en el objeto en tanto
que objeto mío o en el apuntar mío; es porque yo tengo un saber
de él". 28 Es ahora la mediación de mi subjetividad la que va a
agrupar los fenómenos en cosas. Las esencias particulares y también las generales no son más que abstracciones, "momentos de la
Fenomenología del Espíritu, p . 106.
,. Fenomllnologia del Esplritu, p. 85.

conciencia de sí que preceden su regreso a si". 29 Aquí la dialéctica
del objeto desemboca en la del sujeto. Como siempre Hegel, consciente de los dos polos de la ambigüedad, quiere a toda costa sobreponerse a ella dialécticamente, cosa a la que nos rehusamos
por las razones que hemos enunciado en la parte de este trabajo
acerca de la dialéctica de la subjetividad y cuya repetición nos
ahorraremos aquí. Habremos más o menos co~iderado cuanto nos
interesa aquí cuando hayamos especulado sobre un tipo de objeto
especial que, por ser exterior no deja de condicionar singularmente la subjetividad: mi cuerpo.
Es evidente que el simple hecho de decir mi cuerpo no nos sitúa precisamente dentro de una perspectiva hegeliana. Mi cuerpo,
para Hegel no es, como concreto, sino en la medida en la que remite
a todos los cuerpos. Es sin embargo, como mío, como mi cuerpo
tiene un sentido y solamente como tal nos puede revelar algo
acerca de la "corporeidad,,. Tradicionalmente la línea de demarcación entre lo que en el hombre es interioridad y lo que es exterior, ha sido situada entre el cuerpo y el alma, de las que se hizo
dos fuerzas opuestas, representando la primera la inmanencia, lo
perecedero, lo extraño, la cárcel, hasta la tumba &lt;1wµa ªTJµa; la
otra la trascendencia, la incorruptibilidad, la forma, la libertad.
Si en este dualismo se disolviese la ambigüedad, cada uno de los
dos términos estaría exento de ella. Ahora bien, las cosas no son
así. El cuerpo en tanto que mi cuerpo es ambiguo.
Es interioridad, inherente a mi subjetividad, en la medida misma en la que es precisamente un accidente acontecido a mi cuerpo lo que constituirá mi muerte. Y, por otra parte, me es exterior
cuando establezco para con él una relación posesiva que hace de
él un objeto entre todos los otros objetos que yo tengo, puedo o
quiero tener. Mi cuerpo es obstáculo cuando lo considero como
ligado al ce aquí" y al "ahora", pero no puedo concebir que mi liberación del aquí y del ahora se efectúe sin mi cuerpo. Al decir de
Unamuno, no estoy interesado en pagar mi liberación al costo de

tr

68

11

Fenomenologia d11l Espíritu, p. 145.

69

�rñi desencamación, pues soy un ente corporal. Mi cuerpo es inmanencia, pero también él es lo que da un sentido a la tr~cendencia que, a causa de mi cuerpo, viene a ser mi trascendencia.
Hegel mantiene al principio la línea de demarcación donde el
dualismo tradicional la había colocado; opone el dinamismo de la
conciencia al cuerpo, regresando así a la clásica oposición del cuerpo y del alma: "Es en sí mismo (en el hombre) que surge pues
la oposición, oposición que consiste en ser de una dobl~- manera;
en ser el movimiento de la conciencia, y en ser el ente h JO de una
realidad efectiva fenomenal".ªº Pero de nuevo, la maquinaria dialéctica se echa a andar y la oposición cae al interior mismo de los
dos términos anteriormente opuestos como simples y surge entonces la ambigüedad del cuerpo. El cuerpo que, en lo que precede,
se presentaba como un "dado", como "el carácter originario de esta individualidad, aquello que ella misma no ha hecho", se ofrece ahora, con sus rasgos: "]a figura como expresión de la actualización original del individuo ahí puesta por el mismo, es decir los
rasgos, realidad efectiva libre de lo interior y que es algo completamente otro que este interior".
Al cuerpo como dato o dado se opone el cuerpo como hecho, escogido, ser-ahí de mi destino, de un destino que puede no estar del
todo realizado, pero que se da en espectáculo a los otros, les traduce exteriormente una interioridad a la que no tenían acceso.
Por mi cuerpo soy vulnerable hasta lo más profundo de mí mismo. Ya no es la exterioridad pura y simple, sino el ser-ahí de mi
interioridad. Esta "cierta" interioridad en mi cuerpo es exterioridad en relación con la conciencia reflexiva, pero basta para hacer
al cuerpo ambiguo: es la interioridad al exterior, expuesta: "En
este interior. que, en su exteriorización, permanece un interior, el
ser reflexivo del individuo, fuera de su realidad efectiva, está pues
observado". 31 El cráneo deja de ser un dato anatómico para volverse el ser-ahí del espíritu.
Sabemos que Hegel salvará esta ambigüedad por una dialéctica
'°
11

70

Fenomenología del Espfritu, p. 257.
Fenomenolog/a. del Espíritu, p. 263.

en la que no lo seguiremos; pues, como creemos haberlo establecido con bastante firmeza, una ambigüedad no sucede a otra si·no que se encuentra implicada e intrincada en la otra. No concederemos a Hegel que "la individualidad abandona este ser-reflejado en sí que se expuso por los rasgos".ª 2 No abandono nada ni
,quiero nada abandonar y es falso que mi obrar salve y sobrepase la
ambigüedad de mi cuerpo. La dialéctica, de cierta fecundidad como historia de la cultura, lejos de ser, como muchos lo consideran, el hallazgo de Hegel, es más bien el residuo de su pensar, un
.sistematizar que tiende a borrar la hondura y lo matizado de sus
geniales intuiciones. De gran interés documental la tentativa hegeliana de asumir todas las teorías que lo han precedido, para hacer de ello, al negarlas, los momentos dialécticos de su propio sistema, como acabamos de verlo con la noción tradicional de cuerpo y alma de la que parte. Pero una cosa es la historia de sus intentos de solución de un problema y otra cosa la problemática misma. Distinguir esta problemática de las concepciones sucesivas que
ha suscitado, es finalmente rehusar el idealismo dialéctico de Hegel.

•
Nuestro rechazo de la síntesis como momento dialéctico y del
idealismo como coincidencia de la problemática con su colaboración cultural, no nos ha impedido recoger los rasgos característicos
de la subjetividad frente al objeto, tales como Hegel los puso en
evidencia. Que las ambigüedades fundamentales permanezcan, no
nos impide conceder a Hegel que la conciencia que el hombre toma de ellas es histórica y también le concederemos que esta historia es un progreso, no en el sentido científico de conquistas de
:soluciones, sino de cada vez mayor integración e interioridad de
la problemática. Para concluir nos queda reunir los principales caracteres de la subjetividad tales como, a través de Hegel, se nos
fueron revelando: 1.-La subjetividad surge como negación. El
yo se vuelve lo que es: "Mediación entre su propio devenir otro y

ª

Fenomenologla del Esplritu, p. 264.

71

�sí mismo" mediación que no es posible sino "porque el sujeto en
'
.
cuanto tal es la pura negatividad". Su acto negador que lo constltuye como sujeto es doble: negación de la diversidad indiferente,
de la objetividad como totalidad para extraer de ella las cosas como conocidas; negación de su propia diferenciación en el acto de
hacerse otro (me hago ser esta mesa al conocerla) . Prolongaremos a Hegel en este sentido al decir, un poco en el sentido de ~artre que no solamente el sujeto es negatividad sino que es el ongen
mi;mo de 1a negación y no el ser como lo apunta el primer capítulo de la Lógica. 2.-Su negatividad frente al ser constituye al
sujeto como libertad, no en el sentido tradicional de "libre albedrío" que se liga a una escala de valores, ni tampoco en el sentido
pragmático del "poder hacer". El su jeto es libertad porque no
puede ser determinado por lo que le es ajeno y que, siendo negación, todo le es ajeno. "Puesto que el pensar reflexivo es mi actividad propia, las cosas pueden ser consideradas desde este punto de
vista, como el producto de mi espíritu, en tanto que sujeto pensate, en tanto que "yo" en su estado de universalidad simple y reflexiva y de libertad". 33 Esta libertad constituye. mi ser-en-el-mundo
como ambiguo, libre e influenciado, dominando las circunstancias
y dominado por ellas: "el individuo, o bien deja pasar sin turbarlo
el curso de la realidad efectiva que lo influencia, o bien lo interrumpe y lo trastorna. Pero entonces la necesidad psicológica se
vuelve una frase tan vacía que es absolutamente imposible que lo
que debe haber tenido esta influencia, hubiera también podido
no haberla tenido". 34 Tan influenciado como esté, tan orientado
como se presente el curso de mi conciencia, es como posibilidad
de rehusar todo eso como me hallo a mí mismo. Soy mi posibilidad
de escogerme otro: ahí está la esencia de mi subjetividad, aun si nada de ello debe transparecer en la realidad objetiva de mi ser-ahí.

ª Enciclopedia, p. 33.
.. Fenomenología del Espíritu, p. 256.

72

JULES LEQUIER, UN PRECURSOR DE LA
AUTONOMÍA FILOSÓFICA

Lic.

CoNsUELO BoTELLO

T.

EL SIGLO xrx RECIBE como herencia de los siglos anteriores, dos manifestaciones: lo que podríamos llamar propiamente la filosofía
europea y la atmósfera cultural de la ilustración.
Entre los ingleses nos encontrábamos con este idealismo: bien
sea como algo formal, como la simple traducción general del ser
al ser para otro, en el ser percibido como instintos, impulsos, hábitos, etc., como fuerzas ciegas y determinadas: el retorno a la
conciencia de sí, que se manifiesta a su vez como cosa natural. El
escepticismo de Hume hace que todo lo general se disuelva en los
hábitos y en los instintos: ese escepticismo es, dicho de otro modo,
una simple yuxtaposición del mundo de los fenómenos.
La filosofía francesa es más viva, más dinámica, más ingeniosa.
Es el concepto absoluto que se vuelve contra todo el reino de las
representaciones existentes y los pensamientos fijos, que destmye
todo lo fijo y se atribuye La conciencia de la libertad pura. Esta
actividad idealista tiene como base la certeza que lo que es, lo que
vale en sí, es toda la esencia de la conciencia en sí, de que ni los
conceptos del bien y del mal, ni los que se refieren al poder y la
riqueza, ni las representaciones fijas de la fe en Dios, de que todo
esto no es una verdad que sea en sí y que exista fuera de la conciencia de sí.
Ahora bien, hay que ver ahora cómo es la esencia para esta con73

�,ciencia de sí que se concibe absolutamente. Primeramente, este
concepto se fija como el movimiento puramente negativo del concepto; lo positivo, lo simple o la esencia cae fuera de este movimiento. No se le deja ninguna distinción ningún contenido, pues
todo contenido determinado se pierde en aquella negatividad. Esta esencia vacía es para nosotros, en general, el pensamiento puro,
Jo que los franceses llaman el ser supremo, o se representa objetivamente como algo que es, como algo que aparece frente a la conciencia, como la materia. Por tanto en cuanto materia, en cuanto
objetividad vacía, la esencia absoluta se halla determinada por el
concepto, que destruye todo contenido y toda determinación y tiene solamente como objeto suyo, este algo general.
Vemos manifestarse libremente el llamado materialismo y ateísmo, como resultado necesario de la pura conciencia en s~ comprensiva. De una parte en este movimiento negativo naufraga to•da determinación que se representa al espíritu más allá de ]a conciencia de sí. Sólo queda en pie la esencia presente y real, pues la
,conciencia de sí solo reconoce aJ en sí como algo que existe para
ella como conciencia de sí, en la que ella se sabe por tanto, real:
la materia como aquello en que puede ensancharse y realizarse en
la pluralidad, la naturaleza.
En la filosofía de la Ilustración, lo predominante es el aspecto negativo que se manifiesta en el carácter del sentimiento de la más
profunda rebelión contra los poderes vigentes que representan una
esencia extraña para la conciencia de sí, la cual trata de ser sin
aquello en que no se encuentra a sí misma. El ateísmo francés, el
materialismo y el intelectualismo de los franceses ha destruído todos los pre juicios y triunfado sobre las premisas y valideces de concepto de lo positivo en la religión y socializado en los hábitos, en
las costumbres, en las opiniones, en las determinaciones jurídicas
y morales y en las instituciones civiles.
Le Systeme de la Nature (El Materialismo), es el libro principal
de un alemán, el barón de Hollbach, escrito en París, ciudad que
-era el centro de todos aquellos filósofos. Montcsquieu, D'Alembert,
Rousseau, vivieron durante algún tiempo en el círculo de HoUbach,
74

y aunque todos ellos se rebelaban contra lo existente tenían entre
ellos diferencias bastante acusadas.
"El Universo sólo nos revela una infinita acumulación de materia y movimiento, una cadena ininterrumpida de causas y efectos,.
de cuyas causas algunas afectan directamente nuestros sentidos,
mientras que otras nos son desconocidas ya que los efectos que de
ellas percibimos se hallan demasiado alejados de sus causas. Las
diversas cualidades de aquellas materias, sus múltiples combinaciones y, los efectos que son resultado de todo ello, constituyen para nosotros, las esencias. De la diversidad de esas esencias surgen
los diferentes órdenes, géneros y sistemas que las cosas asumen y
cuya suma global forma ese gran todo al que damos el nombre de
naturaleza,,.
Otro libro fundamental y muy cuestionable e el titulado De la
NatureJ que tiene por autor a Robinct. Habla de la naturaleza como lo único que conocemos de Dios y del germen como lo que causa
y es causado. Llama germen a la forma simple de suyo, a la forma
substancial, al concepto.
El resultado de la filosofía francesa reside en que se esfuerza por
mantener una unidad general pero no abstracta, sino concreta. Ya
Robinet establece una vivacidad orgánica general y un modo uniforme de nacimiento: da a este algo concreto el nombre de naturaleza, sobre la que coloca a Dios, pero como lo incognoscible; todos los predicados que de El se proclaman encerraban algo inadecuado. Hay que reconocer que nos encontramos con grandes representaciones de la unidad concreta contrapuestas a las determinaciones metafísicas abstractas del entendimiento, por ejemplo la
de la fecundidad de la naturaleza.
Pero por otra parte, el momento fundamental con que nos encontramos en estos filósofos es el de que lo que debe ser válido tiene que tener presente y de que el hombre ha de entregarse a ello
con todo su conocimiento, de tal modo que declare la guerra a
toda autoridad extraña del Estado, o de la Iglesia y en particular
al pensamiento abstracto, que no tiene en nosotros sentido presente alguno. Las dos determinaciones de toda filosofía son: la con-

75-

�creción de la idea y la presencia del espíritu en ella; mi contenido debe ser a la par, un contenido concreto y presente.
Por eso en el lado teórico de su filosofía, los franceses avanzan
hacia el materialismo o el naturalismo, ya que la necesidad del entendimiento, como del pensamiento abstracto que obliga a sacar
de un principio afirmado, las consecuencias más desastrosas, los
empuja a establecer un principio como lo último, pero un principio que, al mismo tiempo, tenga presente y se halle muy cerca de
la experiencia. Por eso acaban tomando la sensación y la materia
como lo único verdadero, como aquello a que se reduce en última
instancia, todo pensamiento y todo lo ético, viendo en esto una simple modificación de las sensaciones. Por eso las unidades puestas
de manifiesto por los franceses tenían que acabar siendo unilaterales. De esta unilateralidad forma parte la contraposición entre
sentir y pensar o, si se quiere, la identidad de ambos, de tal modo
que lo segundo no se conciba sino como un resultado de lo primero,
aunque sin llegar a unificar especulativamente en Dios esta contraposición, como hacía Spinoza y Malebranche. Esta reducción de
todo pensamiento a sensación, como en ciertos respectos veíamos
que ocurría en Locke, se convierte ahora en una teoría muy extendida. Robinet llega también a esta contraposición y se atiene a la
tesis de que el espíritu y el cuerpo son indivisos y de que el modo
de la unidad es inexplicable. Montesquieu en su libro L'Esprit des
Lois contempla a los pueblos desde el grandioso punto de vista
que consiste en considerar como una totalidad su constitución política, su religión, en una palabra, todo lo que se encuentra dentro
del Estado.
En Rousseau lo vemos aparecer en el campo de la voluntad, de
lo práctico, de lo jurídico. Rousseau afirma la legitimidad de la
voluntad y afirma que el hombre se halla dotado de una voluntad
libre en cuanto que "la libertad es lo cualitativo del hombre; renunciar a su voluntad equivaldría a renunciar a su condición humana. Cuando el hombre renuncia a ser libre, renuncia, por tanto, a los derechos del hombre e incluso a los deberes". "El problema
fundamental --dice Rousseau- consiste en encontrar una forma
76

de vinculación que ampare y defienda al mismo tiempo que todo
el poder común, la persona y la propiedad de todos y cada uno
de los miembros de la comunidad y en la que cada cual, al incorporarse a ella, no obedezca a nadie sino a sí mismo, permaneciendo
por tanto, tan libre como antes. La solución de este problema la
ofrece el contrato social". Esta es según Rousseau la vinculación
en la que cada cual entra voluntariamente.
Sin embargo hay una tergiversación acerca de la voluntad general que comienza desde el momento en que el concepto de la libertad no debe ser interpretado en el sentido de la arbitrariedad
fortuita de cada cual, sino en el sentido de la voluntad racional,
de la voluntad en sí y para sí. La voluntad general debe ser, la
voluntad racional, aunque no se tenga conciencia de ello. El principio de la libertad se manifiesta en Rousseau e infunde esta fuerza infinita al hombre, que se concibe a sí mismo como infinito. Es
el punto de transición a la filosofía kantiana, la cual toma como
base, desde el punto de vista teórico, este principio; el conocimiento ha llegado a su libertad y al contenido concreto que se encerraba en su conciencia.
Por cierto que ya se ha observado cómo Kant, resulta en el fondo una especie de discípulo vergonzante, por decir así, de Juan
Jacobo Rousseau. La pretendida sentimentalidad y el aparente recurso a los sentimientos en los escritos del pensador ginebrino, ocultan y a muy poca profundidad un pensamiento más riguroso que
el que en apariencia se diría que congela a Voltaire. Este ironista
casi despiadado resulta tras un análisis cuidadoso, verdaderamente
sensible y menos frío que Rousseau. Tanto en la una corno en la
otra direcciones filosóficas francesas alcanza a encontrarse el problema que se plantea Jules Lequier; el mismo derrumbe de la revolución parece poner por acto, en obra viva e .informada por las
teorías, la decisión de entonces. El hombre iba dejando en planos
secundarios sus convicciones dogmáticas; la predestinación agustiniana había sido impropiamente explotada en la rebeldía luterana. Los avances y las demostraciones científicas, secreteaban de
modo que iban colocando al hombre si no en la convicción de vi77

�vir y de consistir en un proceso tan necesar~o y det:r~nado comp
la caída de los cuerpos, sí alejaron las actitudes bas1cas de la _f~.
Si hasta la centuria décimosexta se recurría al cimiento dogmático
de la religión, ha tenido que reconocerse que con la ~odemidacl
surge un fanatismo diferente: se le conoce como fanatismo de la
c1enc1a.
El pensador renacentista pudo en sus límites, separa~ co~. su
vuelta al clasicismo recuperado, lo religioso frente a lo c1entíf1co.
Lequier se aproxima inusitadamente a nuestros puntos actuales de
reconocimiento ponderado, de cuanto respecta ~ las anterior~dades
de la modernidad· no sería correcto como lo hizo el Cartes10, suprimir todo lo ant~rior. El mismo Descartes ofrece la eviden~ia de
su formación, no sólo escolástica, sino incluso adelantada se~ las
enseñanzas de la Compañía de Jesús. En su temporada LeqUter ya
opera y medita con la lección liquidada de las. se~araciones renacentistas pero simultáneamente con el reconoc~ent~ de que ~os
valores se habían cambiado de sitio de preferenc1a : s1 antes quiso
dictaminarse religiosamente en filosofía o en medicina, Lequier se
siente perplejo de que pretenda decidirse filosófica o científicamente en cuanto compete a la religión.
.
Con lo anterior se ha obtenido en líneas generales, las perspectivas del modo de pensar y de estudiar sus problemas, pecu_lia~es a
Lequier. Se lo ha visto en la colocación histórica de cart~s1arusmo
filtrado con Malebranche, Leibnitz, Hume y Berkeley, Spmoza Y la
crítica kantiana, hasta no reconocer que el tema de saber algo en
fa tal determinación o la nota de libertad de la persona humana
' conocimiento, constituy~n ~~rte de_ la r1?-ea
ante el problema del
divisoria, tanto en un pensamiento correcto c1enüftco o filos6f1co;
cuanto en el ámbito de la actitud religiosa.
No se trata de que Lequier regrese a cuestiones de imposici,ón
dogmática; nada menos próximo que eso ~uede id~tificarse e~
su obra· casi todo lo contrario, pues con una mformac10n y un cwdado q~e asombra en lo teológico a los comentaristas de s~ _obra,
Lequier emplaza a los tratadistas religiosos y ~e respo~ab_iliza de
los términos y extremos del problema que avIZOra. Nmgun d~g78

mático intenta críticas ni descubre problemas: cree, admite y nada más. Lequier se pone con toda entereza ante la posibilidad de
conocer pero en la humana y limpia inquietud de pensarse a sí
propio, preso en la forzosidad o libre y posibilitado como persona
o ser en sí y para sí.
La libertad humana.- En cualquier perspectiva en la que se enfoque el concepto de libertad resalta su equivocidad: para Rousseau por ejemplo, resultaba tan completo y radical el ser-libre del
hombre, que todos saben que su pacto social, supuso, tan completa
libertad como para poder renunciar y delegar su ejercicio en la
personalidad autoritaria; muy a pesar de que acaso el único libro
serio y digno de Ortega y Gasset, el repaso que hace Gaos sobre
la predicción en la obra del maestro español, tiene que competir
verdaderamente con ocurrencias del todo superficiales, aquel criterio citado de Rousseau resultaria sencillamente escandaloso, inhumano y desorbitado para don José Ortega y Gasset; ser libre para
este memorable maestro español, era más fundamental que para
Rousseau; tan básica es así la libertad humana que no se la puede
renunciar, se es humanamente libre para todo menos para dejar
de ser libre. La palmaria contradicción del contratismo social iluminista es uno de los descubrimientos más acertados de Ortega;
casi nadie lo ha señalado. Aquí en Monterrey, en ocasión del estudio de los valores del Padre Suárez, se tocó el punto. Lo examinado entonces, es lo que trata aquí de conectarse con esa aspiración
constante de Lequier que era la de considerarse libre y por ello
capaz de aspirar al conocimiento o reconocerse apodícticamente
dado como un / actum y dentro de limitaciones que aminoran la libertad; conocer resultaría para el pensador francés algo tan necesario como una trayectoria luminosa. Urge que se distinga entre
esa forzosidad de la fenoménica que señala como nomotesis Heinrich Rickert y la imposición inalterable de lo que vale. Justamente, de esta parecida diferenciación parte y se ramifica lo que quiero considerar como la axiotropía humana. Se es libre de seguir o
no la exigencia de lo valioso; pero se obedezca o no el valor más
digno, éste sigue necesaria y forzosamente valiendo. Por el estilo,
79
a6

�se ha movido la problemática de la libertad entre los dos extremos
que se han señalado : o se nos tiene libres en todo, para y de todo,
o se nos adocena y determina sin ningún margen de responsabilidad; por supuesto, personalmente aquí se proclama y se acepta
la mesurada tesis de Ortega ya comentada.
Véase alguna de las secuelas predominantes entre los extremismos apuntados para poder situar con rigor tanto histórico como
filosófico el tratamiento de Lequier.
La citación a la que se ha recurrido, del maestro Ortega y Gasset
en la pág. 13 de sus Obras; 3a. Ed. Madrid, 1943, reza: "¿Cómo no se ha advertido que la paradójica condición del hombre
radica en que no puede ser lo que quiere, sino lo que tiene necesariamente que ser, y al mismo tiempo puede no aceptar esa necesidad, eludirla, defraudarla? ¿ Cómo subsiste la ceguera, la incomprensión para lo que significa ser libre? Porque en primer lugar, sólo es libre el que no tiene más remedio que serlo. Una libertad de que pudiéramos exoneramos como de un título oficial
no sería constitutiva de nuestro ser. Pero el hombre es libre, quiera o no, ya que, quiera o no, está forzado a cada instante a decidir lo que va a ser. Pero, en segundo lugar, la libertad no puede
consistir en elegir entre posibilidades equivalentes, es decir, que
ellas, las posibilidades, sean también libres. No; la libertad adquiere su propio carácter cuando se es libre frente a algo necesario; es la capacidad de no aceptar una necesidad".
El Dr. Manuel Cabrera Maciá, analizó conceptos próximos a
los manejados aquí, hace 7 años. Ofrecía entre el 25 y 29 de agosto, en 1952, un repaso veraniego del Escepticismo. Para la lectura final de aquel interesante cursillo, tras el repertorio de los
tropoi clásicos, se los aproximó a concepciones modernas: el antiguo se detenía ; eludía predicar nada. En su fondo, di jo el conferenciante, al exponer la doctrina dubitativa, se cayó en el no ser
de quien se abstenía. ~ensaba cautelosa y negativamente. No quería preocuparse; buscaba la calma ataráctica. En tanto que el
Cartesio, en seguida de su duda, proclama su ser. Epilogó el Dr.
80

Cabrera sus disertaciones, con el señalamiento de cómo la tesis
cartesiana, implica libertad, y alineación la escéptica antigua. Forzosamente el meditativo pirrónico, aceptaba ignorar su s~r y toda otra realidad. Admitía su pensamiento; cambiaba y vaciló entre contingencias. No era, meditó nada más. Le parecía necesario
que así fuese. No así Descartes; por vacilar y quedar en suspenso,
se alcanza; es y se indica libre, no ajeno a su pensamiento. Se delimita como res cogitans, propia, suya; capaz de determinarse ante lo claro y distinto. Así consta la visión primerísima de Descartes, más que ante algo ente, en libre posesión del valente Verdad.
Bien puede distinguirse en lo ya anotado aquí, que la conceptuación filosófica de la libertad en su relación con la posibilidad
del conocimiento, toca los extremos de la radicalidad; ya positiva,
ya negativa. Una rigurosa tentativa de dirimir esa problemática,
tan solamente en Ortega se ha encontrado, para informar este estudio. José Ferrater Mora en su Diccionario de Filosofía, artículo
relativo, al medir la docena de columnas que dedica a libertad,
hace que comparezca Ortega; Jules Lequier, concentra para Ferrater los antecedentes del problema: ser libre se requiere a priori
de p_osibilitar el conocimiento. Por semejante planteo de Lequier,
la disputación entre determinismo y libertad como inherentes al
hombre, pasa de la simple problemática parcial a la integrativa de
lo real. Darse o no, ponerse o no la libertad humana condiciona
cualquier metafísica, toda ontología. No se requiere demasiada
agudeza ni erudición abrumadora, para presentir las tesis existencialistas y existenciaristas más actuales. En la 2a. parte de su Philosophie Karl Jaspers determina cómo lo anterior, limitaba la libertad al arbitrio; y en nuestras fechas el deber exige dignificar a
quien elige, no sólo la elección. Por el estilo se lee en el estudio
sobre San Agustín de Hipona ante la Belleza, en el número 10 de
la Rev. Universidad, de la de Nuevo León, " ... elección ... dilección. . . predilección ... " La gradación no puede darse más en
homología de las constelaciones valiosas. El existente decide · su
li??rtad es lo que importa y perfila lo importante en preferen;ias;
dinme su ser en previsión de valores. Resulta en tal argumento,
81

�que tampoco ser axiotrópico puede quedar en nota baldía. Ordenación a valentes y libertad, valen a su vez en la consideración de
lo humano. No son agregaciones de matices. Indican substantividad básica, configuración requisitiva del ser humano, de su darse
o ponerse; de conocer o de admitir que ignora, de su ipseitas y autenticidad. Otros supuestos o postulados, adulteran cuanto se dice
admitir; deforman al cognoscente requerido para cualquier ap6fansis.
Medina Echevarría trata en su Psicología Social "mentifacturas',, como ilustraciones del hacer humano. No se trata de la traída y llevada "cultura objetiva". Es la hechura decisiva del hombre. Habría, aquí~ un término como los que J. David García Bacca
dictamina al traducir a Martín Heidegger " ... que diría en palabras una de esas máquinas remachadoras que clavara para siempre de un golpe una máquina de piezas elaboradas con la más fina técnica de precisión". (Holderlin y la Esencia de la Poesía,
Esencia del Fundamento. Arbol, Ed. Séneca, Méx. 1944) ; el Prof.
F. Uribe sugiere "existentifactura"; él mismo ha escrito cómo para José Gaos, la meditación heideggeriana parece de palabras. No
hay que confundir; la captura de un término, de la "palabrita" como dijo en alguna ocasión Recansés Siches, no constituye filosofía.
Lo que con lo anterior que citábamos de Heidegger, se quiere
significar es lo que Ortega estableció: El existente debe hacerse
libre. Lección suprema en tomo al asunto, la ofrece el Evangelio
con "la Verdad os hará libres". Se transluce un círculo vicioso,
ya que el valor lógico de la Verdad, se da o pone en el conocimiento; contrariamente, el valor existencial de la libertad quedaría condicionado, en su cumplimiento, por la previa posesión del lógico
de la Verdad. El sofisma es nada más que aparente; pues la Verdad evangélica no es la limitada y relativa al alcance del conocimiento habitual; éste queda al descubierto en la arrogancia positivista "saber para prever a fin de poder". o se trata de la Verdad sin preposición. Sería el mero saber factible, no el agible de
los escolásticos clásicos. Tampoco se alude al "saber de Salvación"
que la Verdad evangélica indica. Por todo ello, la opresión en
82

Lequier, que acaso, lo encaminó a la demencia para sus días últimos..se derrun:ibó como Nietzsche y como antes, Rousseau; pero
Leqm;r lo hab1a pre entido. Quería compaginar la posibilidad de
saber en el ejercicio pleno de su libertad. Desde un principio sus
apuntes exhumados técnicamente por Charles Renouvier y por
Jean Grenier, vueltos a estudiar por L. Dugas y actualizados por
Jean Whal, osan una especie de apuesta del estilo de la de Pascal.
1?duso a cost_a d~ su razón quiso saber y lograrlo libremente. AproXIIna su meditación al renacimiento escolástico y, lógicamente, a
la controversia en tomo a Otto Liebmann y a su "volvamos a
Kant". Era la contrapartida del V ae mihi si non thomistiza vero
en la expresión de Jacques Maritain; de donde puede juzgarse eÍ
sabor de inmediata actualidad en las opiniones de Lequier. Y pronto, en 1956, va a hacer ya un siglo que, a los tres años de su muerte Charles Renouvier ordenó La Rccherce d'une Premiere V erité.
Fragmentes posthumes, mismos que reeditó hace 35 años, L. Dugas. Más se precisa, si cabe, el problema con la publicación llevada al cabo por Jean Grenier, de La Liberté apenas 15 años antes de ahora y el trabajo monográfico de Jean Whal de hace 10
~os. ~sa. "primera verdad,, hay que admitirlo, encamina ya a la
filoso/za sin supuestos. La misma célebre disquisición kantiana entre la razón pura y la práctica, la clásica aporía entre el orden
teor~tico y el práctico, se desata en las conclusiones de Lequier.
La libertad humana, en libre actuación establecida, no se constriñe a c~eencia. Recuérdese la amable fenomenología de Ideas y
Creencias en Ortega y Gasset. La libertad según la examina Le~uier, denota opción por la cuenta y riesgo del sujeto compromet1do en el acto de conocer. Ese existente es lo que llama Jaspers
~lector y ~ecisor. Comprometerse así, el existente, hay que ins1stJ.r, nada nene que ver con psicologismos ya superados como el
del liberum arbitrium para actuar o abstenerse. Admitirse libre en
~ trance de poder conocer ya significa actuación, opción y decisiva postura, compromiso y co-implicación. Se está en la textura
de la realidad.

e!

Por nuestras antevísperas y a 3 decenios de Lequier, Henri Berg83

�son analiza su "libertad profunda 11 o íntima. Repercute en esto
días en J ean Paul Sartre quien condena la noción de libertad si
dependiera de fundamento trascendente, no humano. Ferrater condena estos extremos con una alusión a Ensimismamiento y Alteración de Ortega, y curiosamente toca la plenitud óntica en alternativa a la alteridad; pero para nada roza lo subsistente en o por la
libertad que conoce. Estamos en las fechas últimas y libres con el
mundo; se cuenta también con la óptica axioética de Emile Boutroux. En protesta frente a Wienn y el pretenso neopositivismo, los
estratos de la realidad van escalonándose; se impone el valor por
esos dictámenes; aun cuando se les suele tomar de otra manera,
aquí se sostiene que el hecho de invocarlos para establecer ordenamientos en lo real, inciden ahí mismo. Su aplicación criterion6mica para organizar la realidad, lleva a Boutroux al aniquilamiento de la contingencia. De modo que el deber ser ínsito en todo atributo de valor, se diferencia de cualquier tipo de forzosidad. En
tanto ésta disminuye, en tanto el valor priva, la contingencia decrece. Recaséns Siches hablaba de esta inafectabilidad del valor:
mientras más elevado, más requiere la libertad para cumplirse.
Se ve también acerca de Santo Tomás de Aquino y de su estética,
lo concreto en proporción a los planos de ser en necesaria determinación; y lo valioso generalizado y afecto de contingencia ante
la meditación. Se sabe también, la proximidad doctrinal de Boutroux, como introductor a la religión, con el "reino de los fines" de
ascendencia kantiana. En ambos se juega la libertad; para Kant
hay que purificar libremente la motivación del acto; para Boutroux, tan sólo en la síntesis o renovación que supere lo necesario,
en la libre contingencia, se opera la concreta existencia responsable. Es el eco tardío del kantismo que, tras el mostrenco imperativo
categórico, _posibilita la norma práctica y presagia la necesidad de
autofines en la convivencia éticamente valiosa, en la juridicidad
integrada del ce reino de los fines". Igual que Kant al exigir lo ex~
perimentado y requisitar lo puramente pensado, cuando ha de
transigir con la libertad; así Boutroux dictamina que la ciencia de
lo necesario, no capacita para deslindar la autonomía moral Su
84

metafísica apunta hacia allá pero tampoco satisface el desideratum.
La vieja invasión liminar de provincias divisorias, entre normación
religiosa, posibilidad de conocer y libertad para adoptar la una o
para alcanzar lo otro, perdura después de tres cuartos de centuria, transcurridos desde los estudios de Boutroux.
Jules Lachelier, con Maine de Biran, con Félix Ravaisson-Molien, el mismo Boutroux e inclusive Henri Bergson, se presentan
positivo-espiritualistas. Lachelier critica y objeta la validez cognoscitiva del proceso inductivo. Como Kant al aceptar realidades
referidas a la categoría de fin, más que a la de causación antecedente necesario, da cabida a la finalidad pero "no como afirmación arbitraria destinada a salvar la libertad de la persona" (Ferrater).
Pero Lachelier claramente en su discusión, tanto como sus contemporáneos y sus sucesores se aproxima y discute el problema derivado de Lequier, la libertad personal en relación con el conocimiento y las nociones de lo forwsamente determinado. Los orígenes remotos de un planteo semejante constan según ya se ha dicho aquí en disputaciones de precisión e intereses teológicos. Todavía la colocación del saber histórico en nuestras fechas y en las
inmediatas anteriores remontan hacia las más nobles fuentes del
providencialismo agustiniano; de ahí que entre los antecedentes
bien determinados y estudiados para la colocación doctrinal del
pensamiento de Lequier, haya que dejar constancia del problema
teológico de la infalible presciencia divina. Y no se olvide que entre más de alguno de los tratadistas, teólogos oficiales o no, suele
confundirse ese aparente conflicto entre la omnisapiencia divina
frente a la libre disposición de la libertad humana; también es
comprobable que se interfieren las nociones de libertad y voluntad.
Llega la problemática al grado de tener que reconocer que la primacía de los análisis psicológicos iniciada con Sócrates, es, lo que
por la línea de Platón y la desembocadura de Plotino y de San
Agustín, los tratamientos de Santo Tomás y decisiones cartesianas;
al dar esa conciencia trascendente ya repasada en Jaspers y Sartre, permitió en las controversias frente al empiricismo y al escep85

�ticismo ingleses, una diferenciación ya aceptable de voluntad y de
libertad. Es algo similar a lo que puede encontrarse en la página
103 de La Libertad de Lequier, donde su visión teológica-filosófica distingue la presciencia de la providencia divina. Se ve también en la opinión de Grerúer que Lequier en esas cuestiones se
inclinaba al scotismo más que al tomismo. En Boecio por ejemplo,
en su hermosa Consolación de la Filosofía, maneja admirablemente la conceptuación de eterrúdad y nos dice de ello: conocer con
certidumbre absoluta lo porvenir convierte eso verúdero en presente ya. La eternidad simultánea para Severino Boecio, que es
su hermosa posición al simultanear todo lo que en la sucesión temporal aparece como anterior, presente o futuro, enseña la eternidad sin sucesión. El previo examen necesario a las meditaciones de
Lequier sobre esos temas, con las directrices del scotismo parecería no limitar precisamente, pero sí re-ubicar la omnipotencia divina a favor de la libertad humana. Aquí no es admisible la conclusión de Grenier respecto a que estos dictámenes de Jules Lequier, limiten o determinen la reconocida omnipotencia del Ser Supremo. Suele decirse palmariamente, sin corrección teológica ni
filosófica que "ni la voluntad divina alteraría la humana ... " Tal
argumento estaría bien para el ámbito pirrónico pero no para el
que nosotros estamos viendo. Ya no vale para el clima católico en
el que Lequier enuncia su problemática. Continuar una disputación así, equivaldría al desdén por los exámenes psicológicos y al
más grave menosprecio de la doctrina de la gracia en los dones y
carismas. Es precepto ascético de lo más clásico, la posible supresión de la propia voluntad, en plegaria de instrumentar, la voluntad divina. La perspectiva en la que Lequier se coloca en la página 104 de su texto dicho, descuida que aunque aparte Creador y
creatura, ésta en el caso de la humana, consiste y debe consistir en
un proceso de salvación. La gracia nos acorre, el orden eterno e
intemporal está al alcance del hombre. Se es a imagen y semejanz~ del Creador.
Lequier no quiere, rechaza, quedarse con la más mínima dubitación respecto a que es libre, dueño de sí. Tal certeza le arma para
86

la consecución del conocimiento que busca, pero no advierte, ni
alcanza a advertir o no lo quiere superficialmente, que ya se encontraba firme y seguro sobre su inicial opción. Había decidido,
eligió y prefería su libertad; lo des~pera sospechar el que pueda
ser una lábil ilusión. Teme a las cuestiones determinadas. A eso
le parecería condescender, de admitir sin examen la predestinación, la omniesciencia y lógicamente a su parecer, predeterminación y predeterminismo. La cuestión como se ha tratado de articular aquí, parece claro que no compromete la auténtica autarquía humana. El propio episodio de Lequier lo está mostrando según y como se lo trata. Algo similar ocurre con la pretendida antinomia de no considerar a Dios "antecedente necesario" (pág.
112); no es que Lequier en su antelación sufra o no la imposición
divina, la disputa se refiere a la forma doctrinal de considerar lo
supremo y a la facticia de ejercitar la libertad de pensamiento.
En esos pasajes Lequier, bien a pesar de ciertas irorúas, de cómo se
transparece su información teológica, sorprende al modernizar las
clásicas disputas, con toda la dignidad humana más actual y más
vigente. La clásica tentativa de tratar el ser y su cambio, el ser en
acto o en potencia, cae necesariamente en el estudio de Lequier.
Si en el acto puro, sin nada en potencia, todo resulta por ello, inmutable y eterno, la realidad posible como creada, tampoco pasaría hacia el acto; pues ese devenir estaría ya dado en la presciencia y omnisciencia. Se ve claro el proceso de inversión de la
&lt;loctrina de Boecio; para éste, la certeza de cuanto ha de advenir,
-cristaliza la eternidad. En la objeción de Lequier la inmutabilidad y presciencia detiene lo real dado.
Se transparece ya la durée réel de Henri Bergson. Otra ponen,cia existencialista acudió a un pastiche similar de Sartre. El paso
fluvial se detenía y el ser empaté se presentaba. Es la resonancia
de la detención estática que objeta Bergson; es el mismo empeño
de Lequier de sentirse flúido y libre, en contraste con la permanencia eterna; de ahí las cuatro peculiaridades escolásticas que
ffi la página 117 predica de Dios: ambivalencia, amplitud y omnipresencia, de donde sucesión de partes y por ello, dos criterios de
87

�exi tencia humana. Lequier objeta la duplicidad de la consideración, sigue a Duns Scoto; en tanto en cuanto que realmente la
creatura se refiere a Dios y racionalmente Dios a su crea tura; por
esa racionalidad se da el logos, el Verbo. Da con este motivo L quier una especie de réplica calcada de la que Aristóteles hizo a
la hip6stasis ideísta de Plat6n: de caber la ~oble manera de conocer a Dios en la eternidad, y de ser en el tiempo las creaturas lo
creado existiría dos veces, se hipostasiaría. (p. 126). Aquí en Monterrey se han dado discusiones mucho meno formadas par~ consecuentar, si se quiere tiempo y eternidad; inclusive se medio b~lbuce la eternidad sucesiva. Todo ello importa, en tanto que e dictamine la libertad de conocer o la forzosidad inevitable. Y a lo
tomistas habían establecido según lo recuerda y lo organiza en su
Ensayo de Clasificaci6n de las Doctrinas Fil~sófi~as, Charles ~e
nouvier, que una sucesión infinita es contradictoria; de donde, mfiere el tomismo, lo divino no admite sucesión.

E

UNCI.ADOS Y SOLUCIONES DE LEQUIER

Bien a pesar de todo lo contrario, la actitud adoptada por Lequier, en el tratamiento de su problema compagina d~l todo con la
que tomaría cualquier cat6lico ortodoxo. Hay que interponer la
advertencia que muy a tiempo ofrecía Oswaldo Robles en su Propedéutica Filos6fica: se ha confundido peligrosamente filosofía católica con filosofía medieval; habría en nuestro caso que ofrecer
similarmente alguno distingos entre el católico ortodoxo y el
verdadero fil6sofo católico. o hay precisamente urgencia de hacerlo y ello porque sin confundir ni lesionar las co~otaciones y
denotaciones de lo uno y de lo otro, todo pensador seno cuenta radicalmente primero, con un sub uelo de convicciones axiomáticas.
Recuérdese una vez más el riguroso estudio de la cuesti6n en Ideas
y Creencias de Don José Ortega y Gasset. Al tr~ducir El Di~c~rso
del Método del Cartesio, el Dr. Manuel Garc1a Morente ms1Steen algo similar, "el hombre no puede vivir sin creencias,,; estén

éstas o no articuladas en la integralidad de un dogma con fuente
de revelación válidas o disputables; organice o no ese dogma o esa
revelación una conducta comunitaria en la forma clásica del culto; y otra personal con el rango de moralidad, el dato palmario s
que todos nos nutrimos en un almacén de creencias. Está comprobado que Jules Lequier fue un creyente y católico; su santo temor
de creatura ante Dios se encuentra palpable y palpitante en todo
cuanto meditó. Y como filtrado de cuanto en este estudio se ha
visto, lo mismo Lequier que otro cat6lico observante aunque no
se puede llamar perfecto cuenta por ese temor y temblor con la hetero-refercncia a su gesto fervoro o. Se vive en la gracia de Dios;
tal vez no se frecuente la comunión, no se esté ante la Gracia, pero
una causal y suprema nos sostiene en vilo. orno , nos reconocemos
creaturas demuestra en Lo Santo, Otto Rudolf.
Tras lo inalterable de la eternidad divina Lequier estudia las
concesiones de la gracia en lo que técnicamente se designa como
possibilia. Entre ellos, algunos pasarían a ser, y otros no; la antinomia de estos últimos suscita las inquietudes de Lequier; no acaba de admitir filosóficamente una predestinación rígida que no le
permita contar con su libertad para conocer. Traído de San Agustín, en cita de Campanella, Lequier repite que la gracia se otorga
para la salvación de todos; dificilmcnte se puede ser más cat61ico,
pero recuérdese que el drama del liberum arbitrium desde San
Agustín y el neoplatonismo, puede viciar el destino. Por la posibilidad ( no eventual) de que el arbitrio en su libertad, transtruequey desvíe la naturaleza otorgada por la gracia, tanto voluntad como libertad se deficientan. No es, como se lee en la página 146
( cap. de la gracia) que ésta se vuelva ineficaz; aqui no hay para
qué argumentar católicamente, basta con conservarse consecuentefilo óficamente: a la gracia se le define "socorro divino", ¿ podría
haberlo ineficaz? De modo que esa disquisición no lo es pero podría parecer desesperada. En el siguiente capítulo sobre la voluntad divina, Lequier cuenta con Juan Benigno Bossuet, el elocuente
obispo de Meaux; se apoya Lequier en uno de los conceptos meno
examinados filosóficamente, el de la voluntad divina. Cuando el
89-

88

�Redentor alecciona para hacer nuestras peticiones con "fíat voluntas tua" evidencia la operación y efectividad de lo que se está
impetr~do. na solución del conflicto, de admiw:5elo. entre lo humano y lo divino, sería la de Lequier: la deternunac1ó~ suprer:ia
lo es en acto, y la humana cuenta con residuos en potencia. La misma gracia no nos podría violentar como libres y autónomos; pero
1a solicitación de la gracia, lógicamente funda la de la vol':1°tad
divina. Por ello Lequier, se revuelve en el argumento y duplica el
modo de ser libre. Admite como en la oración del Redentor para
ceumplimiento máximo del valor, el de aceptar_ la d~posición divina; la voluntad última, en una palabra, la gracia. Tomese en cuenta que no quiere desdibujarse gracia en voluntad suprema; es más,
se puede decir que se subsume una en la otra. La forma_ d~ comunión de la creatura con su Creador reconoce como Clffilento la
_gracia original. La misma voluntad que se sup~ca -~n la plc~aria,
recurre a la gracia que nos concede esa comurucac1on. Lequicr lo
determina cuando pone el informe agustiniano, señala la correcta
o incorrecta aplicación del arbitrio libre; así coinciden e interfuncionan presciencia divina y libre decisión humana (pág. 150).
En aprovechamiento de las enseñanzas clásicas, Lequier ofrece
un diálogo como los usuales en el Renacimiento; y queda de poco
antes, el de Berkeley entre el amante del saber y el materialista.
En el de Lequier vemos que enfrenta a un réprobo, vuelto a la buena senda y como teólogo, con un extranjero o gentil honrado. Ha-ce pensar en el Proceso a Jesús sólo que con cuidada disciplina; el
experimento con el niño se asemeja en todo al de Sócrates en busca de la reminiscencia. Se ha dicho que en el examen del azar matemático Lequier se aproxima al quietismo molinista; bastaría primero, con determinar la conceptuación de contingencia, y en seguida con examinar no teológica, sino filosóficamente-~ ,abandono
y la resignación ante las decisiones suprem~s. 1;Jna v~1on somera
aproxima inesperadamente lo que en apanenc1a sena azaroso o
-contingente a la pretendida forzosidad del orden creado. La ecua-ción de Heisenberg parecería inferida para defensa de la absoluta presciencia divina. Por el otro aspecto, conviene anotar que ya
'90

un abandono y resignación decisivos, implican y piden la plena libertad de haberlos optado. . . A este respecto hay que notar el
dato ciertamente curioso de que la discusión más próxima a la justicia en el caso del quietismo no la ofreció ningún teólogo y los hubo ilustres entre sus contraventores; tampoco un filósofo preocupado por la determinación libre del destino de cada quien, el que
desata la disputación sobre la doctrina de Miguel de Molinos; sino,
que se nos ha ofrecido el reporte de Karl Vossler, en su celebérrimo tratado de La Soledad en la Literatura Española. La mixtura
de cuestiones teológicas con filosóficas es ~claramente palpable en
el episodio del quietismo; por ello cabe con todo derecho y autenticidad, la admisión razonada de los actos "verdaderamente libres" y del todo conocidos en la eternidad por la omnisciencia. La
parte exclusivamente filosófica en la página 158 queda estrictamente "la voluntad de Dios no opera como la voluntad humana, sino
que puede querer los contradictorios ... "; e inclusive en la página
161, al prolongarse en Duns Scoto la polémica tomista, se rebate el
"que Dios produce las creaturas por la sola necesidad de su naturaleza"; pues ello equivaldría a un panteísmo en el que la libertad
disminuiría en beneficio del determinismo. Se ve la contingencia no
para hacer dependiente al Creador, sino para libertar a la creatura.
La conceptuación de voluntad y noluntad libres, indica intencionalidad hacia las cosas; en éstas radica la contingencia del querer
divino, la forzosidad, no en la voluntad ni en la noluntad. Tampoco acepta del todo Lequier el que libertad y presciencia se reduzcan a síntesis de contradictorios. En el comentario que le sugiere
a Grenier, el problema de la predestinación tal como Lequier lo
recoge en las Sagradas Escrituras, no se alcanza a separar con el
rigor que sería de desear, lo filosófico de lo teológico. Las dudas y
preocupaciones que Lequier tuvo que dirimir con tal motivo, lo
predispusieron a influjos tan claros como el que se le nota directo
de Lammennais, como puede comprobárselo en su exposición dialogada entre un nuevo Abel y un nuevo Caín: se pone en operación dialéctica la manera como el autor piensa que Dios concede
la libertad a sus creaturas; no las constriñe en un predestino, aun91

�,que necesariamente la omnisciencia la presepa_ o preconozca. ~
-esa altura, Lequier adelanta sus primeros pasos mc~uso ~n un_ Iexico que en nuestra actualidad circula en e_l ambiente filosófico.
El investigador de la libertad, declara, confiesa, Y lo _que es más
filosófico e importante, evidencia el misterio. La p~opia 1:~tura ,Y
comprensión de Gabriel Marcel para ofrecer la ilustraoon mas
clara y reconocible, se ilumina y esclarece de pronto con el antecedente de Lequier.
.
Se ha dicho con bastante exactitud, que el caso de Leqmer n~
-es el de un filósofo de enseñanzas, con el sentido de que no es limitadamente un profesor de filosofía; también en esto el autor estudiado ofrece el dibujo de nuestra actualidad; por supuesto que
importa la filosofía, y por ello se estudia en su sist~má_tica y con
sus problemas; pero lo que se arriesgaba en la meditación de Lequier y en la nuestra de más de treinta años a la fecha,_ es el hombre mismo que piensa. Las resoluciones a las que Leq~:~ se apr&lt;:
xima derraman el ensayo de una filosofía, de una pos1c1on doctrinal más O menos válida y aceptable; en cambio se refieren a la
creatura concreta que busca las soluciones.
Resulta por demás curioso el hecho de que el. esco~asticisr~o le,queriano consistía en reconocerse conforme al mfluJO de F1chte.
Para evaluarse en toda su trascendencia ese dato, se puede traer a
mano el recuerdo de la disputa del Dr. Sánchez Villaseñor; el
idealismo que quiso imputar este ilustre miembro S. J., a Don José Ortega y Gasset lo argumentaba en el anteced~nte _de_ Fichte.
Probablemente el de Lequier no ofrezca dudas m obJec1ones, el
caso de Ortega sí resulta por demás opinable; pues ya se ha visto
-en estas páginas la posición orteguiana ante la libertad, no puede
ser menos .idealista ni en el sentido metafísico, ni en el gnoseol6gico.
.
.
El escolasticismo de Lequier le permite maneJar la actualidad
y ta potencia; la presciencia infa~ble y. absoluta de Di~, dice acto puro, nada en potencia. La mISma imagen Y_ semeJanz; d~ su
Creador el hombre que tanto inquieta a Leqwer es autarqUicO;
para de~ostrarlo lucha Lequier; pero es también creatura, no ac-

to puro; potencialmente se apoya en esa autonomía y su libertad

es actual, pero para realizaciones posibles. Por eso no hay aporía
ni teológica, ni filosófica entre omnisciencia ni predestinación frente a la libertad y subsecuente posibilidad de conocer.
Hay una tesis entre los comentarios a Lequier, en la que se sienta . la coparticipación en la durabilidad humana al lado de una
eternidad no conforme a Boecio, tomista como plena actualidad,
sin transcurso. Adviértase en la forma en que ya antes se hizo aquí
que tanto presente como pretérito y futuro quedan en la predicación de quando. En estricto rigor no es factible tratar la esencia,
omnipotencia ni presencia divinas como insertables en el cuadro
de los predicables del ser. Este cuadro alude por el ser conocido,
pensado ( ens cogitatio). Un tratamiento del Creador puede comprobárselo en cualquier teólogo serio: Báñez, Santo Tomás, Duns,
Scoto, Suárez, etc., se refieren eo ipso al ens a se, alcanzar. Se trata del ser en tanto que ser, más que del ser conocido. Así su revelación graciosa nos ofrece misterios. Lequier vivió toda entereza filosófica, con ejemplar fervor; Marcel lo vuelve a encontrar y cada
creyente perturbado por teologías a medias o por pseudofilosofías,
tiene ante sí esas rutas; y no perdedizas como las de Heidegger sino posibles y practicables como las de Lequier. Así ha fundamentado este recatado pensador, la autonomía filosófica; así dio el
ejemplo áe respeto y abstención frente a los dictámenes teológicos,
que sin facultad, no se pueden poner a discusión por algún quidam;
son campos diversos de la investigación; en deslindarlos y proceder de acuerdo con esa precisión establecida funda Lequier la autonomía filosófica.
Discute, no puede negárselo, el determinismo de tipo leibnitziano: el más adecuado de los posibles universos, no es aceptable como inferencia de una razón que lo determine así. Muy a pesar de
haber querido rechazar a Christian Wolff y a Gottfried Leibnitz
Kant hereda del primero esa "razón legisladora,,. Para Lequier la
libertad personal implica el acto creador que se dirige a los fines
supremos de la creatura; esa libertad es "espontaneidad creatriz".
93

�La posterior secuencia en la evolución del mismo apellido de Henri
Bcrgson, ya s repasó en estas páginas.
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EXISTENCIALISMO Y PSICOANALISIS

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L. Duc"s ; Pensles. Revue Blcue. París, 1920. Rcv. Universidad de la Univ. de N •

Le6n, No. 10.

TÚ GoNZÁLEZ

desarrollar es el producto de algunas
lecturas y reflexiones sobre las relaciones que al parecer existen
entre la Psicoterapia analítica y la o las llamadas filosofías existenciales.
Me ha parecido conveniente para la exposición dividir este trabajo en algunos breves subtítulos que serán: 1.-El Existencialismo, 2.-El Psicoanálisis, 3.-Comparación entre el Existencialismo y el Psicoanálisis, y finalmente procuraré hacer algunas Con-

EL TEMA QUE ME PROPO GO

clusiones.
EL EXISTE CIALISMO

Con este nombre se conocen y señalan diferentes teorías y sus
aplicaciones al arte, la literatura y aún a la práctica terapéutica;
por muy diversas y antagónicas (si se quiere) que sean estas teorias tienen algo en común, que es lo que ha hecho que se las conozca bajo esta den-0minaci6n.
95
94

a7

�EJ primero más importante de. lo usos que. se h~ce ?cel té~mino "Existencialismo" es el refenrse a una filosof1a: La filosofía de la existencia'&gt;, para algunos parece evidente que debe
hablar e de exi tencialismo y no en singular, dado que son muy
diversa la doctrinas de que se trata. Antes de definir el existenciali mo, sería conveniente recordar que se han escrito libros profundo y ex.ten os para explicar ¿qué es la Filo ofía? Por esta razón nosotros no concretar mos a dar algunas ideas que puedan
aclarar el concepto:
La Filo ofía e el producto de la reflexión humana. Parece conveniente a mucho el definirla como el producto o el resultado de
e ta labor más bien que por u contenido ideológico (por demás
muy variable) . de ahí que se diga, filosofía e el producto o el
resultado del filosofar que e la acción y del r,ujeto que es el hombre, el filó ofo. Esta labor que es el filosofar tiene por fin conocer
la verdad sobre el ser del mundo y del hombre que es el filósofo.
Existe un1 filo ofar ingenuo o espontáneo al que se pueden referir
las situaciones en las cuales, el hombre se pregunta: ¿ Qué significa el mundo? ¿ Qué sentido tiene la vida? ¿ Qué significa para
mí esta ida que vivo? etc., por lo que se ha dicho "el hombre
e un animal que hace metafísica con la misma facilidad con que
respira". Pero cuando se hace una reflexión seria, con rigor metodológico elementos de juicio, etc., es cuando se dice con propiedad que se hace filosofía. Pues bien, el filo ofar existencialista
es un filosofar que tiene su punto de partida en el hombre que
es filósofo, mejor dicho es una reflexión que se dirige antes que
nada al ser del hombre que es el filósofo. Por este motivo se ha
dicho: que el existencialismo es un antropocentrismo, un ubjetivismo, un p icologismo, un egocentrismo, "una metafísica desde
el hombre» (Finlay on), "el existencialismo es un humanismo'
(Sartre), para algunos esta corriente de pensamiento no es una
filo ofía sino una Antropología.
La Metafísica o filosofía prima, ha sido entendida de diversas
maneras, pero tradicionalmente se refería este término a la "cien96

cia del ser en cuanto ser y de los atributos que tiene en cuanto
a tal' (Ari tótelcs), esto hacía la Ontología como producto de
abstracción de las esencias y en oposición con los fenómenos (lo
que aparece) . Así fundamentalmente la Metafísica es la abstracción con desprendimiento de toda materia de toda cualidad sensible del ser, sea por separación real o ideal. Para el existencialismo, en el problema del ser lo que realmente es primordial es
la existencia y respecto a las esencias se comportan de diferente
modo los diversos filó ofos existencialistas, llegando algunos a negar o uprimir la esencias, ]as naturalezas. etc. Para el existencialismo lo importante es el ser concreto, individual, presente y
las abstracciones limitan y mutilan la realidad, de aquí su nombre de Existencialismo que se refiere a esta su posición respecto
al "Ser" y al binomio "Esencia - Exi tencia . Por esta razón,
la de referir e al "Ser" en su perfección última al "existente', algunos opinan que el problema del "Ser" en la filosofía existencial
no puede er tratado en una Ontología sino que es una "Ontica".
Orígenes del Existencialismo: Se ha pretendido por algunos
remontar el origen del pen amiento existencialista a la "Biblia \
otro a los antiguos libros sagrados de la India; también se ha invocado el pensar subjetivo de San Agustín, pero en realidad no
es muy debatido este a unto y los principales representantes de
este movimiento o corriente espiritual de nuestra época invocan el
nombre de Soren Kierkegaard ( 1813-1855) este filó ofo danés del
siglo pa ado, que en su tiempo pasó casi de apercibido, pero cuyo
pensamiento ha ido cobrando gran actualidad y es quizá la influencia intelectual más fuerte en la Europa órdica de nuestros
días. Sin embargo es digno de mención el hecho de que Marcel,
uno de lo más notables representantes de ta escuela, desarrolló
idea afines en una época en la que aún no conocía la obra de
Kierkegaard.
Aunque el problema de la existencia humana sea tan antiguo
como el hombre y la subjetividad humana, para Kierkegaard tiene sus orígenes en Sócrates, "mi tarea es socrática" decía, este pen97

�sador subjetivo y trágico que se debatía en la angustia de la cual
nos ha dejado magníficas descripciones y análisis, era un enfermo
de la mente. Si es verdad que siempre la obra del pensador &lt;:5tá
ligada a su vida, en ningún caso es esto más evidente qu~ en Kierkegaard, al grado de decirse que es imposible ~rof~diz.ar en su
filosofía sin conocer su vida, y viceversa, que es JIJ1pos1ble conocer
su vida sin su filosofía. Respecto de sí mism~ Kierkegaard de~ía,
que su melancolía era hereditaria. Magnussen interpreta la vida
de Kierkegaard a través de su deformidad física, no ~an falta~o
interpretaciones psicoanalíticas que la explican por la 1mpotenc~a
sexual Künzli de la escuela de Jung, lo explica por un complejo
de Edipo y la fijación a la madre por una identificación _d~ la
naturaleza con la madre, y del espíritu, con el padre p1 t1Sta
(severamente puritano) y de la tensión entre ésto ; para Hjalmar
Helweg, p iquiatra danés y autor de una patografía sobre Kierkegaard, éste pertenece al tipo depresivo de la psicosi maníacodepresiva; para Igor Ca ruso "el estado de Kierkegaard estaba recubierto considerablemente (en el sentido de una p icogenesis neurótica) por los resultados de su evolución histórica particularmente de su educación tan contraria al buen sentido&gt;'. En urna nos
parece (sin que esto agote el tema), que la melancolía de Kierkegaard tenía muy probablemente su base constitucional agra ada
de factores psicogenéticos, principalmente de su educación, en Jo
que estamos de acuerdo con Regís Jolivet uno de los grandes conocedores de la vida y la obra del filósofo. Las profunda reflexiones de Kierkegaard sobre su enfennedad han hecho decir a
lgor Caruso: " ... tenemos derecho a preguntar si son los p icoanalistas modernos, o si más bien es Kierkegaard quien penetró más
profundamente la esencia misma de la melancolía, quien captó
con más seguridad su significado". 1
El pensamiento de Kierkegaard en la Europa del iglo pasado
tiene el valor de una justa y sana protesta de la libertad rontra el
sistema de Hegel. En verdad el genio de Hegel dominaba el panorama intelectual de Europa, quizá como ningún otro filó ofo lo
haya hecho. Dentro de su sistema que fue el idealismo lógico, que
98

e califica como un " Ionismo Idealista·, que es también un Panteísmo, no había lugar para lo concreto, para lo individual, para
Jo ubjetivo, no había en este sistema regido por la "Idea", "del
e píritu qu se objetiva", lugar para la "Libertad", el mundo de
la abstracción mutilaba al ser humano. Este sentimiento debemos
con iderarlo como una de las grandes motivaciones del pensamiento de Ki rkegaard; el hombre no es una ab tracción, el filósofo
danés e rebela rontra esta tiranía y en su exceso se coloca en el
xtremo opuesto, en lugar del pensamiento ab tracto que trata de
comprender lo concreto, "él" pensador subjetivo, trata de comprcnd concretamente lo abstracto.
1

S ha dicho, y con mucha razón, que hay también un existencialismo de Hegel; que hay mucha diferencia del Hegel del Sistema
Cristalizado de 1827 al Hegel de la Fenomenología del Espíritu
( 1807 ) y que puede decirse que el pensamiento existencialista, como el marxista tien n sus raíces en Hegel, lo que es una vez más
rendir tributo al indisputado "Genio" de Hegel. Cf. M. MerleauPonty 2 y de ,, aelhen , 3 p ro esto, no parece, no invalida la justa
opo ici6n de Kierkegaard al "Sistema" idealista de Hegel).
Además de Kierkegaard se menciona a Husserl con su fenomenología como fuente u origen del moderno pensamiento existencial· al respecto artre ha dicho ( L'imaginaire) : "La aparición de
las Ideen fue el gran acontecimiento de la filosofía de la anteguerra (1914-18 ) "tanto como a la filosofía, ese libro está llama&lt;fo a re olucionar la psicología". Detengámonos un momento a considerar to:
Edmund Husserl (1859-1938 ) fue un notable filósofo y de él
e ha dicho que es el p n ador más profundo y original de Ja
primera mitad del siglo. La parte más importante de su obra se
ncuentra en sus Investigaciones Lógfras, pero a lo que debe
u popularidad y su gran difusión en el mundo actual es más bien
a la invención del "Método Fenomenológico". Husserl es un penador esencialista y como tal nada tiene que ver con el existencialismo al que explícitamente desaprobó, pero como creador del
método fenomenológico, se coloca realmente en el origen del exis99

�tencialismo. Algunos opinan que los existencial~os no son si~o
fenomenologías existenciales, que la fenomenolog1a del esencialista que era se ha vuelto existencialista, y para los que ven en
el ~stencialismo un psicologismo, esto es, y nada más, una f enomenología de la existencia.
Cuando se habla de Husserl y del "método f nomenológico" es
necesario referirse a Franz Brentano ( 1838-1917) quien fue su
maestro y de quién tomó algunas idea a las que dio genial desarrollo, primero y más importante de los concepto , que ~usserl
toma de Brentano, quien a su vez lo toma de los Escolásticos, lo
que no remonta hasta Aristóteles es el de la "int~ncionalida~ de
la conciencia"· la conciencia es, dice Brentano, 1empre cone1encia de algo, y 1esa conciencia, no nos dice nada de la realidad de
ese algo de que es conciencia; de esta manera Bren ta~~ se opone
a los idealistas y formula un método que llama emp1nsmo, pero
que no hay que confundirlo con el s nsualismo, pues de lo qu
trata
de encontrar las e.senda detrás de lo fenómeno ; claramente se separa o diferencia también, del reali ~o ing~uo, así
que, si su método es un "Empiri mo'.', habría que d1:erenc1arlo del
de Locke y relacionarlo con el de Anstóteles. Este metodo de Brentano depurado y perfeccionado por H~erl con tituye el Método
Fenomenol6gico, en el que se di tinguen dos etapas, el de la ~educción eidética, o Fenomenología eidética y el de la reducción
trascendental o Fenomenología Trascendental; a í como en el
pensamiento de Husserl se -distinguen dos etapa , en su F~nomenología se distinguen do cosas,_ su ~étodo que en la ~ctu~lidad
ampliamente usado tanto en filo ofía co~o en las c1enc1~s naturales y sociales y que para muchos constituye el mayor mulo de
gloria del Maestro de Friburgo (véase arriba Sartre)_, y su Metafísica, que parece conveniente llamarla un eokantismo y en la
cual parece no haber tenido continuadores.
El Método Fenomenológico, consiste fundamentalmente en realizar la "Epojé" Fenomenológica y esto significa el colocar la realidad entre paréntesis, n ponerla "fuera de juego", en ab tenerse de emitir juicio de existencia real, como es propio de la actitud
100

~genua; para ello hay que tener en cuenta primero la intencionalidad de la co~ci;°c~a y acercars_e a "la cosas mismas", dejando
de lado toda hipot 1S preconcebida y toda teoría científica obre
el hecho ~ue s_e desee e tudiar · para Husserl lo dado originalmente
en la conc1en:1a es el Fenómeno (del griego "fainetaf') lo que aparece, y el obJeto de la Fenomenología es intuir las esencias inteli_gibles de ,las cosas dada originalmente en Ja conciencia ( es decir 1-0s fenom_eno ) ; para realizar esta intuición esencial (W enschau), cons1d ra ncce ario como ya dijimos la reducción a los
fenómenos, a lo dado originalmente en la conciencia. La reducción eidética (del griego eidós) que nos permite la intuición de
las ideas (del eidó ) e hace al abstenemo de emitir juicios d
realidad On~ca r~ pecto al hecho de que se trata o en general,
de toda la existencia del mundo; a este respecto dice Husserl: "Si
a~í lo ,~ago como,, soy ple~amente libre de hacerlo, no por ello
niego este mundo como s1 yo fuera un sofista, ni dudo de su exis~~ncia, como ~i Y? fuera un. escéptico, ino que practico la epojé
f~om~nológica que me a.erra completamente todo jucio sobre
existcna.as en el espacio y en el tiempo".• El método fenomenológico, no es emp~ico ni deductivo, trata de mostrar lo dado y
e~clarecerlo; e? cierta forma es descriptivo y trata de intuir el
e1dós, la esencia pura en lo fenómenos. Posteriormente Husserl
hace la reducción trascendental por medio de la cual se "purifican" "los f cnómeno psicológicos de lo que les presta realidad y
por ende los inserta en el ' mundo,, "real" 6 ; por medio de esta
reducción la r a1idad "puesta entre paréntesis ' queda como correlato_ de la c~nci ncia pu_~a, y por este camino la realidad deja
d ser independiente para ÍlJarse en la polaridad de conciencia dada por ~l sujeto puro y el sujeto a su vez se haya como correlato de
este -0bJeto al que tá remitido intencionalmente. De este modo
se dice que la filosofía de Husserl desemboca en un eokantismo.
En los orígenes del Existencialismo hay que anotar también
la Escuela Vitalista de la que en cierto sentido el Exi tencialismo no parece sino una continuación; así parecen evidentes las in101

�fluencias de Nieusche, de Bergson, Dilthey y Blondel. Los principales representantes de la Escuela Existencialis~ son: Karl
Jaspers, Martín Heidegger, Jean Paul Sartre, Gabnel Mar~el se
cita también a: Unamuno, Louis Lavelle, Peter Wust, al filósofo
ruso Berdiaeff y algunos más. ( ota: tal parece que la obra del
notable pensador alemán Martin Heidegger, p0sterior a la publicación de Sein und Zeit (El ser y el tiempo) aparecida en 1927,
hace muy difícil el clasificarlo como filósofo existencialista. Sin embargo la Analítica Existencial desarrollada en esta obra El Ser Y
el Tiempo obligan a considerarlo como un filósofo de la existencia).

Características Generales Comunes, a los diversos existencialismos: La Filosofía existencial a lo dijimos, es una metafísica desde el hombre es un "antropocentrismo', má aún es un "egocentrismo"; por lo mismo que el ser del filósofo está implicado no
puede ser una meditación fría, sino que siendo como es el ser del
ujeto puesto en la balanza, si soy yo el que tiene que salvarse o
perderse, esta reflexión está cargada de afectivida~ de, ahí ~a atmó f era en que se desen uelve por lo general la filo of1a exi tencial de ahí la preocupación (sorge), el cuidado ( ouci), la angustia existencial; la subjetividad de la meditación reviste en muchos casos como punto de partida una vivencia existencial difícil
de precisar o definir: la fragilidad del ser, la :ontigencia, el, desamparo ontológico del ser en el mundo, en Kierkegaard sena la
tristeza, para Sartre "la áusea ', para Heidegger "La Angustia
del Ser-para-la-muerte''. Otra de las características generales es
ocuparse de la "Existencia" sin que les importen grandemente las
esencia , en particular se ocupan de la existencia del hombre, a
la que distinguen de las demás existencias y a la que llaman con
·
. ' (S er-ahí) ,
términos
espeo"ales: "Y o" , " ser-para-mi,,. , "D asem
Existenz (Existente), etc.
Junto con el subjetivismo que el punto de partida implica, se
puede colocar, el que la verdad, así no más, "la verdad", no interesa, lo que se busca dicen los existencialistas es "la verdad para
mi", la verdad hay que vivirla, hay que incorporarla al propio
102

ser; rechazan todos los existencialistas la suficiencia de la razón, son
.anti-intelectualistas, el contacto con la realidad tiene que ir más
allá de la razón, debe ser un contacto vital; rechazan también la
distinción entre sujeto y objeto de conocimiento. Consecuencia de
esta actitud contraria al racionalismo, puede considerarse el valorar más la acción que el pensamiento, es preciso ir a la acción,
realizar e. El hombre se encuentra a sí mismo en la acción y también es ésta en la que encuentra la realidad; el hombre se crea
libremente en la acción, el hombre se hace a sí mismo en la acción; el hombre e eHge, al decidirse; realiza una posibilidad de
ser por la que se realiza a sí mismo, siendo su elección, etc., etc.
De ahí el imperativo para la acción, el "realízate" de Sartre. A
este respecto ha dicho Tristán D'Athayde, que la sentencia de
Goethe, Im Anfang war die Tat (en principio era la acción),
a la inversa de la filo ofía del logos y del Evangelio de San Juan,
encuentra en Sartre lo que jamás hubiera pen ado encontrar...
Por esta lú1ea de pensarnient-0 se comprende, que el presente en
que se vive, en que se existe, sea muy importante, su valor es muy
upcrior al pasado y al futuro; la "Existencia" es una presencia,
e un estar hic et nunc ( aquí y ahora), el instante es copia e imagen de la eternidad, en el que por la acción nos elegimos y nos
creamos para la eternidad, en el instante presente, podemos actuar realizando valores y obedecemos al imperativo de vivir nuestra verdad creándola para la eternidad. Si es cierto que podernos
modificar . el pasado esto sólo lo podemos hacer en el presente y
,en él elegimos nuestro futuro. En el acto de exi tir, el hombre
es libre para elegirse, el hombre es su "Libertad", de ahí la responsabilidad en que se vive, esto ha hecho decir a un comentarista
&lt;le la actitud exi tencialista: "ellos, lo existencialistas, toman la
vida muy en serio, tal parece, como si vivieran sobre un volcán '.
De la importancia que tiene lo concreto, en el ser del hombre,
e puede juzgar por él que: "existir es un estar en situación, el
hombre es su situación, el hombre es un ser arrojado, echado en
el mundo entre los otros. Existir es un estar aquí y ahora en el
mundo (su mundo), entre los hombres, por eso el existencialista,
103

�aunque su pensamiento es un subjetivismo, no se cierra en sí mismo; la existencia es una co-existencia, es el Mit-dasein de Heidegger, la Comunión con el mundo, la Comunicación de Jaspers. La
Filosofía es un saber comunicativo, además, ante la contingencia
de ser-en-el-mundo, (In-dcr-Welt-sein) con una Historia la de
la humanidad y la del propio pais, etc. el hombre tiene la libertad y la responsabilidad de asumir la historia, tiene la libertad
de su actitud. Así, existir es un estar, aquí y ahora, en u mundo
con su historia en su situación entre los otros y realizarse libremente y con responsabilidad, aswniendo la contingencia y eligiéndose al realizar valores en el Con-ser, en el Co-existir.
El movimiento existencialista se puede considerar en u conjunto, orientado por aquella línea del pensamiento europeo que
va de nuevo hacia la metafísica, pero aquí se encuentran diferencias importantes: así Heidegger trata de construír una Ontología General (su problema es ocuparse del Ser), y su Analítica Existencial desarrollada en la parte publicada de Sein und Zeit no
es sino un paso previo, es más, y según esto, él no es existencialista; sin embargo para muchos la obra más importante de Heidegger es El Ser y el Tiempo y además no aparece claro, cómo
los ulteriores desarrollos metafísicos de este autor, enlazarían o
quedarían en continuación de esta Analítica Existencial que tanto renombre le diera. Sartre, quien para muchos no es sino un discípulo de Heidegger, pretende elaborar una Ontología
F enomenol6gica, su método como el de su maestro es una fenomenología muy rigurosa. Jaspers y Marcel por su parte y cada
cada uno de ellos por su rumbo, permanecen dentro del análisis
existencial fenomenológico, pero también hacen metafísica, aunque no pretendan edificar una ontología, ni su método sea tan riguroso. Hay otro autores, como Maurice Merleau-Ponty y Simone de Beauvoir (del grupo de Sartre), que quedan dentro de la
Analítica Existencial, o como algunos la han llamado "P icología
Existencial", y aquí podemos colocar a F. J. J. Buytendijk, quien
parece influenciado por Heidegger, Kierkegaard, y Merleau-Ponty:
a este mismo tipo de análisis existencial, que llevado a los casos.
104

concretos constituye el Psicoanálisis de Sartre, y que inspirado
más bien por Heidegger y con anterioridad había creado L. Binswanger con el nombre de "Daseinsanalyse", se lo ha llamado Antropología Fenomenológica, Antropología Filosófica, o simplemente "Antropología", esta antropología que, según Binswanger,
no es ni psicología ni filosofía, que no se puede acomodar al rango de las ciencias experimentales de un lado ni a las especulativas y cuyo privilegio le viene de su objeto "el ser humano", en
suma que este conocimiento, fundamental por relación a todo otro
conocimiento se sitúa en el cruzamiento, axial de la existencia concreta y de las condiciones ontológicas, que la hacen posible y que
la limitan. Finalmente, aquí se puede citar que algunos autores,
permaneciendo en el terreno de la Literatura como Albert Camus,
desarrollan una brillante analítica exi tencial.
Para terminar esta breve caracterizaci6n a lo que es común a
los diversos existencialismos, nos parece oportuno señalar, que el
existencialismo trata de llevar al hombre a su perfección, de otra
manera, que es una vía, un camino estrecho para que el hombre
realice más completamente su existencia en la acción, con conciencia de su libertad y de su responsabilidad de elegirse creando valores, con conciencia de su limitación, y de la limitación de la razón
para obtener estos objetivos, de tal manera que el existencialismo
llama a la afectividad y a la emotividad del hombre. El existencialismo apela a la razón del hombre pero también aquella Logique du coeur de que hablaba Pascal, por ello así como por
valorar el Arte y la Poesía, más que el ejercicio de la razón, se
puede decir que el existencialismo, se asemeja a aquella manera
de concebir la Filosofía que como en San Buenaventura fue
calificada de Mística, se puede añadir a estos rasgos, el sentido
del misterio y las vivencias fundamentales incomunicables que se
encuentran en el punto de partida de las meditaciones existenciales. Se puede agrandar la analogía incluyendo aquellas escuelas
de espiritualismo de Oriente como el Budismo, el Yoga, el Taoísmo,
etc., de las que se separa por La Mística de la Acción, característica del pensamiento occidental.
105

�Características Especiales:
SoRE Kn:RKEGAARD ( 1813-1855): Su posición es decididamente
teísta su existencialismo es un hacerse cristiano, un cristianismo vivido; para Kierkegaard el cristianismo debe vivirse o no es nada,
su religión era el Luteranismo, en la que fue educado, de la que
se separó, para olver d pués a ella, y dada su singular manera
de entender la religión, ponerse en conflicto con las autoridades
eclesi' ricas, y morir sin el consuelo oficial de su religión ( excomulgado) . Su fe era irracional, y para él todo aquello que tratara
de hacerla racional iba contra la verdad misma del cristianismo.
Hacía tesis suya la sentencia atribuida a Tertuliano Credo quia
absurdum, con todo rigor, y pensaba que cuando su fe no hacía
este esfuerzo, este salto hacia lo irracional no era su cristianismo
auténtico ni vivido. u melancolía la vivía como angustia, esta
angustia era el vértigo de la libertad, la po ibilidad antes que la
posibilidad, la angustia ante la nada, que es la libertad; la angustia del pecado, de la culpa; de su angustia procedía su desesperación, y de ahí también arrancaba toda su meditación, como el
vértigo de la nada para asentar la temporalidad, la historicidad y
la recuperación; el existir tenía tres modos: el estético, el ético y
el religioso. La angustia reviste para él también las tres modalidades, predicaba la desesperación de lo finito, para ganar la infinitud, pero asentaba que por la desesperación de lo infinito se
pierde el hombre. Su e.xistencialismo no lo concebía como una
filosofía y menos que nada como una filosofía que pudiera enseñarse; era una pasión de la interioridad, un buscar su verdad subjeti a, sólo los conocimientos éticos y ético-religiosos, que estuvieran esencialmente relacionados a la existencia eran conocimiento
esenciales, éstos eran los conocimientos de w1a interioridad vuelta
sobre si misma en busca de una verdad supra-subjetiva, estos conocimientos eran en muchos aspectos algo incomunicable que solamente podía vivirse. Finalmente el Instante era algo muy importante para Kierkegaard, copia e imagen de la eternidad.
Karl Jaspers ( 1883) . En los principios de su carrera, fue

psiquiatra y su paso por este campo nos dejó el fruto de su Psicopatología General, obra en mucho aspectos notable. Su existencialismo es el que parece más compacto y coherente y el que más
se asemeja a lo que pudiéramos llamar un sistema. Casi todo lo
que se dijo al hablar de las características comunes puede aplicarse al existencialismo de Jaspers; como dijimos entonces, no intenta hacer una Ontología de la Exi tencia; es más, niega qu
ésta sea posible, no habiendo pensamiento sino general y no habiendo existente sino individual. No cree que esta Teoría general
de la existencia es factible permanece dentro de la fenomenología existencial y sus análisis p icológicos tienen por objeto hacer más intensamente presente la existencia posible, a esto lo llama el esclarecimiento de la existencia. La Busca del ser se desarrolla en el ámbito de lo abarcable, de lo asible, ahí, se reconocen
tres niveles del ser: el ser objeto (Dasein) el existente ( Existentz),
y la Tra cendencia; a estos dos últimos se los conoce en lenguaje
mítico, como "alma" y "Dio '; en la realidad cósmica se dan cuatro esferas: materia, vida, alma y espiritu; para cada una de las
cuales hay una verdad. La Libertad es lo primordial en el esclarecimiento de la existencia ( Existenzerhllung), pero esta libertad no
resulta de una deliberación racional, es una elección que yo hago
de mí mismo, como siendo libre sin justificación, por el hecho
~~o de mi libertad ( es como el vértigo de Kierkegaard, la pos1b~dad antes de la posibilidad) . En la Decisión yo experimento
la libertad por la cual yo no decido solamente alguna cosa sino
a mí-mismo en ella ( la libertad) . Es impo ible establecer una
separación entre la elección y yo. (Aquí es notable la no distinción entre sujeto y objeto, ya que el Existente es lo que nunca
puede er obj to ) . De la Libertad se engendra la culpa, la culpa
primordial originada de mi decisión es inevitable, es la Existencia misma. La Existencia se halla en el hacer -en la acción , tropezamos con ella en las 'tuaciones en las situaciones límite (muerte, enfermedad lucha, culpa, etc.) la historicidad, la libertad y
en la comunicación. El mundo es una ruina, la existencia jamás
se realiza, y en consecuencia viene el fraca o, que es inevitable y
107

106

�en el fracaso auténtico (no en el falso) , se da la lectura de cifras
de la Trascendencia. A este respecto se ha dicho que Jaspers hace
la apología del fracaso. Conceptos de Jaspers son tambi~ el de la
fragilidad del ser, del desamparo ontológico y el muy mteres~te
de la Comunicación, la cual es una lucha amorosa entre dos eXIStencias y en la cual se encuentra la trascendencia. En este sentido
de la comunicación así como por la idea del misterio, se encuentra
mucha similitud entre las ideas de Jaspers y Marcel.
Por la lectura de las cifras de la Trascendencia, y a través
de su filosofía, parece que Jaspers, que en ocasiones menciona a
Dios al referirse a la Trascendencia, elabora una especie de Teología laica.
MARTÍN HEIDEGGER ( 1889) . Es un pensador original Y
muy vigoroso, su obra más conocida, El Ser y el Tiempo (hay traducción española), no está concluída y en la primer~ parte que
apareció en 1927, hace con un método muy riguroso el Anális~s
de la Existencia. Fue colaborador y discípulo de Husserl en Fnburgo, después catedrático en Marburgo, para pasar, antes de retirarse, a ejercer la cátedra de Friburgo. El problema al cual se
encara Heidegger es el "sentido del ser,,, pero considera necesario como conocimiento fundamental o busca de fundamento, haccr' el análisis de la existencia, para lo cual, ya lo hemos dicho,
utiliza muy rigurosamente el método fenomenológico. Así pues si
en la primera mitad del Ser y el Tiempo, traza una teoría sobre
la estructura de la existencia humana, en la segunda mitad (no
aparecida), iba a elaborar una Ontología Fenomenológica Universal a partir de la hermenéutica de la existencia, sin embargo y
aunque esta obra quede inconclusa, Heidegger, ha publicado toda una serie de trabajos que si bien no quedan en línea directa con
El Ser y el Tiempo, sí son obras dedicadas a los problemas tradicionales de la Metafísica y de la Ontología. 6 Aquí nos ocuparemos muy brevemente de la Analítica existencial de este autor:
la Existencia, se caracteriza por ser siempre la de uno, el fundamento de este modo de ser es: "ser en el mundo". El mundo es un
Co-mundo, su ser en un con-ser (ser-con-otros), una coexistencia;
108

en el mundo de los objetos se dan dos modos de ser, la "amanualidad,,, y el simple hallarse; el comportamiento por lo que respecta
a los objetos es la procuración, por lo que respecta a las otras
existencias es la solicitud. A la Existencia le corresponde: el cuidado ( Sorge), o la comprensión del ser, que a su vez tiene tres
modos: La derelicción (facticidad, echada, el ser abyecto, o arrojado en el mundo), el proyecto del mundo y el hablar. En la base
del Dasein (ser-ahí) está la angustia del ser arrojado en el mundo
como un proyecto en el cual descubro la posibilidad de mi imposibilidad, mi posibilidad de no ser. El ser de la existencia es Ser-para
la-muerte. Por esta angustia la Existencia busca refugio en el mundo del ser impersonal (Dasman), ser inauténtico; por la conciencia
y la resolución se puede rescatar la existencia del "Sé", de la existencia inauténtica, y avanzar hacia la culpa genuina, que es la lealtad de la existencia para consigo misma, que es la libertad para la
muerte. El sentido del cuidado (Sorge), es la temporalidad, esta es
esencialmente extática (lo fuera de sí). El futuro, el pasado y el
presente son éxtasis de la temporalidad, el tiempo primordial es
el futuro, pero como la existencia es Ser-para-la-muerte, el futuro
se nos revela como finito y el tiempo primordial es finito. La existencia se extiende al temporalizarse, a este extenderse lo denomina Heidegger "acaecer". Del descubrimiento de la estructura de
este acaecer viene la comprensión de la historicidad. La índole
(Wesen) de la Existencia es el trascender, la naturaleza humana
se determina primero como Dasein (ser-ahí); lugar de la patencia del ser del ente reunido en totalidad, es decir la existencia es
trascendida por el mundo, y en segundo término corno Existenz,
es decir corno el ente que sale de sí o se expone, para "insistir,,
o estar en lo interior del ser, es decir, la existencia trasciende el
mundo; en la angustia se nos da la trascendencia de la nada que
hace posible la posibilidad, de la nada es que surge la totalidad
del ente, es la que nos revela la libertad que es el fundamento del
fundamento. La existencia se constituye a sí misma, como proyecto
en el trascender, el trascender es la libertad, la existencia es libertad.
109

�El hombre, caracterizado como Dasein, pues, es el lugar en que
aflora la patencia del ente; determinado como Existenz, es el que
indica la presencia de lo que se presenta en la manifestada verdad del ente, aunque sustrayéndose o reteniéndose en su propia
verdad. "En resumidas cuentas -sostiene Heidegger- sólo somos y somos únicamente mientras mostramos lo que se sustrae.
Este mostrar constituye nuestra esencia. El hombre, como ser que
indica hacia allí, es el Indicador". 7 El hombre es pues un signo,
es un signo del ser y Heidegger recuerda el verso de Holderlin,
"somos un signo indescifrado". Para terminar diremos que el existencialismo de Heidegger es ateo, que su filosofía es anti-cristiana,
aunque según su propio decir, su filosofía no niega a Dios.
GABRIEL MARCEL ( 1889) . Es el iniciador del existencialismo francés. Educado fuera de toda religión se convierte al catolicismo y recibe el bautismo a la edad de 40 años ( 1929) . Su existencialismo es fundamentalmente religioso y teísta, católico. Partidario en su período inicial del idealismo eokantiano. Por una
superación llegó a sobrepasarlo en dirección de un realismo radical. Su método es la fenomenología, la que sin embargo no
guarda muy rigurosamente. Buscador del ser más allá de lo fenomenológico. Tratando de llegar a una verdadera Ontología y
Metafísica es a pesar de esto un existenciafüta y está de acuerdo
con los principios fundamentales que distinguen a éstos. Dentro
de su filosofía se encuentran tratados en forma diseminada grandes temas alrededor de los cuales gira su pensamiento. Entre ellos
tenemos: primero, la exigencia del ser concreto "exigencia ontológica", hambre de realidad, por ella se plantea la pregunta: ¿ qué
es el ser?, pero en esta pregunta está implicado mi ser mismo, por
ello, esta pregunta ha de responderse en la esfera del misterio, es
anterior a toda problemática de lo ob-jec-tum, es anterior a la
distinción entre sujeto y objeto y para responderla adecuadamente es preciso el recogimiento (recueillement). En él es un sondeo
de las capas más íntimas de mi conocimiento, se responde por medio de un existencial indemostrable "yo soy". P-0r esto la metafísica
es una reflexión enfilada al misterio y la filosofía una metacrítica
110

orientada hacia una metaproblemática. De esta experiencia existencial, reconocible pero indemostrable, nace el segundo tema de
la filosofía de Marcel: que es una tensión vital entre el Yo y el
ser en el cual y por el cual somos. Este tema es El diálogo con
el Ser. La filosofía no puede ser sino la explotación de una experiencia, el Yo que participa en el diálogo es sólo el yo integral,
el yo encamado, enraizado en el mundo por los tentáculos d 1
cuerpo. Así para Marce! es: "el Ser encamado referencia central
de la reflexión metafísica". La filosofía que nace de esta tensión
entre el Yo y las profundidades del ser es la filo ofía concreta
cuyo método es trascender lo fenomenológico puro, para llegar
a la raíz ontológica, y esta tensión es una tensión amorosa, cuyo
modo fundamental debe ser el encuentro con otro. sí llegamos al
tercer tema de la filosofía de Marcel: la Comunión, el contacto
con el mundo lugar de traición, la respuesta del Tú contingente
con el cual vivimos en sociedad y el encuentro con el Tú absoluto
y trascendente, que nos cimenta en el Ser y que en definitiva apoya todo lo real. (Para Bochenski La filosofía Actual: la filosofía
de Marcel parece consistir, casi exclusivamente, en formulaciones
diversas de un principio único - La superación de la Dualidad y
la oposición) .
JEAN PAUL SARTRE ( 1905) . Muy popular a través de su
obra literaria, Sartre discípulo de Heidegger y como este último
muy influenciado por Kierkegaard, de quien ambos han tomado
su problemática, utiliza con todo rigor el método fenomenológico,
pensador agudo, frío y original. Sartre se separa fundamentalmente de Heidegger y da un desarrollo propio a los problemas, e intenta dar soluciones originales a éstos. Su existencialismo es un
existencialismo ateo, racionalista y congruente consigo mismo. En
su obra filosófica más importante El Ser y la nada, desarrolla Sartre, a partir de Heidegger (de cuyas citas en alemán está llena su
obra), su tesis del nihilismo creador. A partir de las meditaciones
de Kierkegaard sobre la angustia y la culpa, de la posibilidad
antes de la posibilidad y de la meditación de Heidegger sobre la
posibilidad de mi imposibilidad, que lo lleva a decir que la exis-

111
R8

�tencia es lll1 Ser-para-la-muerte, Sartre dice que la conc!encia es
la negación concreta, la puesta en duda ( mise en ques~on), del
ser por el ser mismo, una pura negació~ q~~ hace surgrr el_ presente, el pasado y el futuro, la temporalizac1on que es la. exist~cia mi ser no es Ser-para-la-muerte, la muerte no es rn1 pos1b1lid;d sino mi imposibilidad, así la muerte es "la imposibilidad de
mi posibilidad''. Así la nada hace surgir la _libertad, . que no es
libertad para la muerte, mi libertad que es rm ser, es libertad para mi imposibilidad; es decir, es libertad para la nada. Las regiones del Ser son tres: el Ser-en-sí, el Ser-para-sí, Y el Serpara-sí, y el Ser-para-otro. El En-sí, que es el ~undo de las. cos~s
sin conciencia tiene más realidad que el Para-si que es conc1enc1a
y negación, pero el para-si, lleva c~nsi~o el En-sí, ~~e es ~ pasado. Quiere e to decir que la conciencia es negac10n, ~s S1empre
conciencia de haber sido, lo que no puede no haber sido, d: lo
que no es, como es conciencia de lo que pued~ ser_ que no ha sido,
que no es, que es nada (el futuro), la conciencia que ~tá condenada a llevar el En-sí de su pasado. Esto le produce nauseas Y
le da ganas de vomitar; mi cuerpo es el que me permite existir i
el para-sí tiene necesidad de un cuerpo que es_ el que me. permite la perspectiva sobre el mundo, por es? miro y soy __mirado
por los otros, cuando yo me avergüenzo de rm el me averguenzo es
el para-sí, y el mí es la mirada de los otros, éste es el S~r-?ara-otro,
y en la mirada del otro que me hace ser lo que soy, esta fi~rada la
mirada de Dios, porque el otro que me mira y me hace obJ~to, me
fija con su mirada en lo que soy, pero yo a mi vez pu~do rmrarl? Y
hacer de él un objeto. Dios es la mirada que me mira y a qwen
yo no puedo mirar; el hombre no quisiera ser el objeto ~e nadie es decir, un para-sí, que no fuese para-otro, esto es decir que
el hombre juega a ser Dios, que el hombre quisiera ser D~os.
Este sería un En-sí-para-sí, en esta forma el hombre es la pasión
de ser Dios, y para ello quisiera aún en ocasiones abdicar de su
libertad pero ello no es posible y el hombre es una pasión inútil.
El hombre es un ser sexuado y es a través del sexo que el Para-sí,
quiere llegar al otro, y dominarlo en la posesión, como u.na li112

bertad que posee a otra libertad, pero aquí es donde el para-sí
se descubre para-otro, que también es una libertad; por medio
de brillantes análisis fenomenológicos de la vida sexual normal y
patológica y con ayuda de estos conceptos del para-sí y del paraotro nos e..'&lt;plica Sartre el sadismo, el masoquismo y todas las relaciones sexuales. El hombre que es conciencia de algo, es el Parasí, está siempre fuera de él, es tu1a eterna inquietud, es tu1a existencia a la que no precede ninguna esencia, y a la que el cuerpo
proporciona la instrumentalización de las cosas del mundo y una
perspectiva, desde la que se trasciende sin límite, y que aunque
quisiera abdicar de su libertad, no puede hacerlo, es un condenado a la libertad, es el hombre del mito de Sísifo de Camus, es el
hombre de "Pirrus y Cineas" de Simone de Beauvoir (los dos discípulos de Sartre). A esta "conciencia testigo'' del para-sí, se opone Merleau-Ponty con su "conciencia comprometida" (la conscience engagée) sin la cual el hombre sería, realmente una pasión inútil. Para este último, Merleau-Ponty, el hombre en situación no es una pura conciencia testigo, sino una conciencia comprometida con los otros, la existencia se experimenta no sólo como
siendo fuera de sí sino como siendo con; si el .-:uerpo se nos impone
como lll1 hecho, nuestro cuerpo es el medio general de tener un mundo. "Vivo no para morir sino para siempre; y del mismo modo, no
para mí sino con los otros". 8 También para Binswanger esta posición de Sartre es equivocada y el Dasein, es Ser-en-el-mundo,
más-allá-del-mundo, en la existencia como-nosotros, en el hallazgo del otro que en su encuentro me hace ser yo mismo, en el encuentro amoroso con tu1 Tú, que es siempre un encuentro creador; la antropología de F. J. J. Buytendijk también critica como
Alphonse de Waelhens, 0 -1° esta postura de Sartre. Finalmente
diremos que Sartre rechaza toda actitud seria como inauténtica,
y propone un amoralismo o, al decir de algunos, lll1 inmoralismo y
una antiteología que lo ha hecho escandaloso.

113

�EL PsrcoAN Áus1s

Al hablar del psicoanálisis viene necesariamente a nuestra mente el nombre de Sigmund Freud su genial descubridor, cuyo nombre queda indisolublemente ligado al método de su invención Y
al estudio del inconsciente que hizo posible .. Su nombre pasará,
a la historia de la medicina&gt; de la psiquiatría, de las disciplinas
psicológicas y a la historia general de las ciencias ligado n~cesariamente al método de su creación. El problema del Inconsciente,
su investigación, era un problema al que concurrían por distintas
vías los esfuerzos y el pensamiento de notables investigadores, su
des~ubrimiento estaba en el aire (es usual decirlo) &gt; el ambiente
estaba preparado para recibirlo por las actividades de: filósofos,
médicos, charlatanes&gt; y también por el influjo de los literatos.
Orígenes del Psicoanálisis: Entre los precursores_ ~e ~reud :e
menciona a Leibnitz, a Kant (como autor de la distmc1ón fenomeno-noúmeno), a Shelling, Hegel y Shopenhauer con su obra _El
Mundo como Voluntad y Representación; a los filósofos del mconsciente: Carl Gustav Carus y Edouard von Hartman. Muy importante aparece la figura de Federico Nietzsche y la ~el liter~to
ruso Dostoyevsky. En la práctica terapéutica es necesano mencionar a Mesmer, the Christian Science, el marqués de Puysegur&gt;
Braid ( el hipnotismo), Charcot, Liebault&gt; Bemheim (la sugestión) Dubois (la persuasión), Babinski, Emile Coue _(la autosugestión); finalmente es preciso recordar el nombre de _Pierre Janet~
cuyos estudios sobre la histeria y las neurosis obses1v~s _son casi
confluentes si no directamente anteriores al descubnm1ento de
Freud. 11 Mas estaba reservado a Freud hacer el descubrimiento
que habría de revolucionar la Psiquiatría y la Medicina. Muy conocida es la historia de cómo en colaboración con el Dr. J oseph
Breuer y utilizando entonces el hipnotismo&gt; crea un método terapéutico llamado ccmétodo catártico", que operaba con los conceptos de "trauma" y "abreacción" (reacción retardada); después
de abandonar el hipnotismo y en sus principios en colaboración con
Breuer inicia los trabajos que lo conducirán&gt; después de la de-

fección de éste, ya solo al descubrimiento del método psicoanalítico
( 1893-1895). A los anteriores conceptos de 1rauma y abreacción,
había agregado Freud el de supresión, o rechazo al inconsciente y
la importancia de la sexualidad, que como tendencia rechazada,
era la causa de la neurosis, tal aparecía a sus investigaciones clínicas, que la tendencia fundamental del hombre era el instinto
sexual; con esto había aparecido la piedra de escándalo de la
Teoría de las Neurosis de Freud. En este momento ya había elaborado el maestro de Viena&gt; una teoría del Inconsciente, una Teoría de las Neurosis, un Método de exploración del Inconsciente,
que a su vez era un método terapéutico y había esbozado su teoría
de los instintos. La oposición de la medicina académica y la psicología también académica se sumó al prejuicio de la sociedad burguesa de la Europa de la era Victoriana; Freud luchó contra los
prejuicios, dando muestras de un valor y una terquedad ejemplares, en un principio solo&gt; después rodeado de colaboradores; en
torno a esta lucha se constituyó el llamado "Movimiento Psicoanalítico", cuya historia no vamos a recordar sino en algunos de los
hechos más importantes que han contribuído a que el psicoanálisis sea lo que es. En el año de 1900 se publicó La interpretación
de los Sueños (Traumdeutung), al decir de muchos, la obra maestra del genio creador de Freud; poco después, los discípulos y
colaboradores se empiezan a agrupar en tomo de él&gt; unos personalmente y otros a través de sus escritos; los partidarios de Freud
son cada día más, entre los primeros discípulos de Freud se contaba Alfred Adler; también fue de importancia la contribución&gt;
que como ayuda o impulso del exterior recibiera el movimiento
psicoanalítico, con la aplicación de los conceptos y teorías de Freud,
a los enfermos psicóticos en los trabajos hechos en colaboración, .
por el entonces muy notable psiquiatra E. Bleuler y su discípulo
C. G. Jung, con esta colaboración, o mejor dicho, con la aplicación a los enfennos esquizofrénicos, de las teorías de Freud y con
la elaboración de la "Prueba de las asociaciones condicionadas,,,
el psicoanálisis recibía una comprobación desde otro campo, ganaba mucho en aceptación científica; la escuela de Zurich, le da115

114

�ba el espaldarazo. Entre las influencias intelectuales que obraron
sobre Freud se menciona principalmente a Shopenhauer, Y muy
probableme~te a Nietzsche. Freud era un materialista convencido, y esto influyó notablemente en la ~abor~ción de_su Teoría de
los Instintos; por otra parte estaba baJo la influencia ~el ~volucionismo Darwinista y era un positivista afecto al racionalismo;
durante la primera década del siglo, Freud ela6?ró su teorí~ de
los instintos, abandonó la tesis del trauma infantil y descubno su
famoso complejo de Edipo. Aquí y desde las primera~ co~~,cciones teóricas de Freud se ven mezclarse, conceptos de msp1rac1on
biológica (fisiológica), con conceptos de origen educativo, de ~piración más bien sociológica; esta última, ha pa~e~i~o a los cnticos modernos la más deficiente. En 1909 Freud v1s1to los Estados
Unidos en compañía de su discípulo J~~, a invi~ción ~~ Sta~ey
Hall de la Clark University y el mov1m1ento ps1coanaht1co tiene
seguidores entusiastas en toda Europa y en América_; la lista de lo~
discípulos de Freud es en verdad muy grande, menc10naremos aqlll
solamente algunos de los más conocidos: Adler, K. Abraham, Ferenczi, Jung, Fenichel, Brill, Flournoy, Reich, Frink Jellife, Otto
Rank, Maeder, Melanie Klein, Silberer Fromm, Alexander, Badouin Odier, etc., etc. Se ha hecho notar, que una de las característi~as del movimiento psicoanalítico, fue el recibir colaboraciones del exterior, que lo hicieron progresar y lograron introducir las.
ideas de Freud en todos los campos al grado de darle una popularidad en ocasiones realmente indeseable.
El movimiento psicoanaJitico surcó desde su juventud la separación y disidencia de algunos de sus miembros, el primero de ellos
fue Adler, quien a causa de la no importanci~ para _Freu_d de l~s
impulsos del "ego", y a lo que consideraba la mtrans1genc1a y unilateralidad de Freud, se separa y funda una escuela a la que llama
"La psicología individual". Esto sucedió en 1'911 y dos años más
tarde se producía la herejía de Jung, éste que había fundado "La
Sociedad Internacional de Psicoanálisis" y que en 1911 había sido
nombrado presidente de este Instituto, y que para muchos era el
discípuló predilecto de Freud y el llamado a sucederle en la direc116

ción del movimiento, tuvo que separarse y fundó una escuela, a
la que denominó de "Psicología Analítica" o todavía mejor de
"Psicología Profunda", o de "Psicología Compleja"; según muchos,
fue muy de lamentarse que tan valiosos elementos no continuasen
en el seno del movimiento, y hubiera sido mucho mejor que permanecieran en él, siempre y cuando se diera lugar a sus colaboraciones. En 1'920, la aparición de la obra de Freud 1vfás allá del
Principio del Placer (Jenseits des Lustprinzips) enmendaba la primitiva teoría de los instintos y hacía justicia a la concepción de
Adler sin mencionarlo. Posteriormente se realizaron las separaciones de Stekel, de Reich, de Otto Rank, la de Schulz-Henckle; se
produjeron las variantes de Alexander, la separación de Karen
Homey, la de Erich Fromm, y la de Melanie Klein (para nomencionar sino las más conocidas) .
Para hacer un poco más metódica la exposición, me referiré primero a las concepciones de Freud, y diré luego algunas palabras
sobre las diferencias que se encuentran en otras escuelas disidentes.
El Psicoanálisis según Freud (y la escuela que lo sigue sin modificaciones fundamentales -llamada también por algunos ortodoxa-) : Psicoanálisis y freudismo, no son la misma cosa, dice
Roland Dalbiez, quien insiste en la necesidad de hacer esta distinción, pero aun ésta se le hace insuficiente y considera finalmente en la obra de Freud tres aspectos principales: una Metodología, una Psicología y una Filosofía. Las trataremos por separado.
La Metodología Psicoanalítica: El método psicoanalítico es el
que se hace acreedor del término de psicoanálisis, a él es al que se
debe aplicar propiamente y strictu sensu el nombre propuesto
por Freud; consiste fundamentalmente en escuchar las asociaciones libres de los sujetos y en la observación cuidadosa y pasiva de
la conducta mientras éstos hablan ( en ocasiones, si se trata de algún enfermo, la charla será en relación de sus síntomas, puede
hactrse alrededor de los actos fallidos, de los actos sintomáticos,
de los sueños pero siempre que estos temas surjan espontáneamente del sujeto). "La metodología es ( dice Dalbiez) la parte esencial de la obra de Freud. El verdadero título de gloria del maestro
117

�de Viena es la creaci6n de un procedimiento de cxploraci6n del
inconsciente". l método ha podido s r llevado, con algunas modificaciones a la interpretación de los delirios y otras produccion patológicas. Al conjunto de las asociaciones del sujeto y de su
comportamiento expre ión fi onómica, gesticulaciones, etc., se
aplica la hermenéutica de acuerdo con las doctrinas y po tulados
d Freud; aquí se hace n c aria la distinción entre contenido aparente y contenido latente, o mejor dicho, entre contenido manifiesto y contenido latente, que forma la base de la estructura de
la "Int rpr tación d los Sueños", los que son según la opinión de
Freud la "vía regia" para la exploración del inconsciente. En 1
método cabe distinguir: primero, el método terapéutico ( el p-icoanálisis fue creado como método terapéutico de las neurosis) ; segundo, el método de investigación clínica ( que en algunos caso
puede ser usado para establee r un diagnóstico) y tercero, como
método de exploración del inconsciente, de sujeto sanos y enfermos ( que e el que mayor univer alidad le concede y le da mayor alcance científico). El método, siguió una evolución histórica,
de acuerdo con las teorías que lo inspiraban y lo que se entendía
como objetos o fines de la terapia psicoanalítica. Aquí no encontramo con concepto como: su pre ión, reprcsi6n, censura, resistencia tendencia, impulso (Tricbe), transferencia, mecanismo de
defen a formación reactiva. Modificaciones importantes se siguieron a las contribuciones de W. Reich con su Análi.sis del Carácter,
y de Anna Freud con su obra El Y o y los mecanismos de Defensa;
estas modificacione hicieron evolucionar principalmente el manejo de las re istencias y de la transferencia y estas modificacione
son las que nos parecen más importantes a la metodología freu&lt;liana. Se puede mencionar que Freud dio un conjunto de reglas
técnicas: la pa ividad del p icoanalista, el paciente permanecerá
aco tado en un diván no se tendrá con él ninguna otra relación
que la trictamentc profesional, no se tomarán notas, etc.; toda
ellas han sufrido y sufren modificaciones que la flexibilidad de
la práctica exige, y que la evolución de lo conceptos doctrinarios permite o aconseja. os parece oportuno mencionar el con-

scjo de Freud elevado a condición rigurosa, por sus seguidores, de
realizar el análisis didáctico· se po tula que para la correcta aplicación del método sea menester o cuando menos muy conveniente
el que el psicoanalista haya ido a su vez p icoanalizado; por
nu tra parte aunque comprendemo que en principio, el método n sí de ninguna manera supone la nec ·idad de este análisis
didáctico
tamos de acuerdo con la mayoría de los conocedores,
pensamo que realmente e la mejor manera d aprender a utilizar el p icoanálisi , aunque no absolutamente indispen abl · para
terminar esta cuestión nos permitimos citar ]a opinión del Dr. l.
Caruso: 'Ciertamente el haber pa ado el análi is no es una garantía de nueva forma de existencia y n-0 es una 'consagración&gt;.
Por e o hace daño a la idea de la necesidad del análisis didáctico
el aire que e dan algunos analista que miran por encima del
hombro a lo cno analizados' y forman una especie de masonería
analítica . 1 2
Como . a lo hemos dicho
a nuestra opinión, el método p icoanalítico la parte más valiosa de la obra de Freud sin embargo
no parece conveniente agregar, que el método ha sufrido modificaciones y adiciones importantes por parte de los discípulos y de alguno grupos di identes. Respecto a los resultados terapéuticos del
método p icoanalítico, no podemos ser muy optimistas; algunos
de lo pacientes curan de us neurosis, y otro no; las opiniones
de algunos p icoanali tas autorizados on bastante desalentadoras.
De la interpretación de los datos de una estadística hecha por el
R. P., ~ight, se desprende que el éxito definido de la terapia
p 1coanalíoca alcanza algo menos que el 50% de los pacientes
que, en principio, le son tributarios. 13 A este respecto K. Jaspers
expresa de la iguiente manera: "La eficacia terapéutica del
p ·coanálisis es cuestionable. Sabemo que todos lo procedimiento p ·coterapéutico en manos de personalidades eficientes tienen
éxito a tra és de lo iglos. Comprobamo que los procedimientos
p icoanaliticos triunfan y fraca an lo mismo que otros métodos,_ª
La Psicología en la obra de Freud (M ta-p icología) : en el
:fundamento de la teoría psicoanalítica se encuentra el concepto

D:·

119

118

�de "conflicto psíquico"; este conflicto entre el consciente Y el inconsciente, es explicado de una manera dinámica; l~s fuerzas del
inconsciente luchando contra la personalidad consciente del enfermo neurótico, producían los síntomas y en consecuencia eran
causantes del trastorno, y así aparece el concepto de "dinamismo
psíquico"; el psiquismo era dividido esquem~tic~ente ent:e consciente e inconsciente; en el umbral del ps1qU1smo consciente se
encontraba el preconsciente; el inconsciente se piensa en los comienzos del psicoanálisis como formado por el material rechazado de la conciencia, lo reprimido, y vien~ a agregarse el concepto de represión; la fuerza psíquica principal, de donde tomaban su energía todas las otras era el instinto sexual y así se formó ·
el concepto de la "libido" energía psíquica por excelencia; en este
caso tenemos que la libido, para Freud significaba el instinto, o
mejor, la energía del instinto sexual, considerado este último término de sexual en un sentido muy amplio, e indudablemente mucho más amplio que lo que se entiende en términos científicos Y
en el uso vulgar de la palabra. Para Waelder se debería entender
por este concepto de la ,:libido", lo que los escritores patrísticos
llamaban "camalis concupiscentia". A partir de la realidad clínica y por su interpretación elabora Freud su complejo de Edipo;
aquí a los conceptos tomados de la mecánica física se ~un:ia~ los
de la coerción educativa y aparecen los conceptos de Pnnc1p10 de
realidad y Principio del placer; se considera a la libido como invistiendo algunas determinadas regiones y funciones orgánicas Y
como una energía susceptible de valoraciones cuantitativas, se estudia la evolución genética de la libido y queda elaborada la primera teoría de los instintos de Freud ( 1910) . Esta primera teoría
de los instintos consideraba como ya dijimos como energía psíquica única a la libido, la cual investía diversas funciones orgánicas~
durante el desarrollo del niño, éstas marcaban las etapas de la
evolución libidinal, y eran: la etapa bucal (oral), la etapa anal&gt;
la etapa genital (fálica) ; de aquí nació el concepto del niño co~o
un perverso polimorfo. Al final, en la etapa fálica se formaba el
complejo de Edipo y con su resolución (entre los 5-6 años) la
120

tendencias instintivas entraban en un período de latencia, pai-a
hacer su irrupción en la vida en la época de la pubertad, ya en
su forma adulta. A partir de la energía de la libido que procedía
del primitivo "Id" (ello) y por las exigencias que la realidad
planteaba al niño, se formaba el "egon (yo) o personalidad consciente; con la solución del conflicto de Edipo -(amor a la madre
y celos y rivalidad con el padre) aparecía el "super ego" (superyo) instancia moral que se formaba, cuando el niño introyectaba
(asimilaba, haciéndola parte de su personalidad) la imagen de
los padi-es y sus prohibiciones. En esta primc:ra teoría de los instintos, Freud consideraba todo el psi9uismo como extrayendo su
energía de la libido y hacía que esta energía formase toda la personalidad. Por esta razón fue considerada esta teoría como un
pansexualismo; en realidad Freud había mencionado algunas ocasiones algunas tendencias del yo o instintos del yo pero no les
concedía ninguna importancia pues no consideraba que el "yo"
pudiera tener algo incon ciente. En 1920 y con la publicación
de su obra Más allá del principio del placer, se inicia una nueva
concepción que se ha llamado La Segunda T eoría de los Instintos; en ella, hace figurar Freud, al lado de un instinto de la vida
(Eros), cuya energía le provenía principalmente de la antigua
libido, un instinto de la destrucción, instinto de la muerte, cuya
energía le provenía de la agresión; esta evolución en la teoría de
los instintos se considera en parte influenciac;la por la tremenda
experiencia que significó la guerra de 1914-18, y para explicar
los problemas que planteaban algunos enfermos chocados por los
traumatismos de la guerra, así como los que planteaba el problema dd sado-masoquismo. Tenemos pues la estructura del aparato psíquico: el inconsciente, el preconsciente, el consciente por
una parte, el "Id" primitivo (ello), el "ego" (yo) y el "super
ego" (super yo) ; la evolución de la libido con sus etapas: oral,
sádico-anal, fálica; los aspectos de la afectividad por lo que respecta al objeto: narcisismo, introyección, proyección y objetivación, o conducta objetal. A esto podemos agregar la genética evolutiva de las tendencias destructivas (algolágnicas) y las fases de
121

�transición que entre las distintas etapas de evolución libidinal consideran algunos autores como la fase sádico-oral, etc. Se pueden
mencionar también, los conceptos de fijación de la libido y el de
regresión. Toda la genética evolutiva se hace en la teoría freudiana en tomo del "Complejo de Edipo" y es a su alrededor que
se forma la personalidad infantil, y es de su correcta solución que
depende el futuro del niño. En las primitivas concepciones de
Freud el inconsciente era calificado como: reprimido, activo, bestial, infantil, alógico y sexual; con la posterior evolución de la
teoría, parece que estas caracterizaciones corresponden mejor al
&lt;'Id" (ello) que no a todo el inconsciente; en la interpretación
de los sueños considera los mecanismos siguientes: condensación,
desplazamiento, dramatización, simbolización, elaboración secundaria. Estos mismos mecanismos presiden la formación de los síntomas neuróticos condicionados por la fijación de la libido y la
regresión (o i!nvolución). Con la contribución de Anna Freud
la psicología del "yo", cobra más importancia que en los trabajos de Freud; también el aporte de W. Reich va en ese sentido; para Anna Freud los mecanismos de defensa del "yo" son:
represión, regresión, formación reactiva, ai:slamiento, anulación,
introyección, proyección, vuelta contra sí mismo, transformación
en lo contrario y sublimación o desplazamiento del objeto instintivo. La Sublimación es un concepto muy importante en la metapsicología freudiana; por él se entiende el desplazamiento de
una cierta cantidad de libido de su objeto instintivo, que bajo
1a presión de las normas educativas se aplica a un fin más noble
o de utilidad social. Freud y en su seguimiento K. Abraham elaboraron una caracterología basada principalmente en las etapas de evolución libidinal y en el concepto de fijación. Así habría un carácter oral, uno anal y uno genital; la caracterología
encuentra un desarrollo mucho más avanzado en la obra de W.
Reich y con ello y el análisis del carácter como ya lo dijimos
se da más importancia a la psicología del "yo". En realidad cuanto se ha dicho hasta aquí pertenece a la psicología normal. Como se comprende fácilmente, el camino seguido por Freud fue

a _la inversa del que hemos recorrido, y él, del estudio de las
ps1coneurosis y de otros enfermos mentales, indujo las condiciones normale,s _del funcionamiento psíquico; a este respecto se le ha
hecho la ~ntica de hacer una generalización indebida y que trata de aplicar a los psiquismos normales los datos extraídos de su
experiencia clínica con individuos enfermos.
La labor del psicoanálisis en el campo de la psicopatología es
en?~~; de ella ~aremos aquí una brevísima enumeración: de los
pru:mti~os trabajos sobre la histeria, y las neurosis obsesivas, las
a~hcac1ones ~echas por la Escuela de Zurich a los esquizofrérncos, las teonas sobre la angustia: la primera la consideraba co- '
mo producida po~ la falta de satisfacción sexual y estaba de
acuerdo_ con su primera teoría de los instintos; la segunda consecuencia de la correspondiente teoría de los instintos la considera como signo de alarma del "Yo" y en consecuencia con ella
elabora Anna Freud sus conceptos de mecanismos de defensa deI
"Y
. h su caracterolog1a.
' Su teoría general de las neuro. o" Y Re1c
sis, s~ clasificación en neurosis actuales y psiconeurosis, su teoría
e~pecial ~e las neurosis: psiconeurosis de conversión, psiconeuros1s obsesivas. En_ la parte central de la construcción, se encont:~ba _e~ ~ompleJo de Edipo, la teoría de los instintos, la fijac10n. hb1dm_al, la regresión y los mecanismos de las formaciones.
del mc?nsc1ente ya mencionadas. En sus primeras concepciones,
Fre_ud
con su muy discutido concepto del "niño perverso
po~orfo , as;°~aba que la neurosis era la negación de una perversm~ i este ultuno postulado fue abandonado en elaboraciones:
posteriores, Y la teoría psicoanalítica ha sido llevada al estudio
de las perve~siones (y en ocasiones a su tratamiento). También
deben mencionarse como investigaciones psicopatológicas las de
Abraham sobre la melancolía, las de Freud, Ferenczi, Frink sobre la paranoia, las de Reich en la esquizofrenia, Rosen Hill
etc., etc. También en este campo quedan las concepcion~ mo:
dernas_ de la medicina psicosomática y el de las llamadas órgano~e~osis: S~b_re la_ valoración de la metapsicología como adquis1c10n científica du-emos que es una parte de la obra de Freud

J~;º

�que ha sufrido muchas modificaciones y que necesariamente está
sujeta a revisiones, que en este campo se han producido las principales diferencias y disidencias en el movimiento psicoanalítico;
a este respecto nos parece oportuno recordar aquí el concepto
creado por Leuler de Pensamiento Drefstico: función inferior del
psiquismo humano que en realidad no es pensamiento sino Wla
expresión sin contenido conceptual y sin sentido de relación lógica ( sueños, delirios, alucinaciones), a los que se puede aplicar la hermenéutica psicoanalítica, pero de cuyo resultado es imposible obtener W1a interpretación con calidad de certeza lógica.
Es por esto, en nuestra opinión, que es muy difícil, si no es imposible construir una teoría firme y racional sobre esta materia;
en apoyo a esto podemos mencionar al Dr. Madouin que dice: "el
psicoanálisis es, antes que nada, una técnica experimental y concreta y sus especulaciones metapsicológicas se quedan en hipótesis . .. " 16 Uno de los conceptos más discutidos de Freud es el
de sublimación; se dice es imposible explicar una cosa por una
causa inferi-0r a ella, también se critica mucho el origen de las ideas
morales a partir del "super yo" inconsciente. A propósito de la
segunda teoría de los instintos de Freud en la que hace figurar
al lado del instinto de la vida un instinto de la muerte o de
la destrucción ( que ha sido llamado por Weil "destrudo", y que
.
"A nk ,,,
.algunos h an 11 ama do con 1a palab ra gnega
na e - en relación con las neurosis anancásticas- probablemente) . Dice Dalbiez, que para Freud como para el viejo Heráclito, la investigación filos6fica termina en una contradicción irreductible: el "Eros"
y el "Tanathós".
La Filosofía en la obra de Freud: Según su propia confesión,
Freud no tenía aptitudes ni afición por la filosofía; podemos conceder que estaba en lo cierto y que era sincero, cuando apegándose a la realidad clínica afirmaba que su intención no era ha-cer filosofía ni metafísica. Las influencias intelectuales que dejaron huella en su pensamiento son: el determinismo materialista,
el evolucionismo darwinista, el positivismo y el racionalismo (se
:sospecha la influencia de Shopenhauer, de Nietzche y probable-

mente la de Kant) . La filosofía de Freud fue una filosofía hecha contra sus deseos, una filosofía inconsciente; ella se encuentra
impregnando casi todas sus tesis metapsicológicas y desparramada a lo largo de sus obras, principalmente de aquellas en las que
se ocupa de problemas culturales. El método y la teoría psicoanalítica han sido llevados y llamados a explicar: el arte, la ciencia, la moral, la religión, la literatura, la pedagogía, la criminología, la política, la antropología, la sociología, etc. Para no citar
ino algunas de las obras de Freud en las que éste es llevado a
exp~~ar estos problemas recordaré: Totem y Tabú, Moisés y la
R eligión Monoteísta, El malestar de la Civilización, El Porvenir
de una ilusión. Aquí se le ha criticado a Freud diciendo que de
un método terapéutico que era el psicoanálisis, lo ha transformado en ·una "v.isión del mundo", "cosmovisión" ( en alemán
"Wdtanschauung") , le que evidentemente es hacer filosofía; sr
dice además que al llevar los conocim1entos de la psicopatología,
a explicar cosas de tan distinta índole es cometer el sofisma de
"metábasis"; que cuando Freud se pregunta: ¿qué es el hombre?,
¿qué es el arte?, ¿qué es la moral?, etc., hace filosofía quiéralo
o no. En algunas de estas obras que hemos citado, comete Freud
errores notables que la antropología, la sociología y la arqueología contemporáneas han corregido destruyendo las generalizaciones y construcciones arbitrarias de Freud. Además utiliza conceptos filosóficos, como el alma colectiva, que en la actualidad
están completamente desechados. Jacques Maritain dice: "toda
la filosofía freudiana descansa sobre un prejuicio: la negación
violenta de la espiritualidad y de la libertad". 10 Ante el problema del conocimiento, asienta Dalbiez, Freud se muestra incierto
siendo su tesis en ocasiones un empirismo y en otras un racionalismo dentista; como se sabe estas dos tesi~ son inasimilables y
desarrolladas sistemáticamente llevarían a una contradicción que
anula el sistema larvado de Freud. En opinión del mismo autor
(Dalbiez), quizá debamos considerar al pensamiento psicoanalítico y al movimiento freudiano como el legítimo heredero de la
liquidación del kantismo en el pensamiento europeo moderno, y
125

124

�q~~

agrega: "la investigación psicoanalítica no explica aquello que
es filosófico en la filosofía, ni aquello que es artístico en el arte,
científico en la ciencia, moral en la moral, religioso en la religión.
La especificidad de los valores espirituales escapa al instrumento
de investigación creado por Freud ... " "La obra de Freud es el
análisis más profundo que la historia haya conocido, de aquello
,, 11 p
.
d'
que en el hombre no es lo más humano .
ara termmar iremos
que para algunos pensadores el lema que puso a su obra Trau~deutung'' (la interpretación de los sueños), aquel verso de V 1rgilio: Flectere si nequeo superos Acheronta movebo ( Aeneis, Liber
VII, v. 312), deberia ser el lema de toda la obra de Freud.

VARIANTES PRINCIPALES: DISIDENTES DEL MOVIMIENTO
PSICOANALÍTICO

Al/red Adler: (1870-1937). Ya en 1907, había publicado Adler
un trabajo sobre Las minusvalías orgánicas y su repercución psíquica que denotaba una orientación distinta de la de Freud, pero
no fue sino hasta 1911 cuando se separó y fundó su escuela de "la
psicología individual". A partir de su trabajo mencionado elabora
Adler sus conceptos de: Sentimiento de inferioridad, superación
de la inferioridad, complejo de inferioridad, complejo de superioridad, sentimiento de comunidad, etc. La personalidad de Adler está en consonancia con su obra, y se establece así una relación, que
en el caso de Freud, para sorpresa de muchos, no se ha podido establecer, pues este último era una persona de costumbres ordenadas
y de vida de hogar correcta, que elaboró una teoría francamente
escandalosa. La obra de Adler es la de un observador profundo;
su psicología, para la que es fundamental la libertad y la responsabilidad, es una psicología del Yo, al que veía como causante de las
neurosis, a las que interpreta principalmente desde el punto de vista de la finalidad que se propone el individuo (lo que Freud llama
la ganancia de la enfermedad) y no desde el punto causal determinista; su investigación se encamina a encontrar el estilo de vida

se ha hecho el sujeto, y su método terapéutico se propone modificar este estilo de vida; con vista al "Sentimiento de Comunidad", al_ cual considera fundamental para la cultura, su terapéutica
es. esencialmente educativa y a este respecto ha dicho Jung: "que
m1en~ras Freud era el sabio investigador e interpretador, Adler es
esencialmente educador'&gt;. La psicagogía, educación de las tendencias neuróticas es la contribución de Adler y que todas las escuelas
~ode1:13-s de psicoterapia incorporan a su acervo. Respecto a la
filosofia, debemos recordar que en ocasiones Adler reconocía que
hacía metafísica, si bien pretendía ejercerla como un saber positivo.
Karl G_ustav Jung (1875). En el año de 1912 publicó Jung
un trabaJO con el título Transformaciones y símbolos de la libido
(Wandlungen und Symbole der Libido) en el que aparece la causa
de la separación de Freud que habría de tener lugar un año más
tarde. Jung no aceptaba el concepto de la "libido", tal cual lo predicaba ~reud; para él este concepto no era exacto, no lo consideraba
como mstinto sexual, sino como algo que si pudiera tener un equivalente sería
~lan vital" de Bergson, o la energía psiquica
total, que pudiera mterpretarse como tensión entre contrarios. La
mentalidad de Jung como la de Freud, ha mostrado ser extraordinariamente prolífica; no mencionaremos aquí sino dos de las
obras de Jung más conocidas: El Y o y el inconsciente y los
Tipos Psicológicos ( 1920). La escuela que fundó J ung la 'namó:
"Psicología Analítica", y Ja •procuraré caracterizar a grandes rasgos: E~ ~u princ~pio y a partir de su concepción de los símbolos y
de la bb1do, llego pronto Jung a su concepto de: inconsciente individual e inconsciente colectivo, con lo que se marca la diferencia
en la estructura del aparato psíquico; después viene a sumarse a
estas ~eren~ias la Tipología; los tipos psicológicos de Jung se diferencian pnmero por la actitud fundamental, extraversión o introversión; después vienen las funciones de las que se cortsideran
4: e~ pensar y el sentir, el percibir y el intuir; concibe que estas
funcmnes son opuestas por pares, se matiza la tipología con el conce~to ~e funciones, diferenciada y auxiliar, funciones mezcladas
y t1pos unpuros. En función del concepto del símbolo y del comple-

:'el

127
126

�jo ( este último creado por Blculer y aportació~ d~ la escuela de
Zurich), se concibe la estructura del aparato ps1qmco de una manera dilerente : primero, consciente e inconsciente, después? en el
consciente se considera la persona y el Yo (ego) ; en el mconsciente el personal y el colectivo; en el inconsciente personal, la sombra principalmente; en el colectivo, el ánima, el ánimus, Y el. conjunto de los Arquetipos; la función del símbolo Y el cm~pleJO en
el proceso de individuación, en relación con los. Arquetipos Y _el
inconsciente colectivo, que concurren a la formación del Un_o-!m~mo ( Selbst), que en su conjunto constituyen la idea de la din~ca evolutiva de la personalidad, y que se confirman con la función
prospectiva de los sueños (idea esta última, c~mpartida por Adler,
Maeder y Silberer), el concepto que los suenos no se pueden explicar, exclusivamente como la realización
un ~e~eo Y que deben interpretarse, tanto desde el punto ,de vista o~Jehvo,
del
subjetivo ( tanto como todas las &lt;lemas producc10nes dr~istlca~)
el concepto de la transferencia y su manejo en la terapia; baJo
esta doctrina diferente, hacen que la hermenéutica analítica de
Jung sea muy diferente de la freudiana, a esto puede agregarse,
que el método de las asociaciones es diferente,. r:or ~a par~e centrado temáticamente y por la otra con la paruc1paCion acuva del
analista, y que la técnica misma comporta modificaciones importantes, se recurre a la escritura y al dibujo ( y en general es más
flexible) . 18 La Terapia debe entenderse en c_ua
~!anos: 1o.-,
de acción catártica, 2o.-la acción de consc1enoac1on y el analisis de la transferencia, 3o.-la acción educadora o mejor autoeducadora y 4o.-La metamorfosis, el recentramiento de la personalidad la maduración o la metanoia. Estos planos deben entenderse co~o escalones de eficiencia y nunca debe olvidarse que el
análisis es el encuentro de dos personalidades y que las dos participan tctivamente en el proc~so. Jung es un gran co~ocedor de
las mitologías, es un admirador del Taoísmo, del Budismo Y del
Yoga; ha estudiado la alquimia, y del estudio de estas escuelas
espirituales de Oriente ha extraído muchos conceptos que usualmente maneja (sobre estas materias ha publicado buen número

?e

co~?

U:º

128

de obras) . Con respecto a las ideas filosóficas de Jung poco puede
decirse excepto, que quizá participa del prejuicio anti.metafísico •
de Freud, pero reivindica para la psicología el estudiar problemas
metafísicos cuando los encuentra como vivencias en los sujetos. Es
más cauto que Freud en llevar el psicoanálisis más allá de su terreno en falsas generalizaciones. Su modo de concebir el proceso
de individuación recuerda la Gnosis de los primeros siglos del cristianismo, sus estudios sobre la alquimia lo llevan a encontrar semejanza entre ésta y La terapia concebida como proceso de individuación; estas semejanzas es posible que provengan tanto como
con la herejía gnóstica de fuentes comunes en el misticismo de
Oriente.
Nuevas Disi,dendas: Se citan la separación de Stekel, Reich,
Shulz-Henckle, las variantes de Bjerre, Maeder, Silberer, la variante de Ferenczi, con sus dos etapas, la de terapia activa y de
relajación, la importante concepción de Otto Rank, acerca del
trauma de nacimiento, a propósito de la situación analítica, y acerca de la personalidad. Las modificaciones de la escuela de Chicago
de Alexander y French, con la mayor flexibilidad de la Terapia,
y su modo de entender la situación analítica. Las Terapias de
Grupo, que son aplicaciones y modificaciones de las técnicas ( aquí
se mencionan las concepciones de El Prico-drama de Moreno).
La Escuela Neo-Freudiana: que tuvo sus orígenes en Estados Unidos, bajo el influjo de la Antropología Cultural y cuyos
representantes más notables han sido: H. S. Sullivan; muy original en sus concepciones, desarrolló una especie de fenomenología
behaviorista con el nombre de Relaciones interpersonales, que
ha tenido gran difusión en los Estados Unidos; su muerte dejó su
sistema sin elaboración final; rechaza el complejo de Eclipo, y la
teoría de la libido; en su lugar coloca en la base de la psicodinamia los deseos de "Gratificación" y el sentimiento de seguridad,
o "Deseo de aseguramiento '; concede gran importancia a los factores culturales en la formación de la personalidad, estudia preferentemente la crisis de la pubertad, y es muy importante su con129

�cepto de inadvertencia selectiva y de disociación o de formación
par atáxica.
• K. Horney: Influenciada por Sullivan y por From, publicó antes que ellos sus concepciones en una obra titulada La personalidad
neurótica de nuestros tiempos; tant-0 como sus maestros, rechaza
el concepto de libido y da al complejo de ~dipo un significado
n-0 sexual, concede gran importancia a los factores culturales y su
concepto de tendencias neuróticas (neurotic trends), es muy importante, y recuerda el concepto del estilo de vida de Adler.
Erich From: Actualmente en México, ha fundado una escuela
propia (Frommiana), y ha construído un sistema en el q~e: los
factores culturales, las relaciones interpersonales, el determmisrno
biológico, y el determinismo económico (con aplicación de los conceptos sociológicos y de movimientos de masas), se mezclan y tratan de ser armonizados por medio de una filosofía humanista
inspirada por el panteísmo de Spinoza y que sería una especie de
"Existencialismo hedonista". Incluye From una Caracterología,
bastante más completa que la freudiana.
Para terminar esta breve descripción del movimiento psicoanalítico, queremos decir que la escuela de Freud no nos parece
la más bien orientada y que a nuestro juicio lo mejor es la actitud ecléctica como lo aconseja el Dr. Ch. Badouin.

COMPARACIÓN ENTRE EL EXISTENCIALISMO Y EL PSICOANÁLISIS:

(Relaciones entre el existencialismo y psicoanálisis)
Por el lado del existencialismo, tenemos que además de ser una
filosofía, es una Antropología; así Jaspers, desde sus principios utilizó la fenomenología, para hacer sus análisis del existente, y los
aplicó a los problemas de la psicopatología; por su parte, Binswanger, discípulo y amigo que fue de Freu&lt;l se separó de éste para
dedicarse a sus estuclios de Fenomenología, y fue así como creó
su análisis existencial (Daseinanalyse) inspirándose en la analítica
existencial de Heidegger; desde sus principios esta forma de aná130

lisis, está dedicada al estudio de los pacientes mentales, y a su
tratamiento; Sartre en Francia ha dado las bases y ha creado lo
que él llama el psicoanálisis existencialista, por el que trata de poner
en claro la elección original (el proyecto-original de ser), y sus anáJisis fenomenológicos de la vida sexual normal y patológica han arrojado mucha luz sobre estos problemas; Sartre mismo en su obra La
imaginación,, hace un profundo estudio de psicología existencial; sus
discípulos, como Si.mane de Beauvoir, en su obra El segundo sexo
hace un estudio de psicología existencial, vale decir antropología,
muy brillante; las obras de Merleau-Ponty, dedicadas a la Antropología, como La estructura del Comportamiento, La Fenomenología de la percepción; las obras de Buytendijk: ·El Dolor,
La Mujer; las obras propiamente psiquiátricas de Binswanger; las
concepciones de Víctor von Weizakcr, con su medicina antropológica; la obra del notable psicoterapeuta Igor Caruso, del Círculo vienés de Psicología Profunda; los esfuerzos del Dr. Victor Frankl
por crear una "logoterapia, de inspiración existencialista; la labor
del Dr. Ramón Sarró, de Barcelona y de sus colaboradores que
ya en el Congreso de Psiquiatría Internacional efectuado en París en 1950, propugnaron por integrar la obra valiosa de Freud
con las adquisiciones de la Fenomenología y que culminaron, cuando el año de 1958 tuvo lugar en Barcelona e1 IV Congreso Inter.nacional de Psicoterapia (de 1 al 7 de Sept.) y que tuvo por tema
"Psicoterapia y Análisis Existencial" en el cual, se presentaron
notables trabajos: como el del mismo Dr. Sarró (Presidente del
Congreso) "La Interpretación del mito de Edipo en Freud y en
Heideggerº, y el de el Dr. Minkowski "El encuentro y el diálogo'',
las aportaciones del filósofo Martín Buber, etc. Sírvame esta larga enumeración ya que no puede ser otra cosa, para asentar el
hecho, de que si bien, el Existencialismo tiene su origen en la especulación o en la meditación subjetiva, si ha salido de las aulas
filosóficas, de aquí se ha dirigido hacia la comprensión del hombre, y del hombre enfermo de la mente y trata de constituir una
psicoterapia que fundada en una concepción más justa o más correcta del ser humano, le permita a éste mejor resolver sus pro131

�blemas y gozar de una vida más plena, en la completa realización
de su existencia.
Por el lado del psicoanálisis tenemos: que esta doctrina nacida a
la cabecera de los enfermos, y tratando de resolver los ~roblemas de
los psiconeur6ticos, en un principio ha c_onstituído un~ lillagen total
del hombre sano y enfermo, ha producido una doctnna, de la per:
sonalidad total, es decir, ha producido una Anu-opologia~ de_ aqm
ha salido y ha llegado a todos los campos, al arte, _la, c1enc1a, _la
religión, la sociología, la filosofia, etc. y que ha constitUido propiamente una Cosmovisión, (Weltanschauung) ~ que es lo que ha venido a ser el movimiento psicoanalítico. Se ha dicho que t~da
acción médica O curativa implica necesariamente una concepc16n
del hombre· si esto es verdad, cuando se trata a un enfermo de
alguna afec~ión corporal, lo es con mucha más evidencia cuand~
la acción terapéutica se dirige a un enfermo ,~e la m~nte. ~ 1
a nosotros nos parece de toda evidencia que toda pS1coterap1a
implica una concepción del hombre", es decir una Antropología,
este conocimiento fundamental por lo que respecta a todo conocimiento de que hablaba Binswanger. Freud trabaja con una ~cmcepción del hombre basada en el determinismo causal;. y~ _vimos
al hablar de su filosofía, que ésta descansa sobre el pre3mc10 que
niega al hombre la libertad y la espiritualidad; tenemos ~ue en
cambio la psicología de Adler considera fundamental la libertad
y la responsabilidad del hombre, (siendo esto natural al_ ser, ~a
primera una psicología de los instintos y la segunda una ps1cologia
del yo) . Por otro lado la psicología ~el Yo, que desarr~Ua Anna
Freud y la Caracterología_ d~ W. R~1ch, e~. parte ~Lend~n la
primitiva postura del movmuento ps1coanaht1co ;_ 1~ ps1cologia de
Jung parece no ser ni tan resueltam~nte dete~mm1sta como la de
Freud , ni conceder tanta importancia a la libertad Y la respon.
sabilidad como lo hace Adler. La unilateralidad de los sistemas
de Freud y de Adler es en opinión de la Dra. C. Thompson la que,
al permitir un esquema simple y de fácil aplicación a los caso.
concretos es causa de la extraordinaria difusión que ambos alcanzaron; es~e problema es el que trata de remediar el Dr. Víctor E.
132

Frankl al crear su cclogoterapia,,, de inspiración existencialista. 111
En la práctica misma de la psicoterapia, ya lo decía Freud, hay
ocasiones en las cuales el terapeuta tiene necesidad de actuar como maestro, como confesor, como portador de una visión más
amplia del mundo ( esto es decir, como filósofo); como se comprende fácilmente, en estos casos la acción del terapeuta tiene que
dirigirse y apelar también a su libertad. En ocasiones ( dice Frankl)
es indudable que los enfermos en el curso del análisis, colocan ante el analista problemas filosóficos importantes ante los cuales no
es posible responder si no se tiene una preparación especial. La
psicoterapia clásica al tratar de responder estas cuestiones en la
práctica, ha utilizado el racionalismo y la explicación determinista biológica para resolver problemas de índole netamente filosófica. La Escuela cultural del psicoanálisis, vale decir Antropológica, neo-freudiana, o Frornmiana, que en la actualidad este movimiento parece centrarse alrededor de Fromm, trata de resolver
el problema apelando a la Sociología, la antropología cultural y
la economía política, formando un sistema híbrido, pero el cual
no encara el verdadero aspecto filosófico del problema. "Hasta
ahora (dice el Dr. Igor Caruso), la psicoterapia ha sido con harta frecuencia híbrida. Muchas veces ha intentado sustituir lo ontológico y existencial por lo racional y biológico". 20 Pasando ahora a afrontar el movimiento psicoanalítico y el movimiento existencialista, como corrientes intelectuales o sistemas de pensamientos,
podemos decir que en ellos encontramos notables similitudes y
grandes diferencias: Primero, ambas doctrinas son fundamentalmente sistemas en los que el hombre es el punto central, por tanto pueden llamarse humanismos o antropocentrismos y confluyen
con otras corrientes intelectuales modernas a la comprensión del
hombre como totalidad. Defienden una postura que hace resaltar
lo irracional en el hombre, en cierto sentido puede considerárselos como antirracionalismos, por su clara orientación vitalista pueden ser llamados vitalismos (si bien es cierto que el existencialismo se diferencia claramente de la escuela vitalista), usando este
término en el sentido de la defensa de la vida y los intereses vi.133

�tales en contra de aquel absolutismo de la razón que había llevado a Hegel a decir: "Todo lo real es racional y todo lo racional
es real"; ambos movimientos reciben la influencia de ietzsche y
a travé de él la de Shopenhauer y ya en los tiempos contemporáneos la de Bergson y de Blondel. Por otra parte ambo sistemas
son ubjetivistas; ya que, como se sabe: el psicoanálisis no usa
prueba , sino que se basa o se demuestra por medio de experiencias internas de la verdad de sus interpretaciones de las que, como
ya dijimos, nunca puede obtenerse un resultado con calidad, de
certeza lógica; es preciso experimentar uno mismo la verdad de
la interpretación y basta ahí se puede llegar. Por su parte "El
existencialismo no prueba, en el entido corriente de la palabra,
los dato en qu se apoya. La prueba es lo que produce la universalidad y no
más que un recurso de la objetividad. El existencialismo prueba sus datos elementales por la resonancia que ellos
producen en la alma dado que las vivencias existenciales profundas on innegabl ". 21
Tanto el existencialismo como el p icoanálisis quieren llevar al
hombre a un vivir más pleno, más completo, más productivo y en
ocasiones, puede decirse también, más feliz. Así tenemos que esto sistemas son: humanismo , antropocentri~mos, antirracionalismos, italismos, subjetivismos, que tratan de llevar al hombre a
una comprensión total o al menos má íntegra de su ser, que pretenden llevarlo a la perfección y a la felicidad. Se diferencian
fundamentalmente en que para el existencialismo el hombre es
libertad y responsabilidad y para el psicoanálisis el hombre está
determinado causalmente por su ser biológico. Además puede agregarse como diferencia que el existencialismo concede muy poca
importancia a lo que se llama interioridad, ya que el hombre vive afuera, es pro-yecto; y el psicoanáli is concede mucha importancia a la interioridad (pero aquí hay muchas diferencias de
escuelas). También se pueden diferenciar entre lo que entienden
las diferentes escuela existencialistas por la perfección del hombre y lo que entienden las escuelas psicoanalistas. Para Freud la
perfección se busca a través de un hedonismo materialista. Para

Adler esto se busca en el sentimiento de comunidad, lo que se ha
llamado la oblatividad social; para Jung una especie de maduración interior; para Fromm en un hedonismo materialista, que comporta los sentimientos de oblatividad social, productividad y amor
al prójimo.
CONCLUSIONES :

El movimiento existencialista, nacido de la reflexión filosófica ,
e ha constituido como una antropología, que se coloca como saber
Fundan~e de todo conocimiento experimental y concreto y que ha
promo ido el que cada día las ciencias del hombre sean más bien
. .
'
'
c1enc1a humanas. Esto obliga a todo aquel que trata con seres humanos, a no perder de vista la perspectiva antropológica. El médico en particular debe ir hacia aquella comprensión: analógicosimbólica o empático-existencial de sus enfermos que le permita
saber de ello no exclusivamente de sus padecimientos; si esto es
nece. ario al médico lo es con mucha mayor razón para el p iquiatra y el psicoterapeuta. La Antropología Fenomenológica se ha
mostrado irreductibl a todo otro saber, dice el Dr. Minkowski, 22
importa conservarla, pero esto no puede dispensarnos de buscar
los dato objetivos y los conocimientos que la ciencia médica, p iquiátrica o psicológica, nos proporcionan, pero nuestra actitud ha
de ser como de va-i-ven, como el reflejo de las olas, de los datos de
la ciencia positi a, a la perspectiva antropológica.
En conclu ión, importa al psicoterapeuta el conocimiento de la
per pecti a antropológica; es necesario que el psicoterapeuta sepa
con qué concepció~ del hombre está trabajando, es decir, el esclarecimiento de su visión antropológica, para que no haga escamoteos metafísico y filo ofía inconsciente.
En ocasiones quizá será necesario realizar en la psicoterapia,
&lt;lespu~, o en lugar de la analítica causal, la "logoterapia", como
aconseJa Frankl, o la Síntesis Existencial que preconiza Igor Ca135

134

�ruso, para terminar la psicoterapia (hecha primero, como analítica causal de desenmascaramiento) .

Brouwer, Buenos Aires, 1948. Versión Castellana de HAvoÉs MEnR, págs. 362363.
18. C. G. Ju No, Les Probltmts de la Psychotherapie moderne. "La Semaine des
Hospitaux de Paris". 28 -Année No. 39- 26 Mai 1952, (traduit par le Da.

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Print. Argent. 1949, pág. 99. Traducido del original francés por A. DB Mcou&amp;L.
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Buenos Aires, 1954. Traduc. de BERNARDO GurLLbr. Págs. 7 a 20, El Exist,ncialismo
y tl Marxismo de Hegel.
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al libro de M. MERLEAU·PONTY La Estructura del Comportamiento, traducido de
la 3a. Edición por ENRIQUE ALONSO. Librería Hachctte, S. A., págs 7 a 18.
Bue.nos Aires, 1953.
4. E. HussERL, Ideas relativas a una f1momimologla pura y a una filoso/la /cnomenol6gica, traducida del alemán por JosÉ GAos. Fondo de Cultura Económica, Méx.icoBuenos Aires. Primera Edic. en español, pág. 73.
5. E. HusSERL, op. cit., pig. JO.
6. Nota: un sucinto y documentado trabajo sobre el problema metafísico en Heidegger
se encuentra en: EMILIO ESTrú, El Problema M etaf lsico en las últimas obras d11
Heidegger, estudio prefunjnar que se encuentra en la obra Introducci6n a la Metafisica de M&gt;.RTJN HEIDEGGER, traducci6n de E. Esn6. Editorial Nova. Buenos Aires.
1956, págs. 7 a 33.
7. EMILIO EsT1Ú, op. cit., pág 31.
8. M.-.uruCJ?; MERLEAo-PoNTY, op. cit., (E,c.ist. y Mane.), pág. 20.
9. F. J. J. BuYTENDJJK, La Mujer. Naturaleza-Apariencia-Existtmcia. Traducción
del alemán por FERNA-NDO VE.LA. Revista de Occidente, Madrid, 1955, pág. 46 .
JO. ALPHONSE DE WAELKENS, ob. &amp;it., pág. 20.
11. Nota: una documentada relación de la historia del descubrimiento y la investiga•
ción del Inconsciente se encuentra en: JEAN-C. F1LLOUX, El Tnconscient11, Salval
Editores, S. A. Barcelona Madrid-Buenos Aires, Colecci6n Surco impreso en
España. la. edición en español, 1953. Traduc. de J-E. CtRLOT.
12. Iaoa A. CAR uso, Análisis Pslquico y Síntesis Existencial, traduc. del :ilemán por
PEDRO MesEGUER, S. J. Editorial Herder, Barcelona, 1954, pág. 220.
13. DR. Osw11,Loo Ronu:s, Freud a Distancia, Jus, México, 1955, pág. 166.
!4. KAR.L JASPERS, La razón y sus tnemigos en 11uutl'o tiempo, traduc. del alemán
de LucÍA PmssEK PREBlSCH, Biblioteca de Filosofla, Editorial Sudamericana, 1953,
pág. 24.
15. Da. B.ADOUJN, en un artículo: "Reflex. sóbre la discc.". En el libro: Ptcado,
Can/esión, Psicoanálisis. Desclée de Brouwer. 1956. Gráficas González, Madrid.
pág. 136.
16. JACQUEs MAR1TA!N, Cuatro Ensayos sobu el esplritu en su condici6n carnal. T~aduc.
de EocENIO S. MELO. Ediciones Dcsclée de Brouwer, Buenos Aires, 1944 pág. 51.
17. RoLAND DALJllEZ, El MI todo Psicoanalitico y la Doctrina Freudiana. De!clée de

136

Econ6mica, México-Buenos Aires, traduc. del alemán por CARLOS Sn.vA, Méxiro,
1950, pig. 13.
20. Icoa CAauso, Psicoterapia y Valores Existenciales, op. cit., ( l), pág. 105.
21. JuAN Lu1s SEOUNDo, S. J., Existencialismo, Filoso/la y Poesla, Espasa-Calpe Mexicana, S. A. México, 1948, pág. 49.
22. EuoENE M!NKOWSKI, articulo Psychiatrie et Philosophie, en la Revista: Medicine
de France, Número 99, MCMLIX, Oliver Perrin, Editeur París, págs. 3 a 9.

137

�LA NACIONALIDAD MEXICANA
Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ
Universidad de Nuevo León

INTRODUCCIÓN

Es DE OBSERVARSE que en nuestro medio -por lamentable omisión- el estudio de la nacionalidad mexicana no ha sido atendido,
ni suficiente ni adecuadamente, pese a que ya es una exigencia natural, atendiendo a los altos niveles de progreso que nuestro país
ha alcanzado en múltiples aspectos.
Hácese necesario reconocer, no obstante,. los atisbos, los trabajos
meritorios y aun los estudios de valor innegable que han sido elaborados en tomo a este tema -ciertamente escasos- , sólo que
sus autores han hecho, más que un estudio específico, un comentario a la Ley de Nacionalidad y Naturalización, como así es dable
verlo en las publicaciones relativas, las que, si bien son de utilidad
práctica, no resuelven las grandes interrogaciones que la nacionalidad formula.
Debemos, también, aclarar que no pretendemos que estos breves apuntamientos constituyan la última palabra sobre un tema
de tan significativa importancia, o que esté dirigido a la elaboración de una posible filosofía de la nacionalidad mexicana - lo
que será objeto de trabajos futuros-, en la actitud de que nos
habla Antonio Gómez Robledo, de "buscar el 'ser' debajo de las
apariencias". 1
' Idea y Experiencia de América,

A N TOi-10 GÓMFZ ROBLEDO,

p. 11.

139

�Por ahora, nuestra modesta aportación y deseo van dirigidos
a los estudiosos y amantes de lo mexicano, si atendemos a que un
gran número de nuestros intelectuales -a. q~ienes c~rres~o~dededican sus inteligencias y esfuerzos a obJet1vos de mteres md~dable en todos los campos del saber, pero lamentablemente omiten, pese a la cercanía a nosotros mismos, _eJ tema vital de ~uestra nacionalidad, para que aquellos con meJores luces y capacidad
promuevan y realicen su investigación y estudio, contribuyendo
así a alcanzar su verdadero conocimiento.
De su conocimiento y comprensión dependen grandes posibilidades en lo porvenir, no para los fines de un exaltado y negativo
nacionalismo, sino para la unión, fortalecimiento y elevación de
la familia mexicana.
La nacionalidad mexicana, constituye, a no dudarlo, un tema
complejo y apasionante y como tal, difícil de en;e~derse ~l. ~rimer
impulso, cuya génesis y evolución ha tenido múluples vic1S1tudes
y en no pocos aspectos, una incomprensión e indiferencia que han
obstaculizado el penetrar en su contenido. De aquí, la necesidad
de adoptar una actitud ponderada par~ tocar los diversos aspe~tos que el tema encierra, como, por eJemplo, ante la presenc1~
de las corrientes del Indigenismo y del Hispanismo, que en posiciones ideológicas opuestas y sin la debida mesura, han contribuído a crear el problema interpretativo, atribuyéndose para sí
las glorias de los grandes hechos, así como la que pueda corresponder a los diversos personajes que -~parecen e_n la _escena de
nuestra historia y contribuyendo tamb1en a la existencia de prejuicios.

.a) Nación y nacionalidad.
La nacionalidad -como predicado de nación- es una realidad ontológica que fundamentalmente tiene dos aspectos: el sociológico y el jurídico. Los tratadistas la aceptan unifo~~~ente como "un lazo o vínculo político y jurídico que une al md1viduo con
el Estado", sólo que esta cuasi definición no nos explica el rico

contenido que la misma encierra, por lo que hemos creído conveniente citar a las más autorizadas opiniones en relación con
e1 tema que nos ocupa, con objeto de facilitar -posteriormentela comprensión de la nacionalidad mexicana.
Recaséns Siches estima que "la Nación, elemento básico de la
nacionalidad en el sentido en que hoy empleamos esta palabra,
es una formación social moderna. Aunque el hombre es conocido
desde antiguo, hasta entrada la Edad Moderna, no se formó ninguna estructura nacional en el sentido que hoy damos a esa expresión. Pero, en cambio, antes de que se formaran las modernas
nacionalidades, encontrarnos comunidades, las cuales desempeñaron un papel parecido al que hoy corresponde a la Nación en los
pueblos adelantados, y las cuales, aunque con características diferentes venían en el fondo, a significar algo parecido a lo que la
Nación hubo de significar después; así, por ejemplo, la tribu, las
confederaciones de tribus, la ciudad-estado de la Antigüedad clásica, etc." 2
Sin embargo, ya el Derecho Romano distinguía entre la "natio"
(grupo sociológicamente formado) y el "populus", o sea la agrupación organizada por el Derecho. Tales conceptos han tenido su
evolución natural a través de la historia.
Dice Max Weber que "es difícil dar una definición ~voca de
nación, que cubra todas las realidades empíricas a que suele aplicarse este nombre. Observa, asimismo, que hay una gran indecisión
en cuanto al empleo de la palabra. Pero, P9r otra parte, ocurre
que por debajo de todas las variedades sociales designadas como
Naciones y aún de las diferencias de sentido de ese vocablo se
'
destaca indudablemente siempre un significado común: "la posición de ciertos grupos humanos de un sentimiento específico de
solidaridad interna frente a otros grupos humanos". 3
Observa Agustín Basave Fernández del Valle, que la "voz nación proviene de una raíz latina y brota en el mundo culto, de una
~ REcASÉNS S1cHES,
' MAX WEBER,

Tratado dt Sociolog!a, p. 451.
Economla y Socieda.d, t. IV. Fondo de Cultura Económicll, p. 454.

141
140

�Universidad medieval para designar un grupo de estudiant · de
origen &lt;:omún".
Mancini -cronológicamente uno de los primeros teóricos de
la nacionalidad-, sostuvo que la ación es "una sociedad natural
de hombres, creada por la unidad de territorio, de costumbres
y de idioma, formada por una comunidad de vida y de conciencia social". En su opinión correspondía a las naciones y no a los
Estados -constituídos frecuentemente por el fraude y la violencia- la prerrogativa de ser elevadas a sujetos de derecho internacional. Los diversos factores que contribuyen a formar las naciones, fueron reducidas por Mancini a los siguientes:
a) Naturales ( territorio, raza, idioma).
b) Históricos ( tradiciones, costumbres, religión, leyes) .
e) Sicológicos ( la conciencia nacional) .
Con frecuencia se emplean las palabras nación y pueblo como
·inónimas.
Conviene distinguirlas en beneficio de la claridad científica.
Por nación se entiende un conjunto de hombres que, hablando la
misma lengua, se acomodan a las mismas costumbres y se hallan
dotados de las mismas cualidades morales, que los diferencian de
otros grupos de igual naturaleza. Estamos, pues, frente a un concepto sociológico. El pueblo, en cambio, es un concepto político.
Significa un conglomerado humano unido por un vínculo de sociedad para ayudarse mutuamente en orden a un fin político. Podría deducir e que una nación se halla destinada a constituir un
olo Estado formando una unidad indivisible; mas la deducción no
sería exacta por cuanto ia historia antigua y la historia contemporánea registran de consuno, naciones fragmentada en cliveros Estados.
Tampoco cabe confundir la nación -aclara- con la raza. E te último concepto entra dentro del ámbito psicobiológico. En
una misma raza se suelen dar diversas naciones con u os y gusto
antitéticos, o por lo menos, desemejante . Baste citar, por ejem142

plo, la disparidad existente entre el carácter soñador e idealista
del alemán y el carácter práctico y activo del inglé , pese a su
común cepa germánica.
Un pueblo es una nación en cuanto es uno frente a otros, "otro"
en lo universal. El concepto sociológico de la Nación como singularidad de existencia histórica reposa sobre pivotes de la cohesión e individualidad del grupo social que le constituye como
apto para darse un orden político-autónomo.
Renán desecha las teorías naturalistas de la nacionalidad porque pronto se da cuenta que la raza, la sangre, el territorio y el idioma no bastan a explicar los contenidos trascendentales de la nacionalidad. "Una ación -dice el filó ofo francé - es un plebiscito cotidiano,,. ¿ Sobre qué objeto recae ese acto espiritual
colectivo de adhesión?, para Renán no puede ser otro que el pretérito, la historia nacional, "un pa ado de glorias y de remordimientos".
Para el filósofo José Ortega y Gasset, la ación es: "primero
un proyecto de convivencia total en una empresa común; segundo,
la adhesión de los hombres a ese proyecto incitativo" .
Manuel García Morente señala los errores fundamentales de
estas dos tesis y propone a su vez una nueva que superaría a las
anteriores. La adhesión plebiscitaria al pasado no tendría eficacia ni virtualidad histórica, viva y ·activa - sería un mero romanticismo contemplativo---, si no fuera completada por la adhesión
a un proyecto de ulterior vida común. Ma · por otra parte un
proyecto cualquiera de futuro no va a recibir, por el solo hecho
de ser proyecto futuro, la adhesión plebiscitaria d los nacionales, si no tiene "cierto modo de ser". En real.i dad la nación no es,
pues, el acto de adherir, sino a lo que nos adherimos. Por encima de la pluralidad de instantes en el tiempo, hay algo que liga pasado, presente y futuro, en una unidad de ser, en una homogeneidad de esencia. Ahora bien, e a homogeneidad no tien
realmente más que un nombre: estilo. na nación es un estilo;
un estilo de vida colectiva. Y estilo es e a rúbrica de nuestro más
íntimo y auténtico ser moral; en el fondo de cada estilo indivi143
RIO

�dual está latente y actuante un e tilo colectivo. He aquí entonces
la nación.
o es un mero azar el hecho de que exista una idea española
de ación, i se pien a que España ha sido en la historia el primer
tado nacional. E ta idea española de "nación", tiene una
erie de expre iones entre las que seleccionaremos unas cuantas.
o nos detendremos a examinar las definiciones de los erudito
del iglo de Oro - ebrija, Covarrubias y Alonso de Placenciani la teorías de las diferencias nacionales de Gracián, de Saavedra y de Feijóo, porque desgraciadamente no disponemos del espacio requerido.
La doctrina católica de la solidaridad le sirve a Donoso Cortés para construir su concepto de ación. "El principio de la
identidad nacional -dice Donoso- no ignifica nada o significa que hay comunidad de mérito, y demérito, de glorias y desastres, de talentos y aptitudes entre las generaciones pasadas y
las presentes, entre las presentes y las futuras". Hay un destino
histórico nacional del cual respondemos por solidaridad en lo
tres tiempos.
n ilu trc contemporáneo, en una fórmula feliz, breve y contundente, di jo hace unos pocos años: una nación es "una unidad
de de tino en lo universal". Frente a la di gregación del particularismo naturalismo se afirma la sub tancia del pasado y el porvenir alentado en una empresa. La nación no es un contrato rescindible, sino una función irrevocable, pero que como entidad
histórica necesita un continuo derramar de simiente en los surcos
del destino nacional"."E conveniente citar por último, dentro de la diversas corrientes del pensamiento moderno sobre nuestro tema la doctrina francesa, la que ha venido tratando ampliamente la llamada así por
dicha escuela, T oría de la acionalidad y que considera a la ación como "un fenómeno espiritual", en la expresión de su má
connotado positor Hauriou.
• BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE ,
ousTfN, Teoría del Estado. Fundamentos de
Filosofia Polltica. Editorial Jus. México, 1955 pp. 75 y sigts.

144

Con objeto de obtener una má clara idea de nacionalidad,
conviene, pues, señalar con precisión a ambos conceptos: nación
y nacionalidad.
La nación tiene un conjunto de atributo a los que se les identifica erróneamente, al tratar de definír ele tales son --como inmediato - : el aspecto geográfico, la angre, el lenguaje, la cultura
aún el E tado como su expre ión jurídica el que neceariamente
di tinto de la nación.
Rccas 'ns Siches afirma que es necesario advertir que el contenido de la nación muchí imo má rico que el de Estado ... , "ya
que no
po ible enumerar la funciones de la nación, porque
la ación es una comunidad total o upraf uncional. En cambio
perf ctamente posible enumerar con toda pr cisión las funcione del E tado las cuale están definidas por el Derecho". 0
Por su parte J. T. Delo, uno de los má destacado tratadistas
en el tema qu no ocupa hablando de la relaciones entre la
nación y el Estado, expon un "principio dr armonía ' en la siguiente forma:
La relaciones entre la ación y el Estado --o, en términos
más enerales y exacto entre el orden político y el de nacionalidad-, plantean uno de lo problemas e enciales que nuestra
civilización tendrá que re ol er. i nu tros análisis sociológico
han roo trado que era impo ible identificar los dos órdenes, rectificando a í un error común en lo nacionalismos nacidos en el
siglo XIX, dejan ver por otra parte que hay entre ello una conexión ncce aria. El principio de esta conexión e el derecho. De
lo derechos del hombre brotan, de manera por lo demá diferente
lo Derechos del Ciudadano y los Derechos del Nacional. Ahora
bien -pro igue- la protección del der cho
una razón de er
dcl E tado.
La di tinción de la funciones del Estado y de la Nación sumini tra la regla teórica de sus relaciones. El Estado es el protector
• lbid, p. 461.

145

�de la vida privada de los individuos y de lo grupos; d taca lo
valores jurídicos y les da una expresión po itiva.
Si La Nacionalidad es para el Hombre un Patrimonio de valor,
si el cuadro nacional le suministra el medio que lo estabiliza y lo
educa, el Estado aparece como el garante de las instituciones
nacionales que sirven eficazmente la causa del hombre y de la
cultura.
El nacionalismo individuali ta y el nacionalismo totalitario, por
vías enteramente diferentes llegan a re ultado análogo obre un
punto: La Identificación de la Nación y del Estado.
¿ Cómo podría escapar al ambiente filosófico del siglo X III
la concepción de la nación? Sufrió más aún los efectos de esa
filosofía, que es más política que étnica, y que ve en la nación
la substancia in tema del Estado. 'La Soberanía reside esencialmente en la Nación", pero la soberanía es un poder de querer;
la voluntad nacional es la oberanía, y us atributo como los d
toda voluntad, son la libertad y la autonomía. La ación tá
personificada, por lo menos verbalmente, la oberanía que po e
es una propiedad subjetiva y una fuentr. de derecho. La influencia de Rou eau se añade a las influ ncias anteriores. . . Como
no hay derecho in sujeto se dota al conjunto de los ignatarios
del contrato social, titular del derecho subjetivo d soberanía de
la personalidad jurídica: esto es la Nación. El "yo común", la
"Voluntad General" de Rous eau, quedan así vaciado en el molde de la personalidad moral, y e llega al principio de la soberanía
nacional. . . según el cual la obcranía en el E tado s como un
derecho subjetivo perteneciente a una per ona jurídica: La Nación". 6
Ahora bi n, la multiplicidad de concepto relativo a la nación,
tratando de explicar su contenido, tanto inmediato, como tr ~
cendental, es muy significativo. Ciertamente que podríamo conformamos con la definición proporcionada por la Sociología, ya
que para los fines de nuestro estudio, ésta resulta uficientement
• J. T . DELOS,
146

La Nación; V. II, p. 21.

válida y es indi pen able para lo mismos tomar un punto de partida para tratar lo relativo a la nacionalidad.
Aunque no e el problema de la nación el que constituy la
meta central de nuestro trabajo, creemo conveniente señalar los
aspecto sociológico , jurídicos y políticos, que encierra dicho término en sus diver as interpretaciones, las que han evolucionado
n el tiempo y en los diversos conjuntos humanos que proceden de
dj tinto origen o de circunstancias que permitieron su nacimiento
y volución.
Si, como hemo visto diversos autores hablan de la nación inglesa, o bien de la e pañola, singularizándolas, esto revela que estas
agrupaciones nacional tienen características que las hacen di tintas una de otras si bien, éstas -sociológicamente hablandopodemo con id radas como generales y con tantes. Conviene, sin
embargo, el que nos hayamos detenido a analizar aspectos varios
i tomamos en cuenta la estrecha relación que hay de nación a
nacionalidad, estimando que con lo expuesto por los tratadi tas citados, ha quedado debidamente aclarado, in extenso, lo relativo
a la nación.

b) La Nacionalidad.
De la observación de los elementos que componen a la nación
e llega a conclu iones que nos aproximan más al concepto de
nacionalidad, lo que nos permite adentramos en esa compleja r alidad.
imo que la agrupación humana concebida como nación encierra el mento que considcramo como generales y constantes en su
formación y existencia. Esa agrupación -con las excepciones naturales- está contenida en un territorio, geográficamente determinado. Esto no significa que el elemento geográfico determine a
una nación, como así lo expresa Ortega y Gasset, cuando no habla del "mistici mo geográfico de las fronteras naturales", quien
so tiene que "la naturalidad" de las fronteras es meramente relati a. Depende de los medios económicos y bélicos de la época.
147

�"Considerando a la ubicación geográfica como un medio material para asegurar la unidad' . 7
Es cierto que las fronteras e diluyen, si analizamos, por ejemplo, un mapa anterior a las dos guerras mundiales y· lo confrontamos con uno actual; pero no lo es menos que la nación, en a
otra de sus constantes generales, no e concibe in un territorio
que la encuadre.
Para los sociólogos la influencia de lo telúrico e important en
muchos aspectos sobre los habitantes de un lugar determinado.
En tal sentido lo confirma la autorizada opinión de Reca éns iches, cuando dice: "Por otra parte, los ra gos completos del paiaje, unos articulados con los otro tienen en ocasiones ef ctos obre el carácter de sus habitantes dan a ésta peculiar matic ; y,
así pu den en alguno casos -no en todos ni siempre- convertire en un factor del sentimiento nacional. Claro que la influencia
de estos factores se produce con mayor medida sobre la formación
del sentimiento regional o comarcal". 8
Con razón Ruara Parella ha escrito que "cualquier pérdida de
territorio por pequeña que ea y toda intromisión de otra nación
dentro del propio suelo nacional son sentidas como amputación del
alma". 9
Actualmente no e acepta el concepto de la raza como determinante de una nacionalidad.
"El antropólogo y penador norteamericano
hley Montagu
-citado por Recaséns Siches- observa que la idea común de raza
representa uno de los errores más peligrosos de nuc tro tiempos
y uno de los más trágicos en sus consecuencias. Casi todo el mundo
parece dar por supuesto que abe lo que la palabra "raza ignifica,
y que la ciencia desde hace mucho tiempo probó la existencia de
diferencias fí icas y p íquicas muy importantes, entre las llamadas razas. Ni lo uno ni lo otro es verdad.
Al examinar esta cuestión de cerca, e advierte que no
fácil
' Lurs R11cAsÉNs Srce11s, Tratado de Sociologfo, p. 456.
• Lurs R11CAsÉNs S1ca11s, Tratado d, Sociologln, p. 457.

• Idem, 456.

148

cla ificar la humanidad en razas rigurosamente diferenciadas, y
muchísimo menos atribuir diferentes capacidades mentales a las
variedades llamada razas. La cuestión de la superioridad de una
determinada raza sobre las demás no ha ido nunca examinada
científicamente, ni mucho menos ha sido probada jamás.
En el lenguaje común se uele confundir lo que más o meno
vagamente se apunta como caracteres raciales físicos ( color de la
piel, forma del cráneo, clase de cabello etc.) con el concepto de
pueblo (los latinos los germanos, los chino , etc.) que no denota
un producto de la naturaleza, sino una configuración cultural moldeada por la historia". 10
Sin embargo, cabe notar que aunque el concepto de raza no es
definiti o, sí constituye un elemento que debe ser considerado en
la apreciación de la nacionalidad. Lejos de no otro está el falso
concepto de la "pureza" de angre que ha servido de bandera a
políticos con prop6 itos inconfesables. La sangre que se tran mit
de generación en generación, constituye a no dudarlo, un elemento
de importancia.
Finalmente, Recaséns Siches, advierte qu "con muchísima frecuencia e incurre en la crasa equivocación de confundir el concepto de raza --que, por otra parte, se ha visto que ha fracasado
desde el punto de vista científico con el del pueblo o nación. El
pueblo y la nación son realidades sociológicas, formadas en la hi toria ... la nación constituye un especial grupo social determinado
por múltiples factores- ca i todos ellos humanos, históricos entre los cuales acaso el principal sea la conciencia de una especial
solidaridad activa, ya que ni sigui ra se puede definir la nación
por la lengua, ni por la cultura solamente. Pero aquí importa destacar el hecho de que las llamadas nacionalidades europea ( españoles, italianos, frances s, ingleses, alemanes, suecos, daneses, noruegos, polacos rusos, etc.) y americana ( estadounidense , mexicanos, guatemalteco , colombiano , brasileño , argentinos, etc. ) , no
representan de ninguna manera, en ah oluto, ni grupo ni subgrupos raciales en el sentido (relativo) antropológico.
• Ibid., pág. 287.

149

�"Los conceptos importantes para la Sociología son lo de: pueblo
nación círculo cultural '. 11
Estimamo que con la anterior exposición, necesaria para los propósitos de nu tro tema se ha logrado obtener una panorámica
ha tante ilu trativa obre la nación en la que se observan sus
principale elementos y característica .
Para lo fin de nuestro estudio tomaremo -por er la más
adecuada a nue tro juicio- la d finición que no proporciona
Mancini sobre la nación: " na ociedad natural de hombres a
quienc la unidad de territorio de origen de costumbres y de
lenguaje llevan a la comunidad de vida y de conciencia sociales".
Definición ésta -que alvo ligera varientes- se conserva en las
demá al presente, como en la que nos ofrece Jacques Maury, al
decir que la nación "es un conjunto de individuos que tienen un
alma Co ro y que desean seguir una suerte colectiva común,,. 12
Ahora bien, a todo miembro de esa agrupación social por razones de u propia supervivencia, así como de organización el
Der cho les ha otor ado una ituación jurídica determinada, que
e distinta para otro individuo que, por diversas circunstancias
no reúnen lo atributo
tablecidos para calificarlos como tales,
d donde nace un " tatus" , que el Derecho establece como la nacionalidad.
E dabl advertir por tanto, que la nacionalidad es: a) un
vínculo; b) una categoría i c) un patrimonio de valor y d) una
condición jurídica.
ínculo, en cuanto relaciona y une al indi iduo con una agrupación, ya sea en lo jurídico o en lo político; categoría, porque
el miembro es, dentro de esa agrupación nacional di tinto del que
no pertenece a ella en los término que la ley objetiva lo condiciona; es un patrimonio de valor, ya que el indi iduo-miembro participa y disfruta del goce ya por herencia -ya por transmisión- de un todo o conjunto de bienes de muy variada naturaleza
espiritual y material, los que se han venido formando y desarro-" lbid., pá.g. 287.
" Lic. EDUAJIDO TIUOUEROS, La Nacionalidad Mexicana. p. 23 .

liando en el transcurso histórico y, finalmente: repetimo , el derecho crea un "status' que otorga y confiere personalidad jurídica
n la adecuación de derechos y obljgaciones, como se ob erva en
lo ordenamiento constitucionale de los Estados. 18
E po iblc pue , tra ladar -con la naturales modificacion los elementos de nación a los de nacionalidad, si bien, siendo ésta
un predicado de aquélla resume y expre a una calidad especial
una categoría di tinta.
Por lo que respecta a Ja exactitud del concepto que afirma que
la nacionalidad e un vínculo político y jurídico que une al inclividuo con el Estado, vemos que, al meno , objetivamente e aceptable. Sin embargo, estimamo que sí es necesario estudiar la naturaleza y la compo oción propias de La nacionalidad en sus elemento , lo que ya hemo señalado con anterioridad, ya que eso
lemento hacen pcn:ni ibl la po 'bilidad de obtener resultados
muy valio o para el conocimiento verdadero del " er ' nacional.
El E tado -para el lo ro de sus propio fines itales- necesita
proteger la sustancia humana de que está compu to no solamente
desde el punto de vista de su propia supervivencia, sino en atención también a lo fines tra cendentales que le han ido encomendado , como por ejemplo el más importante de todos: el Bien
Común.
, _Cabe ~or~~ar la pregunta: ¿cómo e verifica ese vínculo pohoco y 1und1co que un al individuo con el E tado? Pod mos
decir que es una relación recíproca. El E tado necesita crear
determinar y prote er la calidad específica n que reconoce, o
bien otorg la nacionalidad en uso de lo derechos derivado de
su soberanía interna.
Reconoce y crea cuando é ta ( la nacionalidad) se origina por
un hecho, como lo es el nacimiento del individuo en el eno del
grupo social; o bien por la determinación en que considera la
~ngre de su progenitores; o bien por ambo , que es el i tema
mixto que e observa en nuestro país, por ejemplo, el "jus soli" y
'" En México, la Constituci6n Polltica de los E tados
parte r Jativa aJ capitulo "De los Mexicanos ... "

nidos Mexicanos, en su

151
150

�el "jus sanguini '. La otorga el E tado, cuando -en el upuesto
jurídico-- se satisfacen determinados requisitos legales, como acontece en el caso de la naturalización.
En el primer ca o, el individuo, queda r conocido e inve tido y,
por tanto, su per onalidad nacional, ti ne plenitud en el ámbito
jurídico y político de una agrupación nacional (E tado), a dif rencia del no-nacional o extranjero, cuya participación en la vida
estatal, jurídica y política, está limitada a círculos restringido
como uceae en las acti idadcs política entre otras, tal y como
se observa en las diver a lcgi lacion del mundo.
c) La N adonalidad Mexicana.
El tema de nu tra nacionalidad, como es natural puede ser
tomado de de diver os ángulo .
desemejanza de otro Estado
que la han utilizado para fines de política demagógica y de qu
a su sombra han tejido utiles, aunque no IPuy sólidas teorías la
ou tra reclama su estudio por razones vitales, ya que ha sido y
es una realidad su de conocimiento.
La objetivización jurídica de Ja nacionalidad mexicana encuentra su consagración en nu tro Derecho aspecto que no coosideramo en este capítulo ya ci.ue lo fue brevemente tratado en el anterior, aunqu sin desconocer que constituye su fuente inmediata
-al meno en lo jurídico-, i bien, ésta resultaría insuficiente para la completa explanación de su cont nido, por lo que hemo
creído con eniente hacer primero un análi is sociológico, principalmente, para u·atar de comprender u totalidad o al meno
aproximarnos a ella.
Hemos tomado al azar la opinión de dos di tintos pensadores,
que, aunque no han profundizado en el tema, lo han tocado, siendo posible considerarlas como la expresión de un sentir mexicano
en gen ral. ólo en cuanto a e aspecto -como expresiónque las tomamo , ya que verificar su certeza en lo que pueda referir e a otro ordenes, como los históricos o sociológicos, por ejemplo, nos alejaría de nuestro propósito.

La primera de estas opinion

afirma que: "México es todavía
un semillero de naciones en el sentido sociológico de la palabra,
aunque ellas aparezcan formando un sólo E tado". 14 La egunda,
de actualidad reciente, nos dice ... '' que los tiempo van carnbiendo. Nos hemos convencido de que el concepto de "nación"
seguirá siendo entre nosotros un valor que ira en el vacío mientras nos empeñamo en dividimo , habida cuenta de que la nacionalidad es vinculación de ideales e intereses comune ". 10
En realidad, el concepto, no digamos vulgar, del « er,, del mexicano, como tal, e capa a los propios mexicanos, si atendemos a
un cúmulo de causas, ya sean circunstanciales o hi tóricas, no olamente por lo que atañe a nuestras clase intelectuales, que sólo
en casos de notoria singularidad han tratado alguno a pecto del
mexicano como por ejemplo, de nuestro Llamado "complejo de
inferioridad' y de otras característica más o menos acertadas, sino
a todas las capas sociales que integran a la nación, por razone
que on fáciles de advertir. La elocuencia de nuestra historia de
'
nuestra verdadera historia, es significativa y aleccionadora.
Pese al esfuerzo de algunos pensadores -en la época actual
sobresale el maestro Sarnuel Ramos-, sin embargo, no no han
dicho en qué consiste e e "ser", esa compleja composición; no
tanto por la dificultad de su aprehen ión -en el caso supuesto
de que pudiera definír ele-, sino más bien, por la ostensible
indiferencia y "escapismo ' que nuestra intelectualidad ha mo trado a los grandes temas de lo mexicano.
Los "pensadores patriotas'\ a que se refiere el filó ofo norteamericano, Patrick Romanell en su obra 16 -pocos, ciertamente¡ se han ocupado de "contemplar el universo desde el punto de
vista mexicano" lo han hecho más por imperativos políticos, que
filosóficos o de otra índole.
El Doctor Mora -José Luis María Mora-, que indudable,. JosÉ CASTILLO ToRRE, CITADO POR. ScBAR.UIAN EN M,xico, Tierra de Volcanes,.

p. 12.
"

FERNANDO DIEZ DE UaoANIVIA ;

La Unidad Nacional.

Novedades. 30 de julio-

de 1959.
11

PATRICK RoMANBLL;

Making of Muican Mind, pág. 25.

153,

152

�mente fue el más notable, no solamente de su tiempo, se ve a~ectado, en su obra desgraciadamente, por la m~reas _de las co~ne~tes
políticas, si bien constituye la primera y_mas valiosa contnbuc16n
-a la causa de la mexicanidad. Igual actitud puede ser o~~ervada
en lo que se refiere a los llamados ideólogos de la_ Revoluoon -en
la época contemporánea-, los maestros Antonio Caso y el _recientemente desaparecido, José Vasconcelos, sobre todo _en ~ste
último, para quien el "leit motiv" o nervio motor, lo constituyo la
política preponderantemente.
. .
.
En parte es posible encontrar una ~plicac1~n a estas actitudes,
en primer término, por las circunstancias accidentadas del desenvolvimiento de nuestra nacionalidad, así como por su profundo
contenido, la que no puede estar apoyada en la traruit_oriedad de
los sacudimientos o cambios sociales, que si bien han deJado honda
huella en nuestra evolución, hay otros elementos, tanto en los aspectos humanos como en los espirituales, ~ue desde an~es, º. sea
desde el principio, han servido para dar ongen a la nac1onal1dad
mexicana.
Es por ello que la responsabilidad históric~ de al~os prohombres que figuran en los archivos de ~u_estra ~ida política, es ~a~e,
porque ante la responsabilidad poht1ca, ciertamente tra~S1to~a,
-sobre todo en México-- les quedaba, al menos, la obhgacion
moral de fortalecer la obra, que otros más dignos en el uso del po-der, habían realizado para bien de la nación.
Ahora bien, al no ser posible -en realidad, ha~lar de un~ ~ase
común, tanto espiritual, como material, que ~e:mita _la partiopaci6n de todos los miembros del grupo en ese vivir nacional, resulta,
_ pues, que se desconoce, no solamente el co~cepto de n_uestra nacionalidad, sino su contenido mismo, ~parecu~ndo el p~ero balbuceante, pese a que se le invoca con 1rreflex1va frecuen~1a, s?bre
todo en el aspecto político. Por lo que al hablar de la nac1omu~dad
mexicana, una vez que ya se ha analizado lo ref ere~te a su pnmer
.aspecto, veamos lo relativo a su condición de mexicana. .
Ser mexicano, es pertenecer a una comunidad que encierra. en
.sí, elementos, notas y características, tanto de naturaleza matenal,
154

como espiritual, que así la constituyen y que la distinguen de otras
nacionalidades. ¿Bastaría acaso con decir que un individuo es mexicano -en su plenitud- por el hecho biológico de haber nacido
en México?, como así nos lo explica el precepto legal que consagra
nuestro derecho y que mencionábamos al iniciar este capítulo.
Para el filósofo norteamericano, ya citado, la situación es colocar al mexicano en posición de "contemplar el universo desde un
punto de vista mexicano,,= s6lo que habría que ubicar "ese punto
de vista mexicano", conocerlo, o para mayor precisión, formular la
pregunta: ¿ qué es lo mexicano?, lo que constituye la radicación del
problema.
Cuando hablábamos con anterioridad de una base común o bien
de una conciencia nacional, esto sería suponer que se contaba de
antemano con una conciencia común del "ser" del mexicano, que
es lo que reclama nuestra atención.
Tener, por tanto, una conciencia nacional, supone sentir, saber
y comprender, lo relativo a una personalidad propia y, por lo mismo, distinta a otras -como individualidad y como nación- no
solamente por el hecho físico del nacimiento, sino por la participación y convivencia en un todo generador de valores y de vivencias de carácter fundamentalmente espiritual en el presente,
las que, a su vez, provienen de un pasado que encierra la tradición
histórica en todos los órdenes, como lo son: el jurídico, el social
mismo, el económico, el religioso, el lingüístico, etc., y con una
proyección lógica de futuro. La naturaleza de México, pues, como nación, refleja su propia personalidad, su "ser", en el que, si
bien es posible encontrar características más o menos generales
-de tipo sociológico- revela su indudable individualidad.
Establecido Jo anterior, pasaremos al estudio concreto que haga posible un conocimiento de nuestra nacionalidad, siguiendo un
criterio de acuerdo con los elementos que la forman.
Hemos dicho en anterior ocasión, que la fundamentación de la
nacionalidad con propósitos de índole solamente política, distorsiona la realidad sociológica de una nacionalidad, ya que cualquiera metavaloración de sus elementos resulta insubstancial y de155

�magógica. La encilla elocuencia de la historia e impone sobre el
mito o las "obra '' de e critorcs oportuni ta , que atribuyen a sus
nacione "destino ' de dominación mundial o ueñan en quiméricas epop yas, que, a la postr , resultan menguadas triquiñuelas
para de pojar a pueblos débiles.
uestra historia es dolorosa, porque es la lucha de un pueblo
n la forja de sí mismo, contra adver idades de dentro y de fuera
pero que no e encuentra animada de "misiones" extraterrenas o
extraterritoriales, tan caras a dictadores.
olviendo a nuestro tema, e de oh ervarse que en el estudio
de los elementos que integran a la nacionalidad podemo encontrar un denominador constante que singulariza su contenido:
la comunidad. Comunidad en lo espiritual y en lo material.
Por lo que, en nu tro concepto, si aplicamo la idea de comunidad a la realidad ocio-histórica de México, ¿ hasta qué punto
es de observarse esa comunidad en lo diver os órdenes o instituciones de nuestro er nacional que nos permita determinar la nacionalidad mexicana? Creemos que es en la hi toria de nuestras
Constituciones en donde
po ible encontrar la contestación.
certadamentc apunta el constitucionali ta, Lle. Felipe de Jesús
Tena Ramírcz que "nuestras Constituciones on el complejo más
íntimo que tiene México''.
Separando - para los fines a estudio- la naturaleza jurídica
de toda obra con tituciorial, nos intere a, como ya hemos dicho
en forma preponderante, el contenido . ociológico que indudablemente opera n la mi ma, atendiendo a que en tal sentido la Constitución Política es la realización de un "querer see', la cristalización d ideales, a piracione y anhelo , o bien, el triunfo de una
doctrina que una nación adopta con iderándola adecuada para
un momento histórico determinado. A su vez el Lic. Jesús Ruiz
de Chá ez, refiriéndose a este punto, ha escrito recientemente:
" na política in facciones sin ismo ideológicos que fragmenten
nuestra mexicanidad en sectores opuestos, tal es el espíritu de
nuestras Constituciones, de nuestra vida cívica y de nuestro estilo
de con iveneia nacional".

Es, en efecto, en las Constituciones de nuestro país en donde
e puede abrevar y juzgar, desde su altura -aplicando el elemento fundamental de comunidad y no olvidando lo que el poder político igrufica- hasta qué punto hemo realizado nuestra
nacionalidad, por lo que es conveniente asomar e para el caso
y aunque ello sea someramente, por ejemplo, en lo a pectos históricos y sociológicos que nos presenta la Constitución Politica de
1857, indudablemente una de las más importantes en la hi toria
Constitucional de México, sin que nuestra actitud se interprete
como un examen crítico, o bien, el ' remontar e en el río tumultuoso de los acontecimientos político '.
Resulta, por demás, interesante, conocer ciertos pa ajes en la
formación y discusión de dicha Carta Magna, lo que nos permiten oh ervar el juego de fuenas sociale y política , para percatamos de que su participación revela una comunidad, no una totalidad política, dentro del proce o gestorio de nuestra nacionalidad.
Consecuentemente, habría que analizar las corrient ideológicas
o doctrinales, ya que éstas son las que animan a la obra Constitucional.
En la Memoria de la Academia Nacional de Historia y Geografía, corre pondiente al Boletín número 4, aparecen unas "Consideraciones de carácter histórico sobre la Constitución de 1857 '
por el Académico, Lic. Desiderio Graue y Díaz González, quien
eñala: " í, i bien casi todos los historiadores imparciale están de acuerdo en que el Constituyente de 1856 reunió a los más
destacados miembros de la pequeña burguesía liberal (aquí aparece la corriente doctrinal política), que como clase dirigente y
dominante ( en el poder) se estimaban como los auténticos representantes del pueblo ( comunidad no totalidad), alguno escritore , como Percyra, niegan la legalidad de tales nombramiento, a virtud de la imposición que hacen al si tema de elección ya
citado. Otro como Molina Enríqu z, entusia ta panegirista de todo lo índigena, afirman que el Congreso estuvo muy distante de ser
electo realmente por el pueblo. Molina ostiene, que cada Con157

156

�gre o ha venido a ser una junta de las personalidades más notables del Partido que convoca y que éste de 1856, no era sino el
Congreso del elemento mestizo, muy débilmente contrapesado por
contadísimas unidades del elemento criollo ( aspecto étnico), tesis
que comparte Arrangoiz cuando irónicamente explicaba que esa
era la manera mexicana de legalizar un movimiento. Pero quizá
el juicio más extremista, lo emite Bulnes, pues dice que en el
Congreso no había, más que por excepción, propietarios territoriales, no había industriales, ni comerciante , ni representantes de
asociaciones obreras; en realidad, afirma, representaba a la burocracia, a la literatura y al apostolado político, a intereses políticos
más que sociales, abstractos y de ningún modo económicos. Justo
Sierra, asienta que si bien legalmente el Congreso era la representación oficial de la Nación, la realidad era otra, pues la Nación
rural no votaba; la urbana e industrial obedecía la consigna de
sus capataces o se abstenía también y el partido conservador tampoco fue a los comicios, por todo lo cual la nueva asamblea, sostiene Don Justo, representaba en realidad una minoría, no sólo
de los ciudadanos capaces de tener interés en los asuntos políticos.
sino de la opinión, y la opinión del grupo pensante se dividía entre los moderados, los militares y los clérigos, pues las nuevas
generaciones eran por lo general apasionadas de la Reforma y como ellas los veteranos del federalimo puro, formaban la parte
más activa de la sociedad, ésta fue la que formó el Congreso. Pero
Don Justo termina confesando que el Congreso répresentó "una
selección, como todas las grandes asambleas revolucionarias; era
una minoría como todas las asambleas reformistas; era un conjunto
de confesores de la nueva fe como todos los concilios llamados a
definir dogmas, si son eclesiásticos, o a definir ideales, si son laicos.
Por ello, no obstante todas las circunstancias y las críticas anteriormente expuestas, puede asegurarse que el Congreso Constituyente
de 1856, sí representaba con bastante fidelidad la opinión pública
de aquella época. Por eso podemos afirmar, con Garcia Granados: "que la fuerza del pueblo mexicano, que algunas veces duerme, pero que no muere sino con el pueblo, que entra en mayor

o en menor activida~ según las circunstancias, fue 1a que en un
~omento ~e. ,exaltación patriótica y liberal derrocó en Ayutla al
urano Y eli?w en 1856, sus representantes a un Congreso destina~º a consutuír a la Nación conforme a los principios democráticos".
Los antecedentes necesarios de la Constitución de 185 7 se remontan, .co~o es lógico, hasta la aparición de los primeros eventos constituc1onales, comprendidos a partir de la Independencia
los que, por su naturaleza y circunstancias históricas en que fue~
ron_ elaborados Y realizados, necesitan su investigación y estudio
aplicando el concepto de comunidad a cada uno de ellos par~
obt;ner las etapas de gestación de la nacionalidad mexican~, destacando~e, en ma~era especial, la influencia de las ideas, que c~mo la li,beral, deJa huella profunda en las instituciones políticas
como as1 veremos.
'
Inex~~~ablemente, el doctor Mora (José María Luis), nos da
una oplillon que es necesario atender de la situación relativa a la
Nueva Espa~a, .c,uando dice: "desde que apareció por segunda
vez la _Gonstzt~:.on Española en México, a mediados de 1820, se
en_ipezo a perc1 Ir en esta República, entonces Colonia, un sentirr:zento ~ago de cambios sociales, el cual no tardó en hacer prosélitos,
. . ,mas
, por
. moda y espíritu de novedad ( ;&gt;)
. , que por una conviccion mtlilla de sus ventajas que no se podían conocer, de sus
r:5ultados q~e. t~mpoco se podían apreciar. Este sentimiento déb~l en su prmc1p10, comenzó a ser contrariado por una resistencia
bien ~oderosa de aquella época, que combinada con otras causas
produjo la Inde?e~dencia .. Efectuada ésta, nada se omitió para
c?ntener el movmuento social y la tendencia a los cambios políticos que empezaba a ser más viva, pero que no salía todavía de
la esfera de un deseo" (México y sus Revoluciones. Librería de
Rosa. París, 183 7) .
•
La explicación al criterio sustentado por el doctor Mora no
Ia proporciona_
.
'
s
e1 L'
. 1c. ~anue~ Ramírez Arriaga, quien en documenta~o estudio dice: RecoJamos la valiosa aunque somera observac1on de Mora: 'Desde que apareció por segunda vez en 1820
159

158

all

�la Constitución de Cádiz, e comenzó a sentir en México un sentimiento vago de cambios sociales.. .' n
.
Don Gregorio Torres Quintero, en su biografía de Mora, se mterroua: · es po ible que ideas tan radicales como las de Mora naº' en e:México y se propagaran baJo
• el d om1mo
. . espano
- !?U
cieran
. y se
contesta: "Bueno es recordar, para responder a esta pregunta,
que las cortes españolas o sea el Congreso ~pañol habi~ expedido en 1812, una Constitución que era eminentemente l~beral
y la cual se mandó observar en la Nueva España. Pues bien, a
la sombra de aquella Constitución y en 1813, nació en México un
Partido que se llamó Escocés y que tenia por objeto sostener los
principios liberales de dicha Constitución relativos al sistema representativo y a las reformas del clero".
.
Mas ninguno, ni :Mora ni Torres Quintero, explican en plerutud la influencia de la Constitución Española de 1812 para gestar la reforma en México.
No sólo sentimiento vago de reformas sociales emana de la Constitución de 12 como quiere Mora, ni únicamente los principios
,
del sistema representativo y de la reforma de la clerecia, como
pretende Torres Quintero, ino la mayor y mejor parte de_ la reforma en México y desde luego, el ideario, la Marcha Política del
Progreso de Mora.
.
.
Para terminar, c;Iebemos confesar qu el estudio apasionante de nuestra nacionalidad, no puede delimitarse en la brevedad
de estos apuntamientos, renovando nuestro deseo de que mej&lt;r
res plumas se ocupen de ella y se logre elaborar una Teoría de .
la Nacionalidad Mexicana que satisfaga debidamente dos fundamentales cue tiones:
En qué con iste y cómo es.
)

160

SANTO TOMAS DE AQUINO
Y EL PENSAMIENTO
DE NUESTRO TIEMPO

Lic. MA UEL ME DOZA S.
Irutituto TeCDol6gico y de E1tudi01 Superioru
de Monterrey
l. Su

VIDA

de Santo Tomás de Aquino el año de
124-5 en el momento que bien pudiera señalarse como fecha d
su nacimiento a la vida de abio y a la vocación de santo.
E de todos conocida la historia sucedida entonces.
ecuestrado por indicaciones de u propia madre, que se oponía a que vi tiera el hábito de lo, hermano predicadores, Tomás
d Aquino fue pri ionero un año en J palacio de su familia. Ahí
fue donde tuvo que decidir, probablemente, el destino de su vida,
re i tiendo toda da de tentaciones que se tramaron en su contra.
Ve.int años tenía el hermano Tomás cuando hubo de defender, en Ja cárcel su hábito dominicano y su vocación intelectual
e inicia entonces en la filosofía, escribiendo para sus antiguos
condi cipulos de la Facultad de Arte de Nápoles dos obras d
Lógica intituladas Las Proposiciones Modales y Las Falacias. Tal
fue u primer paso en el camino de la sabiduría.
Ma 1 camino de la santidad tuvo que empezarlo también con
una prueba cruel y dura por venir de quienes venía: los propios
hermano cuenta su biógrafo, Je llevaron a su prisión "a una joEMPEZARE 10s LA HISTORIA

161

�ven y hermosa niña aderezada con todos los encantos de la galantería".
Se apoderó Tomás de un tizón encendido, puso a la niña en fuga y trazó sobre la puerta, con ceniza del tizón, una señal de la
cruz. Desde entonces fue liberado, por especial gracia divina, de
toda tentación corporal.
Ahora bien, lo que hace más maravilloso aún tal milagro, no
ólo es la liberación de las pasiones o más bien el dominio sobre
ellas, sino el haberle mi teriosamente donado, con la viril madurez
de un hombre que no necesitó la dolorosa enseñanza de la experiencia, un alma sencilla con la inocencia de un niño. El confeor que lo auxilió en sus últimos momento pudo decir: " cabo
de escuchar la confesión de un niño de 5 año ".
El itinerario espiritual de Tomás, séptimo hijo de los condes
de Aquino, nacido a fines de 1225 en el palacio de Rocca~eca,
cerca de Nápoles, podría decirse precisamente que comienza hacia esos 5 años de edad, cuando sus padres lo dejan en el monasterio de Montecasino al amoroso cuidado de su tío Sinibaldo abad
de ese convento benedictino, en el que permanece hasta entrado
los 15 años.
Por azares políticos de su familia, es enviado después a la Facultad de Artes de ápoles, donde conoce y trata con intimidad
a los dominicos que acababan de abrir una escuela pública de
Teología. En ese lugar encuentra el feliz término y fin de u itinerario: se encuentra a sí mismo.
Contra la voluntad de su madre y hermanos -su padre el conde Landulfo de Aquino había ya muerto--, Tomá recibe el hábito de lo religio os dominicos, siendo que todos lo querían ver
como abad ben dictino en sucesión de su tío Sinibaldo. Toma el
hábito, pue , de Santo Domingo en 1244, y es el año siguiente cuando lo hallamos en la prisión de su palacio de Rocca eca.
Escapado de ahí, se dirige a París y termina su noviciado en el
convento de Saint Jacques, donde enseñaba por entone el teólogo
Alberto Magno. Lo toma a su cargo este ilustre maestro y el "Buey

mudo,,, como lo apodan sus condiscípulo , va pronto a dejar oír
us mugidos por todo el orbe, como profetiza su maestro.

2. Su

TIEMPO

El convento de Saint Jacques, anexo a la ya famosa Universidad
de París, se hallaba situado en las montañas de Santa Genoveva,
un lugar propicio para la meditación y el estudio. En ese mismo
lugar, donde Tomás se hace teólogo, empieza u enseñanza de las
sagradas escrituras una ez que recibe el cargo de "bachiller bíblico". Dos años después, con el título de "bachiller sentenciario"
inicia sus comentarios a las entencias de escritores y padres de
la Iglesia. Finalmente, en 1256, a los 31 años de edad -4 antes
de los requerido para ser maestro universitario- recibe del canciller Heimerico de la Iglesia de otre Dame, y en nombre del
Papa, su "Licentia Docendi,, o Licencia de enseñar Teología en
la Universidad.
En su libro El doctor angélico el tomista Jacques Maritain obseiva cómo lo términos de "Licenciado", "Ma tro'' o "Doctor'
en Teología, no nos e ocan ahora sino un título cualquiera, como
tantos otros "honores de papel", o si acaso -pero esto para los
pueblos de cierta frivolidad decorativa en la vida cultural-, algo semejante a una figura con birrete el día de "graduación".
Somos incapaces realmente de ~ber, en nuestro tiempo sin
alores, lo que era y lo que valía en verdad para la Edad Media, el teólogo y el maestro.
El prestigio de un Tomás de Aquino o un Alberto Magno, a
los cuales dos su enemigo común el averroísta iger de Brabante
llamó "praecipui viri in philosophia", o sea los más esclarecidos
hombres de filosofía -ahora diríamos "nombres"-, no era sólo
fama de nombre, sino verdadero alor de autoridad.
No tenemos en la conciencia moderna la facultad de estimar el
valor de la autoridad moral o intelectual: ninguna doctrina tiene ya validez para nosotros por la sola autoridad de quien la en163

162

�seña, y con frecuencia menospreciamos neciamente una autoridad
moral y aun le cerramos la conciencia. De reos en lo moral pasamos gratis a jueces y aun, con ignorante audacia, criticamos sin
considerar ni menos conocer a fondo, el criterio y doctrina de un
verdadero juez intelectual. Pensemos, para esto último, en cualquier caso de censura o condena de alguna obra o autor modernos por parte de la Iglesia. Nos preguntamos: ¿Tiene ella la
suficiente autoridad intelectual para dictar tal sentencia?
La ingenua Edad Media tenía fe ciega en la Iglesia como urna
autoridad espiritual. Pero -hay que tenerlo bien presente-, si
crey6 ingenuamente en la Iglesia, nunca la Edad Media que conocemos creyó el Dogma ingenuamente. Siempre fue ' te apasionadamente discutido, aunque también, es cierto, fue siempre creído. En todo caso, el más hondo drama del hombre medieval fu
la inevitablemente doble necesidad de comprender racionalmente
y creer, por encima de la razón, para vivirlo ínt ro, el dogma
revelado.
Ahora podemos entender en Santo Tomás el porqué de sus dudas y vacilaciones en aceptar la delicada responsabilidad de un
cargo de maestro de teología. Iba a ser depositario de la misión
de engendrar sabiduría divina en la inteligencia de sus oyentes. Fray Tomás ruega a Dios llorando, dice Maritain, le conceda
los dones indispensables para ejercer el oficio de maestro, y eleva
su oración diciendo: "Señor, sálvame, pues la verdad d aparece
de entre los hijos de los hombres". En la tesis de su "Principium"
o lección inaugural de su magisterio avalado ya con la "Licentia
Pontificia Docendi" en la Universidad de París, no deja, a través
de las siguientes palabras, el principio que deb u tentar todo
magisterio :
"La verdad, dice, la comunica Dios por su propia virtud,
como riega El por sí mismo los campo . A El se debe atribuir el
fruto de los espíritus como se le atribuyen a El los fmto de las
montañas". Y así, desde la cátedra de la Universidad de Parí! ,
el maestro en Teología Tomás de Aquino empieza a difundir, con

proyección universal, más aún, con vigor sobrenatural, la luz que
efecúvamente puede iluminar en todo tiempo las inteligencias.

3. Su onRA:

UNA REVOLuc16

Hemos visto al santo y al teólogo; pero Tomás de Aquino no
sólo tiene, y cumple, la misión de edificar con el ejemplo de su
vida e iluminar el mundo ( católico y cri tiano) con la doctrina revelada. Santo Tomás es -desde luego- un hombre y un filósofo.
Tomás de Aquino es -con toda la palabra- un hombre; un
verdadero hombre de su tiempo que tiene que enfrentarse a sus
circunstancias y tiene que luchar a contracorriente en muchas ocasiones. No es hombre de su época por haber vivido en el convento, que
la vida más "medieval ', diríamos; ni por haber
escrito en latín, que es el lenguaje de su siglo; ni aun por haber
compuesto Summas de Teología, de acuerdo con su época.
No se puede estar absolutamente de acuerdo con la época que
le toca a uno vivir, si es que se quieren ver realmente los propio
problemas. Santo Tomás es de su tiempo porque no fue un conformista ni menos tampoco un conservador. Fue un renovador
espiritual, fue el creador, me atrevo a decirlo, de una revolución
intelectual en el espíritu de la Edad Media. Revolucionó la tra•
dición que había recibido, esto es, el pensamiento católico.
Pero voy a seguir el criterio de un notable tomista moderno, el
Padre Manser de la Orden de los Predicadores. Dice en su libro
La esencia del tomismo: "La síntesis tomista es para muchos piedra de tropiezo, pues creen que compromete incluso la divina revelación que, como fuente de la Verdad ab oluta, no necesita dt
ningún determinado sistema filo 6fico de origen hwnano,,.
Santo Tomá hace lo contrario: escoge un istema filosófico,
y de origen pagano. ¿Por qué lo hizo? ¿ Y por qué escogió pr cisamente el de Aristóteles?
La tradición escolástica era agustiniano-platónica. fundamentalmente. "¡ Cuántas veces, continúa el padre Manser se proclamó
165

164

�a Platón, en la antigüedad e incluso en los tiempos modernos, el
precursor del Cristianismo !"
Ir no solamente contra un filósofo como Platón, que en todo
caso era pagano, sino contra los seguidores literales de la tradición
patrística eminentemente agustiniana, contra el propio San Agustín en lo que tomó de Platón y de Plotino, pero sobre todo, incorporar en pleno siglo XIIl la filo ofía pagana de Aristóteles al
pensamiento cristiano, ¿no es de verdad Revolución? Revolución,
í, contra el divino Platón y el místico Plotino, intocables "precursores" del cristianismo; revolución que provoca, al parecer de
su tiempo, una "ruptura entre la escolástica y lo padres de la
Iglesia", pero sobre todo he dicho revolución, y aún para nosotro
porque ni en el siglo XIII ni aun ahora se puede saber cómo Santo Tomás logró hacer cristiano al pagano Aristóteles.
Si ahora el padre Manser puede ya decir con tranquila conciencia: "Ari tóteles es más cristiano que cualquiera otro filósofo
del paganismo", él mismo nos hace recordar las repetidas prohibiciones de este pensador por parte de la Iglesia del siglo XIII.
Bástenos esto para imaginar lo que tuvo que luchar Santo Tomás
para sostener su pensamiento. Por esta lucha que fue de verdadera re olución Tomás de Aquino es hombre de su tiempo.
Sólo quiero ahora, muy de paso, tocar otro punto igualmente
contra el común parecer, en relación con esos tiempos de la Edad
Media. Me voy a permitir calificarla también como época de verdadera revolución espiritual, pese a que se la pueda colocar cómodamente frente al Renacimiento como la noche frente al amanee r de la cultura moderna, y aún llegar a considerarla como
una noche de tinieblas, sm luz del cielo ni luz del hombre ...
En su discutida obra Una nueva edad media, el escritor ruso
Nicolás Berdiaeff hace esta observación: "no es el pensamiento de
la antigüedad, sino en el de los padres y doctores de la Iglesia el
verdadero movimiento de vanguardia en la Edad Media. En cambio, en la época del Renacimiento, la única novedad e el retorno a la Antigüedad".
En efecto, el Renacimiento vuelve a tomar de la antigüedad

principios muertos, cánones y modelo por largo tiempo olvidados,
obras que fueron vivas hacía más de 15 siglos; y hace renacer
todo en una nueva cultura.
La Edad Media no tiene que revivir principios antiguo , no
necesita recurrir a ninguna otra cultura de ningún tiempo ni de
otro espíritu para crear su propio modo de vivir. Es una edad ...
¿por qué se le llama medi'a?, por su plena juventud. Es juventud
cristiana que no necesita vigorizarse de lo pagano, que vive su fe
íntima y en ella trasciende los límites de su tiempo, los límites del
tiempo.
"En realidad, Ja civilización medieval era ya un renacimiento
apunta el mismo Berdiaeff una lucha contra la barbarie y sus tiniebla que habían sobrevivido a la caída de la civilización antigua. El cristianismo había sido esa luz medie al".
Ma dejemo esta época media en que vi e Tomás de Aquino,
para er ya el 'gnificado y valor de su obra.
4. LA

TRADICIÓ

ESCOLÁSTICA

En Tomás de Aquino culmina la tradición del pensamiento
íntegramente católico: cristianismo que se ha hecho ya doctrina
universal y que ha sintetizado en un todo orgánica y jerárquicamente, las relaciones y el orden entre los 3 términos de toda cosmovisión religiosa : Dio , el hombre, el mundo.
Mas si la sabiduría del aquinatense sintetiza la suma del saber
cristiano, su pensamiento no constituye ni una totalidad puramente lógica (pues tiene el sistema tomista dos aberturas: se abre
a _la unidad de la fe, y se rompe a la pluralidad infinita de lo real),
ru tampoco es de una unicidad puramente teológica, puesto que
el tomismo es también filosofía.
En cuanto unión pues de ambos saberes, teológico o de fe, y
filo 6fico o de razón, el tomismo termina desde una cúspide la
tradición del pensamiento cristiano que hemos llamado escolástica.
167

166

�En la historia dd pensamiento filosófico, la corriente escolástica se nos presenta como un movimiento constante del pensar
cristiano hacia la cada vez mejor comprensión de lo que tenga d
racionalmente inteligible (no de "racional, pues
supra-racional") la Verdad de la Revelaci6n.
Por otra parte, dada la finalidad docente de la Teología o doctrina del dogma que la autoridad de la Iglesia debe enseñar a los
fieles, y la subordinación al mi mo fin de la no doctrinal ni dogmática pero sí tradicional forma de encauzar dentro del píritu del
cristianismo la razón filosofante, la misma filosofía colá tica
en su propia estructura y método tuvo que organizarse de modo
a poder enseñarse fácilmente en las escuelas. De ahí su denominación de escolástica.
El hi toriador de la Filo ofía Nicolás Abagnano contrapone la
escolástica a la filosofía griega -de la que tom6 us principiosdiciendo que es una filo ofía aplicada a la enseñanza y formación
de clérigos, mientras la griega es pura y libre investigación. Le
niega, pues, a la escolástica, desde sus orígenes basta d último de
sus filó ofo , la libertad y obligación de encontrar verdades nueva
y la ncarga s6lo de una mera intelección de verdades viejas,
previamente anunciadas y supuestas (ya que no explicadas) en la
tradición teológica. No en ano los propios escolásticos la han
llamado a golpe martillo, la "sierva de la teología''.
¿Será esta una calificada e imparcial presentación de la filosofía escolástica?
Tratemos de entrar un poco en su espíritu.
n historiador escolástico, Thonnard, agustino de religión y
tomista de convicciones, la define como "un movimiento doctrinal
que llega a su apogeo en la edad media occidental o latina y que
comprende una teolo 'a y una filo ofía . Distingue, pues, en buena escolástica y a diferencia de Abagnano, los do campo del
saber cristiano: el teol6gico y el filo 6fico. La sitúa luego históricamente entre los siglo VII al XIII (para Abagnano empieza
a mediados del siglo IX) encuentra en una diversidad enorme
de escuelas y pensadores, 3 caracteres comunes: lo. el método y

el lenguaje: Por lo que hace a éste, se la escribe tradicionalmente
en latín, y en los seminarios aun ahora e discuten sus problemas
en te mismo idioma; mas por lo que ve al método, que denomina
Thonnard dialéctico intelectivo, acepta -con Abagnano- que s
ordena siempre a la enseñanza y no a la investigación.-20. carácter: Asimila en su seno la tradición, pero no religiosa, sin&lt;&gt;
filosófica grecolatina. En esto difiere del primer historiador que,.
al no distinguir teología de filo ofía, supedita ésta última a la tradición doctrinal dd cristianismo.-30. La sumisión a la / e ( no a
la teología) : Este último es el carácter distintivo y el factor deunidad de la escolástica en su historia. Sin embargo, agrega, sólo
paulatinamente se fue precisando la distinción entre el saber natural y el de origen sobrenatural hasta llegar, en el siglo XIII, a formarse y constituirse definitivamente una filosofía escolástica, independiente como ciencia racional, que se subordina a la Fe libremente. En tal respecto, termina, tiene a honor ser llamada "ancilla Theologiae", expresión que traduce sencillamente como "filosofía cristiana" y no como algunos más papistas que d Papa, qu
la designan "esclava de la Teología'&gt;, confundiendo, a mi ver, Fe
con Teología (las raíces y el árbol) y é. ta casi siempre de manual, y resbalando luego de teología a teólogos, de teólogos a profesores de teología (que no doctores y ma tros como los medievales) y llegando aun a veinteañeros tudiantes que, en el lenguaje del seminario, se designan con el algo ampuloso nombre de
"teólogos". Y así, claro que sería muy digno y muy cómodo tener
por esclava a esa señora que a eces se subleva con el orgulloso
nombre de filosofía.
Mas detengamo la crítica y tratemo mejor de entender el pensamiento filo 6fico de Tomás de Aquino adentrándonos, en lo
posible, hasta donde podamos palpar el alma misma de su istema-

169

168

�5. Los

PRINCIP1OS DEL TOMISMO

Se han escrito bibliotecas inagotables, no sólo comentarios ni
conferencias de unas páginas, en el estudio de Sant? : omás. ~ntonces, sólo queda preguntarnos lo siguiente: ¿Que idea radical
0 principio de su pensamiento podría exponerse en unas cuantas
palabras? Lo diré de una vez. Creo yo que el principio de toda la
sabiduría tomista está en esto: el ORDEN. Y escojo precisamente
tal principio, de ascendencia greco-aristotélica, por dos rawnes:
lo., porque al asentar la sabiduría cr~tian,a sobre el plano de lo
sobrenatural arranca de cuajo la sab1duna pagana del hombre
natural y cr~a un orden jerárquico que trasciende lo puramente
racional y lo puramente humano; 2o, porque desde ~se pl~no, no
-sólo han de ser compatibles, sino necesarias, re~oluc1ones. mtelectuales como la del genio del orden, que es Tomas de Aqumo.
"Lo propio del sabio es ordenar", dice repetidamente, y este
principio de ordenamiento jerárquico des~e lo sobrenatu:al, podemos verlo en la obra íntegra de nuestro filósofo. No consideraremos) desde luego, su teología, pues en ésta no hay un orden humano
-como esencial e íntima estructura de la verdad. Sólo veremos su
pensamiento filosófico, que sí obedece perfectamente a un ordenamiento de la razón lógica.
.
Lo ideal sería seguir, por un lado, el proceso histonco subJetivo
de su evolución intelectual, y por otro, encontrar, e? l_a estruc~a
de su sistema la línea lógica de su pensamiento obJet1vo. ReqUJere tal cosa u; estudio y facultades fuera de mí y de la brevedad de
nuestro tiempo. Me conformaré con señalar algunos puntos.
Vimos cómo parecen ser sus primeras pre~cupaciones relativas
a la Lógica, pues de ella tratan las dos pnmeras obras que escribe, a los 20 años, en su prisión de Roccasseca. Luego p~a, de
golpe, a la Ontología, pues_ e~ 1252 c~mpo~e su famoso opusculo
De Ente et Essentia. Continua con Filosof1a de la Naturaleza en
su obra De Principiis Naturae, de 1255. Ento~ces, '! _d~spués de
éstos que pudieran considerarse ensayos ~los6hcos, 1mc1a lo que
,constituye sin duda su definitiva y más nnportante tarea crea•

1

•

•

dora de filosofía, pese a las apariencias: la tarea de comentarista.
Principia, en 1257, con un comentario a la obra De Hebdomadibus
de Boecio, y después emprende, desde 1261, su obra filosófica fundamental, los Comentarios a Aristóteles. Expone y explica una
veintena de obras de este fil6sofo que le traduce directamente deI
griego al latín el filólogo Guillermo de Moerbeke. Comprenden
estudios y tratados de Física ( es decir, Filosofía de la Naturaleza,
mal llamada a veces "Cosmología"), Metafísica, Psicología, Etica, Lógica y ciencias en general.
Al margen de esta obra, capital, hay también una obra menor,
por así decirlo: 5 estudios de filosofía jurídica, política y social,
y más de 20 libros de las muy medievales ''cuestiones quodlibetales" y "cuestiones disputadas".
Visto en general el conjunto de su obra filosófica, ¿ cuál podría
ser el orden lógico y jerárquico que halláramos en su sistema?
Nos encontramos a la ciencia lógica como un preámbulo de la
verdadera filosofía, de la filosofía en el más estricto sentido de
la palabra, esto es, la Filosofía Primera o Metafísica. La metafísica, para Aristóteles, tiene como objeto inicial el ser que existe
en sí mismo, es decir, la sustancia. Tal objeto la hace identificarse con la Ontología. Concluye la metafísica en el Ser Primero, que no sólo existe en sí, sino por sí, corno Causa Incausada.
Santo Tomás, completando el pensamiento griego con la idea cristiana de Creación, agrega al Ser Incausado el atributo de Causa
final creadora de causas eficientes. En esto, la metafísica es Teología.
Y precisamente en la Metafísica o Filosofía Primera se asientan los primeros principios ordenadores del sistema aristotélico tomista. Se nos dan en las dos nociones más elementales que podemos
formarnos del Ser. Tales son: el acto y la potencia.
El padre Manser, ya citado antes, dice en su obra La esencia.
del Tomismo, (pág. 61) : "Tres diversas concepciones del Ser marcan en toda la historia de la filosofía tres líneas evolutivas diversas: puro devenir sin ser, ser sin devenir y ser y devenir".
El viejo problema del total devenir que planteó Heráclito y el
171

170

�&lt;lel puro ser que contrapuso Parménides Aristóteles los resuelve
en un Ser que Deviene, mediante esto dos coprincipios ontológicos de Acto y de Potencia.
Tales principios le bastarían realmente a toda filosofía. Pero
hay más. El citado padre Manser llega a la siguiente tesis (pág.
65) : "Una filosofía cristiana, una íntesis cristianamente lógica
( el traductor dice científica) tiene que apoyarse en la doctrina
aristotélica del acto y la potencia en orden a la Revelación".
En eguida es cuando declara a Aristóteles como ya habíamos
mencionado, el filó ofo más cristiano de todos lo paganos.
En realidad, la sabiduría cristiana del filósofo Tomás de Aquino encuentra para estos principios ontológicos de la filosofía aristotélica, no sólo la luz natural de la razón metafísica sino la luz
sobrenatural de la fe teológica.
La fe de la teología revelada, ocupa, por consiguiente, el primer lugar en el ordenamiento jerárquico de la abiduría tomi ta;
abajo hállase la metafísica, pero ésta, y con raíces propias, sustenta las demás ramas de toda la filosofía. Veamo
t orden en
un breve delineamiento: El acto y la potencia descienden de la
metat ica y se convi rten, para la filo ofía de la Naturaleza en
1os principios del devenir que son la Forma (acto) y la Materia
(potencia) y dan lugar a las famo as 4 causas (formal material
eficiente y final); para la Psicología se hacen alma (acto) y fa-cultad del alma (potencias) ; en el campo de la política, aber
por encia tel ológico, el acto es el bien común o causa final que
debe mover y atraer a sí todas las potencias o capacidades de acción libre de lo ciudadanos; y en la moral, ciencia también de
fines ontológicos, cau al , el acto se hace energía virtuosa; la
potencia, mera ind terminación o disponibilidad de la naturaleza
humana para el bien o para el mal.
Ahora bien, Santo Tomás expone y comenta los diez libros de
la Moral que Aristóteles dedicó a ic6maco, pero de ellos no toma ninguna idea encial al contenido del bien o del mal. En
efecto, los conceptos de Virtud, Vicio, Pecado, Arrepentimiento,
etcétera, pertenecen a categorías radicalmente cristiana y no ad-

quieren pleno sentido sino en la Caridad y en la Gracia, mundo
sobrenatural desconocido para el pensamiento griego.
Lo que sí toma de la pagana, pero perfectamente bien equilibrada moral aristotélica, son elementos formales como lo es la
medida o norma prudencial de los actos humanos, a saber, el

término medio.
En resumen, si su precursor an Agustín cristianiza las ideas
morales o teológicas del pagano Platón, Santo Tomás no hace
cristiano a Aristóteles a travé de su moral, sino a través de su
L6gi,ca. Bautiza la Lógica, es decir, la razón aristotélica, y sus
aguas lustrale llegan hasta la Metafísica.
60. EL

PE SAMIENTO DE NUESTRO TIEMPO

Al enfrentar la filo ofía d Tomás de Aquino y el pensamiento
actual, no debemos tomar al primero como un arma de polémica,
sino más bien como una inteligencia con quien, a través de su
obra, se pueda dialogar obre los problemas que se plantean a la
conciencia intelectual de nuestro tiempo.
En tal supuesto, quizá sea posible un buen entendimiento con
el más univer al e inteligible de los pensadores escolásticos, si encontramos los principios }' los problemas de nuestro pensar filosófico y, además la esencia lógica o al menos las más evidentes
cancterística del aber científico actual.
Esto, desde luego no equivale a un intento de "modernizar"
el pensamiento tomista ni, por el contrario, a enmarcar tampoco
dentro de las categorías de tal doctrina los muy libres concepto
d~ pensamiento contemporáneo.
Distinguirlos y comprenderlos objeti amente, en buena e colástica, y buscar la propia verdad, en el buen sentido del filosofar
actual, ha de ser, creo yo, la condición previa del diálogo.
Y i se expuso ya lo elementalmente esencial del pensamiento
filos6fico del aquinatense, falta, pues, buscar esto propio en el
pensar de nuestros filósofos.
173

172

�Porque sí hay filósofos ahora, a qué dudarlo, pero lo qu no
exi te -para desgracia o ventura de expositores y creador de filosofia-, es algo que pudiera llamar e verdaderamente una filosofía contemporánea.
E tamos viviendo todavía del pensamiento moderno, colgando
ya débilmente de una d garrada metafísica idealista, pero sin
alir aún d sus consecuencia . La filo ofía moderna está perfectamente definida en su contenido y delimitada ya en la historia,
porque es algo que terminó su obra. Los fil6 ofo contemporáneos, en cambio, no han creado una verdadera filosofía que quede para la historia, no porque su obra e té sin terminar, ino fundamentalmente por lo siguiente: porque no han creado Metafísica.
Veamos, entonces, la ciencia. Ella e , ahora como ante , un
producto de la historia, es decir, una renovación continua a veces
destructora del saber precedente, y una búsqueda constante de
resultados futuros.
En nuestro tiempo, la matemáticas e han convertido en instrumento universal de creación y fundamentación del saber cientifico, al dotar a la ciencia de estructura lógica y lenguaje propios
de igno y valores con encionalmente autónomos, y obre todo
de libertad racional para fundamentarse a í misma. Con ello
no sólo le dieron una cohesión lógica indestructible, sino (esto
u pecado óntico) la hicieron independiente y libre de la antigua
"realidad' que quiere ser conocida como es,, y no "como e piense".
ista, por otra parte, la tan desme urada desproporción de conocimiento entre la empobrecida reflexión de la filosofía y el aber in límites de la ciencia, no le han quedado a la primera sino
do actitudes po ibles: o enfrentarse a la ciencia para su crítica
sobre todo para su fundamentación, o renunciar a todo punto
de semejanza con ella y aun salirse del campo del conocimiento
en que domina el rigor lógico.
Como paradoja de la primera actitud, mientra el filo ofar contemporáneo e caracteriza por su reacción antipositivista (pues
el po itivismo ha sido el último reducto de la ciencia que luchó
174

contra 'lo metafísico 1 ) , 1 conocimiento científico es el que busca ahora la metafisica ( verdadera ciencia de los principios), al
buscar su propia fundamentación. Tal es el camino de la razón
lógica seguido principalmente por neocríticos como Renouvier,
atorp, el propio Dilthey, idealistas como Gentile y Benedetto
Croce, o filó ofos de la ciencia como Meyerson, Russel y "\Vhitchead.
La cgunda actitud, de los que buscan lo caminos de la metafísica fuera de la razón como facultad de conocimiento, e oponen a la ciencia ignorante de existencias y alores humanos. Estos, y no sólo la ciencia, son lo que nec itan un principio de justificación. Por la vía del espíritu e busca, pues la justificación
del hombre y de u .aber científico y filosófico, y se llega en última instancia al apoyo de la realidad ab oluta del espíritu ( e piritualismo) , la validez del arte ( idealismo estético) , o la propia
conciencia del ser humano (fenomenología y existcnciali mo) etc.
De todas estas tendencias es el existenciali mo en sus múltiples
manifestaciones, el que más se acerca a la metafísica por sus intentos de llegar a la raíz misma del er y del saber.
Ahora bien, sólo puede iniciarse -desde la metafí ica- una
filosofía nue a si e tiene plena y radical conciencia de problema.
nue os. Esto deberán originar e en el e píritu de filó ofo que no
solamente tengan conciencia hi tórica o por a í decir padezcan
intelectualmente los problemas de su tiempo, sino obre todo, busquen en el origen de tos problema un punto de apoyo, un algo
último que sostenga y dé entido y alidez tanto al trabajo intelectual creador de ciencia y filo ofía como a lo objeto y ujeto d
estos dos saberes.
La metafísica, pues, debe darno un algo tra cendcnte a lo penado y al pensante a las co as pen adas qu son y dejan de ser,
y al hombre pensante qu existe y que muere.
Toda filo ofía debe nacer, pero no morir, en el tiempo, como el
hombre mismo. Y i en algo no ha mu rto la filo ofía tomista es
en u metafísica. Pero hemos dicho que hay que llegar a ella de de
los propios problemas. Y los problema que con toda deci ión
17!&gt;
ul2

�plantean a la conciencia r.le nuestro tiempo, son de dos clases: de
índole económico-política, en el plano objetivo de las relaciones
humanas, y de carácter existencial en lo íntimo de la conciencia
subjetiva.
Ninguno de estos problemas son de esencia filosófica, debe reconocerse. La filosofía sabe que se le escapan, pero también se sabe
responsable de ellos porque el abuso que hizo de la razón, por decirlo en términos extremos, dio origen por igual a un racionalismo
de la materia (marxismo) y a un irracionalismo del espíritu ( existencialismo) .
Tal situación no fue, claro, vivida ni presentida siquiera por
Tomás de Aquino. Tampoco se planteó problema alguno con verdadera conciencia histórica, inexistente todavía. Por eso, en lo más
contingente que hay para el pensamiento, como son los problemas
políticos, Santo Tomás escribió para todo tiempo. Tal vemos en
sus comentarios a la Política de Aristóteles y en sus breves escritos
sobre materia política, como De Rege et Regno (intitulado también De R egi,mine Principum o El gobierno de los Príncipes y De
R e Pi.mine Judaeorurn, El gobierno de los judíos) obras en que, a
pesar de ser puramente de ocasión ( el primero solicitado para Hugo II de Lusignan, rey de Chipre y el segundo pedido por la Duquesa de Brabante) sostiene el fundamento jurídico de toda autoridad, por encima de condiciones históricas y, del mismo modo, el
castigo de la usura junto con el respeto absoluto a la libertad de
conciencia, respecto a los judíos y todo hombre, "porque creer es
privileg10 de la voluntad libre y ésta no puede obligarse por la
fuerza".
En rigor de justicia, Santo Tomás no tiene filosofía política. Los
creadores del pensamiento político tomista han sido discípulos y
seguidores. En el siglo de oro español, por ejemplo, un Francisco
de Vitoria, con su obra De la Potestad Civil y sobre todo De Indis, que nos concierne directamente; y el tomista por espíritu de
contradicción, Francisco Suárez, con su obra De Legibus, principalmente. En la actualidad, un Jacques Maritain o un Charles de
Konninck hacen filosofía social y política a la luz del tomismo.
176

Yo creo, sin embargo, que el tomismo mariteniano es un poco
forzado en política al querer reducir a este campo conceptos morales o metafísicos de Santo Tomás sobre Bien Común, Libertad,
Autoridad, etc., etc.; en cambio, sí me parece auténticamente tomista la posición de De K onninck que toma las situaciones sociopolíticas como datos de experiencia contingente y de ahí se eleva
a la metafísica. Así como Santo Tomás habl6 del origen de la
autoridad en ocasión de problemas de un gobernante de su tiempo, el tomista Charles De Konninck aclara ahora que el origen
del problema social contemporáneo no está en las relaciones de la
persona con la sociedad ( círculo vicioso, ya que la sociedad es
personas), sino en las relaciones de persona y sociedad con su sustancian te Bien Común, con Dios, fin último de personas y sociedades. La desgracia de esta tesis metafísica es que algunos la han
convertido en tesis política ( concretamente, en España) .
Mas el problema social o econ6mico-político no se "resuelve"
ideológicamente. La propia ideología marxista, único sistema de
metafísica social ( el ser económico social es la "sustancia primera"
para el marxismo), ha muerto filosóficamente. La dialéctica marxista no tiene ya la fuerza racional de la Idea hegeliana, sino la
mística de la venganza o justicia por mano propia alimentada por
el hambre y sostenida por el mito (ya no idea) de la fatal destrucción de la "sociedad capitalista". De ahí su peligro, nada intelectual.
Mas el que no está liquidado intelectualmente, sino que, de crisis d~ la postguerra en Europa ha pasado a jnquietud universal
de la conciencia, es el existencialismo, preñado también de fuerzas negativas.
Ahora bien, si pocos han sido los filósofos políticos del tomismo,
son numerosos los pensadores católicos que han querido conciliar
la doctrina del ser inteligible de Santo Tomás y el angustiado ser
del existencialismo.
No he de tratar de este último, pues no se puede decir nada con
verdad de lo que "no es objeto de conocimiento,,; sólo se puede
177

�pensar o no pensar existencialmente, ser o no ser 'sujeto de la
.
. . ,,
propia conciencia .
.
Sólo puedo señalar que la condición existencial previa al pensamiento es ésta: no hallar qué hacer con la existencia.
Desesperación angustia fastidio de ser, qué más da lo que
aflore a la conciencia la más tremenda amenaza del fondo de
nuestro ser: la nada. Surgir de la nada ... ser para la muerte; o
ser para la nada; ser nada. Entonces, ¿para qué ser?
adie sabe nada, en firme, de sí mismo. adíe puede dar razón de su existencia. El origen y el fin, en el misterio. La razón
no responde a ¿para qué existimos?
Estamos hartos de razones abstractas y fastidiados de idealismos e ideologías. Hay sed de realidad en la conciencia.
Existencialismo y marxismo ( enemigos "realistas" del idealista Hegel) se ocupan con egoísmo de la "realidad humana", pero
sólo para despojarla de esencia o de ser espiritual y reducirla a
pura "historia".
Necesitamos un pensamiento plenamente realista.
Que se finque en algo más firme que la trama dialéctica de
la historia, y en algo más radical que la última negación de la nada. Que aliente al ser sin negar con razones la nada; que trascienda el tiempo sin prescindir de él.
Tomás de Aquino es, ante todo, un realista que busca realidades trascendentes. Pero estas realidades, que encuentra como teólogo y como hombre religioso ¿ se nos dan también en su "filosofía pura"?
El aquinatense es auténticamente realista, no sólo por u actitud religiosa de creencia en realidades que escapan a la razón
porque la superan, sino que es realista filosóficamente por u aceptación humilde del ser, de la existencia, de la realidad, como algo
que se impone a la razón, prime~amente a _trav~s de_ la experiencia sen ible, y como algo último, fmal, en la mtehgenc1a de lo trascendente. Más aún, si queremos entender a Santo Tomás desde
nuestro tiempo, podremos ver que su pensamiento es el único que
se trasciende realmente a sí mi mo, ya que, negándose al afirmar
178

lo real, se hace otro ( ser existente) sin dejar de ser lo que es ( pena.miento).
Se ha dicho que tal metafísica no es realista, sino más bien es
una filosofia optimista del ser. Es, dicen, una "metafísica de elogios al ser". El ser es bueno, es verdadero, es bello, es todo. Mas
tal crítica es incapaz de entender cómo tales "elogios'' no se dirigen a todo ser sino en reconocimiento al Primer Ser que "vio que
todo lo que había hecho era bueno", a pesar y por encima de
todos los males y miserias que son negaciones de ser.
Tampoco ve esta crítica que el ser y sus trascendentales (la
Verdad, el Bien, la Belleza... ) no se nos presentan a nosotros, dentro del tomismo, sino en su ínfima condición de sustancia finita,
individual, contingente, en sí solamente capaz de un mínimo de
ser, y por ende de un mínimo de verdad, de un mínimo de bien
y de un mínimo de belleza.
No. El realismo de Santo Tomás está indemne al optimismo o
a] pesimismo. Es un sólido y auténtico realismo trascendente.
Lo que se necesita, creo yo, es un radicalmente nuevo enfoque
de la metafísica tomista: un enfoque desde el tiempo, desde la
conciencia, desde la angustia de existir en cuerpo mortal, desde
la inseguridad del instante.
E1 Instante, indicio o patencia de lo intemporal en el tiempo,
creo que podría ser el principio de la aventura metafísica. No me
atrevería a considerar verdadero punto de apoyo a tal comienzo
tan inasible e inestable. Sin embargo, es tan cierto como el presente, tan definitivo como el nacimiento y la muerte, tan trascendente como el último "momento del que depende la eternidad".
¿ Es una filosofía para pensarse o para vivirse?
Es una filosofía para trascenderse a sí misma. Y no sólo hacia
una pura especulación teológica ( pues en este sentido toda filosofía cristiana y no sólo el tomismo, trascienden la "filosofía pura"),
ni tampoco en un mero realismo natural metafísico, sino como la
trascendió en su existencia el propio Santo Tomás, que, para morir -no antes, pues habría sido falso--, quiso destruir su obra,
179

�y en su santidad demostró ésta su verdad existencial:.

"8;~ apren-

dido infinitamente más en Cristo que en todos los libros .
Una filosofía existencial de proyección esencial tomista: Un salto
a lo objetivo. Tal debió dar, como filósofo, Soren Kierkegaard, ~r~ador del existencialismo. Ello hubiera sido la verdadera Y uru~
salvación intelectual, no la que buscó (intelec~almente) en ~-último de sus tres estadios, el religioso. Estos debieron ser: Estetico,
Etico-Filosófico y Religioso. Llegar al último, pero no con la razón sino con la libertad y con la gracia.
La tarea filosófica de la inteligencia termina en lo objetivo,
y... nada más.

FILOSOFIA DE LA COORDINACION

Dr. JosÉ

VASCONCELOS

PREÁMBULO
BIBLIOGRAFIA

B. Aires, 194,2.
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de Sto. Toma.s de Aquino, B.
ETraNNE GrLsoN, El tomismo, B. Aires, 1951.
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MAATIN GRABMANN, La vida espiritual

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Aires,

Historia de la Filoso/fa, tJ. 11 Y III.
A. A., Prlcis d'Histoire de la Philosophie, Bllgica, 1946.

N.

A.8BAONANO

F.

J. TnoNN~,

1945.

EL SILENCIO ES AL SONIDO lo que la luz blanca al color. De la luz
natural salen todos los colores cada vez que opera el sortilegio del
prisma. Del silencio emergen sones cada ocasión en que los seres
o las cosas se mueven y chocan. De la entraña del silencio arrancan gritos de angustia, o acentos de dicha y esperanza, los seres
vivos, siempre que se agitan y actúan.
En vez de la nada del sonido, su negación, el silencio, es la matriz de todos los clamores. Sin silencio no habría notas así como
no habría colores si no existiese la luz. Y así como la luz es armonía y fusión de todos los colores, el silencio es armonía y cohesión de todos los sonidos. Se equivocaron los pitagóricos al afirmar que la música de las esferas suena; la música perfecta es silencio; tal y como el color se disuelve en la armonía que es luz.
La armonía cabal es silencio.
No hay en la suma de los colores o en la síntesis aplacadora de
los sonidos, que es el silencio, ningún resabio de la unificación de
tipo abstracto, de identificación. Las notas, los tonos diversos, lo
sonidos diferenciados no se reducen, corno si fueran casos particulares de un mismo género a una sola esencia que seria el sonido.
Entre sí y dentro de sus conjuntos, las notas y los colores son individuaciones; no es posible traducirlas unas a otras, m s1qwera
181

180

�conc ptualmente; para de arrollo de color o sonido es indispensable que ub ista cada uno la nota y el color, fieles a sí mismos.
Las imágenes rápidas que u a el cinematógrafo on invariables,
de otra manera no engendrarían la traslación que, por continua
y di er a, es creadora de algo que simula vida: el movimiento
gráfico ignificativo nace de una concurrencia de heterogéneos,
no de la suma de sus partes. El orden que sin embargo liga colores y notas es muy distinto de un común denominador cualquiera. Si los colores no se conservasen auténticos, no engendrarían la mara illa de la luz; si las notas no Po eye en estructura vibratoria im ariable, su entrecruzamiento armonioso no engendraría la ventura del silencio. Se trata, pues, de fu ión y unión de
tipo no di cur ivo sino armónico, no analítico, sintético: no aditivo sino heterogéneo y coherente.

LAS FORMAS ESPECmCADAS DEL CONOCER COMO ACCIÓN

Formas elementales y específicas del conocimiento, se nos manilie tan en la actividad de todo lo que nos rodea. Examinemo·
la manera como se desenvuelve el movimiento en los seres vivos.
La primera condición del movimiento creador es el ritmo. En él
hallamo un modo de la acción y también un modo del conocimiento. Analicemos la marcha del hombre: consiste de dos impul iones desemejantes que producen avance corpóreo. Adelánta e el pie izquierdo y le sigue el pie derecho; los dos impulsos
heterogéneos se resuelven en la unidad que llamamos un paso.
os hallamos frente a una contradicción palmaria de la matemática que nos dice que uno y uno son nec ariamente dos; en el paso
humano uno y uno combinado nos dan uno, un paso. Y i observamo un caballo que trota, veremos que la acción acompasada de
cuatro pata engendra un salto; de suerte que el concurso de cuatro elemento dinámicos heterogéneos nos da una unidad que es
el salto. ¿Quién podrá negar, entonces, que cuatro ya no es aquí
igual a cuatro? ¿ Qué haremos ante la e idencia desconcertante

de que cuatro es igual a uno? Lo cierto es que nos hallamos ante
un modo sui gencris de conocimiento.
Po tulemos en consecuencia una ley propia de la constitución
de vivir, el ser, a diferencia de la sola extensión g ométrica; uno
y uno si son difer ntes en calidad como lo izquierdo y lo derecho,
no dan dos, sino una unidad nueva que engloba ambos y genera
acción. no más uno, más uno, más uno, o sean cuatro unos, diferentes en calidad pero concurrentes en un prop6 ito vivo, vuelven a dar uno; pero un uno de género superior, vital, activo.

¿Cuáles son las consecuencias filosóficas de estas verdade evidentes como las de la matemática, sin embargo totalmente diferentes en sus resultados? En eguida veremos que para explicarlas se hace necesario un cambio radical de los métodos usuales
de la filosofía.

LA

COORDINACIÓN

El problema de la unificación de lo heterogéneos lo vengo tratando desde hace año . En mi Estética, publicada por el 1937
apunté la olución que sigue y es la base de lo que hoy Uamo:
Filosofía E tética o Filosofía de la Coordinación. Consiste la so1ución en afirmar que, elementos que no pueden, ni deben reducirse al denominador común que suponen la abstracción y la
lógica, se pueden manejar, sin embargo, ordenadamente, gracias
a las formas que conocemos con los nombres de: ritmo, melodíai
armonía y contrapunto. Postulo, en seguida, que el ejercicio de
tales formas estéticas obedece a un sistema de acción que titulo:
apriori estético, por analogía con el apriori mental clásico. Pero
señalando que el apriori estético nos lleva a un modo de pensar
por concierto o concurrencia de intenciones y significaciones, diferente del método abstracto propio del di cur o.
Por este mismo camino, llegué a la tesis que aparece en mi
L6gi.ca Orgánica,, publicada hace unos catorce años, en la cual
183

182

�afirmo que pensar, para el hombre moderno, ya no es reducir lo
particular a lo general, sino que: pensar es coordinar conjuntos.
n ejemplo ya expuesto en mi Lógica Orgánica, define la po:sición que adoptamos.
Al decir hombre, no consumamos hoy la operación di cur iva
clásica: "hombre, caso particular del género humanidad' ; no
referimos el indi iduo a su género ino que pcnsamo en el hombre como cuerpo vivo racional o n el hombre como miembro de
la sociedad, o en el hombre como er de destino, un alma; o como
el hombre, compuesto biológico, cuyo caracteres nos darán la fíica y la química, etc. En resumen en torno al hombre vamo
deslindando una cric de círculos o zonas de realidad, uj ta cada
una a ley propias: la ley de la física, la ley de la química, de
la lógica, de la moral de la literatura. El pensar, entone , opera ligando zonas de experiencia, conjuntos de conocimi nto: el
de la física, l de la química, etc. Tomado separadamente, cada
uno de ei to conjuntos es homogéneo en cuanto a las ley de u
acción; ob ervado dentro de la totalidad hombre es heterogéneo.
No pueden ser reducido uno a otros, los distintos conjuntos; no
los podemos unir por medio de implificaciones, como la de la
aritmética o la abstracción. Mentalmente, los unificamo , pero
no por relaciones ónticas o lógicas sino por la cone.xión que entre í revelan, de hecho. En efecto, el existir físico no se pued
explicar, sino mediante las leyes de la fí ica y la química; a u vez
la biología obedece a leyes diversa aunque no independientes de
las físico-químicas. En seguida para juzuar al hombre consciente, entran en juego las determinaciones del espíritu tales como
la lógica, la poesía, la religión. Todo esto nos obliga a reconocer
un Todo que no es caos, sino orden estricto, pero no orden lógico
abstracto. ¿ Se trata de un orden de armonía y proporción movido en último extremo por Eros? Probablemente, pero to como meta final. En la realidad que nosotros percibimo, la ley de[
conjunto nace de las relaciones de hecho de los conjunto parciales: la física en sus relaciones con la química y éstas con la biología, etc., etc. La ley de la integración última es la que consuma

la meta de la acción. La unidad de tipo abstracto matemático,
resulta todavía más inepta cuando pasando de lo corpóreo a istimos a las operaciones propias del espíritu; son éstas de tipo compren ivo, int grador, como la actividad que da vida a los conjuntos. El pensamiento de esta suerte se identifica con el funcionamiento de lo heterogéneo . La ínt is filosófico-estética, en
consecuencia, se halla en el polo opuesto de la operación desintegrante, separativa e inerte que es necesario ejecutar para entender por análisis. El pensamiento coordina, emparentando los movimientos, buscando en ello la armonía y la meta de la acción
combinada que crea el conjunto. Y en cada conjunto se revela
un existir renovado, que deja intacta la individualidad de cada
una de las partes y éstas, por concurrencia, engendran todo parciales que las superan y les dan finalidad. En forma simplificada
podemos observar la naturaleza de la coordinación, la coherencia
en el caso del contrapunto musical. Sin despersonalizar las notas
las voces el contrapunto engendra con ellas una composición, un
ignificado, un mensaje rudimentario o alto. La filosofía tiend
a descifrar la compo ición del Universo para expresarla en contrapunto de Sabiduría.
Consideremos el enigma del Todo concebido como un contrapunto de contenido universal. Todo así, no es "la abstracción de
las partes", según la vieja definición. No es tampoco la suma
de las partes. El todo es más que sus partes. Un todo es el conjunto de las partes y el resultado de la interacción de partes que
son cada una, elementos internos activos. Alcanzamos de esta suerte
la percepción directa d~ conjuntos dinámicos, vivos. Un todo
congruente, como los que se dan en la existencia, es un sistema
animado que a.ñade intención y propósito al ser de las partes. Por
su combinación las partes logran lo que no podrían consumar por
i solas. De suerte que en el todo se enriquecen las partes. Asi,
por ejemplo, la sociedad enriquece las potencialidades de su individuos. En cada todo orgánico, las relaciones complejas de las
partes, concurren al propósito que es inherente a cuanto existe.
El hombre es un todo complejo que rebasa el concepto de la uni185

184

�dad abstracta. Secciones enteras de su persona quedan fuera del
discurso. Tampoco lo abarca la sensación; la sensación nos revela
una potencialidad del ser. Sin embargo, el hombre no es dispersión; en su esencia opera un instrumento dedicado específicamente
a la labor de unificación por integración y coordinación; ese instrumento es la conciencia. La conciencia recibe en su seno el
reflejo de las cosas y los seres y s.us relaciones: lo ordena todo según las determinaciones de cada género de existencias y le da
sentido hacia lo absoluto. La conciencia, insertada en el devenir
universal, lo aclara, mediante el conocimiento, lo enriquece y orienta por la intervención de su voluntad. El Universo por su parte
es pluralidad que se unifica en tomo de la conciencia divina, y
en ella encuentra integración y sostén. De esta suerte Dios es la
conciencia del mundo. Pero la conciencia tanto en el hombre como en Dios, es más que discurso y sensación: es coordinación que
mantiene un existir asentado en la armonía e impelido por el
amor.
Reconocemos, en consecuencia, un todo que no es caos, sino
orden estricto, pero no orden lógico abstracto sino orden existencial de armonía y proporción, como el de los colores o los sonidos,
pero inmensamente más vario. Tan completo que sólo podemos
unificarlo por armonía de afinidad en cuanto al fin último. Y no
hay otra manera de concebirlo que por coherencia y coordinación. El centro vivo de todas las coordinaciones es el Creador del
Universo. En él se opera un tipo de unificación que deja intacta.
la individualidad, la personalidad de cada una de las partes del
conjunto, así se trate de un conjunto tan vasto como el propio
Universo.
El hombre es el módulo que recibe en su seno al Cosmos y lo
transfigura en dirección de lo absoluto, al mismo tiempo que en
su conciencia descubre el germen que le dará ciudadanía en el
Universo de lo Invisible. Por su parte, Dios unifica con su persona, su conciencia, el Universo que es su creación.

UNIDAD y VERDAD

El problema de la unidad guarda estrecha relación con el problema de la verdad, pero la verdad supone diversas maneras de
unificación.
Como postulado inicial podemos aceptar la tesis clásica que define la verdad, como acuerdo de pensamiento y realidad, cosa y
concepto, mundo y conciencia. La verdad como correspondencia rigurosa de idea y realidad es una consecuencia de la Teoría
de las Ideas y en seguida del logicismo, el conceptualismo que
acaba por desentenderse de las cosas y de la vida. La teoría platónica de las ideas no suponía identidad entre idea y cosa ni sólo postulaba ideas. Quería que la idea fuese un modelo al cuaT
la realidad aspira sin alcanzarlo. En este sentido el platonismo·
es fecundo: deja de serlo cuando se acepta como Hegel que el
"ser es la idea"; ser es en todo caso una coordinación de elementos que poseen concreción y propósito.
El desarrollo escolástico, fundado en la teoría aristotélica de
forma y materia, condujo a la definición: que la verdad es "adequatio :ei et intellectus"; en realidad esta doctrina sólo puede aplicarse ngurosamente al conocimiento como idea. Sólo puede haber identidad entre mi idea del triángulo y la definición del triángulo; nunca hallaremos identidad entre la idea del triángulo y
los triángulos que pueden manifestarse en la naturaleza. Desde
que nos hallamos en el terreno de los hechos, las verdades abstractas, las verdades de razón se aplican a los hechos, pero sólo relativamente. Recuérdese a Poincaré y su insistencia sobre la imposible identificación de las ecuaciones matemáticas c-on los fenómenos que estudia la ciencia. En ellos siempre hay mucho que
escapa a la matemática. Eso que escapa, la calidad, es lo que intentamos captar en la filosofía de la coordinación. En la doctrina de la correspondencia, la verdad se define como acuerdo de
realidad con idea. Pero queda fuera el capítulo de la interrelación, interacción de los hechos entre sí y de éstos con las ideas
Y las representaciones que ellos mismos engendran. Además, con-

186

187

�tra lo que supone el intelectualismo, entre los hechos hay acciones
-y reacciones. que no dependen de exigencias conceptuales, por ejemplo: cualquier fenómeno físico; al revés de los conceptos que sólo
.admiten relaciones lógicas. Aparecen así dos mundos diferenciados por las leyes de su existencia y desarrollo. El mundo conceptual se desenvuelve dialécticamente. El mundo de los hechos se
desarrolla genéticamente (conforme la razón suficiente de Leibnitz) o según la casualidad, o la finalidad. Estos dos desarrollos
han dado origen a las dos lógicas hasta hoy deslindadas: la deductiva y la inductiva. Y nosotros, en nuestra doctrina de la coordinación buscamos las leyes de un tercer desarrollo, o sea, el que
,combina los heterogéneos sin sumarlos o reducirlos a denominador
común, sin simplicarlos en busca de unidades abstractas que no
corresponden a lo que realmente existe o sucede. Sin encerrarnos
en la simple observación de lo que ocurre de facto, pretendemos
nosotros consumar una síntesis de heterogéneos dentro de la cual
hallen cabida: la verdad dialéctica, la verdad experimental y un
nuevo tipo de síntesis, el propio de la conciencia que pone en ejercicio la plenitud de sus facultades. Esta operación conscienteJ
llámese intuición o como se quiera, sirve para que nos demos
cuenta del movimiento creador que opera en cada punto del Universo. Esta operación coordinadora obedece a lo que llamamos
un orden estético. En él se integra la pluralidad a fin de que podamos pensarla, sin falsificarla en abstracciones, sino tal cual es:
diversa, activa y coordinada. No hay otra manera de entender
1a realidad. No es legítimo identificar idea con realidad. Las cosas no nos llegan a la conciencia del mismo modo que las ideas,
ni con parecida certeza. Las conocemos por experiencia, que se
nos manifiesta como representación siempre variable, por estar
'Subordinada a los cambios de sensación y memoria, sin embargo,
sujetas a leyes. Las leyes propias de las cosas, ya sean causales,
ya estadísticas, no son nece arias como lo son las de los conceptos,
lo que prueba que en el Universo no hay necesidad sino divina y
-creadora espontaneidad, al revés de la verdad formal que acaba
188

identificando el hecho con la abstracción, reemplazando así la' realidad viva, con el mundo inerte de los entes. Mirase entonces patente el error de explicar la realidad por caminos unilaterales, ya
sea el del discurso, ya sea el de la sensación. Ni siquiera coinciden
ambos entre sí, aparte de que no abarcan todo lo que llega a la
conciencia. El todo complejo que es el hombre, no encuentra su
unidad ni por medio de la mente lógica y su principio de identidad, ni por la vía de la sensación y su provisionalidad. El hombre deriva unidad y certeza de su conciencia que es la madre del
conocer y también inserción de lo fijo de los principios, los aprioris en la corriente misteriosa del devenir.
Consecuencia de lo dicho hasta ahora y lo que vendrá después
es que po tulamos una filosofía sin entes propiamente sin metafí ica. No reconocemos encima ni abajo porque todo es divino en
su origen y proporcionado conforme a su situación, dentro de una
existencia que abarca todos los lugares en la infinidad del tiempo.
Filosofía de hechos pensado~, según la manera en que los hechos
aparecen, se desarrollan y cumplen. Lograremos así una filosoüa del vivir real y concreto, sin .conceptualismos deformadores.
Constantemente, filosofía ha estado equivaliendo a destrucción y
exclusión; se u prime al individuo, para pensar en el universal:
se maneja el concepto y se deja la realidad "entre paréntesis".
uestra filosofía u a el universal para mejor determinar al individuo, lo aprovecha como instrumento estructural, indispensable para plasmar como ser de existencia, pero en vez de darle la espalda
a la realidad entra en ella confiada en que ha de hallarle significación y armonía.
La verdad es como el diamante : sus caras dirigidas a planos
distintos recogen la claridad de todos los rumbos, para lograr brillo y firmeza. Lo que ólo en un plano se desenvuelve es pobre y
por fortuna falso.
La causa de la estrechez de ciertas filosofías contemporáneas
procede de la limitación que impuso Descartes a la noción del ser.
Aun de de el punto de vista de la visión, la conciencia es poliédrica. Po tuló Descartes pensamiento y extensión y nada más, con
189

�lo que divorció la filosofía de la vida que es lo ~ o que divorciarla del ser. El poeta percibe la unidad de las cien facetas del
diamante y lo infinito de los factores que en el Universo concurren a la armonía. Y la armonía es la estructura del todo de la
existencia. El filósofo poeta ordena la pluralidad sin menoscabo
de sus partes, siguiéndolas en su funcionamiento. significativ~ ,Y
creador. De allí que el verdadero poeta atine meJor que el filosofo idealista en la tarea de lograr una concepción coherente de
la vida. Y sólo es filósofo en grande quien alcanza una visión
universal de tipo poético cuya norma no es el discurso. sino el
orden creador que se desenvuelve según las formas del ntmo, la
melodía y la armonía.

EL PROCESO DE LA COORDINACIÓN

La doctrina de la coordinación encuentra sus orígenes más remotos en el hecho de que la conciencia en su despertar no atiende a una sola cosa, ni siquiera a varias c?sa,; aisladas Y ~articularizadas , sino a todas las cosas, sus relaciones, sus conex10nes.. El
primer esfuerzo mental es el de com~aración ent~e el yo que_ p1e~sa y los objetos externos que son diferentes a el. ~a conc1enc1a
los reconoce como diferentes, pero nunca como aJenos a nuestro yo; la convicción de que podemos actuar sobre las cosa~, aprovecharlas, clirigirnos a ellas o defendernos de ellas y eludirlas es
tan elemental en el pensar, como la visión misma y la representación que nos particulariza cada objeto. Todo_ conocimiento. v_a
acompañado de un significado atribuído al obJeto, ya ~e. ~hrudad ya de repulsión y diferencia. El próximo saldo del JUICIO es
el que reconoce la interacción de las cosas entre sí, ya no con relación directa a nuestra persona. De esta suerte, en todo pensar
aparte del elemento del "cognoscere" primitivo que _viene de a~~rrar, apoderarse de algo, aparece también un sentido de pos1b1lidad en cuanto al uso o la relación que podemos establecer con
lo percibido. Aparece también la noci6n de las relaciones entre
190

las cosas mismas. En cada caso, pensamos, siempre dentro de un
sistema. Averiguar el engrane y el operar del sistema es tan necesario como deslindar sus elementos. Conocemos por síntesis antes que por análisis. La operación de la síntesis consiste en una
coordinación, para tal o cual fin, de los datos captados por la conciencia. El análisis que descompone esos datos es fecundo cuando
sirve para formular mejor la síntesis. Un pensamiento que se conforma con el análisis, no es un pensamiento filosófico. La síntesis
es la operación capital del filósofo. El desarrollo de la síntesis
aprovecha los principios de la razón. El principio de identidad,
trasunto de la permanencia de nuestro yo consciente, nos lleva
a distinguir las cosas para referirlas en seguida al yo permanente
que se supone idéntico a sí mismo. Pero como todo lo que existe
cambia, incluso nuestra propia individualidad, la filosofía eleática
no es otra cosa que un escape hacia la ficción de la identidad. Y
para conquistar certeza1 la identidad tiene que refugiarse en la
simpleza del A es A y no B, principio que es válido sólo para las
creaciones mentales que son las ideas, nunca para las cosas y los
seres que poseen existencia real. La identificación que postula la
mente lógica no corresponde rigurosamente a la realidad, porque
no hay en la naturaleza dos seres, dos estructuras, dos organismos
exactamente iguales. La identidad es una ficción necesaria al intelecto, contraria a la naturaleza y también al espíritu que por
doquiera plasma según la heterogeneidad. Y si no hay identidad
rigurosa entre los objetos concretos, menos aún, la hallamos en
los sujetos del pensamiento. La identidad en cada sujeto, sirve
para sostenerlo en la afirmación de su unicidad, singularidad: soy
yo diferente a todo lo demás de la existencia y no hay otro igual
a mí exactamente; y no pueden consumarse en mí sino identidades de concepto. El único que soy, es e1 testimonio de la infinita
variedad, de seres análogos, que ni quieren ni pueden resolverse
en abstracciones como las esencias, o los entes de los metafísicos.
Fuera del conceptualismo, el principio de identidad tiene que
transformarse en experiencia del yo frente al tú, del yo frente a
la pluralidad.
191
Hl3

�SUMAR ES IDENTIFICAR, PERO NO ES UNIFICAR

El concepto define la cosa, le otorga figura asequible al espíritu, pero el mal está en que pronto se olvida el residuo de significado que no marca el concepto. Este mal de origen viene de
la tendencia matemática de reducir las cosas a común denominador. Esta operación sirve para sumarlas; a la filosofía no le importan las sumas; quiere enterarse del mundo como es, en su constitución íntima, sus leyes, su orden peculiar, su armonía y su afán
que se expresa en odio y amor. Las sumas nos dan identidades
que ya sólo interesan dentro de la cantidad. En su operación final de las ecuaciones, la matemática, según lo ha demostrado ampliamente Brunswick, no hace otra cosa que formular identidades. El tipo de unidad que la filosofía debe alcanzar es muy distinto y se parece más que a la matemática, a las unidades de sentido que da el lenguaje; a las unidades como armonía que engendran los sonidos en la música y los colores en la luz.
Los conceptos se unifican por abstracción que elige ciertos caracteres para construir un género y elimina otros que a menudo son
esenciales. Los individuos, los seres, se unifican por vía de relación
congruente, puesto que no es legítimo prescindir de uno solo de
ellos. Para el pensar estético, cada cosa y aún cada propiedad
de las cosas ha de mantenerse individualizada y única. De otra
manera el conjunto a que cada cosa pertenece no podrá funcionar según capacidades y jerarquías. Se trata de un frmcionamiento que no es posible expresar con ecuaciones. Para la filosofía de
la coordinación, la identidad de cada ser y cada cosa es única e
indisoluble. Con respecto de todo lo que existe, igual a sí mismo
diferente cada uno de los demás. Se advierte, en seguida, la diferencia radical que separa este tipo de identidad: persona, una
en lo vario, y la identidad abstracta que suprime lo vario y su
derecho a persistir ante la conciencia. La abstracción iguala los
unos que son por esencia inigualables. El principio de identidad
afirma que A es igual a A. Esto es un postulado aplicable sólo a
las abstracciones. En el mundo real, cada A es A y no es idéntica
192

a ninguna otra A, menos a una B cualquiera. Cada ser es único
en su contextura, en su función y en su destino. Y, sin embargo,
podemos pensar juntos, sin esfuerzo alguno, a todos los seres; los
pensamos siguiendo con la imaginación el ejercicio regulado y
ordenado de sus concreciones y sus interpendencias. El secreto de
este pensar se manifiesta en la experiencia ordinaria y en la experiencia científica. Para organizar la experiencia, hemos menester
de las formas mentales, las categorías, pero como instrumentos,
de conformación y de medida. Se sale de la experiencia y se cae
en el error conceptualista, cuando convertimos formas, conceptos,
categorías, en fetiches o ídolos del conocer; entes falsos, porque la
creación, consiste de una variedad de criaturas ligadas por sus actividades y sus propósitos. De esta suerte el principio de identidad, caracteriza a la criatura, pero sólo la afinidad y la armonía
nos permiten concebirlas a todas en la realidad de su vivir. Y en
él cada cosa es lo que es y no lo contrario. Al revés del que diga
que todo es uno y lo mismo.
Tomemos un ejemplo: 2 más 2 igual a 4; esto es cierto sólo
cuando sumamos los entes que son cada número. En el momento
en que manejamos cosas, la situación cambia radicalmente. Aparte de la identificación que supone el decir: dos manzanas y dos
manzanas son cuatro manzanas, sabemos que la chispa y la pólvora pueden sumarse diciendo que son dos cosas. Pero en seguida
advertimos la futilidad de reducir chispa y pólvora al género cosas. Nos consta que el efecto de combinar chispa y pólvora es la
explosión. Ni el proceso ni el resultado tienen que ver con la suma. Elementos heterogéneos, dispares, al reunirse, producen efectos inesperados que podrán ser objeto de medidas expresadas en
fórrnulas, pero que no deben su origen a la combinación formal,
matemática, sino a las cualidades heterogéneas, de la pólvora y
la chispa, o del rojo con amarillo, que producen efecto agradable.
Tampoco se puede sumar rojo con amarillo; para expresar la
liga abstracta y numérica de los dos heterogéneos rojo y amarillo, decimos que son dos colores; pero el artista no se conforma
con la obvia definición genérica; ya se sabe que son colores; lo
193

�que le preocupa es la cualidad que hace fecunda la ~o~binación
de los colores. Reducir uno al otro, según el procedrrmento abstracto, es imposible sin prescindir de las cualidades de ambos:
combinándolos de hecho se nos da la novedad de que engendran
el naranjado, etc. Exponer los colores, oponerlos,
lograr efe~tos de armonía, es la tarea propia del artista. LeJOS de reduc~r
un elemento a otro, el artista se apega a sus diferen~ias; el roJO
ha de seguir rojo y el amarino, amarillo. Pensamos as1, el mundo
enriquecido de la realidad y dejamos de lado el mundo empobrecedor de la abstracción.

Pª:ª

FILOSOflA COMO SIMPLlFICACIÓN Y FILOSOFÍA
COMO ARQUITECTURA

La filosofía comienza con un esfuerzo de reducción de la pluralidad a la unidad. Encontrar un elemento al cual pudiesen s~r
asimilados todos los cuerpos, todas las apariencias, fue la ambición de los primitivos filósofos. Tales creyó haber resuelto el. pr~blema cuando afirmó su tesis de los cuatro elementos constitutlvos de la creación que creyó poder reducir a uno solo afirmando:
"todo es tierra". Después de Tales, Anaxímenes modifica la ~lución cuando afirma que "todo es aire", y más tarde Heráclito
asentaba: "todo es fuego". Y si de los físicos pasamos a los ~leatas,
veremos que la tendencia es la misma : encontrar una ~dad a
la cual pueda referirse todo lo existente, ~odo lo c~mb1ante. Al
advertir que los hechos cambian pero la idea subsiste, surge ~l
idealismo que no es otra cosa que el mismo esfuerzo de reducir
lo plural a lo uno; en este caso, la idea _representa un uno d~ apariencia inmutable. En este uno, la idea inmutable, se fundara todo
el idealismo sin advertir el mal de origen que consiste en reem'
.
plazar las cosas reales o seres vivos con un ~te que n~ ,nene otra
virtud que su ficticia inmutabilidad. La idea del tnangulo no
cambia, pero un Universo compuesto de triángulos abstractos, de
ideas inmutables, es un Universo falso que sin embargo es capaz

de un desarrollo natural, desarrollo científico que es el de las
conexiones lógicas entre los conceptos. A base de conceptos fijos
y de relaciones lógicas se ha construído una filosofía ya milenaria, sumamente ingeniosa y que divierte a determinados espíritus
teóricos, pero que no corresponde ni a la realidad del Universo
externo ni al misterio de la conciencia humana y sus destinos. El
descubrimiento pitagórico del número como esencia de los seres
y su consecuencia obligada de que las relaciones numéricas, la
matemática, explicarían el proceso del mundo real, debe ser visto como otro ensayo fallido. Desde hace tiempo sostenemos que
la fecundidad del descubrimiento pitagórico no está en el número
que se desenvuelve según sumas y restas infecundas, en ecuaciones obvias, sino en haber hallado que todos los movimientos de la
creación obedecen a un ritmo cuyas leyes no son matemáticas,
aunque a veces sean susceptibles de determinación matemática.
A través de la historia de la filosofía ha subsistido la división entre realidad plural por un lado y por el otro nuestra mente, cuyas
normas no son adaptables rigurosamente al Universo externo. Propiamente ni siquiera nuestra conciencia puede ser subordinada a
las leyes de la lógica o a las leyes del cálculo matemático. Y es
porque en la creación se nos manifiestan series de procesos. Cada uno de estos procesos obedece a ley propia, y el afán de unificar en el sentido de reducir un proceso al otro, de identificar un
elemento con otro elemento, ha sido siempre y seguirá siendo un
afán bastardo. La filosofía no busca unificar lo heterogéneo, no
es una aritmética que para sumar precisa reducir las cantidades
a un común denominador. La filosofía es un ejercicio que comprende algo más que la cantidad. Sólo la cantidad es reductible
a términos matemáticos v a términos lógicos, no así la calidad. Y
tanto el mundo exterior, como la conciencia del hombre, están
hechos con elementos y variantes de cualidad.
El error fundamental de los filósofos ha sido en consecuencia
desentenderse de la calidad que no se somete a sus esquemas o
reducir la calidad a cantidad para damos sistemas de pensamiento en los que la realidad, la vida misma parecen sacrificadas, subor195

194

�dinadas a esquemas de cantidad y de lógica. De ahí la insuficiencia de la filosofía a través de su historia, porque la conciencia
del hombre no se resignará nunca a prescindir de la cualidad.
En la cualidad encontramos no sólo la esencia de cada existencia,
sino la ley de su determinación y de su desarrollo. De aquí también la antítesis que ha perdurado entre el temperamento del filósofo, por regla general del teórico, que se satisface con abstracciones, y el temperamento del artista que exige comprender sin
destruir, comprender en su integridad un Universo que posee más
contenido que el que cabe dentro de los casilleros de los filósofos.
Hay en la filosofía figuras excelsas como la de Platón, que reconocían la necesidad de una filosofía de cualidades, una filosofía
de concierto y no de exclusiones. Por desgracia lo único que de
su obra pudieron entender la mayor parte de sus continuadores,
fue la teoría de las ideas; teoría que en Platón no pasa de ser una
hipótesis agradable, nunca una explicación de conjunto.
Pero hay además en la filosofía una figura poco recordada y
que hoy se nos aparece como precursor y maestro de esta filosofía
que llamamos "de la coordinación". Se trata del único filósofo
antiguo que se rehusó a explicar el mundo convirtiendo lo blanco
en negro y viceversa, sino que procuró hallar el elemento superior, una ley o un orden, dentro del cual se expliquen lo blanco
y lo negro, sin dejar de ser negro y blanco. En suma, abordó la
pluralidad sin reducirla a falsas unidades sino en su directo y vivo
esplendor. No pretendió reducir el color al sonido ni lo humano
a lo sub-humano o lo divino, sino encontrar la conexión no sólo
inteligible sino sensible y estética que otorga su sitio y aprovecha
para las finalidades superiores de la existencia cada una de las
criaturas del Universo.
El antecesor a que nos referíamos, antecesor de esta "filosofía
de la coordinación", es nada menos que Empédocles.

196

EMPÉDOCLES .

El gran predecesor de los que hoy postulamos la filosofía como
coor&lt;linación, es Empédocles. El habló, el primero, de que, es la
combinación de los elementos el secreto del ser. Dijo también
Empédocles: "no intentes reducir la calidad". Una filosofía de
calidades es la nuestra, en oposición a las filosofías abstractas que,
para generalizar, prescinden de las calidades y los caracteres que
singularizan los seres.
La matemática no discurre si previamente no reducen las cosas, los predicados, a un común denominador. Pero la filosofía,
integración cabal en cantidad y calidad, personalidad y destino,
tiene que concebir los seres en su integridad; para ello se atiene
a las relaciones de la armonía o la desarmonía. A la filosofía no
le importan las sumas, quiere enterarse del mundo tal cual es en
su integración cabal, de estructura y sustancia, en su realidad de
seres que poseen caracteres irreductibles a otros. No hay entre
estos seres común denominador posible, como no sea el de la existencia.
La idea de fijeza implícita en el uno abstracto, sedujo a las
mentes más preclaras, que imaginaron haber resuelto el jeroglífico filosófico, sin advertir que al desarrollar ideas fijas, sólo ideas,
al hacer platonismo incompleto, condenaban a la filosofía al divorcio de realidad y concepto: vida y ficción.
Desde entonces, la filosofía será juego de conceptos, desligados
de los seres; fantasmagoría de entes sin posesión del ser; pesadilla
de estructuras que flotan en el vacío y son declaradas eternas, pero
a cambio de quitarles lo que es esencial en el ser: la potencia que
lo hace cambiante, progresivo, real, jocundo y fecundo. Frente a
esta inexplicable falsificación, el artista se ha quedado perplejo
Y su obra ha sido tanto más fecunda cuanto más se ha apartado
de una filosofía que como tal filosofía es falsa.
La v~rdad, entonces, es armonía de pensamiento y realidad. Tengo sobre la mesa dos peras y dos manzanas, y pretendo informar de
ello en lenguaje genérico: diré entonces que están allí cuatro obje197

�tos, cuatro fruta . En este momento dejo de ser filó ofo, si por filosofía e entiende sabiduría de conjunto específico, conocimiento
de la multitud de las coas conforme al orden que las hace existir.
Al decir cuatro cosas, confieso el fraca o de la razón, el fraca o de
la abstracción. o quiero hablar de cuatro coas; mi erdadero
deseo traducir al lenguaje la placentera realidad de las do manzanas de tamaño de igual, de color peculiar, la dos peras de lustro a corteza apetecible. Tanta preciosas particularidades que se
contienen en cada cosa tengo que sacrificarla para decir: "cuatro objeto ' . Si e to es hablar filo óficamente, hay que renunciar
a la filo ofía y in embargo, esta ha ido la filo ofía : un i tema
de qucmatizaciones, fal ificaciones de la realidad. Sostengo que
el modo de expre ión del artista, que pinta las manzana , según el
consejo de Empédocles " in sacrificar la cualidad' reproduciendo en imágenes la cualidad, es más filo ófico que el del intelectuali ta que lo reduce todo a entes y número . El lenguaje de imágenes
e sobrepone cuando interviene el artista al lenguaje de las ideas
abstractas y con ello la expresión se perfecciona e complementa.
Afirmo que el filó ofo ha de ser el intérprete de todas las expreione , la conceptual, la pictórica, la mu ical, la expresión entimental, deri ada de las conexiones de la cosa o el er con nuestra
vida. Para lograr esta suprema síntesis no basta la razón; hacen
falta los aparato vario de que dispone la conciencia para conocer: aparato que quizá se reducen a las tres categorías: a priori
mental racional, apriori ético constituído por juicios de valor,
apnon tético que responde a las forma estética esp cíficas:
ritmo melodía, contrapunto. El contrapunto, ya lo hemo dicho,
el silogismo de la estética pero no equivale al silogismo, no puede ser reducido a ilogismo , pues es como la realidad, armonización de lo diverso.
Para que tornen a colaborar filó ofos y poeta , e men ter recordar que, en definitiva, la función del pensamiento es ordenar;
pero no sólo se ordena por géneros y especies, lo que da "un ordenarwento conceptual" ; e piensa ordenando conforme las afini198

dades y relaciones que las co as mi mas y los sere manifiestan egún su constitución interna y us relaciones recíprocas.
De donde resulta que ta filo ofía estética que postulo, lejo
de ser confusa, aclara la confusión. Expr a la co a n sí el elei:nento irreductible a razón. El irracional que otro filós~fo deJ~n umer~~do en tiniebla, no otros lo dcslindamo egún categorias espec1f1cas, la categorías de la estética. El orden de la belleza se construye en nuestro istema serrún el ritmo la melodía.
~a a~moní_a y u finalidad. La finalidad se revela juzgando con la
mtehgenc1a y con la ética y la estética. e alcanza a í la finalidad
absoluta que
Ero , divino amor que se organiza en formas de
armonía dicho a y eterna.

F

CTOR DE

CooRDINACIÓN

¿ Cuál es el tipo de unidad que alcanza nuestra filo ofía? Una
~idad no m~temática, una unidad compleja pero activa y organizada, la urudad qu da a nu tro vivir la conciencia. La unidad
que se encuentra en la acción en vez de la unidad de lo inerte.
Hay en la conciencia una raíz de ord n obrenatural. En ella lo
natural es participación, no es origen. La conciencia e un comp_uesto trino y uno de pa ado, presente y futuro; memoria aten~ón Y previsión; al mismo tiempo, quietud y movimiento'; a un
tiempo, noción de cambio y certidumbre de fijeza. E te contrae?tido original es la causa de todas las perplejidades del pcnsa~ento y to~as ellas e aclaran según la coordinación, que no permite. concebir pasado, presente y futuro en unidad de conciencia.
La Vlda es acción pero en las tres etapa del verbo, pretérito pre~nte Y futuro; un caso más de las determinacion s trinitarias que
ngen a todo lo creado.
La Trinidad
el primer sistema impar y conforme a él se
construye. todo lo que tiene existencia. Por o la verdad, toda verdad es trma no una; por eso también la verdad es coordinación
no identificación ni abstracción.
'
199

�Si reducirnos la cambiante fijeza de la conciencia a su elemento fijo, haremos idealismo y llegaremos a la absurda conclusión
hegeliana de que "el ser es la idea"; si nos quedamos con el cambio, caeremos en el escepticismo de Heráclito que declara imposible la verdad. Pero si hacemos filosofía de la coordinación que
respeta cada factor y le busca el proceso concurrente, advertiremos que el cambio tiene su estructura y su ley. Lo mismo en los
cambios físicos que en el psicológico fluír de la existencia, los momentos del cambio canalizan según normas eternas ya de razón,
o de experiencia moral o de belleza. El ser se manifiesta en la
combinación, la armonización de elementos dispares. El ser se
desenvuelve alternando irreductibles como: el cambio y la fijeza,
la idea y el movimjento; la imagen y su armonía. Las imágenes
expresan la realidad mejor que las ideas. Las ideas mantienen entre sí la conexión que les da la lógica; las imágenes para hacer
sentido deben acomodar el Universo al orden de la conciencia.
No se rigen las imágenes por las asociaciones mentales que imaginaba Hume, sino por imitación y paralelismo de la acción de
. los cuerpos que simbolizan; las imágenes que responden a los cuerpos físicos, se gobiernan mejor por las leyes de la física que por
la asociación de las imágenes en la memoria. La vida y sus estampas mentales obedecen en definitiva a las leyes de la biología y así
sucesivamente, el Universo es un sistema de zonas diferentes que
actúan una sobre otra y sin reducirse una a la otra. El conjunto
actúa según armonia y proporción orientadas a un fin. La realización del fin último requiere que cada quien ejercite su función
propia, cumpliendo así su destino. El Cosmos no está presidido
por el Uno abstracto de Parménides. Lo rige la persona Divina
que en la plenitud de su existencia se nos revela según la Trinidad de Padre, Hijo y Espíritu Santo; el Creador, el Redentor y
el Verbo perenne que es sostén de los mundos. 1
El Personalismo.
Un gran refuerzo para mis propias reflexiones, vine a encontrarlo en los últimosaños en la filosofía norteamericana llamada del Personalismo. Las conclusiones de esta escuela son de hecho las mismas que nosotros alcanzamos por caminos independientes. Tanto el personalismo como nuestra propia filosoüa estética, son doctrinas.
' NOTA.

200

EL RITMO TRINO, CONDICIÓN DEL SER

Parti~do de doctrinas como las del cuanta de los físicos, he
?retendi~~ generalizar, afirmando que toda creación supone la
m~ervenc1on, de cuerpos y elementos heterogéneos, impares, disímiles. El numero y la proporción de los elementos que integran
la luz no es homogéneo, es irregular, impar, como el puñado del
sembrador o el '~o~tón de monedas,, que el pródigo regala sin
contar.. Con esto últuno basta para nuestra tesis estética; no es:
necesano ~esarrollar fórmulas matemáticas que, por otra parte,
no hacen smo expresar en el lenguaje del cálculo el hecho de la
heter~~eneidad de los componentes de todo acto c~eador. La antigua f~s1ca_ del p~ralelismo y equivalencia de fuerza y materia, en
co1?bmac10nes ,Sln fin, como origen de lo que existe, supone una
calidad ho_mogenea en la fuer.za y la materia, y se presta a desarroll?s cartes1a_nos de pura extensión. En cambio, hoy sabemos que
m la matena homogénea ni la fuerza como género se encuentran
en la realidad. Propiamente no hay fuerza y materia como elementos separados. Lo único que existe es una familia de seres hech~s de átomos, células, organismos, conciencias. Desde su origen
el atomo es una estructura -protones y electrones en acción recíproca, específica-, cuerpo heterogéneo, como el nuestro dentro
del cua~ opera un principio de alma que llamamos electricidad &lt;&gt;
magnetismo Y_ que es invisible al sentido, sin embargo, indispensab~e para_ exphc,ar el fenómeno. No existen, pues, cuerpos sólidos,.
ru espacios vac1os; todo pasa en el continuo espacio tiempo que·
no ~udo sospechar Kant. Desde el comienzo, la existencia es una.
acción, ~e factores en perpetua interacción dispar. Lo abstracto y
lo genenco care~en d~'~istencia real y no pasan de ser, para muchos, una especie de idola menti''. Comienza la tarea construcque toman en cuenta el desarrollo de las teorias científicas experimental
.
podrd_los pensadores científicos como Whitehead y los intérpretes de laesf.'1S1?canentado9'
E
. . como punto de partida 1
nueva &gt;
li lllgton , .Halda ne, e t c., y toman d o a Le1brutz
~uóperan el determinismo positivista y alcanzan verdades qu:s

C:\t~q~

gi

n.

Je::~:
201.

�tora, en el átomo moderno, comparable a la mónada ~e Leibnitz,
estructura dotada de interna actividad de desarrollo, clif erente del
todo del átomo homogéneo de Demócrito.
.
y según lo tengo expuesto en mi Lógica Orgáni~a, si de la física
pasamos a la química, nos encontramos con ~ sIS~ema co~sn:uctivo natural, perfectamente análogo a las combmaciones atorrucas
hechas de protón, electrón y ión. Los componentes de todas las
~ustancias son impares, heterogéneos, de otro modo no hay cre~ción; ejemplo, H 20, el agua, ChNa la sal, cte., et~. En cambio
H2
H2 produce suma que es aumento de cantidad, no crea-

+

ción de un cuerpo nuevo.
.
En vez de la antigua catálisis que era una palabra para designar un enigma, el químico de hoy estudia h acción de element~s
eléctricos llamados iones que son factor o resultado de la _com.~1nación pero que no aparecen si los elementos de la combmac10n
dejan de ser impares y heterogéneos.
.
También en físico-química, adoptamos, desde hace t1e1:°?º' el
principio revolucionario que reforma la química de Lavo1S1er: ~a
segunda ley de la termodinámica. La segunda ley ~e la termodmamica nos enseña que la energía ni es homogénea ru se conse_r~a_- La
energía cambia de calidad por el fenómeno de la ~r,ev~rs1bilidad
. 0 también, en vez de conservarse 1dent1ca
y por eso nusm
.
. se de.
grada, al pasar de la creación al reposo, del trab~Jo a la merc1a.
Los seres de la física entonces se nos presentan unpares, heterogéneos en su composición y sujetos a la calidad en su desarrollo.
Un paso adelante y tenemos la operación de la célula viva. D~ ~lla
están hecho3 todos los seres vivos. Y a desde nuestra Me,taf1S1c~,
publicada en 1929, señalamos el carácter_ s~gular de ~a _celula viva y la contradicción que hace del d_eter~urusmo ~atenahsta, puesto que lo viola al ejecutar actos fmahstas. Recientemente Euge. D Ors en s~ libro: Secreto- de la Filosofía, señala el caso de la
mo
'
. D
. (
d
teoría de la evolución como uno en que ru ar~n Y po emos
añadir, ni Spencer), se dieron cuenta de que mmaban, ~chaban
abajo el determinismo mecanicista en que, ~an~o Darwm como
Spencer, siguieron creyendo pese a su evoluc1omsmo. Los evolu202

cionistas Darwin, Goethc, dice Eugenio D'Ors "introdujeron en
las ciencias naturales un estilo de música, en otro términos un
estilo de historia y arrebataron la condición de estabilidad a nuestra visión del mundo, atacando por su base la validez del principio de contradicción. ¿ Cómo se pudo compaginar la evolución
con el mecanicismo, teóricamente dominante entonces?, constituye una de esas anomalías en que vemos caer a veces el espíritu
colectivo. Darwin no se dio cuenta de que rompía la rígida racionalidad en la explicación mecánica del Univer o. Pero antes que él
Leibnitz sí comprendió que su racionalismo no encajaba en el dinamismo de su monadología, por eso descubrió el cálculo diferencial que hace que la distinción del número 2 y el número 3 sea
presentada como una distinción entre el negro y el gris porque la
ha e de tal concepción se halla en la continuidad. Tenemos en
Leibnitz todo un capítulo de saber emancipado de las leyes lógicas
que gobiernan toda la ciencia". Se nos muestra Eugenio D'Ors
en esta obra suya, que es el mejor libro de filosofía publicado en
España en más de un siglo como un pensador emparentado con
el personalismo, según tiene que hacerlo a la fecha quien no hace
lo que Husserl: taparse los ojos para no mirar lo concreto y los
oídos para mantenerse sordo al rumor del Cosmos que es canto
de vida. Por eso después no encuentra entre sus entes un sitio para
el ser que posee acción y pasión.
Desde que en el seno de lo biológico aparece el organismo, hallamos en éste la oposición creadora propia de ciertos heterogéneos_
No es fecunda la acción del ser vivo sin el ritmo concurrente de la
izquierda y la derecha. Sin el mecanismo heterogéneo, pero concurrente del lado izquierdo y el lado derecho, el hombre sería un
robot. Sin la acción dispar de macho y hembra la cadena de la
vida se rompería. En la vida opera el principio de la trinidad
igual que en la química. La condición de la heterogeneidad concurrente la encontramos en el Universo, desde la lucha y concierto
del protón y el electrón en el átomo y pasando por la célula viva,
hasta la Teología que enseña ser Dios, Trino y Uno, y no sólo uno
o sólo tres. Y nos sorprende el hallazgo de que la Trinidad, que
203

�es misterio de la fe y contrasentido lógico, resulta necesaria para
1a lógica de la coordinación que no maneja unidades de tipo -~atemático, sino factores, de calidad irreductible. En lo matematJ.co
·se es uno o se es tres, pero el método de la coordinación nos en·seña que el ser no existe ni en el uno ni en el tres, sino en la combinación de ambos, desde los hijos de la biología que proceden de
la disparidad hembra y macho, hasta la naturaleza divina. Toda
Tealidad se nos revela entonces construída según factores heterogéneos que para existir han tenido que consumar combinaciones
de carácter impar.
Y la última verdad, milagro de los milagros, es que, dado el
,orden genético y no dialéctico de toda existencia, Dios es la ,Trinidad de Padre, Hijo y Espíritu Santo. Quedando resuelto as1, de
golpe, un problema que es insoluble para el racionalismo dial~ctico. La razón racional no me permite concebir lo uno como trmo
y viceversa; pero la razón como coordinación encuentr_a obvio
,que toda unidad viva sea un resultado de la concurrencia de lo
&lt;lispar, según armonía que se va resolviend-0 en amor.

'204

LA OBJETIVIDAD INTRAVITAL DE LOS VALORES

Dr. Lms

RECASÉNS

SrcHEs

Universidad Nacional Aut6noma de Mlxico

LA FILOSOFÍA FENOMENOLÓGICA de los valores de Max Scheler y
Nicolai Hartmann tuvo razón en las críticas que dirigió contra el
subjetivismo axiológico, al poner en evidencia que los valores -sobre todo los de rango superior- no constituyen ni una expresión
de lo que es agradable a un sujeto, ni tampoco la proyección de
lo que un sujeto desea.
Ahora bien, si la objetividad de los valores significa que éstos
no son meramente subjetivos, es decir, si significa tan sólo que no
consisten en el resultado de mecanismos psíquicos, entonces, debemos declararnos en favor de la objetividad en el dicho sentido.
Pero sucede que Scheler y Hartmann tendieron a sostener una especie de objetividad ideal abstracta de los valores, tendieron a
desarrollar lo que un famoso filósofo de nuestro tiempo (Heidegger) llamó, graciosa e irónicamente, una "astronomía de los valores". Esta concepción tiene el peligro de llevar a una especie de
"utopía y ucronía" de los valores. Yo no me digo que Scheler y
Hartmann cayeran en tal "utopía y ucronía'\ pues por el contrario
relacionaron los valores, al menos en cuanto a su "deber hacer" con
las realidades de la vida humana, tanto individual como socialhistórica. Sin embargo, esa tendencia a la utopía y a la ucronía
está, por lo menos latente, en aquella filosofía fenomenológica.
Frente a esa tendencia a considerar los valores como puras esencias ideales, en un remoto firmamento, considero que es necesa205

�rio introducir algunas puntualizaciones
algunas rectificaciones.
Debemos entender que los valore son objetivos, en el sentido de
que no son meras emanaciones d l ujeto en el entido de que no
on 1 yes ni hecho ca uales de naturaleza psicológica. Pero la objetividad de lo valor se da dentro del marco de la vida humana.
Es decir se trata de una objetividad intra- ital. Son objeti o
porque no son producidos por el sujeto. El sujeto lo encuentra
ante sí como objeto, como objeto con lo cuales tropieza al igual
que tropieza con todos los demás objeto · como objeto de carácter ideal a cuya validez tiene que asentir tanto si le gusta como
i no le gu ta, tanto si le conviene como si no le conviene, tanto
i fa orecen sus d eo como si lo contrarían. Ahora bien esta
objetividad
tal dentro de la vida humana, para el hombre.
Me e toy refiriendo a la vida humana en el ntido de la filoofía de Jo é Ortega y Gasset, es decir del humani mo tra cendental. Mi vida no oy yo, ni es el mundo. Mi vida es la co- istencia
inseparable inescindible entre el ujeto los objetos, entre el yo
y su mundo. Cierto que lo objetos dependen en alguna manera
del sujeto -este es el legado que obre ive perennement del
idealismo a p ar d que debamo considerar al ideali mo en u
conjunto como periclitado--; sin que tal dependencia signifique
ni mucho menos, la forzosidad de que el sujeto deforme lo objeto . Pero, en todo caso, yo no soy una de tantas co a que en el
mundo haya· yo oy, por lo meno la coa testigo de todas la demás. Pero si bien es verdad que los objetos dependen de mí en alguna manera, es igualmente verdad que o dependo de lo objeto ,
pues si no hubiera objetos qu pensar que cli frutar que tolerar o
sufrir que desear o detestar, con los cuales ocuparme o no sería,
yo no existiría, pues tal hipótesis convertiría a mi yo en un total
vacío en nada. El dato radical, punto de partida de la filo offa
no es ningún objeto ni tampoco mi subjetividad: por el contrario
es el hallarme a mí mismo en el mundo ocupándome de él. o ha
prioridad ni en favor del sujeto ni en favor de lo objetos: me encuentro a mí mismo y el mundo en que estoy simultáneamente,
in eparablemente. Mi ida es la realidad raclical primaria, la cual
206

e_ una realidad dual. Mi vida consiste en la recíproca articulac16n entre el yo y su mundo, entre el sujeto y lo objeto . Todo
cuanto es - r al, ideal pr ente, latente, mundanal o en cl más
allá::- por de pro~to _I~ es en mi vida, como dato o como preocupac10n. E to no s1~1ca que lo objetos no tengan una realidad
trascendente a mi vida. Muchos de ellos pueden tenerla la ticn n s guramente. Pero tal r alidad no es algo autoevidente; es
ª!go a lo que tenemo que llegar por medio intelectuales, gracias a los cuales la podremos justificar. E to e lo que no sucede ~ambién con la exi tencia de Dios. Lo que trato de eñalar
aqw es que todo cuanto e lo es por de pronto como un objeto
de mi vida.
unque el ideali mo haya ido superado se con erva como r~ad f~rme que mi conciencia constituy el centro oporte y t amomo de todas las demá realidad . La conciencia es ineluclib~e- y necesariamente el centro nato del universo; puesto que la
v1s16n o concepción de é te se articula en una persp ctiva que
converge de. modo forzoso en mi pupila mental que lo contempla.
La p_er pectlva cr ada por la inclividualidad e ineludible y nece ~na; Y yo -y a í cada uno-- no puedo referirme ino a mi
universo. El mundo aparece necesariamente como un correlato
del yo ~~mo mi mundo. Y i desaparezco , o conmigo desapare~e. tamb1en el mundo mi mundo. Pero
que mi mundo e el
umco que p~r,a mí existe. e dirá tal ,·ez, ingenuamente, que el
mundo egmra para lo demás despué que yo haya de aparecid~; pero en e ta cxpr ión, que a primera vi ta puede parecer
di c~e:a se encubre una gran superchería; pues el mundo que
segurra es el de lo demá , pero como quien habla o yo, resulta
que~ de apa~ec~r yo desaparece el único mW1do aJ cual puedo yo
rc~ennne a~tenticamente. Por otra parte, adviérta e que los de~as para m1 son una parte del mundo es decir de mi mundo; y
51 este mundo mío desaparece con él e an también todo su
ingredientes, entre lo cuales figuran lo dcmá ( cada cual con su
r~ pe~ti o mundo ) . e dirá tal ez, que o puedo por con trucción mtelectual llegar a concluir que el mundo
algo en sí in207
Hl4

�dependientemente de mí - por lo menos hasta cierto punto
yo admito desde luego que esta afirmación es correct~;. pero ella
es una teoría verdadera que he fabricado o que he admitido, Y, por
tanto, una parte de mi mundo. Cierto que es verdad la afiimación
de un mundo ajeno a mí. Pero esto no es un dato, sino que es una
teoría · teoría verdadera, mas no de primera evidencia, sino resultado de' una construcción intelectual; la cual es un ingrediente de mi
mundo. Todo eso en nada se opone a la tesis de la inmortalidad porque todo eso se refiere exclusivamente a esta vida mía, aquí, terrena
y en este mundo, el cual es correlato del yo, es decir, uno ~e los
ingredientes de mi vida; pero no se refiere a nada más: ru por
tanto se opone de ninguna manera a una vida ultraterrena.
Cierto que la metafísica de la vida no es subjetivismo ni idealismo como tampoco es realismo. o es subjetivismo ni idealismo,
porque precisamente descubre que la vida es c~existe~cia del yo
y de los objetos. Mi vida requiere de estos dos mgred1entes esenciales: el mundo y yo somos como gemelos inseparables. Pero los
objetos del mundo, lo mismo que yo, se dan en la ~;alidad d~ mi
vida, que es la realidad indubitable, y que es tamb1en la realidad
que sustenta y condiciona todas las demás realidades. No es realismo ingenuo, porque reconoce en el sujeto el papel de ser por
lo menos el testigo de todo lo demás.
Los valores son peculiares objetos ideales, que tienen ciertamente una validez análoga a la que corresponde a otras ideas;
pero, a diferencia de éstas, poseen ~demás algo esgecial ~ue podríamos llamar vocación de ser realizados, pretens1on de imperar
sobre el mundo y encarnar en él a través de la acción del hombre.
Cierto que la e encía de los valores es independiente d~ esa
realización, es decir, un valor vale no porq~e se haya realiza~o,
sino a pesar de u no realización. Por eso se_ ~ce que la~ categonas
ser y valor son independientes. Pero tamb1en es notorio q_ue ~~ta
independencia no significa indiferencia frente a su no r:;fuac10n,
antes bien en el sentido de los valores late la pretens10n de ser
cumplidos.' Cuando los valores que se refieren a una determinada
realidad no son cumplidos o encarnados en ésta, ocurre que tal
208

realidad, sin dejar de ser la realidad que sea, parece como injustificada, como algo que ciertamente es, pero que no debiera ser.
Y, asimismo, los valores no realizados tienen una dimensión que
consiste en una manera de tendencia o dirección ideal de afirmarse en la realidad. Su sentido consiste en querer ser cumplidos,
en determinar normas para el comportamiento. Naturalmente que
cuando hablo de "tendencia'\ de "querer", de "vocación", empleo estas palabras como expresiones metafóricas, para denotar
el especial sentido de los valoTes, y no en las acepciones rigurosas
de esos vocablos (como poder efectivo, o como impulso real).
Paréceme conveniente adherirme a unas certeras aclaraciones
ofrecidas por Risieri Frondizi sobre la controversia entre subjetivismo, en la teoría de los valores, a saber : la posibilidad de que no
todos los valores tienen una índole semejante en lo que se refiere
a la objetividad o subjetividad. Es muy verosirnil que en los valores más bajos, los que se refieren al agrado o desagrado, por ejemplo, del paladar predomine lo subjetivo. Pero "este predominio
se perderá si saltamos a 110 más alto en la escala axiológica: a los
valores éticos, por ejemplo". Por otra parte, añade Frondizi que,
aun cuando tendamos preponderantemente a la tesis objetivista,
al menos para los valores de rango superior, no es posible separar
por entero, en términos absolutos, el valor y la valoración, bien
que el valor no se pueda reducir a la valoración.
La filosofía de los valores, especialmente la de la escuela de
Scheler y de Hartmann, ha representado una de las más resonantes conquistas del pensamiento contemporáneo. Pero también es
fuerza reconocer que, desde hace unos cuatro o cinco lustros, ha
entrado en una peregrina situación. La teoría fenomenológica de
los valores, al producirse en la obra de Scheler, alcanzó enorme
influjo en toda el área filosófica de nuestra época; y fue considerada como uno de los más certeros y fecundos descubrimientos de
la meditación contemporánea, sobre todo en los países de la Europa Continental y de lberoamérica. En cambio, la filosofía fenomenológica objetivista de los valores, apenas encontró reconocimiento en las regiones de lengua inglesa, pues en éstas han pre209

�. . .
ha ya habido también
dominado las doctrinas sub1eov1stas, aunqu~
1 G E Moore
pensadores próximos al objetivismo, por eJemp o, . .
'
M" h ll Robert S Hartmann, etc.
E. T. itc e '
.
..
d l humanismo trascendental -soCon algunas marofestac1ones e
Gasset- ha sucedido resbre todo con la metafísica de Ort~ga y Primera~ente, de 1920 a
1 res algo muy curioso.
pecto d e los va o
,
anas a vuelo con gran entu1925, Ortega_y Gas~e\~cho/asd:~f valores de :Max Scheler, cosiasmo anunciando a oso ia . t del pensamiento del siglo XX;
ás grandes conqws as
'd d
mo una d e 1,as m
.ó haber d eJa
. do a.un lado , casi como olv1 a a,
pero despues, pareci
.
ue Ortega y Gasset no se
1
esa axiología. Ahora bien, o ~aro es q l ro ósito de lograr una
enfrentó críticamente con la misma _con e p p
. dir de ella
.,
s li itó sencillamente a prescm
superac1on de ella. e . m .
d' , os que a desviar de ella
l
apariencia-, maro
-por o menos en
h
t . t años estaban en el cenia atención. Los temas que ac; remf a on sustituídos por otros
• t contemporaneo uer
tro del pensamien
ero sin ue desarrollase
en el pensamiento _de ~rtega iloG:sse~a~ de que ~os antes hubo
una suficiente exphcacrnn de e . ' ~
11 fil sofía de los
. .
róximamente el influJO de aque a o
de vivir muy P
. . t
orno urgente tarea, para el
valores. Queda,
c~ns1gwfen e, cel revisar la filosofía de los
• t del mmediato uturo,
.
.
d
pensanuen o
.
b e cuál pueda ser su s1tuac16n en las ocvalores y determinar so r
. as del humanismo trascendental.
. . .
tnn
. todo lo que en la axiología obJet1vista feAunque _uno aprecie
de fértil conquista, uno percibe hoy
nomenol6g1ca de Sc~e~er ~y. l
dejó a espalda sin aclarar-

°

.

?ºr

en elyla algund ~serinste:f:=~:s iat:Xci:g:raciones y la unilateralidad
las.
se a v1
en que Scheler incur~ió.
ino de la realidad fenoménica
La separación radical entre ~ r~ n punto de vista metódico,
y el reino del valor puede. se~' es e u
ede constituir una
.
d gran rendimiento; pero no pu
.
necesana Y e
.d da como una prunera y
última palabra, no p_uede, ser con~ eradecir en una Metafísica.
radical base en una filosoha gener '_es
'ódi
de la distinSin desdeñar las fructíferas perspe,covas met ca;ano más proción entre realidad y valor, debenamos, en un p

fundo, planteamos el problema de vincular de nuevo esos dos reinos, para explicarnos cómo el uno está destinado al otro, y encontrar un principio más radical en el que ambos quedasen articulados. Es decir, en un plano de diferenciación formal resulta correcto distinguir entre realidad fenoménica y valor; pero, de otra
parte, aunque desde ese punto de vista de caracterización formal
se presenten el ser y el valor como independientes, es necesario
reconocer que entre ambos se da una relación que podríamos llamar de recíproca vocación pues pertenece a la esencia misma
de los valores una pretensión de ser realizados, de ser cumplidos
en determinados hechos; y, correspondientemente, de otra parte,
hay realidades en las cuales deben ser encamados unos ciertos
valores -y no otros-, hasta el punto de que cuando no ocurra
así, esas realidades nos resultan injustificadas a pesar de ser reales,
es decir, son, pero no debi'eran ser. Esto es, hay unos valores para
ser cumplidos en determinadas realidades; y hay unas realidades
en las cuales deben cumplirse unos determinados valores. Y todo ésto supone que entre los dos reinos se da una conexión, una
vinculación, que no fue suficientemente estudiada en la filosofía
de los valores de Max Scheler. Cierto que éste vio y expuso muy
bien esa recíproca vocación entre los valores y las realidades correspondientes donde ésos deban ser cumplidos; pero no aoometió debidamente el análisis del problema que tal recíproca vocación plantea.
Este tema, el del nexo de recíproca vocación entre los valores
y la realidad, se relaciona con la cuestión más general sobre el
punto de inserción de la teoría de los valores en el sistema de una
filosofía general. Se trata de la pregunta: ¿ dónde están o dónde
ponemos los valores? Esta pregunta puede ser entendida de dos
maneras. Según una de ellas, entendida como pregunta sobre una
siruación en el espacio, su significado sería estúpido, porque siendo
los valores ideas inespaciales e intemporales, carece de sentido interrogar por dónde estén. Pero esta pregunta puede formularse
con una significación diferente: atribuyendo a ese dónde el sentido de cuál sea el puesto de los valores dentro de una concepción filosófica, en relación con las demás partes de la Filosofía y,
211

210

�por tanto en relación con lo demás objetos de otra índ~l~ que
en el niver o hay. Tal problema no fue enfocado suficientemente en las obras de cheler y de Hartmann. A mi entender,
cabe plantearlo y orientarlo certeramente, bu cando el punto ~e
inserción de los valore en la realidad fundamental que es la existencia o vida humana.
Ademá querría advertir algo qu puede tener excepcional alcance n esa revisión de la filo ofía f enomenol6gica de los valores.
Cuando s d scubrió la categoría del valor como una categoría
distinta de la del ser real de la naturaleza experimentaron lo
filó ofos el entusia mo que tiene el explorador al poner por vez
primera su planta en tierra antes inc6rnita y ubrayaron que la
categoría "valor"
tan primaria y radical como la categoría " er
real ' y que no deriva de ésta. La filosofía fenomenológica de los
valores insi tió mucho en ese carácter que el valor tiene de constituir una categoría tan primaria como la categoría "ser real"
y, por tanto, independientemente de ésta. Ahora bien yo creo
que esa filo ofía de lo valores ha entrado en crisi , porque erá
preciso dar e cuenta de qu en lugar de constituir lo que pretendió en un principio e decir un nuevo capítulo del tratado sobre los objeto ideales, se tran formará en algo má importante y
radical, a aber, n un elemento condicionante de la !fetafísica
general. Porque seguramente e tamo en trance de damos cuenta
de que la categoría valor no e tan primaria como la categoría ser,
sino que es más primaria que é ta --si me
admitida tal expresión. Seguram nte -a la luz del humanismo tra cendental ( filosofía de la ida)- reconoceremos que puesto que las coas se
presentan para el hombre en una función servicial y pu to que
las cosas son ingredientes de la ida del hombre, elementos en su
ida y para su vida, y puesto que la vida humana está constituida
por una serie de actos de preferir, que suponen juicios de valor,
resultará que lo estimativo condiciona toda las demás maneras de
ser; en urna, condiciona el Universo entero con todas sus zonas y
categorías.
Lo valores no son esencia parecida a la ideas platónicas. Por
212

el contrario lo valor

están esencialmente r ferido y vinculados
a la vida humana: tienen entido en la vida humana y para ella.
Este reconocimiento m&lt;' 11 va a modificar la t is objctivista de
Scheler-Hartmann. Tienen razón to dos filósofos al refutar la
tesi puramente ubjetivi -ta psicologista de que lo valores sean
tan ólo proyeccion d l a ado o del d co, emanacione de meros
mecani mos p íquico al reaccionar ant las co a del mundo. En
. ~ entido, to , en el entido de que no son merament ubJet.Ivos pued decir e que son objetivo . Pero debemo entender
e ta objeti idad como una objetividad inmanente a la vida huma~a, como_ una objetividad intravital, porque nada es para mí, ni
tI~n~ sentido para mí fuera del marco de mi vida; ent ndiendo que
n:u VIda la realidad primaria dual que consiste en la coexi tencia
in, c~dible en!re, ~ o y mi mundo mundo en el cual figuran
~ultiples y vanadísima clases de objeto inclu o Dio --cuya Realidad Absoluta aunque tra cienda de mi vida- obtiene t timonio
en mi vida. Todo cuanto es, lo
en el marco de mi vida. Así
c?mo el mundo de la naturaleza no es algo en absoluto, independiente del yo porque sólo podemos apuntar al mundo que conocerno, tal y como lo conocemos o tal y como lo pr entimos, tal
Y como hallamos de él alguno vestigios en nuestra vida, como
correlato, o como contorno, o como preocupación, o como esperanza del yo asimismo los valores lo hallarno como una serie
de calidade que figuran en nuestra vida y de lo cuales nos ocupamo . ~ierto que el mundo con todas sus múltiples y varias clases de obJ:tos no es una producción del propio yo sino que por
el co?,trano, se da ante el yo como un conjunto de objetos. Así
tamb1~n suce?e que los vaJores no on pura proyección de la p ¡_
que, smo objeto cualidade , que la mente halla ante si. Pero
esta objet~vidad es una objetividad dentro de la vida humana, y
para la vida del hombre, referida a esta vida en general, y arfemás también a las situaci.ones particulares de la vida. El alor
~ tal, no porque el sujeto le otorgue e ta calidad mediante y en
virtud de su agrado, deseo o interés. Pero el valor tiene entido
en el contexto de la vida humana. Tiene razón Ri ieri Frondizi
213

�al sostener que no se puede separar radicalmente, por entero, el valor de la valoración. El valor es valor para el hombre que es
quien valora.
.,
Desde hace tiempo he venido llamando la atenc1on _sobre esta
tesis de la objetividad intra-vital de los valores, es dectr, que los
valores tienen validez objetiva, sentido justificado dentro ~e la
existencia del hombre y para ella. Creo ahora que esta tesis debo completarla con algunas de las directrices, señaladas. certera:
mente por Risieri Frondizi, las cual_es se ~~nan reswmr Y acle
más articular con mi propio pensanuento, d1c1endo que los valores
se dan objetivamente no sólo dentro del ~arco '! del con:exto de
la vida humana, con sentido referido a es~a, s~~o ademas en el
contexto de "situaciones concretas". Cada situacmn concreta comprende la conjugación de ingredientes subjetivo~ y componentes
objetivos. Por mi parte, añadiría yo que nada uene ~e r~ro .~ue
esto sea así, porque nuestra vida es siempre una relación mescm-

dible entre el yo y su mundo.
Todos los objetos que hallo, presentes o latentes, los hallo en
mi mundo, como parte o como componentes ?e. mi vida, Y con
sentido dentro de ésta y para ésta. El reconoclllllento de que todo cuanto se da ante mí se da en mi vida no niega que algunos
objetos, por ejemplo, Dios, los fenómenos de la naturaleza, e~~-,
tengan una realidad más allá de mi vida, y posiblemente tamb1en
un sentido. Mas aunque sea así, resultará siempre que yo encuentro todos los objetos como ingredientes de mi ~ida, como ~echos
ante mí, como presentimientos, como preocup_a~10nes, como incentivos para tareas, como facilidades, como dificultades, com? esperanzas. y admitiendo incluso que yo pued~ llegar a averiguar
algo sobre la realidad y el sentido que los obJetos que se ~an ~
mi mundo tengan más allá de éste, en el mundo, esto lo avenguare
y lo entenderé desde la perspectiva de mi propia vida, y nunca con
total independencia de ella. Los valores su~erior~ ~iertamente
no dependen de mi querencia, tienen una validez ~bJebva, que yo
no determino. Pero su sentido está ligado a la vida humana en
general, y además vinculado a las situaciones particulares de ésta.

Podríamos expresar esto diciendo que su objetividad intravital,
significa que Dios los piensa como válidos; pero como válidos para la existencia del hombre, y no como entes abstractos.
Los valores tienen una entidad o consistencia más allá de nuestra mente. Pero no debemos embalarnos más allá de estos límites
y pensar que hay una especie de reinos de ideas de carácter platónico, una especie de firmamento axiol6gico, donde los valores
estén en sí y para sí, con independencia de la vida humana. Que
los valores sean objetivos quiere decir simplemente que no son
creados por la subjetividad del hombre, pero no que sean independientes de la humana existencia.
Cabrla decir que los valores, los cuales. se funden en ideas objetivas, adquieran sentido en la relación con el sujeto, es decir, en
el contexto de su vida. Por tanto, el sentido de los valores, y las
demandas normativas que de ellos fluyen tienen que estar en necesaria relación con la estructura de las funciones de la vida humana en general, y con las concreciones particulares de éstas en
cada situación.
Así, los valores son ingredientes de la vida humana. Son objetivos, esto es, no dimanan del sujeto. Pero se dan en la relación
:ntre el sujeto y su mundo. En ese mundo del sujeto figuran ohJetos de las más variadas índoles: naturaleza, sociedad, cultura,
Y también ideas, entre las cuales se dan los valores. Entonces resulta que los valores cobran sentido para el hombre en relación
co~ ,los otros componentes .del mundo o circunstancia, y en la re1ac10n de éstos con los suJetos humanos en una determinada situación.
Nuestra vida se halla encajada y apoyada en un contorno en
realidades, entre las cuales, además del mundo en tomo y d¡ mi
cuerpo, figuran los mecanismos psicológicos, con todo lo cual realizo mis quehaceres. Pero mis quehaceres son referidos intencionalmente a un reino de ideas axiológicas, esto es, a unas esencias del
valor, las cuales no tienen realidad, sino validez objetiva. Mi vida
limita a un lado con la psicología y a través de ella con la biología
Y con el mundo; y, por otro lado, confina con los valores, que son
215

214

�los que dan sentido a la estructura y a ~~ ~nc~ón estimati~a que
mi vida es. Y mi vida es enlace y fus1on mtima de realidad Y
valor a la vez: reino de funciones con sentido. Mi vida es tarea,
quehacer, urgencia de vivir entre las cosas y ~~n ellas, ! a 1~ vez
de ir determinándose a sí misma en una suces1on de estimac10nes.
Mi vida es, pues, la articulación de realidad y valor; y es, al propio tiempo, la realidad profunda y radical en la que se dan todos
los demás seres (los reales como los ideales) pues a todos los encuentro formando parte de mi vida y como ingredientes de ella.
El fundamento de los valores es objetivo. Esto quiere decir que
su sentido es objetivo, pero es objetivo para el hombre que siente
la necesidad de valorar en cada situación de su vida; por lo tanto, ese su sentido objetivo está conectado en alguna medida con
la realidad en la cual se produce la valorización, con la realidad humana en la cual se suscita la valorización según certeramente señala Frondizi. Al fin y al cabo, también Max Scheler intuyó esto
certeramente, cuando dijo que en la misma materia o contenido
de los valores hay como una flecha de dirección hacia el hombre,
la cual parece decir a éste "yo (valor) soy para ti"; así c?mo,
a la inversa, en la persona humana hay, a modo de nec~dad,
una aspiración hacia los valores, en cada persona una especie de
constelación fáctica que clama por una correspondencia en el mundo de los valores.
Así pues, la vía correcta sería la de señalar que los valores tienen una objetividad relacional en el contexto de la vida humana,
de la vida humana en general, y, además, en el contexto particular
de cada una de sus situaciones concretas. Por lo tanto, se trata
de una objetividad pluri-relacional.
Y si queremos dar un fundamento teológico a los valores -lo
cual probablemente sea indispensable para una Axiología completa- entonces habríamos de decir que Dios recono_~e los valores
como válidos para la vida del hombre, y en conex1on con cada
una de las situaciones concretas de ésta, por lo tanto los reconoce
como válidos en su pluri-relacionalidad dentro de la humana existencia.
216

LA FILOSOFÍA DE LOS VALORES EN LA HISTORIA Y
EN LA FILOSOFÍA ALEMANA ACTUAL

Dr. FRITZ

JoACHIM

V0N RINTELEN

Universidad de Maguncia

SóLo DESDE HACE CINCUENTA AÑos se puede hablar propiamente
de una filosofía de los valores. Se ocupa, sin embargo, de cuestiones que surgieron ya en el comienzo de todo filosofar. Fundamentahnente investiga el sentido de la existencia humana o, en
general, del ser del mundo, pero con la variante particular de
remitirnos a un sentido valioso cuya realización se autojustifique
y pueda por tanto constituírse en meta de un esfuerzo inconscioconsciente. Se trata, pues, no de un mero dato lleno de sentido,
demostrable y libre de contradicción lógica. sino de la plenificación de una significación valiosa variable según los casos y a la
que se opone lo anti valioso (Wertwidrige). Indudablemente se
contraponen muchas teorías axiológicas y de ahí que se justifique
el empeño hodierno para procurar una visión unitaria mediante
el repliegue al fenómeno valioso inmediatamente dado. Así vemos
cómo, en las consideraciones histórico-culturales, las "tomas de
posición" (Stellungnahme) axiológicas constituyen el gome de las
distintas imágenes del mundo (W eltbilder). "El mundo se vuelve siempre hacia los inventores de valores nuevos", dijo Nietzsche.
Queda sin embargo por decidir la cuestión fundamental: si los
valores de la existencia (Daseins) son invenciones o meros descubrimientos o redescubrimientos de referencias fundamentales
supratemporales que se anuncian siempre con ropaje distinto.
217

�A

TIGÜEDAD, MEDIEVO, EDAD MoDERNA

Ya en la antigüedad podemos considerar la probl~áti~a axiológica, en cuanto que Platón no limita, la idea ~el bien ( ayafJo,v)
, .
.
e lo estima µeyuno'II µaOr¡µa, el supremo
al aspecto etico, 100 qu
,
objeto de conocimiento. Determina todo ente ordenandolo y configurándolo, perteneciendo, en cuar;to id:ª' a l~ esfera de~ v~l~r
superior del ser propiamente taJ ( o.,,,wi; O'&gt;'). S1 en un prrnc1p10
Platón acentuó lo útil y lo agradable más que lo buen~, más tarde
pasó al reconocimiento del bien por sí mismo (Gorgias, 500_ a) .
Su consideración del mundo está traspasada por un dualismo
axiológico claro por cuanto el mundo superior e invariab~e d~l ser
propiamente tal, de las ideas, se enfrenta ~o~o _m~del~ mf enor y
fugaz en el que sólo es posible hablar de debiles rrrutac1ones y participaciones. La valiosidad más elevada hay que buscarla,_ en lo
, · sentir
· gn·ego , es la medida de
. ·
(8eio,.,) que , en el autentico
d !VlllO
.
, .
,
todo (µi'E'eo,.,). En Aristóteles, de acuerdo con su s1stemauca_ m~s
racional, el bien se halla estrechamente ~nculad~ co? la finalidad y se constituye en meta de todo deverur y aspiración. Su re. una eud aunoma,
·
, la f eliCl"dad del obrar moral.
ladón trae consigo
.
Se persigue el fin porque su cumplimiento incluye, tanto. un b1en
, cuan t o un "bien para algo". El tránsito de lo posible
en s1,
. . a lo
actual característico de su ontología, representa un movuruento
hacia 'grados de perfección axiológica. Todo ente puede entender e, de acuerdo con su forma esencial, co~o un grado de perfección siempre distinto, ya se trate de esenc1~s conc_retas º. ~e zonas ontológicas ( inorgánica, org~nica, psíqmca, ét1co-espm~ual)
rdinadas en la relación a una Jerarquía ascendente. En Dios se
~:º1a suma plenitud de toda posibilidad, siendo a la vez, en cu~to
.
o·almente perfecto. Es por ello pura enteleqwa,
fm supremo, esen
.
As' I
esto es: absoluta esencialidad y actualidad a un _uempo;
i, a
antigüedad conoce ya las diferencias de valor y 1erarqma ~e las
zonas ontológicas. La suprema perfectibilidad de nu~tra ~ ten.
h lla en el dominio ético-espiritual. Tal cons1derac1ón es
c1asea
.
d
dualística por cuanto la esfera espiritual e imperecedera se es218

taca claramente de la sensitividad inferior y muy variable. Lo
que acontece de una manera más acentuada en Platón con su
teoría de los dos mundos, en Aristóteles, por .el contrario, con su
vinculación concreta del principio espiritual de ordenación de la
e encialidad eterna con la ensitividad accidental y fortuita.
Las líneas de evolución del Medievo, platónico-agustiniana primero y aristotélica después empalman con estas ideas. Pero mientras en la antigüedad ser y valor no se hallan todavía separados,
el aspecto axiológico va a tener ahora u propia ignificación e
importancia. En Agustín encontramos una versión de la existencia que la interpreta como un ordo bonorum, bajo cuyo aspecto
puede concebirse la totalidad de los entes. La metafísica onto162"ica se convierte en metafísica axiológica. Todo lo que posee
un elemento entitativo es, en cuanto creado por Dios, bueno. Quidquid est bonum est ( de era relig. XI, n. 21). La divinidad misma
representa el valor de todos los valores, el bonum omnis boni ( de
trin. VIII c. 3, n. 4). Frente a ella los distintos grados de perfección (gradibus ordinata universitas) significan como un volverse ascendente hacia Dios al que corresponde una jerarquía de
lo amable. Las mismas ideas se encuentran, en forma parecida►
en Tomás de Aquino con una inclinación más fuerte a Aristóteles.
Bueno es lo que todos apetecen (bonum, quod omnia appetunt),
de modo que logren su íntima finalidad. Todo este diseño es entendido como una imitatio Dei deficiens. Así ser y valor se comprenden en el sentido de la clásica doctrina de los trascendentales.
Omne ens, in quantum est ens, est bonum (S. th. I, 5 a. 1 y 3).
En la Edad Moderna se produce una fuerte variación. La nueva física intenta determinar la realidad según puntos de vista
cuantitativos y libres de toda alorización, excluyendo toda conideración finalista. La cuestión axiológica e separa por completo de toda referencia al ser y se convierte en una relación al sujeto procuradora de la felicidad humana. Es lo que vale para el
empirismo inglés que, en definitiva, conduce al eudaimonismo social de un Bentham ( m. 1832). Bentham considera el placer
(pleasure) como bueno y "la mayor felicidad del mayor núme219

�ro" constituye el principio directivo de su ética y de su filosofía
social. El utilitarisIIl'O de los racionalistas se destaca como aspecto
axiol6gico de modo particular en Spinoza: bonum nobis esse utile
( Eth. III). El bien se logra en la inclinaci6n ( cupiditas) del sujeto anímico, dirigido por la raz6n y en la utilidad. Leibniz, en
cambio, considera el valor como un grado de perfección en el
desarrollo siempre individual e íntimo de las mónadas.
La palabra "valor" se emplea por vez primera en sentido filosófico unívoco en Kant. Con Kant nos hallamos transportados
al plano del ser inteligible, del pw-o espíritu. Existe una profundización e interiorización de lo valioso que escapa por completo
a la utilidad y a los bienes felicitarios externos que sólo pueden
ser bienes relativos. Sólo la persona posee en su dignidad un valor incondicionado. La prosecución del imperativo categórico formal es algo bueno en sí. "Nada hay en el mundo ... que pueda
ser tenido por bueno sin restricción salvo la buena voluntad" ( Gdl.
zur Met. der Sitten I) . Y en definitiva podríamos hablar también
del ideal de un bien originariamente supremo tal como se nos
ofrece en la idea de Dios (Reine Vemunft, 62, 842).

Las rnodernas teorías axiológicas
El fundador propiamente tal de la moderna filosofía de los valores es Hermann Lotze ( 1817-1881). Empalmando con la teoría
kantiana de las ideas cree poder mostrar los valores en un valer
( Gel ten) llevando a cabo una separación estricta del mundo del
ser concreto frente al de nuestros valores en cuanto mundo del deber ser, de la visión nocturnal frente a la visión diurna. Los valores
se convierten en una objetividad espiritual, de modo supraindividual, con validez pero que sólo se aguanta merced a su referencia
a un ser espiritual. Es singular cómo su concepción axiológica, no
muy unitaria, comprende cuatro momentos que posteriormente
han ido configurándose de modo especial en las principales corrientes axiológicas del pasado más inmediato y de la actualidad:
1) Los valores están siempre vinculados con el placer ( cf. más aba220

jo la derivación psicológica) ; 2) se apoyan empero en valideces
ideales ( Gelterngen cf. neokantismo) ; 3) tienen su dominio objetivo y un contenido propios ( cf. la fenomenología axiológica); 4) procuran una elevación de la personalidad con impronta individual
(parentesco con un realismo axiológico). Es preciso esbozar estas
cuatro direcciones fundamentales. Tras ellas se alzan siempre las
tres cuestiones siguientes : ¿ puede derivarse lo valioso exclusivamente de la relación subjetiva, a la vivencia psicológica?, ¿o, por
el contrario, debemos atribuir a lo valioso un dominio propio general y objetivo ya sea formal o con contenido?, ¿ o, sólo puede
concebírsele vinculándole a una realidad individualmente configurada?

l. El esclarecimiento psicológico del valor, tal como se ensa-yó al comienzo del siglo X,X, iguala los valores con el valorar.
La apetencia (Lust ) de los valores es ya el valor. No se codicia
algo porque tenga un valor independiente del apetito. Es más
bien éste el que determina que algo sea codiciado como valioso. Hay que derivar lo bueno de la afectividad reflexiva. Se puede interrogar, sin embargo, si, con ello, no se hace depender el
carácter valioso, por completo, de la concepción y estructura psicosubjetiva del individuo o de una época. De hecho esta posición
fundamental ha conducido, así en el historicismo filosófico, a la
relativización de los juicios de valor. La apetibilidad de una cosa,
su satisfacción de la necesidad es para Ehrenfels el valor (System
der Werth. I, 10, 53, 116. 18-97). Esta apetencia es cela representación fundante de una relativa procuración de felicidad". En
cuanto se extiende a los valores, debo decir: "El valor es una
relación entre sujeto y objeto que expresa la apetencia efectiva
del objeto por parte del sujeto1' ( 165). Para Meinong existe ya
una fuerte tendencia en el objeto mismo, en cuanto el valor significa la apropiación de un objeto, a polarizar hacia sí mi sentimiento axiológico (Werth. 257. 1932). En el valorar, por vez
primera y sobre la base de su fuerza motivadora, se constituye algo en valor. En esta posición resulta difícil distinguir la "Psico221

�logía del valorar" de una "axiología filosófica". ~l act~ ~s_mo
de la valoración constituye el fenómeno del contemdo axiologico.
Posteriormente sin embargo, Meinong pasará de la fundamentación purament~ "psicológica" de los valores a otra más objetivista.
Lo "objetivo" (das "Ojektiv'.') se no~ P?~á a~~re,~er_ a~or~ ~orno lo "deseable" (Desideratlv) y "dignificante ( D1grutat1v ) ·
También Doring ("Valor como provocación del sentimiento ~e
placer") y Kreibig ( "cualidad placentera"). ~ert~ec~. a esta _dirección. Lo decisivo de ~emejante concepc10n ax.10log1ca estnba
en que lo valioso se constituye merced a una rati~ic~ción psíquico~
subjetiva, no como un aspecto valioso dado y obJet1vo.
2. Completamente distinta es la fundamentación de_ la fi~osofía
de los valores neokantiana. Para ella los valores son ex1genc1as del
deber puramente espirituales de un dominio propio, !rre~l~ de validez incondicional, independientes de los actos ps1colog1cos. El
valor se convierte en ( Geltung) validez noética, ideal. "En sentido filosófico valor quiere decir que algo posee validez" (B.
Bauch Idee 160 y sgts. 1926). De este modo la Escuela de Baden
( Windelband, Rickert, Bauch) representará la validez axiol6gica
apriorística de lo verdadero, lo bueno, lo bello y aun lo santo. Según Windelband, deben interpretarse como postulados de . una
"conciencia normativa" para la que "valores absolutos son Justo
los valores". Su sistema axiológico de validez general es suprahistórico y objetivo, rechazando enérgicamente toda sub]etivaci?~ _Y
relativización (Einleitung 255. 1923). El comportamiento dmg1do normativamente resulta ser entonces una efectuación de valores aun cuando procure "la oscura potencia de lo antivalioso" •
Para Rickert "interpretar el sentido de la vida -significa-: traer
a la conciencia los valores que le presten sentido" (Syst. 1, 142.
1921 ) . "Lo que sea el valor en sí no puede definirse estrictamente".
Es uno de los conceptos últimos e inderivables que tan sólo podemos "circunscribir". Los valores valen, esto es, tienen validez objetiva irreal a diferencia dd "ente real", y lograble sólo a partir del
"deber trascendental" (transzendentes Sallen). En el sujeto trascendental ganaremos conciencia de la "jerarquía axiológica" for-

mal ( 354) . Su mostración necesitará siempre ser completada; por
ello no puede hablarse sino de un "sistema abierto". De todos modos lo primario en este caso es su carácter obligatorio ( Sollenscharackter), del que nos apropiamos interiormente en una "conciencia en general" ("Bewusstsein überhaupt") y que nos muestra
luego lo que debemos reconocer como valor. Su fundamentación
estriba, pues, en su validez formal-trascendental, no en la mostración de esencias-fenómenos de contenido cualitativo. Una razón
más para que se exija la incondicionalidad del "reino de los valores", que defenderá a la filosofía del peligro de caer de la lluvia
del psicologismo en el canal del historicismo" ( 321 ) .
3. La fenomenología axiológi-ca por el contrario pretende lograr valores de contenido cualitativo no a partir de un acto psicológico o de deducciones formales-apriorísticas, sino inmediatamente, a partir de un acto espiritual intencional del sentimiento, al
modo de una intuición esencial (Wesensschau). Max Scheler fue,
por lo pronto, su heraldo, en cuanto que para él los valores son
cualidades objetivas, irreductibles, independientes, esto es, "materiales'\ "auténticas y verdaderas cualidades&gt;\ cual "objetos ideales" (Formalismus in der Ethik, 10 y sgts. 2a. edición, 1921). Se
lograrán en un apriori axiológico, en una evidencia axiológica
conforme al "primado del amor" ( 64) . Sobre esta base desarrolló Scheler una "ética material de los valores" (Materiale Wertethik) . Scheler admite también una evidencia preferencial intuitiva, de carácter no deductivo, mostrativa de una jerarquía axiológica incluso ya en el plano de los valores vitales ( 87). La relatividad depende sólo de nuestros modos subjetivos de valoración,
determinadas acaso por una ceguera axiológica. En el plano de
lo humano se dan valores personales, en la realidad ontológica,
por el contrario, sólo se dan valores de las cosas ( Güterwerte) .
En cuanto a la realidad individual queda "entre paréntesis" desde
el punto de vista filosófico ya que en nuestro caso sólo nos ocupamos con el conocimiento axiológico general.
Nicolai Hartmann se apropió, en general y en sus grandes lí223

222
nlS

�neas, esta posición. Habla de un "ser en sí i?eal". de los _v~ores,
al modo de un "reino de los valores con consistencia propia concebido casi platónicamente (Eth. 136, 146. 1926). Es imposible
determinar, por modo de definición, por qué algo es un 'bien".
"La exigencia se pierde en el infinito" ( 11 O) . Los valores son
esencialidades materiales y generales, cuya vivencia puede logra~se merced a un sentir axiológico intencional ( 109). Una relat:vización subjetivista no les alcanza. Solamen~e en ~a ,~tencia
(Dasein) se "anclan" los valores. La cat?g?nas axiologtcas son
de especie distinta de las categorías ontolog1cas. Justamente por
ello se da un conflicto entre valor y realidad. Además, los valores
inferiores de las cosas han de ser los más fuertes de manera que
la relación axiológica según la fuerza no es la misma que la relación axiológica según la elevación (Werthohe) que ella presupone, en absoluto, también, una jerarquía (~48-251, 543) •. Pero la inconsideración de la pregunta por lo valioso en la reahd~d
concreta en la misma existencia, a la vista de los fenómenos axiológicos ;olamente generales mostrados hasta ahora, des~i,erta ~l
deseo de responder la cuestión axiológica en una relac1on mas
estrecha con la realidad concreta.
4. Tal es el ensayo que acomete el realismo axiológico. Con la
palabra realismo no hay que entender, por lo d~más, qu_e los valores son "cosas" sino que lo valioso no debe denvarse m establecerse a partir de una relación o referencia a la subjetivid~~ (t~oría
psicológica), que no es tampoco una mera abstracc10~ 1de~l
(Neokantismo) o un fenómeno al simple modo de una v1~e~cia
intencional (Fenomenoloo-ía). Más bien llegamos al estableclffilento de exigencias axiológicas obligante al ver cómo puede realizarse en actos concretos entitativos o en configuraciones ontológicas lo que, justificado en sí, es valioso y susceptible, conforme a
su propia ley interna, de desarrollo o despliegue: Pues se trata de
la vida concreta en el ser mismo, no de abstracciones conceptuales
y generales.
Como precursores del realismo axiológico podrían considerarse

H. Münsterberg cuya filosofía de los valores está estructurada
voluntarísticamente siendo rica en datos. En la realización de la
v?luntad hay un valor objetivo que sin embargo remonta el prop1~ ~cto de la voluntad. (Philos. d. Werte 70, 115. 2.A. 1921) y
Wzllzam Stern, con su filosofía de la persona ("Yo creo en los valores objetivos" .. "Hay valores". Persona y cosas III, 34. 1924).
En el pleno sentido de la palabra, el realismo axiológico se halla
representado por F. ]. von Rintelen y S. Behn habiendo destacado
el último más bien el aspecto pedagógico.
. Cara~te~i~emos ahora en unas palabras nuestra propia concepción axiol?gica. Valor, entendido como valor real (Realwert), es
un ~ontemdo de significación cualitativa y concreta, susceptible de
r~alizarse en distintos grados de elevación (Steigerung) y perfecc1ón en cuanto meta de una aspiración consciente o inconsciente
Y que, ~n vir~d de su contenido interno (valor propio-Eigenwert)
puede mcardinarse en una ordenación más amplia (valor de re1aci6n-Relationswert).
Los contenidos generales destacables podrían entenderse como
valores fundamentales o formas axiológicas, como valores impersonales según la plenitud cualitativa existencial de los entes en
general y como valores personales en el sentido de una exigencia
Y de una tarea normativa respecto a la persona actuante. La pers~na puede lograr un valor ideal ( Wertideal) en distintas profrmdidades, al modo de estrella polar. Tenemos que distinguir el aspe~to., ~ntológico que fi ~a los hechos, leyes y órdenes del aspecto
axiologico cuyos contemdos pueden colmarse en grados distintos
tales,_ por ejemplo, la cualidad de lo bello, de los grados de per~
sonahdad, del desarrollo de la vida. La realización concreta del
v~or real gana, empero, su configuración individual en el ser
mismo.
La valorización (Bewertung) se logra sobre la base de una toma de posición anímico espiritual. La indudable variación histórica de las valoraciones (Wertungen) no tiene por qué incluír
necesariamente una relatividad. Considerándolo más de cerca po225

224

�LITERATURA

demos notar que los valores fundamentales (Grundwerte order
Werúormen) generales y supratemporales son su ceptibles de distintas improntas según la gama de variación ( ariationsbreite)
que a cada cual le corre ponde en la historia. sí, por ejemplo,
el valor fundamental del amor se cumplió históricamente en el
antiguo Eros, en la Caritas fraterna, en el amor humanitario y
ocial, iempre en profundidad variable (Tiefendimension). Sin
embargo los valores no podrían nunca lograr una realización absoluta en un pacio finito. De ahí su tendencia a apuntar hacia lllla
trascendencia. E te realismo axiológico pretende, pues, remontar
la interpretación subjetivo-psicológica y el formalismo y poner la
multiplicidad de las esencias-fenómeno generales de la vivencia
axiológica intencional en relación concreta e inmediata con cada
realización determinante, de modo individual, del grado de valor.
Conforme a la medida de la ordenación de planos de la existencia, puede hablarse de una ordenación jerárquica de los cumplirruentos axiológicos de sentido. En todo contenido axiológico e
da un momento estático y otro dinámico. Estático es el sentido
esencial en las diferentes realizaciones, dinámica la tendencia a
la realización en el grado má alto posible de inten idad, que re-

C. H. v. EHJU:NFELS, Sistema d, las teorías axiol6 ic (
P11.ra la fundamentación de una teorla aen~ral d l g asl 1897). A. VON ~NONO,
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l
d, una t,orla p,dag6gica d, los fines 1930 -F
va ores como f.un1~m,nto
d,l ¡,robltma filosófico d, los valores &lt;'1931?' l •
VON. RlNTELEN, La s1gnif1cac-i6n
nis 11 ( 1930) El pensamiento
. 1 .
' ª m.111!1° bempo tn Philosophia P,ren-J. fussxN,' Filoso/la. d, los v'::o:,~g,ti°9;;/l desarrollo espiritual en Europa ( 1932) .

!-

clama nuestro e fuerzo.
La moderna filosofía existencial y la ontología fundamental de
Heidegger -citémosle para concluír- rechaza violentamente la
aplicación de la palabra valor al ser y a lo entes. La razón es
porque Heidegger habla solamente de un "valor-para" ( "Wertzu") en el sentido de una valoración utilitaria subjetiva y relativa.
Precisamente él quiere remontar esta subjetividad. Su exigencia,
empero, de que el hombre ha de alzarse de la inautenticidad a la autenticidad, de la cotidianidad a la existencia en cuanto transcendencia, traiciona una instancia axiológica, aunque no lo declare.

227
226

�EL SUICIDIO METAFÍSICO

Dr.

MicHELE F. ScTACCA
Universidad de Génova

EL SUICIDIO "METAFÍSICO" manifiesta la exigencia, compleja y
profunda, de querer ser el Todo con la muerte voluntaria, dada
la imposibilidad de serlo aceptando la vida en todas sus dimensiones. Aunque esta forma de suicidio, como las demás, tiene toda
una gama de actitudes, cada una corresponde a posiciones diversas
del mismo problema. Dos de ellas nos parecen fundamentales:
a) Ser el Todo con la práctica perfecta y heroica de la virtud
( posición ética); b) O con la negación de lo humano, condición
para actuar lo absoluto de la libertad, como absoluto del hombre
"nada más que hombre" ( posición ontológica).
La posición ética del suicidio metafísico tiene ya un nombre
consagrado por la tradición filosófica y literaria: el suicidio estoico, que involucra el problema de la libertad en sus raíces metafísicas. La distinción de los estoicos entre "las cosas en nuestro
poder" y aquellas que no lo están, interesa también a la muerte:
no está en nuestro poder la muerte natural o la separación del
alma del cuerpo, pero está en nuestro poder la muerte voluntaria, para e_vitar la del alma consistente en la destrucción de la
virtud. El suicidio no es una necesidad inevitable para el que vive
según la virtud ( esto es, el que sabe evitar la muerte espiritual),
pero se vuelve un deber ineludible cuando la elección está entre
el vivir no según la virtud, y el morir voluntariamente para no
perecer espirituahnente. La muerte natural, aquella que no está

229

�en nuestro poder, pertenece a las cosas "indiferentes" : interesa
a la naturaleza física y no a la ética; la otra, la espiritual, interesa
a la esencialidad misma del hombre, en cuanto, como dice Séneca, han mu rto aquellos que no ejercitan más la virtud. Esta
muerte se evita quitándost&gt; voluntariamente la vida, anticipando
la muerte o las paración del alma y del cuerpo, es decir, escogiendo
la muerte física, que, de cosa fuera de nue tro poder e indiferente,
deviene así acto de libertad, ejercicio de poder y por eso ya no
indiferente, sino acción libre: libre responsable, racional.
Hay un punto de contacto entre la posición toica y la epicúrea:
la muerte natural no nos interesa (cuando ella viene nosotros ya
no somos) y por eso nos debe ser indiferente, también porque
-agregan los estoicos- está entre las co as fuera de nuestro poder, esto es, que no dependen de nosotro , no seleccionadas y
queridas. Por otra parte1 es esencial al existir según la virtud,
despreciar todo lo que no depende de nuestra voluntad; luego,
también la muerte. Ejercitarse en este desprecio e conquistar la
sabiduría de ser libres juzgadores ( árbitro ) del vivir o morir, según el comando de la razón. Sólo así el hecho empírico de la
muerte natural deviene "un permanente y consciente poder morir,,,
listo para ser actuado cada vez que el "destino", que nos ha puesto
en una determinada condición, pide a la razón misma que ordene
la ejecución. Aquí no se trata para nada de aceptar el destino del
hombre ( la muerte) transformándolo así en un acto de libertad
( como interpreta algún fil6sofo contemporáneo, que, bajo la apariencia de descubrir profundidad inéditas en el pensamiento
griego, en realidad demu tra entender muy poco de ta materia); sino de conquistar la libertad interior, de cometer el suicidio cuando e presenta, en determinadas circunstancias, una necesidad moral, para lo cual el acto exterior del suicidio mismo se
welve un hecho secundario, y olamente el medio nec ario para
la realización de un fin que no es la muerte querida y actuada.
Aquí el acto de proporcionarse la muerte no es él mismo afirmación de la libertad, sino la liberación de ella desde la clavitud o
desde una esclavitud, dada por una particular circunstancia. En
230

este segu~1do caso, además que vía liberatíonis es también
quedó dicho, vía libertatis. Pertenece a este, segund
od'comdo
0 m
entender
el
·
'di
·
ob e
• •
SUIC1 o estoico, la muerte de Catón (no q .
vivir a la t
· .6 d
were so reermma~1 .º e las libertades republicanas) Lucrecia
(
se
rehusa
a
sobrevivir al ultraje de su virginid a d) , .n.wua
A _ n_ I (
ge la
escomuerte ant~ que vivir pri ionero de los romanos)' etc. Toobed,~c;n al imperativo de la razón como lo ha formulado
. n~ca: tu no debes vivir bajo la necesidad, r ue no ha
ti ninguna necesidad d · · ,, 1 y
po q
Y para
1
e v1v1r .
no la hay, en cuanto la vida y
a muerte no son cosas en nuestro poder y por eso . dif
h ta
d
,
,
m erentes
as .cuan o la razon, según las circunstancias nos exige vivir
o monr, esto es, no ordena poder actuar librem~te aquel "poder

:~s

, También la muerte de Sócrates en la int
.
.
el sentido de rechazar 1 · ·
..
erpretación CJtoica, es voluntaria en
e VJvrr como fugitivo fuera d
•
muerte escogida voluntariamente p"b . . e su patna, como es estoica. cada
~- no so rCVJvir a un 51'tua '6
la cual ae lesiona la libertad .. ·í
ª
CJ n degradante; en
1
"
.
· ru es a muerte de Bruto c
"alm
•.
en 1os infaustos días" {Leopard')
• uya
a vml" rehusa
1 Y contra el lado adverso af
el
•• .
1
su vo untad de victoria: sobre 1:i balanza del "d .
irma por
swCJdio
tud", lanza Ja protesta extrema de su cad&amp;ver cstmo", que ha humillado la "virsu muerte tenga un futuro
. ' en la desesperada esperanza de que
toicos", en este sentido tocio;i~ eso. c~~stítuya u~a victoria de la virtud. Son "es,
•
s SWCJwos que 11guen a una d
ru·
eJemp1o, el de los alem.lnes, después de 1
.
e~ta m tar, por
mos alemanes, japoneses, etc., durante Y des;u~~~ ~~~ mundial y de los misse ha realizado siempre el suicidio to'
tuna guerra. En estos limites
Y es fuerza que exista siempre. Es
de. q_u~ lo teorizara (la "Stoa")
de la vida, porque se aburre de re
el swcidio del que sale del teatro
tarle, o deja de darle satisfacciones p(senta~ su tape} o porque ella deja de gusnota estoica es dada solamente por el
;1e:p
~ caso de Petronio). Aquí la
aer libres de vivir o de morir según el .mp e. e o e encontrarse en el estado de
. .
,
1mpeno de la raz6n . pero la
reh usar VJvtr
en la esclavitud (~rdida d la .
•
.
causa no es el
aburrimiento Y el cansancio de continuar ~ .¿_7d, etc.)_, llDO
bien es el
estético. Aparte de esto, el suicidio de ti VI • s la vem~n esto_1ca del suicidio
en la conciencia humana y es
..
I;&gt;O e~to1co es una mstanc1a siempre viva
to ser voluntario y racional,
ts~a~c;;a éuca: l autonomía d,:l hombre en cuan,
la otra, de manera ue él
Y. a a muerte, senor de la una y de
rencia frente a la m!rte na::::fªc obedecer libremente -en la adquirida indifede la razón que juzga un bien qui:a:
no depende. ~e ~- a la orden
con au libertad y a la cual no e
ah!
ben _u~a condit16n no concordante
s razon e so rev1VJr En est
muerte y proporcionársela sin pasi6n Y en la absol ta . . .
.e caso, aceptar la
plem nte racional, necesario a la autonomia de la u :düe~cia, es un acto aimbcrtad frente a la vida y a la muerte. 1Cuánto eKr;. ~ misma confonn~ a la lisolada y compleja, hecha de desC3J&gt;eraci6 di.u ulad ptJCJsmo en. e ta aab1durfa detacadal
n
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ª en la racionalidad m&amp;s des-

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231

�vivir" o "poder morir", de los cuales nosotros mismos nos hicimos
libres jueces.
Pero la posición ética del suicidio estoico adquiere la plenitud
de su sentido metafísico en aquello que se entiende como "vía liberationis". Quiere el hombre estar colocado frente a lo absoluto
de la perfección, al ideal que, no sólo normativo o concepto límite,
debe ser realizado a fin de que sea el Todo. 2 Vivir cuando no se
puede ser virtuoso a la manera de Dios, es la caída, el pecado,
la derrilección. La exigencia de la razón es incondicionada: si no
puede ser el Todo, si no puedes liberarte de tus debilidades, libérate de la vida. Bajo este aspecto, el suicidio se presenta como
una necesidad inserta en la sabiduría estoica como tal, y por eso,
como la denuncia y la confirma su fracaso, esto es, la imposibilidad
de ser sabios, o si se quiere, de la no racionalidad de una parecida
sabiduría que, como no razonable, es insensata. El estoicismo se
niega a sí mismo. Estas afirmaciones merecen ser aclaradas y
profundizadas.
El estoico, como hemos dicho, se proporciona la muerte corporal (cosa indiferente ya que vivir no es necesario) para huír de la
muerte espiritualJ esto es, cuando no pudiendo ejercitar la virtud, no
quiere ser presa de las pasiones y del mal. Pero, ¿ cuándo puede
ejercer la virtud de modo absolutamente libre, perfectamente racional y liberado de toda esclavitud? Evidentemente nunca. Él
sabe que cualquier ocasión humana está condicionada, puede ser
más o menos virtuosa, pero nunca jamás puede ser la virtud plena
en la plenitud de la libertad absolutamente incondicionada. De
aquí el imperativo: "abstente", esto es, refúgiate en ti mismo, en
la pura "ataraxia", en el no-querer nada, en el querer el no-querer.
"Y tú, por tu parte, no querrás ser ni capitán de ejército, ni presidente de concejo, ni cónsul, sino libre: y para esto hay un solo
• Usando la terminología kantiana, podemos decir que el suicidio como "via li,
bertatis" es un imperativo hipotético "si te encuentras en estas condiciones (si las
libertades republicanas están oprimidas, si caes prisionero del enemigo, etc.) tú no
debes sobrevivir, debes quitarte la vida"; aquello como "vía liberationis" es el imperativo categórico "tú debes quitarte la vida, dada la imposibilidad invencible y
siempre actual de realizar en el mundo la salvación o el cumplimiento de tus fines".

232

camino, que es el de no cuidarse de las cosas que no están en nuestro poder" .. Este consejo de Epicteto (que también contiene una
profunda_ vrrtud}, d~ ser ~ólo libre, simplemente significa: "tú puedes ser libre, solo s1 qweres la pura libertad indetennm· ad tu
.
" E
a,
~ismo quere~ • s la libertad vacía, plena solamente de la angus~a de su vac10, de la potencia estéril de su complacida impotencia. '.En nu~tro ~o~~r" quedan solamente 1a libertad sin ejercicio
)'. la vutud. ~m ~os1bilida~ de actuación, en cuanto cada una, acto
libre Y acc10n virtuosa, ruegan necesariamente lo absoluto de la libertad Y_la perfección de la virtud. No hay tránsito de la libertad
al acto libre,
1a virtud a la acción virtuosa; de la "ataraxia"
1
Y de la a~ste~: on a la esclavitud y al pecado. Por consiguiente~
la d:termma~1on se pone en términos de este "aut aut": 0 la angustia de la libertad cerrada y suspendida en el vacío de sí misma
?la mue~te ~s?iritual. Pero una libertad prisionera de su absoluta
mdetermmac~on tampoco es libre (cualquier cosa quiere, quiere el
~al) , un sab10 que no ~~ede ejercer la virtud no es sabio y una
virtud que no puede cal1f1car una acción no es virtud. Esta no es
la ~ara~oja: sino "lo absurdo" del estoicismo. El estoico por necesida? _mtnnseca de su misma posición, está condenado a la muerte espmtual;. pero dado que la muerte natural le es indiferente y
q_u~ es prefen ble a la otra, está necesariamente condenado al suicidio. Pero de este modo el suicidio estoico pierde todo sentido y
valo~ moral. Por ~a.,rarte, el estoicismo es una especie de protestantismo de la antiguedad (cada acción humana es pecaminosa
porque el pecado ha hecho sierva a la libertad) y por ]a otra, fal~,ando el ~ogm~ de la _obra reparadora de 1a Gracia Divina, es un
pelage~smo ante lztteram (el hombre tiene el poder de salvarse por s1 solo), esto es, la contradicción de una libertad absolutamente esclava ( el hombre no puede ser nunca perfectamente virtuoso)_ Y al mismo tiempo absolutamente libre como posibilidad•
es decrr, la contradicción del "hombre que quiere ser Dios".
'
. Epicteto, en efecto, aconseja todavía gobernarse durante toda la
vida como en un banquete: si 1a comida se detiene frente a nosotros, tomarla moderadamente; si pasa lejos, no retenerla; si no

d:,

233

�llega, esperar igual que para todas las demás cosas. _Si a~ haccmo ,
seremos digno "de entamos a la die tra de los ~1os. . P~ro la
virtud de la templanza y de la moderación, que es mdiferenc1a para todas la coas que no e tán en nuestro poder, no es la ver~adera
sabiduría ni la plenitud de la libertad: tomar con moderación las
cosa del' mundo es, iemprc debilidad, y también caída: no basta
al sabio sentarse a la mesa con lo dio e . "Si tú no toca lo que
te será pue to delante y no lo tomas en cuenta, tu e:ás dign~ no
sólo de sentarte con los dio es a la comida sino también de remar
con ello ". El ideal del hombre es volver e dio y reinar, como un
Dios. ¿ Cómo? Absteniéndose de tomar también moderadamente,
esto es con la renuncia total, condición nec aria para ser el Todo;
y según el consejo arriba citado, en el n~ comer, en_ el rehusar también la migajas del banquete de la vida, es decir, en 1 ~~ndenarse al suicidio, dado que la alternativa es: o la muerte f1S1ca o
la espiritual, que debe evitar e a cualquier costo. Por otra parte,
para vivir 'en estado conforme a 1~ nat~raleza", _es nece ar~o antes
&lt;:umplir cualquier acción ( es todavia Ep1cteto qmen aconseja) ~ue
nosotro conozcamos la esencia y las circun tancias de la acción
misma, de manera que todo sea racional, previsto y conocido, Y nada conferido a lo imprevisto y a lo ignoto. En otras palabra , se
requiere conocer el orden del uní ~rso, la necesida~ rac~onal que
lo gobierna, es decir toda~ía ser Dios. En_ efect~, si pudies~ p~everse todas las consecuencia de una de nus acciones ( tambien mfima) y conocer cómo ella se inserta en el orden universal, in c~nfiar nada a lo impre isto y de manera que nada pe~anezc~ ignorado, conoceáa el orden universal mi mo, la nec ida~ rac1o~al
del cosmos, esto es, todavía po e ría el conocimiento _Propio de Dio ,
sería Dio mismo. Pero esto es imposible; en cualqw:r caso la tr~d del alma estaría en grave peligro; también, para viVIr
qu ilida
f"º
"en estado conforme a la naturaleza", no hay que quedarse iJOS
en este estado, abstenerse de toda acción. E to es: renunc~ar a er
virtuosos en cuanto, en cada circunstancia, ninguna acción p~ede ser perfectamente conforme a la virtud. La libertad Y la vrrtud misma experimentan así la angustia de "ser nada" por no po-

der er Dio. Por otra parte, también nece ariamente, durante
n~&lt;:5tra v~da, contaminarse y sufrir la muerte espiritual, el suiadio, se unpone como una necesidad, no como la muerte libre
sino_ como aquella necesaria, sin otra posibilidad de elección: con~
cluS1ón ab ~da d~ ~a ab _urda libertad. La vida en cualquier
caso, co~tam~a e rmpid remar con los dioses; pues el suicidio es
la nece .~dad mel~cta_bl;
hombre, el destino adherido a u querer ser una pasión mutil . El estoico, el sabio del "vive según la
razón', es el enemigo encarnizado de toda las pasiones, es el "insensato,, el que se forja la "pasión,, inútil de ser dios. 8 Adversario
de cada fanatismo y héroe de la indiferencia, es el fanático de la
autonomía racional, de la auto uficiencia de la voluntad de la
divinizac_ión del ho~bre. El uicidio no es el acto libre po/ el cual
se es árbitro de la vida y de la muerte, sino la consecuencia ineluctable de este fanatismo.

?~

Tal posición ética del suicidio metafísico ( que, como tentación
es _una ~o ibilidad inherente a la existencia) obedece a profunda~
exigencias ontológicas, que, distintas de las reacciones psicológicas, van a aclararse y recuperarse obre un plan distinto. Antes
que todo, la exigencia del Absoluto de realizarse a través de la
perfecta virtud. Todo equívoco es aquí, en cierto sentido "errante'
' caminar'
pero " errante ,, es lo que, cargado de una verdad, la hace
fuera de dirección: 1a verdad que basta situar otra vez en la buena
vía. El estoicismo ( y las posiciones análogas) son la tentativa de
satisfacer la exigencia del Absoluto y el fin último del hombre
con la sola ética (no moral) que se pone como religión; pero en
el momento más alto y omnicomprensivo coincide con la racionalidad pura y absoluta. En otras palabras el hombre se cumple
Y se salva solo. El suicidio ( aunque no efectuado, lo que es secundario) se vuelve una necesidad invencible, el acto inmanente a
esta po ición, como lo único que comporta el rechazo total de
1

6tesc c6mo la exigencia estoica, en sus aspectos negativos y positivos está hoy
viva, ":tual, no solamente en algunos existencialistas, sino en muchos factores del
J)CnJamlcnto moderno y contemporáneo, y en algunas manifestaciones de la cultura
europea.
•

234
235

�todo aquello que no es esencial a nuestra perfección, la medicina
radical a la caída ine itable en la debilidades y en la muerte
espiritual la afirmación suprema de la libertad de la vida, nuestro poder juzgarnos árbitros de nosotro mismos, no otro mismo
en el acto de salvarno en la renunciación indiferente a todo, y
en el sacrificio a la dirección de la razón. El que cree que el
hombre se cumple y se alva solo, metafísicamente es iempre uicida, aunque se muera de muerte natural, es mártir al contrario,
aunque nadie lo mate, quien cree que solamente Dio puede cumplirlo y alvarlo y toda la vida di pone a este cumplimiento, d de
lo Alto de la existencia.
o obstante en la po ición estoica, la
exigencia ontológica de la alvaci6n y del cumplimiento, má allá
y a costa de la vida
vivísima y percntoria,4 también es transferida del plano religioso al puramente racional, e convierte de
exigencia del Ab oluto en voluntad de er como lo Ah oluto mismo.
En efecto, otra co a es decir que el hombre, como aquel que participa del er, tiene una pr encia de lo divino que ontológicamente lo empuja a elevarse hasta Dios, quien olo puede cumplirlo y al arlo ( aquí el momento moral-racional tiene u cumplimiento en lo religio o) otra co a es decir que la uprema posibilidad del hombre, a co ta de todo, es el ser el mismo Dios o
también volverse parecido a Él con sus olas fuerzas o, de toda
maneras, cumplir e y alvarse por í mismo, ea también por el
uicidio. Pero queda válida la exigencia ontológica de cumplimiento y de sal ación en lo b oluto y no en el mundo natural e
histórico.
LA Pos1c16

O

TOLÓGIC'\

Diversa de la po ici6n ética del uicidio metafísico ( aunque la
incluya y tenga con ella puntos de contacto) es la posición onto• Ella está presente también en la forma más alta del suicidio CJtéti~ (fijada
etemamente en el ápice de la imagen de la verdad y de la belleza}, y, también aql.Ú,
recuperada más allá del plano p•icol6gico.

236

l6gica, la cual no obedece a exigencia de cumplimiento y salvación ( er como Dios o parecido a Él) pero de "absolutización"
del hombre y de la libertad ( inmanencia del hombre en sí mismo)
en la . forma negativa del tra cender lo humano • E ta pos1c1on
· · ' es
coDSCJcnte ha ta cuando el hombre queda obre u plano y tiende
~- lo q~e. ~ "h,~ano' tender y actuar, la auto uficiencia es su
impoSJbilidad msuperable e ineliminable de "más allá,, trascendente (como lo en lo toico ) : no podemos permanecer hombres, po~ cuanto p rfecto y ser parecido a Dio . También ordena hwr de todas la determinaciones de la voluntad en cuanto
fatalm~te limitativa del ab oluto de la libertad,
parcial
Y relativas pero in la peranza de actuar con más allá de
la muerte, el ideal perseguido y in una finalidad de toda maneras J&gt;? itiv~. El s~cidio metafí ico de tipo estoico es dictado por
~1?enc1a d:, evitar la muerte espiritual, y por el ideal de er
~0s1tlvamen~e. . parecido a Dios o común a la plenitud de sí
Dllsm?; el . wc1dio metafísico de tipo ontológico está ugerido por
la exi.genc1a de er lo bsoluto negativo no pudiendo er lo pottJvo_. er la ada, hacer tabla ra a de la existencia condenada
a lo fmito y en lo finito. Por no poder ser lo que quiere ser no quiere ser lo que puede y debe ser: o pudiendo s r lo Ab oluto no
debo_ er ni si~uie.r:i, relativo a mi humanidad. De aquí la aboluta mdetermmac1~n de la voluntad como afirmación negativa de
lo Absoluto de la libertad, y la consiguiente tentación del uicidio
p~ra huír a aqu~~ ,caída queriendo en cualquier modo algo. También en esta po 1c1on hay una afirmación, ea también negativa
d~ I_a tra cendencia del er y del valor; en efecto, ello admite im~
phc1tamente que lo Ah oluto trasciende toda determinación. La
reducción a cero de lo límites determinante ate tigua, en el fondo, un momento mí tico, en el entido que pone "el más allá,, de
cada determinación, la plenitud y lo ab oluto del er, que quiere
captar negativamente y afirmar en el ab oluto negativo de la libertad, que es precisamente el suicidio.
En la po ici6n ontológica del uicidio metafísico se actúa verdaderamente 1 vértigo de la libertad, cegada (no "enamorada")

tod;

!~

237

�del propio poder: ella quiere probar que no teme nada, que no
ama nada, que no quiere nada, con excepción de la propia "absolutez", de ser disponible sólo para sí misma al punto que pueda
decidir su muerte cuando le parezca y plazca. Es la libertad de
Kirillov, del hombre que vive como conciencia siempre actual del
suicidio (en este sentido, como el estoico, es árbitro de la vida y
de la muerte), siempre listo al acto para probar el terrible poder
de medir lo que al hombre es posible, esto es, "volverse Dios". Pocos se han matado por una razón; Kirillov se mata "sin una razón, solamente para afirmar la propia libertad", para darse gratuitamente el atributo de la divinidad, la "libertad" misma, para
mostrar su "nueva terrible libertad". Pero en el "ateo" Kirillov
( ex-seminarista y creyente en Dios, "peor que un cura" como teme Stepanovik) hay una instancia religiosa: la mentira no excluyó tampoco a Cristo, "el hombre que fue todo lo que de más
alto ha sido sobre la tierra", el "milagro" de las leyes de la
naturaleza; también "Él fue constreñido a vivir en el medio de
la mentira y a morir por la mentira'', esto es, para un Dios, un
paraíso, una resurrección, que nunca han existido. Si también Cristo ha sido engañado, el universo no es sino mentira, "fuerza diabólica". ¿Por qué vivir entonces? Kirillov "llega a ser Dios", no
porque Dios exista y él quiera ser semejante a Él, sino porque es
verdad que Dios mismo es mentira, porque ha muerto. Se vuelve Dios para negar que El exista y no morir, como Cristo, por
la mentira: es suicida porque es un engaño el martirio; se proporciona la muerte desafiando todo y aceptándola por una engañosa ilusión. Es ateo porque no puede ser creyente, pero por eso
mismo reconoce que, si Dios no fuese mentira, el martirio sería
la única auténtica voluntad escogida por el hombre. Al contrario,
si Dios ha muerto, al hombre mismo no queda sino matarse. Pero
matarse es el terrible poder de la libertad, esto es, volverse "un
Dios por fuerza". Por eso Kirillov es "infeliz'': está "constreñidoª afirmar" su libre albedrío y con este acto hacerse un Dios. Para
demostrar que Él es mentira debe mentirse a sí mismo, esto es,.
probar que el hombre es una verdad solamente si Dios es verdad.
238

Estamos lejos del tipo estoico del suicidio metafísico: no se trata de ser parecidos a Dios, sino de demostrar la mentira en su
existencia, probar por el suicidio que El no existe y así afirmar
al mismo tiempo que, solamente si ha muerto, el hombre puede
ser el trágico heredero condenado a afirmar el poder absoluto y
terrible de su libertad, el osar todo ... como un Dios. El suicidio
es la afirmación apodíctica (basta mi sola presencia) que desmiente la mentira de Dios y pone en su lugar la del hombre, dado que no puede ser verdad su martirio.
La dialéctica de Kirillov es alucinante y desesperada: todo en
el mundo es mentira y el mismo Cristo, milagro de la naturaleza,
ha caído en el engaño y se ha hecho matar para testimonio de
Dios, esto es, de la mentira misma; entonces, no vale la pena vivir. Pero valdría la pena que Dios no fuese mentira, porque en
tal caso, todo sería verdad y se explicaría. Y entonces, para ,cdemostrar" que Dios no existe y nada es verdad (para librar de esta
mentira a cuantos la creen todavía), y todo es sin verdad, Kirillov escoge la muerte libertadora; propi2 de esta elección,
que prueba el terrible poder de la libertad, lo "constriñe\' a hacerse Dios, "por fuerza ''. Vale decir, por una parte, el suicidio es
realizado para demostrar que Dios es mentira, y por la otra, en
el momento que la libertad afirma su poder absoluto de osario
todo, el hombre se hace Dios, él mismo mentira, lo que constituye
toda su verdad negativa, en cuanto es la negación de la mentira
de la existencia de Dios. Si él afirma el poder absoluto de la
libertad, si escoge la tentación del suicidio, por el hecho que puede hacerse Dios, demuestra que Dios mismo es mentira y es verdad su no-existencia. Con este acto, sin embargo, no descubre su
verdad humana, en cuanto no puede demostrar que Dios es mentira sin "constreñirse" a sí mismo a ser mentira, esto es, hacerse
Dios mismo por fuerza, cediendo a la coacción del terrible poder
de su libertad. Cristo, haciéndose dar muerte, ha confirmado la
mentira de la existencia de Dios; Kirillov, obedeciendo al "constreñimiento" del suicidio para afirmar el terrible poder de la libertad, demuestra que Dios mismo es mentira, pero puede hacer239
Hl6

�lo haciéndose Dios, es decir, la mentira de sí mismo en cuanto
hombre. También su terrible libertad se ahoga en la inmensa mentira que son la vida, esta "fuerza diabólica", Dios y el hombre y
nuestro planeta. Cristo y Kirillov: el martirio por la fidelidad
total a la fe total en la verdad total; el suicidio por desesperación
absoluta con Dios y toda su mentira por probar que es justamente así.
Pero el hombre está obligado, por el suicidio metafísico, a transformarse en la mentira de sí mismo, porque la existencia de Dios
no es una verdad. Si Él existiera, no sería necesario demostrar que
no existe, transformándose él mismo en dios, por el terrible poder
de la libertad esto es, no estaría obligado a una "absolutez" que
lo niega como hombre. En el fondo, la libertad le impone transformarse en mentira porque no tiene alguna esperanza en la verdad. Y entonces, por un lado, se deja tentar por el tremendo vértigo de lo Absoluto de la libertad misma, con el fin de liberarse
para siempre la humanidad de la colo al mentira de Dios; por
otro, acepta transformarse él mismo en mentira, "hombre, nada
más que hombre", en la desesperada tentativa, eligiendo el suicidio, de ser el "mártir" de lo imposible. Kirillov es el hombre que,
no pudiendo ser mártir de la Verdad porque Dios no existe, tiene
tal sed de Dios mismo que, como el enamorado desilusionado, se
hace uicida para demostrar a cuantos todavía creen en eso, que
Él es una mentira. De otro lado, para dar a su vida y a su muerte
una razón, aunque sea absurda, precisamente la de ser en alguna
manera "el heredero de Dios", se quita la vida por lo que no puede ser y en el fondo no quiere ser y está obligado a tratar de ser
sólo porque Dios, la Verdad, no es y todo es mentira.
Kirillov es el superhombre de Niet.1.sche "ante litteram'', es la
esencia trágica del "titani mo" de la humanidad de hoy en día,
distinto de lo griego: no es la fuerza bruta que se lanza contra el
Olimpo, sino la libertad que quiere volverse divina para probar
que Dios es mentira, sin lograr afirmarse a sí misma como heredera de Dios mismo; no le queda más que el terrible poder de
darse la muerte. No es 1a libertad que quiere igualarse a Dios
240

ser parecida a Él, sino la que, constatado que Él es mentira y
ha ccmuerto", se atreve al imposible conociendo bien que es imposible. y todo es inútil. Así afirma su positividad en la aceptación
consciente de osar sin esperanza. No se puede negar a Dios y pasar la práctica en el archivo; habiéndolo negado es necesario aceptar las consecuencias que el acto comporta. heredar el cielo, imponerse la misión "nueva,, del hombre nada más que hombre,
del hombre que se vuelve Dios. El primer acto de esta misión es
radical, se resuelve desde cero: el suicidio, como lo que da al hombre mismo el primer atributo divino, la libertad absoluta, incondicionalmente señora de sí misma. Esto demuestra que Dios es
mentira y al mismo tiempo, se atreve a querer todavía la verdad, aunque sepa que todo es sin verdad, Cristo es el mártir de la
fe y de la esperanza; Kirillov es el suicida por desesperación, el
que no pudiendo creer en la verdad de Dios, rechaza la mentira
de su existencia, pero confirma que sólo Él es la verdad en el acto
mismo que acepta ser la mentira de sí mismo, el hombre nada más
que hombre. La dialéctica del absurdo de Kirillov implica la
dialéctica de la verdad, en la cual él no cree, pero para la cual se
atreve lo mismo, aunque conociendo que ella es imposible. Kirillov, el príncipe Nicolás, lván Karamasov, Brand, Zaratustra,
Sigfrido, etc., son los hombres de la grandiosa trágica epopeya de
todos los que osan el imposible. Son la verdad en la mentira: saben que su querer ser nada más que hombres es mentira, pero saben que es fatal aceptarla porque sólo aceptándola hasta el fondo, muriendo para la verdad que no es, actúan la sola posibilidad
de dar un sentido a su desesperación, de calificar su existencia y
rebelarse, sea también sin esperanza, a la mentira universal, que
comprende también la de ellos.
Por otra parte, la elección se impone: ser "Peer Gint", que es
solamente su instinto espontáneo (y por eso sin libertad), es "como
es,,, "feliz,,, y "tierno" como un corderito, que se dobla a las canciones de Solveig; o ser Brand, el "deber ser" más allá de lo humano, libertad autónoma de la sociedad y de Dios que impone a
Inés beber todo el cáliz del dolor, al hijo la muerte y a la madre
0

241

�el rehusamiento del consuelo religioso en la lucha "por el hombre,
el heredero del cielo", en la batalla desesperada de hacer del
hombre mismo el constructor de Dios. Brand sube desde el
"abismo hacia las supremas alturas", se queda "a cualquier precio" contra todo lo que se esconde detrás de la "vil palabra"
hur:iana, inderribable en la lucha, en la tempestad, en la acción,
en el nombre del tremendo Dios que es su voluntad de osar, en
la encrucijada entre el todo y la nada, allá arriba sangrando sobre la roca y la nieve, solo, listo al sacrificio supremo, decidido
a escoger la muerte. La avalancha Jo envuelve y sofoca sus últimas
palabras: "Contéstame, Dios, en el momento de la muerte: ¿no
basta el quantum satis de la voluntad humana, para conseguir una
brizna de salvación?" "No basta", grita una voz entre el relampaguear de los rayos: "El es Deus charitatis''.
Zaratustra es el símbolo del Hombre que se consuma para una
finalidad imposible, frente a algo que lo trasciende, lo "desconocido''.
Él busca el fin trágico, el suicidio, fuego de atracción para los
discípulos, testimonio ejemplar. El superhombre, el hombre que
no es nada más que hombre, es todavía una encamación del Absoluto. En la inmensidad del "todo es inútil y vano", del "todo es
igual a lo que ha sido y será,,, el hombre inserta el absurdo de su
voluntad : sobrepasarse a sí mismo, ir más allá de la vida, tentar
la posibilidad de una "libertad nueva". La resolución es desesperada porque sabe querer el absurdo, pero es justamente esta absurda voluntad de sobrepasar el humano insignificante ( de ser "por
encima" del hombre) que confiere valor a la existencia: sólo reduciendo la humanidad a su negación, el hombre puede calificarse
a sí mismo. Es ésta el "alma nueva" del "hombre nuevo", que se
atreve al imposible, sabe que su destino es la insignificancia en la
universal insignificancia de las fuerzas cósmicas, que la vida es
mentira y a pesar de eso se atreve, desafía al destino mismo, se
califica en este acto de rebeldía, héroe que para rehusar la mentira escoge el imposible más allá de lo humano sin sentido, mera
"representación" que esconde la verdadera "tragedia". El super242

hombre es el caballero que, entre la muerte y el diablo ( en una
como agua fuerte de Durero), con su perro y su caballo, procede
en su fatal camino serenamente, lanzado a la desgracia, pero decidido a avanzar igualmente, a hacer de la fatalidad del destino
la potencia de su voluntad, la libre lección de su muerte para lo
imposible. "Estaba sin esperanza y quería la verdad". Dialéctica
que gira en el vacío sobre sí misma, pero el círculo empieza y se
cierra siempre en el signo de lo Absoluto, negación y afirmación
de él, al mismo tiempo rechazado y aceptado.
En el mártir la fe indestructible está unida a una indestructible esperanza: él reza ardientemente a fin de que la una y la otra
nunca se le pierdan. En el suicidio metafísico ( en las formas consideradas por nosotros) está una fe sin esperanza y sin objeto. En
Kirillov hay, como en Brand y Zaratustra: cada uno de ellos tiene una fe potente de apóstol y de profeta, que aceptaría el martirio si Dios existiera. Son ricos, desbordantes de fe, quemados por
su ateísmo que les priva del objeto sobre el cual hacerla recaer;
ni pueden dirigir al mundo lo que puede ser satisfecho sólo por
Dios. Desde aquí su radical negación de todo significado y valor
a lo que es natural y hum~no ( a la ciencia y a la historia) , el querer pasar más allá de la naturaleza y del hombre, su polémica
contra el orden constituído, la sociedad, la mora~ etc. 5
"Muerto Dios", nada -ni ciencia, ni historia ni infinitos universos-- pueden satisfacer la fe que el hombre tenía puesta en Él.
No queda sino intentar el imposible, matar la infinita heredad
que aplasta. En ellos la plegaria del creyente, que suplica a Dios
a fin de que Él venga a conservar la fe y la esperanza, se transforma en la tremenda plegaria de tener la terrible fuerza de mudar la fe que mueve las montañas y ya sin objeto, en una desesperación metafísica otro tanto potente, porque sólo ella puede darles
' Desde este punto de vista su ate!smo, como iremos a ver, es antitético a aquel
del "humanismo absoluto" y es la negaci6n del historicismo de Hegel y del hegelismo, los cuales indican al hombre como objeto de su fe en el hombre mismo, la
humanidad futura: le ofrecen la solución "antropol6gica" del problema de Dios. En
este sentido también Kierkegaard se alinea con Dostoiewski, Ibsen, Nietzsche, Una,.
muno, etc.

243

�la absurda férrea voluntad de osar contra el destino, de ir adelante
sin esperanza, de querer lo imposible. o es el titánico o sat~co
desafío a Dios en una voluntad de soberbia sin amor (Lucifer)•
Es más bien o~a cosa: pronunciada la blasfemia de su negación,
es el desafío a la insignificancia de un mundo privado de Dios,
la protesta contra el ateísmo, que, diciendo que "Dios es una mentira", en la pretensión de "liberar" al hombre por ella, hace de él
y del todo "farsa diabólica". Si se necesita toda la fe para creer
en Cristo, a pesar de todo, y también si en el mundo pr~alecen
el mal y la mentira, se necesita toda la fe de la de esperación para desafiar al destino, sabiendo que es invencible en su ceguera
inmutable. No es el suicidio "satánico ' de quien odia el bien y lo
contrapone al mal (Smerdiakoff, en cierto sentido), q~e. es una
forma distinta del suicidio metafísico. Es verdad que Kirillov calificándose con el absoluto de la libertad "se vuelve" Dios, pero
está obligado a eso propiamente porque ~íos ~ o no ~te.
En el suicidio satánico, en cambio, no se ruega a Dios: se afrrma
y no se le reconoce, se le rechaza, se rebela la creatura que se
"contra-pone". Satanás no es ateo: afirma a _Dios y se 1~ pone
en contra: quiere tener, negativamente, la nnsma potencra que
El tiene positivamente. Dios es Amor y él quiere ser la "creatura,
sin amor"· El es el Bien y él quiere ser el Mal; El es la Verdad y
'
.
él quiere ser la Mentira, etc. Es la pura soberbia que_ ~uiere ~er
el opuesto Todo negativo, no pudiendo ser el Todo pos1bvo; qwere ser todo lo que no es el Ser.
En el momento en el cual maduraba la crisis de la conciencia religiosa europea "los ateos" suicidas, de los cuales estamos hab!ando, representan el rompimiento con otro ateísmo, aquél de ongen
o de inspiraci6n hegeliana, el cual afirma que la "muerte" del
Dio tra cendente representaba un grado superior de conciencia
en la historia del hombre, y precisamente la conciencia de que el
problema de Dios es problema del hombre, de aquello que él mismo se construye a través del proce o histórico, para el cual el "mito ' de Dios mismo se ha transformado en la realidad racional del
Hombre cual será, una vez liberado de la "alienación" religio a.

Este ateísmo pone la naturaleza, la historia, el hombre, en y para
sí mismas como la solución verdadera del problema teológico, cambia el eterno con el devenir. El otro ateísmo se revela contra esta
mentira de querer traer de la conclusión negativa (Dios no existe)
consecuencias positivas: el Hombre en el mundo es el futuro de
Dios, es el absoluto positivo de la libertad en la naturaleza y en
la historia. Contra el engaño de colgar sobre el pecho de la Nada
el 1 trero con una inscripción sobre el "Ser'', y de querer esconder la desolación con el entusiasmo "humanístico"; contra la vileza de crearse voluntariamente la ilusión de que la existencia,
ahora que se ha descubierto que Dios es mentira, ha conquistado
su verdadero y último significado, prote ta el ateo suicida y provoca la ruptura con el mundo y con la historia, ya sin sentido y
sin alguna uraz6n de ser". Por esto él se extraña del mundo mismo, donde todo es mentira, niega todo valor a la ciencia y a la
historia misma y se dispone, armado del tremendo valor de la
desesperación, a aceptar la muerte voluntaria como Ja liberadora
de la vanalidad del "vivere et necesse", para ser Dios, por lo
menos por un instante, lo que, substrayéndose al futuro como escribe Michel Stoedter, fija en sí mismo, sólo present~ toda la
existencia, hace del tiempo un solo punto, donde eIJa ~e recoge
"en .el, r,uerto " y h ace "11 ama " de sí misma quemando en la "pers1:13s1on de 1a muerte libre toda la "retórica" de la vida, cuyo
vmo, todo, ha sido vertido con el "asesinato" de Dios. No es la
búsqueda de la muerte para hacer cesar toda necesidad con la
n~~ación del yo (esto es, adherirse todavía a la vida que se ma~esta ,,con el libertars~ por ella) sino la afirmación del yo mismo,
~ alla de toda necesidad, comprendida la de vivir (todo men~a_) • Es la catástrofe al límite de los límites del hombre, que se
ilusiona de rescatamos a todos con 1a muerte libre, con un calvario, sin otra meta que no sea la muerte misma y la Nada. Por
también la audacia de osar lo imposible no se salva en la positlv1dad y se ahoga en su misma negatividad, careciendo de un real
"más allá" del hombre, del mundo y de la historia. Pero permanece

~st?

244

245

�válido el rompimiento con el historici mo, con lo_s mitos de la ciencia de la historia y del progreso, del hombre-D10s.
' este punto la desesperada soledad del " olo" -solo en. la
mentira de Dios y en la del mundo- que cu_lmim: en la trágica
epopeya del suicidio metafísico, e hunde en _el la aspera_ dulzura
· finito deseo de caer siempre má abaJo
d el m
. . en el abtSmo d
la "vuelta , al líquido cao primitivo (sentumentos estos que s_e
encuentran, por ejemplo, en el joven W ~rther y en Ana Karemna) empujado por el ansia de confundir e con lo elementos de
la n'aturaleza: disolver e en el aire, en el agua, en, el !uego, en la
tierra sentidos en toda ·u potencia de fuerzas cosrrucas necesarias así como lo sintieron los filósofos griego antes de 6crates
y c~n todo el sentido trágico del que quiere anular~- en lo elementos que no conocen luz de conciencia y responsabilidad ~e ohmtad. Sentido pánico de la naturaleza, don de nuestra vida a
la tierra madre, que está ahí esperando beber nuestra ~ngre,
que da vida a una incomprensible existencia. Es el atr~ctJ.vo del
viaje de regreso in regre o, del desierto, de la montana, de la
estepa, de la pampa, la atracción "homérica", de la. naturaleza
potente en su insignificante grandeza, en la cual es tiempo d_esde siempre que el hombre anule su propia ~xistencia. Es el vér~go
de la libertad que no le interesa nada er libre, y anula el senado
dionisíaco de í misma en el baile eterno de los elementos.
Traducción de:

GIANCARLO VON NAOHER

BERGSO E M:ÉXICO: UN TRIBUTO
A JOSt VASCO CELOS

Dr.

PATRICK ROMA ELL
Universidad de Texas

CoN A TERIORIDAD A LA REvoLuc16 MExic A de 1910, México era, pese a todo los intento y propó ito , una colonia cultural de Europa, no obstante el progre o alcanzado por su independencia política de España, un iglo antes. Con la Revolución, México nació como entidad cultural "per se".
En contraste con la bandera ostensiblemente anti-nacionali ta
de la Revolución Rusa de 1917 la Revolución de México en 1910,
fue abiertamente nacionalista en su orientación general. La Reolución Mexicana, a principio del siglo XX, no solamente llegó a obrepasar a la Guerra de Independencia de principios del
siglo XIX, propugnando por una recuperación política y económica de México, ino que dentro de la búsqueda de una plataforma política, llega también a completar la conquista hispana,
de comienzos del siglo XVI, si consideramo a í su esfuerzo intelectual y cultural, en el descubrimiento de México mismo. E te
descubrimiento de México -en su aspecto ideológico-- realizado por los propios mexicano, se refleja en forma má precisa en
eso pensadores que han interpretado la Revolución en términos
que giran en tomo al concepto-pivote de la mexi.canidad.

Así, si queremos comprender qué es lo que hay de nuevo obre
el México antiguo, es necesario acudir en última instancia, a sus
filósofo más representativo . ¿ Cuál es el motivo de esta actitud?
246

247

�Porque aun en el caso de que no quisiéramos aceptar -in _tota:la opinión del eminente historiador médico, Henry E. S1genst,
cuando afirma que "los filósofos son los más poderosos hacedores de la historia", 1 por lo menos, es necesario admitir que éstos
son sus más persuasivos "rehacedores". De la misma manera que
no podríamos comprender a los Estados Unidos de ~érica sin
los pensadores del Iluminismo, así también, no es posible hacerlo
con los Estados Unidos Mexicanos, sin considerar a los pensadores
de la Revolución. Ahora bien, de todos los "pensadores patriotas"
de la Revolución Mexicana, el más grande ha sido, sin lugar a
duda , el recientemente desaparecido, José Vasconcelos ( 1882.
1959). Para comprender su contribución intelectual, en su propio
contexto, es necesario echar una breve mirada al desarrollo general de la filosofía en México, durante los últimos cincuenta años.
La filosofía mexicana contemporánea se puede dividir, en términos generales, en dos períodos: 1) El Bergsoniano ( de 191 O a
1925) y 2) el Orteguiano (a partir de 1925). Cada uno de estos
períodos encuentra sus últimas raíces, en una forma o ~- otra, en
la Revolución Mexicana de 1910. Tal y como tuve ocas1on de señalarlo en reciente conferencia sobre este tema, en la Universidad
de Indiana, la Revolución procrea la idea de la mexicanidad Y
esto trae, como consecuencia, la germinación, en el transcurso del
tierp.po, de la idea de una filosofía mexi~a. Al co~~~o d;l
período bergsoniano, el acercamiento a la idea de ~a , filos?ffa
mexicana" se realiza primordialmente sólo como filosofia, mientras que ~ el segundo, u orteguiano, este a~ercamiento ~acia la
misma idea se da primeramente, como mexicano. La razon para
establecer ~ta diferencia entre las dos etapas en la nacionalización del pensamiento mexicano puede no parecer muy obvia; mas,
sin embargo, antes de esto, no es posible encontrar una filosofía
mexicana auténtica del todo, ya que naturalmente, debió haber
sido primero filosofía, como tal.
Ahora bien, de acuerdo con Samuel Ramos, el filósofo español,
José Ortega y Gasset ciertamente ayudó a la presente generación
intelectual en México, a encontrar "la justificación epistemol6-

gica de una filosofía nacional" 2 pero fue, sobre todo, el filósofo·
francés, Henri Bergson, quien ayudó a la generación mexicana
la anterior a la Revolución, para encontrar la justificación meto~
dológica de la filosofía misma, lo que distingue a la filosofía en
México, desde su curso inicial, a partir de 1910, es precisamenteuna tenaz búsqueda para lograr autonomía. Mientras una gran
porción de esa filosofía dependía de las llamadas "Filosofías Madres" europeas para su inspiración, la filosofía mexicana contemP?ránea, no se preocupará ya más en ser tutelada por patrones;
aJenos, ya se trate de la Iglesia, del Estado o de la Industria. Ya
que el alcance histórico de este ensayo se limita al período ini-cial bergsoniano de la filosofía mexicana contemporánea, · cómo
~ía especificarse el que la filosofía en México pudiese ~dquinr su autonomía en el terreno de la investigación? Esto nos lleva
directamente a la contraparte filosófica, en 1910, la insurrección
en contra del positivismo en México, parangonable con el famos01
Grito de Dolores, de 1810.
La primera manifestación pública organizada de la insurrección mexicana en contra del positivismo, data de una serie deconferencias auspiciadas por una sociedad de jóvenes intelectua
les, llamada "El Ateneo de la Juventud", fundada el 28 de octubre de 1906, ~ la ciudad de México. En conmemoración del primer Centenario de la Independencia Mexicana el Ateneo pro-gramó seis conferencias públicas que tuvieron lugar en la Facultad
de Derecho, de la Universidad de México, durante los meses deagost_o y se~tiembre de 1910. Estas conferencias fueron impresas:
el ffilsmo ano, en forma de panfleto. En la introducción de las.
mismas, leemos que el propósito de esta serie de conferencias fue
"estu~ar, la personalidad y los trabajos de los pensadores hispano-amencanos, de los hombres de letras,,. ª Sin embargo, el motivo,
real que estaba en el fondo de las conferencias del Ateneo era
crear un ferviente interés para que se extendieran en todo el' territorio mexicano, los ideales hispano-americanos, de tal manera,
que el pueblo mexicano pudiera encontrar un modo legítimo de
expresarse a sí mismo, y por ello, sentirse espiritualmente dentro

�de un hogar común. De las eis per onalidades ~spanoamericana que habrían de servir de tema en las conferencias, suste~tadas
por los propios miembros del Ateneo, cuatro fueron . m~cano
(Manuel Jo é Othón, José Joaquín Femández de Lizard1, Sor
otros dos fueron,
Juana Inés de la Cruz y Gabino Barreda),J lo, Enr'
R dó de
Eugenio M. de Ho to , de Puerto Rico y ose
1que o ,
Uruguay. Los jó enes conferencistas incluyeron a las para ~ntonce e entuales celebridades del 1éxico nuevo, como Antoruo ~aso Alfonso Reyes y Jo é Va concelos ( el egundo de los -~enc101 "B · mín del Ateneo" es hoy el único superv1v1ente),
d
na os e
ºJª
D •
l "S6
así como a Pedro Henríquez Ureña, de anto ommgo, e
crates" del grupo.
Aunque los esfuerzos sub iguientes del Ateneo en el ~ampo. de
la educación para lo adulto , no tuvieron el impa~to mmed1ato
en el despertar de México, su miembro habían avizorado -podemo afirmar en forma retrospectiva- que •u búsqu.eda pa~a una
independencia intelectual constituiría, en el plan~ .1d oló~co , lo
que la Revolución Mexicana de 1910 es en lo político. M3: ~un
de las sei conferencia 2.uspiciada por el Ateneo en el ultuno
la que llegó a acercarse má a ex.temar el desverano d e 1910,
b'
· d
contento general hacia la ideología positi,vi .ta que ha 1a. rema o
en México por dos generaciones fue la últlfila, pronunciada por
V asconcelos con el título de ' Don Gabino Barreda Y las Ideas
Contemporánea ". Invirtiendo los concepto a Comte por la restauración del valor en tocio su "sentido poético" del ho~bre y
tomando al principal discípulo mexicano de Comte Gabmo. B~rreda, para culparlo de no haber e percatado de q~e los prmc1.
· tífco son "mera hipótesis" Vasconcelos mvocó en u
p1os c1enp i_
é Camot Clausius Lord Kelvin y a Bergson, ceapoyo a ornear
,
d l fl
trevida exposición con palabra en contra e a 1 od
rran o su a
'
f' . D'
M ' ·co •
sofía oficial del régimen decadente de Por mo , 1az .en
exi ,
"El Positivismo de Comte y pencer nunca podna satisfacer nues-

.

.

,,

.

tras a pirac1ones .
.
Esta última conferencia de la serie, la que fue dicha por asconcelos n la tarde fatídica del 12 de diciembre de 1910 (o ea
250

tres día antes de la fecha de la conmemoración de la Independencia de México, y casi en la víspera de la Revolución misma),
expresó en forma clara el espíritu que animaba a la nueva generación del Centenario a la que pertenecía y que hemo bautizado
como la Declaración Mexicana de la Independencia Filo ófica.
pe ar de los po ibJe-- desacuerdo que podamos tener con el
recientemente desaparecido a concelos debido a su cambio de
pensamiento en sentido con rvador, no hay duda de que el primer asconcelo , con su Grito del Ateneo en contra del Positivismo llegó a er en 191 O el Padre Hidalgo de la Filosofía Mexicana.
Si Comte y pencer ( así como us discípulo mexicano , Gabino Barr da y Ju to Sierra, respectivamente), nunca pudieron satisfacer las a piraciones de los Ateneí ta ¿qué filósofos lo hubieran logrado? Para obtener una contestación, tomamo la versión
que obre este punto da Henríquez reña: "Hemos sentido la
opre ión intelectual junto con la opresión política y económica,
que ya una gran mayoría del país ha advertido de in.mecliato. Vimo que la filo ofía oficial era demasiado sistemática &lt;lema iado•
definitiva como para no estar equivocada. o lanzamo entonces a la lectura de todo lo filó ofo para quien el positivismo
era condenado como inútil partiendo de Platón -que fue nuestro má grande maestro---, hasta Kant y chopenhauer. Llegamo a considerar aun a iet7.Sche seriamente. ¡ Imagínense eso!
Descubrimos a Berg on Boutroux Jame y Croce". 5
Incidentalmente, el e ctitor dominicano no pecifica en el paaje anteriormente citado, una influencia peculiar en Va concelo
durante esa época
presamente, la de Plotino y la del misticismo hindú. Pero de toda las fuentes de inspiración que se encontraban en el fondo de la in urrección mexicana en contra del positivi mo la sub ecuente evidencia lo conduce a uno a la conclusión de que el que más influencia ejerci6 fue Henri Bergson. Claramente aparece esto si t'xaminamo la obra de Caso y de Vasconcelo 1o dos más grandes fil6sofo del Ateneo y de la generaci6n del Centenario. De hecho, en su tributo a la memoria de
251

�:B r on en 1941 Vasconcelo admite claramente, que en la prim ra etapa de su propio pensamiento fue "sin duda bergsonian~ ',
otorgándole al filósofo francé su reconocimiento por haber sido
"el más importante animador filo 6fico de nu tra era". 0
El porqué de la profunda influencia que B~rg on ejercier~, e~
México en la primera década del presente siglo, no es d1ñcil
imaginárselo.
í como el gran filósofo francés. ha~í~ elaborado
a principio de iglo, una nítida doctrina de la m~~!6n en Una
introducción a la M etaff.sica ( 1903) , qu se convrrtlo en un arma para combatir al po itivismo fundado por su propio pai ano,
Augusto Comte, y desarrollada post riorrnente, a travé de
lineamientos evolucionistas de Darwin establecidos por el po 1t1vista ingl' Herbert pencer; Caso y Vasconcelo , después, en el
mi mo iglo, invocarán en su oportunidad al intuicionismo bergsoniano con objeto de atacar a Comte, así como a sus discípulo
mexicanos. Tampoco es difícil explicarse por qué la reacci6n en
contra del positivismo en México durante el siglo XIX haya sido
más violenta, que la de su predecesor en Francia.
El positivi mo n México no fue simplemente ~ produc:º. de
especulación de gabinete -ya que toda especulación metafis1ca
por definición po itivista, resulta inconveniente o inadecuada-.
¡ En cambio, el positivismo mexicano era un arma de propaganda del Presidente Díaz, "el tirano honesto,,! y esto era tan verdadero que fu nec aria una revolución entera para acudir e
tanto el arma como al tirano. Ahora bien, dado el apoyo político
que e le otorgó en México al po itivismo, aproximadamente de
lo años de 1867 a 1910, ¿es posible dudar el por qué lo jóvenes
Ca o y Va concelo , e hayan vuelto hacia Berg on para obtener
una ayuda en la restauración y rehabilitaci6n de la filosofía especulativa?
Dejando a los políticos a un lado, lo que en realidad cuenta filosóficamente es lo siguiente: aunque Ca o y a concelo permanecieron hasta el fin, como di cípulos de Bergson no fueron imples imitador o expo itor
uyos en México. La erdad
que
.ambos desarrollaron el pensamiento her oniano en dos aspectos

!~s

252

distintos. Mientra Caso desarroll6 un "dualismo ético" derivado del . dualismo científico iguiendo una de Ja i::orri:ntes del
p~anuento ber oniano, Va concelo igue a su vez un "monismo
d prend de la corri nte del, momsmo
·
, . estético". que
~tico _que le_ mcluye. o
necesario agregar que esta pronunc,1ad~ diferencia entre los dos berg oniano mexicanos indica por
1 ?11Slllª la ª°?bigüedad de B rgson en u propia posición filo. 6fica, como a 1 podrá advertirse fácilmente en su última y más
un~rtante_?bra, Las _dos fuentes de la Al[oral y de la Religi.ón.
La ~estabilidad del 1 tema bergsoniano en filo ofía se debe al
conflicto de dos corrientes que operan en su pensami oto. Por
~a part , ~orno un duali ta en biología, Bergson asum la dualid~d. del origen de la materia y de la vida, cuando e tablece qu
la vida no puede s r resuelta en hecho físico y químicos, opera
en la forma de una cau a especial, agr gada a lo que ordinar-ia~ente ll~a~os materia". 7 Pero en otro aspecto, como un místico en ~ lig1on, se encuentra lógicamente forzado a interpr tar
1~ ~~ten~ Y la vida como "asp ctos complementarios de la creación • m_ embargo, la ·oluci6n para tratar de hacer justicia a
amba corrientes -la dualística y la moní tica-, es -cunosa·
ment~-. el confundir el dualismo con una teoría de doble aspecto
metaf1S1co -lo que constituye el dilema de Bergson.
_Para ob ervar cómo . Caso y asconcelos difieren de Bergson,
.asi co_mo entre ello nusmos, es necesario hacer una breve comparación _de us respecti as obras. Principiaremos con un análi ·
comparativo de Caso y Bergson.
~torif o Caso, _quie~ acostumbraba impartir su enseñanza de
_ociologia Y de Filosofia con elocuencia consumada en la Univerd~d de Méx!co,_ se sentí_a satisfecho de emplear su dualismo berg~ruan_o, en te~nos. sociológico , en vez de utilizarlo en término
b1ol?g!co o p icol6g1cos. Haciendo una distinción polarizadora
r~numscente de Heinrich Rickert, escribió: "La cultura, está lógicamente, opuesta a la naturaleza". 9 E ta polaridad entre la
naturaleza y la cultura e interpreta en form3. ontológica recibiendo una elaboración d de el punto de vista de un neo-vitalismo,

253

�como así se encuentra en su obra principal La existencia como
economía como desinterés y como caridad, la que apareció primeramen~e en 1916 bajo un título más breve y con un subtítulo
de Ensayo sobre la esencia del cristianismo. La tesis central de
la obra consiste en que solamente a través del "amor" (en el sentido paulino de caridad), el hombre puede llegar a obten e: un~
"victoria mística" 10 sobre la vida. Explotando para sus propias finalidades, el punto de vista bergsoniano en La Evolución Creadora, en el sentido de que cada organismo persigue "solamente
su propia conveniencia" y "va por aquello que dem~da ~l. m~nor esfuerzo" 11 Caso concluye que la vida, sub specze utzlitatis,
es esencialme~te un negocio egoísta. De aquí que el completo significado moral de la proposición, general: "La cultura está opuesta, lógicamente a la naturaleza", sea: "El amor está opuesto, ló-

gi,camente, a la vida".

.

Caso no ha necesitado emplear tantas palabras para decir lo
anterior, pero eso es lo que substancialmente pers~~~e en_ s~ libro. Podemos preguntarnos: ¿ Cómo esta cosmovision cristiana,
la que no solamente asume un conflicto entre la vida y el amor,
sino que llega a constituir la mayor "antinomia" de la ética Y de
la religión, pueda ser comparada con la posición de Bergson?
Debemos hacer notar que Bergson confiesa en su último testamento, Las dos fuentes de la Moral y de la Religión ( 1932) , que
sus conclusiones místicas "completan naturalmente, aunque no
necesariamente, aquello contenido en nuestro libro anterior, 12 La
Evolución Creadora" ( 1907), su obra maestra.
Ahora bien, el punto importante en la confesión berg~oniana, es
la distinción implicada entre un natural y un necesario complemento de su posición filosófica. Esto es significativo, ya que nos
lleva a la cuestión de ver cómo Caso presta su propia contribución al Bergsonismo en México.
El ensayo de Caso sobre la existencia ( 1a. edición, en 1916;
2a. en 1919 y la 3a. en 1934) es importante, no solamente en
las dos primeras ediciones, anticipando el "cabal misticismo", 1 ~
proclamado en la obra de Bergson, de 1932. En virtud de haber254

se colocado de esta manera, nos demuestra también, que el discípulo mexicano había advertido años antes que su maestro francés, las conclusiones místicas de Las dos fuentes de la Moralidad
y de la Religión, las que no necesariamente completan aquellas
alcanzadas en La Evolución Creadora. Porque lógicamente, tanto "el ímpetu de amor" y el "ímpetu de vida", resultan incongruentes, después de todo y a pesar de lo afirmado por Bergson.
De hecho, el trabajo de Caso es más consistente en esta materia,
con una ética de amor, que las "Dos Fuentes" mismas de Bergson, en las que se escribió que "toda moralidad sea por presión
o por aspiración, es, en esencia, biológica". 14 ¿ Por qué es esto
así? Porque en contraste con el biologismo metafísico de Bergson,
el meollo en la filosofía de la conducta en Caso, estriba en que
toda moralidad genuina, es en esencia, antibiológica, ya que lo biológico para él llega a ser idéntico con el egoísmo. Consecuentemente1 si la vida no llega a ser algo de que podamos vanagloriarnos, no debemos hacer una virtud moral de una necesidad biológica. En pocas palabras, ¡ abajo con Ja Regla de Acero del élan
vital! ¡ La Cruz de Jesús simboliza la Regla de Diamante de la
Etica!
Para resumir la relación de Caso con Bergson, así como su contribución al bergsonismo en México, podemos decir que mientras
Bergson nos muestra lo que es debido en la vida, Caso nos indica
lo que hay de equivocado en ella. Como Bergson, Caso es un neovitalista, pero siendo característicamente mexicano, es un neovitalista, con un toque trágico. La oda de Caso es en desprecio,
no en aprecio de la vida. Ahora bien, aparte de las dificultades
semánticas que producen términos tales como "vida" y "amor",
el mensaje de Caso es de la más grande significación espiritual,
especialmente en tiempos como los nuestros, cuando vemos que
lo que se está haciendo son precipitados preparativos para una
simple supervivencia en un mundo mecanicista que tal vez no pueda proporcionar ni siquiera medios de vida para una simple almeja,
menos aún para el hombre mismo.
En lo que respecta a la contribución de Vasconcelos al bergso255
el7

�n · mo en México permíta eno lanzar un vi tazo a la forma en
qu difier de Ca o. La nota má di tintiva de identificación del
· tema va conceliano de filo ofía, el "moni. mo tet.Ico bastaría
para di tinguirlo repetimo , del dualismo Cristiano o ético de Cao. E te ello característico provi ne originalmente del título de
un pequeño libro, publicado en 1918, El Monismo Estético, que
un preludio de su si tema. El libro a' !Jamado, conteni ndo
1 si t ma mismo, fu precedido en otra da e de anticipo , como
u obra titulada Pitágoras (1916) seguido de tres compacto volúmen , Tratado de Metafísica (1929) Etica (1932) y Estética
( 1936). E ta trilogía de Moni mo estético fue completada por
la Lógica Orgánica ( 1945) y la Todología ( 1952). uficientemente irónica la Todología intentó er la culminación mí tica del
i tema y de hecho, constituy el último testamento del autor pero como su título su iere ( con perdón de lo lingüísticos puri tas )
un verdadero "potpourri", tratando de manera puramente esp culativa, toda da de co a terrena y... ¡ cel tes también!
Debe tomarse nota que el primer quema de a concelo que
contiene u punto de vi ta aparecido en u en ayo obr Pitágoras,
ale n el mi mo año - 1916- en el que aparece la primera edición de la principal obra de Ca o, cuyo título original fue: La
Existencia como Economía y como Caridad. Sin embargo es encillo advertir d de el principi-0 que aunque ambo tratadi ta
ob ervan el mundo d de una per pectiva piritual
a concelo
la interpreta en u totalidad n término estéticos má qu éticos.
El punto importante que e nece ario mantener en la mente acerca de a concelo y de Ca o tanto como en la relación d ambo
con B rg on s que mientra Caso anticipa en cierta forma la
conclu ion mística de é te en Las dos Fuentes, a concelo no
610 anticipa ino qu la actualiza, trabajándola y pr entándola , virtualmente, en un nuevo i tema de filo ofía. Para preci ar nu tro a erto en te punto
a concelo fu un cerebro
mucho más creador que Ca o aunque por ningún conc pto tan
cuidado o como lo fue Ca o en u formación e colar.
El hecho de que \ a cancelo no hava recibido aún el reconoci256

miento f!lo ófico que e merece en México - para no mencionar
otro P~• olamcnte prueba la fatalidad consagrada por el
pro erbio d que el profeta no recib honor en u propia tierra. Ha de de luego, e ·cepcion a e ta indebida negligencia
a concelo el filó ofo. iü in embargo i yo pudiera
a entura_rme a ~er por ahora,.~ prof ta, predigo que llegará por
pr-0p10s mén~o a er ~n filosofo cono ido algún día que su
o~~a crá exammada senamente en terreno.
trictamente filo~fico tal y como en cualquier forma, deb rá ser. Cuando e e
día Jlegue u · tema de Moni mo E tético cuyo acento mi mo
n 1~ coordinac~ón_ de elemento hetero éneo . e un insinuante
rcfle10 ~ 1 mestiza7e cultural de íéxico mi mo erá visto en sus
prof&gt;?rc1ones verdadera y erá considerado como producto má
g numo de_la mexicanidad de la 'Filo ofía Mexicana', que todo lo sueno de u~a 'Raza Cósmica , que toda la e pecula~ione qu . antoJan extravagant en e o do trabajo, qu
Junto c?ns~tuyen la propaganda de a concclo el político: La
Raza Cosmzca (1925) elndología (1927). D ntro de lo quepodamo P~ ar del moni mo e tético como sistema tiene al
meno la virtud de er una filo ofía, y no olamente una obr; de
propaganda xhibida como Filo ofía Mrxicana .
.

~!viendo, in má circunloquio a la consideración de la orial1dad de a concelo con re pecto a Bergson hay por lo meno tres a pecto , en lo cuale
asconcelo el discípulo igue
~l, maestro Y de ta manera o de otra llega m' cerca que el
filo ofo fran~és a la acariciada meta del "compl to mistici mo
qu ambo ttenen n común.
En primer lugar, a concelo remuey la corrient dual' tica
~ l~. metafísica berg oniana, in i tiendo a tra, é de u sistema
fil?sofi~o en un riguro o "monismo xistencial d energía có .
Junto .ª un "mo~o. jerarquizado" y di ver ificado -la
t ª ~;na, l~ VIda Y la con~1enc1a son concebida como tre diferen_rcvul tones de la nusma energía e d cir no como tr
ub _
10
tanc1a
dif
rentes
•
b
d
b
la
. .,
.
m em argo, e e acrregar e para completar

:tea .

expo ic1on que de pué del regr o de Va cancelo a la Igle257

�sia Católica, ya en sus últimos años, reintrodujo la corriente dualística de la religión tradicional a su pensamiento. Esto aparece
así en plenitud en un escrito preparado para el XII Congreso Internacional de Filosofía, en Venecia, el que vio la luz un poco
antes de su muerte. En dicho escrito, que tal vez haya sido el
último que publicara, Vasconcelos sencillamente declara que Dios,
el Creador, es el único ser "quien no es energía". 17
En segundo lugar, parte de la originalidad de Vasconcelos con
respecto a Bergson, descansa en que desintelectualiza el último
concepto inicial de la intuición como "simpatía intelectual", haciéndolo "super-intelectual": pathos o emoción.
Al verificarlo así, Vasconcelos anticipa la variada "extensión"
de la intuición más allá del límite filosófico que Bergson estableciera en Las dos Fuentes, desde convicciones místicas. Pero aún
así, persiste una diferencia entre los dos pensadores. En tanto que
el maestro francés diferencia la "intuición mística" 18 de otras variedades y tiene algunos escrúpulos acerca de su formalidad cognoscitiva, el discípulo mexicano en su andar a través de la mística
en metodología, llega a tanto, que insiste en que todas las intuiciones, en el fondo, son místicas, esto es, "supraintelectuales". Para Vasconcelos, no hay diferencia, con excepción del nombre, entre el catnino del profeta y del santo, en un aspecto; y el camino
del poeta y del filósofo, en el otro; tanto como cada uno de ellos,
en su propia manera, revela la res significans, hacia el órgano especial del hombre de "emoción estética". Esto nos lleva hasta el
corazón mismo del Monismo Estético, como sistema filosófico, y
de lo que es único, sobre esto, su denominada metodología estética
o "Lógica Orgánica".
La más característica y novedosa cuestión acerca del Monismo ·
Estético, como sistema de filosofía, es que el autor deliberada y
audazmente, le asigna primacía a la imaginación, como una forma de conocer, en una época en que, prácticamente, todo mundo
jura y se inclina por el método de la ciencia. Para apreciar la
contribución de Vasconcelos y no tomarla, así como así, no debemos olvidar que -salvando algunas notorias excepciones- la
258

imagi~ación ha sido metodológicamente sospechosa, por largo,
largo tiempo, en la historia del pensamiento occidental, con el resultado neto de que esto, a semejanza de la pobre Cenicienta ha
sido obligada a jugar un papel secundario frente a sus má; favorecidos rivales: la razón y la voluntad. Con los cambios del
siglo, sin embargo, el status de la imaginación ha cambiado cons~de:~ble?1ente. Testimonjo de lo anterior, lo es, por ejemplo, la
s1~1cat1va ~~~a hecha por Croce y por Bergson a ese propósito,
a~1 como la vis10n de Montague, en el sentido de que la imaginación creadora es el más próximo acercamiento a los caminos del
"Ser primordial,,. 10 Más aún, a últimas fechas, la voz de la imag~a~i~n comienza a ser escuchada hasta en los propios centros
CLentificos, como así nos lo ilustra, en reciente contribución, la
pluma de Edmund W. Sinnott, un distinguido botánico norteamericano.20 A pesar de t-0do, para nuestro conocimiento, ningún
pensador ha hecho tan fuerte advocación a la lógica significación
de la imaginación como V asconcelos -por lo menos, desde la época del preñado presentimiento de Schelline- de que el arte es el
organon de la filosofía.
~
De _s~guro, ~orno en el caso de Bergson-, Vasconcelos puede
ser cnticado fac1lmente por haber tomado fü método favorito de
imagina,ción, ~em~siado :::eriamente y por no haber optado por
otras mas sobnas v1as de conocer, suficientemente serias. Tal crítica
del romanticismo, en lógica, es sin duda alguna, pertinente, pero no
debemos desdeñar el otro lado del cuadro. Dicho esto, podríamos
colocar las más elevadas contribuciones de Vasconcelos, en relación
a Bergson, como sigue: mientras Bergson enseña a nuestro mundo
contemporáneo qué es lo equivocado en la ciencia, Vasconcelos en~eña qué es lo debido en el arte. La diferencia entre los dos mensaJes, es naturalmente, de énfasis, pero en materia de filosofía tales
diferencias de acento, producen todas las diferencias en la teoría.
El Monismo Estético representa un desarrollo más elevado del
pensamiento bergsoniano, en el sentido de que hace explícito, lo
que es solamente implícito en la defensa de Bergson a la metafísica
.
'
en un mundo dominado por la ciencia, es decir, que la metafísica
259

�uede verdaderamente sub tanciar su fines in opo ici6n_ a l~s _con~e tos de la ciencia siempre y cuando opere con las mtU1c1ones
co~cretas del arú ta. Extendiendo la t i de Be:g on en el ensayo
lási contenido en La Risa ( 1900) ' en el sentido de que el arte
21 y aclarando el
c co
-¿ d ·
lleva "cara a cara con la rea1t a mi ma
' .
,
:~icado de la intuición berg oniana que es.' estét:J.ca en c~~cter'' a cancelo llega a la implicativa conclus16n de que 1,a uruca
forma de la comprensión completa de 1~ co ,:! e a tr~ves de la
"intuición estética o 'pensamiento estét1co" -- ¿Por que? Porque
1
s iendo actualmente ' heterogéneas olamcnte pue~en ser
c:~o~~didas por un modo de pcn amiento qu~ ea apro~iado a
ella ~ el modo que en ambla con la circunstanc1_a ~ prectSamente el ;en amiento estético, producto de la i1:1~gmac16n creado:ad
Si to
a í, entonce tanto la verdad metah ica como la verd
artística coinciden.
De acuerdo con nuestro autor mexican?, la_ dificult~d fundam~tal con el rawnamiento di cursivo u ordinario - el tl~o. deduc~:
de ensarniento usado exclusivamente en las matematicas pu '
rado menor, en la ciencia naturale -. e aquel que reduce
Ío "h~terogénco· a lo homogéneo , lo parttcula~· a _lo general, lo
E ta reducción de lo cualitativo a los camconcre t o a lo abstracto ·
· f
·'
po de lo cuantitativo, in duda e mu útil para la m ormac1on
científica pero la ciencia no es ~abiduría. in em~argo, en 1,u~ar
de admitir cándidamente la limitaciones de u ~e~odo analiu~o
. a1·sta
( asconcelo le llama abstracciomstas), reacc10lo rac1on
1
l
.
nan como 1a zo1 ra de la fa' bula con idcrando no maduras a a
qu e se encuentran fuera de u alcance. En otr palabra ~
uva
.
· t
en s1
r ultando ba tante irónico por cierto e1 pen ami n o
,
.
más complejo d Jo que lo racionali. ta creen. ¿~n que
:~od cansa la uper.ioridad d l pensar estético obre el upo or.· :&gt; En u fuerza d,. 'coordinación ' ic ponde .asconcelos.
d.ma110.
.
.
E t poder para coordinar a toda la área del conocm:uento sm
reducirla a un último y común denominador,
la prop1 da~ ~,eculiar de la ima inación humana. ontrariamcnte a la op~on
popular, la imaginación del hombre no es una facultad arbitra-

J

260

ria" ya que la mente humana ademá de e tar conformada en
conjunto de cat goría , como a í lo e tablece Kant 'e tá también
condicionada con forma especiale de compren ión, aplicable a lo
fenómeno e tético ", d nominado~, ritmo, melodía y armonía'. :i:i
E ta 'trinidad tética ' -ritmo melodía y armonía- constituye,
por cierto el Apriori Estético va conceliano d cubrimiento que
él proclama 'en gran parte" como u o. :H Ahora bien cualquiera
que pueda er nue tra opinión de ta variedad mexicana de Tra cendentali mo
tético hay al o de alentador e instructi o acerca
de u intento para fcctuar por medio de la imaginación, una concordancia d la razón con la emoción e pecialmente cuando hemo
llamado así ' cognocitivi ta ' y emoti i ta ' en to día a aquellos que los eparan innece a1'iamente. En ta forma
asconcelo
obrepa a a B rg on en I a pecto egundo o m todológico.
a conceJo lleva el mistici mo má.
allá que Berg on no olamente porque
más compl to moni ta
en metafísica y má completo intuicionista en metodología ino
porque tambJén
un místico más completo en filosofía práctica.
Esto provoca má aún la cu tión crucial y delicada relativa al
contenido mismo del misticismo, a í como a la definición del ideal
místico.

En tercero y último lugar,

De acuerdo con Bcrgson, el último fin del mi ticismo es el
establecimiento de un contacto, consecuentemente de una parcial
coincidencia con el esfuerzo cr ador, que en sí mi ma manifiesta la
ida. E te esfuerzo e de Dios i no es Dio mismo.
concibe al
gran místico como un er individual, capaz de tra cend r la limitacion impue tas a la e peci por su naturaleza material, si bien
continuando
tendiendo la acción divina. Tal e nue tra defini20
ción'. E ta la definición de Bergson, de un completo rnistíci mo
y de un gran místico pero no la de a concelo . Por el contrarío,
para lo ojo de nue tro filó ofo mexicano el último objeti o del
mistic· mo no e buscar una "identidad o coincidencia parcial o
total, ino una 'armonía de la criatura y el Cr ador. 26 En una palabra mi ticismo no es panteí mo. Má aún, en realidad el gran
místico, para a concclo , ería esa pcr~ona cepcfrmal, la cual
261

�obtiene éxito no solamente "triunfando sobre la materia", como
Bergson lo precisa, sino que triunfa trascendiendo _las_ limitaciones
de la vida misma, esto es, triunfando sobre la v1talidad. De los
dos puntos de vista expuestos, ¿cuál revela la más grande penetraci6n en el problema que se ha planteado?
Si un no-místico, como yo mismo, pudiera aún hablar acerca de
algo que ha sido admitido como inefable, sospecho que el ~un~o
de vista de Vasconcelos está más relacionado con la expenenc1a
mística en sí misma, que el sostenido por Bergson, el que aparece
un tanto demasiado sensible y demasiado secular, para adaptarse
a la peculiar lógica de la situación. En este respecto l~ c~~cepción
bergsoniana del ideal místico es tal, que su modelo ~d1v1d~al se
mantiene tan ocupado con los negocios divinos, que no tiene tiempo
para detenerse a escuchar la voz de Dios.
Bergson identifica el misticismo total, con el misticismo de la
Cristianidad, pero su interpretaci6n humanística de este último,
sería prontamente combatida por los propios místicos cns:1~os.
De acuerdo con Vasconcelos -quien habla por ellos-, la última
meta de la mística, la que constituye la "ciencia suprema,,, es
obtenible solamente a través de la "operación sobrenatural" de la
gracia, esto es, a través de la Gracia de Dios, no a través de cualquier esfuerzo del hombre. 28
En relación con esto, a Bergson puede justificársele un tanto en
su insistente actitud sobre "el completo misticismo es la acción" 29
y no mera contemplación. Sin embargo, temo que se encuentra en
un camino equivocado, cuando insiste al mismo tiempo, que la
marca distintiva de un misticismo completo, es su fe "en la eficiencia de la acción humana" 30 y de esto concluye que su fe es lo
que hace superior al misticismo de la Cristianidad de las otras
formas históricas de misticismo. Pero su conclusi6n acerca de la
superioridad del misticismo cristiano, aunque cierta, está basada
en una dudosa concepción de que el místico cristiano efectivamente cree en la eficacia de la acción humana. No, Vasconcelos afirmaría que lo que completa al misticismo cristiano, "misticismo
activo", es su completa fe en la eficacia de la acción divina, no
262

de la acción humana. En otro aspecto, ¿qué es lo que distinguiría
al misticismo cristiano del humanismo ético? Además el autor mexicano piensa que "hay una profunda diferencia entre lo religioso
y lo ético" y lo ético alcanza en su sistema filosófico un "rango
secundario". 31 Si bien la esencia de la religión reside en "saber
cómo perdonar", la esencia de la moralidad descansa en saber
cómo dar y tomar -siendo simplemente la justicia una cuestión de
cálculo, materia de cheques y balances. 32
Para recapitular, el más interesante aspecto del Monismo Estético, cuando se ha comparado con la filosofía de Bergson, es que
ésta culmina en el misticismo por el camino de la experiencia
artística, en vez del de la experiencia moral. Si bi~ cualesquiera
diferencias que hubiera entre Bergson y Vasconcelos, en el pensar
filosófico, son debidas en última instancia, al hecho de que en el
primero, el misticismo final se deriva de cuestiones éticas y en último, de cuestiones estéticas.
Tal ha sido el caso. Se sigue de las precedentes consideraciones
que un místico estético, como Vasconcelos, quien aproximó su
oído a la música de las esferas y, como resultado, fue apto, para
ser más receptivo, a la voz de Dios; es un místico mejor en teoría
-aunque no necesariamente un mejor moralista- que un místico
ético como Bergson, para quien la principal preocupación fue el
mejoramiento o "la conquista del mundo". 8 ª Aunque el mismo
Bergson estaba convencido de que la mística cristiana ejemplifica
en la historia, lo que él llamó el misticismo completo, parece que
tuvo bastante del aura de los profetas judíos, en sus antecedentes
culturales, así como en su propia alma, para adoptar un totalizador misticismo cristiano.
En cualquier forma, independientemente de quien pueda tener
razón sobre la esencia del misticismo, Vasconcelos apoyándose en
Schopenhauer y en contra de Bergson, afirma que la meta última
de la vida humana, "es trascender la vida" y no "crearla". 84 En
forma breve, podemos decir que, como su compatriota, Antonio
Caso, fue un radical pesimista acerca de la vida.
Con estos breves comentarios sobre el misticismo, cerraremos
263

�este resumen de la influencia de Bergson en México. De las tre
principales contribuciones de la filosofía mexicana contemporánea: - ( 1 ) desarrollo del bergsonismo, ( 2) desarrollo de la idea
de una filosofía nacional, y (3) desarrollo de un sentimiento trágico de la vida- nuestro estudio se ha limitado a discutir la primera contribución, la cual es, hasta ahora, la más importante que
se ha hecho en México hasta el presente. El bergsonismo mexicano, el que nació con la Revolución, como una reacción en contra del positivismo, se desarrolla después de 191 O, en dos direcciones, cada una correspondiendo a una corriente del pensamiento
bergsoniano.
En la primera parte de nuestro tributo, hecho en memoria de
Vasconcelos, tratamos de demostrar, en forma sumaria y por motivos de contraste, que Antonio Caso representa una versión más
consistente, en México, de Bergson el dualista, en la que desarrolló
un declarado dualismo cristiano.
En la segunda, el intento ha sido hecho para demostrar, con
cierto detalle, que José Vasconcelos representa una versión más
consistente en México, de Bergson, el Místico, en la que, a su vez,
desarrolló un abierto misticismo católico. Ya habíamos mencionado el hecho de que, en 1941, el año en que Bergson murió, Vasconcelos rindió un gran tributo al maestro francés, en su artículo
"Bergson en México", publicado en la principal revista filosófica
de México, Filosofía y Letras. 86 De aquí en adelante, el año de
1959 será recordado siempre, en los anales de La filosofía occidental, tanto por el centenario del nacimiento de Henri Bergson, como porque en dicho año, su más grande discípulo en la América
Latina, José Vasconcelos, de México, murió.

REFERENCIAS

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2. SAMUEL RA1.rns, Histo ria de la filosofía en México (México, Imprenta Universitaria, 1943), p. 149.
3. ANToNto CAso, et. al., Conferencias del Ateneo de la Ju ventud (México, Imprenta Lacaud, 1910), p. ?.
4. Ibid., p. 164.
5. Quoted in ALFONSO REYEs, Pasado inmediato y otros ensayos {México, El Colegio de México, 1941 ), p. 4 7.
6. JosÉ VAsCONCELOS, "Bergson en México", Filosofia y L etras, tomo I, No. 2
(1941), p. 239.
7. HENRI BEROSON, The Two Sources of Morality and Religio n (New York, Holt,
1935), p. 104.
8. Ibid., p. 245.
9. ANTONIO CASO, La Filosofía de la cultura y el materialismo histórico (México,
Alba, 1936), p. 160.
10. [bid., La existencia como economía, como desinterés y como caridad (2nd. ed.,
México, México Moderno, 1919), p. 128.

11. liENRI BERGSON, Creative Evolution (New York, Holt, 1911), p. 129.
12. [bid., Th e Two Sources of Morality a11d Religion, p. 245.
13. Ibid., p. 210.
14. !bid., p. 91.
15. PATRICK RoMANELL, Making of the Mexican Mind. (Lincoln, University of Nebraska Press, 1952), pp. 95-138; La formación de la mentalidad mexicana (México,
El Colegio de México, 1954) , pp. 109, 159; "ll Monismo Estetico di José Vasconcelos", Rivista di Filosofía, vol. XLIV, No. 2 (1953), pp. 137-157. Also,
Da. AousTÍN BASAVE FER, ÁNDEZ DEL VALLE, La Filosofía de José Vasconcelos (Madrid, Cultura Hispánica, 1958).
16. JosÉ VAscoNCELos, La revulsión de la energía (México, 1924 ), pp. 1-22.
17. !bid., "El hombre y la diversidad de la naturaleza", Revista Mexicana de Filoso/la, Año, I, No. 2 ( 1958 ), p. 6.

18.

HENRI

19.

WILLIAM

p. 25.
20.

Traducción del
Lic. ALBERTO GARcÍA GóMEZ

21.

22.
23.

24.
25.
26.

264

BERGSON, The Two Sources of Morality and R,i/igion, pp. 244-245.
P. MoNTAGUE, Great Visions of Philosophy (La Salle, Open Court, 1950),

W. StNNOTT, "Man's Uniquc Distinction", Main Gurrents in Modern
Thought, Vol. 14, No. 5 ( 1958 ), pp. 99-106.
lliNJu BERGSoN, Laughter (New York, 'Macmillan, 1911), p. 157.
JosÉ VAscoNCELos, Todología (México, Botas, 1952), pp. 55 y 156.
!bid., p. 193 Als, "The Aesthetic Development of Creation", in Papers and Abstracts
of the Second lnter-American Congress of Philosophy ( ew York, Columbia University Press, 1947), p. 124.
Ibid. Estética (3a. ed., México, Botas, 1945), pp. 215 y 641.
IiENRI BEROSON, The Two Sources of Morality and Religion, p. 209.
JosÉ VASCONCELos, Todologia, p . 73.
Eo.MUND

265

�27. IIENRI BERGSON, The Two Sources o/ Morality and Religion, p. 246.
28. JosÉ VASCONCELOS, Todología, p. 244.
. .
29. HENRI BERGSON, The Two Sources of Morality and Rel1gton, P· 215.
-30. lbid., p. 214.
31. JosÉ VAsCONCELOS, Todologla, p. 164.
.32.
33
34:
.35.

lbid., p. 165.

z· ·

229

IIENRI BERosoN The Two Sources o/ Morality and Re igton, p.
·
JosÉ VASCONCE~os, Tratado de metafísica (México, México Joven, 1929 ), p. 2 5 ·
Tomo I, No. 2 ( 1941), pp. 239-253.

º

EL REALISMO AXIOLóGICO EN LA FILOSOFÍA
TOMISTA
Dr.

0CTAVIO
ICOLÁS DERIST
Universidad C a t ó 1 i e a Argentina
"Santa María de los Buenos Aires"

l. La ubicaci.ón del ser del hombre, entre Dios y el ser material,
determina el problema de su perfeccionamiento en su diversas dimensiones: teorética, práctica; y técnico-artística.-Por su espíritu
el hombre está ubicado entre el Acto Puro de Dios y los seres materiales. Tal situación óntica del hombre determina el modo de

su obrar; dentro del cual ocupa especial lugar la actividad axiológica, tanto en su aspecto de aprehensi6n o estimación de los valores como en el de su elección o realización práctica de los mismos.
En la cima del Acto está Dios, quien es, por eso mismo, omniperfección en suma simplicidad. Su Esencia y su Existencia, y
su Actividad y su Objeto cuasi especificante, están identificados
en el único y simplicísimo Acto. La Actividad de Dios -Intelección y Volición- es tan necesaria como su Existir, como que está con El identificada. Y como el objeto cuasi especificante de
tal actividad no puede ser sino esa misma Existencia o Actividad,
síguese que el Conocimiento y Amor que Dios tiene de sí sean tan
necesarios como su Existir. Todo en Dios es necesario respecto a
su Ser y Actividad. Su libertad sólo es respecto a los objetos finitos, los cuales únicamente pueden ser y existir fuera de El. Dios
es la necesidad por la plenitud del Acto, por la realización total
de todo Ser.
'266

267

�infinita di tancia están lo . ere finitos que en cuanto a su
esencia son por participación necesaria de la Esencia e Inteligencia divinas, y en cuanto a u existencia llegan a ser por participación contingente, por libre elección de la Voluntad divina.
De eso ere uno on mateúal y otro
pirituale . Lo primeros -scre inorgánico , ivi ntes eg tale
animales- e tán
uj tos a un determini mo ab oluto: mecánico, químico, biológico
e instintivo. La actividad de esto ere
tá ujeta a necesidad,
preci amente porque tá om tida a la determinación material.
La limitación o no er de la materia coarta la actividad de esto
seres y los determina de man ra necesaria por una única dirección.
trata de una necesidad inversa a la de Di-o : no por
riqueza, por plenitud de toda determinación y perfección, ino de
una necesidad por pobreza, en que el obrar no po ee in.o un solo
modo de actuar determinado por el er material.
El hombre
un r finito y material , en cuanto tal, ujeto al
determinismo causal; pero por u espíritu alcanza un doble señorío de su er y actividad: por su conciencia, por la cual lo posee
inmaterial y objetivamente, y por su libertad, por la cual es dueña
de lo mi mo : no e tá determinada a un preciso acto, como la
actividad material ni tampoco a toda perfección o Infinito cto
como la ctividad Di ina, sino entre ambos : está en po esión de
lo múltipl y diverso actos po ible , en poder de elección de cada uno de ello o de u omisión, bien que deba optar iempre por
uno finito limitado y no pueda realizar todos a la ez.
E ta doble po esión de J, por la conciencia y la libertad -hij
de su espíritu- hace que el hombre, a dilerencia de lo demá
eres que lo rodean po ea el problema de la elecci6n de u er y
de u vida la elección d u de tino. Con u conciencia y libertad
el hombre puede realizar o de truir u perfeccionamiento.
diferencia de lo demás ere material que on
tán determinados en u acti idad por leyes necesaria , que la encauzan de un
modo preciso, dentro del cual cumplen su de tino in saberlo ni
proponérselo, ólo el hombre se hace consciente y libremente en
cuanto eli e lo fines y medio para acrecentar o empobrecer con

su actividad su propio er u tancial permanente. Unicamcnte el
h~mbre
dueño de su d tino de La claboraci6n del perfecciona~iento d~ su er porque es dueño de u actividad por la concienºª. Y la libertad d u e píritu. Por ejemplo el tudio la poe ~ón de 1~ crdad actúa y enriquece a la inteligencia, así como
la ignorancia y el error la empobrecen.
El espíritu o la per ona humana por u inteligencia des-cubre el
ser d;
cosas y de sí mi mo a través de sus manife tac iones feno1:11erncas concreta . El ser en cuanto tal oculto a lo eres materiales, aún al conocimiento sensible, e de-vela a la .inteligencia.
De aquí que ólo el espíritu o la persona esté ordenado hacia el
ser, en dos direcciones opuesta pero correlativas: hacia la trascendencia_-al er ~~e no es lla-. y a la inmanencia -al propio
ser-, esta en pose mu del ser obJeúvo y ubjetivo: e un u jeto
~u~, al contacto y pose ión intencional del er trascendente u obJetJ.vo, cobra c?nciencia o pos "ón intencional de u ser objetivo:
es un er .c?n~c1 ntemente frente al objeto. Y como el er tra cendente es ilimitado y en u tramo supremo e imparticipado e el
Ser a-se o divino, el hombre
un er en po ión de su e; • ordenado por su inteligencia a posesionar e intencional u objeti\'amente de todo ser o verdad tra cendente.
. En esa orientación esencial del e píritu al er o erdad infimt~ -t_ra cende~te e ~manente- por vía intelectiva o especul~nva, uen_c su raiz la libertad del espíritu por vía voliti a o práctica. Prec1 amente porque la inteligencia pone al espfritu frente
a todo ser o verdad al er o erdad en ' -trascendente o in~ente- la voluntad la pone frente a todo bien - tra cendente
0 mmanente- al bien en si o felicidad, porque el bien no es ino
el ser ~ cuan:º ~pet_ec~b] .
porque la oluntad e tá hecha para_ el bien en 4 m lnmtes y en definitiva. para el Bien Infinito
D10s
· elig nc1a
· lo tá para el er o verdad in
, . - as'1 como L
a mt
~te !' en definiti a para la erdad Divina-, frente a cualqmer bie~ finito -o al Bien Infinito. finita o imperfectamente
apreh_~dido- pued quererlo, en cuanto participa de su objeto
espeoficante, el bien· pero puede no quer rlo, en cuanto no es l

!ª

269
268

�bien. Unicamente ante el bien en sí como tal, la voluntad no puede elegir, pues cuando elige siempre. e~g.e un bien en ~uanto participa del bien en sí -su objeto espec,,f~cante necesano-- o ~nte
el Bien Infinito perfectamente aprehendido -el caso de los bienaventurados que ven claramente a Dios- en cuanto la voluntad
no puede elegir ya entre varios bienes finitos, pues se .encuentra
ante el Bien que realiza plena y eminentemente todo bien.
Por su espíritu finito, el hombre aparece, pues, abierto en una
doble dimensión: al ser trascendente, 1) que debe a~rehender
como es, como verdad, por vía teorética o contemplativa de ~
inteligencia, y 2) al ser, que debe realizar. o adquirir -hacer existir- como bien por vía práctica de su libertad. Y esta consecución del bien puede realizarse a) ya en el propio obrar _Y ser humano: por la actividad moral, b) ya en ~as cosas ext~nor_es a su
propia actividad lib~e, para hacerlas servu ~ su ~~opio b~~ humano: actividad técnico-artística. Por su dimens.zon teoretica de
la inteligencia, el hombre está o~dena~~ a la, v~rdad, a la V ~rdad
Infinita en definitiva; por su dimension practico-moral, _está
denado al bien, al Bien Infinito en definitiva; y por su dime~si_on
técnico-artística, está ordenado a la belleza, a la Belleza I nfmita,
en definitiva, y a la utilidad de los medios. Mas Verda~, Bondad
y Belleza, en buena metafísica, se identifican y no son smo el Ser
-el Ser Infinito, en última instancia-.
Por todas sus dimensiones o aberturas a la trascendencia del
ser, el hombre aparece como un ser finito, pe:º. conscien~e Y libre y ordenado esencialmente al Ser o Bien Infiruto, en qUJen ~cuentra su perfección y felicidad, vale decir, como un ser esencialmente religioso. El hombre no es Dios, pero está he~h~ para poseer a Dios formal o expresamente -por el conocmuento Y el
amor- y para encontrar la perfección de su ser únicamente en
esa posesión plena del Ser trascendente divino.
Mientras Dios está en posesión de Sí por su Conocimiento Y
Amor infinitos, identificados con su Ser, y los seres finitos materiales están encerrados en sí mismos y en el ámbito finito de su
propia actividad sujeta a necesidad, sin sospechar siquiera el mun-

?~-

270

do del ser y menos el del Ser divino -el mundo de la verdad, bien
y belleza-; sólo el hombre se encuentra en posesión consciente
de sí, de su ser finito, y consciente de su ordenación y necesidad
de franquear la inmanencia de su ser finito en busca de la trascendencia del ser trascendente y, en última instancia, del Ser infinito.
Tal la situación singular y única en que el hombre se encuentra,
colocado entre Dios y los seres materiales, a causa de su finitud,
por una parte, que lo distingue de Dios, y de su espiritualidad, por
otra, que lo distingue de los seres materiales, y, que, al hacerlo
-sólo a él entre todos éstos- dueño de su ser inmanente y del
ser trascendente por la conciencia e inteligencia y la libertad, lo
ponen en trance de tener que elegir y decidir de su propio obrar
y ser y de su propio destino y de los medios para realizarlo, de
tener que acabar de hacerse de acuerdo a las exigencias de su
propia naturaleza y de su correlativo propio Bien o Fin al que
~tá ordenado, si quiere labrar la perfección de su propio ser y
vida.

2. Doble problema del perfeccionamiento humano: teorético o
de dilucidación del fin y de los medios, y práctico o de realización
de éstos para alcanzar aquél. El problema del perfeccionamiento
humano supone, pues, dos términos: uno a quo: el hombre tal
cual es, dado por su naturaleza, una unidad sustancial finita de
materia y espíritu a la vez; y otro ad quem: el Bien o Fin trascendente supremo, al que el hombre está esencialmente destinado
Y que debe alcanzar para lograr su propia perfección inmanente
o actualización de su ser.
El ~ombre por su espíritu, por su inteligencia se ve abocado,
en primer lugar, al problema de de-velar el camino que conduce
a su ser y actividad a su perfección, des-cubriendo su auténtico
ser inmanente -punto de partida- y su Bien o Fin trascendente para el que está esencial y definitivamente hecho -punto de
llegada- y las exigencias que éste impone a aquél para su consecución; y, en segundo lugar, y siempre bajo la dirección de la
inteligencia, está abocado al problema de la decisión de su volun271
n18

�tad, de realizar tales exigencias, de hacer pasar el deber ser al ser,
a fin d lograr perfeccionar la propia actividad y, mediante ella,
el propfo ser humano.
E por u finitud que l hombre puede perfeccionarse; y e por
u espiritualidad -inteligencia, conciencia y libertad- que el
hombre debe hac rlo. E la conjunción de amba notas en el hombre quien d termina el problema de su perfeccionamiento por parte d l propio hombre especialmente en su aspecto moral o trictamente humano.
3.
nidad jerárquica de las diferentes partes de la actividad
y ser humanos y de sus correspondientes bienes. Por u inteligencia
el hombre ha de de- elar primeramente la naturaleza de su propio er.
través de u actividad múltiple y di ersa y a la vez jerárquica.mente unificada r ordenada, en definitiva, a su actividad
piritual pecífica ha de llegar a conocer u ser también múltiple y unitario. A u vez la naturaleza humana e manifiesta ordenada por u actividad y er e pecífico al er tra cendente y
en definitiva al er divino, como a u Fin o Bien último en cuya
po esión encuentra su propia perfección o plenitud ontológica inmanente.
En verdad la naturaleza de un ser y su fin o bien específico son
correlativo : en el orden real la naturaleza es tal} ha ido hecha
a í por su divino utor en vista y para tal determinado fin; y
en el orden del conocimiento, como el fin responde a la naturaleza cual acto o perfección suya por el fin podemo descubrir la
naturaleza de un er.
Ahora bien, la naturaleza humana, dentro de u unidad jerárquica, po ee varios grados en su actividad, que denotan los grado
de su er. De abajo arriba serían: un plano de actividad y ser
material otro d vida y ser egetativo inconsciente, otro de vida
y er p icolólrico- ensiti o-conscient y finalmente otro de vida
piritual el cual e tá abierto y centrado en el ser -verdad, bien
y belleza- tra cendente. Cada uno de tos grado irve y está
ometido al inmediato uperior.
El hombre, pue para perfeccionar u er debe procurarse el
272

bfen corr~ponclientc a cada una de estas zona . Y, como ésta estan ~rgánicamente ordenada
jerárquicamente subordinadas entre SJ no de otra uerte lo bien correlativo a cada uno de eso
grado del ser y actividad humano han de ubordinar e entre sí.
4. La cultura .º hu~nanismo como obra de perfeccionamiento
humano en_ su tnn~ dimensi6n técnico-artística, práctico-moral ,,
contemplativa, con1ugándose en la religiosa. Tal perfeccionamiento humano en los diferentes a pectos de la actividad y er del
hornbr~ Y de la co as a él subordinada , constituye la cultura o el
humanismo.. Para. que la cultura ea auténtica
d ecir,
. un genw.
f
no p~r eccionamtento humano -humanismo ,, cultura expresan
lo ~o,. apuntando aquél al fieri y ésta al factum esse del perfecc1onarmento humano- ha de realizar e de un modo jerárquico, confluyendo toda ella al bien del er }' acti idad
íf'
m d' t 1 d . . . ,
espec 1co
e 1an e a a qws~c1on del er - erdad bien , belleza- trascendente, que culmina en el er divino.
Tal ~rg~ación aun de lo aspecto inferior . que conduce al
perfecc1o~arruento o cultura humana, en u raíz primera, es fruto exclusivo del espíritu.
En efecto, tal perfeccionamiento u ordenamiento del hombre
l~s cos~ a él subordi~adas, que es la cultura o humanismo,
dealiza radicalm?nte med1ante el perfeccionamiento jerárquico or~ado de la nusma actividad espiritual. Esta se ordena iempre
a ser, al ser trascendente e inmanente: ya a u aprehens', t l
cual e
. 'd d .
.
ion a
.
s -activt a intelectiva o teorética- ya a su modifica~~~~ª:ª q~e s~ como debe ser -actividad volitiva o práctica.
. . mteligenc1a el hombre se enriquece con la verdad del ser
º?Jet~vo o trascendente y el propio ser subjetivo o inmanente -con~encia-. Por ella tiende a de-velar el misterio del ser a captar
a v~r?ad de la co as, tal cual es: y ésta es la actividad por eso
:eoretica o co~templativa. Por la voluntad tiende ya a :nodifica;
o s:res exteriores a u propia actividad, de acuerdo a las exigencias
nas en ,del .s r de las. co as por transformar para hacerla bue51 m15~as a fm de hacerlas ervir mejor al bien del homb
re -tal el f m del hacer técnico-artístico-, ya a modificar su

:e

s:

273

�propia actividad libre de acuerdo a las exigencias de su fin o bien
y hacerla así buena en cuanto humana -tal el fin del obrar moral.
Toda la actividad práctica o de modificación de las cosas para
el logro de su fin o bien de las cosas mismas, en el hacer técnicoartístico: la utili.dad y la belleza, respectivamente, o del bien del
propio hombre como tal, en el obrar moral: la bondad de la acción y de la conducta humana, se ordena a la actividad contemplativa o teorética, de aprehensión o posesión de la verdad. Se
trata, en efecto de a) una actividad técnico-artística, cuyos bienes: la utilidad de los medios y la expresión de la belleza son para
el bien del hombre; y b) de una actividad moral, que e dirige a
perfeccionar o lograr el bien del hombre como tal, es decir, a
ordenarlo a la po esión de su Fin o Bien definitivo. Ahora bien,
por su naturaleza la voluntad tiende o se dirige a la conquista
de un bien no poseído o .te goza en su posesión; pero por sí misma nunca es aprehensiva del bien. La voluntad perfecciona al
hombre conduciéndolo hacia el bien ordenándolo de un modo
permanente hacia él mediante la repetición de actos que forjan
los hábitos o virtudes morales; pero la posesión o acto aprehensivo mismo del bien, en el plano espiritual se logra por la contemplación o asimilación del ser o bien, como verdad, por vía intelectiva.
De aquí que a ) todo perfeccionamiento del hacer técnico artístico -autónomo en sí mismo, constituído como está tanto en
su aspecto de regulación teórica como de realización práctica, a
partir de su propio bien, del que se derivan sus exigencias regulativa , al que ha de someterse la acción se ordene y subordine
al bien del obrar moral; y b ) éste a u vez -constituído a partir
de su propio bien, del que se derivan sus exigencias normativas y
de la actividad estrictamente práctica a ellas subordinada- se
ordene jerárquicamente al Bien o Fin trascendente y divino supremo del hombre, cuya po esión se alcanza formalmente por la
actividad intelectiva. tilidad de los medios y belleza, bondad y
verdad --que en su cima ~on lo mismo que el ser, el er de Dios274

son _los bi~nes o valores jerárquicamente subordinados o del erf ccc1onarruento humano: del humanismo o cultura
p
y co~o quiera que esta Belleza, Bondad y V erd~d trascendent constituyen el Fin ?.Bien supremo de la actividad y la natural~ h~~nas -la utilidad de la técnica es sólo de los mediosse
con el ser' &gt;. en su cto Puro def.lill·u· vo, con el Ser
d identifican
D.
e rns, tod~ la obra de perfeccionamiento humano -la cultura
o
cobra entido, en últ1·ma ms· tanc1a,
. como una
b , el humanismo
.
usq~eda mcesant~ ~ plena de Dios y se constituye, en su tramo
supenor como actividad religi.osa.
5. La cultura_ es tarea del espíritu en su vida terrena: perten~ce al homo vtator. Esta obra de perfeccionamiento del humarus~? o cultura, que en -u raíz es siempre espiritual fruto de la
~ctlv1dad de la inte_ligencia y de la voluntad libre, e~ha mano de
mstrumentos matenales --comenzando por el propio cuerpo hu~an~ para su elaboración, principalmente en sus realizaciones
mfenores de la técnica y del arte, donde su concurso es esencial
mente
necesario. Pero aún en tales zona , donde tod a su realiza-.6
c1 ,n es
.
. enteramente material' no es obra del hum amsmo
o cul :~a smo en cuant? está organizada y dirigida por el espíritu, quien
eJa, por eso su IIDpronta en ella.
P~r ot_ra parte todo este perfeccionamiento humano no tiene
sentido _smo por el ser, como que no es sino un acrecentamiento
ontol6ITTco. d~ se~ finito del hombre en sus diversos aspectos, de
un ~odo Jerarqlll~am~te orgánico y tendiente, en suprema inst~cia? a la actualtzacz6n ontol6gica de la vida intelectual -inteligencia y voluntad- por la posesión del Ser (Bellrza Bondad
Verdad) tra cendente infinito de Dios.
'
Y

Y_ c~~o quiera que tal posesión plenamente actualizante del
er infinito po~ parte del hombre no se puede realizar en la vida
terrcn~ _-precisamente por las condicione materiales de su vi~ª espmtual- ha de realizarse más allá de la muerte en la vida
inmortal.
'

De_ aquí. qu,e la_ obra del humanismo O cultura en sus tre dimenciones Jerarqwcamentc ubordinadas: del hacer, ob rar y con275

�templar -es decir, de la técnica y del arte, de la, ~1.oral Y de _las
ciencias y de la filosofía- sean una tarea del es?mtu en su vida
temporal y pertenezcan esencialmente al homo viator.
6. La cultura se realiza por la adquisición de los bienes tras_cendentes, jerárquicamente subordinad?s, que responden a la triple dimensión del espíritu, y que constituyen l~s valore~. Entre el
hombre inicialmente dado al comienzo de su mda del tiempo y el
hombre totalmente actualizado en s.u vida y ser específico espiritual por la posesión cabal del Ser -Verdad, Bondad y Belleza-.
de Dios en la vida inmortal, más allá de la muerte, logra sentido y e' estructura la obra de perfeccionamiento específicamente
hwnano, realizado por el espíritu -inteligencia y voluntad- del
hombre, como cultura o humanismo de todos los aspectos del ser
y actividad hwnanos, aun de los materiales y de las cosas _exteriores al hombre en cuanto a él subordinados de un modo Jerárquicamente ordenado, m &lt;liante la conquista o realización de lo
bienes correspondientes a cada uno de esos aspectos del hombre
y de una manera correlati a y jerárquicamente ordenada.
Tales bienes trascendente , por cuya realización o conquista
logra perfeccionarse en uno u otro aspecto de su ser - iempre
de un modo orgánico dentro de la unidad de su naturaleza ~uya
cima dominante es el espíritu- con tituyen los valores o bienes
intermedios entre el ser del hombre y su Fin divino definitivo de
su ser y de su vida.
Y es así como el problema del perfeccionamiento humano o,
lo que es lo mismo, de su humanismo o cultura, da origen e implica el problema de los bienes o valores.

7. Los valores son los bienes que el hombre ha de realizar para
su perfeccionamiento esencial o individual en dirección a su perfección plena inmanente por la posesión de su Bien trascendente
definitivo. Ahora bien, el bien es lo mismo que el ser en cuanto
apetecible, en cuanto responde a una necesidad del apetito o, en
otros término , en cuanto e un acto capaz de perfeccionar al
a petente.

276

En los seres materiales, ha ta el animal inclusive, la actividad
está ordenada de un modo necesario por leyes mecánicas, químicas, biológicas e instintivas, a su bien propio, que es siempre un
bien finito y material. En cambio, ya dijimo cómo por su ser y

vida espirituales, por su inteligencia y voluntad el hombre ha
de des-cubrir su verdadero bien -de cada una de las zonas de
su er dentro de la unidad del todo- y realizarlo libremente.
~~ora bien, a diferencia de los demás eres materiales, por u
espmtu el hombre está esencialmente hecho para el Bien infinito, para Dios. Por u vida espiritual específica, por su vida intelectiva,
hom.b.re está hecho esencialmente para la verdad; y
por su vida volitiva para el bien; pero no para esta o aquella verdad y bien, sino para la verdad y bien en sí, que sólo la Verdad
y Bien infinitos pueden cohnar. Sólo en la po esión de este Bien
infinit? tr~scendent: la actividad especifica del hombre logra u
actual1zac16n plena mmanente de sí y, por ella, la de toda su actividad inferior a ella subordinada.
La norma de perfeccionamiento humano o de discernimiento del
verdadero bien no es otra más que la exigencia de ese Bien o Fin
supremo, ejercida sobre la conducta hwnana: para alcanzar ese
Bien_ definitivo, que le confiere la perfección de su actividad y
ser mmanente, el hombre debe realizar tal o cual acción. ale
decir, que la conqui ta del Bien infinito trascendente con el consiguiente bien pleno inmanente, exige de parte del hombre su
ordenamiento permanente a El por una serie de realizaciones o
co~quis~as_ del bien, que a la vez que lo van perfeccionando en
s~ mtenondad humana lo van disponiendo a la posesión de aquel
Bien.

?

Y corno 1 hombre es una unidad orgánica de múltiples a p eto , tal exigencia del Fin o Bien específico incide en todo los plano de la actividad y del ser del hombre dentro de la ubordinación de cada uno de ellos al inmediato superior, terminando en
e~ u?remo de todo ellos que e el espiritual especifico; vale decir, lillplica la realización o conquista de los diversos biene correspondientes a estos plano o aspectos de la vida y del ser huma277

�no o, en otros término , la conquista o realización de los valores,
también jerárquicamente ordenado entre sí.
Los valores, pue , son los bienes intermedios trascendentes, que
la consecución del Bien divino impone al hombre para con eguir
su propio perfeccionamiento humano en las múltiples facetas de
su ser, orgánicamente unidas en dirección a la posesión de Aquél.
Y supuesto que la naturaleza humana ha ido hecha por Dios,
e encialmente ordenada a aquel Bien divino, los valores son los
bienes que todavía no existen, pero que el hombre, por la intcrención de su actividad libre, ha de hacer existir o realizar para
su perfeccionamiento.
Los valores no son sino bienes, bienes intermedio ubicados entre el ser del hombre tal cual es y de su ser tal cual debe llegar a
ser por la po esión de su Bien divino, y, como tales, son o se constitu en en sí mismo , pero siempre con relación a algún a pecto
del hombre que lo apetece, y al que aquél actualiza o perf ecciona; son bienes que aún no exi ten pero que el hombre puede y,
a las veces debe hacer exi tir, debe realizar en sí mismo o en otras
persona y aún en las cosas exteriores para perfeccionar su propio er en dirección a su perfección definitiva por la posesión de
su Bien supremo.
Debemos distinguir, pue , entre bien realizado -lo que la Filo ofía contemporánea llama 'bienes'' o "seres portadores de valore ' - y el bien aún no realizado, pero que puede o debe ser
realizado por el hombre para su perfeccionamiento inmediato o
mediato -por ejemplo por el bien logrado en la cosa exteriores- y que es lo que esta misma Filo ofía llama e trictamente
"valores". Por consiguiente, el alor es siempre un bien; pero no
todo bien
valor. El valor es aquel bien, que responde a una indigencia del hombre, a una falta o limitación de su er bajo cualquiera de us aspectos, ya en el de su propia esencia -y en tal
ca o y por eso mismo es siempre valor para todos los hombr ya en el de su situación o circunstancias sociales e indi iduales
concretas en que se encuentra -y en tal caso el valor sólo vale
para los hombres que están en tal situación.
278

B. Aunque constituídos por relación al sujeto, los valores son
siempre en sí mismos absolutos. El valor es un bien, en í mismo
~bsoluto, como ser_ que es -una esencia que existe o puede cxistlr o d be se~ r~alizada para el logro de un bien-; pero que no

llega a consntwrse en valor formalmente tal, ino en cuanto responde a una apetencia eisencial o del hombre en í o del hombre individual o de tal hombre determinado. ale decir que el
b~en en sí mismo ab oluto y tra cendente y, como tal, indepen~1ente de toda apreciación subjetiva, no e constituye ni se estima c~mo valor,_, ino por una referencia o relación al sujeto. Por
~ta mI ma relac1on _es_ ab oluta e independiente de toda apreciación puramente subJetiva o desprovi ta de fundamento real. En
verdad, según observa Santo Tomás todo bien es tal por respecto,,al ap~tente, es decir al ujeto -"bien es lo que todos apetecen , repite una y otra vez el Santo Doctor en pos de Aristóteles- al que es capaz de perfeccionar o acrecentar en su ser
en
de sus aspectos. Pero puede ser que un bien, que lo es
en 1 mISmo a saber, apetecible para alguno sujeto, no lo sea
para. otros, al m~os en determinadas circunstancias. Para poner
un eJemplo sencillo, el agua, que es un bien portador de valor
p~ra un sediento bajo su aspecto de saci.ar la sed, deja de serlo
hic et nun_c para qui~ no tenga ed. Cuando responde al apetit~ o necesidad del suJeto, el bien ejerce su acción y atracción de
bien Y se co~tituye_ en valor: El valor no , pues el ser u objeto
~ cuanto ob7eto~ smo el obJeto en su a pecto de bien o apetibilidad _para el su7eto, y en cuanto aún no alcanzado, ya porque
no exISte, ya porque aún no ha logrado ser po eído.
Est~ no quiere deci_r ta~poco que lo valores can o dependan
exclus1 amente del SU.Jeto m de su situación a saber que sean puramente relativos -tal como lo proclama la moral existenci.alista de la situación. El valor e constituye de un modo ab oluto co~o algo en í como una esencia adecuada 1 o relacionado ;orno
bien con el hombre, a en algun-0 de sus a pecto
enciales ya

ª!~º

: Cfr. ÜSWALDO RoBLES, Propedlulica filosófica, 3a. cdic. pp. 238 y sgts. 1 p 0 .
rrua, féxico, 1952.

279

�en algún aspecto individual concreto o, en otIOs términos, el valor no depende del sujeto sino que es trascendente e independiente de él, aunque desde la trascendencia su carácter de valor -como de bien que es- se constituye siempre por relación al sujeto.
9. Carácter real y trascendente de los valores. El valor, pues,
está esencialmente constituído como bien o ser apetecible o capaz de ser amado. No se puede, por consiguiente, escindir entre
ser y valor, como pretende la Filosofía contemporánea; la AxioIogía no es independiente de la Metafísica, como no lo es ninguna disciplina filosófica. El valor es tal en cuanto bien o ser apetecible, en cuanto ser o esencia real, que aún no tiene existencia
en acto, pero sí en potencia, y que además puede ser y, a las veces, debe o exige ser a la voluntad libre del hombre, a través de
su inteligencia. Es verdad que el valor, como valor aún no existe o no es poseído, pero ello no implica que no sea y que toda su
consistencia óntica le venga de que pueda o debe existir. No es
real o ser en acto, pero sí real o ser en potencia : una esencia real,
aun antes de existir; más aún, es un ser que no sólo puede ser
absolutamente -ser posi,ble- sino ser que debe ser, ser posible
que actúa a través de la inteligencia, sobre la libertad humana,
como exigencia -o conveniencia en algunos casos- de su realización.
También es verdad que el valor -como el bien del ser, que
es en definitiva- no se presenta formalmente como valor sino
en la persona humana, vale decir, que no de-vela su ser de valor
o bien sino en la inteligencia, y no desarrolla sus exigencias o deber ser sino sobre la volW1tad libre, desde la misma inteligencia.
Pero ello tampoco quiere decir, como ligeramente afirman a veces ciertos axiólogos fenomenológicos o existencialistas contemporáneos, que el valor no sea ni valga realmente en sí mismo, sino
únicamente en y por la persona, como si el valor lograse constitución -y no sólo de-velación o presentación y ejercer su presión o exigencia de realización- únicamente por la actividad de
la persona y como un fruto suyo y, por ende, de carácter meramente subjetivo. Trascendentes a los fenómenos empíricos y ubi280

cados en el plano inmaterial del ser, los valores y bienes son visibles únicamente a los ojos del conocimiento intelectivo o espiritual, y no son realizables sino mediante el obrar también espiritual de la voluntad libre, vale decir, no son aprehensibles ni
realizables sino por el espíritu ( Cfr. N. 15, donde se da razón última de la realidad de los valores).
10. Diversidad y jerarquía de los valores. Ya dijimos antes cómo en la actividad y ser humanos hay diversos aspectos o planos
subordinados entre sí: en primer lugar el puramente vital inconsciente, luego el consciente de la vida de los sentidos externos e
internos, por encima de éste el de la vida espiritual y, ya dentro
de ésta, primero el del obrar técnico-artístico, segundo el del obrar
moral, en tercer lugar el de la vida intelectiva o contemplativa
y, agrupando todas las direcciones del espíritu, el de la vida religiosa.
Ahora bien, atendiendo a estos diversos planos y a la importancia que éstos tienen en sí mismos y en relación con la vida espiritual, sobre todo en sus dimensiones supremas: moral, contemplativa y religiosa, los valores o bienes intermedios, que hemos
ubicado entre el ser y vida del hombre como son en sus diversos
grados, y el ser y vida del hombre como deben llegar a ser por la
posesión del Bien divino trascendente, se presentan constituídos
en un orden jerárquico: 1 ) en primer lugar los valores hedónicos:
los bienes que nos causan dolor o placer, 2) los valores útiles o
técnicos, 3) los valores vitales: salud, bienestar, etc., 4) los valores estéticos, 5) los valores morales, tales como la justicia, la templanza, etc., 6) los valores intelectuales de la verdad científica
Y filosófica y 7) los valores religiosos, como el perdón de Dios, etc.
Conviene advertir que esta escala de valores puede variar de
acuerdo a la relación con el sujeto, a que antes aludimos (n. 8),
Y a la necesidad de la realización de un determinado valor para
la consecución de los valores supremos. Es decir, que esta escala
no se establece atendiendo únicamente a los aspectos humanos
abstractamente sino de un modo concreto, en su grado de nece281

�sidad o conveniencia para el bien del hombre, esencial e individualmente considerado.
Debemos notar, en segundo lugar, que en oposición a cada valor se presenta si~mpre el desvalor o valor negativo, como privación de bien o ser, es decir, como el mal o falta de actualización
correspondiente a cada aspecto de la vida humana; y que impone al hombre la correlativa exigencia o conveniencia, según los
casos, de su destrucción para el logro del valor positivo contrario.
Los valores técnicos y artísticos se refieren a las cosas, son el
bien de las cosas mismas, aunque siempre en relación o en cuanto sirven a los bienes o valores de los diferentes aspectos del ser
humano. En cambio, los va10res hedónicos, vitales, morales, intelectuales y religiosos se relacionan directamente con el propio
hombre, del cual son bienes. Son la perfección real que actualiza
una potencia o falta de ser; y, según sea ésta -material o espiTitual- será también aquélla.

11.-La actividad axiológica es siempre tarea del espíritu. Tales valores o bienes por realizar son materiales o espirituales de
acuerdo a los aspectos materiales -de los objetos exteriores o
del propio cuerpo del hombre- o espirituales -de la inteligencia, de la voluntad o de los sentimientos humanos- por perfeccionar.
Lo que conviene subrayar aquí, dada la finalidad misma de este
trabajo, es el sentido ontológico con que esta jerarquía se constituye: los valores se ubican, según su jerarquía ontológica, es decir,
según sea mayor o menor el acto o perfección que su realización
trae aparejada para el sujeto. Pero la apreciación y la decisión
libre que realizan tales valores, aun los materiales, pertenecen
siempre al plano espiritual. Sólo la persona finita, el ser espiritual finito en busca de su suprema perfección, que no ha llegado
a actualizar plenamente su ser finito, ordenado al Ser infinito,
a la posesión de la Verdad y Bien de Dios, es capaz de des-cubrir
el valor y aprehenderlo en cuanto tal, y sólo él es capaz de realizarlo consciente y libremente: con deliberada y libre elección
y decisión.

. Los valores o bienes del hombre pueden ser materiales o espintuales, de las cosas o del hombre, pero la actividad axiológica, en
su doble aspecto de aprehensión y decisión de realización es según dijimos siempre tarea del espíritu.
'
Si en los seres mat~riales -sobre todo en los animales, princiP_~lmente en ~os supenores- se observa la búsqueda y la realizac~o? de los bienes que convienen al sujeto -ya específica ya in~vidualm~;e considerado- ello no es fruto ni de aprehensión
m de elecc1on valorativa~ formalmente tal, por parte de los mismos seres ~ue_ dan signos evidentes de no poseer inteligencia ni
voluntad libre m de acceso consiguiente a los objetos inmateriales
como tales- sino de la Inteligencia y Voluntad divinas, que han
ordenado a esos seres a sus respectivos bienes o valores, mediante
las leyes que de un modo necesario gobiernan su actividad; la
c~al, por eso, c~ando es sacada de la órbita natural de tales leyes,
pierde la segundad de la dirección hacia su verdadero bien. Así
la defensa instintiva que obra con tanta firmeza en el ámbito d;
los enemigos naturales de una especie, no actúa de la misma manera frente a los enemigos artificiales creados por el hombre.

. 12: La ª!r~hensión de los valores o juicio estimativo y la realizacz6n practica de los mismos. a) Aprehensi6n intelectiva de los
valo~e!. El ~alar, real y trascendente a la persona humana, no se
manifiesta m logra, pues, fuera de tal sino en la persona humana
en el es~Íritu, según ya dijimos; el cual no lo aprehende sino po;
~eferenc1a a un aspecto del hombre o de las cosas relacionadas con
este, en cuanto contribuyen al bien del mismo.
~l. valor, b~en trascendente como es, necesita sin embargo del
espmt~,. en pnmer lugar para de-velarse como tal. El conocimiento espmtual de la inteligencia es el único que puede aprehenderlo. En la luz d~ su_ último Fin, en cuya posesión el espíritu finito
log:a la actuahzac16n o perfección de su actividad y de su ser
la m t ~ lige~cia
· d es-cubre las exi?encias para su consecución. Ta-'
1
es exige~cias son los valores o bienes, ya necesarios ya convenientes ~segun los casos- para actualizar unitaria y armónicamente
los diversos aspectos del propio ser, como otros tantos bienes que

282
283

�disponen al hombre al pleno logro de u definitivo Bien, más allá
de la vida terrena. Los valores aparecen ante el espíritu como
bienes trascendentes! que deben realizar e o conseguirse para actualizar o perfeccionar el propio ser del hombre. Se formulan,
por eso, en juicios prácticos estimativos. Ahora bien ólo el conocimiento espiritual es capaz de penetrar )' de-velar, a través de
los objetos fenoménicos !os objetos inmateriales como on el ser
o el bien o fin -identificado con aquél- formalmente tal, y la
relación de medio a fin o de fines o bienes intermedios a Fin último, en que se constituyen lo valore . Los entidos perciben los
seres que son bienes o valores, medios o fines, pero sin des-cubrirlos ni verlos bajo su formalidad de tales.
Todos los valores se presentan como estimables con cierta exigencia de realización, bien que no todos imponen su realización
al sujeto que lo aprehende. Ello depende de lo dicho; no todos
los bienes son siempre bienes para un determinado individuo, es
decir, no todos los bienes son iempre valores. Ello depende de que
tal sujeto necesite de ellos para su propia sati facción. Si no son
bienes para él, el sujeto los aprehende como valore en relación
&lt;:on otro sujetos y, en tal sentido, son en sí mismo valores, pero
no valores para él. Además lo valore responden, como bienes, a
diversos aspectos perfeccionables del hombre que éste no siempre
está obligado a realizar, vale decir, que la noción de valor es mu-cho más amplia que la de valor moral, como es natural: sólo lo
valores morales encierran el deber ser o exigencias de realización
propiamente tales. Tal exigencia de realización o deber ser del
alor moral puede provenir de constituir él un bien esencial al
hombre y entonces es siempre moralmente coactivo u obligatorio
de realización para todo hombre; o de constituir un bien para un
hombre en su situación concreta -verbigracia, en su condición
de hijo, de funcionario, etc.- y entonces puede no obligar a todos,
como es el caso de los que no están en tal situación. Lo cual no
quiere decir que el valor dependa y sea puramente relativo a la
situación, y que no tenga un valor absoluto para los hombres en
:284

tal situación y no sea, como tal, por consiguiente, independiente
y trascendente a ello .
En todo caso sólo el bien o valor moral es quien se presenta
con esta imposición u obligación de realización, con esta nota de
deber ser. Lo demás valores, por ejemplo, los hedónicos, estéticos, 1científicos, etc., pueden asumir también tal carácter en
cuanto son a la vez alares morales o caen bajo la órbita de las
exigencias o imposiciones de un valor moral, en cuanto su realización es necesaria no sólo para el logro del bien del valor mismo, por ejemplo 1a bellez.a en una obra de arte, sino también en
el perfeccionamiento del hombre en cuanto tal -bien moral-,
por ejemplo, la realización de una obra de arte puede ser necearía para cumplir una obligación moral como un contrato o
una promesa.
Fuera de tales casos, los demás valores, más que encerrar una
exigencia de realización, ejercen una atracción sobre el sujeto
despiertan en éste ya implemente una estima o amor, ya una
invitación a su realización para lograr, mediante ella, un determinado bien o perfección ya en el propio sujeto ya en otros o en
las cosas mismas.
De todos modos, ya como deber ser u obligación, ya como atracción, todos los alares son tales en cuanto estimables, en cuanto su
consecución o realización es un acto o perfección del hombre -o
de las cosas en subordinación a éste- y, como tales, colocados
en la noción del bien y, por ende, constituyendo el término o fin
de una actividad práctica de estima o de realización; y, por eso,
e tán siempre formulados por juicios prácticos, estimativos o normativos: son un acto o perfección que responde a una necesidad
o ausencia de la cosas o del sujeto, y su consecución o realización
exige tales determinadas acciones, que la inteligencia formula en
dichos juicios.
b) Realizaci.ón volitiva de los valores. El valor toma fuerza de
tal, pues, en la inteligencia, en el juicio práctico estimativo. Pero la inteligencia únicamente aprehende el valor o formula sus
exigencias prácticas o de realización. Pero para realizar efectiva285

�mente el valor, para hacerlo pasar de sus exigencias o de su atracción de realización a la realidad, de su deber ser a su ser en acto
o realizado, es menester la intervenci6n de la voluntad libre. Precisamente el valor ej ere e esta fuerza, ya como exigencia ya como
atracción, para su realización, porque el espíritu no se agota en
la contemplación intelectiva del bien ni en la formulación del
juicio práctico de sus exigencias para alcanzarlo, sino que ~demás
es voluntad libre, capaz de elección y decisión, fuerza realizadora
del bien y, por eso mismo, del valor.
A través de la inteligencia, del juicio estimativo práctico, en
que se instaura, el valor logra desarrollar su fuerza de obligaci~n
-si es moral- o de atracción o de amor, si es de otra especie
-o ambas cosas a la vez, sobre la voluntad. Esta está obligada a
realizarlo o se siente atraída a él, por lo menos, a amarlo, desde
su presencia intelectiva, desde donde ejerce su fue~a d_e valor.
El valor como ta~ es siempre un llamad&lt;&gt; a la reabzac16n o al
amor. y' la respuesta la da la voluntad libre, quien con su decisi,_ón
elige el valor y le da realidad, lo hace pasar del estado de bien
realizable a bien realizado y cuando es moral, de deber ser a ser,
o por lo menos de bien amable a bien amado.
Cuando se trata de valores o bienes realizables en los seres materiales o en el ser y actividad material del hombre, la voluntad
decide libremente su realización -raíz espiritual que está en toda realización del valor o bien en cuanto tal- pero ésta no se
lleva a cabo sin la intervención de las facultades corpóreas del
hombre incluso de los objetos exteriores a éstas subordinados,
como ;tros tantos instrumentos materiales sometidos y dirigidos
por la voluntad.
Pero ésta tampoco puede dirigir tales actividades interiores sino a través de la mteligencia: la fuerza estrictamente práctica
o realizadora de la voluntad libre toma forma o dirección precisa
a través de la elección de un juicio normativo o práctico de la
inteligencia, al que da eficacia de acció~ haciéndolo_ f:';ácticam_ente práctico o conductor de su acto rrusmo de decis1on, precisamente por la irrupción de su actividad libre. Vale decir, que la
286

inteligencia y la voluntad se conjugan en el juicio prácticamente
práctico: juicio de acción por la inteligencia que da forma a la
fuerza realizadora de la voluntad que se encauza por ella; y práctico o realizador por la voluntad libre, que da fuerza de decisión
y acción a la forma normativa del juicio de la inteligencia. tbis
Este juicio práctico, de inteligencia y voluntad íntimamente unidos
como forma y materia, respectivamente, mueve las demás facultades y fuerza materiales a la realización de los bienes o valores
en la materia.
Pero cuando se trata de valores puramente espirituales, tales
como la verdad de la ciencia o de la Filosofía, o el bien de la
propia oluntad 1 la elección y realización de tales bienes se efectúa y termina con la sola decisión de este juicio práctico de inteligencia y voluntad conjugadas. Aun lo valores de la actividad
puramente teorética; la verdad, descubierta por la actividad intelectiva en la tarea científica o filosófica, tampoco se logran realizar sino mediante la actividad práctica de la voluntad y de la
inteligencia -unidas en el juicio práctico- que deciden realizar
la actividad teorética para la consecución de la verdad, como bien
o valor de la inteligencia.

13.-Fundamento ontológico supremo de la Axiología.- A la
luz de lo expuesto se ve cómo la Axiologia posee un sentido profundamente realista, sentido último ontológico de los valores. Supone, en efecto, por un extremo, un er espiritual finito o imperfecto, que debe acrecentarse o perfeccionarse en su er mediante
el desarrollo de su actividad por la adquisición del valor o bien
trascendente, y, por otra parte, la perfección total de este mismo
er por la actualización plena de su actividad especifica o espiritual, alcanzada en la posesión aciante de la Verdad, bondad y
Belleza del Ser Infinito, último Fin trascendente de la vida del
hombre. Entre esto dos extremos, que son el terminus a quo y el
terminus ad quern del perfeccionamiento humano, se ubica el hu'bis Cfr. ÜCTAvtO , •. Dr;RIST, Los Fundamentos Metafúicos del Orden Moral, 29 ed.
c. X, Instituto "Luis Vives" de Filosofía, Madrid, 1951 .

287

�manismo o cultura como obra de perfeccionamiento humano, que
a su vez tiene entido por los bienes o valores trascendentes los
cuales son tales como participación finita del Bien infinito, cuya
realización o con ecución por parte del hombre acrecientan su P.erf ección y lo aproximan y di ponen de este modo a la con ecuc16n
de aquel supremo Bien Divino.

Lo valor , pues n definitiva son bienes fini~o~ y, co~o ~a~es,
esencias reales realizables, tra cendentes a la actividad axiolog1ca
de la persona humana, que los aprehende y pu~de y debe ~uando son morales- realizarlo para conseguir u bien o perfección ontológica inmanente, a las eces mediante el bien logrado . en las
cosas material por la actividad técnico-artística sometldas a
aquel bien del hombre.

14.- La doble participación de los valores: lógica y real.-~ora bien lo valor
e constituyen tales, son bienes en sí mismos
re pect~ al hombre, por participación del Bien Infinito.
Toda participación upone un er o bien en í, que es tal por sí
mismo o esencialmente y, como tal, imparticipado, y otro que es
ser o bien en una determinada y finita medida, por comunicación
cau al del primero.

Ahora bien, hay do tipo de participación 1) una lógica y 2)
otra real. 2
1) La primera se refiere a las perfecciones o bienes_ esencialmente imperfectos o predicamentales. e trata de perfecciones que formalmente o como tales encierran imperfección y que, por ende,
no pueden existir por í mismas, imp.articipad~e.nte y en ~rado
infinito. Porque todo er que
o ex.i te por 1 m1 mo es Dio , _Y
por eso mismo, es a fortiori la Exi t:ncia o ~to Puro y, cons1gui ntemente, infinito u Omniperfecc1ón. Por ejemplo, no pue_de
exi tir el cuerpo en í infinito; pue el cuerpo en tal estado deJaría de ser cuerpo; ni iquiera puede existir como esencia uni er al,
• Cfr.

OCTAYJO ~ . Du1s1.

Los dos tipos de participación lógica y real, en la Revino

d, Filosofía, Instituto "Luis Vives" de Filosofía, enero-marzo de 1958, pp. 43 Y sgs.,
Madrid.

pues sería una y múltiple a la vez, ya que e identifica en sus notas
esencial con cada uno de los individuo .
Y sin embargo, concebimos los eres y bien finitos como par-tie ser o esencia en sí: verbigracia a Juan o Pedro
participando de la esencia de hombre, como si ésta fuese una esencia sub istente. La verdad que tal esencia es un concepto universal ab tracto, que sólo · real en su contenido -hombre en sus
notas de animal racional-, en el ca o, pero no en el modo universal de encia en sí, tal cual se la concibe. Los individuo humano, como Juan Antonio etc., se conciben como siendo hombres
por participación de la esencia humana en sí, que no existe realmente como tal bien que us notas constitutiva -tomada por
abstracción de los eres concretos individuales- son reale y fundamentan esta atribución de las mi ma a cada individuo real.

cipando de

2) La egunda participación, la real, se refiere a las perfecciones o bienes esencialmente perfectos o que en su concepto no encierran imperfección, aunque se encuentren realizada imperfectament . Tales perfecciones no son sino el ser y su propiedades,
llamada trascendentales por la Filosofía clásica ---concepto que
nada tiene que ver con el kantismo, sino que significa el no estar
encerrado en lo concepto predicamentales- con él identificados: la unidad, bondad y verdad, que en sus grados perfectamente
inmateriales o pirituales implican correlativamente la voluntad
y la inteligencia, y en u grado máximo de Acto Puro se identifica.
Por u misma noción tales perfecciones pu den exi tir realmente
en grado imparticipado y, como tal, infinito; má todavía deben
existir en te grado, ya que la existencia de tal perfecciones en
grado finito denota que ésta no son sino que tienen tal perfección
recibida o participada y que por ende, su existencia implica en
última instancia ontológica, la existencia de esa perfección en sí.
(Tal
la demo tración, que ustancialmente está en todos los
argumentos de la exi tencia del er imparticipado, o ea, de Dio ) .
Y como quiera que unidad, verdad y bondad -y lo correlativos

288

289

�de estos dos últimos, inteligencia y voluntad, implicados en ellos
en los grados espirituales, e identificados con ellos en el Acto puro
de Dios- y belleza se identifican con el ser, todas las perfecciones
reales, es decir, la realidad en sus múltiples aspectos, se constituye por participación casual del Ser o Bien en sí, es decir, del Ser
o Bien divino.
15.-La realidad última de los valores a la luz de la doble participación: real y lógi,ca. A la luz de la doctrina expuesta de la
participación, los valores se presentan como bienes determinados,
que son tales por participación del bien en sí; y a la vez, como esencias en sí -universales y abstractas- por participación de las
cuales, son tales las acciones o bienes concretos. Por ejemplo, la
salud y la fortaleza se presentan como valores. Son realmente tales por participación del Bien en sí, desde que son bienes determinados, es decir, esencias que reciben o participan en una determinada medida del bien.
Pero a la vez, los valores se presentan como esencias en sí -la
salud, la fortaleza, etc.- por participación de las cuales son saludables y fuertes las acciones de los hombres que se ajustan a sus
exigencias.
Ahora bien, en el primer caso o, mejor, bajo el primer aspecto,
los valores son por participación real: son eJencias reales, constituídas por participación del Bien en St imparticipado y que no es
sino la Existencia divina. Estas esencias no existen en sí mismas, pero
son reales en cuanto esencias, en cuanto pueden existir concreta o
individualmente, en una palabra, son esencias posibles, las cuales
son reales, porque pueden Ilegar a existir, a diferencia de la nada,
que no sólo no existe sino que no puede llegar a existir.
En cambio, en el segundo caso o, mejor, bajo el segundo aspecto, concebidos como esencias en sí universales, los valores son
conceptos abstractos y, como tales, no existen. Las acciones concretas se conciben saludables o fuertes, en el ejemplo aducido, por
participación de la salud y de la fortaleza en sí o abstracta. Ahora
bien, tal participación no es real, sino lógica; es la participación

290

d: un individuo que recibe de las notas esenciales de un concepto,
bien que las notas atribuídas a este individuo real -las de salud
o fortaleza, en el ejemplo-- sean reales, y no lo sean en su modo
universal de existir en el concepto.
Esta doble participación del valor: una real, por la cual él se
constituye en un bien determinado por participación real del Bien
en Sí divino; y otra lógi,ca -aunque fundamentada en la realidad
, l
'
segun o e~puest?-. por cual el mismo se concibe constituyendo
u_n~ es~~cia en si imparttcipa_da de un bien determinado, por participacion de la cual se conciben sean buenas en categoría valiosa
las acciones concretas que la realizan.
Precisamente la confusión de estas dos participaciones ha engendrado
el error de que los valores son "esencias idealesn, es de.
c1r, no reales, escindidas del ser o, en otros términos, de la independencia entre ser y valer.

!ª.

El valor en sus notas constitutivas es real y se establece como
un bien determinado, por la acción causal ejemplar del Bien en
Sí,. q~e lo ha~e participante de su Perfección o Bien en la precisa
Y f1mta esencia capaz de ser realizada o existir por la acción causal
eficiente y final del propio Bien en Sí o de la persona humana.
Esta esencia valiosa, constituída por participación necesaria real
ejemplar de la divina Esencia o Bien en S~ aunque no existe, es
real, como son reales todas las esencias posibles o modos finitos
capaces de existir.
En cambio, concebido como una esencia universal abstracta de
bien o valor, por la cual valen las accione;; determinadas de los
hombres o las cosas materiales, el valor únicamente es real en sus
notas constitutivas - las notas que constituyen la salud o la fortaleza en el ejemplo-- pero no es real el modo universal como se
lo concibe, pues no existe ni puede existir de ese modo universal
la salud o la fortaleza; así como son reales las notas de hombre
-animal racional- pero no el hombre concebido como esencia
universal, de la cual participan los hombres individuales.
Según se atienda a la primera o segunda participación o, en
otros términos, a sus notas reales constitutivas, o al modo universal
291

�como se las concibe, el valor es real, o, por el contrario, una esencia abstracta y como tal no es real, pues no puede existir de ese
modo.
En síntesis, tomado en su realidad participada el valor es un
bien real, una esencia real, una esencia posible realizable por la
actividad espiritual de la persona humana; pero tomada como
esencia imparticipada de un bien determinado, concebido universal y abstractamente, por participación de la cual son buenas
las acciones y seres concretos, no es real en cuanto tal, aunque se
fundamente en la realidad, en cuanto sus notas constitutivas han
sido tomadas de la realidad individual concreta por abstracción
de sus notas individuantes.

LA ACCIÓN EN LA METAFÍSICA PRESENCIAL
FILOSOFÍA DEL HACER

Dr.

PEDRO CABA
Madrid

PRE-OCUPACIÓN Y ACTITUD: LA ACCIÓN Y EL HACER

EL ESPÍRITU ES ACCIÓN. La existencia del hombre es un "siendo"
'
esto es, acción. Pero acción es algo más y algo previo a la actividad
y al movimiento y a toda realización: es lo que hace que el hombre
se cumpla como "ser quien". Ya dejé dicho en otra parte: El espíritu ama la acción y odia el movimiento. Y dije algunas cosas
más que ahora interesa recordar, pero que yo no recordaré, sino
que ampliaré en lo necesario para ir a donde voy.
En la acción se integra y cumple el hombre como respuesta y
como pregunta. La presencia del hombre en el mundo, como
pre-esencia, viene de un "pre" fundamental, y se pone en el mundo como una dis-posición previa y prima para la acción: la actitud. El hombre es un pre-ocupado fundamental. Antes de toda
ocupación, aparece pre-ocupado por lo divino. En esa pre-ocupación se da el asombro y el temor originarios, con la adhesión
o ligación de la fe primordial. Pero una vez vuelto al mundo, orientado a él, en cuanto el hombre empieza a presenciar, empieza
también su existir y con el existir, su acción, su "siendo". Y lo
primero es la actitud presencial que es acto y acción, aunque
no todavía actividad. De la actitud mana el sentido existencial que
292

293

�se hace intencionalidad y cuidado con sus formas primeras: intención, atención, admiración y mirada. El cuidado da paso a la ocupación con sus formas primarias: contemplar, pensar, originar, amar,
creer, esperar, recordar, proyectar; y al "hacer", con las suyas: hablar, obrar, operar, ejecutar, realizar, consumar. El morir no es
un hacer porque es él el que obra, y nosotros somos pasivos para
la muerte, la cual nos hace morir; no somos nosotros los que la
hacemos. La muerte nos ocurre, nos sobreviene, casi como el futurante del vivir. Nuestro vivir labra nuestra muerte, es irse muriendo,
pero "nuestro vivir'' no somos nosotros, ni podemos disponer de
él. Vivir no es una actitud, como no es acción ni ocupación, ni
preocupación, ni sentido existencial; vivir es un hecho, no un acto
ni una suma de actos. El vivir es un dato con que nos encontramos
y con el que tenemos que contar para existir y realizamos como
seres-quién. No hacemos nuestra vida sino nuestra existencia. Nos
dan la vida, pero no el existir. No consumamos nuestro morir; pero tampoco él nos consuma, sino que nos consume. Lo que nos consuma es nuestra inmortalidad. En la acción nos consumamos o
realizamos como espíritu. En el hacer nos consumamos como hombres. Y si somos fieles a la vocación existencial, en el hacer nos
autentificamos y plenificamos. Para ello, el hacer se nos vuelve
"obrar", es decir, un dejar en el mundo alguna obra hecha. El
hacer avanza hacia el obrar según estos grados: juego y jugueteo,
deporte, quehacer, trabajo y poetizar; este último es la forma más
alta de obrar. Para el obrar, hay una dis-posición: la aptitud,
una especie de agilidad prevista, una ad-aptación de la intencionalidad a la realidad objetiva de las cosas. El sentido existencial
se hace afán o cuidado, en que la intencionalidad, de espaldas a
la perplejidad primera, se vuelve mirar, admirar y atender. Y
de ahl la autoconciencia y la búsqueda, y con ésta, la pregunta,
y con el preguntar, el saber, el conocer, comprender, entender,
ignorar consciente, etc. El pensar es acción ( como amar, esperar, recordar) y una forma de la acción es cuidar o curar ( procurar es un cuidar más anhelante y tenso) . La acción se hace
intencionalidad, y la intencionalidad, se hace pensar y cuidado.

El cuidado es acción, pero no es todavía hacer, sino algo antes
que hacer, un pre-hacer y en cierto modo, un sub-hacer. En e]
cuidado ya está la respuesta que es el existir y también la pregunta a punto de formularse. El responder existencial no es propiamente un hacer, sino "un hacer como-que se-hace": un qué-hacer
esto es, un hacer sin fin, sin tensión y sin obra hecha, pero un hacer
de mucho cuidado. El pensar es un "que-hacer".
A mitad del camino entre el pensar como acción y el hacer como obrar, está el cuidado, que es atención a cosas y personas.
Poner atención en algo es poner mucho cuidado en ello. La intención es in-tensión; y es ad-tender en el cuidado. La intenci6n
es intensión, intensidad; una manifestación del hombre como ser
.intensivo. La atención es ya un "tender a ... ", un extenderse una
f?rma de ir al mu~do de las cosas, al orbe de lo extenso. El'espíritu _como presencia y como sentido es intensivo, y por eso, es intencional. La intencionalidad no cuenta con campos, cosas ni
áreas de proyección ; brota en sí misma, como disposición d~ la
actitud para la acción, y en sí misma se cumple, la atención -el
cuidado- ya tiende a las cosas del mundo.
Por. ,último, son formas disminuidas del hacer; el pensar que
es a~c1on, pero ya que-haciendo; el jugar y aun el deporte, son
manifestaciones del sub-hacer, y no son obrar, porque no dejan
una obra hecha. Tam~ién son formas del hacer, en diverso grado, el éxtasis, la contemplación, la admiración y el ocio. Pero
no son formas disminuídas de la acción, sino del hacer. En cambio, el _aburrimiento existencial y sus formas más conocidas (intempen: metafísica, vacío sentimental~ apatía, indiferencia, in~petenc1a, desgana, ~rialdad afectiva, etc.) son formas degeneratI~as del hacer y casi tendencia a la parálisis existencial, por pérdida del sentido y de la acción.
No es posible -ni aconsejabl~ tratar aquí todas las formas
de la acción a que acabo de aludir de un modo nervioso y apretado. To_das ~llas serán e~tucliadas en libros venideros, pues toda una ftlosof1a del tr~baJo brota ahí. Digamos solamente, por

294
295

�ahora, aquello que conviene al desarrollo intencional de este momento.

PRE-HACER Y PRE-OCUPACIÓN

hay pre-acd6n en el hombre porque ya su pre encia es _acción desde el "pre", exi tir, pre enciar, son ya formas de la acción.
y antes de presenciar y existir, no hay en el hombre nada. Pero
si 00 hay pre-acción, sí hay, en el hombre, pre-hacer, que no es un
'hacer" anterior, sino un antes del hacer. Antes del hacer es la
acción, y a acción constituye un pre-h~cer. El que pre-hace,
no hace todavía algo, ino que, en u acción, pre-para, pro-ye_cta
0 pro-grama lo que va a hacer. El vero pre-hacer es, prcsenoar,
no presentarse que es aparecer ante otros como esp ctaculo Y preentación
presenciar lanzar desde í, desde el "pre,, la pro'
'
Pero es claro que ese "1 anza r ,, y
yecci6n de la propia presencia.
e e "desde sí" son modos de decir nada más, pues antes de "hacer' algo desde sí, hay presencia en el hombre.
No hay en el hombre pre-acd6n, pero hay pre-ocupación. Ocupar es ya un ''hacer" y antes de hacer y o~upar, el hombre se
pre-ocupa", se ocupa presencialmente a _í InJ mo; se autopresencia. Ocupar es presenciar y autopresenc1arse es pre-ocupar~e .. El
hombre e un ser fundamentalmente pre-ocupado por lo d1vmo►
y preocupador y preocupante de las cosa del mundo. Y también
ocupado de ella, con ellas en ellas y por ellas. Para existir el
hombre ha de ocuparse de co as, pero, nótese bien, ocuparla , Y
ocupar-se de ellas, preocuparse. Ahí nace el cuidado o la cura
heideggerianos. Y a la vez el hombre está ocupado por ~as co as.
Estas, con su especialidad, su exten ión, su coseidad: tienden a
ocuparle. Y si el hombre no se autentifica, si no se libra y salva
de la ocupación de las co as éstas le llenan le inundan, le aneaan,
le hacen perderse entre ellas. Y le enredan y entre-tienen, y no
e realiza con plenitud según la ocación existencial hacia su autenticidad. Por eso el hombre, para er quien debe ser, ha de so0

smd

meter las cosas, sobre-ser a ellas, juzgarlas, so-juzgarlas y ponerlas
a su servicio. Más que ocuparse y pre-ocuparse de ellas, ocuparlas, tomarla , conquistarlas y disponer e a en-red-arlas, esto es, saberlas, ponerlas en conexiones intencionales y manejarlas hacer
algo con ellas. Pero para ello ha de poner e antes, a distancia~
pre-parar, pro-yectar, pre-hacer en suma. En cambio, de las personas ha de pre-ocupar e, dejarse ocupar de ella porque su existir es ca-existir y u presenciar, co-pr senciar. Y más que entretenerse con las per onas y en-red-arse, ha de comprometerse y solidarizar e con ellas para responder en conjunto para con-testar.
Y en vez de un aber de ellas, tendrá abiduría y amor y caridad.
El hombre no olamente hace, sino que pre-hace. Es el único
ser vivo que puede y debe prometer, comprometer, adelantar, proponer, proyectar. Induso todo Jo que hace, es realizado con vistas
a otro hacer ulterior, y los fines del hombre no son ino medio
para otros fines, ha ta llegar al último y verdadero fin que es su
muerte de hombr , su realización existencia. El hombr es un
animal que pace futuros, que se alimenta de lo que no es de lo
que no ha y todavía, pero no por e o se alimenta de la nada, sino
de sí mismo en proyección o proyecto, pues los futuro del hombre son siempre más o meno enérgico y claros proyecto, programas, propósitos, promesas. Lo futurante, lo que puede sobrevenir
sin previsión ni proyecto por su parte, no cae dentro de los futuro
existenciales del hombre. Pero aun hay algo antes de proyectar
proponer, etc., y es la inquietud de la acción, verdadero pre-hacer,
cuya más inminente ejecución resulta un ante-proyecto. "Tener
inquietudes'' por algo es di poner e, pre-disponerse a ese algo. El
existir, antes que hacer es pre-hacer, acción, una disposición al
hacer.

QuÉ-HACER Y HACER-QUÉ

Y a1 disponerse a hacer, surge, como anteproyecto el hacer-qué
o qué-hacer, que no debe ser confundido con el "quehacer", sin

296

297

�,
'
uave modulación del ir haciendo, ~ues
acento en el que ' como
. t entrehaciendo y entrcteruenin acabarmen o,
h
e trata de .un acer
s
. t'rr en efecto , es quehacer co• · y es que exis
do el propio existir.
l
'6 la cual busca aplicar e y
día . t
. able de a acc1 n
roo melo
m enrun
1 co as. El primer hacer no es un
enredars en un hacer con as
, l cual empieza en ante.
, hacer o hacer-que, e
quehacer sino un que1 h b e se elige a sí mi roo, lo que
proyecto. Dice Ortega que e
r . mo' ha que hacerlo y
me parece de acertado, pue e SlbffilS dirige y se propone es
.
, al cual el hom re se
,
ch
el pnmer hacer-que
,
ele .do porque no esta he o.
el " í mismo., que no puede aunn:~:ho ~haceres-qué" del hombre
y añade Ortega que entre los
1 suyo E te "acertar , pa'bl
·
que acertar con e
·
que on pos1 es nene
" , .
,, dado y hecho. Pero e1
ferir
e
a
un
Sl
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,, ·
rece en O rtega re
. , ,,
i hubiera vario s1 IIUSh bla de "e1ecc1on ' como s
1
ca o es que a
.
á en "r olverse certero entre o
mos". y dice que el acierto es\
hacer" de modo que el
que se puede hacer por lo que Aay q,~:acer' acertado en la elecli b'en e frustra.
ese
• • --d'
1que no se e ge 1 ,
,
h
, . "El acierto en el v1v1r
dón, le llama Ortega que acer : 'd con su hacer ,. y ahi se
'h
quehacer como a
ce-- es lograr que su
" eh e " con el "qué-hacer o a, 'd tif1cando el qu ac r
ve que esta 1 en
.
ecto de vida que somo
»
tes de cumplir ese proy
· al
cer-qué ' pues an
h
elaborar ese proyecto v1t ' y
, O tega
hay que acer,
'd ha
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1 "quehacer" de cada VI a,
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entonces resulta que antes que e
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b
el " ,,, como contem o Y
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que
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.
l
del proyecto rrusm .
" . dum" e nos anuncia en a voel "hacer" existencial, el f~c1en
,
cto y de ese quehacer
.
·a1 orno enttdo de ese proye
'd
caci6n existenc1 ' c
. . Sobra decir que ese sentl o
· tir nuestro exisur.
•
en que va a consis
.
t al existir mismo, rno que
y esa meta no se no.s dan previadi~den e e vamos siendo y exi tien. entando a me
qu
los vamos. expenm
desde la persona, pero la persona es
do. Exisumo' quehacemo_ .
lo ue va quedando hecho del
lo que hacemos con el existtr Y
q

¡°~,

ª

"existiendo'.
s existir co-e.~tir, en acLa misión, la co-.~i6n del hho~~r~:se. y e~e "haciéndo e" es
. , gerundiva de ir siendo y ac1en
c1on
298

un quehac r por su ininterrumpible continuidad melódica, y su
hacer-qué
en verdad, un 'hacer-quién' , e to
un hacer la propia persona que su tancia el existir, pero una ustancía que, a la vez,
resuJta y origina. Me sorprende que Ortega no viera la distinción
entr el "quehacer y el 'hacer-qué", porqu creo recordar que ya
en su epílogo al libro de ictoria de Ocampo De Francesca a Beatriz, caract rizaba el quehacer como un hacer sin fin. Pero ahí
está ju tamente la difer ncia con el hacer-qué: el "quehaceru
interminable y ago de finalidad; el "hacer qué" es siempre un
hacer al o concreto y determinado y es un hacer que pide término
o acabamiento. El "quehacer" no tiene fin no ya u ando este vocablo como acabamiento o término, ino tampoco como fin télico
o finalidad. En cambio, el "hacer-qué" tiene finalidad concreta
exige acabamiento. Por eso el "quehacer" no aspira a dejar una
obra hecha red.onda y terminada pero el "hacer-qué" sí. El "hacerqué ' es operosidad, trabajo· el "quehacer" es un entr tenerse, un
en-redarse en co as o persona .
u contraposición marca la diferencia encialí irna entre el hacer humano f eminal el varonil. El hacer más profundo y genuino de la mujer e un "quehacer': amar, cuidar, atender, dar
fluidez a u exi tir entreteniéndole entre las co as y las per ona
del hogar (habla faenas, cuidados) con labor que no termina
nunca ni deja una obra acabada. El hacer del ar6n es el trabajo,
la técnica el pensamiento la guerra, que aspiran a dejar una obra
terminada. Por eso, mientras el hacer varonil e llama "trabajo"
el de la mujer toma la forma erundiva del "haciendo' y se llama
"hacendo idad . El quehacer e enlaza existencialmente con la
quietud con la esp ra y 1a peranza el "hacer-qué,, con el trabajo la conquista y la a entura.
n buen varón siempre tiene
qué hacer; la mujer siempre quehace. Enredándo e en la labor,
haciendo y d haciendo para no terminar nunca. Penélope hace
y quehace en u paciente p ra. Por algo el encaje de bolillo
la labor d punto el repasar prendas y el cuidar, son los más profundos hacere femeninos que e traman de su mejor quehacer:
amar .
299

�Pero más allá de lo
o humano , y pr cindiéndol ahora,
digamos que el existir es tanto un quehacer como un hacer-qué,
porque la obra que ha de terminar y redondear es la per ona pero esta obra no queda hecha ha ta que el hombre acaba de ser
hasta que termina; pero quien la termina y hace es la persona.
Esta, más que el principio,
el fin y la finalidad pero está tramada de fines la per ona como su principio. El fin del existir es
la persona pero es la persona la que hace el existir, haciéndo
ella misma y desde ella. La persona tá más allá del tiempo;
el exi tires temporal, Jo que temporaliza a la per ona, pues el existir
la per ona temporalizándo e, pero no hay existir que no
ea desde una persona, no hecha sino haciéndo e, en el "faciendum" per onal del existir de cada uno. Hay pues un igno diver o y aun contrapuesto entre el quehacer y el hacer-qué, de tal
manera que mientras el primero e fluído e interminable, el segundo
cuántico discontinuo, con intervalo de pensar en acción y de obra terminada. En el quehacer se evita el pensar fuera
de lo que se está haciendo; en el "hacer-qué, e aparta el hacedor
para pensar, y piensa, para hacer y terminar y hacer otra cosa
no hacer siempre la mi ma, como en el quehacer. El "qué" del
hacer-qué da talidad y calidad ontológicas, no al hacer, sino a
aquello que, luego, al término del hacer, ha de resultar hecho,
esto , una obra, un " r-qué" nuevo, con u talidad, u calidad,
us cualidades y u modalidad. En el hacer-qué ha de campear
un e tilo alguna originalidad y personalidad, pero eso no ocurre
en el quehacer siempre borroso y como repetido y ciego. El "hacerqué exige algún aber y alguna técnica o saber-hacer. En el
quehacer ( cuidar hijo , atender la casa repasar la ropa, cantar
o hablar sin interés) no se exigen técnicas ni saberes, pero sí un
ahorco, una gu tación y regustación en lo que se está quehaciendo,
con inagotable, incansable hacendosidad. El "que" del quehacer
no tiene acento ni supone acusada personalidad en el quehacedor,
pues el hacer del quehacer, en cuanto a aspiración a una obra redonda y terminada, es más bien un uh-hacer o sub-obrar, y está
tramado de inercia y repeticion próximas al automatismo. Pa-

rece que la personalidad del que está quchaciendo se tenuifica y
re uelve en el quehacer mismo. Pero a la vez, el gozo del quehacer
está en que se enreda y engrana en lo que está quehaciendo. No
es la espera de algo, sino el esperanzamiento en el propio hacedor.
Penélope haciendo, rehaciendo de día lo que deshizo en la noche
es el ímbolo del quehacer femenino, y también de la e peranza,
no de la pera ávida y anhelante que es propia del cazador. Mientra el rematar una obra viene a interrumpir el gozo del hacer
porque, quizá más que goza en el hacer, hay placer en acabar
el quehacer
un engolosinamiento en lo que e está quehaciendo. Así podemos comprender cómo el acabar, el rematar una obra
el sentido profundo del trabajo, no sólo no es un amor al hacer
sino que es afán que o curamente e enlaza con el irnpul o de destrucción con el gozo de deshacer. Para sostener e en el quehacer,
Penélope des-hace; para desentender e, para deshacerse del hacer,
el arquitecto el artesano, acaban su obra.

SUB-HACER, SOBRE-HACER Y OMITIR

La tendencia secreta a no acabar es propia del hacer feminal,
pero también hay un hacer aronil procra tinante (de "procrastinare , aplazar o dilatar el acabamiento). Ambo parecen constituir un sub-hacer o cua i-hacer. Pero no es lo mismo el quehacer
de la mujer que e enreda y entretiene, con voluntad de obra,
que el procrastinar del arti ta en que hay oluntad de obra y aun
de perfección en ella. El procra tinar del arti ta es dedicación;
el quehacer f eminal puede serlo y entonces toma la forma más
alta del sobre-hacer, pero también puede ser mero entretenimiento
banal, in pera ni esperanza. La dedicación como orientación
honda y decisi\'a de una existencia a una obra es común a las madres y a Jo artistas y poetas. También parece dedicación análoga la del científico, pero en verdad el científico no busca realizar una obra, sino muchas, y alta cuánticamente de una a otra.
Todas las obra de un arti ta tienen de común un e tilo un modo

300
301

�de hacer; la de un científico, a lo más, tienen de común un modo
de pensar. El científico om te, dedica toda u obra a su pensamiento; el arti ta, la madre, el poeta, dedican todo su pen amiento y su existencia a su obra. quí prevalece la obra, no ya obre
el pensar sino aún obre el existir. En el científico, la obra es como un instrumento del pensamiento; al meno , una oca i6n de
manifestar e y cumplir e. Por e o es menos creador, menos materno que el hacer del poeta y del arti ta.
o se confunda el quehacer del po ta de ia madre, verdadero
obr -hacer en dedicación, con el enredar, el entretenerse y el charlataneo, de quien no ha encontrado el centro de gravedad de su
xi tencia, la satisfacción a u entido ocacional; por ejemplo,
en el varón desfondado o la mujer olterona, ambos sin ocupación
profunda, in pera ni e peranza ni confianza en í mismo , en
los que el hacer o quehacer es puro relleno de un existir vacío.
Amar fundar, poetizar maternizar on forma del obre-hacer y
la dedicación; no lo on el ersificar, el verbificar, el enredar y
el charlatanear. También puede constituir un sobre-hacer la investigación científica o filo 6fica cuando e vi ten de poe ía, y e
traman de afán creador dedicación. P ro el mero hacer técnico
o científico, l inv tigar el razonar, el afán de sistema o de teoría sin creación
trabajo más un hacer que un quehacer, y menos, un obre-hacer, pues el técnico el científico entonces, part n
a de lo que buscan quieren encontrar mientras el poeta el
artista y el filó ofo de raza la madre, nunca saben lo que quieren
ni a dónde van. Y in aber lo que quieren hacer, lo están haciendo. in duda el arte y la po ía tienen fines télico pero a piran ecretamentc a no tener fin ni término, como la maternidad.
·mgún verdadero artista o poeta desea rematar; es profundamente quebacedor, procrastinante, exi tencia en dedicación exclusiva.
Todo artista todo poeta se siente autor de obras incompletas. n
ello los apuntes bocetos y obras iniciada on iempre más, y mucho más importantes que las obra acabada y cumplidas. El taller
del artista y el gabinete del poeta on siempre pai ajes de ueños
maternale poblado de feto y muñones.
inguna gran obra de
302

ningún gran artista está realmente acabada en la intenc1·6 d
to p
h
- .
n e au-

, r. ero ay suen~ intensos vividos de obra que no e cumplir~. y no se cumplirán porque e trata de un per-hacer, un "perf icere y. busca lo qu no puede lograr: la perfección última.

En el Juego y en el deporte no hay trabajo, pero tampoco hay
sobre-hacer. Falta el su ño y el propó ito de
b
Nº 1 ·
.
una o ra como meta. . 1 e Juego ni el deporte tienen fin ni fines; son inacabables
atélico . Se trata de formas del sub-hacer y más q
I
f '
·ó · l
·
ue a per ec~ n m a obra terminada, buscan la di tracción. Pero hay otra
Iormas d&lt;:1 sub-hacer que no on la del juego ni el deporte y que
~s aproxun~ a la omisión, al ab1-tenerse. Ya no es dis-tracción
smo re-!racc~on y abs-traerse de toda obra y de todo hacer. E ~
hacer-sin obJet? más que un no-hacer, ni un omitir en rigor. Tal
es el enfaenarru_ento para o curecer y casi desaparecer en el hacer,
~ el apresura!111en~o en el obrar para borrar la propia conciencia
e que ~ esta haciendo, y acabar lo que no ~e hace ni en el fondo, se qwere hacer. Hay por último un hacer desganado y sin imp~s, en q~e el hacedor va remolcado por las circunstancias.
n cambio, puede hablar e de un sobre-hacer que apenas hace
nada, pero que hace que otros hagan. Tal es el manda I.
.
el
· S
r, e mspuar,
sugerir. on formas de hacer que brotan de la presencia pura
del hombre ante otros hombres, inyectándoles sentido de la acción
:C. has~ vo,l,untad y propósitos de hacer y sobre-hacer. Hay un
unpenurn varonil que sin hacer aparentemente nada hace que
otros hombres, por influjo de su pre encia imperial, ha~an ejecuten y sobr_ehagan. y hay formas de "imperium' feminal por el
~ue _la ~UJer descubre su capacidad de hacer in hacer. Tal
la
~ prr~c16n de la mujer musa de la mujer amada y la sugestión
~~~t~d para su {b)~erir. La inspiración sopla de arriba; la su~
g
influye por abaJO. En cualquier caso sin mandar ni hacer
:~da ~ace~ y hace en forma de mandar ~directo. El quehace;
Hi~tona sólo no presenta varone que gesticulan, pero tras
tona está la sugestión, la inspiración de la mujer que actúa
como u motor inmóvil rigiéndola con clirección y riendas invisi-

la¿

303
H20

�bles. Y más alto, por encima de todo hacer humano y de todo
sobrehacer, está el misterioso sobre-hacer de lo Divino.

AcAECIVIDAD Y ACTIVIDAD

Hay actos y hay hechos. La actividad, el hacer del hombre, remite al acto, que es su fruto, no al hecho, el cual es siempre natural. No hay actos naturales, realizados por eres de la naturaleza. Tampoco hay hechos realizado por el hombre e piritual_ y
libre, sino actos.
o hay en español palabras adecuadas para distinguir debidamente estos matices. Y tengo que recurrir a forzar
el significado de los ocablos "acto' y "hecho", aun sabiendo que
el "acto" es forma del ''agere ' y el "hech o' o "fecho" d el "facere", que no designan respectivamente con exactitud lo q~~ q~:ro decir. Quizá pudiera permitírseme usar frente a la actlVIdad" o generación d acto , la "acaecividad" o realización de a~aeceres o acontecimiento , dando a este último término lo que tiene
de azarosa impersonalidad. Lo que acaece sin mí, o lo que me
acaece, no es acto porque no es mío ni es fruto de mi acción. Es
más bien hecho o acontecimiento, aunque tenga causas bien determinadas y conocidas, pues tienen causa, pero no ~~tor. Y_o
crezco o digiero pero el crecer o el digerir, no los ongmo espiritualmente yo; no soy el autor sino la causa, cuando más de ello:;
son en suma hechos y no actos. Los hechos que acaecen en mi,
per~ no son míos en cuanto a la ori~~c~ón, ~e s~n ablativos, :~cunstanciales, ad enticios. Todo 011 v1vu b1ológ1co no es acc1on
ni es mi hacer o actividad, sino mi acaecividad. Puedo contrariar
alguno de sus hechos, por ejemplo, la visión de mis oj~s la contracción de mis brazos, y puedo mandar hacer que m1 OJO vea Y
mi brazo se extienda, pero sólo soy autor del sobrehacer o mandato para ello.
El hacer humano propiamente dicho, no s6lo es hacer un "qué",
o mandar hacerlo, o sugerirlo, ino también es indispensable que
sea actuado o mandado actuar por un "quién", por "alguien" -y

º.

304

no "algo"- que alumbrado poéticamente por Ja presencia actúa
y aspira a dejar una obra hecha, y en cuanto puede, bien hecha.
La noci6n de "bien", vinculándose al hacer, anuncia a alguien
que re ponde en el doble sentido de respuesta y re ponsabilidad,
pues imprim a lo que hace una tonalidad ética que ningún animal ni ser inerte da a sus hechos. El hombre no s6lo tiene que
hacer en el mundo, sino también hacer alao que e como su respue ta, y hacerlo bien, porque marca su re pon abilidad, pues lo
no bien hecho se le revuelve y le irve de acusación.
El hombre en su hacer es autor en la doble acepción de respuesta y de responsabilidad en lo que hace. Autor (de "augere' ) quiere decir adición, el que aumenta o incrementa, en do significado : por su respue ta e.xi tencial creadora que trae al mundo algo
nuevo, no usado hasta él, y por la respon abilidad que contrae o
trae-consigo si deja de hacer lo que debe. Se ve que trae consigo
una intención poética o creadora y una deuda metafísica inicial;
en suma, trae un ímpetu una presencia, pero también una falta,
una ausencia, un déficit ontológico (menestero idad, necesidad de
ayuda para poder ser) y un deber de ser. Haciendo co as, haciendo lo que debe, hace bien y e cumple en u vocación y su misión.
La ontología del hombre es de talidad y calidad éticas y por eso
la ética brota de la metafísica del hombre. La primera forma ontológica del hombre es la de deber, ser en deuda; y el primer deber,
d de er, precisamente el que cada cual debe ser. Y así la llamada
"moral como contenido" brota de Ja estructura ontológica del hombre, que es, me parece, lo que dicen Zubiri y Aranguren. Todo
acto humano e poético de algún modo y en algún grado, y pone,
gracias a su presencia de hombre, una luz exi tencial obre las
co as del mundo. La misma persona que cada uno resulta ser,
en su existir es fruto de la acci6n creadora de esa per ona. Se
asombrará algún lector de tal "círculo vicioso" o contradicci6n en
eso términos, pues -podrá decir- si la per ona es fruto de la
acción existencial, no puede ser la autora de esa acción. Sin embargo, todo Jo circular es así, a la vez semilla y fruto, generador
Y consecuencia. Y así es todo lo que se autoengendra: el círculo,
305

�el pensamiento, la vida pues la e~illa da el, fruto y el _fruto, _Ia
semilla conservando u homogeneidad. Y asi es la acción exis'
.
tencial, en la que el fin es el principio y el principio lo es ~a~~
al fin. El acto humano funda us fines, sacándolo de su pnnc1p10
como acción· el fin de la volición está a la vez, al principio y en
'
. . .
la meta, y en lo fin principian otro fine , y en el pnn_c1p10 ~
ve que tán latiendo fin . El autor :11 us ac~os s~ engc a 1
mimo como principio merced a los fmes que el m.t.smo funda.
El autor , como tal' se autogenera y aca todo de sí mismo.
. El
autor no obedece uno mandatos que le vienen de fuera mo que
su autoría tá en qu todo nace de él. Lo que hacen el animal,
el astro o la piedra no es propiamente un hacer,. ino un de~arse
hacer. Su mover e ignifica exactamente ser movidos. La nusma
energía que incansablemente mue e y se mueve lo hace porque
está forzada a ello, movida a e11o. Lo propio de las cosas no es
un "hacer,, en la acepción que le vengo dando a este vocablo,
sino un "agere' un "operari", o mejor, un "efectuar", un ~ealizar
como efecto. Sólo el hombre tiene aptitud para mover Slil moverse; y esa aptitud es la acción: cuando piensa, ama, ~royecta
recuerda. Si, por la acción de su voluntad mueve m~culos. Y
hueso
e movimiento es efecto de la acción y no la acoón mrs'
. .
ma. Quien causa eso movirmento
es un " autor,, , no una " causa ,, .
Lo más que podría decirse es que hay un "hacer11 activo de persona y un "hacer" pasivo de co as.
Pero insisto en que en rigor las co a no hacen nada, sino que
en ella obrevicne, acontece el "hacer" como un hecho.
o es
acción ni actividad la uya, ino aca cividad, acontecividad. Las
cosas sirven a la acción y entran en la activida~ del hombre gracias a la fuerza poética con que éste actúa sobre ellas. Pero el
actuar mismo, la actividad no es propio de las cosas ino del hombre. En las cosas hay movimiento no acción.

306

EL

SOBRE-HACER DE LA DEDICAOIÓ

Y LA PERFECCIÓ

Todo 'hacer,, del hombre con autenticidad es "acto ' y es poético; si no, resulta sólo "hecho , extraño a su autoría. El hacer
es pasivo en los seres inertes, porque lo que hacen está previsto,
pre-hecho en sus leyes, como tá previsto lo que hacen lo animales en su instintos específicos o gencrale . ingún ser natural
deja de hacer Jo que tiene que hacer cuando llega el momento,
la conjunción del mandato con la circunstancia favorable o la
instancia propicia. Sólo en el hombre el verbo "hacer ' e poético, lo que le configura como poeta y como er extra-natural, preter-natural y sobre-natural. Ha ta el omitir mismo, el no-hacer
y aun el des-hacer exigen del hombre actitud y acción poética y
nada natural. Decir que no, a la aturaleza es disponet e a hacer
poesf.a, erigir e en actitud de autor, sobre-poniéndose al si tema
de Jas causas que rigen en el mundo natural. Lo seres natural
(animales, vegetales, inertes) obedeciendo a lo natural cumplen,
viven no responden, pero se dejan er lo que son.
o n ccsitan
hacer nada nuevo para elfo no nec itan csforzar e en er, ino
dejarse hacer. Cuando decimos que la piedra cae o 1 perro come no decimo que la pi dra "hace" el caer ni el perro ' hace"
el comer sino que uno y otro cumplen un 'hacer', la orden de
un "hacer" que l viene impue to. Algo o alguien hace y prehace o sobre-hac por Uo , pues les manda, les inspira, les hace
er. u perfección e pecífica está en su pecie que
la que se
la comunica. Todo lo eres naturale pueden ser p rfectos según
su especi . Pero tampoco la pecie manda o sobre-hace por í
mi ma, en virtud de una aptitud poética o autora, ino que alguien
está detrá o obre la especie y le comunica el poder de es hacer
Y comunicar a lo seres de su jurisdicción natural.
Sólo el hombre poetiza y autoriza en el mundo y frente a lo natural, hasta cuando no e lo propone. 610 el hombre "hace' y perhace y obre-hace y e per-fecciona, pues todo lo que va haciendo le sirve para irse haciendo, y no ólo su hacer
propio o auténtico, sino que en ese hacer se va apropiando de lo que hace,
307

�lo va incorporando sustantivamente a su ser, y en ese per-bacer
se per-fecciona. Siempre hacemos según lo que profundamente
somos, y siempre resultamos ser aquello que vamos haciendo, siempre que el "hacer" sea acción y no un mero ejecutar automático
y sin autoría. Pero hasta cuando lo hacemos no nos es propio, terminamos por apropiárnoslo, si hacemos intervenir en ello la autenticidad, el ímpetu poético de la presencia y el sentido.
Las co as no hacen, pero a imilándolas, ordenándolas, mandándolas, el hombre las hace concurrir a su "hacer"; y ellas van concretándose, con-creciendo en su contacto, en el uso, en el manejo,
en el conocer y aber del hombre. Por eso, porque el hombre
las necesita para su "hacer", las ocupa y se pre-ocupa de ellas.
Si las co as no se dan, sino que son dadas, y por eso son datos,
menos podrán dedicarse al hombre, pues ya sabemos que el dedicarse es un sobre-hacer poético. Las cosas sólo quedan dedicadas
cuando la sometemos y ordenamos, pero ellas no se dedican por
sí mismas. Sobre el "hacer" y el "dedicar", Ortega dej6 dicho cosas bellas y hondas, aunque insuficientes. Por ejemplo: "El hombre no es sino lo que él se hace. En cada instante, queramos o no,
tenemos que decidir lo que vamos a hacer en el iguiente. Al hacer algo, lo que verdaderamente hacemos es nue tra vida mi ma,
puesto que la hacemos consistir en e a ocupación" ( O. C. VI,
348). Y en otra parte: "Al animal no sólo le es dada la vida,
sino también el repertorio invariable de su conducta. Sin intervención suya, los instinto le dan ya resucito lo que va a hacer y
e itar. Por eso, no puede decirse del animal que se ocupa en esto
o en lo otro ' (Dos prólogos, pág. 17). Pero antes de tas últimas
palabras, dijo: ' lo más acti o que un hombre puede hacer es
no hacer simplemente algo, sino dedicarse a hacerlo. Los demás
sere vivientes viven in más. Al hombre, en cambio, no le dado
dejarse, sin más, vivir; antes bien, tiene que dedicarse a vivir; es
decir, entregar deliberadamente y bajo u intransferible responabilidad, u vida, o partes de ella, a determinadas ocupaciones.
La dedicación
el privilegio y el tormento de nuestra especie".
otemos que nos dice ahí que la dedicación es lo "más activo",
308

una intensificación del "hacer,, al

hace o sobre-hace o per fe . ' go que per-hacemos y nos per- cczona.
¿ Qué es la dedicación :&gt; Por de

quiera, sino un obre-ha~er o er:::nto, no ~ un "hacer" cualcapaces de hacer por sí menos ~dr~e~_ediy s1 ~as _cos~ n~ son
no se dan, sino que son dadas m
, car.. s1 a s1 rrusmas
lo má 'ser dedicadas. Qmen dede;:~s podran.dedicar-se, sino todo
dador, jardinero de i' y d 1
y se dedzca es el hombre, cuie as cosa del m d
como artificiales. El hombre es el ra
~n o tanto naturales
hacedor y poeta por e o
. ~ l n _dedicador, puesto que es
. .
d e u ontología. El "ded· por ,,pnui-. egio' por un a Jey pnvatJva
1atJno tuvo m
.
icare
nificado de voto O promesa, de un "h
,,
uy pronto el sigagraci6n. Vino a ser entre l l . acer sagrado, de una convotio"
1b
os aunos lo que ésto llamaron "d
pa a ra emparentada con "de »
ene forma verbal como la t·
l , us y que en español no tie1ene en atin ( "devovere ,, ) • En p - 1
la "d
•, ,,
evoc1on suena como un d di .
.
·
ano ,
"hacer" máximo del d d"
a e cac16n mten ificada, como el
e 1car. Pero el mism "f
,,
.
vo también acepción reJi i
.,
o acere laono tu"haccr" máximo. En 1 E glosa, 3acep_c1on de consagración como
fa,_;.,....,. "tul
a g oga a. dice una vez Virgili'o. "Q
-.-u,., v1
a pro frugibus".
•
uum

E que el verbo "hacer,' tá
f
brc al de ser o "exi t; ..n al d cfhrobundamente unido en el hom_._. '
e a er"
b
Lo
bre hace con autenticidad lo h
.
y sa er.
que el hom.
a o tiene y lo es 1
va siendo, es que Jo hac
l h
.
y o que el hombre
forma de aber Lo
~ yalo ª. o be.ne. y lo tiene al menos en
·
arnm es m hacen ni b
· •
eso son, pero no existen. El hombre al
a en ru tienen. Por
sabe, pues 1as sabe hacer El p .
b hacer las cosas ya Jas
, .
·
nmer sa er del h b
.
y autenuco sabor brota con eJ
. .
o~ re, su propio
do y sabiendo li~a a las cosa
que es ~ "hacer". Hacienen un co-hacer social
' y s~ religa con lo hombres

::t:i

hacer ante Dios, con-~g:r~o~~~::~7;~ar
~ ~eligión o cose vuelve primero fe un " el·
,,
.
existir del hombre
,
' ,
r 1gere con lo d · ·
un 'religare" con los hombres
lid . ivmo y luego se hace
dicación al hombre. d
'6 , enDs? andad y con-testación. De.
, evoc1 n a 10
d ·d'
smo que las d dica al hombre .
. o s~ e ica a las cosas,
rru mo a Dios, aprovechando la

EÍ

309

�respectividad de las cosas al hombre, y su texto de seres creados
por Dios. Ligadas las cosas al hombre por el hacer, el haber y
el saber, éstas quedan per-hechas, per-feccionadas en su función
ontológica respecto a él. No sól&lt;? las cosas en su relación con el
hombre se concretan y con-crecen, sino que se perfeccionan en su
ser-qué. Pero el per-hacer y el sobre-hacer toman su carga intensificada y su sentido del hombre y no de las cosas. En el "perficere'' del hombre sobre las cosas no son las cosas las que, en rigor, se perfeccionan, sino el hombre. Al dedicarlas a él, el hombre
se perfecciona, y con la perfección del hombre se perfeccionan también las cosas.
Todo hacer auténtico de autor, no solamente es un bien-hacer
sino también un hacer bien, pues siendo auténtico ese hacer constituye un per-hacer, y en él el hombre se perfecciona, y la perfección de cada uno se manifiesta como un bien ontológico del
hombre para sí y para los demás. Es que el bien humano es de
esencia comunitaria, como lo es la ca-presencia y el espíritu. Toda moral es comulgada o, al menos, colectiva y de índole social.
La ética, en singular, tiende a convertirse en costumbres, en plural, pues la llamada vocacional en cada hombre está orientada
hacia los demás hombres y sólo con ellos y en su respectividad
se cumple. La moral nunca podrá ser relativa, en la acepción
de que hay una para cada uno, pero siempre será funcional y respectiva. De alú, no la individualidad de sus principios sino su
universalidad, pues ésta se toma de la universalidad de todo lo
espiritual. De donde resulta la historicidad de la moral y de las
costumbres, haciendo que éstas varíen en sus postulados, pero no
en sus principios. La historicidad no es opuesta o contradictoria
a lo universal, sino el modo humano de realizarse lo universal,
no en abstracto, sino en concreto, en el hacer del hombre que va
haciendo, con-crecer las cosas.
Todo bien-hacer supone hacer el bien, proyectarlo presencialmente en el mundo. El primer bien que el hombre proyecta es
su presencia misma, que es también el primer valor porque es lo
que hace que las cosas se presenten a él en respectividad y puedan
310

valer. El bien que proyecta el hombre, como la presencia con que
ilumina las cosas del mundo, no son sino reflejo de Dios, algo así
como su eco luminoso y presencial. De ahí en el hombre su aspiración al fin último del que tiene la entreconciencia de haberlo
quedado atrás, pero también la sobreconcicncia de poderlo reencontrar hacia adelante, en su acción existencial si es auténtica
y sincera. El hombre en ~u autenticidad experimenta que de lejos
le viene la luz de una Presencia de que su presencia está tejida.
Y todo lo que se relaciona con esa Presencia le sabe a bien y por
eso la rastrea en sus haceres entre las cosas. El bien que el hombre da (y no sólo el bien que alcanza), le brota de su bien hacer
que, al proyectarlo en el mundo, se convierte en un hacer bien.
Y en ese hacer bien y bien hacer se van perfeccionando tanto
el hombre como las cosas que junto a él concrecen.
Creo que de ahí arranca el principio escolástico de que el hombre actúa siempre bajo la razón de bien, aunque esté ejecutando
el mal, pues si. el hombre busca hacerse en su autenticidad y el
mal es la negación de esa autenticidad no tiene sentido que busque el mal como mal para recrearse en él. Puede hacer el mal,
pero no quererlo. Cuanto el hombre hace sinceramente como autor es en sí, bueno, porque busca crear, fundar su propio ser, y
fundarlo según los dictados del espíritu que en él va a cumplirse
como persona. Si lo que el hombre hace resulta malo, es que no
obró sinceramente ni buscó su propia autenticidad en acción de
autor. Todo lo que cumple los dictados e imperativos del espíritu
es bueno. No se trata de que el hombre intente en su conducta
ética realizar el espíritu ( convirtiéndole en "res,,), ni de ef ectuarlo (haciéndole un "efecto"), que eso significa des-conocer al
espíritu, sino que se trata de asegurarle el mando, la primacía sobre el mundo de lo natural, y por eso el hacer es un sobre-hacer,
un per-hacer que perfecciona. Todo aquello que disminuye el influjo y predominio del espíritu, o lo retarda, o lo contraría, es malo. Hay mal en el mundo porque hay hombres inauténticas e infieles a su más profunda vocación. La autenticidad favorece siem311

�pre los designios del espíritu y con la verdad existencial siembra
el bien.
Por eso, la persona se perfecciona siempre con el hacer auténtico o bien hacer. El mal no es auténtico; nos suena a extraño, a
in-debido sin que nos lo enseñen. Ni el salvaje ni el anaHabeto
obran mal si obran con autenticidad. Hallamos el mal cuando
echamos de menos el bien y notamos nuestra insinceridad o nuestra falsificación existencial. Tiene el hombre necesidad metafísica
y por eso nota el mal donde se le presenta, y se le presenta como
algo negativo. Por eso, porque el hombre no es perfecto y necesita serlo sin poderlo ser, es perfectible. De ahí su profunda necesidad metafísica de hacer y hacerse. Se experimenta como necesse, y haciéndose, se perfecciona. El hacer del hombre no brota
del ser, como brota en el animal, sino del no-ser de su existir. Su
"siendo" es su "faciendum". Nunca acaba su perfección porque
sus fines no son término y acabamiento &lt;le la acción, sino medios
para otros fines más altos. El fin se perfecciona haciéndose medio. En cambio el medio se deteriora y pervierte haciéndose fin.
Sacando unos fines de otros, el hacer es quehacer, es acepción de
sobrehacer, per-fectibilidad. Al través de sus fines se va cumpliendo. Esos fines son sus posibilidades, no abstractas sino existenciales.
Por eso, financiamos nuestros fines prorrogándolos. Fundamos nuestras posibilidades en nuestros fines, no porque nos los apropiemos
sino porque como las posibilidades, esos fines, nos son propios.

HACER y HABER

Hay en el genio de la lengua española -y de otros idiomastal ímpetu poético, que le lleva a dar forma verbal, acción verbal, a nombres y hechos, a veces inertes que, por sí solos, no son
capaces de "hacer" nada. Basta tomar un nombre o su tema radical y añadirle el sufijo "cer", quizá aféresis de "hacer", para
que el hombre, el hecho aquél, tome acción y se haga verbo. Y
así decimos "frute-cer"., "enrique-c.er'', "anoche-cer''. Notemos
312

que atribuimos un "hacer" a lo que no es capaz de ningún "hacer", y que cuando son verbos que llevan en sí su propio 'hacer"
no necesitamos atribuírselo ni ponerle enclíticamente ningún "cer".
Construir, saltar, hablar, correr, no lo llevan porque no lo necesitan. Es sólo cuando de un nombre que no es acción, queremos
volverlo un verbo. La poética del hombre le lleva hasta fundar,
atribuir o inventar un "hacer" en lo que no "hace". Esos verbos
que formamos haciéndoles terminar en "cer", indican cierta impersonalidad, in-subjetividad en el "hacer", un "acae-cer" o "aconte-cer", un mero ocurrir (ob-currir), tomando el "currere" del
"correr" impersonal del tiempo.
Notemos que también decimos "fructi-ficar", "elasi-ficar",
"noti-ficar", "cosi-ficar", pero siempre en lenguaje intencionadamente culto y para aludir siempre a un hacer de hombre, con
ímpetu de acción y fundación. N-0 puede ser más que un hombre
el que "clasifica", "cosifica", "notifica", "fructifica". Indebidamente decimos que el árbol fructifica, en vez de frutece. Y cuando decimos que el hombre se enriquece o empobrece no va dicho en forma activa, sino en pasiva. Es algo que acontece o acaece
al hombre. Sobreviene u ocurre la pobreza, el enriquecimiento, el
fruto. Es un matiz muy fino de nuestra lengua, lograr un "hacer"
sin sujeto que haga. Por eso atribuimos también el "hacer" a seres y fenómenos que no pueden ser sujetos activos. Pero entonces
impersonalizados, desubjetivamos el verbo. Y así decimos: hace
tiempo, hace frío, que equivalen a "frie-cer", "tempore-cer". Notamos de este modo que el "hacer" no es acto, sino más hecho
que nunca, pues son aconteceres naturales que ya encontramos
como tales hechos. Y esos hechos ahí acontecidos sin esperar el
hacer del hombre, tienen el aspecto de lo que "hay". Cuando decimos ªhace calor" o "hace buen tiempo", lo que venimos a decir
es que ''hay buen tiempo" o "hay calor", porque han acontecido
o sobrevenido. En los nombres que queremos verbalizar ponemos
un "cer", para indicar el acontecer impersonal de su "hacer". En
los acontecimientos ya hechos, sin sujeto, el "hacer" lo convierte
en "hay,, , forma 1mperson
.
ald
' cuan. el"ha b er"T
. am b''
1en, a1 reves,
313

�do lo que hay no me conviene, no me importa, no me interesa, en
la forma unipersonal e impersonal de estos verbos, usamos, en
su lugar, el verbo "hacer' y decimos por ejemplo: "esto no me
hace", no me peta.
Hacer es siempre incrementar poéticamente el mundo, poner en
e'l a Igo nuevo. El reciproco
'
d e1 ver bo "h acer" es "tener " o "habcr" ,
tomar posesión de lo que "hay►', de lo hecho y actuado. Y así el vocablo "ocupación" tiene doble sentido: el de "ocupar" activamente,
tomar posesión, y el de ocupar-se sobre-activamente, como sobrehacer atender cuidar. Lo que hay, es previo a lo que es, por lo
menos es la indeterminación previa al ser-qué de cada cosa. Pero
todo lo que acontece y ocurre, todo lo acontecido y hecho, ahí está, lo ha)', Lo que hay, ha acontecido u ocurrido sin "hacer" de
hombre, de un modo impersonal o in-subjetivo. Pero el hombre
entra a saco y tala en lo que hay y va fundando seres-qué, es decir, lo que hay lo va ocupando, habiéndolo o teniéndolo, se va apoderando de ello, esto es, le va quitando su poder difuso y confuso
y le va dando su propio poder de hombre. Y así va ligando lo que
hay, a su ser existencial. Lo que hay, como tal, el hombre ni lo
ha, ni lo tiene, ni lo hace, pero a medida que del "hay" va haciendo ontología de seres-qué lo va habiendo, o teniendo, se va
apoderando, posesionando al ritmo del ir haciendo. Todo hacer·
es ir fnndando e ir habiendo. Al hombre que hace las cosas bien,
le llamamos "hábil" de haber, pero significando "hacer''; también le llamamos "apto", de "apiscor'\ derivado del antiguo "apere", coger, apropin:r, apoderarse, de modo que "apto" quiere decir apropiado, pronto a apoderarse de las cosas. Poseemos y habemos lo que hacemos, en sentido profundo, para apropiarlo, volverlo existencialmente propio. El imperativo antiguo de "haber"
es "habe", y en mi pueblo natal de Extremadura se dice imperativamente "¡ habe !" con el significado de "haz sitio", como si fuera un "hacer" rderido a un "hay" en el espacio. Y es que el
"siendo" existencial del hombre, le hace haber o tener aquello
que va incorporando a su ser o existir.
Pero si lo que el hombre hace (y aún no hace, pero acaece o

acontece) queda hecho y constituido en ser-qué, y si ya el exis~ rnism~ ~ un "faciendum", resultará que el "hacer" no es prev10 al existir del hombre, pero sí es anterior al "ser-qué" de las
cosas, pues a las cosas sólo la presencia del hombre les hace "serqué". Su entidad u onticidad, su condición óntica se la da Dios
pero u "ser-qué" respectivo solamente se constituye con la pre-'
sencial. ~umana,, pues solamente el hombre les hace ser-qué en
respectiv1dad a el. Para ser cada cosa lo que es, necesita un "hacer" de hombre, por lo m nos una presencia, un presenciar, que
es también un "hacer" primero.
Pero si el h~cer del hombre es anterior al ser-qué de las cosas,
pues ya el pnmer hacer sobre eUas el presenciarlas es hacerlas
ser, Y es haberlas o tenerlas, un apoderarse y apropiarse de ellas
todo existir de hombre, por su parte, si no es previo al hace;
(puesto que es un "haciendo" y un "haciéndose") y sí es, por
lo menos, previo al ser-qué de las cosas. Y ese existir es más que
un "hacer", un "sobrehacer", pues por ejemplo, querer hacer algo, resulta siempre anterior al hacerlo. Y hasta cabe que queramos hacer lo que no podemos hacer. Y no podemos hacerlo no por
falta de querer., sino porque no tenemos poder para hacerlo. Pero
en cambio, tenemos poder pani querer hacerlo, pues la voluntad
es poder o fuerza, y no mera posibilidad abstraída desde el homb_re a las cosas y los acontecimientos. Y por eso, porque podemos
siempre querer hacer, aunque no podemos hacerlo, ese "poder
hacer' del querer es ya un pre-hacer o sobre-hacer, y no un mero
Y simple hacer. En el "pre" de la presencia se fundan, pues el
poder, el haber y el hacer del existir. Y al margen de todos esos
verbos, el saber.
Lo que se hace, se hace porque se puede, pero no siempre lo
que se puede hacer, se hace. i la posibilidad es la potencia o
poder, ni lo posible es lo fácil ni lo factible. Fácil o hacible, es lo
que puede ser hecho, lo acontecible u ocurrible. Factible es lo que
alguien, un hombre, puede hacer, instituyéndolo en acto y no en
hecho. Es posible, en abstracto, lo que no es fácil ni factible sino
acontecible. Pero en el hombre el poder mismo puede ser fruto
315

314

�de un acto, del querer como potencia. Es lo que llamamos "hacer un poder", porque hay posibilidades, y el "hay", en sí mismo,
es una inmensa posibilidad, pero quien hace o saca posibilidades
del "hay'' es el hombre. Y las saca según sus poderes o potencias
existenciales. El hombre no es sólo un posible, un ser lleno de posibilidades que le han sobrevenido y que las halla en él, sin haberlas hecho, sino que es máxima potencia o poder que no sólo
hace o sobrehace cosas, sino que "hace también los posibles" y
aún los imposibles para actuar y mandar en el mundo. Tiene poder y lo da, y funda posibilidades que no hay antes de darlas él.
Cuando decimos que el hombre se a-podera de cosas, no decimos
que quite a éstas su poder o posibilidad, sino que les da u otorga
poderes y posibilidades que ellas no tienen: los del hombre como
existencia poética. El hombre, al querer, "hace los posibles". Y si
el hombre, a veces, quiere hacer más de lo que puede hacer, es
porque su querer es un sobre-hacer, que empieza por f~dar su
propio querer y su mismo existir como ir siendo y haciendo y
pudiendo y habiendo y sabiendo. Su existir se trama de "queriendos'\ de proyectos y futuros, de lo que no es y acaso de lo
que nunca llegará a ser.
Las cosas se prestan ofertivamente a ser-qué para que el hombre pueda existir. Cuanto el hombre hace (una silla, rezar, consolar, pensar), y hasta lo que es hecho sin su actividad intencional revierte sobre el hombre y modifica, le influye en su "siendo"
'
.
y su modo de ser. Pero esa "ofertividad" de las cosas no _es actividad ni intencionalidad. Lo que ellas hacen, les sobreviene; lo
efectúan, lo ejecutan, lo realizan, dejándose ser lo que son y la
presencia les hace ser. Hasta cuando son causas y hacen efectos,
se dejan instituir en causas; ellas no deciden serlo. Toda cosa como "hecho'' pide una determinación y una causa extraña a ella.
Si el acto brota del presenciar, y el presenciar es ya un acto, el
"hecho" brota con el después del suceso y la posterioridad a una
causa. Y una vez constituido el "hecho" queda muerto como "sido", sin que haga nada para seguir siendo. En cambio, el acto,
sigue siendo y actuando y nunca llega a pasado completo y aca316

hado. Por eso la Historia se integra de actos y no sólo de "hechos"; Y no es puro pasado, sino pasado actual, presenciado o
presente, con virtualidad de acción todavía. Mientras los hechos
naturales del pasado (catástrofes, epidemias, accidentes futurantes, etc.), no son históricos y han dejado ya de ser, son totalmente "sido", la invención de la imprenta, el paso del Rubicón las
di~cusio~es de Trento, no han pasado del todo y siguen reson~do
existenc1alm~nte .en los hombres. Y si algún hecho natural es reputad~ com~ histónco ~ P?rque lo revestimos de la historicidad que
en s1 no tiene. El naclllllento de Platón o de Goethe es un hecho
natural que ellos mismos, y nosotros después, hemos dotado de historicidad como si fueran actos.
Y ahora una cuestión importante para 1a historia de la filosofía: ¿ qué relación tiene la noción del acto y la potencia aristotélicos con estas acepciones del poder y el acto que vengo dando
en estas páginas?

317

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>HUMANIT AS
--¡ANUAIIO :DEL CENTRO DE F.STUDIOS HUMANISnOOS

,
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
N'2

19 6 1

�.........,..

�HUMANITAS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMAN!STICOS

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN

N' 2

Año II
196 1

�N U M. 2

196 1

A~ O I I

HUMANITAS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
CENTRO DE ESTUDIOS HUMANfSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
Presidente y Jefe de la Sección de Filosofía:

DR.

AGUSTÍN

BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Jefe de la Sección de Letras:
Lic. JuAN ANTONIO AvALA

Jefe de la Sección de Historia:
PROF.

IsR~EL CAvAzos GARZA

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic.

ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Je/ e de la Sección Editorial:

LIC. ALFONSO RANGEL

GUERRA

EDITORIAL JUS
MEXICO, 1961

�HUMANITAS
Correspondencia: Centro de Estudios
Humanbticoa. - Dirección: Zaragoza
Norte 244. -

Monterrey,

N.

L.

I

DICE

SECCIÓN

PRIMERA EDICION

PRIMERA

FILOSOFIA

Marzo de 1961.-1,000 ejemplares.
(A)

Dr. AousTÍN

INVESTIGADORES

LocALEs

Filosofía y Filosofar
Lic. CONSUELO BoTELLO: lAs Categorías . . . • .. . • . . . . . . . . . . . . . • . . .
Lic. LulS RABAsA: La Filosofía de la Materia en un Tomista Contemporáneo . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Dr. RoBERT S. 8.ARTMAN: Lo Analftico y lo Sintltico como Categorías
Metodológicas . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . • . • . . . . . . . . . . . • . . . . . . .
BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE:

(B)

Derech01 Reservados

©

por el Centro de Estudios Humanisticos de la U.N.L.

La retponsabilidad derivada de los estudiot contenidos en este
Anuario corresponde cxcluaivamente a 1us mpectivot autores

13

43
55
99

CoLABORADORES foRÁNEOS

Dr. ANTONIO GóMEZ Roeuoo: Introducción a la Política .Aristotélica
Dr. Luow10 ScHAJOW1cz: El Hombre y sus Veneraciones . . . . . . . . . • .
Dr. ALBERTO CATURELLI: Breve Ensayo sobre el Ser . . . . . . . . . . . . . . . .
Dr. PEDRO CABA: Soledad en el Hombre . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . .
Dr. Ivo HoLLHUBER: Rez,alorización de la Filosofía y Jurisprudencia
amenazadas de desquiciamie11to en sus conceptos básicos . . • . . . . .
Dr. PATRICK Ro11ANELL: Fe contra Ciencia: una Resolución al Conflicto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . • • . . . . . . . .

129
145
163
191
217

239

7

�SECCIÓN
SF.CCIÓN

CIENCIAS SOCIALES

LETRAS
(A)

(A)

Jr..'\'ESTICADORES LocAU:S

Lic.

( B)

Dr.

(B)

JOAQUÍN ANTONIO PESALOsA:

325
343
355

SECClÓN

389
401
419

TF, RCERA

HISTORIA
J::-,'VESTIOAOORES

Loc:ALES

lsRAEL CAvAZOS GARZA: La Obra Franciscana en Nuevo Le6n . . . . • . . 437
JosÉ P. SALDAÑA: Don Martln de Zavala • .. . .. . .. .. .. . .. .. .. .. . . . . 453
To1a1Ás Mnr-.DlR1CHAOA Cu'llVA: Médicos)' Hospitales en r.l Nuevo Reino
de Lt611 . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . • . . . . . . . • . . . . . . . . . . . 471

Dr.

Los Comienzos de la Colonizaci6n Española en el
Nur.vo J.I undo • . • • . • . • . • • . • . • • . • . • . • • . . • • . . . . . . . . . . . . . . . . . 495
Abog. RoooLPO Ruz MB?-:ÉNDEZ: La Patria Lejana . . • . . • • . . . . . . . . . • 509
XAVlRR TA,.ERA ALPARO: El Pesimümo Mexicano a la Mitad del siglo
.YJX .. . . •.... ... ............. . ... . . . ... . .. . . . ••..•.. . .••. 517
SIL\'JO Ü.\'ALA:

549
577

601
617

Qul:'-:TA

NOTICIAS Y RESE~AS

..

BIBI..IOGRAFICAS

SALINAS QulROOA: Co11greso de Sociología Política, 643.JoACHIM ,·oN R1!&gt;o'TELF.N: Encur.ntro entre Orirnte )' Occidente,

GENARO

ANGEL

(A)

COLABORADORES FORÁNEOS

371

MA:-:UEL MENDOZA

SECCIÓN

De la Guerra )' de la Par. . . . . . . . . . . . . 527

Dr. Luis RECASÉ!'~s-S1cnEs: La Finalidad en el Derecho . • . . • . . . . . .
Lic. DESIDBRIO GRAUE: La Justicia Distributiva • •.. .. , . . . . • . . . . . . . .
Dr. W1L1JAM M. W1NNIE: 1A tene11cia de la tierra en la Cuenca del
Bajo Paptiloapan ... .... , • • . . • • . . . . . . ..• . . . . . . . . . . • . . . . . • . . .
Prof. Dr. C. A. CANNEOIET.ER: Sociocracia. Un medio para mejorar la
vida de la comunidad . . . . . • . • . . • . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

COLABORADORES FORÁNEOS

Hernando I&gt;ominguez Camargo, Primogénito de G6ngora . • • • . . . . . . • . • • . . . . . . • . . . • . . . . . . • • . • • •
Dr. Suo10 F.ERNÁNDEZ: El Mal Amor . .. . ... .. .. . .... .... . •• , . . .
ERNESTO MEJÍA SÁNCllEZ: !.A Vida en la Obra de Alfonso Re,·es . . • . • .
PORFIRIO l\ÍARTÍNEZ PEÑA.LOZA: Ignacio Mariscal, Traductor de Poesía
Francesa . • . . . . . . • • . . . . . . . . . • • . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . .
Dr. MYRON J. LrcHTBLAU: Temar 'Y Tlcnica en los Cuentos de Bduardo J.1allea . . . • . • • . • . . ... • • • • • • • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • • • . •
Gt:ORGE. J. Eoat:ac: Un Estudio de Don Manuel del Pr.z, una Creaci6n
Literaria Galdosiana . . • • • . • . • . • • . • . . • • • • • • • • . • . . . ... . . . . . . . .
Dr. CHRISTOPH Eren: E11sayo de Topología Uteraria . . • . . . . . . . . . . .

JN\'ESTIGAOORES LocAt.ES

Lic. ALBERTO GARCÍA G6MEZ:

El Problema de los Géneros Literarios . . . . 259
ALFONSO RANG&amp;L GuERRA: !.A Poesía de Bias de Otero . • • . . . . . . 269
Luis AsTEY V.: El Mito Acadio de Zu y Dos Documentos Afines 299

Lic. JuAN ANTONIO AVALA:
Lic.

CUARTA

SECUNDA

S.,:-.c,rnz: Comentario a José Gaos,

FRIT"L

645.-

669.-Mrcu&amp;L

CA.."ITÚ: "Vida )' sentido", por Luis Abad Carretero, 673.-JUAN

Handbook of 1.atin American Studies, No. 21, 681.juAN ANTOl\'lO AYALA: Crítica literaria, por Manuel Gutiérrez Nájera
(Obras, 1), 682.- AcusTÍN BAsAVB Fotz. DEL VALLE: Rclncion~s de la
filosofía, por Francisco Romt'ro, 683.- AousTÍN BASA\"E FnEz. DEL VALLE: Tratado general de filosofía del derecho, por Luis Recaséns Siches,
685.-ALFONSO RANGEL GUERRA: Estructura de la lírica modr.ma, por
Hugo Friedrich, 687 .-ALFosso RA:-:GEL G1JERRA: / orge Luis Borges,
un ensayo de interpretación, por Rafael Gutiérrez Girardot, 690.-ALBERTO GARCÍA GóMEZ: Derecho lnternacio11al Público, por César Sepúlveda,
691.-lsRAEL CAvAzos GARZA: Apellidos de Nuevo León. Guerra . .Apellido materno de Fray Semando, por Tomás Mendirichaga Cueva, 692.IsRAEL CAvAZOS GARZA: El Benemlrito Educador Nucvoleonés Profesor Dn. Serafín Peña. Datos biográficos, por Plinio D. Ord6ñez, 693.

ANTONIO AYALA:

9
8

�Sección Primera

FILOSOFIA

�FILOSOF1A Y FILOSOFAR

DR.

-

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Oentro de Estudios Humanísticos
de la Universidad de Nuevo Le6n
Sumario: l. Esencia de la Filosofía y Raíz del Filosofar.-2. Fundamento y Sentido del
Filosofar.-3. ¿ Qué signüica ser Filósofo?-4. La Filosofía como Forma de Vida.-

5. ¿Para qué sirve 1a Filosofía?--6. Filosofar para mejor vivir.-7. Filosofia como
compromiso.-8. Hacia una Filosofía Existencial, no Existencialista.-9. La Filosofía prepara para la Salvaci6n.-10. La Filosofía al servicio del Hombre -Philosophia ancilla vitae.-1 l. El Hombre al servicio de Dios.-12. Abertura de la Filosofía a la Salvaci6n.

l.

EsENClA DE LA FILOSOFÍA v RAíz DEL FILOSOFAR

una definición de la filosofía en la que todos los filósofos
estén de acuerdo, es lo cierto que todas las filosofías pretenden dar una explicaci6n fundamental de la realidad entera. Por debajo de las pugnas de la historia, los filósofos han perseguido siempre un mismo objetivo: la sabiduría
humana. La tradicional definición de la filosofía como conocimiento cientiAUNQUE No EXISTE

fico de las cosas por las jJrimeras causas, en cuattto éstas conciernen al orden
natural, recoge la fundamental coincidencia genérica de todos los sistemas, a
saber: que la filosofía pertenece a un orden cognoscitivo -no afectivo- y
que pretende saber decir las últimas razones de realidad universal.
Es preciso, sin embargo, no dejarnos llevar por un optimismo racionalista.
La filosofía pretende llegar a una integral comprensión de la realidad total,
pero una cosa es el intento y otn, muy diferente, la realización. Nunca llegaremos a conocer, exhaustivamente, el orden nahrraL Nos topamos, al final de
cuentas, con el misterio, con la franja nebulosa. . . El último acto de la razón
-como lo advirtió Pascal- es reconocer que la razón tiene límites. Cabe
agregar, no obstante, que como no se pueden establecer "a priori" estos límites, siempre es posilile, en la práctica, el progreso indefinido del filosofar.

,

13

�Algo le falta a la clásica y tradicional definición de filosofía. Autores muy
próximos a la filosofía aristotélica }' medieval han hecho notar que esa definición, aunque cierta, es incomplela. En efecto, échase de menos el aspecto de
"sabiduría yjtal de los últimos problemas humanos" que tiene la filosofía. Si
suprimimos el carácter de síntesis superior y ,·ita] de los conocimientos del
hombre, nuestra disciplina pierde todo su valor íntimo y c..xistencial. Una filosofía que no esté al servicio del existir -dicho sea con absoluta sincerida&lt;lno nos interesa.
En español, la palabra "filosofía" l designa la suprema ciencia natural puramente humana, Fruto, esta designación, de la concepción greco-latina que
e1mc nosotros c;ícmpre ha estado presente. Etimológicamente la voz filosofía
-formada por dos palabras griegas ''philo" y "sophia"- significa amor o
tendencia a la sabiduría. Ni ignorancia infrahumana, ni sabiduría divina. Trátase de un saber natural y propiamente humano, de una justa medida de la
potencia intelectual del hombre. Al hombre sólo le es posible conseguir una
docta ignorancia ( bien distinta, por cierto, · de la ignorancia del palurdo) .
"Así pues -apunta Nicolis de Cusa-, a ningún hombre, por más estudioso
que sea, le sobrevendrá nada más perfecto en la doctrina que saberse doctísi mo en la ignorancia misma la cual es propia de él. Y tanto más docto será
cualquiera cuanto más se sepa ignorante". 2 Desgraciadamente esta &lt;locta íg-

.

' Aunque tradicionalmente se nos había venido diciendo que se debe a Pitágoras
la invención del vocablo "filosofía", lo cierto parece ser que fue Hrráclito quien por primera ,·ez crnple6 el tC:·rmino "filósofo". "Es n('c,·sario - dice Heráclito- que los filósofos sean buenos investigadores de muchas cosas" (Fragmentos 35, Diels). Herodoto
usa el verbo "filosofar" al atribuir a Creso -quien se dirige a Salón- las ,iguiemes
palabras: "he oído que, por el placer de la especulación, has recorrido, filosofando,
muclios países' (Hist. I, 30). Tucididt's hace e.'Cpresar a Pericles: "Amamos lo bello
i:on medida'', ''filosofamos sin molicie" (Guena del Pel., II, 40). Eutidemo, según
apunta Xcnofonte, ~r cree "muy adelantado en filosofía" (Mcm. IV, II, 23). En todas
estas frasc.1 de escritores clásicos se advierte un concepto de íilosoffa como afán de
conocer fas cosas todas, como "cultivo intelectual''.
Cicerón y Di6grnc5 Laerdo son los principa les promotores de In venerable tradición
c¡uc atribuye a Pitágoras la inn·nción del término "íilosofía" (Véase del primero "Tusc
V., c. 3, n. 7-9"', y drl segundo "Declaror. Philosoph. vitis, [eclic. DidotJ 1, B, c. J.
n. B"), Conocemos de sobra el bello relato y no es el caso de volverlo a reproducir. Pero cabe apuntar que la anfrdota reco¡:r, admirablt'mrnte, el carácter de búsqueda desinteresada -pragmáticamente hablando--, noble. contrmplativa y amorosa que ha
tenido i;icmpre la actitud filosófica. Parcrr ser, s1•gún el testimonio de los mejores historiadores de la filosofia, que un pitagórico llamado .Heráclides Póntico atribuyó a Pitágora.s -por el fervor que le profesaba- lo que era propio de la modestia socrática )'
fl aprendió cuando concurrfa a la escuda platónica. De esta opinión participan Kurg,
Ritter y Preller, Jaeger.
: NmoLÁs DE CUSA, La Docta Ignorancia, pág. 25. Editorial Aguilar, 1957 .

H

norancia, de pura cepa socrática ha sido amplificada hasta el extremo por el
"problematicismo filos6fico,, y por la "dialéctica del no-saber". Bástenos dec_ir que el hombre, aunque nunca llegue a poseer la abidmía en plenitud,
siempre tenderá hacia ella y de ella recibir::í reflejos y orientaciones. Ese poder
zaumúsico que nos Jleva al propósito de lograr ese anhelado sabrr de la uniYersalidad de lo universal, es in-eprimible e inoC11ltable. Antes que otra cosa,
la filosofía es una realidad vital, un hecho histórico. Filosofamos porque sentimos, como ley imperiosa de nuestra mente. b necesidad de buscar afanosamente la Ycrdad, para hacerla sustancia propia (''ampkxus veritatis"). Tengo la certeza de que antes de haber sido b filo~ofía una auténtica realidad
dentro de mi espíritu, ha estado ahí: como algo existente -en libros, cátedras, sociedades y congresos- fuera de mí. .hfanifestación 1 sí se quiere, social,
externa, visible e impositiva de su existencia; pero no por ello menos contundente. Y esta manifestación objetiva, histórica, me enseña por de pronto, c¡ue
no estoy frente a un cuerpo de verdades acabado, concluido. A modo de
"Geiser" incontemble brota de mí propio ser e] af:in de investigar la verdad
arribando hasta el ser de las cosas, hasta la comprensión cabal del Gnivcrso.
Me importa poner en claro el qué de las cosas y el qué de mí mismo. Es mi
propia vida, con sus angustias y esperanzas, la que me insta a filosofar. Por
mi propia cuenta y riesgo personal ando en pos de verdades comprometedoras.
No se trata de \'erdades como las de la Botánica o la Mineralogía. Se trata &lt;le
un imprcuin"dibú- menesta de ubicación )' de autoposesión. Y en ese menester me juego a mi mismo de manera integral, porque en la búsqueda y descubrimiento de la verdad me identifico con la ülosofía. No ocurre cosa semejante con ninguna otra ciencia. Todo auténtico filósofo forja una filosofía y
la encarna. Pero esta filosofía no es una simple abstracción: es 1a vida, en su
sentido radical, henchida de significación.

Las hipótesis del hombre de ciencia -falsas o verdaderas- no alteran la
vida del científico. Otra cosa ocurre con el filósofo. Su vida queda radicalmente afectada por el hecho de que admita o rechace la existencia de Dios; por
el hecho de que encuentre un sentido y un fin del mundo o porque cree que
el Universo es el resultado de ciegas combinaciones mednicas; por la conclusión de que el bien sea una realidad o una ilusión ... ''Hay en la filosofía
-observa Michcle Federico Sciacca- una esencia de totalidad, profundamente metafísica y hasta diría religiosa, que falta en la ciencia".ª Las diversas filosofías determinan cosmovisiones fundamentalmente diferentes. Ya por el
hecho de que estemos insertos, em·iados o puestos en un mundo dentro del
' M1cHP.LE FtDER!Co SCIAcCA,

La Filosofia y ti Concepto d, fa Fi!osa/ía, pág. 21.

Ecliciones Troquel, Buenos Aires, 1955.

15

...

�cual hemos de hacer nuestro quehacer -- faena vocacional- y ante el cual
hemos de ser responsables, estamos comprometidos. Pero este compromiso
vital se vuelve lúcidamente consciente -y por ello mismo apremiante- con
la filosofía. Asumimos, al filosofar, el riesgo y la responsabilidad. Puedo equivocar mi ruta y debo responder de mi vida. Mi conciencia histórica me soli' dariza con las generaciones pasadas y me señala mi responsabilidad ante las
generaciones futuras. Con mi conducta me juego mi vida y, en parte, la vida
de otros. No puedo ser espectador. Tengo que ser actor. Actor que actúa en
una vida que es conflicto, desazón. Y mis acciones -para que no sean simples agitaciones- tienen que estar precedidas de contemplaciones.
Necesito cultivar la reflexión filosófica para saber ver, saber pensar, saber
sentir, saber amar, saber decir, actuar y vivir. "La mayor miseria del hombre -afirma Etienne Lamy- no es la pobreza ni la enfermedad ni la muerte, sino ignorar por qué nace, sufre y muere". En este sentido, el saber filosófico -integral, armónico y coherente- reviste para el hombre una importancia extraordinaria e insustituible. No puedo quedarme en la superficie de
las cosas. No quiero detenerme sino hasta llegar a la causa primera, al origen
y razón de las cosas. Siento el imperativo de acercarme a la esencia, a la estructura óntica de los objetos y escrutar su fondo invisible, subyacente, ontológico.
Pero no basta apuntar la necesidad de cultivar la reflexión filosófica, como un imprescindible menester de ubicación y de autoposesión; menester es
inquirir por el fundamento y por el sentido del filosofar.

2. FuNDAMENTO v

SENTIDO

DEL FrLosoFAR

¿ PoR QUÉ CULTIVAN LOS HOMBRES LA FCLOSOFÍA? ¿Qué es lo que les impulsa

a ir tras este tipo de saber?
Aristóteles inicia su Metafísica apuntando lo que considera como la raíz
humana del filosofar: "Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de
saber. El placer que nos causan las percepciones de nuestros sentidos son una
prueba de esta verdad. Nos agradan por sí mismas, independientemente de
su utilidad, sobre todo las de la vista". Pero cabría aún preguntarle a Aristóteles: ¿por qué todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber? Porque no basta indicar un hecho: la sed de saber, se precisa explicarlo, hasta
donde sea posible.
Nuestra condición de seres contingentes es, en una gran medida, incertidumbre sustancial. Inseguridad y riesgo son notas inseparables a la vida hu-

mana. Nuestras adquisiciones, fruto de laboriosas faenas intelectuales son
.
.
'
~e~pre ~r_e,canas. T_en~mos que pensar -y pensar bien- para poder subs1s_t1r. Qu1s1eramos e ~ la incertidumbre y el riesgo. Y si no podemos elimmarlos del todo, aspiramos, por lo menos, a guardar el equilibrio. Tenemos
que elegir y decidir, a cada momento, la direcci6n de nuestra vida. "El hom~re ~ ha perdido muchas veces y a lo largo de la historia: más aún, es constitutivo del hombre, a diferencia de todos los demás seres, ser capaz de perd.~rse en la s:lva del existir, dentro de sí mismo, y, gracias a esa otra sensacion de perdrmento -observa José Ortega y Gasset-, reobrar enérgicamente
p~r~ volver. a encont~arse. La capacidad y desazón de sentirse perdido es su
tragico destino y su ilustre privilegio". c1 Pero la filosofía no es tan sólo una
técnica vital para salvarse del naufragio. Más allá de los menesteres temporales Y el "Eros" de seguridad y certidumbre, se da el "Eros" filosófico. El hombre se extraña de la realidad circundante y de su propia realidad. En ese instante ya no cuenta con las cosas usándolas, gozándolas o temiéndolas, sino que
se pone frente a ellas, se sitúa fuera, extra1iado de los objetos y se pregunta
con asombro por esas cosas próximas y cotidianas que ahora, por primera vez,
se le ap~re_cen como problemas. ¿ Qué es esto? ¿Porqué es? ¿Para qué es? Estas
caractensticas preguntas suponen una actitud que Zubiri ha denominado teoré~ica por oposición a la actitud mítica. Surge en Grecia, un buen día, por
prrmera vez en la historia, y desde entonces el mundo ya no ha dejado de hablar de filosofía. Así, pues, la Filosofía es, en mucha parte, hija del asombro.
El que tiene v~r~, sino. para comprenderla -explicándola causal y teleológicamente-- y v1V1rla meJor. Pero la filosofía no puede quedar reducida a una
medit~ción sob_re la vida o sobre la historia. No se trata tan sólo de inquirir
la r3:2on de IIl1 ser en el mundo, sino de investigar, también, el significado
propio del mundo en que tengo que vivir. No me basta saber cuál es la más
ínt~a ,co.ntextura d~l espíritu humano, aspiro a desentrañar el significado y
el f m ~ltnno ~el .W:Uverso. Esto quiere decir, en otros términos, que anhelo
descubnr el pnne1p10 absoluto de la vida univcr5al y el fundamento de los
valores espirituales.

Estando en soledad, y en el mundo, me encuentro a mí mismo sintiendo fa
tensión entre mi desamparo ontológico y mi afán de plenitud subsistencial.
Filosofo porque aspiro a la plenitud subsistencia! y porque quiero protegerme
contra mi desamparo ontológico. Pero como toda plenitud lograda es siempre relativa y está amenazada por el desamparo, prosigo filosofando siempre,
en mi "status uiatoris", hasta llegar a la muerte.
• JosÉ ORTEGA Y GASSl!.T, El Hombre
dente, Madrid, 1957.

)1

la gente, pág. 61. Editorial Revista de Occi-

17

16

H. 2

�cp me inapde a COllOCel' filol6fnmente. De aJú la batima y profunda hu,.
....... de la fiba&amp;a. Por el hecho mismo de - raci,na~ DO puedo reDllilciar a .la IOluá6n del problema IObre el sipificado de mi vida ain re.QIIDCW' a
i. . . . vida bmnana. A nadie le puede• mdiflftllte el problema de 111
dllitiQo penonal. A todos nos importa llber de dónde 'fflmllOI; a dónde vam. Por . , ha dicho Sciacca que "el problema de i.. 6bafta 1e identifica_,
~ COll el problema de Ja vida apiritual del hombre. La filoeofla es atJa0,lmentr. humana, inchuo cuando el objeto de 111 invesdgaci6n DO es el homln y 1111 problemas. Una flboffa que DO sea profunctizaci6n en la vida espiritüal DO es fibofia tino ejercicio J6gico vano y vado".• Ydosofamos IObre la
vida, DO para apartarnos de ella O disolvemot en temas fih6ficot literatu-

~ afanel le 1le\'IA a la filmoftat
Qu6 . . de hemble • el fi161ofo? ¿ ~
.
WlñlRf m6a de• iNlc;a, m clefinitM, tnl de ID peaquaa? Conviene el8
'
l~
tignfficeci4n del fillilo(o.

tlD•dame#e, 1a - - -

'

s. eQri mMJnCA

na Fn.6so,o?

ACCB&gt;EMTAL11BNT1 Por el mero hecho de existir
EL PltOSOFAa NO AOONTBCB
producto del ribofar.
humana~ acontece la fibaffa comotodo
tro ser os convertimos en
fibol
lo hacemos con
nues
•
01aQdo
amoe,
t6 una voz española entre 1IOl0trol.
altaws entitatiw de las COIII, como apun
.....1:-"IJ. se racatan del
,,.....1-- al hombre las cosas salen a la luz de lo ~M.116..,.... y
•
adtica
Ul'III.IM
la
templaci6n requiere una continua
olvido. Pero la libertad en con .
inmmpatible -en el filósofo,
del pensamiP.Dto Y del 6zgano cordial, q~ es
de poder o se realiza el

~

rialoJ.
~ ea fib6fico es un vehemente amor de participar con el meollo de

= :n

nuestra penona en lo esencial de todos les entes posibles. Esta puticipad6n
le reaJia en el hombre ntlno, con la totalidad de sus facultades espirituales

mperiorea. Filoaofa el hombn: entero que quiere llegar a una unión inmediata entre su 1er y ef ser de lo esencial. El conocimiento filoa6fico se hace potil,le por el desposeimiento 11D01010 de la penona que, bauniJIIDdo su )'O y
avtc,dnmiaáncbe, llega, sin ánimo concupj,cente, al ser y al valor de los ob;... Entnga a la pura esencia eterna que DO se podria dar sin la primaria
coavir.ci6n evidente de que la 11nada no •t", o, dicho de otra manera: algo u
~•• La "obviedad" del ser no impide el uombro al fil6aofo ante el
hecho de que en general aJgo es. ¿Por qué hay ente y DO más bien nada?, prepta Heidegger. ¿Por q~ IOIDOI y no DO-IOIDCII?, preguntamos por nuestra
parte. El camino de acceso a todo lo contingentemente existente, que sigue la
fibafta, ae encuentra en el orden y en la jemqufa que guardan e9CJI exiatentel con el Ser Absoluto y su esencia.

por lo menoe-:- con el af~
una ~ n doloroaa del
anhelo IOCJ'ittc:o de ~Jarle ºdad especulativa no hay sabiduria humana
alma hacia la ventad. Sin esta castila
• estitica que le quiera; una dispopoaible, aunque exista toda la ~P cenaa
.
inquiriendo problemas,
sici6n filoll6fica está siempre admirando, pel'Cibitndo, ·dos. A esta disposici61l
inc6gnitas, arcanos que al vulgo le pasan ~t6di incompatible con
de inocente e inquieto niño se debe aunar un ngor me co
la facilidad y 1igeraa del ~6n~ ~ d o coherente y arm6nica, que rePara alcanzar una concepa
. tas propo'rciones, se requieie la filolofia.
le
-'-todos los __.¡aliSfflRI a sus JUI
d
uzca
w.-7
1 bitu adquiera SU temp y IU a,¡p;y se requiere, tambim~0
~co nunca se ha edificado ninguna
si6n interna. Sobre el
1 Prof August Brunner- influye
cultura suJ&gt;ffl?r·. "El ~o~~ qu~ se agitan en el mundo, sin
con sus conocmuentos en
achasccio
de ello Muchas posibilidades han
1 tales mu
veces
·
eli
que se p e ~ os
das de la IOCiedad porque primero fueron •
quedado para nempre descarta
ámbi de la filoeofía". •
• ~entes de los
tos
minadas como ID1y•""":.
ma curiosidad nos lleva hacia un saber puro,
Una especie de exqumta Y fi
balumba abigarrada y multiforme de
com remivo simplificacb. Toda esa
tal
reducine a
p todo ' universal hacinami~to de sucesos puede;
vez, la realidad
cosas,
~ . . suprasensibles. No me basta saber c6mo es
-sí.
UDOI pocos prmapaos .
.
.
la met6dicamente en su puro ser-en
.. _:. ___ , para mí· aspU'O a mvestigar
·
•
....:.. la
uwve&amp;-.i
,
definida
el saber; es D1I propa ese.Mi entidad humana aparece
por

:;m~

• Pam. Auovn BaV1'1ND, ltl,llrio llilos6füo,
drid. 1952.

18

pq.

17. Bcli10ria1 1laz6n y Fe, Ma•

•

Ya 1e habrá advertido que la fdasofia es, para ella misma, el primero de
IUI problemas. Caso único entre las ciencias de un problematismo que revierte 10bre la propia esencia de la ciencia filoe6f1CL Sólo la fiJoeoffa puede establecer Jo que ea filoaofta. Lo que no quiere decir, claro está, que la fibof1a
deba comertine en una pura indagaci6n filológico-etimol6gca. Qumse indicar, únicamente, que comenzamos a filoeofar cuando el pensar pretende
lituane mú allá de todo supuesto en general, aunque resultase ioaicanable
la ablOhda independencia de todo supuesto. Con 1111 propiol medios, la filo.
IOffa c:lelfflDina 1U objeto, 1US fines y 5UI DJ&amp;odos; detennina Jo que quiere
¡irtpntar y lo que quiere responder. "Acuo pueda designarse al filóeofo -&lt;JI,.
sena Simmel- diciendo que es el hombre que posee el órgano apropiado pa' VJc,m a Fanmco ScuccA, Hillorila ü lc Filoioffa, P',. 12. Luia Mirade, editor.

19

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Jt'.·.~

1

�Elaborando los datos de su experiencia, todo hombre digno de tal nombre
se construye una visión del mundo y de la vida. En esta constnicci6n, vibran•
te de vida interior, no se puede prescindir del sentimiento del "yo", de la
dignidad de la persona, aunque la \'erdad deba cimentarse sobre lo absoluto, independientemente de las contingentes fluctuaciones de cada hombre.
La visión del mundo y de la vida, que es una teoría sintética de la realidad, no puede ofrecérnosla ninguna ciencia particular. Más allá de las
relaciones que studia 1a matemática ; de los fenómenos estudiados por la física, la química, la biología, etc.; más allá de número y de figura,; de mo\·imientos y de condensacione energéticas1 ambicionamos penetrar ontológica
e intensi\'amente en la realidad, para obtener una explicación del significado
de la e.xistencia.
El significado de la existencia humana no se puede desentrañar sin partir de la libertad creadora vivida desde dentro. Jamás comprcndcrt'mos el
significado de la existencia humana estudiando desde fuera -y sólo desde
fuera- los datos humanos. Me encuentro a mí mismo más allá del despliegue
del objeto y más allá del repliegue egoísta. Para alcanzanne tengo que vivirme, en una ex-periencia original, como una creatura que sintiendo su insuficiencia radical se afana, no obstante, por salvarse, por llegar a la plenitud
subsistencia!. En este afán me sobrepaso, me trasciendo para remontarme
hasta el ámbito del Ser Absoluto. Sobrepaso el flujo del devenir y me entrego libremente al Ser que no deviene. Entrega que me compromete a mantener mi promesa y mi palabra. Fidelidad personal y creadora qu • se guarda en
medio de una comunión ontológica. Es en el libre despliegue de mis march:is
y contramarchas donde sorprendo el sentido de mi ser. Porque me importa, en
definiliva, conocer la vida, conocer mi vida, su .sentido o sinrazón. Y no hay
otro modo de poseerla que por la conquista o reconquista de cada momento.
Toda teoría ~ una tentativa de acercamiento, una exhortación para 1a verdadera vida. La verdad misma la tengo que obtener como fruto o regusto de mi
esperanza o de mi angustia, de mi íe o de mi desesperación, de mi e.xperiencia
ontológica, en suma.
rge estrechar los lazos entre la filosofía y la vida. o basta contemplar
esencias estáticas, es preciso examinar el surgir y el caminar de la libertad en
todos sus pasos. Cada hombre tiene la tarea fundamental de. hallar el sentido del ser en concreto, de su ser. Lo cual no quiere decir, por supuesto, que
no se deba jam:ís disertar más allá de la experiencia concreta, como lo pretende cierto existencialismo. Quiéresc afomar, únicamente, la necesidad de
experimentar aquello de que se habla, siempre que se pueda, y de dar, a clicha
experiencia, una expresión concreta. Esto significa, en otras palabras, vivir la
verdad. Pero sería lamentable sacrificar 1a estructura racional y la solidez

22

obj~~iva en ~r~. de los análisis subjetivos y de la atm6sfera e.xistencial. Evocaoon dY def· 1mc16n
son indispensables para la vida del espíritu . Q ue d arse en
•
puras., escnpo~~es Y postular la inexistencia de lo indescriptible es negar la
reflc."&lt;lon metafts1ca y es cercenar al espírin1 humano su parte más bl
E , .
.
no e.
. 1 mmimo requendo para participar en la~ prerrogativas humanas es decir,_ par~ fonna~ _parte de la humanidad, con iste en ser animal espi:itual, 0
~CJor aun: espmtu t.ncar,nado. Este mínimo nada prejuzga sobre lo que seré
d)O o sobre lo que
. . serás tu. Partiendo del dato inic1'aJ --esp'm't u encarnadoesenvucl\'o nu hbre espontaneidad, generadora de mi peculiar actitud. Pued~ y d~~ escoger_ la manera de realizar mi espíritu encarnado. oy señor de
~~ decmon por DtOS o contra Dios. Depende de mi libertad iluminar mi vis1~~ del mun~ y d: ~a vicia teniendo cuenta de Dios. 'o quiero parodiar la
div~na autarqwa, engiéndome en principio suficiente de mí mismo. Soy parte mtegrantc del panorama que contemplo. Tengo que dar mi testimonio.
de la existencia trae aparejado un consecuente modo d
..
N Un aber
d · • •
e ex1st1r.
o .e pue e \'IVIr sm ~aber cómo es bueno vivir. Esforzarnos por realizar ·n
plenitud n~estra vocación y conducirnos de acuerdo con el saber obtenido es
~e~/el/116sofo autén~co. • o basta tener una filosofía, menester es vivi~la.
.a 1 oso ta no es tan solo un saber, sino también - v acaso m"-s
e ·1 1 .
,
.u
un entu1asmo. ¿ ua es e sen ttdo de este entusiasmo? ¿ Para qué sir\'e la filosofía?

5. ¿PARA

QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA?

HAs:A Ali.º~. SE NO HA ,.ENIDO DICIENDO, con notable insistencia, ue la fi.
losof1a ~s mutil. i Entendámonos! La filosofía es inútil en cuanto su ~ctividad
e~ esencialmente es~ec~lativa y no pragmática. En este sentido, habría que de. 'é
dcu- quef todas
d las c1enc1as especulativas son inútiles · Algunos filo's of os, smt1
n-

lao~i:u:cl~~;, e; 1~ p~e ~,ás noble de ~u ser han creído preciso ad\'ertir que
.
e a J oso ia para la \'Ida puramente pragmática no es en
ngorJ una .\:erdadera acusación. Si el supremo valor fuese la utilidad h .b ,
que dcscalif1car a esta noble di ciplina. Pero si resulta que lo útil no , a na
valor a~soluto, sino subordinado, porque sirve para algo y se com :see un
un medio natural~c~te inferior a su fin, podría ocurrir que el pr=~did:o:~
proche se nos conv1rt1cse en el mejor elogio de la filosofía.
'nHay cosas
' que
• • valen
• por .sí mismas. En este caso I eJ hcehO de que no sean
u i es no s1gn1f1ca, sm más, que carezcan de valor Se dice con
"~ ~tilidad n? debe ser atribuída a Dios, pues 5~ ser no ' ; un
mngun ente, smo que todo ente se ordena al Ser Supremo como a su últ~o y

m~:, :

23

�definitivo fin". (Millán Puelles) . De modo similar, la filosofía no queda desvirtuada por el hecho de que no es útil para la vida práctica. Aristóteles supo
ver con toda claridad, que hay un saber que tiene en sí mismo la cau~a de
su apelibílidad. Por eso consideró a la metafísica como una "ciencia libre"•
Ahora bien una cosa es que la filosofía no tenga un propósito práctico Y otra
cosa muy diferente es que carezca de finalidad. "En ese esencial sentido, la
finalidad úJtima del saber filosófico es, 'objetivamente' considerada, la Verdad real, el mismo Ser, que en la absoluta sabiduría es poseído sin residuo alguno -afirma Antonio Millán Puelles- y sin necesidad de búsqueda o tendencia de ninguna especie y, desde el punto de vista 'subjetivo', la máxima
integración: humanamente posible, de nuestro propio ser, que por hallarse en
una esencial y constitutiva tensión a la verdad, necesita de ésta para ser plenamente".ª Somos constitutivamente indigentes. Y no se trata solamente de
indigencia física, sino también de indigencia espiritual. Necesitamos de la filosofía para llenar nuestro interno · vacío. Más allá de la utilidad de ciertas
cosas para la vida práctica) sentimos una e,ágencia de saber radical y último.
o podemos ni queremos quedarnos en los simples fenómenos y en determinados sectores de entes. Hay en el hombre un insoslayable afán de romper las
cadenas que nos atan a lo sensible. El máximo recurso natural para remed_iar
esta constitutiva indigencia, es la filosofía. Gracias a ella aclaramos el sentido
total de nuestro quehacer vital, trascendiendo el plano sensible y material. ¿No
es acaso dignificar la razón y la vida, este trascender el suceso y la anécdota?
Una visión incoherente y fragmentaria no podrá, jamás, aquietar nuestras
ansias de saber integral del hombre, del uniYerso y de Dios.
Por ese ensanche del mundo mental, por esa maravillosa ampliación del yo,
por esa elevación del espíritu a un plano superior, solían decir los antiguos:
"Feliz quien pudo conocer las causas de las cosas''.
Todos tos movimientos históricos suponen una filosofía. Los hechos sociales en el tiempo no son sino pensamientos actuados. Para guiar a los hombres, para orientar los destinos personales, se requiere una fuerza ~ect_ora. En
los problemas humanos más serios y definitivos no se puede prescmdir de la
filosofía.
Para conducirme y moverme hacia mi destino, tengo la obligación de conocerme a mí mismo. Sólo así podré saber qué puesto me corresponde ocupar entre mis prójimos. En ese sentido cabe de~i~ que el problema, f~losófico
central y trascendental es el problema antropologico. ¿ Cuál es J_a ultuna _explicación del sentido y de la esencia del ser humano y de su Vlda? Precisa' ANTONIO MIT.LÁN PUELLES,

nes Rialp, S. A.

24

mente al considerar nuestra propia realidad tropezamos, al buscarle una explicación última, con la existencia de un ente fundamental y fundamentante: Dios. En esta forma, el itinerario parece ser éste: del hombre, esencialmente abierto a las cosas y a sus semejantes, a la comunicación con el mundo
y con Dios. Un conocer vital que nos lleva al ser es algo más que una pura
especulación: es un conocer comunicativo. "La posibilidad de una felicidad
humana pcrfecta y el modo de conseguirla -apunta Ismael Quiles- es el
problema supremo y central que nos urge irresistiblemente a filosofar y en torno a él brotan y se resuelven todos los demás problemas". 9 Y echando mano
de una comparación del orden teológico sobrenatural (la redención y la revelación), el mismo autor se atreve a decir "que la filosofía debe cumplir en
el orden natural lo que la revelación y la gracia en el orden sobrenatural"
(Ibidem). Al conocer me hago otro, no real, sino idealmente. En efecto, si
conozco el orden del universo con sus causas, ya no estoy enteramente aislado,' ya no soy mi pura y única realidad: soy yo más la representación esencial intencional. Por el contacto espiritual me siento atraído por el deseo natural, irresistible y misterioso que me lleva inexorablemente hacia el ser pleno.
Toda síntesis vital del universo presupone la ex-periencia de nuestro existir
participado.
El amante del saber último destina una parte sumamente importante de
su vida a la búsqueda de la verdad. Si no pone en esa búsqueda todo el peso
de la vivencia de su existir participado, se quedará en un frío conocer a distancia. A lo más, llegará a un contacto esencial en virtud del cual, según Santo Tomás, por el conocimiento Jo conocido se une al conocedor por su imagen intencional. Pero ya por su misma etimología, la palabra: filósofo nos está indicando que por el amor, lo amado -la sabiduría- se une realmente al
amante en cierto modo. Una respuesta puramente cognoscitiva es suficiente
para resolver el problema total de nuestra vida. Aunque nos orientamos siempre en dirección a la verdad, debemos utilizar el orden existencial en la búsqueda de la razón pura. Tal es, por lo menos, nuestra concepción existencial
-no existencialista- de la filosofía. Es preciso que dotemos a nuestras viv_enc~ de un sentido racional, por mínimo que sea, para que nuestras expcn:~c1as perso~les tengan un valor objetivo y universal. Tenemos que transmitir no tan solo nuestros contactos existenciales, sino también las esencias
de los seres. Nuestra actividad cognoscente pretende captar la esencia real
de los seres, no un reino rígido y vacío de "quididades" despojadas de su ser
actual. Porque, en última instancia, la existencia del hombre está avocada a
complementarse en el contacto existencial amoroso. No es la vida para Ja

Fundamentos de Filoso/la, pág. 32, Tomo I. Edicio' ISMAEL QurLEs, Filosofar )' Vivir, pág. 59. Espasa Calpe Mexicana,

s.

A.

25

�filosofía, sino la filosofía para la vida, aunque nos pasemos la vida filosofando. En otros términos: mientras que la vida es para la filosofía, relativamente; la filosofía es para la vida, absolutamente.

6.

FILOSOFAR PARA MEJOR VCVIR

EN TANTO QUE LOS CONOCIMIBNTOS de las ciencias particulares influyen sobre las condiciones de la existencia humana, la filosofía influye sobre la vida
misma del hombre. El que se consagra a los estudios filos6ficos dota a su espíritu de aquella libertad tan necesaria para emprender los vuelos lejanos.
Al dejar atrás prejuicios y costumbres, se abre un ámbito de posibilidades hasta entonces no sospechadas. Es como si rompiese el cascarón de un mundo cerrado, preciso, definido; un mundo de opiniones hechas, que fueron elaboradas sin la participación personal. En lugar de un panorama limitado que nos
mantenía como cautivos de caverna (recordemos el mito platónico), se abre
ahora el Universo en su totalidad. Rotas las tiránicas ataduras de la vida inauténtica --el cese dice", "se habla", "se hace", "se acostumbra"- el espíritu
cobra agilidad y termina por penetrarse de la grandiosidad y serenidad del
objeto contemplado.
"Filosofar -decía Sócrates- es aprender a morir, pero al aprender a morir, el sabio aprende también a mejor vivir". Vivimos mejores a medida que,
impulsados por el asombro y la duda, vamos eliminando fantasmas y espejismos. Y tras esta labor preliminar, la ccarmonía viviente''. Una armonía que
no es tan sólo orden formal, abstracto, sino concreción de cosas reales con sentido último.
La filosofía no es un deporte. Esto podrá ser sofística, pero nunca filosofía.
Los problemas son estímulos, no torturas. A toda problemática debe corresponder una sistemática de respuestas. Al quehacer -faena intelectual- sigue la recompensa: liberación filosófica. "Llamemos fil6sofo -propone Eugenio D'Ors- a quien vive la eternidad del momento: filósofo, a quien vive
la universalidad del lugar. Para alcanzar este vivir, filosofamos. Para tener
derecho a entrar en él, problemati7.amos". 1º Una manera de hablar, claro
está, pero con sentido. Es evidente que aún avizorando la eternidad en el
momento, seguimos viviendo en el tiempo; aún trascendiendo mentalmente
el lugar, estamos en él. Queda en nosotros, no obstante, una cierta vivencia
que nos puso en contacto con objetos inespaciales e intemporales.
10

EuoBNIO

celona, 1947.

D'Oas, El S,creto de la Filosofía, pág. 74. Editorial Iberia, S. A. Bar-

La filosofía es imprescindible e inevitable. Los que aplazan la verdadera
aventura filosófica, viven, sin saberlo, con una filosofía miserablemente anémica. Pero lo que resulta imposible es desentenderse, en absoluto, del filosofar.
Porque en todos sus aspectos, humildes o elevados, la existencia del hombre
es la búsqueda de la verdad. Sabemos que sin la verdad -humanamente hablando- no hay verdadera vida ni vida verdadera.
Todos esos afanes humanos por la ciencia, por el poder, por el placer y
hasta por Dios, serian ininteligibles sin la consideración de un ser desamparado, indigente, insuficiente, que busca un completainiento esencial, una estabilidad que le falta. Si buscamos algo es que no somos ese algo y no lo poseemos. Pero la búsqueda no se quiere por la búsqueda misma, sino por el encuentro. No podemos, en consecuencia, consolidamos en la búsqueda. Aunque reconozcamos nuestros límites y trabajemos dentro de ellos, andamos en pos de
adquisiciones. Somos posibilidades porque antes somos entes anhelantes de
perfección. Justamente por ese carácter de incompletud y de limitación que

nos condiciona, nos vemos estimulados y comprometidos a filosofar. No se
trata de oficio de filósofos, sino de condición de hombres. Sólo el desconocim:enlo de nuestra finitud nos mantendría fuera del compromiso de filosofar.
U na vez conocida y sentida -cosa por lo demás insoslayable- la finitud nos
espolea, de un modo o de otro, a superarle. El hombre no puede aceptar nunca, a ningún precio, la contingencia. Por eso no cesa de buscar y de invocar
un absoluto que le salve, en cierto modo, de su contingencia. Y bien podría-

mos decir que esta búsqueda y esta invocación constituyen su humanidad misma.
No se elimina lo absoluto exaltando la gratuidad de la pura contingencia.
Sin saberlo, se está elevando lo absurdo --en este caso- a la categoría de absoluto. Por lo demás, mi experiencia existentiva me descubre que ese absoluto no puede ser yo mismo, ni su semejante, ni mucho menos una cosa o
un mundo de cosas. No basta decir que lo otro, lo trascendente -término equívoco- es lo que me complementa. Vinculado como estoy al planeta o a los
planetas ( en caso de que por los viajes interplanetarios conquistemos nuevos
mundos) no puedo dejar de experimentar mi radical impotencia y mi esencial servidumbre. Estoy dominado por las leyes de la naturaleza. Mi cuerpo
mismo -que es el campo o escenario de expresión de mi espíritu- me circunscribe, me empequeñece y me aplasta. Por mi condición encamada, el
mundo me domina materialmente. Pero dominio no quiere decir superación.
Al darme cuenta de mi dependencia de un ser que no me supera, surge en
mí el afán de independizarme de alguna manera. Se abre entonces el camino
de la trascendencia. Por auténtica exigencia emprendo la búsqueda de un
término satisfactorio. La tierra, que me abraza y que me liga con todos los

26

27

�\;vientes, no me brinda una satisfacción saturadora. Tras de haberme investido por todo lo que me rodea, se opera en mí un profundo e integral sentido
de finitud. Pero esta finitud -consubstancial a la existencia- no puede convertirse en norma de la existencia. Me realizaré como ser finito -porque otra
cosa no cabe-, pero no puedo ni quiero tener en lo finito mi último término.
Mi bt'1squeda tiende siempre más allá de la finitud. Mi desamparo ontológico
me insta a luchar por un completamiento, por un estado de ser que me falta.
En f'.ste sentido, mi debilidad se transfomia en fuerza.
Realizamos integra/merite 11uestra 11aturale:a finita cuando, tratando de
ser hombres hasta el fondo, nos percatamos de que el hombre -como advirtió Nietzsche- está hecho para ser superado. Apasionándonos rn nuestra tarea de filoso{ ar para mejor vivir como hombres, encontramos nue.stra unidad
fundamental de str, ,•, en esa unidad, lo que funda, lo {undante el ente
fundamental )' fundame11ta11te.
Hny un compromiso fundamental -compromiso con el ser por el cual me
pregunto- que surge desde nuestra total humanidad concreta y que nos
autoriza a considerar la filosofía como compromiso.

7.

FILOSOFÍA COMO COMPROMISO

hay que superarlo en tal
fonna que las conquistas alcanzadas no e pierdan de nuevo. Una de estas
conquistas -insuficientemente dcsarTOllada: por cierto-- es la consideración
de la filosofía como compromiso.
El Diccionario de la Real Academia Española (Décimoctava edición) define la palabra compromiso (del latín compromissum) como "obligación contraída, palabra dada, fe empeñada" (4a. acepción). Tratemos de precisar UD
poco más. En sentido pasivo, el término designa el hecho de que una ~rsona
se halle insertada en un sistema del que depende. Por el solo hecho de haber
nacido, nos encontramos ya, sin haberlo solicitado (pasividad), comprometidos, alistados en el mundo. En sentido activo, la palabra expresa el acto
mismo por el cual uno se adscribe, se alista ingresando en un estado o condición en el que deberá permanecer. Es el caso de eletrir libremente: ponerse
a di po ici6n de una compañía. del ejército, de un particular o de una institución. Ambas acepciones se fundan en la filo ofía existencial. Desde el momento en que hemos nacido y estamos en el mundo (acepción pasiva), tenemos que actuar y tenemos que ser responsables (acepción activa}. No cabe
permanecer neutrales. Incluso el intento de no comprometer.¡e: es una forma de compromiso. La fidelidad a un primer compromiso trae aparejada muAUNQUE SEA PRECISO SUPERAR EL EXISTENCIALISMO,

28

chas vece~, nuevos compromisos. Como la existencia, el compromiso es una
puerta ab1~rta. •: ro se pueden precisar los límites de un acto -dice Simone
de Beauvo1r en Le sang des autres'- pues lo que se está en camino de hacer es al~o que no puede preverse". Ya por vivir en el mundo e.,;tamos alistados en él, aunque no hubiésemos querido ali. tamos.
. La ~ande,.a de Sócrates reside no en haber dado pruebas de la inmortalidad, ~mo en habcrsc apa ionado y haber;e comprometido por ella. Hubiera po?ido escapar al prOCNio. No había rn ello nada de deshonro~o. Pero no
lo q1~1s0. Su muerte _era la con~ecucncia rigurosa ele )a fil05ofía como compromiso que fue su vida. Por última vez, Sócrates dio con su muerte una suprema lección pública.
'
'
Cuando despertamos a la conciencia estamos va en pleno ,·iaje. De ahí el
''est~i_nos embarcados" del "horno viator". ru~tra contingencia y nue.~tra
íraathdad nos producen, en entrecruzamiento continuo, angustia v Yértiao.
El pro~lcma de 1~ sal~ación adquiere, por nuestra situ~ción origin;l rnis;a,
un caracter de pnmac1a sobre cualquier otro problema.
. 1'.~ existencia está desbordándose constantemente. porque no puede existir sm desbordarse. Me desposeo, por el entusiasmo, para donarme a personas. proy_ec~os Y obra_s._ Y sin embargo. siento, incesantemente, la necesidad de
un, recogim1cnto purificador. Hasta aquí los principales axiomas de una filosofia como compromiso, obtenidos por \'Ía fenomenol6gica.

N?s place recor~ar q~e al~nas voces ilustres han reconocido ya la misión
~ned1ad~ra de la filosof1a existencial, "la única que no describe un mundo
irremediablemente separado de la religión". 11
De
.J:..
'6 n alls-·
T mí sé •decir que aun habiéndome formado en la clas'ica WJCCc1
totc 1co-tom1sta he rentido el inaplazable imperativo de retornar apasionad .
mente sobre mi libertad para sorprender en el despliegue de mis march:s
Y contramarchas el sentido de mi ser. Quisiera insertar en la VJ·da
·
·
'd
•
, en mi
propia v1 a, mI pensamiento. Para ello, el método más humano es aquel
que lo~ra dar a la experie~~ia una expresión concreta. Hay que experimentar -s~empre que sea posible- aquello que se teoriza. Estando avocados a
la plcmtud subsistencia), nos toca escoger de qué manera será esta pi n·t d
H
·
r ser "dios_ sin Dios", proclamándose ateos.• forjándose
e1u.
~y qmencs e
un
0
Dios_ a su ta~ano _Y hay qu¡enrs se deciden por llenar de amor su afán de
plemtud subs1stenciaJ para ·ser dios con Dios". "Elección -re ¡ Jl
T. 'sf
•
ca ca ,oger
. 101 ontai~es-- ~ue no es nunca definitiva antes de la hora de Ja muerte,
) a que. la mcen1dumbrc, la semi-adhesión, las contramarchas traiciones y
conversiones son cosas de todos los momentos durante el tiempo de nue~tra

'!en

u

GILSON.

L'uisl,nce. Gallimard, 1946.

29

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A'l1IQVB tal &amp;!i

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�. lar agudeza- que "toda vida es siem. plo ha observado -con parttcu
. tencia humana hay siempre un
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e en toda em
tal
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esta trascendencia es una pura
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más allá. No basta
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· que están 11empre
.
. traspasándose es preciso advertir
correr de la vida en pos de mstanoasy vive
•
1
COnstatar que el hombre se traspasa. .
su término. Sin una nonna, sm un
uene d . se welve uunte
. . 1·tgt'ble.
apunta
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que este ...,.Rnasarse
.. -.,,
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encia.
.

fin sin un valor, el movum
la l'bertad marcha ha~ia la sal1
,
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'
La
El ímpetu de trascen encua, •m
, ltimo 'Y verdadero sentido.
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ueremos vivir en vano. Nuestra e~_., _,J
No queremos aniquilarnos, no q d
permanente y rotunda afsr~a.
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,nación del ser ante la nada.
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.dad porque nuestra constl.
roblema e msegun
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La vida humana es nesgo, p
r lo pronto, de equivocar e sen
. fi ºtud nos pone en •el trance, tepoesta .msegun"dad, tenemos que pensar
tuttva Ull
be
de nuestra vida. Ante este ~esgo_ ;,
colgada de la teoría. Queremos !-a d r
tenemos que actuar. La' pram
tra vida integral. No se trata e
y ntido último de nuestra acción y de nues de nde del actuar y el a_ctuar
el se ·osa curiosidad. Sabemos que nuestro serd ~na integración de vida y
una
oc1
precisamente, se a
depende del saber. Por eso,

:tá

teoría.
.
ue la filosofía no es hi'Jª 50lamente
Platón y Aristóteles no supieron vei: q . de orden ético. Un cuerpo de
d 1 nanmbro sino también de una ex1gene1_a ,.;a particular o cualquier otra
e .......
,
l "d ,.,..d,á ser cien...
. d l
verdades despegado d~ a vi a rv
in lariza y nos diferenoa e , ~
Cosa 11110 no filosofía. El filosofar nos s gude las profundidades del espin• ,.~
emerge
otros,
aunque con conc~ptos, po rque
. La
filosofía no es una edificaet"6n arb"tra
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ad
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Desde este modo de estar en el
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. han sido vividas con integndad. 1-:' •t las ideas y las convscc1ones no
b Tal es por lo menos, la ideaere o,
la l ación del hom re.
,
tá el
losofía es un saber para sa ~
cial positiva. Habrá que ver, claro es ,
dre de nuestra filosofía existen
pedéutica de salvación.
ma
modo conaeto que asume la filosofía como pro

9. LA Fn.osoriA

PUPARA PARA LA SALVACIÓN

SIN EL 11A11oa INTELLEcTtJALis", sin el "quaerere veritatem" no se alcanza la
auténtica fiJosofla. Al filosofar no me limito a ejercer una tarea intelectual
confiando en el mundo de la raz6n raciocinante, sino que me comprometo en
mi conducta y en el sentido de mi vida, me sacrifico por la verdad vislumbrada. Debo asumir todas las consecuencias de las verdades descubiertas, renunciando, de antemano, a burguesas posiciones de seguridad y comodidad. Si la
filosofía no vibra en una forma intensamente personal, formando cuerpo con
mi vida, no me guiará nunca hasta los umbrales de Dios. Aunque mi ser vaya
pa.wido, algo queda cuando entreveo, en penumbra, la inefable eternidad.
En el tiempo, mi espíritu da testimonio de la verdad que le mueve, así como
-en palabras de Aristóteles- la bandera mueve a los ejércitos en marcha.
No puedo amar la verdad sin tender hacia ella, sobrepasando límites, dudas y dolores. Una suprema Verdad alumbra las diversas verdades, siempre
que se las ponga bajo su luz. A esa "sabiduría deseada por si misma y por
amor al saber" tiendo con todas las fuerzas de mi ser. Suprautilidad que s6Jo
busca una Verdad, que ya no sirve para nada más. Es ella, en sí y por sí, la
que ilumina y salva. Sin este apoyo no podría la humanidad peregrinar en el
tiempo. Cuando todo parece irreal y absurdo, los hombres le piden a la filo10fía los principios y causas de la realidad entera, aquella que es y no aparece. Ha quedado atrás lo empírico y sensible. Ahora importa toda la realidad,
no s6lo un aspecto de ella. Y le importa al hombre íntegro: raz6n, voluntad,
sensibilidad, corazón. Todo supuesto debe discutirse. Las ciencias matemáticas y experimentales parten de presupuestos necesarios que no pueden justificar. Sólo la filosofüt se pone en cuesti6n a sí misma. Por más que no consiga
e%plicitar totalmente la verdad, la búsqueda filos6f ica es, más que problema,
e%igencia de solución. En el intento de solventar los problemas llegamos a dilucidar algunos de los infinitos aspectos de la verdad. Aún asi no podemos renunciar a la universalidad y a la ultimidad. Estamos comprometidos a la búsqueda "ex veritate". Cada verdad conquistada es una nueva norma reguladora para mi pensamiento y para mi acción. Hay una exigencia de remover todos los obstáculos que impidan el abrazo con las verdades. La posuión de estas verdades parciales me llena, si no niego mi humanidad, de bentficios mo-

raús.

El último grado de la filosofía no es la posesión de Dios sino la abertura
a Dios, como apunta Blondel. Trátase de una ascensión, no de una asunción.
Por esta ascensión la filosofía, como bien lo comprendió San Agustín, prepara
para la salvación. Pero la salvación, propiamente dicha, no la otorga la filo-

sofla.
32

33

H. 3

�avaora Ja Vt:tverdad del • preciwoen~ en
'
.•
)a ...... --:_.a_ y la guta. Es en esta
dad que ~ . .
fundamentales. Estamol en el orden espnJa que alumbra sus ~
llevados a un plano superior, a
tuaL Bxperiencbls y hechos tienen que •
Gmciacomp,
---umetedora~INlrln

de la realidacl entera, la filod1a

un orden suprasemible;
.
Michele p _ Sciaet:a-- es informati"Mientraa el saber aentlfaco - ~
. el saber filoe6fico es formavo: la ciencia satisface una cun011dad mtelecw:~ necesidad total del homti.vo y terriblemente comp~:,=uede no ser fil6sofoa: jmpncible
bre total Se puede no ser cien
• tífica _,..i. correrse o no; la avenla 6boffa. La aventura aen
..--,
• • la
suatraerDOI a
•
•
todo hombre que no quiera supnnur
tuar fi1016fü:a es obligatona pa_ra
funda. El hombre está naturalapeJaciór, e.encial de su humamdadl. •más ?rode la filosofía, vale decir a diarometido a recorrer e itmerano
eda
mente comp
a colocane en el momento esencial de la b~u •CICIIJogar con la v ~
• wsici6 especulativa, 1a mtranmgenaa del
cial De ahí la '!leriedad'. de ~ ~
D
el carácter anúburgu&amp; de
616aofo".u De abl, también, añadiríamos nosotros,
la fiJoloffa

• más las verdades de otros filósofos.
no acepta, an
' hacerlas suyas, para que sean
•
-~....t... y repensarlas para
•
Tiene que rea.,~._...,__,._ ob' .
En este sentido cabe decir que yo K1f
penonales sin dejar ~e ser )Ct1Val.ue mi fiJoeofia se encuentra, verdadera-como filósofo- 1111 mosoria, porq
• • ridad no es njnguna cár. . .oridad humana. Pero esta mterto
mente, en nu mten
hacia Dios. Más aún, Dios, como expresa
i IÍno un aposento con ventanas
.
.
ce.,
.
•
que nu propo ser.
el Hiponense, es más ínbmO a IDl serla ed haber sin el "ordo amoris". La
Sabidurla lenamentc humana no pu e
1t1dJutip
•
un amor int,Uectualis, una ¡,,o,,w
filosofía, como ciencia d,l espfritu, ,s • • --'--fesional, sino vocación
,J
·-''ó
Para
ello
DO hay OÍIOO m NUQ. pro
ca "' -aci n.
personal que toca la vida entera.
existencia humana. Rectitud, paz
La especulaci6n filosófica co~orma 1a
• de sabidurla universal que
espiritual y prudencia ayu~
~:
Aunque 1a voluntad sea ines, a la V'2, una forma confi
. sin embargo a la quietud espiritual.
quietud acuciante Y constan~,.
do cobro ~nciencia de mi situación
Llego a una relativa paz espmdo
Universo pero puedo, no obstante,
en el Universo. Estoy ordena enrde
. •c1a,' sino que ordeno tambiál,
•
O s6lo o eno 1111 vi
ord do
considerarme
ena r.
.
d la realidad que me Cll'CUJl·
.....:...:- es c:oeparte la vida de algunos scmcJantes, dentro e
en
,
rd
os recíprocamente, parque CADa.u
da. Estamos ordenados Y nos O enam Es
religados dentro de un con• • r
n,artiripar
en la riela de los otros. tamos
XJStlr,
--

Todo auténtico filmofo

=ira,c7

vir

r - Piloso"·
t. 1Uosof'4, pi¡. 49. Edicionea
• Mlcll&amp;UI F. SclACCA, L.11
, - 7 ,1 CoM1,to "
Troquel. Buenoe Aires, 1935.

junto c:oa 1eatido, en eJ que cxmcrecemos interiormente, J)OÜndonos whmta~ en prmencia de lo que Gabriel M'.anlel denomjna "inteoci6n veati-

•• ~

La reJ.aci6n espacio-temporal me sitúa en el mundo. Ahora bien, en mi
mástir imerto se me muestra una realidad que está por debajo de mi espiri.
tia --naturaleza- y otra realidad que está IObre mf mismo: trucendencla.
Dentro de estas franjas o capas ónticas transcurre mi itinerario vital Y en
eete itinerario vital pongo la filolofía al servicio de mi E de hombre.

10. LA Fn.oaom AL Savrmo DBL HoJDU

-Pl&amp;ilosoJ,laia aneilla uituLA PJLOaoPÍA, AL JrIH COSA BUIWfA, está, en última imtancia, como todo lo
que es humano, al servicio de la vida, a cliaposici6n del hombre. Trátue de un
llber para vivir. Necesito conocer, tener una certidumbre radical, formarme
una cosmovisión. o hay manera de vivir humanamente en la tierra sin comtr:uine una "idea del mundo", sin conocer la situación y la circunstancia. Vivir aquf ahora significa entrar en re1aci6n con el contorno y tener conciencia de la q,oca. Pero no se vive solamente para el "aqw"' y para el "ahora".
Por su comunión con la verdad, el hombre se evade de la cárcel espacio-

Cempotal.

A menudo se olvida que el fllósofo es, antes que sujeto cognoscente, 1Ujeto
existente. Y como existente no puede dejar de traducir, en la filoeofia, el
leJltido de IU existencia.
• No se trata tan s61o de elaborar una filosofía de o
• • Ja existencia humana, sino de que Ja filosofía misma sea existenclaJ,
convirtiénd011e en un modo de vida auténtica. Filosofar es abrazane a la verdad o no es filosofar.
Al hombre le interesa, ante todo, una doctrina sobre el sentido de 1U existencia y de su destino. Por eso la filosofía resulta un saber interesante en grado sumo. ¿Cómo no va a ser interesante, comprometedor- un saber que
almijue todos los aspectos del hombre y de la existencia humana? Sin la expea iencia de este existir en toda su plenitud, no cabe ninguna sabiduría. En
e.te lelltido, bien puede decine que la filosofía es la "racionalin1ci6n total de
11 experiencia humana". (Bogliolo).
Fiboffa y vida no están, ni pueden estar, escindidas. Si la filosofla es la
ferma más alta de la experiencia humana totalmente racionalizada, ftloeo&amp;a '/ vida aon una misma cosa. La vida -temible, racional, afectiva- s6lo
ClObra significaci6n tratando de explicarla. uestra propia existencia peno.

�nal no se puede comprender sin relacionarla con la existencia del mundo y
de todas las demás cosas. Es preciso llegar hasta donde se pueda en la pretensión de racionalizar la realidad entera. Sin la potencia luminosa del conocimiento jamás nos elevaríamos por encima del universo y nunca nos liberariamos de las estrechas ataduras del ''hic et nunc,,. "En el plano puramente
natural, si hay una vida digna de ser vivida -ha podido decir Luis Bogliolo-ésta es cabalmente la del filósofo. • . Filosofía es vida, más aún, plenitud de
vida (en el orden natural)".u La investigación de la verdad no sólo está fundada sobre la naturaleza misma del hombre, sino que tiene un claro sentido
escatológico. En las indagaciones filos6ficas me va mi ser de hombre en toda
su concreci6n. Quedan asi -y no de otra manera- legitimados los proble-

mas filosóficos.
La filosofia -tarea estrictamente personal aunque hecha con los otros y
para los otros- pone en juego el destino concreto del hombre. Lo finito y
contingente, en su apertura hacia el mundo y hacia los demás, tiene, como actitud humana, su "logos" propio. La filosofía como doctrina, es medio y no
fin. Medio para que el hombre se integre y se comprenda mejor. Medio -en
el orden natural- para la salvaci6n.
El ser del hombre como problema de sí mismo no es pura indetenninaci6n
real. Lo sería si sólo posibilidad fuese. Pero una posibilidad que no descanse
en un acto y que no se inserte dentro de límites determinados es un absurdo. No
tengo posibilidad de ser águila. perro o ángel. Y esto por una sencilla razón:
tengo una naturaleza humana que no puedo eludir. Aunque el repertorio de
posibilidades humanas sea muy extenso, no puede rebasar el cuadro que corresponde a la naturaleza de animal espiritual. Renuevo mis decisiones constantemente porque soy un ser esencialmente inacabado-que no concluye sino
con la muerte. Cabe, no obstante, reconocerse en una posibilidad privilegiada: la vocación. Por la vocación realiw mi unidad y cumplo mi ser. Este
cumplimiento del ser que le confiere sentido, es el destino.
Voy más allá de mí mismo. Esto quiere decir, en otras palabras, que marcho hacia mi destino. "Lo propio del fil6sofo que merece este nombre -ha
dicho espléndidamente Nicolás Berdiaeff- es el amor del más allá; el fil6sofo busca más allá del mundo lo que trasciende a éste, y no se podrá sentir satisfecho con un conocimiento que lo retiene aquí abajo. Incumbe a la filosofía atravesar las murallas del universo empirico, que nos limita y nos oprime
por todas partes, para entrar en el universo inteligible, en el mundo trascen•
dente; y aún yo pienso que es el desafecto hacia lo que nos rodea, el disgusto
14

36

de la vida empírica, lo que engendra el amor a la metal' . " ia Mi .
constante trascender a sí misma De
• .
mea .
Vlda es un
de dolor.
·
ahí Ja mqwetud Y una cierta conciencia
En Ja soledad experimentamos nuestra s. laridad
.
dad, nuestra originalid d p
. .mgu
, nuestra rrreversibilidad, es doloroso.
nos erop:;:: sen~ento de originalidad, en la soleextraño y het~co las
las
ha
personas que y en el mundo nos resultan diferent dist ,
cosas .Y
tamos, entonces, )a necesidad de conviven .
es, . antes. Experimenpiramos a ser oidos a ser mirados
CJa, la ?ostalgia de comunión. As.
'
, a ser comprendidos y a ser
d E
nos nura y nos oye el que nos
d
ama os. 1que
también miram ' ,.......
compren e y nos ama es un tú al que nosotros
05 Y º~ comprendemos y amamos Sob
dad por el amor. Ontológicamente la soledad la .
.repasamos la soJede Dios, de Dios como su 'eto
,
. es expres16n de la nostalgia
éL (Cf. Martín Buber: I~ u:dn:urmo obJeto, de Dios como tú y no como

Tod;

En la conquista de si mismo, el hombre echa
.
cubrir Y comprender su idea el designio d Di mano de la ftlosoria para destar del hombre -como ha' dich Be¿ os con mpecto a él. Por eso traineludible. La filosofía está al o . . d I fho es ya tratar de Dios. Esto es
lo veremos ahora está al serv· ~d c1Dio. e
mbre. Cierto. Pero el hombre
,
~o e ~
'

11

LA

EL HOMBRE AL SERVICIO DE

Oros

VIDA, CON SUS ILIMITADAS POSmILIDADES INlrlANE

ma su propio sentido y finalidad C

,

.

. NTEs, no tiene en sí mis-

rece que la vida existe no ,.;mpl . uanto mas lo pienso, más evidente me pa.
~• emente para .ser vi "d
¡
nno para ser ofrecida. Estamos aquí ara v· . v, a,
o quena Goethe,
y en plenitud; pero eUo es posible s61po
,J;vir nuestra :1da en autenticidad
··
.
mewante una m1s'6
• ·6 d
1 n .• mm
v1c10. La vida es ofrenda meta ·Vl'tal, donaa.6n.
n e serNacemos
· y ps1qwcamente
, ·
, . f'mea
destinados a cumplir un destino . ..
personalisuno, único. Si nos negásemos a realiza
pnvatJvo,
estaría irremisiblemente falsead T
I r nuestra tarea, nuestra vida
.
.
ª· enemos e deber de realizar 1 b
CJonal unplícita en nuestra estru t
a o ra vocatal'' que cada
d
c u~a personal. Al cumplir el "programa viuno e nosotros esene1ahnente som h b
.
tro deber concreto de hombres
hab
os, .ª remos cumplido nuesen nuestro "status viatoris".
y
remos conseguido la felicidad relativa

'º"'.º

Por contener, de alguna manera , todo e1 uruverso,
•
el hombre ...,
A" un "Mºmor
• N1coús BUDJAEPP• c,·n co M I d"1tac,on,s
.
sobr, J &amp; ·
•
de Publicaciones. M6áco, 1948.
a ut,nc1a, pág. 13. Casa Unida

L\ltS BoouoLO, La Filoso/fa Antigua, i&gt;'g. 8. Editorial Düusi6n.

37

�Mundui". AsimiJamol lo quimico y poseemos las fuerzas afectivas y sensibles
de lo animal. Pero todo lo sub,,humano -procelOS qwmicos, pasiones, impul1011 e instintos- se halla sometido al imperio de lo humano: inteligencia y
voluntad. Por el cuerpo contenemos el orden qubnico y bio16gico; por el esptritu asimilamos, en cierto modo, el universo entero. Lo sub-humano y lo
social existen para el hombre, no el hombre para lo sub-humano y para la
IIOCÍedad, La penona rompe con la naturaleza, le dice "no,. y busca trascenderla. "Todas las cosas inferiores existen para el hombre, pero a existe
para Dios, que es su autoperfecci6n", han dicho los escolásticos. Utilizar los
dones de Dios -vocación- para cumplir nuestro programa de ofrenda, para realizar nuestra misi6n personal, es servir a Dios, glorificándole, y es lograr la autoperfecci6n. Nuestra vida no es otra cosa que la historia del empleo de nuestra libertad y la respuesta a nuestra doble vocaci6n "de usar por
una parte la materia como canal para lo espiritual, y de perfeccionar por otra
la personalidad -expresa Fulton J. Sheen- mediante la progresiva asimilaci6n a la Vida Eterna, a la Verdad Eterna, y a la Voluntad Eterna, que es

Dios".1•
En la Prima Secundu de la Suma Teológica, Santo Tomás estudia al hombre, tal como existe bist6ricamente describiendo una serie de tensiones: la
atracción de la riqueza, del poder, del placer, contra la atracción de Dios. Fulton J. Sheen ha llamado la atenci6n de los tomistas para que tomen esta descripción aquiniana del hombre frustrado, como punto de partida para establecer contacto con la mente moderna. "La secci6n se abre con una descripción de las tensiones existentes dentro del hombre, cada una de las cuales está producida por el intento de satisfacer )os impulsos infinitos dentro de las
limitaciones de lo finito. El hombre se frustra por carecer de propósito general para su vida, pues sólo tiene múltiples deseos; 11 por la persecución de
la popularidad como esencia de la felicidad; 11 por hacer de la adquisición
del poder, sea econ6mico o politico, el fin de su vida; 1• por hacer converger todas las actividades humanM en la expresi6n de lo subhumano y Jo erótico. (Esta es una de las principales fuentes de frustraci6n -comenta Sheenpues opone el cuerpo y el alma) .20 También se frustra el hombre por tomar
como objeto de su vida la búsqueda de la verdad, negando, al mismo tiempo, su
•

FULTON

11

SANTO

J.

AQUINO, S11m.

• bm., J.fi, p. 2, r. 3, ad. 3.

• bm., I-11, p. 2, r. 4.
• IBD&gt;., 1-ll, p. 2, 4-5.

S8

Emec:~.
T,ol., 1-11, p. 1, r. 5, 3.

SnBN, Piloso/fa d, la R,ligi611, pág. 338.

TollÁs o&amp;

existencia O SU carácter absoluto l l e
,ltq. po, s,pa,tmf ~ su más &amp;&amp;timatu1ndo ,l hombre s, sef,ara de Dios eon• • "" Dios, d hombr, no
_,. eo~tenura. Porque está voeado a pe,S
.
se ""'u4 smo superándose.
uperane, conmste en tener puesta la ·
~ • las ciencias, los amores humanos :ra ~ el servicio de Dios. La filomstrumento de unión del hombre con
aCC10nes: todo puede tornane en
libera de nosotros nusmos.
•
En El
Elos. S6Jo
. Dios -sup-....
•...... b'ien- nos
IOl110S felices. Pero
.
Ypor • olvidándonos de nosotros •
es precuo buscar el Bien
la ~ Ji •
mmnos,
dad nos repliega sobre
D090tros •
' no
,e adad, porque la feliciencon--mumos Y sólo donándonos1 perdi.t....1
ueu&amp;-.
QJUODOS, nos

Di

IV

La vida es una prueba la
eb
insatisfacci6n del present: no ~:drl~e 7ncer el obstáculo por Dios. Sin la
gamos, por la insatisf'acc1'6n sob
os a esperanza de lo eterno. Al reple
,
re nuestra · t · ·da
mos el sentido de nuestros limites
m enon d profunda, dcscubriacto captamos la exi
• de
Y palpamos nuestra finitud. En ese •
· •.
gencia
trascendemos. N
. •
mumo
es mutd. Por esta inquietud de lo i
ues~ mqwetud humana no
buscando el valor. La inman . gnoto -uno e inmutable--- marchamos
,...;_
1 1 •
e11CJa reclama la trasce d
. la mquietud
•
--e- a p erutud que cobne N
n encia;
·de
· uestro ser integro
•
p1 •una complementación desde
.ba
-pensamiento y acci6ndencia es limitar la fiJosofla
~m . ~r esta apertura a la trascento
acci6n, es decir, hace~
~ impulso .in~mito del pensamienla plenitud. Nuestro afán infinito
. uestra misena nos insta a buscar
•
.
nos mueve a busca ]
,
•
tº· La ex1Stencia
de Dios no
r ª existenca del infinici6n silogística, sino la concl:~¡: ~~ultado extrínseco de una argumentabrota del dinamismo mismo d la
nseca -como apuntó Blondel- que
de Dios, que precisamente de~ pemen~ y de la ~da en las cuales vive la idea
Nuestro desti fina
nsauuento obtiene su positiva certeza.
•
•
no
1 no está en esta tierra Es
.
purificao6n y rescate La filosofl
· ta Ylda de prueba es milicia,
blema de la salvaci6~ del homb:. no puede cerrarse, en consecuencia, al pro-

y'ª.

:,_me:':

12.

ABERTURA DE LA

FILOSOPÍA

A LA SALVACIÓN

AUNQUE ESENCIALMENTE PINITO 1 h
b
la parucipación
·.
, e om re
de esa trasce
10

s·

nito•

.asp:...
. ...... ª J0 trascendente e infimana auténtica, ni modo de comprender
ndente inf1D1tud, no hay reamación h
la
uproblema del ser implica el problema de
estructura de nuestra vida. El
Tomemos por ahora, como punto de n~estro ser, d~ n~estro destino.
partida, la conc1enc1a· Somos r·mitos.
.
11
1

JtJD.,

I-II, p. 5, r. 8

39

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11

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. ebasable limite. La filosofía tiene que abrirción tropieza con su propio ~ ~rr
h br al fin y al cabo- quiere cum. •
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el filosofo - om e
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se a la rehg1ón, s1 es que
lla d 1 filosofla está la amorosa y con ialir su mi ión trascendente. iás a . e a
~a entrega creyente a la gracia de Dios.

LAS CATEGORlAS
Lle. Co.•:,,u:ELo Bonu.o T.
Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey

LA QUE DESDE HACE MÁS de veinte siglos, se ha convenido en reconocer como
la primordial entre las partes del Organon aristotélico, ha dado ocasión a los
malentendidos menos lógicos y filosóficos: para los principios del siglo, tras
el forcejeo de Nietzsche, siguió manejándose la conceptuación de los valores.
Hubo atrevimientos tan poco informados como los que trataban de convertir los
problemas axiológicos en algo como rcviviscencia de la problemática y disputa
en torno de los universales. Tales erróneas visiones llegaban a extenderse incluso a las categorias.

Dado que la lista de predicables no es constante ni en las obras del propio
fundador de la lógica, quiso prolongarse esa incertidumbre a los cinco términos de Porfirio. La reyerta sobre los nombres, su universalidad y realidad
se contaminó con las indecisiones de la tabla categorial. El c.xceso llegó a su
cúspide cuando se hizo equivalente la imprecisión entre categorías propuestas
o admitidas; elemento definitotios como uni\'ersaks o como simples dtnominaciones y la realidad de los \'alores.

I NTRODliCCfÓN
Problemas y disquisiciones como los arriba apuntados han sido no solamente frecuentes sino incluso recurrentes, persistentes e insistentes en el trayecto del
pensamiento filosófico. Martín Heidegger explica que ante lo desconectado
que se deteriora en su nihilidad, el ser ausente insiste, presenta una falta de
pertenencia o impertinencia. Este hallazgo violento con lo que se ausenta como articulado con lo demás, puede tomarse como lo que Heidegger opina
42

43

�que presenta un problema; ya aquí definíamos casi de esa manera el problema: "seiíalamiento o advertencia de una suspensión en la continuidad de
lo real".
El hecho de que el vacilante catálogo de las categorías aristotélicas haya
persi tido como inquietud dialéctica y se haya conf un elido con las dificult~des que presentan las cinco voces de Porfirio e insistentemente, dar realidad extrínseca al ser de los rnlores; haya querido seguirse considerando como la misma problemática de predicables y de categorías, no indica que
e hayan confundido atributo. irreductibles del s r, con dimensiones de la
definición lógica, ni que "' haya confundido a ninguno de ambos con la
realidad de lo \'alioso. Aunque hay personas que í han caído en la equivocación, pues no falta quien pretenda que el propio, el accidente, especie o
género del ratio entis, pueda equipararse al lugar o a la acción, relación o
modalidad. Hay quienes no distinguen. Kierkegaard se entristecía por eso,
defendía las distinciones socr.íticas. Una de las causaciones más visibl de
la angustia y la desesperación del filósofo dané ! como lo documenta él mismo. se daba en la homotesis, hábilmente convertida en heterotesis y ambas forzadas en las síntesis.
Incluso en nuestros días, se ha propuesto una modificación más a la lista categorial: tras las atribucion mAs o menos clá icas se ha colocado el
valor. He aquí un ca.so de indistinción patente, que es del mismo jaez de
las denunciadas por Kierkegaard. Para fin de equipar correcta, si no completamente a quienes nos ocupamos en el manejo de estas cuestionrs. se
ha proyectado substanciar el presente ensayo. Por lo pronto, va a tratar
de se"uir e el \'estigio a partir de los orígenes señalado·; tal \'CZ, al fin! llegue
a encontrarse que la carencia de precisión en tas conceptuaciones no se
implanta como aquí se ha registrado en · el antecedente de las categorías.
Quizá en la prosecución del estudio llegue a e clarece1.e que tampoco fue
en la polémic.a de los universales en tomo a los cinco \'Ocablos de Po1firio,
cuando se ge~tó la confusión de lo rnlioso con lo predicabl o con lo definitorio. Pero nada es prudente anticipar por ahora.
Esa eidética ausencia de todo cuanto antecede a la comideración radical d algoJ ese apartar todo entre corchetes, para fin de intentar acercarse a la e encialidad pura de ese algo que se estudia 1 todo lo que se estudia,
y nada más que eso, lo hemos aprendido y repetido, que es el ejercicio metódico de la fenomenología. La b11scendencia de lo objetivado en e ta inve ·tigación en tanto que separado de lo demás e inmanente al ego que Jo
considera, es el inmediato programa a cumplir. Po trriores ensayo han de
tratar las cinco dimensiones de la definición y la realidad de las constela-

ciones valiosas; entonces, concluso o cerrado, el periplo dialéctico podrá
juzgarse y dictaminarse i compete al valor incardinarse a las categorías; si
lo que ingresa en la definición atribuye al ser como us predicables, si lo que
\'ale, define, y otros extremos similares.

FUNCIONES CATECORL&lt;\LES

La manera de considerar para fin de conocel' al Ser, pide una organización de aspectos, lo mismo en el fundador de la doctrina, como en comentadore suros tan ilustres como ir David Ros o S:ünt Hilaire, etc, Por lo
pronto lo que no se sostiene o es! de lo que no pueda indicarse sustancia,
no permite que se diga nada seguro a su r pecto.
Aquello a lo que se alud cuando se hace refercncia a algo! puede er
una forma relacional con otros objetos; por ello de las realidad, admitidas como u tancias puede predicarse la relación y eJ modo de esa relación.
Lógicamente e predir.an ser y relaciones entre ellos; aparte de cómo se
articulan las reaijdades en la modalidad de los sustanti\'os, es posible decir
su inserción cronotópica. El tiempo y el espacio ya no funcionan como
otros eres ubstante. y por ende pueden señalar relaciones entre sustancias; pero tiempo y espacio señalables en los ser , no son ni .se relacionan
ellos mismos como las sustancias. En este intersticio dialéctico es donde s
ha insertado la estética trascendental de Kant, pues las referencias cronotópicas en la crítica trascendental, se precisan en formas puras de intuír;
lo íntimo, dado en la sucesión, ordena el tiempo; é te, es la pura formalidad
de lo,dado en la conciencia cognoscente. Hacia afuera, el espacio formaliza
también en manera pura lo que se da en imultaneidad, la pure1.a formal
del espacio, lo e de cómo se intuye lo trascendente.

De de Alistótele lo cuantificable y la cualidad del ser indican otra pareja ele pr 'dicacionc · posibles. La cantidad dice comparación, así como en la
relación y en el modo aparecen otros seres, para dictaminar cantidad o cualidad~se requiere, no únicamente de otras ustancia,; aparte de la e tudiada,
pues de algo se dice más o menos, con e ta o con aquella cualidad ademi,;
de confrontarse con algo má.'!, por el instrumento de mensura, por el criterio de calificación. En rigor, lo que es indicable del ser no se articula en
polaridades, sino que procede de los análisis y exámenes clá ico de parejas de contrarios. El cuadro de predicamentos en Platón, desborda inicialmente las paridades pre-socráticas; ~-a en el marco aristotélico, la compaginación tiempo.;espacio o la cuantitativo-cualitativa pueden parecer por los

44
45

�tratamientos muy posteriores, resonancia o perduración de los apareamientos, pero no lo es en verdad. Similarmente se articulan acción con pasión,
po ición con relación o con estado. Queda algo, muy diluido de lo anterior,
pero son puntos de consideración ya renovados.
Para aproximar el problema a las conceptuaciones actuales: convendría
pensar en los diagramas de Frederick Lamson Whitney, lo que es ofrecer
un ejemplo a mano. Da o trata de dar la representación de procesos abstractivos hacia la generalización; o inversamente, el regreso de atribuciones hacia el objeto concreto en el que ~e inicia o en el que termina alguna
indagación.
El equipo categorial describió clásicamente su trayectoria con directrices de ese tipo, pues se buscaba la concentración o el esclarecimiento de negocios. Encima de lo substancial, iba la dialéctica señalando: pudo indicarse quantum y quale; predicarse ubi a par que quando: keisthai que determine o sea consecuencia de échein o bien ambas e.xpresión de prós tí. Lo
que tal vez no resulte simple y regulannente posible, es que to puesto en
estudio actúe ( poiein) y que soporte o reciba, cuando menos el propio acto; esta pasión se da o revierte, al mismo sujeto actuante, en el caso del cambio o movimiento inmanente. Ambas categorías apuntan a una posíblc disyuntiva: o bien, lo estudiado es móvil o cambiante o bien es movido o cambiado pasivamente. O se actúa o se recibe una acción pasivamente; dett'rminarse a gente y paciente simultáneos, es la definición de la vida. Por esto,
entre otros factores, los predicables porfirianos para instrum!!nlar una definici6n, se aproximan a la función categoiial, puesto que decir de algo tanto su sustentáculo cuanto sus relaciones, situación, estado, úempo, lugar,
cualidad, cantidad, actos y susceptibilidades de someterse a acciones aparte,
alcam.a a dejar entrever una delimitación o definición, pero no es lo mismo
ni puede tenerse por igual.
Es aquí donde la función categorial empieza a enunciar una problemática peculiar de lo declarable de la realidad. Para unas direcciones, lo declarable depende, necesariamente, de la realidad de la cual se lo predica; en
otros términos, cualquier lógica ba de sustentarse y serlo de los seres a los
que enfoca¡ como ilustración tenemos lo siguiente; de Vasconcelos se ha
dicho que yerra al postular una l~ca para el ser y otra para los valores:
pero no se le puede censurar si sabemos que el conjunto categorial rc[leja
las requisiciones de la realidad a la cual corresponde; por consideraciones
paralelas, tampoco puede condenarse y darse por periclitado otro marco
categorial, pues incluso Kant o Platón tuvieron no únicamente el evidente
derecho, sino necesariamente la urgencia de e~tipular su instrumental de

predicamentos en atención a los que su estudio señalaba que pudo decirse
sobre sus temas de indagación.

. A ~~tos de \'Ís~ como los apuntados se les ha llamado relati\'istas 0
histonCJStas por qwenes extreman u pretendida consideración en tomarlos
en máxima _ah ~~cción.' Se parte en tales excesos lógicos de algo que no vale como axiomutico, sino que se quiere hacer aceptar sin ex{lmcncs y esto
no es correcto; tampoco lo sería en el caso de las catcaorías acogerse a la
perenni~ad de su ~ensamiento. Tal ,·cz puedan señala;c pe~.mentes y es~bles ciertas cuestiones, pero hay que establecer bien que se trata de cuesuones, no de soluciones; la dificultad e manifiesta, justamente, en el dato
de haberse intentado absolverla. Para unos, el problema se desata o resuelve en un sentido; para otros a partir de otros supuestos o desde otra
perspccti\'a, puede resol\'erse mejor en di,·ersa dirección. El relativismo histo~i~ista no_ es n~~sariamente un escepticismo enmascarado. Menos puede
~1girse la inamovilidad en lógica y menos aún en cuanto concierne al enJambre categorial; señalar, que para el heredero de la academia, los contrarios presocráticos pitagorizados por Platón, no bastan para indagar lo declarable del_ ser, n~ ~lega
querer que cada quien, por el solo argumento de cambio de v1S16n histonca, cuente con autoridad para cambiar lo que
~e ha creído no variable. Las categorías no son parámetros: no derraman
l~ consideració_n ~oncreta_ del algo al que dirigen sus posibilidades de orgaruzar el conocmuento; m en nuestros días tan saturados de contaminación
matemática de la lógica, a nadie se le ha ocurrido decir, o tratar de sosten~r que lo atribuíble al ser sea paramétrico o trascendente al ser de que se
dice. T~ce~?entales del ~er, se entienden cumplimientos valiosos, previos
a la realizacton concreta, inclusos en un ejemplar concreto. Aquí descansa
nu~stra tarea d~ precisar con rigor la separación del dominio del ser, de
regiones de ~alidades no entes; trascienden a los seres los valores en que
h~n de mamfc.starse: asj la predicación o apófansis, es cpifanía o descubrinuento de lo que el ser cs.

~~t:1

Lo atribw'ble es un campo de consideraciones, otro lo es el de definir y
otro el de reconocer al ser; esto no es ninguna inno\·ación O aventura de
originalidad, es la enseñanza precisamente comparable en lo clásico. r0 f uncion~ la inclusi~n de valores tomados como atributos, porque lo que vale
trasciende la cnudad; reflejos en ella lo delimitan bien. El valor queda apar-

1:ªL

te, ~up~ ~tra_ zona de 1~
~ lo mismo que separar una abstracción. )'a
en eJercic10 final tras elimmaoón de contingencias articulares, bien a virtud de una fenomenología ante algo concreto, apartarla en su esencia: se
toma a priori de atribuciones.

47

46

�,._, a ~ e l ~ • imfatlat.ia de lal ~ ~
cl'9icot; p&amp;IINN lla el 19Jr de UD ejerdt;io que puéde ,-atine -ea aui fb..

.... Ha venido .....,_ 11M -,ecie ele tr■dici6a pata el Ira•
•~mie,t,- ele _....
~
la &amp;bofia, pueden nnmir•
.. aatecedentm flltabJecidGI La COIIIUll- ele limitar Ju refaeacia aclu~ &amp; 14&gt;4 linderol de ~ c:aeapo, . . aceptable e inc1ulo de rigor me'6dito, .¡ b preaupueitCI teor6tica hubinll quedada lmtante acJareddel
e indi!CIWñh, Ya luM:e JÚf de una CBlfflllia qae wine Jilrindaie batalla en
torno • p,NalPÍeQ~ al pateeer ~ Hay quienes dec:idea
bk JU p,áerencia par la prd)lemitica del coacdmimlo, aata que aceptar
el plan• de cuestiGall -,ecto al ser.. IWwiD de Jlaea del saber y del ser.
Otros ~ cc,aveaaer cde que la materia no menee a,eptme como buamemo pua Ir» eaundadot 6b6ficoa Olvidan átel que el sistema de eama. _ _ . .las . . . _ empienn por ez:4meaes de Ja C8Ula material.
DacuW. lat p,lemitt.as paeeoloptat o meeafwta, ,ue una epistxmolo,.
gla tanda 4e Dudo lin o b j e t a ~ ; que. una ontologia amewa
rwna, si
ac:-.spama y ae éDtNVera cen la ~ opoabma de la pro,
blnM&amp;ica de Jal noclones.
Batudill ~ Ju directrices eltlblecidu por el cuerpo de catmgodas, indica ~ sin rígida para recbmr UD ca"1ogo ni aectammo para aceptar O
proponer ot,:e, y comida-ando nada máa la lfflli6a y compulsa de lo que
~ predicane váJidameote es de primon:lial urgencia fibM",ca. Lo mismo que Ortega prota1a porque "a cualquier coa se Je Dama aben edpti•" aqul • quiere aeriammte vetar el que se welva sobre discusiones para
c:uyo rigor no ae establecen ,epa.- dignos de ser convalidadoa. Ni Jaa catepias ~ ni Ju plat6nicas, ni lu parejas de opueatol IOCrátm, la
tetralc&gt;gia kantiana lÜ ninpnaa otras categoñas, han c,terido ni podido presentane u ofrecene fib6ficamente COQ&gt; prontuarios de relOluciones hechas. La telia aqu1 reza: "cualelquier categoría, dáaic:u, arcaicas, critic:istat
o de cualquier otra edad o ambición que se supongan, no valen ni pretenden
dol -

-,e•

•

=·

"° •

valer como mapas o rutas para llegar a ninguna concJusibi". Las categ9lfas
se postulan aqul como esquemas generales para el ennncladn y formuJaci6n
de los ~emaa filmóficos. De haber pretendido aJguial que laa categorlas
trajesen ya ia aue, 111 resoluciones necesarias a toda dificultad para declarar o predicarse el ser, 1a l6gica tendrla solamente el aspecto de un recetario, todo lo tradicional, respetable y acreditado que se quiera, pero estitico
., dgicio.
El conjunto de predicamentos, que Aristóteles analiza en au clásico tratado, no funciona como aos caminos trillados para e11cu11bat ning6i'1 resultado fijo; 10D como las categodaa propuestas por Kant, poaibifidades, um que

ele ~ • -~

diflankedll, medb para dercaidai 1 ..,.., •
-..i....:•
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- - . - ......... o--.- epw► Cilp,r á ..We ., ..
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,-.-tic:a. Taicu dtilCII , efirimtea para ..... ...........tabet
eatructurar b pmlihnaa, 1e quedan en la mrnaad6a -.&amp;...:.....1 mo eltl'IICtura tecdtica;
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..,.__, • - - m.
rieoL la .,,,,.
~ ~ - - - - de . . . . cimiataa ...
u ca1epria)el, aguen .anpmbmdo ClalDO - - • - - fi.
~ bacía el -=ubrimiento de lo ñTelOluto o de Jo.paca da-. Pocldl
~ que k depurui6a de UD cuerpo eatqorial paiporciG11a nlCÚ\Q
~ para el hallaago de loe probJem.a peculiem -en cada . . . ; _
~lee6ficL Enf~ el miao materialismo O el do,Jiemo potada lcto O
- . - OCra propcrci6n fiJcw6fica; dilcutible, sin aDlel establecer CGIIÍCllllle.
qu6 pw6aahlea ,__. tratane la c:uesticm) corre el pe11gro que ..,. WIIID
a _menudo en ~ supediciaJea, de que le ignore balta la pml,lnNtira
IIIIIIDa que ha ~ tratane. Ali las categodu pueden mliar makprier
teaao de estudio llelDpl"e y riameate cuando te la ordene en
denda a la agenda de lo que ae está iavatigando.
-,..
tntF:::1111 ti...i.....:- U.:-

~c:on--

Noarons

Al n:sultado del proceso
••
Jó1 extaeua debe •
~ ae llega por un camino, uno de cu• • ,
aaempre Y necesanamente ter Jo que ae conoce. En la
antinoo,,a de que algo lea Y de que su conocimiento entregue O permita
• 111 ser, ea en donde ae implanta la escalinata cat-...... ¡.
acceao
se
con •
•
-e-- . ,.......... no encontrar•
nmguna certeza prevsa. Lu modernas reduc:cionea fenomenol6gicaa
estipulan ese modelo de detención; va a elaborarse una --..:""'
tre lo que le estudia y quien Jo estudia.
- r - - total •

-·..a.

=

a Ja distinción misma entM el objeto y el sujeto te han de tener
ta; nada ~ IUJ&gt;Ollet, nada le acepta; ni te piensa ni recuerda, ni ~
previa neutralidad representa las vlsperas de la omnitud deJ ente fi •
tillo ante el ademán de H
~ Las --1
•
•
up...--.-.
RUUCCIODel IOD CUt la 41t1tt,11,nsio •
t,lu de Santo Tcmw. Se toma ,.,..;..:~
..t.. .,,. .
.nm•
r----.,. ante
como un umpJe U.U a la
Qminata del conocimiento. Se elabora la ignorancia de aaber ai
ello es
0 ~• Y c:aao de poder aceptar au austanc::iá tal va pueda ~ .
decir
aJao efe IU poaici6n
O cuantificarlo 0 c:alifº
•
•
acarJo o mentar au ser en el'
~ o au coJocaci6n en el espacio. El aJgo inicial a partir del cual llega
• llacer factible que algo ae liga como predicamento ha d
1'-.que pn,dnmina,
,
e aapaar por aor

1!-8

-.v

41

JI..

�&amp;a ...., • 1efeteDIÍM o de •erio■e a III qae, la .., snaltrpt di
B lf gg+ esti hecienlD refenmcia • 4lface ea la \leni6n modMN cW a.
..- - - ~ Hilr41Mt . . . . rpae • -1arm q\lts DO le miuce la
lilfa,a aiDguaai ,cuaddada e abemen,U a la .-1 sa predique o dictamme •
pu,p6lbo de problemM O dificultades l.fdllMlo del m!"Vimiento1 puel le
apunt6 ya que ae coneci•criento o saber: ., puede taminele de muera abDf¡¡élite:; lo que funda,..,.*NKNDlf: detu:nina y orienta a GJanto puede•·
. . - ea apUo .-e 1e
atUllíu y de conocer, Si de algo puede,...
temi9 que abala, ~ que del - O de Ja temUaa 'ID eatudio, DO del
CDDCM:imieate que • dmge hacia el 1er e hacia lo que 1e estudia.
C,on lo anterior el tma:miento O: funrionalipnp categorial pcnaite UD pa_, mú moderno .., ,actual: anta le baWa estahleéido que cada pemacJor o
que cada ~ JAe&amp;enta - muy Jegitimol moGYOI, IU peculiar lógica, ~
estatuir una cierta dotati6n de pn,dicpneatoL JgualmeDte se argummta que
en ~ de poaibilidadet para IUIWltU' el COD, in•iento, e\'idencian 1111
edpna en las polaridades de contrarioa o iUpUel1m praocrátimL Coa am•
has piemim se postuló el primer upectg de la praente tesil: ello es, que
opuestol o contrarios, categorlas cla\W:as, thminos de Poñuio, t6trada categorial de Kant o cualquiera otra tentativa de enunciar Jo que se admite
por conocido, nunca pretendieron nla oomo re,oluciones ya hechas e indisputadas. Ante esta manera de articular datos para el enunciado y planteo ~ la problemática de c:cmncer, queda en este apartado la dirección de
una meta&amp;ic:a o concepto del
y del alcance de su posible noci6n. En
otras ~ras, cuaíquier pertrecho categoria1 recoooce e indica el antecedente de una metaffska. Tampoco esta ~ v a de la conceptuación del
ser de la ontoloJla o actitud teor&amp;ica ante el objeto en general del cual pretende conocene la ralidad, ofrece ninguna conclusi6n ya definitiva. Baste
con recordar al sei\or Dr. ltep Jolivet de la Universidad Cat6lica de Lyon
cuando en el volumen de la "Metaph,sique" de su Cours d, Plailosophie1
instruye en la comideraci6n de que para Santo Tomú de Aquino no d acertado el pensar que deja de tratar el probléma critico del conocimiento. Sanamente concluye el Dr. Jolivet que para el doctor de Aquino no pudo haber tal problema dada la metafkica que atiene.
De manera que en concordancia con un cierto modo de aceptar y de acc:eder al ser y a su realidad, en obediencia a la ontologta y que determina b
objetos en estudio, se erige el repertorio categorial. 1 Ontologla ni L6gica
para Ja tentativa de edificar el conocitniento son más que eso, ni lo han sido
en ninguU Epoca; compnibese en el ca.o que se desee: Vociferan muy poco fibMicaniente quienes tachen al estoicismo con su reduc::ci6n a un simple
relativismo edptico por lo tanto. Cada tapio del pemamiento., ha emayado

trata•

ser

!O

~ ~ meta&amp;ica

le

. . - . ~ Ne• • • ni 1e tacba'1o
aapliado ~ _aqeuw c:1111p,
~
del pememiento se Jo -.:- de
Jaecbo, m intentado • .._
'ftca,;I
'
......_ '
tala
o COJl aumenma o cambioa,
rqmc. aurge enmendada,
'-~f&amp;Ud"~ a~·AmuldQeamente
~ da el una Oacot.....r..
-...s:- eo ----=.L, u del nuevo
ffMICiJivo. lato quien: 11!' algo ,oá.scuadro• ~ para IU tratenrieato
-- ,, ~ per;o del liaaje platónico:
dialática; aunque lül ch¡.
~ requieren 1.IDOI uteJwlioa
que b J)'d&gt;lanu 4e .Ja
ll1!D ~ ~ esw L - - - ! - amceptuales J&gt;ll1I su tratanüenco a1 .....
J.,.n
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IIC.H4IWICJIW O eatiJe de
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:"'~. al típo de estudio que se decide a ~ fWie.Jll Ja ret1tidad ,e acle,.
~ y cauexioaes CQ )a fenomenologia • "; ~ o suspensión •

!:,

q:·::

la

de H ~ están leiiaJando un ti

de
. ~ ' Ja .reducción en
4PFenq: al de Sanco Tomás o al ~ue ~ u e Je emprende en
b demás que bu bu-cado el
. .
emprendfa. Todos tres
(JJJe ah1 está (Du Sein) de las~~' lo bulcan ciertamente, •
1111...,f,. ....,a,.___
mterreJanonea y co ·
~7Tr7"'" --,s-a,¡;;; solamente que el ademán
. omonea de ~to
~ . ~ t e Y resuena pero no se
. ~Jósico en qw; se c:oloc:a
CD UD Kant.
repite ,qrvilmente en UD Cartaio O

'°"°

ENJUJCLUUINTO DE LAS NOCION.18

De manera que el anterior recorrido .
nuestros días penniten la
c¡were seiialat con la n......:.i.r....
fla
' urgencia de que
odo
,....._ que
baya de emprender un reconocimi en t
aquello en que Ja fd090.._ que decirse o clise...:.
ento, en_ todo cuanto fib6facameute
~
'"" se comete un pe'i-- d
.
6
r - n necesaria en el campo de lo
"6•~ ~do ai no hay la
deba '1acene esa comideraci6
que se estudia; 11 el utilaje de cómo
~
b'atando. Esta conclusi6: :t=~~~oeóficamente a lo que se
o para hacer referencia a la met6diw ~ al compendio que sigue
que aparte todo lo demás se
'd
ca ,enomenologfa: hlm Huaerl
Qiíe 9e trate exbaUJti
consa ere y se vea lo que quiere estu..1! __ _
vamente eso que se estudia
•
WiUIC.
Olro tema. adá que falte nada
.._._
con exclUSJ6n total de todo
tietaffsica
'
que :,uun: en lo que se está •
.
u ontologfa latente en la
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IDVestigando. La
el Jmlgrama que 1e propone para la
uaci6n f~ógica explica
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. La CODSJderaci6n de regioodaidta y unidimemi--.,, . .
ª partir del tiempo como ''realidad
~-'UU&amp;I , mdica, como ..a-.L. 1
.
~ una continuidad
-...,,u1.1t o llleDta Heidegger el
1etal pueda decine. La oqu:! : : : de. desp~ lo que de aJso en
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�LA FILOSOFIA DE LA MATERIA EN UN TOMISTA
CONTEMPORANEO
Po, el Lic. LUIS Ril.uA
Mmco,D. F.

Sw SIEIIPRE GRATO VOLVER nuevamente la mirada a una obra de Filosofia
de la que, en otra oc:asi6n, se obtuvieron orientación y solaz. En una época
como la actual, que exige justificadamente el contacto directo con las fuentes, es, no obstante, de utilidad intelectual y pedagógica el examen de las
buenas síntesis realizadas por hombres que pasaron largos años en el estudio
de esas fuentes, y cuya labor es facilitar el camino a los demás. Tal examen
me parece más necesario en nuestro medio católico extra clerical, que, debido a la pobreza de elementos de investigación y a la prisa inevitable, conoce la tradición filosófica, en gran parte mediante las síntesis de que hablamos, como las de Maritain, Garrigou-Lagrange, Gilson, etc.

GRAN SINTETIZADOR

es, sin duda, Gallus M. Manser en su obra fundamental¡ admirables resultan el número y la importancia de los textos aristotélicos, tomistas y de otros
autores que nos da y explica, ya sea transcritos o meramente mencionados;
esto puede ya ser, para el estudioso que quiera verificar esas fuentes, un
principio de sólida erudición. Además, el libro en referencia posee lo que
pudiéramos llamar "estilo jur(dico": me refiero a la sistemática división de
las materias en párrafos y subpárrafos; la cuidadosa exclusión, por razones
de claridad, de puntos que no pertenecen fonnalmente a lo que se está resolviendo, dijéramos, a la "litis planteada"; el minucioso examen de las
pruebas, las conclusiones contenidas en sentencias breves y concatenadas unas
con otras. Dicho estilo juridico en una obra filos6fica tiene ventajas eviden-

55

�.

. tlli

edagógico : en una época como la
tes desde los puntos de v1st~ cien leo y Pb. .. dad es realmente confortante
di
' y a a am 1gue ,
nuestra, afecta a la spersion .
taf' . de la seguridad jurídica.
l equivalente me is1co
una obra que procura e
d
t . como cierto desviado radicalis·
Claro que también se prod~cen esven a1asl,lecto'" el cual, ante un libro tan
· nsctentemente en e
•,
mo que se engendra meo . , .
1 d l p Manser tiende a veces
d t
'
1und1co como e e ·
coherente_ y rotun o, ~n fl sóficas de otras escuelas, o simplemente aque•
a despreciar las aportaoones ~o. ende así a "sobreseer''' sin análisis de fondo,
llos temas no plantead~s en él~\endenc~ del autor. No puede negarse que
las cuestiones hetero?ene~ a
. al estilo . urídico dentro del campo filo. se concede demasiada influencia
J
.
.
:6fico, el resultado es la esterilidad, por homogeneidad excesiva.

TOMISTA RIGUROSO

,
l
gunda edición alemana, Y en
anser en su pro1ogo a a se
se declara G • M • M
otras partes de la obra:

.
.
ha ocasionado numerosos re,, ... mi profesi6n de tomr.s~o ng:ro:;r;;ndido Me ha sorprendido, en
proches. Esto es lo que mas m,e a t d d i~poner a nadie ninguna
.
l
porque nunca te tra a o e
primer ugar,
.
.
.
ue únicamente he recla·. . 'n respecto al tomismo estricto, . sino q
obligacio
.
,, ( i 6)
' l derecho a seguir el tomismo riguroso,... p g. .
ma do para mi e
.
p nsar de otro modo; pero re"N osotros no condenamos a nadte por e
.
o
a
defender
la
posici6n
tomista"
(pág. 559).
clamamos el derech
.
·
trata con generosidad al gran
De acuerdo con las declaraciones antenores,
.
adversario de la época barroca:

propio de un gran pensador, ya
"De una manera muy clara, como es
. . .
" á&lt;T 337)
. 'b , los papeles de ambos principios... (p o•
•
d
Suárez istrt uyo
.
del Doctor Eximio
.
en otros lugares, prof iere acerca
Aunque es cierto que,
él . . .
ui.zá excesivamente severos. La
l
enos repite acerca de ' JU1c1os q
. .
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art . esto le comunica vivo mter s,
cL M ser es polémica, en gran P e'
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obra e an
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b
limita grandemente sus honzontes
'lid d al mismo tiempo, sm em argo,
11
agi a i
.
d de el lector quiere nuevos desarro os,
cti . con frecuencia, on
y perspe. ~as,
.
d . terés se encuentra solamente con la respuesta
donde adivina cuesttones e m
'

cortante a los contrarios, los P. P. Lorenz Fuescher, y Stufler, ambos de la
Compañía de Jesús.
De cualquier modo, el libro en referencia contiene asuntos, soluciones y
planteos que interesan por igual a todos los grupos o escuelas que reclaman
la autenticidad tomista. Elijamos en relación con la Filosofía de la Materia,
algunas de tales cuestiones, mas antes de empezar, conviene aclarar que Manser es un

NOTABLE HISTORIADOR

Causa admiración el que persona de tan briliantes cualidades filosóficas,
haya sido, profesionalmente, con toda modestia, sólo un historiador de la
Filosofía; mas probablemente de esa modestia procedan los méritos filos6ficos del P. Manser:

"El haberme dedicado durante cuatro decenios al estudio de la historia
de la filosofía ... " (pág. 136).
"Después de tanto como hace que nos ocupamos de la historia de la filosofía . .. " (pág. 638).
La mayoría de los capítulos del libro de Manser ofrece, antes de la exposición sistemática, una síntesis histórica, la cual se refiere principalmente a
la filosofía medieval, tanto escolástica como no escolástica; dichos resúmenes
históricos ofrecen la peculiaridad notable consistente en estudiar y acentuar
aquello de común que tienen las diferentes escuelas, tendencias o filósofos,
al lado de la consideración de sus peculiaridades: así pueden apreciarse las
líneas generales de la filosofía medieval; los estudios históricos del P. Manser,
a la vez que variados según la variedad de hechos y de hombres, resultan
unificadores, diríamos más bien "concéntricos"; y pueden servir de complemento a otros trabajos históricos, por lo demás meritísimos, como el de Maurice de Wulf, en los que también se examinan las mencionadas comunidad
y diferencias, pero sin subrayar tan decididamente la primera.
En confirmación de lo anterior, vemos que nuestro autor, en varios capítulos, expone con gran precisión los puntos comunes entre los representantes de la corriente agustiniano-arábiga en el siglo XIII (a menudo franciscanos) y Tomás de Aquino; para sorpresa de algunos, dichos puntos de
convergencia, son más de los esperados. Así, el Doctor Común sale perfec-

57
56

�tamente situado en su época, no aislado sino en diálogo con sus contemporáneos; pero al mismo tiempo, esto resalta de modo singular su originalidad
como

UN INNOVADOR EN EL SIGLO

XIII.

Un innovador de gran mérito fue Tomás de Aquino, no un simple innovador;
a decir del riguroso Manser, "sólo el que logra resultados nuevos y verdaderos en el método o en el contenido doctrinal, o en ambos terrenos a la
vez, s6lo ése trabaja bajo el signo del progreso y tiene mérito. indiscutible"
(pág. 189). Que reuni6 tales características el pensa.dor napolitan~, se encarga de probarlo nuestro autor, en los capítuloi1 históricos de su libro.
Como los auténticos innovadores, Tomás tuvo que luchar en contra de
una "derecha" intelectual:

" .. .el mlrito principal de Sto. Tomás en el siglo XIII ,, en los t~mpos posteriores fue la creación de una nueva orientación doctrinal,
opuesta a las tesis agustiniano-arábigas . .. " (pág. 191).
"El origen de la ciencia había sido reducida por toda la tradici~n agustiniana sin excluir a Alberto Magno, en último término, tamb1in a un
1
influjo de Dios inmediato y actualmente iluminante (illuminatio divina),
al cual se atribuía el conocimiento de Dios, del alma )' de las supremas ideas )' principios demostrativos trascendentales. Tomás mismo vaciló aún en el Comentario a las Sentencias .. . Pero despuis, ya en In
Boethium de Trinitate, en los Comentarios y en las dos Sumas, alcanza
la claridad, rechaza las ideas innatas de Platón, la doctrina ilum~nacionista de los árabes con sus intellectus agens separatus ,,, ..• mega
toda iluminación divina actual, substituylndola por la abstracción aristotilica para todos los conocimientos naturales sobre Dios y sobre el
mundo".
"Esta innovación filosófica ocasionó al A.quinate, como es notorio, amargas enemi.stades, según confirma más tarde Juan Peckhman" (p_ág. !50).
Pero tambiin se uio obligado Tomás a luchar contra una inevitable
"izquierda'':
"Ful una lucha verdaderamente heroica la que sostuvo Tomás contra
la doble verdad del averroísmo latino, contra el cual escribió en 1270
su obra "De unitate intellectus contra Averroístas" (pág. 148).
58

Y como acaece generalmente a los innovadores, hubo de sufrir el ser confundido o contado entre los representantes de doctrinas disolventes, después
de haberse esforzado contra éstas:

"Pero el mero intento de condenar a Tomás junto con Sigerio tuvo que
ser para el Doctor Angélico, que había acaudillado la dura lucha en
de/ ensa de la ortodoxia contra el averroísmo, sumamente doloroso"
(pág. 255).
En el fondo de la innovación de Tomás, se halla la siguiente afirmación:

"Todo conocimiento espiritual y natural en este mundo, es abstraído
del phantasma, tanto el cósmico como el anímico y el divino. Las cuatro
Quaestione.s de la Summa theologiae 1 84, 85, 87 y 88 contienen las
tesis monumentales de su nueva teoría del conocimiento y, precisamente al tratar del conocimiento de las substancias espirituales, declara sin
limitaciones: "nihil intelligit nisi convertendo ad phantasmata" (pág.
194).
Y tal tesis es sostenida en parcial conformidad, en diálogo con los grandes
representantes de la corriente agustiniano-arábiga, pero al mismo tiempo
en oposici6n a ésta; débese lo anterior a que dicha tendencia admitía ya, en
los siglos XII y XIII, a la abstracción como fuente de nuestros conocimientos intelectuales acerca del mundo corpóreo; pero acudía aún a la iluminaci6n divina actual como origen de los conocimientos relativos al mundo espiritual. En cambio, Tomás da todo su valor a la abstracción, pues la acepta como fuente de todos nuestros conocimientos intelectuales en el orden natural, tanto de los referentes al mundo sensible, como al alma, como a los
principios trascendentales, como a Dios (págs. 175 a 178).
Que la abstracción a partir de los datos de la experiencia sen ible tenga
tanta importancia como origen del conocimiento natural, encuentra la siguiente causa:
"Y la razón más profunda de estos hechos está en la unión, aquí en la
tierra, del alma espiritual con el cuerpo, del mundo espiritual con el mundo
sensible, en cuya virtud el entendimiento humano, unido con el cuerpo, tiene como su objeto propio la esencia de la cosa sensible".

"Así tiene validez el principio: 'Nihil sine phantasmate intelligit anima'
en el pleno sentido de la expred6n1 incluso para ti conocimiento de la.s
substancias espirituales; y con gran profundidad dice el Aquinate acer-

59

�t:OUdff• ~--......,,_ .-,,..,,,

ma
'I Toatá.r ,.;,.
- lo ialn¡,,6" • J,ri,uiJio, • olro . . . •
N, ""' ,,.,
., Nr'-úr...,. ealos au, ü .,,,._ de ""4ia, qw •~tnuo a"' fU Toú, n 1- Ed44 M,ñ,, Z. fflÍfflla Un ,J;l ~
(PW. IN, 195 y 111).

c.. ..

Puede parecer parad6jia, a b ultraespiritual; mu coa la afinnaci6n
Clllllilate en~ de IN-datot aenilJlei, )Gr mee&amp;, de la aliatracd4n efectuadii por el . . . . . . . ..., , . . . 18ck, DUelbo ccnr.fmiento intelectual
natural, 1e tillllp wve ftlllr al papo eapkitu lnrmancn
"El u,m,,, Aamao u tlfflllnln n .ra ,Sl1Uia uu u,UW imilMi6,s
al _,_. _,,,_ dúmto: , ~ ,-.,w,- arililUo 6nni,,ü
ifu:r,1111",.,.. '•¡,,usio ,,.,_ Nritál. Tonu&amp; lo,.,_, Am10 11 utorio, n 11 ,.,,,, d, k lu 4ioiu 4', lo1
~ D,
,,,. ,,,.,,,. üs¡,lal totlo ,, ,rotlnu, tú la uf,r• • 1t, ~ ul
.,••. • (p6g. 201).

""""'"°' ,

"lw/lldo • t. orip,oli4ad ,u Sto. Tona,&amp; lo Jnuo, eomo II nolorio, ,.
,I lup, ü la ltu dioiu ü los /Jlalñi&amp;os 'I dp#i,,iaos. D, 111• ,,._,,,.
tlu¡,ltUó lo4o .Z ¡,,o6lnu, ü lo nf,r• ü Z. utioitlatl ol ortún túl
#1 •• • » (i-g. 201).
Rfl)JeCtD a la originalidacl de Sto. Tomú en la 1lelia de que ae trata:

"Lo eútlll M fJU WÑ lup C fflG láltu:i6ft t a ~ 'J tul•
Jnd, th ta ¡,,olngtuh 1-elaa, tomo lo 1&amp;úo ,l Apinat,. Es iüudabü
'1'" Tonú, -,los lfflkS u J. Loeu, coflJiü,6 la ·~~
áiea ftlftl6 ,, lotlo, lo, ~ , Ularalis. Y ,s,o, ,n o,asiei6,a .Z ~ . • filor,ü,,,o, al uoplaloainno, • S. Jpsdn 'I " los
h"6u, • ~ Máptl, t1 loa 1t, ueo1'sti&amp;11 contnnJ,ortirwc &amp;oa n&amp;
koria 41 la ñffliu&amp;i6a tlioiu; . .. "' (pág. 195).

,nn1,,,

'°"'°

At.erca de la c:ueati6n de
Ja tesis:

qua fue

el primero, en la Edad Media, que

La aperienda ..... eaiDo fuente • Duestlal aJIICIC:ñHienb naturales.
Muy bien, pero c!CUútal w.:a no ha Gdo in~etado l!ltlD, a6ft dentro del
ampo de la llcoHltica, en ua atidb muy limitado, lelÚ e1 CUII, de cier• ~ • alJllralcb, le deivan otros, mu ya sin la necesidad del
wuno o welta a la aperienda lenlibleP Hay aquf, probat,tenimte, una aproJrin,1f'i61 a Kant, "que, ti bien pone e1 principio de nueatto aer en la apedmci-, no deriva ele ella todos b cxm,v:lmieatm" (P'g. 195).
Pará evitar dicha limitad6n, Manm- insiste, en primer lugar, en un contieto permanente de la inteligmcia, antes y clelpu&amp; de la abltncd6n con
la singular sensible:
,
• ... ,l nuntlimlnlo, n cualo qu, ut4 aitlo con ,l aur¡,o, coaou
todo lo qu, conoc, JH,rtürulo tl,l mundo snuibl,, ül 11tat.nn,,. Por
·~ e°"'1'ma ñtmJJ,, ,, conoeiminto rmw,rsal, "" lu, stlCJUlo ,u lo
..,.i.,, IIWOlffllnÜ n lo -,,,la,, ffl lo cul la ISIJIÑ tlhslrtdJa s,
nctintTa conernaan1, ~Jltllla: 'N1&amp;1su u, ad lu,e quotl inlellec''" Ula ial1lligol n•n owclum JJ,o¡,,i,,,n quotl convma.t II ad 1Aa'4rtul11, vi slfcalnu, naluraa •JÜolr1al,,n ül pa,tieulari 1mt,nu,n' •

(pág. 314).

In .aegundo lupr, nuestro autor explica expresamente que las ideas no
~ ~ o. nacen de ~ primara idea (idea del ente en común) y de otru
ideas pnmanas; mú bien, cada idea ae engendra, por medio de
abltracci6n, de u.na nueva experiencia temible:

1111a

nueva

IOltUVO

"'1Tuo Sto. Tomh n la &amp;lllll M,dü, aluuoru n III korfal No lo
ú. Htula o/aora no u 11n t1¡,o,ttulo fmUbtu. &amp;IISO la Historia ltu
t1po,t, un t&amp;. ..flbmo Mapa no tn,,,ü m &amp;ofUÚlndo como tol. Tampoco Ab,lardo ni Juan ,u Salisbury. • • qai,n lule, d, medüulor ntr,
Pldm 'I ..ftúldulu. Como ntds t,n, JMr• S. Buuvnt1ua, ,l conoAfflinto tnsib# u P.t1 ll, ¡,oslalado gnllúo tl, los primeros p,inciJus. Pna a ufnuo, ü 14 ilurninaddn tlivÍffll. . . El mismo Aristót,l,s

"Esto nos a,,,. ü la "'4fflD al ulffl"Dllo cone,,INl ül u, n la ¡,lvralidatl de los cone,p,os. No como si 14 Jllu,tdülatl tl, las ül,c flacint1

*" "''

U la
lfU coman, /JtW todtu la, Uf'MI itl,111 U&amp;n, tomo la
iüa tl,l nt,, ü la cbdraeción. 'I sMo II NU ü la 111/lffineia ,Uúa
m •aidtu ti dlterfflinado, conc,1to1 reai.s. Aqtd no uy n ,l cristo1.U,.
IN, ningúa c¡,,io,is,,,o. Pno todas las dnná, itl,as, 1t1eatlas de la 11tlf•
~ u son sino ~ nw /JrÑÍ'IIUU ül ,,... cotfffllVU, . .. •
(p6g. 318).

�La derivación de la experiencia o conocimitnto sensible) se afirma tambim de los supremos principios demostrativos:

"Ambos, Aristóteles y Sto. Tomás, ponen de relieve con la misma energía que los primeros principios no pueden ser demostrados. Puesto que
toda demostración se basa en ellos 'Y los supone, ellos mismos son indemostrables porque son más claros que toda prueba que pueda deducirse de ellos. Proceden del conocimiento sensible; . .. en aquellos pasajes
en que Sto. Tomás y Aristóteles hablan de una inducción como fundamento de los primeros principios, no pueden, en modo alguno, referirse
a la inducción como procedimünto dr.mostratiuo, contrariamente a lo
que algunos escolásticos afirman . .. Pero esta inducción aristotélica, como observa muy bien Heinrich Maier, no• tiene nada que ver con la
inducción como procedimiento demostrativo. No es sino la abstracción
( simplex Abstractio) de una idea a base del phantasma o imagen común contrastada por la experiencia" (págs. 379 y 380).
"El hombre, tal como efectivamente es, tiene que tratar de fundamenta, los primeros pri7ici pios que, por ser los J1rimeros, no puede basar
en otros principios en el mundo del acontecer singular y efectivo . .• En
donde tiene que asentar los primeros principios, )' de donde tiene que
partir, es lo e/ectii:o, es la realidad. Con rsto se er1rnc11tra Aristóteles
... en el mismo terreno en que hoy se apoyan las modernas ciencias
naturales. Esto fue también lo que dio a su posición . . , aquel carácter r.minentemente inductivo -hablamos aquí de inducción en sentido
lato- que conservó su filosofía y que situó al Estagirita en todas sus
e.speculaciones. incluso las más profundas, en el terreno de la experiencia y de los hechos experimentales como punto de partida'' (pág. 37~).
Y con gran precisi6n, se aclara que los primeros principios

''dependen, ciertamente, unos de otros, y todos, en definitiva, dtl principio de contradicción; pero no son derivables utios de otros. (Tesis de
Liberatore, S. l., y Sanseverino)" (pág. 389).
En consecuencia con lo expuesto y en relación con las primeras ideas, rechizase que las demostraciones científicas se deriven de los primeros principios; en cfecto, Manser explica el carácter común de dichos principios, en
su relación con todas las demostraciones, rechazando en fonna vehemente
cualquier apriorismo:

62

"No son comunes 1n el sentido de que todo s1 demuestre por ellos solos,
pues por los primeros principios solos no se demuestra nada en absoluto.
Son comunes., en cuanto que son necesarios para toda prueba" (pág. 353).
. ~ interesan~e la aplicación de la doctrina anterior, al dehatidísimo princ1p10 de causalidad; ante todo, el origen de los conceptos de causa y de efecto en la experiencia sensible:

"Los. conceptos de causa y efecto no son, ciertamente, los primeros que
~~uiere el ho_mbre: Suponen las ideas del ente, del no ente, de la oposmón, de la identidad )' los supremos principios ontol6gicos. Pero no
son derivables de estas ideas 'Y principios, porque, como observa Sto.
Tomás, contienen un nuevo elemento, diverso del ser en cuanto tal: el
del ser devenido. P-or tanto, únicamentt pueden ser extraídos del devenir ( motus), .. . Si esto es así, la abstracción de las ide.as 'causa' y 'efecto' de sus correspondientes imágenes fantasmáticas . .. " (págs. 382 y
383).

Además, la negativa a admitir que el principio de causalidad se derive
de . 1?5 principios trascendentes de contradicción, de identidad y de raz6n
suf1c1ente:
. "~l principio de causalidad supone estos otros como más altos y, por consiguiente depende de ellos como de normas criteriológicas aunque no es
1
derivado de ellosº (pág. 359).
Manser detalla así la aseveración anterior:

"La_

de~vación del principio de causalidad directamente del principio
de identidad, t~ como _lo _han intentado Riehl y Windelband, tenia que.
acabar ... no solo suprimiendo la causalidad, sino llevando al monismo.
S~e~a~t, Messer y Arthur Schntider han tratado de derivar nue.stro principio directamente del principio de razón suficiente. Tampoco ellos se
libran de la petitio principii. El razonamiento siguiente: El principio
de razón suficiente es seguro e intername11te necesario; ahora bien, la
causa es la razón suficiente del efecto; luego el principio de causalidad
es también seguro y necesario, supone precisamente lo que hay que proba~: que só~o _l~ causa es la razón suficiente del efecto ... (Que los
pnmeros pnncapios no son derivable.s unos de otros) se aplica eminent~mente al principio de causalidad C01l relación a los principios .superiores a il. Estos si refieren al ente indiferenciado como tal; aquél, al
devenir, que es menos universal: 'Esse autem universalius est quam

63

�moveri'. ,cómo la, tk poder )IO derivar del ente indifereneiado el 'devenir', lo 'plural', si lo uno no tiene, euneialmtnte, nada que ver con
lo otro?: '&amp;se causatum non 1st tU ,atione entis simpliciter' 'Y 'non intrat in definitionem entis'. Otra cosa es la dependencia. Potencialmente, también el ente indiferenciado está contenido en el ente como tal,
puesto que siempre IS ent,. Por tanto, todo principio supone, a su vez,
otro superior y, en último término, el de contradicción . .. " (págs. 388
y 389).
La importancia de la innovación de Sto. Tomás referente al origen del saber, es especialmente subrayada:

"La experiencia sensible es la única fu,nt, de todos los conocimientos
naturales. La importancia de esta innovación en el siglo XIII sólo podrá
subestimarla quien olvide que significó una revolución de toda la teoría del conocimiento ,., que las innovaciones en este terreno trazan surcos en toda la coneepción natural del universo. Con esto fue Tomás, ..•
el primero en fijar claramente los limites entre la filoso/Ea y la teología;
y el primero que dio a la filosofía su propio campo 'Y su autonomía"
(pág. 205).
C.on la innovación, el mundo corp6reo ocupa definitivamente, en la filo10fta, el puesto de importancia que le corresponde, dado que el hombre es
un espíritu encamado:

"Con el principio de que la experiencia sensible es la única fuente 'Y el
único fundamento sólido de todo conocimiento natural, recibió la filosofía en general una nueva base. Este principio trajo consigo una
transformación de la psicología y de la teologia natural, orientadas antes en sentido platónico, en el sentido de que Dios 'Y el alma fueron
desplazados a la región de los objetos del conocimiento meramente indirectos. Con la teoría de la abstracción partiendo de las imágenes fantasmáticas como única fuente de todos los conocimientos espirituales,
volvieron a formar un todo armónico la metafisica y la filosofia natural,
que habían sido disociadas por el sincretismo de los árabes".
"Si la época moderna se hubiera mantenido fiel a esta directriz, dificilmente tendríamos que lamenta, la ruptura entre metafísica y ética, metafísica y ciencias iurídicas, filoso/la y ciencias naturales".
"Pero lo m4s importante de esta innovación estaba seguramente en
que con ella el mundo sensible recibia una nueva valoración científica,

64

opuesta al espiritualismo platónie
ia .
nientos años atrás" (pág. 206). º• que ven imperando desde. mil quiVemos asi que con su inn aci6
corp6reo Sto T ~
el ov
n, con su nueva valoración del mundo
tal mod • 'dad. o
es
precursor de una modernidad equilibrada Q
erru
no se haya realizado '
· ue
los historiadores asi c
1 la . aun, es tema que corresponde tratar a
estudioso de la
f~mo e re bvo a las cawas de semejante desgracia. al
oso aa corresponde señalar q
ha
.
'
minada evolución doctrinal
.ue, pues
acaeado ya deter.
.
' y se han sucedido determinadas luchas hist6-

fil

ncas, no es posible actualmente preconizar el materialismo
.
sus formas; pero tampoco un es . .t lismo
en ninguna de
sensible No podemos cae
descamado, desasido del mundo
1pm ua
pone, d~ un platonismo qr en aultentación, más frecuente de lo que se suue res ta contrario a los . t
d l
hoy; no nos es lícito involucionar hacia un
. m ~reses e hombre de
ante la complejidad del mundo mod
prearutotelismo que sería inútil
La.
emo.
mnovación de Sto. Tomás nos lleva a la ,. .
.
origina nuestras experiencias
'bl
d . .on11derac16n de aquello que
tramos así en
sensJ es, es ear, el individuo corpóreo i en-

UN

SECTOR DESESTIMADO DEL TOMISMO.

Manser empieza una de las partes , ·
para la mente moderna.
mas mteresantes de su libro, sobre todo

,

"Y ahora unas palabras sobre un

f
del tomismo. el individual;•
t a~ ,~~o(, pero muy desestimado sector
.
...mo omutci pág. 455).

Parece ser, en efecto que a
d la ín
Tomás, numerosos tomi;tas han dpesar e
d~le del pensamiento de Sto.
o al . d d l
esenvuelto un ststema bastante desarrai d0
eJa O e o que existe en eJ
d
ga
corpóreos. no obstante la tend ~udn loMmaterial, esto es, de los indi\-iduos
'
encra e
aestro muchos disci u]
ven en una filosofia semeJ· ante a la la , .
'
P os se mue..
p tomca, y por tanto muy de espaldas
al

empinSmo.

'

Ante todo, nuestro autor afirma que ha dif
.
.
dental, entre cada individuo· y t
, y eren°:1 s~b~tancal, no sólo accia la misma especie:
' es o, aun entre los mdiVIduos que pertenecen

" . . . la
. dºiversa participación substancial de una
pedfica por los individuos es. • .
misma naturaleza esuna realidad innegable. Con esto que-

65

�tÜ Pedro '1, ¡,o, ea,do, la
substaneialffllnll tl, diu,rsa p,,t,c-

" ••• •l alma 11piritual del hombre u emula ¡,o, Dios ,on esta ordnaaeih substancial a un cuer¡,o detmninado" (pág. 458).

ción qw: la d, p • d' •·nción accidental d, la ¡,,,ficción" (pág. 456),
mista, no ,n 1usa mera

"Nuevamnu, es Tomás ••• quun nos enuña que las formas individuales,
y consiguuntmunte, tambih las almas, son dwersas según la ordenacióa
o llllapt4'ión, substlUUÜJlnunu div.,sas, a ,st, o a aquel cuerpo" (pág.
458).

.
rlfflOJ

dem qw

a "'""'

ü P,d,o '1 ,l cvn¡,o

"'!'"'"""' intliuida: ~ ,::,: ::nsist, el verdadero individualismo 10•

u.,

.
• •,;catlamnl, nueslra conc,¡,ción de la di" .. . podríamos considerar ¡wn,.
. s tl, los individuos de
sidad --'ección concf'ttafflfflll sahstanciall
. ••
ver
)' r•1 .
d l ,J ctrina del tomismo J,ritmhvo .. .
.
esJ,ec&amp;e como parte e a "º
. . . d d'
una ,msmo
individualizaáa en cada individuo e asSegún Tomás, la formo esld
•
. uinlem,nt, la naturaltzo
tinto modo, ~menld~ !b";'';;,,:,:;::01 d, ver" {pág. 460) •
d, la coso ,e'"'"ma ,
,
.
. de la diferencia flsica o nummca que se da entre
y subraya la unportanaa
individuo e individuo:
. .
.
l " substmacial mismo, entone,s
"Si
la indavadualidad comprende e ,
iadiuidualizaao 'Y sn
•••
• • ,1· ·t1 al en cuanto tal po, esto,
la substancao an wi u
dd
su ¡,,opio ser 'Y, por condistinto de todos los dmuís, !111 ',. •
das
las demás porque la
1
. .
¡,,olrin ¡,,,ficción1 istínlo "' 0
'
d'
nguu:nte, su
rhob á entr, dos individuos uno &amp;•
perfección sigue_ al s,~. Entonc:.,no . r física o numlricamente s11bs-

µs¡; ,,
°"':'

fn111cia es,Ucífua, sano una
tancial" (pág. 457).

a erencao

.
. m
. diV1.dual con el principio de causalidad:
Relaciona la diferencia

b. l • ,f idualidod preguntamos nosotros, sin
"¿Cómo se ha de canee a, ª. an_ a~ 1
, Cómo se podrán explicar
toque la substancia del md1v1duo. • • • é
.
d las
que
• •
'ncihin de causalidad, las pe,feccaones e
entonces, san violar el Jm r- .
_.J_ • , . iduo sin referirlas
_1..-.
totalmente dwersos en c'""' an w
,
focultades amma&amp;OS
. ..
de p f ión individualmente dia almas 1 naturalezas 1nd1v1duoles 'Y
e, "'
versa?" (pág. 457).
· diVl·duo tomista, al hombre:
Muy interesante es la aplicación del m

"Todo hombre es fisico-substancial,n,nte una ¡,a,fICI·paci6n de la naturaleza humana total,n,nte particular "/ distinta" (pág. 458).
li .
la doctrina tomista acerca de las
En especial, es fecunda en ap caaones
.
las almas hudiferencias substanciales y de las semejanzas emtentes entre

manas:
66

"Multilrulo igitur animarum ... cons,quilar quidem diversitakm formarum secundum substantiam, quia alia est substantia lulius animae ,1
illius, nontamen ista diversitas p,ocedit ex diversitate p,incipiorum essentialium ipsiw animae . •. sed est secundum diversam conm1Mnsurationem
animanma ad co,pora; hatc enim anima est commensurata huic corporti
et non illi illa autem alii, et sic de omnibw11 (Contra Gent, II, 81),
(pág. 459).
Se habrá notado que esta doctrina tiene conexión intima con la tesis tomista referente a la unión del alma y el cuerpo, en el hombre: porque las
almas, como formas substanciales, se adaptan o unen diversamente a cuerpos
substancialmente divenos, hay düerencia flllica, numérica, entre las mismas

almas.
Y como se dijo, dicha doctrina tiene fecundas aplicaciones. Nuestro autor

recuerda dos, enseñadas por Sto. Tomás:

"De aquí tambiln el principio tomista: 'Cuanto mejo, esté dispuesto o
constituido el cu,po, tanlo más excelente será el alma", y aquel otro
principio, según el cual los niños se asemejan a los padres incluso en
lo que se refiere al alma" (pág. 459).
Pero tales aplicaciones serán realmente fecundas si el individualismo tomista se pone en contacto con los logros de la Psicología Moderna, como
son los hallazgos de la experimentación psicológica, el psicoanálisis, la psicoJogfa profunda, etc.; en vez de encastillar al individualismo tomista como te-

sis puramente ontológica, sin ninguna capacidad de orientación, de ayuda a
las ciencias naturales.
Por otra parte, cabe recordar que las posiciones tomistas relativas a la
unión del alma y del cuarpo, y a las düerencias substanciales entre los individuos de la especie humana, nunca han sido del todo gratas a los ultraespiritualistas. Nuestro inolvidable don Antonio Caso que, según confesión
propia, profesaba el espirih1aliamo francés {exagerado), reclw6 la doctrina

67

�=-

de la uni6n del alma y del cuerpo, prea:;;n,rnerate porel comiderada
pGIÍtMIIDO
al materialiDot quilá IU memorable hacha contra
explique e.e extrañamiento:
•

,logia
'"'-~, n n 'E--,o ,ol,n ,l CurJ&gt;o 1 ,1 Alu, .ofr1e1
f como
.,.,..:~..:
..._.
UUT- '•
•
0,,laeú, eOfl Glpaol fil6so OS yw,Htww.-,
d, ,.
IOtnUlo, J1I COfl&amp; ualnwnu uta similitud P,6fflflll al ,,,._ .
,amo Hnhm SJJnen. ¡Punt L ,_ lueión aristotlÍua de Santo To._..:_,:_
la qru Ms o/)tlrla '" "' so
.J~.,,.o, ,s
•
• ~1El All'M "I ,l CUlrJ&gt;O, Enwyo '"
-~- ,, (Antomo Cuo. uv.vav a
-L1-. 1'.I!..!-.-- "'VeJJIU,J º º º
Aako¡olop
Filos6fúa, por el Dr• Oswa1do ROU&amp;Ct' .rA,IIUUUla

,,ns

mas", Mmc:o, D. F.).
.

liclci6 del individua&amp;srno tomista, a la di-

Mamer hace una especial • ~ •

fere:ncia aexual:
.
• ividualimao tomista p,ayc,tarfa luz u¡,,"Nuestro int11J,r1t~ tlel and
fnninislti' (pág. 461).
eial sob,1 ,l tan diutuido p,oblflna

.
En re1aci6n con CiertOI
caracteres individuales derivados del sexo, nuestro
autor hace la ~ siguiente:
•
1.
•
111, 1110 incluso tratándose d, los
J&gt;osibl,
nasta
C11t1O r,
• :-1,1 l4
,_
fJl(WMICIUU
,.,.,,¡
•
.,.
eon
lo
"'"
a
cada
and-uo
• • • 'ndivitluant6S '1 u eomr-a·•...
¡mrutJMs •
~
. la • divülualtntnt, común. Pero no ,s
,s ,ulusivamnalt pro ,:,O·. &amp;isu.
,n 1,,..,c. ,omo la ,stal,ilülatl tl, lo
•nw,rsal ni, J&gt;or ,oupunu, nn t#t:lr-••1
es¡,,dfit:o" (pág. 462).

«r _

~-&amp;..:.1:,1_,1

,s

•
lo universal·, es decir,
. h·-•..... encontralDOI: pnmero,
O sea, en 1a especie
•
• dividuales, que varían
d los caracteres exclusvamente m
la naturaleza; segun o,
1 • dividualmente común, los caracteres .code persona a penona; y tercero, o m
ºerto grado de estabilidad, la cual
que poseen a
individ
Y
munes a muchos
uos,
___!.._., En la tercera categoría se
no
a la estabilidad perfecta de lo uwvQlléll,
llega caracteristicas derivadas del sexo.
baDan las
• • lo individual común, a lo universal; en e~ proSanto Tomú nunca
uimil6 . ci6n
•vat..J-'- a constituir a la muJef en
dicha ¡umxuJa
eqw una
cual
blema que se trata,
varón
efecto rechaza defmitivamente
•
una especie distinta, inferior aJ
• ; en Ja ..,;_:,1..,1 femenina:
• postura helenizante, en relaci6n con
'"15,._
qwer
..
.
al 01 atipas ,scritortj mmanos
"Conlra ,l J,latonismo anhpo "I 1""
,_
• i. iaw,Jtlad
rin
ToMás
cdribu,n
a "' muJff
insJ,i,ados ,n 11, Agus
'1
• "' (pig 461) -a
uneial ,on ,l var6n: 'id,m s,eundum s,-eum
.
•

68

Y, junto tarnbim con Amelio Apstfn, subraya Jaa deaigualdada luhatancialm filie 1e deben a la dv•tidacl de mm, y que CDlrapmdea a lo "individual cam6n":
"Sia em1H,,,p, aaios atriln,yn&amp; al Nr6n fflGJOT apd,m u 11¡,l,ilu.
iC6'tio ••J&gt;liear ,11o1 .dquf • a¡,lieo '""'1tffllnt1 ,l ¡,rinei,;o: •1.,a utu,alaa común s, mulli¡lliea ú aewrtlo ecm los /JriruiJ,io1 iadivülrumttl. En virtud tÜ sw Jniruipios i1Ulividuat11, que son flsit:ame,au leeulia,,s " 1'I mujn n cuanto tal, la mujn IS 1minnumn1, pasiva, al
eoatrtlrio del /unnl,r,, que IS oetivo. Con esto eoneu,,da la füiologúi'
(pág• .f62).
Ea cierto que en este punto, hay algunas supervivencias gm:om&gt;manu en
Sto. Tomú, como cuando dice que 1a mujer es un var6n fnutrado y defectuoeo.
La rudeza de tal expresión nos muestra al Santo Doctor como hombre de
su tiempo; no obstante la revaJoraci6n del mundo corpóreo efectuada
por el mismo Sto. Tomú, es tanta Ja fuerza del a,quetipo platónico en la
Edad Media, que se explica la tentación de ver en la mujer casi una subeapecie, frente a la humanidad plena del var6n. Le pua a Sto. Toma aJgo
al( como a Ju obras de b pintores primitivoa, que no acaban de liberane
de la tutela m.antina.

Los caracteres individuales comunes, pm:isamente por no aer universales,
por no poseer abtoluta estabilidad, no deben ser considerados inmóviles, en
la inmutabilidad de Ju eeenciu; deben lel' estudiados en sus realmciones
hiatórico-eapaciales, Ju cuales 10n variables, relativamente. Y asl, el tomismo
contemporáneo no puede considerar la "pasividad" y "menor agudeza de
eapfritu" femeninas, como univenales, inmutables; debe mú bien, y con gran
provecbo para Ju cienciu y para Ja pedagogfa, awcane a las realizaciones
a&amp;:tuales del mundo femenino, convencerse de que existe ya una cultura feaaenina; darse cuenta de que, si la mujer era pasiva, inerte, en muchas com,
esto ae debla senciJlamente a que no se Je babia dado oportunidad de desarrollar su cultura; de que hoy Ja mujer es activa y determinante en variados aspectos del acontecer histórico. Lo importante es pues, interpretar a
un fil6aofo, como Sto. Tomás, no según la letra de ciertos textos, sino de
acuerdo con su orientaci6n general.

Por 6ltimo, el individualismo tomista es valorado por Manser, en consonancia con la revaloraci6n tomista deJ mundo corpóreo:
"No intentamos ,shoza, aqul un &amp;ffadro, ni .siquiera ap,o~matlo, d, ,.
importancia d,l individualismo tomista. Ptua eUo undrlamos que ,,...

69

�ternos por todos los campos del saber teórico-práctico, como psicología,
medicina, moral, fuiología, sociología, pedagogía, etc.,. • • Tampoco
subestimamos la influencia de lo especifico. Es, en todo individuo humano, fundamental y normativo. Pero lo específico desempeña siempre su papel en una especial participación individual de la naturaleza
específica, que en este hombre y en el otro es substancial-físicamente distinta, y por tanto, más o menos ptTfecta".
•
"Quien no considere al indiuiduo humano como un pequeño mundo en
si, como una substancia individual distinta de todo otro hombre, que
es el resultado de este cuerpo y de esta alma, los cuales constituyen esta
naturaleza individual con este grado físico del ser, con estas disposiciones anímico-corporales, con todo aquello que mediante la generación
trajo o no trajo consigo en ti nacimiento o lo trajo mutilado, no podrá,
a nuestro parecer, ;uzgar .siquiera con algún acierto las aptitudes peculiares, ni las pasiones ni las actividades del individuo humano".

"La importancia que esto tiene en el campo de la educación, o para iuzgar la responsabilidad en el tribunal de la penitencia o ante ti foro civil, es incalculable. A Dios sólo está reservado el juicio absolutamente
exacto sobre esto. A nosotros este pensamiento debe hacernos, por lo
menos, cautos y prudentes, 'Y en cierto modo justos, al juzgar a otros"
(págs. 460 y 461).
Para apreciar mejor el alcance de la filosofía tomista en lo referente al
individuo corpóreo, precisa hablar acerca de

UNO DE LOS SEIS GRANDES TEMAS DE LA METAFÍSICA ÜCCIDENTAL.

Así califica Hans Heimsoeth, en conocido libro, al debatido principio de
individuaci6n. Ya se sabe que en este asunto se han introducido numerosas
confusiones, que Manser procura salvar en su capítulo relativo, quizá el más
original y uno de los más meditados de toda la obra.
Distingue rigurosamente entre la individuación, y el principio de la misma;
precisamente la confusión de ambos ha dado lugar a que se juzgue de extraña y superficial, la solución tomista. La individuación abarca todo el individuo, se halla en el individuo; mientras que el principio de individuación,
en los seres corpóreos, es la "causa" de la individuación, o sea, aquello de lo
que se produce la individuación.

70

a_n~

Ya se vi~
que el individuo corpóreo se distingue substancialmente de
t~o o~ md1vtduo: así sea éste, de la misma especie; por individuo se enttende, la substanc.ta completa singular,.:

"?~ esta mane,~, el_ individuo expresa una indivisibilidad y una exclusavi!ad extrao_rdi~~nas. Podemos caracterizar esto en las palabras siguuntes:_ un andwi~uo, en primer lugar no está en otro (non in alío)
-excl~sión del accidente; en segundo término, no puede predicarse de
otro, m gen~rica ni específicamente =exclusión de las substanciae secundae o universales ( non de alio); en tercer lugar, no puede ser parte
con ~tr~ (non cum afio) =exclusión de las substancias parciales. Es por
con.ngu_iente, ,un _iodo completo en si. Esto es lo que quiere expresar en
~ ~entido mas riguroso la definición del Aquinate, cuando dice: 'El individuo es en sí indistinto., pero distinto de todo /o demás '" (pág. 757).
En el individuo corpóreo así entendido

'

"la individuación es el "ser este algo" (hoc al:qu:d)
·
• • mismo,
es dea,·
aquello que constituye formalmente la unidad interna y la conclusió;
externa ... " (pág. 757).
Pero, como ya se dijo,

"la individuación se distingue.. . del principio de individuación. Este
es la causa de aquélla" (pág. 75 7).
Para encontrar cuál es el pnnCip10 de individuación, veamos cómo
produce el individuo material.
se

"Tanto la corrupción de un individuo como /a generación de otro son
procesos naturales largo tiempo preparados, en los cuales las más d' •
lt
·
.
wersas
a eracton.ts, externas e internas} cualitatiuas y cuantitativas van d b ·¡·_
t d 1·f1·
'
ez,
.ªn e in . ~Jo de la forma sobre la materia actuada po, ella, y relaJando la umon de ambas partes constitutivas, hasta que, como dice Sto.
~omás, poco a poc~ i' no sin el influjo de la naturaleza como causa eficiente, van produciendo
en la materia prima una disposición para un
.
b
nuevo ser su stancial, un nuevo individuo, que luego surge actualment~, cuando la causa eficiente hace que pase al acto la materia totalmente
dispuesta y proporcionada. Todo esto está de acuerdo con el proceso

°

71

�c.-.

- - · ,w .,,,., ",. ~ ' . , , . , . "' ,, ,_..,,, ...
.,,;,;;.r
7&amp;7).
• del indivicluo la rab O CIIUD de la indivicluaci6n,
Ea el pn,c:elO gmeratiVO
'
•
:-.a:..u.- DO
de
diltiDci6n aubltancial rellplCIO de cualquier otro -"-"':" •
Olá¡
IU
&amp;ta,cmnprendeloqaeelpioptompaedt btllane • la forma, palldD que - : . . am bien debe 'ellCODtrar·
dividuo time ea com6a can 1IOCb b de su ....,........ '
•
decirlo cm Dlliyor- precisi6n, en la cmposicilm de la
ie en Ja ~ Y para
Dicha .a:...-:..:A.. es lo que 11e denomma
.

materia para iDt1par UD nuevo ter,
-.,._.-;,.J
"materia determinaU' 0 "materia Ugnata", y en ella • ~ .----·
indmduala del nuevo •• como, por ejemplo, en las
mente b caracterel
__._
la - . . : A n • bailan en germueria proporckmadat por .. ..-- para &amp;""---,
inclividuala del nuevo llom&amp;ze.
men,
b l'allP
. . . de L..l!..!..1..-..:.c... la "mataia signata", DO el
l)e fllte modo, el pnnclJIIO
IIIUIYM&amp;---,

•A.~up•6.T~.i,n-,-••dirlMWi6ra•lo,.,.,_,..
orthraui6ra .. , tlu,Olit:i6a ... U
fl'I, ,,__,. lor 1't fontM, ~ • irtlioitluo
/IMIOI eotUÍdl IR UN

la...,.,..~

""""°

n d 'I

, . . , . lat;ia , -• .,,.., ' ,..,,.....,, (piig, 776) ..

"Esta disposi&amp;id,a tia a la """'"" Jlri,na,.. . 6ajo 1I influjo di la a.
lúriilua eomo ,_,. ~ , , na ÚlmnlflllU orutuil:i6a a ,,,, Ífl•
dividuo Ülmninado, qu, tondGrá d, ulc fo""" 1 tú ,sta malmo 1#•
tul; m4s aá, lslG tlisposit:i6,a, ISia ordnaeüñ, tÜ la fflGlma lll 11""10
individuo,
d, la tltlllwa llfftUilda Ultlral" r,ei1n, ñlm;,,
segdn la atúnuula disJ&gt;osiddn iÜ la rrudnia, uivintlo 'J mllfWJlllo, uu
na,va / ~ (pág. 768).

IS'"''º

Que la "materia signata" ea una materia actual, basta cierto grado, 11e confirma al ver que ella contiene el accidente fundamental de la cantidad:

la "materia prima puramente potencial":

"Pr,eistUMflU /IO'f1'1 la """'"" Jninua ·~ si ("''""""" Jloln&amp;Ñl) u
1 ""1&amp;fftU ~ 1 i,ulifnnuiaa,. no ,U,dl, ,,. e1UIIIU&gt; ,al,
di lo i,ulivülualffln,1 tlifnmeüulo. D, qad la fr"'""_I• J."'·
6ri&amp; üelaroáón. rnalma non quomodolib,, a&amp;&amp;I/Jl4 ,st pnncipaum
utl ~um maUria sigutd1' (p6p. 765 Y 766 ).

:,.ro,:

:wül:Gtionis,

•
atizada
El principio de individuación no ~ tampoc»s una matena ya actu
en el individuo:
•

l.!-

11UM11

INI.Í-,a

la rali

fflÚmO

"Sato Tonuú tom¡,,natlió mu, cnen qu, "I~·· r--·
IUII~~ -~ lo individual que ti,n, ,l supposilum (individuo),"' algo_"'
n
fll ,z ,lnnir ,l, la

_,vuo
intJivüluol,
,.o,•• no

., ...

.. . ...

eOfJlltnÚI UM p8'ítíO lffl"ípaí. ~or ISO, •
•
•
tonsü:1110 ,ua la mat,ria (sipala) eomo algo taeOfflUftl&amp;abll, ~
,,•
• •pso ,n qu, # G,,--

tomo la p,i,nna ,ali, ,l J1nrM' ~
• ,,¡, p,idiru""'1fflll la in&amp;omuai&amp;alnliatl: ""'°"'141 · · · n,e.uono
:",. Jlrinci¡,iam us, ineo,nuai&amp;abilis' " (P'g. 7M) ·
úni&amp;Gfflfflll

Ali,

la "ma • .;cnu11hll" ea una entidad o realidad adualinda, en relaci6n
tena --edetenninad grado puesto que con-

~ ~ ~~:~~~ de lo q':ie ,m. el nuevo indivi1

uene y potencial,
. en relación
. con el nuevo individuo que procederá de ella:
duo;

"El Jnintipio ti, intlivülua&amp;i6n eonsist, '" una üt_nmi~ ~~
ei6a ... di,. unia ¡,,iMa, 14 euol, '"'"""• eonsliCU)'I al ifulioitluo

(p6g. 766).

72

"La. Natu,al;,a /wl/Jllr• 'I 1/aMa ctUlo indü,i"1,o """' a. qw ,zista,
m,tlumt, la ,,,,,,,, dis,osieión ti, la mldlria ¡ni,,u,, qu, ¡,,ni ,, ,,,,.
,-a al inditiiduo fularo ,oa .sa ,,,.,.,.. d,lmniiuula (,ipalG), oriÜ•
ntlda de sv,o • pa,us ~ s , dllmninatlas 'I sahntmcWu, '1 a la
eul sigue, tomo aecid,ns ¡,,o¡,,ium, una ll1tmninada 1#tnui6n upa.
eial-,,,,,¡,o,al (clffllil.od), qru .1,rá utaiablnunu distima, ,no siem¡,,,
'lml" (pág. 7lK&gt;).

No ea pue., la cantidad actual del individuo realizado, lo que acompaña
al principio de inclividuaci6n, lino la cantidad prevista en Ja dispoaici6n de
la materia:

11,eu:,

"Sto. Tomtls
toda aehuleih 'I ser indivülrumt,s di la calidad,
a la mattria, tomo rali d, la misma. Con A.risl6uks pon, tÜ reU.111 la
imJ&gt;onbilúlatl d, fUI los auidmlu Utm &amp;asa d, una su6stat:ia, 'I qu,
t,1eisamnu J&gt;or ,so, no .ron las dim,nsiones upaeial,, rmdJJio á, intlivúluaeidn, sino la matnia mimur, ,,. la eul 'J4I ,sttln prevista, aqwUa,
dimnsious: 'p,, dinunsionu ••• P,lint,ll,etas in materia'. St, afirma
Seo. Tomás, de aeu,rdo con lo 9111 arriba dijimos, aquellas dimensio,w
1staba ,a p,,vistas na la matnia misma, ant,s ti, qu, la mat,ria pos,y,ra la forma. Est, 1s, segtín Sto. Tonw, ,l snatido de la fórmula: La
mauria quanlitat, signala es ,1 principio d, inditnduad6n" (pág. 775).
Ali pues, la cantidad contenida en la materia lignata, ea actual en sí müma (determinada extensi6n espacio-temporal, que ea "&amp;a") ; pero potencial,

7!

�.,,lurffa \Wll el ~W,W.. , ..1111 .,. . . . . ~ p a l

• •• - ~ ltfl Wilüw

qae•wWI:

landol,

11•

tu,• n, on, ,a¡,,,u ~ - .,,._. ~
,, tlitle,so 1M, ~ , ,n ,I J,lao ti, a t:aM «IIUlitfdiN" (1»1

ro'•" ..,,.,,,

"• • •• 4ifnneia tl,l irulioitluo 11Jñ,ilwal, u, n ,l eorpó,10 un d,wni,
111, •tw,r. Totlo Ido in&amp;11 qw ,l rineiJio d. i ~ n lo1 ,;.
res upirilual,s '1 ,n lo, ,:o,Jf',,os no t,uü r""""1u ,. ,l minno s,nlitlo" (p6g. 159).

11eJit&gt;int)

_,,.,, ,-r rinto, mu_.. 1:oarlilallil11, ¡,o,qwlo . . ..,.,._

..._, et piM;¡,iD de indivWAwi6D • la causa c1e la jndivicti,r.Vm, CI aqae&amp;t de lo qt,111 e . . . . l a ~ La fmet
Q10fmi6a d e ~ ba hocbo ~ la "materia lignala".
J..a ~ _.... . . . tode el individuo; 111 comidend6n le leJidal,,a con -.o et. b ~ • naturales que debe ew■pobar la flbofla:
Oollio • •

•u,.,,_ --, úla tlf

"La
"1p iuimtlul,

,u und,,; t,no

,s

nu,vana,au .,.. r,tlliatl~ CU0 ..,, 1jne1 n&amp;

,...n .,.,.,, "°""'

4 ,._

tldirñ4all ..,~ lo 'l'" ll tnit•

me ~ u. Bllo u ffldNDilloso. Pm,, aünu&amp;, IIOI itw&amp;a
cómo ll fÍfl I'~
l, .-ro11ia II rinitr• ,l iatlioifto, 'I s6lo •

*

778).

9W: toü IUNfOflM

Mflaitlotl. Ido eomunie• la ~ • La fomul' (p6g. 771).
)llamer- imiate

en que Ja indhiiduaci6D, la indmclualidad, comprende tanto
la materia, tDDO la forma, como b ar.cidenta del individuo:

,,..,_~•La,.,,,..

"S,pa Sto. Torus, Z.
y, ,utliat, la
fonu • IOd4 la uneitJ, ,, ~• ,-, 4 lotltas w troJMtltUUs ,s/Jfflfua
ül ifulividuo".
"Ptuao qu, la ma,,ria ifuliaitluim • lo forma 'Y a toda la 11meia •••
.,,ata '4ffllnln Ita ~uli"44 4 W rop,'4üs ,s~ef/ius eulilaliNS
d1l individuo,. • . 'I 1#,lieo, atl,,ús, las P,o/n,tlatl11 pu,amenu irulividul,s, dpict11 , más o fflfflOS tllahlas, las '1Ullls ltlfflbiln u origina n
1l ,meei#io tÜ intlwuluo&amp;i6n, o ua, n Ita tlit,ersa dis,Osieión (¡,,,,a &amp;da
úuliwluo) tl, la malina, 111 ,l momnto d, la glfllt'tU:Wn" (P'g. 7,72).
De este modo, la intem,pei6n acerca del principio de individuación, 1e
relaciona con el hecho de que cada individuo se engendra mediante un devenir distinto, en el origen del cual 1e halla la "materia IÍgllata"; ~ t e
el milterio y las IOlllhru -objeto de la imatigaci6n de las cirncias, l0bre
todo, de las bio16gicat-, 1e acumnJao ea ate trúmto de la materia determioacla, al individuo actualizado.

74

"ÁtJWDo tl, lo eul lu, tl1onülo ,l ,f,clo. ,a e1UUllo O ,. ,n intnno
11 la causo nud~ qu sinap,, u poln&amp;ial (m~ao tl,l
futuro). Jx,rqw ,s J,ineipio 4,urmiMble" {P'g. 367•) •

indioül.;

"fl'Í«' "" ...., ,,,._,,,, ISld • "' ""

~ ~ • WM . , . , , . , . _ . , ~ 1 1 ~ , a uno

•

• Oon Jo an~ habremos comprendido ya, que el principio de iodividuaci6n 1e relaaona con Ja caua material de b leffll corp6reoa:

mwls ü ll, La ~ - - (p6g. ,-,).
•i. ,.w tú l o ~ ISl4 n lo úlmrliuda tlismhueitñ&amp; '1 ,Jis.
¡,o,ian (jHNilio) ,.,,,_,,_ tl1 t._,,,¡,,.,. flli.nno, Id nui, /JIUS·
to

a i. .... e,-,, -, ... tliditadda _,.

• ~ ~- ~ ~ liguienta acJancima. La PfflUJltB, ¿cuál fl el pinde individuaciéo de b mes corp6reoa?, ha sido &amp;ecuentemmte cmliderada como cuente en abioluto de aentido y de oecaidad:
~

tk snwdo lnue• ,n las mimurs
di la indivitluei6n" (p6g. 755).

"· • • t:tfl"IU

t:OStlS ,..,..,.,

uu

&amp;OUI

¿A ~ 1e debe tan extrema poaici6n ideoJ6gica? 11 P. Mwer mq,1ia
eaa opini6n como un remltado de Ja no aceptaci6a de la taia de la materia
prima wa•atinda como entidad meramente potencial Pero de uoa lectura
cuidadClla del elaborado estudio del propio Mawr IObre el tema, aparece
- explicaci6n mú .,.,,;na: 1e mmidera falta de sentido la bu11ca de una
- - de Ja individuaci6n de las coas corp6ras, porque 1e engloba indebidameftte en el uunto, la imiati,pci6n ativa a tocia, Jas camas del individuo
tanto las emfmecu, es decir, eficiente y fioa1, c:amo las intrbecas, 0 ~
formal y material Ante uoa interrogaci6n tan amplia, que se quiere l'elOMt
con un 10Jo elemento, es exp&amp;cable la cBebre, pen, descomolaclora respuesta:
" ... 'La sub.dlmeia nudnial, ,,.,
""' .á mirma IS si•-•'-'
,._...., •••
tüJad IS, ,,,, Á mi.mua, SU JmnalÍO tl1 iruJiuiduaaóf&amp;' n
754) •

,,...A,_.;_
. , ~... , lfl•
("''t-1§•

734

y

75

�Pero si se precisa el punto excluyendo de él las causas extrínsecas; si dentro del terreno exclusivo de las causas intrínsecas o constitutivas, se formula
la interrogante, y no en el sentido de ¿ qué es lo que distingue a un individuo
de todos los demás? ( ya se vio que la individualidad abarca a todo el ser
corpóreo); sino precisamente en el sentido de ¿cuál es el origen de aquello
que distingue ... ?; se verá con alguna mayor claridad la adecuación de la
respuesta: la materia sellada, detenninada, que contiene actualmente los gérmenes del individuo, y que está en potencia para devenir ese individuo.
Claro está que para la producción del individuo, se necesitará el concurso
de las causas eficientes, finales, formales, ejemplares, etc. ; pero todas ellas no
harán sino actualizar los elementos que se contienen en el principio de individuación; se ve así, que tal principio debe buscarse en el orden de la causa
material, y como resultado de la observación natw·al consistente en que cada
individuo corpóreo es el efecto de una evolución, de un devenir diferente.

LA SOCIEDAD HUMANA.

En primer lugar, la sociedad humana no es, de ningún modo, un individuo, una substancia, una persona. Los únicos individuos existentes en ella, son
los integrantes, los hombres. Esta importante verdad nos conduce a que

"La moderna discusión acerca de si la comunidad es una substancia o
un accidente ontológico, o si no es nada real, sólo puede, a riuestro juicio, recibir una solución acertada si se admite que es algo real, formalmente un accidente ontológico, es decir, una relación predicamental, .. ."
(pág. 331).

Y esta solución depende íntimamente del hecho consistente en que los individuos humanos son personas, o sea, máximamente individuos:

As.í, el problema de la causa de la individuación de las substancias materiales aparece del todo alejado del tema referente al principio de la individuación de los seres espirituales, o, con más precisión, puramente espirituales: en ellos, el repetido principio sólo es la "razón", pero no una "causa" de
la individualidad. Y esto, como es claro, debido a que los seres espirituales
no son engendrados, no provienen de un devenir, de una materia pre-existente.
Así lo estableci6 Sto. Tomás al rechazar definitivamente toda composición de
materia y forma en los espiritus creados, y al separar claramente los principios
de individuación de los seres espirituales, y de los corpóreos (págs. 761 y 762).
Por último, debe indicarse que la doctrina del principio de individuación
está desvinculada de la oscurísima noción de materia prima puramente potencial. Es cierto que el P. Manser realiza un gran csfuerw por consen1ar
dicho concepto; pero del mismo desarrollo de su notable capítulo relativo al
principio de individuación, se sigue que éste se halla en una materia prima
actualizada hasta cierto punto, y potencial respecto al individuo futuro. Así,
la tesis tomista del principio o causa de la individuación, de hecho se C)I.J&gt;lica
unida a un hilemorfismo moderado, que ha prescindido ya de las nociones
consistentes en una materia prima sin determinación ni perfección ninguna,
y la fonna substancial que comunica al compuesto toda perfección, toda actualidad.
Inmediatamente a continuación de la individualidad y de la raíz de ésta,
conviene ver las aplicaciones que Manser hace de los principios estudiados,
el tema de

76

" .. . la unidad en lo mucho, que es la esencia de la comunidad, no tiene
nada que ver con la substancia; es decir, aquella unidad no puede consistir en algo substancial. Esto salta a la vista si consideramos que los
hombres singulares que constituyen la multitud de los miembros de la
unión son personas, es decir, seres subsistentes que poseen el grado absolutamente mds alto de la incomunicabilidad. Por tanto, aquella unidad
en lo mucho pertenece al orde11 del accidente" (pág. 791).
Ahora bien, parece que en el mundo moderno no "salta a la vista" el que
la sociedad humana no sea una substancia. Descartemos desde luego a los
totalitarismos, de izquierda y de derecha, cuyo interés primordial es afirmar
la insignificancia de la persona, divinizando lo colectivo. Pensemos también
en los numerosos "institucionalismos" (no se dice instituciones) de todo tipo:
pedagógicos, políticos, económicos, etc.; se trata de corrientes de pensamiento
diferentes y aun contrarias a los modelos totalitarios, pero que, restando importancia aJ hombre y a sus facultades, que son el fundamento de la relación

social, la otorgan excesiva a la relación en sí misma, como si fuera una substancia, como si fuera algo idéntico al absoluto personal.
Nuestro autor insiste, y e&gt;i.-plica:

"Así pues, la unidad de comunidad pertenece al orden predicamental
del accidente . .. la unidad de comunidad es evidentemente una unidad
de orden y, por tanto, de relación; porque la comunidad existe cuando
muchos hombres cooperan ordenadamente a un mismo fin" (pág. 792).

n

�De su lectura, y no obstante cierta terminología obscura que emplea en
varios lugares señalados, se desprende que hay notables excusas de q~e pu~den valerse los institucionalistas. El individualismo político y econórruco, reinante durante largo tiempo, produjo como reacción supuesto el orden natural
de las cosas humanas, una irresistible atracción por la definición de lo colectivo como substancia. Por otra parte, piénsese en la semántica del concepto de
''accidente": de su riquísimo significado medieval, ha decaído a ser sinónimo
de lo transitorio de lo inimportante, de lo inesperado; paralelo a esa evolución, está el c~mprobado hecho de que la filosofía moderna ha olvidado _e~
gran manera el estudio de los accidentes reales, concretos, de las cosas visibles en aras del gusto por lo abstracto.
És muy probable que, de no ser por el individualismo político-económico,
cuyas consecuencias heredamos, y por la degradación del concepto de accidente, anexa a la tendencia hacia lo abstracto, los institucionalistas, o "substancialistas", como los llama Manser, aceptarían sin dificultades el punto de
vista según el cual, la sociedad pertenece al orden del accidente real, del
accidente predicarnental, pues en efecto, es un conjunto de relaciones reales,
en las que se efectúa la célebre ''unidad de orden":

"todo nos hablo aquí de orden: partis ad partem, y partium ad totum,
y por eso todo consiste en una unidad de relaciones de muchos al mismo
fin, al bonum. Así pues, la 'unidad' de la comunidad pertenece formalmente a la categoría de la 'relatio'" (pág. 792).

la atención a la relación social substancial, dan a la sociología un aire de
metafísica que, a ojos de muchos, aumenta su prestigio como ciencia. En
realidad, esto es una distracción, una desnaturalización. En lugar de un
farragoso estudio de la sociedad-persona o de la relación substancial, debe
haber una breve consideración acerca de la disposici6n social del hombre,
y luego pasarse a las ciencias .sociales concretas. Estas sí interesan, pues en
efecto, estudian las relaciones especiales fundadas en los accidentes reales de
la naturaleza humana. La inclinación a hacer metafísica fuera de lugar ha
tronchado quizá, varias notables vocaciones de juristas, pedagogos, y sobre
todo de economistas, a quienes ha reducido a una vaga sociología, a un saber
inútil de generalidades.
En el orden práctico: dejemos a un lado nuevamente los totalitarismos.
Pero fijémonos en todas las formas de institucionalismo, de socialismo, que
acaban siempre por olvidar que la única substancia, la única peI"SOna, es el
hombre:

" ... los individuos humanos son en cuanto a su naturaleza sinaular
..
J
substancialmente distintos en grado eminente, y, por tanlo, aptos para
constituir una multitud de portadores sociales personales en la comunidad humana. Esto levanta un baluarte contra todo monismo, y al
mismo tiempo un dique contra toda nivelación y falsa unificación social
y, especialmente, pedagógica" (pág. 788).

Las consecuencias de las ideas sobre la sociedad-persona y la relación
No existe, pues, razón para dar lugar a una intrusa: la relación social
substancial, la sociedad-persona, que en realidad, pertenece al orden de lo
quimérico. Pero se podría decir: la discusión en torno a la naturaleza ~e la
sociedad, ¿ no es una discusión bizantina? De ningún modo, dado el caracter
eminentemente orientador de toda filosofía.
Las consecuencias provenientes de considerar a la sociedad como una substancia, o por lo menos como una "relación substancial", pueden e~:ontrai:se
en el campo especulativo: la conocida tendencia a aislar la relac1on social
de sus fundamentos, que se hallan, como es natural, en los hombres, )' a verla,
por consiguiente, como un absoluto, como una r~lidad en s~ Esto ha d~do
lugar a una sociología que busca la pureza metódica: el estudio de la relación
social como tal; y que en su excesivo empeño, olvida los fundamentos humanos de dicha relaci6n. Por querer llegar a una ''relación social" químicamente pura y capaz de justificar la autonomía de la sociología, se deja en
la penumbra lo que efectivamente interesa.
No cabe duda de que la consideración de la sociedad como substancia, y
78

social substancial serán siempre, en el orden práctico, los fenómenos de "masüicación", de .inconsideración a las originalidades que cada hombre encierra,
como preciosos dones del Creador. Toda política, toda economía, toda pedagogía, deben orientarse a la comprensión de los accidentes reales que se
hallan, con variedad magnífica, en los &amp;.-ersos hombres. Que todas ellas
deben ser moderadas, gradualistas, respetuosamente pragmáticas, lo recuerda Manser, no sin elegancia, al final de su capítulo acerca de la fe y la
ciencia:

"En la solución científica de este problema dificil y espinosisimo, avanzó
(Tomás) guiado por un gran pensamiento que Aristóteles había tomado
como norma de toda su filosofía y especialmente de su doctrina del
•estado: Las cosas y los hombres, que son diversos, sólo pueden llegar
a formar unidad y constituir armonía conservando su diversidad y sus
propiedades" (pág. 163).
79

�Volvemos así, al individuo corpóreo. En vez de una metafísica desplazada,
la sociología y las ciencias sociales han de interesarse por los elementos materiales que se hallan en los individuos humanos, y de los que dependen en
gran parte el origen y las características de las comunidades:

" ... la distinci6n de innumerables comunidades. . . depende en último
tétmino de la naturaleza humana específica o individual como ser sensible racional, tal como se desarrolla bajo el influjo del clima, de la
generaci6n, de la herencia, de la alimentaci6n, de los usos y costumbres, y de la tradición. Incluso las más diversas especies de profesiones
y posiciones sociales recibirian tal ve.z aclaraciones extraordinariamente
interesantes a la luz del poderoso influjo de los principios de individuaci6n . .. " (pág. 794).
Hemos visto ya el lugar que ocupa la experiencia sensible en la teoría tomista del conocimiento, así como la importancia especialísima del individuo corpóreo en la metafísica del Doctor Angélico, tal como lo subraya el P. Manser,
con lapidarias expresiones. Veamos ahora la trascendencia de dichos temas,
en tres asuntos de notable interés. Ante todo, en

LAs PRUEBAS DE LA EXISTENCIA DE Dms

Man.ser empieza su capítulo "La Subida basta Dios", con una declaración
acerca de la naturaleza de la metafísica, que excluye a la vez el empirismo
y una metafísica encerrada en sí misma, sin raíces ni proyecciones en los hechos,
transformada en una auténtica "ontología":

"Ni los hechos solos ni los principios metafísicos solos crean la ciencia,
sino la recta y feliz uni6n de unos y otros. Esta era ya la idea fundamental de la teoría aristotélica de la ciencia. Esta es también la divisa
y lema del tomismo, con lo cual combate dos extremos en la teoría de la
ciencia, el empirismo y el apriorismo" (pág. 394).
Y aplica la declaración anterior al proceso demostrativo de la teología
natural:

"Se eleua ha.sta Dios, causa primera, apoyándose en determinadas' realidades sensibles, por medio de principios internamente necesarios, pero
conocidos por la experiencia sensible" (pág. 935).

80

Las pruebas de la existencia de Dios son genuinamente, a posteriori; en efecto, parten siempre de hechos y cosas del mundo corpóreo:

"Tod~ ve:dadero conocimiento natu_ral de Dios tiene que partir, en primer termtno, del mundo real y efectivo de los sentidos" (pág. 395).
"Unicamente conclusiones de lo real a lo real, sacadas del mundo rea/sensible, permiten obtener pruebas verdaderas y convincentes de [a existencia de Dios. Este es el sentido que dio Tomás a su tesis, valientemente defendida contra todos los adversarios de su tiempo: Dios, en el
orden natural de esta vida, sólo puede ser conocido partiendo del mundo
ui.rible" (pág. 397).
El principio capital de la teoría tomista del conocimiento relativo a la
- .
.
'
expenenc1a sensible como fuente de todos nuestros conocimientos naturales
posee amplia aplicación en la teología natural:
'

"El principio 'Nihil sine phantasmate intelligit anima' se aplica también al conocimiento de Dios. Tomás lo dice expresamente: 'Deus naturali cognitione cognoscitur per phantasmattt" (pág. 396).
Manser acentúa el carácter empírico de Ja base o punto de partida de las
pruebas de la existencia de Dios:

"Así pues, Tomás de Aquino, en lo que se refiere al punto de partida
para las pruebas de Dios, es, al contrario del platonismo eminentemente
'.
'
empmco, con su lema: Todos los conocimientos naturales, incluso los
más altos y divinos, tienen como fuente la experiencia sensible" (pág.
398).

Ese carácter empírico que buscó Tomás en el punto de partida de sus céle~res cinco vías, hizo que, desechara otra clase de pruebas, o bien, las sometJ.era a modificaciones en el sentido del empirismo:

"Sabido es cómo, o bien dejó respetuosamente a un lado las pruebas
plat6nico-agustinianas de la existencia de Dios, o bien las sometió a una
transformación empírica, para ascender, partiendo de lo efectiuamente dado y devenido, es decir, de lo potencial, por caminos diversos, pero
estrechamente unidos entre sí, hasta lo absolutamente necesario, 110 devenido y actual. . . la nueva orientación de la teoría del conocimiento
81

H. 6

�. d 1 P • ologfa 'Y de la teologia natutrajo ~~~go una transf;~7;;1ó~at:ni:o, :: el sentido de que Dios )' el
ral, dmgtdas antes en s l p 'ó de los objetos del conocimiento mealma fueron desplazados a a regt n
,amente indirectos" (págs. 20S Y 206 ) ·
f
ción en el sentido del empirismo debe efectua~, ~ ManLa
trans orma
ser, en relación con la prueba ...1deol'ogica" de la existencia de Dios:

· · · fuerza
"La llamada prueba ideológica s6lo tiene, a nuestro 1uic10,
d . ddeciser
. wando se me
. lU)t. en la 'cuarta vía'. Pero entonces
tJa e
swa
ideológica'' (pág. 403) •

''ª

. e1 carácter limitado y concreto de las
Resulta muy interesante estudiar
cinco vías tomistas:

. d las cinco vfas es extraordinariamente sencilla,
"La fundamenta~16n . e cual uiera )' por tanto, prudente, porque
fácilmente accesible para
q.
'. de Dios pocos puntos vulnt:raf
,
1 dversarios de la existencia
los .supremos principios m~tafísic'ols, sinp los cudael~s ;su!;~
¡
·
ías tomistas so o su one.n
posible toda prueba, as_ aneo v
cedimiento del Aqui, . realidades )' relaciones reales. Todo el pro
.
fmeo,
..
b.
d I y en esto eminate es extraordinariamente pontwo, ~o r10 y pru en;• / lados n;cesita
nentemente moderno. Acaso se~ T,:'m~ el que menos os u
para probar la existencia de Dios (pag. 423).

:1::~e:Ue;~ :e

~=e~:~: :

.
,
La limitación o concre~ión de las
lugar, a su punto de partida, o sea, a , .
a los que se aplican los principios metafis1cos, para

refiere pues en primer
seres d:l mundo corpóreo
1 enso hasta Dios:
e ase

. T ornas, no se apoya
una
"Supuestos los principios melatí szcos,
. l ni en
de éste
.
. , • e te en hechos part1cu ares
•
sola le)' del mundo físico, sino umcam n ·.
d
ov1·do-· ha'll
'd
dice· to o es m
,
.,,
Hay efectivamente, cosas _mov1 :o di;:. todo. ha devenido-; hay, efecefectivamente, cosas d~vemdtas --hay efe~tivamente grados del ser; por
.
,,. cosas contingen es,
,
d __,,
twamen "'
.
T l
• mpre su manera de proce er
consiguiente, hay un ser pnmero. a es sie
(pág. 412).

causalidad final; en realidad, la última vía, al igual que las cuatro anteriores
se desarrolla en el campo de la causalidad eficiente, mucho más accesible
para la inteligencia humana; sólo que el punto de partida es el hecho de
que existen cosas no inteligentes, y ordenadas: a este hecho se aplica la causalidad eficiente.

" •.. Y a.si procede también en la quinta y más antig1ta prueba de Dios,
la llamada teleológica. No dice: todo en este mundo es bueno }' está
convenientemente ordenado. Ni puede tampoco decirlo. Porque, mientras no se suponga la existencia de Dios, hay muchas cosas que son
casuales y a las que no se puede considerar ni como convenientemente
ordenadas, ni como buenas. Lo que el Aquiriate dice e,i su qui11ta via,
es lo siguiente: Hay en la naturalera cosas que, aunque no tienen entendimiento, desarrollan su actividad ordenadamente, porque obran siempre, o a lo menos las más de las veces, en orden a lo que para ellas
es mejor ... 11 (pág. 412).
En el mismo Tomás se da una evolución ideol6gica, en lo referente a la
quinta vía; en efecto, en la obra posterior encontramos una transformación,
en el sentido del empirismo, del punto de partida, que en la obra anterior
había sido considerado con menor atención a los hechos concretos:

"En la Suma Contra Ge11tes (1, 13) habla sacado aún Tomás la prueba
teleológica o fisico-teo/ógica, de la ordenación total de la naturaleza
hacia su fin. E11 la Suma Teológica ya 110 se apoya •. . más que en
la naturaleza desprovista de conocimiento. La mayoría de los tomistas modernos pre/ieren la primera fórmula. Sin embargo, la seeunda es
ciertamente de mayor efecto . .. Acaso la segunda fórmula ua también
más profunda" (pág. 413).
Colocar los principios: Todo está ordenado a un fin, o bien, todo ser
actúa por el bien, como base de la quinta vía, es cometer una petición de
principio, pues dichas proposiciones, aunque verdaderas, suponen ya demostrada la existencia de Dios; en el orden de la adquisición de nuestros conocimientos, son posteriores a la proposición: Dios existe.
"Sin suponer previamente la existencia de Dios y su prouidencia, y esto

. . .,
modo notable en la quinta vía; por lo demás,
Tal lurutac1on aparece de , . ,.
h recibido induce a error, pues
la denominación ' prueba teleol~ca 'd:nV:elve en ~l difícil terreno de la
hace suponer que la demostraci6n se

82

es precisamente lo que se trata de demostrar aquí, reJulta falso el principio: Omnia sunt ad bonum. Toda crealura monstruosa, ,, hay bastantes, es una protesta contra tal principio. Son monstruosas porque no

83

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•• ,_..,.,....,.,_... •...i,••ª
,....,_.,,,,__..,,.,,.,..&amp;'Otl--,.....,,,...,,,

af riW' de ellas; pero e1 nadtado es :que • 111
•
- , ,.,_... a b aaqw de b _.__.:... cllllnaturalia, • las hace
Jlllr&amp; caavaacer:
- - - , Y • 1111 reata efectividad

' .,,,,..,. Q,tai,11, • ,. tr_,,.,;. , ,.,,.. tú Dio, -1 lslO
,s ltt f111 • .,.. • ~ .qtd-, lo mui,ú,1 net,anntl ortlna•
tlo, .,. más qa, Tomás "J qu, A.pstm" (¡,Ag. 426}.
"E• lo N.iuroluo "Y ,. nu oh,as uut, lo ,anual, qv, sdlo a la luz
su~ ü lo l'ºuitl,náa dwiu --f1" aqul 1cm,oeo fnUá6 tlaru ,or
saipult1- r,cib, ,l s,llo ,u la orúuaóa fiul. Por
,z
J1'ifleiJ1io: 'Natura aOJi agil fnmrli no hlfll, mimt,as no u d1mrustr1
k uislneia tú Dios, valúl,z univ,rsaL Por ,so Arin6teus lo formul6
muelo más p,ofun4ament, ,n estas JHlll,lmu: Dios '1 la ru,lurallza nada
laen n vano. Y
qv, Tomás apliea ,su ,rineif,io -lo eul
sve,tú ""' up,dal f,,eunuia,. el Coru,o Gnt,1-, su,oru ,a dimos•
wtllla la e:cistneüJ d, Dios" (pág. 426).

,onsipú,.,,,

sinnr•

"La ,r,eaei6a en aua Tonú
has ,u lo nístneia'2- . poe,ü ,. la "'"""'1uih tÜ nu
.
tk Dios, aeaso tam,a,o 1aa,a sido .
flrw~ ollllt'Nlla /I01 los IOfllistal' (P'g. 412).
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84

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.., snvestigaeionu
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'J lft ,l mi&amp;ro,osmos, la CÍffleia Aa ~ 1
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laatlo '1 profundizado ,onsüu,,..
'1 tkl que s, ,onelu,e la , ~ 1del qu, se basa aqul •pmento,
1 "" Eas o se, inmutabl, J&gt;or
114turaltza".
bltmente el /undtmunto ,mJñrie

aneo

Parece, pues, que los tomistas poaterioff.s, olvidando un tanto la orientaci6n emplrica del Maestro, han substituido a veces la modesta, pero efectiva
blle o punto de partida de las pruebas, por aJgo más pmencioeo: en lugar
de estos y aquellos hechos concretoa del mundo aemibk:, afirmaciones acerca
de la totalidad del cosmoa. Quizá la ru6n de esta tendencia tea el deleo de
una pofundizarión de las pruebas; te quiere, probablemente, una "ontolo-

adernA• que algunos

« ,cruU u, por tanto, la im,Ortaneia ,u la •
•
lo al arpmenlo de la existencia d
.
""'"" motlnna ,on ruJJleeosmosJ"
, Dios tomado de la mutabilidad del

refiere al resultado

"{Cuál ,s ,ara TOIMS ,l áai&amp;o ,m,lttulo inmttlitdo d, las
ofas
ddÑasl TOIIMb n, /)lftll&gt;Msnos la f,anqu,zo, ,l más ,nod,sto ,ntr,
todos los tomislas "I, ,o, ,onsipitnt1, tambün el más sabio. En todas
oqullas oeasious en qtU 1:t ,,ofesso tnub• i. emtffl&amp;ia tú Dios,
o,-,a n,m,r, • •• solo olljdivo: umostrar la ~ de un m
~ • •• l1IJ G 111 qt,I RO u¡,e,ul1 tU ninpa otro)' tl1l qtu todos
los tÜffl4S tl,,nden. Eso ,s todo. Lo denw: lo simpliadatl u Dios,
sa 11rf1eei6n 'Y bondad absolutas, su infinitud, no son mds qu ,oaelanon,s tUl ns a s, y, por ,oasipi,nu, lo .fl&amp;po,&amp;n, Ntltla d, saltos ,n
Tomds. Los eiaeo vúu, a las qu, la ,osteritlatl Ita daaitlo todo lo imogiaabll, lo tl,muutran ,laramentl" (pág. 415).

1er

de J01

rUIO

"Ni t&amp;M soJ. u las ,nubas d, Dios tulueid41 ¡,o, Santo Tonu&amp; u baso
111 t. fiaolidtul uniwrsal d, la naturaleza ,mmo. Y utlie, o no sn
&amp;Ñ,OJI """' .,,,,, lo4o fiulitl.,f' (p6g. 425}.

• aegundo lugar, la limitaci6n de lat viu tomiat•
;m,ectiato olJteDido por ... mismas:

rmi);. inmectia

•
tomndetu han sido cfemasiado entusiutu
tos
las pruebas clálicas
In cambio, una verdadera
liaci6n
.
tnlciones un efectiw
• ~
de la bue empirica de las demol. d e ~ Tomás, es l ~ t o d~ las ~ acorde con la orientación
Sobre las demostraciones~
~ mol~)e Plo XII, en dúcuno
demu, de 22 de noviembre d e ~ de Di01 a la luz de las ciencias mo.apetto

111

sob,,

C'4mo puede verse, no hay aqu1 la
.
por una "ontologización" de las ruet!reocupaa6n por una profundiuci6o
lu mismas. más b.
p
' Jo cual resulta desnaturalizado de'
'
ien, una llamada de atmció
r
fibofta debe siempre tomar
n respecto del hecho de que la
f.ae le desarrolla. En el casoen cuenteta ~ datos cientlficos de )a q&gt;oca en
YÍu clúicas, puntos de
. presen. ' dichos datos servirán para dar a las
Por lo demás, tales
CODOCJdos ~ el hombre de ciencia moderno.
e
arranque llgllen estando
de acuerdo con el
___, comun, con loa conocimi~tos
.
gue- fueron antes la base de las generales y no aentíficos sobre eJ cosmos,
a la limitación a la
•
pruebas. y tal acuerdo es posible
.
L-L,
modestia de los puntos de partida d
graClal
lftll,;OOI concretos nada más, nunca
e Santo Tomás:
J Qlvidadu por e) avaoc.e . tífi leyes generales que hubieran sido superadas

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otra parte Mamer ·..:-..1: __
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lato, /Jór lo mnos mis wl,, la llmaidad ul mundo, ul4 tlnlro ,ü
lo J»sihW' (pág. 643).

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In leplldo lugár, la c:oncepa6n die la materia prima camo entidad pura_ . potencial: una materia de la que el Primer M.- produce )u COIia
a,&amp;.; que, por • el principio de todas Ju ~ ea ella misma
. . . . . .; ., que, por elO mismo, ClnJ0e de toda forma, de toda determina-

º .PFfecci6a. .

• Asl ,-,,, t,,rirOfllfl&amp;Ú .m tlou, -e pro~ ,ü lo mauric Jrimo-:tistlrfa ft16 Wnu ""'11i/,1llotlo er,.,.;,,. tl, tlfffftlo ,on "" P,o/ios
pán&amp;i¡,ios,
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MM n,;,1t,,· ,._,_, ..,.., •¡,,imn,., -..iomdl, t. dH,-.,

u 1o,
89

�anlipoJ griegos, ~• ,rincipio mds profundo ,ra ~ Plat6n 'Y .Arist6~,,:
lu, la materia prima 1u,no-M&amp;1saria. Fallaba /JrlCUMMnt, la creatw

(pág. 649).
En tercer lugar, puntualmente debido a la ausencia de Ja creaci6n en _el
penaarni~to peripa~tico, los posteriores aristotélicos, aun ya en la época cnstiana, atribuyeron a los espíritus creados la composición de materia y forma:

"Por eso algunos atribu)"ron tambUn a las creaturas es~rituales, un~
composición de materia 'Y fo,ma, para explicar más f.úilmente su ongen11 (pág. 665).

d:

¿ Cuáles 10n los progresos que encontramoS en Santo Tomás, respecto
Aristóteles, en el problema de la creación? Ante todo, apoyado en la tra~1ción que, en Filosofía, se remonta a Filón de Alejandría, 1~ .ª_ta creabo,
como una coruecuencia que se deriva lógicamente de los pnnap10s del Es-

tagirita.
".Arist6teles se muestra inconsecuente en el desarrollo de la doctrina del
acto 'Y la potencia; de otro modo, hubiera llegado l6gicamente a la
creatio. Tomás se la atribuyó. En este sentido podrla afirmarse con
mucha razón: Tomás, con la creatio, explicó el cosmos más aristotélicament, que .Aristóteles mismo con su materia. Esto es, seguramente,
lo que mejor pone a salvo el honor del Aquinate" (pág. 650).
Claro está que Tomás cometió un error de critica, pues atribuyó el pensamiento de la creación al propio Aristóteles, según se acaba de indicar.

"Según él, la doctrina de la creaci6n se halla conscientemente contenida
en Aristótelts" (pág. 637).
Este error es explicable, en la Edad Media. En nuestros días, es de capital
importancia conocer lo que cada quien pensó y dijo efectivamente, ya que
vivimos en una ~poca de depuración y contacto directo con las fuentes. Pero
la indicada actitud de Santo Tomás que mejora a su antecesor, uno de los
mejores ejemplos de interpretación guiada por el sentido general nw que por
la letra de un fil6sofo, tiene de cualquier modo mayor valor que las aportaciones que pertenecen sólo al campo de la filología o de la.crítica textual: se
trata, en efecto, de una aportación en el terreno de la sabiduría. Es intere-

~ J e i n ~ esto, ya que en nuestro tiempo se corre el peligro de subs-

sabidurla por conocimientos filológiCCJS O históricol.
Además, Santo Tomás declar6 que la creaci6n ex nihilo es verdad de ruón:

titUir la

"{Q,~I valor atribuy6 Tomás a sus argumentos racionales en pro de la
creación. de t~das las cosas por Dios? {Concedió a estas pruebas purafilosóf~cas una / iurza apodlctica? De esto no se puede dudar
nquu~a.. ~uren I conozca la terminologla del .A.quinate sabrá qué es lo
que ngnifie~ su necesse est'. Pues bien: esta expresión la emplea siempre qru quure sacar la conclusión de sus pruebas ereaeionistas. Po, lo
demás, 'Y" en su Comentario a las Sentencias declar6 formalmente: 'Res¡,ondeo quod creationem esse non tantum fides ten,t, sed ,tiam ratio
demonstrat'" (pág. 666).

'?'"~'

Tal declaración fue hecha por Tomás, con peculiar originalidad, frente
a 1US contemporáneos:

"Con esto v~ Tomás mucho más leja~ que Maimónides y Alberto Mag•
no, que habian negado la demostrabilidad de la creación" (pág. 666).

"Los tres dºuerepan en puntos esenciales y, cosa notable, la sima entre
maestro Y discípulo es la mayor. Propiamente Alberto y Tomás s6lo
están de acuerdo en de/ender la creación temporal como artículo de
fe 1 declarar la 'creatio eterna' de ..4ristóteles filosóficamente indemos•
trable y teológicamente herltica. Entre los tres, sólo To más considera
la 'cre~ti~ ~" ~ihilo' como rigurosamente demostrable en filosofía. . . es
muy significativo que ni Alberto Magno ni Maimónides, que sin embargo eran cerebros poderosos, consideraran la creación de la nada como filosóficamente demostrable. Esto da a entender, una vez más la
enorme dificultad del problema, la cual ya pusimos de re~ve al tr~a,
de Aristóteles'' (pág. 661).
Acorde con sus principios, Sto. Tomás subraya el carácter libre de la
creación:

"La creación del mu~do, o bien es libre, o no es en absoluto ... pocos
elementos de la doctnna de la creación acentuó el Aquinate con tanta
fue_rza, como la libertad de la actividad creadora de Dios; por lo demas, completam_ente de acuerdo con la revelación y con el gran Aurelio
Agustín. La tesis es formulada con exactitud y rigor: 'dicendum quod

91
90

�absque omni dubio tendendum est quod Deus ex libero arbitrio suae
uoluntatis creaturas in esse produxit, nulla naturali necessilate'" (pág.
673).

"Por pura y desinteresada bondad, pudo Dios ponerse a sí mismo como
fin de la creaci6n, para comunicar su bondad a las cosas otorgándoles
el ser. Por esta razón profundísima es Dios el gran 'liberal', porque da
sin provecho propio, sólo por bondad; 'ipse solus est maxime liberalis,
quia non agit propter suam utilitatem, sed solum propter suam bonitatem"' (pág. 672).
Que la consideración de la libertad de la actividad creadora de Dios sea
el áureo punto de inserción del terna cristiano en la filosofía, es cosa que
interesa sobremanera. Aquí baste sólo decir que la afirmación de esa libertad aleja al pensamiento de Sto. Tomás del intelectualismo, en el cual, por
lo demás, muchos lo suponen inscrito.

"Para un intelectualista consectlfnte, es absolutamente lógico substituir
el acto divino libre y externo ºde la creación, por una actividad divina
eterna y de necesidad óntica. E igualmente l6gica ha sido siempre para
él, la negación de la libertad humana. . . de aquí la actitud rígida, dura
y orgullosa del intelectualismo, que impide todo progreso" (pág. 216).
Sto. Tomás liga estrechamente con la libertad divina, la cuestión de
eternidad o temporalidad del mundo: al ser la creación un efecto de la
bertad divina, dicha cuestión se emerge en los designios inescrutables
Dios, para la sola razón. Pero la revelación nos enseña la temporalidad
la creación.

la

lide
de

"De la tesis de la creación libre, es decir, producida por el conocimiento
y la libre uoluntad saca después Tomás una serie de conclusiones ...
Siempre que Tomás trata de la demostrabílidad de la eternidad o la
temporalidad del mundo, la reduce a esta razón fundamental: La creación es obra de la libre uoluntad divina, que para nosotros es inescrutable. La temporalidad de la creación nos ha sido revelada. Por lo
demás, apoyados en la mera raz6n sólo sabemos que Dios se quiere a
sí mismo por necesidad, pero a todo lo demás libremente" (pág. 674}.
Así, la temporalidad del mundo pertenece al conjunto de verdades reveladas:

92

"En cambio, no considera (Tomás), como filosóficamente demostrable
ni la necesidad de la creación temporal, ni la posibilidad o imposibili~
dad de una creación eterna, en lo cual se enfrenta nuevamente, en parte, .
con Alberto, y en parte, con Maimónides" (pág. 661).
De -~te modo, ~~- Tomás concluye la creatio ex nihilo, de los principios
metaflSlcos de Aristoteles, Ja considera verdad de razón; además, ve como
caracterís~ica esencial de la acción creadora divina, su libertad; y por otra
parte, atribuye a la revelación Ja tesis de la temporalidad del mundo.
De acuerdo con toda esta doctrina, Tomás no consideró necesaria la composición de materia y forma en las creaturas espirituales, para explicar el
ori~en
éstas. Si~ embargo, en su pensamiento subsiste la materia prima
penpatchca, es decir, puramente potencial, sin ninguna perfección o deter~ción, en la composición de las cosas corpóreas. Pero tal materia prima
be~e como presupuestos: la creencia en que la generación es el único origen
posible de las cosas, la ausencia de la creatio, la concepción de un mundo
necesario y eterno. Faltantes tales supuestos, la materia prima peripatética,
puramente potencial, resulta inexplicable e innecesaria. y los mismos supuestos faltan en el sistema de Tomás. ¿No es, pues, ya hora de desechar
esa materia, y de quedarnos con un hilemorfismo moderado, como sostiene
A. Krempel?:

?~

"En el hilemorfismo auténtico, la materia, puesto que se encuentra actualizaáa en un cuerpo existente, no es materia, potencia substancial,
en relación con u1z cuerpo anterior -como tal,
ha cumplido su papel- ni materia, potencia, en relaci6n con la forma presente --esto sería oluidar su actualización sobrevenida-; puede sólo llamarse justamente materia, potencia, en relaci6n con fu turas formas posibles, 'formarum educidibilium'. Las ciencias no tendrán ya que formular réplicas a un hilemorfismo así estructurado, y las incoherencias comprobadas
en la concepci6n habitual de éste, se hallarán ausentes. En el siglo XIII,
el maestro desech6 la materia aristotélica del concepto de los ángeles;
¿la desecharemos ahora del de los cuerpos?" (A. Krempel: La Doctrine
de la Relation chez Saint Thomas. París, Libraire Philosophique J. Vrin,
1952, pág. 607).

''ª

1:'s cierto que el P. Manser trata de conservar la materia prima como
enadad meramente potencial; pero de su propia, elaborada doctrina, expuesta
sobre todo en los capítulos referentes a la creación y al principio de indivi93

�....

d. . . ..... -

lir•elille ...... la pelleDI I b ._

.... a

1lll

~

. . . . . . . . . - - - , . . . ,-,;., '°8te . , , . " "

- · . . . . (P'g. 601) •
No_ - - ~ pMece que Mamer

~ labre

LA l)lftD(m6J, oánn

Ju el ~ 1•pectm, del P. Mamer, ac6oiwo d ~ ciel ~
real de la fllDOIII efisdne:i6i\ ent.ontramm .._ :ÜltemaD&amp;e refereneaa a la
~ de b grandes lnmcisc:w. c:ontempor6neoa de Sto. Tomás; en esta
opm6n, i'elálta perítctamen~ la gran distancia que hay entre Ju c1os ~
tinciones: "e9eDCia-esil1encia", "materia,torma•, y ademó, el carácter J6gico
&amp; la primera, tanto cuando 1e refiere a Dios, como a 1u ~turas:
"Coa lou 16~ afinu .dt,jaú,o (tl, Hol.1) tJN la unüúul ll,1 'qwo
;st ., •quod ,st
lamna 9fU ta ü ma1ma ., forma, 'Y tP.U lo
uu J,odrla Jralu:a,s, ü lo otro, Jnus ,I 'qwo 1st' 'Y 'quo4 ,sf n una
.,_. forma o fMlma at4a ~ niilos tle ffl4Mra más lnlilu gu '4 m.tn y la fama, qu ,4lo eo,win,n ,n ~ tneno. Pr•dsawnll ¡,o, uo putln ,r.&amp;as, ,l • • ül otro, ,mntras qu lti
ffllllfflti flltfl&amp;ta IS lá f""'1Ui¡ S III forma IS l4 fflllUria • • •. ~O ~,0siei.6,a no II a ku d, 1%'1aios, 11% aliil eo,no lo eomposiei6a fúit4 ü
fll4Uria 'I fonna n ,l 'supposilam' fwo. Adenuls, como nuestra comJolia6• ll fflffil/úi&amp;d '/ /O'f rn,4io U 1lla
M U. flrotl.un ffl• ~
.róltdó la eo111 ffllhrnlt Albmo 'I :&amp;jtnuho le Üftomiun eor,a¡,osidó~
's,n,ul.,. rtltiorutrl, 111 oposi&amp;i6,, • la eorulilru:ióa 'fúiea ül 'sul,O•
lum'"' (p6g. 596).

,s u

na

la

DO

ha seguido, en

dietinci6u tan debatida, esta laea

IU

'°""• 'ila

documentadísimo

general, y que no ha

apn,w,chado sufidentanente Ju opiniones que cita, de Alejandro de Hales
y Al&gt;erto Magno; es seguro que nuestro autor aproxima cL,nu;acto la distinci6o, a la diwm distinci6n, CIOIIDOMp:a, de materia y forma; qum tal
aproximaci6n haya conducido a los escolúticoe tomistas a ínoonsecuencia, de
tipo u:ltranalista, en Ju cuales la -.ncia y la existencia de las creaturu,
aon tratadas como si fueran Ja materia y la forma de las mismas.
Intereante es tambiái, desde el punto de vista bist6rico, la referencia de
Mame, al origen de Já célebre c:ompoaid6n, aunque niega o pone en duda
qüe "Jo¡ puntea de 8pofO ( de &amp;ta) procedan del verdadero esplritu del neoplatonit,M", reeonoce 1as poderosas fuentes neoplát6nicu del discutido tema:

"Acaso no falt, quien 11 ,n,añ, d, que n la historia úl thstmollo ü
lo tlismuióa r,al no C011&amp;11Ú#nos luga u¡,,eial ol Mo¡,latonismo, o
p,sar d1 qu, los g,o,uJ,s ,scolástieos del siglo XIII, inelwo Tom41 d•
Aquino, op,laron a rtizontnnüntos neoplat6nicos para fundamn,ta, la
ell,b,, distinei6,i. No Mgamos qtu ,n cimas obras ruoplatdnieas Jnu·
túm 111&amp;ontrars1 J,unlos aisltulos ,n qui apoya, nu,stra nestih" (P'g.
586).

Además, enamtnmo1 la referencia a la opinimi de Alberto Magno, la cual
ae poduce en el mino leDtido que la anterior:

Mamer explica la influencia del neoplatonismo en la distinci6n, por inftltraciones aristotBicu; de cualquier modo, como puede verse en otras partes
de la obra que ae estudia, es muy artificiosa y arbitraria la separación radical entre eJ neoplatonismo, y eJ aristotelkmo posterior; para Mamer, IOD
naturales Jas infiltraciones aristotBicu en el neoplatonismo.

eonodda distitu:ión d• 'qt&amp;Od esf 'Y 'ff'O uf la lltmua 1'114 'compositio u,untlum rlllion,m', oponihdola a la 'eom~si,io •cu_ntlum
r,,n'. Por lo demás, isla distiaeión la eneont,amos tombiJn ,,. Alejaaáro
a, Haul' (pág. 605).

•En la t,ru,a, 1scrula (n,oJllatóaieo), la otnauas,, ,on Proclo (410485) o la eabeza, se desarrolló ya una potk,osa infiltración aristoúliea
n ,l a,opllltonismo, la eul laall6 aJr,swn ,n Monlio Bo6eio, y, ,n
/Jllrll, tambih, ,n ,l ellnr, Iibn d, Causil' (pág. 587).

Dichas opiniones siguen la Hnea general que el mismo P. Manser traza en
capltulo:

Tlpiea manera de hablar afi6ada al esplritu neoplatónico, y que, por Jo
....., es muy IOCOl'rida por el ultrarrealmno de nuestros días, es la siguiente:

"N1Ullra diniiui6ra, lmn ntnllida, "° 4J ,n motlo alpno una tlislau:in ..,,, ,.ruü, 1 •Ñln&amp;ia eomo 'r,s qudam' o, como- Sárn

"Por ,so ,stas i111,ligmcias creadas son, ,amo die, ,l Líber d, Casi,,
ilirniudas M&amp;ia abajo, ¡,,,o limüaáas l,aeia orrib11, po,q,u, po, uno

« ••• ola

IU

9t

95

�parte, han recibiáo 1I ur de arriba, mientras qiu, por otra, su ser no
está sometido hacia abajo al límite de ninguna maJeria ... Finalmente,
la esencia en las substancias corporales. También lstas tienen ser recibido 'Y, por tanto, son limitadas. Á esto se añade que m esencia está
sumergida en una maJeria determinada. Por consiguiente, son limitadas
hada arriba 'Y hacia abajo" (pág. 615).

Se comprende que, con este lenguaje, los interlocutores puedan responder:
"Amigo, ¿dónde has visto tú jamás una existencia sin esencia, o una
esencia sin existencia?" (pág. 608).
Claro que Manser niega la legitimidad de la interrogante, y la atribuye
a una excesiva fantasía; pero no deja de haber cierta sospecha de que se ha
usado en forma ultrarrealista el conjunto de nociones "esencia-existencia";
"quo est y quod est"; o sea, de que se trata al ser, a la existencia, de la
misma manera que se trata a la forma de los individuos corpóreos.
Tal es por lo menos, la idea de un ilustre tomista contemporáneo, L. B.
Geiger, que nos dice:

"Avicena, por una intuición genial, habla aplicado al ser la dialéctica
clásica del neoplatonismo. Trató el 'esse' como antes de él se habla tratado la vida, el conocimiento, y en general, todas las esencias específicas
o genéricas. El 'esse', elemento uniforme en todos los seres, llegó a ser,
en él, ti análogo de la forma, semejante en todos los individuos de una
misma especie, o en todas las especies de un mismo género, . . Procediendo asi, se subf'aya vigorostmUnte la diferencia que separa el Ser
primero de los seres por participación. Pera se compromete el a.bsol1llo
alcance de la acción creadora del primero sobre los segundos". (L. B.
ÜEIGER, O. P.: La Participation dans la Philosophie de Saint Thomas
d'.Aquin, 2a. edición, Paris, Libr. Pbil. de J. Vrin, 1953).
A través de este estudio puede apreciarse la importancia capital de la
consideración del mundo corpóreo en el tomismo, tal como lo presenta un
notable comentador contemporáneo; en efecto, los individuos corpóreos se
encuentran en la génesis de nuestro conocimiento natural, y ellos constituyen
el universo material, sin que se pueda acudir a ninguna otra clase de substancias, fuera de ellos. El predominante lugar del individuo corpóreo en el
pensamiento de Santo Tomás, se revela en las disquisiciones relativas a la
sociedad humana, a las pruebas de la existencia de Dios, a la creación del

mundo, q_u~ f~eron repas~das en las páginas anteriores; por Jo demás, la
famosa distmri6n, cuya unportancia disminuye en nuestros días p

L-L--

•

,

arece

wwcr pro~OVJdo un ~e~do esfuerzo filosófico, pero mal dirigido precisa-

mente debido a una mcollS.lderación de la filosofía de la materia.
_La innov~ci?n tomista fue suscitada no tanto por el contacto con los escntos de Aristoteles, como se dice en fonna demasiado académica sino m,
por la necesidad imperiosa de encontrar lugar y sentido para los c~nocimie:
tos ~el mundo. material ya obtenidos o por lo menos vislumbrados. En eJ
sentido de esa innovación, y no apegada a la letra del tomismo, debió desarrollarse la escolástica renacentista y barroca, cuando multitud de nuevos
datos º?tenidos ?el, ~undo corpór':° rodeaba a los sabios de esa época; mas
por accidentes h1stoncos fatales, dicha escolástica tomó más y más Ja fonna
de la ::ontolo~a" desarticulada de las ciencias naturales, dejando as! de ser
~etaf1S1ca; truen_tras tanto, de los datos científicos se ocupaban mentes ve~•das del p!atorusmo o de medios caracterizados por un pensamiento filosóf1co anárquico. Como dice Etienne Gilson:

"• .. en estos últimos años del siglo XVI y este comienzo del XV IJ
cuando los descubrimientos
de la ciencia romlJ,.n
en todos los dom,·n·ws,'
.
.
y~ J
tantas ese~c1as su"!ar,amente construidas por un pensamiento que las
hab~ considerado imprudentemente como idénticas a /as cosas. Mal delendida po~ meta/fsicos que la habían esterilizado con la esperan.za de
ha~erla mas pura, la ontología de la esencia se perdió entonces en la
r~ma de esencias de la que, inconsideradamente~ se había vuelto solidaSe reprochó la esterilidad de un método, que hubiera podido servtrle, s~lo que fec~ndado por la existencia; así, la metaflsica podrla
haber sido la co11se.1era Y guía de un siglo tan valientemente lanzado a
la conquista dr. un unfr.erso reJ,lr.to de realidades imprevirtas". ( ETIENNE
GILso:-:: L'Etre et l'Esm1ce. París, Librailic Philosophique J y·
, 154) .
' . nn.
pag.

".ª·

:e

i Esterilidad del pensamiento con el objeto de hacerlo más puro! Ciertamente no fue esta la intención de la restauración de León XIII c
1
.
, uyo a canee ~o ha s1d~ co~prendido sino hasta después de la mitad del siglo XX.
La actitud reacaonana, temerosa de que los descubrimientos del mund
_
O ma
t ria! oclif
e
m
1qucn o empañen las líneas impecables de la arquitectura torrústa
es extraña a Tomás, que nos dcj6 una doctrina abierta y progresiva.
se encuentra en lo~ documentos oficiales de la Iglesia; véase, si n~, uno de
los ~ ca:-actedst1_cos, la Humani Generis, de Pío XII; en sus referencias
a la filoso{ ia, mantiene una orientación conservadora, y en el bien entendido

tampoc;

96

97

H.1

�de que lo conservador abarca también lo progresista. Esta actitud es muy
diferente de la actitud reaccionaria, con la que frecuentemente . e le conf undc · y si muchos han querido ver o han interpretado en dicho doc~mento
una tendencia reaccionaria, reve1an probablemente una lectura a medias del
7aº~rientación conservadora-progresista de S. S. Pío XII manifiéstase e~
muchos de sus numerosos escritos y alocuciones¡ derivado de ella es. el siguiente texto, que muy bien puede aplicarse al progre ·o en lo_s tra~aJos de
índole filosófica, a menudo atacados sin justicia si se. muestran investigadores
de las realidades proporcionadas por el mundo moderno:
"Y ten{!ati presrnte todos los hijos de la Iglesia q~e los conatos de esos
valitntts operarios de la viña del Señor, deben 1u~garlos no sólo con
justicia y ecuanimidad, sino también con suma caridad, ,, deben .t,jtar
mu,, lejos de ese poco prudente espíritu que juzga que hay que :echaz~r
todo lo nuevo por 11ueuo, o tenerlo a lo ,rumos, por .sospechoso . (Enc1clica .Divino afflante. S piritu, de Pío xu).

La no,edad filosófica. ¡ Es muy difícil referirse a ella sin que muchas personas impidan todo acceso a ella, con la mención de la conoci?a verda~
relativa a que no es posible adoptar sucesiva o simult.foeamcnte,_ sLstcmas filosóficos contradictorios! Pero aquí no se trata de esta \'erdad, .mo de otra,
que es no menos ,·crdadera: la de que toda doctrina filosófica, ~: se_r, obra
de hombres, es susceptible de crecimiento, de progreso, por asumla~ton de
nuc,·os elementos, por corrección de los ya asimilados, o por adaptaciones a
las necesidades de una época.
.
..
Quizá bastantes tomistas, en mayor o menor grado. se han unpennea~11izado a las consecuencias de esta íiltima verdad; puede ser que las csplénd1das
lineas arquitectónicas del sistema hayan sido demasiado tentadoras: pero
precio pagado por ello, ha sido grande: ya en la época de la Humani Ge~ms,
se reconoce que muchos temas filosóficos son planteados fuera de~ _toIDJsmo,
con indiferencia respecto de él. La perspectiva puede ser la esterilidad, por
exceso de homogeneidad. Se impone, pues, revivir la orientación del innovador del siglo XIII, aun con el sacrificio de la perfección si~~~ática, pues
é ta no deja de ser un instnunento; y diríamos, aun con sacnficio de la seguridad filosófica.

:1

98

LO AN'ALfTICO Y LO SI TÉTICO COMO CATEGORIAS
METODOLóGICAS

Dr. RoBERl'

.

l-~RTMA:--1

Centro de Estudios Filosóficos de la
Universidad Aut6noma de México

EN UNA DISCUSIÓN RECIENTE, en torno a los juicios anaüticos y intéticos ha
sido manifiesta la ausencia del nombre de Kant, exceptuando ocasionales observaciones desdeñosas. Pero, después de todo, él inició la discusión (dejando
a un lado la consideración de las triviales observaciones de algunos de sus
predecesores). A pesar, pues, de nuestra avanzada penetración lógica, puede
haber todavía algo en Kant que constituya, quizá, un aporte a la discusión.

Arnold S. Kaufman: en un artícu]o reciente/ sostuvo que e1 dualismo de
lo analítico y lo sintético, lejos de ser insostenible, tal como creen Morton
G. Wlúte,2 Quine,• y otros,' tiene importancia, aunque en una esfera distinta de la discutida por \\'hite y Quine, a saber, en la del uso potencial,
más bien que actual, del lenguaje. La distinción, kantiana, de acuerdo con
Kaufman, sirve "como estimulo de claridad": juega "un importante papel
' ''The Anal y tic and thc Synthcúc: A Tena ble 'Dua.wm' ", Pl,ilosophical Rtvitu.11
julio de l 953; págs. 421 sigs.
1

MoRTON G. WHITE, ..The Analytic and the Synthetic: An Untenable Dualiun",
en John Dtwry: Philosoph,, of Science and Preedom, cd. S. Hook, 1'.ew York, 1950;
págs. 31 7 sigs.
1

W. V. Qu1:,;&amp;, "Two Dogmas of Empiricimi", Philosophical Rtuitw, enero de 1951;

pág1. 20 sigs.

• Para una visión general de esta literatura, v~se Au:- GBW.ll\TH, "The Distinction
betwccn Analytic and Synthetic Truth", Journal o/ Philosoph&gt;•, 2 de julio de 1953¡
pág. 397. V6ue tambifo KoNRAD Mt1.Rc-W00Au, "Kants Lehre vom analytischcn
Urteil'', Theoria, 1951 ¡ págs. 140 aigs. Hay un resumen en ing16 de este articulo en
Philosophical Quarterly, julio de 1953; pág. 263. El presente erua)·o, en cierto respecto, llega a concJusiones similares a fas de MA.ac-WooAu.

99

�en la investigación", esto es, "el de fijar los significados y lograr, por ende,
la claridad del discurso". "Es sólo cuando hemos fijado los significados que
podemos comenzar a determinar el carácter de cliversas aseveraciones". "Sólo
cuando poseemos los significados podemos manejarlos, reemplazarlos, por
ejemplo, con sinónimos, tal como propone Quine. Pero, se pregunta Kaufman
'¿ cómo podernos estar seguros de que los significados de las expresiones son
estables, claros y unívocos?' " ¿Acaso no puede ocurrir que el mismo material que deseamos manejar, se nos escurra de entre los dedos, cuando estemos intentando moldear una expresión sinónima, de modo que al final no
conozcamos ni que es exactamente sinónima la expresión, ni qué significa
ella misma? Kaufman llega a la conclusión de que, en Ia medida que la
clistinción entre lo analítico y lo sintético sirve para fijar significados, las consideraciones de White y Quine, por lo que toca a significados fijos, no vienen
al caso, y que Kant está en lo correcto después de todo. "La distinción entre
lo analítico y lo sintético funciona como medio de obtener formulaciones más
claras. Elaboramos sentencias analíticas o sintéticas, fijando los significados
de las expresiones componentes. Por ende, parece muy razonable explicar la
distinción manteniendo que las sentencias analíticas son verdaderas en virtud de sus significados, en tanto que los juicios sintéticos son verdaderos o
falsos en virtud de los hechos pertinentes".
Me propongo mostrar, en lo que sigue, que Kant ha bosquejado claramente el proceso metodol6gico centro del que lo analítico y lo sintético juegan
su papel distintivo. Esto significa, con todo, que la presente controversia está
basada en una mala interpretación de un aspecto, por lo menos, de la distinción kantiana. Lo analítico y lo sintético son, para él, en parte por lo menos,
categorías metodológicas, categorías para esclarecer el pensamiento. Su función consiste en fijar significados y no en entender o analizar significados fijos;
remiten al proceso dinámico de esclarecer el pensamiento no al material estático asentado por el pensamiento. En este respecto, la distinción kantiana no
puede exponerse con los términos de la lógica moderna, debido a la simple
razón de que esta clistinción forma parte de una lógica enteramente clistinta,
a sabe,, la lógica de Kant. Dentro de ésta, la distinción si no es clara, por
lo menos es definida. Lo analítico y lo sintético son, precisamente, las cate~
gorías determinables de un proceso de clarificación. Este proceso mismo, aunque no fue plenamente elaborado por Kant, está sin embargo, lo suficientemente bosquejado. Es un preciso y definido proceso de pensamiento, que
conduce desde la descripción de un estado de cosas a la definición de un
concepto. La distinción entre los juicios sintéticos y analíticos constituye el
medio mismo de llevar a cabo este proceso.

100

I
Es imperativo, por lo que toca a nuestro tema, distinguir entre la doctrina
de Kant acerca de los juicios analíticos y sintéticos y su doctrina acerca de
los método: analítico y sintético. Históricamente, la primera ha surgido de
la segunda. ª Una ve~ que h_ubo establecido la primera abandonó Ja última,
exceptuando referencias ocasionales en sus escritos críticos. Los métodos tenían relativa ~ca importancia para su filosofía critica, y puede sostenerse
que por tal razon no los desarrolló en detalle. Pero es cierto que desarrol! o,
•
di
e~ tan poca me da como la anterior -lógicamente por lo menos- su doctnna acer~~ de los juicios analíticos y sintéticos, y que, en la filosofí~ critica,
e~ ~6lo uulizada como trampolín para saltar a sus investigaciones epistemologicas. Por otra parte, es igualmente cierto que, a lo largo de su carrera
docent~, de 1755 a 1800~ enseñó los métodos en su curso de lógica. Estuvieron,
pues, 51empre ante sus OJOS.
La tarea principal de la lógica -nos dice- consiste en "esclarecer distintame~te los ,conceptos". 5 Concordemente, establece lo que puede denominarse
una Jerarqwa de claridad. "El primer peldaño hacia la perfección d
_
t
• .
e nues
ro c~nocumento, de acuerdo con la cualidad, es su claridad. Un segundo
peld~no, Y un ~do más elevado de claridad, es la distintividad. La última
c~~siste en la el andad ~e. los atributos". 6 El primer peldaño hacia la "perfeccion de nuestro .conocuruento" consiste en la claridad del concepto, eI segundo en la clandad _de los. atributos que contiene.7 Lo primero, la claridad
del concepto es, al IDismo t1empo, claridad de la cosa concebida en el concept?. Todo . conocimiento de cosas se realiza mediante conceptos, esto es,
mediante atributos.

"El conocimiento humano, por el lado del entendimiento es discursivo
est,0 es, se lleva a cabo por medio de ideas que hacen de lo que es co~
mun_ a muchr:-5 cosas la base del conocimiento y, en consecuencia, por
med~o de atr~butos en cuan.to tales. Por ende, conocemos cosas sólo por
medio de atrzbut~s.. Un atributo es lo que en una cosa constituye parte
de nuestro conoc1m1ento de ella, o lo que es lo mismo, una concepción
•a Cf V 'h'
. • a, mger, Commenlar ru Kants Kritik de, reinen Vernunft I págs 272 · .
412 s1gs.
' '
•
sigs. ,

• Logik, Introducción, sec. VIII, "La perfecci6n lógica del conocimie t d
d
con la calidad".
.
no e acuer o
• !bid.

' Cf. MAAc-WooAu, op. cit., pág. 148.

101

�lfl,Ñl, n la nudida qu, u t:otlÁIÚrtMlo ,o,no HU del coaot:iminlo
cnt:1JH:ih ittlnu. Tocb nuestros conceptos, por c:omiguiente,
IOD ~ y todo pematffmt.o DO es ime concepci6n por medio, de

u•

,,._.¡ íanto ele una ce., mú vigoao y efectivo r.rl'.10 El proc:eao de - .
por c:omiguiente, CDDMitu,e el ~ ewmdal de la l6gica, co•allodo del pmam..io dementa~ tanto como del pensamientn mtem6tico.

•-ato&gt;

atributol".•

u

"}asto eomo Z. Doarina los Elnnnios Ldfieos disetit, los IÜmnlos
, «nulü:iona de la t,nf,mó,. ül t:onocimintto, asl la Doarina Gnnal
tkl M,totlo, n euato t:on.r1Üu'1' 14 up,ula p,,,14 de Z. lógi&amp;a, tli,..
""' la forma de la &amp;Uneia ,,. 11n,ral o la man,ra n que lo m'lliple
tUl enot:iminto s, t:ombiu n
sist,m,a. La doctrina úl mllodo
u ocupa d, la rnanna ,n q,u oleazamos la ;,rf,et:i/m d,l ,:o,aoei..
mÍlnto. Una d, las condit:iorus lógi&amp;as más ,s,nciahs para la p,r/1t:t:i6,,, del eonoeimifflto eoJWta en su tluposi&amp;ión distinta, cabal "I sistnaáli&amp;a dentro del conjunto d, uu eüneia. La domiu d,l mJtodo,
por consigui,nt,, debe oeu¡,ars, prina«ament,
los 11111:lios qu, pro,n...,,,n la ¡,,,f,cci6n del eonoeifJUffllo»."

La pdmtu aoncepdcSn de una cosa es r,laliNm,,u, clara; pues, a menoe
~ aea dara en cierto grado no Rrá la c:encepci6n de una cosa mú bien
qqe de otra; pero no e:s lo suficieotanente clara como para ofrecer todos b
atributos de la coa La claridad 61tima éle b atributo&amp;, primero 161o concebida de modo vago, es Ja distineión del concepto. Llevarla a cabo constituye,
J"'fCülllDellt. "la tarea de la ~ " "La cuati6n, pues, es ¿de q~ manera ()a 14gica] distingue [los conceptoaJ?"
lant establece dos m&amp;odos altematiws de aclarecer conceptos. Hay la distil)QÓD lül1IEtica y la analític~ que 1e caracterian por las dos alternativas siguientes: "l,.a,:,r un distinto ,oneejJlo y formar y lu,ur dimn,o un ,one1p,o".

"''"'"°

ªC"""'1o fonno lffl
distinto, p,inápio ¡,o, las J,ams 'J paso
u át11S al lodo. Afl'i to"""'4 no lwJ alrihulos; sMo los ohlngo po,
slnlm, D, esu ¡,,ouúr malltieo r1sulta, ¡,u,, esa. tlislind6a ma,ma
qw nasmulaa n 11,rdad mi eone,pto, g,at:ias a lo q,u s, k dad,
,oma alribato (n la Üdaiei6a puro o ,mfllriea). Este p,oe,d,r sialllieo ,aro la t:i.i/i&amp;adón de coaeeplos II utilizo en las matnnáti&amp;as y en
l. filoso/fa natural. . . Por otra f&gt;aru, euarulo /aago disli,ato un eont:11&gt;to, n.lo,u;,s, /J(1r ~ g,at:ias al nuro a4lisis ,ao cr,e, 111 absoluto mi
eonot:iminto, por lo qu, toea al eoraunülo. Est, eontnido J,nmanece
igual,· sólo eambia la forma, m la medida qu, ap,mdo mejor a di.stingü o a 11,0110&amp;111 eon más claridad de eon&amp;int:ia, lo qu, ,a está
t:01&amp;lnulo n 1I ene,Jllo datlo. Justo como, grat:ias a la mera iú,mina.eión tú ua mapa, no II u "l''C" na.da mds, asl, g,at:ias a la mera ilumiaae:ión de un eoncejllo dtulo, m,dianl, ,l análisis de sus atributos,
no u nsaelaa en lo más mlnimo di&amp;ho eoneepto". •
Por ende, el pmc:,dirniento analltico constituye el objeto 6nico de la 16gica. "El procedimiento analttico que produce distinci6n, del que 6nicamente
ha de ocupane la l6gica milma, es la primera y principal condición para
aclarecer nuestro conocimiento. Pues, mientras más distinto es nuestro co• Lo,a. I«. di.
• 11,id.

lO'l

1"'

u

Batos medios son la &amp;posi&amp;ión y la D,fini&amp;ión -en cuanto medioa para
cJarificar los conceptos.
"La distillt:ión tl, los t:O'IIOCimientos y su eombinat:i6n dentro de un lodo
sislemátit:o upc,ul,n ti, la dislint:ión de los eonee¡,tos, por lo qu, toca
• la vez a l&lt;&gt; que está t:Dm1't1Jundido en ellos 'Y bajo ellos. La eoneindo
dis#irata d, lo comprehendido uJ,etul, d, su exposici6n 'Y definici6n • la
cown&amp;ia distinta u su extenli6n üp,,uJ, de su t:lasi/i&amp;a.t:i6ra lógie~. u

Kant se ocupa primero de la defioici6n. La defmici6n es el resultado del
pmceso de clarificar el concepto. ''Una definici6n es un concepto suficientemente distinto y preciso ( ,onuptus rli adaequatus in núnimis tmnúais, ,om/lktl detmniaatus)".11 Es, en otras palabras, el concepto deletreado comple~ t e determinado en un mínimo de términos. ''La definici6n sola es el
concepto lógicamente completo".1t
Las definiciones son o sintéticas o analíticas. Las primeras son definiciones
de conceptoa "hechos" o inventacb, las segundas 10n Ju de c:oncepto1 dados. UDOI y otros conceptos -hechos o dacb- pueden hacme o darse
a priori o a ;ostenori. La úntesis de Jos conceptos hechos es o 1:1;osi&amp;ión

•nu.
Lofii, púra. 96, 9i.
• Lo¡ii, parr. 98.
• Lo,;k, parr. 99.
11

N

llti4•

�• ~ o ~ La plUIOa. Ja · - de coaceplol . . .
--. que dade a un ...,.. tmplticio -.,ae
cte • pn,pieda• .._ , - medio de la iatuidcSn, la 6ltiina a k . . _ de CODceptalarbitrariamente inwntados, como b de la J1U1tem,tica. La primeia no puede mmca conducir a la definición, la 6ltima es lo mim, que la defimción
aint6tica. ~ que la lfntesis de conceptos emplricoa no es a!bitraria, sino
empúica, y en cuanto tal, no puede nunca ser completa (pues lianpre pueden clacubrine, m la aperiencia, nueva pmpiedades del concepto), 1m
conc:eptoa emplrkol, por COD1iguiente, no pueden ser de6nidos" ,u Las definiciona sintéticas empbicu IIOD, p.1a, impoiibjes. Loe concepto. arbitraria•
mente inventados, por otra parte, no t6lo ¡nutlffl ser definidos, lino que su
declaraci6n es ya definici6n. Estoe conceptos no anteceden a la defmición.
Y Ja clefinici6n, por endt, DO crmtituye clarificaci6n; pe10 ambas, Ja declara·
c:i6n y la clasificaci6n surgen jmo coa • ilefiaú:i6,,, ~ - de6niciones
pueden tambi&amp; denominane declaraciona, puesto que por su intermedio le
declara el pensamiento propio o 1e patentiza lo que se entiende con una
palabra. Esto es Jo que ocum en Ja, mataúticai'.~
Los conceptos dadoa, por otra parte, aean dados a prio,i, como el concepto
de sustancia, o a postmori, como el concepto de agua, "s6lo pueden definine
mediante el aú.lisis Pues b conceptos dados s6Jo pueden distinguir,P ar.'11MUlo nutlÚJttfnnU ffU fwo¡,i,ediuh~. 1' En otras palabras, el procedimiento,
por medio del que puede dJstmguine un concepto dado, consiste en atender
auceaivamente a todas las propiedades conttm'das en el concepto y primero
ll61o vagamente concebidas en a, en disponedu una a una - f t cuanto predicados de juido1 y, finalmente en lffflX'ionar las que IOD mú esenciales,
• a fin de iacJuirlas en Ja def'uúci6n. "Si lodas las propiedades de un concepto
dado se eacJarecen, entonces, el concepto ae hace comJ,kttlfflfflte distinto.
Si además, no contiene demuiadat II es también predio, y aurge, por tanto,
la definición del concepto. Pero, J)tlellto que no 1e puede estar seguro, en
mud de ninguna prueba, de que todas Jaa propiedades de un concepto dado
hayan aido agotadas por el análisis, todas Jaa deliniclones analfticas deben
c:oDlidmane camo iaciertaa".u
As(, pues, las definiciones empfricu úWicas 10n imposibles y Ju defini.

mu ., u

• Loiil,

parr. 102.

• Lo,a. pur.

103.
• Lotik, pur. 104. El aubrayado ee m1o.
• Bato a, contiene a6lo atributos "coordinados" y no "subordinadoe". to. primeros
11111 atributoe inmediatoa ele la COI&amp;, b 6ltimol e.tú mediatizados por otroa atributos.
Cf. Marc-Wogau,
pq. 148.
parr. 104.

• 1.o,u.

o,. ,;,.,

GIIIIDfJj: naltieu ÍDllgwa La 6aica dale de c1efinicionn, que, a la va, •
......... predsu , . . - , ...... de6aidoa.. lintaicaa cmstructmll.
Lllf ddPioona lfllllftica ICSlo pueden • aJ)lmimadas. Y a estu defiaicio• apnuimadaa Kant Ju Dama a¡,o,i,;;ou, y üsmpt:iorws. "No tocb b
GallUplDi pueden o deben definine. Se ~ 1m embargo, apmximac:iones a
.la; Wmiei6n de dertoa coaceptos. &amp;tas aon, en parte, expoeic:.ioaa y en
parti, ~ - La exposición de un concepto --lrmte a la exposici6n
ele: Ju iatuiciona-- comiste en la repreaenlldóa sucesiva de 1111 propiedades,
a medida que 1e van encontrando gracias al análiaii'.ao La exp&lt;llici6n, en
cuanto aproximación a la definición de ~ t o a dados, puede c:omiderane
como parle de la definición de talea conceptos, o como una fue de ella, li
por definición 1e entiende el proceso que lleva al esclarecimiento completo

del concepto.

posibl, eompl6ta, ,l aa4li&amp;is 'J pusto qtU
1111us ,u fUI II U11ga un a4luis completo o ,ufiniffón II ub, tne,
smo incom¡;uto o ,zposi&amp;idn, ,al ,zposkión en CU411to d,finieióa parcial,
"hesto qru no

J1IUlu coruitl,ra,s, como una ,,¡,,,serdatiión 11ndadera y útil d,l con•
e,p,4. La d,{init:ión "'l"i ,s sólo la üü, ú ••• lnf•ceión lógica a qu,
d16emos as.JJi,,WU,11
La definición, pues, de los conceptos dados, es una meta a la que

1101

qroximamos aaint6ticamente.

Hasta ahora noa hemos ocupado del concepto, Ja exposición y la defmi•
c:i6n. Nos queda la delcripci6n. "La deacripci6n ea posible sólo por Jo que
toca a conceptos emphicamente dados. No tiene reglas y sólo contiene ma•
teriales para la definición". Es, pues, Ja conjunción más o menos al tuntún,
de las diversas propiedades de una casa, dispueatas sin ningún orden particu.
lar, que precede a la exposición. Es una exposición, pero imprecisa u todavía,
no "medida".11 El coocepto DO ha todavía, u1 como asl, marcado los lindeNI del ámbito de propiedades de las cosas que reclama como suyo. Pero
esto Rgnifica o que el concepto DO ha aido todavia aplicado o que se inicia
11M apJicaci6n. La descripción corresponde a las primarias repaentaciones
~ de la coaa.. Recoge, sin regla alguna, el material en bruto, a
partir del que ha de efectuarse, primero, la exposición y, luego, la definición.
La jerarquía, pues, de cJarificaci6n de Jos conceptos emphicamente dados,
• Lofk,

parr. 105.

• 11,id,

• Lop. parr.

105.

• Lop, Introduc:ci6n,

10.

11 ÑmP,1

1ee.

VDI.

�esto es, de los conceptos de Jas cosas empíricamente dadas, comprende en
orden ascendente, la descripción, la exposición y la definición. Kant
no .nos
.
dice en detalle c6mo se suscita la descripción a partir de la pnmera unpresión de la cosa, c6mo surge la exposición de la descripción y c6mo la
definición de la exposición. Nos ofrece, con todo, "Reglas para la producción de definiciones"." &amp;tas son: 1) buscar proposiciones verdaderas, esto
es, proposiciones verdaderas acerca de la cosa que ha de definirse; 2) buscar proposiciones cuyos predicados no den por supuesto ya el concepto de
la cosa; 3) conjugar un cierto número de estos predicados y ~pararlos con
el concepto de la cosa, para ver si le son ad~ados, es dear, c_ompletar Y
precisar el concepto, y 4) ver que ninguna propiedad esté conteruda en otra
o subordinada a ella.
Estas son reglas para seleccionar, en las exposiciones, esos p~cados que
finalmente han de admitirse en la definición. La regla más unportante es
la tercera, que establece como requisito que de la totalidad de los juicios
analíticos, a que da origen la exposición, a18:'"1os sean conj~8:'~os y c~parados con el concepto de la cosa. Si los predicados de estos Jwetos convienen
al concepto ~ue a estas alturas debe estar lo suficientemente esclarecido
como para ser comparado con un sub-conjunto del conjunto total de sus predicados analíticos- entonces, estos predicados, suponiendo que se hayan
cumplido las otras ~ condiciones, pueden admitine dentro de la definición.
Pero las reglas no nos dicen nada acerca del papel del concepto en la
descripción. Por el contrario -nos dice Kant-,. la descripción no ti~e en
absoluto reglas. Esto plantea una serie de cuesbones. ¿Cómo es postble la
descripción sin regla alguna en absoluto, dado que es descripción de algo
por lo menos? Esto supone, al parecer, que por lo menos vale la regla de
que hay que describir una cierta clase de impresiones, una cierta cosa. A~emás •cómo puede ser una "descripción", a saber, de un concepto, por unp ~ que sea, si no hay regla en absoluto? Esto significaría que tampoco
hay concepto. Parece que debemos decir que la descripci6n tiene una regla
por lo menos: describir por lo menos cierta .~riencia, así sea muy_ ~ª·
La experiencia, así sea muy vaga, debe constitwr la regla de la descnpoon.
Pues, hay tanto orden, por lo menos en una descripción, como para str la
descripción de algo. La cuestión, pues, es sólo la de saber si ha de ~
esta experiencia, en cuanto regla, concepto, incipiente. Si se le denomma
concepto entonces los juicios que efectúan la descripción serian todos analíticos; pues sus predicados estarían contenidos en cs~e vago concepto. Con
todo, su contenido está todavía enteramente indetenmnado y, por ende, to,. Logik, parr. 109.

do lo que se experimenta está contenido en él Si, por otra parte, no llamamos concepto e.sta primera regla, en razón de que semejante regla de la
descripción se refiere únicamente a una apariencia general, pero no ofrece
regla alguna para IUI propiedades -se refiere sin regla a] con junto de todas
Jas propiedades de algo que aparece en la intuición-, entonces, todos los
juicios descriptivos son sintéticos.

Es dudoso, por supuesto, que pueda haber un concepto si es que nada se
ha determinado acerca de su contenido. Puede sostenerse que los juicios,
sobre una cosa así concebida, deben ser todos sintéticos. Pues si ninguna regla se ha establecido aún, por lo que toca a lo que ha de estar contenido
en el concepto -o no puede establecerse en absoluto-,25 los juicios acerca
de eso no pueden posiblemente ser analíticos. Por otra parte, como hemos
visto, pueden llamarse analíticos por esta misma razón, si la regla vaga se
denomina concepto. E incluso si no, pueden, con todo, calificarse de analíticos los juicios descriptivos, no en relación al concepto, sino a la regla
vaga, aun cuando sea la experiencia misma.
Sólo cuando llegamos a la exposición se resuelve el difema y se esclarece
cuáles son los predicados que están contenidos en el concepto y cuáles no.
Pero no es, una vez más, claro, mediante qué alquimia intelectual se esclarece eso. Esos predicados que son analíticos son alineados por la exposición, en sucesivos juicios, para inspeccionar su conveniencia de servir en
la definición. Entre ellos se selecciona el conjunto final que forma la definición, en cuanto conjunto mínimo de predicados que, a la vez, completan
y precisan el concepto. La definición combina estos predicados con el concepto de la cosa, no a la manera de un juicio -en cuanto a predicados
de un sujeto- sino en su manera propia, en cuanto definiens de un definündum. Sea cual fuere el proceso en detalle -y es nuestra tarea sacarlo
a luz-, es obvio por lo que dice Kant, que consiste en un movimiento del
pensamiento que va de la experiencia de una cosa a su definición.
Basta con lo dicho sobre el proceso de esclarecimiento, en cuanto determinaci6n del contenido de los conceptos. Kant se vuelve ahora al proceso
de clasificación, como determinación de la extensión de los conceptos, a su
Einteilung más bien que a su T eilung (o análisis). 2• Esta puede ser o una
clasificación de conceptos individualmente o de conceptos colectivamente, esto
es, combinados en métodos. En la clasüicación de métodos encontramos que una
clase especialmente -el método analítico y el sintético- se refiere a la clasificación de conceptos complejos o simples. El método analítico principia por
• Cf. lo que dice Moorc acerca del concepto "bueno".

• Logilr., pan. 110.

106

107

�101 conceptos indefuudoe de complejidades dadas y los fragmenta en principios simples
¡wiaei¡,iatis ad /nfflciJña"); el mitodo sintético empieza
por los principios simples y construye sus consecuencias simples. El método
analitico va de lo complejo a Jo simple y el sintético de lo simple a lo complejo. "El primero puede también llamane r,gresivo, el último ¡,,ogmivo".17
Estos n-.étodos no son examinados con mayor amplitud en la Lógica; pero
se sujetan a discusión en varios sitios de los escritos pre-aiticos y críticos
de Kant, que se refieren a la distinción entre matemáticas y filosofia. 11 En
ningún sitio examina expllcitamente Kant tampoco la relación entre la doctrina de los métodos analltico y sintético, por una parte, y la doctrina de
los juicios analítico y sintético, por la otra. En ninguna parte, dicho en
otras palabras, muestra explícitamente c6mo la sucesi6n de juicios conduce
de la descripción a la definición, pasando por la exposición. Seguiremos
pues, en primer término, su tratamiento del método en algunos de los otros
escritos, principalmente en la Crítica, y veremos después c6mo la doctrina
del juicio analítico concuerda con la del método analítico. De este modo estaremos capacitados para responder algunas de nuestras cuestiones.

r'"

11
En los escritos pre-críticos y críticos, la Analítica del Método -como llamaremos la doctrina de los métodos analítico y sintético- no se establece
en su forma pura, como en la Lógica, sino que se usa para hacer patentes
los rasgos distintivos de la matemática y la filosofia. El rasgo distintivo de
la matemática es su proceder científico. Ernpieu por las definiciones simples
de conceptos arbitrariamente inventados. El rasgo distintivo de la filosofía

es su proceder analítico. Empieza por Jos conceptos complejos de entidades
dadas o a priori o a posteriori. Por ende, el método sintético, que en la
Lógica sólo está combinado con Ja construcción y la simplicidad, en los otros
escritos se combina también con la definición -como si s6lo las definiciones
pudieran ser puntos de partida del método sintético y no los conceptos simples también, según es posible en la "exposición de intµiciones'' de la Lógica.
Por otra parte, .se dice que el método anaJítico tiene su punto de partida
en los conceptos complejos -como si no lo pudiera tener también en las
definiciones complejas. Debemos, por consiguiente, si queremos desenredar
los métodos analítico y sintético de la explicaci6n kantiana de los procedimientos de la matemática y la filosofía, separar los dos hilos entretejidos,
n ]bid., parr. 117. Cf. P,ol11om1na, parr. 5, nota.
• Este tema se trata muy brevemente en la Lo1iA:, Introducción, aec. III.

108

ámplicidad Y complejidad, por un lado, y definición y concepto, por el otro,
y comparar los resultados con la explicación dada en la Lógica. Discutiremos primero la relación entre la simplicidad y la complejidad y después la
de la definición y el concepto.

a} Kant discute los dos métodos, primero, en una Investigación acerca
de la evidencia de los JmnaJ,ios de la teologia natural '1 de la moral (1764),
Y posteriormente en ''La doctrina trascendental del método" en la Critica,
que corresponde a la doctrina general del método en la Lógica. La diferencia entre el método analítico y el sintético consiste, como en la Lógica, en
que el método analítico empieza por una complejidad de datos y el método sintético por un simple dato. Este dato se da por medio de una defj.
nición en aquellas ciencias que inventan sus propios datos, como la matemática. Kant limita el método a la matemática· pero también la ciencia
natural, e incluso su filosofía, puede construirse a partir de elementos simples -no ne~ente definiciones, sino incluso conceptos, "conceptos
empíricos simples", corno se les llama en la Lógica, conceptos de elementos
de naturaleza considerada simple- y pueden oombinarse hasta formar estructuras más elevadas. Podemos incluso partir de tales elementos indefinidos y sólo vagamente concebidos, y desarrollar sus rasgos más característicos
en sus relaciones recíprocas con otros elementos. Puede haber, pues, un
método simético que no parta de definiciones, sino de conceptos. Por otra
parte, puede haber un método analüico que parta de definiciones complejas
más bien que de conceptos, y cuyo desarroUo constituye el análisis de estas
definiciones. Este método, además, es aplicable tanto a la matemática como
a las ciencias." Pero no importa qué método analítico o sintético usemos,
el definicional o el conceptual, el método sintético construye lo complejo de
lo simple y el analítico lleva lo complejo hasta lo simple. En ningún caso
determina el método la clase de proposiciones que usemos en él. 0 hemos
de usar a lo largo del método analítico proposiciones analíticas, o a lo largo
del sintético proposiciones sintéticas. La Analítica del Juicio -&lt;:orno podemos llamar la doctrina de los juicios sintéticos y analíticos- y la Analítica
Metódica son dos cosas diferentes. A la Analítica del Juicio compete únicamente la estructura conceptual de la proposición o juicio de que se trate,ªº
pero no la de su contexto. Por consiguiente, tanto en el método analítico
como en el sintético podemos utilizar juicios sintéticos o analíticos. En el
método analítico podemos usar juicios sintéticos, como en el análisis mate• Vaihinger, op. cit., pigs. 417 aip.
• Una proposición, para Kant, es un juicio clarüicado. Vwe Logilc, parr. 30.

109

�mtico,n 'I en el acodo an-'tico juicial anaHticoa, tales como "el todo es
mayor que cualquiera de 1111 parta".11
b) Diferaite de estos aspectos ~ " y "regresivol" de loa cb - .
toc:b, a el aspecto que se ocupa expraammte de la reJaci6n entre el concepto Y Ja definic:i6n. &amp;ta relación, una va aislada, aparece, en b escritos
mearioaados, con el mismo aesgo que en el procao de esclarecimiento en (a
Lógi&amp;a. La combinaci6n con b pn,r«lírnMmtoe de Ja matemática y la filo.
aofia obrcurece este hecho l6Jo si no recordamCII claramente que por defini-

ción en matemáticas, Kant entiende defmici6n sin~ y, por definicl6n
en fibof11., de6nici6n analítica, y que la definición sintética, en las matemiticaa, sirve cano punto de /Jflrlúlo del pmadirniento matemático, mientras que la defmici6n analftica, en la filoaofia, sirve corno punto de llegada
del J)ION'dírniento filoa6fico, En el último, con la defmíción se da a entender
aiempn! el concepto analizado en 1U1 elementos. En la rnsttemática ernpelllDOI con la ctefinici6n, en la filosofla D01 empeñamos por conseguirla.aa
La matemática -dice Kant en el primer parágrafo de la lnvestigaci6ncomígue su definición ~cameme, pero la filoaoffa analíticamente. En la
matemática. "el concepto no ea dado nunca antes de la defmici6n, más bien,
ae ~ de ella. Un cono, no importa que más pueda ser, se engendra
en la matemitica mectiante Ja concepción arbitraria de la rotación de un
tmngulo rectángulo alrededor de uno de sus ladas mayores"." En fdosofia
el asunto es muy düerente. "Aquf el concepto de una cosa está ya dado, pero
determinado oblcura o insuficientemente. Tengo que analizarlo,11 comparar las propiedades aisladas, tanto entre st como con el concepto mismo,
y explicitar y precisar este pensamiento abstracto".11

Este es el mismo proce10 que se describe en la Lógica; 11 el proceso de
esclarecimiento de un concepto. El concepto está dado porque la cosa está
dada y representa nuestro primer vago conocimiento de ella. A fm de conocer con distinción la cosa, desmiembro su concepto y veo lo que está con• Prot.1omn•. pan-. .5, nota, y Vaihinger, loe. tit.
• Prot.1onutN, pan-. 2.
• Kritili 4n raJtn V•raHft, A 727.
11 lfflffMra•.Z Kcral', Wnb, ed. Cauirer, II, pq. 176.
• Kant ma el tirmino zntli4ima ("desmembrar").
• 16úl.
• Puede IOltenene que la formuJaci6n en la lransfiiaeih precede a la de la I..6fie•
con veinte ai01 ---et ae acepta la fecha que atribuye Erdmann a la compolici6n de la
Upe- 1 a 111 publicacidn con cuarenta aiol. Por otra parte, cuando apareci6 la
I11wsti,cei6ra. Kant habla Jddo ya la Ufi~• durante nueve añot -dos veces ,,, 011nwn.

tenido en a.. "Debemos atender a esta idea en toda clue de relaciones a
fin de descubrir sus caracterlsticu mediante eJ análisis, conectar propie-:lades
diíerentes abstraldas a fin de ver si forman un concepto consistente y tienen
cohermcia, y de ver si una no incluye en parte a la otra".• Los elementos
del concepto, las propiedades en B contenidas, se despliegan, por asl decirlo,
ante mi y lás más importantes las reúno para formar la definición. Para
decirlo con Ewing, en su comentarlo de este pasaje, "no conocemui, al principiar la defmíci6n, pero esta necesidad no nm impide demostrar con certea
muchas propiedades del concepto, y cuando lo hemos hecho podemos llegar
dpidamente a la definición, pues esta es la suma total de las propiedades

[del ~r.40 A fm de determinar estas propiedades, tengo primero que
reunirlas, o lo que es lo mismo, que diferenciarlas del concepto. Sólo entonces puedo deslindar los lfmites conceptuales de la cosa, esto es, definirla.
Como Kant sienta en la Critica, la definición es la consumaci6n y distinción
del concepto antecedente, es la "comumaci6n y precisi6n de la determinaci6n del concepto. . . la enumeración completa de todas esas [propiedades)
que constituyen el concepto completo".61 Definir "significa s6lo presentar el
concepto completo original de una cosa, dentro de los lfmites de su concepto de ellas",ª donde, como Kant nos advierte en una nota, "consumaci6n
significa claridad y sufü:iencia de las caracterlsticu; con llmit•s se da a
entender la preclsi6n mostrada por el hecho de que no hay más que estas
caracteristicas que pertenezcan al concepto completo; con original se da a
entender que la determinación de dichos lfmites no se deriva de nada düenmte y que, por consiguiente, no ha menester de prueba alguna; pues, si la
requiriera, esto descalificaría la explicación supuesta de que está a la cabeza
de todos b juicios por lo que toca a un objeto particular". Reconocemos
que los primeros dos requisitos son los ya discutidos en la Lógica. Consumación y precisión 10n Jo que le da distinción al concepto. Por originalidad
Kant entiende aquí la originalidad de un concepto inventado, cuya def'mici6n no tiene que derivarse de ninguna otra fuente, sino que es dada al par
que el concepto mismo. Entiende, en otras palabras, la originalidad de las
definiciones sintéticas. Chn todo, hay tambim lo que puede llamarse ori• En algunos caa, por supuesto, tal desmembramiento conceptual se da al wúaono
con el cleanembramiento real de la cosa, tal como la ditecci6n de un animal O una
planta, el aúlisit qulmico de una substancia o el desmantelamiento de una máquina.
• Uradmuelau111 ibn dü D1Ullieltl:1il tl,r Gruradsitz, dn natilrlieli,n Tla,olop
and d,r Moral, Kont's W,rk,, ll, pq. 177.
• Eroi111, Knt's Tr,atm111t of Ccusolily, 1924; pág. 30.
• A 241.
• A 726

110
111

�·111,GJjlllliiMlit.iiNllillllticalda•

fYl¡f:I ·• ~ -

k 'Ufb!l • ....atutitu {"ílll#liolia ia
..,. .,.,.__,.,,, " ia6ddaa ~ J &lt;lén la cWinid6n. Ja COI&amp; •
......,lbt;.. pei'. fllf aocir, del:
la tx(lr»ÍU•Ja al del pe,wamiemc,.
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111 aeacia l6p:a. No
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coanr.N:..O de _,_ ""'- ~ . - fllú die ••ninadas par el ,...
'9f• del ~ mNDtraa que la natúralía nal de • coa eatari,. detenai.._ par 1íido Jo CfUe peRenec:e a lll mtalcia.
fin Gé cl,,'i liftülaf, par
ejimplo; 1- eaencfa l6gica de UD 8uerp, IIO W.eeftlmlOI fellDir todol M
' - ea la mturalera. Tom lo que tena.u qua hat. es dmgir nuestra aten-

daa I

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oamtitüjeidef

esenciales efe 1U comapto.

, . . la esencia l6gica DO aino el comepto fnndvamtal original • IDdol
b pnteffcadol IIICNam de Ja --...
Pot twigirüdad ..... ~ p u e s , ~ f a ~ 16gb. La
cWinfci6D ariaHtiea e1 la cea en CUdto objeto de nuestro pmwaneieilto. Una
va que tmemos • defiaici6IJt, toao DUellN pePMUStuo acerca de la ooa
ptae&amp; eomenar con 41a. D b'-te del eoacepto- a Ja de6aici6n puede conJiderane, ~ .,_, • lllpfdl&gt; de la reJaci6n entre la experiencia y el p
"'1Ífnte. -y • "Ja u.e .. teereto enlelO de. . . lá ~ , tal
aaso decia Xaac en aa f--. carta dirigida a Hem en 1772. Auncpae a.
10lti6 el pablana de un IISOdi, epiatend6gia, am bien que 16gioo, puede
· dedne 11le tq;c:IP'Mlltie esta nlaci6n está reprew,otada por el pn,ce90 de
~ que 1e refiere unto a lo dado • ;iori como • /»si~
y • enlaza. La ..,.n,ilidad ele ana aolución, pcr medie de aa ,eparaci6a,
• l6ja ea Ja iarpwibilicW de una definició,,I aa•l'tiea - de datea dacb
• t,ollmori o d J1,iori. LP pomñdad y, por 1Upue,to, lo obvio de una IDlud6a, por medial de au C'IJIÑ&gt;iDaci6n a ttawa de IQ sint&amp;ico ,. lffori. 1e nfleja
en lo obvia. de .la tWinid6a tintética. La isnpoañilidad de .,... definid6sa
analkica ae desprende de la impüiliclad de reunir dalDI emphicoa en un
mterDa ooneeptual. l,.a def,iúción sin~ DO ent.ieffa tal dificultad. F,.n Ja
mmmftica, b cooceptm 1 las ddiniciones no tienen c¡ue acomodaae al
objeto dado; IOD creacioaa libres de Ja mente. As(, no es necearia una tranaid6A de Ja ~ al pensamiento o vic:evena. El pensamieQto es por
lo que pdnc:ipiamol y en. lo que nos quedamos: el dominio de b "concep1lol ll'bitnriamente ilmmtadm'',•• aun cuando est6 difmnlnada en verdad,
• lntroducc:i6n, acc. VllL
• I&amp;ül.
• A 729.

dall de. ,_.,. . par la , -.. • .tio -,Héa" • la mllnNca
. _ - - - . Alpd II t a+n ...., Joa pri11Cipct1 di • fflllidad dada,
.._ ,..,..,. . . . . . . . . . . . . . de - bate - - - y tupllelta;

.-.~de)chm,_1Dnal;lasdefiniciones[mela&amp;ieaa)deheades-

'°"

mnsigwm~*

manera
facciones; m explicacioaes lino
En aenticlo estricto, por
CIGllel . . iDlj..... • mec-ffaica. t)aa ftll6n a, f aqu( Je hace UD aiadido importame a la .m6n drec:ida ea la U.,11, que nwa l't'-iemot mar
...., cuando Ul8IDOI fa paWn empJrica, de ~ • definida en el milcdblr aJgo definid"; de

~ ubitrariaa"."

otra

mo ll'!lltido.

"No a s,g,,ro auw fW u.,,,_ f1MfU1o ¡,. /#Ñlm,, qw 4no1o w
7 lc tnÍ.nu "1SO, 11 W&amp;eJ , -. . . . . M '/ ti Hnl ano, et&amp;rlldaÚAetU• ..td, n el eorae,,,o tú oro, olpi,a ,-., ,n,a,, IIMm4s ü ni ,._
so, -,~ _.tllnlültul, l4flllbUa,.
4. ""aamun, ,, "' ,.,,,.,,._
MI, f8 lato fU otro /HUd,, "" OU, IIO .fflbff -.Ja IÚ Ita /JrO/Üddd.
Ulilutaeo, t:N""1 ' ~ " ' s6lo n r. mHitla n qw linln ,l
/Jr""'"° Ú uen tlislin,os; los IIUNf osbmoeiofles tus/Jlaza AffltU
F,O/llNilfül ,, IIÑdd 0,141, 'I, /,or nlÚ, aune• SOR lo1 limita d1 r,n
&amp;Oflel/llo. Y., /JM SUlf#Slo, {d q8" '1o/JÓSUO "il sm,i,la ,l qru s, definim, ua «&gt;IIUJ,lo ,mplriso tal. /IOr ,j,,n/Jlo, como d tl,l apal Ctuatdo Wlaao.r ül agu 'Y de sus ¡,,oti4dad11, no nos
lo qua
11 ¡,i,,._ &amp;DI&amp; lfl ¡,alalno agua, W flll /JIUMU)I d III IZP,rinr,fllaciót&amp;.
La JHll,,l,,a, eoa las po&amp;a eora&amp;tmstieas qru 16 ""jrmtamos d,b1 ,o,,_
sül,rars,, m4s Jlro~nt,, eomo uno nura designad6a ,.:, como •n
eo,u;,110 tl, i. eoso; la sup,,,,tc d,finieió,¡ no ,s ruult, m4.r qru uu
tl1ttrffÚfa4t;iÓft d, le ,al41,,tl'.fe

"º'"'-

"""'"'°' •

Esta palabra pertenece a Ja experiencia. S6lo si inwnto al par que la pa1-a su objeto, 1eDgo realmente un concepto y puedo -,.,,., como en Ju
matemAticu.

"""°

"Ua eo,u1p,o qru )'O ~ inv,,ua,Jo,
simip,, tl,fini,lo; pu.1,
qru no na, ,s
m gradas a la natrmll,14 tl,l lftlendiminto ,.¡
n la •~p,ri,naa; sino '1111 u lo qru lo la, /11,lu, m- d11ibn"""1nenu

)'41

"""º

túbo sabn lo qu A. p,,t,ndido JMns4r al usa/o. . . Con.s,cunu,,,,,.:
la mat1m4tiea es la rínit:• cinda qu, ndnro definidon,s. Prus

t,,

• A 713.
• lwia¡, 01. di., P4 30.
• A 728 a, nota 38.

112
113

B.I

�el objeto que piensa lo exhibe a priori en la intuición, y este objeto no
puede ciertamente contener ni más ni menos que el concepto; pues mediante la de{inición es dado el concepto del objeto, y dado originalmente, esto es, sin que sea ntcesario derillar la dc!finición de nin,0 una
otra fuente".411
Dicho en pocas palabras1 al igual que en la Lógica, sólo los conceptos inventados pueden definirse. Los conceptos dados, sean dados a posteriori, como
los conceptos de las cosas empíricas, o a priori, como los de las categorías, "no
pueden definirse en absoluto, sino sólo explidtarse". 60 Con los con~eptos
dados a posteriori, como hemos visto en la Lógica, no puedo estar seguro
nunca de haber examinado todas las caracteristicas de la cosa. Con los conceptos dados a p,iori

"no puedo estar seguro nunca de que la representación clara de un concepto, que en cuanto dado puede aún ser confuso, haya sido /levada a
cabo por completo, a menos de que sepa que es adecuada a su objeto.
Pero, puesto que su concepto puede, en cuanto dado, incluir muchas
representaciones obswras, que pasamos por alto en nurstro análisis, aunque estemos constantemente haciendo uso de ellas tn nut'.stra aplicati6n del concepto, la perfección del aná/iJis de mi concepto es siempre
dudosa~ y una multitud de ejemplos conuenientes basta sólo para hacer
probable la perfección, nunca para hacerla apodícticam nte cierta". 51
Por esa razón, Kant prefiere el término exposició11 al de definiciónJ "en
cuanto es un concepto más inmune, que la crítica puede aceptar como si fuera
hasta cierto punto válido, aunque conservando aún la duda acerca de la
perfección del análisi ". 52 Con todo, no necesitamos, por esta razón, "ser tan
rigurosos en nuestras condiciones, como para rehu ar por completo a las
explicaciones filosófica el honorable título de definición'\ 68 si sólo recordamos que las "dl'finiciones filo. óficas no son nunca sino exposiciones de conceptos dados, [mientras que] las definiciones matemáticas son construcciones
de conceptos, originalmente edificados por la mente, y que mientras las primeras pueden obtenerse por medio del análisis (que nunca es apodícticamcnte cierto), las últimas se producen sintéticamente. En tanto que las defini• A 729 sig.
• A 727 sig.
11 A 728 sig.
ª A 729.
11 A 730.

ciones matemáticas forman, por ende, sus conceptos, éstos son únicamente
explicados en las definiciones filosóficas."
De todo esto se concluye, y aclara el punto que nos interesa, que la definición en filosofía siempre se desprende, y constituye la elaboraci6n, de conceptos vagos y con{usos.

"Puesto que las definiciones [de la filosofía] son análisis de conceptos
dados, supo11en la presencia previa de los conceptos, au11quc en estado
confuso, y la exposición incompleta debe precede, a la completa. Consecuentemente, podemos inferir bastante de unas pocas caracterhticas,
deriuadas de un análisis incompleto, sin haber alcanzado todavía la exposición completa, esto es, la definición. Dicho brevemente, la definición, con toda su precisión )' claridad, debe, en filosofía, venir más bien
al fill que al principio de nuestras inquisiciones. En matemáticas, por
otra parte, 110 tenemos ning1,n concepto previo a la definició,i, mediante
la que rs dado rn primer término el concepto mismo. Por esta razón,
la ciencia matemática puede )' debe siempre comenzar con la defi-

nición". 36

Las matemáticas y la filosofía, pu , son analizadas por Kant en cuanto
ejemplos de métodos sintéticos y analíticos. Los últimos, a su vez, constituyen espccificacion~ del método general de esclarecimiento. Pasaremos ahora de la Analítica del Método a la Analltica del Juicio y examinaremos el papel
que los juicios analíticos y sintéticos juegan en el proceso de esclarecimiento.

III
~s claro por la explicaci6n de Kant que la drf inicióri de una cosa empírica
Sigue el co11ccpto de tal cosa, como resultado de un proceso de esclarecimiento. Lo que no es muy claro, o por lo menos no ha sido subrayado Jo bastante
claro, es que el juicio analítico, como tal, constituye un peldaño de este proceso. Cada análisis de un juicio es un paso, en el esclarecimiento de un concepto, que lleva hacia la definición. El juicio analítico no es una tautología; el sujeto y el predicado no son idénticos, sino diferentes. Por ende,
ocurre una moci6n de pensamiento u en el juicio analítico. Aunque, como
.. lbid,

ª A 730 sig.
.. Esta moción no es ni psicológica ni epistemológica, sino lógica; pero lógica en eJ

114

115

�KaJll...,.

wua.t1u..., el juicio- mlltieo • •Jlliliu ~ ~ • el
WidplO de la COI&amp; y DO . . . . . de - - - - mdm COllOCU'HenlD. ._,..
,_ el ClClDCCplO J mueatra 1o que t6lo ellaba Wip1IMl'te c:oacebk1o en 61.
In este smtWo, meJf.Wiuo mú bien que cuantitatiw, a,,.,.,.. e m6t bim
-puesto que hablamos de un "aumento" cualitativo-, m,jo,a ~ ~
cimiento. Gracias al juicio analltico le produce UD avance del CODO&lt;'!DHeDto,
aunque no en autidad, sino m cueJidad Kant, reoordemol, al negar el
aumento" del CCJP;- ini,nto, 1J1&amp; la analogia de una luz que cae IObre un
mapa para dec:inlDI que )a luz DO añade nada al mapa. Pero ~
puede • reputado tan realista como para c:omiderar al coiepto independiente en la misma medida, del que lo conoce, como el mapa del que lo ve.
Por ei. contrario, a cierto que babrfa pe,•o,, li lo hubieran empujado a
hacerlo, que la apmd6n y la definici6n del mncepto mejoran el concepto
mismo, baci&amp;Mdo)o UD "mejor" eaacepto, de tal modo que baya ~ cono:ptl)" clespuá del proceso que antes.
Sea lo que fuere, a claro, con tedo, que el juicio analltico tepelellta un
dinamUrno del permrni"Jto y DO el drculo atitico de la ~ Hay
dos clases de identidad en el juicio kantiano analltim: "o.•• explki1a (,z.
~ ) o DO explki1a (ifn/llitil4). In el primer CUO, Jas propmicioar, ~)kicu IOll ~ - " No lo 10D ea el aegundo cuo. Pues, Jas "propoli·
c:ioae, tmlOl6p-.al ea6il virtua1meote vadat, incoDlec:uenta; IOll ~
1'11 e in&lt;atiles. T6mele por ejemplo la J&gt;10P01ici6n el l&amp;omlw, 11 tu,,nbr,. ~
DO aabemol del hombre lino que el hombre, DO llbemos nada IDÚ de Q •
Oc:une difenntemente con Ju propmicioar, de identidad impHcita. "Lu pro.•
de identidad ifn,aa,., por otra parte, DO IOD ni incomecuentes
~ - - &amp;c1arecen el _,¡icadn. que 1e encuentra sin clewrollar (imm uallll,UI-....,._.
,AJ'
• )» •
"""
¡,lú:iUJ en el concepto del sujeto, median~ su dt:sarroUo (111,,u:"'!" • . n111t
b "juicios aoal1ticos explicitan en el predicado lo que esti 16lo unplic:ito en
el concepto del sujeto".•
Este pn,ceso de dmrroDo del c:om:eJ)tO, que tiene lugar dentro de cada
juicio analítico, 1e pasa a menudo par alto cuando 1e explica la analiticidad
de un juicio y. especiaboeate, cuando 1e confunde el 1110 moderno de la
11

leDddo kantiano, no ea el de la l6gica modenla. Qutn, lo&amp;. ril., comiden que 1a
DOCÍ6D kantiana del contenidc, conceptual el "metaf6rica" ., que DO tiene cabida eo la
l6pca. Acm:a del II\IDIO eatao, mae J. J&amp;iouau, A T,,tiúu of Por,,w Lo¡i&amp;, ll,
pqa. 1111ip. Tambim M.uc-WOGAV, oj. ril., pq&amp;. 146 sip.

• Lop, parr. 37.
• 11,u.

•nu.
• H.

116

J.

PATON,

Kan,', 11•,.jh,ne of

&amp;,,,;.,.,., 1, ¡,Ag. 85.

l,d In mo el bntiaáo.• 11 &amp;fllia • c:up soln el hecho de que el pretll,iil;t:tiltl DdntWO tD el mncepto deJ aujeto, pero DG IIJbre el beche igual~ efe que ate estar conteniclll significa que el coacepco del
lliJífli&gt; llltá lin ~ en esa medida y que la declarad6n del predicado
..., - - mismo gmdo, . . claro y distinto el coacepto; de que el - • ,e láiele a un mothniento de6nido del pmsarniemo que va de la vague.
M a Ja claridacl Kant nunca deja de mencionar este punto cwmdo discute
t11 JIDCii, analftico. "Loa juicb aoallticos no expnsan nada en el predicado
amo Jo ~ ya ha sido realmm~ pensado en el conc:epto del sujeto, . . .;
11: ta 4istinla,,unt, o eon la ffll.SIU plenitud de concieocia" • que tengo del
CG.ampU, tlapá de que he hecho el juicio. En el juicio, "el predicado B
(lfdmec:e al concepto A, como algo que está (encubiertamente) 11 contenido
m este coocepto •.• • [Estos juicioa1 en cuanto no agregan nadas mrdiante el
pnclicado, al concepto del sujeto, sino que meramente lo fragmentan en e101
~ .:omtitutivot que han desde siempre sido pensados en B, anqa
,,,,,¡tutmUnú, pueden también dencmrioane explicativos"." Y ata explica.
ci6n; aunque -como dice Kant- es "pensada por medio de la identidad"
~ a, cm todoJ una identidad tauto16gica o explicita, sino UDS
implfcita.

identidad

Hay, pua, UDS ctirec:ci6o definida del pensamiento, un procao por el que
eaclance conceptos y .loa distingue nw y mú. El mitodo de este procao a
el ~ Ysu ~ t o el juicio analltico. El an4tisil, en la medida que
~ la tarea principal de la l6gica, coostituye la principal actividad de
JIUeltra ru6n. "Una gran parte, la mayor qwzú, de la tarea de nuestra
1116n ~ en el ~ de b ~ que ya tenemos de b objetos.
Bite mlisis ~ ~ - una COD11derable masa de c:nnocimieoto, que,
aunque no sea amo explicaci6o o elucidación de lo que ya ha sido pensado
••~el mo moderno, el concepto mino no a a menudo tomado en cuenta. Cf. la

":9'-6a de S. &amp;ruBblO, .d Jlotlna Irmo,ulioa lo Lop, 1948; p6p. 439 sip. Tam-

llim B. llv11au., Priruillu of Ma/umatu.,, Ñ, 65.

• ~ - - ~ • parr. 2: El ~yacio a mio. CoUTUUT, y tru B Ja.ouUN,
IN. "'·• ca1ific:a ate inf&amp;111 particular de plic:o16gic:o. Pero Kant aclara que a l6gico
l'D Jllicol6sico, ~ 16gica Hu la ei,,rda a priori '• w IIJ•s u,uarilu ,l,I ~ l o •• :
~ no •1 ~l•lúJMn_nct•, ,sto 11, romo •l nt•ruliminlo ,UJUO, tl• u••rtlo eon ,na,;,¡;o,
(Jmol6,i&amp;os), siao o6j,tioamnu, ,110 ••• eomo tl,6, ,..,.,., a
•u,tlo eo11 lriaaJios a priori" (Lop, Introducción, Sec. 1). Lu reglu del ,;.__
miento 10D Ju de loe conceptos, pero "aJao se da antes que una idea 1e tome concepto"
No IOc:a a la l6pca mOl1rar c6mo surgen lu ldeu, pero ú ccSmo surgen los ~
e Ju .ideu". (Lop, lntroducci6n, aec:. V).
• "Venteckta Weise" (de un modo oculto).
• A 6 lig. El subrayado a mio.

""~°'

117

�•

tDUeltl'Ol

~ a aea de modo confUIO, es,

llia embatgo,

esamtd•

-..par 1o mePOI ea ie1acil,n a su bma- COJIIO un IWl!YO C011U1:iosie•• ¡dfv»,JD".11 El eaclarocimiento, pues, para Kant, es asunto de la forma de pensamiento, y por tal motivo el procelO de edarecimieafD a l6gico f llO tpstanológiCO ni P'Í(Ol6gico. E1te procedimiento formal de la ru6n el peli•
greao, puesto que la m6n "puede iDtmducir en él sumepticiamente sin per•

. . . . de lo que hace, ueveraáona de un orden enteramente distinto"; sin
embargo, es indispemable para el progreso del pemamiento. El pensamiento

ae aclarece a sí mismo mediante el aniJiais,
El análisis es posible t6lo par medio del juicio. Ali, en última instancia,
,1 juiM u ,l in.sm&amp;m,nlo eon qa, ,l ~ o II esdarece a sf mismo.
r.ta doctrina la estahhri4 Kant deade una época tan temprana como 1762;
wiD1e añaa anta de la Crfrie4. En La falsa sutileza d, las cvatro figuras siJo.
p,ieas, umatra que todo pensar es un juzgar o un inferir, y que ambas
actividades detemñnan el eoncepto por IUI atributos, esto es, lo analizan Un
concepto puede determinane por completo, sólo si se determinan totlos sus
atril,utos, DO a1gunol de ellos -DO meramente SU especie, sino tambibl SU
pnero. La especie es el atnouto del concepto, el gbiero el atributo de la
especie. De este modo, detfflninar UD concepto por completo significa determinarlo mediante el atributo de su atributo. Determinar UD concepto por
medio de 111 atributo es juzgM, detmDinario mediante el atributo de su atributo es inferir. Toda inferencia. por tanto, es un juicio mediato. Su principio es la regla"º" notu ,,i ip¡iw nota. Todo pensamiento verdadero es
de cata indole aalUica. Es un pensamiento natural simple, coP&gt;O "este cuerpo en cuanto cosa extensa es divisible", ims bien que la triple división artificial de este pensamiento en un silogilmo sintético: "Todo lo que es exteDIO
es c)ivisible, este cuerpo es extemO, luego este cuerpo es divisible". Esta división triple dispone un pensamiento como si estuviera formada de piezas movibles, como las de un juego de ajedrez, y produce la errada sutilem de las
cuatro figuras silopticas. La silogistica entera debe descartane y "el coloso
de pies de barro, cuya cabeza se pierde en las nubes de la antigüedad, debe
.J---.: "
Lo que es aquí importante para nosotros es el papel del juicio analítico
en la clasificaci6n del pensamiento, y la diferencia entre el juicio, como poder
del entendimiento, y la inferencia, como poder de la raz6n, aun cuando entendimiento y ru6n GO sean sino aspectos de uno y el mismo poder de conocimiento. La 16gica tradicional, dice Kant, se equivoca al ocuparse antes del
concepto distinto y C01Dpleto que de las inferencias y juicios racionales, puesto

UQU\Uf9e •

161a b 6ltimol ,__ poaibJe el

~ r.dman

m,•~

aiotbirameute j •. pnmem: ~- ~ a no que b cmjdcias J radocinioa pn,d
UICIOI y fflCIC)CffllCJI, IIDO PW bia que los

poceac,~•:=n.=

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c:ona,ptol. Soa, en otns pala- - , dia:utirá
to que cb años ~
ue
en ~ contexto, en la J,ao,mgodór,. «n:. como
q un concepto distinto es s6lo posible median
pues; pnmero,
fflllPl4fo sólo nwtiante el raciocinio" .. T
te el l'"'W y un concepto
111:UeDCia de esdancimientos. S . .
enemos aqul una vez más una
.a concepto haya de distinguirseu pnmer puo es el siguiente: ,.A fin de
bulo de la cosa, Y esto es un . .' - ~ reconocer clarameate aJ¡o como : .
OlfllPO me
JWClO.
fm de tener un concepto di¡ • del
butos. '
represento claramente la impenetrabilidad
tinto
Ahora bien, esta represeuw:i6n no co . . como uno de sus atricuerpo es impenetnble".M Esta úl.
~ SIDO en el pensamiento un
del juicio. Este juicio es un medio
expresión es Ja declaraci6n formal
obiervane que est • • •
ctclarecer el concepto "Aquf ..1-L'Jtw:IO no ,s ,l coaetJ1'o d:' •
•
•
w:111:
,,
'JIU s, r,aliu; Jnus la idea d l
í.mruo manno, sino ,l #to J,ot
,lim,ua"... El puo final ~ a cosa q,u surge desp,ús th este ado ,s
raciocinio. Despuá de que el
en completar d concepto por medio del
•
ede
concepto 1e ha distinguido'
•
ClOI, pu
completarse por medio de inferencias. "
~r medio de juiooncepto co~eto es s6Jo posible JDNiiante el . ':'.fácil mostrar que un
en comecuenaa. que un COllN'nto distm'
raaocuuo. • • Podemos dectt
de
• ••
--r
to es el que esclarece
'
• ::" JUICIO y un concepto completo que se distingu se
por medio
IUO • Aunque juicio y rv_iodnio se dan en di{,
e ~ medio del raciocia saber, en el entendimien
erentes niveles de conocimi
entendimiento es el pod todey razón, son básicamente el mismo poder~el
Juzgar inmediatam
•
juzgar mediatamente." er
ente, la ru.ón el poder de

.-:~v,

W:

~

lugar, asf ,,._A
L
"E. n. segundo
•
.,.,,..., IS uastante
1vid111t
duti1U16n
de un ,once"to
.,,.
la
e 'l1U la p,,teeción '1
r ,.., an merustn ~- ,·1
la menu ( puesto '1116 la misma ca . ad '"' , em,us faeullades d,
tar,unte en ttumto atribut d
paeid • qru reconoce algo inmtdiao e una cosa, se em"'·a
Y"- 1am1,:1
I d Jlara rico• _Dú false/u SJiufindigbil tln .
. .
Cumer,
ll, pqa. 63 IÍp.
.,.., ,,Uogutael&amp;n Figarna. Kanl's W,rk,, ed.

• lbül.
• /bid. El subrayado es mio.
•
ctia En la lógica, Kant muettra los Vmtaatlss l&amp;lfs
ta Y loa Y ma.nftsehllss, como loa d la ~
u como lol de la inf'erencia lame. . . _ ea• la ...,.
....a.. N,
e
inferencia
ilau _.,.
m'bien lilogl,tica. Loa 6JtÍDlcl eatin
0 •• nota
~ ae dice, ae de1prencle de la •
'
.que en el Dimana ú omai
•lil.u ... " •tl. ,il., pq. 65.
pnmera (pur. 44 11p.; 56 IÍp.; 63). Cf•

rn

.r..';:::

• A 6.

119
118

�atrihuto para cone1bir, JnUS, la cosa po~
nocn, ,,. est,
otro
a.ri ,;'tambUn ,viá,nt, qa, el ,ntendi•
medio de un a,nbtdo remoto),
.1: ... ·-•ament, 'Y ,l pod,r
l podn d, conocer GN•""
miento '1 la r~6.n~ esto es, , . u " f,uultades diferentes. .Ambas conde hace, rae10cimos, no constít y, nd •
mos mediatamenú razosisttn en el poder de juzgar; p,ro, cua o puga
. f,nmos
. )"·'º
namos (in
.

°''!""'º'

. .
tributos de las cosas por medio de juicios pre·
Este proceso de exhibir los a
de toda deflDl'.ción se dan muchos
. . . d la
''Antes
'
cede a la definiaón e ~a)canzar la definición, uno se reprede estos Uuicios], en la medida que, para
. ediatamente se reconoce
todO lo que de una vez e mm
trib
senta como a utos
, • • •
raciocinio aunque en la Jnvesla cosa" .11 Kant entiende aqw J~CIOI y no
def'. • '6 Sin embar~ .
también el úlumo precede ª la
1D1C1 n.
hg~n parece que .
de
. dos juicios analíticos. Muestran el
ambos son postenormente nomina
. . . tural de la
go,
,.
l del pensamiento, frente al smtéuco moa
~ter ~u;;° natu: ui el mismo proceso, del que veinte años d~~
16gica antigua. v_em aq
tal ...05 buscamos alcanzar la deflDldirá que "por medio de a l ~ de es Jllllªmenos y probablemente ambos
oi' n El pnmero por o
,
ci6n de los concept •
~ en La falsa sutileza, son, por conpasos del pensamiento, tal como se L6 .
llama exposición. Dado que
siguiente, idénticos con lo que en ~ degi~:t, en esta temprana fecha, por
.
'bl saber qué es lo que entien
·
es unposi e
d . .ón 00 tenemos probablemente JUSaná}isis y qué ~tamente
la descripción y el segundo
tificación para dear que el pruner ~
darse argumentos en favor de esta
en la exposición, aunque, tal vez, pudieran

J&gt;?r escni:~ en

interpretación. la obra de Kant establece el hecho de que el juicio ~ En todo caso,
esclarecim'ento aun cuando Kant rrusmo
tico forma parte del ~étodo de análisis ~~ un poco más el concepto,
nunca saca esta conclusión. Cadaaná1:.:. ha llevado a tal punto la clarifica~!-- •--nte todos los
~
n
• ·,
hasta que ~
ed ser formulado ya como defimcion.
.
mo para que pu a
c16n del concepto co
.
la Analítica Met6dica. Es como
Cada juicio ~tico _constituye un ~ee:ciarecimiento. Lleva adelante el
si fuera una diferenc1al en el proceso}
di entre la identidad implícita y
do infinitesima que me a
proceso en ese ~
redicad La Analítica del Juicio muestra en pe0·
explícita del su1eto Y el P

queño, ºmicrológicamente",H lo que la Analltica Met6dica muestra de modo
amplio, ''macrológicamente": la transición de la experiencia de una cosa a su
definü:i6n, pasando por su concepto.

IV
Así, al insertar la Analítica del Juicio en la Analítica del Método, encontramos la relación característica entre el juicio analítico y la experiencia, por
una parte, y entre este mismo y la definición. En la primera relación -la
de abstracción-, encontramos que el acto mismo de abstraer se lleva a cabo
por medio de juicios, de rodear, por así decirlo, o encerrar, la cosa mediante
juicios. "Kant parece decir. . . que el acto de abstracción o análisis por el
que formamos un concepto es un juicio, y si concebir es esencialmente pensar
en abstracción lo que es común a una pluralidad de instancias posibles, .su
aseveración parece ser verdadera". 70 Puede decirse que la identificación del
pensar con el juzgar constituye el descubrimiento fundamental que capacitó
a Kant para escribir la C,Etica de la Razón Pura y resolver el "secreto de la
metafísica". Como nos dice en los Proltgómenos,1' después de haber descartado las categorías de Aristóteles -en cuanto representan "s6lo una miserable lista de nombres sin explicación ni regla alguna sobre su uso", "una
rapsodia que procede sin ningún principio",7 1- "a fin de descubrir tal principio busqué un acto del entendimiento, que comprehendiera todo el resto y se
distinguiera s6lo por varias modificaciones o frases, el reducir la multiplicidad de representaciones a la unidad del pensamiento en general. Encontré
que este acto del entendimiento consiste en el juicio". Esto ocurrió en 1762,
veinte años antes de la publicación de la Crítica. En la Critica se repite y
esclarece el principio. "Podemos reducir todos los actos del entendimiento a
juicios, y el entendimiento puede representarse, por tanto, como la facultad
de juzgar. Pues, como se estableció más arriba, el entendimiento es una facultad del pensamiento. Pensamiento es conocimiento por medio de conceptos.
Pero los conceptos son predicados de juicios posibles, relacionados con alguna
representación de un objeto todavía no determinado". 78
" Logik, Introducción. scc. VI in fme.

" L4 /alsa ndilmi • · • loe. "'·

Entwicklvrtgsg11•
-'g 270· KvNo F11c11aa, lmma111ul ~ant:
n Vaihinger, o,. •• r ·
' .
lt. l860· págs. 160 11gs.
eltilelt, •u Syslnn tl,r kritiscltn Plttloso, i,,
'
n 11,i~-: pág. 65. eil

º'·

PATON,
eit., pq. 250.
" Parr. 39.
" Con "rapsodia" Kant da a entender una mera acumulación de material cognoscitivo, ain plan ni siJtema, sin gozar de los beneficios de una Ar,ltit,kloniJ:.
n A 69.
11

" Prol,¡om,na, parr. 2, aec. 3.

121
120

�Asi para decirlo con Paton, "la objeción obvia. . . de que el acto de concebir 'es un acto düerente del acto de juzgar se refuta ... co~ aseverar que
es como predicados de posibles juicios que l~. conceptos se _relaciona~ c~n alguna idea (en último término, con una intu1c16n de un objeto todav1a indeterminada). Afirma, por supuesto, que un concepto es un ,concepto sólo p~rquc
contienr. bajo él otras ideas (intuiciones, en últim~ t~ino), por m_edio de
las que puede relacionarse con los objetos. Esto implica que hay solo co~cepto en cuanto predicado de un juicio posible" _.u . P~cs, como hen~o.s. \'lS·
to todos los conceptos son atributo , y todo conocnrucnto es conocnrucnto
d~ cosas mediante atributos. El concepto de una cosa es, pues, el concepto
de todos los otros conceptos que, como predicados, se refieren a esa cosa.
El concepto ''metal" por ejemplo, se refiere a una cosa si comprehende todos
.
los otros predicados 'por los que tal cosa es ~noc1da,
v.~·•. "_cuerp~" , " ~o" ,
etc. de tal modo que el concepto es el predicado de un 1u1c10 poSible: Una
X q' ue conozco a través de los predicados que juntos constituyen el concepto
'
'metal',
lo pienso a través de los conceptos 'cuerpo,' ' pesado,' etc. " 8° Kant
.
sienta la tesis de un modo más simple, haciendo uso del concepto predicado
·
" me tal" .
"cuerpo", mis bien que del concepto sujeto

"El concepto de cuerpo significa algo, por ejemplo 'metal', que puede
conocr.rse por medio de ese concepto. Es, por consiguiente, un concepto
sólo en uirtud de que comprehende otras representaciones, med_iante las
que puede relacionarse con los objetos. Es, por ende~ el predicado un
,
l
p , ,, s1
juicio posible, v.gr.: todo meta es un cuer o .
Decir que }os conceptos son predicados de juicios posibles ~cerca ~e una
cosa todavía no determinada, puede significar, pues, que el obJeto. esta e~t~ramente indeterminado. Pero, también puede ignific.ar que el objeto, originalmente dctcnninado debe determinarse todavía más. Supóngase que el
primer juicio determinante relaciona los concep_tos " cuerpo" Y ". me tal": I nd.atamente se evoca la serie entera de predicados que constituyen Juntos
IDCI
'dd'"
la cosa que es un cuerpo metálico, y se hacen posibles una multltu e JUICIOS
subsecuentes que determinan la cosa con mayor detalle .. ~ste proceso s6lo
se detiene con Ja determinación completa del concepto ongmal, esto es, con
· ·'
As'1, en la detenninaci6n original del objeto completamente
su def .m1c1on.
indeterminado, tenemos la posibilidad de juicios que versen sobre todo, esto
"

•
si

122

op. cit., pág. 251.
cr. PATOS, ibid., Nota.
A 69.

PATON,

es, sobre todo lo que escojamos para hablar de él ~ para hacerlo objeto de
nuestro pensamiento. Seleccionam('S este objeto de la matriz de la experiencia•. Esta de~nninació~ original de una cosa, en cuanto objeto de un juicio
po51ble, co~t1tuye el pnmer paso en la dirección que lleva de la experiencia
a1 pensamiento. Es el origen del esclarecimiento o su origt'nal a saber la
"clan'dad" •82 El segundo paso consiste en la selección de predicados en ' un
conjunto
de juicios
y sin ninguna regla; la "descripción" kantiana.
desde
•
• •
•
1
su pnncipio mismo, pensar es juzgar; ''decir que los conceptos son esencialmente predicados de juicios posibles, equivale a decir que concebir es realmente, juzgar".83 La posterior evocación de juicios adiciona/es que determi~an más toda~ía. la ~sa y le agregan todos us otros predicados 1 y, al mismo
tiempo, la ~ehm1tac10n de la totalidad de predicados por la regla del concepto, constituye el tercer paso -la exposición-, que eventualmente conduce al cuarto Y último pasoi a la definición. La definición es la destilación de
los predicados esenciales de la cosa a partir del "material en bnito" de los
juicios que pueden hacerse sobre ella. Es el resultado final del proceso que
~o~~uce, a partir ~e. 1~ selección de la cosa, en cuanto sujeto de posibles
JWC10s hasta Ja def101c16n, pasando por la desc1ipción y la exposición. Debemos ahora e."aminar con más detalle este proceso.

&amp;í

~a definición es el resultado de un número de juicios, cuyos predicados son
p_nmero, pensa_dos vagamente en el concepto de una cosa y que se van explicitando a ~~dida q~e el_ proceso de ju1..gar avanza. Estos juicios pueden llamarse anal1acos o smtéucos sólo cuando el concepto de la cosa esté lo bastante determinado como para decir que contiene o no estos predicados. Los
primeros juicios -descriptivos-, por tanto, no pueden llamar.;e ni analíticos
ni sintéticos, en el sentido conceptual, porque todavía no tenemos un concepto lo bastante determinado. Pero tan pronto como se acumula mediante
la descripción el suficiente "material en bruto" -para decirlo una vez más
con ~os. términos kantianos- para determinar el concepto, la función del entend1m1ento puede comenzar y poner orden en la conjunción indiscriminada
de predicados. A partir de este punto, todo juicio incluido dentro d este
orden con un predic~do que también esté incluido en él, esto es un predicado que esté contemdo en el concepto ordenante, es un juicio analítico
t~~o juicio no incluido a.sí es un juicio sintético. Los juicios analíticos y ~~
teticos, pues, son fases de uno y el mismo proceso, a saber, el esclarecimiento
de ~n concepto em~íricamcnte dado. Estos juicios son determinaciones progresivas de las propiedades de la cosa; primero, prcconceptualmente, de las
'" Cf. M.-.ac-WooAu, op. cit., pág. 148. Cf. más arriba noia 7.
a PATON, op cit., pág. 251.

123

�~~.-elproce.,de---,
apoaici6n, pao fumon ~ ~
mntmdas en el concepto exlim&amp;icas en el m,el de la definiei6n. ---definido.-.. Una coaa, pues, sube
plicado, pero ao lo est'8 ya en ~ ~asl decirlo, como un globo, anodel nivel empíricc, al de la defiairi6n, ~
6ltimo término -en 1a
:..-,1...
la borda el lastre de lol predicadoa, en
r-- por
• tEticol.
dáhrici'-- bmec:elllrioa, esto es, •sm ..!...!.J-.J IOD relatma a b niveles de la
analitiddad y la ~
Ali, pues, la
• • el 6mero miuimo de predicadOI es ana•
Anal1tiea. &amp;u el ni~ ~ la
~ el nivel expositivo o conceptual
Htico y el m4:xirno lintétioo. La

"/: el d111:ripli. J o empiria, es timiJar a Ja que media ean el Diwil ele la de&amp;aia6a '/ el «icpoliafto. Lo que 110 • ~erheate analftico • CGaclptual,.
mente ~ esto er. ll8pÚb,. Ptn lo que es anphic:o puede Dimane
"analkico" C1011 -,ecto a l a ~ "anal&amp;ico 4 ,o,urio,í11• La delcripc:;i6n es Ja CIOll,iuJ,lci6a, aáa no ~ , "lia nglai', de 1M awtichtdea
de la coaa DN!l'ameDte pen:ibida, peso todavfa no ~
11 Coa todo,
atas cualidades forman parte e la expe,iesk:ia de Ja CON, en el senddo JDe.
ramente empfrico y DO en el sentido ~ de la Crfáe.. y, por ende, DO
caneen por &amp;omJJno d, '"11gUU regla. PI.B en tal CUO DO fonnañan parte
de la aperlencia tk '"" cose. Más bien. JJl"Lamos J1amarJas empmcameate
analftic:u; anallticu en el tenticlo descriptivo. La expaiencia misma, m
cuanto aperienc:ia de esta COia, sirve CC11110 regla de la descripci6n. La fS•
poaiei6n ligue a a eo,u1JN;ióa de la coaa, e impone una ngla a Ju cualidades dacriptivas, que convierte qunas de eJlu en anaHticu ~
-,• todas aquellll, a llber, que caen bajo la regla, y convierte otras en sint&amp;ic:u. Lu prilllfl'U esth ahora "coatenidu", como en un molde, en el
concepto, que Jaa ...a:iene juntu, que Ju "concibe" literalmente babJando.
Laa que caen fuera de la ftg)a u /aae,,a CODCephaahnente lintétieu o ,,,,_.
U&amp;ffl emphkank:Dte analiticaa.
En cuanto re pn&gt;ligue el proceao de esclarecimiento en el nivel expositivo
ae establece uaa relaci6n caracteristica entre Jos juicioa analiticos y ~ :
1l númno d, p,id/,s anol#ieos 11'4 na p,oi,o,ciót, co,a la igno,aneia ü la &amp;ose
'Y ,l núnuro ,u juieios simlticos 1stá n Jlropo,eión, con el conoci,nü,a,o u
la cose. Pues el procao de esclarecimiento, que 1e ha iniciado c:on la IU!Cci6n del contenido original del concepto, continúa ahora c:on el refimrniento
y la aelecci6n de los p,edicados que lerán finalmente usad01 en la de6nici6n.
Mientras DIÚ temprano le (M UD juicio en eJ proceso más Yago lerá el concepto de III sujeto y mú predicados c:ontendrá este concepto. Por tanto;
el mayor número ,POlible de ,iuiciOI aon anallticos y el menor sin~ En
tanto que mientras mú tarde ae ~ un juicio en el proc:ao 1e hará más definido el concepto y contendrá menos predicados. Por tanto, el menor número
posible de juicios son anallticos y el mayor sintiticoa. ~ en el nivel expositivo, tan pronto como se iDic:ia el procero de eeclarecimiento, el n6men, de
juicb ~ está en propon:ión din,cta con el conocimiento del coac:epto, justo como el número de juicioa aoalhicoa está en proporci6n directa c:on

peadol" es • ~ una wz que .e coaoce
• Por esta ra6n, v. gr., "b cuerpol IODateDIL Huta este punto, "1ol Cuerp0I IOD
la defioiri6a de "cuerpo" en cuanto CIDlaanalltica, liendo "peadol" un .preclicado expelldal" puede bien ~ . como • defimdo de "cuerpo" para decidir que la
poaitho.
pao no la pmda.
cr:: "6o11
a un

• La frontera entre la percepc:icSn y la concepci6o es dificil de trazar. Un ejemplo
dpico de cleacripci6n es de 1m camentaritta ndiof6nico, clipmoa, de un juep de
foot6al. Aquf tenemos experieada en támino. del juicio, CUJOI predicad01 estú todoe
"can:eaiclos" ea la experiencia.
• a. MAac-WOOAu, .,. ril., pAp. 149 lip.

.._•,.,... . . . ajea, c1e un: mn- ' • • • ,e•ac •ta~. aebaamMMido;_...ilJlonlm.,...
ÍliptO 'f: deiipMi, euliMh b juicic,Imentol da la ~ 10D ~
__. iatfí• .,._ ellal, e n ~
.__,a,¡ de" la CCJM real, .tllO
•
propaiVIII, 110 de Jat eu8
ta1e1, 1011 O anaJl..
aaam -....:..-.a.. 'Clldmm de A «IDlllpto, y, • auantO ~ ae infie.
de i. a-vr.
· · · eoaeeptuahnenlis -IIIIIYIUQllt--~
daos•,....._..~ .partir de ~ ckla iU6a; Pinalmente, a trav&amp;
rm lllbleíc,_..JIIIDOI gradll, .
definici6n dlinito por x-t, son
del cu6dnaple plOC8ID de prc,clucdáí de la - - - - de modo dktinto
ºdt . . predicadoa • - que - puede pemalle - - - y t,uitaa
_, es, el mfohno conjuato de pzeclc:adolLa
61tima
muchos me--.--,
•
1a definici6q.
•
• 1
ti cai,epto, Bstm ~ L
l . - muchol mis predicadoa llff 0S
1M!I predicadoa que Ja exposaa,m, en Jaque - 1
en este nivel t&amp;1o es a6n
qua DO puede pema!le la ClOIIII, timplemente
~ lignifica precisamente
. . . . . . conocida. La
indefinido~ mientras que el c:om°" n6mero de pmBcadas ~. .~ definido, de predicados. De

1:'

~

~

r"lim~

cWiniciml

c:hniento definido ~ - \BI 11el nivel de la
es difaente -~ aniaqm • sigue que el ~ en o ,iedada que en un nivel expositivo IOD
lilia en un ami apoutiw. i.. P~
hacen, en el nwel de Ja
.......t.- wntmidas en el conceptO, se
el nivel
anallticas, porque calilll
.
.
id.as en la drfiaici6n. En
de6nid6n, ..,....,; ~ no esda wntea
dimriou,e basta el mlaPno; la cte.
ele la c1eñnici6n el coate11iclo ,w
,,¡ tulMquatus ;. minimis ,.,_
finici6n -com&amp; teCClldamol ~
1Jluchos predicadoa de 1a
• · Por ende, eDtM la apos,c,6a Y - - - la cea es cono....,.
de hecho- se dejan caer. Una va que
. v...:.....
cma -Ja mayada,
clefinicla y se ha detmoinado su esencia ~
cida por de6nici6n, esto es, ~ ,
acas en el nwel c:onceptual de 1a
- - : - 1• .1.. IIObrantea, que eran anaH
_,__:-:-.... se hacen

cx::'°

::Cm6n
_.i:

defi::.

mea;;.-:,::::~"~",

124

125

�cuando le define el concepto, le
• del concepto. Ymahnente,
•
• ~ticos así como
la ~ . de predicados aue)iticxw y el mb,mo de 11D
alean~ el m n~mo
. el máximo de eonnclrnieuto.
el mtmrno de ,gnoraDQ&amp; y
• téti no es lo mismo que lo que
Pero ~ que en ~ nivel co=n~;: el :wl de la ~ 6 n , todo
es sintético en el nivel de la
. ..
• úA!
y esto significa todo lo
·c1o
la defm,ción es smu::uco,
• '6n
que no está coutem en
ha .do admitido en la defima ,
que ha estado contenido en
en ~ concepto. Pues us~te
que es casi todo lo que ha
.
1 definición. Lo que es smtébeo,
s6lo se admite un par de ~ ~ ~ lo que es analítico en el nivel
••
Pues
el . l de la definición es cas,
pues, en mve
• tético en el nivel exp011t1vo.
·uw. Pero también
todo lo que es sm
le
la pnm·era con•
expou
. admitido en el concepto, no curnp con
eso, no habiendo s,do
d.J:_: '6 Con todo, lo que es .sintético en•el
admitido en la cuwCl n.
dici6n para ser
.
"analítico" en el nivel desc.np..
lo - - - que lo qu, es
ba'
nivel exposttM&gt; no es_ ~
.
es sólo lo que no cae JO
.:...... Pues lo que es mntético en el mvel ~ .
la descripa'ón.
,n...
.
mold
r asi decir IDlpreso en
•

eso

===te!::

la regla del concepto, baJO ~
e'0ue tamb~ descriptivamente anaü~co
Sin embargo, lo que cae baJO la regp ,.,...itianii-nte toda cualidad empirica
la regla. or - - - - o - '
antes de que le aplicara
. .
. tomar en cuenta si se hace o no anaes analítica en el nivel descriptivo, sm

=:u

lítica una vez que se aplica el concepto. . .vamente analítico, o empirico,
Puede parecer ahora que lo q~e.
sintético, con exccpci6n de los
es lo mismo que lo que es defimao
la misma excepción- ser
def. •cionales · pues parece -con
nnNlll predicados
m,
'
•
• ~.t.tico Pero no es el caso, una
,,--conceptualmente es analíuco o smu:: .
'
--lir~dos
todo lo que
•ció
la definición se han creado I'' vez más. Porque, entre ~ expos1_ n y . de n,dicados conceptuales, y éstos
adici.onales, mediante la inferenaa ª part,r . .p
percib' das. por ende
1
las cualidades origina]mente
'
'
00 han formado parte de
,.
• • te, lo que es definicional.
u'vamente
anallucos.
Por
comigwen
no son descnp
iri
mente sintético es más que lo que es
analíticos y sintéticos dcfidistin · entre los l''"'"""ªuua
Debemos, pues,
. gwr
tualmente analíticos y sintéticos y los prenicionalmente, los predicados ~~p
,.
Los primeros son los que
.
. tivamente analíucos o empmcos.
e
dicados dcscnp •
la definición de su sujeto, los segundos los qu
están O no contemdos en
'ción de su sujeto y los terceros
están o no contenidos en el
~~:scnpci6n de la cosa ~'biela.
son todos los que están contem_cad
, ·cos· pues la percepción Siempre
Hay una infinidad de tales predi os empm H' una infinidad de predicaede descubrir más cualidades en una ~ ay inf' .dad de cualidades
pu
. • .
a parur de una im
dos conceptualmente Sllltébcos, pues, . . aun ue rimero indefinido, para
píricas, se selecciona un número ÍIDlto,
q p la substracci6n de un
formar parte del contenido de un concepto, Y

~il'C:-

co~::oe:

:Ur1o
126

número finito de un infinito no cambia su infinitud. Hay, pues, mucbi~
indefmidamente muchos -pero no infinitamente mucho&amp;- predicados aalllicos en el nivel expositivo. Este carácter indefinido mediante la regla del
concepto, 1e va progresivamente reduciendo hasta que prácticamente, aunque
no estricta o lógicamente hablando, se agota el concepto. En este Jentido,
el concepto "agrupa" ciertas propiedades comunes de lo múltiple de la percepción, aun cuando quede rodeado por 1U1 halo de vaguedad. in embargo,
Kant no pretende negarle a la exposición el honorable título de definición.
Hay muy pocos predicados definicioualmente analíticos -sólo los contenidos
en el d1/irriens- y una infmidad de predicados def"micionalmente sin~ticos;
más, por supuesto, que los predicados empíricos que hay. Asf, el número de
predicados "analíticos" disminuye desde la infmitud en la analiticidad desaiptiva hasta la finitud definida en la analiticidad defmicionaJ, pasando
por la finitud indefmida en la analiticidad expositiva. En la dcfmici6n, para
repetirlo, hay un mínimo de predicados analíticos y un máximo de predicados sintéticos -más, corno hemos visto, que en el nivel empírico. No sólo,
pues una cosa sube del plano de la percepci6n a la estratósfera de la defmici6n, tirando por la borda el lastre de la percepción, sino que también expele el que produce durante la ascensión. Parte de la carga original sirve, por
así decirlo, como combUSb"ble para la caldera de la ra7.6n. Aunque se expcie
como escape en el proceso, le da un empujón adicional al ascenso.
Resumiendo, podemos decir que la Analf tica del Método es la ciencia de
alcanzar definiciones, y la Analítica del Juicio un instrumento de esta ciencia.
La defmici6n es el concepto plenamente diferenciado. No s6lo es definida,
al def"mir los limites del concepto, sino también finita, en cuanto posee un
cierto número mínimo de predicados distintos y discretos, y final, al constituir
el producto último del proceso analítico. Este proceso es un proceso selectivo: primero se selecciona el sujeto, luego un conjunto de juicios analíticos
de entre una infinidad de juicios empíricos y finalmente un conjunto mínimo de juicios analíticos del conjunto máximo origina) de dichos juicios."
Los juicios analíticos son los medios de "aproximarse a la definición del concepto" y de esclarecer, por ende, el pensamiento. Pero son también, por detenninar originalmente el concepto de una cosa empírica, la condición del
pensamiento abstractivo en general. Pensar, en este sentido, es juzgar.
Aunque este principio constituye el punto de partida para la soluci6n kantiana del problema -la relación entre la cosa y su reprcsentaci6n-, no lo
resolvi6 con los términos de su lógica, sino en términos de epistemología,
" En esta formulaci6n, nuestro resultado es independiente de la intttpretaci6n de

loa juicloa empiricoc en cuanto "analítico, " 1osuriori".

127

�..

-~-,

•
- ~ -• deluca..___...:...-..1_._1 de ,_
_.. JUICIOI
el - .
mediante la traducci6n U111m1111;11uu 1a conm6n ~ el llljetO Y ria
---.c.. en esquemas. T ~ ~ la mente humana, mú bien que
..-.. -=-~,....._.,a
·..:-anacticado, de loa jWCICII
~ r-- ~ dr cfimrinuir las propaawuanalb616gic:amente, por medio del pr L---'- hubiera debido concentrane en
~-....:to• A fin
de ua1i:a,
• •
~-L!~- la
lticas que bemOl ggua
•
en la del JWC10;
uculUU • • del M&amp;odo mú bien que
• teticidad, en dependenla
. distinci6n entre la analiticidacl y la 11D •
t:nmicl6o de la
relatividad de la
ubiera tenido que deaibir la
• del nivel del anála,11 Y h
_:._1- No 1o him por babme
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.
en táminol de atm • fuDci6n de la
o1 pnmlema de
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Por - de mvemg&amp;CL
·- iD6til
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' la • • oculta.
un instrumento
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analtico y lo aintético en cuanto

~

~!"'""":::,..
~~

INTR.ODUCCION A LA POLITICA ARISTOnLJCA

':f,_ ;::m....:..~

Dr. ANTomo G611zz RoBLBDo
Embajador de M&amp;ico en BruiJ
en Jo posible, la fibof(a de las cosas humanas"
dice Aristóteles, al final de la ttica, que se propone luego escribir, como en
efecio Jo hizo, los discunos que agrupados en los ocho libros que nos lcg6
la tradición, conocemos hoy con eJ nombre de Polltica.
Desde entonces, y siguiendo e) camino abierto por quien, más que otro
hombre alguno, ha señoreado e) pensamiento occidental, toda teoría de la
conducta humana suele rematar en una teoría del Estado. EJ por qué de
esta necesaria prolongación es patente de suyo, habida cuenta simplemente
de la naturaleza socia) del hombre, pero la vinculaci6n entre ttica y Polltica
era para un griego algo mucho más íntimo de Jo que lo es hoy para nosotros; algo que prácticamente rayaba en la identidad. De no ser así ¿cómo
se explicarla el que Aristóteles nos diga -y esta vez no en e) fin, sino en e)
principio de Ja ttica- que la investigación de la conducta humana en general es de la competencia de la ciencia política, "más que todas arqui"PARA

LLBYAll A su TÉRMINO,

tectónica"?

Por qué era todo esto as1 para un griego, y por qu~ no Jo es ya para
nosotros, es Jo primero de que debemos cobrar conciencia en una introducción destinada no por cierto a suplir Ja lectura del texto mismo, pero si a
iluminar ciertoa supuestos suyos, hut6ricos y filos6fiCXJS, en que no se repara
habitualmente, y cuya mostración contribuirá, por ello mismo, a la mejor
inteligencia del texto original.

.
Cf· MAac-WOOA'U,
" Vio esto ocuionalmente.

º'·

tdl., plg. 150.

128
129

�.

EL

BOIDU y LA CIUDAI&gt;

m

tomar

'niez.
litefalrnente, sin cortes m•,..1-,,,.
~ m
.
Puea lo pnmero de todo
.
la consabida de6aici611 que en estos li•
da de lo moclemo con lo anuguo, •
es el viviente, o más precisabroa da ~ del
dada con fJtricto apego ª
mente aún, el animal
co.
..,.,,1.. •
diferencia específica, Y hay
b c:.6nones de la l6gic:a, por gáJero yavXUDO y

:::re,:~J:d6n

que tomarla tal cual
. •
.entes términos con ~ ex•
~---'- IOCÍal
A •..:.-...t..._,_ DO le faltaban en su idioma sufici
lVIII~
•
•
temeate la 11&amp;\w-..presar la tOciabilidad en ~ ~ ~ tenido ea mente apenas
del homb~ sin ~terior ~ruxión, más de una vez, en otras obras myas,
-__., De eaos t&amp;minol
hechoque tienen tamb'•~
"- al igual que el
• se mve
• de· naJea
al tratar de los animales ~
• Pero lo privativo del hombre DO
hombre, una ~ ~ 0 ~ la convivencia con sus semejantes
es el aPJHritus socutatu, aa IUl más,
L=-tóricamente condicionada e
de
.aci6n tan concreta, tan •1111
• •
en. esa forma
-,a
. la Ciudad antigua. El hombre es el \IMellte
irreversible, que fue la Polis,
•
ella pertenece; ni más ni
aensitivo, el animal que vive en la audad y a

menos.

deberán considerarse como
•
ser entonces que no
•
. da
La consecuenaa ~
rnbnoslos así- que no viven esta vida ou •
hombres las antropoides -Da . de retroceder ante esta conclusi6n. Su otra
daoa. y Arist6teles está muy leJOS
•
dios para poder estar
,
.da de
hay que ser una bestia o un
frase tan conoa
que
la también al pie de la letra. y n6teae
fuera de la ciudad hay que tomar de sociabilidad por lo que ciertas besbien, una vez más, que no es J&gt;?r falta ---=-' del Olimpo están excluidos de
dioses todos, en la vida tan ~
'
tias, y los
las
• clones vigentes entre las unas
la ciudad sino simplemente porque
asooa
_.tivamente les ata•
• wauu-,
..1:-=-•- por los caracteres
que · -r-y los otros' aon biea
la 'udad. forma de vida en
·
ñen, de esta forma de vi"da tan única que es• a
lo primero, ex•
·
tanto la razón como la coacci6n, y que, por
·
al
que
. •
lo segundo, a los que IOD supenores
cluyemtemenen
a 101 entes infenores, Y por

hombre.

. ·-----la dificultad no ha hecho SIDO
..,. _..., más
Con todo esto, un embarg ',..:
b'en evidente para il mismo, de que
· te. Ante el dato emp111co, 1
.. -:..1_..1_
aprenuan
G • estaban agrupados en COJDUWWIUQ
todos las demás pueblos fuera de recaa,
di Aristóteles nedistintas de la ciudad helénic:a, ¿c6mo era posibdle qlasue ~udaerades mismas había
, Más ún, y dentro e au
'
garles la condición humana.
ª .
''partes" de la ciudad -una
numeroeos "elementos'' que nob'
la Política- como eran los
y otra cosa se contraponen ien
•

O

era:~:

130

1ibriep y jornaleros aaa1ariac1oe, b metecoa y pm:iecos, etc., para no hablar de b esclavos. Pues si DO formaban parte de la ciudad ¿ qui claae de
IIOn,hra eran, ai el hombre es por esencia el nriembn, de la ciudad, el animal político? La apoda tiene fkil salida, pero a condición de tomarse Ja
molestia de recurrir a uno o doa Jugares, harto exploradOI por lo demás, de
.. metafísica aristotBica.
En una fibofla tan por entero dominada por el acto y la finalidad, la
eléíM:ia de cada cosa se toma no tanto por su principio como por su fin;
no por su origen, sino por su acabamiento; DO por aquello de que es capaz,
sino por Ja capacidad cumplida. Si la sierra no corta, no será sierra, asf la
haya hecho el mejor artffice del mejor material y le baya dado la fonna má
IOl'pl'eD.dente. Por esto aon, en Ariat6teles, tbminos equivalentes estos de
eaeacia, naturaJeza y entelequia, porque las cosas aon lo que son cuando han
llegado a su fin, cuando están en poeesi6n de ll, que es cabalmente lo que
quiere decir entelequia. Desde f.Sta peupa,1iva, el hombre DO es un proyecto,
lino una realización. La existencia humana, en otras palabras, es plena y
consumada existencia, en todas las direcciones, ontológicas y axiol6gicas, a que
está abierta.
Ahora bien, es sólo en la aociedad polftica (en la ciudad antigua o en el
r.tado moderno) donde puede el hombre desarrollar plenamente todas sus
wtualidades; el medio insustituible donde pueden tener actualidad todas las
virtudes, asl intelectuales como morales, que tan prolijamente nos han sido
cfacritas en la ttica. La sociedad familiar DO basta ni para la tutela eficaz del
derecho, ni para la promoci6n de la cultura en todos sus aspectos.
A esta necesidad de una IOCiedad más amplia que la familiar no escapa
ni la misma actividad teorética, por inmanente y solitario que pueda ser
su acto final. Los estoicos podrán haber pensado de otro modo; pero para
Platón y Aristóteles la fiboffa es fruto de la dial~tica, y &amp;ta es diálogo
por defmici6n. Como Jo he dicho en otro lugar, y por exclusivo que pueda
• su círculo, el filósofo no es un anacoreta, sino un cenobita, seg6n la vida
que lleva y la concepción que de B se tiene en la qx,ca clásica de la fi.

boffa.

Por todo esto, en suma, entra el Estado como ingrediente esencial de la
constitución humana. Por esto tambi&amp;, puede Aristóteles definir aJ hombre ya como el animal polftico, ya como el "animal dotado de ru6n" (logos),
porque la raz6n no se actuaJiza plenamente, ni como raz6n práctica ni como
ra6n teórica, sino en la sociedad política. Una razón es potencia tiene más
de DO ente que de ente, si es verdad, con arreglo a esta filosoffa, que el ser
sin ulterior califjcación es el ser en acto: "Em simpliciter dictum significat

actu ese".

131

�EL

PROBLEMA DE LA ESCLAVITUD

Paucis humanum uiuit genus: esta sentencia cruel, pero desgraciadamente cierta
en el acontecer histórico, es aplicable especialmente a la ciudad antigua.
Pocos, muy pocos, son los que de ella forman parte en sentido estricto; apenas los que pueden llevar una de las dos únicas vidas verdaderamente valiosas ( y tanto mejor si entrambas), que son la vida política, de participación
activa en los negocios de la ciudad, y 1a vida filosófica. De la segunda no
hay que decir que recláma el más completo ocio, en el sentido, por supuesto,
que los antiguos dieron a este término: ocio y no ociosidad, vida intensa
del espíritu. Pero la vida política misma, distribuida en un número incontable de magistraturas, absorbe por entero la jornada del ciudadano, y no
puede llevarla, por ende, quien ha de trabajar en un oficio cualquiera para
ganarse el pan. Otros, pues, deben trabajar para el ciudadano, desde los
que conservan su libertad y tienen en muchas ciudades una ciudadanía restringida (campesinos y obreros en general) hasta los que son, jurídkamente
hablando, simples cosas. "Servile caput mullum ius habet", como dirá después el derecho romano.
Esta cuestión de la esclaYitud es aquí naturalmente la piedra de escándalo;
y al abordarla viene muy a cuento, como pocas veces, la consabida sentencia
de Spinoza: "Neque lugere neque irasci, sed intelligere".
Decir que Aristóteles defendió 1a institución servil porque la encontró como
tal, como una institución vigente en su época, no es dar ninguna razón, ni
siquiera justificar a Aristóteles (que es lo que menos hace al caso), porque
justamente lo propio del filósofo y del educador es adelantarse a su época y
censurar sus vicios. También era en Grecia el homosexualismo una práctica
común y corriente, lo que no obsta para que Aristóteles lo condene con toda
energía.
La explicación está para mí (y siento mucho si lo que voy a decir no
suena bien a ciertos oídos) en que la igualdad entre todos los hombres, por
más que sea un dato natural en cuanto que se sustenta en la pura naturaleza humana, no lo es en el sentido de su patencia o mostración inmediata.
Si lo fuera no se explicaría ni el error de Aristóteles, ni el mismo en que
todavía inc~rría, tantos siglos después, su ilustre traductor latino, Juan Ginés
de Sepúlveda, mucho menos excusable por cierto.
Trátase, a lo que siempre he creído, de una de esas verdades de suyo naturales, pero que no hemos logrado intuir plenamente sin el concurso de
la Revelación; a tal punto es nuestra inteligencia ante la verdad como lo
es, en la insuperable comparación de Aristóteles, el ojo de la lechuza ante la

132

luz. del sol. Sólo ~ando se sabe por una parte que Dios creó al hombre a
~u _llllagen Y seme1anza, Y por la otra que Cristo derramó su sangre por el
ultuno de los hombres, sólo entonces el hombre en general es cosa sagrada
para el ho~re: horno res sacra lwmini. Lo que pasa luego es que con el
correr del ltemp~ estas verdades, de tan innegable fundamento religioso, acaba~ por se~ulanzarse, y se ve entonces como e,·idente lo que en realidad
eS ta muy Je3os de serlo. Y esta conquista de la mente humana ha sido en este
caso_ tan lenta, tan desesperantemente lenta, que la desaparición de la esclavitud ~ .cosa, corno quien dice, de ayer: todavía en 1885 había esclavos
en el Brasil.

~i hay hombres que han nacido para mandar -viene a decir, en suma,
Anstót:les- Y otros a s~ vez que han nacido para obedecer, por no ser
aptos smo para los trabaJos corporales, lo mejor para unos y otros será regular lega~ente esta situación. Pero en lo que hay que hacer énfasis es en
~ue este titulo ~1. m~do llamado despótico, el que tiene el señor sobre el
siervo, p~ede re1vmdicarlo apenas el hombre de consumada virtud (án..twsunovoa,o_s-) Y no otro alguno. Lo que de todo esto resuJta en conclusión
es q~~ Anstóteles, si bien justifica la esclavitud, subordina s~ licitud a tale~
reqwsitos, que en la práctica será bien difícil llenarlos.
. An~logas consideraciones podrían hacerse en lo tocante a la evidente desestnnac1ón que del trabajo corporal hay en estos filo'sofos s·
•
.
.
1 para nosotros
tJ..eDe h~y un subido valor, es por haberlo practicado Cristo y la familia de
que
fo_~r parte, o también por ser el trabajo, desde la expulsión del
Parais~, expiac_1on del pecado; pero de atenernos al puro dato natural, una
v~z _mas, es evidente que en nada contribuye el trabajo manual al ennoblecmuento del espíritu, antes lo envilece cuando es excesivo.

:wso

En lo que, en cambio, es imposible dar la razón a Aristóteles aun dentro de una cosmovisión acristiana y acreacionista, es en la condición jurídica
del esclav~ como artículo de propiedad. Que un hombre deba estar bajo la
dependenCJa de otro, y en la hipótesis siempre del gran desnivel intelectual
Y moral entre_ ambos~ es comprensible; pero ya no lo es que se trate como
una cosa a qmen exhibe, con toda evidencia, facultades de autodeterminación
En esto su~umbió Aristóteles a los prejuicios de su tiempo; a la idea de qu~
no era posible ni_ la ec~nomfa, ni menos aún la cultura superior, sino sobre
la base del tra?ªJº serv_1l._ Lo extraño es que en pleno siglo XIX, en la era
d~ ~a. econolllJa maqu1ruzada, pensaran lo mismo los grandes señores de
~1rgm1a y los fazendeiros del Brasil.
La verdad es que estamos frente a un problema no resuelto aún en todos
sus as~~tos; .el problema de cómo será posible vivir íntegramente la vida
del espmtu, sm adocenarse uno mismo, el escritor o el artista, 0 sin explotar

133

�• debla haber lido 1a aóluá6n: contadas horas
el trabajo ajeno. La nw¡uina llltiífédm III necmiclades Y nada más, poder

de trabajo para que una ~ • • te1ectuaL Que el rauitado ha sido todo
vac:ar el resto del ~ al ~ m wrlo. Pu6 ya tal ftZ la Epoca de
lo mntrario, basta ~ los
el capitalista, tan IOIDhda y laceinmisericolde explotaci6n del
• por •
Pero aUll en el supuesto de
rante por lo menos como la eda~
legislaci6n del trabajo
que todo esto baya sido ~ •
~ no han producido sino esa
abundancia de bienes f.COD-IIIIJ
el norte' la mayor
eufemlsticament que CJb1m,amos en

º!::
U:~te

'1
1

11

l

cultura -Uam&amp;nosla ad
• teles habría seguramente provocado
americano medio, y que en Platón ~surgir de nuevo, pero IObre bues huun nuevo caloddo. ~ puedan de humanidad como lo fueron aquéllos,
manas Y cristianas, t1pOI mperiores
.... hemos resuelto ah.
CSCGIII que._

11

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LAS

SOCIBDADBS INTl&amp;IODlA8

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134

1
1

1

=~•

!:e~

de la esclavitud, ha sido con
he extendido un poco en
en el CU&gt; más hiriente, esta
el deliberado P~~to de ~ lector
claro estA) que _nos deja
vivencia de-~lica,
hibridilmoIObre
(para
cuando
la
contrastamos con la &amp;u:a.
todo
la PoUti&amp;a UJlKVl,II;
•
o me.or dicho anticuadas, que baya en esta
Pqr muchas ~ anuguas, deJ
rendente acbaaJidad, de una
última, la impresi6n general es re ~ ~ d o hasta hoy dentro del
_ _ ..u1 .. ~ inmarcesible. El ~
ague tru6 Arist6teles; y cuando alvirtudes dianoiticas y éticas que le
.
cardicuadro
tañan las cuatro virtudes cardinales -tan
gunas fuesen •caducas,
~
la .l.: cristiana- para confumar esta
• totBica como en ,i:;uca
••
naJes en la ética ans
p lima en cambio, alternan intwaones ge1
A _ ; ....u.n. Cuando pesarnos ll la O
•
•
lítica con errores
-.,... • •
tre hasta hoy la aenaa po
niales de cuya explicitaci6n se nu
es éste sin embargo -y afortutremendos como el que acabamos de ver. N~ el que resulta de la mezcla
nadamente- el hibridismo DW frecum~ . de directrices perdurables en
te con lo traJmtono,
•
d
continua de lo permanen
tural5 de la ciudad anllg\la, e
la teoría del Estado con ~ t o s estruc el lector actual llega a ser irriella nada más, y con UD detallaPDO que para
la distribución de
.
los
los que encontramos sobre
. .
tante. PaaaJes y capitu como • .,.. el trazado de las calles, las vanaao•
~-...!L- de los VJeD-,
las aguas, la onen1K1UU
toral (virtuosismo puro, como 1e verá en
'bles de una ley elec
nea reales Y poll
uisiéramos echarlo por la borda.
el texto), todo esto Y algo más q
1...- - En obras como la Política
Lo quisi&amp;aznos, pero DO es bien que lo - e - •

Si

ariRotBica, como en tantas otras, DO el posible ailJar qufmic:amente la pnge
del mineral precioec,, lino que hay que embnc:har todo ello de una va, y
w:ncer mueltamente Ja lfflllri6n de malestar, como ha dicho Julwi Ma..
riu, que deja Ja primera lectura. S6Jo despuá de esta experiencia habrá una
llhniJaclcSa vital del contenido eterno; aparte de que mucbu vece, lo transitorio no sólo enriquece el conocimimto hilt6rico, sino que puede ofrecer
una eme&amp;anza ptnnanente.
.Estas refleziones las considero especia!meate aplicables en el estudio de
las aociedada intermedias que Arist6teles dice existir entre el hombre y el Estado. Por mucho que el hombre Ra el animal poJítico, en eJ sentido que
queda explicado, es también miembro de una serie de eocirdades menores,
aunque coordinadas por el supremo poder político, como lo son la familia,
el linaje, la fratrla, Ja tribu y el municipio. De estas IOCiedades unas subsisten,
otras han desaparecido, y otras a su vez, han aparecido en los tiempoe modernos, como la aaociación profesional o aindical.
El linaje (glnos), Ja fratria y la tribu deaaparecieron al faltarles la bue
religiosa que las sustentaba, como lo ha demostrado admirablemente Fustel
de Coulanges, y que no era otra cosa que el tener en común ciertos dioses
o aemidioaes, antepasados del grupo las más veces. El glnos griego, el más
fuerte de estos grupos, era, en suma, la gnas romana, ténnino que no es más
familiar, por más que ya no podamos traducirlo sino aproximativamente.
La familia y el municipio, en cambio, han superado victoriosamente Ja
prueba del tiempo, porque aJ contrario de aquellos otros grupos, obedecen
ellos a UD instinto y afinidad natural. De la familia salta a la vista; pero del
municipio no es tampoco dificil percibirlo, con sólo que tomemos este tttmino como lo tomamos aquí, no en sentido jurídico o administrativo, lino
para denotar simplemente una comunidad natural más amplia que la familia. Es la comunidad que siente y vive todo aquel que ha tenido la felicidad de nacer y pasar aus primerus años fuera de la capital de su país,
y que puede luego contar, para su vida entera, con UD tesoro intimo de vi.
wncias y valoraciones, con una originalidad espiritual, que no Je habría dado
jamás el convencionalismo y la superficialidad de la urbe. Por algo ha podido Mauriac resumir el secreto de su fuerza creadora en esta simple frase:
"Tengo provincia".
Cualquiera que aea &amp;U número, transitorias unas, otras ¡&gt;ermanenta, estas
IOciédades intermedias entre el individuo y el &amp;tado desempeñan un papel
de primera importancia en la formaci6n espiritual del hombre y en el bienestar general de Ja comunidad polltica, y no es menester que Jo declaremos
más, por acr cosa tan obvia. Pero sí hay algo de que debemos guardamos
aJ leer los rapa.tivos textos aristotélicos, que es el leerlos con anteojos mo135

�.
"do erigir a estas comunidades pardernos, como si Aristóteles hubiera quelnE ad al modo como vemos hoy,
mos frente a st o,
1
ciales en reductos aut6no
. .
familia el sindicato Y e
1
.dental y cnst1ana, a
'
1
los pueblos de cu tura occi
. d la
dad que este desventurado ana,
ás le10s e
ver
municipio. Nada estana m
desvanecerlo de una vez
.
y \·ale la pena detenernos un poco en
crorusmo;

Por toda .
d' ·,la
d. "d d de la n,,rsona hum ana ("lo más perfecto en toda
La eminente 1gm. a
r ~ás)
el derecho que de esta con 1c1on
naturaleza"' como dice S~n.to To .d ' yf
al Estado para ciertos actos
d mimo reserva o rente
,
b",
dimana de tener un • o ·
d
d
t
una ver a na ural , de nuevo aquí tam icn,
individuales o comumtanos, es .
.
de la Revelación. Su funh "d asequible sm e1 recurso
pero que no nos a s1 o
1 d u·no eterno de esta persona; e1
• .
de ser otro que e es
'd
&lt;lamento umco no pue
. h . Dios y en cuyo recom o
·
abierto un cammo acia
'
tener ella dtrectamentc
.
d'
, y esta autonomía de la per•
.
t . nterf enr na ie mas.
..
no puede, endentemen e, i
.
la sociedad famlhar que
1
onsecuenc1a natura , a
.
sona se extiende luego, por e
..
capaces de hacer operatl\'a
·
t
s
h110s
no
sean
·
el padre representa m1en ras 5u
su propia autononúa personal.
.
1 ni sombra de todo esto.
.
•
por el contrano, no 1ay
.
En la ciudad anugua,
T.'. d
. cosa q11e e le parezca ru
.
d 1 h b e frente al D!!ta 0 , ru
No hay derechos e om r
Platón y Aristóteles discuten
1
derechos .de la familia o d~ otrodgru~6 adg;:eº·ser asunto de la familia o de
.
¡0 M la e ucac1 n
.. . d
largamente, por e1emp
. ¡, ente des.de el punto de ,·ista de la ef1etenc1a e ucah
la ciudad, pero s1mp cm
l
ase por la cabe1.a que el d rcc o
nin!!Ún momento es P
di
tiva, y no porque en
.,
.
preferente (paramount). como ce
del padre de familia en esta material es H mano La Ciudad-Estado de 13
. U · , J de Dercc 10s u
·
. •
la Dcclarac16n m\ersa
,
l"d
l'· ación del Estado totahtano,
. ..
la mas cump 1 a rea 12
•
•
ant1guedad es, en suma,
1 Crit611 sería suficiente para despejar
Y la prosopopera de las Leyes, en e
,
t Conwncido como está
,
d'
ucdar a este respec o.
toda duda que aun pu iera. q S6 tes la acata voluntariamente, porque no
de la injusticia de la sentencia, c~al'd
poner a la autoridad suprema
derecho ,·a i o que o
.
tiene verdaderamente un
l h
'bido todo y no es criatura
.
.
1 d 1 ciudad. De ella o a rec1
.
,
e mcontrastab e e a
.
d lla quiera con o sm razon,
,
d be r ello monr cuan o e
,
..
de nadie ma5, y . e po
Abraham no titubea en inmolar a su h1Jo, en
con la misma l6g1ca con que . .
.
·, d 1 mandamiento di\,no.
•
¡E
CJccuc1on e
d .
hombre es antcnor a s1
.
od
1
olemos ec1r que e
.
. 16
Del mismo m O que 10Y , .
d
t . no hay cuc tión) 1 ~mo axio .
,
'lo gencnca ( e es O
•
d 1
tado1 con pmnac1a no so
.
con plena conciencia e o
•
t ¡0 contrano. Y
aica Aristóteles dice exactamen e
·.
la familia y a cada uno
o· '
• d d
r naturaleza antcnor a ,
,
que dice: "La c1u a es po
1 («pvott) y no por origen (yt11tott),
de nosotros" ( 1253 a 19). Por natur~ e~. ue él mismo ha establecido en la
en perfecta conformidad con el pnnc1pto q

136

Flsica: "Lo que es posterior por origen es anterior por naturaleza" (8, 7, 26
a 14). Y lo ilustra luego con sus ejemplos favoritos del todo y la parte (que
no puede ser parte sino en función del todo), y de la mano y el cuerpo,
desprendida del cual no puede la mano llamarse tal sino en sentido equívoco. Lógica irreprochable sin duda aJguna, pero sobre la base de que el
hombre es de tocio en todo, sin la menor reserva personal y proyectada a un
futuro trascendente, parte y miembro de la ciudad.

EcoNOMÍA Y SOCIEDAD

Con estas y otras limitaciones inherentes a su \'ÍSión del mundo, Aristóteles dijo cosas excelentes de estas comunidades menores, tanto como de la
mayor. Con oca~i6n de tratar de la familia, y así como de paso, dejó fundada la economía política, por más que él la concibió como economía doméstica -digámoslo así pleonásticamente, ya que economía (olxo,,oµía)
hace de suyo referencia a la casa. Pero los principios fundamentales son los
mismos; el descubrimiento, por ejemplo) del doble valor de las cosas: de
uso y de cambio, que en estas págimls está con perfecta nitidez. No fue tampoco Adam Smith, sino Aristóteles quien dio a la economía el otro nombre
de ciencia de la riqueza o crrmatística (xe11µaTt&lt;nt1&lt;~) con que todavía se
la designa. Aristóteles resulta de este modo haber sido el fundador de las
tres ciencias prácticas humanas, que son la ética, la economía y la política.
A propósito de la econonúa podrían hacerse observaciones análogas a las
precedentes en cuanto a lo anticuado de ciertas concepciones, sólo que esta
vez -en mi sincera conticción por lo menos- con positivo acento axiológico
en favor de Aristóteles. Si Ja economía política no pudo progre ar de otro
modo que divorciándose de la moral y haciendo del trabajo humano una
mercancía, sin otra consideración que la ley de la oferta y la demanda, lo deploramos muchísimo; pero la ética, como perteneciente a un orden axinl6gico superior, no puede e\'Ídenlemcnte derogar sus noTTOas para satisfacer el impulso
de realización de valores inferiores. Anticuada, muy anticuada podrá Yrrse hoy
la reprobaci6n absoluta que pronuncia Ari tóteles del préstamo con interés,
pero no hay modo de cohonestar esta percepción adiciona] del acreedor, el
cual no tiene otro derecho que a la de\'olución del dinero prestado, un dinero que por su condición misma es incapaz de producir futuro alguno.
Aristóteles es definitivamente, y en parte quizá por su c.'Caltado aristocratismo espiritual, el antípoda más cumplido del homo oeconomicus. En su
Stira da cabjda inclusive a la vida hedonfatica como una posible forma de

137

�vida, aunque inferior, entre otras, porque el placer ea de cualquier modo
un bim para el cuerpo, pero la otra vida, la de lucro, el k 1,er,¡,,a:rwr,x~,
Ja tuvo aiempre por contraria a la naturaleza humana Y de acuerdo -~
esta estimativa, la ecoooaúa que traza en la Poatica es una economla limitada la adqúici6n c:omen:io de los bienes necesarios, de loe que bastan
a
ID
y
•
d • ación "..~ de expanm6n o omm. • de. .cr
para una vida auto&amp;uficien••
-, sin ....-las
cándalo y antigualla ciertamente para los economistas _al lm'1CIO
•
grandes plutocracias mundiales, pero que todavia en l o s ~ ~ Umdos recomendaba Jeffenon en su polémica contra Hamilton, ~ d . ~ la
nueva economía que ha dado a unos tanta riqueza y al resto tanta infe~.
Todos tos defectos, en suma, que podamos encontrar asf en Ja ~
instancia, de la éttca
como en la política aristotBica, provienen, en 6ltima
__ 1!_.-:.1.
misma• de este ideal de la blokagatlaia para cuya ~ n , en unos pocos
privil~os que serian como la flor de la especie, ~ dudó Aristóteles en
sacrificar tantas existencias oscuras. Pero w ello nusmo, la ~~ Y Ja
polltica están permeadas de ética y colocadas h:'jo tu ~~dad mcondicionada No hay nmSn de Estado, en el sentido maqwavélico de la ex•1....
pueda reivindicar una legalidad específica frente a la norma
prest""&gt; que
'6n,
dila
moral. Dentro de su estrecho ámbito, en territorio, en poblaci . en . taci6n cordial y )mmana, el Eatado aristotélico no tiene otro cometido m o~
justificaci6n que la de 1er el agente más eficaz de la virtud h ~ al ~
poner las condiciones dentro de las cuaJes cada ciudadano podrá vivu la vida
mejor (Se•n~ fll~), la más bella y la más nob~. ~ , como es debido las alteraciones consiguientes a nuestra concepaón criltiaDa del mundo,
' la misión del Estado continúa siendo radicalmente la misma que le
pero
.
intima la Política aristotélica. Desde entonces qwere
ser el Estado, 11. no
ha podido serlo, la "comunidad autosuficiente para Ja vida perfecta"•

IDZALYUALJDAD

El expediente más id6neo que encontraron los griegos para la reamaci6n ~e
tan alto destino es lo que desde entonces, y como si fuera la cosa más obvia,
llamamQS una constitución política. No es desde luego el único, pues ante
todo están, como decla Platón, ''Dios y la suerte", en lo ~ ~ cosas como la buena índole del pueblo en cuestión, la favorable disposición del territorio y todo lo demú que es impasible prever lmmanamcnte. Hay con todo,
de ordinario, un amplio margen dejado a la ruón humana para trazar un
ordenamiento (-ráf~) que consiste fundamentalmente, desde entonces hasta

hoy, en Ja organizacl6n del poder polftico: si exclusivo o compartido, y entre
cuáles órganos o funciones, y la provisión en cada -ca10 de sus respectivos
titulares.
El problema polltico fundamental, en consecuencia, es encontrar la mejor
constitucl6n. Sólo que lo mejor, como dice Arist6teles, puede entenderse lo
mejor en absoluto, "según nuestros deseos", o lo mejor "en lo posible", dentro de circunstancias dadas y a las cuales debemos :Ajustar nuestros esquemas
de gobierno. &amp;te doble tratamiento del problema es bien visible en la Polltiea, por más que naturalmente ciertas providencias de la constitución mejor en absoluto puedan ser aplicables, con la necesaria discreción, dentro
de Ja constitución mejor posr'ble, y viceversa.

e.amo buen disclpulo de Platón, Aristóteles ha configurado muy de propósito su proyecto de constitución perfecta en loa dos últimos libros de la
edición que aquf usamos, y de los cuales el segundo está obviamente incompleto. De todo este discuno la educaci6n ocupa prácticamente la mitad,
porque el &amp;taclo perfecto es ante todo esto: educación (paideia), enderezada a que cada ciudadano viva a su vez la vida perfecta, la consumada
síntesis vital entre vida activa y vida contemplativa. Resuenan de nuevo
aquí los grandes temas del libro X de la 8tica Nicomaqrua, sólo que amplificados y orquestados en el más dilatado escenario de la comunidad política
y sus relaciones con el exterior. Pues así como para cada individuo su acto
vital supremo es Ja contemplación, y su bien más precioso la sabiduría, para
el Estado también no son la guerra ni el imperio sobre los demás Estados sus
últimos objetivos, sino la paz, pues si hacemos la guerra es por causa de la
paz: tletfflt~ xáe,,,, Frase que debería estar en el vestíbulo de las Naciones Unidas, y el nombre de Aristóteles en el principio de toda filosofía de
la paz.
La constitución perfecta no es, por tanto, posible sino entre ciudadanos de
virtud perfecta a su vez, en lo intelectuaJ y en Jo moral, entre hombres que
pueden decirse simultáneamente con la misma plenitud de sentido, sabios
y buenos: "omnibus enim virtutibus instructos et ornatos tune sapientes, tune
viros bonos dicimus" según comentaba Cicerón.
De acuerdo con estos presupuestos, y en un régimen en que la coacción
tiene, por hipótesis, un lugar mínimo, la constitución a él acomodada es de
todas la menos rígida, la más indiferente a los esquemas preconcebidos de
monarquía, aristocracia y democracia. Aristóteles admite sin dificultad que
todo el poder político pueda en la república ideal concentrarse en un solo
individuo, pero con la condici6n precisa de que "su virtud exceda a la de
todos los demás juntos" ( 1288 a 17) • Caso meramente hipotético, como salta

138
139

�a la vista, pues si se diera no cabría sino esta alternativa: o atribuir a semejante hombre el gobierno absoluto, o aplicarle el ostracismo.
Despidámonos de una vez de este sueño de la "personalidad carismática",
así no sea sino para no correr el peligro de que este dictado pueda aplicarse
de nuevo, como hasta hace muy poco, a verdaderos monstruos. Pero no lo
hagamos sin dejar consignado el valor permanente de estas páginas finales
de la Política, las más bellas sin duda, consagradas a la educación. Es graduada y completa: primero el cuerpo¡ después las potencias irracionales, y
la razón por último. Como lo ha dicho Lotze, atiende, más que al enciclope•
dwno indigesto de la educación moderna, al desarrollo de los hábitos; no
enseña tanto cosas, como a saber pensar y sentir, esta educación que remata
en filosofía y música. Es cultura cabal del lagos y del ethos, y no tanto con
vistas a sus productos históricos, a las obras del espíritu objetivo, como al
desarrollo armónico de la espontaneidad vital en sus diversas proyecciones
axiol6gicas.
En su "segunda navegación", por tanto, Aristóteles emprende la Ín\'estigación del régimen político más viable, más susceptible de modificación según
las circunstancias. La justicia y el bien público mantienen todos sus fueros,
pero al lado de estos requerimientos aparece el otro de la seguridad (aatpált,a) del Estado { 1319 b 39). En una de sus más apasionantes aporías, la
filosofía del derecho está aún e forzándose en hallar la conciliación -o la
eventual subsunción- entre estos dos valores comunitarios: seguridad y justicia, pero lo cierto es que también nosotros, en nuestra "segunda navegación"
subsiguiente a la egunda gueJTa mundial, hemos debido darle a la seguridad,
en la nueva Organización internacional, un papel de primera importancia.
La modernidad de Ai-istóteles es así patente sobre todo en estos libros de la
Politica (IV, V y VI ele la edición que seguimos) de mayor pragmatismo.
Por ellos solamente, si Jos otros se hubiesen perdido, habría sido Aristóteles el
fundador de la ciencia política tal como ho)· la entendemos. Proyectos ideales
había ya en Platón, sobre todo el grandioso proyecto de la República, pero
decididamente irrealizables, inclusive el esquema aparentemente más realista
de las Lrycs. Pero la ciencia política es algo más que esto: no un traslado
de nuestros sueños, sino un acopio paciente de todos los datos empíricos; una
filosofía y patología de la sociedad política; una técnica segura de construcción. En todos estos aspectos es maestro insuperable Aristóteles, quien llegó
a compilar no menos de 158 constituciones antes de proponer la que estima
como la "mejor posible". que es una mezcla de oligarquía y democracia, y a
la que a falta de otro nombre, bautizó con el nombre genérico de república
o régimen constitucional ( politeia). No sólo la virtud, sino la riqueza y el
número entendió que debían entrar como elementos constitutivos de la ciudad

en or:cten a establecer lo que es más apremiante que la perfección, o sea la
segundad. A este designio conspira asimismo el asombroso libro V consagrado al estudio de las revoluciones -la patología política pudiéramos decirlibro de pasajes tan desconcertante que han dado pie a que
impute ~
Aristóteles un maquiavelismo avant la lettre, pero que se explican, sea cual
fuere su justificación, por esta obsc ión de seguridad que hostigaba al Filósofo cuando veía zozobrar todo en tomo suyo: la ciudad helénica por un lado
y el fugaz imperio alejandrino por el otro.
Dentro de este contexto histórico bar que leer estos libros centrales de la

Política, en consonancia con los dos últimos consagrados a la constitución
ideal, y de acuerdo con la personalidad de Aristóteles, tan enamorado de los
arquetipos como devoto de la realidad.

SECUE CIA TEXTUAL E IDEOLÓGJCA

En conexión con lo anterior, no podriamos tenninar esta Introducción sin
decir dos palabras sobre el problema de la respectiva colocación que debe
darse, en toda edición moderna de la Poütica, a los tres libros que tratan de
la constitución mejor posible (IV, V y VI de la actual edición) y a los otros
dos (VII y VIII) que tienen que ver con la constitución mejor en absoluto.
~o hay editor o reeditar de Aristóteles que pueda hoy excusarse de pronunciarse sobre esta cuestión, que a primera vista parece meramente filol&amp;ica
0
de crítica textual, pero bajo la cual late algo de mayor fondo.
'
Desde Ne¼man y Süsemihl por lo menos se pens6 que debía alterarse este
º:den se~n estaba en la edición bekkeriana -la primera de las grandes t&gt;diciones crib.ca.s-,, por muchas razones que sería aquí largo reproducir pero
t~a ellas de carácter filológico, como por ejemplo, la de que el final del
hbro 111 parece entroncarse más naturalmente con el principio del libro VII
el cual, en consecuencia, junto con el VIII debían pasar a figurar como
Y V, corriéndose hacia el final los que .Bekker había dispuesto con aquella
numeración. Otros cditorl's, en cambio prefirieron seguir con el orden tradicional. Desde el punto de vista filosófico el problema no tenía mavor importancia, pues tanto da que trate uno primero del Estado posible ~ luego
del Estado ideal, o a la in\'ersa, y todo podría haber quedado aquí si no
hubiera sido por Jaeger, que vino a alborotarlo tódo.

IV

De haber vi\'ido hasta hoy Augusto Comte eguramcnte que no habría
tcn1d~ Jaeger un partidario más adicto. Su Aristóteles es, en efecto según Jo
he dicho en otl'o lugar, la más cumplida encarnación de la ley de los tres

14-0

Hl

�estado&amp;, a tal punto que no deja en ocasiones de ser un tanto caricaturesca
esta pintura del Filósofo que en sus últimos años, en pleno estado positivo,
está bien olvidado de Dios y del ens qua ,ns para entregarse apasionadamente
al estudio de la realidad sensible, sobre todo de la .x,logía. Todo esto ha sido
ya desde hace largo tiempo contradicho y superado, y no es el momento de
volver sobre ello. Bástenos con aludir brevemente a la incidencia de esta interpretación en el texto de la Polítiea.
Del mismo modo que, según Jaeger, la Etica primitiva (Urethik) y que
serla la Etica Eudemia, habria sido cancelada por la Etica posterior, que
sería la veni6n nicomaquea, tendríamos aquí también la Urpolitik de la constitución ideal, sucedida y cancelada por la Polítiea de la constitución factible, cuyos libros_, de consiguiente, deben pasar después de los que tratan de
aquella otra Donde lo que verdaderamente está en juego, como es fácil
verlo, no es el problema de la colocación de unos libros, sino el prop6sito de
hacer de Aristóteles (del último, claro está, pues el primero sería apenas el
discípulo aún no emancipado de Platón), el fundador del positivismo ético y
jurídico.
De nuestra parte hemos seguido en esta traducción la ordenación tradicional por varias razones que saltan a la vista: porque resulta más cómodo, ya
que la numeración bekkeriana de los parágrafos no ha sido modificada ni
por los que han alterado la serie de los libros, y es asi muy fácil compulsar
luego el pasaje que se desee; porque el mismo orden lo ha seguido la edición
Loeb, que a falta de la Budé (donde no ha aparecido aún la Política) hemos
adoptado, y porque concurrentemente con todo ello, no hemos llegado en México a la madurez filol6gica necesaria para poder hacer por nosotros mismos
una edición critica -ni llegaremos jamás ahora sobre todo que el griego y el
latín han pasado a ser entre nosotros materias optativas.
Pero aun dado caso que pudiéramos hacerlo, la verdad es que desde el
punto de vista de la comprensión filosófica -el único que en definitiva nos
interesa aqui- es indiferente que un autor de ciencia polltica trate primero
de la constitución ideal y después de la que es histórica y sociol6gicamente
posible, o que invierta este orden. Reconocemos de buen grado que hay
fuertes ramnes para suponer que Aristóteles pudo haber escrito los libros
que se leerán aqui al final antes que algunos de los intermedios, pero en fin
de cuenw, todos son de él, todos tienen un contenido valioso según sea la
perspectiva que se adopte y no hay, por último, contradicción entre los unos

pecto en el que Aristóteles se ha mostrad sob
"deal la
o
re todo creador p
es, Repúblú:a es hasta hoy el paradigma •
· ara retratos
~prendió muy bien que los hombres no
. msu~Je; pero Aris_t6teies
rudamente Ja dominaci"ón d
se resignarán Jamás a tolerar mdefi.
e unos cuantos · 1
sólo ha sido patente en una . tui' '6
! sunp emente porque para ellos tan
,
m a n estnctamente , · la
Por esto buscó Aristóteles otro , .
DllSbca, Idea del Bien.
compartirlo simul•~--regunen en que pueda sucederse el mando
.....~ente, entre las dos clases
'
o mejor aún, formar una clase medi d
opuestas de ricos y pobres,
.
a, e escasa fortuna, pe
•d
denaa
económica, sobre la ual
ro con m epen.
.
c
pesaran las mayores
nsab"lidad
ticas. De este modo planteó el roblema, ,
respo
1
es políla lucha de clases, y lo resolvi¿ con la ª"?1 DO ~cito en nuestros días, de
encontrado no aboli d la
.
m~Jor soluCJ6n que hasta hoy se ha
. '
en
propiedad pnvada, pero
d
.
distribuCJón
de la riqueza entre los ciudadan
_procuran o. una Justa
mente, de DO incorporar a la masa . d ~ Cometió el error, indudableecon6micamente productiva, pero lac~du
sectores enteros de población
1 ea centra]
· b"
menos lo que hemos querido hac
,
es mo Jetable. Es por lo
tuto privilegiado del capital ru· laerdi~ntadpaises donde no aceptamos ni el estac ura del prol tana'd
Con todas sus un'perf •
o.
ecc1ones y anacronismos u e
tar, Y que en buena parte lo
tan sól
q e no hemos tratado de oculvital, la Política aristotélica consotm_n, . do desde nuestra presente situación
ua sien o un lib d · • .
y lo es por igual en su doble
.
. .
r~. e inspiración perenne,
.
vertiente. ideales pohnc05 · . .
ticas. Dentro de su estrecho ámbito
.
e instituciones poüse nos describe no es una enb'dad ~ y personal, el Estado que aquí
.
orgamzada para la . erra
ru para la conquista de nuevos territorios
J•
gu
por la guerra,
riqueza, sino un agente para la perf "6 º. e mcremento desmesurado de la
.
ecc1 n mtelectual y
al d 1 •
en 1a paz, la Justicia y la sab'd
,
Es
mor
e Ciudadano
1 una.
•
en tod
"d
LeVIatán de los tiempos mod
En ', . os senti os, el antípoda del
ernos
su mbma
- 'da •
taci6n rotunda y armoniosa,
las
Yceru urudad, en su limia aquellas esculturas tan
~ras de arte de la misma época,
les -y con la .....;...... ~
'edad
e espmtu que las anima, de las cua
•
- u c a propi
podria habe J di h
·
lica- dijo el divino poeta:
r o c o de la ciudad aristoté1

°

asemé.

refuJgen::/1

Spiritus ~ntus alit, totamque infusa pe, artw
Mens agitat molem, et magno se corpore miscet.

y los otros.
Esta debe ser, me parece, la última impresión que ha de dejamos esta lectura. Como lo ha dicho muy bien Newman ( I, 485), la Politiea es a la vez
la pintura del Estado ideal y el manual del polltico; y es en este segundo as-

142

,

143

�EL HOMBRE Y SUS VENERACIONES
Dr. Luow10 ScmJowicz
ProieJOr de la Univenidad de Pueno Rico

El señor cuyo oráculo 1114 ,. D,lfos
no afirma ni oealta sino deja wr.

Hwcuro
••. o, mu.sic li1t1,d so de1/ly tlaat
il is not li,ard at ali, bul you ar, tia,
mu.sic wltil, tia, musie lasts.
T. S. EuOT

la palabra que nace del silencio, tal como el Día
y el Eter, en la cosmogonía hesi6dica1 han nacido de la Noche. El mythos
es la palabra que narra una hierofanía; lo narrado suscita en el que escucha
una serie de imágenes que hacen resplandecer el horizonte de su mundo espiritual.
EL MYTHOS Es LA PALABRA,

El relato mítico tiene funciones catárticas en cuanto le es dado restituir al
hombre la inocencia de su visi6n. Delante de sus ojos maravillados comienzan las cosas a fulgurar de nuevo como en el primer día del universo despertado a la luz de la palabra. Pero la imagen mítica no identifica simplemente objetos y sucesos ya conocidos sino que es, ante todo, imago imaginanda,
en un sentido que el uso corriente del término imaginaci6n s6lo tiende a oscurecer. Gracias al mythos puede el hombre incorporar a su mente la forma de
las cosas y entender su significado. El mythos le ha enseñado a ver de un
modo humano. ¡ Cuánta razón no tuvo Goethe al afirmar que "cada nuevo
objeto, bien mirado, abre en nosotros un nuevo órgano"! En estas palabras
se hace patente su profunda convicción de la indisolubilidad del nexo entre
sujeto y objeto, o sea, entre el alma y las imágenes.
El mythos no expresa meramente lo "visto", es decir, el testimonio de una

145

H.10

�U:ofarua puada, sino que nos invita a la entrevilión l&amp;ie d '""'' de lo dmno
o, por lo menos, a la intuición de sus vestigioe en un mundo dsliviniado.
Lo mltico, lejos de aer producto de la imaginación, es un fundamento y 111
fuerza motriz. La "sustancia" c.6müca, asimilada por el /aomo divirunu en la
proto-visión mttica, se ha transformado en "sustancia" humana, esto es, en el
órgano al que ahora incumbe ''ver" las cosas y apropiarse de su aentido.
Concebir el ahna como espejo de imágenes equivale a decir que la reten•
ci6n misma de impresiones sensoriales, y su integración a unidades de aentido mú complejas. es constitutiva de la vida animica superior. Tal vez
convenga represcntane esta relación descomponiéndola en dos movimientos
complementarios: el ahna se "imagina" las cosas o, lo que es igual. las descubre y las in-forma a sí misma, mientras que las cosas "acuden" al ahna
para reflejarse en ella. Este "deseo" de las cosas de convertirse en parte del
hombre, para "ap:ender a hablar" de él y a través de él, ha sido intuido por
N'ietz&amp;che de un modo singular: "Y todas las cosas acuden con caricias afanosas para encontrar lugar en tu discuno y sonríen, halagadoras, pues quieren volar llevadas por ti. En alas de cada simbolo tú welas hacia la verdad.
Para ti se abren, por sí solos, todos los tesoros de la palabra; todo ser se
convierte en slmbolo, todo devenir quiere aprender de ti a bablaf'.
Es significativo que N'aetl.'IChe baya repetido este párrafo de su Za,atustra
en Ecce Hamo para explicitar, en esta última obra, su idea de la inspiración.
Le parece dudoso que alguno de sus contemporáneos tenga todavia una clara
noc:i6n de esta experiencia a la que antaño se comideraba como fundamento
de la creación poética. Evidentemente no le bastaba a Nietzsche, el anuncia•
dor del eterno retomo, reclamar del Cielo nada más que "l'euphorie, et le
moyen de s'en servit' (Val&amp;y). Pues ¿de d6nde proviene esta euforia sino
de una visión de figuras divinas, por mucho que Zaratustra afirme: "muertos
están Dios y todos los di011CS"? Creer en la inspiración implica reconocer tácitamente la presencia de los dioses o de las musas a quienes el poeta se siente
vinculado en virtud de un mandato ineludible. Quun dice inspiración dice
mythos. Un poema no es otra cosa que la celebración de un rito nuevo, o sea,
l.a res/111.esta crtadora a una solicitación divina.
uestros hábitos mentales, que se remontan a la tradición racionalista y
voluntarista de la metafisica occidental, tienden a obnubilar la comprensión
de las realidades míticas. Todavía estamos inclinados a considerarlas como
ficciones o como rudimentarias interpretaciones de los procesos c6smicos y
humanos por una mentalidad pre-lógica. Ni siquiera solemos exceptuar de
una tal "explicación" genético-causal de los fenómenos míticos las grandiosas
concepciones de la religión griega, o sea, las más importantes imágenes directrices -uilbillUr- de nuestra propia cultura. Pero cualquiet intento de

146

bip,-e1eiar el órgano receptor de- 1_,__
•
anollido independientemente de •..._, como •. ~ pudiera haberte desabedecieado a una fonefion ftlft/alric para prod~ dapuá &amp; 1U antojo,
pebmsióa de reducir lo, mitCI a meras• en el .llelltido de Beap,o., cualquier
efe ~ el hecho mismo de la i l u ~ del alma en-~ de tratar
Ja expenencia de Jo divino ili · · .
del mundo, coincidente con
d. la viswn; .....1....:- ,.;__,:~~~on san_ la nud no emtirla el organo mismo

=

----tua.i- loUUUlllu.l en un ,-.,,.
1 • •
de un gradual
- , , - evo uaomsmo -que parte
del. mythos a la luminosa
de ~ tinieblas abismática,
bívcarnente suJ'Mllftt1,.¡,._ · tomá .
' no deJa de ser una actitud
11D
nea de nuestra é
-•- íen6menas r-•--,
mítico-religiosos Ja
•
poca, cuya ceguera ante
llamada de Jas cosas. Estas
_hace igualmente imeosible a Ja silenc:io,a
sólo perden su opacidad . el
~ a su espacio espiritual Mas
. 11 hombre logra in~da en que una des-ahnada civiti:rac: esp~o ~a ~tándoee en la
izúgenes, se está expandiendo. Poc:m han com
técnico-~ustrial, hostil a las
un Nietzsche, los ef_.- d Jad
prendido, con la lucidez de
homb
......,,. eso ores de una . laci6
re. Al desintegrarse el mundo de las E mve
? del paisaje y• del
10nnas nos mega la .:.....
111 bendición.
.a.&amp;•• moma
..L1

a:a IUpllelto

a1::U: :1

"Dü Wüste wichst Wih dnn, de, Wüst1n birat"
(El rusurto crece . A-\1 d
I
• •
• 1 J e aque que alb1rgue tn sí desiertos!J
,1_

•

•

Mientras el mythos es viuido n ha
O
externo e interno del hombre.
Y ~Jeta ~~n en el mundo
con-sol.atio del alma. Pues los dioses presencia d~ lo divmo es la verdadera
a menudo senderos nos señalan , que son de1an ver las cosas, nos indican
tareas nos
•
•.:_,
humano. Es cierto ' ue
d'
'
penruten vwumbrar el destino
mo: yo soy el
,~n rdadios, entre ~Iros dioses, no puede decir de sí mis,.
,
"'
ve
y la VJda. pero tal
la perspectiva del politeísta
~ (un vez. cabe considerarlo, en
, como un cammo
mo una verdad {=un modo d
cammo de salvación), colas cosas) y 00
.da
termi nada forma de vida) E e ver
J
mo una VJ (=una de•
· n e contexto del E
lio
tiene, desde luego, el significado de .da
vange ' la palabra vida
VJ
eterna.
Es 1, •
1oto
que mythna
. d afirmar
.
....., aJ evocar las 601,,..,. d 1 di
• -no sm eJar de estimular nuevas
,:,-- e os oses, responde
del hombre que -••n Kant fundamcnpreguntu- a las tres cuestiones básicas
.t,I,
•
, -""?,-•
,
tan las t
disci linas
r•Yffca specialis (Cosmología, Psicologfa y Teol ~
P . de la rruta{Q,ul puedo sabtr? ¡Qui debo hacer'
ogra). A las interrogaciones:
DOI contesta el dios mostrándonos ~ y ¡Qu~ me. ~stá permitido esptrar?,
campo de acci6n (=su vida) taJ campo e V1S16n (=su verdad), un
tima no independiente,
.
.
y,
vez., una meta
d
por cierto de Ja W 1
:-,----- ora, esta úJ.
'
t twah,Jaeu und úbensform (la

La

caro!

-~. . .

147

�verdad c6smica y la fonna de vida) que él está en~do: Mas ~ carácter paradigmático del dios no estriba en su perfecc16n ética, ~ un
preconcebido dogma moral sino en la prcsentificaci6n (V e~gegenwartigung)
de una determinada esfera del existir, condensada en su figura. ~l m!thos
ofrece al hombre un repertorio de imágenes esclarecedoras de s1tuac1ones
típicas y de actitudes ligadas a éstas; ~r medio de sus gestos cultuales
responde el hombre a la hierofania instauradora de su mundo; del mythos
emergen, pues, solicitaciones de ejemplaridad a las que el hombre debe sus

primarias iniciativas espirituales.
El alma no puede vivir sin imágenes so pena de dejar -~e str -alma.. ~lla
no es sólo su receptáculo sino su ''refugio", es decir, el Sitio donde lo d1vmo
se interna para que el ente se revele como cosmos, o sea, como orden,. belleza plenitud de sentido. El mythos es, por lo tanto, la palabra que registra
la ~agen de lo divino tal como ésta .surge del contacto entre Dios Y el ~lma.
Un tal contacto "precede", onto16gicamente hablando, a la _separac16n Y
oposición entre ambos. Ya nos hemos referido a 1~ horn°?~e1~d entre lo
..visto" y el órgano de la visi6n. Aplicando este mismo prmc1p10 a la c~esti6n teológica envuelta, cabe recordar la célebre frase "platónica" de Plotino
que ha sido incorporada por Goethe a la poesía occidental:

War nicht das Auge sonnenhaft,
Wie konnten wir das Licht erblicken?
Lebt nicht in uns des Goetles eigne Kraft,
Wie konnt uns Góttliches entzúcken?
(Si el ojo no fuera de esencia solar
¿cómo podríamos percibir la luz?
Si en nosotros no alentara la propia fuerza del dios
¿cómo podria extasiarnos lo divino?)
Sin embargo, el impacto de lo divino en nuestro interior, o la fuerza de
irradiación de las imágenes míticas que lo han moldeado, no son algo objetivable a los fines de una explicación analítica. De poco nos sirve hablar
de Dios como "causa" de nuestra fascinación o de la visión de figuras divinas como su efecto. i Dios ni los dioses están sujetos a nuestras categorías
lógicas O demostrables desde el punto de vista de una interpretación científica del mundo. Una de las más sugestivas fórmulas de Gabriel Marcel
-contenida en su Journal Metaphysique- se refiere precisamente a lo precario de cada teología que considera la deidad como mero objeto del conocimiento humano: "Des qu'on parle de Dieu ce n'est plus de Dieu que l'on

parle". (Tan pronto se habla de Dios, ya no es de Dios de lo que se habla).
Hay un íntimo nexo entre esa sentencia de Marce) y Ja conocida exclamación de Federico Schiller: "Spricht die Seele, so spricht -¡ ach!- schon die
Su/e nicht mehr". (Cuando habla el alma, ¡ ay! ya no es el alma la que
está hablando) . La analogía de ambas afirmaciones no estriba simplemente
en su fonna de expresión sino en la idea de que hay momentos de máxima
intensidad en los que las exteriorizaciones verbales, o más concretamente, la
prosa de tales expresiones, rompe el contacto con lo maravilloso, aquel contacto del cual han surgido los mitos y, como "respuesta" a ellos, los actos
cultuales. De Dios no se puede hablar (como si fuera un objeto) y el alma
se desvanece en el instante mismo en que trata de servirse de palabras. El
alma sólo puede mirar o cantar, sobrecogida por su visión de lo divino o de
las figuras divinas. Poco importa, a este respecto, si adoptamos como lema
alma naturaliter c/1ristiana o alma naturaliter dionysiaca. El mismo ~ ietzsche
estuvo consciente de lo insatisfactorio de la expresión no-poética como velúculo de un mensaje "religioso". Se reprochó, no sin cierta razón: "sie
hiitle singen so/len, diese Seele" {"debería habcr cantado, esta alma"), frase
que fue repetida por Stephan George en un poema destinado a evocar el
rostro espiritual del último "discípulo" de Dionysos.1
Hemos dicho que el mythos es la palabra que nace del silencio y podemos
ahora afiadir que este silencio representa la esfera sagrada dentro de la cual
el alma ) la divinidad se funden y se separan. El mythos, pues, rinde testimonio de ambas, o sea, de su mutua interpretación, lo cual excluye la posibilidad de considerarlo psicológicamente como una visión subjetiva, como una
especie de "alucinación" del hombre arcaico. Es cierto que la existencia de
lo divino no puede ser demostrada, ni tampoco la del alma. Pero ninguna
razón metodológica se opone al intento de mostrar las imágenes directrices
de una comunidad que se han condensado en sus mitos. Una tal mostración
a~~~ se logr~rá si~ la previa renuncia a 'todos los prejuicios teol6gicos, soc10Jogicos y ps1col6gicos que suelen interponerse entre las cosas que deben
dar resplandor de í mismas y su teoría, entendida esta palabra en su sentido
prístino como re-vista de una percepción sensorial o re-flexión de lo contemplado. El moderno horno theoricus, desde luego, cree poder apresar las cosas
1
STE.PAN Gtoaot, Der siebent, Ring (Gode.sberg, 1949), pp. 12-13. V~ase cJ final
del poema titulado Nitlzsche:

Und Wtnn die str,ng, und ¡,qalte stim,
Dann wie ein loblied tónt in blau, nacht
Und h,11, /lut • so klaet:
hiittt singen
Nichl rtd,n soll,n diese neue sttl,!

su

148

149

•

�•

en las mallas de 11.11 telaraiías conceptualea sin dane cuenta de que una •
nica de reducx:ilm, aplicada a configuraciones espirituales, equivale a .,,..
,,duaü, ad abnmlum.
Ya Jen6fanea había prevenido contra la pretemión de un saber de lo divino, basado no en lo ''visto" originariamente sino en lo visto a través de
loa anteojos de la opinión, o sea, a través ele) filtro de una interpretaci6n
Jftliminar de lo dado. Al forzar las OOl8I dentro del lecho de Procusto
de nuestras explicaciones habituales seguimos siendo los sierwl de una tramci6n que s6lo ha logrado alejamos, cada vez más, de los fenómenos ~
ligiosos.

Jaaás

na&amp;ió ni uená varón alpao
qtu conoua tu vista cierta lo que ,o digo
sob,e los dious '1 sobr1 las cosas todas;
¡,o,qu,, aunque aciert, a declarar las cosas
de la más p,,f,cta manera. ll, ,n verdad, nada sab, de vista.
Todas las cosas ya por el contrario
con Opinión están prendidas.2

La versión de este pasaje se debe a Garcla Bacca quien, interpretando a
Jenófanes a la luz de la fenomenologia de Husserl y de Heidegger, atiene,
en 111 comentario, que el pensador griego contrapone aquí "el opinar o conocer opinativo" al genuino saber, es decir, "al sab,r de vista. al saber eidéticament'!". García Bacca define el saber eidético como un conocer las com
"poniéndolas como objetos, como lo otro: comprendiéndolas, mas sin ser
comprendido por ellas''. Pero la reducción de todas las cosas a meros objetos
es precisamente el pecado original de la tradición racionalista que, dicho sea
de paso, parece iniciarse en la teología con el propio Jenófanes. El hecho
de que exista un inauténtico entretejimiento mutuo entre hombres y cosas
no implica que nuestro distanciamiento de ellas, en virtud de su objetivación
como entes fácticos, sujetos a nuestra razón calcuJadora, nos "libere" del
conocer opinativo en el terreno de las realidades mitioo-religiosas. Todo lo
contrario parece ser el caso. Sólo es provechoso en esta esfera un método que
trata de reconducimos a las cosas, respetándolas en su "Eigenstindigktit (:=su
estar erguidas por sí mismas, su autonomia) en vez de imponerles los esquemas de nuestro saber de dominio que impiden el que ellas mismas lleguen
Los ~11oe14lico1, I (Mmco, 1945), p. 6. Lu dol 6ltimaa líneas aubrayadaa por
DOIOUOI. En una edición posterior: 1,-,,,u,dos filos6(üos 41 los ,mocr4tieoi ( Caracas,
s

Uoiv. Central de Venezuela), 1111tituye G.uclA 8AécA Ja 6ltima palabra del pasaje
citado, "prendidas" por "aprendidas", modifü:aci6n que no afecta el sentido de la frue.

150

Nfi-- .

a patentizar IU esencia. I y ll• Jas "COIia" IOD &amp;:--• di •
eUu una sola actitud, Ja que Schopenba
VIDII cabe frente a
contacto con obras de arte, que B
uer noa recoauenda para entrar en
en cuya presencia debemos
~ con aquelb grandes leiiores
Pero ¿no estará la palabesperar ~temente que DOI dirijan la palabra.
terminada
ra que b dioaes everth•abnente nos dirigm de.
por nuestro oído peculiar? y ¿no será la figura divina
•
que nos es sugerida por nuestro modo de
una unagen
ella un intento de ideali:ar seres
. ver humano? ¿No se refleja en
hemos aludido a la actitud r a c i o n = j ~~ , ~ humanos? _Ya
a menudo el siguiente pasaje,
el
, e quten ae suele atar
cenMnnes religi·
en
que repocba a las tradicionales conr-osas su antropomorfismo:
Mas los mortal,s piensan
qru, cual •llos, los dious s, engendraron
que los dios,s, cual ellos ooz y traza "
Pero si bwy,s '1 leones •
u
manos luvi,ran
Y el pinta, con ,llas

:Uül

os poseen.

"~ace, las obras qau los hombres hacen ( pudieran)
c. allos a caballos, bu'78s a buryes
pintaran parecidas i--',.,nes
d•.. los d'wses;
"-t.
Y darian a cuerpos tk dious fomuu tales
que las de ellos cobraran semejanza.•

ª

---• La dificultad de
w-"' ut
.

1111a

das

tal aprehemi6n

de las c:oaa ya ha lido intuida por Goethe:

w.. di, '"' ~nt,su
r -'-L
rau oo, tl,n Aug,ra di, lil1t.

s,1&amp;111J1rs1, voa aU,ml

' HU Mil úa A•

,,.,. n

la

s, ,,.,

Hay que reconocer la no vigencia de nuestroa día •
•
penaar -ambiguo, pero riguroeo- inh
ttngos lósicce en lo que atañe aJ
loa griegos. Vwe Wu.ULM LUTIIU erente. aJ mytboe y a la poaía oricinaria de
p. 62: "La
. '6
.
, W1ltnsicht •"" Gnst•sllbn (Gott:n- 19
escw n CODIClente de sujeto ob.
del
· - - . 54)'
enfrenta (G,gnutand), que para nototro.' 1 ~eto,
)'O 1 de aquello con que ae
puede entrar en juego en la in•-ta...:L- •~-011 modern01, resulta lobreeotendida, no
eú•-·
-..... wun uc mundo h~rico En ,.
•
----• opumas para IIOIOtrol, se ac,b¡,
en
.
·
que: medida estas
del U10 de algunos verbo,
el
epon Y coinciden en Homero cabe inferirlo
•
en
que se refleja un peculiar estad
•
101 ámbitos
del 111jeto Y del objeto, entre lo .
.
. o de Ouctuaci6n entre
y el acontecer pasivo".
mterior Y lo atenor, entre el hacer activo

' Véase obra citada: Los Pr,socrálieos I
,11socr,1icos, pp. 35-'.36. En ata edición, ' PP: 3-4, o Frapinto, filos6f"os ti, lo1
"bu~ o leones" Y, en la linea penúl~~~tituye ''bu,?'es Y leona" por
aiadido, entre parmtcsis, la palabra ••tl'
. por "ideas . N010trot hem01
, a.,a para DleJOI' comprmli6n cid 'texto.

151

�1.• &amp;PI.="tf. i .ilJI. -·
i~.
i
. 1 i ,,.}Jt-t
t·~rt\ltj.t t1t1!'l:J1,¡it~l'ltli~j•t
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.. •• •. :;4 t r ¡i ,.,l ,i&lt;~.1mf
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�última instancia,
• del ente cucunstante se debe, en ...-.1... la per·
cual toda captación
____1_..:-.1.. Algo ha de serme -ts•-,
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veneraci6n
~
•
nferir
tentl 0
a una suerte de
•.
todos mis esfuenoa de co
un
.
. de-·
......,, condiaona• • de lo -&amp;•- - - L . -·" me impu]aa, envtvenaa
~ ....aif,V
l't'"'
a mi vida. Si me falta la expen~ individual o colectiva? ¿Por qu~ no
tonces, a la búsqueda de una
artificiales :i i no tengo veneraaones
· descemo a los parail0I
•
timiento del fin
opto por un . undo El nihilümo no es sólo el pre-sen ~-1;,1.,. del sense desintegra ID1 m
•
la c:onciencia de la . - de uestra cultura sino, antes que ~
decir en un no-mundo. ¿ Des. n las cosas en un mundo desdivinizado, es
'más alto "standard,, de
tido de
l 'bilismo con el logro de un
. - de un
aparecerá, acaso, e 01
.
_ por la máscara nsuena
.
vida? 1Qué ingenuo seria deJane ~ .,.,u;,1,. semblante del bastio m• •
tras la que se oculta
a-cr6dulo optmusmO
bilizador!

~..1
UCI

. ledeur ce monstre delieat,
T• le connau,
' umblable-, mon frertr
Hypocrite lectnr -ffl01I
ele
más acentuada en las capas acoLa lelll8Ción de vacío espiritual su ser . facilidades de acceso a los
modadas de la sociedad que entre la ~te
grandes masas no deja
culturales. Elevar el nivel econ6nudoco e nflttJt.temOS de la problema~
tedb'· aun cuan nos r--d algunas
de ser una demanda ape . ...,
carácter deshusnaniuor e
ticidad del "p1og1eso" -~~ Y del poránea. Pero por inútil que sea la
"bendiciones" de la civilización ~ntem ...! • ..,. el verdadero problema de~
• nado,, m
atención que se preste a las "arcunstan~
lí.:co y no' puede ser "soluao
• 'tual DO es po u
hombre como ser ~1?
'onada política cultural.
.
. uiera por la me)OI' mtena
rque nos señala como tanq
d
1:'"""''" la f6rmula de Ortega, po
le nfiere sin em•
He llama o pe&amp;&amp;&amp;•rofano al que se
co
'
rea básica del hombre ~~l ppolígrafo español,_ ~ "~~ :
bargo el aura de una
. sus responsabilidades DDWncas,
deber' que impone al homb~ de
de un pathos aipto-religi~, que
sirve de una terJninologia, unpregna or- el contenido de su mensaJe. He
n
"ironizar'' -sin quererlo su aut la 'tud cr--&amp;tica que se desega"salvar'
ª
· .t.n.. rt,. de actJ• nr,im1ntando
va..---' " ·
mi circunstaDCJa; 'ar-" a que. ard
e
.
ella nos induce a segwr r-a---:
podido conrende de esta máxima,
tal historicismo ret6nco ha
. .
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.
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se
debe
el
hecho
de
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La
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publiadad
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L,ctor " •t CT ..
BAwal.Ald, L,s fu•rJ ti•

154

mal (Au Lecteur).

que ae da a una teorfa parece ser indicio de su carácter apologético.ideol6gico.
La burocn.ti7.ación del saber -cuyo carácter provisional siempre ha sido
reconocido por Ja mente cientffica- entraña un proceso de dopiatizaci6n
que degrada a la fibofia; lo u oficial" suele ser lo falso por antonomasia
Pero el caso Ortega ilustra por añadidura, la caducidad de todos los intentes de hipotecar el ·porvenir de la filoeoffa pracribiéndole un determinado
punto de partida. La relativización de la verdad por Ja circunstancla relativiza, automáticamente, cada afirmación IObre la fonosidad del impacto de
lo circunstancial en nuestro pensamiento. Lo que ha sido postulado como
"deber" cae, de este modo, de su propio pedestal. Mi preocupación profana
no puede ser legitimada por otra preocupación profana. Si lo "verdadero"
se identifica con lo que nos conviene o Jo que nos "salvaº hemos de continuar interrogándonos cuáles son los IUJ)uestos de nuestro propio deseo de
salvación que, a su vez, nos remiten a los supuestos de estos supuestos y asi
in infinitum. El historicismo orteguiano es un callejón sin salida. Frente a ~]
debe levantarse la profunda verdad contenida en la célebre frase de Ranke:
"Cada ~poca está en una relaci6n inmediata con Dios". Cuando en una f~
de la cultura ya no hay un contacto originario con lo divino, cabe decir que
ella pierde su carácter de ~poca en el sentido de Ranke.
El concepto de Dios mismo puede ser identificado con el concepto de
"época", tal como Jo ilustra Nietzsche en el aforismo 639 de La Voluntad
de poder. "La única p0SJbilidad de prestar un 1e11tido al concepto de Dios
sería ésta: Dios, entendido no como fuerza im~lentc sino como estado máximo, como una lpoca". En un pasaje posterior del aforismo mencionado
se advierte el nexo entre esta postulaci6n de un Dios de la plenitud, hacia
el cual nos encaminamos si queremos hacer época, y una nueva apropiación
de la idea del mundo en penpectiva dionisíaca. "Lo único que está demostrado es que el mundo no tiende a un estado duradero. Por consiguiente, hay
que imaginar su estado de altura partiendo del supuesto de que no es un
estado de equihl&gt;rio ... 11 Podemos añadir, explicitando la relaci6n entre Dios
y el mundo en Niemche: La enunciada "muerte de Dios", si es algo más
que la muerte de detenninadas concepciones de Ja divinidad, entraña la
desaparición del "mundo" como dimensi6n espiritua~ dentro de Ja cual los
fenómenos cobran su sentido. Sin la vislumbre de esta dimensión nuestro
propio ser se toma absurdo. O, dicho de otro modo, Ja "muerte de Dios,. es
Ja angustiosa toma de conciencia de que no existimos de veras.
Rimbaud ha dado a esta zozobra del Tántalo moderno su expresi6n def~nitiva: "La vraie vie est absente. Nous ne sommes pas au monde".
Sin veneraciones no puede haber la ''verdadera vida.., o sea, un genuino
ser-en-el mundo. Además, conviene recordar que existen constelaciones que
155

�podrian acomejamos la siguiente modificación de la fónnula orteguiana:
si no me salvo tÜ mi circunstancia he de hundirme, puesto que, a la 1árga,
la circunstancia me "tragará". Mejor el exilio, con sus experiencias amargas
que, sin embargo, no afectan forzosamente la integridad del pensador, que
la claudicaci6n, justificada pose faetum, de un "haber hecho lo mejor dentro de lo posible". Desde luego, Ortega mismo no ha querido hacer la apologia de las actitudes acomodaticias: su ethos es activista -revolucionario,
si se quiere, dentro de la "circunstancia española"- pero consustancial con
una metaillica voluntarista, no iluminada por una visi6n poética del universo, generadora de. auténticas veneraciones. Sólo el hombre político puede
aceptar sin reservas la fórmula orteguiana. Nuestra penpectiva, en cambio,
es la siguiente: La historia del espíritu occidental suele ser la historia de las
rebeldías contra la circunstancia, no meramente en el sentido de una lucha
contra circunstancias adversas -o sea, aquellas que se oponen a la tarea
creadora del hombre-- sino en el sentido más profundo de una subveni6n
contra la continuidad de una tradición que ha traicionado las iniciativas
básicas de nuestra cultura. El espíritu trata de liberarse de la rutina de sus
interpretaciones de la realidad hist6rica ~ recuperar las veneraciones originarias, fundamentantes de la existencia. Sólo muy pocos han comprendido,
hasta ahora, el profundo sentido y la actualidad de la palabra profética de
Holderlin: "Lleno de méñtos, pero poéticamente habita el hombre en la
tierra". Esta palabra es profética porque anuncia un modo de existir en el
cual el verdadero destino del hombre se hace diáfano, es decir, ella señala
precisamente aquella originaria postura vital a la que trata de sustraerse el
moderno homo faber, esencialmente nómada, cegado por sus éxitos en el
dominio de la naturaleza. Vivir poéticamente no es huír al reino de las
ilusiones sino que significa tener valor de defender las imágenes de lo divino
y de lo humano, en virtud de las cuales nuestra vida se espiritualiza. Lo
poético no estriba en la evasión de lo real sino en el pleno reconocimiento
de la finitud de la existencia. Precisamente por sabernos finitos tenemos que
dejam01 guiar por nuestras veneraciones e instalarlas en el centro de nuestro ser. Vivir Jtrosaicamente es vivir como si no hubiera la muerte, es dar la
espalda al misterio, es emprender la fuga ante la inminencia del destino.1
1 Sólo 100 auténticos el amor a la tierra y la W,lt(,ommiebú (=religiosidad humana)
del hombre que acepta de buen grado el carácter finito de la emteneia. lhcw., par·
tiendo ·del supuesto de la identidad entre el espíritu y el tiempo ("G.isl isl Z1it"),
afirma la no-espiritualidad de actitudes humanas en lu que se evidencia el rechazo
del devenir y, por lo tanto, de la transitoriedad de nuestra emtcncia. Véuc F,11om1JWe
logi, d,s G,isi,s (Somdi,la, W,ri:1 11; Stuttprt, 1958), p. 34: "La vida del espíritu
no es la vida que recela la muerte y se preaerva pura de la devaataci6n, aino aquella

156

Vwir
prosaicamente a c1e·Jane arrastrar por sus daeos
•
mstante de la aatisfacción de ellos, el mal .
Y querer detener el
creador, el instante de la caída en lo "''1 __mstante que_~ el tiempo
fmo para triunfar en Fausto
.. -t5.. cuyo advenmuento espera MeQuien
DO acepta Ja
•
•
muerte no acepta la transi
•
la tier,a.
La imagen mítica de Gea,
ormaaón, que es la ley d•
y "devora., a sus hiJ·01
la madre fecunda y cruel que "pare"
•
para re-generarse peri6di
tivo de abatimiento para el &amp;.-.L_
camente, no ha de ser moestá nn
· diendo un secreto homena.
uuwon::. Todo nnr.ani__,.
las
-·o--, por ser transitorio

=

:1o~

intrgrándo,e al ritmo ,,,.,:,,,· del
awlom de la ~ :
por sus veneraciones, puede el hombre y perecer, ~lo reJuvene.
la tUTTa. La poesía ,.. ----=-'morar -poéticamente- en
-, '-"'-'IU4WlCDte un don
d
•
ses Y un don de st mismo of .do '
. ' un on reab1do por los dio.
.
,
rea
a
los
dioses
Vi·
~
·
dar Y rec1b1r (o "acoger'') tal
es s-Lo.
d .
como da y
ºbe· ("IVtr ,....,..ticamente
,,
illl.1':r
e dioses y hombres. Sin una a·erta . . ~
acoge ) la Tierra, madre
•
mtuia6n de aq lla
wuveno que, según Heráclito
ue armonía oculta del
vida demasiado opaca y d , . ~pera a la armonfa visible, queda nuestra
emama o menesterosa
ramos como habitantes de la tierra Qui .
para que podamos considea lo sumo, su "huésped.,
•.t.rdid.
en ignora la realidad de lo divino es
, un w
o hu..
,

U?d so la?g du dies nicht hast.
Dieses Stnb und We,de
Bist du nu, ein trilber
Auf der dunkeln E,de.

Gast

(Y mientras ignores esto
t Ir
I
es e muere y lkga a ser"
no eres más que un sórdido hrdsped
en la sombría tierra).

En el Strib und Werdel (. m
11
periencia de una metamorl . 1 u~i:e y ega a ser!) condensa Goethe su ex.
M
om esptntual a la que debe
"6di
. as este proceso transformador s6lo ued
su ~n ca renovación.
aas a la dinámica de las . ,
.P ~ mantenerse vivo y constante gra.
En la medida
. en que las unagenes
directrices
que Pilotean nuestra conducta.
imág
.
-y viceversa. ("La mélancholi en~ palidecen va debilitándose nuestro favor
André Gide en Le
.
e n est que de la f erveur retombée" ha dicho
, .
s nourntoures ter,estres) La ºda .
'
up1da porque carece de incitaciones
1 . , vi. sm mythos se torna inpara a autentica re-creación del espmtu.
,.
que soporta la muerte y ,e mantiene rn ella"

en las Co11f1r,n,ias d, ]111e).

. (La f6nnula "G,ist ist Zeit" se encuentra

157

�Sólo mis veneraciones pueden hacerme asumir el riesgo del Strib und Werde!
Quien reniega del mythos reniega de la vida misma aunque lo haga en nombre de la vida y con la intención de liberarla de imágeMs petrificadas. La
''ideología" suele ser un pobre sucedáneo de la religión.• El doctrinario moderno parece haber heredado el fanatismo del homo religiosus de la tradición judeo-cristiana, pero no su espiritualidad, ni tampoco la de un Karl
Marx, cuyos poetas favoritos eran Esquilo, hakespeare y Goethe. La pasión
que la retórica pseudo-marxista o nacionalista despierta en las grandes masas es totalmente distinta de aquel estremecimiento ante lo inmenso o, como
hoy se suele decir, ante lo luminoso, del cual Goethe afirmó que es la mejor parte de lo humano. ("Das baudern ist der Menschheit bestes Teil").
La pervivencia de esperanzas mesiánicas o de elementos escatológicos en
ciertas utopías sociales no debe inducimos a confundir los genuinos mitos
religiosos con ficciones políticas, o sea, "leyendas" fabricadas para fines de
proselitismo. Quien pretende que también la religión ha sido "fabricada'\
por ejemplo, por una casta sacerdotal, ávida del poder, olvida que la institución de tal casta ya presupone una previa teofanía, o sea, una revelación
a la que se remonta el orden sagrado establecido en una comunidad. ¿Cómo
podría haberse originado un sacerdocio sino a base de una patentización
de lo sacro en determinados seres humanos? ¿ Y cómo reconoció el hombre
arcaico el carácter sagrado de éstos si no tenía ya la experiencia de lo divino? "Al comiem:o está siempre el dios", o sea, una súbita iluminación de
aquellos a quienes él "aparece".' Su entrar en apariencia coincide con una
cosmofanía, en cuanto un "mundo" s6lo llega a constituirse a partir del descubrimiento de un centro espiritual, y .con una antropofanía, e.n cuanto la
comunicación con el prójimo se realiza básicamente, en función de un diálogo con lo divino.
A Tales se le atribuye haber llamado al cosmos lo más bello, lo más excelente (,cáll,ai-«w), por ser la hechura del dios (no,11µa.8tov), y en boca de su "Protágoras" pone Platón el relato del origen de la comunidad
humana gracias a la intervención de Zeus, que envía a los mortales las diosas
Aidos y Dike, cuya presencia hace posible que emerja un 1'Ó&lt;lµo~ nóJ.tc.&gt;~.
• A este respecto cabe recordar unas palabras de UNAIIUNO que se refieren a la preponderancia de lo ideológico en nuestra época, o aea, a la ideocracia imperante:
"¡ Libertad! ¡ Libertad! Y donde la idcocracia impere jamú habrá verdadera liber·
tad, sino libertad ante la ley, que es la idea entronizada, la minna para todos, la facul•
tad lógica de poder hacer o no hacer algo". Ensayos, I: La id,ocra,ia, p. 250 (Madrid, 1951).

• Vú.se WALna F. Orro, Dionysos. Mylhos vnd Kulhu (Frankfurt am Main,

1933), p. 30.

158

Por haber "visto" al dios ti
.
oculta lo cósmico y lo h ~ ~- el hombre órganos a los que se les destambién el habla,
decir, la
despertar
le faltaría
de las cosas y de edificar un ''m d ,,
explamar simb6licamente su visión
•
un
en
medida
~mute descubrir y retener conexiones de
.
. en que su lenguaje le
nifestar estados afectivos o de se . ..i_ sen~do. S1 sólo se tratara de ma.
rvirse ue señales para l
rdi
reacaones colectivas en cualquier situación bas
a coo ~i~n de
sonoros- de que disponen los animal , p tarían los gestos -murucos y
Darstellungsfunktion (Bühler) d 1 1 es_- ero al hombre es privativo la
decir la posibilidad d
e enguaJe, su función de representación
'
e retener contenidos de su
. .
' es
dolos de las situaciones vitales d las
expenenca, desvinculán.
.
e
que emergen para
•1
genes disponibles, en palabras. Con éstas
'
convertir os en imásea para fines de la "orientac'6
l podemos re-presentar la realidad
·
. ,.
n en e mundo" del " 1____ • •
'
extstencaa o de la interpretación de las "cif '
escun:cun1ento de la
tareas básicas de) hombre segun' J p·¡ f' ras de la Trascendencia", las
,
a , oso ia de Jas
M al .
re-presentar las cosas tiene que
d
-~rs. as · unpulso de
cia n
.
prece er su percepc1on Las
U
h
osotros, es deru, se presentan ellas mismas . . , .
cosas egan ala palabra encarna el senttºd d J
' cliaendonos su nombre. En
o e a cosa y sólO
. d
de este sentido podemos sep
en virtu de la aprehensión
palabras, cual linternas en laararnochuenad cl~l de. otra con la que colinda. Las
·¡·
e si encio nos
d
ti "ª' lo visto. ¿ Nos será lícito
.
'
ayu an a ver y a idennuestras afirmaciones son en el ~ preguntando -puesto que casi todas
~ma de estas linternas? ¿ p~\:Ía~:~- de dónde procede la luz
senan lo que son -prolongaciones de nucstr ~ de que ~ palabras no
ras del mundo- sin la fuerza l , . d la os organos sensoriales, formado, •
wruruca e palabra pn' · · ·
cosmogoruco del mythos? Pu • ,
,
nugema, sm el poder
,
es
sena un mundo
d .
pod na ser percibida por un ser eque
. • d
cuya mun arudad no
11wruna O por la palabra?
La respuesta nos la da de un mod . .
(Fragmento 124). "Co '
o mclirecto, una sentencia de Heráclito
·
mo un montón de estiér l nf
do, es el mundo más bello". Lo ual .
~ ' co usamente amontona.
e
qua.ere decir- el
d .
perspectiva resulta ser in-m d La
. ,·
mun o v1sto en cierta
un º·
aprehensaon d
bell
orden,_ o sea, del factor constitutivo de su munda .
e su
eza y de su
más bien, de los dioses qu . .
rudad, depende del hombre 0
sentido del ente. Este se re:e~nspliran al behom~re a descubrir la totalidad
, ª que sa mirar co
bl adura armoniosa de tod
1
' mo cosmos, como ensamos sus e ementos Saber ·
mythos, es decir., la palabra que nos ab · 1 • nurar Y saber entender el
misma realidad. El mythos nombra 1 ~ os OJOS, son dos aspectos de una
dedor de los clioses llegan
. • os oses Y traza su órbita, pues airea 11ummarse las res
ti
dentro de las cuales Je toca a I hombre realizarse
. pee vas, esferas
de existencia
.
del mythos fundamentante del orden "revelad " a s1 rrus~o. El "olvido"
0 , Y de la Jerarquía que le

ea

;~u~ia::

~e sus_ "ojos"

°

d:

159

�un orden artificial
loa
de
:n~~
Pero misma necesidad que
.
haciéndolas aparecer

.
•
c:onaponcle, conduce a la
1 'timarlo por medio de 'mitos"
egl

'

la

ya

intentos

~

ta el hombre de justificar IUI usurpaaones,basta
punto está
de gestos arquedpicoe, demuestra • · •q la conciencia

expenmeai
l'epCliciones

como
l "recuerdo" de la vmlad onganana,
enraizado en su alma e
orden • esto trata de apoyarse, aunde un orden natural en el que cada
. ~pu La posibilidad de construir
(
_1..:ccándolo
y adaptándolo
d~
. como su f---..1---to
la efecque _
,
dea .IUI
lencia,
tiene
IIIIUUUQI
ficciones, legi~oras d e = ~ abridoras del mundo.
tividad de las imágenes
'
tando
rebafios se encuentra en
Hesiodo apacen
sus
'
1
Las musas con as que
'
chas mentiras que se asemeul
e saben contar mu
el Helicón, no le _oc ~ - "pero tambibl cuando nos place, sabeilln a las afumaaones
'
. .
los ~ • segun' el repro,El hech0 de que as,m1smo
..--,
•
mos decir la verdad"•
,,
debe inducimos aJ error de 1den00
• .....__L_ "mienten en demasia
• •
La
che de • ~ ,
. lemente su modus dtfu:rens.
tificar la poesla con la ficción que es,. SUD~ (H"lchrun) pero precisamente
palabra es "el más peligroso de los bienes) .: obra, ~ ente en cuanto tal
· la de "desocu tar, en
lo es por su tarea propia
•-1-) El au~ntico poeta invierte, pues,
·
·
En la
y guardarlo en su verdad" (Hei""""5"'ª
la 'tada
sentencia de Heráclito.
·-~--:.l.
la que alude
Cl
nf
la tramfWlllilUUn a
d · se convierte lo co usamenvisi6n ~tica se restablece el mundo, es _car,
_, .. en belleza. Del
rord pleno de sentido, en anno.....,
te amontonado en un
en
La palabra, purificada por el poeta,
montón de esti&amp;col ~ un COSIDOI, dinámica de lo sagrado se está aprespurifica al hombre. Qwen recu~ la noche c6smica -la Weltnacht de
d
el retorno de los di09CS. La
tan o para se disipa
.. ante la w. lumbre de una nueva aurora.
HolderlinN ch einmal sti es eun Morgen, Gotter.
W~ . dnho'- llar alltin snd Ursrung.
11' une
-·
li t
D . ·w lt steht auf mit euch, und Anfang g nz
ae e
M: ..r
an alltn BruchsttUn unser,s ~,,ngens . ..
dioses'.
(. Que sea una vez más vuestra ma~ana:
Sólo vosotros sois ongen.
N'osotros ' e1a1n'mos
r
·
·
l inicio
El mundo surge con vosotros, resplandeciendo e
en todos los pliegues dt nuestro fracasar . .. )

.
Mana
,
l últimos de un fragmento de Rainer
Estos cuatro venos son os
nPllf'traci6n y de un modo
Rilke. io Raras veces se ha expresado, con mayor r--¡, Gottli,lt•m (Gottingen, 1955 &gt;• P· 21.
• Citado por K.uI. KzuNYJ en Umia•~ mleun dieux, 11 faut frapper lea dieux de
"ll ne faut point attaquer lea autra, nuua

más concleo, la esencia del mytboa y su lignir.cado para la existencia humana
A la luz de tales paJabru, evocadora, ~to de los dioses corno del mundo
que con ellos emerge, se comprende bien la e.sepda catártica de toda genuina
poesía, en cuanto ella logra hacer fulgurar los orígenes, sugiriéndonos la posibilidad ~ trasmutarlos en un nuevo comienzo. Una elegía -pues el citado
p.lS&amp;je tiene carácter elqíaco- no ea scSlo lamento sobre la fragilidad de Jo
bello y la fugacidad de la presencia divina sino, ante todo, conjuro de las
figuras que se han ido, o sea, f6nnula de CDCantamienfo por medio de la
cual el poeta fija la imagen de aqu~Uos a quienes pertenete su amor y su
veneraci6n. La efcctividad de un tal Procedimiento ''mágico" depende de la
fascinación que puedan ejercer las palabras para "atraer" a los ausentes o -en
el plano subjetivo- para hacemos \'el' que lo que ha sido es todavía, si bien
se está ocultando a los seres olvidaciims e impuros. Mnemosyne, la memoria, es la madre de las musas, y mientras el poeta recuerde de veras una teof anía ~ . le es licito vislumbrar el advenimiento de una nueva mañana
divina. Tal vez, en el futuro, una mejor comprensión del tiempo nos hará
más receptivos para la identificación de los dioses con los orlgenes, familia117.ándonos, igualmente, con el ~ento mítico del eterno retomo, ese
núcleo de la fil010fía nieasc;heana
Los versos del fragmento de Rilke que hemos citado están precedidos por
un ~je en el cual el poeta alude a repetidos advenimientos de los dioses,
idea que parece justificar la esperanza en un re-nacimiento espiritual del
mundo en el porvenir. &amp; notable la fuerza intuitiva que ha permitido a Rilke
dar a su representación de una teofanfa futura todo el sabor de una concreta
experiencia, como lo atestiguan las imágenes de estos dioses,
.. . Sclúafer in den Dingen,
die Atiter aufstelm, die sicla and den Brunnen,
die wi, vermuten, Hals und A.ntlitz wasc/aen
und dú ihr A.usgeruhtstin leicht l,inzutun
zu dem, was voU scl,tint, unserm vollen Ltben.
( ... [los diomJ durmientes en las cosas,
que se levantan risueños, para lavars, en las fuentes
que entrevemos, el cuello :Y el rostro
y que añaden, levemente, su se, reposado
a lo que parece lleno, nuestra vida llena).
l'ennemi. Mau, d'abord il faut done lea decouvrir. Leura vúitablea dieux, lea hommea
lea ~chent avec 10i.n". T•l Q.••l (París, l!HI}, p. 38.

160
161

H. 11

�Incumbe, pues, al poeta que vive en los tiempos tardíos, alejados de los
dimes; preservar el recuerdo divino, asumiendo ast el papel que Novalis le
babia asignado, el de un mldieo trascendental. La imaginación es, para Novalis, el supremo bien y la poesla la ffgenuina realidad absoluta,.. En es~
última afirmación ve el núcleo de su filosofta, condensando su tesis en la
fórmula: "cuanto más poltico, tanto md.s v,rdatlero". ¿Romanticismo? ¿Pensamiento antiplat6nico? ¿Imcionalismo? Con tales etiquetas a61o nos cerramos el acceso a la comprensión de la palabra creadora. Donde se hace patente la genialidad sobran las clasificaciones. Quien pretende ver en el poeta
nada mAs que el hijo de su Epoca -o de una corriente espiritual que la
caracteriza- no entiende ni el mensaje del poeta ni la fisonomla de su
tiempo. El alborear de la conciencia del fundamento mítico de la cultura
no es "producto" de ninguna q,oca sino anamnesis, rememoración de un saber sepultado. Las veneraciones no son una "circunstancia" del hombre como
las ideologfas entre las cuales él hace su elección para canaliur sus rebeldías
y racionalizar sus conformismos, Las veneraciones son nuestras posibilidade.s
de trascendencia y, por lo tanto, el secreto móvil de nuestra autorrealizaci6n.
Pero tal vez no siempre sabemos nosotros mismos, a ciencia cierta, qué nombre hemos de dar a nuestros dioses, y tal vez un secreto pudor nos impide
confesar nuestras veneraciones. Para protegerlas, o por avergonzarnos de ser
"entusiastas", estamos a menudo renegando de ellas, aun en los momentos
de nuestra soledad, al dialogar con la sombra de nuestro prójimo. ¿ Acaso
tmaemos al ataque del prójimo a nuestras veneraciones? ¿Es el prójimo -y
basta el más allegado a nosotros un potencial enemigo de nuestros dioses?
Paul Valéry dice, en uno de sus más penetrantes aforismos, titulado Cach,
ton dieu:

No se debe atacar a los otros sino a sus dioses.
Hay que abatir los dioses del enemigo. Pero, ante
todo, u preciso descubrirlos. A sus verdaderos
du,ses los hombres los esconden con cuidado.

162

BREVE ENSAYO SOBRE EL SER
Dr. Ausuro OAnnw.u
Univenicfad de C6rdoba (Arseutina)

I
LA, RELACIÓN ONTOLÓGICA ORIGINARIA

El estudio de indeterminación.
ff.w UNA EXPERIENCIA PRIMERA d J
tal experiencia
por la cual e) ser se hace patente. y
se pone edeyomanifi
que hay entes. y haberlo descub'
testo cuando decimos simplemente
se patentu.a e) ser. Vayamos p ier¡o es ya haber descubierto el yo en el cual
este dato inicial nos basta. Porq: si~:amente: e\ evidente que hay entes. y
entes. Algo que es dado como
. algo_ no podemos dudar es de que hay
po Ja cual
una inmediata p
.
.r .
puedo decir que hay entes
. 1 resenc1a a mi conciencia y
c1enc1a. Es decir que 1
ha
Y sm a cual no habría tampoco
1
e ser fe ce conscient
·
eones patente como dado-ahí y nada más.
e ~n rm conciencia para la cual
me lo haga dese b . s·
, o sea, sm previo. "razo
.
"
.
•
• u nr. lDlplemente, está ahí
. nanuento
que
eta, nu conciencia interior al ser I
.
. . El ser mtenor a mi concient •
• ntenor a uu c • .
se pa entiza y emerge aunque no es
. o~ctenoa en cuanto en f'lla
conciencia interior al
la conctenoa la creadora del
. la
ser en cuanto nada
al
ser,
Lu--o puedo hac
escapa
ámbito del ser
-" '
er una nueva distinc · ,
·
cia, es decir, aquello que se h hech ion: aquell~ de que tengo concienser y
ª 0 patente a nu conaenaa
· •
' por eso, que existen entes ~
es que hay
ha
· orque cuando digo
Y entes, esta evidencia es posible en cuanto ha
que es. evidente que
Lo que es. O sea que lo pnm'e
y una presencta que exist,
d •
ramente patente no es . 1
•
e nu contorno sino la interior ¡,,ese . ti, l
sunp emente los entes
o, mejor aún, la existencia de I ncu, e, •sn que hace evidentes a los entes
os entes. St nos fiJ"amos b"ten, esta patencia

º"'""'"""
·-o---

163

��aire participan del calor o, mejor aún, que están calientes o que son calientes;
también podrlamos decir que el hielo es frlo; pero esta misma afirmación ll0S
descubre que rectamente hablando debiéramos decir que el agua o el aire
tienen o están calientes y que el hielo tiene el frío, ya que los primeros no son
el calor y el segundo no es el frio. Lo tienen pero no lo son. Asimismo, los
términos mutuamente implicados e inseparables por eso mismo de la relaci6n
ontológica originaria, tienen el ser o están en el ser; por eso podemos decir
que son, siempre que tengamos presente que el acto primario por el cual se
escinde el ser en ser sujeto-ser objeto no hace más que descubrir el ser que
está en el yo y en el obiectum. Si así no fuese no podríamos ya dar un solo
paso más porque si yo no tengo el ser, no participo del ser verdaderamente,
sino que me lo he dado a mí mismo o me identifico con todo el ser; si lo primero, caigo en el absurdo de haber sido antes de ser para poder darme el
ser a nú mismo; si lo segundo, si me identifico con todo el ser, desaparece la
relaci6n sujeto-objeto absorbida completamente en el sujeto al modo del Yo
trascendental de Fichte. No queda más salida que sostener que el ser del s,r
sujeto 'Y el ser del ser objeio es ser participado. Esta afirmaci6n welve insostem"ble una actitud f ilos6fica que intente edificar una ontología a partir de una
mera y exclusiva descripción fenomenol6gica del existente humano sin la apertura a la relación ontológica oñginaria que implica, es claro, una salida f11era
del mismo existenie como tal; pues desde el momento en que surge el ser
sujeto ya se trasciende en el objeto con el que entra en relaci6n necesaria;
negar esto es, hasta cierto punto, no ser fiel a las últimas exigencias de la
descripci6n fenomenol6gica; si el ser en bruto, lo fáctico, no ei otra cosa que
el ser-ahí del propio humano existente sin posibilidad alguna para la escisi6n del pleno del ser en la relaci6n originaria, resulta imposible la salida
fuera del sujeto; en realidad, ni siquiera debiera surgir el sujeto como tal
y el existencialismo, para ser verdaderamente fiel a sí mismo, debiera perma-

de carácter tsfnntual
..
porque ad . .
. .
soy por evidencia inmediata. yqwnr conaenaa de ser equivale a abn que
observemos que yo no soy porq:e es1!'ns': puede sei: puesto en duda. Pero
por~ue soy; sin esta primera pate ,:ted q_ue soy, uno lo contrario: pienso
a IDl ser como ob'iectum. Resulta naa
así . e IDl ser no podria pensar ru. ponerlo
~ ~m? '? el idealismo, por un lado unposibl~ deducir l~ existencia del penong,nana n el acto rv
""r el c'""
··-' me conozco
, y también resulta imposible la rie'--·.i
&amp;aelun
entonces la alteridad resultaría im 'ble como ser no fu.era espiritual porq,u
en el pleno indistinto del ser en b potn L 'Y deberia quedar siempre inmerso
· absolutas. Prim
ru 0 • uego' puedo dcar
· que tengo
evi'denaas
d
.
·
era,
tengo
conciencia
d
ya 01
da,
~ sunultáneamente tengo conciencia del
e ser 'Y, por eso, del ser;
y,Sl sé que hay ser, este saber que se si e d pens~r. Además, si sé que soy
aun no me dice nada del f dame
gu e la pnmera relación ontol~
h........
un
nto de esta ·
• .
~-,
...... 50, es necesario dar una
respuesta• po 1 IDl concienaa de ser·, sm' emuna respuesta W\ no podría
·
r o pronto, y esto eqw'vaJ
' ,..._
tener la pat · d
e ya a
por el que es todo lo que es, según se d"
enaa e ser si no .--ruirti.a'para del ser
puedo encerrarme en el mmanentJsmo
.
.
antes; .entonces es claro que no
matIJO 'alis
to
en
el
cual
des-cubro
el
d
en
• .
ser escubro siJn l , ta smo que, desde cl momenmteligible: el del pensar L '
u táneamente un orden eidético
.
. uego, el orden ontoló .
o
recen simultáneamente "' en tl .
,guo Y el orden eidltico apa
.
.,,
mismo acto d
•
su propio ser. Como se ve,
"d
e aparecer tl sujeto trascund
es evi entemente
,
•
cree que entre sujeto y obieto ha
, erronea la opinión común que
· li .
J
Y un vac10 una laci6 ,
.de '":P
cación y de trascendencia porq ei' . re
n fna; la relación es
lmplica en sí mismo al objeto y al . ue . SUJeto autodescubierto como ser
~el ser trasciende el propio ser ,y lo
bempo, el acto de descubrimient~
c1a Esto equivale a adoptar una acbtud
~ yecta aun
.
. allende su propia CXJstenal de la fenomenología heid
rian
~eJ~te en el punto de partida
clausura.
egge a pero mmediatamente suna
... .i
de su
r---..ora

UU:º

necer mudo.

Conciencia dt ur 'Y orden eidético.
Sin la conciencia, es decir, sin el acto del espíritu por el cual me descubro
como ser y descubro el ser en el mismo acto, todo es como si nada; si existe
un estadio preobjetivo, en tanto aún no se ha puesto la relación ontol6gica
originaria, el ser mudo, como si nada, y nada puedo decir de él. Pero cuando
lo que hay se me hace patente, al menos el primer grado del conocer que
es la simple sensaci6n, se abre el camino del ascenso al ser y, por él, el camino
para la edificación de una ontología. Esta relaci6n ontológica originaria es

166

II
RELACIÓN ORJOINAJUA y CONTINGENCIA

Lo preobjttwo, el ser inteligible y el "resto".
La relación
0 - : : - - , como acto del esp' •
la • ontológica oriuin:ari,.
mente idea del ser; porque la o . .
.
tntu, produce simultánea.de ser oposición es implicaci6n de pos¡c16n suJeto jeto, por el hecho mismo
uno en otro y esta re)aci.6n, cuando se efcc.

167

�Pero como es natural, el ser
se ba del-cubierto el ser.
'
brir con mi capa·
t6a, ,a supone queel ser abloluto sino el ser que puedo d~ las profundidadescubierto no es
hnada. 0 .ea, que uaue
.dad infinita de conocer nunca co . ti'vo emerge una fina arista a la que
Cl
• •
• del ser en bruto o preob)C!
llamo el ser-int1ligibl1 que
des~ u e s t r a idea del ser; tal uadeslo quela naturaleza de nuestro_ espíco•• -,.• · 'amás adec O ª
b' tiVO se
predicamos de todo jwao J
1 al el pleno del ser preo Je
.
bierto en el mismo acto por e cu
tonces, esta idea de ser
ntu, descu
'eto-ser objeto. Indudablemente en
l todo del ser;
etcinde en ser SUJ d
b' rto del ser preobjetivo, no agota a
1 todo del

relativa a lo es-cu ie
• conmensurable con e
qu~ es del ser en este sentido, es realmente m esente a nuestro intelecto que
la idea ue el ~r inteligible es nada más que lo ~tino-Pnte intelecto no puede
ser porq
-"1)•
la ._,...,1,a de
1........,10 por nuestro
lo des-cubre; y lo que es V&amp;•....
Esto es lo que consti~ye
u "6"'...
•
agotar todo lo dado, el ser en total.mínima franja de la realidad y debe aban
......... inte1:-cia que capta una .
hace -ible el filosofar ya que
DU=u..
"E&gt;.....
tambiEn lo úmco que
r-•
fí
pQ&lt;lría
donar el resto, pero es
'6 rioinaria el todo del ser, la filoso iadono dice
• escubriéramos en la relaa n o.
odo Por eso, cuan se
SI d
la b•',cnueda por haberlo encon~do t 1 . -•stente debiera aclaomenzar
-i
•
obJeto e ser ...,,..
'
b'
c
la Metafísica nene por
el todo del ser; de iera
con raz6n
ser existente del que se
es es el pleno del ser sino
rane que
-de la Onto,"6... 00
•
laci6n
ue el ens communt
íritu en su misma re
aclararse q
mima franja que descubre el esp
eda decirlo todo (como
s6lo aquella -~ . . d ahí que la idea del ser no pu
.do del océatógica Ongmana, e
end mostrarnos el conten1
onto drla Lavelle) que es como pret er 11 do a otra concluS1'6n ·unporsosten
cda1 L go hemos ega
1
medio de un d
. ue '
. teligt'ble y el ser total, o, o que
no por .
nsurabilidad entre el ser m
.
tante: ~ m ~ otabilidad del ser por el espíritu.
es lo JD1sm&lt;&gt;, la mag

=

El

"I)"

bah~:

como idea.

,, es elaboración abstraelos "manua1es
del
que
hablan
· ·mtuición del
El concepto de ser
. . nto del ser . sin la previa
.
por eso posterior al descubnnue . le 1 ~ concepto alguno, no ya
tiva y,
~
. . ·a no sería posib e
la tradición
ser en la relación ongman
to ·Tiene entonces razón
,
solamente del ser, sino ningún cc:cep -~to sino idea de ser? Creo que s1,
stiniana que sostiene que no y con tracción que nos conducirla al ~nagtl
trata no de un proceso de abs
h
posible toda abstraccaón
porque se
. . :.t del ser qu~ ace
-'---". de una ,ntancwn
labo dos por la é&amp;&amp;nU
....
cepto de ser, SlilO
trabaº " con conceptos e ra
t
•
Las
ciencias
"
Jan
el
que
no
se
trata
aqu
postenor.
la • tuición del ser; aro ·
ci6n; la ontología parte de
m. solamente de la intuición del ser que es
de la intuición del absoluto Ser, nno

ser

168

Jo que adviene en Jo que he llamado relad6n ontoJ6gica originaria. Hay siempre un "plus'», un "más al1'" deJ ser mismo dCICUbierto en la intuición originaria y este ser descubierto en la relatio primera es siempre inconmensurable
con el todo del ser. Luego, si el concepto es e) ténnino de la abstracción y la
idea es el directo resultado de la intuición ( ,elatio), el ser des-cubierto no es
concepto sino idea, la 6nica idea, "matriz de todos los conceptos" (como dice
Sciacca) porque entonces solamente hay conceptos nunca el concepto de los
seres particulares y no el concepto de ser, sino la idea de) .ser. Esto nos da
razón de la pluralidad y de Ja unidad de todo lo que hay.
Intentemos seguir adelante con nuestro análisis: si la idea del ser que
corresponde a Jo descubierto de él no sacia sino que por e) contrario, apenas
indica una estrecha franja de realidad, ¿qué valor tienen los conceptos y por
Jo tanto los juicios ya que no hay juicios sin la predicaci6n del ser? Es claro
que los conceptos solamente tendrán un valor relativo, jamás absoluto y quien
procure filosofar por medio de los puros conceptos pensando que ~tos le
''niostrarán" la realidad toda, procurará algo realmente imposible y su ''filosoíia" será pseudofilosofía desplegada tn una especie de juego de conceptos
y f6rmulas vadas. EJ mismo concepto, si tenemos en cuenta lo dicho sobre la
escisión del pleno deJ ser en la relación originaria, se mueve en el plano de)
ser inteligible; apenas nos dará una imagen geométrica y clara. . . ¿ de qué?
Del ser inteligible. Pero dejará en la penumbra todo el resto situado más
allá del alcance del conocimiento conceptual, sin querer con esto invalidar el
mismo conocimiento conceptual sino determinar sus modestos limites que son
los límites de la endeble inteligencia humana. En cierto modo, podemos decir
que Jos conceptos tienen una doble faz aparentemente contradictoria: por un
lado apenas si nos dicen algo de Jo que hay (he aquí su miseria}; y, por
otro, nos ponen en e) rastro de Jo que hay por aquello mínimo que nos
muestran (he aquí su riqueza ontológica).
Si dejamos por el momento este paréntesis acerca del valor de los conceptos,
es necesario volver de nuevo a la relación ontológica originaria: cuando descubro el ser y e) pensar, ya que no hay pensar sin ser, es evidente que si hay
ser es porque hay algo que 1xist1; en realidad es esto lo que descubro: que
hay entes, o mejor: que existen entes, o que existe, el 1ss1 y lo que es. Y es
realmente absurdo decir que no hay esencia de lo que existe sino que es Ja
misma existencia Ja que se proyecta en todos )os instantes porque, entonces,
como ya se ha dicho con raz6n, Ja existencia se "esencializa"; y también resulta absurdo sostener que s6lo hay esencias porque .uf nos moveríamos en
la pura posi'bilidad, no en el orden real; una mera esencia como tal es siempre concebida de modo que en su misma razón no entra la existencia; pero
eso solamente en e) orden lógico. Y si no podemos pasar del orden lógico al

J69

�~ Mell9"" _. aille 'I •

•1 ~

nada..,..
turm haJ _,.,
L-.,, mando - • nlaci6n - .
J• •

no hay eaa:d,lismo . ~

_,_.del••

~ qnaria el• , e ~ como o ~
IAe
W ~ CD el primer acto de Ja reJadla indllJI eD á mismo Ja .,.._
cia y a aistmda ~ una tbl la .tra. Da ..SO que cuando teap
)a intuid6n de • un aer y en ella la delar, al JDIDGI de IU1leA vaga per•

•¡

dbo que ate• delcubicrto, que IIIO p

et, o; en otrM palabraa, que nada
pedda existir ai no Í\lt;ra
y que iatuyo algo poique • (de Jo amtrario
nada podrla delcubrir) ; a, ~ ol •
la rew:i6':a originaria de - - - 'f eleDCia DO COQIO ~ COIU adbmdaf exbbaler:ameo~ _sino
comtitutivaJ de lo JDilmo que clelcubro; el - - ~ DO • la -..cía
ni a la eixistencia; el aer ~ • ~ cam y. amlw I01l uoa ac&gt;la:
el aer. Pero hay mM: bemol didlo ~ que tc. llfrminns de la
, ~ originaria por la que dacubro el ,er y lo pongo~~• ..,.
el aer y que por ao poitea,,. decir que ,oa; pero DOI cuidN001 bien de no
decir ~ 1011 el ter; o aea que b táJnim1 .de Ja relama implicaclol en el

•ibierto -

- participan del -· el - clmcubMwto .., el - y nada mú. &amp;to lipiñca llaber dacubi.erto algo iaaportante: que ate aer dCICubierto en la rela·
ci6Ja originaria DO a Jwr Á 'f ai DO a por ll DO me queda IIÚII mida que _.
t11Det su '°"~ ,.&amp;111; pero, al millllo tiempo, raalta ya impolible
eneerramc» en UD oe•i......., üaoluto porque li este• delcubierto
no es por ll debean bl1lcar fwr• U II la ru6a de • millDa continpncia.
En realidad, desde el momento que tengo CCD iencla del aer eD la relaci6n
originaria, ya trllCiendo el mismo • delcubierto porque me wo obligado a
reconot1'r (en el mismo acto) que al no aer por sl (pues tiene el 1et y no
es el 1et) su ru6n de • te litúa en UD allende sl mismo. Y me sit6a en plena
trucmdrncia Veamos entonces Ju cc,m con mayor dt"tmirniento.

~~--,
.........
w,e1~.AD••.-1a._::;.~••milma~:
_=:,

el llel' y DO ~ - "w'• lal&amp;IUIIQB.J&amp; epa,:• JnPIO de Jat COIia "tena"
que • a r qqe QM' encuentro ~ l a e l aer e la eeisa. es tlors en tanto
.
en r4'-o odgi •
• yo DO 19'1 mi ••mi• e, IOWmeate lni4o
MOi, me es "cladc,,,¡ y
entraña ma,ons dificukades.
•·
que ato es evidente y no
.,,._. ~ queda . .~:_-;:-0 ~
ti mi lel' et clonado,
DO ~ a J)lltente Pl\l'O IÍ, por Jo JDerJOa.
~ t e CUf.\ enridacf misma
adviene f!O.IIIO ym-.iaeeco•
.
radka1 apertura. Y eno no me
IL!
• • de
• "f"
, ffllp' w,t,0 Ollml6gic,.... L-....:......1 L...L.
.nmapo DU lel' es ,__:..,..:___._ .
•
._,,. ca 1--uuato
L ... .1--1...
_ . . . . , . . . . . . . _ mi RI' Dll8DO• en •
UIIM: pateDtc - - el Q'JO!Qeato de Ja nlalio
• • .'
- ~ y•
estar ......, y DO puede DO NrJo
ongmana. BI hambre el este
Ali m MUist• n _,, amo tll
~ ~ Ja ~ origilaaria.
Je adviene esta apertwa "luego"
• ~ "' ,,.
A mi aer no
ES
apertura. In modo
, por
de III descubrimiento; mi •
IOluto Principio de .
alguno ~ m11nuar que el ., minno clel al,..
•
IDt - y del lel' lea- anmediatamente daa bierto •
~~ ofrecer UDI ..prueba" de IU
......1. ~ , m tampoco
uauua tratado de IDOltrar algo mucho mú , . - para~ adelante;
~tal: que nuestro ter y, por B, el ter de
pem Jlr•IIIO J fundadical al Abaoluto Ser. Nada mú.
todo lo que hay, u apertura racticabnente abierto al Aheoluto ~ que enloDcal, eate mino atar raen tal CMO toda -·•·
, ~ t a toda prueba Y a&lt;m la exige. Pero
•
,,.....,. que qtuieQ praentane
válida .

C.O

ci:

aa

=

_e-,,1?•
mtenda~

4:e

se,.

~ la relaci6n

ontol6p-a originaria en la que ~ la ~ 111 ~
IDl lel' y del lel' J III apertura aJ ámbito del M-oluto ~tmger,Ga de
Contado con la rllituióa.

m
la. AJIIOl,U'IO ftlNQIPIO

DecidiclammteJ por tratane huta cierto
vada la distancia) con la p,lici6n de :
de un encueatro interno (111expougo aqu( mi medí~
~ de1 pn,bJema de Dioe,
to
al
IObre el peDlllmento del fil6d
rno p,oblmu, th DiosJ en Nlllw. Hid Dio 2a.
o -ruua- (E,a
drid, 1951). fJ Jectm, apontúeamen~
Ju~ ~, P. 329-361, Madaarrolb que hap por mi
•
erencm y a1'les 10n io.
malentendido ...L....I
propia ClleDfa. ,. tambiáa evidente que L ... _
wutamente a Zubiri •
IUID
"prueba" de Dios y menoa a6n b
quaene, ven en III pwam.:nto una
constitutivo fonnaJ de la natura'aaqudi~ ~ que la "funcfamentalidad" es el
YJDa. La meditaclón de Zubiri' ae atúa
••

-«-•

verá

La re1aci6n originaria, acto en el cual el ser elCinde en mjeto-objeto y escisi6n que ,s ese mismo acto, D01 ha pua.t.Q en evidencia la ,MV,rl niJailitlad

"""''º

omol6gie• tÜ
s,r, dacubierto ea la awocoacimc:ia en la cual dacubro ümuldneameate el ser de todo lo que hay. Y 11G1 hace patente, al mismo
170

t11

tcrA me ft'lllite • un-Alleade •
. _ 1111&amp; ,,,., mu que, po,
• dacubiato m Ja ~ ~ ~ y el • de• enta. &amp; decir, 11Pf11tm
• Aqwllo fJII ¡,o., 1M
D01coiorauee 1!' ~ ,ü .,._

171

�..:.__..:.t.. -:.a. la
d, detde esa 111.UIIUUu, : . •
en un estrato pn!V10 a ~
una relaci6n ontol6gica ongmana
-a.... o 'le trata aqul, cvauen
,
•
la
fundamental
.t"......,._.
llamado al inicio del fi1010far) mno de mera y "
(como hemos
. el sujeto y "además las cosas,
comprobación de un hecho: no es que existaabierto las cosu"· de ahí que la
• ~' . en estarviene al hombre
ª
' si mismo y el
"sino que ser sujeto •conm
desde
existencia de un mundo extenor le ad
.
del hombre; a es
.
..-rh-•
y
esto
es
el
ser
mmno
sujeto pone su mmna ar-_,.-,
Ent
las cosas no son un "-~-.a·
llJuaul•
·
nada
serla.
onces
"con" las cosas y 11D Cl0laS
tal Asl tammm respecto de
do" sino un necmarium del ser humano como "~~-.c._,,. de
hay Dios.
•viciad de las cosas Y aulallU
'
Dios, se parte de la sustantl
dice Zubiri "la pom'bilidad filos6fica del
&amp;to es tambifu un fallo supuesto Y, • la ~ ó n humana dentro de la
n:--' consistirá en descubnr
,, Cuál
problema de .&amp;n\119
•
dicho está ,a planteada • ¿
CUal esa cuestión ha de plantearse, meJor
'
tra "implantado" en
1 hombre 1e encuen
es esta dimensi6n? Por lo pronto, e
el sentido de ser un ser que conla existencia y existe ya como persona en lado se ncuentra enviado a la
,
realizarse" y, por otro
.•
•
•
siste en 'tener que
~ ,, "esto que le IDlpone la exu. tencia o "la existencia le está en
ª y
lo cual "el hombre se
em
• Is4
'vir• esto es algo en
tencia es lo que le ampu
vt
'
ff'"co sino que es apoyo
. .
hacene,, • no es un apoyo ... ,
apoya para exutír, para
'
en la existencia; el lo que nos
el sentido "de que el lo que l)OS apoya
eda más nn111'bilidad que
en
mismos y no qu
r~
hace ser"; esta fuerza no es.~~~ de
'hay' también lo que hace que
•
. .:..1--:- de que adcwu
cosas,
·
t esta·
la misma e .
· h• porque prevuunen e,
"estamos obligados a exu....
'.
algo
baya"; y, entonces,
hace . tir". pero as{ nos vmculamos con
mos religados a lo que nos
~ ,
hace u,». de modo que eo
..51. que p,evunrunte, nos
,
•
que no es extrlmeco no ,, . '
,, enimos de., ; y así la religac16n n01
la religación no ''vamos a s~o ~u: ~ existencia humana. Esta existen~
hace patente la ''fundamentalidad. e li d en cuanto la religación zub1"
'ad " smo re ga a
no está simplemente arroJ ~
.
. . así el hombre "consiste en
• . d la misma existencia, Y
riana es constltutlva e 1aro
••.. ª; como el estar abierto a las cosas nos
ligi6 " . e
que reli
religaci6n o re
n , es
.
ue 'ha , cosas, así también el estar
•
descubre, en este su estar abierto, q re1· Y lo que constituye la raíz funda'hay' lo que 1ga,
igados
gado nos descubre que
Di
mo "aquello a que estamos rel
'te '"•estoes
osco
.
•
mental de la eXJS IlC1a ,
patente entonces, no es Daos preasa•
. en tero"., lo que nos es
-1:n&lt;1r'6
en nuestro ser
d.:-'-"''· d modo que la •""6
....1 n nos
·
Z bi · llama "ta ~'"' , e
mente sino lo que u n
, tala
1.1 constitutivamente; así Dios
'
d 'dad nos UlS
en e&amp;
abre el ámbito de la ei
y
trib to serla la fundamentalidad,
untlamentale cuyo a u
.
liga
el
f
aparece como · · ens estar ya haba'endo descu
. bierto a Dios en nuestra re •
por la cual, ~tu' es
'
• •
eso "el hombre consiste en estar
.
li d estar en Dios' por ,
ci6n; yasi estar re ga o,
. d z biri desde el comienzo qwen
. . do de Dios" · Como deda, malentien e a u
vm1en

•

prueba a

tementeT

elbs

ª

172

piense que esto •ifica una ".intuición" de la entidad misma de Dios, o que
Dios se tranaforma en aJgo subjetivo; la cosa ea anterior y mú simple: ''Lo
que de Dios haya en el hombre es tan a6Jo la religación en que somos abiertos
a ti, y en esta religación se nos patentm Dios". Esta simple patentización
que acontece en la fundamentalidad religante, cuando queremos elevarla a
concepto y darle justificaci6n ontológica, '"entonces, y 161o entonces .. , es
cuando nos vemos forzados a intentar una demostración discursiva de la existencia y de los atributos entitativos y operativos de Dios. Tal demostración
no sería jamás el descubrimiento 'primario' de Dios". O sea que Zubiri no
trata de Dios, sino del p,obkma de Dios. En este sentido, basta lo dicho para
hacer patente que "la existencia que se siente desligada es una existencia
atea, una existencia que no ha llegado al fondo de s{ misma"; tal es la suficiencia de la persona, la que, en cierto modo, "se implanta en s{ misma en su
vida, y la vida adquiere carácter absolutamente absoluto" porque se autofundamenta, lo que es propiamente, la "rebeJdfa de la vida" o "endiosamiento de la vida" que consiste no tanto en la negación de Dios sino en que
"el soberbio afirma que él es Dios"; pero esto mismo no es posible sin Dios
~ues el ateismo solamente es posible en eJ ámbito de la deidad y, entonces,
n el holbbre es religado, "su sentirse desligado es ya estar religado".
a) Claro que surge aqui, vininado desde adentro deJ pensamiento zubiriano,
una diferencia: el ser como ser abierto a lo Absoluto (de Jo que babi~ en
el párrafo anterior) depende en su mismo aparecer como tal, deJ punto de
arranque que no es otro que el autodescubrimiento por eJ cual el pleno del
eer en bruto (lo preobjetivo) se escinde en sujeto-objeto dentro del ser; o sea
que la relatio originaria toma como punto de partida la autoconciencia que
no es (como para el maestro español) "un retorno desde las cosas hacia s(
mismo" sino un descubrir las cosas en sf mismo, es decir, desde la radical patencia de mi ser en cuyo acto descubro el ser; o, como decía antes, la conciencia de ser es conciencia del ser. b) "Lo que de Dios haya en el hombre
es tan s6lo la religación en que somos abiertos a ti, y en esta religaci6n se
nos patentiza Dios", dice Zubiri; esto nos pone en evidencia que el ser deJ
hombre en cuyo autodescubrimiento se nos descubre el ser, consiste en a¡,n.
tura; fijémonos que no se trata de que el ser del hombre "se abra" al Absoluto Ser que Je hace ser; es mucho más que eso: no es el hombre ni es el ser
de todo ente el que "se abre" o "se dispone" al Ser Absoluto, sino que existir,
ser un ser, es S61 apertMra, estar abierto. En este sentido "está" el Absoluto
en este ser que soy y e:n todo ente, pero no "es" evidente; de ti no tengo ni
siquiera esta simple patenda de que habla Zubiri, sino sólo la apertura ...
e) Y si este ser que soy y el ser de todo ente (que es de "Jo que hay" diría
Zubiri) consiste en radical apertura, toda prueba parte de este hecho f unJ73

�""sibilidad ontológica
. d
1 b ne. el ser apertura es la rv
simplemente o su po '
R 1_..:,in (asunto que deJO e
tid de toda eve de toda prueba, 'Y en otro sen º! .
pertura radical sino en clausura
• 1
no cons1st1era en a
d
y
lado por ahora) i s1 e ser
.
éste que lleva al absur o: o
ed , más camino que
inmanentista, no qu ana
1 sentido de que me doy el ser o me
mismo soy el que hace que haya en e
"implanto" en el ser.

damental

O

Dios, Supremo Principio.
.
a mi conciencia no es por s~ es puesto,
Si el ser inmediatamente descubierto
t pone en la existencia sino que
•
• • 1 algo no se au O
ad ·
arroJ· ado en la existenCia ' e
11 l acto de ser puesto no le viene
·
puesto
en
e
a,
e
f
d
es puesto en ella; Y 51 es
.
d .
de otro le adviene uera e . su
. d tro· y s1 le a vtene
'
, .
no
d e sí mismo smo
e o '
d
.• :. no está en s1 mismo Sl
· a razón e exis ...
misma entidad; luego, su nusm .. ,
esta nueva relación que vamos
, ·
FiJemonos que
.
d
en algo distinto de s1 mismo. .
,.
va incluida en el mismo acto e
descubriendo también resulta ev1~en~1mda )' e hablo desde el comienzo porque
e qu
·
e
descubrimiento de l ser en 1a conciencia
r uesto en la existencia. El cammo qu
le es necesario dar la razón de su se p
'd . Si el ser descubierto no es
.
bastante conoc1
d ·
acabamos de descubnr
es ya
1
esto en la existencia le a vtene
.d te que e ser pu
, .
por sí, admitimos como ~Vl en. ues bien; si yo no soy el creador de ID1 ~
de Otro ser realmente existente' p
. .
la existencia la actualidad
.
f
en
existir y es
d
010 mi esencia no puede consis ir .
1 que descubro en el acto e
,
oda
c1a · esto es o
•·
de mi esencia y de t
otra esen '
(
l mismo) de la relación ongi. 'd con el acto es e
,
eda
autoconciencia que com~1 e.
(
descubro nada que sea por s1) qu
.
•
por
rru
mismo
Y
no
• · d e la absoluta
nana; y s1 no soy
, .
fundamento del existir,
.

°·

planteado el problema del ultim?

de ser de mí y de toda contingencia.

trascendencia, de la a~lu:rar:o~cmostración del Ser Absoluto q'.,e hace
Q ueda abierto el cammo p
. .
te que pone la esencia en la
d . d 1 s premo partlapan
que haya cosas, es ec1r, e u
t que tomo conciencia de ser un ser,
.· tencia. En efecto, desde el momen o
, 't
tablece un nexo causal
d
11
nuestro
espm
u
es
f' .
seg ún los pasos de este esarro o,
1 • nn&lt;tible retroceder inde mil
sí pues resu ta 1mr-.
entre el ser descubierto y_e ser por tro ser contingente sin detener la s:ne_ ~n
damente de un ser contingente a o d od lo que hay Supremo PrinC1p10
d , ismoy et o
,
.
un Absoluto Ser, razón e ~ ~l me es imposible formular juicio alguno ru
iluminante en tanto que sm e

e.xis

descubrir el ser.

El ateísmo, filosóf icamnite in-fundado.

Vistas así las cosas, el ateísmo resulta filos6ficamente injustificable, pues
para evitar el acceso a Dios, Principio Absoluto, hubiera sido necesario que
la relaci6n onto16gica originaria nunca hubiese tenido lugar, o, Jo que es lo
mismo, el descubrimiento del ser a mi conciencia hace ineludible el problema del supremo fundamento o razón de ser de 1a existencia, porque cuando
se escinde el pleno del ser en bruto en sujeto-objeto, ya el sujeto se trasciende
y si se trasciende reconoce que el ser ob-iectum no tiene la existencia por
sí sino por otro. De modo que el ateísmo resulta filosóficamente absurdo e
infundado; principalmente in-fundado porque, para sostenerlo, sería necesario negar la trascendencia del sujeto en el obiectum lo que equivaldría a
cerrarse absolutamente en el sujeto y, con eso, condenarse a pennanccer mudo. El ser, por el hecho mismo de aparecer, remite siempre al Absoluto Principio de si mismo; es esa misma remisión. Entonces, el descubrimiento del ser
que implica de inmediato la relaci6n sujeto-objeto, me religa desde ese momento al Absoluto Ser por el que hay todo lo que existe; y por este camino
veo que la especu1aci6n metafísica, desde su misma raíz, implica su apertura
final al orden de la religi6n. Pero sobre eso, nada más quiero decir por ahora.

IV
CONTINGENCIA, CREATIO, TIEMPO

El ser como permanente posibilidad del no-ser.
Esta remisi6n al Absoluto Principio de sí mismo en que consiste el ser del
hombre, me ha descubierto simultáneamente, según vimos, su nihilidad ontológica que es, precisamente, su radical contingencia. El ser descubierto en 1a
relaci6n originaria por la cual emergen el ser sujeto y eJ ser objeto, se mueve,
es, en la finísima arista de su cuasi nada, de su pennanente posibilidad de
no-ser porque simultáneamente descubre que este ser que soy en realidad
no lo ·soy sino que "lo tengo"; entonces se me ha hecho patente que mi ser
consiste en pennanente posi'bilidad de ser nada; no es que a mi ser ( y a todo
ser) le advenga desde fuera esta posibilidad extrema sino que precisamente
en eso, consiste mi ser; mi ser es permanente posibilidad de no-ser; si vemos

las cosas con detenimiento observaremos que todavía hay más que esto; porque este ser que soy -hemos dicho ya muchas veces- es sólo "tenido" y
174

175

�.
~ de modo erahlilo. º hay otra
si es uí es evidente que 1111 aer me
.
. ser· si "1'/ mi ser y me
posibilidad: porque o tengo el ser O IOf~ m a
mi mismo&gt; lo que
identifico con 61, en10Deel .Y causa Y
recibido dado ~Pi'®·
raulta absurdo; si teng9 _el sertkcr:=
un recipien~ que ha re&amp;o es lo que soy: ¿Quiere
le adviene el ser? aturalmente que
cibido el ser? ¿Que yo soy~~ a lo ~ - ' L - l ser enlODCeS ya aería o ten"'"mente
~ e
..1:....:-....:.L..
no, porque 11. ¡~ " un ·--r·
deque
haberlo
recibido;, luego no hay WJH,AUWU11
dria el ser previamente al acto .
ha
'piente del a· simplemente
entre recipiente Y iecibido. Es decir&gt;.~ teyy ~ porque ,no hay nada
'JO so, se, 11,ibidoa pero no hay ~ l comprebemi6n, es claro entonces
que no sea recibido. Aunque no.~ e
palabraa, lo absolutamente regue mi ~ ~ en puro
aoy, don puro y por ~' pereibido (sm reapiente alguno} , .. nos e áe es el uclao; no intento
manente posibilidad de no-ser. Fi~
qu
en el hecho evidente
aqu¡ una afirmación que no esté fmneinente ~ hay es 10lamente "tey fundamental, de que hay ser y de q~ ::mcadón o aniquilación del ser
nido". Luego, se nos hace patente que
..-nu1111Hlui posibilidad.
de ser lo recibido puro- es una r - -_ppr el solo hecho
• •ente vado. simplemente hay r,ada.
Retirado lo n:cibido (el ser) 00 hay reapi
,
te .1-te al ser·
,
posibilidad más o menos presen m::u
o se trata entonces de ~
Si la posibilidad no existiera más, sencillael mismo ser es esa posibilidad.
distinción entre el ser Y su
mente el ser no serla., no hacemos entonces
. 'daduna
posibilidad de no ser; el ser ,s esa posibili ·

de

! ;8°aoy

"~!°;.e:,:

E:t nihilo omne ens fit.
.d te en la relación originaria en la
Esta gratuidad del ser que se hace evt en . ...,._ esenciales· a) que si
ha hecho patentes vanas •
que descubro el ser, me
. .
., existe lo que hace que haya
ilidad'
d bierto en mi conaencaa no es por ..,
este ser CllCU
•
todo ser comiste ...n posib
entes que es el Ser .Abseluto¡ b). que ID1 ser yrecibido. Estas t¡m conclusiones
de no-ser; , ) qu.e todo aer ooauste _en p~ .
•
nuestro desarrollo:
"conclusiones más radacales
. en .,.-..
......:1.ili.
no&amp; Ulll,~an a
recibid • proeegwmos
eso es, conmte

porque es claro que ai el ser ts lo
~-~ porel.,_
- • ~ - ~ de 61. ¿ En qu6
·
DO-ICI' p,ovw...
--Dde
dad de no ser, este mumo
.
, el cual todo ente en cuanto ensentido? No ya en el sentido beidegenano .egun --Lrenada la nada. No· por, el cual todo ente auu
en
'
te se hace de la nada y~ segun "
., en la existencia y por otro lado, hemos
que resulta claro que a yo ltJY _puesto
mismo "tener'' la existencia me
IDOltrado en el capitulo antmor que este
necesario que
.
• de ---s
.A. ,.uel que es el Ser Absoluto Y
remite a la real existenaa
176

pone a b entet m el ser, entonces 1e hace emfftte que si hay entes (que
comisten en la misma posibilidad de no-aer) 1011 por un acto creativo de Aquel
que b pone en el aer. o hay otra posibilidad. Este ser "tenido", Jo que
hay, proriene entonce¡ de Ja nada, pero protienc por el único medio que
puede provenir: Por creación y de la nada. La nada es antecedente y de
ella surgen los enms que tienen el ser; de Ja nada emergen los entes que
consisten en pura )&gt;OIÍbilidad de volver a la nada antecedente. Entre la
pura nada y el puro ser absoluto, existen loa aeres suspendidos de un d&amp;il
hilo que puede ser "cortado" en cualquier momento. Moverse, desarroUane,
proyectane !IObre este delgadfsimo hilo, tal es Ja condición esencial de los
seres. La creatio no es ast un escándalo. Al contrario, la nihilidad ontol6gica
de loa seres me remite a ella necesariamente. Y entonces el ser des-cubierto,
además de consistir en perm&amp;nente posibilidad de no-ser, además de consistir
en lo J)Ul'amente recibido, consiste na u, creado y advengo así a la conciencia
de creatura.
Se, creado, sn tnnpo,al.
Por tanto, Aquel que pone a los entes en el ser no puede ser un simple
t&amp;mino despenonaliado como el Acto puro aristotBicx, situado inevitablemente en la línea de un naturalismo consecuente; aquí se trata necesariamente
de UD Primer Principio Personal que es el participante, el que hace ser a
todo lo que "hay", o el que pone el "es" en lo que "hay".
Retrocedamos UD poco: Lo puramente recibido que es simultáneamente
plena posibilidad de no-ser, po, eso mismo, es ,Permanente e ineliminable proyección y desarrollo. Es decir, es temporalidad. F.s claro que entonces el ser
descubierto a la conciencia en la relatio originaria, se me presente como
siendo tiempo. Y volvemos a lo mismo: no se trata de que este ser des-cubieno esté en el tiempo, o ~ inmerso en el tiempo, o existe con el tiempo; se
trata de afirmar algo más simple y más profundo: este ser des-&lt;ubierto es t~mpo él mismo; no se "distingue" el tiempo del ser (desde este punto de vista) :
el ser des-cubierto se praenta como siendo tiempo; luego, se trata más bien
de hablar del ,., temporal que somos y que es todo Jo que hay a excepción
de Aquel que es por sf y no se pro-yecta ni desarrolla; por tanto, ser poli.
bilidad de no-ser, ser lo puramente recibido, • creado, implica ser tiempo;
que es lo mismo que decir que ser tiempo implica ser creado, recibido, contingente. No porque el ser descubierto sea todas estas determinaciones yux.
tapuestas. ES constitutivamente todo eso.

EJ •

temporal, el tiempo, supone entonces la nada antecedente y si Ja

177

H. 12

�•
que•
•
en ue hubo ter que es lo nusmo
1
·
+i..nnn ,s de.de el mstante
q
el
....
,s tilmpo. y 11
NU-pone, e - - r ha tiempo porque
ha .:-po de.de que Y
•~-) .J_.J_ el momento
decir que Y
UC1UC
hubo ter ( este ser des-cubierto en la ~te debi&amp;amoa hablar de aer
de la creatio, hubo tiempo ya que,
Diol) loa términos "ser" y
ral 'endo inseparables (por
JO
tempo 11
•
simu}wieamente
con el ser·, hubo ser .cuanel
"tiempo". Luego, hubo tiempo serta del todo exacto decir que se hilo
do hubo tiempo; o sea que no
'enda el "con" como lo entendía San
salvo que se enti
el .
mundo con tiempo,
. ul
·dad absoluta.
Agustín en el sentido de lllll tanei
--L

l,lg&amp;I

•

•

•

' ' ". . ."

:::m;

S tiempo eternidad.
er,
'
.
es constitutivo del
•
con
la
creación;
el
tiempo
da ue
El ·
entonces conuenza
da más cerca de la na q
.
mixtura de ser Y de arista
na ' de la mera post"b'lidad de
mismouempo
ser contingente,
1
d 1 ser desarrollándose siempre en la fielma ·enzo del ser creado; de modo
e
,
•
miell7.0 que es conu
.
como vereno-ser. Ha terudo un co
read y por lo tanto del bempo,
.,
que no hay un "antes~' del ser e ''do ués". El tiempo no tiene un ''antes
mos que no hay propwnente un esp al) s6lo hay El que no se proyec~
del tiempo (del ser tempor
, ·
es decir,
porque fuera
.
. . t El que Es por s1 nusmo,
. se desarrolla, el inmóvil y pamapan e, "tiene" el ser sino que es su ser,
m
temidad. El Ser eterno que no
ibilidad de no-ser porque es
la pura e
. . distancia de la pura poll
.
esanne así
que se sitúa a infimta
"antes" (si se me pernute expr
El Necesario y Eterno. ~ t_a,nto, . decuado) del tiempo (del ser tempo,
'dad del lenguaJe siempre ma
Presencia pura. Pero esto
por neces1
.
d . es el Instante, o 1a
la conral) es la eterrudad, es ear,
. . El tiempo se hace patente ~.
.
tras
consecuenaas
·
tndimeDS10implica entonces o
.runediatamente se muestra como
f
)
.
d
bre
el
ser
e
1
.
(
do
presente,
uturo
cienaa que es-cu
ll de instantes sucesivos pasa '
• •
1
nal· es decir, como desarro o
"6 alguna \'CZ no hubo pasado; e UlS'
· hubo creaci n,
· de un
Pero es evidente que si
ue es el primero; luego, a partir .
tante primero no tiene pasado porq
to puro futuro-presente, conuenza
·
pasad
puro
pro-yec
.
instante sin
o, el tiempo nene
. , sus ms
. tantes no "conti" nuos" '
pnmer
1 desarrollo del tiempo; pero
.
• tentes. esto se me hace pae
.
_,vos
y
no-coexis
'
. o-ob'Jeto
. no "10ldados", smo suc.-el ser en bruto se escinde
en suJet
es decir,
U
tente deade el momento en que
mciente la duración, el desarro o
hace simultáneamente co
.
vienen siemdentro del ser Yse
asl los tres instantes del bempo
que
. . e1
del ser temporal; aparecen
rdadero instante por obra de la memona.
"-.J cine" a un solo Y ve
.
~ t e que ~
pre a n::uu
ta el uempo: como r·--ás
.
b---=L1e.
porque por m
presente. As1 es como se me presen
la vez como mapre
CIWUI ,
curre (si puede decirse) Y ª

178

que redujae el puado y el futuro con el afán~ captar el instante J)l'Clente,
jamás esta reducción deJ pasado y del futuro llegaría a Ja determinación del
pmente; en realidad, si se lograra "aislar" el presente, ya no sería un ins.
tante (presente) del tiempoJ pues es inconcebible un momento del tiempo
como momento inmóvil Si ahora vemos las cosas desde un punto de vista
absoluto, parece que el tiempo no es otra cosa que el mismo desarrollo dt
loe instantes que la memoria enlaza en el presente de mi conciencia; pero,
a la vez, los instantes denominados ''pasado" y "futuro", no son pro)&gt;Wllente
pasados y futuros si los consideramos desde eJ punto de vista de Aquel que
pone a las cosas en el ser. Porque así, los instantes (según Jo he desarrollado
en otras dos obras aunque en diversa direcc:i6n) son siempre "presentes" que
se despliegan en el "ámbito" de la eternidad. Con esto no quiero decir que
la eternidad simplemente esté "antes" y "después" del tiempo, o que la
eternidad es la misma prolongación de la línea del tiempo; nada de eso: la
eternidad infinitamente trasciende al tiempo, pero eJ tiempo necearlamente
existe en su ámbito; más aún: los instantes del tiempo se "contienen" o
"comprenden" en la eternidad. Esto debe ser bien entendido: el instante
presente a mi conciencia es, según dijimos, inespacial, inaprehensible, por más
que redujéramos pasado y futuro; en rigor, es incaptable. Si Jo fuera (captable) , ya no sería tiempo. Sin embargo, el instante presente se comporta
como cierta "ranura" que rpe pone en el rastro de la eternidad. Si vemos así
las cosas, entonces los instantes del tiempo se comportan siempre como "momentos" de la eternidad o, si se quitre, como 'puntos" en los cuales se
reata.a la participación del Ser y del ser creado. Esta "línea" de inserción
es la implicación de eternidad y tiempo; en los instantes del tiempo (siempre
presente) se inserta la eternidad; de modo que no hay tiempo sin eternidad.
La eternidad es la misma posibilidad ontológica del tiempo y su último fundamento; el presente me pone no ante la eternidad, sino ante la evidencia de
su existencia, sin la cual, no habría tiempo, ni ser creado, es decir, tampoco
Ja primera patencia del ser des-cubierto en la relación originaria habría tenido lugar. El tiempo implica la eternidad. Aunque decir esto no significa
que la eternidad y el tiempo sean conmensurables. El tiempo no se separa de
la eternidad, pero la eternidad Je es inconmensurable. Empero, el instante
posibilita la única trascendencia real; la trascendencia hacia arriba, hacia
fuera del tiempo, po, el presente. Porque no hay verdadera "trascendencia"
en el mero pro-yectane del existente hacia adelante, horizontalmente por as(
decir (pseudo trascendencia pues el término está así impropiamente utilizado);
emplear en ese sentido la palabra "trascendencia" es conferirle un sentido
equívoco.
Si el tiempo es la tenue línea en la cual se inserta la eternidad en Jo

179

�determina la participación misma,
es evidente que no andamos errados si decimos que el tiempo es la pani&amp;i,aeión móvil de la eternidad. Naturalmente que no hablo (estoy a infinita

creado (es la imerci6n misma)

y la linea

distancia) del tiempo cósmico y naturalístico que no interesa aqu1 directamente, sino del tiempo metafüico. Aún más: este ser arrojado, lo puramente
recibido, lo gratuito, pura posibilidad de no-ser, ser creado en fin, temporal,
implica en cada instante suyo, al Instante Absoluto de la eternidad. El punto
de inserción de la eternidad en el tiempo, es entonces el mismo en el cual
1e constituye el ser contingente, escala por la que logro descubrir la existencia del Ser Absoluto. Además, téngase presente que cuando decimos "inserci6n de la eternidad 'en' el tiempo", lo decimos asi por una necesidad de
expresamos de alguna manera; pero debe tenerse presente que no se trata
de concebir el "en" (en el tiempo) como si el tiempo fuese un recipiente
''previo" a la inserción; el tiempo es esa misma participación y nada ow;
es esta mltem puntual en que consiste el ser creado.

ximo ins~te (presente futuro) hacia el cual Ja
. .
Prospecd~; de modo que existiría asl un
~ieoaa eziste en perenne,
de atracción de Ja conciencia en la
P~muuo del futuro como foco
que se descubre el delgado hilo de Jaque
se
particimide. el tiempo•, es d-:..
- , en Ja
en los instantes sucesivos O
pación de la presencia -L.--J
•
9Ca, desde el
e&amp;anu uta
!":11 bruto"se escinde en sujeto-objeto por el
~ 'l!:e el pleno deJ ser
aparece el ser pero el ·
extrañamiento de mi con"_.,_.¡,.
• el
,
nusmo aparecer del
.
-·--,
mt ecto, polarira a Ja t talidad
. ser a la mnwliata •.:.:.e_ del
.
o
de la existen . h
'
"a&amp;UIJ
pectivo. Entonces et tiempo
cia umana en sentido p-.
'
no es una "
"alºda
•..,...
meJante y se encuentra a infº1ruta
. distancia
.
espac1
J d disociada" o .. ,_
d
.
~o
se1
J6gi
co: "El tiempo, si no es ·
si
~. ti~po meramente cosmoel ser a mi intelecto pero unagenel. no parue1paci6n originaria des-cub
.
'
,en
mwno to
re
mscguridad entre el abismo de la nada ac , me hace patente mi radical
· que es constante "oscilación" Y el, .otro abºwno de la eternidad,
eq uillb no
ser y nada, delgadísimo hil
metaf1SJca. Tal es el ser descubi
•
la "-~=•--!
o en el que se p~..
. en el vértigo
erto.
Vil\..lü&amp;UÓn".
--, .... .,,., Y existe,
de

::x»~to

Intuición del presente 'Y oscilación nutafísi&amp;a.
Luego, este ser que descubro desde el momento en que se constituye la
relación originaria, se me presenta ya no sólo como "tenido", como radicalmente contingente como temporalidad, sino lugar de injerto de la eternidad,
en fm, como siendo una mixtura de nada y de ser en cuyo delgado filo va
participándose la eterna Presencia. Perenne posibilidad de ser nada, es simultáneamente, perenne presencia de la eternidad. Y cuando la intuición
( cont14itu.s) del instante presente, del único instante en que esta presencia del
ser se da, instante que es, constitutivamente, participación de la eternidad.
Presente del presente, es decir, actual visión de lo que es presente a mi conciencia. No es posible otra cosa. Porque lo que aún no es, es decir, el futuro,
para que sea, debe ser presente, es decir, este instante que puedo intuir en
un inapreheDS1ole momento; de ahí que, cuando hablo de futuro, ''pongo"
el futuro en el presente, presente del futuro, es decir, "convierto" al futuro
al presente de mi conciencia donde descubro el ser. Lo mismo si hablo del
pasado: El pasado se hace presente, se "convierte" al presente de mi conciencia, presente del pasado o presencia del pasado. Ast, el tiempo se conexiona, se despliega y desarrolla en tres presentes, especies del absoluto
presente; aún hay más: la conciencia, es verdad, convierte al pasado y al
futuro al instante presente, lugar del injerto entre eternidad y tiempo; pero
el pasado es ya pasado y la conciencia, desde el instante en el cual se produce el contuitw del instante presente, ya, en cierto modo, "está" en el pro-

180

V
Dw.:ÉC'ncA

DESCENDENTE

La"vue¡,,
ta al proto-ser.
Aún podemos ahondar en un sentido
~o que el acto de descubnnJ'e:car consecuencias en otro. Si hemdisttnto del ser preobjetivo
ue
to del ser me arranca del pleno
~~u~e el luJ~ del ser) : e1
~ deve~o (por la YÓf/f1~ que
inteligible se ocultará
teligible, 51empre más aUá del
un resto de cuya
.
ser
no es captable por ninguna forma
prescn~. tengo conciencia pero que
que esta realidad oculta Iarosc
de conocuruento conceptual. D.irf
' c
ura, escapa toda
amas
veremos escapa también a todos los mediosa
con~ptuali:mci6n y, como
aun por caminos no-racionales p
que han mtentado los filósofos
recomponer eJ camino reco "d ara captarlo. En efecto, si ahora intentamos
desd
.
moperoalain
d.
~ la previa indistinción del ser en bru versa, es. ~• progresu, no
contingente inteligencia (luJ~ del
_to al descubnnuento del ser a mi
volver hacia el fundamento o hacia selr), smo desde este ser ya des-cubierto
e resto que de·
.
~par, el resultado no será ya tan claro
. Jamos necesanamente es-

~~

se;: .

S1 este ser inteligible no es el T d

. , pero nos deJará laludables enseñanzas.
o o smo la fina arista que del todo podem~
181

�wr ctm. claridad, este 11U11110 todo subyacente permanece má al1i de nuestro
alcance; no es que 101tengamos que una coaa es el ser descubierto en la relaci6n originaria y otra cosa distinta sea el todo o ser-total; lo que decimos
es que el 1er de1CUbierto es una deJgadísima irlsta del ser-total; o, si se
quiere, lo que de si mismo nos deja entrever el ser-total despu&amp; de la escili6n de sí mismo en sujeto-objeto. Naturalmente que la vla de los conceptos
no nos aervirá de mucho si intentamOI acercamos a él; y si logramos descubrir un camino, desde este momento debemos afirmar que siempre sera
insuficiente de acuerdo a lo que he dicho antes sobre la inconmensurabilidad
del ser con el esplritu o en otras palabras, la inagotabilidad del ser en todos
101 sentidos. P.a cierto que plffl:C que en la experiencia común logramos
cierto conocimiento concreto de aquellas personas con las cuales convivimos
y que supera en riqueza, en contenido, al conocimiento de los puros y universales conceptol; un conocimiento en cierta manera tram-16gico, no anti16gico ti se permite la expresión, sino situado en un allende las formas rlgidas de la lógica. En este sentido, no parece contradictorio ni il6gico admitir
la existencia de un conocimiento por con-vivencia con el otro; claro que este
conocimiento es hasta cierto punto intransferible desde el ·momento que
depende de una experiencia tan personal, por otra parte nunca agotada y
siempre renovada; pero el hecho queda en pie. Existe un conocimiento por
con-vivencia que, si bien ya no participa de la universalidad y comunicabilidad absolutas de lo conceptual, me pone en contacto con un mundo claroscuro
o me permite sumergirme hasta cierto punto en el secreto ser del ..otro,,.
Entonces, para el filósofo que tiene el hábito de la constante y nunca abandonada visualiz.aci6n progresiva del ser, no resulta dificil reconocer que más
allá del ser inteligible logrado luego de la relación ontológica originaria, es
posible, por esta aecreta pero concreta y palpitante con-l'ivencia con el ser,
ver como en penumbras e irse enriqueciendo con ello, un más allá del ser
inteligible, penetrar en aquel resto incaptable siempre por el concepto; reitero que esta con-vivencia con el ser valdrá 10lamente para el filóeofo, pero
esto no invalida lo que quiero poner de manifiesto y que no es otra cosa que
esta manifestación plena del ser total, más allá del ser mismo descubierto.

Retroceso 1 descenso.
Demos a esto otra forma; a pesar de alguna repetición, volvamos sobre
nuestros pasos: Se trata de la patencia de que más allá del ser inteligible
hay un ''plus., inagotable con el que intento coincidir en este descenso hacia
las profundidades; en este sentido, el Ser-total se comporta como sin fondo,
182

es un
,.,_ esto no es necesario U
• verdadero a-himno. -,n
la
•.
IOIUaDa en el sentido de que los
egar a posici6n bergúmbolos o puntos de t.:..conceptos quedarian reducidos a mer01
.. que me colocarfan
d
•
1os conceptos entonces.,,..,serian
si
•
• no entro smo fuera del !le!';
bles para el con • .
empre insufiaentes y absolutamente ·
,
ocmuento filosófico• no " - msen,¡.
blemente verdadero que el inconm ,
an;g""":'os a tanto; pero es indudaa la total captación por el co
ensurablle quid de cada cosa huye siempre
venali7.abl l
ncepto, e que apenas "abstrae" d
e; uego, por una verdad
"vu
e ella lo uninoce únicamente (es el caso del era_ . elta" a la cosa conoce, pero cocieptos derivados de la idea de serr:;;:aento ~ntíf":° que se vale de con.
universalizar. Sin embargo este co . . o que SJgue Siendo lo que es posible
ºgnifi
,
Doeuniento es real válid
11
1car es que es inagotable. misérrimo
.
Y
o. Lo que deseo
Todo del ser con el que tendría
' mínimo, en comparación con el
ÍmJJOSl'ble) pero único modo absol:e ~ en plena "coincidencia,, (cosa
absolutamente simple. Sin embargo es de ..
~e dentro,, el Todo del ser,
descendente) en el proto-ser . ib~ posib e cierta penetración (dial«tica
~te i~table y que depen~el ~ : conceptos, pene~ón natural,
o~dad e ingenuidad del f i l ~ C personal compronuso Ydecisión,
llOCJonaJ de este hombre en parti ~ uando más allá del conocimiento
de Jo que de ~I puedo ~
(que es en definitiva conocimient
sim-patía
.,_l le
) , por una a veces •~.
. o
.
con e ,
conmco más profundam
.... 5.. convivencia y
nucnto de él es intransfen'blemente mfo peroeninfite, .es claro que mi conocico..,.,.:
...:ento nOCJonaJ
•
,
m1tamente más neo
· que el
---...&amp;U
• IDJ'entras
·
,
'
que
el
con
·
·
11hía, en cierto modo "desde f
,.
ocuruento conceptualizante se
· ·
·
· con él J
conocmuento
"desde
d'
,, . uera ' por la con-vivencaa
.
entro
mterno
d
• cid .
caa personal . , .
,
, e coan encia con él E ta ogro . un
nqwsuna en contenido
·
· s expenentransportado al interior del otro me ~ : ~ ? l ~ en conceptos me ha
él es y que tiene de absolutamen' te , .
o comad1r con él, con esto que
.
uruco y por
d •
mo, en esta dialéctica que va "hacia
, ,,
eso, e mexpresable. Asimismás abajo y más allá del
d
~tras y "hacia abajo" (descendente)
hace
ser es-cubierto en la lació
. .
'
patente la presencia del Ser total
re
n ongmaria, se me
'bl
•
•
como
un
a-b
·
En
posa e aerta penetraci6n s6I has .
ISIDO.
este a-bisrno es
zar la personal e intranst: 'b;
ta _etert~ punto, hasta donde logra alean.
en e con-vivencia con el ser érmino .
terminable como por una línea) de la dial' .
, t
(Jamás deen la escisión del pleno de Jo puramen fá ~tlca descendente que comienza
~ del ser inteligible (donde dese: ctico, se baña luego en las claras
eidético) y termina por hundine
re el orden onto16gico y el orden
proto-!lel'.
en las claroscuraa aguas del a-bismo del

'vr

183

�Des-cubrimos asi el ser, pero el hecho mismo del descubrimiento, el minno

Que nada se sabe.

.
) Partimos de lo dado,
del
triple consecuencia: 4
• d
ual uando tomo concienoa e ser,
'
b to· b) el c
e
.
pleno indistinto del ser.en ru , . do de ~ mismo el ser descubierto o mse escinde en sujeto-obJeto, em~~.
la presencia del ser-total
ser mteligible reconozco
él
el .
teligible y e) en nusmo
claroscura con-vivencia con ·
al que solamente puedo
término de toda ontología, desTodo esto nos pone de
.
q arduo más düícil, aún no sabemos
'
ntraremos plena razón al
Pués de haber recorrido el caDUDO más
·
nada sabemos Y enco
·
d
casi nada por no ecll' que
efecto el ser descubierto
, f
rtugués Porque, en
,
•
quod nihil scitur del filoso O po
·
nciencia de la presencia de1
. . •
nos hace tomar co
dad
en la relación onginana que
·na entidad su poque , y
mismo nos revela su me7.qw
'
lu o
ser-total, por eso
d renacerá con más ardor y, eg
nuestra sed de filósofos apenas ap~a a,
n mayor imperio y' cuando
. •=---=, de1 ser' volvera a renacer
co
sed d
de una visuaiuAYon
.
. con el ser la
e verrsonal con-vivencia
'
d
descubrimos el, secreto e una pe
d
· nn!t.ible adecuación entre
ún intentan o una im,--á
dad o sea de ser, ser mayor a .
.
I ndable océano el del ser que,
'
1 ual estoy 1DSCnpto. nso
.
pob
mi yo y el ser en e c
. e nos vuelve patente nuestra radical
_reza
cuando se ha hecho conscient ' .
dical humildad en el filosofar. Si las
que exige del filósofo una también ra .
dejáramos encandilar por la
cosas fueran siempre como d~ben
originaria. el filósofo, como
débil lucecita del ser des-cubierto en
el santo, seria e1 más humilde de los hombres.
Luego tenemos ya una

ac~:~e::e~

ser,: :laci™:n
VI

acto, me pone ante el orden ontoJ6gico y ante el orden eidético; porque, en
efecto, el sujeto, en el acto de la autoconsciencla (conciencia de ser) se Iras,

ciende en el objeto; el sujeto es siempre trascendencia de sí mismo; el acto
de conciencia de ser, para que sea, es acto espiritual pues si permaneciera
en clausura materialista, jamás saldria de si mismo, la alteridad sería imposible y si la alteridad fuese imposible no sería posible filosofar. Sólo silencio
mudo. Luego, el acto de autoconsciencia, que es eminentemente intelectual,
es lo primero: Tu qui vis te nosse, seis esse teJ ~cio. Unde Seis? -Nescio;
no sé como sé que existo, porque este primer acto de saber que soy es anterior a todo otro; no sé de dónde lo sé; simplemente sé que lo sé; tengo la
autoconsciencia; sí que existo; pero es evidente que si sé que existo, el saber, en este caso el entender que soy, supone e implica aquello de lo cual tengo conciencia: el ser. San Agwtín descubrió que el mismo entender (acto
primero, autoconsciencia de ser, conciencia del ser) implica no solamente el
"existir'' sino el "vivir"; porque, evidentemente, el acto de conciencia es
acto de vida que no tiene lugar sin el vivir y el existir. Pero aqu( las cosas se
presentan distintas: En efecto, se trata ahora de una dialéctica no descendente sino ascendente por un camino de implicancia mutua y hacia am'ba.
La autoconsciencia por la cual aparece la dualidad sujeto-objeto (dentro del
ser) es acto de vida y supone el existir; pero no se trata, por cierto, de una
marcha progresiva, es decir, de varios descubrimientos sucesivos; es en el
mismo acto primario en el que se me hace patente todo lo que este primer
acto implica; no hay tres sucesivos actos, uno de autoconsciencia, otro del
vivir y otro respecto del existir. Hay un solo acto en el cual se implican los
otros grados del ser des-cubierto.
Implicación y recapitulación metafísicas.

DIAJ.ÉcrtCA ASCENDENTE

Autoconsciencia y grados del se.¡.

...,,.. Se ha dicho que hay un estadio
nuestros p.....,...
·
espíritu. a esta presencia
.
brimiento del ser por e1
'
.
•
anterior, previo, al descu
revia a la dualidad su1eto-obJeto,
muda le hemos llamado ser en bruto, .P . del ser acto en el cual el ser
do tomo conaencia
'
ad
dualidad que aparece cuan
, vimos el primer mismo acto, •

Nuevamente volvamos

50bre

se escinde; pero. ~rvcm:r q~

=

:1

que
yo implica un estadio ~reviene a la conciencia de
.
salirse con la intervención del su1eto.
objetivo del que solamente puede
184

Pero tampoco hay un descender desde el entender al existir; al contrario,
se trata de una recapitulaci6n de todo el ser des-cubierto. Primero, el acto
de conciencia de ser (y del ser) y en él (siendo él mismo) el del vivir y el
existir y aquel "plus" inconmensurable; pero intentar una penetración en el
"plus" inconmensurable (proto-ser) seria intentar un descenso hacia las insondables profundidades del ser en las que puedo lograr cierta coincidencia
(siempre insuficiente) por con-vivencia con él. Pero aquí no se trata ya de
esta dialéctica descendente, sino de la dialéctica ascendente que tiene el mismo punto de partida pero diversa dirección. El existir y el vivir se implican
en el acto de autoconsciencia (entender) y este mismo acto de autocons.
185

�••W.-

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• • • ,. iemieieit pt, • ··•-•1••-·· radilll 11i1r1Wed
n , - - cp . .
; U -• e_ . . . . . . .que • .Z ~•
comtilP¡IQWlneote ftlll, • .ll • :oElo'
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4,,u el hambre - -

. .¡)¡t;. .&amp;IIÑ~ . . - . • .,. • -

• m6I rica naliiad oato16jca pmque • .
• . 4P_ ) y delde :ella pcxie,,
+ed. -. {- la __. ¡-6a cmtol6p:a o.c11111~_.:...,.......1_ el••

hacene OIIO, mane un _,,,.,,., e&amp;teaiot O mnfio y IClbre todo, UD aputane pcinien..lo al fnmte aqQello de que me aparto,• _ . , . en el tenticlo
del mUmo ,e en IU • otro o ajeno. lntence,, • e,idmte que el deacabtimimto del ,.,. Ífllrfffufnil,'4 hace apncer la eonciencla de a( o autoeon,.,
ámela , que eata ~ por ledo, supone aquello de que ea con,.

.... .,.........

...................

..._

• -'-

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el• Oomo•-..--.rrn,.

el hombn, T•..,-- IIUIIV
'
- _ . . , hasta el Ser Ablaluto. ~ - --'- 4-..ftw4 ""'""' "' ......
..:.-1• ..:A. fÜ INO M ,, .,.._, ,,.. ......
,_.J_ .l-1
B • .u rua,---..
lo paúundo y CIICUl'O del Tuuu 'UQ
ltdo In. Si pretende luep bucear ~ de __.,, iiao una pendH!Ple de
..., ,_ por deJinte~
fin.
clmce,wn de la que
..,.-

- - ,-...,

T.-

w

~:=:i
Vil

AUTOOOKIC'JBMCL\ y u, MJl6N ClOM BI. TÚ

CmúÍlnt:Íd ,1¡

Á -,

eontilada 4,l 14.

• ) es decir 8 _. pclibDita mi propia
Ye R que 111'1 (es el punto d e - ~ '
~ ,o porque el • precede
coocimda de aer o, lo que es igual. . que ~-v . - ... ftdo (como c1irfa
ha _ . . sin iér porque no ua, r - .
al pensar; no Y . r .
. b el ser. Chao que esto reqUllft
Boecio) ; el pensar
en si ~ - indistinto a lo F•objmvo y
algunal preciíiones: Pramero, le
en el instante que tengo
aer tl,s-euhierlo al lel" que ae ha hecho-~-- perspectivas porque si
• •
Pues bien, esto ¡um; n...,,.._
Cl)DClel)r-la de un yo.-...:.1. de todo nuestro ID,r,m
-·•ta que el vn
DO
_ P:11\U
,le retoma al punto de i - a rimario· dmw estará decir que
es deducido de nada Y es lo
alguno que el punto
afinnar que lo primitivo el el yo-~ 1181" : ha dicbe ya que lo primero
de partida sea ablolutamente aubjetiVO pues Q, todo Jo que hay; el dato
que me es patente es este • ~ 111'1 Y, con implica el sum ea dado ob'iwi-.n terta el Sum., "Iº eogtto; Y el .,,, jetoque •
l'tP her·-__ .JI_ m1Mtn por el IU nmmo,• por otra ....
r--&gt;
jetivamente, DO ~ , no r - .. sólo
en elle momento de
.J::.1.- que el IUjeto en tanto que sujeto
aparec:e
.-:...1.
lllOI uu.1111
el que el ser en bruto 1e ~
la intuici6n del .sum que ea el momento en
eles-cubrimiento
ahondar en esta afumaci6n de que el
•
Bueno, ~ ~drJcubrimiento o emeni6n de la existmcia. Pen&gt; quiero
del JUflt IDlp
• d
tido por ahora. En efecto, cuando
bacaio nameate en un decerannaJ&gt; ren

*'?'

abllol~~.!, . .

186

..a.lo; .... abo otm ajeao
a lo ._ ._, .,.,. 4e ll llüllDO- e indato 1a,,m. de 111 . . _ ti paoe a
" lllimlo cama objem; par .,, fiJodar ~ • ua, primw ..,......_
- . . . . -,Jedad C' eMwfiemiento . . . . lo qui' .......... ha,; •

ciencia, d111191, pero a la vez que supone fllto ffn,ziea la entecacia del ~ .
del otro ,.,,, O del otro ,0 y, COll B, del 1H110lro1 hnnedvatamente prteellte a
)a conciencia de sf; Jk)lque cuando digo "Soy )'O el que acá etcrihiendd',
ea Mdente que con esto lignifico limuldneamente que no es otro quien escribe lino 'Jli múmo; entonces le hace patente que cuando mtuyo mi )'O, cuando
clelCúlim que l"'J (•go swm) y que porque .,, ¡,inaso (n,o eogilo} 1fs:ubro
lllllbi6n la edstee-ia del otro y de b otl'CI ,o; en otras palabras, aer yo, la
amocomciencia, implica el 1er del otro ,yo: la conciencia de sf implica la
crwiencia del otro hasta el punto que tanto mái poeibJe nos m el conocimiento del otn&gt; cuanto más prog.e.e en IUCeSMll actoe el teto primen, de la

autocomriencia.

Una 4obl, lrasendnuia.
Ali como al principio, 1e habJ6 de una tnucendencia del sujeto en el objeto
cuando 1e establece la relación ontológica originaria, ahora hablamos de una
trucendencia del ,yo al t4 descubierto en el mismo acto de autoconscienc:ia.
Porque no es lo MUmo decir (aunque la raíz aea la misma) que nu tradendo
en el objeto, hacia Jo que existe, que decir que me trasciendo hacia el fd;
no es lo mismo el ob-iemm que el tai. En efecto, al filoeofar, al hacerme cargo
de que hay entm y entrar en relad6n c:oposcltiva con eRos, justamente por.
que me hago extraño a elb, estce entes, aunque entre ellos me encuentre
,o mismo (como objeto), siempre 1e camportarán para mi t.o111o Jo que ton:
como objdos y el sujeto, el )'O autommcieute, pennanecerá tiempre en atado
de extrafiamiento, siendo alünum respecto del todo aunque aimultineamente
inscripto en el tedo. La scJledad DO haJri litio superada lino que, por el contrario, esta 11&gt;Jedad del filÓIDÍO pu.- frente a Jo que ~ como ob-iectum,
se had cada vez mú puente. &amp;to es lo que Berdiaeff llama el mundo objetivado que es el mundo del 110-,,0 y IObre lo que vale la pena niflmonar

187

�nuevamente (como es mi intención). Entonces, la 1C&gt;ledad únicamente puede
ser superada por UD otro que no sea precisamente objeto sino por UD otro
suj6to1 es decir, por otro yo que es el tú. Por lo tanto a partir de la relaci6n
ontol6gica originaria, la actividad del sujeto autoconsciente se polariza en dos
sentidos: hacia el mundo de lo absolutamente objetivo frente al que se encuentra en estado de extrañamiento, de M&gt;ledad, y hacia el mundo del tú
(sujeto, no-objeto), o sea, hacia el mundo de lo no-objetivado. Pero esta
segunda instancia es simultánea con la que he descrito antes. Por eso, las
filosof1as que niegan toda trascendencia al mundo del tú, deben cerrarse en
una absoluta clausura o deben edificar una pobre filosofía para la cual el
mundo es un conjunto de objetos sin otro sentido que el muy relativo de las
leyes naturales (como es el caso de las filosofías naturalista.,) . Una filosofía
que sea fiel al análisis del mismo inicio del filosofar, debe postular una apertura trascendental hacia el tú cuya presencia está ya dada en ,l mismo acto
de la autoconsciencia. Y en esta afirmación está ya puesta la base para la
edifü:aci6n no s61o de una ontología sino de una antropología filosófica. Por
ahora bástame dejar bien determinado que la soledad es rota por esa esencial y trascendental apertura del yo al tú. Esto mismo implica: 1o.) El descubrimiento del yo, del sum1 2o.) el del ob-iectum frente al cual está solo el
sujeto y, 3o.) el del tú solicitado desde su misma raíz por el )'O autoconsciente.
Por tanto, b.Jy UD movimiento de doble trascendencia: hacia el objeto y hacia
el tú. Soledad y no-soledad, miseria y plenitud, extrañamiento y unión, alineación e identificación, todo imbricado en la primera instancia del filosofar.

que el ser descubierto en la relación o . . .
.
no tiene
.t
•
ngmana se trasciende en el mismo acto
,---,en ai nusmo su razón de
.
existencia del Absoluto pri.....: . d I
ser Y, por ese cmnmo, se indica la
º"""p10 e ser que es Di09
al
.
comporta como eJ Tú supremo
da
person , así, D1os se
que
razón de ser de mi t d ·
mental a fundirme con el tú próximo y od
.
en enaa funda.
primero de la relación ontológica ori~~ o lo dicho está presente en el acto
nnm.,..

La tenderuia a la transfusión.

Claro es que puedo considerar al tú como UD simple objeto de conocimiento y desde ese instante ya no es más tú sino objeto, ya no es posible
una comunión con él ( ni cowunicación esencial), ya se ha alejado de mi
infinitamente y vuelvo a mi soledad y a la fría trascendencia hacia el objeto
como objeto; hablo de soledad no de desolación pues la desolación adviene
cuando hay un "rechazo" del otro; el tú entonces es otro )'O y hacia él queda
abierta mi tendencia fundamental nacida en el instante en que el sum aparece
a mi conciencia; y esta tendencia fundamental trans-fundinne en el tú,
único medio de no quedar en soledad, de no ser ya absolutamente uno y ni
siquiera ser un )'O frente a otro yo "en recíproca presencia" como quiere Buber,
sino dejar de ser 'Y" para ser tú, es el amor al prójimo con el que me "fundo"
y entonces ha desaparecido la soledad; y si nos fijamos bien, cuando se dice

188
189

�SOLEDAD EN EL HOMBRE 1
Dr. PE.Dilo C!.BA
Madrid, España

m,

"D,sd, qu, ur¡ hombr, nvnca
h, s,ntido mtis sociabl, qu, ,stando
,n sol,dad''.
CBZSTUTON

La soledad de Dios y la del hombre.
Lo UN1co ES SoLo, pero no está solo; quien está solo, aunque esté poblado por dentro y acompañado por fuera, es el hombre. Ser solo no es
estar solo; y ello, no meramente porque "ser" nunca coincide con "estar''
para la metafísica, sino también porque estar o caer en soledad es un modo
defectivo de ser. Hay la soledad que se es, la que se tiene y aquella en que se
está. El hombre tiene soledad y está en ella, pero no es soledad. Ser sólo, es
propio de lo Unico, y el hombre, es, nada más, relativamente único, es decir,
tiene la soledad de lo singular y excluyente: el hombre es singular en cada
persona, y como tal singular, es único, pero en relación a lo que no lo es.
Lo absolutamente Unico es lo absolutamente Solo, con la indecible soledad
de su plenitud. Estar solo implica incompletud e imperfección. Se está solo
de alguien o con alguien. El estado de soledad se da siempre con referencia
a alguien -no a algo. Pero hay un estado inferior que no es propiamente
de soledad, en que se alude a la falta de algo; es el aislamiento qut&gt; nos sirve
para indicar también que algo está solo.
Cabe pues, por extensión, hablar dentro del estado de soledad, de un "aislamiento", como estado propio de las cosas rotas de nexos reales o circuidas
1

Fragmento del libro en preparaci6n La filoso/La pm,ncial d,l hombre.

191

�.
. p
aislamiento no es propiamente estado de
de vacío y de mtempene. ero ese 1 " el "estar aislado" que, en ambos
.
• el "estar so o Y
soledad. Tienen de comun
.
falta de alguien y en el segundo,
hay defecto o falta, pero, en el pnmer casoledadJ
es f-.-te a los de~ hombres. Si
. nta su so
.....
·
experune
de algo. El hombre
.
delinear su soledad, el hombre smno hubiera más hombres ante qwenes
tampoco sería hombre. Y no
lar sería único y no estaría solo. Pero ~ que
, Di
r ue las besgu
.
d ia Aristóteles sino que sena os, po q
.
sería una bestia co~o ~
solas d~e fuera y nada más que para q~en
tías no están solas, sino aisladas,
tá lleno de sí y lo plenifica todo sorb1énlas ve. El que es solo, lo es porque es
d
t es lo Unico y Absoluto
. 'd d D' por ser el Fun amen °,
.,
dolo en su Umci ª · ios,
tá l · y como "aislado pero,
Jedad Para nosotros es eJOS
o Desligado. Es la So
..
resencia Llena el Universo con su Prepara El todo está en su ámbito y su p
Soiedad pero no está Solo. Toda
sencia Unica y con su Soledad, porque es '6
'distinta en toda criatura,
,
El
El está con acepc1 n muy
'
criatura esta en , pero
.
las
;,ladas· a las personas, so1ai;,
d
resenaa a
cosas a....
•
dejando, a pesar e s~ ·td relativa se siente estar solo entre la muchedumEl hombre, por su uruci . Se siente ser con ellos y ent~e ellas, y estar solo
bre de hombres Yese
de "con"
cosas ese "entre,, y ese "en", nos dicen ya que el homen e1 mundo. Y
,
bre no es soledad, sino que está solo.
Soledad, comunidad )' comunicación.
.
uede esta, solo o no estarlo, sino que .su
El hombre no es un animal que P . •
d
l d d Está solo con los
,.
te y constitutivo es e so e ª ·
estado metafwco permanen
d 1
de ellos. Hay en el trasfondo
t ' solo de ellos o e a gunos
.
od
hombres y a veces es a ·
' •
'dad básica y original con t os
que denunaa comuru
de cada uno, un resueno
. d 1 íritu en todos ellos. y es esa comuh mb
acias a la presenaa e esp
.
, cá
los o ~' gr
'ble exige la comunicación. Pero mas -~
nidad radical la que ~ ~ ?hombre está solo. Su soledad está teJ1da
y más allá de toda c?murucaci n, e nidad es solitaria. Tiene soledad, y tiene
de hebras de comunidad. Su co1?u
entretiene personalmente. y de su
'dad y
ambas se sostiene y se
.
od
comuru . . co~
'
munidad solitaria urde lo que es previo a t a
soledad comumtana, y de su co
l
. tencionalidad expresiva. Por
. .,
. gularidad persona y su m
"ó
comumcae1on; su sm
.
11
la expresión y por la expresi n,
. nalidad . larísima, ega a
,
h
esta intencio
smgu
ultad de actitudes y aptitudes mue o
a la comunicación que es producto y ~6
o se agota en la comunicación;
•
La expresi n nunca
.
más profundas y genuinas.
.
y •
rsa en toda comurudO que no se comumca.
Vlceve '
tá
queda mucho expresa
•
la . •dad la soledad del que se es
caci6n queda por lo menos indemne rrumu '
comunicando.
Pero además el hombre está dualmente solo, que ya es buena paradoja.

Estar solo es encontrarse (en-contra[r]-se), topar con el "sí mismo" como contrario, como uno y como otro. Se encuentra a sí mismo siendo uno y siendo
otro, es decir, se encuentra con su dualidad a solas, o está solo con su dualidad.
Es la soledad de su unidad dual. Por eso el hombre se expresa para sí mismo,
y no sólo para los demás. Y por eso, el hombre al pensar, habla consigo
mismo, desde la doble ribera de su dualidad. Y por eso, en fin, el pensar
humano es "diánoia", diálogo, conversaci6n y conversión; conversación consigo mismo, con el "otro" que integra el "sí mismo" (pasando alternativa
e incfjstintamente el uno a ser otro, y el otro a ser uno); y conversi6n en el
"si mismo", en la unidad de uno y otro. Es, no dualidad convertible en unidad (como en el caso de las reunidades), sino unidad convertible en dualidad conversable, tomando a su propio yo, bien como uno, bien como otro.
El pensar humano es dia16gico, porque el hombre es unidad dual, y soledad
conversadora y expresiva. Y por expresiva y conversadora es comunicativa.
Por la intencionalidad expresiva, y por la unidad dual de su constitución el
hombre va intencionalmente dirigido, desde la comunión o comunidad, a la
comunicación. El hombre, pues, no hala en estado de soledad expresiva y
comunicativa. Soledad y comunidad son los dos principios e.~stenciales del
hombre. Venirnos de una homogeniedad biol6gica con nuestros padres y
ascendientes, y de una comunidad con otros hombres en un pasado que a
nosotros, personalmente, no nos ha pasado y nos es "pretérito"; y nos encontramos al empezar a existir, en un ámbito de ca-presencia humana, que nos
imparte su comunión. Pero a medida que avanzamos en nuestra existencia,
sobre todo en la medida en que ésta es auténtica y sincera, nos en.roledamos,
vamos encapsulando un núcleo cada vez más rico de intimidad solitaria, por
incompartible. Nuestra autoconciencia se va quedando sola y se va engolosinando consigo misma. No renunciamos a esas fonnas de comunidad, ni
tampoco a nuestra e:xpresi6n hacia los demás y a nuestra comunicación con
ellos, pero cada vez es mayor y más rico ese núcleo de intimidad, que se
enriquece de hilar y devanar al huso del propio corazón, aquellas formas
de comunidad. En profundidad la autoconciencia siempre está sola, aunque
en ella resuenen como en una caracola, voces y mensajes innumerables de
otras soledades. Es "el abismo de la propia conciencia" a que se refiere San
Agustín (In págs. 76-18) en una ocasi6n. Dice también en un senn6n: "Den.
tro de la conciencia hay gran soledad~ al través de la cual no pasa la mirada
de ningún hombre ni siquiera la propia mirada" (Senn. 47-J 4-23) . Llegamos
a ser ~los con nosotros mismos, pero hallamos nuestra soledad ante y entre
otras presencias; somos solos en nosotros mismos, y solo de otros y solo con
y entre otros. La soledad en nuestra historia personal es la historia personal
de nuestra soledad que vamos labrando sin saberlo del todo. La vamos tran-

192
193

lf.13

�zando con nuestras esperanzas, con nuestras ilusiones, nuestr01 recuerdos y
nuestros fracasos y frustraciones, con la historia toda de nuestro existir..
Solidad, inlimidaJ y se&amp;relo personal.
Por ese estado de soledad, el hombre se ensimisma, pero también se altera,
se otroriza u otrifiea, que no sé cómo decirlo para significar lo que quiero.
La unidad dual se constituye en "sí mismo", y en si mismo, entre s1, y con-sigo,
el hombre se autentifica y halla su soledad. Y en esa soledad en que se
ensirnisrna, cada persona excava su intimidad, el cuenco o la cueva de su
intimidad, porque la logra por ahondamiento, y porque en ella dobla su
voz haciéndose eco y diálogo. Por eso, nada más el hombre tiene y es intimidad. Los demás seres no tienen interioridad, aunque puedan tener un
"dentro,, meramente fwco. Intimo es superlativo de interno o interior, y la
persona, nada más, es sustantivamente interioridad superlativa, intimidad.
Sólo en la intimidad, asomándonos a la de cada persona, podemos conocerla.
A las cosas hay que desacercarlas, verlas objeti-.-amente y a cierta distancia.
A las personas hay que verlas desalejadas, prójimas, y además por dentro, en
su intimidad entenderlas. Pero además a las cosas hay que verlas en conjunto, en conexiones, para saber bien de ellas. A las personas hay que verlas,
en su singularidad haciéndolas sonar, oyéndolas en su tono, su acento, su
sonido personal, haciéndolas per-sonar. Lo que las personaliza o singulariza
no es lo que las individualiza, como ya sabemos. Se penonalii.an o singularizan por su sonido, su temple, su estilo, su acento, algo que s6lo podemos
entender con el vocablo " ingularidad" o "irrepetibilidad", que es lo que los
distingue y separa existencial y espirituahnente.
Lo que singularidad e irrepetibilidad, es desde fuera, quiere decir, para la
intimidad de cada uno, su soledad radical, su ámbito secreto. Si secreto
(de "secemere.. ) quiere decir "separado", lo que más separa a los hombres,
es su soledad, su persona profunda, su ser secreto y hasta "clandestino".
Cada uno es secreto y separado, porque él se distingue y separa, y porque
los demás, frente a ~1, se le separan y distinguen. Y cada soledad personal,
es secreta y basta clandestina, eliminando de esta palabra lo que pueda
traemos de grupo humano, de "clan", y quedándonos con lo que dice en su
etimología de "claro", a escondidas, algo que se oculta, de la misma raíz de
"clamare" y "claros", lo que es claro y manifiesto. El que "clama" siempre
lo hace d,sd, dentro aunque hacia fuera. Desde su soledad íntima el hombre clama, llama, a los demás. El varón "claro" y el "pre-claro" es el varón
pro-clamado o afamado. Y no nos extrañe este doble signo de lo clandestino

194

en la 101edad del hombre, porque &amp;te en su
• .
se está re-velando es decir la
comumcaci6n y en su ,.,,_;.c.
di
.
'
, a vez que se
1
-r-......,.n
noce, _sm dejar algo sin decir, y haciendo a )a ta_ ~ ~ manifestando. Nadie
dicho en Jo que dice. y nadi
vtaJar, sm embargo, ese "-..1--.n
mente de expresársenos y de decirnos
e se oculta tanto Y ta n bºien que deje '""6v
totalh~a no es que sea equívoca, en :
_de lo ~ue quiere. Toda expresión
caaones, sino que hace esquina d
'dpa6n ~ógica de ser doble de signifi1nuncia
Jed .
e senb os CX15tenciales
eJ
una so ad mcompartible e inacc ºbJ 1
' y a la vez que derecato de la mujer: un retraerse hacia esa .e, a está recatando. y eso es
la atención, desde allí dentro
Jo intimo a la vez que Uama (clama
' para ser buscada Y conocida la que se recata.)

':z

Soledad y compañia.
Por eso la soledad h
bie~ soledad de aquél, ~ ! p : : º n : fsoledad, ~ soledad de compañía;
pañía que nos sobra y que po b
alta, o bien soledad con la co
ti •
'
1
r so ramos po
msen Dllento de soledad. L
.,
' r atar demás, nos intensif el
cansan y se fo
a comparua como la soledad
Jea
• rman en y de la comunidad h
, por lo tanto, des.
se engolosma con su soledad
umana. El hombre en simis ad
h
que es también un
1f
•
m o
umana, pues ahondando, excavando en . . e~o arse con la comunidad
al fondo común donde los demás h b su mtunidad, a solas consigo llega
se halla en soledad de otros ya
r::a,m res ~enan en comunidad. El ue
por la ausencia de esos otros
en su nusma soledad que ésta se
rehuye esa com _,
.
el que halJa su soledad
se ha
d parua, pero no la comunidad rad· al
en la compañía,
separa o de otros de la
.,
ic con lo humano El
otros
la
'
comparua de otro
•
que
1
, por ausencia de otros h'I1
s y e que se siente sol d
En
, an su soledad en
o e
•
un caso, el hombre se queda solo
secreto, por separado.
eta de los que se han ido la
l ' porque queda sin otros y es la a
el caso d 1
, que e hace ca
'
usene que está solo con o
er o estar en soledad. p
su soledad
.
tros, no es que se quede 1 .
ero en
.
Prectsamente porque no se
d
so o, smo que siente
matiz muy importante de claridad e :
a solo. Digo esto para poner un
nes que sobre la soledad nos ha d _n d escasas y orientadoras exploracioy /a gente, que la soledad d I h b eJa o Ortega, quien dice en El ho b
( , .
e om re es un .. edarse .
m re
pagma 72). Pero el que se siente J
qu
sin,', un "quedarse solo"
de ese otro, no solamente JlO se
: o ~on otro y por la compañía enojosa
está !IOlo, y aún hay un "estar ~~~. a, ru tampoco se "queda sin" sino ue
"10ledad sin" s·
o que no es ni una "soledad , " . q
. "
' mo un estar a solas consigo
. .
con m una
sm_ es punzante y dolorosa, de intempe . ' ~ n t e . La "soledad
muna soledad de Jo femina} de Jo r n~ y esamparo. Es la típica y ge
1 emenmo human
•
o, ya que en la mujei•

1

~

195

�hay una lat,ralidad radical y metafísica, que le hace sentirse lado o flanco
de otro a humano, y por eso, al quedarse "soltera y sola" sin ser costado de
otro, un oreo frio y seco de intemperies le reseca el sentido espiritual, salván-

dose casi siempre, por la orientación hacia otros seres (sobrinos, padres ancla•
nos, cuidado de enfermos, etc.) que la fertilizan en un sentimiento sucedáneo
de recuperación de la unidad de la pareja por el amor. Esa "soledad sin"
es la soledad de la falta de patrocinios, pero que es experimentado como falla
o carencia metafisica en el existir profundo.
La "soledad con" es sofocante y angustiosa, se experimenta como arropamiento, como un quedar enterrado y encerrado, oLturado en las vías de acceso
y de comunicación hacia los demás. Es la que experimenta el hombre superior ante lo inferior humano que le anega y le sofoca quitándole, o amena7.ándole quitar su libertad y su singularidad. Y por eso, busca evadirse hacia
dentro de sí, hacia esa soledad suya que le da el sentimiento de una fresca
y tónica liberación interior. La soledad "ensimismada", o por ensimisma·
miento, es experimentada como .soledad íntima, profunda, y a la vez, libre,
abierta¡ es soledad goi.osa, serena, con último pensamiento de serenidad de
alturas, sin desolaciones de intemperie ni sofocamiento de multitudes. Tal es
el solitario que se mira y se escucha sin excesivos análisis y escarbamientos
viciosos, sin inculpaciones, pero sin exculpaciones o inocencias demasiado regaladas o gratuitas. Cuando la soledad ensimismada (que es un estado felicitarlo) se engolosina y envicia se llega al solipsismo, hasta ese paladeo de
sí, que nos hace incomunicables. La soledad entonces es un estado pasional
que puede llegar a las formas graves del que enferma de tanta soledad ensimismada. La "soledad con" es experimentada como soledad sin aislamiento
alguno: más bien deseando ese aislamiento real porque no se tiene •..
En cambio, la "soledad sin", en medio de su intemperie y de la total desprotecci6n y apoyo, hace sentine al soledado ( no podemos llamarle "solita•
rio") con aislamiento real y fracaso metafísico. Pero el ensimismado, aunque
no necesita aislarse para estar a solas consigo, y logra su estado lo mismo en
medio de la muchedumbre que en el más caliente y crespo diálogo, anhela
ese aislamiento para facilitar el diálogo consigo mismo. En la ".soledad sin",
al soledado le quedan solo. Si a uno le quedan solo y complacido, no le quedan en "soledad sin" sino que le dejan estar solo. En la "soledad con" quiere
él quedarse solo, y lo logra. En el ensimismamiento, no es que se quede o no
10101 es que está solo y a solas consigo. El meramente "aislado" halla la "soledad sin" o el ensimismamiento; o puede no hallar uno ni otro. El var6n
como la mujer pueden llegar al ensimismamiento, pero es indudable que
siendo la mujer metafísicamente ser-en-otro y para-otro, su ensimismamiento
es casi siempre falso. El varón gusta más de la soledad ensimismada porque

196

~ ~ t_ramado de últimas soledades. Muchas
está eIWm1smado, y en verdad en tod
. veces creemos, que alguien
La
•
,
a su evocaa6 está
mu,er, sobre todo, cuando está abso
n
en otros y con otros.
o con el amado. Siemp. . rta, suele estar con Dios con el ru,o·
•
•.. se irn-n-muma e t
T
'
Je y el místico se ensumsma·
•
n 'º·
ambién el santo y el mon
.
noparecene . . d
tos -:n Dios o engolfados en oraciones
murusma os cuando están absor~cular. Asi el poeta se ensimisma por todos
hombres o por algunos en
mtnante, y el artista en las visiones e~ ~ evasiones líricas de su poema geranbcpadas de sus criaturas de arte.

°

!os

Nuestra muerte 'Y nuestra soledad.
El hombre no nace en soledad radical.
resumen; a la vez su expiación
. . ha de ~ria. Su soledad es su
en su existir, como viajero de suy psu g!ona. ~ medida que el hombre avanza
· ·
•
rop10 camino un
•
Prop10
mgeruero, se va encontrando más I N,
cammo de que él fue el
se nos aparten o se nos va
so o. o solamente porque los demás
yan, porque han llegado
nas, o porque se nos han muerto
otras generaciones humanuestros desenganos
- y fracasos y nuestro
nuestros
deudos•
f,
, y no so1amente porque
del resto humano, sino tambi,
no crepuscular nos vayan aislando
honda, más viva, y más
en porque nuestra soledad es cada vez - . ! "da
nuestra. La soledad
.
u¡¡q¡
c1 d, como el existir tod h
la bbertad como la ' li
0, ay que labrarla , como
··
h
'
,e ttodad de cada uno. Cada cuaJ tien
y acerla propia según la autenestar solo. En unos es somera
e su soledad, su grado y su estilo de
se queda a so1as con' Dios con Y
· y honda, Hay quien
mescasa;
cha f en otros
. ' nea
mad o, a so las consigo mismo
' ha .u d frecuenaa' y qwen
· se queda ensimisno sabe ni puede estar a solas'
~un~a su solitariedad, y hay quien
to: el hombre no nace c
I muno ngor de soledad humana. R .
.
on una 50 edad radical
ep1qwera empieza encontrándose a s1, m. mo· ·
hallada en si ' porque ru. SI•
.
15
l
a os padres a los he
' prunero halla a los otros h b
.'
rmanos, a otros niños S
om res:
uno a medida que va labrando su pe
. u soledad ha de hacerla cada
El hombre na
.
rsona Y su autenticidad.
ce en comurudad, en comunidad . .
en comunidad presencial con tod I h
b1ol6gica con los padres y
·
os os ombres y desd
'
expenmenta pre-orientado diri" "d
.
.
e esa comunidad se
1
•
gi O Y abierto hac" 1
'
os que ha de contar para hacerse l
.
Ja os demás hombres, con
d
· •
e propio ser o · ti y
e su existtr, va labrando su soledad
exu r.
con la experiencia
dad, su denuedo y su riqueza gan dape~nal. . Cada uno, según su autentici.
ª existencialmente, alcanza un nivel un
grad 0 Y un esblo
personalísim d
0
1 d ,
e estar solo De 1
.
,
con os emas, vamos a la com . "6
.
a comunidad presencial
umcac1
n
con
II
y
con 1os demás, después de haber libado
e os.
de la comunicación
•
en sw perso nas, vo1vemos cargados

conc:: ~-

197

�cltJmUlllllexi••··••.nldm~.. _,_,,.........

ala vas, c:cm,•miwiu y IOHtariM, Quiál,o no_.,.,. bien a Séaeca, ' -

-~•lo

parece pdlfuodo aa ~ ..,
DÜlp lltGico. No
- puec:e pdundo • chr Sálew ~ - - - - - fuk. minor hamo
..... Cada 11e1 que eatuwi . - b hPalnl ~ DlfQII hombte. Tal vea
alude,-coa OIP,Do de Clltoim y de lllm oeeideaal. a que mien~ . _ lll"f
• ~ le coata¡iaba de )a inferioridMI . . . . ~ Pero
li • hubiera acelQdo &amp; ellol
y sahitluria y con aabiduria de amor,
at par que hubiera elevado el nivel de ea bombra, a mismo se hubiera enri•

me

c:o,i....,

quecido de comunidad humana, y· por tanto, de 10Jedad. Si quilo decir ~
el contacto de los hombres le cargaba el&amp;:tricamente de "pasiones" (que
tanto hom&gt;dzaban al sabio estoico), es que SmeQ se muestra ~ pobre y no
profundo; pues ¿para ~ la soledad sino para depuramos? ¿y para q~ esa
~ 6 n aino para volvemos más honda y ~ t e hombres? Si
'1: vóMa JDellOI hombre • IU IOleded, la culpa DO es ele los 1Joml:nei, sino de
~ mismo, que no sabia perfumar su soledad del aroma piuencial de
otro. l1o1n1&gt;m. No todos los hóiribres son aptos para alcanzar el mismo grado
de ensímivnarnw.ito solitario. Los hay que mueren de inanición y hambre
dé ióltaañdad y compañia, y los hay que mueren electrocutados en Ju torliielítal de su propia soledad, y los hay que mueren de intemperie y írlo, por
no ballar la s o ~ que lea falta. Hay quien se aburre en el aislamiento
y baf quiéii te enriquece en el a,slarniento porque en B halla acceso a sus
IIOledades mú gustosas, tntlmas y personales.
El hombre nace desamparado pero sin soledad. Ha de labrada. Precisa
dar b primeros pasos con auxilio y el apoyo de los otros hombres. Entre
elb y con ellos ha de ir redondeando IU propia penonalidad, pulimdCJJa
CXJmO un canto rodado se pule con otros cantos arrastrados por el mismo rlo.
El nifio tiene horror, no a la 1101edad que no conoce hasta muy avamada la
juventud, sino horror al aialarnientl). Siente un dulce tropismo hacia la colectividad y las comunidades humanas. Se siente, al principio, un poco ,n su
rnadr, como su yo mú seguro. El niño, sin los demú, no serla ni hombre,
porque no alcamada ningún grado ""1nanarnente digno de soledad. El niño
"mimadtr se ahila y quirái ae frustra y fenece, por abincane enviciado en la
comunidad familiar, sin alcanzar las formas mú ricas y hondas de la soledad penona1. Bl niño 4fmhnacW' ne te mfuena en ser penona sola y aislada.
El hombre, hasta que no alcanza la madurez, no acierta a pasear un poco
orgu)loilunente su aoledad entre los demú heaiblel. Ya el adolmceilte, sobre
todo varón, acostumbra a presumir de su ~tidad y de su riqueza interior, conveocido de que ello es signo de alta calidad humana.

arffflOI~ en nuestra aoJedad. D01 ~ ttmtNe een Daeltn)
•
1 ~tico • eJ cual, J)Ol' aer cada va JDenCll "siendo". parece
"roJific:aadd'. y DOI ~ ele lel' wituio que D01 ~ por~ Dal pance que DO Jo hemcJa eJalaoraa, O CDlltlnaidcl c:omcimte y y ~
tariamente, y )a gnm ~ a Cj\111 aún ui, D O ~
obra
GGNCiente y voluntaria, DGI resulta )a IIIÚ autáwea ~ yDUeltfa
cp. et ueatro
•
Y
esa soledad
dJ!dsi.wD
• ,PrmllO y 8UCltra peaitancia, IKII ,cendra y_ depura, DOf da eJ
J ndial ~ mirm". En esa soledad acai.mo,, 1, a la va, uaN.
sa, Y aabamoe /JOr '"· &amp;a toleclad es la que 0evaaQ
muette para rendida a Dios, en el ~ último.
ª Diueatra
La vejez quihtndonos eompafiía l a da IOledad, nuestra pn,pia Jedad.
Nos vamos quedando, uo aislados sino solos, ,...
so
tra ro . hiltoria
.
'
- a - peMlaAlente con nuap pia
urdiendo la cual bemol labrado n~tra J)mQDa IDlitaria.
Decía Tagore que "no revela al hombre 111 propia historia sino
hace
luchando a traVQ de ella". Pero luchando a travá de ella, labraCV:
y ep SU 101edad final halla IU principio y en esa IOledad de nrinri •
,:..
se ~ lle P.lml'Pc&lt;I ,.,_.,,. •
El . .
r·--,PIO y ..-,
-·r·-- ...,._, quaen es. VlCJO sabe de la vida y de la muerte
porque Jabe a muerte y sabe a vida, en esquina final de soledad. A ~
guc avan1JUD01 en la vejez nos sentirnos más ~ l e s en
.
uestraa líneaa em~es
. •---=-• están - trazadas Y ,_.; tennº nuestro
~
..1-.:-L1...
•
,.,,.
madas y no aon
V,WY&amp;AU,IQI, m rompibles, ni flexibles, como Jas aristas rl ·c1as d
rác~ cada vez -.t- •
•
P
e nuestro ca, •
u,... mvariable y mineral. Es Ja IOledad que nos
Jidifi
DO la veiez que nos emoleda. Todos nos notan
•
IO
ica y
lel' poco u...:__
-L
ya terminados de ser, con un
P ~ , Y 1a1uyen eJ diálogo con D0IOtros
mente rnoldeabl y
.
porque nos ven escasaDO
•
es.
D&lt;JSOtros IDJSIDoS no desearnos ese diálogo, porque ya
necesitamos a los demás para labrar nuestro ser. y reculamos hacia D"-tra soledad engolosm
· ad
•
Y en esa soledad últimaos, nn ·saberlo, por la muerte que OOI mira y L..-LL...
~rirnera
•
•
' sentunos de nuevo la llamada, pero no la llamada
p
• y existencial, la Darnada a ser quien debemos ser, sino la llamada
a monr o responder de Jo que hemos cumplido respecto de la llamad
••
3 pn
mera. Y ahora ante lo irrevocable
' cargados de un pasado que se nos que ·a
y DOS duele, ~ llega eJ frlo de lo eterno que nos espera, con serenidad
~
rmcor. Al rnonr qnedirnos definitivamente solos como di' 11.C--- y un
ffUt/antos sm loa ..1.-..l- d •
I-..;.
JO ~'""' pero al
UQDU, Y
eJar a IUI demás sin nmotros quedarnoa
tltnulo --mientras t1par4anaos la. llamada última de loe ~
'::
dad, Ja que hemoa efe rendir como raumen de cuentas.
nuestra

babene'i:

"'°" ''

-..1...

:Jedad

La apraa final es que, cuando al final de nuestra vida, nos encontramos

198

199

�Modos 'Y grados de soledad.

.

. . lo mismo que. el . adverbio,
, solo sohtano,
,
' .
mbre y el sustantJvo ll"""I,
-o '
1 d'etivo del mJSmo no
,
, la ni
....&lt;..o~, solamente, o e a J • '6 derivan del sustantivo ,jµcwa~, u •
,,,..,.,
una bab1tac1 n,
,·
Todos
algo pasado, una pausa,
d d lo físico-matemat1co.
dad como si concibieran la soledad brotan o be b'tar También la "solitudo"
,
permanecer, a 1 .
vocablos se enlazan con µno,,
rbo
edar y permanecer, pues es
esos
h
te con los ve s qu
nl
n
latina se vincula estrec amen
li . ) pero ésta a su vez se e aza co
palabra venida de ''solus", (solo, sosó::o Sin duda el modo primero de lo
" 11 " suelo y "sollus" entero, 1 •
•
Todas esas voces aluden
so um
,
.
1 "sólido" y enterizo.
solo y escindido o separado en ola " lit de" estoica tiene un acento existenecer Pero
so u
.
a un estar o pennan
·
n los vocablos equivalentes gnegos.
cial humano que no se halla e
od
. ario de estar solo,
firme el m o pnm
y por ser en la base lo entero Y_ la'. lan'dad que por serlo da un
•
.
me1or
tnsu
'
1
1 s6 '
o " llus"
, entero, se f nn6 "sollum"' sue o y
en o lido, es el aislamiento
.
Del
0
Primer modo de aislamiento.
"sol" 10' ais·lado y único relativo. El ante. dosde so,
. , ,,
" l'dus" todos ellos onun
el ,
'to "svarjas', o "surJas
so 1
.
ce
al' sol y en sanscn
"
cedente está en el védico sur ' ' 1 . l do separado y sólido. De so'
. "'
siempre con la acepci'6n primera de o .ais ad "solus",
solo, vino "so1emn~
.
6
"
l
r"
o
acostumbrar.
,
y
e
exiolum tt suelo denv so e
e presentan en sus con
'
'
1
teLascosass
1
"solus annus"' cada ano so amen .
'1dad. Pero al acercarse e
o
.
ble· en su cose
nes y en su colección innume~a 'sólida unidad, aislada. O pierden nexos
hombre, cada una prese~ta su ~erlen continuidad en el tiempo, o 1~ _dos
en su correlación espacial, o p
aisl
insularizarse, cobrar un mmuno
.
al'
han
de
a
rse,fl .
osas Para individu JZaJ'Se,
•
c
.
litud les VJene
a 1as cosas' de modo re e10,
de solitud. Pero, ya se ve, esta so
' 1 dad y su solitud. y a la vez, es la
tr ellas su so e
del hombre que pasea en e
las
sus relaciones y nexos nuevos,
cosas
b la e da a
Presencia del hom re
qu
.
cosas dándoles a la vez,
1 h mbre presenta 1as
no naturales. Resulta que e o
l
ecta su dualidad. Las presenta
. es. en suma, es proy
.. "
aislamiento y conexion ' hace de cada "una", otra, y de cada otra, una .
como unas y como otras, y
i~separado. Para ello se acerca
. t
conocerJ4ll, por
d
Quiere saberlas en conJun o y
. 'd d a la datividad y ofertividad e
. · las. A la respecllVl ª ' d ·1ndolas y so-l,v,ant
· · ándolicitarlas a so-l,catar
a
'
d so-licitándolas, se- uci
"
las cosas, el hombre respon e .
.
las solicitarlas, hacerlas nolos launos era piropear '
las. Conocer cosas para
") f undarlas hacerlas ser. Que por
é · d "noscere Y ec
'
d
vías" ( "novi" es pret nto e
. .ornas "amar" y "conocer"' dan o
algo se 1'dentif'ic6 siempre en todos los idi

. .

En gn·PCro el ad1et1vo µo,,a~,

a éstr un sentido amoroso, y al amar un ímpetu conocitivo. Conocer cosas
es hacerlas "J6litas" o frecuentes.•

Se ve por esta breve historia que el modo más arcaico de "soledad" es la
"solidez", la condici6n de cuerpo sólido. Al solidificarse la materia apunta la
primera manifestación de individuación y de "soledad", en forma de insuJaridad y "aislamiento". El gas, por ser expansivo, no es "sólido" ni "aislado".
También el liquido se derrama y desmelena. Con la solidez, la materia toma
la primera figuraci6n unitaria. Y con los seres vivos aparecen los "individuos"
propiamente dichos, no porque sean individuados por la materia, sino porque
la materia es "aislada", configurada, individuada por un principio superior
e interno a la materia, que es la vida. La forma bruta y primaria que es la
"solidez" ha avanzado hasta hacerse "individualidad''. Pero nada más todavía. Ningún animal tiene soledad ni está solo. Tienen todos aislamiento y están indularizados e indiuidualizados enérgicamente. Y todos buscan más o
menos pareja, acompañamiento o compañía, para defenderse, para acoplarse,
para comer en común el pasto.
"Compañía" alude a compartir el pan y podemos por extensión del concepto aplicar la noción a los que comparten el pasto o la comida. Todo individuo busca compañía. La solidez del mineral sólo busca su individuación
configurada, y se hace com-pacto. Lo sólido quiere ser sólo unidad. Wentras
lo gaseoso es naturalmente alocado y multitudinario, lo líquido, como lo femenino, ansía recogerse, pero no sabe ni puede y queda soñando vasos y recipientes en qué tomar unidad y forma. Lo sólido es cortado, aristado y como
viril. La materia no aparece claramente individuada hasta que se solidifica.
Cuando llega el ser vivo, no es ya la solidez ( y todo ser vivo es sólido; no
hay ser vivo totalmente üquido o gaseoso) sino la insularidad, la individualidad lo que le distingue. Y la individualidad busca la compañía, la reunión
(que no es reunidad precisamente) y surge la colonia, la manada, la bandada,
la horda, el rebaño. Pero la compañía, o colección, o grey, no es comunidad,
porque ésta ni es reunión, ni es reunidad, ni es homogeneidad de especie,
sino por lo menos, comunidad de fines y de sentido, como en la integración
* (Y "frequens'' quizás deriva de "fricare", restregar. La soledad de cada hombre
es insólita, no sólida o acostwnbrada. Cada persona es un "as", con peso y valor propio, Entre los romanos el as como peso y como moneda era la unidad. AJ heredero se
le llamaba ''ex-asse", poseedor de todos los bienes o heredero universal Quizás "asinus", asno, se ha originado del griego "as-onos" ( "&amp;,,~"
burro), por ser animal
no gregario y que anda solo, lo mismo que el "/Ah,o;", entre los griegos designaba
a un animal salvaje y solitario. Y como eJ jabalí en francés: "sanglier'' ..• El hombre
es un "as" porque es ser solitario, que como la moneda romana lleva el rostro doble
de Jano. En la soledad, como en la expresión, es uno y et otro, ain dejar de Jet
único o a.).

=

200
201

�•

..l.-

•

cqan1a,a - . a,evrri«W de b miemtnl ~•~ ya .. ~ ~
dad próxima a lo IOlilario. la lo 'Wtario", Ja. IOlidmidid por cootdiaaaón
funeiolllll, por sinagia y por aiatelia,

Petv ni eaa amtmidad t1 pmpia y 'Wft eta b gtüpal aiilmalrs, ni ~ e
Dimane en ptlopiedM "didarklad" a la -mominaci6a de -6rpilol 1Y ~
bral en b organií,Ma. &amp;ia OOIIRlllidád abi e1 un ~ eomoaa, ~
de lo .,.&lt;m, y ne de la "C?ólllUDi6ai' cano es la comunidad en el espiritu.
m "lelidüidacl" deJoa otpeiM•:WW, DO • ~ 6, 6rgailol Y células
~ . . . , - . . bien ta ·"""""· que e,áge )a unidad total La vet,.
aolidaridid exige indmduol que se aoJidaricen; como la vetdaclera
comunidad implica alguna c:omuni6n, 1 no unor datoi o hecboa comllMI.
Por ao la compaiUa bumau, parte de la cc,presencia que es comunidad en
et espMtu, y aspira a la «mjugacl6n de aoledides aunque no lo logra. S61o
hay léledad en los tera capam de cóinuni6'n y de reapomabilidad. BI homld ao ., aepara 11i datingue ~ por la irktmdualidad, CC11bb loa
animales, lino por la penonalidad; y &amp;ta imp1lca soledad.. He hablado de
'taoledad UJA", aludiéndo al que dti con otro, y no quiere dtai'lo. Y se
liinte 18lo fftJDte a ese otro. Pero hay tan,N&amp;, una dedad compartida Y
ICIIO conjugada y úr.iica con la ele otro, hasta formar quim .una sola ~Jedad. Til oeurre m a1gma ca101 -ele pareja amona en casr total ~
conjugada. Surge aaS lo que YamG1 a Bamat "soledad conjunta o colectiva",
que es la áUtátio. y mú riéa forma de soHdaridad. Y li por la soledad, el
bambre • ~ leJ&gt;8I&amp; y acaso 11e- opone a otros hombres, dando lugar
a- lo que 11: llama .!.,.;,lidacf'. en la que entran impullDI de unión Y desunión, de solidaridad y de insolidaridad tambim) bay muchos niveles Y grades
de ''soledades colectiYU". Son esas formas de solidaridad IIOCial en que se
akannn colectmdades por amor, por compasión, por c:onsuelo, por egoismo,
y hasta por odio a terceros t&amp;minos.

.;i.a

Solürul~ sol1dumbr1, 1nsOÜIUlfllVnlo,
Hay "soledades de dos en compañia" y hay compaiñaa soportadas por dos
y más de dos penonas. Y estas compañiaa 91&gt;pOrtadas inducen 10ledad doloroa, mientras las compañiaa conjugadas •nifitan -basta donde es posible
en lo humano-- dos o mú 10ledadel, en una IDla goaosa. Y aolitaria. Y enlODcel hay comunión y vera comunidad. Ahondando el hombre en su soledad, baila 1U comunidad' su comunión, con los hombres. Ahondando en la
comunidad y en la compañia conjugada, haDa su propia soledad. Hay pues
dos formas de "soledad con", la que 90p0rta compañta ajena no gra'-, Y la

202

flU&amp;:•--. oa-.

compaifa m ... IDla, ..._ Mleclad, Haym111
fGrma Vllliadaa de or.cnp¡ñfat Hay didalidad que w cb anledwta pero
c,tra

7
por una o JJOCII dime
~ IÍll Jlegu a la eoaj11pcih totaL
o 16Jo paseamos nuestra IOledad por entre Ju CG11ii y b 1H1inbtes
que tambi&amp;. dade ~ prelfflridkw el puo de otras tOledades, a 1át cuales YID dirigidi, emiaioae, radiada, desde Ja nuestra, ~ando truncado eJ
anhelo de una J)Olible conjugdn. Y bay "ClMlplifas que, por profüncla.
mente afinet a la nuestra, o -por 9llCJI pr6anaa en el amot pero e IJe&amp;ai'
a la conjugaci6n; pertmbaa en alg6n modo y en aJg6n
Düt!Btra toJedad. Ad, an~ lluestrol hijas amigos lndliiol, prmentes y m tilendo no
podeaa meditar bien ni nuniar nuestR&gt; eniiinimnamiento mHtario.
lo
impide IU prelellCia mama. Y 1in embarto, por el amor, por eJ doJor por

ano

grado

fb

.Jedad

eJ pelign, o pc)I' el consuele, podemos formar con elfos numra
colectiva. En cambio, efttle- de9tonocicb p!W!Dtei y DO en silelidc►. tino en'
fragor de voces (por ejemplo en un especticuJo, en un café) ~ meditar adentramos en nuestra IO!edad, acaao mejor que si ~ aisJadoe Y en silencio. Algo a como ai de la IOledad delpilfarrada y no aprovechada por elb, ~jihamos la nuestra. Y hay, en fin, una fonna de soledad, en que, ama dándole el alamiento, no mta alguna forma presencial
efe CIOIDpaÑa, JDÚ bien Ja evoca, )' efe l!IIII eornpafi(¡ evocada le alimenta.
&amp; el cuo dtl 8Uleldle porque fl mismo 1e fue a estar 10lo y no 1e limitó a
ftUIÚlr I01o. Pero no es que ahora, en la soledad, 1e lienta "solo Jtf" aqu8
de quien se ausentó, sino que puebla 111 dedad de mudw penonaa auaente1
Y acaso no BQlellta, por no ser amocidu Tal es el caso del monje que 1e
va a sus 10ledada o a au •Jedad pan poblane de ecos homa1J01 de prese&amp;;
cías de Mmbres, y evocarlas y rezar por ellas. A esta fonna ; ;soledad pobla~ de rumores y vocea y praencias Je llamo "soledumbre". A la forma
anterior, aquella en que JlOI sentimos más solos cuanto más es la muched~bre desconocida q~ nos rodea, le llamo "ensnledamiento", pues el solitario 1e forra de mulutud para blindarse o acolchonar su propia 11&gt;ledad.
Y cuando, estando entre hombres próximos (hij01, hermanes, amigos) no podemos ahondamos en 101edad porque la presencia de ellos nos lo impide
hablaremos de "solitud", o 10ledad que ~ que fuera com~
Y conjugada, Y no lo logramos. La 10ledumbre ea la forma frecuente de ao!~~d del veraneante, del emigrante, del que se irradió para descansar_ La
aolitud" y el emoledamiento IOD modos de aolitariedad del hombre en
~ de la vida social. Al estar ''aolo con" y al estar "solo sin", hay que
añadir esta otra forma de la '1solitud" que ea un estar ''lolo n,r,/'. . . Es
soledad ain aislamiento. Como hay muchedumbre, hay tambiái soledumbre
o 10ledad con aislamiento pero con multitud de preaencm evocadas. El po~

20S

�opuesto a la muchedumbre es el aislamiento. El polo opuesto a la comunidad
es la soledad cuya fonna más alta es la solitariedad o en-simismamiento. Al
que se ensoleda, se le llama solitario; al que se halla en soledumbre, debemos llamarle soletudinario.
Colectividad o sociedad no es comunidad o comunión. Hay comunidades
étnicas, familiares, religiosas. Pero mientras la compañía, la colectividad y la
muchedumbre parecen exigir un espacio común a todos los miembros, aunque haya distancias reales importantes, la verdadera comunidad, y, sobre
todo, la comunión, tienen sentido inespacial y todos los que se hallan en
comunión, aunque distantes entre sí, se hallan presentes y comulgan como
una misma soledad, no conjugada, pero sí compartid~ Es la solidaridad espiritual o vera comunidad presencial humana. Todo lo espiritual liga y
coliga a los hombres entre sí. Por eso es comunión la cultura toda, y hay
comunión en la historia humana de todos los hombres. Pero debemos distinguir esto: que mientras la religión, el arte, la poesía, el amor, son formas de comunión espiritual, la ciencia la política, la guerra, el negocio no
son más que manifestaciones de lo social, de las colectividades humanas y
sus individuos. La socialidad no alcanza a la soledad, a la persona profunda.
La comunidad como comunión afecta profundamente al hombre basta tocar
en su soledad radical. Pero debemos distinguir la solidaridad de los hombres
por su origen y su solidaridad por el espíritu. Aquélla debemos llamarla "comunidad"; a ésta, "comunión". La tradición, el arte, el amor, la poesía, es
solidaridad comunitaria o comunión. Las asociaciones y colectividades no
son comunidad, aunque sí formas solidarias de hombres. La familia es comunidad y es comunión. La Iglesia es comunión y no es comunidad. El estado
ni es comunidad ni es comunión, sino forma societaria. La comunidad es un
hecho; la comunión es un acto, y aún mejor, acción continua de militante.
Lo social es una situación, tiene algo de hecho y algo de acto. En las sociedades, hay afiliados, asociados, compañeros, colegas. En las comunidades fa.
miliares hay padres, hermanos cofrades. En la comunión, hay unidad de
comunión.

Mismidad, soledad " silencio.
Tanto en "solus", como en "sollus" y en "sollum", los filólogos hallan una
radical primera y originaria: "se" o "si", que subsisten en el "se'', el "ip-se"
y hasta en el "sum" verbal de los latinos. Y también en el "self" inglés y el
"sebs" alemán, como en variadas formas de las lenguas neolatinas. En español tenemos no sólo el "se" y el "sí mismo", sino el "ensimismamiento" y el

verbo «ensimis
" E
dados a las ro.::sed~ \l~aque Españ~ es pue_blo. "solitario" y de hombres
de la soledad en la LiteratU:a ~ns~ento solitanos. Cuando Vossler habla
percibe los ricos matices de t panoda, dya apunta a esta idea, aunque no
es e mo o e ser homb
li ·
español. En España hasta el hombre d
'6 .
re s~ tano que es el
e acci n t1ende a ensunismars S
trega a la acci6n para electrizarse en su s l d d
,
e. e en.
gesto del español en la guerra c
Joe
no para hwr de ella. EJ
•
, orno en a oraoon e l "d
,b .
la fiesta de toros es "quedars
l " Afº
' n a \1 a pu lica o en
e so o .
innar su pe
l"d d, "h
amo" es, para el español "qued
l " E
rso~~ ' a
acerse el
de Guzmán como Teresa' d J ~se solo . . n plena acc1on, tanto Domingo
e esus o gnac10 d Lo 1
.
solitarios. Don QuiJ'ote y S ,
d
e yoª se sienten solos y
egismun o son seres a sol
.
.
bres ensimismados tanto como F
L . d L , as consigo nusmo, hom'
ray uis e eon y S J
d
Lo
que profundamente captan el Greco z b á
an uan e Ja Cruz.
Y ur ar n y los grand ·
•
ros espanoles es la soledad d 1 h b
_
es unagmee oro re espanol la
a1
senta como soledumbre «
!d d
'
cu unas veces se pre' o so e a sonora" otr
"
y muchas como "solitud" H
d
'
as como en-soledamiento"
· asta on Juan se cnsimism
d•
ialoga consigo mismo. El llamado individualis
~ no pocas veces y
solitariedad. y los propios conquistad
.
mo espanol no es más que
.
ores se van por esos mu d
" 1
es dec1r,
a pasear su soledad
n os a so ear'',
La soledad española suele pr: a tscmbrar nue~as áreas y zonas de soledades.
·
.
en arse como soledad sono "
u
,
misma en la acoón •• soledad ensimtsma
- .
da.
ra Y ena de s1

ª.:

Pero el ensimismamiento no es la . 'd
.
.
tirse igual a otro lo cual es lo , murm ad o idem-tidad, como un sen'
mas opuesto al ensimism ·
poco es un yo doblado o reflejo sobre sí u
amiento; pero tamque es el "sí mismo" en que 1 h b ' n doble yo que se asoma a sí, sino
e om re a solas co 5·
cha oyéndose últimos .........0.,es .
.
d
n igo se ensancha y escu• ....., • mannos e Jo etc
t
•
1
sangre. Ensimismado, el hombre go
I dad rno. ras_ os olea1es de su
za su so e
en s1lenc10 p
1 d más
aunque no esté en silencio para s' s· ., d
ara os e
'
•
1.
muen ose a sí mis
CI
ya vio Brentano el "sí mism ,.
.
.
mo.
aro que, como
diendo hacia los demás pero o por ser_ mtenc1onal, está siempre trascenyo go que mcluso "trasciende" hacia el "otro"
q uc va en el " , . , "
s1 nusmo no como "otro " .
'
en cada uno El "s' '.
"
yo ' smo como el "yo" que es otro
1 IDJSmo
•
es "uno" m ·
"!ch" (Yo) y "sehs" 1g
¡
tsmo. Los alemanes distinguen
a o as como "el Yo" u y
.
no sea el mío, un Yo abstract
.
' n o, cualqwer yo aunque
", . "
o e impersonal que vale par t d
s1 rwsmo . y todo él es un "se"
" ,,,
a o os; es un
y dese
'da
P ero en español tenemos una expreO . , SI . en tercera
«
onoc1
peno na.
"
"
s1on mversa Uno quisiera"
ese uno que se presenta como I .
h . .
. . . en que
eJano y asta tmpersonal
.
yo, y no un yo cualquiera sino u
•
,. d
, es precisamente
"
'
yo zrusmo esde m{ yo E . .
es enyoizarse"
· DSJllllílmarse ahora
, .
' no ponerse un y o como un vestido .
umco que es cada uno.
' smo meterse en eJ yo

di

204

205

�y en sentido
y ese en,immnarn~to, esa soledad, no son. prec1•samente,
•
mismo
como
. silenciaeos. El er-siwiununiP.Dto es diálogo consago eda j . y
metafisico,
.
el amente O el que qui
eJos,
en la solitud es evocación y diálogo con
En la máxima for-

ul • licación de voces Y """""'
corno en la soledumbre es ro bp 1 • •vnarniento hay silencio físico, pero
Jedad en e en.irn•
'
.
roa' en la verdadera
so ·
' es el ensnmSJDa
. . do habla con su meJOr voz y
.
.._,,
no hay silenao meuuwco~ ~ Por ser el hombre el &lt;mico animal que hasu palabra más ho~ y limpia.lla 1 único que urde silencios expresivos, el
bla, es también el úruco ~e ca , etamb'é
el hombre el único animal
I n es
·
· · tenaonales. Y
que emite stlen~ m
también entiende silencios. . . Po~ eso,
que entiende somdos Y palabras, pero
. .
da y no por eso deJa de
hablar
su soledad ensumsma ,
puede el hombre
en
Jedad ensimismada canta, y canta su
· El andaluz en su so
.
hablar en silenao.
. • para' sí nusmo,
como et
" 1
,, pero canta en si1enao,
.
soledad, canta por so eares ' ledad gune y el nústico en la suya, ante Dios,
orante apesadumbrado, en su so
od' diálogo en la soledad, es silen•d0 todo canle, t o
od
habla ... Pero t o geuu ,
•1 c·o s6lo lo oye y entiende el pro• Su palabra es sien
l'
.
eioso para los deinas.
· y hablar al solitano,
.
1 demás oír cantar, gemir
pio solitano. Podemos os
! ,L
del solitario la ove él solo. La
. de
lo que OlDlOS. a voz
·
varó ·
pero es ruido
espuma
..
.emplo no la entiende el
n ru
soledad de la madre o de la DOVUlEn, por be! la ;.u¡,.r no entiende la soledad
manantio
cam 10
,el
1 ,•
la oye en su evisuno
.·
s6lo alcanza a compartirlos por
y el silencio del fil6sofo Y el guerrero, Y
ribera humana. La soledad es
amor, llegando a esa soledad desde la otra
los demás.
sil .
enCIO para
edad de nuestros pensamientos, un poco
Pero salimos a veces de las so~ esLa soledad como el silencio son p,osucios y aturdidos de ~oces y pal
al fondo de la soledad hay que usar
'-•ndos y no extensos nt altos•• Para legar led d en medio de la multitud
, ..
sil .
tenores. El enso a o
'cal
una escala de enc1os ex
funda
o el aislamiento es vero .
suprime la multitud. La soledad es pro
dcomd' tanaas'. el solitario a fuerterior a fuerza e 15
~
sile ·
El aislado logra un
nao ex h
algodonar a las cosas con silencio nuesza de profundidad. y llegamos asta la 1
pesar de sus ruidos y sus
. .
tremecedor en
se va a
tro. Hay un ~leno? es
b'
n que el silencio es físico y real, lo
rumores. En el dCS1erto, en cam io, etra soledad que como dice San Juan
.
ue es sonora nues
,
'
.
sentunos sonoro, porq
, .
liada" El hombre pone una uunensa
.. 1 esmo que mUS1ca ca
•
.
de la Cruz 1es do m·1 ncios en las cosasJ hasta parecer que les pone su propia
gama y esca a e S1 e . .
contero laci6n de una obra de arte, y
soledad. Ponemos un silencio en _la
p
el .SillO silencio que el
.
li . "
la orac16n, que no son
JilJ
un "sile11C10 redegioso
en
liada
I
silencio
de
la
casa abandonada, o
la noche estre
,oe
desi
del
erto o ·d
d I ave que acaba de cant"'"
... · · • Pero es que tampoco
el del árbol domu 0 , 0 e
. 'nal
acecha el del monje que ora, el
es el mismo silencio el del cmm
que
'

ras.

206

de la madre que contempla arrobada y el del poeta que está concibiendo
la obra futura. Tamp,co es igual el silencio del varón que el de la mujer.
Y es que hay un "sí mismo" varonil y un "sí mismo" fcminal, correspondiendo a dos formas profundas y decisivas de experimentar la soledad. La
"solitud" es profundamente vivida por la mujer de buena feminidad. Ansía
ella que .su soledad existencial, una soledad genuina propia de au "latera.Ji.
dad" metafísica, de au condición de costado de flaco de otro, sea compar.
tida, más aún, sea absorbida en la soledad del varón que la existencializa
y al que Uega sorbida en amor. También hay en la buena feminidad una
soledumbre no conocida de varones: esa soledad de la mujer, novia enamorada, que aún no es madre, y siente sin embargo, las cuevas de su corawn
resonante de voces de hijos que aún no han nacido ni siquiera ha concebido.
A esta "soledumbre" genuinamente femenina, se aproxima intencionalmente
otra "soledumbre": la del poeta, la del artista, que en sus silencios guarda
a muchas voces de criaturas de arte no nacidas, y que acaso nunca nacerán.
La soledad de la mujer "soltera" (es decir, "sola" o "solitaria") no es Ja
misma que la del varón ºsoltero", pues el varón, aun casado, aun unido en
amor, aun reunido en compañías, siempre experimenta una soledad que es
la fonna radical de su yo, y que suena a "unicidad". La !IOledad feminal
es "soledad de" var6n; la soledad del varón es "soledad sin" mujer. Todo
esto más allá del hecho, ya no discutido por nadie, de que en cada ejemplar
humano hay ingredientes de diverso grado y nivel, así varoniles como feminales. La mujer ha de salir y ansia salir de su soledad hacia el varón y por
el varón alcanzar, sin conjugar, la otra soledad de su hijo. El varón ha de
hacer entrar, ansía hacer entrar en su soledad, otra soledad de mujer que le
complete. La mujer halla su autenticidad, su "sí mismo" en otro: en el
var6n, en el padre, en el hermano, en el hijo, sobre todo. El varón halla su
autenticidad, su "sí mismo'' en su propia conciencia e."OStencial, en la que
sin embargo, oye la llamada o petici6n de otra soledad de mu jcr que venga
a enriquecer la suya. Los varones que más atraen a la mujer son los solitarios, los señoriales y autosuficientes, precisamente porque su propia soledad
de mujer le trae desolación y congoja m('tafísicas. En cambio, las mujeres
que atraen más al var6n solitario y enérgico en su verticalidad, son las recatadas, las hilanderas de su propia soledumbre, las que sueñan en su distancia muchedumbre de voces y hambre de conjugar soledades en donaciones
últimas al varón. Pero como la compasi6n no da ni quita profundamente soledad, nadie, ni varón ni mujer, quieren sustituir el amor por la compasión.
La compasión es algo externo y nada decisivo y hondo. No nos molesta ser
compadecidos en alguna situación de hecho, pero nadie quiere ser compadecido por lo que él, en su profunda soledad, es. El amor de varón a mujer

207

�y viceversa no es mera solidaridad o comparua o asociaci6n, sino conjugación de soledades últimas, hasta donde pueden lograrlo con su amor. Pero
en ese afán de conjugaciones esenciales, el varón sorbe y la mujer anhela
ser sorbida en otra soledad existencial: Notemos que en la física del amor,
el sorbido es el varón y la absorbente la mujer.
Me importa mucho decir aquí que, en relación con una metafísica de la
soledad (y aparte de una metafísica de la maternidad que intentaré en otra
parte lejana) lo más decisivo para Ja mujer no es el hijo, sino el varón que
la enamora. La soledad existencial del hijo nunca será catada ni compartida
(mucho menos conjugada) por la madre, sino por otra mujer que llegará
vestida de novia. La madre con su ternura y sus cuidados nunca llegará al
centro persona] de] hijo, allí donde arde perenne y votivamente la lámpara
de la soledad existencial del hijo. Por su parte, la soledad profunda de la
madre sólo ha sido o podido ser compartida y aun conjugada por el varón
que la hizo madre en amor. A la soledad del varón llega la mujer para
liberarse de la suya, que experimentaba como honda congoja porque no le
daba el "sí mismo" que ella buscaba. Ese "sí mismo" sólo puede encontrarlo
en el varón. No olvidemos que la mujer existencialmente, es un "ser-en-otro"
y un "ser-para-otro"; el varón es propiamente, si lo es con autenticidad, un
ser en sí mismo. El "autós" del varón, su autenticidad está en sí; el "aut6s"
de la mujer, su autenticidad, es buscada en otro.

Soledades colectivas y soledades complejas.
Llamamos solas a las cosas cuando están aisladas entre sí o faltas de la
atención y de la solicitud humana. En el primer caso se quedan sin nexos
o relaciones. En e1 segundo se quedan sin el cuidado y la atención del hombre. Pero en ninguno de ]os dos casos puede hablarse de soledad. Las cosas
son incapaces de soledad. Y los animales también son cosas. Sólo el hombre experimenta la soledad pegada a la raíz y al tallo de su existir. La
soledad es toma de conciencia de sí, un quedarse consigo a solas. Una soledad no advertida por el solitario no es soledad propiamente dicha. La
soledad empieza en la toma de conciencia de sí mismo. Y para eso hay que
tener "sí mismo" que es lo que no tienen las cosas. Y como las cosas no
tienen soledad, tampoco la dan. . . A veces nos ocurre que a la vista de
determinados objetos (muebles, juguetes, recuerdos) nos sentimos más solos.
Pero no son las cosas las que nos inyectan soledad, sino las que subrayan
la ausencia de alguien, y de ese alguien, sí, estamos solos. Nunca puede el
hombre estar solo de cosas, pero sí solo entre cosas y a la vista de ellas. La

208

"soledad sin» com " 1 dad d ,,
.
o so e
e es siempre soledad de al .
y n~ ~e cosa. Los japoneses designan a la "soledad d." gu1en, de persona
lancolica, con el vocablo "J k ,,
, .
e , a la soledad mea u ' pero ese tenmno vale t b. ,
se va, y para el que está lejos poblándose el alma d ~m ien p~a el que
soledumbre. Lo que no signifi
e as ausenaas en la
ca nunca esa palabra es "sol dad d "
b
u o jetos. OrteO"a
que nos ha dicb
h
e
e cosas
0
o mue as veces que la 'd "
.
mente soledad, radical soledad" nos dice ta . ,
VI a es esencia].
en medio de los hombres y d 1 .
mb1en que el hombre es solitario
e as cosas· "Est' ¡
esas cosas están los otros seres h
. ,
a so o con ellas, y como entre
,
umanos, esta solo con ellos" y - d
pues: "desde ese fondo de soledad d' l
. . ana e poco dcsra ica que es sin rem di
.
emergemos constantemente en
.
e o nuestra vtda,
. también segun' h
un ansia no meno
d' 1 d
D1ce
•
,
.
· s ra ica e compañía".
'
emos visto mas arriba que soled d
"
de". Pero si es
también af' d
_, '
ª d es quedarse
solo
an e compan1a ·de q ,
.,
solo el hombre?
' C:
ue O e qwen se queda
Se queda .solo de, co11 y entre hombres S
, .
lamente hay soledad de ho b
T
· u texto último es soledad. y som res. ampoco hay soled d
D'
rucidad no es soledad N' ha
1 h ombre soledad d n·en 10s, pues su
·
i
Y
en
e
el hombre se pierde de sí El h b
e 10s, salvo cuando
·
·
om re está. solo de homb
Dws.
Más bien está inundado d Él
.
res, pero no solo de
· más solo se siente d
e
Y nurado' observad 0 , asJsh
· 'do de Dios.
Qwen
,
, e, con Y entre hombres más
.
y mas presente y solo está ante n·
.
presente tiene a Dios,
h b
10s ... la soledad da el
taf' .
om re. Por ella el hombre toma
. .,
peso me lSlCo de]
.
su
gravitac1on
hacia
arrib
U
levita sobre sí mismo y· asciend h . D'
ªi por e a flota,
,
,
e ac1a tos En ella t
.
.
s1 y de su libertad porque en 11
•
.'
oma conc1enc1a de
• •
'
e a se siente liberado
nd
sumsmada y buscada. y ese qued
« l
' cua o es soledad enarse so o con" n
·
d
compañía molesta que se b.
h
, o quiere ecir en una
.
a Jura y re uye para qued
1
.
smo un estar en compañía de . t
11
.
arse so o o ansiar estarlo,
ridad, y experimentar la " Jedo rdos, yl a ~ os ligado con vínculos de solidaso a co ecttva" q
1
solo con los demás (en otra acep . ,
l ' ue .es a a vez, un sentirse
l . 'd
c1on que a antenor)
.
ectivt ad solidaria estar "sola d ,,
, Y un sentir esa comismo la soledad colectiva de / otr~s soledades colectivas o no. No es lo
familia que ha buscado
a pare1a amorosa, o de Ja soledad de una
gozosamente Ja ocasión d
d
.
sola, o la soledad de la c
'd d d
.
e que ar colectivamente
omun1 a
e mon1es q
d ,
resto de los hombres vi
' ue ª emas de aislada del
' ven una so1edad comunita .
l
queda sola de) padre en orf d d
, na, que a familia que se
'
an ª que acentua do!
D el mismo modo se da
la "soledad I . "
orosamente la soledad.
de un puebl0
.
Jefe o conductor el que le dab .co, ect1va
.
que pierde al
.
'
ª
qUtzas 1a umdad de e
·,
cuac1dad y la admiración colecti
L
.
omumon, por Ja sereligiosa ¡ d'd
, "
de ., • Pero esta otra colectividad hva.'rf a comurudad
.,
a u l a esta .sola
ue ana, deb1eramos dec ·
tá "
.
para dar el acento debido a 1 ~
d
ir que es
sola sm",
a orma e soledad experimentada El
•
que se

u.

ª

209

ll.14

�• que
1
.
acaso no se queda so1o, sino
va lejos de aquél a quien am! yl edc~,º:::1 de ~uien se aleja; por ejemplo,
se va a estar solo, y a estar so o e
rimenta no la "soledad de" sino la
el emigrante. Pero el que se queda, expe edad
carencia una orfandad
, una
'
"soledad sin" del que se va, u na manqu

que no .se da en el otro.
más soledad en el hombre. Cada uno poHay pues, soledades Y no nada
.
has soledades aunque sea
'
además tiene mue
•
.
1d d
see diverso modo de so e ª , Y
'
"A · soledades voy de nus
. 1 La l trilla de G6ngora
mIS
'
.
única su soledad radica ·
e
da h bre campos y regiones solí,.
certera Hay en ca
om
. da
soledades vengo , es
. ·
ledad 1 madre que queda vm con
.
modos diversos de so
· ª
tanos, zonas - Y
•
1a soledad colectiva y apretada Y sosólo expenmenta
niños pequenos, no
.
bién a la vez, la otra soledad para
lita ria con todos los huérfanos,..
~pecto de su marido. Se siente
ella sola, la "soledad de" o la so e
;n . da y además experimenta la
con la doble soledad de huérfana y e ~~ 'ne1 mismo modo la mujer
soledad solitaria y colectiva con todos s~ JOS.ama se siente
de aquel
.
un varón a quien no
,
.
que contrae nupcias con
uien detesta. Un monje puede senbr
que la enainora, y sola con aquel a q_d d
a la vez la "soledad de" su
la soledad colectiva de toda su comuru a l,edy, d pobla&lt;hl de ecos de muchos
.
b', la soledumbre o so a
.
madre leJana y tam ien
d 'U..
es no solamente .soledad, smo
.
está oran o. lliSya, pu ,
,l
hombres por qwenes
, .
d soledad y fonnas de soledad mu •
también "soledades", formas mu1t1p1es e

SI~º~:'. ,.

sol;

tiple o compleja.
.
habla d soledad de cosas aunque
.
h
propiamente
n
·
He dicho que no ªYi
h fonnas de soledad comp1eJa
con ellas pero ay
sí hay soledad entre cosas Y
'
solos de cosas u objetos que
d · · l rror de que estamos ·
en que se suele a m1tir e e
. d
t'erra O el paisaje lejanos
•
l en la nosta1gia e Ia 1
nos faltan; por _e1emp..o,.
,, 1 . na) 0 el recuerdo melancólico de he("saudade" galaica Y soidade usita
asos no se iente
'd p
ti ndo que en esos c
chos pasados de nuestra v1
ero en a:.ación de las costumbres, del habla
soledad de o por las cosas, smoDlal se~
modo la melancolía del pasado
e mismo
,
t ,.neos
b
y de los hom res co erra
·
. .
· damos contiene más sole•
y acontecumentos recor
,
que se fue, y cuyas cosas
.
rsona que antes fuimos con acento
dad de personas y soledad de la propia pe .
1 " udade'' suena la
•
•
.
.
05 En la nostalgia Y en ª sa
y timbre que ya no tenem .
,
. dora la ''soledad de" qmen ÍUllllOS
''soledad de" otro; en la ~elan~lia ~d\OCda E '1a soledad honda del hombre
la misma mtens1 a . n
)
y ya no somos con"
,,, como co la es la espuma y la e.xpresi6n popular
andaluz (de que la solea
a1 . p d la t1·erra leJ·ana, sino que hay solc" d d ,, 0 hay nost gia e
no hay sau a e , n
.
ñida de "desengaños" estoicos del mundad evocadora Y melancblica, muy te
h
d llamar "soledad de"
d ,
funda que emos e
do; y hasta otra soleda ~as pro
ha en el hombre vera "soledad de"
. ... He dicho más arriba que no Y
D1os

°,

ª:

210

'

Di01, pues toda persona individual, en lo hondo de sí, tiene, quiera o no,
presente a Dios, se siente en presencia de ti. Pero así como se habla de una
tú-solación que, significando en verdad esa pérdida del suelo o el paisaje,
la experimenta el hombre como soledad moral y metafísica; y así como la
"saudade" parece pérdida del paisaje, experiencia de un arrancamiento como vegetal, cuando es más bien desgarramiento de la compañía de otros
hombres, así también puede. hablarse de una "soledad de" Dios, aun siendo
en verdad soledad frente a otros hombres, y componiéndose de desolación
moral (desasimiento del estoico) y de soledad consigo mismo.
El andaluz se siente, distinto y vertical frente al paisaje en que se forma;
no se siente sumido en él botánicamente como el galaico. Por eso, el andaluz
lejos de su tierra, no es nostálgico de ella, y más parece que todo el estilo
del ser de Andalucía va con él y no le queda lejos. El galaico-lusitano siente
una mutilación o manquedad, lejos de su paisaje. El andaluz no porque
el.paisaje, la geografía, es él. Y al revés; el paisaje físico de Andalucía no
tiene "carácter'', ni estilo sin el hombre andaluz; el paisaje galaico-lusitano
tiene personalidad" -valga la expresión- sin sus habitantes. No tiene digo,
el andaluz nostalgia de tierra, pero tiene una profunda melancolía dolorida
y lírica de su propio pasado que continuamente evoca. Y tiene una rica ' melancolía de rey destronado'', una profunda e inefable nostalgia de lo di\ino
que le hace sentir eso que llamamos ahora "soledad de" Dios. No es, claro,
que le falte la presencia de Dios, sino que "echa de menos" no tenerle más
consigo. Las tendencias místicas del solitario andaluz es un ansia de quedarse a solas con Él. Su máxima aspiración es ''hablar a Dios de Tú", es
decir, dialogar a solas con tl, como un gran amigo, el andaluz huye ascéticamente de las cosas para quedarse con Dios. De ahí, su sobriedad y su
frugalidad. Como es profundamente dual, su sensualismo le arrastra no pocas veces, y luego le carga de culpas que aumentan su ascetismo. Entre el
ascetismo y la sensualidad, el alma andaluza labra su soledad. De ahí también el habitual saludo andaluz: "Quedarse con Diol', "Vaya usted con
Dios". Sin duda porque sentirse sin su presencia es forma trágica de vida en
Andalucía. En todo místico se busca una "soledad con" Dios. Es el "¿qué
quieres que haga, Señor?", de San Pablo en Damasco. Un gran amigo mío
anda}~ de gran reciedumbre ascética, me ha contado que se sinti6 curado
de su enfermedad cuando un día dijo en su oración: "Pero ¿ qué va a jasé
conmigo, Señor? ¿ Vas a consentir que me muera tan pronto?" El andaluz
tiene soledad ontológica existencial de ensimismado, porque está lleno de
la soledad de sí. Por eso, canta melancólico, pero con gozo lírico de treno,
sus "soleares". No necesita mucho de los otros hombres porque vive un poco
absorto en sí mismo, absorbido en la escucha de sus voces más remotas. Está

211

�.
"
padre" le trata de "usted"' para
siempre lejos de los o~; al ~ el :'daluz tiene fama de ser individ~afumar la propia distancia. Por ras de arte, todo sobre un fondo esto1_co,
lista, rebelde y gran creador de :ado" que le hace propender a la oraa6n
piente y sentencioso de "deseng
f
y cumplen en el secreto
u la
'tencia. Los votos penitenciales se o recen
ya
pem
.
mú riguroso.
pero no secretos banales, smo
dal
·
ve
cargada
de
secretos,
• ~ue deEl alma an uza VI •
esticulación y la exterion'dad ' ~
trascendentales; de monJe, La g
rico mundo intenor msospe.
ardan
recatan muchas veces un
l a quien
nunaar, gu
Y
• discordancia de que aque
chado De ahí la frecuente Y sorprestVa
,
. ,da
se mete en un
.
.
todos un día se swa ' O
temamos por festivo Y abierto ª
'
. paladeando su soledad Y
1
po
largas
vacaaones
convento, o se pasa en e . cam Semana Santa es una inmensa multitud de
sus soledades. Una procesión de
ula y rinde sobrecogida ante una
li tarios. &amp; una muchedumbre que se anedad d 1 .da en una "saeta". En
so
. .
ta su sol
o on
d
voz anónima y solitana que "can taor" no dice su secreto, sino que lo alu ~
la misma copla cantada, el ~
una soledad. De ahí el sentido casi
él La "soleá" es la grao metáfora de ,
manif tane se esconde goa .
En 11a mas que
es
.
. , tico de algunas coplas.
e '
chan en comumón
erugma
nales. Los que escu
,
losamente un mundo de seeretOI ~
la }edad del cantador, sino la
hallan alUSIODCS a
SO
•
llrica de solitarios, ~
ues soledad compartida o soledad colecuva
voz de la suya propia. o es_, p '
edi de la multitud, y de sus
de un grupo. El aodaluz se "ensoleda" en m o
aislamientos, hace "soledumbre"
A todos no.s han cantado
tn una noche de juerga
cosaJ que nos han pasado

ha dicho Manuel Machado.
de "soledades" son: Góngora, Bécquer, AntoGrandes poetas de soledad y
b', lo fue Manuel de Falla.
Ramó Jiménez y taro ien
.
nio Machado y Juan . 'ent: de soled~ en ellos y en Quevedo.º Fray L~,
Si comparamos el sentmu
.
, . ·1 ocasional o circunstancial,
, lnmos es. . • mas cavi y
1· é
hallaremos que la de estos u
.
la d
uéllos. Juan Ramón im •
én ·
ontol6g1ca que
e aq
al " tro"
menos honda, aut uca y
dualidad profunda, aludiendo
o
_
___;.
muchas
veces
su
•
led
d
Bécquer
se
nez, que ~,.•.....,
. ,.
.ardinero de su propia so a .
que le acompañaba, fue un f a ~ J led d de los muertos. y Antonio Maestremecia considerando la últuna so a
chado dejó dicho esto:

212

º"

Dialogo con el l&amp;oml,r, que sump,e conmigo.
Quün habla solo, 1.spera laablar con Dio.s un dla.

Pero en la saudade el hombre galaico experimenta otro sentimiento de soledad, su ensimismamiento no es total; se ensimisma con loe otros, cantando en
un orfeón o entregándose con ellos al gom del desleimiento multitudinario.
eccsitan todos por Jo menos la presencia del paisaje o su tremenda nostalgia de él. Lejos de la tierra, los galaicos sienten la intemperie que les hace
arracimane en "lar" o en colonia. Pero esto nos indica que no es vera "soledumbre", pues no les basta sentirse aislados para poblarse de los denw
hombres, sino que precisan unirse físicamente a ellos. Ni soledumbre, ni ontológico ensimismamiento, sino una soledad colectiva y pánida, solidaria del
paisaje y solidaria de otros hombres. La soledad del alma gallega está resonada y llena de vientos forestales y númenes telúricos, pero también de la música de) habla nativa, del rumor de sus tradiciones, de sus canciones y de
los hombres gallegos. Los andaluces en Andalucía parecen un archipiBago
de solitarios. Los gallegos lejos de Galicia, una multitud en soledad colectiva.
Aburrimiento y soledad.

Una forma de soledad compleja es eJ aburrimiento. Ningún buen solitario
se aburre nunca, pues el aburrimiento no es fruto de soledad, sino falta
del gusto de la soledad. El hombre galaico experimenta su "saudade" y su
"morriña" cuando está lejos de su país. Pero eso no es aburrimiento, pues
las nostalgias duelen, pero no aburren. El gallego teme a esa soledad de distancia geográfica que puede Uegar a matarle, a hacerle morir, pero nadie se
muere de aburrimiento¡ porque el aburrimiento no mata, hay quien re mata
por aburrimiento. La morriña, la nostalgia del gallego es tristeza existencial
por de-.solación, por pérdida del suelo materno. El desolado necesita con-so/ación, y por eso el gallego se arrima a otros hombres a que Je den el perfume
consolador de la patria lejana, que es más bien una "materia"... Pero el
solitario andaluz cultiva su soledad, la canta, la llora y la mima. Y como
otros hombres "acarician" sus ilusiones, o "abrigan" sus esperanzas, el andaluz "abriga" y "acaricia" su soledad. Pero no hay en él de-solaciones, pérdida
del suelo o del paisaje, pues el paisaje lo lleva dentro, y no es geográfico,
sino humano y personalísimo. En su indescifrabie soledad ontol6gica no espera otro consuelo que el del ensimismamiento, el de la propia soledad como
compañía. Pero por eso no hay aburrimiento profundo en el andaluz.
En el aburrimiento profundo en el vacío existencia~ no hay enérgico anhelo

213

�..,.....,. afúa pr«uDtClo
:1li ~ em&amp;iendal bls-

de.._
. . .fine, pm;¡ue: aburrido pn6aDdo
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la de ning6n puado, porque aburrimiento CI incompatible COD el • . '
decfa Kierkegaard que el •
tambihi dice que el a b ~
Ya 1lo acenaba, Pelo no cuando
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Y ~ - a,n fa ~ . . . . . ,
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111111'-.-,~e,pectacwares·...
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- - .. ,olodad, 111 _"si Tlllip«l'O el

pon&gt;.:.=

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es sin duda• inelistir
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El abullte mda OIJl"A, m ••
de hocl,o ....
• •meDiOI ffl-flP,,fl1, y exiltif
"cfe'ado de )a mano de Dios". L1qa .
Pido como el desesperado es un • J • fuerzas baltantes para matane; ~
' deaeol aqp&lt;m ele monr, m
•
una IOleclad que matar.
tane am
• No baDa en • mumo
bablar6 del
plemeDte 1B dejada -SPGJV.
tiene fuena1 para bacs. Ya
flota
~~~l
abunimiento
en IUDl,lUII w: ~ en un libro a ello destinado.

sin.,....._.,

Sole4llll ül ,Oda.

~=

L ....... L...... ele mmna, .utenticidad.
y al
losde
de rua s IIUIIIIJII-.;
_..__
J!I .,.... •
al fanb!ar de ·---:-fundar o
poetas, al artilta
- i . . El poeta para poemar, para
.
puebloe r al colomzador de &amp;~• • humanidad, de su rica hombda, enn.
erar, aeeesita echar mano de su recaa

~

t\lltd6t tlel C!OGtlctO coa W

deaú h:tm!ireL Neeeaita de e&amp;. paa mdu-

. _ o impirane ' - - - fmpetu. • peeta aaefia &amp; las ~ ..
lliinmtapordet,ucWqicu6a,.bmiraywdeideabajo,deacleJaunn.,
Wdad de la ralc:a en commñdad, • cala catMb!DLiilkt d tampJejo ..,_
.., mterior, 1a IDrbe e1 caru6a, e1 •• e1 llber, e1 sufrir, e1 a1ie1ar , Jea
eatne la -,re con que elabora Ja 1&amp;ya de poeta.

y im embaz¡o, el poeta - IOlo, infinitamente aolo, y necesita ])Ira qaien es, una inmensa y da&amp;1iea mledad, una d!dad IDIMáaaJ, en com.u6 con b hombres tocio,, de b que • _ . . ftaDdo est6 - - e1b,
y mU él1' entre ellos cuanto mú ae aisla, pues ae reviene dé émoWaqlien'tt,
entre Ja multitud, y de IOJedumbre en el aislamiento. No es hámln auperiot porque sea un ICibie..flombte lino porque es total hombn: a IOlu, y en
Ja soledumbre como en el emoledemiento habla la wz de muchos, y hábla
111 voz con mú autenticidad de Ja que elOI hombres DlÍIIIIOI repte,e■&gt;blcb
por el poeta, aabrfan lograr. Por ao es "originar' porque origina, porque comparta Ja uDivenaJicfad de Jes odgenes bnwnanoa, lra,mdob a ..,.,,. om..
lia4 oiN. Su originalidad d,i tnlitario • de bombte macbedumbrizado.

La mledad ensimianada es ya una utiflul, una disposición para la acci6n.
La actitud ea el hombre autáatico es ya, a la vez, acto y posibilidad, poder
o potencia ••• Porque el hombre no scSJo inventa sus actos, sino tambiái 1U1
poábilidacfa y potencias, a partir del contingente o c:audaJ, de la aptitud y

Ju aptitudes, que Dios ha dado a cada uno. No todos tenemos Ju mismas
aptitudes, y por ello, no todos podemos fundar en nuestro eldstir las mismas
J)Olibilicfades. Para encontrar en nosotro, Jas aptitudes penona1ea hay que
esforzane en Ja autentiftcaci6n, pues Ja autenticidad es la búaqueda y rutreo de aqueJJu aptitudes, y IU -hallazgo 1101 dará la medida de nuestras posibilidades. La acd6n autáitica y mstencial en el hombre, origina su, actos
y sus potencias, Oyendo nuestra vocación existenciaJ, iniciamoa nuestra autenticidad con el rastreo de nuestra, aptitudes. La actitud primera es la de ensimismarnos para encontrar nuestras •Ptilrufu radicaJea.
Y una forma primaria de la autenticidad, de la 11&gt;ledad l!llJSÍrnísmada, es
Ja "IÍDceridad", voz que quiere lignificar pureza en el decir o pensu-, pua
• form6 en Jatfn de los \IOCabb griegos m y ,,-,, decir o anunciar. Ea
lincen, el que autentifica su IOledad, al que 1e ensimiana reuniendo su "uno"
y su "otro" en el ''al mismo" aut6ntico. Sinc:erane es purifjcaz,e, depurane,
trabajar ed el propio dabn,ce huta llepr más all6 de la ccatra que depo-

214

215

�lita en noeotroa lo social y lo inautáltico. la el fondo de la ainceridad, estA
la libertad creadora de á mismo, la acci6n fundadora en que DOI libera•
mos o hacemol libia. Pero está la libmall, no la espontauültul irresponsable.
Nadie confunda la sinceridad metafnica con aa fonna de la espontaneidad
IDCial que llarnamoa "la franquea", aunque es aquella sinceridad la que no1
abre o franquea, venciendo obsw:ub, para buscar a Jm otrol y ponemos en
comunicacl6n con ellos, despu&amp; de haber carboneado, tomado combustible
emtencial, en la primera comunidad ClOn ellos, c1e la que bi1amol nuestra
soledad. La sinceridad ontológica y solitaria está mú allá de vocablos, mas~ fónnulas de convivencia, impull0I y pasiones, En ella suena la libertad. Pero la sinceridad DO origina la libertad, sino que a6lo el que hace
bri0101 esfuerzos liberadores, ae pone en actitud de ser sincero, Y a6lo con
sinceridad auténtica podemos ser originales, teneJDOI que serlo, porque abre-

vamos entonces en la más auténtica singularidad nuestra.
Pero es difícil ser sinceros- 5610 lo son los rigurosamente auténticos, los
capaces de emoledane y ensimiwane, bajando basta las fuentes de si mismo. Metafísicamente sincero no lo es cualquiera; hace falta, para ello, mu•
cho denuedo y rigor en el reconocimiento de sí. Y reconocerse no es irse,
abrine y franquearse, sino encerrane en intimidad, a solas, ensimismarse y
entonces, palparse e inspeccionarse, ,econoceru, basta oine los últimos manantíos de la soledad. La sinceridad es el instrumento y el camino; la libertad como autenticidad, la meta. Las ''franquezas,. sociales suelen ser, no sólo
falta de sinceridad, sino carencia de autodominio, de autocrltica y de capa·
cidad y de aptitudes libertadoras de sí mismo, El hombre espontáneo de
muchas "franque7.35" es víctima e instrumento de esas mismas franquezas,
y por lo tanto no es libre. La verdadera sinceridad nos abre a franquezas,
pero para nosotros mismos, cerrándonos el paso a franquezas para con los
demás, para quienes más bien nos sentimos llenos de respeto, porque contamos de antemano con su aptitud para obtener la libertad suya.
El denuedo del varón, su "arrojo" espontáneo, su tendencia centrífuga, le
lleva muchas franq&amp;Uzas. Su virtud social es la franqueza, la apertura espon•
tánea ante el mundo. Pero sólo es auténtico el var6n que reúne en unidad
su dualidad profunda; y entonces, la franque1.a se hace sinceridad, unidad
de su dualidad, partiendo de esa dualidad, pues la vera sinceridad es un
decir profundo, un diálogo consigo mismo. Sólo quien habla consigo y a
solas, puede llamarse y ser sincero, Pero por eso mismo, la mujer, que es un
str en otro 1 para otro, ser humano que halla su "si mismo" fuera de ella, en
el varón, no es sincera hasta que halla la unidad amorosa de la pareja. La
mujer sólo es sincera cuando babia el lenguaje del amor. Allí se purifica y
alli encuentra su habla más profunda.
216

11,~g:~FtA
y JURI PRUDENCIA
AMIENTO EN SUS

REVALORIZACIO DE
AMENAZADAS DE

eONCEPTOS BÁSICOS

Dr. Ivo

HOU.JIUBER

Salzburg (Austria)

dencia actual y dándonos cuenta
HACEREs
urgentes
del ~
unportan
, . de la fibofla y 1· urispruestas disciplinas en el umbral de es
~ o papel de cada una de
época moderna, hace ya algunos
era a t ~ (~ue siguió a la llamada
de caer en el prejuicio de la "inutilidad'~ el 11glo vemte)' corremos el riesgo
"pragmatismo" de la jurisprudencia.
a secas de la filosofía y del gratuito
EMPAPÁNDONOS EN LOS QUE

1US:.

El_ hombre moderno, que mide todo
..
conaencia de su fm ha d . d
~ su utilidad y que ha perdido la
El hombre moderno 'nunca esvia
su lavida, anonadándola ontol6gicamente.
ha te o•do
voco de los "/ideismos 'Y c:~nt'f' ~
menor duda del fundamento equí•
.., 1 lt'OJ
que procede l---..l!
tices multicolores del inmanen~ d
_n ~.iewatamente de los ma.
, el materialismo d 1 L:_ •
pragmatismo o del relatiu:--..
' e nutoncismo del
.
........
IV'
y nunca ha latido
'
actitudes una impresión más
_
. en el fondo de todas sus
~ue la ciencia moderna ha d = y ~ mumo tiempo más gratuita de
f~osofia y jurisprudencia clásicas, a ~alida. de los conceptos básicos de la
lidad, libertad J.usti..:... domi .
' entre otros, los de causalidad, rea
'

....,

mo, etc.

-

I
Huelga repetir 1a propaganda seud . tíf
que la moderna fwca cuántica ha o-aen ica sobre la supuesta puñalada
asestado a la causalidad, que la ciencia
217

�• • de la micla&amp;ica. Sabemal --, ,_.
esto
en el damimo
ha .i-.-.L. al - ...- , la causalidacl está muy -=JOI
si es menester aubrayarlo con toda eaergia- que •
. • de detenni• •
determinilmo de modo que nmguna Cl'IIII
de aer l&amp;IIÓDJ!M de . • :-...¿. una crisis ele la propia cau11tidad Aunnilmo, dentro de la aeocaa, 111UJ™- • •
importa el _,1,. del deterJid d imnnrt,. cierto detenn•JUIDIO, DO
&amp;&amp;que la cauaa
r- ~
. de Brogli distinguía la causalidad fuerte
rniniano rlgido, ~ ~ue ya ~ ~ t " ) de la noci6n de causalidad.
'f babl6 de una ampliaci6n (un ~ p
• l6lo el mú ripio grado
Por tanto, quien niega el ~ total,. megatoda causalidad, La negade detcrminmno, lo cual no qmere decir que
no constituye la menor
ci6n de una de 1111 formas particularel de
d las
·
•
el • • • 6loa6fic:o de canalidad que es una e
objeción sena ~tra pnnapsod--.1... de b datos de Jos aenticb, sino de
realidades metaftsicaa que DO ..~
•
.venales.1
las leyes ontol6gic:as wu. dane cuenta de la enorme diferencia. que hay entre
y hay nw: es ~ •
cómo son las coras rules y por la cual
la tt,pistlffl4" 6ntieo que ~~ propia y la ewneio motúrna que invesel
ser real expresaba tener
el muuuu.
---~- Por tanto bacerD0l nuestra la
.i.... c6iDo ocurren las COIII en
~ .
Zubiri. "Es completamente accesorio entonces alegar, para
afirmaci6n -'-1-.i
de
• &amp;itol w:
:.1_ la ft..!- - - ~ - los
, ...... IIIUQCllJA, • • La cuesti6n es mucho
molver eJ l .. _ _ _ ,
limita al orbe de la ffaica, sino que ae agiganta,
mis grave, porque no se
obrtulrlUlo ,1 sn mino tlel homhr.".'
"
,1_;,...,. dos
.
.6n
"fenllmeno" y "cou en á no ---6...
Tomando en CODStderaci que
• dos modos de aer de una misma
"a»ai' distintas, una en st y otra en mi, SJDO s61o la distinción entre estos dos
COI&amp; y que lo que ~ .hombre produc:eraz6nes
tan"rea1idacr donde los griegos dijemodos de ter,• Zubiri puso con toda
"ousia''
ron
•
hallamos en lo mAs mtimo de los problemas ontológicos que
Con esto D0I
implicaciones.
clebenM&gt;I deslindar de 1111 comspondientes
1 '6 El
. pueden servir de guia para una so ua n.
ubiri
Loa datos que nos dio Z
•
la cimcia moderna
momniento para la "episteme" fue estado del m6vil ., para
sucesión de
•
Para .....~n.. fue un modo de ser y para &amp;ta es la
es fund6n.
-s- .
toda""-..--•" fue esenaalrnente un modo
estados distintos. Para la1 gnegos

:lidad

--r-

a

a.

LoUII DI Baoous,

A• tl1U tlu ,nn1141W lúnius

:!:

u

141

,,ine,,

(Revue de

IUtapbaique et de Morale, 52·! 947:•.: 2 2!:_&gt;¡hdricl. 1951, pp. 82, 282, 286 a.
XAVllll Zu.m, N•t•rt"6u-Hislorua,, ,,
• •
~- ,_ raouru fwa nblie•
s.
J
El latldmmtUlfflO .. ..
•
JUAN 1lom GaONa.LA, • •,
•
n.mli4tul (Penamiento, Madrid, 1955,
ltu ti, ,.
filos6fie•
'
,
pp. 47-76).
• Cf. XAYIU Zuuu, l. c. P. 98.
• Cf. XAvma Znar, 1. c. p. 87.

,_,,,iutlo • ,..

218

aocw•

u

de• de la cea que la JICll!e "f la aa fue cama, fue "aitfa". Toda aturalaa fue una lun.ia:mentaci6a camal de aw, mientru que para la ciencia
moderna la naturalm es un tiltema. de 1eyea. Surge la diferencia entre COIDIOI
y mundo: mundo es estructura objeciva de fflll6menol; CD111101 ordenaci6n real
de realidades. formar parte del C0111101 es aildt, mientras para la ciencia
ltZ es simplemente aoontecer. Swp tamba la difamciá entre la naturaleza
en d lelltido de la nacuraleza de las COIU y entre la naturaleza en el sentido
de la fisica: ul el principio de indetaminacl6n y la flsica cuántica no aon
necesariamente una renuncia a Ja idea de ca.., tino 16lo una renuncia
a la idea de la causaJidad fflica interpretada como c:letenninnmo rigido. Y
111118 la diferencia entre Ja caualidad como relaci6n ontol6gica que quiere
concebir el origen del ser de las cosu y entre la causalidad flsica que en
vez de ocupane deJ origen de las cosu no es una aitiok,gía, sino simplemente
IJIUI. dioámica que 1e ocupa s6lo de Ja medida de las variaciones de las cosas
y no de esa, rnisrnas COIIU. Zubiri habla de una "heroica renuncia" que engendró la física moderna y que constituye una auto-restricción que la hao
renunciar a explicar el origen de todo movimiento y por tanto a la idea de la
causalidad como relaci6n ontol6gica.'
Además debemoa destacar d hecho de que la causalidad constituye s61o
uno de las relaciones originales, entre las cuaJes la más inferior es Ja causalidad. rnientru las superiores son "ftmdam,ntalúJllll'• y "¡,articipaci6n• haciendo nuestra la distinción de ffBHOITENBBRO que será de gran tralcendencia
para la ftloso&amp;a de mañana •
Por otra parte la bien conocida relaci6n entre energía y masa (K=Mc')
fundamento de la energía nuclear, no D0I automa a suponer que la materia se transforme sin más oi más en energ(a o viceversa, sino más bien nos
demuestra que no es absolutamente necesario poaeer la propiedad de inercia
y de gravitación para que cualquier coea pueda Uamane material, sino que
puede existir también una especie de materia sin esos caracteres.•
Estas exposiciones nos preparan para entrar en el problmaa d, la cwncia
a secas y vencer aJ cientismo que constituye uno de los engendros más persistentes de nuestro siglo.
MJCmLE FEDERICO Sc!Aoc:A en su Filosofla# hoy nos ofrece un acceso sucinto
al problema en cuestión:

• a. XAYIU Znw, l. c., pp. 69-99 y 241-294.
• Cf. H.ura-Eouw, HaNOST&amp;NBUO,
(Pustet) pp. 24-50.

Sm """

Urspiqli~l,uit, Salzbu,g 1958.

• Cf. Ivo H&amp;.i.avna, L'itdt,rai6u ua. Na•r• , tl,ll'Uomo, Comunicaci6n hecha al XII Conpao lntmw:ionai de Filodla, Venecia-Padon, 1958 publicada en
lu Actas del Congrao IUIOdicho en 1960.

219

�Del mismo modo que fue infundado el deducir de la ciencia cartesianonewtoniana-positivista una filosofía materialista, es _también. infundado_ ded~cir hoy día de la ciencia einsteiniano-planckiana-heisen-be~an~ una filosof 1a
espiritualista, porque .ninguna ciencia puede fundar una filosofia y no pu~e
resolver ningún problema filosófico. El cientismo es extremadamente dogmatico: supone que la ciencia es toda la verdad y que no hay verdad ~ue no sea
científica; supone además, que toda verdad sólo puede ser convencional ~rque la verdad de la ciencia es convencional1 y que por tant? _la pretendida
verdad absoluta de la metafísica no es otra cosa que una poS1c16n pasada de
moda y anticuada, sin percatarse de la contra~cció~ intrí~: ac~pta ~mo
absoluto y definitivo el principio del convenoonalis~ y mega ~u!~neamente que toda verdad sea convencional porque admite como .def~mbvo y
absoluto el principio del convencionalismo de la ver~ad. _El .c~ennsmo extiende arbitrariamente el convencionalismo a las doctnnas filoso{1cas Y ~etafísicas como si la razón científica )' la razón metafísica fuesen una rrusma
co~{. F. SclAccA desenmascaró el neopositivismo l6gico como "/i.ricismo" Y
"nueva barbarie cicntista" y lo hiw con toda razón:
Fue el "Círculo de Viena" el que oponiéndose a la filosofía sistemática
y a toda tendencia metafísica desempeñó el papel de "una c~adrilla_ de.
to de tendencia anúmetafísica y por tanto autor del pensamiento c1entíf1co
(F. FRANK). Esa subespecie del neopositivismo se presentó al principio ~o_mo
una cruzada contra la filosofía y la metafísica y tomó como modelo a la f is1ca,
afirmando que sólo tiene sentido lo que es mensurable y que carece d~ sentido todo lo que no lo es. Los neopositivistas no se contentan con deCJr que
el saber científico debe liberarse de los residuos metafísicos y que desde el
punto de vista científico-físico las afirm~cio~cs metaf~cas no pueden er
valoradas en su significación e importancia, sino que anaden de su ~ a
que las afirmaciones metafísicas no tienen sentido desde el punt_o ~: v1~ta
científico y, por tanto, no tienen sentido a secas puesto que_ saber s1gnif1~~1vo
es sólo el saber científico, que por su parte se halla reduc~do al saber f1~1~0,
que es mensurable y verificable y -como última consecuencia- las proposmones metafísicas son ilógicas y carecen de sentido. Por tanto, las reglas del
lenguaje para ser rigurosas, deberían ser puramente f ~nnalcs y tautológicas.
ScIAcCA compara a los neopositivistas de Viena y Ch1cago que desde hace
casj treinta años colaboran en sentido antitético a la filosofía )' formu1an

~sa!:

1

cr.

La generación del Círculo de Viena no se ha extinguido con Schlick
Neurath, Carnap, Reichenbach y Wittgenstein. Sobrevive en Viena co;
ERNST TOPITSCH, sobrevive en Inglaterra con A. I. AYER y sobrevive en
Argentina con RAYMUNDO PARDO.

En su libro Origen :Y muerte de la metafisica O ERNsT TOPITSCH continúa
las ideas de Max Weber, Hans Kelsen, Emite Durkheim Vilfrcdo Pareto y
Ha~ GomP«:rz. Las cosas y los acontecimientos de la vida cotidiana -según
Top1tsch- sirven como representaciones-modelos para interpretar el mundo.
Así nace a menudo una concepción del mundo "intencional" y aparentemente completa que es formada por la idea-guía de nuestro querer y hacer.
En esta concepción del mundo se haJla radicada al menos una parte esencial
de la filosofía tradicional y de su metafísica y moral. La filosofía, que sospechaba las dificultades intrínsecas de la concepción del mundo "intencional".
no quería abandonarla, y no osaba mirar cara a cara el hecho brutal de qu~
eJ acontecer del mundo no se regula según nuestros postulados morales. Topitsch habla por tanto de un "positivismo heroico" encarnado p.e. por Max
Weber. ~a filosofía no acabó con la interpretación mítica del mundo, pero
quedaba mstalada en ella. La teología cristiana -seguirnos siempre a Topitsch- también se sirvió, las más de las veces, de las idelogías "intencionales" concibiendo al mundo como creado por un acto de voluntad metódica
Y como regido por la voluntad del cosmocrator divino. La concepción de que
el mundo, según la "lex aetema", constituye una magna estructura jerárquicamente graduada, y de que la aspiración al cumplimiento de un orden objetivo equivale al derecho natural, es para Topitsch un punto culminante de
la concepción del mundo "intencional" cuya crítica considera él la tarea
principal de su libro. Afinna que las normas y los valores se deducirían sólo
aparentemente de la naturaleza, pero que de hecho estarían ya presupuestas
en el momento de la constitución del concepto de la misma naturaleza. Adoptando esa conclusión de círculo vicioso, típico para el derecho natural, Santo
Tomás habría substituido a la naturaleza por los valores cristianos, abrazados
ya con anticipación como tales, para deducirlos después de esa misma natu• C(. EaNsT ToPlTSCH, Vom Urspr11ng 11nd End, de, Metaphysik, Viena (Springcr)

MICHUE FWERICO ScIACCA,

La Filosofía, Oggi, dos tomos, Milano, 1958. (C

Marzorati).
• Cf. M. F. ScrAcCA, El problema d, la cunci4 en Filosofía, oggi, t. U, pp. 173-277
y sobre tocio p. 194.

220

con sus análisis de) lenguaje proposiciones filosóficas sin sentido, a un equipo
de bárbaros que, con las manos en la cuerda, sacan de un pozo vado un
cubo; pero sin sacar jamás una sola gota de agua.

l~L

,

Cf. tambifo la ponencia del autor que enfoca el mismo problema desde el punto de
vista contrario: lvo H&lt;&gt;LLB UBER, é Eutanasia o R1111rrección de la M tta/isica? ( Revista de la Universidad de Nuevo Lc6n, Mayo, 1959).

221

�El propio Karl Marx sigue -según Topiuch- el esquema inten~ona~ en cuanto oomidera la forma perfecta de la norma como ya con~
''poteociabnente" en el ser imperfecto y no desarrollado, con lo cual ague
estrictamente los rumbos del derecho natural clásico.
El linaje de lois impugnadores y criticos de la llamada visión del mundo
intencional, para Topitsch, comienza con Tucídides que ~ deshecho la il~sión de un fondo metafísico de la historia; sigue con David Hume, Ludwig
Feuerbach que hizo ver al hombre como la "ilusión" de Dios, y le him ~ucirle a su propia imagen reflejada, conociendo así su _propio ser como Di?' j
y continuó hasta Vilfredo Parcto, Hans Kelsen y Heinnch Gomperz, sus sabios
predilectos; en lo que se refiere a H. Kelsen que, según él, habría desenmascarado las argumentaciones falaces en la filosofía tradicional del derecho
y de la moral, remitimos al lector a nuestra crítica hecha en el Congreso Internacional de Sociología en Nüremberg en 1958.11 Heinrich Gomperz es considerado como el más profundo pensador que ha entrevisto la estructura de
la concepción intencional del mundo y diagnosticado la raíz de las situacioDC!
prácticas de la vida en las fonnas del pensar, estimadas erróneamente como de
carácter te6rico puro. Los llamados "problemas eternos" que constituyen la
parte principal de la filosofía tradicional, para Topitsch no son más que tautologías u otras tantas "fórmulas vacías" (Leerformeln) Y_ siendo hueras ~ueden llamarse con cualquier contenido emp1ri00 o normauva. El. pensanu«:11to -siempre según Topitsch- de que no hay un orden n~~bvo supenor
a los diferentes ideales jurídicos y sistemas del derecho positivo, destruye la
fuerza motivante de la idea del derecho natural y de las otras fórmulas
vacías O conclusiones tautológicas del pensamiento metafísico, no obstante su
extraordinaria eficacia psicol6gica y utilidad pedagógico-politica.
El pensador más sobresaliente de Inglaterra, influid~ _por el Circu~o . de
Viena, es A. I. A\'ER.11 Según él, las proposiciones metaflSlcas no son m stmplemente analíticas, ni verificables en la experiencia sensible, por tanto no
son falsas ni verdaderas, sino sólo sin sentido. Ayer desecha como problema
que no tiene ningún fundamento en la experiencia, la hipótesis metafi:ica de
una realidad fuera de la percepción y reduce, con Hume, la causalidad a
una relación entre fenómenos, a saber grupos de "sense-data", sin acordarse
de la diferencia muy enmarcada entre la causalidad concebida en el sentido
ra1eza.10

• Cf. EaNST ToPJTsca, 1. c., p. 204.
. .
u Cf. Ivo HoLLBUJIU, Yns .n, R,oision tl,s Grantlu Notioas So,wlog1~11.1S: l1J
R,,,0 ,,s ti• Droit ,t ti, la Sonologi,, (Actas del XVIII Congre,o Internacional de
Sociolog{a en Nünmberg en 1958).
• Cf. A. I. Ana, únpa11, Trulla ntl
tirieal l:nowl,tlg,, 1940.

222

.

Lo,a,,

•
1956 y Tlu fountlahon of tl&amp;c

lffl•

em~tico Y la concebida en el sentido metaffsico. Para Ayer prevalece la
lelDÚltica sobre la hermenéutica. La idea clave para su teoria behaviourística
~ la creencia de que el signo o señal tiende a evocar e) mismo comportamiento
Juntamente con el objeto que es señalado.
A éste hemos objetado, con ocasión del XII C.Ongreso Internacional de Filosofía en Venecia en 1958, diciendo que Ayer enfoca una sola dimensión del
lenguaje descuidando las demás y principalmente la que corresponde al llamado "Sinnraum" (dimensión del sentido) del lenguaje.11
. En Argen~ hace pocos años, en los ambientes científicos him sensaaón una especie de Renacimiento del neopositivismo que tuvo su centro en
el ~lo ~el profesor RAvMuNDo PARDO. Entre sus escritos se destacan sus
vanos estudios sobre los llamados "integrantes racionales". i. Pardo llama "in~ t e racional" a todo aquello que cae bajo la experiencia apercepto-percep~va de una mente. Empleando las palabras "racional" y "razón" en un
~bdo que na~ tiene que ver con el clásico, llama raz6n al conjunto de los
°:1tegrantes r~ao~les. Los datos de los sentidos, el concepto de ser, de espac!o de ~ ~CDS1ones, de cuanta, de principio 16gico, de símbolo, de lingüística, ~e inf1D1to, etc., son integrantes racionales. Pardo afirma el carácter
evolutivo de la razón, la no inmutabilidad de todo int-nte la
"dad d
•
-o·--• Y no neceSl
, • e t~o mtegrante. Su filosofía, partiendo del enlace que el empirismo
filosófico ~ene con el emp~ clásico de S. Mili, trata de probar el carácter evoluuvo de la razón misma, y no sólo en la esfera te6rica, sino también
en la social y religiosa.
Siendo diferentes los diferentes matices del neonnaitivismo ti
bstant cieno .
r-, enen, no o
e,. . nunadores comunes: reconocen la sensaci6n como sola fuente de
conocnmento, de modo que todo aquello que no es mensurable o verificable
en la experiencia sensible, no existe; reducen la filosofía al solo esclarecer de
los conceptos Y proposiciones cientüicas por medio de un análisis lógico, mien~ que el ~I~ fundamento de la lógica misma sería la pura convenci6n; extienden el ÍWClSIDO Y el naturalismo a la psicología, a la moral y al derecho,
de modo que del _hombre no quedan nada más que los datos sensibles y algunas re~Ias gramaticales carentes de verdad. Haciendo nuestra la genial visión
de ~n!unto qu~ nos ofrece M. F. SctACCA en su critica aniquiladora del neop0SJtiV1SID.o, creunos q~e no era exagerado el recelo de que hoy día se trata
de destruir total y radicabnente toda filosofía metafísica con las armas •
astutas de la lógica, diluída en análisis de palabras, privadas de su sen:d:
. • Cf. Ivo Houau•~•• Acta, del XII Congreao Internacional de Filolofia, ~lica en
m~él hecha en Venecia el dia 16 de aeptiembre de 1958.
Cf. ~YIUJNl)C) PAJtJ&gt;O, Ermqo sol,r, los int,grant,s raeionaus Buenos Aires, 1949
'I D,l ongm a la Es,n,ia tl,l Conocimi1r1to, Bueno, Aire,, 1954. '
'

223

�onto16gico. .Reduciendo la fiaofla, )a moral, la psicología y el derecho a
M&gt;b becboe fisic:ol o blo-fllicoe, b infatuadol prestigitadora de un Josicll,.
mo ilógico no 1'Cahan dt conocer que, haciendo de la fUica la ~-modelo
y de su lenguaje el único sbnbolo significativo, aniquilan toda filoaofia y
naufrapn en la nada.
Abrazando la doctrina neopositivista es ridículo sufrir la aluc:inación de que
el Occidente aea un importante contrapeao frente al marxitmo soviético.
No hay gran diferencia entre lm fundamentos de la cooc:epci6n del ~u_ndo
postulado por el mencionado neopositivismo y lm_ de la ideo~ ~ stalinista: ambos confiesan el mismo ateismo, el mumo naturalismo Y la JDJSma elirnioaci6n de los vestigios espirituales del ser que c11Jmina en el hombre.
Y hay más: el neopositivismo euro-americano es sustentado por el pragmatismo euro-americano, por la psicologia marxista y además por la filosofía de
moda que constituye el existencialismo ateo de nuestros cHas: .
El pragmatismo americano que culmina en JoHN Dzwg: limita ~ sabemos- la función de la inteligencia a la transfonnaa6n de la realidad,
negando las eeencias y loa principim inmutables de la ?8turaleza del ~re.
Puede considerarse como la forma americana del marxumo, constata Sciacca,
y remite a la simpada de que fue objeto Dewey por algunos partidarios teóricos y prácticos del marxismo. Los Estados Unidos de &amp;n&amp;ica, no obstante
su antimarxismo político y econ6mico, continúan considerando a Dewey como
su fu61ofo oficial y como una de sus glorias nacionales.11
El ckte,minismo psfquieo tÚ Sro11uND Fuuo y de su escuela, asienta que
cada hecho páquico comciente está ineludiblemente condicionado y causado
por un hecho púquico inconsciente, sin conceder un minimo. margen •. la
libertad humana. Por eso Luigi Stefanini con toda ramn eqwpar6 el pncoanálisis-onodoxo al ma,xismo psicológico y se extraña de que las burguesías
idolatran el freudismo y simultáneamente levanten trincheras contra el marxismo, sin percatarse de que el marxismo ya inunda y sumerge, con mil canales subterráneos a la misma cultura que deberla constituir el dique moral de
'
su resistencia.11 El autor ha combatido el freudismo -hace ya unos veinte
años- con todo el empuje de un joven ftl6sofo de la cultura y moralista.u
El existeneialismo aleo de nuestros dias es quizás el desemboque más evi-

.

Cf. M. F.

Sc1AcCA1 Filosofía, 01,i, t. l., pp. 62-63.
" .
LulOI 5TBPAN1JCI, Pnsoa.tismo Soeüh (Roma, •. a., ed. Uruvenale Studium.. ), pp. 105-114.
1,'ld
n a. lvo HOI.LBUBD, D.s M,ns,hmlnltl als
M,m,h '" • ·."'
(G,_a,rus ,iur uu¡orial ~ilosollust:Mt&amp; .Auh,o,C101ik), Muna~ 1941, (E. R.emhanlt), pp. 171-174; tomando en comidcraci6n algunu tnbu ~w:u de ese periodo,
el autor raponde t6lo de la JegUDda edición (MS, 1946) ele 111 libro.
11

11

a.

ª"'""""' "·~

dente de • filomfla modema en d absurdo y el a rcoaido comiguiente
tiene 111 ruJminaci6n ea la "-11-,.,__,_ de u.~.. H

.,

----..-

¿9111UUtllJDBOGa

y

y en la

la'Jlt&gt;lo~ de JBAN PAUL 8.wu. (M.F. 5crAooA). Hamzoaa deshaciendo
su propia Pfl&gt;lllfM de ofrecer una ontoJap, hasta hoy no ha dado a6n una
ontologfa en cuanto su "ontologia,, CDDiema y termina con el análisis i
~LSgico de la existencia humana, lin que pgeda escribir IObre una
ffsica: DO hay ontologla, porque el rer es -..a... en el comi
•
l6lo
la N:-.1- ....
-&amp;enzo, y no es,
• es . ilUil, .a ocio el ser para Heideger es el "ser-en-el-muado" de la
~ h ~ (del Duein) Y r.omo "ler-en-el-mundo" (finitud, mun..
dan1~, lealporalidad) es la nada del ser. No queda mú que delcribir
ser fmtto, que es Ja aistenc:ia, en su abrurda a'fflltura de la Nada a la Nad":,
El ser es•..aencerrado en el mundo y el mundo•, fuera del ""--..!~•
hay
.l.lilllCUI DO
H
aer. ª~Q excluye la creaci6n, negando con eao la oilteeria de Db
creador, y a pesar de todo hace nacer "onme ens eir nibiJo" afirmando
tuit.amente
a.:...c..._:_ -L- . ...1.
•
'
gra. • una - ~ iWIIWQII: el ns Viene de la ada sin que un Dior cree
ex nihilo. A este modo de proceder llama Sciacca ya DO fibofia, sino al-

=

e,

quimia.••

J. P. &amp;aTU tamba califa de "ontologia" a su -........:..1:--.
f1e1a d inmedia
el
- - - , pero con~
to que_ ser DO tiene ru6n, ni causa ni necesidad. Su ser es
':°tendido como materia pura, es un dato ininteligible e inefable; su aer "•I'
1111 1111 ~~~ que iea. Su materialiatno, que coincide con el de Feuerbacb,
Y su. derivación con el de Freud, es análogo al de Marx, que igualmente
considera .la conciencia como epifenómeno de la materia, si bien para Sartre
la ilusión de hacene Dios para el hombre se concretiza en el hacerse bertia.
El hombre que DO es, pero re hace, no puede hacene Dios
n.: __
absurdo Pi
• n:.....
, porque .LIIUll es
Uci
• ero, sm ....,_, Jaa cosas no andan mejor: todo es absurdo, todo es
to Y no obetante el hombre es una "pasión inútil". El Existencialismo de
Sartre que repraenta el inrpanentismo más riguroso y coherente aunq
tuito
•
•
,
ue graen sus ~ Y gratuito en sus comecuencias, es mucho menos ambi.
~ que el d_e Heidegger, en tanto que ~J mismo confiesa que su existencialismo DO es uno eJ esfuerzo por acar todas las C:Onsecuenciu ~ una posición
•~ coherente.u _En ~ ' dice Sciacca, todo es lastre, útil para llenar eeo
vaao que es la exutencia y la libertad, a la cual estamor condenados. :ro
No obstante la aparente contradicci6n entre el marxismo que declara la
• Cl. M. F.. b ~ , 1ilosofi4, o¡fi, c. l., pp. 431, 436, 437. Cf. ademú IIOclo el
capítulo El Lislndalismo, l ll., pp. 247-485.
'
•
Ju.N
PAuL
SArru,
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111 811 Aamrn:-. D...:. 1.... .,, L' •
Ñlilffl
'
_.,_, • ..... ;:nv,
IJtidnl. . • • ut ,U ••Ir, citos, t•'•11 1ffort joa, lirn totdu 1,1 ,oas19 .,,,,11
lllro11 athl, ,olalrnt,.
,...,-

,r.,., . . . _

• Cl. M. F. Scwic:.l, l. c., L L, p. 485.

224

225

IL 15

�libertad del hombre una ficción y el existencialismo, que en Heidegger la
afirma como algo que existe para el hombre angustiado y acongojado que en
el fondo de la Nada elige su propio ser, y que en Sartre la afirma tan desesperadamente que identifica al hombre con su libertad, que lo hace ser hombre, nos percatamos desde un punto de vista más profundo de que la libertad del hombre es igualmente aniquilada: el hombre no tiene, pero es la
libertad, que es negación del "en-sí", a saber el hombre como libertad no
tiene una esencia definida: su esencia es la libertad que es ausencia de una
esencia y como tal la esencia del hombre es pura posibilidad, de modo que el
hombre en cada momento se hace y es aquello que se hace inventando en cada
instante a sí mismo sin que su elección tenga una ra7.6n, de forma que su
libertad llega a ser absurda y el hombre, condenado a la libertad, ya no sabe
qué hacer con esa absurda dádiva que agrava la "pasión inútil" de la enfermedad del ser. Miramos de frente una "libertad" que equivale en su "sin•
sentido" a la que algunos microfísicos atribuyen a los supuestos electrones "a.
causales".
Necesitamos recordar los altos quilates de la ontología clásica, cuyo concepto de "libre albedrio" sirvió de trinchera eficaz contra los múltiples asaltos
de los siglos pasados que trataron de destronar la auténtica libertad, y que
~nea jada en la Teodicea- respondía a tantos males del mundo que, por agudos que fuesen, eran muy inferiores a la excelsitud y a la sublimidad de la
libertad del hombre creado por Dios según Su imagen.
Por otra parte, necesitamos recordar también que debemos evitar igualmente una deificación de la libertad humana, que se constituya juez de lo
bueno y lo malo. Tal orgullo hizo a N1cou.1 HARTMANN e.xigir que una voluntad libre en sumo grado fuese una voluntad ni buena ni mala, sino moralmente indiferente, en tanto que una persona totalmente determinada por
los principios éticos, por eso mismo no es ya moralmente buena, porque no es
libre. 11 Una ideología análoga hizo a N. Hartmann escindir la religi6n de
la moral.
Con mayor razón JAIME BALMES tenia conciencia de los limites de la libertad humana cuando dijo: "la libertad lejos de ser una perfección, es un defecto, que nace de la debilidad del conocimiento del ser que la posee" .11
Con todo eso, no quitamos a N. Hartmann el mérito de haber llevado adelante la crítica de los conceptos de la libertad con su ontología de las capas
o estratos del ser, con lo que reveló que el error del psicologismo y naturalismo ético no es su determinación causal, sino el monismo de esa determiEthik, 2 ed. 1935, pp. 627-628.
BAun:s, Filoso/la Fundam,ntal, París, 1851, t. 11, pp. 551-552.

" NtCOLAI HARTKANN,
11

226

Cí.

jAJMI!

nación, mientras que la libertad
. al menos dos ti
d d
.
de tal modo que una dete · necesita
•,
. .
pos e etemunaci6n
J'lDUlaClon supenor lDlporte
•
'
a sus determinantes inferiores. 18
su propia determinación
En 1a cnbca
• • actual del concepto de la libertad
nente la Ántropologla Filosófica del sab' al mát desempena un papel emiBER.G i, que ha destronado el fenómeno ; 1e 1 ~Ns:ED~ARD HENGSTEN•
más modesto.
e ª e eccion asignandole un asiento
La libertad __,.,,, H
--c-n engstenberg- está implicad
·
•
tn pro o en contra de la "Sa hl' hL . ,,
.
a tn la ineludible decisión
debe
.
c ic ir.eit (denvado de
h
conf undll'Se con la mera objetividad
sac e= cosa)' que no
la Sachlichkeit Hengstenbergana ha d , ~. ~ r de que la presupone. En
.,
Y, a em~ la "entreg ,, 1
alma en la relae1on.
La "Sachli hk . ,.
'
a ' e poner toda su
b.
c e1t es aquel háb"
o Jeto por eJ objeto en si, sin atender a
tilida ato que se dirige a un
al traducir "Sachlichkeit" por "ob' . "dads~ u
d.º Por tanto, titubeamos
. . .
Jettvi
a secas
f .
Jetividad-ascendiente".
' pre enmos traducir: "ob-

.:odas

los hombres nos encontramos
.
.
C1dU110s inexcusablemente en pro o
en S1tuac1ones en las que debemos deen contra de la " 0b' · 'd
Al hombre no cabe refu ·
.•
1et1v1 ad-ascendiente"
,
giarse en 1o utilitario
d
·
rehuir el decidirse en realidad
ha
. . Y cuan a pesar de eso cree
'
ya se
decidido contr la d · ·
val e a un hábito contrario a la "ob' .: 'd d
. a
eC1S1ón, que equiJeuva
El háb'
bre que corresponde a la "ob • u· 'dad a -ascendiente"
.
·
1to del hom1e VI
-ascendiente" ed
concordancia de aspiración con el sentido la ese ~u e ser concebido como
un deseo de penetrar en lo más íntim d y . ncia del ser, entrañada con
0 eJ senudo del objeto o del hecho que
nos ocurre.

°

Su~rando la unilateralidad del intelectualismo
.
.
luntansmo, Hengstenberg basa la d . '6
y al mlSillo tiempo la de vodeterminada del ser humano .
ecislaa n del hombre, no en una facultad
totalid
' smo en
persona h
·
ad que ejerce Ja libertad E . d
umana nusma, como una
..
• n vista e que la " b" • 'd
y tamb1cn su contrario a sabe la "U
o 1et1v1 ad-ascendiente''
dente" deshaciendo y c'ontra . r d
lansach~ic~eit" (= "inobjetividad-decanan o a
auténa " b' . 'd
presupone por su propia existencia la
. . . ca o JebVJ ad-ascendiente")
de decisión está implicada por
. ~ibdidad de sus contrarios, la libertad
una mtnnseca necesidad de los fenómenos misu.. Cf
Cf. N1co1.A1 HA1tTI1ANN,l. c.,

p.597
•

. HANs-EouAJU&gt; H&amp;NOSTEN.BERo,

prt (Kohlhammer),

1957.

Philosophist:lte

.
Anthropolog11, Stoccarda Stutt-

EL MISMO, S,in und U,sprünglichbit, Munich-Salz
.
EL MISMO, Aportación Crütiana
I F
burg-Colorua, (Pwtet}, 1958.
n. ••_
.
a enomenologia
o b· C
•
&amp;UO\Jamencana Internacional 1958
8
en r u atho/1cus, Revi,ta
• Cf H E
'
' D. • t. II, pp. 480-511.
• . • •• lliNGSttNURo, Philosophisch, A.nthro I .
Aportac1ón C,utiana o la F,n m I ,.
Po og11, p. 9 u., y p. 204 u y
0 · ••o og1a, pp. 480 y 503.
·

ª

227

�la ~
H _ _.__ no habla de libertad de la voluntad,
• sino
d lade"ob~bvidadmos. ~".._..._&amp;
al
el orden· el hábito e
.,de la ~ o obstante, p,ev ece •
•. ttas el hábito de la "inobjeascendiente" funda la jerarquía de
Toda moral tstá basada
tividad-decadente" origina la anarquaa e

~bi:S,::tos.

lo •
sobre la onto g,a.
• d .. b. tiva" mencionada a la actitu dwmEl hombre que pasa de la ~titu oh?
Lo hace, sólo, porque quiere.
ob . tiva" no lo hace por motivos Je
Je
'
•
taf' ·
el hombre se deaºd e, obedeciendo o desDesde un punto de vista me meo,
1 de las cosas. y -elevando
rd
hay en la natura eza
· . .
,,
obedeciendo, al o en que
. .
1 hombre se decide "obJehvamcnte
esa pmpectiva hasta al p~ religioso-- e deciendo al creador de esa natura''inob.etivamente" obedeciendo o desobe
o
J
Di
·
saber
a
os. . . del existencialismo y a la psico
· Jogizaet
• '6n
raleza mmna, a
Al irracionalismo de la decisión
. t ta reducirlas mecánicamente a
.
de la :rv-nnna que m en
de todas las acoones
r-- '
ne la "no-motivación" . Y la espon_ _ _ 1 ,. Hengstenberg opo
b .,
motivos "fenomcruues ,
d un comienzo absoluto, a nentaneidad de la persona humana• que es capaz
.éndosee en concordancia con él• La
dose al orden interior del obJeto _Y poru alizada por la persona, es anterior
.
, (d • '6n nrPVJa) actu
da
''Vorentsche1dung'
casi r··· ' d
. terio de la penona que ca
a todos los motivos y revela un rasgo e1 JDJS

J~.

hombre constituye.
"tivismo polifacético de nueslin
oponiéndolas al ncoposi
h
Siguiendo esas eas, Y
h
.
mata la persona del omretendido umamsmn
tros días, que no obstante su p
1 , clásica y de sus a menudo muy
erca de la onto ogta
.
al
bre, nos hallamos muy c
"oh'-: "dad interior" que venaeron
.
gnadores de una
J,;;uVl
Ju
desconoados propu
.
. .dad es un problmia cuya !O •
.
tándose de que la mtenon
, . , .d
iomaDPJlbsmo perca_
. .
misma Huelga subrayar que el mas mtrep1 o
ción trasciende a la anteno~dad .
. J • 1 pasado fue Antonio Ros»INl
• tel1CJPnaa en e sig O
talia
propugnador de esta m -e. ,
, .
rtante pensador de la I
. •
lo es el quizas mas unpo
y en el en que VMJDOS,
..,
de nuestros días, Michele Federico SclACCA.·

II

· revocable ele
•
1 neonMitivismo, con su pretens1·6n lf
• valor
·e·
No oh,demos que. e
r, al d
•nio de ¡0 no-c1cot1 1co
orru
absoluto, y con su .destierro de la ontologia
. ScuCCA, L'iathiorilJ objtttiot, Milano, (Bocea ), 1952.
• Cf. Michele Fedenco

y por tanto de lo arbitrario, llevó también el hábito anti-metaf'isico hasta sus

últimas consecuencias en el urreno jurldico.
La Uamada "teoría pura del derecho" de IIANs KELSEN trat6 de hacer
comprender el derecho tal cual es, sin querer probarlo como justo, o consideró prejuicio el jtugarlo a la sola luz de su injusticia. Se puso más bien
a buscar el derecho efectivo y pos:ible1 y no el derecho justo. Juzgó el derecho autónomo frente a la moral e incluyó a la coacción como factor constitutivo del concepto de derecho; de Jo contrario seria rebasada la esfera de
Jo jurídico. Las normas del derecho, muy lejos de ser imperativas constituirían
proposiciones hipotéticas de modo que, hasta la injusticia, no se comprendería
como una negación de la justicia, sino más bien como una condición específica del mismo derecho. Y aún más: las normas del derecho no entran en
vigor en virtud de su contenido; no se podría imaginar ningún comportamiento humano que, como ta~ fuese incompatible con Ja aprobación jurídica.
Kelsen hizo coincidir al derecho con el Estado. Para él hay un orden de
coacción social ("Zwangsordnung,,) idéntico al orden del derecho. El orden
jurídico se llama Estado desde el momento en que contiene en sí un cierto
grado de centralización. Es muy significativa la breve ponencia de Kelsen
Dios )' Ertado: dando gran importancia a Feuerbach y Freud, el autor abra7.6
eJ agnosticismo y el materialismo de una época pasada de moda y entrevió un
Dios idéntico al orden del mundo personificado, que sería propio del pensamiento primitivo, mientras que la noción de Estado no sería más que el derecho personificado, suponiendo que el uno y el otro no existen sino en la
medida en que son •objetos de la creencia. Kelsen no se percató que él mismo
fue \Íctima de un "fideísmo científico".n

Igualmente el neopositivismo y sus matices modernos confunden la autoridad con el simple poder, y estiman que la fuena es la fuente del derecho
y de la autoridad. Se niega el derecho; se identifica la foena y el derecho, con el fm de absorber el derecho en la fuerza, y se opone la fuer.za al
derecho con el fin de aplastar al derecho bajo el peso de la fuerza. El mito
de la fuerza no es tan moderno como parece: desde Trasímaco hasta Nietzsche
los eslabones de la cadena de los defensores de la primacía de la fuerza ante
el derecho no se han interrumpido.

Poco a poco va despertándose la inteligencia de que los principios ontológicos y los valores de lo justo fonnan también el eje de la filosofía del derecho. Necesitase ttvalorar el derecho natural que otorga estabilidad a los valo'" Cí. ffANa Kusu,, Gott 11nd Staa1, Logos, t. XI, 1922-1923, Tubinp, 1923, p.
261 e lvo HOLLBtrau, Vtrs mn, R1cüioa dts Gr11ndts Notio•s Sociologiqttes •. •, (AclOI del XVIII Congreso lmt-rnacional de Socio)C)gfa en Niircmbcr¡ ni 1958.

228
229

�.,
leza misma del hombre. En tal pers~ctiv~,
res repomendoles en la natura
rb'
'ed d y la fuerza, sino en la mteli,
.
f da en la a 1tran ª
.
la autondad ya no se un
l
. d danos La autoridad, leJos de ser
.
.
de todos os c1u a
•
b
genc1a, siempre mayor
el poder de hacer y hacer o rar
'li · d la voluntad, resulta ser
un acto utl tario e
.
• d I Bien Común.2'
rdo con las exigencias e
d
a los demás e acue
lid d de los fines existenciales del
.
.
rd trazado en la rea a
El derecho es un o er
. ., n de los fines existencia.
al
conforma a la rea1izac10
. d
hombre. La rrusma mor .se
.l.- conformes con su realida
h
a que a su vez esu.ui
1
les de la natura eza uman ,
f dado en el ser.
. 1 deber-ser aparece un
.
D
intrínseca. e nue\o e
.
b El Derecho Natural H cons1~,-~
su importante o ra
d
JoAHANNES ,v.u:.:,SNER en
.
. 1 " del hombre que no son de or en
'
. .
d 1 "f es e.X1stenc1a es
dera el concepto
. , 1co de todo auténtico Jusnatu.
.e . os
, mmo el concepto-nuc
subJ'eti\'o smo obJetl'liO, co
d f'1nes entre otros: la auto'
• 1 'd
n este cosmos e
,
ralismo. Pueden ser me m os e
. 't I la generación y educación de
conservación en sentido corpóreo y ~p~ uasoc,·1al el proirreso cultural y cien. e , la Comumcac1on
,
b
od
los hijos, el Bien om~ y .
el reconocimiento del Creador. p emos
tífico, el propio perfeco~n!~~ent; yplenitud subsistencia!'' que nos hace '\:enencajar en este esbozo e . ~ an ed
t
desamparo ontológico y aspirar
.
1
t1m1ento e nues ro
,,
cer la angustia y e sen
los hombres que somos una
'
.
h . l absoluto. a nosotros
a subir la escala acta o
.
.dad" como lo expresó muy b1cn uno
d nada y de etenu
,
al
misteriosa am gama e
clias· Ac;usTÍN BAsAVE FERNAN·
de los más profundos pensadores de nuestros
.
V

ªº

od
envenenados ya en sus entrad J gobernantes m cmos,
l á
La mayor_ p~e -~ os 1 'd l 'as jurídico-positivistas, abrazan e 1:1 .s
ñas por la mf1ltrac1on de as 1 eo ogi
lit' es un arte que busca umque la po ica
¡
grosero Maquiave l.umo, declarando
.
.
Con tal que contribuyan a
.
.
la consJderao 6n mora 1.
1
camente el éxito, aJeno a
,
ceptan hasta las corrupte as
. l
id d orno mera econom1a. a
bien público cons era O c
·1 ·c·os de la llamada d,p o,
1'd
cenauados en os vt i
•
Y las tropelías de los t eres_, en
º od m ndo y no busca sino endiosar
- ara sobornar a t o u
,
d
macia, que se las apana P
. . . d los inocentes. Huelga ar
..
que sea en perJu1c10 e
..
ef
sus propios ben 1c1os: aun
. .
a la matanza que h1c1etros que sobrevtvunos
eJºemplos a hombres como noso
d' 1
a la miseria indecible que
.
de dos guerras mun 1a es Y
ron los instigadores

DEZ DEL

ALLE.

p N cesidad de ,sdar,ce, ' l eonc,r"t o J11 Auditoria
.
,. Cf Esa1Q1JE D. Aun.IDA, O. ., t
~
d la esencia d11 la autondad, po. ·
D LOADO nctrca II
A
en la hora pment, y HoNORIO E
• ' 1 de Filosofía en Bruselas en 1953,
ctos.,
.
al
XI
Congreso
Intcmac1ona
nenCJas hechas
t lx, P 177 51 • y p. 164
.
•

• Cf.

JouA.'iNES

as.
h
d (T"rolia)
Viena-Innsbruck, 1950,
,
MusNu., Das Naturrec t, 2a. e .

p. 36 y passim.,
,
DEL VALLE, Filoso/La del Hombre, Mbico-Buenos
" Cf. AousTIN BASAVE Fl.RNAN_oEz
114
Aires (Fondo de Cultura Económica) 1957. p.
.

230

originaron los "cruzados" farisaicos de la post-guerra, que lograron expulsar
a millones de hombres inocentes, y uncir el nombre de la pacüicaci6n al carro
de su calculadora 11e.xpcdiency''.
La amoralidad de la civilización moderna ha hecho insensibles las conciencias de las multitudes. Estamos acostumbrados a considerar la política
como un arte que produce resultados valioso , aunque algunas veces mediante
actos de suma imperfección y hasta abominables.
Necesitamos deshacernos de la falsa idea que vinieron inculcándonos desde
nuestra juventud y que desquició el concepto básico de la "política" y la unió
férreamente a los de "utilidad" y de "arte".

Al revés: una idea clara de) fenómeno politice, sólo se adquiere si se distinguen bien dos aspectos muy diferentes de lo operable, a saber, el arle de lo
factible y la prudencia de Jo agible; tarea que resolvió genialmente LEOPOLDO
EuL0010 PAucros con su laureada obra /.,a Prudencia Política.at
Haremos nuestra la quinta esencia de su doctrina: todo acto humano que
se ejerce sobre una materia exterior, es Lo factible, mientras lo anible es todo
acto humano considerado en sí mismo y como posición interior del sujeto.
A los actos humanos, prescindiendo de que sean buenos o malos moralmente,
se les llama factibles, y, considerados bajo su aspecto moral se les llama agibles. A lo factible corresponde el arte: y a lo agible la pnidencia. El arte
sirve para hacer cosas perfectas, pero no hace perfecto al que las hace. El
arte y también la ciencia son compatibles con almas de malhechores y ladrones. Bajo este punto de vista, la prudencia política no es un arte, sino la virtud de lo agible.a:
Contra lo que opina el neopositivismo maquiavélico, la política es una
realidad moral. Es la virtud, que ajusta y amolda la ley moral universal a
todos Jos casos que puedan presentarse y coincide con los actos humanos especificados por el bien común de la sociedad civil. Tomando además en consideración que el "bonum commune,, es un ''bonum morale" y no un "bonum
phpicum'' y que las ordenaciones positivas al bien común son concreciones
de la ley moral1u nos hallamo~ en una posición antípoda a la del neopositivismo kelseniano y hemos recuperado la sabiduría nunca envejecida del
Derecho Natural tan denigrado por una gran parte de nuestros estadistas y
diplomáticos.
Añadimos que en modo análogo la diplomacia, lejos de ser un arle y no
ajeno a la mendacidad, astucia o impostura internacional, es mucho más la
11

Cf. L!OPOL.DO EuL0010 PALAcros, la Prud,ncia PoUtica, 2a. ed., Madrid (Instituto de Estudios Políticos), 1946.
ª Cf. ib., pp. 77-85.

• Cf. L.

PALACIOS,

1. c., pp. 26 y 110.

231

�. la disciplina de las relaciones interirtutl que tiende a aligerar y balta~ .Je Naei6n • Naei6n que podrlamol
v
un tlmcho natu,.. "
nacionales. Urge crear
~ Todoli) ·84
llamar Derecho de Gentes (J
. . " 1 "onM"t11nmno" y al "doc11.,..,.,denc:ialismo
a
r· - - - ºdeal Y lo
L Palacios contrapone su t'·..
•
•6 armónica de lo 1
. • . o" comparándolo con ''la conJunad ni .. stntesis de Don Quijote y
u,nansm '
el escu ero, lii
real, el ensamblaje del caballero
• Y
Sancho". y atin6 en lo esencial.
vez más en la Nada Y
• • tesCO ¿no damos una
Pero, con el desengaño q~JO ia\;:_,,,,, moderno?
la falta de sentido del exist~
VALU!, nos hizo vislumbrar
en

B.uAVE flllNÁNDEZ DEL

Qui-

En absoluto. Ao_usTÍN
de Don Quijote, vuelto a ser Alonso
muy bien otro sentido de_ la mu~de los valores ontológicos y morales, n ~

·ano que guiado por la Jerarqwa

•

tura1 del fracaso. La renuncia

J
,
• • .;,.;~6n anu-na
•
sea
lleg6 a la desesperación· an----r-:
Se renuncia al egocentnsm0,
tiene un sentido de donaci6n, de entrega.
al teocentrismo. Sólo los oidos
O
de orden particular nacional, para entregarse ontológico, que se transforma
dos oyen el contrapunto. del d ~ Utico-diplomático "estima su

aguzaafán de plenitud subsistencial. El QuiJllaote-poede servir como medio para
en
__ .J:..:1_
que e pu
. ..
• ·da sólo en la JDCWUA en
. lan
la verdad y la JUSUaa
propia
vi
que consiste en unp tar
·
la rcalmci6n
de su 1'd-ft'
.....,
sobre la tierra" (lvan Turguenef) ·"
tambi~n el entender la virtud
Añadimos de la cosecha de M. F. SclAOCA, de tranSformar las llamadas
rlo ,. a saber, de ser capaz
"de vencer a Wate o , . . verdaderas.so
"derrotasº de la vida en victonas

encía 1ilosof14 d,l D.,,cho tl,
111 pon
Jod Tooou
en
" Cf. La propuesta que L:IIUAI
•
de Filolofta),
Bruselas, l 953, L IX,
. . PP·
G,rsus (Actos del XI Congreso I n ~ de individuo a individuo, d~ ~
107-112: hay dos tipos _d~ derecho Ese miamo derecho de naci6n .ª ~~n, ae 1lama
'edad. El derecho posaavo a !leC8I~--' de individuo a indiV1duo se
IIOCl
El derechotura1
na1ua¡
.
d erecho internacional pu'bli
co.
de Nación a Nación,
¿por qui no lla·
,. El derecho na
"d --L- natural a aecu .
en:l,;IIU
I . (Colo "Derecho de Gentea?"
V
Filoso/14 d,1 Q11ijot,, M neo
Cf AausrlH &amp;un F1u1ÁNDIZ Df.L ~ • Cf tambi~n el eco en loa rumbos
lección.Austral), 1959,
59, _111h,,ifl75~:
ForsehHt, t. XIII, 1959,
la Alemarua: Zntse t , •
científicos de
V Rintelen).
pp. 640-643. (reseña de F. J. .

m-:

J!·

=llh¿&amp;I"

Ill

Hasta ahora hemos asistido a Ja transformación de algunos conceptos básicos de la filosofla y jurisprudencia debido a una desvalorización premeditada,
proveniente de los ambientes neopositivísticoe, mecanfstic01 y utilitarios de la
época moderna, y mostrado 1a gratitud ontológica de tal procedimiento.
Necesitamos, sin embargo, tomar en consideración que tambibi puede
dane el hecho contrario: los conceptos quedan casi immm'-8 e inmutables,
pero Jas "rd' que los sustenta cambian casi completamente sin que se Jo
advierta. Según nuestro parecer, eso sucedió con los conceptos básicos de Ja
g,u"ª
y de Ja p,opitdad o, con,más precisión, con los del "bellum justum"
y del "dominium••.
Aparecen invariables las condiciones del "bellum justum", a saber: l,gitíma
auctoritas, iwta causa, recta int111tio y debil,u modus. Nadie las contradice,
permanecieron inmutables durante los aiglos. Y, sin embargo, con todo eso,
algo se mudó de ropa: el ''belJum» mismo. No fue un cambio repentino; las
núces del cambio laa descubrió ya el fundador del Derecho de Gentes Franciseo de Vitoria (t 1546} que opinaba que ninguna guena era justa si
ocasionaba al Estado más males que bienes, por numerosos que sean los
demás tltuloa y razones para justificar su oonveniencia.ª7
Cuatro siglos más tarde, nos esforzamos en balde por reconocer en la guerra de nuestros días, sea perpetrada con armas atómicas o no, e] "bellum"
de nuestros antepasados. Frente al ensanchamiento universal, la crueldad
inaudita, la incalculabilidad ( ¡ armas secretas!} , la paridad de los civiles con
los soldados y de los. edificios particulares con los blancos militares para los
ataques a~reos y la imprevistoilidad del éxito que casi iguala a los venceccdores y los vencidos; en cuanto atañe a los sufrimientos y daños que se
padecen, se plantea el problema de si una guerra que corresponda a los
requerimientos clásicos del "bellum justum,, pueda realizarse en el futuro
de algún modo o es irrealizable, a secas, por sus razones intríosccas.

· En vista de eso, uno de los más eximios juristas, el cardenal Ottaviani en
Ja tercera edición de sus "lnstitutiones Juris Publici EccJesiastici", 1947, escribi6 un capítulo intitulado "Bellum omnino intr,dictndum" en que conviene
que "non datur amplius iustum bcllum quod Statui aggredi liceat ad repe• Cf. Fray PllANCISCO DE VITORIA, D, /JOI. ,iu. 13 y FRANctscus STaATIIANN, K,u,
und Chri.st,11tum h,at,, Trevería, 1950, p. 126 y A TONro Tauvo,. SBIUlA, Los Fuadawuntos d,l D"""º (llargoa esenciales del Derecho PoUtico y de Gentea en Franc:uco

de Vitoria).

• Milano (Manorati), 1957.

232

233

�tendum iul

IIUUID"

y enseña: ,,.,_ ngo aqum

b,Utan irulien, líe..

w-

Por otra parte, estas argumentaciones por muy vá1idu que sean, DO ponen UD i:mtrumento ablolulD eD ... IIIIDOI de .. p,ri6wral a ultram:a, particlaricll de una pu de cementerio, como lo hace -1umbrar la alocuc:i6n
de Navidad de 1956 de1 Pontifice Mhbno de la Cristiandad. Plo XD, pauta
sublime para tocias los pacificadores. A pesar de todo, no declara ilk:ita una
guerra defensiva contra injultm ataques cm tal de que todo esfueno para
conjurarla baya resultaclo vano y la eaperama ele UD &amp;ito favonble apa•
aeriamente fundada 11
•u,. f"11Ú1Sf114
Euro~: ,l f"""""'° ü la ,ro,;atlad p,i,Hultl' pregona en su 6ttima obra L4 Pro,UÜll, 1959, ANTOIIIO PnPIAA llOIIRloua
que poco antes babia ganado, con IU libro Mhotlos' Critmol ti, ,. Socioel premio del bien c:oaocido lmtituto Luigi Stu.no de
lloma, y habla hecho una ~ túl tlomiaiotlalrismo que parece • una
revoluci6n copemicana en la doctrina econ6mim-tocial: el "dominium", la
propiedad entendida aegún la pauta del Derecho Romano como la "plena
in re potestas'1 que confiere al propietario dueño de un "jus utendi, fruendi
et abutenm•, va perdiendo III pCllici6o nuclear en el universo de la eéODOIIÚ8,
que aeg6n Perpiiia Rocldguez "ae comprencle mucho mejor colocando ea
el centro de la cuesti6n, no el hecho doariníral bruto, sino el derecho humano,
o más ampliamente, la norma social, alrededor de la ~ y dependienclo de
ella, giran todas las imtitucionel pammoniala, ioclulo la propiedad".fA
Perpiña Rodriguez anda por todl&amp; parta en busca, no de un "deber ser",
sino de un ~ socio16gico, y cree tener suficientes ruones que prueban

iaca

"'°"'

'°"" ~•a,

• a.

AJ.Apamua 0rrAVWCI, Iufiltdious J•ris Mlia But.situliei. (Bclitio Tertia,
1)pia Polys)ottia Vaticuis MDCCCCXLVII), to. J, PP. 146-155, d. aclemú IUI argumemacionea lipientel: "Haec oamia ••• ottendunt hoclie in bello prendo nunquam
haberi poae iDu condidona supra memoratu. faMflu,,rmu redderent itadanl et
luilal ....... Pm-ro, addeDdum est, ..... dari impuam poaee ,.,,,,. .,,_,..
"1IIMI. quae toa malomm, caediam, deluuctionum ac moralñam relipmrmDque zerum C'ffflionis, c&amp;UIIDl eae valeat propotieoatam".
tambiáa CoanovAKI, 11 Sloll•
,ifi&amp;aor,, 11.oma, 1939, p. 490 a.: "Bi,osna avere il corragio di rivedae la nouva
pratica della guerra; perche le condizioni della teo1ogia per la guena silllta non li

a.

verificaao quui mai".
• Cf. L'O"'"'°'°'' Romao, 24-25 diciembre de 1956, p. S: "'l'manifesto che neDe
praenti c:ircottame pul, ftrificani in una Nuione il cuo, in cui, rilultado vano ogni
IÍOl'IIO per IOCODgiurarla, la perra, per difendeni dfic:acemente e con aperama di
morevole 1uccao de inpuld attacdü, aoo puta-ebbe eaere comiderata illecita".
• Cf. ANTONIO PuPIRA llaDalova, ,,. Pro~ (Uu
Dommocnlrismo )", Madrid, (Illltituto "Balmel" de Sodologla), 1959, p. 97.

ª""" ,.,

234

IIDa DM•wi6a radical
6ltimca
.:..a-.
que afecta el canceptu ele "pmpimad" duralde b
-.-. ea el IIIIJIJleDto de la pnbliaacSn clel
•
Marx y Federico Engu, el ffllllll •
aw,,fiesto de Cados
cial, mientras
msmo era áecttvameute UD fantatma .,.
que en nuestros dfaa el cormmiemo U..J.
efectiva ea contra~
la propiedad privada
--5v a 111' una realidad
r--vu a
que
- L!IU nombre- continúa volariándoee en un
--11 -=n guardando
que es muy significativa: CCl1oamaoe la •fantaasna. Valga uaa analosfa
a un núcleo unificado de úboles·
etiqueta eoaceptual de "bolque"
diez mil imol el
•
• cuando ae queman o se talan cuatro o
aún más
bosque ague ,ubs.ilfiendo: •pero IÍ llepn a desaparecer
seda
~ queda a6lo alguna me,.qmna cantidad de loa miam
absurdo RgUU' hablando de UD ....___.,, a. 1-...1 - , '
Rodríguez llel'fa ablurdo
.
--s-- · •&amp;&amp;uauuaute, opma Perpiña
de "plena in re
~ habJaodo de propiedad en eJ 1e11tido estricto
CClllltitutivas. El ~ - ~ de. haberle quitado todas IUS funriooes

úbo:

ante IUI OJOI, entre otim, al :........"J:..es muy preferible a 1a del
• ~wwwv de nueaalquiler en IU
•
~ que DO puede
tamhiln "dueño" de UD • • ,
• ~ cua • no es simultánr.amente
cierna, un gran buque o ~ :
IIDD•PO ante IUI ojal, una fábrica moecononúa industrial
moderna Y está conwocido de que 1a
tegoria de ~c o n ~ y no puede ya aer "manejable" coa la car-vi--- ru ...- .
cuando le le objeta
la
•
ser un derecho en principio pleno total,
que
propaedad, por
contenido conceptual en "actual" y
no tendría por qu6 cambiar su
y que ae pueda hablar al
dy que butarla que fuese latente o virtual
"
menos e un aeñorio formal y -L...... ....._ le
que desfaguran las cmas, poniendo en los co
~' ~
~ue no responden a ninguna realidad • • nceptos ~ - puras ideas
0 sea, incurriendo en un
idealismo' inadmisib"
• 1e"u
En contra, la objetiva,
•
tesis d 1 dominioc:e
.
hecho precedería al derecho leña falsa,
e
ntnsmo, que el
condici6n de hecho del • '
. en tanto que el dominio trae 111
mtema normativo· ex ·
· f
Con todo eso ~ -- &amp;...1.c-...•
JUl'e ontur actum.
.
.
erpma VW&amp;lt§l.l'-6 DO trata de hacer el papel d
dor, amo qwere contentane con aer observador
.
e ráormay afirmar que "la ...--,-._._.,
nrnm...:a...i DO )'8 COIDO derecho
penpcu
de
hechos
(
, ___ ,,__ sociales,
•
mo hecho real (como .,__ .:...., ) ha
.
como,--), 1111o c:oUV111111auna
cambiado de naturaleza" u
Prueba además que los "jura in re aliena" tan llenoa de ~tices
.
zan, de hecho, las facultades dominicales.
paraliDeclarando que la propiedad clásica, en el aentido estricto
••
no es de derecho natural y afiirmando la • ......,,,.ilidad
de dODUDIO,
'
un,..,...,
de facto de tal JDStitu• •
tros días cuya posici6n
encontrar UD hogar de

ª

a. i6 .• pp.

73 y 113.
Al'fTONIO haPIAA llomiovaz, 1

cr. .,,
•• a
. •.• p.

ia2

.

. c., PP. ioa Y 102.

�•

ción en nuestra q,oca de industrialización, continúa Perpiña Rodrlguez, corre el riesgo de ser juzgado como oponente del catolicismo social, lo cual
niega B, subrayando que los Papas, con mantener el principio general de
la propiedad, no evidenciaron para« todos los casos su necesidad o su justicia
de hecho y "que ni para Santo Tomás, ni para Le6n XIII, ni para la
Patrlstica, la propiedad privada es de derecho natural primario. Todo lo
más, encaja en el Derecho natural secundario, que no responde a los primeros e inmutables principios de la ley de Dios"." Para Santo Tomás, el
derecho de propiedad no consistía "en ,l jus utendi ,t abutendi de los romanos, sino en el ius procurandi et dispensondi, que es cosa muy distinta".
"¿ Por qué seguir -se pregunta Perpiña Rodrlguez- llamando propiedad
a ese mezquino derecho que 'permite' el Doctor Angélico?'' A su juicio "lo
que Santo Tomás considera como permitido por el Derecho natural no tiene
nada que ver con· Jo que en los litigios sociales contemporáneos y en las
polémicas ideol6gicas se discute como derecho de propiedad privada". La
conclusión final se formula de forma revolucionaria: "para la Iglesia, la propiedad privada (estrictamente entendida como institución patrimonial plena
y central) no es de Derecho natural positiva o permisivamente, sino negativamente: es contraria al Derecho natural y a la ley de Dios. Lo que sí es
de Derecho natural {y de Derecho natural primario, Í0\1ariable e inalterable)
es la suficiencia económica de bienes econ6micos" .45
Recuerda también la conclusión radical y revolucionaria del Padre Sousbngh,, para el cual la propiedad privada puede quedar como mera etapa
de transición en el camino hacia una economía colectiva general, como "comwúdad positiva de bienes", y la menos radical del Padre Krasinshi."
El problema que planteamos, es, si, y en caso afirmativo, en qué grado,
el fino crítico del dominiocentrismo fue él mismo victima de un "idolum
fori" o si hemos sido víctimas todos los que continuamos defendiendo la
posibilidad de realizar también, de hecho, en la vida social, al menos asintóticamente, el principio de la propiedad privada, o si -otra posibilidadel problema es reductible a una mera equivocación lingüística que nos hace
seguir colocando la etiqueta envejecida ''propiedad priva.da" a un hecho
"toto coelo" diferente del principio mencionado, presos quizás como estamos
de una nostalgia romántica que iba arrastrándonos hacia el abismo de una
"acedia" escondida en lo más profundo de nuestra alma.
Planteado así el problema, es muy difícil resolverlo de un golpe. Necesitamos dar realce al querer común, a saber, salvaguardar una es/era per.. Cf. ib., p. 224.
• Cf. il,., pp. 226 y 227.
• Cf. ib., pp. 224-225.

236

sonal del homb,, y asegurarle
alcance
~ Y su iniciativa privada :fesional. ~nal que abrace ~ ~ fa.
El hogar es base fundamental d, la J milia
toda ruón ensena Pcrpaña:
condición sine qua non del privatismo"ªH
y su respeto e inviolabilidad es
Pero, alucinado por algunos .
b·
mo puede y hay consumo
les h~os que hacen vislumbrar "c6-

pri~eg_a

ella"" y alucinado por las tambié:~n~~ Y . ~ ~ comunista con
la más y más industriafuada
. -&amp;...,les posabilidades de insertar en
derechos de crédito y .........,,.M~edad moderna un verdadero imperio de
,.... ..... u:ues que hacen más ef
el
•• •
1111Nu,I
.... ...., riu:tus" y no el de "domini'um" perp1na
. _ o ,.,i..;__ •caz
pnvtlegio del
'6
c1 n de abandonar un p . . .
'
""""~uez sucumbe a la tenta. . .
nnetpao que, en la economía d
.
no a mdaVJduos, sino a personas h
. .
e Estados que ngen
mo continúa siendo fundamenta]
~ .Similarmente fundamental, cocrofísica moderna, no obstante la ~•p•o. de causali~ad hasta en la miCuántica.
evoluaón Copermcana de la Fisica

e~:

Por mucho que estimemos a los sabi al
quienes reconocemos como unos verdados ~es ~lan~k y Heisenberg, a
nuestro siglo atómico con•:eros 'Copérrucos en el umbral de
.
,
uuuamos no obstante ab
d
.
causalidad, aun después de saber
ias a
~ 0 el pnncipio de
que no obedecen a la fonna de 1 -gracusalid d su geruo- que hay dominios
·
ª ca
a "fuerte" , a saber, el detcnnirusmo,
el cual por tanto para esa esf:
11
En modo análogo
cho
era egó a ser destronado.
reconocemos tambiin~::,u a o:e ~mos a Perpiña Rodríguez a quien
copemicano entre los soci6lnan. d
or muy sagaz de alcance quizás
ab
.
-e-.. e nuestros días,
.
.
. razando el pnncipio de propiedad aun d
és contmuamos igualmente
ruo del gran madrileñoha , . espu de saber -gracias al ge,
que Y ambientes sociol6 ·
la
ª. ,orma de la proniedad
"f
,,
gicos que no obedecen
r
uerte ' a saber la del d ..
,n re potestas", incluyendo el "¡'
t d'
'
omuuo de la "plena
1
esfiera de nuestra socied d daus u en a et. abut en d'"
, e cual por tanto en la
a ca vez más md trializad
a ser destronado también.
w
a llegó análogamente
Por tanto, es contraria a la Iglesia no a la
.
.
pero sí el uso egoista y antisocial _,,.
y
prop~~ pnvada como tal,
gui,, afirmaron las en , li R
JUS nempe prop,ietatu ab tius usu distincic cas erum Novarum Q d
.
pasa por alto la estricta obligaci6n de "dis ~c"ua ~a~esamo Anno- que
del pr6jimo evitando con eso las inh
)_&gt;'
crutianamente en favor
como "jus abutendi". Queda
umaru~ades funestas de la propiedad
.
derecho --&lt;¡ue Perpiña Rodrí una controvema que afecta a la esenaa
del
guez no puede concluir ton un dictamen de
" Cf. ib., p. 203.
• Cf. ib., p. 20f.

237

�•
estará pobibido Damar "propiedad"
orden termino16po- a ea el futuro
b ffsicos conal c:k,minio criraPUDffltwi\ "abJaDdado"1 puesto que ~-nd d "
"dB&gt;il" de
-icn..Jment., "ab..._ LI y
tin6an
Jlamando "cama" a la causa ..,.
la microflsica y la fisica cumtica.
.....rn- que
haber esboado, en ata breve ponencia, aJgunol ,-.-menoa
Eapelamol
problemas imbmacb en ella- harán al
-lejos de molw:r ~ loa
al enfoque de la inteligibilidad jn.
vialumbnr nuevos borilDntes, favorables
• búicu ftl096fico-políticotdmeca de la "conceptualización" de las eaenc,u
la traña 6Dtica del

mbi6n

juridicas y a la

penetraci::.más Yi:"c1ei:::~ ~ Ju últimas in-

FE OONTRA CIENCIA: UNA RE&amp;&gt;LUCION AL CONFLICTO

hombre que es te6tropa,_
• ":..
11-... siempre a ter no más que
vestigaciones de la cienCJa
que --alas Jlnu1llimas de la mna/&amp;ieG.

~,w....

Dr. PATRtClt ROIWW.L
Uaivenidad de Tma

INTRODUOCJÓN

Los PJLÓ80POS UTÁN ACOSTUKIIIW&gt;OS, de acuerdo y en memoria de su pensador modelo, Sócrates, a manejar la dücusión de un concepto por la defini.
ci6n de sus términos. Usualmente, esto es hecho como un procedimiento
rutinario en el cuno de una aclaración lelllántica. Aunque el punto a disC111i6n es: ¿ IOD la fe y la ciencia reconciliables?, conviene recordar que este
tema ha sido objeto de intensa controversia en el mundo modemo, a tal
punto, que ya no es una cuestión puramente rutinaria, sino una necesidad,
aclarar convenientemente, basta 111 principio mismo, a q~ se refieren los
términos especfficamente en la cuestión planteada.
Dentro del contexto del problema en disputa, a partir del Renacimiento
y de la Reforma, el támino "fe", 1e refiere a la fe religiosa (para distinguirlo de la asi llamada fe ci~tifica); el término ºciencia", se refiere a las
ciencias raata,aks {para distinguirlo de las düciplinas formales y normativas),
y finalmente, el término "r,,cxmciliabJe", está referido a la lógiea compatibili&lt;lad de la fe y de Ja ciencia, como especies de verdades (para distinguirlas
de su compatibilidad paicol6gica, como especies de necesidades). Tomando
en consideración Jo anterior, nuestra cuestión puede restablccene en una
forma ya más completa, de la sigujente manera: 11¿ La fe religiosa y la ciencia natural, 1011 reconciliables en el plan cognoecitivo?"
Aunque esto es obvio para Duestros aof"ISticacb cootemporáneas, requiérae, no obstante, el replanteamiento hecho con anterioridad para prevenir
cualquier confusión posible del tema a estudio.
Por lo que, sin una delimitación aproximada de los táminoa incluidos, por
lo menos, resultada dificil afocar nuestra discusi6n en lo que es intentado

239

�. , histórica "planteada" hacia la reconciliabilidad ~e la fe y
por la .cuesnon
. ' entre e llas d e una armonia cognos.
sea la relacion
de la c1enoa; esto es, ya
d
tan obvio se debe a que la
..
Más aún 1 que esto no pue a ser
'
. •.
c1t.1va o no.
, •
,
ífi
, 0 de naturaleza .filosoftca.
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fil ,f
U . d las formas más realistas de señalar un problema oso ,1.co, es
de debatibilidad
en
li na 1 le r eba de la de ba tih'l'd
1 1 a d · El may·or grado
·
,
l
ap car e a P u I
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f'l
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Tan
es
esto
as1
que
a
:ruar contem o I oso 1co.
,

un concepto, reve a su m-,
d
def'ru'da como el área de
•
da como un conce:pto, pu.e e ser
.1
filosofía considera
. d ;i filósofo en

la debatibilidad en general. Esto im~lica_ que 1\::r:: ~:o~~~ los a$pectos
el debate histórico, entre la fe y la CJenc1a, CollSI. d
. t . tomar en cuenta
.
·t
en un solo punto e vis a,
.
'
laterales; esto es, e~tar s111:use
'd
1 s dos partidos involucrados
los respectivos puntos de vista sosteru os por o
en el problema.

I

.
d
erspectiva menos desviada en el deComo un paso hacta ~l logr~ e_ una pel pensamiento moderno. occidental,
b te de la fe "versus ' la c1enc1a, en
.
1
a
. una mll'a
. da breve a la expresión medieval del prob ema, como
echaremos
fue formulado dentro de la tradici6n cristiana.

.

.

.

El análisis histórico a seguir es aplicable también, ~utatzs muta=~o: ::
.
.
isl . .
oque' por desgraoa,
estas son
tradiciones JUdrucas e rumcas, au
la adi · ,
;•• :~-~ Pero
. .
den tro de
tr ClOD Cfw=-·
mili
ra nosotros los que vivimos
. a~ pa
sea
tradición religiosa que sea seleccionada, para tomarla
cualqwera que
.
, "d encuesta del antecedente intelectual,
como punto de partida, aun u~' rap1 a ,
.
. a luz de lo que se
en general, del debate en cuesbon, debera arroJar algun . . . , .
rimer
obtuvo, consi·¿erando 1a totalidad del problema cuando se m1C10 en p

1:

término.
·
En contraste con el pensamiento moderno, no existe
co nflicto entre
. . la fe
Y la ciencia para el pensador medieval, o, poniéndolo en el lengua):, pr~.
as1,
Pio de los escolásticos mismos,
en tre la fe y la razón . Esto acontec10
c n lo que
. • medieval, en contra 1cc1on o
l " ón" para ]a c1enoa
porque a raz
,
. .
d
ta I método de establecer
,. azón" significa para la c1enc1a moderna, eno e
b
r dad
dio de una correcta argumentación, tomando como ase un
ver
es pdor m_e . . . de autoridad establecidos y aceptados, y finaln;iente,

a· .,

conjunto

e prmCJp1os

l

d d

.
por lo que respecta
a la f e, no por el método de establece!' a ver a

argu-

yendo adecuadamente de Ja obseivación y de la experiencia, así como de
principios ya dados.
En una palabra, la concepción medieval de la razón es un puro raciocinar
por deducción; esto es, sin el beneficio de la observación y del control de
1a cxperienci~. Consecuentemente, así como la razón en la ciencia medioeval,
servía de guía a Ja fe, fue bastante sencillo para los teólogos-fil6sofos de ese
período, dem,ostrar la armonía de ambas.
Varios intentos para armonizar la fe y la razón aparecieron en el escenario
de las etapas de la Edad Media, pero el compromiso tonri~ta fue el único
que en la tradición cristiana habría de triunfar hasta el fin. Santo Tomás de
Aquino, arguyó con lógica formal impecable, en el siglo XIII, que desde
que la falsedad, por sí misma, es contraria a la verdad, es imposible para
las verdades de la fe, ser contrarias a las verdades de la razón. De aquí en
adelante., la fe y la razón no pueden estar en .conflicto, por pura definición.
Diferenciando ¾,crudamente la teología revelada, de la teología racional, pero al mismo tiempo poniendo las dos áreas de inquisición sobrepuestas, Santo Tomás procede a efectuar una concordancia de la fe y de la razón, mediante el sistema de mantenerlas apartadas en la primera área y manejándolas,
ya jlmtas, en la segunda.

En un aspecto, justifica su defensa de la verdad "natural'', considerando
que desde que los dos dominios&gt; el de la fe y el de la razón&gt; se _n:iterfieren uno a
otro, hay algunas verdades teológicas (por ejemplo, la existencia de Dios),
las cuales pueden ser probadas por la razón humana, independientemente
de la revelación divina. En el otro aspecto, justifica su defensa de la verdad
"revelada", tomando en cuenta que, si bien 1as verdades no pueden ir en
contra de 1a razón, algunas (como la de 1a T11nidad), pueden ir más allá
de ella. En relación c.on este punto, podría agregarse gue Santo Tomás en
oposición a aquellos nústicos de su época que empequeñecieron a la razón
humana, insistió en que el hombre debería explotar su "razón natural", en
la medida de sus posibilidades, debiendo apelar a la fe solamente cuando
fuese así necesario.
Su consejo metodológico para todos los hombres se podría expresar parafraseando las palabras de Jesús en la siguiente forma: "¡ Dad a la razón las
cosas que son de la razón y a la fe las cosas que son de la fe!" Todo lo
cual refléjase en Santo Tomás, que a semejanza de su maestro en filosofía, Aristóteles, tuvo un pensamient-o sumamente onlenado en medio de un mundo
agitado y tempestuoso. De hecho, ¡ el ya católico Aristóteles suena más como
una gran profesor de teología, que como un gran Santo de Dios!
De cómo el papel desempeñado por la razón cambió gradualmente -por
vía de la ciencia moderna- de sirvienta de 1a fe, a sirvienta del hecho, es

240

241

H.16

�sin embargo.,
una larga historia, frecuentemente repetl•da, par~ ser relatada;
da
hacer
de ella
na tendencia marca
a
ha sido expuesta usualmente, con u 1 , ara la nueva ciencia, o bien coun punto de apoyo, ya como un_a apoSogia p que esto es un tanto inevitamo una apología para la fe anngu~ u~ngo, realidad. En un aspecto, si
ble, pero, desafortu~~~amente, notalme:teo d~ulzura y de luz, tampoco lo
la historia de Ja religion no «:5 to .
d
rdar los penosos episodios
. d la · · 51 hubiésemos e reco
es la histona e cie?~
mo la condenación de la astronomía de
en la historia de la religion, tales co . R
partir de J616 a 1728,
, • h ha
Ja Iglesia Católica omana, a
Copcrruco, . ec por
tam
podremos o 1VI'dar 1os asi' mi!mo penosos acontea. fuer
sinceros,
poco
• . tal
como la teoría flojista de la
. tde
cumen
os de la historia de la ciencia, .. e5
.,
, · anterior a Lavo1S1er.
combusnon,
en
qwnuca,
. . al difi ltad que hiciera típicos los estudios del
I 'd talm te la pnnc1p
1cu
. .,
nc1 en.
en • t I s como la H.utorta
. del Conflicto entre la Religwn
XIX
. •y
pasado
siglo
.,
,
a
e
U
H'
t
.
de
la
Lucha
entre
la
Ciencia
. .
J hn W Drapcr y na is oria
la Ciencia, por O
• ••
Andrew D White, consistió en que sus au'Y la Teología en la Cmtia~dad, de historiad~res: no importa cuán competores no fuesen muy precisos com~ .
ha
,
pod.d ser como darwiruanos.
tentes yan
1. o
t toda la historia humana debena ser
Como en las pinturas de Rembran ,'
.
a la naturaleza finita del
laro
como as1 conVJene
compuesta en ~ . -ose~ d sabrido es que el cambio verüic.ado en los
hombre. Más aun. el
~ e
-•=-.! con el advenimiento de la
d la razon el que se TeiUU.O
,
•
maestros, en pro e
.
•
. como tampoco puras perdidas
ciencia moderna, no traJo solamente ganac.ias
no podríamos hacer inteod
Dicho de otra manera,
para el hombre m emo..
1
r de los. avances científicos e.xpreligiblc el crecimiento relabvo a os pe ~gros
.
. tíficos en el tiempo presente.
sados por los propios cien
. d
to alcanzado por la ciencia moEs indudable que desde el aven:a~a o pun d 1 todo estéril. A pesar de
1 ·encía medieval fue estenl, pero no e
d
erna,la aEdad
a
. , a lgun' conocimiento profundo acerca
todo,
de la Fe, nos proporciono
d 1 destino humano y nada más que esto.
e
. .
1 fil f' medieval fue pobre en
Usando una_ distinci6~ a~s~ruan~n ~e s::~:eza, en sabiduría religiosa
scientia, pero nea en ~a¡n~ntra. ra1ªr
encuentra íntimamente conectada en
d
breza en CJencia natu , se
· ·1 d
y e ch
su po
. • cnstiana
. .
del Universo puede ser asmu a a
la concepc.ton
de
el he o difqueltad a la Í1s1ca
, . teo16gica d e Aristóteles' en la que cada cosa
.
sin mayor icu ' . .
difícilmente a la física mecánica de G~leo,
obedece a un propos1_to, pero
d La síntesis tomista pudo llevar JUD•
da
sunplemente suce e.
1
en la que ca cosa
.
aJ 1"nf·iemo• haciendo de ambos os
t al Cielo como
tos, adecuadamen_te, tan o .
. cómo en el mundo puede llegar a ser
símbolos de la vida buena, pero, 1' d 'ta en el lenguaje matemático de
armonizado el paraíso con la natura eza escn

los cartesianos del siglo XVII, o bien de los newtonianos del siglo XVIII,
para no hablar de la naturaleza "roja de diente y garra" de los danvinianos del siglo XIX? No hay duda entonces, de que "el conflicto entre la religión y la ciencia", es un problema moderno.
C.On objeto de comprender en forma más clara d por qué la filosofía moderna dirige su atención hacia el conflicto de la fe y de la ciencia y por qué
la filosofía medieval no lo hizo así, sería necesario indicar, primordialmente
sus tradiciones intelectuales dominantes. En tanto que el pensamiento medie\•al oper6 primariamente en dos campos de saber, en armonía mutua: la
filosofía griega y Ja fe religiosa, el pensamiento moderno lucha esencialmente
en dos campos de conocimiento, en conflicto mutuo: la fe religiosa y la cien.
cia natural. Si es evidente que el pensamiento medieval trabajó con un par
de conmensurables, el propósito del saber, que fue la meta común de Aristóteles y de Santo Tomás, debería ser e\'idente, en forma igu~l que el pensamiento moderno trabaja con un par de inconmesurables. Aun cuando hay
dos especies de saber en armonía mutua, una puede ser mejor o peor que la
otra· pero cuando hay dos especies de conocimiento e11 co11/licto mutuo, si
uno de ellos es \'erdadero~ el otro debe .ser falso, de acuerdo con el principio
de contradicción. He aquí la inevitabilidad del conflicto moderno entre la

fey~cien~

·

Seguramente, es cierto que Descartes y Newton trataron en el siglo XVIII
de reconciliar sus nuevos axiomas de füica matemática con los antiguos axiomas de la fe religiosa, si bien su intento hubo de fracasar, como así es dable
advertirlo de plano en los trabajos de sus menos conservadores y más consistentes discípulos. ¿ En qué forma puede ser descrita la naturaleza a semejanza de una gran maquinaria -la que en todos sus aspectos resulta pálidapara que pudi&lt;'ra ser annonizada con el firmamento del Salmista que nos
muestra la mano de la obra divina?
Atendiendo a este cuadro puramente mecánico de la naturaleza, no constituye una sorpresa el que los modernos materialistas condenen a la religi6n
tradicional, como así acontece, ya sea con Espinoza, el que la llam6 "el refugio de la ignorancia", o con Marx, que la consideró un simple refugio:
"El opio del pueblo... Bajo estas circunstancias, ninguna otra salida era posible.

Si nuestro análisis histórico es correcto, la única forma sensible de avocamos al problema es indagar y captar la raíz del mismo. Esto nos llevará
a la conclusi6n ya dicha, de que el conflicto en sí mismo, se origina, en virtud
de una premisa falsa, a saber: que la ciencia natural constituye un campo
de conocimiento y la fe religiosa, otro. Si bien la filosofía medieval cometi6
el error de considerar a la fe y a la ciencia como dos aspectos del saber, la

242
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acerca e su es n .
d 1 d
"conflicto cienúfico religioso ,
forma de disponer y de usar e mo erno f rma de conocer y restaurándole
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la fe como una O
•
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ser aparente: escartan. o a . , A !ando a "la fe común de la hu~arusu valor, como un medio de vida. ~ a relacionar religi6n y ciencia, en
dad" el positivista alcanza, seguramen e,
d
:.... dor moral común. Si
,
stituyen un enom.....
.
términos que, por lo menos, con l
te al precio de sacrificar su divembien lo maneja de este modo, es ~ am~nrtamcnte- la lógica de la situación
dad. En pocas palabras -paradóJICO c1e d 'ntact~ las diferencias de la fe
. .,
la cual ambas guar en 1
. d
exige una pos1c1on en
•a de hecho su diversida •
.
·
f po puedan reso1ver, }
'
Y de la ciencia y al mwno iem
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. nes históricas precedentes, ya
.
• todas las cons1 erac10
Con obJeto de resumir
.
tomistas el que sacrifica la conse trate del pun~o ~e vista de
antl:C:e su div~rsidad; o bien, el nuevo
tinuidad de la ciencia y de la _e, a ~o
h cer en un sentido opuesto así
·· ·
que s1 lo llene que a alternativa
Punto de vista posttlVlSla,
.
·
edia como tercera
·
.
lo hará, necesitamos una v1a m
•
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Admitiendo, de acuerdo con San~~ana Y.
.. ir siguiendo la
, .
ara a miamos a vivir me1or· vamos a argu .
sea lo optimo P f Y r ·osa nene
.
b' ,
a función teorética, que nos
tam 1en un
. .
la
secuela de que
e re igi
.
·n embargo no queremos s1gmfi.
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n lo antenor SI
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ayuda a conocer meJor. o
. . ' t n el sentido ordinario -conof te de conocmuen o, e
•
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l senb'do nortearnencano de
'ón) 1en en e
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cimiento de hech~. 1 o~ao ~ ás importante sentido griego o sea, el
"aber-como'' (pencia)- smo en
m

:os

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1 pensamiento m e,a' e
.
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.
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al vés arguiremos a cm ,
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fica esenoa ente . re ' bo d' d
na en relación con la otra. mcoordinada.,;, más bien que su r mafl~s, uf -ciencia en el mundo moderno,
'ón total al con teto e
'
.
pero nuestra proyecc~ . '6
d" ·onal entre el saber y conocimiento, pero
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la distmc1 n tra ic1
.
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estaraalidad
asa oconsutu1ra
en . . . una reh abT
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en re
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En la vida coudiana, d1stmguunos e .
d 1 ·alor Ese estar bien inforbio sobre cuestiones e '
·
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cuestiones de h o &gt; ser sa
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necesaria garantía para converll no constituye una
mado en esto o ague o,
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penosamente se mam iesta as1 e
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Era de la Ciencia, no L'S una excepc1 . ,'
.
1
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tuosa taxonom1a de Lmneo.
el horno sciens de áal irreslperelación ent1c la fe y la ciencia, es preguntarse qué
El preguntar cu es a

246

relación hay entre el saber y el conocimiento. Para ser precisos desde que
la ciencia es coextensiva con el dominio total del conocimiento (en el sentido ordinario) y desde que la fe es coextensiva con s61o una parte del dominio del saber (habiendo otras variedades del saber, tales como la filosofía
y la poesía}, se sigue que el preguntar cómo la fe y la ciencia están relacionadás una a la otra, es preguntarse qué relación hay entre una parte del
saber y la totalidad del conocimiento. Ahora bien, para contestar la cuestión de cómo la fe y la ciencia son reconciliables, es preciso determinar la
relación existente entre dos términos distintos: saber religioso y conocimiento
científico, y para determinar tal relación, a su vez, es necesario subsumir
cada una de ellas a su género común, que es cognoscitivo. Lo anterior, nos
lleva directamente hacia el campo de la lógica comparativa.
La lógica (en el sentido amplio), es el estudio sistemático de lo que sabemos y de cómo conocemos. La lógica comparativa trata sobre las similitudes
y diferencias en nuestros objetos y métodos de conocimiento. Como así lo he
afinnado en alguna otra parte,1 el objeto principal de los credos religiosos
difiere en "status'' proposicional de los sujetos materiales de las ciencias naturales. Desde que las creencias religiosas, pese a las apariencias que pudiera
haber en contrario, pertenecen a una subclase especial de juicios certeros o
absurdos de valor, más que a la clase general de juicios verdaderos o falsos,
de hecho, se concluye que las proposiciones religiosas son para ser jU?.gadas,
no como verdaderas o falsas (en sentido fáctico), sino como certeras o absurdas. Ilustrando lo anterior, es evidente que la proposición cristiana: "Todos
los hombres son pecadores", no puede ser valorizada en la misma fonna en
que lo hace la proposición zoológica: ..Todos los hombres son animales''.
Establecido someramente esto, mi tesis es en el sentido de que las así llamadas
\'erdadcs eternas de la religion, son "verdades especiales", en el sentido exclusivo de valor. Mas esto engendra un serio problema de car-.ícter semántico, que es necesario aclarar antes de poder esperar resolver el moderno conflicto existente entre la fe y la ciencia.
La palabra verdad ha sido utifü.ada en varios sentidos y sería menos equí.
voca, ciertamente, si abandonásemos la expresión ••verdad religiosa" y Ja
llamásemos por su nombre apropiado, que es el de saber religioso. En cualquier forma, saber en el contexto religioso, significa pensar sabiamente acerca
de las cosas últimas, pero ¿ cuál es el verbo inglés, exacto, que pudiera transmitir este modo de pensar? Por desgracia, no hay un verbo en el uso común
1

PATJUCK RoMANELL, La Significancia CoKnoscitiva d, la R,ligi6n, la Nu,va D,.
mocrada, vol XL, ·o. 3 (Julio de 1960), pp. 20-28.

247

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........
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..... ·~~ .- ~
~ . ➔ ~ cieatf&amp;o
. . . . . ~.,.._,._

Jo fuera~,

reliai6n, Ja CODtlllpii1t, de .. leed6n, tanada ele la hiatoria • la cienda;

~
lIII
. .materia
Ja ~
utuicla, e
tanto par

· !"·-_,- pir~a
~
4'-.·
.~
■ Jesi6a-,

�mh&gt;do c:aractaútico, que a la fe. Al poner el acento en la fe, come ,,
iftllo40 de la retigi6n, no olvido el hecho de que loa mú de DOIOtrOI, por
lo mmo1 en el mundo occidental, y eaprialn,ente a prcastantes, identifican
a la fe, coa el objeto principal de la materia, es decir, con b artk:uJos espedfioos de la fe o ~
Pen&gt; este no a argumento en contra de nuestro áfuia en la fe como • ·
tocio, porque si nos contamo1 uno a uno, la ma,aña de DOIOtRJI una wa
más, no pondñamol a la par tampoco la eiencia con su m6todo, sino con 111
eaped&amp;:a materia primardiaL
En otro aspecto, la mayoria no está del todo equivocada en este punto, ya
que no debemol olvidar que la materia y el wtodo, van juntOII en toda ate1ti6n.
esto se
que la materia detennina, en última instancia, cuáús
mitDdos IOll apropiados para ello y cuáJt.s no lo IOD. i bien nuestra cuesti6n original en el fondo es la siguiente: ¿IOD las conduPmw re6gimM conciliables con las conclusiones c:ientWc:as y ea el m6todo de valorizar lo prect.dente cmnpanñle, a largo pluo, con el m6todo de valorizar esto último?
Bito D01 lleva al meollo de nuestro ensa,o.
•
En nuestra opini6n, la más reveladora idea eobre el objeto de la fe religiosa, 1101 viene del capitulo XI, de la Eplltola a los Hebreos. Aunque esta
!pistola permanece anónima y se ha disputado delde b tiempos nw antiguos acerca de la identificaci6n de su autor, be tomado la tradición que la
atribuye a San Pablo. Pollolemente, el lector recordad que los tres ptimeros
vmfculos del inspirado capitulo, están relacionadas a la fe, como una vta
de comprensi6n; los venlculos restantes, nos proporcionan ejemplos, tomados
del Viejo Testamento, de lo que puede realizarse a trav&amp; de su poder. Es,
a no dudarlo, el famoso primer verso del capítulo, el que es fundamental
para nuestro tema: "La fe es la substancia de las cosas por las que esperamos, la evidencia de las cosu no vistas" (Eplstola de b HebmJs: 11: 1).
Naturalmente, como es de esperarse, este pasaje paulino ha sido acertado
y erróneamente interpretado, en variadas formas; la mis seria incomprensión
del mismo es aquella que acepta la defmici6n de la fe, en la primera parte

d•

del teXto, como substancialmente pura, pero en cambio, rechaza el aspecto
de la fe, en la segunda parte, tomando como base que ésta "no es evidencia
del todo" .4 Esta presunción descama en la equivocada idea de que las dos
partes del texto expresan, no obstante, diferentes conceptos acerca de la fe.
A su vez, esta misma presunción, 1e apoya en un erróneo entendimiento del
thmino "substancia". De acuerdo con el diccionario Webster, la palabra
• JosN lhaxA1'I lt.ANDALL, Ja., ,so• lo1 Dof'UI lüli¡ioso, Copo,eili#ol ,

W.s1, Jovrul of PAUoio,A7, "1. LI (1945), p. 159.

250

lm,lip

....-WIUl.lil
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. ~

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"bue" "fmvl
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• como • empleada ea el ~ .:-:n, . •mmto o "•Jhsttncixi6n" (en. el aentido
_,
cual ~ De ato 1e concl
metodol6gico), Jo
mente t......._¡,,. .1:....!_
'
uye que las dos parta del ~ aon 10Ja.
-.-.,- WMWtol para CZpR!lal' la •
idea
laa de la fe, de su ~ Y del obi.M ~
acerca de la aatura. ..,..._,
....••1:..- ' "IUbatancaa"
•
, - - proplO de IU estudio Como
pasaJe
y "-.!.l-.-!_n
••
en• el
1_...._
~YRICIK;I&amp; J IOQ términos --..L..
1C1UC1, para el ~ de la fe uf "las
1§..._, eqwvaCOIII no vistas" son f-- ....0::_1_
C0IIS por las que esperamos" y "las
breve, la fe al •menos·-~-•-aparaiamateriade~-.1:_
para San
GM.uwv. En forma
es la subltanciaci6n de las COIU ~ en la Ep(stola a b Hebrw 11 : 1,
C01a1 no vistas. ,..____
que 1e espera, o la evidencia de Ju
""-'UIICIWCDtemente no podemos
texto Y rechazar la - . todo '
aceptar 16.lo una parte del
VW•• 0
0 nada.

ª

:-e~

F.a por demú mteraante
·
el obaervar que, la defi uci6o
tola a los Hebreos, por impli'..-....=..t
n
de fe, en la Ep&amp;wauun, DOI conduce a ,1:...:-.:- -' •
1
01 upettOI evidentes de la ~ n
de
• • ~ - 111tidameote
como la evidencia de Jas
.Y
la CleDC1a. Si definimos a la fe
nida como Ja evidencia de7; no ~ entonces la c:iencla podría ser defiugra el decir .•,... ,....
cosas uutas. En la ciencia -como ast lo conpo,...... - ver es creer· en la -1:..:6
tener fe. Pero li tal a el
'
·-e• a, el tener esperanza, es
las ,1,..
caso, ¿por q~ hemos de crear un conflicto
...,.,, como a.si Jo encontramos en el undo
entre
debe de bUICane desde el ·
.m
moderno? La contestación
humana. La -1:..:-t
punto del ongen dual de la religión en la vida
f
-~n nace, no solamente por el intento del hombre
.
acer su anhelo de tSflhanza, sino tarobii11
•
.
para satis1 gemuDa de IU mtento para satisfacer a SU mmanri,. de ...:.J -L.--Clr•Kfllmw-1 Estas dos 'taJes
•
1e contraponen una con otra,
•
VJ
Dttelldades del hombre
internas de la religión, así : ; :ore conflies
e~ responsable de las tensiones
la ciencia. Para .
os
ctos eventuales de ésta con
IDCJOf esto permftase
-L-•
Teot....(a p .. ,:.. a
•
'
nos ~ una o....~- L - - - la
-a- a--, por via de il..uouauuD.
·--=..t
:r-- ~ a
n.&amp;

De acuerdo con la definición de fe en el
Hebreos, los objetos de la fe, 10D las '..
capitulo XI, de Ja Eplatola a los
vistas", o sea, que éstas son ideales enc:oa;: ~.., o biea, "las cosu no
con el rato de la Teología paulina los ob .contenido. Aunque, de acuerdo
espirituales sino do
--L
jetos de la fe no son esp,ranzas
'
gmas IIUUrenaturaJes. Esta di
'
fe, expresa un cambio radical de 'tud
erenaa en los objetos de la
ramos el capitulo XI de la E ICb
por parte de San Pablo, si compaci6n .1:.:..;da los ' •
pisto~ con el X, en Ja que hay una exhorta"""-&amp;•
seguidores de Cnsto para "abrazar rá .
beos, la profesión de nuestra fe" (Hebreos 10. 23) De pidamente y sin titucaptar el cambio altamente significa .
• ·
hecho, aún podrlase
en la actitud hacia la fe, en el
·
capitulo XI, 11· comparamos el citadobVo
primer
• .
proPJO
refleja este cambio de horizonte?
veno con el últuno. Pero, ¿qui

ª

251

�esto nOeja la grm puadDja de u,da reJigi6n. V'IIIO él
pn,bkma, ~ reptti.tmola que la religi6n el 11B intenta del
boníbie para adifacer c:lol necesidades antit&amp;im: 111 necelidad de aperan-,
• indmduala -lo que siempre mmiehe un elemento de rielgc&gt;= y 111
oec:rsidad de una garantfa c&amp;mica, que Jo asegure a ú mismo en contra del
riesgo. T6mme la creencia cristiana de la inmortalidad penona1, y se comprender', prontamente, cómo el choque, perfecbUDfflte natural de la espetanza y el dogma, consideradas como necesidacles h,ummu, e1 el ~
de las contradicciones intemaa dentro de la propia religi6n. La esperama
c:onatituye el principio de incertidumbre en la re1igi6n, el dogma e1 el principio de su infalibilidad. Más espedfiramea~ el cambio de actitud hacia
la fe, en la Teologia Paulina, agudamente iáleja la diferencia entre Pablo,
como Santo y de Pablo, como A'6stol. Pablo, el Santo, en una Eptstola
(Hebreos 11:1), nos ofrece un memaje de esperanza; pm&gt; Pablo, el Ap61tol,
en otra Eplstola (1 Tunoteo 6:12), lo tramforma en un grito de combate,
para la predicaci6n del Evangelio de Cristo y la evangemaci6n del mundo:
"¡ Pelead por la buena batalla de la fe!" PJ primer Pablo, babia de la fe
como una forma de substanciar las CQIII ,s~aus; el segundo, babia de ella
eomo una forma de justificar las cosas por las que se ba combatido. Por
una parte, la fe de San Pablo, como Santo, establece ,Osibilitúul (como es:presada a traws de la esperanza)' la categorfa básica de un credo religiollo;
la fe de Pablo, el Ap6sto) por otra parte, crea emülumln, (como expraada
a traws del dogma), IU categoría básica.
En mi modo de ver, el alma de San Pablo debi6 aentine profundamente
atormentada entre b bienes en conílicto, inherentes a las dos actitudes acerca de la fe: una, dirigiéndole hacia un credo basado en esperanzas e ideales
--precarios, pero dinámicos; la otra, por su parte, yendo hacia una creencia
basada en temores y dogmas -BegUl'3, pero estática. En forma clara, Pablo
de Tano, es una de las figuras mis grandes y trágicas que haya habido en la
historia de la H1unanidad y la tragedia de la Cristiandad,~ en el fondo, su
trágica vida, eicrita con profundoa caractera No e1 necesario agregar que
por trágico, no quiero decir patitico, sino dramático. No hay nada que nos
muew. a compasión en la carrera de un pu Santo, o bien de una gran
religión. Y en el extremo de que una religi6n particular lleva, en su 11eDO,
las dos mismas actitudes de conflicto hacia la fe; una satisfaciendo a la necesidad humana de aperamaa y la otra, dando igual satisfacción a la necesidad
de aseguramiento; en ae exbemo, tamb~, la tragedia de la fe Cristiana es
la tragedia de todas y cada una de las fes religiow.
Una vez exlu'bido el conflicto interno dentro de la propia religión, nos
encontramos, finalmente, dispuestos a sugerir la 10luci6n pertinente para el
Bwle.ttilldímlte,

252

mnflido aten,o ele Ja ..... , de la ~ confJicto
bemol
d e l ~ modenao. Para O"DNltar la aaeai6n: " quela fe
~
111COJN;tlwbleaP", tan mnciameme
cND
y la qeDQa
religiosa Y Ja c:iwia natQraJ 1011 camo DOI ~ ~ c&amp;remo. que la fe
prendida C'GIIO Ja wa
~tibies, 11, ., solaanu ,i la fe es cometes del bomb,e. , . : ' : •~naar Ju mú elevada. eaperanzu o posibilida-!1.-.
Gtra idea de la fe, fe como Ja forma de ••...u:_
_,., para - dogm11 IObreaaturaJes
JlaWUQlalulo,m4ti&amp;o de todo eáuen:o • , fflDDI que va en contra del cadcter
PJIOI y Ju hip6tesia ciaidficas~ En Otnl palabna: b dopws nli•
no Jnmún mezcJane, pero 1aa _ _
1__
•.........,_ y - hedlOI aentfr.......
.&lt;.1..:___
~lignifica qM Ja fQci6o ~ en IUS WUIIIU QIIIII, 8 /o Jnutln. &amp;to
rec..:~ ~ la fe, ecao eJ mblo de Qbtew, el llber
""5~ DO llega a DI la llfflenta de la •
'
•
ele eJJa. Je más, IU funci6n la
~ Dl tampoco un IUbstitutc,
fico
es de complementar al conocimiento ..:_.1.
con
la
mú
1nmnl"Hlmn!II per
cti
~
•
.
- - r - • ... ~ptil; va que 1101 sea dada dentro del
tiDo c:6aaico Y.humano.
Sin la cienci
la ,e
r es ,._
•
•
~
para b u_!.,_ dearaJes del c:cmoc:mueato
• Ja cienci • r
-ww .... natu-L-- La -1-.-!.L•
~ 11D 1e, carece efe 8 1k:anca itJQJDOI del
NUCI",
· ~ -ea el pJan
••
una relaci6n de dot formas . . 1 : . . - ~ ,m_tre la fe Y . l a ~ es
U&amp;YrnlM u.: ent.eadarnaento las
mentan una a la otra, en aus ........ a: ... •
'
que se c:omplehumana • .¡ i
, -....... c:arnmos de acceso a Ja c:ognici6n
• . ' ~ fica esto que, muhwmente, superan 1111 limitaciones
posibilidad de esta r,/,J&amp;ióa COlll/wme~ entre la • .
Negar la
religioea. es JDOárar estrechez de pennmiento,
aenaa natural Y la fe
Debo amfesar que la solución ttclm
entre la retigi6n y la ..u-¡11
pro~ para el conflicto moderno
aparece demasaado buena
.
Para que DO pueda __---,
...(. __ de
haber • .
como para ser aerta.
--~
no
JUltipreclado algunas
•
permftaseme -aunque tea hlffemebtecuestiones,
a6n imloluto lncalirindolo,
agregar que el probJema permanece
por Jo menos, en tres im
.
nano -para empezar por lo ob.
~ - - - portantes aspectos: ,rt•
VIO-, -U1IIIJOII que la ciencia
Ja
DO son necesanamente rivales en funció de Ja
•
Y fe,
- complementana.
n,
• mmna
forma.....en
que su rela...ción,
__de la ona a la ---,
.....
En otras
,...___ ·
YQUUJtnunos es que abf no hay un conOicto
.
,.........., lo que
saber, como tal Sin
.
~ entre la verdad y el
conflicto
embargo, Jo anterior no mgnifica que no pueda existir
entre los alegatos espectficoa de la • .
contraparte religiosa,
cienaa, por UD lado Y b de la
•.
por el otro. La cuestión de que si la fe la • .
r,eon~ús~ ~ ~•rnente a la poPl&gt;iJidad ele
•~ • CleDCla IOD
pensamiento reJigioeo y el
. •
.
reconciliaci6n entn: el
1:--:L
conocmuento aendfico y no a 111 actual
•
IQK;lOII en cuaJaquiera referencia
·
reconaes por natural
tbmino
m particular. El adjetivo "reconciliable"
.;.,...:r.-..
~ un
que connota posibilidad Y no un t&amp;mino
•
'""6---t.... n,ce.sidad. Además, no hav una -•..;dad
que
.
.
.,
--·
-tomada de la · ~
de la lltuacióo-de que en ......
a....:- ·
-a..-tuua tiempo o lugar, en puúcular, tanto

-•=-=--

l;¡J

' ---DCIO

253

�los partidarios de ]a religión, como los cientificistas, individualmente considerados, actualmente, pudiesen dedicarse por entero a atender sus propios
negocios, en lugar de enlazarse en polémicas unos con los otros. Tenemos demasiada evidencia de su haber en el pasado, para ser muy optimistas del
futuro. En una palabra: aquí, como en cualquiera otra parte, lo que es verdadero en lógica, no es necesariamente verdadero en historia. Segundo: el que
las creencias religiosas son para ser juzgadas como sabias o absurdas, más aún
que como verdaderas o falsas, no implica el que tengamos a nuestra disposición
un criterio automático para determinar cuáles son sabias y cuáles son absurdas.
Pienso que debernos ser sencillos, del todo, acerca del problema de la prueba,
en materia de fe y no ceder a la tentación de compensar en demasía, afirmando con un toque patético de bravura, que el entendimiento religioso es superior al cient-ífico, en todos sentidos, como así ha ocurrido con demasiada frecuencia en el transcurso de los siglos, en pensadoTes que debieron conocer
mejor el problema. Citemos un ejemplo bastante ilustrativo, tomado de la
moderna filosofia: Kant, estuvo en lo cierto al sostener que las creencias de
la fe son superiores a la ciencia, en profundidad de significación; pero se
equivocó al pensar que éstas son superiores a ella en lo que respecta a la
certeza de la prueba. Pese a lo que los filósofos y teólogos tengan que decir
sobre este tema, las materias de la fe son más debatibles que las cuestiones
de facto. Si colocásemos, tanto a la matemática como a la religi6n, en su
puridad, en los dos límites de Jo continuum, de la cognoscitividad humana,
mientras más nos acercásemos al límite de lo matemático, tend.ria.mos mayor
certeza de prueba y a una mayor aproximación del límite religioso, tendóamos menos. Aunque, si bien, las fes tienen un soporte más directo en nuestro bien que la pobreza y nimiedad de los hechos y de las figuras o símbolos,
las creencias religiosas ~on menos susceptibles de probar que las leyes de pro~
habilidad en la ciencia, solamente, que éstas a su vez, son menos, que las
abstractas proposiciones de las matemáticas. Este estado metodológico de cuestiones, constituye el elemento trágico, en nuestra vida intelectual y sobre ello,
no hay nada que podamos hacer, excepto el comprenderlo y tratar de sacar
el mejor provecho.

Tercero: el aspecto final, en el que aún tenemos el problema de ajustar
los postulados de la fe y de la ciencia, nos vuelve a lo inicial, a la parte
histórica de nuestra discusión, en la que llamamos la atención sobre el hecho
de que el conflicto original entre la fe y la ciencia, en el mundo moderno,
se basaba en la incompatibilidad de los dos conjuntos de conocimientos. En
significativo contraste, su versión contemporánea, se apoya en la incompatibilidad de dos conjuntos de valores. Ahora bien, seguramente, en lo anterior,
no puede darse ningún conflicto -en teoría- de valores, entre la verdad y

s·

l h
bel saber;_ pero i sí puede haber multitud de ellos en la práctica t
re med1oeval sufri,
h b
· 1 e omesto podría también orefpo~ a lerh puesto toda su simpatía del lado de la fe,
enrse a ombre de nuestr dí
h
.
totalmente hacia el lado de 1 . • U
. o_s ~' por aberse mclinado
.
.
a crenc1a.
na md1cac1ón reciente de 1
~~r, nos viene_ de ,u.na zona inesperada. Ponderando el luaar de la fe od::0
e esquema científico de las cos
d
. .~
'
ciencia hi
11
as'. uno e nuestros d1stmguidos hombres de
' zo orgu osamente anunciar su matrimonio d " 1
.
Ciencia y el Evangelio de Crist ., 5
d
e e Evangelio de la
0 , en uno e nuestros
a ·
Tal anuncio, debió, indudablemente d
. . magazmes populares.
devotas personas
.
e ser una noticia confortante para esas
en nuestro mundo nebuloso y que son las mas'
.
encontrar un
·
b'
ansiosas en
camino a 1erto para el estado de conf . ,
Pero, haciendo a un lado la observación de la . . ~100 en, q u: nos hallamos.
"
Ji ,, d
oenc1a, en s1 rrusma no es un
evange o ' el todo; sospecho firmemente que el
. d
'.
,¡
,
.
anuncia o matnmo ·
so o un smtoma del divorcio actual d 1 . .
ruo, es
temporánea.
e a ciencia y Ia fe, en 1a sociedad conPara mostrar cuán
f, f
..
pro e icamente San Francisco se antici ,
l
..
espmtuaI que priva en la actualidad
d
po a a cnsis
te
1
, a pesar e encontrarse a gran distancfa
mpora , como lo son los principios del siglo XIII t
.
una notable cita suya, que dice. "S
d
',. enrunamos empleando
y ciencia para conocer todas I .
upone ' que tene.is la suficiente sutileza
as cosas· que os e
trá' f . . .
todos los lenguajes, así como tambié '
el
ncon is amihanzados con
lo demás' . ,
.
. n con
curso de las estrellas y de todo
1 'nf ' eque poseéis para sentiros orgullosos de esto? Un sol d
.
e l ierno, sabe más que todos los hombres de la tierra
o. emoruo en
hay una cosa de Ja cual el esp' ·tu
li
.
, puestos Juntos. Pero
.
in
ma gno es mcapaz y
d ,
tituye un timbre de 1 ·
, que a emas, consg ona para el hombre: 'Ser creyente en Dios' " e p
no es argumento en contra de nuestr 'nf .
. ero este
0 e asis en la fe co
•
' d
que si nos contamos uno a uno la m
, d
mo meto o, por,
,
ayona
e
nosotros
una
,
pondriamos a la par tam oco 1 . .
vez mas, no
materia primordial.
p
a c1enaa con su método, sino con su específica

• WARRBN WEAVER.,

p. 33.

A S&amp;ientist Po d
F .h
n ers tul , Saturday Reuiew, January 3, 1959,

• Citada en la obra de JoBN u ____ A n.
M' d
.. ~ N "-"NDALL Ja Th M k'
m , Boston, lioughton Mifílin (1926), pp. 100-lÓt. .,
e a mg of the Modern

254
255

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos; Editorial Jus</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Rangel Frías, Raúl, 1913-1993</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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